Arte Vasco (II)
Índice
PRESENTACIÓN
1.
EL ARTE Y EUSKAL-HERRIA
1.1.HISTORIA DEL ARTE DEL PAÍS VASCO
1.1.1.
Prehistoria
y romanización
1.1.2.
Románico
y gótico
1.1.3.
Renacimiento
y barroco
1.1.4.
Neoclasicismo
y siglo XIX
1.1.5.
El
eclecticismo en el País Vasco
1.1.5.1.Arquitectura
1.1.5.2.Escultura
1.1.5.3.Artes plásticas
1.1.6.
La
modernidad en Euzkadi
1.1.6.1.Arquitectura
1.1.6.2.La escultura moderna: de la Accademia a su desaparición
1.1.6.3.Artes plásticas
1.1.6.4.La pintura
1.1.7.
El
siglo XX: Arte Contemporáneo vasco
1.1.7.1.La pintura:
de la Guerra Civil a nuestros días
1.1.7.2.Escultura: de la Academia a su desaparición
1.1.7.3.Arquitectura: Vanguardias
1.1.7.4.Arquitectura del siglo XXI
1.2.EL ARTE NAVARRO
1.2.1.
El
románico
1.2.2.
Santa
María de Eunate
1.2.2.1.Introducción
1.2.2.2.Consideraciones previas
1.2.2.3.La arquería
exterior
1.2.2.4.Exterior del templo
1.2.2.5.Interior del templo
1.2.3.
El
Renacimiento
1.2.3.1.Arquitectura
1.2.3.2.Escultura
1.2.3.3.Pintura
1.2.4.
El
Barroco
1.2.4.1.Introducción
1.2.4.2.Arquitectura
1.2.4.3.Escultura
1.2.4.4.Pintura
1.3.MUSEOS Y CENTROS DE ARTE
1.3.1.
Museo
de Arqueología, Vitoria
1.3.2.
Museo
de Bellas Artes, Vitoria
1.3.3.
Eureka!
Museo de la Ciencia, San Sebastián
1.3.4.
Museo
de Bellas Artes de Bilbao
1.3.5.
Centro-Museo
ARTIUM, Vitoria
1.3.6.
Museo
Romano Oiasso, Irún
1.3.7.
Museo
Marítimo de Bilbao
1.3.8.
Museo
de Las Encartaciones
1.3.9.
Museo
Naval de Donostia
1.3.10.
Museo
de Ciencias Naturales de Álava
1.3.11.
Aquarium de San Sebastián
1.3.12.
Museo
de Coches Antiguos y Clásicos
1.3.13.
Alhóndiga
de Bilbao
1.3.14.
Museo
de Reproducciones Artísticas
1.3.15.
Museo
Zumalacárregui
1.3.16.
Museo
San Telmo de Donostia
1.3.17.
Museo
Cristóbal Balenciaga, Getaria
1.3.18.
Museo
Vasco del Ferrocarril
1.4.EL MUSEO GUGGENHEIM BILBAO
2.
LA
MÚSICA
2.1.LA MELODÍA
2.2.EL TXISTU Y EL TAMBORIL
2.3.LA TRIKITIXA Y EL
PANDERO
2.4.LA TXALAPARTA
2.5.CLASIFICACIÓN DE LOS INSTRUMENTOS MUSICALES
2.6.LAS FORMAS MUSICALES
2.7.MÚSICAS POPULARES, TRADICIONALES Y FOLCLÓRICAS
VASCAS
2.8.EL ZORTZIKO
2.9.BREVE HISTORIA DE LA MÚSICA
2.9.1.
Introducción
2.9.2.
De
la prehistoria al Barroco
2.9.3.
Juan
Crisóstomo de Arriaga
2.9.4.
Sebastián
de Iradier y Salaverri
2.9.5.
José
María de Iparraguire Balerdi
2.9.6.
José
María Nemesio Otaño y Eguino
2.9.7.
Vicenten
Goicoechea y Errasti
2.9.8.
José
Gonzalo Zulaica (Padre Donostia)
2.9.9.
Jesús
Guridi Vidaola
2.9.10.
José
María Usandizaga Soraluce
2.9.11.
Juan
Tellería Arrizabalaga
2.9.12.
Pablo
Sorozábal Mariezcurrena
2.9.13.
Tomás
Garbizu Salaberria
2.9.14.
Francisco
Escudero García de Goizueta
2.9.15.
Carmelo
Alonso Bernaola
3.
CASCOS
HISTÓRICOS
3.1.ALAVA
3.1.1.
Llodio
3.1.2.
Laguardia
3.1.3.
Vitoria
3.2.VIZCAYA
3.2.1.
Getxo
3.2.2.
Plentzia
3.2.3.
Gernika
3.2.4.
Lekeitio
3.3.GUIPÚZCOA
3.3.1.
Deba
3.3.2.
Elgoibar
3.3.3.
Eibar
3.3.4.
Mendaro
3.3.5.
Getaria
3.3.6.
Zarautz
3.4.NAVARRA
3.4.1.
Olite
3.4.2.
Tudela
3.4.3.
Tafalla
3.4.4.
Estella
4.
PATRIMONIO
HISTÓRICO-ARTÍSTICO
4.1.TURISMO CULTURAL EN EL PAÍS VASCO
4.1.1.
Patrimonio
Civil
4.1.2.
Casco
histórico de Mutriku
4.1.3.
La
huella del pasado
4.1.4.
Patrimonio
religioso
4.2. MUSEOS
4.2.1.
Introducción
4.2.2.
Bentalekua
(Mutriku)
4.2.3.
Museo
de la Máquina Herramienta (Elgoibar)
4.2.4.
Mufoni
(Elgoibar)
4.2.5.
Museo
de la Industria Armera (Eibar)
4.2.6.
Nautilus
(Mutriku)
5.
EL
CINE VASCO
5.1.INTRODUCCIÓN
5.2.ELÍAS QUEREJETA
5.3.IMANOL URIBE
5.4.MONTXO
ARMENDARIZ
5.5.JULIO MEDEM
5.6.ENRIQUE URBIZU
5.7.PEDRO OLEEA
5.8.ANA DÍEZ
5.9.GRACIA QUEREJETA
5.10.
FESTIVAL
INTERNACIONAL DE CINE DE SAN SEBASTIÁN
5.11.
SEMANA
DE CINE FANTÁSTICO Y DE TERROR.
BIBLIOGRAFÍA
1.10. EL
ROMANTICISMO
1.10.1. La arquitectura romántica
1.10.2. Escultura y pintura
románticas
1.10.3. El historicismo
1.11. ECLECTICISMO
1.12. LA
PINTURA REALISTA
1.13. 1ª
MITAD DEL SIGLO XX
1.13.1. Arquitectura modernista
1.13.2. Pintura modernista
1.13.3. Escultura modernista
1.14. IMPRESIONISMO
Y POSTIMPRESIONISMO
1.15. EL
CAMBIO DE SIGLO DEL XIX AL XX
1.16. EL ECLECTICISMO EN EL PAÍS VASCO
1.16.1. Arquitectura ecléctica
1.16.2. Escultura
1.16.3. Pintura y artes plásticas
1.17. ARTE
CONTEMPORÁNEO
1.17.1. La arquitectura del
hierro y los nuevos materiales
1.17.2. Escultura
1.17.3. La pintura y las artes
plásticas
1.18. EL
SIGLO XX Y EUZKADI
1.18.1. La Arquitectura ecléctica
1.18.2. La Escultura moderna: de la
Academia a su desaparición
1.18.3. Costumbrismo, impresionismo
y “Art Nouveau” en la pintura vasca
1.19. LA
ESCULTURA MODERNA (1875-1939)
1.19.1. Presentación
1.19.2. Merodeos sobre las primeras
Vanguardias vascas
1.20. LOS
ORÍGENES DE LA MODERNIDAD EN EL ARTE VASCO
1.21. LA
MODERNIDAD EN EUZKADI
1.21.1. Arquitectura
1.21.2. Escultura
1.21.3. Pintura
1.22. EL
SIGLO XX: ARTE CONTEMPORÁNEO VASCO
1.22.1. El Arte de la Posguerra
1.22.2. La pintura: de la Guerra
Civil a nuestros días
1.22.3. Escultura: de 1939 a la
actualidad
1.22.4. Arquitectura: las
Vanguardias
1.23. EL
ARTE DEL SIGLO XXI
1.23.1. Arte de la Postmodernidad
1.23.2. La pintura: del primer
tercio del siglo XXI
1.23.3. Escultura: del primer tercio
de este siglo
1.23.4. Arquitectura: del primer
tercio del siglo XXI
Presentación
muy curiosa, pues
algunas de esas mujeres que tocaban el pandero dibujaban la imagen de sus noviEse nudo de tensiones y paradojas
que señala Octavio Paz como constitutivos del arte me parece que es muy
pertinente para referirme a eso que llamamos «arte vasco». Los artistas y sus
obras se inscriben en grados muy diversos con el contexto más próximo: el que
corresponde al de su pertenencia o al de su lugar de trabajo o residencia. Ni
la noción «arte» ni la de «vasco» remiten al mismo campo de significados que
tenían en los años sesenta y setenta, de ahí que fijar la identidad[1] de
ambos términos resulte problemática en la actualidad. Si las identidades en
cualquiera de sus determinaciones —sean colectivas, nacionales, de género,
artísticas, etc...— no son estables ni universales sino que se construyen desde
valores[2]
relativos[3],
inestables, plurales y locales-globales, ¿cómo hablar entonces de una identidad
reconocible en el arte vasco? Quizá sea imposible llegar a un acuerdo
generalizado que vaya más allá de su sentido exclusivamente localizado, a
saber: arte vasco podría considerarse al realizado por artistas nacidos en
Euskadi y por artistas que viven o trabajan aquí. Pero, esta denominación
tropieza con otras posiciones ideológicas[4],
pues ¿a qué ámbito ciudadano y territorial denominamos Euskadi? La respuesta
variará dependiendo de quién responda y desde qué criterio prevalezca: el de la
realidad jurídico-política vigente o el del sentimiento de pertenencia, de este
modo un artista de Iparralde o de Navarra también podría ser considerado vasco.
En el momento actual
lo vasco designa tres ámbitos de sentido: el primero abarca exclusivamente a la
comunidad lingüística[5]
euskaldun; el segundo sentido corresponde a la comunidad política vasca como
proyecto a conformar desde el reconocimiento de la sociedad real y su
pluralidad de procedencias, culturas y sentimientos de pertenencia; y el
tercero se refiere a la cultura también plural de esa comunidad política. Así
definido lo vasco, integrando paradójicamente los rasgos singulares que más le
diferencian de otros pueblos y otros rasgos que emanan legítimamente de la
sociedad heterogénea y de su devenir en un contexto en el que las identidades
construyen su carácter múltiple y movedizo en una experiencia simultánea de un
mundo local y global, no resulta extraño que el arte vasco actual se manifieste
más desconectado de las polémicas excluyentes y sectarias sobre lo vasco que se
manifestaron en el pasado.
El escenario del arte
vasco revela una gran complejidad social, política y cultural, aunque se han
atemperado gran parte de los conflictos que se avivaron en el régimen
franquista. Las diferentes expresiones artísticas de los años sesenta y setenta
estaban moduladas en una gran medida por sus implicaciones con el contexto
político: oposición a la dictadura, afirmación nacional, reivindicación de las
libertades[6]
políticas. La transición hacia un régimen democrático, aún persistiendo algunas
contradicciones, ha provocado cambios
importantes. El reconocimiento del autogobierno, la recuperación del euskera[7],
la afirmación de emblemas identitarios por toda la sociedad, son algunos logros
políticos que han reducido la intensidad dramática de épocas pasadas. Con todo,
para una parte de la sociedad sigue vigente un conflicto no resuelto entre las
aspiraciones nacionales plenas y el Estado. La
historia reciente del arte vasco está recorrida por mútiples conflictos sobre
lo que se entiende por tal denominación. Por ejemplo, en la escena de las
vanguardias artísticas de los años treinta, y de modo más acentuado en la
experiencia de los Grupos de la Escuela Vasca surgidos en 1966 —y en el que
tuvieron una participación destacada Jorge Oteiza (1908), Eduardo Chillida
(1924), Agustín Ibarrola (1930), Remigio Mendiburu (1931), Nestor Basterretxea
(1924), Rafael Balerdi (1934), José Antonio Sistiaga (1932), Amable Arias
(1927), José Luis Zumeta (1939)—, así como a principios de los años ochenta con
la constitución de las secciones de la Asociación de Artistas Vascos, o en los
colectivos de artistas visuales surgidos hace unos años como es el caso de
MEDIAZ se han formulado diferentes concepciones sobre el sentido de la
identidad "arte vasco".
Los artistas
contemporáneos más jóvenes tienen una condición más nómada: la red
internacional de centros de arte contemporáneo, las ayudas institucionales a la
creación, la labor de centros como Arteleku, los programas Erasmus[8] de
las universidades, los proyectos de cooperación transfronteriza.., todo ello
unido a una creciente implosión de las artes en nuevas prácticas artísticas y
las nuevas configuraciones de las implicaciones entre el arte y la vida viene a
afectar a esa noción de arte vasco. Txomin Badiola o Pello Irazu, que
participaron de aquella experiencia de la nueva escultura vasca en los
años ochenta, y que han residido varios años en Nueva York, y que han vuelto de
nuevo a residir en Bilbao condensan bien la travesía paradójica de "la
Identidad del arte vasco", o lo que es lo mismo representan el estallido
de sentidos que puede cobijar esa travesía. Un arte deslocalizado y al tiempo
localizado, ligado y desligado a ciertas tradiciones artísticas, inscrito en la
autonomía del arte y también cuestionándola, atento a valores estéticos[9] y
a su problematización, afirmado en las "poéticas individuales" pero
fraterno también con derivas colectivas... Así, en este estado de las artes
actuales, la cuestión planteada en esta breve nota al principio queda
resemantizada en el encuentro con cada artista. Un debate abierto, pero menos
trufado de ideología que en décadas pasadas. Por si un consuelo nos
viniera bien, acerca del Minimal Art[10]
se añade que el término fue empleado por primera vez en 1965 por Richard
Wolheim en un artículo en la revista Art Magazine. Con él se calificarán
después una serie de obras fechadas en 1962 que insistían de forma metódica en
manifestar formas puras creadas como reacción contra la preeminencia del
expresionismo abstracto. En las obras minimal se insiste en la forma pura y
poco expresiva, no hay gestualidad ni tema sino la búsqueda de una factura
impersonal. Entre los artistas que pusieron en práctica estas ideas figuran
Robert Mangold. Robert Rayman y Brice Marden , así como otros artistas más
jóvenes que abandonaron la pintura como Carl Andre, Dan Flavin, Robert Morris,
Sol Lewitt y Donald Judd. La obra de estos últimos queda definida por la
utilización de formas geométricas primarias, de productos en serie y materiales
fabricados . Para conseguir la reducción formal deseada el objeto minimal, de
un estilo puritano y estricto, se despoja de todo adorno decorativo y se remite
a las relaciones del espacio circundante que se resaltan tanto por el efecto
específico de la luz sobre el material, como por la expansión del volumen.
1.
El arte y Euskal Herria
1.1.
Historia del Arte del País Vasco
1.1.1.
El arte rupestre paleolítico en el País Vasco.
El
Paleolítico[11]
es un periodo de tiempo muy amplio que abarca desde los 500.000 años hasta hace
unos 30.000 años aproximadamente y que se suele dividir en varias etapas
(Superior, Medio e Inferior); sin embargo habitualmente se habla de él con el
nombre genérico de Edad de Piedra, ya que la mayor parte de los restos
encontrados son de este material. El
País Vasco está situado en una zona rica en yacimientos[12]
prehistóricos[13],
en especial del Paleolítico Medio y Superior, como es la Región Cantábrica. Por
otro lado, se encuentra en el corazón del área fundamental de creación
artística parietal[14] del
Paleolítico superior, que es Aquitania, el Ariège y la Región Cantábrica. Hoy en
día conocemos santuarios paleolíticos muy alejados
de esta área, pero la zona mencionada sigue siendo, con mucho, la más rica y
esplendorosa en estas manifestaciones.
Hasta
hace poco se pensaba que el hombre del Paleolítico Inferior no tenía aún ningún
tipo de sentido religioso, pero los recientes descubrimientos en la Sima de los
Huesos de Atapuerca han desmentido tal afirmación, dando pie además a pensar
que el desarrollo inicial del arte (generalmente asociado a la idea de lo
trascendente) pudo remontarse a esa etapa.
El
hombre de Neandertal[15]
ya nos legó formas que se pueden asociar al arte, aunque se limitaban a ser
objetos de adorno muy rudimentarios, pero cuando se puede hablar realmente de
un afán estético es con la llegada del Homo Sapiens Sapiens, en el Paleolítico
Superior, hace unos 40.000 años.
Ya
desde sus comienzos el arte paleolítico tomó derroteros distintos, tales como
la escultura, el grabado, el relieve, la pintura... Podemos distinguir, de
entrada, dos vertientes claras, el arte mobiliar[16] y
el arte rupestre[17].
Se
suele utilizar el término de arte rupestre como sinónimo de arte paleolítico
porque la gran mayoría de los restos se han hallado en cuevas o grutas (bien
sea en yacimientos en el interior o en las paredes), pero ni todo el arte rupestre
pertenece a ese periodo ni todo lo que se hizo en el Paleolítico procede de las
cavernas.
Quizá
unos de los restos de arte prehistórico más espectaculares y fascinantes sean
las representaciones de arte parietal, de las que tenemos ejemplos sorprendentes
en Altamira o en las cuevas de la Dordoña francesa, como Lascaux,
pertenecientes ambas a la escuela franco-cantábrica.
El arte
mobiliar, realizado sobre objetos diversos de hueso[18],
cuerno, plaquetas de piedra[19]
o cantos rodados[20],
se limita a veces a dibujar representaciones no figurativas[21] sobre
instrumentos tales como azagayas[22]
o arpones[23].
Otras veces las representaciones se realizan sobre objetos colgantes o sobre
objetos no utilitarios, bien grabados sobre plaquetas de hueso o piedra, bien
pequeñas esculturas de piedra, hueso, cuerno o marfil[24].
El arte rupestre o parietal es el realizado sobre
las paredes rocosas de las cavernas. Los medios más empleados para ello son la
pintura y el grabado. Pero existen también relieves, si bien estos son más raros
que los grabados[25]
y pinturas[26].
Precisamente uno de los contados casos de bajorrelieve se da en la cueva
de Isturitz, en el País Vasco.
Nosotros nos fijaremos, en el presente trabajo, en el
arte parietal. Queremos sin embargo citar aquí una obra importante
referente al arte mobiliar paleolítico cantábrico.
Es la de I. Barandiaran (1973), que recoge todo lo
que se conocía del mismo hasta la fecha de edición de la obra. Los hallazgos
posteriores deben consultarse en las monografías correspondientes a yacimientos publicados
posteriormente (Altuna y Apellániz 1978; Altuna,
Baldeón y Mariezkurrena 1985; Barandiaran y Cava
1980).
Solían
hacerse en lo más profundo de las cuevas (aunque se han encontrado algunas
excepciones) y entre los temas favoritos encontramos las imágenes de animales
-algunos extintos como mamuts o uros y otros reconocibles en la actualidad-
como bisontes, caballos, gacelas, osos, ciervos o toros de asombroso realismo,
bien plasmados en grupo o de manera individual. En ocasiones se incluían signos
como manos impresas a modo de tampón o contorneadas (soplando la pintura por la
boca a modo de aerosol), símbolos abstractos o figuras humanas en escenas de
caza o lucha en las que está siempre ausente el paisaje pero que en cambio
tienen un movimiento y una naturalidad sorprendentes.
La Prehistoria es el acontecer
humano ocurrido con anterioridad a que tengamos constancia escrita
contemporánea del mismo; es también la ciencia que estudia la historia de la
humanidad durante dicho período. Es por tanto una parte de la Historia y tiene,
lógicamente, sus mismos objetivos. Como período de tiempo tiene unos límites
imprecisos que abarcan desde los primeros humanos hasta los más antiguos
sistemas de escritura: dos millones y medio de años de Prehistoria frente a
apenas cinco mil años de historia, y eso al margen de que aún hoy existen en
América, África y Oceanía comunidades culturales que carecen por completo de un
lenguaje escrito. En el extremo más alejado de la Prehistoria encontraremos a
los primeros humanos siendo precisamente la identificación del género humano -Homo- una cuestión inicial que se resuelve considerando
humano a aquel ser capaz de transformar una piedra en un elemental, aunque
tosco, instrumento de trabajo. El límite final de la Prehistoria se
denomina Protohistoria[27] y
trata de aquellos pueblos y culturas de los que, sin tener ellos una escritura
propia, tenemos información por los textos de otros pueblos contemporáneos;
éste sería el caso de los pueblos de la España prerromana para los que contamos
con amplias informaciones escritas por sus coetáneos griegos y latinos. La
reconstrucción intelectual que hacemos de los tiempos prehistóricos se
fundamenta esencialmente en el estudio de los vestigios relacionados con la presencia
y las actividades humanas. La recuperación de estos vestigios, su análisis y
estudio pertenecen al ámbito de la Arqueología.
Los estudios arqueológicos son muy
semejantes entre sí, con independencia del tiempo o la cultura a que se apliquen
pero, simplificando, podemos decir que en Prehistoria son de tres tipos los
elementos que podemos obtener en una excavación arqueológica: los restos de
esqueletos humanos que son el principal objeto de la Antropología física; los
sedimentos geológicos, pólenes, semillas y otros restos de flora y los huesos
de animales que son objeto de las Ciencias de la Naturaleza, de estudios
paleoambientales en general que ponen en relación la actividad humana con el
medio ambiente en el que tuvo lugar, y los instrumentos creados por nuestros
ancestros que asociamos a la Arqueología, entendida ésta en un sentido más
restrictivo.
Los mayores progresos en los
últimos años se han producido como consecuencia de los trabajos
interdisciplinares y analíticos -física, química, paleobiología- aplicados a
los restos e indicios del entorno natural en el que desarrollaron su actividad
los distintos grupos humanos, es decir, por la globalización y diversificación
integradora de la arqueología prehistórica como ciencia del hombre; mucho más
por el método de investigación y las técnicas aplicadas que por los hallazgos
producidos en las tres últimas décadas.
Los recientes estudios de genética[28]
-análisis de ADN mitocondrial- y los hallazgos arqueológicos y paleontológicos
permiten afirmar que el Hombre actual tiene su origen en una especie
evolucionada a partir de un núcleo originario de África. La hipótesis fue
divulgada bajo el periodístico lema de Eva africana.
En Israel hay fósiles de Homo sapiens sapiens, de hace 100.000 años, que
convivieron con tipos neandertales y compartieron industrias musterienses del
Paleolítico Medio y formas iguales de enterrar a sus muertos. Estos hallazgos
están en el camino lógico y en el momento cronológico correcto, para pensar que
la rápida expansión del hombre moderno se produjo por Oriente Próximo hacia el
resto del mundo, sustituyendo a las poblaciones previas de neandertales y
erectus.
Entre otras múltiples cuestiones
desconocidas, ignoramos qué relaciones se establecieron entre unas y otras
poblaciones y el papel que jugó el Hombre moderno -si es que tuvo algo que ver
con eso- en la extinción de los humanos preexistentes.
Pero, centrados en el arte rupestre del País
Vasco, se conocen hoy una docena de santuarios que
contienen manifestaciones del mismo. Estos santuarios,
una vez dadas las líneas generales de este arte rupestre, se enumerarán a continuación.
El
hombre prehistórico basaba su subsistencia en la caza y la recolección de
alimentos como bayas, raíces, etc., y su actividad cotidiana se desarrollaba en
competencia directa con multitud de especies de depredadores que amenazaban su
vida y de las que tenía que defenderse. La importancia que la actividad
cinegética tenía en aquellas sociedades queda patente en esa abundancia en la
representación de estos animales salvajes.
En
el abbevilense (Abbeville, Francia), período del Paleolítico Inferior, aparecen
los bifaces[29]. Después del abbevillense, el Paleolítico Inferior
conocerá el achelense[30]
(de St. Acheul, Francia), en que alcanza su perfección el trabajo de los
bifaces amigdaloides de gran tamaño. Por su parte, el Paleolítico Medio sólo
conocerá la cultura musteriense[31]
(de Le Moustier, Dordoña, Francia), en la que se difundió notablemente la
técnica llamada de Levallois para trabajar la piedra; en cifras aproximadas,
puede situársele entre el 100 yel 40.000 a.C. Por último, el Paleolítico
Superior (40.000-8.000 a.C.) conocerá las culturas auriñaciense[32],
perigordiense, solutrense[33] y
magdaleniense. Aclaramos que levalloisiense (de Levallois, Francia) es el
nombre de una técnica de talla de la Edad de Piedra, consistente en trabajar
los núcleos de manera que, en cierto modo, se prefigure en ellosla forma que se
quiere obtener para la lasca que se va desprender y cuya forma, naturalmente adaptada siguiendo
esta técnica, es de punta. Si la superficie del núcleo ha sido bien preparada y
el golpe se da con corrección, puede predecirse con bastante exactitudcuál es
la forma que la lasca va adoptar. Aunque se descubrió posiblemente en el
Paleolítico inferior, forma el substrato más fuertey potente del Paleolítico
medio.
Entre
las técnicas más habituales con las que se ejecutaban las imágenes está la
pintura, llevaba a cabo a base de pigmentos naturales como el ocre, el carbón o
el manganeso que daban lugar a colorantes de tonos rojizos, negros o
amarillentos) disueltos en grasa animal, que podían aplicarse con los dedos o
con ramas y fibras a modo de pincel. Las hay solamente perfiladas o con el
interior decorado simulando volumen, y resulta característico que las siluetas
siempre aparezcan de perfil. Sin embargo también encontramos relieves y
grabados, de hecho no resulta extraño encontrar pinturas que han aprovechado
resaltes y abultamientos en la roca para conferir tridimensionalidad a la
figura.
Existen
muchas teorías que tratan de explicar el significado de este tipo de
representaciones, pero la más difundida es que defiende que su función era
propiciar la caza; sin embargo también puede asociarse con un significado
religioso o con una forma de transmitir ritos y leyendas. Sin embargo, si nos
atenemos a la primera explicación, resulta curioso que los animales más
frecuentes en las paredes de las cuevas no fueran precisamente los más
habituales en su dieta; y además, de plantas y semillas que también formaban
parte de su alimentación tampoco se han encontrado imágenes. Pero de cualquier
manera lo que parece claro es que existió algún tipo de intención mágica en su
creación. De manera que la incógnita sigue abierta.
Sobre
los primeros hombres que habitaron el País Vasco poseemos restos en diferentes
cuevas vascas, era el hombre de Neanderthal[34]
(cuevas de Axlor, Lezetxiki, Olha, Arrillor, Gatzarria...), que vivió en
nuestras tierras entre los años 100.000 y 35.000 a.C. Sin embargo, humanidad
actual), cuya manifestación europea recibe la denominación de hombre de
Cromagnon[35] y que sustituirá al
Neanderthal europeo a partir del Paleolítico[36]
superior.
En
el País Vasco hay más de setenta lugares con señales de ocupación humana
durante el Paleolítico superior occidental (desde el 35.000 al 8.500 a.C.), la
mayoría son cuevas no muy alejadas de la costa y a escasa altitud, de las más
importantes: Altxerri (Guipúzcoa), Santimamiñe (Vizcaya), Ekain
(Guipúzcoa) o Isturitz (Baja Navarra). Los que allí vivían eran cazadores[37]
que practicaban en cuadrillas el ojeo, acoso y captura de las piezas, para
conseguir carne, pieles y cueros, huesos y astas. Sus piezas preferentes son el
ciervo (o el reno, en circunstancias climáticas más frías) u otros animales
como las cabras montesas y los sarrios[38]
en zonas escarpadas, y caballos, bisontes y uros[39]
en espacios abiertos y de praderas. Los grupos de cazadores marchaban varias
veces al año desde sus zonas habituales de acampada (en las cuevas mejor
instaladas) a territorios próximos para abastecerse de otros recursos.
Pero
además del parietal el hombre del Paleolítico nos ha legado otras
manifestaciones de su arte en forma de objetos rituales decorados, adornos
personales, pequeñas esculturas de animales o deliciosas estatuillas femeninas
como la conocida Venus de Willendorf o la de Laussel, con los atributos
sexuales y las formas femeninas (senos, caderas, glúteos) muy resaltados como
símbolos de fecundidad, pero con el rostro apenas esbozado. La estratigrafía
asociada a estos restos resulta además sumamente útil a la hora de datar el
arte parietal.
El
hombre dibuja figuras de animales, alguna referencia a lo humano y un variado
repertorio de signos[40]
geométricos de significado desconocido, como pinturas y grabados en las paredes
de las cuevas (el arte rupestre) y grabados o relieves sobre soportes menores
(el arte mobiliar: en trozos de piedra, hueso, asta o marfil). Su máxima
concentración se da en el sudoeste de Europa (Dordoña, Pirineos y cornisa
cantábrica) lo que se ha venido a llamar civilización franco-cantábrica cuyo
apogeo se da desde el Magdaleniense[41]
Medio hasta el Final, siendo considerada por algunos antropólogos e
historiadores como la antecesora de la actual cultura vasca. Las
pinturas rupestres de Altxerri, en Guipúzcoa, son las más antiguas de
Europa, datadas en 39.000 años. Los recientes estudios en paleogenética[42]
apuntan a una expansión protovasca durante
el magdaleniense, que se extendió al norte hasta Rusia y al sur hasta Túnez.
El
tiempo menos frío y más húmedo del final de la Última Glaciación y el avance
del actual clima u Holoceno provoca importantes transformaciones de la cubierta
vegetal y la fauna. Durante tres milenios se suceden las culturas del
Epipaleolítico antiguo (8.500 / 8.200 a 6.800 a.C.) y del Epipaleolítico pleno
o Mesolítico (6.800 a 5.500 a.C.). El Mesolítico[43]
es un término introducido por H. Westtropp
en 1865, poco después de que fueran acuñados los de Paleolítico y
Neolílitico, para designar una fase intermedia entre esos dos períodos. Su uso
se consolidó a principios del siglo XX, cuando se descubrieron las primeras
culturas de cazadores-recolectores de la épocapostglacial. Desde los años
treinta, la acuñación del término Epipaleolítico definió el contenido de ambos
conceptos. Ambos se aplican al período comprendido entre el Paleolítico
Superior y el Neolítico, pero Mesolítico[44]
se adscribe a los grupos humanos que dan los primeros pasos hacia la producción
de alimentos, en tanto que Epipaleolítico se refiere a los grupos humanos que continúan con la
actividad cazadora-recolectora de fines del Paleolítico Superior. Debido a que
para fijar los límites inferiores del Neolítico es precido contar con restos de especies ya
modificadas biológicamente por la domesticación, los procesos de domesticación
propiamente dichos quedan incluidos en el Mesolítico. No obstante, hay que tener
en cuenta que no todas las tradiciones investigadoras hacen esa distinción
rigurosa entre Mesolítico y Epipaleolítico, por lo que las culturas
epipaleolíticas en sentido estricto son a veces denominadas mesolíticas;
utilizando así, Mesolítico designa simplemente el periodo. La sustitución de especies animales
requiere el desarrollo de nuevas técnicas de caza y de un equipo de armas
eficaz (surgen las flechas[45]
lanzadas con arco). Se amplían los recursos alimenticios procedentes de los
bosques de hoja caediza (castañas, avellanas, hayucos y bellotas) y de
estuarios y marismas costeras. Son frecuentes en el Epipaleolítico y
Mesolítico, como despojos de las comidas, restos de peces y acumulaciones de
conchas en rincones de las cuevas (por ejemplo en la cueva de Santimamiñe la
mayoría son conchas de ostras, pero también de chirlas, lapas, mejillones y
caracoles). Para la pesca y el marisqueo había redes, anzuelos de hueso y picos
de piedra para desprender las conchas de la roca.
También son numerosos los
utensilios de uso cotidiano, y es que para afrontar la larga y difícil lucha
por la subsistencia, del hombre primitivo tuvo de idear herramientas que le
permitieran resolver las nuevas situaciones que se le presentaban. Los restos
que se han encontrado en los yacimientos son la respuesta tecnológica a estas
adversidades, la manera de en que el ser humano se las ingenió para enfrentarse
al medio y dominarlo. Actividades como cazar, defenderse de los enemigos,
cortar pieles o ramas, calentarse[46],
etc., hicieron necesario el desarrollo de una serie de técnicas cuyos vestigios
nos sirven en la actualidad para intentar comprender cómo vivían, pensaban y
sentían nuestros antepasados. Así, tenemos hachas de mano (bifaces), bastones
de mando, lascas afiladas, azagayas o puntas de arpón, muchos de ellos con
decoraciones geométricas como líneas y puntos o pequeñas incisiones.
En
el Epipaleolítico antiguo se dan la cultura Aziliense[47] y
el postaziliense laminar, unas culturas que prolongan y liquidan el Magdaleniense
precedente. En el Epipaleolítico antiguo se vive en muchas de las mismas cuevas
que a fines del Paleolítico Superior, con similares sistemas de caza e
instrumentos; y se da la práctica liquidación del vistoso arte del Paleolítico
Superior. Entre otros representan bien el Aziliense (8.500 a 7.500 / 7.000
a.C.) niveles de las cuevas de Santimamiñe (Vizcaya), Bolinkoba (Vizcaya),
Lezetxiki (Guipúzcoa), Urtiaga (Guipúzcoa), Ekain (Guipúzcoa) o Isturitz (Baja
Navarra). Del postaziliense son representantes el Montico de Txarratu (Álava) y
las cuevas navarras de Berroberria y Zatoia.
Aunque
los restos más frecuentes son, como ya hemos visto, de piedra (sobre todo de
sílex o pedernal, que es una variante del cuarzo) o de hueso, lo cierto es que
aquellos primeros hombres usaron también madera, pieles, conchas o fibras
vegetales, pero el hecho de que estos materiales sean perecederos hace que sean
menos los ejemplos hayan llegado hasta nosotros. Tampoco nos han quedado
indicios de arquitectura, aunque podemos suponer que algunas de las cuevas
hicieron las veces de santuarios. Pero aún así, y dejando aparte el debate
sobre si su intención primigenia era mágico-religiosa o meramente estética, lo
cierto es que nuestros antepasados nos han dejado muestras de sobra que nos
hablan se su sensibilidad artística y su gran sentido de la belleza.
Casi
toda la industria lítica del Paleolítico y posterior deriva del trabajo de
núcleos[48] y
riñones[49]
de sílex[50], de los que se
desprenderán en primer lugar las lascas[51].
El sílex es una variedad criptocristalina del cuarzo, también llamada pedernal,
de color gris pardo, amarillento o negro; translúccido en los bordes. Fue
empleado por el hombre prehistóricopara la fabricación de sus armas; más tarde
fue utilizado como piedra de chispa, como piedra de molino, en la construcción
y actualmente en la fabricación del cemento armado. Pero, para no perder de
vista el conjunto, señalaremos que el problema más importante del arte
levantino[52] es el de su cronología,
actualmente aceptada como epipaleolítica, frente a la antigua teoría que lo consideraba
paleolítico. Las razones que han movido a rebajar las fechas son múltiples: la
fauna no es cuaternaria; hay escenas propias de una sociedad neolítica; el
utillaje lítico exhumado cerca de las pinturas; la perduración hasta la
romanización de su vigencia cultural. Los principales yacimientos de este arte
levantino son los de la cordillera del Maestrazgo, de Morella la vieja, de los
barrancos de Valltorta y la Gasulla (Castellón de la Plana), de la sierra de
Albarracín (Teruel), y de la sierra de Alpera (Albacete) y de Vélez Blanco
(Almería). Así, el hombre obtendrá cuchillos de silex[53],
puntas de silex[54], láminas de silex[55],
buriles de piedra[56],
bastones de mando[57], raspadores
de sílex[58], rasqueta de sílex[59], etc.
Además, en estos abrigos prehistóricos aparecen
los llamados ideomorfos, que son signos que en el arte prehistórico
aparecen frecuentemente, cuyo significado es desconocido, aunque se cree que expresan
ideas concretas relacionadas con el mundo mágico-religioso. Sus variedades son
muy numerosas, llamándose, genéricamente, tectiformes, porque los más usuales
tienen forma de cabañas o techos. Los hay también escutiformes, serpentiformes, escalariformes,
puntiformes, claviformes, etc. Es preferible llamarlos signos. En el
Mesolítico surge el utillaje geométrico que se caracteriza por un
sofisticado conjunto de pequeñas puntas de flecha de forma geométrica
(trapecios, triángulos y segmentos de círculos). Se datan estos hallazgos
en poco antes del séptimo milenio a.C. y
sus estratos se entremezclan ya, en muchas cuevas, con los
del Neolítico. El espacio habitado del País Vasco se amplía, ocupándose,
por primera vez, cuevas o abrigos rocosos bastante alejados de la costa y en
latitudes de media montaña: Fuente Hoz en Álava y la Peña, Padre Areso y Aizpea
en Navarra. En el Mesolítico final coexisten las tradiciones laminar y
geométrica con una incorporación lenta de algunas de las novedades del
Neolítico. Arte funerario es una denominación que comprende las diversas
manifestaciones artísticas (pinturas, esculturas, edificios, etc.) que, desde
la Prehistoria hasta el presente, han formado parte de los rituales de
defunción. En la escultura, muestra sus mayores ejemplos en megalitos[60],
pirámides[61] y mausoleos[62].
En
el período Atlántico (5.500 a 3.000/2.500 a.C.) se alcanza el considerado
"óptimo climático", más cálido y más humedo que ahora, continúa el
desarrollo del Mesolítico y se da la expansión de las novedades del Neolítico.
Y, llegados a este punto, vamos a
ver seguidamente los principales santuarios vascos del arte rupustre.
Cueva de Venta Laperra
(Carranza, Bizkaia)
Este fue el primer hallazgo de arte
rupestre en el País Vasco. Tuvo lugar en 1904 y fue L. Sierra quien
descubrió una figura a la entrada de la caverna. Dos años más tarde H. Breuil
descubrió cuatro figuras más (Alcalde del Río, Breuil y Sierra, 1911). Las
figuras representan tres bisontes, a los que no se dibujó la cabeza, un oso
completo, un bóvido poco definido y una serie de líneas indescifrables. Están
realizadas mediante un grabado relativamente profundo en la roca. Su situación
en la cueva distingue a este yacimiento de todos los demás. Las figuras están,
en efecto, a la entrada de la cueva y pueden contemplarse a la luz del sol. El
estilo de las mismas nos lleva a un período remoto del arte paleolítico, el
realizado dentro del ciclo Auriñaco-perigordiense, con algunos paralelismos en
la provincia próxima de Cantabria, concretamente en Hornos de la Peña. En este
yacimiento además, apareció un hueso con un grabado de la parte posterior de un
caballo, realizado mediante una técnica análoga y fechable en el nivel
Auriñaciense[63].
Cueva de Arenaza (San Pedro de
Galdamiz, Bizcaia)
En contraposición al santuario anterior
la mayor parte de las figuras de Arenaza se
encuentra en un pequeño recinto o cámara lateral de la cueva, de muy difícil
acceso. Además de ellas hay algunas figuras más en la galería principal de la
cueva, entre las que sobresale la de un uro (Apellániz 1982). Las figuras de la
cámara son un conjunto de ciervas, la mayor parte de las cuales se encuentra en
un estado muy malo de conservación. Están pintadas en rojo, mediante una técnica
de punteado, similar a la utilizada en algunas cuevas de Cantabria,
tal como Covalanas. Nada similar se conoce, hasta el presente, en el resto del
País Vasco. Estas figuras muestran relaciones con el Estilo III de
Leroi-Gourhan (1973) y pueden considerarse realizadas en una época que va desde
el Solutrense final al Magdaleniense Inferior Cantábrico. Desgraciadamente la
excavación del importante yacimiento que se encuentra a la entrada de la
caverna, iniciada en 1972, no marcha al ritmo deseado y desconocemos los
niveles Paleolíticos del mismo. Por otra parte, todo núcleo de sílex tiene
talón[64], a la vez que nos
referimos al retoque[65], y a otro utesilio que
aparece en los yacimientos, nos referimos a las raederas[66].
Cueva de Santimamiñe
(Kortezubi, Bizcaia)
Esta cueva ha constituido el santuario emblemático
del arte rupestre vasco, hasta el descubrimiento de los
importantes santuarios guipuzcoanos durante los años
60. El conjunto principal de figuras se encuentra también en una pequeña cámara
a la que se llega hoy fácilmente mediante una escalera metálica, pero a la que
era difícil acceder cuando se descubrieron las figuras en 1916. Esta cámara
constituye un verdadero santuario y está precedida
de una antecámara donde existen varios bisontes y caballos incompletos, además
de una serie de rayas. El conjunto de figuras de Santimamiñe llega
a casi al medio centenar. La especie más veces representada es el bisonte. Hay
también dos caballos, un ciervo, un uro y un oso. Las figuras están en su
mayoría pintadas en negro. Las grabadas son muy pocas. Desde el punto de vista
del estilo y la técnica utilizados en esta cueva, hay una gran variedad. Hay
figuras completas con un importante modelado interno, junto a simples siluetas.
De ahí la dificultad que muestran Aranzadi, Barandiaran y
Eguren (1925) a la hora de datar las figuras. En conjunto son asimilables al
Estilo IV antiguo de Leroi-Gourhan, enclavables dentro del Magdaleniense
Inferior Cantábrico. Aunque los niveles del Magdaleniense Superior-Final y del
Solutrense están mejor representados en el yacimiento excavado a la entrada de
la cueva, hay también en el mismo, según I. Barandiaran (1967),
claros indicios de Magdaleniense Inferior. Nos vamos a referir al ángulo de
lascado[67] y al plano de persusión[68], que muestran todos los núcleos
de sílex, definiendo lo que es un percutor[69]. Por último,
desdibujaremos un tanto la tipología[70] de las piezas.
Cueva de Altxerri (Aia, Gipuzkoa)
Esta cueva encierra un numeroso conjunto
de representaciones. Las figuras han sido distribuidas por J. M. Barandiaran
(1964) en 7 grupos, con más de un centenar de animales, dos antropomorfos y
numerosos signos. El primer grupo, el más externo, se encuentra a 100 metros de
la entrada de la cueva y contiene el grupo más numeroso de figuras. La mayor
parte de ellas está grabada y representa bisontes, renos, cabras, zorros,
peces, un ave y dos antropomorfos. En los demás grupos hay grabados y pinturas
y añaden a las especies representadas, caballos, uros, ciervos, un sarrio y un
serpentiforme. Las pinturas se han conservado mal. Las técnicas del grabado son
variadas: fino, medio, profundo, múltiple, ancho y poco profundo, rayado,
raspado etc. Se utiliza para contornos, para modelado interno, para indicación
de la abundancia de pelaje (¿rayado de pelaje? según Altuna y
Apellániz 1976) y para preparación de la roca, eliminando el mantillo arcilloso
que la recubre. El rayado de pelaje plasma un estilo expresionista en muchas de
las figuras que lo llevan. La pintura es siempre negra. El conjunto pertenece
al Estilo IV avanzado de Leroi-Gourhan y puede haber sido realizado en el
Magdaleniense Medio o Superior-Final. La primera monografía del santuario se
debe a J. M. Barandiaran (1964).
Cueva de Ekain (Deba, gipuzkoa)
La cueva tiene una galería principal de
unos 120 metros de longitud, con algunas pocas ramificaciones. Excepto un
pequeño grupo de figuras situado en una de estas ramificaciones, el resto se
encuentra en la citada galería principal. La conservación del conjunto es muy
buena, dado que las figuras se descubrieron el mismo día en que se descubrió la
galería que las contiene. Las figuras fueron distribuidas en 5 grupos por Barandiaran y Altuna (1969).
El primer grupo es el que se encuentra en una ramificación lateral de la
galería principal y contiene una gran cabeza de caballo pintada a tinta plana,
que parece anunciar que la cueva está dedicada a este animal, un ciervo y
cierva grabados, un salmón y cuatro cabras pintadas. El grupo 2 se encuentra en
la parte central de la galería principal y contiene el mayor número de representaciones.
Es aquí donde se encuentra, en forma espectacular, el gran panel de caballos En
una zona de tránsito de la galería, entre los grupos 2 y 4, en un techo bajo,
se encuentra una pareja de osos. Los dos grupos finales contienen 7 caballos
más y unas líneas grabadas de difícil interpretación. Domina en el conjunto la
pintura sobre el grabado y dentro de aquélla, la negra sobre la roja. En casos
se limita solamente al contorno del animal, pero es frecuente el modelado
interno y la aplicación de tintas planas para indicar detalles morfológicos
tales como crineras, líneas cruciales, línea lateral en M, cebraduras de las
patas, diferencias de coloración entre dorso y vientre etc.. Son frecuentes los
casos en que se aprovechan contornos o fisuras de la roca soporte para realizar
los animales. Las figuras encajan plenamente en el Estilo IV de Leroi-Gourhan,
pudiendo pertenecer al Magdaleniense Superior-Final, bien representado en el
yacimiento de la entrada de la cueva. En este nivel además apareció una plaqueta
grabada con figuras animales (Altuna y Apellaniz, 1978).
Cueva de Isturiz (Baja Narra)
La cueva de Isturitz,
famosa por el extraordinario yacimiento que encierra y el conjunto magnífico de
manifestaciones artísticas proporcionado por el mismo, en especial su nivel
Magdaleniense Medio, contiene también figuras rupestres, distribuidas en varios
pisos o galerías independientes del complejo kárstico. Así en la galería
superior, o cueva de Isturitz propiamente dicha, hay varias figuras,
que destacan por estar realizadas en bajorrelieve sobre roca, cosa excepcional
en el arte rupestre del Pirineo. Entre las figuras
sobresale la de un reno. Hay media docena más, de atribución específica
difícil. Aunque Breuil (1974) las consideró de época Solutrense o Magdaleniense
antiguo, no parece que sean tan antiguas, a juzgar por su estilo. En la galería
intermedia, denominada también Oxozelaia o Haristoi hay también otras
representaciones, divididas en dos grupos. En el primero hay grabados de trazo
muy fino, debido a la dureza de la roca soporte, y pinturas en negro.
Representan cuatro caballos grabados y dos pintados, un bisonte pintado y una
cierva grabada. Dentro del segundo conjunto, en el que hay una veintena de
figuras según Larribau (1982), destaca un caballo completo en el que se han
modelado, mediante grabado, una serie de detalles anatómicos, algunos de los
cuales han sido interpretados como guarnición y como consecuencia, como caso de
¿domesticación¿. Bien es verdad que, aunque las líneas estén correctamente
interpretadas, no hay por qué ir más allá de una atadura en cautividad o un
intento de doma. Por fin, en la galería inferior o cueva de Erberua,
recientemente J. D. Larribau y sus colaboradores han descubierto una serie de
galerías con nuevos conjuntos de pinturas y grabados, que superan el centenar
de figuras. Dominan los caballos, si bien hay bisontes, ciervos, cabras y un
oso. El estudio de este conjunto, de acceso muy difícil, lo debemos a Larribau
y Prudhomme (1983).
Cueva de Alkerdi (Urdax, Navarra)
Esta pequeña cueva presenta dos conjuntos
de grabados. Uno frente a la entrada y otro al fondo de una estrecha galería.
Entre las contadas representaciones de estos conjuntos, destacan la de un
bisonte, un ciervo y un probable caballo, todos ellos en el grupo del fondo.
I. Barandiaran (1974) atribuye estas figuras al
Magdaleniense Inferior o Medio. En Arqueología[71], se utilizan sobre todo
los métodos: el Carbono 14[72] y la dendrocronología[73], para fechar las
diferentes piezas que encierra un yacimiento. La presencia de ruinas no siempre
es directamente visible, y los trabajos de excavación deben realizarse de
manera que no deterioren el yacimiento[74]. Además, los vestigios
descubiertos no siempre revelan su edad
y, en ese caso, la naturaleza del suelo puede ser significativa, bien por las
ddiferencias del color o por la disposición interna (estratigrafía, estudio de estratos o depósitos aluvionales), bien
por su misma naturaleza (granulometría), o bien por su contenido en el que
pueden señalarse la presencia de
elementos poco aparentes como el polen (análisis polínico), relativos a la
época en la que el objeto se “sumergió”.
Etxeberriko Karbia
(Camou-Cihigue, Zuberoa)
En esta cueva, en un lugar de difícil acceso, hay otro
conjunto de figuras rupestres, consistente en una docena de caballos, dos
bisontes, dos cabras y una serie de signos y puntuaciones rojas. La mayor parte
de las figuras son siluetas, con algunos detalles morfológicos dentro de las
mismas. Las hay dibujadas con arcilla. Laplace (1952), que las ha estudiado,
apoyándose en Breuil, piensa que las pinturas rojas pertenecen al Auriñaciense,
las pinturas con arcilla al Magdaleniense inicial y las pinturas negras a una
fase intermedia. Para Leroi-Gourhan (1973) pertenecen al Estilo IV antiguo,
Magdaleniense Inferior o Medio. Puede precisarse este período gracias a una serie de procedimientos,
algunos de los cuales guardan relación con la
radiactividad (carbono 14; potasio-argón, que puede fechar objetos de hasta 10 millones de años; termoluminiscencia,
que permite determinarla edad de una cerámica, y en arqueología prehistórica, fecha de origen de los huesos mediante la fluorina, el nitrógeno y
el uranio, gracias a los cuales puede reconocerse si los diversos vestigios
recogidos en una misma capa son de la misma época o no).Para objetos más
recientes, el arqueomagnetismo permite
precisar una fecha con 50 y hasta con 25 años de margen.Este método está basado en la particularidad que tienen los
óxidos de hierro de no retener, más allá de una determinada temperatura, el
magnetismo ambiente y de adquirir, a algunos grados menos, el magnetismo
terrestre para conservarlo incluso a temperaturas más bajas. Ahora bien, se
conocen las variaciones magnéticas de la Tierra en algunos períodos de la
historia y en algunas regiones del globo; a partir de ahí pueden fecharse
vestigios tales como los ladrillos quemados o los hornos de los
ceramistas.
Cuevas
de Sasiziloaga y Sinhikole (Zuberoa)
Cerca de Etxeberriko Karbia se
encuentran las cuevas de Sasiziloaga o Xaxixiloaga y
la de Sinhikole. En la primera hay dos figuras de bisonte
y en la segunda dos bisontes incompletos, un caballo y unos signos de difícil
interpretación. Uno de los bisontes aprovecha el contorno natural de la roca.
En resumen
En resumen, vemos que el País Vasco
cuenta con manifestaciones artísticas Paleolíticas, que fueron realizadas
durante todas las épocas en que tales manifestaciones tienen Iugar en Europa.
Cuenta, en efecto, con una cueva (Venta Laperra), cuyas
figuras situadas a la entrada de la misma, grabadas en un estilo paralelizable
con el Estilo ll de Leroi-Gourhan, permite considerarlas de la época arcaica de
este arte, es decir, realizadas durante el período Auriñaco-perigordiense, si
bien es difícil precisar más dentro de este amplio período. Otros yacimientos,
como Arenaza, con paralelos en Cantabria, han sido
incluidos dentro del Estilo III del mismo autor, por lo que su realización tuvo
lugar en una época que va desde el Solutrense Final hasta el Magdaleniense
Inferior Cantábrico. A esta última fase parece pertenecer también el conjunto
de Alkerdi, cuyos rasgos técnicos recuerdan a los
empleados en el arte mueble de las cuevas cántabras del Castillo y Altamira,
concretamente a las escápulas grabadas con cabezas de ciervas, que llevan un
relleno de trazos en el cuello. Trazos análogos aparecen en el cuello del
ciervo de Alkerdi. Por fin, la mayoría de los
restantes yacimientos, paralelizables al Estilo lV,
parece que fueron realizados en épocas más avanzadas del Magdaleniense.
Así Santimamiñe, Ekain, Altxerri y
el complejo de Isturitz, con las galerías inferiores de
Haristoi y Erberua. Desde el punto de vista de las técnicas utilizadas, se da
el grabado (Venta Laperra), tanto profundo (Isturitz)
como fino (Alkerdi), el rayado y raspado (Altxerri)
la pintura en rojo unida al punteado o tamponado.
1.1.2.
El Neolítico en el País Vasco
A
lo largo del Neolítico[75]
hay cambios de técnicas e industrias (cerámica[76] y
pulimento[77] de la piedra), de modos
de vida y subsistencia (agricultura, ganadería y un incipiente urbanismo de
pequeños poblados con chozas agrupadas); también se dan novedades en
iconografía[78] y ritos funerarios. Estos
cambios, que en el Próximo y Medio Oriente se dieron masivamente y en poco
tiempo (la "revolución del Neolítico"), en el sudoeste de Europa, y
por tanto en el País Vasco, se introdujeron a un ritmo lento y de forma
espaciada. Dentro de
las artes cerámicas, la alfarería consiste en la fabricación de objetos de
factura terrosa, impermeabilizados con un revestimiento de vidriado. Hecha la
pasta amasando la arcilla y demás ingredientes con agua, se confeccionan los
objetos en el «torno de alfarero» y se ponen a secar al aire libre para que
queden reducidos a su volumen definitivo. Se cuecen luego en hornos especiales
y, por último, se les da el vidriado recubriéndolos de unas mezclas muy finas
de galena, minio o litargirio con arcilla y arena. La cerámica apareció en el
período neolítico y fue producida por todas las antiguas civilizaciones
(Egipto, Mesopotamia, China, India, Persia, etc.). La arcilla es una roca
sedimentaria detrítica. Las arcillas tienen importantes aplicaciones prácticas
y constituyen la materia prima de las industrias ladrillera y cerámica. Durante
la Edad Media el arte cerámico decayó en Occidente, pero alcanzó gran
brillantez en Oriente. En la España musulmana se produjo una cerámica
semejante, cuya técnica dio origen a las series góticas de Paterna y Manises.
En Valencia se inició también la producción de azulejos, que luego se
extendería a toda España. Además, el término cuneiforme se aplica con frecuencia a la escritura de
ciertos pueblos de Asia, caracterizada por sus elementos en forma de cuña,
incisos en tablillas de arcilla. Se empleó especialmente entre los pueblos
asirio- babilónicos. Conocida desde el III milenio a. C., en principio fue una
escritura ideográfica, después silábica y finalmente, ya en el s. XIV a. C., alfabética.
Pero, centrándonos en el neolítico, sostenemos que el
cultivo del suelo, al fijar las tribus en una vida sedentaria opuesta a la
nómada de la caza y el pastoreo, aparece como uno de los primeros factores que
influyeron en el desarrollo de la civilización[79].
Estabilizada la población en pequeñas comunidades agrícolas, acumuló bienes y
adoptó costumbres más sociales. Un hecho explica la íntima relación existente
entre la agricultura y la civilización: los cereales, el alimento vegetal más
importante del hombre, tuvieron probablemente cuna en las regiones ocupadas por
las primeras culturas. El SO y el SE asiáticos, la cuenca mediterránea y las
altiplanicies de la América tropical, sede de las primeras civilizaciones,
fueron los primeros focos de producción del arroz, trigo, avena, cebada,
centeno y maíz.
Los
más importantes yacimientos del Neolítico vasco están en las cuevas de
Areatza, Santimamiñe[80] o
Kobaederra en Vizcaya; la cueva de Marizulo en Guipúzcoa; en Álava, en las
cuevas de Fuente Hoz o Montico de Txarratu; en el caso de Navarra, en
Aizpea, Zatoia, Urbasa II, o por ejemplo, en Abauntz; en la costa labortana, en
Muliña, donde se han encontrado picos mariscadores de gran tamaño.
Se suceden el
Neolítico antiguo (4.500 a 4.000 a.C.) con mínimas novedades técnicas, el
Neolítico pleno o avanzado (4.000 a 3.300 a.C.) en que se amplían aquellas
innovaciones y se introduce la ganadería y el Neolítico final (del 3.300 al
inicio del Calcolítico) en que aparece un ritual funerario megalítico y se
expanden la ganadería, la agricultura y el poblamiento al aire libre. Por otro
lado, la artesanía de la alfarería ha tenido un desarrollo desigual. En la zona
húmeda de clima oceánico, predominantemente pastoril y caracterizada por la
riqueza maderera, las vasijas se realizaron con este material. En la zona de
clima mediterráneo, la preponderancia de la actividad agrícola propició la
alfarería, al igual que la influencia de los dominios romano y, sobre todo,
musulmán, ya que al pueblo árabe pertenece el magisterio del trabajo del barro.
Exponentes destacados de la producción son las castañeras, los dulceros, el kantarue (cántaro que se lleva sobre un
pequeño cojín en la cabeza), las pegarras
(cántaros con forma de tetera), las jícaras
(tacitas chocolateras cónicas, de loza, con un pequeño pie y un asa, cuyo
uso se generalizó en el siglo XVIII con el auge del consumo de chocolate) y las
Iurraspillas de matanza (vasijas de
gruesas paredes e interior esmaltado y decorado con flores). En la alfarería
vasca se emplea de manera intensiva la cubierta blanca (esmalte a base de
estaño, plomo y arena) y se recurre al marrón, el verde y el azul –este en
menor medida-, como colores decorativos. La impermeabilización de los
recipientes se consigue mediante vidriado, y en ocasiones, con el propósito de
reforzarlos, se acordonan.
El Neolítico[81]
es el período posterior al Mesolítico y anterior al Eneolítico y a la Edad del
Bronce; llega hasta el 2500 a.C. aproximadamente, y su inicio se remonta, en
algunos lugares, en torno al 8000 a.C. Neolítico es lo relativo a la segunda
Edad de Piedra, o sea la de la piedra pulimentada. La revolución neolítica
significó el paso de la vida de cazadores del Paleolítico a la de producción
del Neolítico. Entrañó la aparición de la agricultura y la domesticación de
animales. Su origen estuvo en el Próximo Oriente y se calcula que llegó a
Europa hacia el 5000 a.C. Domesticar es acostumbrar a la compañía del hombre al
animal salvaje. Se dice Neolítico del
período de la cultura prehistórica caracterizado por la difusión de la
agricultura y de la ganadería, por la invención de la cerámica y del tejido, y
por el trabajo de la piedra para obtener instrumentos pulidos que se unieron a
los del paleolítico. Finalizó con la Edad de Bronce. Industria lítica es la
desarrollada por el hombre prehistórico, valiéndose de la piedra como materia
prima. Seha encontrado en capas geológicas o en cuevas, asociada a restos
fósiles. Los tipos de instrumentos líticos encontrados se clasifican según su
técnica de fabricación, desde la tosca talla del Paleolítico Inferior, hasta el fino pulimento del Neolítico. Ahora, vamos a centrarnos en los llamados
ideomorfos[82],
definiendo de paso los términos simbolismo[83] y
símbolo[84].
Así, veremos seguidamente a qué se llama despiece[85] y a qué
cono de percusión[86].
Las cerámicas más
antiguas del País Vasco (no decoradas) proceden de Zatoia (Navarra) y Fuente
Hoz (Álava) y se fechan entre los 4.400 y los 4.000 años a.C; de ese tiempo
son, también en el Neolítico antiguo, fragmentos de vasos cardiales[87]
(decorados por impresiones del borde dentado de la concha del cardium) de Peña
Larga (Álava). Vasos decorados con apliques plásticos o con incisiones[88]
aparecen en el Neolítico avanzado de Los Husos (Álava), Areatza (Vizcaya) y
Marizulo (Guipúzcoa).
La ganadería nace cuando el hombre primitivo, tras
limitarse a seguir en sus desplazamientos a las manadas que le proporcionan
carne y pieles, decide organizarlas en rebaño para tener siempre a mano tan
esenciales productos. Surge de este modola trashumancia de los pueblos que
acompañan a sus rebaños en los desplazamientos en busca de pastos. La segunda
fase de la evolución ganaderaa es la agrícola, denominada así porque los
alimentos que consumen los animales han sido cosechados por el hombre. Existen pruebas de que al menos 4000 años a.C. la ganadería se
hallaba perfectamente organizada en muchas regiones de la Tierra. Por otro
lado, la cerámica cardial formaba parte de la tipología de cerámicas impresas
típicas del proceso neolitizador mediterráneo que, desde su punto de origen en
las costas de Siria y Líbano, llegó hasta la zona más occidental. Este tipo de
cerámica evolucionó en los últimos años del Neolítico Antiguo hacia la
denominada cerámica epicardial, que presentaba otro tipo de impresiones e
incisiones. El fenómeno de la cerámica cardial en Europa comenzó en el noroeste
de Italia, desde donde se extendió hasta la costa atlántica de Portugal. En
esta amplia distribución geográfica se produjeron numerosas variaciones
tipológicas que quedaron reflejadas en el registro arqueológico, a través de
las cuales se podían distinguir diferentes áreas culturales específicas entre
las que destacaron el noroeste de Italia, Provenza, Languedoc, Cataluña y País
Valenciano, Andalucía Oriental y Occidental y la costa portuguesa. Su
desarrollo en la primera fase de neolitización permite relacionarla
estrechamente con tempranas prácticas agrícolas y ganaderas. La cerámica en sí
constituyó también una importante novedad técnica, ya que por primera vez se
sometía el barro al proceso de cocción en hornos. Los objetos de cerámica
cardial más importantes eran los grandes vasos de forma globular y los cuencos
de base plana. Generalmente los yacimientos donde han sido encontrados estos
grupos de cerámicas estaban relacionados con el hábitat en abrigos rocosos o
cuevas.
La cerámica se consigue de un
material constituido por diversos compuestos químicos entre los que se
encuentran minerales de la arcilla, óxidos, nitruros, carburos y vidrios, con
elementos metálicos y no metálicos. Por lo general, se trata de materiales
aislantes térmicos y eléctricos que a elevadas temperaturas y frente a elementos
agresivos resultan mucho más resistentes que metales y polímeros (plásticos[89], caucho[90]). La materia prima de los
productos cerámicos es, por antonomasia, la arcilla[91], ya sean éstos de tipo
estructural (ladrillos, tejas, bovedillas, tuberías, drenajes, lozas, etc.),
objetos de alfarería o porcelanas; no obstante, el desarrollo de las
investigaciones en el campo de la cerámica engloba dentro de ellas a un gran
número de materiales que pueden presentar una composición muy variada tanto en
sus elementos constituyentes como en los aditivos. Su producción actual permite
el empleo de materiales muy diversos, en algunos casos producidos de forma
artificial, que presentan una morfología variada: vidrios, vitro-cristales,
agregados de cristales pequeños y combinaciones de estas morfologías. La
variedad de aplicaciones que presentan los objetos cerámicos (abrasivos,
herramientas de corte, protectores refractarios, aislantes eléctricos,
implantes de huesos y placas dentarias, entre otros usos) les hace
indispensables y muy valorados. Su versatilidad es debida principalmente a la
resistencia que presentan frente al ataque de productos químicos y el calor,
así como por su elevada dureza, ambas relacionadas con el tipo de enlace
existente entre los átomos constituyentes. Estos enlaces pueden ser de
tipo covalente (átomos
cercanos que comparten electrones de forma equitativa) o iónico (electrones transferidos entre átomos vecinos), y su
distribución atómica es precisamente lo que permite distinguir los materiales
cerámicos de los metálicos o polímeros. Mientras las cerámicas suelen presentar
enlaces híbridos entre covalentes e iónicos puros que limitan el movimiento
electrónico, la estructura de los metales permiten el movimiento libre de
electrones correspondientes a las capas atómicas más externas. En el caso de
los polímeros (constituidas por largas cadenas de carbono), las cerámicas se
diferencian por presentar estructuras cristalinas tridimensionales. La materia
prima de los productos cerámicos es, por antonomasia, la arcilla[92], ya sean éstos de tipo
estructural (ladrillos, tejas, bovedillas, tuberías, drenajes, lozas, etc.),
objetos de alfarería o porcelanas; no obstante, el desarrollo de las
investigaciones en el campo de la cerámica engloba dentro de ellas a un gran
número de materiales que pueden presentar una composición muy variada tanto en
sus elementos constituyentes como en los aditivos. Su producción actual permite
el empleo de materiales muy diversos, en algunos casos producidos de forma
artificial, que presentan una morfología variada: vidrios, vitro-cristales,
agregados de cristales pequeños y combinaciones de estas morfologías.
En
otro sentido, el yacimiento arqueológico y paleotológico de Abberville[93]
está situado en las terrazas del río Somme, Francia. Este yacimiento fue clave para la historia de la arqueología
y el estudio de la evolución humana, pues los hallazgos que aquí se produjeron
en el siglo XX permitieron establecer la gran antigüedad del ser humano. Y
ya de nuevo en el País Vasco, en torno al año 4.000 a.C. los ocupantes de
Zatoia cazaban jabalíes y en menor medida ciervos, cabras montesas, corzos y
algunos caballos, bovinos y sarrios[94].
Los de Aizpea compaginaban la caza de esas especies con la pesca en el vecino
río Irati. Hasta el Neolítico pleno (Fuente Hoz, Abauntz y Marizulo) no
aparecen en el País Vasco animales domésticos: los restos de ganadería son
siempre minoría frente a los de animales salvajes. Sólo en el Neolítico final
(Los Husos y Arenaza) el aprovisionamiento de carne procedente de animales
domésticos superará al que se surte de la caza. Los primeros rebaños son de
ovicaprino y luego los de vacuno y de cerda.
Sólo en el Neolítico
avanzado aparecen instrumentos (que abundarían especialmente luego, en el
Calcolítico[95])
para el aprovechamiento de recursos vegetales: hojas de silex que servían para
la siega y molinos de mano. En el Neolítico pleno y final se encuentran hachas
y azuelas[96]
de piedra pulimentada para el trabajo de madera.
La costumbre del
Neolítico de inhumar los cadáveres en el suelo de cuevas (como en Marizulo,
Fuente Hoz y Aizpea) se va sustituyendo, desde fines del Neolítico, por
depositos colectivos en galerías interiores de cuevas (como Kobaederra en
Vizcaya, Gobaederra y Peña Larga en Álava, Urtao II en Guipúzcoa, y La Peña y
Hombres Verdes en Navarra) y, sobre todo, en dólmenes[97].
Los muertos están dispuestos ordenadamente en el interior de las cámaras
funerarias, adornados con colgantes de hueso y piedra y acompañados de
vasijas, armas y otros utensilios.
El
término arqueología entre los historiadores antiguos tenía el significado de
estudio del pasado, pero se trataba de un estudio en el que sólo se tenían en
cuenta los restos materiales y no la situación social, económica o política que
constituía el contexto de dichos vestigios,
asociándose además casi exclusivamente a los objetos procedentes del mundo griego y romano.
asociándose además casi exclusivamente a los objetos procedentes del mundo griego y romano.
La
situación no cambió mucho durante la Edad Media y apenas existió interés por la
conservación y el análisis de los vestigios del pasado. Fue el Humanismo, con
su afán de coleccionismo y su curiosidad por la antigüedad greco-romana el que
imprimió un cambio en este comportamiento.
Se
toma el año 1764 como referencia para el nacimiento de la arqueología moderna,
año en que Johann Joaquim Winckelmann publicó su obra Historia de las artes del
diseño en la antigüedad, en la que por primera vez se incluían las obras de
arte en su contexto histórico. Sin embargo este autor, influenciado por al
estética neoclásica, daba prioridad al arte griego sobre el romano, al que
consideraba una mera copia. Tuvo que llegar Alois Riegl para que este
pensamiento se transformara y para que comenzara a considerarse que las obras
de arte estaban en relación con la época en que fueron realizadas y no con un
modelo ideal. Esta revalorización de lo romano llevó consigo, además, que los
estudios se extendieran también a otros ámbitos ajenos al mundo clásico.
En
el siglo XVII, pero sobre todo a lo largo del siglo XIX y principios del XX se
realizaron numerosos descubrimientos arqueológicos: Pompeya[98]
y Herculano, Troya[99]
(Heinrich Schliemann), el Palacio de Knossos[100]
(Arthur Evans) o la tumba de Tutankamon (Howard Carter) fueron algunos de
ellos. Por otra parte, se logró el desciframiento de la escritura jeroglífica y
de la cuneiforme. Sin embargo todo este afán seguía estando orientado
fundamentalmente a la búsqueda de objetos curiosos para exponer en los museos y
en las colecciones privadas, más que a un verdadero interés histórico. Sin
embargo, junto a estos hallazgos también comenzaron a salir a la luz restos más
antiguos asociados a fósiles de animales extintos. Nacieron así disciplinas
como la prehistoria que, no pudiendo valerse de fuentes escritas, comenzaron a
revalorizar los objetos de la cultura material como testimonios del pasado.
Así, con el paso de los años, la arqueología fue adoptando aspectos históricos
y antropológicos, dejando de lado la orientación más artística y de
"anticuariato" que tenía inicialmente.
El
año 1940 supuso un punto de inflexión en los estudios arqueológicos cuando
Walter Taylor inauguró la llamada nueva arqueología, abanderada más tarde por
Lewis R. Binford, que proponía un estudio más orientado hacia la comprensión de
la evoción cultural y no tanto a la mera catalogación y datación de los objetos
encontrados. Esta teoría se basaba en las leyes evolucionistas, hacía uso de
complejos métodos informáticos y pretendía basar los cambios culturales en
leyes. Desde entonces las teorías se han sucedido y hoy la nueva arqueología se
considera superada.
El
catálogo dolménico en el País Vasco, dejando de lado lo tumular, incluye hoy
unos setecientos monumentos, de los cuales casi la mitad se encuentran en
Navarra. El uso de dólmenes se prolongó durante cerca de dos mil años: los
primeros se levantaron en el Neolítico reciente (los más antiguos de la Rioja
alavesa pueden datarse en 3.200 años a.C.), tuvieron su máxima expansión en el
Calcolítico y Bronce Antiguo y algunos seguían utilizándose en el Bronce Pleno,
hasta los 1.500 o 1.300 años a.C. El más grande de los dólmenes vascos es el de
Aizkomendi. Son mayoría los dólmenes de cámara simple (con una sola estancia
principal, de planta cuadrada o poligonal); otros son los de corredor[101],
con una cámara precedida por un corredor o pasillo (como los monumentos de
Artajona en Navarra, o de San Martín o el Sotillo en La Rioja), y las galerías
cubiertas.
La principal técnica de investigación es la excavación
estratigráfica[102],
inventada por el inglés Mortimer Wheeler, en la que se recogen materiales de un
terreno dividido en cuadrados disponiéndolos con una secuencia cronológica[103].
Este es el primer método utilizado para datar un objeto y se puede complementar
llevando a cabo una comparación estilística con otros objetos similares.
Sin embargo, si lo que se pretende
es obtener una datación absoluta que indique con precisión la antigüedad, es
necesario hacer uso del método del carbono 14, siempre y cuando se trate de
restos orgánicos. Este método, perfeccionado después de la II Guerra Mundial,
dio un giro de 180 grados a los estudios arqueológicos al permitir, por primera
vez, la obtención de fechas absolutas. En caso de tratarse de otro tipo de
vestigios se puede usar el uranio 238, los radioisótopos o el potasio argón,
entre otros. La dendrocronología se utiliza para datar los restos vegetales y
la termoluminiscencia y el arqueomagnetismo para las cerámicas. Existen además
muchos otros métodos más específicos y complejos que se emplean dependiendo del
material que se pretende estudiar.
Para intentar reconstruir el ambiente
de otras épocas se utilizan técnicas como la arqueozoología y la
arqueobotánica; mientras que la arqueoastronomía sirve para, mediante el
estudio de los fenómenos celestes y la orientación de las construcciones
antiguas, aportar nuevos datos a la investigación.
Disciplinas como la geología, la
física, la química, la antropología cultural[104],
la etnología, la estadística, incluso la lingüística o la historia del arte,
por citar solamente algunas, son disciplinas complementarias fundamentales para
completar las investigaciones arqueológicas.
Sin embargo aunque asociamos
generalmente la arqueología con el estudio de restos muy antiguos, no siempre
es necesariamente así y desde hace tiempo se utilizan los procedimientos de
esta disciplina para analizar periodos mucho más recientes como la Edad Media,
la época de la Revolución Industrial o incluso en ocasiones fechas tan
recientes como las actuales.
El trabajo del investigador se
desarrolla en varias fases que incluyen la consulta de textos especializados,
artículos científicos, estudios geofísicos y ambientales, etc., hecho lo cual
se procede a la localización del yacimiento a través de métodos tan dispares
como el radar, los infrarrojos, el electromagnetismo o la fotografía aérea.
Sólo entonces se recogen meticulosamente los datos siguiendo alguno de los
múltiples procedimientos que en la actualidad existen. La finalidad es
establecer las fechas de los restos encontrados y ubicarlos en su
correspondiente contexto cultural. Una vez recogida toda la información que se
haya podido extraer de los vestigios encontrados, el arqueólogo realiza una
descripción de los procesos que generan los cambios producidos y el porqué de
éstos.
Como conclusión podemos extraer que,
según pongamos el acento en un aspecto o en otro, la arqueología[105]
puede ser una ciencia que analiza los restos materiales de nuestros antepasados
o bien una disciplina encargada de reconstruir el modo de vivir y pensar de
aquellos pueblos. Pero sea cual sea su definición, lo cierto es que gracias a ella
hemos sido capaces de saber de sus costumbres, sus gustos, sus creencias y
temores, sus ideas..., información toda ella de enorme valor que nos aporta,
además, un profundo conocimiento sobre nosotros mismos como herederos de aquel
legado.
En
el desarrollo de la metalurgia[106]
del sudoeste europeo se han definido tres etapas: el Calcolítico (Eneolítico, o
Edad del Cobre) del 2.500 a 1.800 a.C.; la Edad del Bronce (antiguo, del 1.800
al 1.500; medio o pleno, del 1.500 al 1.200; y final, en transición a la Edad
del Hierro, 1.200 al 900/850 a.C.) y la Edad del Hierro (a partir de 900 u 850
a.C.).
En el Calcolítico y
Edad del Bronce abundan las herramientas, armas y utensilios domésticos de
cobre y bronce: punzones o leznas[107],
hachas de varios tipos (planas, de rebordes, de talón...), puñales con su base
preparada para el enmangue, puntas de flecha, pulseras, anillos, cuentas de
collar... En el Calcolítico, el martillado de pepitas de oro produjo alambres o
chapitas que sirvieron como joyas: así las de los dólmenes de Trikuaizti en
Guipúzcoa y Sakulo en Navarra.
En la historia de la
cultura humana, entre los pueblos primitivos, la iniciación es el conjunto de
ritos dispuestos para la transformación de los jóvenes en miembros activos de
la comunidad. Pueden distinguirse en: ritos de separación del grupo familiar,
con segregación en lugares apartados o en los edificios oportunos; ritos de
transformación, en los que son sometidos a menudo a pruebas físicas o
mutilaciones (circuncisión, extracción de dientes, etc.); ritos de integración,
en los que se imparten las instrucciones sobre las creencias del grupo, se les
atribuye el nombre, etc.
Durante el Neolítico
avanzado y el Calcolítico se van abandonando las cuevas como lugar de
habitación y se construyen cabañas al aire libre. Entre otros sitios de
habitación del Calcolítico y Edad del Bronce destacan las cuevas de Solacueva y
Los Husos en Álava y el abrigo de Monte Aguilar en las Bárdenas de Navarra; y
es amplia la lista de lugares al aire libre con fondos de cabañas y talleres de
industrias líticas (tan interesantes como La Renque en Treviño o los talleres
de Álava y de la Navarra media y Ribera). Ahora aparecerá la cerámica cardial[108],
que es un estilo de cerámica del primer
período Neolítico de
la zona mediterránea (VI-V milenio a.C.), denominado así porque la decoración
de las piezas estaba realizada con la impresión sobre el barro de la vasija,
antes de la cocción, del extremo dentado de una concha de cardium ('berberecho').
En el Bronce[109]
pleno y final las cabañas se agrupan y dotan de elementos comunes (como pozos,
silos o murallas). En algunos de los poblados incipientes de Navarra y Álava
hay cerámicas y utensilios metálicos (puñales de remaches, puntas de
flecha y algunos ornamentos de bronce) en los que los arqueólogos ven
influencias de la Meseta, del sur de tierras vascas.
La cerámica
campaniforme aparece en los depósitos funerarios del Calcolítico (2.500 a 1.800
a.C.): la de tipo marítimo y cordado se encuentran en zonas septentrionales del
País Vasco (dólmenes o megalíticos[110]
de Pagobakoitza, Gorostiaran y Trikuaizti) y la de tipo continental en varios
dólmenes más próximos al cauce del Ebro (San Martín, Sotillo, Los Llanos...) y
en los sitios de La Renque (Treviño), Tudela y Las Bárdenas (Navarra).
En la excavación[111]
de depósitos funerarios en cuevas (Lumentxa en Vizcaya y Urtiaga y otras en
Guipúzcoa, Gobaederra, Las Calaveras y Fuente Hoz en Álava y otras) o en
dólmenes (Aralar [Navarra], Kuartango [Álava], Aizkorri [Guipúzcoa], Rioja...)
se han recogido bastantes restos humanos de la época: la muestra, que cubre
unos dos milenios entre el Neolítico avanzado y el final de la Edad del Bronce,
ha permitido a los antropólogos determinar el predominio de los tipos de la
raza pirenaico-occidental o vasca en la montaña navarra y costa de Guipúzcoa y
Vizcaya y de los mediterráneo-gráciles en las zonas del sur, existiendo,
además, otros grupos minoritarios (paleomorfos, alpinoides...), restos de
viejas etnias o procedentes de países lejanos (como los dinárico-armenoides del
Bronce final de la cueva navarra de Los Hombres Verdes).
La raza
pirenaico-occidental o vasca es
el tipo racial surgido de la evolución local del hombre de Cromagnon. La
antropología[112]
engloba el tipo vasco dentro de la raza caucásica. Sus características físicas
son las siguientes: Ortognatismo: perfil recto de la cara prescindiendo de la
nariz. Dolicocéfalos con bóveda craneana baja (en Iparralde la dolicocefalia
puede atenuarse, e incluso puede convertirse en braquicefalia por influencia
del tipo alpino). Rino-prosapia: gran desarrollo vertical de la cara en
relación a la longitud de la boca. Estrechez maxilar y mesocefalia: cara
triangular con sienes abultadas. Orificio occipital oblicuo: el borde anterior
se encuentra muy metido o hundido. Mandíbula inferior: más bien estrecha y la
barbilla recogida. La cara es muy alta, así como la nariz, siendo esta última
muy saliente y con perfil a menudo convexo. El cabello: predominan los morenos
sobre los castaños, siendo los rubios o pelirrojos muy minoritarios y fruto del
mestizaje. Los ojos: más bien pequeños, pero muy abiertos, predominando los
castaños, garzos y azules, sobre negros, verdes y grises. Comunmente los de
tipo vasco se distinguen de sus vecinos latinos por su mayor estatura y
corpulencia, a lo que ha de añadirse cierta tendencia a una coloración más
clara de la tez.
Otras diferencias
notables han revelado los estudios cromosómicos y serológicos, en especial la
extraordinaria frecuencia de individuos Rh negativos. El Rh negativo es común
en todas las comunidades humanas de origen prehistórico que han vivido aisladas
durante milenios. Los individuos de Rh positivo, aunque actualmente
mayoritarios, surgieron de una mutación relativamente reciente en la humanidad.
Los antropólogos
indican que el tipo pirenaico-occidental estuvo en tiempos pretéritos mucho más
extendido que actualmente. Fuera del País Vasco, aunque en mezcla y de modo
atenuado, la influencia somática de este tipo se deja sentir todavía hacia el
sur en varias comarcas de Castilla; hacia el este, en varios valles del Pirineo
hasta Andorra; y hacia el norte, por el litoral atlántico, habiéndose señalado
con bastante probabilidad su presencia incluso en el País de Gales (Reino
Unido), como vestigio de la expansión protovasca en Europa durante el
magdaleniense.
La masa peninsular
española y portuguesa, actualmente, es mayoritariamente de tipo mediterráneo.
Desde el neolítico se atisba presencia de individuos de tipos mediterráneo
y alpino en el sur del País Vasco. Debido a la emigración a tierras vascas de
población latina peninsular, sobre todo a partir del siglo XX, el tipo
mediterráneo también es mayoritario en las grandes urbes vascas. En el caso de
Iparralde, sobre todo en la zona costera, además de individuos de tipo
mediterráneo, existen de tipo alpino (procedentes del centro y este de Francia)
y nórdico (procedentes del norte de Francia) debido a la inmigración latina
(actual y pasada) proveniente del centro, este y norte de Francia. El tipo
vasco, por contra, es común en las zonas rurales del norte de Euskadi, interior de Iparralde y
mitad norte de Navarra,
debido a su mayor aislamiento con respecto a las corrientes inmigratorias.
Sin embargo, los
vascos del futuro no sólo serán caucásicos. Desde principios del siglo XXI ha
comenzado un intenso proceso de inmigración procedente de Iberoamérica
(amerindios[113]
en sus diferentes tipos), del África central (tipos negros guineano y sudanés),
del norte de África (tipos caucásicos bereber y sudoriental), del este de
Europa (tipos caucásicos báltico-oriental, nórdico, alpino y dinárico) y
sínidos del Asia oriental, asentándose estos inmigrantes, no sólo en los
grandes núcleos urbanos sino también en zonas rurales, lo que hará que la
sociedad vasca futura sea una sociedad mestiza, multiracial y multicultural.
Los primeros metales
utilizados por el hombre fueron los que se encuentran en estado nativo, como el
oro, o los que pueden fácilmente reducirse de sus menas, como el cobre[114].
Pero todavía en época prehistórica se realizaron dos importantes
descubrimientos: las aleaciones[115]
y, sobre todo, el hierro.
Al brillo de los
metales se unen otras propiedades físicas: opacidad, tenacidad, ductilidad,
gran densidad y fusibilidad. Los metales en general se distinguen también por
su dureza, si bien el sodioy el potasio son muy blandos. La plata aventaja a todos en conductividad calorífica y
eléctrica, seguida del cobre. El más maleable es el oro. Todos los metales tienen
una estructura cristalina. Se parecen bastante entre sí por sus propiedades
químicas, debido a la analogía que existe entre sus esructuras atómicas. Aproximadamente unos 70 elementos son metales
y, de ellos, el más útil es el hierro. Este y sus aleaciones se denmominan metales
férreos y todos los demás no
férreos. También se clasifican como ligeros
(los alcalinos, los alcalinotérreos y los térreos) y pesados (los grupos del hierro y el cobre, los metales nobles y otros).
La Edad del Hierro es
el período de la prehistoria caracterizado por la industria del hierro[116]
para la fabricación de armas y herramientas, iniciado en Asia Menor en el siglo
XIV a.C. En Europa se desarrolló entre el siglo X a.C. y la
expansión romana por el Mediterráneo (siglo III a.C.) Se divide en dos
subperíodos, denominados de Hallstatt[117]
y La Tène[118].
El primero, coincide con el dominio de la cultura celta, se caracteriza por la
ornamentación geométrica y la organización en poblados fortificados. Se
prolongó hasta el siglo V a.C. Durante el período de La Tène, se intensificaron
los contactos culturales de los distintos pueblos. La finalidad de la fundición
consiste en lograr piezas de las más distintas formas sin necesidad de
mecanizar el metal. Si la fundición es correcta, el proceso ofrece muchas
ventajas en relación con otros métodos de fabricación, tales como no limitación
de tamaño, formas intrincadas y uniformidad en la estructura interna del
material. En esta etapa aparecen motivos vegetales zoomórficos esquematizados, se
generaliza el empleo de la espiral y comienza a desarrollarse la acuñación de
moneda. La finalidad de la fundición consiste en lograr piezas de las más
distintas formas sin necesidad de mecanizar el metal. Si la fundición es
correcta, el proceso ofrece muchas ventajas en relación con otros métodos de
fabricación, tales como no limitación de tamaño, formas intrincadas y
uniformidad en la estructura interna del material.
En la transición a la
Edad Antigua (o Protohistoria[119])
hay una Primera (de los 900/850 a los 500/450 a.C.) y una Segunda Edad del
Hierro (desde entonces hasta el desarrollo de la romanización). Hacia los 1.000
a 900 a.C. se generalizaron en el sudoeste de Europa innovaciones culturales de
origen foráneo: técnicas y decoraciones de la cerámica y de los objetos
metálicos, construcciones, ritos funerarios, onomástica y toponimia, creencias
religiosas y simbología artística. En ellas se reconocen varias vías de
influencia sobre las gentes que entonces poblaban el País Vasco: la
"cultura de Las Cogotas" de la Meseta, los pueblos célticos del otro
lado del Pirineo y otros grupos de Aragón y Cataluña. Son campesinos que viven
de la agricultura y de la ganadería de vacuno, ovino y cerda.
La arquitectura
ciclópea[120]
está integrada, literalmente, por las construcciones levantadas por los
cíclopes, gigantes de la mitología clásica con ojo en medio de la frente. Los
griegos explicaron así el origen de tumbas y fortificaciones de la edad del
Bronce, cuyos muros están realizados con grandes piedras, sujetas sin argamasa.
También se da en otras culturas.
En la amplia lista de
poblados de la Edad del Hierro que hoy conocemos destacan Arrola y Gastiburu en
Vizcaya, Intxur y Buruntza en Guipúzcoa, el alto de la Cruz de Olaritzu o
Berbeia en Álava y la Custodia o el Castillar de Mendabia en Navarra. Mientras
que en zonas de la montaña de Iparralde hay recintos fortificados
("castillos" o "campos de César" en la tradición popular)
como los de Gazteluzarra de Irisarri o Arhansus.
Las casas se
organizan en manzanas y calles; algunos poblados tienen muros, dispuestos a
veces en alineaciones concéntricas separadas por fosos[121].
Hay casas de planta rectangular y cubierta a una o dos vertientes (de 80
m² de superficie como media las de La Hoya [Álava] y hasta 110 m² las del
Alto de la Cruz [Navarra]) y otras de planta circular y cubierta en forma de
cono (entre los 20 y 30 m² de superficie en los poblados alaveses de Peñas
de Oro y Castillo de Henaio). Su construcción es muy cuidada, con un podio[122]
de cimentación sobre el que se levantan paredes de piedra o adobe[123]
trabadas con pies de madera y, muchas veces, manteadas de barro, estando
dotadas de bancos, hogares, silos y hornos; las del Alto de la Cruz de Cortes
(Navarra) disponen incluso de despensas y altillos para guardar enseres y de
jaulas o cerradas para animales domésticos. Recipientes mayores para conservar
el agua y el grano, cerámica[124]
varia de cocina, pesas de telar, molinos de mano y morillos forman parte de su
mobiliario.
Pulseras, fíbulas[125],
broches[126]
de cinturón y botones de cobre o bronce, cajitas cerámicas y vasijas de lujo
(decoradas por excisión, acanaladas o pintadas), algunos idolillos y muñecos de
barro y varias joyas componen el efectivo de uso personal de aquellas
gentes. Los dos cuencos repujados de oro de Axtroki en Bolibar (Guipúzcoa), de
los siglos VIII/VII a.C., son una buena muestra de las artes decorativas de la
época. En la Edad del Hierro[127]
se practica de forma generalizada la incineración de cadáveres, conservándose
las cenizas en urnas cerámicas que se depositaban en un pequeño recinto de
losas (cista[128])
o bajo túmulos de tierra. Las tumbas de incineración se agrupaban en
"campos de urnas[129]"
no lejos de los grandes poblados, como las necrópolis navarras de La Torraza de
Valtierra y La Atalaya de Cortes y la del poblado alavés de La Hoya.
El poblado de la edad
del hierro de La Hoya, enclavado a las afueras de localidad alavesa de
Laguardia/Biasteri, donde se descubrió en 1935, fue establecido hacia 2000 a.C.
por tribus que procedían del centro de Europa. Estas tribus se desplazaron
hacia el sur del continente y, tras cruzar los Pirineos, se asentaron en la zona uniéndose a otros habitantes
autóctonos y posteriormente a poblaciones iberas procedentes del sur de la
Península. Estos primeros pobladores constituyeron el origen de la tribu de los berones, del tronco
celtíbero, acerca de los cuales se tiene la certeza de que habitaban estos
parajes hacia el siglo V a.C. En el transcurso de las siguientes cinco
centurias el poblado de La Hoya se desarrolló extraordinariamente,
constituyendo un importante núcleo urbano y comercial con todo su entramado
social y económico. El hecho de que en las inmediaciones del lugar donde estuvo
asentado el poblado se hayan encontrado utensilios domésticos y útiles de
trabajo ha sido interpretado por los arqueólogoscomo que aquél fue abandonado
por sus habitantes de manera precipitada, quizá debido a un asedio inesperado o
a un incendio o fenómeno natural.
En la zona pirenaica
(límite de Guipúzcoa con Navarra y de Navarra con los territorios de
Iparralde), las cenizas del difunto se colocaban bajo un túmulo de tierra y
piedras o en una depresión del suelo enmarcada por un círculo de piedras o
cromlech[130]
(baratzak [barátsak]). Dataciones del Carbono 14 de algunas tumbas de Iparralde
muestran su vigencia a lo largo del primer milenio antes de Cristo; en algún
caso seguían en uso muy entrada la Edad Media, como restos de los rituales de
la antigua religión vasca.
En la llanada alavesa
(Landatxo, La Teja, El Fuerte, El Batán, Mendizorrotza y Salbatierrabide) hay
"hoyos de incineración" cavados en el suelo: contienen restos de
animales, cerámicas y objetos metálicos de tipos que se datan entre el Bronce
final y la Segunda Edad del Hierro. Destacaremos también el yacimiento
arqueológico de Poblado de Cortes de Navarra[131],
importante
yacimiento de la Península Ibérica situado en el Cerro de la Cruz, en el pueblo
navarro de Cortes de Navarra, fundamental para el conocimiento de la evolución
de la Edad del Hierro y
la cultura de los Campos de Urnas en
el valle del Ebro.
Del Bronce avanzado
son figuras de animales pintados en rojo[132]
en la Peña del Cantero en Etxauri (Navarra) o grabadas en la Peña del Cuarto en
Leartza (Navarra). En el interior de varias cuevas de Álava (Solacueva, Los
Moros en Atauri, Latzaldai y Liziti) hay figuras muy esquemáticas de cazadores
y animales pintadas en negro: se atribuyen a la Edad del Hierro.
En la Segunda Edad
del Hierro aparecen vasijas elaboradas a tomo y -hacia los años 350 a 300 a.C.-
las pintadas de estilo celtibérico como las de La Custodia, Castejón, Leguín y
Sansol en Navarra, y La Hoya[133],
en Álava. Se han hallado aperos de hierro para la labranza y arreos de caballo
en los niveles finales de La Hoya (Álava), en Etxauri (Navarra) y en el poblado
tardío de San Miguel de Atxa (Álava). Esos y otros poblados irán acogiendo la
romanización.
Antes de meternos con
el Imperio romano, destacaremos que la cultura de Los Millares se desarrolló al
SE de la península Ibérica entre el 2000 y el 1700 a.C., de la cual destacan
los yacimientos arqueológicos de Almizaraque (Herrerías), la Loma de Belmonte
(Mojácar) y, sobre todo, Los Millares,
en Gádor (Almería), donde existen
vestigios de un poblado sobre una meseta triangular que domina el río Andarax.
Esta cultura apareció merced a la colonización[134]del
S de la Península por navegantes orientales, que trajeron consigo la metalurgia
del cobre[135],
el sistema de vida urbano[136] y
acaso una religión que adoraba a Ídolos antropomorfos. El
Argar es un poblado prehistórico situado cerca de Antas, en la provincia de
Almería. En él, fechado entre 1700 y 1500 a.C., se ha encontrado la cultura del
bronce más antigua de España, Cultura de
El Argar, que, posteriormente, se extendió hacia el resto de la Península.
Esta cultura introdujo el dominio del bronce sobre la piedra (que produjo una transformación de las
armas), el rito funerario individual, y una cerámica bruñida[137]
y brillante sin decorar. La necrópolis[138]
está formada por tumbas hechas en hoyos
(las más sencillas y escasas), cistas[139]
de seis losas o urnas; en los ajuares encontrados en ellas abundan los puñales,
hachas y espadas. Otros poblados de esta cultura son Ifre, Zapata, El Oficio y
Fuente Álamo.
Campaniforme[140]
es el nombre dado a una cultura prehistórica del neolítico. Se caracteriza por un vaso en forma de
campaña, quizá derivado de una forma natural (calabaza), hecho de barro oscuro
y rojizo, totalmente cubierto por decoración incisa, con series de líneas,
zigzags, rombos y triángulos, y con cruces o estrellas en el fondo. A veces
estas decoraciones están rellenas de pasta blanza de cal o yeso. Algunos autores la consideran originaria del Próximo
Oriente, otros de la región andaluza, de donde irradió por toda la península Ibérica y toda Europa
hasta las islas Británicas, y a través del estrecho de Gibraltar hasta Marruecos. La datación abarca desde el 2200
hasta el 1900 a.C.
El yacimiento de Las
Cogotas, que da nombre a la cultura de
Las Cogotas, es un poblado de entre los siglos VII a.C. y el III d.C., y
cuenta con uno de los castros prerromanos más antiguos de la provincia. Está
situado en la margen izquierdadel río Adaja, dentro del término municipal de
Cardeñosa, y tiene unas 14,5 hectáreas de superficie. Se halla en un lugar
elevado que servía de defensa natural, y que además se protegió con murallas,
fosos y campos de piedras hincadas.
25IDENTIDAD:
Podemos considerar la identidad desde el punto de vista
ontológico (o metafísico) o desde el punto de vista lógico. Desde el punto
de vista ontológico la identidad se expresa en el principio ontológico de
identidad, según el cual toda cosa es igual a sí misma. Desde el punto de
vista lógico, se considera que el principio lógico de identidad es una ley de
la lógica, una tautología, que, en el caso de la lógica proposicional podría
expresarse como una expresión condicional o bicondicional, del tipo "si p
entonces p" o "p si y sólo si p", respectivamente. La
concepción ontológica se ha entrelazado, frecuentemente, en el discurso de los
filósofos, con la concepción lógica, y a menudo se ha confundido con ella,
siendo difícil a veces deslindar de cuál de ellas se está hablando.
[2]
VALOR: El término fue utilizado en filosofía a partir del siglo XIX,
preferentemente en el ámbito de la reflexión ética, desplazando el uso de
términos como "bien" y "bueno". En este sentido, el valor
es aquella cualidad que apreciamos en un objeto moral; es decir, es una
cualidad, no una cosa; y se manifiesta en relación con la conducta humana, que
hace patente dicha cualidad. Nietzsche, por ejemplo, se refiere a los
valores como al fundamento de la comprensión del mundo y de la vida. Para Max
Scheler, los valores se captan a través de la actividad emocional de la
conciencia, no a través de una actividad puramente intelectual y, en oposición
al formalismo kantiano, son "materiales", al formar parte del
sentimiento intencional de la conciencia. Los valores, en cuanto
cualidades de los objetos morales, son objetivos, están jerarquizados y se
presentan polarizados (la belleza se opone a la fealdad, por ejemplo).
[3]
RELATIVO:
Que no es autosuficiente. Depende de la
experiencia o de otras relaciones. Es
limitado. Se opone a absoluto. El RELATIVISMO
es toda teoría que sostiene el carácter relativo o condicionado de la moral o
del conocimiento (de la verdad) respecto del hombre –o de su tiempo- como
cognoscente o como sujeto de actividad.
[4]
IDEOLOGÍA:
El primer uso del término "ideología" se atribuye
al conde Destutt de Tracy (1754-1836) a finales del siglo XVIII, con el
significado de "estudio de las ideas", aunque pronto adquirió una
connotación peyorativa. En Marx, el término es usado con el significado de
"falsa conciencia", y lo aplica a los sistemas filosóficos,
jurídicos, políticos y religiosos, en la medida en que considera que no se
basan en la realidad, sino en ilusiones sobre la realidad. Para Marx, las
ideologías no sólo desvirtúan la realidad, sino que se presentan también como
sistemas de justificación de la misma realidad que desvirtúan.
En la actualidad se tiende a usar el término, en
sociología del conocimiento, en sentido neutro, sin connotaciones peyorativas,
significando el conjunto de ideas que forman parte de un sistema de creencias.
[5]
LINGÜÍSTICA:
La lingüística se centra en el análisis de los lenguajes hablados y tiende a la
construcción de una teoría general de la estructura del lenguaje. No fue hasta
principios del siglo XIX, cuando el alemán Franz Bopp, fundamentó la
lingüística comparada y centró el
estudio de las lenguas en su aspecto evolutivo. Hacia 1870 surgió en la
Universidad de Leipzig el grupo de los neogramáticos, o jóvenes gramáticos
(August Leskien, Hermann Paul, Karl Brugmann y Germann Osthoff). Afirmaron que
todo cambio fonético, en cuanto procede mecánicamente, se realiza siguiendo
leyes sin excepción. Con los neogramáticos el estudio del lenguaje escrito pasó
a segundo plano y el lenguaje oral se convirtió en el núcleo central de la
lingüística. Ferdinand de Saussure, con su teoría del estructuralismo, fue el creador de la
lingüística contemporánea. Sus ideas se
publicaron póstumamenteen Curso de
lingüística general (1917). El objetivo fundamental del estructuralismo es
el estudio sincrónico de la lengua como un
sistema de signos dotados de estructura propia y capaces de formar unas reglas para su uso correcto.
Saussure estableció la distinción entre
la lengua, como sistema de signos, y el habla,
realización concreta e individual de la lengua; el signo lingüístico
como elemento central del lenguaje, compuesto de un significante (expresión) y
un significado (concepto); y la distinción del estudio sincrónico y diacrónico
de la lengua. En el contexto del
desarrollo del estructuralismo, el Círculo Lingüístico de Praga, surgido en
1926 (N. Trubetzkoi, S. Karcevski y R. Jakobson), defendió la necesidad de profundizar en el estudio de
la fonología y estableció la definición del fonema como unidad mínima del significante.Por otra
parte, el Círculo Lingüístico de Copenhague, surgido en 1931 (V.
Brondal, L. Hjelmslev), formuló los principios de la glosemática. En los años
treinta, L. Bloomfield fundó la escuela distribucionalista, que se centró en el
estudio de la morfología y la sintaxis. En 1956, Noam Chomsky propuso la lingüística generativa
como nueva teoría para el estudio de la lengua, que fue aplicada a disciplinas
como la sociolingüística y la psicolingüística. Posteriormente S. L. Lamb estableció la gramática
estratificacional y reelaboró determinados aspectos del estructuralismo de
Bloomfiueld.
[6]LIBERTAD:
Capacidad de obrar sin impedimentos, de autodeterminarse, lo
que supone la posibilidad de elegir tanto los fines como los medios que se
consideren adecuados para alcanzar dichos fines. En la medida en que
podemos aplicar el término a distintas facetas de la realidad podemos hablar de
distintos tipos de libertad: moral, jurídica, política, religiosa, de
pensamiento, etc... La posibilidad de que el individuo pueda sustraerse o
no a la cadena determinística de los fenómenos naturales ha provocado no pocas
discusiones en torno a la realidad de dicho concepto y su significado, caso de aceptar
su realidad, dando lugar a numerosas concepciones, por lo general muy
matizadas, de lo que sea la libertad.
[7]
EUSKERA:
Una de las lenguas prerromanas habladas en la península Ibérica que, con el
paso de los siglos, se ha convertido en
su única superviviente, localizada en el País Vasco. Su antigüedad ha atraído la atención de los estudiosos, que
todavía no han podido determinar ni su origen concreto ni su parentesco con las
restantes lenguas. Pese a su supuesta
relación con las lenguas caucásicas, suele aparecer en las
clasificaciones comúnmente aceptadas como lengua independiente. Tampoco parece haber tenido resultados
satisfactorios el intento de vincular el actual vascuence con el antiguo (y ya
desaparecido) ibérico. El vascuence ocupaba en tiempos romanos un vasto
territorio comprendido entre los ríos Garona, Segre y Ebro; hoy en día sus
dominios se han visto notablemente reducidos,
hasta un área de apenas 10.000 km2.
Éstos comprenden, en el territorio español, la provincia de Guipúzcoa, las
partes central y oriental de la
provincia de Vizcaya, una pequeña franja
en el N de la provincia de Álava y la zona más septentrional de Navarra.
Por el lado vascofrancés, incluye el departamento de Pyrénées-Atlantiques
(Labourd, Basse Navarre y Soule).
[8]
PROGRAMAS
ERASMUS: Acrónimo del
nombre oficial en inglés, European Region Action Scheme for the Mobility of UniversityStudents (Plan de
Acción de la Comunidad Europea para la Movilidad de Estudiantes
Universitarios), es un plan de gestión de diversas administraciones públicas,
que apoya y facilita la movilidad académica de los estudiantes y profesores
universitarios dentro de los Estados miembros del Espacio Económico Europeo, Suiza y Turquía. Fue creado en 1987 por iniciativa de la asociación estudiantil AEGEE Europe, fundada por Franck Biancheri (más tarde presidente del partido
transeuropeo Newropeans), y promovida y posteriormente apadrinada
por el Comisario europeo de Educación de la Comisión Delors, Manuel
Marín, con el especial apoyo
del presidente de la República Francesa, François Mitterrand y del Gobierno de España, Felipe González. El programa se integró en 1995 en un plan de mayor envergadura, un plan llamado Sócrates,
desarrollado desde el año 2000 en el plan Sócrates II. Hoy en día, hay programas para
estudiar en Estados Unidos similares al Programa Erasmus. Está orientado a la enseñanza superior, tiene como objetivo «mejorar la calidad y fortalecer la
dimensión europea de la enseñanza superior fomentando la cooperación
transnacional entre universidades, estimulando la movilidad en Europa y mejorando la transparencia y el pleno reconocimiento
académico de los estudios y cualificaciones en toda la Unión».
[9]
ESTÉTICA:
Del griego "aisthetiké" (lo referido a la
sensación). En este sentido etimológico utiliza Kant este término cuando, en la
"Crítica de la razón pura", denomina Estética trascendental a la
parte de la Crítica en la que se ocupa del análisis de la sensibilidad, por
ejemplo. En
general, no obstante, se entiende por Estética aquella parte de la filosofía
que tiene por objeto el análisis de lo bello, y que encontramos en la historia
de la filosofía ya como análisis del sentimiento estético que provoca en
nosotros la obra de arte, ya como filosofía del arte (de las Bellas Artes)
consideración, esta última, que predomina en la actualidad.
[10]
MINIMAL
ART o MINIMALISMO: Minimalismo o minimal
art es la tendencia principal que en los años sesenta fue el protagonista del
cambio radical en el clima artístico, caracterizado por un proceso de reducción
de la realidad, antiexpresividad, impersonalidad, frialdad emocional, énfasis
en la legalidad y fisicalidad del trabajo, desde la reducción hasta las
estructuras geométricas elementales. El término fue acuñado en 1965 por el
filósofo del arte inglés Richard Wollheim en el artículo titulado Minimal Art,
dentro de la revista Arts Magazine. Habla de "reducción mínima", pero
en el sentido de contenido artístico, en relación con las obras donde los
objetos están en juego al límite indistinguible de la realidad cotidiana, o
formas e imágenes con valoridades anónimas e impersonales, citando que son un
punto de referencia fundamental para el componente conceptual de cualquier
operación reduccionista.
[11]
PALEOLÍTICO:
Relativo al primer período prehistórico que ocupa todo el pleistoceno, desde la
aparicióndel hombre sobre la Tierra hasta el final de las glaciaciones. Se
denomina también edad de la piedra tallada, ya que los instrumentos líticos,
que fueron durante mucho tiempo sus
objetos más típicos, eran obtenidos mediante una técnica de tallado, antes de
la aparición del pulido en los períodos siguientes. Este período de la
Prehistoria está tradicionalmente dividido en Paleolítico inferior
(600.000-100.000), Paleolítico medio (100.000-40.000) y Paleolítico superior
(40.000-8.000). En el Paleolítico Superior se produce el arte rupestre.
[12]
YACIMIENTO:
Sitio en el que existen restos de valor arqueológico, generalmente bajo tierra,
y para cuyo estudio es necesario realizar excavaciones. Según su origen, los
yacimientos pueden ser: magmáticos,
formados en las fases de enfriamiento del magma, sedimentarios y metamórficos.
Según el tiempo de formación se distinguen yacimientos singenéticos o epigenéticos, según se hayan originado,
al mismo tiempo, que las rocas que los contienen y con los mismos procesos o
no. Se llaman primarios, si se
encuentran en el mismo lugar en que se han formado, secundarios, si provienen de la destrucción de otros y de su
sucesivaacumulación en lugares distintos al de origen.
[13]
LA
PREHISTORIA: Designa el período de la historia
humana anterior a la aparición de la documentación escrita, así como la
disciplina que se ocupa del estudio de la historia de ese período a través de
los restos de cultura material y paleoambientales, es decir, de la arqueología
y ciencias afines. La Prehistoria es por tanto la historia anterior a la
invención de la escritura, así como la finalidad de la Prehistoria en cuanto
disciplina es la misma que la de la historia: el estudio e interpretación de las
sociedades y culturas del pasado. Hay
que tener en cuenta, sin embargo, que la existencia de la Prehistoria como
disciplina independiente es algo propio de algunas tradiciones académicas
(entre ellas la española). En América, en cambio, el estudio de la Prehistoria
se incluye en la antropología y la arqueología. La delimitación de la
Prehistoria en cuanto período histórico es variable en el tiempo y en el pacio.
El límite inferior, que cada vez se retrotae más, se encuentra en unos 2,5
millones de años en Africa oriental, pero en otras zonas es mucho más reciente;
el poblamiento de América, por ejemplo, es de hace unos 30.000 años. El límite superior señala la
aparición de la escritora en Oriente Próximo hacia el 3200 a.C., pero en otras
zonas es muy posterior, y llega a los siglos XVIII y XIX d.C. para algunas
áreas del África negra y Siberia. Por otro lado, el uso del criterio de la
escritura en la distinción entre Prehistoria e historia es por otra parte
problemático, ya que culturas muy complejas de América o de África, que difícilmente pueden ser
consideradas prehistóricas, quedan técnicamente situadas, bien en la
Prehistoria –o que supone equipararlas a las sociedades del Neolítico o de la
Edad de los Metales-, bien a la Protohistoria, otro concepto también
problemático y que aplica de distintas formas.
[15]
HOMBRE
DE NEANDERTAL:
Es una especie extinta del género Homo que habitó Europa,
Próximo Oriente y Medio y Asia Central hace, aproximadamente, entre 230 000 y
28 000 años, durante el final del Pleistoceno medio y casi todo el superior.
[16]
MOBILIAR,
MOBILIARIO: Relativo al mueble. Dícese del arte
ejecutado en objetos que pueden desplazarse, que no pertenecen a un conjunto
inmóvil: plaquetas, estatuillas, cofrecitos, muebles, etc.
[17]
RUPESTRE:
Hecho sobre la roca. Dícese especialmente de las pinturas y grabados en roca
hechos por pueblos primitivos, tanto prehistóricos cuanto actuales. Así, pues,
el arte ruperstre es el arte paleolítico o cuaternario, la más antigua
manifestación conocida de conciencia estética humana.
[19]
PLAQUETA:
Pequeña lámina metálica trabaja artísticamente. En Arqueología prehistórica,
pieza de arte mueble con grabados o pinturas, si es plana y de pequeño tamaño.
[20]
PEBBLE-TOOLS
(del inglés = guijarro-herramientas):
Serie de cantos rodados o guijarros trabajados en talla de tipo amplio, que
conservan el córtex original en su mayor parte. Sus variedades más salientes
son los choppers y los chopping-tools. El chopper está tallado en una cara y el chopping-tool en las dos.
[21]
FIGURATIVO:
Dícese del arte que representa algo identificable, en oposición al abstracto. ARTE
ABSTRACTO: Modalidad artística peculiar de nuestro tiempo, caracterizada
por la transmisión de la idea o sentimiento del artista, desligado en mayor o
menor medida, de asociaciones tangibles.
[23]
ARPÓN:
Instrumento que se compone de un astil de maderado armado por uno de sus
extremos con una punta de hierro que sirve para herir o penetrar, y de otras
dos que miran hacia el astil y hacen presa.
[24]
MARFIL:
Materia que forma los dientes de los vertebrados, dura, esmaltada y de color
blanquecino. El arte de trabajarla se llama eboraria y los objetos hechos con
ella elefantinos.
[25]
GRABADO:
Arte de grabar. El grabado puedeser en relieve, en hueco o plano. El primero se
realiza, fundamentalmente, sobre una plancha de madera, por lo que se denomina
xilografía. El material más utilizado es el cobre; recibe también el nombre de calcografía. Se
recurre a procedimientos manuales (talla dulce) y químicos (aguafuerte,
aguatinta). Las dos técnicas principales de grabado plano son la litografía y
la serigrafía. En el siglo VII la técnica del grabado era ya conocida en
Extremo Oriente. En Europa aparece hacia mediados del siglo XIV o principios
del XV.
[26]
PINTURA:
Arte de aplicar los pigmentos o colores sobre una superficie (Diferentes
modalidades). Es decir, conjunto de colores dispuestos sobre una superficie
según un cierto orden y con una
finalidad representativa, expresiva o decorativa. Los procesos técnicos de la
pintura son distintos según las épocas y lugares. En el antiguo Egipto para las
pinturas murales se usaba el fresco al temple, mientras que el encausto no fue
introducido hasta el siglo IV; al temple o con colores a la cera, en tela o
tabla, se realizaron los retratos de las momias egipcias (siglos I-IV d.C.). La
pintura arcaica griega limitó el uso de los colores al blanco, negro, rojo y amarillo, a munudo mezclados. En el siglo V
Polígnoto y Micón desarrolaron el problema de la perspectiva y Zeuxis y
Parrasio el del claroscuro y el de la línea funcional del contorno. En el siglo
VI los problemas ópticos y la técnicadel encausto fueron abordados por la
escuela del Peloponeso, mientras que la tebana se dedicó a investigaciones
expresivas y del color en la técnica del temple. La técnica impresionistaa base
de manchas, fue particularmente desarrollada, en época helenística, y posteriormente
en época nromana se usaron igualmente el fresco, el encausto y el temple.
[27]
PROTOHISTORIA:
En sentido estricto, periodo en el que no existen testimonios escritos directos producidos por
las culturas estudiadas (o si existen
textos y epigrafías, la escritura no ha podido ser descifrada), pero sobre el
que sí se conservan textos escritos de otras culturas de la época, por lo que se estudia a partir
de los datos arqueológicos y de las fuentes escritas indirectas. El término se
usa de manera ambigua y descriptiva para indicar el periodo que se sitúa entre el final de la Prehistoria
y el inicio de la época histórica.
[28]
GENÉTICA: Es el área de
estudio de la biología que busca comprender
y explicar cómo se transmite la herencia biológica de
generación en generación. Se trata de una de las áreas fundamentales de la
biología moderna, abarcando en su interior un gran número de disciplinas
propias e interdisciplinarias que se relacionan directamente con la bioquímica y la biología celular. El principal
objeto de estudio de la genética son los genes, formados por segmentos de ADN y ARN, tras la
transcripción de ARN mensajero, ARN ribosómico y ARN de transferencia, los cuales se
sintetizan a partir de ADN. El ADN controla la estructura y el funcionamiento
de cada célula, tiene la
capacidad de crear copias exactas de sí mismo tras un proceso llamado replicación.
