GIPUZKOA, paso a paso // Leizarán, biotopo protegido (23)
No estamos acostumbrados a ver en Gipuzkoa o Bizkaia ríos de cierta entidad y de aguas limpias en un tramo de muchos kilómetros. Este hecho, entre otros valores notables, hizo del río Leitzaran merecedor de ser declarado Biotopo Protegido. El río Leitzaran se interna en Gipuzkoa desde el territorio navarro de Leitza, y discurre por rápidos, presas y meandros, a la sombra de una aliseda por un valle angosto y despoblado, hasta desembocar en el río Oria, a la altura de Andoain. Alnus glutinosa, el aliso común o alno; también llamado, aliso negro, alisa o aliso, es un árbol de la familia de las betuláceas extendido por Europa y el suroeste de Asia. Su hábitat natural son los lugares húmedos y bosques ribereños. La Vía verde del Plazaola fue una vía de comunicación tradicional entre Gipuzkoa y Navarra, pues por la orilla del río discurrió entre 1914 y 1953 el pequeño ferrocarril del Plazaola, que conectaba Pamplona/Iruña y Donostia/San Sebastián. Tan intrincada es la topografía de la zona que tuvieron que excavarse cerca de una treintena de túneles para su construcción. Hoy, todo este trazado, del que quedan también los restos de algunas estaciones (Ameraun y Plazaola), es una importante ruta de paseos por la naturaleza denominada la Vía verde del Plazaola, y es utilizada por ciclistas y senderistas, que superan los numerosos túneles gracias a la recientemente introducida iluminación. Existen también varias áreas recreativas y de picnic junto al río y en los collados. El patrimonio cultural del área es asimismo reseñable, destacando cromlechs, dólmenes, neveras y ferrerías. Aclaramos que el cromlech es un monumento prehistórico formado por gruesas piedras dispuestas habitualmente en círculo. Los más antiguos se remontan al Eneolítico. Stonehenge (en Gran Bretaña) es el ejemplo más conocido. Asimismo, el dolmen es un monumento megalítico en forma de mesa, compuesto de una o más lajas colocadas de plano sobre piedras verticales. En Francia, para algunos cuna arqueológica del dolmen, se encuentran dólmenes muy bien conservados: “Grotte aux Fées”, en Metray; “La Pierre Turquaise”, en Seine-et-Oise; y otros en Plouharnel (Bretaña). En España son numerosos en Levante, zona subpirenaica y cantábrica. Pertenecen a las edades de Piedra y Bronce y parece que la cultura que representan procede del Mediterráneo (Egeo-Cícladas). También, una ferrería es el taller en donde se beneficia el mineral de hierro, reduciéndolo a metal. Por último, una nevera es el armario revestido de una materia aisladora y con un depósito para hielo, que se emplea para conservar o enfriar alimentos o bebidas. Por otro lado, el desnivel desde el fondo del valle hasta los montes que lo encierran es importante (Mandoegi, 1.043 m), y por las laderas de los mismos fluyen multitud de arroyos. La pesca de la trucha es una actividad habitual en la cuenca del río Leitzaran, a la altura del Biotopo. Existen cuatro cotos de pesca, uno de ellos de pesca sin muerte y otro de pesca intensiva. El tramo del antiguo ferrocarril del Plazaola, entre Andoain y el parque rural de Otita (5 km), es accesible a cualquier persona. Proximamente está prevista la apertura de un Centro de Interpretación del Agua y Escuela de Pesca del Valle de Leitzaran, en el parque rural de Otita. La zona de Bertxin se encuentra en la entrada del Parque. La calidad de las aguas del río Leitzaran se refleja en la riqueza de vida piscícola. No sólo es el Leitzaran un río truchero (la pesca de la trucha es aquí una actividad recreativa importante), sino que especies tan notables como el tritón pirenaico y el desmán ibérico mantienen poblaciones en diversos puntos del conjunto fluvial. En el caso del tritón, éste es el único punto de la Comunidad Autónoma donde ha sido citado. El mirlo acuático y el martín pescador sobrevuelan los cauces del Leitzaran y sus afluentes. Asimismo, hay que destacar que el programa de recuperación del salmón atlántico en el río Oria está centrando sus esfuerzos en el Leitzaran. Entre las plantas hay especies notables ligadas a suelos y atmósferas muy húmedas, como Soldanella villosa y Saxifraga clusii. Ya en las partes altas del valle, hallamos enclaves del máximo interés. En el collado de Usabelartza, se extiende una de las superficies de turbera de esfagnos más importantes de la Comunidad Autónoma del País Vasco, con numerosas especies destacables de flora. El propio río conserva, a lo largo de gran parte de su recorrido, la aliseda característica de las márgenes, aunque sea en una banda muy estrecha, y perduran también áreas de robledal (de roble pedunculado y de albar) y de hayedo. La Vía verde del Plazaola fue una vía de comunicación tradicional entre Gipuzkoa y Navarra, pues por la orilla del río discurrió entre 1914 y 1953 el pequeño ferrocarril del Plazaola, que conectaba Pamplona/Iruña y Donostia/San Sebastián. Tan intrincada es la topografía de la zona que tuvieron que excavarse cerca de una treintena de túneles para su construcción. La pesca de la trucha es una actividad habitual en la cuenca del río Leitzaran, a la altura del Biotopo. Existen cuatro cotos de pesca, uno de ellos de pesca sin muerte y otro de pesca intensiva. Advertiremos, por otra parte, que el área geográfica, junto con las condiciones ambientales que en esa área se dan y que permiten el desarrollo de ciertas especies vegetales y animales, es decir, el desarrollo de una biocenosis, es lo que recibe el nombre de biotopo. El conjunto formado por el biotopo y la biocenosis forman los elementos esenciales del ecosistema. En el estudio del biotopo hay que considerar la materia que circunda de manera inmediata al organismo y en el seno de la cual éste mantiene sus relaciones vitales imprescindibles. En nuestro planeta el medio solo puede ser de dos tipos, líquido o gaseoso, y por tanto existen dos grandes medios, el acuático y el terrestre. Los biotopos pueden ser ecológicamente homogéneos o heterogéneos; en este último caso, se caracterizan por agrupar diferentes residencias ecológicas, acogiendo así una gran diversidad de animales, plantas y microorganismos diferentes, como en el caso un lago, donde existe una zona litoral, una zona limnética y una zona profunda. Muchos ecólogos describen el ambiente físico y biológico para referirse al biotopo de una población animal en particular, y así por ejemplo, se habla del encinar y robledal para designar los biotopos en que vive el herrerillo común y el carbonero común, y el pinar, para designar el lugar donde habitan otras especies diferentes de herrerillos y carboneros. En este sentido, el biotopo viene a ser el hábitat, lugar que presenta unas características microclimáticas y los elementos necesarios de la propia biocenosis (vegetación, otros animales, etc.), que proporcionan cobijo y alimento a estas aves. Pero antes de que os abandonemos, vamos a explicar que es una BIOCENOSIS. Se trata de una agrupación de organismos pertenecientes a diferentes especies que se integran e interrelacionan en un mismo biotopo, donde se desarrollan y reproducen en equilibrio con las condiciones del medio. Cada especie ocupa y explota un nicho ecológico, que se encuentra en su respectivo nivel trófico relacionado con los demás. La especificación de las relaciones entre los organismos que componen una comunidad de un medio concreto ha resultado primordial para el estudio de los ecosistemas, tanto actuales como en el pasado geológico. Se llama BIOTOPO a un espacio geográfico con unas condiciones ambientales específicas para el desarrollo de ciertas especies animales y vegetales. El área geográfica, junto con las condiciones ambientales que en esa área se dan y que permiten el desarrollo de ciertas especies animales y vegetales, es decir, el desarrollo de una biocenosis, es lo que recibe el nombre de biotopo. El conjunto formado por biotopo y biocenosis forman los elementos esenciales del ecosistema. En el estudio del biotopo hay que considerar la materia que circunda de manera inmediata al organismo y en el seno de la cual éste mantiene sus relaciones vitales imprescindibles. En nuestro planeta el medio solo puede ser de dos tipos, líquido o gaseoso, y por tanto existen dos grandes medios, el acuático y el terrestre. Muchos ecólogos describen el ambiente físico y biológico para referirse al biotopo de una población animal en particular. En este sentido, el biotopo viene a ser el hábitat, lugar que presenta unas características microclimáticas y los elementos necesarios de la propia biocenosis (vegetación, otros animales, etc.), que proporcionan cobijo y alimento a estas aves. Básicamente así queda todo dicho sobre el biotopo de Leizarán. Dicho lo cual, enmudecemos definitivamente. Y colocamos el cartel ¡THE END! En la próxima ocasión seguiremos estudiando el VALLE DE LEIZARÁN. El río Leitzaran nace en Leitza (Nafarroa) y desemboca en el río Oria en Andoain (Gipuzkoa). A su valle se le llama valle del Leitzaran, sobre todo a su parte guipuzcoana. Ambos, río y valle, son una pequeña joya. Este sitio trata de su recorrido por Gipuzkoa. Y, de este modo, ponemos el PUNTO Y FINAL.

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