domingo, 12 de noviembre de 2023

"Ni una gota de agua": se trata de una obrita que encaja en el Teatro de calle.

Hoy, por la tarde, el grupo de trabajo ‘a tropel’ nos hemos trasladado a la capital aragonesa de Zaragoza, con el fin de llevar a cabo una visita turística de la misma. Hoy, 11 de noviembre, aparecen los cielos nubosos con lluvias débiles, con unas precipitaciones que sólo alcanzan 2%, con una humedad que es del 84% y con un viento cuya velocidad es de 13 km/h. No se olvide que Zaragoza presenta un clima mediterráneo, con marcada influencia continental, caracterizado por la escasez de precipitaciones (320 mm. anuales) y temperaturas en promedio moderadas (15,3 ºC). La continentalidad se manifiesta en la notable diferencia entre un invierno frio, con temperaturas medias en enero de 6,6 ºC, y un verano cálido, en el que los valores del mes de julio se sitúan en 24,9 ºC. Pero además, estos datos promedio enmascaran una realidad que es aún más contrastada, pues en invierno no son extraños los días de helada o momentos en los que el termómetro se aproxima a los 0 ºC; y en el extremo contrario, el calor puede ser agobiante en julio y agosto, con cifras absolutas que alcanzan con cierta frecuencia los 35 ºC y llegan a los 40 ºC. El viento tiene gran significación por la frecuencia y por la intensidad que en ocasiones alcanza, superior algunas veces a 100 km/h, consecuencia de un claro efecto orográfico por el que los diferentes flujos de aire de cualquier procedencia se canalizan en el corredor abierto entre el Pirineo al Norte y el Sistema Ibérico al Sur, y adquiere dos claras componentes: Noroeste, el denominado cierzo, y Sureste, el bochorno. Ambos modifican notablemente las condiciones térmicas de la ciudad, y en particular el estado de confort, de tal modo que en invierno, el efecto refrigerante del viento cierzo acentúa la sensación de frio que marcan los termómetros; y en verano, suaviza los rigores 7 del agobio estival. En sentido opuesto, el bochorno, origina fuertes descensos de la humedad atmosférica y, sobre todo en verano, ocasiona un ambiente reseco de difícil respiración, coincidiendo con las altas temperaturas de este momento. A todo ello se suman las propias condiciones atmosféricas que crea la ciudad y la acción del hombre, que tienen su mayor representación en la formación de la llamada isla de calor urbana, donde las temperaturas son superiores a las que se dan en su entorno rural inmediato. o. En el caso de Zaragoza, las temperaturas mínimas anuales son 1,1° más altas en la ciudad que en el aeropuerto, y en invierno llegan a ser entre 1,2 y 1,4° superiores. Dentro de la propia urbe, las variadas características morfológicas crean diferencias todavía más significativas: el Casco Viejo y la Zona Centro, de alta ocupación del espacio, son las áreas más cálidas, en ocasiones hasta 5° más elevadas que en las zonas rurales circundantes. Al alejarnos de este núcleo las temperaturas disminuyen paulatinamente, ajustándose al área edificada, con prolongación hacia los barrios rurales y las zonas industriales. Por otro lado, y aunque el río Ebro cruza diametralmente la Ciudad, una de las características de Zaragoza es la insuficiencia de sus recursos hídricos. Este año la bajada del nivel de las aguas del Ebro, ha sido muy notoria. Seguramente alguna sorpresa insólita se cruzará en nuestro camino, aunque ya hemos topado con la primera piedra del camino. Antes de adentrarnos en la romana Caesaraugusta, hacemos una corta parada en Utebo, a 14 km. de nuestro destino, intermedio que aprovecha nuestro guía para plantearnos la visita de tal modo que su centro de interés va a estar en el agua. El mismo utiliza las siguientes palabras: - La Expo de Zaragoza tuvo lugar del 14 de junio al 14 de septiembre de 2008, y fue la celebración internacional de la fecunda relación del agua y las comunicaciones humanas, en un proyecto global, eficiente y solidario. De ahí que el proyecto se construyó sobre un concepto indisoluble: Agua y desarrollo sostenible. El tema que se eligió, es de importancia vital, tanto en la actualidad como para futuras generaciones. Zaragoza, por ejemplo, fue fundada en “clave de agua”, en la confluencia de tres cursos fluviales (el Ebro, el Gállego y el Huerva) y junto a un vado que permitía cruzar el Ebro en determinadas épocas del año. UTEBO es una villa y municipio de la provincia de Zaragoza, en la comunidad autónoma de Aragón. El término municipal, ubicado en la Comarca Central, de la que es capital, tiene una población de 19 000 habitantes, siendo el tercero más poblado de la provincia tras la capital provincial y Calatayud, además de la quinta localidad más poblada de la comunidad autónoma. Se sitúa a 12 kilómetros del centro de la capital aragonesa. El municipio se asienta en la margen derecha del río Ebro. Su término municipal es prácticamente llano y el 67 % del término pertenece a tierras de cultivo, de las cuales el 70 % son de regadío, suministrado por las acequias del río Ebro, del Jalón y del Canal Imperial de Aragón. El RÍO GÁLLEGO es un río de la península ibérica que discurre por la comunidad autónoma española de Aragón. Se trata de uno de los principales afluentes del Ebro. Drena una cuenca de 4008,8 km² y tiene una longitud de 193,2 km. La superficie de la cuenca hidrográfica es de alrededor de 4000 km². El curioso nombre de este río deriva del nombre en latín de su lugar de procedencia, la Galia: el Gallicus, el Gállego. Luego, el rìo Gállego es un río del NE de España, de la vertiente mediterránea, con una longitud de 215 km. Discurre enteramente por Aragón (provincias de Huesca y Zaragoza). Nace en el Pirineo de Huesca, en las proximidades del collado del Portalet (frontera entre España y Francia), y se dirige hacia el S, donde baña las localidades oscenses de Biescas y Sabiñánigo. Toma dirección SO a partir de esta última y atraviesa las sierras interiores prepirenaicas. A partir del embalse de La Peña, en la frontera entre Huesca y Zaragoza, vuelve a dirigirse hacia el S, y forma el límite entre ambas provincias. En su último tramo se adentra en Zaragoza y avena las comarcas de La Hoya, Ayerbe, Llanos de la Violada, El Castellar y Plana de Zaragoza, hasta alcanzar su desembocadura en el Ebro, en las proximidades de la capital zaragozana. En su recorrido forma varios embalses, como el mencionado de La Peña o los de Búbal y Ardisa. Por su volumen embalsado también es importante el de Sotonera, que, aunque pertenece a la cuenca del río Sotón, se alimenta por un canal que parte del Gállego desde la presa de Ardisa. VADO: Paraje de un río, con fondo poco profundo, por donde se puede pasar andando. El RÍO HUERVA es un río del NE de España, que baña las provincias aragonesas de Teruel y Zaragoza, y que desemboca finalmente sobre el cauce del Ebro, tras un recorrido aproximado de 128 km de longitud. Nace en cerca de la población turolense Fonfría, en las estribaciones montañosas de la sierra de Cucalón (un ramal perteneciente al Sistema Ibérico), a unos 1.280 m de altura sobre el nivel del mar, y su cuenca se extiende sobre unos 1.000 km2. A partir de sus nacientes se dirige hacia el NO atravesando parte de la depresión del Ebro, para después tomar dirección E hacia las sierras de Modorra y del Peco y, finalmente, N hasta conectar con el Ebro en las proximidades la capital de Zaragoza. Recorre a su paso diversas comarcas naturales de escasas precipitaciones, hecho que condiciona que su aportación media al Ebro sea, por lo general, de 67 hm3. Presenta un régimen de tipo mediterráneo, acompañado por una elevada irregularidad interanual. Sus aguas aparecen retenidas en el embalse de Las Torcas, situado en el término municipal de Tosos, Zaragoza. El curso fluvial del Huerva destaca por el desarrollo de un más que singular soto fluvial, considerado un auténtico oasis para las amplias parameras por las que discurre, esencialmente en Campo Romanos, en la comarca natural del Campo de Daroca. Entre sus principales tributarios se encuentra el arroyo de Villapando, cuyas aguas recibe en Villarreal de Huerva. CANAL IMPERIAL DE ARAGÓN: Canal construido sobre la cuenca del Ebro, a su paso por Navarra y Zaragoza (Comunidad Autónoma de Aragón), a partir de un proyecto inicial que se remonta hasta el año 1446, momento en el que surgió la posibilidad de llevar a cabo la conocida, por aquél entonces, acequia del río Ebro. El objetivo fundamental de este proyecto era desarrollar un plan de riego que permitiera la comunicación entre los mares Cantábrico y Mediterráneo. La historia de este canal comienza en 1510 cuando Fernando el Católico concedió el denominado Privilegio General para el inicio de las obras y finalizó en 1789, tras la terminación de la presa de Pignatelli, un ingeniero canónigo que dedicó más de veinte años de su vida a esta gran obra hidráulica. El Canal discurre paralelo al cauce fluvial del Ebro y salta por encima del Jalón; su objetivo fundamental desde su creación fue ampliar la capacidad de riego de las antiguas acequias de origen árabe. Empieza en la margen derecha del Ebro en el conocido Bocal (Fontellas, Navarra) y discurre a lo largo de 110 km sobre los términos municipales de Ribaforada, Buñuel, Cortes, Novillas, Mallen, Gallur, Boquiñeni, Luceni, Pedrola, Figueruelas, Grisén, Alagón, Pinseque, Zaragoza, El Burgo de Ebro y Fuentes de Ebro, donde finaliza su recorrido. Salva un desnivel aproximado de 125 m y encauza un caudal que oscila entre 25 y 30 m3/s, una cifra que permite el riego de cerca de 25.000-26.000 ha así como el abastecimiento a numerosas poblaciones e industrias. Alguien pretende boicotear las buenas intenciones de nuestro guía y plantea la interrogación siguiente: - La ciudad de Zaragoza cuenta entre sus atractivos con el palacio de la Aljafería, con la Seo y, sin excluir nada, con la basílica de El Pilar. Así, pues, ¿tan importante es ahora el tema del agua? El guía, ante tal señal de alarma, contesta –ni corto ni perezoso- que, - El agua es vida, es materia prima, es energía, es un camino de unión entre pueblos y regiones, es germen de civilización y fuente de cultura. Es, ante todo, un símbolo de universalidad. -Dicho lo cual, prosigue añadiendo- la ciudad, fundada en época romana, ha cimentado su desarrollo en la estrecha relación con los recursos hídricos y su aprovechamiento. La lucha contra el desierto es permanente. Zaragoza se encuentra enclavada en una región semiárida rodeada de montañas. Las aguas descienden hacia las llanuras subdesérticas del valle del Ebro, formando auténticos oasis fluviales, transformados en paisajes culturales construidos durante siglos por las comunidades humanas que se han sucedido o convivido simultáneamente. Aragón ha vivido siempre en lucha contra la desertización. En Zaragoza tiene su sede la Confederación Hidrográfica del Ebro. La CONFEDERACIÓN HIDROGRÁFICA DEL EBRO es un organismo autónomo adscrito al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, responsable de la planificación hidrológica, gestión de las aguas, de sus cauces y de la operación y mantenimiento de obras hidráulicas en el ámbito de la demarcación del Ebro. La institución cuenta con una historia de 97 años, a lo largo de los cuales ha demostrado su capacidad de adaptación a los cambios sociales e institucionales. Nació a principios del siglo XX con el objeto de dar satisfacción a necesidades básicas, como el suministro de agua de boca, la producción de alimentos y la contribución al sistema eléctrico nacional mediante la construcción de infraestructuras que han permitido el desarrollo social y económico del territorio y cuyo mantenimiento y explotación siguen siendo una ocupación constante del Organismo. En la actualidad la Confederación Hidrográfica del Ebro trabaja con un enfoque orientado al futuro, adaptando su planificación y gestión a un contexto de cambio climático, con el objetivo fundamental de la sostenibilidad. Junto al principio de unidad de cuenca, inspiración de su creación, los principios de participación y planificación han sido determinantes de su evolución, al igual que para otras autoridades de cuenca más allá de nuestras fronteras. La participación de los usuarios es intrínseca a este modelo de organización, a través de sus órganos colegiados. La integración de las nueve comunidades autónomas con territorio en la cuenca y la incorporación de las organizaciones representativas de los intereses sociales, ambientales y económicos ha transformado la participación y, con ella, la implicación social en la gestión del agua. Esta participación es, a su vez, consustancial a la planificación hidrológica, otro de los requerimientos de la Directiva Marco del Agua. Y concluye su perorata atestiguando que, - La buena administración del agua en esta región ha constituido un factor de estructuración territorial, es una clave de cohesión social, un catalizador de voluntades y una fuente de autoestima, a la vez que un factor de coordinación y equilibrio para conducir el progreso. No obstante, el alumno brillante y del momento le espeta: - Con años como el pasado 2022-23, estas enormes cantidades de agua caídas sobre todo en el otoño, se perderán incluso por evaporación. En realidad, no hemos visto llover, porque las riadas y trombas de agua se han llevado por delante todo lo que han pillado. El guía, ante la expectación que genera el tema que ha elegido, insistente y resueltamente continúa con el caso de Zaragoza: - La profunda huella cultural de más de 2.000 años de gestión del agua determina la estructura territorial de la región aragonesa. Se manifiesta en el paisaje, en disposiciones legales y en el sentimiento social; es factor de desarrollo económico que, materialmente, se traduce en el doblamiento, usos del suelo, urbanismo y el patrimonio hidráulico. Incluso, se conservan numerosos restos arqueológicos relacionados con el “agua”: las infraestructuras hidráulicas romanas dan paso a los todavía funcionales azudes, acequias e hidrónimos de época árabe; en el sentimiento social se conserva y acepta la reglamentación histórica de los turnos y derechos de riego; el Canal Imperial de Aragón, concedido en su origen para abastecimiento, riego y transporte, ha posibilitado, además, el desarrollo urbano e industrial de la ciudad de Zaragoza. El CANAL IMPERIAL DE ARAGÓN es una de las obras hidráulicas más importantes de Europa. Es un canal de riego y de navegación de 110 km construido de 1776 a 1790 entre Fontellas (Navarra) y Fuentes de Ebro (Aragón). Su construcción tenía por objeto mejorar el regadío de la antigua Acequia Imperial de Aragón, llevando el agua del río Ebro hasta Zaragoza y permitiendo extender el regadío en la región. Asimismo estableció un servicio de transporte de viajeros y mercancías entre Tudela y Zaragoza. Para dar por concluida esta primera sesión, uno de mis compañeros apostilla: - Además, yo aseguraría que la directiva marco del agua define cuenca hidrográfica como la superficie de terreno cuya escorrentía superficial fluye en su totalidad a través de una serie de corrientes, ríos y eventualmente lagos hacia el mar por una única desembocadura, estuario o delta. La cuenca hidrográfica como unidad de gestión del recurso se considera indivisible. Cada cuenca a su vez se divide en subcuencas, definiéndose éstas como la superficie de terreno cuya escorrentía superficial fluye en su totalidad a través de una serie de corrientes, ríos y, eventualmente, lagos hacia un determinado punto de un curso de agua (generalmente un lago o una confluencia de ríos). Tras esta intervención se hace un silencio total, en espera de ser roto por algún miembro del grupo expedicionario. Mientras tanto, el microbús zig zagea alrededor de las primeras casas que construyen la Capital de la Comunidad Autónoma de Aragón. Y, mirando por la ventanilla, y apuntando con el dedo, nuestro guía le dice al conductor: - Haz una parada aquí, por favor. Estamos entrando en el meandro de Ranillas y quiero dibujar una ruta que comienza en la plaza de Europa. Nos bajamos del microbús a la altura de la parada de autobús que nos encontramos en el paseo de Echegaray y Caballero. Giramos hacia el puente de La Almozara y seguimos el paseo que comienza a rodear el río Ebro. Continuamos el camino dejando atrás varios puentes como la pasarela del Voluntariado, el Pabellón Puente y el puente del Tercer Milenio y continuamos rodeando el pronunciado meandro de Ranillas. Llegamos al puente de la autopista y cruzamos a la otra orilla desde donde entramos al Parque del Agua. Observamos a nuestro paso la noria siria, el campo de golf y los jardines acuáticos hasta salir del parque bajo el puente del Tercer Milenio. Cruzamos el recinto expo y continuamos por el muro del Actur hasta el Puente de La Almozara, donde en las inmediaciones, está la parada de autobús, final de nuestra ruta. En este paseo, se oye decir: - ¡Menudo pulmón! para esta Ciudad. Se aclara que “mejana” es un término utilizado sobre todo en la cuenca del Ebro para denominar las islas de los ríos. Proviene de la palabra latina “mediana” que significa “que está en medio”. Además, la “Noria siria” fue construida artesanalmente en Siria para la Expo 2008. Está hecha íntegramente de madera y la mueve el agua de la acequia del Rabal, que entra en unos cubiletes y sube hasta un acueducto desde el que continúa un recorrido por todo el Parque del Agua. A lo que nuestro tutor intelectual, sin vacilar ni un momento, responderá: - El pronunciado meandro de Ranillas es el que realiza el Ebro en su entrada a Zaragoza. Deja una extensa llanura de inundación en su margen izquierda que tradicionalmente fue utilizada como espacio para huertas y en el 2008 acogió la Exposición Internacional. Algún otro miembro del grupo soslayará que: - Sí, sí, es verdad. Además, todo esto acrecentará la movilidad de la Ciudad. Respondiendo alguien: - Este sendero recorre el llamado meandro de Ranillas por ambas márgenes del Ebro, disfrutando de sus riberas y de la proximidad del río, lo cual es ¡muy importante! Ya en la parada de autobús, que se encuentra en el paseo de Echegaray y Caballero, figura también nuestro microbús, donde su conductor nos espera. Subimos todos al microbús y, a continuación, según nos dice el chófer nos dirigimos a la Aljafería, mientras la conversación continúa por los derroteros marcados por nuestro guía. - La cuenca del Tajo es la tercera en extensión de la Península Ibérica, ocupando un área de unos 88.700 Km2, de los que unos 55.800 Km2 se sitúan en España (el 69%) y alrededor de 24.900 Km2 (el 31%) en Portugal. El Tajo es el río más largo de la Península, con 827 Km en España, 230 Km. en Portugal y 43 Km. de frontera entre ambos países, lo que da un total de 1.100 Km. Interrumpiendo con brusquedad, un tal Alfonso añade a las palabras del guía: - La cuenca del Tajo es aquella de la que dependen un mayor número de habitantes para su abastecimiento urbano, próximo a 11 millones de personas de las que 6 millones están en la parte española de la cuenca (5 millones sólo en la provincia de Madrid), mas de 3 millones se sitúan en Portugal y próximo a 2 millones se abastecen desde el Tajo en el sureste de España (Alicante y Murcia) y en la cuenca del Guadiana. Un tal Ignacio pregona: - Hay que destacar que las dos capitales nacionales de la península, Madrid y Lisboa, dependen de la cuenca, así como del principal trasvase de Europa. Se suministra agua además en la zona española de la cuenca a 120.000 ha. de regadíos públicos y 110.000 ha. de regadíos privados. En España, la cuenca abarca territorios de las Comunidades Autónomas de Castilla-La Mancha, Extremadura, Madrid, Castilla -León y Aragón. Un PLAN HIDROLÓGICO es un documento que establece una ordenación de usos de agua en el ámbito de una cuenca para un período determinado. Define las líneas maestras para los usos y aprovechamientos del agua. Fija las grandes orientaciones, directrices y prioridades para una gestión global y equilibrada del recurso. Establece la ordenación de usos que se deriva de las diferentes planificaciones sectoriales (agricultura, ganadería, abastecimientos urbanos, usos industriales, etc.) a las que el Plan tiene en cuenta y da servicio, en búsqueda de un equilibrio global que module intereses contrapuestos, introduzca racionalidad en la gestión del recurso y, en fin, preserve los sistemas naturales. Sánchez se suma a la conversación con estas palabras: - Actualmente, los trasvases de agua en España garantizan el abastecimiento de agua para consumo y para su uso dentro del sistema agroalimentario español. En España hay en funcionamiento dieciséis trasvases. Un TRASVASE DE AGUA es una transferencia de agua que se da, mediante obras hidráulicas, de una cuenca de río emisora a una cuenca de río receptora. Los trasvases de agua son acuerdos legales y reguladores, que definen qué cantidad de recursos hídricos se transfieren cada año o en qué situaciones concretas. Sin embargo, visto el comportamiento de las primeras lluvias otoñales, hay quien se atreve a vaticinar: - Yo me atrevo a sugerir que hay que buscar por otros medios la satisfacción de los recursos hídricos. Las precipitaciones climatológicas ya sólo resuelven una parte de los recursos hídricos que precisa el ser humano para su supervivencia. El AGUA es esencial para la supervivencia y el bienestar humanos, y es importante para muchos sectores de la economía. Los RECURSOS HÍDRICOS se encuentran repartidos de manera desigual en el espacio y el tiempo, y sometidos a presión debido a las actividades humanas. ¿Cómo satisfacer una demanda en constante aumento? Por otro lado, los recursos hídricos son definidos por la UNESCO, como: Recursos disponibles o potencialmente disponibles, en cantidad y calidad suficientes, en un lugar y en un período de tiempo apropiados para satisfacer una demanda identificable. Nuestro ‘sabelotodo’ particular pondrá el puntito sobre la i: - En los últimos años la humanidad se ha concienciado de la necesidad imperativa de preservar los recursos hídricos, evitando los desperdicios y sobre todo evitando la contaminación de los mismos. Sin embargo, se está muy lejos todavía de alcanzar un uso racional de estos recursos naturales que si bien son, en parte, renovables, se corre el peligro de que el incremento de su uso y la contaminación superen la capacidad auto regeneradora de los mismos. La distribución del agua dulce disponible para el consumo humano es muy variable de región a región. Los recursos hídricos se constituyen en uno de los recursos naturales renovables más importantes para la raza humana. Una vez hecho este presagio, nos encontramos ante la Aljafería. Está considerado como una de las cimas del arte hispanomusulmán, junto con la Alhambra de Granada y la Mezquita de Córdoba. Y es el palacio islámico situado más al norte de Europa, además de ser el más lujoso y mejor conservado de la época de Taifas. El "Palacio de la Alegría" fue construido como quinta de recreo de los reyes de Taifas fuera de la ciudad musulmana, entre huertas y acequias. Además de albergar tres palacios: Palacio taifal de Al-Muqtadir, Palacio de Pedro IV y el Palacio de los Reyes Católicos, fue también Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición. Su arte mudéjar fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2001. El palacio de la Aljafería ha tenido diversas funciones a lo largo de la historia, desde alcázar islámico hudí, palacio medieval mudéjar o palacio de los Reyes Católicos, hasta se transformó en una fortaleza en el s. XVI, cárcel durante la Inquisición o cuartel militar. En la actualidad, es sede de las Cortes de Aragón. - Sus estancias guardan secretos como el "Mirhab", que servía de oratorio privado del rey musulmán y su corte, construido en el siglo XI y orientado hacia La Meca. A él se accede a través de una puerta con arco de herradura, inspirado en la Mézquita de Córdoba. En la ALJAFERÍA DE ZARAGOZA destaca, por ejemplo, la utilización de arcos polilobulados. El arco polilobulado (o multilobulado) es un arco formado por pequeños arcos de medio punto (lóbulos), que apareció en la arquitectura omeya en el siglo VII. Hace alusión a que puede contener una serie de lóbulos, que recrean la disposición simétrica de las hojas de algunas plantas mediante círculos superpuestos. El número específico de lóbulos se indica con un prefijo: trifolio (tres), cuadrilóbulo (cuatro), pentafolio (cinco), sextifolio (seis), octofolio (ocho) o multifolio y polifolio para más de ocho. El arco, dependiendo del estilo arquitectónico podrá ser de medio punto, apuntado, o de herradura entre otras formas. La diferencia con el arco festoneado es que en el arco polilobulado, los lóbulos que forman el intradós del arco son cóncavos y en el festoneado son convexos. Asimismo, se denomina arco angrelado cuando la decoración del intradós del arco está realizada a base de piezas alternas que forman un dentado de pequeño tamaño. Este tipo de arco, en sus variantes con distintos detalles constructivos y decorativos, se utilizó tanto en la arquitectura islámica, como en la arquitectura románica y en la arquitectura gótica, y también forma parte de edificaciones posteriores que recrean el estilo de estas épocas. Pero siendo totalmente sinceros, nuestra conversación sigue otros caminos. Para Tomás, por ejemplo, - Los árabes o musulmanes también se preocuparon del agua. De hecho, recuerdo inmediatamente tres palabras árabes que tienen relación con el agua. ¡Qué recuerde!, son azudes, acequias y aljibes. La cultura islámica siempre ha otorgado máxima importancia a la gestión del agua como el recurso más preciado de la naturaleza. En tiempos de Al Ándalus, se decía que los tres sonidos que más calmaban al hombre eran el tintineo de las monedas, la voz de la persona amada y el sonido del agua. La cultura árabe y Al Ándalus han realizado aportes importantes y significativos en la Península, muchos de los cuales permanecen vigentes en la actualidad. Entre los más destacados, se encuentran las técnicas y conocimientos hidráulicos que lograron dominar gracias a la herencia de culturas orientales y también occidentales como la de los romanos. Por su parte, el guardián temporal de nuestro saber matiza las palabras de Tomás, en los siguientes términos: - El sistema de riego de presa–acequia es una tecnología hidráulica que se ha desarrollado desde hace siglos. Va dirigida, sobre todo, a la agricultura de regadío. Esta tecnología permitió la construcción de infraestructuras para el riego en el cauce de algunos ríos. Este sistema hidráulico consiste en la construcción de una presa-azud en el cauce del río para desviar parte de las aguas hacia las tierras en cultivo. Como el agua circula por gravedad, el azud tiene que situarse a mayor altura que el resto del sistema. Además del azud también se construyen dos canales o acequias mayores: una por cada margen del río. Estas acequias toman el agua del embalse formado por la presa y, en su recorrido, buscan las cotas más elevadas. Así el agua es conducida y distribuida por una red de de acequias menores hasta llegar a las huertas. AZUD: Pared ó murallon de sillería ó mampostería que se hace al traves de la corriente de un río, a fin de encaminar el agua a un molino, etc. o para sacarla fuera de la madre del río. También se construyen las presas de encadenado de madera, macizándolo con piedra arrojada. ACEQUIA: Con especial desarrollo en la cultura egipcia y Mesopotamia en el año 6000 a. de C, estas construcciones, tienen afinidades de uso con los acueductos romanos, si bien su empleo principal es el riego de huertos, plantaciones o explotaciones agrarias, aprovechando la orografía del terreno para la distribución y conducción del agua, formando una red de ramales a partir de un canal principal. ALJIBE: Depósito subterráneo destinado a recoger el agua potable procedente de la lluvia, los ríos o los manantiales. NORIA: Es un instrumento que se emplea en los huertos para la elevación del agua de pozos poco profundos, principalmente en sitios bajos y hondos, siguiendo el principio del rosario hidráulico. El movimiento se consigue generalmente utilizando tracción animal, aunque tanto en castellano como en sus acepciones en otras lenguas derivadas del mismo, también puede referirse a las norias movidas por una corriente de agua. La noria más grande existente, es de las que usan la fuerza motriz de un curso de agua, tiene unos 20 m de altura y está en la ciudad de Hama en Siria. Y, en este punto volvemos a montar en el microbús, una vez que la Aljafería ha quedado vista, con dirección a la Seo, a donde llegamos sobre las siete y media de la tarde-noche, sin desperdiciar ni siquiera una bocanada de aire. La Seo del Salvador en su Epifanía es una de las dos seos o catedrales metropolitanas de la archidiócesis de Zaragoza, junto con la catedral-basílica de Nuestra Señora del Pilar. Se encuentra en la ciudad de Zaragoza. En la diócesis habitualmente es llamada simplemente la Seo, por ser la primera catedral en contraposición a la también basílica menor, «el Pilar». Está construida en el solar del antiguo foro romano de Caesaraugusta y de la mezquita mayor de Saraqusta, de cuyo minarete todavía perdura la impronta en la torre actual. El edificio fue comenzado en el siglo XII en estilo románico, integrado en la mezquita aljama, y ha sido objeto de muchas reformas y ampliaciones hasta 1704, año en que se colocó el chapitel barroco rematando la torre. Aunque no fue hasta 1788 cuando se colocan en la torre nueva de la Seo, sobre el cuerpo de la torre del reloj, las 4 estatuas que representan a las virtudes cardinales. En su estado actual la Seo es una iglesia de cinco naves y seis tramos cubiertos por bóvedas de crucería de la misma altura, lo que da al recinto aspecto de iglesia de planta cuadrangular de salón. En la cabecera se sitúan dos ábsides (de los cinco originales) y, en el lado de la epístola, sobre dos de los desaparecidos, se emplazó la sacristía. Pese al cambio de escenario, la cuestión en debate no se ve alterada. Alguien, pues, como ya hizo anteriormente, nos recuerda su opinión: - Como he sostenido anteriormente, los recursos hídricos que necesita el Planeta, no pueden esperarse sólo de la pluviometría, que representa una de las fuentes de acuíferos de que goza la Tierra. José Antonio abre la boca por primera vez, y nos suelta su solución: - La energía eólica representa una oportunidad, en el caso español, de lucha contra el cambio climático. Uno más de nosotros, un tanto dictatorialmente, pone el dedo sobre la yaga: - Ahí, ahí, se encuentra el meollo de la cuestión, pues, sí, en el cambio climático. El digno patrocinador que hemos tenido esta tarde, arremete con fuerza y señala: - La quema de combustibles fósiles genera emisiones de gases de efecto invernadero que actúa como una manta que envuelve a la Tierra, atrapando el calor del sol y elevando las temperaturas. Las emisiones principales de gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático son el dióxido de carbono y el metano. Para Tomás: - Los científicos dedicados a las cuestiones climáticas han demostrado que las personas somos responsables del calentamiento global de los últimos 200 años. Las actividades humanas, tales como las mencionadas arriba, generan gases de efecto invernadero que elevan la temperatura del planeta al ritmo más rápido de los 2000 años pasados. La temperatura media de la Tierra es ahora 1,1 °C más elevada que a finales del siglo XIX, antes de la revolución industrial, y más elevada en términos absolutos que en los últimos 100 000 años. La última década (2011-2020) fue la más cálida registrada. En esa línea, cada una de las cuatro décadas útlimas ha sido más caliente que cualquier otra década desde 1850. Por su parte, el guía que hace con nosotros esta tarde, añadirá algo muy interesante: - Se llama “hidrología” a la ciencia del “ciclo del agua” en la naturaleza. Se ocupa de la distribución y evolución del agua en sus tres estados (gaseoso, líquido y sólido) sucesivos en la atmósfera, en la superficie y en las capas poco profundas de la tierra. José Antonio nos abuchea y nos suelta su solución: - La adaptación a las consecuencias del clima protege a las personas, los hogares, las empresas, los medios de subsistencia, las infraestructuras y los ecosistemas naturales. Abarca los impactos actuales y los probables en el futuro. La adaptación será necesaria en todas partes, pero debe darse prioridad ahora a las personas más vulnerables y con menos recursos para hacer frente a los riesgos climáticos. La tasa de rendimiento puede ser alta. Los sistemas de alerta temprana de catástrofes, por ejemplo, salvan vidas y bienes materiales, y pueden aportar beneficios hasta 10 veces superiores al coste inicial. Alguno señala que, - Se deberían evitar los vertidos incontrolados de alcantarillado, así como hacer hincapié en la profundización en el control operativo de las redes de saneamiento. Otro responde: - Entre otras cosas. Así, entre unas ideas y otras, visitamos el Pilar de Zaragoza. CATEDRAL-BASÍLICA de NUESTRA SEÑORA DEL PILAR: La historia documentada del templo se remonta al siglo IX, cuando según la Historia del traslado de San Vicente de Aimoino, se atestigua la existencia de una iglesia mozárabe en Saraqusta dedicada a Santa María, en el mismo lugar en el que actualmente se encuentra la basílica barroca. En torno a este templo se articulaba una de las comunidades de cristianos de la ciudad. Arquitectónicamente, la basílica se articula en tres naves, de igual altura, cubiertas con bóvedas de cañón, en las que se intercalan cúpulas y bóvedas de plato, que descansan sobre robustos pilares. El exterior es de ladrillo, siguiendo la tradición de construcción en ladrillo aragonesa, y el interior revocado en estuco. La nave central se halla dividida por la presencia del altar mayor bajo la cúpula central, con el gran retablo mayor de la Asunción, perteneciente a la iglesia anterior, realizado por el escultor Damián Forment en el siglo XVI. Bajo las otras dos cúpulas elípticas de la nave central, se dispuso la Santa Capilla de la Virgen del Pilar, y el coro y órgano, que también procedían de la iglesia gótica predecesora. Actualmente se encuentran desplazados al tramo de los pies del templo, para dotar de mayor espacio a los fieles que ocupan la nave desde el altar mayor. A salida del Pilar ya son casi las nueve de la noche, por lo que se apuran las últimas ideas de esta tarde, eminentemente cultural. Y, antes de subir al microbús según corresponde, al promotor de esta tarde tan interesante le viene a la cabeza una última idea, a modo de recapitulación: - Hemos dado nuestra mirada al mundo del agua. El derecho al agua se representa como el derecho a la salud. El agua, en definitiva, es un bien escaso, que consecuentemente hay que compartir bien. Se podría aún hablar de “las ciudades, grandes usuarias de agua” o de “Los ecosistemas y el agua”… Pero, está claro que tenemos que participar en la gestión del agua.

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