jueves, 7 de mayo de 2020

Arte Vasco (II)


Índice
PRESENTACIÓN
1.       EL ARTE Y EUSKAL-HERRIA
1.1.HISTORIA DEL ARTE DEL PAÍS VASCO
1.1.1.      Prehistoria y romanización
1.1.2.      Románico y gótico
1.1.3.      Renacimiento y barroco
1.1.4.      Neoclasicismo y siglo XIX
1.1.5.      El eclecticismo en el País Vasco
1.1.5.1.Arquitectura
1.1.5.2.Escultura
1.1.5.3.Artes plásticas
1.1.6.      La modernidad en Euzkadi
1.1.6.1.Arquitectura
1.1.6.2.La escultura moderna: de la Accademia  a su desaparición
1.1.6.3.Artes plásticas
1.1.6.4.La pintura
1.1.7.      El siglo XX: Arte Contemporáneo vasco
1.1.7.1.La  pintura: de la Guerra Civil a nuestros días
1.1.7.2.Escultura: de la Academia  a su desaparición
1.1.7.3.Arquitectura: Vanguardias
1.1.7.4.Arquitectura del siglo XXI
1.2.EL ARTE NAVARRO
1.2.1.      El románico
1.2.2.      Santa María de Eunate
1.2.2.1.Introducción
1.2.2.2.Consideraciones previas
1.2.2.3.La arquería  exterior
1.2.2.4.Exterior del templo
1.2.2.5.Interior del templo
1.2.3.      El Renacimiento
1.2.3.1.Arquitectura
1.2.3.2.Escultura
1.2.3.3.Pintura
1.2.4.      El Barroco
1.2.4.1.Introducción
1.2.4.2.Arquitectura
1.2.4.3.Escultura
1.2.4.4.Pintura


1.3.MUSEOS Y CENTROS DE ARTE
1.3.1.      Museo de Arqueología, Vitoria
1.3.2.      Museo de Bellas Artes, Vitoria
1.3.3.      Eureka! Museo de la Ciencia, San Sebastián
1.3.4.      Museo de Bellas Artes de Bilbao
1.3.5.      Centro-Museo ARTIUM, Vitoria
1.3.6.      Museo Romano Oiasso, Irún
1.3.7.      Museo Marítimo de Bilbao
1.3.8.      Museo de Las Encartaciones
1.3.9.      Museo Naval de Donostia
1.3.10.  Museo de Ciencias Naturales de Álava
1.3.11.  Aquarium  de San Sebastián
1.3.12.  Museo de Coches Antiguos y Clásicos
1.3.13.  Alhóndiga de Bilbao
1.3.14.  Museo de Reproducciones Artísticas
1.3.15.  Museo Zumalacárregui
1.3.16.  Museo San Telmo de Donostia
1.3.17.  Museo Cristóbal Balenciaga, Getaria
1.3.18.  Museo Vasco del Ferrocarril
1.4.EL MUSEO GUGGENHEIM BILBAO
2.      LA MÚSICA
2.1.LA MELODÍA
2.2.EL TXISTU Y EL TAMBORIL
2.3.LA TRIKITIXA Y EL  PANDERO
2.4.LA TXALAPARTA
2.5.CLASIFICACIÓN DE LOS INSTRUMENTOS MUSICALES
2.6.LAS FORMAS MUSICALES
2.7.MÚSICAS POPULARES, TRADICIONALES Y FOLCLÓRICAS VASCAS
2.8.EL ZORTZIKO
2.9.BREVE HISTORIA DE LA MÚSICA
2.9.1.      Introducción
2.9.2.      De la prehistoria al Barroco
2.9.3.      Juan Crisóstomo de Arriaga
2.9.4.      Sebastián de Iradier y Salaverri
2.9.5.      José María de Iparraguire Balerdi
2.9.6.      José María Nemesio Otaño y Eguino
2.9.7.      Vicenten Goicoechea y Errasti
2.9.8.      José Gonzalo Zulaica (Padre Donostia)
2.9.9.      Jesús Guridi Vidaola
2.9.10.  José María Usandizaga Soraluce
2.9.11.  Juan Tellería Arrizabalaga
2.9.12.  Pablo Sorozábal Mariezcurrena
2.9.13.  Tomás Garbizu Salaberria
2.9.14.  Francisco Escudero García de Goizueta
2.9.15.  Carmelo Alonso Bernaola
3.      CASCOS HISTÓRICOS
3.1.ALAVA
3.1.1.      Llodio
3.1.2.      Laguardia
3.1.3.      Vitoria
3.2.VIZCAYA
3.2.1.      Getxo
3.2.2.      Plentzia
3.2.3.      Gernika
3.2.4.      Lekeitio
3.3.GUIPÚZCOA
3.3.1.      Deba
3.3.2.      Elgoibar
3.3.3.      Eibar
3.3.4.      Mendaro
3.3.5.      Getaria
3.3.6.      Zarautz
3.4.NAVARRA
3.4.1.      Olite
3.4.2.      Tudela
3.4.3.      Tafalla
3.4.4.      Estella
4.      PATRIMONIO HISTÓRICO-ARTÍSTICO
4.1.TURISMO CULTURAL EN EL PAÍS  VASCO
4.1.1.      Patrimonio Civil
4.1.2.      Casco histórico de Mutriku
4.1.3.      La huella del pasado
4.1.4.      Patrimonio religioso
4.2. MUSEOS
4.2.1.      Introducción
4.2.2.      Bentalekua (Mutriku)
4.2.3.      Museo de la Máquina  Herramienta (Elgoibar)
4.2.4.      Mufoni (Elgoibar)
4.2.5.      Museo de la Industria Armera (Eibar)
4.2.6.      Nautilus (Mutriku)
5.      EL CINE VASCO
5.1.INTRODUCCIÓN
5.2.ELÍAS QUEREJETA
5.3.IMANOL URIBE
5.4.MONTXO  ARMENDARIZ
5.5.JULIO MEDEM
5.6.ENRIQUE URBIZU
5.7.PEDRO OLEEA
5.8.ANA DÍEZ
5.9.GRACIA QUEREJETA
5.10.        FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE SAN SEBASTIÁN
5.11.        SEMANA DE CINE FANTÁSTICO Y DE TERROR.
BIBLIOGRAFÍA
                                             


1.10. EL ROMANTICISMO
            1.10.1. La arquitectura romántica
            1.10.2. Escultura y pintura románticas
            1.10.3. El historicismo
1.11. ECLECTICISMO
1.12. LA PINTURA REALISTA
1.13. 1ª MITAD DEL SIGLO XX
            1.13.1. Arquitectura modernista
            1.13.2. Pintura modernista
            1.13.3. Escultura modernista
1.14. IMPRESIONISMO Y POSTIMPRESIONISMO
1.15. EL CAMBIO DE SIGLO DEL XIX AL XX
1.16. EL  ECLECTICISMO EN EL PAÍS VASCO
            1.16.1.  Arquitectura ecléctica
            1.16.2. Escultura
            1.16.3. Pintura y artes plásticas
1.17. ARTE CONTEMPORÁNEO
            1.17.1. La arquitectura del hierro  y los nuevos materiales
            1.17.2. Escultura
            1.17.3. La pintura y las artes plásticas
1.18. EL SIGLO XX Y EUZKADI
            1.18.1. La Arquitectura ecléctica
            1.18.2. La Escultura moderna: de la Academia a su desaparición
            1.18.3. Costumbrismo, impresionismo y “Art Nouveau” en la pintura vasca
1.19. LA ESCULTURA MODERNA (1875-1939)
            1.19.1. Presentación
            1.19.2. Merodeos sobre las primeras Vanguardias vascas
1.20. LOS ORÍGENES DE LA MODERNIDAD EN EL ARTE VASCO
1.21. LA MODERNIDAD EN EUZKADI
            1.21.1. Arquitectura
            1.21.2. Escultura
            1.21.3. Pintura
1.22. EL SIGLO XX: ARTE CONTEMPORÁNEO VASCO
            1.22.1. El Arte de la Posguerra
            1.22.2. La pintura: de la Guerra Civil a nuestros días
            1.22.3. Escultura: de 1939 a la actualidad
            1.22.4. Arquitectura: las Vanguardias
1.23. EL ARTE DEL SIGLO XXI
            1.23.1. Arte de la Postmodernidad
            1.23.2. La pintura: del primer tercio del siglo XXI
            1.23.3. Escultura: del primer tercio de este siglo
            1.23.4. Arquitectura: del primer tercio del siglo XXI

















            Presentación
 muy curiosa, pues algunas de esas mujeres que tocaban el pandero dibujaban la imagen de sus noviEse nudo de tensiones y paradojas que señala Octavio Paz como constitutivos del arte me parece que es muy pertinente para referirme a eso que llamamos «arte vasco». Los artistas y sus obras se inscriben en grados muy diversos con el contexto más próximo: el que corresponde al de su pertenencia o al de su lugar de trabajo o residencia. Ni la noción «arte» ni la de «vasco» remiten al mismo campo de significados que tenían en los años sesenta y setenta, de ahí que fijar la identidad[1] de ambos términos resulte problemática en la actualidad. Si las identidades en cualquiera de sus determinaciones —sean colectivas, nacionales, de género, artísticas, etc...— no son estables ni universales sino que se construyen desde valores[2] relativos[3], inestables, plurales y locales-globales, ¿cómo hablar entonces de una identidad reconocible en el arte vasco? Quizá sea imposible llegar a un acuerdo generalizado que vaya más allá de su sentido exclusivamente localizado, a saber: arte vasco podría considerarse al realizado por artistas nacidos en Euskadi y por artistas que viven o trabajan aquí. Pero, esta denominación tropieza con otras posiciones ideológicas[4], pues ¿a qué ámbito ciudadano y territorial denominamos Euskadi? La respuesta variará dependiendo de quién responda y desde qué criterio prevalezca: el de la realidad jurídico-política vigente o el del sentimiento de pertenencia, de este modo un artista de Iparralde o de Navarra también podría ser considerado vasco.
En el momento actual lo vasco designa tres ámbitos de sentido: el primero abarca exclusivamente a la comunidad lingüística[5] euskaldun; el segundo sentido corresponde a la comunidad política vasca como proyecto a conformar desde el reconocimiento de la sociedad real y su pluralidad de procedencias, culturas y sentimientos de pertenencia; y el tercero se refiere a la cultura también plural de esa comunidad política. Así definido lo vasco, integrando paradójicamente los rasgos singulares que más le diferencian de otros pueblos y otros rasgos que emanan legítimamente de la sociedad heterogénea y de su devenir en un contexto en el que las identidades construyen su carácter múltiple y movedizo en una experiencia simultánea de un mundo local y global, no resulta extraño que el arte vasco actual se manifieste más desconectado de las polémicas excluyentes y sectarias sobre lo vasco que se manifestaron en el pasado.
El escenario del arte vasco revela una gran complejidad social, política y cultural, aunque se han atemperado gran parte de los conflictos que se avivaron en el régimen franquista. Las diferentes expresiones artísticas de los años sesenta y setenta estaban moduladas en una gran medida por sus implicaciones con el contexto político: oposición a la dictadura, afirmación nacional, reivindicación de las libertades[6] políticas. La transición hacia un régimen democrático, aún persistiendo algunas contradicciones, ha provocado cambios importantes. El reconocimiento del autogobierno, la recuperación del euskera[7], la afirmación de emblemas identitarios por toda la sociedad, son algunos logros políticos que han reducido la intensidad dramática de épocas pasadas. Con todo, para una parte de la sociedad sigue vigente un conflicto no resuelto entre las aspiraciones nacionales plenas y el Estado.                                                  La historia reciente del arte vasco está recorrida por mútiples conflictos sobre lo que se entiende por tal denominación. Por ejemplo, en la escena de las vanguardias artísticas de los años treinta, y de modo más acentuado en la experiencia de los Grupos de la Escuela Vasca surgidos en 1966 —y en el que tuvieron una participación destacada Jorge Oteiza (1908), Eduardo Chillida (1924), Agustín Ibarrola (1930), Remigio Mendiburu (1931), Nestor Basterretxea (1924), Rafael Balerdi (1934), José Antonio Sistiaga (1932), Amable Arias (1927), José Luis Zumeta (1939)—, así como a principios de los años ochenta con la constitución de las secciones de la Asociación de Artistas Vascos, o en los colectivos de artistas visuales surgidos hace unos años como es el caso de MEDIAZ se han formulado diferentes concepciones sobre el sentido de la identidad "arte vasco".
Los artistas contemporáneos más jóvenes tienen una condición más nómada: la red internacional de centros de arte contemporáneo, las ayudas institucionales a la creación, la labor de centros como Arteleku, los programas Erasmus[8] de las universidades, los proyectos de cooperación transfronteriza.., todo ello unido a una creciente implosión de las artes en nuevas prácticas artísticas y las nuevas configuraciones de las implicaciones entre el arte y la vida viene a afectar a esa noción de arte vasco. Txomin Badiola o Pello Irazu, que participaron de aquella experiencia de la nueva escultura vasca en los años ochenta, y que han residido varios años en Nueva York, y que han vuelto de nuevo a residir en Bilbao condensan bien la travesía paradójica de "la Identidad del arte vasco", o lo que es lo mismo representan el estallido de sentidos que puede cobijar esa travesía. Un arte deslocalizado y al tiempo localizado, ligado y desligado a ciertas tradiciones artísticas, inscrito en la autonomía del arte y también cuestionándola, atento a valores estéticos[9] y a su problematización, afirmado en las "poéticas individuales" pero fraterno también con derivas colectivas... Así, en este estado de las artes actuales, la cuestión planteada en esta breve nota al principio queda resemantizada en el encuentro con cada artista. Un debate abierto, pero menos trufado de ideología que en décadas pasadas. Por si un consuelo nos viniera  bien, acerca del Minimal Art[10] se añade que el término fue empleado por primera vez en 1965 por Richard Wolheim en un artículo en la revista Art Magazine. Con él se calificarán después una serie de obras fechadas en 1962 que insistían de forma metódica en manifestar formas puras creadas como reacción contra la preeminencia del expresionismo abstracto. En las obras minimal se insiste en la forma pura y poco expresiva, no hay gestualidad ni tema sino la búsqueda de una factura impersonal. Entre los artistas que pusieron en práctica estas ideas figuran Robert Mangold. Robert Rayman y Brice Marden , así como otros artistas más jóvenes que abandonaron la pintura como Carl Andre, Dan Flavin, Robert Morris, Sol Lewitt y Donald Judd. La obra de estos últimos queda definida por la utilización de formas geométricas primarias, de productos en serie y materiales fabricados . Para conseguir la reducción formal deseada el objeto minimal, de un estilo puritano y estricto, se despoja de todo adorno decorativo y se remite a las relaciones del espacio circundante que se resaltan tanto por el efecto específico de la luz sobre el material, como por la expansión del volumen.

1.   El arte y Euskal Herria

1.1.        Historia del Arte del País Vasco


1.1.1.  El arte rupestre paleolítico en el País Vasco.

El Paleolítico[11] es un periodo de tiempo muy amplio que abarca desde los 500.000 años hasta hace unos 30.000 años aproximadamente y que se suele dividir en varias etapas (Superior, Medio e Inferior); sin embargo habitualmente se habla de él con el nombre genérico de Edad de Piedra, ya que la mayor parte de los restos encontrados son de este material.                                             El País Vasco está situado en una zona rica en yacimientos[12] prehistóricos[13], en especial del Paleolítico Medio y Superior, como es la Región Cantábrica. Por otro lado, se encuentra en el corazón del área fundamental de creación artística parietal[14] del Paleolítico superior, que es Aquitania, el Ariège y la Región Cantábrica. Hoy en día conocemos santuarios paleolíticos muy alejados de esta área, pero la zona mencionada sigue siendo, con mucho, la más rica y esplendorosa en estas manifestaciones.
Hasta hace poco se pensaba que el hombre del Paleolítico Inferior no tenía aún ningún tipo de sentido religioso, pero los recientes descubrimientos en la Sima de los Huesos de Atapuerca han desmentido tal afirmación, dando pie además a pensar que el desarrollo inicial del arte (generalmente asociado a la idea de lo trascendente) pudo remontarse a esa etapa.
El hombre de Neandertal[15] ya nos legó formas que se pueden asociar al arte, aunque se limitaban a ser objetos de adorno muy rudimentarios, pero cuando se puede hablar realmente de un afán estético es con la llegada del Homo Sapiens Sapiens, en el Paleolítico Superior, hace unos 40.000 años.
Ya desde sus comienzos el arte paleolítico tomó derroteros distintos, tales como la escultura, el grabado, el relieve, la pintura... Podemos distinguir, de entrada, dos vertientes claras, el arte mobiliar[16] y el arte rupestre[17].
Se suele utilizar el término de arte rupestre como sinónimo de arte paleolítico porque la gran mayoría de los restos se han hallado en cuevas o grutas (bien sea en yacimientos en el interior o en las paredes), pero ni todo el arte rupestre pertenece a ese periodo ni todo lo que se hizo en el Paleolítico procede de las cavernas.
Quizá unos de los restos de arte prehistórico más espectaculares y fascinantes sean las representaciones de arte parietal, de las que tenemos ejemplos sorprendentes en Altamira o en las cuevas de la Dordoña francesa, como Lascaux, pertenecientes ambas a la escuela franco-cantábrica.
El arte mobiliar, realizado sobre objetos diversos de hueso[18], cuerno, plaquetas de piedra[19] o cantos rodados[20], se limita a veces a dibujar representaciones no figurativas[21] sobre instrumentos tales como azagayas[22] o arpones[23]. Otras veces las representaciones se realizan sobre objetos colgantes o sobre objetos no utilitarios, bien grabados sobre plaquetas de hueso o piedra, bien pequeñas esculturas de piedra, hueso, cuerno o marfil[24]. El arte rupestre o parietal es el realizado sobre las paredes rocosas de las cavernas. Los medios más empleados para ello son la pintura y el grabado. Pero existen también relieves, si bien estos son más raros que los grabados[25] y pinturas[26]. Precisamente uno de los contados casos de bajorrelieve se da en la cueva de Isturitz, en el País Vasco.
Nosotros nos fijaremos, en el presente trabajo, en el arte parietal. Queremos sin embargo citar aquí una obra importante referente al arte mobiliar paleolítico cantábrico. Es la de I. Barandiaran (1973), que recoge todo lo que se conocía del mismo hasta la fecha de edición de la obra. Los hallazgos posteriores deben consultarse en las monografías correspondientes a yacimientos publicados posteriormente (Altuna y Apellániz 1978; Altuna, Baldeón y Mariezkurrena 1985; Barandiaran y Cava 1980).
Solían hacerse en lo más profundo de las cuevas (aunque se han encontrado algunas excepciones) y entre los temas favoritos encontramos las imágenes de animales -algunos extintos como mamuts o uros y otros reconocibles en la actualidad- como bisontes, caballos, gacelas, osos, ciervos o toros de asombroso realismo, bien plasmados en grupo o de manera individual. En ocasiones se incluían signos como manos impresas a modo de tampón o contorneadas (soplando la pintura por la boca a modo de aerosol), símbolos abstractos o figuras humanas en escenas de caza o lucha en las que está siempre ausente el paisaje pero que en cambio tienen un movimiento y una naturalidad sorprendentes.
           La Prehistoria es el acontecer humano ocurrido con anterioridad a que tengamos constancia escrita contemporánea del mismo; es también la ciencia que estudia la historia de la humanidad durante dicho período. Es por tanto una parte de la Historia y tiene, lógicamente, sus mismos objetivos. Como período de tiempo tiene unos límites imprecisos que abarcan desde los primeros humanos hasta los más antiguos sistemas de escritura: dos millones y medio de años de Prehistoria frente a apenas cinco mil años de historia, y eso al margen de que aún hoy existen en América, África y Oceanía comunidades culturales que carecen por completo de un lenguaje escrito. En el extremo más alejado de la Prehistoria encontraremos a los primeros humanos siendo precisamente la identificación del género humano -Homo- una cuestión inicial que se resuelve considerando humano a aquel ser capaz de transformar una piedra en un elemental, aunque tosco, instrumento de trabajo. El límite final de la Prehistoria se denomina Protohistoria[27] y trata de aquellos pueblos y culturas de los que, sin tener ellos una escritura propia, tenemos información por los textos de otros pueblos contemporáneos; éste sería el caso de los pueblos de la España prerromana para los que contamos con amplias informaciones escritas por sus coetáneos griegos y latinos. La reconstrucción intelectual que hacemos de los tiempos prehistóricos se fundamenta esencialmente en el estudio de los vestigios relacionados con la presencia y las actividades humanas. La recuperación de estos vestigios, su análisis y estudio pertenecen al ámbito de la Arqueología.
          Los estudios arqueológicos son muy semejantes entre sí, con independencia del tiempo o la cultura a que se apliquen pero, simplificando, podemos decir que en Prehistoria son de tres tipos los elementos que podemos obtener en una excavación arqueológica: los restos de esqueletos humanos que son el principal objeto de la Antropología física; los sedimentos geológicos, pólenes, semillas y otros restos de flora y los huesos de animales que son objeto de las Ciencias de la Naturaleza, de estudios paleoambientales en general que ponen en relación la actividad humana con el medio ambiente en el que tuvo lugar, y los instrumentos creados por nuestros ancestros que asociamos a la Arqueología, entendida ésta en un sentido más restrictivo.
Los mayores progresos en los últimos años se han producido como consecuencia de los trabajos interdisciplinares y analíticos -física, química, paleobiología- aplicados a los restos e indicios del entorno natural en el que desarrollaron su actividad los distintos grupos humanos, es decir, por la globalización y diversificación integradora de la arqueología prehistórica como ciencia del hombre; mucho más por el método de investigación y las técnicas aplicadas que por los hallazgos producidos en las tres últimas décadas.
          Los recientes estudios de genética[28] -análisis de ADN mitocondrial- y los hallazgos arqueológicos y paleontológicos permiten afirmar que el Hombre actual tiene su origen en una especie evolucionada a partir de un núcleo originario de África. La hipótesis fue divulgada bajo el periodístico lema de Eva africana.
          En Israel hay fósiles de Homo sapiens sapiens, de hace 100.000 años, que convivieron con tipos neandertales y compartieron industrias musterienses del Paleolítico Medio y formas iguales de enterrar a sus muertos. Estos hallazgos están en el camino lógico y en el momento cronológico correcto, para pensar que la rápida expansión del hombre moderno se produjo por Oriente Próximo hacia el resto del mundo, sustituyendo a las poblaciones previas de neandertales y erectus.
Entre otras múltiples cuestiones desconocidas, ignoramos qué relaciones se establecieron entre unas y otras poblaciones y el papel que jugó el Hombre moderno -si es que tuvo algo que ver con eso- en la extinción de los humanos preexistentes.

