Principalmente, en este blogger os envío "GIPUZKOA, paso a paso" y una obrita de Teatro experimental."
La Marcha Nórdica o Nordic Walking se ha puesto rápidamente de moda en nuestro entorno. No obstante, y como preámbulo, vamos a decir ciertas generalidades que hay que saber sobre este hit deportivo. Hemos hablado con algunos expertos para descubrir todo sobre la marcha nórdica, uno de los deportes más antiguos, pero que ahora está empezando a ganar cada vez más adeptos. La marcha nórdica se remonta a los años 1930, aproximadamente, y se sitúa su arrancada en Finlandia de la mano del equipo nacional finlandés de esquí nórdico que empezó a entrenar en verano simulando lo más parecido posible, las actividades de esquí nórdico del invierno, caminando y corriendo con bastones de esquí para que la adaptación a la técnica de los bastones y la preparación física aeróbica general no se perdieran. También en esas fechas hay datos históricos que hacen referencia a esquiadores polacos utilizando el mismo sistema de entrenamiento. Al aire libre, en grupo o en solitario, trabajamos la resistencia aeróbica y la fuerza, el equilibrio, la coordinación y la flexibilidad. Así que ya sabes, pues entonces coge los bastones y sal a practicar marcha nórdica por algunas rutas de nuestra querida Guipúzcoa y empieza a disfrutar de sus increíbles parajes naturales. Pero si aún no tienes tu equipación, a continuación te damos algunas ideas. Esta disciplina arrasa en otros países europeos y ha llegado a España con fuerza. Parece simple pero no lo es: se trata de caminar con impulso, acompañado de bastones, con unos movimientos fuertes que ejercitan todo el cuerpo, en especial el tronco superior. De hecho, logra activar hasta el 90% de la musculatura. La caminata nórdica, tal como nos cuentan desde la Fundación Walkim, especializada en este deporte, “es un concepto muy evolucionado que consiste en caminar a un ritmo más o menos vivo, con la ayuda y el impulso que nos proporcionan unos bastones específicos para la práctica de esta actividad". Este ejercicio es más efectivo que caminar, dicen desde la fundación, e incluso que correr si tienes problemas de rodilla porque tiene muy bajo impacto en las articulaciones, por lo que no tiene contraindicaciones. Es un ejercicio aeróbico que obliga al consumo de oxígeno movilizando una gran cantidad de masa muscular, consiguiendo un 40% más de beneficio frente a la marcha normal. La marcha nórdica es ideal para la pérdida de masa grasa. Gipuzkoa ha organizado la IX Marcha Nórdica Solidaria el 16 de febrero de 2023. La Marcha Nórdica o Nordic Walking es una forma de ejercicio al aire libre que consiste en caminar con la ayuda de bastones similares a los utilizados para la montaña pero con empuñadura ergonómica y con una dragonera que mantiene el bastón unido a la mano. Con orígen en la década de 1930 en Finlandia, a lo largo del siglo se ha ido perfeccionando hasta convertirse en la actividad que conocemos hoy día, una de las más beneficiosas para la salud y recomendada para mejorar la calidad de vida de personas con diferentes patologías. Una ruta de dificultad media de ida y vuelta estaría entre el Polideportivo Bikuña de Legazpi y el embalse de Berrendiola. Cruza los barrios de Telleriarte y Brinkola para finalizar rodeando el embalse de Barrendiola antes de comenzar la vuelta hacia el núcleo urbano de Legazpi, desandando el camino realizado anteriormente. Los recorridos se prodigan por todos los rincones de la Provincia; citaremos dos: El Nordic walking Brinkola y el Nordic walking Lakiola. Por otra parte, sobre el senderismo, el cicloturismo y el ecoturismo señalaremos que el cicloturismo de alforjas es el ciclismo a largas distancias, una actividad recreativa y no competitiva que combina la actividad física y el turismo. Consiste en viajar en bicicleta visitando los lugares que se encuentra uno a su paso. Se realiza por placer, no por competición, por lo que no se puede llegar a denominar práctica competitiva. Se pueden hacer viajes de cualquier duración, tanto en el día como de varias semanas, meses o años. Una persona en razonable forma física y con una bicicleta cargada de equipaje, puede recorrer entre 50 y 150 km por día, dependiendo del tipo de terreno, por lo que se pueden cubrir cubrir distancias considerables en unos pocos días. Algunos países disfrutan de redes de carriles bici de largas distancias útiles para ciclistas, como Holanda, Alemania o Inglaterra, pero en general es el propio cicloturista el que va diseñando su itinerario intentando conectar carreteras poco transitadas y/o pistas de tierra en buen estado. El cicloturismo suele ser un tipo de viaje intermodal, que combina la bicicleta con otros medios de transporte, para llegar al punto de comienzo de la ruta. Viajar con la bicicleta y el equipo necesario puede ser engorroso y conviene informarse previamente de la normativa de cada compañía. Para hacer cicloturismo de alforjas se puede utilizar cualquier bicicleta que sea robusta, con componentes fáciles de encontrar en los lugares que pensemos visitar y que sea cómoda para su dueño. Al margen de esta premisa básica, hay todo tipo de formas de enfocar el cicloturismo de alforjas y se puede utilizar cualquier tipo de bici. Por otro lado, y refiriéndonos al surf, las mejores playas para disfrutar del surf en Gipuzkoa están en Zarautz, Zumaia, Getaria y Deba, y por supuesto la playa de la Zurriola en San Sebastián. La playa Zurriola es una de las tres playas que se encuentran en la capital de Gipuzkoa, Donostia, más concretamente en el barrio de Gros. Es la única en la que se puede surfear, ya que la Isla de Santa Clara frena las olas en el caso de las otras dos playas. Tiene varios picos surfeables donde suele haber surfistas de todos los niveles. Tiene una ola potente izquierda en el muro de Sagues donde normalmente van los surfistas con más experiencia, y otro pico a mano derecha donde suelen ponerse los más nóveles y las escuelas. La mar tiene gran presencia en todos los municipios costeros de Gipuzkoa; destacan en Zumaia, -ideal para la práctica del bodyboard-, los acantilados del "flysch", únicos en el mundo por sus características y valor geológico: restos espectaculares de un antiguo meteorito de los que se puede disfrutar desde un bote previsto para salidas didácticas. La playa de Zarautz llama especialmente la atención por su longitud: con 2.500 metros de fina arena dorada, es la playa más extensa de Gipuzkoa. Este hermoso arenal, con sus llamativos toldos, cuenta con un animado paseo marítimo repleto de bares, cafeterías y restaurantes. La playa está abierta al mar y es muy conocida por las olas que allí se forman, pues sirven de reclamo para surfistas que provienen de muchos lugares del mundo. De hecho, Zarautz posee una de las mejores canteras de surfistas de toda Europa. Gaztetape es una playa pequeña y familar que recibe bastante mar y pertenece al pueblo de Getaria. En esta playa rompen varias olas en picos variables y su fondo es de arena, aunque también hay rocas. La playa Santiago de Deba es una de las más conocidas de Gipuzkoa, y junto con la playa Lapari, constituye un amplio arenal con once olas de inmejorable calidad y para surfistas de todos los niveles. No solo es idónea para el surf, sino también para el bodyboard, paddle surf u otro tipo de deporte acuático. En otoño e invierno, en la zona de Sorginetxe, se forma una de las olas más grandes de la Costa Vasca. Pero es que, además, tendríamos que hablar del turismo ecológico, del ecoturismo, del turismo paisajístico o turismo de nataruraleza, que es un enfoque de las actividades turísticas en el que se ofrece la observación del medio ambiente natural. Es un estilo de turismo alternativo, o ecologista, diferente al turismo tradicional o de masas. Aunque existen diferentes interpretaciones, por lo general el turismo de naturaleza se promueve como un turismo «ético», en el cual también se presume como primordial el bienestar de las poblaciones locales, y tal presunción se refleja en el diseño de las actividades, con criterios de sostenibilidad y la preservación. Debido a su auge, el ecoturismo se convirtió en el segmento de más rápido crecimiento y el sector más dinámico del mercado turístico a escala mundial. Este movimiento apareció a finales de la década de 1980, y ya ha logrado atraer el suficiente interés a nivel internacional, al punto que la ONU dedicó el año 2002 al turismo ecológico. La Sociedad Internacional de Ecoturismo (TIES) define ecoturismo como «un viaje responsable a áreas naturales que conservan el ambiente y mejoran el bienestar de la población local».1El ecoturismo genuino debe seguir los siguientes siete principios,2 tanto para quienes ofrecen los servicios como para sus beneficiarios: 1. Minimizar los impactos negativos, para el ambiente y para la comunidad, que genera la actividad; 2. Construir respeto y conciencia ambiental y cultural; 3. Proporcionar experiencias positivas tanto para los visitantes como para los anfitriones; 4. Proporcionar beneficios financieros directos para la conservación; 5. Proporcionar beneficios financieros y fortalecer la participación en la toma de decisiones de la comunidad local; 6. Crear sensibilidad hacia el clima político, ambiental y social de los países anfitriones; 7. Apoyar los derechos humanos universales y las leyes laborales. Pese a su corta existencia, el ecoturismo es visto por varios grupos conservacionistas, instituciones internacionales y gobiernos como una alternativa viable de desarrollo sostenible. El País Vasco aparece conformado por una red de bidegorris, que se adentran hasta sus entrañas. Podríamos preguntarnos ahora ¿cómo enamorarse de Guipúzcoa con turismo sostenible?, a lo que habría que conquistar lo siguiente:La naturaleza de Guipúzcoa es de película. No es una frase manida, es la pura verdad; y no solo lo decimos nosotros. Uno de los impactantes paisajes de su costa, los acantilados de Flysch, sirvió de escenario para la última temporada de Juego de Tronos. Pura magia, tanto en la ficción como en la vida real. En la costa, puedes hacer senderismo interpretativo por el Geoparque de la Costa Vasca, entre Deba y Zumaia; o dedicarte a la observación de aves (birding) en las marismas de Txingudi. Además, a lo largo de la costa se encuentran 16 playas, todas de excelente calidad, donde pueden practicarse deportes como el surf o el paddles surf. Algunas de las más conocidas están en San Sebastián, Zumaia y Zarautz. Y si quieres explorar mar adentro, en muchos de los puertos deportivos que se encuentran en Guipúzcoa se pueden realizar paseos en barco, con explicaciones de la costa, alquilar embarcaciones a vela o recibir un curso de buceo. La magia no se pierde bajo el agua; ya lo avisamos. Para seguir con las actividades en la naturaleza en Guipúzcoa, podemos dirigirnos ahora al interior. Una de las más demandadas en el senderismo. Hay sendas y caminos locales, vías verdes, y tramos de largos caminos de renombre, como el Camino de Santiago del Norte. Muchos de ellos, pueden realizarse también a caballo o en bicicleta. En el sur de la provincia, las zonas más montañosas, donde se ubican los Parques Naturales de Aralar o de Aizkorri-Aratz, se practican también otros deportes de más emoción, como el barranquismo o la escalada. Y quienes gustan de explorar el subsuelo pueden dirigirse a las cuevas de Ekainberri y Arrikrutz. Si te sientes más ángel que demonio, volar en parapente desde el monte Izarraitz o el parque de las Peñas de Aya es lo más cerca que puedes estar de tocar el cielo. Casi un sueño; como estar en Guipúzcoa.
En el día de hoy nos vamos a tomar un descanso, por lo que nos dedicaremos a la lectura, actividad mental que tiene que ser ejercida, aunque sea obligándose un tanto. En esta ocasión vamos a centrar nuestras lecturas en la ecología, que es la rama de la biología que estudia las relaciones de los diferentes seres vivos entre sí y con su entorno: «la biología de los ecosistemas» (Margalef, 1998, p. 2). Estudia cómo estas interacciones entre los organismos y su ambiente afectan a propiedades como la distribución o la abundancia. En el ambiente se incluyen las propiedades físicas y químicas que pueden ser descritas como la suma de factores abióticos locales, como el clima y la geología, y los demás organismos que comparten ese hábitat (factores bióticos). Los ecosistemas están compuestos de partes que interactúan dinámicamente entre ellas junto con los organismos, las comunidades que integran, y también los componentes no vivos de su entorno. Los procesos del ecosistema, como la producción primaria, la pedogénesis, el ciclo de nutrientes, y las diversas actividades de construcción del hábitat, regulan el flujo de energía y materia a través de un entorno. Estos procesos se sustentan en los organismos con rasgos específicos históricos de la vida, y la variedad de organismos que se denominan biodiversidad. La visión integradora de la ecología plantea el estudio científico de los procesos que influyen en la distribución y abundancia de los organismos, así como las interacciones entre los organismos y la transformación de los flujos de energía. La ecología es un campo interdisciplinario que incluye a la biología y las ciencias de la Tierra. La ecología evolucionó a partir de la historia natural de los antiguos filósofos griegos, como Hipócrates, Aristóteles y Teofrasto, sentando las bases de la ecología en sus estudios sobre la historia natural. Las bases posteriores para la ecología moderna se establecieron en los primeros trabajos de los fisiólogos de plantas y animales. Los conceptos evolutivos sobre la adaptación y la selección natural se convirtieron en piedras angulares de la teoría ecológica moderna transformándola en una ciencia más rigurosa en el siglo XIX. Está estrechamente relacionada con la biología evolutiva, la genética y la etología. La comprensión de cómo la biodiversidad afecta a la función ecológica es un área importante enfocada en los estudios ecológicos. Los ecólogos tratan de explicar: • Los procesos de la vida, interacciones y adaptaciones • El movimiento de materiales y energía a