GIPUZKOA, paso a paso // El valle de Leizarán (24)
Andoain es un pequeño municipio de unos 15.000 habitantes, que está situado en el este de la provincia de Gipuzkoa. No es una ciudad muy interesante desde el punto de vista monumental, pero guarda algunos encantos. Algunos lugares interesantes son la iglesia de San Martín del siglo XVIII, que se encuentra ubicada en Goiko Plaza. También habría que citar el gran valle de Leitzaran, que comunica Andoain con Leitza (Navarra). Por él discurre el claro, limpio y transparente río Leizaran. Hay una vía verde de 22 kilómetros que une los dos municipios, y, por ahora, llega hasta Irurtzun (también en Navarra). En Otieta, un área recreativa, hay un centro de turismo activo, en el que se da más información, entre otras cosas. ¡Bien! Cuando hablamos del Leitzaran o Leizarán nos referimos al río navarro de nacimiento que, pasando luego por tierras guipuzcoanas, desemboca en el río Oria (tributario del Cantábrico), pero también al valle de ese río y sus afluentes. Hoy no podemos imaginarnos valle y río del Leitzaran sin la existencia del antiguo tren de Plazaola, cuyo recorrido plagado de túneles nos acerca a ellos con facilidad. El río nace en la localidad navarra de Leitza, en los altos de Tardoa y en los montes de Kornieta, Erasote, Guratz y Ulizar. Recorre en total 42 km y su cuenca recoge las aguas de 124,02 km². En su origen está formado por los arroyos Erasote (el más largo) y Gorriztaran, y comienza a llamarse Leitzaran desde su confluencia, a su paso por Leitza. Recibe también las aguas de la localidad de Areso, municipio situado en el valle del afluente Astamela. Entra en Berastegi (Gipuzkoa) por Urto (a 28 km de su desembocadura). Desde aquí el valle (es decir, su parte guipuzcoana, con 69,72 km²) es conocido como "Valle del Leitzaran". Tras su paso por Leitza y Berastegi el río continúa por Elduain, luego atraviesa Eldua (perteneciente a Berastegi), y prosigue haciendo de límite entre los municipios de Villabona y Andoain. En este último municipio desemboca en el Oria por su derecha, con una anchura de 15 m. La cabecera de su afluente Ubaran (Ubane) se encuentra en el municipio de Urnieta. En total son siete los municipios relacionados con el río. El valle del río Leizaran en su tramo guipuzcoano, biotopo protegido, es un valle angosto, con fuertes pendientes, cuya densidad de población ha sido siempre escasa. En la actualidad, son pocos los caseríos habitados en el interior del valle, hecho que tiene sus consecuencias en el medio y, concretamente, en la calidad del agua, tanto de los numerosos arroyos y regatas que descienden por las vaguadas hasta el curso principal como del mismo río Leizaran. Así, la ausencia de vertidos y actividades contaminantes en su tramo guipuzcoano hace que sea uno de los menos contaminados y de aguas de mejor calidad de Gipuzkoa. La riqueza cultural del área es remarcable, centrándose los elementos más destacables, bien en el fondo del valle: ferrocarril abandonado de Plazaola, ferrerías y estructuras anexas; bien en las alturas de los cordales que cierran la cuenca: yacimientos arqueológicos prehistóricos. La calidad de las aguas del río Leizaran queda reflejada en la riqueza de vida piscícola que en él se encuentra (trucha, anguila, piscardo, madrilla, etc). Además, las aguas de algunos de sus afluentes se utilizan para el abastecimiento de agua potable del municipio de Andoain. Sin embargo el interés del río no se reduce a la calidad de sus aguas, sino que además existen otras zonas de importancia natural: su curso meandriforme, con un notable valor geomorfológico, y la presencia del mejor ejemplo de aliseda oligotrofa de Gipuzkoa, tanto por su estructura como por su extensión. Existe en el área protegida un elevado número de especies faunísticas que poseen un gran valor para la conservación, lo cual hace necesario el establecimiento de medidas específicas de gestión que garanticen su conservación. No obstante estas especies no se distribuyen de forma uniforme por toda la zona; así, las especies de mayor valor se encuentran localizadas en la aliseda. Dos especies que se han citado en el valle de Leizarán, debiéndose por tanto señalarse zonas especiales para su conservación, son el Tritón pirenaico (Euproctus asper) y el Desmán del Pirineo (Galemys pyrenaicus), que mantienen poblaciones seguras en el valle. Al ser Leizarán la única localidad conocida de Euproctus asper se hace necesario decir