LA CULTURA VASCA (X)
. Antropólogos vascos 9.1. José Miguel de Barandiaran Sacerdote, antropólogo y etnólogo vasco, José Miguel de Barandiarán nació en el caserío Perune-Zarre de Ataun (Gipuzkoa) el 31 de diciembre de 1889. Se crió dentro de una familia humilde. Su niñez transcurrió en un ambiente cristiano, pero rodeado de mitos y tradiciones muy antiguos. José Miguel de Barandiarán estudió en la escuela del pueblo, y a los 14 años decidió ser sacerdote e ingresó en la Preceptora de Baliarrain. Después pasó al Seminario Conciliar de Vitoria-Gasteiz, donde estudió filosofía y teología. Mientras, por su cuenta, cursó la carrera de Magisterio. En el ecuador de sus estudios teológicos le surgieron dudas en su fe. Éste fue el motivo por el que posteriormente estudiase la Historia de las Religiones. Pero no quiso centrarse solo en esto y decidió estudiar su propio pueblo, donde todavía pervivían cristianizados elementos de religiones anteriores. Entonces comenzó su dedicación a la investigación de la arqueología y la etnografía del Pueblo Vasco. En 1914 fue ordenado sacerdote y al año siguiente obtuvo la licenciatura de Teología en la Universidad de Burgos. En 1916 Barandiarán comenzó definitivamente sus investigaciones sobre la prehistoria y la etnografía vasca. En verano de ese mismo año descubrió en Aralar, en el lugar llamado Argarbi, nueve dólmenes prehistóricos. Así se formó el equipo de investigación prehistórica Aranzadi-Barandiarán-Eguren. Juntos trabajaron los próximos 20 años, hasta que la guerra de 1936 los dispersó. Poco a poco las investigaciones realizadas anteriormente ascendieron a un plano científico. Fruto de este ascenso fueron las excavaciones sistemáticas emprendidas en cuevas y en monumentos megalíticos a lo largo y ancho de Euskal Herria: Santimamiñe, Lumentxa, Venta Laperra, y las cuevas artificiales de Treviño, entre otros, y los dólmenes de Aralar, Elosua-Placencia, Ataun-Burunda, Altzania, Urbia, Belabieta, Kalamua, Auritz, Aurizperri, Gomti, Aralar, Urbasa y Entzia. Además, para estudiar los materiales excavados, visitó museos en Francia, Suiza, Alemania o Austria, a veces en solitario, otras acompañado de Aranzadi. Creó la Sociedad de Eusko Folklore con sede en el Seminario de Vitoria-Gasteiz. Fundó, asimismo, la revista Anuario de Eusko-Folklore y también la publicación Eusko-Folklore. Materiales y Cuestionarios. En 1924 fundaron la nueva sede de la Sociedad de Eusko-Folklore en la Escuela de Artes y Oficios de Vitoria-Gasteiz. En la misma escuela y el mismo año bajo la presidencia de José Miguel de Barandirán. De esta forma sus investigaciones fueron ganando prestigio en los centros europeos de investigación etnográfica. En 1930 fue nombrado Patronato Regional del Museo del Pueblo Español de Madrid, y en 1934, en Londres, miembro del Consejo Permanente de los Congresos Internacionales de Antropología y Etnología. Durante estos años la vida del Seminario sufrió un profundo cambio. En 1930 se inauguró el nuevo edificio, y a ello se unió también una renovación del profesorado, que implantó una vida académica más adecuada a los tiempos. Al año siguiente se estableció la República, y tras ello se hizo expreso el anticlericalismo hasta entonces larvado. Los años de la Guerra Civil los pasó con en el departamento de los Bajos Pirineos y en el pueblo de Sara. Durante estos años realizó el inventario de los monumentos Megalíticos de los Bajos Pirineos, y colaboró en la revista de la Universidad de Frankfurt. En el plano de la investigación, en el año 1916 funda Ikuska, Instituto Vasco de Investigación. Durante estos años es también intensa la participación de José Miguel de Barandiarán en Congresos y Conferencias internacionales. Entre 1946 y 1951 participó en diversas Conferencias Internacionales en Londres, Oxford, tres veces en París, dos en Bruselas¿ En 1917 se creó otra revista, Eusko-Jakintza. Pasó 17 años en el exilio, y en 1953 regresó a su pueblo natal. En 1956 inició las excavaciones del importante yacimiento de Lezetxiki en Mondragón, y en 1960 las de Aitzbitarte IV en Errenteria. José Miguel de Barandiarán realizó durante esta última fase de su vida, hasta 1975, otro gran conjunto de campañas tanto en Gipuzkoa, como en Álava y Bizkaia, y emprendió de nuevo las investigaciones etnográficas dentro de la Sociedad de Ciencias Aranzadi además de reanudar la publicación del Anuario de Eusko-Folklore. Creó el Atlas Etnográfico del País Vasco, y con el objetivo de llevar a cabo las investigaciones de campo, formó el Grupo Etniker de Navarra. Todos estos trabajos son coronados en el plano académico por tres Doctorados Honoris causa concedidos a José Miguel por las Universidades del País Vasco, Deusto (191986), y Complutense de Madrid (1987). En 1988, Eusko Ikaskuntza-Sociedad de Estudios Vascos y José Miguel de Barandirán crearon una fundación cultural privada en reconocimiento a la ingente labor científica que había realizado éste: la Fundación José Migurel de Barandiarán Un año más tarde publicó la obra Mitos del Pueblo Vasco. Cumplidos 100 años, trabajó preparando una serie de investigaciones etnográficos llevadas a cabo años atrás en el pueblo navarro Ezcurra. José Miguel falleció el 21 de diciembre de 1991, cuando quedaban 10 días para que cumpliera los 102 años de edad. 9.2. Teófilo Aranzadi Nació en Vergara, en el año 1860 y murió en Barcelona, en 1945. Fue un antropólogo, etnólogo y naturalista español. Se trasladó a Madrid en 1877 para cursar la carrera de Farmacia y en 1882 se doctoró con la tesis "Estudios de los insectos con sus aplicaciones a la Farmacia". Alcanzó además la licenciatura en ciencias naturales en 1885. Desde ese momento inició su asistencia regular a los cursos de antropología que dictaba Manuel Antón, y allí conoció a Luis de Hoyos y a Federico