GIPUZKOA, paso a paso // Parque y Palacio de Aite (35)
El palacio de Aiete fue construido en 1878 por los Duques de Bailén en un lugar de paso de los peregrinos del Camino de Santiago. De inspiración neoclásica, se atribuye al arquitecto francés Adolfo Ombrecht, siendo uno de los edificios más valiosos de San Sebastián. Refleja, como toda la ciudad, el buen gusto de finales de siglo XIX. Hasta la construcción del palacio de Miramar en 1893 fue residencia de los reyes de España Isabel II, Alfonso XII, María Cristina y Alfonso XIII. Por sus salones han pasado muchos personajes ilustres, como la reina Victoria de Inglaterra o la emperatriz Eugenia de Montijo. También durante el franquismo San Sebastián fue ciudad de veraneo. Entre los años 1941 y 1975, sirvió como residencia de verano del general Francisco Franco. De aquí partió el dictador para su célebre encuentro en Hendaya con Adolf Hitler y en sus salones fue donde determinó el viraje hacia la política estadounidense. Rehabilitado en 2010, hoy en día alberga la Casa de la Paz y los Derechos Humanos. Así, el conjunto del Parque Cultural de Aiete, además de los 3.660 metros cuadrados que suman la Casa de la Paz y el Centro Cultural, cuenta con jardines y paseos, espacio para juegos infantiles, pabellón de bonsáis, bar, restaurante etc. El Parque destaca por su vegetación y sus jardines que, con una extensión de 74.000 metros cuadrados, fueron diseñados por el jardinero real Ducasse formado en Versalles como Arquitecto de jardines. Bonsái consiste en el arte de cultivar árboles y plantas, normalmente arbustos, controlando su tamaño para que permanezca de un tamaño muy inferior al natural, mediante técnicas, como el trasplante, la poda, el alambrado, el pinzado, etc., y modelando su forma para crear un estilo que nos recuerde una escena de la naturaleza. Es indisociable de la maceta, ya que el bonsái se entiende como el conjunto que conforman árbol y maceta. El Palacio de Aiete (en euskera Aieteko jauregia) es un palacio de carácter residencial. El 17 de octubre de 2011 se celebró en el palacio la Conferencia Internacional de Paz de San Sebastián. El Gobierno Vasco califica de Bien Cultural el conjunto formado por el palacio de Aiete y sus jardines. De inspiración neoclásica, el edificio fue construido por los duques de Bailén en 1878 y fue proyectado por el arquitecto francés Adolfo Ombrecht. El Ayuntamiento de San Sebastián ha rehabilitado el interior del Palacio y hoy en día alberga la Casa de la Paz y los Derechos Humanos y también ha modificado los jardines de la zona norte para edificar la Casa de Cultura, semienterrada. El neoclásico es un estilo artístico inspirado en las formas del arte clásico que se desarrolló a fines del siglo XVIII y principios del siglo XIX. Reproducía las formas solemnes y graves del arte grecorromano, aunque nunca se desprendió de una cierta frialdad impasible y de un academicismo muy peculiar. No obstante, sus realizaciones fueron notables por su grandiosidad y elegancia. Con una extensión de 74.000 m², los jardines fueron diseñados por el jardinero real Pierre Ducasse. Nacido en Bayona, educado en La Réôle y formado en Versalles como arquitecto de jardines. Hasta la construcción del palacio de Miramar en 1893, fue residencia de los reyes de España Isabel II, Alfonso XII, María Cristina y Alfonso XIII. El 27 de marzo de 1889 se alojó la reina del Reino Unido, Alejandra Victoria. El franquismo mantendrá a San Sebastián el papel de ciudad veraneante. Franco residirá el mes de agosto desde 1940 hasta 1975 en este palacio, adquirido por el Ayuntamiento y ofrecido al Jefe del Estado. Durante este período se celebran en dicho lugar los Consejos de Ministros, concretamente en La Cumbre. De aquí partió el dictador para su célebre encuentro en Hendaya con Adolf Hitler, y en sus salones fue donde determinó el viraje hacia la política estadounidense. El palacio cuenta con tres plantas y sótano. La planta baja o noble consta de ocho salas, todas ellas unidas entre sí. Esta planta se ha mantenido de la manera más fiel posible a su aspecto anterior a la remodelación llevada a cabo por el Ayuntamiento. En la primera planta, lugar en el que se encontraban las habitaciones, se sitúan las oficinas de la Casa de la Paz y Derechos Humanos. Por último, en la segunda planta o bajo cubierta, espacio que se dedicaba a la servidumbre y a los servicios, se impartirán los talleres de la Casa de Cultura. Visita el Palacio de Aiete con tiempo porque en cuanto te adentres en su parque querrás quedarte durante horas. Y es que el Parque de Aiete es uno de esos lugares en los que reina el silencio y la tranquilidad. Pasea por sus jardines de estilo francés, rodea el estanque con cisnes y patos, vista su cueva y la original cascada, y adéntrate en el bosque húmedo de árboles centenarios y sequoias de gran tamaño. Pensarás que has salido de la ciudad por lo tranquilo que resulta. El