domingo, 7 de diciembre de 2025

ENSAYO, Las tecnologías de la Información

Debido a la gran variedad de materias que se dan cita en este ensayo, hemos elaborado, por lo tanto, un espeso vocabulario, que recoge términos de aquí y de allá, pero manteniendo la unidad temática. ¡Claro está! que el título original es el que lleva este ensayo, es decir Las tecnologías de la Información, y lleva este título por ser el más claro exponente de todo lo tratado en él. Dicho lo cual, y sin más preámbulos, pasamos directamente a este vocabulario, que resultará ser muy clarividente. Radioastronomía Parte de la astronomía que estudia la emisión de radioondas por parte de los cuerpos celestes para obtener informaciones sobre sus características físicas y determinar su posición y estructura. La zona del espectro radioespectro radio es que es posible la observación radioastronómica. La zona del espectro radio en que es posible la observación radioastronómica es la de la ventana radio en que es posible la observación radioastronómica, es la de la ventana radio, comprendida entre 1-30 cm aproximadamente de longitud o de onda frecuencia de( 30 KHz a 10 K.Hz). Ha sido identificado un gran público de radiofuentes tanto en el interior de la galaxia como en el exterior de ella (radio fuentes extragalácticas). Centro del sistema solar la principal radiofuente es el Sol. Emplea dos procedimientos de investigación, fundamentalmente distintos. Uno de ellos consiste en lan zar hacia los astros y objetos astronómicos cercanos haces de ondas perfectamente dirigidas para analizar luego, mediante los recursos de la electrónica, el eco de aquellos recibidos. El otro se basa en el análisis de la radiación electromagnética “invisible” que pueda llegar a la Tierra gracias a las transparecias de la atmósfera para ciertas longitudes de onda, o bien la radiación captada desde los ingenios espaciales para longitudes de onda, o bien la radiación cargada desde los ingenios espaciales para longitudes de onda de cada cualesquiera. En general, las causas de esa radiación cósmica puede decirse que la promueven el movimiento de electrones libres acelerados por campos magnéticos, los movimientos de convección (térmicos), las oscilaciones del plasma sideral, etc. La radioastronomía es la parte de la astronomía que estudia la emisión de radioondas por parte de los cuerpos celestes para obtener informaciones sobre sus características físicas y determinar su posición y estructura. La zona del espectro medio en que es posible la observación radioastronómica de la de ventana audio, comprendida entre 1-30 cm aproximadamente de longitud de onda (frecuencia de 30 KHz a 10 KHz). Ha sido identificado un gran número de radiofuentes que en el interior de la galaxia como en el exterior de ella (radiofuente extragalactica). Dentro del sistema solar la principal radiofuente es el Sol. En otro sentido, la Radioastronomía es la ciencia cuyo desarrollo está íntimamente ligado al de las radiocomunicaciones y que nos permite recibir las “emisiones” de radio de astros muy lejanos; gracias a ellas podemos conocer el universo más alejado, tal vez el que estuvo en el origen de todo antes de que la materia se estructurara en forma de galaxias y de constelaciones, hoy normales en el universo que rodea nuestra galaxia. Radiocomunicación Telecomunicación, transmisión de mensajes y señales a distancia, efectuadas por medio de ondas radioeléctricas que se propagan en la atmósfera. Una estación transmisora por radio con una antena recorrida por corriente eléctrica o radiofuente, irradia unas ondas de radio. Para transmitir directamente sonidos y voces, las características de tales ondas deben hacerse variar con sistemas relativamente complejos. Se consigue la modulación de amplitud y la modulación de frecuencia, contenidas variando respectivamente la amplitud a frecuencia de onda portante con la onda de alta frecuencia (onda modulante) de la señal de transmitir. Las ondas tanto se propaguen -en línea recta- sufren por fenómenos de reflexión, refracción, disminución y absorción. Las ondas larguísimas y largas se refractan en el suelo de modo que los rayos se curvan hacia abajo, siguiendo la curvatura terrestre. Particular importancia tiene la propagación por reflexión ionosférica, consistente en la reflexión de tres ondas, consistente en la reflexión de las ondas en los estratos altamente ionizados de la ionosfera y la superficie terrestre permite establecer comunicaciones a distancias muy grandes. Las conexiones entre dos estaciones se realizan también mediante satélites artificiales. Radiotelescopio Instrumento adecuado para la detección de señales de radio procedentes de cuerpos celestes o en general del espacio, y para determinar las posiciones de las radiofuentes. Consiste sustancialmente en una antena generalmente parabólica o en un sistema de antenas conectadas a un aparato radiorreceptor. Por otra parte, un Radiotelescopio es un instrumento utilizado en radioastronomía, formado por una antena cuyas formas van de la paraboloide a la de cilindro de teja llena o de rejilla, pasando por la forma de red de hilos o hélice. Las ondas hercianas captadas se concentran en un dipolo colocado en el foco de la antena, donde se amplifica la señal detectada para después registrarla. Radiotelefonía Sistema de enlace telefónico entre dos interlocutores por medio de ondas electromagnéticas. Radioteléfono Teléfono sin hilos. La comunicación se establece por ondas electromagnéticas. Radiofaro Estación radiotelégrafica, situada en posición geográfica conocida, que emite señales de longitud de onda y modulaciones conocidas, adecuadas, pues, para ser captadas y reconocidas por naves o aviones. Los modernos sistemas de navegación instrumental usan radiofaros situados en satélites artificiales. Radiofrecuencia Gama de frecuencias de las ondas hertzianas utilizadas en radiocomunicaciones. Radiosonda Conjunto de instrumentos consistente esquemáticamente en un barómetro, un termómetro y un higrómetro acoplados a una estación transmisora, que son lanzados a la atmósfera por medio de un globo libre y transmiten a un radiorreceptor, situado en tierra, las informaciones captadas. Desde otro punto de vista, instrumento que, al ser elevado en pequeños globos, informa por radio sobre las condiciones atmosféricas que encuentra a su paso. Ya equipado con elementos que determinan la previsión atmosférica, temperatura y hummedad relativa, y con un aparato que envía la información a la Tierra. Cibernética Ciencia que tiene por objeto el estudio de mecanismos de comunicación y de control en las máquinas y en los seres vivos. Consagrada a los problemas del antiazar, se ocupa de los mecanismos de la finalidad, es decir, de la finalidad que regirá la evolución de un sistema. Un sistema es finalista cuando evoluciona hacia un nuevo estado anteriormente definido, sean cuales fueren las imprevisibles perspicacias que se dirigen hacia esta evolución. Inteligencia artificial Conjunto de técnicas que tratan de crear autómatas con un funcionamiento semejante al del pensamiento humano. De hecho se trata de un abuso de lenguaje, ya que el autómata está basado en un modelo (uno o varios algoritmos ) que reacciona solamente ante unas estrategias preestablecidas. Cualquier fallo o situación no prevista deja de ser interpretada y resuelta, a no ser que el autómata sea capaz de aprender. Ofimática Aplicación de la informática a los trabajos de oficina. Afecta al conjunto de útiles de selección, de memorización, de tratamiento, de transporte y difusión de la información, de su utilización para la gestión de mensajes formales en las organizaciones. Radar Sistema (Radio Detection And Ranging: “detección y medida de la distancia por medio de ondas radioléctricas”) cuya antena parabólica, muy dirigible, envía sobre el objetivo un estrecho haz de ondas por impulsos muy breves. Tras reflexión, las ondas, captadas por la misma antena, llegan al receptor. Sobre la pantalla circular de visualización, las desviaciones del mensaje luminoso ofrecen las esperadas indicaciones. Robot Dispositivo destinado a efectuar trabajos en sustitución del hombre. Generalmente, los robots de nuestros días ejemplo). Las características de los robots son su automatismo, su versatilidad, su autoadaptabilidad (aptitud para constan de un manipulador (brazo articulado rematado en una pinza) y un sistema de control de órdenes (casi siempre a base de microprocesadores). A veces están dotados de una cierta movilidad (montados en ruedas, por tener en cuenta el medio exterior), sin contar sus características de fuerza, agilidad y destreza. Esta máquina realiza tareas más o menos complejas, según un software específico. Este tipo de aparatos han alcanzado ya un gran desarrollo y hoy se aplican técnicas de inteligencia artificial en su construcción; el resultado más asombroso de esta evolución es que los robots no sólo ejecutan trabajos pensados y repetitivos, sino que son capaces de “aprender” de sus propios errores. Satélite artificial Ingenio espacial puesto en órbita en torno a un astro y construido con el fin de cumplir deteminadas misiones, tales como la observación de fenónemos que transcurren a gran escala en el planeta o en el espacio exterior y también para la recogida y la transmisión de información a gran distancia. Según sus posibilidades de maniobrar se pueden distinguir los satélites balísticos, cuya órbita está determinada únicamente por las acciones exteriores (gravitación, perturbaciones, los satélites pilotados, equipados de propulsores de maniobra, los satélites recuperables, que disponen de propulsores de frenado (retrocohetes) que permiten un retorno progresivo a las capas densas de la atmósfera, donde pueden intervenir entonces los sistemas de frenado aerodinámico; están protegidos contra el excesivo calentamiento de las paredes. Tras su puesta en órbita, de los satélites se ocupan las estaciones de seguimiento, que les siguen óptica o radioeléctricamente y que también pueden teledirigirlos. Sonar Aparato (contracción de SOund NAvigation Ranging) que emite ondas ultras sonoras para detectar, gracias al fenómeno del eco, fuentes de ruidos o de obstáculos sumergidos. Se trata, por lo tanto, de un aparato para detectar, mediante ondas acústicas, la presencia y situación de los suubmarinos u otros objetos sumergidos. Destaca su capacidad para localizar bancos de pesca, de los que se obtiene información sobre el espesor del banco, su profundidad e incluso el tipo de peces que lo componen. Sonda espacial Ingenio destinado a la exploración cósmica fuera del cercano espacio circunterrestre (que es el mundo de los satélites artificiales cuya órbita es interior a la órbita lunar) y concebido para recoger y hacer llegar hasta la Tierra informaciones precisas sobre los elementos constitutivos del sistema solar y sobre el medio inteplanetario. Telecomunicación Cualquier transmisión, emisión o recepción de señales, signos, escritos e imágenes, informaciones o motivos de cualquier naturaleza por hilos, radioelectricidad, óptica u otro sistema electrómagnético . Sistema de comunicación telegráfica, telefónica o radiotelegráfica y demás análogos. Teledección Conjunto de técnicas utilizadas desde globos, aviones o satélites que tienen como misión estudiar, bien la superficie de la Tierra (o de otros planetas), bien la atmósfera, sirviéndose de las propiedades de las ondas electromagnéticas emitidas, reflejadas o disfractadas por los cuerpos observados. Se trata, en consecuencia, de la técnica que permite la obtención de imágenes a distancia de espacios físicos, normalmente de la superficie terrestre. Estas imágenes pueden ser obtenidas gracias a la propiedad que tienen los cuerpos que son objeto del estudio, de absorber, reflejar o emitir ondas electromagnéticas. La teledetección se basa en la toma de imágenes desde puntos lo suficientemente alejados de la superficie terrestre como para que se pueda lograr una visión de conjunto de una superficie más o menos pequeña. Esta es la razón de que se utilice para su realización aparatos capaces de elevarse a una distancia suficiente de la superficie, concretamente aviones y satélites, que son los portadores de los instrumentos que captan las imágenes. Hay que aclarar que, aunque la toma de imágenes remita inmediatamente a la fotografía del espectro visible, lo normal es que la teledetección utilice otras frecuencias del espectro radioeléctrico para trabajar, así es normal que se obtengan imágenes en infrarrojos o radar. Teléfono Aparato que consta de un micrófono en su embocadura y de un pequeño altavoz en su auricular. El micrófono dispone de una membrana que presiona sobre los granos de carbón atravesados por una corriente eléctrica; las vibraciones modifican la resistencia eléctrica de los granos, y las variaciones de corriente que resultan son el reflejo de la voz. Telemática Término alusivo a los métodos, técnicas y servicios que resultan del uso conjunto de la información y las telecomunicaciones. Se trata del conjunto de técnicas y de servicios que utiliza la informática y las telecomunicaciones. Esencialmente se emplea hoy ese término para designar sus aplicaciones al “gran público”. Se trata de las comunicaciones a distancia que aprovecha la combinación del teléfono con la televisión y el ordenador. El teléfono, provisto de un teclado, se convierte en órgano de entrada de un ordenador electrónico lejano. Las respuestas de este aparecen escritas en la pantalla del televisor, ahora transformada en terminal del ordenador. Esto posibilita el acceso del usuario, desde su domiciilio, a todos los bancos de datos que se encuentran conectados al ordenador. Telegrafía Sistema de comunicación a distancia para la transmisión de mensajes mediante impulsos eléctricos según un código preestablecido. El telégrafo eléctrico fue manipulado con éxito por vez primera por Samuel F. B. Morse en 1838. El invento de Morse comprendía un código de contactos solenoidales de larga y corta duración a intervalos determinados, mejor conocidos con los nombres de rayas y puntos, base de los códigos actuales. El solenoide de transmisor funciona en armonía con el receptor, cuyo carrete de inducido va inscribiendo las señales por sonido o por marcas en una cinta de papel. Es el sistema Morse de circuito abierto y corriente unidireccional. Una variante la constituye el sistema de circuito cerrado, en el que muchos equipos telegráficos se encuentran en conexión continua potencial. El telégrafo era ya una realidad a mediados del siglo XIX. También se acometió muy pronto el tendido de cables submarinos para la comunicación telegráfica. Los primeros se instalaron por el año 1850 entre Francia e Inglaterra, Suecia y Dinamarca, Italia y Córcega. Telescopio Instrumento formado por un tubo en el que se han colocado un objetivo y un ocular. El objetivo ofrece una imagen del objeto celeste. Esta imagen se observa luego a través de un ocular que la aumenta. La capacidad de aumento del instrumennto varía en función del diámetro del objetivo y del ocular utilizado. Gracias al telescopio espacial, ha sido posible hoy liberarse de un serio obstáculo, el de la presencia de la atmósfera terrestre, pues la envoltura gaseosa que nos protege lo hace filtrando la mayor parte de los rayos X, ultravioleta, gamma e infrarrojos. Pero estas radiaciones electromagnéticas son al mismo tiempo las únicas fuentes de que disponen los astrónomos para detectar la existencia de objetos alejados. Los polvos en suspensión del aire reducen fuertemente el aparente resplandor de los astros. Además, la atmósfera provoca turbulencias que alteran la calidad de las imágenes del cielo. Teletratamiento Modo de utilización de la informática en el que los datos o los programas se transmiten a una calculadora a partir de un terminal y no de un periférico. Televisión Aparato que recibe una señal de video proveniente bien de una estación de televisión, bien de un grabador de vídeo o magnetoscopio. Funciona de manera inversa a como lo hace una cámara de televisión, es decir, formando una sucesión de imágenes fijas sobre la pantalla, formada por 576 líneas de 400 puntos cada una al ritmo de 25 imágenes por segundo. La resolución de la imagen es, pues, superior a la de la visión humana. En una imagen en colores. Cada línea contiene series de bandas rojas, verdes y azules yuxtapuestas. Hoy es concebible una televisión de alta definición cuyas imágenes serían de calidad ideal. Gracias a las transmisiones por satélite o por cable de fibra óptica, contamos hoy con una banda de frecuencias muy superior a la que disponía la televisión hace unos años. Además, pueden efectuarse tratamientos de señales que en otros tiempos se habían considerado pero que no se podían llevar a cabo: los circuitos microelectrónicos de muy alta integración no existían y la comprensión de imágenes en tiempo real era imposible. No obstante, los parámetros que aún deberán definirse de aquí a 1994 son las características de imagen, los colores primarios de referencia, la frecuencia de imágenes, el formato de la señal, la representación analógica y los fluidos binarios. Transistor Dispositivo semiconductor equipado de tres entradas; el emisor (E), la base (B) y el colector (C), empleado como amplificador analógico o como constitutivo de los círculos lógicos. Los principales tipos de transistor son: el transistor uniyunción, utilizado especialmente como generador de impulsos, y el tiristor. En otras palabras, dispositivo semiconductor de tres o cuatro electrodos que no requiere tensión de filamento. Los transistores consumen muy poca potencia, son robustos, pequeños y ligeros. Se utilizan para diversas funciones, como el control y la amplificación, oscilación y conversión de frecuencias. Teléfono móvil Dispositivo telefónico que permite la conexión con la red telefónica, mediante señales digitales. A partir del año 2000, es posible navegar desde las pantallas de los móviles equipados con tecnología WAP por ciertas páginas de texto. La integración entre el teléfono móvil e Internet permitirá el acceso a la Red de la mayor parte de la Videotex Método y tecnología de acceso a bases de datos de forma interactiva. Internet Conjunto de redes interconectadas que permiten la comunicación entre millones de usuarios, en todo el mundo, que acceden a la “red de redes”, donde existen bases de datos de diferentes organismos, empresas y entidades, así como millones de páginas de información creadas en lenguaje HTML . Internet no tiene una autoridad central, es descentralizada. Cada red mantiene su independencia y se une cooperativamente al resto, respetando una serie de normas de interconexión. La familia de protocolos TCP/IP es la encargada de aglutinar esta diversidad de redes. Radiodifusión Emisión radiotelefónica destinada al público. Su historia se inicia en 1888, en que Hertz produjo por primera vez ondas electromagnéticas. Antes de finalizar el siglo, Branly presentó su cohesor, pequeño tubo de vidrio lleno de limaduras de plata u otro metal que podía utilizarse como detector de las ondas hercianas . Marconi perfeccionó el cohesor y consiguió enviar señales de Morse por vía inalámbrica; en 1901transmitió la “S” a través del Atlántico. Sin embargo, aunque en 1900 Fessen consiguió detectar la voz humana, la radiotelefonía hubo de aguardar al perfeccionamiento de la electrónica. Lee de Forest se percató de que a una válvula de vacío se incorpora un filamento, una placa y una rejilla no sólo cubriría las condiciones del detector, sino que podría utilizarse como amplificador y oscilador. Su válvula audión y el audión oscilador le permitieron radiotelefonear desde Virginia a París (1915). Para 1920 ya se había instalado en Pittsburgh la primera emisora norteamericana; tres años más tarde comenzaban a funcionar en España Radio Ibérica. Los progresos fueron vertiginosos y pronto las emisiones de radio cubrieron toda la Tierra. Radiofaro Aparato productor de ondas hertzianas para orientar a los aviones, Consiste en una estación radioléctrica, fija en tierra de manera que su emisión, en combinación con la identificación y localización en una carta, permite alavión determinar su posición o navegar por una ruta. Los radiofaros, según su tipo de emisión, se clasifican en direccionales y omnidireccionales, dependiendo de la existencia o no de un sentido de emisión en el espacio. Si la emisión varía con el tiempo, se trata de un radiofaro dinámico, y en caso contrario, estático. Radiotelecomunicación Conjuto de sistemas y procedimientos para la comunicación a distancia por medio de ondas hercianas. Comunicación radiotelefónica o radiotelegráfica. Telefax Sistema telefónico que permite reproducir a distancia escritos, gráficos o impresos. Asi, pues, sistema de telecomunicaciones que permite la reproducción a distancia de documentos a través de la red telefónica básica, realizada mediante terminales especializados que reciben el nombre de terminales Fax. Este sistema se conoce también con los nombres Telefax y Facsímil, aunque la denominación más corriente es simplemente Fax. Radiobaliza Instalación radioeléctrica que, mediante emisión de señales codificadas, orienta a los pilotos. Con otras palabras, una radiobaliza es un radiofaro que emite dentro de un cono estrecho de eje vertical. Permite a los aviones marcar su paso con puntos precisos sobre una ruta. Radiobrújula Instrumento que permite establecer la posición de un navío o avión mediante el análisis de las ondas de radio recibidas de una estación transmisora. En su forma más sencilla consiste