Geografía e Historia del País Vasco (II)
3. Zonificación y
localización
a) EN
VIZCAYA la producción industrial está centrada en la industria
pesada, siderurgia, transformados metálicos y astilleros. Todo ello
derivado de la explotación minera que durante años fue una actividad dominante.
Diremos, pues, que dos son sus característica: monopolio[1] del
hierro y localización muy concreta (zona minera del la margen izquierda del
Nervión). La calidad y abundancia del mineral, la facilidad de extracción y la
proximidad al mar (exportacion) favorecieron esta realidad.
· Se localiza
principalmente en la comarca del Gran Bilbao, que sigue albergando algunas
actividades tradicionales, como la siderurgia
o la construcción naval, que han sobrevivido gracias a severos procesos
de ajuste y modernización. Las actividades más desarrolladas en esta zona son
la metalurgia y la producción de
artículos metálicos, con importantes empresas como Babcock Power España
(Valle de Trápaga-Trapagaran), Aceralia (Etxabarri) o Sidenor, Fagor y
Bridgestone Hispania (Basauri). Menor importancia adquiere las dedicadas a la
producción de material eléctrico,
maquinaria, caucho y plástico.
· En otras
comarcas, como en el Duranguesado[2], la
diversidad sectorial se amplía con la presencia de industrias de material de transporte, maquinaria y, en menor
medida, de fabricación de papel. En
el Alto Deba, otros sectores que en el pasado desempeñaron una función
destacada, como el textil o la
alimentación, han pasado a ocupar una posición marginal, aunque todavía
persisten algunas fábricas que recuerdan esos antecedentes: Algodonera de San
Antonio (Bergara) o la Chocolatera Zahor (Oñate). Y en Bajo
Deba también hay una clara especialización en la producción de artículos metálicos (tornillos,
cadenas, muelles) y máquina herramienta. Otras
comarcas vizcaínas (Bermeo, Markina-Ondarroa) están más ligadas al sector de
la alimentación gracias
a las empresas de conservas de pescado allí instaladas.
b) EN GUIPÚZCOA la
ausencia de especialización muy marcada proporciona una positiva diversidad
sectorial: maquinaria, metalurgia, textil, papel, cemento. Por ello podemos
decir que, a diferencia de Vizcaya, las dos notas predominantes de la
industrialización de Guipúzcoa son: la diversidad de subsectores y la
dispersión por el territorio.
· Donostia-San
Sebastián es la comarca más industrializada. La fabricación de maquinaria aparece en cabeza,
seguidos del sector de la metalurgia[3]
y artículos metálicos, la industria de transformación del caucho y del plástico (Michelin en
Lasarte-Oria), la alimentación (en
Donostia-San Sebastián), material
eléctrico (en Donostia-San Sebastián, Oiartzun y Usurbil), papel, edición y artes gráficas (Hernani
y Errenteria) y la industria química (Andoain).
· En la comarca
del Bajo Bidasoa destaca Irún, que se dedica especialmente a la
fabricación de artículos metálicos y
el resto a diversas actividades entre las que cabe mencionar la fabricación de
material eléctrico, alimentación y maquinaria.
· En
el Goierri, la actividad
industrial gira en torno a tres sectores: el de la metalurgia y los artículos metálicos (con empresas
de gran tradición como Esteban Orbegozo o Bellota); el de material de transporte: CAF
(Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles) en Beasain e Irizar (empresa
puntera en la construcción de autobuses) en Ormaiztegi y, en tercer
lugar, el sector de la maquinaria.
· En Tolosaldea la
actividad industrial más desarrollada es la fabricación de maquinaria. El sector del papel ha pasado a ocupar en la
actualidad un lugar secundario (en Tolosa la primera fábrica de papel española:
La Esperanza) desde la reestructuración industrial. Otra actividad
significativa, es la metalurgia y
los artículos metálicos.
· Las actividades
dominantes de la comarca Urola Costa son: metalurgia y artículos metálicos:
GSB Acero (Azkoitia); fabricación
de muebles: Danona (Azpeitia); maquinaria y material de transporte: GKN Driveline
(Zumaia). En el pueblo costero de Zumaia permanece en activo el astillero Balenciaga,
especializado en buques de pesca.
c) EN ÁLAVA destaca La
Llanada con Vitoria como principal núcleo industrial. Aunque en la
actualidad la producción está diversificada, algunos sectores destacan con
claridad. Siguiendo la tradición del País Vasco, la actividad más desarrollada
es la metalurgia y
fabricación de artículos metálicos con importantes empresas
como Sidenor, Herramientas Eurotools y Esmaltaciones San Ignacio. Otros dos
sectores adquieren una destacada relevancia: son los de material de transporte y transformación del
caucho, con empresas multinacionales: la Mercedes-Benz (Daimler Chrysler
España), dedicada a la fabricación de automóviles y la fábrica de Neumáticos
Michelin. La industria de material de transporte se ha diversificado con la
instalación de una factoría dedicada a la construcción de alas y fuselaje para
aviones: Gamesa Producciones Aeronáuticas. El abanico de actividades se
enriquece con los sectores de la maquinaria,
la alimentación (Helados Miko), el material eléctrico y la fabricación de mobiliario de oficina.
La agricultura vasca presenta dos regiones claramente
diferenciadas, y hasta contrapuestas, el norte cuya unidad de explotación
tradicional es el caserío, de predominio ganadero y el sur, con un modelo agrícola mediterráneo típico en el que predomina el cultivo del trigo
y la vid.
El caserío tradicional es una explotación
autosuficiente, aislada, en el que se incluyen los cultivos, los productos
ganaderos, los pastos, los árboles frutales (manzanos) y hasta los aperos de
labranza y la maquinaria. La estructura y el carácter de los caseríos ha hecho
imposible la concentración parcelaria, por lo que muchos de ellos ha dejado de ser
rentables y se han orientado hacia otros sectores, servicios turísticos y
segunda residencia. Los que sí han llegado a ser rentables es gracias a una
profunda modernización de sus explotaciones, invirtiendo mucho dinero en
maquinaria. Algunos de los caseríos mantienen una explotación en precario o
en agricultura a tiempo parcial, de manera que su titular obtiene las rentas
principales en otro sector.
La agricultura de Álava, y sobre todo de La Rioja Alavesa, tiene un carácter mediterráneo de campos
abiertos. Aquí sí que fue posible la concentración parcelaria, el aumento del
tamaño de la explotación y su modernización gracias a las técnicas de la revolución
verde. Es la agricultura más rentable de la región, particularmente en La Rioja
Alavesa[5],
orientada fundamentalmente al viñedo y la producción de vinos de alta
calidad. Esta es la única comarca en la que el regadío tiene una importancia
notable, ya que el clima lluvioso del resto de la comunidad hace innecesarias
las grandes infraestructuras[6].
Los principales productos
agrícolas están vinculados a la producción ganadera, pastos, cebada y
forrajes que suman más de la mitad de la superficie agrícola útil (SAU). También son importantes las producciones
de maíz, leguminosas (judías, habas, garbanzos) y los cultivos industriales (remolacha azucarera). En los últimos tiempos
están apareciendo explotaciones hortícolas que usan técnicas de producción
desvinculadas de la revolución verde (cultivos «biológicos») de alta calidad.
Sin embargo, la producción hortícola vasca está dominada por los cultivos de
invernadero que aparecieron ya en los años 70 en la costa vasca.
Porcentualmente la producción silvícola vasca
es bastante importante. Se centra en especies de crecimiento rápido, como el
pino, y cubre la mayor parte de la superficie arbolada. Las principales
comarcas silvícolas son el Alto Deba, Goyerri y el Duranguesado. Su producción
se dedica mayoritariamente a la madera, bien para muebles bien para otros usos,
y en menor medida a la producción de pasta de papel.
En la antigüedad eran las mujeres las que llevaban el
peso de la actividad agrícola, y esta circunstancia pervive aún hoy. Los
cultivos se desarrollaron en torno a los caseríos, y debido a lo
accidentado del terreno y a lo reducido de la propiedad territorial no
constituían grandes extensiones. Con la romanización se introdujeron
los cereales, la vid y el olivo. Sin embargo, los productos agrícolas
preponderantes en la gastronomía de esta tierra han sido desde siempre las
leguminosas: habas frescas o secas y alubias, que, junto con las patatas, el
maíz y el pimiento, se incorporaron más tarde a la dieta vasca. Alubias rojas
las norteñas y blancas las del sur, su arraigo fue inmediato, y se
consumieron solas o pochas (con derivados del cerdo y patatas). Por otro lado,
con harina de maíz –que no fue considerado alimento humano hasta el
siglo XVI- se elaboraron tortas o talos y morokil,
mezcla endulzada de harina y leche, y meture (pan
que se cocía envuelto en hojas de castaño en cuya costra dorada se incluían
granos frrescos). En un país húmedo y boscoso como el País Vasco crecen en
abundancia las setas[7], y en
otoño se recolecta una gran variedad de hongos, entre los que destaca por su
exquisitez la seta de primavera o perretxiku, aunque se
encuentran también hongos negros, pies azules, senderuelas,
barbudas, níscalos y trufas.
5. Ganadería
La ganadería de leche es la principal actividad
agropecuaria del País Vasco. La ganadería bovina es muy
antigua en la región, tanto para leche como para carne. Domina la raza
pardo-alpina y la frisona, sobre todo en la producción de leche, que ha
desplazado prácticamente a la pirenaica, más útil para carne. Su modo de
explotación mayoritario es semiextensivo, ya que se concentran en las regiones
montañosas. También son importantes las cabañas avícolas, porcina, ovina y caprina. Son
explotaciones modernas e intensivas localizadas en las comarcas más densamente
pobladas.
Tanto en las explotaciones agrícolas como en las ganaderas el trabajo asalariado es
prácticamente nulo, ya que la mayoría de ellas son explotaciones en régimen de
propiedad, gestionadas por la unidad familiar. Son explotaciones modernas cuya
producción se destina íntegramente al mercado, según nos indican las
estadísticas económicas[8].
Desde épocas muy antiguas, la ganadería ha sido en el
País Vasco una actividad de gran importancia. El ganado vacuno,
predominante en el país, hubo de buscar trabajosamente sus pastos en la
orografía vasca, si bien su adaptación dio como resultado magras y sabrosas
carnes, cuyos exponentes más claros son las chuletas y solomillos
del vacuno pirenaico, raza autóctona vasca, la carne de los corderos habituados
a las hierbas duras de altura y la de las fibradas aves de corral
como los pollos de caserío comedores de maíz. El cordero se consume en
ocasiones especialess, y del cerdo se aprovecha su carne fresca o en salazón,
que da lugar a tocinos veeteados, imprescindibles en los pucheros invernales.
Como el clima húmedo del País Vasco no propicia la curación de la carne de
porcino, uno de los elementos más aprovechados es la sangre, con la que se
elaboran morcillas, condimentadas con cebolla o arroz. Otros productos
destacables, además de las chuletas, son la txistorra, longaniza
estrecha, y el txitxiki, picadillo de carne adobado con pimentón y
sal. La riqueza cinegética[9] es
igualmente aprovechada: el jabalí, la liebre, el ciervo, la paloma, la becada,
la codorniz y la perdiz comparten protagonismo gastronómico con el pato, una
muestra de la influencia de la cocina de allende los Pirineos en la gastronomía
vasca.
6. Pesca
La pesca es una actividad de gran tradición en el País
Vasco, pero ha quedado muy atrasada con respecto a otras regiones debido a la
orientación industrial de los principales puertos vascos.
La pesca de
bajura es la más tradicional, caracterizada por la captura de merluza, pero
los principales caladeros se
encuentran en aguas francesas, por lo que se ha reducido mucho. Además de la
merluza se capturan pescadilla, besugo, congrio, rape, chicharro, bonito, atún,
sardina, etc., con artes artesanales, lo que no ha evitado la sobreexplotación
de los recursos debido a la gran cantidad de barcos existentes.
La pesca de
altura y gran altura tiene un carácter totalmente diferente, ya que son
empresas capitalistas que pescan en caladeros lejanos. El principal puerto
pesquero vasco es el de Ondárroa (Vizcaya), seguido del de Pasajes (Guipúzcoa). Es una flota moderna, aunque
pequeña, de barcos congeladores y factoría.
Para este pueblo de marinos y pescadores, la mar ha
sido desde siempre (exceptuando las riberas alavesas y algunos valles
guipuzcoanos y vizcaínos, ricos en vegetales) más generosa que la tierra. El
pescado es, pues, el elemento definitorio de su gastronomía, con especies tan
representativas como la merluza, el bonito y el bacalao, a las que se suma la
lubina, los salmones del Bidasoa, el chicharro y las angulas. Existen también,
pese a estar más vinculadas a la gastronomía gallega, preparaciones propias de
mariscos, tales como el txangurro o picadillo de centollo.
Las kokotxas, o partes más delicadas y gelatinosas de la merluza,
el marmitako, antiguo rancho de los barcos pesqueros, y las angulas
constituyen, entre otras especialidades, unas de las aportaciones más
tradicionales a la gastronomía del país.
7. Minería y energía
La minería vasca del hierro tiene gran tradición
histórica. En el siglo XIX llegó a ser una de las más importantes de Europa.
Los principales productos mineros son el hierro, plomo y
cinc, cobre, petróleo y gas natural; y asfalto natural. El hierro se explota en
Vizcaya, en la comarca del Gran Bilbao (Somorrostro). El plomo y el cinc están
muy extendidos por todas las sierras de los montes Vascos y la costa. El cobre
se halla en la sierra de Urkilla y en la de Aralar. Existen bolsas de petróleo
y gas natural en pequeñas cantidades por toda la región, aunque sólo se
explotan un par de plataformas petrolíferas frente a las costas vizcaínas. Y el
asfalto natural se encuentra en la sierra de Maeztu, aunque la mayor parte del
asfalto actual es artificial.
La producción[10] de energía eléctrica es
muy inferior al consumo de la región. La producción hidroeléctrica[11] es,
en casi su totalidad, generada por pequeñas centrales que no requieren presas
en los ríos. Más importante es la producción termoeléctrica[12].
Existen tres centrales termoeléctricas, dos en Vizcaya, Burceña (Bilbao) y
Santurce; y una en Guipúzcoa, Pasajes de San Juan, que suman más de
1.200.000 kw de potencia. Habría que contar, además, las vicisitudes de la central
nuclear de Lémoniz, que fue una central
nuclear que no llegó a ser puesta en funcionamiento debido a la moratoria
nuclear aprobada por el gobierno socialista de Felipe González en el año 1984.
La central fue construida sobre la cala de Basordas que fue cerrada y drenada
mediante un dique.
8. Industria
El País Vasco es una de las regiones industriales más
antiguas y estables de España. En el siglo XIX entra en el ciclo de la revolución industrial[13] gracias a
una burguesía emprendedora. Pero es en la década de los 60, durante el desarrollismo, cuando recibe
su impulso definitivo que llega hasta hoy.
La siderometalurgia es la principal
actividad industrial del País Vasco, abarca gran cantidad de actividades. Tiene
un alto grado de concentración espacial. Casi toda ella está en el margen
izquierdo de la ría de Bilbao, aunque también hay plantas siderometalúrgicas en el
resto de Vizcaya y en Guipúzcoa. Hay que mencionar la construcción naval, que a
pesar de la profunda crisis que atraviesa tiene una notable importancia. Los
principales astilleros se encuentran en Sestao.
La industria química es muy moderna (años 70). Existen dos centros
principales la ría de Bilbao en Vizcaya y el área metropolitana de San
Sebastián, aunque hay otros centros en el resto de Guipúzcoa y en Álava.
Las industrias manufactureras de
bienes de consumo son muy numerosas y están muy diversificadas. Algunas de
estas empresas pertenecen al subsector de la alta tecnología[14]. Se
distingue de la tecnología en que trata de establecer relaciones entre las
técnicas y los fenómenos socio-culturales. Las industrias manufactureras se
encuentran diseminadas por toda la región, aunque por número de
establecimientos son Guipúzcoa, Vizcaya y Álava.
La industria agroalimentaria es muy heterogénea, aunque predomina la
industria lechera y la vitivinícola. Se localizan en las inmediaciones de las
grandes ciudades, aunque es Álava la que tiene un mayor número de plantas
industriales.
También encontramos fábricas de transformación
de la madera, industria del mueble, corcho y, en menor medida,
papel. La mayoría de los centros se encuentran en Vizcaya y Guipúzcoa.
La industria textil y del calzado también
tiene una representación, aunque muy lejos de los principales centros textiles
del país.
La construcción es uno de los sectores más
activos debido a la gran demanda de viviendas, centros fabriles modernos y una
intensa renovación de las infraestructuras por parte de los poderes públicos.
Aunque no se quiera, hay que ehar mano de las
importaciones[15],
que se ven compensadas con las exportaciones[16]. La
importación es la compra a proveedores situados fuera
del territorio. Los productos comprados pueden ser materiales
(materias primas, semi-productos, productos acabados) o inmateriales
(servicios como los seguros, el transporte y la ingeniería). Por su parte, son
exportaciones las ventas de productos originarios fuera del territorio
nacional.
9. El sector
terciario
Euskadi es una región fundamentalmente industrial,
pero por eso mismo posee una agricultura moderna y un sector de servicios[17] muy
desarrollado que incluye el turismo.
Como en toda sociedad industrializada el sector
servicios en el País Vasco está muy desarrollado. Es la principal actividad
económica y la que más rápidamente se transforma. El consumo[18] interno es
muy alto sostienen el comercio, la hostelería y el transporte. Son sectores muy
extendidos y muy uniformemente. Las capitales vascas, que acumulan el 36% de la
población, tienen el 40% de los establecimientos comerciales y hosteleros,
aunque aquí se encuentran la mayoría de las grandes superficies. El área
comercial de Vitoria es ligeramente inferior a la superficie de su provincia.
La Rioja Alavesa cae en el área de influencia de Logroño y los Valles Alaveses
de la de Miranda de Ebro. El norte de la comarca, las Estribaciones del Gorbea,
está bajo la influencia de Bilbao. Por el contrario Vitoria atrae áreas del sur
de Guipúzcoa y a todo el condado de Treviño. San Sebastián ejerce una influencia
muy fuerte hacia el este de su provincia pero pierde presencia tanto en el sur
(Vitoria) como en el oeste (Bilbao). Existe una influencia transfronteriza,
sobre las comarcas francesas próximas. Bilbao es la ciudad que tiene un área de
influencia más extensa. Alcanza a toda su provincia y a zonas de Álava,
Guipúzcoa e incluso Santander y Burgos.
El sistema productivo del País Vasco es muy
superior a las necesidades de su población. La mayor parte de la
producción se vende en le resto de España pero también es notable su peso en el
comercio exterior. Si bien los principales clientes son los países de la Unión Europea se
exporta a todo el mundo en menor o mayor grado.
El sector financiero vasco está
muy desarrollado. Algunos de los bancos privados más grandes de España tienen
origen vasco, y su sede aquí, como el BBVA, pero también las cajas de ahorros
son muy importantes. En Bilbao se encuentra una de las cuatro bolsas de España
que está asociada al mercado continuo del sistema español. Aunque mueve muy poco en
relación al total es muy importante para las empresas que operan en el País
Vasco.
El turismo, dentro del
sector terciario[19],
es otro de los grandes sectores de la comunidad, a pesar de que no se
corresponde con el modelo de turismo actual de sol y playa. Tiene una tradición
muy larga, ya que en el siglo XIX y principios del XX fue destino de un turismo
selectivo de alta calidad entre los que se encontraban la familia real
española. Era una época en la que se trataba de huir del excesivo calor y se
buscaba los centros balnearios, como los de San Sebastián, Zarauz y Lequeitio. En
la actualidad, el hotel balneario de Cestona se encuentra en un edificio modernista
de finales del siglo XIX, reformado cuidadosamente para mantener el ambiente
romántico de los balnearios de finales del siglo XIX. El turismo actual busca
en el País Vasco busca su oferta gastronómica y cultural, de primer orden. En
todas las capitales vascas hay grandes museos y durante el verano se suceden
una serie de festivales de música y cine de categoría internacional que atraen
a un turismo selectivo de alto nivel económico en busca de actividades
culturales. No obstante, la capacidad del turismo vasco está muy lejos de los
grandes centros turísticos españoles, tanto por oferta de plazas como de
ocupación. Mucha culpa de este bajo nivel de ocupación a tiene el clima de
enfrentamiento social y político que se percibe desde fuera del País Vasco.
El turismo —en definición de la Organización Mundial del Turismo— comprende «las actividades que realizan las personas
durante sus viajes y estancias en lugares distintos a su entorno habitual por
un período de tiempo consecutivo inferior a un año, con fines de ocio, negocios
u otros». Si no se realiza pernoctación, se consideran excursionistas.
Los turistas y excursionistas forman el total de visitantes.
El turismo puede ser doméstico (turistas que se
desplazan dentro de su propio país) o internacional. Este último es hoy por hoy
una importante fuente de ingresos para muchos países. En el año 2015 hubo 1187
millones de desplazamientos turísticos internacionales, siendo los países más
visitados Francia (84 millones), Estados Unidos (77 millones), España (68
millones), China (56 millones) y Republica Dominicana (1millon).
Entre
las personas que la visitan anualmente, el 71% provienen del resto de España
siendo las siguientes comunidades autónomas las que más visitas
representan: Comunidad de Madrid (14,2%), Cataluña (11,1%).
Las entradas internacionales representan el 29% restante, siendo Francia (7,2%) el
país que más visita el País Vasco. Por otra parte, el 62% de las personas que
se acercan a Euskadi visitan una de las tres capitales, el 27% visita el
interior y el 11% la costa vasca. La estancia media de los visitantes es de
1,88 días, siendo Guipúzcoa la
provincia que mayor tiempo de estancia registra, con un 2,01 días de media.
Este apartado muestra otra cara con el final del terrorismo de
E.T.A.
El turismo en el País
Vasco ha aumentado considerablemente en los últimos años. Según datos
del Eustat (Instituto Vasco de Estadística) la entrada de viajeros a la
comunidad durante el año 2009 fue de 1.991.790 visitantes, dato que va
mejorando durante el año 2010 a la espera del resultado definitivo. Entre las
personas que la visitan anualmente, el 71% provienen del resto de España siendo
las siguientes comunidades autónomas las que más visitas representan: Comunidad de Madrid(14,2%), Cataluña (11,1%). Las entradas internacionales representan el 29% restante,
siendo Francia (7,2%) el país que más visita el País Vasco. Por otra parte, el 62%
de las personas que se acercan a Euskadi visitan una de las tres capitales, el
27% visita el interior y el 11% la costa vasca. La estancia media de los
visitantes es de 1,88 días, siendo Guipúzcoa la provincia que mayor tiempo de estancia registra, con un 2,01 días
de media.
Respecto a la
calidad de los servicios turísticos (sector terciario), 272 establecimientos
disponen de la Q de calidad turística, la marca que representa
la calidad en el sector turístico español. Además, en el País Vasco 140
establecimientos turísticos cuentan ya con el sello de accesibilidad que se
enmarca en el Programa de Accesibilidad que ha sido desarrollado por el
Departamento de Industria, Innovación, Comercio y Turismo del Gobierno Vasco.
Este programa asesora y prepara a los establecimientos turísticos para
incrementar su capacidad de atención a clientes con dificultades físicas,
visuales, auditivas e intelectuales. Así, el programa se encarga de mostrar a
los establecimientos el modo en que sus servicios pueden orientarse a estos
clientes para ofrecerles una estancia plena y adaptada a sus necesidades. Esto
incluye a hoteles, apartamentos turísticos, oficinas de turismo, centros de
interpretación, entre otros.
Por último,
el tiempo es un elemento fundamental para la ciencia económica pues
ella estudia procesos que se desarrollan a muy diversos ritmos. Hay fenómenos
que asumen características por completo diferentes en el corto y en el largo
plazo: así la oferta de ciertos bienes es completamente inelástica en un
momento determinado pero puede ser incrementada -cuando los precios comienzan a
subir- mediante nuevas inversiones que van mostrando sus efectos luego de un
cierto período de maduración. El tiempo[21]
también es decisivo cuando se toma en consideración el problema de la
incertidumbre: como la predicción se hace cada vez más difícil a medida que se
piensa en futuros más alejados del presente, la incertidumbre crece más que
proporcionalmente a medida en que se piensa en acciones más distantes en el
tiempo. De la incertidumbre y de los riesgos concretos que supone el tiempo o,
más exactamente, de la imperfecta previsión del futuro, surgen elementos concretos
tan importantes como la ganancia, las tasas de interés y los mercados a futuro.
1. Presentación
Los
vascos son el único pueblo prerromano de la península Ibérica que sobrevivió a
la conquista romana (siglos III- I a.C.) y también a la expansión de los indoeuropeos[22] en
Europa (a partir del 2500 a.C.) de los que descienden la mayor parte de los
actuales europeos. La cultura vasca, según la mayoría de los antropólogos e
historiadores, sería descendiente directa de la civilización prehistórica
franco-cantábrica, una cultura que abarcó todo el tercio norte de la península
Ibérica y mitad sur de Francia, siendo de esta manera el vasco, el pueblo, con
continuidad en el continente, más antiguo de Europa. La historia
reciente de los vascos da sus primeros pasos en lo que hoy en día conocemos con
el nombre de Navarra. La tierra de los navarros fue llamada por los geógrafos
greco-romanos con el nombre de Vasconia, denominando a sus habitantes con el término
vascones del que deriva la actual palabra vasco. Navarra
o "la gran llanura próxima a las montañas", pues este es el
significado del topónimo vasco Navarra, fue la cuna de la "lingua
navarrorum" (lengua de los navarros) o lengua vasca actual y de la cultura
que surge alrededor de ella. El geógrafo griego Estrabón (63 a.C.-24 d.C.) nos
indica la localización de las siguientes tribus, que,
actualmente, con los datos que poseemos, las consideramos
como vascas: aquitanos, autrigones, caristios, várdulos y vascones.
Estas tribus se extendían al norte hasta casi Burdeos,
al sur hasta el río Ebro, al oeste hasta parte del este de Cantabria, y al
este, hasta parte del Aragón noroccidental; aunque gentes de habla vasca se
extendían ya por el Pirineo peninsular hasta Cataluña, al menos desde el siglo
III-II a.C.
Los aquitanos (en latín “aquitani”) fueron un pueblo que vivía en lo que hoy es Aquitania[23], Francia, en la región entre los Pirineos, el océano
Atlántico y el Garona. Julio César, quien los derrotó en su campaña en la Galia, los describe como una parte
distintiva de la Galia, diferenciándolo de la Galia Bélgica y de la Galia Celta. Dice que el río Garona separa a los galos de los aquitanos. A pesar de las
aparentes relaciones culturales con Iberia, la región de Aquitania, como una parte de la Galia, acaba en los Pirineos
según César ya que para él, Aquitania se extiende desde el río Garona hasta las
montañas pirenaicas y a esa parte del océano que está cerca de Hispania[24] y
aparece entre la puesta del sol -se refiere César al oeste-, y la estrella
polar -forma de señalar el Norte-. La presencia de lo que parece que eran
nombres de deidades o de gente en las estelas funerarias romano-aquitanas
tardías similares a las vascasha llevado a
muchos filólogos y
lingüistas a concluir que el aquitano estaba muy relacionado con una forma antigua del
vasco. El hecho de que la región fuera conocida como Vasconia en la Alta Edad Media, un nombre que
evolucionó hasta la forma mejor conocida de Gascuña, junto con
otras evidencias toponímicas, parece corroborar esta teoría. Aunque el país
recibió el nombre de Novempopulania (nueve pueblos), el número
de tribus variaba (alrededor de 20 para Estrabón).
A
la caída del Imperio Romano, durante la época franco-visigótica (siglos V-VIII
d.C.), los vascones de Navarra liderarán al resto de tribus vascas en contra de
los invasores germanos[25],
conformando un único pueblo vasco que se ha mantenido hasta la actualidad. A
partir de esta época, por tanto, fruto de la asimilación vascona desaparecerán
las tribus vascas de los textos y se hablará únicamente de los vascones.
Mientras la Vasconia de la época imperial romana se extendía exclusivamente por
Navarra, La Rioja y el noroeste de Aragón. Después de la unión de todas las tribus
vascas bajo el liderazgo de los vascones durante las invasiones germánicas,
pasará a extenderse a amplias zonas de los Pirineos y del sudoeste de Francia.
La forma vasca para denominar el topónimo latino Vasconia fue Euskal Herria
(éuskal érri-á), utilizando los vascos la forma euskaldunak (euskáldunák) para
autodenominarse. Ambas palabras siguen siendo utilizadas por los vascos para
designar en vasco tanto a su tierra como a ellos mismos respectivamente. En
otras lenguas, por el contrario, estos nombres han variado a lo largo de la
historia. Como ya hemos indicado en la época franco-visigótica a los vascos se
les denominó vascones (escrito también como wascones). Posteriormente en los
cronicones[26] carolingios
se comenzó a diferenciar a los vascones que estaban bajo gobierno franco de los
independientes, designando a estos últimos con el término navarro; siendo
utilizada la palabra vascón, únicamente, para los vascones bajo gobierno franco
(evolucionando posteriormente este término al actual gascón). Con el auge del
Reino de Pamplona-Nájera en el siglo XI (hasta el siglo XII no fue denominado
oficialmente como Reino de Navarra), la utilización de la palabra navarro para
designar a los vascos se fue generalizando; quedando la palabra vascón
gradualmente en desuso. En el siglo XII el reino navarro, ante el expansionismo
militar castellano, se verá forzado a pactar la renuncia a los territorios de
La Rioja y Vizcaya. La Rioja, que en aquella época era el territorio poblado
por vascos más importante y que ostentaba la capital del reino, Nájera, será
anexionada por Castilla. La capitalidad del reino navarro volverá otra vez a la
capital histórica de los vascones, Pamplona. Si bien la dinastía de los Otsoitz
(López), conocida posteriormente como los Otsoitz-Haro (López de Haro[27]),
fueron puestos al mando del gobierno de Vizcaya (primero como condado no
hereditario y posteriormente como señorío hereditario) por la monarquía navarra
en el siglo XI, siendo desprovistos del señorío en 1116 por el rey de Aragón y
Pamplona Alfonso I el Batallador. La ambición por recuperar el señorío hará que
colaboren con los castellanos en su anexión de La Rioja y Vizcaya. Los
servicios de la casa de Haro serán premiados por Castilla otorgándoles de nuevo
el Señorío de Vizcaya del que fueron desprovistos 54 años antes. Vizcaya, bajo
la dominación castellana, se verá inmersa en guerras en defensa de los
intereses de Castilla. La colaboración de la dinastía de los Haro en el
expansionismo castellano aumentará los territorios de su señorío[28],
gracias a las tierras donadas por los reyes de Castilla. El Señorío de Vizcaya,
aunque en la órbita castellana, será legalmente independiente hasta 1516 en que
es definitivamente anexionado a Castilla. La fama batalladora que se labraron
los vizcaínos en las sucesivas guerras del reino castellano hará que en lo
sucesivo, los vascos, sean conocidos con el nombre de vizcaínos en Castilla.
Una denominación que se extenderá posteriormente a otros países europeos;
mientras que en los territorios de la corona de Aragón se les seguirá llamando
navarros. En el siglo XVI, como podemos comprobar en los textos de Cervantes,
fue común designar a los vascos de uno y otro lado de los Pirineos con el
término vizcaíno (exceptuando los bajo navarros, que tanto en Francia como en
España, eran denominados "vascos"). En el mismo siglo, en el reinado
de Felipe II, durante el apogeo del Imperio Español, los vascos monopolizan la
administración de la corte española y de las colonias del imperio. Existe,
durante esta época, una asociación generalizada, históricamente errónea, entre
el pueblo vasco, el cántabro y el íbero, considerando la cultura y lengua
vascas como las originarias de los españoles; y los fueros vascos como las
leyes ancestrales de los españoles, unas leyes que debían ser respetadas y
salvaguardadas por la monarquía española como máximo exponente de la
españolidad. Los vascos representaban las esencias de España, la España
indómita, los cántabros, que nunca pudieron ser conquistados ni por el mismo
Imperio Romano, prueba de ello, según las creencias erróneas de la época, el
que su milenaria lengua vasca siguiera siendo hablada. La asociación entre lo
español y lo vasco llegó a tal extremo que incluso en la genealogía hecha por
el cronista real guipuzcoano Esteban de Garibai para el rey Felipe II se le
entroncó con los cántabros inconquistos, enlazando la monarquía española con
los cántabros[29] de
la época romana, queriendo reflejar así una realidad histórica en la que los
españoles habían nacido para someter a otros pueblos pero nunca para ser
sometidos. En mapas europeos del siglo XVIII se sigue denominando todavía a la
actual Euskadi como Vizcaya, mostrándose en mapas de España una Vizcaya que no
sólo abarca los territorios de la actual Euskadi sino también La Rioja y la
mitad este de Cantabria, hasta la bahía de Santander, dado que hasta este siglo
fue común considerar tanto a los riojanos como a los cántabros orientales como
vizcaínos. El denominar a los vascos como vizcaínos en los territorios de
Castilla, así como en otros países europeos; y navarros, en los territorios de
la antigua corona de Aragón, seguiría vigente todavía hasta el siglo XVIII. A
partir del siglo XV y XVI, fruto de la asociación errónea de los cántabros de
la época romana con los vascos indicada anteriormente, fue común en ambientes
eruditos europeos utilizar el término cántabro para designar a los navarros. A
partir del siglo XVI, esta denominación se comenzó a utilizar, también en
ambientes eruditos, para designar, sobre todo, a los alaveses, cántabros
orientales, guipuzcoanos, riojanos y vizcaínos. Una denominación que daría
lugar posteriormente a las tesis vasco-cantabristas. Si bien hasta el siglo
XVII se utilizará la palabra vascongado para designar a cualquiera que fuera
hablante de euskara (equivalente al euskaldun vasco). A partir del siglo XVIII,
por parte de los vasco-cantabristas y la monarquía española, se comenzarán a
utilizar y generalizar los términos "vascongado" (gentilicio) y
"Provincias Vascongadas" o "Vascongadas" para designar la
tierra en la que viven los alaveses, guipuzcoanos y vizcaínos, la actual
Euskadi, alterando el significado original de la palabra vascongado y
excluyendo en su significado a los navarros. La palabra vascongado (del latín
"vasconicatus") en sus orígenes era sinónimo de vascoparlante o
relativo a la lengua vasca; en contraposición con romanzado (del latín
"romanicatus") que significaba hablante de lengua latina o relativo a
su lengua. Ambas palabras eran utilizadas no sólo en Euskadi sino también en
Navarra. En una lista de pueblos realizada por el Obispado de Pamplona en 1587,
setenta y cinco años después de la conquista castellana del Reino de Navarra,
se cita que, de un total de 536 municipios existentes en Navarra en aquella
época, eran de "lengua vascongada" 453 (85% de los municipios)
mientras que de "lengua romanizada" eran 83 municipios (15% del
total). A partir de la conquista castellana (1512) y posterior anexión de la
Navarra peninsular a la corona castellana (1515), comenzará un proceso de
desnavarrización que acarreará el que actualmente sólo el 20% de la población
navarra peninsular sea capaz de hablar y/o entender la lengua vasca hablada por
sus reyes. Esta pérdida de la cultura navarra comenzará en la ribera del Ebro y
en zonas limítrofes con la actual Aragón bajo la dominación árabe. Unos
territorios que pertenecieron primero a la marca[30] superior
andalusí gobernada desde Zaragoza y, posteriormente, al Hayibato de Zaragoza.
Debido a ello, la cultura vasca sería gradualmente desplazada por la cultura
mayoritaria de los territorios dominados por los musulmanes, la aragonesa. En
el siglo XII los navarros reconquistarán la ribera del Ebro[31] a
los musulmanes donde la primera lengua era la aragonesa y la segunda seguía
siendo la vasca. Este bilingüismo de la población ribereña durante esta época,
y posteriores, se plasma en textos del siglo XIV de la zona donde aparecen
personas pertenecientes a familias arraigadas en la ribera del Ebro que seguían
siendo de religión musulmana y que poseían un nombre árabe y un sobrenombre
vasco. A partir del siglo XIV debido al poder político, comercial y cultural de
Castilla la cultura aragonesa del sur de Navarra se vería absorbida por la
castellana, dando lugar a la actual cultura castellano-aragonesa. Bajo la
dominación española (a partir del siglo XVI) la cultura castellano-aragonesa
comenzará su expansión hacia la mitad y norte de Navarra, haciendo desaparecer
gradualmente la cultura vasca propia de los navarros. Finalmente, a partir del
siglo XIX, se comenzó a extender el actual término "vasco", que
proviene del término francés "basque" y que, desde la baja Edad
Media, sólo servía para identificar a los navarros continentales al otro lado
de los Pirineos. El significado del término decimonónico "vasco" era
más genérico y equivalente al vasco euskalduna, queriendo englobar dentro de sí
tanto a vascongados, navarros, como a vascos de Francia. El mundo vasco en la
Edad Media, como conoceremos a lo largo de estas páginas web, se subdividió en
diferentes entidades políticas que abarcaban gran parte de la zona pirenaica.
Hoy solamente siete territorios han conservado su cultura original (Álava, Baja
Navarra, Guipúzcoa, Labort, Navarra, Sola y Vizcaya). La desmembración de las
dos entidades políticas que aglutinaron históricamente a los vascos (Ducado de
Vasconia, Reino de Pamplona-Nájera ), debido al expansionismo militar de los
pueblos latinos del entorno o de tensiones internas de sucesión, daría lugar a
la división del pueblo vasco en entidades políticas diferentes, a menudo
antagónicas, lo que ocasionó que los vascos batallasen unos contra otros en
sucesivas guerras (Castilla contra Navarra, Francia contra España, etc). Sin
embargo, se mantuvo entre ellos la noción de pertenecer a una tierra en común,
a la "Tierra del Euskara" o Euskal Herria, ya que desde los primeros
escritos extensos en vasco del siglo XVI d.C., y, aunque no estaban unidos
políticamente, hacen alusiones a ella escritores de las actuales Euskadi,
Navarra y País Vasco Norte. Un término, así como la palabra euskaldun, que nos
retrotraen a siglos atrás, comenzándose a extender entre todas las tribus
vascas en el declive del Imperio Romano y, sobre todo, en la época
franco-visigótica (a partir del siglo V d.C.), cuando estas tribus tuvieron que
unirse en contra de los invasores germanos dando lugar al actual pueblo vasco.
La lengua francesa traducirá el término Euskal Herria como Pays Basque, ya que
la palabra vasca euskal además de significar "del euskera" se traduce
también como "vasco". Posteriormente la lengua española adquirirá el
término francés Pays Basque y lo adaptará como País Vasco, que es la forma
actual con la que se hace referencia en español a la tierra de los vascos. La
falta de unidad de los vascos tras la muerte del rey Sancho el Mayor de Navarra
(siglo XI) y que los vascos quedaran divididos en seis entidades políticas (el
Condado de Gascuña bajo la órbita francesa, el Reino de Castilla, el Reino de
Aragón[32], los
territorios leridanos actualmente dentro de Cataluña habitados por vascos que
quedaron bajo la órbita del Condado de Barcelona, el Hayibato de Zaragoza bajo
gobierno musulmán y los territorios que quedaron dentro del Reino de
Pamplona-Nájera después de la división), hará que el euskara se debilite. Una
división del Reino de Pamplona-Nájera tras la muerte de Sancho el Mayor, que
sería fatal para el euskara en esos territorios y conllevaría la paulatina
asimilación de los vascos por parte de los latinos. La
población vasca desaparecerá de la mitad sur de Gascuña[33],
noreste de Castilla, este de Cantabria, La Rioja, norte de Aragón y noroeste de
Cataluña, después de siglos de asimilación cultural e incluso de prohibiciones
seculares de su idioma como la que acaeció en la ciudad de Huesca (norte de
Aragón) durante tres siglos. Una asimilación cultural que obtuvo resistencia, por
ejemplo, en La Rioja, que antes de la conquista y anexión castellanas era el
territorio más importante poblado por vascos desde un punto de vista político y
económico. En 1239 el alcalde del municipio riojano de Oiakastro (actualmente
conocido en español como Ojacastro) mandó apresar a un merino[34] (guardia
real) enviado por Castilla a la localidad y que no sabía hablar euskara, algo que
atentaba contra los fueros de la villa que exigían el conocimiento de la lengua
vasca. Actualmente el euskara y, por tanto, el pueblo vasco, se conserva
en una novena parte del territorio que abarcaba en el siglo XI.
LA PREHISTORIA
2. El origen de
los vascos
La Comunidad Autónoma del País Vasco representa uno de
los temas más apasionantes para el análisis historiográfico, merced a su
secular unidad territorial y a la existencia de una amalgama de tradiciones que
la hacen especialmente atractiva. Buena parte de los tópicos de aislamiento,
oscuridad, cerramiento y demás quedan inmediatamente destruidos si se echa un
repaso rápido de sus principales acontecimientos históricos. En este sentido,
hay que remarcar la correlación de acontecimientos entre País Vasco y sus
comunidades limítrofes, especialmente La Rioja, Navarra y la primitiva
Castilla, aparte de que su situación fronteriza la ha hecho, durante todas las
épocas, una de las zonas más susceptibles de recibir influencias procedentes de
Europa. Debido a la existencia de un idioma propio, el euskera, de uso habitual en la Comunidad, en esta entrada se respetarán todos los
topónimos en su lengua materna salvo Álava (Araba), Guipúzcoa (Gipuzkoa) y
Vizcaya (Bizkaia), así como las capitales provinciales de las dos primeras,
Vitoria (Gazteiz) y San Sebastián (Donosti); el criterio seguido para esta
distinción es el de facilitar la comprensión a toda la comunidad
hispanoparlante de los temas que han de tratarse, así que valga el rasgo
propedéutico para la comprensión de quienes se puedan sentir a disgusto con
ello.
Por lo
demás, en esta introducción a los orígenes de los vascos haremos referencia a
los trabajos científicos más recientes que han intentado desentrañar el enigma
del origen de este pueblo. La prehistoria es la historia de las sociedades
humanas desde la aparición del hombre hasta los primeros textos escritos; o
período cronológico[35] que
precede a la historia. Se acostumbra a dividir en varios períodos: Paleolítico[36],
Neolítico y Edad de los metales, que comprende el Eneolítico, la Edad de Bronce
y la Edad de Hierro. En el País Vasco hay más de setenta lugares con señales de
ocupación humana durante el Paleolítico superior occidental (desde el 35.000 al
8.500 a.C.), la mayoría son cuevas no muy alejadas de la costa y a escasa
altitud, de las más importantes: Altxerri (Guipúzcoa), Santimamiñe
(Vizcaya), Ekain (Guipúzcoa) o Isturitz (Baja Navarra). Los que allí
vivían eran cazadores que practicaban en cuadrillas el ojeo, acoso y captura de
las piezas, para conseguir carne, pieles y cueros, huesos y astas. Sus piezas
preferentes son el ciervo (o el reno, en circunstancias climáticas más frías) u
otros animales como las cabras montesas y los sarrios en zonas escarpadas, y
caballos, bisontes y uros en espacios abiertos y de praderas. Los grupos de
cazadores marchaban varias veces al año desde sus zonas habituales de acampada
(en las cuevas mejor instaladas) a territorios próximos para abastecerse de
otros recursos. El tiempo menos frío y más húmedo del final de la Última
Glaciación y el avance del actual clima u Holoceno[37] provoca
importantes transformaciones de la cubierta vegetal y la fauna. Durante tres
milenios se suceden las culturas del Epipaleolítico antiguo (8.500 / 8.200 a
6.800 a.C.) y del Epipaleolítico pleno o Mesolítico (6.800 a 5.500 a.C.). La
sustitución de especies animales requiere el desarrollo de nuevas técnicas de
caza y de un equipo de armas eficaz (surgen las flechas lanzadas con arco). Se
amplían los recursos alimenticios procedentes de los bosques de hoja caediza
(castañas, avellanas, hayucos y bellotas) y de estuarios y marismas costeras.
Son frecuentes en el Epipaleolítico y Mesolítico[38],
como despojos de las comidas, restos de peces y acumulaciones de conchas en
rincones de las cuevas (por ejemplo en la cueva de Santimamiñe la mayoría son
conchas de ostras, pero también de chirlas, lapas, mejillones y caracoles).
Para la pesca y el marisqueo había redes, anzuelos de hueso y picos de piedra
para desprender las conchas de la roca. A la hora de adentrarnos en estos
orígenes nos encontramos con el obstáculo de no tener documentación de esta
época, dado que este origen es muy remoto, y, por tanto, anterior a la
invención de la escritura. Diferentes arqueólogos y antropólogos, como José
Miguel de Barandiran o Telesforo Aranzadi, que han estudiado restos óseos de la
época paleolítica hasta la neolítica[39] en
la zona cantábrica oriental y mitad sur de Francia, destacan una continuidad en
el área de un mismo grupo humano, lo que ha llevado a pensar que, los actuales
vascos, descienden de los cazadores y recolectores que se asentaron en el
tercio norte peninsular y mitad sur de Francia y que dieron lugar a la
civilización franco-cantábrica. Sobre los primeros hombres que habitaron el
País Vasco poseemos restos en diferentes cuevas vascas, era el hombre de
Neanderthal (cuevas de Axlor, Lezetxiki, Olha, Arrillor, Gatzarria...), que
vivió en nuestras tierras entre los años 100.000 y 35.000 a.C. Sin embargo, una
nueva especie surgirá entre los homínidos, el homo sapiens sapiens (a la que
pertenece la humanidad actual), cuya manifestación europea recibe la
denominación de hombre de Cromagnon[40] y
que sustituirá al Neanderthal[41] europeo
a partir del Paleolítico superior. La arqueología[42] es
la ciencia que, por medio del análisis de los vestigios de la actividad humana,
permite estudiar no sólo las antiguas civilizaciones, sino también entrever el
entorno ecológico y la evolución de los procesos culturales de períodos
remotos. El hecho de que los vascos hablen una lengua aislada, no
relacionada con ninguna lengua conocida, ha reforzado esta hipótesis de que el
pueblo vasco es un pueblo arcaico asentado en estas tierras desde épocas
prehistóricas cuyos hipotéticos vínculos con otros pueblos hermanos al vasco se
perdieron en la historia. Asimismo se considera que el asentamiento de los
antecesores de los vascos en tierras pirenaicas fue muy anterior a la llegada
de los íberos a la península ibérica. Los historiadores en la necesidad de
poder vencer la problemática de la no existencia de documentación escrita sobre
estas épocas, han comenzado a utilizar técnicas basadas en el estudio de la
genética (ADN mitocondrial), para poder conocer el movimiento de los grupos
humanos en la antigüedad. Este estudio ha dado lugar a la nueva disciplina
llamada arqueogenética, cuya aplicación en la época prehistórica recibe el
nombre de paleogenética[43].
El doctor en biología Peter Forster, que lideró el laboratorio de genética
molecular del Instituto McDonald para la Investigación Arqueológica de la
Universidad de Cambridge, llevó adelante investigaciones genéticas de las
diferentes poblaciones de Europa basadas en el estudio del ADN mitocondrial,
pudiendo obtener diferentes mapas de las migraciones humanas acaecidas en
Europa a lo largo de los siglos. A través de estas investigaciones el Instituto
McDonald obtuvo unos resultados, que posteriormente se han visto corroborados
por otras investigaciones similares llevadas a cabo por las universidades de
Oxford o Milán, en las que no sólo se ha estudiado el ADN mitocondrial (materno)
sino también el cromosoma Y (paterno). Las
cerámicas más antiguas del País Vasco (no decoradas) proceden de Zatoia
(Navarra) y Fuente Hoz (Álava) y se fechan entre los 4.400 y los 4.000 años
a.C; de ese tiempo son, también en el Neolítico antiguo, fragmentos de vasos
cardiales (decorados por impresiones del borde dentado de la concha del
cardium) de Peña Larga (Álava). La cerámica cardial se trata de un estilo de cerámica del primer
período Neolítico de la zona mediterránea
(VI-V milenio a.C.), denominado así porque la decoración de las piezas estaba
realizada con la impresión sobre el barro de la vasija, antes de la cocción,
del extremo dentado de una concha de cardium ('berberecho').
Vasos decorados con apliques
plásticos o con incisiones aparecen en el Neolítico avanzado de Los Husos
(Álava), Areatza (Vizcaya) y Marizulo (Guipúzcoa).
En torno a
la cerámica cardial hay que apuntar que la misma formaba parte de la tipología de cerámicas impresas
típicas del proceso neolitizador mediterráneo que, desde su punto de origen en
las costas de Siria y Líbano, llegó hasta la zona más occidental. Este tipo de
cerámica evolucionó en los últimos años del Neolítico Antiguo hacia la
denominada cerámica epicardial, que presentaba otro tipo de impresiones e
incisiones. El fenómeno de la cerámica cardial en Europa comenzó en el noroeste
de Italia, desde donde se extendió hasta la costa atlántica de Portugal. En
esta amplia distribución geográfica se produjeron numerosas variaciones
tipológicas que quedaron reflejadas en el registro arqueológico[44],
a través de las cuales se podían distinguir diferentes áreas culturales
específicas entre las que destacaron el noroeste de Italia, Provenza,
Languedoc, Cataluña y País Valenciano, Andalucía Oriental y Occidental y la
costa portuguesa. Su desarrollo en la primera fase de neolitización permite
relacionarla estrechamente con tempranas prácticas agrícolas y ganaderas. La
cerámica en sí constituyó también una importante novedad técnica, ya que por
primera vez se sometía el barro al proceso de cocción en hornos. Los objetos de
cerámica cardial más importantes eran los grandes vasos de forma globular y los
cuencos de base plana. Generalmente los yacimientos donde han sido encontrados
estos grupos de cerámicas estaban relacionados con el hábitat en abrigos
rocosos o cuevas. No obstante, la presencia de ruinas
no siempre es directamente visible, y los trabajos de excavación llevados a
cabo por la arqueología deben realizarse de manera que no
deterioren el yacimiento[45]. El
estrato arqueológico es un estrato formado por la aparición, en disposición
horizontal, de una serie de materiales tales que permiten afirmar un momento de
la vida de los antiguos ocupantes del lugar distinto del anterior y del
posterior. La sucesión de estratos
mediante la cual puede atestiguarse la existencia de una secuencia cultural
completa se llama facies arqueológica.
Además, los vestigios descubiertos no siempre revelan su edad y, en ese
caso, la naturaleza del suelo puede ser significativa, bien por las diferencias
del color o por la disposición interna (estratigrafía, estudio
de estratos o depósitos aluvionales), bien por su
misma naturaleza
(granulometría), o bien por su contenido en el que pueden señalarse
la presencia de elementos poco aparentes como el polen (análisis
polínico), relativos a la época en la que el
objeto se
“sumergió”. Puede
precisarse este período gracias a una serie de procedimientos, algunos de los
cuales guardan relación con la radiactividad, como el carbono 14[46],
que ofrece evaluaciones que alcanzan hasta los 40.000 años; potasio-argón, que
puede fechar objetos de hasta 10 millones de años; termoluminiscencia, que
permite determinar la edad de una cerámica, y en arqueología prehistórica,
fecha de origen de los huesos mediante la fluorina, el nitrógeno y el uranio,
gracias a los cuales puede reconocerse si los diversos vestigios recogidos en
una misma capa son de la misma época o no. También se usa como método de
datación la dendrocronología[47].
Para objetos más recientes, el arqueomagnetismo permite
precisar una fecha con 50 y hasta con 25 años de margen. Este método está
basado en la particularidad que tienen los óxidos de hierro de no
retener, más allá de una determinada temperatura, el magnetismo ambiente y de
adquirir, a algunos grados menos, el magnetismo terrestre para conservarlo
incluso a temperaturas más bajas. Ahora bien, se conocen las variaciones
magnéticas de la Tierra en algunos períodos de la historia y en algunas
regiones del globo; a partir de ahí pueden fecharse vestigios tales
como los ladrillos quemados o los hornos de los
ceramistas. Los
estudios llevados a cabo para conocer la climatología prehistórica avalan
también la validez de estas investigaciones, dado que los diferentes grupos
humanos se replegaban en una zona o emigraban en función de las condiciones
climáticas. Paleolítico es lo relativo al primer período prehistórico que
ocupaba todo el pleistoceno, desde la aparición del hombre sobre la Tierra
hasta el final de las glaciaciones. Según estos estudios los hombres de
Cromagnon (nuestros ancestros directos, los primeros hombres modernos que
reemplazaron a los hombres de Neanderthal) estaban esparcidos a traves de toda
Europa. Sin embargo, hace 20.000 años, cuando el frío se generaliza, con la
última gran glaciación, los pocos que pudieron sobrevivir buscaron refugio en
las zonas más cálidas del continente (nordeste y suroeste de Francia y en
Ucrania). Un crómlech es un monumento prehistórico formado por gruesas piedras
dispuestas habitualmente en círculo. Los más antiguos se remontan
al Eneolítico. Se dice rupestre de las manifestaciones
artísticas, como el grabado y la pintura sobre roca, conectadas probablemente
con los ritos mágicos y religiosos, que se encuentran difundidos en muchos
pueblos prehistóricos de Europa y de África desde el Paleolítico superior. En
arte rupestre, un signo es cualquier grafismo al que se atribuye una intención simbólica. Se denominan, también,
tectiformes e ideomorfos. Sus formas son muy variadas, y sus usos y
significados debieron ser múltiples, sin que haya, hasta el momento, ninguna
interpretación particular acerca de ellos, salvo que formaban seguramente una
especie de lenguaje referido al
mundo de lo mágico-religioso propio del
hombre en el Paleolítico Superior. Sus variedades son muy numerosas, llamándose, genéricamente,
tectiformes, porque los más usuales tienen forma de cabañas o techos. Los hay
también escutiformes, serpentiformes, escalariformes, puntiformes, claviformes,
etc. En el Epipaleolítico antiguo se dan la cultura Aziliense[48] y
el postaziliense laminar, unas culturas que prolongan y liquidan el magdaleniense[49] precedente.
En el Epipaleolítico antiguo se vive en muchas de las mismas cuevas que a fines
del Paleolítico Superior, con similares sistemas de caza e instrumentos; y se
da la práctica liquidación del vistoso arte del Paleolítico Superior. Entre
otros representan bien el Aziliense (8.500 a 7.500 / 7.000 a.C.) niveles de las
cuevas de Santimamiñe (Vizcaya), Bolinkoba (Vizcaya), Lezetxiki (Guipúzcoa),
Urtiaga (Guipúzcoa), Ekain (Guipúzcoa) o Isturitz (Baja Navarra). Del postaziliense
son representantes el Montico de Txarratu (Álava) y las cuevas navarras de
Berroberria y Zatoia. En el Mesolítico surge el utillaje geométrico que se
caracteriza por un sofisticado conjunto de pequeñas puntas de flecha de forma
geométrica (trapecios, triángulos y segmentos de círculos).
Se datan estos hallazgos en poco
antes del séptimo milenio a.C. y
sus estratos se entremezclan ya, en muchas cuevas, con los
del Neolítico. El espacio habitado del País Vasco se amplía, ocupándose,
por primera vez, cuevas o abrigos rocosos bastante alejados de la costa y en
latitudes de media montaña: Fuente Hoz en Álava y la Peña, Padre Areso y Aizpea
en Navarra. En el Mesolítico final coexisten las tradiciones laminar y
geométrica con una incorporación lenta de algunas de las novedades del
Neolítico. Como monumentos funerarios, es habitual toparnos con dólmenes[50] o
menhires[51]. En
el período Atlántico (5.500 a 3.000/2.500 a.C.) se alcanza el considerado
"óptimo climático", más cálido y más humedo que ahora, continúa el
desarrollo del Mesolítico y se da la expansión de las novedades del
Neolítico. La
glaciación cuaternaria, también conocida como glaciación del Pleistoceno o Edad
de hielo actual, designa una serie de
eventos glaciales separados por periodos interglaciares que se produjeron durante el periodo Cuaternario, desde hace 2,58 millones de años hasta el presente. Durante este
periodo, se expandieron capas de hielo a partir sobre todo de la Antártida y Groenlandia, y en muchos otros lugares se
produjeron capas heladas fluctuantes, como la capa de hielo Laurentino. Los principales efectos de una era
de hielo son la erosión y la deposición de residuos sobre grandes
extensiones de tierra, la modificación de la red fluvial, la creación de millones de lagos, cambios en el nivel del mar, desarrollo de lagos pluviales lejos de las orillas del mar, ajuste isostático de la corteza terrestre y vientos excepcionales. Afecta a océanos y comunidades
biológicas. Las propias capas de hielo, al elevar el albedo, tienen un importante efecto en el enfriamiento del clima. Las otras
glaciaciones responden a los nombres de Günz, de Mindel, de Riss y
de
Würm. Los más
importantes yacimientos del Neolítico vasco están en las cuevas de
Areatza, Santimamiñe o Kobaederra en Vizcaya; la cueva de Marizulo en
Guipúzcoa; en Álava, en las cuevas de Fuente Hoz o Montico de Txarratu; en
el caso de Navarra, en Aizpea, Zatoia, Urbasa II, o por ejemplo, en Abauntz; en
la costa labortana, en Muliña, donde se han encontrado picos mariscadores de
gran tamaño. A
partir del 20.000 a.C. surge la cultura franco-cantábrica en el tercio norte
peninsular y mitad sur de Francia. Del 16.000 a.C. en adelante el clima
comienza a ser más cálido y, según las investigaciones de paleogenética,
comienza la expansión de los protovascos, de los antiguos vascos, extendiendo
su cultura, la magdaleniense, por la despoblada Europa. Una cultura cuya máxima
expresión serían las pinturas rupestres con las que los protovascos
ornamentaron las cuevas europeas. La extensión y localización de la cultura[52] magdaleniense
en Europa coincide exactamente con este estudio, asimismo los rasgos fonéticos
y léxicos comunes con los vascos encontrados en las tierras donde se extendió
la antigua civilización[53] franco-cantábrica
de esta época, parecen avalar también este estudio. Hace 10.000 años comenzó el
deshielo de los glaciares escandinavos lo que contribuyó a que los protovascos
se extendieran también por esta zona. Estas investigaciones genéticas llevadas
a cabo para el conocimiento de la evolución[54] humana
en Europa, indican que tres cuartos de los europeos actuales proceden, por vía
matrilineal, de una población europea del período preglacial y que están
estrechamente emparentados con los vascos. Indicando también que el aporte
genético no protovasco (indoeuropeo en su gran mayoría) supone, únicamente, el
25% del total. Este estudio hace hincapié en que esta expansión protovasca, que
comenzó hace 16.000 años, no solamente se dio en el centro y norte de Europa y
en las islas británicas, sino también en el norte de África (la distancia entre
la costa europea y africana en aquella época era menor que la actual), sobre
todo en el actual Marruecos, norte de Argelia y Túnez. Un hecho que quizás
ayude a desentrañar el enigma que acuciaba a filólogos[55]
de todo el mundo, en relación a las similitudes encontradas entre el euskara y
lenguas camíticas[56] del
norte de África. Unas relaciones entre el euskara y lenguas camíticas como el
bereber, surgidas, hipotéticamente, del mestizaje de protovascos asentados en
África con grupos humanos camíticos. Los indoeuropeos (de los que descienden
los actuales latinos, germanos, eslavos, celtas, griegos...) llegaron a Europa
occidental en el 2500 a.C. (según la "explicación bélica" de su
expansión) o en el 4500 a.C. (según la "explicación agrícola"). Para
la "explicación bélica" la invasión indoeuropea habría partido de las
estepas del norte de Ucrania y Rusia, siendo motores de la expansión la
adopción del caballo como animal de montura o, como algunos historiadores
apuntan hoy, la subida del nivel del Mar Negro cuando el Mediterráneo lo
invadió y pasó de ser lago a mar. La hipótesis de la "expansión
bélica" se ve favorecida por la llamada "arqueología
lingüística", es decir, por la constatación de que en el idioma
indoeuropeo común no hay apenas términos agrícolas (ni metalúrgicos) y sí, en
cambio, términos ganaderos, lo cual encajaría bien con un pueblo pre-agrícola
procedente de la entonces atrasada Europa. El indoeruropeo está constituido por
un grupo de lenguas habladas en Europa y en una parte de otros continentes, al
cual los lingüistas han dado un origen común. En 1816 se señalaron las
innumerables semejanzas entre las desinencias, los prefijos y sufijos de la
conjugación griega y latina y los correspondientes elementos de la conjugación
germánica, iránica y sánscrita. Se supone que las lenguas indoeuropeas tuvieron
sus orígenes en la segunda mitad del milenio V a.C. Además, el tipo
de flora y fauna que se reconstruye en ese idioma es más propia del norte de
Europa que de tierras tropicales. Para la "explicación agrícola", que
tiene menos defensores, la invasión indoeuropea habría partido de la Turquía
asiática y habría llevado con ella la agricultura. Esta explicación, que se
aviene mal con la "antropología lingüística[57]",
parece verse favorecida, a su vez, por los estudios del genetista
italo-norteamericano Cavalli-Sforza, quien deduce en ellos un antiguo
desplazamiento de población hacia Europa a partir de esa zona
turca. Se dice epipaleolítico de un período prehistórico situado
entre el Paleolítico y el Neolítico, caracterizado por el desarrollo de las
herramientas microlíticas, sin abandonar la economía de depredación; se opone
al Mesolítico. Los pueblos indoeuropeos, al ser pueblos con una
tecnología superior en el arte de la guerra al resto de pueblos no indoeuropeos
que habitaban hasta entonces Europa, conseguirán someter a la mayor parte de
ellos, haciendo desaparecer sus lenguas y culturas. Quedando el euskara, como
único vestigio lingüístico del pasado preindoeuropeo de Europa. El mesolítico
es un período prehistórico situado entre la época paleolítica y la neolítica,
caracterizado por los utensilios microlíticos, pedernales en forma de gajo de
naranja, cacharros coloreados y decorados con motivos geométricos. Se entiende
por lengua aquitana (también llamada euskera arcaico) a la lengua hablada en la antigua Aquitania, en un
territorio entre el río Garona y
los Pirineos, que se
considera relacionada con otras lenguas pirenaicas y es el antecesor del
moderno euskera. Por otro
lado, la etnología y la antropología[58] son
las dos principales ciencias auxiliares de la arqueología.
El euskera está testimoniado entre los siglos i-iii d.
C. y se encontraba en contacto lingüístico con el latín, este hecho
se refleja en que muchos de los préstamos latinos en euskera moderno muestran
signos de haber sufrido los mismos cambios
fonéticos que las palabras patrimoniales del euskera, lo cual revela que esos
préstamos latinos se dieron en época muy antigua. No se conservan textos
enteros largos, aunque sí inscripciones epigráficas[59] que
contienen además unos 400 antropónimos y
70 teónimos, muchos de
ellos transparentemente interpretables desde el protoeuskera. Ya
en la época romana nos encontramos con las siguientes tribus vascas que
sobrevivieron en el occidente europeo a la expansión indoeuropea: aquitanos,
autrigones, caristios, várdulos y vascones. Unas tribus que se extendían a uno
y otro lado de los Pirineos. Algunos historiadores consideran a los berones de
La Rioja como una más de las tribus vascas; otros, por contra, como una tribu
celtíbera (los celtíberos eran los diferentes pueblos celtas que habitaban la
península ibérica). Por los estudios óseos llevados a cabo en excavaciones
arqueológicas de la zona cantábrica vasca y Gascuña, sabemos que sus habitantes
en el Neolítico pertenecían racialmente a lo que la antropología designa como
tipo pirenaico-occidental o vasco (evolución local del hombre de Cromagnon);
mientras que el sur del País Vasco (sur de Álava y Navarra) y la zona berona[60], era
muy heterogénea, estaba habitada por individuos de diferentes procedencias
europeas (del tipo mediterráneo, alpino, dinárico...), lo que hace difícil un
origen vasco de esta tribu. Del latín tribus, etimológicamente
significa conjunto de tres y equivalía a cada una de las fracciones en que
estaba dividido el territorio. Traduce la fule, que es una de las
tres divisiones concéntricas de la sociedad griega. Las otras son
la génos[61]
y la fratra. Hacían falta treinta gens para
una fratía[62] y
tres de éstas para una fule. Los antropólogos definen la tribu como
un grupo autónomo, social y políticamente, de extensión definida, de
homogeneidad cultural y organización social unificada que
habita un territorio que le pertenece.
En principio, tiene un jefe y las familias, clanes[63] o
pequeñas comunidades que la forman, están unidas por lazos económicos,
sociales, religiosos, familiares o de sangre. La lucha política por la defensa
del territorio es una de sus actividades más frecuente. Se pueden
distinguir dos tipos de tribus, la segmentaria, muy descentralizada,
y los cacicatos, muy jerarquizadas. En el primer caso, la cohesión interna es
débil; por el contrario, en el segundo es fuerte. Varias tribus se
pueden asociar, temporalmente o en permanencia, para formar una confederación
con fines militares o religiosos; casi nunca posee un sistema centralizado. La
economía de la tribu[64] está
dominada por las relaciones de parentesco. La ciudad antigua es una
multitud de tribus entrecruzadas y divididas más tarde en
una ciudadanía. El término tribu es un concepto
social, político y antropológico no enteramente definido y lleno de polémica.
Dependiendo de autores, épocas y tendencias, el concepto de tribu tiene
significados muy diversos y sirve a propósitos diferenciados. Surgen por tanto
destacadas discrepancias entre los diversos científicos sociales como los antropólogos según el enfoque desde el
cual se quiera obtener la definición exacta. El concepto de tribu ha sido
utilizado así mismo para manipular la política de los sujetos colonizados y
establecer subdivisiones o minimizar la importancia de las entidades
socio-políticas principalmente en África y en Asia.
Los
documentos escritos aparecen, en primer lugar, en papiro; en un segundo
momento, en pergamino; y, por último, en papel. El papel, conocido en China ya
en el siglo II a.C., se difundió por todo el Oriente y, gracias a los árabes,
llegó a Europa hacia el 1150. La invención de la imprenta aumentó la demanda de
papel y su producción se vio facilitada al finalizar el siglo XVIII con la invención
de la máquina continua. La materia prima es la celulosa, que se
obtiene principalmente de la madera. Por su parte, el pergamino es la piel de
la res, limpia del pelo, raída, adobada y estirada, que se usa en diferentes
usos, entre ellos, como soporte de escritura. Por último, el papiro es una
planta característica del Nilo, de larga caña lisa y cilíndrica, que acaba en
un penacho de espigas formando figura acampanada. Además, se llama así,
también, a la hoja para escribir fabricada con tallos de papiro.
En
definitiva, los vascones[65] eran
un pueblo prerromano que en torno al cambio de era ocupaba el territorio de la
Navarra actual y algo de las tierras circundantes. Por las noticias antiguas
que nos han llegado de ellos, parece que los vascones, no eran un
pueblo muy homogéneo ni política ni culturalmente ya antes de la llegada de los
romanos. Éstos distinguieron claramente entre los vascones del norte, que
ocupaban el llamado bosque vascón (en latín saltus vasconum) y los
del sur, que vivían en el campo vascón (ager vasconum). El límite entre
ambas zonas es muy difuso, aunque se suele considerar a Pamplona como el punto
más meridional del saltus. Los vascones del saltus permanecían anclados en
formas de vida pertenecientes a la Edad del Bronce[66]:
practicaban la ganadería de subsistencia y vivían en pequeñas aldeas, e incluso
en cuevas y abrigos naturales. Fueron poco romanizados. Aunque diversos
invasores, como los celtas[67],
cruzaron e incluso se asentaron en alguna medida en su territorio, no dejaron
huellas demográficas ni culturales duraderas. Los vascones del ager, en cambio,
eran agricultores, vivían en ciudades con algún tipo de organización política,
practicaban el comercio y, ya antes de la llegada de Roma, habían recibido una
profunda influencia cultural de pueblos como celtas e iberos[68], de
suerte que estaban culturalmente en la Edad del Hierro[69] y
usaban las lenguas celta e ibera, además o en vez de la suya original, que
debía de ser una forma antigua de vascuence. Estos fueron mucho más permeables
a la romanización[70] que
los del norte. Sin embargo, a pesar de este distinto grado de asimilación de
las influencias foráneas, los vascones del saltus y del ager debían de tener
cierta conciencia de grupo y algunos rasgos que les daban, de alguna forma,
unidad. Pero en realidad sabemos muy poco de las costumbres y formas de vida de
los vascones. Se suele citar un conocido texto de Estrabón (III, 3, 7) en el
que, describiendo los pueblos de la cornisa cantábrica, dice que estos pueblos,
los galaicos[71],
los astures[72]
y los cántabros, “hasta los vascones y el Pirineo” (en griego: mékhri ouaskónon
kaì tês Pyrénes) tenían todos formas de vida similares. Sin embargo, esto es
ambiguo, ya que al decir hasta los vascones puede entenderse que no los incluye
en su descripción y, por otra parte, el cuadro que pinta parece muy cargado de
los tópicos que los romanos atribuían a los pueblos montañeses. “Estos
montañeses llevan todos una vida sobria, solo beben agua, duermen en el suelo y
llevan el pelo suelto en melena, como las mujeres, aunque antes de trabar
combate se ciñen la frente con una cinta. Comen mayormente carne de cabra y
sacrifican a Ares machos cabríos, así como prisioneros y caballos. Hacen
también hecatombes de todo tipo de víctimas, al modo de los griegos, como dice
Píndaro: De cada especie matar ciento. También organizan competiciones para
tropas ligeras, hoplitas[73] y
caballería, en las que practican el pugilato, el combate con jabalina y el
combate en formación. Durante dos tercios del año se alimentan de bellotas, que
dejan secar, muelen y con su harina hacen un pan que se conserva mucho tiempo.
También beben cerveza, pero les falta vino, y el poco que consiguen se lo beben
enseguida en banquetes entre parientes. Usan mantequilla en vez de aceite.
Comen sentados en unos bancos de obra que hacen corridos por las paredes de la
habitación, y se sientan allí ordenados según su edad y su rango. Se pasan de
mano en mano la comida y, empezando a beber, los hombres bailan al son de
flautas y trompetas, a veces haciendo coros y a veces saltando y cayendo de
rodillas. En la Bastetania[74] las
mujeres participan con los hombres en estos bailes. Los hombres se visten de
negro, con unos mantos bastos que les sirven también de manta para dormir sobre
lechos de paja. Como los celtas, usan vasijas de cerámica. Las mujeres, en
cambio, van siempre vestidas con abrigos y sayas[75]
multicolores. En vez de moneda, al menos los que viven en las zonas más
remotas, usan el trueque o, si no, unas laminillas de plata recortadas. A los
condenados a muerte los tiran por un precipicio y lapidan a los parricidas,
pero lejos de las montañas o los ríos. Sus bodas se parecen a las de los
griegos. Exponen a los enfermos en la calle, como hacían los antiguos egipcios,
para que algún viandante que hubiera padecido la misma enfermedad les diga cómo
curarla. […] Así viven los pueblos montañeses, es decir, los que habitan la
costa norte de Iberia, a saber, galaicos, astures y cántabros hasta los
vascones y el Pirineo, que todos viven de la misma manera.” No sabemos cómo se
llamaban a sí mismos los vascones. El nombre que nos ha llegado es el que les
daban los romanos, que era el mismo que le dieron los celtas. En las monedas
acuñadas en territorio vascón aparece, en el as[76] (se
podrían citar el sestercio[77], el
denario[78],
etc.) por ejemplo, en escritura ibérica, el nombre BARSCUNES o BASCUNES, que
tiene al parecer una clara etimología celta (“montañeses”). El nombre aparece
debajo de un jinete que blande una espada corta sin empuñadura. El reverso muestra
una cabeza varonil que mira a la derecha, acompañada a veces por un delfín o un
arado. Son de entre el 150 y el 50 a.C., aproximadamente. En los siglos
inmediatamente anteriores a la presencia de Roma en la zona, los vascones
habían recibido la influencia cultural y lingüística de los dos grandes pueblos
hispanos del momento: los iberos y los celtas. Las guerras contra los lusitanos
y los celtíberos habían durado muchos años, pero ya a principios del siglo I
a.C. la dominación romana era casi total. Solo algunos núcleos del norte
Peninsular permanecían sin romanizar, pero eran vigilados para
evitar expediciones de saqueo de las tribus cántabras o vasconas hacia
los valles del interior. En el resto del territorio se intensificará
la romanización.
La
escritura de los iberos se extendió por casi toda la Península: la usaron los
celtas para escribir su lengua y también los vascones para la leyenda de sus
monedas. Se reconoce que hay notables coincidencias entre el ibero y lo
que se reconstruye para el protovasco (son de la misma tipología aglutinante y
poseen un inventario y distribución de fonemas similar). Esto puede deberse a
un largo contacto prehistórico. Pero la presencia de la cultura ibérica se deja
ver también más hacia el interior. Se han encontrado varias inscripciones en
lengua ibérica en el corazón de Navarra, por ejemplo unas placas de bronce en
el valle de Aranguren y, sobre todo, en la ciudad romana de Andelos (Muruzábal
de Andión), donde hay un texto en escritura y lengua ibérica sobre el mosaico
de una casa romana. Esto no significa necesariamente que en Andelos se hablara
ibero, pero indica el trato y el influjo de gentes de lengua ibera en el centro
del territorio vascón. En el bronce de Ascoli todos los soldados vascones
llevan nombres iberos. Por otra parte, todos los grupos culturales humanos han
desarrollado una mitología[79].
Esta ocupa un lugar
intermedio entre la religión y el folclore, empezando con el intento de dar
explicación a las fuerzas de la naturaleza y terminando por divinizarlas. Las
mitologías griega y romana son antropomorfas, pero los dioses superan
a los hombres en belleza, fuerza y poder, aunque conservan sus vicios y
pasiones. Otro tanto cabe decir de los dioses nórdicos. En las demás mitologías
–hindú, egipcia, sumeria- se pierde esa individualidad antropomorfa. Alos
dioses acompañan los héroes, inferiores a ellos, pero superiores a
los hombres, mezcla de historia y de
leyenda. 2. La prehistoria
1.1. El País Vasco durante el Paleolítico
Siempre
fue el territorio vasco proclive a todo tipo de investigaciones arqueológicas
(en diferentes yacimientos[80], con
sus capas y estratos[81]), lo
cual ha hecho posible contar con un gran elenco de noticias y pruebas
documentales que permiten datar cronológicamente la existencia de grupos
humanos en el País Vasco desde, aproximadamente, el Paleolítico Inferior. En principio, dichos grupos habitaron
preferentemente las terrazas fluviales de los afluentes vascos del Ebro, así
como el territorio de la actual Navarra ribereña o las costas labortanas. En la
posterior subdivisión cronológica, el Paleolítico Medio (80000-30000 a.C.), los
yacimientos han demostrado que se produjo un cambio con respecto a los lugares
de habitación: los poblamientos al aire libre dejaron paso a una multiplicidad
de asentamientos en cuevas; aunque ambas formas convivieron durante todo este
período, los restos de animales de clima frío encontrados han permitido a los
investigadores lanzar una hipótesis verosímil para explicar dicho cambio:
cierta regresión climática vivida por el País Vasco durante el Paleolítico
Medio, por lo que las primeras muestras de un clima glaciar fue la causa de que
sus habitantes buscasen el abrigo de las cuevas para desarrollar su vida. Los
principales yacimientos arqueológicos de esta época están localizados en Axlor,
Gaztarria, Isturitz y Lezetxiki. Durante el Paleolítico Superior (30000-10000
a.C.) el clima glaciar se desarrolló plenamente en toda Europa, lo que, para el
País Vasco, significó que la mayor parte de sus montañas se vieron cubiertas de
nieve; ello obligó a sus habitantes no sólo a retirarse a las cuevas y
abandonar los asentamientos al aire libre, sino también a emigrar hacia las
zonas costeras donde el mar suavizara las bajas temperaturas. El nivel
estratigráfico correspondiente a esta época hallado en la cueva de Isturitz es,
por la calidad de sus restos, uno de los más importantes de Europa para datar
este fenómeno.
Otro
de los acontecimientos más importantes que tuvo lugar en esta época fue la
sustitución, en toda Europa y también en el País Vasco, de la especie Homo Sapiens Neanderthalensis (el conocido Hombre de Neandertal) por el Homo Sapiens Fossilis (más habitualmente
llamado Hombre de Cro-Magnon). Siguiendo la
hipótesis de José Miguel Barandiarán, éste fue el último cambio sustancial de
especie habido en el País Vasco, puesto que la posterior derivación al Homo Sapiens Sapiens tomó los
rasgos físicos (antropológicamente) del subtipo pirenaico occidental (como
ocurrió a ambos lados de los Pirineos). Se aclara que el término Homo[82]
es el nombre taxonómico
de un género de animales fósiles (a excepción del Homo sapiens), perteneciente a la clase Mammalia, orden Primates,
suborden, Haploirhini, infraorden Catarhini, superfamilia Hominoidea,
familia Hominidae. Este homínido está caracterizado por ser
bípedo, con pies no prensiles y su primer dedo alineado con los
restantes. Presentan hipercefalización (650 a más de 1600cc de volumen
encefálico) y una verticalización completa del cráneo. Se distribuyeron
estratigráficamente durante todo el cuaternario. Pero aquí y ahora vamos a
detenernos en el Homo Sapiens Neanderthalensis y en el Homo sapiens fossilis.
Con el nombre de Homo sapiens
neanderthalensis se denomina una de las razas más importantes del árbol de la
paleontología humana y de la cual se tienen numerosos ejemplares arqueológicos
repartidos por todo el Viejo Mundo. El nombre lo recibe de un esqueleto
encontrado en el valle de Neander, cerca de Düsseldorf (Alemania, 1856),
aunque, en realidad, el primer resto de esta especie, concretamente un cráneo,
se halló en Gibraltar (1848), al que rápidamente se le unieron otros hallazgos
de múltiples regiones distintas. La serie se inició durante el pleistoceno medio,
en el interglaciar Riss-Würm, denominado Eem, alcanzando su máxima expansión
durante el Würm II. Las características generales para los Neandertales son las
siguientes: cráneo relativamente bajo, con un volumen entre 1.000 y 1.625
centímetros cúbicos, con los arcos superciliares salientes, dentro de los
cuales la masa encefálica tenía un volumen mayor que el hombre actual, hecho
que refleja un mayor desarrollo muscular y no una mayor capacidad intelectual.
Su frente era hundida y la nariz y los dientes estaban desplazados hacia
delante con respecto a la bóveda craneana. En dicha dentición, se observa un
espacio entre el último molar y el borde de la rama ascendente de la mandíbula.
El hombre de Neandertal tenía la misma capacidad de posiciones y movimientos
que el hombre actual, así como la misma agilidad manual; la única peculiaridad
que los separa son las extremidades, mucho más robustas en los neandertales,
además de una diferencia morfológica importante: el arqueamiento de muslos y
brazos. Estos datos se han establecido gracias al estudio de los fósiles que
mejor se han conservados hasta su descubrimiento, como es el caso de los restos
de Saccopastore I-II (Roma), Ehringsdorf y Taubach (Alemania), Ganovce (antigua
Checoslovaquia) y La Chaise y Bourgeois Delaunay (Francia). Varias veces se ha
conseguido obtener y secuenciar ADN de esta especie. Una de ellas corresponde a
un fósil de neandertal hallado en la Península Ibérica, en el yacimiento
arqueológico de El Sidrón, en Asturias. En este último caso, el material
genético fue extraído de la cavidad pulpar de un diente conservado en buen
estado, a pesar de sus 43.000 años de antigüedad. Los estudios indican que la
península Ibérica fue la zona geográfica donde los neandertales y el Homo
sapiens convivieron más tiempo, pero sin que hubiera intercambio genético entre
ambas especies. La comparación de los datos de ADN demuestra también que la
variabilidad genética entre los linajes de neandertales era baja y que todas
las poblaciones de neandertales estudiadas tuvieron un antepasado común hace
250.000 años (nos referimos al Homo erectus[83]).
Muestras de ADN de los neandertales encontrados en El Sidrón, Asturias, indican
que la sangre que poseían era del tipo 0, según lo ha podido determinar
el CSIC. Los hallazgos y estudios de
esas cuevas han permitido determinar, en reuniones de expertos en Chicago, en
febrero de 2009, que no hubo cruce entre la especie humana moderna y el
Neanderthal, a pesar de que comparten el 99,5% del genoma.
Por otra parte, con el nombre de
Homo sapiens fossilis se denomina a los antiguos pobladores
que habitaban distintos territorios durante el paleolítico superior. El nombre
procede del lugar del primer descubrimiento, situado en un abrigo del valle del
Vézère, cerca de Les Eyzies, en Dordoña (Francia), cuyos primeros trabajos
comenzaron en el año 1868. Es considerado como una de las distintas razas o
tipos pertenecientes a la especie sapiens, rama que se
caracteriza por una amplia variabilidad morfológica. La característica
principal de este grupo racial es, ante todo, su elevada altura. Otro de los
caracteres que lo determinan es un cráneo pentagonoide, con escaso abombamiento
de la bóveda craneal, por lo que resulta un cráneo bajo en relación a su
longitud. La cara es baja y muy ancha, al igual que las órbitas, que tienen una
forma cuadrangular. La frente presenta arcos superciliares muy desarrollados.
La nariz suele ser estrecha y prominente, mientras que el mentón está bastante
desarrollado. Todos estos rasgos coinciden tanto con las descripciones
realizadas para los restos encontrados en Dordoña como para los perteneciente a
Boussé-Rousse, en la región de Menton, también en Francia. Algunos autores
añaden al grupo de Cro-Magnon los
llamados Hombres de loess, cuyos esqueletos fueron
descubiertos en la antigua Checoslovaquia, y los hallazgos de la raza Grimaldi. Una interpretación aportada para
explicar los restos humanos de la época musteriense encontrados en la región de
Palestina ha ido encaminada a aceptar la posibilidad de mestizaje entre las
gentes de Neandertal y las de Cro-Magnon, por cuanto los restos hallados pertenecen
morfológicamente a un estadio intermedio entre el Homo Neanderthalensis y el Homo sapiens, posibilidad que siempre ha sido rebatida
por Keith y McCown. Al hombre de Cro-Magnon se
le relaciona, sobre todo para Europa occidental, con la cultura auriñaciense[84] en todos sus niveles y variedades establecidas, dentro del
paleolítico superior y a lo largo del periodo glaciar Würm.
La
influencia de pueblos europeos fue muy honda gracias a las especiales
condiciones geográficas del País Vasco, convertida durante el Paleolítico Superior en
territorio de paso obligado para los pueblos que, desde el Cantábrico, cruzaban
los Pirineos, y también para los que hacían el camino contrario. Los hallazgos
de la cueva de Urtiaga (Deba) confirman la hipótesis de Barandiarán, una hipótesis
que, bajo los diferentes subtipos de la especie Homo en
Europa, también apareció en toda la zona que discurre desde la Cornisa
Cantábrica, pasando por los Pirineos, hasta la actual Costa Azul francesa.
Durante toda esta época la economía de los habitantes del País Vasco tuvo como
base la caza y la recolección, si bien esta última predominó hasta que el clima
glacial hizo imposible otra actividad para la alimentación humana que no fuese
la segunda, especialmente la caza de especies frías que entonces habitaban en
el territorio como mamuts, renos, bisontes y osos. Ello también se tradujo en
un cambio de los materiales utilizados como herramientas: además de industrias
líticas, las óseas, procedentes de los huesos de los animales, comenzó también
a desarrollarse en esta época final del Paleolítico.
Cultura
de las Cuevas (3000 a.C.-2500 a.C.) es el nombre que reciben los
fenómenos culturales propios de la población que habitó en la península ibérica
durante el período que, generalmente, se conoce con el nombre de Neoeneolítico y ocupa aproximadamente los primeros
quinientos años del tercer milenio antes de nuestra era. La cultura de las
cuevas (cultura de las cavernas, como la denominaron los
eruditos del siglo XIX) se extendió por todo el territorio peninsular, a
excepción de Almería, lo que ha dado pie a dividir su estudio en dos grandes
grupos: meridional (Andalucía y la Meseta sur) y septentrional (Valencia,
Meseta norte, cuenca del Ebro y Pirineos). La cronología de la cultura de las
cuevas se enmarca en el tiempo con los períodos primitivos de la civilización
minoica, con el apogeo de Troya en el Egeo, con la cultura del Sílex[85] en
Francia y con las culturas de Windmill Hill y Michelsberg, en Inglaterra y
Alemania respectivamente. Aunque de origen confuso, los estudios efectuados
hasta hoy parecen indicar que se trata de una población autóctona la península,
descendientes de los capsienses[86],
aunque emparentados con población del norte de África, de quienes habrían
aprendido a trabajar con piedra pulimentada y el uso de la cerámica.
1.2. La evolución humana
Los vertebrados constituyen
el subfilo más importante del filo Cordados, que incluye todos los animales con columna
vertebral, desde los peces al hombre. La clase mamíferos son
vertebrados que comprenden cerca de 20 órdenes, entre los que se encuentra el
orden Primates, con unas 200
especies repartidas en varias familias, y en la que destaca la familia
Homínidos[87] por
incluir a los seres humanos, es decir, a la especie Homo sapiens.
Las ciencias que estudian la
evolución humana son básicamente la primatología, que estudia los primates;
la paleontología, que
estudia la vida del pasado según los restos
fósiles; y la paleoantropología, rama
de la antropología que estudia sólo al hombre fósil. Los principales estudios
realizados sobre la evolución humana hacen referencia al origen de los homínidos,
a las características morfológicas, así como a la adaptación y diversificación
de género Australopithecus[88],
al origen del género Homo y su
evolución hasta llegar al moderno Homo sapiens.
Para realizar estos estudios
se ha aprovechado el gran desarrollo que han experimentado áreas como la anatomía comparada, embriología comparada, biogeografía, etc. Sin
embargo, es de destacar los datos tan interesantes que han aportado las
investigaciones bioquímicas de los últimos años, fundamentalmente debido a la
aplicación de las herramientas de biología molecular en
los estudios filogenéticos[89]. Éstas proporcionan resultados objetivamente medibles
y la posibilidad de comparar organismos muy semejantes o muy diferentes, como
el chimpancé, el gorila y el hombre. Los estudios bioquímicos descubren
similitudes y diferencias en las proteínas, en el desarrollo de las reacciones bioquímicas, en
las moléculas estructurales, etc.; además, el desarrollo de técnicas de
secuenciación de los aminoácidos y nucleótidos que
forman parte de las moléculas de ADN y ARN, así como el
desarrollo de técnicas de hibridación del ADN, han permitido la comparación de
organismos al más bajo nivel, es decir, el gen. En este sentido, hay evidencias que indican que los
cambios en la composición de proteínas y ácidos nucleicos reflejan el tiempo
que ha transcurrido desde que los diferentes grupos de organismos divergieron
unos de otros.
Los datos obtenidos del
estudio de los fósiles indican que el Homo sapiens apareció
hace unos 100.000 años, pero la aparición de los homínidos se remonta a unos 4
o posiblemente 5 millones de años atrás. Las
investigaciones sobre el origen de los homínidos están principalmente
relacionadas con estudios comparativos entre los primates y humanos actuales, y
con los datos aportados por los organismos ancestrales, a través de sus
fósiles. Así por ejemplo, el estudio comparativo entre dos familias de
primates, los póngidos (que incluye chimpancé, gorila y orangután) y los
homínidos, demuestran la existencia de una evolución divergente. Ésta se
produce cuando una población de organismos estrechamente relacionados se
adaptan a diferentes ambientes y comienzan a seguir un curso evolutivo
diferente; podemos observar como éstos han ido adquiriendo características
morfológicas debidas a sus adaptaciones ambientales, las cuales se pueden
manifestar, por ejemplo, en la longitud de un miembro determinado o en el modo
de inserción muscular.
Se supone una capacidad
cerebral muy escasa y la presencia de mejores medios para trasportar objetos a
la vez que se desplazaba, aún con locomoción cuadrúpeda, para el primer
homínido que consiguió separarse de la línea ancestral que daría lugar al
chimpancé y al gorila, hace más de cuatro millones de años. El homínido más
primitivo y mejor estudiado corresponde al extinguido género Australopithecus, del cual se conocen al menos cuatro
especies, y que poseía un tipo de pelvis que le permitía realizar una
locomoción bípeda. Dentro del género destacan el Australopithecus afarensis (entre 4 y 3 millones
de años) y el Australopithecus africanus (entre
3 y 1,5 millones de años).
El más antiguo representante
de la especie humana podría ser el Homo habilis, al
cual se le atribuye una antigüedad de 1,75 millones de años, es decir, que
convivió con los australopitecos. Su capacidad craneana era de 750 cm3 y fue el autor de una industria de cantos
talladas[90] que
se ha denominado Olduwayense. El siguiente homínido es el Homo erectus, con un cráneo y una mandíbula aún
primitivos.
El primer Homo sapiens aparece en Europa y en el Próximo
Oriente hace unos 150.000 años, en forma de Homo sapiens neanderthalensis,
con una capacidad entre 1.300 y 1.750 cm3, y el cual
perduró hasta las primeras fases de la última glaciación, la de Wur (hace unos
35.000 años).
El Homo sapiens sapiens[91],
el hombre moderno, tiene un origen muy antiguo que se sitúa fuera de Europa.
Sus representantes más primitivos se han encontrado en África, donde tienen
fechas de 100.000 años, pero el exacto origen geográfico es desconocido. Se
caracterizaba por la estabilización del volumen cerebral y la mayor ligereza de
su estructura ósea. Los diversos grupos de Homo sapiens sapiens han
sufrido variaciones en función de la geografía y del clima de las regiones que
progresivamente fueron ocupando, hechos que contribuyen a explicar la
existencia de las razas actuales.
El descubrimiento, en 2004,
de una nueva especie de homínido (el Homo floresiensis),
cuyos restos fósiles fueron hallados en Indonesia supuso una gran sorpresa para
la comunidad científica. Este homínido medía un metro de estatura, tenía 380
c.c. de capacidad craneal y vivió en Indonesia. Lo expertos creen que se trata
de una variedad de Homo erectus.
1.3. Mesolítico y Neolítico vascos
El
acontecimiento que data la etapa de transición entre Paleolítico y Neolítico (Mesolítico), esto es, el
fin de la época glacial y, como consecuencia, el deshielo y retirada de las
nieves de Europa, tuvo lugar en el País Vasco entre los años 10000 y 3500 a.C.
Ello provocó que los grupos humanos abandonasen las cuevas costeras y pasasen a
poblar los espacios del interior, incluidas las montañas, que habían sido
abandonados a raíz de la glaciación anterior. La vegetación actual del País
Vasco tuvo su origen en la transformación acontecida en esta época, cuando
hierba, bosque y los demás elementos biológicos propios de latitudes templadas
se asentaron en el lugar de las antiguas nieves y líquenes. Los yacimientos
vascos más importantes datados en esta época son los de Santimamiñe, Urnieta e Ispáster. La
desaparición del clima glacial puso los primeros cimientos para que la
domesticación de los animales y el control de la tierra favoreciese la
aparición de la agricultura y el pastoreo. Durante este período mesolítico los
habitantes del País Vasco habían comenzado la tarea de la domesticación animal,
que tuvo como primeros protagonistas al cerdo, la cabra y la vaca.
Desde
que el investigador Vere Gordon Childe lanzase su teoría acerca de la Revolución Neolítica, todos los yacimientos datados a
partir de, aproximadamente, el año 3500 a.C. han tenido que pasar por el tamiz
de tal afirmación. Como en el resto de Europa, el Neolítico no tuvo un carácter
espectacular como en el Creciente Fértil,
pues su llegada fue más tardía que a las zonas más meridionales. Sin embargo,
una vez mejoradas las condiciones climáticas, la sedentarización de los grupos
humanos y el paso a las economías agrícolas en sustitución de las basadas en la
caza fue el paso lógico dado por los habitantes del País Vasco. Todos los
nuevos procesos de sedentarización tuvieron que coexistir en el País Vasco con
el desarrollo de una economía pastoril trashumante, mucho más apropiada para el
terreno y acorde con las constantes inmigraciones de población que, desde el
Paleolítico Superior, afectaron a sus pobladores. Barandiarán ha documentado la
presencia de dólmenes, crómlech[92] y
el resto de construcciones inherentes al fenómeno cultural más importante del Neolítico: el Megalitismo[93]. La
cultura megalítica contó, además de los aportes propios, nuevas formas de
organización social derivadas de la presencia en el País Vasco de población
centroeuropea e, incluso, mediterránea, lo que subraya el carácter abierto de
la zona euskera durante este período. Esta explosión
demográfica, unido a la sedentarización y riqueza de los asentamientos humanos,
dio lugar a las primeras diferenciaciones sociales, las primeras murallas
defensivas de los poblados y, como consecuencia lamentable de la evolución, las
primeras luchas humanas por el control de la tierra entre diferentes
pobladores. Dos yacimientos principales han servido para documentar la realidad
neolítica del País Vasco: el de Arenaza (Vizcaya) y el de Los Huesos (Álava);
en ellos se aprecia la doble realidad de sus habitantes, pues los pequeños
poblados agrícolas al aire libre tuvieron como asentamiento preferente el sur
del País Vasco, mientras que en el norte aún tenían bastante vigencia los
abrigos naturales de las rocas, junto a algunas pequeñas chozas. La amplia
vigencia de las actividades pastoriles fue, con mucho, el rasgo más destacado
del Neolítico vasco, así como un lento pero paulatino avance hacia formas
sociales más maduras.
1.4. La Edad de los Metales en el País Vasco
A
partir del año 2000 a.C., aproximadamente, toda Europa sufrió una oleada de
invasiones protagonizadas por pueblos de origen indoeuropeo, los celtas, cuyo conocimiento de la metalurgia y su elevada organización les hizo
depositarios de cierta hegemonía socio-política en el continente. Pese a ello,
la persistencia de la lengua euskera, lengua pre-indoeuropea, ha servido a los
investigadores para opinar que no hubo conquista celta del País Vasco, sino que
los invasores se mezclaron con la población autóctona, a la que aportaron sus
herramientas más evolucionadas para los cultivos y las técnicas militares
derivadas del conocimiento de la metalurgia. Los asentamientos celtas, empero,
se encuentran incluso actualmente bien localizados, principalmente en la
llanura de Álava y en las cercanías de la Ribera (frontera con Navarra). La
fusión entre una sociedad más evolucionada, la celta, con los habitantes
autóctonos del País Vasco tuvo como ámbito preferente el sur de la provincia
actual, mientras que las comunidades del norte tuvieron un menor grado de
contacto con estos contingentes.
Una
vez asimiladas las técnicas industriales de los celtas, la población autóctona,
primero en Álava y, entre los años 2000 a.C. y 500 a.C., en todo el País Vasco,
pasó a fabricar en hierro, cobre y el resto de metales las herramientas de
labranza (arados, hoces, podaderas...) y las armas (escudos, espadas, dagas...)
La mayoría de estos útiles se han encontrado en uno de los yacimientos
arqueológicos más importantes de la península: La Hoya (Álava). Aparte la
multitud de industrias encontradas, este tipo de poblado agrícola, fortificado
para la defensa fruto de la mezcla de elementos autóctonos y celtas, debió ser
el más construido en esta época. La sociedad prehistórica vasca ya se hallaba
jerarquizada y dividida en diferentes estratos, a juzgar por los niveles
distintos de enterramientos conservados; en ellos se han encontrado restos de
armas enjoyadas, abalorios y accesorios de un hipotético estamento dirigente,
cuyos representantes más afamados serían los guerreros. Por debajo de ellos,
los agricultores y los pastores también presentaban cierto grado de
diferenciación social, aunque mínima. En el País Vasco, como el resto de
Europa, ya se habían difundido ritos religiosos y creencias de ultratumba (la
mayoría de origen celta), como lo muestran no sólo los hallazgos sino también
la riquísima tradición oral euskera, proporcionada por una lengua milenaria en
la que el rastreo toponímico siempre guarda alguna sorpresa relacionada con las
ancestrales costumbres de sus hablantes.
3.Historia
Antigua
1.1. Los
romanos
Los
primeros contactos de los vascones[94] con
los romanos tuvieron lugar en el valle del Ebro en el s. II antes de Cristo. En
el 179 a.C, Graco fundó la ciudad de Gracurris (actual Alfaro, Rioja) en
tierras vasconas. En general, las relaciones de romanos y vascones parece que
fueron de buena amistad. El año 89 a.C., por ejemplo, Cneo Pompeyo Estrabón
concedió el extraordinario privilegio de la ciudadanía romana a un escuadrón de
caballería indígena (la turma salluitana) reclutado en las cercanías de
Zaragoza, del que formaban parte varios vascones. Algo más tarde, su hijo,
Pompeyo el Grande, se refugió entre los vascones para pasar el invierno del
75-74 a. C., en su guerra contra Sertorio. Estableció su campamento junto a un
poblado vascón y allí fundó una ciudad que llamó Pompaelo. El primer elemento
de Pompaelo es, sin duda, el nombre del general romano; el segundo elemento,
que, según Estrabón, equivale a polis, “ciudad”, es probablemente ilun,
una palabra vasca antigua que significaba ciudad y que aparece también en el
nombre de la actual ciudad de Irún o en el nombre vasco de Lumbier (Irunberri, antes Ilunberri,
“ciudad nueva”). Iruña, el nombre vasco de Pamplona, es una forma evolucionada
de este ilun, irun, y significa sencillamente “la
ciudad”. Pamplona, por su parte, significa en su origen “ciudad de Pompeyo”,
Pompei-ilun. Los dos nombres tienen, pues, un origen común, aunque
parezcan tan distintos. Calahorra[95]
es la capital de la comarca de la Rioja Baja. Es la segunda ciudad en
importancia de la Comunidad Autónoma de La Rioja tras la capital,
Logroño. La ciudad de Calagurris recibió el apelativo de Nassica por
Publio Cornelio Escipión Nassica en el 171 a.C. Julio Cesar le añadió el
de Iulia tras la conquista y reconstrucción de la ciudad, otorgándole además el
rango de municipium civium Romanorum, integrándose
en el Convento Jurídico Cesaraugustano. Calagurris había sido destruida en
el 72 a.C. tras un duro asedio de las legiones de Pompeyo en su lucha
contra Sertorio.
Calagurris
contaba con un perímetro amurallado levantado en el siglo III d.C. De las
cuatro puertas de acceso a la Calagurris romana ha sobrevivido una de
ellas: la puerta del Planillo de San Andrés. Era
el acceso oriental a la ciudad, por donde accedían los viajeros procedentes de
Caesaraugusta (Zaragoza). Igualmente se conserva un torreón defensivo,
aunque bastante deteriorado, en el Portillo de Morrión de San Andrés.
La
ciudad de Calagurris (actual Calahorra) recibió el apelativo de Nassica por
Publio Cornelio Escipión Nassica en el 171 a.C. Julio Cesar le añadió el
de Iulia tras la conquista y reconstrucción de la ciudad, otorgándole además el
rango de municipium civium Romanorum, integrándose
en el Convento Jurídico Cesaraugustano. Calagurris había sido destruida en
el 72 a.C. tras un duro asedio de las legiones de Pompeyo en su lucha
contra Sertorio.
Calagurris
contaba con un perímetro amurallado levantado en el siglo III d.C. De las
cuatro puertas de acceso a la Calagurris romana ha sobrevivido una de ellas: la puerta del Planillo de San Andrés. Era el acceso
oriental a la ciudad, por donde accedían los viajeros procedentes de
Caesaraugusta (Zaragoza). Igualmente se conserva un torreón defensivo,
aunque bastante deteriorado, en el Portillo de Morrión de San Andrés. En el
yacimiento de la Clínica se encuentran los restos de una domus[96] romana
datada en el siglo I d.C. En este lugar se encontró el busto de mujer conocido
como la Dama calagurritana, símbolo de la ciudad. El importante sistema de
canalizaciones construido por los romanos queda atestiguado por los vestigios
de las cloacas[97] romanas existentes
en el subsuelo de la calle de San Andrés. Fueron construidas en opus caementium[98], con
paredes de 43cm. de grosor y un canal de 66cm. de ancho y 1,5m. de altura en
algunas zonas. El tramo visitable se descubrió en 1979 al realizar obras de
acondicionamiento en una bodega del siglo XVIII. Calagurris contaba con un
circo[99], del
que apenas se conserva un muro.
Por otra parte,
en Oiasso (la actual Irún), desde 1992 se han
realizado estudios arqueológicos sobre los restos de los antiguos muelles
correspondientes a un puerto del siglo I al
efectuar una prospección para unas obras de la calle Santiago. Con anterioridad
se había hallado la necrópolis[100] de
incineración de Santa Elena, datada en el siglo I y que contenía restos
incinerados en vasijas cerámicas. Se han encontrado almacenes, talleres y
termas[101] que
configuran una extensión de 12 ha. Se estima que en los sustratos de la actual
ciudad de Irún existen los restos de todas las edificaciones características de
una urbe durante el Imperio romano, como teatro,
anfiteatro, templos[102] o
los forum[103].
Estos descubrimientos son considerados por algunos comentaristas como una
prueba más en contra de la tradicional imagen del aislamiento de los pueblos
de Vasconia. En el
año 2006 se
inaugura el Museo Romano Oiasso en Irún que recoge la historia
de Oiasso. Oiasso se convirtió en un puerto importante del
denominado Mare Externum, el Mar Exterior, en contraposición
del Mare Nostrum o Mediterráneo, a partir de la
construcción de la calzada[104] a Tarraco a fines
del siglo I a. C., que permitió el transporte de minerales y el
comercio. Esta calzada atravesaba el valle del Ebro pasando
por Osca e Ilerda. Por Oiasso
también cruzaba la XXXIV calzada que unía Asturica
Augusta con Burdigala, tal como relata Estrabón. Pertenecía a
la red comercial que el Imperio romano había
creado y hacía llegar las mercancías a toda la parte norte atlántica del mismo.
Este puerto formaba parte de una red de puertos por toda la costa atlántica entre los
que destacan, en la parte cantábrica, Brigantium (La Coruña), Flaviobriga
(Castro Urdiales), Vesperies (posiblemente en la ría de Guernica), Menosca (se
cree que Guetaria), Lapurdum (Bayona) y Burdigala (Burdeos). El paso del Bidasoa se constituía como paso fronterizo entre la Aquitania y
la Hispania Citerior. Se han encontrado restos de un
puente y se estima que el portorium, la aduana donde se cobraban
las tasas, aparecerá muy pronto. Se sabe que estas tasas eran de un 2% para los
productos que pasaban hacia la Galia y de un 2,5% en el sentido contrario. Oiasso
tenía una componente mineral. A pocos kilómetros se hallan las Peñas de Aya, donde ha sido
localizada una importante explotación minera romana, de plata, el complejo
minero de Arditurri, con más de 3 km de galerías que incluyen un sofisticado
sistema como administrativa detrás de ellas.
En
otro sentido, sobre Alfaro diremos lo siguiente. Sobre un poblamiento de la
segunda Edad del Hierro, se encuentran restos correspondientes a la cultura de
los vascones. Este asentamiento debe
corresponder a Ilurcis, nombre que se cita con ocasión de la fundación de la
ciudad romana de Graccurris. El general romano Tiberio Sempronio Graco llegó a Ilurcis y tras varios conflictos con la ciudad creó en el 179 a. de C. un
nuevo núcleo de población que llevaría su mismo nombre. La nueva ciudad se
llamaría Graccurris, la primera fundación romana del Valle del Ebro, y se convertiría en una
plaza fuerte que pasaría a ser municipio en tiempos del emperador Tiberio, momento en el que se acuñaron en la ceca de Graccurris ases[105] y
semises[106], por lo que
echamos manos de la numismática[107].
Esta localidad posee dos monumentos arqueológicos:
· Ninfeo romano: esta fuente romana
del siglo I es la parte mejor conservada de un conjunto hidráulico compuesto por
presa y puente. La fuente se sitúa en una de las manguardias del puente.Pese al
nombre de ninfeo no se puede afirmar que estuviese dedicado a las ninfas del
Alhama, ya que esta denominación se aplica en los estudios de arquitectura
clásica a todas las fuentes monumentales.
· Eras de San Martín: Alfaro es una ciudad con 3000 años de historia desde
los primeros pobladores, en la Edad del Hierro, hasta la actualidad, pasando
por celtíberos, romanos, visigodos y árabes. Se pueden encontrar numerosos
restos arqueológicos por todo el municipio. Aquí se pueden observar una piscina
romana y parte de un poblado altomedieval.
Por su parte, Pamplona, bajo el
dominio de la República Romana, el año 75 a. C. el general Cneo Pompeyo Magno[108] convirtió el poblado de Bengoda en la civitas de
Pompaelo. Esta pequeña ciudad, construida por los legionarios romanos, se edificó
según el modelo urbanístico romano y jugó una función de enlace estratégico
entre la península y Europa. Las características de terreno donde se situaba
Bengoda eran favorables para el establecimiento de una población de mayor
rango. Ubicada a una cierta altura y rodeada por el río Arga, permitía una
fácil defensa con la única obligación de construir un tramo de murallas en uno
de sus flancos. Las fértiles tierras que rodeaban a Pompaelo permitían obtener
una serie de apreciados recursos y su situación en el paso entre la península y
el resto del continente la convertían en un enclave estratégico. La
distribución urbana de la civitas era la típica romana, con el
foro en la mitad del entramado urbano. Tenía termas y otros
servicios que fueron destruidos a pesar de la movilización ciudadana. Pompaelo
llegó a convertirse en la ciudad principal de los vascones. Las relaciones entre los vascones y los romanos fueron
buenas, llegando a existir una relación clientelar[109] entre Pompeyo y algún jefe vascón como asegura el hecho de que nueve personas de la
ciudad vascona de Segia recibieran la ciudadanía romana, cada año. Cneo Pompeyo Estrabón, padre de Pompeyo Magno, el
año 90 a. C., en recompensa por su ayuda en la toma de Ausculum (en el Piceno) durante la guerra de Italia, llamada también guerra mársica.
Pompaelum estaba situada estratégicamente en el cruce de la gran calzada romana que iba de Astorga a Burdeos y la de menor importancia, mencionada por Estrabón, que iba de Tarragona al Cantábrico. Otras ciudades vasconas romanizadas fueron Andelos, en el término de Muruzábal de Andión, Gracurris (actual Alfaro), Calagurris (Calahorra), Cascantum, Cara (Santacara) y Oiarso (Oyarzun-Irún). Cascante fue municipio bajo los romanos. Convertida en municipium CASCANTVN, reanudaría su actividad en tiempos de Tiberio. Tuvo el fuero del Lacio. Estas ciudades eran centros comerciales y de abastecimiento agrario, dotadas de calles, mercados, baños públicos, templos[110], puentes, acueductos[111] y complejos sistemas hidráulicos, como el descubierto en Andelos. Estaban enlazadas entre sí por una red de vías de comunicación que permitían el comercio con las regiones vecinas y las más lejanas. Si bien a la llegada de los romanos las etnias de habla vasca se habían hecho ya con el control de los territorios sureños, el estudio de los antropónimos (nombre de las personas) de los berones de esta misma época, denotan también un origen celta y no vasco. Un error de considerar a las tribus que rodeaban a las éuscaras como vascas, que se ha repetido con otras tribus cercanas como es el caso de los jacetanos de Huesca. Hay que recordar que si bien había población vasca conviviendo con celtas e íberos en toda la zona pirenaica. Debido a la alianza de las tribus vascas con Roma, las tierras conquistadas a celtíberos[112] e íberos[113] eran posteriormente repobladas con éuscaros. El hecho de que, ya en la época imperial romana, las ciudades y tierras del occidente pirenaico y del occidente zaragozano, así como de La Rioja y noreste de Castilla, figuren como vascas ha dado lugar a este error; cuando en realidad, parte de esas tierras, pertenecieron a tribus celtíberas o íberas antes de la conquista romana. En La Rioja, por ejemplo, la población celtíbera fue cuasi-exterminada por los romanos y sus tierras repobladas posteriormente por sus aliados, los vascos. Esta alianza de las tribus vascas peninsulares con Roma, en contra de los enemigos comunes, es el principal motivo de que la vasca sea la única cultura prerromana de la Península que sobrevivió a la expansión de Roma. Un factor para la supervivencia de lo vasco al que hay que sumarle el que tardiamente se desarrollara el Mare Externum ("Mar Exterior"; Océano Atlántico) como zona económica de interés para el Imperio, lo que posibilitó que la zona vasca quedara al margen de los intensos flujos migratorios que se dieron en otras zonas de la Península o en Aquitania (por su alto interés agrícola). Cuando llegaron los celtas[114] a la actual Navarra, posiblemente en el siglo VIII a.C., denominaron a los habitantes de la zona pirenaica con el nombre de barskunes o baskunes ("los montañeses"). Los celtas se asentaron en las zonas llanas del centro y sur de Navarra influenciando culturalmente a la población de esa zona que era de etnias y razas diversas (mediterránidos, paleomorfos, alpinoides o dinárico-armenoides). Posteriormente, a lo largo del río Ebro, llegará una nueva cultura, la íbera, que se superpondrá a la celta. Una celtización e iberización del centro y sur de Navarra de la que quedarán al margen los baskunes del norte. A partir del siglo III a.C. comienza la expansión de los baskunes, del norte hacia el sur, tomando el control de las tierras llanas del centro y sur de Navarra, baskunizando culturalmente su población. El mestizaje de los baskunes y de las etnias del centro y sur de Navarra en una misma tribu hará que muchas costumbres y usos celtíberos e íberos formen parte, en lo sucesivo, de la tradición baskún. La religión vasca, de corte prehistórico en sus orígenes, y con muchas similitudes con la antigua religión minoica de Creta, fue evolucionando y ampliando sus elementos de culto y rituales, fruto de la influencia íbera y celta: Al igual que en las tradiciones celta o íbera, el culto al Sol y la Luna tenían gran importancia en la religión vasca. El sol era la representación cósmica de la diosa suprema de los vascos, Mari. Mientras que la Luna iluminaba el camino de los fallecidos al Mundo Subterráneo para vivir eternamente en compañía de sus antepasados y de la diosa. De la antigua utilización por parte de los vascos de los ciclos lunares para medir el tiempo, quedaron palabras como hilabete ("mes"), que literalmente significa "luna llena" o aste ("semana"), que inicialmente significó "comienzo de la lunación". Es posible que se realizaran danzas en honor a la diosa Luna, que junto con el Sol, eran hijas de la diosa Mari[115] (el sol en la cultura vasca es femenino). El culto a los ríos, las montañas, el árbol o los bosques que era propio de las culturas celtas, formó parte también de la tradición baskún. Mari (mári), también llamada Maia (máy-a), era la diosa suprema de la antigua religión vasca, su símbolo cósmico[116] era el sol y su representación gráfica el disco solar llamado lauburu (laubúru; "tetracéfalo", éste símbolo lo puede observar en la parte inferior derecha de este párrafo). El lauburu puede variar de número de brazos pero el más extendido y conocido por todos los vascos es el de cuatro. Los discos solares con alguna que otra modificación pueden encontrarse en todas las culturas euroasiáticas antiguas, desde la península ibérica hasta Alaska e incluso en antiguas civilizaciones de América. Es común ver en las lápidas de los cementerios del País Vasco, que, en lugar de utilizarse cruces cristianas, se siga con la costumbre de esculpir en las lápidas la cruz vasca, el lauburu, siguiendo de esta forma el rito[117] antiguo de la religión de Mari. El gobierno de los baskunes se establecía a través de un consejo de ancianos, tal y como ocurría en el pueblo íbero, aunque fue un sistema de gobierno muy extendido en antiguas civilizaciones. Asimismo los baskunes, como en el caso de los celtíberos[118], elegían un jefe de guerra que debía ser un notable de la tribu. En las tribus celtas los jefes de guerra debían pertenecer a una de las castas[119] superiores. Los baskunes disponían de magos[120], igual que los íberos, y de augures, igual que los celtas. Los augures[121] baskunes eran capaces de adivinar el futuro a través del vuelo de las aves en el cielo, de ahí que hoy en día entre los vascos se siga utilizando para felicitar la forma zorionak que literalmente significa "buenas aves". Estas prácticas adivinatorias de los bascunes siguieron adelante, ya que sabemos, que en la época romana, Vasconia y Panonia eran los territorios del Imperio Romano con los mejores adivinadores, la adivinación se ha practicado desde los tiempos primitivos en formas que en su mayor parte han sobrevivido hasta nuestros días. Los métodos más corrientes son: la aruspicina, llevada a cabo mediante examen de las entrañas de los animales; la quiromancia, adivinación por las rayas de la mano; la cartomancia, predicción del futuro por medio de cartas; la nigromancia, que adivina el futuro por medio de la comunicación con los muertos; y la rabdomancia, en la que, mediante la vara de zahorí, se trata de descubrir manantiales ocultos, tesoros enterrados o yacimientos minerales. También la astrología ha constituido un capítulo importante en la historia de la adivinación. Un tipo natural de adivinación consiste en la interpretación de los sueños, a los que el emperador pedía consejo, hoy la astronomía[122] se ha impuesto a la astrología[123]. El ídolo de Mikeldi de Durango (Vizcaya) fue esculpido en la Edad de Hierro (entre los siglos IV-III a.C.), representa a un toro o verraco que tiene entre sus patas un disco cuyas dos caras significan el Sol y la Luna, representando así a la diosa Mari o "Madre Tierra" que recibe en su seno a sus dos hijas celestes cuando se ponen en los "Mares Bermejos" o Itsasgorrieta para seguir su curso por el Mundo Subterráneo. Es muy posible que el culto a Mari fuera extendido o reforzado en las zonas en las que ya existía por los vascones de Navarra, fruto de su liderazgo dentro de las tribus vascas. Esta expansión conllevaría la reafirmación de las deídades indígenas frente a las de origen foráneo. El culto religioso vasco de origen prehistórico y matriarcal[124], con muchas similitudes con el de la Creta minoica (también de origen prehistórico), representaba como diosa suprema a una deidad subterránea en contraposición con las indoeuropeas, en su mayoría deidades celestes y patriarcales. Un culto que, con el paso de los siglos, se fue enriqueciendo con influencias íberas y celtas, y que se impondría finalmente, en la época franco-visigótica, al resto de dioses vascos de origen romano, íbero o celta; y también al Ortzi indoeuropeo (deidad celeste) aunque sin hacer desaparecer a este último totalmente. En el Códice Calixtino[125] realizado por el clérigo galo Aymeric Picaud en el siglo XII, en el cual se relataba su peregrinación a Santiago, indica que los vascos con los que contactó llamaban a Dios Urcia. El Neolítico es un período prehistórico que sigue al Mesolítico y precede a la Edad de los Metales, y se caracteriza por el desarrollo de la economía productiva (implantación de la agricultura y la ganadería), el sedentarismo y la aparición de los primeros poblados, la utilización de la piedra pulida y de la cerámica, y la construcción de monumentos megalíticos. Según la antigua religión vasca, en este Mundo Subterráneo se encontraba "el cielo" de los vascos. Los baskunes que habitaban desde la zona pirenaica hasta Pamplona se dedicaban a la ganadería y a una economía de subsistencia basada en la caza y la recolección. Con el colapso de las estructuras imperiales romanas y el comienzo de las invasiones germánicas[126], en la zona pirenaica, ante la nueva situación, se da una reafirmación de lo vasco frente a lo latino. Una unión de las diferentes tribus vascas en contra de los germanos, que no sólo acarreó el surgimiento del euskera común para todos los vascos, sino también una uniformizacion del culto religioso, ya que las leyendas en torno a Mari, son comunes a un lado y a otro de los Pirineos. También en estas leyendas quedan restos de antiguos dioses como Ortzi (órtsi; similar al Thor[127] escandinavo) con sus variantes Urtzi (úrtsi), Ost, Ortz (orts), Egu (égu), In o Inko (ínko), que están presentes en la raíz de los nombres de los días de la semana vasca como ostegun (ostégun; "día del cielo"; jueves) o eguen (egú-en;"[día] del cielo"; jueves, en vizcaíno ) o de accidentes meteorológicos como por ejemplo inar (iñár; "rayo de luz", "chispa"), inusturi (íñústurí; "trueno"), inontz (iñónts; "rocío"), ortziri (ortsíri; "trueno") u osti (ósti; "tormenta"), entre otros. Un culto al cielo, ya que este es el significado del nombre Ortzi y sus variantes, de claro origen indoeuropeo e introducido en las tribus vascas posiblemente por los celtas. Este culto fue, detrás del de Mari, el que estuvo más expandido geográficamente. La agricultura solamente era utilizada en las zonas llanas de la mitad sur de Navarra por etnias de origen diverso que fueron primeramente celtizadas, posteriormente iberizadas y finalmente baskunizadas a partir del siglo III a.C. El dolmen es un monumento megalítico prehistórico utilizado probablemente como tumba colectiva y formado por bloques hincados en el terreno sobre los que se apoya horizontalmente una gran losa de piedra. Erigidos desde los tiempos Neolíticos hasta la Edad de Bronce, están muy extendidos en Europa. Por otra parte, el menhir es también un monumento megalítico formado por un bloque de piedra hincado verticalmente en el suelo. Los celtas introdujeron varios tipos de nuevos cultivos en Navarra, pero no fueron arados a gran escala. En las zonas llanas, al igual que en la mitad norte de Navarra, la ganadería y la caza también eran habituales. La zona sur de Navarra, debido a la influencia celta, se asemejaba en su organización tribal a otras zonas de la península Ibérica, dado que existía una aristocracia heredada del sistema tribal de los invasores celtas. Sin embargo, el sistema económico imperante cambiará con la llegada de los romanos en el siglo II a.C. Estos adaptaron el término celta baskunes a su idioma y lo convirtieron en vascones. Una denominación que perdurará en el tiempo hasta que en épocas medievales sea sustituida por la palabra navarro. Otros investigadores consideran que la palabra vascones (pronunciado en latín uascones) no procede de la forma celta sino que es una adaptación latina de la raíz vasca eusk-, que procede a su vez de euskara. La tribu de los vascones, comenzará a partir del siglo III a.C., desde el norte de Navarra (Saltus Vasconum o zona montañosa de Navarra), un proceso de expansiones que hará que su idioma sea hablado en el siglo VI d.C. desde parte de Cantabria, al oeste, hasta parte de Cataluña, al este; al norte, hasta el río Garona (mitad de la actual Francia), y al sur, hasta el río Ebro. A continuación se hace referencia al proceso de expansión de los vascones: Durante los siglos III a.C. al II a.C. hacia el este, hasta parte de Cataluña, conviviendo en esa área con celtíberos e íberos. En la época romana, gracias a la buena relación de las tribus vascas en general y los vascones en particular con los romanos, la mayoría de las ciudades que en los principios de la conquista romana aparecían como celtíberas o íberas en La Rioja, noreste de Castilla, sur de Navarra, y norte y occidente de Aragón, aparecen ya en los escritos, después de la conquista, gobernadas por las tribus vascas. Calagurris (Calahorra, La Rioja) y Cascantum (Cascante, sur de Navarra), así como Graccurris (Alfaro, La Rioja; ciudad fundada por Roma), aparecen como celtibéricas en el momento de su conquista pero luego, bajo el Imperio, figuran ya como ciudades vasconas. Estrabón escribe hacia el año cero que las principales ciudades vasconas eran Calahorra, Pamplona y Oiasso (Irún, Guipúzcoa). Del mismo modo Jaca (provincia de Huesca, norte de Aragón) y Segia (Egea de los Caballeros[128], provincia de Zaragoza, occidente de Aragón), que aparecían como de los jacetanos y de los suesetanos, luego figuran como de los vascones. En el siglo III d.C., en el ocaso del Imperio Romano, comienza la formación del actual pueblo vasco y del euskara común que se acelerará con las invasiones germánicas. Este proceso de formación del pueblo vasco, así como las guerras contra los germanos[129], son liderados por los vascones de Navarra. A partir de esta época se dejará de hablar de tribus vascas y se comenzará a citar a los vascones como un único pueblo.
