GIPUZKOA, paso a paso // El municipio de Soraluze-Placencia de las Amas (50)
Municipio situado a 71 km al SO de Donostia-San Sebastián, la capital provincial. Se encuentra a orillas del río Deba y a 110 m. de altitud; cuenta con un territorio de 12,74 km2. Villa de gran tradición armera, Soraluze-Placencia de las Armas se halla a orillas del río Deba, en la comarca del Bajo Deba. El municipio está formado por cuatro barrios rurales (Txurruka, Ezozia, San Andrés e Irure) y un núcleo principal que se organiza en torno al río y que ocupa parte de las abruptas laderas que rodean la localidad. Ostenta el título de “Muy Noble y Leal Villa”. La villa de Placencia de las Armas ha estado vinculada desde su fundación a la fabricación de armas de todo tipo. En su fundación, en 1343, recibe el nombre de Placencia de Soraluze al que en el siglo XV se le añade de las armas en referencia a su principal industria. En esta villa se instaló la Real Fábrica de Cañones que dejó de funcionar a mediados del siglo XX. La villa fue fundada en 1343 por el rey Alfonso XI de Castilla bajo el nombre de “Placencia”. El nombre “Placencia” es común, bajo formas similares, a otras fundaciones de villas medievales anteriores como Plasencia, Piacenza o Plencia. Se considera que este topónimo deriva de la expresión ut placeat (para placer o agradar), expresión con la que el rey o señor de turno justifica la concesión del villazgo a una localidad. Soraluce (con la actual grafía vasca se escribe Soraluze) parece ser el nombre anterior del lugar donde se funda la villa. El rey ordenó a los moradores de Herlaegia y Soraluze poblar la recién creada villa de Placencia. Cuando en 1397 los representantes de la villa acuden a las primeras Juntas Generales de Guipúzcoa figuran en las actas de la misma bajo la denominación de Placencia de Soraluce. En lengua vasca soro significa “campo” o “huerta” y luze “largo”; por lo que el topónimo parece bastante evidente “campo o huerta larga”. Además Placencia de Soraluce se asentó en un lugar estrecho y encajonado del valle del Deva, lo que casa bastante bien con el nombre. En el siglo XVI se desarrolló enormemente la industria armera en Placencia, de tal forma que la población dejó de ser conocida como Placencia de Soraluce o Placencia a secas y pasó a ser conocida como Placencia de las Armas. Hasta el último cuarto del siglo XX la industria armera ha permanecido en la base de la economía de la localidad y en la actualidad el pueblo mantiene esa denominación fruto de su actividad económica histórica. En euskera la población es conocida coloquialmente bajo diferentes nombres similares, Plaentzia, Plazentzia, Plaentxi y Plaentxia. Además de estas denominaciones "tradicionales" se encontraba la denominación "histórica" de Soraluze. A la hora de oficializar el nombre vasco de la localidad se impuso finalmente la forma Soraluze, frente a las originadas en Placencia. Hasta 2005 la Real Academia de la Lengua Vasca admitió Plaentzia como sinónimo de Soraluze. Desde 1988 la denominación oficial del municipio es Soraluze-Placencia de las Armas. Encajado entre montes, el casco urbano esconde algunos monumentos de interés, como la iglesia parroquial de Santa María la Real, del siglo XIII, con su pórtico de madera que combina elementos barrocos y renacentistas; la casa consistorial, de estilo barroco; y las casas-torre Arregigaraikua, Saloguenekua, Ormaetxea, Jáuregui y Torrea. Fuera del casco urbano, entre las numerosas ermitas, destacaremos la dedicada a la virgen de Ezozia, cuyo aspecto exterior es una réplica de la parroquia. • Iglesia Parroquial de Santa María la Real: Aunque hay reseñas de su existencia en el siglo XIII la obra actual es de la segunda mitad del siglo XVI. De estilo gótico y añadidos renacentistas. En 1632 se construyen las naves laterales, en 1686 la torre y en 1715 la arcada que soporta el coro, barroca de Antonio de Anguiozar. El retablo, neoclásico, es obra de Ventura Rodríguez y la obra fue dirigida por el arquitecto Miguel Antonio de Jauregui. Es reseñable un atrio, o pórtico, de madera tallada de 1666, lo diseñó el maestro carpintero debarra, Antonio de Anziondo y lo realizó Pedro de Aldazábal Madalceta, con motivos renacentistas y barrocos. • Casa Consistorial: Construida en 1722, es un típico edificio barroco. El escudo de armas, de finales del siglo XVIII, es obra del elorriano Capelastegui. Destaca el pórtico de tres arcos y la rejería. • Casa-torre de Arregigaraikua: Antigua casa-torre medieval que se reconvirtió en palacio urbano. Llama la atención el gran escudo de armas que ostenta en su fachada, correspondiente de Irure (esto es lo que ha dado lugar a que se le denominara como “Palacio de Irure”). • Casa-torre de Ormaetxea: Anterior al