jardín sigue la moda del siglo XIX, diseñándose un jardín inglés o paisajista. De la mano del Romanticismo imperante a finales del XIX, el diseño de estos jardines busca una vuelta a la naturaleza, a los espacios misteriosos y un jardín con el objetivo de convertirse en un lugar íntimo donde el hombre hace una simbiosis con la naturaleza. Son 80.777 metros cuadrados de naturaleza con una gran variedad de ejemplares arbóreos exóticos de gran porte y belleza, como el gingko biloba o una impresionante secuoya, así como flora autóctona como el acebo, el tejo o los arces. El área de Derechos Humanos, a través de la Casa de la Paz y los Derechos Humanos, situada en el Palacio de Aiete, trabaja junto a otros departamentos municipales, entidades, asociaciones y ciudadanía en general para extender la cultura de paz, la promoción de los derechos humanos, los procesos de paz, aquí y en el resto del mundo, y la recuperación de la memoria histórica. El 17 de octubre del 2011, se celebró en el palacio la Conferencia Internacional de Paz de San Sebastián a la que acudieron, entre otras, personas de la política internacional como Kofi Annan, Bertie Ahern, Gro Harlem Brundtland, Pierre Joxe, Gerry Adams y Jonathan Powell, o los partidos políticos del País Vasco, PNV, PSE, Eusko Alkartasuna, además de sindicatos: ELA, LAB, UGT y CCOO y representantes de algunos partidos franceses mayoritarios: Union pour un Mouvement Populaire, Parti Socialiste o Mouvement Démocrate. Concebido como residencia de verano, nueve años después el Consistorio intentó comprarlo para ofrecérselo a la reina regente María Cristina para el mismo fin. En 1940 los herederos de Emilio Alcalá Galiano venden el palacio al Ayuntamiento de San Sebastián. El diccionario de la real academia de la lengua define como concepto de derechos fundamentales aquellos que, por ser inherentes a la dignidad humana y por resultar necesarios para el libre desarrollo de la personalidad, suelen ser recogidos por las constituciones modernas asignándoles un valor jurídico superior. En este mismo orden de cosas y anterior a tal definición, el diccionario de la Real Academia de la. Lengua, califica el termino derechos como aquel conjunto de principios y normas, expresivos de una idea de justicia y de orden, que regulan las relaciones humanas en toda sociedad y cuya observancia puede ser impuesta de manera coactiva. Y el adjetivo fundamental, calificador del nombre que acompaña, como aquello que sirve de fundamento o es lo principal en algo. Más allá pues del concepto lingüístico dogmático ofrecido, y tomando como base lo recogido en el diccionario de la lengua española, podemos afirmar que el derecho fundamental es aquella norma y/o principio que, por su carácter de inherente a toda persona, se considera principal dentro del conjunto de normas que conforman todo el resto del cuerpo legislativo de un Estado y base de las mismas por cuanto determina los límites legislativos que, de forma obligada, deberán, en todo caso respetarse en su dictado y ulterior desarrollo. Por ello se recogen en las constituciones modernas, ley primaria, principal y jerárquicamente superior al resto de leyes. Lo que en lenguaje jurídico nacional ha venido siendo denominado derecho fundamental, debe traducirse, como derechos humanos en el lenguaje supranacional. Los derechos fundamentales nacen pues del concepto establecido en la carta de las Naciones. Unidas (1948) bajo la denominación de los.«derechos humanos» que se definen como aquellas libertades, facultades, instituciones o reivindicaciones relativas a bienes primarios o básicos que incluyen a toda persona, por el simple hecho de su condición humana, para la garantía de una vida digna, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. De tal definición pues debe inferirse, a modo de conclusión que los derechos fundamentales no son creación de un ordenamiento jurídico o político, sino que son aquellos que, por su carácter de íntimamente ligados a la dignidad y desarrollo de toda persona humana, son impuestos a un Estado, que los recoge y los propugna en su Ley Magna y los dota de una estructura normativa que será aquella que delimite, al ciudadano, a la realización de determinados actos, por lo que tienen forma de derecho subjetivo. ¡FIN! Así, damos el aval suficiente a este nuevo título. Más no se puede decir. Como dirían los catalanes, este negocio está ¡TANCAT! Así, hemos llegado al final. Sólo nos resta por decir que el próximo oferplán nos llevará al Urumea, donde el entorno rural que rodea su vega, nos brinda la oportunidad de recorrer sus senderos mientras disfrutamos de una bonista vista del valle. El río Urumea tiene una longitud de 59,4 km desde su nacimiento en Goizueta (Navarra). Lo vamos a dibujar en dos oferplanes, refiriéndose el primero a HERNANI Y EL URUMEA. Ya hablaremos de todo ello. ¡Adiós!

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio