lunes, 25 de septiembre de 2023

GIPUZKOA, paso a paso // PREFACIO: Guipúzcoa. Nuestro propósito. De compras en Donostia.

Guipúzcoa Playas de ensueño, villas monumentales, caseríos rodeados de espectaculares montañas y una extensa y variada oferta cultural y gastronómica. Gipuzkoa es un territorio plural en el que cada comarca goza de personalidad propia. Desde el azul del Cantábrico hasta los espacios naturales del interior, pasando por ciudades industriales situadas a escasos kilómetros de comarcas rurales. Todo ello en un pequeño espacio que se puede recorrer de un extremo a otro en apenas una hora. Y es que Gipuzkoa es el territorio menos extenso de la Comunidad Autónoma Vasca, una tierra de contrastes que ha sabido conjugar el arraigo de sus tradiciones, sin dejar de estar en primera línea de la vanguardia tecnológica, empresarial y artística. Su capital, Donostia-San Sebastián, está considerada como una de las ciudades más bellas del mundo. La bahía de La Concha, con la isla de Santa Clara en el centro, es sin duda la imagen más conocida de esta ciudad que cautiva a cuantos la visitan. El mar, la montaña y el río Urumea conviven en perfecta armonía con una arquitectura urbana ordenada, repleta de edificios señoriales y ejemplos de la más moderna arquitectura, como el Palacio Kursaal, escenario de numerosos congresos y acontecimientos culturales de primer orden. Al igual que en todo el territorio, la gastronomía es otro de los grandes atractivos de la capital donostiarra. Y es que los amantes de la buena mesa tienen en Gipuzkoa una oferta gastronómica difícil de igualar, con todo tipo de sabores, aromas y texturas que se adaptan a todos los paladares: desde restaurantes con estrellas michelín y deliciosos pintxos que adornan las barras de los bares, hasta sociedades gastronómicas, ferias, mercados y sidrerías (que principalmente se concentran en la zona de Astigarraga, Hernani y Usurbil). La costa de Gipuzkoa, a lo largo de 86 km, cuenta con innumerables atractivos. En el litoral occidental, las hermosas villas costeras de Zarautz, Getaria y Mutriku constituyen deseados destinos vacacionales para muchos turistas, gracias a sus espléndidas playas, monumentos y atractivos culturales. Además, la naturaleza nos brinda uno de los paisajes más espectaculares de la costa vasca: las curiosas formaciones geológicas de los acantilados que se sitúan entre Deba y Zumaia. En el otro extremo del litoral, hacia el Este, se encuentra la comarca de Bidasoa-Txingudi, cuyo carácter fronterizo ha marcado la vida de sus principales poblaciones: Hondarribia, que tras sus murallas conserva un excepcional casco histórico, e Irun, ciudad de intensa actividad comercial. Asimismo, Gipuzkoa esconde muchos tesoros en su interior, que se caracteriza por sus verdes valles y sus montañas, ideales para realizar excursiones a pie, en bicicleta e incluso a caballo. Es en las áreas rurales del interior donde mejor se mantienen las tradiciones culturales y folklóricas vascas, así como el euskera (lengua materna de la mayoría de esta población). Con la silueta de la sierra de Aralar y con el Txindoki como telón de fondo, las comarcas de Tolosaldea y Goierri nos permiten adentrarnos en localidades que conservan la esencia de la Euskadi rural. Más hacia el Oeste, los valles de Urola y Deba encierran auténticos tesoros de la Euskadi monumental, tres joyas del románico, barroco y la vanguardia: la ermita de La Antigua en Zumarraga, la basílica de Loiola en Azpeitia y el santuario de Arantzazu a los pies del Parque Natural de Aizkorri. Te invitamos a un territorio diferente, pequeño pero intenso, donde podrás compartir experiencias auténticas para todos los sentidos, para todas las edades y durante todo el año. Verde y azul, orgullosa de una historia que conserva el idioma más antiguo de Europa y creadora de vanguardias, Gipuzkoa ofrece un territorio singular y cosmopolita y, sobre todo, auténtica. San Sebastián es una ciudad vestida con tres montes, tres playas, una isla y un río. Pero más allá de su belleza natural, la capital de Gipuzkoa también ha forjado su propio encanto gracias a su arquitectura, calidad de vida y reputada gastronomía. No dejamos de escuchar que el verano del 2022 será el de la vuelta a la normalidad, pero no hace falta esperar a que llegue para disfrutarlo. Ya puedes conseguir los recuerdos de tu próximo viaje a Gipuzkoa y llevarte una experiencia inolvidable. En Gipuzkoa se puede comer a lo grande con raciones muy pequeñas. Los pintxos son una forma divertida y versátil de disfrutar de nuestra