GIPUZKOA, paso a paso // El Parque Natural del área de Pagoeta (8)
Hoy, al levantarnos, atisbamos un cielo grisáceo, que nos dice que tal vez pueda llover durante un rato del día, o dilatarse las precipitaciones durante la mañana o la tarde. Aunque en el estío de este año 2022, las temperaturas son frescas todavía. Sin embargo, este cielo encapotado viene a cuento para realizar una salida mañanera, o para realizarla a última hora de la tarde. Así, pues, ¡arriba holgazanes! La mañana o la tarde tienen que ser bien aprovechadas. Si consultamos un mapa, nuestras miradas se dirigirán hacia los espacios verdes. En tal sentido, se nos ha pasado por la cabeza la idea de acercarnos al Parque Natural del área de Pagoeta, cercano a Zarautz, que abre ante ti una variante del paisaje humanizado de campiña y caseríos, con su centro en el monte Pagoeta, alzándose sobre los núcleos rurales de Aia y Laurgain (los dos de Guipúzcoa). Y, como nos viene que ni al pelo, os diré que un Parque Natural es un espacio natural protegido, donde se asegura la adecuada protección del medio y la supervivencia de las especies animales y vegetales que lo integran. Desde el punto de vista administrativo, representa una categoría inferior a la de Parque Nacional, pues el natural constituye una figura más amplia y menos restrictiva. A la hora de declarar un espacio como Parque Natural, las autoridades tienen muy en cuenta sus valores paisajísticos, tanto como la importancia de la fauna y la flora, porque uno de los objetivos a conseguir es facilitar la integración armoniosa del hombre con la Naturaleza, y ello permite el aprovechamiento de algunos de sus recursos (como la pesca o el turismo) siempre de forma controlada, y dentro de los límites que permitan la conservación de sus valores naturales. Suelen ser espacios de disfrute público, con propósitos de servir como zonas de esparcimiento y de recreo, pero con un número limitado de visitas diarias y unas normas de conducta que hay que cumplir, como por ejemplo la de no salirse de los caminos establecidos y no arrancar ningún tipo de vegetación, para evitar así la degradación de su medio. Algunos cumplen también un papel importante para los ecólogos, como lugares de investigaciones experimentales (por ejemplo sobre la estructura y dinámica de los sistemas naturales). Una característica importante de los Parques Naturales es que dentro de ellos puede haber otras categorías proteccionistas, como la de Reserva Biológica o la de Reserva de Caza. Aunque no pertenece a la provincia de Gipuzkoa, es obligado reseñar la Reserva de la Biosfera de Udaibai, que, por supuesto, también se trata de un Parque Natural, cuya marea genera un flujo de materia orgánica y un intercambio de materiales entre el litoral y el interior de la ría, depósito de los limos ligeros. El hecho de que la declaración de estos espacios dependa directamente de las autoridades conservacionistas de las respectivas Comunidades Autónomas, favorece su creación y su conservación, ya que ellas mismas se encargan de estimar la importancia de sus propios espacios naturales, de la protección de sus ecosistemas y de su utilización como atractivos del llamado turismo ecológico. En otro sentido, para acercarnos a Pagoeta no tenemos que llevar a cabo grandes operaciones de logística, pues el Parque citado está relativamente cerca, pudiéndose coger, además, el tranvía -un cercanías- que nos deja, por ejemplo, en la estación de Zarautz. Podemos portar con nosotros el utillaje de siempre, una brújula y un cronómetro, que no hay que olvidar ni en el supuesto más remoto. ¡Bien! Cerca de Zarautz se abre ante ti una variante de paisaje humanizado de campiña y caseríos, con su centro en el Monte Pagoeta, alzándose sobre los núcleos rurales de Aia y Laurgain (Gipuzkoa). El Parque Natural de Pagoeta desarrolla una función formativa y recreativa de notable interés. Una escuela de la naturaleza y centro de visitantes, en un magnífico caserío del siglo XV, componen la oferta divulgativa del Parketxe Iturrarán. Es de alto interés la exposición etnográfica en torno a la vida en los caseríos y el gran jardín botánico de las proximidades. Otros elementos interesantes de Pagoeta son la ferrería de Agorregi, de comienzos del siglo XV y las neveras (elurzuloak), que muestran las antiguas técnicas de consevación por frío. Otro punto para quienes aprecian la historia son las importantes huellas prehistóricas que alberga este parque: dólmenes (Otagain, Olarteta, Zaingo), túmulos (Muzin, Arreta...) y yacimientos en cuevas (Erratia y Amalda en el valle de Alzoralas). La presencia de razas de ganado autóctono es de singular valor, como la vaca betizu o el caballo pottoka. El Parque Natural Área de Pagoeta tiene una superficie de 2.910 ha. Se encuentra dentro de los municipios de Aia, Zestoa y Zarautz. Fue fundado en 1998 y está legislado por el Decreto 254/1998. Tiene un área de influencia socioeconómica que coincide con los límites de los tres municipios mencionados. La actividad económica principal es el turismo. Los valores naturales más relevantes son los rasgos geológicos, los prados, los bosques y las poblaciones de fauna. Además, su relieve constituye un paisaje de montañas y valles formados por numerosos ríos, cuencas hidrográficas cortas y caudalosas, que vierten sus aguas al Cantábrico. En cuanto a sus rasgos geológicos sobresalientes destaca la Escama Cabalgante. Al estar situado en las proximidades del paralelo 43º N, en las costas de Europa occidental, los vientos dominantes son del noroeste, sobre todo de otoño a primavera. Estos vientos de origen Atlántico, y por tanto húmedos, producen abundantes precipitaciones. Con el desplazamiento hacia el norte del frente polar en el verano, este fenómeno se atenúa sin llegar a desaparecer como en la mayor parte de la Península Ibérica. Las precipitaciones son mayores en esta región oriental de Euskadi que en el resto de la Comunidad. En el sector Euskaldún oriental, de ombroclima más lluvioso y de inviernos más fríos, se hace sentir con intensidad la influencia pirenaica. Carece de encinares costeros y el límite entre los pisos colino y montano se sitúa sensiblemente más bajo que en el resto de sectores. Destacan los bosques mixtos atlánticos, en los que domina el roble (Quercus robur), junto con otras especies como el fresno (Fraxinus excelsior), el tilo (Tilia ptatyphyllos), avellanos (Corylus avellana), arces (Acer campestre, A. pseudoplatanus), etc. Estos bosques, en muchos casos, han sido sustituidos por pastizales o zarzales. También se encuentran hayedos (Fagus sylvatica) oligótrofos en el piso montano y robledales (Quercus pubescens) de óptimo pirenaico, que frecuentemente están sustituidos por cultivos de pino silvestre (Pinus sylvestris). En la fauna destaca sobre todo la avifauna rupícola como el alimoche (Neophron percnopterus) y el halcón peregrino (Falco peregrinus). Sobrevolando los cultivos y pastizales es posible observar al aguilucho cenizo (Circus pygargus). Entre los mamíferos están representados el jabalí (Sus scrofa) y el corzo (Capreolus capreolus), el gato montés (Felix silvestris) y el tejón (Meles meles) y entre los reptiles sobresalen el lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi) y la víbora cantábrica (Vipera seoanei). Pisos de vegetación es el nombre que reciben las franjas sucesivas de vegetación que se escalonan en las laderas de una montaña, según la altitud. La sucesión de la vegetación en franjas superpuestas -sobre todo en zonas montañosas- conduce, inevitablemente, a la idea de pisos y a la expresión pisos de vegetación. La vegetación no está sólo estructurada en dirección horizontal (de sur a norte); en las montañas esta estructuración es vertical. Cada región o grupo de regiones biogeográficas o corológicas poseen una peculiar zonación altitudinal de los ecosistemas vegetales, lo que equivale a decir de su vegetación. Se define, por tanto, piso de vegetación como cada uno de los complejos de comunidades vegetales o series de vegetación