Arte Vasco (III)
1.1.1.
Los Romanos
A grandes rasgos, el
vascuence ocupaba en tiempos romanos un vasto territorio comprendido entre los
ríos Garona, Segre y Ebro. Los estudios
llevados a cabo para conocer la situación lingüística en el siglo I d.C.
apuntan a que, en esta época, la lengua vasca era hablada a ambos lados de los
Pirineos, hasta Andorra.Si bien ésta es la extensión aceptada por la mayor
parte de los expertos, otros van más allá y consideran que existen restos de
toponimia vasca hasta el Mediterráneo. Según otros autores, los límites del euskera en tiempos
antiguos se correspondían con los siguientes: Al E, en lo que actualmente es
Cataluña, se halla presencia de topónimos euskéricos en el Valle de Arán[1],
por ejemplo, lo que ha llevado a pensar a algunos que el euskera pudo
extenderse hasta la costa catalana. De
lo que no hay duda es de que los
numerosos topónimos que aparecen en la provincia de Huesca no son casuales. Además,
existen documentos del siglo XIV que nos dicen que en el mercado de la ciudad
de Huesca las gentes de los alrededores hablaban la lengua vascongada. Así,
quedan claras las cosas. El caso es que desde
los últimos 3000 años (al menos) se cree
que el euskera ha ido retrocediendo a pesar de haber tenido también en épocas
medievales momentos de expansión. Entre los muchos factores a tener en cuenta
el desprestigio que ha sufrido el euskera es uno de los más importantes, pues
ha salido perdiendo frente a las lenguas recogidas en el romancero[2]
herederas de la tradición latina en la mayoría de los casos.
Consecuentemente,
vamos a considerar las plazas o ciudades romanas que se asentaron dentro de los
límites territoriales últimamente dibujados. La romanización en Vasconia y
Aquitania está someramente descrita en los textos de los historiadores romanos,
como Ptolomeo, Plinio el Viejo, Tito Livio, Estrabón, o el mismo Julio César.
Algunos hallazgos arqueológicos han permitido completar sus datos.
El
contacto entre los vascones y los romanos es anterior a la llegada de estos
últimos a territorio vascón, pues sabemos que mercenarios vascones lucharon
junto a Aníbal en la segunda guerra púnica, quedando reflejado en varios
versos, que a su vez narran diferentes batallas.
Igualmente
cuando Asdrúbal
Barca acude
en auxilio de su hermano, con el fin de engañar a los romanos, lo hace a través
del país de los vascones y continúa por el sur de la Galia,
reclutando nuevas tropas entre sus pobladores.
Es posible, o al
menos así lo consideran algunos historiadores, que este conocimiento del poder
militar de Roma se hiciese cuando los
romanos llegaron a territorio vascón[3];
estos últimos decidieron colaborar con ellos en lugar de enfrentarse a sus
ejércitos. Como consecuencia de ello, y a modo de recompensa por dicha
colaboración, probablemente los romanos entregaron a los vascones varias de las
ciudades que conquistaron por la fuerza a otros pueblos. Y ya en el 178 a. C. es cuando se considera
que se inicia la romanización[4] vasca con
la fundación de Gracurris (actual Alfaro) por parte
de Sempronio Graco sobre los
restos de Ilurcis.
Para
el siglo I o II de nuestra era, el sometimiento de las tribus vasconas y
várdulas al Imperio era ya absoluto y éstas formaban parte de los censos
realizados por los cuéstores civiles romanos.
Ptolomeo,
refiriéndose a los antiguos pobladores de los actuales País Vasco, Rioja y
Navarra, nos habla de la existencia de varias tribus en estos territorios:
autrigones, caristios, várdulos, berones, vascones y aquitanos.
Los vascones fueron los
primeros en tener contacto con los romanos. Ocupaban un territorio similar a
Navarra, pero ampliándose con tierras aragonesas, como el valle superior
del río Aragón y la comarca comprendida entre Sos del Rey Católico y el Alagón, pasando por Ejea de los Caballeros hasta las proximidades
de Zaragoza, y por el sur
con el valle del Ebro riojano.
En esta zona se han hallado innumerables restos arqueológicos de la época. Sus
ciudades más importantes fueron Pompaelo (Pamplona), Gracurris (Alfaro), Cascantum (Cascante) y sobre
todo Calagurris (Calahorra), que llegó a
tener la condición de municipium civium Romanorum, convirtiéndose
en la ciudad vascona estatutariamente más importante, rango que le fue
concedido por Octavio, quizá como premio a los soldados calagurritanos.
El
territorio vascón estaba dividido en saltus (bosques) y ager (campo).
Saltus Vasconum se denominaba al norte del territorio vascón,
entre Pamplona y los Pirineos e incluía
el norte de Navarra, parte de Guipúzcoa y parte de Aragón. Esta zona fue usada
como territorio maderero y de caza y sobre todo para la explotación de algunas
minas (Triano[5]
y Arditurri[6])
y canteras; los restos encontrados son más escasos, aunque cada vez van
apareciendo en mayor número. El Ager Vasconum, entre Pamplona y el
río Ebro, superándolo
ligeramente por el sur, incluía la mitad meridional de Navarra, parte de La
Rioja, el norte de Burgos y el suroeste de Aragón, siendo esta la región con
mayores y más numerosos asentamientos y con mayor explotación agrícola.
Cinco
de los treinta y cuatro caminos del itinerario de Antonino pasaban por territorio
vascón, siendo el más importante el XXXIV que unía Astúrica (Astorga) con Burdigalia
(Burdeos) pasando por
Velegia y Pompaelo. La zona comprendida entre esta ruta y la XXXII, que pasaba
por Calagurris, debió de tener numerosos asentamientos menores, fundos y villas,
según la cantidad de vestigios aparecidos en la zona.
Se tiene constancia de la presencia de vascones en
el ejército romano al menos desde el siglo I a. C., tanto en cohortes[7] como en las legiones[8] y en los pretorianos[9]. La Cohors II Vasconum
Civium Romanorum estuvo destinada en Germania[10], donde Tácito nos narra que su
valerosa intervención en el año 70 salvó la comprometida situación en la que se
encontraba el legado Vócula, acampado cerca de Novesio (hoy Neuss, Bajo Rhin),
quien fue atacado por los sublevados durante las revueltas del Imperio del
69 d. C. Esta cohorte fue posteriormente destinada a Britannia y el
año 156 a la Mauritania
Tingitana.
También se sabe de la
existencia de cohortes de várdulos; la I Fida Vardullorum equitania estuvo
destinada en Britannia al menos entre los siglos I
y III d. C. El que esta tuviese el cardinal I hace suponer la
existencia de más; hay diplomas[11] e
inscripciones[12]
que así lo atestiguan, entre ellas una en época de Trajano que la denomina I
Fida Vardullorum Civium Romanorum, lo cual indica que sus integrantes
fueron galardonados con la ciudadanía romana.
El pretor Casius
Longinus tuvo su guardia personal formada por berones, que le salvaron la vida
en un intento de apuñalamiento en el 48 a. C. Augusto la tuvo formada
por vascones calagurritanos, que fueron licenciados tras vencer a Marco
Antonio. La costumbre de guardias personales formadas por hispanos fue muy
común entre los generales, debido a su fidae y devotio[13] hacia
su jefe.
En las cercanías de
Iruña de Oca, se están efectuando excavaciones en la antigua población romana
de Veleia. Además, en Irún hay un importante yacimiento arqueológico romano.
Incluso, en Fórua existen restos de un poblado romano, que disponía de un
puerto fluvial.
Dicho lo cual,
seguidamente
estudiaremos con cierta profundidad algunos de los restos
citados anteriormente.
a)
Calagurris (actual Calahorra)
El
Municipium Calagurris Iulia Nassica es la ciudad romana antecesora de la
moderna Calahorra. Resumidanente, Calahorra es una localidad riojana;, actualmente es una de las poblaciones más importantes del
Camino de Santiago[14] en su ruta del Ebro. El
origen de Calahorra se da en torno al año 1000 a.C. En esa época se asientan en
la zona varios grupos de cultura indoeuropea. En el siglo II a.C., estos grupos
comienzan a unirse, surgiendo la población celtíbera[15] de Kalakorikos. Los
romanos, bajo el mando de Tiberio Sempronio Graco, la conquistaron en el año
187 a.C. Fue entonces cuando se le dio el nombre de Calagurris. Fue una de las
ciudades que más privilegios recibió de Roma en la península ibérica, llegando
a otorgarse a sus habitantes la ciudadanía romana. Gracias a los restos
arqueológicos se sabe que hubo grandes casas, termas, un circo, así como varios
templos. Debido a su emplazamiento, tuvo una gran importancia estratégica
durante las Guerras sertorianas. Durante el período de dominación árabe, fue
objeto constante de lucha por parte de cristianos y musulmanes, debido a su
situación estratégica. Esto provocó que fuera conquistada y perdida por ambos
en varias ocasiones, hasta que el rey García III la conquistó para el Reino de
Navarra en el año 1045. Desde entonces fue motivo de disputas entre reyes
aragoneses, navarros y castellanos, hasta que en 1512, los Reyes Católicos
conquistaron Navarra.
El origen de esta
ciudad hay que buscarlo en un antiguo castro[16] o
asentamiento celtibérico que luego se convirtió en una importante urbe romana
que alcanzó la consideración de Municipio de Derecho y de la que han quedado
suficientes restos arqueológicos como para conocer, de primera mano, su
relevancia.
De la ciudad romana
de Calagurris quedan algunos mínimos restos de su viejo circo[17],
como también de la muralla que rodeó la urbe con motivo de las primeras
invasiones bárbaras en el siglo III. Aunque de ella sólo quedan unos pocos
fragmentos.
Más interesante es el Yacimiento de la Clínica donde se descubrió una antigua y rica vivienda romana con decoración a base de columnas[18], mosaicos[19] y estucos[20]. De este yacimiento proviene la Dama Calagurritana.
Más interesante es el Yacimiento de la Clínica donde se descubrió una antigua y rica vivienda romana con decoración a base de columnas[18], mosaicos[19] y estucos[20]. De este yacimiento proviene la Dama Calagurritana.
Muy interesantes son
también algunos tramos de las antiguas cloacas[21]
que desalojaban las aguas fecales de la ciudad. Se trata de una magnífica obra
de ingeniería romana mediante un sistema de túneles abovedados, con distintos
huecos para uso de las viviendas.
Otro
de los restos arqueológicos romanos que ha pervivido de la vieja Calagurris Iulia
Nassica es el llamado Arco del Planillo de San Andrés. Es un arco[22]
de medio punto[23]
de dovelas[24]
pétreas que constituía una de las entradas a la ciudad de Calagurris por su
muralla.
El Museo Municipal de
Calahorra es otro hito importante que el visitante interesado en Calagurris no
puede dejar de visitar. En el jardín que antecede a las
instalaciones hay fragmentos de columnas y otros restos arquitectónicos. Ya en
el interior hay que observar la colección de mosaicos y esculturas[25]
(de las que sobresale la famosa "Dama Calagurritana" ya mencionada
anteriormente) y su inventario de objetos pequeños de uso cotidiano, como su
gran colección numismática[26] y
de cerámicas.
b)
Iruña de Oca (Veleia)
El Yacimiento Arqueológico de ‘Iruña-Veleia’ está calificado como uno de
los bienes culturales más importantes del País Vasco y un conjunto patrimonial
“vivo”. Ubicado en el municipio de Iruña de Oca, entre las localidades de
Trespuentes y Víllodas, se encuentra en lo alto de un espolón rodeado por un
gran meandro del río Zadorra. La extensión del recinto
arqueológico es de aproximadamente 11 hectáreas.
Iruña-Veleia fue ante
todo un gran poblado indígena cuyo origen se remonta
al final de la Edad del Bronce, y que durante la Edad del Hierro tuvo una gran
expansión, llegando a constituir ya en el siglo I d.C. uno de los más
importantes y extensos núcleos urbanos[27]
de este territorio.
Ya en la primera
mitad del siglo I d.C.-época tardoaugustea o julio-claudia[28]-
las cabañas del poblado son sustituidas por las primeras casas hechas "a
la romana", grandes domus con habitaciones que rodeaban un patio central[29]
dotado de una gran cisterna para el agua cubierta generalmente con mosaicos de
la época. El final de este siglo constituye para la ya entonces ciudad de
Iruña-Veleia el momento de máximo esplendor con una gran actividad comercial y
urbanística. Y es que esta ciudad romana era especialmente conocida por ser un punto
de paso entre la península y el resto del continente europeo y
hasta aquí llegaban mercancías[30]
procedentes de todo el mundo, desde el vidrio africano hasta la vajilla de las
Galias. Se conoce mejor la ciudad de fines del siglo III y mediados del IV
d.C., época tardoantigua. La recesión[31]
económica del momento hizo que paulatinamente se abandonaran edificios antes
ocupados y es en estos años cuando se acomete la última gran obra pública en
Veleia: la construcción de la muralla que
delimita una ciudad de algo más de 11 hectáreas, en la que los últimos
datos arqueológicos corresponden a enterramientos de finales del siglo V d.C. A
través de la visita al yacimiento, se pueden descubrir las costumbres y usos
del siglo III d. C. y evidencias de épocas anteriores.
c) Fórua (Vizcaya)
Su anteiglesia es un municipio de
la provincia de Vizcaya, País Vasco.
Pertenece a la comarca de Busturialdea. Fórua es un municipio situado en la
margen izquierda de la ría de Mundaca, al norte de la provincia y de la
localidad de Guernica y Luno, a la que
estuvo incorporado. Se ubica sobre un antiguo poblado romano construido
en el siglo I, que servía como centro comercial de la zona y puerto de navegación de cabotaje[32]
por el Mar Cantábrico. El nombre del pueblo deriva directamente de la palabra
latina fórum, término latino que
hacía referencia al mercado o plaza pública. Su nombre significaría el foro[33].
La ría de Mundaca es la principal
corriente de agua que recorre el término municipal, que también es recorrido
por el río Urkieta, afluente del Oka. Su relieve
es montañoso, con una altura máxima de 369 msnm. Hay numerosas cuevas y en
algunas de ellas se han encontrado restos prehistóricos (muy cerca está la
cueva de Santimamiñe[34],
que contiene importantes pinturas rupestres). El nombre de Forua hace
referencia a su antiguo origen romano, viene de forum. Hay evidencias arqueológicas de
un poblado romano en época de los emperadores Claudio y Nerón (del año 41 al 68). Este poblado está ubicado en
la ladera sur de la colina de Elixalde, ocupa una superficie de 15 ha y estaba
delimitado por un muro. Vivió un momento de esplendor durante el siglo II. En el siglo IV se abandonó el poblado y
sus habitantes se refugiaron en algunas cuevas vecinas, como la de Peña Forua.
La actividad que se realizaba en el poblado era la típica de una sociedad
agropecuaria con metalurgia y comercio. Este poblado está relacionado con el
puerto romano cercano. El yacimiento se descubrió en 1982 gracias
a la aparición de dos aras[35]
romanas de mármol[36]
rojo de Ereño con epígrafes[37]
latinos.
d)
Fitero (Navarra)
La Cultura[38]
Romana dejó su impronta en Navarra a lo largo de seis siglos bajo una
aparente premisa de libertad[39],
“Imperium et Libertas”, tal como expresaba Cicerón. Distinguidos por su
carácter organizativo y su hegemonía, los romanos pusieron el arte al servicio
de sus construcciones desarrollando una civilización[40]
que se erigió como referencia de progreso y bienestar. Así, las casas contaron
con sistemas de calefacción, agua corriente y baños termales[41],
y fueron decoradas con columnas y finos mosaicos que representaban escenas de
la vida cotidiana.
Pompeio en el año 75 a.C. ocupa Iruña, principal ciudad
vascona, y en ella instala la población romana
que llevará su nombre, Pamplona.Una extensa nómina de ciudades y villas[42]
(lujosas residencias rurales), así como grandes obras de ingeniería,
contribuyeron a enaltecer el Imperio. Entre otros ejemplos, el acueducto[43]
de Lodosa-Alcanadre o el sistema hidráulico de
Andelos, la calzada y puente romano de Cirauqui, ciudades y villas con
todo tipo de servicios como Aracilus (Araquil), Pompaelo (Pamplona),
Iturissa (Espinal), Ilumberri (Lumbier), Cara (Santacara) o Liédena.
Así, también, civitatis como Cara aparecen citadas en los escritos de Plinio el
Viejo, quien se refiere a ella como ciudad destacada en la calzada que unía
Caesaraugusta (Zaragoza) y Pompaelo
(Pamplona). Otras como Liédena conformaron una población rural considerable a
orillas del Irati tal como atestiguan los restos hallados. Poblados romanizados
en el siglo I a.C. como las Eretas constituyen hoy un ejemplo reconstruido de
la vida de aquélla época.
El catálogo de restos romanos
incluye también monumentos homenaje como la Torre[44]
Urkulu, ubicada en las cercanías de Roncesvalles. Esta construcción,
conmemorativa seguramente de la incorporación de la Galia y la Hispania al
Imperio Romano, se alzó coronando la
montaña para que fuera visible desde todos los puntos. Los romanos dedicaron
también buena parte de su tiempo al ocio. Por ello, tuvieron un papel
fundamental las Termas o Baños Públicos, que se convirtieron en lugar de
reunión social. Fitero, Cascantum o
Andelos son buenos ejemplos. Ofrecían unos servicios muy completos, sin nada
que envidiar a las instalaciones más modernas de siglos posteriores. Tal como
mandaban los cánones romanos existía una zona de baños calientes y otra de
baños fríos, combinación recomendada para fortalecer el cuerpo.
e)
Alfaro (La Rioja)
Antiguo poblado íbero llamado
Ilurcis. El general Tiberio Sempronio Graco en el año 179 a.C. fundó sobre este
poblado la ciudad romana de Graccurris. En la nueva ciudad convivían la
población indígena originaria de la antigua Ilurcis, y la romana. Graccurris
formó parte del Convento Jurídico César Augustano. La ciudad romana se localiza
a dos kilómetros de la actual población. En tiempos de Tiberio, obtuvo
condición de municipio. La ciudad romana debió desaparecer hacia el siglo V. En
la Azucarera hay restos de lo que fue una necrópolis paleocristiana[45].
En el yacimiento arqueológico de las Eras de San Martín se pueden visitar los
restos de Graccurris. El Ninfeo[46]
Romano está situado en el extrarradio de la ciudad. Este conjunto hidráulico,
constaba de presa, puente y fuente, fue lugar de culto a las ninfas del río Alhama hasta el siglo IV. Otros restos arqueológicos se ubican en
la zona de la Estrella, donde se encuentran las bases de un puente romano y el
puente de asientos oblicuos situado en la antigua calzada romana hacia
Numancia.
f)
Pompaelo (Pamplona)
Pamplona
se llamó en euskera Iruña, Iruñea, Irunnia o Urunnia, derivado de
hiria (la ciudad) o tal vez del Río Runa (el Arga). Para los romanos fue
Pompaelo, Pompeiopolis o Pompalión; para los godos Pompelonia o Wambilonia; y
Sansueña o Bambaluna en las fuentes árabes.
La
altiplanicie de Pamplona estaba habitada por vascones cuando el general
romano Cneo Pompeyo
Magno en el 75 a.C. -en guerra civil contra Sertorio-
establece un campamento y refunda la ciudad a la que da su nombre No se
trataba de un cualquiera, pues Pompeyo se casó con las hijas de Sila y de Julio
César, y con éste último formó junto a Craso el primer triunvirato de Roma.
El
desarrollo de la ciudad siguió el modelo urbanístico romano: las calles Curia y
Dormitalería como cardo[47] y decumanus máximus, conformando la
referencia del trazado sobre el que se desarrollará de forma ordenada el
urbanismo de la ciudad y que ha perdurado hasta nuestros días. El foro o plaza
pública se ubicaba en la zona de la catedral, donde se hallaron cientos de
monedas de bronce que se arrojaban como ofrenda al ninfeo (lugar de culto a las
ninfas). El descubrimiento de las termas
romanas en la Plaza del Castillo,
su superficie (2.000 m2) y la ubicación alejada de la “urbe”, han obligado a
redimensionar el tamaño y demografía de la Pamplona romana[48],
sin duda mayores de lo que se creía. La nula sensibilidad y el afán hormigonero
del Ayuntamiento nos ha impedido conservar in situ dichos restos o
musealizarlos.
Estudiando los
acontecimientos desde otro punto de vista, ahora comentaremos que Las condiciones de su Cuenca han favorecido el asentamiento
humano desde el inicio de los tiempos. Los hallazgos de Industria
lítica (herramientas
de piedra) que se han realizado en las terrazas del río Arga dan testimonio de la
ocupación humana de estas tierras hace 75.000 años. Durante la excavación en
los años 2001-2003 de la plaza
del Castillo se
encontró un menhir que no se ha logrado datar.
Sobre el primer milenio antes de
Cristo en el emplazamiento de la actual ciudad de Pamplona, las casas[49] alineadas
formando calles y plazas, se alzaba un poblado de vascones que quizá recibía el nombre
de Iruña o de Bengoda, capital del territorio vascón.
Este territorio acuñó moneda propia, en cuyo reverso aparecía la leyenda Bascunes o Barscunes y
en el anverso, aunque no siempre, la de Bengoda que según el
historiador y numismático Antonio
Beltrán Martínez correspondía
a la ceca y capital de los vascones.
Cronológicamente podrían corresponder a la segunda mitad del Siglo II a. C. o al I a. C.
El nombre euskérico parece
derivarse del euskera "Hiri",
traducido como "ciudad o villa". Los pueblos con ese componente
(hiri) fueron poblados por motivos estratégicos o comerciales y acabaron siendo
centros de referencia comarcales y, en consecuencia, para los naturales eran
"la ciudad". Según otros, puede hacer mención al río
"Runa", hoy llamado Arga. Tradicionalmente se ha pensado
a partir de una afirmación recogida en la obra de Estrabón, que ese primigenio poblado de
Iruña o Bengoda se convirtió en ciudad a través de la fundación de la ciudad
de Pompaelo o Pompelo por parte Cneo
Pompeyo Magno[50], contextualizándose dicha
fundación en el año 74 a. C. en el marco de la lucha con
el ejército de Sertorio que llevaría a Pompeyo a
establecer un campamento militar que con el tiempo sería Pamplona. Sin embargo,
el hecho de la fundación en sí no es recogido por ninguna de las fuentes
clásicas que recogen los avatares de las Guerras
Sertorianas.
Pompaelo, que recibió el nombre de su
fundador, no fue más que una pequeña civitas edificada
por legionarios, donde fueron asentados
los vascones de la antigua aldea.
La defensa de la ciudad sería
relativamente sencilla al estar situada a cierta altura y encontrarse protegida
por el río Arga que la rodea, bastando con amurallar sólo uno de sus flancos.
En casi toda la zona cercana al río existirían entonces zonas boscosas o de
arbustos, que aseguraban la subsistencia de los rebaños, el suministro de madera
y de algunos frutos. La parte más cercana a la muralla contendría las
edificaciones, con el Foro en el centro y una calle desde éste hasta la
muralla, donde seguramente una puerta se abría en dirección a la zona del Valle
del Ebro. Los cultivos se ubicarían en el
exterior de la ciudad y en la zona cercana al río. Podría existir una relación
clientelar previa
de Pompeyo con algún jefe vascón ya
que sabemos que nueve personas de la ciudad vascona de Segia recibieron
la ciudadanía romana de Cneo
Pompeyo Estrabón,
padre de Pompeyo Magno, el año 90 a. C., en recompensa por su ayuda en
la toma de Ausculum(en el Piceno) durante la guerra de Italia, llamada también guerra
mársica.
La Pamplona romana disponía de
termas, según los últimos hallazgos arqueológicos de la céntrica Plaza
del Castillo, lo
que confiere al asentamiento una categoría superior a la que tradicionalmente
se había considerado.
g)
Cascante-Cascantum
(Navarra)
Cascante es un municipio y una
ciudad de la Comunidad Foral de Navarra, situada en la Ribera de Navarra, en la
Merindad de Tudela. En su término se localizan tres yacimientos al aire libre
del Eneolítico-Bronce, uno de ellos en el lugar de los Pedreñales.
Ciudad celtíbera perteneciente a la tribu de
los berones[51] (KAISKATA) en lengua Berona
ANMAX, que en la segunda mitad del siglo II emitió una serie en Ae (unidades,
mitades y cuartos) con metrología celtibérico-berona y marcas de valor al
estilo berón, mostrando cabeza masculina con collar, símbolo arado y jinete
lancero (unidades) o caballo galopando (divisores). Convertida en Municipium CASCANTVM,
reanudaría su actividad en tiempos de Tiberio.
Cascante
fue municipio de los romanos y tuvo el Fuero del Lacio. Las primeras
referencias históricas hablan de un poblado celtíbero en el año 76 a. C., cuyo nombre más probable es Kaiskat.
Pasando
a considerar toda la comarca de Tudela,
sobre el aspecto concreto del poblamiento romano se añade que los municipios que hoy integran
la Comarca de Tudela de Navarra formaron parte en época romana de la parte
central del conuentus Caesaraugustanus. Aunque en la historiografía existe
cierta polémica al respecto, parece que una de las comunidades más importantes
de la zona, Cascantum, como hemos indicado, es obsequiada, de hecho, con el
título de municipium, seguramente en época de Augusto, y debió pasar a
pertenecer a los Vascones en un momento indefinido entre el siglo II a. C. –en
que están constatadas sus acuñaciones celtibéricas con rótulo kaiskata– y el 76
a. C. –en que un conocido pasaje de Tito Livio (Per. XCI) nos informa del
castigo al que la somete Sertorio en su avance hacia Vareia–. Lo dicho se apoya
en el referido texto de Livio –la más antigua mención literaria a los antiguos
Vascones– y de paso se ha analizado la documentación arqueológica, numismática,
epigráfica y literaria. No hay que
olvidar el carácter central de Cascantum en dicho territorio.
h)
Oiasso-Irún (País Vasco)
Oiasso fue durante la antigüedad la ciudad o civitas portuaria
de los vascones, situada en la desembocadura
del río
Bidasoa, en el
emplazamiento de la moderna ciudad de Irún en Guipúzcoa, País Vasco (España). Durante el Imperio romano se convirtió en un
importante centro de comunicaciones y de comercio del norte de Hispania, perteneciendo a la
provincia Tarraconensis. Desde los años 1990 estudios
arqueológicos han permitido un mayor conocimiento del contexto y realidad de la
ciudad.
Cerca de la ubicación de Oiasso
se encuentra el complejo minero de Arditurri, del cual la ciudad era la
cabeza de su distrito minero, explotado desde época romana y asociado al puerto
de Oiasso, aunque se estima que antes de la llegada de estos ya se explotaba el
yacimiento. La explotación minera fue muy importante, como así lo atestiguan
los restos de las obras de ingeniería existentes. Las minas estuvieron activas
hasta el año 1984, por un periodo prácticamente ininterrumpido de 2.000 años.
En ellas se han obtenido plata, hierro, plomo, zinc, fluorita y blenda.
Oiasso se convirtió en un puerto
importante del denominado Mare Externum, el Mar Exterior, en
contraposición del Mare Nostrum o Mediterráneo, a partir de la construcción de
la calzada a Tarraco[52] a fines del siglo I a. C., que permitió el transporte de
minerales y el comercio.2 Esta calzada atravesaba el
valle del Ebropasando por Osca e Ilerda. Por Oiasso también
cruzaba la
XXXIV calzada que
unía Asturica Augusta con Burdigala, tal como relata Estrabón. Pertenecía a la red comercial
que el Imperio
romano había
creado y hacía llegar las mercancías a toda la parte norte atlántica del mismo.
Este puerto formaba parte de una
red de puertos por toda la costa atlántica entre los que destacan, en
la parte cantábrica, Brigantium (La Coruña), Flaviobriga (Castro Urdiales), Vesperies (posiblemente en
la ría
de Guernica),
Menosca (se cree que Guetaria), Lapurdum (Bayona) y Burdigala (Burdeos).
El paso del Bidasoa se constituía como paso
fronterizo entre la Aquitania y la Hispania Citerior. Se han encontrado restos de un
puente y se estima que el portorium, la aduana donde se cobraban
las tasas, aparecerá muy pronto. Se sabe que estas tasas eran de un 2% para los
productos que pasaban hacia la Galiay
de un 2,5% en el sentido contrario.
Oiasso tenía una componente minera. A pocos kilómetros se
hallan las Peñas de Aya, donde ha sido localizada una importante explotación minera
romana, de plata, con más de 3 km de galerías que incluyen un sofisticado
sistema de drenaje, indicando la importancia de las mismas y delatando toda una
estructura administrativa detrás de ellas.
1.1.2.
Visigodos
y francos
Las relaciones de los vascones con
los visigodos y los francos no fueron buenas, las guerras se sucedieron
ininterrumpidamente durante tres siglos. Fueron continuos los intentos
infructuosos de cada uno de los reyes visigodos de someter a los vascones, siendo
prueba de esta incapacidad de conquistar Vasconia las abundantes referencias en
las crónicas[53]
al sometimiento de los vascones por parte de cada uno de los reyes visigodos,
lo que denota que nunca pudieron someterlos. Entre otras referencias, por
ejemplo, la que hace alusión al rey suevo[54]
Requiario (448-456) que aliado con los visigodos atacan Vasconia, "Vasconias
depraedatur" (devasta las Vasconias); en la del reinado del visigodo
Suintila (621-631), "Vascones devicit" (derrotó a los
vascones), o en el reinado de Wamba (672-680) en la que Vasconia apoya con
tropas la rebelión del visigodo Paulo en la Septimania[55]
visigoda (región antigua de la Galia que comprendía la Cataluña Norte y
territorios más al norte) y el ejército vascón aprovecha la situación para
conquistar territorios visigodos en Cantabria[56]:
"prius feroces Vascones in finibus Cantabrie perdomuit"
(primero sometió a los fieros vascones, en los confines de Cantabria).
Sorprende visto desde la perspectiva
territorial reducida de los vascos en la actualidad la incapacidad secular de
los visigodos de conquistar Vasconia. Se ha de tener en cuenta que en aquella
época, los vascones, que era como se llamaba en esta época a los vascos, se
extendían por toda la zona pirenaica hasta Andorra ("tierra cubierta de
arbustos" en lengua vasca) y al norte hasta el río Garona (zona media de
Francia), es decir, que los vascos abarcaban nueve veces más territorios que
hoy en día; y además poseían un ejército numeroso y bien preparado
militarmente, siendo su principal enemigo los francos. De hecho cuando los
árabes invadieron la península (711), encontrándose el rey visigodo Rodrigo
luchando de nuevo contra los vascones, había fortificaciones vasconas en el río
Loira (cerca de París, extremo norte de Francia) para defender los territorios
de la alianza vasco-aquitana de las continuas incursiones francas, unas
incursiones que, décadas después, serían comandadas por el franco Carlomagno y
acabarían arrasando el Ducado de Vasconia[57],
vengando, de esta manera, la muerte de su sobrino Roldán[58]
en la batalla de Roncesvalles (Navarra), en la que el ejército vascón derrotó
al ejército de Carlomagno.
Hasta épocas recientes se ha
considerado a los vascones (nombre con el que a partir de la época tardorromana fueron denominadas todas
las tribus vascas) como un pueblo salvaje y
primitivo sin ninguna organización interna. Los hallazgos arqueológicos en las
necrópolis de Aldaieta (cerca de Vitoria, Álava) y Buzaga (Elortz, Navarra)
están replanteando el estudio de la historia vasca del siglo VI al VIII. Así
como el replanteamiento de los hallazgos de la misma época en Pamplona. En
los ajuares de estas necrópolis encontramos armamento abundante que difiere
totalmente de los visigodos o hispanovisigodos que no poseen armamento alguno.
Así como la utilización de un tipo de armamento (hachas de combate, lanzas,
espadas, puñales...) que hasta ahora solamente se podía encontrar en Aquitania.
La cerámica, bronce y vasos de vidrio, cubos de madera hechos con un estilo
que, otra vez, solamente se habían podido encontrar en una de las zonas más
romanizadas[59]
de la Europa occidental, Aquitania.
Los enterramientos de esta
época, por tanto, no tienen nada que ver con la imagen ruda, primitiva y
salvaje con la que se ha dibujado a los vascones de esta época. Los
enterramientos vascones difieren totalmente con los visigodos o
hispanovisigodos y se asemejan a los aquitanos. Estas necrópolis demuestran que
con el declive del Imperio Romano y posterior invasión de las tribus germanas,
a ambos lados de los Pirineos, se comienza a crear un poder[60]
político nuevo, continuador de la forma de vida romana, en el que lo vascón y
lo aquitano se desdibujan en los propios cronicones merovingios (francos). Un
nuevo poder vasco-aquitano que constituyó el último bastión en la Europa
occidental que defendió la permanencia de las instituciones y forma de vida
romanas frente a las invasiones germanas, enfrentándose, al norte, con los
invasores francos, y al sur, con los invasores visigodos, y que fue capaz de
desarrollar una red de núcleos defensivos estables, con un armamento eficaz y
renovable periódicamente, permitiéndole luchar
constantemente durante tres siglos.
a)
La basílica de San Prudencio de Armentia
Armentia,
población muy próxima a Vitoria, fue sede de un efímero obispado desde el
siglo IX hasta su adsorción por
Calahorra en el año 1087. En 1135 la
Basílica de San Prudencio de Armentia ya figura como colegiata, pero la construcción
del edificio románico del que han sobrevivido importantes estructuras y que
presenciamos en la actualidad debe de ser de finales del siglon XII. No
obstante, en el siglo XVIII sufrió una aparatosa remodelación por la que se
rodeó de nuevos muros perimetrales a excepción del ábside, se edificó un
pórtico en el costado meridional y se desmontaron puertas y esculturas
monumentales, volviéndolas a ubicar en lugares distintos. Fruto de esta
reconstrucción, gran parte de la escultura monumental románica se encuentra
descontextualizada. La basílica[61]
de San Prudencio de Armentia es uno de los templos románicos más emblemáticos
de la provincia. Las referencias durante la Alta Edad Media la sitúan como el
centro espiritual más importante de Álava. La actual edificación es románica,
del siglo XII. En el siglo XVIII se llevó a cabo una gran reforma del templo
alterando gran parte de su estructura original. El edificio cuenta con una
planta de cruz latina, una nave crucero[62] y
cabecera con ábside semicircular. El Camino de Santiago que discurre a lo largo
de la ciudad sale de la misma por la localidad de Armentia y esta basílica es
paso obligado de los peregrinos. En definitiva, la basílica de San Prudencio es
una de laas construcciones románicas más espectaculares del territorio alavés.
Este lugar fue el centro espiritual más importante de la Edad Media y cuna de
San Prudencio de Armentia, obispo de
Tarazona y árbitro de paz en Osma. Entre los siglos IX y XI, el templo existente
en Armentia fue sede del Obispado. No obstante, el edificio románico que
podemos contemplar actualmente es de finales del siglo XII. Su construcción es
de una sola nave, con crucero y un ábside de planta semicircular. La
edificación es de sillería y cuenta con ventanas y
columnas al estilo clásico. En el pórtico se conservan
vestigios de la antigua portada románica. Especial atención merecen los
tímpanos del Cordero y del Salvador. El 28 de abril, día de San Prudencio,
patrón de Álava, los alaveses se acercan en romería hasta la basílica.
b)
Vitoria/Gasteiz
(Álava)
De la época que abarca desde el s. IV- V hasta el XI-XII,
conocida como Tardoantigüedad- Alta Edad Media, se sabe muy poco en lo
concerniente a nuestra provincia y ciudad de Vitoria. Sin embargo
al estar la zona, lo que es actualmente Álava, en una encrucijada de caminos,
con una ruta tan activa como debió de ser la Astorga - Burdeos (Iter XXXIV), en
una época de movimientos continuos de pueblos de origen germánico (los bárbaros
según los romanos), estos territorios verían el paso de diferentes grupos de
dicho origen.
Cuando estos movimientos de pueblos germánicos disminuyen e incluso adquieren un asentamiento más o menos definitivo, Álava queda en una zona de posible fricción de dos de estos pueblos asentados: el Regnum Francorum al norte, actual Francia, y el Regnum Visigothorum al sur. Ambos reinos parece ser combatieron a los vascones y en esas luchas es cuando parece que se sitúa, según el testimonio de Juan de Biclara, la creencia de que el rey Leovigildo fundó aquí una fortaleza, llamada Victoriacum, como recuerdo de su victoria sobre los Vascones en el año 581. Actualmente parece desechada esta idea de que esa Victoriaco de las crónicas visigodas sea la Vitoria-Gasteiz actual. Algunos historiadores[63] se inclinan a pensar que pudiera ser Vitoriano, población alavesa del valle de Zuya, dicha población visigoda, Armentia o incluso Veleia (Iruña)
Cuando estos movimientos de pueblos germánicos disminuyen e incluso adquieren un asentamiento más o menos definitivo, Álava queda en una zona de posible fricción de dos de estos pueblos asentados: el Regnum Francorum al norte, actual Francia, y el Regnum Visigothorum al sur. Ambos reinos parece ser combatieron a los vascones y en esas luchas es cuando parece que se sitúa, según el testimonio de Juan de Biclara, la creencia de que el rey Leovigildo fundó aquí una fortaleza, llamada Victoriacum, como recuerdo de su victoria sobre los Vascones en el año 581. Actualmente parece desechada esta idea de que esa Victoriaco de las crónicas visigodas sea la Vitoria-Gasteiz actual. Algunos historiadores[63] se inclinan a pensar que pudiera ser Vitoriano, población alavesa del valle de Zuya, dicha población visigoda, Armentia o incluso Veleia (Iruña)
Los restos arqueológicos de cultura franca, encontrados en
las excavaciones realizadas en la década (1989-94), en la necrópolis de
Aldaieta (Nanclares de Gamboa), donde se hallaron más de cien enterramientos en
lo que supuso un asentamiento estable y lo descubierto en otros 12 enclaves
como la necrópolis de Alegría (Álava), Buzaga (Elorz, Navarra), Fínaga
(Basauri, Vizcaya), según Agustín Azkarate establecen nuevas incógnitas a esta
época y ponen en cuestión la hipotética ubicación de Victoriaco en una Álava
controlada según estos estudios por los francos. Por otro lado no se han
encontrado en Álava restos visigóticos mínimamente significativos y además se
han puesto en revisión los de Guereñu, Salvatierrabide y Guereña.
c)
Necrópolis de Aldaieta (cerca de
Vitoria)
Conocer
la historia de las poblaciones del pasado y responder a interrogantes históricos
sobre dichas poblaciones resulta interesante, más aún cuando la información se
obtiene de la extracción de material genético de restos antiguos. Un ejemplo de
ello es la necrópolis de Aldaieta (Álava, España) en donde se han aclarado los
interrogantes históricos que planteaba esa población, gracias al estudio de ADN
antiguo.
Aldaieta reúne ciertas características importantes que
hacen de este yacimiento un documento arqueológico e histórico de primer orden,
y de su conservación una importante tarea de recuperación y estudio. En este
sentido, el departamento de Genética, Antropología Física y Fisiología Animal
de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UPV/EHU realiza un estudio de ADN
en la necrópolis de Aldaieta (Álava).
El personal investigador de la UPV/EHU estudia el material
genético de los restos antiguos, extraído tanto de huesos como de dientes, a
fin de interpretar el significado biológico y social de esta necrópolis. El
estudio de ADN antiguo es un campo en el que el trabajo de laboratorio es
enorme por varias razones. Por un lado, el ADN[64]
extraído de los huesos y dientes se encuentra muy degradado y en muy pequeña
cantidad. En consecuencia, el riesgo de contaminación es grande. Por ello, en
todo momento, hay que autentificar los resultados obtenidos y demostrar que no
son debidos a la contaminación o manipulación, sino que han sido realmente
obtenidos de las muestras.
El trabajo de investigación comienza con la extracción del
ADN a partir de restos antiguos y su posterior análisis (normalmente
secuenciación del ADN mitocondrial, molécula que se hereda por vía materna) en
todos los individuos por duplicado. Además, se envía una tercera muestra de
cada individuo a otro laboratorio. Finalmente se realiza una comparación de las
tres muestras con el fin de discriminar lo que es endógeno de lo que es
resultado de agentes externos. Obviamente, los resultados obtenidos a partir de
la misma muestra, han de ser iguales en todos los análisis.
A pesar de la problemática inherente al trabajo con ADN antiguo,
la metodología diseñada en el presente trabajo, así como las precauciones y
criterios de autentificación llevados a cabo, han permitido obtener resultados
fiables y verificables de la población enterrada en Aldaieta.
Dentro de la gran homogeneidad que presentan los linajes mitocondriales en el continente europeo, el sustrato genético de la población de Aldaieta se enmarca dentro de la variabilidad que presentan las poblaciones actuales de la cornisa cantábrica y del eje atlántico, lo que indica la existencia de flujo génico entre estos grupos humanos en épocas antiguas.
Además de la caracterización del genoma mitocondrial, han realizado la del cromosoma Y mediante el análisis de ADN antiguo, lo que ha puesto de manifiesto la existencia de relaciones familiares en la necrópolis ya que algunos linajes mitocondriales tienen una distribución peculiar, habiéndose descrito la agrupación de los individuos pertenecientes al mismo linaje en enterramientos próximos. Además, existe una diferenciación significativa a nivel de género, siendo los hombres los que tienen ajuares más importantes cualitativa y cuantitativamente.
Está claro que el análisis genético[65] de restos esqueléticos, a pesar de la laboriosidad del mismo y la problemática de la autenticidad de los resultados, supone una aportación imprescindible en la reconstrucción de la historia biológica da las poblaciones humanas.
Dentro de la gran homogeneidad que presentan los linajes mitocondriales en el continente europeo, el sustrato genético de la población de Aldaieta se enmarca dentro de la variabilidad que presentan las poblaciones actuales de la cornisa cantábrica y del eje atlántico, lo que indica la existencia de flujo génico entre estos grupos humanos en épocas antiguas.
Además de la caracterización del genoma mitocondrial, han realizado la del cromosoma Y mediante el análisis de ADN antiguo, lo que ha puesto de manifiesto la existencia de relaciones familiares en la necrópolis ya que algunos linajes mitocondriales tienen una distribución peculiar, habiéndose descrito la agrupación de los individuos pertenecientes al mismo linaje en enterramientos próximos. Además, existe una diferenciación significativa a nivel de género, siendo los hombres los que tienen ajuares más importantes cualitativa y cuantitativamente.
Está claro que el análisis genético[65] de restos esqueléticos, a pesar de la laboriosidad del mismo y la problemática de la autenticidad de los resultados, supone una aportación imprescindible en la reconstrucción de la historia biológica da las poblaciones humanas.
d)
Buzaga (Elortz, Navarra)
Las puntas de lanza, los scramasaxes y, sobre todo, la rica tipología de hachas de combate
de Aldaieta, acercan a esta necrópolis[66]
alavesa al contexto de las necrópolis
francas del occidente europeo. Y qué decir de los cuencos de bronce, cerámicas
y vasos de vidrio -típicamente continentales-, de los cubos de madera con refuerzos anulares y
asas de sección helicoidal, de la riqueza de algunos enterramientos, etc. Nada
hay, por el contrario, que la aproxime a los ajuares y depósitos funerarios de los cementerios peninsulares
de esta época. Los broches[67]
de cinturón de placa rectangular articulada, las fíbulas[68]
aquiliformes, la técnica del cloisonné[69],
los broches bintanizantes, los jarritos litúrgicos y patenas de bronce, las
cerámicas en forma de jarras, botellas, pequeños cántaros… todo lo que es
típico de lo visigodo e hispanovisigodo
está ausente de Aldaieta. La cronología de los hallazgos -a la espera, todavía,
de algunos análisis- puede extenderse desde el siglo VI a todo lo largo del
siglo VII e inicios de la centuria siguiente.
El
hallazgo, en sí mismo, fue importante. Pero lo ha sido mucho más el
descubrimiento -casi encadenado- de nuevas necrópolis de cronología y características similares -la de Buzaga
(Elorz, Navarra), la de Fínaga (Basauri, Bizkaia)- y la reinterpretación a la
luz de los nuevos datos de otras conocidas de antiguo -necrópolis de Pamplona,
restos de Guereñu (Álava)-. Más recientemente se ha llevado a cabo otro
importante descubrimiento en un lugar céntrico de la Llanada
(Alegría-Dulantzi), donde se ha encontrado una necrópolis de las mismas
características que la de Aldaieta, aunque en un estado de conservación
bastante peor. Aldaieta no constituye, por tanto, un hecho aislado, sino un
fenómeno de gran trascendencia histórica. Son seis, al menos, los lugares conocidos que reflejan una nueva
realidad cultural de notable relevancia,
estrechamente vinculada con contextos que genéricamente se podrían
definir como de filiación franca. Ya lo había advertido E. James al afirmar que
la necrópolis de Pamplona contenía “algunos objetos del norte de los Pirineos,
aunque no sean objetos estrictamente francos”.
Se estaba refiriendo -y se emplea aquí una terminología propia de
la arqueología francesa- a la presencia
de rasgos propios de la “facies[70]
aquitana”, perfectamente diferenciable
de la “facies septentrional”, como se advierte en las excavaciones[71].
Pero para comprender mejor esto conviene referirse a alguna que otra cuestión.
Se entiende
por periodo merovingio aquel capítulo de
la historia de los francos que
transcurre desde Clodoveo (ca. 482)
hasta la sustitución de la dinastía merovingia por los carolingios en 751.
Pues bien,
en las necrópolis localizadas hasta el presente al sur de los Pirineos
occidentales se observan nítidamente ambas facies.
Las
necrópolis navarras de Pamplona y Buzaga, por
contra, muestran en sus ajuares
un clarísimo carácter aquitano, reflejando inequívocamente esa
regionalización a la que hace poco se hacía referencia.
1.1.3.
El Ducado de Vasconia
El ducado de Vasconia (en francés, duché de
Gascogne, duché de Vasconie;
en euskera, Baskoniako
dukerria),
transcrito también en latín como Wasconiae según
las fuentes de la época, fue una entidad de la Alta Edad Media constituida hacia el 601-602 por
los reyes francos merovingios sobre la base territorial de la
circunscripción o ducatus de la provincia bajo imperial romana de Novempopulania, en la antaño provincia augustiniana de Gallia Aquitania, y que se extendía desde el sur
del curso bajo del río Garona hasta la vertiente
continental de los Pirineos, siendo su primer titular
el duce Genial
de Vasconia hasta
el 627.
Poblado principalmente por
descendientes de los aquitanos. Algunos historiadores han
postulado una emigración[72]
desde el territorio peninsular de los vascones desde el siglo II, mientras que otros hablan de
una progresiva expansión de los vascones pirenaicos forzados por los
enfrentamientos con los visigodos de Leovigildo en el 581. No obstante, ambas
teorías han sido rebatidas y no están apoyadas por evidencia histórica sólida.
En la crónica sobre las incursiones vasconas cerca de Toulouse acaecidas en
587, por ejemplo, se afirma claramente que sus huestes se retiraron de nuevo a
las montañas con esclavos y bienes. Por otra parte, en ningún momento se afirma
que los habitantes de Novempopulania (hoy en día Gascuña) se levantasen para
hacer frente a la marea vascona, más bien lo contrario.
El ducado de Vasconia es un
territorio fronterizo en el que habita un determinado pueblo, el vasco en
este caso, que se asigna a un duque o mando militar, tal y como se entendía
entonces la labor de los duques (véase los sajones[73],
frisios[74]).
Gozó de la autonomía característica que concedían los monarcas merovingios a
los territorios gobernados por sus oficiales principales, hasta que con el
cambio a la dinastía carolingia, Aquitania y Vasconia pierden su
independencia en una guerra terrible que dura 10 años (760-769). A partir de
769, Vasconia encabezada por un duque propio, Lope II, se separa de Aquitania,
pero va perdiendo soberanía ante el empuje colonizador y feudalizador de
Carlomagno. Se crean varios condados asignados a representantes de confianza de
Carlomagno: condado de Tolosa, condado
de Fézensac, Burdeos (778) y a partir de 785, los
condados pirenaicos asociados a Toulouse, que constituirán la Marca
Hispánica[75].
En 824, tras la Segunda Batalla de
Roncesvalles, Navarra y los territorios al sur del Pirineo se separan
definitivamente del Ducado e inician su propio recorrido. En 853, el duque de
Vasconia jurará por última vez lealtad a un soberano carolingio[76],
iniciando posteriormente una dinámica regional fuera de los poderes centrales carolingios.
Los títulos de duque de Vasconia y Aquitania se reunieron definitivamente en la
figura de Guillermo
VIII de Aquitania a
partir de 1063.
1.1.4.
Románico
El Imperio Romano de Occidente desaparece oficialmente a
finales del siglo V como consecuencia de sus propios problemas internos y la
presión de los pueblos germánicos. Comienzan los llamados "Siglos
Oscuros" en que la cultura, la técnica, el orden político, etc. van a
sufrir un fuerte revés.
Se van
formando los distintos reinos europeos: Reino Franco, Reino Visigodo, etc. Este
periodo altomedieval abarca desde el siglo VI al siglo X.
En
el siglo XI comienza una nueva etapa de recuperación y optimismo. Esta
recuperación se da en diversos planos: político, social, religioso, económico,
técnico y artístico:
·
Optimismo tras superar el terror milenario que
anunciaba el fin del mundo en el año 1000.
·
Consolidación de diversos reinos europeos.
·
Concentración de poder religioso en el papado que
impulsa distintas reformas litúrgicas unificadoras.
·
Revolución monástica de Cluny[77].
Los monasterios cluniacenses se extienden por toda Europa, bajo una regla común
y además apoyan las peregrinaciones.
·
Cierta tregua en cuanto a epidemias, hambrunas y
guerras.
Freno a la expansión musulmana y conversión al cristianismo de dos pueblos que habían ejercido gran agresividad sobre los europeos: vikingos y húngaros, que se cristianizan entre los siglos X y XI.
Freno a la expansión musulmana y conversión al cristianismo de dos pueblos que habían ejercido gran agresividad sobre los europeos: vikingos y húngaros, que se cristianizan entre los siglos X y XI.
·
Mejora de las técnicas de cultivo (mejora en el
sistema de herraduras, mejoras en los arados) lo que permite roturar nuevas
tierras y mejorar la producción agrícola.
·
Mejora en la minería y metalurgia: lo que provoca un
incremento de la producción de herramientas de hierro.
·
Dinamización de la sociedad con incremento de los
viajes y la comunicación: las peregrinaciones, las Cruzadas y el comercio
activan el trasiego de gentes e ideas.
·
Incremento demográfico, como consecuencia de la
mejoría en las condiciones de vida.
Consta
documentalmente que, a fines del siglo XI, Bizcaia tenía un buen número de
monasterios e iglesias románicas
en casi todas las cuales se han hallado imágenes. Destacan las ermitas de San
Pelayo de Bakio, San Miguel de Zumetxaga (Mungia), San Román de Muxica-Ugarte, San Sebastián de Colisa
(Balmaseda) y Santa María de Galdakao. En Araba hay importantes ejemplos, como
la de Armentia o la de Estíbaliz, la iglesia de la Asunción de Tuesta o la
ermita de San Juan de Markinez. Son asimismo interesantes las portadas de las
iglesias de Pipaon y de Peñacerrada y los ábsides[78] de Oiardo (Urkabustaiz) y Olano (Zigoitia).
En Gipuzcoa se localizan también importantes elementos sueltos, como los
ventanales de San Pedro de Igeldo (Donostia-San Sebastián), las portadas de las
agustinas[79]
de Hernani, el baptisterio[80]
de Tolosa… Sin embargo, el románico en el País Vasco nació y se desarrolló bajo
la influencia de unos focos de irradiación de carácter monástico o episcopal,
entre los que se cuenta la poderosa vía de comunicación del camino de Santiago[81].
Frente a la desigualdad de las portadas
y los ventanales románicos conservados, se podría llegar a un estudio
específico de este estilo a través del estudio de los capiteles[82],
tanto por su importancia como elemento edilicio como por ser el lugar de
aparición de la escultura.
Se dice ‘románico’
del arte que floreció en Europa occidental hacia el siglo X y que se prolongó
hasta comienzos del siglo XIII. Aunque se haya manifestado con diferentes
modalidades en los diversos países, presenta en
todas notables analogías en sus caracteres generales. Se aplica el calificativo de románico al estilo arquitectónico que
dominó en Europa durante los siglos XI, XII y parte del XIII,
caracterizado por el empleo de arcos de
medio punto, bóvedas en cañón y molduras robustas. Tres son los factoresprincipales presentes en el
románico: la cultura nórdica, Carlomagno,
que trata de aunar las artes del E y
del N, y el desarrollo del monacato
occidental, que permitió aglutinar los restos de la cultura latina con las
culturas del N y Cercano Oriente. Los
grandes focos monásticos de esta época fueron Montecassino, Cluny y el
Císter[83],
representante este último de la transición del gótico (románico lombardo). Se
dice Cisterciense de la arquitectura difundida por la orden del Cister,
caracterizada por su austeridad, marcada por su ideal de pobreza, y que marcó
el tránsito al arte gótico. Su fundación más importante fue el monasterio de
Claraval y que aunaba sus tres principios básicos reflejados en la
arquitectura: pobreza, deseo de huir del mundo y unión de los hermanos. En
España destacan los monasterios de Poblet (Tarragona) o Sta. María de la Huerta
(Soria). El Arte cisterciense es un
movimiento arquitectónico dentro del estilo románico que surge en Borgoña a
principios del siglo XII, difundiéndose por Europa gracias a la orden del Císter. Sus características peculiares
han hecho que se considere, en ocasiones, como un estilo artístico
independiente. Esto ha llevado a verlo, erróneamente, como precursor del gótico
e incluir sus obras más destacadas dentro del período denominado protogótico.
El estilo cisterciense está íntimamente ligado a la reforma monástica realizada
por la orden del Cister.
Estas condiciones de fuerte vitalidad social y económica, junto al
optimismo religioso del siglo XI propiciaron la aparición de un nuevo arte que
es el Románico. De hecho, algunos autores llaman a este "Renacimiento del
siglo XI" en Europa el "Renacimiento Románico".
Desde mediados del siglo XI a las primeras
décadas del XIII el auge constructivo en Europa no tiene precedentes. Se
construyen cientos de catedrales y monasterios, pero también decenas de miles
de iglesias parroquiales para cada aldea o barrio urbano. Desde otro punto de vista, el estilo
románico debe su existencia a la confluencia de tres factores preponderantes:
la supervivencia de la cultura del antiguo mundo romano, la espiritualidad del
cristianismo y el vigor de los pueblos bárbaros, que se habían instalado en las
regiones de Europa occidental. El término románico
subraya precisamente la estrecha correspondencia de esta cultura con la
civilización romana. Todo el arte románico está marcado por un profundo sentido
de lo dramático, caracterizado por la exaltación de la materia, entendida como
un medio para expresar un severo arquetipo ideal, trascendente y místico. En
arquitectura, los caracteres distintivos son el arco de medio punto[84]
y la bóveda de cañón[85],
así como las columnas aisladas, bajas y rollizas, los capiteles corintios[86],
las masas murales con poca luz y las cubiertas de bóveda y de cúpula. La
arquitectura constituye la manifestación más importante y aparece realmente a
partir del año 1000. Uno de los tipos
románicos es el lombardo, representado por la
iglesia de Sant Ambrogio de Milán (1098 a mediados del siglo XII) y San
Michele de Pavía (1127). Antiguo pueblo germano perteneciente, junto con los frisios, anglos y sajones, al grupo de los ingevones. Las primeras fuentes
romanas que se refieren a este pueblo lo denominan longobardo. Su historia fue reflejada por el escritor
del siglo VIII Paulo Diácono, de origen
lombardo, quien recogió las leyendas tradicionales de los lombardos desde su
emigración de Escandinavia. Desde 568 a 774 formaron un reino que controlaba la
mayor parte de la península itálica. Los
lombardos se ubicaban sobre todo en el valle del Po y en los ducados del
noreste de Friuli e Istria. Los miembros de las principales familias fueron
situados en posiciones estratégicas en las
principales ciudades. Mantuvieron una organización militar que
denominaban arimannia. Todos los lombardos eran
soldados, arimanni o exercitales, con obligación militar. Según los
códigos de leyes lombardos, la sociedad estaba dividida en varias clases: los
consejeros reales (gasindi), los nobles (adelingi), los soldados, los campesinos (aldiones), que tenían un estatuto de hombres semilibres
y que estaban adscritos a la tierra; y, finalmente, las capas más bajas de la
sociedad estaban ocupadas por los libertos y los esclavos. Los lombardos se
mantenían gracias al tercio de la producción que les entregaban los
propietarios italianos. El rey basaba su poder en las riquezas producidas por
las tierras del patrimonio real. Los dominios reales eran administrados por
los gastaldi, que tenían poderes judiciales y militares. La
corte se apoyaba en un complicado sistema burocrático. La mayoría de los
ducados estaban bajo la autoridad directa del rey, y en ellos el duque cumplía
funciones militares. Los ducados de Friuli e Istria se encontraban
relativamente libres de la supervisión real, ya que eran establecimientos
fronterizos. Los que sí tenían una independencia total eran Espoleto y
Benevento, los cuales se encontraban separados físicamente de la Lombardía.
En Toscana aparece otro tipo,
construido en mármol[87]
polícromo con mucho adorno y profusión de arcadas ciegas y abiertas (catedral, baptisterio y
torre de Pisa; baptisterio de Florencia). En España el románico se inicia en la
región catalana, donde se deja notar la influencia lombarda[88]
(monasterio de Ripoll, catedral de Seu d’Urgell). Luego pasaría la renovación
cisterciense[89],
que introduce la bóveda de crucería
(catedrales de Tarragona y Lleida). Otros monumentos importantes son la catedral de Jaca (Huesca), el monsterio de
Leyre[90]
(Navarra), San Isidoro (León) y San Martín de Frómista (Palencia), así como las
catedrales de Santiago, Zamora y Salamanca. En Andalucía se mezcla a veces el
románico con el mudéjar, como en la
catedral de Jaén.
Estilo artístico predominante en
Europa en los siglos XI, XII y parte del XIII, el Románico supone el
renacimiento del arte cristiano, al agrupar las diferentes opciones que se
habían utilizado en la temprana Edad Media y conseguir formular un lenguaje
específico y coherente aplicado a todas las manifestaciones artísticas. No fue
producto de una sola nacionalidad o región, sino que surgió de forma paulatina
y casi simultánea en Italia, Francia, Alemania y España. En cada uno de estos
países brotó con características propias, aunque con suficiente unidad como
para ser considerado el primer estilo internacional de ámbito europeo.
Desde el siglo VIII una serie de
acontecimientos históricos posibilitó la renovación y expansión de la cultura
europea: la subida al trono de Francia de los Capetos, la consolidación y
difusión del cristianismo, el inicio de la Reconquista en la Península Ibérica
y, fundamentalmente, el nacimiento de las lenguas románicas son los hitos que
marcan ese resurgir. Sin embargo, el arte no alcanzó una formulación coherente
hasta que fue superado el año 1000, cuando una corriente de vitalidad y
expansionismo, tanto económico como cultural, se apoderó de las sociedades
occidentales, que tuvieron un importante crecimiento demográfico gracias a la
roturación de nuevas tierras y la apertura de antiguas rutas de comercio que
posibilitaron los caminos de peregrinación. Toda Europa se vio invadida por una
auténtica fiebre constructiva; se había conseguido formular un arte capaz de
representar a toda la Cristiandad: el Románico.
El término Románico, como concepto
que define un estilo artístico, fue utilizado por primera vez en 1820 por De
Grebille, que englobaba bajo esta acepción todo arte anterior al estilo gótico
y posterior a la caída del imperio romano; por analogía al término ya conocido
de lenguas románicas, el arte románico sucedía al arte
antiguo tal y como las lenguas románicas eran las sucesoras del latín.
Posteriormente, la acepción de arte románico se fue restringiendo y pasó a
designar el arte desarrollado en Occidente entre los siglos XI y XII, aunque
todavía hoy siguen las controversias para determinar con exactitud la amplitud
de espacio y tiempo que abarca este estilo.
La Orden
de Cluny es una Orden perteneciente a la regla
benedictina cuyo origen se remonta al 2 de septiembre del año 909, fecha en la
que el abad del monasterio de Baume, Bernon, fundó el monasterio de Cluny, sito
en la localidad del mismo nombre, al norte de Maçon y a orillas del río Grosne,
en plena Borgoña francesa, gracias a la cesión de los terrenos por parte de
Guillermo III, duque de Aquitania, quien lo dotó de la exención de toda
autoridad civil y religiosa, poniéndolo bajo la jurisdicción directa e
inmediata del Romano Pontífice para evitar los gérmenes de decadencia
imperantes en la Iglesia y hacer de él un lugar constante de reforma, no sólo
en el aspecto religioso interno, sino también como guía perfecta para el pueblo
cristiano.
En la
definición de este primer arte europeo es fundamental la reforma monacal
realizada por la
orden cluniacense como resultado de una revisión en profundidad de las
comunidades benedictinas. El monasterio de Cluny, fundado en el año 930, se
convirtió en el gran centro difusor de la Reforma. La reforma benedictina
alcanzó rápidamente una gran expansión y consiguió que, a través de sus
monasterios, el arte Románico se difundiera por todo el mundo cristiano
europeo. Con anterioridad ya se había desarrollado en Italia, en la región de
Como, y en España, en Cataluña, lo que se denomina el primer Románico. Los
maestros de Como, con sus aparejos de albañil, su estructura de iglesia de una
nave y sus populares bandas lombardas,
así como los primeros abovedamientos de las iglesias catalanas, sentaron bases
sólidas para un rico desarrollo de la arquitectura románica.
Los progresos del Románico se
desarrollaron fundamentalmente en el terreno de la arquitectura religiosa. Las
iglesias y los monasterios eran los lugares de experimentación donde se
aportaban las soluciones más significativas.
Esta
arquitectura se caracteriza por ser el resultado de un proceso de creación
continuada donde no se pueden establecer unos principios estrictos generales,
sino que salva progresivamente todas las dificultades con aquellos
planteamientos arquitectónicos, funcionales y constructivos que solucionaban la
erección de una iglesia. Su amplio desarrollo trajo como consecuencia la
repetición, casi estereotipada, de modelos tanto constructivos como
decorativos, fundamentalmente en las zonas rurales.
La iglesia románica[91],
por tanto, no presenta una tipología uniforme, sino una continua adaptación a
las necesidades sociales y religiosas, e introduce peculiaridades en cada una
de las regiones donde se desarrolla. La planta basilical, la iglesia de salón
con naves a igual altura, las naves únicas o las plantas radiales, son
igualmente utilizadas. En este sentido, es la concepción del espacio recogido,
aislado del exterior mediante gruesos muros de gran plasticidad, e iluminado
por luz natural mediante focos muy concretos, lo que puede caracterizar estos
edificios.
El cubrimiento con bóvedas fue
uno de los grandes problemas que la arquitectura románica tuvo que resolver, la
solución más extendida fue la bóveda de arista[92].
El paso al Románico maduro lo marcó la consecución de una iglesia totalmente
abovedada. Los paramentos[93],
al tener que soportar los empujes de las bóvedas, son de gran grosor, por lo
que se tienen que construir muros de sostén en las naves laterales; este
espacio se aprovecha para la colocación de tribunas[94].
Pero las paredes entendidas como
masa plástica resaltan su volumen con la inclusión de galerías o mediante los
numerosos escalonamientos de puertas y ventanas. Los cruceros se realizan en
forma de capillas laterales o entendidos como una nave que atraviesa el cuerpo de
la iglesia. Las fachadas y las torres tienen asimismo un rico desarrollo.
Pero la iglesia románica no es sólo
un edificio, sino que para el hombre de la época representa todo un símbolo. La
fusión entre lo religioso, lo social y lo simbólico hace difícil distinguir en
un edificio románico cuáles son las exigencias técnicas y funcionales, y
diferenciarlas de las propiamente simbólicas.
El Románico hizo posible el
renacimiento de la escultura en piedra, formando parte de los edificios y
quedando supeditada a ellos. La escultura romana había quedado empobrecida en
los últimos tiempos del Imperio y terminó por desaparecer con las invasiones
bárbaras. La actividad escultórica a partir de este momento se vio limitada a
la orfebrería y pequeños trabajos en marfil. La importancia de la escultura
románica en el edificio se hizo posible gracias a la incorporación de
escultores en las cuadrillas ambulantes de canteros que fueron incorporando la
decoración esculpida a la propia arquitectura en capiteles, frisos, cimacios,
molduras, arcos, tímpanos, etc. Esta estrecha colaboración entre escultores y
arquitectos hizo posible que en el siglo XII se desarrollara la escultura
monumental, que no puede concebirse fuera de su soporte vital, la arquitectura,
y más específicamente en las iglesias, donde se desarrolló la mayor parte de
los programas decorativos.
La particularidad de estar
supeditada al soporte arquitectónico hizo que esta escultura adquiriera dentro
de él sus formas precisas: se ajustaron las figuras a la estructura del
capitel, se alargaron las jambas o se empequeñecieron las dovelas de un arco.
Esta supeditación y el carácter instructivo de la decoración hizo que existiera
una despreocupación por la belleza formal, la simetría y la proporción,
primando el principio de claridad expositiva frente a la ilusión espacial o la
acción dramática. Era necesario entender con un golpe de vista qué era lo
representado, que a su vez tenía que adaptarse perfectamente al marco
arquitectónico elegido. La simplificación en los métodos de representación,
apartándose del mundo de las cosas visibles, permitió expresar el mundo
sobrenatural mediante un simbolismo muy sutil.
En la iconografía, la escultura
se inspiró en fuentes muy diversas, tanto religiosas como profanas, y recogió
motivos tanto de la antigüedad clásica como de los modelos prerrománicos. Los
temas y motivos más representados fueron los que narraban historias del Antiguo
Testamento, los Evangelios, el Apocalipsis, o las luchas simbólicas entre
hombres y animales, además de representaciones del bestiario heredado de la
antigüedad clásica y el mundo oriental y simplemente motivos vegetales y
geométricos. Esta iconografía tenía como una de sus más importantes finalidades
la de instruir a los fieles, uniendo las funciones narrativas con las
pedagógicas y de transmisión de la cultura.
Las formas de pintura románica
fueron la mural sobre tabla (de más amplio desarrollo) y las miniaturas. Esta
técnica contaba con importantes precedentes en el mundo prerrománico e incluso
en el paleocristiano, a lo que se sumaba la fuerte influencia bizantina que se
plasmó tanto en las técnicas, como en los temas. En este sentido, es
fundamental el ejemplo del Monasterio de Montecasino que
difunde su influencia por toda Europa.
Los templos románicos se
decoraron prácticamente en su totalidad con pinturas murales, adoptando los
principios de disposición que ya se habían definido en el arte bizantino. Los
temas tratados, así como los motivos utilizados, fueron los mismos que en la
escultura, puesto que esta decoración se rigió igualmente por la
intencionalidad de instruir y, por tanto, por los principios de claridad y
adaptación al soporte arquitectónico.
En la organización de los temas
iconográficos, el ábside es el punto culminante de la representación, lugar
donde se sitúa la representación del Pantocrátor[95]:
Dios entronizado, rodeado por una mandorla[96] o
almendra mística, sentado sobre el arco iris y rodeado por el Tetramorfos,
símbolo de los cuatro evangelistas.
El Románico español muestra caracteres
peculiares respecto a Europa debido a las propias circunstancias históricas de
la Península y al hecho de haber sido uno de los focos más importantes tanto en
la gestación de las formas románicas, como en su evolución y en la disolución
de las mismas.
El diferente proceso histórico
desarrollado en la Península ibérica, motivado por la invasión musulmana de la
misma y el mantenimiento de reductos cristianos en la zona norte, que se fueron
extendiendo paulatinamente a medida que avanzaba la reconquista, hizo que el
arte románico sólo tuviera manifestaciones en la mitad septentrional del
territorio; la actual provincia de Cuenca, en la línea de Alarcón, fue el
límite más meridional de este estilo en Europa.
Esta peculiar situación le dotó
de una infinita variedad y riqueza, ya que se fue desarrollando en una tierra
en lucha constante con otra cultura, poseedora de otra religión y de una
estética tan poderosa como la occidental. Desde este punto de vista, el arte
románico español se presenta como la afirmación de occidentalidad de un pueblo,
un arte beligerante, de unidad cristiana y europea, frente al enemigo musulmán
y su estética oriental. A la vez, el Románico se nutrió de toda esa cultura, ya
que las dos áreas no se mantuvieron aisladas, sino que existió un continuo
intercambio que acabó manifestándose en la decoración, en los temas y en las
técnicas utilizadas.
Por su parte, San
Pelayo de Mena es una población de la provincia de Burgos situada en el
extremo nororiental del Valle del Mena, en los límites con la provincia de
Vizcaya, a 300 m de altitud; está regada por el río Ayega. Esta población
alberga la iglesia de San Pelayo, románica de fines del siglo XII, con ábside semicircular[97]. En el
tímpano[98] de su
portada tiene una original escena de un león que devora a un hombre rodeado de
siete ángeles, con una inscripción que dice EGO SUM PELAGIUS CORDUBA,
haciendo referencia al martirio del santo cordobés.
Además, el monasterio de San
Salvador de Leyre, o simplemente monasterio de Leyre (en euskera Leire), es
uno de los conjuntos monásticos más importantes de España por
su relevancia histórica y arquitectónica. Entre los diferentes edificios que
componen el conjunto, existen ejemplares del románico muy
destacados por pertenecer a un periodo muy temprano del mismo y por su
excelente estado de conservación. El monasterio se ubica en el nordeste de
la Comunidad
Foral de Navarra, cerca del límite con Aragón.
Existen noticias documentadas sobre Leyre ya en el siglo ix. El monasterio
tuvo una gran relevancia en la historia de reino
de Pamplona-Nájera y posteriormente en el de Navarra,
así como en la Reconquista.
En él está ubicado el panteón[99]
en el que yacen los primeros monarcas del reino de Pamplona. Leyre fue fundado
como un monasterio benedictino,
aunque posteriormente pasó a estar en manos de monjes cistercienses.
En la actualidad, el conjunto monástico pertenece a la Comunidad Foral de
Navarra, que lo ha cedido a sus primitivos moradores, la orden
benedictina, para su cuidado y funcionamiento.
Ubicado al pie de la sierra de la que toma el nombre, a 50
kilómetros de Pamplona y a 16 kilómetros de Sangüesa, el monasterio de Leyre esconde magníficos tesoros como la cripta[100] del
siglo XI, la bóveda gótica[101]
o la "Porta Speciosa", un perfecto pórtico[102] románico del siglo XII. Una atmósfera
de paz y serenidad que invita al reposo del espíritu, a la reflexión y a la paz
interior; una arquitectura austera, que cristaliza en los muros una parte
importante de la historia, la cultura, el arte y el pensamiento; una
sorprendente naturaleza que invita al paseo y a la meditación;
sobrecogedores cantos gregorianos; y la conversación con los monjes benedictinos son algunos de los
atractivos que permanecerán en tu memoria tras visitar el monasterio de San Salvador de Leyre.Uno de los conjuntos monumentales más
atractivos y
entrañables de Navarra. Y tumba de reyes
navarros. El recorrido te
descubrirá una sobrecogedora cripta del siglo XI, la
parte más antigua de todo lo conservado. El angosto recinto, en el que se
acumulan masas de piedra, con fustes de escasa altura y robustos capiteles
consigue estremecer y es una clara muestra de la sobriedad propia del románico
más arcaico. Su austeridad contrasta con la decoración de las
portadas de la iglesia abacial, con arcos abocinados[103],
especialmente con la de la puerta Speciosa, otro de los
grandes tesoros del cenobio. Data del siglo XII y está adornada con elementos
de la Ruta Jacobea. Busca el demonio[104]
atrapando una desventurada alma o al ángel que anuncia el juicio final y
comprobarás que es una auténtica biblia en piedra. Otros elementos
de gran interés son la portada sur del siglo XII, la portada de la iglesia
abacial (XI), el paso subterráneo de la cripta y la capilla del Santísimo
(1501-1536), que contiene un retablo y esculturas de Juan de Berroeta (XVII).
En el interior de la iglesia, iniciada en estilo
románico, contempla la gran nave central (XI) y alza la vista para descubrir la
bóveda gótica[105], una
de las ojivas[106]
más bellas existentes en Navarra. Tras una reja de estilo gótico
tardío está el panteón de los primeros Reyes de Navarra y
junto a él se venera el "Cristo de Leyre", una enorme talla del siglo
XVI.
Poco
se conserva de la pintura románica. Todos los frescos y retablos, influidos por
las iluminaciones y el mosaico bizantinos, son muy semejantes en el tratamiento
plano y decorativo de las figuras, de
contornos sumamente pronunciados y rico
colorido. El tema por excelencia es el Pantócrator[107],
algunos tan notables como el del ábside de San
Clemente de Tahull (lugar de la provincia de Lleida). Sus frescos[108]
se encuentran en el Museo de Arte de Cataluña (Barcelona).
La
vitalidad de la época impulsó la erección de decenas de miles de iglesias. Pero
¿Cuál fue la extensión geográfica que alcanzó este arte? Podemos afirmar que en
todo territorio establemente cristianizado durante los siglos XI al XIII
existió la arquitectura románica. Sólo hay que citar la excepción del
territorio dominado por el Imperio Bizantino (Grecia, Turquía y países
balcánicos) donde se impusieron sus propias manifestaciones artísticas. Por
consiguiente, vamos a encontrar obras románicas de norte a sur y de este a
oeste de Europa: desde Noruega y Suecia hasta Sicilia, desde Galicia hasta
Jerusalén. En España, la mitad norte peninsular, ya reconquistada y asentada en
los siglos XI y XII, es un vergel de románico. Incluso, se dan casos más
meridionales, como las iglesias de Medellín (Badajoz) o Baeza (Jaén) cuya
existencia se debe a la longevidad del románico y a la pronta reconquista de
estas ciudades en las primeras décadas del siglo XIII. No es de extrañar que al
románico se la haya tildado como "El primer arte cristiano" y
"El primer arte europeo". Esta unificación de criterios artísticos en
casi toda Europa hay que matizarla indicando que las formas románicas varían de
un lugar a otro, pero siempre manteniendo un espíritu común. La importancia de la escultura y la
revalorización de sus valores plásticos, expresados a través de un fuerte realismo,
vienen motivados por el temor religioso que imponía no tanto búsquedas de gusto
decorativo, cuanto la expresión de un preciso motivo moral. La escultura de la
Edad Media aparecía generalmente pintada de brillantes colores. El románico
cisterciense simplificó la decoración del cluniacense[109].
Cabe destacar dentro de la escultura monumental
española la desarrollada en León y Galicia, donde se advierte el hieratismo[110]
propio de las fases iniciales (tímpano de San Isidoro de León y platerías de
Santiago), y la catalana, con la grandiosa portada del monasterio de Ripoll. La
decoración de claustros alcanza su punto
culminante en el monasterio de Silos y
catedrales de Gerona, Zaragoza y Tarragona. Esta misión didáctica y moral del
arte estaba reservada a la pintura. En el siglo XIII el románico evolucionó
hacia el gótico.
1.1.4.1.
El Románico en Álava
Álava es la provincia
vasca que más y mejores recuerdos románicos conserva, dados los escasos
vestigios de Guipúcoa y Vizcaya. Los territorios de Álava fueron disputados por
castellanos y navarros desde los
primeros tiempos de la reconquista. En estas tierras se han ido catalogando
progresivamente cientos de monumentos románicos, desde templos completos a
restos menores. Se trata de un arte normalmente muy tardío (fechable en el
siglo XIII), donde es destacable la riqueza y elegancia escultórica frente a lo
arquitectónico, aunque también hay varios edificios de buena fábrica.
Existen dos edificios
que por sus características destacan sobre los restantes. Nos referimos a la
iglesia de San Prudencio de Armentia y el monasterio[111]
de Santa María de Estíbaliz. Por su
parte, tanto el suroeste como el sureste provincial, es decir, las comarcas de
la Montaña Alavesa y Valles Alaveses (incluyendo el peculiar Condado de Treviño[112],
perteneciente jurídicamente a Burgos) muestran una riqueza románica muy
interesante. Pero es, sobre todo, en los alrededores de Vitoria y en la comarca
de la Llanada alavesa donde mayor número de obras se conservan. Es frecuente,
además, que muchas de estas obras se encuentren enclavadas en paisajes de gran
belleza. Uno de los hechos destacables del románico alavés es su riqueza
ornamental en arquivoltas y especialmente en columnas. Es frecuente encontrar
fustes[113]
tallados con una finura digna de orfebres[114].
Los
territorios que actualmente conforman Álava fueron muy influidos por el reino
astur[115]
leonés, Castilla y Navarra durante los siglos medievales. Sin embargo, la
fundación de villas data del siglo XII por lo que su arte románico es
particularmente tardío en el panorama románico español.
Vitoria
fue fundada en 1181 por Sancho el Fuerte de Navarra y muy mimada por Alfonso
VIII de Castilla tras su conquista en 1200. La influencia del románico burgalés
es evidente, y junto con los datos anteriores, todo apunta a que las
construcciones existentes son de bien avanzado el siglo XIII, en lo que se ha
venido en llamar “Románico inercial”. La característica más usada de este arte
es su rica decoración. Es frecuente encontrar a arquivoltas con barrocos trabajos de
filigranas[116]
y fustes de columnas completamente ornamentados, por poner dos ejemplos. Otra característica, relacionada con la anterior es
la riqueza escultórica. La iglesia de San Prudencio de Armentia es un buen
ejemplo. La puerta que, desmontada, luce en el interior del muro meridional es
de una profusión escultórica poco común en nuestro arte románico.
Armentia,
población muy próxima a Vitoria, fue sede de efímero obispado desde el siglo IX
hasta su absorción por Calahorra en el año 1087. En 1135 la Basílica de San prudencio
de Armentia ya figura como colegiata[117],
pero la construcción del edificio románico del que han sobrevivido importantes
estructuras y que presenciamos en la actualidad debe ser de finales del XII. No
obstante, en el siglo XVIII sufrió una aparatosa remodelación por la que se
rodeó de nuevos muros perimetrales a excepción del ábside, se edificó un
pórtico en el costado meridional y se desmontaron puertas y esculturas
monumentales, volviéndolas a ubicar en lugares distintos. Fruto de esta
reconstrucción, gran parte de la escultura monumental románica se encuentra
descontextualizada.
El
templo de la Basílica de San prudencio de Armentia es de una nave, transepto[118]
y cabecera constituida por un ábside de planta semicircular y un tramo
presbiterial no visible al exterior. En el plano escultórico, tradicionalmente
se ha hablado de la participación de dos maestros (mejor habría que hablar de
dos talleres). Uno, el más rudo (casi podríamos calificarlo de "tosco y
rural"), es el que se ocupó de los capiteles del ábside.
El
segundo grupo de artistas, infinitamente más cualificado, es el responsable del
resto de la escultura: canecillos[119]
y relieves reaprovechados, capiteles de las columnas descontextualizadas que se
hallan cerca de la entrada, en el interior, así como los capiteles y las
estatuas de los evangelistas en el interior del crucero. Este taller tiene
evidente relación con el segundo taller del claustro de Santo Domingo de Silos
que, lejos de Castilla, dejó su impronta en lugares de Aragón y Navarra como el
Monasterio de Irache o la portada de la iglesia de Eguiarte, entre otros.
Cuando
el aficionado al románico se acerca a esta iglesia siente un profundo
desconcierto al ver la forma nada familiar en que quedó tras las reformas del
siglo XVIII. Desde el sur, apenas podemos reconocer sus trazas medievales, ya
que nos encontramos con un pórtico moderno de cinco arcos sobre pilares, los
muros recrecidos del contorno del templo para albergar la vivienda parroquial y
el cimborrio[120]
aflorando tímidamente de tan elevado complejo. Afortunadamente, la larguísima
fila de canecillos románicos nos da pista de que allí existió una iglesia
románica. Sólo cuando nos acercamos al flanco oriental tenemos la seguridad de
su origen al reconocer el precioso ábside que sí se salvó de las
modificaciones, aunque el presbiterio quedó embutido en el envoltorio moderno.
El tambor[121]
del ábside es notable por lo adecuado de sus proporciones. Es de buena sillería
y cuenta con dos esbeltas columnas entregas que dividen el hemiciclo en tres
paños o espacios murarios rectangulares con una ventana en cada uno de ellos.
Una cenefa[122]
lo anilla a la altura de los alféizares[123]
de las ventanas. Estos ventanales se componen de
la propia saetera que permite la iluminación interior, rodeada por una
estructura externa de doble arquivolta sobre pareja de columnas. La arquivolta
interior, plana, está decorada con un bocel sogueado en la arista. La colección
de capiteles nos muestra grupos humanos en actitudes difíciles de interpretar
como consecuencia de la falta de pericia del escultor -asombrosamente rudo en
comparación con el resto de la escultura de la basílica- y el pequeño tamaño de
las cestas. No obstante, en uno de ellos parece que un personaje muestra sus
nalgas al espectador mientras que, a su lado, otro personaje -ha de ser
femenino- muestra también su enorme vagina.En otro, lo que vemos son parejas de
grifos desproporcionada toscamente esculpidos. Las cestas y los canecillos de
la cabecera no ofrecen figuraciones románicas.
Una
vez en el interior, la iglesia de
San Prudencio de Armentia se nos presenta como un templo de cruz latina, de una
nave más otra de transepto, con cabecera constituida por una presbiterio
abovedado con medio cañón apuntado y un ábside de planta semicircular, con tres
ventanales de morfología idéntica a como se ven en el exterior. La bóveda es la
habitual de cuarto de esfera. De este interior, llaman la atención los dos
grupos columnarios que se encuentran junto a la entrada y que, posiblemente,
pertenecieron a la nave románica original; los arcos torales con sus columnas y
capiteles; además de las cuatro estatuas del cimborrio; amén de algunas piezas
muebles como la estatua de la Virgen y el Niño, además de la pila bautismal.
Por
otra parte, nos vamos a centrar ahora en
uno de los monumentos más importantes de la arquitectura medieval en el País
Vasco: el Monasterio de Estíbaliz, así como de otras dos iglesias muy próximas:
Argandoña y Lasarte. Desde el punto de vista geográfico, nos encontramos en los
aledaños meridionales de la ciudad de Vitoria. En este sentido, hay que
recordar que, si bien la propia capital alavesa no cuenta con apreciables restos
románicos (los debió de tener y numerosos, pero fueron reemplazados), los
alrededores sí están bien concurridos de iglesias y restos de un románico
tardío muy preciosista[124]
y elegante.
Como
sucede en casi todos los monasterios románicos bien conservados, cuando se
llega al de Santa María Estíbaliz en horas de quietud y soledad se respira un
clima espiritual de primer orden. El uso monástico actual data de 1923
cuando una comunidad benedictina la ocupó, pues la originaria se extinguió en
el siglo XVI después de ser fundada en el XI. Durante el lapso de tiempo que no
acogió monjes sirvió de iglesia parroquial. La iglesia actual debe ser fruto de
un proceso constructivo que abarca desde mitad del siglo XII (cabecera[125]
y transepto con sus famosos capiteles historiados) hasta comienzos del XIII por
las características evolucionadas y la profusa decoración de alguna de sus
partes como, por ejemplo, la puerta meridional. En efecto, hay que datar esta
puerta alrededor del 1200 puesto que la iglesia de Colina de Losa (Merindades[126]
de Burgos) es un templo vinculado a Estíbaliz y contamos con la data de 1207.
Aunque el proyecto original sería de tres naves y cabecera de tres ábsides, el
devenir de la construcción, por alguna causa desconocida, se simplificó
reduciendo a una sola nave el cuerpo de la iglesia. Además, cuenta con una nave de
transepto no acusado en planta y una cabecera de tres ábsides.Hay que decir
que, según descripciones de autores de los
siglos XVIII y XIX, existió un pórtico ante la puerta meridional y también un
pequeño claustro o quizás otro pórtico en el costado septentrional, ambos
desaparecidos en la actualidad. Según estas descripciones, el hastial
occidental contaba con una puerta muy bella y decorada, posiblemente de
tipología similar a la del sur. Desgraciadamente, debió deteriorarse y
arruinarse junto a algún tramo de los pies. De hecho, la fachada occidental con
su puerta de grandes arquivoltas más los primeros metros de la nave no son
auténticos sino fruto de una reconstrucción historicista posterior.
El templo de
Argandoña está a pocos cientos de metros de distancia con respecto al
Monasterio de Estíbaliz. De una sola nave, destaca su poderosa cabecera de
sillería bien ajustada. El tambor absidal se estructura mediante cuatro
columnillas finas. Los motivos historiados de los capiteles son un sacerdote,
un castillo, un rostro humano masculino, una cabeza femenina con tocado y un
águila atrapando un conejo. En el muro
meridional de la nave hay una puerta pequeña de arcos apuntados y columnas de
fustes decorados influidos, como en gran parte del románico de Álava, por la
Puerta Speciosa del Monasterio de Santa María de Estíbaliz. El único capitel
que no es vegetal nos muestra un cuadrúpedo atrapando con una de sus patas
delanteras a una serpiente.
En la iglesia de Lasarte, tras las reformas de
siglos posteriores, queda sólo una ventana de gran hermosura y cargada de
simbolismo. Presenta cinco arquivoltas de medio punto muy decoradas con finos
tallos vegetales. Los apoyos son seis estatuas-columna que rodean la estrecha
saetera[127].
En el interior se repite la misma disposición, sumando doce figuras humanas que
representan a los apóstoles. Todos ellos rodean la luz que entra por su eje,
simbolizando a Cristo.
En otro sentido, Vitoria es una ciudad que en lo monumental se asocia
inmediatamente al art gótico, pero como veremos también atesora interesantes
muestras de la arquitectura tardorrománica. En efecto, las formas y motivos
ornamentales que a lo largo de Álava, Guipúzcoa e incluso algunas zonas de Burgos
impuso el Monasterio de Estíbaliz se van a ver reflejadas en una serie de
iglesias de los alrededores de Vitoria.
Aunque
Vitoria capital apenas tiene restos románicos, en barrios periféricos, a no más
de 5 - 10 Km. quedan una serie de iglesias muy reformadas, incluso
reconstruidas que mantienen, eso sí, interesantes portadas de un románico
tardío. Estas puertas, como decimos, tienen relación con Estíbaliz y son obra
de la primera mitad del siglo XIII.Sin embargo, la influencia de Estíbaliz en
estas puertas de los barrios perífericos de Vitoria no se da por igual.De
hecho, aunque comparten rasgos entre sí (pequeñas dimensiones, composición
cuidada, etc.), hay otros elementos en que no coinciden.Las hay con arquivoltas
de medio punto y apuntadas, de baquetón liso o decoradas, con fuestes lisos o
tallados… Donde sí coinciden plenamente es en el motivo de las elegantes
cestas vegetales de los capiteles, esculpidas con trépano[128]
profundo.
1.1.4.2.
Románico en Guipúzcoa
Una de las
cuestiones que más se debate sobre el románico de Guipúzcoa es la razón de su
escasa existencia en comparación con el románico abundante de otras provincias
cercanas como Álava y Navarra. Se ha dicho por parte de algunos historiadores y
arqueólogos que debieron existir numerosos templos románicos que serían
eliminados masivamente a partir de la bonanza económica del siglo XVI y que lo
que ha perdurado sólo sirve de muestra de lo que debió existir. Tal extremo
sólo podrá comprobarse cuando se hagan catas arqueológicas de templos actuales
para comprobar restos medievales en sus cimientos[129].
No obstante, un hecho que puede apoyar esta teoría es la existencia de restos
románicos en cementerios actuales que se corresponden con las iglesias
parroquiales medievales sustituidas posteriormente, seguramente por su
humildad. El caso es que el románico de Guipúzcoa es actualmente escaso y en
todos los casos fragmentarios y bastante tardíos, incluso en muchos casos, se
suelen considerar por parte de estos estudios como elementos románicos otros
que habría que considerar de transición o casi góticos.
En la
cabecera de la iglesia de Santa Eulalia de Bedoña hay dos ventanales románicos
superpuestos. La
entrada al cementerio de Aretxabaleta tiene una puerta de cuatro arquivoltas
lisas y algo apuntadas que apean sobre jambas[130]
también lisas. Más interesante es una pieza románica empleada como parte de la
espadaña actual y que se encuentra encima de la portada que hemos citado.
Parece que se trata de una credencia de doble nicho y parteluz central, lo que
a cierta distancia hace parecer que se trata de un ajimez de una torre o
espadaña románica. La portada de Ormaiztegi,
aunque ya de cronología gótica bien avanzada, constituye una de las más
conocidas y nombradas puertas de tradición románica en Guipúzcoa. La
portada de la iglesia parroquial de San Miguel de Idiazábal, trasladada en 1560
al costado oeste desde su antigua ubicación original en el muro sur bajo un
óculo aún conservado, está claramente relacionada con la vista de Ormaiztegui,
aunque es más sencilla. De nuevo en Abalcisqueta estamos ante una portad
tardía de austeridad y morfología cistercienses. La de Ezkioga es otra puerta
de transición entre el románico y el gótico. La portada que hoy encontramos en
el interior de la iglesia parroquial de Santa María de Tolosa es la originaria
de la ermita de San Esteban que se trasladó a este lugar al haber quedado
destruida.
Otras
portadas que se pueden considerar románicas en Guipúzcoa son la la iglesia
de San Miguel Uribarri (Arrasate),
la del cementerio de Pasai San Pedro (Pasajes de San Pedro) de arquivoltas
de medio punto, la de Nuestra Señora
del Rosario de Ugarte en Amezketa de radical simplicidad pero de las de mayor
corrección románica de todas las guipuzcoanas. Para finalizar, citaremos el
tímpano esculpido que se conserva en el Museo de San Telmo de San Sebastián. Pero en este
caso no se trata de una portada originalmente guipuzcoana sino alavesa. En
concreto pertenece a una iglesia de Labastida. Presenta un crismón sostenido
por dos ángeles, iconografía muy empleada en el románico de Aragón.
1.1.4.3.
Románico en Vizcaya
La abundancia de románico disperso por los valles alaveses
contrasta con la escasez de iglesias románicas existentes en las vecinas
provincias de Vizcaya y Guipúzcoa. Para ello se han dado diversas hipótesis:
·
Posible
penetración tardía del románico en tierras norteñas vascas.
·
Construcción
de templos de madera.
·
Existencia
de iglesias románicas más numerosas pero reedificadas en tiempos de bonanza
económica.
En cualquier caso, el hecho es que los restos románicos se
Vizcaya se concentran mayoritariamente en el norte de la provincia, muy cerca
del Mar Cantábrico.
Destacaremos
aquí la Ermita de San Pelaio de Bakio, la Ermita de San Miguel de Zumetxaga; también junto a Bakio, pero perteciente a Munguía,
la Iglesia de San Miguel de Fruiz o
Fruniz.
1.1.4.4.
Castillos del País Vasco
Los cristianos
no se quedaron cortos y levantaron castillos a lo largo de los siglos IX y X
para defender tierras de Castilla y Álava de las aceifas musulmanas, como las sufridas en los años 934 y 953. Más
tarde, la Rioja volvió a ser tierra fronteriza entre los Reinos de Castilla,
Navarra y Aragón lo que propició nuevas reconstrucciones y edificaciones.
Tampoco
faltaron las construcciones palaciegas en la fase final de la Edad Media (siglo
XV) para los ricos y poderosos miembros de la nobleza. Hemos elegido el
castillo de Clavijo, por su bélica leyenda y el de Sajazarra por su
esplendorosa hermosura. En el caso
del País Vasco, son más frecuentes las torres fortificadas[131]
tan del gusto de la España verde, con su encantadora y pintoresca simplicidad,
como la potente Torre de Mendoza, en Álava.
1.1.7.El
Gótico
Se dice gótico del arte que en la Europa
occidental se desarrolla por evolución del románico desde el siglo XII hasta el
Renacimiento. El gótico primitivo (1150-1250)
surgió en Bretaña por la fusión de elementos románicos y bizantinos y se
extendió rápidamente por toda Europa
menos Italia. Es una fase de sencillez, líneas verticales y naturalismo. En el
segundo período, gótico florido (1250-1400), se amplían los elementos utilizados
(delgados pilares[132],
arbotantes[133]), se perfecciona la escultura y
la encuadernación se convierte en
creación artística. El gótico flamígero (desde
1400) llega a extremos que se consideran decadentes: complicados encajes de
piedra, perfección en la orfebrería, esmaltería y vidriado. En su último período (ss. XV-XVI), la arquitectura
gótica produjo el estilo llamado flamígero, derivado del perpendicular inglés,
que se caracteriza por la abundante decoración escultórica, las tracerías
llameantes en los ventanales y las complicadas bóvedas estrelladas (palacio de
Justicia de Ruán, 1499-1508; lonjas de Ypres y de Brujas; palacios comunales de
Brujas, 1376-1421; Bruselas, 1402-54, Lovaina, 1448-63, etc.).
El gótico
internacional fue el estilo aparecido a fines del s. XIV y principios del XV,
en el que confluyen influencias francesas, flamencas y germánicas y cuyas
composiciones se caracterizan por la elegancia caligráfica de la línea, por sus
colores brillantes y esmaltados y por una predilección acentuada por lo
fantástico. A esta tendencia pertenecen las obras de Melchor de Broederlam,
pintor de la corte de Borgoña; las miniaturas del libro «Les très riches heures
du Duc de Berry», de Jean y Paul de Limbourg, etc. En definitiva, pues, el
románico es el estilo predominante en
Europà en los siglos XI, XII y parte del XIII caracterizado por el uso
del arco de medio punto[134]
y la bóveda de cañón[135].
Las formas
constructivas del gótico fueron exportadas a toda Europa por los monjes
cistercienses, dando lugar a un estilo de transición (en España, los
monasterios de Poblet, Santes Creus, Moreruela, Veruela), y por arquitectos
procedentes del N. de Francia, que difundieron el estilo, sobre todo, la bóveda
de crucería[136],
y lo transmitieron a maestros locales. Como resultado surgieron: en Castilla,
las catedrales de León (s. XIII), Burgos (comenzada en 1221) y Toledo (en
1226); en Alemania, las de Colonia y Ulm (iniciadas en 1248 y 1377,
respectivamente), etc.
Alemania desarrolló
un tipo de catedral gótica, llamada «Hallenkirche», en la que las tres naves
tienen igual altura, rompiendo el esquema francés de la iglesia- corredor y
sustituyéndolo por la iglesia- sala (San Lorenzo de Nuremberg, 1300-1477;
catedral de Minden, Frauenkirche de Munich, etc.).
La principal
actividad del gótico se concentró en la construcción de catedrales: Notre-Dame de
París y Amiens en Francia; Canterbury,
Salisburyby Westminster en Inglaterra; Burgos y León en España; además, obras
civiles como los ayuntamientos de Brujas
y Lovaina. Las demás artes tendieron a resaltar los efectos arquitectónicos o
al servicio litúrgico. Particular importancia tuvieron las vidrieras[137],
verdadera Biblia en imágenes; sin fondo ni perspectiva, producen el efecto de
un plano que continúa la línea del muro, interrumpiéndolo al mismo tiempo con
explosiones de brillante y armonioso
color.
Respecto
al gótico, las referencias fundamentales son los focos de Pamplona y Burgos. La
catedral Vieja de Vitoria-Gasteiz destaca entre los primeros grandes templos de
este estilo, cuya categoría artística es parecida a la catedral de Santiago de
Bilbao, el mejor exponente de las iglesias góticas del siglo XIV en la zona
costera. La Catedral de Santa María
fue erigida en el siglo XIV, en estilo gótico, en el lugar que
anteriormente ocupara una capilla románica. Posee un magnífico pórtico
principal del siglo XIV rodeado de tres arcos y decoración escultórica que
representa escenas de la vida de la Virgen María. Fue restaurado en el siglo
XIX. El templo consta de tres naves, tiene planta de cruz latina y alberga
joyas artísticas como el Cristo pintado por Rubens; una cruz procesional de
Cellini; una Virgen del Rosario de estilo gótico flamenco; una imagen románica de
la Virgen y el sarcófago renacentista de don Cristóbal Martínez de Alegría,
entre otras. Entre los siglos XIV-XV se construyeron la iglesia del
Salvador de Getaria (Bizcaia), con tres naves[138]
de tres tramos[139]
y la central más alta, y la iglesia de la Asunción y del Manzano, en
Hondarribia (Gipuzcoa). Los
principales ejemplos escultóricos son las portadas de Santa María y de San
Pedro (Vitoria-Gasteiz, siglo XIV), y la portada de la iglesia de Santa María
de los Reyes, en Laguardia. Las pinturas murales de la iglesia de San Martín de
Gazeo (Araba, siglo XIV) constituyen el ejemplo más importante de esta
tipología artística, desarrolladas en el ábside y tramo recto del presbiterio[140]
en un estilo franco-gótico o gótico lineal.
Pero, entre todos estos ejemplos, hay que destacar la
Iglesia de Santa María la Real de la
localidad de Deva. Se trata de un templo gótico de
los siglo XIV y XV con una bella portada precedida de pórtico, sobre el que se
alza la torre, decorado con esculturas que representan a los Doce Apóstoles. La
nave es de gran altura y luce bajorrelieves[141]
románicos del siglo XIII. Destacan en su interior el ornamentado sepulcro de la
capilla lateral, así como un retablo y varios altares mayores. A principios del
siglo XVII fue objeto de una reforma en la que se construyó su magnífico
claustro[142]
gótico.
La pintura sobre tabla cuenta con la gran aportación
del retablo de Quejana. Además, hay que tener en cuenta el desarrollo de la
Escuela flamenca, escuela de pintura sobre tabla que se desarrolló en Flandes
en el s. XV, tras la obra maestra de Hubert y Jan van Eyck («Políptico del
Cordero Místico», 1432), y de la que forman parte Roger van der Weiden, Petrus
Christus, Dirk Bouts, Hugo van der Goes, Hans Memling, etc. Ejerció una
influencia considerable sobre la pintura del último período gótico, sobre todo,
enn lo que se refiere a la pintura sobre tabla, que se ejecutaba al temple.
Además,
vamos a destacar especialmente el Museo Municipal (desde 1932) de San Telmo,
ubicado en San Sebastián. Uno de los aspectos más notables de este Museo es el
propio edificio que lo alberga, el Monasterio de San Telmo. Fue construido, al
pie del Monte Urgull, a mediados del siglo XVI, entre los años 1531 y 1551
según proyecto del hermano dominico Martín de Santiago, y gracias al mecenazgo[143]
del noble guipuzcoano Alonso de Idiáquez, Secretario de Estado del
emperador Carlos V. Es un edificio de transición
entre el estilo gótico y el renacentista. Su iglesia presenta una estructura[144]
goticista, aunque en alzado incorpora elementos plenamente renacentistas. El
espléndido claustro herreriano, situado a los pies del templo, está declarado
Monumento Nacional. La antigua capilla, rehabilitada como aula, presenta en la
entrada los sarcófagos con estatuas yacentes del siglo XVI de sus fundadores:
doña Gracia de Olazábal y don Alonso Idiáquez. Durante la Guerra de la Independencia, en 1813, San Sebastián sufrió el
saqueo de las tropas francesas, que provocaron en el convento grandes
desperfectos. En 1836, con la Desamortización de Mendizábal, se produjo la exclaustración de
los frailes y poco después el conjunto del monasterio se convirtió en cuartel
de artillería. En 1913 el edificio fue declarado Monumento Nacional. El
Ayuntamiento lo adquirió en 1928, aunque hasta 1932 no se convirtió en Museo
Municipal, para lo cual hubo que rehabilitar sus instalaciones.
La
arquitectura gótica se distingue por la utilización original de elementos ya
conocidos (arco en punta, bóveda de crucero con aristas, contrafuertes[145]
y arcos rampantes[146])
en aplicación de revolucionarios principios constructivos que, distribuyendo
las cargas sólo sobre algunos elementos del edificio, permiten una gran
elevación en altura y un aligeramiento de las paredes laterales con la
consiguiente posibilidad de abrir grandes ventanales. Surgido en Francia, el
gótico se difundió por toda Europa. La escultura gótica tenía funciones
puramente decorativas, siempre al servicio de la arquitectura, así como la
pintura, de estilo internacional[147],
que tenía gran aplicación en las miniaturas[148]
y en las vidrieras multicolores de las catedrales.
1.1.5.
Arte Gótico en el País Vasco
1.1.7.1.Introducción
Si bien el País
Vasco no atesora en la actualidad tantas manifestaciones de
arquitectura románica como en otras comunidades vecinas (las que existen se
encuentran mayoritariamente en Álava) el panorama gótico sí es muy importante. La
arquitectura gótica vasca hay que datarla a partir del siglo XIV y alcanzan,
como en otras latitudes de España, hasta bien entrado el siglo XVI, cuando se
resiste a desaparece, desplazado por las nuevas corrientes renacentistas.
Algunas de estas manifestaciones son
de gran importancia como las catedrales de Vitoria y Bilbao, con característico
triforio, o la iglesia de Balmaseda. En Vizcaya hay que citar también la
iglesia de Lekeitio, las puertas del gótico florido de Güeñes y de Santa María
de Axpe de Busturia. En Guipúzcoa mencionaremos Guetaria y Mondragón, entre
otras. En el siglo XVI se da una tipología de iglesias que, en su momento, se
dio en llamar 'Gótico Vasco' y que consiste en iglesias de planta y alzado de
salón, es decir con escasa diferencia de altura entre las naves, que se cubren
con bóvedas de crucería estrelladas de gran complejidad cuyos nervios se apoyan
en grandes columnas con capiteles jónicos, dóricos o toscanos. Un buen ejemplo
de esta arquitectura, que a pesar de su denominación, se da en amplios
territorios peninsulares, es la iglesia de San Vicente Mártir de Abando.
1.1.7.2.
El Gótico en Álava
Al igual que en el caso del arte románico, el gótico del País Vasco tiene muchas de sus mejores
representaciones en la provincia de Álava. Y es que en Álava encontraremos algunos de los
edificios y manifestaciones artísticas más interesantes del Gótico del norte de
España. Por ejemplo, Vitoria es
una ciudad que reúne un gran patrimonio en arquitectura y escultura góticas
gracias a su catedral vieja,
y a las parroquias de San Miguel y San Pedro. También en la provincia de
Álava, en concreto en la preciosa localidad de Laguardia encontraremos una portada
que es una verdadera obra de arte en escultura monumental y muy cerca de
Vitoria capital, en la iglesia románica de Gaceo, unas extraordinarias pinturas
murales del siglo XIV.
La
catedral de Santa María, conocida popularmente como Catedral Vieja, es
un templo católico de
estilo gótico situado en Vitoria-Gasteiz, capital
del País Vasco. Desde
verano de 2015 el templo está en la lista
de monumentos Patrimonio
de la Humanidad de
la UNESCO bajo la denominación
Caminos de Santiago: Camino francés y caminos del Norte de España. En 2015, en
la aprobación por la Unesco de la ampliación del Camino
de Santiago[149]
en España a «Caminos de Santiago de
Compostela: Camino francés y Caminos del Norte de España», fue incluido como uno de los
bienes individuales del camino
del interior. Se
encuentra situada en la parte más alta de la colina sobre la que se asentó la
primitiva ciudad, fundada en 1181 sobre
la antigua aldea de "Gasteiz", con el nombre de "Nova
Victoria", por el rey Sancho
VI de Navarra (Sancho
el Sabio), y que dio origen posteriormente a la ciudad actual. Con el
nacimiento de la diócesis
de Vitoria en
el año 1862, adquirió la categoría de catedral. Es conocida como la Catedral
Vieja, para distinguirla de la Catedral
Nueva, dedicada
a la Inmaculada Concepción de María y construida en el siglo XX en estilo neogótico. Este
templo, atendiendo a criterios estilísticos y formales, es discreto y su
relevancia deriva de su compleja construcción y su historia llena de diversos
avatares ligados con la historia de la ciudad. Desde finales del siglo XX (en
el año 1994 fue cerrada al público) es
objeto de un complejo e integral plan de restauración que ha obtenido diversos
reconocimientos internacionales y ha dado relevancia al monumento. El
edificio se caracteriza por arrastrar problemas estructurales desde su
nacimiento. A raíz del cierre al público se procedió a la realización del Plan
Director de Restauración Integral el cual publicó sus resultados en el
año 1998 y tiene como característica
destacable la visitabilidad de las obras de restauración. El Plan recibió el
premio Premio Europa Nostra 2002en la categoría de estudios
excepcionales de restauración. La gestión la lleva a cabo la Fundación
Catedral de Santa Maríaconstituida en 1999 por
la Diputación
Foral de Álava,
el ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz y el obispado de Vitoria. La
financiación de los trabajos está apoyada en las aportaciones periódicas de las
tres Instituciones presentes en el Patronato y por las realizadas por el
Gobierno Vasco mediante convenios suscritos al efecto, lo cual permite acometer
la compleja recuperación con la flexibilidad necesaria sin que el rigor
metodológico se vea afectado. Así mismo, el Gobierno de España ha apoyado de
manera continuada y notable, aunque irregular, una parte de las intervenciones
realizadas principalmente en la torre y naves. Posiblemente sea esta manera
sostenible de acometer una restauración de manera integral (no sólo estructural
sino también atendiendo a nuevas potencialidades funcionales y culturales
posibles) mediante una unidad de gestión, algo hasta ahora inusual en el
contexto de las catedrales españolas, puede explicar este apoyo decidido. De
facto, en su conjunto, es posiblemente ya la más alta concedida a ningún plan
de de catedrales en España. Otros apoyos institucionales y también provenientes
del mecenazgo privado están permitiendo, el desarrollo paralelo de un rico
programa cultural consolidado en la ciudad (recuperación de la capilla de
Música, conciertos en las zonas recuperadas, unidades didácticas escolares,
conferencias temáticas, etc), de cuyas actividades destaca el programa
"Abierto por Obras"(c), lema (y método) registrado por primera vez
por la Fundación Catedral Santa María y que ha alcanzado una estimable
proyección exterior. Hay ya varias Instituciones (arzobispado de Sevilla en la
Colegiata de El Salvador, Comunidad de Madrid, etc.) que han conveniado su
aplicación en diversos lugares, según se indica en la página de la propia
fundación y en la ventana con el mismo nombre del Canal Patrimonio de la
Fundación Santa María la Real.
Se
trata de un templo de tres naves, con
crucero, y presbiterio[150]
rodeado de una girola con tres capillas adyacentes. Está influida por la de
Navarra, pero sobre todo por el gótico castellano de Burgos y Burgo de Osma,
vía Santo Domingo de la Calzada. El sistema de
iluminación presenta dos conceptos diferentes: la cabecera y el crucero adoptan
grandes vanos de arco lancetado que cobija otros dos; en las naves, sobre el
triforio[151],
se adoptan óculos formados por combinación de triángulos curvilíneos. Etc.,
etc., etc. Por otra
parte, la catedral de maría inmaculada de vitoria, conocida como catedral
nueva, está ubicada junto al conocido parque de la florida. Su estilo es
neogótico, siendo construida en los años 1907-1969. Arquitectónicamente se
distribuye en cinco naves, tiene siete capillas y posee importantes talleres de piedra en el interior
y en el exterior. La cripta quería imitar el estilo de la sagrada familia y lo
cierto es que para cualquiera que haya estado en el templo de gaudí es fácil
sacar parecidos, como los de los grandes ventanales...la nueva catedral se unió
a la maldición y permanece inacabada, lo cual no quita para que sea otro de los
monumentos de vitoria que esconde grandes sorpresas. Así, pues, la catedral de
María Inmaculada o catedral nueva es el edificio neogótico más importante de
vitoria. El templo posee planta de cruz latina, con cinco naves, girola y
cripta. Cuenta, además, con esculturas de gran valor, la mayoría situadas en la
cripta. También hay que destacar las gárgolas del exterior. En la
girola de la catedral está el museo diocesano de arte sacro de álava.
Y,
del resto de edificios que se incluye en el Arte Gótico alavés, ya se ha dicho algo, aunque no sea más que lo básico y
fundamental.
1.1.7.3. El Gótico de Vizcaya
El arte gótico en Vizcaya es nutrido, aunque generalmente
tardío.
Son destacables,
entre otros monumentos, la catedral de Santiago de Bilbao, San Antonio Abad
también en Bilbao y las iglesias de localidades importantes como Lekeitio,
Balmaseda o Portugalete.
Como en toda España,
el mayor número de templos se construyó a finales del siglo XV y especialmente
en el XVI, cuando elementos arquitectónicos tardogóticos y renacentistas se
funden para generar voluminosas iglesias híbridas. En este apartado podemos
citar, entre otras varias, la iglesia de Santa María de Güeñes, Santa María de
Erandio y Santa Eufemia de Bermeo. Nosotros, en
esta página dedicada al principal gótico vizcaíno nos ocuparemos de la iglesia
de Andra Maria de Galdakao,
los grandes templos de Santiago de
Bilbao, Santa María de la Asunción de Lekeitio, Santa María dePortugalete y
San Severino de Balmaseda.
También hablaremos de Guernica y
del claustro de San Francisco de
Bermeo.
1.1.7.4. El estilo Gótico de Guipúzcoa
Aunque en la
provincia de Guipúzcoa quedan muy pocos restos románicos, se piensa que
debieron existir numerosas iglesias y ermitas tardorrománicas en ella. El
gótico, sin embargo, es muy abundante aunque tiene un evidente carácter tardío.
Al margen de algunos restos de transición, la gran mayoría de los templos y
restos conservados son de los siglos XV y XVI.
Tal carácter tardío se explica parcialmente por la grave
crisis social y política que trajo el siglo XIV con la peste negra, la guerra
civil en la Corona de Castilla y la debilidad política de la Dinastía
Trastamara. A nivel local este largo periodo de inestabilidad se agrava con las
tristemente célebres Guerras Banderizas[152]
entre Gamboínos[153]
y Oñacinos[154].
Es por ello
que la mayoría de las iglesias tienen su desarrollo a partir de mediados del
siglo XV, cuando las Hermandades de las villas hacen frente y neutralizan a los
pendencieros nobles rurales y ya definitivamente con el reinado de los Reyes
Católicos que acaban de raíz con estos enfrentamientos nobiliarios, no sólo en
el País Vasco, sino en todos sus reinos.
Por ello el
tardogótico vasco, desarrollado entre los siglos XV y XVI tiene un acusado
carácter tardío. Las obras del siglo XV y comienzos del XVI frecuentemente
tienen impregnaciones decorativas del gótico flamígero típico de esta época y a
nivel arquitectónico aún conservan tipologías del gótico sin demasiadas
contaminaciones renacentistas.
Estas
iglesias son típicas en gran parte de España durante ese mismo periodo,
especialmente en Castilla y se les suele denominar "Iglesias
Columnarias". Ejemplos tenemos en Berlanga de Duero (Soria), San Pedro de
Soria, iglesia de Villadiego (Burgos) y un largo etcétera.
1.1.7.5. La pintura gótica en el País Vasco
A pocos kilómetros de Vitoria, en
dirección al este de la provincia de Álava hay dos iglesias que nos
sorprenderán por sus pinturas murales góticas. Nos referimos a la iglesia de
San Martín de Tours, de Gaceo, y Santa María de la Asunción, de Alaiza,
Esta iglesia de Gaceo tiene un
ábside plenamente románico donde aparecieron en 1967 las pinturas góticas
citadas que se han datado en el siglo XIV.
La iconografía representada es la
del misterio de la Trinidad: Dios Padre sostiene a su Hijo crucificado en una
mandarla. Más abajo aparecen representados el Calvario a un lado y el Juicio de
las almas en el otro. También aparecen escenas de la vida de Cristo desde su
infancia, hasta la resurrección. También aparece un grupo de condenados que son
conducidos al infierno.
Por su parte, en Alaiza, las pinturas góticas de su iglesia representan básicamente escenas guerreras, lo que supone un hecho verdaderamente extraño para el interior de una iglesia.
Por su parte, en Alaiza, las pinturas góticas de su iglesia representan básicamente escenas guerreras, lo que supone un hecho verdaderamente extraño para el interior de una iglesia.
[1]
VALLE
DE ARÁN: Valle pirenaico del extremo NO de
Cataluña, en la provincia de Lleida. Con unos 500 km2, su capital es
Viella. Fronterizo con Francia, un túnel
facilita su unión con el resto de España. En él nacen los ríos Garona, Noguera
Pallaresa y Noguera Ribagorzana. De gran belleza paisajística, también posee
recursos forestales y ganaderos. Su lengua propia, el aranés, está protegida
por el Estatuto de Cataluña.
[2]
ROMANCERO:
Colección de romances que se conservan gracias a las recopilaciones. Los
primeros romanceros aparecen en el siglo XV; son obras específicamente
españolas y revelan la pervivenciade la épica cuando ya había desaparecido en
los otros países europeos. Los romances viejos, tradicionales o populares, son
anónimos, transmitidos por lo
general de manera oral, y aparecen
unidos a la música y el canto. De entre éstos, los históricos versan sobre los
héroes de los cantares de gesta (Fernán González, Don Rodrigo, etc.). Los
juglarescos presentan una temática amplia y suelen ser más extensos y
narrativos (sobresalen los fronterizos y los moriscos). Los líricos se
caracterizan por su sencillez (“Prisionero”,
“Fontefrida”, etc.). El Romancero nuevo amplía la temática del viejo
(romances pastoriles, caballerescos, satíricos, etc.). El Barroco es un período
de gran esplendor del romance, pues lo componen grandes escritores como
Góngora, Quevedo, Lope, Cervantes y otros; algo parecido sucede en los siglos XIX y
XX con Salvador Rueda, Rubén Darío, Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez, García Lorca, etc.
[3]
VASCONES:
Pueblos prerromanos situados entre La Rioja yy Navarra. Mal conocidos,
practicaron una economía ganadera y de agricultura itinerante, con pocos
poblados estables. Desde el I milenio a.C. sufrieron influencias de la cultura
de los campos de urnas y de los iberos,
que no alcanzaron a las zonas más
septentrionasles, las que, por tanto, conservaron su carácter no indoeuropeo,
manifiesto en la supervivencia del euskera. Se romanizaron poco y mantuvieron
una cierta independencia en la época visigoda.
[4]
ROMANIZACIÓN:
Proceso de difusión de la civilización romana y la lengua latina en los
territorios conquistadospor el Imperio Romano. O, también, proceso de sustitución cultural
sufrido por los distintos territorios conquistados por Roma a lo largo de su
historia, consistente en la implantación de la cultura romana sobre la
autóctona de las diferentes regiones.
[5]
MONTES
TRIANO: Es
una de las pequeñas cadenas montañosas del Gran
Bilbao (comarca de Vizcaya)
en el País Vasco
y es parte de los montes
vascos. Está situada en Baracaldo, Valle de Trápaga, Ortuella, Abanto y Ciérvana, Musques y Galdames siendo
la cadena montañosa más extensa del Gran
Bilbao; máxime si se incluye en ella la
pequeña sierra Sasiburu que,
según diversas fuentes, también está incluida dentro de esta a pesar de solo
estar unidas por el monte Eretza. En estos montes se situó uno de los mayores
yacimientos mineros del
sur de Europa dando
lugar a un característico paisaje
lunar en alguna de sus zonas.
[6]
ARDITURRI: En uno
de los portales de acceso al Parque Natural Aiako Harria, anclado en las
condiciones geológicas del macizo, se sitúa el coto minero de Arditurri. Ofrece
un paisaje minero rotundo que, en superficie, presenta imponentes escombreras
de estériles, canteras a cielo abierto, planos inclinados y explanaciones,
bocas de minas, antiguos edificios de la explotación y hasta el trazado del
ferrocarril que permitía transportar el mineral al puerto de Pasaia, convertido
en vía peatonal y Vía Verde. En el subsuelo las obras son todavía más extensas,
con decenas de kilómetros de galerías, organizadas en una red de diferentes zonas
de laboreo y extracción.
Las de
Arditurri son unas de las pocas galerías mineras que han sido explotadas desde
hace 2.000 años de manera casi ininterrumpida. Ahora se ha recuperado el
entorno del coto minero, después de más de 20 años de inactividad, desde que en
1984 la Real Compañía Asturiana de Minas dejara de explotar las ricas minas de
Arditurri.
[7]
COHORTE:
Unidad táctica del ejército romano.
Estaba mandada por un tribuno militar y compuesta por 600 hombres, por lo que en la legión había 10
cohortes.
[8]
LEGIÓN:
El rey Servio Tulio creó un nuevo modelo de ejército que tenía como unidad
básica la legión, unidad compuesta en un
primer momento por 4200 soldados de infantería (posteriormente) y 300 de
caballería.
[9]
GUARDIA
PRETORIANA: Cuerpo especial, creado con el Imperio
que actuaba como la guardia personal del
emperador. Tenían sus cuarteles cerca de
Roma y estaban dirigidas por el prefecto, comandante de plena confianza del
emperador.
[10]
LIMES:
Término que indicaba en la época imperial romana un camino fortificado, y por
extensión las defensas levantadas en las
fronteras del Imperio. En el período de crisis del Imperio romano se convirtió en línea
defensiva.
[11] DIPLOMA:
Se llama así a cualquier instrumento o documento expedido por alguna autoridad pública,
que en muchos casos debe ser entregado
en el domicilio del premiado. Entre los diferentes nombres con que se le conoce
en la antigüedad, se hallan como más comunes los siguientes: cártula, carta o
Karta, instrumento, testamento, página o escritura. Se da el nombre de
cartulario, libro, becerro o tumbo, al códice que reúne las copias literales de
los diplomas o privilegios concedidos a una iglesia o corporación, y que se
guarda en el archivo de la misma.
[12]
INSCRIPCIONES:
La finalidad de la epigrafía es el desciframiento, lectura e
interpretación de las inscripciónes, con
el fin de obtener la mayor cantidad posible de información de las mismas. Según
las convenciones internacionales (especialmente para la UNESCO), la existencia de paleografía propia es el
marcador que indica el paso de una cultura de prehistórica a histórica,
especialmente cuando entre sus inscripciones cuenta con anales y crónicas.
[13]
DEVOTIO: En la religión de la Antigua Roma, era una forma
extrema de votum (una
ofrenda en cumplimiento de una promesa hecha anteriormente) por la que un general romano
hacía votos de sacrificar su propia vida y la de sus enemigos en la batalla,
para salvar a su ejército y consagrarlas a los dioses
ctónicos,
a cambio de la victoria. La descripción más amplia del ritual está dada por el
historiador Tito
Livio,
en relación con el auto-sacrificio de Decio Mus en el 359 a. C. La palabra
española "devoción" deriva de la devotio latina. La devotio puede
ser una forma de consecratio, un ritual por el que
algo se consagraba a los dioses. La devotio a veces se ha
interpretado a la luz de los sacrificios humanos en la Antigua Roma, como un
sustituto de la tradición arcaica, cuando los sacrificados eran arrojados
al río
Tíber y Walter Burkert lo veía
como una forma de chivo expiatorio o
ritual pharmacos. Durante
el siglo
I a. C.,
la devotio podría significar en general, "cualquier
oración o ritual que entregaba alguna persona o cosa a los dioses del
inframundo para su destrucción".
[14]
CAMINO
DE SANTIAGO: Santiago de Compostela es, junto
con Roma y Jerusalén, uno de los centros espirituales más
importantes del mundo cristiano. Según la tradición, en este lugar se encuentra
la tumba de Santiago el Mayor, uno de los doce apóstoles
de Jesucristo. Por esta razón, la ciudad de Santiago de Compostela se va a
convertir durante la Edad Media en uno de los centros de peregrinación
cristiana más importantes, creándose así una vía de comunicación trascendental
para la historia de Europa: el Camino de Santiago. La tradición dice que
el apóstol Santiago predicó el cristianismo por la península Ibérica. Tras su
martirio y muerte en Jerusalén, sus discípulos recogieron sus restos y, de
manera milagrosa, una barca de piedra los llevó hasta las costas gallegas. En
el siglo IX un monje llamado Pelayo descubre su tumba en un paraje conocido
como Campus Stellae, la actual Compostela. Aquí se construirá la primitiva
iglesia que, con el tiempo, dará lugar a la magnífica catedral actual. Entre
los siglos X y XI comienzan las peregrinaciones a Compostela. El Camino partía
de las ciudades francesas de Arles, Le Puy, Orleans y Vezelay. La Ruta Jacobea
se introduce en España a través de Roncesvalles y Jaca. El
camino discurre por tierras de Navarra, Aragón, La Rioja, Castilla y León, para
atravesar Galicia y llegar a Santiago. Ésta es la ruta más popular, el llamado
Camino Francés. Pero existen otros caminos que nos llevan a Compostela. El
llamado Camino del Norte discurre por el País Vasco, Cantabria y Asturias hasta
llegar a Santiago cruzando la provincia de Lugo. Otra ruta cruzaba Portugal y
otra, que sigue la antigua Vía de la Plata, parte de la ciudad de Sevilla para
dirigirse al mismo destino. El Camino favorecerá la construcción de Europa.
Millones de peregrinos a lo largo de su historia han hecho de él una vía de
encuentro e intercambio cultural. A través del Camino se han propagado
corrientes artísticas, económicas y culturales, como el románico o el gótico.
También el Camino sirvió como vehículo de expansión de una nueva lengua, el
castellano, surgida en el monasterio de San Millán de la Cogolla e impulsada
por autores como Gonzalo de Berceo o Alfonso X. Poco a poco fueron tantos los
que hacían el Camino, que se hizo necesario construir puentes, albergues y
hospitales para ayudar a los peregrinos. Las órdenes monacales y los reyes
ayudaron en esta labor, en la que destacaron personajes como San Juan de
Ortega o Santo Domingo de la Calzada. El peregrino tradicional
vestía de forma humilde. Llevaba una capa para defenderse del frío, un sombrero
de ala ancha y unos buenos zapatos. La esportilla era una especia de bolsa para
guardar los alimentos. El bordón era un palo largo que ayudaba a caminar y a
espantar a las fieras. Llevaba colgando la calabaza, que servía para guardar el
agua. Para identificarse, los peregrinos cosían una concha o venera a sus
ropas. El peregrino debía visitar los santuarios que encontraba a su paso,
pidiendo que se le entregasen unos sellos como justificante de haber estado
allí. El camino era largo y penoso, pues el peregrino pasaba frío, calor,
cansancio o hambre. Además, podía caer enfermo o ser asaltado por los ladrones,
sin olvidar los abusos de los posaderos. Sin embargo, el premio hacía que todo
lo sufrido mereciera la pena: al llegar a Santiago, el peregrino que
justificase haber completado el Camino recibía una indulgencia, es decir, era
perdonado de todos sus pecados. El tramo central del Camino de Santiago
transita por tierras de Castilla y León, cruzando las provincias de Burgos,
Palencia y León. El Camino atraviesa muchas poblaciones
importantes: Belorado, Burgos, Castrojeriz, Villalcázar, Carrión, León, Astorga y,
finalmente, Ponferrada. Belorado es la primera villa castellana por la que
pasa el Camino. Levantada en un barranco del río Tirón, permanece bajo la
sombra de un farallón donde se alzaba un majestuoso castillo. El siguiente gran
monumento del Camino es el Monasterio de San Juan de Ortega. Aquí, en uno de
los puntos más inhóspitos de los Montes de Oca, fundó el Santo un hospital para
los peregrinos y un complejo monástico. Burgos es nuestro siguiente lugar de
destino. El principal monumento de la ciudad es la catedral de santa María, una
soberbia construcción gótica rematada por agujas. El acceso a la villa se
realizaba por una puerta con aspecto de fortaleza: el Arco de Santa María.
Atravesando llanuras de cereales, surcadas por pequeños arroyos, el Camino se
dirige a Frómista. En esta villa palentina se alza la iglesia de San Martín,
una de las mejores muestras del arte románico en la Península. Villalcázar de
Sirga, o Villasirga, es la siguiente gran población del Camino. Su monumento
principal es la iglesia de Santa María la Blanca, un edificio de grandes
proporciones y aspecto de fortaleza. El peregrino debe dirigirse ahora hacia
Carrión de los Condes. Sus calles están cuajadas de joyas artísticas en las que
merece la pena detenerse. A la salida de la villa, debemos detenernos en el
Monasterio de San Zoilo y pasear por su bellísimo claustro. Dejamos atrás
tierras palentinas para adentrarnos en la provincia de León. En la pequeña
localidad de Grajal de Campos nos encontramos con una joya poco conocida, su
sólida fortaleza, construida en el siglo XVI. Sahagún es la primera localidad a
la que llegamos. Aquí se alzaba el monasterio cluniacense más importante de
España. Mejor conservadas están las iglesias de San Tirso y San Lorenzo.
Construidas en ladrillo, sus esbeltas torres son la imagen más popular de la
villa. Los páramos leoneses, cubiertos de cereal, nos llevan hasta la capital,
León. Su esplendor coincide con el auge del Camino de Santiago. La catedral,
dedicada a Santa María de la Regla, preside la ciudad. Se trata de una de las
joyas del gótico hispano, especialmente por la luminosidad interior que
proporcionan sus más de cien ventanales. Otra de las joyas leonesas es la
Colegiata de San Isidoro, edificio de mediados del siglo XII en el que se
encuentra la "capilla sixtina" de la pintura románica española. De
nuevo en el páramo leonés nos dirigimos a Astorga, capital de la Maragatería.
Fundada en época romana, en la ciudad sobresalen dos monumentos: la catedral y
el palacio episcopal. La primera fue construida en el siglo XV. El palacio
episcopal, del siglo XIX, se debe al genial arquitecto catalán Antonio Gaudí.
El peregrino se enfrenta ahora a los montes de León, que deberá atravesar para
descender hasta la comarca del Bierzo. Es momento entonces de detenerse en su
capital, Ponferrada. En un promontorio se erige el castillo de los Templarios
que, majestuoso, preside la villa. Tras dejar tierras castellano-leonesas, el
Camino entra en Galicia, plagada de sierras y valles salpicados de pequeñas
poblaciones. A pocas jornadas de viaje, el peregrino se encuentra ya con su
objetivo: la catedral de Santiago de Compostela, tumba del Santo. La
catedral es una de las joyas del románico español. Sus espectaculares
dimensiones asombran al viajero actual tanto como debió hacerlo al peregrino
medieval. El viaje ha acabado. Atrás quedan los más de 800 kilómetros que
separan Francia de Compostela. El Camino de Santiago, Calle Mayor de Europa,
sigue siendo una vía por la que circulan la cultura, el conocimiento y la
amistad entre los pueblos. Castilla y León, columna vertebral del Camino,
ofrece a los modernos peregrinos su hospitalidad y el calor de sus gentes, de
la misma forma que lleva haciéndolo durante los últimos 1.000 años.
[15]
CELTÍBERO:
Pueblo prerromano de la España primitiva, de cultura céltica, que asumió formas
ibéricas, y que estuvo integrado por arévacos, lusones, pelendones, etc.
Ocuparon las actuales provincias de Guadalajara, Soria y parte de la de
Zaragoza. La fase poshalltática local de la zona oriental de la meseta ofrece
casttros amurallados con fosos y terraplenes, y viviendas subterráneas.
Adoptaron la cerámica a torno sin decorar, y posteriormente, en la
romanización, con rica decoración; el ajuar era rico en armas y joyas. Su
religión era de carácter politeísta y animista (el toro y el caballo tenían
importancia) y la economía fue
cerealista. Su expansión se basó en la puesta en valor de nuevas
tierras. Sus principales centros conocidos son Alseque, Atienza, Gormaz,
Aguilarde la Anguita, Arcóbriga, Luzaga
y, sobre todo, Clunia y Numancia.
[16]
CASTRO:
Recinto fortificado prerromano de la Península
Ibérica, generalmente situado en una eminencia del terreno.
[17]
CIRCO:
Edificio romano destinado a los
concursos hípicos, edificado en torno a un eje longitudinal muy alargado
(espina, spina) y cuya forma general
era mucho más larga que ancha. Los romanos construyeron circos en forma de
anfiteatros colosales. La pista, en
forma de paralelogramo, se hallaba dividida por una amplia valla (spina) en torno a la cual corríanlos
competidores. En los fosos se situaaban las jaulas de las fieras, las mazmorras de los condenados y los vestuarios de
gladiadores y aurigas. En un principio las competiciones eran simplemente carreras a pie; luego se celebraban carreras
de carros (bigas y cuadrigas); más tarde se introdujeron los combates, primero
simulados y después reales, entre gladiadores,
luchadores profesionales reclutados entre prisioneros y delincuentes. Las fieras aparecieron en el circo romano muy pronto, en combates con
hombres llamados bestiarios, y para que atacaran a los cristianos indefensos.
[18]
COLUMNA:
Pie derecho, de sección circular, cuyas partes esenciales son el fuste, caria o
caña (cuerpo de la columna) y el capitel, pieza que remata al fuste y sobre la
que reposael elemento sostenido por la columna. Usualmente, bajo el fuste, se
añade una tercera pieza que lo separa de la superficie del suelo, llamada basa.
[19]
MOSAICO:
Decoración que se forma yuxtaponiendo, sobre un fondo de cemento, pequeñas
piezas paralelepipédicas, llamadas teselas, que tienen diversos colores y que
forman dibujos diversos. Los tipos de mosaico son, esencialmente, cuatro, de
los cuales uno (sectile) no se
elabora con teselas. Los mosaicos bizantinos empleaban teselas vidriadas,
esmaltadas, doradas, etc., consiguiendo efectos de gran riqueza cromática y
luminosa. En general, el proceso seguido
por los artistas clásicos, requería la triple
presencia del pictor imaginarius o
dibujante, del pictor parietarius,
que adaptaba la composición a la pared o al suelo y del musivarius o realizador final que trabajaba con teselas.
[20]
ESTUCO:
Mezcla de cal muerta y polvo de mármol, alabastro o yeso, que tiene numerosos
usos por su baratura y ligereza. Una vez seco, presenta aspecto suave y liso.
Tiene el inconveniente de su gran fragilidad y poca consistencia. Es muy apto
para reproducciones -por su fácil uso en
estado de lechada- y obras decorativas como cielos rasos, molduras, etc.
[22]
ARCO:
Elemento sustentante, que descarga
los empujes, desviándolos lateralmente, y que está
destinado a franquear un espacio más o menos grande por medio de un trayecto
generalmente currvo.
[23]
ARCO
DE MEDIO PUNTO: Semicircular de flecha igual a la
semiluz. Característico del Románico y
del Renacimiento.
[24]
DOVELA:
Pieza en forma de cuña, usualmente sin vértice, cuya parte inferior unida a las
de sus vecinas, forma el intradós de un arco. Las dovelas que componen el arco
se caracterizan por su disposición radial.
[25]
ESCULTURA:
Arte de modelar, de tallar y esculpir en barro, piedra, madera, metal u otra
materia conveniente, representando de
bulto un objeto, real o imaginario, una figura, etc.
[26]
NUMISMÁTICA:
Ciencia que estudia la moneda (nummus) y la medalla.
Contemporáneamente, el auge alcanzado por las medallas artísticas ha dado lugar
a una ciencia especial que las estudia, llamada medallística.
[27]
URBANISMO:
Ciencia y técnica de construir y ordenar los núcleos urbanos adecuándolos, en
la disposición, la estética, el emplazamiento y los servicios, trazando calles,
etc., a las necesidades de la persona humana concebida, a la vez, como
individuo y como ser social.
[28]
JULIA_CLAUDIA:
Familia imperial romana que reinó del 14 al 68. Deriva de la adopción de
Tiberiopor parte de Augusto, quien no tuvo herederos. Tiberio (emperador del 14
al 37) fue sustituido por Calígula (37-41), Claudio (41-54) y Nerón (54-68).
[29]
ATRIUM:
Pieza central de la casa romana, sala de entrada. En la casa
romana primitiva, estaba cubierto, salvo en el centro del tejado donde se abría
un hueco rectangular, llamado compluvio. Por la
abertura entraba el agua de lluvia, que caía al impluvio, donde se recogía en un pozo o
cisterna. En esta sala transcurría la vida de la casa. Allí estaba el hogar
doméstico (lar) y la mesa familiar
sobre la que se ofrecían sacrificios a
las divinidades protectoras. El atrio fue más tarde ampliado y dividido a su
alrededor en pequeñas habitaciones que daban al mismo. Al fondo, en los dos
rincones del atrio, que se dejaban libres y se llamaban alas (alae), se instalaban los archivos
familiares y las imágenes del culto. Más tarde, entre las dos alae, se agregó el tablino. Vitruvio
divide los atrios en corintio (el más sencillo), tetrástilo (con el techo
asentado sobre cuatro columnas), toscano o toscánico y displuviado (según las aguas viertan al
interior o al exterior del atrio) y testudinado (cubierto y sin compluvio).
[30]
MERCANCÍA:
Históricamente era el lugar (espacio físico) donde vendedores y compradores
realizaban las transacciones; en su acepción más moderna implica el proceso de
convergencia de la oferta y la demanda, donde cada bien o servicio de la
economía implica la existencia de un mercado en particular. La intersección de
las funciones de oferta y demanda de cada mercado determinará la conformación
de un precio de equilibrio y una cantidad de equilibrio.
[31]
RECESIÓN:
Etapa del ciclo económico caracterizada por la desaceleración e inclusive el
decrecimiento en la variación del PBI. Implica la pérdida de puestos de trabajo
y en general la subocupación de los factores productivos. Puede o no estar
asociada al descenso en los precios monetarios (deflación).
[33]
FORO:
Plaza donde se trataban en Roma los negocios públicos y se celebraban los juicios. Aunque los hubo
dedicados únicamente a mercados, los destinados a administrar justicia o
reuniones públicas nunca dejaron de tener anejos comerciales. Durante la mayor
parte del período republicano, Roma solo tuvo un foro, el Forum Magnum (grande) o Vetus
(viejo). Finalmente se dedicaron a la administración de la justicia.
[34]
Cueva de SANTIMAMIÑE: En la provincia de Vizcaya es
notable la caverna de Santimamiñe (en la pequeña población de Kortezubi),
descubierta en 1916 y publicada por T. de Aranzadi, J. M. de
Barandiarán y E. de Eguren en 1925. El santuario, con sus representaciones
de color negro y grabadas, tiene unos 20 metros de longitud y constituye una
especie de camarín al que se accede por una cascada estalagmítica de 4-5 metros
de altura. Este acceso debía ser antiguamente difícil. Más hacia el fondo de la
caverna hay alguna figura suelta. Contiene unas 40 figuras, todas, menos tres,
en una pequeña galería a la que antiguamente debía accederse con dificultad.
Aquel número incluye representaciones de bisontes, caballos, 1 oso y 1 ciervo,
en color negro o grabadas. Algunas de estas figuras fueron representadas en
posición vertical o rampante. El conjunto puede ser atribuido al Estilo IV y
tiene un cierto parecido con las pinturas del Salón Noir de la pirenaica cueva
de Niaux(Ariége). Los bisontes tienen semejanzas con los de Altamira, Le
Portel y el mismo Niaux. En cambio en los caballos no se representó la M
ventral. Hay un único signo de forma rectangular y vacío, análogo a alguno
de La Pasiega.
[36]
MÁRMOL:
Piedra caliza, de textura compacta y cristalina, susceptible de pulimento y con frecuencia
coloreada y veteada. El mármol más
apreciado y empleado en escultura es el de color perfectamente blanco, siendo
especialmente famosos los del Pentélico en Grecia y los de Carrara en Italia.
[37]
EPIGRAFÍA:
Ciencia que estudia los epígrafes e inscripciones, sus claves, variedades,
etc., desde el punto de vista fundamentalmente histórico. Las dos variedades de
epigrafía más desarrolladas en Occidente son las que se refieren al mundo
clásico y la medieval. Los epígrafes son
sobre materia dura.
[38]
CULTURA:
El término cultura es utilizado en dos sentidos principales:
el más antiguo, derivado de los ideales clásicos de la formación humana, y el
más moderno, derivado de la etnología y la antropología cultural.
En el primer sentido, influido por la tradición
clásica de la "paideia" griega o la "humanitas" latina, el
término se utiliza para referirse al grado de conocimientos y al refinamiento
de la conducta que posee una persona, adquiridos mediante un proceso educativo
que busca la plena realización de las capacidades humanas. En el segundo sentido, se entiende por cultura el
conjunto de conocimientos, prácticas, creencias, tradiciones, producciones
artísticas, técnicas, y formas de vida propias de un determinado grupo humano,
que derivan de su vida social, independientemente de que se circunscriba o no a
un territorio definido en términos de estado-nación o a una u otra época del
desarrollo de la humanidad, primitiva o moderna.
152LIBERTAD:
Capacidad de obrar sin impedimentos, de autodeterminarse, lo
que supone la posibilidad de elegir tanto los fines como los medios que se
consideren adecuados para alcanzar dichos fines. En la medida en que
podemos aplicar el término a distintas facetas de la realidad podemos hablar de
distintos tipos de libertad: moral, jurídica, política, religiosa, de
pensamiento, etc... La posibilidad de que el individuo pueda sustraerse o
no a la cadena determinística de los fenómenos naturales ha provocado no pocas
discusiones en torno a la realidad de dicho concepto y su significado, caso de
aceptar su realidad, dando lugar a numerosas concepciones, por lo general muy
matizadas, de lo que sea la libertad.
[40]
CIVILIZACIÓN:
Conjunto de ideas, creencias religiosas, ciencias, técnicas, artes y costumbres
propias de un determinado grupo humano. El término, menos amplio que el de
cultura, hace referencia un nivel determinado del progreso humano.
Convencionalmente, sin que se hayan producido transiciones bruscas ni exista
una cronología uniforme de validez universal, se han distinguido cuatro
períodos principales de civilización: 1) la antigua (3500 a.C.-500 d.C.); 2) la
medieval (500-1500); 3) la moderna (1500-1900); 4) la contemporánea (a partir
de 1900). Uno de los grandes intérpretes del fenómeno, Arnold Toynbee
(1889-1975), llegó a enumerar hasta 20 civilizaciones, que han aparecido, madurado y desaparecido, según
la teoría de los tres estadios de Auguste Comte (1798-1857), llegando a
sobrevivir tan solo la occidental.
[41]
TERMAS:
Conjunto de edificios que en Roma servían para los baños y los ejercicios
gimnásticos. Edificio público romano para la higiene y el recreo. Las salas de
baño estaban divididas en: caldarium: Sala de baños de agua caliente;
frigidarium: Sala de baños de agua fría; y tepidarium: Sala templada que
preparaba para el baño de agua caliente. El calor se conseguía gracias a un
sistema de calefacción llamado hipocausto. Los vestuarios recibían el nombre de
apodyterum. Además de los baños, contaban con otros dependencias como
bibliotecas, jardines, salas de ejercicios, etc... Las más importantes fueron
las Termas de Caracalla, levantadas por este emperador en Roma en el s. III.
[43]
ACUEDUCTO:
Construcción que sirve para conducir el agua. O conducto artificial por donde
va el agua, especialmente el que abastece de aguas a una población. Fueron los
romanos quienes consiguieron el mayor perfeccionamiento de los acueductos,
transportando agua por la simple acción de la gravedad.
[44]
ARCO
DE TRIUNFO: El arco de triunfo romano, en el cual
encuentra su origen, es un monumento de carácter conmemorativo destinado a
que bajo él pasase con sus tropas y
botín el imperator a quien el Senado
había concedido el triunfo. Su estructura era muy sencilla, constando
fundamentalmente de uno o tres arcos sosteniendo un entablamento.
[45]
PALEOCRISTIANO:
Primer
arte cristiano hasta el s.VI. Este estilo supondrá un cambio iconográfico y a
la larga también en las soluciones plásticas. Ya se manifestó cundo la religión
cristiana sobrevivía en la clandestinidad y en las catacumbas, y será a partir
del s. IV al legalizarse esta religión cuando se difunden sus primeras
manifestaciones.
CATACUMBAS: Subterráneos en los cuales
los primitivos cristianos, especialmente en Roma, enterraban sus muertos y
practicaban las ceremonias del culto. En su origen, se aplicó el término al
cementerio de San Sebastián, pero en el siglo XVI se extendió el nombre a todos
ellos. Las catacumbas romanas (San Sebastián, Domitila, Priscila y Santta Inés)
forman más de cuarenta grupos de
galerías, ccon una longitud total aproximada de 320 km..
[46]
NINFEO:
Fuente monumental, suntuosamente decorada, en la antigua Roma.
Originariiamente, templo dedicado a las ninfas. En materia arquitectónica, así
se designa al monumento construido en honor a las ninfas.
[47]
KARDO
(plural kardines). Línea topográfica
trazada por los topógrafos romanos para orientar algún trazado (catastral,
campamental, urbano, etc.) de acuerdo con la
disposición del cosmos y que
sigue el rumbo Norte-Sur. Por extensión, calle urbana dispuesta de ese modo en
un trazado viario en forma de damero. El kardo
central era el kardo maximus.
[48]
Se
aconseja la lectura de la Introducción a
la etnología y a la antropología, de Jean COPANS, que se encuentra en la
Col. Flash nº 119, y que ha publicado Acento Editorial (Madrid, 1998). La
antropología ha logrado sintetizar en su teoría y práctica, los logros y
métodos de trabajo de otras disciplinas que, en opinión de Jean Copans, han
confluido en estudiar al hombre y su relación con la cultura, entendida como
forma de alteridad social (familiar, política, religiosa). Entre estas ciencias
sociales, el autor destaca las ciencias de la educación (para el estudio de las
mentalidades), la sociología (para la descripción objetiva de hechos mediante
la encuesta sobre el terreno y la estadística) y la geografía (estudio de las
determinaciones del lugaren el comportamiento humano). Sobre estos temas versan
los capítulos primero y segundo. A continuaciónse ocupa del objeto
aparentemente ilimitado de la antropología y la etnología: las relaciones
naturaleza-cultura, de parentesco, los tipos de matrimonio, la organización
social de los clanes, los sistemas de comunicación como origen del Estado, el
orden social y los conflictos, la formación de comunidades aldeanas, las
creencias, los ritos, el totemismo, el pensamiento salvaje…
[49]
CASA
ROMANA: Contaba con un vestibulum, un atrium,
con el impluvium y el compluvium, un peristilum y la exedra, que es una sala
para conversar, en la casa clásica, con bancos, abierta al peristilo.
[50]
Cneo POMPEYO: Cneo Pompeyo se había formado a la
sombra de su padre (con él había participado en la guerra social y
sofocado la insurrección itálica en el Piceno, de donde se cree que procedía la
familia de los Pomyeyos) y de Sila, al que se había unido con un ejército
de clientes y veteranos de su padre. Sila le encomendó la represión de las
fuerzas de Mario en Sicilia y África y éste lo hizo con tal
eficiencia que, a su vuelta, Sila le otorgó el triunfo añadiendo a su nombre el
exagerado titulo de Magnus, el Grande, aunque no reunía los requisitos para
ello: no había ocupado ningún cargo público ni contaba con los años suficientes.
Fue excluido del testamento político de Sila por el apoyo que, inicialmente,
prestó a Lépido, al que salvó de un proceso de concusión y apoyó para el
consulado en el 78 a.C., alentando los proyectos de subversión de éste.
Posteriormente, reprimió la rebelión de Lépido y tomo el mando de la guerra
contra Sertorio en Hispania, al que se habían unido los partidarios
de Lépido. Durante este tiempo se las arreglo tanto para robar el protagonismo
a Metelo Pío, que ya había hecho progresos contra Sertorio, como para
establecer sólidos vinculas clientelares en Hispania merced a un comportamiento
generoso hacia los vencidos. A su vuelta a Italia, se alió con Craso, si
bien esta alianza tampoco impidió que le sustrajera a éste el mérito que había
tenido en la guerra contra los
esclavos de Espartaco. Pompeyo escribió
al Senado diciendo que aunque Craso había vencido a los esclavos,
habían sido méritos suyos la dominación y conclusión de la guerra. Durante
estos años se había granjeado no pocas enemistades entre la nobilitas por
su actitud política poco fiable, consecuencia de su propensión a la traición.
Por otra parte, la familia de Pompeyo no era de rancio abolengo, sino
propietarios de tierra en el Piceno y la mayor parte de sus seguidores eran
hombres de poca distinción social, procedentes de la misma región y que veían
en Pompeyo la única esperanza de promocionarse. La nobilitas se resistía a
aceptar la prominencia de un hombre así. Pompeyo consideró, por tanto, que la
vía más segura para acceder al consulado era situarse del lado de los populares
y coaccionar al Senado con la presencia de su ejército acantonado en Italia.
Por lo que la elección como cónsules en el 70 a.C. de Craso y Pompeyo puede ser
considerada como un golpe de estado incruento. Craso, a su vez, hombre
inmensamente rico, tenía gran ascendiente financiero sobre muchos senadores,
bien por protegerlos económicamente o porque estaban endeudados con él. Por
otra parte, al igual que Pompeyo, era un hombre propenso a las intrigas y
políticamente cambiante, como casi todos los políticos de esta época.
Inmediatamente, procedieron a desmantelar la constitución silana. En primer
lugar restauraron la potestad tribunicia, favor que los tribunos devolvieron a
Pompeyo en la persona del tribuno Gabinio, que logró le fuera concedido a su
benefactor un amplio mando contra los piratas, con autoridad proconsular sobre
todas las costas del Mediterráneo (Lex Gabinia). Hay que suponer que en esta
ley estaban también de acuerdo los caballeros, que tenían necesidad de que se
restableciera la seguridad marítima para el desarrollo de su comercio.
Reformaron la composición de los tribunales, dando participación en éstos a los
caballeros y resucitaron el cargo de censor. Las operaciones de Pompeyo contra
los piratas se desarrollaron con gran rapidez y éxito rotundo. En tres meses
capturó 840 naves, hizo más de 20.000 prisioneros y ocupó 120 plazas fuertes,
volviendo de nuevo la paz a los mares. Al año siguiente, en el 66 a.C., otro
tribuno de la plebe, Manilio, logró la aprobación de una ley que confería a
Pompeyo el mando de la guerra contra Mitrídates y el gobierno de
todas las provincias asiáticas. De nuevo se planteaban problemas de orden
constitucional. Cicerón elaboró un discurso apoyando la rogatio de Manilio
y Pompeyo, ajustado a las formas, reemplazó en la dirección de la guerra
mitridática a L. Licinio Lúculo, que había sido el hombre de confianza de
Sila.Durante su ausencia, dos hombres se impusieron a la atención de Roma: uno
de ellos, Cicerón, accedió al consulado y el otro, César, se preparaba
prestando sus servicios a Craso y situándose en la que entonces era la causa de
los mejores, la de Pompeyo, para asumir un protagonismo político que
no tardaría en llegar.
[51]
BERONES:
Parece claro que los berones fueron los primeros pobladores de La Rioja.
Historiadores e investigadores clásicos señalan que los iberos fueron los
primeros pobladores de la Península. Según abundantes testimonios
históricos procedían de África, pueblo
idéntico a la raza que ocupaba en Asia el sur del Cáucaso. Se caracterizaban
por su cráneo dolicocéfalo, ojos y pelo
negros. Esta misma definición tuvieron “los tartessios”, de civilización más
avanzada, que ocuparon el sudeste de la Península, y “los ligures”, asentados
principalmente en la zona cantábrica. Dicen antiguas leyendas que un día Túbal,
hijo de Jafet y nieto de Noé, cuando atravesaba el mar Mediterráneo en frágil
nave, fue impulsado hacia el interior de la Península Ibérica, por la
misteriosa corriente de un río, el Ebro, llegando hasta Varea (Vareia).
[52]
CALZADA
QUE UNÍA OIASSO Y TARRAGONA: Fue la principal de las calzadas romanas en la península
ibérica: la que la unía a
Roma. La Vía Augusta rinde homenaje a su impulsor,
el primer emperador, Octavio Augusto, plenamente consciente de la importancia
de esta red viaria que se extendía de Cádiz a los Pirineos para
la consolidación del Imperio. Construida en el siglo I de nuestra
era, el legado de sus más de 1.300 kilómetros
constituye en la actualidad el principal eje de comunicación de España con el
resto de Europa. La Vía Augusta no fue terminada hasta la completa pacificación
de la península Ibérica. La romanización del territorio fue un proceso lento e irregular que se inició en el siglo
II a.C., cuando Roma fue abriéndose paso aquí desde el norte.
[53]
CRÓNICA: Del latín, y a su vez del griego, anales. Es la forma historiográfica más habitual en la Edad Media y
siguió siendo muy importante en la Edad Moderna. A diferencia de los anales en
los que los sucesos se iban anotanddo a medida que acontecían, las crónicas eran elaboradas a
posteriori por los cronistas. La preocupación por la cronología era esencial,
perro las crónicas no son rígidamente analísticas, sino narraciones articuladas,
que pueden abarcar la historia universal,
la de un reinado, la de una ciudad, etcétera. Desde la baja Edad Media
los cronistas comenzaron a utilizar documentación de archivo. Voz
procedente del griego chrónos, 'tiempo'.
Género literario cultivado desde la Antigüedad que cuenta la historia de una
nación, de una institución, de una familia o un individuo, cuando no de toda la
humanidad, desde sus orígenes. Cuando un relato historiográfico se etiqueta de
crónica es porque sigue un orden cronológico estricto y perfectamente marcado,
como en la gran obra de Eusebio de Cesarea (los llamados Chronici canones), en los relatos históricos nacional y
universal de San Isidoro o en la de las Islas Británicas narrada por Beda el
Venerable.
Las grandes escuelas cronísticas europeas surgen entre
los siglos XII y XIII: la castellana de Alfonso X, la catalana de Desclot y
Muntaner, la francesa y su centro de Saint-Denis (con cima en Froissart), la británica
y su temprana floración con Geoffrey de Monmouth, o
la de las ciudades italianas, cuya historia recibirá un extraordinario impulso
gracias a los desvelos de los humanistas desde el siglo XIV en adelante. La
denominación de estas obras es diversa, pero las etiquetas de las obras
historiográficas medievales no deben llamarnos a engaño, pues generalmente han
sido puestas por los eruditos modernos; de hecho, el término no fue de uso
común hasta el Medievo tardío. Por todo ello, el fenómeno de las crónicas debe
considerarse con el conjunto de la historiografía. El uso de
esta etiqueta literaria aún continuará en el siglo XVI en toda Europa por medio
de las múltiples crónicas del siglo XV que continúan viendo la luz en forma
impresa; en esa centuria, además, nace un género que cuenta con numerosos
testigos, principalmente en lengua española aunque también en latín y otras
lenguas romances.
[54]
SUEVO:
Conjunto de poblaciones de Germanía que habitaban más allá del Elba y que se
establecieron en el siglo I d.C. entre
el Rin y el Danubio. REINO DE LOS SUEVOS: Entidad política de la antigua
Gallaecia que pervivió entre 411 y 585.
En 411 el suevo Hermerico,
gracias a la debilidad de Roma, se
acantonó en la Gallaecia y consolidó su reino al vencer a los hispanogalaicos (431). Las derrotas de
Andecas, en Oporto y Braga (585) a manos de Leovigildodeterminaron el fin del
Estado suevo, que fue anexionado al reino visigodo.
[55]
SEPTIMANIA
(en francés, Septimanie) constituía la región occidental de la
provincia romana de Galia Narbonense que pasó
bajo control del reino visigodo en 462, en
que fue cedida a Teodorico II, rey de los
visigodos. Correspondía grosso modo con la región francesa moderna
de Languedoc-Rosellón. La Septimania
se extendía hacia el noroeste hasta una línea a medio camino entre el mar
Mediterráneo y el río Garona; en el este,
el Ródano lo separaba
de Provenza; al sur su
límite lo formaban los Pirineos. Su territorio
forma parte actualmente del sur-oeste de Francia.
[56]
CANTABRIA:
Al igual que en el caso de Asturias, la situación geográfica de Cantabria tiene
una significación especial en su historia. La romanización fue tardía y débil
(ocupadaen la guerra del 29-19 a.C.). Tampoco la ocupación musulmana tuvo éxito
(siglo VIII), y la población autóctona y visigoda se mantuvo independiente, al acecho
de la posterior expansión hacia el sur para ocupar el valle del Duero (siglos
XI-XII). La evolución de la economía cántabra estuvo ligada a la
comercialización de los productos castellanos, que encontraban en los puertos
de Santarde y Bilbao la salida al mar. La apertura de una nueva ruta por
Reinosa que comunicaba más directamente a Cantabria con Castilla fue el impulso
definitivo para el comercio santanderino.
[57]
DUCADO DE VASCONIA: En la batalla de
Vouillé, en el 507, los visigodos fueron derrotados por los francos, la
consecuencia inevitable fue la perdida de Aquitania y la Novempopulania hasta
la barrera de los Pirineos. Si bien tradicionalmente se sitúa la fecha de
la expansión vascona en Aquitania en el 587, los asentamientos
vascones probablemente se dieron con anterioridad aprovechando el vacío de
poder generado por el escaso control de Aquitania que tenían los francos.No podemos hablar de una conquista
vascona de estas tierras sino de una redistribución pacífica de la población
vascona, en tierras al otro lado de los Pirineos que culturalmente eran afines,
algo que ha quedado demostrado por los hallazgos arqueológicos en Aldaieta y
Buzaga. Una redistribución de la población vascona causada por las incursiones
visigodas al sur de las tierras vascas.
Este asentamiento vascón no obtuvo resistencia
por parte de los aquitanos romani (aquitanos romanizados) de
las urbes, ni por los aquitanos de los pueblos y aldeas que seguían
hablando euskera. Aquitanos y vascones compartían los mismos enemigos
comunes, francos y visigodos, que ambicionaban dominar sus tierras.
[58]
ROLANDO:
Valeroso paladín, conde de Bretaña, sobrino
de Carlomagno, muerto en Roncesvalles en 778 en combate contra los moros
para proteger la retirada de los cristianos. Protagonista de la Chanson de Roland (siglo XII), poema
atribuido a Turoldo, y de numerosos poemas caballerescos.
[59]
ROMANIZACIÓN:
Acción y efecto de romanizar o romanizarse; se aplica especialmenteal proceso
de asimilación de la civilización romana por los pobladores de la Iberia, tras
la conquista de ésta por Roma.
[60]
PODER:
Concepto que expresa la energía capaz de conseguir que la conducta de los demás
se adapte a la propia voluntad. Es una influencia sobre otros sujetos o grupos
que obedecen por haber sido manipulados o atemorizados con una amenaza de
empleo de la fuerza. Aunque a veces no es necesario ejercer el poder, pues
quien lo posee consigue sus fines apelando a su autoridad o a la capacidad de
persuasión, otras es necesario recurrir a la violencia para consumar la imposición.
Por otro lado, el poder es político cuando se
ejerce en un marco donde la coerción es legítima o la recompensa por la
obediciencia tiene que ver con beneficios provistos por la comunidad. El Estado
es la institución que aspira a monopolizar, a través de la idea de soberanía,
el poder político que asegure el mantenimiento de un determinado orden social.
No obstante, y a pesar de que el poder tiende en la mayoría de las ocasiones a
prolongar lo ya existente, otras veces también se orienta a establecer un orden
social que en principio es diferente u opuesto del que surge y en el que se ha desarrollado. Por
otra parte, con el surgimiento y desarrollo de la ciencia política, se le puede
catalogar, junto con la interacción política, como el objeto fundamental de la
misma, aunque su tratamiento científico, medición y comparación, sea muy
difícil. Además, la categoría de poder puede
ser también entendida como símbolo y como realidad material donde lo
relevante son los efectos que produce,
pues transforma las actitudes y preferencias del subordinado o hacen inútil su
oposición.
[61]
BASÍLICA:
En la Antigüedad clásica, amplio edificio cubierto destinado a diversos fines y
fundamentalmente concebido como lugar de reunión y sede de tribunales. En otro
sentido, la basílica cristiana, cuyo origen se debate, reúne las siguientes
características: planta longitudinal; número impar de naves, tres o cinco, de
las que la central es más ancha y alta, estando, en origen, cubierta a dos
aguas, mientras las laterales lo están a una sola. Esta disposición espacial de
las naves se opone al concepto clásico y al oriental. La situación terminal del
altar, que no ocupa el centro geométrico, crea un espacio-tensión caracterizado
por su proyección hacia adelante, por su introversión que descuida en cierto
modo los
exteriores y por su pretensión de
ligereza, conseguida sobre todo mediante cubiertas de madera. Tiene, además, la basílica, ábside y, en casiones,
prótesis y diacónico (diaconicum),
estando sus naves separadas por series de columnas. Va precedida de atrio y
nártex, presentando a veces crucero y triforio
o matronio (matromeum).
[62]
CRUCERO:
Espacio en que se cruzan, en un templo,
dos naves perpendiculares (croisée)
siendo una de ellas la nave principal. De las dos naves que se cruzan, la menor
o transversal es la nave crucero, llamada transepto,
con galicismo. Para que pueda hablarse propiamente de crucero debe ser la nave
transversal de la misma anchura y altura que la mayor.
[63]
Se
aconseja la lectura de La historia del arte,
de Juan José MARTÍN GONZÁLEZ, 9ª edición, publicado por Editorial Gredos,
Madrid, 1999. Esta Historia
del arte, un manual de iniciación en la materia, útil
por su claridad y precisión expositivas tanto para alumnos como para personas
interesadas en la materia, se publicó por primera vez en dos volúmenes en 1974.
Al tratarse de una obra didáctica de iniciación, esta Historia del artese centra en
aspectos técnicos, formales, tipológicos y temáticos que mejor definen cada
época, destacando también su influencia, formal o estética, así como la
evolución de los contenidos. Con esa voluntad didáctica, figura al final de la
obra un vocabulario de los términos artísticos fundamentales; también, las
imágenes que acompañan al texto, siempre comentadas, corresponden al criterio
metodológico del autor, siendo de gran utilidad y diversidad; por su parte, las
ilustraciones en color constituyen una selección de los distintos períodos de
la historia del arte, desde la Antigüedad hasta el arte contemporáneo; así mismo,
esta permanente puesta al día del manual se ha traducido en una revisión y
actualización de la bibliografía, que incorpora una amplia selección de páginas
web dedicadas al arte y su historia.
El elenco de novedades de esta edición se completa, en el volumen primero, con una magnífica presentación general de la profesora Aurora Pérez Santamaría, discípula de Juan José Martín González, que glosa a la perfección la importancia académica del autor y de la obra. Y, en el volumen segundo, con un espléndido apéndice de José Luis de la Nuez, profesor titular de Historia del Arte de la Universidad Carlos III, dedicado a las últimas tendencias en el arte del siglo XX.
El elenco de novedades de esta edición se completa, en el volumen primero, con una magnífica presentación general de la profesora Aurora Pérez Santamaría, discípula de Juan José Martín González, que glosa a la perfección la importancia académica del autor y de la obra. Y, en el volumen segundo, con un espléndido apéndice de José Luis de la Nuez, profesor titular de Historia del Arte de la Universidad Carlos III, dedicado a las últimas tendencias en el arte del siglo XX.
[64]
ÁCIDO
DESOXIRRIBONUCLEICO: Abreviado
como ADN, es un ácido
nucleico que contiene las instrucciones genéticas usadas
en el desarrollo y funcionamiento de todos
los organismos vivos y algunos virus,
y es responsable de su transmisión hereditaria. La función principal
de la molécula de ADN es el almacenamiento a largo plazo de información para
construir otros componentes de las células,
como las proteínas y las moléculas de ARN. Los segmentos de ADN que llevan esta información genética
son llamados genes, pero las otras secuencias de ADN
tienen propósitos estructurales o toman parte en la regulación del uso de esta
información genética. Desde el punto de vista químico,
el ADN es un polímero de nucleótidos, es decir,
un polinucleótido. Un polímero es un
compuesto formado por muchas unidades simples conectadas entre sí, como si
fuera un largo tren formado por vagones. En el
ADN, cada vagón es un nucleótido,
y cada nucleótido, a su vez, está formado por un azúcar (la desoxirribosa),
una base nitrogenada (que puede
ser adenina→A, timina→T, citosina→C o guanina→G)
y un grupo fosfato que actúa como enganche de
cada vagón con el siguiente. Lo que distingue a un vagón(nucleótido)
de otro es, entonces, la base nitrogenada, y por ello la secuencia del ADN se
especifica nombrando solo la secuencia de sus bases. La disposición secuencial
de estas cuatro bases a lo largo de la cadena (el ordenamiento de los cuatro
tipos de vagones a lo largo de todo el tren) es la
que codifica la información genética: por ejemplo, una secuencia de ADN puede
ser ATGCTAGATCGC... En los organismos vivos, el ADN se
presenta como una doble cadena de nucleótidos, en la que las dos hebras están
unidas entre sí por unas conexiones denominadas puentes de hidrógeno.
[65]
ANÁLISIS
GENÉTICO: Podría decirse
que la genética está de moda. En los últimos años, la secuenciación completa
del genoma humano ha sido una de las noticias más trascendentes en el ámbito de
la biología y la medicina. Aparte de esto, constantemente oímos o leemos en los
medios de comunicación noticias acerca del descubrimiento por parte de los
investigadores científicos de la relación existente entre una determinada
anomalía genética y una concreta enfermedad. Se sabe que un buen número de las
enfermedades que nos afectan se deben a causas genéticas. Igualmente, la
investigación genética permite establecer que la presencia en las personas de
ciertos genes las predispone a padecer algunas enfermedades o, mejor dicho,
incrementa el riesgo que tienen de padecerlas en comparación con las que no son
portadoras de dichos genes.Un gen es un segmento corto de ácido
desoxirribonucleico (ADN) cuya función de determinar qué proteínas deben
sintetizarse para dar cierta forma, estructura y modalidad al organismo, es
decir, para que presentemos las
características que nos definen como nuestra esspecie y las que nos singularizan
como individuos. El conjunto de los genes de los individuos de la especie
humana es el genoma, compuesto por 25.000 genes.
[66]
NECRÓPOLIS:
Término
usado generalmente para designar un agrupamiento de sepulturas pertenecientes a
la Edad Antigua. En el antiguo Egipto, donde el culto de los muertos presidió
toda la vida religiosa, aparecen las primeras necrópolis en una serie
indeterminada de mastabas. Las necrópolis mesopotámicas datan de la misma época
(IV milenio a. C.). En Grecia continental, durante la época histórica, las
necrópolis solían situarse en las afueras de las ciudades. En España, se han
excavado necrópolis celtas, ibéricas, púnicas, griegas y romanas.
[67] BROCHE:
Conjunto de dos piezas de metal una de las cuales encaja en la otra. Sirve para prender ropas o prender algo a ellas.
[68]
FÍBULA:
Broche o hebilla a modo de imperdible. Los arquéologos hallan en ellas
elementos muy valiosos para el establecimiento de la cronología en los
yacimientos. Reciben el nombre según sus
formas: en arco de violín (segunda Edad del Bronce, campos de urnas), de
arco simple (submicénicas), zoomorfas, en escorpión (La Tène I), etc.
[69]
ESMALTE
CLOISONNÉ: El esmalte es una pasta vítrea,
brillante, dura y susceptible de pulimento, que se obtiene por fusión en el horno,
entre 700 y 850 grados, del polvo de esmalte, que es un vídrio coloreado por óxidos metálicos. Puede ser opaco o
translúcido y se aplica sobre cerámica o metal, aunque es esta última
aplicación la que tiene mayor importancia
y ha sido más empleada y estudiada, distinguiéndose, entre otras, la
siguiente importante modalidad: - alveolado o tabicado (cloisonné): se coloca, sobre la superficie del metal,
perpendicularmente a éste, una serie de
laminillas finas, de menos de un milímetro de altura, que forman un
tabicado siguiendo las líneas del dibujo. Las laminillas son fijadas al metal
por medio del fundente con que éste se ha revestido, o con pequeñas gotitas
de soldadura de plata. Los espacios
formados entre los tabiques se rellenan
con el polvo de esmalte y se procede a la fusión. Las principales variantes de
este procedimiento son: la filigrana, que substituye las laminillas por alambre
muy fino, y el fenestrado, que no tiene fondo, puesto que sólo consta de los
tabiques, sin plancha de metal que los sustente. El esmalte en redecilla (resillé) o enrejado, es un tabicado
sobre fondo de esmalte liso.
[70]
ESTRATO:
Capa geológica, netamente diferenciada de las adyacentes. Estrato arqueológico
es un estrato formado por la aparición, en disposición horizontal, de una serie
de materiales tales que permiten afirmar un momento de la vida de los antiguos
ocupantes del lugar distinto del anterior y del posterior. La sucesión de
estratos mediante la cual puede atestiguarse la existencia de una secuencia
cultural completa se llama facies
arqueológica.
[71]
EXCAVACIÓN:
Trabajo sistemático propio del arqueólogo, que consiste fundamentalmente en el
desenterramiento metódico de objetos elaborados por el hombre en cualquier
época. Los sistemas arqueológicos y de excavación han llegado a ser muy
complejos y tecnificados. El desconocimiento de los usos y procedimientos
exactos de actuación en excavaciones comporta siempre la destrucción
irreparable de los testimonios, su disposición, estratigrafía, cronología, etc.
En Euskadi, la ley persigue con dureza a
los excavadores clandestinos.
[72]
EMIGRACIÓN:
Consiste en dejar el lugar de origen para
establecerse en otro estado o pueblo, especialmente por sus causas económicas o
sociales que forman parte del concepto más amplio de las migraciones de población, las cuales abarcan tanto la emigración (salida de personas de un lugar o país para
establecerse en otras partes) como la inmigración (personas
llegadas de otras partes). Podría decirse que la emigración termina donde
comienza la inmigración. Los países que registran más inmigración en la
actualidad son los pertenecientes al denominado Primer Mundo o
países desarrollados, aunque en otras épocas históricas fueron los asiáticos
quienes emigraron a otros continentes en busca de una vida mejor y mucho antes,
los africanos y asiáticos que durante siglos y hasta miles de años, buscaron
nuevos lugares de otros continentes donde establecerse.
[73]
SAJÓN:
Denominación atribuida en el siglo III a un grupo de pueblos germánicos que
habitaban entre el Elba, el Ems y el Eider, algunos de los cuales, en época
posterior, se extendieron hasta Inglaterra. Otros grupos de sajones, en torno a
695, ocuparon Westfalia y Turingia. Tras entrar en contacto con los reyes
francos, los saajones fueron derrotados por Carlomagno, sometidos e integrados
con otros pueblos germánicos.
[74]
FRISIA:
Es una región histórica al sureste del mar del Norte en lo que hoy es parte del
territorio de los Países Bajos, incluida la provincia neerlandesa de Frisia y
pequeñas porciones del territorio de
Alemania. Es el hogarde la nación sin estado de Frisia.
[75]
MARCA
HISPÁNICA: Nombre tradicional y genérico de los
territorios fronterizos de la península Ibérica, tributarios de los francos
durante el reinado de Carlomagno. Durante mucho tiempo se creyó erróneamente
que la denominación se debía a una supuesta unidad jurídico-administrativa
formada por la Septimania y los condados cataalanes y gobernada por un marqués.
Los condes catalanes se independizaron
en 895.
[76]
ARTE
CAROLINGIO: Nombre que recibe el arte realizado en
Francia (de 751 a 987), Germania y sus
fronteras eslavas (hasta 911), y en la mayor parte de Italia (hasta principios
del siglo X). ARTES DECORATIVAS o APLICADAS: Conjunto de
manifestaciones artísticas en la pintura y en la escultura, que no forman parte
de la arquitectura. Este conjunto de manifestaciones recibe nombres variados
como: artes decorativas, artes aplicadas, artes industriales, etc., que son
aplicados según los autores y las tradiciones culturales. La raíz de este
problema estriba en conseguir un término mediante el cual se pueda englobar un
variado grupo de manifestaciones artísticas, que van desde la cerámica hasta la glíptica, aunque la aplicación de un
nombre u otro se trata más bien de un debate terminológico en términos
propiamente académicos. No existe un término que se haya consolidado
culturalmente de forma rotunda ni que pueda presentarse como el más apropiado.
Por ello, cualquiera que sea el término empleado lo que debe trasmitir es la
idea de que su objeto de estudio son los objetos artísticos desarrollados por
técnicas que no sean las artes plásticas, ni la arquitectura.
[77]
ORDEN
DE CLUNY: Orden perteneciente a la regla
benedictina cuyo origen se remonta al 2 de septiembre del año 909, fecha en la
que el abad del monasterio de Baume, Bernon, fundó el monasterio de Cluny, sito
en la localidad del mismo nombre, al norte de Maçon y a orillas del río Grosne,
en plena Borgoña francesa, gracias a la cesión de los terrenos por parte de
Guillermo III, duque de Aquitania, quien lo dotó de la exención de toda
autoridad civil y religiosa, poniéndolo bajo la jurisdicción directa e
inmediata del Romano Pontífice para evitar los gérmenes de decadencia
imperantes en la Iglesia y hacer de él un lugar constante de reforma, no sólo
en el aspecto religioso interno, sino también como guía perfecta para el pueblo
cristiano. Los monjes benedictinos reformados de Cluny desempeñaron en la
España de la Reconquista un papel decisivo como vanguardia de la influencia
papal, además de ejercer de agentes eficaces de una política eclesiástica que
muy bien podríamos llamar "europeizante". Esta directriz se conjugó a
la perfección con la ejercida por los legados pontificios, cuyo resultado final
fue el incorporar a los reinos cristianos en el conjunto de la cristiandad
occidental y sacarlos de su anterior ostracismo debido a su excentricidad
geográfica. La influencia cluniacense en la Península arrancó bajo el reinado
de Sancho el Mayor de Navarra (1000-35),
quien, hacia el año 1020, colocó al frente de la prestigiosa abadía de San Juan
de la Peña al abad cluniacense Paterno, el cual antes había sido preparado en
la abadía de Cluny. La reforma siguió su evolución, extendiéndose a la antigua
abadía de San Victoriano de Asán, donde residió un tiempo el obispo de Roda. En
Navarra, el monasterio de Leyre fue el que recibió la reforma cluniacense, de
manos del obispo Sancho de Pamplona. En San Millán de la Cogolla coincidió la
reforma con el traslado de las reliquias del santo patrono, en el año 1030. El
rey navarro García Sánchez III (1035-54)
mantuvo relaciones de amistad con el abad Odilón, fundando, en el año 1052, la
abadía de Santa María de Nájera.
[78]
ÁBSIDE:
Parte de la iglesia situada en la cabecera. Generalmente tiene planta semicircular
y suele ir cubierta con casquete de cuarto de esfera (bóveda de horno). También
puede presentar planta poligonal.
[79]
AGUSTINO,
NA: Aplícase al religioso o religiosa de la orden de san Agustín. El origen de la orden es discutido. Sus principalescongregaciones
son: los canónigos regulares, los ermitaños (fundados hacia 1601), las
congregaciones especiales (a las que pertenecía Lutero) y los agustinos descalzos. El primer convento
de monjas se dice que fue fundado por Perpetua, hermana de san Agustín, en
Hipona.
[80]
BAPTISTERIO:
Lugar donde está la pila bautismal. Edificio exento, generalmente de planta
central, destinado al bautismo y próximo a un templo.
[81]
EL
CAMINO DE SANTIAGO POR EL LITORAL GUIPUZCOANO: Esta
ruta sigue el ramal del camino de Santiago que discurría por la costa
guipuzcoana. En Ondarroa, el Camino entraba en Bizkaia para dirigirse por el
litoral a Castro Urdiales, en Cantabria, o pasaba a Burgospara unirse al Camino
Francés. Aparte del legado artístico dejado por la ruta jacobea, los alicientes de esta ruta litoral son, entre otros, los
importantes puertos, antaño relevantes plazas balleneras, y el rico
patrimoniohistórico-artístico, que se remonta a la cueva de Santimamiñe.
[82]
CAPITEL:
Elemento arquitectónico colocado sobre el fuste de la columna o la pilastra,
que sostiene directamente el arquitrabe, arco... Suele estar formado por tres
partes: collarino, equino y ábaco, que se decoran y adoptan muy diversas formas
y proporciones según el orden arquitectónico al que corresponde.
[83]
CISTER: Orden religiosa de la regla
de san Benito, fundada por san Robertode Molesmes en Citeaux el año 1098, y que
debiósu mayor florecimiento a la difusiónque de ella hizo san Bernardo de
Claraval, miembro de dicha orden desde 1112. La ORDEN DEL CÍSTER fue una
orden religiosa adscrita
a la regla de San Benito de Nursia, fundada el 21 de marzo del
año 1098, por Roberto de Molesmes junto con un reducido grupo de seguidores. El
primer monasterio fue ubicado en una zona boscosa y de pastos, conocida con el
nombre de Citeaux (cistel 'hierba'), cerca de la
ciudad de Dijon. El monasterio fue confirmado, dos años más tarde, por el
papa Pascual II (1099-1118), para, en
el año 1119, ser aprobada canónicamente la nueva Orden por el papa Calixto II (1119-1124). Su indumentaria
consistió en un sayal de lana virgen blanca, con escapulario negro, para
distinguirse de los hermanos negros (cluniacenses). El objetivo primordial de
la Orden fue la interpretación literal de la Regla de San Benito.
[85]
BÓVEDA DE CAÑÓN: La
originada por el desplazamiento de un arco de medio punto a lo largo de un eje
longitudinal. Sabiendo que una bóveda es un techo curvo de mampostería basado
en el principio del arco, la bóveda de cañón es la que resulta del desarrollo
longitudinal de un arco de medio punto, sobre dos soportes paralelos.
[86]
CAPITEL
CORINTIO; Elemento colocado sobre el fuste de la
columna que sostiene directamente al arquitrabe, arco, etc. Suele estar y
adopta muy diversas formas. El capitel
corintio es el compuesto por hojas de acanto y estrecho ábaco.
[87]
MÁRMOL:
Piedra caliza metamórfica, de textura compacta y cristalina, susceptible de
buen pulimento. Los mejores mmármoles tienen importancia como material para
esculturas, como los famosos de Carrara (Italia). Para este fin deben ser de
textura muy fina y grano uniforme. El mármol se usa, en forma de placas
pulidas, para la decoración de interiores y también como piedra de
construcción. Ofrece una gran resistencia a la compresión, y soporta el calor
mejor que el granito, pero se deteriora en los ambientes húmedos. Es importante
saber distinguir el auténtico mármol de las numerosas clases de calizas
ornamentales que erróneamente se designa con este nombre.
[88]
BANDA
LOMBARDA: Banda decorativa, ligeramente saliente
del muro, formando una serie con otras y unidas generalmente en su parte
superior por arquillos ciegos. Muy utilizado para la decoración exterior de
iglesias románicas (s. XXIII), con origen en el norte de Italia (Lombardía) y
difundida por los canteros itinerantes lombardos por Europa. Es sobre todo
característico durante el primer románico en Cataluña como el caso de San
Clemente de Tahull (s. XI-XII).
[89]
CISTERCIENSE:
A diferencia del cluniacense, rico y de
gran ornamentación, aparece en el siglo XII la arquitectura cisterciense
simple de líneas, austera y despojada, como se puede ver en Francia en las
abadías de Claraval y Pontigny, y en España en Poblet, La Oliva y Las
Huelgas.
[90]
Monasterio
de San Salvador de LEYRE: Situado en el término municipal
de Yesa, al SE de Pamplona. Constituye un monumento del románico navarro
primitivo. Destruido por Almanzor, las
obras de reconstrucción del templo se iiniciaron en 1022 y no terminaron
hasta principios del siglo XIV. El llamado “monasterio nuevo” fue edificadoentre los siglos XVII y XVIII. El de Leyre es
un monasterio milenario
de origen benedictino que llegó a ser uno de los más importantes de la España
reconquistada y corazón espiritual del Reino de Pamplona. Se sabe que existía
un monasterio en el siglo IX que fue destruido por los musulmanes. Luego, a
comienzos del XI fue reconstruido y se sabe de una primera consagración de la
iglesia a mediados de ese siglo. Las obras debieron proseguir hasta el siglo
XII. Más tarde, en el siglo XIV sufrió una abrupta ampliación gótica de las
naves por los monjes cistercienses que lo habitaron a partir del XIII. De
estilo románico perdura básicamente la enorme cabecera triabsidal -que incluye
la cripta inferior- y tres puertas de ingreso al templo donde sobresale por su
enorme interés, como se verá a continuación, la occidental. De la primera
campaña románica de Leyre data su cabecera, de altísimos ábsides que engloban,
en su parte baja, la cripta. Aunque no hay concesiones escultóricas en ella
(carece de ventanas decoradas o de columnas) es magnífica su fábrica, realizada
con grandísimos sillares de color cálido perfectamente aparejados, que nos
evocaban todavía las construcciones del periodo anterior prerrománico. El
interior de este espacio parece más sutil y mucho más afín a lo que llamamos el
Románico Pleno. Cuenta con tres ábsides, mucho más ancho el central que los dos
laterales. Las bóvedas son de cuarto de esfera. Esta cabecera triabsidal de San
Salvador de Leyre se une a dos tramos de las naves románicas, separadas por
pilares cruciformes con columnas adosadas de rudos capiteles de plástica
semejante a los que veremos a la cripta. Este espacio de cabecera más dos
tramos es el que debió consagrase en una fecha tan temprana como el año 1057.
El proyecto era alargar aún más las naves hacia los pies, solar en que todavía
se encontraba el viejo templo prerrománico de planta cuadrada y tres ábsides.
Por ello se levantaron los muros perimetrales sur, norte y oeste. Este gran
espacio se cubriría con techumbre de madera, hasta su abovedamiento gótico a
finales de la Edad Media, en tiempos de posesión cisterciense. La cripta es uno
de los más sugestivos lugares de del románico español y pertenece a la primera
campaña de comienzos del siglo XI. Se accede a través de una ruda puerta de
tres arquivoltas de aristas vivas que apean sobre grandes jambas de sillares
irregulares. Tiene cuatro naves y tres ábsides. Puesto que la nave central de
la iglesia superior estaba proyectada del doble de anchura que las laterales,
la nave principal de la cripta hubo de dividirse en dos con el doble fin de
reforzar el peso y de no ganar demasiada altura. El resultado es que la cripta
cuenta con un total de cuatro naves muy estrechas y de igual anchura. El abovedamiento es de medio cañón con refuerzo de
arcos fajones de arco de medio punto muy peraltados que, a su vez, son
soportados por columnas de cortísimo fuste sin basa y grandes capiteles
irregulares con labra apenas incisa (bajorrelieve).
[91]
ROMÁNICO:
Estilo predominante en Europaa en los siglos XI, XII y parte del XIII
caracterizado por el uso del arco de
medio punto y la bóveda de cañón. Se desarrolló en Francia, Espoaña, Alemania e
Italia y secundariamnente en
Escandinavia e Inglaterra. Sus
formas son cerradas y equilibradas, realizando una síntesis del substrato clásico romano, de las aportaciones
bárbbarogermmanas y de la espiritualidad cristiana. Su estética es
rudimenntaaria pero esencial, tosca y expresiva a la vez. En pintura predomina
una clara bidimensionalidad basada sobre todo en enérgicas construcciones lñineales.
[92]
BÓVEDA
DE ARISTA: la
originada por el cruce perpendicular dde dos de cañón de la misma flechha.
[94]
TRIBUNA:
Plataforma elevada y generalmente con antepecho, construida en el foro romano.
O, si se prefiere, galería sobre la nave lateral de un templo donde pueden alojarese los fieles.
[95]
PANTÓCRATOR
o PANTOCRÁTOR: Representación de Cristo triunfante,
sentado con los Evangelios en la mano izquierda y la derecha en actitud
bendicente.
[96]
MANDORLA:
Italianismo que significa almendra y que designa un óvalo o marco
almendrado que circunda a Cristo en Majestad especialmente en el arte románico.
[97]
ÁBSIDE
SEMICIRCULAR: Parte de la iglesia situada en la
cabecera. Generalmente tiene planta
semicircular y suele ir cubierta
ccon casquete de cuarto dee esfera (bbóveda de horno).
[99]
PANTEÓN:
Monumento funerario dedicado a varias personas, o a alguien especialmente
ilustre, sobre todo si es monumental.
[100]
CRIPTA
o CONFESSIO: Lugar colocado bajo la basílica, destinado
a guardar los restos de santos.
[101]
BÓVEDA
DE CRUCERÍA: La que refuerza sus aristas con
nervios. Se le denomina simple o sencilla cuando presenta sólo los dos nervios
diagonales.
[102]
PÓRTICO:
1. Lugar cubierto y columnado, sito
ante un edificio y generalmente adosado a él. 2. Estructura adintelada que da acceso a un edificio.
[104]
DEMONIO:
Personificación de las fuerzas del mal. Las religiones orientales admitían espíritus buenos y malos,
que, en concepto de ángeles y demonios, pasaron al judaísmo y, de este, al
cristianismo. Satanás, como príncipe de los demonios, figura tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, el
cual, le designa como Belcebú.
[105]
ARCO
DE OJIVA: Arco de ojiva o arco en ojiva no es
sinónimo de arco apuntado. Es un arco tendido diagonalmente bajo una bóveda
para reforzarla. La armadura organizada por dos arcos de ojiva que se cruzan se
llama bóveda de ojivas o de crucería.
[106]
OJIVA:
Forma determinada por dos porciones de curva del mismo radio que se cortan en ángulo agudo volviendo
su concavidad una a la otra.
[107]
PANTÓCRATOR:
1. Epíteto atribuido a Dios de los
cristianos. 2. Representación en el arte bizantino y románico, de Cristo en
majestad, omnipotente, como principio y
fin del universo, sentado en un trono y
rodeado de símbolos cristianos. Se trata, pues, de la representación de Cristo
triunfante, sentado con los Evangelios
en la mano izquierda y la derechaen actitud bendicente.
[108]
FRESCO:
Técnica de pintar sobre la pared. Su nombre deriva de la capa de estuco húmedo
(fresco) que se aplica como elemento preparatorio sobre el muro. A continuación
se pinta directamente antes de que se seque, mezclándose el color con el
estuco. El resultado es una superficie dura en la que la pintura pasa a formar
parte de la pared. Así, pues, pintura al fresco
es la ejecutada sobre un muro de cal. con revoque de cal húmedo y con
los colores desleídosen agua de cal. Como
la intensidad del color disminuye rápidamente a medida que la cal se absorbe, si se quieren
conseguir tonos vivos es necesario aplicar nuevas capas inmediatamente, ya que
que el retoque al fresco es muy difícil, haciéndose normalmente, cuando es
preciso, al temple o por otro sistema. Si el desleimiento y la aplicación de la
pintura, se forma una películade carbonato de calcio que une indisolublemente
los colores a la pared. Se llama buen
fresco a la pintura al fresco que no ha sido retocada después al temple o por otros procedimientos. Ésta
recibe el nombre de fresco seco.
[109]
CLUNIACENSE:
Relativo o perteneciente a la orden religiosa de Cluny, fundada el año 910, y
que constituyó la primera reforma de la orden benedictina.
[110]
HIERATISMO:
En pintura y escultura, dícese de las formas fijadas por la tradición
religiosa, que se caracterizan por ser
frías, arcaizante e inmutable.
[111]
MONASTERIO:
Conjunto de edificios donde viven personas entregadas a la vida religiosa en
comunidad, y que suele responder a una estructura muy precisa de acuerdo con
las reglas de la Orden que lo ocupa o
del monacato cristiano en general.
[112]
CONDADO
DE TREVIÑO: Enclave burgalés, situado en medio de
la provincia de Álava (País Vasco). Fue fundado por López Laínez (1160) y
ampliado por el rey Sancho de Navarra (1194). Juan II le concedió los fueros de
Logroño (1417) y más tarde le concedió el título de Conde de Trevino a Diego
Gómez Manrique de Lara, adelantado y notario mayor del reino de León.
[114]
ORFEBRERÍA:
Arte de trabajar los metales preciosos (especialmente oro, plata y platino)
para realizar joyas y objetos de ornamentación.
[115]
REINO
DE ASTURIAS: Primer reino independiente cristiano
de la península Ibérica formado al iniciarse la Recconquista de los territorios
ocupados por los musulmanes. Se creó en 717 por Pelayo y duró hasta la muerte
de Alfonso III (910), cuando uno de sus
hijos trasladó la capital de Oviedo a
León, lo que supuso el final del reino de Asturias y el comienzo del de León.
[116]
FILIGRANA:
1. Labor delicada y fina. Es decir,
técnica de la orfebrería, consistente en decorar una pieza con hilos de oro,
que pueden quedar totalmente exentos o adhericos a la superficie del objeto
decorado. 2. Marca de fábrica del
papel, que se aprecia por transparencia.Es muy útil para comprobar la
antigüedad de un documento, dibbujo, acuarela o cualquier otra obra ejecutada
sobre el papel, ya que las marcas responden a un fabricante y una época
determinada.
[117]
COLEGIATA:
Iglesia colegial que, no siendo sede del obispo, tiene abad, canónigos y
liturgia catedralicia.
[119]
CANACILLOS:
Canes, o modillones o repisas en que se apoyan los salientes de una cornisa o
tejado. También podría trararse de ménsulas, que sobresalen de un plano y
sirven para sostener algón voladiza: cornisa, balcón, tirante, etc.
[120]
CIMBORRIO:
Construcción elevada sobre el crucero, que habitualmente forma de torre de
planta cuadrada u octogonal rematada en chapitel. Las otras acepciones deben
considerarse desusadas.
[121]
TAMBOR:
1. Pieza cilíndrica, una de las que
componen el fueste si no es monolítico. 2.
Anillo sobre el que se sustenta una cúpula.
[122]
CENEFA:
1. Faja ornamentada, sobre todo si
va en un borde. 2. La sobrepuesta a
casullas, capas pluviales y a veces
dalmáticas, que acoge la ornamentación principal.
[123]
ALFÉIZAR:
1. Parte del muro que constituye el
reborde de una ventana. 2. Superficie
interior de un vano.
[124]
PRECIOSISTA:
Perteneciente o relativo al preciosismo. Es un movimiento pictórico que
refleja la realidad de los años veinte en los Estados Unidos. Estéticamente,
buscan una pureza y claridad en las formas y volúmenes, la eliminación de los
detalles y los efectos que son producidos a través de la luz y las texturas.
[125]
CABECERA:
Testero de la iglesia o parte en que se halla el altar principal. De otra
manera: La cabecera es la parte más importante de una iglesia, integrada por la
capilla mayor y todo el lienzo contiguo.
[126]
MERINDAD:
Distrito con una villa importante que defendía los intereses de los pueblos de
su demarcación. (derivado de merino,
especie de gobernador, del latín majorinus,
la especie más rica). División administrativa de origen medieval, a cuya cabeza
se encontraba un merino, juez designado por el rey, encargado de percibir los
impuestos e impartir justicia. El merino mayor tenía un vasto territorio bajo
su jurisdicción, mientras que el merino sólo ejercía sus funciones en un
territorio preciso que podría ser comparado a un prebostazgo o un bailío. Situada
siempre en el norte de España, una merindad, en el siglo XVI, podía designar el
conjunto de la provincia de Santander -la merindad de Trasmiera- o una
circunscripción más pequeña en el interior de dicha provincia: la merindad de
Liébana. Las diez merindades de Castilla se situaban al norte y al este de
Burgos. En el reino de Navarra había cinco merindades bajo la autoridad de un
merino y un baile.
[127]
SAETERA:
Ventanilla, pequeño vano estrecho, aspillera que permite disparar
resguardándose. Puede estar derramada.
[128]
TRÉPANO:
Instrumento que sirve para horadar. Escultura hecha a trépano
es la que presenta profundas inciones para dar efectode gran relieve, de
claroscuro, etc., siempre que esas incisiones sean hechas con trépano es decir: de poca anchura,
localizadas y muy profundas, formando a modo de calados.
[129]
CIMIENTO:
Obra de albañilería, cantería, etc., enterrada en el suelo, sobre la que se
sustentan los muros y soportes de un edificio, y que llega hasta ras de suelo.
[130]
JAMBA:
1. Elemento vertical, que no es una
columna, y que sostiene, con su pareja, un dintel de una ventana o puerta.
Especialmente si está trabajada. 2. Superficie
vertical de las que flanquean un vano.
[131]
TORRE-FORTIFICADA
o TORRE DEFENSIVA o TORRE DE MURALLA: Es una de las estructuras defensivas utilizadas en
las fortificaciones, como castillos,
junto con las murallas. Las torres del castillo puede
tener una variedad de diferentes formas y cumplen diferentes funciones. Las torres de
pared proporcionan fuego de apoyo (de ballestas u otras
armas de proyectil) a una parte
recta de la muralla.Las torres en las esquinas enfiladas, si las torres en las
esquinas están muy alejadas, más torres que flanquean se pueden agregar entre
ellas. En particular, las torres grandes son a menudo el punto más fuerte del
castillo: la torre del homenaje. Como la puerta
es siempre un punto vulnerable de un castillo, las torres pueden ser
construidos cerca de él para reforzar las defensas en este momento.
[132]
PILAR:
Pie derecho exento, normalmente de sección poligonal. Suele tener mayor
robustez que la columna. Se trata de un pilar adosado con basa y capitel.
[133]
ARBOTANTES:
Arco rampante o por tranquil que
descarga, sobre un contrafuerte exterior
al edificio, el empuje de las bóvedas. Es decir, que descarga el empuje de las
bóvedas sobre un contrafuerte exterior al edificio. Es típico de la
arquitectura gótica. También se le denomina botarel.
[135]
BÓVEDA
DE CAÑÓN:
La originada por el desplazamiento de un arco de medio punto a lo largo de un
eje longitudinal.
[136]
BÓVEDA
DE CRUCERÍA: Es aquella cuya estructura está
compuesta por arcos que se cruzan diagonalmente, también lIamados nervios, con
una clave central común y cuyo espacio se cubre con plementería. Se pueden
distinguir en ellas varios tipos de nervios: los sustentantes (cruceros) y los
sustentados (rectos, los terceletes, y curvos, los combados). De acuerdo con su
uso pueden ser estrelladas, de terceletes, sexpartitas... Recibe este nombre
porque está conformada por el cruce, o intersección, de dos bóvedas de cañón
apuntado. A diferencia de la bóveda de arista, la de crucería se caracteriza
por estar reforzada por dos o más nervios diagonales que se cruzan en la clave,
generalmente.
[137] VIDRIERA:
Bastidor con vidrios emplomados. Alcanzó su máximo desarrollo durante el
período gótico, hasta casi sustituir el muro en
algunos casos. Decoración del conjunto de vidrios de las ventanas, coloreados
artísticamente y unidos según un dibujo establecido de antemano; y sujetos
permanentemente con tiras de plomo De derivación oriental, la vidriera encontró
pronto una gran aplicación y difusión en el mundo occidental, especialmente en
Francia, alcanzando el máximo esplendorentre los siglos XI-XV. A veces los
vidrios pueden ir superpuestos para conseguir bellos colores, colores binarios,
etc.
[138]
NAVE:
Cada uno de los espacios que, delimitados por muros o columnas en fila, se
extienden a lo largo de un edificio.
[139]
TRAMO:
Partes en que se divide una nave o una escalera. Los tramos de la nave son
tantos como los tipos de cubierta que posee y los de escalera tantos como haya
comprendidos entre dos relllanos.
[140]
PRESBITERIO:
Espacio que circunda al altar mayor y que está separado de la nave por gradas o un cancel. Se reserva al
clero.
[142]
CLAUSTRO:
Parte de un monasterio o templo formado por galerías abiertas que delimitan un
patio o un jardín.
[144]
ESTRUCTURA:
Modo general de disponerse los elementos de un conjunto en relación unos con
otros para formar un todo coherente y orgánico.
[145]
CONTRAFUERTE:
Elemento arquitectónicoque sirve para
contrarrestar el empuje ejercido por las bóvedas.
[147]
ESTILO
INTERNACIONAL: Estilo pictórico del Gótico (llamado
también cortés o cortesano) a fines del siglo XIV y comienzos del XV. Es un
estilo rebuscado, estilizado, un tanto arcaizante, que cultivó el fresco, el
temple y la miniatura.
[148]
MINIATURA:
Arte de pintar sobre pergamino o marfil
figuras o dibujos diminutos con colores muy vivos, por lo general el
minio, el oro, la plata y el azul marino. No se conservan manuscritos
ilustrados anteriores al siglo IV d.C. Durante el Renacimiento, entre los siglos
XIV y XV, se produjo un
florecimiento especial de la miniatura
en Italia, Francia y Flandes.
[149]
CAMINO
DE SANTIAGO DE COMPOSTELA POR EL LITORAL GUIPUZCOANO:
Esta ruta sigue el ramal del camino de Santiago que discurría por la costa
guipuzcoana. En Ondarroa, el Camino entraba en Bizkaia para dirigirse por el
litoral a Castro Urdiales, en Cantabria,
o pasaba a Burgos para unirse al Camino
francés. Aparte del legado artístico dejado por la ruta jacobea, los alicientes
de esta ruta litoral son, entre otros, los importantes puertos, antaño
relevantes plazas balleneras, y el rico patrimonio histórico-artístico, que se
remonta a la cueva de Santimamiñe.
[150]
PRESBITERIO:
En las basílicas cristianas, parte reservada al obispo y al clero, situada al
fondo de la nave central, donde está el altar mayor; alberga la silla obispal y
los asientos para los sacerdotes.
[151]
TRIFORIO:
Serie de ventanas ornamentales, partidas por maineles, practicadas en el grueso
de los murosde la nave central, por encima de las arcadas que dan a las naves
laterales. Generalmente comporta un angosto pasadizo de circulación. No debe confundirse con la tribuna, que posee
una anchura iguala la de la nave lateral sobre la que está construida. Aunque
las tribunas son muy poco usuales en el Gótico, cuando se construyen, forman el
segundo piso de las iglesias siendo el
triforio el tercero, y el cuarto el que corresponde a los grandes ventanales.
[152]
GUERRAS
BANDERIZAS o GUERRAS DE BANDOS, también
conocidas como LUCHAS DE BANDOS o LUCHAS BANDERIZAS: Son una serie de
enfrentamientos que se dieron en el territorio de lo que hoy es País Vasco a
fines de la Edad Media. Estos enfrentamientos
tuvieron como protagonistas a los diferentes linajes de la nobleza rural vasca
y cesaron solo con la imposición de la autoridad real de Fernando II de Aragón
e Isabel de Castilla, los Reyes Católicos.
[153]
GAMBOÍNOS: Eran partidarios del linaje guipuzcoano
de Gamboa.
Durante la Edad
Media se
enfrentaron a los oñacinos en las
llamadas guerras
de bandos,
en las que se produjeron hechos como el incendio de Mondragón en 1448. Tenían como aliados a los agramonteses y al reino de Navarra. La cabeza del linaje
gamboíno parece haber sido Sancho Vélez de Guevara, nieto de Sancho
García de Salcedo, señor de Ayala, alrededor de 1150. De Sancho Vélez de
Guevara, sus hermanos e hijos, procede la descendencia del apellido Gamboa en la península
ibérica y
en los países de América latina.
[154]
OÑACINOS:
Eran los partidarios del linaje guipuzcoano de Oñaz. Este bando estuvo
enfrentado de forma cruenta en la Edad Media con los gamboínos, en las llamadas
Guerras de Bandos. Estaba encabezado por la familia Mendoza, y tuvieron como
aliados a los beamonteses y a la Corona de Castilla.

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