Pero, centrados en el arte rupestre del País Vasco, se conocen hoy una docena de santuarios que contienen manifestaciones del mismo. Estos santuarios, una vez dadas las líneas generales de este arte rupestre, se enumerarán a  continuación.
El hombre prehistórico basaba su subsistencia en la caza y la recolección de alimentos como bayas, raíces, etc., y su actividad cotidiana se desarrollaba en competencia directa con multitud de especies de depredadores que amenazaban su vida y de las que tenía que defenderse. La importancia que la actividad cinegética tenía en aquellas sociedades queda patente en esa abundancia en la representación de estos animales salvajes.
En el abbevilense (Abbeville, Francia), período del Paleolítico Inferior, aparecen los bifaces[29]. Después del  abbevillense, el Paleolítico Inferior conocerá el achelense[30] (de St. Acheul, Francia), en que alcanza su perfección el trabajo de los bifaces amigdaloides de gran tamaño. Por su parte, el Paleolítico Medio sólo conocerá la cultura musteriense[31] (de Le Moustier, Dordoña, Francia), en la que se difundió notablemente la técnica llamada de Levallois para trabajar la piedra; en cifras aproximadas, puede situársele entre el 100 yel 40.000 a.C. Por último, el Paleolítico Superior (40.000-8.000 a.C.) conocerá las culturas auriñaciense[32], perigordiense, solutrense[33] y magdaleniense. Aclaramos que levalloisiense (de Levallois, Francia)  es el nombre de una técnica de talla de la Edad de Piedra, consistente en trabajar los núcleos de manera que, en cierto modo, se prefigure en ellosla forma que se quiere obtener para la lasca que se va desprender  y cuya forma, naturalmente adaptada siguiendo esta técnica, es de punta. Si la superficie del núcleo ha sido bien preparada y el golpe se da con corrección, puede predecirse con bastante exactitudcuál es la forma que la lasca va adoptar. Aunque se descubrió posiblemente en el Paleolítico inferior, forma el substrato más fuertey potente del Paleolítico medio.
Entre las técnicas más habituales con las que se ejecutaban las imágenes está la pintura, llevaba a cabo a base de pigmentos naturales como el ocre, el carbón o el manganeso que daban lugar a colorantes de tonos rojizos, negros o amarillentos) disueltos en grasa animal, que podían aplicarse con los dedos o con ramas y fibras a modo de pincel. Las hay solamente perfiladas o con el interior decorado simulando volumen, y resulta característico que las siluetas siempre aparezcan de perfil. Sin embargo también encontramos relieves y grabados, de hecho no resulta extraño encontrar pinturas que han aprovechado resaltes y abultamientos en la roca para conferir tridimensionalidad a la figura.
Existen muchas teorías que tratan de explicar el significado de este tipo de representaciones, pero la más difundida es que defiende que su función era propiciar la caza; sin embargo también puede asociarse con un significado religioso o con una forma de transmitir ritos y leyendas. Sin embargo, si nos atenemos a la primera explicación, resulta curioso que los animales más frecuentes en las paredes de las cuevas no fueran precisamente los más habituales en su dieta; y además, de plantas y semillas que también formaban parte de su alimentación tampoco se han encontrado imágenes. Pero de cualquier manera lo que parece claro es que existió algún tipo de intención mágica en su creación. De manera que la incógnita sigue abierta.
Sobre los primeros hombres que habitaron el País Vasco poseemos restos en diferentes cuevas vascas, era el hombre de Neanderthal[34] (cuevas de Axlor, Lezetxiki, Olha, Arrillor, Gatzarria...), que vivió en nuestras tierras entre los años 100.000 y 35.000 a.C. Sin embargo, humanidad actual), cuya manifestación europea recibe la denominación de hombre de Cromagnon[35] y que sustituirá al Neanderthal europeo a partir del Paleolítico[36] superior.
En el País Vasco hay más de setenta lugares con señales de ocupación humana durante el Paleolítico superior occidental (desde el 35.000 al 8.500 a.C.), la mayoría son cuevas no muy alejadas de la costa y a escasa altitud, de las más importantes: Altxerri (Guipúzcoa), Santimamiñe (Vizcaya), Ekain (Guipúzcoa) o Isturitz (Baja Navarra). Los que allí vivían eran cazadores[37] que practicaban en cuadrillas el ojeo, acoso y captura de las piezas, para conseguir carne, pieles y cueros, huesos y astas. Sus piezas preferentes son el ciervo (o el reno, en circunstancias climáticas más frías) u otros animales como las cabras montesas y los sarrios[38] en zonas escarpadas, y caballos, bisontes y uros[39] en espacios abiertos y de praderas. Los grupos de cazadores marchaban varias veces al año desde sus zonas habituales de acampada (en las cuevas mejor instaladas) a territorios próximos para abastecerse de otros recursos.
Pero además del parietal el hombre del Paleolítico nos ha legado otras manifestaciones de su arte en forma de objetos rituales decorados, adornos personales, pequeñas esculturas de animales o deliciosas estatuillas femeninas como la conocida Venus de Willendorf o la de Laussel, con los atributos sexuales y las formas femeninas (senos, caderas, glúteos) muy resaltados como símbolos de fecundidad, pero con el rostro apenas esbozado. La estratigrafía asociada a estos restos resulta además sumamente útil a la hora de datar el arte parietal.
El hombre dibuja figuras de animales, alguna referencia a lo humano y un variado repertorio de signos[40] geométricos de significado desconocido, como pinturas y grabados en las paredes de las cuevas (el arte rupestre) y grabados o relieves sobre soportes menores (el arte mobiliar: en trozos de piedra, hueso, asta o marfil). Su máxima concentración se da en el sudoeste de Europa (Dordoña, Pirineos y cornisa cantábrica) lo que se ha venido a llamar civilización franco-cantábrica cuyo apogeo se da desde el Magdaleniense[41] Medio hasta el Final, siendo considerada por algunos antropólogos e historiadores como la antecesora de la actual cultura vasca. Las pinturas rupestres de Altxerri, en Guipúzcoa, son las más antiguas de Europa, datadas en 39.000 años. Los recientes estudios en paleogenética[42] apuntan a una expansión protovasca durante el magdaleniense, que se extendió al norte hasta Rusia y al sur hasta Túnez.
El tiempo menos frío y más húmedo del final de la Última Glaciación y el avance del actual clima u Holoceno provoca importantes transformaciones de la cubierta vegetal y la fauna. Durante tres milenios se suceden las culturas del Epipaleolítico antiguo (8.500 / 8.200 a 6.800 a.C.) y del Epipaleolítico pleno o Mesolítico (6.800 a 5.500 a.C.). El Mesolítico[43] es un término introducido por H. Westtropp  en 1865, poco después de que fueran acuñados los de Paleolítico y Neolílitico, para designar una fase intermedia entre esos dos períodos. Su uso se consolidó a principios del siglo XX, cuando se descubrieron las primeras culturas de cazadores-recolectores de la épocapostglacial. Desde los años treinta, la acuñación del término Epipaleolítico definió el contenido de ambos conceptos. Ambos se aplican al período comprendido entre el Paleolítico Superior y el Neolítico, pero Mesolítico[44] se adscribe a los grupos humanos que dan los primeros pasos hacia la producción de alimentos, en tanto que Epipaleolítico se refiere a  los grupos humanos que continúan con la actividad cazadora-recolectora de fines del Paleolítico Superior. Debido a que para fijar los límites inferiores del Neolítico es  precido contar con restos de especies ya modificadas biológicamente por la domesticación, los procesos de domesticación propiamente dichos quedan incluidos en el Mesolítico. No obstante, hay que tener en cuenta que no todas las tradiciones investigadoras hacen esa distinción rigurosa entre Mesolítico y Epipaleolítico, por lo que las culturas epipaleolíticas en sentido estricto son a veces denominadas mesolíticas; utilizando así, Mesolítico designa simplemente el periodo.                                   La sustitución de especies animales requiere el desarrollo de nuevas técnicas de caza y de un equipo de armas eficaz (surgen las flechas[45] lanzadas con arco). Se amplían los recursos alimenticios procedentes de los bosques de hoja caediza (castañas, avellanas, hayucos y bellotas) y de estuarios y marismas costeras. Son frecuentes en el Epipaleolítico y Mesolítico, como despojos de las comidas, restos de peces y acumulaciones de conchas en rincones de las cuevas (por ejemplo en la cueva de Santimamiñe la mayoría son conchas de ostras, pero también de chirlas, lapas, mejillones y caracoles). Para la pesca y el marisqueo había redes, anzuelos de hueso y picos de piedra para desprender las conchas de la roca.
            También son numerosos los utensilios de uso cotidiano, y es que para afrontar la larga y difícil lucha por la subsistencia, del hombre primitivo tuvo de idear herramientas que le permitieran resolver las nuevas situaciones que se le presentaban. Los restos que se han encontrado en los yacimientos son la respuesta tecnológica a estas adversidades, la manera de en que el ser humano se las ingenió para enfrentarse al medio y dominarlo. Actividades como cazar, defenderse de los enemigos, cortar pieles o ramas, calentarse[46], etc., hicieron necesario el desarrollo de una serie de técnicas cuyos vestigios nos sirven en la actualidad para intentar comprender cómo vivían, pensaban y sentían nuestros antepasados. Así, tenemos hachas de mano (bifaces), bastones de mando, lascas afiladas, azagayas o puntas de arpón, muchos de ellos con decoraciones geométricas como líneas y puntos o pequeñas incisiones.
En el Epipaleolítico antiguo se dan la cultura Aziliense[47] y el postaziliense laminar, unas culturas que prolongan y liquidan el Magdaleniense precedente. En el Epipaleolítico antiguo se vive en muchas de las mismas cuevas que a fines del Paleolítico Superior, con similares sistemas de caza e instrumentos; y se da la práctica liquidación del vistoso arte del Paleolítico Superior. Entre otros representan bien el Aziliense (8.500 a 7.500 / 7.000 a.C.) niveles de las cuevas de Santimamiñe (Vizcaya), Bolinkoba (Vizcaya), Lezetxiki (Guipúzcoa), Urtiaga (Guipúzcoa), Ekain (Guipúzcoa) o Isturitz (Baja Navarra). Del postaziliense son representantes el Montico de Txarratu (Álava) y las cuevas navarras de Berroberria y Zatoia.
Aunque los restos más frecuentes son, como ya hemos visto, de piedra (sobre todo de sílex o pedernal, que es una variante del cuarzo) o de hueso, lo cierto es que aquellos primeros hombres usaron también madera, pieles, conchas o fibras vegetales, pero el hecho de que estos materiales sean perecederos hace que sean menos los ejemplos hayan llegado hasta nosotros. Tampoco nos han quedado indicios de arquitectura, aunque podemos suponer que algunas de las cuevas hicieron las veces de santuarios. Pero aún así, y dejando aparte el debate sobre si su intención primigenia era mágico-religiosa o meramente estética, lo cierto es que nuestros antepasados nos han dejado muestras de sobra que nos hablan se su sensibilidad artística y su gran sentido de la belleza.
Casi toda la industria lítica del Paleolítico y posterior deriva del trabajo de núcleos[48] y riñones[49] de sílex[50], de los que se desprenderán en primer lugar las lascas[51]. El sílex es una variedad criptocristalina del cuarzo, también llamada pedernal, de color gris pardo, amarillento o negro; translúccido en los bordes. Fue empleado por el hombre prehistóricopara la fabricación de sus armas; más tarde fue utilizado como piedra de chispa, como piedra de molino, en la construcción y actualmente en la fabricación del cemento armado. Pero, para no perder de vista el conjunto, señalaremos que el problema más importante del arte levantino[52] es el de su cronología, actualmente aceptada como epipaleolítica, frente a  la antigua teoría que lo consideraba paleolítico. Las razones que han movido a rebajar las fechas son múltiples: la fauna no es cuaternaria; hay escenas propias de una sociedad neolítica; el utillaje lítico exhumado cerca de las pinturas; la perduración hasta la romanización de su vigencia cultural. Los principales yacimientos de este arte levantino son los de la cordillera del Maestrazgo, de Morella la vieja, de los barrancos de Valltorta y la Gasulla (Castellón de la Plana), de la sierra de Albarracín (Teruel), y de la sierra de Alpera (Albacete) y de Vélez Blanco (Almería). Así, el hombre obtendrá cuchillos de silex[53], puntas de silex[54], láminas de silex[55], buriles de piedra[56], bastones de mando[57], raspadores de sílex[58], rasqueta de sílex[59], etc. Además, en estos abrigos prehistóricos aparecen  los llamados ideomorfos, que son signos que en el arte prehistórico aparecen frecuentemente, cuyo significado es desconocido, aunque se cree que expresan ideas concretas relacionadas con el mundo mágico-religioso. Sus variedades son muy numerosas, llamándose, genéricamente, tectiformes, porque los más usuales tienen forma de cabañas o techos. Los hay también  escutiformes, serpentiformes, escalariformes, puntiformes, claviformes, etc. Es preferible llamarlos signos. En el Mesolítico surge el utillaje geométrico que se caracteriza por un sofisticado conjunto de pequeñas puntas de flecha de forma geométrica (trapecios, triángulos y segmentos de círculos). Se datan estos hallazgos en poco antes del séptimo milenio a.C. y sus estratos se entremezclan ya, en muchas cuevas, con los del Neolítico. El espacio habitado del País Vasco se amplía, ocupándose, por primera vez, cuevas o abrigos rocosos bastante alejados de la costa y en latitudes de media montaña: Fuente Hoz en Álava y la Peña, Padre Areso y Aizpea en Navarra. En el Mesolítico final coexisten las tradiciones laminar y geométrica con una incorporación lenta de algunas de las novedades del Neolítico. Arte funerario es una denominación que comprende las diversas manifestaciones artísticas (pinturas, esculturas, edificios, etc.) que, desde la Prehistoria hasta el presente, han formado parte de los rituales de defunción. En la escultura, muestra sus mayores ejemplos en megalitos[60], pirámides[61] y mausoleos[62]. 
En el período Atlántico (5.500 a 3.000/2.500 a.C.) se alcanza el considerado "óptimo climático", más cálido y más humedo que ahora, continúa el desarrollo del Mesolítico y se da la expansión de las novedades del Neolítico.
            Y, llegados a este punto, vamos a ver seguidamente los principales santuarios vascos del arte rupustre.
Cueva de Venta Laperra (Carranza, Bizkaia)
Este fue el primer hallazgo de arte rupestre en el País Vasco. Tuvo lugar en 1904 y fue L. Sierra quien descubrió una figura a la entrada de la caverna. Dos años más tarde H. Breuil descubrió cuatro figuras más (Alcalde del Río, Breuil y Sierra, 1911). Las figuras representan tres bisontes, a los que no se dibujó la cabeza, un oso completo, un bóvido poco definido y una serie de líneas indescifrables. Están realizadas mediante un grabado relativamente profundo en la roca. Su situación en la cueva distingue a este yacimiento de todos los demás. Las figuras están, en efecto, a la entrada de la cueva y pueden contemplarse a la luz del sol. El estilo de las mismas nos lleva a un período remoto del arte paleolítico, el realizado dentro del ciclo Auriñaco-perigordiense, con algunos paralelismos en la provincia próxima de Cantabria, concretamente en Hornos de la Peña. En este yacimiento además, apareció un hueso con un grabado de la parte posterior de un caballo, realizado mediante una técnica análoga y fechable en el nivel Auriñaciense[63].
Cueva de Arenaza (San Pedro de Galdamiz, Bizcaia)
En contraposición al santuario anterior la mayor parte de las figuras de Arenaza se encuentra en un pequeño recinto o cámara lateral de la cueva, de muy difícil acceso. Además de ellas hay algunas figuras más en la galería principal de la cueva, entre las que sobresale la de un uro (Apellániz 1982). Las figuras de la cámara son un conjunto de ciervas, la mayor parte de las cuales se encuentra en un estado muy malo de conservación. Están pintadas en rojo, mediante una técnica de punteado, similar a la utilizada en algunas cuevas de Cantabria, tal como Covalanas. Nada similar se conoce, hasta el presente, en el resto del País Vasco. Estas figuras muestran relaciones con el Estilo III de Leroi-Gourhan (1973) y pueden considerarse realizadas en una época que va desde el Solutrense final al Magdaleniense Inferior Cantábrico. Desgraciadamente la excavación del importante yacimiento que se encuentra a la entrada de la caverna, iniciada en 1972, no marcha al ritmo deseado y desconocemos los niveles Paleolíticos del mismo. Por otra parte, todo núcleo de sílex tiene talón[64], a la vez que nos referimos al retoque[65], y a otro utesilio que aparece en los yacimientos, nos referimos a las raederas[66].

Cueva de Santimamiñe (Kortezubi, Bizcaia)
Esta cueva ha constituido el santuario emblemático del arte rupestre vasco, hasta el descubrimiento de los importantes santuarios guipuzcoanos durante los años 60. El conjunto principal de figuras se encuentra también en una pequeña cámara a la que se llega hoy fácilmente mediante una escalera metálica, pero a la que era difícil acceder cuando se descubrieron las figuras en 1916. Esta cámara constituye un verdadero santuario y está precedida de una antecámara donde existen varios bisontes y caballos incompletos, además de una serie de rayas. El conjunto de figuras de Santimamiñe llega a casi al medio centenar. La especie más veces representada es el bisonte. Hay también dos caballos, un ciervo, un uro y un oso. Las figuras están en su mayoría pintadas en negro. Las grabadas son muy pocas. Desde el punto de vista del estilo y la técnica utilizados en esta cueva, hay una gran variedad. Hay figuras completas con un importante modelado interno, junto a simples siluetas. De ahí la dificultad que muestran Aranzadi, Barandiaran y Eguren (1925) a la hora de datar las figuras. En conjunto son asimilables al Estilo IV antiguo de Leroi-Gourhan, enclavables dentro del Magdaleniense Inferior Cantábrico. Aunque los niveles del Magdaleniense Superior-Final y del Solutrense están mejor representados en el yacimiento excavado a la entrada de la cueva, hay también en el mismo, según I. Barandiaran (1967), claros indicios de Magdaleniense Inferior. Nos vamos a referir al ángulo de lascado[67] y al plano de persusión[68], que muestran todos los núcleos de sílex, definiendo lo que es un percutor[69]. Por último, desdibujaremos un tanto la tipología[70] de las piezas.
Cueva de Altxerri (Aia, Gipuzkoa)
Esta cueva encierra un numeroso conjunto de representaciones. Las figuras han sido distribuidas por J. M. Barandiaran (1964) en 7 grupos, con más de un centenar de animales, dos antropomorfos y numerosos signos. El primer grupo, el más externo, se encuentra a 100 metros de la entrada de la cueva y contiene el grupo más numeroso de figuras. La mayor parte de ellas está grabada y representa bisontes, renos, cabras, zorros, peces, un ave y dos antropomorfos. En los demás grupos hay grabados y pinturas y añaden a las especies representadas, caballos, uros, ciervos, un sarrio y un serpentiforme. Las pinturas se han conservado mal. Las técnicas del grabado son variadas: fino, medio, profundo, múltiple, ancho y poco profundo, rayado, raspado etc. Se utiliza para contornos, para modelado interno, para indicación de la abundancia de pelaje (¿rayado de pelaje? según Altuna y Apellániz 1976) y para preparación de la roca, eliminando el mantillo arcilloso que la recubre. El rayado de pelaje plasma un estilo expresionista en muchas de las figuras que lo llevan. La pintura es siempre negra. El conjunto pertenece al Estilo IV avanzado de Leroi-Gourhan y puede haber sido realizado en el Magdaleniense Medio o Superior-Final. La primera monografía del santuario se debe a J. M. Barandiaran (1964).
Cueva de Ekain (Deba, gipuzkoa)
La cueva tiene una galería principal de unos 120 metros de longitud, con algunas pocas ramificaciones. Excepto un pequeño grupo de figuras situado en una de estas ramificaciones, el resto se encuentra en la citada galería principal. La conservación del conjunto es muy buena, dado que las figuras se descubrieron el mismo día en que se descubrió la galería que las contiene. Las figuras fueron distribuidas en 5 grupos por Barandiaran Altuna (1969). El primer grupo es el que se encuentra en una ramificación lateral de la galería principal y contiene una gran cabeza de caballo pintada a tinta plana, que parece anunciar que la cueva está dedicada a este animal, un ciervo y cierva grabados, un salmón y cuatro cabras pintadas. El grupo 2 se encuentra en la parte central de la galería principal y contiene el mayor número de representaciones. Es aquí donde se encuentra, en forma espectacular, el gran panel de caballos En una zona de tránsito de la galería, entre los grupos 2 y 4, en un techo bajo, se encuentra una pareja de osos. Los dos grupos finales contienen 7 caballos más y unas líneas grabadas de difícil interpretación. Domina en el conjunto la pintura sobre el grabado y dentro de aquélla, la negra sobre la roja. En casos se limita solamente al contorno del animal, pero es frecuente el modelado interno y la aplicación de tintas planas para indicar detalles morfológicos tales como crineras, líneas cruciales, línea lateral en M, cebraduras de las patas, diferencias de coloración entre dorso y vientre etc.. Son frecuentes los casos en que se aprovechan contornos o fisuras de la roca soporte para realizar los animales. Las figuras encajan plenamente en el Estilo IV de Leroi-Gourhan, pudiendo pertenecer al Magdaleniense Superior-Final, bien representado en el yacimiento de la entrada de la cueva. En este nivel además apareció una plaqueta grabada con figuras animales (Altuna y Apellaniz, 1978).
Cueva de Isturiz (Baja Narra)
La cueva de Isturitz, famosa por el extraordinario yacimiento que encierra y el conjunto magnífico de manifestaciones artísticas proporcionado por el mismo, en especial su nivel Magdaleniense Medio, contiene también figuras rupestres, distribuidas en varios pisos o galerías independientes del complejo kárstico. Así en la galería superior, o cueva de Isturitz propiamente dicha, hay varias figuras, que destacan por estar realizadas en bajorrelieve sobre roca, cosa excepcional en el arte rupestre del Pirineo. Entre las figuras sobresale la de un reno. Hay media docena más, de atribución específica difícil. Aunque Breuil (1974) las consideró de época Solutrense o Magdaleniense antiguo, no parece que sean tan antiguas, a juzgar por su estilo. En la galería intermedia, denominada también Oxozelaia o Haristoi hay también otras representaciones, divididas en dos grupos. En el primero hay grabados de trazo muy fino, debido a la dureza de la roca soporte, y pinturas en negro. Representan cuatro caballos grabados y dos pintados, un bisonte pintado y una cierva grabada. Dentro del segundo conjunto, en el que hay una veintena de figuras según Larribau (1982), destaca un caballo completo en el que se han modelado, mediante grabado, una serie de detalles anatómicos, algunos de los cuales han sido interpretados como guarnición y como consecuencia, como caso de ¿domesticación¿. Bien es verdad que, aunque las líneas estén correctamente interpretadas, no hay por qué ir más allá de una atadura en cautividad o un intento de doma. Por fin, en la galería inferior o cueva de Erberua, recientemente J. D. Larribau y sus colaboradores han descubierto una serie de galerías con nuevos conjuntos de pinturas y grabados, que superan el centenar de figuras. Dominan los caballos, si bien hay bisontes, ciervos, cabras y un oso. El estudio de este conjunto, de acceso muy difícil, lo debemos a Larribau y Prudhomme (1983).

