El vasco y su literatura (V)
. La escuela de Larramendi
También de aquel siglo XVIII sería hijo Manuel Larramendi
(1690-1766), un gigante cuyo nombre quedará para
siempre ligado a la historia del país como el del primer gran promotor de la
cultura vasca. Gramático, apologista de la lengua y polemista incansable, su
figura crearía escuela, y de ella hablaremos. Larramendi destacará por ser un autor innovador en lo que respecta a la
técnica. Utiliza material autóctono, preguntando directamente a los habitantes
del lugar donde realiza su estudio. En sus dos primeros trabajos clasifica los
dialectos de la siguiente manera: el de Gipuzkoa, el de Bizkaia y el de
Navarra. En su tercer trabajo hace una nueva clasificación con cinco
dialectos: zuberera (suletino), gipuzkera (guipuzcoano), lapurtera(labortano), nafarrera (navarro) y bizkaiera/Arabakoa (vizcaíno/alavés). A diferencia de Oihenart, sitúa el
alavés próximo al vizcaíno y no al guipuzcoano. Larramendi afirma que la forma
original es el dialecto de Gipuzkoa, y que el resto son variantes de ésta.
MANUEL LARRAMENDI (1690-1766)
Frente
a los insultos y descalificaciones que la lengua vasca debía sufrir por su
época, el jesuita Manuel Larramendi trataría de encender entre las gentes del
país el aprecio por su propia lengua, y lo haría a través de diversas vías.
Como polemista y apologista que era, se vería en la situación de tener que
hacer la defensa de la lengua vasca en romance, de ahí que gran parte de la
misma esté escrita en esa segunda lengua.
En
el terreno de la política, emprendería la defensa de los fueros[1], por
lo que ha posteriori llegaría a ser tomado como un precursor del nacionalismo
vasco. No sería sin embargo ése el motivo que le ligaría a la historia de la
literatura[2], sino
su gran obra[3]
como gramático, titulada El imposible vencido,
y como creador de su enorme diccionario trilingüe vasco, castellano y latín. A
su arrimo se reuniría un importante grupo de escritores, todos ellos interesados
en la tarea de hacer del euskara una lengua de cultura, una vez más en nuestra
historia. Habría que decir que, tras la época de Larramendi, el euskara escrito
en el País Vasco Peninsular alcanzaría unas cotas nunca antes logradas.
Larramendi (Andoain, 1690 - Loyola, 1766) destacará por ser
un autor innovador en lo que respecta a la técnica. Utiliza material autóctono,
preguntando directamente a los habitantes del lugar donde realiza su estudio.
En sus dos primeros trabajos clasifica los dialectos de la siguiente manera: el
de Gipuzkoa, el de Bizkaia y el de Navarra. En su tercer trabajo hace una nueva
clasificación con cinco dialectos: zuberera (suletino), gipuzkera (guipuzcoano), lapurtera(labortano), nafarrera (navarro) y bizkaiera/Arabakoa (vizcaíno/alavés). A diferencia de Oihenart, sitúa el
alavés próximo al vizcaíno y no al guipuzcoano. Larramendi afirma que la forma
original es el dialecto de Gipuzkoa[4],
y que el resto son variantes de ésta.
En el siglo XVIII, la obra del jesuita Manuel
de Larramendi (1690-1766),
filólogo y estudioso del euskera, que utilizó generalmente el castellano,
sirvió de acicate para la creación literaria en lengua vasca. Fue autor
de De la antigüedad y universalidad del bascuence en España (Salamanca, 1728), y
un Diccionario castellano, bascuence y latín (San
Sebastián, 1745).
También escribió la primera gramática vasca, con el título de El
imposible vencido (Salamanca, 1729).
Contemporáneo de Larramendi fue otro jesuita, Sebastián de Mendiburu (1708-1782),
que utilizó el dialecto alto navarro y escribió sobre todo prosa religiosa.
La influencia de Larramendi tiene dos vertientes. Una, la del
apologista, de cara al exterior, en la que lo encontramos enzarzado con
Morales, Mariana, Maayans y Armesto en numerosas y brillantes polémicas sobre
cuál pudo ser la lengua de los primeros pobladores de la Península; en ellas
defendía que tal lengua no pudo ser sino la vasca, apoyándose en diversos
argumentos de toponimia, onomástica y estimología de algunas palabras del
castellano. La otra es la del impulsor del euskera como lengua literaria,
proporcionando herramientas tan importantes como su gramática y modelos como
sus sermones en lengua vasca; una faceta en la que pronto tuvo fieles
seguidores como Mendiburu, Cardaberaz o Ubillos. El lugar de confluencia de
ambas vertientes es su famoso diccionario, tan forzado por las exigencias
apologistas de convencer al adversario (ignorante de la lengua vasca) como
utilizado por muchas generaciones posteriores de escritores hasta finales del
siglo XIX.
LOS CONTINUADORES DE LARRAMENDI
Como ya hemos dicho,
serían muchos los que tomaran la pluma y se pusieran escribir bajo los
auspicios de Larramendi. Entre ellos cabría destacar a dos, también jesuitas.
Se trataría de Agustín Cardaberaz (1703-1770) y Sebastián Mendiburu (1708-1782). Aunque su
influencia alcanzaría otros nombres importantes, como el de Juan Antonio Ubillos (1707-1789).
Dejando
correr el reloj del tiempo, diremos que el neorrealismo es una tendencia del
cine y la literatura, especialmente italiana, surgida en la posguerra europea
que intenta reflejar de manera descarnada, y a veces irónica, la situación
social y política (fascismo[5])
reinante, sobre todo de los menos favorecidos. La obra se concibe como un
compromiso cívico, de manera que se centra en la plasmación “objetiva” de la
realidad, por eso se producen numerosas crónicas, diarios, memorias y relatos
en los que se recrean realidades colectivas, basadas en dicha objetividad como
técnica narrativa; uno de sus mayores representantes es el novelista Cesare
Pavese. En España, se toman como ejemplo
de neorrealismo novelas como El Jarama (1955), de R. Sánchez Ferlosio, y
se incluyen otras de I. Aldecoa, J. Fernández Santos o Carmen Martín Gaite
(también se las vincula con el llamado realismo social).
Como resumen, cabría
decir que, si a lo largo del siglo XVII el cultivo de la lengua literaria se
dio en el País Vasco Continental, en el XVIII, el País Vasco Peninsular
recogería el testigo. Y, así como los del XVII escribieron para las gentes
cultivadas, es decir, o para la Corte de Navarra o para los burgueses del
Labort, los del XVIII, seguidores de Larramendi, desde el uso del guipuzcoano,
tratarían de llegar a la gente común del mundo rural.
Adaptada a su objeto
de estudio, la Hermenéutica[6] es
usada en el arte, la historia, la literatura, la arqueología, ciencias
jurídicas y la traducción. Tradicionalmente se la consideró una disciplina
teológica especial. Actualmente se ha ampliado su ámbito de aplicación y se la
considera en una perspectiva más amplia como una función del entendimiento del
hombre, que es aquella capacidad de las personas de brindar o captar
significados.
Entre los primeros frutos del árbol larramendiano hay que citar a los
padres AGUSTÍN DE KARDABERAZ y SEBASTIÁN DE MENDIBURU.
Agustín
Kardaberaz (Hernani, 1703 - Bolonia, 1770) trabajó como profesor de teología[7] en
Oñate, y después se dedicó a viajar por el País Vasco dando sermones[8]. Así
dominó todos los dialectos vascos (aunque el suyo era el guipuzcoano). Por su
forma de escribir, le llamaban El retórico. Los puristas
criticaron su estilo basado en el lenguaje oral porque escribía las palabras
como las pronunciaba.
Su
bibliografía se compone de varias obras:
·
San Isidororen bizitza.
·
San Ignazioren bizitza.
·
San Ignazioren
ejerzizio zabalduak.
·
Cristauaren bizitza.
Los
Novísimos fueron un grupo de poetas que comienzan a publicar en la década de
los sesenta y que, antologados por J. M. Castellet, se reducirían inicialmente
a nueve, luego ampliados en selecciones posteriores, entre los que se
encuentran P. Gimferrer, L. Ma Panero, J. Siles, A. Colinas, J. J.
Padrón, L. A. de Villena, etc. Su característica se basa en la defensa de la
autonomía de la poesía, su capacidad de innovación formal, el aprecio por lo
sensorial e imaginativo, el cuidado del estilo, cierto retorno al uso de
recursos vanguardistas, culteranismo[9],
distanciamiento de la literatura tradicional española, etc., todo ello en
oposición a la poesía social anterior.
Como ya hemos dicho, serían muchos los que tomaran la
pluma y se pusieran a escribir bajo los auspicios de Larramendi. Entre ellos
cabría destacar a dos, también jesuitas. Se trataría de Agustin Kardaberaz (1703-1770)
y Sebastián
Mendiburu (1708-1782). Aunque su influencia alcanzaría otros nombres importantes,
como el de JUAN
ANTONIO UBILLOS (1707-1789).
Sebastián Mendiburu (Oiartzun, 1708 - Bolonia, 1782) estudió filosofía[10] y
teología en Pamplona. Sus dialectos eran el guipuzcoano[11] y el
alto navarro[12], y su estilo fue siempre
impecable, este perfecto dominio de la lengua hizo que le apodaran El
Cicerón vascongado. Odiaba la danza y el arte taurino, y enfocó toda su
obra en ese odio. Entre sus trabajos podemos destacar los siguientes:
·
Jesusen bihotzaren debozioa.
·
Jesusen
amore nequeei dagozten cenbait otoitz gai.
·
Kristau onaren biziera.
·
Euskal Doktrina (con la colaboración de Larramendi y
Kardaberaz).
·
Hamar mandamentuen inguruko
zenbait idazki (censurada por Larramendi).
El Objetivismo es una tendencia narrativa que surge a
partir del Realismo o Neorrealismo de los cincuenta. Reflejar la realidad
social imparcialmente pasa a ser la principal preocupación pues se da primacía
al objeto sobre el sujeto, preparando así el camino para el Realismo social,
pues sólo mostrar la realidad ya implica una crítica. Suele darse como ejemplo
paradigmático de escritor objetivista, o de la escuela de la mirada, a Alain
Robbe-Grillet, con novelas como La celosía (1917) o El mirón (1955);
en España se pueden encontrar rasgos del
objetivismo francés y del neorrealismo italiano en J. Fernández Santos (Los
bravos, 1954), R. Sánchez Ferlosio (El Jarama, 1956), I. Aldecoa (Gran
sol), etc.
AGUSTÍN DE KARDABERAZ (1703-1770) nació en Hernani
(Guipúzcoa) y murió en Bolonia en el destierro. La fama del padre Kardaberaz en
el País Vasco se debió ante todo a sus cualidades de predicador, pero
Kardaberaz es además un buen escritor de su idioma: Aita San Ignacioren
Egercicioen Gañean Afectoac, beren Egemplo, ta Dotrinaquin (Afectos sobre
los ejercicios del padre San Ignacio, con sus ejemplos y doctrinas), que en su
conjunto comprenden tres obras. Kardaberaz trata sobre todo el bien[13]
espiritual de las almas[14], pero
del empeño con que trabajaba el euskera nos habla bien alto su obra: Euskeraren
Berri Onac (Las Buenas Nuevas del Euskara), con reglas para leer, hablar y
escribir correctamente el euskara.
La
Paremiología es la disciplina que estudia las expresiones del saber popular
como refranes, adagios[15],
proverbios[16],
máximas[17], etc.
Los períodos literarios son la base de la ordenación
cronológica[18]
de la literatura en tiempos determinados que incluyen una serie de obras y
autores. Está muy difundida la ordenación por siglos (literatura del siglo
XIII, XIV, XV) y, dentro del siglo, se puede hablar de épocas (época de Carlos
V, época de Felipe II). También se suele tener en cuenta el concepto de
generación[19]
(Generación del 27, generación de posguerra, etc.). Por otra parte, estudiosos
contemporáneos han introducido el concepto específico de período literario;
comenzó con la diferenciación inicial de Renacimiento y Barroco (con lo que se
quieren distinguir preferencias temáticas, apego a ciertas normas literarias,
tendencias estéticas, etc.); un período literario, por ejemplo, se caracteriza
porque durante ese tiempo domina un sistema de normas y convenciones literarias
sobre otras, lo cual no implica uniformidad estética. Otros conceptos con los
que se ha temporalizado la historia literaria son los de escuela, corriente,
movimiento, etc. Por escuela se entiende una asociación de escritores que
conlleva la existencia de algún maestro o maestros (el mester de clerecía[20], los
petrarquistas); movimiento alude a la agrupación de artistas comprometidos con
la propagación de sus principios estéticos; corriente sería la proyección
estética del período anterior que se mantiene durante el nuevo (corriente
medieval durante el Renacimiento). Se suele trabajar con la delimitación de los
siguientes períodos: Renacimiento, Manierismo, Barroco, Rococó, Neoclasicismo,
Romanticismo, Realismo, Modernismo,
Vanguardismo… En España, solemos utilizar el concepto de época sólo para
referirnos a la Edad Media. SEBASTIÁN
DE MENDIBURU (1708-1782) nació en Oiartzun (Guipúzcoa) y murió en Bolonia,
desterrado con los de su orden por Carlos III. Según Carmelo Etxegarai, “ni el
mismo Larramendi logró rivalizar con Mendiburu en este manejo del idioma éuscaro”.
Para Koldo Mitxelena, “Mendiburu es sin disputa uno de los escritores que con
más desembarazo y elegancia ha manejado el idioma. Sólo le fue negado un don:
la fuerza”. Mendiburu emplea un lenguaje mucho más puro que Kardaberaz, pero se
mantiene siempre a un nivel popular fácil de entender. Su obra más
representativa es: Jesusen Amore-Nequeei dagozten cembait otoitc-gai (temas
de rezo con respecto al calvario de Jesús).
Juan Antonio Ubillos (Villabona, 1707-Aránzazu, 1789)
fue fraile franciscano[21], cursó
estudios superiores de Teología y Filosofía, se doctoró en Alcalá y ejerció
como profesor en Aránzazu. Tras publicar en latín tres tratados de filosofía,
dio a la luz en euskera una traducción del Catéchisme
Historique de Fleury, titulada Christau
Doctriñ Berri-ecarlea (El mensajero de la doctrina cristiana), en 1785.
Se
llama platonismo[22]
a la influencia de la filosofía de Platón en la literatura o en otras artes y
en la cultura en general, sobre todo a partir del neoplatonismo. Su mayor
constatación se hace evidente en el Renacimiento, en aspectos como la idea del
amor desarrollada, por ejemplo, por Petrarca. Mientras que el aristotelismo ha
influido especialmente en las reglas literarias (por ejemplo, la de las tres
unidades de la obra dramática: lugar, acción y tiempo[23], que
llegaron, de una manera u otra, hasta el siglo XVIII), el platonismo tiene que
ver con la concepción general de la obra de arte y con la idea de belleza y
amor, por lo cual también es esencial en los textos ascéticos y místicos.
En un marco muy general, la
pluridiscursividad es la propiedad de los diversos textos literarios,
especialmente de los narrativos. Hace referencia a la articulación de distintos
discursos (políticos, jurídicos, religiosos, etc.) en el texto literario.
Implica una práctica especial de la intertextualidad y una muestra de la
heterogeneidad que revela la complejidad del mundo representado, por ejemplo,
en una novela.
En el
siglo XVIII, la obra del jesuita Manuel
de Larramendi (1690-1766),
filólogo y estudioso del euskera, que utilizó generalmente el castellano,
sirvió de acicate para la creación literaria en lengua vasca. Fue autor
de De la antigüedad y universalidad del bascuence en España (Salamanca, 1728), y
un Diccionario castellano, bascuence y latín (San
Sebastián, 1745).
También escribió la primera gramática vasca, con el título de El
imposible vencido (Salamanca, 1729).
Contemporáneo de Larramendi fue otro jesuita, Sebastián de Mendiburu (1708-1782),
que utilizó el dialecto alto navarro y escribió sobre todo prosa religiosa. Manuel Garagorri Larramendi, gran impulsor y defensor
(apologista) de la lengua y la cultura vascas, nació en Andoain (Gipuzkoa), en
1690. En 1707 ingresó en la Compañía de Jesús, en Bilbao. Terminados sus
estudios, fue profesor de Filosofía y Teología en los colegios de la Compañía
de Salamanca y Valladolid, así como en la Universidad de Salamanca. En 1730 fue
nombrado confesor de Mariana de Neoburgo, viuda del rey Carlos II. Tres años
después se retiró al santuario de Loiola[24],
en Azpeitia, donde residió hasta su muerte, en 1766. Por otra parte, Mariana de
Austria (Viena, 1634-Madrid, 1696) fue reina de España (de 1649 a 1665) y
regente en nombre de su hijo Carlos II el Hechizado (de 1665 a 1677). Hija del
emperador Fernando III y sobrina y esposa de Felipe IV, tras cuya muerte gobernó
con los consejos del padre Nitard y de su favorito Fernando de Valenzuela, con
la oposición de Juan José de Austria, bastardo de Felipe IV.
Un poema en
prosa es la prosa ajena a las exigencias de metro y rima, pero con tal
musicalidad y belleza de forma en cuanto al tratamiento de los recursos
poéticos (recurrencias[25]
fónicas, metáforas, paralelismos, sinestesias[26],
etc.) que se asemeja al poema. Pero, además, algunos escritores escriben sus
poemas directamente en prosa. AGUSTÍN
KARDABERAZ (1703-1770) nació en Hernani (Gipuzkoa), en 1703. Tras estudiar
Filosofía y Leyes en Pamplona y Valladolid, ingresó en la Compañía de Jesús en
1721. Fue nombrado profesor de Gramática en el colegio de los jesuitas de
Bilbao y comenzó a labrarse fama como orador. También fue profesor de Teología
Moral en la Universidad de Oñati. En 1736 se instaló en Loiola y desde allí se
desplazaba a predicar a los pueblos de Gipuzkoa y Bizkaia. Cuando su salud le
impidió continuar con ese quehacer, se dedicó a escribir y a los ejercicios
espirituales. En1767, Carlos III expulsó a los jesuitas, y Kardaberaz, junto a
otros miembros de la Compañía, se instaló en Bolonia, donde falleció en 1770.
Los
trabajos de Kardaberaz son abundantes y profundos. La mayoría de ellos están
dedicados a la labor pastoral y misional. Fueron publicados en muchas ocasiones
y contaron con bastantes lectores.
La
poesía social (comprometida o testimonial) es la tendencia poética, surgida a
mediados de siglo, que se enmarca en el
compromiso social y/o político. Un ejemplo relevante de este tipo de literatura
lo encarna Gabriel Celaya. Características de la poesía social son la
historidad, pues tratan los problemas humanos del momento, el predominio del
realismo[27]
sobre la fantasía, el tono épico-narrativo sobre el lírico[28], los
planteamientos éticos[29] y
solidarios (defensa de la justicia[30]), la
atención más al contenido que a la forma (cierto prosaísmo[31]),
etc. Los escritores de esta tendencia pretenden que la poesía ayude a una toma
de conciencia colectiva que conduzca a luchar por el cambio, de ahí la
expresión de Celaya: “Maldigo la poesía concebida como un lujo…”.
SEBASTIÁN MENDIBURU (1708-1782) nació
en Oiartzun, en 1708. En 1725 ingresó en la Compañía de Jesús. Recorrió los
pueblos de Navarra como predicador y misionero. Se granjeó fama de gran orador
y fue conocido con el sobrenombre de “El Cicerón Vasco”.
Fue
catedrático de Filosofía y Teología a petición del Obispado de Pamplona. En
1767, tras ordenar Carlos III la expulsión de los jesuitas, marchó a Italia,
con otros compañeros de la orden. Murió en Bolonia en 1782.
Las obras
más conocidas de Mendiburu son las siguientes:
·
Jesusen compañiaco A. Sebastian
Mendiburuc Euscaraz eracusten duen Jesusen Bihotzaren Devocioa (San
Sebastián, 1747). Esta obra, adaptación de otra del padre Croisset, ha sido
reeditada en numerosas ocasiones.
·
Jesusen Amore-Nequeei dagozten
cembait otoitz-gai (Pamplona, 1759-1760). Es su obra más extensa.
Patxi Altuna
ha dado a conocer obras hasta ahora inéditas de Mendiburu, quien escribía en
dialecto alto-navarro[32]
y ha sido adscrito a la escuela de Larramendi.
Está
considerado un escritor de gran categoría, uno de los mejores clásicos. Su
prosa es fluida, fácil de entender y cuenta con un rico lenguaje. Empleó el
euskara con soltura y elegancia.
JUAN ANTONIO UBILLOS nació
en Amasa, en 1707. Ingresó en la orden de los franciscanos en 1722, en
Arantzazu[33].
Después lo enviaron a cursar estudios superiores de Teología y Filosofía a la
Universidad de Alcalá. A su regreso, se dedicó el resto de su vida a enseñar en
los conventos de Tolosa y Arantzazu.
Escribió
en latín tres gruesos volúmenes sobre filosofía escotista: Philosophia
Rationalis (1755), Philosophia
Trasnaturalis (1759) y Philosophia
Naturalis (1762). Este último se lo dedicó a
Xabier Munibe, Conde de Peñaflorida. El escotismo es la doctrina filosófica y
teológica de Duns Escoto.
En
euskara escribió Christau doctriñ berri-ecarlea,
Christau degozcan Eguia sinis-beharren berria dacarrena, traducción
del Catéchisme Historique de Claudio
Fleury (1785).
A
pesar de no ser jesuita, Ubillos está adscrito a la escuela de Larramendi,
quien, al parecer, también inoculó entre los franciscanos su preocupación por
el euskara.
Ubillos
escribió en dialecto guipuzcoano. En su vocabulario es evidente la influencia
de Larramendi. Su prosa es cuidada, elaborada y fluida.
Un precepto es cada una de las
normas o reglas que se establecen o se respetan para la producción e
interpretación de la obra literaria. Quintiliano, en sus Instituciones
oratorias, recopiló los preceptos retóricos conocidos, muchos de los cuales
provenían de Aristóteles y Horacio. Por lo general, la mayoría fueron aceptados
hasta el siglo XIX, aunque ciertos autores y épocas cuestionaron algunos;
también los románticos se rebelaron contra algunas reglas clásicas; durante el
siglo XX se produce una verdadera reconsideración de las preceptivas
literarias, desarrollándose la Estilística, la Semiótica[34], la
Neorretórica, etc.
8.4.
El vizcaino como dialecto literario
Serían Juan Antonio Mogel (1745-1804) y Pedro Antonio Añibarro (1748-1830) los primeros autores
en presentar una cierta preocupación por el cultivo del vizcaíno como lengua
literaria. Al igual que otros lo habían hecho con el guipuzcoano, ellos se
empeñarían en hacerlo con el dialecto más occidental del país, el vizcaino[35].
Habría que tener en cuenta además que ambos eran amigos y entablaban largos
debates sobre la lengua y su uso más correcto.
El prerromanticismo
es un movimiento literario que surge, a mediados del siglo XVIII, como reacción
ante el Neoclasicismo. Defiende la importancia de los sentimientos y la
libertad creadora del autor frente al rigor de la razón y la preceptiva.
Aparece en Inglaterra con escritores como Coleridge y Keats, considerados
antecesores de los grandes románticos ingleses, pero también tiene lugar en
Francia con Rousseau, Diderot, etc; además, tiene representantes propios en
Alemania y Portugal. Los autores prerrománticos identificaron sus estados de
ánimo, tendentes a la melancolía, con las manifestaciones de la naturaleza[36]
(tormentas, otoños, paisajes sepulcrales). En España, presentan rasgos
prerrománticos Cadalso, Meléndez Valdés y Moratín, inicialmente neoclásicos, y
N. Álvarez Cienfuegos, M. J. Quintana, A. Lista, J. Marchena… Actualmente, está
muy discutida la idea de caracterizar a
estos autores como prerrománticos por lo que este concepto encierra de simple
tránsito al Romanticismo.
JUAN ANTONIO MOGUEL
(1745-1788) nació en Eibar de padre médico. Ordenado sacerdote, fue destinado a
Xemein (Markina, Vizcaya), donde residió hasta su muerte. Moguel muestra, como
otros contemporáneos suyos, vivo interés por el idioma. Para demostrar las
posibilidades del euskara tradujo arengas y oraciones selectas de los mejores
autores latinos. Pero su obra principal
es, sin duda, Peru Abarca, concebido como un diálogo entre un
aldeano, Peru Abarca, lleno de sabiduría popular y con dominio del euskara, y
el barbero Maisu Juan más pícaro pero menos puesto en su lengua materna. Moguel
emplea el dialecto vizcaíno sin (castellanismos) no asimilados, pero emplea sin
rubor los que asimiló en la “universidad de Basarte” (obtenidos del euskara
coloquial hablado en la calle).
Paradójicamente, y
por motivos de su misión pastoral como sacerdote católico, Mogel viviría en
Bizkaia, si bien era natural de Gipuzkoa, llegando a dominar a la perfección el
habla de su lugar de residencia, Markina, siendo partidario de tomarlo tal cual
como lengua literaria.
La
prosa es la ordenación libre, irregular y asimétrica del discurso. Se puede
decir que la prosa presenta una ordenación lógico-sintáctica no sujeta a
medida, mientras que el verso se caracteriza por la organización
rítmico-melódica. La diferencia es evidente si se compara la prosa coloquial o
la científica con el verso de metro y rima regular, pero se desdibuja si se
compara un poema de versos libres[37] con
la prosa poética[38], por ejemplo. En la
literatura española, las primeras manifestaciones en prosa conocidas aparecen
en el siglo XIII (con carácter erudito o didáctico), pero sólo durante el siglo
XIV la prosa comienza a ser utilizada en creaciones artísticas de ficción (por
ejemplo, la colección de cuentos de don Juan Manuel, El conde Lucanor).
En cuanto a Añibarro,
su caso sería el contrario, ya que siendo natural de Bizkaia viviría en
Gipuzkoa, desde donde trataría de tomar en consideración las necesidades de la
totalidad del país. En ese sentido se manifestaría contrario a la proliferación
de localismos y a favor de una mayor unidad de criterios.
Pero
tampoco deberíamos reducir el cultivo del vizcaíno a esos dos nombres, ya que
ahí estarían también otros como Pedro Astarloa (1751-1821), Fray Bartolome
(1768-1835) y Juan Mateo Zabala (1777-1840). JUAN ANTONIO MOGEL (1745-1804) nació en Eibar, en 1745, aunque, siendo aún muy joven, se
trasladó con toda la familia a Markina, donde su padre, médico, había obtenido
plaza. En 1778 se ordenó sacerdote y, desde 1778 hasta su muerte, en 1804, fue
párroco de Markina.
Acogió en su casa a los religiosos del País Vasco continental[39] que huían de la Revolución
francesa. Mantuvo relaciones con Astarloa, Peñaflorida, Samaniego, Vargas Ponce
y Juan Bautista Agirre, entre otras figuras de la época. También estuvo con
Humboldt[40],
cuando el investigador alemán visitó Euskal Herria[41]. Fue amigo de Añibarro y,
entre ambos, fijaron las bases del euskara vizcaino literario, aunque Mogel
había escrito sus primeros libros en dialecto guipuzcoano.
Sus obras más destacadas son las siguientes:
·
Confesio eta Comunioco
Sacramentuen gañean Eracasteac (Pamplona, 1800). Es
la principal obra catequística de Mogel. Consta de 225 páginas, escritas en
dialecto guipuzcoano, lo que dolió a muchos sacerdotes vizcainos. En trabajos
posteriores, utilizó el vizcaino.
·
Confesio ona edo ceinbat gauzac lagundu bihar dutseen
confesinuari ondo eguiña izateco. Ateraten dau arguitara Bizcaico eusqueran (Vitoria, 1803).
El
doctor Peru Abarca, catedrático de la lengua bascongada en la universidad de
Basarte o diálogo entre un rústico solitario bascongado y un barbero callejero
llamado Maisu Juan (Durango, 1881). Ya en 1802 había terminado Mogel esta obra
de 240 páginas, pero tuvo problemas para publicarla. Es, sin duda, su obra más
conocida y está considerada como la primera novela en lengua vasca. En ella,
Mogel defiende que los campesinos son quienes mejor saben euskara y que los
ilustrados deben aprender de ellos. Es un libro entretenido que, además, por la
cantidad de información que aporta sobre el modo de vida de la época, tiene
también un indudable interés científico. PEDRO ANTONIO AÑIBARRO (1748-1830), natural de Areatza, ingresó en el convento bilbaino de
San Francisco y se ordenó en 1772. En 1790 fue aceptado en el colegio de
misioneros de Zarautz, donde permaneció hasta su muerte. Este colegio de
Zarautz es muy importante en la historia de la literatura vasca y por él
pasaron autores como Francisco Antonio Palacios, Juan Mateo Zabala, Jose Kruz
Etxeberria o Jose Antonio Uriarte.
En su labor misional, Añibarro recorrió buena parte de Euskal
Herria, lo que le proporcionó un conocimiento profundo del euskara popular, y
concretamente del vizcaino[42].
Durante la Guerra de la Convención[43],
las tropas francesas invadieron Gipuzkoa y se llevaron preso a Añibarro, quien
dos meses después pudo regresar a Zarautz. El escritor también conoció los
avatares de la llamada Guerra de la Indepencia[44]
(1808-1814).
Es autor de numerosas obras, pero, dadas las circunstancias y la
situación de la época que le tocó vivir, sólo consiguió publicar en vida
cuatro. Otras tres se publicaron tras su muerte y seis más permanecen inéditas.
La principal, un clásico del dialecto vizcaino, es Escu Liburua,
eta berean eguneango cristiñau cereguiñac
(Tolosa, 1802). En 1821 y 1827 hizo nuevas ediciones de este libro de prácticas
devotas con correcciones y añadidos.
El estilo de Añibarro es didáctico; claro, pero no brillante.
Tiende a emplear muchos sinónimos, lo que, además de restar fluidez a su prosa,
la hace a veces pesada.
La prosa
poética es una modalidad de escritura literaria
en prosa, surgida durante el Romanticismo, en la que las diferencias
entre verso y prosa se estrechan conjuntamente con las de género. En la prosa poética se da especial
importancia al aspecto musical del lenguaje y a la utilización de los
diferentes recursos poéticos. Ejemplos de prosa poética ofrecen la producción
de G. A. Bécquer, Rubén Darío, Juan Ramón Jiménez, L. Lugones, etc.
JOANNES ETXEBERRI (1668-1749) de Sara (Labort) médico en Bera de
Bidasoa (Navarra) y en Hondarribia (Guipúzcoa) y residente luego hasta su
muerte en Azpeitia (Guipúzcoa). Además de Escuararen hatsapenac (Principios
del Euskara) y el Diccionario cuatrilingüe escribió Escual Herri eta
Escualdun guztiei escuarazco hatsapenac latin icasteco (Principios para
aprender latín para el País Vasco y para todos los vascos).
El método
psicoanalítico es un método literario que consiste en aplicar al estudio de las
obras literarias los conocimientos del psicoanálisis[45]
para lograr una mejor interpretación de las mismas, en cuanto manifestaciones
del inconsciente[46].
Las aportaciones del psicoanálisis han sido muy apreciadas dentro del campo artístico y, especialmente,
del literario, si bien los estudios psicoanalíticos suelen resultar poco
sistematizados y desligados del valor estético de los textos. De cualquier
manera, debe recordarse que Freud extrae la denominación de ciertos complejos o
conductas sexuales de la literatura o sus autores: narcisismo, masoquismo,
sadismo, complejo de Edipo, de Electra, etc. A las propias aportaciones de
Freud hay que agregar las de C. G. Jung, E. Fromm, J. Lacan, etc.; a su vez,
Ch. Mauron desarrolla la llamada psicocrítica para estudiar la lógica
inconsciente que existe, según él, en toda obra literaria.
FRAY
BARTOLOMÉ (1768-1835), nació
en Markina-Xemein (Bizkaia), en 1768. Ingresó en los carmelitas[47], en
la propia Markina. Cursó sus estudios religiosos en Lazkao, Pamplona y Tudela.
Fue predicador de la orden desde muy joven y, como tal, recorrió toda la Euskal
Herria peninsular.
Durante la Guerra de la
Independencia, las tropas francesas lo persiguieron, lo detuvieron en 1809 y lo
condujeron a Bilbao. En 1813 regresó a Markina, donde reorganizó el convento.
La última etapa de su vida la pasó como responsable de la educación de los
novicios en el convento de Lazkao, donde falleció en 1835.
Salvo dos opúsculos en castellano,
escribió todas sus obras en euskara. Las principales son:
Euskal Errijetaco olgueeta ta
dantzeen neurrizco gatzozpindua (Pamplona,
1816). Se trata de un ensayo moral sobre las danzas deshonestas.
Icasquizunac (1816-1819), tres tomos centrados en los diez
mandamientos y los siete sacramentos.
Estas obras contribuyeron,
conjuntamente con las de Mogel, Añibarro, Astarloa y otros, a reforzar el
vizcaino literario.
La puesta en escena es el diseño de
la representación de la acción dramática y conjunto de actividades, gestos,
movimientos, voces y silencios, etc., que armoniza el espectáculo teatral.
Algunos teóricos defienden la libertad del director sobre el texto dramático
para elegir su puesta en escena; otros piensan que debe someterse a las
indicaciones del autor. En cualquier caso, la puesta en escena es el arte de
encarnar en el espacio lo que el escritor ha proyectado sobre el tiempo. Uno de
los aspectos fundamentales de cualquier puesta en escena lo constituye la
escenografía.
El
purismo es una actitud o tendencia literaria que trata de evitar cualquier
“impureza” dentro del idioma, como la utilización de extranjerismos, arcaísmos[48] o neologismos. En España,
aparece una corriente purista en el siglo XVIII que intenta evitar cualquier
influjo extranjero en la lengua, considerando que la misma está acabada, lo
cual evidentemente es absurdo, pues no es posible ni conveniente cerrarse a la
aparición de voces nuevas, si bien esta incorporación ha de realizarse por
necesidad y sin afectados excesos. El purismo lingüístico favorece las
posiciones que intentan trabajar exclusivamente con los recursos de la
tradición, visible también durante el siglo XIX en autores como Fernán
Caballero o Pereda. En el siglo XX, el peligro ya no se aprecia a partir de la
producción literaria sino del lenguaje científico y tecnológico y del uso
indiscriminado, y en muchas ocasiones innecesario, de extranjerismos por los
medios de comunicación de masas[49].
Dice Mitxelena: “Fray Bartolomé
era un orador espléndido, brillante a veces, claro siempre. A él se deben
algunas de las más hermosas páginas escritas en dialecto vizcaino; en sus obras
no emplea un léxico muy purista, pero sí rico y extenso”.
Aunque el realismo es una tendencia
literaria que atraviesa toda la historia de la literatura, se atribuye
particularmente el término a un momento preciso de la historia literaria
francesa, que apareció como reacción contra el lirismo y el exceso de
imaginación de la novela romántica. Los postulados estéticos[50] del realismo encontraron su
medio de expresión en la narrativa, y su objetivo era la reproducción integral
y objetiva de la realidad cotidiana. El realismo francés está representado
principalmente por Balzac (La comedia humana), Stendhal, Flaubert (Madame
Bovary, 1857) y Zola, quien hará evolucionar el realismo hacia el
naturalismo. Durante el siglo XIX se difunden formas de realismo en toda
Europa, junto a la producción francesa. Tackeray, Dickens y otros representan
las variantes inglesas, a las que se añaden las norteamericanas de Melville,
Hawthorne y, con tonos ya naturalistas, Thoreau, Whitman, Mark Twain y otros.
Richter, Hoffman, Keller y Fontane están entre las mayores expresiones del
realismo alemán. En Rusia el realismo narrativo fue cultivado por Gogol, Turgeniev,
Dostoievski, Chéjov y otros, pero su cima expresiva la alcanzó con la obra de
Tolstoi. Hacia mediados del siglo XIX el realismo sufrió una evolución hacia
formas de naturalismo: protagonistas de esta evolución fueron Flaubert y los
hermanos Goncourt y, posteriormente, Zola y Maupassant. En España el realismo
se inicia tardíamente, ligado al regionalismo costumbrista[51] de Fernán Caballero, y
predomina en la época de la Restauración[52] con autores como Pérez
Galdós, Clarín, Pereda, Pardo Bazán y Palacio Valdés. Un regreso a formas
realistas se da en la novela francesa entre 1930 y 1940 con escritores que
ponen la condición humana en el centro de sus intereses (Malraux, Sartre,
Camus). En Rusia, después de 1917, aparece el realismo socialista,
teorizado por Gorki como arte enfocado sobre el elemento activo (socialista) de
las mutaciones reales posrevolucionarias.
8.5.
Tiempos de abandono y represión
De aquella época se
ha solido citar la indiferencia que con respecto a la lengua vasca y la cultura
en dicha lengua hacían gala las clases en el poder. A modo de ejemplo traeremos
aquí algunos de los innumerables sucesos que se dieron en este sentido.
La estética de la
recepción es una corriente crítica contemporánea surgida en Alemania, alrededor
de la Universidad de Constanza, y representada por autores como H. R. Jauss
(“La historia literaria como desafío a la ciencia literaria”, 1967), Harald Weinrich
(Para una historia del lector, 1967) y W. Iser (“La estructura apelativa
del texto”, 1968). Recoge principios del historicismo[53], la
hermenéutica[54] y el estructuralismo[55],
aunque se enfrenta a ellos. Destaca la importancia de la recepción de la obra
literaria, sobre todo la del crítico, su intemporalidad y su función
emancipadora. Como acto de comunicación implica tanto al sujeto-actor como al
sujeto-receptor. Para Jauss la historia
de la literatura equivale a la historia de la recepción, frente al formalismo[56] y al
marxismo[57], que parten de una estética
de la producción. Esta estética tiene que analizar la recepción de una obra en
las distintas épocas para describir el lugar que ocupa, cómo cambia su
valoración cuando aparecen otras, etc. Lo original de la teoría de la recepción
se enmarca en el estudio de la influencia de los lectores[58] en
la creación de la obra literaria, por lo que las mismas no presentarían nunca
un sentido acabado, ya que éste dependería de cada época (para Iser, la lectura[59] es
un acto creador de sentido) e incluso de cada lector, pues las obras se
enriquecen de generación en generación.
Así, y allá por el
1609, la Junta de Gipuzkoa se negaría a financiar el costo de la edición en
euskara del catecismo de Martin Yañez Arrieta. Cambiando de territorio, en el
año 1675, el Estado de Navarra se negaría a ayudar a pagar a P. Domingo
Bidegarai los costes de la edición de su diccionario tetralingüe
euskera-francés-latín-castellano, así como las de un manual para el aprendizaje
del latín y el francés, también obra suya. Y por no olvidarnos del País Vasco
Continental, un escritor tan importante como Joanes Etxeberri tendría los mismos
problemas con el concejo de su localidad. Valga para indicar que el número y
calidad de las obras así perdidas sería incalculable.
La
estilística es la disciplina que estudia el estilo[60], por
lo general, de un autor o una obra. Hay varias formas de entender la
estilística, por ejemplo la tradicional, que se basa en la retórica[61] y
estudia las figuras de estilo, y la estructuralista[62], que
se basa en la lingüística y estudia los rasgos relevantes en la estructura de
un texto, tanto en lo que respecta al contenido[63] como
a la expresión[64] del mismo.
En aquel contexto, la
recién creada Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País plantearía en sus
estatutos la necesidad de elevar el grado de educación de toda la población,
citando expresamente los campos de las Ciencias, las Letras y las Artes. La
Sociología de la literatura es una disciplina que estudia la relación existente
entre las obras literarias y su contexto social; por lo tanto, se ocupa de los
procesos de emisión, mediación y recepción de estos textos en su medio
histórico e ideológico. El origen está en la crítica sociológica marxista
(encabezada por G. Lukács, Th. Adorno, W. Benjamin, A. Gramsci y otros),
existencialista (J. P. Sartre), psicoanalítica, etc., pero luego, con R.
Escarpit (1958) y los trabajos de la Escuela de Burdeos, alcanza entidad como
ciencia empírica. Al ocuparse también del público receptor, estos estudios han
tenido en cuenta producciones como la novela rosa[65], la
canción popular, la fotonovela[66], el
folletín[67], etc., dentro de la relación
entre el autor[68] y sus oyentes[69] o
lectores. En general, importa la procedencia social del escritor, las características
socioculturales de su público[70], la
ideología[71] dominante de la época y la
propia del autor.
La
escenografía son los decorados que se utilizan en la representación teatral. En
Grecia fue muy simple, aunque se empleaba una rudimentaria maquinaria para que
pareciera que algunos dioses volaban (deus ex machina) o para simular
algunos fenómenos naturales; luego se hizo un poco más compleja, en la época
romana. Sólo a partir del siglo XVII, la escenografía adquiere verdadero
relieve; en algunas escenografías han intervenido pintores de primera línea,
como Picasso o Matisse. Hoy ya no es un simple telón pintado, sino que está
integrada por juego de luces, efectos especiales, vestuario, música, etc.
JOSÉ MARÍA
IPARRAGIRRE BALERDI (1820-1881) nació en Urretxu (Guipúzcoa) un día de verano
de 1820. Sus 61 años de vida se inscriben en un período trascendental en la
conformación política y social de nuestro país, que va desde la crisis del
Antiguo Régimen[72] que desembocará en una de
las guerras carlistas[73], hasta
la primera industrialización[74] de
Vasconia que arranca al final del tercer y último conflicto dinástico, cuyo
corolario fue la abolición foral de 1876[75]. En
el terreno de las artes, la vida de Iparragirre coincide con los años de apogeo
del Romanticismo, un movimiento tan influyente y fértil como escurridizo a toda
definición. “Una manera de sentir”, lo llamó su coetáneo Charles Baudelaire,
manera de sentir que se manifiesta en un decidido afán de libertad[76] como
medio para la realización personal pero también la colectiva, puesto que el
individuos se identifica con su pueblo al que considera dotado de un espíritu
propio. El ansia de libertad, como sentimiento más que como pensamiento, como
desvelo vital, motor existencial y hálito creativo antes que como ambición de
concretos perfiles, recorre toda la trayectoria de José María Iparragirre y
explica sus grandezas y también sus miserias. Y es que en el viejo bardo
tenemos a una de las más acabadas figuras del Romanticismo artístico en
Vasconia, y en su himno Guernicaco Arbola (Árbol de Gernika) al
exponente máximo de la afirmación identitaria de los vascos alrededor de los
Fueros[77] y de
su símbolo secular. Con todos los matices, de Iparragirre podemos decir que
jugó entre nosotros papel idéntico al de Adam Mickiewicz en Polonia o
Alessandro Manzoni en Italia. Pero a diferencia de estos poetas nacionales, el
de Urretxu cultivó no sólo la rima (que también) sino sobre todo la música,
disciplina que durante el Romanticismo cobró renovada importancia como vehículo
idóneo para la nueva estética expresivista. Aclaramos que los Borbones lograron
la unificación de España. El definitivo ascenso al trono español de Felipe V no
significó únicamente un cambio dinástico, sino que implicó profundas reformas
en la organización política y territorial de España. Estas reformas tendrán dos
objetivos fundamentales:
·
Reforzamiento
del poder real
·
Centralización
y uniformidad administrativa
La finalidad general era imponer
en España un absolutismo monárquico siguiendo el modelo de la Francia de Luis
XIV. Uno de sus resultados fue que por primera vez se puede hablar con
propiedad de un “Estado Español”; hasta la llegada de los Borbones, España era
más una entidad territorial o incluso cultural que política: la monarquía
española de los Austrias había sido una aglomeración de Estados, cada uno con
sus propias leyes e instituciones. Con el nuevo enfoque absolutista y
centralizador de los Borbones, todas las medidas de gobierno debían proceder del rey y de sus
ministros y dichas medidas debían aplicarse a todos los súbditos por igual.
Para lograr estos objetivos los primeros Borbones, especialmente Felipe V,
llevaron a cabo una serie de reformas políticas y administrativas. La primera y
más trascendental reforma que llevó a cabo Felipe V fue la promulgación de los
Decretos de Nueva Planta[78].
Estos decretos se fueron aplicando de forma sucesiva a aquellas zonas que no
apoyaron a Felipe V durante la Guerra de Sucesión: en 1707 se aprobaron los de
Valencia y Aragón y en 1716 los de Cataluña. Concretamente, a la muerte de
Carlos II, su sucesor Felipe V (Felipe IV de Aragón) fue jurado, previa
“aceptación de los Fueros, Observancias y Costumbres del Reino”, en La Seo como
rey de Aragón; pero los recelos pronto surgieron entre el rey y parte de la
nobleza de Aragón. Durante la Guerra de Sucesión el Reino de Aragón se mantuvo
dividido en el apoyo a uno u otro pretendiente al reino; esta división se
manifestó también dentro de la sociedad: la postura de la nobleza, alta y baja,
no fue unánime y hay partidarios de Felipe y partidarios de Carlos; lo mismo
sucede dentro de la burguesía o del poder municipal, existiendo ciudades que
apoyarán al candidato austríaco y otras al candidato francés. Así, a lo largo
de la guerra civil Aragón[79] irá
cambiando sus apoyos, aunque como hemos visto no de forma unánime: en 1706,
cuando el archiduque Carlos ha ocupado Barcelona, Valencia y Madrid, la mayoría
del reino se pondrá de parte del candidato austríaco, Carlos. Los franceses y
la nobleza partidaria de Felipe de Anjou serán expulsados y perseguidos. Cuando
en 1707, Felipe de Anjou derrote a las tropas del archiduque Carlos en Almansa,
el Reino de Aragón mostrará su apoyo a Felipe. Pero el 29 de junio de 1707,
Felipe de Anjou abolirá los Fueros del Reino de Aragón. En 1710 se produce una
ofensiva de las tropas austríacas, “La batalla de Zaragoza”, en la que la
ciudad finalmente caerá bajo el dominio del archiduque y serán restaurados los
Fueros. Pero, al año siguiente, en 1711 Felipe de Anjou volverá a hacerse con el
control de la ciudad y del reino.
En
1714 finaliza la Guerra de Sucesión con los tratados de Utrecht y Rastadt.
Felipe V[80] (IV de Aragón) ya había
abolido, como consecuencia del apoyo de parte de la nobleza y ciudades de
Aragón al candidato austriaco, los Fueros y Observancias del Reino, primero en
1707 y, posteriormente tras la recuperación de Zaragoza, en 1711. Una vez
terminada la guerra estos decretos se extenderán al resto de los reinos que
constituían la Corona de Aragón y que habían apoyado al candidato austriaco. El
29 de junio de 1707 Felipe V manifestaba su voluntad de reducir todos mis reynos de España a la uniformidad de unas mismas
leyes, usos, costumbres, y Tribunales,
governándose igualmente todos por las
leyes de Castilla, tan loables y plausibles
en todo el Universo. Aragón había dejado de ser, jurídicamente, un reino y
poco a poco fueron desapareciendo sus instituciones: cesa el Justicia de Aragón
y su Tribunal, cesan las Cortes y la Diputación del Reino y desaparece el
Consejo de Aragón. Aragón se integra en la administración centralizada de los
Borbones: el virrey será sustituido por un Capitán General, se nombran
intendentes y la justicia se desempeña por la Audiencia. Para el desempeño de
estos cargos el rey nombrará casi
siempre a castellanos. Aragón se convirtió en una más de las treinta y una
intendencias del reino de España.
Tras
el Tratado de Utrecht[81] y la
pérdida de sus posesiones en Europa España concentró toda su atención en las colonias de
América. Gran Bretaña fue el gran enemigo
durante este periodo; los británicos pretendían penetrar en el mercado colonial
español.
Yendonos
un momento al teatro, explicamos que la tragedia es una obra dramática, con
personajes desgarrados por los conflictos o fatalidades, que suele tener un
desenlace funesto y que despierta un sentimiento de piedad en los espectadores
que los purifica. Por otro lado, una tragicomedia es la obra teatral en la que
se mezclan rasgos propios de la tragedia y de la comedia. La tragicomedia suele
caracterizarse por la inclusión de personajes aristocráticos y populares, una
acción que no concluye en desenlace trágico, con un héroe que no perece y el
uso de un lenguaje en el que se mezclan registros cultos y enfáticos, típicos
de la tragedia, con otros populares específicos de la comedia.
Además de lo ya
expuesto, algunas de las leyes de las que entraron en vigor en aquel siglo
tampoco ayudarían a mejorar la situación, más al contrario, la empeorarían. Si
hasta entonces había sido el latín la lengua de la administración, de la
enseñanza y de las relaciones forales, a partir de entonces se impondría el
romance como lengua vehicular para dichas actividades. Así, ocurriría que la
llamada Provincia, Gipuzkoa, que en el siglo XVI era totalmente vascófona,
obligara a los procuradores de las Juntas a saber hablar, leer y escribir en
lengua romance. Otro tanto ocurriría en Bizkaia, llegándose en ambas hasta a
exigir que la lengua del país desapareciera de la enseñanza religiosa. La
situación descrita se mantendría hasta la extensión de la Contrarreforma, que
establecería la necesidad de recurrir a las correspondientes lenguas vernáculas
en la catequesis y las predicaciones.
En la misma línea, en
las escuelas se prohibiría el uso del euskara con sistemas de represión
tremendamente duros e implacables. Por tanto no es de extrañar que las personas
que dominaban el romance, como los mismos clérigos o los caballeros, fueran
tomadas por más sabias y cultas que el resto. Serían, en definitiva, tiempos
muy difíciles. La Sociología (crítica) es el conjunto de corrientes críticas
que se ocupan de estudiar e interpretar la producción, estructura y función de
las obras literarias en relación con su marco sociopolítico, económico,
cultural, ideológico, etc., es decir, la influencia del contexto social en la
creación del texto literario. Estas propuestas surgen dentro de los postulados
de Marx y Engels, que consideraron la literatura y el arte como reflejo de los
intereses de las clases dominantes. En esta línea se enmarcan los estudios de Lukács
y luego los de L. Goldmann (estructuralismo genético[82]),
Th. Adorno, H. Marcuse…, si bien estos últimos rechazan el modelo propugnado
por el realismo socialista[83].
Dentro de otras corrientes de crítica sociológica puede situarse a estudiosos
no marxistas como J. Mukarouki, H. R. Jauss, A. Maravall, F. Ayala, etc.
9.
El siglo XIX
Grosso modo, el
siglo XIX se abre con una Francia sacudida por las consecuencias de la
Revolución francesa[84]: el
final del período revolucionario, junto con la Constitución de diciembre de
1799[85], dan
paso al Consulado[86], que
refrenda el poder absoluto de Napoleón y desemboca en las guerras napoleónicas,
que extendieron las ideas revolucionarias por toda Europa, y al Imperio[87].
Pero particularicemos cada uno de estos acontecimientos. En primer lugar, la
Revolución francesa fue un conflicto social y político, con diversos
periodos de violencia, que convulsionó Francia y, por extensión
de sus implicaciones, a otras naciones de Europa que enfrentaban a
partidarios y opositores del sistema conocido como el Antiguo
Régimen. Se inició con la autoproclamación
del Tercer Estado como Asamblea
Nacional en 1789 y
finalizó con el golpe de estado de Napoleón Bonaparte en 1799.
Si bien, después de que la Primera
República cayera tras el golpe de Estadode Napoleón
Bonaparte, la organización política de Francia durante el siglo XIX osciló
entre república, imperio y monarquía
constitucional, lo cierto es que la revolución
marcó el final definitivo del feudalismo y del absolutismo en ese país, y
dio a luz a un nuevo régimen donde la burguesía, apoyada en ocasiones
por las masas populares, se convirtió en la fuerza política dominante en el
país. La revolución socavó las bases del sistema monárquico como tal, más allá
de sus estertores, en la medida en que lo derrocó con un discurso e iniciativas
capaces de volverlo ilegítimo. Según la historiografía clásica, la Revolución
francesa marca el inicio de la Edad Contemporánea al
sentar las bases de la democracia moderna, lo que la sitúa en el corazón del
siglo XIX. Abrió nuevos horizontes políticos basados en el principio de
la soberanía popular,
que será el motor de las revoluciones de
1830, de 1848 y de 1871.
A lo largo del siglo, en Francia se
suceden una serie de regímenes políticos
que van desde el citado Imperio y la restauración[88]
monárquica hasta la proclamación de la Tercera República en 1870, al finalizar
el Segundo Imperio francés, que es el nombre que recibe el reinado de Napoleón
III (1852-1870). Presidente de la República desde 1849, dio un golpe de Estado en
1851 y se proclamó emperador. En política interior, su gobierno fue autoritario
y paternalista. Aumentó la producción agrícola y mecanizó la industria, lo que
permitió practicar una política librecambista que impulsó el comercio. Gracias
al apoyo de la burguesía y el campesinado consiguió una victoria en las
elecciones de 1857. En el exterior intervino en la guerra de Crimea, en los
Balcanes y en Italia; se enfrentó a Austria y protegió los Estados Pontificios.
Creó un imperio colonial: ocupó Argelia, Senegal, Madagascar, Conchinchina y
Camboya. La guerra contra Prusia supuso la caída del régimen.
Las ideas económico-políticas, que
en Europa se debaten entre el liberalismo[89] y el
tradicionalismo[90],
se concretan en el País Vasco, por medio de las citadas guerras carlistas, en
una lucha entre una burguesía que se quiere beneficiar de las nuevas ideas
liberales, y la nobleza y el clero que
pugnaban por conservar sus privilegios ancestrales, con la ayuda del
campesinado, que basaba en la defensa de los fueros la perpetuación del modo de
vida tradicional.
En el panorama cultural, el
Romanticismo se fue imponiendo desde finales del siglo anterior en Francia y
Alemania, tomando como base las obras del naturalista Rousseau y del
prerromántico Goethe, y se extendió por toda Europa durante el siglo XIX. Entre
sus postulados más importantes figura la veneración del individuo-poeta y de
todas sus consecuencias, como la imaginación, la ruptura con los cánones
clásicos de expresión artística y, en
definitiva, la potenciación del “yo” libre e intuitivo, alejado de lo racional.
La mirada se vuelve hacia la naturaleza,
frecuentemente identificada con lo medieval, y se ahonda en la búsqueda de
formas de expresión autóctonas, como lenguas, mitos y leyendas. Esta Volksgeist, o idea romántica del pueblo,
desembocará, en definitiva, en el estallido de los nacionalismos[91]
durante el siglo XIX, con las unificaciones de Italia, Alemania, los Países
Bajos, Grecia, etc.
Las
dificultades para definir claramente los orígenes del Romanticismo[92]
fueron ya puestas de manifiesto por Arnold Hauser en su Historia social de la
Literatura y el Arte. Venía a señalar este estudioso, que lo característico del
movimiento romántico no era que representara una concepción del mundo
revolucionaria o reaccionaria, sino el camino caprichoso y nada lógico por el
que había llegado a una u otra concepción. En realidad, el Romanticismo
representa un movimiento general en toda Europa que primaba el desarrollo de
los sentimientos y del individualismo sobre la razón y la voluntad del
autodominio. Buscaba en el pasado, y más concretamente en la Edad Media, su
inspiración más alta y rompió con una imagen del mundo estática y ahistórica
procedente de la Escolástica y del Renacimiento, introduciendo una concepción
de la naturaleza del hombre y de la sociedad más evolucionista y dinámica.
"La idea de que nosotros y nuestra cultura estamos en un eterno fluir y en
una lucha interminable -dice Hauser-, la idea de que nuestra vida, espiritual
es un proceso y tiene un carácter vital transitorio, es un descubrimiento del
Romanticismo y representa su contribución más importante a la filosofía, del
presente". El Romanticismo era un movimiento esencialmente burgués que
rompía con los convencionalismos del clasicismo y con las refinadas y
artificiosas formas de la sociedad aristocratizante, más propios del Antiguo Régimen.
Frente a la concepción individualista propia del Racionalismo y de la
Ilustración, el Romanticismo establece una estrecha relación del individuo con
la sociedad y afirma que ésta no es producto de la creación voluntaria de los
hombres, sino que es anterior e independiente de cada individuo concreto, con
sus propias leyes y sus propios fines, que tampoco tienen por qué coincidir con
la suma de los intereses de cada individuo. Para el Romanticismo la sociedad, a
la que califica de pueblo o nación, tiene una vida propia y una misión
histórica que cumplir. Esa forma de pensar es la que dio origen a los
movimientos nacionalistas del siglo XIX, mediante los que se intentan conservar
las peculiaridades de cada uno y reclamar el derecho de cada nación a disponer
libremente de su destino.El Romanticismo surgió primero en Inglaterra y en
Alemania, donde presentaba características comunes: el amor a la Naturaleza, el
interés por la poesía popular del pasado, la afición por el romancero, las
leyendas históricas medievales y el teatro español del Siglo de Oro. El Romanticismo inglés floreció a comienzos
del siglo XIX, aunque fue gestándose durante la centuria anterior. Fue un
movimiento psicológico más que doctrinario y surgió como una necesidad interna
más que como oposición a unas reglas estéticas propias de un tiempo pasado.
El
Romanticismo[93],
como corriente literaria, pronto recibiría la réplica del Realismo, movimiento
que se generalizó en Europa a partir de mediados del siglo XIX, aunque su
influencia en la literatura vasca no se produciría hasta el ccomienzo del
siguiente.
La
literatura vasca se recupera de la “crisis” sufrida en el siglo anterior, con
la aparición dee obras que se van desligando poco a poco de contenidos religiosos para reorientar
su instrumentalización hacia otro tipo de fines: la educación de la infancia,
que empieza a ser considerada y valorada, y la defensa de los modos de vida
tradicionales. Además, se comienza a utilizar el dialecto vizcaíno como lengua
literaria. La pérdida de los fueros, en 1876, marca el inicio de una
revitalización cultural y lliteraria, con iniciativas culturales como la
celebración de Juegos Florales en el sur del país, el inicio del periodismo, el
teatro moderno vasco, etc.
9.1.
La dialectología en el siglo XIX
El
siglo XIX es una época importante para los dialectos[94]
vascos. Los estudios que se llevan a cabo en el ámbito de la dialectología se
apoyan sobre cimientos lingüísticos, diferenciándose por ello de los anteriores
trabajos. Se sigue el camino abierto por Larramendi, y la recogida de datos se
convierte en la técnica por excelencia. En este siglo nos encontramos con
grandes personalidades de la dialectología, como Bonaparte, Eugène Coquebert de
Montbret, Arturo Campion, Antoine D'Abbadie, Añibarro.
Por
primera vez se habla claramente de la necesidad de un idioma estándar, deseado
sobre todo por los escritores. Ya los autores clásicos comentaban en sus obras
que era necesario elegir uno de los muchos dialectos existentes para poder
llegar al mayor número de personas.
En los
primeros pasos hacia la estandarización del euskara se diferenciaban dos ramas:
una gramática unificada y una ortografía unificada. Pero la ortografía del
norte del País Vasco era muy dispar a la del sur, lo que hacía muy difícil
elegir una de ellas para que sirviera como ejemplo. Con el fin de salvar este
problema, surgieron múltiples propuestas para un euskara unificado.
Uno de los primeros estudios científicos de los dialectos del euskera, en relación con
las formas verbales auxiliares, fue hecho por Louis-Lucien Bonaparte, un
sobrino de Napoleón. Su mapa dialectal
original Carte des Sept Provinces Basques, que se publicó en 1869 junto
con su Le Verbe Basque en Tableaux fue considerada como la
guía autorizada en la dialectología vasca durante un siglo. Él recogió sus
datos en el trabajo de campo entre 1856 y 1869 en
cinco visitas al País Vasco.
Por entonces, el euskera ya era muy escaso en todo el territorio donde había
sido comúnmente hablado. En Álava,
todos habían desaparecido de las planicies y las tierras altas, sólo quedan en
la fortaleza de Aramayona y franjas fronterizas de Vizcaya y Guipúzcoa,
mientras que en Navarra el estudioso de las pruebas recopiladas llegó hasta las
zonas que se extienden hasta el sur de Tafalla.
Por su
parte, Arturo
Campion nació en Pamplona
en 1854 y murió en San Sebastián en 1937. Además de escribir obras literarias,
entre ellas su famosa balada Orreaga, analizada desde varios dialectos y subdialectos, trabajó en
los ámbitos de la historia y la lingüística.
En este último campo publicó en 1883 su Ensayo
acerca de las leyes fonéticas de la lengua vasca, donde dedicó un apartado a la fonética y al verbo, siempre
partiendo del criterio de la dialectología. En 1884 publicó su libro Gramática
acerca de los cuatro dialectos literarios de la lengua euskara. En él, Campion diferenció los dialectos literarios
(utilizados en la literatura) de los no literarios. Siguiendo el mismo camino
que Bonaparte, señaló que el altonavarro, en contra de lo que decían muchos
lingüistas, no era un dialecto literario sino un lenguaje más coloquial que
contaba con 18 variantes. En
otro orden de cosas, y a pesar de todas las dificultades que tendría que
afrontar, durante el siglo XIX la literatura vasca saldría reforzada. Por citar
un dato, la producción de este siglo superaría a la de los tres anteriores
juntos. Si bien cada uno de esos siglos se identificaba con un solo nombre
señero (en el XVI, Etxepare;
en el XVII, Axular; en el XVIII Larramendi),
sería imposible reducir el XIX a un solo nombre.
Tremendismo es la calificación dada
por algunos críticos de posguerra a una nueva tendencia estética, plasmada
especialmente en la narrativa de los años cuarenta, conocida también como
realismo naturalista, neorrealismo o miserabilismo, en la que se observa una
gran crudeza en el desarrollo de la trama[95],
recurrencia de personajes[96]
marginados, violentos, con taras físicas o psíquicas y un lenguaje bronco.
Suele considerarse que La familia de Pascual Duarte (1942), Camilo José
Cela, marca el inicio del tremendismo literario en España.
9.2. El desarrollo de la literatura en el País Vasco
peninsular
La literatura vasca durante el siglo XIX recoge las
corrientes dominantes en Europa y las lleva a su terreno, poniendo las bases de
una identidad literaria particular que se desarrollará plenamente durante el
siglo XX. Así, son de capital importancia los movimientos poéticos que
pretenden desarrollar una poesía popular basada en el euskara. En consecuencia,
será el trabajo de los famosos bertsolaris el que marque la pauta poética.
Dentro de la narrativa, la novela costumbrista dominará el panorama, y en teatro el grupo El Trueno marca el
camino de la nueva identidad de la literatura vasca. El
siglo XIX es una época repleta de incidentes, guerra y confusión. En lo que se
refiere a la literatura, los escritores vascos están influidos por sus colegas
españoles o franceses. Al mismo tiempo, tanto en Iparralde como en Hegoalde,
tiene lugar un renacimiento similar al romanticismo.
En
Iparralde se lleva a cabo un renacimiento de la poesía caracterizado por:
·
Los Juegos Florales.
·
Aumenta el número de
los que se dedican a recopilar el folclore.
·
Surgen publicaciones
semanales.
·
Bonaparte fomenta la
literatura y la lengua.
En
Hegoalde es también un siglo fructífero donde
se diferencian tres períodos:
·
1800-1839:
es la época conocida con el nombre de Escuela de Larramendi. Se publican obras que tienen fines religiosos.
·
1839-1876:
se presenta un descenso en a la cantidad de obras literarias. De hecho, la época
de la Escuela de Larramendi ha finalizado.
·
1876-1900:
en 1876 los fueros son abolidos y, sobre este tema, se hacen muchos versos. En
general, destacan dos centros culturales: San Sebastián (teatro vasco, poetas,
escritores, revistas) y Bilbao (Azkue, Arana...). La primera parte del XIX sería rica en lo que a cultivadores de
la lengua escrita se refiere. Entre ellos cabría destacar catorce nombres de la
que hemos venido en llamar la Escuela de Larramendi, que serían Iztueta, Juan Bautista Agirre, Jose Ignazio Gerriko, Francisco Ignazio Lardizabal, Joakin Lizarraga y el Príncipe Bonaparte.
Como teoría
general, señalaremos que el texto es un enunciado, oral o escrito, coherente y
de variada extensión que supone una sucesión de frases ligadas entre sí. Según
la Lingüística del texto, la sola sintaxis no puede dar cuenta del mismo; para
ello hay que recurrir a una gramática textual, pues el texto es más que la suma
de sus frases. Elemento de ensamblaje de un texto se considera, por ejemplo, la
anáfora[97]
(reiteración de palabras, personajes, acciones[98],
motivos[99],
etc.). Los formalistas rusos (Jakobson) suelen diferenciar texto y discurso,
refiriéndose en el primer caso al escrito y en el segundo al oral. El texto
literario es aquel en el que predomina la intención estética; en él tiene una
importancia capital el valor connotativo, la polisemia y la ambigüedad, además
de la intratextualidad (importancia de cada elemento en relación con los
restantes) y la intertextualidad (relación de un texto con otros). Los diversos
tipos de texto literario o géneros y subgéneros (poema, novela, tragedia,
comedia, cuento, etc.) tienen que ver con las distintas posiciones del emisor
(autor) hacia sus receptores (lectores, espectadores) y de éstos hacia el
mensaje, así como con la finalidad textual y las posibles relaciones entre
texto y contexto.
La producción poética del siglo XIX es realmente abundante,
entre otras razones gracias a los
certámenes poéticos incluidos dentro de los Juegos Florales, que comenzaron a
celebrarse a partir de 1851 en el norte, por iniciativa de Antoine d’Abbadie[100],
y desde 1879 en el sur, impulsados por José Manterola, y que propiciaron las
relaciones entre escritores de ambos lados de los Pirineos; estos Juegos
crearon un clima cultural que sentó las bases del posterior desarrollo
literario, dentro del cual cabe destacar el importante movimiento literario surgido en el último
tercio del siglo en torno a la ciudad de San Sebastián, junto con
el renacimiento literario que siguió a
la abolición de los fueros.
Los Juegos Florales estaban planteados como fiestas alrededor de
diversos motivos vascos, uno de los cuales era el concurso de composiciones
poéticas, al que desde 1875 se añadió el de narración. El hecho de que los temas[101]
que había que desarrollar fueran fijados
por los organizadores de los Juegos Florales limitó, a decir de
Juaristi, las posibilidades de la lírica
vasca del siglo XIX.
De forma tangencial a los Juegos Florales, en el siglo XIX
surgieron varios poetas que aportaron elementos propios del Romanticismo, tanto
en sus obras como en sus propias
biografías. Hablamos de poetas-bardos.
Jean Martin Hiribarren (1810-1866) nació en Askaine (Labort);
fue el autor del poema Euscaldunac (vascos), de unos 5.000 versos. Hiribarren no es amigo de ditirambos, reconoce la
pobreza del esfuerzo espiritual de los euskaldunes y la necesidad de emprender
algo. Todo pueblo debe hallar guías entre los suyos. Publicó también Montebideoco berriac (Las noticias de
Montevideo) y Eskaraz eguia (La
verdad en vascuence). Dejó sin publicar muchas obras como una gramática,
proverbios, una historia del Imperio, sermones, un diccionario, etc.
Así, pues, el
siglo XIX vio un mayor desarrollo de los estudios filológicos y antropológicos[102],
con figuras como Resurrección María de Azkue,
que de la literatura en lengua vasca, la cual conoció un marcado declive, que,
paradójicamente, sólo comenzó a remitir cuando, en 1876,
fueron derogados los Fueros vascos[103]. La obra, tanto literaria como política, de Sabino Arana es una de las expresiones más evidentes del proceso de
recuperación del vasquismo, que desembocaría en la creación del nacionalismo
vasco.
Van Dijk hace
referencia a estructuras textuales de naturaleza lingüística y a otras de
naturaleza no lingüística, especialmente las superestructuras. Éstas se
corresponden con formas o esquemas globales integrados jerárquicamente por un
conjunto de categorías. Los dos esquemas más trabajados son el narrativo y el
argumentativo[104].
Estos esquemas o superestructuras son autónomos con respecto al contenido del
texto: el esquema narrativo resulta equivalente sea cual sea la historia
narrada, así como el esquema argumentativo es independiente del contenido de
las premisas[105]
y conclusiones sostenidas. Las superestructuras fundamentan, en buena medida,
las tipologías textuales, aunque para éstas también deban tenerse en cuenta
factores contextuales como las funciones pragmáticas y socioculturales del
texto.
Vicenta Antonia Moguel (1782-1854) es la primera mujer escritora
vasca. Pertenece a una familia de escritores (Juan Antonio y Juan José), pero
su estancia en Azpeitia (Guipúzcoa) ha guipuzcoanizado su euskera. Sus Ipui
onak (Cuentos buenos) están escritos en forma sencilla pero en un lenguaje
depurado, recogiendo la traducción de 50 fábulas de Esopo, gracias a los
conocimientos del latín que le había transmitido su tío, bagaje cultural muy
poco corriente entre las mujeres de su época. La recuperación de las fábulas
coincide en el tiempo con el recchazo de los cuentos tradicionales por parte de
la Iglesia, en cuyas manos estaba gran parte del sistema educativo. Al final de
la obra añadió ocho fábulas en verso de su tío. La entrada de la mujer en la
literatura vasca se hace por la puerta grande.
Un subgénero es
la división particular de los géneros que tiene que ver con la función
específica que asumen determinados factores relacionados con el contenido o con la forma. Por ejemplo, en
cuanto a la novela se puede hablar de subgéneros como la novela epistolar,
picaresca, histórica, erótica, policíaca, de aprendizaje, etc.
Juan Ignacio Iztueta[106]
(1767-1845) nació y murió en Zaldibia, en 1767 y 1845, respectivamente. Entre
1801 y 1807 estuvo en prisión, acusado de robo. Paradójicamente, con el tiempo
llegaría a ser director de la cárcel, así como recaudador de impuestos. Durante
la invasión napoleónica, fue considerado afrancesado. Recuperó las danzas
vascas en un momento crítico, en el que se encontraban a punto de desaparecer. Una
danza, en general, es una sucesión de posiciones y de pasos ejecutados según un
esquema individual o colectivo, generalmente acompañado de música. Para ello,
creó grupos en Donostia y escribió Guipuzcoaco dantza gogoangarrien
condaira edo historia beren soñu zar eta itz-neurtu edo versoaquin (1824) y Euskaldun anciña anciñaco (1826). También compuso poemas, como el titulado Kontxesiri, y una historia de Gipuzkoa -Guipuzcoaco provinciaren condaira
edo historia (1847)-, en la que
evidencia que era un gran conocedor de todo lo relacionado con la cultura y el
folklore[107]
vasco. Iztueta está considerado como miembro de la llamada Generación de
Larramendi. De hecho, hace suyos muchos de los neologismos propuestos por éste.
F. de Saussure define la lengua como un sistema de signos que
están interrelacionados de manera solidaria a través de semejanzas y
oposiciones. Este sistema aparece organizado en niveles (fonológico,
morfológico, sintáctico y léxico-semántico) y planos (sintagmático[108]
y paradigmático[109]).
Juan Bautista Agirre[110]
(1742-1823) nació y ejerció el sacerdocio en Asteasu (Gipuzkoa). Según
Villasante, “fue un maestro de la lengua, quizá el mejor de los escritores
guipuzcoanos anteriores a 1880”. Su obra más conocida es Eracusaldiak. Su dominio del idioma le permitió explicar cualquier idea con
facilidad, de un modo claro y natural. Esta obra consta de tres volúmenes, que
recogen los sermones que predicó a lo largo de su vida, clasificados por temas.
El primer tommo trata sobre los sabramentos, el segundo sobre los mandamientos,
y el tercero sobre losmisterios de Jesucristo y la Virgen María. Los sermones
de Aguirre destacan por su expresividad, el excelente uso del guipuzcoano y la
elegante intercalación de narraciones o exempla,
que recuerda a Auxular.
José Ignazio
Gerriko (1740-1824), natural de Segura (Gipuzkoa), estudió Filosofía y Teología
en Madrid. Después ejerció el sacerdocio en Mutiloa durante el resto de su
vida. Escribió un solo libro, de temática religiosa: Cristau
Doctriña guztiaren esplicacioaren sayaquera. Aunque se
trata de una obra que ya estaba terminada en 1805, no fue impresa hasta 1858.
Gerriko emplea el euskara del Goierri guipuzcoano[111] y
estructura el texto a base de preguntas y respuestas.
En ocasiones signo y símbolo han
sido empleados como términos sinónimos, pero a partir de Saussure ambos quedan
netamente diferenciados, ya que el símbolo nunca es totalmente arbitrario sino
que hay una relación natural entre su significante y su significado. Éstos
aluden a dos planos, el sensorial o representación mental de un objeto
(balanza, cruz, paloma) y el intelectual o connotación convencional que se hace de ese objeto
(justicia, cristianismo, paz). El símbolo se diferencia también del icono y del
indicio; el primero intenta reproducir el objeto (dibujo de un perro) y el
segundo permite una interpretación por inferencia[112] (el
humo como indicio del fuego); en el caso del símbolo la interpretación se
produce, básicamente, por convención social.
La crítica simbólica trata de
encontrar el sentido implícito de los textos literarios. Tiene su mayor auge a
mediados de este siglo, con las aportaciones de E. Cassirer, S. Langer, P.
Wheelwriglh, S. Freud, C. G. Jung, J. Lacan, C. Lévi-Strauss, G. Dumézil y
otros, que han analizado el símbolo como elemento fundamental de la cultura del
siglo XX, lo cual parece evidente en escritores como Yeats, Eliot, Joyce,
Proust, Kafka, etc. El cuestionamiento
que se hace a esta crítica es que cada lector puede realizar una interpretación
exclusivamente subjetiva. La crítica simbólica suele subdividirse en tres
líneas: metafórico-ontológica, temático-psicoanalítica y mítico-ritualista. Francisco
Ignazio Lardizabal (1806-1855) estudió en Lazkao, Burgos y Madrid antes de
regresar a su localidad natal, Zaldibia (Gipuzkoa), donde ejerció el sacerdocio
hasta su muerte. Publicó Testamentu Zarreco eta Berrico
Condaira (Historia del Viejo y el Nuevo
Testamento) y Gramática Vascongada.
Existe constancia de que es autor también de otras obras, pero, en la actualidad,
se consideran perdidas.
El signo es una entidad psíquica de
dos caras indisociables, une en sí el
concepto y la imagen acústica (que no es el sonido natural), es decir,
el significado y el significante. Para Saussure el sistema lingüístico es una serie
de diferentes sonidos que se combinan para referirse a diferentes ideas. Del
estudio del signo lingüístico tratan varias disciplinas, como la Sintaxis[113],
que se ocupa de las relaciones formales que vinculan unos signos con otros; la
Semántica[114],
que trata de la relación de los signos con
lo designado por ellos; la Pragmática[115],
que estudia los signos relacionados con el sujeto que los emplea; del estudio
general de los signos se ocupa la Semiótica o Semiología. Los signos
lingüísticos se actualizan en textos mediante la puesta en juego de las reglas
de un código. Dentro de los estudios literarios de orientación semiótica se consideran los textos como
conjuntos de signos complejos o como macrosignos, lo cual implica que el
significante (forma de expresión) y el significado (forma del contenido) están
fuertemente vinculados, y que el significado de un texto es mayor que el de la
suma de los significados parciales. Así, el texto es un signo complejo que un
emisor (autor) envía a ciertos destinatarios (lectores, espectadores, oyentes,
etc.) a través de un canal (como por ejemplo el libro) de acuerdo con un
sistema de reglas o principios que tienen relación con el código lingüístico,
cultural, estético y literario de la época. El texto literario como macrosigno
se caracteriza, entre otros aspectos, por su polisemia[116],
ambigüedad[117]
y valor connotativo[118]. De
manera que la descodificación de un texto literario no puede ser exclusivamente
lingüística, sino que debe tener en cuenta la carga plurisignificativa
inherente a estos mensajes, pues la semiosis literaria parte del soporte
lingüístico pero exige mucho más que la descodificación de sus signos, ya que
también funcionan como tales los personajes, motivos, tropos, etc. La Retórica
clásica diferencia las figuras de pensamiento (litote[119],
ironía[120],
interrogación[121],
etc.) de las figuras de construcción
(elipsis, silepsis[122]) y
de los tropos o figuras de palabras, referidas al nivel lexemático (metáfora,
metonimia, sinécdoque, etc.). Sin
embargo, el término ‘tropo’ acabó aplicándose a todas las figuras que
podían analizarse como un “desvío” en el empleo de la palabra, es decir, cuando
se usa en un sentido no habitual. Los tropos son muy utilizados en la lírica,
pero también en el lenguaje coloquial, publicitario[123],
deportivo, etc. Joaquín
Lizarraga (1748-1865) nació y murió en Elkano (Navarra), localidad en la que
también ejerció el sacerdocio durante muchos años. Es el único escritor navarro
conocido en lengua vasca de la época. Aunque bastante prolífico, sólo tres de
sus obras fueron publicadas y, además, con carácter póstumo. Otras muchas
permanecen aún inéditas. Precisamenteuna de sus obras es la recopilación de los
sermones dominicales de su parroquia: Urteco
Igande guztietaraco Platica cedo Itzaldiac (Pláticas o sermones para todos
los domingos del año), publicada en 1846.
Lizarraga[124]
escribe sobre vidas de santos o sobre la oración, y lo hace en un dialecto, el
altonavarro meridional, que hoy se considera desaparecido. Se trata del
dialecto que se hablaba en el entorno de Pamplona, que Lizarraga cultiva
haciendo gala de una gran riqueza léxica. A pesar de haber esstudiado con los
jesuitas, evitó el destierro de 1767 al abandonar la Compañía y convertirse en
sacerdote secular, ejerciendo como párroco de su localidad natal hasta su
muerte.
El sentimentalismo es una tendencia
literaria que buscar exaltar la sensibilidad, la emotividad y los sentimientos
frente a los presupuestos de la razón. Está presente en todas las épocas, pero
como tendencia propiamente dicha surge en la segunda mitad del siglo XVIII,
inicialmente en Francia, Inglaterra y Alemania. En España pueden señalarse
algunas de estas características en la lírica de Meléndez Valdés, en obras de
Jovellanos y en gran parte de la producción romántica; a su vez, el sentimentalismo
resulta rasgo destacado en melodramas y folletines. En la actualidad, estas
manifestaciones se mantienen en las novelas rosa y en las telenovelas. Mediante
el recurso del sentimentalismo, el arte y la literatura en especial pretenden
llegar al gran público y no sólo a una minoría más cultivada. El príncipe Bonaparte se hizo presente en la literatura en lengua vasca a
mediados del siglo XIX, un momento especialmente crítico, por una parte, porque
la influencia de Larramendi se estaba debilitando y, por otra, porque las
órdenes religiosas, después de ser expulsadas, no terminaban de reasentarse en
el país. Gracias a Bonaparte, el movimiento literario en lengua vasca volvió a
relanzarse. En esta tarea, junto al príncipe, participaron muchos y destacados
autores, entre los que destacan Jean Duvoisin (1810-1969), el sacerdote
Intsauspe (1816-1902), Jose Antonio Uriarte (1812-1869) y Klaudio Otaegi
(1863-1890).
Reiteramos que
la tragedia es una obra dramática de acción grande, extraordinaria y capaz de
infundir lástima y terror, en que intervienen personajes ilustres o heroicos;
usa estilo y tono elevados y desenlace generalmente funesto. La tragedia nació
en Grecia con el teatro mismo. Su nombre deriva de las pieles de macho cabrío
que vestían los intérpretes. Inicialmente, solo intervenía en su representación
el coro. Tespis introdujo un personaje que diera la réplica al coro. Esquilo
añadió un segundo personaje y dio forma artística definitiva a la tragedia, que
culminó con Sófocles y Eurípides.
[1] LOS
FUEROS DEL REINO DE NAVARRA Y LAS PROVINCIAS VASCAS:
En
el siglo XIX,
el Reino de Navarra y las provincias
vascas consiguieron
a la finalización de la Primera Guerra Carlista la promesa de que su sistema
privativo sería mantenido, merced a la Ley de confirmación de Fueros de 25
de octubre de 1839. No obstante:
·
En
el Reino de Navarra, mediante la "Ley
Paccionada"
(1841), su régimen fue
poco después casi suprimido y dejó de ser un reino, pasando a constituirse
Navarra como una provincia más del Reino de España.
Se conservaron algunos pequeños restos
forales que, en las provincias vascas de Guipúzcoa y Vizcaya, fueron
suprimidos por la dictadura franquista al ser consideradas "provincias
traidoras" por no haber participado a su favor en la sublevación de 1936, manteniéndose
en Álava y Navarra.
La Constitución española de 1978 en su
Disposición Adicional Primera consagra el respeto y amparo de los derechos históricos de los territorios forales,
retrotrayendo la legislación hasta 1841 y por ello estos territorios,
constituidos actualmente como las comunidades autónomas de Navarra y País
Vasco,
conservan la independencia en aspectos como el derecho tributario, fiscal o
civil entre otras peculiaridades.
En Navarra la norma
basa su régimen de autogobierno en la Ley
Orgánica de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral de Navarra de 1982 y en
el País Vasco es el Estatuto de Autonomía del País Vasco de
1979.
[2] LITERATURA:
Conjunto de obras orales y escritas cuya finalidad es la plasmación estética,
es decir, que trascienden el criterio de finalidad comunicativa práctica. Para
algunos autores, el determinar si un texto pertenece o no al campo literario
depende de su carácter de ficcionalidad o creación artística de una nueva
realidad. Otro rasgo sería la plurisignificación o connotación del discurso
literario; sin embargo, para otros autores lo que da entidad literaria a una
obra sería el hecho de que la comunidad la acepte como tal. Algunas disciplinas
encargadas del estudio de la literatura, en cuanto arte del lenguaje, son la
Teoría literaria, la Crítica literaria, la Historia de la literatura y la
Literatura comparada.
[3] OBRA
LITERARIA: Producción humana de carácter
literario basada en el uso estético de la lengua, lo cual la convierte en un
tipo especial de comunicación destinada a ser difundida tal cual, tanto en
cuanto a su significante como a su significado. Suele implicar un mensaje
ambiguo, dada la plurisemanticidad de los signos y su cualidad connotativa. La
obra literaria es un texto verbal y como tal depende de la lengua, y es un
producto artístico acabado y, en este sentido, es un objeto estético.
Gracias
al estudio de los dialectólogos, especialmente de Koldo Zuazo, hoy en día
podemos hacer una clasificación de los dialectos y subdialectos en función de
sus características lingüísticas. Koldo Zuazo, profesor de Filología vasca en
la Universidad de Euskadi, ha profundizado con sus estudios en la dialectología
del euskara. A partir de la clasificación de Bonaparte, en 1997 Zuazo realizó
una categorización más concreta. Mientras el primero se basó en los dialectos
para completar su clasificación, el segundo se ha basado en los diferentes
modos de hablar.
·
Alternancia entre
a/e (burua>burue).
·
Hiato marcado,
intercalando una consonante: buruba, txoriya.
·
Contracciones de
vocal: zaharra>zarra.
·
Palatalización: oilo> /oillo/.
·
No diferencian el
plural absolutivo –ak del ergativo
plural –ek, ya que en ambos casos se
emplea –ak.
·
Se marcan todas
las oraciones subordinadas: etorri den
gizona nire aita da.
[5] Las
distintas DEFINICIONES DE FASCISMO y de lo
que constituye de cada gobierno fascista existentes
son objeto de gran controversia, y fuente de numerosas y acaloradas
disputas. Historiadores, politólogos y otros académicos llevan décadas
discutiendo la naturaleza exacta del fascismo y sus principios básicos. La mayoría de académicos coincide en que un
"régimen fascista" es, por encima de todo, una forma
de gobierno autoritaria, aunque no todos
los regímenes autoritarios sean fascistas. El autoristarismo es, en el
fascismo, tan solo una de sus características, de forma que la mayoría de
académicos afirman que son necesarios más rasgos identificativos para poder
definir un régimen autoritario como fascista. De forma similar, el fascismo como ideología es también
difícil de definir. Originalmente, el fascismo se refería
a un movimiento político que existió en un solo país (Italia) durante menos
de 30 años, y que gobernó dicho país entre 1922 y 1943 bajo el
mando de Benito Mussolini. Es evidente que si esa definición se
limita al fascismo italiano original, el término fascismo tendrá
poco sentido fuera de la historia de la política italiana. La mayoría de
académicos, por tanto, prefiere usar la palabra fascismoen un
sentido más genérico para referirse a una ideología (o grupo de ideologías) que
fue influyente en muchos países en muchos momentos distintos. Para ese
propósito, hay que identificar un "mínimo fascista", es decir, las
condiciones mínimas indispensables que debe cumplir un grupo político para
poder ser considerado fascista. La mejor forma de hacerlo es considerar cuál ha
sido la propia definición de fascismo para diversos autores
relevantes.
[6] HERMENÉUTICA:
Del griego "hermeneia" (traducción,
interpretación). El término "hermenéutica" fue utilizado
tradicionalmente sobre todo en el contexto de la exégesis bíblica, asociado a
las técnicas y métodos de interpretación de dichos textos. En la
actualidad nos referimos con él más habitualmente a la corriente filosófica que
propone como método, en el ámbito de las ciencias humanas, la comprensión de
las acciones humanas en su contexto histórico y social, fuera del cual pierden
su significado; al mismo tiempo, dicho método señala la dificultad de tal
tarea, al poner de manifiesto la heterogeneidad entre el significado (matizado
por las creencias, tradiciones, prejuicios y valores, etc) que pueda tener el
"mismo" hecho para el investigador y para la época investigada. Esta
dificultad parece exigir haber comprendido ya algo para poder comprenderlo, lo
que da lugar a una aparente circularidad que se conoce con el nombre de
"círculo hermenéutico". Entonces, el
término hermenéutica deriva del griego "hermenéuiein" que
significa expresar o enunciar un pensamiento, descifrar e interpretar un
mensaje o un texto. Etimológicamente, el concepto de hermenéutica se
remonta y entronca con la simbología que rodea a la figura del dios
griego Hermes, el hijo de
Zeus y Maya encargado de mediar entre los dioses o entre éstos y los hombres.
Dios de la elocuencia, protector de los viajeros y del comercio, Hermes no sólo
era el mensajero de Zeus. También se encargaba de transmitir a los hombres los
mensajes y órdenes divinas para que éstas fueran tanto comprendidas, como
convenientemente acatadas. El
hermeneuta es, por lo tanto, aquel que se dedica a interpretar y desvelar el
sentido de los mensajes, haciendo que su comprensión sea posible y todo
malentendido evitado, favoreciendo su adecuada función normativa.
Actualmente entendemos por hermenéutica aquella corriente filosófica que,
hundiendo sus raíces en la fenomenología de Husserl y en el vitalismo
nietzscheano, surge a mediados del siglo XX y tiene como máximos exponentes al
alemán Hans Georg Gadamer (nacido
en 1900), Martin Heidegger (1889-1976), los
italianos Luigi Pareyson (1918-1991)
y Gianni Vattimo y el francés Paul
Ricoeur (nacido en 1913). Todos ellos adoptan una determinada
posición en torno al problema de la verdad y del ser, siendo la primera
definida como fruto de una interpretación, y el ser (mundo y hombre) como una
gran obra textual inconclusa que se comporta de manera análoga a como lo hace
el lenguaje escrito.
No obstante, la hermenéutica contemporánea más
que un movimiento definido es una "atmósfera" general que empapa
grandes y variados ámbitos del pensamiento, calando en autores tan heterogéneos
como Michel Foucault, Jacques
Derrida, Jürgen Habermas, Otto Apel y Richard Rorty.
[7] TEOLOGÍA
(latín, theologia). Ciencia o tratado de Dios. Se distingue la teología
revelada, que parte de los datos de la Revelación, y la teología natural o
Teodicea, que es la ciencia de Dios en cuanto se puede alcanzar por las luces
de la razón. Se llama también teología racional o natural. En realidad, es la
parte de la metafísica que trata de Dios, de su existencia y de sus atributos.
En materia religiosa, es el estudio de los dogmas. La teología racional o
natural reposa en la mera razón. La teología revelada se funda en los textos sagrados; en el cristianismo, la
teología positiva procede de la tradición de la Iglesia. La teología dogmática
y la teología moral constituyen los dos grandes campos del espacio teológico.
Los partidarios de la teología negativa se niegan a calificara Dios
positivamente y lo definen por lo que no es. Santo Tomás de Aquino y san Juan
de la Cruz recurrieron a ella: se habla también, en este sentido, de teología
apofática.
[8] SERMÓN:
Tipo de discurso propio de la oratoria religiosa que se suele enmarcar dentro
de ciertas ceremonias litúrgicas y con el que se explican o comentan aspectos
morales y doctrinales. En España destacan los sermones de Fray Luis de Granada,
que también escribió un manual para enseñar a otros predicadores los recursos
de la elocuencia sacra.
[9] CULTERANISMO:
Estilo literario caracterizado por sus metáforas violentas, alusiones oscuras,
hipérboles extremadas, latinismos, etc. Acuñado a principios del siglo XVII, el
término se refiere, en contraposición al conceptismo, a una de las dos
vertientes del barroco español. De estilo artificioso, el culteranismo se
caracteriza por la latinización de la sintaxis y el vocabulario, las alusiones
clásicas y las continuas referencias a la mitología, las metáforas originales y
la creación de una dicción poéticalo más alejada posible del lenguaje
corriente.Se lo conoce también como gongorismo,
puesto que su principal representante fue Luis de Góngora. El culteranismo
significó un enriquecimiento del poder creativo, original y expresivo del
lenguaje; en manos de imitadores sin talento, y por la misma complicación y
oscuridad de su estilo, llegó a convertirse en algo vacío de contenido y fue
objeto de burla por parte de múltiples detractores (Quevedo y Lope de Vega, entre
otros).
[10] FILOSOFÍA:
Etimológicamente, amor a la sabiduría. Originariamente, sinónimo de ciencia
(conocimiento por sus causas). En su sentido actual, puede definirse como
“saber de la totalidad de las cosas por sus causas últimas adquirido a la luz
de la razón”. La filosofía es una búsqueda que se interroga sobre la verdad y
sus problemas; es trabajo intelectual de la razón, práctica del logos. Su tarea es más la de suscitar
problemas que la de resolverlos; en este sentido es más crítica que dogmática.
El programa de enseñanza de la filosofía comprende: psicología, lógica,
epistemología, política y moral, estética y metafísica. Las dos grandes
dimensiones de la filosofía son el conocimiento y la acción. Desde que Hegel
nos enseñó que la filosofía era, ante todo, una reflexión sobre la historia de
la filosofía, es decir, una relectura creadora de los textos de los filósofos
anteriores, podemos concluir que cada nueva obra de un verdadero filósofo es
como un renacer de la filosofía. Sucede como si la tradición se transfigurara
en nuevos mundos teóricos por venir.
[11] El
EUSKERA GUIPUZCOANO (gipuzkera en euskera), también conocido como EUSKERA CENTRAL
(erdialdekoa en euskera), es un
dialecto del euskera que se habla en la parte central de Guipúzcoa, así como en
La Barranca (Navarra).
El guipuzcoano no se habla en toda Guipúzcoa. En la cuenca del río río Deva, desde Salinas de Léniz hasta Elgóibar se
habla vizcaíno, y en Oyarzun y en la cuenca del río Bidasoa se
habla alto-navarro. Sin embargo la frontera entre el
guipuzcoano y el alto-navarro está cambiando en favor de los rasgos
guipuzcoanos, seguramente a consecuencia del prestigo que ha tenido durante
mucho tiempo y la influencia de los medios de comunicación en Guipúzcoa.
[12] El
EUSKERA ALTO-NAVARRO (goi-nafarrera en euskera) es el dialecto del euskera hablado en la
parte central y norte de Navarra, así como en el extremo oriental de Guipúzcoa
y la frontera occidental bajonavarra con Navarra. Esta
denominación se corresponde con la clasificación hecha por Louis Lucien Bonaparte a
finales del siglo XIX, que a su vez
tenía dos variantes, altonavarro meridional y altonavarro septentrional.
Posteriores estudios, como los realizados por Koldo Zuazo, renombran este
dialecto como navarro (nafarreraen euskera) o euskera navarro (nafarroako
euskara en euskera).
[13] BIEN
(latín, bonum). Lo que posee valor o
mérito, o es digno de estima. En filosofía clásica, bondad. Para los axiólogos,
el bien es el objetivo concreto, compuesto de ser y de valor. Es un valor
fundamental de la moral. Cada mmoral determina la naturaleza del bien que busca
y que constituye su ideal.
[14] ALMA (lat. anima): Principio de vida de los seres vivos. Aquello de que
resulta la condición de viviente. Es el objeto de la psicología, llamada
originariamente De Anima (sobre el alma). Modernamente se ha restringido el
concepto de alma -y el objeto de la psicología- al alma sensitiva o dotada de
algún modo de conciencia, excluyendo del mismo el alma o vida vegetal. En un
sentido más restringido -y vulgar- se dice sólo del alma racional humana,
dotada de sustancialidad e inmortal.
[15] ADAGIO:
Dicho tradicional, proverbio o sentencia doctrinal breve, extraído de la
experiencia popular o no, que suele tener sentido moral o práctico.
[16] PROVERBIO:
Sentencia breve y moralizante, basada en la sabiduría que da la experiencia,
muy relacionada con el refrán, si bien el proverbio suele ser más culto que
aquél. El modelo para la cultura cristiana lo ofrece el Libro de Proverbios de
Salomón.
[17] MÁXIMA:
Sentencia breve que suele resumir un principio ético. Por lo común, se expresa
en tono solemne, pues suele plamar un conocimiento profundo y generalizable. Se
puede usar como sinónimo de aforismo,
adagio, proverbio e, incluso, refrán.
[18] CRONOLOGÍA:
Ciencia que determina el orden y fechas de los sucesos históricos. Puede
dividirse en:
·
Cronología
histórica, que trata de los sucesos
acaecidos en tiempos históricos;
·
Cronología
astronómica, que se refiere al origen y al orden de
los fenómenos celestes;
·
Cronología
científica, que intenta reconstruir las relaciones
temporales en el mundo prehistórico.
Es decir, se
trata de la ciencia, que se propone investigar la relación entre diversos
hechos acaecidos en el pasado y fecharlos. La cronología, entendida como medida
del acontecer de los hechos gracias a una escala del tiempo y como método de
fijación de fechas, encuentra aplicaciones en prehistoria, historia, geología,
arqueología y astronomía.
[19] GENERACIÓN:
Del griego génesis y del latín generatio, se ha empleado en las
ciencias sociales para aludir al conjunto de
los hombres y mujeres que nacen al mismo tiempo. Se aplica por analogía
a quienes entran a formar parte de un medio sociocultural sustituyendo en las
tareas y papeles a quienes antes los desempeñaban. El matiz semántico que lo
arrima a la idea de cambio lo ha hecho especialmente atractivo para dar cuenta
de las transformaciones de fondo que experimentan las configuraciones
socioculturales en función del recambio de sus miembros. En otro sentido, en su
teoría de la historia, Ortega y Gasset
lo elevó a un rango categorial de primer orden al sostener que la historia se compone intrínsecamente de
generaciones, entendidas como configuraciones culturales con unidad propia y
sujetas a un ritmo específico. En el seno de su filosofía, las figuras que la
vida humana va adoptando en cada época se conciben a partir de las variaciones
de la sensibilidad vital que aporta una generación, que está compuesta por el
círculo de los contemporáneos que actualmente conviven y que ejecutan una
variación, más o menos profunda, del mundo que habitan. La generación,
entendida como una suerte de compromiso dinámico entre la masa y los individuos
egregios que establecen el sentido de la altitud histórica, sería el gozne de
los movimientos históricos.
[20] MESTER
DE CLERECÍA: Escuela o actividad literaria culta y
conjunto de sus obras, correspondientes a los siglos XIII y XIV, como el Libro de Alexandre, el Libro de Apolonio, las obras de Berceo,
del Arcipresste de Hita, etc., que muestran ciertos rasgos comunes como la
predominante plasmación narrativa, lengua romance, tratamiento
didáctico-religioso de los asuntos (aunque también burlesco), renovación del
lenguaje literario y de las formas métricas regulares (cuaderna vía), fuentes
escritas y doctas. Los textos de clerecía surgen en el entorno de algunos
monasterios y de la Universidad de Palencia. La mayoría son poemas narrrativos
que se centran en temas religiosos (vidas de santos, milagros, motivos
marianos, doctrinales…).Usan la cuaderna vía o estrofa de cuatro versos
alejandrinos con rima consonante y gran variedad dde recursos retóricos.
[21] FRANCISCANOS:
Es patente la omnipresencia en España de la orden mendicante de San Francisco.
A finales del siglo XVI hay más de 10.000 monjes y clarisas: casi la tercera
parte de los frailes de la España de entonces. Se calcula que a finales del
siglo XVII tenían 700 casas. Los conventos franciscanos importantes son los de
Alcalá (con 100 monjes), Córdoba, Salamanca,
Zamora, Segovia, Valladolid y Burgos. Las monjas de Santa Clara y las monjas franciscanas se
implantaron en la mayoría de los partidos. Los conventos de Burgos, Córdoba,
los dos de Granada, los de Astorga, Carmona y Zafra, reunían entre 70 y 90 monjas
cada uno. En el seno de los franciscanos hay que distinguir: los observantes,
es decir, los que siguen la regla o “franciscanos”, mayoritarios; a partir de
1557 los reformados o franciscanos descalzos, exentos del impuesto de los
millones en 1590; los capuchinos y los terciarios o franciscanos de la Orden
Tercera.
[22] PLATONISMO:
Sistema filosófico de Platón y sus discípulos, cuyo punto fundamental es la
doctrina de las ideas: el hombre tiende al verdadero conocimiento, que es el
que pertenece al reino de las ideas, mientras que los sentidos no son más que
un punto de partida que ofrecen una realidad inestable y falsa; las ideas son
la verdadera realidad, eterna e inmutable, y las cosas son tan sólo el reflejo
de dicha realidad, de la cual participan. Los elementos de la doctrina
platónica son la desvalorización del mundo sensible, la doctrina del
conocimiento, la doctrina de la preexistencia del alma respecto al cuerpo, la
doctrina de la dialéctica, y la doctrina de la superioridad de la prudencia
sobre la sabiduría, es decir, del fin político de la filosofía. La historia del
platonismo en el mundo clásico coincide en su mayor parte con la historia de la
Academia, si bien algunos períodos de ésta se caracterizan por tendencias
extrañas a la tradición platónica, principalmente el período de la Academia
Media y Nueva de orientación escéptica
y probabilista. // Con el neoplatonismo, sobre todo con Plotino,
se produjo una recuperación, sistematización e integración de la doctrina
platónica. Después de Plotino los temas del platonismo influirán en la
especulación posterior, sea la patrística y la escolástica, o la filosofía árabe (Avicena), a través de la tradición
platónica.
[23] REGLA
DE LAS TRES UNIDADES: Regla establecida en el
Renacimiento por la que se exige en las obras dramáticas la unidad de acción,
tiempo y lugar. La primera se refiere a que todo lo que sucede en la obra debe
servir para comprender o completar la acción principal. La de lugar implica que
la acción tiene que desarrollarse en un único espacio general, y la de tiempo
requiere que la acción suceda dentro de veinticuatro horas. En España, Lope de
Vega rompe la exigencia de la unidad de lugar y tiempo, aunque en el
Neoclasicismo vuelvan a respetarse las tres unidades.
[24] SANTUARIO
DE LOYOLA: Centro de estudios y formación de la
Compañía de Jesús, construido a partir de 1689, cerca de Azpeitia, provincia de
Guipúzcoa, a 57 km al SO de San Sebastián, donde se hallaba la casa natal de
san Ignacio de Loyola. Su iglesia, consagrada en 1738, es de estilo
churrigueresco.
[25] RECURRENCIA:
Recurso literario que consiste en la repetición en el texto de ciertos fonemas
o conceptos. Es uno de los factores básicos de la cohesión textual y puede
darse tanto en el plano del significante como en el del significado.
[26] SINESTESIA:
Figura que consiste en el entrecruzamiento de sensaciones y sentidos,
manifestando la percepción sensorial a
través de un sentido que no le corresponde (oír un color, saborear un sonido,
eetc.). En España, alcanza su mayor auge durante el Barroco y el Simbolismo. La sinestesia
ofrece una percepción metafórica de la realidad.
[27] REALISMO:
Escuela literaria de mediados del siglo
XIX, cuyo postulado estético era la reproducción íntegra de la realidad, y que
constituyó el origen del naturalismo. Aunque el realismo es una tendencia
literaria que atraviesa toda la historia de la literatura, se atribuye
particularmente el término a un momento preciso de la historia literaria
francesa, que apareció como reacción contra el lirismo y el exceso de
imaginación de la novela rommántica. Los postulados estéticos del realismo encontraron su medio de expresión en la
narrativa, y su objetivo era la
reproducción integral y objetiva de la
realidad cotidiana. El realismo francés está representado principalmente por
Balzac y Zola, quien hará evolucionar el realismo hacia el naturalismo. Durante
el siglo XIX se difunden formas de realismo en toda Europa. Hacia mediados del
siglo XIX el realismo sufrió una evolución hacia formas de naturalismo.
[28] LÍRICA/O:
Género o forma básica tradicional de la creación literaria, junto a la épica y
la dramática. A la lírica puede adjudicársele valor central, pues es el género
más determinado por el lenguaje. Suele caracterizarse como eminentemente
subjetiva y ligaada al yo poético, aunque no en todos los casos resulta así. Se
puede subdividir en múltiples formas, entre las que la más relacionada con la
música sería la canción, y con la pinturalos caligramas. Dentro del género
lírico se han desarrollado otros poemas como el himno, la elegía, el epitalamio,
la cantiga, la serranilla, la endecha, el villancico, el soneto, la égloga,
etc.
[29] ÉTICA:
Del griego "ethiké", que deriva del vocablo
"ethos" (carácter, forma de ser adquirida). La ética es la parte de
la filosofía que tiene por objeto la reflexión sobre la conducta
"moral" del ser humano, lo que puede llevar, a su vez, a la
elaboración de teorías que permitan comprender y explicar dicha conducta,
porqué se considera, o no, "buena", y cuál es el fundamento de
"lo bueno". Siguiendo
el análisis de José Luis López Aranguren, podemos reservar el término
"moral" (aunque etimológicamente tenga el mismo significado que
"ethiké", correspondiendo el vocablo latino "mor" al griego
"ethos") para referirnos a la conducta observada por el ser humano
respecto a lo "bueno" y a las normas por las que tal conducta se
regula. En ese caso podríamos decir que la ética es la parte de la filosofía
que tiene por objeto de estudio la "moral".
[30] JUSTICIA:
El término justicia ha adquirido diversos significados a lo
largo de la historia, según el objeto al que se refiera y los presupuestos
ideológicos o éticos desde los que se propone su definición. La justicia
conmutativa, en la medida en que regula el intercambio, supone la reciprocidad,
por lo que en tal caso se identifica con la igualdad. No así en la justicia
distributiva, donde la idea de proporcionalidad hace imposible asimilar la
justicia a la igualdad. Especial importancia tuvo la consideración de la
justicia social a lo largo de los siglos XIX y XX, rebasando el ámbito
puramente jurídico o ético.
[31] PROSAÍSMO:
1. Falta de cualidades líricas en un
texto, sea en verso o en prosa: uso convencional de figuras, racionalización,
trivialidad, convencionalidad, carencia de armonía… A veces, se confunde el
poema con el texto rimado, pero el solo hecho de atender a las reglas métricas
no garantiza un buen texto lírico. 2. Tendencia
literaria que trata de eliminar de las obras, tanto en prosa como en verso,
cualquier elemento poético. Se diferencia del prosaísmo circunstancial e
involuntario, pues en este caso existe una voluntad de estilo que, por razones
diversas, huye de los rasgos líricos, buscando llaneza o mayor espontaneidad.
·
Algunos diptongos crecientes: eguardia
en vez de eguerdia.
·
Pronuncian todas las consonantes
sibilantes: s, z, x, ts, tz,
tx.
·
Presenta bastantes pérdidas de
vocales y consonantes: kopiatu>kopitu,
hasarretu>hasertu.
·
Declinación similar a la del
guipuzcoano, excepto la marca: -lakotz.
·
Diferencian el plural absolutivo
del ergativo plural: -ak/-ek.
·
Muchos verbos del euskara estándar provienen de las formas verbales de
este dialecto: dut, duzu.
·
A veces cambian los verbos, por
ejemplo, en vez de utilizar nor-nori,
utilizan nor-nori-nork.
·
En vez de utilizar baino utilizan biño o niño.
[33] SANTUARIO
DE ARÁNZAZU: Santuario mariano situado cerca de
Oñate, en la provincia de Gipuzkoa. Se construyó en el siglo XV, y en él se
venera a la Virgen de Aránzazu, patrona de Guipuzcoa.
[34] SEMIÓTICA: Del griego "semeiotiké", término que deriva, a su vez, de
"seméion" (signo). El término semiótica (usado originalmente en el
mundo anglosajón) o semiología (más usado en el mundo francófono) se aplica al
estudio de la naturaleza de los signos: su origen, significado, formas de transmisión,
relación entre ellos, etc. Ya desde la antigüedad el estudio de los signos
(especialmente de los lingüísticos) despertó la curiosidad y el interés tanto
de los sofistas, como de Platón y Aristóteles, así como de las escuelas estoica
y la epicúrea, interés que se continúa observando en los lógicos gramáticos
medievales. En la época moderna, el impulso dado por Locke al estudio del
lenguaje hará que la semiótica se desarrolle considerablemente en la filosofía
moderna, desarrollo que recibirá un fuerte impulso en la época contemporánea
con las aportaciones de C. S. Peirce y F. de Saussure, a quienes se suele
considerar los padres de la semiótica contemporánea, que llegará a ocupar un
lugar central en las reflexiones filosóficas. Es habitual dividir la semiótica
en tres partes: la sintaxis (el estudio de las relaciones de los signos entre
sí) la semántica (el estudio de las relaciones de los signos con el objeto
significado) y la pragmática (el estudio de las relaciones de los signos con
los sujetos que los utilizan). Dada la universalidad del empleo de signos,
las investigaciones semióticas abarcan todo tipo de fenómenos: cine, teatro,
arquitectura, música, literatura, arte, y el estudio de la cultura en general.
En
suma, la semiótica es la disciplina que estudia los signos como fuerzas
sociales (Umberto Eco) y los elementos culturales como procesos de
comunicación. La semiótica literaria incorpora la concepción dinámica del
quehacer literario. Desde esta perspectiva, se considera que el mensaje
literario está compuesto de diversos códigos que deben estudiarse
semióticamente de manera integrada, así se describen los rasgos de un texto en relación con su
contexto, es decir, los presupuestos semiológicos, comunicativos y sociales que
condicionan u orientan al autor para crear su obra y, posteriormente, los que
guían a los receptores de la misma.
Características fonéticas
·
Terminación en a+a>ea.
·
Alternancias entre e/a.
·
Diptongo decreciente.
·
Hiato marcado, intercalando una
consonante.
·
No se diferencia el sonido de la S del sonido de la Z, tampoco se diferencia el sonido ts del sonido tz.
·
Palatalización de la i.
Características de la morfología
·
Demostrativos con misma raíz.
·
El numeral en algunos casos va
detrás del nombre.
·
La declinación del sociativo se
hace añadiendo –egaz.
·
El demostrativo suele aparecer
tanto delante como detrás del nombre.
·
Cuando el verbo mismo es el
elemento inquirido: honek jakin daki (sintético),
etorri egin da (perifrástico).
·
Completivo: -ela y –ena.
·
Los verbos cambian completamente
respecto al batúa en el caso dativo, cuando la vocal anterior no es i.
·
Se contraen fácilmente el verbo y
el auxiliar.
·
En vez de utilizar la forma –ari izan se utiliza el verbo ibili.
[36] NATURALEZA:
Conjunto de seres, cosas y fuerzas del universo. Lo natural se opone a lo
artificial o construido por el ser humano, también se opone a cultural, aunque
lass personas sólo perciben la naturaleza a través de su cultura. Ya desde la
época griega, en la literatura se recoge el paisaje idealizado. La experiencia
de una sociedad urbana y refinada exaltando la vida sencilla en plena
naturaleza, resurge en Virgilio. Este amor por laa naturaleza también se
manifiesta en el Renacimiento como lugar
de paz, armonía y reflexión (locus
amoenus). El Romanticismo subjetiviza la naturaleza, la conmociona, la
agita según las emociones del protagonista, o la muestra cruelmente impasible
ante su dolor (se describe, muchas
veces, de manera antropomórfica).
[37] VERSÍCULO
(VERSO LIBRE): Verso que no se sometea las reglas de
la métrica tradicional a causa de una mayor libertad creadora. En el versículo
no se tiene en cuenta el cómputo de
sílabas, la distribución regular de los acentos ni las exigencias de la rima,
con lo que se centra todo el cuidado en el contenido del texto poético y no
tanto en su forma. En estos versos, el efecto rítmico se basa en la reiteración
o contraposición de ideas, en el uso de palabras clave, en el paralelismo de
estructuras sintácticas, etc. El verso libre
coexiste hasta nuestros días,
junto a estrofas tradicionales.
[38] PROSA
POÉTICA: Modalidad de escritura literaria en
prosa, surgida durante el Romanticismo, en la que las diferencias entre verso y prosa se estrechan
conjuntamente con las de género. En la prosa poética se da especial importancia
al aspecto musical del lenguaje y a la
utilización de los diferentes recursos poéticos.
[39] PAÍS
VASCO CONTINENTAL O IPARRALDE: Iparralde
juntoa Euskadi y Navarra conforman
una realidad histórica y cultural denominada País Vasco y que en la antigüedad
recibió el nombre de Vasconia, una realidad que en lengua vasca siempre recibió
el nombre de Euskal Herria y cuyas representaciones políticas fueron el Ducado de Vasconia y
el Reino de Pamplona-Nájera.
Actualmente, el País Vasco se encuentra dividido entre dos estados, Francia y
España, y dentro del territorio español en dos comunidades autónomas, Euskadi y
Navarra. El territorio conocido como Iparralde es el País Vasco Continental,
también llamado en castellano País Vasco-Francés o en
vasco Iparraldea (ipárralde-á; "el Norte"). Tiene 264.000
habitantes (año 1.999) y 2.978 Km² de extensión; está integrado
por tres territorios históricos: Lapurdi, Nafarroa Beherea y Zuberoa. Ya en el
siglo XVIII, la Revolución Francesa acabó con los instituciones forales de las
regiones vascas continentales y, hoy es el día, que no poseen una entidad
política propia. El País Vasco Norte, o las antiguas regiones vascas que lo
conforman, no existen en el mapa de Francia, pertenece, junto al Béarn, al
Departamento de Pirineos Atlánticos y éste, a su vez, a la región de Aquitania.
El euskera no es cooficial junto con el francés, legalmente no existe.
[40] ALEXANDER
von HUMBOLDT (Berlín, 1769-1859). Naturalista y
explorador alemán. Se formó intelectualmente en Berlín, Frankfurt del Oder y en
la Universidad de Gotinga. Este geógrafo realizó una expedición científica por
América del Sur (de 1799 a 1804) y otra por Asia Central (entre 1829 y 1830).
Además, sentó las bases de la geografía moderna con obras clásicas.
[41] EUSKAL
HERRIA:
Desde el nacimiento mismo del nacionalismo vasco a finales del siglo
XIX,
se han planteado diversos proyectos
políticos que abarcasen los territorios que el nacionalismo
entiende como vascos. El nacionalismo vasco llamó a esa entidad Euzkadi y la
denominaron "patria de los vascos". A partir de entonces, conceptos o
términos como la "identidad vasca" y "Euskal
Herria"
se trasladaron al ámbito político. Desde posturas autonomistas hasta las
nacionalistas e independentistas, a lo largo de la historia ha habido intentos
por unir los territorios históricos vascos en un ente soberano, sobre todo en
los territorios que forman parte de España.
[42] EUSKERA
VIZCAÍNO o EUSKERA OCCIDENTAL: Es un
dialecto del euskera. Los límites del dialecto vizcaíno se corresponden con la
tribu prerromana de los caristios probablemente no siendo una mera
casualidad. Antiguamente la zona vizcaína estuvo junto con Álava y el valle de Amezcoa en
la circunscripción eclesiástica de Calahorra y es de esta manera en la que
se justifica la influencia del dialecto occidental (o vizcaíno) en las hablas
de estas regiones, aunque no por ello se pueda decir que el dialecto alavés
(hoy en día extinto) fuera de mismos rasgos que el vizcaíno, probablemente tuvo
características comunes, pero también personalidad propia.
[43] GUERRA
DEL ROSELLÓN, también denominada GUERRA DE LOS
PIRINEOS o GUERRA DE LA CONVENCIÓN: Fue un conflicto que enfrentó a
la monarquía de Carlos IV de España y a la Primera República Francesa entre 1793
y 1795, dentro del conflicto general que enfrentó a Francia con la Primera
Coalición. Se indica que la Convención Nacional fue una Asamblea legislativa de
la Francia revolucionaria que fundó la I República y gobernó Francia de 1792 a
1795. Elaboró las constituciones I (del año 1793) y III (del año 1795).
[44] GUERRA
DE LA INDEPENDENCIA (1808-1814). En 1700 el rey
Carlos II, el último integrante de la dinastía de los Austria (o Habsburgo),
muere sin descendencia. Quedaba por tanto vacío el trono de Esspaña, una
potencia imperial venida a menos, pero
que aún conservaba numerosas posesiones en Europa y sus ricos y extensos
territorios de América. Se iniciará así una larga guerra, la Guerra de Sucesión
española, en la que las potencias europeas lucharán por la codiciada Corona.
Las doa grandes potencias del momento, Francia e Inglaterra, liderarán los dos
bandos que se enfrentarán en este conflicto, que tendrá también un carácter de guerra civil en España. Al
final de esta guerra España comenzará una nueva etapa de su historia: reinará
una nueva dinastía , la de los Borbones, y como resultado de los acuerdos de
paz tras el conflicto, España perderá todas sus posesiones europeas. Dentro de
España también se producirán cambios significativos. El acuerdo de paz con el
que finalizó esta guerra se llamó Tratado de Utrecht.
[45] PSICOANÁLISIS:
Es una práctica terapéutica y técnica de investigación
fundada por el neurólogo austríaco Sigmund Freud alrededor
de 1896. A partir del psicoanálisis se han desarrollado
posteriormente diversas escuelas de psicología profunda o
de orientación dinámica y analítica. Asimismo, la teoría ha influido sobre
muchas otras escuelas psicológicas y de terapias no necesariamente
psicoanalíticas.
[46] INCONSCIENTE:
Según la teoría psicoanalítica, uno de los tres sistemas sobre los que se halla
organizada la vida psíquica del hombre (consciente, preconsciente,
inconsciente). El inconsciente comprende aquello de la vida psíquica que no
forma parte de la conciencia. Los elementos del inconsciente se manifiestan en el comportamiento bajo forma de actos
fallidos y afloran en los sueños en forma simbólica.
[47] CARMELITA:
Dícese del religioso o religiosa de la orden mendicante del Carmen o del
Carmelo. Instituida en la segunda mitad del siglo XII en Palestina con el
nombre de Ermitaños de Nuestra Señora del Monte Carmelo y aprobada por Honorio
III en 1226, en 1245 los carmelitas fueron erigidos en orden mendicante de
estatuto cenobítico, con san Simón Stok
como superior, introduciéndose y propagándose entre la cristiandad de Occidente
hasta transformarse en la orden mendicante de los carmelitas descalzos, monjes
que siguen la regla carmelita reformada en 1568 por santa Teresa deÁvila y por
san Juan de la Cruz.
Al respecto
puede consultarse el Diccionario
Histórico de la España del Siglo de Oro, cuyo autora es Annie
MOLINIÉ-BERTRAND, que se halla en la Col. Flash nº 83, siendo puesto en
circulación por Acento Editorial (Madrid, 1998). Este diccionario, compuesto de
375 voces, explora las principales nociones de la historia y la civilización
españolas a lo largo de los siglos XVI y XVII, haciendo posible un conocimiento
suficiente y riguroso de la sociedad de la época a través de su historia
política, de su economía y de su cultura, sin dejar de tratar aspectos
parciales tan interesantes como la fiscalidad o la demografía. Así, el
estudiante, el historiador o el simple aficionado a los temas históricos
disponen de un elemento de consulta permanente, amplio, conciso y cómodo, y
cuya suma de datos acaba por configurar un panorama general, claro y útil, de lo que se ha llamado la España clásica.
[48] ARCAÍSMO:
Palabra o expresión caída en desuso. Pervivencia en la literatura de
construcciones o vocablos no utilizados en la actualidad.
[49] MASS MEDIA:
Conjunto de medios que permiten la comunicación de masas o la comunicación
simultánea con gran número de personas a veces muy distantes entre sí: prensa,
radio, televisión, cine.
[50] ESTÉTICA:
Del griego "aisthetiké" (lo referido a la
sensación). En este sentido etimológico utiliza Kant este término cuando, en la
"Crítica de la razón pura", denomina Estética trascendental a la
parte de la Crítica en la que se ocupa del análisis de la sensibilidad, por
ejemplo. En
general, no obstante, se entiende por Estética aquella parte de la filosofía
que tiene por objeto el análisis de lo bello, y que encontramos en la historia
de la filosofía ya como análisis del sentimiento estético que provoca en
nosotros la obra de arte, ya como filosofía del arte (de las Bellas Artes)
consideración, esta última, que predomina en la actualidad.
[51] COSTUMBRISMO
(COLORISMO): Corriente literaria que busca reflar
las tradiciones y costumbres locales. En la producciónde artículos
costumbristas destacarían Mesonero Romanos y Mariano José de Larra.
[52] RESTAURACIÓN:
Período histórico español iniciado con el restablecimiento en 1874 de la
monarquía borbónicaen la persona de Alfonso XII. El fin de dicho período se sitúa generalmente en 1902, al iniciarse
la mayoría de edad de Alfonso XIII, aunque la monarquía pervivió hasta 1931. Su
principal artíficefue Antonio Cánovas del Castillo, que en agosto de 1873 logró
la jefatura del Partido Alfonsino. El sistema político se basó en el turno de
los dos grandes partidos en el poder, excluyendo a republicanos y
organizaciones obreras.
[53] HISTORICISMO:
Corriente de pensamiento que surge en Alemania a finales del
siglo XIX impulsada por la obra de W. Dilthey, a raíz de su distinción entre
las ciencias de la naturaleza y las ciencias del espíritu, basada en la
distinción ontológica entre el mundo natural y el mundo histórico, al que
considera el resultado de la acción única e irrepetible de los seres humanos.
Los hechos a los que tal acción da lugar quedan vinculados al contexto en que
se produce, y a la relación entre el pasado y el presente, únicos elementos que
pueden permitir su comprensión. Dilthey se opone a las concepciones de la
historia de los románticos y de los idealistas, al afirmar que las verdades y
valores son relativos a cada época, y no la manifestación de lo Absoluto o de cualquier
otra esencia universal, negando así toda finalidad última y trascendente de la
historia. W. Windelband, H. Rickert, G. Simmel, M. Weber y O. Spengler,
defendieron también posturas historicistas, en Alemania, y B. Croce y A.
Gramsci lo hicieron en Italia. El historicismo influirá también en otras
corrientes filosóficas, como el existencialismo, la fenomenología y la
hermenéutica, siendo, por el contrario, duramente criticado y rechazado por el
estructuralismo y el neopositivismo.
[54] HERMENÉUTICA
(gr. hermeneuo: explico): arte y teoría
de la interpretación que tiene por fin aclarar el sentido del texto partiendo
de sus bases objetivas (significaciones gramaticales de los vocablos y sus
variaciones históricamente condicionadas) y subjetivas (propósitos de los
autores). Surge en la época helenística, en virtud de que se plantean las
tareas de la investigación científica y la edición de los textos clásicos (por
ejemplo, de Homero), y se desarrolla en el marco de la interpretación de las
“Sagradas Escrituras” (exégesis). En el siglo 19 empieza el desarrollo de la
denominada hermenéutica “libre”, no limitada por el objeto ni por el sentido
del texto. Dilthey convierte la hermenéutica en método específico de las
ciencias sociales, llamado a asegurar la “comprensión” de los acontecimientos
sociales partiendo de los propósitos subjetivos de los personajes históricos.
La “comprensión” se opone a la “explicación” en las ciencias naturales, la que
está ligada, al proceso de abstracción y establecimiento de lo general, de la
ley. En el siglo 20, la hermenéutica se transforma gradualmente en uno de los
principales procedimientos metodológicos de la filosofía, al comienzo,
del existencialismo (Heidegger) y, más tarde, de la
propia hermenéutica filosófica. Como resultado, la filosofía se enclaustra en
el marco de la lengua, lo cual aproxima la hermenéutica al “análisis del
lenguaje” que hacen los neopositivistas. En la escuela
de Francfort (J. Habermas y otros), la hermenéutica, como “crítica
de la ideología”, debe descubrir, sobre la base del análisis de la lengua, un
“medio de dominación y de poder social”, que sirva a la “justificación de las
relaciones de violencia organizada”. En Habermas, la hermenéutica constituye
uno de los medios de consolidación de las diversas corrientes de la filosofía
burguesa moderna. Los procedimientos hermenéuticos pueden ser utilizados en las
ciencias históricas, jurídicas y otras, que tratan con el análisis de los
resultados objetivados de la actividad consciente del hombre.
[55] ESTRUCTURALISMO:
Corriente de pensamiento que, en oposición a los saberes
histórico-humanísticos, se desarrolló en Francia, a mediados del siglo XX, en
el ámbito filosófico, científico y crítico-literario, alcanzando además
especial protagonismo en la antropología, el psicoanálisis y el marxismo.Pese a
las diferencias entre sus más destacados defensores, en general el
estructuralismo se opone a todas las corrientes filosóficas: al historicismo,
al humanismo, al esencialismo, a la fenomenología, al existencialismo, etc., al
considerar la realidad, incluida, por supuesto, la realidad humana, como el
resultado de un conjunto de relaciones sistemáticas y constantes (o
estructuras) perdiendo así toda sustantividad (que, de una u otra forma, como
sujeto u objeto, o como totalidad, le atribuyen las filosofías anteriores). La
realidad no es más que el resultado causal de la interacción de tales
estructuras que, como tales, la constituyen y determinan.
Entre los representantes más destacados del
estructuralismo podemos citar a Lévi-Strauss, (antropología), J. Lacan
(psicoanálisis), L. Althusser (marxismo), M. Foucault (filosofía), R. Barthes
(crítica literaria), R. Jakobson y E. Benveniste (lingüística).
[56] FORMALISMO:
Reciben este nombre los estudios lingüísticos y literarios llevados a cabo en
Rusia a principios de siglo. A los formalistas no les interesaba el contenido
ideológico de las obras literarias, aunque sí la significación de las formas.
Concretaron importantes aportaciones al ofrecer una teoría del lenguaje
poético, del verso y la prosa, de la historia literaria y de los géneros. Esta
orientación fue posteriormente continuada por el estructuralismo.
[57] MARXISMO:
Se entiende por marxismo el conjunto de teorías elaboradas
por Marx y Engels (así como las aportaciones y posteriores reflexiones
realizadas por sus seguidores) sobre las que se desarrolla un amplio movimiento
social, articulado inicialmente en torno a las reivindicaciones revolucionarias
del proletariado, a partir de la segunda mitad del siglo XIX, en Europa, y a lo
largo del siglo XX en todo el mundo. Ello dio lugar, tanto en el ámbito teórico
como en el de la práctica política, a distintas interpretaciones de la obra de
Marx y Engels, por lo que pueden distinguirse dentro del marxismo varias
corrientes de pensamiento y de acción política.
[58] LECTOR:
Esta palabra es de origen latino, y además de su significado más
evidente, el de definir a una persona que lee en silencio o en voz alta, para
sí mismo o para otros, es también un título específico, que mantiene su nombre
latino en algunos idiomas, como por ejemplo en el idioma inglés y en lenguas
eslavas
(lektor o lecturer).
De este modo, en diferentes disciplinas:
·
Un lector
académico es un profesor que enseña y explica en su lengua materna en
universidades extranjeras, por ejemplo en los departamentos universitarios de
lenguas modernas o en los centros de idiomas que dependen de las universidades.
El lector imparte cursos de su lengua y cultura materna, pero también puede
impartir cursos de literatura. La mayoría de las universidades de Europa tienen
lectores en sus departamentos de Filología moderna. Se exige para ser lector,
como mínimo, tener el título universitario de una filología moderna, si bien
las universidades inglesas exigen también el título de doctor para acceder a
este cargo.
·
Un profesor
lector es según la organización académica de muchos países un profesor
no titular, que tiene el grado
de doctor y
que desarrolla a cabo actividades de docencia e investigación, y que aspira
tras un período temporal a un puesto de profesor titular (es similar al lecturer de
la tradición anglosajona).
·
Un lector
eclesiástico es la persona que lee las escrituras sagradas en un
oficio religioso, y que en la Iglesia
ortodoxarecibe
del obispo una ordenación menor, formando parte del clero, mientras que en
la Iglesia católica, según la Ministeria quaedam del
papa Pablo VI es uno de los ministerios laicos.4
[59] LECTURA:
Proceso por el que se da sentido a un escrito. La lectura de una obra de
ficción requiere suspender la “descreencia”, es decir, que el lector no
cuestione la verdad de lo que el texto dice. Por otro lado, supone su interés y
atención ante la trama, los personajes, el estilo, los motivos, etc., lo cual
implica cierta destreza en el manejo de los códigos literarios. Mientras la
“lectura de contenidos” se basaría en la intención de informarse o aprender
algo sobre ciertos temas, la “creativa o estética” pretendería, además, de la
comprensión del mensaje, detectar y disfrutar las formas, el estilo y los
logros estéticos en la expresión de los mismos.
[60] ESTILO:
Conjunto de rasgos específicos de una composición, autor, grupo de obras o
época, literarios o artísticos en general, que hacen que se diferencien de
otras creaciones. El estilo conforma las características distintivas, tanto en
la forma como en la estructuración del contenido. Puede estar condicionado por
la tradición cultural, la época, la ideología, el género, el destinatario, etc.
En el pasado se hablaba de estilo sublime, mediano o bajo. Hoy, que se atiende
más a lo individual (aunque también se habla del estilo de una época, una escuela, etc.), pero se
diferencia, por ejemplo, el estilo nominal cuando abunda en sustantivos, frente
al verbal cuando la frase se apoya en la relevancia del verbo; el telegráfico o
lacónico, por su concisión, que puede llegar a suprimir los nexos, y el
prolijo, que agrega múltiples detalles. También se puede considerar el estilo
directo, que hace hablar directamente al
personaje; el indirecto, cuando los personajes no son interlocutores por sí mismos, o el indirecto libre, que
participa de algunas características de los dos anteriores. Además puede
diferenciarse en natural o afectado,
claro o confuso e, incluso, garcilasiano, gongorino o machadiano, por ejemplo.
[61] RETÓRICA:
Arte de los discursos, de la argumentación y del buen enunciar y disciplina que
estudia sus formas y estructuras. Algunos filósofos expresaron sospechas ante
la retórica (arte de los sofistas que Platón rechaza) y Aristóteles la analiza
en relación a la dialéctica. Los
estudios de retórica han estado presentes en la formación de cuño humanista
ligados al estudio de la poética. La
teoría de la literatura recupera la retórica en su doble vínculo a la lógica y
a la poética. La llamada nueva retórica es, sobre todo, una teoría de la
argumentación. Aunque fue elemento básico del estudio del lenguaje, sin embargo
no nació como disciplina hasta el 460 a.C. Se definió como el arte de
persuadir, convirtiéndose en ciencia auxiliar de la oratoria. Aristóteles la
liberó de esta servidumbre, al
considerarla como la facultad de
estudiar lo que es apto para la persuasión. Desde el Imperio romano hasta
nuestros días, ha influido en las literaturas europeas, fijando aspectos
formales de las obras literarias y
creando un patrimonio común de formas y procedimientos técnicos.
[62] ESTRUCTURALISMO:
1. Corriente de la Lingüística
actual que considera el lenguaje como un
conjunto de elementos solidarios entre sí por lo que constituyen una estructura. Su origen está en
Saussure, quien consideró que la lengua es un sistema de signos, definido cada
uno por no poseer los rasgos de los otros. 2.
En literatura, los estructuralistas sostienen que toda obra debe ser
analizada como un todo pero en cuanto estructura funcional.
[63] CONTENIDO:
Conjunto de significados o temas estructurados de un texto. Se usa como
concepto equivalente a fondo y distinto a forma. En la actualidad, forma y contenido se consideran un todo que
constituye la unidad de la obra literaria.
[64] EXPRESIÓN:
1. Parte del mensaje o texto
constituida por el planoo fónico o gráfico, según nos remitamos a la
comunicación oral o escrita. La expresión sirve para exponer el contenido que
remite al plano del significado. Pero ambos planos están interrelacionados,
pues el sentido de la obra proviene de la forma de la expresión conjuntamente
con la forma del contenido. 2. La
expresión corporal es la posibilidad que tiene el actor de exteriorizar sus
emociones a través de las posturas del cuerpo o los gestos de rostro y manos.
[65] NOVELA
ROSA: Subgénero narrativo, por lo común
adscrito a la subliteratura, que tiene como conflicto central de la intriga las
relaciones sentimentales de los protagonistas. Dirigida a cierto sector de
público femenino (adolescentes poco cultas), ello no impide que atraiga a lectores masculinos.
En cuanto relatos, éstos repiten constantemente los mismos modelos estereotipados
y conservadores tanto ideológicos como técnicos, lo que les lleva a cumplir
una función esencialmente evasiva. Los
personajes responden a retratos maniqueos, son guapos, fuertes, sanos, jóvenes,
se mueven sin limitaciones económicas (viven en palacios, casonas, mansiones,
etc.), atendidos por pulcros servidores. Los recursos literarios suelen ser los
típicos del folletín o el melodrama y el lenguaje mantiene sus expresiones
hiperbólicas y tópicas. Por lo general, las novelas rosa se publican en colecciones
que tienen un ritmo periódico de aparición. Un subgénero emparentado con éste
es el de las fotonovelas.
[66] FOTONOVELA:
Narración novelada que se realiza sobre la base de una sucesión de fotografías
y de diálogos intercambiados entre los diversos personajes que aparecen en
ellas. Está dirigida a un público poco exigente en el campo cultural. Tiene
relación con la historieta y el cine. Surgió en los años cuarenta, apoyándose
en la popularidad alcanzada por ciertas estrellas cinematográficas, por eso para
las fotonovelas se solían adaptar películas de éxito. Desarrolla temas simples,
con intrigas sentimentales y personajes de perfiles elementales. La unidad
narrativa la constituye el fotograma o escenas fotografiadas acompañadas de
texto verbal. El discurso del narrador suele ser el encargado de unir los
distintos fotogramas y enunciar juicios
de valor, justificaciones, razones, etc.
[67] FOLLETÍN:
1. Subgénero narrativo que aparece
publicado por partes o entregas. Su interés radica en que hizo llegar la literatura
a las clases populares, las cuales, para seguir el relato, debían comprar
sistemáticamente el periódico o revista
en que aparecía. Equivale, en el campo radiofónico y televisivo, a las
radionovelas o a las telenovelas. Surge en el siglo XIX y trata de enredos,
raptos, abandonos, amores contrariados, etc., que suelen tener final feliz. 2. Por extensión, cualquier obra
narrativa en que se entrelazan emociones primarias y sentimentaloides que
buscan conmover a las personas de formación y sensibilidad muy elementales.
Equivale, en las obras teatrales, al
melodrama y tiene gran implantación en este siglo.
[68]
AUTOR:
Productor o creador de una obra literaria, científica, artística, etc. Sólo al
autor o a quien él cede sus beneficios le corresponde explotar los derechos de
su obra.
[69] OYENTE:
1. El oyente o auditor equivale al
lector en tanto receptor del mensaje, pero se diferencian en que uno debe
descodificar un significante oral y el otro
un significante escrito. 2. Persona
que escucha habitualmente programas radiofónicos.
[70] PÚBLICO:
Conjunto de personas con las mismas preferencias o que asiste al mismo
espectáculo. Con la aparición de la imprenta, se pasó del auditorio reducido
que escuchaba la obra y veía su representación, al público, cada vez más
mayoritario, de lectura individual. Durante el siglo XVIII, gracias al impulso
de la Ilustración, crece el número de lectores, el cual sigue aumentando a lo
largo de los siglos XIX y XX, lo cual
permite el auge de, por ejemplo, la novela de folletín y por entregas. Esta
ampliación de la lectura privada no hace disminuir inicialmente la asistencia a
teatros, cafés-concierto, óperas o cines, pero en la actualidad la competencia
de otros medios, como la televisión o el vídeo, genera un tipo de público que
prefiere, en muchos casos, la función en casa, por lo que la asistencia a
ciertos espectáculos culturales se ha reducido.
[71] IDEOLOGÍA:
El primer uso del término "ideología" se atribuye
al conde Destutt de Tracy (1754-1836) a finales del siglo XVIII, con el
significado de "estudio de las ideas", aunque pronto adquirió una
connotación peyorativa. En Marx, el término es usado con el significado de
"falsa conciencia", y lo aplica a los sistemas filosóficos,
jurídicos, políticos y religiosos, en la medida en que considera que no se
basan en la realidad, sino en ilusiones sobre la realidad. Para Marx, las
ideologías no sólo desvirtúan la realidad, sino que se presentan también como
sistemas de justificación de la misma realidad que desvirtúan.
En la actualidad se tiende a usar el término, en
sociología del conocimiento, en sentido neutro, sin connotaciones peyorativas,
significando el conjunto de ideas que forman parte de un sistema de creencias.
[72] ANTIGUO
RÉGIMEN: Podríamos definir el Antiguo Régimen como el conjunto de rasgos políticos,
jurídicos, sociales y económicos que caracterizaron a Europa y sus colonias
durante los siglos XVII y XVIII. En el transcurso del siglo XIX irán siendo
sustituidos por otros propios de la sociedad capitalista de clases. El término
lo acuñaron y emplearon por vez primera los revolucionarios franceses (durante
la Asamblea Constituyente, en 1790) para designar despectivamente las estructuras política, social y administrativa
del país en que vivían, que consideraban decadentes e injustas. Aunque en un principio la
expresión se circunscribió a las
instituciones políticas y jurídicas francesas, hoy día se emplea en un sentido
más amplio y se aplica a otros estados.
[73] GUERRAS
CARLISTAS: Nombre genérico de las tres guerras
civiles que tuvieron lugar en España durante el siglo XIX a causa del pleito
sucesorio que planteó la muerte de Fernando VII. La primera guerra carlista (1833-1840) se originó al ser
proclamada reina Isabel II (hija de Fernando VII) y regente María Cristina. Los
seguidores de Carlos María Isidro lo proclamaron rey (Carlos V) y se alzaron en
armas especialmente en Navarra, Cataluña, Vascongadas y el Maestrazgo. Muerto
Zumalacarregui (1836), los carlistas fueron derrotados por Espartero, con quien
firmaron el Convenio de Vergara (1839) que puso fin a las hostilidades. La segunda guerra carlista (1846-49)
se originó al no celebrarse la boda entre Isabel II y el pretendiente carlista
conde de Montemolín (Carlos VI); se desarrolló especialmente en Cataluña. La tercera
guerra carlista (1872-76) tuvo como pretexto la elección de Amadeo de
Saboya como rey de España (1871) y el fracaso del carlismo en las elecciones de
1872. Se desarrolló bajo la dirección de
Carlos VII y su hermano Alfonso Carlos, en Cataluña, Valencia y Aragón, terminó
con los fracasos carlistas de Montejurra y Estella (1876).
[74] INDUSTRIALIZACIÓN:
Proceso de transformación económica y social por el que la industria se
convierte en el sector más dinámico de la economía. En la historiografía de las
últimas décadas, el concepto de revolución industrial se suele utilizar
exclusivamente en referencia a Inglaterra, el primer país en el que se produjo
la industrialización. Para los demás paísesno se usa la noción de revolución
industrial, sino la de industrialización, que
designa los procesos de recepción
y adaptación de las innovaciones introducidas por la revolución industrial
inglesa, y que tuvo características distintivas, debido precisamente a que el
marco de referencia ya había sido modificado por las transformaciones ocurridas
en Inglaterra.
[75] ABOLICIÓN
FORAL DE 1876: El 21 de julio de 1876 tiene lugar la
supresión de los fueros vascos. La derrota total de las fuerzas carlistas
permite al Gobierno de Cánovas la adopción de medidas extremas dirigidas a
mermar o abolir la legislación del País Vasco. Sin embargo, el 1 de mayo
comienzan las negociaciones entre el
Gobierno y los representantes de las provincias vascas, que manifiestan desde
el principio la inoportunidad de reformar los fueros para introducir en estos
territorios la obligación de contribuir al servicio de armas y al esfuerzo
fiscal. Las negociaciones se prolongan durante la primera quincena de mayo sin
conseguir que se aproximen las posturas. Finalmente, el Gobierno promulga una
ley que pone fin a las exenciones fiscal y del servicio de armas en las
Provincias Vascongadas, lo que supone la abolición definitiva de los fueros, si
bien se mantienen las diputaciones.
[76] LIBERTAD: Capacidad de obrar sin impedimentos, de
autodeterminarse, lo que supone la posibilidad de elegir tanto los fines como
los medios que se consideren adecuados para alcanzar dichos fines. En la
medida en que podemos aplicar el término a distintas facetas de la realidad
podemos hablar de distintos tipos de libertad: moral, jurídica, política,
religiosa, de pensamiento, etc... La posibilidad de que el individuo pueda
sustraerse o no a la cadena determinística de los fenómenos naturales ha
provocado no pocas discusiones en torno a la realidad de dicho concepto y su
significado, caso de aceptar su realidad, dando lugar a numerosas concepciones,
por lo general muy matizadas, de lo que sea la libertad.
[77] FUEROS:
Tras
la desaparición de la monarquía absoluta en España, proceso
ocurrido entre 1812 y 1836, uno de los
principios del nuevo Estado liberal era
el centralismo y, por lo tanto, la igualdad de
leyes y de instituciones para todas las provincias en que
quedaba dividido el Estado, pues pervivían instituciones políticas y
ordenamientos jurídicos distintos, denominados fueros, para los distintos
territorios de la monarquía e incluso para distintos sectores sociales.
Anteriormente, los territorios de la Corona de Aragón ya habían perdido sus fueros a
principios del siglo XVIII a causa de la guerra de Sucesión (y no los
volvieron a recuperar nunca) cuando el rey Felipe V impulsó los decretos de Nueva Planta, por los que estos territorios
pasaban a regirse por las leyes de Castilla, perdiendo sus
órganos de gobierno tradicionales, en señal de castigo por haberle traicionado
después de haberle jurado lealtad y haber apoyado luego al pretendiente
austracista, el archiduque Carlos de Habsburgo, en la Guerra de Sucesión Española.
[78] DECRETOS
DE NUEVA PLANTA: Por medio de estos Decretos se
suprimieron los fueros de estos territorios y se imponían en ellos las leyes e
instituciones de Castilla. Aunque estas medidas de uniformidad política iban en
consonancia con el proyecto centralizador de los Borbones, parece que la
promulgación de estos decretos no obedeció a un plan preestablecido sino más
bien a un ánimo revanchista y de castigo por parte de Felipe V hacia aquellos
territorios que habían apoyado al Archiduque Carlos.Esto explicaría que, en
cambio, el rey sí que mantuviera el régimen foral de vascos y navarros, que lo
habían apoyado durante la guerra. El
desarrollo del absolutismo monárquico implicaba eliminar cualquier tipo de
poder que pudiera contrarrestar el del rey. Además de acabar con la autonomía,
que los fueros reservaban a cada territorio, Felipe V procedió también a
eliminar las Cortes de esas zonas, dejando únicamente las de Castilla, válidas
ahora para todo el territorio. Pero incluso éstas quedaron vacías de todo
contenido político, y se convocaban muy pocas veces y sólo para asuntos
menores. Por otro lado, se produjo una importación de una costumbre francesa
que iba a tener importantes consecuencias en el siglo XIX para la monarquía
española: en 1713, Felipe V, aprobaba la Ley Sálica, que impedía el acceso al
trono a las mujeres.En suma, pues, los Decretos de Nueva Planta constituyen la
gran medida centralizadora de los Borbones: se eliminan los fueros de Aragón,
Valencia y Cataluña, y se impone en
todos ellos las leyes e instituciones de Castilla. Era una medida acorde con el
espíritu centralista de los Borbones, pero fue ante todo un castigo a los
territorios que no habían apoyado a Felipe V en la Guerra de Sucesión. Por eso,
sí que se mantuvieron los fueros vascos y navarros, aliados suyos en la
contienda. Dentro de su política absolutista y centralista, Felipe V también eliminó
las Cortes de todos los territorios de España excepto las de Castilla, a las
que además dejó sin apenas poder.
[79] GUERRA
CIVIL DE ARAGÓN: Durante la Guerra de Sucesión la
postura del Reino de Aragón fue cambiante: apoyando, en unas ocasiones, a Felipe
de Anjou o a Carlos de Austria. Esta diferencia se manifestaba dentro de la
propia nobleza o de las ciudades, cuando apoyaron a uno u otro candidato al
trono español. Las motivaciones de esta postura no están claras, ni son
simples. Lo que sí parece claro es que las luchas por el poder en Aragón entre
diferentes sectores de la nobleza les llevaron a mostrar su apoyo a Felipe de
Borbón o a Carlos de Austria. Las consecuencias de esta indefinición será la
abolición de los Fueros del Reino de Aragón.
[80] FELIPE
V: En algunos momentos se nombra a Felipe de Anjou
como Felipe V o IV de Aragón. Felipe V de Anjou es el quinto rey con este
nombre que reina en Castilla, pero sería el cuarto que con ese nombre lo hace
en los reinos de la Corona de Aragón. Esto se explica porque Felipe el Hermoso,
reinó como Felipe I de Castilla a la muerte de Isabel la Católica, mientras el
rey Fernando el Católico volvió a sus posesiones de la Corona de Aragón. Una
vez que Felipe I el Hermoso fallece, Fernando el Católico vuelve a Castilla
como regente. De esta manera Felipe II sería Felipe I de Aragón; Felipe III de
Castilla, será Felipe II de Aragón; Felipe IV de Castilla, será Felipe III de
Aragón y Felipe V de Anjou (el primer rey de la dinastía Borbón) será Felipe IV
de Aragón. Si seguimos en esta línea el actual rey Felipe (hijo de Juan Carlos
I) es Felipe VI de España y el quinto que con ese nombre reinará en los
territorios que formaban la Corona de Aragón.
[81] REPERCUSIONES
DE LA GUERRA DE SUCESIÓN Y DEL TRATADO DE UTRECHT:
No se limitaron únicamente al ámbito de la política interna de España; la
política exterior también quedó marcada por estos dos acontecimientos.
·
Según lo dispuesto en Utrecht,
España había quedado sin posesiones en Europa, por lo que la prioridad se
centró en la conservación y ampliación de las posesiones de América.
·
No iba a ser ésta una tarea
fácil, porque las potencias europeas, sobre todo Gran Bretaña, mostraban cada
vez mayor interés por las colonias del Nuevo Mundo. Recuerda, por ejemplo, que
la acción más destacada de nuestro héroe, Blas de Lezo, fue la defensa de
Cartagena de Indias ante el ataque de una descomunal armada británica.
·
Para hacer frente a esta amenaza
británica, España trató de reforzar su escuadra y buscó la alianza con Francia.
Parecía lógico que, reinando Borbones tanto en Francia como en España, ambos
países se unieran contra un enemigo común. En cualquier caso, se trataba de una
alianza desigual: las necesidades españolas quedaron supeditadas en muchos
casos a los intereses de una potencia mundial como Francia.
[82] ESTRUCTURALISMO
GENÉTICO: Es un modo de abordar el estudio de
la literatura ideado por el teórico marxista Lucien
Goldmann.
Se ocupa de las relaciones entre una visión del mundo y las condiciones
históricas que la hacen posible. La estructura significativa que yace en el
fondo de una obra no se explica poniéndola en relación con la psique del autor
o con una totalidad abstracta; se trata de insertar la estructura significativa
de la obra en los grupos y clases de una sociedad dada. Estructuralismo quiere
decir que se interesa por la estructura de las categorías que
configuran determinada visión del mundo, lo que ayuda a explicar que dos
autores que nos parecen muy distintos pertenezcan a la misma estructura
colectiva mental, al mismo sujeto colectivo. Genético quiere
decir que el crítico ha de ocuparse del modo en que esas estructuras
mentales se producen históricamente. Según Goldmann, la vida de un solo
individuo es tan breve que no puede crear una estructura mental ni influir
en la realidad. Así las cosas, la hipótesisfundamental
del estructuralismo genético es
que el carácter colectivo de la creación literaria proviene del hecho de que
las estructuras del universo de las obras son homólogas a las estructuras
mentales de ciertos grupos sociales. El estructuralismo genético permite concebir desde el principio
de manera unitaria el conjunto de los hechos humanos y ser a la vez comprehensivo y explicativo,
ya que la puesta en claro de una estructura significativa constituye un proceso
de comprensión, mientras que su inserción en una
estructura más vasta es, respecto de ella, un proceso de explicación.
[83] REALISMO
SOCIALISTA: Tendencia literaria en la que se
pretende que las obras sirvan para promover la llegada de una nueva sociedad.
Si bien el Realismo ya ofrece una visión crítica de la sociedad, el Realismo
socialista propugna la difusión, a través de la literatura, de los ideales de
la revolución rusa. Se caracteriza por la elección de temas sencillos y
cercanos, tratados con un fuerte contenido ideológico, y por la visión épica
del héroe empeñado en la lucha del proletariado.
[84] REVOLUCIÓN
FRANCESA: En la definición moderna del término,
la Revolución francesa supuso un hito fundamental, que actuó, además, como un
punto de referencia en el análisis de otras revoluciones. La revolución
francesa –la revolución liberal y burguesa por excelencia- define, por otra
parte, el inicio de la Edad Contemporánea. Más recientemente se tiende a
subrayar los cambios paulatinos y a
largo plazo en los procesos revolucionarios (incluso en fenómenos que tienen
una manifestación política y que pueden ser más fácilmente circunscritos en el
tiempo, como la propia revolución francesa). Se tiende así también a poner de
relieve la complejidad de los procesos históricos, las persistencias y las
transformaciones.
[85] CONSTITUCIÓN
DE DICIEMBRE DE 1799: La Constitución del año VIII,
redactada por Pierre Daunou y promulgada el 25 de diciembre de 1799, estableció
un régimen autoritario que concentraba el poder en manos de Napoleón Bonaparte,
para supuestamente salvar la república
de una posible restauración monárquica. Contrariamente a las Constituciones
anteriores, no incluía ninguna declaración sobre los derechos funddamentales de
los ciudadanos. El poder ejecutivo recaía en tres cónsules: el primer cónsul,
designado por la misma Constitución, era Napoleón Bonaparte, y los otros
dos sólo tenían un poder consultivo. En
1802, Napoleón impuso la aprobación de un senadoconsulto que lo convirtió en
cónsul vitalicio, con derecho a designar
sucesor.
[86] CONSULADO:
Periodo de gobierno de Francia comprendido entre la caída del Directorio y el
Imperio (10 de noviembre de 1799-18 de mayo de 1804). El gobierno estaba
compuesto por tres cónsules, Cambacérès, Lebrun y Napoleón, que tenían todos
los poderes. Terminó con la coronación de Napeleón como emperador en 1804.
[87] IMPERIO:
Nombre que recibe el reinado de Napoleón I (1804-14), quien, en 1804, puso fin
al Consulado y se declaró emperador de Francia. Llevó a cabo una política
expansiva con la pretensión de extender los principios revolucionarios. Sus
éxitos en el Continente, en detrimento de Austria y Prusia (Austerlitz, 1805;
Jena y Friedland, 1806-07; Wagram, 1809), supusieron la reforma del mapa
político. Preconizaba principios, como el de soberanía nacional, que se
convertían en un problema cuando los países ocupados pretendían aplicarlos. El
conflicto con el papado y el control de las libertades hizo decaer el
entusiasmo de sus partidarios en Francia. El fracaso de la campaña de Rusia y
la resistencia española (1812) marcan el inicio de un nacionalismo generalizado
y de una nueva alianza que venció a Napoleón en Leipzig (1813). Los ejércitos
aliados entraron en París en 1814;
Bonaparte fue destituido y confinado a la isla de Elba.
[88] RESTAURACIÓN
FRANCESA: Período de la historia de Francia
durante los reinados de Luis XVIII y Carlos X. Se suele dividir en 1ª Restauración (1814-20 de marzo de
1815) y 2ª Restauración (22 de junio
de 1815-1830). El término RESTAURACIÓN indica el período de la historia
europea comprendido entre 1815 (Congreso
de Viena) y 1830, correspondiente a la época del restablecimiento en el trono
de Francia de la dinastía de los Borbones después de la Revolución y el Imperio
napoleónico.
[89] LIBERALISMO:
Filosofía política elaborada en los siglos XVIII y XIX (especialmente en las
obras de Benjamín Constant, Alexis de Tocqueville y John Stuart Mill, autor de Sobre la libertad (1859), el gran libro
del liberalismo), asociada a varios principios esenciales: libertad civil del
individuo, libertades constitucionales y económicas, gobierno representativo y
parlamentarismo, derechos de las minorías (raciales, religiosas, nacionales),
permisividad moral. El liberalismo transformó Europa a partir de 1815: por vía
gradual, a través de reformas progresivas, en Gran Bretaña, Holanda, Bélgica y
países escandinavos; como nos dice Juan Pablo Fusi, por vía revolucionaria,
dada la resistencia de las fuerzas del orden a todo cambio, en Francia,
Portugal, Italia, Alemania, Austria, España (al hilo, fundamentalmente, de las
oleadas revolucionarias de 1820, 1830 y 1848). El liberalismo, pues, fundamentó
a lo largo del siglo XIX las libertades modernas y, con ello, la evolución
hacia la democracia. La Europa del liberalismo declinó sensiblementedespués de
la I Guerra Mundial (1914-1918), desbordada por la irrupción de las masas en la
vida pública y por los cambios políticos y sociales que ello supuso.
[90] TRADICIONALISMO:
Militancia en lo tradicional, que presupone la conciencia de que ciertos
elementos de la cultura o de la forma de vida de una sociedad corren el riesgo
de ser sustituidos por otros ajenos o simplemente nuevos. Según José Antonio de
Gabriel Pérez, el tradicionalismo necesita de una tradición relevante que
reivindicar, que es normalmente construida y codificada por una élite
intelectual y muy a menudo transformada en programa político por una minoría
activa que, de tener éxito, seráa capaz de movilizar a mayorías populares
(populismo tradicionalista). En este sentido, el nacionalismo aparece unido con
frecuencia, aunque en absoluto
necesariamente, a reivindicaciones tradicionalistas. En su dimensión política,
el tradicionalismo nace como reacción
ante las transformaciones producidas en Francia primero, y más tarde en el resto de Europa, por la Revolución de
1789. E. Burke, en sus Reflections on the
French Revolution, criticará el intento de crear una sociedad de nueva
planta a partir de meros proyectos especulativos y con desprecio por la
obra de siglos. Las sociedades no están
inmóviles, ni el inmovilismo es un bien en sí, pero los cambios sólo pueden
prosperar pacífica y fructíferamente si son progresivos, lentos y acordes con
las tradiciones políticas y sociales. En España, el movimiento carlista
defendió un programa tradicionalista durante la mayor parte del siglo XIX.
[91] NACIONALISMO:
Teoría política que parte de la existencia de una comunidad de individuos que
constituyen una nación por deseo voluntario o por compartir determinados rasgos
culturales, lingüísticos o raciales y que tienen, por tanto, derecho a disponer
de un Estado propio. Si bien partieron de identidades constituidas a lo largo
de la Edad Moderna, es cierto que la formación del sentimiento nacional se
produjo esencialmente a partir del siglo XIX, gracias a políticas estatales o a
la acción de los propios movimientos
nacionalistas que impulsaron a través de la educación y la creación de símbolos
la noción de pertenencia a un grupo común de determinadas poblaciones.
[92] Ahora,
se recomienda la obra sobre El
Romanticismo, de Ramón NIETO, que se encuentra en Col. Flash nº 99, y que
ha sido publicada por Acento Editorial (Madrid, 1998). El estreno en 1830 de la
obra teatral de Victor Hugo Hernani marcó
el principio de la era romántica propiamente dicha. “Para nuestra generación
–escribiría más tarde Gautier-, en Hernani
recibió su soplo todo cuanto era joven, valiente, enamorado y poético.” En
estas cuatro palabras se encuentra encerrada una parte sustancial del lenguaje
rommántico, aunque quizá falten algunos otros
adjetivos: grandioso, arriesgado, imaginativo, creativamente
devastador. Este libro refleja un
romanticismo que no es blandengue, ni cursi, ni
amanerado. Un romanticismo que hoy sigue nutriendo los mejores
sentimientos del ser humano.
[93] REALISMO:
Desde mediados de siglo se abre paso la corriente realista,
que pretende reflejar las situaciones de la vida ordinaria, abandonando las
pretensiones universalistas del clasicismo o las explosiones emocionales
del romanticismo.En el ámbito de la
literatura los autores tratarán de ofrecer personajes y situaciones comunes, lo
que convierte a la obra literaria en una fuente de primer orden para el
conocimiento del pasado histórico, aun teniendo en cuenta las precauciones que
deben tomarse para el uso de las fuentes literarias.El realismo parece así la
respuesta a una sociedad en la que se había producido un cierto efecto de
nivelación y en el que un mayor número de personas habían adquirido
protagonismo en la sociedad. El antiguo héroe, o el santo, habían cedido el
sitio ante la irrupción de nuevos grupos humanos, que todavía no son masas,
pero que imponen nuevos gustos y costumbres. En ese sentido, es el arte de la
nueva civilización urbana e industrial. El realismo fue también una reacción
contra el fracaso de las revoluciones de 1848, en donde se
habían ahogado muchas de las esperanzas democráticas y de libertad personal.
[94] DIALECTOS
ESTANDARIZADOS:
Ha habido varios intentos a lo largo de la historia para promover formas
normalizadas de los dialectos del euskera.
·
Un
formato normalizado del Bajo navarro fue el
dialecto utilizado por influencia del autor del siglo
XVI Joanes
Leizarraga.
·
El Gipuzkera
osatua ("guipuzcoano completado") de Azkue que data
de 1935, intentando
crear la Norma Vasca sobre la base del Guipuzcoano, un intento fracasado en
gran medida.
·
En
los 1940s, un grupo (Jakintza Baitha) reunidos alrededor del
académico Federico Krutwig, que prefirió basarse en el Labortano de la biblia protestante de Joanes
Leizarraga y
los primeros libros impresos en lengua
vasca.
Sin embargo, no recibió apoyo oficial o popular.
·
En 1944, Piarres
Lafitte Ithurralde publicó
su Navarro-Labourdin Littéraire, basado en el Labortano, que se ha
convertido de facto en la forma estándar de ese dialecto. Se
enseña en algunas escuelas de Lapurdi y es usado en la radio, en la iglesia, y en el periódico Herria.
Más recientemente los dialectos Vizcaíno
y Suletino también han sido estandarizados.
[95] TRAMA:
El concepto de trama suele oponerse al de fábula. Ésta sería el cconjunto de
acontecimientos que suceden en la
historia según el orden en que ocurrieron, mientras que la trama o intriga
alude al relato de esos eventos tal como el narrador se los cuenta al lector.
La fábula respeta la cronología y la
trama reordena los hechos de acuerdo con el
plan narrativo del autor. Para la elaboración de la trama, el escritor
cuenta con técnicas como la anticipación o prolepsis, la posposición o
analepsis, el montaje, etc.
[96] PERSONAJE:
Figura del discurso narrativo o dramático de quien se narran las acciones que
realiza o las cosas que le suceden; puede ser persona, animal u objeto, pero
debe aparecer como sujeto de los acontecimientos. Si el argumento se centra en
el desarrollo de eventos referidos al mismo personaje, éste aparece como el
protagonista. Un personaje puede asumir la función de narrador, y cuando el
narrador y el protagonista coinciden se produce una narración autobiográfica,
sea real o producto de la ficción. Cualquier narrativa lliteraria suele girar
alrededor de los personajes, si bien el nouveau
roman manifiesta una crisis de los mismos. El personaje, por lo general, se
va construyendo progresivamente a lo largo de la acción, suele tener nombre
propio o estar caracterizado por una serie de rasgos específicos. Puede
ser protagonista, personaje secundario o
simple figurante, dependiendo de su grado de intervención en la acción. Cuando
aparecen eesreotipados aunque con ciertos rasgos psicológicos, moraless,
sociales, etc., propios de un modelo ya asumido
por la tradición, se habla de tipos. La importancia de los personajes se hace evidente. El concepto de
personaje tiene relación con el actante
y el de actor.
[97] ANÁFORA:
Figura retórica que consiste en repetir intencionalmente la o las mismas
palabras al principio de una o diferentes oraciones o versos. Es un recurso de
gran efecto expresivo. La palabra o frase que se reitera se designa como
anafórica y queda muy destacada.
[98] ACCIÓN:
Desarrollo o conjunto de los distintos acontecimientos relacionados entre sí y
sucedidos a lo largo de una obra literaria, los cuales constituyen la trama o
argumento. Se divide en tres partes: a)exposición o planteamiento de la
cuestión; b) nudo o enredo, parte en la que se alcanza el máximo de tensión; c)
desenlace o resolución del conflicto. La
regla tradicional de la acción es la unidad;cada núcleo de acción
sintetiza el contenido de una secuencia.
[99] MOTIVO:
Elemento típico que se repite en una o en varias obras. Esta reiteración puede
ser idéntica o presentar variaciones. Según algunos estudiosos, ciertos motivos
son frecuentes en los cuentos populares, que
pueden analizarse como enunciado máximo o cuentoo en sí y enunciado
mínimo o motivo, por lo que el relato aparecería como la suma de motivos. En
este sentido, el motivo resulta la unidad mínima en que puede descomponerse una
fábula, tema dramático o narrativo, los cuales, combinados entre sí,
constituyen la estructura temáticca. Suelen considerarse motivos: el amor
contrariado, la lucha contra el destino, las consecuencias de la avaricia o los
celos, etc. Cuando aparece reiteradamente en una misma obra, se habla de leitmotiv. Pueden diferenciarse los
motivos centrales de los secundarios e, incluso, de los mmarginales; también
están los dinámicos, que sirven para modificar una situación, y los estáticos,
que no la transforman, pero que sirven para describir los personajes, el
espacio físico y social, etc. El concepto de motivo suele relacionarse con el
de topos (en cuanto éste es considerado motivo codificado por la cultura). A
través de la intertextualidad se estudia la movilidad de los motivos de unas
épocas a otras y de unas obras a otras.
[100] MECENAS:
Persona rica y poderosa que protege y apoya económicamente a escritores y
artistas en general. Mecenas era el nombre de un amigo de Augusto que, en la
antigua Roma, protegió a Virgilio y Horacio. Los escritores favorecidos solían
dedicar sus obras a los mecenas que les protegían de detracciones y les
salvaban de la pobreza.
[101] TEMA
(MORFOLOGÍA LINGÜÍSTICA) (este término
proviene del nombre en latín thema, que a su vez
proviene de un término griego que puede traducirse por
« lo que se establece »). Es el conjunto constituido por un lexema o radical y sus afijos,
pero sin las desinencias.
La noción de tema es primordial en el estudio de las lenguas indoeuropeas antiguas
(sánscrito, latín, griego antiguo, etc.), pues estas
lenguas han desarrollado su morfología sobre el principio de temas fuertemente
distinguidos o diferenciados unos de otros.
TEMA
(FLEXIÓN): Es, en
las lenguas que se declinan, la parte de la palabra que permanece invariable a
lo largo de toda la declinación.
Con la evolución de la lengua, sin embargo, pueden ocurrir
algunas transformaciones fonológicas que
introducen variaciones en el tema. La última vocal o consonante del tema es la
que determina el paradigma de flexión de un sustantivo o verbo.
TEMA
LITERARIO: Es un concepto de la preceptiva y
crítica literaria que hace referencia al contenido de la obra literaria,
independientemente de su género, de forma similar al tema artístico en
cualquier otra de arte. Es la materia, asunto o argumento del texto literario,
la idea global que sustenta su planteamiento y la acción o red de acciones que
se desarrollan en él, concretándolo.
[102] ANTROPOLOGÍA:
Ciencia de la especie humana. El hombre es estudiado –en el pasado y en el presente y en todos los países- desde el conjunto
de todos sus aspectos: físicos y
psicológicos, sociales y morales, filosóficos y religiosos. La etnografía y la
etnología son, entre muchas otras, dos de las principales disciplinas que aportan materiales a la
antropología. La etnografía estudia
principalmente un grupo humano
determinnado en un medio dado; de él le
interesan las características, las costumbres, los hábitos e, incluso, la vestimenta. La etnología (o
antropología cultural) extrae en gran medida sus observaciones de las de la etnografía. Dado que se trata de
estudiar grupos, colecciones de individuos, la “media” es una noción que se impone: los antropólogos tratan de
calcular en número lo que otras
disciplinas simplemente observan, aunque esta cifra sea simplemente un
porcentaje. El objetivo final es describir los grupos humanos y, sobre todo,
explicar sus diferencias.
[103] SUPRESIÓN
FORAL: Tras la desaparición de la monarquía absoluta en España, proceso
ocurrido entre 1812 y 1836, uno de los
principios del nuevo Estado liberal era
el centralismo y, por lo tanto, la igualdad de
leyes y de instituciones para todas las provincias en que
quedaba dividido el Estado, pues pervivían instituciones políticas y
ordenamientos jurídicos distintos, denominados fueros, para los distintos
territorios de la monarquía e incluso para distintos sectores sociales.
Anteriormente, los territorios de la Corona de Aragón ya habían perdido sus fueros a
principios del siglo XVIII a causa de la guerra de Sucesión (y no los
volvieron a recuperar nunca) cuando el rey Felipe V impulsó los decretos de Nueva Planta, por los que estos territorios
pasaban a regirse por las leyes de Castilla, perdiendo sus
órganos de gobierno tradicionales, en señal de castigo por haberle traicionado
después de haberle jurado lealtad y haber apoyado luego al pretendiente
austracista, el archiduque Carlos de Habsburgo, en la Guerra de Sucesión Española.
[104] ARGUMENTO:
1. Razonamiento que se emplea para demostrar algo. 2. Trama, acciones, contenido o historia de una obra literaria;
conjunto de acontecimientos ordenados estéticamente que abarca desde el
principio al final de la historia contada y según la disposición en que
aparecen en el relato
[105] PREMISA:
Una proposición que, junto con otras, permite la inferencia de una conclusión.
Entonces, en Lógica, y en el silogismo, las dos proposiciones de partida: la
mayor y la menor.
[106] Juan
Ignacio IZTUETA (Zaldibia, 1767-1845). Su vida es
ciertamente novelable, y su obra se puede
encuadrar dentro de la prosa
diivulgativa. Estuvo en prisión por razones que se desconocen: allí conoció a
la mujer que sería su segunda esposa e inspiración de su composición poética
más famosa, “Kontxesiri”, sobre Concepción Bengoetxea, que fue acusada de matar
a dos niños. La obra por la que mencionamos a Iztueta fue un encargo de la
Diputación de Gipuzkoa, con el objetivo de recuperar para la juventud danzas y
melodías populares.
[107] FOLKLORE
VASCO: Desde su aparición en el siglo XIX,
con el término ‘folklore’ se denomina a la sabiduría popular. Pero el concepto
sirve también desde entonces para apelar a la preservación de esta tradición
oral (leyendas, cuentos, mitos, proverbios, adivinanzas) que constituiría el
cemento básico de las culturas ágrafas, y a cuya progresiva
extinciónasistiríamos con el avance de la industrialización y el modo de vida
urbano. Actualmente, la tradición se mantiene viva en Euskadi tanto
en la música como en la danza, estando ambas estrechamente ligadas entre sí.
Las manifestaciones del folklore son múltiples. La palabra
folclore se aplica a las tradiciones, leyendas, costumbres, bailes y canciones
que cada pueblo crea y transmite anónimamente de generación en generación, y
que sirven para mantener y definir su personalidad colectiva. Lamentablemente,
al ser de transmisión oral, muchas de estas manifestaciones culturales se han
perdido. La mayor parte de las canciones que se conservan son relativamente
recientes, debido a que han sido recogidas gracias a los medios de grabación
introducidos a lo largo del pasado siglo XX. En general, las canciones pueden
bailarse y se acompañan de instrumentos locales. Deben su pervivencia a la
sencillez y belleza de sus melodías y a su capacidad para expresar las
emociones y sentimientos de los grupos que las crearon. Entre los temas
tratados encontramos canciones de amor, de cuna, de trabajo, narrativas,
patrióticas o canciones del buen beber. La música folclórica utiliza
instrumentos que varían según las culturas. El canto constituye el fundamento
del folclore; los instrumentos, en cambio, desempeñan un papel mucho más
funcional. Algunos de ellos mantienen un nexo estrecho con unos modos de vida
definidos, como ocurre con la flauta y la vida pastoril. Otros intervienen en
las fiestas campesinas. La cornamusa, la vihuela de arco, la cítara, la
guitarra e incluso el violín animan los bailes en zonas rurales.
[108] SINTAGMA:
Grupo de elementos lingüísticos que, en una oración, funciona como una unidad.
Se denomina nominal, adjetival o verbal cuando su núcleo respectivo es unn nombre, un
adjetivo o un verbo, y preposicional
cuando es un sintagma nominal inserto en la oración mediante una preposición.
[109] PARADIGMA: 1. Cada uno de los esquemas formales a
que se ajustan las palabras, según sus respectivas flexiones. 2. Conjunto de elementos de una misma
clase gramatical, que pueden aparecer en un
mismo contexto.
[110] Juan
Bautista AGUIRRE (Asteasu, 1742-1823). También
conocido como “Aguirre Asteasukoa”, fue párroco de su pueblo natal y ocupó el
puesto de diputado general del Arciprestazgo de Guipúcoa. Se sabe que se
relacionó con escritores de su época, como Astarloa y Moguel. Anteriormente a Eracusaldiac (Enseñanzas), en 1803,
Aguirre publicó otra obra, titulada Confesioco
eta Comunioco Sacramentuen gañean Eracusaldiac (Enseñanzas sobre los
sacramentos de laconfesión y la comunión), una larrga obra para uso de
catequistas, varias veces reeditada, según Villasante.
[111] GOIERRI:
Es una comarca situada en el sureste de Gipuzkoa. El Goierri es el valle del
río Oria, aunque a fines del siglo XX, administrativamente la región de Urola
Garaia también constituye el Goierri. Según datos de 1996 , más de la mitad de la población
era vasca en ese año: 37.589 vascohablantes, 8.845 vascófonos y 16.936
hispanohablantes. En cada ciudad, hay más vascoparlantes que vascófonos,
pero en las ciudades más industrializadas, aunque las generaciones más jóvenes
han sido en gran parte vascas, la cantidad de hispanohablantes es alta.En la
parte más pequeña, los vascos son predominantes. Tradicionalmente, el Goierri
ha sido un entorno muy vascohablante , aunque
el uso del lenguaje ha disminuido en el último siglo. El idioma nativo es una
variante del vasco o guipuzcoano en el medio .
[112] INFERENCIA:
Paso válido de orden epistemológico, lógico y psicológico, de una o unas
creencias (expresadas en proposiciones o enunciados) a otra u otras. Una
inferencia puede adoptar la forma de una deducción o de una inducción. La
lógica contemporánea se suele definir como el estudio de la inferencia válida
en virtud de la estructura formal de los razonamientos.
[113] SINTAXIS:
Es la parte de la gramática que estudia las reglas y
principios que gobiernan la combinatoria de constituyentes sintácticos y
la formación de unidades superiores a estos, como los sintagmas y las oraciones gramaticales.
La sintaxis, por tanto, estudia las formas en que se combinan las palabras, así
como las relaciones
sintagmáticas y paradigmáticas existentes
entre ellas.
[114] SEMÁNTICA:
Se refiere a los aspectos del significado, sentido o interpretación de signos
lingüísticos como símbolos, palabras, expresiones o representaciones formales.
En principio las expresiones del lenguaje formal o de una lengua naturaladmiten algún tipo de
correspondencia con situaciones o conjuntos de cosas que se encuentran en
el mundo
físico o abstracto que puede ser descrito por dicho medio de
expresión. La semántica lingüística trata de la codificación y decodificación
de los contenidos semánticos en las estructuras lingüísticas. Estudia la
estructura de las formas léxicas, la estructura de las expresiones y su
relación con sus referentes, así como los mecanismos mentales por los cuales
los individuos atribuyen significados a las expresiones lingüísticas.
[115] PRAGMÁTICA:
Es un subcampo de la lingüística, también estudiado por
la filosofía del lenguaje,
la comunicación y
la psicolingüística,
que se interesa por el modo en que el contexto influye
en la interpretación del significado. El contexto debe
entenderse como situación, ya que puede incluir cualquier aspecto
extralingüístico: situación comunicativa, conocimiento
compartido por los hablantes, relaciones interpersonales, etc. La pragmática
toma en consideración los factores extralingüísticos que condicionan el uso del lenguaje, esto es, todos
aquellos factores a los que no se hace referencia en un estudio puramente
formal.
[116] POLISEMIA:
Fenómeno que se produce cuando una palabra posee más de un significado. El
carácter polisémico de cierto vocabulario ha sido considerado por algunos
estudiosos como un obstáculo para el pensamiento científico, sin embargo muchos
lingüistas establecen una relación directa entre el desarrollo de una cultura y la
riqueza polisémina de su lenguaje; desde luego la polisemia tiene gran
incidencia en el lenguaje literario. Polisemia se opone a monosemia y homomia,
ya que la monosemia hace referencia a la relación unívoca entre significante y
significado, es decir, que se produce cuando un significante posee un solo significado,mientras
que la polisemia se produce cuando un significante posee varios significados, y
la homonimia implica que dos palabras con identidad fónica o gráfica tienen
diferente significado, pues son también diferentes en su origen.
[117] AMBIGÜEDAD:
1. Se dice de la frase o discurso
que por falta de claridad permite distintas interpretaciones. En este sentido,
debe diferenciarse del equívoco que es voluntario. 2. Es una característica del discurso literario que así enriquece y
pluraliza las posibles interpretaciones del lector.
[118] CONNOTACIÓN:
Significado sugerido o sentido que se agrega al significado denotativo, no literal, de un vocablo o
frase; se añadeal significado base y puede tener implicaciones personnales,
culturales, sociales, etc. Su contrario es la denotación que se reduce al
significado de diccionario.
[119] LITOTE
(ATENUACIÓN): Figura retórica que consiste en negar
lo contrario de lo que se desea afirmar, es una especie de atenuación habitual
en el lenguaje coloquial y en el refranero o en mensajes irónicos, pues se dice
menos de lo que se quiere dar a entender, si bien esto se deduce del contexto y
del tono.
[120] IRONÍA:
Procedimiento utilizado para ridiculizar a alguien o algo, que consiste en
decir lo contrario de lo que se piensa, pero dejando claro el verdadero
significado. Si la ironía es muy dura e hiriente puede llegar al
sarcasmo. La ironía socráticatenía
pretensión pedagógica, se pretendía que el discípulo reflexionara sobre
algo. La ironía literaria requiere gran ingenio y es un recurso fundamental en
los textos humorísticos y satíricos, pero también en los de crítica social, pues parte de un enunciado serio mientras su sentido resulta
burlesco.
[121] INTERROGACIÓN
RETÓRICA: Recurso enfático que consiste en
realizar una pregunta para la que no se espera respuesta alguna, bien porque no
exista, bien porque resulte evidente. Con este procedimiento se pretende
resaltar o enfatizar alguna idea, sentimiento, suceso, etc.
[122] SILEPSIS:
1. Figura que consiste en la
alteración de la concordia, exigida por la sintaxis, de género, número, persona
o tiempo; en estos casos, lo que se produce ess una concordancia por sentido y no gramatical. 2. Figura que consiste en que, dentro de una frase, la misma
palabra se use en sentido literal y figurado.
[123] LENGUAJE
PUBLICITARIO: Se emplea para persuadir a las masas para comprar
diversos productos u obtener algún servicio comercial, en campañas políticas, para informar a la gente sobre candidatos que se postulan a
algún cargo o de manera preventiva para informarnos sobre medicamentos, campañas de salud y temas ambientales.
[124] Joaquín
LIZARRAGA (Elkano, 1748-1835). Es también autor
de un caqueticismo: Doctrina
Christianoarén Cathechima, que no fue publicado hasta 1979; y de una
traducción del evangelio de San Juan: Jesus-Cristoren
evangelio sandua Juanec dacarren guisara, publicada por el príncipe
Bonaparte en 1868. Asimismo, escribió un libro de versos a Jesucristo,
compuesto por 729 coplas, también publicado por Bonaparte en Londres, en 1868.

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