que se escalonan en una cliserie altitudinal (sucesión ecológica resultante de un cambio importante en el clima). Tal cliserie se debe esencialmente al progresivo descenso de la temperatura media anual con la altitud. Si se correlacionan el medio físico (clima y suelo) y las dicontinuidades biocenóticas que aparecen en las montañas con la altitud (cliseries altitudinales) se cumplen en toda la Tierra ciertos ritmos o cambios en función de la temperatura y precipitación (termoclima y ombroclima). En consecuencia, en función de tales cambios se puede reconocer, por un lado, el continente físico, que son los pisos bioclimáticos, y, por otro, el contenido biológico vegetal, que son las series de vegetación. En suma, pues, recordaremos que el Parque Natural de Pagoeta desarrolla una función formativa y recreativa de notable interés. Una escuela de la naturaleza y centro de visitantes, en un magnífico caserío del siglo XV, componen la oferta divulgativa del Parketxe Iturraran. Es de alto interés la exposición etnográfica en torno a la vida en los caseríos y el gran jardín botánico de las proximidades. Situado en el corazón del Parque Natural de Pagoeta, próximo al caserío de Iturraran, el Conjunto Ferro Molinero está formado por la Ferrería de Agorregi y cuatro molinos, además de la infraestructura de embalses, presas y canales. Un espacio que ha permanecido imperturbable ante el paso del tiempo y que en su interior alberga el corazón de una tradición centenaria que representa a la perfección la cultura vasca. El conjunto reproduce fielmente la industria de elaboración del hierro en el siglo XVIII. Hoy, igual que hace 250 años, se pueden ver trabajando el inmenso martillo que golpea el metal y el enorme fuelle para avivar el fuego movido mediante energía hidráulica. Asimismo, llama la atención el sistema de depósitos de agua a diversas alturas; muy original y efectivo. Agorregi dista de ser un espacio en el que se respira antigüedad. Es más, la vitalidad del agua que vivazmente corre a su lado y que de tanta utilidad le ha sido al espacio, es reforzada por la exuberante naturaleza que se funde con sus sólidas paredes. No obstante, el verde que emana de las montañas no es un elemento que invade el conjunto, sino que gracias a la versatilidad del lugar, se ha convertido en un componente más del emplazamiento. Un componente gracias al cual, el Conjunto de Agorregi se asemeja a un escenario de cuento. El Parque Natural de Pagoeta cuenta, como hemos dicho, con un centro de interpretación en Iturraran, un hermoso caserío del siglo XVIII que mantiene su estructura original de madera. El Parketxe Iturraran acoge una exposición permanente en torno al medio físico y etnográfico de Pagoeta. Así mismo, también ofrece un taller didáctico y varios soportes interactivos, gracias a los cuales, se puede observar el equilibrio existente entre la naturaleza y las actividades realizadas durante siglos de forma sostenible por el ser humano. Pero sin duda, uno de los grandes atractivos de Iturraran es el parque botánico que rodea el centro. Tiene una superficie de 25 hectáreas, de ellas 10 hectáreas con vegetación autóctona, y en este momento cuenta con una colección de unos 5.500 táxones, la mayoría árboles y arbustos de diferentes lugares del mundo. En uno de los extremos del Jardín se encuentra el Jardín de la Biodiversidad, que cuenta con una buena colección de plantas amenazadas del País Vasco. En otro sentido, indicaremos que estos itinerarios, es decir, los oferplanes, recorren zonas muy variadas de Guipúzcoa, una tierra en la que sobresale la magia de la costa guipuzcoana. Concretamente, el camino de Santiago pasa por el litoral guipuzcoano. Esta ruta sigue el ramal del camino de Santiago, que discurría por la costa guipuzcoana. En Ondarroa, el Camino entraba en Bizcaia para dirigirse por el litoral a Castro Urdiales, en Cantabria, o pasaba a Burgos para unirse al Camino Francés. Aparte del legado artístico dejado por la ruta jacobea, los alicientes de esta ruta litoral son, entre otros, los importantes puertos, antaño relevantes plazas balleneras, y el rico patrimonio histórico-artístico, que se remonta a la cueva de Santimamiñe. Y, una vez hecho este lapsus calami, seguiremos con el hilo de nuestra narración. El Parque Natural de Pagoeta es un espacio natural protegido, declarado parque natural el 29 de septiembre de 1998, que se sitúa en el territorio histórico de Guipúzcoa. Ocupa, como hemos dicho, parte de los términos municipales de Aia, Zarautz y Zestona. El parque incluye, como núcleo central, las fincas de la Diputación Foral de Guipúzcoa, Pagoeta y Alzola, junto con las cabeceras de los arroyos Manterola y Almizuri y las estribaciones de la cumbre de Pagoeta. La zona, situada entre la costa y los valles interiores, posee un relieve muy abrupto, con fuertes diferencias de altitud. La vegetación más representada son los bosques naturales. A continuación se encuentran los matorrales, con importantes zonas de pastos en las áreas más altas y los prados en el entorno de los caseríos. Las repoblaciones tienen también una apreciable importancia, destacando las situadas en la margen izquierda del río Alzolaras. La variedad de ambientes hace que la zona tenga una elevada riqueza faunística. Destacan diversas especies incluidas en el Catálogo de Especies Amenazadas del País Vasco, como el alimoche, el lirón gris, el halcón peregrino, el abejero europeo y la culebrera europea. Desde hace años las fincas de la Diputación funcionan como parques forestales donde se desarrollan diversas labores de conservación de la naturaleza y educación ambiental. Otros elementos interesantes de Pagoeta son las neveras (en euskera, elurzuloak) que muestran las antiguas técnicas de conservación por frío. Aclararemos que una ferrería es un establecimiento industrial en el que se beneficia el mineral de hierro, reduciéndolo a metal. La ferrería hidráulica, invento medieval, es un espacio de trabajo donde se obtiene el hierro a partir del mineral. Estas construcciones aparecen documentadas en el norte de España a partir del siglo XIII y aumentan su número en el XIV y XV. Para funcionar necesitaban agua, mineral de hierro y carbón vegetal. El sistema utilizado en ellas era el de la farga o forja catalana. A su debido momento, hablaremos de la ferrería de Mirandaola (Legazpi) y estudiaremos con más detenimiento el caso de las ferrerías vascas. Comenzaron a decaer en el XIX, debido al descubrimiento de la fundición. Otro punto para quienes aprecian la historia son las importantes huellas prehistóricas que alberga este Parque: DÓLMENES (Otagain, Olarteta, Zaingo), TÚMULOS (Muzin, Arreta…) y yacimientos en cuevas (Erratia y Amalda en el valle de Alzoralas). Advertimos que un dolmen es un monumento megalítico en forma de mesa, compuesto de una o más lajas colocadas de plano sobre piedras verticales. En Francia, para algunos cuna arqueológica del dolmen, se encuentran dólmenes muy bien conservados: “Grotte aux Fées”, en Metray; “La Pierre Turquaise”, en Seine-et.Oise; y otros en Plouharnel (Bretaña). En España son numerosos en Levante, zona subpirenaica y cantábrica. Pertenecen a las edades de Piedra y Bronce y parece que la cultura que representan procede del Mediterráneo (Egeo-Cícladas). Por su parte, un túmulo es un monte artificial que cubre una sepultura. Por otro lado, se conoce con el nombre de Cultura de los Túmulos (1500 a.C.-1000 a.C.) una serie fenómenos culturales desarrollados por pueblos indoeuropeos durante el período de la Edad del Bronce; dichos fenómenos estuvieron caracterizados por la generalización del rito funerario de la incineración de los cadáveres y su posterior depósito en tumbas de túmulo. El origen de estos pueblos es, actualmente, una de las cuestiones más espinosas de la discusión humanística, puesto que los estudios de historiadores, arqueólogos, antropólogos y filólogos no parecen ofrecer una solución al respecto. Las hipótesis les hacen descendientes de pueblos de cazadores neolíticos que se vieron obligados a abandonar su primitivo lugar de asentamiento, el alto Elba y Turingia, debido al cambio climático acontecido durante el Eneolítico. A pesar de las dudas, es comúnmente admitido que la cultura de los Túmulos fue el sustrato protocéltico del que, posteriormente, derivarían las dos grandes culturas de la Edad del Hierro, la época de la dominación celta sobre Europa: Hallstatt y La Tène. Por último, la presencia de razas de GANADO AUTÓCTONO es de singular valor, como la vaca betizu o el caballo pottoka, ya citados en un principio. Betizu es el nombre que recibe una raza de vaca semisalvaje, de color rojizo, autóctona del norte de España y el país vasco francés. Es una raza de protección especial según ha establecido el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, lo que es debido a que sus dueños no las conservan por ser bajas productoras, así que los gobiernos vasco y navarro están comprándolas y soltándolas en montes en libertad. Por su parte, pottoka, voz del vascuence que significa caballito, es el nombre con el que se conoce una raza de Equus caballus de pequeña envergadura o poni, que habitaron casi sin cambios, desde el Paleolítico y hasta la actualidad, los territorios montañosos de la cordillera Cantábrica, en la península ibérica y de los Pirineos en ambas vertientes. Se distinguen al menos ocho razas autonómicas en este grupo cántabro-pirenaico: el garrano de Portugal, el Caballo de Pura Raza Gallega en Galicia, el asturcón en Asturias, el monchino en Cantabria, el losino en el norte de Burgos, la jaca navarra en Navarra, la Pottoka también en Navarra,el caballo de Merens en los Pirineos y el pottoka en el País Vasco. La Jaca Navarra, y la Pottoka, son dos razas similares, pero diferentes. La Pottoka ancestral todavía se puede ver en algunos caserios o baserris del País Vasco y Navarra. La Jaca Navarra es una raza recuperada de la que solo hay trescientos cincuenta ejemplares, aproximadamente, y se encuentran en la finca Sabaiza, propiedad de Diputacion Foral de Navarra. Otra raza emparentada, de poca alzada, pero mucho más musculoso y pesado, a veces llamado de Anca Partida, es el Caballo de Burguete, resultado del cruce con razas de tiro francesas. En resumen, el Parque Natural de Pagoeta refleja el equilibrio entre el medio natural y el medio humano. Abarca una superficie de 2.860 ha, pertenecientes en su mayor parte al término municipal de Aia y, en menor medida, a los de Zarauz y Zestoa. Debe su nombre al monte Pagoeta, de 678 m de altitud, que forma parte de la cadena de montañas de la costa de Guipúzcoa. El Parque Natural, declarado como tal el 29 de septiembre de 1998, tiene su origen en las fincas que la Diputación Foral de Gipuzkoa posee en la zona, concretamente se trata de la suma de las de Laurgain y Altzola más los enclaves de Iturraran, Agorregi y Bekola. Para comenzar a conocer el Parque, lo más recomendable es dirigirse a Iturraran Parketxea, donde el público es debidamente informado y atendido. A partir de ahí las preferencias personales harán que el visitante se decante por la oferta museística, naturalística, patrimonial o senderista. Dicho lo cual, esperamos que hayáis disfrutado este medio día y que las nuevas sensaciones renueven vuestros cuerpos, sobre todo al levantarse de la cama. Otro oferplán muy interesante es la visita a la BAHÍA DE TXINGUDI, a la que se asoman Hondarribia, Irún y Hendaia, en la desembocadura del río Bidasoa. Un espacio con personalidad propia al que accederemos a través del monte Jaizkibel, que preside el extremo nororiental de Gipuzkoa. Este monte costero es una gran atalaya desde donde contemplar en calma tanto el mar Cantábrico como las poblaciones que rodean Jaizkibel. Pero, según hemos puesto de manifiesto, nuestros viajes son esencialmente culturales, por lo que en todo momento intentamos captar la esencia de lo vasco en su totalidad. Tras lo cual, damos por terminado este artículo de opinión. ¡Hasta pronto!

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