en un receptor de antena direccional con el que puede localizarse la posición de la emisora. Telégrafo Aparato de telecomunicación que permite la transmisión y reproducción a distancia de cualquier tipo de información escrita mediante el uso de corrientes eléctricas. La transmisión telegráfica requiere una fuente de energía eléctrica que se modula mediante un transmisor conforme a un código seleccionado, una línea de enlace entre los dos puntos que intercambian los mensajes y un receptor que interpreta las señales eléctricas traduciéndolas del lenguaje código. La línea está constituida por un conductor metálico, y se utiliza como retorno el suelo. En cada punto de la red se emplea un transmisor y un receptor que operan de forma alternativa en ambos sentidos. El código es el conjunto de señales que se envían por la línea para las que se establece una correspondencia biunívoca con los caracteres alfabéticos y numéricos del lenguaje ordinario. El código más empleado es el código Morse, formado por puntos y rayas combinados; los caracteres tienen una longitud variable y su número de elementos es también variable. Otro código especialmente importante es el código Baudot, ya propuesto por Bacon en 1623 para la criptografía; sus caracteres son todos de cinco impulsos de igual duración y de dos polaridades diferentes. Se dispone de 25 = 32 caracteres que se reciben a través de electroimanes polarizados. Domótica Técnica que aplica las Nuevas Tecnologías de la Información a la gestión integrada de una casa o edificio. El término domótica se utiliza para hacer referencia a la automatización del control de determinadas tareas del hogar mediante un sistema informático. La domótica se aplica tanto a la instalación y coordinación de los servicios que existen en la actualidad, como por ejemplo redes de telecomunicaciones e instalaciones de seguridad, como a la preinstalación de las conexiones y dispositivos necesarios para asimilar, en un futuro, las nuevas posibilidades tecnológicas que surjan. Las casas que poseen una automatización integrada, es decir, aquéllas en las que el control se realiza mediante un sistema informático, reciben también el nombre de viviendas activas, en contraposición con el resto de los hogares "pasivos", en los que las automatizaciones no están centralizadas en un ordenador. Aerostato Aparato con un peso total inferior al del volumen del aire que desplaza y que se mantiene en la atmósfera gracias al empuje ejercido sobre él por el aire. Un aerostato comprende el globo propiamente dicho, o envoltorio, hecho de tejido impermeabilizado, hinchado de hidrógeno, de helio o de gas de alumbrado, que en general suele estar abierto por su extremidad inferior a través de una palanca, y la barquilla, gran panera de mimbre que sirve para el transporte de unos pocos pasajeros y que está suspendida en las cuerdas de una red que rodea por completo al globo. Teletipo Sistema informativo que consiste en la transmisión de textos escritos por medio de la señal de televisión. Es decir, aparato telegráfico que permite transmitir y recibir mensajes impresos en lengua natural, es decir, no codificado. Los primeros aparato de este tipo fueron los telégrafos impresores de Hughes y Baudot. Los teletipos son todos electrónicos, y están dotados de un teclado análogo al de las máquinas de escribir. Comunicación La palabra comunicación viene del latín communicatio, que a su vez está relacionada con el verbo communicare, es decir, hacer común, compartir, impartir, transmitir. En su sentido social, la comunicación abarca una gran gama de puntos de vista para su comprensión y descripción. Uno de los intentos más útiles para definirla es el de Kenneth P. Adler, en 1959, basado en abundantes materiales de filosofía, retórica, artes literarios y dramáticos, lingüística y semántica, teoría del aprendizaje, psicología, sociología, ciencia política, hipnotismo y matemáticas. Según este intento de definición, el componente inicial del proceso de comunicación es una idea o impulso en la mente del Comunicador o Enviante. El segundo es la expresión formal o Codificación de la idea e impulso para elaborar el mensaje o señal. El tercer componente es la interpretación del Percipiente que recibe el mensaje, es decir, la Decodificación, así como la percepción del mismo mensaje por un público o personas que lo reciben indirectamente, aunque el mensaje no esté dirigido a ellos. Por ejemplo, en una negociación durante una huelga, la parte patronal y la laboral intercambian mensajes, que también son atendidos por dirigentes políticos, autoridades, periodistas, etcétera, que constituyen el público. En razón del aumento extraordinario de los medios de comunicación de masas, tanto los escritos como la radio y la televisión, la comunicación social o pública ha causado una verdadera revolución y ha llegado a ser uno de los factores más importantes de la política y la economía contemporánea. La comunicación audiovisual es el proceso en el cual existe un intercambio de mensajes a través de un sistema sonoro y/o visual. Es un lenguaje múltiple con una gran diversidad de códigos constituyentes, que pueden ser analizados tanto por separado como en conjunto. La mediación tecnológica es un elemento indispensable en este tipo de comunicación. Los sistemas de comunicación audiovisual tradicionales son el cine y la televisión. Actualmente se han consolidado nuevos sistemas de comunicación audiovisual, como Internet o los videojuegos, que ya empiezan a estudiarse y a denominarse como tales. La interacción entre la persona que va a recibir el mensaje, se basa en primer lugar en la mirada, en la observación, en lo que ve. Las funciones implicadas en el desarrollo de la interpretación del mensaje y las que están detrás de la creación de un mensaje visual, tienen que ver con varias ciencias que se encargan de la relación entre el desarrollo y la analogía; entre estas ciencias podemos encontrar la antropología, semiótica , etc. La comunicación audiovisual está presente en cada aspecto de la vida cotidiana. En la Sociedad de la Información la imagen y el sonido son los vehículos a través de los cuales se recrea una realidad o una ficción, sin embargo, los medios de comunicación legitimados (radio, prensa y TV, principalmente), a través de sus noticiarios han dado la sensación de que todo aquello que transmiten tiene estatus de verídico. Es verdad que hay un anclaje entre la comunicación y la realidad.. Por ejemplo, cuando se toma una fotografía de una montaña se sabe, por el valor icónico de la fotografía, que está representando un objeto de la naturaleza. Sin embargo, se trata solamente de una representación y nunca de la montaña misma. Este mismo proceso sucede cuando se trata de incluir más códigos, por ejemplo, un video, en el cual se pueden tomar diversos aspectos de la misma, e incluso a personas realizando actividades en ella. Cuando esto sucede, el poder de la iconocidad es reforzado debido a que hay mayor anclaje hacia la realidad fuente (la montaña capturada por la cámara). A pesar de los referentes que proporciona la comunicación audiovisual, ésta no puede ser, como afirma Jean Baudrillard -hablando de la televisión-, más que una maqueta de representación de la realidad. Esto indica que al ver una imagen en una fotografía, una grabación en audio, un reportaje en televisión, etc. deberíamos recordar que es solo una re-creación de una realidad y no la realidad misma. Un medio técnico de soporte audiovisual no puede, por su misma naturaleza de mediador, ser la propia realidad. La experiencia y la comprensión del receptor dependen del uso que el emisor pueda hacer de ese instrumento comunicativo. El avance de la tecnología ha permitido nuevas formas de expresión audiovisual como el Internet , los Videojuegos e intervenciones artísticas como el Mapping . Asimismo, el desarrollo tecnológico en el cine ha permitido la proyección de películas en pantallas panorámicas con sonido envolvente e imágenes en 3D. Es por ello que surge el pregrado de comunicación audiovisual o también llamado comunicación estudiantes de comunicación audiovisual la posibilidad de aprender a crear productos audiovisuales aplicando todas las etapas de diseño, preproducción, producción, posproducción, y evaluación de piezas tanto de ficción como de no-ficción o de carácter documental, además de poder explorar en los diferentes formatos de la industria como la televisión, las series web, la animación y los videoclips. Es por lo anterior, que el profesional de la comunicación audiovisual esta en la capacidad de desempeñarse dentro de productoras audiovisuales, canales de televisión, medios masivos de comunicación, editoriales, agencias de publicidad y marketing, o crear su propio emprendimiento. Recientemente, y derivado de la comunicación audiovisual, se ha desarrollado como perfil profesional la comunicación y el entretenimiento digital, el cual amplia los nuevos conceptos y formas de expresión audiovisual como lo son los videojuegos , la animación, el mapping, los efectos especiales, la realidad aumentada, el performance , los procesos de gamificación, las aplicaciones móviles, el sonido creativo, entre otros; y en general, todo el desarrollo y creación de contenidos a partir de los procesos y avances tecnológicos. Mensaje En Teoría de la información, es lo transmitido por un emisor a un receptor a través de un canal, en una secuencia de señales organizadas de acuerdo con un código, lo cual presupone operaciones de codificación y descodificación. En el ámbito de la comunicación lingüística se refiere al enunciado considerado desde la expresión o significante (soporte físico), con la exclusión de los contenidos. Sin embargo, en términos de enunciación, incluye tanto el significante como el significado. Código Sistema convencional de signos que sirve para transmitir mensajes: código verbal, código icónico, código cinésico… Gracias al código se construyen los mensajes; éstos requieren un emisor que codifique y uno o varios receptores para descodificarlos; exige competencia en el mismo código por parte de emisor y receptor. Signo lingúístico El signo es una entidad psíquica de dos caras indisociables, une en sí el concepto y la imagen acústica (que no es el sonido natural), es decir, el significado y el significante. Para Saussure el sistema lingüístico es una serie de diferentes sonidos que se combinan para referirse a diferentes ideas. Del estudio del signo lingüístico tratan varias disciplinas, como la Sintaxis, que se ocupa de las relaciones formales que vinculan unos signos con otros; la Semántica, que trata de la relación de los signos con lo designado por ellos; la Pragmática, que estudia los signos relacionados con el sujeto que los emplea; del estudio general de los signos se ocupa la Semiótica o Semiología . Los signos lingüísticos se actualizan en textos mediante la puesta en juego de las reglas de un código. Dentro de los estudios literarios. Los signos lingüísticos se actualizan en textos mediante la puesta en juego de las reglas de un código. Dentro de los estudios literarios de orientación semiótica se consideran los textos como conjuntos de signos complejos o como macrosignos, lo cual implica que el significante (forma de expresión) y el significado (forma del contenido) están fuertemente vinculados, y que el significado de un texto es mayor que el de la suma de los significados parciales. Así, el texto es un signo complejo que un emisor (autor) envía a ciertos destinatarios (lectores, espectadores, oyentes, etc.) a través de un canal (como por ejemplo el libro) de acuerdo con un sistema de reglas o principios que tienen relación con el código lingüístico, cultural, estético y literario de la época. El texto literario como macrosigno se caracteriza, entre otros aspectos, por su polisemia, ambigüedad y valor connotativo. De manera que la descodificación de un texto literario no puede ser exclusivamente lingüística, sino que debe tener en cuenta la carga plurisignificativa inherente a estos mensajes, pues la semiosis literaria parte del soporte lingüístico pero exige mucho más que la descodificación de sus signos, ya que también funcionan como tales personajes, motivos, tropos, etc. En otro orden de cosas, los ingenieros de telecomunicaciones son expertos en tecnología de las comunicaciones. Se encargan del diseño, investigación y desarrollo de sistemas de comunicaciones por cable y satélite, teléfonos móviles, ondas de radio, Internet y correo electrónico. El mundo de las telecomunicaciones evoluciona con gran rapidez, lo que implica que los ingenieros tengan un conocimiento especializado para el uso de equipamientos muy sofisticados, y que deban mantenerse al día sobre las nuevas tecnologías. Los ingenieros de telecomunicaciones se dedican a la investigación y desarrollo de productos innovadores de telecomunicaciones, así como a investigar formas de mejorar la tecnología existente, como los cables de fibra óptica. Los ingenieros de telecomunicaciones ofrecen soluciones para empresas y clientes privados. Por ejemplo, pueden ayudar a una empresa a crear sistemas para manejar grandes volúmenes de llamadas telefónicas, por ejemplo, mediante la creación o mejora de un centro de llamadas. Pueden discutir el uso de un sistema integrado de ordenadores y telefonía. Esta técnica consiste en coordinar las acciones de los teléfonos y sistemas informáticos, lo que permite una mejor gestión, procesamiento, control y seguimiento de las llamadas. Los ingenieros de telecomunicaciones gestionan el mantenimiento y reparación de los sistemas de comunicaciones. Se aseguran de que el nuevo equipo cumple con las regulaciones gubernamentales. Los ingenieros de telecomunicaciones también instalan sistemas de comunicación por videoconferencia en los hospitales, que permiten a los cirujanos realizar operaciones bajo la supervisión de expertos a otro hospital, utilizando un sistema de videoconferencia para ver y escuchar a sus colegas. Trabajan en servicios como las comunicaciones móviles, la transmisión datos de alta velocidad y la comunicación por fax y radio. Instalan el equipamiento necesario para establecer este tipo de comunicación. A continuación, una vez instalado el equipo, pueden formar a los clientes para que aprendan a utilizarlo. Algunos ingenieros de telecomunicaciones viajan dentro de un área local para asegurarse de que todos los sitios de la red funcionan correctamente. Utilizan software específicos para detectar si alguna parte de la red es "débil" y, por lo tanto, si es más propensa a romperse. Los ingenieros de telecomunicaciones a menudo tienen que elaborar informes sobre problemas relacionados con las telecomunicaciones y la información presente en la investigación de nuevas ideas. Algunos ingenieros de telecomunicaciones trabajan en estrecha colaboración con departamentos de ventas y marketing. Pueden responder a consultas de los clientes, y dedicarse a la promoción y venta de redes para los nuevos clientes. Pero volviendo sobre nuestros pasos, diremos algo de las telecomunicaciones, lo cual está obligado en este caso. Así, el desarrollo de la tecnología digital, las redes inalámbricas y la informática ha permitido la interconexión de un gran número de fuentes de datos donde la información se transmite libremente, mediante un conjunto de redes de alta velocidad que transporta todo tipo de señales (datos, imagen, voz, etc). Resulta difícil diferenciar la barrera entre telecomunicaciones e informática, ya que ésta casi ha dejado de existir. Los sistemas de comunicación tienen como característica fundamental el pertenecer al ámbito internacional: los sistemas de cualquier nación deben ser interoperables con los de otra. Para ello, es precisa una normalización configurada mediante un marco de referencia para una gran parte de los protocolos que engloban las comunicaciones, marco denominado Interconexión de Sistemas Abiertos (OSI), que abarca desde un nivel inferior, soporte físico sobre el que se mantiene la transmisión, hasta uno superior, que incluye todas las aplicaciones que surjan en un momento determinado. • Nivel 0: es el nivel relativo al medio físico y es el camino de comunicación establecido para los diferentes sistemas, que lógicamente ha de ser transparente para todos ellos. Por ejemplo, el cableado, ya sea de cobre o de fibra óptica. • Nivel 1: el primer nivel se denomina físico y su misión es convertir la información recibida de un nivel inmediato superior en una señal física, como por ejemplo, una corriente eléctrica que aplicada a un altavoz se convierte en señal acústica. Otra de sus funciones es sincronizar a cada uno de los extremos del enlace, con el objetivo de que los tiempos de ambas se coordinen. • Otros niveles: coordinan una serie de parámetros de la comunicación, como son la calidad de la transmisión en relación al coste, la compatibilidad de los códigos empleados, etc. Los servicios de comunicación engloban: 1. Comunicaciones vocales: telefonía clásica y similares. 2. Comunicaciones por satélite: servicios de telefonía internacional, servicios de televisión y vídeo internacionales. 3. Comunicaciones móviles: red de radiomóvil, radiomensajería, comunicaciones inalámbricas, telefonía móvil, etc. Pero haciendo una breve introducción histórica, señalaremos que desde las civilizaciones más antiguas, el ser humano ha buscado la forma de comunicarse a distancia. Pueblos como los indios americanos situaban hogueras en lo alto de las montañas; los griegos se servían de señales realizadas mediante antorchas según los escritos de Polibio o Esquilo en Agamenón y los romanos ubicaban torres a lo largo del Imperio (en la época del emperador Trajano había unas 3.000) en las que se encendían hogueras para hacer señales. Los problemas para la comunicación a distancia entre los barcos llevaron al futuro Jacobo II, entonces lord del Almirantazgo, a diseñar un alfabeto naval hecho con banderas que posteriormente fue sistematizado por Kempenfeldt y el conde de Howe a finales del siglo XVIII. Por otra parte, el físico francés Guillaume Amontons, propuso a Luis XIV un sistema telegráfico capaz de trasmitir un mensaje desde París hasta Roma, de forma secreta y en un tiempo de unas tres o cuatro horas; el sistema se basaba en unos anteojos y en la modulación de las señales luminosas en función de las letras del alfabeto cuya cifra sólo se conocía en París y en Roma; a pesar del éxito de su demostración en 1690, no fue llevado a la práctica, pues la Corte lo consideró un juego. En 1680, el padre benedictino Gauthey ideó la forma de transmitir la voz mediante los tubos empleados normalmente en las conducciones de agua, y de hecho, construyó un "teléfono" de 800 metros y sugirió la instalación de una red de 600 km que funcionara con estaciones intermedias, pero Luis XIV rechazó el proyecto por su elevado coste. Ya a finales del siglo XVIII, Claude Chappe inventó el telégrafo óptico, que llegó a cubrir una línea de 5.000 km en Francia y conectaba a 29 ciudades gracias a 534 estaciones; a pesar de sus limitaciones con él, fue posible enviar un mensaje desde París a Lille en tan sólo dos minutos mediante 16 estaciones. La telegrafía moderna tiene como precursor al inglés sir Francis Ronalds, cuando en 1815 logró hacer funcionar un primitivo telégrafo que constaba de un disco giratorio situado delante de las letras del alfabeto, dispuestas en círculo; el receptor era similar y su disco giraba sincronizado con el del transmisor mediante mecanismos de relojería. No obstante, hubo que esperar al descubrimiento de la pila eléctrica para obtener la energía necesaria y al del electroimán para convertir las señales eléctricas en movimientos mecánicos. En 1835, Samuel F. B. Morse inventó el sistema telegráfico usado hasta ahora; se benefició de la pila eléctrica y del electroimán, de modo que el mensaje se trasmitía por medio de un código especial creado por Morse, constituido únicamente por puntos y rayas que se transmitían en forma de impulsos de corriente. El primer tendido telegráfico se instaló en 1844 en Estados Unidos, entre las ciudades de Baltimore y Washington D.C., con una distancia de unos 60 km. Por primera vez, el ser humano era capaz de transmitir la información a una velocidad superior a la de cualquier medio de transporte. La transmisión de señales eléctricas a través de un hilo conductor señaló el camino de una nueva revolución en la forma de transmitir y recibir señales que portaran una determinada información. Los medios electromagnéticos siguieron siendo la base de desarrollos posteriores. Con la telegrafía, la información se enviaba mediante una serie de símbolos que necesitaban de una máquina que tradujera las señales al lenguaje común. Así, la búsqueda de una tecnología que permitiera el diálogo directo entre dos personas llevó al descubrimiento del teléfono. El primer teléfono fue construido por el físico alemán Philip Reiss, en octubre de 1861, basado en el descubrimiento del americano Page que en 1837 había comprobado que una lámina fina de hierro o acero situada cerca de una bobina producía un sonido si la corriente circulaba por la bobina. El teléfono de Reiss transmitía bien los sonidos musicales pero no los vocales, por lo que se desechó rápidamente. El primer teléfono considerado como tal, y precursor de los actuales, fue el construido por Alexander Graham Bell, que aprovechó los trabajos del físico alemán H. L. F. Helmholtz sobre acústica y electricidad, y patentó el invento el 14 de febrero de 1876. En sus primeros experimentos, llevados a cabo partiendo de las aportaciones de Morse, y de los estudios realizados por el francés Bourseul y el alemán Reiss, fabricó en compañía de su colaborador Watson, dos aparatos unidos por hilos eléctricos. Bell empleó corriente eléctrica continua, graduada por las vibraciones de la voz, y consiguió la transmisión telefónica de manera reversible, mediante conductores. En Boston, el 10 de marzo de 1876, se realizó la primera transmisión de voz mediante el teléfono. El elemento fundamental fue el transmisor de resistencia variable que hacía posible la transmisión. La American Speaking Telephone Company encargó a Thomas Alva Edison la mejora del aparato, algo que logró mediante el micrófono de carbón granulado. La primera línea de comunicación telefónica se inauguró en 1892, entre Nueva York y Chicago, y rápidamente se trazaron otras entre distintas ciudades norteamericanas y europeas. La invención del micrófono llevada a cabo por R. Lüdtke y por Hughes en 1878, y el principio descubierto por Reiss relativo al gobierno de una corriente continua a través de las ondas sonoras, mediante unos contactos imperfectos cuya resistencia variaba dependiendo de estas ondas sonoras, se lograron por medio de carbón granulado. Marconi dio el primer paso hacia la telegrafía sin hilos y la radio; se basó en la teoría de Hertz sobre la propagación de las ondas electromagnéticas, llamadas también ondas hertzianas en su honor, y pensó que si fuera posible situar un oscilador a una distancia más grande del receptor, estas ondas viajarían por el espacio. Años después, el ruso A. S. Popov construyó la primera antena, lo que permitió a Marconi desarrollar sus ideas al convertir a la antena en un radiador de ondas electromagnéticas que, a su vez, eran captadas en un proceso inverso por otra antena unida al receptor. El primer mensaje telegráfico sin hilos lo envió Marconi desde Pontecchio, colina localizada al sur de Bolonia, a una milla de distancia. La telegrafía sin hilos fue la base de la futura radiocomunicación, que en un principio se orientó hacia el empleo de ondas de longitud larga y media, y se relegó las cortas, a principios del siglo XIX, a los radioaficionados, hasta que éstos consiguieron comunicaciones a enormes distancias, lo que llevó al descubrimiento de la ionosfera y a las comunicaciones intercontinentales. En 1904, el físico inglés J. A. Fleming inventó los tubos electrónicos (el diodo) y dos años después, en 1906, el marino americano Forest los perfeccionó, lo que dio lugar al triodo; esto llevó a la superación de las limitaciones que impedían el desarrollo de la radio, como eran el transporte de las ondas de Hertz, lograr una transmisión potente que no se atenuara al pasar por la atmósfera y la necesaria separación en la recepción del mensaje de la onda y de la amplificación para que fuera perceptible. De manera progresiva, fueron apareciendo servicios de telecomunicaciones con operadores que actuaban de manera independiente; cada uno desarrollaba su propia política y cubría diferentes áreas geográficas. Así, las compañías telefónicas construyeron los primeros enlaces con hilo de cobre que, en unos casos, se hallaban tendidos entre postes (habitualmente paralelos a las carreteras) y en otros, se encontraban en conducciones enterradas. Cuando la necesidad de intercambio de información se incrementó, se emplearon cables coaxiales, en los que en un mismo mazo iban agrupados un elevado número de conductores. Después, los enlaces a larga distancia se realizaron mediante técnicas de microondas, es decir, mediante señales electromagnéticas que se transmitían a través del espacio que separaba los puntos que se debían unir. Con la aparición de los satélites de comunicaciones, se favoreció el intercambio de información entre continentes sin necesidad de realizar tendidos de cables submarinos. Su aplicación en las transmisiones de televisión llegó con los Juegos Olímpicos de Tokio, gracias al satélite Syncon. El acceso hasta el abonado continuó produciéndose a través de hilos de cobre hasta que surgió la telefonía móvil, con la que el abonado no necesita estar en un punto fijo, sino que puede trasladarse libremente a lo largo de una determinada zona geográfica. La comunicación por radio nunca presentó las limitaciones de la telefonía, pues dependía únicamente de la frecuencia de la señal transmitida y su potencia. Además, la radio tenía una gran peculiaridad: aparte de la transmitir información, ofrecía entretenimiento a un número ilimitado de usuarios, ya que al no ser necesaria la conexión física entre los abonados, la emisión podía llegar hasta un número ilimitado de personas, dentro de una zona geográfica determinada. Sin embargo, su desventaja surgía cuando se pretendía enviar mensajes confidenciales, lo que dio lugar al desarrollo de la criptografía o forma de enmascarar la información. La primera transmisión de imágenes a distancia fue puesta en marcha por la empresa americana Bell Telephone el 7 de abril de 1927. Para que ésta fuera posible, anteriormente tuvieron lugar dos importantes acontecimientos: el descubrimiento en 1873 del efecto fotorresistivo de Willoughby Smith y once años más tarde el principio de exploración de una imagen, establecido por Paul Nipkow, el inventor del disco Nipkow. (Véase Televisión). Las televisiones se extendieron por todas las naciones del planeta, pero sus estaciones de emisión y recepción eran distintas a las empleadas para la radio y lógicamente difería totalmente de las centralitas telefónicas. Luego se fue creando una red de emisoras, repetidores y receptores en lugares estratégicos de cualquier entorno. La transmisión se realizaba por ondas electromagnéticas hasta que llegaron en la década de los 70 los enlaces por cable. De forma paralela, existía otro servicio de comunicaciones, el télex, muy utilizado en el envío de información a distancia, fundamentalmente entre empresas hasta prácticamente finales de la década de los años 80. Como el teléfono y la televisión por cable requerían una conexión fija entre los abonados. Su importancia se redujo casi totalmente debido al empleo del facsímil, pues éste permitía utilizar el cable telefónico usual. Los servicios de telecomunicaciones se siguieron multiplicando, por lo que se hizo evidente la necesidad de lograr un canal que sirviera a todos los servicios de telecomunicaciones. Se necesitaba un medio capaz de transmitir un conjunto de señales muy diversas, así como sistemas y dispositivos capaces de trabajar a altas velocidades de procesado para manejar toda la información. La aparición de la fibra óptica y el desarrollo de la electrónica permitieron la unión de todos los sistemas de intercambio de información en las denominadas Comunicaciones Integradas de Banda Ancha, conocidas familiarmente como las autopistas de la información, que todavía no gozan de la normalización requerida por el carácter global de las comunicaciones: es preciso que todos los sistemas que operan en las distintas zonas sean compatibles, para lo que deben unificarse las formas de codificación de las señales, los códigos empleados, los tonos para establecer o concluir un comunicación, etc. Con este fin, existen organismos supranacionales que fijan el camino y dictan normas a las que se adhieren los distintos gobiernos. Las regulaciones que determinan cómo pueden interconectarse sistemas de comunicación para que sean abiertos a todos son las normas OSI (Open System Interconnection). Los objetivos antes mencionados se han visto favorecidos por la reducción del tamaño de los sistemas y los terminales, reducción que ha aumentado la velocidad con la que se puede trabajar con ellos y que ha disminuido el consumo de potencia necesario para su funcionamiento, es decir, se han logrado equipos más asequibles y de mayores prestaciones. A su vez, ha surgido el láser, que permite transmitir información mediante luz que viaja por el interior de una fibra óptica, de manera que la capacidad de transmitir información es prácticamente ilimitada. El paso de la tecnología analógica a la digital ha hecho posible la transmisión de señales con mayor calidad y la integración con los ordenadores, al ser esta tecnología la empleada en ellos. Atendiendo al canal o medio físico que transporta las señales, las telecomunicaciones pueden clasificarse en: • Telecominicación por medios ópticos: Existen ejemplos muy antiguos de sistemas ópticos, entre los que se encuentran la señales de humo, el telégrafo óptico o el alfabeto naval con banderas. Actualmente se ha vuelto a emplear la luz, esta vez como soporte de la información digital, debido a la aparición de las fibras ópticas y del láser, que permiten la transmisión de una gran cantidad de información y que son inmunes a las perturbaciones radioeléctricas. • Telecomunicación por conductores o hilos: Son aquellas cuyo soporte físico son líneas aéreas o cables. Las señales se envían a través de un conductor metálico (línea de transmisión). Este tipo de telecomunicación se efectúa entre puntos fijos que constituyen los terminales de las líneas. Entre sus ventajas destacan su gran estabilidad, su manutención relativamente sencilla y su gran independencia frente a perturbaciones atmosféricas. La evolución tecnológica, fundamentalmente en la electrónica digital, ha permitido continuas mejoras e innovaciones. Si tenemos en cuenta que muchos de nosotros usamos Internet y un sistema de telefonía móvil, entonces podemos asegurar ya que estamos utilizando las últimas tecnologías de las telecomunicaciones. Las ‘tecnologías de la información y las comunicaciones’ es una expresión que se utiliza como un neologismo acuñado para describir una tendencia de las tecnologías de los ordenadores y de la telecomunicación a integrarse y converger y ser utilizados en procesos comunicativos personales y colectivos. Esto se manifiesta en los procesadores de texto, equipos de oficina, correo electrónico, televisión por cable, videotex, robótica, juegos televisivos, internet, comunicación vía satélite e incluso partes significativas de electrodomésticos. En torno a este núcleo de tecnologías se ha constituido, especialmente durante las dos últimas décadas del siglo XX, una constelación de importantes descubrimientos en materiales avanzados, fuentes de energía, técnicas de fabricación (como la nanotecnología), la tecnología del transporte, etc. Ahora, estará bien que nos preguntáramos ¿Qué son las TIC? ¡Bien! Las TIC han transformado los parámetros de obtención de información por medio de las tecnologías de la comunicación (diario, radio y televisión), a través del desarrollo de Internet y de los nuevos dispositivos tecnológicos como la computadora, la tableta y el smartphone, así como las plataformas y softwares disponibles. Las TIC se reconocen como productos innovadores donde la ciencia y la ingeniería trabajan en conjunto para desarrollar aparatos y sistemas que resuelvan los problemas del día a día. Ellas sintetizan elementos de las llamadas tecnologías de la comunicación o TC (radio, prensa y TV) con las tecnologías de la información. • La información se refiere en este contexto a la transferencia de datos de un modo innovador, los cuales abarcan textos, imágenes y audio. • La comunicación se refiere a las herramientas que permiten que el mensaje enviado por el emisor sea correctamente descifrado por el receptor. Por ejemplo, las plataformas de información al usuario. Existen dudas sobre la escritura correcta de las siglas, ya que refieren a un sustantivo plural. Las personas se debaten entre la grafía TIC, TICs o TICS. Para indicar el plural, basta añadir el artículo femenino "las". Por ejemplo: "Las TIC han revolucionado el campo de la educación". Por lo tanto, lo correcto es escribir TIC, ya que la "s" minúscula suele ser percibida como un anglicismo (TIC's) y la "S" mayúscula suele ser percibida como otra sigla del término, lo que crea confusión. Dicho lo cual, vamos a ver las características de las TIC: • Penetran todos los campos del conocimiento humano y la vida social: el hogar, la educación, el entretenimiento y el trabajo. • Transforman los procesos mentales de adquisición de conocimientos; • Son inmateriales, pues la información se construye a partir de redes virtuales; • Son instantáneas o inmediatas, ya que el acceso a la información y la comunicación se da en tiempo real independientemente de la distancia física; • La información que contiene debe ser digitalizada, sea que se trate de texto, imagen o audio; • Son flexibles, lo que implica que pueden reestructurarse en función de los cambios que sean necesarios; • Se rigen por el principio de interconexión, esto es, permite crear nuevas posibilidades de comunicación a partir de la conexión de dos o más tecnologías; • Son interactivas, lo que implica la participación del usuario en el proceso de procesamiento de la información y la adaptación de los recursos disponibles a sus necesidades. Cuando se habla de TIC, se puede referir a diferentes criterios según el contexto de uso del término. A saber: 1. Redes. Se refiere tanto a las redes de radio y televisión, como a las redes de telefonía fija y móvil, así como el ancho de banda. 2. Terminales y equipos. Abarca todo tipo de aparatos a través de los cuales operan las redes de información y comunicación. Por ejemplo: ordenadores, tabletas, teléfonos celulares, dispositivos de audio y vídeo, televisores, consolas de juego, etc. 3. Servicios. Se refiere al amplio espectro de servicios que se ofrecen por medio de los recursos anteriores. Por ejemplo: servicios de correo electrónico, almacenamiento en la nube, educación a distancia, banca electrónica, juegos en línea, servicios de entretenimiento, comunidades virtuales y blogs. La TIC son parte esencial del entorno laboral de la actualidad. Ellas facilitan el almacenamiento de bases de datos complejas, bien en servidores locales o servicios en la nube. Asimismo, las TIC son fundamentales para el desarrollo del comercio en línea, la banca electrónica, los trabajos de contabilidad, la búsqueda de información, el control del inventario, la producción de material informativo como texto, audio y vídeo, y, fundamentalmente, la comunicación inmediata y eficaz. Todo esto puede impactar positivamente en la productividad laboral y la competitividad empresarial, al tiempo que transforma la manera de hacer negocios. Sin embargo, las TIC también pueden ser fuentes de distracción, pues su uso cada vez más frecuente, disperso y adictivo hace que los trabajadores se dispersen de sus tareas, aumentando el índice de olvidos y retrasos involuntarios. Y, seguidamente, vamos a estudiar: Las TIC en la educación. En los últimos años las TIC han jugado un papel clave en el desarrollo de nuevas políticas y proyectos educativos, ya que han incidido en la forma de acceder al conocimiento. Ellas han supuesto una oportunidad para facilitar el acceso a la educación, bien sea presencial o a distancia, pero al mismo tiempo supone un conjunto de desafíos. En este sentido, se han desarrollado servicios y plataformas de protocolo de Internet destinados a la educación, los cuales han permitido repensar los modelos de enseñanza y aprendizaje. Entre ellos podemos nombrar las plataformas de e-learnig. Entre los ejemplos de plataformas de código abierto están principalmente Moodle, Chamilo, Claroline, ATutor o Sakai. Entre las comerciales se pueden mencionar: Blackboard, Educativa, Saba, Almagesto y Neo LMS. Estas plataformas utilizan recursos como pizarras interactivas, aulas virtuales en tiempo real, salas de discusión, foros, cuestionarios, esquemas, recursos audiovisuales, bibliografía digitalizada, documentos colaborativos en línea, portafolios, juegos didácticos, etc. Por otra parte, las ventajas de las TIC: • Facilitan el acceso a información; • Favorece la conexión en red de diferentes centros educativos, ampliando la noción de comunidad; • Promueve nuevas formas de pensamiento; • Favorece el principio de construcción colaborativa del conocimiento; • Permite la alfabetización digital de los usuarios; • En el campo de la educación, ayudan a solventar la brecha generacional entre alumnos y profesores; • Es una herramienta para la gestión educativa y administrativa, pues permite acceder de manera inmediata a bases de datos y estadísticas para conocer el comportamiento académico de los estudiantes. Pero por otro lado, en términos generales, las TIC componen un conjunto de desventajas. A saber: • La información es abundante, pero no está organizada sino dispersa, lo cual puede resultar abrumador; • Las TIC pueden resultar una fuente de distracción que dispersa al sujeto de su objetivo; • Los dispositivos e instrumentos como plataformas cambian constantemente, lo que supone un continuo esfuerzo de actualización; • Aumenta el riesgo de vulnerabilidad de los datos personales. En el ámbito específico de la educación, a estas desventajas se añaden las siguientes: • Aún existe gran desigualdad en el acceso a la tecnología debido a factores como la pobreza o la falta de políticas públicas educativas. • La efectividad de su uso depende de la integración en el currículo escolar; • El uso de las TIC requiere de espacios adecuados y dotación de equipos; • Sin una adecuada preparación o un plan de enseñanza bien estructurado por parte de Estado, escuela y profesor, las TIC pueden crear dispersión en lugar de aprendizaje. • El riesgo de exposición al ciberbullying aumenta considerablemente. Y, llegados aquí, os voy a hacer una confesión. Yo colaboro con una ONG, que se llama Why not, para la que es muy importante el tema de la radio. Se hace un programa a la semana, que puede escucharse desde Internet. Así, pues, no exagero si os digo que he llegado a adorar a este medio de comunicación. Por este motivo, seguidamente me voy a ocupar de la radiodifusión. En cada nación existen una o varias entidades que proceden a las transmisiones, y que operan en frecuencias preestablecidas con fuertes potencias con el fin de obtener una buena calidad de recepción sobre un territorio suficientemente extenso. La radiodifusión forma parte de las radiocomunicaciones, que engloban a toda telecomunicación realizada por medio de ondas radioeléctricas u ondas hertzianas, que no son sino las ondas electromagnéticas cuya frecuencia es inferior a 3.000 GHz, y que se propagan en el espacio sin guía artificial. Cuando estas radiocomunicaciones tienen un destino general con posibilidad de ser captadas por todo el público, se denominan radiodifusión, y será un servicio con emisiones sonoras o de televisión. Se excluye del dominio de la radiodifusión toda comunicación que llegue al oyente o al espectador por vía distintas de las ondas hertzianas, es decir, no estarían incluidas ni la radio por hilo, ni la televisión por cable, puesto que en ambos casos la comunicación se produce con la ayuda de un cable conductor. Esisten diferentes modalidades de radiodifusión: • estudios de tomas radiofónicas y televisivas, tanto las que poseen el instrumental en los centros principales, como las que realizan la recogida periférica de los noticiarios locales. • aparatos de transmisión sobre varias bandas de frecuencia de radio y televisión, así como estaciones repetidoras especiales de televisión. • puntos de emisión de los programas de difusión por hilos, localizados en las centrales telefónicas y alimentadas por hilo a distancia desde los estudios de radio. • puntos móviles de recogida de información al servicio de las emisoras de radio y televisión, como las furgonetas móviles provistas de terminales de puentes radioeléctricos. • archivo de programas de radio y televisión con intercambios eventuales con otras entidades de difusión internacionales. • utilización de los programas transmitidos en directo. Cada uno de los servicios mencionados deben estar interconectados de forma especial, atendiendo a los diferentes programas, y deben ser enviados al centro de emisión. De esta manera, las noticias, los espectáculos, etc., se reciben en los hogares gracias a los medios de telecomunicación, lo que ha implicado un cambio de hábitos en millones de personas, con la consiguiente repercusión social. Por otra parte, debe tenerse en cuenta que con el fin de asignar bandas de frecuencia, se ha dividido el globo terrestre en varias zonas delimitadas por líneas convencionales y definidas sobre redes de meridianos y paralelos. A su vez, los servicios prestados por ondas radioeléctricas han sido diferenciados en diversas categorías, en función de la distribución de bandas de frecuencia. En otro sentido, los inicios de la difusión por radio y televisión pueden localizarse cuando Samuel Morse desarrolló el teléfono eléctrico y Alexander Graham Bell hizo lo mismo con el teléfono, invenciones ambas que supusieron los primeros pasos para el desarrollo de las telecomunicaciones. Pero fue a mediados del siglo XIX cuando los estudios del físico británico James Clerk Maxwell, que había desarrollado matemáticamente la teoría de la radiación electromagnética inspirándose en las investigaciones de Michael Faraday, por un lado, y, los del físico alemán Heinrich Hertz, que había verificado que las ondas de radio eran de las mismas características que las de la luz, por otro, posibilitaron las investigaciones de los americanos. Por otro lado, el italiano Guglielmo Marconi desarrolló la telegrafía sin hilos, base para el funcionamiento de la radio. En 1924 demostró, además, que las longitudes de onda más cortas podían ser enviadas a grandes distancias, tanto durante el día como durante la noche, porque -como se sabe actualmente- las