LITERATURA JUVENIL, "Leyendas y sagas de la mitología nórdica".
En los mitos nórdicos encontramos leyendas apasionantes y fábulas plenas de confabulaciones y heroísmo. Conoce aquí lo más resaltante de estos mitos, así como sus fabulosos personajes. Para establecer qué son los mitos nórdicos, es pertinente precisar que el vocablo “mito” proviene del griego, mythos, que traducido al español significa relato o cuento, acerca de una situación o de alguien. Por lo tanto, cuando hablamos de los mitos nórdicos nos estamos refiriendo específicamente a los relatos originados por los antiguos pueblos de esa zona noroeste de Europa. Los mitos nórdicos nos remiten, en primer lugar, a historias en las que se reflejan las creencias compartidas por las civilizaciones que poblaron desde tiempos remotos las zonas escandinavas, que como sabemos, comprendían a los territorios de Noruega, Suecia, Islandia, Dinamarca y la región septentrional o norte germana. También podemos decir entonces, que la mitología nórdica está asociada a la religión, creencias y mitos creados por estas civilizaciones como una forma de expresión de su cultura, mediante la cual podían expresar costumbres, tradiciones y manifestaciones cotidianas de una manera fantasiosa. Igualmente es de acotar que esa región nórdica está caracterizada por un crudo clima invernal durante casi todo el año, lo que obligaba a los hombres en esos tiempos a mantenerse aislados por largos períodos.Ello por supuesto, despertó en ellos la creatividad, generando tantos mitos con tan diversos personajes por demás interesantísimos, así como encontramos personajes igualmente fantásticos en la Mitología celta. Sin embargo, debemos indicar que dichos mitos por más fantasiosos que fueran, siempre no van a dejar un mensaje para la humanidad o una historia aleccionadora, que nos lleva a reflexionar sobre nuestro proceder e incluso pueden motivarnos a cambiar conductas. La mitología nórdica es la suma de las creencias religiosas y todos los mitos e historias sobre dioses de la cultura escandinava antigua. Era común en tiempos precristianos entre los pueblos de Noruega, Suecia, Dinamarca, Islandia y las Islas Feroe. Las historias nórdicas se desarrollaron durante un largo período de tiempo, y existen grandes diferencias regionales en las narraciones. En parte, la mitología se equipara con la mitología germánica. Hay muchas similitudes, pero los nombres de los dioses son diferentes y los mitos varían en el tiempo y el espacio. La mitología del norte es fundamentalmente diferente de la de otros pueblos más meridionales. Formados por un clima hostil y desafiante, los pueblos nórdicos también han creado a sus dioses duros e intolerantes, su creencia en el destino y su inevitabilidad es tan profunda como fatalista. El concepto de héroe, que siempre triunfa al final, es casi inexistente, también el concepto de culpa, perdón y expiación. Los mitos y leyendas que componen la mitología nórdica, están entre los más variados, ricos, creativos y simbólicos de la historia de la humanidad. Los pueblos germanos y escandinavos no ahorraron en inventiva a la hora de crear toda una cultura mitológica que hasta hoy se mantiene vigente, gracias a su incorporación en el mundo de la literatura y el séptimo arte. Los mitos nórdicos reflejan la esencia de una cultura de dioses guerreros, dispuestos a defender al universo de Asgard de sus enemigos. Personajes y entidades como el dios supremo Odín, su hijo, el dios del trueno Thor, o las famosas Valkirias, son protagonistas de muchos de los mitos nórdicos. Dicho lo cual, vamos a reconstruir un tanto parcialmente el vocabulario sobre mitología nórdica, ya que en este cuento se puede encontrar una descripción minuciosa de la misma. Odín o Votán o Wotán Dios supremo del panteón germánico, jefe de los Ases. Según los Edda es el primero y el más antiguo de los dioses. Odín gobernó todas las cosas y los otros dioses, y a pesar de su poderío le sirvieron siempre como unos hijos sirven a su padre. Los epítetos que le da la Escalda (Diccionario poético de los Islandeses) son un número de ciento veintiséis; y los más notables los siguientes; Padre de los Siglos., el Soberbio, el Águila, el Padre de los versos, el Torbellino, el lncendiario, el que hace llover las flechas, etc. También se le llama el padre universal, porque lo es de todos los dioses, como el Júpiter de los griegos. Se le intitula igualmente padre de los combates, porque adopta por hijos a todos los que mueren con las armas en la mano, lo que hizo que se le tomase por el Marte de los escandinavos. Se le atribuyen una infinidad de nombres, entre los que los más recordados son: Wodan, Valfodhr, Grimnir, Heriafodhr, Hangagud, Farmagudh y otros más. Dios guerrero, feroz, vengativo y sediento de sangre, pero también regulador de la vida de los hombres y de los dioses celestes, dotado de artes mágicas e inventor de las runas (las primeras letras del alfabeto germánico). Fue el soberano del mundo que, según la cosmogonía nórdica, emergió de las brumas producidas por las corrientes gélidas del norte. Para la leyenda, Odín nació de la unión del dios primordial Bor con la giganta Bestla. Tuvo dos hermanos, Vili y Ve, y una mujer, la bella Frigg, con la que engendró a su hijo Thor. Odín, Frigg y Thor formaron la tríada más venerada del Olimpo germánico. Aunque amaba a su mujer, el dios tuvo diversas aventuras extraconyugales: se unió con Rinda, diosa de la Tierra invernal, y engendró a Vali; tuvo relaciones con la giganta Gridr que parió para él al fortísimo Vidhar, y con Scade, que le proporcionó una numerosa serie de pequeños dioses. Odín permanecía en la morada celeste del Asgardhr unida a la tierra por el puente Bifröst (el arco iris) y embellecida por tres maravillosos palacios: el Walhalla, el Gladsheim, y el Walaskialf. En el Walhalla se acogía a los recompensados y a los héroes muertos en batalla, transportados hasta allí por las soberbias Valquirias. A los parientes y amigos de los que mueren en un combate, les gritaban: "¡Ojalá Odín te reciba! ¡Ojalá te juntes con Odín!". Se ve por las inscripciones sepulcrales y por las oraciones fúnebres que subsisten aún que, en ciertos países septentrionales, estaba en uso recomendar a Odín las almas de los muertos en los siguientes términos: "Odín te guarde querido hijo, amigo fiel y buen servidor". Ha llegado a nosotros un cántico fúnebre, compuesto por algún druida o bardo germano, en el cual el rey Lodbrog, famoso por sus hazañas, se felicita de que bien pronto irá al magnífico palacio de Odín a beber cerveza, y que le servirán de vaso los cráneos de sus enemigos. En el Gladsheim, Odín reunía la corte de los dioses. En el Walaskialf estaba el majestuoso trono Hlidskialf, desde el cual el soberano podía observar todo lo que acaecía en el mundo. Odín desdeñaba los alimentos que arrojaba como comida a sus dos lobos Geri y Freki, mientras que se nutría exclusivamente del néctar divino (Odrerir) que le ofrecían las coperas Mista y Rista. Aunque era inmortal, el gran dios germánico morirá el día del Crepúsculo de los Dioses, devorado por el feroz lobo Fenrir que, a su vez, morirá inmediatamente después atravesado por la espada de Vidhar, hijo de Odín. También perecerán los demás dioses Ases, toda la humanidad y los Genios malvados. El mundo se verá destruido por el fuego, pero surgirá un segundo mundo en donde los seres humanos serán más felices. En honor de Odín se levantaron templos, se celebraron sacrificios de animales y en ocasiones de prisioneros de guerra. Su culto fue amplio e intenso, pero con la llegada del cristianismo se debilitó hasta terminar por extinguirse durante el imperio de Carlomagno. Se representa a Odín a caballo con una coraza de oro reluciente, armado con la lanza mágica Gungnir, forjada por los enanos artesanos en las minas subterráneas. En otras iconografías aparece con su caballo con alas y ocho patas que tiene el don de correr o volar sobre el agua. Dos cuervos están siempre parados sobre sus espaldas, y le dicen a la oreja todo lo que han visto y entendido de nuevo. El uno se llama Huginn (el espíritu) y el otro Muninn (la memoria). Odín los aleja todos los días, y después que han recorrido el mundo vuelven por la tarde a la hora de la comida y esto hace que el dios sepa tantas cosas y que se le llame también el Dios de los cuervos. Algunos historiadores germanos pretenden que Odín fue un rey del norte famoso por su valor, quien para inspirar a sus súbditos el desprecio a la muerte, se clavó un flechazo en su presencia y murió de la herida algunos momentos después. Se le hicieron magníficos funerales y se le tributaron honores divinos. Odín tenía en Upsala un templo magnífico cuyo techo estaba rodeado por una cadena de oro, y otros en Islandia, en el cual rociaban a los asistentes con la sangre de las víctimas. Al principio sólo se ofrecían a este dios las primicias de los frutos de la tierra; luego se le inmolaron animales, y por fin se le sacrificaron hombres, hijos de reyes y hasta reyes mismos. El modo más común de hacer estos sacrificios era poner a la víctima entre dos piedras enormes, donde era aplastada, y de la mayor o menor impetuosidad con que salía la sangre, los sacerdotes inferían el resultado que debía tener la empresa que hacía el objeto del sacrificio. Es una divinidad relacionada con la poesía, la elocuencia, la sabiduría, la magia, la escritura, y la inteligencia estratégica. Protector de los héroes. Thor o Tor En la mitología nórdica, una de las principales divinidades del panteón germánico. Primer hijo de Odín y de Friga. Dios del Trueno y de la Guerra. La más poderosa y más grande de las divinidades inferiores, mediadora entre el Ser Supremo y los hombres. Reina en los aires, lanza el rayo, distribuye las estaciones, excita o calma las tempestades. Thor era un enorme coloso, comedor insaciable y buen bebedor, defensor de los hombres contra los monstruos. Su arma infalible era un martillo encantado llamado Miolnir "el Destructor", que podía cambiar de dimensiones y regresar a sus manos tras haber destruido a su adversario. Según la Edda, Thor, también llamado Donar, habitaba en el cielo del Asgardhr, en un palacio llamado Bilskrirnir, junto con su mujer Sif. Sus hijos son Lorides, Magnes y la joven Thrudr. Su segunda mujer llamada Jarnsaxa le dio a Modhes, precoz guerrero que desde su más tierna infancia estuvo al lado de su padre en la lucha contra el monstruo Jotun-Hugnir. Thor es también dios de la Guerra y como tal se le representa como un hombre barbudo y pelirrojo, que esgrime como armas un haz de flechas (que recuerda a Zeus) o bien un martillo, con rasgos comunes con el Heracles griego, dotado de unas condiciones físicas excepcionales, pero carente de viveza y de inteligencia. Thor perecerá sofocado por las exhalaciones venenosas de la serpiente Jörmungand en el día del Crepúsculo de los Dioses, en el que tendrá fin toda la humanidad y todos los seres humanos. Siguiendo la tradición romana, los nórdicos dedicaron los nombres de los dioses a los días de la semana. A Thor fue consagrado el jueves (inglés Thursday), el mismo día que los romanos dedicaron a Júpiter. Alfheim Entre los germanos y escandinavos, paraíso del dios Freyr, en donde habita junto con Elfos-Lios, genios luminosos y buenos. Infierno nórdico En la mitología nórdica, en la Edda de Snorri, se llaman: el Infierno Helheim, reino y morada de la diosa Hel; el Nastrandir, lugar horrendo, lleno de serpientes muertas que emiten por la boca baba venenosa, allí se castiga a los asesinos, a los perjuros y seductores; y el Niflheim, llamado también reino de la niebla, en el que hunde sus raíces el árbol sagrado Yggdrasil. Ragnarök Término islandés que se refiere al Crepúsculo de los Dioses o fin del mundo nórdico, según la mitología escandinava. Se trata de una especie de juicio final del que se habla mucho en las leyendas nórdicas. En el día del Ragnarök, dioses y hombres perecerán en su totalidad, atacados por gigantes, monstruos y demonios, sus enemigos seculares. Ese día fatídico se iniciará con un alba radiante anunciada por el gallo mítico Gullimkambi, que despertará a Odín y a todos los dioses Ases para luchar en un conflicto monstruoso en el que participarán la terrible serpiente Jörmungand, el lobo Fenrir, y el pérfido Loki. Odín será el primero en morir, seguido por todos los demás. Después cuando la raza humana esté aniquilada por la violencia de la naturaleza, renacerá un nuevo mundo, brillará un nuevo sol y la tierra se repoblará. Renacerán Balder, que mandará en el lugar de Odín, los hijos del gran dios Thor y todos los grandes Ases del Midhgardh. Los dos únicos que se librarán, Lif y Lifthrasir, saldrán del tronco del fresno Yggdrasil, en donde se habían refugiado para huir de la inminente catástrofe, y repoblarán el nuevo mundo. Helheim En la mitología nórdica, es el reino del Más Allá. Está dividido en nueve zonas y lo recorren cincuenta ríos que surgen del manantial Hvergelmir. Las almas de los fallecidos llegan allí a través del puente Gjöller vigilado por Modgud, joven giganta, y por el perro Managarm. En el Helheim reina la diosa Hel; le producen linfa vital las raíces del fresno Yggdrasil, arbol sagrado que alarga su copa hasta el cielo de los Ases. A diferencia del infierno de Dante, el Más Allá nórdico no es un lugar de castigo, sino un refugio de los muertos por causas naturales. Está situado cerca del Walhalla, en donde únicamente los valientes caídos en la batalla (los Einherii) pueden refugiarse continuando su vida como si la muerte no hubiese ocurrido. Mimameidr En la mitología nórdica, otro nombre del fresno sagrado Yggdrasil. Ases Familia de treinta y dos dioses de la mitología escandinava. Su jefe era Odín y sus principales caudillos Thor, Njörd, Freya, Tyr, Heimdal y Balder. Como los dioses del Olimpo griego, los Ases representaban las fuerzas de la naturaleza, pero con la diferencia esencial de que los dioses escandinavos habían de ser vencidos el día del Ragnarök y destruida su capital, Asgard, en un cataclismo universal, del cual renacerían para vencer a los monstruos del mal pero ya no ostentarían jamás el gobierno del universo. Los primeros Ases fueron Odín, Vili y Ve; los tres formaron el mundo utilizando como materia prima el gigantesco cuerpo del gigante Ymir. Después, dando vida a dos plantas, crearon al primer hombre Askr, y a la primera mujer, Embla. De los tres hermanos sólo quedó Odín que, acopl ándose con la diosa Frigg, trajo al mundo a los otros Ases. Entre los Ases varones prevalecen Thor (dios de la Fuerza), Freir (dios de las Fuerzas Fecundantes), Niordhr o Njörd (dios de los Vientos), Balder (dios de la Belleza), Vidhar (dios de la Prudencia), Vali y Ullr (maestros en el tiro con arco), Heimdallr (guerrero del Walhalla), Forseti (dedicado a la Paz y a la Concordia), Tyr (dios de la Guerra y de la Victoria), Bragi (dios de los vaticinios), además de otros muchos de importancia no menor. Contrapunto femenino de los Ases son las Asinias. El culto a los Ases que desapareció en Inglaterra, Alemania y Escandinavia con el cristianismo, perduró en Islandia hasta mediados del siglo XI. Asgard o Asgardh En la mitología germana y escandinava, sede de los dioses Ases; es una fortaleza situada en el centro del universo. En ella se encuentra el trono Hlidskialf sobre el que toman asiento Odín y Frigg. Del Asgardhr forma parte el Walhalla, residencia de los Einherios, los héroes caídos en el combate. Según la cosmogonía germánica, el mundo estaba formado del siguiente modo: el Cielo del Asgardhr, con los mundos Nifiheim (al norte) y Jotunheim (al este); Midhgard (Tierra), con los mundos Vanheim y Muspelsheim (sede de los enemigos de los Ases); por ultimo se hallaba el Helheim (Infierno), situado al sur. El puente de Bifrost unía el Asgardhr (Cielo) con Midhgard (Tierra). Audhumla En la mitología nórdica, vaca gigantesca surgida junto con Hrymthusi, gigante del cielo, de los vapores del universo. Con sus cuatro enormes tetas alimentó a Ymir, gigante primigenio, del que nacería todo lo creado. Lamiendo el hielo, la vaca descubrió el recipiente del que hizo salir al gigante Buris, que generó al dios Bor y del que posteriormente nació Odín. Heimdallr o Heimdal En la mitología nórdica, Gran As, también llamado As Blanco, nacido de Odín y de las nueve Ondinas: "Yo soy el fruto de nueve madres" (Edda). Moraba sobre el Monte Celeste cerca del puente Bifrost y poseía un caballo mágico, Gulltoppr; era el vigilante de los dioses y custodiaba el puente para impedir el paso a los gigantes; tenía un oído excepcional que le permitía oír crecer a la hierba; poseía el cuerno Giallarhörn que resonaría por todo el universo el día del Ragnarök (fin del mundo). Entonces él se batiría con el maligno Loki, pero morirían los dioses. En la mitología escandinava se considera que Heimdallr es el progenitor de la estirpe humana. Se le representa como un hombre bellísimo e imponente en su corcel de luminosa crin. Gullintani Significa “dientes de Oro”. En la mitología nórdica, epíteto de Heimdallr, uno de los tantos Ases, hijo de Odín; personificaba el arco iris. Hreighmar En la mitología nórdica, rey enano, padre de Fafnir, de Regin y de Otr. Este último murió de una pedrada lanzada contra él por el dios Loki mientras intentaba pescar en un río disfrazado de nutria. Una vez quitada la piel a la víctima, Loki, acompañado de Odín y de Höenir, pidió hospitalidad a Hreidhmar que vivía en aquellos parajes. El enano, ignorante de todo, acogió benévolamente a los tres dioses, pero cuando reconoció la piel de nutria propiedad de su hijo Otr, ató a los tres huéspedes con una cuerda y los tuvo prisioneros. Como rescate por la muerte de su hijo reclamó tanto oro como podía contener la piel de nutria llena hasta la cabeza. Además también quiso poseer el anillo mágico de Odín. Para conseguir todo ese oro Loki tuvo que recurrir al enano Andvari, rey de los tesoros subterráneos. Obtenida la libertad de este modo, los tres dioses se alejaron maldiciendo a Hreidhmar y prediciendo males para su descendencia. Hrod Uno de los Gigantes de la mitología nórdica. Mitología germana La mitología germana o germánica, es el conjunto de creencias profesadas por los antiguos pueblos germánicos antes de su cristianización, en diferentes regiones del norte de Europa, como la antigua Germania, Escandinavia, Islandia, islas Orcadas y Shetland, la costa más meridional de Escocia o la parte oriental de Inglaterra. La religión, las leyendas y mitos cosmogónicos, y las tradiciones heroicas de los germanos se originan en las tradiciones indoeuropeas, que algunos han llamado arias, y muestran paralelos muy nítidos con las mitologías de la India y de Grecia, que demuestran su origen común. Después del arrasamiento realizado por el clero cristiano sobre los remanentes de las antiguas religiones, las únicas fuentes para conocer la mitología germánica son los relatos de los historiadores romanos y los escritos que en el siglo IX dejó en Islandia, SnorriSturluson. La mitología germánica se subdivide, debido a sus múltiples orígenes, en tres grupos diferentes: La mitología anglosajona, que tiene su origen en las tradiciones paganas que portaron los anglos, jutos y sajones a la isla de Britannia durante la colonización de su parte oriental en el siglo VI. La mitología alemana, compendio de creencias que profesaban los pueblos germanos que vivían en la actual Alemania antes de su cristianización, y la mitología nórdica o escandinava, que radicaba fundamentalmente en Escandinavia y posteriormente en Jutlandia e Islandia y que fue el último sistema de creencias de origen germánico en ser desplazado por el cristianismo entre los siglos IX y XI, no sin antes ser compilados la mayor parte de sus mitos por SnorriSturlusson en sus poemas, las Eddas (divididas en Edda Mayor y Edda menor), en el siglo XII. Para los primitivos germanos, la creación se produjo en el llamado Vacío Mágico (Ginnunga), equivalente al Caos original de los griegos (caos no significa propiamente desorden en su sentido original, sino más bien ámbito en que suceden cosas). De aquel vacío surgió el Creador que para los germanos era, según una de sus versiones, el dios Twisto, (el Doble), que era una divinidad andrógina, a la vez hombre y mujer, quien dio a luz a Mannus, el fundador de la raza humana (Mann = humano). De acuerdo a la versión del romano Tácitus, los germanos ponían a la cabeza de la creación al gigante Ymir, cuyo nombre se relaciona con el sánscrito Yama (el doble, el gemelo), el primer creado, y con el latín Ianus, el Géminis, y con el antiguo dios Jano, al que se representaba con dos caras, mostrando su carácter doble. Como Twisto, Ymir era andrógino, hombre y mujer, y así engendró a Odín (Wotán) y a sus dos hermanos. Del cuerpo de Ymir o Twisto se construyó el mundo, que gira incansablemente mientras va girando la rueca donde se hila el destino. Odín, identificado con el Árbol de la Vida (Yggdrasill), es el Terrible pilar del Universo, y su proyección hacia los astros pasa por la Osa Menor, en torno de la cual, el firmamento entero da vueltas lo mismo que la tierra. Los dioses germánicos eran en general equivalentes a los greco-romanos, aunque cargados de la barbarie de los nórdicos. Así, Odín o Wotán era considerado equivalente a Zeus o Júpiter; Tyr o Tiw, a Hermes o Mercurio; Dunor o Donar, a Hércules, y Frigg o Freya, a Afrodita y Venus; de esa forma las lenguas germánicas han llamado a los días de la semana. Por ejemplo, Wotanday equivale a Miércoles (día de Mercurio), y Frigg-day equivale a Viernes (día de Venus). Lo más característico de la mitología germánica es su creencia en un mundo placentero que esperaba a los guerreros caídos en combate, el Walhalla, donde las almas gozaban de festines y combates eternos. Las Walkirias eran ángeles que en forma de bellas muchachas recorrían los campos de batalla recogiendo a los héroes muertos. Dentro del folclore de los germanos, jugaban un papel muy importante los elfos (Elfen o Elben), cuyo nombre está emparentado con el latín albus (blanco), y que consistían en criaturas blancas, benéficas, que se contraponían a otros seres malignos como los enanos. En el interior de la tierra viven todo tipo de espíritus que se dedican a la minería y la metalurgia. Los enanos son los más conocidos. Se les describe como criaturas de pequeña estatura y aspecto rechoncho, que portan ropas de color gris y marrón, así como capuchas puntiagudas. De hábiles manos, han elaborado múltiples tesoros, que otorgan a los que los encuentren innumerables riquezas y la llave de la soberanía del mundo. Entre los espíritus de las plantas hay que citar a la muy conocida, gracias a los cuentos de los hermanos Grimm, Frau Holle, la Dama del Saúco, mujer bondadosa protectora de estos arbustos, que protege a los caminantes y ayuda a los humildes. También hay que citar a los Krawitte, que habitan en los enebros, y los Haselmänchen, cuyo hogar lo constituyen las ramas de los avellanos. La brujería en Alemania o La cristianización nunca fue completa en Alemania y durante siglos pervivieron multitud de creencias y ritos paganos. Las tradiciones de la sabiduría popular fueron conservadas por mujeres que vivían al margen de la sociedad medieval y que actuaban ejerciendo como sanadoras, adivinas o incluso parteras. Conforme el poder de la Iglesia y el Papado fue aumentando a lo largo de la Baja Edad Media disminuyó la tolerancia respecto a aquellas personas situadas fuera del orden establecido, como los herejes (cátaros, husitas) o las brujas, que sufrieron violentas persecuciones. Uno de los grandes hitos en esta ofensiva contra las prácticas de las brujas lo constituyó la publicación en 1487 por los dominicos Heinrich Kramer y Jacob Sprenger del manual MalleusMaleficarum, que constituía un compendio de los procedimientos a seguir en los juicios de brujas. La Reforma protestante, lejos de acabar con la persecución de las brujas, la hizo aún más cruenta. Se estima que el número de brujas quemadas por las autoridades de la Alemania protestante fue superior al de las víctimas de los Autos de Fe inquisitoriales en toda Europa. Lutero, Calvino y Zuinglio fueron grandes partidarios de la persecución brujeril. Las brujas alemanas celebraban su aquelarre anual la noche de santa Walpurgis (30 de abril) en las laderas del monte Harz, que hoy en día separa los Länder de la Baja Sajona y Sajonia-Anhalt. Sus rituales fueron descritos magistralmente por Goethe en su obra cumbre, Fausto, en uno de cuyos capítulos hace viajar a éste con Mefistófeles al monte Brockensberg, en el Harz. Se trata de una fiesta que hunde sus raíces en el antiguo foklore pagano. Originalmente se trataba de una celebración dedicada a la diosa de la fertilidad Walburga y se celebraba, al igual que el Beltaine céltico, la primera luna nueva posterior al equinocio de la primavera. Con la introducción del calendario gregoriano, la fecha de esta festividad se fijó de una manera definitiva el 30 de abril. Con la intención de privar a esta fecha de toda reminiscencia pagana, la Iglesia la consagró a santa Walpurgis, abadesa del monasterio de Heidenheim (Franconia), que fue canonizada según el 1 de Mayo del año 870. Hoy en día se la considera protectora frente al mal de ojo y otras maldiciones de las brujas. Nidhog o Nidhogur En la mitología nórdica, fabuloso monstruo con forma de serpiente que habita en el Niflheim, tétrico reino del Más Allá nórdico, en donde día y noche irriga las raí ces del fresno divino Yggdrasil y chupa los cuerpos exangües de los muertos. Gils En la mitología nórdica, uno de los corceles que cabalgaban los dioses Ases para atravesar el puente Bifröst. Jotum En la mitología nórdica, los gigantes eran una raza mitológica con fuerza sobrehumana, descritos como la oposición a los dioses, a pesar que frecuentemente se mezclaban o incluso se casaban con ellos. Su fortaleza es conocida como Utgard, y está situada en el Jotunheim, uno de los nueve mundos en la cosmología nórdica, separado de Midgard, el mundo de los hombres, por altas montañas y densos bosques. Cuando viven en otro mundo que no sea el suyo, parecen preferir cuevas y lugares oscuros. El primer ser viviente formado en el caos primitivo conocido como Ginnungagap fue un gigante de monumental tamaño llamado Ymir. Cuando él durmió, un hijo gigante y una hija gigante crecieron de su axila, y sus dos pies procrearon y dieron a luz a un monstruo de seis cabezas. Supuestamente, estos tres seres dieron nacimiento a la raza de hrímþursar (gigantes de la escarcha o gigantes de hielo), quienes poblaban Niflheim, el mundo de la niebla, frío y hielo. En cambio, los dioses claman su origen de Buri. Cuando el gigante Ymir fue posteriormente asesinado por Odín, Vili y Ve, los nietos de Buri, su sangre (agua) inundó Niflheim y mató a todos los gigantes, excepto al que es conocido como Bergelmir y su esposa, que luego repoblaron su raza. Los gigantes representan las fuerzas del caos primitivo y de la indomable, destructiva naturaleza. Su derrota a manos de los dioses representa el triunfo de la cultura sobre la naturaleza, aunque por el costo de la eterna vigilancia. Heimdall mira perpetuamente el puente Bifröst desde Asgard al Jotunheim, y Thor frecuentemente hace una visita al mundo de los gigantes para asesinar a cuantos pueda de su clase. Como una colectividad, los gigantes son atribuidos generalmente con una apareciencia espantosa: garras, colmillos y características deformes, aparte de un tamaño horroroso. Algunos de ellos pueden incluso tener varias cabezas o una forma totalmente no humanoide; como Jörmundgander y Fenrir, dos de los hijos de Loki, vistos como gigantes. Con mal aspecto, tienen poca inteligencia; las Edda más de una vez asemejan su temperamento al de un niño. Aún cuando son nombrados y descritos más detalladamente, a menudo se les da características opuestas. Increíblemente viejos, llevan la sabiduría de otros tiempos. Son los gigantes Mimer y Vafpruonir que Odín busca para obtener el conocimiento pro-cósmico. Muchas de las esposas de los dioses son gigantes. Niörd está casado con Skadi, Geror es consorte de Freyr, Odín gana el amor de Günlodh, e incluso Thor, el gran asesino de su raza, ama a Jarnsaxa, madre de Magnes. Como tales aparecen como dioses menores, que se puede decir del gigante del mar Aegir, mucho más conectado con los dioses que con los del Jotunheim. Ninguno de estos tema a la luz, y en comodidad, sus casas no difieren mucho de aquellas de los dioses. Una clase de los gigantes eran los gigantes de fuego (o muspeli), que residían en Muspelsheim, el mundo del calor y el fuego, gobernados por Surt "el negro" y su reina Sinmore. Fornjót, la encarnación del fuego, era otro de su clase. El rol principal de los gigantes de fuego en la mitología nórdica es causar la destrucción final del mundo incendiando el árbol del mundo Yggdrasil al final del Ragnarök, cuando los gigantes del Jotunheim y las fuerzas del Niflheim lanzarán un ataque a los dioses, y matarán a casi todos exceptuando unos pocos. En tiempos tardíos, los gigantes era comúnmente conocidos como trolls en Escandinavia. No pueden soportar el sonido de las campanas de las iglesias, y por lo tanto deben vivir alejados de la civilización, en las montañas en un bosques más remotos. Cuando a veces viajan a la civilización, su principal objetivo parece ser acallar este clamor arrojando grandes piedras a las iglesias. Los gigantes son sin embargo vistos como una raza del pasado, cuyos restos todavía pueden ser vistos en el paisaje. Saxo Grammaticus atribuyó el eregimiento de dólmenes a los gigantes, y una gran roca que yace al parecer al azar en el campo, de hecho es un vestigio de la Glaciación, era llamada un "lanzamiento de los gigantes". Este concepto sobrevivió en el folklore hasta una fecha tardía, manifestado por un historia del folclore sueco, de acuerdo a la cual un gigante en tiempos pretéritos arrancó dos pedazos de tierra, formando los lagos Vänern y Vättern, y los tiró en el Mar Báltico, donde se volvieron las islas Gotland y Öland, respectivamente. Quaser En la mitología nórdica, hombre sabio y prudente engendrado por los Vanes y los Ases para hacer de pacificador entre los dioses litigantes. Lo mataron los enanos Fialar y Galar, que con su sangre mezclada con miel prepararon el néctar de los poetas (Odrerir), llamado después sangre de Quasar. A continuación los enanos tuvieron que ceder la bebida al hijo del gigante Gillingr, a cambio de la libertad perdida. El néctar pasó después a manos de Gunlödh, hija de Suttungr, que lo custodió en una gruta excavada en el monte Hnits, de donde más tarde Odín lo robó. Odrerir En la mitología nórdica es el hidromiel, bebida divina de los dioses germánicos. Proporcionaba a quien la bebía el equilibrio, la sabiduría y la poesía. Los enanos la obtenían mezclando la sangre del sabio Quaser con miel. Sustraído por el gigante Suttung, el Odrerir se confió a la hija de este último, Gunlodh, para que lo custodiase celosamente en un lugar llamado Hnitbiörg. Odín, que se nutría de hidromiel, se convirtió en el dios de la Poesía. Vanes o Wanes Divinidades nórdicas expertas en magia, muy afines a los Ases. Pero a diferencia de éstos, se distinguían por su carácter calmo y pacífico y porque protegían a la humanidad. Declararon la guerra a los Ases para vengar la muerte de su embajadora Gullveig, a la que los Ases habían ofendido. Después de una serie de sangrientas batallas se pusieron de acuerdo en un armisticio y se intercambiaron rehenes como prenda de paz. El dios Niördhr, junto con su hijo Freir, fue cedido por los Vanes a los Ases. En la reconciliación de los dioses nórdicos se quiere encontrar un indicio de la fusión de dos religiones. Elfos En la mitología germano-escandinava, personajes fabulosos de pequefiaestatura pero de aspecto bellísimo. En la mitología germánica personifican las fuerzas de la naturaleza, el aire, los bosques, los montes y los lugares subterráneos, en donde moraban en unas casas magníficas al servicio del rey Freir. Vivían durante la noche haciendo locuras sin parar y se retiraban al alba porque temían la luz del día. De origen germánico, los elfos fueron adoptados posteriormente por los anglosajones. Según éstos, los elfos eran criaturas etéreas portadoras del bienestar y de la alegría; para los germanos, por el contrario, eran seres malévolos y desconsiderados, portadores de maleficios; cualquiera que se atrevía a penetrar en su reino era obligado a danzar hasta que moría. Walhalla o Valhala o Valhalla Grandiosa sala del Asgardhr, lugar de reunión de los héroes muertos en la batalla. Llegan allí llevados por las Valquirias tras haber atravesado la selva de oro Glasor y ser presentados ante Odín, que los acoge llamándolos Einheries. La sala del Walhalla tiene paredes de oro y el techo está formado por escudos de bronce. Es amplísima y tiene quinientas cuarenta puertas. Los Einheries pasan allí el tiempo celebrando banquetes y bebiendo el hidromiel de los inmortales, suministrado por la cabra Heidrun, o bien ejercitándose en crueles combates y sus heridas sanaban milagrosamente antes de sentarse a la mesa de Odín. Wala Con este nombre los nórdicos se referían a las hadas, fantasmas, duendes y similares. Walkyrias o Valquirias Diosas de categoría inferior en la mitología escandinava. Eran las hijas de Odín, bellísimas y fortísimas guerreras, armadas de yelmo, escudo, coraza y lanza. Urdar o Urdhr En la mitología nórdica, divinidades similares a las Parcas, que dispensan las edades de los hombres. Nornes o nornas En la mitología nórdica, divinidades similares a las Parcas, que dispensan las edades de los hombres. Eran tres y vírgenes, y presidían los destinos de los hombres. Urdhr, la mayor y que tenía más autoridad, gobernaba el destino en general. Verdhandi estaba encargada del presente y Skudd del futuro. Moraban en el Asgardhr (el cielo), a la sombra del fresno universal Yggdrasil al que, según la leyenda, ellas regaban con las aguas de la fuente Urdar, consagrada al gigante Mimir, consejero de Odín. Asinias En la mitología germana y escandinava, nombre genérico de las mujeres y de las compañeras de los Ases, dioses germanos gobernantes del universo. Entre las Asinias destacan Frigg (esposa de Odín), Freya (diosa del Amor), Idhun (diosa de la Inmortalidad y esposa de Bragi), Laga (amiga de Odín), Gefjon (diosa de la Virginidad), Lofn (patrona de la Armonía conyugal), Rinda (madre de Vali), Eira (la Sanadora), Gerdhr (esposa de Freir), Sygin (la Sabia), Wara (custodia de la Confianza y de la Verdad), Sol (cochera del Sol), Gna (mensajera de los dioses), Hlin y Fulla (seguidoras de la reina Frigg). También las Nornas (Parcas germánicas), así como las Valquirias, se consideran Asinias. Hler En la mitología nórdica, dios germánico de la inmensidad marina, a la cual personifica, más conocido con el nombre de Aegir. Desposó a Ran, divinidad de rasgos maléficos que arrastra al fondo del océano todo lo que alcanza su vasta red, tendida con este objeto tuvo nueve hijas, las famosas Ondinas, cuyos nombres son: Himinglafa, Dufa, Hadda, Hefring, Urdr, Hronn, Bylzia, Bara y Kolga. Fenrir En la mitología nórdica, lobo monstruoso, hijo de Loki y de Angerboda. Para los pueblos del norte de Europa simboliza el Mal. Lo vencerá el Bien en el momento del fin del mundo (Crepúsculo de los dioses). Cuenta la leyenda que Fenrir vivía entre los Ases, pero nadie se le podía acercar hasta que el dios Tyr, arriesgando una mano, consiguió encadenarlo a una montaña con la fortísima cuerda Gleipnir, tejida para ese cometido por los Enanos artesanos en el subsuelo. Éstos se sirvieron de barbas de mujer, raíces de montaña, tendones de oso, agallas de peces y saliva de aves. Desde entonces el lobo permaneció preso y aullador allí, con la boca espumeante, y permanecerá preso en su lugar hasta el fin del mundo cuando, rota la cuerda, devorará al sol y al propio Odín el día del Ragnarök (fin de los dioses). Después morirá a su vez atravesado por la espada de Vidhar, hijo de Odín. Ginnungagap Es una de las tres regiones del mundo inferior, según la mitología escandinava. El Ginnungagap era el vasto abismo que existía entre Niflheim y Muspelheim antes de la creación. Era tan profundo que ningún ojo mortal alcanzaba ver el fondo. Al norte de este yacía el intenso frío del Niflheim, al sur, el insufrible calor del Muspelheim. Twisto Para los germánicos y sajones fue el primer dios que existió, él cual nació de la tierra, es decir, Nerthus. Tuisto era visto más como un dios-gigante, el cual concibió a un hijo por sí solo. Este hijo fue Mannus, quien a su vez es padre de tres hijos los cuales son los fundadores de las tres primeras tribus germánicas. Desde este punto se pierde la información sobre Tuisto. Mannus Mannus es el primer humano en existir, era justo y correcto. No se sabe si creó a sus hijos por sí solo o los tuvo con otro ser preexistente. Sus hijos eran los creadores de las tres principales confederaciones germánicas primitivas. Mannus tiene mucha similitud con Bor y sus hijos pueden ser tomados como Odín (Irmin), Vili (Ing) y Ve (Istaev). Aparte de ser relacionado con Bor se le puede relacionar a Mannus con Heimdall debido a que, en el inicio de la saga nórdica Völuspá, se refiere a los hombres con un parentesco directo con Heimdall. Aquí lo vamos a dejar. Nos faltarían, evidentemente, las referencias, a sus dioses, pero por lo dicho, se adivina ya la riqueza de la mitología nórdica. Además, de algunas de las mitologías más conocidas de la historia, los dioses nórdicos probablemente tienen uno de los orígenes más vagos, con sus conocimientos primarios tomados de un mosaico de tradiciones orales y cuentos locales que fueron concebidos tanto en la antigua Germania precristiana como en la temprana Escandinavia medieval. A continuación veremos los diez mitos nórdicos que se deberían conocer. En estos momentos, las introducciones están perfectamente delimitadas y planteadas, por lo que aquí no haría falta decir nada. Empezaremos refiriéndonos a los nueve mundos de la mitología nórdica. 1. Los nueve mundos de la mitología nórdica Este es uno de los mitos nórdicos fundacionales, pues se trata esencialmente del marco del universo desde lo material hasta lo espiritual, atravesado por el Yggdrasil o árbol de la vida. Se cuenta que las ramas y raíces del árbol son las que mantienen unidos a los diferentes mundos. Existen algunas teorías, e incluso poemas nórdicos, que hacen referencia a que son seis los mundos existentes, sin embargo la idea generalizada habla de nueve. El Yggdrasil, como fuente de todo conocimiento, los reúne bajo el nombre de NíuHeimar. El mundo de Asgard es habitado por los dioses Aesir; el mundo Vanaheim, es el hogar de las vanir. Los hombres habitan en el Midgard o Tierra Media. El Jotunheim es habitado por los gigantes. El Álfheim, sirve de hogar a los elfos, y el Helheim, alberga a los náir o cadáveres. También se suman a la lista de los mundos, los de Niflheim, Muspellheim, Svartalfheim. 2. Las Asradi: sirenas de la mitología nórdica Uno de los mitos nórdicos más fascinantes, es el de las hermosas Asradi, criaturas femeninas acuáticas de extraordinaria belleza y fragilidad. Se cree que en alguna época formaron parte de los Vanes, como deidades marítimas. La leyenda cuenta que la piel de estas sirenas mitológicas es de la más pura y brillante blancura, y que su cabello delgado y azul intenso, parece estar hecho de cristal. Se cree que son habitantes de las frías aguas del Mar del Norte, y que pueden subir a la superficie en las noches en las que el cielo está claro y despejado. Las motiva su coquetería innata, pues bañarse con la luz de la luna ayuda a las Asradi a platear sus cabellos. Se dice que estas criaturas evitan cualquier contacto con los seres humanos, en especial con los hombres. Si alguna Asradi se siente invadida por la mirada humana, se transforma inmediatamente en agua. Algunos estudiosos de los mitos nórdicos exponen que estas sirenas pueden ser parientes lejanas de Hel, la reina del infierno de hielo. Se cree que viven muchos siglos, alimentadas por la luz de la luna, y que ser alcanzadas por los rayos del sol, les produciría una muerte inmediata. 3. El Seid: hechicería nórdica Son pocos los datos que se tienen sobre los orígenes del Seid. Algunos estudiosos lo atribuyen a la raza de los Elfos. El hecho es que la concepción que se tiene del Seid entre los mitos nórdicos, es la de un amplio espectro de hechizos, realizados fundamentalmente por mujeres. Su práctica se llegó a asociar con la búsqueda de la manipulación de la conducta de los demás, a través de medios innobles. Sin embargo, estas connotaciones negativas no aminoraron su importancia. Las brujas Vikingas que practicaban el Seid, eran llamadas Seiokonas. También se utilizaba el término Volva para llamar a las brujas que tenían además el don de la videncia. La conocida Diosa Freya fue de las primeras en incorporar la práctica de estos hechizos en el reino de Asgard, habiéndolos aprendido de los Vanir. El dios supremo Odín siempre mostró interés en aprender esta disciplina, aún cuando se avergonzaba, pues era considerada una debilidad masculina. Fue Freya, la diosa del amor, quien lo instruyó en su práctica. 4. Draugr: vampiros nórdicos Entre los más aterradores mitos nórdicos, está el de los vampiros. Si bien en esta mitología predominan los guerreros, hadas, elfos y valquirias, estas temidas criaturas de la noche también reservan su lugar en las leyendas más lúgubres. Los Draugr son una raza de vampiros que merodean las tumbas de los guerreros vikingos. Su interés es por aquellos de mala reputación, que las Valkirias dejaban abandonados en los campos de batalla, y por tanto, no eran incinerados sino enterrados. Estas almas malignas y atormentadas, regresaban muchas veces al cadáver en el que vivieron, saliendo de la tumba y recorriendo sus alrededores. Otras veces, poseían los cadáveres de vikingos muertos. Se tiene a los Draugr como espíritus macabros, que gustan de alimentarse de sangre, cuando pueden conseguirla. También de la carne putrefacta de los cadáveres, e incluso llegan a masticar sus propias extremidades, cuando no logran salir de sus sepulcros. 5. Berseker: hombres lobo nórdicos Los Berserker encuentran el origen de su existencia en los mitos nórdicos. Se trata de una antigua raza de hombres lobo y hombres oso, que vivían como feroces guerreros vikingos, cubiertos de cuerpo entero con la piel de estos animales. La leyenda cuenta que los Berserker tenían la cualidad de ser inmunes al dolor. Lamían el hierro de sus escudos, escupían espuma por la boca y emitían agudos alaridos. Sobre quién podía convertirse en una de estas criaturas, se creía que cuando un niño vikingo presentaba convulsiones, era de inmediato alistado en las filas de estos atemorizantes guerreros, para empezar su formación. 6. Las Runas de Odín Este es otro de los mitos nórdicos que más ha llamado la atención a lo largo de la historia. Las misteriosas runas de Odín son la materialización misma de su existencia. Representan todo el poder y la sabiduría con la que el dios supremo gobierna, encadena y subyuga a la naturaleza física. Odín reina sobre el mundo inanimado, el mar, el fuego, el viento, el alma, el odio y el amor, y es por eso que las runas fueron grabadas sobre todas las cosas. Los estudiosos de la mitología nórdica hablan de que el origen de la palabra runa puede ser la antigua palabra europea ru, que significa secreto, y la antigua palabra germánica runa, que significa susurro. A través de un regalo que el dios Odín quiso hacer a los mortales, las runas llegaron a manos humanas, como un ancestral sistema vikingo de adivinación, talismán y fuente de hechizos. 7. Hel: la reina de los nueve mundos infernales Nueve mundos coinciden en el Nilfheim o tierra nebulosa, el infierno en el que Hel reina. Las sirvientas de Hel, mujeres muertas, se encargan a visitar a los ancianos y enfermos que están próximos a morir, para mostrarles visiones del espantoso futuro que les espera. Al fallecer por fin, el espíritu inicia un tortuoso camino, rodeado por murallas de hierro y atravesado por un río de aguas pestilentes y venenosas. El Garm, un horrible perro devorador, custodia la entrada al Helheim. Al atravesar el portal, el espíritu es encadenado con lazos y ligas indestructibles, y el alma barrida por un viento helado. La figura siniestra de Hel los recibe en el Helheim, que parece una construcción sólida, pero en realidad carece de paredes y muros. Sólo se integra por las ausencias y sombras que Hel mantiene a su voluntad. El peor lugar dentro de este infierno, es la profundidad del abismo, un oscuro antro reservado a quienes en vida fueron hechiceros y practicantes de la magia negra. 8. Voror: el Ángel de la Guarda de los vikingos El Ángel de la Guarda, entendido como un espíritu guardián, está presente en muchos pueblos y culturas, pero entre los Vikingos adquiere un carácter especial. El espíritu protector forma parte de los mitos nórdicos, llevando el nombre de Voror. Tiene como razón de ser, acompañar a la persona desde el momento de su nacimiento hasta su muerte. Lo particular del Voror es que su labor no termina cuando la vida acaba, sino que en el momento de la muerte, procede a adjudicarse otras responsabilidades sobre el alma de su custodiado. 9. El Pueblo del Musgo: Los espíritus del bosque Uno de los más curiosos mitos nórdicos, es el del Pueblo del Musgo. Se trata de criaturas diferentes a los tradicionales elfos, enanos, trolls y hadas. Si bien pueden ser confundidos con los enanos por su pequeño tamaño y su contextura maciza, se diferencian por tener un aspecto más grisáceo, similar al de la corteza de un árbol. También llevan la piel generalmente cubierta por una gruesa capa de musco. Se dice que son criaturas discretas y que mantienen una íntima relación con los árboles y el bosque. Se cree que en algún tiempo se llevaron bien con los humanos, pero sus relaciones se distanciaron y rompieron a partir de la Edad Media, cuando el crecimiento de la población de estos últimos, empezó a invadir los bosques. 10. Nixcobt: el mensajero de los muertos Otro de los más aterradores mitos nórdicos es el de Nixcobt, una terrible criatura que es conocida como el mensajero de los muertos. Su horrible cabeza con cachos da vueltas de 360 grados sobre un cuello delgado. Su piel es escamada y posee unas repulsivas aletas que se insinúan en sus gruesos tobillos. De dientes verdes, este atemorizante ser habita las aguas profundas del Rin. Se encarga de mantener las relaciones diplomáticas entre las criaturas y espíritus mágicos del río, y los habitantes humanos del litoral. También cumple las macabras órdenes de Nicus, el dios principal del Rin, un tenebroso espíritu que encuentra regocijo en contemplar el sufrimiento de las jóvenes enamoradas que se suicidaban lanzándose a sus aguas. Una vez llegados a este punto, no haría falta añadir nada más. De una infinita riqueza, los mitos nórdicos nos demuestran el valor de las historias ancestrales, y cómo han logrado pasar de generación en generación manteniéndose vigentes en el conocimiento popular. Pero como aun nos queda espacio y tiempo, vamos a apuntar algunas palabras sobre las fuentes que presenta esta mitología nórdica. En tal sentido, apuntaremos en primer lugarelEdda Mayor y el Edda Menor de SnorriSturluson. No obstante, ¿qué un Edda?, con lo que nos vamos a referir, en primer lugar, a la mitología germana que aparece en la Literatura medieval. Las historias que conforman una religión se han expresado por escrito de diferentes formas, desde la Iliaday la Odisea (que explican una parte de la mitología griega), hasta la Biblia, pasando por textos sagrados en todo el mundo y de todas las creencias. Para los nórdicos, los principales textos han sido los Eddas. Los Eddas son compilaciones de textos sobre la mitología nórdica que pusieron por escrito una larga tradición oral, y que fueron escritas en el siglo XIII. Más concretamente, el Edda es un conjunto de obras literarias de asuntos mítico, legendario y épico de la literatura islandesa de los siglos IX al XIII. En realidad, no hay ninguna certeza ni consenso sobre el origen del nombre. Su aplicación al conjunto de obras que hoy se conocen como Eddas parece que remonta al siglo XVII, mucho después de que fuesen redactadas. Se comprobó entonces, efectivamente, que en la tradición de viejos cantos épico-legendarios islandeses se había inspirado parcialmente el Edda en verso de SnorriSturluson, y se consideró erróneamente que el nombre de Edda podía aplicarse también a sus supuestas fuentes. Los Eddas son un conjunto de textos muy heterogéneos, de autores, orígenes, contenidos, poética y estilo diversos. Sólo el Edda Menor o Edda en prosa de SnorriSturluson (1179-1241) tiene autor conocido. El resto de la literatura éddica (englobado en el denominado Edda Mayor o Edda en verso) es anónima. Además de los Eddas, la antigua e importantísima literatura islandesa antigua tuvo otros dos géneros principales y bien diferenciados: • La poesía escáldica, que es un tipo de poesía de carácter eminentemente culto, elaborado, rígidamente formalizado y cortesano que se desarrolló en Islandia entre los siglos IX al XIII. Su contenido fundamental era el de alabanza y panegírico de los señores y nobles que patrocinaban al poeta escalda. • Las sagas, que fueron un género de narraciones en prosa, de contenido épico-legendario, de composición y transmisión preferentemente oral, que fueron puestas por escrito en Islandia entre el final del siglo XII y los inicios del XIV. La poesía éddica se diferencia de la poesía escáldica en que se reviste de formas híbridas y variables, es anónima, sencilla, no artificiosa, y está caracterizada por la objetividad de su punto de vista frente a los sucesos que relata. Y se distingue de las sagas en que éstas son narraciones en prosa que se centran particularmente en el relato de hechos protagonizados por dinastías familiares islandesas, mientras que los hechos míticos, legendarios y épicos relatados en los Eddas tienen como referente las épocas más antiguas de las grandes migraciones de los pueblos germanos. Los Eddas son uno de los grandes monumentos de la literatura antigua universal, poseen un extraordinario valor estético, cultural, histórico y antropológico, y son la principal fuente de información existente sobre la mitología y las tradiciones del mundo germánico precristiano. Se da el nombre de Edda Menor o Edda en prosa a un manual de técnica de la poesía escáldica que fue compuesto en torno al año 1220 por el poeta, historiador y político islandés SnorriSturluson con el objeto de que proporcionase a las nuevas generaciones de poetas y bardos un mejor conocimiento de la poesía y de los mitos patrimoniales islandeses. Su nombre se justifica por la afirmación de un manuscrito de que "Este libro es llamado Edda, y SnorriSturluson lo compuso". El manual define, caracteriza e ilustra con amplios ejemplos textuales los distintos tipos estróficos, los recursos retóricos, el vocabulario y la formulística propios y específicos de este género. Es, además, una especie de manual descriptivo de las antiguas creencias, mitos y leyendas cuyo conocimiento era necesarios para poder comprender e interpretar el contenido de las obras escáldicas. Aunque está compuesto doscientos años después de la conversión de Islandia al cristianismo, constituye la única fuente global y sistemática que conocemos sobre la antigua mitología germánica. El Edda Menor consta de cuatro secciones: • Prólogo, que es considerado como apócrifo por algunos especialistas • Gylfaginning o la “Alucinación de Gylfi”, que es una especie de manual de la antigua religión germánico-escandinava, que Snorri describió mucho después de la cristianización de todo el norte de Europa. • Skáldskaparmál o “El lenguaje del arte escáldico”, que se estructura como un diálogo entre Bragi, el dios de la poesía, y Égir, una divinidad marina, en que el primero aclara e ilustra los kennigar y los heiti más usuales. • Háttatal o el “Catálogo de estrofas”, que viene a ser un poema escrito en honor del rey Hakon y del jarlSkuli durante la primera estancia de Snorri en Noruega. Consta de 102 estrofas, la mayoría de ellas del tipo dróttkvaett, típico de la poesía escáldica, con algunas interpolaciones en prosa. Según la mayoría de los especialistas, las tres últimas partes fueron compuestas en orden cronológico inverso. En el Gylfaginning sobre todo, Snorri traza la más completa caracterización y genealogía conocidas de los dioses escandinavos, que hace derivar de la descendencia del rey troyano Príamo. Su importancia religiosa, histórica y antropológica es excepcional. El Edda Menor fue escrita en 1220, en un período de gran esplendor de las letras islandesas antiguas. Es la obra más coherente y sustanciosa que se conserva de la sorprendente poesía cultivada durante siglos por los escaldas escandinavos. Concebida primariamente como una preceptiva dirigida a los jóvenes escaldas dedicados al aprendizaje del arte poético, la obra no es sólo un manual de iniciación a los recursos formales de que se vale la poesía escáldica. Es también, y a ello se debe su mayor atractivo, la mejor introducción al sugestivo mundo de la mitología y las leyendas heroicas del viejo norte escandinavo y con ello de todo el área antiguo-germánica en general. Odín, el sabio y aristocrático dios de la guerra, señor de Valhalla y de las valkirias; el forzudo Tor, triturador de gigantes; las diosas Frig y Freya; Bálder el bueno; el pérfido Loki; el lobo Fénrir que devorará a Odín en la lucha final del Ocaso de los Dioses; la serpiente del Mídgard, que rodea todas las tierras y se muerde la cola, y tantos y tantos otros dioses, monstruos, brujas y enanos que hallaron cabida en el ámbito de las creencias precristianas son presentados en una bien organizada exposición en la que no faltan notas de humor. Entre los relatos de corte épico legendario recogidos por SnorriStúrluson ocupa un lugar destacado la historia que tiene como centro la figura de Sígurd, el héroe que supo matar al dragón Fáfnir y apoderarse así del famoso tesoro de los nibelungos. El Edda Menor es fruto de una tradición literaria que brilló con luz propia en el ámbito cultural europeo de la Edad Media. Por su parte, el Edda Mayor o Edda en verso es una colección de cantos tradicionales y anónimos en antiguo islandés donde se contienen los textos más importantes de la poesía nórdica antigua. Su importancia, en el terreno de las literaturas germánicas antiguas, es sólo comparable a la del Beowulf redactado en la primera mitad del siglo VIII d. C. en las islas Británicas. Veintinueve de los treinta y cinco textos de los que componen el Edda Mayor están anotados en el manuscrito denominado Codex Regius, que fue descubierto en una granja rural de Islandia en 1643, y que entonces recibió el impropio título de Edda SaemundiMultiscii, debido a la creencia de que había sido compilado por SaemundSigfússon. Se trata de un códice de 45 hojas, de pequeño formato, que lamentablemente presenta una laguna de 8 hojas. Los otros seis cantos proceden de otras fuentes menores antiguas que se han incorporado al Edda en las ediciones modernas. El Codex Regius fue escrito a mediados del siglo XIII, aunque no hay duda de que copia uno anterior, posiblemente de hacia el 1200. La fecha de redacción de los distintos cantares es, en cualquier caso, muy variable. En torno al siglo IX debieron ser compuestos "El cantar de Vólund", "El cantar de Atli" y "Los Dichos de Hámdir"; de los siglos X, XI y XII deben ser otros treinta cantos; y añadidos a lo largo del siglo XIII debieron ser "Los Dichos de Alvis" y "Las predicciones de Grípir". La tradicionalidad y la transmisión oral previa de todos ellos hace imposible, en cualquier caso, fijar una fecha concreta de orígenes individuales o colectivos. De hecho, sus antecedentes poético-tradicionales deben remontarse, en lo que respecta al menos a los cantos de contenido épico, a la época de las grandes migraciones de los siglos III al V, y al ámbito germánico en general. Los cantos de contenido mitológico debieron ser compuestos mucho después, en torno a los siglos IX y X posiblemente, y en el ámbito específicamente escandinavo. Pese a la variedad y heterogeneidad de estos materiales, es fácil apreciar, en cualquier caso, que al compilador del Codex le guiaba una evidente intención de poner unidad y orden en ella. Son también frecuentes las interpolaciones, glosas y comentarios en prosa de los copistas. El Edda Mayor se divide claramente en dos secciones: una dominada por el carácter mitológico, y otra de tipo más épico. Es evidente que esta ordenación debió ser conscientemente buscada por el compilador del Codex Regius. La versión definitiva del Edda Mayormitológico se inicia con el canto de "La visión de la adivina", que ofrece una visión de conjunto de las principales creencias míticas y mágicas de la tradición germánica antigua, y una interpretación de la historia del mundo desde la creación hasta la destrucción por los gigantes y los monstruos. La sección épica del Edda Mayor se abre con el importantísimo "Cantar de Vólund", que recrea la leyenda de uno de los más importantes personajes de la mitología germánica antigua. Los demás poemas de asunto propiamente épico del Codex Regius se organizan en torno a tres ciclos: el de Helgi (compuesto por tres cantos, de tradición escandinava, quizás danesa); el de Sígurd y los giukungos (compuesto por quince cantos que presentan evidentes elementos de procedencia franca y burgundia), y el de los hijos de Jónak y la muerte de Jormunrekk (compuesto por dos cantos que muestran apreciables influencias góticas). Junto a la "Edda menor" de Snorri hijo de Sturla, la "Edda mayor" es la principal fuente de información sobre la mitología y las viejas tradiciones épicas del mundo germánico precristiano. Exponentes de la poesía anónima popular y divididos en dos partes, la primera mitológica y la segunda épica, los treinta y siete textos que la integran -35 cantos y un par de apuntes explicativos- giran en torno a temas clásicos de la poesía nórdica medieval, como las creencias básicas de la concepción pagana desde los tiempos de la creación hasta el día de su destrucción final, las proezas de Tor, el dios defensor del mundo, o la muerte de Sígurd, el Sigfrido de "El cantar de los nibelungos". En otro orden de cosas, sobre SnorriSturluson (1179-1241) vamos a entresacar una referencia mínima. Se trató de un jurista escaldo, historiador y escritor islandés, que profesaba la fe cristiana, al igual que la totalidad de los aristócratas islandeses. A los 35 años fue elegido jefe del Althing (o asamblea legislativa) de Islandia. En 1218 viajó a Noruega. En la corte del rey Haakon IV de Noruega recibió el título de lendmann o barón. Sturluson se comprometió con el rey noruego a que los islandeses aceptarían la dependencia de Noruega. Al regresar a Islandia, envió a su hijo Jónmurtur a Noruega en calidad de rehén. Por estas circunstancias fue declarado traidor a Islandia y posteriormente en Noruega se le declaró traidor por no haber cumplido la promesa de anexión. Fue asesinado, una vez pasada la guerra civil en Islandia, concretamente en 1241, por un vasallo del rey noruego.Fue el autor de la Saga de Egil Skallagrímson y la Heimskringla (o Crónica de los reyes de Noruega) y la famosa Edda prosaica, un manual para poetas donde figura el Gylfaginning o Alucinación de Gylfi, una cosmogonía de la mitología nórdica. Es considerado uno de los grandes literatos de la literatura medieval islandesa. Heimskringla(en español, “Círculo del mundo”) es un conjunto de sagas nórdicas redactadas en nórdico antiguo en Islandia alrededor del año 1225 por SnorriSturluson. También es conocida como Crónica de los reyes noruegos. Es una recopilación de dieciséis relatos que abarca unos 400 años de historia sobre las vidas de los reyes de Noruega, desde su comienzo legendario protagonizado por la dinastía de los Ynglingos hasta la coronación de Magnus V, en 1177. Las fuentes exactas de su obra son motivo de discusión, pero incluyen sagas de reyes anteriores, así como tradiciones orales, especialmente muchos poemas escáldicos. SnorriSturluson reconfigura y rescribe los viejos relatos, algunos procedentes de la tradición oral, con un estilo fresco y contemporáneo de personas y hechos históricos en una excelente prosa narrativa medieval; para ello Snorri combina textos procedentes de las Eddas, sagas islandesas, poesía escáldica y diverso material de apoyo.El valioso contenido de Heimskringla ayuda a comprender la evolución social y política de la Europa septentrional, legendaria, vikinga y medieval y ha sido base para estudios al efecto. La Heimskringla, voluminosa obra histórica del erudito islandés SnorriSturluson (1178-1241) y cumbre de las letras islandesas medievales, comienza con un texto de excepcional importancia, la Saga de los Ynglingos. Esta saga presenta a los legendarios reyes de Suecia y Noruega como descendientes de los antiguos dioses Odín, Tor y Frey, y constituye un testimonio fundamental, tanto para el conocimiento de la mitología escandinava como de la antigua literatura nórdica, que ha llamado la atención a los estudiosos de todas las épocas.La Ynglinga saga no sólo se presenta como un vasto campo de investigación para especialistas de muy variadas disciplinas, sino que también nos brinda el talento literario de uno de los grandes autores de la Edad Media europea. Piénsese que la religión, las leyendas y mitos cosmogónicos, y las tradiciones heroicas de los germanos se originan en las tradiciones indoeuropeas, que algunos han llamado arias, y muestran paralelos muy nítidos con las mitologías de la India y de Grecia, que demuestran su origen común. Luego, téngase en cuenta que, aunque he citado cinco espacios geográficos, Grecia, Roma, América, etc., las diferentes mitologías tienen unas raíces que son comunes a todo el saber humano. Así, pues, tocando la grecolatina, en primer lugar, como la curiosidad se transmite y contagia, o bien siguiendo la teoría de los vasos comunicantes, después vinieron las demás. Además, el estudio de la mitología de un pueblo determinado nos pone en contacto con sus orígenes, lo que se constata estudiando también sus tradiciones. No olvidemos tampoco que en la especulación filosófica, el mito se entiende como una forma no perfecta de verdad, y como categoría autónoma y originaria de acceso a la verdad. Pero vamos a dejar de elucubrar, y vamos a remitirnos a las realidades del pensamiento escandinavo. Para los primitivos germanos, la creación se produjo en el llamado Vacío Mágico (Ginnunga), equivalente al Caos original de los griegos (caos no significa propiamente desorden en su sentido original, sino más bien ámbito en que suceden cosas). De aquel vacío surgió el Creador que para los germanos era, según una de sus versiones, el dios Twisto, (el Doble), que era una divinidad andrógina, a la vez hombre y mujer, quien dio a luz a Mannus, el fundador de la raza humana (Mann = humano). Evidentemente, en toda mitología predominan los aspectos cosmológicos, que, en la historia de las religiones agrupa el conjunto de mitos que narran los orígenes del mundo. ¡Seguimos! De acuerdo a la versión del romano Tácitus, los germanos ponían a la cabeza de la creación al gigante Ymir, cuyo nombre se relaciona con el sánscrito Yama (el doble, el gemelo), el primer creado, y con el latín Ianus, el Géminis, y con el antiguo dios Jano, al que se representaba con dos caras, mostrando su carácter doble. Como Twisto, Ymir era andrógino, hombre y mujer, y así engendró a Odín (Wotán) y a sus dos hermanos. Del cuerpo de Ymir o Twisto se construyó el mundo, que gira incansablemente mientras va girando la rueca donde se hila el destino. Odín, identificado con el Árbol de la Vida (Yggdrasill), es el Terrible pilar del Universo, y su proyección hacia los astros pasa por la Osa Menor, en torno de la cual, el firmamento entero da vueltas lo mismo que la tierra. Los dioses germánicos eran en general equivalentes a los greco-romanos, aunque cargados de la barbarie de los nórdicos. Así, Odín o Wotán era considerado equivalente a Zeus o Júpiter; Tyr o Tiw, a Hermes o Mercurio; Dunor o Donar, a Hércules, y Frigg o Freya, a Afrodita y Venus; de esa forma las lenguas germánicas han llamado a los días de la semana. Por ejemplo, Wotanday equivale a Miércoles (día de Mercurio), y Frigg-day equivale a Viernes (día de Venus). Lo más característico de la mitología germánica es su creencia en un mundo placentero que esperaba a los guerreros caídos en combate, el Walhalla, donde las almas gozaban de festines y combates eternos. Las Valquirias eran ángeles que en forma de bellas muchachas recorrían los campos de batalla recogiendo a los héroes muertos. En suma, se llama mitología nórdica, mitología germánica o mitología escandinava al imaginario común a la religión, leyendas y relatos propios de los pueblos germanos escandinavos, conocidos por haber poblado las regiones del norte de Europa. El conjunto mejor preservado de esta tradición cultural data especialmente de la Época vikinga (789-1100 d. C.), posterior a la Edad del Hierro germánica, en la que estos pueblos asolaron la mayor parte de Europa, el suroeste de Asia, África y Norteamérica occidental. Como se ha podido advertir, nosotros también echamos mano de determinados autores latinos, ya que en Roma todo se catalogaba y estudiaba, especialmente los sitios remotos, las costumbres, las creencias, las tradiciones, etc., etc. Como muchas otras tradiciones mitológicas, la escandinava agrupaba un vasto conjunto de relatos e imaginaciones, que daban cuerpo a una religión no revelada (o sea, una en la que los Dioses no entregan una “verdad” específica a los seres humanos), y sin un libro sagrado propio, sino que era transmitida oralmente a través de relatos, canciones y poesía lírica. En realidad, se llama “Literatura oral” al conjunto de discursos tradicionales, como mitos, leyendas, cuentos, canciones, etc., que se han transmitido oralmente. Además, se considera “Literatura popular” la producida intencionalmente para el pueblo tanto en manifestaciones orales como escritas. De hecho, el conocimiento actual que poseemos sobre la mitología nórdica proviene de las Eddas, compilaciones medievales compuestas alrededor de 1270, durante o después de la cristianización del norte de Europa. Aclaramos, por nuestra parte, que Edda es el título de dos recopilaciones poéticas de la literatura nórdica. El Edda mayor o poética es una recopilación de 29 poemas (siglos IX-XIII), anteriormente transmitidos oralmente, cuya materia épica y mitológica fue retomada en Alemania con el ciclo de los nibelungos; El Edda menor o prosaica son manuales de arte poética y de mitología del islandés. Los relatos de la mitología nórdica reflejan una visión fundamentalmente guerrerista y panteísta del mundo, en la que conviven nueve mundos primigenios conectados a través de las ramas del árbol del mundo, Yggdrasil, y en los que habitaban seres distintos y de diferente naturaleza. Esos nueve mundos eran: • Midgard, el mundo de los seres humanos, que ocupaba el centro del universo conocido (de allí su nombre: mid, “medio”, gärd, “campo de cultivo”). También se la conocía como la Tierra Media. • Asgard, el mundo de los dioses, conocidos como Aesir, en cuyo corazón se halla el Valhalla, más o menos equivalente al paraíso cristiano, aunque destinado únicamente a los guerreros muertos en combate glorioso.Jötunheim, el mundo de los gigantes (jötnar) de hielo y de roca, seres primitivos más o menos equivalentes a los titanes de la tradición grecorromana. Se hallaba separado de Asgard por el río Iving. • Niflheim, el mundo de la oscuridad y la niebla perpetua, hogar del dragón Nidhöggr, que roe sin cesar las raíces del árbol del mundo. • Helheim, el mundo de los muertos, que existe en la región más fría y oscura de las profundidades de Niflheim, y es gobernado por Hela, diosa de la muerte. Estaba rodeado infinitamente por el río Gjöll, y quienes entraban en él nunca más salían, como eran los fallecidos por enfermedad, vejez o los criminales que requerían castigo. - - Muspelheim, el mundo del fuego, hogar de los gigantes de fuego, era el más elevado de todos los reinos, ubicado por encima de Asgard y en contraposición a Niflheim. • Alfheim, el mundo de los elfos, seres etéreos que libraban una constante guerra entre sus dos facciones: los elfos luminosos (Ljósálfar) y los elfos oscuros (Svártálfar), ambas emparentadas consanguineamente, pero con objetivos distintos. • Svartálfaheim, el mundo de los elfos oscuros, habitantes de las montañas, y posiblemente de los enanos nórdicos también. • Vanaheim, el mundo de los Vanir, el segundo clan de dioses diferente de los Aesir, con quienes se enfrentaron en una guerra ancestral. A diferencia de los dioses guerreros de * Asgard, estos son deidades vinculadas con la tierra, la fertilidad, la prosperidad y con el mar. Muchos de los seres sobrenaturales y de las divinidades de la tradición nórdica, como se puede apreciar, forman parte del folklore del norte de Europa. Además, junto a la mitología grecorromana, la mitología egipcia y la mitología celta, es una de las grandes tradiciones de relatos míticos de Occidente. Tal y como lo describe el primer y más célebre poema de la Edda poética, el Völuspá (“Profecía de la vidente”), en el inicio existían sólo dos mundos: Muspelheim, el reino del fuego, y Niflheim, el reino del hielo, y entre los dos había un vacío enorme conocido como Ginnungagap (“Hueco profundo”) en el que nada vivía. Advertimos que el Völuspá es el nombre del primer y el más conocido poema de la Edda poética.Cuenta la historia de la creación del mundo y su inminente final, narrada por una völva o vidente y dirigida a Odín.El poema comienza con la vidente rogando en silencio por los "hijos de Heimdal" (los seres humanos), y preguntando a Odín si desea que ella le recite el antiguo saber.El poema de la Völuspá o Profecía de la vidente es uno de los más hermosos entre todos los conservados en los manuscritos de la Edda Mayor islandesa. Por su parte, la vaca derritió el hielo con su lengua, formando así a Buri, el primero de los dioses nórdicos y padre a su vez de Bor, fundador de la estirpe de los Aesir. Entonces los Aesir se alzaron contra los gigantes, asesinando a Ymir y desterrando a los sobrevivientes a Jötunheim. Del cadáver del gigante crearon el mundo: con su carne crearon la tierra y las montañas, con su sangre los ríos y mares y lagos, con sus huesos las rocas, con sus cabellos los árboles y arbustos, y con su cráneo crearon el firmamento, sostenido en cuatro pilares gracias a los enanos que crearon con dicho propósito. Asimismo los dioses crearon el día y la noche, y posteriormente los primeros seres humanos: Ask (fresno), el primer hombre; y Embla (olmo), la primera mujer. Ambos fueron tallados de la madera por Vili y por Ve, los hermanos de Odín, hijos todos de Bor. Para ellos se creó la Tierra Media, conectada con Asgard por el puente Bifrost. Ahora, vamos a ver quiénes son los dioses principales de la mitología nórdica: • Odín: También llamado Wotan, es el dios padre de los Aesir, dios de la sabiduría, la guerra y la poesía, la magia, la profecía, la caza y la victoria. Reside en Asgard en su palacio de Valaskjálf, desde cuyo trono puede contemplar los nueve mundos. En combate aparece montado en su caballo de ocho patas, Sleipnir, y esgrimiendo su lanza, Gungnir. Se le representa como un viejo barbudo y tuerto. • Thor: Dios del trueno y de la fuerza, vinculado con el éxito de las cosechas y, naturalmente, con la justicia y la batalla, empleaba un gran martillo llamado Mjolnir para abrirse paso entre los gigantes. Era hijo de Odín y de la diosa Jotun, que personificaba la tierra. • Heimdal: Dios guardián del Bifrost, puente entre el mundo de los mortales y el de los dioses, era hijo de Odín y de nueve mujeres gigantes que lo criaron tomando sangre de jabalí. De aguda visión y audición, podía estar sin dormir varios días y soplando su cuerno anunciará la venidera guerra entre gigantes y dioses, preludio al fin del mundo. • Balder: Dios de la paz, el perdón y la luz, es el segundo hijo de Odín, también es llamado Baldur o Balder. Murió a manos de su hermano ciego, Hödr, tras ser manipulado por Loki. • Loki: Hijo de los gigantes Farbauti y Laufey, es una figura misteriosa del panteón nórdico, dios del engaño y la manipulación, que los Aesir ataron a tres rocas como castigo. No era una deidad venerada por los nórdicos, sino que era una deidad menor dotada de muchos apodos (kenningar), considerada una especie de embaucador entre los dioses, que a menudo los ponía en aprietos. • Hela: Diosa y reina de Helheim, hija de Loki y de la gigante Angrboda, es representada como una mujer hermosa de un lado y cadavérica y putrefacta por el otro, dado que así es la visión sobre la muerte de los seres humanos. • Frigg: Esposa de Odín, diosa del cielo y reina de los Aesir, está asociada a la fertilidad femenina, el amor, el hogar y el matrimonio, la maternidad y las tareas domésticas, así como con la sabiduría y la previsión. Es la única capaz de sentarse en el trono celestial junto a su esposo. • Tyr: Dios de la guerra nórdico, representado como un hombre de una sola mano, es hijo de Odín y Frigg, en algunas versiones, y de Ymir y la gigante Frilla, en otras. Su mano faltante fue devorada por Fenrir, un mítico lobo gigante, y junto a Odín se le considera una de las figuras de autoridad del panteón nórdico. • Frey:Vanir hermano de Freya, es el señor de la vegetación, la lluvia, el sol saliente y la fertilidad masculina. Es uno de los dioses más importantes del paganismo nórdico, y el dios favorito de los elfos, representado a menudo mediante símbolos fálicos. • Freya: Vanir hermana de Frey, diosa del amor, la seducción y la belleza, así como de la fertilidad femenina, invocada para tener buen resultado en los partos y en las cosechas. Junto a Frigg fue la diosa más venerada de la religión nórdica, aunque también estaba asociada a ciertos aspectos de la guerra, la muerte, la magia y la riqueza. La religión nórdica también contaba con una profecía sobre el futuro del mundo, conocido como el Ragnarök o “destino de los dioses”. Esta visión del futuro era sombría, y consistía en una gran batalla del fin del mundo entre los Aesir y los gigantes, los primeros liderados por Odín y los segundos por Surt, gran gigante del fuego. Todo el universo conocido será destruido en esa última batalla, en la que participarán los guerreros escogidos por Odín entre aquellos que hayan muerto en combate (y hayan sido rescatados por las Valkirias para esperar por el Ragnarök en el Valhalla). Aunque los propios dioses saben gracias a la adivinación lo que ocurrirá, ni siquiera ellos tienen el poder de evitarlo. Hacemos un alto en el camino, con la finalidad de definir algunos términos de la mitología nórdica: Valquiria oWalkyria Diosas de categoría inferior en la mitología escandinava. Eran las hijas de Odín, bellísimas y fortísimas guerreras, armadas de yelmo, escudo, coraza y lanza. Su tarea era la de ayudar a los valientes en las batallas, a las que acudían a través de los montones de cadáveres cabalgando corceles encantados. Cogían a los héroes moribundos, los reanimaban con un beso y los conducían al Walhalla, residencia habitual de Odín. Allí les dejaban reposar, alimentándolos con cerveza e hidromiel y deleitándolos con las bellezas de aquella morada. La residencia habitual de las Valquirias era el Wingolf, su mundo en exclusiva, situado al lado del Walhalla. Eran muy numerosas y las comandaba Freia, a la que debían obedecer siempre, bajo pena de severos castigos, el más humillante de los cuales era la pérdida de la categoría de Valquiria. Belicosas, pero siempre vírgenes, tenían la facultad de transformarse en cisnes. La más célebre de las Valquirias, hecha famosa por Richard Wagner, fue Brunilda. Las más mencionadas son Mista, Rista, Hilda, Thruda, Hlök, Herfjotern, Ragyd, Gud, Skogul, Hrund, y la más bella, Hnos. Walhala o Valhala Grandiosa sala del Asgardhr, lugar de reunión de los héroes muertos en la batalla. Llegan allí llevados por las Valquirias tras haber atravesado la selva de oro Glasor y ser presentados ante Odín, que los acoge llamándolos Einheries. La sala del Walhalla tiene paredes de oro y el techo está formado por escudos de bronce. Es amplísima y tiene quinientas cuarenta puertas. Los Einheries pasan allí el tiempo celebrando banquetes y bebiendo el hidromiel de los inmortales, suministrado por la cabra Heidrun, o bien ejercitándose en crueles combates y sus heridas sanaban milagrosamente antes de sentarse a la mesa de Odín. Hidromiel Bebida que se componía de una parte de miel por cada dos de agua, generalmente de lluvia, u otras proporciones variables. Se consumía fresca o en fermentación. El aprecio de los romanos por este producto se demuestra en que figura en la lista de bebidas que podían dejarse como herencia. Asinias En la mitología germana y escandinava, nombre genérico de las mujeres y de las compañeras de los Ases, dioses germanos gobernantes del universo. Entre las Asinias destacan Frigg (esposa de Odín), Freya (diosa del Amor), Idhun (diosa de la Inmortalidad y esposa de Bragi), Laga (amiga de Odín), Gefjon (diosa de la Virginidad), Lofn (patrona de la Armonía conyugal), Rinda (madre de Vali), Eira (la Sanadora), Gerdhr (esposa de Freir), Sygin (la Sabia), Wara (custodia de la Confianza y de la Verdad), Sol (cochera del Sol), Gna (mensajera de los dioses), Hlin y Fulla (seguidoras de la reina Frigg). También las Nornas (Parcas germánicas), así como las Valquirias, se consideran Asinias. Retomando, de nuevo, el hilo de nuestra narración , finalizaremos diciendo lo siguiente. El inicio del fin estaría, según la tradición, signado por la muerte de Baldur y el castigo de Loki, así como por el nacimiento de dos criaturas malvadas, hijas de este último y Angrboda: • Fenrir: El lobo gigante y monstruoso que devora la mano de Tyr, cuando intentan atarlo mediante una cadena de oro. Su destino es matar a Odín durante la batalla final, y luego ser muerto por uno de los hijos del Aesir, Vidar. • Jörmundgander: La serpiente gigantesca que rodea a Midgar, un monstruo marino que sirve al mismo tiempo de “cinta del mundo”, o sea, que con su cola abraza toda la Tierra. El mito dice que la serpiente, hambrienta e incapaz de saciarse con lo que encontraba en Midgar, procedió a devorarse a sí misma por la cola, dando origen así un símbolo de la eternidad que inspira el ouroboros alquímico. Su rol en el Ragnarök es salir de los mares y envenenar los cielos. Thor le dará muerte, pero caerá envenenado después. El final de la profecía será el universo entero incendiado por Surt, lo cual costará la vida a todos los seres vivientes, apagará el Sol y las estrellas, y la tierra se hundirá en el mar. Solamente unos pocos dioses sobrevivirán, para ver una tierra nueva y más justa emerger de las aguas, que será entregada a los únicos dos humanos sobrevivientes: Líf (“vida”) y Lífbrasir (“quien busca la vida”), quienes repoblarán el mundo humano, y adorarán un nuevo panteón de dioses, gobernado ahora por Balder. Sólo nos falta redondear nuestras definiciones. Diremos, pues, que Lif Este término se traduce por “vida”. Mujer de Lifthrasir. Estos dos seres se alimentarán del rocío y producirán una posteridad, tan numerosa, que la tierra se cubrirá bien presto de nuevos habitantes. Es imposible desconocer en esta fábula la opinión céltica, de que quedaría en la tierra un principio o un germen de vida capaz de reparar la pérdida del género humano. Sköll y Hati En la mitología nórdica, lobos míticos, hijos de una gigante, que seguían al Sol para devorarlo. Vigridh En la mitología nórdica, extensa llanura que se sitúa frente al Wahalla. Según la Edda, el campo Vigridh será teatro de las luchas entre dioses y gigantes. Vanir La lista de los principales dioses Vanir es:Freya, diosa del amor, la fertilidad y la belleza.Frey, deidad principal de la fertilidad y la fecundidad. Y Njord, dios que representa el viento y la fertilidad así como el mar y los mercaderes del mar. Dicho lo cual, nos aseguraremos de que hemos llegado al final, que, como se ve, se ha realizado a pies juntillas. --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
