jueves, 14 de septiembre de 2023

GIPUZKOA, paso a paso // Bergara-Vergara (64)

Rodeada de verdes montañas, Bergara es una ciudad de la comarca Debagoiena, eminentemente industrial y de servicios, que mira con orgullo a su pasado. Punto de confluencia de mercaderes en la Edad Media, en la época de la Ilustración (XVIII) destacó por sus centros de enseñanza. Un siglo más tarde, fue escenario de las guerras carlistas; el conocido Abrazo de Bergara, que dio fin a la primera Carlistada, ha pasado a los anales de la historia de Euskadi. Además otra de las características que hacen especial este municipio es su ubicación, pues se encuentra en un importante nudo de comunicaciones, a menos de una hora de camino de las tres capitales de la Comunidad Autónoma Vasca: San Sebastián, Bilbao y Vitoria. Con el paso de los años, Bergara ha sabido conservar su casco histórico monumental, jalonado por notables edificios e iglesias, entre los cuales destacan la parroquia de San Pedro de Ariznoa, la torre Olaso y los palacios de Egino-Mallea e Irizar. Dejando a un lado el casco urbano, el municipio ofrece numerosos lugares para disfrutar del tiempo de ocio en plena naturaleza. El sendero de los túmulos, que transcurre por la cadena montañosa que divide los valles del Deba y del Urola, y la antigua vía del ferrocarril que llega hasta Osintxu (e incluso hasta la vecina localidad de Soraluze-Placencia de las Armas) son los principales recorridos que se pueden realizar en la zona. • Hórreo de Agirre: Rehabilitado en la década de 1980, el de Agirre es el hórreo del siglo XVI que se conserva en Gipuzkoa. Construido en madera de roble, perfectamente machihembrada, sin clavos, la superficie de su tejado es de 100 metros cuadrados, el doble de su interior. con unos grandes aleros imprescindibles para hacer frente a la humedad. • Caserío Agirre: Destaca también el caserío Agirre, donde dicen que nació San Martin Agirre, con un magnífico soportal. En su fachada se puede ver el escudo de armas de la familia Agirre, el mismo que lucía en una época la casa Toki Eder del Espolón de Bergara. • Palacio de Errekalde: La casa torre de épocas remotas fue sustituida por un palacio moderno que más tarde sería incendiado en las revueltas de 1718. Quizás la entrada exterior al sótano sea un recuerdo de la construcción del XVI, si bien algunos elementos de este edificio decimonónico, como su cornisa, recuerdan precisamente al edificio primigenio.Estilo: Neoclásico En las inmediaciones del palacio encontramos una de las joyas que conserva Bergara: el jardín del siglo XIX, en el que confluyen naturaleza y ciencia. La vegetación y los árboles se distribuyen de forma muy planificada. Así mismo, tanto la casa como el jardín cuentan con un sistema de agua de lo más refinado. Reflejo aplicado, puede ser, de las investigaciones del Seminario. • Jardín del palacio Untzeta: Como el de Errekalde, también este se proyecta en el XIX. En la actualidad, la carretera lo parte en dos y ya no se aprecian las dos hectáreas que ocupaba antaño. • Casa Zuloaga Bereterio: Este edificio del siglo XVI a partir del XVIII es uno de los más sobresalientes de Masterreka. Erigido en distintas fases, cuenta con las galerías típicas de la arquitectura vasca palacial de la época. • Parroquia de Santa Marina Oxirondo: Este templo fue construido en dos fases cronológicas bien diferenciadas: La primera entre 1542 y 1607; la segunda entre 1648 y 1672. Presenta una gran unidad de estilo. El templo se amplió a finales del siglo XVIII cuando se construyó el coro actual, magnífica obra de arquitectura neoclásica debida al gran arquitecto Alejo de Miranda. • Parroquia de San Pedro Ariznoa: La villa de Bergara nació en el siglo XIII en torno al lugar en el que se ubica la parroquia de San Pedro de Ariznoa. Estilos: Gótico, Barroco y Renacimiento. • Torre Moiua: La torre es un palacio de volumetría rotunda en el que se combinan elementos constructivos de sabor tardomedieval, con otros decorativos netamente barrocos. Su origen parece remontarse a comienzos del s. XVI, aunque su configuración exterior corresponde a siglos posteriores. • Museo Laboratorium: Situado en el palacio de Errekalde, dentro de un jardín de estilo inglés. Importantes exposiciones de ciencia y biología. Pero, yo he traído a colación la villa de Bergara, porque fue la sede del Seminario de Bergara. Bergara destaca en el siglo XVIII sobre todo por sus centros de enseñanza. La expulsión de los jesuitas por Carlos III propició que la recién creada Sociedad Bascongada de Amigos del País solicitara al rey el colegio que aquellos poseían en esta villa a fin de poner en práctica en dicho centro sus ideas ilustradas; y lo consiguieron. Las cátedras de Química y Mineralogía implantadas atrajeron a grandes científicos, como Proust o Chabaneau. La calidad de la enseñanza y su alto nivel llenaron sus aulas de alumnos de todo el mundo. También se fundó, en 1799, el Colegio de la Compañía de María para niñas, situado en el paseo del Espolón. Ariznoa, la primitiva Bergara, se instala a la altura del río Deba, dejando las laderas de los montes más arriba. En la actualidad esas mismas laderas rodean la ciudad como un anillo. Gracias a ello, y aún siendo corta la distancia, es suficiente un breve paseo de diez minutos para que nuestras sensaciones y experiencias cambien. Así, la Bergara urbana se ve constantemente oxigenada por la Bergara Verde. En pocas palabras, Bergara es un municipio de la provincia de Guipúzcoa, situado al SO de su provincia, a 154 m de altitud, a 70 km de Donostia-San Sebastián, la capital provincial, bañado por el río Deba. Cuenta con 15.102 habitantes, que reciben el gentilicio de vergareses, sobre una extensión de 69,60 km². En el siglo XIII le fue otorgado el título de villa por Alfonso X el Sabio. En su historia más reciente destaca como una de las villas que celebraron Juntas Generales y que se vería envuelta en las guerras carlistas durante los años 1833 a 1835. El 31 de agosto de 1839, fue escenario de la ratificación del Tratado de paz entre Isabelinos y Carlistas. Hemos obtenido un oferplán verdaderamente suculento, en el que no se nos ha escapado el más mínimo detalle. Andar engrosando las frases sería falsear la realidad. ¡Hasta mañana! En el próximo oferplán vamos a ver IGELDO-MENDIZORROTZ. Se trata del tan mencionado Monte Igeldo (181 m), que como se ha indicado es un símbolo de Donostia, muy concurrido y conocido por los donostiarras y por los visitantes de la ciudad. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

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