ondas cortas son reflejadas hacia la tierra por la ionosfera. Realmente, los principios de la radiodifusión coinciden con los de la telegrafía sin hilos: basados en las ondas electromagnéticas que, con una velocidad de transmisión en el vacío de 300.000 Km/s, son capaces de cruzarse en el espacio sin interferirse y de reflejarse; se pueden enfocar en forma de haces. El ingeniero americano Reginal A. Fessenden, perfeccionó la comunicación de la voz a través de la radio, y así, junto con la invención del tubo de vacío en 1906 por el físico estadounidense Lee De Forest, quedaron establecidas las técnicas básicas de la radio; para ello De Forest se valió de la válvula termoiónica inventada ya por John A. Fleming. En 1916, David Sarnoff, un ejecutivo de la American Marconi Company, pensó en la posibilidad de la utilización de la radio como medio de comunicación de masas, pero sus superiores se mostraron escépticos ante la idea. Unos años después, en 1920, la Westinghouse Electric Corporation encargó a uno de sus ingenieros, Frank Conrad, la construcción de un transmisor de radio a causa de un suceso un tanto particular, como era la afición que Conrad y su familia tenían por la música: ellos trabajaban como disk-jockeys en un local que retransmitía música de forma aficionada, la cual llegaba a los oyentes mediante un aparato de radio de poca potencia. Ante el incremento de la audiencia, la noticia fue recogida por los periódicos locales y llegó a oídos de los directivos de la Westinghouse, quienes se interesaron por la posibilidad de crear un transmisor de mayor potencia. Conrad logró construir el equipo requerido por su compañía, y el dos de noviembre de 1920, la estación KDKA de Pittsburg retransmitió la elección de un nuevo presidente para el país, Warren G. Harding, mensaje que fue escuchado por 1000 personas. Asimismo, el 23 de febrero de1920 se emitió el primer programa de radio en el Reino Unido: fue una compañía de Chemsford la que transmitió canciones y música. Las ondas alcanzaron una distancia de 2400 Km. Poco a poco los aparatos de radio se abarataron y se expandieron debido a que la transmisión de noticias, era mucho más rápida que la prensa escrita. La financiación de esta nueva industria fue poco clara en sus orígenes; así, hubo grupos que solicitaron contribuciones de los propios oyentes, mientras que otros pretendían que se regulara como un servicio público. En el año 1922 se difundió la primera emisión de publicidad en la WEAF, actual WNBC, en la ciudad de Nueva York. Cuatro años después, había en el mercado unos 5000 aparatos de radio, y la RCA (Radio Coorporation of America) y la American Telephone & Telegraph Company establecieron la primera red comercial de radiofonía. En la década de los 20, la radio ya se había convertido en un medio de difusión de masas. La competencia entre las diversas emisoras que iban surgiendo llevó a crear la Comisión Federal de Radio en Estados Unidos (FRC, Federal Radio Commission). Entre los años 1922 y 1924 se construyeron emisoras por todo el mundo y en 1925 su número era ya de 600. En el año 1935 existían ya unas 1300 y en la década de los sesenta se superaban las 10.000. Hay que resaltar que hubo un crecimiento espectacular después de la segunda guerra mundial. -------------------------------------------------------------- ---------------------------------------------------------------------------

ENSAYO, Economía

En una primera aproximación, la economía es la ciencia que estudia el uso óptimo de los recursos de forma que una cantidad dada produzca la máxima satisfacción, o que una cantidad dada de satisfacción derive de la cantidad de recursos más pequeña posible. No obstante, se la ha definido también como “la disciplina que estudia las actividades tendentes a obtener la mayor satisfacción humana, estableciendo fines y utilizando medios que son susceptibles de usos alternativos y de los que se dispone en cantidades limitadas”. Todo sistema económico debe aportar soluciones para tres problemas: cómo determinar lo que debe producirse; cómo mantener la producción; y cómo distribuir los productos. En un sistema de libre empresa, el fabricante, al determinar el método de producción, se decidirá por el que le permita obtener el producto con la mínima inversión y los costes más reducidos; y al darles salida y adquirir sus factores de producción, procurará que su beneficio total sea máximo. En definitiva, la economía es la parte de la realidad social que se compone del conjunto de relaciones que los individuos establecen entre sí y con su medio circundante para resolver sus necesidades materiales. Como hemos dicho, toda economía tiene que responder a una triple cuestión: (1) qué bienes producir (o sea, cuántos y cuáles bienes se han de producir a partir de los recursos o factores de producción de que la sociedad dispone; (2) cómo producirlos (o sea, cómo distribuir y coordinar esos recursos incluyendo entre ellos el tiempo de los individuos en las distintas actividades productivas); y (3) cómo distribuir los bienes producidos entre los distintos componentes de la sociedad. A la vez, llamamos Economía -así, con mayúscula- a la reflexión sobre la realidad económica tanto para conocerla como para actuar sobre ella. Así, pues, está claro que al igual que sucede con casi todas las disciplinas científicas, no existe una única definición de Economía que satisfaga a todos los economistas y que pueda sintetizar perfectamente el variado campo de interés de esta ciencia. Surgida como una reflexión particular dentro de los campos de la filosofía política, moral y social, la ciencia económica ha atravesado por una serie de etapas que muestran los diferentes problemas considerados como centrales en cada época. La ciencia económica, como disciplina que estudia la conducta de seres humanos en relación mutua, debe considerarse como una ciencia social. Por lo mismo, ella está ligada -más o menos estrechamente, según el enfoque que se siga y el problema concreto que se esté estudiando- a otras disciplinas del campo humano y social: al Derecho, por cuanto la actividad económica sólo puede existir dentro de un marco normativo determinado, que hace posible y condiciona los intercambios entre los seres humanos; a la Psicología, por cuanto implica el estudio de las escogencias que hacen los hombres y las reacciones típicas de los mismos cuando procuran maximizar su utilidad en condiciones de incertidumbre; a la Lógica, las Matemáticas y la Estadística, por cuanto busca presentar sus conclusiones de modo formal, adoptando el lenguaje riguroso y los procedimientos racionales de estas disciplinas; a la Política, la Sociología y la Historia, por cuanto la comprensión acabada de los fenómenos y procesos económicos debe integrar el conocimiento de la sociedad dentro de la cual éstos se desenvuelven, muchas veces en una perspectiva temporal de larga duración. Dada esta relación entre la Economía como reflexión intelectual y la economía como actividad práctica, se puede por ello esperar que la primera, es decir, la Economía, guardará una íntima relación con el modo de inserción de la economía real en el todo social y con las formas en que las distintas sociedades han construido sus economías respondiendo al triple problema económico. Históricamente, grosso modo, la instancia económica se ha insertado en el todo social de tres maneras, por lo que, consecuentemente, se podría hablar de tres tipos de Economía. Por otra parte, a raíz de las aportaciones de la escuela neoclásica (s. XIX), el significante Economía sustituye al de Economía política con el propósito de encuadrar esta disciplina en el campo de las ciencias empíricas (según la clasificación de Di Fenizio, 1961). Actualmente los términos Economía, Economía Política y Ciencia Económica se utilizan indistintamente, aunque no existe unanimidad con respecto a su sinonimía; hay partidarios de identificar Economía Política con el estudio de las relaciones entre grupos o clases sociales y se restringe Economía al de las fuerzas que rigen el intercambio de equilibrio entre sujetos. A lo largo de la Historia Económica se ha abordado el problema de la definición de la Economía desde diferentes puntos de vista: los economistas clásicos la designaban como una ciencia orientada al estudio de la formación y distribución de la riqueza: así, Stuart Mill (s. XIX) la definió como la "ciencia que estudia la riqueza y las leyes de su producción y de su distribución". Posteriormente se reclamó un mayor alcance para esta disciplina, de forma que para Alfred Marshall (s. XIX - XX) es el "estudio de la Humanidad en las ocupaciones ordinarias de la vida, y que examina aquella parte de la acción individual y social que pueda tener más estrecha vinculación con la obtención y el uso de los artículos materiales necesarios para el bienestar". En otro sentido, ya en el siglo XX Robbins afirma que "la economía comprende la conducta humana como relación entre fines y medios escasos con usos alternativos". La actividad económica es aquella actividad dirigida a la satisfacción de las necesidades humanas empleando medios escasos con arreglo al principio de máximo aprovechamiento de los recursos. Con la pretensión de integrar estas discrepancias en un término comprensivo, es habitual referirse a esta ciencia como el estudio de las formas en que las sociedades deciden la administración de unos recursos escasos, susceptibles de usos alternativos, con el fin de satisfacer el conjunto de las necesidades humanas cuyo caracter es ilimitado. Ello responde a la constatación de que en toda sociedad se plantean tres problemas fundamentales, que son: qué -y cuánto- producir (decisión de producción), cómo hacerlo (decisión de asignación de recursos) y para quién (decisión de distribución); el modo en que se articulan las decisiones en torno a dichos problemas es lo que se conoce como Sistema Económico. Según la mencionada clasificación de Di Fenizio, la economía, como disciplina perteneciente al grupo de las ciencias psico-sociales o del hombre, es un saber empírico de tipo no experimental, rasgos éstos que la hacen partícipe de la distinción entre las vertientes positiva y normativa del conocimiento. En este sentido, mientras que la economía positiva se corresponde con la descripción, desentrañamiento y predicción de los hechos de naturaleza económica que acaecen en el mundo (campo del "ser"), la economía normativa versa sobre las recomendaciones éticas que orientan el quehacer científico hacia el logro de lo deseable (campo del "deber ser"). Y por otra parte, a pesar de ser cierto que la presencia de esta disyuntiva es característica de todas las ciencias sociales, la observación del ejercicio de la práctica científica por los economistas constata que las preocupaciones éticas no han dejado nunca de subyacer en sus planteamientos. De este modo, si para los fisiócratas y Adam Smithambas posturas habían de venir unidas en un todo enmarcado en la doctrina de la ley natural, con Malthus y Ricardo comienza este proceso de separación que posteriormente economistas como Steuart, Bentham, Stuart Mill, Senior o McCulloch explican claramente, al asignar un rasgo científico a la economía, de carácter positivo y libre de juicios de valor, y reservan la cualidad de arte para todo aquello que, en relación a la misma, tuviese que ver con la formulación de fines o recomendaciones. Siguiendo a Fernández Díaz, Parejo Gámir y Rodríguez Sáiz (1989) "el verdadero origen de la controversia se da en la economía Neoclásica", pues pueden diferenciarse tres corrientes: a) la de Marshall y Edgeworth, que propugna la separación de lo científico-positivo frente a lo ético-normativo; b) la de Walras, que defiende la no existencia de tal separación y c) las tesis de la "Economía del Bienestar", que pretenden objetivizar tanto lo positivo como lo normativo. La economía como ciencia es relativamente joven: nació en el siglo XVIII con Adam Smith, quien en su libro La riqueza de las naciones (1776), desarrolló el primer modelo de economía de mercado. A esa obra siguen las de Thomas R. Malthus, David Ricardo y John Stuart Mill. Para los economistas clásicos, como para los fisiócratas, la economía se basa en la libertad individual y el propio interés económico, considerado como una ley natural. A esta concepción se opusieron los técnicos de la escuela histórica y, sobre todo, Karl Marx, fundador de la economía socialista. En la década de 1870 surgen los teóricos de la utilidad marginal, que insistieron en la valoración subjetiva de los artículos de comercio y consideraron el precio como resultante del valor de uso (utilidad) de la última unidad (marginal) de los artículos disponibles. A raíz de la depresión de 1929, la escuela de Keynes se centró en torno al examen de las variaciones de la renta nacional, del consumo y de las inversiones. Frente a la postura keynesiana, favorable a la intervención gubernamental y partidaria de la política fiscal, surgió una teoría neoliberal, partidaria de la política monetaria y en radical oposición al crecimiento de las actividades financieras del gobierno, cuyo principal artífice fue Milton Friedman. La mayoría de los países occidentales utilizan hoy en día modelos de economía social de mercado, en los que el estado interviene para corregir supuestas diferencias en base a hipotéticas situaciones de conflicto con los intereses sociales colectivos. De manera más extensa, en el siglo XX la posición de Robbins (1932) llevaba a este autor a optar por el establecimiento de una ciencia "éticamente neutral", en la que el economista no se planteara la consecución de los fines que le vienen dados, sino la elección de los medios de que dispone para conseguirlos. Más adelante, en la década de los sesenta, la oposición de Friedman frente a Myrdal revitaliza la controversia: si para el primero la economía es y debe ser positiva, su adversario lo rebate con el argumento de que los juicios de valor son inherentes y no pueden abstraerse de la ciencia. Sin embargo, Friedman no descarta que entre ambas posturas haya una relación estrecha, ya que aunque admite que la economía positiva debe permanecer separada de los juicios de valor, observa que lo contrario no es posible, puesto que cualquier posición política habrá de estar basada en la economía positiva. En cuanto a los juicios de valor, la omnipresencia de éstos se explica por el hecho de que las ciencias sociales no admiten el procedimiento de experimentación en el laboratorio, razón por la que se abren las puertas a un mayor predominio de los aspectos ideológicos. Hutchinson distingue tres tipos de juicios de valor: • Los precientíficos: presentes en todas las ciencias e inevitables, son aquellos que condicionan la elección de los ámbitos de estudio y los criterios inductivo o deductivo); • Los poscientíficos: aquellos que se incorporan a la teoría después de formulada ésta y que se manifiestan en las aplicaciones prácticas de la misma, que deben ser, si es posible, objetivados, y Los de carácter ideológico: éstos intervienen tanto en lo positivo como en lo normativo a la hora de la elección de una u otra teoría para la explicación de un fenómeno, en el proceso de contrastación de las hipótesis y también en el manejo de los datos empíricos escogidos para realizar dicha contrastación. La economía es una ciencia social que estudia el comportamiento y las elecciones del hombre entre bienes alternativos, en un contexto de escasez de recursos. Dado que los recursos del planeta son escasos y desgraciadamente, no todos podemos disponer de todo, nos vemos obligados a administrar esos bienes para conseguir lo que nos falta. La ciencia económica envuelve la toma de decisiones de los individuos, las organizaciones y los Estados para asignar esos recursos escasos. La economía se centra también en el comportamiento de los individuos, su interacción ante determinados sucesos y el efecto que producen en su entorno. Por ejemplo, el efecto que producen en los precios, la producción, la riqueza o el consumo, entre otros. Es una ciencia social porque estudia la actividad y comportamiento humanos, que es un objeto de estudio altamente dinámico. Los humanos somos impredecibles. También se conoce como economía al conjunto de todas esas decisiones de los individuos, empresas y gobiernos, que resultan en un gran conjunto de actividades interrelacionadas de producción, distribución y consumo, que definen como se distribuyen los recursos. Por ejemplo, la economía de un país es el conjunto de todas las actividades interrelacionadas que se producen dentro del país. El objetivo último de la economía es mejorar las condiciones de vida de las personas y de las sociedades. Hay que tener en cuenta que los recursos disponibles son limitados (existe escasez), pero las necesidades humanas son ilimitadas. Cuando una persona decide asignar un recurso a un uso concreto, está descartando su uso para otro fin. A esto se le conoce como coste de oportunidad. La ciencia económica también se encarga del estudio de todas las fases relacionadas con el proceso de producción de bienes y servicios, desde la extracción de materias primas hasta su uso por el consumidor final, determinando la manera en que se asignan los recursos limitados. Los principales objetos de estudio de la economía a lo largo del tiempo han sido la fijación de precios de los bienes y de los factores productivos (tierra, producción, capital y tecnología), el comportamiento de los mercados financieros, la ley de oferta y demanda, las consecuencias de la intervención del Estado sobre la sociedad, la distribución de la renta, el crecimiento económico de los países y el comercio internacional. Todos estos factores afectan a la forma en que se asignan los recursos, la economía trata de asignar esos recursos eficientemente. Como podemos ver, el campo de la economía es tan amplio como la actividad humana. Y es por eso, junto que es una ciencia moderna, que muchas de las teorías de la economía no pueden refutarse, al contrario que en las ciencias puras como las matemáticas o la física. Los economistas formulan principios que ayuden a comprender los problemas económicos y la manera resolverlos. Aunque sí existen algunos problemas económicos que sí se pueden demostrar, como el equilibrio de Nash o la paradoja de Arrow. Una primera segmentación de la economía la dividiría en macroeconomía y microeconomía. • Macroeconomía: Término introducido por Ragnar Frish en 1933 y que designa el estudio de la economía de un país a partir de datos globales como la producción nacional, la inversión, el ahorro, el empleo, las exportaciones y las importaciones. Tiene sus propias leyes, debido a que el comportamiento económico global no se corresponde a la suma de actividades individuales. • Microeconomía: Estudio de las acciones económicas de los individuos y pequeños grupos bien definidos de individuos: el productor, el consumidor, el ahorrador. El pensamiento económico ha derivado en muchas teorías y escuelas económicas. Podemos separarlas en dos grandes enfoques económicos: • Intervencionistas: Actuación directa o indirecta de la autoridad o administración en la actividad económica. • Economistas clásicos o liberalistas económicos:Defienden la propiedad privada y los contratos voluntarios. No consideran necesaria la intervención del Estado para resolver problemas económicos. Además, existen diversas maneras de organizar una sociedad que se pueden englobar en mayor o menor medida en un sistema u otro. Las clasificaciones más importantes de los sistemas económicos son: • Sistemas económicos según exista o no propiedad privada: Economías capitalistas: También denominada economía libre o de mercado. Son economías en que los individuos y las empresas llevan a cabo la producción y el sey mercados. Economías socialistas:También conocida como economía de planificación central. En su estado más puro, exigen la sustitución de la propiedad privada por la colectiva en los medios de producción, cambio y distribución; del mismo modo, pide la distribución igualitaria de la riqueza y la eliminación de las clases sociales. Economías mixtas: Actualmente, las economías suelen ser mixtas, en las que una parte de las decisiones las toman los ciudadanos y otras el gobierno, esto permite corregir los fallos de mercado que existen. • Sistemas económicos según el mecanismo de coordinacióno de toma de decisiones: Economía tradicional: Economías simples cuyas decisiones se basan en la tradición.Se trata de países rurales y fundamentalmente agrícolas. Economía autoritaria: Las decisiones económicas son tomadas por una autoridad central. Por ejemplo, una dictadura. Economía de mercado: La mayoría de las decisiones económicas son tomadas por los ciudadanos. Esto ocurre en las economías mixtas o capitalistas. De todas maneras, vamos a ver las mismas clasificaciones, pero con un lenguaje diferente: Lindbeck considera que un sistema económico es el conjunto de instituciones y mecanismos necesarios para la adopción de las decisiones de inversión, producción y consumo en una economía social. En definitiva, se trata de la forma de encajar los problemas del qué, como y para quién producir: qué bienes y en qué cuantía, con qué técnicas y combinaciones de factores productivos y con destino a qué agentes económicos. Así, un sistema económico se puede descomponer en cuatro aspectos primordiales: • La estructura de la información: responde al modo en que se genera, se transmite y utiliza la información por los agentes económicos, ya que se entiende por información