Cueva de Alkerdi  (Urdax, Navarra)
Esta pequeña cueva presenta dos conjuntos de grabados. Uno frente a la entrada y otro al fondo de una estrecha galería. Entre las contadas representaciones de estos conjuntos, destacan la de un bisonte, un ciervo y un probable caballo, todos ellos en el grupo del fondo. I. Barandiaran (1974) atribuye estas figuras al Magdaleniense Inferior o Medio. En Arqueología[71], se utilizan sobre todo los métodos: el Carbono 14[72] y la dendrocronología[73], para fechar las diferentes piezas que encierra un yacimiento. La presencia de ruinas no siempre es directamente visible, y los trabajos de excavación deben realizarse de manera que no deterioren el yacimiento[74]. Además, los vestigios descubiertos  no siempre revelan su edad y, en ese caso, la naturaleza del suelo puede ser significativa, bien por las ddiferencias del color o por la disposición interna (estratigrafía, estudio de estratos o depósitos aluvionales), bien por su misma naturaleza (granulometría), o bien por su contenido en el que pueden señalarse  la presencia de elementos poco aparentes como el polen (análisis polínico), relativos a la época en la que el objeto se  “sumergió”.

Etxeberriko Karbia (Camou-Cihigue, Zuberoa)
En esta cueva, en un lugar de difícil acceso, hay otro conjunto de figuras rupestres, consistente en una docena de caballos, dos bisontes, dos cabras y una serie de signos y puntuaciones rojas. La mayor parte de las figuras son siluetas, con algunos detalles morfológicos dentro de las mismas. Las hay dibujadas con arcilla. Laplace (1952), que las ha estudiado, apoyándose en Breuil, piensa que las pinturas rojas pertenecen al Auriñaciense, las pinturas con arcilla al Magdaleniense inicial y las pinturas negras a una fase intermedia. Para Leroi-Gourhan (1973) pertenecen al Estilo IV antiguo, Magdaleniense Inferior o Medio. Puede precisarse este período  gracias a una serie de procedimientos, algunos de los cuales guardan relación con la  radiactividad (carbono 14; potasio-argón, que puede fechar  objetos de hasta 10 millones de años; termoluminiscencia, que permite determinarla edad de una cerámica, y  en arqueología prehistórica,  fecha de origen de los  huesos mediante la fluorina, el nitrógeno y el uranio, gracias a los cuales puede reconocerse si los diversos vestigios recogidos en una misma capa son de la misma época o no).Para objetos más recientes, el arqueomagnetismo permite precisar una fecha con 50 y hasta con 25 años de margen.Este método está  basado en la particularidad que tienen los óxidos de hierro de no retener, más allá de una determinada temperatura, el magnetismo ambiente y de adquirir, a algunos grados menos, el magnetismo terrestre para conservarlo incluso a temperaturas más bajas. Ahora bien, se conocen las variaciones magnéticas de la Tierra en algunos períodos de la historia y en algunas regiones del globo; a partir de ahí pueden fecharse vestigios tales como los ladrillos quemados o los hornos de  los  ceramistas.
Cuevas de Sasiziloaga y Sinhikole (Zuberoa)
Cerca de Etxeberriko Karbia se encuentran las cuevas de Sasiziloaga o Xaxixiloaga y la de Sinhikole. En la primera hay dos figuras de bisonte y en la segunda dos bisontes incompletos, un caballo y unos signos de difícil interpretación. Uno de los bisontes aprovecha el contorno natural de la roca.
En resumen
En resumen, vemos que el País Vasco cuenta con manifestaciones artísticas Paleolíticas, que fueron realizadas durante todas las épocas en que tales manifestaciones tienen Iugar en Europa. Cuenta, en efecto, con una cueva (Venta Laperra), cuyas figuras situadas a la entrada de la misma, grabadas en un estilo paralelizable con el Estilo ll de Leroi-Gourhan, permite considerarlas de la época arcaica de este arte, es decir, realizadas durante el período Auriñaco-perigordiense, si bien es difícil precisar más dentro de este amplio período. Otros yacimientos, como Arenaza, con paralelos en Cantabria, han sido incluidos dentro del Estilo III del mismo autor, por lo que su realización tuvo lugar en una época que va desde el Solutrense Final hasta el Magdaleniense Inferior Cantábrico. A esta última fase parece pertenecer también el conjunto de Alkerdi, cuyos rasgos técnicos recuerdan a los empleados en el arte mueble de las cuevas cántabras del Castillo y Altamira, concretamente a las escápulas grabadas con cabezas de ciervas, que llevan un relleno de trazos en el cuello. Trazos análogos aparecen en el cuello del ciervo de Alkerdi. Por fin, la mayoría de los restantes yacimientos, paralelizables al Estilo lV, parece que fueron realizados en épocas más avanzadas del Magdaleniense. Así SantimamiñeEkainAltxerri y el complejo de Isturitz, con las galerías inferiores de Haristoi y Erberua. Desde el punto de vista de las técnicas utilizadas, se da el grabado (Venta Laperra), tanto profundo (Isturitz) como fino (Alkerdi), el rayado y raspado (Altxerri) la pintura en rojo unida al punteado tamponado.

1.1.2.  El Neolítico en el País Vasco
A lo largo del Neolítico[75] hay cambios de técnicas e industrias (cerámica[76] y pulimento[77] de la piedra), de modos de vida y subsistencia (agricultura, ganadería y un incipiente urbanismo de pequeños poblados con chozas agrupadas); también se dan novedades en iconografía[78] y ritos funerarios. Estos cambios, que en el Próximo y Medio Oriente se dieron masivamente y en poco tiempo (la "revolución del Neolítico"), en el sudoeste de Europa, y por tanto en el País Vasco, se introdujeron a un ritmo lento y de forma espaciada. Dentro de las artes cerámicas, la alfarería consiste en la fabricación de objetos de factura terrosa, impermeabilizados con un revestimiento de vidriado. Hecha la pasta amasando la arcilla y demás ingredientes con agua, se confeccionan los objetos en el «torno de alfarero» y se ponen a secar al aire libre para que queden reducidos a su volumen definitivo. Se cuecen luego en hornos especiales y, por último, se les da el vidriado recubriéndolos de unas mezclas muy finas de galena, minio o litargirio con arcilla y arena. La cerámica apareció en el período neolítico y fue producida por todas las antiguas civilizaciones (Egipto, Mesopotamia, China, India, Persia, etc.). La arcilla es una roca sedimentaria detrítica. Las arcillas tienen importantes aplicaciones prácticas y constituyen la materia prima de las industrias ladrillera y cerámica. Durante la Edad Media el arte cerámico decayó en Occidente, pero alcanzó gran brillantez en Oriente. En la España musulmana se produjo una cerámica semejante, cuya técnica dio origen a las series góticas de Paterna y Manises. En Valencia se inició también la producción de azulejos, que luego se extendería a toda España. Además, el término cuneiforme  se aplica con frecuencia a la escritura de ciertos pueblos de Asia, caracterizada por sus elementos en forma de cuña, incisos en tablillas de arcilla. Se empleó especialmente entre los pueblos asirio- babilónicos. Conocida desde el III milenio a. C., en principio fue una escritura ideográfica, después silábica y finalmente, ya en el s. XIV a. C., alfabética. Pero, centrándonos en el neolítico, sostenemos que el cultivo del suelo, al fijar las tribus en una vida sedentaria opuesta a la nómada de la caza y el pastoreo, aparece como uno de los primeros factores que influyeron en el desarrollo de la civilización[79]. Estabilizada la población en pequeñas comunidades agrícolas, acumuló bienes y adoptó costumbres más sociales. Un hecho explica la íntima relación existente entre la agricultura y la civilización: los cereales, el alimento vegetal más importante del hombre, tuvieron probablemente cuna en las regiones ocupadas por las primeras culturas. El SO y el SE asiáticos, la cuenca mediterránea y las altiplanicies de la América tropical, sede de las primeras civilizaciones, fueron los primeros focos de producción del arroz, trigo, avena, cebada, centeno y maíz.
Los más importantes yacimientos del Neolítico vasco están en las cuevas de Areatza, Santimamiñe[80] o Kobaederra en Vizcaya; la cueva de Marizulo en Guipúzcoa; en Álava, en las cuevas de Fuente Hoz o Montico de Txarratu; en el caso de Navarra, en Aizpea, Zatoia, Urbasa II, o por ejemplo, en Abauntz; en la costa labortana, en Muliña, donde se han encontrado picos mariscadores de gran tamaño.
Se suceden el Neolítico antiguo (4.500 a 4.000 a.C.) con mínimas novedades técnicas, el Neolítico pleno o avanzado (4.000 a 3.300 a.C.) en que se amplían aquellas innovaciones y se introduce la ganadería y el Neolítico final (del 3.300 al inicio del Calcolítico) en que aparece un ritual funerario megalítico y se expanden la ganadería, la agricultura y el poblamiento al aire libre. Por otro lado, la artesanía de la alfarería ha tenido un desarrollo desigual. En la zona húmeda de clima oceánico, predominantemente pastoril y caracterizada por la riqueza maderera, las vasijas se realizaron con este material. En la zona de clima mediterráneo, la preponderancia de la actividad agrícola propició la alfarería, al igual que la influencia de los dominios romano y, sobre todo, musulmán, ya que al pueblo árabe pertenece el magisterio del trabajo del barro. Exponentes destacados de la producción son las castañeras, los dulceros, el kantarue (cántaro que se lleva sobre un pequeño cojín en la cabeza), las pegarras (cántaros con forma de tetera), las jícaras (tacitas chocolateras cónicas, de loza, con un pequeño pie y un asa, cuyo uso se generalizó en el siglo XVIII con el auge del consumo de chocolate) y las Iurraspillas de matanza (vasijas de gruesas paredes e interior esmaltado y decorado con flores). En la alfarería vasca se emplea de manera intensiva la cubierta blanca (esmalte a base de estaño, plomo y arena) y se recurre al marrón, el verde y el azul –este en menor medida-, como colores decorativos. La impermeabilización de los recipientes se consigue mediante vidriado, y en ocasiones, con el propósito de reforzarlos, se acordonan.
El Neolítico[81] es el período posterior al Mesolítico y anterior al Eneolítico y a la Edad del Bronce; llega hasta el 2500 a.C. aproximadamente, y su inicio se remonta, en algunos lugares, en torno al 8000 a.C. Neolítico es lo relativo a la segunda Edad de Piedra, o sea la de la piedra pulimentada. La revolución neolítica significó el paso de la vida de cazadores del Paleolítico a la de producción del Neolítico. Entrañó la aparición de la agricultura y la domesticación de animales. Su origen estuvo en el Próximo Oriente y se calcula que llegó a Europa hacia el 5000 a.C. Domesticar es acostumbrar a la compañía del hombre al animal salvaje. Se dice  Neolítico del período de la cultura prehistórica caracterizado por la difusión de la agricultura y de la ganadería, por la invención de la cerámica y del tejido, y por el trabajo de la piedra para obtener instrumentos pulidos que se unieron a los del paleolítico. Finalizó con la Edad de Bronce. Industria lítica es la desarrollada por el hombre prehistórico, valiéndose de la piedra como materia prima. Seha encontrado en capas geológicas o en cuevas, asociada a restos fósiles. Los tipos de instrumentos líticos encontrados se clasifican según su técnica de fabricación, desde la tosca talla del Paleolítico Inferior,  hasta el fino pulimento del Neolítico.  Ahora, vamos a centrarnos en los llamados ideomorfos[82], definiendo de paso los términos simbolismo[83] y símbolo[84]. Así, veremos seguidamente a qué se llama despiece[85]  y a qué  cono de percusión[86].
Las cerámicas más antiguas del País Vasco (no decoradas) proceden de Zatoia (Navarra) y Fuente Hoz (Álava) y se fechan entre los 4.400 y los 4.000 años a.C; de ese tiempo son, también en el Neolítico antiguo, fragmentos de vasos cardiales[87] (decorados por impresiones del borde dentado de la concha del cardium) de Peña Larga (Álava). Vasos decorados con apliques plásticos o con incisiones[88] aparecen en el Neolítico avanzado de Los Husos (Álava), Areatza (Vizcaya) y Marizulo (Guipúzcoa).
La ganadería  nace cuando el hombre primitivo, tras limitarse a seguir en sus desplazamientos a las manadas que le proporcionan carne y pieles, decide organizarlas en rebaño para tener siempre a mano tan esenciales productos. Surge de este modola trashumancia de los pueblos que acompañan a sus rebaños en los desplazamientos en busca de pastos. La segunda fase de la evolución ganaderaa es la agrícola, denominada así porque los alimentos que consumen los animales han sido cosechados por  el hombre. Existen pruebas de que  al menos 4000 años a.C. la ganadería se hallaba perfectamente organizada en muchas regiones de la Tierra. Por otro lado, la cerámica cardial formaba parte de la tipología de cerámicas impresas típicas del proceso neolitizador mediterráneo que, desde su punto de origen en las costas de Siria y Líbano, llegó hasta la zona más occidental. Este tipo de cerámica evolucionó en los últimos años del Neolítico Antiguo hacia la denominada cerámica epicardial, que presentaba otro tipo de impresiones e incisiones. El fenómeno de la cerámica cardial en Europa comenzó en el noroeste de Italia, desde donde se extendió hasta la costa atlántica de Portugal. En esta amplia distribución geográfica se produjeron numerosas variaciones tipológicas que quedaron reflejadas en el registro arqueológico, a través de las cuales se podían distinguir diferentes áreas culturales específicas entre las que destacaron el noroeste de Italia, Provenza, Languedoc, Cataluña y País Valenciano, Andalucía Oriental y Occidental y la costa portuguesa. Su desarrollo en la primera fase de neolitización permite relacionarla estrechamente con tempranas prácticas agrícolas y ganaderas. La cerámica en sí constituyó también una importante novedad técnica, ya que por primera vez se sometía el barro al proceso de cocción en hornos. Los objetos de cerámica cardial más importantes eran los grandes vasos de forma globular y los cuencos de base plana. Generalmente los yacimientos donde han sido encontrados estos grupos de cerámicas estaban relacionados con el hábitat en abrigos rocosos o cuevas.
La cerámica se consigue de un material constituido por diversos compuestos químicos entre los que se encuentran minerales de la arcilla, óxidos, nitruros, carburos y vidrios, con elementos metálicos y no metálicos. Por lo general, se trata de materiales aislantes térmicos y eléctricos que a elevadas temperaturas y frente a elementos agresivos resultan mucho más resistentes que metales y polímeros (plásticos[89], caucho[90]). La materia prima de los productos cerámicos es, por antonomasia, la arcilla[91], ya sean éstos de tipo estructural (ladrillos, tejas, bovedillas, tuberías, drenajes, lozas, etc.), objetos de alfarería o porcelanas; no obstante, el desarrollo de las investigaciones en el campo de la cerámica engloba dentro de ellas a un gran número de materiales que pueden presentar una composición muy variada tanto en sus elementos constituyentes como en los aditivos. Su producción actual permite el empleo de materiales muy diversos, en algunos casos producidos de forma artificial, que presentan una morfología variada: vidrios, vitro-cristales, agregados de cristales pequeños y combinaciones de estas morfologías. La variedad de aplicaciones que presentan los objetos cerámicos (abrasivos, herramientas de corte, protectores refractarios, aislantes eléctricos, implantes de huesos y placas dentarias, entre otros usos) les hace indispensables y muy valorados. Su versatilidad es debida principalmente a la resistencia que presentan frente al ataque de productos químicos y el calor, así como por su elevada dureza, ambas relacionadas con el tipo de enlace existente entre los átomos constituyentes. Estos enlaces pueden ser de tipo covalente (átomos cercanos que comparten electrones de forma equitativa) o iónico (electrones transferidos entre átomos vecinos), y su distribución atómica es precisamente lo que permite distinguir los materiales cerámicos de los metálicos o polímeros. Mientras las cerámicas suelen presentar enlaces híbridos entre covalentes e iónicos puros que limitan el movimiento electrónico, la estructura de los metales permiten el movimiento libre de electrones correspondientes a las capas atómicas más externas. En el caso de los polímeros (constituidas por largas cadenas de carbono), las cerámicas se diferencian por presentar estructuras cristalinas tridimensionales.                                                                                La materia prima de los productos cerámicos es, por antonomasia, la arcilla[92], ya sean éstos de tipo estructural (ladrillos, tejas, bovedillas, tuberías, drenajes, lozas, etc.), objetos de alfarería o porcelanas; no obstante, el desarrollo de las investigaciones en el campo de la cerámica engloba dentro de ellas a un gran número de materiales que pueden presentar una composición muy variada tanto en sus elementos constituyentes como en los aditivos. Su producción actual permite el empleo de materiales muy diversos, en algunos casos producidos de forma artificial, que presentan una morfología variada: vidrios, vitro-cristales, agregados de cristales pequeños y combinaciones de estas morfologías.
                En otro sentido, el yacimiento arqueológico y paleotológico de Abberville[93] está situado en las terrazas del río Somme, Francia.         Este yacimiento fue clave para la historia de la arqueología y el estudio de la evolución humana, pues los hallazgos que aquí se produjeron en el siglo XX permitieron establecer la gran antigüedad del ser humano.                                                           Y ya de nuevo en el País Vasco, en torno al año 4.000 a.C. los ocupantes de Zatoia cazaban jabalíes y en menor medida ciervos, cabras montesas, corzos y algunos caballos, bovinos y sarrios[94]. Los de Aizpea compaginaban la caza de esas especies con la pesca en el vecino río Irati. Hasta el Neolítico pleno (Fuente Hoz, Abauntz y Marizulo) no aparecen en el País Vasco animales domésticos: los restos de ganadería son siempre minoría frente a los de animales salvajes. Sólo en el Neolítico final (Los Husos y Arenaza) el aprovisionamiento de carne procedente de animales domésticos superará al que se surte de la caza. Los primeros rebaños son de ovicaprino y luego los de vacuno y de cerda.
Sólo en el Neolítico avanzado aparecen instrumentos (que abundarían especialmente luego, en el Calcolítico[95]) para el aprovechamiento de recursos vegetales: hojas de silex que servían para la siega y molinos de mano. En el Neolítico pleno y final se encuentran hachas y azuelas[96] de piedra pulimentada para el trabajo de madera.
La costumbre del Neolítico de inhumar los cadáveres en el suelo de cuevas (como en Marizulo, Fuente Hoz y Aizpea) se va sustituyendo, desde fines del Neolítico, por depositos colectivos en galerías interiores de cuevas (como Kobaederra en Vizcaya, Gobaederra y Peña Larga en Álava, Urtao II en Guipúzcoa, y La Peña y Hombres Verdes en Navarra) y, sobre todo, en dólmenes[97]. Los muertos están dispuestos ordenadamente en el interior de las cámaras funerarias, adornados con colgantes de hueso y piedra y acompañados de vasijas, armas y otros utensilios.
El término arqueología entre los historiadores antiguos tenía el significado de estudio del pasado, pero se trataba de un estudio en el que sólo se tenían en cuenta los restos materiales y no la situación social, económica o política que constituía el contexto de dichos vestigios, 
asociándose además casi exclusivamente a los objetos procedentes del mundo griego y romano.
La situación no cambió mucho durante la Edad Media y apenas existió interés por la conservación y el análisis de los vestigios del pasado. Fue el Humanismo, con su afán de coleccionismo y su curiosidad por la antigüedad greco-romana el que imprimió un cambio en este comportamiento.
Se toma el año 1764 como referencia para el nacimiento de la arqueología moderna, año en que Johann Joaquim Winckelmann publicó su obra Historia de las artes del diseño en la antigüedad, en la que por primera vez se incluían las obras de arte en su contexto histórico. Sin embargo este autor, influenciado por al estética neoclásica, daba prioridad al arte griego sobre el romano, al que consideraba una mera copia. Tuvo que llegar Alois Riegl para que este pensamiento se transformara y para que comenzara a considerarse que las obras de arte estaban en relación con la época en que fueron realizadas y no con un modelo ideal. Esta revalorización de lo romano llevó consigo, además, que los estudios se extendieran también a otros ámbitos ajenos al mundo clásico.
En el siglo XVII, pero sobre todo a lo largo del siglo XIX y principios del XX se realizaron numerosos descubrimientos arqueológicos: Pompeya[98] y Herculano, Troya[99] (Heinrich Schliemann), el Palacio de Knossos[100] (Arthur Evans) o la tumba de Tutankamon (Howard Carter) fueron algunos de ellos. Por otra parte, se logró el desciframiento de la escritura jeroglífica y de la cuneiforme. Sin embargo todo este afán seguía estando orientado fundamentalmente a la búsqueda de objetos curiosos para exponer en los museos y en las colecciones privadas, más que a un verdadero interés histórico. Sin embargo, junto a estos hallazgos también comenzaron a salir a la luz restos más antiguos asociados a fósiles de animales extintos. Nacieron así disciplinas como la prehistoria que, no pudiendo valerse de fuentes escritas, comenzaron a revalorizar los objetos de la cultura material como testimonios del pasado. Así, con el paso de los años, la arqueología fue adoptando aspectos históricos y antropológicos, dejando de lado la orientación más artística y de "anticuariato" que tenía inicialmente.
El año 1940 supuso un punto de inflexión en los estudios arqueológicos cuando Walter Taylor inauguró la llamada nueva arqueología, abanderada más tarde por Lewis R. Binford, que proponía un estudio más orientado hacia la comprensión de la evoción cultural y no tanto a la mera catalogación y datación de los objetos encontrados. Esta teoría se basaba en las leyes evolucionistas, hacía uso de complejos métodos informáticos y pretendía basar los cambios culturales en leyes. Desde entonces las teorías se han sucedido y hoy la nueva arqueología se considera superada.
            El catálogo dolménico en el País Vasco, dejando de lado lo tumular, incluye hoy unos setecientos monumentos, de los cuales casi la mitad se encuentran en Navarra. El uso de dólmenes se prolongó durante cerca de dos mil años: los primeros se levantaron en el Neolítico reciente (los más antiguos de la Rioja alavesa pueden datarse en 3.200 años a.C.), tuvieron su máxima expansión en el Calcolítico y Bronce Antiguo y algunos seguían utilizándose en el Bronce Pleno, hasta los 1.500 o 1.300 años a.C. El más grande de los dólmenes vascos es el de Aizkomendi. Son mayoría los dólmenes de cámara simple (con una sola estancia principal, de planta cuadrada o poligonal); otros son los de corredor[101], con una cámara precedida por un corredor o pasillo (como los monumentos de Artajona en Navarra, o de San Martín o el Sotillo en La Rioja), y las galerías cubiertas.
            La principal técnica de investigación es la excavación estratigráfica[102], inventada por el inglés Mortimer Wheeler, en la que se recogen materiales de un terreno dividido en cuadrados disponiéndolos con una secuencia cronológica[103]. Este es el primer método utilizado para datar un objeto y se puede complementar llevando a cabo una comparación estilística con otros objetos similares.
            Sin embargo, si lo que se pretende es obtener una datación absoluta que indique con precisión la antigüedad, es necesario hacer uso del método del carbono 14, siempre y cuando se trate de restos orgánicos. Este método, perfeccionado después de la II Guerra Mundial, dio un giro de 180 grados a los estudios arqueológicos al permitir, por primera vez, la obtención de fechas absolutas. En caso de tratarse de otro tipo de vestigios se puede usar el uranio 238, los radioisótopos o el potasio argón, entre otros. La dendrocronología se utiliza para datar los restos vegetales y la termoluminiscencia y el arqueomagnetismo para las cerámicas. Existen además muchos otros métodos más específicos y complejos que se emplean dependiendo del material que se pretende estudiar.
            Para intentar reconstruir el ambiente de otras épocas se utilizan técnicas como la arqueozoología y la arqueobotánica; mientras que la arqueoastronomía sirve para, mediante el estudio de los fenómenos celestes y la orientación de las construcciones antiguas, aportar nuevos datos a la investigación.
            Disciplinas como la geología, la física, la química, la antropología cultural[104], la etnología, la estadística, incluso la lingüística o la historia del arte, por citar solamente algunas, son disciplinas complementarias fundamentales para completar las investigaciones arqueológicas.
            Sin embargo aunque asociamos generalmente la arqueología con el estudio de restos muy antiguos, no siempre es necesariamente así y desde hace tiempo se utilizan los procedimientos de esta disciplina para analizar periodos mucho más recientes como la Edad Media, la época de la Revolución Industrial o incluso en ocasiones fechas tan recientes como las actuales.
            El trabajo del investigador se desarrolla en varias fases que incluyen la consulta de textos especializados, artículos científicos, estudios geofísicos y ambientales, etc., hecho lo cual se procede a la localización del yacimiento a través de métodos tan dispares como el radar, los infrarrojos, el electromagnetismo o la fotografía aérea. Sólo entonces se recogen meticulosamente los datos siguiendo alguno de los múltiples procedimientos que en la actualidad existen. La finalidad es establecer las fechas de los restos encontrados y ubicarlos en su correspondiente contexto cultural. Una vez recogida toda la información que se haya podido extraer de los vestigios encontrados, el arqueólogo realiza una descripción de los procesos que generan los cambios producidos y el porqué de éstos.
            Como conclusión podemos extraer que, según pongamos el acento en un aspecto o en otro, la arqueología[105] puede ser una ciencia que analiza los restos materiales de nuestros antepasados o bien una disciplina encargada de reconstruir el modo de vivir y pensar de aquellos pueblos. Pero sea cual sea su definición, lo cierto es que gracias a ella hemos sido capaces de saber de sus costumbres, sus gustos, sus creencias y temores, sus ideas..., información toda ella de enorme valor que nos aporta, además, un profundo conocimiento sobre nosotros mismos como herederos de aquel legado.
            En el desarrollo de la metalurgia[106] del sudoeste europeo se han definido tres etapas: el Calcolítico (Eneolítico, o Edad del Cobre) del 2.500 a 1.800 a.C.; la Edad del Bronce (antiguo, del 1.800 al 1.500; medio o pleno, del 1.500 al 1.200; y final, en transición a la Edad del Hierro, 1.200 al 900/850 a.C.) y la Edad del Hierro (a partir de 900 u 850 a.C.).
En el Calcolítico y Edad del Bronce abundan las herramientas, armas y utensilios domésticos de cobre y bronce: punzones o leznas[107], hachas de varios tipos (planas, de rebordes, de talón...), puñales con su base preparada para el enmangue, puntas de flecha, pulseras, anillos, cuentas de collar... En el Calcolítico, el martillado de pepitas de oro produjo alambres o chapitas que sirvieron como joyas: así las de los dólmenes de Trikuaizti en Guipúzcoa y Sakulo en Navarra.
En la historia de la cultura humana, entre los pueblos primitivos, la iniciación es el conjunto de ritos dispuestos para la transformación de los jóvenes en miembros activos de la comunidad. Pueden distinguirse en: ritos de separación del grupo familiar, con segregación en lugares apartados o en los edificios oportunos; ritos de transformación, en los que son sometidos a menudo a pruebas físicas o mutilaciones (circuncisión, extracción de dientes, etc.); ritos de integración, en los que se imparten las instrucciones sobre las creencias del grupo, se les atribuye el nombre, etc.
Durante el Neolítico avanzado y el Calcolítico se van abandonando las cuevas como lugar de habitación y se construyen cabañas al aire libre. Entre otros sitios de habitación del Calcolítico y Edad del Bronce destacan las cuevas de Solacueva y Los Husos en Álava y el abrigo de Monte Aguilar en las Bárdenas de Navarra; y es amplia la lista de lugares al aire libre con fondos de cabañas y talleres de industrias líticas (tan interesantes como La Renque en Treviño o los talleres de Álava y de la Navarra media y Ribera). Ahora aparecerá la cerámica cardial[108], que es un estilo  de cerámica del primer período Neolítico de la zona mediterránea (VI-V milenio a.C.), denominado así porque la decoración de las piezas estaba realizada con la impresión sobre el barro de la vasija, antes de la cocción, del extremo dentado de una concha de cardium ('berberecho'). 
En el Bronce[109] pleno y final las cabañas se agrupan y dotan de elementos comunes (como pozos, silos o murallas). En algunos de los poblados incipientes de Navarra y Álava hay cerámicas y utensilios metálicos (puñales de remaches, puntas de flecha y algunos ornamentos de bronce) en los que los arqueólogos ven influencias de la Meseta, del sur de tierras vascas.
La cerámica campaniforme aparece en los depósitos funerarios del Calcolítico (2.500 a 1.800 a.C.): la de tipo marítimo y cordado se encuentran en zonas septentrionales del País Vasco (dólmenes o megalíticos[110] de Pagobakoitza, Gorostiaran y Trikuaizti) y la de tipo continental en varios dólmenes más próximos al cauce del Ebro (San Martín, Sotillo, Los Llanos...) y en los sitios de La Renque (Treviño), Tudela y Las Bárdenas (Navarra).
En la excavación[111] de depósitos funerarios en cuevas (Lumentxa en Vizcaya y Urtiaga y otras en Guipúzcoa, Gobaederra, Las Calaveras y Fuente Hoz en Álava y otras) o en dólmenes (Aralar [Navarra], Kuartango [Álava], Aizkorri [Guipúzcoa], Rioja...) se han recogido bastantes restos humanos de la época: la muestra, que cubre unos dos milenios entre el Neolítico avanzado y el final de la Edad del Bronce, ha permitido a los antropólogos determinar el predominio de los tipos de la raza pirenaico-occidental o vasca en la montaña navarra y costa de Guipúzcoa y Vizcaya y de los mediterráneo-gráciles en las zonas del sur, existiendo, además, otros grupos minoritarios (paleomorfos, alpinoides...), restos de viejas etnias o procedentes de países lejanos (como los dinárico-armenoides del Bronce final de la cueva navarra de Los Hombres Verdes).
La raza pirenaico-occidental o vasca es el tipo racial surgido de la evolución local del hombre de Cromagnon. La antropología[112] engloba el tipo vasco dentro de la raza caucásica. Sus características físicas son las siguientes: Ortognatismo: perfil recto de la cara prescindiendo de la nariz. Dolicocéfalos con bóveda craneana baja (en Iparralde la dolicocefalia puede atenuarse, e incluso puede convertirse en braquicefalia por influencia del tipo alpino). Rino-prosapia: gran desarrollo vertical de la cara en relación a la longitud de la boca. Estrechez maxilar y mesocefalia: cara triangular con sienes abultadas. Orificio occipital oblicuo: el borde anterior se encuentra muy metido o hundido. Mandíbula inferior: más bien estrecha y la barbilla recogida. La cara es muy alta, así como la nariz, siendo esta última muy saliente y con perfil a menudo convexo. El cabello: predominan los morenos sobre los castaños, siendo los rubios o pelirrojos muy minoritarios y fruto del mestizaje. Los ojos: más bien pequeños, pero muy abiertos, predominando los castaños, garzos y azules, sobre negros, verdes y grises. Comunmente los de tipo vasco se distinguen de sus vecinos latinos por su mayor estatura y corpulencia, a lo que ha de añadirse cierta tendencia a una coloración más clara de la tez.
Otras diferencias notables han revelado los estudios cromosómicos y serológicos, en especial la extraordinaria frecuencia de individuos Rh negativos. El Rh negativo es común en todas las comunidades humanas de origen prehistórico que han vivido aisladas durante milenios. Los individuos de Rh positivo, aunque actualmente mayoritarios, surgieron de una mutación relativamente reciente en la humanidad.
Los antropólogos indican que el tipo pirenaico-occidental estuvo en tiempos pretéritos mucho más extendido que actualmente. Fuera del País Vasco, aunque en mezcla y de modo atenuado, la influencia somática de este tipo se deja sentir todavía hacia el sur en varias comarcas de Castilla; hacia el este, en varios valles del Pirineo hasta Andorra; y hacia el norte, por el litoral atlántico, habiéndose señalado con bastante probabilidad su presencia incluso en el País de Gales (Reino Unido), como vestigio de la expansión protovasca en Europa durante el magdaleniense.
La masa peninsular española y portuguesa, actualmente, es mayoritariamente de tipo mediterráneo. Desde el neolítico se atisba presencia de individuos de tipos mediterráneo y alpino en el sur del País Vasco. Debido a la emigración a tierras vascas de población latina peninsular, sobre todo a partir del siglo XX, el tipo mediterráneo también es mayoritario en las grandes urbes vascas. En el caso de Iparralde, sobre todo en la zona costera, además de individuos de tipo mediterráneo, existen de tipo alpino (procedentes del centro y este de Francia) y nórdico (procedentes del norte de Francia) debido a la inmigración latina (actual y pasada) proveniente del centro, este y norte de Francia. El tipo vasco, por contra, es común en las zonas rurales del norte de Euskadi, interior de Iparralde y mitad norte de Navarra, debido a su mayor aislamiento con respecto a las corrientes inmigratorias.
Sin embargo, los vascos del futuro no sólo serán caucásicos. Desde principios del siglo XXI ha comenzado un intenso proceso de inmigración procedente de Iberoamérica (amerindios[113] en sus diferentes tipos), del África central (tipos negros guineano y sudanés), del norte de África (tipos caucásicos bereber y sudoriental), del este de Europa (tipos caucásicos báltico-oriental, nórdico, alpino y dinárico) y sínidos del Asia oriental, asentándose estos inmigrantes, no sólo en los grandes núcleos urbanos sino también en zonas rurales, lo que hará que la sociedad vasca futura sea una sociedad mestiza, multiracial y multicultural.
Los primeros metales utilizados por el hombre fueron los que se encuentran en estado nativo, como el oro, o los que pueden fácilmente reducirse de sus menas, como el cobre[114]. Pero todavía en época prehistórica se realizaron dos importantes descubrimientos: las aleaciones[115] y, sobre todo, el hierro.
Al brillo de los metales se unen otras propiedades físicas: opacidad, tenacidad, ductilidad, gran densidad y fusibilidad. Los metales en general se distinguen también por su dureza, si bien el sodioy el potasio son muy blandos. La plata aventaja  a todos en conductividad calorífica y eléctrica, seguida del cobre. El más maleable es el oro. Todos los metales tienen una estructura cristalina. Se parecen bastante entre sí por sus propiedades químicas, debido a la analogía que existe entre sus esructuras atómicas.  Aproximadamente unos 70 elementos son metales y, de ellos, el más útil es el hierro. Este y sus aleaciones se denmominan  metales férreos y   todos los demás  no férreos. También se clasifican como ligeros (los alcalinos, los alcalinotérreos y los térreos) y pesados (los grupos del hierro y el cobre, los metales nobles y otros).
La Edad del Hierro es el período de la prehistoria caracterizado por la  industria del hierro[116] para la fabricación de armas y herramientas, iniciado en Asia Menor en el siglo XIV a.C. En Europa  se  desarrolló entre el siglo X a.C. y la expansión romana por el Mediterráneo (siglo III a.C.) Se divide en dos subperíodos, denominados de Hallstatt[117] y La Tène[118]. El primero, coincide con el dominio de la cultura celta, se caracteriza por la ornamentación geométrica y la organización en poblados fortificados. Se prolongó hasta el siglo V a.C. Durante el período de La Tène, se intensificaron los contactos culturales de los distintos pueblos. La finalidad de la fundición consiste en lograr piezas de las más distintas formas sin necesidad de mecanizar el metal. Si la fundición es correcta, el proceso ofrece muchas ventajas en relación con otros métodos de fabricación, tales como no limitación de tamaño, formas intrincadas y uniformidad en la estructura interna del material. En esta etapa aparecen motivos vegetales zoomórficos esquematizados, se generaliza el empleo de la espiral y comienza a desarrollarse la acuñación de moneda. La finalidad de la fundición consiste en lograr piezas de las más distintas formas sin necesidad de mecanizar el metal. Si la fundición es correcta, el proceso ofrece muchas ventajas en relación con otros métodos de fabricación, tales como no limitación de tamaño, formas intrincadas y uniformidad en la estructura interna del material.
En la transición a la Edad Antigua (o Protohistoria[119]) hay una Primera (de los 900/850 a los 500/450 a.C.) y una Segunda Edad del Hierro (desde entonces hasta el desarrollo de la romanización). Hacia los 1.000 a 900 a.C. se generalizaron en el sudoeste de Europa innovaciones culturales de origen foráneo: técnicas y decoraciones de la cerámica y de los objetos metálicos, construcciones, ritos funerarios, onomástica y toponimia, creencias religiosas y simbología artística. En ellas se reconocen varias vías de influencia sobre las gentes que entonces poblaban el País Vasco: la "cultura de Las Cogotas" de la Meseta, los pueblos célticos del otro lado del Pirineo y otros grupos de Aragón y Cataluña. Son campesinos que viven de la agricultura y de la ganadería de vacuno, ovino y cerda.
La arquitectura ciclópea[120] está integrada, literalmente, por las construcciones levantadas por los cíclopes, gigantes de la mitología clásica con ojo en medio de la frente. Los griegos explicaron así el origen de tumbas y fortificaciones de la edad del Bronce, cuyos muros están realizados con grandes piedras, sujetas sin argamasa. También se da en otras culturas.
En la amplia lista de poblados de la Edad del Hierro que hoy conocemos destacan Arrola y Gastiburu en Vizcaya, Intxur y Buruntza en Guipúzcoa, el alto de la Cruz de Olaritzu o Berbeia en Álava y la Custodia o el Castillar de Mendabia en Navarra. Mientras que en zonas de la montaña de Iparralde hay recintos fortificados ("castillos" o "campos de César" en la tradición popular) como los de Gazteluzarra de Irisarri o Arhansus.
Las casas se organizan en manzanas y calles; algunos poblados tienen muros, dispuestos a veces en alineaciones concéntricas separadas por fosos[121]. Hay casas de planta rectangular y cubierta a una o dos vertientes (de 80 m² de superficie como media las de La Hoya [Álava] y hasta 110 m² las del Alto de la Cruz [Navarra]) y otras de planta circular y cubierta en forma de cono (entre los 20 y 30 m² de superficie en los poblados alaveses de Peñas de Oro y Castillo de Henaio). Su construcción es muy cuidada, con un podio[122] de cimentación sobre el que se levantan paredes de piedra o adobe[123] trabadas con pies de madera y, muchas veces, manteadas de barro, estando dotadas de bancos, hogares, silos y hornos; las del Alto de la Cruz de Cortes (Navarra) disponen incluso de despensas y altillos para guardar enseres y de jaulas o cerradas para animales domésticos. Recipientes mayores para conservar el agua y el grano, cerámica[124] varia de cocina, pesas de telar, molinos de mano y morillos forman parte de su mobiliario.
Pulseras, fíbulas[125], broches[126] de cinturón y botones de cobre o bronce, cajitas cerámicas y vasijas de lujo (decoradas por excisión, acanaladas o pintadas), algunos idolillos y muñecos de barro y varias joyas componen el efectivo de uso personal de aquellas gentes. Los dos cuencos repujados de oro de Axtroki en Bolibar (Guipúzcoa), de los siglos VIII/VII a.C., son una buena muestra de las artes decorativas de la época. En la Edad del Hierro[127] se practica de forma generalizada la incineración de cadáveres, conservándose las cenizas en urnas cerámicas que se depositaban en un pequeño recinto de losas (cista[128]) o bajo túmulos de tierra. Las tumbas de incineración se agrupaban en "campos de urnas[129]" no lejos de los grandes poblados, como las necrópolis navarras de La Torraza de Valtierra y La Atalaya de Cortes y la del poblado alavés de La Hoya.
El poblado de la edad del hierro de La Hoya, enclavado a las afueras de localidad alavesa de Laguardia/Biasteri, donde se descubrió en 1935, fue establecido hacia 2000 a.C. por tribus que procedían del centro de Europa. Estas tribus se desplazaron hacia el sur del continente y, tras cruzar los Pirineos, se asentaron en  la zona uniéndose a otros habitantes autóctonos y posteriormente a poblaciones iberas procedentes del sur de la Península. Estos primeros pobladores constituyeron el origen de  la tribu de los berones, del tronco celtíbero, acerca de los cuales se tiene la certeza de que habitaban estos parajes hacia el siglo V a.C. En el transcurso de las siguientes cinco centurias el poblado de La Hoya se desarrolló extraordinariamente, constituyendo un importante núcleo urbano y comercial con todo su entramado social y económico. El hecho de que en las inmediaciones del lugar donde estuvo asentado el poblado se hayan encontrado utensilios domésticos y útiles de trabajo ha sido interpretado por los arqueólogoscomo que aquél fue abandonado por sus habitantes de manera precipitada, quizá debido a un asedio inesperado o a un incendio o fenómeno natural.
En la zona pirenaica (límite de Guipúzcoa con Navarra y de Navarra con los territorios de Iparralde), las cenizas del difunto se colocaban bajo un túmulo de tierra y piedras o en una depresión del suelo enmarcada por un círculo de piedras o cromlech[130] (baratzak [barátsak]). Dataciones del Carbono 14 de algunas tumbas de Iparralde muestran su vigencia a lo largo del primer milenio antes de Cristo; en algún caso seguían en uso muy entrada la Edad Media, como restos de los rituales de la antigua religión vasca.
En la llanada alavesa (Landatxo, La Teja, El Fuerte, El Batán, Mendizorrotza y Salbatierrabide) hay "hoyos de incineración" cavados en el suelo: contienen restos de animales, cerámicas y objetos metálicos de tipos que se datan entre el Bronce final y la Segunda Edad del Hierro. Destacaremos también el yacimiento arqueológico de Poblado de Cortes de Navarra[131], importante yacimiento de la Península Ibérica situado en el Cerro de la Cruz, en el pueblo navarro de Cortes de Navarra, fundamental para el conocimiento de la evolución de la Edad del Hierro y la cultura de los Campos de Urnas en el valle del Ebro.
Del Bronce avanzado son figuras de animales pintados en rojo[132] en la Peña del Cantero en Etxauri (Navarra) o grabadas en la Peña del Cuarto en Leartza (Navarra). En el interior de varias cuevas de Álava (Solacueva, Los Moros en Atauri, Latzaldai y Liziti) hay figuras muy esquemáticas de cazadores y animales pintadas en negro: se atribuyen a la Edad del Hierro.
En la Segunda Edad del Hierro aparecen vasijas elaboradas a tomo y -hacia los años 350 a 300 a.C.- las pintadas de estilo celtibérico como las de La Custodia, Castejón, Leguín y Sansol en Navarra, y La Hoya[133], en Álava. Se han hallado aperos de hierro para la labranza y arreos de caballo en los niveles finales de La Hoya (Álava), en Etxauri (Navarra) y en el poblado tardío de San Miguel de Atxa (Álava). Esos y otros poblados irán acogiendo la romanización.
Antes de meternos con el Imperio romano, destacaremos que la cultura de Los Millares se desarrolló al SE de la península Ibérica entre el 2000 y el 1700 a.C., de la cual destacan los yacimientos arqueológicos de Almizaraque (Herrerías), la Loma de Belmonte (Mojácar)  y, sobre todo, Los Millares, en Gádor  (Almería), donde existen vestigios de un poblado sobre una meseta triangular que domina el río Andarax. Esta cultura apareció merced a la colonización[134]del S de la Península por navegantes orientales, que trajeron consigo la metalurgia del cobre[135], el sistema de vida urbano[136] y acaso  una religión que adoraba a Ídolos  antropomorfos.                                                                                                                             El Argar es un poblado prehistórico situado cerca de Antas, en la provincia de Almería. En él, fechado entre 1700 y 1500 a.C., se ha encontrado la cultura del bronce más antigua de España, Cultura de El Argar, que, posteriormente, se extendió hacia el resto de la Península. Esta cultura introdujo el dominio del bronce sobre la piedra  (que produjo una transformación de las armas), el rito funerario individual, y una cerámica bruñida[137] y brillante sin decorar. La necrópolis[138] está formada por tumbas  hechas en hoyos (las más sencillas y escasas), cistas[139] de seis losas o urnas; en los ajuares encontrados en ellas abundan los puñales, hachas y espadas. Otros poblados de esta cultura son Ifre, Zapata, El Oficio y Fuente Álamo.
Campaniforme[140] es el nombre dado a una cultura prehistórica del neolítico.  Se caracteriza por un vaso en forma de campaña, quizá derivado de una forma natural (calabaza), hecho de barro oscuro y rojizo, totalmente cubierto por decoración incisa, con series de líneas, zigzags, rombos y triángulos, y con cruces o estrellas en el fondo. A veces estas decoraciones están rellenas de pasta blanza de cal o yeso. Algunos  autores la consideran originaria del Próximo Oriente, otros de la región andaluza, de donde irradió  por toda la península Ibérica y toda Europa hasta las islas Británicas, y a través del estrecho de Gibraltar hasta  Marruecos. La datación abarca desde el 2200 hasta el 1900 a.C.
El yacimiento de Las Cogotas, que da nombre a la cultura de Las Cogotas, es un poblado de entre los siglos VII a.C. y el III d.C., y cuenta con uno de los castros prerromanos más antiguos de la provincia. Está situado en la margen izquierdadel río Adaja, dentro del término municipal de Cardeñosa, y tiene unas 14,5 hectáreas de superficie. Se halla en un lugar elevado que servía de defensa natural, y que además se protegió con murallas, fosos y campos  de piedras hincadas.


