Geografía e Historia del País Vasco (VI)
Navarra el
joven Carlos II el Malo, que, casado con una hija del rey de Francia,
interviene junto a los franceses en la guerra de los Cien Años contra
Inglaterra. El reinado de Carlos II el Malo se caracteriza por su política
ambigua respecto a los otros reinos hispánicos. Después de regresar a Navarra,
el rey Carlos II el Malo
comprueba que
su mejor aliado en su oposición a Francia es Pedro I, rey de Castilla. Para
sellar esta alianza, ambos monarcas firman el 22 de mayo de 1362 el tratado de
Estella, convirtiéndose así el navarro en un elemento más en la enemistad que
mantienen aragoneses y castellanos. Con posterioridad, en 1364 se llega
al posterioridad,
Pedro I de Castilla inicia la creación de un ejército para recuperar su trono.
A cambio promete Guipúzcoa y Álava al rey navarro y otros territorios del País
Vasco al
Príncipe Negro,
señor de Aquitania. En 1370 muere Tello, señor de Vizcaya. Su hermano, el rey
Enrique II de Castilla, aprovecha la ocasión para conceder el señorío a su hijo
Juan y vincular de ese modo el territorio a la Corona de Castilla.
Aumenta así el control directo del monarca sobre una zona de vital importancia
para la economía castellana como es la costa vasca. El 1 de enero de 1387 muere
Carlos II de Navarra. Le sucede Carlos III el Noble. En octubre de 1351 se
aprueban beneficios para los marinos cántabros. El reino de Navarra no tiene,
en esta época, más de 100.000 pobladores. El 7 de septiembre de 1425 muere
Carlos III de Navarra. Le sucede su hija Blanca, casada con el infante don Juan
de Aragón, que se convierte en rey consorte de Navarra. Sin fecha concreta,
muere Blanca I de Navarra. En su testamento deja el reino de Navarra a su hijo
Carlos, príncipe de Viana, aunque le ruega que no tome el título de rey sin el
consentimiento de su padre. Esta claúsula determina que estalle la guerra entre
agramonteses y beaumonteses. Los agramonteses dominarán Navarra. De 1452 data
la recopilación del Fuero de Vizcaya. Se trata de un
conjunto de usos y costumbres, que se constituyen en
código de derecho común en todo el
territorio. Las
pugnas de agramonteses y beaumonteses. El 3 de noviembre de 1481 Francisco de
Foix es proclamado
rey de
Navarra. Unos meses antes, el 14 de abril de 1481 se alcanza la concordia de
Calatayud. En un breve documento, el rey Fernando el Católico concede a su
esposa Isabel poderes plenos para actuar en todo cuanto
él se había reservado en la concordia de Segovia para su exclusivo
gobierno. El 5 de febrero de 1485 tiene lugar la paz definitiva entre
agramonteses y beaumonteses. Más tarde, estallan luchas de bandos en Vizcaya.
El señorío es escenario de
las luchas entre dos facciones rivales: los oñacinos y los gamboínos.
Finalmente, el 24 de
julio alianza
firmada entre Navarra y Francia hace que Fernando el Católico envíe un ejército
al mando del duque de Alba, Fadrique Álvarez de Toledo, con el objetivo de
incorporar este territorio a su área de
influencia. La
expresión Tercer Estado, de origen francés, equivalente a “Estado llano”,
designa a todos aquellos que no pertenecían a la nobleza ni al clero. Se
trataba de un conjunto muy amplio y heterogéneo (oficiales, comerciantes,
artesanos, etc.) definido en sentido negativo por no gozar de los privilegios
de los otros dos Estados o estamentos de la sociedad de órdenes. En los
parlamentos bajomedievales y de la Edad Moderna había una representación del
Tercer Estado, aunque con frecuencia limitada a una oligarquía ciudadana.
EDAD
MODERNA
1. Los vascos en la conquista de América
[1] LA BUREBA: Es
una comarca, que se encuentra en la provincia de Burgos (Castilla y León). Se
sitúa al noreste de la provincia y está regada por multitud de
arroyos que van a desembocar, a través de los ríos Homino,
Oroncillo, Oca y Tirón, al Ebro.
[2] REINO
DE PAMPLONA-NÁJERA: Sus inicios se encuentran, como ocurre con el resto de feudos cristianos de ese momento, en la
separación de ese territorio del dominio musulmán presente en Al-Ándalus
gracias, entre otros, a la importantísima intervención de Musa Ibn Musa, casado
con la hija de Íñigo Íñiguez (Íñigo Arista), figura esencial a la hora de
entender la formación del reino pamplonés emergente. Asimismo los navarros
consiguieron, al igual que los aragoneses, la independencia respecto a los
carolingios en la Segunda Batalla de Roncesvalles (824) instaurando el primer reino
navarro dirigido por el ya citado Íñigo Íñiguez instaurando
en el trono la Dinastía Íñiga. Tras este incidente contra los infieles los
Íñigos vieron necesaria una alianza con la poderosa familia de los Banu Qasi
del Ebro gracias a la que las tierras pamplonesas vivieron, al menos unos años,
en paz además de ampliar sus territorios de la marca superior junto con Tudela,
Zaragoza y Huesca. En el año 905 la paz viene a ser alterada por la
muerte del primer monarca y la ausencia de su sustituto natural en el trono,
Fontún, apresado por los cordobeses. Ante este vacío de poder los nobles no
pierden la oportunidad de cuestionar la idoneidad de tal nombramiento, creyendo
más acertado su destronamiento y, a su vuelta a Pamplona, su encierro en el
monasterio de Leire. Su trono lo ocupa Sancho Garcés I (905-925) quien
instaurará la dinastía Jimena en Pamplona, inaugurando lo que conocemos como el
Reino de Pamplona-Nájera. El reinado de
Sancho Garcés I fue determinante por el gran impulso que aportó a la reconquista
navarra, situando la frontera del nuevo Reino en la línea del Ebro. El segundo
pilar de su política fueron las relaciones con el vecino condado de Aragón,
acción que culmina con la anexión territorial de ambos espacios por la boda de
la hija del conde aragonés con el heredero al trono navarro, el que una vez en
él fue conocido como García Sánchez I. Por ello a la muerte del último
será García Sánchez (925-970) quien herede el trono, en los primero años bajo
la dirección de la reina Toda, su madre de quien los historiadores han
coincidido en destacar su excelencia en la política y la estrategia, que supo
ver, como nadie más, en Castilla el aliado más fuerte de la Península y al
musulmán como al enemigo al que vencer conjuntamente. Su acción determinante contra
éstos quedó patente tras su participación en la batalla de Simancas con un gran
ejército. A la muerte en el año 970 de García Sánchez le sucede en el trono
García Sánchez II Abarca (970-994)
que hereda, entre otras tierras, el condado de Aragón. La aparente superioridad
que mostraron respecto a los musulmanes en el reinado anterior fue puesta en
entredicho en este y es que el poder de Abarcacoincide en el tiempo con el de Al-Mansur, uno de los
cordobeses más temidos dada la enorme lista de victorias con las que contaba
como la acaecida en el año 981 cuando tropas castellanas y navarras son
derrotadas y ven impasibles cómo ciudades tales como Zamora y la misma
Simancas, conquistada hace poco tiempo, son destrozadas por las tropas
musulmanas. En el año 994 sube al trono García Sánchez II
(994-1004) a quien las crónicas apodaron El Temblón ya que,
según las malas lenguas, no era hombre al que gustaban las batallas ni los
enfrentamientos sino muy al contrario prefería dirigir su política desde el
trono. Este rasgo de su carácter determinó las relaciones cuasi de paz que
estableció con Al Mansur. Con Sancho El Mayor de Navarra
(1004-1035) el Reino de Pamplona alcanza su máxima extensión y hegemonía que
desaparece con la división de sus dominios entre sus hijos. Su reinado fue
largo y repleto de decisiones políticas de trascendencia como la apertura del
reino que dirigía hacia Europa, el impulso a la reforma cluniacense o la
creación de una ruta compostelana que cruzaba las tierras navarras, camino más
seguro que el de sus vecinos cristianos. De
él aseguran que era hábil en el arte de la guerra y la diplomacia, cualidades
que le encumbran sobre los otros reyes cristianos y por el que se le
apoda El Mayor. Coincide en
el tiempo con los conflictos civiles que asolan el Califato de Córdoba y que lo
harán desaparecer definitivamente en el año 1032. A la muerte del longevo
Sancho le sustituye García Sánchez III el de Nájera (1035-1054) quien incluye entre sus posesiones
las futuras Vascongadas y las tierras originarias de Castilla, siendo el resto
de posesiones de las que disponía su padre divididas entre sus hermanos. La
relación entre éstos marcará la vida política de este monarca, en especial la
establecida con su hermano Fernando de Castilla quien le arrebata tierras que
pretende reconquistar pero que le cuestan la vida: muere en la batalla de
Atapuerca (1054). De profunda religiosidad García III manda
construir el Monasterio de Santa María la Real de Nájera para después centrar
sus esfuerzos en el de Yuso, lugar que eligió para ser enterrado a su muerte,
acaecida en el año 1054 tras la que es sustituido por Sancho Garcés IV
(1054-1076) el último de los reyes de Nájera-Pamplona. Los problemas
fronterizos de su padre fueron heredados por este joven rey quien se enfrenta a
sus vecinos de Castilla y Aragón en la guerra de los Tres Sanchos
(1076). A su violenta muerte el reino se desmorona. Sus hermanos se
dividen sus posesiones: Alfonso, rey de Castilla, se queda La Rioja mientras
que Sancho Ramírez de Aragón se autoproclama rey de Navarra.
[3] FEUDALISMO:
Muerto Carlomagno (814) y desmoronado su imperio, los beneficios o donaciones
se hicieron hereditarios y escaparon a la fiscalización real, convertidos en
feudos. Desvastados por los normandos y las luchas internas, surgió la
necesidad de la caballería armada y los castillos de piedra, resistentes a los
asedios. Los vasallos habían de usar el molino, horno y lagar del señor pagando
sus cánones; si eran “hombres de cuerpo”, además de dar parte de los frutos de
la tierra, se obligaban a prestaciones personales. Frente a esta situación, el
burgo o ciudad, con un sistema de pagos en moneda y una división del trabajo
muy complicada, no podía manejarse por el sistema de derechos y obligaciones
personales. Los jóvenes campesinos, tras un tiempo de vida en la ciudad,
perdían su antigua condición servil. El sistema feudal fue desmoronándose por
problemas de autoridad, tributos y la retribución de los servicios en moneda.
El crecimiento del comercio acabó con el feudalismo.
[4] CORVEA: Consistía
en la obligación de trabajar gratuitamente en las tierras del noble o señor
feudal. Fue adoptada como más conveniente que la esclavitud al surgir
los varios tipos de feudos, - aunque no
surgió en la Edad Media esta
modalidad de pago -, ya que al morir un esclavo había que comprar otro, y en la
corvea se involucraba a las familias y su descendencia a pagar con trabajo los
servicios y deudas contraídos con su señor feudal, por permitir trabajar la
tierra, usar el molino, los ríos, etc. También en un sentido práctico, se
observaba que el esclavo era un mal trabajador, ya que su rendimiento se
estimaba bajo en todas partes, pero en la corvea su trabajo era de mejor
calidad, y como tenía que pagar las rentas, será de su propio trabajo del que
dependerá el excedente (al cual estaba sujeta su vida) de productos.
[5] CENSO: Es
un contrato en
desuso, que se constituye cuando una persona contrae la obligación de pagar a
otra una cierta cantidad de dinero anual, reconociendo el capital correspondiente,
y gravando una propiedad suya con la responsabilidad del dinero y del capital.
Normalmente las legislaciones exigen escritura pública para su constitución. El censo es a la vez
un contrato y
un derecho real. Los censos
fueron una institución utilizada en tiempos medievales y modernos, en Europa y
América. Se parecía al actual préstamo hipotecario, salvo que el
deudor conservaba plenos derechos sobre el inmueble gravado.
[6] VASALLAJE: Es la relación que existía entre un vasallo, esto es un noble o clérigo y su señor feudal. El vasallo juraba fidelidad a su señor y se comprometía a cumplir determinadas servidumbres,
principalmente de apoyo político y militar (auxilium et consilium),
recibiendo como contraprestación un beneficio, habitualmente el control y jurisdicción sobre la tierra y la población de su feudo o señorío y señor. Era un contrato sinalagmático, con obligaciones para ambas partes,
que se establecía entre dos hombres libres. Ambas partes se comprometían a
guardarse lealtad y no traicionar el vínculo que se establecía entre ellos. Las obligaciones contractuales de la
relación vasallática quedaban sin efecto para una parte si la otra incumplía
gravemente las suyas (felonía).
[7] CONDADO DE
AUSONA: Antiguo condado de la Marca Hispánica creado en el siglo VIII por
Ludovico Pío con los territorios conquistados Vic, Cardona y Casserres.
Wilfredo el Velloso (siglo IX) lo repobló e integró a los condados
de Barcelona.
[8] ORDEN DE
SANTIAGO: La más importante de las Órdenes Militares españolas. Surgida en
1170, añadió a su carácter militarel hospitalario, pues sus miembros debían
proteger a los peregrinos del Camino de Santiago. Participó en la Reconquista y
adquirió grandes posesiones, teniendo su centro en el Monasterio de Uclés (Cuenca).
Desde 1499 su maestrazgo pasó a la Corona y perdió su vocación militar,
conservando un carácter honorífico y exclusivista.
[9] EUSKERA BATÚA: (literalmente "euskera unificado" o
"unido", en lengua vasca euskara batua) es el soporte normativo (o registro)
del euskera escrito. Se basa en los dialectos centrales del euskera como
el dialecto navarro, dialecto navarro-labortano y el dialecto central del euskera, y se encuentra influido por
el labortano clásico del siglo XVII,
precursor de la literatura en euskera y lazo de unión entre los
dialectos españoles y franceses.
[10] ALMORÁVIDES:
Extendido entre los nómadas saharianos, del 1056 al 1084 crearon un imperio
norteafricano con capital en Marrakech. Tras la toma de Toledo por
Alfonso VI (1085), su ayuda fue reclamada por los reinos de Taifas. Detuvieron
la Reconquista en su frontera occidental, venciendo a aquel monarca en Sagrajas
(1086); así como en la oriental con la toma de Valencia. Seguidamente, unificaron
al-Ándalus bajo su jefatura, sometiendo a los distintos reinos de taifas, a
cuyos gobernantes consideraban impíos.
[11] ALJAMAS:
Comunidades judías de la España medieval que gozaron de cierta autonomía, pues
se regían por sus normas religiosas y contaban con una autoridad propia
representada por el rabí, que cumplía funciones de sacerdote, juez e
intermediario entre la comunidad y las autoridades políticas cristianas. Estas
comunidades vivían en barrios especiales denominados juderías (call en
Cataluña), segregados del resto de la población. Las aljamas de cada comarca
estaban bajo la tutela de un rabí mayor, designado por el rey. El término hizo
referencia también a las comunidades de los mudéjares en las ciudades
cristianas, regidas por ancianos.
[12] ARCHIVO GENERAL
DE GIPUZKOA: Tiene su origen en el archivo
de las Juntas y Diputaciones de Gipuzkoa. Este archivo data del s. XIV, y al
principio no tenía una sede permanente. El 4 de mayo de 1530 la Junta General
reunida en Zumaia acordó fijar su sede en la iglesia parroquial de Santa María
de Tolosa. En 1904 se traslada al edificio que ocupa en la actualidad,
construido al efecto por la Diputación. Durante el s. XX se añadieron al
archivo los fondos documentales del Corregimiento de Gipuzkoa, los protocolos
del distrito notarial de Tolosa y varias colecciones públicas y privadas. Entre
1986 y 1990 se sometió al edificio a diversas obras de reforma.
[13] GENEALOGÍA: Del
griego, ciencia de los orígenes, ciencia que estudia las estructuras y
relaciones de parentesco en sentido diacrónico mediante la construcción de
árboles genealógicos. Se distingue entre genealogías lineales, limitadas al
estudio de la filiación, y genealogías ramificadas, que, aun cuando pueden
presentar limitaciones en cuanto a la representatividad de los distintos grupos
sociales, son de gran interés para la historia social.
Las genealogías ramificadas pueden ser de dos tipos: las
ascendentes, en las que se reconstruye el esquema de los antepasados de un
individuo por línea paterna y materna, y las descendentes, en las que se
reconstruye el de todos los miembros de una familia que descienden de un
antepasado. La genealogía, oral o escrita, histórica o mítica, se encuentra en
casi todas las culturas como expresión de la memoria de los núcleos de
parentesco. En Europa, la información genealógica comenzó a
utilizarse en obras históricas y eruditas en conexión con la difusión del
linaje; su uso se circunscribió, en líneas generales, a la nobleza y grandes
familias. En cuanto ciencia, la genealogía se desarrolló en el siglo
XIX en medios eruditos alemanes que la consideraron “la ciencia del
origen, propagación y destino de las familias que han adquirido consideración
en la vida pública e influencia en la sociedad”; ya no se trataba, en consecuencia,
únicamente de las familias nobles. El estudio científico de las genealogías
favoreció el desarrollo de nuevos métodos y ámbitos de investigación histórica,
la prosopografía y la demografía histórica, que, a su vez, ampliaron el campo
de estudio al conjunto de la sociedad.
[14] ALMOHADE:
Dinastía beréber y movimiento religioso del islam occidental (siglos XII y
XIII). Fue fundada por el asceta Muhammad ibn-Tumart (1120) que logró reunir a
varias tribus del Gran Atlas. Bajo el mando de Abd al-Mumin (1130-1163) inició
la conquista del N de África y cruzó el estrecho. La expansión almohade en
España se inició en 1147 con la derrota de los almorávides. Abu Yaqub Yusuf
(1163-1184) ocupó Murcia y se instaló en Sevilla, que durante el dominio
almohade conoció un gran esplendor (construcción del alcázar y la mezquita, con
su alminar “Giralda”). Abu Yusuf Yaqub (1184-1199) afianzó sus dominios del N
de África y venció a Alfonso VIII en Alarcos (1195). La derrota de
su sucesor al-Nasir en las Navas de Tolosa (1212) inició la caída del imperio
almohade, que desapareció con la ocupación de la capital del califato Marrakech
por los benimerines (1269). El período almohade fue la última etapa de
esplendor de al-Andalus: florecieron las ciencias, las artes, las letras y el
comercio.
[15] BURGO: Del
alemán burg, término que inicialmente designaba un recinto elevado
fortificado. En la Europa de la Edad Media, sobre todo en la meridional, dejó
de implicar necesariamente la presencia de fortificaciones y
podía indicar poblaciones rurales abiertas. Burgo designó
especialmente, a partir del siglo X, las nuevas poblaciones formadas
por artesanos y comerciantes, originadas con el crecimiento
demográfico y comercial: las que se establecieron bajo la protección de
castillos, monasterios o ciudades episcopales, y que pudieron dar lugar a
núcleos urbanos; y las que se crrearon fuera de las nurallas de las ciudades,
cuyos habitantes en algunos casos se diferenciaban jurídicamente de
los que vivían intramuros, y que con el tiempo quedaron incorporadas a la
ciudad.
[16] RECONQUISTA:
Denominación que se da a la conquista por parte de los reinos cristianos del
territorio de la península Ibérica invadido por los musulmanes. Proceso de
lucha entre los reinos cristianos y las entidades políticas musulmanas que
comenzó pocos años despuésde la invasión de los árabes (hacia el 718) y
terminó con la toma de Granada en 1492. Así, pues, se denomina Reconquista al proceso histórico en que los reinos
cristianos de la Península Ibérica buscaron el control peninsular en poder del
dominio musulmán. Este proceso tuvo lugar entre los años 722 (fecha probable de la rebelión
de Pelayo) y 1492 (final del Reino nazarí de Granada). Algunos académicos han manifestado
que el término podría ser inexacto, pues los reinos cristianos que
«reconquistaron» el territorio peninsular se constituyeron con posterioridad a
la invasión islámica, a pesar de los intentos de estas monarquías por
presentarse como herederas directas del antiguo reino visigodo. Se trataría más bien de un afán de legitimación política de estos reinos,
que de hecho se consideraban reales herederos y descendientes de los visigodos, así como de un intento por parte de
los reinos cristianos de justificar sus conquistas al considerarse herederos de
los reyes visigodos. Sin embargo, y ya desde los primeros instantes, la Reconquista
constituyó, por parte de los distintos reinos y señoríos surgidos en el
aislamiento del norte montañoso de la Península, un verdadero proceso
restaurador y liberador, no solo del territorio, sino de la numerosa población
cristiana hispano-visigoda (mozárabes) que permaneció durante siglos en el territorio ocupado. Resultaban ser
los verdaderos herederos del reino visigodo, y su apelación constante al
auxilio de los reinos cristianos suponía para las autoridades musulmanas un
problema que surgía periódicamente y que era resuelto con persecuciones y
deportaciones de distinto grado.
[17] YIHÂD: Es un
concepto del Islam que representa una obligación religiosa de los musulmanes.
En castellano, la palabra árabe “yihâd” se traduce como “esfuerzo”. La raíz
ya-ha-da aparece 41 veces en el Corán y de modo frecuente en la expresión
idiomática “esfuerzo en el camino de Dios (al-jihad fi sabil Allah)”. A
los que participan y están comprometidos con la yihâd se les conoce como muyahidín,
en plural muyahidines. La mayoría entre los académicos suníes solo reconocen
como obligación a los cinco pilares del islam el objetivo del Islam, siendo
ante todo la adoración de Alá como Dios único. La aclaración de este concepto
se encuentra, por ejemplo, en la obra titulada El Corán, de Paolo
BRANCA, que se encuentra en la Col. Flash nº 194, y que ha sido publicada por
Acento Editorial (Madrid, 2002). Intentar comprender la cultura islámica sin
conocer el Corán es aún más difícil que entender la historia de Occidente (su
arte, su pensamiento, sus estructuras…) sin tener en cuenta la Biblia y el
cristianismo. En este libro se presenta el texto sagrado del islam tanto desde
el punto de vista histórico como teológico y literario, sin olvidar su
influencia en el mundo moderno de los musulmanes, que es cada día más el
nuestro.
[18] AL-ÁNDALUS: Se
conoce como Al-Andalus el territorio ocupado por los musulmanes en la Península
Ibérica a partir del año 711, cuando árabes y bereberes musulmanes iniciaron
una rápida conquista del territorio frente a los visigodos. Durante este
tiempo, de gran esplendor cultural, Al-Andalus atravesó varias etapas en cuanto
a su gobierno: Emirato dependiente (711-756), Emirato independiente (756-929),
Califato de Córdoba (929-1031) y, por último, Reinos de taifas (1031-1492).
Al-Andalus terminó en el 1492, al desaparecer el último estado islámico de la
Península, el Reino de Granada. Desde ese momento no solo los cristianos
habitaron este territorio sino que muchos musulmanes se quedaron en él, como
los mudéjares que son musulmanes considerados españoles que permanecen viviendo
en territorio conquistado por los cristianos, pero bajo su total control
político.
[19] URRACA DE
CASTILLA Y LEÓN: En un mundo de predominio
masculino, en el que la condición femenina frecuentemente estaba lastrada por
el tópico de la debilidad y la dependencia del hombre, llama la atención la
habilidad, el carácter y la determinación de Doña Urraca, que manejó a la
perfección la situación creada tras la muerte de su padre, Alfonso VI, que
sin descendencia masculina, le reconocía todos sus derechos al trono, tal y
como relata el anónimo cronista de Sahagún: "dexó el señorío de su reino a
la dicha domna Urraca, su fixa". El Chronicon Mundi, de Lucas de Tui y el
De Rebus Hispaniae, de Rodrigo Jiménez de Rada, trataron de eclipsar su
reinado, que salpicaron de connotaciones negativas para enturbiar la imagen de
esta mujer a la que estudios posteriores han reconocido su condición de primera
reina titular de la historia de España.
[20] PACTO DE UNIÓN:
Se alcanza en diciembre de 1109. La Iglesia declara que el matrimonio entre
Urraca de Castilla y León y Alfonso I de Aragón y Navarra, biznietos de Sancho
el Mayor, es ilegítimo. Los esposos firman un pacto en el que acuerdan los
límites de su potestad, estableciendo la unidad de todos sus reinos, que
habrían de pasar a sus hijos comunes, y, en caso de no haberlos, Alfonso Raimúndez,
hijo de Urraca, sería nombrado heredero. Al año siguiente, el papa Pascual II
declara nulo el matrimonio.
[21] TERCER
ESTADO: Es uno de los tres estamentos básicos de la sociedad propio del feudalismo y el Antiguo Regimen. Se compone de la población carente de privilegios jurídicos y económicos, por tanto puede ser también considerado
equivalente al grupo de no privilegiados o de pecheros (los que, particularmente en Castilla, estaban sujetos al pago
de impuestos). También puede denominarse estado llano, pueblo llano o pueblo a secas, plebe (por similitud a la división de
la sociedad romana entre patricios y plebeyos), o común.
[22] EDAD MEDIA: La
Edad Media se extiende del siglo V al XV: de la caída del Imperio romano de
Occidente a la toma de Constantinopla por los turcos (1453) o al descubrimiento
de América (1492). Tanto el concepto como la periodización
son operativos únicamente en Europa occidental. La visión -negativa-
de esos siglos como una etapa intermedia se encuentra en los humanistas del
Renacimiento que, al redescubrir la antigüedad griega y romana, los
consideraron una interrupción en las realizaciones intelectuales del mundo
clásico, y en los protestantes, que subrayaron la corrupción progresiva de la
jerarquía católica. Pero fue el alemán Keller (Cellarius, en latín)
quien acuñó el término (Historia medii aevi, 1688), al utilizarlo por
primera vez en una dimensión cronológica. Dado que la Edad Media indica un
periodo de un milenio, por lo demás poco uniforme, se han establecido
subdivisiones internas, que varían según las historiografías. La
francesa, la italiana y la española distinguen entre una alta y una baja Edad
Media, divididas por el año 1000. La francesa también considera una Edad Media
clásica (Moyen Âge Classique), desde finales del siglo X a
principios del XIII. La alemana y la angloamericana la dividen en tres: Frühmittelalter, Hochmittelalter y Spättmittelalter y Early, High y Late
Middle Ages, que se corresponden a los siglos V-IX, X-XIII y XIV-XV.
[23] PROVENZAL: Es un dialecto o variedad regional del idioma occitano que en la
actualidad es hablado por una minoría de la población en el sureste de Francia. Muchas veces
la palabra «provenzal» es comúnmente usada para referir a todos los dialectos
del occitano, pero en verdad se refiere específicamente al dialecto hablado en
la antigua provincia francesa
de la Provenza, territorio al
cual se suma la región oriental del Languedoc (zona
de Nîmes), en Francia.
[24] OCCITANO o
LENGUA D’OC: Es una lengua romance de Europa. El occitano fue
la lengua cultural de lo que es hoy en día el sur de Francia y de las regiones
vecinas durante todo el periodo mediéval,
particularmente con los trovadores y trobairitz (del
antiguo occitano trobar, «hacer versos»). A partir del siglo XII el
desarrollo de la poesía de los trovadores se expande por toda Europa. Más de
2500 poemas y unas 250 melodías se han conservado. La poesía occitana está en
el origen de la poesía lírica europea. En lengua de oil, los
trovadores inspiraron a los troveros; en alemán inspirarán
al Minnesang. Los
trovadores inventaron el amor cortés difundiendo
la nueva idea de fidelidad a la dama más que al señor. Sus valores y la
ideología del fin'amor, de la cortezia y de la conviviença se
propagarán rápidamente por toda Europa. Así,
crearon el estilo de vida refinado en las cortes señoriales. Esto es testigo
del hecho de que la literatura en occitano fue más variada que la literatura escrita en
otras lenguas romances al principio de la Edad Media, aunque muchas
otras lenguas son conocidas de forma escrita más o menos en la misma época. Es
necesario anotar que más allá de la región de lengua de oc, el rey de
Inglaterra Ricardo Corazón de León practicaba el occitano y era considerado como un
trovador. Finalmente, durante la Edad Media el occitano fue una de las primeras
lenguas que se dotó de una academia (Academia de los Juegos Florales ), de una gramática (las Leys d'amors) y de un
concurso literario (los Juegos Florales).
[25] GALICIA: Ámbito
de la cultura castreña (castros) en la Edad del Bronce, conoció cierta
presencia romana y fue el núcleo del reino suevo en el siglo VI.
Durante la Reconquista sólo fue independiente bajo el reinado de
García (1065-1071); sin embargo, tuvo entidad propia, habiendo un
merino de ese reino en la Corona de Castilla. La repoblación afianzó el dominio
de los señoríos eclesiásticos y la numerosa presencia de una baja nobleza,
protagonista de conflictos sociales en los siglos XV y XVI.
[26] SANCHO VI
EL SABIO: (?-1194) Rey de Navarra
(1150-1194). Hijo de García Ramírez, fue el primero que recibió el título de
rey de Navarra. Su reinado se caracterizó por los enfrentamientos con Castilla
y Aragón, por las importantes obras arquitectónicas que realizó y por la
fundación de numerosos monasterios cistercienses. Las dificultades iniciales le
obligaron a llevar a cabo reformas jurídicas y administrativas tendentes a
mejorar la hacienda real; estas medidas aumentaron su popularidad y le
permitieron enfrentarse a las consecuencias del Tratado de Tudellén (1151) y
del Tratado de Carrión, ambos firmados por Castilla y Aragón para repartirse el
reino de Navarra. En 1157 casó con Sancha de Castilla, hija de Alfonso VII. Por
el Acuerdo de Soria, Castilla conservaría sus posesiones en Navarra. Las
relaciones con Aragón fueron difíciles en vida de Ramón Berenguer IV; a su
muerte, Alfonso II de Aragón y Sancho VI firmaron un acuerdo (1163) para
repartirse las tierras conquistadas al rey Lobo de Murcia. En 1190 firmaron un
nuevo acuerdo en Borja para protegerse mutuamente de las pretensiones
expansivas de Castilla.
[27] FLANDES: Región
histórica de la Europa noroccidental, comprendida en su mayor parte en Bélgica
(entre el mar del Norte y los ríos Leie y Escalda), penetra también en el N de
Francia hasta las colinas del Artois. Es un territorio bajo, llano hacia la
costa, que se prolonga hacia el interior con una zona levemente ondulada.
Flandes es famosa por el floreciente arte de los tapices, que entre los siglos
XIII y XVII produjo obras excelentes en Arras, Oudenaarde y Bruselas (cartones
de Rafael y de Rubens). La última manufactura cerró en 1794.
[28] LA ECONOMÍA
NAVARRA: En poco más de un cuarto de siglo
después de la muerte de Sancho el Fuerte, Navarra se había perfilado como una
monarquía moderna que vivía una etapa de transición entre las costumbres del
viejo reino altomedieval y las instituciones renovadas y consolidadas de la
Baja Edad Media. Teobaldo I y sus hijos (1234-1274) introdujeron, con la nueva
dinastía, un nuevo talante político. Reforzaron la autoridad del soberano y, al
mismo tiempo, la adaptaron hábilmente a las tradiciones del reino. Sus reformas
de los resortes administrativos y la proyección exterior hacia la cristiandad
occidental, dieron a Navarra un carácter "europeo", que nunca antes
había tenido. Este sistema presentaba aspectos positivos, como la
administración racional y eficaz, la apertura y el prestigio internacionales
del reino y el dinamismo económico, y resultados desfavorables, como el
autoritarismo monárquico, las ausencias prolongadas de los reyes en sus
señoríos franceses y el desequilibrio producido entre las fuerzas sociales, que
condujo a una inquietud estamental, endémica durante casi un siglo.
[29] RELACIONES
ECONÓMICAS: La unión personal de las
coronas navarra y capeta (1274-1328) se reveló aún más perjudicial para los
intereses propios del reino. La inmersión en los asuntos franceses, la
omnipresencia de funcionarios extranjeros, el descontento de todos los grupos
sociales, venía fraguando una peligrosa tensión interna en un momento en el que
asoman los primeros síntomas de la depresión del siglo XIV. El deterioro de la
armonía social fue frenado momentáneamente por el afincamiento de nuevos
monarcas "navarros", los Evreux. Las esperanzas que suscitó el
gobierno de los primeros soberanos de este linaje (1328-1349), con su
reordenación general jurídico-administrativa, y medidas correctoras de pasados
abusos, venían acompañadas de un acercamiento a los reinos hispanos,
postergados desde hacía una centuria en las relaciones exteriores.
[30] TRATADO DE
CAZORLA (1179): Tratado bilateral firmado el 20 de marzo del año 1179, entre el
rey castellano Alfonso VIII , y el rey aragonés Alfonso II, en la localidad de
Cazorla, aldea fronteriza situada entre Ariza y Huerta, por el que ambos
monarcas delimitaron las respectivas zonas de influencia y de futuras
conquistas de sus reinos en el territorio oriental de al-Andalus. Alfonso II de
Aragón y Alfonso VIII de Castilla acuerdan la supresión del juramento de
vasallaje aragonés (1136) y fijan sus respectivos límites de reconquista. Por
su parte, el rey navarro, Sancho VI, cede La Rioja a Castilla y se inicia una
tregua de diez años entre ambos reinos.
[31] SEÑORIO DE VIZCAYA: Fue un territorio con organización política propia
existente en la actual provincia de Vizcaya desde el siglo XI hasta 1876, en que fueron abolidas las Juntas Generales de Vizcaya y el régimen foral vizcaíno. En 1379 el rey Juan I de Castilla se convirtió en señor de Vizcaya, por herencia materna, quedando dicha titularidad
integrada definitivamente en la corona de Castilla y luego en el reino de España, titulación que estará unida bajo los mismos
monarcas, pero Castilla y Vizcaya estarán separadas administrativamente, cada
soberanía conservará su identidad y leyes, las cortes castellanas permanecerán
separadas de las vizcaínas, siendo que el concepto soberanía era distinto en la
época medieval que en la actual. Vizcaya tuvo bandera naval propia, casa de
contratación y consulado en Brujas. También
tuvo dos aduanas en la frontera con Castilla, en Valmaseda y Orduña. En 1076, tras el asesinato del rey de Pamplona, Sancho IV "el de
Peñalén" y el
reino de Navarra ser dividido entre los principales monarcas de
la Dinastía Jimena, Sancho de Aragón y Alfonso de León, el segundo Señor de Vizcaya tomó bando con su pariente más cercano y de
poder real más distante en León con lo que Vizcaya, Álava, parte
de Guipúzcoa y La Rioja empezarían a ser desde entonces
territorios señoriales más o
menos de Behetría sobre
las mismas bases del Señorío de Vizcaya entre los monarcas de Castilla, Navarra
o Aragón, todos con iguales derechos a reclamar vasallaje. Se discute si antes
de 1379 el señorío de Vizcaya era un dominio independiente o si era territorio del reino de Castilla. Se dice
que los reyes de Castilla buscaron la amistad y colaboración de los señores de
Vizcaya para sus empresas durante la Reconquista y que,
en agradecimiento, estos reyes les otorgaban cargos, honores y estados en
territorios castellanos de sus reinos (que no pasaban a formar parte de
Vizcaya, ni gobernarse a la vizcaína sino gobernados por un vizcaíno). Por
éstos los señores de Vizcaya les rendían homenaje, como vasallos suyos y ricohombres de su
reino por los territorios que recibían en él, pero conservando su
condición de soberanos independientes de
Vizcaya, pues desde 1110 les fue reconocido a los
señores de Vizcaya mantener total jurisdicción sobre su tierra, incluidos los
casos reservados a la justicia real, e iniciando en 1199una serie de fundaciones de villas y
dotación de fueros que finalizó en 1376, cuando el infante don Juan de
Castilla, señor de Vizcaya y futuro Juan I, fundó las villas Munguía, Larrabezúa y Rigoitia.
[32] BATALLA DE CLAVIJO: Dícese
de la batalla que sostuvo Ramiro I de León contra los musulmanes en el año 844. El lugar
de la batalla fue en el monte Lanturce, a unos 25 kms al sur de Logroño, y muy cerca a la estratégica posición de Albelda. El
motivo pudo ser, al parecer, la negativa de Ramiro I a allanarse a la
pretensión del tributo de las cien doncellas. La suerte fue desfavorable para
las armas cristianas, que quedaron cercadas en el monte Lanturce. Las
persepectivas de aniquilamiento para el día siguiente eran seguras. Pero
durante la noche se le apareció, al rey Ramiro, el Apóstol Santiago en sueños,
el cual, le animó para el combate al día siguiente, asegurándoles la ayuda. Al
día siguiente, 23 de mayo del
año 844,
efectivamente, en plena batalla, se apareció el Apóstol ayudando a los
ejércitos cristianos. En el mismo año 844, concretamente el 3 de octubre,
los vikingos arrasan Sevilla. La incursión vikinga, que había llegado a la
costa atlántica de la Península, ataca Galicia y se dirige hacia el Sur. Los
vikingos caen sobre Sevilla, que es saqueada durante una semana, aunque finalmente
son expulsados de ella.
[33] CRUZADA:
Expedición dirigida a conquistar Tierra Santa y, en general,
cualquier guerra sancionada por el papado, contra los enemigos de la
Cristiandad -paganos, infieles o herejes- para defender a los
peregrinos o expandir el cristianismo. Se señalaban tradicionalmente ocho
cruzadas a Palestina, enumeradas cronológicamente (de 1096 a 1270), pero hubo
continuos peregrinajes armados de cruzados, de mayor o menor
entidad, guiados por reyes o nobles, populares, e incluso niños, no
siempre bendecidos por el papado, y cuyas motivaciones eran
religiosas, políticas y comerciales. Las cruzadas conducidas por caballeros
germánicos teutónicos se dirigieron contra pueblos paganos
eslavos y bálticos (siglos XII-XIV). Otras se promulgaron contra herejes, caso
de loos albigenses (cátaros). Las guerras de la Reconquista y las posteriores
luchas contra los musulmanes fueron consideradascruzadas. La idea de cruzada,
basada en el conceptoo de guerra santa, pervivió en la cultura occidental en la
Edad Moderna (batalla de Lepanto, etcétera) e incluso fue invocada en la
Contemporánea (Guerra Civil española).
[34] CRISIS: Designa
un periodo breve de cambio decisivo, un punto de inflexión que determina la
supervivencia o la desaparición de un individuo, una institución, una
condición, etc.; en sentido más amplio indica un período, breve o largo, de
inesdtabilidad y de dificultades, o de transformaciones rápidas
y profundas. La idea se imbrica con los conceptos de decadencia
y de declive, y en economía con los de recesión y depresión. Crisis
es una de las nociones más utilizadasen historia y en ciencias
sociales, pero es también un concepto ambiguo e impreciso, debido al
uso a veces indiscriminado que se hace del término, empleado para describir
desde situaciones revolucionarias hasta cualquier tipo de tensión en las
relaciones internacionales y, en general, cualquier situación de dificultad en
cualquier ámbito. Por otra parte, una crisis económica es la fase del ciclo
económico en la que se produce la ruptura del equilibrio general y el
nacimiento de las causas que motivan la depresión. Sus causas pueden ser
varias: un elevado número de falsas inversiones realizadas durante el período
de expansión económica, la contracción brusca de los créditos, la huida de
capitales en períodos de inestabilidad política o social, la reducción brusca
de la demanda exterior, etc. La crisis reduce la producción y aumenta el paro.
En general, va acompañada también de tesiones inflacionistas (aumento del coste
de la vida), a veces incluso de hiperinflación.
[35] REPOBLACIÓN:
Colonización territorial que acompañó a la Reconquista de los reinos
hispanocristianos. Presentó diferencias en el tiempo y según la zona de la
Península. En la parte occidental hubo cinco fases: 1) correspondiente al valle
del Duero, tuvo lugar entre los siglos IX y X. Se basó en la cesión
regia por un sistema de presura de terrenos vacíos a monasterios, nobles y
pequeños campesinos libres; 2) repoblación por concejos, que afectó durante el
siglo XI a los territorios comprendidos entre los ríos Duero y Tajo; 3) los
territorios situados entre el Tajo y el Guadiana y la Serranía de
Cuenca se entregaron en el siglo XII a las órdenes militares; 4) las
extensas zonas incorporadas en el siglo XIII tras la conquista de Andalucía se
entregaron a concejos, órdenes militares y a la alta nobleza. Puesto
que ésta era una zona densamente poblada por musulmanes, la apropiación difirió
de la empleada en etapas anteriores, recurriéndose a un sistema de
repartimiento; 5) una vez conquistado el reino Nazarí, los Reyes Católicos
emplearon también el repartimiento, distribuyendo lo conquistado
entre la alta nobleza y el pequeño campesinado a fin de consolidar una zona de
realengo. Por su parte, las diferencias existentes en la Reconquista de la zona
oriental condicionaron el tipo de repoblación. En Cataluña hasta el siglo XI
fue protagonizada por monasterios y magnates y en el siglo XII se hizo a
través de cartas pueblas. En Aragón y Navarra,
especialmente en el valle del Ebro, Valencia y Murcia se practicó el sistema de
repartimiento. El modelo de repoblación tuvo consecuencias importantes pues
influyó en el sistema de propiedad durante los siglos siguientes. Mientras que
la presura y los repartimientos, salvo en Andalucía, dieron lugar a una
propiedad de pequeño tamaño, el resto de las fórmulas propició la creación de
vastos latifundios.
[36] FUEROS: Término usado en época medieval con
un doble sentido: por un lado, como el conjunto de usos y costumbres de
época inmemorial recogidos por escrito y reconocidos como ley en un lugar; y,
por otro, como las libertades, privilegios no exenciones de las habituales
obligaciones regias o señoriales fruto del proceso de repoblación en el que era
necesario atraer con esas ventajas a nuevos moradores a las zonas
recién conquistadas. En Navarra y en el País Vasco el régimen foral prosiguió
hasta el siglo XIX.
[37] HERMANDAD: Asociación de los vecinos
de diversos municipios castellanoleoneses, que se unían
para fines de interés común, por lo general para la defensa del
orden público, persecución de los malhechores y resistencia frente a
los abusos nobiliarios.
[38] CORTES: Las
cortes tuvieron su antecedente en la curia regia de la alta Edad Media.
Posteriormente, se convirtieron en asambleas convocadas y presididas por el rey
en las que participaban los distintos estamentos: nobleza, clero y
representantes de los hombres libres de las ciudades. Fueron reunidas por
primera vez en 1188 por Alfonso IX de León. Más tarde se instituyeron en
Cataluña (1218), Aragón (1274) y Navarra (1300). Las cortes alcanzaron su
apogeo durante el siglo XV, fueron decayendo durante el siglo XVI, y en
Castilla se convocaron por última vez en 1789 durante el reinado de Carlos IV.
Con la invasión napoleónica, se convocaron en 1810 las cortes de Cádiz, que
elaboraron la constitución liberal de 1812. Fueron suprimidas durante el
reinado de Fernando VII (1814-1833), excepto en el Trienio Liberal (1829-1823).
En 1834 elaboraron el estatuto real y su funcionamiento varió a lo largo de los
siglos XIX y XX. En 1942, bajo el régimen franquista, fueron nuevamente
convocadas, aunque sus miembros eran designados por el jefe del Estado y sus
funciones estaban muy recortadas. La Constitución de 1978 restableció su
estructura bicameral, sus funciones legislativas y su representatividad.
[39] MERINO: Juez
que era delegado del rey en un territorio, en donde tenía amplia
jurisdicción.
[40] HABEAS
CORPUS: Es una institución jurídica que persigue "evitar los arrestos y detenciones
arbitrarias" asegurando los derechos básicos de la persona, como son estar
vivo y consciente, ser escuchado por la justicia y poder saber de qué se le
acusa. Para ello existe la obligación de presentar a todo detenido en un plazo
preventivo determinado ante el juez de instrucción, quien podría ordenar la libertad
inmediata del detenido si no encontrara motivo suficiente de arresto.
[41] HIDALGO (fijo
d’algo = hijo de bien, el que posee
bienes)E INFANZÓN: Tiene su
origen en España y Portugal y es sinónimo de noble, aunque coloquialmente se utilice el término para referirse a la nobleza
no titulada. En España existían muchas clases de Hidalguías: El «hidalgo» -
notorio - , el «de solar conocido», el «de todos cuatro
costados», el «de vengar quinientos sueldos», los «hidalgos
por el cuerno» y otros, incluso uno que está entre lo conceptual y lo
real el «hidalgo como un gavilán» Hace referencia a hijo
de algo como hijo de algún linaje, con variadas calidades
la palabra algo, en sus diferentes contextos, denotaba “noble”,
“valioso”, “bueno”. Además de los Infanzones era sinónimo de Gentileshombres y Escuderos.
[42] BATALLA DE LAS NAVAS DE TOLOSA:
Célebre batalla de la Reconquista española, en la que Alfonso
VIII de Castilla, apoyado por Sancho VII de Navarra y Pedro II
de Aragón, derrotó al ejército almohade (1212). Esta victoria
acabó con la expansión almohade y constituyó el jalón más esencial
en la definitiva reconquista cristiana.
[43] CÁTAROS:
Relativo a una secta cristiana, considerada herética por la Iglesia católica,
de los siglos XII y XIII, que combinaba influencias dualistas orientales
recibidas a través del borgomilismo con la concepción maniquea que persistía en
Occidente desde el siglo IV. Rechazaban los sacramentos, vivían en castidad,
abstinencia y pobreza y estaban sujetos a una rígida jerarquía. Sus adictos
fueron llamados en Francia albigenses. El papa Inocencio III predicó
la cruzada contra ellos. Dirigida por Simon de Monfort (1209-29), acabó con el
movimiento, logrando al tiempo la sumisión de los grandes serñoríos
de Francia meridional a los Capeto.
[44] HEREJÍA: Del
latín, y a su vez del griego, elección. La Iglesia católica se atribuyó
desde sus inicios, en especial desde la patrística, la posesión
legítima de la verdad revelada -aquella que no se puede conocer sólo
con la razón, sino que es manifestada por Dios a los hombres
mediante la Iglesia-; y definió la herejía como la doctrina que se oponía a una
verdad revelada. El concepto fue derfinido en sus inicios para combatir
diferencias dentro de la Cristiandad por cuestiones doctrinales, y fue pronto
precisado frente al de cisma, relativo a diferencias por
cuestiónes disciplinares. En la práctica, sin embargo, ambas nociones eran
difíciles de distinguir. La persecución de los herejes se hizo
sistemática desde el siglo XIII, con la promulgación por Inocencio
III de la cruzada contra los albigenses (1209), el IV Concilio de Letrán (1215)
y la creación de tribunales de la Inquisición, específicamente destinados a la
extirpación de las herejías. Las penas que, en caso de no
arrepentimiento y abjuración, podían llegar a la pena capital
ejecutada por el brazo secular, eran vistas por la Iglesia como penitencias
para la redención del pecado y no como puniciones.
[45] EL HOMENAJE: Palabra proveniente
del provenzal homenatge, en el contexto del feudalismo (la Edad Media y su
extensión en determinados usos durante el Antiguo Régimen) era el primer paso de la ceremonia de homenaje
e investidura por la que se establecía un vasallaje. También
refiere a la ceremonia completa e, incluso, a los propios conceptos de
vasallaje e infeudación y, por extensión de sentido, a
cualquier juramento que
implicara una obligación de cumplimiento, o a los actos de sumisión, veneración y respeto. Se utiliza
con el verbo rendir («rendir homenaje» u «homenajear») y con
la expresión pleito homenaje.
[46] VILLANO:
Término usado para designar de manera genérica a los campesinos a partir de los
siglos centrales de la Edad Media. En origen indicaba de manera neutra los
habitantes de las villas y pueblos, pero fue adquiriendo un
significado claramente peyorativo, tanto en castellano como en otras lenguas
europeas.
[47] GUERRA DE LOS
CIEN AÑOS: Se da el nombre de Guerra
de los Cien Años al largo conflicto que sostuvieron los reyes de Francia e
Inglaterra entre 1337 y 1453. En realidad fue una extensa serie de choques
militares y diplomáticos, caracterizada por breves campañas bélicas y largas
treguas. No fue, por tanto, un estado de guerra permanente, aunque las
prolongadas y frecuentes treguas se veían continuamente salpicadas de
escaramuzas al estilo de la guerra de guerrillas, y las maniobras diplomáticas
más tradicionales estaban al orden del día. Se inició en medio de condiciones
feudales y por causa de un litigio típicamente feudal; y terminó en guerra
entre dos países que se estaban convirtiendo rápidamente en naciones bajo la
administración centralizada de sus respectivas monarquías.
[48] USURA: El
préstamo en dinero fue quedando englobado en las prácticas del crédito, pero permaneció
la condena de la petición de un interés que superara los límites establecidos,
es decir, de la usura y de los usureros.
.
[49] CASA DE ÉVREUX:
Fue una familia noble francesa, una rama menor de la dinastía de los Capetos,
que floreció desde principios del siglo XIV a mediados del siglo XV. Esta rama
gobernó el Reino de Navarra. Évreux es una ciudad de Francia, capital del
departamento del Eure (Normandía).
[50] FUERO
REAL: Desde los primeros años de reinado
de Alfonso X de Castilla, el monarca ya había manifestado una clara tendencia a la homogeneización del derecho
de los distintos territorios pertenecientes a la Corona de Castilla. Conforme a este propósito, el rey
inició en el año 1255 un nuevo proyecto, en el que en vez de servirse de otros textos
forales en uso, tomó la decisión de dar vigencia a un nuevo fuero del cual él
había sido creador. Como consecuencia de ello, en el mes de marzo de 1255, Alfonso X otorgó a los vecinos de
Aguilar de Campoo el texto intitulado "Fuero real de España".
[51] ESTRECHO DE
GIBRALTAR: Brazo de mar que comunica el océano Atlántico con el mar
Mediterráneo, y que separa las costas meridionales de España y las
septentrionales de África. De unos 14 km de anchura
y 250 metros de profundidad. En la orilla ibérica, se
hallan los puertos de Gibraltar, Algeciras y Tarifa, y en la africana están los
de Tánger y Ceuta.
396 CRISIS DEL SIGLO XIV: Dejó en la sociedad
europea como saldo una serie de dificultades económicas, descenso de
población por hambrunas y epidemias (peste negra), luchas dinásticas, crisis
religiosas y conflictos sociales. Ha sido objeto de controversias teóricas,
pues frente a las interpretaciones malthusianas y marxistas que se centraban en
las relaciones sociales del campo y concedían a la crisis un protagonismo
decisivo en la transición del feudalismo al capitalismo, otros autores
hacen hincapiéen fenómenos ligados al comercio, la expansión urbana y el
desarrollo de los Estados como elementos que incidieron en la crisis
más allá de la relación entre señores y campesinos. En
otro sentido, Carlos II (1349-1387)
rompió, en cierto modo, estas expectativas para volcarse en la recuperación de
su patrimonio ultrapirenaico y sumergirse en el avispero de la Guerra de los
Cien Años. El precio que el rey y el reino pagaron fue muy alto. Todos los
azotes posibles, vigentes en la Europa del momento, se hicieron presentes:
desequilibrios climáticos, crisis de subsistencia, alza de precios y salarios,
hambre y peste produjeron una fatal sangría humana, de la que ciertamente el
monarca no era responsable, pero que empeoró financieramente con su desatinado esfuerzo
bélico. Exenciones tributarias puntuales y la socorrida devaluación monetaria,
no podían paliar el efecto desastroso del reiterado y "ordinario"
recurso a los impuestos extraordinarios. Sólo un segmento de la nobleza se
benefició de la actividad militar, y la versátil oligarquía urbana, con
intereses económicos diversificados y dueña de las administraciones
municipales, medró relativamente en medio de la crisis general. Los grandes
propietarios del siglo anterior, las instituciones eclesiásticas, vieron
mermados sus patrimonios de diversos modos, mientras perdían derechos e
ingresos, usurpados por caballeros y burgueses. El sector más desfavorecido
fue, como en Europa, el de los pequeños y medianos campesinos de señorío, que,
incapaces de sostener la rentabilidad agraria y por ende de soportar las cargas
fiscales, pechas señoriales, impuestos públicos y tributos extraordinarios,
abandonan las tierras o malviven en ellas, endeudados o pidiendo reiteradamente
exenciones y rebajas. La escrupulosa gestión escrita de la administración no
mejoraba per selas posibilidades del Tesoro, y la compleja
maquinaria burocrática aún añadía una carga más a la esquilmada hacienda real.
Convencido del fracaso de sus proyectos franceses, Carlos II trazó en los
últimos años de su reinado nuevas alianzas con monarcas hispanos, que van a
marcar decisivamente la política exterior de sus sucesores. El largo
reinado de Carlos III (1387-1425) fue un relativo remanso de sosiego: la paz
interior y exterior favorecía los reajustes socioeconómicos, mientras la
monarquía se prestigiaba y adornaba con cuantos recursos simbólicos y
materiales ofrecía la mentalidad dinástica coetánea, especialmente francesa.
Entre tanto, en algunas zonas del reino y en algunos sectores más dinámicos se
iniciaba una "reconversión", que habría desembocado en una
recuperación bastante generalizada de no haber mediado la guerra civil. El
gobierno de la reina Blanca (1425-1441) fue el último momento de esplendor de
Navarra. A su muerte, tras una etapa de difícil equilibrio entre su hijo y
sucesor Carlos, Príncipe de Viana, y el rey consorte Juan de Aragón
(1441-1451), la banderización y ruptura social polarizaron el reino, causaron
devastación y desórdenes por espacio de dos generaciones y precipitaron el
marasmo político (1451-1461). El balance artístico y cultural de la dinastía es
mucho más positivo: el gótico, en sus diversas manifestaciones y estilos, se
impone por todo el reino, con obras de gran calidad, muchas de ellas de corte
francés. Los únicos escritores bajomedievales conocidos viven también en este
periodo, aunque en este caso la cantidad y calidad de sus obras no pueda
compararse con el coetáneo florecimiento de las letras hispanas. Con los reyes
de las casas Foix y Albret (1479-1512) y antes de que se cerrara la guerra
civil, a las tensiones internas se sumaron, en una fatal conjunción, las
presiones de Francia, Castilla y Aragón. Las servidumbres políticas se hacen
insostenibles desde que se unen las coronas de Castilla y Aragón y los reyes de
Navarra, con compromisos patrimoniales y vasalláticos en Francia, optan por
este reino. La pérdida de la independencia política de Navarra, incorporada a
la corona de Castilla, marca el final de una época. Desde 1512 los mecanismos
administrativos se desarrollan y adaptan a la nueva realidad política, patente
también en otros aspectos institucionales y sociales. La población y la
economía se recomponen a lo largo del XVI y las corrientes renacentistas
inscriben a Navarra definitivamente en la órbita hispana. El final del reino
privativo de los Foix-Albret es, para Navarra, el final de la Edad Media.
Iparralde está básicamente articulado en tres unidades a lo largo de la Baja
Edad Media: dos bajo soberanía inglesa, Soule y Labourd, y una en la órbita
navarra, la Baja Navarra o Ultrapuertos. Las tres comparten una misma base
social y una análoga escasez de recursos económicos, hecha excepción de la
actividad portuaria y comercial de Bayona. Las tres fueron escenario de una
inquietud nobiliaria, orientada en Labourd hacia la difícil colaboración con la
autoridad anglo-aquitana, y en Ultrapuertos frenada y capitalizada por las
empresas políticas de los Evreux. Sólo la Baja Navarra resistió a la suerte
común de estas regiones al concluir la Guerra de los Cien Años: la anexión al
reino francés. Ultrapuertos vivió dos generaciones más bajo sus reyes
franco-navarros. En 1530 se incorporaba a los señoríos de los Albret, los
"otros" reyes de Navarra desde 1512. Finalmente, la compleja política
del siglo XVI terminó encuadrándolos en la Francia de los Borbones, que también
ostentaron hasta la Revolución el titulo de "reyes de Navarra".
1. Las guerras carlistas
En
la lucha dinástica al trono de España, Isabel (hija legítima de Fernando VII
muerto en 1833) se alió con los liberales dando lugar al bando de los isabelinos;
mientras que Carlos María Isidro de Borbón[1] (hermano
del rey Fernando VII) que era absolutista se alió con las tesis foralistas que
estaban en contra de la desaparición de los regímenes forales, lo que dio lugar
al carlismo y al bando carlista. El conflicto carlista vasco estuvo
condicionado por las tensiones sociales entre partidarios y detractores de la
permanencia de los regímenes forales. Mientras los propietarios rurales
deseaban su pervivencia, los comerciantes, residentes principalmente de las
ciudades, deseaban su supresión o modificación. Los primeros se identificaban
mayoritariamente con el absolutismo, a pesar de que Fernando VII, padre de
Isabel II, también había intentado la supresión de los fueros.
El carlismo fue la tendencia y sistema político de los
partidarios de la línea de la casa de Borbón española, que desciende del
infante Carlos María Isidro, hijo de Carlos IV y hermano de Fernando VII. El
carlismo surgió en 1833, cuando tras la muerte de Fernando VII sin sucesión
masculina, los seguidores de Carlos María Isidro reivindicaron el trono de
España de acuerdo con la Ley Sálica (anulada en 1832 por Fernando VII a favor
de su hija, la futura Isabel II). El país quedó dividido entre los seguidores
de la rama carlista y los de la isabelina o liberales, lo que desembocó en tres
guerras civiles. Políticamente, el carlismo era foralista, tradicional,
descentralizador y religioso, y aglutinó a los absolutistas, reaccionarios y
defensores del antiguo régimen, extendido especialmente en las zonas rurales,
en contra del régimen liberal burgués que era centralista, laico y renovador.
Antes de morir Alfonso Carlos de Borbón en 1936, designó regentev a Javier de
Borbón-Parma, 1936, pero un sector del carlismo (Pacto de Estoril,
1957) reconoció como aspirante al trono a Juan de Borbón, hijo de Alfonso XIII
y padre de Juan Carlos I, que accedió al trono en 1975. El hijo de Javier,
Carlos Hugo, creó el Partido Carlista en 1968 (liberal, socialista y
federalista) que abandonó en 1980. Por tanto, en la "Primera guerra
carlista" (1833 - 1839), parte de los vascos sureños apoyan a los
carlistas, no por causas dinásticas sino por defender la no desaparición de las
instituciones vascas establecidas en los fueros[2]. En
1839, los carlistas son derrotados. Se celebra la convención de Bergara, que
trae consigo la pérdida gradual de los regímenes forales de Alava, Vizcaya,
Guipúzcoa y Navarra. En 1841, se transfiere la aduana española del Ebro al
Bidasoa. Comienza en 1845, el éxodo masivo de vascos a America del sur, que ya
había comenzado el siglo anterior para huir de las hambrunas. Gran parte de la
población vascoparlante de Navarra emigró a América, lo que hizo que el
euskara, que seguía siendo la lengua mayoritaria de los navarros, fuese
perdiendo terreno a marchas forzadas; mientras que el español, otrora
lengua hablada solamente en la ribera del Ebro, en el sur de Navarra, y en la
mitad este (romanzado), se fue extendiendo hacia la mitad y norte de la
región. En
1856, se celebra una convención franco-española para aplicar la fijación de la
frontera compartiendo
Navarra. "Segunda
guerra carlista" (1872 - 1876), en la que las aspiraciones de parte de los
vascos de recuperar la soberanía se ven truncadas por la derrota de las tropas
carlistas, lo que ocasiona el reforzamiento del centralismo español y pérdida
definitiva de los regímenes forales. Haciendo
un inciso, indicamos ahora que el liberalismo surgió en el siglo
XIX como doctrina ética y política[3] orientada
a instaurar las libertades individuales y a obtener el reconocimiento de los
derechos naturales e inalienables del hombre, la igualdad de los ciudadanos
frente a la ley y la creación de la institución parlamentaria con el fin de
limitar las prerrogativas de los reyes. La clase que se benefició de las ideas
liberales para su expansión y la conquista progresiva del poder de la
burguesía. La demanda de libertad económica vino de la mano de Smith, fundador
del liberalismo, mientras que el componente social en el liberalismo inglés fue
introducido por Bentham y Stuart Mill; en Alemania el liberalismo nació de la
teoría kantiana del Estado de derecho, para el cual la ley es superior al
príncipe; en Francia, donde el liberalismo fue de derivación ilustrada,
Montesquieu fue el primero en formular la doctrina de la división de los tres
poderes, después de la crítica de Rousseau a la tradición absolutista en la educación
y en las
costumbres. Una
vez dicho esto, señalamos que Carlos María Isidro (1788-1855) fue el segundo
hijo de Carlos IV, quien protagonizó la escisión carlista. Hasta finales de la
década de 1820 se mantuvo leal a su hermano Fernando VII. Sin embargo, en esas
fechas comenzó a servir de aglutinante de los sectores absolutistas
descontentos con las reformas acometidas por la monarquía durante la Década
Ominosa. A partir de ahí hizo valer sus derechos al trono y rechazó la
Pragmática Sanción que le privaba de él en beneficio de su sobrina Isabel II.
En 1833 hubo de exiliarse en Portugal y a la muerte de Fernando VII, se
proclamó rey con el nombre de Carlos V. Encabezó la sublevación carlista, entró
en España por Navarra y dirigió en 1837 la Expedición Real que le puso a las
puertas de Madrid. Fracasada ésta, se exilió en Francia tras el Abrazo de
Vergara y abdicó en su hijo Carlos Luis de Borbón en
1845. Así,
pues, la sucesión de los reyes carlistas es la siguiente: Carlos María Isidro
(1788-1855) [Carlos V], Carlos Luis de Borbón (1818-1861) [Carlos VI], Carlos
de Borbón (1848-1909) [Carlos VII] y, por último, Carlos Hugo de Borbón[4] (1930-).
2. El surgimiento del Nacionalismo vasco
La inserción de la realidad vasca dentro del Reino de
Castilla se puede decir que se realizó de una forma inteligente. A medida que
Castilla fue conquistando y anexionándose territorios del Reino de Navarra a
partir del siglo XII fue conservando y desarrollando los fueros (sistema de
gobierno) de cada uno de los territorios vascos a través de los cuales se
fueron autogobernando. Digamos que las regiones vascas eran así como estados
dentro de otro estado. Tenían sus propias aduanas, sus propias milicias (el
ejército español no entraba en territorio vasco), sus propias leyes, su propio
sistema fiscal y el Reino de España no recaudaba los tributos, sino las
diputaciones forales. En función de lo recaudado se daba un canon al Reino de
España. Desde el siglo XVI comienza un proceso lento pero imparable de
centralización y castellanización de las leyes en España por parte de la
monarquía española, que llevará a las diferentes administraciones vascas a
tener problemas con la administración central. Todas estas tiranteces se irán
agravando cada vez más y estallarán en el siglo XIX, cuando los liberales
consideraron que los regímenes forales de las regiones vascas eran arcaicos y
que estaban en contra de la modernidad. Según ellos era contraproducente para
España que existieran unas especies de "estados" dentro de otro
estado, aduanas dentro de un mismo país que entorpecían el tránsito de las
mercancías y de las personas, y que acarreaban que dentro del Reino de España
hubiese legislaciones diferentes. En la lucha dinástica al trono de España,
Isabel (hija legítima de Fernando VII muerto en 1833) se alió con los liberales
dando lugar al bando de los isabelinos, mientras que Carlos (hermano del rey
Fernando VII) se alió con las tesis absolutistas y foralistas que estaban en
contra de la desaparición de los regímenes forales, lo que dio lugar al
carlismo y al bando carlista. Guerras carlistas es el nombre
genérico de las tres guerras civiles que tuvieron lugar en España durante el
siglo XIX a causa del pleito sucesorio que planteó la muerte de Fernando VII.
La primera guerra carlista (1833-1840) se originó al ser
proclamada reina Isabel II (hija de Fernando VII) y regente María Cristina. Los
seguidores de Carlos María Isidro lo proclamaron rey (Carlos V) y se alzaron en
armas especialmente en Navarra, Cataluña, Vascongadas y el Maestrazgo. Muerto
Zumalacárregui (1836), los carlistas fueron derrotados por Espartero, con quien
firmaron el Convenio de Vergara (1839) que puso fin a las hostilidades.
La segunda guerra carlista (1846-1849) se originó al no
celebrarse la boda entre Isabel II y el pretendiente carlista conde de
Montemolín (Carlos VI): se desarrolló especialmente en Cataluña. La tercera
guerra carlista (1872-1876) tuvo como pretexto la elección de Amadeo
de Saboya como rey de España (1871) y el fracaso del carlismo en las elecciones
de 1872. Se desarrolló bajo la dirección de Carlos VII y su hermano Alfonso
Carlos, en Cataluña, Valencia y Aragón; terminó con los fracasos carlistas de
Montejurra y Estella (1876). En aquel tiempo ningún vasco peninsular
se cuestionaba su españolidad si el sistema foral era respetado, es decir, que
se anteponían los fueros a la españolidad. Las unidades políticas de los
vascos, a través del Ducado de Vasconia (siglos VI-VIII d.C.) y del Reino de
Pamplona-Nájera (siglo XI d.C.), habían quedado ya muy alejadas en el tiempo y
no presentes en la memoria histórica de los vascos. El único rastro de esta
antigua unidad se encuentra en la permanencia hasta la actualidad de los
términos Euskal Herria[5] (equivalente
al latino Vasconia) y euskaldun (equivalente al latino vascón) en el habla de
los vascos, unos términos que se extendieron en la época franco-visigótica
durante del Ducado de Vasconia. Como podemos comprobar, a partir de los
primeros textos escritos en lengua vasca del siglo XVI, a ambos lados de los
Pirineos, se utiliza la palabra Euskal Herria para hacer referencia al País
Vasco e incluso el escritor y sacerdote Axular, nacido en Urdax (localidad de
la Navarra española), describe las siete regiones que la integran (Álava,
Guipúzcoa, Navarra, Vizcaya, Labort, la Baja Navarra y Sola). Sin embargo, en
estos textos, como en otros de la época, no se atisba ningún anhelo por estar
unidos, lo que denota que los vascos de uno y otro lado se encontraban, en
general, a gusto en su estatus político, divididos entre dos países y, a su
vez, divididos en diferentes entidades políticas forales. Situación que
cambiará en el siglo XVIII, después de la llegada de la ideología liberal[6]. Euskal
Herria es el nombre histórico del País Vasco, formado por Alaba, Bixkaia, Gipuzkoa, Nafarroa
Beherea, Nafarroa Garaia, Lapurdi y Zuberoa.
Documentado por primera vez en el siglo
XVI. Euskadi
Norte o Iparralde es la denominación que los nacionalistas vascos otorgan a las
tres provincias que se engloban en el Estado francés: Zuberoa (Soule), Lapurdi
(Labourd) y Nafarroa Beherea (Basse Navarre). La tierra de
Zuberoa se extiende por parte oriental del bosque de Irati y la mitad superior
del valle del Saison; Lapurdi es una región agrícola y ganadera con pesca en la
costa; Nafarroa Beherea se sitúa al N de los Pirineos y al O de
Zuberoa. La
españolidad era representada en los vascos peninsulares por su lealtad y
servicio al rey de España después de que hubiera acatado respeto a las leyes
vascas. Ante las continuas políticas por intentar centralizar y disminuir el
autogobierno de cada uno de los territorios vascos peninsulares establecido en
sus fueros, que se ven agravadas después del surgimiento del liberalismo en
Europa, es cuando surgen los intentos independentistas, como el de Guipúzcoa en
1795. Cuando la Convención Francesa invade España y, viendo que la monarquía
española tarde o temprano acabaría aboliendo el sistema foral, intentan que
Guipúzcoa se independice y forme parte de Francia, si su sistema foral es
respetado. De todas maneras este independentismo es regional. Cada región vasca
miraba por sus regímenes forales, por su situación política, económica y
social, sin tener en cuenta el resto de regiones vascas, dado que no existió la
conciencia política de ser vasco hasta que surgió el nacionalismo vasco. De
hecho este nacionalismo surgió como evolución del independentismo vizcaíno.
Hubo dos guerras carlistas en las que vencieron los liberales, lo que
finalmente acarreó la desaparición de los regímenes forales. Fruto de la humillación
que supuso para ciertos sectores foralistas la pérdida de unas instituciones
seculares, a través de las cuales se había conseguido integrar la realidad
vasca en Castilla y posteriormente en España. Comenzó a surgir entre estos
sectores, en gran medida de Vizcaya, el independentismo vizcaíno con Sabino
Arana a la cabeza. Sabino Arana era al comienzo un independentista vizcaíno ya
que, según él, al abolirse los fueros, después de perder las guerras carlistas,
la corona española había roto el pacto de integración de los vizcaínos en
Castilla y posteriormente en España, por lo que los vizcaínos dejaban de ser
españoles. Por eso a los militantes del Partido Nacionalista Vasco se les sigue
llamando todavía bizkaitarras (vizcaínos). Sabino
Arana y Goiri[7] (Abando,
Bilbao, 1865-Pedernales, 1903) fue un político vasco, que estudió derecho en
Barcelona, donde fue testigo del resurgir del nacionalismo catalán. A su
regreso a Bilbao fundó el Euzkaldun Batzokya (1894), primer
círculo nacionalista vasco, y escribió artículos políticos en el
periódico Bizkaitarra y en las revistas Baserritarra y Euzkadi;
fue encarcelado por razones políticas en 1895-1896 y en 1902. Autor de Gramática
elemental del Euzkera Bizkaino (1888), Orígenes de la raza
vasca (1889), Bizkaia por su independencia (1892)
y Lecciones de ortografía del Euskera Bizkaino (1896). El
Partido Nacionalista Vasco (PNV) es un partido político fundado por Sabino
Arana y Goiri en 1894. Católico y conservador, revaloriza la cultura vasca y su
identidad nacional (Euzkadi). Tras la instauración democrática, ha sido la
fuerza política más votada en el País Vasco: gobiernos de los lehendakaris Carlos
Garaikoetxea (1980-1984) y José Antonio Ardanza (desde diciembre de 1984). Así,
pues, fundado en 1895 por Sabino Arana, defendió en sus orígenes posiciones
independentistas. Poco después, sin embargo, moderó su discurso y adoptó rasgos
democráticos al dejar de exigir la pertenencia a la raza vasca como requisito
para formar parte de él. En 1906 formuló su programa, mantenido hasta la
Transición, que incluía la defensa de la religión, de la raza y del euskera,
junto a la recuperación del régimen foralanterior al Convenio de
Vergara. Sin embargo, dejó sin definir la estrategia independentista o
autonomista, posiciones que han predominado alternativamente a lo largo de su
historia generando tensiones y escisiones. En la práctica
adoptó la
última, llevó una vida legal y se desarrolló como un partido político
conservador, de masas, respaldado por un movimiento cultural y sindical
representado en la central ELA. Tras permanecer eclipsado durante la Dictadura
de Primo de Rivera emergió como una de las fuerzas hegemónicas durante la
Segunda República. Rechazó la Constitución de 1931 por anticlerical, pero el
desarrollo autonómico propiciado por aquel régimen le llevó a escorarse hacia
la izquierda y a apoyar al Frente Popular y a la República en la Guerra Civil.
Durante el franquismo conservó la hegemonía del nacionalismo vasco en el exilio
y el interior, aunque en los años 60 aparecieron opciones más radicales que se
aglutinaron en torno a ETA[8]. Con
la democracia observó una postura moderada y, si bien no votó la Constitución
de 1978, sí apostó a fondo por la autonomía. Desde entonces, ha dirigido el
gobierno autónomo, aunque siempre en coalición con otros partidos nacionalistas
situados más a la izquierda o con el PSOE. En
los últimos tiempos y desde el Pacto de Estella (1998), la
tradicional tensión entre autonomismo e independentismo parece haberse
inclinadopor este último mediante la defensa del derecho de
autoderminación. Aunque
rápidamente esta ideología[9] independentista
vizcaína se mezcló con las corrientes románticas de finales del siglo XIX: una
lengua, un pueblo, una nación. Dando lugar al nacionalismo vasco y posterior
fundación por parte de Sabino Arana del Partido Nacionalista Vasco en 1895.
Llamando a la nación en la que viven los vascos Euzkadi. Sabino Arana
consideraba que era necesario dejar a un lado el independentismo vizcaíno e impulsar
la unidad de acción entre todos los vascos, porque a través de esta unidad, se
conseguiría más rápidamente que las libertades forales de cada uno de los
territorios vascos se reinstaurasen, ante según él, tanto atropello de
españoles y franceses contra las libertades vascas, que no dejaban otro camino
a los vascos que la independencia, con lo que dio lugar al lema "Zazpiak
Bat" (saspíak bat; "Las siete regiones vascas unidas"). El 11 de
septiembre de 1898, tres años después de la fundación del PNV, Sabino Arana
obtiene, por primera vez, el acta de diputado provincial por su partido con
4.545 votos vizcaínos.
El nacionalismo es
una ideología y un movimiento sociopolítico, basado
en la conciencia de la nación, que
expresa la creencia en la existencia de ciertas características comunes en una
comunidad nacional o supranacional, y el deseo de modelarlas políticamente. El
sentimiento de pertenencia a la nación propia se llama patriotismo, que llevado
más allá de ese sentimiento se convertiría en nacionalismo.
Con precedentes
en la Edad Media, sobre todo en las monarquías absolutas[10],
a partir de la Revolución Francesa surge el nacionalismo moderno,
simultáneamente con el apogeo de la burguesía industrial. Posteriormente, la
lucha frente un ejército invasor (guerras napoleónicas), o el deseo de
independencia (América) dieron al nacionalismo un nuevo impulso.
En
el siglo XIX afirmaron, tanto la burguesía como el nacionalismo, que
triunfarían juntos en las unificaciones italiana y alemana. La burguesía es la
clase social formada por empresarios comerciales, industriales y financieros
propietarios de tierras y miembros de profesiones liberales, situada
tradicionalmente entre el proletariado y la nobleza.
En el siglo XX, el nacionalismo tuvo dos grandes
momentos: el surgimiento de las ideas nacionalistas en colaboración con las
teorías racistas, como en Alemania (nacional-socialismo[11]), en
Italia (fascismo) y en Japón; y el nacionalismo que surgió en los países
colonizados después de la II Guerra Mundial, y también en la actualidad se
manifiesta en el Tercer Mundo, frente a las formas neo-coloniales de
explotación.
Existen
diversas formas de nacionalismo, por ejemplo, el nacionalismo romántico, el
nacionalismo étnico o cultural, el nacionalismo religioso, el nacionalismo
cívico o liberal, el nacionalismo económico, el nacionalismo de izquierda, el
nacionalismo banal, el nacionalismo musical, el nacionalismo centrípeto o
integrador, el nacionalismo centrífugo o desintegrador, el nacionalismo de
tercera generación, etc.
Cualquiera
podía ser vasco si aprendía la lengua vasca, es decir, que los vascos
disponían, por tradición cultural, de la noción de pertenencia menos excluyente
existente en aquella época en Europa, algo que era incompatible con la visión
de Sabino Arana de lo que consideraba debía ser una nación europea moderna,
basada en el nacimiento en una tierra determinada y en la pureza de raza de sus
habitantes. Además, este término era utilizado por los carlistas de Álava,
Guipúzcoa, Navarra y Vizcaya (ideología mayoritaria en estos territorios cuando
surgió el nacionalismo vasco), que eran firmes defensores de la españolidad de
los vascos, por lo que, según Sabino Arana, el término Euskal Herria utilizado
por los carlistas estaba "ensuciado de españolismo". Con lo que,
finalmente, acabaría inventando el neologismo Euzkadi que significa:
"tierra de los
vascos".
La industrialización
Antes que
nada, precisamos que la Revolución industrial[12] fue
una gran transformación técnica en la actividad industrial que se desarrolló en
varios países de Occidente a partir de la segunda mitad del siglo XVIII. En la
base de la Revolución está la introducción en el proceso productivo de las
máquinas movidas entonces por energía hidráulica o por vapor. El uso de la
máquina permitió la sustitución de la actividad artesanal, la aceleración del
proceso de producción y posteriormente un salto muy notable en la misma
producción. Con el uso de las nuevas máquinas, los empresarios industriales
pudieron concentrar también físicamente la producción, incrementar con un
amplio margen de libertad su volumen, controlar y dirigir directamente la masa
de los trabajadores integrados en ella. El relativo costo de las
máquinas requirió una más amplia disponibilidad de medios de
inversión, lo que dio lugar al surgimiento de las primeras combinaciones entre
empresas industriales y capital financiero, que después caracterizaron la nueva
sociedad capitalista. Pero con la Revolución industrial se desataron dolorosas
contradicciones, que tuvieron su reflejo en los estratos más pobres de las
clases trabajadoras. En Inglaterra, donde se advirtieron más dramáticamente las
consecuencias de la Revolución, los trabajadores, empujados por la miseria, se
rebelaron contra el uso de las máquinas. Más tarde, el desempleo fue
ampliamente absorbido y estas masas de trabajadores de fábrica dieron vida a
una nueva clase: la clase obrera. Fuera de Inglaterra, en Francia, Bélgica,
Suiza y Estados Unidos la difusión de las nuevas técnicas fue en cierta medida
más lenta, pero al mismo tiempo ahorró, al menos en parte, las dolorosas
consecuencias de la primera fase de la Revolución industrial. Del
hierro a los Altos Hornos, la minería del hierro ha caracterizado al País Vasco
desde tiempos remotos. Ya a principios del siglo XIV se originó un crecimiento
demográfico y económico debido a esta actividad, que duraría hasta finales del
siglo XVI. En el siglo XVIII, el País Vasco experimentó un nuevo auge económico
gracias, en parte, al desarrollo de la industria siderúrgica. A mediados del
siglo XIX, se comenzaron a construir diferentes empresas siderúrgicas en la
margen izquierda del río Nervión en Vizcaya, cuya unificación, en 1901, daría
lugar a Altos Hornos de Vizcaya. A principios del siglo XX Altos Hornos de
Vizcaya era la mayor industria de España, siendo la empresa hegemónica y líder
del sector siderúrgico español. El intenso proceso de industrialización del
País Vasco, menos intenso o ausente en el resto de España, salvo Cataluña, dio
lugar a que con el hierro de sus minas en Vizcaya y Guipúzcoa se fabricara
acero, y con el acero, se construyeron barcos, bicicletas, armas, maquinarias y
ferrocarriles. Desarrollando el talento financiero, especialmente los
bilbaínos, organizaron bancos que financiaron telares, fábricas de papel y
empresas de toda clase, lo que dio lugar a una burguesía industrial sin
parangón en el resto de España, exceptuando de nuevo
Cataluña. El desarrollo
contemporáneo del movimiento obrero permitió, hacia mediados del siglo XIX, la
formación del socialismo como sistema teórico y práctico sobre todo a través de
la obra de Proudhon y de Marx y Engels. Del primero surgió el movimiento
anarquista. Los segundos elaboraron la teoría social que denominaron socialismo
científico, que constituyó desde entonces el núcleo central del comunismo. El
marxismo[13] es
una doctrina económica y política basada en los fundamentos filosóficos del
materialismo histórico[14] y
dialéctico[15],
elaborada por Marx. Desde sus orígenes, el marxismo se propuso definir la
relación trabajo-capital en términos científicos, es decir, identificar el
mecanismo según el cual el trabajador asalariado no recibe todo el valor
producido por su trabajo sino que cede una parte al capitalista. La solución
dada por el marxismo a este problema presupone la existencia de dos clases
sociales: la burguesía, que posee los medios de producción, y el proletariado,
que sólo posee su fuerza de trabajo y debe venderla a cambio de los medios de
subsistencia. Sin embargo, el proletariado no produce al día sólo el valor
correspondiente a lo que necesitaa para mantenerse y reproducirse, que es la
paga que recibe del capitalista, sino que además produce una plusvalía. A
partir de este análisis económico y de la concepción de la historia como
historia de una lucha de clases, el marxismo se define como doctrina política
que marca la dirección histórica del proletariado en cuanto única clase que,
apoderándose de las fuerzas productivas, es capaz de abolir cualquier dominio
de una clase sobre otra y de instaurar una sociedad en la cual la riqueza,
mediante la planificación de toda la producción, se produzca y distribuya según
el principio de “a cada uno según su capacidad, a cada uno según su
necesidad”. De
la situación precaria y de explotación que los trabajadores tuvieron que sufrir
en la mina y siderurgia vizcaínas de la margen izquierda del río Nervión,
surgiría uno de los primeros lugares de España, en los que se afianzó con más
fuerza una nueva ideología, el socialismo[16],
defendiendo el derecho de los trabajadores a una vida digna. Una ideología que
actualmente sigue siendo la mayoritaria en la margen izquierda. El hecho de que
Altos Hornos de Vizcaya, dirigida por burgueses vascos castellanizados que
renegaban de la lengua vasca por ser una lengua del "vulgo", exigiera
el conocimiento del castellano para la contratación de trabajadores, obligó a
la población de habla vasca de la zona, por falta de trabajo, a tener que
emigrar a América en busca de un sustento; mientras miles de personas
provenientes de fuera del País Vasco venían a trabajar a esta industria,
desvasquizando comarcas enteras de Vizcaya. Lo que hizo que el nacionalismo
vasco inicial fuera muy beligerante con la incipiente industrialización,
considerándola un ariete para españolizar a los vascos y hacer desaparecer, de
esta manera, al pueblo vasco. Barakaldo, que es hoy en día la principal ciudad
de la margen izquierda y donde actualmente la lengua cotidiana es el español,
hubo una época del siglo XIX que no pudo enviar a ningún representante a las
juntas vizcaínas, donde era requisito saber hablar español, porque ninguno de
ellos sabía hablarlo. El proceso de industrialización acarreará la pérdida
total del euskara de Bilbao, de la margen izquierda y de las localidades
cercanas al gran Bilbao. Generando el actual contraste cultural entre la zona
del gran Bilbao de lengua española y el este de Vizcaya, donde la lengua
cotidiana es la vasca. El nacionalismo vasco inicial no sólo fue contrario al
proceso de industrialización que se estaba llevando a cabo que sólo contrataba
a castellanoparlantes, sino también a la ideología socialista que nació de la
industrialización, considerándola una ideología anticlerical, foránea,
desarraigada de la tierra vasca, por haber nacido entre gentes venidas de fuera
del País
Vasco. La economía capitalista e
industrializada del siglo XIX, organizada en torno a los principios del
liberalismo, consagraba la existencia de dos clases sociales: la trabajadora,
desprovista de los medios de producción y forzada a vender su fuerza de
trabajo, y la burguesa, dueña de esos medios e inclinada a incrementar sus
beneficios a costa de las condiciones salariales y laborales de la primera. Cada
vez más se extendió la percepción de que el capitalismo consagraba unas
injustas desigualdades que había que
eliminar. El movimiento obrero surgió
de esas condiciones, pero alcanzó mayor o menor fuerza en función del grado de
desarrollo industrial de los países. Los primeros movimientos de masas de
carácter moderno se originaron en Inglaterra. Cristalizaron en episodios
como la destrucción de máquinas (Ludismo) y la
creación de las Trade Unions, primeras asociaciones de carácter
sindical. El que el fenómeno se produjese en Inglaterra y no en otro país se
debió a su carácter de pionera de la industrialización. Más tarde,
estructurados en torno a la ideología marxista,
surgieron partidos de extracción obrera que jugaron un importante
papel en la acción política y
social. El
socialismo vasco tampoco escatimará críticas al nacionalismo vasco acusándolo
de integrista religioso y racista. Un antagonismo entre las dos principales
ideologías vascas a lo largo del siglo XX que desaparecerá, cuando se unan en
defensa de la república española y de la democracia, y en contra del alzamiento
fascista[17].
Después del socialismo surgió el comunismo. Estas dos ideologías de izquierdas influenciaron
ampliamente a la sociedad vasca a lo largo del siglo XX. De esta influencia, no
quedará aislado el nacionalismo vasco, y de diferentes escisiones del partido
nacionalista inicial, el PNV, surgirán partidos de izquierda nacionalista, a lo
largo del siglo pasado, que darían lugar a la izquierda abertzale, máximo rival
del PNV en el ámbito nacionalista vasco. El socialismo y el comunismo vascos
tampoco quedarán exentos de la influencia ideológica nacionalista y harán suyos
el término Euskadi para designar al País Vasco y la ikurriña o bandera vasca
creada por Sabino Arana, precursor del nacionalismo vasco. Harán suya también
la reivindicación del derecho de autodeterminación del pueblo vasco, algo que
si bien el comunismo vasco sigue defendiéndolo; el socialismo vasco, por el
contrario, en épocas posteriores a la reinstauración de la democracia en
España, por razones políticas a nivel español, se verá obligado a cambiar
ideológicamente y se convertirá en firme opositor del mismo. El símbolo más característico
del potente proceso industrial vasco es el "Puente Colgante de
Bizkaia" que une las vizcaínas localidades costeras de Getxo y
Portugalete. Fue inaugurado en 1893 como el primer puente-transbordador del
mundo. Diseñado por el arquitecto Alberto Palacio, fue declarado por la Unesco
el 13 de julio de 2006 como "Patrimonio de la
Humanidad". El
capitalismo[18] es
un sistema económico caracterizado por la producción colectiva de riqueza a
través del trabajo y de la propiedad privada de los medios de producción. El
capitalismo surgió de las ruinas de la sociedad feudal y se vio favorecido
entre los siglos XVI-XVIII por la invención de las máquinas, con el
consiguiente aumento de la producción y la concentración y la concentración de
capital. Entre los siglos XVIII-XIX, a la manufactura le sustituyó la gran
industria moderna. En el siglo XIX se crearon en América, Alemania e Inglaterra
los primeros trust, formas de concentración industrial características del
capitalismo contemporáneo que han alcanzado una extensión internacional y
dominan la vida económica y social de los Estados en las cuales
operan.
4. Historia de la siderurgia vasca
4.1. Antecedentes históricos de las ferrerías
vascas
Hasta el siglo XIV no se conocían para la obtención
del hierro[19] más
que los procedimientos directos. En la elaboración, se comenzaba por la
calcinación del mineral. Se calentaba a una temperatura de 800 a 900 grados
con el fin de eliminar la humedad y descomponer los carbonatos en óxidos y
anhídrido carbónico. Una vez realizada esta operación, se rompía en trozos
pequeños. Los minerales empleados eran ricos y puros, sobre todo en lo que
azufre se refiere, con gangas casi exclusivamente silíceas. Las menas mezcladas
con el carbón vegetal eran tratadas en unas fosas cuadrangulares a las que se
hacía llegar el aire por una tobera. En la forja catalana, la fosa o crisol
estaba rodeada por cuatro paredes, una de las cuales, la opuesta a la que daba
paso a la tobera, era más baja y arqueada hacía el exterior para facilitar la
extracción del producto. La reducción del mineral se hacía a 1.300 grados de
temperatura. El hierro fundido, al tener mayor densidad, se depositaba en el
fondo del horno. Ayudado por una barra, el fundidor acercaba la masa
incandescente a la boca de la tobera y lentamente se formaba la agoa o zamarra.
Una vez concluido este proceso, la masa de unos 100 a 200 kilogramos de peso
sacada del horno se colocaba bajo el martinete. Por medio de sucesivos golpes,
se conseguía compactarla, darla homogeneidad y eliminar las escorias e impurezas
que contenía.
Estos procedimientos directos de fabricación del
hierro, ya se comprende, eran adecuados para trabajos pequeños. Pudieron
subsistir en el interior de grandes bosques que contaban con minerales aptos
para ello; pero pronto ocurrió que el ritmo de producción no alcanzaba el de
consumo que crecía rápidamente. Fue necesario trasladar las ferrerías de los bosques
a las orillas de los ríos, donde se disponía de fuerza hidráulica para accionar
los dispositivos soplantes y forjadores. Este traslado había de marcar la
iniciación de una era muy notable en la siderurgia. El poder disponer de más
viento y a mayor presión permitió aumentar la capacidad de las forjas,
constituyendo verdaderos hornos de zamarra. El aumento
progresivo de la altura de éstos y de la presión del viento trajo paralelamente
el del recorrido de la mena y el de la temperatura y, en consecuencia, una
mayor fluidez del producto, con un incremento del carbono y otras impurezas,
hasta que por fin se llegó a obtener un nuevo producto, un hierro líquido muy
impuro, la fundición, cuya aparición había de marcar los balbuceos del
procedimiento indirecto que siglos después había de ser la base de la
siderurgia moderna.
En Vizcaya, el número de obreros de cada ferrería
dotada de hogar bajo, barquines y forja, era de cuatro, y se les conocía con el
nombre profesional de ferrones, los cuales usaban para el trabajo una especie
de camisones llamados obreras. Este personal aumentó hasta el número de treinta
operarios, al ampliarse las instalaciones en las riberas de los ríos.
Afirma Labayru en su Historia de Vizcava que para un
quintal de hierro[20] se
necesitaban cuatro cargas y media de carbón de roble, haya o encina y cinco
cargas si era de castaño; y añade, que el quintal de peso afinado de hierro que
se labraba en las ferrerías de Vizcaya era de 144 libras y la libra de 16
onzas. Había también en Vizcaya en el siglo XVIII, de cuatro a cinco fanderías,
donde se pulían y adelgazaban las barras de hierro, reduciendolas al tamaño que
se quería para hacer clavos crecidos, almadanetas, fallebas de puertas y
ventanas y otros artículos semejantes: dos de esta fábricas estaban
situadas la una en Barakaldo (en El Regato) y la otra en La Mella, en el Barrio
de la Herrera (Zalla), donde las barras de hierro planchuelas se reducían a
varillas para hacer clavos desde una a ocho pulgadas.
Se expone en un informe o memorial que “una de las
industrias con que el vizcaino saca su pan, es la vena de hierro de los montes
de Somorrostro pertenecientes a los cuatro Concejos. Su saca y acarreo, que se
hace en los veranos, ocupa a mucha gente. El primer acarreo lo hacen hasta las
riberas de la Anteiglesia de Baracaldo y desde allí a la villa de Bilbao. En
todo el año, lo llevan en gabarras, que la carga de cada una se reputa en 200
quintales machos y cada quintal en 155 pesos castellanos. Lo que se embarca lo
llevan en gabarras hasta San Nicolás, frente al convento de los Padres
Carmelitas en el Desierto, adonde van los barcos de los diferentes puertos de
Vizcaya, en particular los plencianos a cargarlos, para después transportar la
carga a la provincia de Guipuzcoa, a los de las montañas de
Santander, las Cuatro Villas de San Vicente de la Barquera y a los de Asturias.
Este transporte se hace en buques menores de 25 a 80 toneladas de 20
quintales cada una, que, además de mantener muchas familias, crea buen número
de excelentes marineros, pues como costean en su navegación, se acostumbran a
la bravura del mar Cantábrico y se adiestran en las maniobras de los navíos y
son propios para el servicio de la Marina Real”.
La ferrería de Lebario fue construida en el año 1510
por los condes de Cancelada en Amorebieta cerca de la iglesia parroquial de
Santa María, con un salto de agua de 17 pies y fue tan importante que para
significarlo se decía: “En Guipuzcoa, Iraeta y en Vizcaya, Amorebieta”. Esta
ferrería funcionó hasta el año 1925.
En las ferrerías mayores, dice Iturriza, se fundían
las masas, que se llamaban “agoas”, de doce, diez y seis arrobas y con cada
agoa se hacían cuatro “tochos”, a manera de unas barras de a vara de largo y
cinco onzas de grueso. Una ferrería bien montada producía a su dueño quinientos
ducados al año, pagados todos los gastos.
Todas las ferrerías[21] disponían
de un embalse al que llegaba el agua canalizada del río. Cuando el agua
rebosaba el embalsa se formaba la cascada tan característica de las ferrerías.
En ella había dos ruedas de paletas que se ponían en movimiento cuando los
ferrones, desde el interior, accionaban los émbolos o compuertas. El agua al
caer sobre las paletas movía las ruedas y éstas a su vez los mecanismos del
interior.
Unas cadenas que pendían del techo posibilitaban el
manejo de las compuertas. Con ellas se podía graduar la cantidad de agua que
caía sobre la rueda para dar más o menos velocidad a ésta y, lógicamente, a loa
fuelles y al martinete.
Una trompa de viento exigía como primera condición un
salto de agua, cuya altura no bajase de cinco metros, llegando algunas veces a
diez metros, de donde se deduce que las antiguas ferrerías debían de buscar
siempre un país accidentado.
El número de ferrerías que había en funcionamiento dependía
de diferentes circunstancias como la demanda del mercado, la disponibilidad de
materia prima, e incluso de las condiciones climatológicas, que hacían que, al
disminuir el caudal de los ríos, no pudiesen trabajar de un modo continuo en
las instalaciones movidas por sus aguas.
El martinete, aparato que se empleaba en el forjado
del hierro, se movía por medio de una rueda hidráulica de 2,5 a 3,5 metros de
diámetro, verificando el agua su efecto, más bien por el choque que por su
peso. En el eje de dicha rueda de madera. recubierto por un cilindro hueco de
fundición y atravesado por cuatro agujeros, se fijaban las levas de hierro
forjado que ponían en movimiento el martinete.
La forja u
hogar consistía simplemente en una cavidad formada por cuatro paredes, tres de
las cuales eran verticales y la cuarta representaba una convexidad hacía el
interior. La forja estaba arrimada a una de las paredes del edificio en que se
hallaba y separadas de él tan sólo por un pequeño murete llamado “bergamazo”.
Los fuelles o barquines eran movidos por un travesaño
accionado por las ruedas de aletas instaladas en la corriente del río. Estos
fuelles eran de madera y cuero o de madera solamente, y trabajaban
alternativamente mediante un dispositivo de cigüeñal o de balancín, para
suministrar un sopla do continuo en la tobera. Esta solía ser, por lo general,
un tubo de forma cónica, hecho con chapa de hierro y dirigido con una ligera
inclinación hacia el fondo del hogar.
En algunas ferrerías estos fuelles se sustituían por
otro dispositivo de soplado que era la trompa de viento. Este ingenio, que fue
introducido en Vizcaya por Pablo Antonio de Rivadeneira hacia 1633, tuvo
dificultades de adaptación y nunca se extendió demasiado en el señorío, aunque
se sabe que se utilizó en la ferrería del Poval y en las de Butrón.
4.2. Fábrica de Ntra. Sra. de la Merced de
Guriezo
En 1830 D. Lorenzo Serrano, Conde consorte de
Miravalle, natural de Méjico, instaló en Guriero (Santander) una nueva
industria en la que aplicó los procedimientos más adelantados de aquella época en
la fabricación del hierro[22]. Uno
de ellos consistía en una moderna soplante para el horno alto de invención
belga que se usó por primera vez en el Estado.
Esta fábrica, a la que llamó “Nuestra Señora de la
Merced“, estaba situada en el antiguo solar de una ferrería, a
la vera de la vieja torre banderiza de los Trebuestos, también llamada de la
Puente de Arriba. Se componía, por aquel entonces, de un horno alto que
trabajaba con carbón vegetal, otro de reverbero, calentador, dos afinerías y
dos juegos de cilindros.
En 1833, en plena guerra civil, los carlistas, que
habían ocupado la fábrica, la fortificaron levantando altas paredes que aun hoy
subsisten, con aportaciones exigidas de cal y madera al pueblo de Guriezo y
circundantes. En ella se fundieron cañones y morteros. Uno de ellos se conserva
en el Museo del Ejército. Dicho mortero llamado Zumalacarregui lleva grabado el
nombre de Guriezo y las siglas de la fábrica “La Merced”.
Poco tiempo después, al anunciarse la inminente
ocupación del valle por los liberales, victoriosos en la acción de Ramales,
los propios carlistas evitando que cayera en sus manos la factoría productora
de armas bélicas, la destruyeron prendiéndola fuego.
Así terminaron los afanes progresivos del Conde de
Miravalle, que, sin ánimos o sin medios para reanudar la labor emprendida,
formalizó un contrato de arriendo de la fábrica en ruinas, por el plazo de 12
años, con la sociedad francesa Dubourg, Alem y Dupont, que la reconstruyó y explotó
el negocio hasta el año 1846. En esta fecha se vende a la sociedad de Bilbao,
titulada “Ybarra, Mier y Compañía”.
Dicha sociedad se constituyó el 22 de noviembre de
1827, ante el Notario Sr. Barandica, con un término de duración de seis años.
Formaron parte principal de ella, los señores D. José Antonio de la Mier, D.
Nicolás María de Llano, D. José de Echévarri, y D. José Antonio de Ybarra y de
los Santos, progenitor de los Ybarra y Zubiría que más tarde habían de figurar
en la vida de Altos Hornos de Vizcaya como figuras destacadísimas de la
Sociedad.
Después de la constitución de la Sociedad “Ybarra,
Mier y Cía”, en 1846, los Ybarra fundaron en Guriezo, la sociedad “Fabricas de
Hierro de Nuestra Señora de la Merced”. Por escritura pública del mismo año,
otorgada ante el numerario D. Miguel de Castañiza, aportaron varios bienes que
adquirieron en aquel acto del Señor Conde de Miravalle y de su esposa, tales
como la casa-torre llamada de la Puente de Arriba, varias tierras que se
inscribieron en el Registro de la Propiedad de Castro-Urdiales y un molino
arruinado de Tolbán, con una casa contigua a él, todo ello por el precio de
cien mil pesetas pagadas al contado.
Durante la vigencia de esta sociedad, que entre otros
negocios explotaba unas minas en Somorrostro, se trabaron relaciones
comerciales entre los Ybarra, de Bilbao, y la familia Vilallonga, de Cataluña,
a la que vendían parte de las venas de sus minas, que empleaban en su fábrica
de hierro situada en Dernius, pueblo cercano a Figueras, en la provincia de
Gerona. Estos se asociaron con la casa Ybarra, a la que aportaron la
experiencia adquirida en sus viajes a Francia, Bélgica e Inglaterra. D. Juan
María de Ybarra[23] solía
decir refiriéndose a Vilallonga: “el catalán recalca mucho que debemos
hacer una fábrica de hierro a la inglesa”. Y en una carta dirigida por
D. José Antonio de la Mier y D. Juan María de Ybarra a D. José Vilallonga el 24
de Julio de 1948, le dan ambos noticias detalladas del horno de Guriezo y del
comercio de fierros con Cataluña. Le comentaba el primero: “imaginarnos
que en nuestra fábrica, si ahora es bueno el fierro que se elabora, han de mejorarse
todavía más a medida que se vayan simplificando y afinándose las cosas a impulso
del trabajo, meditación y ejercicio de ensayos; todo lo cual es de absoluta
necesidad para arrostrar la calamidad que nos rodea y la competencia de las
otras fábricas”.
Se componía la nueva fábrica, de un horno alto que
trabajaba con carbón vegetal y viento frío, cinco hornos de pudelar y recalentar,
y tres trenes pequeños de laminación, en los que se producía una calidad de
hierro excelente. Sus mayores clientes se encontraban entre los fabricantes de
armas de España y Bélgica. Entre ellos podemos destacar la Fábrica Nacional de
Trubia, Sociedad Aurrerá de Eibar y H. Fleming de Bruselas.
4.3. Fábrica de Nuestra Señora del Carmen
El lugar en que se instaló la fábrica de Guriezo y los
procedimientos rudimentarios y costosos que en ella se empleaban para producir
hierro, incapaz de competir con la producción extranjera, acuciaron el interés
de los Ybarra para acometer mayores empresas. Lo resolvieron implantando una
nueva fábrica en Barakaldo a ocho kilómetros de Bilbao, en la confluencia de la
ría Nervión y el río Galindo.
Era aquel lugar conocido con el nombre de “El
Desierto”, porque en aquel paraje jurisdicional del Concejo de Sestao, ribera
arriba, donde hubo antiguamente un puntal y desembarcadero del Galindo, estaba
situado próximo a un islote llamado San Nicolás de Ugarte, destinado a cargadero
de venas de Somorrostro. En el había fundado en 1719 la Provincia Carmelitana
de San Joaquín de Navarra, un convento de Carmelitas[24] Descalzos,
que según la constitución de la Orden, debe existir en cada provincia destinado
al recogimiento y soledad, donde se guarda absoluto silencio, y acondicionado
para que los religiosos puedan vivir vida de ermitaños.
Cercana al “Desierto” había una casa de campo nombrada
“La Punta-. En terrenos contiguos a esta casa de campo, rodeada de
espaciosos jardines, en que pasaban temporadas los Ybarra, se instaló la
fábrica “Nuestra Señora del Carmen”.
El nuevo establecimiento fabril de Barakaldo comenzó
su vida industrial bajo los mejores auspicios, obteniendo una calidad de hierro
dulce tan buena que mereció una medalla de oro en la Exposición Universal de
París celebrada en 1855. El abastecimiento de carbón se hacía entonces por una
flotilla de barcos que desde Asturias lo conducía a la fábrica denominada con
el nombre genérico de “Ybarra” y la numeración correspondiente a cada uno;
siendo mas tarde sustituidos por los bergantines “Gabriel”, “Catalina” y otros.
Al comenzar su funcionamiento, acababa de morir el
célebre ingeniero y químico francés Claudio Bernardo Chenot, después de haber
descubierto el procedimiento para construir esponjas metálicas, que
economizaban combustibles y minerales en muchas aplicaciones de la industria, y
los Ybarra, que habían sostenido relaciones con la familia Chenot a través de
correspondencia cruzada entre D. José Vilallonga y el cuñado del famoso
siderúrgico residente en Angers, construyeron en 1859 ocho hornos del sistema
Chenot, los cuales funcionaron durante doce años hasta que fueron abandonados
por resultar costosos.
Con el fin de abaratar la producción, implantaron el
pudelaje del hierro, método debido al metalúrgico inglés Enrique Cort, de
finales del siglo XVIII y principios del XIX, que consistía en hacer dulce el
hierro colado quemando parte de su carbono en hornos de reverbero.
La fábrica de Barakaldo ocupaba una superficie de 64.000
metros cuadrados, pero con objeto de ampliarla obtuvieron los Ybarra y
Compañia la concesión de terrenos ganados a la Ría de Bilbao y al Galindo,
sujetándose en la construcción de los muelles al plan de encauzamiento general
estudiado por el ramo de Obras Públicas y aprobado por el Ministerio de
Fomento.
Las instalaciones se fueron completando y constaba de
tres hornos altos de capacidad reducida: uno de ellos funcionaba con carbón
vegetal y los otros dos restantes con cok procedente de Inglaterra; dos
máquinas soplantes, los montacargas, calderas, aparatos de aire caliente y los
depósitos de mineral.
La fabricación de hierro dulce se hacía en 14 hornos
pudler con 7 calderas de vapor, dos martillos pilones, un tren de desbaste y
tres trenes de laminación, provistos de sus hornos de recalentar. Un taller
pequeño de ajuste, otro de fundición y modelos, el laboratorio y la calderería.
El primer horno alto fue encendido, siguiendo una
tradición de mediados de siglo XV, cuando bajaron las milenarias ferrerías,
desde lo alto de los montes, a la orillas de los ríos y regatos para utilizar
las aguas represadas. Se trajeron brasas en un anafe dentro de un coche tirado
por caballos, en el que viajaban al cuidado del fuego D. Juan María y D.
Gabriel María de Ybarra y Gutiérrez de Cabiedes, desde la fábrica de la Merced
de Guriezo a la fábrica del Carmen en el Desierto.
4.4. Altos Hornos y fábricas de hierro y acero de
Bilbao
Al impulso de aquellos empresarios se unió el de otros
hombres de negocios, que aportando su experiencia y capitales, constituyeron,
por escritura pública otorgada a fidelidad del notario de Bilbao D. Félix de
Uríbarri, el 2 de diciembre de 1882, una sociedad anónima denominada “Altos
Hornos y Fábricas de Hierro y Acero de Bilbao”, a la cual en otro instrumento
público del mismo día, suscrito en presencia del mismo notario, vendieron los
señores D. Gabriel María de Ybarra y Gutiérrez de Caviedes. D. Cosme de Zubiría
y Echeandía. D. José de Vilallonga y Gipuló y D. Pedro Galindez Cardenal, las
fábricas, de hierro “El Carmen de Barakaldo’ y “La Merced” de
Guriezo, con todos los terrenos, propiedades, concesiones, y
existencias que se detallan en la escritura de venta.
En la primera Junta General de Accionistas, el Consejo
establecía claramente que “nuestro pensamiento al crear la Sociedad era el
de desarrollar en España la industria en el importante ramo de la fabricación
del acero por el sistema Bessemer[25] y
Martín Siemens, produciéndose en cantidad y condiciones que alejan todo temor a
competencias y realizarla en aquella zona que mayores ventajas ofreciese en la
adquisición de la primera materia“.
Al constituirse la sociedad se creó una delegación con
el fin de recabar información de las siderurgias europeas, para valorar qué
tecnología era la más apropiada para aplicar en las nuevas instalaciones a
construir en la fábrica de Barakaldo.
En un principio se rechazó la tecnología alemana y
francesa y se optó por la inglesa, que, al ser más cara, era, sin duda, la que
mejores posibilidades técnicas aportaba.
Se contrató el material necesario para la construcción
de dos hornos altos, máquinas soplantes, convertidores, etc. Altos Hornos de
Vizcaya consiguió del Ministerio de Fomento, la concesión de patente, que le
permitió monopolizar la producción de acero Bessemer.
E1 capital de la nueva sociedad fue de doce millones
quinientas mil pesetas y pusieron al mismo tiempo en circulación otro tanto en
obligaciones de quinientas pesetas del tres por ciento de interés, emitidas al
60 por ciento de su valor nominal y con plazo de amortización de cincuenta
años.
El estudio de las nuevas instalaciones de la fábrica
de Barakaldo se encargó al Ingeniero inglés Mr. E. Windsor Richards, que era
una autoridad en materia de construcción de fábricas de acero Bessemer, por
haber dirigido las de Bolckow, Wanghan y Cía en Middlesbrougt, (Cleveland,
Reino Unido), quien las puso en marcha en menos de tres años, produciéndose el
primer lingote de acero Bessemer el 8 de octubre de 1885.
También se contrató como Director Técnico a un técnico
francés, Mr. Alexander Pourcel, hasta entonces director de la fábrica de Terre
Noire, una de las primeras que había adoptado el sistema de conversión de
acero Bessemer y que trabajaba con mineral vizcaíno. Este ingeniero se había
distinguido por sus interesantes trabajos y experiencias sobre el empleo del
manganeso en los convertidores.
Según el cuadro estadístico de la producción de
lingote ascendió en espacio de quince años, de 45.642 Tris., que se produjeron
en 1885, a 101.320 Tns. el año 1900; las ventas de lingote, de 16.500 Tns. a
20.793 Tris. en los mismos años, y las ventas de hierros y acero laminados, de
11.296 Tns. a 60.748 Tns. en el citado periodo de 1885 a 1900.
Los elementos de producción consistían en tres baterías
con 75 hornos de cok[26],
capaces de un rendimiento de 90.000 Tns. anuales, y tres hornos altos, con una
capacidad de 300 Tris, diarias de lingote, hallándose en construcción un cuarto
horno de 200 Tns. Se laminaban hierros comerciales, viguetas grandes y
pequeñas, chapa y alambre. El tren para rieles llegaba a producir 400 Tns. en
veinticuatro horas, o el equivalente de 13 kilómetros de longitud.
Se construyeron en los talleres máquinas de vapor de
60 caballos de vapor y locomotoras para los servicios de la propia fábrica, así
como puentes metálicos, embarcaderos y armaduras, disponiendo de una
instalación para alumbrado eléctrico.
4.5. Compañía Anónima La Vizcaya
El mismo año 1882 de la constitución de “Altos Hornos
y Fábricas de Hierro y Acero de Bilbao”, se fundó, el 22 de septiembre, por
escritura pública otorgada ante el notario D. Félix de Uríbarri, la “Compañia
Anónima La Vizcaya” dedicada, como aquélla a la fabricación de hierro y acero
en todos sus ramos, así como a la elaboración de toda clase de construcciones y
máquinas de hierro y acero.
Al efecto decía el artículo segundo de los estatutos:
“se establecen en los terrenos que adquiera la Compañía, hornos altos, para
la fabricación de hierro colado, Instalaciones para hierro y acero, talleres
para maquinaria y otras construcciones, debiendo establecer también diques de
carena, astilleros, dársenas, cargaderos y todo lo que se relacione con la
fabricación de hierro”. Se fijó el domicilio en Bilbao y el capital de
la sociedad en doce millones quinientas mil pesetas.
Fueron sus fundadores, D. Juan Antonio de Olano e
Iriondo, D. Benigno de Salazar MacMahón, D. Juan de Durañona y Arrarte, D.
Victor de Chávarri y Salazar, D. Benigno de Chávarri y Salazar, D. Pedro de
Candarias y Navea, D. Federico de Echevarria y Rotaeche, D. Emiliano de Olano y
Loizaga, D. José Ma San Martín y Allende y D. Ramón de Larrínaga.
En la primera Junta de Gobierno celebrada el 22 de
septiembre de 1882, se nombró gerente interino de la sociedad a D. Victor de
Chávarri, que simultaneó dicho cargo con el de secretario hasta el 23 de agosto
de 1884, en que dimitió de este último, siendo sustituido por su hermano D.
Benigno de Chávarri.
La nueva sociedad encargó el estudio y dirección de
las obras a la sociedad Belga “John Cockerill’” de Seraing, con la que los
hermanos Chávarri mantenían relaciones desde el tiempo en que cursaron sus
estudios de ingeniero de minas en Lieja.
En el transcurso de los años 1883 a 1884 “La Vizcaya”
fue adquiriendo los elementos necesarios para hacer viable la construcción de
la fábrica. Se compraron los terrenos, se sanearon las marismas y playas de
Sestao, se arrendaron las minas Berango, Cenefa, Escarpada y Tardía de la
Compañía del ferrocarril de Galdames. Las excavaciones de cimentación se
iniciaron el 4 de marzo de 1884.
El encendido del primer horno alto, el número uno, se
realizó el 17 de junio de 1885. El segundo no se pudo encender hasta el 8 de
diciembre, como consecuencia de la epidemia de cólera morbo que afectó a la
margen izquierda, y el tercero en 1890. La fabricación de cok metalúrgico y de
subproductos comenzó el año 1888 con 144 hornos Carvés, fabricándose el acero
por los sistemas Robert y Martín Siemens.
La plantilla cualificada inicial de fabricación,
estaba copada por especialistas extranjeros de la Cockerill (Bélgica), que
serían progresivamente sustituidos por técnicos españoles al finalizar el
compromiso con la sociedad belga. La siderometalurgia, evidentemente, tiene una
relación directa con la metalurgia[27].
Al entrar en funcionamiento la fábrica, la sociedad
tuvo que hacerse con un director para los hornos altos que reuniese la doble
condición de ser técnico a la vez que práctico, recayendo el nombramiento en
el reputado ingeniero metalurgista Beck, que había montado varios
establecimientos siderúrgicos en Europa.
Desde 1885 a 190U, es decir, en el transcurso de
quince años, la fabricación de lingote pasó de 10.117 Tns. a 95.158 Tns. y las
de hierro y aceros laminados, de 13.617 Tns. a 47.939 Tns.
La Vizcaya se especializó en un principio, en la
producción de lingote para la venta. En 1888 se convirtió en la primera
siderurgia española productora de lingote. Esta producción no estaba orientada
al consumo del mercado nacional, más bien la fábrica se construyó pensando en
las posibilidades que ofrecía el mercado europeo al lingote de hematites. Por
naciones será Italia la primera compradora, y del Estado su mejor cliente eran
las minas cupríferas del suroeste español (Riotinto y Tharsis), seguidas por
las fábricas siderometalúrgicas.
También creó “La Vizcaya” una Caja de Socorros y un
Hospital para su personal obrero y ejercitó el patronato de la Sociedad
Cooperativa.
[1]
CARLOS
MARÍA ISIDRO DE BORBÓN (Madrid, 1788-Trieste, actual Italia, 1855). Pretendiente a la Corona española. Hijo de Carlos IV, entre 1808 y 1814 estuvo encarcelado en Francia por motivos
políticos. Tras su puesta en libertad, manifestó su intención de suceder a su
hermano Fernando VII al frente de la Corona española. A su juicio, las disposiciones en
este sentido de Felipe V en 1713 eran, a pesar de las múltiples revocaciones
posteriores, todavía válidas y, por ende, lo situaban a él como único
pretendiente legal a la sucesión de su hermano. Éste, sin embargo, nombró
sucesora a su hija Isabel (la futura reina Isabel II), quien a su vez contaba
con el apoyo de los liberales. Carlos María, a pesar de su condición de
católico y de su ideología conservadora, nunca hasta el momento había querido
acercarse a las posiciones de los absolutistas radicales. No obstante, falto de
apoyos y sabedor de la necesidad de contar con el respaldo de la elite
eclesiástica y aristocrática, aceptó de buen grado convertirse en el candidato
de los absolutistas radicales. Ello motivó que se formaran dos movimientos
políticos de sucesión al trono, liderado uno por los liberales, con Isabel como
candidata, y liderado el otro por los absolutistas, con Carlos María de pretendiente.
Fernando VII falleció en septiembre de 1833, tras lo cual Carlos María fue
nombrado rey por sus partidarios, aunque su coronación sólo contó con el apoyo
de Inglaterra. Ello motivó el inicio de la Primera Guerra Carlista, que tuvo
como principal escenario las provincias del País Vasco. En julio de 1834,
Carlos María se puso al frente de las tropas carlistas, lideradas por el
general Tomás de Zumalacárregui. Tras varios años de lucha intermitente, en
agosto de 1839 carlistas y liberales firmaron el convenio de Vergara, que
estableció el fin de la contienda y la promulgación de las prerrogativas
especiales para el País Vasco reclamadas por los carlistas. Carlos María se
exilió y poco después, en 1845, renunció a sus reivindicaciones al trono con la
esperanza, luego fallida, de que fuera su hijo Carlos Luis de Borbón, a través
de su matrimonio con Isabel II, quien lo obtuviera.
[2] FUEROS
(del
latín fórum, tribunales de justicia). Franquicias concedidas por el
rey a las ciudades en el momento de la Reconquista. También los privilegios de
que disfrutan ciertas provincias, como el País Vasco o Navarra.
[3] POLÍTICA:
Como
sustantivo sirve para denominar genéricamente la actividad desarrollada por el
hombre de forma interesada, con una justificación ideológica, y fijando el
horizonte final en la consecución de unos determinados objetivos globalmente válidos
para toda la colectividad. Hay, no obstante, muy diversas aproximaciones al
concepto que demuestran la riqueza del mismo. Frecuentemente se ha vinculado la
política a la idea de conflicto. Son famosas las fatalistas definiciones de
Carl Schmitt como juego o dialéctica amigo-enemigo que tiene en la guerra su
máxima expresión; o de Maurice Duverger, como lucha, combate entre individuos y
grupos para conquistar el poder que los vencedores utilizan en provecho suyo y
en perjuicio de los vencidos. Desde este punto de vista, el oportuno uso de
argucias que permitan el mejor resultado posible en ese enfrentamiento,
distinguiría al ser político del que no lo es.
[4] CARLOS
HUGO DE BORBÓN PARMA (París,
1930-Barcelona, 2012). Político español.
Hijo primogénito de don Javier de Borbón Parma y Braganza, Duque de Parma y aspirante al trono de España, y de doña Magdalena de
Borbón Busset, así como descendiente directo de Felipe V, Carlos Hugo de Borbón
Parma pasó su primera infancia en la ciudad italiana de Viareggio, desde la
cual su familia se trasladó al castillo de Bestz, posesión familiar en el
Borbonesado francés. Se educó en un colegio de la Orden Benedictina y, tras
estallar la Segunda Guerra Mundial, partió hacia Canadá con parte de su familia. Allí cursó estudios de
derecho, que completó tras su regreso al continente europeo, donde se doctoró en
derecho por la Universidad de la Sorbona (Francia) y en ciencias económicas por
la de Oxford (Reino Unido). Trabajó posteriormente en el Deutsche Bank alemán y
colaboró con el ex canciller democristiano Erhard y otros políticos relevantes, tras lo cual, en 1955, viajó a España,
donde hubo de instalarse de incógnito debido a su condición de heredero del
pretendiente carlista. En años posteriores se dedicó a recopilar información
sobre la situación socio-política española, y en 1959 tomó parte por vez
primera en los actos carlistas de Montejurra. Esta incursión inicial en la vida
pública española se produjo en una época de mayor tolerancia y permisividad por
parte de las autoridades franquistas; el propio Francollegó a recibir en audiencia pública al ya considerado por sus acólitos
como depositario de los derechos históricos al trono español. A pesar de ello,
la participación de Carlos Hugo de Borbón Parma en 1968 en un encuentro
político no autorizado motivó su expulsión del país, acusado de
"incumplimiento reiterado de las disposiciones que regulan la residencia
de extranjeros en España". En 1972, la abdicación en favor suyo realizada
por su padre lo confirmó como presidente del Partido Carlista y aspirante a la
Corona española. A raíz de ello comenzó a desplegar una intensa actividad
política desde su residencia en París, encaminada a operar una modernización en
las estructuras y planteamientos de la formación que presidía: la lucha por la
reforma democrática, la defensa de la integración de Navarra en el País Vasco y
la difusión de un socialismo de corte no marxista se convirtieron en los
postulados centrales de su ideario. Su voluntad reformadora fue clave para el
establecimiento de relaciones con otras formaciones políticas, así como para la
integración del Partido Carlista en la Junta Democrática, de la que, sin
embargo, se retiró en 1975. La nueva línea de acción impulsada por la
presidencia motivó el rechazo de los sectores más inmovilistas, que se
agruparon en torno a la figura de Sixto Enrique, hermano menor de Carlos Hugo,
y constituyeron la Unión Tradicionalista-Carlista, con lo cual se consumó la
escisión del partido. La tensión interna degeneró en violencia en la primavera
de 1976, durante la celebración de la tradicional romería de Montejurra, en la
que partidarios de ambas facciones se enfrentaron violentamente, con un saldo
de dos muertos y varios heridos. La crisis, que motivó incluso agrias disputas
entre los miembros de la familia Borbón Parma, se zanjó en abril de 1977 con la
ratificación de Carlos Hugo como líder del Partido, verificada en un congreso
en el exilio celebrado en el País Vasco-Francés. Ese mismo año, ya restaurada
la monarquía española e iniciado el proceso de transición hacia la democracia,
se legalizó el Partido Carlista y se permitió el regreso a España de su
presidente, que fue reelegido por unanimidad un año más tarde, en el marco del
IV Congreso de la formación celebrado en Madrid. En 1979 le fue concedida por
Real Decreto la nacionalidad española, lo que le permitió presentarse a las
elecciones generales como cabeza de lista de su partido por la circunscripción
de Navarra. El mal resultado obtenido (no llegó a obtener escaño) le impulsó a
dimitir de su cargo y abandonar la militancia en el Partido Carlista, tras lo
cual quedó al margen de toda actividad política. Casado y divorciado de la
princesa Irene de Holanda, fue padre de cuatro hijos.
[5] EUSKAL
HERRIA: Desde el nacimiento mismo del nacionalismo vasco a finales del siglo XIX, se han
planteado diversos proyectos políticos que abarcasen los territorios
que el nacionalismo entiende como vascos. El nacionalismo vasco llamó a esa
entidad Euzkadi y la denominaron "patria de los
vascos". A partir de entonces, conceptos o términos como la
"identidad vasca" y "Euskal Herria" se
trasladaron al ámbito político.Desde posturas autonomistas hasta las nacionalistas
e independentistas, a lo largo de la historia ha habido intentos por unir los
territorios históricos vascos en un ente soberano, sobre todo en los
territorios que forman parte de España.
[6] LIBERALISMO:
Doctrina de
los partidarios de la libre empresa, que se opone al socialismo y al dirigismo;
en especial, teoría según la cual el Estado no debe intervenir en las
relaciones económicas que existen entre individuos, clases o naciones. Es
una filosofía política que defiende la libertad individual, la iniciativa privada y limita la intervención del Estado y de
los poderes públicos en la vida social, económica y cultural. Así mismo, se
identifica como una actitud que propugna la libertad y la
tolerancia en las relaciones humanas, fundamentada en el libre albedrío (vid. Escuela de Salamanca). Promueve, en suma, las libertades civiles y económicas y se opone al absolutismo, al despotismo ilustrado, al conservadurismo, los
sistemas autoritarios, dictatoriales y totalitarios. Constituye
la corriente en la que se fundamentan tanto el Estado de derecho como
la democracia representativa y la división de poderes.
Desde sus primeras formulaciones, el pensamiento
político liberal se ha fundamentado sobre tres grandes ideas:
· Los
seres humanos son racionales y
poseen derechos individuales inviolables, entre ellos, el derecho a configurar
la propia vida en la esfera privada con plena libertad, y los derechos a la
propiedad y la felicidad. Esto se basa en los tres derechos naturales de John Locke: vida, libertad y propiedad privada.
· El
gobierno y, por tanto, la autoridad política deben resultar del consentimiento
de las personas libres, debiendo regular la vida pública sin interferir en la
esfera privada de los ciudadanos.
· El Estado de Derecho obliga
a gobernantes y gobernados a respetar las reglas, impidiendo el ejercicio
arbitrario del poder.
Aboga principalmente por:
· El
establecimiento de un Estado de derecho,
donde todas las personas sean iguales ante la ley (igualdad
formal), sin privilegios ni distinciones, en acatamiento de un mismo marco mínimo de leyes que resguarden las libertades
y el bienestar de las personas.
El liberalismo está inspirado en parte en la
organización de un Estado de derecho con poderes limitados —que
idealmente tendría que reducir las funciones del gobierno a seguridad, justicia
y obras públicas— y sometido a una constitución, lo que
permitió el surgimiento de la democracia liberal durante el siglo XVIII, todavía
vigente hoy en muchas naciones actuales, especialmente en las de Occidente. El
liberalismo europeo del siglo XX ha hecho mucho hincapié en la libertad económica, abogando por la reducción de las regulaciones
económicas públicas y la no intervención del Estado en la
economía. Este aspecto del liberalismo ya estuvo presente en algunas corrientes
liberales del siglo XIX opuestas al absolutismo y abogó por el fomento de
la economía de mercado y el ascenso progresivo del capitalismo. Durante la
segunda mitad del siglo XX, la mayor parte de las corrientes liberales europeas
estuvieron asociadas a la comúnmente conocida como derecha política. Debe tenerse en cuenta que el liberalismo es diverso
y existen diferentes corrientes dentro de los movimientos políticos que se
autocalifican como "liberales".
[7] SABINO
ARANA Y GOIRI:
Padre del nacionalismo vasco (Bilbao, 1865-1903). Procedente de una familia
carlista del barrio de Abando, Sabino Arana inició su educación en Bayona
(Francia), adonde la familia había huido en 1873, al descubrirse la implicación
de su padre en el contrabando de armas para los partidarios de don Carlos María
de Borbón. Después pasó por un colegio de jesuitas y completó su formación
aprendiendo vasco durante una larga convalecencia. Interrumpió sus estudios de
derecho en la Universidad de Barcelona al morir su madre, en 1888. Desde
entonces, aislado en su casa de Albia, se dedicó a la investigación histórica y
filológica, obsesionado por la identidad del pueblo vasco. Elaboró multitud de
artículos (la mayoría sobre temas lingüísticos) que, en 1892, recopiló bajo el
título Bizcaya por su independencia; en 1893 los presentó
ante unos cuantos adeptos en un acto que representa el arranque de su actividad
política (el llamado «juramento de Larrazábal»). Su ideología de entonces,
racista y reaccionaria, no desentonaba en el contexto europeo de fin de siglo,
en el que proliferaban los nacionalismos xenófobos y chovinistas; aparte del
referente mítico de la lengua, común en la mayor parte de los nacionalismos
europeos desde los románticos alemanes, Sabino Arana dotó a su movimiento de un
tinte tradicionalista (reclamación de los «fueros» como constitución propia del
país) y de un confesionalismo católico rayano con el integrismo, que quedaron
reflejados en su lema Dios y leyes viejas.
Creía haber descubierto los principios eternos del «ser» vasco, a cuyo olvido
atribuía la decadencia histórica del país y su sometimiento a ideas foráneas.
Hizo objeto de sus ataques a los inmigrantes venidos de otras regiones de
España, a los socialistas y al movimiento obrero en general, así como a los
principios de tolerancia del liberalismo; Arana consiguió así entroncar con los
temores y las frustraciones de las clases medias de la provincia de Vizcaya,
intensamente sacudidas por la reciente industrialización, que acogieron la
propuesta nacionalista como argumento ideológico de su lucha contra la clase
obrera y contra el Estado centralista de la Restauración, al que consideraban
aliado de los grandes capitalistas autóctonos. Sabino Arana proponía en aquella
época la independencia de Vizcaya como vía de recuperación de su identidad,
dejando que cada una de las restantes provincias vascas de España y de Francia
recorriesen el mismo camino por su cuenta, hasta reunirse todas en una Euskalerria federal. En 1894 dio el paso
definitivo para transformar sus abigarradas ideas en un movimiento político:
creó el periódico Bizcaitarra (por cuyo
contenido sería procesado varias veces) y el Euskaldun Batzokiya,
especie de círculo recreativo destinado a canalizar la propaganda
político-cultural de los nacionalistas. Puestos a la obra, inventó incluso un
nombre para el país que proyectaba (Euzkadi) y una
bandera inspirada en la de Inglaterra (la ikurriña). En 1895
culminó su obra con la fundación del Partido Nacionalista Vasco, principal
organización nacionalista del País Vasco durante más de cien años. La evolución
moderada y «españolista» que experimentó Arana en los últimos años de su vida
determinó la posterior ambigüedad ideológica del movimiento nacionalista y las
continuas tensiones que ha habido en su seno entre autonomistas e
independentistas.
[8] ETA: Euskadi Ta
Askatasuna —expresión en euskera traducible
como «País Vasco y Libertad»—, más conocida por sus siglas ETA, es
una organización terrorista nacionalista vasca que se proclama independentista, abertzale, socialista y revolucionaria.
Actualmente está inactiva tras el anuncio del «cese de su actividad armada» en 2011.
Desde la creación de la primera ETA han existido diferentes organizaciones con
el mismo nombre surgidas como resultado de diversas escisiones, coexistiendo en
varias ocasiones algunas de ellas.Tiene como objetivos prioritarios la
independencia de Euskal Herria de España y Francia y la
construcción de un Estado socialista; y para
perseguirlos ha utilizado el asesinato, el secuestro, el terrorismo y
la extorsión económica tanto en España como, ocasionalmente,
en Francia, en lo que denominan «lucha armada». Fundada en 1958, durante
la dictadura franquista, tras la expulsión de miembros de las juventudes
del Partido Nacionalista Vasco, cometió su primera acción violenta
en julio de 1961. Inicialmente, contó con el apoyo de parte de la población,
al ser considerada una más de las organizaciones opuestas al régimen. Tras
el proceso democratizador iniciado en 1977, al cual una parte no se
incorporó, fue perdiendo apoyos públicos. Sus actos han sido condenados y calificados
de terroristas por la inmensa mayoría de las fuerzas políticas
y sociales desde la aprobación del Estatuto de Gernika en
1979 hasta la actualidad. Su condición terrorista es plenamente admitida por
numerosos Estados y organizaciones internacionales, tales como España y Francia
—países de actuación—, Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Venezuela, el Consejo de Europa, la Unión Europea, la Organización de Estados Iberoamericanos, las Naciones Unidas o la Europol. No
obstante, también ha criticado la política antiterrorista del gobierno español,
en particular el régimen de incomunicación, que posibilitaría el maltrato o
la tortura a los
presos, según esta ONG. Desde 2002, los partidos políticos Batasuna, Acción Nacionalista Vasca y Partido Comunista de las Tierras Vascashan sido
ilegalizados por el Tribunal Supremo por su vinculación a ETA, a raíz de las reformas legislativasadoptadas
por las Cortes Generales a propuesta del gobierno de José María Aznar. El Tribunal Constitucionaldesestimó
los recursos de amparo de los tres partidos y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha
desestimado ya las demandas interpuestas por los dos primeros Desde 1976
diferentes gobiernos españoles han explorado la vía del diálogo para que ETA
diera fin a su actividad terrorista, estableciendo sucesivos
contactos con ETA a lo largo del tiempo y decretando esta varias treguas y
altos el fuego, parciales o indefinidos. El 20 de octubre de 2011, tres días
después de la celebración de la Conferencia Internacional para
promover la resolución del conflicto en el País Vasco en San Sebastián, la
organización anunció mediante un comunicado «el cese definitivo de su actividad
armada». El 17 de marzo de 2017 anunció su desarme
definitivo de manera unilateral y sin condiciones, que se produjo el 8 de abril
de ese mismo año.
[9] IDEOLOGÍA:
El primer uso del término "ideología" se atribuye al conde
Destutt de Tracy (1754-1836) a finales del siglo XVIII, con el significado de
"estudio de las ideas", aunque pronto adquirió una connotación
peyorativa. En Marx, el término es usado con el significado de "falsa
conciencia", y lo aplica a los sistemas filosóficos, jurídicos, políticos
y religiosos, en la medida en que considera que no se basan en la realidad,
sino en ilusiones sobre la realidad. Para Marx, las ideologías no sólo
desvirtúan la realidad, sino que se presentan también como sistemas de
justificación de la misma realidad que desvirtúan. En la actualidad se tiende a usar el término, en
sociología del conocimiento, en sentido neutro, sin connotaciones peyorativas,
significando el conjunto de ideas que forman parte de un sistema de creencias.
[10] ABSOLUTISMO:
Es la
denominación de un régimen político, una parte de un periodo histórico, una ideología y
una forma de gobierno o de Estado (el
'estado absoluto'), propios del llamado Antiguo Régimen, y caracterizados por la pretensión teórica (con
distintos grados de realización en la práctica) de que el poder político del gobernante no
estuviera sujeto a ninguna limitación institucional, fuera de
la ley divina. Es un poder único desde el punto de vista
formal, indivisible, inalienable, intrascendente y libre. Los actos positivos
del ejercicio del poder (legislación, administración y jurisdicción) se
apoyaron en la última instancia de decisión, la monarquía. Del
monarca emanaban todos los poderes del estado, no estando por encima sino por
debajo del mismo; lo que implica la identificación de la persona del rey absoluto con el
propio Estado. No debe confundirse con el totalitarismo, concepto propio de la Edad Contemporánea. En el régimen del totalitarismo el
poder se concentra en el Estado como organización, siendo que a su vez dicho Estado es dominado y
manejado en todos sus aspectos por un partido político; éste a su vez impone a la comunidad
una ideología muy definida que penetra en
todas las actividades sociales (el arte, las ciencias, la economía, los hábitos
de conducta). En el absolutismo no hay un "Estado" propiamente dicho
(y menos aún un partido político) sino que el Estado se identifica con un
individuo que ejerce autoridad sin necesidad de ideología alguna; de hecho al
absolutismo no le interesa imponer su control e influencia sobre todos los
aspectos de la vida social sino que le basta fijar una autoridad omnímoda a
quien los gobernados sólo deben obedecer y jamás cuestionar.
[11] NACIONAL-SOCIALISMO
(abreviado frecuentemente NS): Es la
ideología en la que se sustentó el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán, (NSDAP) guiado por
su líder, Adolf Hitler y que gobernó Alemania entre
el 30 de enero de 1933 y el 20 de mayo de
1945 durante el Tercer Reich. Entre sus mayores objetivos figuran la consecución
de un espacio vital alemán (Lebensraum) en el cual
poder autogobernarse sin intervenciones extrañas a la nación, por medio
de un Estado autárquico (autosuficiente)
y socialista (la sociedad trabaja en unidad por el bien común) con
conciencia nacionalista, en la que la raza y la
herencia genética y cultural son los valores rectores que dan cohesión natural
a la nación. A
diferencia de otros movimientos fascistas, el
nacionalsocialismo, no se define a sí mismo como una doctrina política sino
como una cosmovisión (Weltanschauung), es decir,
una forma de vida y de ver el mundo inherente al hombre ario. Esta
cosmovisión implicaba no sólo una revolución política y económica en
Europa, sino también una revolución biológica, filosófica y
espiritual. Según su concepción de la historia, los hechos históricos son
guiados y establecidos por un pequeño número de individuos excepcionales que
siguen un ideal mayor. Si bien el nacionalsocialismo comenzó como un movimiento
nacionalista alemán de carácter pangermanista, con el tiempo
fue adquiriendo un carácter paneuropeo, lo que se demostró en la práctica con
las divisiones de la Waffen-SS. Aunque el
nacionalsocialismo fue derrotado militarmente en la Segunda Guerra Mundial, aún existen muchas organizaciones que profesan esta
ideología por todo el mundo.
[12] REVOLUCIÓN
INDUSTRIAL (1760-1840): Llamamos Revolución Industrial al cambio fundamental que se produce en una
sociedad cuando su economía deja de basarse en la agricultura y la artesanía
para depender de la industria. Localización: La Revolución Industrial nace en
Gran Bretaña y se extiende luego al resto de Europa. Antecedentes: La economía
existente antes de la revolución industrial estaba basada en el mundo agrario y
artesanal; tres cuartas partes de la población subsistían con trabajos
agropecuarios. Principalmente estaba basada en el autoconsumo y no en la
comercialización de los productos obtenidos, puesto que además la productividad
era muy baja. Las ciudades eran pocas, pequeñas y poco desarrolladas. Hay que
recordar que el régimen de gobierno de estas sociedades eran las monarquías
absolutistas, en las que todo, incluyendo las personas, se consideraban una
propiedad del rey. Origen y nacimiento de la Revolución Industrial: Nace en
Gran Bretaña a mediados del siglo XVIII. Fue posible por la existencia de una
monarquía liberal y no absolutista, que consiguió evitar el panorama de
revoluciones que se estaban extendiendo en otros países. Gran Bretaña quedó
libre de guerras, ya que aunque estuvo involucrada en algunas, no se
desarrollaron en su territorio. A esto se unió una moneda estable y un sistema
bancario bien organizado. El Banco de Inglaterra se fundó en 1694. Principales
características: Se produce un cambio rápido y en profundidad que afecta a
todas las estructuras de la sociedad. Los cambios serán tecnológicos,
socioeconómicos y culturales. Los tecnológicos irán desde el uso de nuevos
materiales como el acero a fuentes energéticas como el carbón y máquinas
motrices como la máquina de vapor, considerada como el motor inicial de la
Revolución Industrial. Aparecen las máquinas de hilar y tejer, que consiguen
aumentar rápidamente la producción con poco personal. Surgen técnicas para el
desarrollo del trabajo y la especialización de la mano de obra. El transporte
se desarrolla tanto por trenes como por barcos, lo que junto con otros inventos
harán crecer el papel de la industria y el comercio. Los cambios culturales se
plasmarán en un impresionante aumento de los conocimientos en todas las ramas,
tanto científicas como técnicas y sanitarias. Los cambios sociales más notables
derivan del crecimiento de las ciudades y el consiguiente éxodo en zonas
rurales. Al mismo tiempo se produce un fuerte aumento demográfico, como
consecuencia de la elevada natalidad y el descenso de la mortalidad
catastrófica (gracias a avances sanitarios, como las vacunas, y a una mejor alimentación
de la población). Esto provocará que la población europea se multiplique en
pocos años. Al tiempo que se desarrolla una clase burguesa, el éxodo de
población rural hacia las ciudades (la revolución agrícola disminuyó las
necesidades de mano de obra en el campo) da lugar a la aparición de una nueva
clase trabajadora que se agrupa en suburbios cercanos a las fábricas, a partir
de los barracones en los que viven los obreros. Las condiciones de vida de
estos empleados son penosas, tanto en las fábricas donde trabajan como en los
suburbios en los que habitan. En las fábricas encontrarán humedad, poca
ventilación, ninguna seguridad laboral y jornadas que superan las doce horas
diarias, siete días a la semana. En los suburbios superpoblados y sucios son
víctimas de epidemias de fácil propagación. La cantidad de personas afectadas
por estas condiciones les lleva a organizarse para la defensa de sus intereses
y aparecen los movimientos obreros de protesta. Consecuencias de la Revolución
Industrial: En principio la Revolución industrial produjo un cambio radical en
todos los ámbitos de la sociedad inglesa y, más tarde, del resto de las
sociedades europeas, creando un nuevo modelo de vida. El desarrollo industrial
y minero, el aumento de la productividad, el crecimiento de las ciudades y la
mejora del comercio nacional e internacional contribuiran a un gran crecimiento
demográfico debido al aumento de la natalidad y de la esperanza de vida. La
revolución industrial en España fue mucho más tardía que en el resto de Europa.
España seguía inmersa en un mundo rural en el que los cambios fueron mínimos.
Las malas comunicaciones, tanto interiores como con Europa, acentuaron el
retraso. Los talleres seguían siendo artesanales y la producción se
especializaba por zonas dependiendo de los recursos disponibles.
[13] MARXISMO:
Se entiende por marxismo el conjunto de teorías elaboradas por Marx y
Engels (así como las aportaciones y posteriores reflexiones realizadas por sus
seguidores) sobre las que se desarrolla un amplio movimiento social, articulado
inicialmente en torno a las reivindicaciones revolucionarias del proletariado,
a partir de la segunda mitad del siglo XIX, en Europa, y a lo largo del siglo
XX en todo el mundo. Ello dio lugar, tanto en el ámbito teórico como en el de
la práctica política, a distintas interpretaciones de la obra de Marx y Engels,
por lo que pueden distinguirse dentro del marxismo varias corrientes de
pensamiento y de acción política.
[14] MATERIALISMO
HISTÓRICO: El materialismo
histórico, obra de Marx y Engels, se propone explicar la historia desde la
producción práctica de la existencia, invirtiendo la relación, tradicional en
la época de Marx, entre la existencia real y la idea que los seres humanos se
hacen de su existencia (o los ideales que conciben en torno a su realización).
La historia no es, así, ni una colección de hechos, como parecían concebirla
los empiristas, ni una sucesión de categorías, como la concebían los
idealistas; tampoco el resultado de la acción aislada de los considerados
"personajes históricos". La historia es el resultado del modo en que
los seres humanos organizan la producción social de su existencia.
[15] MATERIALISMO
DIALÉCTICO: El materialismo
dialéctico, obra de Marx y Engels, considera que no existe más realidad fundamental
que la materia; pero la materia no es una realidad inerte, sino dinámica, que
contiene en sí la capacidad de su propio movimiento, como resultado de la lucha
de los elementos contrarios (siendo la contradicción la esencia de la realidad)
que se expresa en el movimiento dialéctico. El materialismo dialéctico nos
propone, pues, una interpretación de la realidad concebida como un proceso
material en el que se suceden una variedad infinita de fenómenos, a partir de
otros anteriormente existentes. Se opone al Idealismo, (en el que el movimiento
de la realidad va de la idea a la cosa y a su reconciliación); y se opone al
materialismo mecanicista, al concebir la materia como una realidad dinámica.
[16]
SOCIALISMO: Es un sistema económico y social que centra sus bases
ideológicas en la defensa de la propiedad colectiva frente al concepto de
propiedad privada de los medios productivos y de distribución. A efectos
conceptuales, es la posición económico-social contraria al capitalismo. Según expresa el socialismo, el principal fin es
la consecución de una sociedad justa y solidaria, libre de clases sociales y que cuente con un
reparto de riqueza igualitario. Para ello, los medios productivos no tienen que
ser de propiedad privada, porque considera que de esta manera acaban
perteneciendo a una minoría capitalista que domina los mercados, aprovechando
de su posición para controlar al trabajador y al consumidor. El socialismo
generalmente propone que la economía debe ser planificada y por tanto, los
medios de producción deben ser del Estado, quien se encarga además de mediar en
los mercados y proteger a la ciudadanía tratando de garantizar una
situación de justicia social. Aunque existen excepciones como el socialismo de mercado o socialismo libertario. Desde el origen del socialismo sus
principios básicos son:
· Su base es la propiedad colectiva en los medios de
producción y distribución, buscando el bien social.
· La riqueza no debe recaer sobre los
empleadores capitalistas sino que debe estar repartida de forma igulatitaria,
eliminando la diferencia entre clases sociales.
· Injerencia del estado en el espectro económico y
social, no dejando al mercado toda la capacidad de decisión y control. En otras
palabras, mayor centralización que en los sistemas capitalistas.
En su esencia, un estado de carácter
socialista cuenta con un gobierno o una estructura estatal fuerte y con amplio
poder en la toma de decisiones en materia económica y de distribución de rentas
y bienes. Aunque en teoría es la ciudadanía la que debe controlar mediante
mecanismos democráticos a sus gobernantes, han sido numerosos los estados
socialistas que han derivado en gobiernos totalitarios y poco defensores de la
libertad individual. Con el paso de los años, las posturas socialistas han ido evolucionando desde
sus premisas más clásicas hasta una postura más abierta y aceptante del libre
comercio. Bajo ciertas premisas básicas
como el control de los gobiernos en el ámbito económico y financiero y la
protección del ciudadano para evitar situaciones de desigualdad o abuso
social. Se trata de sistemas económicos mixtos conocidos como socialismo de mercado o socialdemocracia. Teóricamente, el socialismo es la etapa anterior al
comunismo, sistema en el que los obreros controlan los medios de producción en
su totalidad y se organizan en una sociedad sin clases.
[17] FASCISMO:
Es una ideología y
un movimiento político que surgió en la Europa de entreguerras (1918-1939) creado
por Benito Mussolini. El término proviene del italiano fascio (‘haz, fasces’), y éste a
su vez del latín fascēs (plural
de fascis). El proyecto político del fascismo es instaurar un corporativismo estatal totalitario y
una economía dirigista, el fascismo ve la Primera Guerra Mundial como una
revolución que trajo cambios masivos a la naturaleza de la guerra, la sociedad,
el Estado y la tecnología. El advenimiento de la guerra total y la movilización
total de la sociedad habían creado la distinción entre civiles y militares. Una
"ciudadanía militar" surgió en la que todos los ciudadanos se
involucraron con los militares de alguna manera durante la guerra. La guerra
había dado lugar al surgimiento de un poderoso estado capaz de movilizar a
millones de personas para servir en primera línea y proporcionar producción
económica y logística para apoyarlos, además de tener una autoridad sin
precedentes para intervenir en la vida de los ciudadanos. Los fascistas creen
que la democracia liberal es obsoleta y consideran que la movilización completa
de la sociedad en un Estado de partido único totalitario es necesaria para
preparar a una nación para un conflicto armado y para responder eficazmente a
las dificultades económicas. Tal estado es liderado por un líder fuerte—como un
dictador y un gobierno marcial compuesto por los miembros del partido fascista
gobernante—para forjar la unidad nacional y mantener una sociedad estable y
ordenada. El fascismo rechaza las afirmaciones de que la violencia es
automáticamente negativa en la naturaleza, y ve la violencia política, la guerra
y el imperialismo como medios que pueden lograr el rejuvenecimiento nacional.
Los fascistas abogan por una economía mixta, con el objetivo principal de
lograr la autarquía mediante políticas económicas proteccionistas e
intervencionistas. Se presenta como una «tercera vía» o «tercera posición” que se opone radicalmente tanto a la democracia liberal en crisis (la forma de gobierno que
representaba los valores de los vencedores en
la Primera Guerra Mundial, como el Reino Unido, Francia o Estados Unidos, a los que
considera decadentes) como a las ideologías del movimiento obrero tradicional
en ascenso (anarquismo o marxismo, este
último escindido a su vez entre la socialdemocracia y
el comunismo, que desde 1917 tenía
como referente al proyecto de Estado socialista que se
estaba desarrollando en la Unión Soviética); aunque el número de las ideologías contra las que
se afirma es más amplio. El concepto de «régimen fascista» puede aplicarse a
algunos regímenes políticos totalitarios o autoritarios5 de la
Europa de entreguerras y a prácticamente todos los que se impusieron por
las potencias del Eje durante su ocupación del continente durante la Segunda Guerra Mundial: en primer lugar a la Italia fascista de
Benito Mussolini (1922), que
inaugura el modelo y acuña el término; seguida por la Alemania del Tercer Reich de Adolf Hitler (1933) que lo
lleva a sus últimas consecuencias; y, cerrando el ciclo, la España de Francisco Franco que se
prolonga mucho más tiempo y evoluciona fuera del periodo (desde 1936 hasta 1975). Las
diferencias de planteamientos ideológicos y trayectorias históricas entre cada
uno de estos regímenes son notables. Por ejemplo, el fascismo en la
Alemania nazi o nacional-socialismo añade un importante componente racista, que sólo
es adoptado en un segundo momento y con mucho menor fundamento por el fascismo
italiano y el resto de movimientos fascistas o fascistizantes. Para muchos de
estos el componente religioso (católico u ortodoxo según el caso) fue mucho más
esencial, tanto que Trevor-Roper ha
podido definir el término fascismo clerical (entre
los que estaría el nacionalcatolicismo español).Puede considerarse que el fascismo italiano es un
totalitarismo centrado en el Estado. Mientras que el nazismo alemán está centrado en la raza identificada con el pueblo (Volk)
o Volksgemeinschaft (interpretable como comunidad
del pueblo o comunidad de raza, o incluso como expresión del apoyo popular al
Partido y al Estado). También se pueden encontrar elementos del fascismo
fuera del período de entreguerras, tanto antes como después. Un claro
precedente del fascismo fue la organización Action Française (Acción Francesa, 1898), cuyo principal líder
fue Charles Maurras; contaba con un ala juvenil violenta llamada
los Camelots du Roi y se sustentaba en una ideología
ultranacionalista, reaccionaria, fundamentalista católica (aunque Maurras era
agnóstico) y antisemita. Con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial
reaparecieron movimientos políticos, desde 1945 pocos partidos se han descrito
abiertamente como fascistas, y el término en su lugar es usualmente usado
peyorativamente por opositores políticos. Las descripciones neofascistas o
neonazis a veces se aplican más para describir partidos de la extrema derecha
con ideologías similares o enraizadas en los movimientos fascistas del siglo
XX; a pesar de la intensa demonización a que se sometió a la ideología y a los
regímenes fascistas. En muchos países hay legislaciones que prohíben o limitan
su existencia o la exhibición de sus símbolos.
[18] CAPITALISMO:
Es un orden
o sistema social y económico que deriva del usufructo de
la propiedad privada sobre el capital como herramienta de producción, que se encuentra
mayormente constituido por relaciones empresariales vinculadas a las
actividades de inversión y
obtención de beneficios, así como de relaciones laborales tanto autónomas
como asalariadas subordinadas a fines mercantiles. En el
capitalismo, los individuos, y las empresas usualmente
representadas por los mismos, llevan a cabo la producción de bienes y servicios
en forma privada e independiente, dependiendo así de un mercado de consumo para
la obtención de recursos. El intercambio de los mismos se realiza básicamente
mediante comercio libre y, por tanto, la división del trabajo se desarrolla en forma mercantil y los agentes
económicos dependen de la búsqueda de beneficio. La distribución se organiza, y las unidades de producción se fusionan o separan, de acuerdo a una dinámica
basada en un sistema de precios para
los bienes y servicios. A su vez, los precios se forman mayoritariamente en
un mercado que
depende de la interacción entre una oferta y
una demanda dadas por las elecciones de productores y
consumidores, y estos a su vez son necesarios para la coordinación ex-post de
una economía basada en el intercambio de mercancías.El origen etimológico de
la palabra capitalismo proviene de la idea de capital y su uso para la propiedad privada de los medios de producción, sin embargo, se relaciona mayormente al capitalismo
como concepto con el intercambio dentro de una economía de mercado que es su condición necesaria, y a la propiedad
privada absoluta o burguesa que es su corolario previo. El origen de la
palabra puede remontarse antes de 1848 pero no es hasta 1860 que llega a ser
una corriente como tal y reconocida como término, según las fuentes escritas de
la época.Se denomina sociedad capitalista a toda aquella
sociedad política y jurídica originada basada en una organización racional del
trabajo, el dinero y la utilidad de los recursos de producción, caracteres
propios de aquel sistema económico. En el orden capitalista, la sociedad está
formada por clases socioeconómicas en vez de estamentos como
son propios del feudalismo y otros órdenes pre-modernos. Se
distingue de este y otras formas sociales por la posibilidad de movilidad social de los
individuos, por una estratificación social de tipo económica, y por una distribución de la renta que depende casi enteramente
de la funcionalidad de las diferentes posiciones sociales adquiridas en la
estructura de producción.El nombre de sociedad capitalista se adopta usualmente
debido al hecho de que el capital como relación de producción se convierte dentro de esta en un elemento
económicamente predominante. La discrepancia sobre las razones de este
predominio divide a las ideologías políticas modernas: el
enfoque liberalsmithiano se centra en la utilidad que el capital como relación social provee para
la producción en una sociedad comercial con
una amplia división del trabajo, entendida como causa y consecuencia de la mejora de
la oferta de consumo y los mayores ingresos por vía del salario respecto
del trabajo autónomo, mientras que el enfoque socialista marxista considera
que el capital como relación social es precedido (y luego retroalimentado) por
una institucionalizada imposibilidad social de sobrevivir sin relacionarse con
los propietarios de un mayor capital físico mediante el intercambio de trabajo
asalariado. La clase social conformada por los creadores y/o propietarios
que proveen de capital a la organización económica a cambio de un interés se la
describe como "capitalista", a diferencia de las funciones empresariales cuyo
éxito se traduce en forma de ganancia y de las gerenciales ejecutadas
a cambio de un salario. Vulgarmente se describe desde el siglo XVIII como
"burguesía" tanto a este conjunto social como al de los empleadores
de trabajo de una moderna sociedad industrial, pero la burguesía se
origina en las ciudades de la sociedad rural medieval y está
constituida por propietarios auto-empleados cuya
naturaleza da origen al capitalismo moderno.
[19] HIERRO
FORJADO (o HIERRO DULCE): Es un material de hierro que posee la propiedad de
poder ser forjado y martillado cuando está muy caliente («al rojo») y que se endurece
enfriándose rápidamente. Funde a temperatura mayor de 1500 °C, es
poco tenaz y puede soldarse mediante forja. Se caracteriza por el bajo contenido de carbono (entre
0,05% y 0,25%), siendo una de las variedades, de uso comercial, con más pureza
en hierro. Es duro, maleable y
fácilmente aleable con otros metales, sin
embargo es relativamente frágil, y poco apto para ser utilizado en la
confección de láminas, tales como espadas, etc. El hierro forjado ha sido
empleado durante miles de años, y ha sido la composición más habitual del
"hierro" tal como se ha conocido a lo largo de la
historia.Tradicionalmente, el hierro forjado ha sido obtenido a partir
del mineral de hierro calentado
a altas temperaturas en una forja. Luego, se procedía a golpearlo, en un
proceso en el que se buscaba eliminar las impurezas y escorias contenidas en el mineral. Los procesos industriales
del siglo XIX permitieron producir hierro forjado en grandes cantidades, de
modo que se pudo utilizar este material en la construcción de
grandes estructuras de arquitectura e ingeniería. La
dificultad de realizar uniones de elementos de hierro forjado mediante soldadura ha
relegado el empleo de este material a usos decorativos o secundarios en la
construcción, tales como enrejados y otras piezas.
[20] ARTESANÍA
DEL HIERRO: Proviene de periodos históricos
antiquísimos, realizaciones tales como el trabajo más o menos artístico del
metal del hierro puede
venir de testimonios arqueológicos. La civilización egipcia conoció el hierro
en sus primeros tiempos antes de las famosas dinastías, como lo prueban las
cuentas de collar halladas
en algún sepulcro de tal época en un sitio próximo a El Cairo, e hizo de
este material un uso más útil desde el principio de sus tiempos históricos
según lo manifiestan los fragmentos del mismo hallados en el macizo de la pirámide de Keops y en otras posteriores. Los antiguos sepulcros
de las ciudades caldeas Warka y Mugheir que, por lo menos, datan del siglo
XVI a. C. han conservado diferentes y pequeños objetos de hierro
junto con varias herramientas llegando a pesar el conjunto unas 160 toneladas,
hallazgo que se repitió aunque en menor escala en Nimrud y en
otras localidades asirias. De Asia llegó a Europa el conocimiento del hierro
con anterioridad a los tiempos legendarios de Grecia pues
se ha descubierto en ruinas de Creta y
de Micenas que se
remontan a trece siglos antes de la era cristiana y su divulgación y empleo se
debió a la rapidez del progreso material del hombre en aquella época. El
conocimiento del metal en cuestión y de su industria debió llegar a España con
los fenicios pero su divulgación se atribuye a los celtas en
el siglo VI a. C. como lo prueban los hallazgos de armas de estilo
celta. Por lo mismo, la llamada Edad del bronce en Europa no
ha de suponerse como una época de absoluto desconocimiento del hierro, sino
como un periodo de más o menos duración, según las zonas, en el cual se hallaba
poco extendido el uso de dicho metal ya por ser de más difícil extracción que
el cobre ya porque se altera con más facilidad que el bronce por la
acción de la atmósfera y de la tierra húmeda a lo cual se debe la desaparición
de muchas herramientas que, sin duda, nos legaron las edades prehistóricas. De
la combinación del hierro con una pequeña cantidad de carbono y
mediante el conveniente temple se deriva el acero conocido
en fecha remota pues se han hallado de él fragmentos de cadenillas en
sepulturas egipcias que se atribuyen al siglo XVI a. C. y consta por
las historias antiguas la fama que tenían los celtíberos en
templar bien los aceros sobre todo con las aguas de Bílbilis (actual Calatayud). La
fundición de hierro propiamente dicha o reducción del hierro al estado líquido
no fue conocida hasta los comienzos del siglo XIX debido a la invención del
método de altos hornos que datan del mismo tiempo aunque ya en la Edad
Antigua se obtuviera hierro semifundido.
[21] FUNDICIÓN
(METALURGIA): Es una forma de metalurgia extractiva.
El proceso de fundición implica calentar y reducir la mena mineral
para obtener un metal puro,
y separarlo de la ganga y otros posibles elementos. Generalmente se usa
como agente reductor una fuente de carbono, como
el coque, el carbón o
el carbón vegetal en el pasado. El carbono (o el monóxido de carbono generado a partir de él) saca el oxígeno de la
mena de los óxidos (o el azufre, carbonato, etc... en
los demás minerales), dejando el metal en su forma elemental. Para ello el carbono se oxida en dos etapas, primero
produciéndose monóxido de carbono y después dióxido de carbono. Como la mayoría de las menas tienen impurezas, con
frecuencia es necesario el uso de un fundente o
castina, como la caliza, para
ayudar a eliminar la ganga acompañante en forma de escoria. También se denomina fundición al
proceso de fabricar objetos con metales fundidos mediante moldes, que suele ser
la etapa siguiente a la fundición extractiva, que es de la que trata este
artículo. Las plantas para la reducción electrolítica del aluminio generalmente
también se denominan fundiciones, aunque se basan en un proceso físico
completamente diferente. En ellas no se funde el óxido de aluminio, sino que se disuelve
en fluoruro de aluminio para producir la electrólisis de la
mena. Normalmente se utilizan electrodos de
carbono, pero en las plantas de diseño más moderno se usan electrodos que no se
consuman. El producto final es aluminio fundido.
[22] SIDERURGIA
o SIDEROMETALURGIA: Se llama así
a la técnica del tratamiento del mineral de hierro para
obtener diferentes tipos de éste o de sus aleaciones. El proceso
de transformación del mineral de hierro comienza desde su extracción en las
minas. El hierro se encuentra presente en la naturaleza en forma de óxidos, hidróxidos, carbonatos, silicatos y sulfuros. Los más
utilizados por la siderurgia son los óxidos, hidróxidos y carbonatos. Los
procesos básicos de transformación son los siguientes:
Estos minerales se encuentran combinados en rocas, las
cuales contienen elementos indeseados denominados gangas. Parte de la ganga
puede ser separada del mineral de hierro antes de su envío a la siderurgia,
existiendo principalmente dos métodos de separación:
· Imantación: consiste
en hacer pasar las rocas por un cilindro imantado de modo que aquellas que
contengan mineral de hierro se adhieran al cilindro y caigan separadas de las
otras rocas, que precipitan en un sector aparte. El inconveniente de este
proceso reside en que la mayoría de las reservas de minerales de hierro se
encuentra en forma de hematita, la cual no es magnética.
· Separación
por densidad: se sumergen todas las rocas en agua, la cual tiene una
densidad intermedia entre la ganga y el mineral de hierro. El inconveniente de
este método es que el mineral se humedece siendo esto perjudicial en el proceso
siderúrgico.
Una vez realizada la separación, el mineral de hierro
es llevado a la planta siderúrgica donde será procesado para convertirlo
primeramente en arrabio y posteriormente en acero.
[23] JUAN
MARÍA YBARRA GUTIÉRREZ DE CABIEDES: Personalidad vizcaina, industrial, propietario minero
y político nacido en Bilbao el 1 de enero de 1809, hijo mayor del patriarca de
la familia Ybarra, José Antonio Ybarra de los Santos, y de Jerónima Gutiérrez
de Cabiedes. Figura en muchos aspectos paralela a su hermano Gabriel, también
formó parte de la Milicia nacional de Bilbao durante la primera guerra
carlista, formando en las huestes del moderantismo vizcaino que se nutre de la
oposición al carlismo sin las estridencias del progresismo esparterista. En la
línea de las políticas matrimoniales de los Ybarras, casó con la hija de una
familia guipuzcoana de indianos, M. Luz Arregui, en 1838. En 1839 es uno de los
fundadores de la Sociedad Bilbaina. Ese año representó como apoderado a los 4
Concejos de Somorrostro en las Juntas y formó parte de dos comisiones
importantes: la de cuentas del Señorío y la dedicada a la Ley sobre los Fueros
de ese año. Es en el período de entre las dos guerras cuando desarrolla sus
dotes empresariales mientras su hermano Gabriel ("el diplomático")
representa a la familia. Es la piedra angular de la creación del imperio
industrial basado en la minería del clan Ybarra. En colaboración con su hermano
Juan Mª, su cuñado Cosme de Zubiría y Echandía y otros fundó en ese año los
altos hornos de Nuestra Señora de la Merced de Guriezo, en 1854 los de Nuestra
Señora del Carmen de Baracaldo, que aportaron en 1860 a la sociedad en
comandita "Ybarra y Compañía", y, en 1862, a la también por ellos
creada "Altos Hornos de Bilbao". Fue uno de los principales
accionistas de C. A. La Vizcaina de plomo situada en La Carolina. Suscriptor
del ferrocarril Bilbao-Tudela en 1857. Fundador, junto con su hermano Juan Mª y
otros, del Banco de Bilbao (1857). Participación en Orconera y Franco-Belga.
Esta actividad no obsta para que sea regidor en las Juntas de 1850-1852, diputado
provincial por Bilbao entre 1858-1860 y por Durango entre 1862-1865. Fue
también, como no podía ser menos, miembro del Consejo del Patronato que creó la
Universidad de Deusto en 1883, y del que instituyó la Escuela y Patronato de
Obreros de San Vicente de Paul (1887). Residió hasta su muerte en Bilbao donde
murió el 25 de noviembre de 1887.
[24] CARMELITA:
Dícese del
religioso o religiosa de la orden mendicante del Carmen o del Carmelo.
Instituida en la segunda mitad del siglo XII en Palestina con el nombre de
Ermitaños de Nuestra Señora del Monte Carmelo y aprobada por Honorio III en
1226, en 1245 los carmelitas fueron erigidos en orden mendicante de estatuto
cenobítico, con san Simón Stok como superior, introduciéndose y propagándose
entre la cristiandad de Occidente hasta transformarse en la orden medicante de
los carmelitas descalzos, monjes que siguen la regla carmelita
reformada en 1568 por Santa Teresa de Ávila y por San Juan de la Cruz.
[25] EL
13 DE MAYO DE 1890 TIENE LUGAR UNA HUELGA DE MINEROS EN VIZCAYA:
La finalidad
es protestar por la expulsión de cinco obreros de la mina Orconera, que se
habían destacado durante la celebración de los actos del Primero de Mayo en
Bilbao. A ello se unen las condiciones infrahumanas en que viven los
trabajadores de las minas, la mayoría procedentes de otras regiones de España.
Se celebran varias manifestaciones que hacen un llamamiento a la huelga y ésta
se extiende rápidamente por toda la provincia. Los incidentes entre obreros y
fuerzas del orden se multiplican, y se adhieren a la huelga
trabajadores de otros sectores. El día 15 se declara el estado de guerra, y el
17, la huelga es general. La autoridad militar, el general Loma, logra un
acuerdo entre patronos y trabajadores (21 de mayo). Conocido como el pacto de
Loma, en el que se reconoce a los trabajadores la libertad de vivir fuera de
los barracones, se eliminael régimen de cantinas y la jornada de trabajo queda
reducida a 9 horas para las tareas más duras y 11 para el resto.
[26] COQUE: Es un
combustible sólido formado por la destilación de carbón bituminoso calentado a temperaturas de 500 a 1100 °C sin
contacto con el aire. El proceso de destilación implica que el carbón se
limpia de alquitrán, gases y agua. Este combustible o residuo se compone
entre un 90 y un 95 % de carbono. Nitrógeno, oxígeno, azufre e hidrógeno están
presentes en cantidades menores. Es poroso y de color negro a gris metálico. El
coque se utiliza en grandes cantidades en altos hornos para
la elaboración de hierro aprovechando de las siguientes reacciones químicas:
Además de carbón mineral se han usado otros materiales
como turba, carbón vegetal y petróleo crudo para
elaborar materiales llamados coque, en este último caso se trata de coque de petróleo. En cuanto a temperatura de producción existen dos
tipos de coque: el coque de alta temperatura, formado entre los 900 y los
1100 °C, y el de baja temperatura, formado entre los 500 y los
700 °C.
[27]
METALURGIA:
Conjunto de procedimientos y de técnicas que permiten extraer los metales y sus
minerales, transformarlos en productos semiacabados y prepararlos para su
utilización (productos “acabados”). La metalurgia agrupa, pues, tres grandes campos de
actividad: la metalurgia extractiva, la metalurgia de transformación y la metalurgia de puesta a punto. Hoy puede
considerarse la metalurgia, en tanto que ciencia, como la combinación de tres
grandes campos extraaídos de la tradicional división de los conocimientos: la
química metalúrgica, la metalurgia
física y la metalurgia mecánica.

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