GIPUZKOA, paso a paso // Estación megalítica de Aitzkorri (57)
EL CAMINO DE LA COSTA 214,2 km I 8 Etapas El denominado Camino de la Costa que recorre el litoral guipuzcoano para adentrarse en los límites occidentales de Bizkaia, es una de las más primitivas rutas de peregrinación a Compostela, anterior incluso a otras más conocidas. En esta ruta, conviven la Euskadi marinera y la agrícola, así como la urbana y la rural. Atraviesa en su primer tramo el litoral guipuzcoano, desde la desembocadura del Bidasoa hasta el límite con Bizkaia, caracterizado por un gran desnivel. Las zonas abruptas desaparecen en cuanto nos adentramos en Bizkaia a través de Markina-Xemein y conocemos los rincones de las comarcas vizcaínas de Lea-Artibai, Busturialdea y Uribe hasta llegar a los encantadores parajes de las Encartaciones. EL CAMINO DEL INTERIOR 249,7 km I 7 Etapas El Camino del Interior que atraviesa Gipuzkoa y Álava es tal vez uno de los mejores espejos del País Vasco, un itinerario para conocer en apenas siete días un país heterogéneo y enormemente variado. Paisajes costeros, bosques húmedos, huertas fértiles, extensiones de secano, llanadas interminables, localidades fuertemente industrializadas, paisajes rurales y un sinfín de bellas estampas más forman parte del entorno. Al fin y al cabo, el peregrino podrá contemplar una enorme diversidad geográfica, histórica, social, económica y cultural en tan sólo 200 kilómetros. Asimismo, cabe destacar que esta ruta ha sido, desde la época romana, uno de los más importantes ejes de comunicación del norte peninsular. El País Vasco se encuentra invadido por dólmenes, menhires y cromlechs. Nueve son los monumentos que forman la estación megalítica de Aizkorri: cinco dólmenes (Aizkorritxo, Artzanburu, Gorostiaran Oeste, Kalparmuñobarrena y Pagobakoitza), tres túmulos (Gorostiaran Este, Malla y San Adrián) y el menhir de Zorrotzarri. Se trata de la estación megalítica más alta de Gipuzkoa, ya que casi todos los monumentos se encuentran a más de 1.100 metros de altura sobre el mar. En las excavaciones realizadas se han encontrado algunos restos del Paleolítico, aunque la mayoría de objetos son del Eneolítico y la Edad de Bronce. • DOLMEN: Monumento megalítico prehistórico, cuyo nombre procede etimológicamente del bretón y significa 'mesa de piedra'. En Portugal recibe el nombre de anta y en Galicia se denomina mamoa. El dolmen era una construcción con carácter funerario, compuesta por por grandes piedras verticales (ortostatos) que soportaban una enorme losa que servía de coberatura, estructura que estaba a su vez cubierta por un gran túmulo. La forma de estos últimos variaba según la región: en el norte de Europa eran alargados, mientras que en la Península Ibérica se presentan con forma circular; el diámetro también variaba desde los seis metros en los más pequeños a casi un metro en los grandes. Sobre algunos de los ortostatos a veces se grababan líneas ondulantes o en zig-zag; también podían representarse escenas de caza. Los dólmenes fueron utilizados durante el Neolítico Final y el Calcolítico, en la primera mitad del siglo IV milenio a.C. Aunque se construyeron en todo el mundo, donde más proliferaron fue en la fachada atlántica europea y, en concreto, en Portugal, Bretaña, el sur de Inglaterra, Irlanda, Dinamarca y el sudoeste de la Península Ibérica. La inversión necesaria, en esfuerzo y tiempo, para la construcción de estos monumentos, hablaba por primera vez en la historia de una organización social compleja. Se ha calculado que para la construcción de algunos de los dólmenes más grandes hacían falta más de cuatro mil personas, pero en pocas ocasiones se han encontrado los asentamientos relacionados con las tumbas. Muchas veces las piedras eran traídas desde largas distancias y luego colocadas en su posición a través de una combinación de palancas, terraplenes y rodillos de madera, lo cual exigía una planificación coherente y minuciosa de todas las fases del trabajo y trabajadores especializados en cada etapa de la construcción. • MENHIR: Grandes piedras, toscamente labradas o sin labrar, utilizadas principalmente en la antigüedad individualmente o en conjunto para significar un lugar. Se erigían como monumentos religiosos o bien para señalar un lugar de enterramiento. Se pueden encontrar en prácticamente cualquier parte del mundo habitado por el hombre. Los de Europa occidental se datan en la prehistoria (principalmente en el Neolítico y en la Edad de bronce). En la India fueron probablemente realizados durante los primeros siglos de la era cristiana, mientras que los encontrados en la isla de Pascua se consideran contemporáneos de la Edad media. Todavía hoy en día se levantan megalitos en zonas de India y de Indonesia. Se suelen clasificar las construcciones megalíticas encuadrándolas en cuatro grupos: el menhir, o monolito, cuyo término significa 'piedra larga', y que consiste en una piedra de gran tamaño colocada verticalmente e hincada en la tierra. El crómlech, o círculo formado por varios monolitos (el caso de Stonehenge). Esta construcción parece estar relacionada con cultos solares, debido en concreto a su disposición en referencia a los solsticios y equinocios (aunque también puede tratarse de elementos funerarios). También hay que destacar el alineamiento de monolitos y la cámara funeraria, consistente en un sepulcro que habitualmente se cubre con una bóveda falsa y se sella con monolitos. En Europa el monumento megalítico más extendido es la cámara de enterramiento, de entre las que destaca el dolmen (simple cámara) sobre la tumba de corredor y la galería cubierta. Su nombre significa 'mesa de piedra', y consistía en dos elementos verticales hincados en tierra sobre los que se apoyaba un tercero. La mayoría de ellos estuvieron recubiertos de tierra, formando así un montículo significativo. Los interiores de algunos de estos monumentos megalíticos podían estar decorados con motivos geométricos o naturales sencillos. Parece ser que su realización estaba por encima de pueblos y fronteras, tesis reafirmada al comprobar que los cadáveres enterrados junto a estos monumentos pertenecen a razas diversas, y porque, además, la lejanía entre la cantera y el emplazamiento no significaba un inconveniente para su realización. • CROMLECH: Son estructuras megalíticas propias de los últimos momentos del Neolítico y del Calcolítico que, constituidos por grupos de grandes piedras enhiestas, fueron erigidos a lo largo de la fachada atlántica y mediterránea de Europa. Su forma tradicional consistía en uno o varios círculos concéntricos de piedras clavadas verticalmente en el suelo llano. Estas piedras, cuando se encuentran aisladas reciben el nombre de menhires. En las últimas décadas, donde se han abandonado viejas leyendas y supersticiones, se ha avanzado mucho en el conocimiento científico del megalitismo. Gracias a ello se ha podido extender el área de influencia del megalitismo por África, América del Norte, Melanesia, India y Madagascar, con lo que ha pasado de ser un fenómeno puramente europea a convertirse en una corriente planetaria en la que existen un elevado número de tipologías constructivas diferentes. Estas investigaciones han desechado también la idea de que el megalitismo fuera un proceso debido a una cultura determinada, ya que se ha demostrado que en las diferentes regiones del mundo apareció de forma independiente desde el milenio hasta hace unos pocos siglos. • TÚMULO: Montículo artificial de piedras o tierra que algunos pueblos empleaban para cubrir una sepultura. Es decir, sepultura que sobresale o está levantada del suelo. • MEGALÍTICA: Relativo al megalito. Construido con grandes bloques de piedra sin labrar. • ENEOLÍTICO: Se denomina con este término a una fase de transición entre la Edad de Piedra pulimentada y la Edad del Bronce. También recibe la denominación de calcolítico. • EDAD DEL BRONCE: Época prehistórica inmediatamente posterior al Neolítico y al Calcolítico o Eneolítico. Su datación es diversa, según las regiones. En Oriente Próximo y en la India corresponde al tercer milenio a. de C. • Lo importante es que en estos momentos dominaba la tierra el HOMBRE DE CRO-MAGNON (En realidad Cro-Magnon es una localidad famosa de Périgord, en el departamento de Dordogne.) Se trata de un tipo antropológico al que pertenecen los restos esqueléticos encontrados en la localidad homónima. Constituye el prototipo de las razas blancas y se remonta al Paleolítico Superior. El Homo sapiens fossilis se denomina a los antiguos pobladores que habitaban distintos territorios durante el paleolítico superior. El nombre procede del lugar del primer descubrimiento, situado en un abrigo del valle del Vézère, cerca de Les Eyzies, en Dordoña (Francia), cuyos primeros trabajos comenzaron en el año 1868. Es considerado como una de las distintas razas o tipos pertenecientes a la especie sapiens, rama que se caracteriza por una amplia variabilidad morfológica. Una interpretación aportada para explicar los restos humanos de la época musteriense encontrados en la región de Palestina ha ido encaminada a aceptar la posibilidad de mestizaje entre las gentes de Neandertal y las de Cro-Magnon, por cuanto los restos hallados pertenecen morfológicamente a un estadio intermedio entre el Homo Neanderthalensis y el Homo sapiens, posibilidad que siempre ha sido rebatida por Keith y McCown. Al hombre de Cro-Magnon se le relaciona, sobre todo para Europa occidental, con la cultura auriñaciense en todos sus niveles y variedades establecidas, dentro del paleolítico superior y a lo largo del periodo glaciar Würm. Así, quedan debidamente explicados todos los términos técnicos. Está toda la información bien comprimida. Se usa como separación de renglones un espacio y la letra es la Times New Roman, 9. En el próximo oferplán, trataremos de los CENTROS BTT y de las rutas para amantes de la bicicleta. De momento, nada se nos escapa. ¡Hasta luego!

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