Olóriz, con los que colaboró en varios trabajos. Trabajó también con Antón en la organización del Museo Antropológico, y fue ayudante suyo en los cursos de doctorado, donde conoció a Pío Baroja. En 1899 publicó El pueblo euskalduna, que fue su tesis doctoral en ciencias naturales, premiada con la Medalla de Paul Broca por la Sociedad Antropológica de París. También ese año pronunció una conferencia sobre la fauna americana en el Ateneo de Madrid en ocasión del IV Centenario del Descubrimiento de América, y fue nombrado dibujante científico del Museo de Ciencias Naturales. Con su primo Miguel de Unamuno preparó oposiciones de cátedra, y consiguió ganar, en 1895, las de mineralogía y zoología de la Facultad de Farmacia de Granada; y, en 1899, las de botánica de la Facultad de Farmacia de Barcelona. Fue además decano de esta última entre 1905 y 1907. En 1920 ocupó la cátedra de antropología de la Universidad de Barcelona, que conservó hasta 1931, año de su jubilación. Complementó su trabajo docente con viajes por Europa, en los que asistió a congresos (como el Primer Congreso Internacional de Ciencia Antropológicas) y visitó museos y exposiciones de antropología y etnología. El propio Aranzadi realizó muchos esfuerzos en la creación de museos de esa clase. Sus trabajos de campo en el País Vasco con Miguel de Barandiarán, Enrique de Eguren y otros, fueron las bases de la antropología vasca, algunos de los cuales, junto con investigaciones etnográficas, fueron publicados por la Sociedad de Estudios Vascos. En Barcelona colaboró también en diversos proyectos antropológicos con algunos profesores, entre los que estaban Carrera i Artau, Pericot y Alcobé. Formado como naturalista clásico, emprendió el estudio de la antropología sin limitarse a los caracteres morfológicos, sino analizando las diversas facetas de su cultura, es decir, la antropología cultural. Realizó los primeros intentos de investigación sobre craneología llevados a cabo en España, comparando las distintas regiones entre sí, fundamentales para el conocimiento de las características morfológicas de los distintos grupos humanos peninsulares. Sus investigaciones en el País Vasco se enfocaron hacia la investigación del hombre vasco contemporáneo y de los estudios craneométricos obtenidos de sus expediciones, indagando en la antropología prehistórica a fin de explicar el origen del pueblo vasco. Sus investigaciones en ese sentido siguen siendo primordiales en el conocimiento de las características de este grupo étnico y de los distintos pueblos hispanos. Asimismo, inventó un método para el estudio de craneometría, el triángulo facial, y llamó la atención sobre el estudio de la cultura material (aperos de labranza, etc.) como un elemento de importancia en los estudios etnográficos. Como naturalista trató temas de botánica, dando especial importancia al estudio de los hongos. También escribió un libro de texto sobre botánica descriptiva para los estudiantes. Entre sus obras en esta materia destacan Setas y Hongos del País Vasco: Euskalerriko perrechikuak y Memorandum de botánica descriptiva. Redactó numerosas trabajos científicos, entre los que destacan Un Avance de la Antropología de España (1892), Unidades y Constantes de la Crania Hispánica (1913), De Antropología de España (1915), Síntesis simétrica de cráneos vascos (1922) y algunos de los volúmenes de las Lecciones de Antropología, obra realizada en colaboración con Luis de Hoyos. Aranzadi efectuó también una importante labor como traductor de obras de etnología y antropología, como las de Frizzi y Haddon. 9.3. Jesús Altuna Etxabe Jesús Altuna Etxabe (Berastegi, 1932). Estudió Filosofía y Teología en los Seminarios de Vitoria-Gasteiz y Donostia-San Sebastián, y Ciencias Biológicas en la Universidad de Madrid. Ha participado en numerosos excavaciones arqueológicas dirigidas por diversos arqueólogos, especialmente con D. Jose Miguel de Barandiaran y otros nacionales y extranjeros, desde 1960 hasta 1972. Ha participado en la excavación de la Nubia Sudanesa por encargo de la UNESCO. Director de excavaciones arqueológicas desde 1973 hasta la actualidad, algunas de ellas: Cueva Morín, La Riera, Ekain, Dufaure, Erralla, Amalda, Vidigal (Portugal), Megalitos y Mirón (Cantabria). Sus principales temas de investigación son arqueozoología de yacimientos prehistóricos, arte paleolítico y protección del patrimonio arqueológico. Docencia como catedrático del Instituto J. M. Usandizaga. Desde 1980 hasta su jubilación en 2002 fue catedrático de Didáctica de las Ciencias Experimentales en la Universidad del País Vasco UPV/EHU. Ha sido director del Departamento de Prehistoria de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, director de la revista MUNIBE, miembro del comité de redacción de varias revistas científicas: Revista Internacional de Estudios Vascos, Doñana, Acta Vertebrata, Archaeofauna, Archaeozoologia, Anthropozoologica, Férvedes. Es miembro de honor del Centre de Recherches d'Ecologie Souterraine y del ICAZ. Ha publicado más de 210 títulos (12 son libros), siendo la mayoría investigaciones, pero también publicaciones didácticas y de divulgación. Ha recibido entre otros, el Premio Nacional a la Investigación Ibáñez Martín; Premio Xabier María de Munibe; Premio Eusko Ikaskuntza y Caja Laboral de Humanidades y Ciencias Sociales; Distinción Lan Onari del Gobierno Vasco; Premio Euskadi de Investigación (2004). 