GIPUZKOA, paso a paso // Una visita a Getaria (12)
Hoy, a pesar de que el cielo está nublado, Getaria bien merece una visita. Se trata de un precioso pueblo pesquero, que, visto desde la carretera y medio hundido en el mar, dibuja algo así como un ratón. Es muy fácil dar con él, ya que es el pueblo siguiente a Zarautz, por la carretera de la costa. En suma, pues, Getaria es un encantador pueblo pesquero, donde se puede disfrutar de pescado recién sacado del mar Cantábrico, acompañado del vino blanco local, llamado txakolí. Aquí, en esta villa, Karlos Arguiñano tiene establecido uno de sus restaurantes, el principal, que se dedica también a escuela de cocina. Su hermana, Eva Arguiñano, se ha especializado en la elaboración de postres caseros, como todos sabemos. Enclavado entre dos bonitas playas, posee también una pequeña isla, perfecta para ir a dar un paseo. Además, se trata del lugar de nacimiento del famoso diseñador de moda Cristóbal Balenciaga, cuyo museo en su honor puede visitarse. Getaria está situado en el Golfo de Bizcaia, unos 25 kilómetros al Oeste de San Sebastián. Los paisajes que rodean a Getaria son impresionantes: el Casco Viejo, una montaña en una isla, el puerto, las playas (Gaztetape y Malkorbe), el océano y las ondulantes colinas de la región vitícola del txakolí de Getaria. Todo ello, hace que Getaria sea uno de nuestros pueblos favoritos en el territorio histórico de Gipuzkoa. Iniciamos nuestra visita bajando hacia el puerto y parando en uno de los numerosos restaurantes a probar el pescado a la parrilla y su txakoli. Os recomendamos pedir salmonetes en el restaurante May Flower, el cual ofrece hermosas vistas del puerto desde su terraza. Si buscáis algo más lujoso, dirigiros a los restaurantes Elkano (con una estrella Michelín) o Kaia-Kaipe; son conocidos por ser lo mejor de lo mejor en Getaria. Sin embargo, independientemente del restaurante que elijáis seguro que comeréis bien, ya que todos ellos ofrecen la pesca del día. Es imposible equivocarse. Deteniéndonos en sus playas, Gaztetape es una playa de arena de 200 metros de longitud, que está situada en el extremo oeste de Getaria. La playa de Gaztetape se esconde al Oeste del monte san Antón, más conocido por el nombre de Ratón de Getaria por su peculiar forma. Esta playa de fina arena dorada se encuentra abierta al mar y, por lo tanto, es muy frecuentada por los surfistas, quienes acuden a este arenal a disfrutar de las olas. Su fondo es de arena y rocas y lastras que van avanzando en el mar. Está orientada al Este y es de gran belleza. Por su parte, la playa de Malkorbe es uno de los dos arenales que tiene Getaria. Está situada cerca del casco urbano, junto al lado del puerto deportivo que permite el atraque de yates y veleros. Con vistas sobre el monte san Antón, más conocido como el Ratón de Getaria por su peculiar forma, esta coqueta y tranquila playa de 420 metros de longitud no presenta mucho oleaje. Getaria es uno de los pueblos costeros de Gipuzkoa con más encanto, que nos invita a disfrutar de su naturaleza, tradiciones, historia y gastronomía. Un impresionante paraje costero, un carismático puerto pesquero y un precioso núcleo histórico dan lugar al municipio que vio nacer a 2 de los grandes personajes de la historia vasca, Juan Sebastián Elkano y Cristóbal Balenciaga. Getaria, localidad gipuzkoana situada en la comarca de Urola Kosta, se presenta ante el mundo como uno de los mejores espacios gastronómicos de Euskal Herria, pero no solo por su gastronomía se conoce a Getaria, esta pequeña villa costera de aproximadamente 10 kilómetros cuadrados de extensión y de 3.000 habitantes, también es conocida por sus bodegas de Txakoli, sus playas, su historia y la peculiar silueta que forma junto al monte San Antón, una forma a la que debe el sobrenombre de «el Ratón de Getaria”. Un impresionante paraje costero, un carismático puerto pesquero y un precioso núcleo histórico dan lugar al municipio que vio nacer a 2 de los grandes personajes de la historia vasca, Juan Sebastián Elkano y Cristóbal Balenciaga. Getaria, localidad gipuzkoana situada en la comarca de Urola Kosta, se presenta ante el mundo como uno de los mejores espacios gastronómicos de Euskal Herria, pero no solo por su gastronomía se conoce a Getaria, esta pequeña villa costera de aproximadamente 10 kilómetros cuadrados de extensión y de 2.700 habitantes, también es conocida por sus bodegas de Txakoli. Getaria pertenece a la comarca de Uribe Kosta. Rodeado de viñedos de Hondarrabi Zuri (variedad autóctona de vid) y del mar Cantábrico, Getaria, es uno de esos pueblos que dejan huella en el camino, una localidad auténtica, de las de antes. Su situación, a menos de 25 kilómetros de la capital provincial, Donostia-San Sebastián, nos permite disfrutar de Getaria en cualquier escapada a Guipúzcoa, una pequeña aventura que recomendamos a ojos cerrados. Entre las playas de Gaztape y Malkorbe, cerca de donde las laderas de viñedos rozan el mar, encontramos el núcleo urbano de Getaria, un pequeño entresijo de calles que nos llevan directamente al puerto, al mar. Aunque la zona baja de la localidad reúne la mayoría de los atractivos de Getaria, las vistas obtenidas desde los puntos más altos del municipio, bien merecen una visita. Getaria se encuentra en la comarca de Urola Kosta, entre los municipios de Zarautz y Zumaia, en plena costa vasca, una oportunidad perfecta para disfrutar del Geoparkea, un espacio costero formado por las localidades de Zumaia, Deba y Mutriku en el que podemos observar la historia de la tierra. Aunque existen indicios de asentamientos Romanos en la villa, la historia de Getaria se empezó a gestar con el fuero que la convirtió en villa a finales del siglo XII, un documento, firmado por el rey Sancho VI de Navarra que desgraciadamente se perdió, causa, por la que hoy en día no podemos constatar la fecha exacta de este hecho histórico. En un bonito gesto por dejar constancia de este momento, encontramos junto al ayuntamiento de la localidad una placa conmemorativa que dice así: «Getariako herriak, Getaria XII. mendean Nafar erreinuak sorturiko hiribildua dela azaldu nahi du. Getariako Udala, 2012ko ekainaren 9an.» (El pueblo de Getaria quiere constatar que Getaria es una villa creada en el siglo XII por el Reino de Navarra. Ayuntamiento de Getaria a 9 de Junio de 2012). Getaria ha sufrido varios ataques a lo largo de su historia, y es que, ser uno de los mayores y más importantes puertos pesqueros y mercantiles de la época le ha salido caro a esta pequeña localidad gipuzkoana. La pesca de ballenas, una forma de vida muy extendida en la costa vasca, marco Getaria, una villa, que, durante cientos de años vio como su economía crecía gracias a estos colosos del mar, un hecho que lo vemos reflejado en sus escudos. Las fiestas patronales de Getaria se celebran la semana del 6 de agosto, festividad en honor a San Salvador. Entre las muchas actividades del programa de fiestas encontramos los «Herri Kirolak», los deportes rurales vascos, uno de nuestros espectáculos más tradicionales e históricos, un evento llamativo y único del que recomendamos disfrutar. Otros de los santos homenajeados en Getaria son San Pedro (29 de junio) y San Antón (17 de enero). Este municipio amurallado en el pasado, es hoy en día un conjunto digno de admirar, desgraciadamente, los repetidos ataques sufridos por la villa han hecho que hoy en día no se conserven elementos de sus murallas y torres. Toda visita de Getaria debe empezar en la calle principal (kale Nagusia en euskera), recorriendo el entresijo de calles paralelas y desniveladas que nos conducen hasta la Iglesia de San Salvador, lugar donde encontramos uno de los espacios más llamativos arquitectónicamente hablando, el pasadizo de Katrapona, un sendero bajo la iglesia de San Salvador que une la calle mayor con las escaleras del Puerto, un recuerdo de las defensas de la villa. Si por algo es famosa Getaria, es por su cultura gastronómica, un aspecto, en el que toman gran protagonismo las parrillas, el pescado y el vino local, el Txakoli. Prestad atención porque os vamos a desglosar el menú típico de esta localidad costera: un buen pescado salvaje a la parrilla acompañado de un Txakoli con Denominación de Origen Getariako Txakolina, ¿sencillo verdad? En Getaria abundan los restaurantes que ofrecen buenas materias primas cocinadas a la parrilla, pero estamos ante la obligación de recomendaros el restaurante Iribar Jatetxea, un restaurante que nos ofreció una experiencia gastronómica de locura, su especialidad es el rodaballo salvaje a la parrilla. Aunque Getaria maneja a la perfección el pescado a la brasa, también es posible disfrutar de un buen pintxo – pote por las calles de la localidad, una forma totalmente “diferente” de comer, que representa una de las practicas más demandadas de Euskal Herria. Podéis realizar nuestra misma fórmula, pintxo+poteo+restaurante, solamente recomendado para los más glotones. Los viñedos de Hondarrabi Zuri que invaden Getaria, forman parte de la Denominación de Origen Getariako Txakolia, una de las Denominaciones de Origen más reconocidas y demandadas de Txakoli. Aunque es posible disfrutar de los caldos de Getaria en cualquiera de sus bares y restaurantes, recomendamos tirar al monte para conocer en primera persona los secretos de los viñedos y las bodegas de la localidad. Nuestra recomendación no es otra que la bodega de nuestro chef más mediático, Karlos Arguiñano, que no está en Getaria, pero se encuentra a apenas 25 minutos y pertenece a la Denominación de Origen Getariako Txakolia. La pesca es desde tiempos ancestrales un modo de vida de Getaria, una historia, que empezó con la pesca de la ballena y que perdura hasta nuestros días. En Getaria, en el puerto, encontramos conserveras que realizan visitas a sus instalaciones complementadas con catas de sus productos, otra experiencia a apuntar. Es decir, el puerto de Getaria es posiblemente el puerto pesquero con más sabor de Gipuzkoa. Su flota pesquera y las modernas instalaciones del puerto le permiten el tratamiento del pescado recién salido del mar. Posee numerosas industrias conserveras, además de restaurantes y asadores a pie de puerto. Merece la pena degustar el pescado fresco que se cocina a la brasa en sus calles, acompañado de un buen txakoli. La costa de Getaria nos ofrece multitud de posibilidades, sus playas, Malkorbe, Gaztetape y Orruaga, ofrecen al visitante una gran variedad de espacios donde elegir y disfrutar. La playa más grande, el arenal de Malkorbe, es el más demandado para planes de familia mientras que las playas de Gaztetape y Orruaga, con perfiles más salvajes y peligrosos, es ocupado a diario por los surfistas más temerosos. La costa de Getaria, el mar y su oleaje, convierten a este pueblo costero en un lugar ideal para practicar numerosos deportes acuáticos como el surf o el submarinismo, sin duda, Getaria nos ofrece todo lo necesario para disfrutar del turismo activo a gran nivel. La ruta Zarautz-Getaria está situada prácticamente a nivel del mar, con el romper de las olas a nuestro pies, encontramos la carretera que une las localidades de Zarautz y Getaria, una carretera que enamora. Bien a pie o en coche, vemos fundamental disfrutar de este recorrido, una vista, que nos permite vislumbrar la silueta de Getaria desde la lejanía, una foto típica, la del Ratón de Getaria. Juan Sebastián Elkano, el primer marinero en dar la vuelta al mundo, nació en Getaria en 1487. Elkano, llego a Sanlúcar de Barrameda el 6 de septiembre de 1522 tras tomar el mando de la nave de Magallanes a su muerte, un impresionante logro, al que hace mención el monumento que lleva su nombre. El monumento diseñado por Victorio Cacho se levanta sobre la muralla del siglo XVII albergando en su interior los nombres del resto de tripulantes que lograron dar la vuelta al mundo junto a él. Si decidimos pasear por las estrechas calles de Getaria, podemos observar numerosos monumentos a este aventurero gipuzkoano, es tal la importancia del logro conseguido por Elkano, que cada cuatro años y coincidiendo con el verano, Getaria realiza la recreación de su desembarco. Sin duda, un espectáculo que merece la pena ser visto y cuya primera teatralización data de 1922. El casco histórico de Getaria está situado sobre un cabo rocoso frente al monte San Antón. En el centro del mismo, la iglesia de San Salvador, vigila desde las alturas los palacios góticos y barrocos que resaltan entre las estrechas calles que le rodean. Casco Histórico – Puerto Pesquero – Monte San Antón, un trió que no debemos perdernos en toda escapada a Getaria. El puerto de Getaria, entre la localidad y la isla de San Antón, es uno de los refugios más seguros del Cantábrico y un punto importante de la pesca de bajura. En los últimos años, ha tenido una considerable transformación, ya que ha sido dotado de nuevos muelles, pantalanes para embarcaciones de recreo y zonas de carga y descarga. Además, su infraestructura es idónea para ser puerto pesquero y de recreo al mismo tiempo. El museo Balenciaga, es el homenaje a uno de los pioneros de la moda, Cristóbal Balenciaga. Este maestro, creo diseños que marcaron una época y que siguen sirviendo en la actualidad como fuente de inspiración. El museo se encuentra enclavado en un edificio singular anexo al palacio Aldamar, un espacio que cuenta con una zona de acogida, cafetería, tienda, sala para el visionado de vídeos y distintas salas en las que podemos observar las creaciones de este modisto que deslumbro Paris. En Getaria no podéis pasar por alto una visita al museo Cristóbal Balenciaga, donde os introduciréis en la obra del genio, en su relevancia en la historia de la moda. Balenciaga hijo de un marino y de una costurera, nació en Getaria el 21 de enero de 1895 y se convirtió en el modisto por excelencia del siglo XX. Getaria rinde homenaje a Cristóbal Balenciaga con este Museo singular, que muestra una de las colecciones más importantes de moda a nivel internacional. Poco importa que seas o no un gran apasionado de la moda, el museo concibe las piezas de Balenciaga como auténticas obras de arte. Y es que, tal y como el mismo aclaraba: “un buen modisto debe ser arquitecto para la forma, pintor para el color, músico para la armonía y filósofo para la medida”. Una vez dentro, el museo Cristóbal Balenciaga Museoa custodia la colección más relevante de creaciones del modisto a nivel internacional, tanto por el número y la calidad de las piezas como por su amplia extensión cronológica. La escenografía es mágica, los maniquís reproducen fielmente los cuerpos para los que fueron creados los trajes, las vitrinas son fluidas y casi parecen no existir. El museo Cristóbal Balenciaga Museoa está ubicado en la parte alta de Getaria, en un edificio nuevo anexo al Palacio Aldamar. No es casualidad, ya que este Palacio fue residencia de los marqueses de Casa Torre, abuelos de la reina Fabiola y mentores del modisto en sus primeros años de carrera. Sobre CRISTÓBAL BALENCIAGA MUSEOA haremos algunas indicaciones. Cristóbal Balenciaga, hijo de un marinero y una costurera, nació en el bello pueblo pesquero de Getaria, el 21 de enero de 1895 y se convirtió en el modisto más influyente del siglo XX. Getaria rinde homenaje a Cristóbal Balenciaga con este singular museo que muestra una de las colecciones más importantes de moda a nivel internacional. Poco importa que seas o no un gran apasionado de la moda, el museo concibe las piezas de Balenciaga como auténticas obras de arte. Y es que, tal y como el mismo aclaraba: “un buen modisto debe ser arquitecto para la forma, pintor para el color, músico para la armonía y filósofo para la medida”. Trajes que te transportarán a otra época Una vez dentro, el museo Cristóbal Balenciaga Museoa custodia la colección más relevante de creaciones del modisto a nivel internacional, tanto por el número y la calidad de las piezas como por su amplia extensión cronológica. La escenografía es mágica, los maniquís reproducen fielmente los cuerpos para los que fueron creados los trajes, las vitrinas son fluidas y casi parecen no existir. Con tanto ir y venir, hemos aprovechado intensamente el día, un oferplán completo. En nuestra próxima cita, daremos un salto a HONDARRIBIA, sector pesquero constituye uno de los sustentos más característicos de sus habitantes, e incluso su barrio de la Marina refleja el relieve de esta tradición; en las calles de dicho distrito portuario se suceden las típicas casas de pescadores, en cuyas plantas bajas se han instalado numerosos restaurantes que han surgido para satisfacer a la clientela que gusta de los exquisitos platos marineros. No en vano, Hondarribia es una de las poblaciones de Guipúzcoa que atrae a mayor número de visitantes. En estos locales se suele servir pescado muy fresco, que capturan a diario los pescadores de la población. Hondarribia constituye una villa cargada de nobleza. Ya plantearemos este oferplán. Dicho lo cual, ahora sí hemos conseguido hacernos con el título de este oferplán. Luego, ¡hasta pronto!

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio