sábado, 27 de enero de 2024

ENSAYO DE COSTUMBRES, Hª del cine español.

1. Vocabulario del Séptimo Arte Para moverse dentro de este mundo, es necesario tener un conocimiento previo de la terminología cinematográfica. Ahora podemos preguntarnos ¿Qué es? A lo que contestaremos lo siguiente: Del latín glossarium, el glosario es un catálogo de palabras de una misma disciplina o de un campo de estudio, que aparecen definidas, explicadas o comentadas. También se trata de un catálogo de palabras desusadas o del conjunto de comentarios y glosas sobre los textos de un autor. El glosario es un diccionario de términos que permite disponer de toda la información sobre un tema en orden alfabético. A medida que se van introduciendo términos, el sistema organiza la información, colocando cada término en la letra a la que pertenece. El usuario podrá buscar información a través de la letra por la que comienza cada término. Tras lo cual, nos asalta otra pregunta: ¿Y, para qué sirve? A lo cual responderemos que, así como cuando hablamos con otras personas usamos nuestro propio lenguaje, que se compone de palabras en nuestro idioma, de gestos, y a veces de escritos, el cine tiene su propio lenguaje. El lenguaje del cine lo componen infinidad de elementos y de signos. Las imágenes, las palabras, la música, el color, los sonidos, y también la forma de mezclar las imágenes, la posición de los actores, y miles de ingredientes y de piezas que es imposible enumerar totalmente. Las imágenes componen así una nueva forma de contar las cosas, de hacer narraciones y de expresar mensajes. El cine es un instrumento de comunicación de masas porque llega a todo el mundo, y de comunicación social porque nos ayuda a conocer mejor nuestro entorno, y a vivir como si fueran propios los sentimientos y valores de otras personas. Dicho lo cual, ¡nos metemos con el meollo de la cuestión! No obstante, se comprenderá que sólo traigamos aquí unos cuantos términos, que servirán de ejemplo. Pensamos que toda la información que se dará, conocimientos precisos, confiables y, sobre todo, bastante amplios, podrían ofrecer la posibilidad no sólo de conocer determinados conceptos, sino también la manera de profundizar en este conocimiento mediante distintas fuentes. Además, cuando trabajamos en equipo , usamos continuamente ciertos conceptos o palabras para realizar nuestro trabajo. Aquí dispondrás de todos los conceptos cinematográficos por orden alfabético. ¡Veamos!, pues. Arte y Ensayo: Salas que surgen en España tras ser autorizada su creación por una Orden Ministerial de 12 de enero de 1967. Estas salas estuvieron destinadas a la exhibición de películas —»obras de destacados valores cinematográficos»- en versión original íntegra y subtituladas. Su autorización se ampara en el fenómeno turístico que traía a España a numerosos extranjeros y que, de esta manera, podían ver películas en sus idiomas. Sólo se permitió la apertura de estas salas en ciudades de más de 50.000 habitantes y en zonas turísticas especiales, y con un aforo máximo de 500 espectadores por sala. Atmósfera: Se denomina atmósfera al espacio de influencia de una película, al ambiente favorable o adverso que se pretende crear en determinadas escenas. En el cine la atmósfera se planifica con cuidado con el fin de lograr la comunicación interactiva entre lo que hay en la pantalla y el espectador. Para ello, toda la trastienda del cine se vuelve operativa, los decorados, la música, los movimientos de cámara, el ritmo, la puesta en escena, los sonidos ambientales… Banda de efectos sala: Es la banda en la que se montan todos los sonidos de ambiente que dependen de las actuaciones de los protagonistas, o de los movimientos de objetos, o manipulación de enseres. Pasos, rotura de cristales, movimiento de vajilla, puertas, revólveres, etc. Muchas veces se doblan en el estudio de sonido. Banda sonora: Puede ser óptica, que se registra haciendo incidir un rayo luminoso que varía de intensidad con la variación de timbre y velocidad de sonido sobre una película virgen, magnética, cuando está adherida a la película en una banda estrechísima, o es una cinta de 35 mm. que se proyecta en doble banda. Físicamente es la tira óptica o magnética impresa a la izquierda de los fotogramas que almacena todos los sonidos. Figuradamente es el conjunto de sonidos del film: voz, música, efectos sonoros…y silencio. De forma incorrecta se llama así a la música de la película para su venta en disco. Box Office: Se refiere e los ingresos de taquilla de una película. Tabla en la que se recoge por orden de ingresos las películas más taquilleras de la exhibición en un país (o a nivel internacional). También sirve para situar a un actor o director en un lugar de rentabilidad que le permitirá mejorar su contrato en la próxima producción. Caza de brujas: Término acuñado en Hollywood. Persecución de comunistas en el seno de la industria cinematográfica. Productores como Jack Warner, Louis B. Mayer y Walt Disney, actores como Adolphe Menjou, Gary Cooper y Ronald Reagan, fueron algunos de los que colaboraron activamente con el Comité dando nombres y defendiendo la necesaria limpieza comunista. Hubo un grupo de diez profesionales, en especial directores y guionistas (Edward Dmytryk, John Howard Lawson, Herbert J. Biberman, etc.), que se negaron a colaborar y que fueron condenados al final del proceso. Fue en 1947 cuando el senador Joseph McCarthy inicia la “caza de brujas” en Hollywood.. Esta campaña fue conocida como “maccarthysmo” y finalizó en torno al año 1954. Cine de arte y ensayo: Se denominó de esta forma a un cine cuya característica más definitoria era su capacidad de innovación y experimentación formal. Se empleó inicialmente el término para diferenciar a las películas «artísticas» de las exclusivamente comerciales. Aunque no existió nunca como movimiento o tendencia se pudo consolidar en cierto momento cuando algunas películas se proyectaban casi exclusivamente en determinados cines, llamados de «arte y ensayo» que circulaban en dicha red de distribución. Se consideraron así a algunos grandes directores que no tenían mucho que ver con el cine industrializado de Hollywood, como Fellini, Bergman o Antonioni, ya sea por poner el énfasis en aspectos tales como la originalidad o la individualidad, ausentes del cine de Hollywood, o simplemente por su característica de ser «extranjero». Cine-club: Entidad pública o privada que se crea con la participación de un determinado grupo de personas, con el fin de realizar actividades cinematográficas a lo largo de una temporada, un año, etc., actividades que tanto tienen que ver con la proyección de películas, cineforums, conferencias y mesas redondas sobre diversos temas, organización de seminarios o congresos, publicación de libros, etc. Cine-clubs: Asociaciones o centros culturales que surgieron en la República y que tenían como objeto, además de desarrollar todo tipo de actividades cinematográficas (enseñanza del cine desde el conocimiento del lenguaje, de los directores, movimientos, etc.), proyectar películas experimentales, vanguardistas y aquellas que estaban destinadas a un público menos numeroso y que, por lo tanto, no tenían cabida en la sala comercial establecida. Gracias a los cine-clubs muchos españoles tuvieron la oportunidad de conocer las grandes películas de la historia del cine mundial. Estas asociaciones dispusieron de naturaleza jurídica por primera vez en 1957 y se definió su reglamento en 1963. Cine de vanguardia: Este calificativo abarca una inmensa variedad de tendencias en la historia del cine, ya que es un término relativo al momento en el que se denomina. En esta categoría de filmes se suele incluir no sólo a estilos tan diversos como el dadaísmo, el surrealismo, el futurismo, el impresionismo, el expresionismo o la abstracción, sino el llamado cine marginal o «underground». Entre los logros que han caracterizado muchas películas de vanguardia está la búsqueda de una forma poética más pura y libre de la lógica narrativa, la profundización en el realismo o el desdén por el naturalismo. Una figura de renombre universal es Luis Buñuel. Cine independiente: En los EEUU, a partir de la década de los 60, la nueva generación de directores se forman en la televisión. Se trata de unos cuantos cineastas inquietos también por hacer un nuevo cine narrativamente más independiente que no por el producido tradicionalmente por Hollywood; directores como Cassavettes, Lumet, Mulligan, Penn o Nichols. Muchos de ellos operaron desde Nueva York y crearon el cine underground, anticomercial, antihollywood y de vanguardia. Cinematografía: Si bien esta palabra identifica habitualmente el arte de reproducir imágenes en movimiento, cabe ampliar los matices de su significado. De hecho, también suele emplearse para mencionar el cine realizado en determinado país (p.ej. la cinematografía brasileña), y asimismo se aplica al lenguaje cinematográfico, esto es, al modo de narrar una historia mediante imágenes montadas de forma secuencial. Claqueta: Pizarra que lleva escrito el título de la película, el del director y el del director de fotografía, además de unas casillas libre en las que se escribe el número de secuencia, de plano y de toma. Una bisagra la una a una tira de madera, con la que se puede dar sobre la pizarra un golpe seco (clac). Al filmar ese golpe con sonido directo, al mismo tiempo que impresiona el fotograma registrar el sonido, con lo que facilita la sincronización posterior en el momento del montaje. Los textos en la pizarra ayudan a ordenar el material filmado. Crítica: Por lo común, la crítica es la actividad de aquellos profesionales que expresan un juicio sobre una determinada materia. De ahí que suela vincularse a los críticos de cine con esas recensiones y reseñas que, en la prensa, analizan las películas recién estrenadas. No obstante, la crítica cinematográfica es una actividad más amplia, que incluye el estudio del lenguaje del cine, de su historia y del recorrido profesional de quienes lo elaboran. Muchas veces, los críticos de cine son partidarios de una determinada teoría estética o defienden cierta ideología. Lógicamente, ese alineamiento fundamenta sus opiniones e identifica su perfil intelectual. Decorados: Espacios artificiales de diversos materiales y en especial de cartón-piedra y madera que simulan lugares reales. Durante mucho tiempo los directores los preferían, debido a la facilidad para el control de la luz y para el movimiento de la cámara. A partir de los movimientos cinematográficos europeos tras la II guerra Mundial, los escenarios naturales, -rodar en las calles, por ejemplo- se hicieron cada vez más comunes. Documental: Como su nombre indica, el cine documental pretende ofrecer un documento de la realidad. La cámara se sitúa ante el fenómeno que quiere retratar, y lo capta con el mayor índice de verosimilitud posible. Se trata de una fórmula compleja, pues aunque la mencionada premisa lo distingue del cine de ficción, el documental también echa mano de los recursos narrativos propios de aquél. Por ejemplo, toda producción parte de un guión que recrea los hechos, hilvanándolos en una historia con variados niveles de subjetividad. De igual modo, un documental es el producto de un montaje de escenas, y en este sentido también se aproxima a las películas de ficción. No obstante, como valores distintivos, cabe insistir en su afán de verosimilitud y en su aproximación inmediata a la realidad que procura mostrar. Precisamente esos dos criterios fueron aprovechados por corrientes como el free cinema con el propósito de alcanzar un mayor realismo. Efectos especiales (FX): Todo el cine está repleto de efectos especiales, ya sean difíciles o complicados, aunque generalmente se les asigna más a los que son peligrosos o complicados. Lo que sí es característico de ellos es que siempre responden a técnicas de trabajo, algunas muy sofisticadas. Pueden ser mecánicos, sonoros, físicos, químicos, cinéticos… La lluvia, la niebla, los terremotos, el fuego, los cristales trucados, la nieve la sangre falsa, etc. Emulsión: En fotografía, fina capa de sustancias químicas sensibles a la luz, adheridas a una base / soporte, que reaccionan en la exposición registrando la imagen que recibe el objetivo de la cámara. En función de la composición de la emulsión, distintas películas presentan distinto grado de sensibilidad a la luz. Dicha sensibilidad se expresa en unidades ASA, cuyos valores más frecuentes oscilan entre los 50 ASA (baja sensibilidad) y 400 ASA (alta sensibilidad). Encuadre: Es la selección del campo abarcado por el objetivo en el que se tiene en cuenta el tipo de plano, el ángulo, la altura, y la línea de corte de los sujetos y/u objetos dentro del cuadro, y su precisa colocación en cada sector, para lograr la armonía de la composición y la fluidez narrativa con que se habrá de montar posteriormente. Es decir, la forma de organizar la toma. Es uno de los momentos más delicados e importantes de la filmación ya que en él se tiene en cuenta el tipo de plano, la colocación de objetos y actores, la ubicación de la cámara y todos los puntos de vista que se requerirán para iniciar la toma. Escenarios exteriores: Como indica su nombre, el rodaje en escenarios exteriores significa que el equipo de filmación no realiza su labor en un estudio de cine o dentro de un edificio. En la calle o en la naturaleza, este tipo de rodaje es extremadamente complejo, pues queda sometido a las inclemencias del tiempo y a la variable iluminación que ofrecen las distintas horas del día. No obstante, este planteamiento proporciona resultados de una gran frescura. Movimientos como el neorrealismo y el cinéma vérité han sido muy proclives a esta solución profesional. Escenarios interiores: Dentro de un estudio de cine o de un edificio ya existente, el trabajo de filmación en escenarios interiores supone la adecuación de un entorno cubierto a las necesidades del rodaje. Quien se encarga de componer ese espacio es el decorador o director artístico. Él es quien elabora el marco físico del filme y define la concepción visual de éste. Por ejemplo, en la película expresionista Nosferatu, el vampiro, el director artístico, Albin Grau, dibujó los planos de todos los decorados, creando diversas escenografías para esta tenebrosa producción. Rodar en interiores significa que el director controla completamente cada detalle, sobre todo en lo referido a la iluminación. A diferencia de lo que sucede cuando se rueda al aire libre, este tipo de rodaje no sufre problemas climatológicos o derivados de la intromisión de curiosos. Estereotipo (Cinematográfico): Modelo o idea simplificada, que se expresa cinematográficamente a través de ciertos personajes o pautas dramáticas. Por lo común, los estereotipos vienen a resumir —y simplificar- líneas de comportamiento y actitudes ideológicas, que permiten ahorrar explicaciones superfluas, y propician la identificación del público con una serie de figuras que, ciertamente, ya conoce. En líneas generales, se trata de elementos retóricos, fruto de una forma narrativa que insiste en compendiar y economizar los detalles, de manera que el relato sea guiado por figuras cuya comprensión sea accesible a todo tipo de públicos. Entre otros estereotipos fácilmente identificables en el cine, cabe citar al héroe libertador o justiciero, a la doncella perseguida, al oprimido inocente, al delincuente converso y al villano perverso y sofisticado. Ficción: Por una precisión de términos, las películas de ficción suelen distinguirse de las películas documentales por el hecho de narrar una trama inventada por el guionista. Aunque este escritor cinematográfico puede elaborar un relato inspirado en hechos reales, siempre lo hará guiado por un criterio dramático. Por lo común, el filme de ficción es interpretado por actores que personifican a las figuras imaginadas por el guionista. El cine se convierte, de este modo, en una vía de acceso a universos de fantasía tan llenos de significado como los que puedan ofrecer la novela y el teatro. Aprovechando este símil literario, cabría identificar al documental con el ensayo y al cine de ficción con la narrativa convencional. Filmoteca nacional: Es un organismo oficial que depende del Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales (ICAA). Su función prioritaria es recuperar, restaurar, archivar, analizar y exhibir la totalidad de las películas nacionales. Posee un fondo con todas las publicaciones cinematográficas nacionales importantes y contribuye al conocimiento del cine español. Hay Filmotecas en varias Comunidades Autónomas. Folletín: Desde que Aristóteles fijó los elementos retóricos necesarios para originar en el drama eso que llamamos intriga, se hace evidente el reconocimiento de una serie de pautas narrativas, especialmente acordes con el gusto popular. Asentada en un sistema de opiniones de orientación burguesa, la novela popular alcanzó su apogeo a mediados del XIX, y lo hizo justamente cultivando la intriga, el romance y el melodrama. Publicada por entregas en la prensa escrita, esa fórmula novelesca que se dio en llamar folletín fue alcanzando nuevas cotas de exceso y efectismo. De hecho llegó a acuñarse un adjetivo —rocambolesco– inspirado por sus intrigas más exuberantes. El responsable de tal neologismo fue Pierre Alexis Ponson du Terrail, creador en 1854 de un personaje, Rocambole, que resume mucho de lo que significó la narrativa folletinesca. Entre los cultivadores más asiduos y notables de esta fórmula figuran Alejandro Dumas, Paul Féval, Charles Dickens y Eugenio Sue. Desde sus primeros momentos, el cine adoptó el mismo esquema a la hora de orientar sus argumentos. De ahí que buena parte de la producción cinematográfica se haya acomodado a los resortes del relato folletinesco, con todos sus vaivenes, súbitas revelaciones y expresiones enérgicas, conducentes a un final feliz. Free cinema: En Gran Bretaña, es el equivalente al «cinema verité» en Francia. El «free cinema» se encuadra dentro de una estética contestataria, insatisfecha con la sociedad en que vive, crítica para con su sociedad puritana y clasista; plantea las inadaptaciones sociales que ocasiona la vida en las grandes ciudades industriales y la soledad del hombre contemporáneo en ellas. Los cineastas más representativos han sido Lindsay Anderson, Tony Richardson o Karel Reisz. En la Alemania federal, el «nuevo cine alemán» generó cineastas como Fassbinder, Herzog o Wenders. Hay que tener en cuenta en todos ellos la influencia del «mayo del 68». Héroe: Entre los estereotipos más frecuentados por los guionistas cinematográficos, sin duda hay uno que ha quedado establecido como fundamental, sobre todo en géneros como el de aventuras. Se trata del héroe, tan carismático como poderoso, cuya caracterización parte de un acervo cultural milenario. En cierto sentido, esos héroes que evolucionan en la ficción de la gran pantalla, son criaturas literarias descendientes de los héroes de las antiguas mitologías, y convertidos en patrones caracterológicos por la novela de caballerías. A partir de ese patrimonio narrativo, el folletín y más tarde el cine han fijado un modelo que, por su acogida popular, mantiene su vigencia sin grandes oscilaciones. De acuerdo con esa pauta, los héroes del cine han de cumplir un ciclo de iniciación, que pasa por diversos estratos. Al final, el héroe es quien restaura el orden cuando éste ha sido alterado, y también es quien imparte justicia y, como premio, obtiene el reconocimiento popular, el amor o la fortuna personal. Si bien desde antiguo el héroe suele ser un varón, la necesaria emancipación femenina ha sido reflejada por el cine mediante el surgimiento de heroínas igualmente capaces, adornadas con méritos admirables y tan valerosas como su contrapartida masculina. Manierismo: El amaneramiento artístico es habitual en la etapa final de las corrientes cinematográficas. En ello, el cine no se distingue de otras expresiones artísticas. Los creadores, a fuerza de repetir ciertos ingredientes y características, llevan su obra hacia lo convencional. Sujeta a un mismo estilo, la corriente acaba por no evolucionar, estancándose en una dimensión unidireccional. De ahí que una escuela cinematográfica que se amanere pierda interés. Lejos de significar una apuesta arriesgada, provocadora o novedosa, cae en la rutina y la reiteración. Manifiesto: Documento a través del cual un artista o un grupo de creadores hace públicos los principios de su escuela o movimiento. En este sentido, los manifiestos tienen siempre una doble faceta, pues por un lado son textos fundacionales, que inauguran una propuesta estética, y por otro, fijan un reglamento para distinguir las producciones artísticas que asume o rechaza el nuevo grupo. A medida que se consolida una corriente creativa, no es inusual que nuevos manifiestos precisen o varíen ciertas nociones a defender por quienes se adhieran a él. En algún caso más estricto, como sucede en el movimiento Dogma 95, cada película que decida llevar este sello debe ser homologada por los creadores de la tendencia en cuestión. Noche americana: Es un procedimiento de rodaje, muy utilizado en el cine norteamericano que consiste en filmar por el día y que parezca que es de noche. En algunas películas se aprecia que las sombras no corresponden a la noche, a pesar de los aspectos azulados u oscuros de la escena. Se realiza por medio de filtros de color y de la colocación de la luz hacia la cámara con el fin de semivelar la película. Las nuevas tecnologías hacen inútil este artificio, que por otra parte se nota mucho. Nuevo Cine Español: Se denomino así al grupo de películas realizadas por los nuevos directores salidos de la Escuela Oficial de Cinematografía bajo los auspicios de la Dirección General de Cinematografía, al frente de la cual estuvo José María García Escudero. Quise ser un referente similar a los movimientos europeos como la Nouvelle vague francesa, el «Free cinema» británico, el Nuevo Cine Alemán e, incluso, como la vanguardia estadounidense o el Cinema Nôvo brasileño. Sin embargo, no llegó a ser un movimiento consolidado. Película: Es la cinta que se proyecta. Ha sido con el tiempo de diversos materiales. La más conocida en sus primeros cincuenta años fue la de celuloide. Actualmente se hacen de triacetato de celulosa, que no se inflama. Es sus bordes tiene unas perforaciones que sirven para el arrastre en el proyector. Los formatos de la película son muy variados, pero los más comunes han sido los de 16 mm. Y 35 mm. El de 70 mm se hizo muy común en la década de 1960, hasta el presente. En cine familiar y amateur se ha trabajado mucho con 8 mm. Persistencia Retiniana: Fenómeno visual descubierto por el científico belga Joseph Plateau (Bruselas 1801-1883). Plateu descubrió que una imagen permanece en la retina una décima de segundo antes de desaparecer completamente. Esto permite que veamos la realidad como una secuencia de imágenes ininterrumpida y que podamos calcular fácilmente la velocidad y dirección de un objeto que se desplaza; si no existitese, veríamos pasar la realidad como una rápida sucesión de imágenes independientes y estáticas. Plateau descubrió que nuestro ojo ve con una cadencia de 10 imágenes por segundo, que nosotros no vemos como independientes gracias a la persistencia visual. En virtud de dicho fenómeno las imágenes se superponen en la retina y el cerebro las «enlaza» como una sola imagen visual móvil y continua. El cine aprovecha este efecto y provoca ese «enlace» proyectando más de diez imágenes por segundo (exactamente 24), lo que genera en nuestro cerebro la ilusión de movimiento. Salas Especiales: Surgen en 1970 cuando llega una cierta liberalización en la exhibición de películas, sobre todo de películas eróticas. En estas salas se podían proyectar películas con cortes y que, por lo tanto, no ofrecían «destacados valores». La apertura de estas salas fue el principio del fin de las denominadas de Arte y Ensayo. Star-system: Se denomina al fenómeno del estrellato. Desde que Carl Laemmle decidió a partir de 1912 dar el nombre de las actrices y actores que intervenían en sus películas, los espectadores estadounidense e, inmediatamente, de todo el mundo comenzaron a demandar ciertas películas a partir de los protagonistas que intervenían en ellas. El strar-system se convirtió en el mejor vehículo de promocionar y vender una película en todo el planeta. Story Board: Es como un cómic con la historia dibujada de la película, expuesta plano a plano por medio de dibujos que señalan el encuadre a realizar y van acompañados de los textos con los diálogos correspondientes. Es muy útil en el momento del rodaje, pues facilita el trabajo de los técnicos sobre todo en secuencias de acción. Es imprescindible donde hay efectos especiales que posteriormente han de superponerse. Subgénero: A partir de la pauta temática resumida bajo lo que llamamos géneros, se plantea una creciente diversificación, de modo que cada nueva tendencia, fijada ya en las pautas propias de la industria del cine, adquiere su peculiar etiqueta. Por ejemplo, a partir del género del cine negro, surgen variedades como el thriller erótico, elthriller de acción e incluso el llamado polar, o cine negro que se sumerge en una realidad como la francesa. Ni que decir tiene que cada una de esas variantes, o subgéneros, resulta de compleja catalogación, y en más de una oportunidad parte de una moda efímera que, analizada desde una perspectiva histórica, carece de fundamentos teóricos. Travelling: Movimiento mecánico de translación de la cámara en el espacio cuando ésta se desplaza encima de un móvil o bien sobre el hombro del operador. las líneas oblicuas abiertas hacia arriba en forma de V producen exaltación. las oblicuas en forma de V invertida producen depresión. las líneas circulares entrecruzadas con verticales y horizontales pueden suavizar un conjunto. Thriller: Género cinematográfico o literario que persigue despertar la emoción, la intriga, la tensión y el suspenso a partir de la narración de algún hecho criminal o judicial, también puede referirse a las películas cuyo fin es un tanto abierto, inconcluso y que se prestan a distintas interpretaciones 2. Algunos directores españoles de renombre Pensamos, por otra parte, que conocer las biografías de determinados directores nunca está de más, pues siempre acaba siendo iluminada la cara oculta de estos personajes. Pedro Almodóvar Nació en Calzada de Calatrava, Ciudad Real, en el año 1949. Es director, guionista y productor de cine español. Sin duda, uno de los cineastas españoles independientes con mayor proyección internacional. Tras varios filmes apreciados por la crítica española, se consagró mundialmente con Mujeres al borde de un ataque de nervios. A los dieciséis años decidió trasladarse a Madrid, donde trabajó de administrativo en la compañía Telefónica. Durante los años setenta alternó ese trabajo con la grabación de cortos en súper-8 y la colaboración en diversas revistas y montajes teatrales. Eran años de gran ebullición cultural en Madrid (la llamada movida madrileña) y Almodóvar se integró plenamente en ese ambiente, formando junto con Fanny McNamara el dúo de rock Almodóvar-McNamara. (1988), cinta que fue nominada para el Oscar a la mejor película extranjera. Entre los numerosos galardones que ha recibido, destacan el Oscar a la mejor película extranjera por Todo sobre mi madre (1999) y el Oscar al mejor guión original por Hable con ella (2002). A los dieciséis años decidió trasladarse a Madrid, donde trabajó de administrativo en la compañía Telefónica. Durante los años setenta alternó ese trabajo con la grabación de cortos en súper-8 y la colaboración en diversas revistas y montajes teatrales. Eran años de gran ebullición cultural en Madrid (la llamada movida madrileña) y Almodóvar se integró plenamente en ese ambiente, formando junto con Fanny McNamara el dúo de rock Almodóvar-McNamara. Todo ese bagaje lo puso al servicio de su primer largometraje, Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón, con el que en 1980 llegó al cine comercial. Era un autodidacta al que le faltaba todavía dominio de la técnica cinematográfica, pero esta primera película causó gran impacto y mostró un estilo personalísimo que fue puliéndose con Laberinto de pasiones (1982), Entre tinieblas (1983), ¿Qué he hecho yo para merecer esto? (1984) y Matador (1985). Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón sintetizó todo el flujo creativo acumulado a lo largo de los años setenta, en los que predominaron las temáticas en torno al mundo del sexo, las drogas o las tribus urbanas y la atracción por lo extravagante y excéntrico. No obstante, los primeros años de su carrera estuvieron plagados de contratiempos, básicamente porque los productores no lo tenían muy en cuenta. Pudo dirigir Laberinto de pasiones gracias al apoyo de los cines Alphaville de Madrid. La nueva película alcanzó un notable éxito de público, quizá porque resultaba más abierta que la anterior y se decantaba por temas menos "sucios", aunque igual de escabrosos. La productora Tesauro le permitió dirigir sus siguientes trabajos (Entre tinieblas y ¿Qué he hecho yo para merecer esto?), en los que fue fraguándose su peculiar estilo narrativo: la comedia con un trasfondo trágico, en el que los personajes están siempre dispuestos a transgredir la norma establecida, sin importar las limitaciones del marco religioso, social o personal. En ¿Qué he hecho yo para merecer esto?, Almodóvar realizó uno de los retratos más duros de la mujer vistos en el cine. Carmen Maura interpretó magistralmente la destrucción del personaje, resultado de la miseria vital y humana que lo rodea. La película mereció el elogio y la admiración de un numeroso grupo de críticos. Con Matador, la carrera del director pareció señalar un nuevo camino. La historia se sumerge en las pasiones y sentimientos humanos, en la tragedia vista como inmolación y placer. La obra está repleta de sugerencias que apuntalan su energía interior, aspecto que desorientó a parte de sus seguidores. Después de Matador, Almodóvar fundó con su hermano Agustín su propia productora, El Deseo S.A., y comenzó una nueva trayectoria en la que destacarían varios títulos de gran relieve y repercusión comercial, que lo llevaron a convertirse en el máximo referente internacional del cine español de los ochenta y noventa. El 23 de marzo de 1988, Pedro Almodóvar estrenó Mujeres al borde de un ataque de nervios. En estos momentos el director manchego era ya un cineasta reconocido en España y en círculos cinéfilos europeos, pero esta película supuso su consagración mundial. Hasta ese momento era conocido como cineasta provocador, melodramático y popular; el nuevo filme, sin embargo, resultó ser una incursión de Almodóvar en la comedia sofisticada. Mujeres al borde de un ataque de nervios recoge en efecto la influencia de la alta comedia estadounidense; con todo, sigue siendo un producto muy almodovariano, que se estructura a modo de cómic y presenta una serie de dislocados personajes movidos a ritmo del bolero Puro Teatro. La acción transcurre en 24 horas y, en su mayor parte, en un único escenario, el apartamento de la protagonista. El director, hasta entonces olvidado por los premios, logró por fin un gran reconocimiento: cinco premios Goya, el premio del Festival de Venecia al mejor guión, el Fénix europeo y la nominación para el Óscar de Hollywood a la mejor película extranjera. Aunque el Óscar se lo llevó la sueca Pelle el conquistador, eso no ensombreció su éxito y, maestro de la autopromoción, brilló con luz propia en la gala de entrega de las estatuillas. Allí recibió la mayor ovación de la noche, conmovió al mismísimo Billy Wilder, que llegó a reconocer al manchego como su sucesor más directo, y lanzó a sus actores, sobre todo a Carmen Maura y Antonio Banderas, al mercado exterior. Desde ¡Átame! (1989) hasta Carne trémula (1997), la obra de Almodóvar siguió moviéndose por los recovecos de la soledad, la crisis personal (femenina), la doble personalidad. Es un cine de experiencias, en donde cada personaje parece respirar a flor de piel, sin olvidar los abundantes elementos envolventes, siempre en forma de collage, que delimitan cada acción. La independencia en la producción le permitió, con los años, situar sus películas entre las más taquilleras del cine español, enfrentado a menudo a una industria que ha intentado marginarle, sin lograr socavar su posición de privilegio. Cuando los premios le fueron denegados en su propio país, obtuvo importantes y numerosos galardones en el extranjero, que se prolongaron en muestras, homenajes y seminarios universitarios en torno a su obra. Desde mediados de los años noventa, su productora ha arropado trabajos ajenos, permitiendo que algunos directores pudieran dar el salto a la gran pantalla. Junto a Mujeres..., entre sus películas más premiadas figuran Todo sobre mi madre (1999), con la que ganó el premio a la mejor dirección en el Festival de Cine de Cannes, siete premios Goya (entre ellos el de mejor película y mejor dirección), el premio del festival de Palm Springs, el de la crítica de Nueva York y Los Ángeles, el Globo de Oro a la mejor película extranjera, el César francés, el Oscar de Hollywood y el David de Donatello en Italia. Repitió éxito y galardones con su siguiente trabajo, Hable con ella (2002). Fue elegida mejor película extranjera por la crítica estadounidense y obtuvo cinco galardones de la Academia Europea de Cine, entre ellos los tres principales, mejor película, director y guión. Al otro lado del Atlántico, recogió también el galardón de la Asociación de Críticos de Los Ángeles y el Globo de Oro a la mejor película extranjera. Sumó siete nominaciones a los premios Goya, ganó un galardón por el trabajo musical de Alberto Iglesias y, aunque la cinta no fue elegida por la Academia nacional de cine para representar a España en los Oscar como película de habla no inglesa, Hable con ella consiguió dos nominaciones absolutas, en las categorías de mejor director y mejor guión original. En su camino hacia un nuevo triunfo en Hollywood, Almodóvar recogió el premio César de la Academia francesa a la mejor película europea y dos premios Bafta del cine británico al mejor guión y película extranjera. La madrugada del 24 de marzo de 2003, el cineasta manchego logró en Los Ángeles el segundo Oscar de su carrera que, en esta ocasión, llegaba para premiar el mejor guión original del año. Después de la también premiada La mala educación (2004), el 10 de marzo de 2006 el director manchego presentó en su Calzada de Calatrava natal Volver, su nuevo largometraje, una historia de apariciones y lazos filiales, rodada entre Madrid y La Mancha, en la que sus protagonistas, Penélope Cruz, Carmen Maura (que volvió a trabajar con el director), Blanca Portillo, Lola Dueñas, Chus Lampreave y la jovencísima Yohana Cobo llevan el peso de una narración a medio camino entre la comedia y el drama. Dicho estreno supuso una noche de intensa emoción para Almodóvar y todo el equipo de rodaje. La cinta, por otro lado, tuvo un enorme éxito de taquilla y crítica. Ese mismo año recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Artes "por la maestría y sinceridad de sus realizaciones [...] por la alegría y vitalidad de sus textos, y, sobre todo, por la integración de sus raíces, que son las nuestras, en la sociedad de un planeta al borde de un ataque de nervios y a caballo de dos siglos". Poco después su película Volver fue galardonada en el Festival de Cannes con dos premios: el de mejor guión para el propio Almodóvar y el de interpretación femenina para sus seis actrices. Volver se impuso también en la XXI edición de los Premios Goya, con premios a mejor película, mejor director, mejor actriz, mejor actriz secundaria y mejor música. Penélope Cruz fue además nominada para el Oscar a la mejor actriz en la 79º edición de los Oscar de Hollywood. Alejandro Amenábar Vino al mundo en Santiago de Chile, en 1972. Es un cineasta español. Aunque Alejandro Amenábar nació en la capital chilena, sólo residió en su ciudad natal hasta agosto del año siguiente, cuando sus padres, dos semanas antes del golpe de estado de Augusto Pinochet, decidieron emigrar a España y se instalaron en Madrid. Con el año y medio de edad que tenía al dejar Chile, el conocimiento de su tierra tuvo que formarse a través de las referencias, el acento y las costumbres de sus mayores. Estos y otros indicios de su identidad, que cobraron formas más definitivas en sus posteriores viajes a Chile para presentar sus películas, hicieron que mantuviese su doble nacionalidad, no obstante sentirse y declararse español. Y si bien parece poco probable que haga cine político, dado el estilo de su filmografía, no descarta rodar en el futuro una película sobre aquellos funestos acontecimientos que cambiaron la historia de su país el 11 de septiembre de 1973. Apasionado por las imágenes, más que por los juegos infantiles, el niño Amenábar ocupaba su tiempo libre entre cintas de vídeo. Vio decenas de veces su película favorita, 2001: una odisea del espacio (1968), de Stanley Kubrick, algo que seguramente lo vincula a algunos compañeros de generación, aunque en su caso existía una peculiaridad: para Amenábar, las imágenes eran indisolubles de la música de fondo. Una apreciación que le aficionó a las bandas sonoras, lo convirtió en coleccionista y le orientó más tarde a la composición musical y a la convicción de que, si no fuera director de cine, sería músico. De hecho, con su Macintosh, un secuenciador multipistas, un teclado, una mesa de mezclas y varios sintetizadores ha compuesto la música no sólo de todas sus películas sino también de Nadie conoce a nadie, de su amigo Mateo Gil, y La lengua de las mariposas, de José Luis Cuerda. En 1990 inició sus estudios de imagen y sonido en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense, pero ya entonces se sentía urgido por poner en marcha sus primeros proyectos como realizador, y así lo hizo, so pena de perder no pocas clases. Cuando casi le tocaba licenciarse, abandonó los estudios por culpa de un suspenso: la asignatura era precisamente realización. Por entonces ya había rodado sus primeros cortometrajes, en los que no sólo ejerció de director, sino también como guionista, protagonista, autor de la banda sonora y montador: La cabeza (1991), que obtuvo el primer premio de la Asociación Independiente de Cineastas Amateurs (AICA), e Himenóptero (1992), cuya proyección en el Festival de Elche despertó los elogios de Bigas Luna y el interés de otro director, José Luis Cuerda, quien a partir de entonces ejerció de mecenas del joven realizador. A comienzos de los años 90 con cortometrajes como “La Cabeza” (1991) o “Himenóptero” (1991) debutó como director, haciendo también sus pinitos como intérprete. Su tercer corto fue “Luna” (1995), película en la que aparecían como protagonistas Eduardo Noriega y Nieves Herranz, actriz que compaginó tareas de guión con Amenábar. Por estos títulos, Alejandro Amenábar recibió sus primeros galardones en diversos festivales especializados. En estas películas se aprecia su inclinación al thriller y las influencias de Alfred Hitchcock, Stanley Kubrick o Steven Spielberg, fundamentándose principalmente los inicios de su carrera en títulos de intriga y suspense. “Tesis” (1996) fue su primer largometraje con una intriga sobre las ‘snuff movies’. El film, producido por su descubridor, José Luis Cuerda, y co-escrito por Mateo Gil, está protagonizado por Ana Torrent, Eduardo Noriega, Fele Martínez y Xavier Elorriaga. La música fue compuesta por el propio Amenábar, hecho que repitió en todas sus películas y en títulos ajenos, como “Nadie Conoce a Nadie” de Mateo Gil o “La Lengua De Las Mariposas”, film dirigido por Cuerda por el que fue nominado al Goya a la mejor música original. Con anterioridad, y gracias a su labor en “Tesis”, Amenábar ganó el Goya al mejor director novel y al mejor guión original. El film también logró, entre otros premios, el Goya a la mejor película española del año. José Luis Cuerda también se encargó de la producción del segundo largometraje de Alejandro Amenábar, “Abre Los Ojos” (1997), título que conoció un remake en Hollywood, “Vanilla Sky”, dirigido por Cameron Crowe y protagonizado por Tom Cruise, Cameron Diaz y Penélope Cruz, protagonista del título original junto a Eduardo Noriega. Por “Abre Los Ojos”, película candidata al Goya como mejor film español del año, Amenábar recibió una nominación como mejor director y como mejor guionista, compartiendo candidatura con Mateo Gil. Cruise, encantado con “Abre Los Ojos”, se ofreció al director para producirle su siguiente trabajo, que se materalizó en la película de fantasmas “Los Otros” (2001), título protagonizado por Nicole Kidman que consiguió una excelente acogida internacional y el Goya a la mejor película, logrando también el galardón al mejor director y al mejor guión original, además de una nominación a la mejor música. El drama “Mar Adentro” (2004) fue una película de nuevo escrita entre Amenábar y Gil, con montaje del propio director, que se basaba en las vivencias del parapléjico Ramón Sampedro con el protagonismo de Javier Bardem. La película ganó el Oscar y el Globo de Oro a la mejor película de habla no inglesa y catorce premios Goya, entre ellos mejor película y mejor dirección. Más tarde dirigió “Ágora” (2009), film de carácter histórico ambientado en Alejandría y en los tiempos del primer cristianismo. Gira en torno a la figura de la astrónoma Hipatia encarnada en la película por Rachel Weisz. En cuanto a sus relaciones amorosas, Amenábar es homosexual. Se casó en el año 2015 con su pareja, David Blanco. El mismo año de su boda estrenó el thriller psicológico “Regresión” (2015), film con el protagonismo de Ethan Hawke y Emma Watson. Cuatro años más tarde filmó “Mientras Dure La Guerra” (2019), historia sobre los comienzos de la Guerra Civil Española desde la perspectiva de Miguel de Unamuno interpretado en la película por Karra Elejalde. En la actualidad prepara la teleserie “La Fortuna” (2021), con Karra Elejalde, Pedro Casablanc y Álvaro Mel. Fernando Trueba Director de cine español, que nació en Madrid, el año 1955. Estudió imagen en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad de Madrid. Tras colaborar como crítico de cine en el diario El País y en la Guía del Ocio madrileña, rodar algunos cortometrajes y cofundar la revista especializada Casablanca, en 1980 sorprendió a crítica y público con su primera obra, una simpática comedia que tituló Ópera prima. Después del documental Mientras el cuerpo aguante (1982) y de la fallida comedia Sal gorda (1983), sus posteriores obras lo situaron entre los cineastas de mayor talento de la cinematografía española, sobre todo como realizador de comedias, pero con brillantes excepciones, como su admirable adaptación de la novela de Christopher Frank El sueño del mono loco (1990). Su celebrada Belle Époque (1992) supuso para Fernando Trueba la consagración como cineasta. Ambientada en la Segunda República, el filme cuenta la historia de Fernando, un joven de veinte años que deserta del ejército y se refugia en un pequeño pueblo donde vive Manolo, un sesentón padre de cuatro hijas. Una a una, Fernando irá catando la belleza de todas las hijas, descubriendo nuevas sensaciones, lo que cambia su concepción de algunos aspectos de la vida y le permite vivir una "belle époque". Película que rezuma optimismo en todos sus planos, es un canto a la libertad apoyado por la interpretación de los que entonces eran algunos de los rostros más jóvenes del cine español (Jorge Sanz, Ariadna Gil, Penélope Cruz, Maribel Verdú), clara apuesta de Trueba por la frescura de la historia narrada. Galardonada en España con nueve premios Goya, obtuvo además el Oscar a la mejor película de habla no inglesa, incorporándose a esa elite especial, por rara avis, de filmes españoles oscarizados. El triunfo de Belle Époque le facilitó el rodaje en Estados Unidos de su siguiente comedia, Two much (1995), que fue un relativo fracaso comercial pese a contar con Antonio Banderas y Melanie Griffith para los papeles protagonistas. En 1998 volvió a probar las mieles del éxito con La niña de tus ojos, con la que ganó el Goya a la mejor dirección. Gran aficionado al latin jazz, en 2000 rodó el documental Calle 54, en el que congregó a los mejores intérpretes del género; dos años después llevó a la gran pantalla la novela de Juan Marsé El embrujo de Shanghai (2002), por la que recibió un Goya al mejor guión adaptado. Otras películas suyas son Sé infiel y no mires con quién (1985), El año de las luces (1986) y El baile de la victoria (2009). Elías Querejeta Nació en Hernani, en 1930, y murió en Madrid, en el año 2013. Ante todo, ha sido un productor de cine español. Realizó estudios de química y derecho, al tiempo que formó parte de la plantilla del equipo de fútbol de la Real Sociedad de San Sebastián, trayectoria deportiva que abandonó con 24 años. Era un asiduo de las proyecciones que realizaban los cineclubes de la ciudad, en donde conoció a otros jóvenes -Víctor Erice, Antonio Eceiza- que estudiarían en la Escuela Oficial de Cine de Madrid. En 1961 fundó su primera empresa, Laponia Films, al tiempo que colaboró con otras productoras en sus primeras películas. Después de dirigir varios cortometrajes, en 1964 decidió fundar Elías Querejeta P.C. Desde sus primeras películas definió el estilo que deseaba imprimir a sus trabajos, interviniendo en casi todos como co-guionista, al tiempo que reunía a su alrededor a un grupo de profesionales que garantizaría el acabado de cada película (Luis Cuadrado y Teo Escamilla como directores de fotografía; Primitivo Álvaro, en la producción; Pablo G. del Amo, en el montaje; y Luis de Pablo, en la música). Con La caza (1965) inició una estrecha colaboración con Carlos Saura de más de quince años. Al mismo tiempo, en su dilatada trayectoria estaría detrás de películas como El espíritu de la colmena, Pascual Duarte o Tasio, que le hicieron merecedor de un enorme prestigio internacional. Apoyó las carreras de directores como Francisco Regueiro, Víctor Erice, Ricardo Franco, Manuel Gutiérrez Aragón, Montxo Armendáriz y la de su propia hija, Gracia Querejeta. Si bien su cine estaba más volcado hacia ámbitos menos comerciales, muchas de sus películas alcanzaron notable éxito, convirtiéndose, además, en pilares sólidos de la cinematografía española, así como en referencias indiscutibles de su historia. La mayoría de sus producciones fueron premiadas en los más importantes festivales internacionales (Cannes, Berlín, Venecia, San Sebastián, San Francisco) y su trayectoria revisada en los lugares más recónditos del mundo. En mayo de 1998, la Academia del Cine y de las Artes Cinematográficas de España le concedió la Medalla de Oro por su trayectoria y aportación al cine español. En febrero de 2001 fue premiado con la Medalla de Oro de Bellas Artes. Carlos Saura Un clásico en el ámbito del cine español, Carlos Saura ha estado haciendo películas desde los años cincuenta. A pesar de haber nacido durante la era dorada de la asfixiante dictadura de Francisco Franco, Saura creció en una atmósfera creativa que le inculcó la pasión por el arte, la música, y la expresión artística en general que no dejará de aparecer en sus películas. Comenzó en la fotografía, y pronto añadió la realización de películas a su lista de habilidades. Estudió Ingeniería Industrial, pero rápidamente se pasó al periodismo, la fotografía y el cine, donde podía alimentar mejor sus pasiones artísticas. Su primera película fue un documental llamado Cuenca, estrenado en 1958. Dos años después la segunda película de Saura, Los golfos, estableció la tendencia neorrealista en el cine, un estilo que hoy en día podemos encontrar a lo largo de toda Europa. Sin embargo, en su tercera película es cuando los talentos cinematográficos de Saura brillan en todo su esplendor. La caza, estrenada en 1965, analiza los daños y destrozos causados por la Guerra Civil, al representar el conflicto bélico como una competición de caza entre varios personajes que representan distintas posiciones políticas y sociales. La película fue un gran éxito y acumuló varios premios, incluyendo el de Mejor Director en el Festival Internacional de Cine de Berlín. Tras estos éxitos iniciales, Carlos Saura continuó produciendo películas de un estilo similar hasta la muerte de Franco. Desde este momento, Saura se convirtió en uno de los mejores directores de la etapa de la Transición en España. En 1980, cambió su estilo de análisis crítico usado para los temas de la Guerra Civil a uno en el que pudiera producir películas populares que trataran de asuntos contemporáneos con un enfoque juvenil, como es el caso de la película Deprisa, deprisa. Desde entonces, el director ha seguido produciendo un buen número de buenas películas y guiones, lo que le ha hecho merecedor de varios premios y reconocimientos. El mismo Saura considera que su mejor obra es la película que realizó sobre el director de cine surrealista español, Luis Buñuel, que tiene por título Buñuel y la mesa del Rey Salomón. Críticos, audiencias y cinéfilos de España y todo el mundo coinciden en que Saura es un genio en su trabajo. Con casi medio siglo -dividido entre la dictadura y la democracia- dedicado a dirigir una impresionante colección de películas, demuestra, e incluso personifica, el desarrollo y la evolución del cine español. Como reconocimiento al conjunto de su obra, Carlos Saura recibió el Global Life Time Achievement Award en el 10º Festival Internacional de Cine de Mumbai en 2008. Habiendo comenzado su larga carrera como un excelente fotógrafo, el ojo de Carlos Saura tampoco le falla como director. Inteligente y creativo, todos sus películas rezuman expresión artística, al integrar la música, el arte e incluso la danza dentro de las tramas sin ocasionar sobresaltos. Suele usar actores no profesionales y recurre frecuentemente a la improvisación. Sus películas personales e íntimas se apoyan en la sencillez clásica en todos los aspectos, desde los decorados a los enfoques de cámara. En cuanto a los temas típicos que dominan la filmografía de Saura, muchos analizan asuntos sociales de España, tanto antes como después del fin de la dictadura de Franco. Antes de la vuelta de la democracia, la censura oficial puso coto a cómo Saura quería expresar sus ideas críticas respecto de la sociedad que Franco estaba intentando crear. Solía recurrir a símbolos para transmitir conceptos al público sin despertar las sospechas de la represión gubernamental. Otros temas que tratan las películas de Saura son los problemas sociales que arruinaron a la sociedad española en su momento, y que continúan haciéndolo: las drogas, la vida en la calle, la delincuencia juvenil, el robo, la violencia humana, el cambio social, y las relaciones entre hombre y mujer. Desde documentales a dramas a películas sobre flamenco, el currículum de Carlos Saura está bastante completo. Desde su primera película ha destacado como un todo-terreno en el mundo del cine, por una buena razón. Sus 34 películas le han granjeado miles de premios y reconocimientos, entre ellos Oscars, Premios del Festival de Cine de Cannes, y premios de numerosos festivales nacionales e internacionales. Vicente Aranda Nació en Barcelona, en 1926, y falleció en Madrid, en 2015, siendo un director de cine y guionista español. Está ligado a la llamada Escuela de Barcelona, cuya refinada estética fue una novedad en el cine español. Fata Morgana (1965) es una de sus obras más representativas y encuadradas en esta corriente. Abordó después géneros más comerciales, de cine fantástico y cine erótico: Las crueles (1969), La novia ensangrentada (1972), Clara es el precio (1974). Después, con más rigor, trató la transexualidad en Cambio de sexo (1977) y llevó a la pantalla, con talento, La muchacha de las bragas de oro (1980), adaptación de la obra de Juan Marsé que trata sobre la incursión de un escritor franquista en su pasado. Ambos filmes contribuyeron al despegue profesional de Victoria Abril. Luego Aranda dirigió Asesinato en el Comité Central (1982), basada en la novela de Manuel Vázquez Montalbán, película policíaca irónicamente teñida de política; y Fanny Pelopaja (1983), retrato sin concesiones de una joven de suburbio y de un policía corrompido. A finales de los años 1980 Aranda alcanzó sus mayores éxitos comerciales. En 1987-88 rodó dos filmes sobre el personaje de El Lute que lanzaron al estrellato a su protagonista Imanol Arias y alcanzaron buena acogida de crítica y público. Amantes (1991) fue tal vez el mayor triunfo de Aranda: causó sensación por su audaces escenas sexuales, ganó los dos principales premios Goya (mejor película y mejor director), así como el Oso de Plata a la mejor actriz en Berlín para Victoria Abril, y contribuyó a la consagración de unos jóvenes Maribel Verdú y Jorge Sanz. Nuevamente con uno de sus actores fetiche, Imanol Arias, a principios de la década de 1990 Aranda rodó El amante bilingüe (con Ornella Muti) e Intruso (con Ángel Valero y Victoria Abril). En 1994 le siguió La pasión turca, con Ana Belén y Georges Corraface. En 1996, Libertarias, sobre un grupo de mujeres anarquistas en plena revolución española, reúne uno de los mayores repartos del cine español: Ana Belén, Victoria Abril, Ariadna Gil, Loles León, Jorge Sanz, Pepe Sancho, Miguel Bosé... En 2001 llevó a la fama a la joven actriz Pilar López de Ayala en el papel principal de Juana La Loca (Premio Goya a la mejor interpretación femenina protagonista). En 2003 dirigió Carmen, película protagonizada por Paz Vega y basada en Carmen, la novela de Prosper Mérimée. Insistiendo en el drama de raíz histórica, Aranda abordó posteriormente una adaptación de la narración medieval, Tirante el Blanco, con un reparto internacional y heterogéneo: desde Victoria Abril y Rafael Amargo hasta Giancarlo Giannini y Charlie Cox. Luis Buñuel Nació en Calanda (Teruel) el 22 de febrero de 1900. En 1908 descubre el cine en Zaragoza, ciudad en la que estudió hasta 1917, en que se instala en la Residencia de Estudiantes de Madrid, donde coincidió con Dalí y García Lorca y participó en numerosas actividades, entre ellas las de su cineclub. A partir de 1922 publicó numerosos artículos sobre cine y arte en La Gaceta Literaria, Alfar, L'Amic de les Arts, Cahiers d'art, Helix, Horizonte, La Révolution Surréaliste o Le Surréalisme au Service de la Révolution. En 1924 se licenció en Historia, tras haber abandonado los estudios de Agronomía y Ciencias Naturales. En 1925 se trasladó a Paris con el fin de profundizar sus conocimientos sobre el cine. Allí entró en contacto con el grupo surrealista. En 1926 fue director artístico de la representación en Amsterdam de «El Retablo de Maese Pedro», de Falla. Escribió un guión para el Centenario de la muerte de Goya, que fue rechazado por su comité organizador en Zaragoza. En 1928 fue ayudante de Epstein en la película El hundimiento de la casa Usher y coordinó el número especial «Cinema 1928» de «La Gaceta Literaria». En 1929 inició junto a Dalí el proyecto de Un perro andaluz (Un chien andalou), que se rodó en el mes de abril y se estrenó en Paris el 6 de julio y en Madrid el 8 de diciembre. En 1930 regresó a Paris para rodar La edad de oro (L’âge d’or), que se estrenó para el público en Paris el 28 de noviembre. Poco después fue contratado por la M.G.M. en Hollywood. En 1931 regresó a España en vísperas de la proclamación de la II República y se proyecta La edad de oro. En 1933 comenzó el documental Las Hurdes tierra sin pan, que se preestrena en Madrid. Ese mismo año firmó con Lorca, Alberti, Ugarte, Vallejo y Sender el manifiesto contra Hitler. Desde 1934 trabajó en Madrid como encargado de doblaje para la Warner Brothers y en 1935 produjo La hija del engaño (Don Quintin el amargao) con la productora Filmófono. En 1936 el Gobierno de Lerroux prohibió su documental Las Hurdes. Desde París colaboró con el Gobierno de la República y supervisó la producción y realización de la película de propaganda Espagne 37. En 1938, desde Francia, viajó con su familia a Estados Unidos. Se estableció en Hollywood, donde supervisó las películas de apoyo a la causa republicana; allí le sorprendió el final de la guerra civil. Desde 1941 hasta 1943 trabajó en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, como productor asociado para el área documental y supervisor y jefe de montaje de documentales para la Coordinación de Asuntos Interamericanos, que dirigía Nelson Rockefeller. Dimitió como consecuencia de las acusaciones que recibió por su pasado izquierdista. En 1944 se trasladó a Hollywood para trabajar como director de doblaje en la Warner Brothers. Tras algunos fracasos en Méjico adquierió la nacionalidad mexicana y estrenó El gran calavera, que supuso un éxito de público. En 1951 estrenó Susana, La hija del engaño. Ese mismo año, Los olvidados, que había sido mal acogida en México en el momento de su estreno un año antes, obtuvo el premio del Festival de Cannes, y supuso, de nuevo, su reconocimiento internacional. Entre 1952 y 1955 rodó más de doce películas. En 1955 su película Nazarín, una adaptación de la novela de Benito Pérez Galdós, fue premiada con la Palma de Oro en el Festival de Cannes. En 1961 regresó a España para dirigir Viridiana que, prohibida en España, obtuvo la palma de Oro del Festival de Cannes y originó un gran escándalo, incluido el cese del director general de Cinematografía español. Como consecuencia, se exhibió con nacionalidad mexicana. En 1962 rodó y estrenó El ángel exterminador, y en 1963 en Francia El diario de una camarera (Le journal d’une femme de chambre). En 1964 hizo el papel de verdugo en la película de Carlos Saura Llanto por un bandido y de cura en En este pueblo no hay ladrones de Alberto Isaac. Rodó Simón del desierto, una lectura crítica de la vida de San Simeón el Estilita que, pese a estar inacabada por falta de presupuesto, obtuvo en 1965 el León de Plata de la Mostra de Venecia. En 1966, en Francia, realizó Bella de día (Belle de jour), que recibió el «León de oro» en la Mostra de Venecia. Ya no volverá a dirigir ninguna producción mexicana. En 1968 comenzó el rodaje de La Vía Láctea (La voie lactée), interrumpido por los acontecimientos del mes de Mayo en París. La estrenó en 1969. En 1970 volvió a España para realizar Tristana, según la novela de Galdós. En 1972 realizó El discreto encanto de la burguesía (Le charme discret de la bourgeoisie), que obtuvo el Oscar a la mejor película extranjera. En 1974 realizó El fantasma de la libertad (Le fantôme de la liberté) y se le hizo un homenaje en el Festival Internacional de Cine de Venecia con una retrospectiva de sus películas. En 1977 se levantó en España la prohibición de Viridiana y estrenó Ese oscuro objeto del deseo (Cet obscur object du désir), su última película, por la que recibió la Concha de Oro del Festival de San Sebastián. En 1980, en su último viaje a España recibió varias distinciones y homenajes. En 1981 se reestrenó en Francia La edad de oro, 50 años después de su prohibición. En 1982 se publica su autobiografía «Mi último suspiro», escrito con la colaboración de Jean-Claude Carrière. Murió el 29 de julio de 1983 en el Hospital Inglés de Ciudad de México. Montxo Armendariz Nació en el pueblo navarro de Olleta, en el año 1949, pero a los seis años de edad, se mudó al barrio de la Chantrea de Pamplona. Cursó estudios de electrónica en Pamplona y Barcelona y durante los años setenta del siglo XX fue profesor de electrónica en el Instituto Politécnico de Pamplona, actividad que compatibilizó con otros trabajos, con el cine y con su militancia política. En 1977, entró en contacto con la Asociación de Cineastas Vascos donde conoció a Fernando Larruquert y Javier Aguirresarobe, con los que trabajó posteriormente. El corto Barregarriaren dantza (Danza de lo gracioso), su primer trabajo, es una denuncia de la manipulación humana, tiene una duración de 13 minutos y fue sufragado de forma cooperativa por unas 40 personas agrupadas en Txantreako lankideen. Obtuvo el Mikeldi de Plata y el Primer Premio del Cine Vasco en el Certamen Internacional de Cine Documental y Cortometraje de Bilbao en 1979 y el Premio Especial a la Calidad de la Dirección de Cinematografía del Ministerio de Cultura. Con las ganancias obtenidas, en 1980 rodó Ikusmena contando como en el caso anterior con Fernando Larruquert en el montaje y Javier Aguirresarobe en la fotografía y que es una denuncia de la falta de libertad durante sus 14 minutos. Fue galardonado con el Primer Premio del Cine Vasco en el Certamen Internacional de Cine Documental y Cortometraje de Bilbao de 1980. Dentro de la serie Ikuska, Armendáriz se hizo cargo del guion y la dirección del número 11 sobre la Ribera navarra, con el que también logró el Premio Especial a la Calidad de la Dirección de Cinematografía del Ministerio de Cultura. Ese mismo año, 1981, la Institución Príncipe de Viana subvencionó su proyecto Nafarrako ikazkinak/Carboneros de Navarra, un ejercicio documental de 27 minutos sobre la vida al calor de la txondorra de los últimos supervivientes de este duro oficio, con el que volvió a conseguir el Premio Especial a la Calidad de la Dirección de Cinematografía del Ministerio de Cultura y el Premio Especial Calidad de la Dirección de Cinematografía del Ministerio de Cultura. Sobre su personaje central, Anastasio Ochoa, Armendáriz compuso el guion de su primer largometraje, que fue producido por Elías Querejeta, Tasio (1984), rodado en la localidad de Baquedano, sobre un carbonero celoso de su independencia. Con la cinta obtuvo premios en el Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias y en el Festival Internacional de Cine de Chicago entre otros. En 1986, ganó la Concha de Plata en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián con 27 horas, una historia sobre el tiempo a través de la vida de unos jóvenes complicados con la droga. Su siguiente obra, Las cartas de Alou, cosechó un rosario de premios dentro y fuera de España, incluido Goya al mejor guion original, Concha de Oro en San Sebastián en 19909o el Prix du public Radio France Hérault del Festival de Cine Mediterráneo de Montpellier, CINEMED. Con la adaptación de la novela homónima escrita por José Ángel Mañas, Historias del Kronen, un alegato sobre el nihilismo juvenil, alcanzó uno de los mayores éxitos de taquilla del cine español hasta ese momento, a la par que el reconocimiento de la crítica y de los profesionales que le otorgaron su segundo Goya como guionista. La película participó en la Sección Oficial del Festival Internacional de Cine de Canes de 1995. En 1997, escribió y dirigió una de sus películas más reconocidas Secretos del corazón. Con este largometraje ganó, entre otros galardones, el Premio Ángel Azul a la Mejor Película Europea en el Festival Internacional de Cine de Berlín de 1997, participó en la final de los Premios Óscar en la modalidad de mejor película extranjera y obtuvo varios premios Goya. En 1999 constituyó junto a Puy Oria la productora independiente Oria Films con el fin de llevar a cabo diferentes proyectos audiovisuales entre los que cabe destacar los largometrajes Silencio Roto (2001), Escenario Móvil (2004), Obaba (2005), No tengas Miedo (2011) y las producciones La guerrilla de la memoria (2002) dirigida por Javier Corcuera Andrino, El inmortal (2005) dirigida por Mercedes Moncada Rodríguez y De tu ventana a la mía (2011) dirigida por Paula Ortiz. En 2001, dirigió Silencio Roto, una historia en la que da voz a las mujeres que apoyaron y colaboraron con la lucha guerrillera contra el franquismo (“maquis”). La película se presentó en agosto de 2001 en la Piazza Grande del Festival Internacional de Cine de Locarno y participó también en la edición nº 26 del Festival Internacional de Cine de Toronto. Su siguiente proyecto, Obaba, la realizó en 2005 y es una adaptación de Obabakoak, una serie de relatos escritos por Bernado Atxaga donde fantasía y realidad se funden en un mosaico de soledades, violencia, y búsqueda personal. La película, que se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Toronto participando en la Sección Maestros, inauguró la 53 edición del Festival de Cine de San Sebastián y fue nominada a varios Goyas, además de representar a España en los Premios Óscar. En 2011, estrenó No tengas miedo, en la que aborda de forma directa el abuso sexual infantil y las secuelas que padecen quienes lo han sufrido. La película participó en la sección oficial del Festival Internacional de Cine de Karlovy Vari, obtuvo el Premio Fada a la Cultura concedido por la Fundación Vicki Bernadet por su contribución en la lucha contra los abusos sexuales infantiles y es utilizada por varios colectivos de psicólogos en sus terapias contra los abusos sexuales. Armendáriz combina su trabajo cinematográfico con talleres sobre la interpretación audiovisual, tutorías y cursos sobre guion o imparte clases magistrales en diversos centros y universidades. Victor Erice Este director de cine español nació en Carranza, en 1940. Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad de Madrid, ingresó en el Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas, donde en 1963 se diplomó en dirección con un cortometraje. En 1969 debutó como realizador con un fallido filme de tres episodios (los otros dos dirigidos por Claudio Guerín y José Luis Egea), producido por Elías Querejeta, quien financió también sus dos siguientes películas. Separadas por un período de diez años, la primera, El espíritu de la colmena (1973), alcanzó una gran repercusión, convirtiéndolo en uno de los directores más sugerentes de la nueva cinematografía española y en uno de los más importantes de toda su historia. La segunda, El sur (1983), basada en un relato de Adelaida García Morales, superó todas las expectativas y se erigió en una nueva obra maestra. Tras otro prolongado período de inactividad, a partir de lo que sería un episodio de una serie de televisión, en 1992 rodó El sol del membrillo, un largometraje experimental sobre el pintor Antonio López, que fue premiado en el Festival de Cannes. Autor de una filmografía cuya brevedad hay que atribuir a su manifiesta intención de no claudicar ante un sistema que limita la libertad de creación, la calidad de sus obras lo ha encumbrado a un nivel entre los cineastas españoles antes sólo alcanzado por Luis Buñuel y, en menor medida, por Luis García Berlanga y Carlos Saura. En 1996 fue distinguido con la Medalla de Oro de las Bellas Artes. Tras trabajar varios años en el guión para la adaptación de la novela de Juan Marsé El embrujo de Shanghai, la falta de acuerdo con el productor del proyecto, Andrés Vicente Gómez, impidió el esperado regreso de Erice al largometraje. En 2002 publicó el polémico guión y presentó Alumbramiento, un corto de 10 minutos incluido en el filme conjunto Ten minutes older. 3. Balance del cine español España, especialmente durante las últimas décadas, se ha granjeado una reputación por su excelencia en el arte del cine. Reconocidos festivales de cine aparecen en cada rincón del país, las películas consiguen premios y nominaciones constantemente, y la fama de las películas españolas y de sus creadores está en alza no solo en España, sino en todo el mundo. Con cineastas pioneros como Carlos Saura, así como la nueva generación de exploradores como Pedro Almodóvar, Alejandro Amenábar o Julio Medem dominando la gran pantalla, las películas españolas están despertando admiración en la escena cinematográfica internacional. Hay muchos factores que contribuyen al mundo del cine español y lo engrandecen. Primero, necesitas un buen argumento, que será dirigido por un gran director. Pero también se necesita un grupo de actores españoles con talento para que la película cobre vida. ¡Y por supuesto un festival en el que mostrar la película! Por suerte, España tiene de todos ellos. Desde el mismo origen del cine español a las últimas películas en cartelera, España es sin duda uno de los lugares donde ir si quieres experimentar el mejor cine. Las películas españolas no solo han tenido éxito en España, sino a lo largo y ancho del planeta, y muchas de ellas han ganado tanto premios Goya como Oscars. Y, ¿quién puede olvidar la terrible escena del ojo en 'Un perro andaluz'? ¿O el final de 'Abre los ojos'? Las películas españolas nos han proporcionado algunos grandes momentos durante las décadas (¡y muchas en las que nos hemos tenido que esconder tras un cojín!). La impresión que queda tras ver una película española es solo una de las cosas que las han hecho tan famosas. España ha dado un buen número de directores de cine con talento que nos han dejado una colección de excelentes películas españolas para disfrutar. Tanto si lo tuyo son los thrillers de acción y ciencia ficción de Amenábar, o los clásicos surrealistas de Luis Buñuel, siempre hay algo que disfrutar del repertorio del cine español. Y, por supuesto, cómo podemos hablar de directores de cine españoles y no mencionar a Pedro Almodóvar, al que algunos consideran el padre del cine moderno español. Sin él, no existirían clásicos como 'Mujeres al borde de un ataque de nervios' o 'Volver'. Marcó un importante punto de transición tanto en el cine español como en la sociedad española, propiciado por el fin de la dictadura de Franco y el avance de la libertad. Todas las películas están compuestas por una serie de elementos importantes, y no podría haber una gran película española sin un gran elenco de actores y actrices españolas. ¡Menos mal que España está llena de ellos! Algunos de los actores más conocidos internacionalmente de hoy son también algunos de los mejores actores españoles, como es el caso de Penélope Cruz, Antonio Banderas y Javier Bardem. Por ejemplo, Penélope Cruz ha pasado de hacer papeles menores en las primeras películas de Pedro Almodóvar y Alejandro Amenábar a ser una de las actrices más famosas del mundo, apareciendo en algunos de los mayores éxitos de taquilla de los últimos años junto a actores famosos como Tom Cruise o Johnny Depp. Con todos estos nombres importantes en el mundo del cine, no sorprende que España tenga tantos festivales de cines. Además, a los españoles les gusta celebrar todos los aspectos del cine, por lo que el abanico de festivales es inmenso también. Desde los más grandes y resplandecientes, como el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, a los más pequeños como el Festival de Cine Independiente de Orense, las películas españolas siempre tienen la cuota de pantalla que se merecen. De hecho, muchos de los grandes directores de cine españoles que conocemos hoy comenzaron sus carreras en estos festivales minoritarios, mostrando su trabajo a audiencias mayores y dándose a conocer. Algunas de las primeras películas de Pedro Almodóvar se proyectaban en bares de Madrid, donde él mismo añadía la voz en persona, pues era muy caro añadirla a la película. Fueron estas sesiones las que le ayudaron a tener tanto éxito en el mundo del cine español. ---------------------------------------------------------------------

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