HISTORIA ANTIGUA, "Historia de Roma"
Cronología básica de Roma Una cronología básica de Roma puede ser la siguiente: 750 a.C.: Fundación de Roma e inicio de la época monárquica. 753-715 a.C.: Reinado de Rómulo. 717-673 a.C.: Reinado de Numa Pompilio. 672-641 a.C.: Reinado de Tulo Hostilio. 639-616 a.C.: Reinado de Anco Marcio. 616-579 a.C.: Reinado de Tarquino el Antiguo. 578-535 a.C.: Reinado de Servio Tulio. 534-510 a.C.: Reinado de Tarquino el Soberbio. 509 a.C.: Establecimiento de la República. 509 a.C.: Tratado entre la República romana y Cartago, el primer pacto político de Roma con una potencia exterior en el que se sanciona por primera vez en Occidente un reparto de áreas de influencia política. 498-493 a.C.: Guerra latina, en la que Roma se enfrenta a los pueblos itálicos e inicia su expansión por la península 494 a.C.: Secesión plebeya. 491ª.C. Se crea el cargo de tribuno de la plebe (tribuni plebis). 450 a.C.: Se codifica la Ley de las XII Tablas. 406-396 a.C.: Guerra contra Veyes, que finaliza con la conquista de esta localidad por parte de Roma. 387 a.C.: Los romanos son derrotados por los celtas en la batalla de Alia. Los celtas saquean la ciudad de Roma. 380 a.C.: Resurgir de Roma y construcción de la muralla Serviana alrededor de las Siete colinas. 367 a.C.: Leyes licinio-sextias (leges Liciniae-Sextiae): cancelación de las deudas, un más equitativo reparto del ager publicus y acceso de los plebeyos a las más altas magistraturas. 366 a.C.: Primer cónsul plebeyo. 348 a.C.: Segundo tratado entre Roma y Cartago. El comercio en el Mediterráneo occidental queda vedado para Roma. 343-341 a.C.: Primera guerra samnita. Capua y otras ciudades de Campania quedan bajo la influencia de Roma. 340-338 a.C.: Guerra latina. Roma, aliada de los samnitas, sofoca una revuelta en el Lacio y se hace con el control de la zona. 326-304 a.C.: Segunda guerra samnita. Se inicia como consecuencia de la ayuda de Roma a Neápolis (Nápoles), en contra de los intereses de Samnio. 321 a.C.: Episodio de las Horcas Caudinas. El ejército consular romano es humillado por el ejército samnita de Gavio Pontio. 312 a.C.: Se inicia la construcción de la Vía Appia, que no será terminada hasta el año 244 a.C. 306 a.C.: Tercer tratado entre Roma y Cartago. 298-290 a.C.: Tercera guerra samnita. Roma hace frente a una confederación de pueblos itálicos encabezados por los samnitas; tras la victoria romana los galos son expulsados, los samnistas firman la paz impuesta por Roma y numerosas ciudades etruscas son consquistadas. 296 a.C.: Inicio de la acuñación de moneda en plata. 287 a.C.: Leyes Hortensias. Los plebiscitos tienen fuerza de ley sin necesidad sanción senatorial. 285-282 a.C.: Enfrentamientos entre Roma y los celtas. Roma se convierte en el Estado hegemónico del centro de la península itálica. 282-272 a.C.: Guerra de Tarento. 281 a.C. Desembarco de Pirro, rey del Epiro, en la península itálica. 279 a.C.: Alianza militar entre Roma y Cartago contra Pirro. 275 a.C.: Derrota de Pirro en Beneventum (Benevento) frente a los romanos, tras lo cual regresa a Epiro. 272 a.C.: Rendición de Tarento. Roma se adueña del sur de la península itálica. 270 a.C.: Tratado de amistad con Hierón II de Siracusa. 265 a.C.: Toma de Volsinias. Roma se convierte en el poder hegemónico de la península itálica. 264-241 a.C. Primera guerra púnica. Debido a la ayuda solicitada a Roma por parte de los mamertinos de Messana (Mesina) para hacer frente a los cartagineses, presentes en Sicilia. 241 a.C. Tratado de paz entre Roma y Cartago. Sorprendentemente Romo logra derrotar a una potencia muy superior, Cartago, la cual se ve obligada a solicitar la paz y a retirarse de de isla de Sicilia. La isla se convierte en la primera provincia romana. Roma establece el pago de una cuantiosa indemnización. 238 a.C.: Anexión de Corcega y Cerdeña por Roma. 237 a.C.: La familia cartaginesa de los bárcidas se asientan en Hispania, en compensación por las pérdidas de Sicilia y Cerdeña. Gracias a las ricas minas de la Península Ibérica Cartago puede hacer frente a las compensaciones debidas a Roma. 229-219 a.C.: Estallan las guerras ilirias, como respuesta romana a los ataques de los piratas ilirios. Tras la victoria de Roma la costa de Iliria pasa a estar bajo control romano, al tiempo que Roma se convierte en el árbitro de la política de las polis griegas. 222 a.C.: Conquista de Mediolanum (Milán), capital de los galos insubrios. 229 a.C.: Fallece Amílcar Barca. Le sucede Asdrúbal. 227 a.C.: Los cartagineses convierten a Carthago Nova (Cartagena), en la capital de sus dominios ibéricos. 226 a.C.: Tratado del Ebro. Por el cual romanos y cartagineses fijan en el río Ebro la frontera entre sus respectivos ámbitos de influencia. 225 a.C.: Sublevaciones celtas en la Galia Cisalpina. 221 a.C.: Aníbal se convierte en el nuevo jefe de los cartagineses, tras el asesinato de Asdrúbal. 219 a.C.: Toma de Sagunto, aliada de Roma, por parte de Aníbal Barca. 218 a.C.: Segunda Guerra Púnica. Consecuencia directa del ataque cartaginés sobre Sagunto. Aníbal y su ejército se encaminan hacia Italia por tierra. Aníbal obtiene las importantes victorias de Tesino y Trebia. 217 a.C.: Aníbal derrota al cónsul Cayo Flaminio en Trasimeno. Quinto Fabio Máximo es nombrado dictador para hacer frente al avance de Aníbal. 217 a.C.: Los romanos obtienen sus primeros éxitos en Hispania, de la mano de los hermanos Cornelio Escipión. 216 a.C.: Batalla de Cannas. La mayor derrota de los ejércitos romanos en su historia provoca la defección de numerosos aliados itálicos. Aníbal frena su avance ante la falta de refuerzos, 215 a.C.: Derrota de Asdrúbal en Hibera que evita la llegada de refuerzos a Aníbal. 215 a.C.: Muerte de Hierón II. Siracusa abandona Roma y se alia con Cartago. 214 a.C.: Alianza entre Aníbal y Filipo V de Macedonia. Macedonia declara la guerra a Roma. 212 a.C.: Conquista de Siracusa por Roma. Tras veinte años de resistencia (gracias a las armas defensivas ideadas por Arquímedes) el cónsul Claudio Marcelo conquista y saquea Siracusa. Los cartagineses evacuan la isla. 211 a.C.: Publio Cornelio Escipión (luego, “Africano”) es nombrado general en Hispania sin ser magistrado. La guerra se empieza a decantar del lado de Roma. 207 a.C.: Asdrubal fallece en el campo de batalla de Metauro, victotria para los romanos. 206 a.C.: Los romanos vencen en Ilipa, toman Gades y alzan a los ligures y galos contra los cartagineses. Finaliza el dominio cartaginés de la Península Ibérica. 205 a.C.: Paz de Fenice con Macedonia. 204 a.C.: Escipión desembarca en África. 202 a.C.: Victoria en Zama. El ejército cartaginés es aniquilado. Fin de la guerra. 201 a.C.:Tratado de paz. Cartago es duramente castigada y oligada a firmar las humillantes capitulaciones. 200-190 a.C.: Guerra contra los celtas en la Galia Cisalpina. 200 a.C.: Algunas ciudades griegas (Rodas, Pérgamo y Atenas) solicitan la intervención de Roma frente a la amenaza de Filipo V. Se inicia la Segunda Guerra Macedónica. 197 a.C.: Tras su victoria en Cinoscéfalos, los romanos pornen fin a la Segunda Guerra Macedónica. En Hispania se crean las provincias de Hispania Ulterior e Hispania Citerior. 194 a.C.: Las legiones romanas evacuan Grecia. 192-188 a.C.: Guerra contra Antíoco III. 190 a.C.: Victoria romana en la batalla de Magnesia, la suerte de la guerra queda decidida. 188 a.C.: Firma de la paz de Apamea. Antíoco III derrotado. Roma se convierte en la potencia hegemónica del Mediterráneo oriental. 184 a.C.: Catón el Censor inicia la persecuación de los Escipiones. 183 a.C.: Anibal se suicida en su exilio de Bitinia. Escipión el Africano fallece en su exilio de Liternum. 181 a.C.: Insurrecciones en Hispania. 171-168 a.C.: Estalla la Tercera Guerra Macedónica cuando Perseo trata de recuperar la hegemonía de su padre, Filipo V. 168 a.C.: Victoria romana en Pidna. Finaliza la Guerra Macedónica con la desintegración del reino de Macedonia. Delos, aliado de Macedonia, queda convertido en puerto franco. Gracias al ingente botín, Roma suprime el impuesto de guerra sobre sus ciudadanos. 167 a.C.: Llegan a Roma 1.000 rehenes griegos, entre los que figura Polibio. 150 a.C.: Cartago declara la guerra a Masinisa de Numidia. 149 a.C.: Tribunales permanentes ‘de repetundis’ (ley calpurnia). Sublevación de Macedonia. Estalla la Tercera Guerra Púnica. 148 a.C.: Macedonia es convertida en provincia romana tras la sublevación. 146 a.C.: Guerra contra la Liga Aquea. Destrucción de Corinto. Los territorios de la Liga pasan a formar parte de la provincia de Macedonia. Se crea la provincia de Acaya. Destrucción de Cartago por las tropas de Escipión. El territorio cartaginés se convierte en la provincia de África Proconsular. 136-132 a.C.: Primera primera de los esclavos. 133 a.C.: Muere Atalo III de Pérgamo dejando su reino y su inmenso tesoro al pueblo de Roma. 133 a.C.: Tiberio Sempronio Graco es elegido tribuno de la plebe. Inicio de las reformas de los Graco. Numancia es arrasada. 129 a.C.: Creación de la provincia de Asia. 125 a.C.: Creación de la provincia de Galia Narbonense. 123 a.C.: Cayo Sempronio Graco continúa la política reformista. 113-101 a.C.: Guerra contra los cimbrios y teutones. 111-105 a.C.: Guerra de Yugurta. 104 a.C.: Mario elegido cónsul, reforma el ejército. 102 a.C.: Mario derrota a los teutones en Aquae Sextiae. 101 a.C.: Mario derrota a los cimbrios enn Vercellae. 91 a.C.: Asesinato del tribuno Marco Livio Druso. 91-89 a.C.: Sublevación de los itálicos: Guerra Social. 89 a.C.: Concesión de la ciudadanía romana a los pueblos itálicos. 88-84 a.C.: Primera guerra contra Mitridates VI del Ponto. 88 a.C.: Vísperas de Efeso. Inicio de la Guerra Civil. Enfrentamientos entre Lucio Cornelio Sila y Cayo Mario. 83 a.C.: Regreso y victoria de Sila (“dictator legibus scribundis et rei publicae constituendae”). 83-81 a.C.: Segunda guerra contra Mitridates VI. 82-79 a.C.: Dictadura de Sila. Inicio de las Proscripciones. 80-73 a.C.: Guerra de Sertorio. Pompeyo, vencedor. 74-63 a.C.: Tercera Guerra Mitridática. 73-71 a.C.: Segunda guerra de los esclavos. Sublevación de Espartaco. 70 a.C.: Consulado de Craso y Pompeyo. 66 a.C.: Cuarta Guerra Mitridática. 66-63 a.C.: Pompeyo en Oriente. Derrota de Mitrídates. “Imperium” extraordinario para Pompeyo. 65 a.C.: Se crea la provincia de Ponto-Bitinia. 63-62 a.C.: Conjura de Catilina. Consulado de Cicerón. 62 a.C.: Se crea la provincia de Siria. 60 a.C.: Primer triunvirato entre Pompeyo, Craso y César. 59 a.C.: Consulado de César. 58 a.C.: Guerras gálicas. Clodio, tribuno. Leyes frumentarias. Exilio de Cicerón. 58-51 a.C.: Guerra de las Galias. César conquista las Galias. 55 a.C.: Consulado de Pompeyo y Craso. 53 a.C.: Desastre y muerte de Craso frente a los partos. 52 a.C.: Pompeyo, cónsul único. 49 a.C.: Entrada de las legiones de César en Italia. 49-46 a.C.: Guerra Civil entre Pompeyo y César. 49 a.C.: Derrota de Pompeyo en Farsalia. 48-47 a.C.: Guerra alejandrina. César y Pompeyo se enfrentan en Egipto. César apoya a Cleopatra VII frente a su hermano Ptolomeo XIII. 47 a.C.: Triunfo de César en Zela sobre Farnaces de Ponto. 46 a.C.: Triunfo de César en Tapso sobre los seguidores de Pompeyo. Suicidio de Catón. 45 a.C.: Triunfo de César en Munda sobre los hijos de Pompeyo. 44 a.C.: Asesinato de César en los Idus de Marzo. 43 a.C.: Segundo Triunvirato. Marco Antonio, Lépido y Octaviano. 42 a.C.: Batalla de Filipos. 40 a.C.: Tratado de Brindisi. 37 a.C.: Marco Antonio contrae matrimonio con Cleopatra VII. 36 a.C.: Agripa derrota a Sexto Pompeyo. Lépido es eliminado del Triunvirato y elegido pontífice máximo. 32-30 a.C.: Guerra ptolemáica entre Marco Antonio y Octaviano. 31 a.C.: Victoria de la flota de Octaviano, dirigida por Agripa, en Actium. Octaviano dueño de Roma. 30 a.C.: Octaviano toma Alejandría de Egipto. Cleopatra y Marco Antonio se suicidan. Cesarión es asesinado. Egipto se convierte en provincia romana. 27 a.C.: El senado concede a Octaviano el título de Augusto. 27-19 a.C.: Instauración progresiva del Principado. 25 a.C.: Galacia, legada a Roma por Amintas, se convierte en provincia romana. 20 a.C.: Triunfo sobre los partos. 17 a.C.: Se establece la Pax Romana. 15-11 a.C.: Victorias de Druso y Tiberio en el Danubio y en el Elba. 13-9 a.C.: Sometiemiento de los panonios. 12-9 a.C.: Guerras germánicas de Druso. 9 a.C.: Consagración del Ara Pacis. 1 d.C.: Nace Jesús de Nazaret (la fecha de su nacimiento debe retrasarse hasta el 9-5 a.C., pero por convención se usa este año como inicio de nuestra Era). 4-6 d.C.: Segunda expedición de Tiberio a Germania. Panonia se convierte en provincia romana. 9: Desastre de Teutoburgo. 14: Muere Augusto. Tiberio es proclamado emperador. 14-16: Germánico inicia la Guerra contra los germanos. 17: Se incorporan al Imperio las provincias de Capadocia y Commagene. 19: Muerte de Germánico en Oriente. 22: Inicio de la influencia política de Publio Sejano sobre Tiberio. 27: Retiro de Tiberio a Capri. 31: Muerte de Publio Sejano, ajusticiado por conspiración. 37: Muerte de Tiberio. 37-41: Cayo César Germánico, conocido como Calígula, accede al poder. Transformación del Principado de Augusto en una monarquñia teocrática. 41: Asesinato de Calígula. 41-54 Gobierno de Claudio. 43: Conquista del sur de Britania. 46: Tracia nueva provincia romana. 47-50: Victorias en Germania. 54: Asesinato de Claudio por Agripina. 54: Proclamación de Nerón. 55 Asesinato de Británico. 58-66: Guerra contra los partos. Victorias de Corbulón. Vespasiano actúa en Jerusalén. 59: Asesinato de Agripina. 60-61: Revueltas en Britania sofocadas por Suetonio Paulino. 62: Ejecuciones de Afranio Burro, preceptor de Nerón, y Octavia. Nerón se casa con Popea. 64: Incendio de Roma. Primera persecución general contra los cristianos. 68: Suicidio de Nerón. 68: Proclamación de Galba. 69: Vespasiano en Judea. Asesinato de Galba. 69: Otón (ex-marido de Popea), emperador. Revueltas bátava (Civilis) y gala (Sabino), sofocadas. Suicidio de Otón. 70: Proclamación de Vitelio. Vespasiano aclamado en el Danubio y Oriente (60 años). Asesinato de Vitelio. 70: Vespasiano, emperador. Destrucción de Jerusalén por Tito. 74: Se hace extensiva la ciudadanía romana a Hispania. Se contruye el Coliseo. 78-83: Conquista de Britania hasta Escocia. 79: Muerte de Vespasiano. 79: Tito, emperaror. Erupción del Vesubio, destruyendo Pompeya y Herculano. 81: Muere Tito. 81: Domiciano es nombrado emperador. 83: Se organiza el limes germano. 84: Concluye la conquista de Britania con la construcción de una muralla fronteriza. 96: Asesinato de Domiciano. 96: El Senado proclama a Nerva. El principio de sucesión hereditaria es sustituido por el principio adoptivo. 98: Muerte de Nerva. 98: Trajano es nombrado nuevo emperador, el primero originario de una provincia. 101-107: Guerras dácicas. Se crea la provincia de Dacia. 106: Sometimiento de los nabateos. Se crea la provincia de Arabia. 114-117: Guerras párticas. Conquista de Mesopotamia. Creación de las provincias de Armenia, Siria y Mesopotamia. El Imperio Romano alcanza su máxima extensión territorial. 117: Muere Trajano. 117: Adriano, es proclamado nuevo emperador de Roma. Fortificación del limes: abandono de Mesopotamia. Edifica el Muro de Adriano, en Britania. 121: Adriano comienza sus viajes por el Imperio. 132-135: Revuelta judía dirigida por Bar Kocheba. Inicio de la Diáspora definitiva. 138: Muerte de Adriano. 138-161: Gobierno de Antonino Pío. 161: Proclamación de Marco Aurelio y coregencia de Lucio Vero. 162-165: Guerras párticas y victorias de Vero. 165-175: Primera guerra contra los marcómanos. 167: La peste asola el Imperio y afecta gravemente a Roma. 169: Muere Lucio Vero. Fin de la Diarquía. 175: Sublevación oriental de Avidio Casio. Persecución anticristiana en las Galias. 176: Commodo es nombrado Augusto y se convierte en corregente. Se abandona el principio de adopción por el de sucesión dinástica. 178-180: Segunda guerra contra los marcómanos. Marco Aurelio muere luchando en el Danubio. 180: Commodo en el trono. 181: Abandono de las conquistas paternas y paz por negociación. 191: Incendio de Roma. 192: Asesinato de Cómodo. 192-193: Pronunciamientos militares en el Danubio, Germania y Britannia. 193: Año de los cuatro emperadores: Didio Juliano (Roma), Prescenio Niger (Siria), Clodio Albino (Britania), Septimio Severo (Panonia). 193: Subida al trono de Septimio Severo. 197-199: Derrota de los partos y reconquista de Mesopotamia. 202: Edicto contra judíos y cristianos. 208: Campaña en Britania. 211: Muerte de Severo. 211: Caracalla y Geta, coemperadores. 212: Caracalla asesina de Geta. Concesión universal de la ciudadanía romana a los habitantes del Imperio (Constitutio Antoniana). 215: Campañas en Oriente. 216: Construcción de las Termas. 217: Asesinato de Caracalla. 217-218: Gobierno de Macrino. 218-222: Gobierno de Heliogábalo. Introducción en Roma del culto a Baal. 222: Accesión imperial de Severo Alejandro. 224: Ardashir I funda la dinastía sasánida. 230: Comienza el asalto persa en Oriente. 234: Invasión de los alamanes en el Rin. 235: Severo Alejandro asesinado Maguncia. 235-284: Período de la llamada Anarquía Militar: Llega a haber cuatro emperadores a un tiempo y todos, excepto Claudio II, mueren violentamente, asesinados o en combate, mientras el Imperio sufre ataques incesantes en todas las fronteras exteriores y son habituales las secesiones provinciales. 235-238: Maximino el Tracio vence a los alamanes. 238-244: Gordiano III vence a los persas en la batalla de Resaina. Recupera Mesopotamia. 244-249: Filipo el Árabe celebra el milenario de la fundación de Roma. 249-251: Gobierno de Decio. 250: Piremera persecución general contra los cristianos. Gran epidemia de peste. 251-253: Treboniano Galo firma la paz con los godos. 253-260: Gobierno de Valeriano como emperador oriental y de su hijo Galieno como emperador occidental. 254: Revueltas e invasiones generalizadas por todas las fronteras del Imperio. 256: Ofensiva de Sapor de Persia mientras los godos ocupan la Dacia. 260: Sapor apresa a Valeriano, que muere cautivo. Abandono de la frontera renana. Secesión de las Galias. 260-268: Galieno reforma el ejército. 268-270: Claudio II en el trono. 269: Gran victoria sobre los godos en Naisus. 270: Aureliano, emperador. 271: Abandono de la Dacia y secesión del reino de Palmira. 274: Adopción del título Dominus et Deus (‘Señor y Dios’). Introducción del culto al sol y al emperador como religión oficial del Imperio. 275: Invasión de los francos en la Galia y de los godos en Retia. Muerte de Aureliano. 276-282: Gobierno de Probo, que consigue detener las amenazas externas del Imperio. 284: Ascensión de Diocleciano. Normalización interna e implantación del sistema tetrárquico. Gran reforma del Imperio. Persecución contra los cristianos. 286: Corregencia de Maximiano. 293: Asociación al trono de Constancio y Galerio. 297: División del Imperio en 12 distritos administrativos o diócesis y en 101 provincias. El Imperio se convierte en monarquía absoluta. 301: Edicto de precios máximos. 302-304: Gran persecución anticristiana. 305: Abdicación simultánea de Diocleciano y Maximiano. 307: Constantino sucede a Constancio como Augusto. 311: Edicto de tolerancia de Galerio. 312: Batalla de Puente Milvio y Constantino entra en Roma. 313: Edicto de Milán. Licinio elimina en Oriente a Maximino. 324: Constantino vence a Licinio. Fundación de Constantinopla. 325: Concilio de Nicea y condena de los arrianos. 337: Muere Constantino. 337: Constancio II en Oriente y Constante I en Occidente suceden a su padre. 350: Asesinato de Constante por Magnencio. 351: Constancio derrota a Magnencio en Mursa. 353: Muerte de Magnencio y reunificación del Imperio. 361: Muere Constancio II. 360-363: Corregencia y reinado de Juliano, última y brillante reacción del romanismo clásico. 364: Primera división del Imperio entre Valentiniano (364-375) y Valente (364-378). 366-384: Dámaso, obispo de Roma. 369: Reocupación de Britania. 375: Recuperación de Mauritania. Victorias danubianas. 376: Valente acoge a los godos, empujados por los hunos. 378: Desastre de Adrianópolis y muerte de Valente. 379: Ascenso al trono de Teodosio. 380: Edicto de Tesalónica, decretando el catolicismo la religión obligatoria. 382: Acantonamiento de los godos en el Danubio. 392: Prohibición del culto pagano. 395: Muerte de Teodosio y división del Imperio entre sus hijos. Arcadio recibe Oriente y Honorio Occidente. Fin de la unidad imperial y creación del Imperio Romano de Oriente. 475: Coronación de Rómulo Augústulo como emperador de Occidente. 476: Asesianto de Rómulo Augústulo a manos de Odoacro. Desaparición del Imperio Romano de Occidente. La legión romana El Imperio romano pudo llegar a crearse y extenderse por el mundo antiguo gracias a la excelente preparación de las legiones romanas. Estas unidades militares estaban formadas en su mayoría por ciudadanos romanos que podían permitirse la compra del equipo. Su servicio militar se extendía a algo más de veinte años. La organización varió desde la época de la monarquía al imperio y el número de componentes de cada legión fue aumentando de unos 4.200 soldados a 6.000. La superioridad armamentística y estratégica, sumadas a una logística sin precedentes, permitieron que el ejército romano, con Julio César a la cabeza, conquistara la Galia. Fueron numerosos los botines de guerra conseguidos y especialmente valioso el que obtuvieron con la victoria sobre los dacios, aumentando más, si cabe, la fama y gloria del emperador Trajano. La disciplina de un legionario romano era probablemente la clave para que este ejército sea un ejemplo militar a día de hoy. La victoria más grande y asombrosa de toda la carrera de Julio César se registró en el año 52 a.C., durante la conquista de la Galia. En la batalla de Alesia, el general romano tramó una estrategia sin parangón en la historia militar. Para asediar la ciudad en la que se había refugiado Vercingétorix, el caudillo de los galos, ordenó a sus legionarios construir un gigantesco muro de tierra, de casi veinticinco kilómetros de largo, que cercase toda la plaza. Al mismo tiempo, enterado de que una horda de doscientos mil bárbaros acudía al rescate de su líder, el futuro dictador mandó erigir una segunda línea de fortificaciones encaradas al exterior. Superado en número por el ejército al que asediaba y todavía en mayor inferioridad respecto al que atacaba su posición, César logró un sonado triunfo en lo que se presagiaba una pinza mortal para sus legiones. Esa línea defensiva en la que se levantaron más de una veintena de fuertes y torres de hasta veinticinco metros de altura fue una proeza. Algunos cálculos señalan que los soldados romanos, además de combatir con desesperada ferocidad y hambrientos —Vercingétorix había persuadido a sus aliados de que quemaran sus víveres antes de permitir que los invasores se hicieran con ellos— excavaron más de dos millones de metros cúbicos de tierra. La organización y disciplina de las legiones, dotadas de un avanzado equipamiento militar y mejor adiestradas, explican muchas de las victorias del Imperio romano contra sus enemigos, pero resulta más complicado comprender cómo pudieron mantener semejante esfuerzo bélico, alimentando y transportando a cientos de miles de hombres, en todas las esquinas que abarcó su inmenso territorio. El porqué de ese éxito se halla en la superior logística de su ejército, en la preparación de la guerra, como demuestra el caso extremo de la batalla de Alesia, y no tanto en sus impenetrables formaciones. Esa es la hipótesis que defiende Víctor Sánchez Tarradellas, teniente coronel del Cuerpo General del Ejército de Tierra y experto en logística militar —“ese arte sin gloria”—, en su nuevo libro Las legiones en campaña (HRM Ediciones). “Los romanos a menudo ganan las guerras porque, tras perder batallas y ver aniquilados ejércitos enteros, pueden continuarlas hasta que su agotado enemigo cae derrotado”, analiza el autor en las pinceladas introductorias. “Enfrentarse a los romanos era como hacerlo con la mítica hidra, siempre había más cabezas que cortar”. Es decir, su poderío nunca habría sido el mismo sin las líneas de abastecimiento que sostuvieron las campañas de conquista y nutrieron a las guarniciones destinadas en los enclaves fronterizos durante cinco siglos. A nivel logístico, el Imperio romano fue la potencia más efectiva de la Antigüedad: a rebufo de los legionarios marchaban agentes comerciales destinados a comprar provisiones y miles de animales de carga para transportarlas, así como todo el material pesado —tiendas, artillería, piedras de afilar, etcétera—; construyeron carreteras y almacenes de suministros, alquilaron embarcaciones en el caso de que fuese necesario transportar los víveres por el agua... Sánchez Tarradellas, Las legiones en campaña El libro de Sánchez Tarradellas,que se centra en el periodo comprendido entre la Primera Guerra Púnica y el año 313, cuando se acordaron importantes reformas bajo el reinado de Constantino I, está dividido en tres partes. La primera analiza la organización y composición de las legiones, formada cada una por unos 4.800 hombres, y su equipamiento militar, desde su coraza corporal, la lorica, hasta el temido gladius, su mortífera espada que adaptaron de un modelo celtibérico presente en Hispania. También hay espacio en este capítulo para abordar las máquinas de guerra, como la ballistae, diseñada para lanzar proyectiles, y las bestias —fundamentalmente elefantes— empleadas por los romanos en sus combates. La segunda parte, sin duda la más interesante y novedosa, arranca con una cita de Vegecio, escritor del siglo IV, que aventura el tema a tratar: “El hambre provoca más destrozos en un ejército que el enemigo y es más terrible que la espada [...] El mayor y principal punto en la guerra es asegurarse provisiones de sobra”. ¿Cómo lo hacían los romanos? Pues con un sistema logístico envidiable que mezclaba columnas de transporte de los víveres y todos los elementos necesarios para la campaña, rutas de abastecimiento por tierra o mar y aprovisionamiento sobre el terreno —saqueos, tributos, comercio—. Aquí, el autor desgrana la alimentación del legionario en misión bélica: lo normal era sobrevivir a base de cereales —el pilar de su dieta—, vino, aceite y carne, preparados por los propios soldados y consumidos a horas fijas y previo toque de trompeta. También era muy importante la sal —del término latino salarium, cantidad asignada a la tropa, deriva la palabra salario— y, obviamente, el agua, que era conducida al campamento por porteadores desde ríos o pozos. Unas tareas de avituallamiento que se volvían más arduas a medida que se avanzaba en territorio hostil y desconocido. Pero sin duda, la mayor victoria del Imperio fue armar unas líneas de abastecimiento que no siendo infalibles, eran lo mejor para aquella época. “Roma desarrolla a partir de la Segunda Guerra Púnica un refinado sistema de apoyo a sus ejércitos desplegados en lugares distantes”, escribe Sánchez Tarradellas. “El sistema se basa en la existencia de una serie de bases de suministro en las que se acumulan y almacenan las provisiones. Y en unas líneas de comunicación por las que se transportan todos los recursos que requiere el ejército. El sistema se completa con los trenes formados por los medios con los que el ejército es capaz de mover su impedimenta y cierta capacidad de provisiones”. Otro ejemplo extremo de la eficiencia romana se registró durante la conquista de Dacia, la actual Rumanía, por Trajano a principios del siglo II. El ejército romano estaba formado por unos 86.000 hombres que necesitarían diariamente unas 660 toneladas de víveres y 445.000 litros de agua. Unas cantidades desorbitadas y en una misión sobre un territorio arrasado previamente por los defensores de Decébalo. Solo la previsión del emperador y sus oficiales permitió disponer de suficientes recursos para asegurar el éxito de la campaña. En la famosa Columna Trajana, en los foros de Roma, se tallaron numerosas imágenes relacionadas con la logística. En la tercera y última parte del libro se abordan el valor (virtus) y la disciplina que debía tener un legionario, sus recompensas y castigos, como la terrible decimatio, y su hogar durante las campañas de conquista o defensa de las fronteras: los campamentos militares (castra), un testimonio histórico que ha sobrevivido dos mil años y del que la arqueología está extrayendo valiosa información para comprender mejor la asombrosa maquinaria bélica del Imperio romano. El ejército romano En definitiva, el ejército romano se hallaba muy estructurado, aunque su organización cambió con el paso del tiempo. En tiempos de César, la unidad mínima era la centuria, compuesta por 80 hombres y mandada por un centurión. Dos centurias hacían un manípulo; tres manípulos componían una cohorte, con 480 legionarios, y diez cohortes integraban una legión, que, en orden de batalla, formaba en tres filas. El equipo básico de un legionario se componía de un yelmo, un protector dorsal o cota de malla, un escudo circular o rectangular, una daga, una espada y una lanza arrojadiza. Los legionarios se incorporaban al ejército, tras un periodo de dura instrucción, para servir durante veinte años. En caso de necesidad, Roma podía ampliar los contingentes reales de tropas de cada legión o bien enviar a uno de sus dos cónsules, ya que los cónsules tenían mando sobre dos legiones. Así, se calcula que se emplearon en el cerco de Numancia a unos 20.000 hombres. En Hispania, la conquista de la Península no fue llevada a cabo sólo con las tropas romanas, sino con el apoyo de los indígenas. Ya desde la época de la II Guerra Púnica, las legiones romanas comenzaron a contar con los celtíberos, que se situaban junto a las tropas auxiliares. Los cartagineses se sirvieron igualmente de hispanos, de unos como aliados que se costeaban su equipo y sus gastos, pero de otros como mercenarios. Las malas condiciones económicas de algunas poblaciones obligaban a que muchos buscaran en la guerra un medio de subsistencia. La guerra de conquista contribuía a disolver las tensiones sociales de Italia. Además, los soldados legionarios encontraban pocos estímulos para desear el fin de las operaciones militares, ya que la guerra les ofrecía al menos un medio de vida. Entonces,el ejército es el instrumento del que Roma se valió para conquistar primero y mantener después un imperio que abarcaba toda la cuenca del Mediterráneo. No siempre estuvo al mismo nivel ni dominó en todo momento la técnica guerrera, prueba de ello es las diferentes derrotas que sufrió a lo largo de su historia. Sin embargo, tuvo la gran virtud de no considerar nunca la derrota en una batalla como la derrota total de la guerra y, además, supo aprovechar la experiencia para mejorar las técnicas y conseguir ser el poderoso ejército que mantendría unido durante varios siglos el Imperio.De todo esto se desprende que es difícil hablar de manera uniforme del ejército romano. Se podría hablar de tres ejércitos: el de la Monarquía, el de la República y el del Imperio. En los primeros tiempos de Roma el ejército en su conjunto recibe el nombre de legio, del verbo legere (recoger > tropas reclutadas). En el primitivo ejército hay un cuerpo de caballería, pero el peso principal recae sobre la infantería. Ahora, vamos a sentar la historia de la estructura del ejército romano. Desde sus orígenes alrededor del año 800 a. C. hasta el hundimiento del Imperio romano de Occidente en 476 d. C., la estructura militar de Roma atravesó una serie de cambios estructurales de gran envergadura. A grandes rasgos, las armas romanas se dividían en ejército y armada, si bien estas dos ramas estaban menos diferenciadas que en los ejércitos nacionales actuales. A su vez, en estas dos ramas los cambios estructurales fueron ocurriendo como resultado de una reforma militar con visión de futuro, así como de una evolución estructural orgánica. Después de un periodo protohistórico del cual no existe información escrita, la estructura del ejército romano puede generalizarse a través de una serie de fases históricas. Inicialmente, el ejército romano consistía en unas levas anuales de ciudadanos que prestaban el servicio militar como parte de sus deberes para con el Estado. Durante este periodo el ejército romano se enfrentó principalmente a adversarios locales en campañas estacionales. A medida que los territorios controlados por Roma se iban expandiendo, y a medida que el tamaño de las ciudades se incrementaba, los ejércitos de la antigua Roma fueron poco a poco profesionalizándose, asalariando a sus soldados. Como consecuencia, los servicios militares de los niveles más bajos de la sociedad se fueron haciendo cada vez a más largo plazo. Las unidades militares de ese periodo eran muy homogéneas y estaban muy reguladas. El ejército consistía en unidades de infantería romana conocida como legiones, así como tropas aliadas formadas por ciudadanos no romanos conocidas como tropas auxiliares (auxilia). Esta última se solía llamar para que proveyese al ejército de infantería ligera o de caballería, formando las legiones el núcleo de infantería pesada. En la tercera fase del desarrollo militar de Roma, las fuerzas estaban encargadas de mantener y asegurar las fronteras de las provincias bajo control romano, así como de la propia Italia. Las amenazas estratégicas de la época eran en general menos serias en este periodo, y el énfasis se puso en la preservación del territorio ganado. El ejército fue evolucionando a la nueva situación y se volvió más dependiente de las guarniciones estables, y menos en los campamentos itinerantes y las operaciones de campo continuas. En la fase final del ejército romano, el servicio militar continuó siendo asalariado y profesional para las tropas regulares. Sin embargo, la tendencia a emplear a aliados o a tropas mercenarias se expandió hasta el punto de que éstas acabaron representando una proporción muy sustancial de las fuerzas de Roma. Al mismo tiempo, la uniformidad de la estructura que presentaba el ejército romano en épocas anteriores desapareció: los soldados de la época variaban desde arqueros montados y muy poco armados a la infantería pesada, en regimientos de muy variable tamaño y calidad. Esto fue acompañado de una importancia cada vez mayor de la caballería frente a la infantería, así como una recuperación de la importancia de la movilidad. El Imperio y el derecho romanos Puede que el Imperio Romano haya caído hace miles de años, pero las lecciones y el legado que dejó siguen vivos hasta el día de hoy. Empezando en un pequeño asentamiento a orillas del Río Tíber, Roma se convirtió en una fuerza colosal e imparable. En su apogeo, el Imperio dominaba el mundo desde Europa, Asia Occidental, el norte de África y muchos más territorios. Nunca más el mundo vería una potencia con tanta influencia. En esta narración épica, La Historia Vivida nos sumerge de manera intrigante en la historia romana, leyendas, hechos, mitos y mucho más. El estudio de la historia romana, que abarca miles de años, es amplio y complejo. Al igual que los propios antiguos romanos, para poder estudiarla hay que seguir una estructura y tener la mente abierta. Al hacerlo, podemos empezar a desvelar los secretos del Imperio Romano. Damos por seguro que el Imperio Romano nos ha dejado, como huellas de su paso por la historia, el Derecho romano, amén de otras cosas. El derecho romano propiamente dicho es aquel que se formó con el surgimiento y el desarrollo de la cultura de Roma: se habla también, sin embargo, de un derecho romano de Justiniano, para designar el Corpus Iuris, y de un derecho romano común para designar la expansión, modificación, transformación y supervivencia del derecho romano a través de los siglos, durante el Medievo y hasta la Edad Moderna. Los períodos fundamentales del desarrollo del derecho romano propiamente dicho son tres: 1. Desde los orígenes al siglo II a.C. (período del derecho quiritario, fundado sobre la concepción y sobre la Ley de las XII Tablas, la más antigua codificación escrita); 2. Desde el siglo II a.C. al siglo III d.C. (período de derecho romano universal, coincidente con el máximo esplendor de la civitas y con la expansión política, militar y comercial de Roma); 3. Desde el siglo III a la compilación de Justiniano (período de decadencia, significando la transformación del derecho romano en ley oficial del Imperio, choque del derecho con los usos y las costumbres locales, en particular del Oriente griego, y formación de un sistema jurídico romano-helénico). El derecho romano (en latín: Ius Romanum) fue el ordenamiento jurídico que rigió a los ciudadanos de la Antigua Roma. El derecho romano, por su gran complejidad, aplicabilidad práctica y calidad técnica, aún hoy, es la base del derecho continental y de los códigos civiles contemporáneos, y se estudia en las facultades de Derecho de la mayoría de países que emplean el Derecho continental. Su importancia histórica e influencia en la ciencia del Derecho, que se extiende también a los países de common law, se manifiesta en la pervivencia de numerosas instituciones jurídicas latinas en la actualidad, como la hipoteca o la teoría del contrato, y en la gran cantidad de expresiones jurídicas latinas. Su vigencia se extiende desde la fundación de Roma (según la tradición, el 21 de abril de 753 a. C.) hasta mediados del siglo vi d. C., época en la que tuvo lugar la labor compiladora del emperador Justiniano I, que desde el Renacimiento se conoció con el nombre de Corpus Iuris Civilis (Cuerpo del Derecho Civil). El Corpus destaca por su complejidad jurídica y por su profunda influencia en la ciencia del derecho y suele considerarse el texto legal más influyente de la historia de la humanidad. El derecho romano es la base de los países con civil law y extiende su influencia a importantes aspectos del common law y otros sistemas jurídicos. El derecho romano se divide, a grandes rasgos, en derecho público y en derecho privado, igual que el derecho contemporáneo. Asimismo, ramas del derecho actual, como el derecho penal, el derecho tributario o el derecho administrativo, existieron en la Antigua Roma. Se pueden distinguir los siguientes períodos: 1. La monarquía, desde mediados del siglo VIII a.C. (fundación de Roma) hasta la expulsión de Roma del rey Tarquinio el Soberbio en 509 a.C. 2. La República romana, desde el 509 a.C. En los años 451 y 450 a. C. se publicó la Ley de las XII Tablas, que constituyen la base del derecho romano republicano. En esta época, el Estado se basa en el equilibrio de poderes: así, los magistrados son elegidos democráticamente por los hombres libres en las asambleas populares, que además aprueban las leyes; los magistrados ejercitan las funciones que les son asignadas, mientras que el Senado se encarga de dictar resoluciones, llamadas senadoconsultos, que en la práctica tenían fuerza de ley. La crisis política que atraviesa Roma en el siglo I a. C. finalmente termina con la degeneración total del sistema republicano, que culmina con el otorgamiento, en la práctica, por el Senado del poder absoluto del Estado romano a Octavio Augusto el 27 a. C. El Principado, desde el 27 a. C. hasta mediados del siglo II. En esta época, el Estado era autoritario, sometido a la auctoritas del emperador o Príncipe, de ahí su nombre. Algunos emperadores célebres fueron: Augusto (27 a. C.-14 d. C.), Calígula (37-41), Nerón (54-68), Trajano (98-117) y Adriano (117-138). Bajo estos últimos Roma alcanzó su máxima dimensión territorial: 5 millones de km², configurándose como una de las grandes potencias mundiales de la época. El Dominado o Imperio absoluto, desde mediados del siglo II hasta el 476, año en el que desaparece el Imperio romano de Occidente. En esta época, el Emperador tiene el poder absoluto. El Emperador es quien dicta las llamadas «constituciones imperiales» (no confundir con las modernas Constituciones). En el 380, se produce la conversión del Imperio de la antigua religión romana al cristianismo mediante el Edicto de Tesalónica, bajo el gobierno de Teodosio I el Grande. Este emperador divide el Imperio Occidental y Oriental y lo cede a sus hijos Honorio y Arcadio, respectivamente. Las invasiones germánicas llevan al declive y desaparición del Imperio Occidental, que separa la Antigüedad Tardía de la Alta Edad Media. En la actualidad, el derecho romano es objeto de estudio de una disciplina jurídica internacional, la romanística, cuya sede son las facultades de derecho de todo el mundo. En virtud de este carácter internacional, el derecho romano se cultiva en varios idiomas, principalmente italiano («lingua franca» de la romanística), seguido por el alemán y el español. Hasta la mitad del siglo xx hubo importantes contribuciones en francés, pero en la actualidad esta situación ha variado a la baja; el inglés es un idioma de uso minoritario en el cultivo de la disciplina, aunque se acepta como idioma científico en la mayoría de las publicaciones. El español se consolidó como idioma científico en esta disciplina a partir de la segunda mitad del siglo xx, gracias a la altura científica que alcanzó la romanística española, comandada por Álvaro d’Ors y continuada por sus discípulos. Finalmente, el gobierno de Justiniano I (527-565) en el Imperio de Oriente, época en la que se realiza la Compilación justinianea, cuya publicación data del 549 d. C. La obra está compuesta por el Código, las cincuenta decisiones, el Digesto o Pandectas, las Instituciones y las Novelas. La Compilación es la base del derecho romano y gracias a ella textos jurídicos de juristas romanos de gran técnica jurídica y valor o importancia histórica que han logrado ser conservados. Los textos del Corpus han sido trabajados por juristas desde su publicación y hasta la actualidad. Con capital en Bizancio (luego Constantinopla y actualmente Estambul), conquistó toda Italia, la costa del norte de África y el sudeste de Hispania. Tras la muerte de Justiniano, paulatinamente el Estado pierde gran parte de esos territorios y se le suele denominar con un término distinto: Imperio bizantino; pues el Imperio pasa a transformarse en un Estado propiamente medieval. La definición del derecho romano se comprende mejor si se construye a partir de la comprensión de sus nociones fundamentales y de su sistema de fuentes. Sin embargo, estas no permanecen idénticas en el transcurso de la historia del derecho romano, sino que varían tanto en su número, como en su valor dentro del sistema de fuentes mismo. Es este sistema el que provee de nociones claves para entender lo que en Roma se entiende por derecho. Con todo, es posible adelantar que la expresión ius es la que se utiliza para señalar al derecho. Esta expresión se opone a la de fas, que designa a la voluntad divina. Esta clara delimitación entre derecho y religión es patente en testimonios que datan desde el s. III a. C., pero ello no es válido para los primeros tiempos, como se verá. A su vez, la expresión ius servirá para la identificación de diversas categorías del mismo, tales como ius civile, ius naturale, ius honorarium, o ius gentium, por nombrar algunas de las más relevantes. Por ultimo, el inicio de la Edad Antigua está señalado por la aparición de la escritura en Oriente Próximo (3200 a.C.) y sus límites superiores se colocan en la caída del Imperio romano de Occidente (476), límite que sólo es válido para Europa Occidental (no lo es para el Imperio romano de Oriente, Bizancio). El concepto de Edad Antigua se refiere al Viejo Mundo, en especial a las culturas de Oriente Próximo, Grecia y Roma (por lo que en términos estrictamente cronológicos es contemporánea a culturas de las Edades del Bronce y del Hierro, y a la Protohistoria). Algunas tradiciones académicas, como la alemana o la italiana, han circunscrito desde el siglo XIX la noción de historia antigua a la Antigüedad clásica (Grecia y Roma). La historia de Egipto (egiptología) tiende a ser igualmente una especialidad diferenciada en muchas tradiciones académicas. En las últimas décadas se ha acuñado el concepto de Edad Antiguatardía, desvinculado de la idea de decadenciaasociada a la Edad Media (en particular ala alta Edad Media), y que seaplica a los siglos III-IV.

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