siglo XVI, en el que fue ampliada para ser convento de monjas, tiene elementos góticos. Fue residencia de los Irure y casa natal de Andrés Ybáñez de Yrure. • Casa-torre de Zupide: Construida en 1601 por el que era entonces contador de las Reales Fábricas, Andrés de Salogüen, es un palacio renacentista que llama la atención por la solución técnica utilizada para la adaptación al terreno. • Casa-torre Jáuregui: De la segunda mitad del XVIII, es una transición entre el barroco y el neoclasicismo. Tiene un deteriorado escudo esquinero. • Casa Torrea: También llamada torre de Mendikute y Palacio de Balteguieta, es de la segunda mitad del XVIII, de principios del neoclasicismo. Ostenta un gran escudo esquinero en arenisca, de estilo barroco, que representa las armas de la consorte del barón de Areizaga. Hay también algunos ejemplares de caseríos y ermitas de algún interés como, el santuario de Nuestra Señora de Ezocia, del siglo XVI, o la de San Roque. Los monumentos funerarios prehistóricos de los yacimientos de la Estación Megalítica Placencia-Elosua, ubicada en el cresterío del cordal de Mazelaegi entre Karakate e Irukurutzeta, que forman la llamada ruta de los dólmenes, nombre que le dio Barandiarán, es un muy interesante paseo entre túmulos y dólmenes del eneolítico. Aunque desde la fundación la actividad industrial, centrada en las ferrerías y en los ingenios de barrenamiento de cañones para armas de fuego, así como la manufacturación de armas blancas fue relevante en el siglo XV se instalan los talleres, las fraguas, donde trabajan los maestros armeros. La corona, que sería el principal cliente de la industria armera, instaura en 1573 el primer almacén real de armas, (al menos 25 años antes ya se almacenaban armas para el rey en el mismo sitio) en 1807 se construyó un nuevo almacén de mucha mayor capacidad. En esta época se cambia el apelativo de de Soraluze por el de las armas. La actividad armera se centraría en la villa hasta bien entrado el siglo XIX, aunque en otros pueblos de la comarca también se dedicaban a dicha actividad. La bonanza económica que esta industria produjo quedó reflejado en la cantidad de obras de mejora que se realizaron en la villa. La importancia La importancia de Placencia en la producción armera queda reflejada en la exención de ir a la guerra de los trabajadores de dicha industria y el acantonamiento de tropas para vigilar los talleres. El hecho de que Placencia fuera un centro de aprovisionamiento de armas tuvo sus consecuencias en las diferente guerras que han pasado (guerra de la Convención, de la independencia, guerras Carlistas) siendo ocupada por los diferentes ejércitos en contienda y claro objetivo militar. En 1804 se comenzaron las obras del nuevo almacén real, conocido como erregetxe (casa del rey) que finalizaron en 1807. Después de la guerra de la independencia se convirtió en fábrica de armas hasta que en 1862 se levantaría una nueva fábrica, la Euzcalduna, que contaba con modernas instalaciones. La bonanza económica que gozaba la villa queda afirmada por el crecimiento de su población que en 1896 superó los 2000 habitantes. Los yacimientos prehistóricos de la estación megalítica de Placencia-Elosua que cubre el cordal entre Karakate e Irukurutzeta, lo que antiguamente se llamaba Mazelaegi atestiguan la presencia humana en las tierras del municipio de Soraluze. Se pueden datar estos yacimientos, varios túmulos y dólmenes, sobre el tercer milenio antes de la era cristiana. Un túmulo es un monte artificial que cubre una sepultura; y un dolmen es un megalito en forma de mesa. Generalmente se usó como sepultura. El valle del Deba fue territorio Caristio a la llegada de los romanos a la península (el euskera hablado en este lugar es la variante vizcaína que coincide, aproximadamente, con la ocupación territorial de los Caristios). Los romanos englobaron al bajo Deba en el conventus de Clunia. Esta estructura política perduró a través de la historia hasta las modificaciones introducidas en tiempo de los visigodos en el que toda el área recibió en nombre de Cantabria, la industria armera Placentina recibía el nombre de Reales Fábricas de Armas de Cantabria. La ubicación de las comarcas del Deba como límite territorial con el Señorío de Vizcaya dio el nombre a la zona de Marquina haciendo referencia a la característica de marca que ejercía la zona. El territorio que comprendía los actuales municipios de Placencia y Elgoibar era conocido como Marquina de Yuso mientras que el valle del Ego como Marquina de Suso. Este territorio estuvo adscrito durante algún tiempo a la comarca del duranguesado que pertenecía al reino de Pamplona-Nájera (el que posteriormente sería el reino de Navarra), tal como atestigua un documento de 1053. En las diversas disputas territoriales entre los reinos de Navarra y Castilla en 1179 se realiza un tratado de paz en el cual queda incluida la zona de Marquina del valle del bajo Deba en el Duranguesado. El año 1200 el rey castellano Alfonso VIII adquiere el control del Duranguesado e integra esta parte en Guipúzcoa, mientras que el resto lo cede al Señor de Vizcaya don Diego López de Haro. El valle del Deva queda dominado por los señores locales como los Zunzueta de Éibar, Olaso de Elgóibar o Guebara de Oñate. Las referencias sobre la existencia de una iglesia y un núcleo poblacional a su alrededor, lo que sería una anteiglesia, se remontan al año 1200 y se repiten en 1263 y 1297. El 15 de octubre de 1343, en Algeciras, el rey Alfonso XI otorga la Carta Puebla y funda la villa de Placencia de Soraluce a la cual le asigna el fuero de Logroño. La fundación se hace por petición de los vecinos y se estima que fue el medino mayor, Beltrán Vélez de Guebara, que se hallaba batallando contra los musulmanes en Algeciras al frente de las tropas compuestas por vecinos de la entonces anteiglesia de Herlaegia y Soraluze. En 1397 la villa acude a la reunión donde se gestaría la actual Guipúzcoa, en la iglesia de San Salvador de Guetaria, se da la coincidencia que el representante era el mismo para la Placencia y para Eibar. En este acto pasa a quedar definitivamente clara y evidente su vinculación política con Guipúzcoa, aunque en lo eclesiástico seguía unida al Duranguesado y a Calahorra. En estos años se realizan obras de relevancia como la construcción de la iglesia en factura de cantería, sustituyendo la vieja construcción de madera. Aunque desde la fundación la actividad industrial, centrada en las ferrerías y en los ingenios de barrenamiento de cañones para armas de fuego, así como la manufacturación de armas blancas fue relevante en el siglo XV se instalan los talleres, las fraguas, donde trabajan los maestros armeros. La corona, que sería el principal cliente de la industria armera, instaura en 1573 el primer almacén real de armas, (al menos 25 años antes ya se almacenaban armas para el rey en el mismo sitio) en 1807 se construyó un nuevo almacén de mucha mayor capacidad. En esta época se cambia el apelativo de de Soraluze por el de las armas. La actividad armera se centraría en la villa hasta bien entrado el siglo XIX, aunque en otros pueblos de la comarca también se dedicaban a dicha actividad. Como hemos mencionado anteriormente, el paisaje del municipio es muy montañoso, pues se encuentra rodeado de bellos parajes escarpados, salpicados de caseríos y ermitas. De esta forma, todo aquel que quiera disfrutar de la naturaleza y respirar aire puro, puede adentrarse en los senderos que encontrará en los alrededores del pueblo. Desde la verde crestería que conforman los montes Karakate (749 m), Atxolin (841 m) e Irukurutzeta (899 m), considerado uno de los mejores miradores de Euskadi, se divisan unas espléndidas panorámicas del mar a un lado y de míticas cumbres como Anboto, Gorbeia y Oiz, al otro. Este cordal, denominado por el sobresaliente paleontólogo y etnógrafo José Miguel Barandiarán "La Ruta de los Dólmenes", llama la atención por los dólmenes y túmulos que se extienden a lo largo del camino. Todos ellos han sido escenario de ritos, conjuros y romerías a lo largo de la historia. En resumen, Soraluze-Placencia de las Armas es un municipio que pertenece a la Comunidad Autónoma del País Vasco, en la provincia de Guipúzcoa, que está situado a 71 km al SO de Donostia-San Sebastián, la capital provincial. Se encuentra a orillas del río Deba y a 110 metros de altitud; cuenta con casi 5.000 habitantes y un territorio de 12,74 km2. Sus fiestas patronales caen en el día de San Roque, el 16 de agosto. Pues ¡bien!, así queda todo dicho. Y, en este punto, daremos el final al oferplán de hoy y anunciaremos el próximo. Sí, sí, en nuestro próximo encuentro andaremos por RENTERÍA (en euskera y oficialmente Errenteria), que es un municipio situado en la parte oriental de la comarca de San Sebastián. Limita al norte con Lezo, al oeste con Hernani, Astigarraga y el barrio donostiarra de Alza, al sur y sureste con las localidades navarras de Arano y Goizueta respectivamente, al este con Oyarzun y al nornoroeste con la Bahía de Pasajes. El municipio de Errenteria es una de las dieciséis entidades que componen el área metropolitana de San Sebastián, y comprende los núcleos de población de Rentería -capital municipal- y Zamalbide. Su población en 2017 era de 39.439 habitantes, siendo la tercera localidad más poblada de Gipuzkoa, tras San Sebastián e Irún. Pero ¡esto ya lo veremos a su debido momento! De momento, ¡hasta luego!

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