GIPUZKOA, paso a paso // El bosque de Oma, el bosque pintado de Agustín Ibarrola (72)
El bosque de Oma, también conocido como el bosque pintado de Oma, “Baso Margotua” en euskera, es uno de esos lugares en los que la cultura y la naturaleza se fusionan gracias a las obras de arte que encontramos en su interior. Tomando los arboles como lienzo y el paisaje como elemento invitado, las pinturas de Oma han traspasado fronteras hasta el punto de convertirse en uno de los grandes atractivos de Bizkaia. Un espacio, que complementa a la perfección otras experiencias como la visita a San Juan de Gaztelugatxe o el avistamiento de cetáceos, ambas tan recomendables como interesantes. El Bosque de Oma, es el resultado del trabajo que el artista Agustín Ibarrola realizo durante 1982 en uno de los bosques del barrio de Oma, en Kortezubi. De ahí su nombre. Un entramado cultural, que nos regala una gran galería de arte al aire libre que cuenta con una extensión de algo más de 4 hectáreas. Un lugar lleno de colores y formas único en el mundo. Los arboles pintados de Oma, aparecen a nuestro paso según recorremos las más de 47 obras de arte que lo componen. El Bosqque de Oma se encuentra cerrado. La enfermedad conocida como “banda marrón” se ha cebado con este bosque llevándolo a su cierre. Actualmente los expertos están buscando una nueva localización para volver a recrear este escenario en otro espacio de la propia Reserva de Urdaibai. Debemos mencionar, que estas obras de arte están formadas por la visual que nos ofrece ver varios árboles pintados desde un punto de vista en concreto. Son conjuntos artísticos que se reflejan mediante el colectivo, no el individuo. Debemos mencionar, que estas obras de arte están formadas por la visual que nos ofrece ver varios árboles pintados desde un punto de vista en concreto. Son conjuntos artísticos que se reflejan mediante el colectivo, no el individuo. La entrada a este bosque místico, es, como en el resto de bosques de nuestro entorno, libre, gratuita. Un hecho, que siempre ayuda a la hora de marcar el Bosque Pintado de Oma como uno de los lugares que ver en Euskadi. Os recomendamos adentraros en este bonito espacio natural y perderos, siempre con cabeza, entre los colores y formas que albergan los pinos de este peculiar museo al aire libre. Siempre es divertido y educativo jugar con los diferentes puntos de vista hasta hacer encajar los troncos de los arboles como si de un puzle se tratase, probad, ¡os enganchara! Seguro que en más de una ocasión habéis visto una foto en las redes sociales o en cualquier otra plataforma de internet en la que se apreciaban unos árboles pintados que recreaban diferentes formas al verlos en conjunto, pues bien, ya es hora de que lo conozcáis en primera persona, ¿estáis preparados para recorrer el Bosque de Oma? La reserva de la Biosfera de Urdaibai os espera con los brazos abiertos. Ongi etorriak izan! ¡Bienvenidos! Los árboles de Oma, cobran vida a través de los ojos y sombras que en ellos se encuentran dibujados, un espacio lleno de fantasía y magia que nos ofrece un espectacular plan de familia en plena naturaleza. Una ruta, que nos sirve como excusa para hacer algo de ejercicio a la vez que conocemos sitios y nos divertimos. ¿No suena mal verdad? Ubicación: El bosque de Oma o el Bosque Pintado está situado en el Valle de Oma, en la localidad de Kortezubi, en pleno Urdaibai (Reserva de la Biosfera por la UNESCO). Un lugar, que destaca por su increíble valor natural, y al que le acompañan la cultura e historia del pueblo vasco. Cómo llegar: Llegar hasta el Bosque de Oma no es tarea difícil si disponemos de vehículo propio, en caso contrario, si dependemos del transporte público, debemos hacer algún que otro esfuerzo para llegar a nuestro destino. El transporte privado se impone como el transporte más cómodo y práctico para llegar hasta el Bosque de Oma. Debemos tomar como referencia Gernika-Lumo, el núcleo urbano más importante de Urdaibai. Una vez en las inmediaciones de Gernika (no tenemos que adentrarnos en su interior sino rodearla) debemos tomar dirección a las playas de Laga/Laida y Lekeitio utilizando la carretera BI-2238. En unos 5/10 minutos aproximadamente, llegaremos a Kortezubi, en este punto solo debemos seguir las indicaciones que encontraremos a nuestra derecha para girar dirección a las Cuevas de Santimamiñe y el Bosque de Oma, no tiene perdida. Agustín Ibarrola: El Bosque de Oma, es obra del artista vasco Agustín Ibarrola. Nacido en