domingo, 29 de diciembre de 2024

RELATO CORTO, El valle del río Urumea.

Hoy, me acompaña una amiga que se llama Catalina. Es argentina y tiene la salud muy deteriorada; junto con ella voy a conocer el valle del río Urumea. Se la conoce por Cata. Además de ser una ciudad bañada por el mar, Donostia/San Sebastián cuenta con un hermoso río integrado que recorre toda la ciudad, entrando por el barrio de Loiola y desembocando entre el monte Urgull y la playa de la Zurriola. Ambos márgenes del río se pueden recorrer por preciosos y elegantes paseos y avenidas arboladas. El puente de la Zurriola, con llamativas farolas, el más antiguo de Santa Catalina y el de María Cristina, con dragones y un sinfín de motivos escultóricos, miden los últimos tramos del río antes de su desembocadura. Si nos adentramos un poco en la ciudad hacia el barrio de Loiola, nos encontramos con tres puentes de reciente construcción: Mundaiz, lehendakari Agirre y Real Sociedad. Pero el río Urumea pasa, entre otros muchos sitios, por la localidad de Hernani. ¡Cata! El municipio de Hernani está situado al noroeste de Guipúzcoa, a 9 km de Donostia-San Sebastián. Ocupa una extensión de 42 km² y limita con Donostia-San Sebastián, Astigarraga, Arano, Goizueta, Lasarte-Oria, Urnieta, Elduain y Rentería. Según el censo del 1 de enero de 2012, su población ascendía a unos 20.000 habitantes. Además, Hernani se encuentra muy bien comunicado, próximo al eje europeo Lisboa - Madrid – Paris y del camino que une el mar Cantábrico con el Mediterráneo (Bilbao/Donostia-San Sebastián / Pamplona/ Zaragoza / Barcelona). Además, el río Urumea es el eje hidrográfico del municipio, lo cruza de norte a sur y es ahí donde numerosos arroyos vierten sus aguas. Este nos ofrece un paraje natural espléndido. El valle del río Urumea. El mismo río, entre montañas con vistas espectaculares, estaciones megalíticas, pueblos y barrios que podemos conocer siguiendo el río (Ereñotzu, Goizueta, Arano). Desde su casco urbano (calificado como Bien Cultural con la categoría de Conjunto Monumental), a faldas del monte Santa Bárbara, es posible divisar una amplia zona de la vega del Urumea. En las laderas de los montes de alrededor (Akola, Igorin, Urdaburu, Oindi...) encontramos varios vestigios megalíticos de gran interés cultural: dólmenes de los collados de Akola e Igorin, conjunto megalítico de Muniskue... Megalítico es todo lo relativo a la cultura megalítica, que se caracteriza arquitectónicamente por sus monumentos hechos con grandes piedras. Por ejemplo, un dolmen, un menhir, un cromlech… De hecho, “megalito” significa “Monolito de gran tamaño”. Además, un dolmen es un megalito en forma de mesa. Generalmente se usó como sepultura. Hernani es, además, -Cata- un punto importante dentro del Camino de Santiago en su trazado interior, a su paso por tierras guipuzcoanas. El Puente de Fagollaga y el Humilladero de Santa Cruz son algunos de los monumentos más significativos que se pueden encontrar en el Camino. Antaño villa amurallada, hoy día podéis disfrutar en Hernani de diferentes edificaciones de entonces. Hernani surgió a mediados del siglo XIII. Fue una localidad amurallada, con cinco puertas de entrada, que presentaba una forma ovalada y cerrada. Originariamente el Casco Antiguo contaba con dos únicas calles: Kale Nagusia y Kardaberaz kalea. Las primeras noticias que hacen referencia al fuerte de Santa Barbara datan del 20 de noviembre de 1793. Corresponden a un acta municipal en la que consta la petición por parte de la Diputación Foral al Ayuntamiento de Hernani para construir el fuerte en los alrededores de la ermita. Desde entonces, dicho fuerte ha sido utilizado en la I Guerra Carlista (1833-39), en la II Guerra Carlista (1872-76) y, también, en la Guerra Civil (1936-39). Al finalizar la Iª Guerra Carlista, apenas celebrado el Convenio de Vergara (1839), el fuerte fue demolido. Durante la Segunda Guerra Carlista los liberales volvieron a fortificar la villa de Hernani y a reconstruir el fuerte sobre la misma forma y cimientos del anterior. No obstante, se introdujeron algunas modificaciones: la distribución de los cuarteles, algunos ángulos rectos que pasaron a ser circulares... Sin embargo, debido al momento crítico en el que fue erigido, las circunstancias apremiaban y, en consecuencia, el fuerte fue construido con una mampostería [Cata va a plantear la primera pregunta del día] muy ligera y con malos morteros. Al finalizar la guerra solo mantuvieron allí a unos pocos soldados, pero al no ser imprescindible, y dado el mal estado en el que se encontraba determinaron el abandono del mismo mediante Real Orden de 25 de agosto de 1891. Esta vez, sin embargo, no se ordenó su demolición, como ocurrió al término de la Primera Guerra Carlista, y gracias a ello han llegado vestigios hasta nuestros días. Catalina, seguidamente, plantea la siguiente pregunta: - ¿Qué se entiende por mampostería y por mortero? Pregunta a la que contesto inmediatamente: - La mampostería es una fábrica de piedra sin labrar o con labra tosca, que se apareja o dispone de modo irregular. Cada una de las piedras que la forman se llaman mampuestos, a los que, para que asienten bien, se les colocan, a menudo, unas pequeñas piedras a modo de calce llamadas ripios (enripiado). - Por otra parte, mortero es sinónimo de argamasa. Uno de los capítulos más oscuros de aquella guerra sucedió aquí. Pero esclarecer datos de este acontecimiento, no es tarea sencilla, pero según datos recientes del Gobierno Vasco, en Euskal Herria se fusilaron alrededor de 5.500 personas en 1936, de los cuales 1.100 lo fueron en Gipuzkoa y 3.000, en Navarra. En Gipuzkoa se han encontrado 21 tumbas. Cercano al casco urbano del pueblo, el monte Santa Bárbara es para muchos hernaniarras el entorno ideal para dar un pequeño paseo de montaña. Hay otro recorrido alternativo, que une varias sidrerías de Hernani, discurriendo esta senda entre caseríos y manzanales. Se trata de un recorrido sin dificultad, dirigido principalmente a aquellas personas que en época del "txotx" visitan alguna sidrería del pueblo. El recorrido parte del barrio Portu. En concreto del puente que cruza un riachuelo junto a la casa conocida como Lonja. Además, en Hernani aparecen 25.000 m2 de hierba con zonas para tomar el sol y con muchas zonas de sombra gracias a los árboles que delimitan el lugar. Hay una piscina de 1.000 m2 -de forma irregular- con una profundidad máxima de 1,50 metros y una mínima de 0,10. Toboganes, área de relax, un espacio para que jueguen los más pequeños… Hernani os invita a través de sus recorridos de montaña a contactar con la naturaleza y disfrutar de hermosos parajes. Se ha diseñado una red de senderos con la ayuda de Aranzadi Zientzia Elkartea y la asociación montañera Mendiriz Mendi de Hernani. El recorrido Larre Gain nos permite descubrir dólmenes y mojones interesantes. El denominado Oberan nos brinda la misma oportunidad. Estos recorridos, tan interesantes como bonitos y carentes de dificultad, nos permiten descubrir, como se ha dicho, dólmenes y mojones interesantes, todo ello situado en parajes, desde los cuales la vista es preciosa. Sin embargo, Catalina, es muy importante que retengamos una serie de ideas, en particular sobre la sidra. El valle del río Urumea, por otro lado, tiene una longitud de 59,4 km desde su nacimiento en el municipio navarro de Goizueta, 33 de los cuales atraviesan la provincia de Gipuzkoa. La temperatura promedio es de 13,5º C y la variación estacional y anual en el flujo de agua es menos marcada que en otras cuencas de Gipuzkoa, la regulación natural de la cuenca es muy alta. Por otra parte, en Euskadi, es toda una tradición acudir a las sidrerías para probar la sidra directamente de la barrica, acompañada del típico menú: tortilla de bacalao, bacalao frito con pimientos verdes, chuleta a la brasa y queso con membrillo y nueces. Aunque cada vez hay más sidrerías abiertas todo el año, se recomienda acudir en temporada, entre enero y mediados de abril. En Astigarraga, Hernani y Usurbil, se ubica la mayor parte de las sidrerías tradicionales donde cultivan la manzana y realizan la sidra que guardan en las kupelas o barricas de madera. En Euskadi encontrarás sidrerías tradicionales donde degustar menús compuestos por riquísimas chuletas, tortillas de bacalao y delicioso queso. En temporada de sidra podrás disfrutar del animadísimo ambiente y recoger la sidra al vuelo desde la misma barrica al grito de Txotx! Por la cara que pone, Catalina va a plantear otra pregunta: - ¿Qué me puedes decir de la sidra? Pregunta a la que contesto inmediatamente: - Existen varios procesos de elaboración dependiendo de las diferentes tradiciones regionales. En todo caso el primer paso siempre consiste en el recogido y elección de los diferentes tipos de manzana en otoño llamado mayar. - Las manzanas pueden ser de muchas variedades pero clasificadas en tres tipos bien diferenciados por su sabor: dulces imprescindibles para transformar el azúcar en alcohol, ácidas para mantener el color natural del mosto y la limpieza de la misma y amargas o salvajes que aportan el tanino. Después pasa a un proceso de maceración por el cual la pulpa generada se deja reposar dependiendo del elaborador más o menos tiempo. Zapiain es una famosa marca de sidra natural, que distribuye su producto embotellado. Durante la temporada de sidra, también se puede cenar en su establecimiento el típico menú de sidrería. Permite hacer txotx y se puede comer de pie. Además, también existe la posibilidad de poder llevar pan y carne. Dispone de aparcamiento y está abierto todo el año. En otro sentido, queremos destacar que muy cerca de Hernani se encuentra la localidad de Astigarraga. El río Urumea rodea esta localidad. Hablamos de Astigarraga, cuna de la sidra, ubicada a escasos kilómetros de San Sebastián. El municipio agrupa a dos núcleos diferenciados. Abajo, en las inmediaciones del río Urumea, el núcleo principal se sitúa en los terrenos que antaño controlaban los señores de Murguía. Arriba, en el actual barrio de Santiago, las construcciones se extienden por el monte de Santiagomendi, en cuya cima se encuentra una ermita dedicada al apóstol Santiago. Visitar este modesto templo del Camino de Santiago es una buena excusa para disfrutar de unas inmejorables panorámicas desde la cumbre. Junto a la primitiva ermita se halla otro punto de gran interés, la Escuela Medio Ambiental-Albergue de Santiagomendi. También merece mención especial el Parque etnográfico Santiagomendi, se trata de un conjunto representativo de instrumentos tradicionales de labranza y transporte a tracción animal. La parroquia de Santa María de la Asunción (conocida también como Santa María de Murgía), erigida en lo alto de la colina conocida hoy como Markesmendi, es otro lugar de visita obligada. Es una pequeña iglesia construida en fábrica de sillería, con planta de cruz latina, con nave de dos tramos rectangulares. Junto a ella se halla el palacio de Murgía. Es una notable edificación de planta rectangular y consta de planta baja y dos alturas, con cubiertas a cuatro aguas. Conserva buena parte de los antiguos muros de sillería retundida. Hace unos años su jardín privado de estilo románico abrió sus puertas al público. Pero, sobre todo, Astigarraga es conocida por ser la capital de la sidra. Son abundantes los manzanales en esta zona, gracias al clima y a las buenas condiciones del terreno. Hoy en día, la actividad sidrera se encuentra en plena expansión y la asistencia a los establecimientos donde se elabora la sidra ha adquirido gran popularidad, sobre todo en plena temporada, desde mediados de enero hasta finales de marzo, aproximadamente. Los visitantes podrán degustar así el típico menú de sidrería: tortilla de bacalao, bacalao frito con pimientos verdes, chuleta a la brasa y queso con membrillo y nueces. Todo ello, como no, regado con la deliciosa sidra recién salida de las barricas. Como complemento a esta variada oferta gastronómica, la Sagardoetxea (Casa de la sidra) de Astigarraga ofrece al visitante la posibilidad de conocer el proceso de elaboración de esta bebida natural. Este museo incluye una plantación de manzanos, un centro de interpretación y una zona de degustación y cata de sidra. Por otro lado, todos aquellos que visiten el municipio en julio podrán conocer las fiestas patronales que se celebran del 24 al 26 de julio en honor al apóstol Santiago. Otro día apropiado para disfrutar de Astigarraga es el 15 de mayo, día de San Isidro, jornada en la que se celebra una concurrida feria en el barrio de Benta. Catalina, ¡siempre es agradable un paseo junto al río! El paseo que va junto al Urumea se trata de una zona llana y cómoda, donde generalmente corre una suave brisa, que transcurre junto a edificios señoriales y donde el fluir del agua te acompaña durante todo el camino... La orilla del Urumea es un recorrido habitual para muchos y muchas donostiarras y para las personas que nos visitan. El río Urumea nace en Ezcurra (Navarra) y desemboca en Donostia-San Sebastián (Gipuzkoa). Concretamente surge en el alto de Usategieta, a 695 metros de altura, con el nombre de Ollin. Al entrar en el pueblo de Goizueta recibe las aguas del Añarbe y es allí cuando comienza a llamarse Urumea. Al igual que los demás ríos de Gipuzkoa y Navarra, el Urumea es bastante pequeño: en total la cuenca tiene una extensión de 279 km2, 57 km de largo (33 de los cuales pertenecen a Gipuzkoa y 24 a Navarra), desciende una pendiente del 16% y a lo largo del año vierte una media de 11m3 de agua por segundo. El último tramo del río Urumea, convertido en ría (el agua marina penetra en las pleamares hasta Herrnani) divide en dos la ciudad de Donostia/San Sebastián. Se ha encontrado un tema que se titula “HERNANI y EL URUMEA”, que viene a ser un complemento a éste. La compañía de Cata es inevitable y fundamental. Además de ser una ciudad bañada por el mar, Donostia/San Sebastián cuenta con un hermoso río integrado que recorre toda la ciudad, entrando por el barrio de Loiola y desembocando entre el monte Urgull y la playa de la Zurriola. Ambos márgenes del río se pueden recorrer por preciosos y elegantes paseos y avenidas arboladas. El puente de la Zurriola, con llamativas farolas, el más antiguo de Santa Catalina y el de María Cristina, con dragones y un sinfín de motivos escultóricos, miden los últimos tramos del río antes de su desembocadura. Si nos adentramos un poco en la ciudad hacia el barrio de Loiola, nos encontramos con tres puentes de reciente construcción: Mundaiz, lehendakari Agirre y Real Sociedad. Recapitulando un tanto nuestros conocimientos del Urumea, tenemos lo siguiente: A tan solo 10 km de la capital donostiarra y a los pies del monte Santa Bárbara, Hernani, permite divisar una amplia zona de la Vega del Urumea. El río Urumea recorre la villa de norte a sur y recoge las aguas de todos los arroyos de los alrededores. El término municipal de Hernani, compuesto por 10 barrios, está rodeado de diversos montes (Akora, Urdaburu, Oindi, Azketa), donde encontraremos numerosos caseríos, ermitas, iglesias y restos megalíticos como dólmenes, túmulos y crómlechs, [Cata ya tiene en la cabeza otra pregunta] catalogados todos ellos como bienes culturales. Su Casco antiguo, ha sido declarado conjunto monumental A partir del siglo XX, Hernani conoció el desarrollo industrial que caracteriza a la localidad actualmente. A pesar de ello, ha sabido conservar muchos elementos de interés histórico. El casco antiguo del municipio, asentado en una pequeña colina sobre el río Urumea y calificado como conjunto monumental, mantiene una forma ovalada y cerrada. Antiguamente, estuvo amurallado y, hoy en día, esconde algunos tesoros que merecen ser visitados: la Parroquia de San Juan Bautista del siglo XVI, la Casa Consistorial y Gudarien Enparantza o la antigua Plaza Mayor de la villa, entre otros. Hernani es, además, un punto importante dentro del Camino de Santiago en su trazado interior a su paso por tierras guipuzcoanas. El Puente de Fagollaga y el Humilladero de Santa Cruz son algunos de los monumentos más significativos que se pueden encontrar en el camino. Asimismo, merece la pena visitar la Ermita de Santa Bárbara, desde donde podremos disfrutar de una magnífica vista de los valles del Urumea y del Oria. El Museo Chillida-Leku, ubicado en la finca de Zabalaga, en el barrio Jáuregi, ofrece al visitante la posibilidad de contemplar la trayectoria profesional del genial escultor Eduardo Chillida. El recinto está dividido en tres zonas: un jardín de 12 hectáreas con más de 40 esculturas al aire libre, una zona de servicios, equipada con un auditorio, área de descanso y tienda, y, finalmente, el caserío Zabalaga, que conserva las obras de menor tamaño elaboradas con diversos materiales. Hernani celebra sus fiestas patronales entre el 23 y 27 de junio, en honor a San Juan Bautista. Además de las numerosas actividades que completan el programa festivo, todos aquellos que visiten el municipio durante estos días podrán contemplar la popular danza denominada "Azeridantza", que como manda la tradición, también se escenifica en las fiestas de Carnaval. Además este municipio es conocido por la tradicional elaboración de sidra, que atrae numerosos visitantes. Catalina plantea otra pregunta: - ¿Qué son los túmulos y los cromlechs? Y, como siempre, no pierdo ni un segundo en contestarle: - El cromlech es un monumento megalítico formado por una serie de menhires dispuestos de modo que acoten un espacio circular o elíptico. - El túmulo es un monte artificial que cubre una sepultura. Por su parte, Cata guarda en su cartera otra pregunta: - Defíneme la danza denominada “Azeridantza”. ¡Bien! Contesto: - Axeri-danza o azerí-la danza es un baile típico que se realiza , con variantes diferentes, en los pueblos de Hernani, Andoáin y Aduna. Pero el río Urumea pasa, entre otros muchos sitios, por la localidad de Hernani. El municipio de Hernani está situado al noroeste de Guipúzcoa, a 9 km de Donostia-San Sebastián. Ocupa una extensión de 42 km² y limita con Donostia-San Sebastián, Astigarraga, Arano, Goizueta, Lasarte-Oria, Urnieta, Elduain y Rentería. Según el censo del 1 de enero de 2012, su población ascendía a unos 20.000 habitantes. Además, Hernani se encuentra muy bien comunicado, próximo al eje europeo Lisboa - Madrid – Paris y del camino que une el mar Cantábrico con el Mediterráneo (Bilbao/Donostia-San Sebastián / Pamplona/ Zaragoza / Barcelona). Además, en un radio aproximado de 100 km, dispone de cinco aeropuertos: Loiu (Bilbao), Foronda (Vitoria-Gasteiz), Noain (Pamplona), Hondarribia (Donostia-San Sebastián) y Biarritz. El río Urumea es el eje hidrográfico del municipio, lo cruza de norte a sur y es ahí donde numerosos arroyos vierten sus aguas. Este nos ofrece un paraje natural espléndido. El valle del río Urumea. El mismo río, montañas con vistas espectaculares, estaciones megalíticas, pueblos y barrios que podemos conocer siguiendo el río (Ereñotzu, Goizueta, Arano). Desde su casco urbano (calificado como Bien Cultural con la categoría de Conjunto Monumental), a faldas del monte Santa Bárbara, es posible divisar una amplia zona de la vega del Urumea. En las laderas de los montes de alrededor (Akola, Igorin, Urdaburu, Oindi...) encontramos varios vestigios megalíticos de gran interés cultural: dólmenes de los collados de Akola e Igorin, conjunto megalítico de Muniskue... Megalítico es todo lo relativo a la cultura megalítica, que se caracteriza arquitectónicamente por sus monumentos hechos con grandes piedras. Por ejemplo, un dolmen, un menhir, un cromlech… De hecho, “megalito” significa “Monolito de gran tamaño”. Hernani es, además, un punto importante dentro del Camino de Santiago en su trazado interior, a su paso por tierras guipuzcoanas. El Puente de Fagollaga y el Humilladero de Santa Cruz son algunos de los monumentos más significativos que se pueden encontrar en el Camino. Antaño villa amurallada, hoy día podéis disfrutar en Hernani de diferentes edificaciones de entonces. Hernani surgió a mediados del siglo XIII. Fue una localidad amurallada, con cinco puertas de entrada, que presentaba una forma ovalada y cerrada. Originariamente el Casco Antiguo contaba con dos únicas calles: Kale Nagusia y Kardaberaz kalea. Las primeras noticias que hacen referencia al fuerte de Santa Barbara datan del 20 de noviembre de 1793. Corresponden a un acta municipal en la que consta la petición por parte de la Diputación Foral al Ayuntamiento de Hernani para construir el fuerte en los alrededores de la ermita. Desde entonces, dicho fuerte ha sido utilizado en la I Guerra Carlista (1833-39), en la II Guerra Carlista (1872-76) y, también, en la Guerra Civil (1936-39). Al finalizar la Iª Guerra Carlista, apenas celebrado el Convenio de Vergara (1839), el fuerte fue demolido. Durante la Segunda Guerra Carlista los liberales volvieron a fortificar la villa de Hernani y a reconstruir el fuerte sobre la misma forma y cimientos del anterior. No obstante, se introdujeron algunas modificaciones: la distribución de los cuarteles, algunos ángulos rectos que pasaron a ser circulares... Sin embargo, debido al momento crítico en el que fue erigido, las circunstancias apremiaban y, en consecuencia, el fuerte fue construido con una mampostería muy ligera y con malos morteros. Al finalizar la guerra solo mantuvieron allí a unos pocos soldados, pero al no ser imprescindible, y dado el mal estado en el que se encontraba determinaron el abandono del mismo mediante Real Orden de 25 de agosto de 1891. Esta vez, sin embargo, no se ordenó su demolición, como ocurrió al término de la Primera Guerra Carlista, y gracias a ello han llegado vestigios hasta nuestros días. Uno de los capítulos más oscuros, Cata, de aquella guerra sucedió aquí; en octubre de 1936. En Hernani fueron fusiladas más de 200 personas por parte de los franquistas; muchos de ellos fueron fusilados en la puerta del cementerio y otros muchos en Galarreta. Al salir de la prisión de Ondarreta, la mayoría fueron asesinados, y enterrados posteriormente en el cementerio de Hernani, traídos en carro hasta las inmediaciones. Son muchos los que aun no han encontrado restos de sus familiares, y muchos los que están a esperas de investigación; dónde desaparecieron y a dónde los llevaron. Por petición del Ayuntamiento de Hernani, Aranzadi abrió el pozo del cementerio en 2003, pero sólo encontraron la cripta vacía, como en muchos otros sitios. No está claro donde están los cuerpos, pero algunos expertos y testigos insisten en que en 1960 los sacaron de allí y fueron llevados a otro lugar, con intenciones de esconder los rastros. Esclarecer datos de este acontecimiento, no es tarea sencilla, pero según datos recientes del Gobierno Vasco, en Euskal Herria se fusilaron alrededor de 5.500 personas en 1936, de los cuales 1.100 lo fueron en Gipuzkoa y 3.000, en Navarra. En Gipuzkoa se han encontrado 21 tumbas. Cercano al casco urbano del pueblo, el monte Santa Bárbara es para muchos hernaniarras el entorno ideal para dar un pequeño paseo de montaña. Hay otro recorrido alternativo, que une varias sidrerías de Hernani, discurriendo esta senda entre caseríos y manzanales. Se trata de un recorrido sin dificultad, dirigido principalmente a aquellas personas que en época del "txotx" visitan alguna sidrería del pueblo. El recorrido parte del barrio Portu. En concreto del puente que cruza un riachuelo junto a la casa conocida como Lonja. Además, en Hernani aparecen 25.000 m2 de hierba con zonas para tomar el sol y con muchas zonas de sombra gracias a los árboles que delimitan el lugar. Hay una piscina de 1.000 m2 -de forma irregular- con una profundidad máxima de 1,50 metros y una mínima de 0,10. Toboganes, área de relax, un espacio para que jueguen los más pequeños… Hernani os invita a través de sus recorridos de montaña a contactar con la naturaleza y disfrutar de hermosos parajes. Se ha diseñado una red de senderos con la ayuda de Aranzadi Zientzia Elkartea y la asociación montañera Mendiriz Mendi de Hernani. El recorrido Larre Gain nos permite descubrir dólmenes y mojones interesantes. El denominado Oberan nos brinda la misma oportunidad. Estos recorridos, tan interesantes como bonitos y carentes de dificultad, nos permiten descubrir, como se ha dicho, dólmenes y mojones interesantes, todo ello situado en parajes, desde los cuales la vista es preciosa. A tan solo 10 km de la capital donostiarra y a los pies del monte Santa Bárbara, Hernani, permite divisar una amplia zona de la Vega del Urumea. ¡Catalina! El río Urumea recorre la villa de norte a sur y recoge las aguas de todos los arroyos de los alrededores. El término municipal de Hernani, compuesto por 10 barrios, está rodeado de diversos montes (Akora, Urdaburu, Oindi, Azketa), donde encontraremos numerosos caseríos, ermitas, iglesias y restos megalíticos como dólmenes, túmulos y crómlechs, catalogados todos ellos como bienes culturales. Su Casco antiguo, ha sido declarado conjunto monumental A partir del siglo XX, Hernani conoció el desarrollo industrial que caracteriza a la localidad actualmente. A pesar de ello, ha sabido conservar muchos elementos de interés histórico. El casco antiguo del municipio, asentado en una pequeña colina sobre el río Urumea y calificado como conjunto monumental, mantiene una forma ovalada y cerrada. Antiguamente, estuvo amurallado y, hoy en día, esconde algunos tesoros que merecen ser visitados: la Parroquia de San Juan Bautista del siglo XVI, la Casa Consistorial y Gudarien Enparantza o la antigua Plaza Mayor de la villa, entre otros. Hernani es, además, un punto importante dentro del Camino de Santiago en su trazado interior a su paso por tierras guipuzcoanas. El Puente de Fagollaga y el Humilladero de Santa Cruz son algunos de los monumentos más significativos que se pueden encontrar en el camino. Asimismo, merece la pena visitar la Ermita de Santa Bárbara, desde donde podremos disfrutar de una magnífica vista de los valles del Urumea y del Oria. ¡Cata, en otro lugar, ya hemos hablado del Chillida-Leku! El Museo Chillida-Leku, ubicado en la finca de Zabalaga, en el barrio Jáuregi, ofrece al visitante la posibilidad de contemplar la trayectoria profesional del genial escultor Eduardo Chillida. El recinto está dividido en tres zonas: un jardín de 12 hectáreas con más de 40 esculturas al aire libre, una zona de servicios, equipada con un auditorio, área de descanso y tienda, y, finalmente, el caserío Zabalaga, que conserva las obras de menor tamaño elaboradas con diversos materiales. Hernani celebra sus fiestas patronales entre el 23 y 27 de junio, en honor a San Juan Bautista. Además de las numerosas actividades que completan el programa festivo, todos aquellos que visiten el municipio durante estos días podrán contemplar la popular danza denominada "Azeridantza", que como manda la tradición, también se escenifica en las fiestas de Carnaval. Además este municipio es conocido por la tradicional elaboración de sidra, que atrae numerosos visitantes. -------------------------------------------------------------------------------

RELATO CORTO, Deporte rural vasco.