que se trata del tritón pirenaico, que tiene la cabeza aplanada , la piel muy granulosa y unas características “uñas” negras en los dedos. Preferentemente habita en los arroyos y las lagunas (fríos y limpios) de alta montaña, pudiendo ocupar además los manantiales y las aguas subterráneas en zonas altitudinalmente menos elevadas. Sólo habita en los Pirineos, en teoría. Una característica del medio en este área, relacionada con la poca densidad de población, es la escasez de los prados de siega y pastos para el ganado, tan frecuentes en las zonas rurales de Gipuzkoa, donde el sistema de explotación tradicional ligado al caserío tiene como componente fundamental el ganado vacuno. Destaca el enorme porcentaje de superficie arbolada del área de estudio (que sobrepasa el 90%) muy superior al de otras cuencas de ríos guipuzcoanos. Esto indica la preponderancia del uso forestal. La inmensa mayoría de esta superficie corresponde a plantaciones de coníferas, principalmente pino radiata y, en altitudes superiores a 600 m., pino laricio y alerces. Entre las zonas en las que se conserva el bosque autóctono se encuentran bosques de robles híbridos, típicos de este valle y que raramente se dan en otros lugares de Gipuzkoa. También en el aspecto botánico, destaca la presencia del esfagnal más extenso de Gipuzkoa, así como diversas especies de musgos y hepáticas raras en la Comunidad Autónoma del País Vasco e incluso en la Península, cuyo hábitat son los roquedos silíceos cubiertos por robledales. Este es el caso del robledal de Ibarrola, lo que denota la gran calidad y el buen estado de conservación de este bosque. Un aspecto relevante de esta zona y que la distingue del resto del Territorio Histórico de Gipuzkoa es la propiedad de los terrenos. Así, mientras que en el resto de Gipuzkoa la propiedad privada predomina sobre la pública, en la cuenca del río Leizaran los Montes de Utilidad Pública pertenecientes a los municipios de Andoain, Villabona, Berastegi y Elduain, y los terrenos recientemente adquiridos por la Diputación Foral de Gipuzkoa, representan el 77% de la superficie del biotopo protegido. En otro sentido, el ferrocarril de Pamplona a Plazaola, Andoain y Lasarte fue una línea férrea de vía estrecha que unía la capital navarra, Pamplona, con la guipuzcoana, San Sebastián. Conocido popularmente como El Plazaola y Tren Txiki, nació como un ferrocarril minero entre las minas de hierro existentes en el paraje de Plazaola y Andoain, donde eran trasbordados rumbo al puerto de Pasajes, recorriendo el valle del río Leizarán, de quien cogió el nombre. Perteneció a la Sociedad Minera Guipuzcoana, que tenía su sede en Pamplona. Se comenzó a construir a principios del siglo XX y amplió su servicio a pasajeros. Tras sufrir graves daños en la riada de 1953 no volvió a dar servicio. En septiembre de 1958 se autorizó el desmantelamiento de la vía y quedó abandonado. A principios del siglo XXI se reconvirtió su trazado por el valle de Leizarán, que había sido declarado vía verde. Entre Pamplona y San Sebastián la línea férrea tenía una longitud de 84,155 kilómetros y contaba con 12 estaciones. La estación de Pamplona era compartida con el Ferrocarril de Irati. La mayor parte del valle guipuzcoano está enclavado en la formación geológica conocida como “Macizo de Cinco Villas”. Este macizo está formado por materiales de la Era Primaria (concretamente del carbonífero), fundamentalmente por pizarras y areniscas, plegadas durante la orogenia herciniana. Estos materiales se extienden también por el valle navarro, hasta la “falla de Leitza”. Por el norte y el oeste se extienden areniscas y conglomerados del Triásico Inferior, y algunas arcillas y ofitas del Superior. En la cuenca del arroyo Ubane (al norte) existen escamas jurásicas, que están fracturadas por la “falla de Ereñozu”, escamas compuestas por dolomías y margas. El extremo norte del valle (es decir, Andoain) y la parte sur de Navarra pertenecen al cretácico, con una litología variada. La erosión diferencial (sobre todo de las pizarras, que son más blandas que las areniscas y conglomerados) origina relieves estructurales importantes, que se caracterizan por tener fuertes pendientes. Esta erosión, junto con la acción regresiva de los ríos (que están próximos a la costa), producen cauces incrustados en el terreno. Por ello el río Leitzaran es muy sinuoso, y presenta numerosos meandros encajados. El valle guipuzcoano no es simétrico, pues su mitad oriental es más amplia, encontrándose en ella sus afluentes más importantes: Frankio, Lorditz, Santolaz, Ormaki y Ubane. Por la margen izquierda destacan: el Legarralde, Gorrotola, Ibarrola y Aski. El Leizarán guipuzcoano limita por el este con el valle del Urumea, y su divisoria de aguas es el cordal Adarra-Urepel. De este cordal se desgaja Altzadi (1.011 m), que, adentrándose en el valle, separa el Leitzaran guipuzcoano y el navarro. Es preciso destacar la turbera (vegetación desarrollada en un terreno silíceo, de baja permeabilidad) existente en el paraje de Usabelartza. En su ecosistema hay plantas tan especializadas como la “atrapamoscas” (de la especie de las droseras). Es una zona catalogada como área de especial interés naturalístico, dentro de los humedales de Gipuzkoa. Aclaramos que, la turba es un material orgánico, de color pardo oscuro y rico en carbono. Está formada por una masa esponjosa y ligera en la que aún se aprecian los componentes vegetales que la originaron. Se emplea como combustible y en la obtención de abonos orgánicos. En otro sentido, las minas de Bizkotx fueron la mayor explotación minera de hierro del valle del río Leitzaran, en el término municipal de Berastegui, al este de Gipuzcoa. Aunque luego ha sido conocido como "Minas de Plazaola", el nombre original del yacimiento, que pertenece al llamado coto minero de Berástegui, es el de Bizkotx, nombre que toma del arroyo que conforma el pequeño valle, y está documentado ya en 1791. El coto minero de Berástegui está relacionado con el macizo granítico de Peñas de Aya, donde existen otras explotaciones conocidas desde antiguo como el coto minero de Arditurri. Los montes y valles vascos son un paraíso verde. Los Parques Naturales se extienden por todo el territorio. Para el visitante son parajes espectaculares, cercanos y accesibles. En suma, por lo tanto, el río Leitzaran (o Leizarán) nace en Leitza (Nafarroa) y desemboca en el río Oria en Andoain (Gipuzkoa). A su valle se le llama valle de Leitzaran, sobre todo a su parte guipuzcoana. Ambos, río y valle, son una pequeña joya. Valle despoblado, caso único en Gipuzkoa. Sus cimas guardan destacados monumentos megalíticos. Sus laderas fueron horadadas por minas hoy olvidadas. Sus regatas movieron molinos, ferrerías y, aún hoy, centrales hidroeléctricas. Un tren, el Plazaola lo cruzó de norte a sur. El valle Leitzaran y el río Leitzaran que lo atraviesa (Declarado Biotopo Protegido) con sus limpias aguas y sus bosques de ribera, se apresta para conservar su patrimonio cultural y recuperar su esplendor natural. Hay tres opciones para acceder al valle de Leizarán a pie, en bici o en coche. Después del parque de Otieta (a 2 km. de Andoain) está prohibido circular en coche. Luego, donde se juntan el Leitzaran y el Oria surgen dos opciones. • A pie: Seguir la carretera que pasa por debajo de la vía del tren (GI-3091) y, en el barrio de Olagain, tomar el camino del canal de Lizarkola. Es un precioso paseo de 2 km. que discurre por dentro de un canal que en su día llevó agua a una central hidroeléctrica. Al final del recorrido llegaremos al parque Otieta. • En coche: Seguir la carretera que pasa por debajo de la vía del tren (GI-3091) y a 2 km. llegaremos al parque Otieta. Allí puedes aparcar el coche y continuar a pie o en bici. En Goikoplaza que es la plaza en la que se encuentran en Ayuntamiento y la iglesia de San Martín. Frente a la iglesia, a la izquierda de la calle que sube se encuentra la Casa Urigain. En él se encuentra el punto de información turística (abierto a las mañanas) y justo a la vuelta del edificio podemos tomar el camino (Via Verde del Plazaola-Leitzaran) que lleva al Valle del Leitzaran. Y una vez llegados hasta aquí, metemos las tijeras pues nuestro relato podría ser interminable. En el próximo oferplán nos vamos a ocupar de las SOCIEDADES GASTRONÓMICAS. En Euskadi, para comer bien no hace falta sentarse ante una mesa. El ritual del txikiteo, esto es, el ir en cuadrilla de bar en bar tomando txikitos (chatos de vino) o zuritos (minis de cerveza) suele ir muy ligado al consumo de pintxos. Algunos son sencillos, pero otras de estas diminutas raciones han alcanzado tal grado de sofisticación, que ya se habla de una cocina en miniatura. En muchas barras de la capital donostiarra, exhiben con orgullo sus propias creaciones y especialidades. Seguro que sucumbirá ante ellas.

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