través de las comunidades vivas • El desarrollo sucesional de los ecosistemas • La abundancia y la distribución de los organismos y de la biodiversidad en el contexto del medio ambiente. Hay muchas aplicaciones prácticas de la ecología en biología de la conservación, manejo de los humedales, manejo de recursos naturales (la agroecología, la agricultura, la silvicultura, la agroforestería, la pesca), la planificación de la ciudad (ecología urbana), la salud comunitaria, la economía, la ciencia básica aplicada, y la interacción social humana (ecología humana). Los organismos (incluidos los seres humanos) y los recursos componen los ecosistemas que, a su vez, mantienen los mecanismos de retroalimentación biofísicos son componentes del planeta que moderan los procesos que actúan sobre la vida (bióticos) y no vivos (abióticos). Los ecosistemas sostienen funciones que sustentan la vida y producen el capital natural como la producción de biomasa (alimentos, combustibles, fibras y medicamentos), los ciclos biogeoquímicos globales, filtración de agua, la formación del suelo, control de la erosión, la protección contra inundaciones y muchos otros elementos naturales de interés científico, histórico o económico. La ecología es la rama de la biología que estudia las interacciones de los seres vivos con su hábitat. Esto incluye factores abióticos, esto es, condiciones ambientales tales como: climatológicas, edáficas, etc.; pero también incluye factores bióticos, esto es, condiciones derivadas de las relaciones que se establecen con otros seres vivos. Mientras que otras ramas se ocupan de niveles de organización inferiores (desde la bioquímica y la biología molecular pasando por la biología celular, la histología y la fisiología hasta la sistemática), la ecología se ocupa del nivel superior a estas, ocupándose de las poblaciones, las comunidades, los ecosistemas y la biosfera. Por esta razón, y por ocuparse de las interacciones entre los individuos y su ambiente, la ecología es una ciencia multidisciplinaria que utiliza herramientas de otras ramas de la ciencia, especialmente geología, meteorología, geografía, sociología, física, química y matemáticas. Los trabajos de investigación en esta disciplina se diferencian con respecto de la mayoría de los trabajos en las demás ramas de la Biología por su mayor uso de herramientas matemáticas, como la estadística y los modelos matemáticos. Además, la comprensión de los procesos ecológicos se basa fuertemente en los postulados evolutivos (Dobzhansky, 1973). Como disciplina científica en donde intervienen diferentes caracteres la ecología no puede dictar qué es "bueno" o "malo". Aun así, se puede considerar que el mantenimiento de la biodiversidad y sus objetivos relacionados han provisto la base científica para expresar los objetivos del ecologismo y, asimismo, le ha provisto la metodología y terminología para expresar los problemas ambientales. La economía y la ecología comparten formalismo en muchas de sus áreas; algunas herramientas utilizadas en esta disciplina, como tablas de vida y teoría de juegos, tuvieron su origen en la economía. La disciplina que integra ambas ciencias es la economía ecológica. • La aerobiología es una ciencia multidisciplinaria en la que se incluyen los procesos ecológicos relacionados con las partículas biológicas transportadas pasivamente a través del aire. • La ecología microbiana es la rama de la ecología que estudia a los microorganismos en su ambiente natural, los cuales mantienen una actividad continua imprescindible para la vida en la Tierra. En los últimos años se han logrado numerosos avances en esta disciplina con las técnicas disponibles de biología molecular. Los mecanismos que mantienen la diversidad microbiana de la biosfera son la base de la dinámica de los ecosistemas terrestres, acuáticos y aéreos. Es decir, la base de la existencia de las selvas y de los sistemas agrícolas, entre otros. Por otra parte, la diversidad microbiana del suelo es la causa de la fertilidad del mismo. • La biogeografía: es la ciencia que estudia la distribución de los seres vivos sobre la Tierra, así como los procesos que la han originado, que la modifican y que la pueden hacer desaparecer. Es una ciencia interdisciplinaria, de manera que aunque formalmente es una rama de la geografía, recibiendo parte de sus fundamentos de especialidades como la climatología y otras ciencias de la Tierra, es a la vez parte de la biología. La superficie de la Tierra no es uniforme, ni en toda ella existen las mismas características. El espacio isotrópico que utilizan, o suponen, los esquemas teóricos de localización es tan solo una construcción matemática del espacio. • La ecología matemática se dedica a la aplicación de los teoremas y métodos matemáticos a los problemas de la relación de los seres vivos con su medio y es, por tanto, una rama de la biología. Esta disciplina provee de la base formal para la enunciación de gran parte de la ecología teórica • La ecología urbana es una disciplina cuyo objeto de estudio son las interrelaciones entre los habitantes de una aglomeración urbana y sus múltiples interacciones con el ambiente. • La ecología de la recreación es el estudio científico de las relaciones ecológicas entre el ser humano y la naturaleza dentro de un contexto recreativo. • La ecología del paisaje es una disciplina a caballo entre la geografía física y la biología. Estudia los paisajes naturales prestando especial atención a los grupos humanos como agentes transformadores de la dinámica físico-ecológica de estos. Ha recibido aportes tanto de la geografía física como de la biología: la geografía aporta las visiones estructurales del paisaje (el estudio de la estructura horizontal o del mosaico de subecosistemas que conforman el paisaje), mientras que la biología aporta la visión funcional del paisaje (las relaciones verticales de materia y energía). Este concepto comienza en 1898, con el geógrafo, padre de la pedología rusa, Vasily Vasilievich Dokuchaev y fue más tarde continuado por el geógrafo alemán Carl Troll. Es una disciplina muy relacionada con otras áreas como la geoquímica, la geobotánica, las ciencias forestales o la pedología. • La limnología es la rama de la ecología que se centra en el estudio de los sistemas acuáticos continentales: ríos, lagos, lagunas, etcétera. • La dendroecología se centra en el estudio de la ecología de los árboles. • La ecología regional es una disciplina que estudia los procesos ecosistémicos como el flujo de energía, el ciclo de la materia o la producción de gases de invernadero a escala de paisaje regional o bioma. Considera que existen grandes regiones que funcionan como un único ecosistema. • La agronomía, pesquería y, en general, toda disciplina que tenga relación con la explotación o conservación de recursos naturales, en especial seres vivos, pueden interpretarse como ecología aplicada. Es decir, tienen la misma relación con la ecología que gran parte de las ingenierías con la matemática, la física o la química. En suma, por lo tanto, la ecología es la ciencia que estudia el conjunto de relaciones que se establecen entre todos los seres vivos y entre éstos y su medio. Es una ciencia porque tiene una unidad, un enfoque y un método de estudio propios que la distinguen de otras ciencias. La unidad de estudio es el ecosistema: sistema de relaciones que se establecen entre un conjunto de organismos vivos y un conjunto de elementos inertes físicos y químicos que coexisten en un lugar y tiempo. El término ecología aparece como oekologie y fue dado por el alemán Haeckel (1866) en la obra Morfología general de los organismos. Para Haeckel es la ciencia que estudia la relación de los organismos con su entorno. Desde que el hombre aparece en la tierra conoce un conjunto de relaciones dentro de su sistema, de forma que, al conocer la naturaleza, puede sobrevivir. En culturas ancestrales de tribus indígenas de selvas tropicales o de esquimales, existe un conocimiento empírico de la naturaleza. También han existido conocimientos sistemáticos basados en la experimentación, aunque no se generalizaron hasta finales del siglo XVIII, cuando los biólogos estudiaron relaciones de una especie con el medio. A finales del XVIII y principios del XIX se realizaron muchas expediciones científicas, sobre todo desde Europa al Nuevo Mundo, en las que concurren aspectos importantes para el desarrollo y nacimiento de una nueva ciencia. En las expediciones había una necesidad de descubrir nuevas especies y de describir sus características, mediante escritos y dibujos que aportaran una nueva concepción de la realidad. Humbolt destacó por sus representaciones gráficas de la realidad; relacionó la vegetación con los pisos altitudinales, siendo por tanto el primero en realizar trabajos de biogeografía. Observó que a una determinada altitud se daban las mismas especies vegetales que a igual altitud en otra montaña, por lo que denominó asociación a estos vegetales que requerían las mismas condiciones ambientales. También observó la temperatura media de diferentes zonas, a lo que llamó isotermas, ya que trazó líneas que unían esas temperaturas. Otra característica de las expediciones era la posibilidad de comparar organismos y fenómenos de la naturaleza, unos conocidos y otros no; esta comparación lleva a preguntar el porqué de los diferencias o de las similitudes. En algunas de estas expediciones viajaban especialistas de distintas disciplinas que convivían durante mucho tiempo, de forma que nacería una visión multidisciplinar de la ecología. Di Castri define 5 fases por las que ha pasado la ecología: La etapa de flor-insecto, en la que, siguiendo la definición de Haeckel, se explican las relaciones sencillas entre los organismos de una especie con su medio. Nace así la autoecología, que estudia las primeras aproximaciones. En el siglo XX el estudio se complica, ya que una especie no está aislada sino que existen relaciones entre ellas, por lo que surge la ecología de las comunidades, que estudia las relaciones entre organismos vivos y el medio en el que viven, con un enfoque dinámico: relaciones en el espacio y en el tiempo, intercambio de materia y energía, de tal forma que se desarrollan modelos y nuevos conceptos. En 1935 Tansley da la definición de ecosistema. Posteriormente aparece la teoría general de los sistemas. En los años 50 se desarrolla la informática que permite analizar las matrices de datos de forma integrada y rápida. Más tarde comienza el programa de estudio de los grandes biomas de la tierra: tundra, taiga, desiertos, etc. En 1972, en Estocolmo, se reconoce por primera vez que los problemas ambientales existen y se reconoce el deterioro originado por el desarrollo social. La cuarta fase por la que ha pasado el estudio de la ecología comienza por el estudio de un sistema con los sistemas adyacentes en el espacio y en el tiempo, apareciendo el término de frontera ecológica (por ejemplo, zona costera y marítima). También se estudia cómo se recupera un bosque cuando se quema y cómo evoluciona desde que es perturbado, por lo que nace el concepto de sucesión ecológica, que estudia el/los cambios que se dan en un ecosistema a lo largo del tiempo. Finalmente aparece el programa MAB (hombre y biosfera) que considera al hombre como parte del sistema. El estudio se hace mas complejo ya que contempla, además de los factores naturales del sistema, la economía, la política y la cultura. El término hábitat está muy generalizado y significa lugar donde viven los organismos. Es un concepto descriptivo que sirve para dar idea de las características que tiene el ambiente donde se encuentra una especie o una población. Nicho ecológico es un término mas amplio, que abarca no sólo el espacio físico ocupado por un organismo, sino su papel funcional como miembro de la comunidad -es decir, su posición trófica y su posición en los gradientes de temperatura, humedad, pH y otras condiciones del medio ambiente-. Para G. E. Hutchinson, el nicho es un espacio multidimensional dentro del cual el medio ambiente permite a un individuo o a una especie sobrevivir indefinidamente. El nicho ecológico es una abstracción que abarca todos los factores físicos, químicos, fisiológicos y bióticos que un organismo necesita para sobrevivir. Para describir el nicho ecológico de cualquier especie dada debemos conocer qué come y por qué especie es devorada, cuáles son sus actividades y movimientos, y qué efectos ejerce en otros organismos y en las partes inorgánicas del medio ambiente. Dos especies de insectos acuáticos pueden vivir en el mismo hábitat, como las aguas de un estanque, pero ocupar diferentes nichos ecológicos. Notonecta es un depredador que nada cazando y devorando otros animales. Corixa se parece mucho al anterior, pero desempeña un papel muy diferente en la comunidad, porque se alimenta en gran parte de vegetación descompuesta. Dos especies de organismos que ocupan los mismos o similares nichos ecológicos en diferentes lugares geográficos se denominan equivalentes ecológicos. Amplitud de nicho es la magnitud del eje dentro del que puede vivir la especie. Si la amplitud es grande se habla de especie generalista o eurioica (por ejemplo, una especie que vive en márgenes anchos de temperatura). Si la amplitud es pequeña se dice que la especie es especialista o estenoica (por ejemplo, la especie vive en márgenes estrechos de temperatura). Una especie puede ser mas generalista que otra, o mas especialista que otra. A su vez, una especie puede ser eurioica para una variable y estenoica para otra. Nicho óptimo o potencial: según Hutchinson, una especie puede vivir potencialmente en muchos sitios; el nicho óptimo sería el que ocuparía una especie en condiciones fisiológicas óptimas y en ausencia de otras especies; la especie sería capaz de desplegar todo su material genético. Es difícil encontrar el nicho óptimo. Nicho real o efectivo: es el que se encuentra en la naturaleza. En el nicho real se tiene en cuenta las relaciones que tiene una especie con otras especies. Las especies se reparten los recursos por lo que tiene importancia la composición de distintos