gastronomía. Poco a poco, bocado a bocado, es posible probar las mejores creaciones de diferentes cocinas. Es como un menú degustación que se realiza sobre la marcha, improvisando en un mismo bar o en varios a modo de “paseo culinario”. Los hay sencillos como la genial Gilda, una banderilla de guindilla, anchoa y aceituna que nació en Donostia como homenaje a Rita Hayworth; mientras que hay otros pintxos muy sofisticados, ejemplos de alta cocina en miniatura. Aunque la cultura del pintxo se originase en Donostia, hoy en día podemos encontrar grandes creaciones en prácticamente todos los rincones de Gipuzkoa, en especial en Hondarribia y Tolosa, donde apuestan muy fuerte por esta joya. El valle de Lastur está en pleno corazón del Geoparque de la Costa Vasca y tiene una amplia oferta de actividades en el entorno. Un rincón muy especial caracterizado por un bello paisaje natural de origen karstico. Situado en Itziar-Deba, cerca de la costa, es un pequeño valle entre montañas y colinas; una zona rural de tradición marina y gran valor histórico cultural por sus molinos del siglo XV. El Parque Natural de Aia está situado entre las localidades de Orio y Zarautz. Un parque balsámico, donde reina el silencio y donde se percibe la cercanía del mar entre hayas, fresnos, arces y robles. El Caserío Iturraran, un bello edificio del siglo XIV construido con madera de roble, y rodeado de un jardín botánico con 5000 especies vegetales, es la puerta de entrada al parque. Hay una zona de juego infantil en la entrada y es un lugar frecuentado por familias y grupos de excursionistas para pasar el día. Segura es un pueblo fundado en 1256 por mandato del rey de Castilla Alfonso X El Sabio, con el propósito de proteger los caminos que se dirigían desde la meseta al otro lado de los Pirineos. Segura es sin duda una de las villas medievales que merece la pena visitar, por su casco almendrado intacto y sus casas solariegas y palacios de la época. Beizama es un municipio de la provincia de Gipuzkoa. Beizama es conocido a nivel local principalmente por dos hechos: ser el centro geográfico de Guipúzcoa (en el monte Urraki) y haber sido escenario de uno de los crímenes más famosos de la crónica negra del País Vasco; el llamado Crimen de Beizama ocurrido en 1926 y aún recordado hoy en día. Nuestro propósito Hemos elaborado 72 oferplanes, es decir, escapadas, salidas, o si se prefiere, 72 excursiones de una jornada, que tienen como límites territoriales los mismos de la provincia de Guipúzcoa, pues todas estas excursiones se llevan a cabo en el interior de la provincia de Gipuzkoa. Pero ¿qué pretendemos? Aprovechar los numerosos tiempos muertos que figuran en nuestras vidas. ¡Éste es nuestro primer propósito! En segundo lugar, el conocimiento de los encantos más recónditos de nuestra Provincia. Por supuesto, hacemos caso a nuestras autoridades sanitarias. Así, pues, dentro de un abanico de posibilidades muy reducido queremos sacar el máximo provecho de la actual situación. Evitando las aglomeraciones, queremos meternos en todos los txokos que tiene nuestra actual provincia, para descubrir sus secretos más recónditos. Además, pretendemos dar unas notas sobre CULTURA VASCA, la cual tiene personalidad propia o carácter. Por lo que compaginaremos la lectura con las visitas in situ, que nos arrastrarán por los cinco sentidos, lo cual generará que estas salidas sean vividas intensamente. Practicando el senderismo, no a tropel, sino siendo convenientemente guiados, se puede llegar a los lugares más insospechados. Sí, sí, practicando un senderismo que recurra a itinerarios sencillos, un senderismo sin apenas dificultades, apto para todas las edades, se pueden recorrer rutas de gran belleza. El imaginario del hombre es insospechado. Luego, lecturas y viajes constituyen nuestros platos fuertes. Lecturas escogidas cuidadosamente, de esas que nos abren los ojos y el espíritu, que se llevan a cabo cuando apetece… No se trata, por supuesto, de libros, sino de notas recogidas al vuelo, que se aprovechan incluso mucho más que un novelón. Lecturas que vienen a cuento. Evidentemente, no se puede hablar de cultura vasca sin dejarse cautivar por sus olores y aromas, por lo que junto al bocadillo de tortilla se pueden hacer algunas escapadas que nos permitan degustar nuestros sabores más entrañables. Por ejemplo, una merluza a la koskera. Un capricho a pedir de boca. Luego, también pretendemos hacer turismo gastronómico, por ejemplo, probando uno de nuestros típicos postres, como las tejas y los cigarrillos de Tolosa. Nuestra cocina es rica, variada y sabrosa. No se trata, en suma, de matar el tiempo por matarlo. Se trata de 72 excursiones que pretenden formarnos, informarnos,… sacar de nuestro interior lo mejor de nosotros mismos. Al menos, ese estado de atención y expectativa que sugiere siempre el descubrimiento de algo nuevo. En definitiva se trata de turismo cultural, que es el que de forma más inmediata nos suministra noticias sobre nuestro entorno tanto físico como psicológico. Porque este tipo de turismo, aunque no nos acerca a una playa, sí puede abrirnos el paso de otros lugares. Evidentemente el “turismo cultural” es una modalidad de turismo que resalta los aspectos culturales que ofrece un determinado destino turístico, ya sea un pequeño pueblo, una ciudad o un país. Efectivamente hay un turismo de “sol y playa”, pero, aunque aquí se ha mencionado en muchísimas ocasiones, no es el que verdaderamente nos interesa. Pero aún hay algo más. En nuestro caso, este turismo cultural engendra un entorno propicio para desarrollar el ejercicio físico, por lo que no está demás hablar, como hemos hecho, de los senderos, de los accesos a cualquier tipo de destino turístico. Lo cual ha venido muy facilitado por el entorno tan especial que encierra el País Vasco, entorno que ofrece paisajes de verdadero encanto. Luego, nuestro concepto de ‘naturaleza’ es muy amplio y recoge todo tipo de situaciones. Hemos hecho hincapié, pues, en el excursionismo, en el trekking, así como en todo medio de transporte, sea moderno o cargado de años, como puede ser una locomotora tradicional. Aquí se encuentra una particularidad del turismo que hemos defendido, y por la que, además, hemos hablado de un turismo activo. El medio físico del País Vasco nos lo ha puesto muy fácil, pues la provincia de Gipuzkoa, en concreto, está cosida como las viejas telas que unen mil petachos. De etapa en etapa, hemos jalonado hasta los rincones más ocultos, aunque siempre nuestro punto de llegada ha estado en nuestra etxea. De hecho, aunque sí nos hemos referido ampliamente al turismo gastronónomico, por lo que hemos diseñado 72 escapadas posibles de realizarse en el presente estado de cosas. Pero ¡a lo dicho!, pues. Pasadlo bien y ¡disfrutad! De compras en Donostia Hacer compras da mucho gusto. Si encima tienes una oferta comercial estimulante, mezcla de lo más tradicional y lo más innovador, la emoción está asegurada. San Sebastián ha sabido, por un lado mantener la esencia del comercio tradicional, con una gran oferta de establecimientos que ofrecen los mismos productos de toda la vida con la misma calidad de siempre. Y a la vez, cuenta con ese toque distinguido y elegante que se expresa también en su oferta comercial, con tiendas supersofisticadas, locales alternativos y boutiques de grandes marcas. Y como tampoco es una ciudad muy grande, el comercio está más concentrado y resulta muy cómodo ir de compras. Todo ello conforma un sensacional escaparate de ideas para regalar y para regalarte. Un circuito atractivo y emocionante para que disfrutes mucho ese gozoso deambular por las tiendas que es el shopping. Tres zonas comerciales principales y cientos de ideas, serían las siguientes: • La Parte Vieja: Con su comercio tradicional y sus souvenirs de toda la vida, pero también con sus delicatessen y sus tiendas de autor. • El Centro: Con su pequeño comercio de gran calidad y las mejores firmas internacionales. • El barrio de Gros: Una variopinta oferta de galerías de arte, antigüedades, deportes, montaña y surf. Si te llevas algo de San Sebastián es como si no te fueras del todo. Sobre todo si es una de esas cosas que se hacen aquí y solo aquí. Una de esas cosas que nos definen, que saben y huelen e inspiran San Sebastián y Gipuzkoa. Tienes mucho donde elegir. Puede ser un producto típico de la tierra, como un tarro de anchoas del Cantábrico, alubias de Tolosa, queso de Idiazabal, o una botella de txakoli de Getaria… o una caja de fina repostería donostiarra con pastas, o la típica ‘pantxineta’. O puede ser una maravillosa ilustración exclusiva de un artista local. O una tabla de surf, de firma donostiarra y fama internacional. O un regalo exclusivo de algunas de las mejores boutiques de la ciudad. O puede ser una espléndida txapela para coronar tu visita, o unas gotas del perfume de la ciudad, Sirimiri: esencia de San Sebastián. A continuación damos a conocer el Índice de nuestros oferplanes. Así, si tenemos en mente un propósito claro, seremos asiduos amigos y constantes compañeros. Así, sencilla y llanamente queda todo dicho.

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