el corpus de conocimientos relevante para la adopción de decisiones. En esta parcela cobra importancia la dispersión de la información entre los diferentes sujetos participantes: a mayor dispersión de la información entre los agentes habrá más cantidad de información disponible que redundará en una mayor eficacia del sistema. • La estructura de la toma de decisiones: es el modo en que el poder, para la toma de decisiones, se encuentra repartido. Según Galbraith dicho poder está asociado a la posesión de factores productivos escasos (tradicionalmente, los terratenientes eran quienes tomaban las decisiones productivas, después los empresarios, etc). • La estructura del sistema de incentivos: los incentivos son el conjunto de recompensas y penalizaciones que perciben los agentes del sistema como consecuencia de sus actuaciones económicas. El análisis del sistema de incentivos es crucial para entender el modo en que un sistema económico está estructurado, puesto que las actuaciones de los individuos dependen en gran medida del carácter y vigorosidad (pecuniario, psicológico, legal) de tales incentivos.En particular, es de gran importancia el carácter de racionalidad de los incentivos: un sistema se define como sistema racional de incentivos, si en él se establece una relación directa y adecuada entre la recompensa o penalización que el individuo experimenta a raíz de su comportamiento y el beneficio o perjuicio que se produce en la sociedad como consecuencia del mismo. • La estructura de la coordinación de decisiones:para que un sistema económico sea viable es preciso que exista una cierta coordinación o cooperación entre los agentes, que haga compatibles las actuaciones de los mismos. Las formas de coordinación de decisiones han sido la costumbre (sistema que se basa en las formas experimentadas por la tradición, característico de las culturas primitivas), la autoridad (existencia de un órgano planificador que transmite las decisiones en forma de órdenes jerarquizadas, propio de las economías comunistas de planificación centralizada) y el mercado. Los sistemas económicos se pueden, tradicionalmente, clasificar atendiendo a la propiedad de los medios de producción (si ésta es pública o privada) y al modo de coordinación de las decisiones (mercado o autoridad). Así, aparecen cuatro tipos de sistemas: a) Capitalismo puro: en este sistema la propiedad es privada y la asignación y distribución se realizan por el mercado (salvo los bienes públicos suministrados por el estado). Es la forma de organización de las economías de mercado occidentales. b) Socialismo planificado: el estado posee los medios productivos y toma directamente las decisiones de asignación y distribución. Es la forma de organización adoptada por los países de régimen marxista-leninista. c) Economía de dirección central capitalista: la propiedad privada convive con un grado de coordinación pública considerable. Suele ponerse como ejemplo el modelo seguido en el proceso de expansión de la economía japonesa. d) Socialismo de mercado: el estado posee los factores productivos, pero utiliza el mercado para las decisiones de asignación y distribución. Este método, prácticamente extinguido en la actualidad, fue el que se empleó en países como la antigua Yugoslavia y Hungría. A pesar de la utilidad de estas clasificaciones, es cierto que esta compartimentación es a todas luces insuficiente. A estos efectos, Lindbeck propone un método de clasificación multidimensional que consiste en plantear unas variables, cuyo grado de cumplimiento en una economía determinada permita conocer el "perfil caracteriológico" de la misma. Cada una de dichas variables o dimensiones plantea dos polos opuestos, entre los que debe situarse a la economía en cuestión y se parte de la consideración de que las respuestas a cada uno de los apartados propuestos son independientes entre sí. Estas variables son: • Centralización frente a descentralización: un sistema será tanto más centralizado cuanto más reducido sea el número de centros con capacidad de decisiones económicas, y viceversa. • Planificación frente a mercado: responde al modo de coordinación de decisiones que hemos visto anteriormente. • Propiedad pública frente a privada: la propiedad no puede entenderse en sentido absoluto, es decir, el número de bienes y su peso específico poseídos por el estado y los particulares, sino que habría que hablar de grados de propiedad y, sobre todo, de si la definición de los derechos de propiedad por el ordenamiento jurídico está orientada o no a la eficiencia del sistema. A título de ejemplo, se cita la necesidad de que el derecho de expropiación esté supeditado realmente al interés general de los ciudadanos. • Órdenes frente a incentivos: se pone en cuestión el hecho de si los agentes económicos actúan respondiendo a órdenes o se mueven por un sistema de incentivos racional. El sistema de incentivos tiene por objeto estimular el esfuerzo y dedicación de los individuos en sus tareas, inducir a la formación y cualificación del capital humano y permitir que cada individuo realice aquellas tareas para las que está mejor capacitado o interesado. La racionalidad del sistema de incentivos permite la maximización del bienestar en todo sistema económico, al equiparar la recompensa (o penalización) personal con la satisfacción (o perjuicio) pública. • Poca o mucha competencia: se entiende por competencia la disputa de dos o más agentes económicos para realizar una prestación determinada: los trabajadores se disputan un puesto de trabajo y los empresarios, un lugar en el mercado. Para que el grado de competencia sea elevado es preciso que un sistema de incentivos sea fuerte. Se admite que es deseable una competencia elevada entre empresas (por razones de eficacia en la realización de las actividades productivas o de servicios) y no existe unanimidad sobre el nivel óptimo de competencia entre individuos. Se argumenta que un exceso de competencia en este sentido introduce cotas de deshumanización que, además de volverse en contra de los individuos, acaban perjudicando la eficacia. • Autarquía frente a internacionalización: el grado de dependencia comercial frente al exterior es un rasgo importante para caracterizar un sistema económico. El método de Lindbeck, para determinar las características de una economía, consiste en ver de qué modo un país se sitúa en cada una de las alternativas propuestas en los apartados citados; para ello, se elabora una tabla en la que en un extremo se colocaría el primer aspecto, nombrado en cada uno de los seis apartados anteriores, y en el otro extremo se ponen los citados en segundo lugar. Posteriormente, se otorga una puntuación al nivel de cumplimiento o predominio de cada aspecto mencionado, se unen verticalmente los puntos que resulten y se obtiene el perfil característico de la economía o sistema económico de un país. Los resultados muestran que cada economía tiende a situarse hacia un lado u otro de la tabla, con lo que la independencia de los apartados establecidos es discutible. En un sentido amplio, el cometido de todo sistema económico es la satisfacción de los objetivos sociales, mediante el empleo eficaz de los recursos limitados de que dispone. En este proceso, la primera cuestión que se plantea es la decisión relativa a la cuantía y proporciones de los bienes y servicios que es necesario producir (qué y cuánto se ha de producir) y se conoce como determinación de la estructura de la producción, o, en palabras de Knight, elección social. La decisión tomada en este sentido es de gran importancia, puesto que expresa la escala de valores que existe en cada sociedad. Una vez determinados los objetivos productivos (qué y cuánto ha de producirse) el paso siguiente es resolver el problema de la asignación de los recursos (cómo se ha de producir). La asignación u organización de la producción consiste en la combinación efectiva y eficiente de los factores productivos disponibles (los recursos naturales, el capital y el trabajo). Para ello, se ha de contar con infraestructuras destinadas a la producción directa, establece los mecanismos comerciales, medios de transporte y comunicaciones y recursos financieros para acometer las inversiones de producción. La combinación de los factores productivos ha de ser eficaz, técnica y económicamente; que en los centros de producción se combinen los factores y técnicas de producción adecuados, cualitativa y cuantitativamente y tener en cuenta su coste relativo (eficacia en la asignación). Los costes están, en buena medida, determinados por la escasez de los factores, las preferencias sociales enunciadas en el apartado anterior, la concentración de la propiedad de determinados factores estratégicos o el nivel de riqueza existente en la economía. Entre los varios criterios de optimización, enunciados por los economistas para la asignación, merece destacarse el de Pareto (Óptimo de Pareto): la asignación productiva es óptima si no es posible reasignar los recursos de forma que se aumente o mejore la provisión de algún bien o servicio, sin que implique reducir o empeorar la provisión de otro de ellos. La distribución del producto (para quién se ha de producir) puede establecerse como una relación de intercambio entre los agentes económicos y la sociedad: los propietarios de los factores productivos deben ser retribuidos por la prestación de los mismos al proceso de producción social. Básicamente la retribución de los factores tiene lugar en forma de salarios (retribución del trabajo), beneficios e intereses (retribución del capital) y rentas de la propiedad (retribución de los recursos naturales). El sistema será más eficaz si la desigualdad de la retribución es debida a la eficacia con que se desempeñan las tareas productivas. Aparte de estas funciones, todo sistema económico se plantea la consecución de niveles crecientes de prosperidad y en las economías actuales el desarrollo y crecimiento económicos son un objetivo impuesto desde las instituciones. Para Knight las formas de progreso económico son: el crecimiento de la población y la mejora del nivel de vida (educacional, cultural y material), la acumulación de los medios materiales de producción (por medio de avances tecnológicos o el descubrimiento de nuevos recursos naturales), y las mejoras en los procesos técnicos u organizativos de las empresas. Otra serie de cuestiones, a las que un sistema económico debe dar respuesta, son: qué recursos se debe destinar a la producción actual (bienes de consumo) frente a la producción futura (bienes de capital); qué recursos emplear para la producción de bienes de uso privado frente a bienes de utilización pública (bienes públicos) o, cómo ha de producirse la distribución del tiempo entre el trabajo y el ocio. La decisión de las cuestiones planteadas se efectúa de distinta manera en los distintos sistemas económicos (economía de mercado, economía planificada, etc.). Aunque no exista una clasificación universalmente aceptada de las ramas en que puede dividirse la economía, podemos establecer una primera división entre economía pura o positiva, cuando nos proponemos exclusivamente la búsqueda sistemática y organizada de la verdad de los hechos, y economía normativa o política económica, cuando nuestro propósito es influir en los hechos, orientándolos según una escala jerárquica de valores éticos, previamente establecida. La economía positiva puede subdividirse según la modalidad del estudio a realizar. Cuando se estudian los hechos en abstracto y con carácter general, es decir, cuando se trata de buscar las leyes universales, estamos en el campo de la teoría económica. Cuando se estudian los hechos en concreto y con carácter particular, atendiendo a la dimensión temporal del análisis, realizaremos otra importante subdivisión: si se trata del estudio de hechos ocurridos en el pasado, entramos en el campo de la historia económica; si lo que se pretende analizar son los hechos que están sucediendo en el presente, esta materia es objeto de la estructura económica; y, por último, si lo que se busca es predecir los hechos futuros, entramos en el terreno propio de la economía predictiva, al que la econometría dedica una gran parte de su esfuerzo investigador. Ahora, vamos a ver seguidamente algunas Escuelas de pensamiento económico. Así, nos detendremos a) En la economía clásica; b) en el marxismo; c) en la corriente marginalista; d) en la economía neoclásica; e) en la Escuela Austríaca de pensamiento económico; f) en el keynesianismo; g) en el neokeynesianismo;h) en la Escuela de Chicago; yi) terminaremos viendo el monetarismo. ESCUELA CLÁSICA DE PENSAMIENTO ECONÓMICO Corriente característica de los años 1775 a 1871. La teoría económica clásica se refiere a una escuela de pensamiento económico cuyos principales exponentes son Adam Smith, Jean-BaptisteSay y David Ricardo. Es considerada por muchos como la primera escuela económica moderna. Incluye también a autores como Karl Marx, Thomas Malthus, William Petty y Frédéric Bastiat, algunos incluyen, entre otros, a Johann Heinrich vonThünen. Habitualmente se considera que el último clásico fue John Stuart Mill. Con esta escuela, podemos afirmar que se crea el marco general para el modelo capitalista a fines del siglo XVIII y durante el siglo XIX.El término «economía clásica» fue acuñado por Marx para referirse a la economía ricardiana –la economía de Ricardo y James Mill y sus antecesores– pero su uso se generalizó para describir también tanto a los seguidores de Ricardo y Mill como a todos los influidos por las percepciones generales de esos autores, incluido el propio marxismo. Su unidad reside en un enfoque común (rechazo de un enfoque cuantitativo, y por tanto matemático, en beneficio de una visión cualitativa) y en una misma definición del valor (el origen del valor de las mercancías en el trabajo). En sentido estricto, las “economías clásicas” designan a los autores de la corriente clásica que defienden la economía de mercado, cosa que excluye a Karl Marx. Los economistas clásicos son, entonces, aquellos en la línea de Adam Snith, que defienden el derecho de propiedad privada de los medios de producción, la libertad de empresa, los principios del “dejar hacer, dejar pasar” y la neutralidad de la moneda. Se distinguen en el interior del grupo la escuela pesimista (Malthus y Ricardo) y la optimista (J. B. Say). Según ellos, la crisis se explica por un descenso de la rentabilidad, que implica una insuficiencia de inversiones industriales que repercute en el empleo. EL MARXISMO El marxismo es el conjunto de doctrinas derivadas de la obra de Karl Marx, filósofo y periodista alemán, y de su compañero Friedrich Engels, quien le ayudó en muchos de los avances de sus teorías. El principal argumento en el que se basa el marxismo es que el capitalismo es un sistema económico cuya estructura es errónea. Y, por tanto, debe ser reemplazada por otra que abolirá el sistema de propiedad burguesa y el libre mercado de bienes y servicios. En resumen, según el marxismo el capitalismo debe terminar porque es nocivo para los trabajadores y el sistema debe cambiar. De acuerdo con Marx, el problema clave del capitalismo es que genera la explotación de los trabajadores. De ahí que Marx para fundamentar su teoría se apoye, entre otras cosas, en su conocida tasa de plusvalía. El origen del marxismo se sitúa a mediados del siglo XIX. Sin embargo, gana relevancia a finales del XIX. Fecha en la que Karl Marx expandió y popularizó sus ideas a través de sus obras. Entre ellas, se sitúa en un lugar muy relevante la obra de El Capital (1867). Así, para el marxismo, dos defectos ocasionan tal sistema de desigualdad sobre los más débiles: • El excedente de mano de obra: Bajo este concepto, la burguesía no se lucra por la venta de su producto a un precio por encima del coste de materiales más la mano de obra. Sino que, se lucran al pagarle al trabajador por debajo del valor de su labor. • Naturaleza intrínseca del capitalismo: Mientras que el Estado puede controlar todos los aspectos del socialismo, desde la producción hasta la distribución, el capitalismo es controlado por el libre mercado. Es decir, en un sistema capitalista, las decisiones son tomadas por cada productor y cada consumidor. De hecho, el marxismo acentúa esta diferencia, afirmando que solo una economía planificada puede descubrir verdaderamente los mejores métodos de producción y distribución. Esta capacidad de la burguesía para manipular a los trabajadores, les permite devaluar la mano de obra, creando así ganancias para sí misma. Es más, los marxistas ven al capitalismo como el creador de un círculo vicioso que ocasiona que los trabajadores sean explotados cada vez más. Además, el marxismo defiende que las economías capitalistas se retroalimentan de las crisis económicas. Karl Marx creía que esta dependencia de las depresiones económicas podría causar estragos a largo plazo. Y, por lo tanto, abogaba para que una comunidad planificada reemplazara tal sistema. Entre las principales características del marxismo y que explican en qué consiste, podemos destacar las siguientes: • La sociedad debe ser igualitaria: El marxismo quiere acabar con la lucha de clases. Es decir, pretende que no existan clases sociales. Todos deben tener lo mismo. • Abolir la propiedad privada: Pretende, al igual que el comunismo, que no exista propiedad privada. Es decir, que todo sea de todos. • El capitalismo explota a los trabajadores: Según el marxismo, el capitalismo explota a los trabajadores. Y, concretamente, se queda con parte del fruto de su trabajo (plusvalía). • El valor del trabajo se mide por horas de producción: A más horas-hombre de producción, más valiosa es la producción. Así lo definió Karl Marx en su teoría del valor trabajo. • Reducción del consumo: Aboga por reducir el consumo innecesario y consumir solo lo que le es estrictamente necesario. • Autosuficiencia: Además, propone la autosuficiencia. Es decir, que la sociedad produzca todo lo que necesita sin depender de otros países u otras comunidades. Por su parte, • Adaptación de las necesidades: Según el marxismo, cada uno debe aportar según sus necesidades. • Medios de producción en poder en el Estado: El marxismo propone que los medios de producción se encuentren en manos del Estado y, por ende, en manos del pueblo. • Medios de comunicación en poder del Estado: Los medios de comunicación deben ser públicos. • El marxismo es la teoría que propone la puesta en práctica del comunismo: El comunismo es el modelo ideal, mientras el marxismo es la teoría de Karl Marx que propone la puesta en práctica del mismo. En resumen, los marxistas afirman que el comunismo —como supuesto estado dialéctico final— proporciona más libertad que otros sistemas económicos y que la redistribución de la riqueza resolverá muchos problemas. Es más, Marx propone el empleo de las instituciones del Estado, como por ejemplo, el uso de los impuestos para financiar la compra y distribución de los medios de producción a los trabajadores que, al paso del tiempo, formará un mercado de competencia perfecta. EL MARGINALISMO El marginalismo es una corriente de pensamiento económico que surge a mediados del siglo XIX. Como respuesta a la Escuela Clásica y la teoría valor-trabajo, el marginalismo aporta la ley de utilidad marginal decreciente. El marginalismo, por tanto, es la corriente de pensamiento económico impulsada por la Escuela Marginalista. Esta escuela de pensamiento económico tiene su origen a mediados del siglo XIX, como respuesta a la Escuela Clásica y su teoría sobre la formación de precios. Para la Escuela Clásica, los precios vienen determinados por la cantidad de trabajo social requerida, siendo esta la teoría denominada como teoría valor-trabajo. Sin embargo, para la Escuela Marginalista dicha afirmación no era cierta. Para León Walras, Carl Menger y William Jevons, principales exponentes de la Escuela Marginalista, la explicación de la formación de precios se encontraba, más que en los costes de producir dicho bien, en la última unidad producida o pérdida de dicho bien. De esta forma nace la teoría de la utilidad marginal que tanto reconocimiento otorga a estos autores. La utilidad marginal decreciente, que proviene de la teoría del valor subjetivo de la Escuela Austriaca, nos dice que el valor de un bien viene determinado por la utilidad que dan los consumidores al último bien producido o a la última unidad producida. Así, dicho valor va decreciendo a medida que se incrementan las unidades disponibles. En otras palabras, las personas no otorgan el mismo valor a un bien cuando tienen una unidad, que cuando tienen 100 unidades. Centrándose en esta última unidad, la Escuela Marginalista genera grandes aportes a la ciencia económica, a la vez que fortalece esa unión entre la ciencia económica y la matemática que, en su día, inició la Escuela Clásica. Para ello, establece un lenguaje formalizado que permite explicar sus teorías, así como formularlas. Entre las principales características del marginalismo, por tanto, podemos destacar las siguientes: • Sus principales autores son Menger, Jevons y Walras. • Nace en oposición a la síntesis neoclásica. • Para ello, introduce la ley de la utilidad marginal. • En el marginalismo, la teoría de la formación de precios se basa en el análisis subjetivo. • También, los marginalistas fueron pioneros en la matematización de la economía. A continuación, veamos los principales aportes de estos autores citados y, por tanto, de la Escuela Marginalista, a la ciencia económica. • Nace como respuesta a la teoría del valor-trabajo. Para ello, desarrolla, a partir de la teoría del valor subjetivo de la Escuela Austriaca, el análisis marginal, y la teoría de la utilidad marginal decreciente. • Gracias a la Escuela Marginalista, se determina que la formación de precios se produce con base en la utilidad marginal y no en el trabajo social requerido para la producción del bien en cuestión. Así, se rechaza la teoría heterodoxa. • Los marginalistas jugaron un papel muy importante en la ciencia económica. Gracias a ellos, se generó un lenguaje formalizado que permitió formular muchas teorías. Gracias a esta matematización de la economía, la ciencia económica ganó un respeto bastante notable como ciencia. • Los marginalistas, de la misma forma, rechazan la teoría clásica que trata de colectivizar a los individuos, creyendo que la acción conjunta de un grupo motiva a otros a hacer lo mismo. Por tanto, los marginalistas consideran que los fenómenos que se producen son explicables por la acción individual de cada uno de ellos. • Por último, esta matematización otorga a los marginalistas esa autoría a la hora de señalar al «culpable» de la matematización de la economía. Los marginalistas impulsan ese intento de la Escuela Clásica años atrás, y generan numerosas formulaciones que dan explicación a muchos fenómenos. LA ECONOMÍA NEOCLÁSICA La economía neoclásica es una escuela de pensamiento económico que se basa en la idea de que el valor de los bienes es una función de la utilidad o satisfacción que le asignan los consumidores. La escuela neoclásica surge en la década de 1870. El término neoclásico es muy criticado por algunos economistas, argumentando que trata de aglutinar al pensamiento económico marginalista que hubo entre 1870 y 1920. Dichas ideas apuntaron a formalizar la economía para asimilarla de una forma más matemática. Uno de los aspectos fundamentales que diferenció el neoclasicismo de la escuela clásica es la forma en que explicaban los precios y el valor relativo de los bienes. De acuerdo con la escuela clásica, el valor de los bienes se explica por sus costes (por el lado de la oferta). Para los neoclásicos, en cambio, el valor de los bienes se explica por la utilidad marginal, esto es, el valor que se asigna a la última unidad consumida (por el lado de la demanda). Una de las principales preocupaciones de los neoclásicos fue la asignación y distribución óptima de los recursos en una sociedad. Además, apoyaron firmemente el libre comercio como motor de desarrollo económico y como una forma de aprovechar las ventajas comparativas de los países. Los orígenes del neoclasicismo se encuentran en la ideas de los economistas marginalistas que buscaron una teoría económica más rigurosa basada en modelos matemáticos objetivos y alejada de determinantes históricos. Existieron tres grandes escuelas neoclásicas: • Inglesa: Relacionada con William Stanley y Alfred Marshall, mayor exponente del neoclasicismo. • Austríaca:Asociada con Carl Menger, quien desarrolló los fundamentos del análisis marginal. • Francesa: En donde destaca Leon Walras, quien desarrolló la teoría de equilibrio general y el concepto de utilidad marginal. Los neoclásicos centraron su análisis en la elección entre varias alternativas, y en los cambios marginales como objeto de cálculo y el equilibrio general. Con respecto al comportamiento de las personas y empresas, la escuela neoclásica se basa en tres supuestos básicos: • Ambos, productor y consumidor, son racionales. • Las personas buscan maximizar su utilidad o satisfacción cuando consumen bienes o servicios. Las empresas buscan maximizar sus utilidades cuando venden bienes o servicios. • Personas y empresas actúan de manera independiente basándose en información completa y relevante. Asimismo, existen varias diferencias en su análisis con respecto a los clásicos en lo que se refiere a la teoría del valor, la formación de los precios y la distribución de la renta. A continuación explicamos estos aspectos: • Teoría del valor: Los economistas clásicos consideraron que el valor de los bienes y servicios se determinaba por el coste de los factores. Los neoclásicos, en cambio, señalaban que el valor se determinaba por la utilidad que la mercancía reportaba a los consumidores y su escasez relativa. De esta forma, a mayor utilidad, los consumidores estarían dispuestos a pagar más. Por otra parte, mientras más escaso sea un bien, mayor valor tendrá. • Formación de los precios y distribución de la renta: Con anterioridad a los economistas neoclásicos se solía considerar que los ingresos de los factores de producción estaban determinados por un proceso histórico. Los neoclásicos renegaron de este análisis y consideraron que la oferta y demanda de factores determinaba sus precios. De esta forma, el equilibrio en el mercado de factores determina la renta y su distribución entre los agentes económicos dueños de los factores de producción. LA ESCUELA AUSTRÍACA DE ECONOMÍA La Escuela Austriaca de Economía es una forma de pensar monetaria heterodoxa que depende de la independencia metodológica. La idea de que las maravillas sociales son el resultado de la inspiración y las actividades de las personas. La Escuela Austriaca de Economía ha sido retratada por su sólido análisis de las hipótesis monetarias neoclásicas, marxistas, keynesianas y monetaristas. Si bien hay varias perspectivas sobre la estrategia monetaria que pueden tener los austriacos, la escuela austriaca en general se caracterizará como el estudio de los asuntos financieros de la economía sin restricciones. Los pensamientos libertarios y empresarios que mantiene la Escuela Austriaca están firmemente identificados con el avance de las formas digitales de dinero. En realidad, las hipótesis del efectivo de la Escuela Austriaca dadas a través de Carl Menger, creador de esta escuela, presentan las cualidades acompañantes que el efectivo debería tener: El efectivo debe tener un interés no financiero anterior. Esto implica que el efectivo debe ser sobre mercancías que tienen un interés más allá de su uso financiero, ya que su valor no relacionado con el dinero es anterior al uso relacionado con el dinero. Debe tener una apertura extraordinaria. Ahora, Menger subraya que debe ser concebible adquirir ese grande específico de manera básica. Sin embargo, además, su adquisición y abuso no debe limitarse legalmente como característica dentro de la Escuela Austriaca de Economía. • Un método para el cambio simple. Esto significa que el dinero en efectivo se puede utilizar como una unidad de registro, pero también debería ser posible eliminarlo en partes homogéneas. • Perfección. De esta manera, Menger nos revela que el efectivo debe mantener su incentivo después de algún tiempo, pero igualmente debería poder devaluar un segmento sin reducir la estimación del resto del efectivo. • Escasez relativa. Este aspecto revela que el efectivo debe visualizarse como un depósito de gran valor, ya que un enorme incremento en la creación mundial disminuiría fundamentalmente las riquezas individuales. • Vale la pena la fuerza. La estimación del efectivo debe ser estable a cambios geológicos, mundanos o de cantidad. La Escuela Austriaca de Economía recibe su nombre del carácter de sus autores y primeros aliados, que eran residentes del Imperio Austro-Húngaro, incluidos Carl Menger, EugenvonBöhm-Bawerk, Ludwig von Mises y Friedrich Hayek. En 1883, Menger distribuyó Investigaciones en el método de las sociologías con poca común referencia a asuntos financieros. Donde atacó las técnicas para la Escuela Historicista Alemana. Gustav vonSchmoller, director de la Escuela Historicista, reaccionó con una molesta auditoría, donde escribió la expresión ” Escuela Austriaca de Economía ” tratando de retratar la escuela como algo común. El nombre perseveró y fue recibido por los mismos discípulos. Expertos financieros austriacos como Murray Rothbard y filósofos austriacos como Joseph Schumpeter sostuvieron que los fundamentos subyacentes de la Escuela Austriaca de Economía se originan en las lecciones monetarias de la Escuela de Salamanca ubicada en el siglo XVI y los fisiócratas del XVIII. Los asuntos financieros tradicionales, creados antes del siglo XIX, se centran en la hipótesis del trabajo de valor significativo, que expresa que la estimación de una administración o decente depende de la medida de trabajo necesaria para entregarlo. Los analistas financieros tradicionales franceses. Por ejemplo, Jean-BaptisteSay y Frédéric Bastiat desestimaron esto y sostuvieron que el valor es abstracto. Hacia fines del siglo XIX, la consideración en ese momento se dirigió a las ideas de gasto y utilidad insignificantes. Estas formas subjetivistas de lidiar con el valor y las formas marginalistas de lidiar con los costos se consideran como las precursoras de la Escuela Austriaca de Economía. EL KEYNESIANISMO El Keynesianismo es una de las teorías económicas más conocidas, su principal característica es que apoya el intervencionismo como mejor manera para salir de una crisis. Debe su nombre al economista británico John Maynard Keynes, que centró su carrera en estudiar los agregados económicos y los ciclos económicos. Esta disciplina económica produjo una auténtica“revolución keynesiana”, que aparcó los pensamientos económicos clásicos, basados en el liberalismo y en el laissez faire. El keynesianismo prometía una solución para el mayor enemigo del capitalismo, los ciclos económicos. Keynes creía que la principal causa de las crisis es la baja demanda, derivada de las bajas expectativas de los consumidores. Propuso el intervencionismo como mecanismo para estimular la demanda y regular la economía en momentos de depresión. Keynes estudió los problemas agregados de la economía, como el paro, la inversión, el consumo, la producción y el ahorro de un país. Sus argumentos construyeron la base de la Macroeconomía. El keynesianismo se basa en el intervencionismo del Estado, defendiendo la política económica como la mejor herramienta para salir de una crisis económica. Su política económica consiste en aumentar el gasto público para estimular la demanda agregada y así aumentar la producción, la inversión y el empleo. El objetivo de la ciencia económica es estudiar la asignación de recursos. Hasta entonces la mayoría de los economistas se habían centrado en la escasez de recursos. Keynes, por el contrario, se centró en el exceso de recursos. Años antes, Karl Marx ya había dicho que “la crisis es el resultado de la imposibilidad de vender”. Keynes se preguntó cómo era posible que habiendo demasiados recursos hubiera crisis. ¿Cuál fue su solución para que no hubiera exceso de recursos?, estimular la demanda para que se consuman esos recursos sobrantes. El desempleo es uno de los principales problemas de las crisis, Keynes argumentó que el paro no existe debido a la escasez de recursos, sino por la escasez de demanda, que provoca que no se consuma los suficiente como para tener que producir una cantidad de bienes que de trabajo a todos. Dicho de otra manera, el problema del paro es la falta de demanda y no la falta de recursos. El desempleo surge además por la rigidez de los salarios a la baja. Al bajar los precios aumenta el poder adquisitivo de los trabajadores, pero por otro lado, resultan demasiado caros para las empresas, que comienzan a despedir, provocando paro. Al haber menos empleados en una economía, baja el consumo agregado y por tanto, bajan de nuevo los precios, dirigiendo la economía a un círculo vicioso, del que, según el keynesianismo, solo se puede salir estimulando la demanda, para generar el proceso inverso y aumentar el consumo, los precios y el empleo. En conclusión, el keynesianismo se basa en estimular la demanda para provocar un aumento del consumo y el empleo en momentos de crisis. ¿Y cómo se estimula la demanda? Mediante políticas monetarias y fiscales. Keynes fue partidario de utilizar las políticas fiscales. Aunque a finales del siglo XX, las deudas de los países occidentales comenzaron a crecer de tal manera que los keynesianistas pasaron a recomendar las políticas monetarias como mecanismo para estimular la demanda. LOS NEOKEYNESIANOS Grupo de economistas de corriente keynesiana, entre quienes se encuentran los teóricos actuales del “desequilibrio”, que privilegian una política de intervención por los tipos de interés, y los de la corriente de síntesis (Sanuelson), que siguen siendo partidarios de las políticas económicas centradas en políticas tradicionales de relanzamiento. EL MONETARISMO El monetarismo es una doctrina económica que estudia los efectos de las variaciones de la oferta monetaria sobre las variables económicas relevantes (como empleo, precios o producción). El monetarismo se basa en la idea de que un aumento en la oferta monetaria, esto es, el total de dinero en efectivo y cheques que circula en la economía, aumentará la producción en el corto plazo y la inflación en el largo plazo. Su vinculación con la Escuela de Chicago es evidente ya que uno de sus principales exponentes es el premio Nobel de Economía Milton Friedman, quien lideró dicha escuela por muchos años. El monetarismo plantea que mientras las autoridades monetarias (banco central u otros) tienen el control de la oferta nominal, las personas basan sus decisiones con respecto a la cantidad de dinero real que desean obtener/mantener. De esta forma, cuando la oferta de dinero crece más allá de los que las personas desean mantener, estas buscarán reducir su cantidad de dinero comprando bienes o activos. Con este comportamiento, una mayor disponibilidad de dinero incrementaría la producción en el corto plazo. No obstante, en el largo plazo no es posible liberarse del exceso de oferta monetaria (sobre todo si la economía se encuentra cerca de su potencial) por lo que los precios se ajustarán al alza. Se recomienda entonces que las autoridades monetarias se sujeten a una regla monetaria en donde se aumenta la cantidad de circulante a una tasa constante y estable que se relacione directamente con la tasa de crecimiento del país. Asimismo, el monetarismo señala que la inflación es un proceso meramente monetario causado por un aumento del dinero en circulación. Dado lo anterior, una de las herramientas que tiene la autoridad monetaria para controlar la inflación es manejar la tasa de interés (que refleja el precio del dinero). Si existe temor de mayor inflación, la tasa de interés debe aumentar de modo de que el dinero sea más caro. Por el contrario, ante una posible deflación, la autoridad monetaria debe reducir la tasa de interés. El monetarismo defiende la utilización del mercado como mecanismo de asignación de recursos y la aplicación de una política monetaria que tienda al equilibrio entre el PIB y la inflación. Entre las recomendaciones de política del Monetarismo destacan: • Control de la inflación: La autoridad monetaria debe evitar procesos inflacionarios y deflacionarios. • Reducción del papel del Estado en la economía: La intervención del Estado en la actividad económica generaría ineficiencia. • Promover la apertura comercial: Promover la libre circulación e intercambio de bienes y servicios. • No buscar la plena ocupación (desempleo cero): Existiría una tasa de desempleo natural. Si el Estado intenta ubicarse por debajo de esta tasa, se desencadenarían fenómenos inflacionarios. • Defender la libre competencia: Promover la competencia interna y externa y utilizar al mercado como mecanismo de asignación de recursos. • Rechazo de las teorías keynesianas: Rechazar la intervención del Estado propuesta por la teoría Keynesiana. Milton Friedman, premio Nobel de economía en 1976, es uno de los mayores exponentes del monetarismo. Entre sus principales aportes relacionados con el monetarismo moderno se encuentran: • La teoría de la renta permanente. • Revisión de la curva de Phillips (por la tasa Nairu). • Regla monetaria de Friedman. LA ESCUELA DE CHICAGO La escuela de Chicago es una escuela de pensamiento económico cuyos orígenes se encuentran en el departamento de economía y en la escuela de negocios de la Universidad de Chicago a mediados del siglo XX. La escuela de Chicago se caracterizó por rechazar las ideas del Keynesianismo (que se mostraban a favor de la intervención del Estado), para promover el libre mercado y las ideas del monetarismo. Sus principales exponentes fueron Milton Friedman y George Stigler, ambos premiados con el Nobel de economía. Los economistas de la escuela de Chicago tenían la convicción de que la economía de mercado es inherentemente estable y que las perturbaciones (como depresiones o crisis económicas) serían el resultado de una intervención inadecuada del Estado. En efecto, Milton Friedman, uno de sus principales representantes, sostuvo que lo que desencadenó la gran depresión de los años 30´s no fue una falta de inversión como afirmaba Keynes, sino una contracción de la oferta monetaria. El enfoque de la escuela de Chicago se caracteriza por un enfoque pro-mercado con un análisis que incluye los siguientes componentes: • Teoría del consumo: Se estudia cómo los individuos llevan a cabo sus decisiones de consumo. Para esto se relacionan las preferencias (reflejadas en las curvas de utilidad) con la restricción presupuestaria. • Teoría de las expectativas racionales: Supone que los individuos forman sus expectativas de manera racional, esto es, utilizando de manera correcta la información disponible. Dado lo anterior, las expectativas racionales tienden a ser acertadas y los errores aleatorios. • Crítica al Keynesianismo: Crítica a la intervención del Estado para intentar estabilizar la economía. • Tradición Marshaliana: Estudio de mercados específicos, concretos. • Teoría del capital humano: Considera que uno de los factores claves en explicar la productividad es el acervo de capital humano (las habilidades de los trabajadores, su capacitación y experiencia). La escuela de Chicago no se limitó a estudiar y hacer propuestas en el ámbito meramente económico sino que expandió su análisis a temas legales y sociales como la institución del matrimonio, la esclavitud y los cambios demográficos. La escuela de Chicago consideraba que la intervención del Estado generaba ineficiencia y entorpecía el crecimiento. Dado lo anterior, propusieron una serie de medidas en favor del libre mercado, destacando las siguientes: • Desregulación: Eliminar o reducir las regulaciones/restricciones impuestas a la actividad económica de los agentes privados. • Privatización: Traspasar o vender la propiedad estatal a privados. Estos últimos estarían más preparados para llevar a cabo una administración eficiente de los recursos. • Concesiones: Realizar contratos de concesiones para que los agentes privados administren bienes o estructuras del Estado. • Eliminación de subsidios y otras ayudas: Eliminar subsidios o ayudas que puedan interferir en la libre competencia de las empresas. • Reducir la burocracia: Reducir y hacer más eficiente el aparato estatal. La escuela de Chicago fue liderada por dos economistas que recibieron el premio Nobel por sus aportaciones al campo de la Economía: Milton Friedman (Premio Nobel de Economía en 1976) y George Stigler (Premio Nobel de Economía en 1982). En un mundo cada vez más dominado por lo económico, este ensayo proporciona el bagaje conceptual necesario para comprender los procesos y mecanismos de la Economía. Por otra parte, esta obra da cabida a los múltiples enfoques y teorías que conviven en la Economía, de forma que, junto al tratamiento extenso y detallado del núcleo dominante, se introducen tanto visiones alternativas o complementarias como contrapuntos críticos a ésta. Pero no es que, ahora la economía domine de manera a veces brutal nuestra realidad de cada día. La economía ya se ha hecho la cama hace un largo tiempo. Recordaremos a nuestros lectores que mi Tesina de Licenciatura ya incluye los términos economía y sociología, pues si el pensamiento no me falla el subtítulo de la misma reza: “ASPECTOS SOCIO-ECONÓMICOS DE UN Convento de clausura”. Ya por aquel entonces, hacia 1980, clavé mis dardos sobre un tema de economía social, pues la sociología marcaba el punto que iba sobre la “i”. Recuerdo que para adentrarme en la economía de aquel mundo cerrado a cal y canto utilicé la dote. Por su analogía con la dote que la mujer aporta a su marido cuando se casa, el nombre “dote religiosa” se ha dado a la suma de dinero o bienes que una religiosa o monja (religiosa) trae, para su manutención, al convento donde desea hacer su profesión. No se trata aquí de las donaciones más o menos generosas hechas por la joven o su familia al convento o a algunas de las buenas obras que realiza, ni de la cantidad entregada para el sostenimiento de la postulante o novicia hasta el momento de su profesión, sino de una suma (generalmente fija) destinada al sostenimiento de una religiosa que, por su profesión, se ha convertido en miembro de la comunidad. Todo lo demás se comprenderá mejor si se lee la revista Estudios del Departamento de Historia Moderna de la Facultad de Letras zaragozana. Lo que sí es evidente es que mi interés por la economía viene de lejos, pues arrastro este afán desde mis tiempos universitarios. Además, lo cierto es que saber de economía se ha convertido en algo imprescindible para entender el mundo en que vivimos. Consecuentemente, este ensayo quiere ser un precioso instrumento de ayuda para quienes, sin ser especialistas, quieren tener claro qué hay detrás de cada término, incluyendo los más recientes. Pero, aunque no entremos en las infinitas matizaciones que presentan muchos de estos términos, si se echa una ojeada al mundo actual, es evidente su polarización en torno a dos sistemas económicos, como son el capitalismo y el comunismo. No obstante, lo uno trae de la mano lo otro, por lo que me gustaría hacer referencia o una alusión, más o menos extensa, a otros dos términos, como son liberalismo y socialismo. Así, pues, seguidamente hablaremos del CAPITALISMO, del COMUNISMO, del SOCIALISMO y del LIBERALISMO. Empezaremos, pues, por la primera de las voces citadas. El CAPITALISMO es un sistema económico en el que la propiedad del capital es en su mayor parte privada y el trabajo se lleva a cabo por la remuneración que se recibe bajo un sistema de libre contrato. Ésta es una doctrina que se basa en la libertad individual, en la propiedad privada y en la utilización económica de los excedentes productivos. En el plano ideológico existe un profundo vínculo entre el capitalismo y el protestantismo.La mejor explicación de esta relación se debe a Max Weber, que la expuso en su libro La ética protestante y el espíritu del capitalismo. En él, relacionó la ascética calvinista con la actitud racional, la concepción de la predestinación y la revelación del estado de gracia en el mundo terrenal a través del éxito profesional. Desde el punto de vista económico, los sistemas suelen clasificarse teniendo en cuenta la propiedad de los medios de producción, considerando si éstos son de propiedad pública, privada o una combinación de ambas. En caso de prevalecer la propiedad privada, el sistema es considerado capitalista. Si, por el contrario, se produce un predominio de la propiedad pública, se le califica como socialista o comunista. La denominación de economía mixta se reserva a aquellos sistemas que cuentan con características capitalistas y socialistas. Si bien desde una perspectiva económica el capitalismo responde a una serie de características que se pueden encontrar en todas las épocas y culturas, como proceso histórico se reconoce a partir del renacimiento europeo. En ese sentido, el capitalismo es el sistema económico dominante en Occidente tras el feudalismo. En cualquier caso, es cierto que durante la Edad Media se reconocen en algunas organizaciones características propias del capitalismo. Éste es el caso de las repúblicas comerciantes italianas o de la Liga Hanseática. Al finalizar la Edad Media, ya se encontraba dispuesta toda la logística necesaria para que surgiera el nuevo sistema. El capitalismo, en su fase mercantilista, duró hasta finales del siglo XVIII, momento en el que se desarrolló su vertiente industrial, que se inició en Gran Bretaña. Marx afirmó en El capital: "La riqueza de las sociedades en que impera el régimen capitalista de producción —empieza el Capítulo I— se nos aparece como un inmenso arsenal de mercancías y la mercancía como su forma elemental". El énfasis del sistema capitalista recae, por tanto, en un activo tráfico de mercancías y éste se ve favorecido por el perfeccionamiento de los sistemas de transporte marítimos y terrestres. Está claro que el capitalismo ha tenido diversas variantes desde su origen en el siglo XVII: el capitalismo comercial,, aparecido en Europa a final de la Edad Media; el capitalismo industrial, desarrollado a partir del siglo XIX; el capitalismo liberal, hasta la crisis de 1929, y el capitalismo de Estado, vigente en nuestros días, en el que el Estado ha puesto en práctica, con más o menos éxito, una política destinada a evitar la aparición de crisis, coordinar la actuación de los agentes económicos y corregir la distribución de las rentas, por lo que se han mezclado elementos de estatificación y socialización. El concepto de capitalismo ha sido definido de muchas maneras diferentes, con diverso rigor y desde distintas perspectivas ideológicas. El término se utilizó por primera vez a mediados del siglo XVIII para aludir, sin mayor precisión, al sistema económico donde el capital está en manos de propietarios privados, pero fue difundido ampliamente un siglo después por el marxismo, dentro del cual adquirió una connotación peyorativa que en gran parte se mantiene hasta nuestros días. La carga ideológica del concepto y su uso poco riguroso impiden considerarlo, en propiedad, como un término científico; es recomendable, por lo tanto, emplear el término economía de mercado para hacer referencia a las sociedades modernas corrientemente llamadas capitalistas. En un sentido estricto la palabra capitalismo alude a un sistema donde se hace uso de bienes de capital, como ya lo señalaran Böhm-Bawerk y otros representantes de la Escuela Austríaca. Pero, como tal forma de conceptualizarlo impide hacer algunas distinciones que cobran importancia desde el punto de vista histórico, muchos autores no marxistas se inclinan por definirlo como un sistema social donde el capital está en manos de personas privadas y donde el trabajo se lleva a cabo no como un deber de costumbre o bajo coacción, sino por la recompensa material que recibe el trabajador: el salario. El capitalismo, en tal perspectiva, contrasta con el feudalismo y con otros sistemas anteriores en que supone la existencia de personas libres que realizan intercambios sin coerción, siguiendo sus propios intereses. Es por ello esencial al sistema la existencia de un mercado libre, donde los miembros de la sociedad puedan realizar sus intercambios, y de un ordenamiento jurídico que garantice ciertas libertades civiles y políticas indispensables para su funcionamiento. El capitalismo también se diferencia del socialismo, pues admite la conveniencia y la necesidad de la propiedad privada, confiando en el mercado para lograr la asignación de recursos necesaria a la vida económica y para la distribución de la renta entre los individuos. Se opone frontalmente, por lo tanto al sistema de planificación central. Dentro del amplio marco que brinda la definición precedente caben diversas formas concretas de ordenamiento socio-económico: ellas variarán en la medida en que se acepte una mayor o menor vigencia de un sistema de precios libres, de acuerdo al grado de competencia que exista entre diversas empresas y según el grado de intervención estatal. Cuando esta última es amplia y el Estado se reserva el monopolio de un vasto conjunto de empresas, o cuando los precios están regulados políticamente, suele hablarse de un sistema mixto, o de una economía mixta; cuando el nivel de intervención estatal es amplio y no existe un sector privado de real envergadura es frecuente que las decisiones políticas y económicas se entremezclen, del mismo modo en que confluyen los grupos políticos y empresariales: en ese caso se habla, generalmente, de un sistema mercantilista, utilizando este término por la semejanza con los sistemas que existían en Europa durante el auge de esa corriente de pensamiento. Puede decirse, sin exagerar, que la ciencia económica surge con la maduración de las sociedades capitalistas: su campo es el análisis del mercado, de la competencia, de la firma, de la asignación de recursos y de muchos otros objetos de estudio que no tenían una existencia generalizada en sociedades anteriores. Por eso, para comprender el capitalismo, es indispensable conocer tales conceptos, pero es importante también tener en cuenta otras disciplinas y áreas de conocimiento: la sociología y la historia, para entender cómo se pasa de los estamentos y grupos cerrados de la antigüedad a las clases del capitalismo industrial y a los agrupamientos más abiertos de las sociedades contemporáneas; el derecho y las ciencias políticas, para apreciar la forma en que el ordenamiento legal permite la libertad de los ciudadanos y la existencia de un mercado libre; y otras disciplinas sociales, como la antropología, que nos indican la forma en que los seres humanos satisfacemos nuestras necesidades en diversos contextos y el modo en que ciertas tendencias vitales se expresan en las sociedades capitalistas de la actualidad. En pocas palabras, el capitalismo es un sistema económico y social basado en que los medios de producción deben ser de propiedad privada, el mercado sirve como mecanismo para asignar los recursos escasos de manera eficiente y el capital sirve como fuente para generar riqueza. A efectos conceptuales, es la posición económico-social contraria al socialismo. Un sistema capitalista se basa principalmente en que la titularidad de los recursos productivos son de carácter privado. Es decir, deben pertenecer a las personas y no una organización como el Estado. Dado que el objetivo de la economía es estudiar la mejor forma de satisfacer las necesidades humanas con los recursos limitados que disponemos, el capitalismo considera que el mercado es el mejor mecanismo para llevarlo a cabo. Por ello, cree necesario promover la propiedad privada y la competencia. Los factores fundamentales de producción son el trabajo y el capital. El capitalismo propone que el trabajo se proporcione a cambio de salarios monetarios y debe ser aceptado libremente por parte de los empleados. La actividad económica se organiza de manera que las personas que organizan los medios de producción puedan obtener un beneficio económico y aumentar su capital. Los bienes y servicios se distribuyen mediante mecanismos de mercado, promoviendo la competencia entre empresas. El aumento de capital, por medio de la inversión ayuda a la generación de riqueza. Si los individuos persiguen el beneficio económico y la competencia en el mercado, aumentará la riqueza. Y con el aumento de riqueza, aumentarán los recursos disponibles. Las economías capitalistas se caracterizan principalmente porque empresas e individuos producen e intercambian bienes y servicios en el mercado por medio de transacciones económicas a través de determinados precios. De este modo, puede señalarse que es el individuo el que por medio de organizaciones empresariales o financieras lleva la iniciativa económica y toma decisiones. Los principios básicos del capitalismo son: • Defensa de los derechos individuales: Propiedad privada de capital y de medios productivos. • Libertad de empresa: Mediante la cual es posible llevar a cabo proyectos empresariales o ponerles fin. • Mercado competitivo: Lo cual supone que el precio de intercambio se da por la interacción de oferta y demanda con la menor injerencia posible del Estado. • En este mercado con múltiples opciones y alternativas de productos entre los cuales los individuos tienen la posibilidad de escoger. En él se conforman las decisiones de demanda y oferta que dan lugar a los equilibrios y los precios. De acuerdo a estas bases los miembros del espectro económico operan de acuerdo a la búsqueda de su propio interés y la maximización de sus beneficios acumulando y empleando capital para ello. Alternativamente, los trabajadores que participan en el sistema aportando mano de obra reciben en contraprestación un salario u otros tipos de retribución que satisfaga su utilidad y les permita hacerse con los bienes o servicios que requieran. Las economías capitalistas se caracterizan principalmente porque empresas e individuos producen e intercambian bienes y servicios en el mercado por medio de transacciones económicas a través de determinados precios. De este modo, puede señalarse que es el individuo el que por medio de organizaciones empresariales o financieras lleva la iniciativa económica y toma decisiones. El capitalismo es un sistema económico y social basado en que los medios de producción deben ser de propiedad privada, el mercado sirve como mecanismo para asignar los recursos escasos de manera eficiente y el capital sirve como fuente para generar riqueza. A efectos conceptuales, es la posición económico-social contraria al socialismo. Un sistema capitalista se basa principalmente en que la titularidad de los recursos productivos son de carácter privado. Es decir, deben pertenecer a las personas y no una organización como el Estado. Dado que el objetivo de la economía es estudiar la mejor forma de satisfacer las necesidades humanas con los recursos limitados que disponemos, el capitalismo considera que el mercado es el mejor mecanismo para llevarlo a cabo. Por ello, cree necesario promover la propiedad privada y la competencia. Los factores fundamentales de producción son el trabajo y el capital. El capitalismo propone que el trabajo se proporcione a cambio de salarios monetarios y debe ser aceptado libremente por parte de los empleados. La actividad económica se organiza de manera que las personas que organizan los medios de producción puedan obtener un beneficio económico y aumentar su capital. Los bienes y servicios se distribuyen mediante mecanismos de mercado, promoviendo la competencia entre empresas. El aumento de capital, por medio de la inversión ayuda a la generación de riqueza. Si los individuos persiguen el beneficio económico y la competencia en el mercado, aumentará la riqueza. Y con el aumento de riqueza, aumentarán los recursos disponibles. Las economías capitalistas se caracterizan principalmente porque empresas e individuos producen e intercambian bienes y servicios en el mercado por medio de transacciones económicas a través de determinados precios. De este modo, puede señalarse que es el individuo el que por medio de organizaciones empresariales o financieras lleva la iniciativa económica y toma decisiones. El sistema opuesto en términos de propiedad privada al capitalismo es el socialismo, que básicamente defiende el concepto de propiedad social de los elementos de producción o de los bienes. De este modo, a raíz de la defensa de la propiedad privada surgen el resto de características capitalistas: defensa de intereses propios e individuales, los sistemas de precios y la existencia de competencia en el mercado. Con el paso de los años, las posturas socialistas han ido evolucionando desde sus premisas más clásicas hasta una postura más abierta y aceptante del libre comercio. Bajo ciertas premisas básicas como el control de los gobiernos en el ámbito económico y financiero y la protección del ciudadano para evitar situaciones de desigualdad o abuso social. Se trata de sistemas económicos mixtos conocidos como socialismo de mercado o socialdemocracia. Otros nombres con los que se denomina al capitalismo desde su origen son «economía de libre mercado» o «economía libre». Aunque tanto los mercaderes y el comercio existen desde que surgieron las primeras civilizaciones, el sistema capitalista no apareció hasta el siglo XIII en Europa. El capitalismo fue el sistema económico que sustituyó al feudalismo en gran parte del mundo. Antes del capitalismo, el trabajo era una obligación que derivaba de vínculos de servidumbre señorial, de la esclavitud o como obligación socio-moral de uno mismo hacia su comunidad. El capitalismo surgió para proponer el trabajo a cambio de capital (sueldos), en vez de por servidumbre o esclavitud, de ahí su nombre. Las ideas del capitalismo, que iniciaron a partir del siglo XIII como ya mencionamos, desplazaron a las que predominaban en la Edad Media. Luego, se vieron reforzadas por el proceso de colonización del continente americano por parte de las potencias europeas a partir del siglo XV. Esto, debido al intercambio comercial que se generó entre las metrópolis y sus colonias en el nuevo continente. Posteriormente, en el siglo XVIII, fue relevante el aporte de Adam Smith quien publicó “La riqueza de las naciones” donde defendía los principios del libre mercado. Smith podría ser considerado creador del capitalismo, aunque esto es debatible. Mediante la metáfora de “la mano invisible”, Smith sostuvo que una sociedad alcanzaría un mayor bienestar si el Estado deja funcionar por sí mismo el mercado, mediante la ley de la oferta y la demanda. De ese modo, aseguró el pensador escocés, si cada persona persigue su propio beneficio, la comunidad en su conjunto también llegará a la mejor situación posible. Las ideas del capitalismo fueron apuntaladas, además, por el renacimiento y la ilustración, que desplazaron el sistema conocido como Antiguo Régimen y dieron lugar a los estados modernos. El capitalismo fue luego cuestionado por uno de los pensadores más emblemáticos del siglo XIX, Karl Marx, quien sostenía que el sistema capitalista propiciaba la explotación de un grupo de la población, el proletariado, por parte de los dueños de los medios de producción, los capitalistas. De ese modo, nace una corriente de pensamiento socialista que fue llevado al extremo con el sistema comunista de Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) en el siglo XX. Sin embargo, el modelo que planteaba, de una economía totalmente centralizada desde el Estado, no obtuvo los resultados esperados. En ese contexto, se dio un punto de quiebre muy importante en la historia, la caída del muro de Berlín en 1989 que significó en cierto modo la victoria de la libertad económica sobre el modelo comunista. No obstante, el capitalismo tuvo que admitir la intervención del Estado en ciertos aspectos o sectores como la educación y la salud. Cabe señalar que en cada crisis económica (como la del Gran Confinamiento por la pandemia del coronavirus) se cuestiona el sistema capitalista, y los economistas van planteando nuevas medidas para asegurar que los beneficios del libre mercado puedan llegar a toda (o casi toda) la población. Pero es un debate que seguirá en pie, y sobre el cual al parecer nunca habrá un acuerdo unánime. Dicho lo cual, acto seguido vamos con la palabra COMUNISMO.Se entiende por "Comunismo" aquella doctrina política, económica y social que pretende la instauración de un sistema de organización social basado en la soberanía de la comunidad, la cual se gobernará a sí misma y dispondrá de los bienes y fuentes de riqueza en beneficio de su conjunto; para conseguir esta instauración sería preciso la previa desaparición de toda autoridad personal o de clase y la abolición de la propiedad privada. El término se amplía para definir la doctrina de los partidos políticos seguidores de las teorías marxistas y que toman, adaptándolas, el sistema organizativo y las tácticas del Partido Comunista ruso. Lo cierto es que a partir de 1989 el sistema comunista fue cayendo como un castillo de naipes. La apertura de la frontera entre ambas Alemanias (la caída del Muro) y la victoria en las elecciones polacas de un partido no comunista (Solidaridarnosc) por primera vez desde el fin de la segunda guerra mundial significaron el comienzo del desplome. Una oleada de revoluciones pacíficas barrieron los regímenes comunistas de partido único en Hungría, Checoslovaquia, República Democrática Alemana, Bulgaria, Rumania y Yugoslavia, además de conseguir la independencia de Estonia, Letonia y Lituania. La crisis se trasladó al interior del propio imperio soviético; el nacionalismo de varias repúblicas del Cáucaso y Asia central puso en peligro la propia existencia de la URSS. Gorbachov trató de paliar la oleada nacionalista con la firma del Tratado de la Unión, que transformaba el Estado en una federación de repúblicas soberanas asociadas libremente. Pero un golpe de estado promovido desde el interior del propio PCUS impidió la firma del pacto; las consecuencias del golpe fueron contrarias a los propósitos de los alzados, pues debilitaron al partido, eliminaron políticamente a Gorbachov y dinamitaron definitivamente los restos del propio Estado comunista. El presidente ruso Boris Yelsin proclamó la "independencia", lo que de hecho era el reconocimiento explícito de las independencias del resto de repúblicas y la desaparición jurídica de la URSS. El país que se había erigido en la plasmación práctica del comunismo y se había identificado como la "patria" del proletariado internacional durante buena parte del siglo XX dejó de existir el 31 de diciembre de 1991. Las consecuencias para el movimiento comunista de la desaparición de la URSS han estado a la altura de los acontecimientos; la trascendencia que alcanzó, a pesar del distanciamiento de gran parte de los partidos comunistas de otros en las últimas décadas, ha hecho caer en una profunda crisis de identidad a toda la izquierda. Las grandes transformaciones políticas, económicas, sociales y culturales que se están produciendo en este fin de siglo han exigido la apertura de una profunda reforma del pensamiento y la articulación política del mundo obrero y del comunismo. Reforma que sólo ha comenzado a producirse. Pero ¡iremos poco a poco! El comunismo es una filosofía política, económica y social que busca establecer la propiedad conjunta de los medios de producción y la eliminación de las clases sociales. El comunismo surge como una crítica al sistema capitalista que promovía la acumulación del capital como mecanismo para generar riqueza, la propiedad privada de los medios de producción y la utilización del mercado como mecanismo de asignación de los recursos. De acuerdo al comunismo, el capitalismo es el responsable de la desigualdad e injusticia social. Esto provoca que se genere una gran brecha entre las clases sociales. De esta forma, propone la propiedad conjunta de los recursos productivos de modo tal que no exista una división entre ricos y pobres. Las bases del comunismo fueron desarrolladas por Karl Max y Friedrich Engels a fines del siglo XIX. • Karl Marx fue un filósofo y economista alemán que desarrolló la idea de que el capitalismo generaba una opresión que derivaría en una guerra de clases sociales y una posterior revolución. Sus principales obras relacionadas con el comunismo son: Manifiesto del Partido Comunista (en coautoría con Engels) y El Capital. • Friedrich Engels fue un filósofo, dirigente político y revolucionario alemán, quien mantuvo una larga amistad y colaboración con Karl Marx. Compartían la crítica al sistema capitalista y desarrollaron en conjunto la obra El Capital. Según la teoría marxista, existió el denominado comunismo primitivo cuando los seres humanos se dedicaban a la caza y a la recolección. En esos tiempos, la propiedad era comunitaria y, solo cuando nuestra especie comenzó a practicar el sedentarismo, se pudo iniciar la acumulación de capital y la propiedad privada. Se puede afirmar, además, que existieron prácticas que se pueden identificar con el comunismo en ciertas sociedades de la antigüedad (aunque esta aproximación es debatida por los expertos). Por ejemplo, en la cultura precolombina incaica, existía un sistema agrícola que luego disponía la distribución de las cosechas desde una autoridad central. Sin embargo, el comunismo como tal tuvo su origen en la obra de Marx y Engels, como explicamos en el apartado anterior. Dichos pensadores le dieron una base teórica a esta corriente de pensamiento. Debemos notar además que quizás uno de los intentos más importantes de llevar las ideas del comunismo a la práctica fue la creación en 1922 de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) donde prácticamente desapareció la propiedad privada, intentando planificar la economía desde el Estado. Las principales características del comunismo son las siguientes: • Se fundamenta en el marxismo, llevándolo a un estado final o extremo. • Aspira a una sociedad donde se eliminen las clases sociales, de manera que, en teoría, no existan personas con mayores privilegios que otras. • Plantea que toda la economía se planifique desde un ente central, desde donde se determinará cuánto producir y a qué precio vender. • No admite el pluralismo político, sino un gobierno de un partido único que lleve a cabo las reformas hacia un modelo comunista. • Propone la desaparición de la propiedad privada de los medios de producción. De ese modo, sostiene la teoría, se evitaría la explotación del proletariado y la apropiación de la plusvalía por parte de los capitalistas. • Tiene distintas corrientes, como el leninismo, el trotskismo y el maoísmo. De acuerdo al comunismo, la propiedad privada genera una lucha de clases sociales entre trabajadores y dueños de los medios de producción. Dicha lucha de clases derivan en crisis internas y cíclicas que solo pueden ser resueltas mediante la revolución de los trabajadores. En este sentido, los trabajadores deben, según el comunismo, apropiarse de los recursos y declarar la propiedad conjunta de estos. Para lograr lo anterior, se debe crear un partido político comunista que domine el Estado para que este instaure la llamada “Dictadura del Proletariado”. Los bienes y servicios serán producidos de acuerdo a un mecanismo de planificación centralizada en donde no existirá la competencia ni el libre mercado. Durante esta fase, las clases sociales se irán extinguiendo hasta llegar a un punto en donde el Estado ya no será necesario y por ende se procederá a su abolición. Existen varias críticas al comunismo, entre las más relevantes destacan: • Nuevas clases sociales: Algunos autores han criticado al comunismo señalando que la eliminación de las clases sociales es una utopía. El comunismo solo generará nuevas clases sociales en donde los trabajadores también se diferenciarán en su grado de poder y control sobre los recursos. • Ineficiencia. La planificación centralizada y la eliminación de la iniciativa empresarial, conducen a la ineficiencia productiva. Así, muchos de los recursos escasos se pierden o son infrautilizados. • Falta de incentivos. Debido a que no se recompensa el esfuerzo o iniciativa individual, las personas y empresas dejan de esforzarse por ser más productivos, reducir costos o innovar. Lo anterior lleva a un estancamiento de la economía y consecuente sufrimiento de las personas. Y de esta manera, teniendo muy presente lo dicho en estos últimos párrafos, del SOCIALISMOsólo vamos a matizar sus diferencias con el comunismo. Si bien es cierto que el origen teórico e ideológico de las tendencias socialistas y comunistas es común, existe una significativa diferencia entre socialismo y comunismo desde el punto de vista económico, político y sociológico. Comúnmente se suele entender que el comunismo es la fase última de la teoría socialista. Con el paso de los años y la aparición de nuevos modelos sociopolíticos y económicos ambas tendencias ideológicas se han distanciado. Mayormente gracias a nuevas perspectivas mixtas y la convivencia con el modelo capitalista y de libre mercado. Las principales diferencias entre socialismo y comunismo en clave de sistemas económicos residirán especialmente en el modo en que se perciban aspectos como el control gubernamental de la actividad económica y la propiedad de los factores de producción, el mayor nivel de libre competencia en sus mercados y la regulación estatal en materia social. En ese sentido, suele considerarse que si bien un modelo comunista es más estricto desde el punto de vista gubernamental, los países con modelos socialistas han ido evolucionando en mayor o menor medida hacia modelos socialdemócratas. Modelos, en este sentido, más adaptados al libre comercio o la existencia de mayor defensa de la propiedad privada y menor papel e influencia del Estado. Existe una serie de puntos en los cuales estas teorías muestran puntos de distinción y que las definen: • El papel del Estado: En primer lugar, el socialismo asume que el poder institucional debe regir el sistema económico y político de un país y regular la convivencia del sector privado. Por su parte, el comunismo establece que solamente el Estado debe contar como modo de lograr el crecimiento económico. • La lucha de clases: Mientras que el socialismo entiende que debe regularse la convivencia entre ellas, el comunismo establece que es necesaria su eliminación, llevando a todo individuo en una sociedad igualitaria (clase proletaria) y de Estado. • Propiedad privada: El socialismo asume que la propiedad de factores de producción puede recaer en manos privadas y no solamente en el Estado, pese a que el objetivo de la economía nacional debe perseguir un control de recursos estatales igualitario y con carácter social. Para ello, se busca la propiedad pública de ámbitos clave como la sanidad, las infraestructuras, la educación o la energía. El comunismo, en cambio, establece un control estatal total de los mismos como forma de conseguir la igualdad social. • Relación con el capitalismo: Mientras el socialismo se ha ido adaptando hacia modelos mixtos o de convivencia en entornos de libre competencia, el comunismo se opone firmemente a modelos capitalistas y aboga por su eliminación en las naciones. • Grado democrático: En países socialistas coexisten distintos partidos políticos de distintas tendencias y existe un mayor nivel de democracia, mientras que en los comunistas existe un partido único gestor y de obligada suscripción. • Nivel de burocracia: En los Estados con modelo socialista existe un mayor nivel de discusión social y participación en las instituciones en materias como la sanidad o la educación. Por el contrario, en el comunismo no hay lugar para la vida política y toda discusión es tomada por el aparato del Estado e impulsadas por medio de la fuerza. Dicho lo cual, sólo nos resta hacer una firme alusión del LIBERALISMO ECONÓMICO. El liberalismo económico es una doctrina que señala que la mejor forma de alcanzar el desarrollo económico y la eficiencia en la asignación de los recursos es a través de un mercado libre sin la intervención del Estado (regulaciones, impuestos, etc.). El liberalismo económico tiene sus orígenes en el siglo XVIII como una respuesta a los privilegios de la nobleza, que poco aportaban a la sociedad, y al mercantilismo, que defendía la intervención intensiva del Estado en la economía. De acuerdo al liberalismo económico, las fuerzas de oferta y demanda son la que de forma natural, nos llevarán a un equilibrio en donde los precios reflejan la escasez relativa de los bienes y se produce una asignación de recursos eficiente. Al mismo tiempo, la libre iniciativa de personas o empresas y la búsqueda de rentas impulsan el crecimiento económico. Cabe mencionar que el liberalismo económico es la tendencia de pensamiento económico que promueve el libre comercio como la mejor forma de alcanzar el desarrollo económico. Esto, gracias a que aprovecha las ventajas comparativas de los países para alcanzar mayores economías de escala, promover la destrucción creativa y destruir los privilegios de grupos de interés protegidos por alguna regulación injustificada. El liberalismo económico se basa en conjunto de ideas esenciales, las que a continuación pasamos a revisar. • La libre interacción de la oferta y demanda equilibran la producción y el consumo. • Las intervenciones del Estado rompen el equilibrio natural de la oferta y demanda generando ineficiencia. • El rol del Estado debería limitarse a garantizar el cumplimiento de los acuerdos y contratos establecidos libremente por las personas y empresas. Esta idea se asocia al concepto de “Laissez Faire, laissez passer” en donde el Estado debe limitarse a “dejar hacer, dejar pasar”. • Cada individuo tiene la responsabilidad de ahorrar para educar a sus hijos, pagar su salud y mantenerse durante su vejez. • El ahorro y la acumulación de capital es el factor que impulsa el desarrollo económico. • Los individuos deben buscar su beneficio personal, y de esta forma impulsarán el bienestar social. De acuerdo al liberalismo económico, la libre interacción de la oferta y la demanda nos llevará a un equilibrio óptimo. De esta forma, cuando un bien o servicio es demandado por los consumidores, su precio aumenta, esto llevará a que algunos consumidores busquen sustitutos y otros dejen de comprar. Los oferentes, por su parte, se ven incentivados por los altos precios lo que los lleva a invertir en capacidad y aumentar la producción. De esta forma, a través de incentivos económicos, el mercado llegará a un equilibrio tanto en el mercado del mismo bien y servicio como en los mercados de los factores productivos (capital, trabajo, tecnología). El liberalismo económico impulsa el desarrollo, la creatividad y la innovación. Las personas y empresas tienen los incentivos para competir y buscar la forma de lograr sus objetivos. Los defensores aseguran que gracias al libre comercio los consumidores pueden disfrutar de una mayor variedad de productos y servicios a un precio más accesible debido a la presión de la competencia. El liberalismo económico es una doctrina que señala que la mejor forma de alcanzar el desarrollo económico y la eficiencia en la asignación de los recursos es a través de un mercado libre sin la intervención del Estado (regulaciones, impuestos, etc.) El liberalismo económico tiene sus orígenes en el siglo XVIII como una respuesta a los privilegios de la nobleza, que poco aportaban a la sociedad, y al mercantilismo, que defendía la intervención intensiva del Estado en la economía. De acuerdo al liberalismo económico, las fuerzas de oferta y demanda son la que de forma natural, nos llevarán a un equilibrio en donde los precios reflejan la escasez relativa de los bienes y se produce una asignación de recursos eficiente. Al mismo tiempo, la libre iniciativa de personas o empresas y la búsqueda de rentas impulsan el crecimiento económico. Cabe mencionar que el liberalismo económico es la tendencia de pensamiento económico que promueve el libre comercio como la mejor forma de alcanzar el desarrollo económico. Esto, gracias a que aprovecha las ventajas comparativas de los países para alcanzar mayores economías de escala, promover la destrucción creativa y destruir los privilegios de grupos de interés protegidos por alguna regulación injustificada. El liberalismo económico se basa en un conjunto de ideas esenciales, las que a continuación pasamos a revisar: • La libre interacción de la oferta y demanda equilibran la producción y el consumo. • Las intervenciones del Estado rompen el equilibrio natural de la oferta y demanda generando ineficiencia. • El rol del Estado debería limitarse a garantizar el cumplimiento de los acuerdos y contratos establecidos libremente por las personas y empresas. Esta idea se asocia al concepto de “Laissez Faire, laissez passer” en donde el Estado debe limitarse a “dejar hacer, dejar pasar”. • Cada individuo tiene la responsabilidad de ahorrar para educar a sus hijos, pagar su salud y mantenerse durante su vejez. • El ahorro y la acumulación de capital es el factor que impulsa el desarrollo económico. • Los individuos deben buscar su beneficio personal, y de esta forma impulsarán el bienestar social. De acuerdo al liberalismo económico, la libre interacción de la oferta y la demanda nos llevará a un equilibrio óptimo. De esta forma, cuando un bien o servicio es demandado por los consumidores, su precio aumenta, esto llevará a que algunos consumidores busquen sustitutos y otros dejen de comprar. Los oferentes, por su parte, se ven incentivados por los altos precios lo que los lleva a invertir en capacidad y aumentar la producción. De esta forma, a través de incentivos económicos, el mercado llegará a un equilibrio tanto en el mercado del mismo bien y servicio como en los mercados de los factores productivos (capital, trabajo, tecnología). El liberalismo económico impulsa el desarrollo, la creatividad y la innovación. Las personas y empresas tienen los incentivos para competir y buscar la forma de lograr sus objetivos. Los defensores aseguran que gracias al libre comercio los consumidores pueden disfrutar de una mayor variedad de productos y servicios a un precio más accesible debido a la presión de la competencia. No obstante, los críticos argumentan que en su estado más extremo el liberalismo económico deja de lado consideraciones sociales. En particular, se desentiende de aquellos que se encuentran en una situación desventajosa y por ende les es muy difícil progresar (niños pobres, enfermos, ancianos sin recursos, etc.). Sin embargo, sus defensores argumentan que no deja de lado las consideraciones sociales, sino todo lo contrario, mejora la calidad de vida de todos los ciudadanos. Para ello se basan principalmente en que el libre comercio permite la aparición de economías de escala y la especialización creciente de cada agente, lo que incrementa la eficiencia y la productividad, lo que permite precios mucho más bajos y accesibles para todos los públicos. François Quesnay, economista francés, fue uno de los primeros liberales. Según este académico, la agricultura era la única actividad realmente productiva y esta debía ejercerse con total libertad (de precios, de empresa, de cultivo, etc.). También se encuentra Vincent de Gournay, economista francés, quien señalaba que las actividades comerciales e industriales debían desarrollarse en libertad. No obstante, el verdadero precursor del liberalismo económico fue Adam Smith, economista inglés, quien en su obra “La riqueza de las Naciones” de 1776, desarrolló la idea de “mano invisible” que consiste en que los individuos, al buscar su propio beneficio, empujan a la economía a un equilibrio óptimo que promueve el bienestar social sin que sea necesaria la intervención del Estado. En otras palabras, es el mecanismo del libre mercado el que actúa como una mano invisible llevando a una asignación óptima de los recursos. Uno de los autores más influyentes del liberalismo económico en el siglo XX es el autor austriaco Ludwig von Mises, quien argumentaba que la intervención del Estado lleva a un resultado que no es natural para una sociedad, lo que introduce el caos. Friedrich Hayek es otro autor influyente del liberalismo económico, siendo discípulo de LudgwigVon Mises en la escuela austriaca. Fue un duro crítico de la economía planificada y el socialismo. Argumentaba que los ciclos económicos son consecuencia de la intervención de los bancos centrales, mediante sus políticas monetarias. En otro orden de cosas, precisaremos que la crisis liberal de entreguerras y la postración que conllevó el sistema internacional salido de la Segunda Guerra Mundial evidenciaron la inadecuación de los presupuestos ideológicos heredados del siglo XIX. La evolución de los sistemas liberales durante la primera mitad del siglo XX había deparado un escenario no sólo distinto sino radicalmente contrario al promovido por el liberalismo durante el siglo anterior. Nuevas teorías sincréticas de raigambre conservadora (neotradicionalismo, totalitarismo), la puesta en práctica de las teorías marxistas, el triunfo de movimientos vitalistas antiparlamentarios (fascismo, nacionalsocialismo) y la recuperación del capitalismo en las democracias parlamentarias con el empleo de las teorías intervencionistas de J. Maynard Keynes habían deparado que el Estado fuese más grande, influyente y gravoso que en ningún otro momento de la Edad Contemporánea. La primera reacción del liberalismo fue realizar una reordenación de su vertiente política, convirtiendo los restos de los partidos liberales en modernos partidos de masas (independientemente de la dimensión de su respaldo electoral) organizados a nivel internacional. En 1947 se fundó en Oxford la Unión Liberal Mundial, que posteriormente tomó el nombre de Internacional Liberal, cuyo primer presidente fue Salvador de Madariaga. La labor organizativa se complementó con un nuevo reposicionamiento del liberalismo, a caballo entre los programas de la democracia cristiana y la socialdemocracia. Desde la posición generalmente minoritaria de los partidos liberales, contribuyó a la reconstrucción de la Europa destruida por la contienda participando en gobiernos de coalición. Pero, sin duda, fueron las nuevas teorías económicas de raíz liberal las que dieron bríos renovados a esta reordenación política. La escuela del neoliberalismo económico (basada en los trabajos de Röpke, Hayek y Eucken) señaló las debilidades de las teorías keynesianas primero, y posteriormente analizó los efectos de las políticas intervencionistas y, en especial, de la expansión del estado de bienestar. Básicamente, su planteamiento señalaba que las políticas inflacionistas perturbaban el crecimiento económico y que el recurso de los estados a financiar su considerable aparato burocrático y sus inversiones mediante la deuda pública impedía la utilización de los recursos financieros por la iniciativa privada. Al mismo tiempo, la práctica de ampliar las ayudas sociales a todos los niveles poblacionales traía consigo un creciente costo estatal que, al ser financiado mediante una política fiscal redistributiva, desincentivaba la iniciativa privada y la inversión del capital. Junto con la preocupación por recuperar la producción y el comercio mundial, estas teorías influyeron decisivamente en la creación de organismos internacionales ad hoc, como el Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio -GATT-(Organización Mundial del Comercio -OMC- desde 1995), el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. La puesta en práctica de estas teorías tomó el nombre de "revolución conservadora" y fue abanderada por dos de los principales países desarrollados: los Estados Unidos, presididos por Ronald Reagan, y Gran Bretaña, gobernada por Margaret Thatcher (secundados por sus émulos G. Bush y J. Major). En un panorama internacional sacudido por la crisis del petróleo de los años setenta, las políticas de ambos países tuvieron una influencia mundial determinante y dieron lugar a una nueva etapa política y económica caracterizada por programas presupuestarios muy rigurosos, recesivos y de contención del gasto público (aunque, en la práctica, la deuda pública estadounidense creciera bajo el gobierno de Reagan). Los beneficios de estas políticas se apreciaron con el crecimiento de los años ochenta y el desarrollo de un nuevo orden mundial y una nueva concepción de la economía internacional, completamente globalizada y determinada más por las grandes compañías empresariales, los mercados financieros y la conformación de grandes bloques económicos transnacionales. La base ideológica de este nuevo orden de economía globalizada recibió la denominación de "pensamiento único", cuyas manifestaciones son la esencia del neoliberalismo económico: las consideraciones económicas se sitúan por encima de las políticas, el mercado es tenido como principal (si no único) regulador de las disfunciones del sistema, los mercados financieros determinan (o, en el menor de los casos, orientan) la economía mundial, el libre intercambio de mercancías y servicios es el factor básico del desarrollo del comercio y, en consecuencia, del nivel de vida de la población en general. Además de ello, se persigue la globalización económica, que debe incentivarse tanto en la producción de manufacturas y servicios como en el comercio y en el flujo financiero, a la vez que se profundiza en la división internacional del trabajo, lo que abarata los costes salariales e impide la radicalización de las reivindicaciones sindicales; el reforzamiento de las monedas, principal factor de estabilización; las políticas de privatización, que dejan en manos de la iniciativa privada importantes sectores antes participados -o monopolizados- por el Estado; y la desreglamentación de las políticas laborales, que liberalizan las relaciones entre empresarios y asalariados. ---------------------------------------------------------------------------------