territorios. Las especies especialistas comparten menos los recursos que las generalistas. Las variables que influyen sobre la especie y su distribución son los factores ambientales. Una variable es cualquier característica de un territorio que sufre variación en su magnitud; un territorio puede descomponerse en infinitas variables. Un factor ambiental es la variable que tiene influencia sobre los organismos en algún período de su vida. Solapamiento de nicho: cantidad de variable/recurso/magnitud que comparten dos especies. Puede darse el solapamiento de nicho y, sin embargo, que las especies no compitan. Para que dos especies compitan han de hacerlo en el espacio y en el tiempo, por ejemplo, dos especies pueden utilizar lo mismo pero a distintas horas del día. El caso más frecuente en la naturaleza es que las especies minimicen la competencia, es decir, que usen los mismos recursos a distinto tiempo y espacio. El nicho está compuesto por infinitas variables lo que conduce a estudiar dimensiones relacionadas como, por ejemplo, el nicho trófico: conjunto de condiciones que permiten la alimentación de una especie. También puede estudiarse el nicho espacial: conjunto de condiciones del lugar donde vive una especie (coordenadas, pendiente, altitud, pH). En definitiva, pues, un ecosistema es el conjunto del ambiente (biotopo) y de los seres vivos animales y vegetales (biocenosis) que viven en él con una influencia recíproca. En el ecosistema se distinguen las sustancias minerales u orgánicas no vivas, los organismos autótrofos o plantas verdes, los organismos heterótrofos diferenciándolos en herbívoros y carnívoros, y los saprófitos que descomponen sustancias orgánicas o inorgánicas. Los ecosistemas permanecerían en equilibrio de no intervenir el hombre para romperlo con graves consecuencias para la propia sociedad humana (contaminación, deforestación, destrucción de especies). Dando otra definición, un ecosistema es un conjunto de organismos vivos que comparten un mismo hábitat o biotopo. Partiendo de la base de que un ecosistema es el conjunto de organismos de una comunidad y su entorno, podemos definir varios tipos de seres vivos que los componen. Atendiendo a la cadena trófica, encontraríamos en primer lugar los productores primarios, aquellos que son capaces de producir materia orgánica a partir de compuestos inorgánicos, es decir, son organismos autótrofos. Siguiendo la cadena trófica encontramos en el segundo escalón a los consumidores, organismos heterótrofos (hervíboros, carnívoros u omnívoros) que se alimentan de materia y energía que fabrican otros seres vivos. En el último eslabón de la cadena trófica de organismos que componen un ecosistema encontramos los descomponedores, los que se alimentan de materia orgánica muerta. Se distinguen varios tipos de ecosistemas teniendo en cuenta su naturaleza y sus propiedades físicas. Así mismo estos tipos de ecosistemas se pueden dividir en subtipos muy diferenciados los unos de los otros también respecto a los organismos que los habitan. Sin embargo, muchos de estos se pueden agrupar nuevamente en otras clases de ecosistemas llamados biomas. Un biotopo es el espacio de la biosfera ocupado por un conjunto de seres vivos sometidos a condiciones relativamente constantes o cíclicas; el biotopo y las especies que lo integran forman un ecosistema. Tal y como indica la etimología, bio es un prefijo que alude a la vida y topo al lugar, ambos tomados del griego antiguo. Pero vayamos un poquito más allá. Abramos ahora otro diccionario. Como suele hacerse cuando se quiere conocer el significado de cualquier término, lo suyo es buscar su definición en el diccionario. Y a ello vamos. Descubrimos que el diccionario (la RAE, para más señas) define el término "biotopo" como un término biológico, de acepción única, que se refiere al "territorio o espacio vital cuyas condiciones ambientales son las adecuadas para que en él se desarrolle una determinada comunidad de seres vivos." El alemán Ernst Haeckel fue quien destacó que la existencia de las biotas (los seres vivos que habitan en un área determinada) en un ecosistema está determinada por diversos factores ambientales y por las interacciones que establecen los organismos entre sí. Haeckel, en este marco, propuso que el hábitat es un requisito previo al nacimiento y el desarrollo de un ser vivo. Un biotopo, en este marco, es un lugar que brinda las características ambientales que necesita un conjunto de seres vivos para subsistir y desarrollarse. Se trata de una zona que, por sus condiciones, sirve como espacio vital a determinados animales, plantas y otros organismos. El concepto de biotopo es muy similar al de hábitat. Sin embargo, el término hábitat alude a la zona donde habitan poblaciones o especies; biotopo, en cambio, refiere a una comunidad biológica (biocenosis). La biocenosis está formada por todos los organismos, de cualquier especie, que conviven en un biotopo. En el biotopo podemos diferenciar entre la zoocenosis (la comunidad de animales), la fitocenosis (plantas)i la microbiocenosis (microorganismos). El biotopo y la biocenosis componen el ecosistema. No es adecuado que los biotopos se encuentren aislados sino, por el contrario, se recomienda conectarlos con las zonas circundantes para promover la circulación de los organismos. En este sentido, una de las medidas más usadas consiste en extender un biotopo de modo que puedan habitarlo más animales y plantas. Un bioma es el conjunto de comunidades clímax en equilibrio con las condiciones ambientales de un área. Los principales biomas ordenados según la latitud son: el bosque ecuatorial, el bosque tropical, la sabana, el desierto, la pradera, el matorral, el bosque templado, la taiga, la tundra, a los cuales se añaden los biomas acuáticos, marinos, montañosos, etc. Cada bioma es un conjunto de ecosistemas en donde todos los seres vivos que ahí habitan están estrechamente relacionados entre sí y con su entorno. Cualquier alteración climatológica, disminución de alguna especie debido a la extinción o por el contrario, sobrepoblación de alguna especie, provoca un efecto dominó que va afectando a todos los organismos que ahí habitan, ya que ninguno sobrevive aisladamente. Desde los organismos microscópicos hasta los grandes depredadores dependen de los demás para llevar naturalmente su ciclo de vida. La biocenosis es el conjunto de seres vivos que constituyen un ecosistema. La biocenosis o comunidad está constituida por el conjunto de poblaciones. Algunos ejemplos de biocenosis lo constituyen los arrecifes de coral y su fauna acompañante característica. Así, pues, todos los animales, vegetales y microorganismos que viven en un determinado sitio forman un biosistema. Sus relaciones de dependencia, alimentación y desarrollo forman comunidades que llevan el nombre de biocenosis. Y así, una vez dicho lo cual, ponemos a este capítulo el ¡Punto y Final! Próximamente seguiremos con nuestros oferplanes y visitaremos, por lo tanto, la BAHÍA DE TXINGUDI, como habíamos concertado. La bahía de Txingudi es una bahía formada por el estuario de río Bidasoa en el mar Cantábrico, entre las localidades de Hondarribia e Irún, en la margen izquierda, y Hendaia (Francia), en la margen derecha. Los orígenes de la bahía se encuentran en un valle glaciar anegado y colmatado. El Bidasoa forma frontera entre España y Francia, por lo que la mayor parte de la bahía de Txingudi forma parte de Francia.
Antes de fundirnos en el bullicio del alarde, vamos a recordar algunas ideas sobre el municipio de Irún. Este es una ciudad de la provincia de Gipuzkoa, que está situado a 18 km al E de Donostia-San Sebastián, la capital provincial, constituyendo la segunda ciudad más poblada de Guipúzcoa. Se encuentra localizada en la depresión sublitoral guipuzcoana, en el valle del bajo Bidasoa, concretamente en el rellano del aluvión formado por el río. Ocupa una extensión de 42,8 km2, a una altitud de 5 m sobre el nivel del mar. Irún, concretamente, es fronterizo con Francia, país del que se encuentra separado por el río Bidasoa. Es la mayor población de la aglomeración urbana situada en el estuario del Bidasoa, que es conocida como “Bahía de Bidasoa-Txingudi” o, simplemente, “Bahía de Txingudi”, y que está formada por las localidades de Irún, Hondarribia y Hendaya. En 1992 se encontraron importantes restos arqueológicos romanos en Irún que parecen confirmar que Irún sería la ciudad de Oiasso, Œasso o Easo, que los geógrafos romanos colocaban en la costa del territorio vascón y cuya ubicación exacta había causado cierta controversia en los últimos siglos (el gentilicio easonense utilizado para referirse a los habitantes de San Sebastián se basaba precisamente en la suposición de que esta ciudad había sido la Easo romana). Irún habría sido el asentamiento urbano y portuario relacionado con las cercanas minas de Peñas de Aya, que ya se explotaban en época romana y cuya explotación ha llegado casi hasta el presente. Se encuentra rodeado de montes, entre los que destacan la Peña de Aia, Jaizkibel, Erlaitz y San Marcial. Irún limita con los municipios de Lesaka (Navarra), Oiartzun, Lezo y Hondarribia, así como con Francia, siendo, como se ha dicho, el río Bidasoa quien marca la línea fronteriza con el país vecino. Su término municipal, incluso el núcleo principal de la ciudad, se halla distribuido en siete barrios, siendo los más antiguos Bidasoa, Meaka, Olaberria y Lapice. A principios del siglo XIX empiezan a ser conocidos Anaka y Ventas, desgajados del extenso barrio matriz de Lapice. Por último en 1887 aparece Behobia, como barrio segregado de Bidasoa. En momentos puntuales de expansión de la zona urbana, y sobre todo a partir de los años sesenta del pasado siglo, se ha propagado la costumbre de asignar el nombre de barrios a entidades de población o agrupaciones que, al menos oficialmente, no lo son; se trata simplemente de barriadas, con mayor o menos extensión y población. Así vemos que, de forma general y equivocada, se les llama barrios a zonas tales como San Miguel, la Estación, Santiago, Larreaundi, Arbes, Ibarla, etc. El origen etimológico del nombre de Irún está relacionado con el del nombre vasco de la ciudad de Pamplona (Iruña, Navarra) y el del municipio alavés homónimo de Iruña de Oca. Curiosamente, las tres localidades mencionadas fueron posiblemente los tres asentamientos urbanos romanos más importantes en la zona norte del País Vasco y Navarra. Cada ciudad poseía un nombre latino diferente: Easo, Pompaelo y Veleia, pero en el idioma local poseían una denominación similar. Esta denominación provendría probablemente de la palabra vasca (h)iri ('ciudad') y un segundo elemento que no está claro del todo, pero que podría ser on ('buena'): 'la buena ciudad' (algunos etimologistas hablan de 'la gran ciudad'). Mientras que Pamplona conservaría la conciencia de su antigüedad y la doble tradición en su nombre, Irún quedaría reducida a una pequeña aldea sin conciencia de sus orígenes romanos y Veleia-Iruña se despoblaría. Durante la Edad Media y en los siglos posteriores Irún recibiría el nombre de Irún-Uranzu. Pero con el paso de los años perdería ese segundo término de su nombre. El origen de Irún se remonta a época prerromana, según testimonio de Estrabón y otros historiadores romanos que hacen referencia a Oiasso, una de las ciudades de los vascones. Excavaciones recientes han puesto al descubierto que Irun es aquella ciudad en la que los romanos se asentaron. Pero se desconoce exactamente quiénes fueron sus primeros habitantes, aunque existen restos, como hemos dicho, de una antigua presencia romana. En los últimos años se han realizado numerosas excavaciones que han desenterrado evidencias de presencia romana en la plazoleta de la Iglesia del Juncal, en la Ermita de Santa Elena y en las minas de Arditurri en Peñas de Aya. En estos yacimientos se han encontrado restos de cerámica, tejas y vidrios y monedas, entre otros objetos, junto los únicos restos de un embarcadero descubiertos en la costa cantábrica, correspondientes al siglo II. Estas evidencias han llevado a suponer que Irún fue la ciudad vascona de Easo u Oiasso que los geógrafos greco-latinos ubicaban en la costa del territorio vascón, el cual sería el importante puerto romano del Atlántico, junto con el de Burdeos y Londres. Históricamente Irún ha tenido una fuerte vinculación con Navarra. En la Antigüedad formaba parte del territorio de la tribu vascona (que se asentaba en territorio de Navarra), frente al resto de Guipúzcoa que era territorio de la tribu de los várdulos. El dialecto del euskera que se habla en la comarca, está más relacionado con los dialectos navarros que con los guipuzcoanos. Se puede decir que Irún es la salida natural de Navarra al mar. Aunque está vinculada a Guipúzcoa desde el siglo XIII, ha habido varios intentos de reincorporar Irún a Navarra, que llegó a retornar durante unos pocos años al principio del siglo XIX. La población ha ido en aumento progresivo dando un salto espectacular a partir de los años 50 del siglo pasado, debido en gran parte a la inmigración, atraída por el desarrollo económico y comercial de la ciudad, fenómeno que ha remitido en los últimos años. En el año 1990 la población ascendía a 55.200 habitantes y actualmente su población ronda los 60.000 habitantes. Y, una vez llegados aquí, nos adentraremos en la fiesta recordando que las fiestas de la ciudad son las Fiestas tradicionales de San Pedro y San Marcial, conocidas popularmente como Sanmarciales, y que se celebran el día 30 de junio. El Alarde de San Marcial es un desfile cívico-militar en el que participa activamente buena parte de la población irunesa, que desfila por las calles de la ciudad ataviada con boinas (txapelas) rojas, chaqueta negra, camisa blanca, corbata roja, pantalones blancos y alpargatas blancas con cintas negras. Los soldados se dividen en pífanos, parches, redobles y escopeteros. Esta fiesta tiene su origen en las antiguas leyes forales que regían en la provincia de Guipúzcoa. Según estas leyes el ejército real español solo tenía derecho a establecer guarniciones en San Sebastián y Fuenterrabía, mientras que el resto del territorio, en caso de invasión, era defendido por las milicias forales de las que formaba parte toda la población masculina adulta de la provincia. Según estas leyes el rey tenía que pedir permiso a las juntas generales de la provincia para que el ejército transitara por Guipúzcoa y los guipuzcoanos estaban exentos de la obligación de servir en el ejército fuera de su territorio. Una antigua ley obligaba a todas las localidades guipuzcoanas a pasar al menos una vez al año una revista de armas y gentes o alarde, a las milicias locales. Este alarde desapareció junto con las milicias forales durante el siglo XIX. Sin embargo, la ciudad de Irún, junto con la vecina Fuenterrabía, han conservado la costumbre de realizar este alarde anual, transformándola de obligación militar en una fiesta de carácter cívico. En el caso de Irún, la fecha de celebración del Alarde, que tradicionalmente se realizaba en septiembre, se trasladó por un privilegio al día de San Pedro, 29 de junio, que era la víspera del aniversario de la Primera batalla de San Marcial (30 de junio de 1522), día en el que las milicias locales irunesas vencieron al ejército franco-navarro en el monte Aldabe, conocido desde entonces como monte San Marcial. En celebración de dicha victoria se celebra desde 1522 el día de San Marcial una procesión a la ermita erigida en honor del santo. A principios del siglo XIX el Alarde y la procesión al monte San Marcial se unieron en un mismo acto que se celebra el 30 de junio. La configuración actual de la fiesta data de antes de 1881. Diferentes compañías, que representan a los barrios de la ciudad, desfilan por las calles de la ciudad. Cada compañía está constituida por varios centenares de soldados de infantería, convenientemente armados; txibilitos y tambores de varias sonoridades. El uniforme está compuesto por pantalones blancos, corbata roja, chaqueta negra, camisa blanca y boina roja. Cada compañía está liderada por un capitán y otros mandos, contando también con una cantinera que ocupa siempre un lugar de honor. Las compañías desfilan al son de varias marchas tradicionales acompañados por la banda de música de la ciudad y la Tamborrada. Todas las compañías se concentran en la Plaza Urdanibia, hasta que se produce la arrancada por parte de los hacheros, previo toque de cornetín. Entonces el Alarde desfila por la cuesta de San Marcial, hasta la Plaza San Juan en donde se encuentra el ayuntamiento. El General, entonces, entra a galope en la plaza para tomar el mando que hasta entonces ostentaba el Comandante. Tras la incorporación del General y tras la llamada a capitanes para que le informen de novedades, el general ordena recoger la bandera de la ciudad que por derecho propio llevará la Compañía Bidasoa durante todo el día. Tras la incorporación de la bandera, el general ordena las descargas de fusilería. Hasta hace pocos años, en este lugar se incorporaba el cabildo secular (alcalde y concejales) al desfile cívico-religioso. El Alarde continua, siendo la siguiente parada la Iglesia del Juncal. Allí se unía el cabildo eclesiástico, pero ahora sólo lo hace un pendón con la imagen de San Marcial acompañado y escoltado por dos niños. Acto seguido en la plazoleta del Juncal, el General también ordena que se hagan las salvas de fusilería. La Batería de Artillería, mientras tanto, lleva a cabo varias descargas en la parte trasera de la Iglesia. Después el alarde se dirige de nuevo hacia la Plaza Urdanibia para romper las filas allí, pasando por la Calle Mayor (a la cual se accede desde la calle Fueros), dejando la bajada completa de la misma para el trayecto de la tarde. El desfile de la mañana en las calles de la ciudad acaba en este punto. La fiesta prosigue con la procesión al monte San Marcial donde se celebra la misa de campaña, la ofrenda florar y se realiza una romería y una merienda campestre. El Alarde prosigue por la tarde, desde la Plaza Urdanibia, y recorriendo la Parte Vieja de la ciudad, avanza hasta la Iglesia del Juncal (sin parar en la Plaza San Juan). Una vez realizada la parada, se lleva a cabo el que será el último tramo de Alarde del día. Se sale de la Iglesia del Juncal y se enfila el paseo Colón (arteria principal de la ciudad), hasta la avenida Guipúzcoa. Se continua por esta última, hasta el Ambulatorio y se sube hacia el Polideportivo. Una vez allí, se afronta el tramo más emotivo del día, la bajada de la Calle Mayor para terminar en la Plaza San Juan. Una vez en la plaza San Juan, la compañía Bidasoa deja la bandera de la ciudad en el ayuntamiento tras las descargas y el General ordena el Rompan Filas y cada compañía se dirige a su barrio. Y, tras el jolgorio ya pasado, vamos a ocuparnos ahora de otros aspectos del susodicho Alarde. El Alarde de San Marcial de Irun (Gipuzkoa) es el principal rito de autoafirmación colectiva local. Celebra la victoria de sus habitantes contra el enemigo el día 30 de junio (San Marcial, en el calendario católico) de 1522. Desde el siglo XVI hasta el año 2000 ha sido organizado anualmente por el ayuntamiento, excepto en caso de guerra o gran conflictividad. Desde 2001, tras sentencias judiciales que obligan al Ayuntamiento a garantizar la presencia igualitaria de las mujeres, éste ha optado por no organizar el Alarde. A partir de entonces se celebran dos actos denominados Alarde: uno es paritario; el otro no admite más mujeres que 19 cantineras. En el origen del rito se halla la procesión en cumplimiento del voto hecho por los cabildos secular y eclesiástico en agradecimiento a San Marcial tras la victoria. Escoltaban el desfile unas decenas de paisanos con armas de fuego para las salvas de honor, en orden militar, con la bandera de la localidad y al ritmo de caja y tamboril. Aquella escolta honorífica, en su aspecto formal similar a los obligatorios alardes militares, es conocida con el mismo nombre por lo menos desde 1717. La batalla de 1522 hay que situarla en el contexto de la conquista e intentos de reconquista de Navarra. Aunque militarmente no tuvo gran trascendencia, para la población de Irún resultó fundamental: por un lado, pudieron volver a habitar la localidad; por otro, aunque se consiguió con el apoyo de las tropas reales y la población de localidades guipuzcoanas vecinas, fue protagonizada por los hombres y mujeres de Irún. Yendo al grano de la cuestión, cada 30 de junio (día de San Marcial) el olor a pólvora se adueña de Irun. Y es que ese día se celebra en el municipio guipuzcoano el tradicional desfile de armas que conmemora la victoria de las tropas irunesas sobre las francesas durante la madrugada del 30 de junio de 1522. El sonido de los pífanos y tambores se une al estruendo de miles de escopetas que disparan al unísono, siguiendo la orden del general. Multitud de compañías participan en el desfile, perfectamente uniformadas con una indumentaria especial (camiseta y pantalones blancos, cinturón y boina roja), que varía dependiendo del cuerpo o grupo al que pertenezca cada uno de los participantes: infantería, artillería, caballería, hacheros, ayudantes... Desfilan por las calles de Irun para dirigirse al monte de San Marcial, donde se celebra una gran romería en honor al Santo. Desde hace más de una década se celebran dos desfiles diferentes. En el conocido como "alarde tradicional", compuesto por alrededor de 8.000 personas, las mujeres únicamente pueden participar como cantineras. Este desfile se realiza en primer lugar. Después tiene lugar el desfile mixto (reúne a 2.000 participantes), en el que las mujeres también pueden participar como escopeteras o tocando el txilibito y el redoble. Dicho lo cual, ponemos el ¡punto y final! . Valgan estas pinceladas para animar a nuestros seguidores. Tras lo cual sólo nos resta por indicaros que en la próxima salida, u oferplán, vamos a ir al MERCADO DE ORDIZIA, el cual sigue celebrándose desde su comienzo, en los siglos XI y XII. Está protegido por una robusta estructura, que se apoya sobre columnas. Ordizia, muy conocida por su mercado semanal, está situada en el interior de Gipuzkoa, a orillas del río Oria y con la inconfundible silueta del monte Txindoki (1.346 m.) como telón de fondo. ¡Se finí!
Si buscas el equilibrio entre el mar y la montaña, Deba es tu lugar. Ahora salimos por la puerta de casa, rumbo a Deba, que en la costa es el último municipio de Guipúzcoa. Situado a orillas de la ría que forma el río Deba en su desembocadura, en una pequeña bahía de la costa cantábrica, a 3 m de altitud y a 51 km al Este de Donostia. Cuenta con unos 5.000 habitantes sobre una extensión de 62,70 km2. Se trata del asentamiento de los más antiguos pobladores; fue fundada por los vecinos de Itziar como villa marinera. Pronto adquirió renombre por su especial emplazamiento geográfico y, desde mediados del siglo XIX, se presenta como una de las villas más solicitadas por los turistas. Concretando estos datos, en 1294 se fundó el pueblo de Deba, pero a diferencia de lo habitual, este primer asentamiento no fue en el terreno que ahora ocupa Deba, sino que se situaba en el monte Itziar y su denominación fue Monreal. Los habitantes del pueblo querían mover el pueblo a la costa para aprovechar los recursos que otorgaba el río Deba y usar el mar para la pesca y el comercio y así lo ordeno el rey Alfonso XI de Castilla en 1343, llamándose Monreal de Deva (con el paso de los años se quedó con el nombre de Deva). Gracias al cambio geográfico, el pueblo prosperó y en el siglo XVIII la villa gozaba de una buena economía gracias a la pesca de ballenas, el comercio con Inglaterra (conectaba las mercancías de Vitoria con la isla) y las ferrerías. A día de hoy, el motor económico de Deba es el turismo gracias a su maravillosa playa y los edificios y monumentos que componen el pueblo. Su trazado urbano está definido por una calle principal que atraviesa la villa de norte a sur y dos importantes plazas donde se alzan sus principales monumentos históricos: la Foruen Plaza presidida por el Ayuntamiento, edificio del siglo XVIII, y la Plaza de la Iglesia, donde se alza el monumento más destacado de la villa. La Iglesia de Santa María la Real es un templo gótico de los siglos XIV y XV con una bella portada precedida de pórtico, sobre el que se alza la torre, decorada con esculturas que representan a los Doce Apóstoles. La Iglesia de Santa María es un monumento nacional del siglo XV y lo más llamativo del edificio es una enorme portada policromada. En su interior se encuentra el armado por Pedro de Alloitiz (1668) y el Retablo Mayor de Nuestra Señora de la Asunción, de Bernabé Cordero (1662). La nave es de gran altura y luce bajorrelieves románicos del siglo XIII. Destacan en su interior el ornamentado sepulcro de la capilla lateral, así como un retablo y varios altares mayores. A principios del siglo XVII fue objeto de una reforma en la que se construyó su magnífico claustro gótico. La Cueva de Ekain, que se encuentra en sus proximidades, es patrimonio arqueológico. En ella se encuentran pinturas rupestres de la época del Paleolítico Superior y desde 2008 es Patrimonio de la Humanidad. La cueva fue hallada en 1969 y estudiada poco después ya que sus pinturas son de gran calidad y vitales para entender cómo vivían y que cazaban los habitantes de esta zona en aquella época. En consecuencia, decidieron cerrar el acceso al público y hacer una réplica del yacimiento. El Geoparque de la Costa Vasca mezcla los más de 13 kilómetros de acantilados con los montes, prados y bosques que se encuentran tierra adentro. En este territorio se encuentran los Flysch, acantilados de capas rocosas donde unas están compuestas por rocas blandas (friables) y las otras por rocas duras (cohesivas). El resultado es un paisaje único que define más de 60 millones de años de la historia de la Tierra. El Geoparque de la Costa Vasca crea recorridos virtuales para conocer los árboles singulares del centro urbano de Deba, Mutriku y Zumaia. Deba no es sólo el nombre del río que cruza la comarca; también lo es de una villa situada en su desembocadura, cuya historia está escrita en las piedras del claustro de la parroquia de la Asunción, del siglo XV, y en la portada polícroma de esta misma iglesia. A escasos kilómetros, en Itziar, se puede ver la que acaso sea la talla medieval más antigua de la provincia, una “virgen negra” del siglo XIII. En Guipúzcoa existen numerosos testimonios de arquitectura medieval tanto del período románico como del gótico. Entre los edificios más sobresalientes de la provincia de Gipuzkoa se encuentra la iglesia de la Asunción, en el casco antiguo de Deba, que presenta una característica yuxtaposición de estilos debidos a épocas diferentes, desde el siglo XIV al XVII. La parte gótica es la más apreciada por los expertos, y su interés se concentra, sobre todo, en su magnífica portada, situada bajo un pórtico que sirve a su vez de arranque para la torre. Su construcción data del siglo XV, aunque los artífices de la misma se inspiraron en modelos del gótico navarro-francés propios del siglo anterior. La mezcla de estilos resulta evidente en el interior, reedificado durante el siglo XVII, en el que destaca el claustro. Resumiendo, Deba es un municipio del País Vasco, en la provincia de Guipúzcoa, situado a orillas de la ría que forma el río Deva en su desembocadura, en una pequeña bahía de la costa cantábrica, a 3 m de altitud y a 51 km al E de Donostia-San Sebastián, capital de la provincia. Cuenta con 4.974 habitantes sobre una extensión de 62,70 km². Se trata de un asentamiento de los más antiguos pobladores, fue fundada por los vecinos de Itziar como villa marinera. Pronto adquiere renombre por su especial emplazamiento geográfico y, desde mediados del siglo XIX, se presenta como una de las villas más solicitadas por los turistas. Su trazado urbano está definido por una calle principal que atraviesa la villa de norte a sur y dos importantes plazas donde se alzan sus principales monumentos históricos: la Foruen Plaza presidida por el Ayuntamiento, edificio del siglo XVIII, y la Plaza de la Iglesia, donde se alza el monumento más destacado de la villa. Mutriku es la localidad más occidental del litoral guipuzcoano. Edificada sobre una pendiente ladera que desciende del monte Arno (628 m), esta pintoresca villa pesquera, cuna de los eminentes marinos Antonio Gaztañeta y Cosme Damián Churruca, fue fundada a comienzos del siglo XIII y aún conserva su trazado medieval y vestigios de sus antiguas murallas. Su casco histórico, declarado conjunto monumental en 1995, destaca por sus estrechas y empinadas callejuelas, donde el visitante tendrá la posibilidad de descubrir bellos palacios y torres de los siglos XV, XVI y XVII. En los alrededores de plaza principal, presidida por el monumento dedicado a Churruca (héroe de la batalla naval de Trafalgar), encontraremos algunos de los edificios más significativos de Mutriku, como la iglesia neoclásica de la Asunción, catalogada como monumento nacional, la casa consistorial y el palacio Galdona. Asimismo, los palacios Zabiel y Montalibet y las casas Gaztañeta y Olazarra llamarán nuestra atención. El puerto de Mutriku es uno de los más antiguos de Gipuzkoa. Durante años, sus habitantes se han dedicado a la pesca de la ballena y, hoy en día, muchos continúan con la actividad pesquera y sus industrias derivadas. El litoral de Mutriku está considerado como uno de los tramos más bellos de la costa vasca. En bajamar, merece pasear por la zona denominada "Siete playas" que comprende desde el puerto de Mutriku hasta la playa de Saturraran, ubicada en el límite con Bizkaia. La Antigua Lonja es uno de los edificios más emblemáticos del hermoso puerto de Mutriku. A pesar de haber sufrido varias transformaciones, aún mantiene el estilo gótico renacentista de sus orígenes, datados en el S. XV. Construido en mampostería y sillería, su fachada principal tiene un gran pórtico con amplios arcos de medio punto. Este edificio fue sede de la Cofradía de Mareantes de Mutriku y aún hoy sigue vinculado a la población marinera de la localidad. El casco antiguo de Mutriku, población fundada a comienzos del siglo XIII (año 1209), está formado por estrechas calles adoquinadas por las cuales admiraremos numerosos palacios, torres y casas blasonadas. El Palacio Galdona, por ejemplo, es una construcción con fachadas de sillería del siglo XVII. La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción es otro de los edificios más emblemáticos de la zona, puesto que se trata del ejemplo más representativo de la arquitectura neoclásica de Gipuzkoa. Destacan, asimismo, la Casa Consistorial; el Palacio de Zabiel, actual casa de cultura; la Casa-Torre de Luardo; el Palacio de Olazarra-Mizkia; el Palacio de Montalivet, una impresionante construcción barroca del siglo XVIII; la Torre de Berriatua, uno de los pocos edificios que sobrevivió al incendio que arrasó la villa en 1543; y la Vieja Lonja, sede de la primera cofradía de Mutriku. Al este de Donostia-San Sebastián, dos comarcas litorales, las del Bajo Deba y Urola Kosta, deben su vitalidad a sendos ríos, el Deba y el Urola. Ambas zonas presentan amplias similitudes, que también se producen en las villas más importantes de cada cuenca, Deba, en el primer caso, Zestoa a orillas del Urola. En esta última localidad, en cuyas cercanías se han hallado interesantes vestigios prehistóricos, destacan las aguas de las fuentes de Gesalaga, cuyas virtudes se conocen ya desde el siglo XVIII. Su casco antiguo presenta también muchos puntos de interés, aunque el edificio más hermoso de Zestoa es el palacio de Lili, una construcción gótica del siglo XV que presenta una singular configuración en forma de U. Por su parte, Deba presenta indudables atractivos artísticos, como las ruinas del cercano convento de Sasiola, frente al cual, en la iglesia de San Andrés de Astigarribia, se puede contemplar una bella ventana prerrománica. Deba cuenta además con cierta actividad industrial, centrada en el sector eléctrico y químico, así como en la fabricación de tijeras. Tal vez son éstas las que utilizan las mujeres que, en los telares de la población, cardan e hilan con parsimonia. Entre las actividades que se pueden desarrollar en Deba, se cuentan las siguientes: 1. Playa: La playa de Santiago es el gran reclamo de los visitantes en verano. Frecuentada por gente de la comarca (Ermua, Eibar, Elgoibar), esta playa de 420 metros de largo acoge tanto a la gente del pueblo como a visitantes, y su oleaje es un gran atractivo para los surfistas que quieran retar al mar. 2. Camino de Santiago: Siguiendo la ruta de Zumaia, viajando hacia el Oeste, el Camino de Santiago pasa por Deba y para los más devotos, Santuario de Nuestra Señora de Itziar, que es parada obligada. Por otro lado, para los menos religiosos la costa, los prados verdes, los caseríos y los acantilados son el mayor atractivo. 3. Ruta de los Dólmenes: Este recorrido de 20 kilómetros atraviesa las localidades de Elgoibar, Soraluze y Bergara y se pueden apreciar las diferentes concentraciones de Dólmenes (lugar donde se hacían rituales funerarios, cultura ancestral de los pastores) que hubo en este territorio. La playa Lapari es una playa pequeña, situada, como ya hemos dicho, en el municipio de Deba. El color de la arena es dorado y su composición es principalmente de arena y roca. Es una zona de oleaje fuerte y mucho viento. Con las mareas, el espacio de arena útil varía mucho. Esta se encuentra en una zona semiurbana. Lapari se encuentra en un entorno protegido, como biotopo protegido del tramo litoral Deba-Zumaia. Normalmente tiene un índice de ocupación medio, con el 30% y el 70% de ocupación en temporada alta. La playa de Santiago de Deba se halla al oeste del litoral guipuzcoano, junto a la desembocadura del río que lleva el nombre del municipio. Con 400 metros de longitud, comprende también la playa de Lapari, ocupando una superficie total de 80.000 m². De fina arena dorada, es una playa de fuerte oleaje, pues se encuentra abierta al mar. Es ideal para dar largos paseos, bien por la orilla o bien por los tres paseos marítimos que la rodean. Asimismo, todo aquel que decida acudir a esta hermosa playa podrá practicar actividades deportivas tales como surf, piragüismo o windsurf. En la playa de Deba se localiza una de las olas de mayor tamaño que podemos encontrar en la costa vasca. Su fondo de roca y arena la hace aún si cabe más peligrosa. En los días que no hay tanto mar los picos se suceden a lo largo de la playa y más cerca de la orilla, que en función de los fondos pueden dar buenas sesiones. La Comarca del Deba es una región de España situada en la provincia de Guipúzcoa, configurada por el río Deba, que le da nombre. Tradicionalmente se distinguen dos zonas: el Bajo Deba y el Alto Deba. Comarca del Bajo Deba o Deba Beherea: El extremo meridional del Bajo Deba está dominado por un estrecho desfiladero recorrido en su fondo por el río Deba, a cuyos márgenes se encuentran las villas más pobladas e industriales de la zona: Éibar y Elgóibar. Según avanza el río hacia su desembocadura aparece un paisaje más suave de pequeños valles escondidos como el Kilimon, donde existen grutas y cascadas junto a restos de antiguas caleras, el Lastur, de ambiente netamente rural, y el Olatz, entre otros. El tramo de costa que corresponde a esta comarca, desde Itzurun a Zazpi, no está demasiado urbanizado por lo que, aparte de localidades como Deba, el más importante centro turístico, y Mutriku, el único municipio netamente pesquero de la comarca, aparece prácticamente intacto, con grandes acantilados y calas escondidas. Comarca del Alto Deba o Deba Garaia: Considerada como el centro geográfico del País Vasco, la comarca del Alto Deba cuenta con espacios naturales de interés como el Parque Natural de Aizkorri o las inmediaciones del embalse de Urkulu. Además, comprende dos de las más monumentales villas de la provincia: Bergara, villa de artesanos y comerciantes, y Oñati, cuyo casco antiguo conserva palacios, casas señoriales, conventos, iglesias, etc., testimonio de su pasado histórico. En el extremo más meridional de la comarca se localiza Leintz-Gatzaga, cuya fundación en el siglo XIV estuvo estrechamente vinculada a la explotación y posterior comercio de la sal que se producía en sus salinas. El río Deba pertenece a Guipúzcoa (País Vasco), la cual atraviesa de sur a norte, en un recorrido de 54 km. Nace en los montes de Arlabán, corre al pie del monte Jarindo, por el valle Real de Leniz, y pasa por Salinas de Leniz, Escoriaza, Arrechavaleta, Mondragón, Vergara, Elgóibar y Deva, en cuya ría, abierta al Cantábrico, desemboca. Los principales afluentes son el Oñate por la derecha y el Ego por la izquierda. La comarca del Deba es, por lo tanto, una región de la provincia de Guipúzcoa, configurada por el río Deba, que le da nombre. Tradicionalmente se distinguen dos zonas: el Bajo Deba y el Alto Deba, de las que ya hemos tratado. De este modo hemos cerrado otro oferplán. Pero no nos iremos sin hacer alusión al próximo, que versará sobre el MONTE UZTURRE (730 m), que da sombra a Tolosa, y posiblemente tan concurrido como el Ernio. El ascenso tradicional parte de Tolosa, subiendo a pie o en coche hasta el magnífico santuario de Izaskun (290 m), que como muchos otros, y dada la tradición marinera de la provincia, posee un pequeño barco suspendido del techo. Y, una vez hecha esta advertencia, nos despediremos hasta la próxima cita.
Arrasate/Mondragón es un municipio de la provincia de Gipuzkoa, que pertenece a la comarca del Alto Deba. Tiene una población de unos 22.000 habitantes. Su extensión de 30,8 km2, por lo que su densidad aproximada es de 715 hab./km2. Arrasate es el nombre vasco del poblado existente con anterioridad a la fundación de la villa y cuya localización exacta está aún por determinar. No obstante, si se obedece a la toponimia, Arrasate se encontraría en la ladera suroeste del montículo de Santa Bárbara, mientras que el Mondragón medieval se construyó al este de dicho montículo. Arrasate / Mondragón es conocido internacionalmente por ser el municipio creador del movimiento cooperativo. Este ha sido el principal motor de la economía de la villa, convirtiéndola en máximo exponente de este modelo socioeconómico y organizativo a nivel internacional, a través de Mondragón Corporación Cooperativa (MCC), el mayor grupo empresarial de Euskadi. Así, como la sede de la universidad de Mondragón. Asimismo, Arrasate / Mondragón cuenta con otros muchos atractivos. Podemos dar un paseo por el casco antiguo medieval, que está cercado por una muralla. La iglesia de San Juan Bautista, la casa consistorial (de estilo barroco), el convento de San Francisco (actual centro cultural) y los palacios de Okendo y Artazubiaga son algunos de los monumentos que se pueden visitar. La iglesia parroquial de San Juan Bautista, frente a la Casa Consistorial y con el ábside asomado a la Plaza Mayor, se trata de una construcción gótica de los siglos XIII y XIV, si bien la torre-campanario es posterior, del siglo XVI. Fue restaurada en la década de los noventa del siglo XX. Por otro lado, la iglesia de San Francisco pertenece a un antiguo convento franciscano, tratándose de un edificio de transición herreriano-protobarroco construido fundamentalmente a comienzos del siglo XVII. Por su parte, el Ayuntamiento es una construcción de estilo barroco del siglo XVII, que se encuentra en la Plaza Mayor. El palacio de Báñez de Artazubiaga fue construido en el siglo XVI. El palacio de Okendo es un edificio de estilo barroco clasicista del siglo XVII. El palacio de Monterrón es también un edificio de estilo barroco clasicista Y, por último, el Hospital de Santa Águeda (Mondragón) es el Hospital psiquiátrico de Santa Águeda. Respecto al Ayuntamiento, anotaremos lo que sigue: El palacio donde trabajan las autoridades municipales de Arrasate-Mondragón, data del siglo XVIII. Su edificación comenzó en el año 1756, siendo el arquitecto Martin Karrera jefe del proyecto. El edificio es de estilo barroco, con paredes de sillería. La fachada principal cuenta con cinco arcos de medio punto, que sirven como entrada al interior. En el piso de arriba, se encuentra un gran balcón de hierro forjado y, un poco más arriba, se puede ver el escudo del pueblo, de estilo rococó francés. En el interior, se guardan con gran orgullo la escalera principal, cuyos peldaños están realizados con una sola piedra, y el impresionante trabajo de madera tallada de la sala de plenos. El entorno natural de la villa también merece especial atención. El municipio tiene dos hermosos parques; Monterrón y Santa Bárbara. El primero de ellos posee un palacio construido en el siglo XVII, y cuenta también con árboles muy antiguos, entre ellos unas gigantescas secuoyas. Santa Bárbara, por su parte, se alza sobre el casco viejo y desde aquí, se pueden contemplar unas bellas panorámicas del pueblo. En suma, Arrasate-Mondragón es un municipio de la provincia de Guipúzcoa, situado a 78 km al SO de San Sebastián, en el valle de Léniz y a orillas del río Deba, a 210 m de altitud, con 25.000 habitantes y 28,54 km2. Se trata de un valle y tiene una altitud de 410 m. El valle de Léniz está situado al noroeste de Kurutzebarri, y al noreste de Atxorrotx. El valle de Léniz es un valle de la provincia de Guipúzcoa. Está situado en la zona S.O. de la provincia, próximo a Álava. Aunque geográficamente mayor, hoy lo limita al N. Arrasate; al E. Oñati; al S. Barrundia (Alava) y Leintz-Gatzaga (Guip.); y al O., Aramaio (Alava). El terreno de su demarcación es bastante accidentado y montañoso. El río Deva y el Urkulu, afluente del primero, cruzan el valle en dirección de S. a N. Otros afluentes del río Deva son el Aranzasarra (margen derecha) y el Gellano (margen izquierda). El río Deva forma un verdadero valle natural o geográfico, que se ensancha en la parte de Aretxabaleta. La mayoría de los núcleos de población se hallan enclavados a lo largo del río Deva. Las alturas más importantes del valle, o próximas a él, son Andarto (1.089 m.), Aranguren (1.163 m.), Elorretako altza (Kurutzeberri, 1.155 m.), Amuategigaña (1.187 m.) y Mugatriluze (1.104 m.). Los 3 primeros pertenecen a la sierra de Zaraya y los otros 2 a la sierra de Elgea. El monte Jarindo (886 m.), entre el valle de Léniz y Aramaio, es límite entre Guipúzcoa y Alava. Aretxabaleta, núcleo más importante delvalle, se halla a los 1° 11' y 43° 02' 5" (M. M.). Arrasate-Mondragón, población de 21.867 habitantes , situado en el País Vasco, al suroeste del territorio de Gipuzcoa, en la comarca de Debagoiena. Se une con Bergara al norte, al sur, en cambio, con Aretxabaleta; Al este o levante con Oñati y al oeste o poniente con Aramaio. El municipio tiene 34,20 km² y está a 223m-s sobre el nivel del mar. Está bajo la jurisdicción territorial de Bergara, y a parte del núcleo urbano, se le unen los barrios de Udala, Bedoña, Meatzerreka, Garagartza y Gesalibar. Entre los montes que rodean al pueblo, caben destacar Udalatx (1.117 m), Murumendi (778 m) y Kurtzetxiki (532 m). En lo que a ríos se refiere, en Mondragón se unifican los ríos Aramaio y Deba. En cuanto al clima, decir que nos encontramos ante un clima llamado oceánico, es decir, suele soplar viento del oeste y noroeste, con veranos templados e inviernos suaves de entre 10 y 22º. PREHISTORIA Las investigaciones arqueológicas desarrolladas en el municipio de Arrasaten han demostrado la existencia en nuestro municipio de yacimientos abundantes. Podemos mencionar Lezetxiki, que pertenece al periodo del Paleolítico Medio; el brazo humano descubierto en Letzetxiki es el resto humano más antiguo que se ha descubierto en el País Vasco. Hay que destacar Labeko Koba, del Peleolítico Superior. Además, existen otros yacimientos de menor trascendencia, como Oterreta, Lezetxe, Kobatxo EDAD MEDIA Arrasate quedó bajo el reino de Castilla, como consecuencia de la conquista de los territorios (de Alava, Bizkaia y Gipuzkoa) del oeste del reino de Navarra desarrollado en el año 1200. Como en el resto de Europa, los reyes de Castilla también crearon villas con el objeto de asegurar las vías mercantiles que transcurrían hasta el mar. Asimismo, con el objeto de hacer frente a la influencia de los banderizos y cuidar de la frontera con el reino de Navarra que todavía era independiente. La Carta Puebla para la creación de la villa de Mondragón fue concedida por el rey Alfonso X el Sabio con fecha de 15 de mayo de 1260, en San Esteban del Puerto (Jaén); de acuerdo con este documento (creado por los reyes navarros) se concedió el Fuero de Vitoria a la villa de Arrasate (o Arressate) y se sustituyó el nombre original, por el de Mondragón y Arrasate fue separada del valle de Leintz. En el año de 1353 también las anteiglesias de Udala, Uribarri, Garagartza y Gesalibar se sumaron a la villa y finalmente, en el año 1966, se produce la adhesión del barrio de Bedoña al municipio de Arrasate, que conforman en la actualidad todo el territorio municipal. Las luchas entre los parientes mayores y asimismo entre estos y entre los que pertenecían a las villas, tuvieron gran reflejo en la villa de Mondragón, y así, -como consecuencia de las luchas entre los Guraia (oñacinos) y los de Bañez (ganboínos)- se produjo en la villa un gran incendio el 23 de junio de 1448; la quema o incendio de Mondragón, los mondragoneses derribaron la casa torre de los Gebara de Zalgibar; en el año 1451, adquirieron sus tierras; en 1457 construyeron la carretera Arlaban-Arrasate-Oñati-Legazpi-Beasain y derribaron el castillo de Goikobalu; en 1463, en las Juntas de la Hermandad de Arrasate, las Ordenanzas de Gipuzkoa (Cuaderno Nuevo); en 1464 fue asesinado Martin Bañez. En el año 1480, los Reyes Católicos imponen la presencia continua del corregidor. En el año 1490 fueron derogados y abolidos los bandos de Bañez y Guraia, en el año 1497 Leintz se incorpora a la hermandad de Gipuzkoa. Tras las diferentes alteraciones de las guerras, durante los próximos siglos reinará la paz y la abundancia económica. En lugar de los parientes mayores aparecerá una oligarquía de trama urbana; cada vez más se centrará su riqueza en el trabajo del dueño. EDAD MODERNA A lo largo de los siglos XVI y XVII el municipio se enriquece de forma importante, gracias a la industria del hierro. La industria de la armería cobra gran importancia, quien suministra espadas de acero (“raya”) elaboradas en las “masuquerías” en las ferrerías con el mineral de hierro del monte Udalatx. El acero de Mondragón fue muy conocido y famoso a nivel internacional. En dichos siglos aparecerán personajes de renombre: Garibai, Barrutia, los Okendo y otros. Habrá desarrollo urbano, y se construirán edificios singulares, como la casa consistorial, la iglesia de San Francisco, el palacio de Monterron, el palacio de Bañez Artazubiaga, el palacio de Andikano Zelaa o el palacio de Okendo. A finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX se reflejarán las guerras entre los estados español y francés, y como consecuencia de la guerra de convención, se constituyó en Mondragón la "Diputación a Guerra", tras realizarse la convocatoria a los pueblos libres de Gipuzkoa. EDAD CONTEMPORÁNEA Pero en dicho siglo las guerras importantes fueron las guerras carlistas, la primera guerra carlista (1833-1837) y la segunda guerra carlista (1865-1876); como consecuencia de estas fueron abolido los Fueros en el año 1876. A finales del siglo XIX Mondragón será testigo de otro hecho histórico de gran importancia; el anarquista Angiolillo asesina en el balneario de Gesalibar al entonces jefe de gobierno de España Antonio Canovas del Castillo, el 8 de agosto de 1897. A comienzos del siglo XX (en el año 1902) iniciaron su periplo las Escuelas de Biteri, laicas y gratuitas, impulsadas por Pedro Viteri Arana, en Mondragón y en nueve localidades de la provincia de Gipuzkoa, con la construcción de sendos centros docentes. Felix Arano y Teresa Garcia dos profesores de las escuelas de Bitero desarrollaron una gran labor renovadora, con motivo de la peculiar metodología de enseñanza que utilizaban. El siglo XX estará marcado por el desarrollo industrial; se creará otra nueva organización de la población como consecuencia de la emigración, ya que se incrementó mucho la población. A principios de siglo se producirá un desarrollo industrial de iniciativa privada, siendo los más significativos la "Unión Cerrajera" (año 1906), que se fundó por la unión de "Vergarajauregui, Resusta y Cia" (1869) y "Cerrajera Guipuzcoana" y ELMA, con la mayoría de la población activa en estas empresas, junto con otras empresa de menor importancia. Con fecha de 3 de septiembre de 1919 llega a Mondragón el tren tren vasco-navarro que prestó su servicio hasta la fecha de 31 de diciembre de 1967. El 5 de octubre de 1934, impulsado por el movimiento obrero, en Mondragón se produce la “revolución de octubre”. Posteriormente, se produce un alzamiento en España y en el País Vasco contra el gobierno de la República establecida, y esto trajo consigo la Guerra Civil (1936/39). Todo esto produjo en Mondragón una graves consecuencias: Fusilamientos, encarcelaciones, exiliados y represión. Tras superarse la guerra civil de 1936/39, el municipio de Mondragón está relacionado con el desarrollo del cooperativismo. El 10 de octubre de 1943 Jose Maria Arizmendiarrieta crea con 20 alumnos la Escuela Profesional de la Unión Cerrajera; posteriormente, en el año 1956 unos exalumnos que cursaron sus estudios en dicha escuela fundaron la cooperativa de ULGOR. Desde la fundación de ULGOR, el cooperativismo actualmente reúne aspectos relacionados además de las producciones industriales, con entidades bancarias, con previsiones sociales y con la enseñanza. Sí, tendríamos que tener en cuenta que en Euskadi se puede hacer Turismo industrial. Desde la explotación de los recursos mineros por parte de los romanos, hasta el auge de la industria siderúrgica, pasando por el aprovechamiento de los recursos hídricos y pelágicos, la actividad productiva ha ido forjando el paisaje y el paisanaje de Gipuzkoa, la tierra y sus gentes. Caseríos, manufactureras de boinas y naipes que, actualmente forman parte de una red de museos y fondos que nos permiten conocer la realidad de un Territorio, su historia y actividad económica, la memoria del trabajo, comprender su desarrollo urbanístico e interpretar el entorno. Junto con las cooperativas durante la segunda mitad del siglo XX, se consolidaron otras empresas en el sector de la cerrajería, como IFAM, JMA, en el sector de equipamientos, Roneo, que en su día fueron muy significativas en el sector industrial. Durante el siglo XX, como consecuencia de este desarrollo económico, cambia la fisonomía urbana del municipio de Mondragón, en el que barrios rurales como San Andrés, Musakoa o Uribarri se incorporan al ámbito urbano; aumenta considerablemente la población hasta 26.633 habitantes en el año 1985. OTROS ASPECTOS En la actualidad se impulsan de forma considerable equipamientos culturales y deportivos; los polideportivos de Musakola e Iturripe, el complejo deportivo de Mojategi, el frontón de Uarkape, el palacio de Monterron, el teatro Amaia, Kulturate, etc. Hay que destacar que a partir de 1988, por la incidencia de la asociación Arrasate Euskaldun Dezagun, se da un impulso al uso del euskera; la referencia de los medios de comunicación desarrollados en euskera (en su origen Arrasate Press y Arrasate TB, y actualmente Goienkaria y Goiena TB). Durante el siglo XXI, el municipio de Mondragón ha tenido que fortalecer su industria, para poder supervivir en un comercio globalizado. Desaparecen algunas fábricas y se crean otros centros, por ejemplo para promover la investigación, con la creación del Polo de Innovación Garaia. A comienzos del siglo XXI, sin embargo, predomina la tendencia para la permanencia o estabilidad, desde una perspectiva del desarrollo; se acentúa la importancia de los servicios públicos. ECONOMÍA Desde la Edad Media la metalurgia ha sido y es el eje de la economía de Arrasate; de las primeras Ordenanzas de la Cofradía de San Valerio se desprende que, ya en el siglo XV, la mayor parte de los, aproximadamente, 1.900 habitantes con que contaba el municipio se dedicaba a labores relacionadas con la obtención y transformación del acero. Durante largos siglos esta actividad se desarrolló según esquemas y formas de producción artesanales. A finales del siglo XIX se adoptaron los modelos de producción industriales, manteniéndose la tradición metalúrgica centrada en la fabricación de artículos de cerrajería y ferretería; en esta etapa nace y se desarrolla la Unión Cerrajera, como una empresa integral, que durante gran parte del siglo XX constituirá el centro de trabajo más importante de la villa. Hay que subrayar la importancia de obras sociales promovidas por la Unión Cerrajera, como la Escuela de Aprendices, punto de partida de iniciativas que marcarán el futuro desarrollo de Arrasate: la Escuela Profesional Politécnica, cuna de la actual "Mondragon Unibertsitatea"(MU), y del propio movimiento cooperativo, emblema y bastión de la economía mondragonesa del último medio siglo, que ha convertido a la villa en referencia de dicho modelo socioeconómico y organizativo a nivel internacional En la actualidad, la Mondragón Corporación Cooperativa (MCC), agrupación de cooperativas industriales y de servicios con sede en Arrasate, conforma, sin duda, el mayor y más sólido grupo empresarial del País Vasco. A nivel de municipio, aproximadamente el 50% de los puestos de trabajo de Arrasate se ubican en empresas de este grupo. Además, en Arrasate está la sede de la mayor cooperativa de crédito del estado, Caja Laboral-Euskadiko Kutxa, del Grupo Financiero de Mondragón Corporación Cooperativa. El panorama de la economía actual de Arrasate por sectores económicos es el siguiente: Sector primario: articulado en unidades de explotación tradicionales, caseríos, aporta escasamente el 0,3% del total de los recursos que genera la economía del municipio. El número de explotaciones agropecuarias censadas asciende a 235, y en ellas se ocupan un total de 50 personas, el 0,5% de la población ocupada total. La mayoría de los trabajadores del caserío compaginan esta actividad con el trabajo en la industria, lo cual favorece la tendencia hacia explotaciones ganaderas extensivas o explotaciones forestales con predominio de las coníferas. Sector secundario: Con un peso específico del 62% sobre el total de la economía del municipio, la industria da trabajo a más del 58% de la población ocupada de Arrasate. Predomina la fabricación de productos metálicos, destacando la fabricación de electrodomésticos, bienes de equipo, componentes para maquinaria, componentes para automoción, artículos de ferretería y cerrajería, que suponen el 79% de toda la actividad industrial. El número de empresas industriales con que cuenta Arrasate asciende a 166, de las que el 80% tiene menos de 15 trabajadores, frente a un 3,5% que supera los 500 trabajadores. Estas grandes empresas, dedicadas a la fabricación de maquinaria y electrodomésticos en su mayoría, generan más del 50% de los aproximadamente 12.000 puestos de trabajo del municipio. Sector terciario: El peso específico de los servicios en Arrasate supone el 37,5% de los recursos generados por la economía local, y el 41% del empleo, lo que sitúa al terciario local por debajo de la media de la Comunidad Autonoma Vasca, cuyos ratios de empleo en este sector ascienden al 58,7 %. En cuanto al subsector comercio, Arrasate presenta una densidad comercial de 13,1 comercios por cada mil habitantes, destacando la concentración de establecimientos de bienes de consumo ocasional (61,3%), frente a la presencia más débil del comercio de proximidad (38,5%), lo cual evidencia la vocación de cabecera comarcal que ostenta la villa cerrajera. En los últimos años, ante la presión ejercida por la implantación de grandes empresas comerciales en el municipio, las formas tradicionales de comercio y servicios han comenzado a incorporar nuevos modos de gestión, modernizando sus establecimientos tanto a nivel de estilo de venta, como de incorporación de nuevas tecnologías, y de adopoción de fórmulas de asociacionismo y agrupaciones de compras. Y aquí, tenemos que echar marcha atrás, ya que todo lo interesante está dicho. El más inmediato oferplán nos va a llevar a la localidad fronteriza de Irún, pues el próximo 30 de junio tiene lugar su ALARDE [DE IRÚN], el cual coincide con la fiesta de Ntra. Sra. del Juncal. Entendemos que el alarde es una formación militar en que se hacía reseña de los soldados y de sus armas. A finales del mes de junio tendremos la oportunidad de conocer de primera mano las tradicionales fiestas de San Marcial. El acto principal es el alarde que realizan, cada 30 de junio, para conmemorar la victoria que lograron los vecinos de Irun contra las tropas francesas en 1522. El alarde parte a primera hora de la mañana con todas las compañías bien uniformadas y, tras desfilar por las calles del municipio, ascienden al monte San Marcial. Una vez allí, se organiza una gran verbena donde participan todos los irundarras.
En algunos Territorios hermanos de Gipuzkoa, como Bizkaia, Navarra o Zuberoa, se conocían desde hacía años célebres cavernas con arte paleolítico. Gipuzkoa no contaba aun con ninguna manifestación de arte rupestre a comienzos de los años 60. Por eso el 28 de octubre de 1962 constituye una fecha importante para la investigación de la Prehistoria gipuzkoana. Ese día tres estudiantes donostiarras, F. Aranzadi, J. Migliaccio y J.C. Vicuña, miembros de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, descubrían las primeras figuras de arte rupestre del Territorio en la cueva de Altxerri (Aia), a tiro de piedra del casco urbano de Orio. Gipuzkoa se sumaba así a los Territorios de Euskalerria que poseían este Patrimonio singular. Siete años más tarde, el 8 de junio de 1969, esta vez dos jóvenes azpeitianos, A. Albizuri y R. Rezabal, del Grupo cultural Antxieta de esa localidad, que venían realizando prospecciones arqueológicas en la zona, bajo el asesoramiento de la Sociedad de Ciencias Arazandi, descubrían el magnífico conjunto de pinturas rupestres de Ekain (Deba), muy cerca del casco urbano de Zestoa. Ahora el Patrimonio artístico paleolítico de Gipuzkoa mostraba un gran esplendor y estas cuevas pasaban a los anales de los grandes conjuntos parietales de Europa Occidental. Altxerri y Ekain son dos cuevas distintas por muchos motivos. El soporte rocoso es muy diferente, frágil en Altxerri y compacto en Ekain. En Altxerri domina el grabado y en Ekain la pintura. En Altxerri dominan los bisontes y en Ekain los caballos. En Altxerri hay múltiples superposiciones de figuras y en Ekain se respetan unas a otras. En Ekain las figuras se reducen a media docena de especies y en Altxerri hay más de una docena. Algunas figuras de Altxerri muestran un carácter expresionista, cosa desconocida en Ekain. Altxerri parece ser algo posterior a Ekain. Es menester llegar al Paleolítico superior, época que comienza hace unos 40.000 años y llega hasta hace unos 10.000, para dar un salto en nuestro conocimiento acerca de la cultura espiritual de esa fase de la humanidad. Es durante él, en efecto, cuando se da una de las manifestaciones cumbres de toda la Prehistoria, que más ha admirado a sabios y profanos: el arte. Los primeros prehistoriadores no creían tan siquiera que aquellas magníficas pinturas que en 1878 se descubrieron en Altamira fueran auténticas. Algunos de ellos consideraron un impostor a quien decía haberlas descubierto. Tuvieron que pasar casi 20 años para que los grandes prehistoriadores de la época admitieran que era realmente el ser humano del Paleolítico Superior, el hombre de Cromagnon, el autor de aquellas figuras. Estas manifestaciones nos acercan más al espíritu de aquel hombre, aunque la investigación del arte prehistórico tropieza con incógnitas graves, entre las cuales la que más destaca es precisamente una de las que más nos interesa: ¿Por qué o para qué pintaron y gravaron aquellos hombres? ¿Qué motivaciones les movieron a efectuar estas figuras? También queremos tocar este punto en este recorrido que hacemos por el arte paleolítico gipuzkoano, en el que se encuentran manifestaciones muy importantes del mismo. La PREHISTORIA (del latín prae, “antes de”, y de historia, “historia, investigación, noticia”, este último un préstamo del griego) es una ciencia basada en el estudio, con métodos arqueológicos, de las sociedades que han existido antes de la escritura. Los tiempos prehistóricos, por tanto, preceden a las denominadas épocas históricas, con una enorme diferencia temporal en favor de los primeros. Si con el nombre de Prehistoria se quiere indicar antes de la Historia, se intuye de inmediato que es un nombre aberrante. La Historia es la narración o el estudio de lo hecho por todos los hombres a partir del momento en que deben ser considerados como tales. Los investigadores que durante un siglo y medio se han ocupado en la búsqueda de los testimonios de las más antiguas etapas del devenir de la Humanidad han sido conscientes de la incongruencia de tal denominación. Por ello, se inventaron otros nombres, como Paleohistoria, Etnohistoria, Paleoetnología, etc., que tuvieron poco o ningún éxito. Hay, además, una ambivalencia en el concepto; por una parte, Prehistoria indica los tiempos anteriores a lo que comunmente se llama Historia, pero por otra, designa la disciplina científica que los estudia. El nombre Prehistoria, con sus limitaciones, es ahora de uso corriente tanto en las lenguas neolatinas como en inglés, y tiene su traducción al alemán: Urgeschichte. De este modo, investigar en Prehistoria es trazar las historias de la Humanidad desde sus orígenes hasta la aparición de los primeros textos escritos, momento éste en el que empieza la Protohistoria, con fronteras muy imprecisas según las áreas geográficas. Desprovista de documentos escritos, la Prehistoria se basa fundamentalmente en el método arqueológico del examen de los vestigios de la presencia humana, generalmente conseguidos en las excavaciones. Mediante el estudio de las estratigrafías, heredado de la Geología, se ha ido estableciendo una cronología base que, a su vez, ha sido perfeccionada, desde hace medio siglo, por modernos métodos de datación, entre los que destaca el uso del método del Carbono Catorce (C14). En dicha escala de tiempo se insertan los diversos climas, con su fauna y vegetación (como la Paleontología animal y su analítica o la Paleobotánica, que afina sus métodos en la Palinología), los diversos tipos humanos (Paleoantropología) y las sucesivas industrias que los hombres produjeron (Paleolítico, Mesolítico, Neolítico...), con sus respectivas evidencias: objetos de piedra y hueso, manifestaciones artísticas, cerámicas, primeras utilizaciones del metal... en los más variados aspectos. En la actualidad, los prehistoriadores se esfuerzan en estudiar y determinar la vida socio-económica de los diferentes grupos humanos: estructuracion del espacio y organización de los hábitats, explotación del medio natural y configuración de los territorios o técnicas de explotación de las materias primas, intentando definir las culturas o civilizaciones que les diferencian en el tiempo y en el espacio. H asta 1851 no apareció el nombre de Prehistoria, que fue utilizado por primera vez por Daniel Wilson en su libro The Archaeology and Prehistoric Annals of Scotland, aunque quien realmente lo impuso fue Sir John Lubbock (1834 1913) en su gran obra Prehistoric Times, aparecida en 1865. La denominación, aún con su contradicción interna, quedó consagrada y se propagó gracias a las numerosas ediciones y traducciones de aquel bello libro. También se debe a Lubbock la distinción entre Paleolítico y Neolítico. Aquella fecha de 1865 marcó un cambio de conyuntura, motivado también por la entrada en escena de una nueva y más amplia generación de investigadores que llenaron toda la segunda mitad del siglo XIX. El más destacado de todos ellos fue Edouard Lartet (1801-1871), que pasó de la Paleontología a la Prehistoria. En 1860 presentó, en el marco de la Academia de Ciencias de París, una comunicación titulada Sur l´ ancienneté géologique de l´espèce humaine dans l` Europe occidentale. Al año siguiente, Lartet propuso una clasificación de los tiempos paleolíticos basada en los restos de los mamíferos más característicos de cada etapa. Junto al inglés Henry Christy (1810-1865), en el libro Reliquiae Aquitanicae (publicado en varias entregas entre 1865 y 1875), dio a conocer muchos yacimientos paleolíticos del valle del río Vézere que, en algunos casos, incluían piezas de Arte Mueble. Notable también, en el campo de la Prehistoria, fue la aportación de Edouard Piette (1827-1906), que excavó en yacimientos pirenaicos (Lorthet, Arudy, Mas d´Azil, entre otros) y de Las Landas (Brassempouy), llegando a reunir una gran colección que legó al Musee des Antiquités Nationales. Sus aportaciones al conocimiento del Arte Mueble y sus intentos de clasificación quedaron reflejados en su magnífica obra póstuma: L´Art pendant l´Age du Renne (1907). En los intentos para fijar un marco cronológico y cultural al Paleolítico destaca la figura de Gabriel de Mortillet (1821-1898). En 1872 estableció para el Paleolítico las siguientes etapas: Chelense, Achelense, Musteriense, Solutrense, Magdaleniense y Touraniense. Todos ellos eran nombres epónimos de yacimientos a los que sólo le faltaba el Auriñaciense, entre el Musteriense y el Solutrense. Por lo que respecta al Touraniense, poco definido, fue sustituido más adelante por el Aziliense. Para el Neolítico estableció dos períodos, el Tardenoisiense y el Robenhausiense, el primero de los cuales se ha mantenido mientras que el segundo ha caído en desuso. Hay que decir que, en sus líneas esenciales, el sistema de Mortillet viene manteniéndose desde hace más de un siglo. Su libro Le Préhistorique, antiquité de l´homme (1883) tuvo una gran influencia y difusión, siendo reeditado varias veces. Anteriormente había fundado la primera revista de la especialidad: Materiaux pour l´histoire primitive et philosophique de l´homme (1864). Estos tres investigadores, a los que cabría añadir otros contemporáneos, representan la época de la elaboración de un conocimiento científico de la ciencia de la Prehistoria realmente notable. A aquella generación de pioneros le sucedió otra de investigadores más exigentes, lo que hizo avanzar los datos de la Prehistoria y su interpretación a pasos de gigante. Para limitarnos a Europa occidental, hay que señalar algunos personajes egregios. Entre ellos destaca Emile Cartailhac (1845-1921), autor de una amplia y valiosa bibliografía. En 1869 compró a Mortillet su revista, cambiando su título por Materiaux pour l´histoire naturelle et primitive de l´homme y publicando sus fascículos hasta 1890 (año en que se fusionó en una nueva revista, L'Anthropologie, que aún existe). Cartailhac promocionó, desde 1867, los primeros congresos internacionales de Prehistoria. Buen conocedor de la Península Ibérica, escribió Les ages préhistoriques de l´Espagne et du Portugal (1886) y Monuments mégalithiques des Iles Baléares (1892). Erró al considerar como un fraude las pinturas de Altamira que había encontrado Marcelino Sanz de Sautuola en 1879, actitud que años más tarde rectificó noblemente, contribuyendo a la reivindicación y estudio de la cueva cantábrica. Hay que señalar a algunos de sus contemporáneos, como los franceses Marcellin Boule (1861-1942), Louis Capitan (1854-1929), Conde H. Bégouen (1863-1956), V. Commont (1866-1918), el español Juan Vilanova y Piera (1821-1893) y el hispano-belga Louis Siret (1860-1934). La cueva de Altamira es una cueva con pinturas rupestres próxima a Santillana del Mar (Cantabria), descubbierta en 1879. Las 150 pinturas de la cueva pertenecen al paleolítico superior y se encuentran en un techo a 1,20-2 m de altura. Se trata de figuras polícromas de animales (bisontes en especial) y cazadores, y aprovechan los resaltes de la roca para crear una sensación de relieve. Fruto del ambiente científico de este grupo fue el surgimiento de un investigador irrepetible: el abate Henri Breuil (1877-1961). Su primer gran logro fue la reclasificación de las industrias del Paleolítico Superior (lo que se llamó batalla del Auriñaciense) y del Paleolítico Inferior (nueva definición del Chelense, que pasó a denominarse Abbevilliense), y la individualización de las industrias de Lascas, Levalloisiense y Tayaciense. Autentificó la existencia de un Arte Parietal en la cueva de La Mouthe (Dordoña) y, junto a E. Cartailhac, realizó en 1902 un trascedental viaje de estudio a Altamira (Santillana del Mar, Cantabria), cayo arte había encontrado en 1879 Marcelino Sanz de Sautuola (1831-1888), dándolo a conocer en un folleto que dió lugar a polémicas (1880). Cartailhac y Breuil publicaron en 1906 la primera gran monografía sobre la cueva cantábrica, La caverne d' Altamira á Santillane, près Santander (Espagne), que era el libro más voluminoso publicado hasta entonces sobre un tema de Prehistoria. Casi al mismo tiempo, Breuil, junto a D. Peyrony y L. Capitan, descubrió y estudió las cuevas de Font de Gaume y de Les Combarelles (Dordoña), en 1901 y 1902, respectivamente; también estuvo asociado al descubrimiento e investigación de las cuevas pirenaicas de Tuc d´Audoubert (1912) y de Trois Freres (Ariege, 1916). El hecho conocido de la existencia del Arte Mueble cobró una nueva dimensión con los trabajos de Breuil, al quedar totalmente demostrado que el hombre del Paleolítico Superior había elegido el interior de las cavernas para representar un Arte Rupestre (o Parietal), de una gran complejidad y con un bestiario de un extremo realismo. El hallazgo de la cueva de Lascaux (Montignac, Dordoña) en 1940 fue, en este aspecto, el punto culminante de la extraordinaria carrera científica del abate Breuil. Efectuó largas estancias y viajes por España, estudiando especialmente su arte rupestre postpaleolítico. La mayoría de sus trabajos pudieron realizarse gracias al Institut de Paléontologie Humaine, fundado en París (1910) por el príncipe Alberto I de Mónaco (que sufragó las grandes excavaciones de la cueva de El Castillo, localizada en la villa cántabra de Puente Viesgo). Breuil estudió numerosos yacimientos paleolíticos no sólo en Europa sino también en China, donde contribuyó al descubrimiento del hombre de Chu Ku Tien (el Sinanthropus pekinensis), y en África del Sur, donde se dedicó especialmente al estudio de su arte prehistórico. Sus más de 800 escritos acreditan su enorme papel en los avances de la Prehistoria durante toda la primera mitad del siglo XX. Muchos de ellos fueron publicados en la revista L´ Anthropologie, que, como el Institut de Paléontologie Humaine, dirigió durante muchos años M. Boule y cuyo redactor principal fue en aquel tiempo Raymond Vaufrey (1890-1967). Entre sus muchos colaboradores hay que citar a los españoles J. Cabré y F. de Motos o a los ingleses Miles Burkitt y W. Verner. El más famoso de todos sus discípulos fue el alemán Hugo Obermaier (1877-1946), que trabajó con Breuil en diversos lugares de España y fue catedrático de la Universidad de Madrid, además de ser autor, entre muchos trabajos, de un libro de amplia difusión: El hombre fósil (1915 y 1925), traducido al inglés y al alemán. Breuil y Obermaier escribieron en castellano la segunda gran monografía de Altamira (1935). Obermaier tuvo un discípulo que trabajó con él en España: el alsaciano Paul Wernert (1889 1972). Para este período hay que citar, en España y entre otros, a Hermilio Alcalde del Río (1366 1947), autor del descubrimiento de numerosas cuevas en la región cantábrica como la de El Castillo, en Puente Viesgo (1903); Juan Cabré Aguilo, descubrirlor del "arte levantino" en Cretas (Teruel), el mismo año 1903; Eduardo Hernández-Pacheco (1872-1965), geólogo y prehistoriador; Pedro Bosch Gimpera (1891-1974), con un importante magisterio primero en España y después en México. Algo más jóvenes e igualmente destacados fueron sus discípulos Luis Pericot García (1899-1978), con su excavación novedosa de la cueva de El Parpalló (Gandía, Valencia) en los años 1929-1931, y Alberto del Castillo Yurrita (1899-1976), que estudió la cultura del vaso campaniforme. Si en sus primeras etapas la Prehistoria fue una ciencia esencialmente francesa y con sus objetivos puestos en la Europa occidental y el mundo mediterráneo, desde finales del siglo XIX y en la primera mitad del XX se hizo universal. Durante el presente siglo se han multiplicado los descubrimientos en los más diversos territorios y países, en particular al hacerse más comunes los estudios de lo que algunos denominan incorrectamente Prehistoria exótica. Muchos pueblos sin historia escrita han encontrado en la arqueología prehistórica sus más profundas raíces. Además, la enseñanza de la Prehistoria se ha instaurado en las universidades de todo el mundo. Ténganse en cuenta los referentes que necesitan ciertos países de reciente creación que sólo poseen una parcial historia escrita desde los siglos XVIII y XIX. Cualquier país, cualquier pueblo, necesita estar en posesión de un pasado sobre el que construir su identidad mediante hechos y evidencias que, en ocasiones, se convierten en imaginarios colectivos e, incluso, puedeh llegar a convertirse en mitos mediante una operación fáustica. Esto es fácil para los países oue poseen un pasado escrito. En los que no lo tienen, ocupan aquel lugar la Prehistoria, la Arqueología de tiempos más recientes y la Etnología. Los resultados pueden llegar a causar la incomodidad y la confusión de quienes gobiernan territorios delimitados por las modernas colonizaciones, como es el caso de muchas naciones que han accedido a la independencia en el siglo actual. El ya citado hallazgo de las pinturas de Altamira, por su belleza y muy esmerada elaboración, sumió en la duda a muchos investigadores. Demostrada la autenticidad, y gracias a nuevos descubrimientos, pronto se contó con unas pinacotecas troglodíticas con centenares de obras de arte que utilizaban siempre el soporte de la roca. La pintura rupestre usaba colorantes minerales y carbones vegetales, con una sabia utilización de las técnicas pictóricas: las llamadas policromías; Altamira y Lascaux, por ejemplo, son en realidad diferentes gradaciones de dos colores. Presentes tanto en el Arte Parietal como en el Mueble, los grabados van de las figuras de simple línea incisa a los relieves. Mientras que el Arte Parietal es propio de la Europa occidental (Francia, Península Ibérica y, en menor medida, Italia), el Arte Mueble se extiende desde la misma hasta Siberia. En él destacan las Venus, figuritas femeninas con caracteres hipertrofiados (senos, vientre, nalgas) y casi supresión de la cabeza y las extremidades. Estas estatuillas no llegaron a pasar los Pirineos, pero se conocen más de un centenar (Brassempouy, Sireuil, Willendorf, Peterefels, Gonnesdorf, Savignano, Kostienki, Gagarino, etc.). Ahora se sabe que el arte rupestre existió tambien al aire libre, aunque de él solo se han conservado los grabados (Domingo García, en Segovia; Foz de Coa, en Portugal; etc.). Desde los comienzos de su descubrimiento ha habido intentos de sistematización de este arte del Paleolítico Superior. Abandonado el sistema cronológico-evolutivo que para él estableció el abate Henri Breuil, actualmente se utiliza el minuciosamente elaborado por André Leroi Gourhan (1911-1986). Tras una fase no figurativa (incisiones con un cierto ritmo sobre objetos muebles), siguen cuatro Estilos que se encadenan en el tiempo. El estilo I reune las obras más primitivas; el estilo II representa una evolución hacia la figura sintética; en el estilo III, el artista sigue con mayor fidelidad las proporciones de la realidad visual; y el estilo IV es la imposición total del realismo, tanto en las proporciones como en el movimiento. La presencia de signos en todos ellos demuestra que en estas obras de arte se refleja un lenguaje simbólico y codificado, incluido el bestiario que es su temática principal (entre los más antiguos símbolos estarían las manos). Leroi Gourhan veía, además, que los santuarios, es decir, las cavernas, estaban organizados respecto a las representaciones, y que éstas encerraban una concepción dual en la que interpretaban dos principios: uno masculino y otro femenino. Cuando, hacia el 9000 a.C., se produjeron los cambios climáticos que dieron paso al Holoceno (esto es, las condiciones climáticas actuales), el arte desapareció y sus autores emigraron o cambiaron sus métodos de vida, obligados por el nuevo paisaje ecológico. En otro sentido, el PALEOLÍTICO es una etapa de la Prehistoria caracterizada por el uso de útiles de piedra. Durante esta larga etapa, la más extensa de la historia de la Humanidad, el hombre practicó una economía depredadora basada en la recolección de los frutos y en la caza de animales salvajes. Este período, incluido en la Era Cuaternaria o Pleistoceno, tuvo su origen aproximadamente hace unos dos millones de años y, considerando los efectos climáticos y la situación cultural de los hombres, debió de terminar hace unos diez mil años. El Paleolítico o Edad de la Piedra antigua, es el periodo más largo de la historia humana ya que ocupa el 99,7 % del desarrollo de nuestra especie. Cronológicamente corresponde al estudio de las culturas que hubo en el planeta desde la aparición del género Homo, hace tal vez unos 2,5 millones de años, hasta el inicio del Holoceno, hacia el 10.000 (abreviatura del inglés Before Present 'antes del presente'). Tradicionalmente este periodo se identifica con la larga etapa depredadora del hombre, aquella parte de su pasado en la que vivió de la explotación de los recursos naturales, sin llegar a producir alimentos mediante la domesticación de animales y plantas. En tan dilatado tiempo nuestra especie alcanzó sus rasgos físicos actuales, colonizó casi todo el planeta y desarrolló sus capacidades intelectuales, tal y como las conocemos hoy en día. El hombre paleolítico no sólo fabricó instrumentos más o menos sofisticados, sino que también dominó el fuego, inventó la navegación, construyó las primeras viviendas, practicó ritos religiosos, creó algunas de las obras maestras del arte universal y desarrolló el lenguaje hablado. En definitiva, todas las constantes de la humanidad aparecieron durante el Paleolítico mediante un lento proceso evolutivo, cuyas circunstancias sólo pueden ser descubiertas y explicadas tras sofisticadas investigaciones en las que es preciso recurrir a todos los recursos de la ciencia contemporánea. Si se tienen en cuenta las profundas transformaciones por las que han pasado las sociedades humanas en esta larga etapa, no es exagerado considerar que se trata, sin duda, de la fase más crucial de nuestra historia y que en ella hay que buscar las explicaciones últimas sobre lo que somos como especie. Desgraciadamente, debido a la característica parquedad de restos que se poseen para la reconstrucción de las sociedades del Paleolítico, el rasgo que puede ser mejor controlado acerca de ellas es sin duda la evolución tecnológica. No es de extrañar, por tanto, que los instrumentos recuperados en las excavaciones arqueológicas sean la base de las sistematizaciones que se han ensayado para esta etapa. En la actualidad este criterio arqueográfico se ha visto complementado con consideraciones cronológicas y antropológicas para elaborar el esquema tripartito más aceptado en el Viejo Mundo: • Paleolítico Inferior: Corresponde en general a las primeras manifestaciones culturales. Es la etapa más larga del Paleolítico, y de la evolución humana por tanto, ya que dura en África desde finales del Plioceno hasta el Pleistoceno Medio avanzado. A nivel antropológico se caracteriza por la convivencia de diferentes tipos de homínidos (véase: evolución humana), aunque termina con la supervivencia exclusiva de los primeros Homo sapiens, generalmente de tipo arcaico, y de sus equivalentes europeos (los neandertales). En Europa su separación respecto a la etapa siguiente no está clara, puesto que los criterios evolutivos que se utilizaban hasta hace pocos años para su diferenciación (aparición de la técnica Levallois, útiles líticos de morfología estandarizada...) están hoy en día en revisión. • Paleolítico Medio: Es la fase en la que se desarrollan las primeras tradiciones culturales sincrónicas, normalmente detectadas en base a diferentes complejos industriales compuestos por los primeros instrumentos sistemáticos y por técnicas especiales de manufactura que implican estrategias mentales bien definidas. En Europa occidental se considera actualmente que ocupa desde finales del Pleistoceno Medio hasta la mitad de la última glaciación (250.000-35.000 B.P.), aunque, como ya se ha dicho, la aparición de dichos caracteres en esa cronología tiende a considerarse como algo convencional. Durante el Paleolítico Medio coexisten diferentes tipos de Homo, pero a nivel europeo solo parece existir el tipo neandertal o sus inmediatos antecesores (Homo heidelbergensis). En esta etapa se manifiestan las primeras inquietudes religiosas bajo la forma de prácticas funerarias. • Paleolítico Superior: Se corresponde con el desarrollo de las últimas sociedades del Pleistoceno (aproximadamente 35.000-10.000 BP), todas ellas compuestas ya por hombres anatómicamente modernos, salvo en sus primeros momentos. Aunque la variabilidad cultural de estos grupos es enorme, todos suelen compartir un buen número de rasgos comunes: creencias religiosas elaboradas, manifestaciones artísticas de todo tipo, adornos personales, instrumentos líticos y óseos altamente especializados, proliferación de herramientas compuestas y nuevas técnicas de manufactura cada vez más efectivas, así como una tendencia acelerada a especializarse en la explotación intensiva de los recursos de todo tipo de entornos geográficos. No hay que olvidar que es durante esta fase cuando el hombre colonizó América y Oceanía. Cada una de las etapas en las que se subdivide el Paleolítico está compuesta por un número variable de industrias o complejos tecnotipológicos, que son las verdaderas unidades sobre las que se efectúan las reconstrucciones paletnográficas o sobre cuyo significado cultural se investiga y discute. A nivel conceptual, las industrias pueden considerarse asociaciones recurrentes de instrumentos que tienen un significado espacial y cronológico lo suficientemente definido como para poder identificarlos a nivel empírico. Esta combinación de un esquema tripartito convencional (marco cronológico revisable a medio plazo) y una dinámica industrial (unidades de estudio), forman la base disciplinar de la periodización del Paleolítico. HOMBRE DE LAS CAVERNAS es un término no científico que se utiliza, en ámbitos y contextos no especializados, para designar a los hombres que, en época prehistórica, habitaban en las cuevas y cavernas que sirvieron de morada de la especie humana antes de que ésta desarrollase técnicas y conocimientos de construcción de otros tipos de vivienda. El nombre de hombres de las cavernas (o de cliff-dwellers en el mundo anglosajón) designa preferentemente a las poblaciones del Paleolítico y del Neolítico que, tras desarrollar las primeras técnicas agrícolas, pudieron sedentarizarse y establecer residencias permanentes en cuevas o cavernas acondicionadas para ser habitadas por pequeños grupos familiares o por comunidades no extensas, y para que les sirviesen de refugio frente a las inclemencias del tiempo y la amenaza de los animales salvajes. Por lo general, los hombres de las cavernas tenían sus cultivos en las cercanías de las cuevas que les servían de refugio. Se sabe que, en ocasiones, pudieron habitar en complejos de cuevas muy amplias, que les permitieron la compartimentación en espacios de usos múltiples (comunitarios, religiosos, almacenes), etc. Sus restos paleontológicos se hallan atestiguados prácticamente en todo el mundo. En la actualidad, se considera que su núcleo habitado más importante, al menos a efectos de la investigación arqueohistórica, estuvo situado en el complejo kárstico de Atapuerca, en la provincia de Burgos (España). Y aquí vamos a dar un giro a esta cuestión, que ha quedado perfectamente enfocada. No vamos a alargar inutilmente nuestro discurso para no caer en el pecado del plagio, y dar rienda suelta a nuestros conocimientos nos parecería incurrir en la aventura. Lo esencial está dicho. ¡ADIÓS! ¡Se me olvidaba algo! La próxima salida nos va a llevar al municipio de SORALUZE-PLACENCIA DE LAS ARMAS. Villa de gran tradición armera, Soraluze-Placencia de las Armas se halla a orillas del río Deba, en la comarca del Bajo Deba.