25IDENTIDAD: Podemos considerar la identidad desde el punto de vista ontológico (o metafísico) o desde el punto de vista lógico. Desde el punto de vista ontológico la identidad se expresa en el principio ontológico de identidad, según el cual toda cosa es igual a sí misma. Desde el punto de vista lógico, se considera que el principio lógico de identidad es una ley de la lógica, una tautología, que, en el caso de la lógica proposicional podría expresarse como una expresión condicional o bicondicional, del tipo "si p entonces p" o "p si y sólo si p", respectivamente. La concepción ontológica se ha entrelazado, frecuentemente, en el discurso de los filósofos, con la concepción lógica, y a menudo se ha confundido con ella, siendo difícil a veces deslindar de cuál de ellas se está hablando.
[2] VALOR: El término fue utilizado en filosofía a partir del siglo XIX, preferentemente en el ámbito de la reflexión ética, desplazando el uso de términos como "bien" y "bueno". En este sentido, el valor es aquella cualidad que apreciamos en un objeto moral; es decir, es una cualidad, no una cosa; y se manifiesta en relación con la conducta humana, que hace patente dicha cualidad. Nietzsche, por ejemplo, se refiere a los valores como al fundamento de la comprensión del mundo y de la vida. Para Max Scheler, los valores se captan a través de la actividad emocional de la conciencia, no a través de una actividad puramente intelectual y, en oposición al formalismo kantiano, son "materiales", al formar parte del sentimiento intencional de la conciencia. Los valores, en cuanto cualidades de los objetos morales, son objetivos, están jerarquizados y se presentan polarizados (la belleza se opone a la fealdad, por ejemplo).
[3] RELATIVO: Que  no es autosuficiente. Depende de la experiencia o de otras  relaciones. Es limitado. Se opone a  absoluto. El RELATIVISMO es toda teoría que sostiene el carácter relativo o condicionado de la moral o del conocimiento (de la verdad) respecto del hombre –o de su tiempo- como cognoscente o como sujeto de actividad.
[4] IDEOLOGÍA: El primer uso del término "ideología" se atribuye al conde Destutt de Tracy (1754-1836) a finales del siglo XVIII, con el significado de "estudio de las ideas", aunque pronto adquirió una connotación peyorativa. En Marx, el término es usado con el significado de "falsa conciencia", y lo aplica a los sistemas filosóficos, jurídicos, políticos y religiosos, en la medida en que considera que no se basan en la realidad, sino en ilusiones sobre la realidad. Para Marx, las ideologías no sólo desvirtúan la realidad, sino que se presentan también como sistemas de justificación de la misma realidad que desvirtúan. En la actualidad se tiende a usar el término, en sociología del conocimiento, en sentido neutro, sin connotaciones peyorativas, significando el conjunto de ideas que forman parte de un sistema de creencias.
[5] LINGÜÍSTICA: La lingüística se centra en el análisis de los lenguajes hablados y tiende a la construcción de una teoría general de la estructura del lenguaje. No fue hasta principios del siglo XIX, cuando el alemán Franz Bopp, fundamentó la lingüística comparada  y centró el estudio de las lenguas en su aspecto evolutivo. Hacia 1870 surgió en la Universidad de Leipzig el grupo de los neogramáticos, o jóvenes gramáticos (August Leskien, Hermann Paul, Karl Brugmann y Germann Osthoff). Afirmaron que todo cambio fonético, en cuanto procede mecánicamente, se realiza siguiendo leyes sin excepción. Con los neogramáticos el estudio del lenguaje escrito pasó a segundo plano y el lenguaje oral se convirtió en el núcleo central de la lingüística. Ferdinand de Saussure, con su teoría  del estructuralismo, fue el creador de la lingüística  contemporánea. Sus ideas se publicaron póstumamenteen Curso de lingüística general (1917). El objetivo fundamental del estructuralismo es el estudio sincrónico de la lengua como un  sistema de signos dotados de estructura propia y capaces de formar  unas reglas para su uso correcto. Saussure  estableció la distinción entre la lengua, como sistema de signos, y el habla,  realización concreta e individual de la lengua; el signo lingüístico como elemento central del lenguaje, compuesto de un significante (expresión) y un significado (concepto); y la distinción del estudio sincrónico y diacrónico de la  lengua. En el contexto del desarrollo del estructuralismo, el Círculo Lingüístico de Praga, surgido en 1926 (N. Trubetzkoi, S. Karcevski y R. Jakobson), defendió  la necesidad de profundizar en el estudio de la fonología y estableció la definición del fonema como  unidad mínima del significante.Por  otra  parte, el Círculo Lingüístico de Copenhague, surgido en 1931 (V. Brondal, L. Hjelmslev), formuló los principios de la glosemática. En los años treinta, L. Bloomfield fundó la escuela distribucionalista, que se centró en el estudio de la morfología y la sintaxis. En 1956, Noam  Chomsky propuso la lingüística generativa como nueva teoría para el estudio de la lengua, que fue aplicada a disciplinas como la sociolingüística y la psicolingüística. Posteriormente S. L.  Lamb estableció la gramática estratificacional y reelaboró determinados aspectos del estructuralismo de Bloomfiueld.
[6]LIBERTAD: Capacidad de obrar sin impedimentos, de autodeterminarse, lo que supone la posibilidad de elegir tanto los fines como los medios que se consideren adecuados para alcanzar dichos fines. En la medida en que podemos aplicar el término a distintas facetas de la realidad podemos hablar de distintos tipos de libertad: moral, jurídica, política, religiosa, de pensamiento, etc... La posibilidad de que el individuo pueda sustraerse o no a la cadena determinística de los fenómenos naturales ha provocado no pocas discusiones en torno a la realidad de dicho concepto y su significado, caso de aceptar su realidad, dando lugar a numerosas concepciones, por lo general muy matizadas, de lo que sea la libertad.
[7] EUSKERA: Una de las lenguas prerromanas habladas en la península Ibérica que, con el paso de los siglos, se ha convertido   en su única superviviente, localizada en el País Vasco. Su antigüedad  ha atraído la atención de los estudiosos, que todavía no han podido determinar ni su origen concreto ni su parentesco con las restantes lenguas. Pese a su supuesta  relación con las lenguas caucásicas, suele aparecer en las clasificaciones comúnmente aceptadas como lengua independiente.  Tampoco parece haber tenido resultados satisfactorios el intento de vincular el actual vascuence con el antiguo (y ya desaparecido) ibérico. El vascuence ocupaba en tiempos romanos un vasto territorio comprendido entre los ríos Garona, Segre y Ebro; hoy en día sus dominios se han visto notablemente reducidos,  hasta un área de apenas  10.000 km2. Éstos comprenden, en el territorio español, la provincia de Guipúzcoa, las partes central y oriental de la  provincia de Vizcaya, una pequeña franja  en el N de la provincia de Álava y la zona más septentrional de Navarra. Por el lado vascofrancés, incluye el departamento de Pyrénées-Atlantiques (Labourd, Basse Navarre y Soule).
[8] PROGRAMAS ERASMUS: Acrónimo del nombre oficial en inglésEuropean Region Action Scheme for the Mobility of UniversityStudents (Plan de Acción de la Comunidad Europea para la Movilidad de Estudiantes Universitarios), es un plan de gestión de diversas administraciones públicas, que apoya y facilita la movilidad académica de los estudiantes y profesores universitarios dentro de los Estados miembros del Espacio Económico EuropeoSuiza y Turquía. Fue creado en 1987 por iniciativa de la asociación estudiantil AEGEE Europe, fundada por Franck Biancheri (más tarde presidente del partido transeuropeo Newropeans), y promovida y posteriormente apadrinada por el Comisario europeo de Educación de la Comisión DelorsManuel Marín, con el especial apoyo del presidente de la República FrancesaFrançois Mitterrand y del Gobierno de EspañaFelipe González. El programa se integró en 1995 en un plan de mayor envergadura, un plan llamado Sócrates, desarrollado desde el año 2000 en el plan Sócrates II. Hoy en día, hay programas para estudiar en Estados Unidos similares al Programa Erasmus. Está orientado a la enseñanza superior, tiene como objetivo «mejorar la calidad y fortalecer la dimensión europea de la enseñanza superior fomentando la cooperación transnacional entre universidades, estimulando la movilidad en Europa y mejorando la transparencia y el pleno reconocimiento académico de los estudios y cualificaciones en toda la Unión».
[9] ESTÉTICA: Del griego "aisthetiké" (lo referido a la sensación). En este sentido etimológico utiliza Kant este término cuando, en la "Crítica de la razón pura", denomina Estética trascendental a la parte de la Crítica en la que se ocupa del análisis de la sensibilidad, por ejemplo. En general, no obstante, se entiende por Estética aquella parte de la filosofía que tiene por objeto el análisis de lo bello, y que encontramos en la historia de la filosofía ya como análisis del sentimiento estético que provoca en nosotros la obra de arte, ya como filosofía del arte (de las Bellas Artes) consideración, esta última, que predomina en la actualidad.
[10] MINIMAL ART o MINIMALISMO: Minimalismo o minimal art es la tendencia principal que en los años sesenta fue el protagonista del cambio radical en el clima artístico, caracterizado por un proceso de reducción de la realidad, antiexpresividad, impersonalidad, frialdad emocional, énfasis en la legalidad y fisicalidad del trabajo, desde la reducción hasta las estructuras geométricas elementales. El término fue acuñado en 1965 por el filósofo del arte inglés Richard Wollheim en el artículo titulado Minimal Art, dentro de la revista Arts Magazine. Habla de "reducción mínima", pero en el sentido de contenido artístico, en relación con las obras donde los objetos están en juego al límite indistinguible de la realidad cotidiana, o formas e imágenes con valoridades anónimas e impersonales, citando que son un punto de referencia fundamental para el componente conceptual de cualquier operación reduccionista.
[11] PALEOLÍTICO: Relativo al primer período prehistórico que ocupa todo el pleistoceno, desde la aparicióndel hombre sobre la Tierra hasta el final de las glaciaciones. Se denomina también edad de la piedra tallada, ya que los instrumentos líticos, que fueron durante mucho tiempo  sus objetos más típicos, eran obtenidos mediante una técnica de tallado, antes de la aparición del pulido en los períodos siguientes. Este período de la Prehistoria está tradicionalmente dividido en Paleolítico inferior (600.000-100.000), Paleolítico medio (100.000-40.000) y Paleolítico superior (40.000-8.000). En el Paleolítico Superior se produce el arte rupestre.
[12] YACIMIENTO: Sitio en el que existen restos de valor arqueológico, generalmente bajo tierra, y para cuyo estudio es necesario realizar excavaciones. Según su origen, los yacimientos pueden ser: magmáticos, formados en las fases de enfriamiento del magma, sedimentarios y metamórficos. Según el tiempo de formación se distinguen yacimientos singenéticos  o epigenéticos, según se hayan originado, al mismo tiempo, que las rocas que los contienen y con los mismos procesos o no. Se llaman primarios, si se encuentran en el mismo lugar en que se han formado, secundarios, si provienen de la destrucción de otros y de su sucesivaacumulación en lugares distintos al de origen.
[13] LA PREHISTORIA: Designa el período de la historia humana anterior a la aparición de la documentación escrita, así como la disciplina que se ocupa del estudio de la historia de ese período a través de los restos de cultura material y paleoambientales, es decir, de la arqueología y ciencias afines. La Prehistoria es por tanto la historia anterior a la invención de la escritura, así como la finalidad de la Prehistoria en cuanto disciplina es la misma que la de la historia: el estudio e interpretación de las sociedades  y culturas del pasado. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que la existencia de la Prehistoria como disciplina independiente es algo propio de algunas tradiciones académicas (entre ellas la española). En América, en cambio, el estudio de la Prehistoria se incluye en la antropología y la arqueología. La delimitación de la Prehistoria en cuanto período histórico es variable en el tiempo y en el pacio. El límite inferior, que cada vez se retrotae más, se encuentra en unos 2,5 millones de años en Africa oriental, pero en otras zonas es mucho más reciente; el poblamiento de América, por ejemplo, es de hace unos  30.000 años. El límite superior señala la aparición de la escritora en Oriente Próximo hacia el 3200 a.C., pero en otras zonas es muy posterior, y llega a los siglos XVIII y XIX d.C. para algunas áreas del África negra y Siberia. Por otro lado, el uso del criterio de la escritura en la distinción entre Prehistoria e historia es por otra parte problemático, ya que culturas muy complejas de América o  de África, que difícilmente pueden ser consideradas prehistóricas, quedan técnicamente situadas, bien en la Prehistoria –o que supone equipararlas a las sociedades del Neolítico o de la Edad de los Metales-, bien a la Protohistoria, otro concepto también problemático y que aplica de distintas formas.
[14] PARIETAL: Perteneciente o relativo a la pared.
[15] HOMBRE DE  NEANDERTAL: Es  una especie extinta del género Homo que habitó Europa, Próximo Oriente y Medio y Asia Central hace, aproximadamente, entre 230 000 y 28 000 años, durante el final del Pleistoceno medio y casi todo el superior.
[16] MOBILIAR, MOBILIARIO: Relativo al mueble. Dícese del arte ejecutado en objetos que pueden desplazarse, que no pertenecen a un conjunto inmóvil: plaquetas, estatuillas, cofrecitos, muebles, etc.
[17] RUPESTRE: Hecho sobre la roca. Dícese especialmente de las pinturas y grabados en roca hechos por pueblos primitivos, tanto prehistóricos cuanto actuales. Así, pues, el arte ruperstre es el arte paleolítico o cuaternario, la más antigua manifestación conocida de conciencia estética humana.
[18] HUESO: Cada una de las piezas duras que forman el esqueleto.
[19] PLAQUETA: Pequeña lámina metálica trabaja artísticamente. En Arqueología prehistórica, pieza de arte mueble con grabados o pinturas, si es plana y de pequeño tamaño.
[20] PEBBLE-TOOLS (del inglés = guijarro-herramientas): Serie de cantos rodados o guijarros trabajados en talla de tipo amplio, que conservan el córtex original en su mayor parte. Sus variedades más salientes son los choppers y los chopping-tools. El chopper está tallado en una cara y el chopping-tool en las dos.
[21] FIGURATIVO: Dícese del arte que representa algo identificable, en oposición al abstracto. ARTE ABSTRACTO: Modalidad artística peculiar de nuestro tiempo, caracterizada por la transmisión de la idea o sentimiento del artista, desligado en mayor o menor medida, de asociaciones tangibles.
[22] AZAGAYA: Lanza o dardo pequeño arrojadizo.
[23] ARPÓN: Instrumento que se compone de un astil de maderado armado por uno de sus extremos con una punta de hierro que sirve para herir o penetrar, y de otras dos que miran hacia el astil y hacen presa.
[24] MARFIL: Materia que forma los dientes de los vertebrados, dura, esmaltada y de color blanquecino. El arte de trabajarla se llama eboraria y los objetos hechos con ella elefantinos.
[25] GRABADO: Arte de grabar. El grabado puedeser en relieve, en hueco o plano. El primero se realiza, fundamentalmente, sobre una plancha de madera, por lo que se denomina xilografía. El material más utilizado es el cobre;  recibe también el nombre de calcografía. Se recurre a procedimientos manuales (talla dulce) y químicos (aguafuerte, aguatinta). Las dos técnicas principales de grabado plano son la litografía y la serigrafía. En el siglo VII la técnica del grabado era ya conocida en Extremo Oriente. En Europa aparece hacia mediados del siglo XIV o principios del XV.
[26] PINTURA: Arte de aplicar los pigmentos o colores sobre una superficie (Diferentes modalidades). Es decir, conjunto de colores dispuestos sobre una superficie según un cierto orden  y con una finalidad representativa, expresiva o decorativa. Los procesos técnicos de la pintura son distintos según las épocas y lugares. En el antiguo Egipto para las pinturas murales se usaba el fresco al temple, mientras que el encausto no fue introducido hasta el siglo IV; al temple o con colores a la cera, en tela o tabla, se realizaron los retratos de las momias egipcias (siglos I-IV d.C.). La pintura arcaica griega limitó el uso de los colores al blanco, negro, rojo  y amarillo, a munudo mezclados. En el siglo V Polígnoto y Micón desarrolaron el problema de la perspectiva y Zeuxis y Parrasio el del claroscuro y el de la línea funcional del contorno. En el siglo VI los problemas ópticos y la técnicadel encausto fueron abordados por la escuela del Peloponeso, mientras que la tebana se dedicó a investigaciones expresivas y del color en la técnica del temple. La técnica impresionistaa base de manchas, fue particularmente desarrollada, en época helenística, y posteriormente en época nromana se usaron igualmente el fresco, el encausto y el temple.
[27] PROTOHISTORIA: En sentido estricto, periodo en el que no existen  testimonios escritos directos producidos por las culturas estudiadas (o  si existen textos y epigrafías, la escritura no ha podido ser descifrada), pero sobre el que sí se conservan textos escritos de otras culturas  de la época, por lo que se estudia a partir de los datos arqueológicos y de las fuentes escritas indirectas. El término se usa de manera ambigua y descriptiva para indicar el periodo  que se sitúa entre el final de la Prehistoria y el inicio de la época histórica.
[28] GENÉTICA: Es el área de estudio de la biología que busca comprender y explicar cómo se transmite la herencia biológica de generación en generación. Se trata de una de las áreas fundamentales de la biología moderna, abarcando en su interior un gran número de disciplinas propias e interdisciplinarias que se relacionan directamente con la bioquímica y la biología celular. El principal objeto de estudio de la genética son los genes, formados por segmentos de ADN y ARN, tras la transcripción de ARN mensajeroARN ribosómico y ARN de transferencia, los cuales se sintetizan a partir de ADN. El ADN controla la estructura y el funcionamiento de cada célula, tiene la capacidad de crear copias exactas de sí mismo tras un proceso llamado replicación.

[29] BIFAZ (de bi = dos y facies = cara): Pieza de sílex que ha sido tallada por las dos caras, de manera que se ha producido a su alrededor una arista más o menos sinuosa y continua. Por antonomia, se denomina así a los útiles bifaces en forma almendrada o amigdaloide. La clasificación tradicional, hoy superada, pero que abunda aún en textos no especializados, establecía dos tipos principales:
·         Abbevillense: el que se ha conseguido con una simple talla periférica a base de ser percutido con un elemento lítico;
·         Acheulense: el que, tras el primer tallado, ha sido retallado, normalmente con  percutor de madera. Es de aristas rectas, su perfil es almendrado y es de menor peso y grosorque el de tipo abbevillense.
[30] ACHELENSE: Se dice de una cultura del paleolítico inferior, cuyo nombre proviene de la población franesa de Saint Acheul, donde se localizó el primer yacimiento. Se caracteriza por el uso de hachas de mano talladaas por ambos lados y por el desarrollo de útiles sobre lasca. Han aparecido restos achelenses en Europa, la India y África. Su comienzo se sitúa en la fase interglaciarMindel-Riss; concluye a principios de la glaciación Würm.
[31] MUSTERIENSE: Complejo industrial que caracterizaal paleolítico medio junto al levalloisiense. Se desarrolló durante el interglaciar Riss-Würm y el comienzo de la glaciación Würm, entre el 95.000 y el 35.000 a.C., en Europa, Asia y el N de África. Está relacionada con el hombre de Neanderthal.
[32] AURIÑACIENSE: Aurignac es lo localidad de Francia, en el departamento del Alto Garona, donde se encontró una caverna con restos prehistóricos que han permitido determinaruno de los períodos del Paleolítico superior, llamado auriñaciense; Primera etapa del Paleolítico superior, que se dive en dos períodos: auriñaciense propiamente dicho y perigordiense. El auriñaciense típico tiene una industria  lítica basada en hojas. Se extendió entre el 40.000 y el 20.000 a.C. En él aparecieron las primeras pinturas y esculturas rupestres.
[33] SOLUTRENSE: Se dice del período del paleolítico superior, situado entre el ariñaciense final y el magdaleniense inferior (20.000-15.000 a.C., aproximadamente). Su localización se circunscribe casi exclusivamente a España y Francia. Se dan grandes avances en la talla lítica y ósea y, en lo que se refiere al arte, aparición de representaciones femeninas y grabados en hueso, marfil y asta.
[34] HOMBRE DE NEANDERTHAL: Primer fósil humano reconocido como diferente del hombre actual, que constituye la demostración de que éste es el resultado de una larga evolución. El hombre deNeanderthal es el prototipo de un pueblo que vivió a comienzos de la última graciación (entre 80.000 y 35.000 años), en Europa y en el Próximo Oriente. Es bajo y robusto, y constituye una subespecie Homo sapiens neanderthalensis, resultado de una larga evolución que se inició en Europa hace más de 300.000 años. Este hombre apareció en el valle del Ruhr, al E de Düsseldorf. NEANDERTHALENSE: Relativo a un tipo humano (hombre de Neanderthal), relacionado con la especie Homo sapiens, de la que constituye una subespecie.
[35] HOMBRE DE CRO-MAGNON: Apareció en la localidad francesa de Périgord, en el departamento de Dordogne. Tipo antropológico al que pertenecen los restos esqueléticos encontrados en la localidad homónima. Constituye el prototipo de las razas blancas y se remonta al paleolítico superior.
[36] PALEOLÍTICO: Del griego, antiguo y piedra, término acuñado por J. Lubbock en 1865 para subdividir la Edad de Piedra, que  designa el uso de la piedra tallada, en contraposición a Neolítico, que indica la aparición de la piedra pulida. El Paleolítico es la fase más larga de la Prehistoria: abarca desde la aparición de los primeros representantes del género homo hace unos 2,5 millones de años hasta el final de la glaciación Würm y el cambio  climático del Holoceno hace unos 10.000 años. La definición y subdivisión del Paleolítico en cuanto fase tecnotipológica en la periodización arqueológica de la Prehistoria se circunscribe al Viejo Mundo. Desde un punto de vista económico y social, el Paleolítico se  caracteriza por una economía depredadora y las poblaciones de cazadores-recolectores. Algunos autores consideran que en los  inicios del Paleolítico Superior (40.000-35.000  a.C) se produjo un importante punto de inflexión que se asocia a cambios tecnológicos y aumento de la eficiencia en las industrias de lascas. Esta “revolución del Paleolítico Superior” se caracteriza por la aparición de prácticas  de caza cooperativas, el incremento de la densidad de población y la aparición de la variabilidad cultural. Las divisiones culturales  ya no son estrictamente funcionales, sino que aparecen el estilo y el arte; la aparición de estilos locales en la fabricación de útiles implica la existencia de traciones diversificcadas en la transmisión del saber.
[37] CAZADORES-RECOLECTORES: Concepto que designa las sociedades de economía predadora, que obtienen sus recursos de la caza de animales salvajes, de la recolección de plantas silvestres y ocasionalmente de la pesca. Es un concepto fundamental en la definición del Paleolítico, cuando toda la población mundial era cazadora-recolectora. Estas poblaciones fueron quedando relegadas desde el Neolítico con la expansión de las sociedades productoras de alimentos que practicaban la agricultura y la ganadería, pero han perdurado hasta la actualidad en grupos residuales de aborígenes australianos, bosquimanos africales o esquimales. La interpretación de la organización  social de los grupos de cazadores-recolectores en la Prehistoria se basa en la Arqueología y sobre todo en la Antropología. Eran grupos de unos 30 ó 50 individuos, nómadas o seminómadas, que habitaban en cuevas, abrigos o cabañas precarias al aire libre, y que explotaban los recursos naturales de territorios amplios. Según la teoría del evolucionismo cultural contemporáneo, la forma de sociedad de los cazadores-recolectores corresponde al primer estadio de desarrollo sociocultural, el de las  sociedades de bandas: sociedades igualitarias, con una economía de subsistencia en la que las formas de integración siguen principalmente pautasa de reciprocidad, en las que no existe el poder político, sino formas de liderazgo circunstancial por parte de las personas de mayor prestigio, y cuya organización social básica es la banda patrilineal (filiación por línea paterna), exogámica (matrimonio fuera del grupo consanguíneo), virilocal y patrilocal (residencia de la unidad  doméstica según la residencia  masculina). En estas sociedades el parentesco no está jerarquizado, y tiene más importancia la residencia que la descendencia, por lo que la  patrilocalidad refuerza la cohesión del grupo de cazadores y la exogamia amplía la red de relaciones de parentesco. Las creencias y ritos de los cazadores-recolectores prehistóricos han sido asociados al chamanismo. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que la analogía etnográfica puede dar lugar a extrapolaciones no fundamentadas.
[38] SARRÍO, REBECO, GAMUZA o ANTE (RUPICAPRA RUPRICAPRA): Es un bóvido de la subfamilia Caprinae presente en algunas cadenas montañosas de Europa, como los Cárpatos, los Alpes, el Caúcaso, los Pirineos o la cordillera Cantábrica, y ciertas zonas montañosas de los Balcanes, Eslovaquia y Turquía. Algunos autores clasifican los ejemplares de los Pirineos y la Cornisa Cantábrica como una especie aparte, el rebeco pirenaico(Rupicapra pyrenaica), aunque esto no es algo que haya sido adoptado aún por toda la comunidad científica internacional.
[39] URO: Mamífero artiodáctilo de la familia bóvidos (Bos primigenius), padre de las razas bovinas domésticas. Extinguido en el siglo XVII, era de gran tamaño y elevada estatura y vivía en Eurasia y África septentrional.
[40] SIGNO: En el arte rupestre, cualquier grafismo al que se atribuye una intención simbólica. Se denominan, también, tectiformes e ideomorfos. Sus formas son muy variadas, y sus usos y significados debieron ser múltiples, sin que haya, hasta el momento, ninguna interpretación particular acerca de ellos, salvo que formaban seguramente una especie de lenguaje referido al mundo mágico-religioso propio del hombre en el Paleolítico Superior.
[41] MAGDALENIENSE (del francés magdalénien): Nombre del último período en que tradicionalmente se divide el Paleolítico Superior; recibe su nombre de Madeleine (Dordogna, Francia) y suele considerarse que durante su transcurso alcanza su apogeo el arte rupestre. Se extendió, aproximadamente, entre los años 15.000 y 9.000 a.C., hasta la fase finalde la glaciación de Würm. Se casacteriza por la fabricación de instrumentos en hueso y piedra (arpones, anzuelos, puntas de azagaya) y, como se ha dicho, por el desarrollo de las pinturas rupestres (Altamira, Lascaux).
[42] PALEOGENÉTICA: Es el estudio del pasado por medio del análisis del material genético conservado de restos de organismos antiguos.​ Emile Zuckerkandl y el físico-químico Linus Carl Pauling introdujeron el término «paleogenética» en 1963, tomando como referencia al examen de las posibles aplicaciones en la reconstrucción de secuencias de polipéptidos anteriores. La primera secuencia de un ADN antiguo aislado del espécimen de museo ya extinto quagga, fue publicada en 1984 por el equipo liderado por Allan Wilson. Los paleogenetistas no recrean organismos actuales, pero juntan secuencias de ADN antiguo utilizando distintos métodos analíticos. En muchos sentidos, la genética de un organismo es «el único testigo directo de las especies extintas y de los eventos evolutivos».

[43] MESOLÍTICO: Se dice del período prehistórico de transición entre el paleolítico superior y el neolítico. Los límites cronológicos  del mesolítico varían según el lugar: en Europa, hacia 8000-hacia 3500 a.C., mientras que en Asia hacia 10.000-hacia 7000 a.C. Se caracteriza por la templanza climática, el desarrollo de la pescay el perfeccionamiento creciente de los útiles para la caza: instrumentos de sílex precursores directos del hacha neolítica. En el mesolítico se encuadran las comunidades que se encuentran en vías de transformación hacia una economía productora (domesticación de animales o cultivo de la tierra).
[44] MESOLÍTICO: Es un término introducido por H. Westtropp en 1865, poco después de que fueran acuñados los de  Paleolítico y Neolítico, para designar una fase intermedia entre esos dos períodos. Su  uso se consolidó a principios del siglo XX, cuando se descubrieron las primeras  culturas de cazadores-recolectores de la época popstglacial. Desde  los años treinta, la acuñación del término Epipaleolítico definió el contenido de ambos conceptos. Ambos se aplican al periodo comprendido entre el Paleolítico Superior y el Neolítico, pero Mesolítico se adscribe a los grupos humanos que continúan con la actividad cazadora-recolectora de finales del Paleolítico Superior. Debido a que para fijar los límites inferiores del Neolítico es  preciso contar con restos de especies ya modificadas  biológicamente por la domesticación,los procesos de domesticación propiamente dichos  quedan incluidos en el  Mesolítico. No obstante, hay que tener en cuenta que no todas las tradiciones investigadoras hacen esa distinción rigurosa entre Mesolítico y Epipaleolítico, por lo que culturas epipaleolíticas en sentido estricto son a veces denominadas mesolíticas; utilizado así, Mesolítico designa simplemente el periodo.
[45] FLECHA DE ARCO: Altura del arco desde su línea de arranque hasta su clave.
[46] El CONTROL DEL FUEGO POR LOS PRIMEROS HOMÍNIDOS. Fue el Homo Erectus la primera especie humana que se  sabe que ha controlado el fuego. Supuso un punto de inflexión en su evolución cultural y permitió que proliferaran debido a la mejora en la absorción de proteínas e hidratos de carbono que proporcionaba la cocción, además de permitir la actividad en horas nocturnas y de proporcionar protección ante los depredadores.
[47] AZILIENSE: Periodo del Mesolítico que toma su nombre de la cueva de Mas d’Azil, en el Alto Garona francés.
[48] NÚCLEO: Riñón de sílex u otra piedra semejante, previamente trabajado para la mejor obtención de lascas. Pueden ser astillados, bipolares, discoides, globulosos, informes, levallois, octogonales, piramidales, poliédricos, etc.
[49] RIÑÓN: Gruesa piedra de sílex en estado natural; nódulo de sílex
[50] SÍLEX: Perdernal. Piedra de elevado grado de dureza, sólo superada por el topacio, el corindón y el diamante, susceptible de ser trabajada por talla. Es muy quebradiza y de fractura concoide, capaz de dar filos  muy cortantes. Fue el material empleado preferentemente por el hombre en las industrias de la Edad de Piedra, y sobre todo en el Paleolítico, gracias a sus peculiares condiciones naturales.
[51] LASCA: Fragmento o esquirla desprendido de un núcleo de sílex u otra piedra semejante. Las lascas de sílex, para Laplace, se dividen en: grandes lascas, lascas, lasquitas y microlascas, estableciéndose sus límites en 6, 3 y 1,5 cm de longitud. Por su forma pueden ser de muchos tipos: con chaflán, con dorso, truncadas, de ángulo, de costado, de decalotado, de decorticado, oblicuas, etc.
[52] ARTE LEVANTINO: Pinturas rupestres prehistóricas distribuidas en las serranías costeras del SE español.Sin relación con el arte rupestre francocantábrico, se cree pertenecen a la era  posglacial, mesolítico-neolítico. Se caracterizan por escenas de animales, de caza, de recolección de miel, de luchas tribales y de ceremonias rituales, compuestas con figuras siluetadas con tintas planas. Destacan los conjuntos de Albarracín, Cogul, Montsiá, La Gasulla, Morella la Vieja, Mas d’en Josep, Villar del humo y los de las cuevas Remigia, Valltorta, Charco del Agua Amarga, de la Araña y Saltadora.
[53] CUCHILLO DE SÍLEX: Pieza que tiene  un borde sin retoque, cortante, mientras el otro conserva el córtex o ha sido retocado de modo que no corte.
[54] PUNTA DE SILEX: Pieza obtenida sobre una lasca generalmente de tipo triangular y forma lanceolada u ojival, con o sin retoque. Las más interesantes son las obtenidas por la técnica Levallois, que pueden ser primarias o secundarias (según tengan una arista dorsal o dos convergentes) y las solutrenses obtenidas mediante retoque envolvente en caliente, con pedúnculo y aletas.
[55] LÁMINA DE SILEX: Tipo especial de lasca, a veces llamado hoja, cuya longitud es mayor que el doble desu anchura. Su cara dorsalestá cruzada por una, dos o tres aristas longitudinales. Generalmente sus bordes son paralelos. Las láminas de sílex, para Laplace, se dividen en: grandes láminas, láminas, laminillas y microlaminillas, según sus longitudes sean de 10 a 12, 6 a 5, 3 a 2,5 o menos cm. Por su forma pueden establecerse muchos tipos:cresta, guía, con dorso, chaflán, con muesca, con pedículo, de hoz, con trancaduras, con picantetriedro, de cabeza arqueada, de golpe de buril, etc.
[56] BURIL DE PIEDRA: Pieza o útil de este material acabado en un ángulo diedro que es su parte activa. Se han llegado a apreciar más de 40 variedades. Según Laplace, pueden reducirse a tres los tipos: sobre rotura, simples o sobre retoque, divididos en nueve clases (con una o más facetas, rectos, desviados, etc.) y en muchas subclases.
[57] BASTÓN DE MANDO: Bastón en asta de cérvido, propio del arte paleolítico, casi siempre decorado y con una o más perforaciones en un extremo. Recibe este nombre porque durante mucho tiempo se le ha asignado una función mágica o de autoridad, creyéndose que podía haber sido usado a modo de cetro, amuleto, instrumento ritual, etc.
[58] RASPADOR DE SÍLEX: Lámina o lasca lítica que, en una o en las dos extremidades, ha sido retocada de modo continuo y simple, de modo que presente un frente más o menos redondeado y convexo apto para raspar.
[59] RASQUETA DE SÍLEX (raclette). Pieza de sílex sobre lasca, de caras casi planas, con retoque normalmente en todos los bordes, poco marcados, regulares y muy abruptos.
[60] MEGALITO: Monumento megalítico, que se trata de un monolito de gran tamaño.
[61] PIRÁMIDE ESCALONADA: Construcción compuesta por una superposición de troncos de pirámide (de abajo a arriba) de mayor a menor.
[62] MAUSOLEO: Tumba monumental y suntuosa, al modo de la de Mausolo de Caria.
[63] AURIÑACIENSE (de  Aurignac, Francia). Período inicial del Paleolítico Superior.
[64] TALÓN: Base o extremo proximal de una lasca.
[65] RETOQUE: En tipología lítica, última operación que se efectúa, de modo muy ligero, sobre un útil preparado y que actúa casi siempre en los bordes de las piezas, eliminando irregularidadescon objeto de obtener un mejor filo, una punta más aguzada o, por el contrario, disminuirlos. Los retoques sobre piedra son de muchas clases y suelen estudiarse y analizarse según los siguientes principales criterios: por su amplitud o grado en que invaden a la pieza (marginal, profundo), por el ángulo que forman con el borde (simple, normal, plano, abrupto), por su  delineación (continuo, discontinuo, recto, denticulado) y por la cara de la pieza en que están hechos (directo, inverso, alterno, alternante, mixto, unifacial, bifacial).
[66] RAEDERA: Pieza lítica elaborada sobre lasca con retoque continuo sobre uno o más bordes de modo que existan uno o varios semicortantes, sin denticulados o escotaduras. El borde ocupa, en la raedera, la dimensión máxima de la misma.
[67] ÁNGULO DE  LASCADO: El formado por el talón y el plano de lascado. Se le llama también ángulo de fractura. Ayuda a determinar la clase de percutor empleado en la talla de la pieza de sílex, pues el ángulo es más obtuso cuando el percutor es de piedra, y casi recto o recto,  si es de madera o hueso.
[68] PLANO DE PERCUSIÓN: En tipología lítica, superficie sobre la que se asestan al núcleo los golpes del percutor.
[69] PERCUTOR: Instrumento con que se golpea el riñón o el núcleo de piedra, con objeto de modelarlo u obtener lascas.
[70] TIPOLOGÍA: Técnica o ciencia que tiene como objeto clasificar determinadas creaciones según su forma. Hoy se tiende a la práctica de una tipología rigurosamente anaalítica, que excluye de sus presupuestos  toda consideración subjetiva del objeto. Se pretende con ello llegar a clasificaciones o tipificaciones definidas según modelos de validez universal. Las dimensiones, el peso, la coloración considerada físico-químicamente, etc., otorgan a las tipologías analíticasun alto grado de objetividad.
[71] ARQUEOLOGÍA: Su definición clásica es la de una ciencia, auxiliar de la Historia que estudia los monumentos no literarios de la Antigüedad. En realidad, incluso los monumentos literarios pueden ser objeto de estudio arqueológico, si son considerados en su aspecto material. Contra lo que se suele suponer, la arqueología no está adscrita a época alguna; así, existen una arqueología prehistórica, otra clásica, otra medieval, etc., cada una de las cuales ha desarrollado sus técnicas peculiares. También existen arqueologías especializadas como la industrial, la urbana, etc., que no se adscriben aa época concreta.
[72] CARBONO 14: Isótopo radiactivo del carbono natural, cuyo periodo de desintegración es conocido, y que se encuentra en toda materia orgánica. Desde el momento en que ésta deja de vivir, el C 14 comienza a desintegrarse, pudiéndose, por lo tanto, medir el tiempo que hace de la muerte material que se estudia. Las muestras tomadas para efectuar dichas mediciones deben serlo con exquisito cuidado con objeto de impedir cualquier contaminación, aun superficial, con materia orgánica viva (polen, excrementos, etc.).
[73] DENDROCRONOLOGÍA (del griego, de árbol y tiempo): La dendrobronología es una técnica que extrae datos cronólogicos del estudio de los anillos que, en el interior de los troncos de los árboles, marcan las diversas fases de su crecimiento, variando en su anchura y color según la edad de la planta, la humedad de las estaciones, su duración, etcétera. Si se dispone de una serie o secuencia suficientemente homogénes y continua, los resultados llegan a ser soprendentemente precisos y alejados en el tiempo.
[74] YACIMIENTO: Sitio en el que existen restos de valor arqueológico, generalmente bajo tierra, y para cuyo estudio es necesario realizar excavaciones. Según su origen, los yacimientos pueden ser: magmáticos, formados en las fases de enfriamiento del magma, sedimentarios y metamórficos. Según el tiempo de formación se distinguen yacimientos singenéticos o epigenéticos según se hayan originado al mismo tiempo que las rocas que los contienen y con los mismos procesos o no. Se llaman primarios si se encuentran en el mismo lugar en que se han formado, secundarios si provienen de la destrucción de otros y de su sucesiva acumulación en lugares distintos al de origen.
[75] EL NEOLÍTICO: Del griego, nuevo y piedra, término introducido por J. Lubbock en 1865 en la subdivisión de la Edad de Piedra que, si bien indicaba inicialmente la aparición de la técnica del pulimento de la piedra, pronto designó la fase general de la periodización arqueológica de la Prehistoria comprendida entre el Paleolítico (o el Mesolítico, tras la introducción de esa fase intermedia) y la Edad de los Metales. De los rasgos genéricos atribuidos tradicionalmente al Neolítico a partir de las primeras investigaciones en Europa –cerámica, piedra pulimentada, animales y plantas domésticos, asentamientos estables campesinos, así como nuevas formas de religiosidad, ritual y arte-, los que son definitorios para la adscripción de una cultura arqueológica al Neolítico son los relacionados con la producción de alimentos basada en la explotación de especies y animales domésticos, en tanto que los demás no aparecen siempre –o aparecen otros-, debido a  la diversidad de culturas neolíticas en el mundo. En otro sentido, el concepto de revolución neolítica, acuñado por Gordon Childe para indicar las consecuencias económicas, sociales, políticas y culturales ocasionadas por la introducción de técnicas de producción de alimentos, ha dotado al término Neolítico de un contenido histórico que amplía la definición arqueológica precedente. Se mantiene el uso técnico del término en las periodizaciones arqueológicas, pero Neolítico designa también un estadio de la evolución sociocultural. La incidencia de la revolución neolítica en la historia es equiparable a la de la revolución industrial: el Neolítico representa el proceso de implantación del modo de vida campesino que conformó las condiciones de vida de la mayor parte de la humanidad hasta la sociedad industrial. Con respecto a las etapas precedentes de la Prehistoria, la evolución interna del Neolítico se caracteriza por una serie de cambios fundamentales: incremento de la capacidad productiva gracias a la agricultura y el pastoreo, patrones demográficos expansivos, creciente complejidad de las relaciones sociales, revolución urbana, aceleración de los procesos de cambio cultural. Por otro lado, la cuestión de los orígenes y difusión del Neolítico es central. Se distinguen varias áreas nucleares, en las que de modo autónomo se produjo la revolución neolítica mediante procesos de domesticación locales: el Creciente Fértil, situado al norte del desierto arábigo, desde Palestina y Siria hasta Mesopotamia e Irán occidental (milenios IX-VIII a.C.: oveja, trigo, centeno, cebada); este de Asia y China (milenio VII a.C.: mijo y arroz); Mesoamérica (México y América Central, milenios VII-VI a.C.: frijol, calabaza, chile, maíz); Perú (milenio VII a.C.: calabaza, chile y frijoles); áreas tropicales del África subsahariana (milenio III a.C.: sorgo) y del Pacífico occidental (milenio III a.C.: tubérculos). El desarrollo del Neolítico en estas áreas estuvo muy relacionadocon la propia complejidad de los procesos de domesticacióny con las condiciones biogeográficas locales. La identificación de distintas áreas nucleares ha llevado a la formulación de diversas teorías que proponen interpretaciones globales de la revolución neolítica.Muchas de ellas, funcionalistas, han otorgado gran importancia al papel  de los procesos adaptativos a los cambios ambientales del Holoceno; otras, neodarwinistas, subrayan los aspectos biológicos del proceso de domesticación; otras, en cambio, destacan los procesos sociales o  ideológicos. A parte, el desarrollo del Neolíticofuera de las áreas nucleares se debió a procesos de difusión (aculturación) ocurridos rápidamente: en unos cinco milenios las formas de vida de los cazadores-recolectores quedaron relegadas. Las características concretas  de la implantación del Neolítico  en distintas zonas han sido analizadas a partir de  varias teorías. Una línea explicativa destaca el mecanismo de la colonización agraria: la exportación  de las innovaciones neolíticas por poblaciones emigrantes que, debido a su  superior potencial  productivo y reproductivo, desplazan o asimilan a las poblaciones locales. Pero también han sido puestos de relieve otro tipo de mecanismos que no precisan del desplazamientofísico de poblaciones, y que permiten explicarlos casos en los que las innovaciones neolíticas son adaptadas, de diversas maneras,  a las tradiciones culturales de las poblaciones locales.

[76] CERÁMICA: Objeto fabricado con arcilla húmeda y después seco o cocido. La cerámica apareció en el período neolítico y fue producida por todas las antiguas civilizaciones (Egipto, Mesopotamia, China, India, Persia, etc.). Durante la Edad Media el arte cerámico decayó en Occidente, pero alcanzó gran brillantez en Oriente. En la España musulmana se produjo una cerámica semejante, cuya técnica dio origen a las series góticas de Paterna y Manises. En Valencia se inició también la producción de azulejos, que luego se extendería a toda España.
[77] PULIMENTO: Procedimiento destinado a mejorar, mediante la utilización de abrasivos, la presentación y acabado de una pieza. Los abrasivos se clasifican según el tamaño del grano, que va del número 5, sumamente grueso, al finísimo número 600. Una vez clasificados, se transforman en muelas de pulir, con gran variedad de formas. El abrasivo va mezclado con feldespato y arcilla vitrificados, silicatos, gomas, resinas, goma laca y oxicloruro de magnesio. Las piezas se someten a operaciones de bruñido interior, lapidado y superpulido, que permiten obtener tolerancias reducidísimas. Este es el pulimento por abrasivos.
[78] ICONOGRAFÍA: Ciencia que estudia el origen, formación y desarrollo de los temas figurados y de los atributos con que pueden identificarse y de los que usualmente van acompañados. En realidad, bajo esta denominación se comprende también la iconología. Las dos grandes series iconográficas del arte occidental, son la mitología clásica y la cristiana, que han dado lugar a densos y voluminosos estudios, repetorios, diccionarios, etcétera.
[79] Se puede consultar la Introducción a la arqueología, de Paul BAHN, que se encuentra en la Col. Flash nº 111, que ha publicado Acento Editorial  (Madrid, 1998). Para algunos, arqueología es sinónimo de excavación y el arqueólogo es un señor barbudo metido en un hoyo. Lo cual sólo en parte es cierto. Algunos arqueólogos jamás excavan. Si etimológicamente arqueología significa “disertación sobre las cosas antiguas”, hoy por arqueología se entiende más bien el estudio del pasado de los seres humanos a través de los  restos materiales que han dejado. Lo cual –es decir, “de los seres humanos”- no es  lo mismo que de los dinosaurios, de la misma suerte que arqueología no es paleontología. Ni siquiera la arqueología se ocupa sólo del pasado remoto, porque hay arqueólogos que estudian las épocas históricas e incluso los acontecimientos modernos.
[80] CUEVA DE SANTIMAMIÑE (Vizcaya): Yacimiento arqueológico paleolítico de la provincia de Vizcaya (España). La cueva de Santimamiñe se encuentra situada al pie del monte Ereñozar y a 150 m sobre el nivel del mar, dominando los valles de Atxondo y Basodo. Próxima a ella se alza la ermita de San Mamés, que da nombre a la cueva. Fue descubierta de forma casual en 1916, por unos niños vecinos del lugar que jugaban en sus inmediaciones. Los estudios que se realizaron posteriormente revelaron que había un yacimiento prehistórico localizado a la entrada de la cueva, así como pinturas y grabados. Santimamiñe es un yacimiento muy completo y único en Vizcaya, pues además del arte rupestre del interior de la cueva, los niveles arqueológicos de la entrada proporcionaron una completa secuencia del Paleolítico superior, Epipaleolítico y la Edad de Bronce. El santuario, con sus representaciones de color negro y grabadas, tiene unos 20 m de longitud y constituye una especie de camarín al que se accede por una cascada estalagmítica de 4 m de altura. Contiene 38 representaciones que, aproximadamente, desde la entrada hacia el interior son: cinco bisontes, dos caballos y una cabeza de uro; sigue el panel principal, con siete bisontes, un bastoncillo y un pequeño rectángulo; más al fondo un oso, la parte trasera de un cérvido o cáprido y una cabeza de cabra, cerca de los cuales hay otros tres bisontes verticales. Las figuras representadas se realizaron en la época Magdaleniense y pertenecen al Estilo IV antiguo de Leroi-Gourhan, con claros paralelos en el arte mueble del Magdaleniense medio y en santuarios rupestres contemporáneos del Pirineo francés. La cueva de Santimamiñe fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en julio de 2008.

[81] NEOLÍTICO: Se dice del período  prehistórico, también conocido como de la piedra pulimentada, que se desarrolló entre el mesolítico y la Edad de los Metales. El comienzo del neolítico varía según las regiones: en Egipto y Oriente Próximo tiene lugar hacia 7000  a.C.; en el Mediterráneo oriental, hacia 4000 a.C., y en Europa occidental, hacia 3000 a.C. Durante este período se produjo el desarrollo de la agricultura y la ganadeería, así como la aparición del comercio y un espectacular crecimiento demográfico. La población tendió a hacerse sedentaria y se construyeron un gran número de monumentos funerarios de tipo megalítico. Desde el punto de vista técnico, los grandes cambios se produjeron en la utilización de la cerámica, del telar y del pulimento de la piedra.
[82] IDEOMORFOS (Del griego, forma): Signos que en el arte prehistórico aparecen frecuentemente, cuyo significado es desconocido, aunque se cree que expresan ideas concretas relacionadas con el mundo mágico-religioso. Sus variedades son muy numerosas, llamándose, genéricamente, tectiformes, porque los más usuales  tienen forma de cabañas o techos. Los hay también escutiformes,  serpentiformes, escalariformes, puntiformes, claviformes, etc. Es preferible  llamarlos signos.
[83] SIMBOLISMO: Cualquier tendencia que en Arte use frecuentemente de símbolos, buscando el conocimiento intelectivo y la expresión conceptual.
[84] SÍMBOLO: Signo gráfico con que se representa una idea de orden moral o intelectual por razón de cierta semejanza existente entre el símbolo y lo simbolizado. Esta semejanza puede o no ser objetiva o explícita.
[85] DESPIECE (del céltico pettia = pedazo, pieza): Convención en el Arte rupestre del Paleolítico Superior que consiste en delimitar, mediante líneas  o tintas planas, los diferentes tonos del pelaje de un animal, sus diferentes planos de volumen, etc.
[86] CONO DE PERCUSIÓN: Relieve convexo o saliente cuyo vértice comienza bajo el punto de impacto del percutor sobre el núcleo de sílex y que se continúa hacia abajo en el llamado bulbo de percusión o concoide, que será más saliente y desarrollado cuanto más fuerte haya sido el golpe recibido por el núcleo.
[87] CARDIAL: Dícese de la cerámica decorada por impresión con los bordes de una concha (cardium);  es característica del Neolítico. Se llama cerámica cardial a un estilo de cerámica del primer período Neolítico de la zona  mediterránea (VI-V milenio a.C.), denominada así  porque la decoración de las piezas estaba realizadacon la impresión sobre el barro de la vasija, antes de la cocción, del extremo dentado de una concha de cardium (berberecho).
[88] INCISO: Decorado  con cortaduras o entalles. En cerámica, decorado con entalles hechos  por presión. La cerámica incisa, para Llubiá, es la que posee “decoración obtenida al sacar la engalba (engobe) o bien el color que se ha aplicado al recipiente con una pluma, punzón, espátula o cuchillo, o bien hendiendo el barro, antes de cocerlo”.
[89] PLÁSTICOS: Son aquellos materiales que, compuestos por resinas, proteínas y otras sustancias, son fáciles de moldear y pueden modificar su forma de manera permanente a partir de una cierta compresión y temperatura. Un elemento plástico, por lo tanto, tiene características diferentes a un objeto elástico.
[90] CAUCHO: Denominación genérica de los diversos tipos de goma natural, en especial la obtenida del látex que se extrae del Hevea brasilensis. CAUCHO SINTÉTICO: Grupo de sustancias obtenidas por polimerización y que posee las propiedades características del caucho natural.
[91] ARCILLA: Mezcla de sílice y alúmina que, empapada en agua, se hace muy plástica, propiedad que pierde al deshidratarse, construyéndose y adquiriendo  dureza y consistencia.
[92] ARCILLA: Roca sedimentaria pulverulenta, formada por partículas muy finas de minerales del grupo de los silicatos de aluminio, que contiene también hierro, magnesio, potasio, calcio y sodio. Los tres tipos principales de arcillas son: caolinita, montmorilonita e ilita. Poseen propiedades características como la plasticidad, la posibilidad de absorber agua y de conservar la forma después de la cocción y el secado. Las  arcillas en masas considerables forman rocas sedimentarias de origen marino,  fluvial, lacustre o proceden de alteraciones de feldespatos. Si contienen importantes cantidades de carbonato de calcio, se llaman margas; si están constituidas por caolinita, sirven para la fabricación de porcelanas y cerámicas. Las arcillas refractarias, a un elevado punto de fusión, se usan para materiales refractarios y en fundición. Las arcillas comunes, de elevada plasticidad, se emplean para ladrillos y cerámica  de barro cocido; las arcillas desechables, susceptibles de absorber mucha agua, sirven en  muchas industrias: para el desengrasado de las lanas, el refinado de minerales, vinos, etc.
[93] YACIMIENTO DE ABBERVILLE: La investigación sobre el origen de la humanidad y el nacimiento de la arqueología como ciencia no fueron posibles hasta el siglo XIX, cuando el mundo occidental asistió a la transformación definitiva de su concepción del mundo y de su propia identidad. Los trabajos de DarwinCarl von Linneo y Lamarck entre otros, en un clima de modernidad sociocultural, ayudaron al proceso de abandono de la filosofía creacionista que postulaba que Dios había pensado y creado a los seres vivos en los paisajes que existen tal y como se conocen en la actualidad. La teoría de la evolución sólo se pudo empezar a aplicar cuando se ampliaron los límites temporales de la existencia de la Tierra y se transformó la idea del fijismo de las especies. Estas dos ideas fueron anuladas primero en el campo de la geología, después en el de la biología y, finalmente, las nuevas corrientes de pensamiento comenzaron a afectar a la concepción del desarrollo humano. En este contexto de aceptación de la gran antigüedad de la Tierra y la evolución de las especies vegetales y animales, comenzaron los estudios de Boucher de Perthes primero, y de Evans y Prestwich después, en Abberville, que acabarían demostrando la gran antigüedad del ser humano. En las excavaciones realizadas en este lugar se encontraron instrumentos líticos y fauna ya extinguida en los mismos estratos geológicos; puesto que ambos hallazgos se encontraban juntos en estratos geológicos de gran antigüedad, los útiles líticos fabricados por el hombre debían contar igualmente con un amplio pasado. Poco a poco empezó a aceptarse y generalizarse esta idea en toda Europa, aunque aún no se pensase en la transformación y evolución de la especie humana. Los hallazgos que se produjeron en Abberville, junto con los descubrimientos que comenzaron a producirse en otros lugares de Europa, fueron además determinantes en la sistematización del Paleolítico inferior europeo y en el conocimiento de la fauna del Pleistoceno

[94] SARRIO: Es una subespecie de la gamuza alpina centroeuropea que coexiste en la península con el rebeco cantábrico (Rupicapra rupicapra parva). Ambos sexos presentan cuernos de tamaño similar aunque los machos los tienen más separados. Su hábitat se localiza entre los 1500 y 3000 metros de altitud, bajando a cotas más bajas en invierno, son animales sociales, forman grupos de machos o de hembras con sus crías. Uno de sus peligros son los aludes, pudiendo quedarse atrapadas manadas enteras.
[95] CALCOLÍTICO (de cobre y piedra). Nombre que recibe el período entre el Neolítico y la Edad del Bronce, caracterizadopor el conocimiento del cobre y por ser trabajado este metal como si fuese una piedra.
[96] AZUELA: Herramienta de carpintero, empleada para desbastar.
[97] DOLMEN: Monumento megalítico en forma  de mesa, compuesto de una o más lajas  colocadas de plano sobre piedras verticales. En Francia, para algunos cuna arqueológica    del dolmen, se encuentran dólmenes muy bien conseervados: “Grotte aux Fées”, en Metray; “La Pierre Turquaise”, en Seine-et-Oise; y otros en Plouharnel (Bretaña). En Españason numerosos en Levante, zona subpirenaica y cantábrica. Pertenecen a las edades de Piedra y Bronce y parece que la cultura que representan  procede del Mediterráneo (Egeo-Cícladas). En suma, se trata de un megalito en forma de mesa. Generalmente se usó como sepultura.
[98] POMPEYA: Ciudad fundada por los oscos, uno de los primeros pueblos itálicos, nace como puerto de la vecina Nuceria. Paso obligado entre el norte y el sur, entre el mar y los valles del interior, Pompeya comenzó a crecer como nudo de comunicaciones y puerto de importancia. Entre los años 525 y 474 a.C. fue dominada por la colonia griega de Cumas. Posteriormente cayó en manos etruscas para, a finales del siglo V a.C., ser conquistada por los samnios. En el año 310 a.C. los samnios fueron vencidos por los romanos. Al rebelarse contra la Liga Itálica en el año 89 a.C. fue asediada por Sila, convirtiéndose en colonia romana y pasando a ser denominada Colonia Veneria Cornelia Pompeya. Pero el acontecimiento trascendental en la historia de Pompeya es la erupción del Vesubio, en el año 79 a.C., que arrasó la ciudad y la sepultó en lava. Las ruinas de Pompeya dejan al descubierto diversas partes. La más antiguo o ciudad vieja es la primitiva Pompeya de los oscos y en ella se halla el centro del foro con sus templos de Venus, Júpiter y Apolo, la basílica, el mercado y los edificios de culto imperial. Cerca está la acrópolis o foro triangular, con el templo de Hércules, el teatro, la palestra samnita y el odeón. Otra parte de su trazado urbano está compuesta por manzanas de casas distribuidas de forma regular. En el extremo sureste se hallan el anfiteatro y la palestra romana. A lo largo de la ciudad se distribuyeron cuatro termas. Muy notables son las viviendas particulares, que han permitido conocer muchos datos acerca de la vida cotidiana de sus habitantes. En Pompeya hay grandes casas helenísticas decoradas con pinturas y mosaicos, como las del Fauno y de Pansa, o tardorrepublicanas, como la casa de laberinto. Otras son imperiales, como las casas de Criptopórtico y de Menandro. Fuera del perímetro urbano se encuentran las necrópolis y las villas, entre ellas la conocida como "Villa de los Misterios".
[99] TROYA: Uno de los lugares más misteriosos del universo cultural helénico, Troya, citada en la Ilíada como Ilión, fue identificada por Schliemann y situada en el monte Hisarlik, al NO de Anatolia. Ya en la Edad del Bronce fue un lugar importante, presentando ocupación desde el IV milenio a.C. Los trabajos arqueológicos han permitido documentar la existencia de siete niveles estratigráficos -Troya I a Troya VII-, que presentan problemas de cronología. Algunas etapas son mejor conocidas que otras, como Troya II -que se corresponde con el tesoro de Príamo- o Troya VIIa, descrita por Homero y asolada por un incendio posiblemente causado por el ataque de los aqueos de Agamenón. Aunque Troya puede encuadrarse culturalmente en el área del Egeo, presenta rasgos propios como cultura del Bronce específica en el Heládico, el Cicládico o el Minoico. Se ha destacado la existencia de fuertes lazos comerciales con los micénicos, gracias al hallazgo de una gran cantidad de materiales cerámicos.

[100] Palacio de KNOSSOS: Antigua ciudad de la isla de Creta, de la que fue la primitiva capital. Fue un gran centro  de la civilización egea. Las excavaciones arqueológicas, llevadas a cabo sobre todo por Arthur Evans, han sacado a la  luzlos ricos y vistosos restos de los palacios de lacivilización minoica, con preciosos motivos arquitectónicos yambientes pintados al fresco y ornados  con estucos y columnas.
[101] DOLMEN DE CORREDOR: Cueva artificial formada por yuxtaposición de dólmenes trilíticos.
[102] ESTRATIGRAFÍA: Parte de la geología que estudia los materiales de los cuales está constituida la corteza terrestre para establecer la sucesión cronológica de las formaciones rocosas y el ciclo evolutivo de la Tierra.
[103] CRONOLOGÍA: Ciencia que determina el orden y fechas de los sucesos históricos. Puede dividirse en: 1) cronología histórica, que trata de los sucesos acaecidos en tiempos históricos; 2) cronología astronómica, que se refiere al origen y al orden de los fenómenos celestes; 3) cronología científica, que intenta reconstruir las relaciones temporales en el mundo prehistórico. En definitiva, se trata de la ciencia que se propone investigar la relación entre diversos hechos acaecidos en el pasado y fecharlos. La cronología, entendida como medida del acontecer de los hechos gracias a una escala del tiempo y como método de fijación de fechas, encuentra aplicaciones en prehistoria, historia, geología, arqueología y astronomía.
[104] ANTROPOLOGÍA CULTURAL: El término antropología procede de los términos griegos "antrhopos" (hombre) y "logos" (estudio, tratado) y etimológicamente significa estudio o tratado del ser humano. La antropología cultural tiene como objeto de estudio las distintas culturas de los grupos humanos, ya sean culturas primitivas o actuales, y se vincula a otras ciencias como la arqueología, la psicología o la lingüística, por ejemplo, que resultan muy importantes a la hora de establecer y comprender las pautas de comportamiento y los valores culturales.
[105] ARQUEOLOGÍA: Disciplina que se ocupa del estudio de las sociedades y culturas del pasado, de todos los periodos históricos y áreas geográficas, a partir de los restos de cultura material, de los datos hallados  en el medio natural, así  como de fuentes epigráficas, numismáticas y literarias. No obstante, su definición clásica es la de una ciencia, auxiliar de la Historia, que estudia los monumentos no literarios de la Antigüedad. En realidad, incluso los monumentos literarios pueden  ser objeto de estudio aarqueológico, si son considerados en su aspecto material. Contra lo que se suele suponer, la arqueología no está adscrita a época alguna; así, existen una arqueología prehistórica, otra clásica, otra medieval, etc., cada una de las cuales ha desarrollado sus técnicicas peculiares. También existen arqueologías especializadas como la  industrial, la urbana, etc., que no se adscriben a época concreta.
[106] METALURGIA: Conjunto de procedimientos  y de técnicas que  permiten extraer los metales y sus minerales, transformarlos  en productos semiacabados y prepararlos para su utilización (productos “acabados”). La metalurgia agrupa, pues, tres grandes campos de actividad: la metalurgia extractiva, la metalurgia de transformación y la metalurgia de puesta a punto. Hoy puede considerarse la metalurgia, en  tanto que ciencia, como la combinación de tres grandes campos extraídos de la tradicional división de los conocimientos: la química metalúrgica, la metalurgia física y la metalurgia mecánica. Los  primeros metales utilizados por el hombre fueron los que se encuentran en estado nativo, como el oro,  o los que  pueden fácilmente reducirse de sus menas, como el cobre. Pero todavía en época prehistóricase realizaron dos importantes descubrimientos: las aleaciones y, sobre todo, el hierro.
[107] LEZNA: Instrumento que se compone de un hierrecillo y un mango, usado por los zapateros para agujerear y coser.
[108] CERÁMICA CARDIAL: Formaba parte de la tipología de cerámicas impresas típicas del proceso neolitizador mediterráneo que, desde su punto de origen en las costas de Siria y Líbano, llegó hasta la zona más occidental. Este tipo de cerámica evolucionó en los últimos años del Neolítico Antiguo hacia la denominada cerámica epicardial, que presentaba otro tipo de impresiones e incisiones. El fenómeno de la cerámica cardial en Europa comenzó en el noroeste de Italia, desde donde se extendió hasta la costa atlántica de Portugal. En esta amplia distribución geográfica se produjeron numerosas variaciones tipológicas que quedaron reflejadas en el registro arqueológico, a través de las cuales se podían distinguir diferentes áreas culturales específicas entre las que destacaron el noroeste de Italia, Provenza, Languedoc, Cataluña y País Valenciano, Andalucía Oriental y Occidental y la costa portuguesa. Su desarrollo en la primera fase de neolitización permite relacionarla estrechamente con tempranas prácticas agrícolas y ganaderas. La cerámica en sí constituyó también una importante novedad técnica, ya que por primera vez se sometía el barro al proceso de cocción en hornos. Los objetos de cerámica cardial más importantes eran los grandes vasos de forma globular y los cuencos de base plana. Generalmente los yacimientos donde han sido encontrados estos grupos de cerámicas estaban relacionados con el hábitat en abrigos rocosos o cuevas.
[109] El BRONCE es una aleación de estaño y cobre. EDAD DEL BRONCE: Época prehistórica inmediatamente posterior al Neolítico y al Calcolítico o Eneolítico. Su datación es diversa, según las regiones. En Oriente Próximo y en la India corresponde  al tercer milenio a.C. Periodo de la prehistoria caracterizado por la metalurgia del bronce para la fabricación de armas, herramientas y adornos, iniciado en Armenia y Kurdistán entre el IV y el II milenio  a.C. Siguió la Edad del Cobre y precedió a la del hierro. La fabricación de objetos de bronce, aleación de cobre y estaño, fue posible por la existencia de importantes intercambios comerciales de ambas materias primas. La industria del bronce favoreció la aparición de  los primeros grandes  Estados de la historia: Sumer, Egipto, Minos, Micenas y la dinastía Chang en China. En Occidente también surgieron importantes culturas: Wessex, Armórica, Europa central (cultura de los campos de urnas), y ya hacia el año  1000 a.C., la cultura de palafitos en Suiza y la de las turberas en Escandinavia. En la península Ibérica tuvo dos relevantes manifestaciones: Los Millares y El Argar. . En definitiva, pues, la Edad del Bronce se refiere a culturas del Próximo Oriente (3200-1100 a.C.) y de Europa (2250-850 a.C.); en ella se desarrollan sociedades complejas, de  “jefaturas”, con relaciones de parentesco jerarquizadas y poderes centralizados,  según el esquema del evolucionismo cultural contemporáneo.

[110] MEGALÍTICO: Literalmente significa piedra grande. Se aplica a los monumentos prehistóricos construidos con una o varias losas de piedra: menhir, cromlech, alineamiento o dolmen.
[111] EXCAVACIÓN: Operación de abrir zanjas, pozos, galerías, etc., en un terreno para construir  una obra, o para exhumar monumentos u objetos de interés arqueológico.
[112] ANTROPOLOGÍA: Término que deriva de los griegos "antrhopos" (hombre) y "logos" (estudio, tratado) y que etimológicamente significa estudio o tratado del ser humano. La antropología se divide en varias ramas, según se enfoque el estudio desde una perspectiva física, filosófica o cultural, por ejemplo.
ANTROPOLOGÍA CULTURAL: La antropología cultural tiene como objeto de estudio las distintas culturas de los grupos humanos, ya sean culturas primitivas o actuales, y se vincula a otras ciencias como la arqueología, la psicología o la lingüística, por ejemplo, que resultan muy importantes a la hora de establecer y comprender las pautas de comportamiento y los valores culturales.
ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA:   En filosofía, la antropología remite a las distintas teorías o interpretaciones que los filósofos han hecho del ser humano, en consonancia con sus posiciones filosóficas. Así, hablamos de la antropología de Platón o de Kant para remitirnos a sus distintas concepciones del ser humano. En definitiva, es la parte de la filosofía que estudia al hombre comoobjeto de pensamiento y de reflexión sobre su propia esencia y destino. Esta “antropología esencial”, así considerada, es de creación reciente. El método fenomenológico de E. Husserl se ha propuesto utilizar los resultados de la ciencia universal para la determinación de la esencia humana. Esta fenomenología ha tenido su máxima resonancia en Francia (Bachelard, Merleau-Ponty, Sartre), donde los problemas de la antropogenesia y de la psicofísica  han conservadosu rango filosófico gracias a la influencia de Henri Bergson.
[113] AMERINDIO: Relativo a los indios indígenas americanos. Asimismo, se dice de un macrogrupo de lenguas que abarca todas las variantes indígenas de América, salvo las familias aleutiano-esquimal y atabascana. LENGUAS AMERINDIAS: Lenguas indígenas del continente americano habladas con anterioridad a la llegada de los primeros descubridores al Nuevo Mundo. En algunos casos desaparecieron tras los primeros contactos o durante la época colonial, pero en otros muchos se han conservado y algunas, como el náhuatl, el maya, el quechua o el guaraní, gozan de una gran importancia en la actualidad en los países en los que se hablan. Como una primera aproximación a las lenguas amerindias, podrían establecerse cuatro grandes grupos geográficos de clasificación: lenguas de América del Norte (algonquino, iroqués, sioux... como las más importantes), lenguas de México y Guatemala (náhuatl, maya...), lenguas de América Central y lenguas de América del Sur (quechua, aimara, guaraní, mapuche...).
[114] COBRE: Metal rojizo, maleable, dúctil, con alta conductividad eléctrica y térmica, y resistente a la corrosión. Se encuentra libre en la naturaleza (cobre nativo), en lavas basálticas, areniscas yv conglomerados; combinado con el oxígeno, y aparece en cantidades variables en los minerales de plata, hierro, antimonio, etc. Es la base del latón, bronce y  otras aleaciones. La Edad del Cobre o Calcolítico se aplica de manera genérica a culturas  de Oriente Próximo y Europa  (milenios IV y III  a.C.).
[115] ALEACIÓN: Producto sólido, de carácter metálico, que se obtiene al fundir dos o más metales; el líquido que resulta de la fusión, frecuentemente homogéneo, se deja después enfriar hasta la temperatura ordinaria. Por extensión, producto de la disolución, en un  metal fundido o en una mezcla  de metales fundidos, de algunos elementos no metálicos como el carbono, el nitrógeno, e incluso el oxígeno  o el hidrógeno. Las aleaciones binarias son aleaciones formadas por dos metales, las terciarias, por tres, etc. Numerosas aleaciones industriales incluyen muchos elementos  detectables o incluso dosificables por los métodos clásicos de análisis. Las propiedades mecánicas de las aleaciones son ampliamente determinadas por el tratamiento térmico que se les hace soportar; el temple, es decir, el enfriamiento rápido de una aleación cocida a alta temperatura que, por este simple hecho, adquiere un nuevo equilibrio entre los diferentes componentes que se desearían mantener tal como estaban a temperatura ambiente; el revenido sirve para atenuar, en parte o en su totalidad, las  modificacionesaportadas por el temple; mediante un recocido adecuado se llega a un retorno parcial al equilibrio de partida; el envejecimiento, por último, es un tratamiento que se hace a temperaturas menos elevadas (de 100 a 200ºC), lo que mejora en algunos casos la resistencia mecánica de algunas aleaciones, especialmente a base de aluminio.
[116] HIERRO: El hierro es un metal blanco plateado, dúctil y maleable. Constituye casi el 5% en peso de la corteza terretre; no existe casi ningún mineral o roca  que no contenga hierro.  Es indispensable para la vida. No se altera en el aire seco, pero el aire húmedo lo ataca transformándolo en herrumbre (óxido férrico hidratado). Las aleaciones hierro-carbono, en que el porcentaje de carbono es inferior al 2% se denominan aceeros; si este porcentaje sobrepasa el 2% se denominan fundiciones.
[117] HALLSTÁTTICO (de Hallstatt, Austria): Relativo a la I Edad del Hierro (aproximadamente 1000-500 a.C.), especialmente en EuropaCentral y Occidental.
[118] LA TÈNE : Nombre de una fase de la Edad del Hierro y de su yacimiento epónimo, en Suiza. Se extiende, aproximadamente, entre 450 a.C. y 100 d.C.
[119] PROTOHISTORIA: En sentido estricto, periodo en eel que no existen testimonios  escritos directos producidos por las culturas estudiadas(o si existen textos y epigrafías, la escritura no ha podido ser descifrada), pero sobre el que sí se conservan textos escritos de otras culturas de la época, por lo que se estudia a partir de los datos arqueológicosy de las fuentes escritas indirectas. Es el caso, por ejemplo, de las culturas ibéricas de España antes de la conquista romana,  sobre las que hay referencias  en autores griegos y latinos. El término se usa de manera  ambigua y descriptiva para indicar el período que se sitúa entre el final de la Prehistoria y el inicio de la época histórica. Por otra parte, la tradición francesaincluye  en la Protohistoria la Edad  de los Metales, contemporánea al  uso de la escrituraen Oriente Próximo (e incluso el Neolítico, aunque no haya testimonios escritos antes del 3200  a.C.). En esta tradición, Protohistoria ha adquirido un sentido genérico, con un contenido metodológicoque indica las diferencias conceptuales entre el estudio de las culturas de cazadores-recolectores del Paleolítico y el de las culturas productoras de alimentos del Neolítico y de la Edad de los Metales.
[120] CICLÓPEO: Muro cuyo aparejo está formado por piedras de enorme tamaño, colocadas generalmente sin argamasa ninguna.
[121] FOSO: Excavación profunda que rodeaun castillo y fortaleza.
[122] PODIO: Plataforma. Pedestal en que descansan varias columnas.
[123] ADOBE: Paralelepípedo de barro y paja secado a la intemperie, sin cocer al fuego, y que se emplea como material de construcción. Es decir, el adobe es una masa de barro mezclada con paja y heno, moldeada en forma de ladrillo y secada al aire,  que se emplea en construcciones murales.
[124] CERÁMICA: Pasta de sustancias arcillosas modelada y luego secada y cocida al horno, utilizada para fabricar mayólicas, porcelanas, terracotas, etc. El producto más  elemental de la familia de las cerámicas, la terracota, era ya utilizado en el V milenio a.C. en Oriente y en la  India. Dieron un impulso fundamental al desarrollo de la cerámica el uso del torno, inventado en China hacia el III milenio a.C., y utilizado por asirios, babilonios y egipcios, y la adición de una capa de protección a base de plomo o estaño. De altísimo nivel por la variedad de las formas y de la decoración fue la cerámica griega, que conoció su máximo esplendor enlos siglos VI-V, y fue imitada por los etruscos, los colonos de la Magna Grecia y los romanos.
[125] FÍBULA: Broche o hebilla a modo de imperdible. Los arqueólogos hallan en ella elementos muy valiosos para el establecimiento de la cronología en los yacimientos. Reciben el nombre según sus formas: en arco de violín (segunda Edad del Bronce, campos de urnas), de arco simple (submicénicas), zoomorfas, en escorpión (La Tène I).
[126] BROCHE: Conjunto de dos piezas de metal una de las cuales encaja en la otra. Sirve para prender ropas o prender algo a ellas.
[127] EDAD DEL HIERRO: Época de la Prehistoria y la protohistoria, subsiguiente a la edad del Bronce. Se inició en Europa sudoriental, probablemente, a fines del II milenio a.C. y se caracterizó por el uso de la metalurgia del hierro. Su descubrimiento debe  de estar en el área cultural hitita, hacia el 1200 a.C. La Edad del Hierro indica  la  generalizacióndel uso del hierro en armas y herramientas. La expresión  se utiliza para Europa, desde el siglo VII a.C. hasta la incorporación, en distintas épocas, al Imperio romano.
[128] CISTA (del latín cista = cesta, celda, vaso): Celdilla practicada generalmente en el suelo  y que consta de lajas de piedra dispuestas cuadrangularmente. En su interior se colocan los despojos del difunto (cenizas en urna, etc.); puede cubrirse con una tapadera horizontal.
[129] CAMPOS DE URNAS: Vastas necrópolis caracterizadas por la existencia de urnas cinerarias bicónicas y cubiertas, típicas de la Edad del Bronce y con pervivencias posteriores. Se dieron  en Centroeuropa, Italia, la península Ibérica y las islas Británicas.
[130] CRÓNLECH: Monumento megalítico consistente en una serie de menhires colocados en forma elíptica o circular. Aparece en Europa, Asia y América, donde la costumbre de señalar lugares o conmemorar sucesos con piedras ciclópeas se remonta a los más antiguos tiempos. Los más célebres en Europa son los de Stonehenge (Inglaterra) y de Carnac (Francia).
[131] POBLADO DE CORTES DE NAVARRA: Situado en el valle medio del Ebro, el Cerro de la Cruz fue excavado en los años 50 y 80 por J. Maluquer de Motes. El yacimiento estaba formado por una sucesión de diferentes niveles estratigráficos correspondientes a las Edades del Bronce y del Hierro que ocupaban una extensión de 1 ha. Los primeros pobladores se asentaron en el Cerro de la Cruz a mediados del siglo IX a.C. en el conocido por los arqueólogos como nivel PIIIa. Las casas de esta época eran circulares. Según los investigadores, la economía era básicamente ganadera, y estos primeros moradores proveerían de una ola migratoria que en aquella época remontó el cauce del río Ebro. El siguiente nivel (PIIIb) comenzó alrededor del 770 a.C., y se caracterizó por el inicio de un modelo urbanístico planificado. Las viviendas eran casas rectangulares adosadas entre sí, elaboradas en adobe y dispuestas en dos manzanas que se adaptaban al terreno con un espacio central. Modelo que, con ligeras modificaciones, perduró durante todo el período de existencia del poblado. Las características de la cerámica, decorada con acanaladuras, manifestaban la influencia directa de las culturas del Bajo Aragón y de la Cataluña Occidental. Sobre este poblado se asentó otro nuevo característico de la primera Edad del Hierro (PIIb, 700-550 a.C.). Las casas, construidas en piedra y adobe, eran rectangulares y se encontraban divididas en tres compartimentos: vestíbulo, estancia y despensa. Las paredes de algunos de los vestíbulos presentaban en su cara interior una serie de pinturas murales. Todas las cocinas tenían unos elementos fijos, como eran un hogar en el centro de la estancia y un ábaco lateral que hacía las veces de aparador. Los tejados estaban elaborados en un material ligero, compuesto de barro apisonado y ramas que se situaba en forma de cubierta plana inclinada, apoyado sobre vigas transversales de madera sostenidas por postes de madera. En la pared lateral de la vivienda se adosaba un horno, construido con una solera de barro de forma elipsoidal o rectangular, colocado sobre un fondo de gravilla que, generalmente se dedicaba a la elaboración de pan y otros alimentos. Las viviendas, a su vez, se agrupaban en barrios. El poblado se rodeó de una potente muralla de adobe. La cerámica característica estaba elaborada a mano; sobre ella se realizaban dibujos en rojo, blanco y amarillo sobre fondo oscuro. Entre los objetos cerámicos destacaban unos pequeños cilindros macizos, que representan figuras antropomorfas, que se relacionan con algún culto doméstico. Esta etapa supuso el momento de mayor esplendor económico del poblado de Cortes de Navarra; por primera vez hizo su aparición la metalurgia del hierro y la fundación del bronce. En bronce se elaboraron numerosos adornos como fíbulas, pulseras, agujas, cuentas de collar, anillos, botones y torques; también armas como hachas y puñales, y herramientas como tapaderas, asadores y coladores. Paralelamente se fabricaron los primeros objetos de hierro entre los que destacaban: cuchillos, anillos y agujas. En el poblado se hallaron tortas de fundición, traídas ya preparadas desde otros puntos de la región para ser elaboradas posteriormente, pues no había materias primas en las cercanías. Los hornos metalúrgicos tenían cinco salientes con perforaciones verticales sobre los que se colocaría una estructura de madera. Un incendio puso final a esta fase alrededor del 550 a.C. La etapa final (PI, 550-350 a.C.) siguió las características arquitectónicas y cerámicas de las anteriores. Este período es muy bien conocido por la necrópolis de incineración situada en el Cerro de la Atalaya, en la cual quedó reflejado como se generalizó la presencia de objetos de hierro. En los últimos años de este poblado (PIb, 450-350 a.C) apareció la cerámica elaborada en torno, que anunciaba el nacimiento de la cultura celtibérica. El motor principal de la economía era la agricultura de secano, completada por la ganadería de vacuno, ovicápridos y porcinos. El Cerro de la Cruz fue abandonado hacia el 350 a.C. cuando en el valle del Ebro se habían implantado los diferentes pueblos celtibéricos. Solo se ha descubierto la necrópolis correspondiente al período final de existencia del poblado, la del Cerro de la Atalaya. Los arqueólogos han sacado a la luz más de dos mil fosas que procedían del período comprendido entre 550 a.C. y 350 a.C. Los enterramientos se producían en Campos de Urnas, eran sepulturas planas sin túmulos ni estelas indicadoras, en las que se depositaban las vasijas con tapa que contenían las cenizas del difunto. Junto a las fosas se preparaba una superficie horizontal de adobe y guijarros sobre la que se realizaba la cremación de los cadáveres y los ajuares, que se estaban compuestos principalmente por cadenitas, botones, fíbulas y vasos que contendrían las ofrendas.
  
[132] OCRE: Mineral terroso, amarillento, óxido de hierro hidratado mezclado con arcilla.
[133] LA HOYA (LAGUARDIA): Es el nombre de un lugar del municipio de Laguardia en ÁlavaEspaña que contiene un importante yacimiento arqueológico protohistórico prerromano. El sustrato abarca un extenso período de más de mil años, desde la Edad del bronce —aproximadamente siglo XII a. C.— hasta finales de la Edad del Hierro —en el siglo II a. C.—, siendo uno de los núcleos de población más importantes de la etnia celtibérica de los berones. Fue descubierto de forma casual en 1935 y ha sido objeto de amplios y prolongados programas de excavación, aproximadamente en el 15% de su extensión, que han aportado información sobre la evolución de esta comunidad, sus formas de vida y creencias.

[134] COLONIZACIÓN o COLONIALISMO: Colonialismo designa la expansión comercial y/o territorial practicada por compañías comerciales o por entidades estatales, así como el  proceso de organización y de desarrollo de los diferentes tipos de asentamientos coloniales; el concepto indica tantoun dominio político, económico y cultural directo como indirecto (a través de agentes locales).
[135] EDAD DEL COBRE o CALCOLÍTICO (4000-3000 a.C.): El hombre prehistórico aprendió a usar el cobre, el cual era fácil de obtener debido a la presencia en la superficie terrestre, mezclado con otros minerales (el hombre aprende el proceso de la metalurgia, a través de la experimentación o de la casualidad -caída de cobre al fuego-. Así construyó vasijas y armas, cuyo uso combinaron con la piedra pulimentada.
Características de la Edad del cobre:
·         El cobre, junto con el oro y la plata, es de los primeros metales utilizados en la Prehistoria.
·         Invención de la metalurgia.
·         Desarrollo de la agricultura: arado, regadío, estiércol y nuevos cultivos (vid, olivo, etc.).
·         Desarrollo de la ganadería, domesticación del asno y el buey, obtención de leche, lana,  queso y yogurt.
·         Desarrollo de la minería.
[136] URBANISMO: Conjunto de conocimientos que se refieren al estudio de la creación, desarrollo, reforma y progreso de los poblados en orden a las necesidades de la vida humana. En una gran ciudad, los transportes, de superficie, subterráneos, elevados y suburbannos, deben estar debidamente coordinados. Otros elementos son la distribución y depuración de aguas, instalación de zonas de recreo y parques, conservación del patrimonio artístico de la ciudad, etc.
























CULTURA DEL VASO CAMPANIFORME (2500 a.C.-2000 a.C.): Se conoce con este nombre al fenómeno cultural más importante del pleno Eneolítico, a pesar de convivir con otros movimientos como el megalitismo o la cultura de las Cuevas. El nombre de esta cultura deriva de la forma de su cerámica, una especie de campana invertida. La extensión del Vaso Campaniforme fue enorme, llegando a abarcar casi toda la Europa del Norte y Central (salvo los países escandinavos) y todo el mundo mediterráneo (excepto el Egeo y el territorio balcánico). Pese a ello su origen a estado sujeto a diversas controversias, aunque en la actualidad la teoría más aceptada por los investigadores sitúa su origen en el bajo Rin. Antiguas hipótesis proponían una procedencia orientalizante (concretamente, Egipto); por otro lado, otros autores apuntaron un posible origen ibérico debido a la gran cantidad de yacimientos encontrados en la Península, los cuales han sido datados hacia el segundo milenio antes de nuestra era, en varios yacimientos del valle del Guadalquivir, señalando específicamente a cierto cruce de influencias entre la cerámica del último período de la cultura de las Cuevas como el punto de partida de la nueva cultura.

















































[137] BRUÑIR: Pulimentar  un objeto metálico. Obtener brillo por frotación, en la cerámica.
[138] NECRÓPOLIS: Lugar dispuesto adecuadamente para servir de sede a las sepulturas de los miembros de una comunidad, especialmente de una ciudad.
[139] CISTA (del latín cista = cesta, celda, vaso). Celdilla practicada generalmente en el suelo y que consta de lajas de piedra dispuestas cuadrangularmente. En su interior se colocan los despojos del difunto (las cenizas van en urnas, etc.); puede cubrirse con una tapadera horizontal.
[140] CAMPANIFORME: Dícese de la cerámica en forma generalmente de campana invertida -en algunos ejemplares típicos-, que dio nombre a la cultura que así se designa y cuyo origen probable está en el sur de la Península. Su característica más notable es el peculiar tipo de decoración incisa, a veces rellena de pasta blanca.

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