viernes, 16 de febrero de 2024

LITERATURA PARA ADULTOS, La ecología.

En el día de hoy nos vamos a tomar un descanso, por lo que nos dedicaremos a la lectura, actividad mental que tiene que ser ejercida, aunque sea obligándose un tanto. En esta ocasión vamos a centrar nuestras lecturas en la ecología, que es la rama de la biología que estudia las relaciones de los diferentes seres vivos entre sí y con su entorno: «la biología de los ecosistemas”. Estudia cómo estas interacciones entre los organismos y su ambiente afectan a propiedades como la distribución o la abundancia. En el ambiente se incluyen las propiedades físicas y químicas que pueden ser descritas como la suma de factores abióticos locales, como el clima y la geología, y los demás organismos que comparten ese hábitat (factores bióticos). Los ecosistemas están compuestos de partes que interactúan dinámicamente entre ellas junto con los organismos, las comunidades que integran, y también los componentes no vivos de su entorno. Los procesos del ecosistema, como la producción primaria, la pedogénesis, el ciclo de nutrientes, y las diversas actividades de construcción del hábitat, regulan el flujo de energía y materia a través de un entorno. Estos procesos se sustentan en los organismos con rasgos específicos históricos de la vida, y la variedad de organismos que se denominan biodiversidad. La visión integradora de la ecología plantea el estudio científico de los procesos que influyen en la distribución y abundancia de los organismos, así como las interacciones entre los organismos y la transformación de los flujos de energía. La ecología es un campo interdisciplinario que incluye a la biología y las ciencias de la Tierra. La ecología evolucionó a partir de la historia natural de los antiguos filósofos griegos, como Hipócrates, Aristóteles y Teofrasto, sentando las bases de la ecología en sus estudios sobre la historia natural. Las bases posteriores para la ecología moderna se establecieron en los primeros trabajos de los fisiólogos de plantas y animales. Los conceptos evolutivos sobre la adaptación y la selección natural se convirtieron en piedras angulares de la teoría ecológica moderna transformándola en una ciencia más rigurosa en el siglo XIX. Está estrechamente relacionada con la biología evolutiva, la genética y la etología. La comprensión de cómo la biodiversidad afecta a la función ecológica es un área importante enfocada en los estudios ecológicos. Los ecólogos tratan de explicar: • Los procesos de la vida, interacciones y adaptaciones • El movimiento de materiales y energía a través de las comunidades vivas • El desarrollo sucesional de los ecosistemas • La abundancia y la distribución de los organismos y de la biodiversidad en el contexto del medio ambiente. Hay muchas aplicaciones prácticas de la ecología en biología de la conservación, manejo de los humedales, manejo de recursos naturales (la agroecología, la agricultura, la silvicultura, la agroforestería, la pesca), la planificación de la ciudad (ecología urbana), la salud comunitaria, la economía, la ciencia básica aplicada, y la interacción social humana (ecología humana). Los organismos (incluidos los seres humanos) y los recursos componen los ecosistemas que, a su vez, mantienen los mecanismos de retroalimentación biofísicos son componentes del planeta que moderan los procesos que actúan sobre la vida (bióticos) y no vivos (abióticos). Los ecosistemas sostienen funciones que sustentan la vida y producen el capital natural como la producción de biomasa (alimentos, combustibles, fibras y medicamentos), los ciclos biogeoquímicos globales, filtración de agua, la formación del suelo, control de la erosión, la protección contra inundaciones y muchos otros elementos naturales de interés científico, histórico o económico. La ecología es la rama de la biología que estudia las interacciones de los seres vivos con su hábitat. Esto incluye factores abióticos, esto es, condiciones ambientales tales como: climatológicas, edáficas, etc.; pero también incluye factores bióticos, esto es, condiciones derivadas de las relaciones que se establecen con otros seres vivos. Mientras que otras ramas se ocupan de niveles de organización inferiores (desde la bioquímica y la biología molecular pasando por la biología celular, la histología y la fisiología hasta la sistemática), la ecología se ocupa del nivel superior a estas, ocupándose de las poblaciones, las comunidades, los ecosistemas y la biosfera. Por esta razón, y por ocuparse de las interacciones entre los individuos y su ambiente, la ecología es una ciencia multidisciplinaria que utiliza herramientas de otras ramas de la ciencia, especialmente geología, meteorología, geografía, sociología, física, química y matemáticas. Los trabajos de investigación en esta disciplina se diferencian con respecto de la mayoría de los trabajos en las demás ramas de la Biología por su mayor uso de herramientas matemáticas, como la estadística y los modelos matemáticos. Además, la comprensión de los procesos ecológicos se basa fuertemente en los postulados evolutivos. Como disciplina científica en donde intervienen diferentes caracteres la ecología no puede dictar qué es "bueno" o "malo". Aun así, se puede considerar que el mantenimiento de la biodiversidad y sus objetivos relacionados han provisto la base científica para expresar los objetivos del ecologismo y, asimismo, le ha provisto la metodología y terminología para expresar los problemas ambientales. La economía y la ecología comparten formalismo en muchas de sus áreas; algunas herramientas utilizadas en esta disciplina, como tablas de vida y teoría de juegos, tuvieron su origen en la economía. La disciplina que integra ambas ciencias es la economía ecológica. • La aerobiología es una ciencia multidisciplinaria en la que se incluyen los procesos ecológicos relacionados con las partículas biológicas transportadas pasivamente a través del aire. • La ecología microbiana es la rama de la ecología que estudia a los microorganismos en su ambiente natural, los cuales mantienen una actividad continua imprescindible para la vida en la Tierra. En los últimos años se han logrado numerosos avances en esta disciplina con las técnicas disponibles de biología molecular. Los mecanismos que mantienen la diversidad microbiana de la biosfera son la base de la dinámica de los ecosistemas terrestres, acuáticos y aéreos. Es decir, la base de la existencia de las selvas y de los sistemas agrícolas, entre otros. Por otra parte, la diversidad microbiana del suelo es la causa de la fertilidad del mismo. • La biogeografía: es la ciencia que estudia la distribución de los seres vivos sobre la Tierra, así como los procesos que la han originado, que la modifican y que la pueden hacer desaparecer. Es una ciencia interdisciplinaria, de manera que aunque formalmente es una rama de la geografía, recibiendo parte de sus fundamentos de especialidades como la climatología y otras ciencias de la Tierra, es a la vez parte de la biología. La superficie de la Tierra no es uniforme, ni en toda ella existen las mismas características. El espacio isotrópico que utilizan, o suponen, los esquemas teóricos de localización es tan solo una construcción matemática del espacio. • La ecología matemática se dedica a la aplicación de los teoremas y métodos matemáticos a los problemas de la relación de los seres vivos con su medio y es, por tanto, una rama de la biología. Esta disciplina provee de la base formal para la enunciación de gran parte de la ecología teórica • La ecología urbana es una disciplina cuyo objeto de estudio son las interrelaciones entre los habitantes de una aglomeración urbana y sus múltiples interacciones con el ambiente. • La ecología de la recreación es el estudio científico de las relaciones ecológicas entre el ser humano y la naturaleza dentro de un contexto recreativo. • La ecología del paisaje es una disciplina a caballo entre la geografía física y la biología. Estudia los paisajes naturales prestando especial atención a los grupos humanos como agentes transformadores de la dinámica físico-ecológica de estos. Ha recibido aportes tanto de la geografía física como de la biología: la geografía aporta las visiones estructurales del paisaje (el estudio de la estructura horizontal o del mosaico de subecosistemas que conforman el paisaje), mientras que la biología aporta la visión funcional del paisaje (las relaciones verticales de materia y energía). Este concepto comienza en 1898, con el geógrafo, padre de la pedología rusa, Vasily Vasilievich Dokuchaev y fue más tarde continuado por el geógrafo alemán Carl Troll. Es una disciplina muy relacionada con otras áreas como la geoquímica, la geobotánica, las ciencias forestales o la pedología. • La limnología es la rama de la ecología que se centra en el estudio de los sistemas acuáticos continentales: ríos, lagos, lagunas, etcétera. • La dendroecología se centra en el estudio de la ecología de los árboles. • La ecología regional es una disciplina que estudia los procesos ecosistémicos como el flujo de energía, el ciclo de la materia o la producción de gases de invernadero a escala de paisaje regional o bioma. Considera que existen grandes regiones que funcionan como un único ecosistema. • La agronomía, pesquería y, en general, toda disciplina que tenga relación con la explotación o conservación de recursos naturales, en especial seres vivos, pueden interpretarse como ecología aplicada. Es decir, tienen la misma relación con la ecología que gran parte de las ingenierías con la matemática, la física o la química. En suma, por lo tanto, la ecología es la ciencia que estudia el conjunto de relaciones que se establecen entre todos los seres vivos y entre éstos y su medio. Es una ciencia porque tiene una unidad, un enfoque y un método de estudio propios que la distinguen de otras ciencias. La unidad de estudio es el ecosistema: sistema de relaciones que se establecen entre un conjunto de organismos vivos y un conjunto de elementos inertes físicos y químicos que coexisten en un lugar y tiempo. El término ecología aparece como oekologie y fue dado por el alemán Haeckel (1866) en la obra Morfología general de los organismos. Para Haeckel es la ciencia que estudia la relación de los organismos con su entorno. Desde que el hombre aparece en la tierra conoce un conjunto de relaciones dentro de su sistema, de forma que, al conocer la naturaleza, puede sobrevivir. En culturas ancestrales de tribus indígenas de selvas tropicales o de esquimales, existe un conocimiento empírico de la naturaleza. También han existido conocimientos sistemáticos basados en la experimentación, aunque no se generalizaron hasta finales del siglo XVIII, cuando los biólogos estudiaron relaciones de una especie con el medio. A finales del XVIII y principios del XIX se realizaron muchas expediciones científicas, sobre todo desde Europa al Nuevo Mundo, en las que concurren aspectos importantes para el desarrollo y nacimiento de una nueva ciencia. En las expediciones había una necesidad de descubrir nuevas especies y de describir sus características, mediante escritos y dibujos que aportaran una nueva concepción de la realidad. Humbolt destacó por sus representaciones gráficas de la realidad; relacionó la vegetación con los pisos altitudinales, siendo por tanto el primero en realizar trabajos de biogeografía. Observó que a una determinada altitud se daban las mismas especies vegetales que a igual altitud en otra montaña, por lo que denominó asociación a estos vegetales que requerían las mismas condiciones ambientales. También observó la temperatura media de diferentes zonas, a lo que llamó isotermas, ya que trazó líneas que unían esas temperaturas. Otra característica de las expediciones era la posibilidad de comparar organismos y fenómenos de la naturaleza, unos conocidos y otros no; esta comparación lleva a preguntar el porqué de los diferencias o de las similitudes. En algunas de estas expediciones viajaban especialistas de distintas disciplinas que convivían durante mucho tiempo, de forma que nacería una visión multidisciplinar de la ecología. Di Castri define 5 fases por las que ha pasado la ecología: La etapa de flor-insecto, en la que, siguiendo la definición de Haeckel, se explican las relaciones sencillas entre los organismos de una especie con su medio. Nace así la autoecología, que estudia las primeras aproximaciones. En el siglo XX el estudio se complica, ya que una especie no está aislada sino que existen relaciones entre ellas, por lo que surge la ecología de las comunidades, que estudia las relaciones entre organismos vivos y el medio en el que viven, con un enfoque dinámico: relaciones en el espacio y en el tiempo, intercambio de materia y energía, de tal forma que se desarrollan modelos y nuevos conceptos. En 1935 Tansley da la definición de ecosistema. Posteriormente aparece la teoría general de los sistemas. En los años 50 se desarrolla la informática que permite analizar las matrices de datos de forma integrada y rápida. Más tarde comienza el programa de estudio de los grandes biomas de la tierra: tundra, taiga, desiertos, etc. En 1972, en Estocolmo, se reconoce por primera vez que los problemas ambientales existen y se reconoce el deterioro originado por el desarrollo social. La cuarta fase por la que ha pasado el estudio de la ecología comienza por el estudio de un sistema con los sistemas adyacentes en el espacio y en el tiempo, apareciendo el término de frontera ecológica (por ejemplo, zona costera y marítima). También se estudia cómo se recupera un bosque cuando se quema y cómo evoluciona desde que es perturbado, por lo que nace el concepto de sucesión ecológica, que estudia el/los cambios que se dan en un ecosistema a lo largo del tiempo. Finalmente aparece el programa MAB (hombre y biosfera) que considera al hombre como parte del sistema. El estudio se hace mas complejo ya que contempla, además de los factores naturales del sistema, la economía, la política y la cultura. El término hábitat está muy generalizado y significa lugar donde viven los organismos. Es un concepto descriptivo que sirve para dar idea de las características que tiene el ambiente donde se encuentra una especie o una población. Nicho ecológico es un término mas amplio, que abarca no sólo el espacio físico ocupado por un organismo, sino su papel funcional como miembro de la comunidad -es decir, su posición trófica y su posición en los gradientes de temperatura, humedad, pH y otras condiciones del medio ambiente-. Para G. E. Hutchinson, el nicho es un espacio multidimensional dentro del cual el medio ambiente permite a un individuo o a una especie sobrevivir indefinidamente. El nicho ecológico es una abstracción que abarca todos los factores físicos, químicos, fisiológicos y bióticos que un organismo necesita para sobrevivir. Para describir el nicho ecológico de cualquier especie dada debemos conocer qué come y por qué especie es devorada, cuáles son sus actividades y movimientos, y qué efectos ejerce en otros organismos y en las partes inorgánicas del medio ambiente. Dos especies de insectos acuáticos pueden vivir en el mismo hábitat, como las aguas de un estanque, pero ocupar diferentes nichos ecológicos. Notonecta es un depredador que nada cazando y devorando otros animales. Corixa se parece mucho al anterior, pero desempeña un papel muy diferente en la comunidad, porque se alimenta en gran parte de vegetación descompuesta. Dos especies de organismos que ocupan los mismos o similares nichos ecológicos en diferentes lugares geográficos se denominan equivalentes ecológicos. Amplitud de nicho es la magnitud del eje dentro del que puede vivir la especie. Si la amplitud es grande se habla de especie generalista o eurioica (por ejemplo, una especie que vive en márgenes anchos de temperatura). Si la amplitud es pequeña se dice que la especie es especialista o estenoica (por ejemplo, la especie vive en márgenes estrechos de temperatura). Una especie puede ser mas generalista que otra, o mas especialista que otra. A su vez, una especie puede ser eurioica para una variable y estenoica para otra. Nicho óptimo o potencial: según Hutchinson, una especie puede vivir potencialmente en muchos sitios; el nicho óptimo sería el que ocuparía una especie en condiciones fisiológicas óptimas y en ausencia de otras especies; la especie sería capaz de desplegar todo su material genético. Es difícil encontrar el nicho óptimo. Nicho real o efectivo: es el que se encuentra en la naturaleza. En el nicho real se tiene en cuenta las relaciones que tiene una especie con otras especies. Las especies se reparten los recursos por lo que tiene importancia la composición de distintos territorios. Las especies especialistas comparten menos los recursos que las generalistas. Las variables que influyen sobre la especie y su distribución son los factores ambientales. Una variable es cualquier característica de un territorio que sufre variación en su magnitud; un territorio puede descomponerse en infinitas variables. Un factor ambiental es la variable que tiene influencia sobre los organismos en algún período de su vida. Solapamiento de nicho: cantidad de variable/recurso/magnitud que comparten dos especies. Puede darse el solapamiento de nicho y, sin embargo, que las especies no compitan. Para que dos especies compitan han de hacerlo en el espacio y en el tiempo, por ejemplo, dos especies pueden utilizar lo mismo pero a distintas horas del día. El caso más frecuente en la naturaleza es que las especies minimicen la competencia, es decir, que usen los mismos recursos a distinto tiempo y espacio. El nicho está compuesto por infinitas variables lo que conduce a estudiar dimensiones relacionadas como, por ejemplo, el nicho trófico: conjunto de condiciones que permiten la alimentación de una especie. También puede estudiarse el nicho espacial: conjunto de condiciones del lugar donde vive una especie (coordenadas, pendiente, altitud, pH). En definitiva, pues, un ecosistema es el conjunto del ambiente (biotopo) y de los seres vivos animales y vegetales (biocenosis) que viven en él con una influencia recíproca. En el ecosistema se distinguen las sustancias minerales u orgánicas no vivas, los organismos autótrofos o plantas verdes, los organismos heterótrofos diferenciándolos en herbívoros y carnívoros, y los saprófitos que descomponen sustancias orgánicas o inorgánicas. Los ecosistemas permanecerían en equilibrio de no intervenir el hombre para romperlo con graves consecuencias para la propia sociedad humana (contaminación, deforestación, destrucción de especies). Dando otra definición, un ecosistema es un conjunto de organismos vivos que comparten un mismo hábitat o biotopo. Partiendo de la base de que un ecosistema es el conjunto de organismos de una comunidad y su entorno, podemos definir varios tipos de seres vivos que los componen. Atendiendo a la cadena trófica, encontraríamos en primer lugar los productores primarios, aquellos que son capaces de producir materia orgánica a partir de compuestos inorgánicos, es decir, son organismos autótrofos. Siguiendo la cadena trófica encontramos en el segundo escalón a los consumidores, organismos heterótrofos (hervíboros, carnívoros u omnívoros) que se alimentan de materia y energía que fabrican otros seres vivos. En el último eslabón de la cadena trófica de organismos que componen un ecosistema encontramos los descomponedores, los que se alimentan de materia orgánica muerta. Se distinguen varios tipos de ecosistemas teniendo en cuenta su naturaleza y sus propiedades físicas. Así mismo estos tipos de ecosistemas se pueden dividir en subtipos muy diferenciados los unos de los otros también respecto a los organismos que los habitan. Sin embargo, muchos de estos se pueden agrupar nuevamente en otras clases de ecosistemas llamados biomas. Un biotopo es el espacio de la biosfera ocupado por un conjunto de seres vivos sometidos a condiciones relativamente constantes o cíclicas; el biotopo y las especies que lo integran forman un ecosistema. Tal y como indica la etimología, bio es un prefijo que alude a la vida y topo al lugar, ambos tomados del griego antiguo. Pero vayamos un poquito más allá. Abramos ahora otro diccionario. Como suele hacerse cuando se quiere conocer el significado de cualquier término, lo suyo es buscar su definición en el diccionario. Y a ello vamos. Descubrimos que el diccionario (la RAE, para más señas) define el término "biotopo" como un término biológico, de acepción única, que se refiere al "territorio o espacio vital cuyas condiciones ambientales son las adecuadas para que en él se desarrolle una determinada comunidad de seres vivos." El alemán Ernst Haeckel fue quien destacó que la existencia de las biotas (los seres vivos que habitan en un área determinada) en un ecosistema está determinada por diversos factores ambientales y por las interacciones que establecen los organismos entre sí. Haeckel, en este marco, propuso que el hábitat es un requisito previo al nacimiento y el desarrollo de un ser vivo. Un biotopo, en este marco, es un lugar que brinda las características ambientales que necesita un conjunto de seres vivos para subsistir y desarrollarse. Se trata de una zona que, por sus condiciones, sirve como espacio vital a determinados animales, plantas y otros organismos. El concepto de biotopo es muy similar al de hábitat. Sin embargo, el término hábitat alude a la zona donde habitan poblaciones o especies; biotopo, en cambio, refiere a una comunidad biológica (biocenosis). La biocenosis está formada por todos los organismos, de cualquier especie, que conviven en un biotopo. En el biotopo podemos diferenciar entre la zoocenosis (la comunidad de animales), la fitocenosis (plantas)i la microbiocenosis (microorganismos). El biotopo y la biocenosis componen el ecosistema. No es adecuado que los biotopos se encuentren aislados sino, por el contrario, se recomienda conectarlos con las zonas circundantes para promover la circulación de los organismos. En este sentido, una de las medidas más usadas consiste en extender un biotopo de modo que puedan habitarlo más animales y plantas. Un bioma es el conjunto de comunidades clímax en equilibrio con las condiciones ambientales de un área. Los principales biomas ordenados según la latitud son: el bosque ecuatorial, el bosque tropical, la sabana, el desierto, la pradera, el matorral, el bosque templado, la taiga, la tundra, a los cuales se añaden los biomas acuáticos, marinos, montañosos, etc. Cada bioma es un conjunto de ecosistemas en donde todos los seres vivos que ahí habitan están estrechamente relacionados entre sí y con su entorno. Cualquier alteración climatológica, disminución de alguna especie debido a la extinción o por el contrario, sobrepoblación de alguna especie, provoca un efecto dominó que va afectando a todos los organismos que ahí habitan, ya que ninguno sobrevive aisladamente. Desde los organismos microscópicos hasta los grandes depredadores dependen de los demás para llevar naturalmente su ciclo de vida. La biocenosis es el conjunto de seres vivos que constituyen un ecosistema. La biocenosis o comunidad está constituida por el conjunto de poblaciones. Algunos ejemplos de biocenosis lo constituyen los arrecifes de coral y su fauna acompañante característica. Así, pues, todos los animales, vegetales y microorganismos que viven en un determinado sitio forman un biosistema. Sus relaciones de dependencia, alimentación y desarrollo forman comunidades que llevan el nombre de biocenosis.

ENSAYO DE ARTE, Arte Antiguo Griego.

INTRODUCCIÓN El Arte Antiguo Griego es el conjunto de manifestaciones artísticas desarrolladas por la cultura griega que se caracterizan por la búsqueda de la belleza ideal. Se designa como arte griego a todo el patrimonio arquitectónico, escultórico y pictórico que la civilización de la Hélade creó primero en el suelo griego y que después, gracias a la unidad lingüística, cultural y religiosa, extendió por sus colonias, políticamente autónomas, a lo largo de toda la cuenca del Mediterráneo. La cultura elaborada por los griegos se halla en la base de la cultura occidental, de ellos arrancó la fijación de conceptos y principios que fundamentan el arte, la filosofía y el saber general posterior. Los griegos instituyeron el principio de la consideración racional del hombre y de la naturaleza, en la que encuentran la razón que explica la experiencia sensorial de la estética en el arte. El conocimiento de las partes y su relación con el todo está en la raíz de la belleza y de la virtud para los helenos: la belleza se define intelectualmente como la armonía de las partes en el todo. Estas ideas se plasman en la arquitectura y en la escultura con la aplicación de los conceptos de orden arquitectónico y canon de belleza, en ambos casos, la armonía, la belleza, se entiende, como la proporción numérica entre las partes (de un edificio o del cuerpo) con el todo. El estudio del arte griego suele dividirse en tres grandes etapas: el período arcaico, desde el siglo VII a.C. hasta el año 480 a.C. (final de las guerras médicas); el período clásico, desde esta fecha hasta la muerte de Alejandro Magno y, por último, la etapa helenística que perdurará hasta la dominación romana (véase: Imperio Romano). Suele considerarse como precedente de estos períodos la existencia de una etapa anterior a la arcaica, denominada edad oscura o prehelénica. El arte prehelénico se divide en dos períodos, el minoico y el micénico. El minoico tuvo lugar en la isla de Creta, desde el tercer milenio a.C. hasta finales del segundo; mientras que el micénico se desarrolló en la península del Peloponeso y Asia Menor a lo largo del segundo milenio a.C. El arte helénico tiene su antecedente inmediato en la civilización cretense, si bien, pronto adquirió un desarrollo independiente, con objetivos diferentes y logrando unos valores universales que han sobrepasado con mucho su primitivo ámbito cronológico y geográfico. Sus construcciones arquitectónicas y escultóricas han ejercido una impresionante influencia y han representado el referente obligado para multitud de generaciones de artistas a lo largo de los siglos que han perseguido los valores de equilibrio formal y estético, así como la universalidad propia de los artistas griegos. El arte griego ha marcado un referente para la civilización occidental, sus modelos se han constituido en clásicos y los cánones escultóricos y arquitectónicos han perdurado hasta nuestros días con multitud de recreaciones a lo largo de la Historia de Occidente. Según algunas teorías las invasiones de los eolios, jonios y dorios a finales del segundo milenio acabaron con las culturas minoica y micénica y por tanto con el arte prehelénico, sentando las bases para el desarrollo de un nuevo estilo, que tradicionalmente se ha venido en llamar arte griego y que se subdividiría en tres grandes etapas: arcaico, que ocuparía desde el siglo VII a.C. hasta el 480 a.C.; clásico, que se correspondería con los siglos V y IV a.C.; y helenístico que abarcaría desde Alejandro Magno hasta la conquista romana en el 31 a.C. El arte griego se caracterizó por la representación naturalista de la figura humana tanto en su aspecto formal como en la expresividad emocional y el movimiento. El cuerpo humano se convirtió, de este modo, en el motivo fundamental del arte griego, que se sirvió de los mitos, la literatura y la vida cotidiana como modelos de inspiración. Han llegado hasta nuestros días pocos ejemplos artísticos intactos, tanto arquitectónicos como escultóricos; en lo referente a la pintura, esta escasez es aún mayor, ya que no se ha conservado ningún gran ciclo decorativo. Sin embargo, en lo referente a las denominadas artes menores, cerámica, numismática, joyería o piedras preciosas, si se han conservado importantes restos, que junto a las pinturas funerarias etruscas, las imitaciones realizadas por los artistas romanos y las descripciones literarias de viajeros de la Antigüedad que vieron in situ las muestras artísticas que hoy se conservan fragmentadas, nos dan una idea bastante fidedigna de lo que tuvo que ser el arte griego. La función principal del arte griego ya fuese en lo referente a la arquitectura, la pintura o la escultura monumental, fue, al menos hasta finales del siglo IV a.C., de carácter público, con motivos religiosos o conmemorativos de importantes acontecimientos sociales. Sólo para la decoración de las tumbas se desarrolló un arte privado. Sin embargo, la producción de las denominadas artes decorativas se centró casi exclusivamente hacia los objetos de uso privado; buen ejemplo de ello son los ajuares, compuestos por vasijas de terracota ricamente pintadas y en los casos de familias más ricas, compuestos por vasijas de metal y espejos. El material preferido por los arquitectos griegos fue sin duda el mármol y la piedra caliza, relegando a la madera al armazón de las techumbres y las tejas a su recubrimiento. En cuanto a la escultura, los artistas usaron fundamentalmente el mármol y la caliza, aunque también trabajaron la arcilla y en ocasiones el bronce. Las grandes esculturas religiosas se realizaron en láminas de bronce o se recubrieron de metales preciosos y marfil, sobre estructuras internas de madera. Las esculturas en piedra y arcilla estuvieron pintadas de colores brillantes, de forma total o parcial. En cuanto a la pintura, se sabe que los artistas realizaron grandes murales con colores al agua. La cerámica se realizaba en tornos de alfarero y una vez seca se pulía, pintaba y cocía. El período más brillante del arte griego estaría comprendido entre los siglos V y IV a.C., es decir, en el denominado período clásico. Para los griegos la belleza de la obra artística estaba por encima de su utilidad, les interesaba el equilibrio de las proporciones por encima de cualquier otra concepción. Se diferencia tres órdenes arquitectónicos, el dórico, jónico y corintio. La muerte de Alejandro Magno (323 a.C.) cierra la época clásica y da lugar al helenismo, que llegaría hasta el 31 a.C. con la conquista de Grecia por Roma. El helenismo está marcado por el florecimiento de las escuelas artísticas de Alejandría, Antioquía, Pérgamo y Rodas. El helenismo deriva directamente de la civilización helena, pero se dotó de rasgos propios nacidos de las nuevas condiciones políticas y sociales en las que se desarrolló la actividad de los artistas y de la influencia de los estados en los que se disgregó el inmenso imperio de Alejandro Magno. Pese a la dispersión geográfica del helenismo, el arte de este período presentó rasgos unitarios entre los que destacó una creciente tendencia al realismo, cada vez más acusada a medida que el artista adquirió libertad para representar cualquier tipo de iconografía, no ciñéndose ya a los temas religiosos o mitológicos. Y, una vez dadas estas generalidades, se recuerda que los griegos nos dejaron un legado que ha influido decisivamente en el arte occidental. Sus valores fueron asimilados por Roma, y han pervivido hasta nuestros días como sinónimos de proporción, equilibrio y perfección. Destacaron fundamentalmente, la escultura y la arquitectura. LA ARQUITECTURA GRIEGA La arquitectura griega es adintelada, no utilizó el arco ni la bóveda. Empleó como elemento sustentante la columna, y como material de construcción la piedra caliza (mármol) pintada en diferentes colores. Con el paso del tiempo esos colores han desaparecido casi completamente. El dintel es un elemento horizontal que soporta una carga, apoyando sus extremos en las jambas o pies derechos de un vano. A pesar de que construyeron edificios de diverso tipo (teatros, estadios, hipódromos, bibliotecas), el edificio más representativo fue el templo, cuya principal función era albergar la estatua de la divinidad. Los fieles no tenían acceso al interior del edificio, de ahí que los templos griegos fuesen de menor tamaño que los egipcios. Elementos arquitectónicos fundamentales eran las columnas. Éstas rodeaban el edificio y sustentaban el entablamento, constituido por tres unidades: el arquitrabe (que servía de dintel), el Frontón, dispuesto sobre el arquitrabe y frecuentemente decorado con relieves, y finalmente, la cornisa.El frontón es una sección triangular decorada con esculturas. Las columnas se componían de varios elementos: basa, fuste y capitel. Los griegos valoraban especialmente la proporción y la armonía en sus edificios. Según el tipo de columna y la relación entre los elementos arquitectónicos, pueden distinguirse tres tipos de órdenes o estilos: el dórico (el más antiguo y sobrio), el jónico y el corintio (el más moderno y decorado). Los órdenes griegos fueron asimilados por los romanos y muy utilizados en la arquitectura renacentista. Todavía ejercen una notable influencia en los edificios actuales. El ejemplo más destacado de edificio clásico es el Partenón, templo de orden dórico que se construyó en la acrópolis de Atenas en el siglo V. Estuvo dedicado a la diosa Atenea, protectora de la ciudad. En su interior había una enorme escultura de la misma que medía 11 metros de altura. LA ESCULTURA GRIEGA La escultura es la manifestación artística en la que más destacaron losgriegos. El tema que más repitieron fue el del cuerpo humano, que sirvió para representar a héroes, divinidades y mortales. Al igual que en su arquitectura, los griegos valoraron especialmente la proporción, el equilibrio y el ideal de belleza. Los materiales que más emplearon fueron el mármol (coloreado) y el bronce. En función de la evolución técnica, pueden distinguirse tres etapas: La época Arcaica (s. VII y VI a. c.) Durante la misma las figuras eran representadas normalmente de manera estática (sin movimiento), de frente (ley de la frontalidad) y en posturas rígidas. Sus ojos eran grandes y expresaban una sonrisa forzada (sonrisa arcáica). En ellas se aprecia una clara influencia de la escultura egipcia. Son muy representativos de este período los llamados "Kuroi" (jóvenes atletas). La época Clásica (Siglo V y parte del IV a.C.) Las figuras se hicieron más naturales y expresivas, adquiriendo más movimiento y posturas menos forzadas. Desapareció la ley de la frontalidad. Los escultores se afanaron en la búsqueda de la perfección y la belleza ideal, aplicando estrictos cánones o reglas en sus obras. Fidias (esculturas del Partenón), Mirón, Policleto y Praxiteles fueron los más importantes. La época Helenística (siglos IV-II a.C.) En este período las esculturas fueron dotadas de mayor dinamismo (movimiento), así como de gran realismo. Ya no se trataba de representar el ideal de belleza, sino la naturaleza tal cual es, fuese alegre o dolorosa, bella o fea o, incluso, trágica (Muerte de Laocoonte y sus hijos). La escultura griega fue imitada y reproducida por los romanos. Gracias a ellos conocemos cómo fueron muchas de las grandes obras hoy desaparecidas. Al igual que la arquitectura, ejerció una importantísima influencia en estilos más modernos, tales como el renacentista y el neoclásico. LA PINTURA GRIEGA Se han conservado pocos restos de pintura griega. Sin embargo,podemos hacernos una idea aproximada de cómo debió ser gracias a la abundante producción de cerámica decorada con pinturas. Esta actividad impulsó notablemente la artesanía y el comercio, especialmente, en Atenas. La pintura sobre cerámica representaba animales fantásticos, motivos vegetales, escenas mitológicas y de la vida cotidiana. Las vasijas adoptaron diversas formas según su utilidad (para aceite, agua, vino, etc.). Destacaron dos tipos: las de figuras negras sobre fondo rojo, y las de figuras rojas sobre fondo negro, éstas últimas típicas del siglo V. Fueron elaboradas en su mayor parte en la ciudad de Atenas al finalizar las Guerras Médicas. ARQUITECTURA GRIEGA CLÁSICA La arquitectura griega fue, en buena medida, de carácter religioso y se desarrolló básicamente en torno a los santuarios. Entre los numerosos conjuntos arquitectónicos existentes destacan los santuarios de Olimpia y Delfos y la Acrópolis de Atenas. En ellos se pueden encontrar algunos de los templos más representativos del arte griego en cualquiera de sus etapas. Las características fundamentales de la arquitectura griega fueron el equilibrio, la proporción y la medida. El material constructivo por antonomasia fue el mármol, el cual era cortado en perfectos bloques que formaban sillares con los cuales se levantaban los edificios, estos, en su mayor parte, estaban rematados por un dintel. En lo que a la arquitectura se refiere, el edificio más típico de los griegos fueron los templos y en ellos y para ellos se crearon los tres órdenes arquitectónicos clásicos, el dórico, jónico y corintio. Las construcciones más antiguas de Grecia, correspondientes al siglo X a.C., se han localizado en Tirinto, Thermos y Samos, donde se puede apreciar la evolución del templo griego desde el megarón prehelénico. A excepción de la época arcaica donde los templos se construyeron en madera y piedra, con anterioridad se construía en adobe y madera, lo habitual de los templos griegos fue el uso masivo del mármol como elemento arquitectónico. Fue en la época arcaica en la que nació el templo como edificio de culto, en un principio el culto se celebraba en pequeñas capillas anexas a los palacios, pero con el tiempo surgió la necesidad de construir edificios propios para éste fin, así surgieron los primeros templos, edificios modestos de planta rectangular compuestos por un espacio diáfano llamado naos, en el cual se encontraba la estatua del dios y por tanto era su morada. Esta estructura primitiva se fue complicando hasta llegar al templo clásico dividido en tres secciones. Tradicionalmente se ha considerado a los dorios como los constructores de los primeros templos en Grecia. Los templos clásicos se dividieron en tres partes, el pronaos (vestíbulo abierto), la naos (donde habita la divinidad y que se dividía habitualmente en diferentes naves separadas por columnas) y el opistodomos (donde se encontraba el ajuar, tenía una estructura similar a la del pronaos). Se caracterizan por la planta rectangular con nave alargada. Dependiendo de la forma de la planta y de la colocación de las columnas los templos se pueden clasificar en: anfipróstilo, si tiene columnas tanto delante como detrás del edificio; áptero, si carece de columnas y la planta es circular; díptero, si tiene dos filas de columnas; períptero, si se encuentra rodeado de columnas; pseudoperíptero, con columnas en los dos lados mayores del recinto; próstilo, con columnas en uno solo de los lados; tetrástilo, con cuatro columnas en el frente; hexástilo, con seis columnas en el frente; octásilo, con ocho columnas; decástilo, con diez columnas; y dodecástilo, si tiene doce columnas en el frente. El otro edificio, junto con el templo, típico de la arquitectura griega fue el teatro. El teatro típico solía estar edificado en la ladera de una colina. En principio eran edificios ligados a las ceremonias religiosas en honor a Dionisio. Un teatro prototípico griego se dividía en tres partes, la escena (espacio en el que se representaba la obra teatral), la orquesta (donde se situaba el coro y que tenía planta circular) y por último, la gradería (donde se situaba el público, tenía forma semicircular y rodeaba a los otros dos elementos). Una variante del teatro griego fue el odeón, edificio utilizado para representaciones musicales y que tenía una estructura similar al teatro. La parte más importante de una ciudad griega estaba ocupada por la Acrópolis, lugar que se destinaba generalmente a la construcción bien de palacios o bien de edificios religiosos. La más famosa de las acrópolis griegas fue la de Atenas, dentro de la cual se encontraba el famoso Partenón. Contrariamente a lo habitual en aquella época, los griegos no concedieron una especial importancia a la edificación de sepulcros, destacando tan sólo algunos ejemplos como el Mausoleo de Halicarnaso. A partir del siglo XI a.C. cada ciudad griega contaba con una serie de edificios públicos entre los que se contaban teatros, estadios, gimnasios e hipódromos. De los tres órdenes clásicos el más sobrio y simple fue el dórico, constaba de una base compuesta por tres escalones, que recibía el nombre de estilóbato; en el último de los escalones descansaban directamente las columnas acanaladas, ya que estas carecían de basa. El fuste era acanalado a arista viva, podía tener entre dieciséis y veinte acanaladuras, y se ensanchaba ligeramente en la parte central (dicho ensanchamiento recibía el nombre de éntasis). Las columnas se construían a base de bloques superpuestos de piedra perfectamente cortada. El capitel tenía una parte convexa en forma de almohadón redondeado. que se denominaba equino, y una piedra cúbica denominada ábaco. Sobre el capitel descansaba el entablamento, que se dividía en cuatro partes: arquitrabe, friso, cornisa y tejado. El friso estaba compuesto por los triglifos y las metopas. La fachada del templo estaba rematada por un frontón, en cuyo tímpano se situaban los relieves escultóricos. En un templo dórico el número de columnas del pronaos variaba entre cinco o nueve en la parte posterior y anterior, y entre trece y dieciocho en los laterales. Todo el templo era un impresionante ejercicio de perfectas proporciones arquitectónicas en el cual cada elemento guardaba un asombroso equilibrio con el conjunto de la obra. Los templos dóricos eran estructuras considerablemente sólidas, lo cual ha permitido que su estructura se conserve en la actualidad, a excepción de las techumbres que al ser de madera se han deteriorado con el paso de los siglos. De todos, sin duda el más conocido es el Partenón. A partir de la segunda mitad del siglo V se empezó a desarrollar, sobre todo en las ciudades de Asia Menor, un nuevo estilo arquitectónico conocido como jónico. El orden jónico era más esbelto y con mayores adornos que el dórico, pero sin caer en excesos decorativos, la novedad en las líneas se debió más que a cualquier otro aspecto a la respuesta estilística a una sociedad más refinada y culta. La columna se mantuvo como el elemento fundamental en el arte jónico. En él, las columnas se hacen más pequeñas pero más esbeltas que las dóricas. El fuste descansaba sobre la basa y esta sobre el estilóbato; el fuste se adornaba con 24 estrías que finalizaban en un adorno curvo llamado contario. El capitel estaba constituido por el cimacio sobre el que descansaban las volutas enroscadas, el elemento definitorio del orden jónico. El arquitrabe estaba formado por tres fajas y el friso estaba decorado con relieves; la cornisa por su parte, se mantuvo prácticamente inalterada. El templo jónico mantuvo la misma estructura que el dórico, pero se orientó de forma distinta ya que miraba hacia el este en lugar de hacia el oeste. Quizá los templos jónicos más conocido sean el de Atenea Niké en Atenas, el Artemison de Efeso y el de Apolo Dídimo. En lo que a monumentos funerarios se refiere, en éste período se construyó el más famoso de todos ellos, el Mausoleo de Halicarnaso. Por último, el orden corintio el cual mantenía en grandes líneas las normas del orden jónico. Pese a que el fuste era el más esbelto de los tres órdenes, las grandes novedades se incorporaron en el capitel, que ahora adoptó forma de campana, al cual se dotó de pequeñas volutas entre las que se colocaron hojas de acanto encorvadas hacia el exterior. En el friso y la cornisa se acentuaron los elementos decorativos. Lo más característicos del orden corintio fue la más que abundante ornamentación de todos sus elementos. El templo de Apolo en Corinto y el de Afaia en Egina son los ejemplos mejor conservados de estilo corintio. A partir del siglo V a.C., se desarrolló el período propiamente clásico (450-405 a.C.), en el que se levantaron los edificios más representativos, sobre todo los de la Acrópolis de Atenas.Entre ellos los más grandiosos fueron el Partenón, el Erecteión, de orden jónico, con la famosa Tribuna de las cariátides, y el templo de la Victoria áptera o Atenea Niké. Además, existen otras construcciones del período clásico situadas fuera de la Acrópolis de Atenas. Son, por ejemplo, la Linterna de Lisícrates, primer modelo de orden corintio y pequeño monumento de planta circular levantado como recuerdo de un certamen poético ganado por Lisícrates, y el Teatro de Epidauro, uno de los mejores ejemplos de teatro griego. Durante el período helenístico las construcciones griegas se difunden por Pérgamo, Mileto, Rodas y Alejandría donde se crean grandes edificios de carácter civil como el Faro de Alejandría, otros de finalidad religiosa o funeraria como el Altar de Zeus en Pérgamo y el Mausoleo de Halicarnaso, dedicado a conservar los restos funerarios de Mausolo, sátrapa de Caria. En Atenas, en este momento, se levantó el grandioso Templo de Zeus Olímpico. LA CERÁMICA GRIEGA CLÁSICA La cerámica griega alcanzó un desarrollo no conocido por la cerámica de ningún otro lugar en la época. Dada su tremenda calidad se extendió por todo el Mediterráneo como un elemento de lujo que hacía referencia a la alta posición social de su poseedor. La cerámica es quizá el mejor medio que tenemos para conocer como tuvo que ser la pintura griega e incluso para conocer determinados aspectos de la vida social de los griegos. El papel de la pintura en la cerámica griega fue de vital importancia, hasta el punto de que los diversos estilos cerámicos se clasifican, no por sus formas, si no por los colores con los que están pintadas. Las cerámicas de la época arcaica se decoraban con figuras humanas cuyas siluetas iban en negro sobre un fondo claro, con composiciones sencillas. En el siglo VII a.C. la figura humana se torna en lo más importante de la composición cerámica, se pintaban siluetas sobre un barniz negro y para resaltar la figura se realizaban incisiones en tonos blancos y rojos. A lo largo del siglo VI a.C. se impondrá un estilo cerámico caracterizado por la representación de figuras negras sobre un fondo rojizo claro. Se representaban toda clase de temas, haciéndose más hincapié en los aspectos narrativos sobre los decorativos. A finales del siglo se produjo un importante cambio cromático en la cerámica, las figuras adoptaron el color rojo y el fondo se pintó en negro, pese a ello, no se produjo ninguna transformación en la temática. Ya no era necesario realizar incisiones debido a que el fuerte contraste de los colores lograba este objetivo. Un tipo especial de cerámica fueron los vasos funerarios ('lékythos') que eran policromados en tonos azules, amarillos, ocres e incluso morados. LA PINTURA GRIEGA CLÁSICA En la actualidad es muy poco lo que se conserva de la pintura griega, siendo conocida fundamentalmente por las descripciones literarias y por las copias romanas. Las muestras más importantes que se han conservado son las que adornan la bellísima cerámica griega, que nos pueden dar una idea del nivel alcanzado por los pintores helenos. La pintura griega está estrechamente ligada a la cerámica y es allí donde se encuentran los únicos modelos puramente griegos que se conservan en la actualidad. El primer período pictórico griego (siglos IX-VIII a.C.) recibe el nombre de geométrico debido a que los diseños, muy elementales, presentaban formas geométricas que prácticamente no destacaban de la superficie. Con el paso del tiempo los diseños se fueron haciendo más complejos y cobraron volumen. Ya en el período arcaico surgieron las primera figuras humanas, muy estilizadas. En estos primeros momentos el tema pictórico era únicamente el mitológico. Las escenas se disponían en franjas horizontales paralelas que narraban la historia mitológica. Parece ser que la pintura, o al menos la realizada en cerámica, sufrió una crisis durante el período clásico, de la que no se recuperó hasta el helenismo, cuando aparecen piezas llenas de colorido que contrastan con la sobriedad anterior. Pintores como Polignoto, Zeuxis, Parrasio o Timantes (del siglo V a.C.) , Apeles y Filoxenos de Eretría (del siglo IV a.C.), han sido frecuentemente tomados como modelos de perfección, sin que realmente se conozca ninguna de sus obras originales. La pintura, sin embargo, se ha podido estudiar a través de la cerámica; de gran perfección técnica, con perfiles negros que se destacan sobre fondos rojos, es una buena muestra el Ánfora de los Museos Vaticanos (obra de Exequias). Se suele atribuir a Andócides, hacia el año 530 a.C., la invención del procedimiento en el que las figuras rojas destacan sobre fondos negros, buenos ejemplos de ello son las obras del Pintor de Nióbides y Pintor de las Cañas, ambas del siglo V a.C. ALGUNAS OBRAS Y SUS BREVES COMENTARIOS Y, una vez nos encontramos aquí, vamos a ver algunas obras de arte griego, haciéndole a cada una un breve comentario. • El discóbolo de Miron: La transición del estilo severo a la época clásica plena o madura está representada por Mirón, gran escultor y broncista de extraordinario prestigio. Su empeño en reproducir la realidad y por la preocupación por la simetría serán sus principales características como se observa en su célebre Discóbolo, una de las obras más famosas de la escultura griega. Como tantas veces se ha señalado, representa el Discóbolo un avance originalísimo y decisivo en el estudio del movimiento violento, de la tensión muscular consiguiente y de la integración de la figura en el espacio. Todos estos logros quedan sometidos al principio rector de la plástica clásica: la frontalidad del punto de vista principal. El modelado es típico del estilo severo. • Ánfora de Dipylon: Al aspecto escultórico dado a esta enorme ánfora funeraria -procedente de la Necrópolis del Dípylon, Atenas- cuya forma se originó en el Protogeométrico, el Maestro del Dípylon añade una decoración minuciosa que cubre todo el espacio, con un claro sentido de horror vacui. Como novedad, se introduce el tema figurativo, con series de animales pasantes, todos iguales, y escenas humanas de ritual funerario o próthesis en que, con unas siluetas de gran abstracción, los personajes lloran al difunto expuesto en un catafalco. La Crátera monumental también forma parte de este importante grupo de obras del Geométrico Reciente. *Cleobis y Bitón: Las estatuas de Kleobis y Biton ilustran la transición del estilo dedálico al arcaico, caracterizada por la solidez maciza de las figuras. Proceden de un taller argivo y conmemoran el comportamiento de Kleobis y Biton, que transportaron a su madre, sacerdotisa de Hera, hasta el Santuario de la diosa en Argos, uncidos ellos mismos al carro. La plegaria de la madre a los dioses, para que otorgaran el mayor bien a sus hijos, fue oída por aquéllos, que enviaron a éstos un profundo sueño del que nunca despertaron. Expresión mitológica del fatalismo griego. • El Auriga de Delfos:El Auriga formaba parte de un grupo dedicado a Apolo por el tirano Polyzalos de Gela (Sicilia), por lo que se ha pensado en atribuirlo a un gran broncista suritálico, tal vez, Pythágoras de Rhegion. El cuerpo del Auriga, está fundido por piezas primorosamente soldadas. Pese a la actitud de reposo, la figura está en tensión y así lo refleja la expresión del rostro, en el que afortunadamente se conservan los ojos. A estas cualidades se unen las del plegado, por todo lo cual la obra es un estupendo exponente de la categoría de los broncistas griegos. El Poseidón procedente del cabo Artemisión (Eubea) es otra de las grandes obras de este momento. LA ESCULTURA GRIEGA CLÁSICA Se nos ha quedado en el tintero, la escultura griega. Así, pues, antes que nada, hay que dar un panorama completo del arte griego. Y, sin añadir nada más, os comunicamos que la escultura griega también se puede dividir en tres grandes etapas: arcaica, clásica y helenística. El estilo arcaico viene caracterizado por la representación de los jóvenes atletas vencedores en los juegos. Son figuras rígidas que con el paso del tiempo alcanzan mayor dinamismo, manifestando siempre una perfecta proporción basada en la simetría. Se busca la conquista del cuerpo humano y la expresión del rostro. Estas estatuas arcaicas se dividen en kuroi -los atletas, cuyo singular es kuros- y korai -las muchachas, cuyo singular es kore-. Estas esculturas obedecen a la llamada ley de la frontalidad, conservando los brazos pegados al cuerpo y rígidos, avanzando habitualmente la pierna izquierda. Los kuroi aparecen desnudos, siendo su anatomía el principal reto del escultor. Los labios se arquean hacia arriba resultando la llamada sonrisa arcaica mientras que sus ojos son abultados. Su cabellera en zig-zag cae sobre los hombros. A medida que avanza el tiempo se manifiesta un mayor conocimiento anatómico y aumenta la expresividad del rostro. Las korai se representan vestidas, reduciendo su cuerpo a una especie de tablero de mármol con un estrechamiento en las caderas y un abultamiento en el pecho. En algunas ocasiones se presentan con la forma del tronco de árbol. El cambio de moda supondrá una interesante evolución aunque siempre reflejen las figuras la típica sonrisa arcaica y el convencional rizo en el cabello. El avance de la figura en movimiento se pone de manifiesto en los frontones de Egina y Olimpia realizados hacia el año 490. En ellos aparecen adecuaciones al marco -las figuras se ubican adecuadamente en el espacio delfrontón-, mayor dinamismo y una estructura anatómica más perfecta pero aún encontramos sonrisas arcaicas, lo que reduce la calidad del conjunto. De esta época de transición también destaca el magnífico relieve del Nacimiento de Afrodita que decora el llamado Trono Ludovisi. El Auriga en bronce y el grupo de los Tiranicidas sirven de enlace con la etapa clásica. El estilo clásico es el momento de los grandes autores, suponiendo el hito de la escultura griega. A Mirón y Policleto debemos el dominio del cuerpo humano que caracteriza este periodo. Mirón se especializará en el movimiento, siendo su obra más famosa el Discóbolo, aunque posiblemente la expresión aún no alcance desarrollo posterior. Policleto está interesado por las proporciones del cuerpo humano, escribiendo la Symmetria donde establece el canon de belleza, considerando que la cabeza es la séptima parte del cuerpo humano, dividiéndose en tres partes el rostro. El Dorífero y el Diadúmeno recogen a la perfección estos planteamientos. Con Fidias culminan los esfuerzos hacia la conquista de la belleza, consiguiendo las figuras más equilibradas y perfectas. Será el autor de la decoración del Partenón, donde establece la técnica de los paños mojados que inciden en el estudio de la anatomía sin recurrir al desnudo. Algunas de sus obras eran de carácter monumental como la Atenea Partenos que hizo para el Partenón en oro y marfil, alcanzando los 15 metros de altura. Praxíteles será el maestro de las suaves curvas que caracterizan sus figuras como la Afrodita de Cnido -para la que posó como modelo la hetaira Friné-, el Fauno o el Apolo sauróctono, alcanzando cierta blandura y expresividad romántica. Scopas se preocupará por buscar los estados del alma, interesándose por la pasión incluso la violencia como se manifiesta en la Ménade o las estatuas del Mausoleo de Halicarnaso, rayando las expresiones de las figuras casi la tragedia. Lisipo busca las proporciones y la multiplicidad de los puntos de vista, desvirtuando el frontalismo de momentos anteriores. El Apoxiomeno o el Ares Ludovisi son magníficos ejemplos del estilo lisipeo, interesándose también el maestro por los retratos, especialmente los de Alejandro, de cuyo entorno formó parte como escultor de cámara, o de Aristóteles. Los retratos griegos buscan la individualización del personaje representado, utilizando la figura entera. La etapa helenística vendrá determinada por el desarrollo de las escuelas. En Atenas destacan Boetas, con su Joven orante, y Apolonio, autor del Torso del Belvedere. La escuela de Pérgamo nos ofrece unos excelentes grupos de figuras violentas que recogen las luchas contra los galos, obra de Epígono, Isígono y Antígono. El patetismo también se aprecia en los relieves de la Gigantomaquia que decoran el altar de Zeus. En la escuela de Rodas se aprecia un significativo gusto por lo gigantesco, el movimiento y la expresión del dolor como se aprecia en el grupo de Laoconte y sus hijos, obra de Agesandro, Polidoro y Atenodoro, o el Toro Farnesio de Apolonio y Taurisco. Alejandría se especializa en temas populares como los Enanos danzando. BREVÍSIMO DICCIONARIO DE ARTE Dicho lo cual, os aconsejo a quienes os acerquéis a este ensayo, que lo hagáis pero bien equipados, es decir, con un buen Diccionario de Arte y con las ilustraciones, por ejemplo, del Suma Artis. Por nuestra parte, lo hemos intentado todo, pero “Quien mucho abarca, poco aprieta”. Sin embargo, yo os voy a dar aquí y ahora un brevísimo diccionario de arte, sobre todo para agilizaros la lectura correcta de este ensayo. Así, pues, ¡manos a la obra! ARQUITRABE: Parte baja del entablamento, que apoya directamente sobre la columna. FRISO: Faja decorativade desarrollo horizontal y específicamente la parte entre el arquitrabe y la cornisa en los órdenes clásicos. CORNISA: Parte sobresaliente superior de un entablamento. DORÍFORO: Atleta portador de lanza. MÁRMOL: Piedra caliza, de textura compacta y cristalina, susceptible de pulimento y con frecuencia coloreada y veteada. El mármol más apreciado y empleado en escultura es el de color perfectamente blanco, siendo especialmente famosos los del Pentélico en Grecia. LEY DE LA FRONTALIDAD: El término fue acuñado en 1892 por el teórico y arqueólogo Julius Lange para definir una constante artística propia del arte primitivo en general, y en particular del arte griego y egipcio, consistente en representar siempre la cara frontal de las figuras, con ausencia de perspectiva. En esta convención artística, la línea que pasa por entre las cejas, nariz y ombligo debe dividir el cuerpo en dos mitades simétricas y exactamente contrapesadas. El cuerpo puede inclinarse hacia delante o hacia atrás, pero nunca se aparta de su eje para hacer una flexión lateral. En relieve y pintura suele mostrar la cabeza de perfil y el cuerpo de frente. ODEÓN: Teatro destinado en Grecia a las audiciones musicales. Estaba dotado de techumbre. Podía ser cuadrangular y estar columnado. ORDEN: En arquitectura, conjunto formado por la columna y el entablamento dispuestos según módulos y cánones más o menos fijos. En suma, es el estilo arquitectónico con los que en la antigüedad clásica griega se intentan obtener edificios armoniosos entre todas sus partes. El orden fija la relación entre las partes del edificio, definiendo un patrón estético que refleja el ideal de belleza. En Grecia existieron tres órdenes, definidos principalmente por los capiteles: dórico, jónico y corintio. Se articulan en base a una crepidoma, sobre ella una columna (basa, fuste y capitel), un entablamento (arquitrabe, friso y frontón), que varían en sus formas según el orden correspondiente. En Roma también utilizaron el toscano y el compuesto. CANON: Regla de las proporciones humanas, conforme al tipo ideal.La regla establece la proporción ideal del cuerpo humano a partir de un módulo. Los egipcios establecieron que el módulo sería el puño y codificaron la longitud perfecta del individuo en 18 puños: 2 para el rostro, 10 desde los hombros hasta la altura de las rodillas y los 6 restantes para las piernas y los pies. Los griegos estimaron que el módulo era la cabeza y Policleto lo fijó en 7 cabezas en el siglo V a.C. Lisipo en el siglo IV a.C. lo fijó en 8 cabezas. En el Renacimiento Leonardo da Vinci propuso que la altura de un individuo sea la misma que la de sus brazos extendidos. LÉCITO: Vaso griego. Destinado a contener aceite y pomadas, emparentado con el alabastron y con el aríbalo (lécitoaribalístico). Es de forma esbelta y con asa, recordando un tanto a una jarra estrechada por el cuello. Su uso fue quedando adscrito a menesteres funerarios. Aparece ya en la época arcaica y, revestido de blanco, será muy empleado en el siglo V a.C. CERÁMICA DE FIGURAS NEGRAS: Técnica de decoración cerámica, griega, nacida a comienzos del siglo VII a.C., que pintaba sobre el fondo rojo escenas en negro, ayudándose con grabados finos y también con pequeños toques o líneas rojas y blancas. Se difundió en el siglo VI, alcanzando gran perfección en Atenas. Comenzó a ser substituida hacia el 530 a.C. por la cerámica de figuras rojas. CERÁMICA DE FIGURAS ROJAS: Técnicaceramográfica iniciada en Atenas (circa 530 a. C.) que sucedió a la de figuras negras. Sus temas se dibujaban en rojo o se grababan sobhre la arcilla fresca, pimtánndoose el fondo de negro con una pintura que adquiría brillo y consistencia con la cocción. Los detalles se grababan o pintaban en negro sobre la figura roja. Esta técnica comenzó a desaparecer en el siglo III a.C. tras su apogeo en el V. BULTO REDONDO: Se aplica en escultura a las figuras ejecutadas en tres dimensiones y aisladas en el espacio, de manera que se puedan contemplar desde cualquier punto de vista. Se denomina también Exenta. ÁGORA: Plaza mayor de las ciudades griegas. Se trataba de un amplio espacio abierto que servía de lugar de reunión a los ciudadanos. Además solían estar adornadas con estatuas y fuentes y en ellas se realizaban todas las manifestaciones festivas de la ciudad, junto con actividades económicas, de comercio y políticas como asambleas de ciudadanos. Fue el origen de los posteriores foros romanos. Podían existir varias ágoras en la misma ciudad como era el caso de la ciudad de Mileto. ACRÓPOLIS: Parte elevada y amurallada de algunas ciudades griegas, donde se emplazaban los edificios públicos y de carácter sagrado. La más famosa es la de Atenas, construida en su mayoría en tiempos de Pericles y que muestra el gran poder de esta polis. En ella trabajaron artistas de la importancia de Ictinos, Calicrates o Fidias, levantando edificios importantes como el Partenón, Atenea Niké, Erecteion o los propios Propileos de acceso. ADINTELADO:Sistema arquitectónico que utiliza elementos de cubrición horizontales, desconociendo el arcoy la bóveda. CARIÁTIDE: Escultura femenina que hace el papel de soporte en lugar de una columna, pilar o similar. Dicho lo cual, se podrían haber visto algunas biografías de determinados artistas, pero los datos que nos han llegado son muy escasos. Sentimos el no haber iluminado mucho más este ensayo, pero las cosas son como son y no, como uno quisiera que fueran. --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

ENSAYO HISTÓRICO, El franquismo.

Para hablar con rectitud sobre el franquismo, empezaremos abordando la biografía de Francisco Franco Bahamonde, personaje que nacería en 1892 en El Ferrol. Murió, como casi todos sabemos, el 20 de noviembre de 1975.¡Bien! Tras participar en el fallido golpe de Estado del 18 de julio de 1936 y liderar la victoria de las fuerzas sublevadas contra la Segunda República en la subsiguiente Guerra Civil (1936-1939), Francisco Franco instauró una dictadura con reminiscencias fascistoides que perduró hasta su muerte y que daría nombre a todo un periodo de la historia moderna de España: el franquismo (1939-1975). Nacido en una familia de clase media de tradición marinera, Francisco Franco eligió la carrera militar, terminando en 1910 sus estudios en la Academia de Infantería de Toledo. Ascendió rápidamente en el escalafón por méritos de guerra, aprovechando la situación bélica de Marruecos, en donde permaneció destinado entre 1912 y 1926, con breves interrupciones: en 1923 era ya jefe de la Legión, y en 1926 se convirtió en el general más joven de Europa. La brillante carrera de Francisco Franco continuó bajo distintos regímenes políticos: con la dictadura de Miguel Primo de Rivera (1923-1930) llegó a dirigir la Academia General Militar de Zaragoza (1928); con la Segunda República (1931-1936) participó en la represión de la Revolución de Asturias (1934), fue comandante en jefe del ejército español en Marruecos (1935) y jefe del Estado Mayor Central (1936). El gobierno del Frente Popular lo alejó a la Comandancia de Canarias, puesto que ocupaba al estallar la Guerra Civil española. De ideas conservadoras, Franco valoraba sobre todo el orden y la autoridad. Desconfiaba del régimen parlamentario, del liberalismo y de la democracia, a los que creía causantes de la «decadencia» de España en el siglo XX; su postura era representativa del grupo de militares «africanistas» que veían en el ejército la quintaesencia del patriotismo y la garantía de la unidad nacional. Por tales razones Franco se sumó, aunque a última hora, a la conspiración preparada por varios militares para sublevarse contra la República en julio de 1936. El «Alzamiento Nacional» (eufemismo propagandístico con el que los generales insurgentes bautizaron el golpe de Estado) comenzó el día 17 de julio en la península y el 18 de julio en África, donde se hallaba Franco, razón por la que el régimen identificó más tarde esta última fecha como su momento fundacional. El fracaso de la tentativa golpista en la capital y en buena parte del territorio nacional dio lugar a la Guerra Civil española, que duraría tres años (1936-1939) y llevaría a Franco al poder. Tras pasar el estrecho de Gibraltar al frente del ejército de África, Franco avanzó por la península hacia el norte. El 1 de octubre de 1936, sus compañeros de armas, reunidos en una Junta de Defensa Nacional en Burgos, le eligieron jefe político y militar del bando sublevado. Franco dirigió la guerra con criterios conservadores, muy alejados de la guerra rápida que propugnaban las doctrinas estratégicas modernas. La unidad impuesta en su bando contrastaba con los enfrentamientos que desangraban al bando leal a la República; la disciplina y la profesionalidad de sus fuerzas, con la politización y el voluntarismo de los milicianos republicanos. La ayuda militar que prestaron la Alemania nazi y la Italia fascista también contribuyó a la victoria final de Franco (1 de abril de 1939). Terminada la Guerra Civil, Franco impuso en España un régimen de nuevo cuño, inicialmente alineado con el nazismo de Hitler y el fascismo de Mussolini, que eran sus aliados e inspiradores. A pesar de ello, no comprometió del todo a España en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), pues, dada la debilidad en que se encontraba el país, no consiguió de Hitler las desmesuradas compensaciones que pretendía por su apoyo (entrevista de Hendaya); tan sólo envió tropas voluntarias a combatir junto a los alemanes contra la Unión Soviética (la División Azul). Finalizada la conflagración mundial con la derrota de las fuerzas del Eje, aliadas de Franco, su régimen sufrió un cierto aislamiento diplomático, pero consiguió sostenerse, rentabilizando su anticomunismo radical en el contexto de la «guerra fría». En lo político, Franco instauró desde el principio una dictadura personal de carácter autoritario, sin una ideología definida más allá de su carácter confesional (católico integrista), unitario y centralista (contra toda autonomía regional o reconocimiento de peculiaridades culturales) y claramente reaccionario y conservador (los partidos y los sindicatos de clase fueron prohibidos). Copió de sus modelos fascistas la idea de una jefatura carismática unipersonal (con el apelativo de «Caudillo»), de un partido único (el Movimiento Nacional) y de un vago corporativismo (sindicatos verticales). La represión de la oposición fue feroz (con unos sesenta mil ejecutados sólo entre 1939 y 1945, continuando las ejecuciones políticas hasta 1975). En lo económico, optó por una política de autarquía que hundió a España en el estancamiento y el atraso, en contraste con la recuperación que vivía el resto de Europa; sin embargo, la necesidad de homologarse con los países occidentales y de reforzar la alianza con Estados Unidos le llevó a una progresiva liberalización económica a partir del Plan de Estabilización de 1959. Los años sesenta (con los «planes de desarrollo» y la influencia política del Opus Dei, ultraconservadora congregación católica) fueron de rápido crecimiento económico, industrialización, apertura y urbanización. Las mejoras materiales facilitaron el mantenimiento de Franco en el poder, a pesar del creciente anacronismo de su régimen; pero también produjeron cambios sociales que hicieron inviable su continuidad una vez muerto el general. Desde 1969 Francisco Franco había institucionalizado como sucesor al príncipe Juan Carlos I, nieto del último rey de España (Alfonso XIII); tal previsión sucesoria se cumplió tras la muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975, pero no fue acompañada de una continuidad política, ya que, sin romper con la legalidad vigente, el nuevo monarca promovió una transición pacífica a la democracia. Lo cierto es que el franquismo fue un movimiento político y social de tendencia totalitaria, iniciado en España durante la guerra civil de 1936-1939, en torno al general Franco, y desarrollado durante los años en que éste ocupó la jefatura del estado. El régimen político y la cobertura ideológica de dicho régimen, fue implantado por el bando vencedor de la Guerra Civil Española, cuyas principales características son su identidad dictatorial y la personificación en la figura de Francisco Franco. El franquismo es más una denominación temporal y funcional que ideológica. Por una parte, designa el período de la historia de España bajo el gobierno directo del general Franco (1939-1975), larga etapa a la que le confiere unidad la personalidad y el fuerte ejercicio del poder de Franco. Al mismo tiempo, designa los medios operativos del gobierno y la administración, cuyo principal eje de dirección fue el sostenimiento del régimen y la defensa de intereses comprometidos y, posteriormente, beneficiados por el régimen salido de la contienda civil. Pero al estudiar elsusodicho franquismo, a parte de la figura de Juan Carlos I, sobresale la del almirante Carrero Blanco, por lo que llevándola también al papel, habría que anotar lo siguiente: El político y militar español Luis Carrero Blanco nació en Santoña (Cantabria) en 1903 y murió en Madrid en 1973, a la edad de 70 años. A los 15 años ingresó como cadete en la Escuela Naval Militar y en 1922 ya era teniente de navío en el acorazado Alfonso XIII. Posteriormente, participó en la Guerra de Marruecos entre los años 1924 y 1926. A finales de este mismo año se hizo especialista en submarinos, siendo destinado como segundo comandante del submarino B-2 y comandante del B-5. En el año 1932 consiguió la diplomatura de Estado Mayor y en 1934 fue profesor de la Escuela Naval de Madrid, con la graduación de capitán de corbeta. Al estallar la Guerra Civil se refugió en las embajadas de México y Francia, hasta que en junio de 1937 se pudo incorporar a las tropas sublevadas del general Franco como comandante del destructor Huesca y del submarino General Sanjurjo. En 1940 fue nombrado subsecretario de la Presidencia del Gobierno. En 1966 alcanzó el grado de almirante. Paralelamente a esta activa carrera militar, ostentó numerosos cargos políticos hasta llegar a vicepresidente del Gobierno el 22 de julio de 1967 y presidente del Gobierno el día 9 de junio de 1973. En su vida política, tuvo un importante papel en la designación del príncipe Juan Carlos de Borbón como sucesor del general Franco en la jefatura del Estado en 1969. El 29 de octubre de 1969, tras un profundo ajuste ministerial, fue confirmado como vicepresidente del Gobierno y subsecretario de la Presidencia. Según ciertas opiniones políticas, hubiera sucedido a Franco y, probablemente, hubiera intentado mantener la dictadura. Fiel seguidor desde principio a fin de la doctrina del movimiento, fue un discreto servidor de Franco. Cuidaba mucho sus escritos políticos e históricos, que publicaba en el diario Arriba bajo el seudónimo de Juan de la Cosa. La Sociedad General de Autores de España le nombró miembro de honor como homenaje a su figura política. El 20 de diciembre de 1973 falleció a causa de un atentado terrorista perpetrado por ETA: su vehículo blindado saltó por encima de la fachada de una iglesia de la madrileña calle Claudio Coello, y fue a caer en un patio interior. Se le concedió ese mismo año el título póstumo de capitán general de la Armada. Sus colaboradores y amigos próximos achacaron durante mucho tiempo su asesinato a la masonería, aunque se demostró fehacientemente que fue la banda armada ETA la autora del atentado. Varias décadas después del magnicidio, se especuló con la posibilidad, cada vez más revestida de certeza, de que sus responsables contasen con el visto bueno de algunas autoridades del régimen, de la CIA y de otros aparatos de poder, poco interesados en esa perpetuación del franquismo que Carrero Blanco pretendía encarnar al suceder a Franco. Debido a su vocación como escritor especializado en temas marinos, dejó escritas obras tales como Cinemática Aeronaval, Arte Naval Militar, España y el Mar y otras de corte más bien político como Gibraltar, Comentarios de un Español, España ante el mundo y Las Modernas Torres de Babel. Para completar el sí o el no, para ver un panorama completo del franquismo nos faltaría conocer la personalidad de, por ejemplo, Arias Navarro, a quien todos lo recordaremos en TVE pronunciando la frase lapidaria y catastrófica “Españoles, Franco ha muerto”. Así pues, a continuación daremos algunas ideas de su biografía. Carlos Arias Navarro fue un político español (Madrid, 1908-1989) que, Licenciado en Derecho por la Universidad de Madrid, ejerció como notario y como fiscal. Luchó en el bando nacional durante la Guerra Civil de 1936-39, participando en la represión de los vencidos en Málaga. Su posterior carrera política estuvo ligada al régimen del general Francisco Franco, del que fue fiel servidor. Desde 1944 fue gobernador civil y jefe provincial del Movimiento en León, Santa Cruz de Tenerife y Navarra; desde 1957, director general de Seguridad; y desde 1965, alcalde de Madrid. Entró en el gobierno de Luis Carrero Blanco como ministro de Gobernación en 1973; al morir el presidente en un atentado terrorista, y a pesar de que la responsabilidad de la seguridad recaía sobre el Ministerio de Arias, fue elevado a la jefatura del Gobierno (1974). Formó un gabinete heterogéneo -siempre de posiciones ultraconservadoras-, con el cual intentó lanzar una tímida apertura (el «espíritu del 12 de febrero») que pronto se detuvo ante la oposición interna y los riesgos de una democratización. Su gobierno fue muy impopular, debido a su carácter inmovilista y contradictorio, las dificultades económicas del momento (crisis del petróleo) y los múltiples conflictos que le acarreaba su incomprensión de la situación agónica del régimen (ejecuciones de 1974-75, conflicto con el Vaticano a propósito del obispado de Bilbao). Tras la muerte de Franco en 1975, el rey Juan Carlos I le confirmó como presidente del Gobierno a fin de subrayar la estabilidad en la dirección del Estado; pero, contrario a aceptar la transición a una democracia plena, fue sustituido en ese cometido por Adolfo Suárez. El largo período franquista puede dividirse en cuatro etapas bien diferenciadas en cuanto a la base ideológica sustentada, la institucionalización del régimen, los planteamientos económicos y la evolución de la sociedad española. • De 1936 a 1945. • De 1945 a 1958. • De 1959 a 1969. • De 1970 a 1975. El 29 de septiembre de 1936 Franco consiguió la reunión de la dirección política y militar del movimiento sublevado al ser designado Jefe del Gobierno y Generalísimo de los Ejércitos. Inmediatamente, reunió en Salamanca una Junta Técnica del Estado que inició el desarrollo de la administración civil del nuevo ente nacional. En febrero de 1938 se llevó a cabo en Burgos la constitución formal del Consejo de Ministros y Franco se irrogó el cargo de Jefe del Estado, lo que significaba la definitiva legitimación de su jefatura suprema. La labor llevada a cabo se centró en el desarrollo de la guerra y, al mismo tiempo, la dinámica bélica influyó decisivamente en la conformación del nuevo estado. La identificación del bando nacionalista con las potencias del Eje (de las que recibió abundante ayuda en hombres y, sobre todo, en armas) fue reforzando la identidad del nuevo regimen con el totalitarismo fascista, hecho que alcanzó la institucionalización con la creación del partido único y el dictado de una legislación que fundamentaba la existencia del régimen en el derecho de conquista. Durante buena parte de los años cuarenta esa identificación fascista no dejó de ser cuestionada, incluso, desde dentro del propio seno del régimen; sólo tras superar el gran obstáculo que supuso la derrota de las potencias totalitarias puede decirse que acabó conformándose sobre una base estable lo que acabó siendo el régimen franquista. Finalizada la Guerra Civil, el régimen surgido de ella comenzó a cimentar sus bases institucionales. En 1939 fueron decretados los Estatutos de Falange, el partido único que sirvió de plataforma política del franquismo; tres años después se creo el Consejo Nacional de Falange, órgano de representación de las familias del régimen. En 1942 fueron creadas las Cortes Españolas, parlamento cuyo nivel de representatividad popular estaba acorde con su escaso papel legislativo. Sin embargo, la principal causa de debate en la política interior era el propio futuro del régimen: falangistas originales, militares menos simpatizantes del totalitarismo fascista y monárquicos deseosos del rápido retorno de la dinastía tradicional presionaron para conseguir una definición del régimen acorde a sus presupuestos ideológicos. Sin embargo, ninguno de estos tres sectores tenía la suficiente fuerza para decidir por sí mismo en contra de la voluntad de Franco, quien, en sus disposiciones oficiales, se hacia sólo "responsable ante Dios y la Historia". El estallido de la II Guerra Mundial meses después del término de la contienda civil española abrió grandes esperanzas en amplios sectores franquistas, especialmente aquellos que esperaban la entrada de España en la guerra del lado germano. La tentación intervencionista apenas pudo ser disimulada con la declaración de neutralidad y, tras las victorias del Eje en el verano de 1940, se iniciaron conversaciones para la definitiva entrada de España en la guerra del lado germano-italiano. De los cambios de gobierno de 1939 y 1940 salió reforzada la figura de Serrano Súñer, yerno de Franco, ministro de Asuntos Exteriores, líder de Falange y principal defensor de una identificación del régimen con el modelo facista italiano. La política de Serrano Súñer, respaldada por Franco, incidía en la alineación bélica de España con el Eje, lo que permitiría materializar las reivindicaciones territoriales sobre la zona del Magreb, la recuperación de Gibraltar y grandes ayudas económicas para aliviar la grave situación de la economía española tras tres años de guerra civil. Esas pretensiones fueron expuestas en las entrevistas de Franco con Hitler en Hendaya (octubre de 1940) y con Mussolini en Bordighera (febrero de 1941). La imposibilidad de Satisfacerlas (por ir contra los intereses de la Francia colaboracionista) y la creencia de que la ayuda española conllevaría más problemas que beneficios, aconsejaron la renuncia de Hitler a la participación española. Aunque el ofrecimiento franquista fue reiterado con posterioridad y se hizo una serie de gestos evidenciando esta disposición (ayuda a los submarinos alemanes, envío de la División Azul al frente ruso...), la beligerancia española nunca llegó a decretarse. A partir del desembarco norteamericano en Italia y tras la caída de Mussolini (1943), la política germanófila perdió empuje: Serrano Súñer fue sustituido en Asuntos Exteriores aprovechando un incidente (atentado de un falangista contra el ministro de Guerra, el general Varela) y el gobierno franquista comenzó a entablar relaciones con las potencias aliadas. Además de llevar a cabo los primeros pasos de institucionalización del régimen y afrontar el complicado panorama internacional que deparaba la II Guerra Mundial, los primeros gobiernos franquistas debieron hacer frente a la extremadamente grave economía española. Las consecuencias de la Guerra Civil fueron catastróficas: unas pérdidas humanas globales de unas 600.000 personas, reducción de la reserva de oro prácticamente a cero, caída de la producción industrial a un tercio del total anterior a la guerra y destrucción de, al menos, la mitad de las infraestructuras y material de transporte. En términos globales, la economía española retrocedió a los niveles anteriores a la I Guerra Mundial y no alcanzó los niveles anteriores a la Guerra Civil hasta bien entrados los años cincuenta. Las causas de la lenta recuperación económica fueron, por una parte, la situación bélica internacional, lo que impedía la concesión de ayuda exterior para la reconstrucción; además, la posición española de no neutralidad real impidió que pudiera aprovecharse la coyuntura como se hiciera en la I Guerra Mundial. En cuanto a las causas interiores, el principal factor que perjudicó la recuperación fue la puesta en práctica por los primeros gobiernos franquistas de una política económica autárquica e intervencionista. La pretensión de crear una industria autosuficiente se trató de abordar mediante el Instituto Nacional de Industria (1941), mientras la ausencia de los productos básicos de consumo se atajó con las cartillas de racionamiento, una institución con doce años de vida que condenó a las familias españolas a participar en el mercado negro, verdadero mercado paralelo aprovisionador de productos de mayor calidad y diversidad, donde se amasaron fortunas precisamente por su carácter clandestino. El final de la II Guerra Mundial con la derrota del Eje abrió un nuevo período en la evolución del franquismo, caracterizado por el aislamiento internacional al que fue sometido, la moderación (en especial de su apariencia y parafernalia) de su talante fascista, la presión de la oposición política a Franco y, una vez superados el aislamiento y la presión, el inicio de una tibia recuperación económica. El no reconocimiento internacional del régimen franquista no derivó tanto de la ayuda que había prestado a Alemania e Italia durante la guerra como por la persistencia en su interior de una identidad con las potencias fascistas derrotadas. En 1945 le fue negada a la España de Franco su entrada en la nueva Organización de Naciones Unidas; por si ello fuese poco, un año después la situación empeoró drásticamente: Francia cerró su frontera a la vez que las potencias aliadas vencedoras exigieron la retirada de Franco, la desaparición del partido único de Falange y la apertura de una transición hacia la democracia. Al no cumplirse estas exigencias, la ONU aconsejó la retirada de los embajadores en Madrid y la expulsión de España de todos los organismos internacionales. Los años 1946-48 fueron los más críticos del régimen franquista: al aislamiento internacional se sumó el aumento de la presión de la oposición en el exilio e, incluso, de los monárquicos del interior. En 1946 pareció inminente que el mismo Franco decidiera poner fin a su "régimen provisional y unipersonal" (como lo definiera el príncipe Juan de Borbón en carta a Franco) y diera paso a una monarquía que su ausencia convertiría en liberal. En 1948 se alcanzó un amplio acuerdo de los partidos de la oposición (desde la derecha representada por Gil Robles a la izquierda por Indalecio Prieto) en favor de del retorno de la monarquía. Lejos de considerar cualquiera de las alternativas que aconsejaban su retirada, Franco se negó utilizando todos los medios que estaban a su alcance. Por una parte, instrumentalizó la condena internacional de su régimen y el aislamiento exterior como un ataque a España, lo que, en manos de la propaganda del franquismo, sirvió para crear un chauvinismo patriotero que acabó reforzando al propio régimen. Los directores de la política exterior española sabían que, de hecho, las potencias aliadas habían parado los proyectos de los países comunistas de elevar la presión sobre el régimen con medidas más enérgicas y, al mismo tiempo, conocían las diferencias entre los distintos paridos de la oposición incluso en el interior de los mismos, lo que podría llevar su presión a la esterilidad. Para superar el aislamiento, Franco puso en marcha dos actuaciones de gran calado: la primera trató de contrarrestar la identificación de su régimen con el fascismo internacional derrotado en la guerra. La apariencia externa del régimen sufrió una considerable remodelación. Debido a ello, Falange perdió su privilegiada posición política y la parafernalia que le era propia dejó de ser oficial, el régimen dejó de definirse como totalitario y pasó a verse como una "democracia orgánica", en la que la representación de los ciudadanos se llevaba a cabo no mediante los denostados partidos políticos sino a través de los "organismos naturales" (familia, municipio, rama sindical, etc.). Este cambio de la apariencia exterior trató de institucionalizarse con la declaración de una suerte de pseudoconstitución, denominada el Fuero de los Españoles, que en realidad era una declaración de derechos a los que, paradójicamente, no se garantizaba su práctica. Ya en 1945 se había aprobado una Ley de Referéndum que sirvió para aprobar la Ley de Sucesión (1947) en la que se definía a España como reino; el contrasentido alcanzó cotas desconcertantes cuando Franco se aseguró, en esta instauración monárquica que no tenía rey, el título de regente sin limitación temporal alguna. La segunda gran actuación fue la instrumentalización del estallido de la Guerra Fría: las potencias occidentales, en especial Estados Unidos, decidieron tolerar el régimen de Franco, quien a su vez se presentaba como un adelantado de la causa occidental de la lucha contra el comunismo internacional. El resultado de todas estas maniobras fue la supervivencia del régimen franquista, hecho que alcanzó su definitiva seguridad en 1953 con la firma del Tratado de Amistad y Colaboración con Estados Unidos y la suscripción del Concordato con la Santa Sede. En realidad, éste fue una manifestación más del apoyo vaticano al régimen de Franco, pues no variaba nada respecto a la práctica iniciada desde 1940 que identificaba totalmente la política oficial y el catolicismo. Los pactos con Estados Unidos hicieron que España, que no se había beneficiado del Plan Marshall y no pertenecía la OTAN, se integrara de modo tangencial en el sistema militar occidental mediante la cesión de cuatro bases militares. La contrapartida económica norteamericana, aunque modesta, y la paulatina evolución de la política económica con el lento abandono de las aspiraciones autárquicas, permitieron el despegue de la economía y el crecimiento efectivo de la renta nacional. Aunque el desarrollo industrial fue desequilibrado e inflacionista y la introducción de programas liberalizadores fue tímida y dubitativa, el crecimiento que se estaba produciendo en los países europeos empujó definitivamente a la recuperación efectiva de la economía española. Sin embargo, la expansión monetaria que produjo esta recuperación, así como las periódicas y bruscas alzas salariales, hicieron evidente los desequilibrios del sistema económico. Los años sesenta se caracterizaron por un extraordinario crecimiento tanto de la renta interior como del nivel de vida, lo que produjo una serie de necesarias transformaciones del franquismo. El desarrollo económico estuvo favorecido por la entrada de ministros técnicos en el gobierno (inicio de la influencia del Opus Dei en las altas esferas de la administración), quienes, anteponiendo su moderación política y su preparación económica, reestructuraron la política gubernativa con el Plan de Estabilización (1959) y los sucesivos Planes de Desarrollo aprobados a partir de 1962, cuyo seguimiento alcanzó la categoría primero de Secretaría de Estado y posteriormente de Ministerio de Desarrollo. Pero más que las iniciativas gubernamentales, el crecimiento económico de los años sesenta se asentó en tres factores principales. El primero fue la entrada masiva de turistas, principalmente europeos, en número constantemente creciente durante toda la década, por lo que los ingresos procedentes del turismo sirvieron para equilibrar una balanza comercial deficitaria. El segundo acicate al crecimiento fueron las inversiones extranjeras, en número y cuantía muy superior a ningún otro momento, apoyadas en la nueva política liberalizadora y proporcionadoras de un capital adicional que puso en marcha lo más novedoso de la industria española. El tercer motor de la economía fue la emigración, puesto que, a partir de finales de los cincuenta, entre sesenta y cien mil españoles emigraron anualmente a los países europeos con la demanda de mano de obra que sostuviera su expansión industrial. Estos factores coadyuvaron a un espectacular crecimiento económico: el PIB creció entre un 4 y un 7% anual, mientras que la renta per cápita aumentaba entre un 5 y un 6,5% anual. Este crecimiento, el aumento del consumo, la aparición de nuevos medios de comunicación y la entrada masiva de extranjeros hicieron que la sociedad española sufriera profundos cambios. Sin embargo, en el campo político apenas tuvieron eco estas grandes transformaciones, iniciándose un creciente desencuentro entre el régimen franquista y la sociedad española. La nueva clase gobernante (denominada por sus oponentes dentro del régimen como tecnócratas) apostó porque los resultados del desarrollo económico legitimasen la continuidad del régimen. Para reforzar el sistema se llevó a cabo una tibia liberalización política: la Ley Orgánica del Estado (1967) definía el régimen como una monarquía limitada, alejando los tintes más negros de la dictadura; la Ley de Prensa (1966) posibilitó el inicio de una apertura de trascendentales consecuencias para la formación de la opinión pública española, máxime cuando tales reformas se vieron acompañadas desde 1965 con dos leves concesiones: la huelga dejó de estar tipificada como delito y, a pesar de continuar en la clandestinidad, la operatividad de los sindicatos aumentó. La culminación de esta etapa liberalizadora fue el nombramiento de don Juan Carlos como sucesor de Franco a título de rey. El último lustro del franquismo se caracterizó por la decadencia física de su principal encarnación (obviamente, Francisco Franco), por el crecimiento de la oposición y por la paulatina separación del régimen y gran parte de la sociedad española. La organización y unión de la oposición antifranquista hizo que, por primera vez desde los años cuarenta, se materializara la posibilidad de alternativa; la formación de cuadros y la expansión clandestina de los partidos de este período posibilitó su rápida eclosión en la transición. Sin embargo, más que los partidos políticos, la protesta contra el régimen se manifestaba en ámbitos universitarios y obreros, y, de un modo mucho más espectacular y desestabilizador, con la aparición del terrorismo. La represión que conllevaba el terrorismo alimentó su fortalecimiento movilizando solidariamente a amplias capas sociales. De los distintos grupos terroristas, la actividad que mayor trascendencia alcanzó fue la de ETA con el asesinato del almirante Carrero Blanco (diciembre de 1973), presidente del Gobierno y encargado por Franco de tutelar la transición hacia la monarquía tras su desaparición. La muerte del almirante imposibilitó ese modelo de transición y evidenció la grave situación del régimen. Los dos últimos años del franquismo vieron la multiplicación de problemas para un nuevo Presidente de Gobierno, Arias Navarro, incapaz de afrontarlos: la incidencia de la crisis ocasionada por el aumento de los precios petrolíferos, la oleada de protestas y el nuevo aislamiento internacional ocasionado por la ejecución de cinco terroristas. Además de esto, el incremento de la tensión marroquí en su reivindicación de descolonización del Sahara acabó siendo, tras la Marcha Verde, una nimiedad entre las múltimpoes existentes dentro del territorio a Marruecos. En último término y, con todo, la causa más determinante de la desaparición del régimen, fue la larga agonía de Franco, concluida el 20 de noviembre de 1975. El franquismo no desapareció junto a Franco. Durante unos meses (hasta junio de 1977), las instituciones, la clase política y las líneas fundamentales del régimen persistieron, si bien en retirada. Su punto final lo encontró en la convocatoria de las primeras elecciones democráticas, en la redacción de la Constitución y el inicio de la transición que, sorprendentemente rápido, borró las huellas de cuarenta años de dictadura. Franco estableció una democracia orgánica que fue uno de los nombres que adoptó el régimen franquista, según el cual la representación se ejercía a través de las instituciones sociales que la dictadura franquista consideraba naturales como la familia, el municipio o el sindicato vertical.La concepción orgánica de la sociedad se remonta a los estoicos, mientras que su principal teórico moderno fue Althusio. En la edad contemporánea, esta idea la hace suya el idealismo alemán con Hegel y otros pensadores. A diferencia de las democracias liberales la democracia orgánica consideraba que en lugar de los denostados partidos políticos, los órganos naturales de asociación eran tres: la familia, donde se nace; el municipio, donde se vive; el sindicato, donde se trabaja.La denominación "democracia orgánica" surge hacia la mitad de la dictadura, apoyándose en la Ley del Referéndum Nacional (1945), cuando se quería dar un barniz al sistema político corporativista que se había venido desarrollando durante la dictadura, argumentando que tal solución permitía que, sin intervención de partidos políticos, los españoles pudieran participar en la vida política por medio de sus organizaciones naturales. Franco dictó una serie de Leyes fundamentales, que, en gran parte, le ayudaron a sostener la persistente dictadura.Una de las principales leyes fue la Ley de Sucesión de Franco de 1947. Esta ley permitió que el general Franco se convirtiera en el Jefe del Estado y que él mismo nombrara a su sucesor. Además, establecía que el Jefe del Estado tenía que ser un miembro de la familia real española. Otra ley fundamental fue la Ley de Fuero Militar de 1954. Esta ley establecía que los militares españoles estaban exentos de las leyes civiles y que los ciudadanos no podían ser juzgados por tribunales militares. Esto permitió al régimen franquista preservar su control sobre la población. Además, el franquismo también implementó la Ley de Seguridad del Estado de 1955. Esta ley creó una agencia de seguridad estatal conocida como la Dirección General de Seguridad, que se encargaba de vigilar y reprimir cualquier actividad considerada subversiva. Esta ley también permitió al régimen franquista silenciar a sus opositores mediante la censura y la detención. Finalmente, el franquismo también implementó la Ley de Asociaciones de 1966. Esta ley establecía que todas las asociaciones, incluyendo los partidos políticos, debían ser aprobados por el gobierno. Esta ley permitió al franquismo silenciar a la oposición y controlar a la población civil. En resumen, las leyes fundamentales del franquismo fueron la Ley de Sucesión de Franco, la Ley de Fuero Militar, la Ley de Seguridad del Estado y la Ley de Asociaciones. Estas leyes permitieron al régimen franquista preservar su control sobre la población española durante su gobierno. Durante el gobierno de Francisco Franco, se promulgaron varias leyes importantes. La Ley de Sucesión de 1947, fue una de las primeras leyes en ser promulgadas. Esta Ley estableció a Franco como jefe de Estado y le otorgó el poder para nombrar sucesores y dictar leyes. Otra Ley importante fue la Ley de Ordenación del Trabajo, promulgada en 1945. Esta Ley establecía las condiciones de trabajo de los trabajadores, así como el salario mínimo y los derechos laborales. La Ley de Víctimas del Franquismo fue una de las leyes más polémicas, ya que establecía el derecho de los ciudadanos a ser indemnizados por los actos cometidos durante el régimen de Franco. Además, se promulgó la Ley de Prensa, que establecía las reglas y condiciones para publicar prensa en España. Esta Ley también prohibió la publicación de contenido que se consideraba ofensivo al régimen. Durante el mandato de Franco, se promulgó una serie de leyes que afectaron la vida de los españoles. Estas leyes seguían los principios de Franco de mantener el control sobre el país. El franquismo fue un régimen dictatorial que gobernó España entre 1939 y 1975. Durante este período, el general Francisco Franco fue el Caudillo de España. El franquismo propuso una versión autoritaria del nacionalcatolicismo. Para Franco, el nacionalcatolicismo era una forma de vida y una ideología que integraba la religión, la cultura y el Estado. Esta ideología tenía como objetivo crear una España unida, homogénea, conservadora y autoritaria. El franquismo fue un régimen autoritario que suprimió la libertad de expresión, las libertades civiles y los derechos políticos. Se estableció un sistema de vigilancia para controlar a los ciudadanos. Se crearon leyes para controlar los medios de comunicación y se prohibió la prensa libre. Se limitaron las libertades de culto y, en su lugar, se promovió la religión católica como la única religión oficial del Estado. El origen del término Movimiento Nacional se sitúa en los primeros años de la dictadura franquista. Con el cambio de rumbo de la Segunda Guerra Mundial, Franco se empezó a distanciar de las potencias fascistas. En septiembre de 1943, dio órdenes para que, en adelante, desde los medios oficiales se refiriesen a la Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (FET y de las JONS) como un «movimiento» y no como un partido. Así pues, en adelante se denominó de forma genérica «Movimiento Nacional» al conjunto de organismos y mecanismos que componían el régimen franquista. Conocido habitualmentecomo Falange Española de las JONS y, de forma abreviada, FE de las JONS o FE-JONS, fue un partido político español que compartía la ideología fascista y nacionalsindicalista, resultado de la fusión el 15 de febrero de 1934 de las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista (JONS) de Onésimo Redondo y Ramiro Ledesma Ramos con la Falange Española (FE) de José Antonio Primo de Rivera. En el periodo de la II República, jugó un importante papel en el desarrollo de los acontecimientos que condujeron a la Guerra Civil. Nace apoyada por las fuerzas reaccionarias y partidos de la derecha que la utilizan como fuerza de choque. No consiguió un apoyo popular significativo; pero sus frecuentes razias y enfrentamientos con los grupos más radicales de la izquierda, principalmente con las organizaciones juveniles, sus actos violentos y asesinatos contribuyeron a crear un clima de inseguridad y violencia propicio para las intentonas militares.Con el triunfo del Frente Popular en febrero de 1936, las juventudes de las formaciones de la derecha, principalmente de la CEDA, considerando que la «moderación» de sus partidos no había frenado a la izquierda, pasaron a engrosar sus filas y se multiplicaron sus acciones violentas, creando una situación de inestabilidad que, amplificada por medios de comunicación y políticos de la derecha, proporcionó una buena cobertura a los conspiradores. Joan Maria Thomàs define al partido como «un auténtico movimiento fascista, antiizquierdista, antiliberal, antidemocrático, antiseparatista.., pero también anticonservador y que pretendía crear un movimiento de masas y captar al menos a una parte de las "masas" enemigas..., comenzando por las anarcosindicalistas (consideradas erróneamente como las más "españolas") o haciendo guiños al líder socialista al que consideraba más patriota, Indalecio Prieto» La Falange, a través de su entonces líder y cofundador, José Antonio Primo de Rivera, participó en las diferentes conspiraciones e intentonas militares que se produjeron para derrocar a la República. En los últimos meses, ya en marcha la conspiración que llevaría al levantamiento, con la Falange virtualmente excluida, Primo de Rivera se mueve activamente intentando que esta juegue un papel más determinante. En contacto con los conspiradores desde la cárcel de Alicante, donde se encontraba preso, alternó comunicados rogando una pronta sublevación, con condiciones para sumarse a la conspiración, condiciones que los militares no atendieron. Finalmente, un comunicado del día 17 de julio llamaba a sus organizaciones a sumarse al golpe, aceptando un papel auxiliar. En el transcurso de la Guerra Civil, la Falange combatió en el frente bajo el mando militar de los sublevados y en la retaguardia asumió tareas represivas, practicando paseos y fusilamientos. En 1937, Franco, ya Generalísimo de los ejércitos y proclamado Jefe del Estado español, buscaba una organización que le permitiera hacerse también con el poder político y perpetuar su liderazgo una vez acabada la guerra. Aprovechando las luchas y enfrentamientos en su cúpula, decretó su unificación con el movimiento carlista, formando así Falange Española Tradicionalista y de las JONS (FET y de las JONS), pasando a erigirse en su jefe supremo. Dicho lo cual, damos por terminada esta redacción. -------------------------------------------------------------------------------------------------------------