El narrador es el narrador. En este relato, soy un periodista adicto a los deportes, vengan de donde vengan. En realidad, trabajo para el diario AS, que es el principal diario deportivo en español. Vídeos y noticias de fútbol, baloncesto, fórmula 1, retransmisiones en directo… AS es un diario online deportivo. Se le ha encomendado últimamente, cubrir el deporte rural vasco, lo cual para él supone todo un reto. ¡Bien! Yo soy Eduardo Mendoza, periodista experto en deporte, adicto a AS, del que soy un corresponsal, y tengo que informar, en concreto, sobre las Seis Horas de Euskadi. Mi compañero es Soto Leizaola, oriundo de un pueblo del sur de Álava, que sabe algo más que yo en cuestiones de deporte vasco. Evidentemente, somos los dos corresponsales que vamos a cubrir ciertos acontecimientos del llamado deporte rural vasco. Aquí, nos abrazaremos a los expertos en las determinadas modalidades deportivas, para no liar a nuestros lectores, por lo que vamos a adoptar la figura de auténticos corresponsales de guerra, entrevistando a unos y a otros. ¡Empecemos!, pues. 1. I NTRODUCCIÓN Yo, Eduardo Mendoza, tomo el micrófono y leo tal cual estas notas que nos han pasado: - Parece ser que muchos de los juegos y deportes populares del País Vasco nacieron en el paleolítico, aunque no como se conocen en la actualidad. Fueron los habitantes prehistóricos los que iniciaron algunas de estas prácticas que, a través del tiempo y de la palabra, se fueron desarrollando hasta nuestros días, y conformaron una de las riquezas de la cultura popular vasca. La fuerza y la competición son valores apreciados en la historia de este pueblo, de modo que los juegos y deportes vascos son actividades de fuerza derivadas de quehaceres cotidianos como la agricultura y la pesca. Los aizkolaris o cortadores de troncos , los segalaris o segadores de hierba con guadaña y los harrijasotzailes o levantadores de piedras , muestran la evolución de estas actividades propias del mundo agrícola y rural convertidas en deporte, igual que el arpana o corte de troncos con tronzadoras manuales. Del mundo del mar surge un deporte tan arraigado como el de las regatas de traineras –embarcaciones de siete o catorce remeros, según la modalidad- que, con el de la pelota, son los que suscitan mayor expectación y participación popular. Los deportes rurales encuentran su espacio en las fiestas campestres, de las que forman parte también algunos juegos populares. Además de los deportes de origen agrícola ya mencionados, en estas fiestas pueden verse muestras de txingas (transporte de pesas), carreras de sacos o zakua, los bolos y la soka-tira, en la que dos equipos cogidos de los extremos de una gruesa cuerda tiran de ella para llevar al equipo adversario a su terreno. Le cedo el micro a mi compañero, Soto Leizaola, quien sigue leyendo las hojas que nos han llegado: - La sociedad rural vasca, basada casi hasta fechas actuales en una economía de subsistencia, ha delimitado un mundo donde la fuerza física (indarra en euskera) era seña de identidad, además de cualidad necesaria, dadas las malas condiciones orográficas del país, para sacar beneficio y algún fruto a la tierra dura e ingrata. Que esa fuerza primaria y limpia fuese aplicada a otras actividades, responde al sesgo agonista de los vascos. El propio oficio creó, además, las características de la competición. - El deporte rural vasco ha perdido el carácter agonista que antiguamente tuvo. Han cambiado las formas de trabajo campesinas, debido a la mecanización y a la urbanización del campo, y las competiciones se celebran como un acontecimiento más de las fiestas locales. Con ello se ha ido, también, una forma de entender la vida. Porque para el pueblo vasco, trabajo y necesidad son sinónimos; y juego quiere decir lucha. De nuevo cojo el micro y hago que me oiga por la variación de tonalidad que uso y por el ímpetu que pongo en cada noticia que doy: - El deporte rural vasco (en euskera herri kirolak) es el término bajo el que se engloban diferentes modalidades deportivas que se practican por tradición en el medio rural del País Vasco, Navarra y el País Vasco Francés. Algunos de estos deportes han surgido y son específicos del País Vasco; aunque otros se practican de una u otra forma también en otras partes del mundo. Rasgos comunes de estos deportes son la importancia que se concede a las apuestas y desafíos entre participantes y espectadores. También es destacable que en general todos los deportes rurales vascos requieren una gran fuerza física y una gran resistencia. Todos estos deportes tienen su origen en actividades laborales del medio rural que se han transformado en actividades deportivas a partir de la competencia entre diferentes personas por ver quién tiene mayor destreza en una actividad determinada. Así por ejemplo, a partir de la actividad de cortar troncos para aprovisionarse de leña surge el deporte de los aizkolaris o cortadores de troncos; a partir de la actividad de mover grandes rocas para la construcción surge el levantamiento de piedras, etc. Algunos de estos deportes han surgido y son específicos del País Vasco; aunque otros se practican de una u otra forma también en otras partes del mundo. Rasgos comunes de estos deportes son la importancia que se concede a las apuestas y desafíos entre participantes y espectadores. También es destacable que en general todos los deportes rurales vascos requieren una gran fuerza física y una gran resistencia. Todos estos deportes tienen su origen en actividades laborales del medio rural que se han transformado en actividades deportivas a partir de la competencia entre diferentes personas por ver quién tiene mayor destreza en una actividad determinada. Así por ejemplo, a partir de la actividad de cortar troncos para aprovisionarse de leña surge el deporte de los aizkolaris o cortadores de troncos; a partir de la actividad de mover grandes rocas para la construcción surge el levantamiento de piedras, etc. 2. AIZKOLARIS De nuevo, soy Eduardo Mendoza, quien les informa acerca de la actividad de los aizkolaris: - Las competiciones de cortadores de troncos (aizkolaris): he aquí el más popular entre los llamados deportes rurales vascos. Habrá otras modalidades más prodigadas, con mayor número de atletas prácticantes, pero no cabe duda de que los grandes héroes de la vida deportiva vasca han sido y son hoy aun aizkolaris, como “Santa Agueda”, “Keixeta”, “Arria” o “Luxia”. Ninguna prueba rural congregó tantos espectadores como aquellas épicas luchas entre “Keixeta” e “Igartza”, entre “Korta” y “Arria”, o entre “Arria” y Mindeguia. El corte de troncos es el deporte-rey entre los autóctonos del País, junto con las regatas de traineras en el litoral. - El Hacha de oro (en euskera Urrezko aizkora) es una de las competiciónes más importantes en el corte vasco. Se trata de una liguilla en la que participan los mejores aizkolaris del País Vasco y Navarra en pareja. En cada jornada desarrollan varias pruebas, con troncos de distintos tamaños. En algunas de estas pruebas los aizkolaris pueden turnarse en el corte, y en otras cada uno debe hacer una serie de troncos seguidos. La edición 2005-2006 se inició el 6 de diciembre en Estella, Navarra, y concluyó el 26 de febrero de 2006 en Azpeitia, Guipúzcoa. 3. PELOTA A MANO Soy yo, Soto Leizaola, quien os hablará de la pelota a mano, con la ayuda de Iñaki Perurena: - La pelota ha sido practicada desde antiguo en el territorio vasco. A lo largo de los siglos, por supuesto, han ido evolucionando las reglas y modalidades del juego generalmente en beneficio de la espectacularidad. Se adaptaron cestas más adecuadas al ritmo vivo que pedía el público, se modificaron las canchas, se cubrieron los frontones. El juego original de carácter rural, se fue transformando en espectáculo al que acudía un público ciudadano para arriesgar una apuesta. Y era natural que así fuere, pues los empresarios construían los frontones industriales en los núcleos urbanos de elevada población para asegurarse una clientela que hiciera posible el mantenimiento del negocio. Esta transformación se produjo en el último tercio del siglo pasado. - Paralelamente ocurre la universalización de la pelota. La emigración hacia América crea núcleos importantes vascos en las principales ciudades del nuevo continente. Devotos de la tradición en todos los órdenes de vida, costumbres y creencias el vasco desea divertirse al modo del País de origen. Y construye frontones donde practica el viejo juego secular. - Más tarde, a lo largo ya del siglo XX, la pelota vasca va adoptando otras modalidades. Pierde en ellas parte de sus cualidades –especialmente el vigor característico de nuestros juegos- aunque ello le hace accesible a mayor número de personas. - El juego de la pelota, en su evolución, ha llegado a practicarse en un gran número de especialidades. Iñaki Perurena cierra mi intervención destacando que: - Debido a su origen vasco y a su fuerte implantación en el medio rural vasco, algunos lo consideran un deporte rural, aunque estrictamente no lo es. Se diferencia de estos, porque no tiene su origen en una actividad laboral. Siempre ha sido una actividad lúdica y un juego. Cuenta con federación internacional y ha sido deporte de exhibición en varias olimpiadas. 4. REGATAS DE TRAINERAS Ahora, hablando de las regatas de traineras, mi compañero me ha pasado el micro y yo os adelanto que: - El hombre de litoral precisó durante toda su historia de la fuerza de sus brazos, complementando la del viento, para acercarse a los caladeros. Y de aquí surgió la pugna entre las lanchas de pesca, origen de este deporte lleno de emoción que son las regatas de traineras. La tripulación de una trainera está formada por trece remeros y un patrón que dirige el rumbo. - Más de cien años de tradición han hecho de las Regatas de Traineras de La Concha el espectáculo del año deportivo en Euskal Herria. Ningún otro es capaz de atraer esa enorme multitud que se apiña en Urgull, Igeldo, el Paseo Nuevo, el Muelle y en la Isla. - Las regatas de traineras surgen de un modo de vida concreto: el entorno de la pesca en mar abierto. Las embarcaciones precisaban de individuos fuertes y resistentes capaces de mantener la boga, durante horas, hasta llegar a los caladeros y, una vez recogida la pesca, tornar a puerto, cargados y a toda marcha, para efectuar la subasta. Por su parte, el patrón PEIO KORTAJARENA señala que: - Las regatas de Donostia / San Sebastián se celebran desde 1879 como parte de Euskal Jaiak, Fiestas Vascas de la ciudad. Tienen lugar los dos primeros domingos de septiembre en la bahía de la Concha. Desde 2008 también se disputa la modalidad femenina. Embarcaciones procedentes de toda la cornisa cantábrica compiten por llevarse la Bandera de la más prestigiosa competición de remo de la temporada. En la edición 2019 la regata clasificatoria se celebrará el 29 de agosto, y las dos jornadas el 1 y el 8 de septiembre. 5. HARRIJASOTZAILE De nuevo Soto Leizaola, con Ustedes, para tratar del levantamiento de piedra: - El canto rodado del río o el peñasco de la montaña debieron ofrecer al vasco, desde tiempo inmemorial, fácil oportunidad para probar sus fuerzas. Como en los restantes deportes rurales ningún documento escrito nos ha llegado sobre el levantamiento de piedra (Harrijasotzaile). - Es éste, posiblemente, el deporte más antiguo pero de más corta historia. Poco queda escrito de épocas anteriores a Arteondo. Fue este levantador quien llevó las piedras a la plaza pública para exhibiciones, marcando los pesos y dimensiones “clásicas” de la piedra. Hasta él, los desafíos no fueron espectáculo programado y reglamentado. - En las romerías del patrono del pueblo, caliente la sangre y la cabeza por los vapores de la sidra, los jóvenes buscaban un objeto para probar sus fuerzas. El más a mano era un simple peñasco sobre el que apostaban a nivelarlo sobre el hombro. Según Iñaki Perurena: Es una variante del levantamiento de peso. Una persona utilizando sus propias fuerzas y sin valerse de utensilio o mecanismo alguno, levanta una piedra, lastrada o no, desde el suelo hasta el hombro. Aunque en algunos pueblos se conservan las tradicionales piedras de forma irregular, los principales harri-jasotzaileak actuales utilizan las cuatro formas regulares: esféricas, cilíndricas, cúbicas y paralelepipédicas. 6. SEGALARIS Para hablarles del deporte de Siega, de nuevo está aquí, Eduardo Mendoza, quien les cuenta que: - El corte de hierba en las empinadas praderas del País es trabajo forzado para el casero, pues el ganado estabulado espera su diaria ración de pienso. El corte debe hacerse rápidamente, y también la recogida, para evitar se estropee con la lluvia repentina. De este trabajo surgió uno de los más característicos deportes vascos: “sega apustua”. - Las pronunciadas pendientes en que se encuentran la mayor parte de los prados en el País Vasco han hecho difícil la puesta en práctica de guadañadoras mecánicas. De ahí que la guadaña manual (sega) sea hoy de uso habitual en nuestra tierra. - La cuchilla mide de 0,90 metros a 0,95 metros de ancho en las guadañas normales y de 1,18 metros a 1,24 metros en las de competición. - El corte de hierba en los caseríos ocupa gran parte de la larguísima jornada laboral de nuestros baserritarras porque las cabezas de ganado constituyen la verdadera riqueza del caserío. La vaca proporciona la lecha y crías; el buey sirve de tracción en la labor de roturación para el cultivo de las tierras; el ternero proporciona ingresos inmediatos, vendido para carne al tratante o en el mercado próximo. - Un buen segador de nuestro País puede hacer más de 50 áreas de trabajo en un día. El Deporte de Siega, en euskera es Sega jokoa. Se trata de cortar el mayor número de kilos de hierba, utilizando guadañas, en un prado de una superficie determinada, durante un tiempo previamente establecido. Los deportistas reciben el nombre de segalaris. Tampoco este es un deporte exclusivo del País Vasco, ya que se practica también en la región de los Alpes (Suiza, Alemania, Austria, Eslovenia e Italia (Tirol del Sur) y en los Balcanes (Bosnia-Herzegovina)). 7. IDI DEMA Otro momento más, estoy con Ustedes para tratar del arrastre de piedra por bueyes y, al respecto, les confieso que: - Llegamos aquí al más popular de los juegos rurales. Los concursos o pruebas de arrastre de piedra por bueyes, frecuentísimos en otras épocas, lo son también en nuestros días. Antes surgían como desafíos individuales entre propietarios de yuntas; hoy es más usual el concurso, como número fuerte de fiestas patronales, pero conservando su gran sabor y entronque popular. - Es opinión frecuente buscar el origen de las pruebas de arrastre en el trabajo de las canteras. La piedra, desprendida por la explosión del barreno, era pulimentada “in situ” y luego, arrastrada por los bueyes, se llevaba hasta la maciza carreta que le había de transportar. Este origen, posiblemente cierto, no supone que todos los bueyes participantes en apuestas trabajaban en canteras sino que la experiencia demostró que un objeto pesado, como la piedra, era el ideal para probar la velocidad máxima del paso del buey en arrastre. Estas pruebas se celebran en una plaza especialmente acondicionada que recibe el nombre de probadero (probaleku), donde los participantes han de arrastrar una piedra de gran tamaño durante un periodo de tiempo prefijado, debiendo realizar el mayor número de plazas posible. Las diferentes modalidades se distinguen por cómo se realiza el arrastre de la piedra, combinando la fuerza de tiro de diferentes tipos de animales con la fuerza humana. 8. BOLOS Y ahora, para hablarles de los bolos, modalidad deportiva que se practica en cualquier latitud, Eduardo Mendoza está aquí: - Este juego-deporte, muy extendido internacionalmente, tienen en el País Vasco una característica peculiar. Para su manejo se precisa de mucha energía física por el peso de la bola y la distancia que debe recorrer. Se desarrolla en tres modalidades distintas: Eskuzulo, Iruzulo y Bolo Palma. • Ezkuzulo es propio de Gipuzkoa. El peso de la bola oscila entre 7 y 9,5 kilos y la distancia a la que se situan las brillas 22 metros. Hay 9 brillas colocadas en cuadro, de tres en tres. • Iruzulo: Es ésta la modalidad de más amplia difusión geográfica, abarcando el oeste de Gipuzkoa, la mayoría de Bizkaia y el norte de Araba. La bola es ligeramente ovalada y debe alcanzar y derribar las tres brillas colocadas enfrente. • Bolo-palma: Frecuente en Araba y en toda La Rioja la bola es más ligera que en los casos anteriores. - Araba es un territorio que cuenta con otras variedades de bolos, muchas veces diferenciadas entre localidades cercanas. - Existen en el País Vasco numerosas variantes del juego de los bolos que se suelen practicar generalmente en el medio rural: bolos a cachete... A diferencia del Bearn, donde se juega sólo con 3 o 6 bolos, en la modalidad tradicional de Labort se juega con 9 bolos. Se colocan formando un cuadrado sobre una superficie plana, siendo la longitud de un bolo la distancia que se deja entre cada dos bolos. El del centro lleva una señal especial. Los jugadores lanzan una bola de madera de entre 3 y 4 kilos desde un punto a 15 metros del bolo central. En Álava existen 9 variantes del juego de bolos. 9. KORRIKALARIS Para caracterizar a los korrikalaris, mi compañero me ha pasado el micro, estando con Ustedes Soto Leizaola: - Tradicionalmente, los aizkolaris solían ser también korrikalaris, realizándose habitualmente pruebas combinadas. Sobresalió Chiquito de Arruiz vs Ramón Latasa. Practicante de un deporte rural vasco de ciertas similitudes con las carreras de fondo. Realizado habitualmente por caminos o carreteras e, incluso, recintos cerrados como plazas de toros, existe una modalidad mixta con corte de troncos. Los participantes, siempre dos, acostumbran, como en casi todos los deportes rurales, a cruzar apuestas, en ocasiones muy importantes. Las diferentes condiciones en que se desarrolla la competición las hace difícilmente comparables a las carreras olímpicas perfectamente reglamentadas. - Las pruebas se dilucidan sobre un recorrido establecido de la siguiente manera: se traza una circunferencia con un radio de 15,926 metros. Se colocan estacas o varillas cada 2 metros sobre dicha circunferencia, formando en términos geométricos 50 cuerdas (100 m). Las estacas o varillas van ligeramente inclinadas hacia el centro de la plaza o ruedo, con un máximo de 30º de inclinación sobre la vertical. La altura de las estacas o varillas será superior a 0,50 metros e inferior a 0,75 metros y se unirán las mismas con una cuerda o liz en su parte superior. Finalmente, según Ramón Latasa: - Las carreras de korrikalaris sin sacos, en campo abierto o en los probaderos y plazas donde se realiza el deporte rural. Antiguamente solían combinarse pruebas de carreras con pruebas de aizcolaris. En la actualidad los korrikalaris han sido asimilados por el atletismo. 10. SOKA-TIRA Ahora, Eduardo Mendoza adquiere un tono más pesado y nos subraya que: - Considerado un deporte rural en el País Vasco, se trata sin embargo de un deporte extendido mundialmente que cuenta con federación y competiciones internacionales. Fue deporte olímpico en las primeras Olimpiadas de la Era Moderna. - La soka-tira es la competición en la que dos fuerzas humanas de signo contrario, aferradas a una cuerda, pretenden arrastrarse mutuamente. La simplicidad de su concepción ha hecho que sea deporte conocido en la más remota antigüedad y de amplia difusión geográfica en el mundo actual. 11. LANZAMIENTO DE PALANCA O DE BARRA VASCA Miguel de la Quadra-Salcedo, con el que hemos coincidido sin más, pero produciéndonos una gran alegría, nos habla de que: - El lanzamiento de barra, fue uno de los deportes más extendidos por toda España. En cada zona se prácticaba adoptando particularidades de las características u oficios más representativos. En el país vasco adoptó el nombre de lanzamiento de palanca o de barra vasca: hubo una época en la que fue uno de los deportes rurales más extendidos, aunque en la actualidad prácticamente ha desaparecido. En el siglo XVIII se practicaba en todas las provincias vascas. Su práctica fue reduciéndose a lo largo del siglo XIX, aunque perdurando con fuerza en zonas de Guipúzcoa (Oyarzun, Gaztelu, Régil, Azpeitia) hasta desaparecer su práctica habitual en el segundo tercio del siglo XX. La palanca metálica (barra de hierro) era una herramienta de trabajo utilizada en la minería. El deporte era muy simple: consistía en lanzar la barra metálica (palanca) lo más lejos posible. El deportista recibía el nombre de palankari. Existían varias formas de lanzar la palanca. Las apuestas se realizaban normalmente en un prado cerca del pueblo y el peso de las palancas era variable, no estaba reglamentado, aunque obviamente en una apuesta debía ser el mismo para todos los competidores. Las disciplinas atléticas de lanzamiento fueron desplazando a la palanca hasta hacerla desaparecer. Como dato curioso cabe decir que el atleta y aventurero Miguel de la Quadra-Salcedo batió el récord del mundo de lanzamiento de jabalina utilizando una técnica que adaptó Félix Erausquin del lanzamiento de los palankaris (que se realizaba mediante una rotación y no con una carrera de aproximación). Una posterior modificación del reglamento anuló el récord del mundo y prohibió esta técnica en el lanzamiento de jabalina. Félix volvió a modificar la técnica y la IAAF se vio obligada a realizar una nueva modificación del reglamento para ilegalizar la técnica que se llamó española o de Félix Erausquin. 12. OTROS DEPORTES Alcanzando ya el final, bajo el epígrafe de “Otros deportes” vamos a ver varias modalidades deportivas: - Existen otras modalidades deportivas que por una u otra razón suelen considerarse como deporte rural vasco, aunque no estén federadas como tales. - Toca: Consiste en el lanzamiento de un disco de hierro, desde una distancia determinada, que debe golpear una barra metálica para hacer tanto. -Barrenadores: Colocado el atleta sobre una piedra iba horodándola a golpes de barra venciendo quien antes hubiera llegado a una profundidad determinada. Txingas: O transporte de pesos que el atleta lleva colgando de cada una de sus manos. Se trata de recorrer una distancia en un tiempo determinado. El peso de cada txinga es de 50 kgrs. - Tronzalaris: Consiste en el corte de troncos por una gran sierra o tronza manejada por dos personas. - Deportes de Iparralde: En el País Vasco norte se celebran competiciones muy vinculadas al trabajo en el baserri, como son el alzar un fardo de paja, o un yunque, o el desplazar un carro sobre su eje. - Lucha de carneros: La afición de los vascos por la lucha y por la competición le han llevado a aprovechar, desde antiguo, el instinto de topar de los carneros para la organización de apuestas. - Concurso de habilidad de perros de pastor: Además de ofrecer un espectáculo agradable e interesante, tanto por el escenario donde tiene lugar como por la magnífica labor que realizan los perros mandados por sus pastores, es objetivo principal del mismo excitar el estímulo de los pastores en la educación de los perros; de esta forma, su trabajo anónimo y solitario adquiere en esos días vistosidad y popularidad. - En estos concursos no sólo se premia a los perros que mejor hacen su trabajo, sino también a los que reúnen las características más puras de raza. Igualmente y para que no desaparezcan los vestidos, prendas y utensilios típicos empleados por los pastores, se conceden premios a los que se presentan más típicamente ataviados. Y lo que es el más importante objetivo de estos concursos, se da a conocer el maravilloso instinto del perro, que cuando es completado por una educación adecuada, constituye elemento de trabajo indispensable para el pastor en su labor diaria. 13. DEPORTE RURAL: EL LUGAR DE LA FUERZA En esta conclusión, reclama su sitio Eduardo Mendoza, que ha obtenido algunas conclusiones, que expone de la siguiente manera: Para el pueblo vasco, trabajo y necesidad son sinónimos; y juego quiere decir lucha. - La trainera, embarcación con la que desde siempre ha pescado el hombre de la mar (arrantzalea en euskara), era movida con todas las fuerzas de sus remeros en el intento de llegar antes que los demás, una vez que el vigía desde su atalaya daba la voz de alarma indicando la presencia de un banco de pesca o, tal vez, de la ballena. - El juego se convirtió en desafío, luego en apuesta. Los municipios vecinos de Mundaka y Bermeo, en la ría de Gernika/Mundaka, pleitearon durante años por adjudicarse la isla de Ízaro. Siendo imposible el acuerdo y continuas las disputas, para dirimir definitivamente la cuestión decidieron que fuera de quien arribase antes a la isla. Ganaron los de Bermeo, según es tradición, el día de la Magdalena de 1719. La pasión por el juego es antigua, tal y como dan testimonio los documentos de la época. Juan Ignacio de Iztueta, poeta e historiador vasco, recogía la siguiente noticia: “En la plaza de Hernani, en un partido de pelota jugado por cuatro guipuzcoanos contra cuatro navarros, se vieron colgadas de una alameda contigua, hasta finalizar el partido, camas completas con sus ropas, jergón y colchones. Era lo que estaba en juego aquel día. Dicha partida se jugó hacia el año 720”. - Circulan muchas historias en este país tan dado a la leyenda y a la mistificación del pasado. La de aquel aldeano que se jugó, a favor de una yunta de bueyes, el caserío con su mujer e hijos y, además, perdió. O la de tantos jóvenes que, por haber derrochado su fortuna e incluso su honor, en el juego de la pelota, se vieron obligados a emigrar hacia América. El levantador Iñaki Perurena cuenta en su biografía las trampas y añaganzas que tuvo que sortear en las pruebas en que tomó parte. - Aún hoy se sigue jugando dinero en las pruebas deportivas vascas, pero no como antes. El deporte de las traineras, especialmente la competición que se celebra en la bahía de San Sebastián es, por celebrarse una vez al año, una de las más esperadas. Suscita pasiones, crea enemistades, enciende la llama de la codicia. La trainera, en el pueblo de Orio (Gipuzkoa), por ejemplo, está expuesta a la curiosidad de la gente, que la mira y acaricia con los dedos, como si fuese un miembro más de la familia. Al niño o niña que nazca el año de la victoria de su trainera siempre le acompañará la fortuna. Eso dicen las buenas lenguas. - No es extraño que el deportista –en una u otra modalidad- sea la persona que mejor encarne los valores de la colectividad. Sus triunfos son recibidos como verdaderas gestas y glosados por los poetas. Los triunfadores entran en sus pueblos de origen acompañados por la banda de música y un numeroso cortejo de seguidores, y allí en la plaza Mayor se les agasaja como héroes. - Si el levantamiento de piedra es sinónimo de fuerza y vigor, el deporte de las hachas lo es de elegancia y finura. Pocas estampas hay tan vistosas como la del aizkolari subido a su tronco, recto como una torre, con el hacha alzada a modo de flecha, que luego cae en golpes recios y certeros. Ha gozado siempre de mucha popularidad. El aizkolari vasco corta el tronco estando éste caído, en posición horizontal. Hace algún tiempo, con el fin de promover el deporte, se organizaron competiciones con aizkolaris canadienses y australianos, quienes cortan el tronco en posición vertical. Las hachas también son diferentes. - El País Vasco ha dado grandes deportistas en pruebas que no tienen siempre un reconocimiento ni homologación internacional. Aunque se ha intentado convertir a los atletas vascos a disciplinas olímpicas, pocas veces se ha conseguido algún éxito. Una de las excepciones es la del maratoniano Diego García, que comenzó como korrikalari tomando parte en apuestas. - Son, en general, reflejo de las formas de trabajo en el medio rural. Entran en crisis a la vez que su medio de vida. Hasta el siglo XIX fue muy popular el deporte conocido como “lanzamiento de barra o palanca”, que tenía su origen en el trabajo de los canteros. Las competiciones entre segadores (segalaris) fueron muy frecuentes hasta hace poco. Hoy día sólo se celebran en la zona cercana al monte Ernio, en los valles recónditos de la Guipúzcoa profunda. - Algo similar ha sucedido con el deporte de los aizkolaris, leñadores curtidos en las tareas del bosque. La madera de haya es, junto al acero forjado en el país, elemento imprescindible para la práctica de dicho deporte. Cuando los bosques autóctonos son talados –algo que sucede en Gipuzkoa y Bizkaia por no ser tierras comunales- y sustituidos por especies de crecimiento más rápido; cuando la fuerza mecánica sustituye a la humana, desaparece entonces el oficio de aizkolari. Hasta el año 1930 fueron abundantes los desafíos y dominaron los guipuzcoanos. A partir de la Guerra Civil, los navarros sustituyeron a los guipuzcoanos. Las hazañas de los Goñi, Garziarena, - - Baleztena fueron glosadas por poetas y cronistas populares. Para evitar su declive, y con el objeto de darle publicidad, las autoridades competentes organizaron durante un tiempo una serie de competiciones entre aizkolaris vascos y cortadores procedentes de Canadá y Australia. Tal y como nos dice Iñaki Perurena: - Hace tiempo que no se celebran las espectaculares apuestas de antaño. En Bizkaia y Gipuzkoa fue muy popular durante años la llamada gizon proba. Un individuo, o varios, debían arrastrar una pesada piedra o un enorme fardo. Se enfrentaban entre ellos, o contra animales. En Azkoitia, Gipuzkoa, un buey luchó hace veinte años contra diez fornidos sujetos por ver quien arrastraba más tiempo una piedra de 1.800 kilos. Ganaron, por supuesto, los segundos. Hombres contra hombres o contra bestias, reflejo de la lucha del vasco por domeñar la naturaleza, que aún puede verse en las fiestas de las localidades más importantes. - Hay que señalar que el vasco corta el tronco cuando está en posición horizontal, mientras que los canadienses o australianos lo hacen en posición vertical. El corte vasco exige resistencia, mientras que el foráneo, velocidad. Aizkolaris famosos han sido los hermanos José Ignacio y Jesús Orbegozo (Arria II y Arria III), o Mikel Mindegia, quien ganó el campeonato de España en el año 1981. Olasagasti, donostiarra, es uno de los últimos campeones de la especialidad. - Es, sin embargo, el levantamiento de piedra el deporte que quizá atraiga más adeptos y admiradores. Un individuo solo, en medio de la plaza, levantando una y otra vez la piedra cilíndrica o cúbica de gran peso es una visión que no se puede olvidar con facilidad. Decía Francisco Irazusta Etxeberria, “Usategieta” de apodo, hombre que hasta muy avanzada edad había practicado todos los deportes, que el más penoso y sacrificado era el levantamiento de piedra: “El remero puede disimular su cansancio manteniendo el ritmo, el aizkolari puede recuperarse de un desfallecimiento golpeando el tronco con menos saña, pero la piedra no sube si no es a impulsos de cintura y brazos, que se repiten en cada alzada”. - Los sujetos mimados por la naturaleza y dotados de fortaleza física se han dedicado al levantamiento de piedra. José Manuel Ibar “Urtain” fue uno de los más notables. Cuando no hubo piedra que resistiera a la fuerza de sus brazos, pasó al boxeo. Intentó emular, quizá, a aquel otro deportista vasco, de manos grandes y duras, cuyo nombre era Paulino Uzkudun. - Es la piedra la que ha dado al país sus personajes más característicos y queridos. Gracias a la piedra es conocido Iñaki Perurena, a quien ya hemos citado en varias ocasiones. Comenzó muy joven a competir y acabó, como un verdadero atleta, batiendo marcas de alzada. El 30 de enero de 1987 levantó la piedra cúbica de 300 kilos en el transcurso de las Seis Horas de Euskadi. Nadie le veía un sucesor claro, y entonces apareció Mieltxo Saralegi que, en febrero de 1998, también durante las Seis Horas de Euskadi, levantó la piedra de 327 kilos delante de las 8.000 personas que llenaban a rebosar el conocido Velódromo de Anoeta, en Donostia-San Sebastián. - El deporte vasco ha cambiado; la sangre de Saralegi, natural, como Perurena, de Leitza / Leiza, en Navarra, es vasca de raza, pero la piedra era granito importado de Rusia. --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

sábado, 28 de diciembre de 2024

RELATO CORTO, Una escapada a Peñas de Aia.

Este enclave de singular belleza está situado en las estribaciones de los Pirineos, en el extremo oriental de Gipuzkoa. Las tres cimas principales son Irumugarrieta, Txurrumurru y Erroilbide. Desde Aiako Harria admirarás la Bahía de Txingudi, con las poblaciones de Hondarribia, Irun y Hendaya; el Monte Jaizkibel y el valle de Oiartzun. El barranco de Aitzondo, con una cascada de 100 metros de desnivel, ofrece un paisaje singular. Dentro de la masa rocosa de Aiako Harria existen decenas de pozos y galerías mineras. La mina de Arditurri (Oiartzun), ofrece una interesantísima visita desde la Casa del Parque Natural, el que fuera antaño laboratorio de las minas. Desde aquí podrás acceder a la explotación minera que tuvo lugar desde la romanización hasta 1984. La proximidad a la frontera francesa hizo que la ingeniería militar se fijara en las elevaciones montañosas de la zona para instalar en el territorio del actual Parque algunas fortificaciones fácilmente visitables. Dicho lo cual, para el viandante perdido, simplemente vamos a recordar que Peñas de Aya es uno de los macizos montañosos más antiguos de Guipúzcoa, dentro del Parque Natural de las Peñas de Aya. Se encuentra entre las poblaciones de Oyarzun, Irún y Lesaca (Navarra). Son unas montañas de características muy especiales, porque no se crearon por orogenia sino por intrusión de granito. Desde este macizo puede gozarse de magníficas vistas, por lo cual se calificó la zona como parque natural, junto con el monte Urdaburu. Asimismo, esto permite disfrutar de su fauna característica. De Peñas suele escaparse más de un jabalí, que literalmente destroza los cultivos de los alrededores. Este macizo montañoso está formado por tres cumbres, a lo largo de sus 4 kilómetros de recorrido total, con el punto más elevado a 837 metros: la más septentrional Hirumugarrieta (o Peña de Aya), tiene 806 m; la del centro Txurrumurru, 821 m; y la del sur, Erroilbide, llega a 837 m. No obstante, no voy a visitar solo este maravilloso parque. Me va a acompañar una de mis sobrinas, la conocida con el nombre de Carmen, que ya tiene 29 años, pues este entorno natural es muy proclive a las visitas. Hay que respirar aire puro, hacer ejercicios de gimnasia, para desentumecer los músculos, etc., etc. Por otro lado, recordaremos Carmen que las Peñas de Aya esconden en su basamento granítico las minas de Arditurri, ya explotadas por los romanos. Aunque también podríamos decir que en una de las entradas del parque natural de las Peñas de Aya están las minas de Arditurri. Ofrecen un aspecto característico minero, con las canteras a cielo abierto todavía visibles, los vertederos de los materiales agotados, edificios de la época de la explotación, y el antiguo ferrocarril que servía para llevar el mineral al puerto de Pasajes (hoy en día convertido en bidegorri). El centro de interpretación, querida Carmen, está en el edificio que fue el laboratorio de la mina, y permite visitas guiadas por el interior de las galerías. Como este coto minero nos parece una curiosidad, más que interesante, le vamos a dedicar un buen párrafo, redactado con elegancia y maestría. Las de Arditurri son unas de las pocas galerías mineras que han sido explotadas desde hace 2.000 años de manera casi ininterrumpida. Se organizan visitas guidas que permiten realizar un recorrido a través de la historia. No obstante, yo conozco bastante bien su interior, por lo que puedo darte una explicación acertada a todas tus dudas. Bien, ¡atiende! Lo que se denomina coto minero de Arditurri es un antiguo complejo minero situado en las Peñas de Aya, en la localidad guipuzcoana de Oyarzun. Este complejo minero se comenzó a explotar antes de la llegada del Imperio Romano y se mantuvo activo, prácticamente de forma ininterrumpida, hasta el año 1984, cuando la última empresa concesionaria, la Real Compañía Asturiana de Minas, cesó la actividad. Se han obtenido del mismo plata (galena argentífera), hierro, plomo, zinc, fluorita y blenda. El año 2004 pasó a formar parte del Parque natural de las Peñas de Aia y, tras la habilitación de 800 metros de galería, está abierto al público para su visita y comprensión. Así, pues, la visita al corazón de las minas de Arditurri se concibe como un viaje a través del tiempo en el que intervendrán la mente, los sentidos y las emociones. La iluminación y el sonido juegan un papel muy importante, ya que permiten crear en el interior de la galería un ambiente mágico, que traslada al visitante a las diferentes épocas de la historia de estas minas. Antes de entrar a las minas el visitante tendrá un primer contacto gracias a una plática, en la que la voz de un narrador (que simula a la del ingeniero alemán Thalacker) realiza un repaso por la historia de las minas. Después de esta entrada, se da comienzo a la visita en la galería de arriba. En un recorrido de 180 metros el visitante conocerá la morfología y la dimensión de las minas. Además, Carmen, las luces nos descubrirán algunos secretos de las galerías: lugares para cargar el material, pozos, betas de minerales o el impresionante paisaje formado por los lagos entre otros. El recorrido se realiza a lo largo de las minas de la época ya moderna, pero en algunos puntos del recorrido se pueden ver las entradas a las galerías romanas. Las nuevas tecnologías permiten recrear sonidos y ambientes vividos en el interior de la galería a lo largo de sus más de 2.000 años de explotación. Desde el ruido que hacen las rocas al desprenderse, pasando por el silencio más absoluto acompañado exclusivamente de oscilantes reflejos sobre las aguas de los lagos. La visita a la galería, como has podido comprobar, es sin duda una experiencia inolvidable. Es especialmente relevante la explotación realizada en tiempos del Imperio romano, la cual alcanzó un grado alto de técnica minera en la que destaca el cuniculus, acueducto subterráneo para el sistema de drenaje de las galerías. Las minas formaban parte del distrito minero de Oiasso. La ciudad de Oiasso tenía uno de los puertos más importantes del denominado Mare Externum y estaba atravesada por la XXXIV calzada, que unía Asturica Augusta con Burdigala. En las galerías romanas se han encontrado sistemas complejos de drenaje, lo que avala la importancia en ese tiempo de la explotación. El coto minero de Arditurri está asociado al complejo granítico de las Peñas de Aya, rico en minerales, en el cual se han encontrado muchas explotaciones mineras romanas con hallazgo de multitud de tipos de técnicas de trabajo como galerías de prospección, de tránsito y de explotación, chimeneas, pozos, planos inclinados y soluciones de drenaje. Solo en el coto de Arditurri hay 44 unidades mineras de la época romana catalogadas. Tras el abandono portuario de Irún, Carmen, la población que sustituyó a la Oiasso romana, la salida del mineral se realizó por el, también cercano, puerto de Pasajes, para lo que se llegó a construir una línea férrea. En la dilatada historia del coto minero de Arditurri se han realizado todo tipo de técnicas de explotación; las más visibles son las minas a cielo abierto que han influido fuertemente en el entorno paisajístico creando un entramado de escombreras de estériles, planos inclinados y explanaciones. No obstante, Carmen me hace la siguiente pregunta: ¿Cuántos kilómetros de galerías se abrieron en total? Yo le contesto: El caso es que hay unos 15 km de galerías abiertas en diferentes épocas y varias minas a cielo abierto. Conviene recordar, asimismo, pues el caminante avispado nos lo agradecerá, que el bidegorri de Peñas de Aia parte de la localidad de Oiartzun. Este bidegorri, gracias a compras y a algún concurso de escultura convocado por el Ayuntamiento de Oiartzun, se encuentra jalonado de distintas piezas escultóricas, las cuales constituyen un auténtico museo al aire libre. Dichas esculturas, sitas ya desde hace varios años, encuentran su inspiración en las mencionadas minas de Arditurri. Por otra parte, los ferrocarriles mineros, desprovistos del glamour que tienen los ferrocarriles de viajeros, suelen tener una existencia más que discreta. No generan noticia, ni apenas fotos ni testimonios, más allá de sus recoletos trazados en las montañas. Este es el caso, Carmen, del ferrocarril minero que transportó toneladas de hierro desde las bocaminas de Arditurri hasta el puerto de Pasajes. Tuvo un ancho menor que los ferrocarriles convencionales: 75 cm. Con estos angostos raíles, los trazados podían encajarse mejor entre las quebradas de las montañas, reduciendo los costes de implantación a costa de reducir la velocidad, lo cual, evidentemente, no era una cosa que demandaran los hierros en su camino de la mina al barco. De todas maneras, este ancho es ciertamente peculiar, ya que la anchura más corriente en las vías mineras era de 60 cm. Pero, como ya hemos insinuado, todo este entorno se encuentra en el Parque natural de las Peñas de Aya. Y, ahora, no nos vamos a amordazar la boca y las manos. El parque natural de Peñas de Aya (Aiako Harria) se encuentra en el extremo oriental de nuestra provincia de Guipúzcoa. Fue declarado espacio natural protegido en abril de 1995. Tiene una extensión de 6105 ha (61,1 km²), con un perímetro de 105,5 km. La máxima distancia entre dos puntos es de 19,1 km, que corresponde a la separación entre el extremo noreste (río Bidasoa) y el sudeste (embalse de Añarbe). La altitud máxima corresponde a Aiako Harria, con 837 metros, y la mínima a la parte baja del Bidasoa (6 m), si bien la mayor parte del parque (71%) se sitúa entre los 200 y los 500 metros de altitud. Está formado por terrenos pertenecientes a los municipios de Rentería (aporta el 25,1%), Oiarzun (44,7%), Irún (18,2%), Hernani (9%) y San Sebastián (3%). El parque natural, Carmen, constituye el extremo occidental de los Pirineos, ubicándose entre el río Bidasoa y el río Urumea, con el límite meridional en la Comunidad Foral de Navarra. Este espacio tiene una especial importancia por estar constituido por un macizo paleozoico, en el que afloran los materiales más antiguos de la región. Carmen pregunta de nuevo: ¿Qué se entiende por paleozoico? Pregunta a la que contesto que: - El relieve actual de la Península es el resultado de una historia geológica de millones de años. En ella, se han alternado las fases orogénicas (era primaria y terciaria) y las de calma (secundaria y cuaternaria), en las que han predominado la erosión y la sedimentación. Además, en el Paleozoico tiene lugar la fase orogénica herciniana, por lo que estos relieves en la actualidad adoptan la forma de zócalos. Peña de Aya está constituido por una sucesión de valles en laderas de fuertes pendientes. Pese a que parte del parque está cubierto por plantaciones de coníferas (Pinus sp.), perviven representaciones del bosque natural, como el robledal-hayedo de Añarbe, el robledal/marojal de Endara y el hayedo de Oianleku. Además de estos bosques, entre las unidades de vegetación que mayor valor poseen por su riqueza biológica y por su singularidad, destacan pequeños esfagnales, roquedos silíceos y comunidades ligadas a pequeños arroyos en zonas abrigadas. Por otro lado, la fauna tiene un carácter básicamente eurosiberiano, encontrándose más de 147 especies de vertebrados, entre los que destacan las especies forestales, como el corzo y el jabalí, rupícolas, como el buitre leonado, y acuáticas, como el salmón. El parque natural de Peña de Aya, querida Carmen, está situado en las estribaciones de los Pirineos. Contra sus montañas chocan las masas de aire procedentes del Golfo de Vizcaya, al que dedicaremos unas letras después de dejar bien descubiertas las Peñas de Aya, siendo las primeras pantallas condensadoras de humedad, por lo que se producen abundantes precipitaciones en los valles situados a barlovento. De esta forma, se puede decir que esta zona registra las lluvias más altas del País Vasco: la precipitación anual supera los 2000 mm en los valles, mientras que en Aiako Harria se superan los 2800 mm, registrándose el máximo pluviométrico en los meses de invierno. Sin embargo, las temperaturas tanto en invierno como en verano son suaves, dulcificadas por la influencia marina. La temperatura media anual ronda los 12 °C, siendo 17 °C la media de las máximas y 8 °C la media de las mínimas. Destaca dentro del parque, como hemos visto extensamente, el complejo minero de Arditurri, que es explotado desde época romana y que está asociado al puerto de Oiasso, aunque se estima que antes de la llegada de estos ya se explotaba el yacimiento. La explotación minera fue muy importante, como así lo atestiguan los restos de las obras de ingeniería existentes. Las minas estuvieron activas hasta el año 1984, por un periodo prácticamente ininterrumpido de 2500 años. Por último, nosotros nos quedaremos en Oiartzun, pueblo enclavado en un paisaje natural de excepción. Su casco histórico alberga numerosos edificios de interés, como por ejemplo la Casa Consistorial, con arcada que sirve de juego de pelota. La fachada ostenta dos grandes y bien labrados escudos de piedra. En realidad, el bidegorri de Oiartzun es un camino exclusivo para peatones y ciclistas. El mejor plan que hay, es caminar tranquilamente o andar en bicicleta, a los pies de las Peñas de Aia. Los parajes son naturales y el aire puro. ¡Lo vas a gozar! Carmen. La ciencia que lucha por descubrir los enigmas que esconde la Tierra es la geología.. Las rocas, seres inertes, son, sin embargo, capaces de responder a miles de respuestas. En Oiartzun son conscientes de ello y tienen en el museo Luberri uno de sus espacios más interesantes. Flanqueado por un espectacular entorno natural, recorre el último milenio de la historia del País Vasco a través de las piedras. Estas, suponen una excelente fuente de información acerca de la enorme riqueza, geológica y paleontológica, que posee Guipúzcoa. La muestra se compone de dos salas con temática diversa. La primera repasa la historia geológica de Euskadi a través de importantes fósiles y da a conocer el modo de vida de animales y plantas desde los últimos 600 millones de años hasta nuestros días. La adyacente, por su parte y merced a varios paneles, permite analizar la geología presente en el valle y en el parque Aiako Harria. Asimismo, alberga una biblioteca en la que es posible apreciar varias investigaciones, publicaciones varias, material didáctico, audio-visuales y un laboratorio en el que uno puede llevar a cabo distintos experimentos. Y, el segundo Museo, al que nos referimos, es el Centro de la Música Popular-Soinuenea Herri Musikaren Txokoa, que se trata de un centro dedicado a la documentación y estudio de la música popular vasca. Posee un pequeño museo con instrumentos expuestos. Por otra parte, Carmen, la Vía Verde de Arditurri es una puerta abierta al encuentro con la naturaleza y la historia; un suave paisaje de evasión hacia territorios que cautivan con su riqueza y variedad paisajística. Esta histórica vía de comunicación unía la bahía de Pasaia con las minas del Parque Natural de Aiako Harria. El tren fue construido en 1901 y se mantuvo en funcionamiento hasta 1966, año en el que fue sustituido por camiones. En el insólito recorrido encontraremos numerosos vestigios del patrimonio de la zona: molinos, casas-torre, galerías, bocas de mina, pozos de ventilación, hornos calero.Carmen, más atrevida que antes, hace la siguiente pregunta: - ¿Qué se entiende por horno calero? Inmediatamente le contesto: - Un horno de cal, también llamado calera o calero, es un horno que permite crear óxido de calcio, es decir cal, mediante la calcinación de la piedra caliza. Por su parte, la Vía Verde del Bidasoa tiene 36’70 km. Discurre a lo largo del río Bidasoa, siguiendo el antiguo trazado del tren de origen minero, que unía Elizondo con Irun. Actualmente llega hasta Bertiz por un bello entorno natural, pasando por túneles y poblaciones varias. La Vía Verde del Bidasoa posibilita un largo y agradable paseo con un desnivel prácticamente imperceptible para la persona que transita por ella. A lo largo del camino nos toparemos con diques de pequeño tamaño, bunkers de la Guerra Civil y curiosas plantaciones de kiwis. También debemos estar atentos a las escalas fluviales que son aprovechadas por los salmones para remontar el río Bidasoa, un espectáculo que merece la pena observar si acudimos a este tramo de vieja línea férrea. Actualmente esta Vía Verde está adscrita al proyecto Eurovelo, un ambicioso proyecto de más de 8.000 kilómetros. Por último, Carmen preguntará que: - ¿Qué me puedes decir sobre la Vía Verde de Arditurri? Pregunta un tanto complicada de contestar, pero voy a decirte que: - La Vía Verde de Arditurri es una puerta abierta al encuentro con la naturaleza y la historia; un suave paisaje de evasión hacia territorios que cautivan con su riqueza y varidad paisajística. Situado en el término municipal de Oiartzun, este camino exclusivo para peatones y ciclistas permite recorrer en unas pocoas horas una distancia que abarca más de 2.000 años de historia. La Vía Verde cruza todo el municipio y finaliza a los pies de la imponente Aiako Harria y transcurre paralelo al río Oiartzun, sobre el antiguo trazado ferroviario que unía las minas de Arditurri – explotadas desde el siglo I por los romanos – con el puerto de Pasaia. Este camino verde plenamente integrado en la naturaleza del Valle de Oiartzun, está hoy en día enlazado con el bidegorri (carril-bici) de Errenteria y Lezo, así como con el de Pasaia, pudiendo llegar hasta Donostia-San Sebastián. Por último, la Vía Verde del Ferrocarril Vasco-Navarro tiene un total de 123’5 km, que la convierte en una de las vías Verdes más largas y atractivas. El 31 de diciembre de 1967 el “trenico”, Carmen, como se conocía a este ferrocarril, hacía su último viaje. Hoy es posible recorrer este antiguo trazado, reconvertido a vía verde, tanto a pie como en bicicleta, gracias al esfuerzo de recuperación de las diferentes administraciones que han participado en el proyecto. El visitante, podrá disfrutar de un variado paisaje que incluye zonas urbanas e industrializadas hasta zonas más rurales y naturales de gran belleza, con la oportunidad única de sumergirse en la intrahistoria de este peculiar tren, visitando y admirando los vestigios que aún perduran en el trazado del antiguo ferrocarril Anglo Vasco. Carmen, no dejes de disfrutar de esta experiencia única. Tú eliges el punto de partida. Estella-Lizarra, Bergara, Oñati, o Vitoria-Gasteiz son puntos de inicio para descubrir esta vía verde. Diferentes opciones y diferentes tramos que puedes descubrir como mejor se ajuste a tus posibilidades. En otro orden de cosas, yo tenía confeccionado un tema titulado “Grupo escultórico: El valle y la mina”, que trata sobre el concurso de escultura que convocó en su día el Ayuntamiento de Oiartzun, esculturas que dan presencia al bidegorri que une Oiartzun con las minas de Arditurri. Al respecto, en su día escribí lo siguiente: Los conceptos que propongo pueden resultar difíciles de comprender y de aplicar en las actuales sociedades complejas, donde existe una compartimentalización de la cultura y donde al hacer un análisis del arte establecemos la diferencia entre arte puro y arte aplicado. Donde a lo que se llama tradicional se la separa de la realidad industrial, de forma, que es difícil en muchos casos establecer la conexión entre ambos. Y donde la distinción entre el artista que produce el arte puro y el artesano —que aún en los casos en los que se acepta que produce arte— está en un nivel inferior al del artista. Se puede afirmar que todas estas distinciones tienen su origen en la disociación del arte de la corriente principal de la realidad sociocultural. En las sociedades complejas la creación artística es función del especialista y la apreciación de lo que producen estos especialistas, es privilegio de los que disponen de tiempo para dedicarse a ello. Los cuadros pintados se cuelgan en los muros, que con frecuencia son los de un museo, la escultura descansa en un pedestal aislado. Se llega a afirmar que la expresión más elevada de la experiencia artística está en los objetos que no son profanados por uso y que están ahí, aislados de todo lo que los ha dado vida para ser contemplados. Las consideraciones de utilidad, o de asociaciones con la vida diaria devalúan el objeto como obra de arte. Al mismo tiempo esas sociedades aparecen con mucha frecuencia dominadas por una cultura importada o masificada que no permiten penetrar en las entrañas de la cultura autóctona y en sus elementos generativos. Los productos artísticos que se contemplan aislados físicamente también lo están del contexto sociocultural. Todo esto queda fuera de lo que puede considerarse arte autóctono. En las sociedades ágrafas, por el contrario, el arte es una parte de la vida relacionado con los aspectos de la experiencia sociocultural de la comunidad, de forma que esta conexión es identificable, bien directamente o a través de la interpretación que da el artista de su obra. Según esto cabe afirmar que el arte en el sentido más amplio es “todo embellecimiento de la vida ordinaria logrado con destreza y que tiene una forma que se puede describir”. (Herskovits 1952:416). La destreza del artista, la forma, la función y el diseño son elementos necesarios en la ejecución de cualquier forma de arte. Dentro de estos límites toda manifestación de impulso de producir goce inspirado por cualquier aspecto de la vida y que es reconocido como tal por los miembros de la comunidad, debe de ser aceptado en el sentido antropológico como estéticamente válido y se le da la designación de arte. Siguiendo este criterio amplio del arte, dejo de lado la diferenciación entre arte puro y aplicado para hablar de una categoría más general que es la de arte autóctono, entendiendo por éste aquel que está inserto en la realidad sociocultural del grupo donde el artista buscó y encontró la inspiración. Según esto se puede dar que un vasco se inspire en el sentido de la celebración de los ritos cósmicos de la noche de San Juan y produzca una obra de arte autóctona, pero también puede ocurrir que ese mismo artista, con un conocimiento profundo de la cultura de un grupo africano se inspire en el simbolismo de un determinado ritual y produzca algo que puede tener las características de arte africano autóctono. Los dos casos pueden darse, de modo que desde mi planteamiento el arte autóctono no se define porque lo produzca uno del grupo étnico, sino porque refleje más fielmente esa realidad de modo que pueda ser transmitida y entendida por los miembros de su mismo grupo. Por definición, arte vasco no es el que se produce en Euskal Herria, ni el que crean los vascos, sino aquél que estando enraizado en la realidad sociocultural, refleja, interpreta algunos aspectos de ésta. Propongo que las categorías que se han utilizado para hablar de arte en las sociedades ágrafas, pueden aplicarse a su vez a un análisis del arte autóctono en las sociedades complejas y a generar vías de investigación para un mayor desarrollo de éste. Dentro de estas sociedades habrá que recalcar aquéllas donde exista una conciencia fuerte del hecho diferencial o por decirlo de otra forma, aquéllas con una fuerte identidad étnica. También se presupone en este estudio que en la enseñanza del arte no se puede dar aisladamente reduciéndolo a la clase. Que hay que establecer las interrelaciones que éste tiene con otras ciencias. Que hay que utilizar recursos que van más allá de lo que ofrece la escuela tradicional entre sus cuatro paredes. Con esto hago hincapié en la importancia de los museos didácticos y a una pedagogía que desde la escuela toma en cuenta, los museos, la familiarización con las bibliotecas, los trabajos de investigación, la utilización de audiovisuales. En las sociedades ágrafas, por el contrario, el arte es una parte de la vida relacionada con los aspectos de la experiencia sociocultural de la comunidad, de forma que esta conexión es identificable, bien directamente o a través de la interpretación que da el artista de su obra. Según esto cabe afirmar que el arte en el sentido más amplio es “todo embellecimiento de la vida ordinaria logrado con destreza y que tiene una forma que se puede describir” (Herskovits 1952:416). La destreza del artista, la forma, la función y el diseño son elementos necesarios en la ejecución de cualquier forma de arte. Dentro de estos límites toda manifestación de impulso de producir goce inspirado por cualquier aspecto de la vida y que es reconocido como tal por los miembros de la comunidad, debe de ser aceptado en el sentido antropológico como estéticamente válido y se le da la designación de arte. Siguiendo este criterio amplio del arte, dejo de lado la diferenciación entre arte puro y aplicado para hablar de una categoría más general que es la de arte autóctono, entendiendo por éste aquel que está inserto en la realidad sociocultural del grupo donde el artista buscó y encontró la inspiración. Según esto se puede dar que un vasco se inspire en el sentido de la celebración de los ritos cósmicos de la noche de San Juan y produzca una obra de arte autóctona, pero también puede ocurrir que ese mismo artista, con un conocimiento profundo de la cultura de un grupo africano se inspire en el simbolismo de un determinado ritual y produzca algo que puede tener las características de arte africano autóctono. Los dos casos pueden darse, de modo que desde mi planteamiento el arte autóctono no se define porque lo produzca uno del grupo étnico, sino porque refleje más fielmente esa realidad de modo que pueda ser transmitida y entendida por los miembros de su mismo grupo. Por definición, arte vasco no es el que se produce en Euskal Herria, ni el que crean los vascos, sino aquél que estando enraizado en la realidad sociocultural, refleja, interpreta algunos aspectos de ésta. Propongo que las categorías que se han utilizado para hablar de arte en las sociedades ágrafas, pueden aplicarse a su vez a un análisis del arte autóctono en las sociedades complejas y a generar vías de investigación para un mayor desarrollo de éste. Dentro de estas sociedades habrá que recalcar aquéllas donde exista una conciencia fuerte del hecho diferencial o por decirlo de otra forma, aquéllas con una fuerte identidad étnica. También se presupone en este estudio que en la enseñanza del arte no se puede dar aisladamente reduciéndolo a la clase. Que hay que establecer las interrelaciones que éste tiene con otras ciencias. Que hay que utilizar recursos que van más allá de lo que ofrece la escuela tradicional entre sus cuatro paredes. Con esto hago hincapié en la importancia de los museos didácticos y a una pedagogía que desde la escuela toma en cuenta, los museos, la familiarización con las bibliotecas, los trabajos de investigación, la utilización de audiovisuales. De parte del profesorado exige una preparación e iniciación en temas de antropología, un conocimiento de los recursos del lugar donde se imparte la enseñanza, una familiarización a niveles sencillos. Es frecuente que se presenten como modelos las creaciones artísticas foráneas en una edad en la que todavía el potencial creativo de la persona está por desarrollar, sin intentar motivar a ésta a partir de su experiencia. O que se pretenda meter al individuo en unos moldes concretos al recalcar técnicas de imitación o copia de obras que otros han producido. Esto en sí puede llevar a algunos a ser grandes copistas pero en sí, aporta poco al desarrollo de la creatividad y de la libertad de expresión. Aunque pueda haber personas que independientemente de la pedagogía que se siga con ellas puedan llegar a desarrollar su talento artístico, también creo que para otras —las más— necesitan de la ayuda para que vayan reconociendo la capacidad de expresión que tienen. Para otras muchas el arte será esa vía de expresión personal, de su propia creatividad aunque nunca llegue a despuntar como tal. Pero para la mayoría de las personas es necesaria la motivación. Volviendo a la tesis propuesta al principio de que si el arte está enraizado en la realidad sociocultural, éste podrá contribuir efectivamente al desarrollo de la capacidad creativa del individuo y a través de éste de la colectividad, se deduce que debemos empezar por definir los aspectos que consideramos importantes sobre la realidad sociocultural. Nos fijaremos en ciertos aspectos socioculturales que por su importancia pueden generar formas artísticas. Cuando hablo de la importancia del conocimiento del marco sociocultural me refiero tanto a la dimensión más visible del comportamiento, de la interacción didáctica y de grupo, como de las abstracciones del comportamiento y de los conceptos y categorías que lo generan o influyen. Todo ello como ámbito general de donde surge el arte y como lugar de producción artística. Pero cuando hablo de conocimiento no me refiero a ese saber escolástico, por ejemplo de la importancia que puede tener algo, sino de la posición vivencial. Por ejemplo, por estudios llevados a cargo por pedagogos y psicólogos sabemos que la pandilla ejerce una gran influencia en la adolescencia, como punto de referencia y de apoyo. Ahora bien, lo que yo recalcaría es la importancia de la pandilla para el adolescente situándolo en un lugar concreto que puede ser un barrio, un pueblo, con las características concretas de los lugares de reunión, las manifestaciones de liderazgo, los juegos, lo que para esos adolescentes es significativo. Y esto como marco concreto de donde esos adolescentes pueden producir su arte. O como fuente de inspiración para el artista que quiere plasmar esas situaciones y valoraciones. En un sentido más amplio, todo lo relacionado con la organización familiar y con el proceso de socialización dentro y fuera de esta, son relevantes por la influencia que ejercen en la vida temprana de una persona y en su desarrollo posterior. El conocimiento sobre cómo puede estar organizada la vida familiar, los lugares de residencia, contactos que los individuos tienen y criterios que siguen de edad, posición socioeconómica, sexo, y la importancia relativa de cada uno de ellos, puede jugar un papel importante en la motivación para el arte. Preguntas como estas ¿cuáles son sus experiencias visuales inmediatas de cada día?: ¿cemento, calles estrechas, casas altas que apenas dejan pasar la luz del sol, cielo lleno de humo o campo, montañas, verde?; ¿qué colores, texturas predominan en su experiencia diaria?, ¿se suele romper esta monotonía?; ¿cuáles son sus experiencias de sonidos?: ¿ruido del camión de la basura, de la moto que arranca con el tubo de escape a tope, bocinas de conductores impacientes?; ¿qué experiencia tienen de cambios de lugar, de sitios nuevos, de lugares de descanso? ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- En la Figura.1-PDF, el archivo se subirá a la nube de PDF. Igualmente se hace con la Figura.2-PDF,archivo que se sube a la nube de PDF. Se maneja el siguiente correo: ignacioecheburua@gmail.com/ Las dos Figuras nos trasladan a la visualización de la escultura, que nosotros presentamos para que ocupara un lugar en el bidegorri de Oiartzun, en el camino de las minas romanas, que se encuentra a los pies del macizo de Peñas de Aia. -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Este apartado se titula Memoria del grupo escultórico. Así, pues, seguidamente voy a hacer un estudio o disertación sobre el mismo. Este grupo está compuesto por un conjunto de seis planchas metálicas, chapa de seis u ocho milímetros de grosor y concretamente de hierro, que pueden inscribirse en sendos rectángulos. La altura del grupo es de cuatro metros, y cada una de estas seis planchas tiene estos cuatro metros. Por consiguiente, las dimensiones restantes de las mismas, que hacen referencia al ancho, serían las siguientes: la plancha 1 tiene un metro de ancho; la plancha 2 tiene también otro metro; la plancha tres tiene doscientos setenta centímetros; la plancha 4 tiene dos metros; la plancha 5, doscientos veinte centímetros; y, por fin, la plancha 6, trescientos veinte centímetros. Por último, sólo hay que destacar que el rectángulo 4 aparece quebrado en uno de sus vértices, pues en el extremo inferior e izquierdo del papel se abre otro rectángulo menor de sesenta y ocho centímetros de ancho por dos metros de alto, rotura que facilita el paso de cualquier persona a través de la obra. Con esta entrada, a la vez que he horadado la escultura, he querido simbolizar la boca de la mina, la cual trepana la montaña por medio de sus galerías. Por otra parte, así sueltas, estas planchas de dimensiones colosales no dicen nada. En mi obra, las dispongo de tal manera que parecen conformar vagamente un trapecio. ¡Me explicaré! Cuatro lados cierran casi totalmente un espacio interior y dibujan un trapecio irregular, inscribiéndose un lado a modo de generatriz (una plancha que va de un vértice al punto medio del lado opuesto). No obstante, y aunque este trapecio quiere encerrar un espacio, la estructura general puede considerarse abierta, pues una de las placas se proyecta hacia el exterior como si fuera uno de los vértices de una hipérbola. Finalmente, en este sentido hay que anotar también que los cuatro lados que cierran el cuadrilátero irregular, no son herméticos, pues el hipotético trapecio está abierto. Una persona puede, entonces, pasar a través de los dos lados opuestos del polígono, atravesando la ya aludida y comentada “boca de la mina” –rectángulo de sesenta y ocho centímetros por dos metros- y esta abertura que deja el falso cierre de la obra. De todas maneras, no quiero llenar este escrito de datos numéricos, por lo que aquí doy los justos y solicito que se visualicen los planos, las fotos y la maqueta de este proyecto. En otro sentido, tengo que señalar que para unir estas placas metálicas se ha usado la técnica de soldadura, procedimiento de unión de piezas metálicas efectuado mediante la acción del calor sin la adición de metal de aportación. En suma, se ha empleado soldadura autógena por fusión sin la aportación de metal. A parte, hay que destacar un hecho sobresaliente. Como puede entenderse inmediatamente, este grupo, por el material empleado y por sus dimensiones, tiene un peso considerable, por lo que necesita un sistema particular para asegurar la fijación del mismo. Por ello, aunque se va a disponer sobre el suelo, sería necesario excavar una zapata o una base de pie derecho, la cual tendría como mínimo una profundidad de ciento veinte centímetros. Se aclara que, aunque este anclaje no es un elemento de la pieza, sí es su apoyo y se pone a ras de suelo. Desde luego, tiene que estar fabricado de hormigón armado, ya que tiene que envolver algunas armaduras metálicas destinadas a resistir los enormes esfuerzos de tracción. Sin embargo, y como queda dicho, esta especie de pie se sitúa a nivel del suelo, de modo que no se resalta ningún escalón. Para terminar esta Memoria, restaría hablar de la posible localización de este grupo. Se podrían decir más cosas, pero serían ganas de alargar innecesariamente este discurso. Que la obra es exenta, lo capta cualquiera. Que su superficie es tersa y lisa, también lo aprehende todo el mundo, pues se puede tocar. Etc., etc., etc. Por ello, prefiero que el resto lo añada la sensibilidad de quienes disfruten en el futuro de la presencia de El valle y la mina. Ahora, ya, voy a abordar el punto seis de este desarrollo, el cual, por cierto, se refiere a la “Ubicación del conjunto escultórico”. En principio, se podría decir grosso modo que mi obra está pensada para disponerse en un espacio muy especial y privilegiado, un rincón tocado por la mano de Dios. Esta estructura, como ya se sabe, se titula El valle y la mina porque, entre otras cosas, va a situarse en un valle, en el fondo del valle de Elizalde. Pero el título completo, y vuelvo a repetirlo, es El valle y la mina, porque además esa mina se encuentra en la cabecera del río Oiartzun, también llamado como el municipio, curso vivo y nervioso que recorre toda esta depresión. Y, aunque seguidamente voy a dar una posible ubicación, emplazamiento bien pensado y meditado por otra parte, quiero señalar que éste no invalida otras posibles alternativas, pues ya he dicho en algún momento que el bidegorri discurre por un entorno paradisíaco. Pero, ¡bien! Un punto que encierra múltiples visuales, se encuentra junto al puente de Altzibar, pues se da la particularidad de que aquí a su vera o colindante con este puente y entre el bidegorri y el ya conocido río Oiartzun hay un terreno totalmente abierto. Se trata de un espacio limpio y despejado, que permitiría que este conjunto fuera contemplado por los transeúntes al transitar por el bidegorri, y por los automovilistas al rodar por la carretera. Así, pues, el grupo podría ser contemplado desde diferentes puntos de vista, lo cual, evidentemente, podría enriquecer la percepción del mismo. Y, pecando de machaconería, señalaré que la parte trasera de este solar da al conocido curso de agua; que el mismo, por lo tanto, es paralelo al bidegorri y, por último, que todo lo que se ha dicho es mirando este solar desde el bidegorri. De todas maneras, buscando un grado de exactitud mayor, advertiré que este emplazamiento se acompaña de varias fotos tomadas in situ y de un montaje orientativo, en el que por medio de una foto manipulada, se aprecia como quedaría la pieza en este lugar. No obstante, he de advertir que desconozco el tipo de propiedad que pesa sobre este terreno. Puede tratarse de una parcela particular, o puede tratarse de una finca municipal. Se saldría de dudas consultando el Catastro municipal, pero dicha operación puede llevarla a cabo certeramente el funcionario municipal encargado, si se le da la adecuada consigna. Por otra parte, y como no quiero dejar pasar esta ocasión, voy a decir que El valle y la mina es, muy conscientemente, una estructura de hierro. La misma va sin pintura alguna, por lo que el hierro no va revestido de minio. Así, pues, más tarde o más temprano el hierro se oxidará, corrompiéndose el material, y a la par se logrará un efecto buscado. En un futuro no muy lejano, el grupo se fundirá definitivamente con el paisaje, como en suma se persigue, pues no se olvide que el filón de este desfiladero es de hierro y que sus trazos se distinguen por los tonos ocres que salpican los rocas, matices propios del óxido de hierro. Dicho lo cual, se recuerda que en los puntos siete y ocho quiero dejar constancia de una breve “Nota explicativa” y del “Presupuesto de la obra”, y sin más daré por concluida la presente exposición. Antes de terminar el presente desarrollo o proyecto, quiero subrayar que el mismo se acompaña de una maqueta sobre la obra en cuestión. Su escala está bien determinada y puede darse con exactitud, siendo ésta la siguiente: “Todo metro de la realidad está a 20 centímetros en la maqueta”. Evidentemente, la visualización de esta maqueta facilitará sumamente la comprensión de las explicaciones que se dan en este comentario. En otro orden de cosas, Oiartzun es un pueblo incomparablemente bello. El Bidegorri de Oiartzun fue concebido para caminar tranquilamente o andar en bicicleta disfrutando de un entorno natural sin igual. El aire puro de las peñas de Aia y los parajes naturales de un valle tan bonito como Oiartzun, ofrecen a las personas que lo transitan una experiencia única sin igual. El final del Bidegorri te lleva a las Minas de Arditurri, lugar en el que habitan los intxixuak. Quizás no los veas citados en las listas de personajes más ilustres de Oiartzun, pero su existencia está fuera de toda duda según los lugareños. La Vía Verde de Arditurri no pasa ni por Elizalde ni por el Ayuntamiento. Su recorrido además de ofrecer un marco incomparable, se adapta a todo tipo de personas. Puedes recorrerlo entero o recorrer sólo una parte del mismo. Suele ser transitado por personas que lo recorren en bicicleta, patines o caminando. Es un paseo perfecto para familias que les gusta ir charlando y viendo el paisaje, así como para personas que quieren aligerar el paso y aprovechar el paseo para hacer algo de sano ejercicio. Si quieres recargar energías y descansar al mismo tiempo, tu mejor opción es darte una vuelta por el Bidegorri de Oiartzun. Los mejores restaurantes de Oiartzun están junto al Bidegorri. Una de las señas de identidad de Oiartzun son sin lugar a dudas sus restaurantes. Cada vez más gente de localidades cercanas como Rentería, Irún o Donosti, aprovechan el fin de semana para acercarse a degustar platos combinados elaborados con productos de la tierra a unos precios excepcionales. Algunos de ellos son: el Tolare, el Olaizola o el Matteo. • La distancia total es de 14,2 km. • El desnivel es de 163 metros. • A ritmo lento andando se tardan unas 3,5-4 horas en recorrerlo. • A ritmo lento en bicicleta se tarda 1,5 horas en recorrerlo. En el Bidegorri de Oiartzun vas a encontrar más de cien especies de plantas diversas, que van desde las Magnolias a los Laureles y Acebos Azules. A lo largo del trayecto disfrutarás con la vista de varios molinos incomparables. El más destacado es el Molino de Ugarte, junto al Bidegorri en la parte que pasa por el barrio de Altzibar. El río Oiartzun tiene aguas puras y transparentes que provienen de Aiako Harria y de Bianditz. Se recomienda un bañito en las pozas que hay a lo largo del mismo. Al final del todo, unos 3 km después del barrio de Ergoien, llegarás a las Minas de Arditurri. Se trata de un complejo minero fundado por los romanos hace ya más de veinte siglos. Estuvo en funcionamiento hasta el año 1986. A día de hoy hay un museo que te recomendamos visitar. Disfruta de las visitas guiadas al interior de la mina. La vía verde Arditurri situado en el término municipal de Oiartzun, este camino exclusivo para peatones y ciclistas permite recorrer en unas pocas horas una distancia que abarca más de 2.000 años de historia. Cruza todo el municipio y finaliza a los pies de la imponente montaña Aiako Harria y transcurre paralelo al río Oiartzun, sobre el antiguo trazado ferroviario que unía las minas de Arditurri –explotadas desde el siglo I por los romanos– con el puerto de Pasaia. En la actualidad, es un camino verde plenamente integrado en la naturaleza del valle de Oiartzun. Paseando por la Vía Verde, nos encontraremos con diferentes bares y restaurantes de cocina tradicional, donde poder disfrutar del buen hacer de sus fogones. En otro sentido, Oiartzun es un municipio y localidad de la provincia de Gipuzkoa, en la Comunidad Autónoma del País Vasco. Situado en la parte oriental de la comarca de San Sebastián, limita con los municipios guipuzcoanos de Irún, Lezo y Rentería y con los municipios navarros de Goizueta y Lesaca. Cuenta con una población de 10.500 habitantes. Se cree que el nombre de Oyarzun deriva del de Oiasso (también Oiasona, Oeaso u Oiarso según las fuentes); un núcleo de población que se remonta a la época romana y que se ubicaba en el moderno Irún. Aunque el núcleo urbano de Oiasso no se encontrara en el territorio del moderno Oyarzun, sí que existieron en su solar minas romanas, las minas de Arditurri. Se ubican en la zona de Peñas de Aya y el valle de Oyarzun formaba parte del área de influencia de dicha ciudad. Posteriormente ese nombre iría evolucionando, en la Edad Media era conocido como Oiarso y ya posteriormente aparecería escrito como Oyarzun. Esta evolución se debió quizás al parecido existente entre el nombre del valle y la palabra vasca oihartzun que significa eco y que derivaría finalmente en homofonía entre ambas palabras. A la llegada de los romanos el valle de Oyarzun estaba ubicado dentro del territorio de la tribu de los vascones. Los romanos explotaron en el valle las minas de Arditurri en Peñas de Aya, en las que quedan numerosas evidencias de la presencia romana. Esta explotación minera pertenecía al distrito minero de Oiasso cuyo puerto, uno de los más importantes del llamado Mare Externum, era utilizado para el transporte de su producción. El relieve del municipio es fundamentalmente montañoso, sobre todo al suroeste, donde se superan los 800 metros de altitud. El territorio está regado por el río Oyarzun y varios arroyos, además de por el río Añarbe al sur, afluente del Urumea, que hace de límite con Navarra. Parte del territorio está incluido en el parque natural de las Peñas de Aya. La altitud oscila entre los 832 metros al suroeste (Aiako Arria) y los 20 metros cerca de la desembocadura del río Oyarzun en Rentería. El pueblo se alza a 82 metros sobre el nivel del mar. El municipio presenta un poblamiento bastante disperso, formado por diferentes barrios que se desparraman por el valle de Oyarzun. El núcleo urbano principal y donde se ubica la capital del municipio es Elizalde (Barrio de la Iglesia). Los 8 barrios tradicionales de Oyarzun son: Alzibar, Arragua, Elizalde (Iglesia), Ergoien, Gurutze (La Cruz), Iturrioz, Karrika y Ugaldetxo. El complejo minero de Arditurri explotado desde época romana y asociado al puerto de Oiasso, aunque se estima que antes de la llegada de estos ya se explotaba el yacimiento. La explotación minera fue muy importante, como así lo atestiguan los restos de las obras de ingeniería existentes. Las minas estuvieron activas hasta el año 1984, por un periodo prácticamente ininterrumpido de 2500 años, en ellas se han obtenido plata, hierro, plomo, zinc, fluorita y blenda. Oyarzun posee una amplia oferta gastronómica, posee aproximadamente una treintena de establecimientos de restauración, entre restaurantes, asadores, merenderos, sidrerías y bares-restaurantes. Las instalaciones deportivas municipales incluyen el polideportivo Elorsoro, el frontón Madalensoro y unas piscinas descubiertas. El Polideportivo Elorsoro, de titularidad municipal, tiene unas instalaciones bastante completas que incluyen dos piscinas convencionales; piscina de hidromasaje, un complejo termolúdico con baños, sauna, hidroterapia, etc; solárium; salas con tatamis para la práctica de artes marciales; sala de gimnasio; sala de spinning; salas de fisioterapia; pabellón multiusos para cancha de balonmano, baloncesto, voleibol o fútbol sala; rocódromo; gimnasio de musculación; pista de squash; sala de aerobic y campo de tenis. --------------------------------------------------------------------------------