9.4. José María Satrustegi Etnógrafo, antropólogo y especialista en lengua vasca, nació en Arruazu (Navarra) el 15 de noviembre de 1930 en una familia de diez hermanos. Desde joven se interesó por la religión, y con doce años entró en el Seminario de Pamplona. Allí realizó los estudios para ser sacerdote, y en 1955 dio la misa por primera vez. Ese mismo año se trasladó a Madoz, donde permaneció dos meses y medio, y de allí, le mandaron a Luzaide como vicario. Después de permanecer en ese lugar unos años, fue trasladado a Burunda, a Urdiain. Continuó en aquel lugar durante 31 años como rector, hasta que, en 1995, tomó el retiro. En el seminario tuvo grandes maestros: el famoso investigador Goñi Gaztanbide, Caro Baroja, Tovar y el miembro académico de la Academia de la Lengua Vasca , Koldo Mitxelena. Además recorrió muchos rincones del mundo: Argentina, Armenia, Bélgica, Rusia, Estados Unidos y Japón, entre otros. Fue nombrado, en 1957, miembro correspondiente de la Academia de la Lengua Vasca , y en 1963 miembro de número. Además, durante dieciocho años estuvo trabajando como representante en la Academia de Navarra, y tomó parte en los quehaceres habituales de la academia, como en la preparación del Hiztegi Batua , o de los diferentes informes y artículos relacionados con el euskera. Asimismo ayudó en la creación del Euskara Batua. Desde muy joven Satrustegi mostró su afecto por la antropología y la etnografía. Como bien se ha mencionado anteriormente, en la revista Cuadernos de Etnología y Etnografía de Navarra escribió artículos e incluso publicó algunos libros en este campo: solsticio de invierno (1974), Comportamiento social de los vascos (1981) o Sakanerri barrena (1999). La afición por la literatura le venía desde antes. En sus años en el Seminario, se apasionó por la lectura, y recogió los cuentos y relatos del pueblo llano con el que puso en marcha otros muchos libros adaptados, los cuales más tarde se han utilizado en la enseñanza del euskera: Lapur Zuriak (1981), ipuin miresgarriak (1982) o Axelko eta Otsoko (1983). Además de todos los trabajos mencionados, también publicó textos en diversas revistas. Al fin y al cavo, durante toda su vida, Satrustegi se esforzó por extender la lengua y la cultura vasca. Falleció el 23 de marzo de 2003. 9.5. Enrique Eguren Arqueólogo nacido en Vitoria (Álava) el 13 de enero 1888 en la calle Florida. Murió en Oviedo el 14 de julio de 1944 siendo enterrado en Vitoria, en el panteón familiar del cementerio de Santa Isabel. Hijo de industriales, estudió en Vitoria en el Colegio de los PP. Marianistas y en el Instituto de Enseñanza Media , donde conoció al eminente arqueólogo Federico de Baraibar y otros. Estudió Ciencias Naturales en la Universidad de Madrid . Desde que en 1833 fuera descubierto el primer dolmen -el de Egilaz, Aizkomendi- en tierra vasca, se conocen ya la cueva de Balzola, los yacimientos de Muliña e Istourits por obra de personalidades como Passemard, Ansoleaga, Apraiz, Détroyat, Baraibar, Iturralde, Daguin, conde de Lersundi y Darricarrère. Al calor de estos conocimientos, su tesis doctoral, elaborada en 1913, la publicó al año siguiente con el titulo Estado actual de la Antropología y Prehistoria Vasca. Estudio antropológico del Pueblo Vasco. La prehistoria en Álava. También incursionó por esas fechas en la arqueología lejana: De la Época Eneolítica en Asturias (1917), Cabezas Humanas reducidas del Perú (1918). Intervino en los primeros Congresos de Estudios Vascos de 1918 y 1920. Presidió, junto con Aranzadi, la sección "Raza" (Antropología física, prehistoria, etnología) del primer congreso, y en el segundo, como Presidente de la sección "Universidad", disertó sobre el tema: Régimen autónomo económico-administrativo de la Universidad Vasca (publicado en San Sebastián, 1921), a cuya consecución dedicó cariño y esfuerzos. Se halló en el núcleo de la implantación de Eusko Ikaskuntza en Álava y de la apertura de la delegación de este territorio. Fue desde muy joven nacionalista vasco. Casó con Rosa Zubiagaray y fue profesor del Instituto de Vitoria-Gasteiz y después catedrático de la Universidad de Oviedo (cátedra de Botánica y Minerología). Desde 1929 hasta su muerte fue rector de la citada Universidad. Pero donde destaca Enrique de Eguren es como investigador en compañía de J. M. de Barandiarán y Telesforo de Aranzadi, entre 1917 y 1936. En 1918 exploran Santimamiñe, en 1919 el trío explora la montaña de Izkiz y el camino de Lasarte en Vitoria; con Barandiarán prospecciona Albaina y además con Aranzadi la zona dolménica de Urbasa; entre 1922-1923 rastrean Salbatierrabide y las grutas artificiales del Sur de Álava. En 1925 dirige las actividades en torno al dolmen de Egilaz y de Eskalmendi, y de los de Legaire de la sierra de Enzia y Berjalaran. Ello se traduce en publicaciones tales como Exploración de ocho dólmenes de Altzania (1921), Exploración de diez y seis dólmenes en la sierra de Elosua-Plazentzia (1922), Exploración de seis dólmenes en la sierra de Urbasa (1923), Grutas artificiales de Álava (1923), Exploración de cuatro dólmenes de Belabieta (1923), Nuevos datos acerca de la Prehistoria en Álava-El túmulo de Oquina (1923), Exploraciones de la caverna de Santimamiñe (Basondo: Cortézubi) (1925 y 1931); Los dólmenes clásicos alaveses. Nuevos dólmenes en la Sierra de Entzia (Encia), RIEV, 1927, XVIII, 1-54 y tirada aparte con 54 pp., hoja plegable y 8 pp. de láminas. A partir de 1923, su trabajo de campo fue más parsimonioso debido a la afección cardiaca que le aquejó y que le impedía subir cuestas como la de Santimamiñe. En 1927 excavó el dolmen de Arrobigaña (Altzania). Sus escrupulosos y concienzudos trabajos los efectuaba en sus vacaciones académicas, casi siempre en Álava. Deben citarse: Los dólmenes clásicos alaveses (1927), El dolmen de Larrasoil y otros datos para la Prehistoria Alavesa (1931)... En 1930 formó parte del "Comité de los veinte", sección Álava, destinado a reorganizar el nacionalismo vasco tras la Dictadura de Primo de Rivera, comité cuyas ideas fueron cercanas al ideario de Acción Nacionalista Vasca (A.N.V.). La guerra civil lo sorprendió en la cueva de Urteaga (Itziar, Gipuzkoa), junto con sus compañeros, el maestro Aranzadi y J. Miguel de Barandiarán a los que no volvió a encontrar nunca más. Tanto él como su esposa, mal vistos por el Franquismo, tuvieron que resignarse a la nueva situación. Fue vicepresidente de la Diputación de Asturias desde 1942. Miembro Fundador de la Sociedad Española de Antropología, Etnografía y Prehistoria. Publicó La reconstrucción nacional por la tierra y su trabajo, 1938, Reflexiones y comentarios (1941), Consideraciones acerca del factor hombre y sus destinos (1942) y Asturias, tierra privilegiada (1943). 9.6. Bernardo Estornés Promotor cultural, escritor y fundador y director de la Enciclopedia General Ilustrada del País Vasco (Editorial Auñamendi). Nacido en Isaba-Izaba (Navarra) el 11 de mayo de 1907, hijo de Bernardo Estornés Anaut y Eleuteria Lasa Anaut. muere el 10 de agosto de 1999 en San Sebastián. Un pariente lejano había dejado a la familia un pellizco de su fortuna, origen de "la tienda" de la madre y tías de Bernardo, universo gnoseológico primario de este niño: noticias tangibles de un mundo exterior, etiquetas e instrucciones dan cuenta de su procedencia en lenguas diversas. Su niñez transcurre entre la "tienda" y la escuela local, el larguísimo invierno pirenaico y los últimos jirones del euskera local (variedad roncalesa). Pero el aislamiento es relativo. En casa se lee prensa progresista -El Pueblo Navarro, El Sol- y revistas como El Blanco y Negro, La Esfera y el satírico España. En el año 1922 se traslada a Zaragoza; Estornés será un estudiante navarro más en el distrito universitario aragonés que acoge, a falta de Universidad propia, a tantos de ellos. Como aún era costumbre en la sociedad tradicional, los hermanos Mariano y Bernardo, van con un familiar, tía en este caso, y a la pensión que regenta una roncalesa. La Escuela Superior de Comercio de Zaragoza representa un cambio total: estudios reglados, amistades, alumnado mixto. La avanzadilla engrosa con la llegada del resto de la familia tras la venta de la tienda de Isaba en 1924 y la compra de otra, céntrica, en la capital aragonesa. Picado de curiosidad por el "vascuenz" natal del que ha comenzado a coger apuntes en vivo, caen en sus manos los primeros vocabularios y gramáticas de euskera en los que, con gran desconcierto, se enfrasca. Aprende el idioma. También comienza a conocer a los clásicos navarros - Moret, Campión, Iturralde, Olóriz, Navarro Villoslada, Sagaseta, Yanguas- y a rebuscar documentos en archivos. Inicia, tanto en sus vacaciones isabarras como en la capital, sus primeros escarceos historiográficos nucleados en torno al valle de Roncal. Fruto de sus pesquisas es la publicación en 1927, con 20 años, de su primer libro, Erronkari, autofinanciado, primera monografía al uso sobre el valle natal llamada a encontrar un gran éxito de compradores. Tiene en cartera la siguiente publicación, Euskal-Idazlasterra, aplicación al euskera del método taquigráfico de Enrique Guzmán. Ese mismo año se inscribe como socio-alumno de Eusko Ikaskuntza cuyo conocimiento había hecho en el Centro Vasco-Navarro de Zaragoza. Por esos años comienza a tratar a elementos nacionalistas vascos de Navarra y a visitar "Eusko-Etxea" de Pamplona, creada en 1910, donde anuda buenas amistades con personalidades como Ramón Goñi, secretario del centro, los Aranzadi, los Urmeneta, Cunchillos, Esparza. Una de estas amistades, Angel Irigaray, le permite conocer y visitar al ya anciano Campión, en su casa de Pamplona. Sus ideas son, sin embargo, puramente fueristas, afincadas en la veneración del "hecho navarro" removido por la Gamazada. Se licencia de Profesor mercantil en 1929, año en que acude a los Cursos de Verano de Eusko Ikaskuntza cuyo secretario, Ángel Apraiz, le ofrece un puesto vacante en la misma. En diciembre de ese año es nombrado Jefe de Oficina de esta asociación en San Sebastián. Y unos meses después abría en ella una céntrica Academia de Comercio, cuya dirección simultaneó con el trabajo aludido y en la que dio cabida, de forma entonces inusual, al euskera. De todos los contactos efectuados por el joven Estornés hasta entonces, ninguno fue tan decisivo como el establecido con los socios y la Biblioteca de Eusko Ikaskuntza. Dicha Biblioteca, abierta hacía sólo dos años, comenzaba a reunir obras modernas de tipo general y libros clásicos de la vascología, tan de moda en la Europa de entonces. Recibía, además, prácticamente todos los periódicos y revistas vascos. En ella, Estornés, entre otras cosas, establecía el criterio de compras y auxiliaba a D. Julio de Urquijo en la tarea de analizar y preparar los originales de la Revista Internacional de Estudios Vascos (RIEV) fundada por este erudito en 1907. Allí trabó amistad con Gregorio Mújica, promotor de Euskal-Erria'ren Alde y Euskal Esnalea, y con José de Ariztimuño"Aitzol", impulsor de variadas actividades paranacionalistas, entre las cuales "Euskaltzaleak" en pro de la lengua vasca. También con muchas otras personalidades de la cultura vasca como los poetas Lizardi, Orixe y Lauaxeta, los euskerólogos Azkue, Eguskitza, Altube, Olabide, los antropólogos Aranzadi, Eguren y Barandiarán, el exquisito músico y musicólogo P. Donostia, el jurista Bonifacio de Echegaray, el escritor Ramón de Berraondo "Martín de Anguiozar", el erudito médico Justo Gárate, el euskerólogo Georges Lacombe, el inquieto promotor Pierre Lafitte, el insustituible secretario de la Sociedad Ángel de Apraiz, etc. En setiembre de 1930 toma parte en el V Congreso de Estudios Vascos celebrado en Bergara que, al margen de su temática básica (Arte Popular, sobre el que presenta una comunicación), acuerda la elaboración de un Anteproyecto de Estatuto, el pronto controvertido Estatuto General de Estado Vasco (EGEV) de 1931. Estornés asistirá a las arduas reuniones preparatorias de este texto, como secretario de la Comisión, siendo ya miembro afiliado al Partido Nacionalista Vasco de San Sebastián y establecida ya la II República el 14 de abril de 1931. En esta ocasión trabará conocimiento con José Antonio de Aguirre y el Movimiento de Alcaldes. Los hermanos Estornés Lasa no se habían olvidado, ni mucho menos, de Isaba. En esta localidad de 1.157 almas, tras la dimisión de los 9 concejales elegidos en abril de 1931 por el artículo 29, las elecciones extraordinarias de mayo habían colocado en el Ayuntamiento a 6 "derechas" y 3 republicanos. Su participación en las Asambleas estatutistas de 1931 y 1932 había sido casi nulo; sólo se sabe que votaron por "ningún Estatuto" y que de existir alguno, lo preferían, como hijos de un valle tradicionalmente liberal, laico, es decir, sin la venenosa enmienda concordataria. Aún así, se constituyó una célula del PNV con dos maestras y un hermano Estornés, Mariano. Esta célula, en estrecho contacto con Bernardo Estornés y el Napar Buru Batza, organizó, el 2 de octubre de 1932, el primer mitin nacionalista conocido en el valle, con la participación de Manuel Irujo, Mercedes Kareaga, José Antonio Aguirre y Ariztimuño "Aitzol". Por lo demás, la participación de nuestro biografiado en los actos del Partido fue más bien discreta, dedicado a actividades culturales mucho más afines a su modo de ser que las directamente políticas. Una de estas actividades fue el libro escolar. Uno de los principales problemas con los que tropezaba el renaciente movimiento de escuelas vascas (ikastolak) en 1931 fue el de la escasez de textos escolares en euskera. El Xabiertxo de López Mendizabal, editado hacía más de un lustro, se había agotado. Estornés, que desde adolescente había manifestado una marcada vena pedagógica y publicitaria, redacta un texto, Sabin euskalduna, que, vertido al euskera por Agustín Zumalabe e ilustrado por "Txiki" y Santos Echeberría, tuvo un gran éxito. Otro era la carencia de un texto sintético, de un Manual de Historia Vasca adecuado a las necesidades escolares. Dos navarros, habían, sin embargo, optado por emprender la tarea. Uno fue Bernardino de Estella que, a fines de 1931 publica en Bilbao su Historia Vasca. Otro, Bernardo Estornés, que a comienzos de 1933, da a la luz en Zarautz su Historia del País Basco, con ilustraciones y mapa. Ambas obras, de marcado carácter nacionalista, era lo que el nacionalismo vasco estaba esperando. Llegados a este punto, los directivos de Eusko Ikaskuntza encargan a Estornés una versión infantil en euskera de su historia, que éste realiza. El éxito de venta abre a Estornés al campo de la edición. Su actividad redobla. Entre 1933-1934 crea la editora Beñat Idaztiak y la Colección Zabalkundea para la que consigue más de 2.000 suscripciones, un auténtico récord en su época. El Consejo Asesor de Zabalkundea lo constituyeron Ángel Irigaray, José de Ariztimuño, P. Alzo y José Miguel de Barandiarán. Su hermano Mariano, licenciado en Filosofía y Letras, participa también en la tarea. En 1935 decide dedicarse de lleno a las tareas editoras y publicistas. Aparecen artículos suyos en diarios y revistas. También libros: dentro de la Colección Zabalkundea publica en 1935 sus Historia Vasca. Euskal Edestia e Indumentaria Vasca con gran número de ilustraciones. Los restantes títulos editados en ella fueron: Blancos y Negros (1934) de Campión, El hombre primitivo en el País Vasco (1934) de Barandiarán, Narraciones Vascas (2 vols., 1934) de Campión, Castillos medievales de Navarra (2 vols., 1934) de Altadill, Historia de la Monja Alférez Catalina de Erauso (1934), Garoa (1935) de Domingo Aguirre, Narraciones Vascas (III, 1935), Aspectos de la vida profesional vasca(1935) de Thalamas Labandibar, Elerti (1935), La Democracia en Euzkadi (1935) de J. de Urkina (Ariztimuño), Literatura Oral euskerica (1936) de Manuel Lecuona, El genio de Navarra (1936) de Campión, Don García Almoravid (1936) de Campión y el vol. III de Castillos... de Altadill (1936). Una edición del Fuero de Zuberoa, con su correspondiente traducción al castellano, se hallaba ya compuesta, aunque sin tirar definitivamente, cuando estalla la guerra de 1936-1939. Pero el proyecto más ambicioso de Estornés rebasa el de una mera colección literaria. Un prospecto de esos meses da cuenta de la preparación de lo que luego, muchos años después, sería la Enciclopedia General Ilustrada del País Vasco. Estornés traza entre 1935-1936 las líneas maestras de la misma. Recluta colaboradores entre lo más formado del movimiento vasquista del momento: Aranzadi, Ariztimuño, Azkue, Barandiarán, P. Donostia, Echegaray, Gárate, Irigaray, Campión, Lafitte, Lecuona, Orixe, Veyrin, etc. La guerra civil sorprende a Estornés afincado, junto con varios hermanos, en San Sebastián. Son los primeros momentos de la lucha en las calles y la formación de una columna para auxiliar Vitoria,la salida de los militares de Loiola para tomar la ciudad, su retirada y asedio. Mientras, en su localidad natal, Isaba, elementos falangistas lo buscan a él y sus hermanos. Días antes de la caída de la ciudad en manos de los sublevados contra la República, visita al ciego y casi centenario Campión que le manifiesta su horror, su condena de la rebelión. Entretanto, la familia Estornés Lasa espera en Zarautz a que amaine "la militarada". Muchos piensan que se trata de un pronunciamiento más, algo semejante, como mucho, al golpe de Primo de Rivera. El 8 de setiembre pasa Bernardo en un vaporcito a San Juan de Luz, junto con Ramón Laborda, el promotor del espectáculo de Pospoliñas, Ignacio Barriola, Pío Montoya y otros. En Donibane pululan ya los refugiados. A los días de la caída de Donostia, aparecen Mariano y Alfonso Estornés. El otro hermano varón, José, protagonizaría directamente la guerra hasta 1939. Una prima bearnesa lleva a los huidos a su casa de Billére, cerca de Pau. Pero también en Europa el panorama se ensombrece. En el invierno de 1937 los tres hermanos, Alfonso, Mariano y Bernardo, son confinados en el Norte de Francia, en Lille. En esta ciudad, una excelente Biblioteca Universitaria proporciona abundante material que Estornés, sobrado de tiempo y vacíos los bolsillos, no va a desaprovechar: Compte, Bergson, Kant, los geógrafos Brunhes y Martonne, las grandes Enciclopedias, H. Délacroix, etc. A comienzos de 1938 la idea de volver se perfila como algo inalcanzable. Marchan a L'Havre con el disignio de partir hacia América y, desorientados, nuevamente a Pau. El Anschluss y la Conferencia de Munich dejan pocos resquicios a la duda. A la caída de Barcelona, en enero de 1939, se les sumó José Estornés, comandante de gudaris rendido en Santoña, condenado a muerte, canjeado, combatiente en Cataluña, procedente de un campo de concentración. En marzo las tropas alemanas ocupan Checoeslovaquia, en setiembre Polonia. El grupo fraternal se disuelve a tenor de las cada vez más difíciles posibilidades de obtener visados y dinero para los pasajes. Estornés y su mujer, Ignacia Zubizarreta, con la que acaba de casarse en Pau el 8 de noviembre de 1939 al conseguir ésta salir de Gipuzkoa, logran, tras inverosímiles peripecias y merced a diversos comités de apoyo al refugiado, embarcar en Marsella rumbo a Chile en diciembre, llegando a Santiago el 4 de enero de 1940. Les acompaña un escueto equipaje, parte del cual, los dos volúmenes del Diccionario de Azkue... Viven los primeros meses de la ayuda chilena al refugiado; la Presidencia de la República la desempeña D. Pedro Aguirre Cerda, abogado y profesor universitario defensor de la causa republicana, hombre cordial y oriundo vasco. Mientras tratan de orientarse, montan un laboratorio doméstico en el que preparar productos de perfumería.. Llega Mariano, el inseparable hermano, procedente de Santo Domingo, en febrero. Nace en noviembre su primera hija. En 1941 comienza a publicar Estornés la revista Batasuna, como órgano de los vascos de Chile, que es sustituida, en 1943 por una más política, Euzkadi, en la que también colabora. Con la salida del mundo de los perentorios aprietos económicos, vuelve, poco a poco, la posibilidad de estudiar e investigar. La Biblioteca Nacional de Santiago abre sus generosas puertas. Pero, hay que vivir; en 1946 organiza una industria de reciclaje de cristal que será la empresa básica de la familia hasta la vuelta a la añorada Euskal Herria. Ha ido reconstruyendo Estornés una biblioteca vasca para sustituir a la perdida en 1936. En 1952 publica en la editorial vasco-argentina Ekin dirigida por Andrés Mª de Irujo e Isaac López Mendizabal su Estética vasca. Son también años de extensas lecturas y estudios. En 1956 envía una ponencia al I Congreso Mundial Vasco celebrado en París. En 1958 la familia Estornés-Zubizarreta, con Mariano Estornés, embarca por fin en Valparaíso rumbo a Europa. En Buenos Aires quedan los originales de una segunda obra de Estornés publicada en 1959 por Ekin: Eneko Arista, fundador del Reino de Pamplona, y su época. Reinstalado en Donostia, Estornés se hace reexpedir su Biblioteca desde Chile a fin de que su vuelta pase más desapercibida. La idea, largamente acariciada en el exilio, es la de volver a montar una Editorial. El capital es pequeño, los gastos han de ser los esenciales, el clima político resbaladizo; todo lo relacionado con la letra impresa suscita sospechas. Comienzan a volver algunos exiliados -Segundo Olaeta, Barandiarán-, el euskera repunta, temeroso, en alguna emisora y publicación (Egan, Kulixka Sorta, Zeruko Argia, Jakin), en la ikastola clandestina de Elvira Zipitria, en la música (Enarak, Soroak, canciones de N. Etxaniz), Euskaltzaindia revive penosamente, Tovar intenta sacar a los estudios vascos del ostracismo, Caro Baroja publica dos importantes títulos. Pero el "libro vasco" es aún tabú. Estornés reanuda la relación con los amigos que quedan -Francisco Unzurrunzaga, de la imprenta y editora Itxaropena, José de Arteche y Fausto Arocena, bibliotecarios de la Diputación, Jesús Elósegui, el librero Jiménez de Aberásturi, el ex empleado de Eusko Ikaskuntza Eustasio Arrue, el ex director de El Día José Lecároz, el que fuera socio-alumno de Eusko Ikaskuntza Julio Caro Baroja-; anuda nuevas amistades - Nemesio Etxaniz, el librero Arbelaiz, el lingüista Koldo Mitxelena, el publicista navarro José María Iribarren, el P. Berriochoa, Juanito San Martín, Isidoro de Fagoaga, Miguel Pelay, el P. Antonio Zavala, Gaizka Barandiarán, Juan Garmendia Larrañaga, Federico de Zavala, Luis Peña Basurto y su hijo Peña Santiago, el escultor Nestor Basterrechea, que le presentará al también escultor Oteiza. Uno de estos amigos pone en relación a ambos hermanos con Angel Cruz Jaca y la "Academia Errante", suerte de tertulia clandestina que agrupó, a fines de los 50 y comienzos de la siguiente década, a opositores al Régimen de muy diferentes procedencias y talantes como Martín Santos, Busca Isusi, Valle Lersundi, Mitxelena, Uría, Ayestarán o Reyes Corcóstegui. En un entresuelo de Donostia, ciudad veraniega del Caudillo, clausurado e intervenido por Falange, desentierra Estornés, no sin precauciones y tras 22 años, parte importante de los fondos de la vieja Editorial de la preguerra. Amigos y familia -también el portero del inmueble- habían escondido convenientemente el depósito. La Colección Auñamendi comienza a publicar sus libros ese 1958 bajo la cobertura legal, hasta 1962, de Itxaropena. La elaboración de las primeras suscripciones se organiza en el domicilio con la ayuda de Itxaropena, grupo Aranzadi, Amigos del País y listas recuperadas de la preguerra. La llegada, en un solo día de 70 suscripciones, pese a las circunstancias, indica que existe un rescoldo. La censura gubernativa de los libros la esquiva con ingenio Estornés mediante dos procedimientos: 1º Autocensura y composición de unos pocos ejemplares susceptibles de ser eliminados en caso de tachaduras y comentarios de los censores. 2º El envío de originales y/o libros directamente a Madrid, eludiendo, mediante la agencia ad hoc del vasco Luis Madariaga, el paso por la quisquillosa Delegación de Gipuzkoa, mucho menos indulgente que la central Dirección General de Información dependiente del Ministerio de Información y Turismo. Las autorizaciones todavía se expiden a tenor de la orden del Ministerio de Gobernación del 15 de julio de 1939. El nº 1 corresponde a la novela de ambiente roncalés Oro del Ezka, escrita por su hermano Mariano, pronto reeditada. El siguiente título de la encubierta Editorial es el primer volumen de una de las obras más paradigmáticas de Bernardo Estornés, Orígenes de los Vascos (1959), cuyas siguientes entregas marcarían jalones hasta 1966 erigiéndose en un auténtico éxito editorial en el reducido ámbito de los estudios vascos. Ese mismo año 1959 da a la luz también El ducado de Vasconia. La Editorial recoge la producción de autores de la preguerra (Urquijo, Arocena, Barandiarán, Labayen) a los que vienen a sumarse otros nuevos como Mitxelena, Arbeloa, Juan Garmandia, etc. También publican los hermanos Estornés, cuando nadie se atrevía a hacerlo, casi toda la interesante e inconformista producción de la Academia Errante. El año 1963 marca un jalón en la Editorial; Estornés y Jorge de Oteiza"conectan" y aparece en la "Colección Azkue" de Auñamendi un librodestinado a causar enorme impacto en un sector importante de la juventud y gran escándalo en muchas personas de orden: Quosque tamdem...! Oteiza será el apóstol de la mutación estética e intelectual vasca de esos años a través de una muy peculiar reflexión sobre las raícesculturales arquetípicas en relación con la vanguadia: "Escribo hacia atrás. Miro adelante, pero voy retrocediendo". Ese apasionado (y contradictorio) "avanzar retrocediendo" es lo que la nueva generación nacionalista (o afín) de la postguerra está esperando. Son tiempos de urbanización descontrolada, segunda industrialización, inmigración, anomia, bien retratados por Guerra Garrido. Suenan Celaya, Otero, Figuera, Martín Santos y también la primera ETA, Labéguerie, el contubernio de Munich, Krutwig, Ricardo Arregui, caso Grimau, Aresti. Otro jalón fue la I Feria del Libro y del Disco vascos celebrada en Durango entre octubre y noviembre de 1965 y a la que Auñamendi acudió como principal Editorial del País. En 1966 Euskaltzaindia nombra a Estornés, pese a la enemiga de éste al traído y llevado uso de la H en el euskera unificado en gestación, Académico correspondiente de la misma. El Instituto Americano de Estudios Vascos de Buenos Aires hace otro tanto. La Enciclopededia Auñamendi (Enciclopedia General Ilustrada del País Vasco), idea largamente rumiada desde la preguerra, va siendo preparada con mimo y cuidado por esos años. Sistemáticamente todo el tiempo libre lo emplean Mariano y Bernardo Estornés en recorrer el país, tanto en su vertiente francesa como española, reviviendo recuerdos y contactos, asimilando los cambios y aprovechando para fotografiar hasta el último rincón del mismo. La obra la concibe Estornés dividida en tres grandes cuerpos: Diccionario Enciclopédico Vasco, Enciclopedia Sistemática, Bibliografía General Vasca. Este último cuerpo está ya elaborado por Jon Bilbao, profesor de la Universidad de Nevada (Reno), que ha vuelto de su exilio en los EEUU. Pero los últimos 60 van a estar repletos de sobresaltos. El 2 de agosto es asesinado Melitón Manzanas en Irun; comienzan los Estados de Excepción que, en enero de 1969, alcanzan a todo el territorio del Estado. En los ejemplares del primer volumen de la Enciclopedia, dedicado a la Literatura, obra del mismo Estornés, la censura corrige y tacha varios extremos. Esta Literatura que alcanzaría 5 tomos (1969, 1970, 1973, 1974 y 1981), sucede a las de Mitxelena (1960) y Villasante (1961), pero subsanando un gran problema apuntado por Oteiza a Estornés ("sigo sin saber cómo escriben los vascos"): la traducción al castellano de múltiples textos antológicos de cada autor reseñado. También a finales de los 60, Estornés, muy aficionado a la poesía y propietario de una cuidada biblioteca poética, hace sus primeros escarceos en este género literario, con el que gana el primer premio en los Juegos Florales de Sangüesa de 1967 y 1968. En 1978 publicará en castellano, con traducción al euskera, su Cantar de Roncesvalles, en 1980 Cuentos roncaleses, poemas y otras cosas navarras y, en 1981, el Cantar de Kixmi. En el segundo de estos títulos recoge hechos acaecidos en su infancia roncalesa tal como llegaron a sus oídos siendo niño. 19.7. Julio Caro Baroja (Madrid, 1914 - Vera de Bidasoa, 1995) Antropólogo, etnólogo e historiador español. Hijo del editor Rafael Caro Raggio y de la artista plástica y escritora Carmen Baroja, y sobrino del novelista Pío Baroja, creció envuelto en un ambiente de aprecio a la cultura y a las letras. Estudió en el Instituto Escuela de Madrid, y se licenció en Historia Antigua en la Universidad de Madrid. Entre los años 1944 y 1954 fue director del Museo del Pueblo Español de Madrid. En 1941 publicó su primer libro, Algunos mitos españoles y otros ensayos, al que seguiría una producción muy prolífica, basada en investigaciones rigurosas y documentada con datos extraídos de detenidos trabajos de campo. Cabe destacar Los pueblos del norte de la Península Ibérica; Análisis de cultura, etnología, historia y folklore (1949); Las brujas y su mundo; el monumental estudio en tres tomos, fruto de diez años de investigación, Los judíos de la España moderna y contemporánea; La hora navarra en el siglo XVIII Inquisición, brujería y criptojudaísmo (1970); Teatro popular y magia (1974), y Ritos y mitos equívocos (1974). Los estudios de Julio Caro Baroja, caracterizados por una notoria complejidad y perspicacia y por un enfoque interdisciplinario, le aportaron renombre tanto en España como fuera de sus fronteras. En 1962 el autor ingresó en la Real Academia de la Historia, ocasión en que leyó el importante discurso La sociedad criptojudía en la corte de Felipe IV. En su amplia producción también deben citarse La brujería vasca (1975); Sondeos históricos (1978); Las formas complejas de la vida religiosa: religión, sociedad y carácter en la España de los siglos XVI y XVII; Cuadernos de campo (1979); el trabajo sobre arquitectura popular en cuatro volúmenes La casa en Navarra (1982-1983); el ensayo sobre la población vasca El laberinto vasco (1984); De los arquetipos y leyendas (1989); el álbum de dibujos Los mundos soñados (1990) y Las falsificaciones de la historia, de 1993, entre otras muchas. La obra de Caro Baroja puede situarse en la corriente de la antropología social de línea anglosajona, y su metodología está influenciada por la de B. Malinowski. Mención aparte merece el libro Los Baroja. Memorias familiares (1972), donde el autor realiza un estudio antropológico de su propio entorno. En 1983 recibió el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales y Comunicación, y en 1985 el Premio Nacional de las Letras Españolas, al que siguió su ingreso en la Real Academia de la Lengua Española. 11. La Euskaltzaindia Euskaltzaindia goza del reconocimiento oficial, con carácter de Real Academia en España (1976), y como entidad de utilidad pública en el ámbito de la República Francesa (1995). Al mismo tiempo, cuenta también con un reconocimiento social generalizado entre la población del país. Todo ello ha propiciado una intensa actividad normativa que se refleja en la estandarización y modernización de la lengua vasca, en especial desde 1968. Los Estatutos de la Academia establecen los objetivos propios de la Institución (1920). Dichos Estatutos han sido repetidamente reformados (y completados, por los Reglamentos sucesivos) con el fin de adaptar la Institución a las cambiantes circunstancias lingüístico-culturales de cada momento (1954, 1972, 1976, 2005, 2009, 2011). Sin embargo, los artículos en los que se definieron los fines de Euskaltzaindia no han hecho sino ratificarse, con nuevas precisiones, a lo largo del tiempo (por ej., el art. 1º de 1976). Los fines propios de la Academia se expresaron del siguiente modo en los primeros Estatutos: Izkeraketz eta gizarteketz, euskera ayolaz landu ta yagoten zain egotea, Bazkun aunen elburua da: andik ere bere izena. (El fin de esta institución es velar por la lengua vasca, atendiendo intensamente a su cultivo, tanto en el orden filológico como en el social). Zainbide bioi dagokienez, Sail bitan ere bereizturik euskaltzaiñak beren arloan diardukete; euskal-ikerleen sailean, ta yagoleenean, lagun bakoitza bietan dagokelarik. (En coherencia con ambos cometidos, la Academia comprende dos secciones, Filológica y Tutelar, y a ambas pueden pertenecer sus miembros). (Estatutos de Euskaltzaindia, 1920) En efecto, Euskaltzaindia se ocupa del corpus del idioma, pero también vela por el estatus social de éste. Es así que la Academia tiene, desde su inicio, dos grandes secciones: Iker y Jagon (Investigación y Tutelar). --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- San Sebastián, a 9 de mayo de 2022, lunes A los redactores del Diario Vasco: ¡Bien! Con estas palabras, recogidas en los puntos 10 y 11, ponemos el punto y final al desarrollo del tema titulado El Pensamiento Vasco. Queremos recordar, por si se nos ha olvidado, que la dirección de nuestro blog es: http://ignacioecheburua.blogspot.com/ Aquí, se encontrarán otros ensayos que hemos publicado acerca del País Vasco, alrededor de Euskadi. Dice el refrán que “En la pluralidad está la riqueza”, pues la pluralidad permite establecer comparaciones y oradar los términos de dichas comparaciones. Si soy sincero, yo no he visitado archivo alguno, pero sí he consultado la bibliografía de muchas fuentes escritas. Pero lo que sí queremos decir es que esta obra se encuentra publicada en nuestro blog, y lo hemos hecho un tanto adrede, pues queremos que nuestros lectores rompan con su timidez y dejen constancia de sus opiniones y de sus puntos de vista, pues la historia no es algo fijo y cronométrico como, por ejemplo, las matemáticas. Opinamos que cada historiador escribe su parcela de la historia desde una óptica particular, que constiutuye su visión del pasado. Paro, aunque la historia es estudiada dentro de las Ciencias Sociales, no por eso deja de tener un sentido literario, que es obvio a todas luces. Por ello, repetiremos una vez más que nosotros hemos escrito un ensayo literario del tipo histórico. En este tipo de ensayo el autor expresa su opinión sobre algún suceso histórico de interés. Por lo general, el texto contiene una comparación entre dos o más fuentes históricas. Con base en ellas, el ensayista explica cuál le parece más acertada. Yo os animo a todos a que defendáis vuestros puntos de vista, como en el caso presente por ejemplo, en que se toca un tema polémico hasta la saciedad. Pero aquí ¡corto!, ya que de principio no quiero volver loco a alguno de mis lectores. Nuevamente, como he hecho en todas las veces anteriores, no me queda más que mostrar mi agradecimiento hacia los redactores de este periódico. Ellos, mejor que nadie, valorarán la calidad de esta obra por entregas y sabrán darle el destino que se merece. Sin más, por el momento, se despide atentamente: IGNACIO RAMÓN ECHEBURÚA ESTÉVEZ.

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