jueves, 7 de mayo de 2020

Arte Vasco (VII)


1.21.    El siglo XX: Arte Contemporáneo vasco

El Arte de la Posguerra

En la inmediata posguerra, el poder frenó el desarrollo de toda vanguardia artística e intelectual en España. Se censuró todo lo que no se ajustaba a cierta estaticidad de formas y temas. El país vivía aislado, encerrado sobre sí mismo. Este ambiente provocó que muchos artistas con inquietudes abandonaran España para seguir conectados a las corrientes vanguardistas.
Emigraron principalmente a Francia, siguiendo los pasos de Picasso, de Juan Gris o de María Gutiérrez Blanchard. Los primeros en salir fueron Manuel Ángeles Ortiz, Joan Miró, Salvador Dalí y Oscar Domínguez entre otros, representantes de variados ismos[1].
América también fue un destino para otros artistas, como Maruja Mallo, Castelao o Ramón Gaya.
De los grandes pintores que no recurrieron a exilio, podemos destacar a algunos artistas aislados que mantenían el espíritu de la vanguardia y buscaban una renovación estética, como por ejemplo, José Gutiérrez Solana (1886-1945).




La pintura: de la Guerra Civil a nuestros días

La Guerra Civil española supuso una ruptura con la posibilidad de entroncar con las tendencias pictóricas europeas. Muchos pintores tuvieron que exiliarse, otros tuvieron que mantenerse en silencio bajo la dictadura franquista y algunos pocos murieron en la guerra. Por lo tanto la situación no fue fácil para el arte en los primeros años de la dictadura franquista, sobre todo por la sospecha bajo la que se puso toda tendencia moderna, incluidos los proyectos más moderados de principios del siglo XX. El arte preferido por el régimen era un arte académico que se quiso imponer, aunque diversas iniciativas evitaron su monopolio. 
El arte Naif[2] es aquel que desarrollaron un grupo de artistas al que denominaron naifs o aficionados por el hecho de no dedicarse la pintura como actividad principal, sino al margen de sus respectivas ocupaciones profesionales. Las principales características del arte naif son: contornos definidos con mucha precisión, falta de perspectiva, sensación volumétrica conseguida por medio de un extraordinario colorido, pintura detallista y minuciosa y gran potencia expresiva, aunque el dibujo puede ser incorrecto. No tuvieron formación académica, en todos los casos fueron creadores autodidactas. Unos representantes de este ismo son Henri Rousseau (1844-1910), Louis Vivin (1861-1936) y Camille Bombois.                                                     Precisamente en los años de la postguerra algunos artistas como Menchu Gal, asociaciones como el Café Suizo y la Asociación Artística Vizcaína, o grupos de aficionados como los que fundaron la sala Studio, comenzaron a intentar conectar con los años anteriores a la guerra y volver a una situación de normalidad en el arte del momento. Fue demasiado pronto para este tipo de aventuras y la ruptura artística que supuso la guerra no comenzó a superarse hasta los años 50. A finales de esta década se proyectó la reconstrucción de la Basílica de Aranzazu, obra que consiguió reunir a los arquitectos, artistas plásticos e intelectuales más importantes del momento. A pesar de ello, la parte pictórica del proyecto no tuvo mucha suerte, ya que el artista elegido para pintar el ábside, Pascual de Lara, murió y las pinturas de la cripta de Néstor Basterretxea se borraron por mandato de las autoridades religiosas.
Por otra parte, el Neoplasticismo[3] es una de las formas que toma la abstracción[4] en las primeras décadas del siglo XX. Es una doctrina estética propuesta por Mondrian en 1920, se basa en una concepción analítica de la pintura, en la búsqueda de un arte que trascienda la realidad externa, material, reduciéndola a formas geométricas y colores puros para hacerla universal.
En otro sentido, Arte cinético[5] es la expresión  adoptada hacia 1954 para designar las creaciones artísticas fundadas en la introducción del movimiento como elemento plástico dominante en la obra. Desde 1912 numerosos artistas experimentan con producciones cinéticas, como Larionov y Archipenko, para pasar en los años 20 a las construcciones de Gabo y Moholy-Nagy, sin olvidar las Placas de vidrio rotativas de Duchamp. Estos son los antecedentes de una serie de creaciones que manifiestan la influencia del ambiente tecnológico de los 50.                                                                                                                                              Se trata el Arte abstracto de un arte no figurativo que elimina por completo referencias directas a la naturaleza. Se trata por tanto de conjuntos de líneas, colores y formas sin ninguna relación con formas identificables y que pueden expresar emociones íntimas o sugestiones. En el caso de la pintura, el cuadro ya no se muestra como una ventana abierta sino como un muro liso liberado del tema, sólo con el objetivo de transmitir emociones. Su apogeo se da en los años veinte del s. XX a partir de autores como Mondrian o Kandinsky.

Pero los contactos entre artistas en Aranzazu si facilitaron el agrupamiento, por lo que en muchos pintores que quedaron fuera del Movimiento de Escuela Vasca, como Maria Paz Jiménez, Gonzalo Chillida, Bonifacio Alfonso, Carlos Sanz, José Mari Ascunce, Julio Martín Caro, etc., aunque tenían relación con los grupos optaron por una trayectoria independiente.                   En los años 70 el pop art[6] difundido desde los Estados Unidos e Inglaterra, se encontró con otras tendencias figurativas europeas para influir en el arte del País Vasco. Los artistas de la generación más joven interpretaron las tendencias figurativas de forma personal, como es el caso de Vicente Ameztoy, Ramón Zuriarrain y Mari Puri Herrero. Navarra continuó con la tendencia hacia la figuración[7] apuntada a finales de los años 60, con artistas como Juan José Akerreta y Pedro Oses.
El Movimiento de la Escuela Vasca nació a finales de la década de los sesenta, como consecuencia de la necesidad del pueblo vasco de recuperar sus propias señas de identidad estética y de crear una conciencia colectiva del arte vasco. En un contexto de radicalización social, donde la clase obrera se organizaba en sindicatos y grupos políticos y los universitarios se movilizaban bajo ideas de asociacionismo y de colectivismo, la vida artística y cultural se vio influenciada por el mismo y los artistas vascos del momento se agruparon con ideales comunes nuevos, tratando de impulsar la renovación del arte vasco a la vez que romper límites geográficos. Así, hombres de ideología tan alejada como Ibarrola o Néstor Basterretxea, Chillida o el propio Oteiza, se dieron la mano en iniciativas conjuntas, en un gran ambiente artístico, que no buscaba tanto una homogeneidad estilística como una reflexión común sobre la realidad artística vasca de aquella época. El movimiento lo emprendieron José Antonio Sistiaga y Amable Arias, aunque fueron Jorge Oteiza en Gipuzkoa, junto con Agustín Ibarrola en Bizkaia, quienes más se empeñaron en fomentar la realización de manifestaciones artísticas en la vida popular con el fin de concienciar a la población de que el arte[8] podía ser un instrumento idóneo para  fomentar la conciencia de la cultura autóctona.
Durante la siguiente década la pintura fue dominando el mercado y las grandes exposiciones en todo el mundo, sobre todo a través del Neoexpresionismo alemán y la transvanguardia italiana. Las tendencias posmodernas cuestionaron la modernidad y los artistas comenzaron a interpretarla con total libertad[9]. Dentro de estas tendencias figurativas podemos mencionar a Clara Gangutia, Dario Urzay, Jesús Mari Lazkano, Alfonso Gortazar, Daniel Tamayo y Alberto Rementería.                                   
El Arte Pop fue un movimiento que surge a finales de la década de 1950 en Inglaterra y Estados Unidos como reacción artística ante el Expresionismo[10] Abstracto, al que consideraban vacío y elitista. Se caracteriza por el empleo de imágenes y temas tomados de la sociedad de consumo y de la comunicación de masas y los aplican al arte. El Arte Pop utiliza imágenes conocidas con un sentido diferente para lograr una postura estética o alcanzar una postura crítica de la sociedad de consumo. Como su propio nombre indica "Arte Popular", toma del pueblo los intereses y la temática. El Pop es el resultado de un estilo de vida, la manifestación plástica de una cultura caracterizada por la tecnología, la democracia, la moda y el consumo, donde los objetos dejan de ser únicos para producirse en serie. Se sirve de los objetos industriales, de los carteles, de los artículos de consumo comercial. Describía lo que hasta entonces había sido considerado indigno para el arte: la publicidad, las ilustraciones de revistas, los muebles de serie, los vestidos, las latas de conservas, los "hot-dogs", botellas de coca-cola, etc. Esto se lleva al arte, surgiendo un estilo desnudo y mecanizado, de series reproducidas que enlaza directamente con el mundo de la publicidad[11]. El tamaño de las obras será cada vez más espectacular, se amplían los motivos y pasan a primer plano o se multiplican a lo largo de la superficie pictórica. La expresividad[12] queda desplazada a un segundo plano, siendo un estilo impersonal que retrata su contemporaneidad con sutil conformismo. El Arte Pop fue apreciado y aprobado por el público gracias a sus formas fáciles y divertidas y a sus contenidos, que podían ser captados sin dificultad. Al espectador le gustaba reconocer objetos corrientes en los cuadros porque así se ahorraban el esfuerzo que representaba la interpretación de las obras del expresionismo abstracto, pero no comprendieron su carga de ironía y de ambigüedad.        El Arte Pop (Pop Art) eleva los objetos de la vida diaria moderna a obras de arte y, con la frialdad del distanciamiento, pone su mirada en la atracción estética de los vulgares artículos de consumo. Los orígenes del arte pop se encuentran en el dadaísmo, en la poca importancia puesta en el objeto de arte final y en el uso del collage[13] y del fotomontaje.                                  
España recibió igualmente las influencias pop, aunque no se puede hablar de que hubiera un movimiento unitario. Adquirió un mayor peso la temática erótica y el tono político, teniendo como marco de referencia la represión que sufría el país. Algunos de los principales artistas son Eduardo Arroyo, Canogar, Juana francés, Darío Villalba y Ángel Orcajo, con su fascinación por las nuevas autopistas españolas que refleja en su serie de Autopistas. Destaca el Equipo Crónica formado en Valencia en 1963 por Rafael Solbes, Manolo Valdés y Juan Antonio Toledo. Las primeras obras revelan una notable influencia del Pop estadounidense, sobre todo por la utilización de imágenes procedentes de los medios de comunicación y la utilización de tintas planas. Incorporan también imágenes muy conocidas para sociedad española como el periódico Marca o los cigarrillos Ideales. En la serie La recuperación integraron figuras de la pintura española del Siglo de Oro en un medio cotidiano actual como el de una olla express o el de la informática.                                                                                               Fue precisamente durante los años 80 cuando se organizaron las nuevas instituciones autonómicas en la CAV y los centros de enseñanza del arte, como la Facultad de Bellas Artes[14]. A finales de la década surgió también Arteleku en San Sebastián, un centro de arte creado por la Diputación de Gipuzkoa que junto a los premios Gure Artea organizados por el Gobierno Vasco dinamizaron el arte de los años siguientes, hasta tal punto que los años 90 fueron años de verdadera actividad en la pintura del País Vasco, así como en las demás artes.                                           Pero, si bien la pintura tuvo continuidad como medio artístico, la tendencia hacia la disolución de los medios y sus continuos mestizajes son características de los años 90. Por lo tanto no es fácil hablar de pintura en el arte a partir de estas fechas.
En síntesis, al hablar del arte de las últimas generaciones, resulta muy difícil addscribir  cada artistaa una sola opción, debido a su gran movilidad plástica. Desde la segunda mitad del siglo XX, la convulsión pictórica consiguió afirmarrse en una evolucción posterior más libre de esquemas precedentes, así commo en una mayor permeabilidad social hacia el nuevo arte de vanguardia. A partir de los años sesenta, se constituyó un momento de efervescencia cultural decisiva para el futuro pictórico y colectivo del País Vasco, en la que se defendían a un tiempo planteamientos de carácter social y político. Durante los últimos lustros  la pintura se ha manifestado. Sobre todo, con unos planteamientos de informalismo y abstracción, pero en los años recientes se han potenciado diversas expresiones realistas, al igual que en otros focos españoles. Si el informalismo estuvo menos definido en Bizkaia y Araba, pronto adquirieron protagonismouna serie de directrices abstractas que ofrecieron una  actualización vaanguardista, alentada en las últimas épocas, en las que se ocultó también cierta diversidad ffigurativa. Simultáneamente al proceso de abstracción gestual o expresiva de Bizcaia, se manifestaron un grupo de alaveses , a los que a veces se ha denominado Escuela de Vitoria, donde se juugaba entre la realidad y la abstracción con un cierto simbolismo mágico[15]; de este grupo forman parte artistas de la talla de Carmelo Ortiz de Elguea.

Escultura: de 1939 a la actualidad

          A pesar de que la escultura religiosa tuvo continuidad durante la primera mitad del siglo XIX, la creación de estados centralistas fuertes y el poder que otorgaron a la Academia como encargada de los asuntos artísticos marcaron otros objetivos y funciones para la escultura. La Revolución Francesa otorgó al arte la función de crear modelos para la educación del ciudadano y por lo tanto la dimensión pública del arte en general y de la escultura en particular adquirió gran importancia en este momento. Además los nuevos mandatarios burgueses impulsaron la necesidad de reconocer ciertos personajes y acontecimientos por medio de la escultura, y por lo tanto, sobre todo las ciudades, comenzaron a poblarse de monumentos durante el siglo XIX. Para ello la escultura académica[16] fue un instrumento apropiado, ya que aseguraba el control sobre las interpretaciones políticas y de la historia que promovían los gustos centralizados de los estados burgueses.                                                                                                                            Entre los monumentos encargados a artistas de fuera del País Vasco, los más destacables son el monumento funerario a Gayarre en Roncal y el monumento a Diego Lopez de Haro en el centro de Bilbao, ambos de Mariano Benlliure. Entre los escultores vascos de este momento debemos mencionar a Marcial Agirre, cuyo trabajo más conocido es el monumento a Okendo en Donostia.                                                                                                                     El comienzo de la modernidad se caracterizó por el deseo de romper con las normas académicas, por lo que algunas de las novedades que llegaban de París se proponían poner en cuestión la autoridad de la Academia y promover posturas más experimentales basadas en la subjetividad.                                                                                                                           Comparada con la pintura, la escultura tuvo muchas dificultades para aplicar los cambios propuestos por la modernidad, por lo que las propuestas de escultores como Rodin tardaron en llegar al País Vasco. Uno de los primeros escultores en adoptar las novedades europeas fue el bilbaíno Nemesio Mogrobejo, que después de aceptar el clasicismo[17] como vía para deshacerse de las normas académicas, consiguió aplicar algunas de las lecciones de Rodin y del modernismo centroeuropeo.                                                                                              De todas maneras, fue Francisco Durrio quien asimiló claramente las novedades de la modernidad parisina. Pasó toda su vida en la capital francesa y su trabajo recibió gran influencia del simbolismo y de la renovación de la forma por parte del naturalismo modernista, sobre todo en joyas[18], en pequeñas esculturas decorativas y en los monumentos públicos en los que trabajó.              Esto abrió vías de renovación para la siguiente generación que trabajó durante los primeros años del siglo XX. Muchos de los artistas de esta época que pasaron temporadas de formación en París tuvieron como meta aplicar la modernidad postimpresionista al contexto del País Vasco. Aunque la pintura fue, aparentemente, la protagonista del momento, no hay grandes diferencias con la escultura en aspiraciones y realizaciones artísticas.                                                 Quintín de Torre fue el escultor más interesante de esta generación. Al igual que sus compañeros pintores tuvo como reto conseguir un equilibrio entre la modernidad parisina de finales del siglo XIX y la tradición que hubo de rastrear en la escultura del barroco[19] español.                        Este proyecto de modernidad basado en la tradición no tuvo gran éxito en la escultura, o por lo menos no consiguió atraer a muchos profesionales si hacemos caso a la poca cantidad de escultores de interés que conocemos en el período anterior a la Guerra Civil. Valentín Dueñas, uno de los alumnos de Durrio, puede ser uno de los pocos escultores interesantes que trabajó durante los años 20 y, más tarde, en la década de los años 30, será Joaquín Lucarini quien acapare el interés de la escultura de los años de la República.
Arquitectura: las Vanguardias

En este período la arquitectura vasca pudo crear, por primera vez en su historia, su propia vanguardia y, por este motivo, se aplica ahora este término, ya que no solamente se intentaron crear nuevos lenguajes en la arquitectura vasca, sino que hubo un deseo de crear con absoluta libertad, pero también de acercarse a la sociedad, de establecer un diálogo con ella.                     Así es como a partir de los años cincuenta el lenguaje moderno se volvió a recuperar tanto por los arquitectos que estaban en activo en los años anteriores a la guerra, como por las nuevas generaciones. A partir de los años sesenta, una nueva sensibilidad irrumpió en el panorama arquitectónico vasco; el lenguaje moderno y racional evolucionó hacia un nuevo estilo que bajo el nombre de organicismo dio prioridad a las formas curvas y, sobre todo, concedió especial importancia a la integración de los edificios en el entorno tanto natural como histórico en el que eran construidos. En este final del período, aunque el organicismo fue la estética más novedosa, en muchas obras continuó combinándose con el racionalismo[20], y tampoco faltaron elementos y detalles expresionistas.
Recordaremos, simplemente, que la bauhaus es un término que traducido expresa Casa de la Construcción. Escuela fundada en la Alemania de la República de Weimar por Walter Gropius en 1919, y trasladada a Dessau en 1925. En 1928, asume su dirección Mies Van der Rohe. Se convirtió en la más importante escuela de diseño del s. XX, donde se diseñaron todo tipo de objetos actualmente utilizados para la vida cotidiana (lámparas, alfombras, mesas plegables de comedor, etc.). A ella pertenecieron artistas de la talla de Gropius, Klee, Kandinsky, Van der Rohe, etc. El nacional socialismo alemán de Hitler los tachó de arte degenerado y fue clausurada en 1933. Destaca el edificio de su sede en Dessau (1925-26) diseñado por el propio Gropius.   Por otro lado, Ludwig Mies van der Rohe sucedió a H. Meyer en la dirección de la Bauhaus de Dessau (1930-1933).
Si a comienzos del presente siglo, el Modernismo transformó en estilos predominantemente decorativos las nuevas posibilidades  ofrecidas por la revolución industrial, en las décadas posteriores prevaleció en  cambio la simplicidad en la orientación funcionalista[21], caracterizada por los volúmenes rectilíneos y simétricos. En tiempos más recientes, la arquitectura orgánica[22] tiende a integrar, dentro de las funciones del edificio, también aquellas que se refieren a su habitabilidad y a insertarlo en un urbanismo que responda a funciones no solamente utilitarias, sino también de esparcimiento, educativas y sociales.                 
          En el urbanismo[23] racionalista vasco sobresalen Pedro de Ispizúa con el Batzoki de
Bermeo (Bizcaia, 1933) y las escuelas de Briñas en Bilbao (1932-1936), y Tomás Bilbao, autor de la casa-barco de la calle Ripa en Bilbao. La Guerra Civil supuso un descenso de la actividad constructiva que ya venía anunciándose desde 1930. El resultado de esta actitud monumentalista[24] y grandilocuente fue el edificio de la Delegación de Hacienda en Bilbao, de A. Zobarán. En la misma ciudad, una de las vías de operatividad de la arquitectura fue la iniciativa privada, en la que caben citarse el edificio para cine, viviendas y oficinas situado en la esquina de las calles Telesforo Aranzadi y Licenciado Poza, obra de Eugenio Aguinaga. El punto de inflexión tras la Guerra Civil fue el llamado grupo de Arantzazu, movimiento que se inicia en 1950, cuando los franciscanos, de acuerdo con los proyectos y las ideas del padre Lete, a imitación de los dominicos franceses, convocan un concurso de arquitectura para construir un nuevo santuario. En septiembre de 1950 se adjudica la realización de la obra a los arquitectos F. J. Sáenz de Oíza y Luis Laorga, y las esculturas a Jorge de Oteiza, quien no las realizará hasta 1969. No será hasta fines de los sesenta cuando se conozca y asimile en profundidad tanto la vanguardia histórica como la nueva vanguardia, que en los años ochenta llevaría a un nuevo proceso de planificación urbanística con Bilbao como uno de sus mejores exponentes.
            La obra del escultor Jorge de Oteiza (Orio, 1908), figurativa en sus inicios, derivó hacia el expresionismo. Concretamente, el expresionismo fue una corriente artística originada en Alemania a principios del siglo XX con el intento de contraponer a la serena visión colorística de los impresionistas un arte que fuese la dramática expresión del mundo interior y subjetivo del artista. Dicho de otra manera. El expresionismo se preocupa mucho menos de reproducir la realidad aparente y sus formas o armonías, que de trasladar al arte la expresión de los sentimientos y del mundo de las vivencias interiores del artista. Habitualmente sus obras más típicas intentan reflejar, de modo brusco e inquietante, las angustias y sentimientos del hombre ante la incertidumbre de los tiempos contemporáneos. No obstante, el término puede hoy aplicarse a cualquier tendencia a acusar violentamente la expresión con merma de otros valores o contenidos, por analogía con el expresionismo histórico.
            El lenguaje de Vicente Larrea (Broca, palacio de Ajuria-Enea, Vitoria-Gasteiz, 1980) es diametralmente opuesto al de Chillida; la  vanguardia está representada por Cristina Iglesias, Koldo Jáuregui y José Zugasti.
            Se llama abstracto[25] al arte no figurativo, es decir, al que sostiene que un conjunto de líneas, colores y formas, sin ninguna relación con formas identificables, puede expresar adecuadamente emociones íntimas, sugestiones, etc. Su apogeo, en torno a los años veinte, lo llevó a la subdivisión en ciertas tendencias, algunas de las cuales –también llamadas abstractas- aún mantenían débiles vínculos con el mundo natural.
            En pintura, con la generación de A. Alcalá-Galiano o B. Barrueta se pasa del naturalismo- decimonónico al realismo costumbrista, incluyendo la hispanidad de la generación del 98, todo ello mezclado con las experiencias del postimpresionismo y, a veces, del cubismo. Así, dos eventos importantes del período son la Exposición Internacional de Bilbao en 1919 y la Exposición de Artistas Ibéricos en Madrid en 1925. Con Antonio de Guezala se produce una aproximación al futurismo (Automóvil  rojo, 1922), y otros artistas acogen las tendencias procedentes de París. Hacia fines de los años  cuarenta se produjeron leves cambios en el panorama que anunciaban una fase artística menos sofocante, con la aparición de una conciencia vanguardista del arte. La considerada última generación (Andrés Nagel, Pedro Chillida,  Darío Urzay) comienza alrededor de 1950. En ella, un elevado número de profesores de Bellas Artes, becarios…, se mueven entre el arte pop y el neoconcretismo[26], el hiperrealismo[27] y la trasnsvanguardia[28], sintonizando siempre con la onda política, es decir, predicando la estética vasca.
            Los orígenes del Cubismo giran en torno a 1907, fecha en la que Picasso concluye Las Señoritas de Avignon, que será el punto de partida. George Braque junto con Picasso son los inspiradores del movimiento y algunos de los principales maestros son Juan Gris, Fernand Leger, Jean Metzinger y Albert Gleizes, pero con anterioridad, Cézanne ya habría marcado el camino. El Cubismo crea un nuevo lenguaje pictórico y estético que implica una nueva relación entre el espectador y la obra de arte. El espectador ya no puede contemplarla sin más, sino que tiene que reconstruirla en su mente para poder comprenderla. El Cubismo es un arte mental, se desliga completamente de la interpretación o semejanza con la naturaleza, la obra de arte tiene valor en sí misma, como medio de expresión de ideas.
            Por su parte, el Futurismo es un movimiento literario y artístico que surge en Italia en el primer decenio del S. XX mientras el Cubismo aparece en Francia. Gira en torno a la figura de Marinetti, quien publica en el periódico parisiense Le Figaro el 20 de Febrero de 1909 el Manifiesto Futurista. Proclama el rechazo frontal al pasado y a la tradición, defendiendo un arte anticlasicista orientado al futuro, que respondiese en sus formas expresivas al espíritu dinámico de la técnica moderna y de la sociedad masificada de las grandes ciudades.                                            En Euskal Herria, mientras que en los períodos anteriores la arquitectura vasca se desarrolló a la sombra de los principales estilos europeos y siempre con cierto retraso, en el siglo XXI, las manifestaciones arquitectónicas creadas en Euskal Herria están en sintonía con las creadas en el resto del mundo. De hecho, las creaciones arquitectónicas de nuestro territorio difieren en muy poco de las que se realizan en otras latitudes consecuencia, fundamentalmente, del proceso de homogeneización y globalización. Arte abstracto[29] es un término cuyo sentido amplio puede abarcar todo arte no figurativo (el arte figurativo imita la apariencia de los objetos tal y como se manifiesta en la percepción concreta), aunque tal vez represente alguna idea, sentimiento, forma, etc., y también aquel que no busca la evocación de otra cosa (el arabesco o el cuadro moderno que sólo son composiciones puras, por ejemplo). Se habla de arte abstracto sobre todo en referencia a las artes plásticas (pintura, escultura, fotografía, cine...) frente a, por ejemplo, arquitectura, música, danza o literatura porque el contraste es más grande, dado que es más habitual ver obras figurativas en estas artes. El término 'abstracto' se aplica comúnmente a las formas del arte del siglo XX en que se abandona la concepción tradicional del arte europeo como imitación de la naturaleza. Suele considerarse a Kandinsky como el primer artista que realizó una pintura no figurativa hacia 1910; desde entonces, el arte abstracto contemporáneo se ha desarrollado en el marco de numerosos movimientos e "ismos" diferentes.           En un recorrido cronológico por la historia del arte abstracto, entre los siglos diez y veinte aparecen, el Cubismo, el Constructivismo y, posteriormente, el Dadaísmo. Más adelante en los cincuenta, se produjo la edad de oro de esta tendencia cuando surgieron, por un lado, el Expresionismo abstracto (una tendencia que se engloba dentro de lo que en Europa se llamó Informalismo) y la Abstracción geométrica, por el otro. Del Expresionismo abstracto se derivó, ya entrados los sesenta, el Arte povera (más relevante resultó su abstracción escultórica) mientras que, influido por la Abstracción geométrica nació el arte minimal. Ambas tendencias desembocaron en el arte conceptual de los setenta con sus ramificaciones, conocidas como Land Art (arte del paisaje) e Instalaciones. En los noventa, el Arte neoconceptual convivió con el arte de nuevas tecnologías y la Instalación total, que dieron lugar a piezas figurativas o abstractas indistintamente.                                                              En arquitectura la tendencia posmoderna determinó un nuevo pensamiento que proponía recuperar la historia con el objetivo de contextualizar la disciplina. A continuación, en la década de los ochenta, la nota predominante fue la libertad formal y, aunque volvió a surgir el racionalismo, predominó, sobre todo, un cierto eclecticismo en el que se combinaban tradiciones tan dispares como el funcionalismo[30], el organicismo[31], el expresionismo, el historicismo y el regionalismo. A partir de la década de los noventa, la arquitectura ha recuperado el racionalismo del lenguaje moderno a través de una lectura minimalista, sencilla, austera y sobria, y aunque no ha sido este el único estilo en el panorama arquitectónico internacional, es el que mayor éxito y aceptación ha tenido en Euskal Herria. Esta circunstancia nos remite nuevamente a la sensibilidad que mayoritariamente ha predominado en la evolución de la arquitectura vasca, el gusto por las líneas claras, ponderadas y sencillas.
El dadaísmo es  movimiento artístico y literario surgido en 1915 que se caracterizó por la ausencia de significado racional en la expresión y la burla de las  convenciones sociales.
La orfebrería[32] es el arte del orfebre, que es quien labra objetos de oro y otros metales preciosos. Se trata de un arte menor; las artes decorativas son aquellas cuyo fin principal es el de adornar: orfebrería, esmalte, grabado, y también la pintura y la escultura en cuanto que no independientes. Hay  que tener en cuenta  el damasquinado. Nace casi simultáneamente en culturas tan dispares como la mediterránea, la oriental y la sudamericana. Ya los egipcios aplicaron el oro con profusión a la joyería, aprendieron a laminarlo, lo mezclaron en el tejido de los vestidos y lo emplearon para adornar tanto peinados como sarrcófagos. Con el advenimiento del cristianismo el arte  evolucionó hasta aspectos religiossos, destacando los objetos de culto  y las esculturas religiosas. Para el siglo XII ya se podía hablar de verdaderas escuelas, alcanzanndo su ápice en la Italia renacentista, en manos de Bartolomé de Siena, Michelozzo y, sobre todo, el insuperable Cellini. Por último, sobre la abstracción geométrica señalaremos que
Este término
Término que intenta englobar a aquella abstracción en la que ni la obra en sí ni ninguna de sus partes representa objetos del mundo visible. Encuentra su origen en el suprematismo de Malevitch y en construcciones abstractas de Tatlin, Popova, etc., seguidos del neoplasticismo de Mondrian. En su desarrollo tienen gran importancia las obras e ideas del grupo de Puteaux, interesados en las bases matemáticas de la composición, los experimentos sistemáticos con el color a partir de las teorías de Eugène Chevreul, utilizando éstos para subrayar vínculos estructurales dentro del lienzo, así como el desarrollo del arte concreto. Caracterizada por planificar una obra sobre principios racionales, aspira a la objetividad y a la universalidad defendiendo el uso de elementos neutrales, normalmente geométricos que confieren claridad, precisión y objetividad a la obra, eliminando a su vez, la capacidad sensitiva y expresiva de los materiales y logrando así una composición lógicamente estructurada.

1.22.    El Arte del siglo XXI

Arte de la Postmodernidad


           En un primer momento, el expresionismo, el cubismo, y todas las vanguardias, tuvieron que enfrentarse a un público hostil y reacio. Pero tras la primera mitad de siglo, estos movimientos revolucionarios ganaron prestigio social y fueron admitidos en las academias. Es lo que conocemos como el triunfo de la modernidad. A partir de entonces, comenzó a considerarse la modernidad como un fenómeno perteneciente al pasado y este sentimiento es lo que se ha llamado Postmodernidad.
           El Postmodernismo es, por tanto, lo posterior a lo moderno. Se desarrolla en la década de los 80, aunque venía gestándose desde los 70. Recoge detalles de obras anteriores, recicla técnicas, ideologías y temáticas de otros movimientos, pero todo ello, visto con una estética actual. Por ejemplo, un pintor puede encontrar en los expresionistas alemanes una fuente de inspiración, en el arte conceptual, o en el minimal art. En la postmodernidad todo vale.
            Como la propia sociedad se ha convertido en algo complejo y caótico, al arte, que es un reflejo de la misma, le sucederá lo mismo. Por tanto, el arte de los últimos tiempos se caracterizará por la diversidad de las opciones. El mejor ejemplo lo tenemos en la Documenta de Kassel de 1982.
           La Documenta era una muestra colectiva de arte de vanguardia que se convocaba cada cinco años en la ciudad alemana de Kassel y que seleccionaba la nueva vanguardia emergente. En la edición de 1982, se produjo un gran cambio, ya que su comisario, Rudi Fuchs, presentó dicha Documenta como la del fin de vanguardia. Es decir, que en vez de proclamar una tendencia o consagrar un grupo, los mezcló todos, propiciando contrastes entre generaciones y estilos. Esto rompió la manera de analizar el arte que se tenía hasta ese momento, dejando de existir un tipo de vanguardia de desarrollo lineal.
           David Salle, es una de las figuras más conocidas de la postmodernidad plástica. Utiliza imágenes pop junto a motivos del comic o de la tradición artística, de los medios de comunicación de masas[33] e incluso de las revistas eróticas.
Lo que más llama la atención son las imágenes conocidas que aparecen en sus cuadros, por ejemplo, las de Solana o de Géricault, que dan la sensación de estar intencionalmente mal pintadas. En cuanto a la composición, parece conscientemente torpe. Las imágenes se superponen unas con otras, como si el cuadro no terminara de ser considerado como una unidad espacial, sino como una superficie sobre la que se pueden disponer las imágenes sacadas de otra parte.
A partir de estas citas en las que recoge diversos estilos, realiza obras muy personales, como Rolando el demoníaco o La peinadora.
           Otros nombres son Baselitz, Kiefer, Clemente, Chia, Schnabel, Fischel, Basquiat, Rothenberg.
            En España, los pintores más significativos son Guillermo Pérez Villalta y Miguel Barceló. Villalta, próximo a la nueva figuración, emplea las perspectivas[34] al modo clásico y un mundo de personajes extraídos de la antigua cultura romana.
Miguel Barceló utiliza una figuración deformada y desenfada, claramente expresionista, que refuerza con una gran dosis de calidad matérica, para dar a la textura una dimensión trascendente. Tras su éxito en la Documenta de Kassel de 1982, ha alcanzado gran proyección internacional.





La pintura: del primer tercio del siglo XXI

La Guerra Civil española supuso una ruptura con la posibilidad de entroncar con las tendencias pictóricas europeas. Muchos pintores tuvieron que exiliarse, otros tuvieron que mantenerse en silencio bajo la dictadura franquista y algunos pocos murieron en la guerra. Por lo tanto la situación no fue fácil para el arte en los primeros años de la dictadura franquista, sobre todo por la sospecha bajo la que se puso toda tendencia moderna, incluidos los proyectos más moderados de principios del siglo XX. El arte preferido por el régimen era un arte académico que se quiso imponer, aunque diversas iniciativas evitaron su monopolio. Arte comercial[35] es un término  actual con varios significados diferentes en el ámbito de las artes visuales. Fundamentalmente se puede aplicar a los conceptos de arte popular y arte gráfico con fines publicitarios. Las artes gráficas han sentado las bases del arte comercial a través de la figura del cartel, la cual hace referencia a todo el campo de la imprenta comercial, incluidos el texto y las ilustraciones. El texto (que da origen al eslogan en publicidad) puede ser escrito y dar como resultado una importante investigación en el terreno de la caligrafía y la tipografía, pero también puede ser hablado (o cantado) si el medio es la radio, el cine o la televisión. Lo mismo se puede decir de las imágenes comerciales que pueden adoptar la forma de, un relieve en madera como en las antiguas tabernas medievales, una figura de bulto redondo como las esculturas encontradas a las puertas de los comercios de las ciudades romanas de Pompeya y Herculano, un dibujo (entonces recibe el nombre de ilustración), una fotografía, una película de vídeo o una animación generada por ordenador. Pese a considerar la diversidad de medios disponibles para transmitir masivamente un mensaje (prensa, revistas, carteles, vallas, televisión, folletos, Internet...) y las diversas funciones que el arte comercial puede cumplir (vender un producto, anunciar un evento, difundir una idea), los grafistas están sometidos a unas obligaciones comunes. Deben procurar placer a la mirada, es decir cumplir una exigencia estética, y que el objeto sea fiel a la cosa que promueve (la institución, la exposición, el producto en venta, etc.) lo cual le sitúa del lado de la retórica, del discurso que respeta o revela una verdad. Es un arte subordinado, "aplicado" como se suele decir.      
El arte Naif es aquel que desarrollaron un grupo de artistas al que denominaron naifs o aficionados por el hecho de no dedicarse la pintura como actividad principal, sino al margen de sus respectivas ocupaciones profesionales. Las principales características del arte naif son: contornos definidos con mucha precisión, falta de perspectiva, sensación volumétrica conseguida por medio de un extraordinario colorido, pintura detallista y minuciosa y gran potencia expresiva, aunque el dibujo puede ser incorrecto. No tuvieron formación académica, en todos los casos fueron creadores autodidactas. Unos representantes de este ismo son Henri Rousseau (1844-1910), Louis Vivin (1861-1936) y Camille Bombois.                                                     Precisamente en los años de la postguerra algunos artistas como Menchu Gal, asociaciones como el Café Suizo y la Asociación Artística Vizcaína, o grupos de aficionados como los que fundaron la sala Studio, comenzaron a intentar conectar con los años anteriores a la guerra y volver a una situación de normalidad en el arte del momento. Fue demasiado pronto para este tipo de aventuras y la ruptura artística que supuso la guerra no comenzó a superarse hasta los años 50. A finales de esta década se proyectó la reconstrucción de la Basílica de Aranzazu, obra que consiguió reunir a los arquitectos, artistas plásticos e intelectuales más importantes del momento. A pesar de ello, la parte pictórica del proyecto no tuvo mucha suerte, ya que el artista elegido para pintar el ábside, Pascual de Lara, murió y las pinturas de la cripta de Néstor Basterretxea se borraron por mandato de las autoridades religiosas.
Por otra parte, el Neoplasticismo[36] es una de las formas que toma la abstracción[37] en las primeras décadas del siglo XX. Es una doctrina estética propuesta por Mondrian en 1920, se basa en una concepción analítica de la pintura, en la búsqueda de un arte que trascienda la realidad externa, material, reduciéndola a formas geométricas y colores puros para hacerla universal.
En otro sentido, Arte cinético[38] es la expresión  adoptada hacia 1954 para designar las creaciones artísticas fundadas en la introducción del movimiento como elemento plástico dominante en la obra. Desde 1912 numerosos artistas experimentan con producciones cinéticas, como Larionov y Archipenko, para pasar en los años 20 a las construcciones de Gabo y Moholy-Nagy, sin olvidar las Placas de vidrio rotativas de Duchamp. Estos son los antecedentes de una serie de creaciones que manifiestan la influencia del ambiente tecnológico de los 50.                                                                                                                                            Se trata el Arte abstracto de un arte no figurativo que elimina por completo referencias directas a la naturaleza. Se trata por tanto de conjuntos de líneas, colores y formas sin ninguna relación con formas identificables y que pueden expresar emociones íntimas o sugestiones. En el caso de la pintura, el cuadro ya no se muestra como una ventana abierta sino como un muro liso liberado del tema, sólo con el objetivo de transmitir emociones. Su apogeo se da en los años veinte del s. XX a partir de autores como Mondrian o Kandinsky.

Pero los contactos entre artistas en Aranzazu si facilitaron el agrupamiento, por lo que en muchos pintores que quedaron fuera del Movimiento de Escuela Vasca, como Maria Paz Jiménez, Gonzalo Chillida, Bonifacio Alfonso, Carlos Sanz, José Mari Ascunce, Julio Martín Caro, etc., aunque tenían relación con los grupos optaron por una trayectoria independiente.               En los años 70 el pop art[39] difundido desde los Estados Unidos e Inglaterra, se encontró con otras tendencias figurativas europeas para influir en el arte del País Vasco. Los artistas de la generación más joven interpretaron las tendencias figurativas de forma personal, como es el caso de Vicente Ameztoy, Ramón Zuriarrain y Mari Puri Herrero. Navarra continuó con la tendencia hacia la figuración apuntada a finales de los años 60, con artistas como Juan José Akerreta y Pedro Oses.
El Movimiento de la Escuela Vasca nació a finales de la década de los sesenta, como consecuencia de la necesidad del pueblo vasco de recuperar sus propias señas de identidad estética y de crear una conciencia colectiva del arte vasco. En un contexto de radicalización social, donde la clase obrera se organizaba en sindicatos y grupos políticos y los universitarios se movilizaban bajo ideas de asociacionismo y de colectivismo, la vida artística y cultural se vio influenciada por el mismo y los artistas vascos del momento se agruparon con ideales comunes nuevos, tratando de impulsar la renovación del arte vasco a la vez que romper límites geográficos. Así, hombres de ideología tan alejada como Ibarrola o Néstor Basterretxea, Chillida o el propio Oteiza, se dieron la mano en iniciativas conjuntas, en un gran ambiente artístico, que no buscaba tanto una homogeneidad estilística como una reflexión común sobre la realidad artística vasca de aquella época. El movimiento lo emprendieron José Antonio Sistiaga y Amable Arias, aunque fueron Jorge Oteiza en Gipuzkoa, junto con Agustín Ibarrola en Bizkaia, quienes más se empeñaron en fomentar la realización de manifestaciones artísticas en la vida popular con el fin de concienciar a la población de que el arte[40] podía ser un instrumento idóneo para  fomentar la conciencia de la cultura autóctona.
Durante la siguiente década la pintura fue dominando el mercado y las grandes exposiciones en todo el mundo, sobre todo a través del Neoexpresionismo alemán y la transvanguardia italiana. Las tendencias posmodernas cuestionaron la modernidad y los artistas comenzaron a interpretarla con total libertad[41]. Dentro de estas tendencias figurativas podemos mencionar a Clara Gangutia, Dario Urzay, Jesús Mari Lazkano, Alfonso Gortazar, Daniel Tamayo y Alberto Rementería.                                          
El Arte Pop fue un movimiento que surge a finales de la década de 1950 en Inglaterra y Estados Unidos como reacción artística ante el Expresionismo[42] Abstracto, al que consideraban vacío y elitista. Se caracteriza por el empleo de imágenes y temas tomados de la sociedad de consumo y de la comunicación de masas y los aplican al arte. El Arte Pop utiliza imágenes conocidas con un sentido diferente para lograr una postura estética o alcanzar una postura crítica de la sociedad de consumo. Como su propio nombre indica "Arte Popular", toma del pueblo los intereses y la temática. El Pop es el resultado de un estilo de vida, la manifestación plástica de una cultura caracterizada por la tecnología, la democracia, la moda y el consumo, donde los objetos dejan de ser únicos para producirse en serie. Se sirve de los objetos industriales, de los carteles, de los artículos de consumo comercial. Describía lo que hasta entonces había sido considerado indigno para el arte: la publicidad, las ilustraciones de revistas, los muebles de serie, los vestidos, las latas de conservas, los "hot-dogs", botellas de coca-cola, etc. Esto se lleva al arte, surgiendo un estilo desnudo y mecanizado, de series reproducidas que enlaza directamente con el mundo de la publicidad[43]. El tamaño de las obras será cada vez más espectacular, se amplían los motivos y pasan a primer plano o se multiplican a lo largo de la superficie pictórica. La expresividad[44] queda desplazada a un segundo plano, siendo un estilo impersonal que retrata su contemporaneidad con sutil conformismo. El Arte Pop fue apreciado y aprobado por el público gracias a sus formas fáciles y divertidas y a sus contenidos, que podían ser captados sin dificultad. Al espectador le gustaba reconocer objetos corrientes en los cuadros porque así se ahorraban el esfuerzo que representaba la interpretación de las obras del expresionismo abstracto, pero no comprendieron su carga de ironía y de ambigüedad.       El Arte Pop (Pop Art) eleva los objetos de la vida diaria moderna a obras de arte y, con la frialdad del distanciamiento, pone su mirada en la atracción estética de los vulgares artículos de consumo. Los orígenes del arte pop se encuentran en el dadaísmo, en la poca importancia puesta en el objeto de arte final y en el uso del collage[45] y del fotomontaje.                           
España recibió igualmente las influencias pop, aunque no se puede hablar de que hubiera un movimiento unitario. Adquirió un mayor peso la temática erótica y el tono político, teniendo como marco de referencia la represión que sufría el país. Algunos de los principales artistas son Eduardo Arroyo, Canogar, Juana francés, Darío Villalba y Ángel Orcajo, con su fascinación por las nuevas autopistas españolas que refleja en su serie de Autopistas. Destaca el Equipo Crónica formado en Valencia en 1963 por Rafael Solbes, Manolo Valdés y Juan Antonio Toledo. Las primeras obras revelan una notable influencia del Pop estadounidense, sobre todo por la utilización de imágenes procedentes de los medios de comunicación y la utilización de tintas planas. Incorporan también imágenes muy conocidas para sociedad española como el periódico Marca o los cigarrillos Ideales. En la serie La recuperación integraron figuras de la pintura española del Siglo de Oro en un medio cotidiano actual como el de una olla express o el de la informática.                                                            Pero, si bien la pintura tuvo continuidad como medio artístico, la tendencia hacia la disolución de los medios y sus continuos mestizajes son características de los años 90. Por lo tanto no es fácil hablar de pintura en el arte a partir de estas fechas.
En síntesis, al hablar del arte de las últimas generaciones, resulta muy difícil addscribir  cada artista a una sola opción, debido a su gran movilidad plástica. Desde la segunda mitad del siglo XX, la convulsión pictórica consiguió afirmarrse en una evolución posterior más libre de esquemas precedentes, así commo en una mayor permeabilidad social hacia el nuevo arte de vanguardia. A partir de los años sesenta, se constituyó un momento de efervescencia cultural decisiva para el futuro pictórico y colectivo del País Vasco, en la que se defendían a un tiempo planteamientos de carácter social y político. Durante los últimos lustros  la pintura se ha manifestado. Sobre todo, con unos planteamientos de informalismo y abstracción, pero en los años recientes se han potenciado diversas expresiones realistas, al igual que en otros focos españoles. Si el informalismo estuvo menos definido en Bizkaia y Araba, pronto adquirieron protagonismouna serie de directrices abstractas que ofrecieron una  actualización vaanguardista, alentada en las últimas épocas, en las que se ocultó también cierta diversidad ffigurativa. Simultáneamenteal proceso de abstracción gestual o expresiva de Bizcaia, se manifestaron un grupo de alaveses , a los que a veces se ha denominado Escuela de Vitoria, donde se juugaba entre la realidad y la abstracción con un cierto simbolismo mágico; de este grupo forman parte artistas de la talla de Carmelo Ortiz de Elguea.

Escultura: del primer tercio de este siglo

                                                                                                                     El comienzo de la modernidad se caracterizó por el deseo de romper con las normas académicas, por lo que algunas de las novedades que llegaban de París se proponían poner en cuestión la autoridad de la Academia[46] y promover posturas más experimentales basadas en la subjetividad[47].                                                                                                                                 Comparada con la pintura, la escultura tuvo muchas dificultades para aplicar los cambios propuestos por la modernidad, por lo que las propuestas de escultores como Rodin tardaron en llegar al País Vasco. Uno de los primeros escultores en adoptar las novedades europeas fue el bilbaíno Nemesio Mogrobejo, que después de aceptar el clasicismo como vía para deshacerse de las normas académicas, consiguió aplicar algunas de las lecciones de Rodin y del modernismo centroeuropeo.                                                                                           De todas maneras, fue Francisco Durrio quien asimiló claramente las novedades de la modernidad parisina. Pasó toda su vida en la capital francesa y su trabajo recibió gran influencia del simbolismo y de la renovación de la forma por parte del naturalismo modernista, sobre todo en joyas[48], en pequeñas esculturas decorativas y en los monumentos públicos en los que trabajó.                 Esto abrió vías de renovación para la siguiente generación que trabajó durante los primeros años del siglo XX. Muchos de los artistas de esta época que pasaron temporadas de formación en París tuvieron como meta aplicar la modernidad postimpresionista al contexto del País Vasco. Aunque la pintura fue, aparentemente, la protagonista del momento, no hay grandes diferencias con la escultura en aspiraciones y realizaciones artísticas.                                                        Quintín de Torre fue el escultor más interesante de esta generación. Al igual que sus compañeros pintores tuvo como reto conseguir un equilibrio entre la modernidad parisina de finales del siglo XIX y la tradición que hubo de rastrear en la escultura del barroco[49] español.                   Este proyecto de modernidad basado en la tradición no tuvo gran éxito en la escultura, o por lo menos no consiguió atraer a muchos profesionales si hacemos caso a la poca cantidad de escultores de interés que conocemos en el período anterior a la Guerra Civil. Valentín Dueñas, uno de los alumnos de Durrio, puede ser uno de los pocos escultores interesantes que trabajó durante los años 20 y, más tarde, en la década de los años 30, será Joaquín Lucarini quien acapare el interés de la escultura de los años de la República.
A pesar de lo dicho, debemos buscar en el San Sebastián de los años 30 al escultor que iba a protagonizar la renovación de la escultura después de la Guerra, nos referimos a Jorge Oteiza, que junto a Narkis Balenciaga viajará a América justo antes del conflicto. Sus ensayos con nuevos materiales como el cemento y la unión entre la figuración y la experimentación casi científica en sus obras anuncian las características de su obra posterior.
La Guerra Civil truncó la carrera de muchos artistas vascos; algunos murieron en la guerra, otros tuvieron que exiliarse y otros se condenaron o autocondenaron al silencio. Por lo tanto, el panorama artístico de los años de posguerra fue penoso, ya que el franquismo miraba con desconfianza todas las tendencias modernas e imponía un arte académico de corte muy conservador en las instancias oficiales.
La vuelta de Oteiza en 1948 supuso la posibilidad de continuar por el camino comenzado durante los años 30. Para entonces algunos artistas más jóvenes habían empezado ya unas trayectorias personales fuera del academicismo franquista, como por ejemplo Eduardo Chillida[50] que, tras una estancia en París había comenzado a trabajar en una dirección más renovadora.
Como lugar de encuentro de todas estas vías actuó la construcción de la Basílica de Aranzazu, donde convivieron arquitectos, escultores y pintores jóvenes con otros que contaban ya una carrera más consolidada. El encuentro entre Oteiza, Basterretxea e Ibarrola en Aranzazu fue la semilla que dio lugar al Movimiento de Escuela Vasca que dominará el panorama artístico de mediados de los años 60 en adelante.
En el grupo guipuzcoano denominado Gaur, participaron el escultor Remigio Mendiburu, además de los mencionados Oteiza, Chillida y Basterretxea; en Bizkaia, el grupo Emen tuvo entre sus participantes a los escultores Vicente Larrea y José Ramón Carerra; en Álava, Orain contaba con Jesús Etxebarria y en Navarra, Denok debía agruparse en torno a José Ulibarrena.
Las trayectorias y obras de Oteiza y Chillida, quien usa el hormigón armado, el alabastro, etc., dejaron una enorme huella en los escultores vascos de los años 70, aunque algunos escultores siguieron tendencias más personales y propias del contexto internacional (Encuentros de Pamplona de 72). En este sentido Andrés Nagel puede ser el más representativo de la independencia hacia los dos escultores mencionados, con una obra más figurativa, materiales modernos como el plástico[51] y la utilización del color.
Los años 80 supusieron, en cambio, la revisión de algunos de los presupuestos difundidos por Oteiza en un tipo de escultura que heredaba del maestro su rigurosidad formal como punto de partida de planteamientos conceptuales y éticos comprometidos. Es lo que en un momento se llamó "nueva escultura vasca" y que agrupó bajo este nombre a Ángel Bados, Txomin Badiola, Juan Luis Moraza y Mª Luisa Fernández.
Esta tendencia fue trasmitida a las siguientes generaciones en los años 90 por medio de los talleres que algunos de estos artistas impartieron en Arteleku, el centro de arte que creó la Diputación de Gipuzkoa a finales de los 80 en San Sebastián. Casi todos los artistas más jóvenes del panorama vasco actual se formaron en la Facultad de Bellas Artes de la UPV y pasaron por Arteleku en algún momento.
Como colofón podemos mencionar que casi ninguno de ellos se considera estrictamente escultor y que utilizan gran variedad de medios expresivos para sus fines, por lo tanto no podríamos hablar exclusivamente de escultura o escultores en el sentido tradicional de la palabra para analizar el arte[52] y la artesanía[53] a partir de los años 90, a pesar de que muchos de ellos continúan con los procesos de la escultura como punto de partida para su obra.

Arquitectura: del primer tercio del siglo XXI

En este período la arquitectura vasca pudo crear, por primera vez en su historia, su propia vanguardia y, por este motivo, se aplica ahora este término, ya que no solamente se intentaron crear nuevos lenguajes en la arquitectura vasca, sino que hubo un deseo de crear con absoluta libertad, pero también de acercarse a la sociedad, de establecer un diálogo con ella.                     Así es como a partir de los años cincuenta el lenguaje moderno se volvió a recuperar tanto por los arquitectos que estaban en activo en los años anteriores a la guerra, como por las nuevas generaciones. A partir de los años sesenta, una nueva sensibilidad irrumpió en el panorama arquitectónico vasco; el lenguaje moderno y racional evolucionó hacia un nuevo estilo que bajo el nombre de organicismo dio prioridad a las formas curvas y, sobre todo, concedió especial importancia a la integración de los edificios en el entorno tanto natural como histórico en el que eran construidos. En este final del período, aunque el organicismo fue la estética más novedosa, en muchas obras continuó combinándose con el racionalismo, y tampoco faltaron elementos y detalles expresionistas. Por otro lado, se llama ‘arte conceptual[54]’ a la tendencia del arte aparecida en Inglaterra y en Estados Unidos hacia mediados de los años sesenta, en la que el artista se plantea su papel en la sociedad y la función del arte. En el conceptualismo, el artista no debe de ningún modo seguir produciendo objetos artísticos que son sólo consumibles por una elite que ve aumentado su poder económico a través de la compra de objetos de arte. El término conceptual (acuñado por Edward Kienholz) alude a un arte que rompe la tradicional relación entre forma y contenido, eliminando la forma y dando sólo importancia a la idea como único vehículo y como único resultado de la actividad del artista.
Recordaremos, simplemente, que la bauhaus es un término que traducido expresa Casa de la Construcción. Escuela fundada en la Alemania de la República de Weimar por Walter Gropius en 1919, y trasladada a Dessau en 1925. En 1928, asume su dirección Mies Van der Rohe. Se convirtió en la más importante escuela de diseño del s. XX, donde se diseñaron todo tipo de objetos actualmente utilizados para la vida cotidiana (lámparas, alfombras, mesas plegables de comedor, etc.). A ella pertenecieron artistas de la talla de Gropius, Klee, Kandinsky, Van der Rohe, etc. El nacional socialismo alemán de Hitler los tachó de arte degenerado y fue clausurada en 1933. Destaca el edificio de su sede en Dessau (1925-26) diseñado por el propio Gropius.    Por otro lado, Ludwig Mies van der Rohe sucedió a H. Meyer en la dirección de la Bauhaus de Dessau (1930-1933).
Si a comienzos del presente siglo, el Modernismo transformó en estilos predominantemente decorativos las nuevas posibilidades  ofrecidas por la revolución industrial, en las décadas posteriores prevaleció en  cambio la simplicidad en la orientación funcionalista, caracterizada por los volúmenes rectilíneos y simétricos. En tiempos más recientes, la arquitectura orgánica tiende a integrar, dentro de las funciones del edificio, también aquellas que se refieren a su habitabilidad y a insertarlo en un urbanismo[55] que responda a funciones no solamente utilitarias, sino también de esparcimiento, educativas y sociales. La palabra Urbanismo es de reciente creación en castellano; procede del galicismo de urbanisme, y aceptada por la Real Academia se define en su diccionario como “conjunto de conocimientos que se refieren al estudio de la creación, desarrollo, reforma y progreso de los poblados en orden a las necesidades materiales de la vida humana.             En cuanto tanto a los ejemplos materiales como a los nombres de los arquitectos más representativos del período, a partir de ahora es difícil destacar sólo unos pocos nombres por la abundancia de los mismos.
          En el urbanismo racionalista vasco sobresalen Pedro de Ispizúa con el Batzoki de
Bermeo (Bizcaia, 1933) y las escuelas de Briñas en Bilbao (1932-1936), y Tomás Bilbao, autor de la casa-barco de la calle Ripa en Bilbao. La Guerra Civil supuso un descenso de la actividad constructiva que ya venía anunciándose desde 1930. El resultado de esta actitud monumentalista[56] y grandilocuente fue el edificio de la Delegación de Hacienda en Bilbao, de A. Zobarán. En la misma ciudad, una de las vías de operatividad de la arquitectura fue la iniciativa privada, en la que caben citarse el edificio para cine, viviendas y oficinas situado en la esquina de las calles Telesforo Aranzadi y Licenciado Poza, obra de Eugenio Aguinaga. El punto de inflexión tras la Guerra Civil fue el llamado grupo de Arantzazu, movimiento que se inicia en 1950, cuando los franciscanos, de acuerdo con los proyectos y las ideas del padre Lete, a imitación de los dominicos franceses, convocan un concurso de arquitectura para construir un nuevo santuario. En septiembre de 1950 se adjudica la realización de la obra a los arquitectos F. J. Sáenz de Oíza y Luis Laorga, y las esculturas a Jorge de Oteiza, quien no las realizará hasta 1969. No será hasta fines de los sesenta cuando se conozca y asimile en profundidad tanto la vanguardia histórica como la nueva vanguardia, que en los años ochenta llevaría a un nuevo proceso de planificación urbanística con Bilbao como uno de sus mejores exponentes.
            La obra del escultor Jorge de Oteiza (Orio, 1908), figurativa en sus inicios, derivó hacia el expresionismo. Concretamente, el expresionismo fue una corriente artística originada en Alemania a principios del siglo XX con el intento de contraponer a la serena visión colorística de los impresionistas un arte que fuese la dramática expresión del mundo interior y subjetivo del artista. Dicho de otra manera. El expresionismo se preocupa mucho menos de reproducir la realidad aparente y sus formas o armonías, que de trasladar al arte la expresión de los sentimientos y del mundo de las vivencias interiores del artista. Habitualmente sus obras más típicas intentan reflejar, de modo brusco e inquietante, las angustias y sentimientos del hombre ante la incertidumbre de los tiempos contemporáneos. No obstante, el término puede hoy aplicarse a cualquier tendencia a acusar violentamente la expresión con merma de otros valores o contenidos, por analogía con el expresionismo histórico.
            En el campo escultórico, nada nuevo se perfila en el horizonte artístico hasta el comienzo de 1950. Jorge de Oteiza es considerado como educador de la generación de posguerra. Como contrapunto de su retórica está la figura de Eduardo Chillida, con  una obra reconocida internacionalmente. A una generación posterior pertenecen Néstor Basterretxea, Remigio Mendiburu, José Ramón Carrera, Ricardo Ugarte y José Gabriel Aguirre. El lenguaje de Vicente Larrea (Broca, palacio de Ajuria-Enea, Vitoria-Gasteiz, 1980) es diametralmente opuesto al de Chillida; la  vanguardia está representada por Cristina Iglesias, Koldo Jáuregui y José Zugasti.
            Se llama abstracto[57] al arte no figurativo, es decir, al que sostiene que un conjunto de líneas, colores y formas, sin ninguna relación con formas identificables, puede expresar adecuadamente emociones íntimas, sugestiones, etc. Su apogeo, en torno a los años veinte, lo llevó a la subdivisión en ciertas tendencias, algunas de las cuales –también llamadas abstractas- aún mantenían débiles vínculos con el mundo natural.
            En pintura, con la generación de A. Alcalá-Galiano o B. Barrueta se pasa del naturalismo decimonónico al realismo costumbrista, incluyendo la hispanidad de la generación del 98, todo ello mezclado con las experiencias del postimpresionismo y, a veces, del cubismo. Así, dos eventos importantes del período son la Exposición Internacional de Bilbao en 1919 y la Exposición de Artistas Ibéricos en Madrid en 1925. Con Antonio de Guezala se produce una aproximación al futurismo (Automóvil  rojo, 1922), y otros artistas acogen las tendencias procedentes de París. Hacia fines de los años  cuarenta se produjeron leves cambios en el panorama que anunciaban una fase artística menos sofocante, con la aparición de una conciencia vanguardista del arte. La considerada última generación (Andrés Nagel, Pedro Chillida,  Darío Urzay) comienza alrededor de 1950. En ella, un elevado número de profesores de Bellas Artes, becarios…, se mueven entre el arte pop y el neoconcretismo[58], el hiperrealismo[59] y la trasnsvanguardia[60], sintonizando siempre con la onda política, es decir, predicando la estética vasca.
            Los orígenes del Cubismo giran en torno a 1907, fecha en la que Picasso concluye Las Señoritas de Avignon, que será el punto de partida. George Braque junto con Picasso son los inspiradores del movimiento y algunos de los principales maestros son Juan Gris, Fernand Leger, Jean Metzinger y Albert Gleizes, pero con anterioridad, Cézanne ya habría marcado el camino. El Cubismo crea un nuevo lenguaje pictórico y estético que implica una nueva relación entre el espectador y la obra de arte. El espectador ya no puede contemplarla sin más, sino que tiene que reconstruirla en su mente para poder comprenderla. El Cubismo es un arte mental, se desliga completamente de la interpretación o semejanza con la naturaleza, la obra de arte tiene valor en sí misma, como medio de expresión de ideas.
            Por su parte, el Futurismo es un movimiento literario y artístico que surge en Italia en el primer decenio del S. XX mientras el Cubismo aparece en Francia. Gira en torno a la figura de Marinetti, quien publica en el periódico parisiense Le Figaro el 20 de Febrero de 1909 el Manifiesto Futurista. Proclama el rechazo frontal al pasado y a la tradición, defendiendo un arte anticlasicista orientado al futuro, que respondiese en sus formas expresivas al espíritu dinámico de la técnica moderna y de la sociedad masificada de las grandes ciudades.
           En Euskal Herria, mientras que en los períodos anteriores la arquitectura vasca se desarrolló a la sombra de los principales estilos europeos y siempre con cierto retraso, en el siglo XXI, las manifestaciones arquitectónicas creadas en Euskal Herria están en sintonía con las creadas en el resto del mundo. De hecho, las creaciones arquitectónicas de nuestro territorio difieren en muy poco de las que se realizan en otras latitudes consecuencia, fundamentalmente, del proceso de homogeneización y globalización.                                                                         En arquitectura la tendencia posmoderna determinó un nuevo pensamiento que proponía recuperar la historia con el objetivo de contextualizar la disciplina. A continuación, en la década de los ochenta, la nota predominante fue la libertad formal y, aunque volvió a surgir el racionalismo, predominó, sobre todo, un cierto eclecticismo en el que se combinaban tradiciones tan dispares como el funcionalismo, el organicismo, el expresionismo, el historicismo y el regionalismo. A partir de la década de los noventa, la arquitectura ha recuperado el racionalismo del lenguaje moderno a través de una lectura minimalista, sencilla, austera y sobria, y aunque no ha sido este el único estilo en el panorama arquitectónico internacional, es el que mayor éxito y aceptación ha tenido en Euskal Herria. Esta circunstancia nos remite nuevamente a la sensibilidad que mayoritariamente ha predominado en la evolución de la arquitectura vasca, el gusto por las líneas claras, ponderadas y sencillas. En otro sentido, el brutalismo[61] es un movimiento arquitectónico que se desarrolla a partir de 1950 como contraposición al racionalismo impuesto por el Movimiento moderno. En un principio con este término se intentó designar los trabajos de un grupo de arquitectos ingleses, liderados por el matrimonio de arquitectos Allison y Peter Smithson, entre los que se encontraban Jack Lynn e Ivor Smith. Más tarde se incluyeron en él la obra de italianos, como Vittoriano Vigano, que ponen de manifiesto la necesidad de una afirmación individual, una gran soltura y la frecuente utilización de formas eclécticas, ya sean históricas (alusiones formales) o contemporáneas. El término surge en el ámbito del matrimonio Smithson, como una crítica o una parodia a la arquitectura que se estaba realizando en ese momento y que era denominada por los políticos de izquierdas como Nuevo humanismo, mientras que los políticos de derechas la denominaban Nuevo empirismo. Los Smithson, ya desde el verano de 1954, hablan del Nuevo brutalismo al referirse a sus trabajos, y emplean este término debido al sobrenombre de Brutus con que Guy Oddie apodaba a su amigo Peter Smithson. Nuevo brutalismo se refiere no sólo a la obra de los Smithson, sino también al trabajo de los arquitectos británicos de su generación que desarrollaron un estilo novedoso en cuyas obras se muestran los elementos constructivos, los materiales e incluso las instalaciones técnicas de una forma sincera, sin recubrimientos. Los antecedentes de esta forma de entender la arquitectura hay que buscarlos en la arquitectura independiente, o si se quiere revolucionaria desarrollada por Mies van der Rohe y Le Corbusier, con su luminosidad, su honrada construcción y la calidad de sus materiales, e igualmente se entendieron como maestros, la severidad y formalismo de Palladio, el purismo de la arquitectura inglesa, sobre todo la grandiosidad de Vanbrugh y Hawksmore, y las formas macizas y bien recortadas de las obras de ingeniería del siglo XIX.
     En cuanto tanto a los ejemplos materiales como a los nombres de los arquitectos más representativos del período, a partir de ahora es difícil destacar sólo unos pocos nombres por la abundancia de los mismos.
          En España, la variedad de tendencias queda patente en la obra de diferentes arquitectos. El Funcionalismo, en arquitectura, es el principio por el cual la forma de los edificios sólo debe ser la expresión de su uso o función. Pero esta formulación no es tan obvia y genera controversia dentro de la profesión, especialmente en relación con el Movimiento Moderno[62]
          Otros arquitectos, sin embargo, asumirán las nuevas propuestas de una forma  parcial o sólo en algunas de sus obras, como Moneo, Linazasoro o Vázquez Consuegra.
        Es posible que ningún edificio de las últimas décadas haya tenido el efecto social y mediático que tuvo el Guggenheim de Bilbao, construido por Frank O. Gehry (n. 1935). Rafael Moneo (1937), el único español galardonado con el Premio Pritzker (el Nobel de Arquitectura), levantó una de las más majestuosas catedrales del mundo, en Los  Ángeles. Este arquitecto inaugurará el nuevo milenio ampliando otro de los lugares de culto de la arquitectura española: el Museo del Prado. 
                      Por último, es obligado citar los Cubos del Kursaal de Rafael Moneo. El palacio de congresos ha sido distinguido con el Premio de Arquitectura Contemporánea Mies van der Rohe, el más importante de los concedidos en Europa, por “el carácter excepcional” del proyecto y su “innovación conceptual, estética, técnica y constructiva”. El Kursaal es fruto de un ambicioso proyecto con el que Donostia/San Sebastián y Gipuzkoa se han dotado de una infraestructura moderna e innovadora para la celebración de congresos y actividades culturales. El autor de esta singular obra, el prestigioso arquitecto Rafael Moneo, diseñó dos cubos de vidrio translúcido como “dos rocas varadas” en un intento por “perpetuar la geografía y, en la medida de lo posible, subrayar la armonía entre lo natural y lo artificial”.



La orfebrería[63] es el arte del orfebre, que es quien labra objetos de oro y otros metales preciosos. Se trata de un arte menor; las artes decorativas son aquellas cuyo fin principal es el de adornar: orfebrería, esmalte, grabado, y también la pintura y la escultura en cuanto que no independientes. Hay  que tener en ccuenta  el damasquinado. Nace casi simultáneamente en culturas tan dispares como la mediterránea, la oriental y laa sudamericana. Ya los egipcios aplicaron el oro con profusión a la joyería, aprendieron a laminarlo, lo mezclaron ene l tejido de los vestidos y lo emplearon para adornar tanto peinados como sarrcófagos. Con el advenimiento del cristianismo el arte  evolucionó hasta aspectos religiossos, destacando los objetos de culto  y las esculturas religiosas. Para el siglo XII ya se podía hablar de verdaderas escuelas, alcanzanndo su ápice en la Italia renacentista, en manos de Bartolomé de Siena, Michelozzo y, sobre todo, el insuperable Cellini.




1.23.   Museos y centros de arte

Museo de Arqueología, Vitoria
Creado en 1975, su colección abarca una síntesis de la historia de Araba desde la prehistoria hasta el asentamiento de Vitoria-Gasteiz como villa, con restos materiales correspondientes a las diversas épocas obtenidos a través de la aplicación de una metodología arqueológica. El edificio, ubicado en el Casco Antiguo de Vitoria, consta de cuatro plantas y dos sótanos que dan cabida a alrededor de 1.500 piezas. Así, pues, se recoge una síntesis de la historia de Álava, desde sus orígenes en el Paleolítico hasta la fundación de las villas medievales, así como una aproximación al método arqueológico. Las piezas que componen el Museo se exponen de manera cronológica, iniciándose en el Paleolítico hasta llegar a la Edad Media. Repasa el Neolítico, con los dólmenes, el mundo megalítico en general y las cuevas sepulcrales; la Edad del Bronce; la Edad del Hierro, con amplias exposiciones temáticas.
Museo de Bellas Artes, Vitoria
Ubicado en el palacete del conde de Dávila, construido en 1912, el museo nació en realidad como institución en 1941, y en un principio acogió los fondos propios de la Diputación Foral de Araba, a los que se añadieron muy pronto obras de la diócesis de Vitoria-Gasteiz, parte de la colección de la Escuela de Artes y Oficios y diferentes depósitos de los museos del Prado y de Arte Moderno de Madrid. Desde los inicios, su política de adquisiciones se centró en el arte clásico y costumbrista  vasco, aunque a partir de 1975 se desarrolló la importante tarea de adquisiciones directas de un amplio panorama del arte español desde la posguerra. Así, de sus fondos destacan una amplia representación medieval en la que sobresalen tallas del siglo XIV, trípticos y esculturas flamencas de la primera mitad del siglo XVI, el arte barroco del siglo XVII y la primera mitad del XVIII (con obras de José de Ribera, Alonso Cano, El Greco…) y una nutrida muestra de artistas XIX. La representación de la primera escuela vasca o Escuela de Vitoria constituye una de las colecciones más  importantes del país, con obras de G. Maeztu, S. Uranga, C. Sáenz de Tejada, C. Ortiz de Elguea, I. Díaz de Olano y Fernando de Amárica.
Museo de Bellas Artes de Bilbao
El origen del actual museo se sitúa en el primer Museo de Bellas Artes, fundado en 1908 y que abrió sus puertas en 1914, y en el de Arte Moderno, inaugurado en 1924. Ambas instituciones y sus respectivas colecciones se unieron efectivamente en 1945, año en que se levantó el edificio antiguo. En 1970 se añadió el edificio moderno, y en 2001 una importante reforma acabó por dar al museo su fisonomía actual. En 2008, y bajo el lema “100 años de historia, 10 siglos de arte”, el Museo de Bellas Artes de Bilbao celebró su primer Centenario.
La colección se articula en torno a dos grandes ejes: el arte antiguo, en donde cobra gran protagonismo la escuela española, junto a ejemplos destacados de las escuelas flamenca y holandesa, y el arte moderno y contemporáneo, en donde los artistas internacionales ofrecen el necesario contexto al arte español y vasco. Las seccciones  principales en las que se estructura el museo son cuatro: arte antiguo, arte contemporáneo, arte vasco y artes aplicadas, en una cronología que comprende desde el siglo XII hasta la actualidad.
Centro-Museo ARTIUM, Vitoria                                                                                     Desde que a mediados de los años 70 del pasado siglo la Diputación Foral de Álava iniciara una política sistemática y sostenida de adquisiciones de obras de arte contemporáneo, el fondo de la hoy denominada Colección ARTIUM no ha dejado de crecer hasta convertirse en una de las colecciones de referencia en su género.                                                                           La Colección ARTIUM está integrada por alrededor de 3.000 obras de arte, en las que están representadas todas las técnicas utilizadas en la creación contemporánea, desde la pintura y la escultura hasta la fotografía, el vídeo y la instalación, así como los creadores que han escrito y escriben la historia del arte de los siglos XX y XXI en el País Vasco y en España, desde las primeras vanguardias hasta la más candente actualidad.
Museo Romano de Oiasso
Oiasso es un museo arqueológico que reúne los restos de época romana hallados en Irun, la antigua Oiasso que citan las fuentes romanas. Tiene la misión de dar a conocer el patrimonio arqueológico de la zona y convertirse en el centro de referencia del conocimiento y divulgación de la época romana en el Golfo de Bizkaia. El Museo es también un espacio de desarrollo de actividades culturales en torno a la Historia Antigua y la Arqueología.
Museo de San Telmo, Donostia
            El Museo San Telmo, inaugurado en 1902,  es el más antiguo del País Vasco, un museo que hoy se presenta renovado y con nuevos objetivos. Partiendo de la base de sus fondos, relacionados casi en su totalidad con la sociedad vasca, San Telmo se ha renovado para transformarse en un Museo de Sociedad Vasca y Ciudadanía, cuyo objeto es la sociedad vasca. El objeto de reflexión que presenta San Telmo es el pasado cultural e histórico como germen de la sociedad actual, desde una visión multidisciplinar y abierta al diálogo y debate contemporáneo. San Telmo se presenta como un museo y, al mismo tiempo, un espacio para la divulgación del conocimiento y para la creación de pensamiento, y pretende ser un instrumento para entender el presente y construir el futuro desde el conocimiento del pasado.
            El museo cuenta en la actualidad con más de 26.000 piezas inventariadas en diversas categorías: EtnografíaBellas ArtesFotografíaArqueología e Historia. Cabe destacar que el Museo San Telmo es el único museo de su entorno dedicado a la sociedad vasca desde la perspectiva de un museo de sociedad, y al mismo tiempo, es el único de la ciudad que cuenta con un área de Bellas Artes.
El edificio original de San Telmo, un convento dominico construido en el siglo XVI, es el resultado de un largo proceso de modificaciones sucesivas que han alterado parcialmente su carácter físico y funcional. Se trata de un ejemplar único en la arquitectura guipuzcoana ya que fusiona los estilos gótico y renacentista, conformando un estilo que se ha llegado a etiquetar como arquitectura "isabelina". Una de sus peculiaridades es la ubicación del claustro, erigido al pie de la iglesia en vez de en el lateral, debido a la proximidad del monte Urgull.  El nuevo pabellón de San Telmo, diseñado por los arquitectos Nieto y Sobejano, se diluye entre el paisaje urbano y el monte Urgull y ofrece como primera visión un nuevo muro vegetal, profundo y ligero, que oculta en su interior dos nuevos pabellones que dan acogida a la exposición permanente y a las exposiciones temporales, así como a los diferentes servicios que ofrece el museo. El diseño del nuevo edificio, con sus ligeros quiebros y cambios de dirección, resuelve con naturalidad los accesos peatonales al Monte Urgull y ofrece la posibilidad de configurar espacios de exposición al aire libre.
Museo Zuloaga, en Zumaia
Instalado en lo que fue hostería de peregrinos en el camino de Santiago y ermita, Zuloaga adquirió los terrenos en 1910, y bajo su inspiración se edificó la casa  y   se procedió a restaurar el conjunto, para crear un ámbito acogedor donde predomina un sentimiento de intimismo y autenticidad. Ignacio Zuloaga Zabaleta (Éibar, 1870-Madrid, 1945) fue un pintor que destacó por sus escenas costumbristas y retratos, dentro de un estilo naturalista de recio dibujo y colorido oscuro, influido por Ribera y por Goya, en oposición al estilo luminoso y optimista de Sorolla. Pero, centrándonos en este museo, el centro  se ajusta al gusto de Zuloaga como coleccionista, circunstancia que explica la disparidad de estilos artísticos y de materiales que configuran la colección, y que la convierten en uno de sus máximos atractivos, aunque no por ello dejan de estar presentes algunas de las creaciones punteras del propio artista. Integran el conjunto piezas que van desde la transición gótica hasta el renacimiento (tanto español como flamenco), cuadros de El Greco, F. Zurbarán, Francisco Goya, Vicente López, pintura romántica  española, esculturas renacentistas, belenes barrocos, bronces  de Rodin…
Museo de Euskal Herria, Gernika-Lumo
Inaugurado en 1991 con el objetivo de ofrecer una exposición permanente que explicara al visitante la importancia histórico-político-cultural del entorno foral enn que se encuentra ubicada su sede (el palacio Alegría), forma parte del denominado conjunto monumental de Gernika-Lumo. Dividido een tres plantas, sus fondos permiten conocerel entorno de la Casa de Juntas de Gernika y su relevancia dentro de la cultura vasca.
Museo-Taller Kresala de Julio Beobide, Zumaia
Ubicado en el que fue taller del escultor, la casa Kresala de Zumaia, propiedad de la familia Beobide, fue habilitada como museo en homenaje al artista. Julio Beobide Goiburu (Zumaya, 1891-1969) fue un escultor  que destacó especialmente como imaginero. Quintín de Torre tuvo una gran influencia en la carrera posterior de Beobide y fue fundamental en su vida artística. Durante su aprendizaje se vio influido por la obra de los escultores clásicos españoles (Alonso Berruguete, Montañés, Pedro de Mena…). Pero, siguiendo con el Museo-Taller Kresala, la labor de Julio Beobide se inserta en la corriente figurativa que deriva de la tradición escultórica del siglo XIX, con unas obras basadas en la fuerza de la expresión que progresivamente tendieron hacia una simplificación de las formas. Sus dibujos al carboncillo ocupan un lugar destacado, y complementa una producción en la que el enorme arraigo a su tierra sintetiza la esencia de lo vasco.
Museo de Arte e Historia de Durango
Ubicado en el palacio de Etxezarreta, un magnífico palacio barroco que ha perdido su función residencial. El museo fue inaugurado en 1984. A través del servicio de Archivo Histórico, el centro custodia  la documentación municipal desde el siglo XV hasta el año 1980. Los fondos artísticos que conserva este museo son muy variados, recogiéndose tanto elementos de interés histórico como obra artística moderna. La sección de historia da especial relieve a aquellos sucesos que tuvieron especial incidencia en la comarca y en las personalidades más destacadas, en  tanto que la de arte presenta una selecta  muestra de arte vasco moderno y contemporáneo.
Museo de las Encartaciones, de Avellaneda

             La Casa de Juntas de Avellaneda es un monumento del siglo XIV. Este conjunto de edificaciones ha sufrido muchas modificaciones, pero aun ahora conserva el valor simbólico que tuvo. Aquí se reunían los representantes de los pueblos de la comarca hasta principios del siglo XIX, en la fachada aún conserva el escudo de las Encartaciones. Junto a la torre de la Casa de Juntas se encuentran otros edificios; adosada a la derecha, un edificio que fue escuela y antes cárcel, y a la izquierda, la casa del Teniente Corregidor.  La Casa de Juntas de Avellaneda es un monumento del siglo XIV. Este conjunto de edificaciones ha sufrido muchas modificaciones, pero aun ahora conserva el valor simbólico que tuvo. Aquí se reunían los representantes de los pueblos de la comarca hasta principios del siglo XIX, en la fachada aún conserva el escudo de las Encartaciones. Junto a la torre de la Casa de Juntas se encuentran otros edificios; adosada a la derecha, un edificio que fue escuela y antes cárcel, y a la izquierda, la casa del Teniente Corregidor. Se trata de un antiguo caserón renacentista, que fue inaugurado en 1994 tras una profunda renovación. Las piezas de la colección son de procedencia y tipología diversas, y la finalidad es mostrar al público la historia de las Encartaciones; acompaña las piezas de carácter arqueológico, etnográfico, artístico y documental con elementos como fotografías, ilustraciones, mapas, reconstrucciones, maquetas y dibujos.
Museo de Quejana
                 El conjunto monumental de Quejana, cuna y solar de la Casa de Ayala, se encuentra en el Valle de Ayala al amparo de la Sierra Salvada, entre pastizales y zonas boscosas, en un paisaje de gran belleza. Su historia, tanto de la familia como del conjunto, puede conocerse en el Museo que se encuentra en una de las alas del primitivo palacio. Junto a abundante documentación, con rico contenido de imágenes, maquetas y objetos, se exponen también varias obras de arte guardadas celosamente en el convento durante más de 600 años.  Aparte del Museo, el conjunto está formado por: El Palacio Fuerte de los Ayala (1.300), el Convento de San Juan Bautista (1.378), erigidos ambos por Fernán Pérez de Ayala y el Torreón-Capilla de la Virgen del Cabello, mandado construir por Pedro López de Ayala el Canciller. En este templo se encuentran los sepulcros de alabastro con figuras yacentes, de Pedro López de Ayala, su mujer y sus padres. Preside la capilla un retablo y frontal pintado sobre tabla (copia del original que se encuentra actualmente en el Instituto de Arte de Chicago). Destaca también la Iglesia de San Juan Bautista, iniciada a finales del siglo XV, con un buen retablo Barroco y sepulturas de los nietos del fundador.
Museo Vasco de Historia de la Medicina y de las Ciencias, Leioa
Inaugurado en 1974 y con sede en la Facultad de Medicina de la Universidad del País Vasco, es un museo de historia de la medicina, pero también un museo de ciencias naturales y de  tecnología. Su patrimonio procede de donaciones de médicos, familiares e instituciones y entidades públicas y privadas del País Vasco.
Museo Etnográfico de Oion
El Museo Etnográfico de Oyón-Oion describe la vida, las costumbres, las curiosidades y las anécdotas de la Rioja Alavesa durante los últimos siglos. La sala, de 219,88 metros cuadrados, está estructurada en torno a siete temáticas: agricultura (recolección, acarreo...), ganadería, oficios (zapatería, carpintería...), pesos y medidas, transporte, vida doméstica (elaboración del pan, labores domésticas...) y ornamentos religiosos (casullas, capas...). Algunas de las piezas fueron producidas en los talleres toledanos en el siglo XVIII. Además, en el hall está expuesta la torre de la Giralda. En total son 297 las piezas.
            Museo de Arqueología, Vitoria
Creado en 1975, su colección abarca una síntesis de la historia de Araba desde la prehistoria hasta el asentamiento de Vitoria-Gasteiz como villa, con restos materiales correspondientes a las diversas épocas obtenidos a través de la aplicación de una metodología arqueológica. El edificio, ubicado en el Casco Antiguo de Vitoria, consta de cuatro plantas y dos sótanos que dan cabida a alrededor de 1.500 piezas. Así, pues, se recoge una síntesis de la historia de Álava, desde sus orígenes en el Paleolítico hasta la fundación de las villas medievales, así como una aproximación al método arqueológico. Las piezas que componen el Museo se exponen de manera cronológica, iniciándose en el Paleolítico hasta llegar a la Edad Media. Repasa el Neolítico, con los dólmenes, el mundo megalítico en general y las cuevas sepulcrales; la Edad del Bronce; la Edad del Hierro, con amplias exposiciones temáticas.
Museo de Bellas Artes, Vitoria
Ubicado en el palacete del conde de Dávila, construido en 1912, el museo nació en realidad como institución en 1941, y en un principio acogió los fondos propios de la Diputación Foral de Araba, a los que se añadieron muy pronto obras de la diócesis de Vitoria-Gasteiz, parte de la colección de la Escuela de Artes y Oficios y diferentes depósitos de los museos del Prado y de Arte Moderno de Madrid. Desde los inicios, su política de adquisiciones se centró en el arte clásico y costumbrista  vasco, aunque a partir de 1975 se desarrolló la importante tarea de adquisiciones directas de un amplio panorama del arte español desde la posguerra. Así, de sus fondos destacan una amplia representación medieval en la que sobresalen tallas del siglo XIV, trípticos y esculturas flamencas de la primera mitad del siglo XVI, el arte barroco del siglo XVII y la primera mitad del XVIII (con obras de José de Ribera, Alonso Cano, El Greco…) y una nutrida muestra de artistas XIX. La representación de la primera escuela vasca o Escuela de Vitoria constituye una de las colecciones más  importantes del país, con obras de G. Maeztu, S. Uranga, C. Sáenz de Tejada, C. Ortiz de Elguea, I. Díaz de Olano y Fernando de Amárica.
Museo de Bellas Artes de Bilbao
El origen del actual museo se sitúa en el primer Museo de Bellas Artes, fundado en 1908 y que abrió sus puertas en 1914, y en el de Arte Moderno, inaugurado en 1924. Ambas instituciones y sus respectivas colecciones se unieron efectivamente en 1945, año en que se levantó el edificio antiguo. En 1970 se añadió el edificio moderno, y en 2001 una importante reforma acabó por dar al museo su fisonomía actual. En 2008, y bajo el lema “100 años de historia, 10 siglos de arte”, el Museo de Bellas Artes de Bilbao celebró su primer Centenario.
La colección se articula en torno a dos grandes ejes: el arte antiguo, en donde cobra gran protagonismo la escuela española, junto a ejemplos destacados de las escuelas flamenca y holandesa, y el arte moderno y contemporáneo, en donde los artistas internacionales ofrecen el necesario contexto al arte español y vasco. Las seccciones  principales en las que se estructura el museo son cuatro: arte antiguo, arte contemporáneo, arte vasco y artes aplicadas, en una cronología que comprende desde el siglo XII hasta la actualidad.
Centro-Museo ARTIUM, Vitoria                                                                                     Desde que a mediados de los años 70 del pasado siglo la Diputación Foral de Álava iniciara una política sistemática y sostenida de adquisiciones de obras de arte contemporáneo, el fondo de la hoy denominada Colección ARTIUM no ha dejado de crecer hasta convertirse en una de las colecciones de referencia en su género.                                                                           La Colección ARTIUM está integrada por alrededor de 3.000 obras de arte, en las que están representadas todas las técnicas utilizadas en la creación contemporánea, desde la pintura y la escultura hasta la fotografía, el vídeo y la instalación, así como los creadores que han escrito y escriben la historia del arte de los siglos XX y XXI en el País Vasco y en España, desde las primeras vanguardias hasta la más candente actualidad.
Museo Romano de Oiasso
Oiasso es un museo arqueológico que reúne los restos de época romana hallados en Irun, la antigua Oiasso que citan las fuentes romanas. Tiene la misión de dar a conocer el patrimonio arqueológico de la zona y convertirse en el centro de referencia del conocimiento y divulgación de la época romana en el Golfo de Bizkaia. El Museo es también un espacio de desarrollo de actividades culturales en torno a la Historia Antigua y la Arqueología.
Museo de San Telmo, Donostia
            El Museo San Telmo, inaugurado en 1902,  es el más antiguo del País Vasco, un museo que hoy se presenta renovado y con nuevos objetivos. Partiendo de la base de sus fondos, relacionados casi en su totalidad con la sociedad vasca, San Telmo se ha renovado para transformarse en un Museo de Sociedad Vasca y Ciudadanía, cuyo objeto es la sociedad vasca. El objeto de reflexión que presenta San Telmo es el pasado cultural e histórico como germen de la sociedad actual, desde una visión multidisciplinar y abierta al diálogo y debate contemporáneo. San Telmo se presenta como un museo y, al mismo tiempo, un espacio para la divulgación del conocimiento y para la creación de pensamiento, y pretende ser un instrumento para entender el presente y construir el futuro desde el conocimiento del pasado.
            El museo cuenta en la actualidad con más de 26.000 piezas inventariadas en diversas categorías: EtnografíaBellas ArtesFotografíaArqueología e Historia. Cabe destacar que el Museo San Telmo es el único museo de su entorno dedicado a la sociedad vasca desde la perspectiva de un museo de sociedad, y al mismo tiempo, es el único de la ciudad que cuenta con un área de Bellas Artes.
El edificio original de San Telmo, un convento dominico construido en el siglo XVI, es el resultado de un largo proceso de modificaciones sucesivas que han alterado parcialmente su carácter físico y funcional. Se trata de un ejemplar único en la arquitectura guipuzcoana ya que fusiona los estilos gótico y renacentista, conformando un estilo que se ha llegado a etiquetar como arquitectura "isabelina". Una de sus peculiaridades es la ubicación del claustro, erigido al pie de la iglesia en vez de en el lateral, debido a la proximidad del monte Urgull.  El nuevo pabellón de San Telmo, diseñado por los arquitectos Nieto y Sobejano, se diluye entre el paisaje urbano y el monte Urgull y ofrece como primera visión un nuevo muro vegetal, profundo y ligero, que oculta en su interior dos nuevos pabellones que dan acogida a la exposición permanente y a las exposiciones temporales, así como a los diferentes servicios que ofrece el museo. El diseño del nuevo edificio, con sus ligeros quiebros y cambios de dirección, resuelve con naturalidad los accesos peatonales al Monte Urgull y ofrece la posibilidad de configurar espacios de exposición al aire libre.
Museo Zuloaga, en Zumaia
Instalado en lo que fue hostería de peregrinos en el camino de Santiago y ermita, Zuloaga adquirió los terrenos en 1910, y bajo su inspiración se edificó la casa  y   se procedió a restaurar el conjunto, para crear un ámbito acogedor donde predomina un sentimiento de intimismo y autenticidad. Ignacio Zuloaga Zabaleta (Éibar, 1870-Madrid, 1945) fue un pintor que destacó por sus escenas costumbristas y retratos, dentro de un estilo naturalista de recio dibujo y colorido oscuro, influido por Ribera y por Goya, en oposición al estilo luminoso y optimista de Sorolla. Pero, centrándonos en este museo, el centro  se ajusta al gusto de Zuloaga como coleccionista, circunstancia que explica la disparidad de estilos artísticos y de materiales que configuran la colección, y que la convierten en uno de sus máximos atractivos, aunque no por ello dejan de estar presentes algunas de las creaciones punteras del propio artista. Integran el conjunto piezas que van desde la transición gótica hasta el renacimiento (tanto español como flamenco), cuadros de El Greco, F. Zurbarán, Francisco Goya, Vicente López, pintura romántica  española, esculturas renacentistas, belenes barrocos, bronces  de Rodin…
Museo de Euskal Herria, Gernika-Lumo
Inaugurado en 1991 con el objetivo de ofrecer una exposición permanente que explicara al visitante la importancia histórico-político-cultural del entorno foral enn que se encuentra ubicada su sede (el palacio Alegría), forma parte del denominado conjunto monumental de Gernika-Lumo. Dividido een tres plantas, sus fondos permiten conocerel entorno de la Casa de Juntas de Gernika y su relevancia dentro de la cultura vasca.
Museo-Taller Kresala de Julio Beobide, Zumaia
Ubicado en el que fue taller del escultor, la casa Kresala de Zumaia, propiedad de la familia Beobide, fue habilitada como museo en homenaje al artista. Julio Beobide Goiburu (Zumaya, 1891-1969) fue un escultor  que destacó especialmente como imaginero. Quintín de Torre tuvo una gran influencia en la carrera posterior de Beobide y fue fundamental en su vida artística. Durante su aprendizaje se vio influido por la obra de los escultores clásicos españoles (Alonso Berruguete, Montañés, Pedro de Mena…). Pero, siguiendo con el Museo-Taller Kresala, la labor de Julio Beobide se inserta en la corriente figurativa que deriva de la tradición escultórica del siglo XIX, con unas obras basadas en la fuerza de la expresión que progresivamente tendieron hacia una simplificación de las formas. Sus dibujos al carboncillo ocupan un lugar destacado, y complementa una producción en la que el enorme arraigo a su tierra sintetiza la esencia de lo vasco.
Museo de Arte e Historia de Durango
Ubicado en el palacio de Etxezarreta, un magnífico palacio barroco que ha perdido su función residencial. El museo fue inaugurado en 1984. A través del servicio de Archivo Histórico, el centro custodia  la documentación municipal desde el siglo XV hasta el año 1980. Los fondos artísticos que conserva este museo son muy variados, recogiéndose tanto elementos de interés histórico como obra artística moderna. La sección de historia da especial relieve a aquellos sucesos que tuvieron especial incidencia en la comarca y en las personalidades más destacadas, en  tanto que la de arte presenta una selecta  muestra de arte vasco moderno y contemporáneo.
Museo de las Encartaciones, de Avellaneda

             La Casa de Juntas de Avellaneda es un monumento del siglo XIV. Este conjunto de edificaciones ha sufrido muchas modificaciones, pero aun ahora conserva el valor simbólico que tuvo. Aquí se reunían los representantes de los pueblos de la comarca hasta principios del siglo XIX, en la fachada aún conserva el escudo de las Encartaciones. Junto a la torre de la Casa de Juntas se encuentran otros edificios; adosada a la derecha, un edificio que fue escuela y antes cárcel, y a la izquierda, la casa del Teniente Corregidor.  La Casa de Juntas de Avellaneda es un monumento del siglo XIV. Este conjunto de edificaciones ha sufrido muchas modificaciones, pero aun ahora conserva el valor simbólico que tuvo. Aquí se reunían los representantes de los pueblos de la comarca hasta principios del siglo XIX, en la fachada aún conserva el escudo de las Encartaciones. Junto a la torre de la Casa de Juntas se encuentran otros edificios; adosada a la derecha, un edificio que fue escuela y antes cárcel, y a la izquierda, la casa del Teniente Corregidor. Se trata de un antiguo caserón renacentista, que fue inaugurado en 1994 tras una profunda renovación. Las piezas de la colección son de procedencia y tipología diversas, y la finalidad es mostrar al público la historia de las Encartaciones; acompaña las piezas de carácter arqueológico, etnográfico, artístico y documental con elementos como fotografías, ilustraciones, mapas, reconstrucciones, maquetas y dibujos.
Museo de Quejana
                 El conjunto monumental de Quejana, cuna y solar de la Casa de Ayala, se encuentra en el Valle de Ayala al amparo de la Sierra Salvada, entre pastizales y zonas boscosas, en un paisaje de gran belleza. Su historia, tanto de la familia como del conjunto, puede conocerse en el Museo que se encuentra en una de las alas del primitivo palacio. Junto a abundante documentación, con rico contenido de imágenes, maquetas y objetos, se exponen también varias obras de arte guardadas celosamente en el convento durante más de 600 años.  Aparte del Museo, el conjunto está formado por: El Palacio Fuerte de los Ayala (1.300), el Convento de San Juan Bautista (1.378), erigidos ambos por Fernán Pérez de Ayala y el Torreón-Capilla de la Virgen del Cabello, mandado construir por Pedro López de Ayala el Canciller. En este templo se encuentran los sepulcros de alabastro con figuras yacentes, de Pedro López de Ayala, su mujer y sus padres. Preside la capilla un retablo y frontal pintado sobre tabla (copia del original que se encuentra actualmente en el Instituto de Arte de Chicago). Destaca también la Iglesia de San Juan Bautista, iniciada a finales del siglo XV, con un buen retablo Barroco y sepulturas de los nietos del fundador.
Museo Vasco de Historia de la Medicina y de las Ciencias, Leioa
Inaugurado en 1974 y con sede en la Facultad de Medicina de la Universidad del País Vasco, es un museo de historia de la medicina, pero también un museo de ciencias naturales y de  tecnología. Su patrimonio procede de donaciones de médicos, familiares e instituciones y entidades públicas y privadas del País Vasco.
Museo Etnográfico de Oion
El Museo Etnográfico de Oyón-Oion describe la vida, las costumbres, las curiosidades y las anécdotas de la Rioja Alavesa durante los últimos siglos. La sala, de 219,88 metros cuadrados, está estructurada en torno a siete temáticas: agricultura (recolección, acarreo...), ganadería, oficios (zapatería, carpintería...), pesos y medidas, transporte, vida doméstica (elaboración del pan, labores domésticas...) y ornamentos religiosos (casullas, capas...). Algunas de las piezas fueron producidas en los talleres toledanos en el siglo XVIII. Además, en el hall está expuesta la torre de la Giralda. En total son 297 las piezas.


[1] ISMOS: Designación de una serie de movimientos literarios y artísticos vanguardistas que surgen a comienzos del siglo XX y cuyos nombres terminan con el sufijo “ismo”, por lo que se les agrupabajo esta denominación: futurismo, expresionismo, ultraísmo, cubismo, surrealismo, dadaísmo… Rasgos comunes de los distintos ismos son su antitradicionalismo, su internacionalismo y sus manifiestos de nuevas estéticas. Los distintos ismos se sucedieron con vertiginosidad y, en muchos casos, desaparecieron de igual manera, por lo cual coinciden en algunas características; ello explica que algunas obras sean difíciles de catalogar. A su vez, los mismos autores pasan de un ismo a otro sin demesiadas modificaciones en su producción. El ismo de más implantación internacional y que aún hoy continua influyendo en bastantes escritores es el surrealismo.
[2] ARTE NAIF: Término por el que se conoce un tipo de arte ingenuo, instintivo, que no parte de enseñanzas, teorías o escuelas, sino de la cultura popular. El primer naïf y más importante fue Henri Rousseau, llamado El aduanero, de origen francés, que vivió a finales del siglo XIX y principios del XX. Su ingenuidad y primitivismo empezó a ser muy apreciado en 1908 por el crítico alemán Wilhem Uhde. Otros pintores naives de la misma época son Séraphine Louis, André Bauchant, Camile Bombois, Louis Vivin, etc., todos ellos personas humildes, dedicados a profesiones sencillas, que no practicaron la pintura como profesión y que la ejercieron en sus ratos libres con medios reducidos. El Arte Naïf es un fenómeno internacional, más interesante lógicamente en los países que no tienen una sólida tradición artística. En los Estados Unidos destacan John Kane y la Abuela Moses, en Yugoslavia, Krsto Hegedusic, en Hungría Csontvary, todos ellos de mediados del siglo XIX. Los pintores Naïf no forman un grupo o escuela, aunque eso no les impidió alcanzar un éxito comercial, debido a la frescura y la originalidad que les caracteriza.
[3] NEOPLASTICISMO: Teoría estética propugnada por el grupo De Styl o De SStijl, fundado por P. Mondrian en Amssterdam en 1917. Las composiciones son rigoristas, rectilíneas, y los colores, primarios (amarillo, roojo, azul) o anticolores (blanco, gris, negro). Se distingue el movimiento por su gran pureza plástica.
[4] ABSTRACTO: Llámase así al arte no figurativo, es decir, al que sostiene que un conjunto de líneas, colores y formas, sin ninguna relación con formas  identificables, puede expresar adecuadamente emociones íntimas, sugestiones, etc. Su apogeo, en torno a los años veinte y sobre todo alrededor de Mondrian, Kandinsky, etcétera, lo llevó a lasubdivisión en ciertas tendencias, algunas de las cuales –también llamadas abstractas- aún mantenían débiles vínculos con el  mundo natural.
[5] ARTE CINÉTICO: Uno de sus precursores es Alexander Calder (1898-1976), que es más conocido como el inventor del móvil o chupin (juguete móvil colgante), un precursor de la escultura cinética. También elaboró obras esculturales inmóviles, conocidas como stabiles. Aunque los primeros chupines y stabilesde Calder fueron relativamente pequeños, poco a poco fue orientándose hacia la monumentalidad en sus trabajos posteriores. Su talento ha sido reconocido en importantes exposiciones de arte contemporáneo en las que obtuvo grandes éxitos económicos y de crítica
[6] POP ART: Corriente artística nacida en EEUU que toma elementos teóricos del dadaísmo y el surrealismo componiendo obras con elementos del mundo trivial o habitual, piezas industriales, etc. Su finalidad consistiría en provocar  la  reacción del espectador en un sentido múltiple: antimecanicista, estético, etc.
[7] ARTE FIGURATIVO: La prohibición de la pintura realista, y más aún de la escultura figurativa, ampliamente extendida en el Islam, no procede de unade una prescripción del Corán, sino de un estricto respetodel Segundo Mandamiento del Decálogo. Se  aplica esencialmente a las obras y monumentos religiosos, mientras que el arte de la Corte y los edificios civiles hacen excepción a esta regla. El rechazo del arte figurativo ha conducido el mundo musulmán a explorar unos sistemas geométricos complejos (lacerías, ritmos estrellados, arabescos, etc.).
[8] ARTE: Se llama comúnmente arte, en sentido propio, a toda actividad humana cuyos resultados y procesos de desarrollo pueden ser objeto de juicio estético, y, consiguientemente, a cada una de las formas de expresión artística (arquitectura, pintura, cinema, música, fotografía, etc.). Fue en Grecia, por lo menos en lo que se refiere a la Antigüedad mediterránea, donde nació la primera teoría propia del arte, su naturaleza y sus fines.
[9]LIBERTAD: Capacidad de obrar sin impedimentos, de autodeterminarse, lo que supone la posibilidad de elegir tanto los fines como los medios que se consideren adecuados para alcanzar dichos fines. En la medida en que podemos aplicar el término a distintas facetas de la realidad podemos hablar de distintos tipos de libertad: moral, jurídica, política, religiosa, de pensamiento, etc... La posibilidad de que el individuo pueda sustraerse o no a la cadena determinística de los fenómenos naturales ha provocado no pocas discusiones en torno a la realidad de dicho concepto y su significado, caso de aceptar su realidad, dando lugar a numerosas concepciones, por lo general muy matizadas, de lo que sea la libertad.
[10] EXPRESIONISMO: Corriente artística originada en Alemania a principios del siglo XX con el intento de contraponer a la serena visión colorística de los impresionistas un arte que fuese la dramática expresión del mundo interior y subjetivo del artista. La pintura expresionista, que arranca en Van Gogh y Munch, se caracteriza por una acentuada deformación formal y por violentos contrastes cromáticos. Después de la Primera Guerra Mundial, el término indica un clima cultural que tuvo representantes en la música, la literatura y el cine.
[11] PUBLICIDAD: Conjunto de medios y técnicas que permiten la divulgación de las ideas o de los objetos y que tiende a provocar comportamientos o actitudes en los individuos que reciben sus mensajes. La publicidad y la propaganda se valen de los mismos medios y de las mismas técnicas y ambas operan para influir en el comportamiento de los individuos, con la diferencia de que la publicidad  persigue fines exclusivamente comerciales, mientras que la propaganda tiene fines ideológicos (políticos, sociales, religiosos, etc.). En sentido estrictamente técnico, la publicidad debe considerarse como una parte del proceso empresarial de producción, distribución y comunicación con el público: presenta un producto (o un servicio) invitando al destinatario del mensaje a servirse de él.
[12] EXPRESIÓN: Conjunto de signos que aparecen en el rostro y que expresan un sentimiento.
[13] COLLAGE: Palabra francesa que alude a la técnica de pegar sobre la superficie recortes de papel, tela o cualquier otro material. Dicho de otro modo, técnica plásticaque consiste en pegar sobre un soporte (bastidor de tela, lienzo, cartón, etc.) diversos elementos (papel, tela, chapa, etc.) con libre elección de formas, colores y calidades. Inicialmente predominó el uso del papel (papier collé) y es característico de la primera mitad del siglo XX, aunque actualmente se usan de nuevo los collage en la nueva figuración, el pop-art, etc.
[14] FACULTAD DE BELLAS ARTES DE BILBAO: La Facultad de Bellas Artes de Bilbao tiene sus orígenes en la antigua Escuela Superior de Bellas Artes de Bilbao, creada por decreto el 4 de diciembre de 1969 como un centro integrado a la Universidad Autónoma de Bilbao. Su puesta en marcha suplió el vacío docente que, en materia artística, existía en el País Vasco desde los años 50 y ofreció una salida al artista autodidacta y a la necesidad de los creadores de tener que salir de la región para recibir una educación estética de carácter académico y superior. Tras los cambios producidos con la integración del Plan Bolonia a partir del curso 2009/2010, en la Facultad de Bellas Artes de Bilbao se pueden cursar los estudios de Grado en ArteGrado en Creación y Diseño y Grado en Conservación y Restauración de bienes culturales; así como varios másteres oficiales y títulos propios. Las tres vertientes fundamentales que orientan las actividades de la Facultad de Bellas Artes son la docencia, la investigación y la acción cultural en el entorno. Ante la elevada demanda de los estudios de Bellas Artes y el aumento sistemático de alumnos, el problema del espacio fue esencial para el correcto funcionamiento de la Facultad. Desde el curso 1980/1981, parte de los alumnos acudían a diversas facultades del campus de Leioa a recibir sus clases. Fue en el curso 1987/1988 cuando se inauguró un edificio propio en el barrio Sarriena en el citado campus vizcaíno, realizado por el arquitecto Mariano Ortega Carnicero y que permitió desde entonces ofrecer la totalidad de las enseñanzas de manera conjunta en un mismo centro.
[15] SIMBOLISMO MÁGICO: El simbolismo es difícilmente circunscribible a ningún país, estilo o momento histórico determinado. Sus miembros son muy dispares, y además conviven en el tiempo con un movimiento que es también difícil de clasificar, el Art Nouveau. El rasgo que más une a los distintos autores es, dentro de la necesidad de revitalización del arte propio del neoimpresionismo, la espiritualidad, entendida tanto desde la fantasía como desde la visión mística. El apoyo literario de figuras como Baudelaire o Moréas es fundamental para entender sus propuestas estéticas, lo mismo que ocurrió con Rodin en la escultura. 
[16] ACADÉMICO: Que se atiene a normas consideradas como clásicas. Se dice asimismode unn trabajo correcto y canónico, pero falto de inspiración, o que repitecon fidelidad pedantesca temas y formas tradicionales.
[17] CLASICISMO: Conjunto de obras, realizaciones y cánones estéticos del arte grecorromano. Por otro lado, arte francés del siglo XVIII , todos los que deliberadamente estudian e imitan el arte grecorromano.  Por último, época clasicistade un arte es aquellaen la que se dande modo más acentuadolas características tenidas como canónicas o ideales de dicho arte.
[18] ORFEBRERÍA: Trabajo artístico sobre metales preciosos.
[19] BARROCO: En el dominio de la historia del arte, la expresión define la característica actitud estilística del s. XVII, originada en Roma hacia 1630 y representada por las tres figuras centrales de Gian Lorenzo Bernini en la escultura y la arquitectura, Pietro de Cortona en la pintura y Francesco Borromini en la invención de estructuras arquitectónicas. Continuación del Renacimiento, el barroco se opuso, sin embargo, al ideal clasicista mantenido por aquél. En la arquitectura se dan las superficies onduladas, las plantas elípticas y las trabazones interrumpidas, acompañadas de una exageración de la monumentalidad; en la escultura, que cobra papel decorativo, tiende a integrar el arte escultórico, como parte esencial, en la composición general, y en las grandes pinturas murales viene a corroborar el gusto por la teatralidad, que asimismo reflejan los fondos de los retratos y los grandes altares de las iglesias, con su complicada estructura y dramático dinamismo.
[20] RACIONALISMO: Movimiento arquitectónico tendente a la radical renovación de los procesos técnicos y de las formas de la arquitectura considerada también en relación con sus fines sociales. Desarrollado en Europa después de la Primera Guerra Mundial, propugna, entre otras cosas, el empleo cada vez más extendido de los materiales y de  los procesos más modernos. "Racionalismo" y "racional" son dos términos que derivan de la misma raíz etimológica: el sustantivo latino ratio, que significa "razón". En consecuencia, en su sentido más amplio, suele considerarse que un racionalista es alguien que concede un énfasis especial a las capacidades racionales del hombre y que tiene una fe especial en el valor y la importancia de la razón y de los argumentos racionales. La noción general de racionalismo implica un compromiso con las exigencias de la racionalidad, compromiso que es un requisito esencial para cualquier sistema filosófico y, en realidad, para todo conjunto de afirmaciones que aspiren a ser consideradas como verdaderas. En este sentido general, es evidente que todos los filósofos sin excepción son racionalistas. Pero el término "racionalismo" considerado a la luz del desarrollo de la idea de razón a lo largo de la historia de la filosofía ha sido entendido de modos muy diferentes.
[21] FUNCIONAL (de función). Dícese del Arte que manifiesta, a través de su intención y de la forma que da a sus creaciones, un interés específico por el uso a que van destinadas.

[22] ORGÁNICA: Nombre que recibe la arquitectura propugnada por el norteamericano Frank Lloyd Wright (1869-1959). Las tesis de Wright defienden una arquitectura que desarrolla orgánicamente sus partes y conjuntos en combinación con el paisaje y los elementos naturales empleados en su construcción.
[23] URBANISMO: Ciencia que se refiere a la construcción y orientación de aglomeraciones, ciudades y pueblos. Estudia las condiciones, manifestaciones y necesidades de vida y de deesarroollode las ciudades, con el fin práctico de dotarde las mejoresa las necesidades urbanas y a los territorios en función de la vidade la colectividad
[24] MONUMENTAL: Dícese de lo que es impresionante por su tamaño, disposición o grandeza.
[25] EXPRESIONISMO ABSTRACTO: Término por el que se conoce la trayectoria que siguió la pintura abstracta a partir de los años cuarenta en Europa y en América. Se utilizan también los términos Action Painting (Pintura de Acción), acuñado por el crítico Harold Rosemberg en el artículo Los Pintores de acción Americanos, publicado en la revista Art News en 1952, y American Type Painting (Pintura de tipo americano), utilizado por Clement Greenberg, para distinguirla de la pintura europea, además de la denominación de Escuela de Nueva York para un grupo de pintores cuya actividad se desarrolla en esa ciudad entre 1940 y 1950. El grupo lo forman Baziotesde KooningGorkyGottliebGustonHofmannKlineMotherwellNewmanPollock, Pousette-Dart, ReinhardtRothko y Still. Sin embargo, la crítica coincide en la dificultad que supone agrupar a artistas tan diversos bajo una misma etiqueta, mientras que se establece como el período más típicamente expresionista abstracto a los años que van entre 1942 y 1947.
[26] CONCRETISMO y NEOCONCRETISMO: Es una tendencia dentro de la pintura abstracta que se desarrolló durante los años 1930 a partir de la obra de De Stijl, los futuristas y Kandinsky en torno al pintor suizo Max Bill (1908-1994). La expresión arte concretofue introducida por primera vez por Theo van Doesburg en su «Manifiesto de arte concreto» (1930). Tal como él lo entiende, esta forma de abstracción debe liberarse de cualquier asociación simbólica con la realidad, argumentando que las líneas y los colores son concretos por sí mismos. Predomina la forma sobre el color; se usan colores planos. Otros artistas de esta tendencia fueron Naum Gabo (1890-1977) y Auguste Herbin (1882-1960). Con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial (1945), se desarrolla el neoconcretismo o pintura neoconcreta, en paralelo con el informalismo. Cultiva una pintura abstracta del tipo "borde duro". Esta abstracción geométrica fue representada por autores como Max BillRichard Paul Lohse y Zdenek Sykora.

[27] HIPERREALISMO: Corriente de las artes plásticas de EEUU  que persigue la reproducción casi fotográfica de la realidad visual; deriva del pop-art y se consolidó en 1972.
304 TRANSVANGUARDIA: En reacción al arte conceptual de los sesenta y las vanguardias sujetas a ideologías de carácter político o social, la Transvanguardia propone el poder de la subjetividad y el carácter de las propias raíces. Rechazan el marxismo, el psicoanálisis, la lingüística, y retoman los vínculos con el expresionismo de principios de siglo y el pasado de Italia. El concepto de oficio se revaloriza, las técnicas se vuelven tradicionales: carboncillo, lápiz, pluma, perspectivas, sombras, frescos, barnices… Lo que importa es la invención de signos personales y emblemáticos alimentando una genuina ambivalencia de sensibilidades. Aunque nace en Italia, se enmarca en el movimiento neoexpresionista, que emergió a principios de los años ochenta ligado a los discursos de eclecticismo, citacionismo, negación y progreso de la primera postmodernidad.
[29] ARTE CIBERNÉTICO: Arte hecho con ordenador que pone de manifiesto la relación del arte con la ciencia; en los primeros años de su desarrollo es a veces difícil distinguir los trabajos hechos por artistas de las investigaciones llevadas a cabo por músicos, poetas, o arquitectos. Es un arte que requiere profundos conocimientos técnicos. Los orígenes se remontan al año 1968 con la exposición Cybernetic Serendipity, celebrada en el ICA de Londres, en la que se muestran las primeras experiencias realizadas con ordenadores.
[30] FUNCIONALISMO: Doctrina del siglo XX, prolongación del racionalismo  arquitectónico, de deducir los valores formales de la arquitecturade la solución de los problemastécnicos inherentes a la función de los edificios  y de sus estructuras. Se dice ‘funcional (de función)’ del Arte que manifiesta, a travvéss de su intención  y  de la forma que da a sus creaciones, un  interés específico por el uso  a que van destinadas.
[31] ORGÁNICA: Nombre que recibe la arquitectura propugnada por el norteamericano Frank Lloyd Wright (1869-1959). Las tesis de Wright  defienden una arquitectura que desarrolla orgánicamente sus partes y conjuntos en combinación con el paisaje y los elementos naturales empleados en su construcción.
[32] Se aconseja la lectura de Introducción general al arte, obra de Gonzalo M. BORRÁS GUALIS, Juan F. ESTEBAN LORENTE e Isabel ÁLVARO ZAMORA, que ha sido editada por Ediciones Istmo, 2ª ed., Madrid, 1996. Cualquiera que desee aproximarse a la comprensión del fenómeno artístico sentirá la necesidad de leer y analizar formalmente los elementos primordiales de expresión que lo constituyen. Estos elementos, si bien como materia artística no son sino  la envoltura de un lenguaje mucho más amplio, sitúan al lector en el punto de partida de las características esenciales de cada una de las artes. Los autores enmarcan este planteamiento  e interpretación en un panorama histórico, realzando el significado de cada arte, al lado de las restantes manifestaciones artísticas de cada época.
[33] MASS-MEDIA: Los medios de comunicación de masas (mass-media) son los medios de comunicación recibidos simultáneamente por una gran audiencia, equivalente al concepto sociológico de masas o al concepto comunicativo de público. La finalidad de estos medios de comunicación en la actualidad podría ser, según la fórmula acuñada específicamente para la televisiónadoctrinar, influenciar y entretener al público que tiene acceso a ellos. Atendiendo a los intereses que defienden, buscan el beneficio económico del empresario o grupo empresarial que los dirige, habitualmente concentrado en grandes grupos de comunicación multimedia, e influir en su público ideológicamente y mediante la publicidad. Todos los ciudadanos del mundo están expuestos a unos u otros medios, que resultan indispensables como herramienta de comunicación y presencia pública para todo tipo de agentes económicos, sociales y políticos.

[34] PERSPECTIVA: La perspectiva es el arte de dibujar volúmenes (objetos tridimensionales) en un plano (superficie bidimensional) para recrear la profundidad y la posición relativa de los objetos. En un dibujo, la perspectiva simula la profundidad y los efectos de reducción dimensional y distorsión angular, tal como los apreciamos a simple vista. Es en el Renacimiento cuando se gesta la perspectiva como disciplina matemática, para conseguir mayor realismo en la pintura.
[35] ARTE COMERCIAL: La otra acepción, de arte comercial entendido como popular, se refiere a un tipo de arte libre y desinteresado pero destinado a una venta masiva como objeto de decoración. Este tipo de arte contemporáneo suele repetir formas y estilos ya pasados como el bodegón realista, el paisaje impresionista, el retrato hiperrealista, etc. Su componente de invención es mínimo para que el resultado sea familiar, estándar y llegue así a un público muy amplio. Se da en todos los medios expresivos, pintura, dibujo, grabado, escultura, cine, música... Cuando el deseo de agradar es exagerado y el objeto acumula demasiados rasgos de lo popular se dice que es Kitch (palabra alemana que se define en el ámbito de lo populista y hortera). Son objetos kitch las figuritas que se ponen encima de la televisión, la arquitectura figurativa de ciudades como Las Vegas que representa pirámides, tigres o castillos encantados, los enanos con que decoran sus jardines alemanes e ingleses, los tapetes de plástico o los muñecos de navidad con música y movimiento automáticos.

[36] NEOPLASTICISMO: Teoría estética propugnada por el grupo De Styl o De SStijl, fundado por P. Mondrian en Amssterdam en 1917. Las composiciones son rigoristas, rectilíneas, y los colores, primarios (amarillo, roojo, azul) o anticolores (blanco, gris, negro). Se distingue el movimiento por su gran pureza plástica.
[37] ABSTRACTO: Llámase así al arte no figurativo, es decir, al que sostiene que un conjunto de líneas, colores y formas, sin ninguna relación con formas  identificables, puede expresar adecuadamente emociones íntimas, sugestiones, etc. Su apogeo, en torno a los años veinte y sobre todo alrededor de Mondrian, Kandinsky, etcétera, lo llevó a lasubdivisión en ciertas tendencias, algunas de las cuales –también llamadas abstractas- aún mantenían débiles vínculos con el  mundo natural.
[38] ARTE CINÉTICO: Uno de sus precursores es Alexander Calder (1898-1976), que es más conocido como el inventor del móvil o chupin (juguete móvil colgante), un precursor de la escultura cinética. También elaboró obras esculturales inmóviles, conocidas como stabiles. Aunque los primeros chupines y stabilesde Calder fueron relativamente pequeños, poco a poco fue orientándose hacia la monumentalidad en sus trabajos posteriores. Su talento ha sido reconocido en importantes exposiciones de arte contemporáneo en las que obtuvo grandes éxitos económicos y de crítica
[39] POP ART: Corriente artística nacida en EEUU que toma elementos teóricos del dadaísmo y el surrealismo componiendo obras con elementos del mundo trivial o habitual, piezas industriales, etc. Su finalidad consistiría en provocar  la  reacción del espectador en un sentido múltiple: antimecanicista, estético, etc. Se  trata de un movimiento  artístico, surgido al final de los años cincuenta en Inglaterra y caracterizado por el empleo de imágenes y temas tomados del mundo de la comunicación de masas y aplicados al arte de la pintura. El término fue utilizado por primera ver por el crítico británico Lawrence Alloway en 1962 para definir el arte que algunos jóvenes estaban haciendo, utilizando imágenes populares dentro del arte. Puede afirmarse que el pop es el resultado de un estilo de vida, la manifestación plástica de una cultura (pop), caracterizado por la tecnología, la democracia, la moda y el consumo, donde los objetos dejan de ser únicos para producirse en serie. En este tipo de cultura también el arte deja de ser único y se convierte en un objeto más de consumo (La razón por la que pinto de este modo es porque quiero ser una máquina (Warhol) o la afirmación de Richard Hamilton con respecto a su deseo de que el arte fuera efímero, popular, barato, producido en serie, joven, ingenioso, (cualidades equivalentes a las de la sociedad de consumo).
[40] ARTE: Se llama comúnmente arte, en sentido propio, a toda actividad humana cuyos resultados y procesos de desarrollo pueden ser objeto de juicio estético, y, consiguientemente, a cada una de las formas de expresión artística (arquitectura, pintura, cinema, música, fotografía, etc.). Fue en Grecia, por lo menos en lo que se refiere a la Antigüedad mediterránea, donde nació la primera teoría propia del arte, su naturaleza y sus fines.
[41]LIBERTAD: Capacidad de obrar sin impedimentos, de autodeterminarse, lo que supone la posibilidad de elegir tanto los fines como los medios que se consideren adecuados para alcanzar dichos fines. En la medida en que podemos aplicar el término a distintas facetas de la realidad podemos hablar de distintos tipos de libertad: moral, jurídica, política, religiosa, de pensamiento, etc... La posibilidad de que el individuo pueda sustraerse o no a la cadena determinística de los fenómenos naturales ha provocado no pocas discusiones en torno a la realidad de dicho concepto y su significado, caso de aceptar su realidad, dando lugar a numerosas concepciones, por lo general muy matizadas, de lo que sea la libertad.
[42] EXPRESIONISMO: Corriente artística originada en Alemania a principios del siglo XX con el intento de contraponer a la serena visión colorística de los impresionistas un arte que fuese la dramática expresión del mundo interior y subjetivo del artista. La pintura expresionista, que arranca en Van Gogh y Munch, se caracteriza por una acentuada deformación formal y por violentos contrastes cromáticos. Después de la Primera Guerra Mundial, el término indica un clima cultural que tuvo representantes en la música, la literatura y el cine.
[43] PUBLICIDAD: Conjunto de medios y técnicas que permiten la divulgación de las ideas o de los objetos y que tiende a provocar comportamientos o actitudes en los individuos que reciben sus mensajes. La publicidad y la propaganda se valen de los mismos medios y de las mismas técnicas y ambas operan para influir en el comportamiento de los individuos, con la diferencia de que la publicidad  persigue fines exclusivamente comerciales, mientras que la propaganda tiene fines ideológicos (políticos, sociales, religiosos, etc.). En sentido estrictamente técnico, la publicidad debe considerarse como una parte del proceso empresarial de producción, distribución y comunicación con el público: presenta un producto (o un servicio) invitando al destinatario del mensaje a servirse de él.
[44] EXPRESIÓN: Conjunto de signos que aparecen en el rostro y que expresan un sentimiento. Además, una expresión es la manifestación o declaración de algo que se quiere dar a conocer a los demás. También la expresión es el modo de expresar algo sin palabras, a través de gestos o actitudes.
[45] COLLAGE: Palabra francesa que alude a la técnica de pegar sobre la superficie recortes de papel, tela o cualquier otro material. Dicho de otro modo, técnica plásticaque consiste en pegar sobre un soporte (bastidor de tela, lienzo, cartón, etc.) diversos elementos (papel, tela, chapa, etc.) con libre elección de formas, colores y calidades. Inicialmente predominó el uso del papel (papier collé) y es característico de la primera mitad del siglo XX, aunque actualmente se usan de nuevo los collage en la nueva figuración, el pop-art, etc.
[46] ACADEMIA: Jardín ateniense donde Platón fundó su escuela. En la terminología antigua, llamábase de este modo a cualquier  dibujo de un desnudohecho del natural. En el Renacimiento italiano el término comenzó a aplicarse  a los círculos filosóficos o literarios. En el siglo XVI las academias, con reglas de procedimiento establecidas, se dedicaron a gran número de actividades, apareciendo en este ambiente las primeras academias de arte.
[47] SUBJETIVIDAD: La cualidad de aquello que es sujeto. Suele oponerse a objetividad en cuanto ambos términos refieren, respectivamente, al sujeto y al objeto de conocimiento. La subjetividad indica, entonces, algo interno al sujeto y la objetividad a lo externo del objeto.
[48] ORFEBRERÍA: Trabajo artístico sobre metales preciosos.
[49] BARROCO: En el dominio de la historia del arte, la expresión define la característica actitud estilística del s. XVII, originada en Roma hacia 1630 y representada por las tres figuras centrales de Gian Lorenzo Bernini en la escultura y la arquitectura, Pietro de Cortona en la pintura y Francesco Borromini en la invención de estructuras arquitectónicas. Continuación del Renacimiento, el barroco se opuso, sin embargo, al ideal clasicista mantenido por aquél. En la arquitectura se dan las superficies onduladas, las plantas elípticas y las trabazones interrumpidas, acompañadas de una exageración de la monumentalidad; en la escultura, que cobra papel decorativo, tiende a integrar el arte escultórico, como parte esencial, en la composición general, y en las grandes pinturas murales viene a corroborar el gusto por la teatralidad, que asimismo reflejan los fondos de los retratos y los grandes altares de las iglesias, con su complicada estructura y dramático dinamismo.
[50] CHILLIDA-LEKU: El Museo de Chillida-Leku es un gran espacio de jardines y bosques y un caserío (Zabalaga) remodelado, donde el escultor Eduardo Chillida Juantegui distribuyó una gran muestra de su obra. Está situado en las inmediaciones de Hernani, provincia de Guipúzcoa. Inaugurado el 16 de septiembre de 2000, tras 10 años de actividad, el 31 de diciembre de 2010 cerró sus puertas debido a la crisis económica. El 30 de noviembre de 2017 se dio a conocer que Chillida-Leku reabrirá en 2018, siendo la galería suiza Hauser & Wirth la representante exclusiva de la obra de Eduardo Chillida. El museo se distribuye a lo largo de una parcela de 13 hectáreas. En el exterior se muestran 40 esculturas de muy diferentes tamaños. Las más grandes son Buscando la luz de 27 toneladas y 9 metros de alto y Lotura XXXII de 60 toneladas, y otras como Estela V no miden más de un metro. Los materiales de las esculturas del exterior son el acero y la piedra, predominantemente granito rosa. Las esculturas de los jardines se pueden tocar, por lo que el visitante siente la fuerza de los materiales. En el interior del caserío se muestran las obras más delicadas del artista. Muchas de ellas están fabricadas en materiales que no podrían soportar las inclemencias meteorológicas, como son la madera, el alabastro o la lana. Además, hay un exposición de estudios del cuerpo humano en pintura y escultura. Por último hay una pequeña exposición de fotografías del Peine de los vientos, obra de Chillida que se encuentra en un extremo de La Concha de San Sebastián. El caserío data del siglo XVI y tiene el nombre de Zabalaga. Chillida buscaba un edificio en el que mostrar su obra, y cuando lo descubrió se encontró con este caserío de 1543 en estado de ruinas. Con la ayuda del arquitecto Joaquín Montero desarrolló un proyecto de restauración y creó un gran espacio interior, dividido en dos plantas. La planta baja abarca toda la superficie, mientras que la alta cubre solo una parte de ésta.


[51] PLÁSTICO: Materia orgánica sintética de estructura macromolecular, que puede ser conformada por efecto del calor y la presión. Las materias plásticas son producidas por síntesis química de sustancias orgánicas que, siendo de naturaleza macromolecular, pueden deformarse sin romperse y son utilizadas en la producción  de fibras textiles, materiales de embalaje, de la construcción y objetos diversos. Los plásticos pueden ser naturales o sintéticos; los primeros derivan de arcillas, ceras, etc., y los segundos de la celulosa, baquelita, etc. Las materias plásticas también pueden clasificarse según su comportamiento bajo la acción del calor: las termoplásticas, por calentamiento a una temperatura determinada para cada una de ellas, se restablecen hasta que se hacen fluidas, y adquieren dureza con el enfriamiento, pero puede repetirse la operación de la fluidización; las termoendurecibles, por el contrario, pueden restablecerse temporalmente sometidas al calor, pero luego se endurecen de modo irreversible.
[52] ARTE POR EL ARTE: Teoría estética según la cual la obra artística posee un valor intrínseco, independiente de su valor social, religioso, ideológico…
[53] ARTESANÍA: Modo de producción basado en el trabajo manual transformador de materias primas, realizado por lo general por cuenta propia y en pequeñas unidades. Se caracteriza por la habilidad profesional de los productores, conseguida gracias a un largo aprendizaje y aplicada sin ayuda de máquinas o con la ayuda de éstas sólo en pequeña escala. Por la rigidez de sus procedimientos, se la ha opuesto con frecuencia al arte, caracterizado modernamente en la libertad y la originalidad del artista.

[54] ARTE CONCEPTUAL: Incorpora a las artes visuales otras ciencias, como la lingüística, la filosofía y la sociología; al apoyarse en lenguajes tan altamente especializados, el arte conceptual se separa de la realidad y se hace accesible sólo a algunas clases iniciadas de la elite intelectual. Los primeros artistas conceptuales trataron de eliminar el formalismo que había dominado el arte durante siglos, así como la estética y el gusto por el producto final, incluso insistieron en la no localización física de sus trabajos, no siendo, por tanto, necesarias ni las galerías ni los marchantes. En esta eliminación del objeto artístico ya había trabajado Marcel Duchamp cincuenta años antes al afirmar estar "más interesado por la idea que por el producto final, y con la creación del ready-made", desmitificando y descontextualizando el objeto de arte. Es por tanto Marcel Duchamp el precursor del Arte Conceptual junto con algunos artistas minimalistas (Sol LeWitt quien prefiere considerarse como un conceptual y afirma que el concepto o la idea es lo que más importa en la obra...toda la planificación y decisión se hacen por adelantado y la ejecución es un asunto rutinario), Donald JuddRobert Morris) y los pintores Ad ReinhardtRobert Rauschenberg (por su Dibujo de De Kooning borrado), Jasper Johns(por sus cuadros de banderas y dianas) y también los neorrealistas Yves Kline y Piero Manzoni. El Arte Conceptual puede adoptar muchos medios de transmisión y comunicación de sus ideas. Uno de ellos, el más estrictamente conceptual, es la palabra impresa. Para los americanos Joseph Kosuth y Lawrence Weiner, la única función del arte es definirse a sí mismo, y el arte es sólo importante en la medida en que aporta algo a su comprensión y definición. Weiner proyecta o imprime palabras o frases en las paredes de la galería, y va más allá afirmando que la obra es válida y existe incluso si queda sólo en la mente del artista o del receptor, no siendo por tanto ni siguiera necesario realizarla; el coleccionista puede poseer una obra de Weiner por medios simplemente mentales ("una vez que usted sepa de una obra mía, es suya. No existe ningún modo por el que yo pueda trepar a su cabeza y quitársela"). En este sentido también se orienta el trabajo de Robert Barry, quien realiza piezas que son nada más que la idea, como en el caso de su Acción telepática de 1969. Kosuth ha definido el Arte Conceptual en numerosos artículos: La definición más pura del arte conceptual sería decir que constituye una investigación de los cimientos del concepto "Los objetos no tienen, conceptualmente, la menor importancia"; para Kosuth, el arte es una proposición analítica que sólo se refiere al propio arte, una tautología ("la idea artística (u obra) y el arte son lo mismo"). Utiliza en su trabajo definiciones sacadas del diccionario y las amplía; a veces las combina con la imagen misma de lo definido y con el objeto real, como en la famosa pieza titulada Una y tres sillas.

[55] URBANISMO: Podríamos considerar al Urbanismo como un conjunto de reglas o principios enlazados entre sí que forman un cuerpo doctrinal semejante a la Arquitectura con la cual, además, guarda relaciones de paralelismo y complemento. Aunque en principio y por la raíz urbe, parece circunscribir su actividad al ámbito de la ciudad, en la actualidad es objeto de atención, por parte del urbanismo, tanto el espacio urbano como el no urbano, tanto la ciudad como el territorio circundante cercano y lejano. La concepción histórica por la cual se entendía el Urbanismo como ordenación de la ciudad, cierta hasta la segunda guerra mundial, se cuestiona actualmente al comprobarse como la transformación de ésta es función de los acontecimientos que tienen lugar fuera de ella, en su territorio de influencia (hinterland) inmediato, en el contexto mas general del país e incluso más recientemente a nivel internacional, en el contexto de lo que se conoce como la competencia de las ciudades para el dominio de los mercados, o los ejes de desarrollo a nivel supranacional. Según Tomás-Ramón Fernández en su “Manual de Derecho Urbanístico” (1991): “La constatación de esta evidencia llevó a los ingleses, auténticos adelantados en esta materia, a bautizar sus Leyes urbanísticas desde 1939 como Town and country planning acts, esto es, como leyes para la planificación del campo y la ciudad, idea totalizadora que en Francia empezó a expresarse, a partir de 1944, como aménagement du territoire, y que progresivamente fue incorporando contenidos adicionales a medida que se subrayaban las interrelaciones existentes entre la planificación física y la planificación económica hasta asumir y englobar también, las preocupaciones medioambientales que, desde hace sólo unos pocos años, reivindican la preservación de la naturaleza frente a las agresiones de que ésta es objeto por una sociedad altamente industrializada que tiende a subordinarlo todo al afán de producir más y más cada día”.
[56] MONUMENTAL: Dícese de lo que es impresionante por su tamaño, disposición o grandeza.
[57] ARTE CONCRETO: Denominación dada por Theo Van Doesburg a un arte abstracto que parte de formas y relaciones puramente geométricas, sin ninguna relación con la realidad visible. Van Doesburg lo definió en 1930 en el Manifiesto del arte concreto, en ese mismo año también comenzó a editar la revista Art Concret. Esta tendencia se deriva de las llamadas composiciones aritméticas de Van Doesburg, en las que el cuadro se organiza conforme a una fórmula aritmética preestablecida que excluye por tanto cualquier posibilidad de alteración o espontaneidad por parte del artistas, en el proceso de realización de la obra.
[58] CONCRETISMO y NEOCONCRETISMO: Es una tendencia dentro de la pintura abstracta que se desarrolló durante los años 1930 a partir de la obra de De Stijl, los futuristas y Kandinsky en torno al pintor suizo Max Bill (1908-1994). La expresión arte concretofue introducida por primera vez por Theo van Doesburg en su «Manifiesto de arte concreto» (1930). Tal como él lo entiende, esta forma de abstracción debe liberarse de cualquier asociación simbólica con la realidad, argumentando que las líneas y los colores son concretos por sí mismos. Predomina la forma sobre el color; se usan colores planos. Otros artistas de esta tendencia fueron Naum Gabo (1890-1977) y Auguste Herbin (1882-1960). Con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial (1945), se desarrolla el neoconcretismo o pintura neoconcreta, en paralelo con el informalismo. Cultiva una pintura abstracta del tipo "borde duro". Esta abstracción geométrica fue representada por autores como Max BillRichard Paul Lohse y Zdenek Sykora.

[59] HIPERREALISMO: Corriente de las artes plásticas de EEUU  que persigue la reproducción casi fotográfica de la realidad visual; deriva del pop-art y se consolidó en 1972.
304 TRANSVANGUARDIA: En reacción al arte conceptual de los sesenta y las vanguardias sujetas a ideologías de carácter político o social, la Transvanguardia propone el poder de la subjetividad y el carácter de las propias raíces. Rechazan el marxismo, el psicoanálisis, la lingüística, y retoman los vínculos con el expresionismo de principios de siglo y el pasado de Italia. El concepto de oficio se revaloriza, las técnicas se vuelven tradicionales: carboncillo, lápiz, pluma, perspectivas, sombras, frescos, barnices… Lo que importa es la invención de signos personales y emblemáticos alimentando una genuina ambivalencia de sensibilidades. Aunque nace en Italia, se enmarca en el movimiento neoexpresionista, que emergió a principios de los años ochenta ligado a los discursos de eclecticismo, citacionismo, negación y progreso de la primera postmodernidad.
[61] EL BRUTALISMO: Entre las primeras obras realmente brutalistas se encuentra la Escuela Secundaria de Hunstanton en Norfolk, Inglaterra, realizada entre 1949 y 1954 por el matrimonio Smithson. El edificio, de diseño palladiano, sigue el espíritu puritano de Mies van der Rohe; está construido con ladrillo y acero visto, con una composición ortogonal de volúmenes simples, de carácter masivo, cuyo aspecto se asemeja al de una maquina. En este proyecto, los Smithson más que buscar un estilo propio, intentaron ver las posibles aplicaciones del sistema constructivo de Mies van der Rohe, aunque ya aparecen varias de las características del movimiento neobrutalista como la obsesiva preocupación por la articulación de elementos estructurales y constructivos de forma expresiva. La severidad y originalidad de esta obra causaron sensación en todo el mundo y se procuró imitarlas en todas partes. Un ejemplo análogo se encuentra en el Centro de Arte de la Universidad de Yale, 1952 y 1954, de Louis Kanh, que da la sensación de ser una obra de Mies van der Rohe, y en la que Khan empleó también, y por separado, materiales en bruto, con las instalaciones a la vista. Tras estas experiencias el nuevo brutalismo sale de las directrices, muchas veces puritanas, impuestas por los arquitectos ingleses que lo crearon, y se incluye dentro del movimiento internacional del informalismo, aunque en principio sus objetivos parecían divergentes. Sin embargo, en el informalismo, el artista ya no está obligado a explicar lo que hace, sino que es el mundo el que da sentido a su trabajo, una idea que los nuevobrutalistas trataban de expresar desde distintas formas en la arquitectura; pero además según las interpretaciones de algunos críticos, lo informal no es una corriente, es una situación de crisis, exactamente la crisis del arte como ciencia europea. Paralelamente el brutalismo pretendía ser la manifestación de la crisis del Movimiento moderno en arquitectura, el movimiento de la nueva arquitectura europea.
[62] MOVIMIENTO MODERNO: El conjunto de los fenómenos que llevaron a la renovación de la arquitectura en el período de entreguerras. El Movimiento Modernoencontró su consagración en la fundación en Weimar por parte de W. Gropius de la escuela Bauhaus, que veía en la labor del arquitecto la posibilidad de incidirde manera positiva en el desarrollo de la sociedad. En esta línea trabajaron, entre otros, Mies van der Rohe y Le Corbusier.
[63] Se aconseja la lectura de Introducción general al arte, obra de Gonzalo M. BORRÁS GUALIS, Juan F. ESTEBAN LORENTE e Isabel ÁLVARO ZAMORA, que ha sido editada por Ediciones Istmo, 2ª ed., Madrid, 1996. Cualquiera que desee aproximarse a la comprensión del fenómeno artístico sentirá la necesidad de leer y analizar formalmente los elementos primordiales de expresión que lo constituyen. Estos elementos, si bien como materia artística no son sino  la envoltura de un lenguaje mucho más amplio, sitúan al lector en el punto de partida de las características esenciales de cada una de las artes. Los autores enmarcan este planteamiento  e interpretación en un panorama histórico, realzando el significado de cada arte, al lado de las restantes manifestaciones artísticas de cada época.

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