Pompaelum estaba situada estratégicamente en el cruce de la gran calzada romana que iba de Astorga a Burdeos y la de menor importancia, mencionada por Estrabón, que iba de Tarragona al Cantábrico. Otras ciudades vasconas romanizadas fueron Andelos, en el término de Muruzábal de Andión, Gracurris (actual Alfaro), Calagurris (Calahorra), Cascantum, Cara (Santacara) y Oiarso (Oyarzun-Irún). Cascante fue municipio bajo los romanos. Convertida en municipium CASCANTVN, reanudaría su actividad en tiempos de Tiberio. Tuvo el fuero del Lacio. Estas ciudades eran centros comerciales y de abastecimiento agrario, dotadas de calles, mercados, baños públicos, templos[110], puentes, acueductos[111] y complejos sistemas hidráulicos, como el descubierto en Andelos. Estaban enlazadas entre sí por una red de vías de comunicación que permitían el comercio con las regiones vecinas y las más lejanas. Si bien a la llegada de los romanos las etnias de habla vasca se habían hecho ya con el control de los territorios sureños, el estudio de los antropónimos (nombre de las personas) de los berones de esta misma época, denotan también un origen celta y no vasco. Un error de considerar a las tribus que rodeaban a las éuscaras como vascas, que se ha repetido con otras tribus cercanas como es el caso de los jacetanos de Huesca. Hay que recordar que si bien había población vasca conviviendo con celtas e íberos en toda la zona pirenaica. Debido a la alianza de las tribus vascas con Roma, las tierras conquistadas a celtíberos[112] e íberos[113] eran posteriormente repobladas con éuscaros. El hecho de que, ya en la época imperial romana, las ciudades y tierras del occidente pirenaico y del occidente zaragozano, así como de La Rioja y noreste de Castilla, figuren como vascas ha dado lugar a este error; cuando en realidad, parte de esas tierras, pertenecieron a tribus celtíberas o íberas antes de la conquista romana. En La Rioja, por ejemplo, la población celtíbera fue cuasi-exterminada por los romanos y sus tierras repobladas posteriormente por sus aliados, los vascos. Esta alianza de las tribus vascas peninsulares con Roma, en contra de los enemigos comunes, es el principal motivo de que la vasca sea la única cultura prerromana de la Península que sobrevivió a la expansión de Roma. Un factor para la supervivencia de lo vasco al que hay que sumarle el que tardiamente se desarrollara el Mare Externum ("Mar Exterior"; Océano Atlántico) como zona económica de interés para el Imperio, lo que posibilitó que la zona vasca quedara al margen de los intensos flujos migratorios que se dieron en otras zonas de la Península o en Aquitania (por su alto interés agrícola). Cuando llegaron los celtas[114] a la actual Navarra, posiblemente en el siglo VIII a.C., denominaron a los habitantes de la zona pirenaica con el nombre de barskunes o baskunes ("los montañeses"). Los celtas se asentaron en las zonas llanas del centro y sur de Navarra influenciando culturalmente a la población de esa zona que era de etnias y razas diversas (mediterránidos, paleomorfos, alpinoides o dinárico-armenoides). Posteriormente, a lo largo del río Ebro, llegará una nueva cultura, la íbera, que se superpondrá a la celta. Una celtización e iberización del centro y sur de Navarra de la que quedarán al margen los baskunes del norte. A partir del siglo III a.C. comienza la expansión de los baskunes, del norte hacia el sur, tomando el control de las tierras llanas del centro y sur de Navarra, baskunizando culturalmente su población. El mestizaje de los baskunes y de las etnias del centro y sur de Navarra en una misma tribu hará que muchas costumbres y usos celtíberos e íberos formen parte, en lo sucesivo, de la tradición baskún. La religión vasca, de corte prehistórico en sus orígenes, y con muchas similitudes con la antigua religión minoica de Creta, fue evolucionando y ampliando sus elementos de culto y rituales, fruto de la influencia íbera y celta: Al igual que en las tradiciones celta o íbera, el culto al Sol y la Luna tenían gran importancia en la religión vasca. El sol era la representación cósmica de la diosa suprema de los vascos, Mari. Mientras que la Luna iluminaba el camino de los fallecidos al Mundo Subterráneo para vivir eternamente en compañía de sus antepasados y de la diosa. De la antigua utilización por parte de los vascos de los ciclos lunares para medir el tiempo, quedaron palabras como hilabete ("mes"), que literalmente significa "luna llena" o aste ("semana"), que inicialmente significó "comienzo de la lunación". Es posible que se realizaran danzas en honor a la diosa Luna, que junto con el Sol, eran hijas de la diosa Mari[115] (el sol en la cultura vasca es femenino). El culto a los ríos, las montañas, el árbol o los bosques que era propio de las culturas celtas, formó parte también de la tradición baskún. Mari (mári), también llamada Maia (máy-a), era la diosa suprema de la antigua religión vasca, su símbolo cósmico[116] era el sol y su representación gráfica el disco solar llamado lauburu (laubúru; "tetracéfalo", éste símbolo lo puede observar en la parte inferior derecha de este párrafo). El lauburu puede variar de número de brazos pero el más extendido y conocido por todos los vascos es el de cuatro. Los discos solares con alguna que otra modificación pueden encontrarse en todas las culturas euroasiáticas antiguas, desde la península ibérica hasta Alaska e incluso en antiguas civilizaciones de América. Es común ver en las lápidas de los cementerios del País Vasco, que, en lugar de utilizarse cruces cristianas, se siga con la costumbre de esculpir en las lápidas la cruz vasca, el lauburu, siguiendo de esta forma el rito[117] antiguo de la religión de Mari. El gobierno de los baskunes se establecía a través de un consejo de ancianos, tal y como ocurría en el pueblo íbero, aunque fue un sistema de gobierno muy extendido en antiguas civilizaciones. Asimismo los baskunes, como en el caso de los celtíberos[118], elegían un jefe de guerra que debía ser un notable de la tribu. En las tribus celtas los jefes de guerra debían pertenecer a una de las castas[119] superiores. Los baskunes disponían de magos[120], igual que los íberos, y de augures, igual que los celtas. Los augures[121] baskunes eran capaces de adivinar el futuro a través del vuelo de las aves en el cielo, de ahí que hoy en día entre los vascos se siga utilizando para felicitar la forma zorionak que literalmente significa "buenas aves". Estas prácticas adivinatorias de los bascunes siguieron adelante, ya que sabemos, que en la época romana, Vasconia y Panonia eran los territorios del Imperio Romano con los mejores adivinadores, la adivinación se ha practicado desde los tiempos primitivos en formas que en su mayor parte han sobrevivido hasta nuestros días. Los métodos más corrientes son: la aruspicina, llevada a cabo mediante examen de las entrañas de los animales; la quiromancia, adivinación por las rayas de la mano; la cartomancia, predicción del futuro por medio de cartas; la nigromancia, que adivina el futuro por medio de la comunicación con los muertos; y la rabdomancia, en la que, mediante la vara de zahorí, se trata de descubrir manantiales ocultos, tesoros enterrados o yacimientos minerales. También la astrología ha constituido un capítulo importante en la historia de la adivinación. Un tipo natural de adivinación consiste en la interpretación de los sueños, a los que el emperador pedía consejo, hoy la astronomía[122] se ha impuesto a la astrología[123]. El ídolo de Mikeldi de Durango (Vizcaya) fue esculpido en la Edad de Hierro (entre los siglos IV-III a.C.), representa a un toro o verraco que tiene entre sus patas un disco cuyas dos caras significan el Sol y la Luna, representando así a la diosa Mari o "Madre Tierra" que recibe en su seno a sus dos hijas celestes cuando se ponen en los "Mares Bermejos" o Itsasgorrieta para seguir su curso por el Mundo Subterráneo. Es muy posible que el culto a Mari fuera extendido o reforzado en las zonas en las que ya existía por los vascones de Navarra, fruto de su liderazgo dentro de las tribus vascas. Esta expansión conllevaría la reafirmación de las deídades indígenas frente a las de origen foráneo. El culto religioso vasco de origen prehistórico y matriarcal[124], con muchas similitudes con el de la Creta minoica (también de origen prehistórico), representaba como diosa suprema a una deidad subterránea en contraposición con las indoeuropeas, en su mayoría deidades celestes y patriarcales. Un culto que, con el paso de los siglos, se fue enriqueciendo con influencias íberas y celtas, y que se impondría finalmente, en la época franco-visigótica, al resto de dioses vascos de origen romano, íbero o celta; y también al Ortzi indoeuropeo (deidad celeste) aunque sin hacer desaparecer a este último totalmente. En el Códice Calixtino[125] realizado por el clérigo galo Aymeric Picaud en el siglo XII, en el cual se relataba su peregrinación a Santiago, indica que los vascos con los que contactó llamaban a Dios Urcia. El Neolítico es un período prehistórico que sigue al Mesolítico y precede a la Edad de los Metales, y se caracteriza por el desarrollo de la economía productiva (implantación de la agricultura y la ganadería), el sedentarismo y la aparición de los primeros poblados, la utilización de la piedra pulida y de la cerámica, y la construcción de monumentos megalíticos. Según la antigua religión vasca, en este Mundo Subterráneo se encontraba "el cielo" de los vascos. Los baskunes que habitaban desde la zona pirenaica hasta Pamplona se dedicaban a la ganadería y a una economía de subsistencia basada en la caza y la recolección. Con el colapso de las estructuras imperiales romanas y el comienzo de las invasiones germánicas[126], en la zona pirenaica, ante la nueva situación, se da una reafirmación de lo vasco frente a lo latino. Una unión de las diferentes tribus vascas en contra de los germanos, que no sólo acarreó el surgimiento del euskera común para todos los vascos, sino también una uniformizacion del culto religioso, ya que las leyendas en torno a Mari, son comunes a un lado y a otro de los Pirineos. También en estas leyendas quedan restos de antiguos dioses como Ortzi (órtsi; similar al Thor[127] escandinavo) con sus variantes Urtzi (úrtsi), Ost, Ortz (orts), Egu (égu), In o Inko (ínko), que están presentes en la raíz de los nombres de los días de la semana vasca como ostegun (ostégun; "día del cielo"; jueves) o eguen (egú-en;"[día] del cielo"; jueves, en vizcaíno ) o de accidentes meteorológicos como por ejemplo inar (iñár; "rayo de luz", "chispa"), inusturi (íñústurí; "trueno"), inontz (iñónts; "rocío"), ortziri (ortsíri; "trueno") u osti (ósti; "tormenta"), entre otros. Un culto al cielo, ya que este es el significado del nombre Ortzi y sus variantes, de claro origen indoeuropeo e introducido en las tribus vascas posiblemente por los celtas. Este culto fue, detrás del de Mari, el que estuvo más expandido geográficamente. La agricultura solamente era utilizada en las zonas llanas de la mitad sur de Navarra por etnias de origen diverso que fueron primeramente celtizadas, posteriormente iberizadas y finalmente baskunizadas a partir del siglo III a.C. El dolmen es un monumento megalítico prehistórico utilizado probablemente como tumba colectiva y formado por bloques hincados en el terreno sobre los que se apoya horizontalmente una gran losa de piedra. Erigidos desde los tiempos Neolíticos hasta la Edad de Bronce, están muy extendidos en Europa. Por otra parte, el menhir es también un monumento megalítico formado por un bloque de piedra hincado verticalmente en el suelo. Los celtas introdujeron varios tipos de nuevos cultivos en Navarra, pero no fueron arados a gran escala. En las zonas llanas, al igual que en la mitad norte de Navarra, la ganadería y la caza también eran habituales. La zona sur de Navarra, debido a la influencia celta, se asemejaba en su organización tribal a otras zonas de la península Ibérica, dado que existía una aristocracia heredada del sistema tribal de los invasores celtas. Sin embargo, el sistema económico imperante cambiará con la llegada de los romanos en el siglo II a.C. Estos adaptaron el término celta baskunes a su idioma y lo convirtieron en vascones. Una denominación que perdurará en el tiempo hasta que en épocas medievales sea sustituida por la palabra navarro. Otros investigadores consideran que la palabra vascones (pronunciado en latín uascones) no procede de la forma celta sino que es una adaptación latina de la raíz vasca eusk-, que procede a su vez de euskara. La tribu de los vascones, comenzará a partir del siglo III a.C., desde el norte de Navarra (Saltus Vasconum o zona montañosa de Navarra), un proceso de expansiones que hará que su idioma sea hablado en el siglo VI d.C. desde parte de Cantabria, al oeste, hasta parte de Cataluña, al este; al norte, hasta el río Garona (mitad de la actual Francia), y al sur, hasta el río Ebro. A continuación se hace referencia al proceso de expansión de los vascones: Durante los siglos III a.C. al II a.C. hacia el este, hasta parte de Cataluña, conviviendo en esa área con celtíberos e íberos. En la época romana, gracias a la buena relación de las tribus vascas en general y los vascones en particular con los romanos, la mayoría de las ciudades que en los principios de la conquista romana aparecían como celtíberas o íberas en La Rioja, noreste de Castilla, sur de Navarra, y norte y occidente de Aragón, aparecen ya en los escritos, después de la conquista, gobernadas por las tribus vascas. Calagurris (Calahorra, La Rioja) y Cascantum (Cascante, sur de Navarra), así como Graccurris (Alfaro, La Rioja; ciudad fundada por Roma), aparecen como celtibéricas en el momento de su conquista pero luego, bajo el Imperio, figuran ya como ciudades vasconas. Estrabón escribe hacia el año cero que las principales ciudades vasconas eran Calahorra, Pamplona y Oiasso (Irún, Guipúzcoa). Del mismo modo Jaca (provincia de Huesca, norte de Aragón) y Segia (Egea de los Caballeros[128], provincia de Zaragoza, occidente de Aragón), que aparecían como de los jacetanos y de los suesetanos, luego figuran como de los vascones. En el siglo III d.C., en el ocaso del Imperio Romano, comienza la formación del actual pueblo vasco y del euskara común que se acelerará con las invasiones germánicas. Este proceso de formación del pueblo vasco, así como las guerras contra los germanos[129], son liderados por los vascones de Navarra. A partir de esta época se dejará de hablar de tribus vascas y se comenzará a citar a los vascones como un único pueblo.
[1] MONOPOLIO:
Mercado controlado
por un vendedor único frente a un gran número de compradores. Al encontrarse
una sola empresa frente a una multitud de demandantes, está en una
posición todopoderosa para imponer sus decisiones a los compradores.
· Monopolio
bilateral: El que forma un mercado donde solo hay uno que vende y uno que
compra.
· Monopolio
financiero piramidal: Concentración del control de sociedades anónimas mediante
una serie de intereses de control en compañías holding y sus
subdiarias.
· Monopolio
natural: Una única empresa puede actuar dentro de un mercado
con mayor eficacia productiva que un conjunto de empresas.
[2] DURANGUESADO:
Las
actividades económicas que se realizan en esta comarca tienen una relación
estrecha con el entorno como la explotación de las canteras de mármol en
Malaria. Desde principios del s.XX la industrialización del Duranguesado estuvo
unida principalmente al mundo de la fundición y al mecanizado de las piezas
producidas. Generalmente se compagina la explotación del baserri con el trabajo
en la industria o en el sector servicios. El comercio tiene hoy en día un papel
importante en municipios como Durango. Actualmente buena parte del sector
económico de la comarca está sostenido por el sector industrial. Las empresas vinculadas
con la producción de componentes para el automóvil así como otras factorías con
departamentos de I+D innovadores gozan de una buena situación.
[3] METALURGIA: Tiene por objeto
la extracción de metales de sus minerales y la refinación de metales. Una
operación previa a la extracción de metales es la concentración de menas. Para
ello se emplean métodos físicos -como lixiviación-, fisicoquímicos -flotación-
y químicos -digestión-. Frecuentemente, durante el proceso de reducción, o de
la transformación de la mena, se realiza la eliminación final de la escoria. En
muchos casos el metal bruto, obtenido directamente del proceso de reducción, se
somete a operaciones de purificación, llamadas refino. Estas operaciones tienen
interés técnico no sólo porque mejoran la calidad del metal principal, sino
porque mediante ella se obtiene metales escasos que acompañan a aquel. El
conjunto de operaciones que se realizan para obtener metales -desde el
enriquecimiento de menas, a las operaciones de refino- constituye la llamada
metalurgia extractiva. Incluye la producción de metales, a gran escala, como
aluminio, cobre, etc, y la de metales muy escasos, que han adquirido
importancia industrial.
[4] Como se hace
imprescindible el uso de un diccionario de geografía, se recomienda el Diccionario
Akal de Geografía, cuyo autor es Pierre George (Ediciones Akal,
1991). En un momento en que en diversas
disciplinas constantemente se habla de la necesaria constitución de «bancos de
datos» y «almacenamiento de informaciones», tratando estos conceptos con los
nuevos procedimientos de la informática, parece indispensable disponer de un
repertorio analítico de los términos empleados en cada disciplina, en tanto que
paso previo fundamental para toda operación de codificación y memorización. La
geografía tenía tanta más necesidad de un diccionario cuanto que extrae su
vocabulario de numerosas disciplinas vecinas, entre las ciencias de la
naturaleza y las ciencias humanas, tomando a veces en su sentido particular el
significado original de las palabras. La utilización de términos extranjeros
generalmente adoptados en el vocabulario internacional y la aplicación de
nombres propios a la designación de datos y hechos generalizables a escala
universal implican, asimismo, una lexicología (los estudiantes expresan a
menudo la necesidad de contar con un vocabulario de referencia indispensable
para realizar la lectura de las obras de fondo, así como comentarios de texto y
documentos cartográficos). En efecto, la pedagogía del conocimiento geográfico
reposa, como toda ciencia, sobre un lenguaje y un patrimonio de conceptos y
definiciones fruto de largos debates y de diversos acuerdos y convenciones. Más
que un simple instrumento de referencia, este diccionario constituye, por
tanto, por la fuerza misma de las cosas, una amplia introducción epistemológica
y metodológica al estudio y comprensión de la geografía.
[5] RIOJA
ALAVESA: Dos claros
accidentes geográficos marcan sus límites norte y sur. Está delimitada al norte
por la muralla de la Sierra de Cantabria y la Sierra de Toloño, que la separan del resto de Álava y
al sur por el río Ebro, que la separa de la vecina comunidad autónoma de La Rioja. La Sonsierra riojana, formada por los municipios
de Ábalos y San Vicente de la Sonsierra, situados al norte del río Ebro, pertenecen a la comunidad autónoma de La
Rioja, aunque geográficamente pertenezca a la ribera izquierda. En la Sonsierra
se divide a la Rioja Alavesa en dos partes separadas por La Rioja: Labastida, situada al oeste, y el resto de municipios riojano-alaveses al este. Los
límites con Navarra hacia el este no están basados
en claros accidentes geográficos.
[6] INFRAESTRUCTURAS:
Servicios
considerados como esenciales en la creación de la economía moderna:
transportes, energía, educación, servicios sanitarios, vivienda. También se
denomina capital social o capital público fijo, subrayándose los activos de
capital que suministran esos servicios: carreteras, ferrocarriles, viviendas,
escuelas, presas, etc.
[7] SETA:
Término con
el que se designa el aparato reproductor de ciertos hongos, que en términos botánicos se
denomina carpóforo. En el lenguaje vulgar se utiliza como sinónimo
de hongo, aunque este término tiene una acepción más amplia que engloba las
especies del extenso reino Fungi, en el que
están comprendidas especies como el hongo de la levadura, el de la penicilina (Penicillium), los
hongos que infestan la fruta o los que parasitan la piel y los órganos de los
seres vivos (hongos patógenos). Debido a que constituyen el órgano reproductor equivalente
al fruto de las angiospermas, las setas,
por extensión, suelen denominarse cuerpos frutíferos. En algunos textos puede
encontrarse una acepción más restringida de seta, en la que están comprendidos
los hongos provistos de pie y de una parte alta denominada sombrero, que
botánicamente coincide con la acepción de los Basidiomicetes y
algunos géneros de la familia de los Ascomicetos o Ascomycetes. El
reino Fungi es considerado aparte de plantas y animales,
ya que sigue un ciclo vital y un desarrollo reproductor distinto. Su número y
complejidad supera al de las plantas y animales. Se calcula que existen un
millón de especies comprendidas entre hongos microscópicos y de gran tamaño.
Actualmente se encuentran clasificadas solamente unas 70.000 especies.
[8] ESTADÍSTICAS
ECONÓMICAS: Término amplio, que designa la
recopilación sistemática de los datos que resultan importantes para conocer la
actividad económica que se desarrolla en un país. Los gobiernos normalmente
aportan información sistemática sobre algunas variables básicas que resultan de
interés general: producto e ingreso nacional, importaciones y exportaciones,
balanza de pagos, presupuesto y gasto público, etc. Esta labor se hace
generalmente a través del Banco Central de cada país, de institutos
especializados -públicos o privados- o de departamentos especializados de
ministerios y agencias gubernamentales. También resultan de importancia las
estadísticas que elaboran las cámaras de comercio e industria, las bolsas de
valores y los centros e institutos de investigación especializados; a través de
ellas es posible conocer el comportamiento de las diversas ramas de actividad
económica, el movimiento de los precios de las acciones y de las mercancías,
las tasas de cambio y de interés, etc. Las principales fuentes de la
estadística económica son dos: por una parte las encuestasque se
realizan a los consumidores y empresas; ellas aportan información sobre el
mercado de trabajo, la producción, las expectativas existentes, etc.; por otra
parte la información que aportan diversas instituciones y empresas bajo la
forma de balances, informes económicos, etc. Sobre la base de estos datos, y de
la labor gubernamental ya señalada, es que las naciones modernas ofrecen una
amplia gama de informaciones indispensables para los inversionistas, los
dirigentes de empresas y sindicatos, los políticos y los investigadores.
[10] PRODUCCiÓN:
Cualquier
actividad que sirve para crear, fabricar o elaborar bienes y servicios. En un
sentido algo más estricto puede decirse que producción económica es cualquier
actividad que sirve para satisfacer necesidades humanas creando mercancías o
servicios que se destinan al intercambio. El concepto económico de producción
es, por lo tanto, suficientemente amplio como para incluir casi todas las
actividades humanas: es producción el trabajo del artista y del artesano, la
provisión de servicios personales y educacionales, la actividad agrícola y la
de la industria manufacturera.El nivel de vida de una comunidad, y el grado de
desarrollo económico de la misma, dependen esencialmente de la cantidad de
bienes y servicios que estén a su disposición para el consumo y ésta, a su vez,
depende de la cantidad de mercancías que sean producidas en un período dado.
Cualquiera sea la forma en que se distribuyen los ingresos de una población,
ésta tendrá bajos niveles de consumo si el volumen de los bienes disponibles es
insuficiente; por ello la riqueza de las sociedades modernas se basa en una
expansión enorme de la producción con respecto a la existente en épocas
anteriores, y no en las políticas redistributivas que se hayan llevado a cabo.
Esto ya lo comprendió claramente Adam Smith quien destacó, en las primeras
páginas de La Riqueza de las Naciones, el superior nivel de vida
que tiene un obrero de su época con respecto al de cualquier rey o príncipe de
una sociedad tribal. También es de Smith la idea, aceptada plenamente todavía,
de que el volumen de la producción depende de la división del trabajo y ésta de
la existencia del mercado. La producción moderna se basa en un acervo
tecnológico que se ha ido expandiendo a lo largo del tiempo e implica el uso
intensivo de capital y de mano de obra cada vez más calificada. La amplitud de
los mercados modernos ha hecho que pueda producirse una variedad inmensa de
bienes y servicios. La teoría económica ha prestado particular atención a dos
problemas fundamentales que enfrenta el productor: qué combinación de factores
utilizar para lograr la eficiencia y qué cantidad producir para maximizar las
ganancias. Sobre ambos temas se ha llegado a resultados concluyentes, al menos
en lo que respecta a una economía de competencia: la eficiencia productiva se
alcanza cuando el valor del producto marginal de cada factor productivo es
igual a su coste marginal; el nivel óptimo de producción se logra cuando el
ingreso marginal -el ingreso que produce la "última" mercancía
vendida- se iguala con el coste marginal de producción. Esta última afirmación
implica que el coste marginal de producir una mercancía se irá reduciendo a medida
que se aprovechan las economías de escala existentes pero que, luego de cierto
punto, el proceso se revertirá.En la práctica las empresas enfrentan otros
problemas, más difíciles de encarar teóricamente: deben afrontar inversiones de
riesgo cuando lanzan al mercado productos cuya aceptación no es completamente
conocida; deben adaptarse a las complejas regulaciones que imponen casi todos
los Estados, y tienen que lograr, además, un adecuado clima en las relaciones
laborales. En todo caso, puede decirse que la teoría de los costos marginales
resulta de una indudable utilidad para comprender cómo se alcanza un volumen
determinado de producción en condiciones tecnológicas dadas.
[11]
CENTRAL
HIDROELÉCTRICA: Es una instalación que permite
aprovechar las masas de agua en
movimiento, de ríos o embalses artificiales para transformarlas en energía
eléctrica, utilizando turbinas acopladas a alternadores.
[12]
CENTRAL
TERMOELÉCTRICA: Unidad
de transformación de energía calorífica en eléctrica. Puede usarse el carbón, el
petróleo o gas natural. En estos casos se denomina central térmica clásica,
y en el caso de utilizar uranio y producir energía nuclear por medio de la
fisión, se denomina CENTRAL NUCLEAR.
[13] REVOLUCIÓN
INDUSTRIAL: Amplio proceso de cambios
económicos, políticos y sociales que llevó a los países de Europa Occidental a
convertirse en sociedades industriales. Iniciada por Gran Bretaña en la segunda
mitad del siglo XVIII se extendió luego a otros países -Bélgica, Holanda,
Francia, los Estados Unidos, Alemania, etc.- durante el curso de la siguiente
centuria. La Revolución Industrial no fue un proceso violento, como el de casi
todas las revoluciones políticas, sino un conjunto de cambios graduales y
acumulativos, que sin embargo significó una verdadera aceleración con respecto
al ritmo de las transformaciones de los siglos precedentes. Desde el punto de
vista tecnológico la Revolución Industrial se caracterizó, en esta primera
fase, por el uso intensivo de la máquina de vapor, lo que permitió multiplicar
enormemente la cantidad de energía disponible para la producción. Se inventaron
y desarrollaron un sinnúmero de máquinas, entre las cuales cabe citar
especialmente la máquina de hilar, generalizándose la producción y el empleo
del hierro y, luego, del acero. Estos cambios tecnológicos tuvieron dos efectos
de gran trascendencia: por una parte, se modificó completamente la organización
industrial, pasándose de un sistema de manufacturas basado en el trabajo
artesanal a la fábrica moderna, donde se concentraban un gran número de obreros
y se hacía uso intensivo de la división del trabajo; por otra parte, la
producción industrial se incrementó considerablemente, creando una oferta de
bienes manufacturados que no tenía precedentes y abaratando estos productos de
modo significativo. La demanda de trabajo de las industrias nacientes impulsó
la migración de la población rural hacia las ciudades; una nueva clase de
obreros asalariados comenzó a crecer, hasta el punto de constituirse en muchos
países en la mayoría de la población. El campo, aunque despoblándose, no redujo
la oferta de productos agrícolas: ello fue debido en parte a los nuevos
instrumentos que la industria estaba en condiciones de proveer y, en general, a
una mejoría notable en las técnicas de producción que ya venían modificándose
desde tiempo atrás.Las economías surgidas de la Revolución Industrial se
caracterizaron, en consecuencia, por un uso mucho más intensivo del capital que
el que era típico de las economías agrarias precedentes. La incorporación de capital
y la creación constante de nuevas tecnologías aumentó la productividad,
elevando el nivel de consumo de la población y desarrollando un amplio mercado
de bienes y servicios así como, más lentamente, un vigoroso mercado de
capitales. Todos estos cambios se
realizaron en el curso de unas pocas décadas, transformando radicalmente la
fisonomía de los países de Europa Occidental y de los Estados Unidos. Pero el
proceso no se detuvo: a mediados del siglo XIX comenzó lo que algunos llaman
una "Segunda Revolución Industrial", o una segunda fase de la misma,
caracterizada por el auge de la producción de acero, el tendido de líneas
férreas, los adelantos de la industria química y, algo después, el uso
extendido de la electricidad. En realidad no tiene mayor sentido hablar de
diversas fases o revoluciones industriales, puesto que el proceso de desarrollo
-una vez logrado el impulso inicial- se ha desplegado de un modo ininterrumpido
hasta nuestros días. Tampoco parece adecuado extender el término de revolución
industrial a los procesos de cambio que se producen en nuestros días en una
multitud de países, pues las condiciones de partida son muy diferentes a las de
Inglaterra en 1750 y porque la industria ha cambiado radicalmente desde
aquellos años. Los procesos sociales, por otra parte, guardan sólo una muy
ligera semejanza con los que prevalecieron durante el período que hemos
reseñado. Por eso conviene emplear, para los casos del presente, el término más
abstracto y menos restringido de industrialización.
[14] TECNOLOGÍA:
La suma de
prácticas y conocimientos necesarios para producir bienes y servicios. En la
creación de mercancías se utilizan métodos y procedimientos particulares que
generalmente se denominan técnicas de producción. La suma de
los mismos, cuando se relacionan entre sí en procesos de cierta amplitud,
constituye entonces la tecnología, que asume en cada época concepciones y
característica específicas: puede hablarse así de la tecnología derivada de la
máquina de vapor o del procesamiento electrónico de datos, de la tecnología
agrícola de los mayas, etc. La tecnología se nutre, especialmente en la
actualidad, de los conocimientos puros que provee la ciencia, por lo que es, en
este sentido, ciencia aplicada. Pero las tecnologías a menudo se basan en conocimientos
no científicos ni rigurosos, en experiencias más o menos elaboradas que surgen
de la misma práctica. Las empresas modernas se ocupan crecientemente de buscar
sus propias técnicas y métodos de producción, creando, mejorando y modificando
los productos existentes. Para ello se han creado departamentos de
investigación y desarrollo, donde se estudian de un modo sistemático los
problemas mencionados. La tecnología prevaleciente en una economía determina en
gran medida su productividad global, pues ella permite los incrementos en el
producto total sin aumentar el uso del factor trabajo. La incorporación de
nuevas tecnologías requiere por lo general de considerables inversiones, ya que
la misma se concreta y expresa, antes que nada, en los bienes de capital que se
utilizan en la producción.
[15] IMPORTACIONES: Dícese de los
bienes y servicios introducidos a un país mediante el comercio internacional.
Una parte significativa de la oferta total de mercancías proviene, en la
actualidad, de las importaciones. Al igual que las exportaciones las
importaciones pueden ser visibles o invisibles.
Las primeras están constituidas por bienes físicos en tanto que las segundas se
refieren a transferencias que se realizan al exterior por pagos de fletes,
seguros, gastos de los nacionales en el extranjero, pagos de préstamos e
intereses, legados y donaciones.Históricamente las importaciones han estado
sujetas a diversas clases de controles, afectando los volúmenes del comercio
internacional y evitando que se concretasen los efectos beneficiosos del mismo.
Las diversas restricciones existentes pueden clasificarse en barreras arancelarias y barreras
no arancelarias.
[16] EXPORTACIONES: Venta de bienes y servicios de
un país al extranjero. Gracias al rápido desarrollo del comercio internacional
durante las últimas décadas, una buena parte de la producción de casi todos los
países del mundo se destina a las exportaciones. Las exportaciones se
denominan visibles, cuando se refieren a bienes, e invisibles cuando
dan lugar a pagos de personas de otros países a los residentes pero sin que se
produzca un movimiento de bienes. Estos pagos se deben generalmente a fletes,
seguros, patentes, royalties, etc. El término exportaciones invisibles se
amplía a veces para designar los intereses sobre préstamos, movimientos
bancarios, dividendos, fondos de emigrantes, legados y donaciones. Entre las
exportaciones invisibles debe contarse también al turismo, pues esta actividad
puede considerarse como la exportación de un servicio a residentes en el extranjero
que ocasiona un pago por parte de éstos.
[17]
SERVICIOS:
Desde el punto de vista económico, servicio es
cualquier tarea o actividad para la cual haya una demanda y, por lo tanto, un
precio. En una economía competitiva este precio será determinado, como para los
bienes, por la relación que se establezca en el mercado entre la oferta y la
demanda existente. Los servicios son llamados también bienes intangibles porque
ellos no son mercancías que puedan ser compradas, almacenadas y luego
revendidas, sino acciones que realizan otras personas y que deben ser
consumidas en el momento y lugar de su producción, aunque muchas actividades de
servicios implican el consumo simultáneo de otros bienes tangibles. Suele
clasificarse a los servicios, por tal motivo, entre los bienes no transables o
transferibles, aunque existen ciertas excepciones al respecto. La reparación o
el mantenimiento de un objeto, el dictado de un curso o la elaboración de un
proyecto son, por lo tanto, servicios, aunque en algunos casos -como por
ejemplo cuando se realiza un diseño publicitario- el servicio prestado no sea
completamente intangible: casi siempre hay algún aspecto físico o material
involucrado en la prestación de un servicio. Los servicios suelen clasificarse
en la estadística macroeconómica como personales o sociales,
según los destinatarios y las características de los mismos. A la segunda
categoría pertenecen, entre otras, las actividades educativas y comunales.
También suele hablarse de servicios públicos, aunque generalmente en
un sentido poco estricto: entre ellos se engloban las actividades de suministro
de agua y energía, salud, educación, alumbrado público, etc. En algunos casos
estos servicios públicos tienen características similares a las de los bienes
públicos; en otros se trata de que, simplemente, la prestación de los mismos
corre, en determinada sociedad, por cuenta del Estado.
[18]
CONSUMO:
El acto o proceso de obtener utilidad de una mercancía o
servicio. En un sentido general sirve para indicar el proceso de adquisición de
bienes y servicios, así como también la cantidad que se gasta de cada uno de
ellos: puede hablarse del consumo de gasolina -como cantidad de gasolina
gastada en un período dado- y del consumo de lavadoras, como proceso que
incluye la selección y compra de estas máquinas y su uso a lo largo del tiempo.
En economía el consumo no implica necesariamente el agotamiento o destrucción
física de la mercancía consumida: puede ocurrir esto con un helado, por
ejemplo, pero no con un cuadro o un adorno, bienes que quedan intactos mientras
producen satisfacción. El consumo tampoco tiene por qué ser un proceso
tangible, pues corrientemente se consumen servicios de todo tipo:
educacionales, artísticos, personales, etc. Cuando la utilidad específica de un
bien es la de producir otros bienes se habla entonces de bienes de capital o
bienes de producción; en este caso el consumo es consumo de capital y el
proceso de adquisición de esos bienes se llama inversión.
[19]
SECTOR
TERCIARIO:
Llámase así a la parte de la
economía que se dedica a los servicios de todo tipo. Entre éstos se incluyen
las actividades gubernamentales -salvo la de empresas públicas que pueden
pertenecer a los sectores primario o secundario- el comercio, la educación, la
salud, la banca y las finanzas, el transporte y las comunicaciones, así como
otros servicios sociales y personales no claramente clasificables. En las
economías maduras, que se industrializaron hace ya muchos años, tiende a crecer
este sector a medida que se complejiza y diversifica el mercado; también suele
ser amplio en economías menos desarrolladas que no han podido absorber en
actividades manufactureras las olas de migrantes procedentes de las regiones
rurales. En tales casos crecen desmesuradamente el empleo público y el comercio
al por menor, incrementándose paralelamente el sector informal.
[20]
CAMINO
DE SANTIAGO: Es la denominación que tienen una
serie de rutas de peregrinación cristiana de origen medieval que se
dirigen a la tumba de Santiago
el Mayor, situada en la catedral de Santiago de Compostela (Galicia, España).
En un sentido más estricto, se ha conocido históricamente como «Camino de
Santiago» (hoy denominado «Camino de Santiago francés») a un itinerario que,
partiendo de los Pirineos occidentales, recorre el norte de España hasta llegar
a la ciudad gallega y sobre el que acaban confluyendo casi todas las demás
rutas jacobeas existentes. Se trata de un «camino sembrado de numerosas
manifestaciones de fervor, de arrepentimiento, de hospitalidad, de arte y de
cultura, que nos habla de manera elocuente de las raíces espirituales del Viejo
Continente».
[21]
TIEMPO: Los economistas tienden a categorizar el
tiempo según períodos aproximados dentro de los cuales se efectúan sus
análisis: se habla así de corto plazo cuando se piensa en
períodos breves, siempre menores de un año, durante los cuales se asumen como
dadas las plantas y otras instalaciones existentes; de mediano plazo,
para indicar una duración intermedia, donde los factores productivos están
dados, y de largo plazo, para hacer referencia a períodos donde se
pueden manifestar plenamente los cambios en todos los elementos de la actividad
económica. En la práctica, el mediano plazo cubre períodos de uno a tres o
cuatro años, y el largo plazo se aplica a duraciones mayores, de tres a más
años, por ejemplo. No existe, por supuesto, una delimitación rígida entre estos
conceptos, que son apenas aproximaciones básicas a las consideraciones que se
hacen concretamente en cada investigación o informe. También se suele hablar,
al igual que los historiadores, de ciclos o períodos de corta duración y
de larga duración, entendiendo en este último caso que se estudian
transformaciones seculares, que se desenvuelven en períodos de cincuenta, cien
o doscientos años. En algunos casos, y por razones metodológicas, los análisis
económicos se hacen sin tener en cuenta los cambios que se producen en las
variables, sino estudiando las relaciones de ellas como si no existiese el
tiempo. Este tipo de análisis estático resulta de interés porque, al
simplificar los objetos de estudio, permite encontrar relaciones y formular
leyes generales de mayor grado de abstracción.
[22] INDOEUROPEO: Dícese de un grupo de lenguas
habladas en Europa y en una parte de otros continentes, al cual los lingüistas
han dado un origen común. En 1816 se señalaron las innumerables semejanzas
entre las desinencias, los prefijos y sufijos de la conjugación griega y latina
y los correspondientes elementos de la conjugación germánica, iránica y
sánscrita. Las lenguas indoeuropeas son: celta, latino, osco-umbro, germánico,
báltico, eslavo, griego, albanés y tracio. Se supone que tuvieron sus orígenes
en la segunda mitad del milenio V a.C. Luego, se dice indoeuropeas
de cada una de las razas y lenguas procedentes de un origen común y extendidas
desde la India hasta el occidente de Europa. Los pueblos indoeuropeos forman
una gran familia, llamada con menos propiedad aria e indogermana,
que se ha reconstruido por el estudio de sus lenguas, aunque
la afinidad lingüística no implica siempre parentesco etnológico. Comprende dos
grandes grupos: el oriental o satem, dividido en dos subgrupos
(indos e iranios), y el occidental o centum, que se divide a su vez
en cuatro subgrupos: grecolatino, balto-germano, eslavo y celta.
La familia indoeuropea comprende unas 140 lenguas que se extienden desde
Islandia hasta la India. Todas proceden de una madre común, llamada
protoindoeuropea, reconstruida a base de las lenguas existentes y datos de las
ya desaparecidas. Su importancia reside no solo en el hecho de ser la hablada
por las naciones más poderosas del mundo, sino porque su estudio ha permitido a
los investigadores llegar a conclusiones lingüísticas generales.
[23]
AQUITANIA:
Región del extrremo SO de Francia, bañada al O por el golfo de Vizcaya y
fronteriza al S con España (montes Pirineos). Tiene 41.407 km2.
Llana, salvo en el S pirenaico, la riegan el Garona y el Adour. Incluye, en el
SO, al sector francés del País Vasco.
[24] HISPANIA: Nombre dado por los romanos a la
península Ibérica. Durante la II guerra púnica, los romanos
desembarcaron en Ampurias y dominaron el litoral mediterráneo y los
valles del Ebro y del Guadalquivir; en el siglo II a.C. dividieron
el territorio de Hispania en dos provincias, la Citerior
al E y la Ulterior que aproximadamente abarcaba la actual
Andalucía; posteriormente ocuparon la Meseta tras derrotar al caudillo
lusitano Viriato (139 a.C.) y tomar Numancia
(133 a.C.); por último, astures y cántabros fueron sometidos en
tiempos de Augusto (siglo I a.C.) y la Península se
dividió en tres provincias: Bética, Tarraconensis y Lusitania hasta el Bajo Imperio.
La romanización supuso laafirmación de la vida urbana, la intensificación de
las producciones agrícola y minera, y la aceptación de llas costumbres,
religión y derecho romanos, así como la introducción del latín como lengua
común.
[25] GERMANOS:
La irrupción
de pueblos bárbaros constituyen un fenómeno de larga duración y muy complejas
causas. Parece claro que esas invasiones bárbaras no fueron fruto de una acción
acontecida en determinados momentos, sino que consistieron más bien en la
infiltración progresiva y lenta de pueblos enteros, ocasionalmente aliados de
los romanos para defender al Imperio de la amenaza de otros pueblos extraños.
El sistema jurídico visigodo es el conjunto de instituciones y legislación que
se desarrolla en la Península Ibérica entre el siglo V y el VII. En el 409
entran en Hispania diversos pueblos de origen germánico: suevos, vándalos y
alanos.
[26] CRÓNICA:
Del latín, y
a su vez del griego, anales. Es la forma de historiografía más
habitual en la Edad Media y siguió siendo muy importante en la Edad Moderna. A
diferencia de los anales, en los que los sucesos se iban anotando a medida que
acontecían, las crónicas eran elaboradas a posteriori por
los cronistas. La preocupación por la cronología era
esencial, pero las crónicas no son rígidamente analísticas, sino
narraciones articuladas, que pueden abarcar la historia universal, la de un
reinado, la de una ciudad, etcétera. Desde la baja Edad Media los cronistas
comenzaron a utilizar documentación de archivo.
[27] DIEGO LÓPEZ DE HARO, SEÑOR DE VIZCAYA
(circa 1070-1124). Tercer señor de Vizcaya, conocido con el apelativo
de el Blanco, nacido hacia 1070 y muerto en 1124. Durante su gobierno
Vizcaya pasó a control aragonés y no volvió a la órbita castellana hasta el
señorío de su sucesor. Fue hijo de don Lope Íñiguez y de
doña Tecla. Heredó el señorío de Vizcaya a la muerte de su padre, en 1093,
mientras que Lope González, casado con su hermana doña Toda, recibió la
tenencia de Álava, después de que ambos señoríos hubieran estado unidos durante
el gobierno de don Lope. Después de la muerte de su primera esposa, doña
Aldonza Díaz de Castro, con quien no tuvo descendencia, se desposó en segundas
nupcias con María Sánchez y tuvo cuatro hijos: don Lope Díaz de Haro I, don
Sancho, don Fortuño y don Gil. Su señorío coincidió con los últimos años de reinado
de Alfonso VI y la
turbulenta época del reinado de doña Urraca, casada
con Alfonso I el Batallador, rey
de Navarra y Aragón. Don Diego tomó partido en la guerra civil entre ambos
esposos por el bando castellano y en 1112 participó en la batalla de
Castrojeriz. Poco después fue desposeído de la Rioja por el rey don Alfonso,
que entregó su señorío a Fortún Garcés, de acuerdo con la política de
sustitución de condes adictos a Castilla por personajes pro-aragoneses. En 1113
fue despojado de Vizcaya, que el rey entregó a Lope Íñiguez, de Guipúzcoa. Pero
después de la reconciliación que tuvo lugar entre Urraca y Alfonso en 1113, el
rey aragonés no necesitó de los servicios del guipuzcoano al frente de Vizcaya
y volvió a entregar su tenencia a don Diego, que obtuvo además el dominio de
Álava. Hacia 1115 añadió Haro a sus posesiones y construyó allí un castillo
para oponerse a la influencia del rey don Alfonso. Desde 1117
tomó Haro como parte de su apellido, apelativo que desde entonces
usaron los señores de Vizcaya. Pero en 1116 todo Vizcaya y las Encartaciones
volvieron a caer en poder de Alfonso el Batallador. Diego López
de Haro murió en 1124, cuando aún permanecía el señorío de Vizcaya en manos
aragonesas. En 1126 Lope Díaz de Haro I, hijo de don Diego volvió a recuperar
su dominio, al mostrarse adicto a Alfonso VIIde Castilla.
[28]
SEÑORÍO:
Designa un conjunto de poderes de origen y naturaleza públicos ejercidos por el
señor en un territorio. Se trata, por tanto, de una privatización de funciones
públicas. El titular acumulaba en el señorío ese poder jurisdiccional o político, rentas y, a veces, patrimonio. La
titularidad podía ser individual o colectiva, laica o eclesiástica (lo que ha
llevado a los historiadores a identificar y clasificar diferentes tipos de
señoríos). El señorío tuvo gran importancia en Europa en la Edad Media, en
especial a partir del siglo X, y en la Edad
Moderna.
[29] CÁNTABROS:
Pueblo
prerromano que habitaba en el N de la Península Ibérica, con centro en la
actual Cantabria. Étnicamente presentaban una fuerte influencia celta.
Su organización era tribal con una acusada estructura matriarcal, y
sus formas de subsistencia muy rudimentarias, por lo que eran seminómadas y se
dedicaban al saqueo de los pueblos vecinos. Poseían poblados fortificados y,
junto con los astures, fueron los últimos pueblos de la Península
que se mantuvieron independientes frente a Roma (29-19 a.C.). Su lengua
desapareció, aunque nunca fueron totalmente romanizados. En época visigoda se
gobernaban por sus propias asambleas y durante la invasión musulmana
mantuvieron su independencia.
[30]
MARCA:
En la Alta Edad Media, circunscrpción territorial situada en las fronteras del
Imperio carolingio y destinada a desempeñar el papel de zona de defensa
militar, a cuyo frente estaba un conde
llamado margrave o marqués.
[31]
VALLE
DEL EBRO: El valle del Ebro o
depresión del Ebro (España) es una amplia región del noreste
de la península ibérica por donde discurre el río Ebro. El Ebro nace en
la cordillera Cantábrica y desemboca en
el mar Mediterráneo. El valle del Ebro
está limitado por la cordillera de los Pirineos al
norte, el sistema Ibérico al sur y la cordillera Costero-Catalana al este. La
depresión del río Ebro está situada en el entorno de dicho río, es decir, en el
noreste de la península ibérica. Desde la sierra de Híjar hasta
Tortosa tiene una superficie aproximada de 40.000 km² y una longitud de 840 km.
Se extiende de oeste a este por las comunidades autónomas de Cantabria, este de
Castilla y León en las provincias de Burgos y Soria,
sur de País Vasco en Álava, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña y
Norte de la Comunidad Valenciana en la provincia de Castellón, acabando en el
mar Mediterráneo. En su límite norte están los Pirineos, en el este limita con
las Cordilleras Costero Catalanas, y en el sur y oeste con el sistema Ibérico.
[32] CONDADO
DE ARAGÓN: Fue un estado que se originó a
principios del siglo ixen una
franja montañosa en el Pirineo central
que comprendía los valles de Ansó, Hecho y Aragón. Se crea por el interés manifiesto de la
dinastía carolingia de proteger su frontera meridional de los
posibles ataques musulmanes. Aunque en
un principio estuvo bajo la tutela de los reyes francos, conforme iba extendiéndose por la cuenca alta
del río Gállego se desprendía del amparo carolingio y se
acercaba al núcleo de gobernantes de Pamplona. Al
afeminarse la línea sucesoria de los condes de Aragón y haber casado a la heredera del condado, Andregoto Galíndez, con el rey
de Pamplona García Sánchez I, hace que el hijo de ambos, Sancho Garcés II lleve los títulos de rey de Pamplona y conde de
Aragón desde el 925. Estos
títulos irán unidos hasta el año 1035 en que
el testamento de Sancho el Mayor, divide estas tierras entre sus hijos y aunque Ramiro I de Aragón hereda con título de conde supeditado a su
hermanastro el rey García Sánchez III de Pamplona. Ramiro acabó conquistando a su hermanastro Gonzalo los condados de Ribagorza y Sobrarbe, y posteriormente, actuó con
independencia del vasallaje de iure que debía al rey
pamplonés, actuando desde ese momento como rey en Aragón. Su hijo Sancho Ramírez firmó como «hijo de rey» y la historiografía posterior consideró a
Ramiro como primer rey de Aragón con el nombre de Ramiro I de Aragón e iniciador de su dinastía, llamada Ramírez o Aragón.
[33]
GASCUÑA:
Región histórica de la Francia sudoccidental, que se extiende en el territorio
comprendido entre el océano Atlántico, el río Garona y los Pirineos. Frente al golfo homónimo al O, es atravesada por el río Adour.
[34] MERINDAD
(derivado
de merino, especie de gobernador, del latín majorinus,
la especie más rica). División administrativa de origen medieval,
a cuya cabeza se encontraba un merino, juez designado
por el rey, encargado de percibir los impuestos
e impartir justicia. El merino mayor tenía un vasto territorio bajo
su jurisdicción, mientras que el merino sólo ejercía sus funciones en un
territorio preciso que podría ser comparado a un prebostazgo o un bailío.
Situada siempre en el norte de España, una merindad, en el siglo XVI, podía
designar el conjunto de la provincia de Santander
-la merindad de Trasmiera- o
una circunscripción más pequeña en el interior de dicha
provincia: la merindad de Liébana. Las diez merindades de
Castilla se situaban al norte y al este de Burgos. En el reino
de Navarra había cinco merindades bajo la autoridad de un merino y
un baile.
[35]
CRONOLOGÍA:
Ciencia que
se propone investigar la relación entre diversos hechos
acaecidos en el pasado y fecharlos. La cronología, entendida como
medida del acontecer de los hechos gracias a una escala del tiempo y
como método de fijación de fechas, encuentra aplicaciones en
prehistoria, historia, geología, arqueología y astronomía.
[36] PALEOLÍTICO:
Relativo al
primer periodo prehistórico que ocupa todo el pleistoceno, desde la aparición
del hombre sobre la Tierra hasta el final de las glaciaciones. Se denomina
también edad de la piedra tallada, ya que los instrumentos líticos, que fueron
durante mucho tiempo sus objetos más típicos, eran obtenidos mediante una
técnica de tallado, antes de la aparición del pulido en los periodos
siguientes. Se distinguen varias fases, caracterizadas por el modo de obtener
instrumentos líticos: la más arcaica, llamada paleolítico
inferior (600.000-100.000), el paleolítico medio (100.000-40.000)
y el paleolítico superior (40.000-8.000). En el Paleolítico
Superior se produce el arte rupestre o prehistórico, que está hecho sobre la
roca. Se dice rupestres especialmente de las pinturas y grabados en roca hechos
por pueblos primitivos, tanto prehistóricos cuanto actuales.
[37]
HOLOCENO,
FLANDRIENSE o PERIODO POSGLACIAL: Es una
división de la escala temporal
geológica, la última y actual época del período Cuaternario. Comenzó 11 700 años antes del año 2000 (con un
error entre + y - 99 años), cuando termina el episodio frío conocido como Dryas Reciente,
perteneciente a la última glaciación. Es un período interglacial, es decir en un futuro no
determinado es factible que sea sucedido por una nueva glaciación, en
el que la temperatura se hizo más suave y distintos casquetes glaciares desaparecieron o perdieron volumen, lo que provocó un ascenso en
el nivel del mar. Esto hizo que Indonesia, Japón y Taiwán se
separaran de Asia; Gran Bretaña, de la Europa continental, y Nueva Guinea y Tasmania,
de Australia. Además, produjo la formación del estrecho de Bering, que comunica el océano Ártico con el océano Pacífico, donde antes había tierra firme. En África el
episodio más importante es la desecación paulatina
de la región que ahora ocupa el desierto del Sáhara. La única especie humana que ha vivido en esta época
ha sido Homo sapiens, que durante estos últimos milenios desarrolló
la agricultura y la civilización,
ocasionando importantes cambios en el medio ambiente.
Por este hecho, algunos científicos proponen sustituir el nombre por Antropoceno.
[38] MESOLÍTICO
/ EPIPALEOLÍTICO: Mesolítico
es un término introducido por H. Westtropp en 1865, poco después de que fueran
acuñados los de Paleolítico y Neolítico, para designar una fase
intermedia entre esos dos periodos. Su uso se consolidó a principios del siglo
XX, cuando se descubrieron las primeras culturas de
cazadores-recolectores de la época postglacial. Está caracterizado
por los utensilios microlíticos, pedernales en forma de gajo de naranja,
cacharros coloreados y decorados con motivos geométricos. Se dice del periodo
prehistórico de transición entre el paleolítico superior y el neolítico. Los
límites cronológicos del mesolítico varían según el lugar: en Europa h. 8000-h.
3500 a.C., mientras que en Asia h.10000-h. 7000 a.C. Se caracteriza por la
templanza climática, el desarrollo de la pesca y el perfeccionamiento creciente
de los útiles para la caza: instrumento de sílex, precursor directo
del hacha neolítica. En el mesolítico se encuadran las comunidades que se
encuentran en vías de transformación hacia una economía productora
(domesticación de animales o cultivo de la tierra).
[39] NEOLÍTICO:
Periodo
posterior al Mesolítico y anterior al Eneolítico y a la Edad del Bronce; llega
hasta el 2500 a.C. aproximadamente, y su inicio se remonta, en algunos lugares,
en torno al 8000 a.C. Se dice neolítico del periodo de la cultura
prehistórica caracterizado por la difusión de la agricultura y de la ganadería,
por la invención de la cerámica y del tejido, y por el trabajo de la piedra
para obtener instrumentos pulidos que se unieron a los del paleolítico. Durante
este período se produjo el desarrollo de la agricultura y la ganadería, así
como la aparición del comercio y un espectacular crecimiento demográfico. La
población tendió a hacerse sedentaria y se construyeron un gran número de monumentos
fiunerarios de tipo megalítico. Desde el punto de vista técnico, los grandes
cambios se produjeron en la utilización de la cerámica, del telar y del
pulimento de la piedra.
[40]
HOMBRE
DE CRO-MAGNON: Tipo antropológico al que pertenecen los restos esqueléticos
encontrados en la localidad homónima, una localidad francesa de Périgord en el
departamento de Dordogne. Constituye el prototipo de las razas blancas y se
remonta al Paleolítico Superior.
[41] HOMBRE
DE NEANDERTHAL: Nombre de un tipo humano fosilizado,
cuyos primeros restos se encontraron en el valle de Neander, cerca de
Düsseldorf (actual Alemania). Representa el primer fósil humano reconocido como
diferente del hombre actual, que constituye la demostración de que éste es el
resultado de una larga evolución. El hombre de Neandertal es el prototipo de un
pueblo que vivió a comienzos de la última glaciación (entre 80.000 y 35.000
años), en Europa y en el Próximo Oriente. Es bajo y robusto,
y constituye una subespecie Homo sapiens neanderthalensis,
resultado de una larga evolución que se inició en Europa hace más de 300.000
años.
[42] ARQUEOLOGÍA:
Su
definición clásica es la de una ciencia, auxiliar de la Historia, que estudia
los monumentos no literarios de la Antigüedad. En realidad, incluso los
monumentos literarios pueden ser objeto de estudio arqueológico, si son
considerados en su aspecto material. Contra lo que se suele suponer, la
arqueología no está adscrita a época alguna; así, existen una arqueología
prehistórica, otra clásica, otra medieval, etc., cada una de las cuales ha
desarrollado sus técnicas peculiares. También existen arqueologías
especializadas como la industrial, la urbana, etc., que no se adscriben a época
concreta.
[44] Ahora, se
recomienda la lectura del título Introducción a la arqueología, de
Paul BAHN, que se encuentra en la Col. Flash nº 111, que ha sido editada por
Acento Editorial (Madrid, 1998). Para algunos, arqueología es sinónimo de
excavación y el arqueólogo es un señor barbudo metido en un hoyo. Lo cual sólo en
parte es cierto. Algunos arquélogos jamás excavan. Si etimológicamente
arqueología significa “disertación sobre las cosas antiguas”, hoy por
arqueología se entiende más bien el estudio del pasado de los seres humanos a
través de los restos materiales que han dejado. Lo cual –es decir, “de los
seres humanos”- no es lo mismo que de los dinosaurios, de la misma suerte que
arquelogía no es paleontología. Ni siquiera la arqueología se ocupa sólo del
pasado remoto, porque hay arqueólogos que estudian las épocas históricas e
incluso los acontecimientos modernos.
[45]
YACIMIENTO
ARQUEOLÓGICO (del francés gisement;
también denominado asentamiento, zona o sitio arqueológico) es una
concentración de restos arqueológicos (materiales,
estructuras y restos medioambientales). En él podemos encontrar una
concentración de restos de actividad
humana y está constituido por la presencia de artefactos,
elementos estructurales, suelos de
ocupación y otra serie de anomalías. Estos restos se pueden encontrar mediante
una mera prospección de superficie o, si el
asentamiento ha sido enterrado, con una prospección de subsuelo.
[46] CARBONO
14: Isótopo radiactivo del carbono natural, cuyo período
de desintegración es conocido, y que se encuentra en toda materia orgánica.
Desde el momento en que ésta deja de vivir, el C 14 comienza a desintegrarse,
pudiéndose, por lo tanto, medir el tiempo que hace de la muerte del material
que se estudia. Las muestras tomadas para efectuar dichas mediciones deben
serlo con exquisito cuidado con objeto de impedir
cualquier contaminación, aun superficial, con materia orgánica viva
(polen, excreementos, etc.).
[47] DENDROCRONOLOGÍA:
Es una
técnica que extrae datos cronológicos del estudio de los anillos que,
en el interior de los troncos de los árboles, marcan las diversas
fases de su crecimiento, variando en su anchura y color según la edad de la
planta, la humedad de las estaciones, su duración, etcétera. Si se dispone de
una serie o secuencia suficientemente homogénea y continua,
los resultados llegan a ser sorprendentemente precisos y alejados en
el tiempo.
[48] AZILIENSE:
Es una
cultura del Epipaleolítico, denominado así por el yacimiento epónimo de Mas
d’Azil, en los Pirineos franceses. Este término lo creó É. Piette en 1889 para
designar un grupo cultural extendido desde Francia hasta Asturias. En la
península ibérica, el Aziliense se centra en la región cantábrica, situándose
en el mismo territorio donde se desarrolló el Magdaleniense. Su origen
está en el Magdaleniense Superior, pues hay una continuación con el material lítico y
óseo, aunque su industria ósea es más
pobre. Los azilienses ocupan cuevas, generalmente situadas a escasa altura
sobre el nivel del mar. Es el final
del Würm, con el aumento de la temperatura y la humedad, con lo que se produce el
progresivo retraimiento de los hielos hacia zonas más septentrionales. Esto
provoca que especies como el reno emigren hacia zonas más frías. Los bosques colonizan los territorios
liberados por el hielo. El nivel del mar sube e inunda zonas amplias costeras,
con lo que aquellas gentes deben abandonar algunos de sus lugares de
habitación. Aparecen lagos, estrechos (Sicilia
se separa de la península itálica) e incluso el mar Báltico que en un principio fue un inmenso lago. Todo esto supone un cambio
en las formas de vida de esas gentes que provocó la emigración siguiendo a los
renos hacia el norte. Fue un período de cambio que puede responder a la
incógnita de la desaparición del arte parietal. Continúa el
esquema económico cazador recolector. Hay diversificación de la dieta, con
incorporaciones de animales como el jabalí o el corzo, animales de bosque
templado. También se intensifica la explotación de recursos acuáticos. Hay un
decaimiento de las manifestaciones artísticas, el arte rupestre desaparece y el
arte mueble se restringe a manifestaciones abstractas. Arte en cantos rodados
pintados y plaquetas grabadas con motivos geométricos o coloreados, con una
significación religiosa. En la cueva de Birsek (Suiza) se han
encontrado 133 cantos rodados pintados, la inmensa mayoría rotos, como si
hubiese sido obra de posibles enemigos para destruir su poder mágico religioso.
[49] MAGDALENIENSE: Se dice del
último periodo del paleolítico superior, que se extendió, aproximadamente,
entre los años 15.000 y 9000 a.C., hasta la fase final de la glaciación de
Würm. Se caracteriza por la fabricación de instrumentos en hueso y piedra
(arpones, anzuelos, puntas de azagaya) y por el desarrollo de las pinturas
rupestres (Altamira, Lascaux).
[50] DOLMEN:
Megalito en
forma de mesa, compuesto de una o más lajas colocadas de plano sobre piedras
verticales. Generalmente se usó como sepultura. En Francia, para
algunos cuna arqueológica del dolmen, se encuentran dólmenes muy bien
conservados: “Grotte aux Fées”, en Metray; “La Pierre Turquaise”, en
Seine-et-Oise; y otros en Plouharnel (Bretaña). En España son numerosos en
Levante, zona subpirenaica y cantábrica. Pertenecen a las edades de Piedra y
Bronce y parece que la cultura que representan procede del Mediterráneo
(Egeo-Cícladas).
[52] CULTURA:
Conjunto de
modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico,
científio, industrial, en una época o grupo social. El término, para
un sociólogo, comprende todos los procesos y valores, tanto sociales como
materiales, que integran el acervo de una civilización. Reconocida una cultura,
y dado que su desarrollo hubo de tener un principio más primitivo y
rudimentario, el arqueólogo acomete la tarea de investigar sus orígenes y la
dinámica de su evolución, estudiando las correspondientes “zonas culturales”,
“patrones culturales” y condicionamientos geográficos en el nacimiento y
desarrollo de esa cultura, ya haya habido en ella autogénesis o heterogénesis.
[53] CIVILIZACIÓN:
Conjunto de
ideas, creencias religiosas, ciencias, técnicas, artes y costumbres propias de
un determinado grupo humano. El término, menos amplio que el de cultura, hace
referencia a un nivel determinado del progreso humano. Convencionalmente, sin
que se hayan producido transiciones bruscas ni exista una cronología uniforme,
de validez universal, se han distinguido cuatro períodos principales de
civilización: 1) la antigua (3500 a.C.-500 d.C.); 2) la medieval (500-1500); 3)
la moderna (1500-1900); 4) la contemporánea (a partir de 1900). Uno
de los grandes intérpretes del fenómeno, Arnold Toynbee (1889-1975), llegó a
enumerar hasta 20 civilizaciones, que han aparecido, madurado y desaparecido,
según la teoría de los tres estadios de Auguste Comte (1798-1857), llegando a
sobrevivir tan solo la occidental.
[54]
EVOLUCIÓN:
Término que
hace referencia a las transformaciones, progresivas o regresivas, sufridas por
los seres vivos desde la aparición de la vida en la Tierra y que han
desembocado en las especies actuales. El problema que cualquier concepción de
la evolución exige, es el de gran amplitud deductiva articulada en torno a los
reconocimientos inductivos proporcionados por el estudio de las formas animales
actualmente accesibles. Es una exigencia que define al mismo tiempo las
dimensiones espacial y temporal de la evolución.
[55] FILOLOGÍA:
Ciencia
histórica que, mediante el estudio formal y crítico de los
documentos escritos, tiende hacia el más completo y más exacto conocimiento
posible de los textos antiguos y modernos. Analiza la génesis y el contenido de
los testimonios escritos para restituirlos en su autenticidad. Así, pues, la
filología intenta reconstruir, con toda la exactitud posible, la situación real
de los pueblos del pasado mediante el estudio de los documentos escritos que
nos han transmitido, examinados a la luz de los conocimientos que nos
proporcionan las fuentes auxiliares de la historia. El filólogo estudia el
lenguaje en cuanto vehículo y expresión de la cultura; por ello ambas tareas
coinciden y se superponen para constituir una nueva ciencia, la
etnolingüística. Los primeros filólogos con categoría científica
fueron los alejandrinos, discípulos de los sofistas.
[56] CAMÍTICOS,
AS: Conjunto étnico que comprende dos troncos
lingüísticamente y antropológicamente distintos, el septentrional o
líbico-beréber y el oriental o cusita. El líbico-beréber, difundido en otro
tiempo por toda África septentrional, sobrevive actualmente en algunos
dialectos hablados en una amplia zona de ella; el cusita comprende las lenguas
de África oriental. Es decir, se aplica el término camita a
los individuos de una gran familia étnica de África. El término alude,
principalmente, a la raza etiópica.
[57] ANTROPOLOGÍA
LINGÜÍSTICA: Es
una disciplina de la antropología que se ocupa del estudio de la diversidad de lenguas habladas por las sociedades humanas y de como se relacionan el léxico
y los usos lingüísticos con las características culturales básicas de dichas
sociedades.
[58] Es
aconsejable, ahora, la lectura de Introducción a la etnología y a la
antropología, de Jean COPANS, que se encuentra en la colección Flash nº
119, que ha publicado Acento Editorial (Madrid, 1998). La antropología ha
logrado sintetizar, en su teoría y práctica, los logros y métodos de trabajo de
otras disciplinas que, en opinión de Jean Copans, han confluido en estudiar al
hombre y su relación con la cultura, entendida como forma de alteridad social
(familiar, política, religiosa). Entre estas ciencias sociales, el autor
destaca las ciencias de la educación (para el estudio de las mentalidades),
la sociología (para la descripción objetiva de hechos mediante la
encuesta sobre el terreno y la estadística) y la geografía (estudio de las
determinaciones del lugar en el comportamiento humano). Sobre estos temas
versan los capítulos primero y segundo. A continuación se ocupa del objeto
aparentemente ilimitado de la antropología y la etnología: las relaciones
naturaleza-cultura, de parentesco, los tipos de matrimonio, la organización
social de los clanes, los sistemas de comunicación como origen del Estado, el
orden social y los conflictos, la formación de comunidades aldeanas, las
creencias, los ritos, el totemismo, el pensamiento salvaje…
[59] EPIGRAFÍA:
Es
una ciencia autónoma y a la vez auxiliar de la Historia, a través
de la cual se estudian las inscripciones hechas sobre materiales duros,
estableciendo metodologías para leerlas e interpretarlas. La finalidad de la
epigrafía es el desciframiento, lectura e
interpretación de las inscripciones, con el fin de obtener la mayor cantidad
posible de información de las mismas. Según las convenciones internacionales
(especialmente para la Unesco), la
existencia de epigrafía propia es el marcador que indica el paso de una cultura
de prehistórica a histórica, especialmente cuando entre sus inscripciones
cuenta con anales y crónicas. La
Epigrafía se relaciona de forma directa con ciencias como la historia antigua, la arqueología y
la paleografía y, complementariamente, con otras como la numismática, la historia de las religiones o el derecho romano. Aunque
también estudia las leyendas presentes en las monedas, el estudio
especializado de las inscripciones que aparecen sobre estas es propio de la numismática.
[60] BERONES:
Fueron un
pueblo prerromano en las edades del Bronce y
del Hierro de la península Ibérica. Tanto las fuentes clásicas, cómo los investigadores
modernos consideran que los berones eran un pueblo celta, si bien no incluido
entre los pueblos celtíberos. Los
límites geográficos de esta etnia son
imprecisos, abarcaba un gran territorio en la depresión del río Ebro desde
la Sierra de Cantabria hasta el río Cidacos, ocupando
parte de las actuales Álava, Burgos, La Rioja y Navarra. Ciudades
importantes de este pueblo fueron Oliba o Lybia, Tritio Metallo y Varia, esta
última su urbe principal identificada con el yacimiento arqueológico de La Custodia en el
término municipal de Viana en
Navarra y cuyo castro defensivo pudo estar ubicado en el cercano Monte Cantabria. Posteriormente, en el antiguo territorio
berón y junto al emplazamiento de Varia sería fundada la población romana
de Vareia, de acuerdo
a algunas hipótesis. Fueron descritos por historiadores como Ptolomeo, Estrabón, Aulo Hircio o Tito Livio entre otros.
Tito Livio los menciona en el relato de las Guerras Sertorianas del año 76 a. C. como enemigos de Sertorio y su
ejército. Estrabón alude a su identidad explícitamente céltica y Aulo Hircio,
en su libro Bellum Alexandrinum pone de manifiesto la bravura
y posterior fidelidad a Roma de los guerreros berones. Desaparecen como pueblo
en las fuentes clásicas el año 72 a. C. tras el fin de las guerras sertorianas, aunque algunas poblaciones mantienen durante cierto
tiempo su cultura debido a una romanización tardía.
[61]
GENS
(voz
latina). En la Roma antigua, grupo de familias patricias con un mismo apellido
gentilicio y un antepasado común, a menudo legendario.
[62] FRATÍA:
En la antigua
Grecia, grupo de familias, subdivisión de la tribu que se apoya en
una base religiosa, social y política.
[63] CLAN:
Grupo social
intermedio entre la familia y la tribu. Una de las características
fundamentales del clan es la común descendencia de un antepasado que adquiere
casi siempre carácter mítico. Los clanes son generalmente patriarcales, aunque
son frecuentes en algunas tribus africanas y americanas los
matriarcales.
[64] TRIBU:
Grupo
social de pueblos
primitivos que posee un territorio común, un dialecto propio, una cultura
unificada y un sentido de solidaridad social frente a los
extranjeros. Sus divisiones reciben el nombre de sibs, clanes, gentes, septos, fratrías y mitades.
El sib designa una subdivisión tribalconstituida por todas las
personas de ambos sexos que proceden de un antepasado común por
ascendencia unilateral. Dentro de la tribu predomina la endogamia,
pero en los subgrupos tiende a practicarse la exogamia.
[65] VASCÓN: Se dice de
uno de los pueblos prerromanos establecidos en el N de la península Ibérica.
Insumiso hacia Roma y hacia la monarquía visigoda, a finales del siglo VIII
formaron un núcleo independiente en Pamplona, germen del futuro reino de
Navarra.
[66] EDAD
DEL BRONCE: Se refiere a culturas del Próximo
Oriente (3200-1100 a.C.) y de Europa (2250-850 a.C.); en ella se desarrollan
sociedades complejas, de “jefaturas”, con relaciones de parentesco
jerarquizadas y poderes centralizados, según el esquema del evolucionismo
cultural contemporáneo. La Edad del Bronce es el período de la prehistoria en el
que se desarrolló la metalurgia de este metal, resultado
de la aleación de cobre con estaño. El
término, que acuñó en 1820 el
arqueólogo danés Christian Jürgensen Thomsen para clasificar en tres edades las
colecciones de la Comisión Real para la Conservación de las
Antigüedades de Copenhague, sólo tiene valor cronológico en el Próximo
Oriente y Europa, puesto que a la metalurgia se
llegó a través de procesos distintos en las diferentes regiones del mundo. Su
estudio se divide en Bronce Antiguo, Bronce Medio y Bronce
Final. Aunque, generalmente, al bronce suele
precederle una Edad del Cobre y
seguirle una Edad del Hierro, esto no siempre fue así: en el África subsahariana, por ejemplo, se desarrolló la metalurgia del hierro
sin pasar por las del cobre y bronce. La tecnología relacionada con el bronce
fue desarrollada en el Próximo Oriente a finales del IV milenio a. C.,
fechándose en Asia Menor antes del 3000 a. C.; en
la antigua Grecia se comenzó a utilizar a mediados del III milenio a. C.; en Asia Central el
bronce se conocía alrededor del 2000 a. C., en Afganistán, Turkmenistán e Irán, aunque
en China no
comenzó a usarse hasta 1800 a. C.,
adoptándolo la dinastía Shang.
[67] CELTAS: Son un pueblo indoeuropeo. Llegaron
por el norte a partir del siglo IX a.C. y se establecieron por la zona norte,
centro y oeste de la Península.
[68] IBEROS: También formaban parte de los
primeros pobladores de la Península y le dieron el nombre de 'ibérica', pero
algunos creen que eran inmigrantes de Asia Menor de origen semita. Otros, en
cambio, piensan que son el resultado de un flujo de distintas poblaciones a lo
largo de miles de años. Basaban su economía en la agricultura de cereales, vid
y olivo. Estaban situados al sur y al este de la Península.
[69] EDAD
DEL HIERRO: Indica la generalización del uso del
hierro en armas y herramientas. Peeriodo de la prehistoria caracterizado por la
industria del hierro para la fabricación de armas y herramientas, iniciado en
Asia Menor en el siglo XIV a.C. En Europa se desarrolló entre el siglo X a.C. y
la expansión romana por el Medditerráneo (siglo III a.C.). Se divide en dos
subperiodos, denominados de Hallstatt y La Téne.
El primero, coincidente con el dominio de la cultura celta, se caracteriza por
la ornamentación geométrica y la organización en poblados fortifiicados. Se
prolongó hasta el siglo V a.C. Durante el periodo de La Tène, se
intensificaron los contactos culturales de los distintos pueblos. En esta etapa
aparecen motivos vegetales y zoomórficos esquematiados, se generaliza el empleo
de la espiral y comienza a desarrollarse la acuñación de moneda.
[70] ROMANIZACIÓN:
Por
romanización entendemos el proceso de conquista e imposición de los principios
de administración, cultura, organización social y autoridad militar a los pueblos
que habitaban la Península por parte de Roma. Fue un proceso largo e implacable
que comenzó cuando los romanos derrotaron a los cartagineses (hacia el 206
a.C.), y que no terminará, oficialmente, hasta el sometimiento de los pueblos
cántabros y astures en el 19 a.C.
[71]
GALAICOS:
Pueblo primitivo de la península Ibérica, localizado en Galicia y N de
Portugal, que desarrollaron una importante cultura celtizada.
[72]
ASTUR:
Antiguo pueblo precelta cuyo territorio se extendía entre los ríos Navia, al O,
y Sella o Astura, al E, y se prolongaba por las llanuras leonesas. Fueron,
junto a los cántabros y vacceos, los últimos en caer bajo la dominación romana (19 a.C.).
[73] HOPLITA:
Era un
ciudadano-soldado de las ciudades-Estado de
la Antigua Grecia. Su nombre (del griego antiguo, hoplitēs)
deriva de hoplon (plural hopla), lo que quiere
decir «artículo de armamento» o «equipamiento». Era un soldado de infantería
pesada, en contraposición al gimneta (griego antiguo, gymnếs,
“desnudo”) y al psilós (griego antiguo, psilós,
“desnudo” también), soldados de infantería ligera. Estos soldados aparecieron probablemente a finales
del siglo VII a. C. Formaban parte de una milicia ciudadana,
armada como lanceros. Estos eran relativamente fáciles de armar y mantener, y
además podían pagar el coste del armamento. Casi todos los griegos conocidos de
la Antigüedad clásica lucharon como hoplitas, incluso filósofos y dramaturgos. Desde la
formación de los hoplitas como milicia, no recibieron permanentes ataques y
las campañas eran cortas. La excepción eran los
guerreros espartanos, que eran soldados especializados, y que tenían en
sus estados tierras asignadas a las clases bajas que eran quienes se encargaban
de ellas. Los ejércitos marchaban directamente hacia su objetivo. Allí,
los defensores podían esconderse tras las murallas de la
ciudad; en ese caso los atacantes debían contentarse con hacer estragos en el
campo, aunque los primeros también podían decidir encontrarse con ellos en
el campo de batalla. Las batallas entonces
tendían a ser decisivas. Eran cortas, sangrientas y brutales, por lo que se
necesitaba un alto grado de disciplina. Ambas fuerzas se alineaban en una llanura, con una
formación rectangular aproximada, alrededor de ocho filas, aunque esto variaba. Otras fuerzas
eran menos importantes; como los hippeis (caballería), que se situaban en los flancos, y tanto la infantería ligera como
las tropas que lanzaban proyectiles eran insignificantes. Los hoplitas más
conocidos eran los hoplitas espartanos, que eran entrenados desde su niñez en
el combate y en la guerra, para
convertirlos en una fuerza de ataque superior y excepcionalmente disciplinada.
[74] BASTETANIA
o MASTIENA: Fue un territorio ubicado en el
Sudeste de la Península Ibérica y denominado así, entre otros autores
greco-latinos, por el geógrafo Estrabón o el
historiador Polibio para describir al conjunto de la población
indígena existente en tiempos de la conquista romana y posteriormente
considerados como íbero-romanos. Parece ser que el asentamiento más importante
del territorio se hallaba en la actual Cartagena; sus habitantes eran conocidos con el nombre de bastetanos o mastienos.
La región bastetana incluye aproximadamente los territorios de las actuales
provincias españolas de Granada, Almería, este de Málaga, sur y sureste de Jaén, sur de Albacete y suroeste de Murcia. Entre los asentamientos más conocidos, citados por
los autores antiguos, están Arkilaquis (La Puebla de Don Fadrique), Tútugi
(Galera), Basti (Baza), Acci (Guadix) e Iliberri (Granada). Bastetania nunca
llegó a ser una entidad política territorial. Los romanos la
denominaron así a partir del nombre de una de sus ciudades, Basti, la actual Baza.
[75]
SAYA:
Falda que usan las mujeres. Puede ser utilizada como ropa exterior
o como interior. O, si viene a cuento,
vestidura talar antigua a modo de túnica que usaban los hombres.
[76] AS:
Unidad
monetal romana acuñada en bronce que valía doce onzas. Las sucesivas
devaluaciones impuestas por las guerras que los romanos
sostuvieron durante la República obligaron a reducir su peso en
metal. Así se crearon sucesivamente el astriental (que valía
cuatro onzas o la tercera parte de la libra), el uncial (de una
onza) y el semuncial que apareció en el 89 a.C. y pesaba la 24.ª parte de una
libra (media onza).
[77] SESTERCIO
(del latín, sestertius, semistertius). Es una
antigua moneda romana de plata, cuyo valor
equivalía a un cuarto de denario, a la
centésima parte de un áureo, y a
dos ases y medio. Solía ir marcado con las letras LLS (duae
librae et semis, «dos libras y medio as»), rememorando al as libral, o
también con I·IS o HS. Forma parte del nuevo
sistema monetario introducido en el año 212 a. C., que sustituyó
al cobre como
patrón monetario basado en el As. Este nuevo
sistema monetario estaba formado, además de por el sestercio, por el denario, el quinario y
el As. La reforma monetaria, que elevó el valor del denario
a 16 ases, afectó por igual al sestercio sin variar su proporción respecto al
denario, por lo cual pasó a valer cuatro ases. Desde la etapa imperial, el
sestercio pasó a acuñarse en bronce, para ser
más tarde vuelto a acuñar en una doble serie de bronce y latón de
54,5 y 27,2 gramos,
respectivamente. El salario medio de un obrero de la época podía oscilar entre
unos 700 y 2 000 sestercios al año. Fue una moneda en circulación hasta
finales del siglo III d. C. Sus motivos suelen mostrar la
imagen del emperador o algún pariente en el anverso, y en el reverso
se suele conmemorar algún acontecimiento militar o político destacado. Es
frecuente encontrar la grafía sextercio (etimológicamente
incorrecta), a pesar de que la única reconocida por la RAE es «sestercio».
[78] DENARIO: Unidad
monetal romana de plata. Valía inicialmente diez ases de bronce y luego se
devaluó a dieciséis, pasando de unos 4’5 gr a 3’9; por ello llevó sucesivamente
las marcas X y XVI (ésta, en forma de estrella de seis radios, por
superposición de los tres numerales).
[79] Ahora,
vendría bien la lectura de la Mitología Vasca, obra de José M.
Barandiaran, 13ª edición, con prólogo e índice analítico de Julio Caro Baroja,
que ha publicado Editorial Txertoa (Estella, 2001). Estamos ahora ante el
conjunto de la “Mitología Vasca”. Nos guía el hombre más autorizado que
existió, y probablemente existirá para hablarnos del tema, que nos presenta
sistematizado, organizado y de modo que no reflejan de modo adecuado los
diccionarios de la lengua. Este libro es un ejemplar admirable
de acercamiento a lo que es, o mejor dicho, a lo que ha sido, el
mundo mítico vasco hasta la época en que su autor, niño aún, se encaró con él
en su tierra familar: en el Ataun del siglo XIX y comienzos del XX. Tiempos
después la visión se amplía a medida que Barandiaran, después de profundizar en
el estudio teórico de la Historia comparada de las religiones y en el de la
Antropología cultural, fue recorriendo, paso a paso, todo su país. (Extracto
del prólogo de Julio Caro Baroja).
[80] YACIMIENTO:
: Sitio en el
que existen restos de valor arqueológico, generalmente bajo tierra,
y para cuyo estudio es necesario realizar excavaciones. Según
su origen, los yacimientos pueden ser magmáticos,
formados en las fases de enfriamiento del magma, sedimentarios y metamórficos.
Según el tiempo de formación se distinguen yacimientos singenéticos o epigenéticos según
se hayan originado al mismo tiempo que las
rocas que los contienen y con los mismos procesos o no.
Se llaman primarios si se encuentran en el mismo lugar en que
se han formado, secundarios si provienen de la destrucción
de otros y de su sucesiva acumulación
en lugares distintos al de origen.
[81] ESTRATIGRAFÍA: Parte de la geología que estudia
los materiales de los cuales está constituida la corteza terrestre
para establecer la sucesión cronológica de las formaciones rocosas y el ciclo
evolutivo de la Tierra.
[82]
HOMO
ERECTUS: Los Homínidos están
clasificados sin ambigüedad como género Homo, dentro del
cual se conservan dos especies: Homo erectus, que se
corresponde con los antiguos pitecántropos (Pithecanthropus),
y Homo sapiens. Algunos autores establecen una
clasificación politipológica, considerando subespecies geográficas a los
distintos tipos arqueológicos descubiertos, mientras que otros apuntan para
explicar las variaciones morfológicas a la capacidad polimorfa de esta especie.
[83]
HOMO
ERECTUS: Dentro
del continente asiático quedó establecido el Homo erectus de
Dubois, que agrupaba a los fósiles encontrados por E. Dubois en Trinil (1891).
Posteriormente, fue G. H. R. Von Koenigswald quien, continuando con las
investigaciones, estableció un catálogo de los Pitecantropinos según los restos
encontrados en Sangiran y Modjokerto, localidades de Java. Los hallazgos fueron
varios cráneos incompletos, un maxilar, una mandíbula y un fémur. Las
características generales de esta especie vienen determinadas por unos cráneos
poco elevados, con frente huidiza y plana, torus orbitario
y occipital muy desarrollado, con una anchura máxima en la región temporal.
Conservan una cresta sagital bien marcada, mientras que los temporales lo están
en poca medida. El maxilar es robusto, teniendo los dientes dispuestos en
"U", hecho que es considerado como un carácter simiesco, a la vez que
presenta diastema entre caninos e incisivos. La mandíbula, sin embargo,
presenta un carácter más humano, sobre todo porque en el interior de la
sínfisis lleva un aparato genio-lingual. La dentición es de gran tamaño, aunque
de características humanas. La capacidad craneal de estos ejemplares varía
desde 775 a 900 centímetros cúbicos.
En
el continente africano, los restos atribuidos al Homo erectus que coexistió con los Australopithecus se hallaron en Arambourg y
Biberson en las regiones de Ternifine y Salé (Marruecos). Reciben el nombre
de Atlanthropus mauritanicus, y se le relaciona con la
industria abbevilliense. En el sur de África se estableció el Homo erectus capensis, cuyos restos fueron hallados por
Broom y Robinson en Swartkrans (República Sudafricana). Por ultimo, en Europa
destacan los restos del Homo erectus heidelbergensis encontrados
en Mauer (Alemania).
[84]
AURIÑACIENSE:
Dícese de una facies cultural del Paleolítico Superior (40.000-20.000)
atribuida al hombre de Cro-Magnon, caracterizada por la industria del hueso, el
sílex y la aparición de las primeras manifestaciones de arte figurativo. Su
nombre deriva del yacimiento francés de Aurignac (en la Alta Garona).
[85] SÍLEX:
Pedernal. Piedra
de elevado grado de dureza, sólo superada por el topacio, el
corindón y el diamante, susceptible de ser trabajada por talla. Es muy
quebradiza y de fractura concoidea, capaz de dar filos muy cortantes. Fue el
material empleado preferentemente por el hombre en las industrias de
la Edad de Piedra, y sobre todo en el Paleolítico, gracias a sus peculiares
condiciones naturales.
[86] CULTURA
CAPSIENSE: Es una cultura del Mesolítico desarrollada
en Túnez, derivada
de la ateriense. En ella se aprecia una aportación étnica del tipo
racial mediterráneo, representada por el Hombre de Aïn Dokkara o de
Chacal, probablemente mezclado con cromañoides locales. Aunque el periodo aceptado para esta
cultura abarca entre el 10.000 a. C. y
el 6.000 a. C., su presencia no está acreditada hasta el 6.800 a. C., mucho
después de las últimas manifestaciones ibero-mauritanas, mientras que los últimos hallazgos están fechados
hacia el 4.500 a. C. El periodo capsiense se inició en el área
central de Túnez, en la zona de Gafsa (la antigua Capsa), sin llegar nunca
a la costa, así como en la región argelina de Tébessa, y hacia el
Oeste hasta Uled Yellal, con algunos indicios en el norte del Sáhara.
[87]
HOMÍNIDOS:
Familia de estos mamíferos, del orden de los primates, en que sse incluye el
hombre. Los más antiguos representantes conocidos, los llamados Oreopithecus, Ramapithecus, Keniapithecus,
entre otros, pertenecen al mioceno. Los homínidos conocidos del Cuaternario se
reducen a los géneros Australopithecus y Homo; el primero extinguido, y el segundo representado hoy por una
sola especie y variedad: Homo sapiens
sapiens.
[88]
AUSTRALOPITECO:
Antropoide fósil de África del Sur, que vivió hace más de un millón de años y
era capaz de tallar guijarros. Representa al género de homínidos Australopithecus, del pleistoceno. El
nombre, alusivo al África austral, se debe a Raymond Dart, quien en 1925
descubrió los primeros restos del género, a los que bautizó Australopithecus africanus y a los que
se les calcula una edad aproximada de
1.000.000 de años. Otras especies son Australopithecus robustus, más
vegetariano, de hace medio millón de años, y Australopithecus boisei (Zinjanthropus
boisei), de hace 1.600.000 años. Los miembros del género se caracterizan por
su talla pequeña, algo superior a la de los homínidos del Terciario. Andaban
erguidos y tenían cráneo pequeño, con capacidad entre 430 y 600 cc.
[89] FILOGENIA: La filogenia se
ocupa de la historia evolutiva de los grupos taxonómicos. Investiga sus
antecesores, la derivación probable de unos organismos a partir de otros y sus
relaciones de dependencia en el transcurso del tiempo. Las filogenias se
dibujan habitualmente como árboles genealógicos de cuantos seres vivos existen
o han existido en la Tierra. Las representaciones de dichos árboles son muy
satisfactorias. Por ejemplo, un árbol filogenético de los animales representa
la síntesis de los conocimientos zoológicos, y esto queda demostrado por
numerosos estudios, con lo que se demuestra que la elaboración del árbol
filogenético reposa sobre bases sólidas. Se ocupa también del estudio del
origen y desarrollo de los diversos órganos de animales y plantas a través de
una serie filogenética, e incluso del desarrollo de un proceso fisiológico en
los diversos organismos enlazados filogenéticamente. La taxonomía y, más
concretamente, la sistemática evolutiva se basan en la filogenia para realizar
una adecuada clasificación de los organismos.
[90]
PEBBLE-TOOL
(del inglés = guijarro-herramientas). Serie de cantos rodados o guijarros
trabajados en talla de tipo amplio, que conserva el córtex original en su mayor
parte. Sus variedades más salientes son
los choppers y los chopping-tools. El chopper está tallado en una cara y el chopping-tool en las dos.
[91]
HOMO
SAPIENS SAPIENS: Con este nombre
se denomina la última fase de hominización, que se correspondería con la
actual. El desarrollo del árbol filogenético del Homo sapiens todavía no se ha podido determinar
con precisión, aunque se han establecido distintos esquemas que explicarían la
evolución de los antepasados del hombre, tal y las características actuales.
Dentro de los Homínidos, se clasifican como género Homo dos especies: Homo
erectus y Homo sapiens. Este
se divide en dos subespecies, la
subespecie neanderthalensis y la
subespecie sapiens.
[92] CRÓMLECH:
Monumento
prehistórico formado por gruesas piedras o por una serie de menhires
dispuestos de modo que acoten un espacio circular o elíptico. Aparece en
Europa, Asia y América, donde la costumbre de señalar lugares o
conmemorar sucesos con piedras ciclópeas se remonta a los más antiguos tiempos.
Los más célebres en Europa son los de Stonehenge (Inglaterra) y de Carnac (en
Francia). Los más antiguos se remontan al Eneolítico.
[93] MEGALÍTICO:
Dícese de la
cultura neolítica originada a raíz del contacto de los técnicos y prospectores
mineros del Mediterráneo oriental con la población de las costas de
Almería. Relativo a la cultura megalítica, que se caracteriza
arquitectónicamente por sus monumentos hechos con grandes piedras (taula,
naveta, talayot, tholos). Durante
el Neolítico, con la aparición de la agricultura y la ganadería, actividades
fundamentales para la evolución, la vida se hace sedentaria y se habita en
comunidades. Esto supone el desarrollo de la arquitectura, ya que se pasa de la
protección de las cavernas a la vida al aire libre. Las viviendas no han
llegado hasta nuestros días, pero sí las obras de tipo funerario, denominadas
construcciones megalíticas. El término megalitismo procede de las palabras griegas
mega, grande y lithos, piedra. Se denomina así al fenómeno cultural localizado
en el Mediterráneo occidental y la Europa atlántica, que tuvo lugar desde
finales del Neolítico hasta la Edad del Bronce y que se caracteriza por la
realización de construcciones arquitectónicas con función funeraria mediante
grandes bloques de piedra llamados megalitos. Eran utilizados para
enterramientos colectivos.
[94] Ahora, vendrían
bien al caso los contenidos que nos brinda la enciclopedia Conocer
España, de VV.AA., que ha puesto en circulación National Geographic Society
(Barcelona, 1999-2005). National Geographic Society fue fundada en Washington
D.C. como una institución científica y educativa sin fines lucrativos. Desde
1888, la sociedad ha dado su apoyo a más de 7.500 exploraciones
y proyectos de investigación, contribuyendo al conocimiento de la tierra, el
mar y el cielo.
[95]
CALAHORRA:
Localidad
riojana, actualmente es una de las poblaciones más importantes del Camino de
Santiago en su ruta del Ebro. El origen de Calahorra se da en torno al año 1000
a.C. En esa época se asientan en la zona varios grupos de cultura indoeuropea.
En el siglo II a.C., estos grupos comienzan a unirse, surgiendo la población
celtíbera de Kalakorikos. Los romanos, bajo el mando de Tiberio Sempronio
Graco, la conquistaron en el año 187 a.C. Fue entonces cuando se le dio el
nombre de Calagurris. Fue una de las ciudades que más privilegio recibió de
Roma en la península ibérica, llegando a otorgarse a sus habitantes la
ciudadanía romana. Gracias a los restos arqueológicos se sabe que hubo grandes
casas, termas, un circo, así como varios templos. Debido a su emplazamiento,
tuvo una gran importancia estratégica durante las Guerras sertorianas. Durante
el período de dominación árabe, fue objeto constante de lucha por parte de
cristianos y musulmanes, debido a su situación estratégica. Esto provocó que
fuera conquistada y perdida por ambos en varias ocasiones, hasta que el rey
García III la conquistó para el Reino de Navarra en el año 1045. Desde entonces
fue motivo de disputas entre reyes aragoneses, navarros y castellanos, hasta
que en 1512, los Reyes Católicos conquistaron Navarra.
[96] DOMUS:
O casa
señorial romana, que se articulaba en torno al impluvium, que venía a ser un
espacio descubierto en medio del atrio de las casas romanas, por donde entraban
las aguas de lalluvia, que eran recogidas en un pequeño depósito. Domus
es la palabra latina con la que se conoce a un tipo de casa romana. Las domus eran las viviendas de las
familias de un cierto nivel económico, cuyo cabeza de familia (paterfamilias) llevaba el título de dominus. La erupción del Vesubio en el 79 d.C. que sepultó Pompeya y Herculano, ha conservado muchas de ellas en un magnífico estado y ha permitido a los
arqueólogos realizar estudios sobre su arquitectura. Por lo general, se tiende
a confundir al Domus con el modelo estándar de casa romana, pero esto está
bastante alejado de la realidad, ya que un altísimo porcentaje de la población
vivía en otro de tipo de viviendas, de materiales perecederos (y por tanto más
difíciles de ubicar), que hasta fechas recientes no se han empezado a estudiar
con mayor rigor.
[98] OPUS
CAEMENTICIUM: Aparejo, en latín. Caementicium,
el de argamasa o mortero mezclado con piedra.
[99] CIRCO:
Lugar
destinado entre los romanos para algunos espectáculos. Era, por lo común, de
figura de paralelogramo redondeado en uno de sus extremos, con gradas para los
espectadores. Los romanos construyeron circos en forma de anfiteatros
colosales. La pista, en forma de paralelogramo, se hallaba dividida por una
amplia valla (spina) en torno a la cual corrían los competidores. En los
fosos se situaban las jaulas de las fieras, las mazmorras de los condenados y
los vestuarios de gladiadores y aurigas. En un principio las competiciones eran
simplemente carreras a pie; luego se celebraban carreras de carros
(bigas y cuadrigas); más tarde se introdujeron los combates, primero simulados
y después reales, entre gladiadores, luchadores profesionales
reclutados entre prisioneros y delincuentes. Las fieras aparecieron en el circo
romano muy pronto, en combates con hombres llamados bestiarios, y
para que atacaran a los cristianos indefensos.
[100]
NECRÓPOLIS: Lugar
dispuesto adecuadamente para servir de sede a las sepulturas de los miembros de
una comunidad, especialmente de una ciudad.
[101]
TERMAS:
Conjunto de
edificios que en Roma servían para los baños y los ejercicios
gimnásticos.
[102]
TEMPLO:
Los romanos
adoptaron los tres órdenes griegos e idearon dos, pero sus principales
aportaciones fueron la cúpula y la bóveda.
BASíLICA: En la Antigüedad clásica, amplio
edificio cubierto destinado a diversos fines y fundamentalmente concebido como
lugar de reunión y sede de tribunales.
[103]
FORUM:
Plaza donde
se trataban en Roma los negocios públicos y se celebraban los juicios. Aunque
los hubo dedicados únicamente a mercados, los destinados a administrar justicia
o reuniones públicas nunca dejaron de tener anejos comerciales. Durante la
mayor parte del periodo republicano, Roma solo tuvo un foro, el Forum
Magnum (grande) o Vetus (viejo). Finalmente se
dedicaron a la administración de la justicia.
[104]
CALZADA
ROMANA: Cualquiera de las grandes vías
construidas por los romanos, generalmente empedradas con una técnica muy
sofisticada. Quedan numerosos restos en España.
[105]
AS:
Unidad monetal
romana acuñada en bronce que valía doce onzas. Sus principales variedades
fueron: el as rude o infectum, simple lingote sin
marca que valía lo que su peso, en tiempo de la Monarquía legendaria. El
as signatum, con una marca oficial; también era un lingote que
llevaba como marcas un buey, una ternera, un cerdo, etc. Y el as grave o
as libral, primera moneda romana en el sentido actual de la palabra, con un
peso original de 327,45 grs. (una libra).
[107]
NUMISMÁTICA:
Término que
designa el estudio y coleccionismo de monedas y papel moneda emitido por una
nación con el diseño oficial del país. Cuando se trata solo de papel moneda,
suele preferirse el término exclusivo notafilia. La
numismática es conocida desde los tiempos del Imperio romano, aunque no
puede saberse con seguridad en qué momento comenzó como fenómeno social
(coleccionistas). La numismática como ciencia comienza tímidamente en el siglo XIX, época de
modernización y apreciación como tales de todas las ciencias, tal y como las
entendemos hoy. Esta ciencia puede dar testimonio inestimable de los
intercambios y de la economía de los pueblos, así como de su historia política,
geográfica, religiosa, etc. Pocos monumentos arqueológicos revisten la
importancia de los que estudian la numismática, ya que en ellos ha grabado el
hombre sus ideas dominantes y por lo mismo revelan el carácter, las costumbres
y las vicisitudes históricas que tales monumentos nos dejaron. Íntimamente
ligadas a la numismática se encuentra la epigrafía, paleografía, simbología, iconología e historia del arte, aportando
a todas ellas la numismática nociones esenciales.
La numismática clásica se divide en dos partes muy
diferentes por más que frecuentemente vayan unidas en los libros que de ella
tratan:
· la teórica o doctrinal,
que estudia los fundamentos de la ciencia, con la nomenclatura, las bases de la
clasificación y otras generalidades.
· la histórica y descriptiva que
desciende al estudio del desenvolvimiento de la moneda en los diferentes
pueblos del mundo y clasifica y describe sus distintas emisiones monetarias.
[108]
CNEO
POMPEYO MAGNO (?, 106-Pelusio, Egipto, 48 a.C.). Fue un militar y político
romano. Perteneciente a la gens plebeya de los Pompeyos, su padre había sido
cuestor, pretor y cónsul. Con él se había formado como militar. Durante las
guerras civiles de Roma, formó un ejército propio, que puso al servicio de
Sila, derrotando a los partidarios de Mario en Sicilia y en África (83 a. C.);
y cuando el partido popular pareció revivir bajo la dirección de Lépido,
Pompeyo se encargó de derrotarlo en Etruria (77). Luego fue enviado a Hispania,
en donde aplastó la rebelión de Sertorio (77-71); y, al regresar a Italia,
acabó con los restos de la rebelión de esclavos encabezada por Espartaco.
Ejerció el Consulado con Craso en el 70. Luego recibió plenos poderes por tres
años para limpiar de piratas el Mediterráneo (67). Se le renovó el mando en el
66 para dirigir la guerra contra el rey del Ponto, Mitrítades, al cual derrotó;
ello le permitió reorganizar los dominios romanos en Asia, incorporando Silia,
Cilicia y el Ponto como provincias (64) y creando a su alrededor una protección
de Estados vasallos. Sin embargo, el Senado se opuso a sus
ambiciones de poder y no ratificó las medidas que había tomado. Pompeyo tuvo
que aceptar la formación de un triunvirato, compartiendo el poder con Julio César y con
Craso (60), con un reparto territorial que le otorgaba el mando en Hispania.
Pompeyo pudo así realizar su proyecto de repartir tierras a los veteranos
licenciados del ejército. Tras la muerte de este último en la guerra contra los
partos, y estando César ocupado en la conquista de las Galias, el Senado nombró
a Pompeyo cónsul único para restablecer el orden en la ciudad contra los
motines de los mercenarios (52). César regresó a Roma dispuesto a hacerse con
el poder, mientras el Senado encargaba a Pompeyo la defensa de la República
(49); estalló así la guerra abierta entre ambos, que favoreció a César. Pompeyo
y sus partidarios huyeron a Grecia, donde fueron definitivamente derrotados en
la batalla de Farsalia. Pompeyo consiguió huir y refugiarse en Egipto; pero
hasta allí le persiguió César, provocando la Guerra Alejandrina (48-47 a. C.),
que hizo subir a Cleopatra al Trono
de los faraones. Antes incluso de alcanzar la costa egipcia, Pompeyo murió
asesinado por el tribuno Lucio Septimino.
[109]
CLIENTE:
Del
latín cliens. En la Roma antigua, los clientes eran las
personas subordinadas a un patrono (patronus). Era una
institución muy antigua, que primero tenía un sentido religioso, mediante el
cual los padres de familias patricias protegían a gentes sin fortuna a cambio
de determinadas obligaciones. Los clientes recibían protección, asistencia
judicial y otros beneficios. Entre las obligaciones de los clientes destacó la
de seguir enla guerra a los patronos y la de procurarles votos
en las elecciones. La relación clientelar, plasmada en la
legislación, era hereditaria, y llegó a incluir a comunidades enteras que se
convertían en clientes de los generales romanos que las habían conquistado.
[110]
EL
PANTEÓN (ROMA): El germen de
la arquitectura romana se halla en una preocupación social: albergar
grandes multitudes. Roma lo ha concebido todo en grande, y ha osado
cerrar los espacios más amplios con gigantescas bóvedas. En este
caso una enorme media naranja descansa sobre una pared cilíndrica.
[111]
ACUEDUCTO: Construcción que sirve para conducir
el agua. O conducto artificial por donde va el agua, especialmente el que
abastece de aguas a una población. Fueron los romanos quienes consiguieron el
mayor perfeccionamiento de los acueductos, transportando agua por la simple
acción de la gravedad. Entre los más famosos acueductos se cuentan los de Acqua
Appia, Anio Novus y Acqua Claudia. También han perpetuado la
huella del Imperio los de Nîmes, Segovia, Tarragona y Mérida, Metz y
Maguncia, Antioquía y Pirgos.
[112]
CELTIBERIA:
Región
histórica que abarcaba las actuales provincias de Zaragoza, Teruel, Soria,
Cuenca y Guadalajara. En época romana se dividió en Celtiberia
citerior y Celtiberia ulterior.
[113]
ÍBERO:
Se dice del
individuo perteneciente a alguno de los pueblos establecidos, antes de las
colonizaciones fenicia y griega, desde el S de la península Ibérica hasta el
Mediodía dde la Fraancia actual, y especialmente en el Levante
peninsular y el valle del Ebro. No se sabe su procedencia exacta, ni
lla época en que se establecieron en España. Las tierras en que este
pueblo predominó pueden ser divididas en cinco zonas: región SE de
España, región andaluza, región aragonesa, región castellana y
Cataluña. Todas ellas con características propias, especialmente la
andaluza, en la que se desarrolló la civilización tartésica, cuyas diferencias
con el restohacen pensar que pudiera haber pertennecidoa un pueblo
distinto. También eran íbberos los lusitanos que vivían en el occidente dde la
Península. En el siglo VI a.C. se mezclaron con los celtas en la
zona central, lo que dio origen al pueblo celtíbero.
[114]
CELTAS:
Los celtas
del valle del Ebro, los berones, ejercieron una influencia directa sobre la
parte occidental de Navarra –la ribera de Estella y la parte que linda con
Álava-, celltizando también profundamente este territorio. La arqueología
muestra una gran concentración de poblados de la Edad del Hierro, de
cultura netamente céltica. Los datos arqueológicos también indican una profunda
celtización de las tierras llanas del Ebro, ya en época prerromana. En la
Navarra más septentrional, sin embargo, aunque los celtas tuvieron que cruzar
este territorio en sus invasiones, y aunque encontramos nombres de lugar celtas
en pleno saltus, como Ulzama, no parece que hubiera un aporte de población
considerable ni que lo celta desplazara en ningún momento la cultura indígena.
El nombre del valle de Ulzama es indudablemente celta, cosa que
llama la atención, por estar situado tan al norte, en pleno saltus vascón, es
decir, en la zona que menos influjo externo recibió. En origen sería Uzama,
superlativo del término celta para “alto”. Significa, pues, “la
(tierra) más alta” y es el equivalente de un topónimo euskerico como Ergoiena.
Se conocen muchos más lugares y poblaciones que han llevado el nombre celta de
Uzama. Una muy conocida, es por ejemplo, el Burgo de Osma, que tiene el mismo
origen.
[115]
ANTIGUA
RELIGIÓN DE LOS VASCOS: Las estelas
mortuorias de la época
romana nos muestran que casi cada poblado vasco poseía
sus propios dioses diferentes al poblado cercano. Lo que refleja una falta de
homogeneidad en el culto religioso de los antiguos vascos. Sin embargo, hasta
la actualidad, a través de la tradición oral, nos ha llegado un culto a los
antiguos dioses vascos, con nombres que se repiten en cualquier leyenda a lo
largo de toda la vascofonía. Zonas que quedaron aisladas durante siglos, unas
de otras, y que conservaron un sustrato religioso común.
[116]
CÓSMICO:
Las estelas
mortuorias de la época romana nos
muestran que casi cada poblado vasco poseía sus propios dioses diferentes al
poblado cercano. Lo que refleja una falta de homogeneidad en el culto religioso
de los antiguos vascos. Sin embargo, hasta la actualidad, a través de la
tradición oral, nos ha llegado un culto a los antiguos dioses vascos, con
nombres que se repiten en cualquier leyenda a lo largo de toda la vascofonía.
Zonas que quedaron aisladas durante siglos, unas de otras, y que conservaron un
sustrato religioso común.
[117]
RITO:
Práctica
místico-mágica para propiciar o conjurar las fuerzas sobrenaturales. Actos
religiosos establecidos (o “ritualizados”). Acto, generalmente
religioso, que se desarrolla según las reglas aceptada por una comunidad, que
tiende a encontrar una forma de comunicación con las fuerzas sobrenaturales que
la rodean.
[118]
CELTíBEROS:
Se dice del
individuo de un pueblo hispánico, prerrománico, fruto de la unión
entre tribus celtas e iberas, establecido en
la Celtiberia. Las principales tribus celtíberas que se conocen son:
los arévacos, emparentados con los vacceos, que se extendieron por el alto
Duero y fueron los habitantes de Numancia; los pelendones, que habitaban las
montañas del sistema Ibérico en el alto Duero; los bellos y littos, que
ocupaban el valle del Jalón hacia el S, y los lusones, asentados en la
confluencia de los ríos Jalón y Jiloca, que fueron los primeros en tener
contacto con los romanos y en someterse.
[120]
MAGIA:
Pretendido
arte de producir mediante ciertas prácticas efectos contrarios a las
leyes naturales. La magia, a tenor de los medios utilizados, se divide en
demoníaca (si se vale de espíritus), religiosa (de sacerdotes y ritos) y
natural (de las fuerzas ocultas de la naturaleza). Es parte esencial de la
religión del hombre primitivo, quien, por medio de la danza u otros actos,
trata de obligar a los espíritus a que escuchen sus ruegos.
La Iglesia condenó la magia y prácticas afines y las combatió, sobre
todo durante la Edad Media. En la actualidad, la medicina y la cirugía han
sustituido a la curandería mágica, la astronomía se ha impuesto a la
astrología y la química y la física a la alquimia. Entre los
actuales pueblos primitivos, la magia sigue siendo un factor preponderante.
[121]
AUGUR: Sacerdote
que en la antigua Roma practicaba oficialmente la adivinación por el canto y el
vuelo de las aves y por otros signos.
[122]
ASTRONOMÍA:
Ciencia que
trata de cuanto se refiere a los astros, y principalmente a las leyes de sus
movimientos. Depende intrínsecamente de la observación, no de la
experimentación, pues opera con fenómenos que, si bien pueden
observarse a distancia, no son en modo alguno controlables. El conocimiento que
tenemos del universo astronómico es el resultado de innumerables
observaciones y registros de las posiciones y apariencias de los
objetos celestes. Al interpretar estos datos, se determina la naturaleza,
constitución y evolución del cosmos.
[123]
ASTROLOGÍA:
Ciencia de
los astros, que en otro tiempo se creyó que servía también para pronosticar los
sucesos por la situación y aspecto de los planetas. Practicada por babilonios,
caldeos, egipcios, griegos y árabes, en la Edad Media fue fomentada incluso por
judíos y cristianos. Para predecir el futuro de una persona, ha de hacerse un
horóscopo o esquema del cielo que contenga las posiciones de los planetas, el Sol,
la Luna y los signos del Zodíaco en el momento del nacimiento del individuo.
[124]
MATRIARCADO:
Época
y sistema de organización social, basados principalmente en la
primacía del parentesco por línea materna, y en la que las mujeres poseían la
autoridad política y familiar. Según los primeros etnólogos, el hombre
primitivo desconocía el matrimonio. La inseguridad respecto a la identidad del
padre agrupó a los hijos en torno a la madre, erigida en cabeza
jerárquica del grupo. Se conoce la existencia de matriarcado en alguna fase de
la evolución de la sociedad en todo el mundo.
[125]
CODEX CALISTINUX (circa,
1160-1180). Es es el nombre propio de un manuscrito iluminado de mediados del siglo XII que
contiene el más antiguo texto del Liber Sancti Iacobi (c. 1140). En él se reúnen
sermones, himnos, milagros, relatos de la traslación del Apóstol, textos
litúrgicos y piezas musicales relacionados con el Apóstol Santiago. Su cuarto
libro narra el descubrimiento de la tumba por Carlomagno. El quinto
constituye una especie de guía para los peregrinos que
seguían el Camino de Santiago en su viaje a Santiago de Compostela, con consejos, descripciones de la ruta y de las
obras de arte así como de las costumbres locales de las gentes que vivían a lo
largo del Camino. Este documento se custodia en la Catedral de Santiago de Compostela.
[126]
INVASIONES GERMÁNICAS: Denominación
aplicada a los pueblos que no pertenecían a la civilización
greco-romana y, en el período del Imperio romano, a los pueblos
asentados más allá de sus fronteras. Divididos en tres grupos principales
(germanos, sármatas y hunos), empezaron a penetrar en el Imperio romano en el
siglo III. Con el advenimiento del cristianismo se acabó por identificar a los
bárbaros con los no cristianos, haciendo pasar a segundo plano respecto al
religioso el carácter étnico-cultural. El fenómeno de las invasiones, es
decir, las expediciones militares de los francos, hunos, visigodos,
vándalos, sármatas y lombardos, se manifestó con máxima intensidad entre mediados
del siglo IV y mediados del siglo VI. El uso del término invasiones subraya
la decadencia de la hegemonía largo tiempo ejercida por Roma y el consiguiente
policentrismo europeo.
[127]
THOR: Dios
germánico, hijo de Odin y de Jödr. Su culto permaneció vivo durante
largo tiempo, especialmente en Escandinavia.
[128]
EGEA
DE LOS CABALLEROS:
En el año
600 a.C. Segia fue uno de los poblados estables de los suesetanos. Se cree que
a comienzos del siglo II a. C. los suesetanos eran aliados
de Roma, pero después se sublevaron y en el
año 184 a. C. su capital Corbio fue
asediada, ocupada y destruida por los romanos al mando del Gobernador de Hispania Aulo Terencio Varrón. Tras esto, el territorio suesetano
fue cedido a los vascones, que más tarde aparecen como sus
poseedores. La etnia o tribu suesetana ocupaba la región que hoy básicamente se
corresponde con la comarca zaragozana de las Cinco Villas. Su límite oriental más probable
fue el río Gállego. Se aclara que Egea de los
Caballeros comprende las entidades de
población de Bárdenas, El Bayo, Farasdués, Pinsoro, Rivas, El
Sabinar, Santa Anastasia y Valareña.
[129]
GERMANOS:
Pueblo
indoeuropeo, establecido a partir del III milenio a.C. en la Escandinavia
meridional, en la Germanía septentrional y sobre las costas del mar del Norte.
En el siglo III a.C. se apoderaron de Germania y empujaron a los
celtas hacia la Galia. Cuando aún no había transcurrido un siglo,
realizaron incursiones llegando hasta los límites del Imperio
romano, que logró mantteneerlos fuera de sus fronteras hasta el
siglo III d.C., momento en que los germanos se etendieron por todos los
territorios romanos. Se distinguen dos grupos: germanos orientales (del
norte). Compuesto por godos, burgundios, vándalos, gépidos y
hérulos, y germanos occidentales (del sur), compuesto por
francos, alamanes, bávaros, lombardos, anglos y sajones.

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