lunes, 25 de septiembre de 2023

GIPUZKOA, paso a paso // Sobre el mercado de Ordizia (43)

Ordizia (en castellano Villafranca de Ordicia) es un municipio de la provincia de Guipúzcoa. Antiguamente también se llamaba Villafranca de Oria, Villafranca de Ordicia o Villafranca, pues el nombre de Villafranca es el oficial y de uso más culto y el de Ordicia se mantiene en el uso popular, especialmente al hablar en euskera. El municipio nació en 1256 cuando el rey castellano Alfonso X el Sabio ordena su fundación en el lugar que se llamaba Ordicia. Años más tarde, en 1268, el mismo rey otorgó a la población el título de villa, esto le permitió obtener ciertos privilegios como: el Fuero de Vitoria y rebautizó la población con el nombre de Villafranca. Uno de los puntos a destacar es la buena fama que se lleva la gastronomía en esta zona, pues tienen una amplia tradición culinaria muy reconocida. Algunos de los platos más preciados son: bacalao al pil pil, las cocochas de bacalao, la zurrukutuna de bacalao, la merluza a la koskera y el pastel de cabracho, entre otros. El cabracho es un pez teleósteo de la especie Scorpaena scrofa, común en el Atlántico oriental y el Mediterráneo. Los lugares más impresionantes que debe descubrir en Ordizia son: • Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción es un edificio que data de finales del siglo XIII principios del XIV, del cual sólo quedan restos en la base de la barroca torre actual, que se fecha entre 1770 y 1802. De planta de una sola nave, está dividida en cuatro tramos con capillas laterales, alto coro y ábside octogonal, con cubierta de bóvedas de crucería con ligamentos sobre un conjunto de columnas sin base. Destacable es el retablo del altar mayor, obra de Bernabé Cordero, en el siglo XVII, que cuenta con un Cristo de la escuela sevillana y la imagen gótica de Andra Mari sedente del siglo XIV. • Casa Consistorial cuenta con fachada de estilo grecorromano y fue construida entre 1830 y 1832. Es una construcción levantada sobre las ruinas del anterior. El proyecto original, que era de Alejo de Miranda, fue retocado por Pedro Manuel Ugartemendía. En la planta baja se abren los soportales; pero el estilo de su fachada, como se ha indicado, en conjunto ha sido calificado de grecorromano. • Casa Solar o Palacio de Barrena es un cortesano caserón de principios del siglo XVII. Se puede considerar uno de los edificios más ilustres de la Villa. Su nombre significa la casa de abajo e indica claramente la situación que ocupa. Llaman la atención la hermosa escalera principal, de piedra bien labrada, así como también los magníficos salones del primer piso, en donde, en tiempos pasados, se celebraron diversas Juntas Generales de la Provincia. • Casa Torre de Muxika, la actual sede de Correos, que se encuentra muy transformada. En ella tuvieron lugar las asambleas municipales hasta 1511 (la primera casa concejil se construyó en 1516). • Casa Solar de Abaria fue el alojamiento de don Carlos en 1875 cuando juró los Fueros de Gipuzkoa. Situada en la esquina de la Plaza Mayor tiene por escudo una banda cargada de cuatro paneles puesta en medio de dos lobos andantes, bordadura con ocho aspas. • Caserío Zabala está situado fuera del casco urbano, siendo un edificio singular, de estilo mudéjar (en estado deteriorado), que dispone de torre cuadrilonga. • También en el casco y frente al Palacio Zabala se halla el monumento a Fray Andrés de Urdaneta, hijo de la villa e insigne cosmógrafo y marino que descubrió el modo de regresar de Asia a América por el océano Pacífico. Y, una vez dicho todo esto, nos centraremos ya en su Mercado. Ordizia, muy conocida por su mercado semanal como hemos dicho, está situada en el interior de Gipuzkoa, a orillas del río Oria y con la inconfundible silueta del monte Txindoki (1.346 m) como telón de fondo. Se trata de una de las principales poblaciones del Goierri, junto con Beasain, y se encuentra estratégicamente ubicada, cerca de la carretera N-1 que comunica Gipuzkoa, Álava y Navarra. Sin embargo, Ordizia es famosa por su mercado de productos típicos, cuyo origen data del siglo XI y XII. Cada miércoles, vendedores y compradores se dan cita en la Plaza Mayor de la villa. Los precios que se fijan cada semana sirven de referencia para establecer los precios de los productos agrícolas en todo el País Vasco. A este mercado semanal, se suman otra serie de mercados extraordinarios como el dedicado al Queso Idiazabal en primavera, el de Navidad... Otra de las citas más importantes del calendario anual es el mercado extraordinario de las Fiestas Vascas, en septiembre, que incluye el concurso de quesos de leche de oveja latxa elaborados por pastores. Llama la atención la gran calidad de los productos autóctonos, que son expuestos por baserritarras auténticos. Se trata de un buen sitio para hacer compras de productos frescos de calidad, encontrándose los puestos bien distribuidos. Haciendo la compra en Ordizia, se puede saborear el menú de Temporada con los mejores productos del tiempo y propios de la zona. En definitiva, pues, la feria tradicional en Ordizia, todos los miércoles, es un lugar de encuentro para compradores y vendedores de productos agrícolas de la zona. Está resguardado por una estructura con columnas gruesas y tiene numerosos puestos de todo tipo: queso Idiazábal, frutas, verduras y un sinfín de productos frescos de primera calidad. Además de esta cita semanal, Ordizia acoge diversas ferias destacadas durante todo el año. El miércoles de la semana de Pascua, por ejemplo, celebran el Artzain Eguna para la presentación del queso Idiazabal. En septiembre tiene lugar el mercado especial de las Fiestas Vascas, y en diciembre, el mercado extraordinario de Navidad. La Feria de Ordizia siempre se ha caracterizado por ser firme defensora del producto local y de temporada. En este sentido, tiene como objeto dar protagonismo a un producto de temporada cada mes, para lo cual han acondicionado un espacio en la plaza del que se hacen cargo cada miércoles los diferentes responsables de los puestos que venden dicho producto en la feria. Además de esto, el último miércoles de mes se realiza una demostración gastronómica en relación al producto invitado. Los postres y la repostería están ligados al mundo pastoril, a su modo de vida, dieta y costumbres, se encuentra la cuajada, mamia o gatzatua, elaborada con leche de oveja. Antaño se preparaba en recipientes de madera o kaikus, troncos de árbol vaciados en los que se calentaba la leche al calor de piedras candentes. Otro posible lácteo, cuya base son productos abundantes de la tierra es la intxausaltsa de nueces. Además se encuentran diversas especies autóctonas de manzanas, que se consumen asadas o en compota por Navidad, y castañas, con las que se prepara sopa. De entre la variada repostería destacan el pastel de arroz, la tarta de espinacas, la goxua, los roscones o kokotes y las tejas. La producción de queso se vincula a la importancia del pastoreo de ganado ovino a lo largo de la historia del País Vasco. La leche utilizada es la de oveja latxa, cruda y pura , que cuaja y adquiere cuerpo mediante el prensado. El queso más representativo de la comunidad es el de Idiazábal, tierno y suave, que adquiere un sabor algo ácido conforme avanza su curación. En la Denominación de Origen Idiazábal también se incluyen quesos de oveja producidos en otras localidades del País Vasco (Entzia, Gorbea, Urbía…). Dejando a un lado las ferias, Ordizia celebra sus fiestas patronales en honor a Santa Ana a finales de julio. Entre los numerosos actos incluidos en el programa festivo, destaca una tradición que se mantiene desde el año 1509: el conocido "baile de los Santaneros", danza en la cual participan las parejas casadas durante el año. En suma, por lo tanto, el mercado de Ordizia es el referente de los productos agrícolas de Euskadi. Cada miércoles -¡desde hace más de 500 años!- se convierte en lugar de encuentro entre los baserritarras y los compradores de productos km.0. Sagas familiares como la de Agapito Garmendia (caserío “Biona” de Lazkao, representante de la 5ª generación de la familia en el mercado de Ordizia), los Izagirre del caserío “Montes”, los Arizmendi... no faltan ni un solo miércoles a sus puestos del mercado. La gastronomía vasca es fiel a los productos de la tierra. ¡Afina la vista y el olfato! . Y, una vez llegados aquí, sólo nos resta informar del inforplán siguiente, escapada que de forma relampagueante nos va a llevar hasta el conocido MERCADO DE LA BRETXA, que está emplazado en plena parte vieja donostiarra, en un entorno privilegiado. En la planta baja del centro comercial La Bretxa encontraremos más de 40 puestos de frutas, verduras, conservas, charcutería, carnicerías y pescaderías. En el exterior se encuentran los puestos de "las caseras", donde podemos adquirir verduras, flores o queso.

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