[29]
BIFAZ
(de bi = dos y facies = cara): Pieza de sílex que ha sido tallada por las dos
caras, de manera que se ha producido a su alrededor una arista más o menos
sinuosa y continua. Por antonomia, se denomina así a los útiles bifaces en
forma almendrada o amigdaloide. La clasificación tradicional, hoy superada,
pero que abunda aún en textos no especializados, establecía dos tipos
principales:
·
Abbevillense: el que se ha
conseguido con una simple talla periférica a base de ser percutido con un
elemento lítico;
·
Acheulense: el que, tras el
primer tallado, ha sido retallado, normalmente con percutor de madera. Es de aristas rectas, su
perfil es almendrado y es de menor peso y grosorque el de tipo abbevillense.
[30]
ACHELENSE:
Se dice de una cultura del paleolítico inferior, cuyo nombre proviene de la
población franesa de Saint Acheul, donde se localizó el primer yacimiento. Se
caracteriza por el uso de hachas de mano talladaas por ambos lados y por el
desarrollo de útiles sobre lasca. Han aparecido restos achelenses en Europa, la
India y África. Su comienzo se sitúa en la fase interglaciarMindel-Riss;
concluye a principios de la glaciación Würm.
[31]
MUSTERIENSE:
Complejo industrial que caracterizaal paleolítico medio junto al
levalloisiense. Se desarrolló durante el interglaciar Riss-Würm y el comienzo
de la glaciación Würm, entre el 95.000 y el 35.000 a.C., en Europa, Asia y el N
de África. Está relacionada con el hombre de Neanderthal.
[32]
AURIÑACIENSE:
Aurignac es lo localidad de Francia, en el departamento del Alto Garona, donde
se encontró una caverna con restos prehistóricos que han permitido
determinaruno de los períodos del Paleolítico superior, llamado auriñaciense;
Primera etapa del Paleolítico superior, que se dive en dos períodos:
auriñaciense propiamente dicho y perigordiense. El auriñaciense típico tiene
una industria lítica basada en hojas. Se
extendió entre el 40.000 y el 20.000 a.C. En él aparecieron las primeras
pinturas y esculturas rupestres.
[33]
SOLUTRENSE:
Se dice del período del paleolítico superior, situado entre el ariñaciense
final y el magdaleniense inferior (20.000-15.000 a.C., aproximadamente). Su
localización se circunscribe casi exclusivamente a España y Francia. Se dan
grandes avances en la talla lítica y ósea y, en lo que se refiere al arte,
aparición de representaciones femeninas y grabados en hueso, marfil y asta.
[34]
HOMBRE
DE NEANDERTHAL: Primer fósil humano reconocido como
diferente del hombre actual, que constituye la demostración de que éste es el
resultado de una larga evolución. El hombre deNeanderthal es el prototipo de un
pueblo que vivió a comienzos de la última graciación (entre 80.000 y 35.000
años), en Europa y en el Próximo Oriente. Es bajo y robusto, y constituye una
subespecie Homo sapiens neanderthalensis,
resultado de una larga evolución que se inició en Europa hace más de 300.000
años. Este hombre apareció en el valle del Ruhr, al E de Düsseldorf. NEANDERTHALENSE:
Relativo a un tipo humano (hombre de Neanderthal), relacionado con la especie Homo sapiens, de la que constituye una
subespecie.
[35]
HOMBRE
DE CRO-MAGNON: Apareció en la localidad francesa de
Périgord, en el departamento de Dordogne. Tipo antropológico al que pertenecen
los restos esqueléticos encontrados en la localidad homónima. Constituye el
prototipo de las razas blancas y se remonta al paleolítico superior.
[36]
PALEOLÍTICO:
Del griego, antiguo y piedra, término acuñado por J. Lubbock en 1865 para
subdividir la Edad de Piedra, que
designa el uso de la piedra tallada, en contraposición a Neolítico, que
indica la aparición de la piedra pulida. El Paleolítico es la fase más larga de
la Prehistoria: abarca desde la aparición de los primeros representantes del
género homo hace unos 2,5 millones de años hasta el final de la glaciación Würm
y el cambio climático del Holoceno hace
unos 10.000 años. La definición y subdivisión del Paleolítico en cuanto fase
tecnotipológica en la periodización arqueológica de la Prehistoria se
circunscribe al Viejo Mundo. Desde un punto de vista económico y social, el
Paleolítico se caracteriza por una
economía depredadora y las poblaciones de cazadores-recolectores. Algunos
autores consideran que en los inicios
del Paleolítico Superior (40.000-35.000
a.C) se produjo un importante punto de inflexión que se asocia a cambios
tecnológicos y aumento de la eficiencia en las industrias de lascas. Esta “revolución
del Paleolítico Superior” se caracteriza por la aparición de prácticas de caza cooperativas, el incremento de la
densidad de población y la aparición de la variabilidad cultural. Las
divisiones culturales ya no son
estrictamente funcionales, sino que aparecen el estilo y el arte; la aparición
de estilos locales en la fabricación de útiles implica la existencia de
traciones diversificcadas en la transmisión del saber.
[37]
CAZADORES-RECOLECTORES:
Concepto que designa las sociedades de economía predadora, que obtienen sus
recursos de la caza de animales salvajes, de la recolección de plantas
silvestres y ocasionalmente de la pesca. Es un concepto fundamental en la
definición del Paleolítico, cuando toda la población mundial era
cazadora-recolectora. Estas poblaciones fueron quedando relegadas desde el
Neolítico con la expansión de las sociedades productoras de alimentos que
practicaban la agricultura y la ganadería, pero han perdurado hasta la
actualidad en grupos residuales de aborígenes australianos, bosquimanos
africales o esquimales. La interpretación de la organización social de los grupos de
cazadores-recolectores en la Prehistoria se basa en la Arqueología y sobre todo
en la Antropología. Eran grupos de unos 30 ó 50 individuos, nómadas o seminómadas,
que habitaban en cuevas, abrigos o cabañas precarias al aire libre, y que
explotaban los recursos naturales de territorios amplios. Según la teoría del
evolucionismo cultural contemporáneo, la forma de sociedad de los
cazadores-recolectores corresponde al primer estadio de desarrollo
sociocultural, el de las sociedades de
bandas: sociedades igualitarias, con una economía de subsistencia en la que las
formas de integración siguen principalmente pautasa de reciprocidad, en las que
no existe el poder político, sino formas de liderazgo circunstancial por parte
de las personas de mayor prestigio, y cuya organización social básica es la
banda patrilineal (filiación por línea paterna), exogámica (matrimonio fuera
del grupo consanguíneo), virilocal y patrilocal (residencia de la unidad doméstica según la residencia masculina). En estas sociedades el parentesco
no está jerarquizado, y tiene más importancia la residencia que la descendencia,
por lo que la patrilocalidad refuerza la
cohesión del grupo de cazadores y la exogamia amplía la red de relaciones de
parentesco. Las creencias y ritos de los cazadores-recolectores prehistóricos
han sido asociados al chamanismo. En cualquier caso, hay que tener en cuenta
que la analogía etnográfica puede dar lugar a extrapolaciones no fundamentadas.
[38]
SARRÍO,
REBECO, GAMUZA o ANTE (RUPICAPRA RUPRICAPRA): Es un
bóvido de la subfamilia Caprinae presente en algunas cadenas montañosas de
Europa, como los Cárpatos, los Alpes, el Caúcaso, los Pirineos o la cordillera
Cantábrica, y ciertas zonas montañosas de los Balcanes, Eslovaquia y Turquía. Algunos
autores clasifican los ejemplares de los Pirineos y
la Cornisa
Cantábrica como una especie aparte,
el rebeco
pirenaico(Rupicapra pyrenaica), aunque esto no es algo que haya
sido adoptado aún por toda la comunidad científica internacional.
[39]
URO:
Mamífero artiodáctilo de la familia bóvidos (Bos primigenius), padre de las razas bovinas domésticas. Extinguido
en el siglo XVII, era de gran tamaño y elevada estatura y vivía en Eurasia y
África septentrional.
[40]
SIGNO:
En el arte rupestre, cualquier grafismo al que se atribuye una intención
simbólica. Se denominan, también, tectiformes e ideomorfos. Sus formas son muy
variadas, y sus usos y significados debieron ser múltiples, sin que haya, hasta
el momento, ninguna interpretación particular acerca de ellos, salvo que
formaban seguramente una especie de lenguaje referido al mundo mágico-religioso
propio del hombre en el Paleolítico Superior.
[41]
MAGDALENIENSE
(del francés magdalénien): Nombre del
último período en que tradicionalmente se divide el Paleolítico Superior;
recibe su nombre de Madeleine (Dordogna, Francia) y suele considerarse que
durante su transcurso alcanza su apogeo el arte rupestre. Se extendió,
aproximadamente, entre los años 15.000 y 9.000 a.C., hasta la fase finalde la
glaciación de Würm. Se casacteriza por la fabricación de instrumentos en hueso
y piedra (arpones, anzuelos, puntas de azagaya) y, como se ha dicho, por el
desarrollo de las pinturas rupestres (Altamira, Lascaux).
[42]
PALEOGENÉTICA:
Es
el estudio del pasado por medio del análisis del material genético conservado
de restos de organismos antiguos. Emile Zuckerkandl y el
físico-químico Linus Carl Pauling introdujeron
el término «paleogenética» en 1963, tomando como referencia al examen de las
posibles aplicaciones en la reconstrucción de secuencias de polipéptidos anteriores.
La primera secuencia de un ADN antiguo
aislado del espécimen de museo ya extinto quagga, fue publicada
en 1984 por el equipo liderado por Allan Wilson. Los
paleogenetistas no recrean organismos actuales, pero juntan secuencias de ADN
antiguo utilizando distintos métodos analíticos. En muchos sentidos, la
genética de un organismo es «el único testigo directo de las especies extintas
y de los eventos evolutivos».
[43]
MESOLÍTICO:
Se dice del período prehistórico de transición entre el paleolítico superior y
el neolítico. Los límites cronológicos
del mesolítico varían según el lugar: en Europa, hacia 8000-hacia 3500
a.C., mientras que en Asia hacia 10.000-hacia 7000 a.C. Se caracteriza por la
templanza climática, el desarrollo de la pescay el perfeccionamiento creciente
de los útiles para la caza: instrumentos de sílex precursores directos del
hacha neolítica. En el mesolítico se encuadran las comunidades que se
encuentran en vías de transformación hacia una economía productora
(domesticación de animales o cultivo de la tierra).
[44]
MESOLÍTICO:
Es un término introducido por H. Westtropp en 1865, poco después de que fueran
acuñados los de Paleolítico y Neolítico,
para designar una fase intermedia entre esos dos períodos. Su uso se consolidó a principios del siglo XX,
cuando se descubrieron las primeras
culturas de cazadores-recolectores de la época popstglacial. Desde los años treinta, la acuñación del término
Epipaleolítico definió el contenido de ambos conceptos. Ambos se aplican al
periodo comprendido entre el Paleolítico Superior y el Neolítico, pero
Mesolítico se adscribe a los grupos humanos que continúan con la actividad
cazadora-recolectora de finales del Paleolítico Superior. Debido a que para
fijar los límites inferiores del Neolítico es
preciso contar con restos de especies ya modificadas biológicamente por la domesticación,los
procesos de domesticación propiamente dichos
quedan incluidos en el
Mesolítico. No obstante, hay que tener en cuenta que no todas las
tradiciones investigadoras hacen esa distinción rigurosa entre Mesolítico y
Epipaleolítico, por lo que culturas epipaleolíticas en sentido estricto son a
veces denominadas mesolíticas; utilizado así, Mesolítico designa simplemente el
periodo.
[46]
El
CONTROL DEL FUEGO POR LOS PRIMEROS HOMÍNIDOS. Fue el
Homo Erectus la primera especie
humana que se sabe que ha controlado el
fuego.
Supuso un punto de inflexión en su evolución
cultural y permitió que proliferaran debido a la mejora en la absorción
de proteínas e hidratos
de carbono que proporcionaba la cocción, además de permitir la
actividad en horas nocturnas y de proporcionar protección ante los
depredadores.
[47]
AZILIENSE:
Periodo del Mesolítico que toma su nombre de la cueva de Mas d’Azil, en el Alto
Garona francés.
[48]
NÚCLEO:
Riñón de sílex u otra piedra semejante, previamente trabajado para la mejor
obtención de lascas. Pueden ser astillados, bipolares, discoides, globulosos,
informes, levallois, octogonales, piramidales, poliédricos, etc.
[50]
SÍLEX:
Perdernal. Piedra de elevado grado de dureza, sólo superada por el topacio, el
corindón y el diamante, susceptible de ser trabajada por talla. Es muy
quebradiza y de fractura concoide, capaz de dar filos muy cortantes. Fue el material empleado
preferentemente por el hombre en las industrias de la Edad de Piedra, y sobre
todo en el Paleolítico, gracias a sus peculiares condiciones naturales.
[51]
LASCA:
Fragmento o esquirla desprendido de un núcleo de sílex u otra piedra semejante.
Las lascas de sílex, para Laplace, se dividen en: grandes lascas, lascas,
lasquitas y microlascas, estableciéndose sus límites en 6, 3 y 1,5 cm de
longitud. Por su forma pueden ser de muchos tipos: con chaflán, con dorso,
truncadas, de ángulo, de costado, de decalotado,
de decorticado, oblicuas, etc.
[52]
ARTE
LEVANTINO: Pinturas rupestres prehistóricas
distribuidas en las serranías costeras del SE español.Sin relación con el arte
rupestre francocantábrico, se cree pertenecen a la era posglacial, mesolítico-neolítico. Se
caracterizan por escenas de animales, de caza, de recolección de miel, de
luchas tribales y de ceremonias rituales, compuestas con figuras siluetadas con
tintas planas. Destacan los conjuntos de Albarracín, Cogul, Montsiá, La Gasulla,
Morella la Vieja, Mas d’en Josep, Villar del humo y los de las cuevas Remigia,
Valltorta, Charco del Agua Amarga, de la Araña y Saltadora.
[53]
CUCHILLO
DE SÍLEX: Pieza que tiene un borde sin retoque, cortante, mientras el
otro conserva el córtex o ha sido retocado de modo que no corte.
[54]
PUNTA
DE SILEX: Pieza obtenida sobre una lasca
generalmente de tipo triangular y forma lanceolada u ojival, con o sin retoque.
Las más interesantes son las obtenidas por la técnica Levallois, que pueden ser
primarias o secundarias (según tengan una arista dorsal o dos convergentes) y
las solutrenses obtenidas mediante retoque envolvente en caliente, con
pedúnculo y aletas.
[55]
LÁMINA
DE SILEX: Tipo especial de lasca, a veces
llamado hoja, cuya longitud es mayor
que el doble desu anchura. Su cara dorsalestá cruzada por una, dos o tres
aristas longitudinales. Generalmente sus bordes son paralelos. Las láminas de
sílex, para Laplace, se dividen en: grandes láminas, láminas, laminillas y
microlaminillas, según sus longitudes sean de 10 a 12, 6 a 5, 3 a 2,5 o menos
cm. Por su forma pueden establecerse muchos tipos:cresta, guía, con dorso,
chaflán, con muesca, con pedículo, de hoz, con trancaduras, con picantetriedro,
de cabeza arqueada, de golpe de buril, etc.
[56]
BURIL
DE PIEDRA: Pieza o útil de este material acabado
en un ángulo diedro que es su parte activa. Se han llegado a apreciar más de 40
variedades. Según Laplace, pueden reducirse a tres los tipos: sobre rotura,
simples o sobre retoque, divididos en nueve clases (con una o más facetas,
rectos, desviados, etc.) y en muchas subclases.
[57]
BASTÓN
DE MANDO: Bastón en asta de cérvido, propio del
arte paleolítico, casi siempre decorado y con una o más perforaciones en un
extremo. Recibe este nombre porque durante mucho tiempo se le ha asignado una
función mágica o de autoridad, creyéndose que podía haber sido usado a modo de
cetro, amuleto, instrumento ritual, etc.
[58]
RASPADOR
DE SÍLEX: Lámina o lasca lítica que, en una o en
las dos extremidades, ha sido retocada de modo continuo y simple, de modo que
presente un frente más o menos redondeado y convexo apto para raspar.
[59]
RASQUETA
DE SÍLEX (raclette).
Pieza de sílex sobre lasca, de caras casi planas, con retoque normalmente en
todos los bordes, poco marcados, regulares y muy abruptos.
[61]
PIRÁMIDE
ESCALONADA: Construcción compuesta por una superposición de troncos de
pirámide (de abajo a arriba) de mayor a menor.
[65]
RETOQUE:
En tipología lítica, última operación que se efectúa, de modo muy ligero, sobre
un útil preparado y que actúa casi siempre en los bordes de las piezas,
eliminando irregularidadescon objeto de obtener un mejor filo, una punta más
aguzada o, por el contrario, disminuirlos. Los retoques sobre piedra son de
muchas clases y suelen estudiarse y analizarse según los siguientes principales
criterios: por su amplitud o grado en que invaden a la pieza (marginal,
profundo), por el ángulo que forman con el borde (simple, normal, plano,
abrupto), por su delineación (continuo,
discontinuo, recto, denticulado) y por la cara de la pieza en que están hechos
(directo, inverso, alterno, alternante, mixto, unifacial, bifacial).
[66]
RAEDERA:
Pieza lítica elaborada sobre lasca con retoque continuo sobre uno o más bordes
de modo que existan uno o varios semicortantes, sin denticulados o escotaduras.
El borde ocupa, en la raedera, la dimensión máxima de la misma.
[67]
ÁNGULO
DE LASCADO:
El formado por el talón y el plano de lascado. Se le llama también ángulo de
fractura. Ayuda a determinar la clase de percutor empleado en la talla de la
pieza de sílex, pues el ángulo es más obtuso cuando el percutor es de piedra, y
casi recto o recto, si es de madera o
hueso.
[68]
PLANO
DE PERCUSIÓN: En tipología lítica, superficie sobre
la que se asestan al núcleo los golpes del percutor.
[69]
PERCUTOR:
Instrumento con que se golpea el riñón o el núcleo de piedra, con objeto de
modelarlo u obtener lascas.
[70]
TIPOLOGÍA:
Técnica o ciencia que tiene como objeto clasificar determinadas creaciones
según su forma. Hoy se tiende a la práctica de una tipología rigurosamente
anaalítica, que excluye de sus presupuestos
toda consideración subjetiva del objeto. Se pretende con ello llegar a
clasificaciones o tipificaciones definidas según modelos de validez universal.
Las dimensiones, el peso, la coloración considerada físico-químicamente, etc.,
otorgan a las tipologías analíticasun alto grado de objetividad.
[71]
ARQUEOLOGÍA:
Su definición clásica es la de una ciencia, auxiliar de la Historia que estudia
los monumentos no literarios de la Antigüedad. En realidad, incluso los
monumentos literarios pueden ser objeto de estudio arqueológico, si son
considerados en su aspecto material. Contra lo que se suele suponer, la
arqueología no está adscrita a época alguna; así, existen una arqueología
prehistórica, otra clásica, otra medieval, etc., cada una de las cuales ha
desarrollado sus técnicas peculiares. También existen arqueologías
especializadas como la industrial, la urbana, etc., que no se adscriben aa
época concreta.
[72]
CARBONO
14: Isótopo radiactivo del carbono natural, cuyo
periodo de desintegración es conocido, y que se encuentra en toda materia
orgánica. Desde el momento en que ésta deja de vivir, el C 14 comienza a
desintegrarse, pudiéndose, por lo tanto, medir el tiempo que hace de la muerte
material que se estudia. Las muestras tomadas para efectuar dichas mediciones
deben serlo con exquisito cuidado con objeto de impedir cualquier
contaminación, aun superficial, con materia orgánica viva (polen, excrementos,
etc.).
[73]
DENDROCRONOLOGÍA
(del griego, de árbol y tiempo): La dendrobronología es una
técnica que extrae datos cronólogicos del estudio de los anillos que, en el
interior de los troncos de los árboles, marcan las diversas fases de su
crecimiento, variando en su anchura y color según la edad de la planta, la
humedad de las estaciones, su duración, etcétera. Si se dispone de una serie o
secuencia suficientemente homogénes y continua, los resultados llegan a ser
soprendentemente precisos y alejados en el tiempo.
[74]
YACIMIENTO:
Sitio en el que existen restos de valor arqueológico, generalmente bajo tierra,
y para cuyo estudio es necesario realizar excavaciones. Según su origen, los
yacimientos pueden ser: magmáticos,
formados en las fases de enfriamiento del magma, sedimentarios y metamórficos.
Según el tiempo de formación se distinguen yacimientos singenéticos o epigenéticos según
se hayan originado al mismo tiempo que las rocas que los contienen y con los
mismos procesos o no. Se llaman primarios
si se encuentran en el mismo lugar en que se han formado, secundarios si provienen de la
destrucción de otros y de su sucesiva acumulación en lugares distintos al de
origen.
[75] EL NEOLÍTICO:
Del griego, nuevo y piedra, término introducido por J. Lubbock en 1865 en la
subdivisión de la Edad de Piedra que, si bien indicaba inicialmente la
aparición de la técnica del pulimento de la piedra, pronto designó la fase
general de la periodización arqueológica de la Prehistoria comprendida entre el
Paleolítico (o el Mesolítico, tras la introducción de esa fase intermedia) y la
Edad de los Metales. De los rasgos genéricos atribuidos tradicionalmente al
Neolítico a partir de las primeras investigaciones en Europa –cerámica, piedra
pulimentada, animales y plantas domésticos, asentamientos estables campesinos,
así como nuevas formas de religiosidad, ritual y arte-, los que son
definitorios para la adscripción de una cultura arqueológica al Neolítico son
los relacionados con la producción de alimentos basada en la explotación de
especies y animales domésticos, en tanto que los demás no aparecen siempre –o
aparecen otros-, debido a la diversidad
de culturas neolíticas en el mundo. En otro sentido, el concepto de revolución
neolítica, acuñado por Gordon Childe para indicar las consecuencias económicas,
sociales, políticas y culturales ocasionadas por la introducción de técnicas de
producción de alimentos, ha dotado al término Neolítico de un contenido
histórico que amplía la definición arqueológica precedente. Se mantiene el uso
técnico del término en las periodizaciones arqueológicas, pero Neolítico
designa también un estadio de la evolución sociocultural. La incidencia de la
revolución neolítica en la historia es equiparable a la de la revolución
industrial: el Neolítico representa el proceso de implantación del modo de vida
campesino que conformó las condiciones de vida de la mayor parte de la
humanidad hasta la sociedad industrial. Con respecto a las etapas precedentes
de la Prehistoria, la evolución interna del Neolítico se caracteriza por una
serie de cambios fundamentales: incremento de la capacidad productiva gracias a
la agricultura y el pastoreo, patrones demográficos expansivos, creciente
complejidad de las relaciones sociales, revolución urbana, aceleración de los
procesos de cambio cultural. Por otro lado, la cuestión de los orígenes y
difusión del Neolítico es central. Se distinguen varias áreas nucleares, en las
que de modo autónomo se produjo la revolución neolítica mediante procesos de
domesticación locales: el Creciente Fértil, situado al norte del desierto
arábigo, desde Palestina y Siria hasta Mesopotamia e Irán occidental (milenios
IX-VIII a.C.: oveja, trigo, centeno, cebada); este de Asia y China (milenio VII
a.C.: mijo y arroz); Mesoamérica (México y América Central, milenios VII-VI
a.C.: frijol, calabaza, chile, maíz); Perú (milenio VII a.C.: calabaza, chile y
frijoles); áreas tropicales del África subsahariana (milenio III a.C.: sorgo) y
del Pacífico occidental (milenio III a.C.: tubérculos). El desarrollo del
Neolítico en estas áreas estuvo muy relacionadocon la propia complejidad de los
procesos de domesticacióny con las condiciones biogeográficas locales. La
identificación de distintas áreas nucleares ha llevado a la formulación de
diversas teorías que proponen interpretaciones globales de la revolución
neolítica.Muchas de ellas, funcionalistas, han otorgado gran importancia al
papel de los procesos adaptativos a los
cambios ambientales del Holoceno; otras, neodarwinistas, subrayan los aspectos
biológicos del proceso de domesticación; otras, en cambio, destacan los
procesos sociales o ideológicos. A
parte, el desarrollo del Neolíticofuera de las áreas nucleares se debió a
procesos de difusión (aculturación) ocurridos rápidamente: en unos cinco
milenios las formas de vida de los cazadores-recolectores quedaron relegadas.
Las características concretas de la
implantación del Neolítico en distintas
zonas han sido analizadas a partir de
varias teorías. Una línea explicativa destaca el mecanismo de la
colonización agraria: la exportación de
las innovaciones neolíticas por poblaciones emigrantes que, debido a su superior potencial productivo y reproductivo, desplazan o
asimilan a las poblaciones locales. Pero también han sido puestos de relieve
otro tipo de mecanismos que no precisan del desplazamientofísico de poblaciones,
y que permiten explicarlos casos en los que las innovaciones neolíticas son
adaptadas, de diversas maneras, a las
tradiciones culturales de las poblaciones locales.
[76]
CERÁMICA:
Objeto fabricado con arcilla húmeda y después seco o cocido. La cerámica
apareció en el período neolítico y fue producida por todas las antiguas
civilizaciones (Egipto, Mesopotamia, China, India, Persia, etc.). Durante la
Edad Media el arte cerámico decayó en Occidente, pero alcanzó gran brillantez
en Oriente. En la España musulmana se produjo una cerámica semejante, cuya
técnica dio origen a las series góticas de Paterna y Manises. En Valencia se
inició también la producción de azulejos, que luego se extendería a toda
España.
[77]
PULIMENTO:
Procedimiento destinado a mejorar, mediante la utilización de abrasivos, la
presentación y acabado de una pieza. Los abrasivos se clasifican según el
tamaño del grano, que va del número 5, sumamente grueso, al finísimo número
600. Una vez clasificados, se transforman en muelas de pulir, con gran variedad
de formas. El abrasivo va mezclado con feldespato y arcilla vitrificados,
silicatos, gomas, resinas, goma laca y oxicloruro de magnesio. Las piezas se
someten a operaciones de bruñido interior, lapidado y superpulido, que permiten
obtener tolerancias reducidísimas. Este es el pulimento por abrasivos.
[78]
ICONOGRAFÍA:
Ciencia que estudia el origen, formación y desarrollo de los temas figurados y
de los atributos con que pueden identificarse y de los que usualmente van
acompañados. En realidad, bajo esta denominación se comprende también la
iconología. Las dos grandes series iconográficas del arte occidental, son la
mitología clásica y la cristiana, que han dado lugar a densos y voluminosos
estudios, repetorios, diccionarios, etcétera.
[79]
Se
puede consultar la Introducción a la
arqueología, de Paul BAHN, que se encuentra en la Col. Flash nº 111, que ha
publicado Acento Editorial (Madrid,
1998). Para algunos, arqueología es sinónimo de excavación y el arqueólogo es
un señor barbudo metido en un hoyo. Lo cual sólo en parte es cierto. Algunos
arqueólogos jamás excavan. Si etimológicamente arqueología significa
“disertación sobre las cosas antiguas”, hoy por arqueología se entiende más
bien el estudio del pasado de los seres humanos a través de los restos materiales que han dejado. Lo cual –es
decir, “de los seres humanos”- no es lo
mismo que de los dinosaurios, de la misma suerte que arqueología no es
paleontología. Ni siquiera la arqueología se ocupa sólo del pasado remoto,
porque hay arqueólogos que estudian las épocas históricas e incluso los
acontecimientos modernos.
[80]
CUEVA
DE SANTIMAMIÑE (Vizcaya): Yacimiento arqueológico
paleolítico de la provincia de Vizcaya (España). La cueva de Santimamiñe se
encuentra situada al pie del monte Ereñozar y a 150 m sobre el nivel del mar,
dominando los valles de Atxondo y Basodo. Próxima a ella se alza la ermita de
San Mamés, que da nombre a la cueva. Fue descubierta de forma casual en 1916,
por unos niños vecinos del lugar que jugaban en sus inmediaciones. Los estudios
que se realizaron posteriormente revelaron que había un yacimiento prehistórico
localizado a la entrada de la cueva, así como pinturas y grabados. Santimamiñe
es un yacimiento muy completo y único en Vizcaya, pues además del arte rupestre
del interior de la cueva, los niveles arqueológicos de la entrada
proporcionaron una completa secuencia del Paleolítico superior, Epipaleolítico
y la Edad de Bronce. El santuario, con sus representaciones de color negro y
grabadas, tiene unos 20 m de longitud y constituye una especie de camarín al
que se accede por una cascada estalagmítica de 4 m de altura. Contiene 38
representaciones que, aproximadamente, desde la entrada hacia el interior son:
cinco bisontes, dos caballos y una cabeza de uro; sigue el panel principal, con
siete bisontes, un bastoncillo y un pequeño rectángulo; más al fondo un oso, la
parte trasera de un cérvido o cáprido y una cabeza de cabra, cerca de los
cuales hay otros tres bisontes verticales. Las figuras representadas se
realizaron en la época Magdaleniense y
pertenecen al Estilo IV antiguo de Leroi-Gourhan, con claros paralelos en el
arte mueble del Magdaleniense medio y en santuarios rupestres contemporáneos
del Pirineo francés. La cueva de Santimamiñe fue declarada Patrimonio de la
Humanidad por la UNESCO en julio de 2008.
[81]
NEOLÍTICO:
Se dice del período prehistórico,
también conocido como de la piedra pulimentada, que se desarrolló entre el
mesolítico y la Edad de los Metales. El comienzo del neolítico varía según las
regiones: en Egipto y Oriente Próximo tiene lugar hacia 7000 a.C.; en el Mediterráneo oriental, hacia 4000
a.C., y en Europa occidental, hacia 3000 a.C. Durante este período se produjo
el desarrollo de la agricultura y la ganadeería, así como la aparición del
comercio y un espectacular crecimiento demográfico. La población tendió a
hacerse sedentaria y se construyeron un gran número de monumentos funerarios de
tipo megalítico. Desde el punto de vista técnico, los grandes cambios se
produjeron en la utilización de la cerámica, del telar y del pulimento de la
piedra.
[82]
IDEOMORFOS
(Del griego, forma): Signos que en el
arte prehistórico aparecen frecuentemente, cuyo significado es desconocido,
aunque se cree que expresan ideas concretas relacionadas con el mundo
mágico-religioso. Sus variedades son muy numerosas, llamándose, genéricamente,
tectiformes, porque los más usuales
tienen forma de cabañas o techos. Los hay también escutiformes, serpentiformes, escalariformes, puntiformes,
claviformes, etc. Es preferible
llamarlos signos.
[83]
SIMBOLISMO:
Cualquier tendencia que en Arte use frecuentemente de símbolos, buscando el
conocimiento intelectivo y la expresión conceptual.
[84]
SÍMBOLO:
Signo gráfico con que se representa una idea de orden moral o intelectual por
razón de cierta semejanza existente entre el símbolo y lo simbolizado. Esta
semejanza puede o no ser objetiva o explícita.
[85]
DESPIECE
(del céltico pettia = pedazo, pieza): Convención en el Arte rupestre del
Paleolítico Superior que consiste en delimitar, mediante líneas o tintas planas, los diferentes tonos del
pelaje de un animal, sus diferentes planos de volumen, etc.
[86]
CONO
DE PERCUSIÓN: Relieve convexo o saliente cuyo
vértice comienza bajo el punto de impacto del percutor sobre el núcleo de sílex
y que se continúa hacia abajo en el llamado bulbo de percusión o concoide, que
será más saliente y desarrollado cuanto más fuerte haya sido el golpe recibido
por el núcleo.
[87]
CARDIAL:
Dícese de la cerámica decorada por impresión con los bordes de una concha (cardium); es característica del Neolítico. Se llama
cerámica cardial a un estilo de cerámica del primer período Neolítico de la
zona mediterránea (VI-V milenio a.C.),
denominada así porque la decoración de
las piezas estaba realizadacon la impresión sobre el barro de la vasija, antes
de la cocción, del extremo dentado de una concha de cardium (berberecho).
[88]
INCISO:
Decorado con cortaduras o entalles. En
cerámica, decorado con entalles hechos
por presión. La cerámica incisa, para Llubiá, es la que posee
“decoración obtenida al sacar la engalba (engobe) o bien el color que se ha
aplicado al recipiente con una pluma, punzón, espátula o cuchillo, o bien
hendiendo el barro, antes de cocerlo”.
[89]
PLÁSTICOS:
Son aquellos materiales que, compuestos por resinas, proteínas y otras
sustancias, son fáciles de moldear y pueden modificar su forma de manera
permanente a partir de una cierta compresión y temperatura. Un elemento
plástico, por lo tanto, tiene características diferentes a un objeto elástico.
[90]
CAUCHO:
Denominación genérica de los diversos tipos de goma natural, en especial la
obtenida del látex que se extrae del Hevea
brasilensis. CAUCHO SINTÉTICO: Grupo de sustancias obtenidas por
polimerización y que posee las propiedades características del caucho natural.
[91]
ARCILLA:
Mezcla de sílice y alúmina que, empapada en agua, se hace muy plástica,
propiedad que pierde al deshidratarse, construyéndose y adquiriendo dureza y consistencia.
[92]
ARCILLA:
Roca sedimentaria pulverulenta, formada por partículas muy finas de minerales
del grupo de los silicatos de aluminio, que contiene también hierro, magnesio,
potasio, calcio y sodio. Los tres tipos principales de arcillas son: caolinita, montmorilonita e ilita.
Poseen propiedades características como la plasticidad, la posibilidad de
absorber agua y de conservar la forma después de la cocción y el secado.
Las arcillas en masas considerables
forman rocas sedimentarias de origen marino,
fluvial, lacustre o proceden de alteraciones de feldespatos. Si
contienen importantes cantidades de carbonato de calcio, se llaman margas; si están constituidas por
caolinita, sirven para la fabricación de porcelanas y cerámicas. Las arcillas refractarias, a un elevado
punto de fusión, se usan para materiales refractarios y en fundición. Las arcillas comunes, de elevada
plasticidad, se emplean para ladrillos y cerámica de barro cocido; las arcillas desechables, susceptibles de absorber mucha agua, sirven
en muchas industrias: para el desengrasado
de las lanas, el refinado de minerales, vinos, etc.
[93]
YACIMIENTO
DE ABBERVILLE:
La investigación sobre el origen de la humanidad y el nacimiento de la
arqueología como ciencia no fueron posibles hasta el siglo XIX, cuando el mundo
occidental asistió a la transformación definitiva de su concepción del mundo y
de su propia identidad. Los trabajos de Darwin, Carl von Linneo y Lamarck entre
otros, en un clima de modernidad sociocultural, ayudaron al proceso de abandono
de la filosofía creacionista que postulaba que Dios había pensado y creado a
los seres vivos en los paisajes que existen tal y como se conocen en la
actualidad. La teoría de la evolución sólo se pudo empezar a aplicar cuando se
ampliaron los límites temporales de la existencia de la Tierra y se transformó
la idea del fijismo de las especies. Estas
dos ideas fueron anuladas primero en el campo de la geología, después en el de
la biología y, finalmente, las nuevas corrientes de pensamiento comenzaron a
afectar a la concepción del desarrollo humano. En este contexto de aceptación
de la gran antigüedad de la Tierra y la evolución de las especies vegetales y
animales, comenzaron los estudios de Boucher de Perthes primero, y
de Evans y Prestwich
después, en Abberville, que acabarían demostrando la gran antigüedad del ser
humano. En las excavaciones realizadas en este lugar se encontraron
instrumentos líticos y fauna ya extinguida en los mismos estratos geológicos;
puesto que ambos hallazgos se encontraban juntos en estratos geológicos de gran
antigüedad, los útiles líticos fabricados por el hombre debían contar
igualmente con un amplio pasado. Poco a poco empezó a aceptarse y generalizarse
esta idea en toda Europa, aunque aún no se pensase en la transformación y
evolución de la especie humana. Los hallazgos que se produjeron en Abberville,
junto con los descubrimientos que comenzaron a producirse en otros lugares de
Europa, fueron además determinantes en la sistematización del Paleolítico inferior
europeo y en el conocimiento de la fauna del Pleistoceno
[94] SARRIO: Es una subespecie de la gamuza alpina centroeuropea
que coexiste en la península con el rebeco cantábrico (Rupicapra rupicapra
parva). Ambos sexos presentan cuernos de tamaño similar aunque los machos los
tienen más separados. Su hábitat se localiza entre los 1500 y 3000 metros de
altitud, bajando a cotas más bajas en invierno, son animales sociales, forman
grupos de machos o de hembras con sus crías. Uno de sus peligros son los
aludes, pudiendo quedarse atrapadas manadas enteras.
[95] CALCOLÍTICO
(de cobre y piedra). Nombre que recibe el período entre el Neolítico y la Edad
del Bronce, caracterizadopor el conocimiento del cobre y por ser trabajado este
metal como si fuese una piedra.
[96] AZUELA:
Herramienta de carpintero, empleada para desbastar.
[97] DOLMEN:
Monumento megalítico en forma de mesa,
compuesto de una o más lajas colocadas
de plano sobre piedras verticales. En Francia, para algunos cuna arqueológica del dolmen, se encuentran dólmenes muy bien
conseervados: “Grotte aux Fées”, en Metray; “La Pierre Turquaise”, en
Seine-et-Oise; y otros en Plouharnel (Bretaña). En Españason numerosos en
Levante, zona subpirenaica y cantábrica. Pertenecen a las edades de Piedra y
Bronce y parece que la cultura que representan
procede del Mediterráneo (Egeo-Cícladas). En suma, se trata de un
megalito en forma de mesa. Generalmente se usó como sepultura.
[98] POMPEYA:
Ciudad fundada por los oscos, uno de los primeros pueblos itálicos, nace
como puerto de la vecina Nuceria. Paso obligado entre el norte y el sur, entre
el mar y los valles del interior, Pompeya comenzó a crecer como nudo de
comunicaciones y puerto de importancia. Entre los años 525 y 474 a.C. fue
dominada por la colonia griega de Cumas. Posteriormente cayó en manos
etruscas para, a finales del siglo V a.C., ser conquistada por
los samnios. En el año 310 a.C. los samnios fueron vencidos por los
romanos. Al rebelarse contra la Liga Itálica en el año 89 a.C. fue asediada
por Sila, convirtiéndose en colonia romana y pasando a ser denominada Colonia
Veneria Cornelia Pompeya. Pero el acontecimiento
trascendental en la historia de Pompeya es la erupción del Vesubio, en el año
79 a.C., que arrasó la ciudad y la sepultó en lava. Las ruinas de Pompeya dejan
al descubierto diversas partes. La más antiguo o ciudad vieja es la primitiva
Pompeya de los oscos y en ella se halla el centro del foro con sus templos de
Venus, Júpiter y Apolo, la basílica, el mercado y los edificios de culto
imperial. Cerca está la acrópolis o foro triangular, con el
templo de Hércules, el teatro, la palestra samnita y el odeón.
Otra parte de su trazado urbano está compuesta por manzanas de casas
distribuidas de forma regular. En el extremo sureste se hallan
el anfiteatro y la palestra romana. A lo largo de la ciudad se
distribuyeron cuatro termas. Muy notables son las viviendas particulares,
que han permitido conocer muchos datos acerca de la vida cotidiana de sus
habitantes. En Pompeya hay grandes casas helenísticas decoradas con pinturas
y mosaicos, como las del Fauno y de Pansa, o tardorrepublicanas, como la
casa de laberinto. Otras son imperiales, como las casas de Criptopórtico y de
Menandro. Fuera del perímetro urbano se encuentran las necrópolis y
las villas, entre ellas la conocida como "Villa de los Misterios".
[99]
TROYA: Uno de los lugares más misteriosos del universo
cultural helénico, Troya, citada en la Ilíada como Ilión, fue identificada
por Schliemann y situada en el monte Hisarlik, al NO de Anatolia. Ya
en la Edad del Bronce fue un lugar importante, presentando ocupación desde el
IV milenio a.C. Los trabajos arqueológicos han permitido documentar la
existencia de siete niveles estratigráficos -Troya I a Troya VII-, que
presentan problemas de cronología. Algunas etapas son mejor conocidas que
otras, como Troya II -que se corresponde con el tesoro de Príamo- o Troya VIIa,
descrita por Homero y asolada por un incendio posiblemente causado
por el ataque de los aqueos de Agamenón. Aunque Troya puede encuadrarse
culturalmente en el área del Egeo, presenta rasgos propios como cultura del
Bronce específica en el Heládico, el Cicládico o
el Minoico. Se ha destacado la existencia de fuertes lazos comerciales con
los micénicos, gracias al hallazgo de una gran cantidad de materiales
cerámicos.
[100]
Palacio
de KNOSSOS: Antigua ciudad de la isla de Creta, de
la que fue la primitiva capital. Fue un gran centro de la civilización egea. Las excavaciones
arqueológicas, llevadas a cabo sobre todo por Arthur Evans, han sacado a
la luzlos ricos y vistosos restos de los
palacios de lacivilización minoica, con preciosos motivos arquitectónicos
yambientes pintados al fresco y ornados
con estucos y columnas.
[102]
ESTRATIGRAFÍA:
Parte de la geología que estudia los materiales de los cuales está constituida
la corteza terrestre para establecer la sucesión cronológica de las formaciones
rocosas y el ciclo evolutivo de la Tierra.
[103]
CRONOLOGÍA:
Ciencia que determina el orden y fechas de los sucesos históricos. Puede dividirse
en: 1) cronología histórica, que
trata de los sucesos acaecidos en tiempos históricos; 2) cronología astronómica, que se refiere al origen y al orden de los
fenómenos celestes; 3) cronología
científica, que intenta reconstruir las relaciones temporales en el mundo
prehistórico. En definitiva, se trata de la ciencia que se propone investigar
la relación entre diversos hechos acaecidos en el pasado y fecharlos. La
cronología, entendida como medida del acontecer de los hechos gracias a una
escala del tiempo y como método de fijación de fechas, encuentra aplicaciones
en prehistoria, historia, geología, arqueología y astronomía.
[104]
ANTROPOLOGÍA
CULTURAL: El
término antropología procede de los términos griegos "antrhopos"
(hombre) y "logos" (estudio, tratado) y etimológicamente significa
estudio o tratado del ser humano. La antropología cultural tiene como objeto de
estudio las distintas culturas de los grupos humanos, ya sean culturas
primitivas o actuales, y se vincula a otras ciencias como la arqueología, la
psicología o la lingüística, por ejemplo, que resultan muy importantes a la
hora de establecer y comprender las pautas de comportamiento y los valores
culturales.
[105]
ARQUEOLOGÍA:
Disciplina que se ocupa del estudio de las sociedades y culturas del pasado, de
todos los periodos históricos y áreas geográficas, a partir de los restos de
cultura material, de los datos hallados
en el medio natural, así como de
fuentes epigráficas, numismáticas y literarias. No obstante, su definición
clásica es la de una ciencia, auxiliar de la Historia, que estudia los
monumentos no literarios de la Antigüedad. En realidad, incluso los monumentos
literarios pueden ser objeto de estudio
aarqueológico, si son considerados en su aspecto material. Contra lo que se
suele suponer, la arqueología no está adscrita a época alguna; así, existen una
arqueología prehistórica, otra clásica, otra medieval, etc., cada una de las
cuales ha desarrollado sus técnicicas peculiares. También existen arqueologías
especializadas como la industrial, la
urbana, etc., que no se adscriben a época concreta.
[106]
METALURGIA:
Conjunto de procedimientos y de técnicas
que permiten extraer los metales y sus
minerales, transformarlos en productos
semiacabados y prepararlos para su utilización (productos “acabados”). La
metalurgia agrupa, pues, tres grandes campos de actividad: la metalurgia
extractiva, la metalurgia de transformación y la metalurgia de puesta a punto.
Hoy puede considerarse la metalurgia, en
tanto que ciencia, como la combinación de tres grandes campos extraídos
de la tradicional división de los conocimientos: la química metalúrgica, la
metalurgia física y la metalurgia mecánica. Los
primeros metales utilizados por el hombre fueron los que se encuentran
en estado nativo, como el oro, o los
que pueden fácilmente reducirse de sus
menas, como el cobre. Pero todavía en época prehistóricase realizaron dos
importantes descubrimientos: las aleaciones y, sobre todo, el hierro.
[107]
LEZNA:
Instrumento que se compone de un hierrecillo y un mango, usado por los
zapateros para agujerear y coser.
[108]
CERÁMICA
CARDIAL: Formaba parte de la tipología de
cerámicas impresas típicas del proceso neolitizador mediterráneo que, desde su
punto de origen en las costas de Siria y Líbano, llegó hasta la zona más
occidental. Este tipo de cerámica evolucionó en los últimos años del Neolítico
Antiguo hacia la denominada cerámica epicardial, que presentaba otro tipo de
impresiones e incisiones. El fenómeno de la cerámica cardial en Europa comenzó
en el noroeste de Italia, desde donde se extendió hasta la costa atlántica de
Portugal. En esta amplia distribución geográfica se produjeron numerosas
variaciones tipológicas que quedaron reflejadas en el registro arqueológico, a
través de las cuales se podían distinguir diferentes áreas culturales
específicas entre las que destacaron el noroeste de Italia, Provenza,
Languedoc, Cataluña y País Valenciano, Andalucía Oriental y Occidental y la
costa portuguesa. Su desarrollo en la primera fase de neolitización permite
relacionarla estrechamente con tempranas prácticas agrícolas y ganaderas. La
cerámica en sí constituyó también una importante novedad técnica, ya que por
primera vez se sometía el barro al proceso de cocción en hornos. Los objetos de
cerámica cardial más importantes eran los grandes vasos de forma globular y los
cuencos de base plana. Generalmente los yacimientos donde han sido encontrados
estos grupos de cerámicas estaban relacionados con el hábitat en abrigos
rocosos o cuevas.
[109]
El
BRONCE es una aleación de estaño y cobre. EDAD DEL BRONCE: Época
prehistórica inmediatamente posterior al Neolítico y al Calcolítico o
Eneolítico. Su datación es diversa, según las regiones. En Oriente Próximo y en
la India corresponde al tercer milenio
a.C. Periodo de la prehistoria caracterizado por la metalurgia del bronce para
la fabricación de armas, herramientas y adornos, iniciado en Armenia y
Kurdistán entre el IV y el II milenio
a.C. Siguió la Edad del Cobre y precedió a la del hierro. La fabricación
de objetos de bronce, aleación de cobre y estaño, fue posible por la existencia
de importantes intercambios comerciales de ambas materias primas. La industria
del bronce favoreció la aparición de los
primeros grandes Estados de la historia:
Sumer, Egipto, Minos, Micenas y la dinastía Chang en China. En Occidente
también surgieron importantes culturas: Wessex, Armórica, Europa central
(cultura de los campos de urnas), y ya hacia el año 1000 a.C., la cultura de palafitos en Suiza y
la de las turberas en Escandinavia. En la península Ibérica tuvo dos relevantes
manifestaciones: Los Millares y El Argar. . En definitiva, pues, la Edad del
Bronce se refiere a culturas del Próximo Oriente (3200-1100 a.C.) y de Europa
(2250-850 a.C.); en ella se desarrollan sociedades complejas, de “jefaturas”, con relaciones de parentesco
jerarquizadas y poderes centralizados,
según el esquema del evolucionismo cultural contemporáneo.
[110]
MEGALÍTICO:
Literalmente significa piedra grande. Se aplica a los monumentos prehistóricos
construidos con una o varias losas de piedra: menhir, cromlech, alineamiento o
dolmen.
[111]
EXCAVACIÓN:
Operación de abrir zanjas, pozos, galerías, etc., en un terreno para
construir una obra, o para exhumar
monumentos u objetos de interés arqueológico.
[112]
ANTROPOLOGÍA:
Término que deriva de los griegos "antrhopos"
(hombre) y "logos" (estudio, tratado) y que etimológicamente
significa estudio o tratado del ser humano. La antropología se divide en varias
ramas, según se enfoque el estudio desde una perspectiva física, filosófica o
cultural, por ejemplo.
ANTROPOLOGÍA CULTURAL: La antropología cultural tiene como objeto de estudio las distintas
culturas de los grupos humanos, ya sean culturas primitivas o actuales, y se
vincula a otras ciencias como la arqueología, la psicología o la lingüística,
por ejemplo, que resultan muy importantes a la hora de establecer y comprender
las pautas de comportamiento y los valores culturales.
ANTROPOLOGÍA
FILOSÓFICA: En
filosofía, la antropología remite a las distintas teorías o interpretaciones
que los filósofos han hecho del ser humano, en consonancia con sus posiciones
filosóficas. Así, hablamos de la antropología de Platón o de Kant para
remitirnos a sus distintas concepciones del ser humano. En definitiva, es la
parte de la filosofía que estudia al hombre comoobjeto de pensamiento y de
reflexión sobre su propia esencia y destino. Esta “antropología esencial”, así
considerada, es de creación reciente. El método
fenomenológico de E. Husserl se ha propuesto utilizar los resultados de la
ciencia universal para la determinación de la esencia humana. Esta
fenomenología ha tenido su máxima resonancia en Francia (Bachelard,
Merleau-Ponty, Sartre), donde los problemas de la antropogenesia y de la
psicofísica han conservadosu rango
filosófico gracias a la influencia de Henri Bergson.
[113]
AMERINDIO:
Relativo a los indios indígenas americanos. Asimismo, se dice de un macrogrupo
de lenguas que abarca todas las variantes indígenas de América, salvo las
familias aleutiano-esquimal y atabascana. LENGUAS AMERINDIAS: Lenguas
indígenas del continente americano habladas con anterioridad a la llegada de
los primeros descubridores al Nuevo Mundo. En algunos casos desaparecieron tras
los primeros contactos o durante la época colonial, pero en otros muchos se han
conservado y algunas, como el náhuatl, el maya, el quechua o el guaraní, gozan
de una gran importancia en la actualidad en los países en los que se hablan. Como
una primera aproximación a las lenguas amerindias, podrían establecerse cuatro
grandes grupos geográficos de clasificación: lenguas de América del Norte (algonquino,
iroqués, sioux... como las más importantes), lenguas de México y Guatemala (náhuatl,
maya...), lenguas de América Central y lenguas de América del Sur (quechua, aimara,
guaraní, mapuche...).
[114]
COBRE:
Metal rojizo, maleable, dúctil, con alta conductividad eléctrica y térmica, y
resistente a la corrosión. Se encuentra libre en la naturaleza (cobre nativo),
en lavas basálticas, areniscas yv conglomerados; combinado con el oxígeno, y
aparece en cantidades variables en los minerales de plata, hierro, antimonio,
etc. Es la base del latón, bronce y
otras aleaciones. La Edad del Cobre o Calcolítico se aplica de manera
genérica a culturas de Oriente Próximo y
Europa (milenios IV y III a.C.).
[115]
ALEACIÓN:
Producto sólido, de carácter metálico, que se obtiene al fundir dos o más
metales; el líquido que resulta de la fusión, frecuentemente homogéneo, se deja
después enfriar hasta la temperatura ordinaria. Por extensión, producto de la
disolución, en un metal fundido o en una
mezcla de metales fundidos, de algunos
elementos no metálicos como el carbono, el nitrógeno, e incluso el oxígeno o el hidrógeno. Las aleaciones binarias son aleaciones formadas por dos metales, las
terciarias, por tres, etc. Numerosas aleaciones industriales incluyen muchos
elementos detectables o incluso
dosificables por los métodos clásicos de análisis. Las propiedades mecánicas de
las aleaciones son ampliamente determinadas por el tratamiento térmico que se
les hace soportar; el temple, es
decir, el enfriamiento rápido de una aleación cocida a alta temperatura que,
por este simple hecho, adquiere un nuevo equilibrio entre los diferentes
componentes que se desearían mantener tal como estaban a temperatura ambiente;
el revenido sirve para atenuar, en
parte o en su totalidad, las
modificacionesaportadas por el temple; mediante un recocido adecuado se
llega a un retorno parcial al equilibrio de partida; el envejecimiento, por último, es un tratamiento que se hace a
temperaturas menos elevadas (de 100 a 200ºC), lo que mejora en algunos casos la
resistencia mecánica de algunas aleaciones, especialmente a base de aluminio.
[116]
HIERRO:
El hierro es un metal blanco plateado, dúctil y maleable. Constituye casi el 5%
en peso de la corteza terretre; no existe casi ningún mineral o roca que no contenga hierro. Es indispensable para la vida. No se altera
en el aire seco, pero el aire húmedo lo ataca transformándolo en herrumbre
(óxido férrico hidratado). Las aleaciones hierro-carbono, en que el porcentaje
de carbono es inferior al 2% se denominan aceeros; si este porcentaje sobrepasa
el 2% se denominan fundiciones.
[117]
HALLSTÁTTICO (de
Hallstatt, Austria): Relativo a la I Edad del Hierro (aproximadamente 1000-500
a.C.), especialmente en EuropaCentral y Occidental.
[118]
LA TÈNE
: Nombre de una fase de la Edad del
Hierro y de su yacimiento epónimo, en Suiza. Se extiende, aproximadamente,
entre 450 a.C. y 100 d.C.
[119]
PROTOHISTORIA:
En sentido estricto, periodo en eel que no existen testimonios escritos directos producidos por las culturas
estudiadas(o si existen textos y epigrafías, la escritura no ha podido ser
descifrada), pero sobre el que sí se conservan textos escritos de otras
culturas de la época, por lo que se estudia a partir de los datos arqueológicosy
de las fuentes escritas indirectas. Es el caso, por ejemplo, de las culturas
ibéricas de España antes de la conquista romana, sobre las que hay referencias en autores griegos y latinos. El término se
usa de manera ambigua y descriptiva para
indicar el período que se sitúa entre el final de la Prehistoria y el inicio de
la época histórica. Por otra parte, la tradición francesaincluye en la Protohistoria la Edad de los Metales, contemporánea al uso de la escrituraen Oriente Próximo (e
incluso el Neolítico, aunque no haya testimonios escritos antes del 3200 a.C.). En esta tradición, Protohistoria ha
adquirido un sentido genérico, con un contenido metodológicoque indica las
diferencias conceptuales entre el estudio de las culturas de
cazadores-recolectores del Paleolítico y el de las culturas productoras de
alimentos del Neolítico y de la Edad de los Metales.
[120]
CICLÓPEO:
Muro cuyo aparejo está formado por piedras de enorme tamaño, colocadas
generalmente sin argamasa ninguna.
[123]
ADOBE:
Paralelepípedo de barro y paja secado a la intemperie, sin cocer al fuego, y
que se emplea como material de construcción. Es decir, el adobe es una masa de
barro mezclada con paja y heno, moldeada en forma de ladrillo y secada al
aire, que se emplea en construcciones
murales.
[124]
CERÁMICA:
Pasta de sustancias arcillosas modelada y luego secada y cocida al horno,
utilizada para fabricar mayólicas, porcelanas, terracotas, etc. El producto
más elemental de la familia de las
cerámicas, la terracota, era ya
utilizado en el V milenio a.C. en Oriente y en la India. Dieron un impulso fundamental al
desarrollo de la cerámica el uso del torno, inventado en China hacia el III
milenio a.C., y utilizado por asirios, babilonios y egipcios, y la adición de
una capa de protección a base de plomo o estaño. De altísimo nivel por la
variedad de las formas y de la decoración fue la cerámica griega, que conoció
su máximo esplendor enlos siglos VI-V, y fue imitada por los etruscos, los
colonos de la Magna Grecia y los romanos.
[125]
FÍBULA:
Broche o hebilla a modo de imperdible. Los arqueólogos hallan en ella elementos
muy valiosos para el establecimiento de la cronología en los yacimientos.
Reciben el nombre según sus formas: en arco de violín (segunda Edad del Bronce,
campos de urnas), de arco simple (submicénicas), zoomorfas, en escorpión (La
Tène I).
[126]
BROCHE:
Conjunto de dos piezas de metal una de las cuales encaja en la otra. Sirve para
prender ropas o prender algo a ellas.
[127]
EDAD
DEL HIERRO: Época de la Prehistoria y la
protohistoria, subsiguiente a la edad del Bronce. Se inició en Europa
sudoriental, probablemente, a fines del II milenio a.C. y se caracterizó por el
uso de la metalurgia del hierro. Su descubrimiento debe de estar en el área cultural hitita, hacia el
1200 a.C. La Edad del Hierro indica
la generalizacióndel uso del
hierro en armas y herramientas. La expresión
se utiliza para Europa, desde el siglo VII a.C. hasta la incorporación,
en distintas épocas, al Imperio romano.
[128]
CISTA
(del latín cista = cesta, celda,
vaso): Celdilla practicada generalmente en el suelo y que consta de lajas de piedra dispuestas
cuadrangularmente. En su interior se colocan los despojos del difunto (cenizas
en urna, etc.); puede cubrirse con una tapadera horizontal.
[129] CAMPOS DE
URNAS: Vastas necrópolis caracterizadas por la existencia de urnas
cinerarias bicónicas y cubiertas, típicas de la Edad del Bronce y con
pervivencias posteriores. Se dieron en
Centroeuropa, Italia, la península Ibérica y las islas Británicas.
[130] CRÓNLECH:
Monumento megalítico consistente en una serie de menhires colocados en forma
elíptica o circular. Aparece en Europa, Asia y América, donde la costumbre de
señalar lugares o conmemorar sucesos con piedras ciclópeas se remonta a los más
antiguos tiempos. Los más célebres en Europa son los de Stonehenge (Inglaterra)
y de Carnac (Francia).
[131]
POBLADO
DE CORTES DE NAVARRA: Situado
en el valle medio del Ebro, el Cerro de la Cruz fue excavado en los años 50 y
80 por J. Maluquer de Motes. El yacimiento estaba formado por una sucesión de
diferentes niveles estratigráficos correspondientes a las Edades del Bronce y
del Hierro que ocupaban una extensión de 1 ha. Los primeros pobladores se
asentaron en el Cerro de la Cruz a mediados del siglo IX a.C. en el conocido
por los arqueólogos como nivel PIIIa. Las casas de esta época eran circulares.
Según los investigadores, la economía era básicamente ganadera, y estos primeros
moradores proveerían de una ola migratoria que en aquella época remontó el
cauce del río Ebro. El siguiente nivel (PIIIb) comenzó alrededor del 770 a.C.,
y se caracterizó por el inicio de un modelo urbanístico planificado. Las
viviendas eran casas rectangulares adosadas entre sí, elaboradas en adobe y
dispuestas en dos manzanas que se adaptaban al terreno con un espacio central.
Modelo que, con ligeras modificaciones, perduró durante todo el período de
existencia del poblado. Las características de la cerámica, decorada con
acanaladuras, manifestaban la influencia directa de las culturas del Bajo
Aragón y de la Cataluña Occidental. Sobre este poblado se asentó otro nuevo
característico de la primera Edad del Hierro (PIIb, 700-550 a.C.). Las casas,
construidas en piedra y adobe, eran rectangulares y se encontraban divididas en
tres compartimentos: vestíbulo, estancia y despensa. Las paredes de algunos de
los vestíbulos presentaban en su cara interior una serie de pinturas murales.
Todas las cocinas tenían unos elementos fijos, como eran un hogar en el centro
de la estancia y un ábaco lateral que hacía las veces de aparador. Los tejados
estaban elaborados en un material ligero, compuesto de barro apisonado y ramas
que se situaba en forma de cubierta plana inclinada, apoyado sobre vigas
transversales de madera sostenidas por postes de madera. En la pared lateral de
la vivienda se adosaba un horno, construido con una solera de barro de forma
elipsoidal o rectangular, colocado sobre un fondo de gravilla que, generalmente
se dedicaba a la elaboración de pan y otros alimentos. Las viviendas, a su vez,
se agrupaban en barrios. El poblado se rodeó de una potente muralla de adobe.
La cerámica característica estaba elaborada a mano; sobre ella se realizaban
dibujos en rojo, blanco y amarillo sobre fondo oscuro. Entre los objetos
cerámicos destacaban unos pequeños cilindros macizos, que representan figuras
antropomorfas, que se relacionan con algún culto doméstico. Esta etapa supuso
el momento de mayor esplendor económico del poblado de Cortes de Navarra; por
primera vez hizo su aparición la metalurgia del hierro y la fundación del
bronce. En bronce se elaboraron numerosos adornos como fíbulas, pulseras,
agujas, cuentas de collar, anillos, botones y torques; también armas como
hachas y puñales, y herramientas como tapaderas, asadores y coladores.
Paralelamente se fabricaron los primeros objetos de hierro entre los que
destacaban: cuchillos, anillos y agujas. En el poblado se hallaron tortas de
fundición, traídas ya preparadas desde otros puntos de la región para ser
elaboradas posteriormente, pues no había materias primas en las cercanías. Los
hornos metalúrgicos tenían cinco salientes con perforaciones verticales sobre
los que se colocaría una estructura de madera. Un incendio puso final a esta fase
alrededor del 550 a.C. La etapa final (PI, 550-350 a.C.) siguió las
características arquitectónicas y cerámicas de las anteriores. Este período es
muy bien conocido por la necrópolis de incineración situada en el Cerro de la
Atalaya, en la cual quedó reflejado como se generalizó la presencia de objetos
de hierro. En los últimos años de este poblado (PIb, 450-350 a.C) apareció la
cerámica elaborada en torno, que anunciaba el nacimiento de la cultura
celtibérica. El motor principal de la economía era la agricultura de secano,
completada por la ganadería de vacuno, ovicápridos y porcinos. El Cerro de la
Cruz fue abandonado hacia el 350 a.C. cuando en el valle del Ebro se habían
implantado los diferentes pueblos celtibéricos. Solo se ha descubierto la
necrópolis correspondiente al período final de existencia del poblado, la del
Cerro de la Atalaya. Los arqueólogos han sacado a la luz más de dos mil fosas
que procedían del período comprendido entre 550 a.C. y 350 a.C. Los enterramientos
se producían en Campos de Urnas, eran sepulturas planas sin túmulos ni estelas
indicadoras, en las que se depositaban las vasijas con tapa que contenían las
cenizas del difunto. Junto a las fosas se preparaba una superficie horizontal
de adobe y guijarros sobre la que se realizaba la cremación de los cadáveres y
los ajuares, que se estaban compuestos principalmente por cadenitas, botones,
fíbulas y vasos que contendrían las ofrendas.
[133]
LA
HOYA (LAGUARDIA): Es el nombre de un lugar del
municipio de Laguardia en Álava, España que
contiene un importante yacimiento arqueológico protohistórico prerromano. El
sustrato abarca un extenso período de más de mil años, desde la Edad del bronce —aproximadamente siglo XII a. C.— hasta finales
de la Edad del Hierro —en
el siglo II a. C.—, siendo uno de
los núcleos de población más importantes de la etnia celtibérica de
los berones. Fue descubierto
de forma casual en 1935 y ha sido objeto de amplios y prolongados programas de
excavación, aproximadamente en el 15% de su extensión, que han aportado
información sobre la evolución de esta comunidad, sus formas de vida y
creencias.
[134]
COLONIZACIÓN
o COLONIALISMO: Colonialismo designa la expansión
comercial y/o territorial practicada por compañías comerciales o por entidades
estatales, así como el proceso de
organización y de desarrollo de los diferentes tipos de asentamientos
coloniales; el concepto indica tantoun dominio político, económico y cultural
directo como indirecto (a través de agentes locales).
[135]
EDAD
DEL COBRE o CALCOLÍTICO (4000-3000 a.C.): El hombre
prehistórico aprendió a usar el cobre, el cual era fácil de obtener debido a la
presencia en la superficie terrestre, mezclado con otros minerales (el hombre
aprende el proceso de la metalurgia, a través de la experimentación o de la
casualidad -caída de cobre al fuego-. Así construyó vasijas y armas, cuyo uso
combinaron con la piedra pulimentada.
Características
de la Edad del cobre:
·
El cobre, junto con el oro y la
plata, es de los primeros metales utilizados en la Prehistoria.
·
Invención de la metalurgia.
·
Desarrollo de la agricultura:
arado, regadío, estiércol y nuevos cultivos (vid, olivo, etc.).
·
Desarrollo de la ganadería,
domesticación del asno y el buey, obtención de leche, lana, queso y yogurt.
·
Desarrollo de la minería.
[136]
URBANISMO:
Conjunto de conocimientos que se refieren al estudio de la creación,
desarrollo, reforma y progreso de los poblados en orden a las necesidades de la
vida humana. En una gran ciudad, los transportes, de superficie, subterráneos,
elevados y suburbannos, deben estar debidamente coordinados. Otros elementos
son la distribución y depuración de aguas, instalación de zonas de recreo y
parques, conservación del patrimonio artístico de la ciudad, etc.
CULTURA
DEL VASO CAMPANIFORME (2500 a.C.-2000 a.C.): Se
conoce con este nombre al fenómeno cultural más importante del pleno
Eneolítico, a pesar de convivir con otros movimientos como el megalitismo o la
cultura de las Cuevas. El nombre de esta cultura deriva de la forma de su
cerámica, una especie de campana invertida. La extensión del Vaso Campaniforme
fue enorme, llegando a abarcar casi toda la Europa del Norte y Central (salvo
los países escandinavos) y todo el mundo mediterráneo (excepto el Egeo y el
territorio balcánico). Pese a ello su origen a estado sujeto a diversas
controversias, aunque en la actualidad la teoría más aceptada por los
investigadores sitúa su origen en el bajo Rin. Antiguas hipótesis proponían una
procedencia orientalizante (concretamente, Egipto); por otro lado, otros
autores apuntaron un posible origen ibérico debido a la gran cantidad de
yacimientos encontrados en la Península, los cuales han sido datados hacia el
segundo milenio antes de nuestra era, en varios yacimientos del valle del
Guadalquivir, señalando específicamente a cierto cruce de influencias entre la
cerámica del último período de la cultura de las Cuevas como el punto de
partida de la nueva cultura.
[138]
NECRÓPOLIS:
Lugar dispuesto adecuadamente para servir de sede a las sepulturas de los
miembros de una comunidad, especialmente de una ciudad.
[139]
CISTA
(del latín cista = cesta, celda,
vaso). Celdilla practicada generalmente en el suelo y que consta de lajas de
piedra dispuestas cuadrangularmente. En su interior se colocan los despojos del
difunto (las cenizas van en urnas, etc.); puede cubrirse con una tapadera
horizontal.
[140]
CAMPANIFORME:
Dícese de la cerámica en forma generalmente de campana invertida -en algunos
ejemplares típicos-, que dio nombre a la cultura que así se designa y cuyo
origen probable está en el sur de la Península. Su característica más notable
es el peculiar tipo de decoración incisa, a veces rellena de pasta blanca.

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio