REPÚBLICA DE FINLANDIA (sólo nos interesa por ser de mi cosecha "UNA ACLARACIÓN", que figura antes de cualquier estudio geográfico)
Una aclaración Utilizando una bibliografía considerable, hemos redactado esta pequeña obra que, más bien, pertenece al género ensayístico. Así, pues, por tratarse de un ensayo hemos cuidado escrupulosamente su redacción. El ensayo pertenece al género didáctico, entendiendo que los géneros literarios son formas básicas de la creación literaria. Los géneros tradicionales son: el épico, el dramático y el lírico, e incluyen sus correspondientes subgéneros. Al respecto no se puede decir nada más, pues en nuestros días la definición de género literario no es muy precisa. ¡Bien! En este ensayo, por consiguiente, se ha cuidado muchísimo el estilo. El estilo directo, en Narratología, es un modo enunciativo con el que el narrador deja que los personajes pongan de manifiesto sus opiniones y vivencias con su propia voz. En realidad, el estilo es un conjunto de rasgos específicos de una composición, autor, grupo de obras o época, literarios o artísticos en general, que hacen que se diferencien de otras creaciones. El estilo conforma las características distintivas, tanto en la forma como en la estructuración del contenido. Puede estar condicionado por la tradición cultural, la época, la ideología, el género, el destinatario, etc. ¡Bueno! Un ensayo literario es un escrito o estudio sobre determinada materia, generalmente de carácter breve, en que se exponen nuevos hallazgos o puntos de vista en relación a la misma. La definición de los géneros literarios supone, en general, un grave problema. Aunque tienen unas señas de identidad visibles, son con frecuencia fórmulas ambiguas, de fronteras porosas y poco precisas donde es corriente el solapamiento, o las creaciones en las que el autor puede alejarse de los paradigmas conocidos buscando la originalidad y la renovación literaria. El ensayo plantea todavía mayores dudas. Se trata de un género paraliterario, no expresamente literario, sobre el que han existido innumerables confusiones. Autores y editores publican bajo el epígrafe de ensayo textos que no entran claramente en las categorías habituales de los géneros al uso, con lo que se convierte en una especie de cajón de sastre. Al mismo tiempo, la diversidad de temas, la variación de registros mentales y de su tratamiento estético provocan que el mundo del ensayo sea un espacio variopinto y diverso. El hecho de que su naturaleza sea poco orgánica dificulta la tarea de reconocimiento y lo convierte en una creación mutable sujeta a perspectivas cambiantes por la importancia que adquiere en estos escritos el punto de vista personal y la experiencia del ensayista, por la particular relevancia que tiene en su motivación creadora el contexto histórico coetáneo. Además no tiene una forma única de expresión ya que se adapta a subgéneros literarios existentes. Para definir el ensayo con corrección es necesario abordarlo desde distintas ópticas para acotar en este acoso múltiple algunas de sus peculiares señas de identidad o recomponer su identidad. No obstante, otra definición de ensayo diría que es un género literario que consiste en exponer argumentos u opiniones originales y de interés. Suele tener cierto enfoque didáctico, crítico y personal. Se diferencia del tratado científico porque resulta menos sistemático y especializado. Esta designación la utilizó, por primera vez, Montaigne en 1580, pero posteriormente el ensayo floreció en Inglaterra a partir del siglo XVII. También en España ha alcanzado un reconocido desarrollo gracias a Ganivet, Unamuno, Azorín y Ortega, entre otros. Pero cuando el ensayo alcanza su máximo esplendor es durante el siglo XX, ya que sirve para realizar reflexiones rápidas sobre acontecimientos o situaciones contemporáneas. Luego, el ensayo que hemos traído hasta aquí, bien podría tratarse de un ensayo geográfico. El XX es el siglo del ensayo, ya que es un género muy cultivado. Madura, sobre todo, en la pluma de Ortega y Gasset que define: “el ensayo es la ciencia menos la prueba explícita”. Ortega utiliza varios nombres para designar este ejercicio intelectual: artículo, meditaciones, tratado, notas, estudio, incitaciones, divagaciones, variaciones, salvación... La Sociedad Geográfica Española (SGE) con la colaboración de la Asociación Española de Geografía (AGE) convocan el Premio LiteraTerra de ensayo literario geográfico, que nace con el propósito de estimular y reconocer la creación literaria de no ficción inspirada en el territorio y en el paisaje, a través de la distinción y publicación de obras originales inéditas. Con ellas se pretende promover el conocimiento de la Tierra en todas sus facetas, sensibilizar sobre los procesos que en ella tienen lugar y sobre la necesidad de conservarla y respetarla, así como reconocer el valor de la geografía como disciplina científica responsable de su estudio. Para hablar de los ensayos sobre el espacio geográfico, diremos, en primer lugar, que el espacio geográfico es el objeto de estudio de la geografía y comprende tanto el espacio físico como todos aquellos paisajes que han sido creados o modificados por el hombre; el concepto de espacio geográfico es utilizado por la ciencia geográfica para definir el espacio organizado por la sociedad. Desde un punto de vista histórico, el espacio geográfico es acumulativo en tanto posee las huellas de las diferentes sociedades que lo organizaron a lo largo del proceso histórico. El espacio geográfico, según R. Brunet, es la superficie teóricamente accesible al hombre y a la sociedad. Es ocupado, usado, configurado y transformado en función de objetivos múltiples y por diversos factores de poder, adscritos a una jurisdicción administrativa. Partiendo de esta definición me atrevo a decir que el espacio geográfico es aquel que está conformado por los elementos: territorio, comunidad, sociedad, este espacio es susceptible a transformaciones, según la necesidad del ser humano, y según la capacidad de este para organizarse dentro de la sociedad. El objeto de la geografía en este caso es interpretar las relaciones sociedad-naturaleza desde la historia y transformaciones que han ocasionado al espacio. Uno de los principios de la geografía es que el espacio guarda las huellas del paso de las sociedades, un espacio determinado nos habla de antiguas culturas y civilizaciones, también de la dinámica de la naturaleza. Por ejemplo, observando la cobertura vegetal de un área, podemos saber si la vegetación natural ha sido talada, si el terreno ha sido usado para cultivos y la tecnología que se implementó para ello, podemos saber si el terreno fue abandonado por razones climáticas o de infertilidad de los suelos. El espacio geográfico se modifica por agentes naturales y también humanos, las sociedades transforman el espacio para su beneficio. Son tres los componentes del espacio geográfico: naturales, económicos y sociales. Estos en conjunto integran a la sociedad y su entorno. El espacio como producto social e histórico, comprende cambios, permanencias, conflictos, afectos, etc. Hemos tratado, pues, de elaborar el espacio geográfico como producto histórico. Este tipo de ensayo se haya muy cerca del ensayo histórico, siendo la elaboración de geografía e historia un resultado diferenciado, utilísimo y muy organizado. Se comprenderá, por lo tanto, que este tipo de ensayos literarios geográficos constituyan un punto y aparte en el mundo del ensayo. Para ir terminando, pondremos sobre el tapete la última nueva noticia: El espacio geográfico es el conjunto conformado por elementos naturales como vegetación, suelo, montañas y cuerpos de agua, así como por elementos sociales o culturales, es decir, la organización económica y social de los pueblos , sus valores y costumbres. El espacio geográfico es el entorno en el que se desenvuelven los grupos de los seres humanos en su interrelación con el medio ambiente, por consiguiente es mano a una construcción social. Es el espacio que usan los seres humanos para su existencia, por los mismos y gracias a ellos, este se forma y evoluciona. La geografía es una ciencia espacial. Desde el nacimiento de la geografía física con Alejandro Von Humboldt, el espacio ha sido un concepto ligado a la geografía y es durante el siglo XX que se dan diferentes enfoques y concepciones del espacio geográfico que se resumen en dos. En el primero los geógrafos tuvieron una marcada inclinación por la naturaleza o factores físicos y tratan de explicar que el paisaje o conjunto observado es producto de una interacción de los elementos físicos como el relieve, la geomorfología, el clima, el suelo y la vegetación. En el segundo enfoque, el geógrafo considera como fundamental al individuo y a la sociedad que transforma, vive y construye el espacio. El espacio geográfico se estudió y estudia como un concepto geográfico de paisaje en sus distintas manifestaciones (paisaje natural, paisaje humanizado, en grupos paisaje agrario, paisaje industrial, paisaje urbano, etc.). También se emplea el término territorio. Como punto de vista para el estudio de la organización de la sociedad, el término espacio geográfico, hace referencia a la organización económica, política y cultural de la sociedad observada desde un punto de vista geométrico como un conjunto de nodos (ciudades, hitos), líneas (infraestructuras de transporte y comunicación), áreas (usos del suelo, lugares), flujos (intercambios de información, mercancías), jerarquías (rango de ciudades y lugares) y difusiones. Esta definición agruparía tres de las principales tradiciones de investigación geográficas: la de análisis espacial, la paisajística y la ecológico-ambiental. En muchas regiones y en antiguas ciudades se superponen los espacios organizados por las sociedades que se sucedieron en los sucesivos periodos históricos (prehistóricas, antiguas, medievales, modernas o contemporáneas, del Antiguo Régimen o de la era industrial). La dicotomía de lo natural y lo humano fue lo característico en el estudio del espacio como región geográfica, pero su enfoque fue muy limitado, ya que el espacio geográfico se redujo al medio natural. Este enfoque separatista de lo humano y lo natural en el espacio fue roto por Max Sorré (1943) en su enfoque de la geografía como ecología humana. Sorré (1943) decía ´que la geografía, particularmente la humana es una ecología del hombre, apoyada en bases que varían según el grado de participación, más o menos activa del hombre y de las sociedades´. La base del planteamiento de Sorre es considerar al ser humano como un organismo viviente sometido a un conjunto de condiciones de existencia muy variadas dentro del espacio terrestre y que reacciona ante lo que él llamo excitaciones del medio natural, que en realidad son los cambios que se producen en la naturaleza. Para Sorre (1943) la geografía debería estudiar las formas por las cuales los hombres organizan su espacio, considerando el espacio como la morada del hombre y para ello desarrolló el concepto de hábitat, el cual lo usa indistintamente con el de ecúmene. El hábitat en Sorre es el área habitada por una comunidad, la cual la ha organizado, por lo tanto se trata de una forma humanizada del espacio que expresa sus múltiples relaciones entre el ser humano y el ambiente que lo envuelve. En este enfoque de estudiar los fenómenos geográficos en su totalidad y en sus interrelaciones sobresalieron los alemanes Alfred Hettner y Carl Troll. Hettner, (1982) en su estudio titulado ´La naturaleza de la geografía y sus métodos ´ , publicado originalmente en alemán en 1927, menciona que la geografía es una ciencia corológica que se ocupa de la ordenación del espacio terrestre y que no es posible llevar a cabo un estudio geográfico mediante limitaciones de la naturaleza o del hombre. Hettner (1982) al estudiar el espacio donde se producen las relaciones de la sociedades y la naturaleza se adelantó más de medio al siglo, al dar a conocer el concepto de ordenamiento del territorio y decía que la ordenación de las cosas en el espacio y la consideración de las relaciones espaciales son parte de las ciencias corológicas, por lo tanto de la geografía y ampliaba su argumentación al mencionar que la realidad es un espacio tridimensional, en donde vemos en primer lugar, las conexiones de una interrelación material , en segundo lugar vemos el desarrollo en el tiempo y tercer lugar la distribución y el orden en el espacio (Hettner,1982) . Y, tras esta honda reflexión, dejamos aquí este discurso, que se podría proseguir, aun a riesgo de repetir machaconamente las ideas. -----------------------------------------------------------------------------------------------------------

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