Basauri, Bizkaia, en 1930, Agustina Ibarrola siempre aposto por materiales nobles, de gran durabilidad, como es el caso de los cientos de pinos que acogen su obra en este bosque. Estos árboles, son, junto a la pintura y la perspectiva, los conductores de los diferentes sentimientos sociales que Ibarrola intenta mostrar mediante esta obra maestra. Gracias a las dimensiones del espacio en el que nos encontramos y la composición de sus obras, la inmensidad nos sobrecoge durante todo el recorrido. Podemos concluir indicando que Agustín Ibarrola es el padre de uno de los murales naturales más importantes y sobrecogedores de nuestro territorio. La perspectiva con la que visualizamos cada una de las obras de arte del Bosque de Oma es muy importante, tanto, que en su día se marcaron los puntos exactos desde donde se deben apreciar cada una de ellas. Hoy en día, debido al continuo movimiento de los árboles y el terreno, estos puntos pueden no ser exactos, es más, recomendamos poner en duda cada uno de los puntos que nos señalan. Ruta por el Bosque de Oma: El recorrido que hoy os mostramos parte del parking que encontramos junto al restaurante Lezika, junto a las Cuevas de Santimamiñe, para llevarnos hasta el propio Bosque de Oma. Ahora bien, la ruta puede ser circular o lineal, todo depende de los gustos de cada uno. En nuestra humilde opinión, si os quedan fuerzas, tiempo y ganas, merece la pena realizar la ruta circular, la llamada PR-BI-180, pero tranquilos esta decisión no tenéis por que tomarla ahora, podéis hacerlo una vez estéis en el Bosque de Oma. Partimos desde el barrio de Basondo, en el encontramos multitud de indicaciones que nos muestran el camino, como ya sabéis, los senderos PR (Pequeño Recorrido), están señalados con dos rayas paralelas de color blanco y amarillo, os recomendamos seguirlas en todo momento. La ruta empieza con una pequeña subida por una pista asfaltada, pero enseguida se convierte en una camino de piedra de menor desnivel que transcurre por un bosque de pinos, lo que hace que el camino se convierta en una ruta más amena y agradable. El recorrido que separa el Parking de Basondo (donde comienza la ruta) y el Bosque de Oma es de unos 45 minutos, un paseo tranquilo y ameno que nos lleva a jugar con las perspectivas que nos ofrecen las pinturas que encontramos en el bosque. Una vez llegamos a la señal que nos indica que estamos a 250 metros del Bosque de Oma, el camino cambia, en vez de una pista, empezamos a encontrarnos una especie de escaleras improvisadas de gran desnivel, toca bajar. Antes de terminar de bajar todas las escaleras, empezamos a encontrarnos con las primeras obras de Ibarrola, es momento de adentrarse en el bosque y disfrutar. Una vez que hemos disfrutado del Bosque Pintado, toca decidir el camino a seguir, volver sobre nuestros propios pasos realizando una ruta lineal, o cerrar el círculo volviendo por el interior del Valle de Oma y completar así la PR-BI-180. Si decidís volver sobre vuestros propios pasos, el camino de vuelta no tiene misterio alguno, ya que es por donde habéis venido. En nuestro caso quisimos volver por el increíble valle de Oma. Un espacio tranquilo, donde la naturaleza nos guía entre caseríos, campas y ríos de quitar el hipo. Por cierto, cuidado por donde bajáis, aunque todos los caminos nos llevan a Oma, el camino “oficial” no es el que encontráis al final del bosque, en su parte baja, debéis seguir las marcas blancas y amarrillas. Una vez abajo, en el interior del valle de Oma, su belleza y silencio os impresionara. Podéis disfrutar de sus molinos, baserris (caseríos en euskera) y ríos, y es que, todos juntos nos ofrecen un paisaje para enmarcar, de película. Esta ruta circular, PR-BI-180, tiene una longitud aproximada de 7 kilómetros. Y aunque nosotros la completamos en unas 2 horas y 40 minutos no somos el mejor ejemplo para tomar como referencia, ya que paramos para hacer muchas fotos y videos. Os recomendaría calcular un tiempo total de 2 horas más el tiempo que destinéis para disfrutar del bosque y demás atractivos que esconde el Bosque de Oma. Terminamos este apartado con una conclusión, aunque durante el recorrido encontramos pendientes de desnivel, podemos decir que estamos ante un paso agradable, sin grandes dificultades que puede considerarse un plan familiar. Las obras de arte de este peculiar museo al aire libre tienen como lienzo las cortezas de los propios árboles (la mayoría pinos) del Bosque de Oma, obras de arte diferentes para un museo diferente. Las figuras que ocupan este bosque, formas geométricas, siluetas de personas y partes del cuerpo en su mayoría, están dibujadas sobre varios troncos y únicamente se ven desde determinadas posiciones. Un bonito y divertido plan familiar en el que la perspectiva, los colores y las formas juegan un papel fundamental. Las flechas que nos encontramos marcadas durante el recorrido, en el suelo, nos indican los lugares desde donde se recomienda observar cada uno de los murales, pero no pongamos barreras a la imaginación, seguro que observáis alguna nueva forma. En total, son 47 obras de arte las que habitan el Bosque Pintado de Oma, adjuntamos un pequeño plano del Bosque de Oma creado por la Diputación Foral de Bizkaia ¿Sabíais que el Bosque de Oma responde a la corriente de Land art, Earth art o earthwork? Agustín Ibarrola forma parte de una gran lista de artistas que empleo la corriente conocida como Land art. Esta corriente de arte contemporáneo originada en los desiertos del oeste de Estados Unidos en los años 60, emplea el paisaje, la naturaleza, como material sobre el que se trabaja. Dónde comer cerca del Bosque de Oma: Tras la ruta, siempre viene bien coger fuerzas, bien sea comiendo comida casera en algunas de las mesas que encontramos junto a la cueva de Santimamiñe (cerca del parking del Bosque de Oma), o bien en el restaurante Lezika, el restaurante que encontramos a escasos metros. En nuestro caso nos decantamos por un pintxo-pote en el restaurante Lezika, una kalimotxo y un pintxo de tortilla, no podemos destacar su calidad pero después de una pequeña ruta siempre entran bien. Por desgracia no podemos hablaros sobre su menú del día, no lo hemos probado y por tanto tampoco podemos opinar. Qué ver cerca del Bosque de Oma: A pocos minutos en coche de este insólito lugar, encontramos planes para todos los gustos. Las playas de Laida y Laga, las cuevas de Santimamiñe, Ogoño, Basondo o San Juan de Gaztelugatxe, son algunos de los lugares más demandados por los que nos visitan, pero no son los únicos, existen cientos de planes para las personas que quieren disfrutar de este paraíso terrenal llamado Urdaibai. La visita al Bosque de Oma no tiene coste alguno, la visita es gratuita. Siempre es de agradecer que la visita a uno de los museos al aire libre de mayor valor no tenga coste alguno para el viajero, ¿verdad? El Bosque de Oma representa uno de los muchos planes que os recomendamos realizar en Urdaibai, un plan perfecto para conocer más de cerca la cultura y tradiciones del País Vasco tomando como eje central la naturaleza. Estamos seguros de que no os arrepentiréis. Por cierto, los ojos y figuras de Oma nos observan, respetemos el bosque y las obras de arte. Y, una vez llegados hasta aquí, vamos a poner el ¡PUNTO Y FINAL! Ya sólo nos queda lo de siempre. En la siguiente escapada, nos vamos a ocupar de los tintos de Rioja alavesa, aunque no pertenecen propiamente a la provincia de Gipuzkoa. Así, caeremos en la cuenta de que no sólo contamos con el txakoli, que es un vino joven y un poco agrio, que se elabora en la cornisa cantábrica, y se consume a temperatura fresca, joven, generalmente para acompañar aperitivos y otras comidas ligeras, sino que los TINTOS DE RIOJA ALAVESA también pertenecen al País Vasco. Diremos algunas palabras sobre el museo Villa Lucía-Centro Temático del vino, que se encuentra en Laguardia. "Villa Lucía con los 5 sentidos" es un innovador y sorprendente Centro Temático diseñado para disfrutar, saborear y divulgar la cultura del vino. Situado en una antigua finca de recreo del fabulista Samaniego en Laguardia, su museo del vino, de dimensiones justas para que el recorrido sea tan práctico como interesante, concentra de un modo ameno y divertido toda la cultura y rituales del vino. Los efectos audiovisuales, las catas virtuales de aromas, sabores y colores y los paneles didácticos contribuyen a que el museo Villa-Lucía sea una experiencia dinámica y atractiva, que prepara al visitante para el plato fuerte de la visita: la experiencia sensorial en cuatro dimensiones “En tierra de sueños”. Este proyecto ha sido galardonado con el premio BEST OF WINE TOURISM REGIONAL e INTERNACIONAL 2020 de la Great Wine Capitals. El Centro Temático del Vino Villa Lucía es el primer establecimiento en su categoría en certificarse con Equalitas Vitae como Museo Inclusivo con accesibilidad 100 %. El museo pertenece a la Red de Museos Enogastronómicos de Euskadi.

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