CUENTO INFANTIL, "Taller de títeres, marionetas y juguetes de madera"
títere es un muñeco que se mueve mediante hilos u otro procedimiento. Puede estar fabricado con trapo, madera o cualquier otro material y permite representar obras de teatro, en general dirigidas al público infantil. Más concretamente, podemos establecer que existen tres grandes tipos de títeres: - Títere de guante: Como su propio nombre indica, es aquel que tiene forma de guante, por lo que el artista trabaja con él; inserta su mano en éste para luego moverlo a su antojo. No obstante, existe una variación y es aquel conjunto de títeres que se insertan en los dedos. - Títere de hilos: Se mueve a través de unos hilos que tiene enganchados y en cuyo final se encuentran las manos del titiritero, que es él que los moverá. - Títere de peana: Se dan en llamarse así porque tienen un soporte de madera y también una varilla, que son los elementos que permiten trabajar con él al tiempo que sostenerlo. Las sombras y las siluetas, sean articuladas o no, también son conocidas como tipos de títeres. La historia de los títeres, también conocidos como marionetas, se remonta a la Antigua Grecia. Los griegos utilizaban el concepto de neurospasta para referirse a los títeres, un vocablo vinculado al movimiento con hilos. Los romanos también utilizaron los títeres como diversión. Es importante que quien maneja el títere pueda ocultarse y sólo deje al muñeco a la vista del público. De esta forma, se crea la ilusión de que el títere tiene vida propia y se mueve sin ningún guía. Presencia en la TV: Es interesante resaltar que actualmente en el panorama televisivo de España existen unos títeres que se han convertido en figuras importantes. Nos estamos refiriendo a Petancas, Trancas y Barrancas, tres hormigas de color violeta que entrevistan a los personajes famosos que acuden al programa “El Hormiguero”. No obstante, han existido anteriormente otras marionetas significativas de la televisión. Este sería el caso de algunos de los personajes más queridos y seguidos del espacio infantil “Barrio Sésamo”, que tuvo gran éxito entre la población infantil de todo el mundo durante la década de los años 80. Epi, Blas o Coco fueron algunos de esos míticos títeres, que forman parte de nuestro acervo cultural. Dominio de un títere: La persona que maneja un títere se conoce como titiritero. Se trata de un verdadero arte que requiere de mucha práctica para el dominio perfecto del muñeco. Los títeres más avanzados están en condiciones de mover distintas partes del cuerpo y del rostro de manera independiente, por lo que el titiritero debe tener una excelente coordinación de sus movimientos. Una persona controlada por otra: En el lenguaje coloquial, el término títere también permite hacer referencia a una persona que se deja manejar por otra (de la misma forma que el muñeco). En este sentido, se trata de una acusación difamatoria, ya que supone que el sujeto en cuestión no tiene pensamientos propios, sino que repite lo que otro le manda. Es habitual que, en el ámbito de la política, se acuse a ciertos individuos de ser títeres de otros más poderosos, quienes son los que están en realidad detrás de sus iniciativas y propuestas. El término marioneta, que procede del vocablo francés marionnette, se utiliza para nombrar a un muñeco que se mueve mediante hilos u otra clase de mecanismo. Con las marionetas suelen representarse obras de teatro. Estos títeres pueden fabricarse con diferentes clases de materiales, desde papel hasta metal pasando por plástico o madera. Un conjunto de cuerdas permite dotarlos de movimiento y, por lo tanto, les brinda expresión. Los orígenes de la marioneta son remotos. Ya en la Antigua Grecia y en la Antigua Roma se empleaban estas figuras para contar historias. Con el paso de los años fueron desarrollándose nuevas técnicas para explotar el potencial de estos muñecos. En el ámbito del cine y la televisión, las marionetas gozaron de una época de gran popularidad durante los años 80, en gran parte gracias a las increíbles producciones de Jim Henson, un titiritero y productor norteamericano famoso a nivel mundial por haber creado la serie The Muppets, que se conoce en español como Los Muppets. Entre los programas de televisión de los cuales participó Henson se encuentra además el aclamado Sesame Street (Barrio Sésamo o Plaza Sésamo). Con respecto a sus películas, destacan The Dark Crystal (El Cristal Oscuro o El Cristal Encantado) y Labyrinth (Dentro del laberinto o Laberinto). A lo largo de su carrera fundó más de una compañía para llevar a cabo sus proyectos, los cuales siguen siendo halagados varias décadas de su fallecimiento, que tuvo lugar a mediados de 1990. El trabajo con marionetas requiere un talento especial, además de una formación intensa para dominarlo y ser capaces de que el muñeco cobre vida propia, independiente del titiritero. Existen diferentes caminos a la hora de encararlo: están quienes intentan conseguir el mayor grado posible de realismo en los movimientos y las expresiones faciales, pero también quienes los exageran para aprovechar sus imperfecciones como parte del espectáculo. Es importante señalar que las primeras marionetas movidas completamente por hilo datan del siglo XVIII. Su antigüedad las convierte en parte de la cultura universal de nuestra especie: aunque nunca antes hayamos visto una, la primera vez suele causarnos sensaciones muy particulares, arraigadas en lo más profundo de nuestra esencia. Un buen titiritero puede generar en su público todo tipo de reacciones, desde el llanto hasta la risa, pasando por momentos de reflexión e intriga. En las películas y series de Jim Henson se pueden apreciar estas habilidades, sin olvidarnos de los minuciosos diseños de las marionetas, que han cautivado a varias generaciones desde sus primeras apariciones. En la actualidad reina la animación por ordenador tanto para producciones televisivas como cinematográficas, y las compañías que la usan con buen gusto y una visión artística, como Pixar, consiguen resultados similares a los de los antiguos titiriteros. DEFINICIONES RELACIONADAS TEATRO DE SOMBRAS Se conoce como teatro de sombras a un espectáculo que consiste en la creación de ciertos efectos ópticos. Para el desarrollo del teatro de sombras, se necesita una lámpara u otra fuente de iluminación y una superficie lisa y clara (que puede ser una pared o una pantalla). La persona debe colocar sus manos o una marioneta frente a la lámpara para que la sombra se proyecte en la pared o la pantalla. De acuerdo a la posición de las manos y a los movimientos, puede crear figuras: animales, seres humanos, etc. TEATRO INFANTIL El concepto de teatro infantil puede hacer referencia a diferentes ideas. Por un lado, el teatro infantil abarca aquellas obras escritas con los niños como destinatarios: es decir, aspiran a ser vistas por el público infantil. El teatro infantil, por otro lado, menciona los textos de dramaturgia que son creados o interpretados por adolescentes o niños. Un grupo de niños, en este sentido, puede crear y representar sus propios trabajos, constituyéndose en exponentes de esta clase de teatro infantil. Respecto al teatro infantil que tiene a los niños como receptores potenciales de las propuestas, se desarrolla de dos formas diferentes. La más común es aquella que se conoce como teatro infantil por interiorización, con un adulto escribiendo las obras de acuerdo a aquello que cree que a un niño le puede interesar. Para esto, el escritor debe tener en cuenta la edad de los niños a los que apunta a cautivar ya que los contenidos tienen que vincularse a la madurez intelectual y emocional del espectador. El teatro infantil por apropiación, en cambio, aparece cuando los niños adoptan obras que, en principio, no los tenían como destinatarios. Se trata de obras pensadas para el público en general pero que, por ciertas características, terminan atrapando a los más pequeños. A nivel general, puede decirse que el teatro infantil apuesta por los personajes caricaturescos, los vestuarios coloridos y los componentes musicales (canciones, coreografías de baile, etc.). Muchas veces las obras tienen una moraleja para que los espectadores adquieran o desarrollen ciertos valores que se consideran positivos. En algunas ciudades del mundo se apuesta de manera clara por ofrecer a sus vecinos más pequeños una gran oferta en materia de teatro infantil. Y es que se considera que es la manera de que aprendan, de que se diviertan y, sobre todo, que desde temprana edad empiecen a disfrutar de la actividad cultural en general. MARIONETA El término marioneta, que procede del vocablo francés marionnette, se utiliza para nombrar a un muñeco que se mueve mediante hilos u otra clase de mecanismo. Con las marionetas suelen representarse obras de teatro. Estos títeres pueden fabricarse con diferentes clases de material, desde papel hasta metal pasando por plástico o madera. Un conjunto de cuerdas permite dotarlos de movimiento y, por lo tanto, les brinda expresión. Los orígenes de las marionetas son remotos. Ya en la Antigua Grecia y en la antigua Roma se empleaban estas figuras para contar historias. Con el paso de los años fueron desarrollándose nuevas técnicas para explotar el potencial de estos muñecos. TÍTERE Probablemente, este término sea de origen onomatopéyico y proceda del sonido “ti” emitido por la voz aguda del titiritero para dar la impresión de que sus muñecos hablan; en cualquier caso, con esta voz se designan las figurillas elaboradas de muy diversos materiales, tales como madera, pasta o cartón, que se mueven en un pequeño escenario manipuladas por el titiritero metiendo la mano dentro de ellas o valiéndose de cuerdas. Pese a que existe gran variedad de títeres, cuatro son los modelos más utilizados desde la Edad Media: el títere de cuerdas o hilos, el títere de guante, el títere de varilla y el títere de cachiporra, también conocido como cristobita. A comienzos del siglo XIX los títeres ya habían llegado a su cenit en cuanto a técnica y perfección. Es entonces cuando se produce la caída en desgracia del teatro de títeres, provocada en parte por la carencia de mensaje y espontaneidad; a mediados de siglo, casi ha desaparecido, aunque vive gracias a titiriteros ambulantes que recorren pueblos y aldeas, de feria en feria, con sus teatrillos. Inventos recientes, como la linterna mágica y posteriormente el cine, superan con creces la aparente perfección de títeres y autómatas y acaban por desterrarlos completamente al ámbito rural. Sin embargo, a finales de siglo y comienzos del siguiente, el títere parece resurgir encarnado en una serie de nuevos personajes que invaden las calles y teatros de toda España durante las fiestas, entre los que destacan los títeres de la Tía Norica de Cádiz, el gallego Barriga Verde o el Tirisiti de Alicante. Barcelona cobra especial relevancia en el florecimiento del títere durante el siglo XX, ya que se destinan lugares públicos para espectáculos con títeres y se abren diversos locales que funcionan al mismo tiempo a manera de teatro, como la famosa cervecería Els IV gats. Por otro lado, durante las primeras décadas de siglo escritores de la talla de Valle-Inclán y García Lorca favorecen con sus obras el florecimiento de este arte popular en el siglo XX, y llevan el títere de nuevo a la escena. Valle-Inclán concibe sus obras esperpénticas con una estética grotesca y popular basada en el modo español de enfrentarse a los personajes, mirándolos desde arriba como si de títeres se tratara. Escribe con esta nueva técnica las trilogías Tablado de marionetas, cuyo subtítulo “Para educación de príncipes” recuerda las funciones dedicadas al delfín, y Martes de Carnaval, y el Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte, donde subtitula las obras que lo componen “Autos para siluetas” o “Melodramas para marionetas". Por su parte García Lorca escribe para el teatro de marionetas dos farsas, el Retablillo de don Cristóbal y la Tragicomedia de don Cristóbal y la señá Rosita (ambas de 1931), con las que se acerca a este modo de hacer teatro. De gran importancia para la historia del títere español es el viaje que Lorca realiza a Argentina, donde es recibido con gran entusiasmo por la comunidad de titiriteros, pues logra reavivar este arte que se encontraba estancado. Muchos titiriteros latinoamericanos se trasladan a España tras la Transición Democrática, sirviendo de referente a un títere prácticamente inexistente durante la Guerra Civil. El Ministerio de Educación de la II República, a través del Patronato de las Misiones Pedagógicas en las que participan un gran número de intelectuales y que alcanzan el número de 270, fomenta el teatro, el folklore y la cultura en general, y se preocupa de hacer llegar el teatro de títeres a todo el territorio nacional. Pronto, no obstante, estalla la Guerra Civil y toda actividad relacionada con los títeres desaparece prácticamente hasta mediada la década de los 70. La posguerra y la utilización maniquea por parte del poder de los títeres se encargan de hacer desaparecer de España esta forma de espectáculo, aunque durante la Dictadura algunos intentos de teatro de títeres surgen por parte de titiriteros alejados del pensamiento franquista, como Ezequiel Vigués Dido, Maese Villarejo o Tozer. En 1976, con la llegada de la democracia, resucita el arte de los títeres, que se encuentra en estos momentos sin referentes y tradición, si bien recibe la ayuda de los grupos de titiriteros latinoamericanos llegados a España, que se traduce en una recuperación de ciertas formas perdidas. En esta época de búsqueda por parte del titiritero de una identidad y estilo propios, surgen numerosos grupos de teatro de títeres vinculados a la acción política y la educación, así como al teatro independiente. La década de los ochenta es una fase de reconstrucción de la profesión del titiritero, desaparecida después de casi medio siglo de inactividad teatral; entonces, se lleva a cabo una labor de investigación en cuanto a técnicas y formas estéticas y un intento de continuar el trabajo realizado por aquellos titiriteros que habían trabajado durante la dictadura franquista al margen del poder. El teatro de títeres se ve impulsado en gran manera por la celebración de continuos Festivales Internacionales organizados por toda España (Alicante, Barcelona, Bilbao, Lérida, Sevilla, entre muchas otras ciudades) y especialmente con la fundación en 1985 de la Unión Internacional de la Marioneta (UNIMA), que comienza a publicar un boletín informativo titulado Titireando. La prosperidad del títere es tal que se inaugura rápidamente un buen número de salas especializadas en teatro de títeres. El Teatro Malic se convierte en la primera sala permanente; después, llegan la Sala Arbolé de Zaragoza o La Estrella de Valencia; además, nacen centros para el estudio y documentación del títere, entre los que destacan el Centro de Titelles de Lérida y el Centro de Bilbao, que incluso trabajan en publicaciones dedicadas al arte del títere. En la actualidad existen muchos grupos dedicados al teatro de los títeres, herederos en su gran mayoría del trabajo realizado en las primeras salas permanentes, como Teatro Malic, muchos de los cuales se han originado en talleres, como el que Pepe Otal dirige en Barcelona. Estos grupos de profesionales del títere, reunidos en 1997 con motivo de la celebración del III Encuentro de titiriteros organizado por UNIMA en Cuenca, se plantean una importante reforma que afecta de lleno a su trabajo y a su reconversión en empresas teatrales. El títere ha desempeñado un papel importante dentro de sociedades muy diversas y no solo como medio de diversión para todas las clases sociales; de hecho, ha llegado a ser un valioso instrumento educativo, utilizado por el clero para representar historias sagradas o empleado para fundamentar la normalización del catalán, el vascuence y el gallego como lenguas del Estado español. El uso de estas figuras ha ganado espacio a pasos agigantados en diversos programas de televisión para niños (Bario Sésamo o Los Teleñecos) y adultos (Noticias del Guiñol). GUIÑOL La palabra guiñol tiene dos acepciones posibles. Habitualmente se emplea para designar el teatro de marionetas, definiendo con ella aquellos escenarios, estables o no, construidos para realizar representaciones con títeres. También puede utilizarse este vocablo para identificar un tipo concreto de espectáculo de estas características, desarrollado en Francia a comienzos del siglo XIX. Precisamente fue esa función teatral la que originó esta palabra. Un guiñol o teatro para marionetas puede ser de dos clases fundamentales: de fortuna y definitivo. El llamado guiñol de fortuna es temporal y su construcción, muy sencilla, ha de ceñirse a las cualidades del lugar donde vaya a llevarse a cabo la representación. Un simple biombo, una cortina en su eje o un armazón cubierto de tela pueden cumplir perfectamente ese cometido. Los guiñoles de fortuna son frecuentes en las representaciones de titiriteros aficionados, pero también es posible hallarlos en contextos profesionales, cuando las características de la función no exigen una escenografía más compleja. Por el contrario, el guiñol definitivo supone un escenario permanente. Cabe hacer una división en este tipo de guiñoles, pues los hay transportables y también fijos. Los guiñoles fijos no son otra cosa que teatros convencionales, especializados en los retablos de marionetas. El conjunto de elementos de esos escenarios depende del tipo de obra a representar, pudiendo ser tan complejos como los que habitualmente ocupan actores reales. Sin embargo, es más frecuente el guiñol definitivo desmontable, construido mediante tablas que pueden desencajarse a voluntad, permitiendo así el traslado del montaje de un lugar a otro. Cuentan con una estructura o marco sólido, sobre el que se sitúan los cortinajes necesarios para ocultar a los titiriteros y, si procede, el telón, los apliques y el resto de los elementos escénicos requeridos. En el caso particular del teatro de sombras, el escenario tendrá como elemento esencial un bastidor que mantenga en tensión una tela, tras la cual los artistas moverán los títeres planos. Una iluminación adecuada proporcionará el efecto óptico necesario. En la ciudad francesa de Lyon, el buhonero y dentista Laurent Mourguet (1769-1844) se sintió atraído por los espectáculos de títeres, muy populares en toda Francia, donde el personaje Polichinelle, de origen italiano, había dado lugar a un número considerable de imitaciones. En este sentido destacaban otras marionetas francesas como Barbizier, típico de Besançon, Jacques, de Lille, y Lafleur, de Picardía. Tras su primera etapa como titiritero, considerada de aprendizaje, Mourguet, que era totalmente analfabeto, empezó a crear sus propios personajes, experimentando con la improvisación. Fue así como apareció el cómico y borrachín Gnafron, muñeco que pronto tuvo por compañero a Monsieur Guignol, el cual comenzó su andadura como marioneta hacia 1808. El enorme éxito de Guignol se debió a que era un reflejo optimista de los problemas cotidianos del público trabajador, problemas que su marionetista sabía caricaturizar con desparpajo y humor. Los descendientes de Mourguet y otros titiriteros hicieron giras con el personaje, que se dio a conocer en toda Francia y más adelante en el resto de Europa. Dado que en sus representaciones empezaron a surgir contenidos sociales, los censores de Napoleón III comenzaron a controlarlas. Con el tiempo, pese a conservar su carga satírica, las obras de Guignol acabaron siendo un divertimento para niños. La dinastía Mourguet ha seguido ofreciendo su espectáculo hasta la actualidad, conservando las cualidades del Guignol original. Fue el uso coloquial del nombre de este personaje en diversos lugares de Europa lo que generalizó esa palabra, guiñol, como sinónimo del teatro de títeres. TEATRO BUNRAKU Se denomina así a una variedad de teatro japonés de marionetas profesional. Al igual que el kabuki, es una forma de arte dramático que se desarrolló en el marco de la ciudad durante el período Edo (1600-1868). Las primeras referencias que se conocen en Japón sobre marionetas datan de principios del siglo XI. Aunque probablemente fueran utilizadas incluso antes por aquellos que contaban historias de pueblo en pueblo para entretener a sus gentes. Durante el siglo XV y XVI fueron los monjes-biwa (biwa hoshi), quienes de un modo similar cantaban episodios históricos como los descritos en el Heike monogatari. Profesionales del entretenimiento narraban historias de uno u otro tipo, por aquí y por allá, pero en el siglo XVI se produjo un cambio notable en el estilo de contarlas. El nuevo estilo, que se denominó joruri, incorporaba a la declamación el acompañamiento de un nuevo instrumento importado, el shamisen, que llegado de Okinawa desbancó a la biwa, de origen persa. En este nuevo estilo en el que se funden la palabra y el ritmo de la música se puede decir que se hallan las bases del bunraku, que cautivó a la gente de la ciudad, especialmente a los comerciantes, que se convirtieron en sus principales seguidores. Frente a las restricciones de público que imponía el no, limitado a los samuráis y otras clases altas, la gente del común dio la bienvenida a este espectáculo popular lleno de color y apasionamiento. Se considera la segunda mitad del siglo XVII, el momento de mayor florecimiento del bunraku, más centrado en la zona de Osaka y Kyoto. Fue Chikamatsu el responsable de su transformación de entretenimiento popular a forma artística de representación teatral. Chikamatsu empleó los recursos, dicción y técnicas literarias de la prosa clásica, el drama y la poesía en sus creaciones, resaltando los elementos históricos y los temas contemporáneos que enfatizaban en los códigos de moral y ética. El éxito de Sonezaki shinju, en 1703, que relata el suicidio de dos amantes, puso de moda los temas de amor entre comerciantes y prostitutas, los cuales casi siempre terminaban en tragedia por la imposibilidad de los amantes de resolver el conflicto entre los códigos sociales y sus propios sentimientos. En los orígenes del bunraku la audiencia veía tan sólo los muñecos, pues quienes los manejaban permanecían escondidos tras la cortina que cruzaba el escenario. Se manejaba a los muñecos levantándolos y operando con las manos por debajo de sus faldas. Cuando se presentó la obra Sonezaki shinju, se manejó el muñeco de la heroína delante de la cortina. Este atrevido experimento fue bien acogido y, ante el éxito, los operadores se incorporaron al impacto visual del bunraku. Poco después, también el narrador y el instrumentalista de shamisen fueron colocados frente a la audiencia. Los muñecos fueron siendo perfeccionados y en 1727 gozaban de párpados y boca movibles y manos capaces de prender distintos objetos. El muñeco manejado por tres personas fue introducido en 1734 y, en dos años más, los muñecos podían mover sus ojos y sus cejas. También, los escenarios y la puesta en escena se hicieron igualmente más y más elaborados. Todas estas innovaciones permitieron al bunraku competir con el kabuki, hasta el punto de que los actores fueron incluso influidos por la declamación del narrador y por los gestos estilizados de los muñecos. A mediados del siglo XVIII el teatro de marionetas comenzó a declinar ensombrecido por el éxito apabullante del kabuki. Posteriormente, la llegada del teatro occidental, y el desarrollo de un teatro semejante en Japón, calificado como teatro moderno, hizo que perdiera prácticamente todo el favor del público, distraído por las novedades importadas que aparecían ante sus ojos como sinónimo de modernidad. Un cuento infantil Desde el inicio de la calle, se veía en su mitad, la casa y el taller de Jerónimo, un maestro carpintero del que vamos a contar muchas cosas interesantes y detalles curiosos. Pero, antes, diremos que Jerónimo vivía en una zona de clima templado u oceánico. Las temperaturas son suaves durante todo el año. Los veranos son cortos con valores entre 18º y 23º y los inviernos suaves, entre 6º y 12º.Son raras las heladas, excepto en el interior de las cordilleras. El clima oceánico o atlántico, también llamado marítimo, o británico, es un tipo de clima templado húmedo propio de latitudes templadas común en las regiones próximas al océano e islas donde el viento sopla constantemente hacia el continente, caracterizado por pequeñas o moderadas oscilaciones térmicas diurnas y anuales que lo diferencian del clima continental, además de poseer humedad relativa elevada. Hay abundantes precipitaciones a causa de la proximidad al océano, en las costas occidentales u orientales de los continentes. Los inviernos son fríos pero no gélidos y los veranos frescos o cálidos con una oscilación térmica anual mediana de unos 10 °C aproximadamente. Las precipitaciones son abundantes y están bien distribuidas aunque con un máximo invernal. ¡Bien! La casa citada tenía dos plantas, en la primera se encontraba evidentemente el taller de Jerónimo, mientras que la segunda planta constituía su alojamiento. Se trataba de una casona más bien vieja y muy destartalada y desorganizada, que tenía de madera hasta sus vigas, las cuales sobresalían del paramento de la pared. Según parece, debido a las malas condiciones económicas de la época en que se levantó, los ladrillos brillaban por su ausencia, levantándose la construcción gracias a un montón de adobes, que tenían poca regularidad, por lo que el conjunto recordaba a una anticuada, vieja y triste cuadra para el ganado. El adobe es un paralelepípedo de barro y paja secado a la intemperie, sin cocer al fuego, y que se emplea como material de construcción. El enlucido de los muros no se había realizado con yeso o cal, por lo que la intemperie reinaba por doquier. El enlucido consiste en una segunda capa de cal, yeso, etc., que se da a un muro sobre el enfoscado, formando su aspecto exterior. A veces el revestimiento de un muro con mortero de cal y yeso se extiende irregularmente para que presente un aspecto rugoso. Añadiremos que la cal, muy diluida en agua, se emplea para blanquear, pero su ausencia denota una rudeza y una vulgaridad poco comunes. En la parte baja, dos grandes portalones de madera seca y vieja que se deshacían en polvo y astillas, cuidaban del espacio interior de un taller que no era muy grande. Nada rompía el mal aspecto que lucían los muros, y, ni mucho menos, lucían un ostentoso escudo de armas. Unas destartaladas escaleras, que descansaban en un rincón de su interior, entreabrían el espacio de la segunda planta. ¡Ah! De la techumbre pendían dos candiles o dos quinqués de aceite, cuya función era la iluminación de este vetusto espacio. En sus paredes, un tanto desordenadamente, se agolpaban las herramientas que utilizaba este artesano de la madera: formones, martillos, barrenas, diferentes lijas, algún bote de barniz, etc., etc. Aclararemos a los chiquillos que un formón es un instrumento semejante al escoplo, aunque es más ancho de boca y menos grueso. Asimismo, la barrena es un instrumento de acero con una rosca en espiral en su punta y provisto generalmente de un mango en el otro extremo, que sirve para taladrar la madera. Por último, el papel de lija se usa para quitar pequeños fragmentos de material de las superficies para así dejar sus caras lisas, como en el detallado de maderas, en preparación para pintar o barnizar. Hoy en día, todos estos instrumentos se encuentran en las tiendas de bricolaje. Y, en el centro de esta estancia, se encontraba un mazacote de madera, a modo de mesa, sobre el que trabaja el carpintero. Luego, nuestro amigo Jacinto tenía una pequeña carpintería, que es el oficio de trabajar la madera para crear objetos útiles y agradables al ser humano. El trabajo sobre la madera incluye principalmente cortar, esculpir, pulir, unir, impermeabilizar y otros. El trabajo de la madera es una de las actividades humanas más antiguas, por lo cual, cada cultura y región tiene diferentes maneras y herramientas para trabajar este material. Pero, después, volveremos sobre el trabajo de Jacinto, pues éste podría considerarse un escultor de la madera, un verdadero artista. Como hemos insinuado, un endeble juego de escaleras nos permitía comunicar la 1ª planta con la 2ª, y viceversa, articulado por una meseta central, que es el rellano o descansillo entre dos escaleras o tramos de escalera. Cada tramo de escalera contaba con siete peldaños de haya maciza vaporizada de calidad natural, lo que les confería una gran robustez, siendo de cortes rectangulares. Para renovar una antigua escalera, los peldaños de haya de calidad natural son ideales. La madera de haya es lo suficientemente densa como para soportar un uso repetido. Estas escaleras no cuentan, en ningún tramo, con reposabrazos, lo que las torna inaccesibles para algunas personas. Así, pues, ya nos encontramos en la 2ª planta, que se articula en un pequeño baño, con una ducha de plato, un lavabo y un espejo pequeño y rectangular, más un wáter roca, en una pequeña habitación, con una cama de 1,20 y un destartalado armario, y en una pequeña cocina, con una caldera de 50 litros de agua y una cocina de leña, sin faltar una ridícula mesa que tiene dos taburetes. Cuando el espacio de los armarios y cajones no sea suficiente, y Jerónimo tenía muchas provisiones y utensilios de cocina, entonces optó por el almacenaje para cocina de pared. Creó su propia solución con barras para colgar utensilios de cocina, ganchos, recipientes y estantes para tenerlo todo a mano. Aquí, las paredes cuentan con un ligero revestimiento de yeso, blando por lo común, tenaz y que se raya con la uña. La iluminación de la totalidad de la planta es conseguida gracias a tres lámparas de parafina, que es una especie de aceite mineral que sale de un compuesto que viene a su vez del petróleo y del carbón. No existe sistema de calefacción alguno, por lo que el frío y la humedad corren libremente en este interior. La chimenea llama la atención por su aspecto despreocupado y ruinoso. En esta 2ª planta sólo existen dos ventanas, una en la habitación, y otra en la cocina, por lo que su interior está mal ventilado. Y, encima de esta 2ª planta, descansa un tejado a dos aguas de uralita, que es una forma de cubierta clásica, la más común en aquellas partes del mundo con climas templados. Consiste en dos secciones de techo inclinadas en direcciones opuestas y colocadas de manera que su parte más alta coincide en una línea recta horizontal, denominada cumbrera. El diseño de este tipo de techo se logra utilizando vigas, tijerales o correas. Los dos paños de pared triangulares sobre los que se apoya la cubierta se denominan aguilones y las vigas inclinadas que se unen en la cumbrera se denominan pares. La creciente importancia de la fachada ventilada ha llevado a la búsqueda de un afán de continuidad entre la fachada y la cubierta, para lo que se han ideado soluciones estilísticas que dibujan sencillez en los edificios sin perder en muchas ocasiones ni un ápice de estilo, utilidad y modernidad. La masa es un material utilizado en la construcción, compuesto por un aglomerante reforzado con fibras minerales. Originalmente las fibras de refuerzo de esta masa eran de asbesto, que es el nombre asignado a un grupo de seis materiales fibrosos diferentes (amosita, crisolita, crocidolita y las formas fibrosas de tremolita, actinolita, y antofilita) que ocurren en forma natural en el ambiente. Llama la atención la ausencia de canalones o canaletas cilíndricas, que son un conducto que recibe y conduce sustancias líquidas y que se caracteriza por ser un arco de circunferencia con una ranura de respiración. Puede ser construida de distintos materiales como metales. Así, pues, algo llama la atención refiriéndonos a la mala evacuación de las aguas lluviosas. Este tipo de tejado no realiza función aislante alguna, por lo que sólo transmite calor en los veranos, pero en invierno se trata de un tipo de tejado frío y húmedo, resultando difícil de habitar. De todo lo dicho hasta este momento, se desprende una primera conclusión. Jacinto vive su vida dignamente, pero con una escasez de medios llamativa. La dignidad es la cualidad moral que indica el valor absoluto del ser humano en cuanto tal. Pero matizaremos correctamente los hechos. Jacinto no vive en la más absoluta pobreza, pero es palpable la carencia de algunos bienes de utilidad pública, como puede ser la más absoluta ausencia de un sistema de calefacción, lo cual determina su poca salud física. Ya dice el refrán que “sarna, con gusto, no pica, pero mortifica”, lo cual se puede aplicar a la situación vital de Jacinto. En otro sentido, Jerónimo es un ser humano vocacionado, por lo que trabaja con lo que más le gusta. Se dedica a esculpir pequeñas obras de arte, que son conocidas vulgarmente como títeres, marionetas y juguetes de madera. En el sentido etimológico, la vocación es un llamado (del latín vocatio, sobre vocātus, participio del verbo vocāre, por «llamar», y el sufijo -ción, al respecto de -io, como agente de acción y efecto).Durante mucho tiempo ha designado el llamado a participar de la vida consagrada (sacerdocio, monacato, etc.). El concepto tiene sus raíces en la Biblia y se correlaciona con el tema de la escucha. Hoy esta palabra se usa en un sentido más amplio para designar la llamada que las personas pueden sentir por una misión particular: humanitaria, profesional, espiritual, científica, etc. En plural, esta palabra designa el número de aspirantes a la vida religiosa y, en particular, al sacerdocio. Pero vamos a matizar una afirmación hecha anteriormente. En primer lugar, podemos preguntarnos ¿qué es un títere? A lo que respondemos lo siguiente: Un títere es una figura de cartón u otro material, movida normalmente por medio de hilos o con forma de guante que se coloca en la mano del titiritero. Con los títeres se realizan representaciones teatrales, al parecer desde el siglo XIII. Nos aclararemos mejor si señalamos que un títere o títeres, en un amplio sentido, puede referirse a cualquier objeto que cumpla estos dos requisitos: • Que sea movido con un objetivo dramático o “en función dramática”. Es decir, todo títere debe aspirar a convertirse en un personaje dentro de una trama y con una función dramática. • Que su movimiento se realice ante para un público. Así lo corroboró el estadounidense Bil Baird cuando en 1965 definió al títere como “figura inanimada que cobra vida gracias al esfuerzo humano y lo hace ante un público”. El uso desde hace cuatro siglos del término «títere», exclusivo del ámbito geográfico y cultural de la lengua española, lo convierte en un tesoro lingüístico que una vez más habla en favor de la riqueza de este idioma. Se llama ‘guiñol’ al espectáculo teatral en el que los personajes están interpretados por muñecos movidos por los dedos de una persona oculta por detrás del escenario. Su origen proviene de la antigua China, pero en Europa no se populariza hasta el siglo XVIII. El guiñol suele encarnar un personaje crítico y rebelde ante la autoridad. Por otro lado, una ‘marioneta’ es un muñeco o títere movido, por lo general, mediante hilos, que se utiliza para realizar representaciones teatrales. Actualmente, suelen representarse con marionetas obras infantiles. Concretando, una marioneta (palabra usada a menudo para nombrar al conjunto de la familia de los títeres, nombre español del teatro de muñecos) es, en su definición más técnica e histórica, una figurilla hecha de diversos materiales (madera, pasta, trapo, metal, plástico, etc.) que manipulada gracias a un conjunto de hilos o cuerdas cobra movimiento. Está considerada por los profesionales, estudiosos y artesanos del ramo, el títere más difícil de manipular y con una de las técnicas más antiguas, teniendo su origen en la marioneta de barra y a pesar de que “como muñeco totalmente movido por hilos sólo aparece a partir del siglo XVIII”. Por otra parte, un ‘juguete’ es un objeto para jugar, entretener, divertirse, aprender, generalmente destinado a niños. Ciertos juguetes son apropiados también para animales domésticos, en especialmente perros y gatos, existiendo incluso variedades de juguetes creados específicamente para ellos. Los juguetes pueden ser utilizados individualmente o en combinación con otros. Ciertos juguetes son asociados con épocas históricas o culturas particulares, mientras que otros aparentan poseer popularidad universal. La función del juguete en los niños es la de apoyar el desarrollo de múltiples aspectos de este, tanto el físico como el psicológico. Es a través del juguete que los niños exploran, descubren, aprenden e interactúan con múltiples objetos y problemas que forman una parte importante de su adecuado desarrollo como individuos, es una gran herramienta motriz que con el tiempo ayuda a visualizar metas u objetivos a base de similitudes a los juguetes. Los primeros juguetes de la historia sí estaban realizados en madera. Algunas de las cualidades de los juguetes de madera es que son educativos, divertidos y buenos para el medio ambiente. Los juguetes de madera son la alternativa más ecológica, de hecho, cada vez hay más empresas que eligen trabajar con madera para crear juguetes respetuosos con el medioambiente. De esta manera, podremos inculcar a los niños, desde muy pequeños, la importancia que tiene respetar la naturaleza. Gracias a este material, los juguetes son más resistentes y duraderos, así los podrán utilizar niños y niñas de diferentes generaciones. Por otro lado, también destacan por su agradable tacto y olor, que trasladará a los pequeños a un ambiente natural y relajante. Gracias a su peso, forma y colores, llamarán la atención de cualquier niño y les facilitará la práctica de sus habilidades motrices básicas. Como hemos dicho, y lo volvemos a repetir, Jerónimo elaboraba todos estos juguetes, títeres, marionetas y juguetes de madera, con un cariño fuera de lo normal, constituyendo así pequeñas obras de arte. Jerónimo lleva una vida perra, pero así ya tiene un sentido más trascendente. Lo que Jerónimo no sabía es que a partir de las doce de la noche sus juguetes recobraban el aliento vital que les dotaba de una personalidad propia. Corrían, bailaban, chillaban,… y nadie era consciente de ello. Así, pues, transcurrida otra jornada, sobre las 10:00 de la noche, Jerónimo abría su catre y se disponía a dialogar con su almohada. Sus juguetes a estas horas no dejaban de ser meros objetos y se encontraban en un desorden caótico distribuidos por aquí y por allá. El prodigio tenía lugar, como todos los días, a las 12 en punto de la noche. Además, hoy se daba la casualidad de que era el cumpleaños de Monchito, un peluche y uno de sus juguetes más queridos. En suma, como todas las noches sonaron las 12 campanadas en el carrillón que Jacinto custodiaba en su Taller. Y ¡¡¡se obró el milagro!!! El primero en salir a escena fue el citado Monchito, que no era más que un manojo de nervios y saltó entre ilusionado y apesadumbrado: - Chicos y chicas hoy es mi cumpleaños. Después lo celebraremos conjuntamente. Le replicó Penélope, una marioneta que no había salido de gira: - Pues aquí tienes mi regalo, aunque prefiero que el asunto salga de un Quorum. Moncho abrió nervioso el paquete y desenvolvió unos calzoncillos de color rojizo, diciendo Monchito a la multitud: - Los estrenaré el próximo Fin de Año –a la par que saltaba una lagrimilla de sus cebados ojos. Los Títeres, en estos momentos, estaban muy ocupados preparando los efectos especiales de su próxima actuación. No importa. Abrió la boca Popeye, que tenía mucho de la figura televisiva, y exclamó: - No es mejor que vayamos ordenando el Quorum. Las prisas nunca son buenas amigos. Momento en el que saltó la marioneta Belinda: - Puede ser que los Títeres preparando los efectos especiales, realicen una representación teatral que te dedicarían. Soltándole la réplica Juantxo, un juguete que estaba siendo arreglado por Jerónimo. - Yo también tenía algo para ti, un yoyó para qué puedas jugar sólo, sin meterte con nadie. Monchito, emocionado de nuevo, le contestó: - ¡Ah!, pues ya no me voy a aburrir. En estos momentos los títeres cerraban la representación y volvían a su lugar natural. Se segregó la títere Matilde, quien apostilló: - Yo tengo para ti una bicicleta estática, pues es cierto que te conviene adelgazar. Entretanto todos los juguetes de madera, los títeres y las marionetas formaban un conciliábulo para celebrar una asamblea, que trataría el cumpleaños de Monchito. Una vez sentados todos en su lugar correspondiente, tomó la palabra la títere Matilde. - En primer lugar, se te debía ofrecer un desayuno especial, con chocolate y churros. Y, en segundo lugar, se te debía dar tu regalo. En la sala se soltaron los aplausos, muy intensos. Se sangraba de la sala la Títere Matilde, que iba a hacer unos recados. La marioneta Penélope insistía bruscamente: - ¡Bueno! y cuántos años cumples. Monchito rompió la fila y contestó lo siguiente: - Acabo de cumplir 30 años. Preguntándole la marioneta Belinda lo siguiente: - A ti qué regalo te haría ilusión. Monchito se declaró totalmente: - Me gustaría tener un balón de baloncesto, pues no necesito nada con urgencia. Al cabo de un rato, apareció en la sala la Títere Matilde, que venía llena de paquetes. Tomó la palabra y dijo: - Aquí todo se sabe, por lo que aquí tienes tu balón de baloncesto. Monchito saltó espontáneamente: - ¡¡¡MUCHAS GRACIAS!!! La títere Matilde añadió: - He traído también el cacao para preparar el chocolate y 5 kilos de churros. El Títere Francis tranquilizó los ánimos con las palabras siguientes: - ¡Bueno!, podemos dar por concluida esta asamblea. A la hora de desayunar volveremos a juntarnos. La masa se disgregó en distintos grupúsculos, según las preferencias de la persona en cuestión. Todos, de todas maneras, permanecen en el Taller, pues arrecia el invierno y hace un frío intenso. Mientras tanto, se sirve un vino español en los distintos corrillos. Los saludos y la charla empapan a Títeres, Marionetas y Juguetes de madera. Pero, dejando pasar el tiempo, en el carrillón que todos conocemos dieron las 6:00 horas de la mañana. El Títere Francis se dirige a la multitud en los siguientes términos: - El chocolate ya está preparado, así como los churros. Volved a vuestras correspondientes mesas. La multitud le hace caso, pues se trata de un cambio de escenario. Se oyen muchas voces, que dicen: - El chocolate y los churros están buenísimos. Monchito se levanta de la mesa y da las gracias a la multitud: - Os agradezco muchísimo a todos este cúmulo de detalles. Y, al cabo de un rato, suena de nuevo el carrillón anunciando las 7:00 horas de la mañana. Y todos los protagonistas de este cumpleaños se reparten por aquí y por allá, de modo tal que cuando se despierte Jerónimo no averigüe las andanzas y las correrías de sus muñecos, para los que han vuelto a pasar unas horas interminables. A las 8:00 de la mañana se desprende de la cama Jerónimo, que, efectivamente, no cae en la cuenta de nada. Se toma un café con leche y varias galletas, y sale disparado hacia el Taller. Aquí encuentra una Enciclopedia y busca Teatro de Títeres, leyendo lo siguiente: El teatro de títeres (también llamado teatro de marionetas o teatro de muñecos) es el espectáculo mudo o sonoro realizado con títeres o muñecos para manipular, ya sean de guante, de varilla, de sombra, o marionetas (títeres articulados movidos por hilos). Asimismo, teatro de títeres puede hacer referencia al local o espacio donde se representan las funciones, así como al teatrillo, retablo o conjunto de escenario, atrezo, decorados y muñecos, construidos para hacer títeres. A lo largo de los siglos, esta forma de espectáculo ha desarrollado una rica variedad de modelos, tipos y técnicas, desde las más primitivas en antiguas civilizaciones de Oriente y Occidente, hasta las nuevas fórmulas y estéticas aparecidas en la segunda mitad del siglo XX, algunas de ellas con un progresivo uso de tecnología. Jugando con títeres de madera para niños, desde bien pequeños desarrollamos su imaginación. Además, los teatros marionetas despiertan la imaginación y creatividad de los más pequeños y son idóneos para introducirles en el amplio mundo de la literatura y los cuentos. En Eurekakids te lo ponemos fácil y te presentamos una gran variedad de titeres para niños y marionetas. Marionetas Caperucita Roja o marionetas Los Tres Cerditos para contar cuentos ya inventados, o marionetas de animales y personajes variados para crear vuestras propias historias. ¿Por qué es una buena idea regalar a nuestros hijos marionetas de mano? Tan solo tienes que pensar qué es lo que fomentan los titeres y marionetas y caerás en la cuenta de que es la mejor manera de enseñar valores a los pequeños. Valores como compartir, tolerar o cooperar son los que principalmente se transmiten en los teatros de marionetas. Tanto si son los padres quienes contáis historias a través de estas marionetas para niños, como si son los niños los que interactúan con marionetas de mano o marionetas de dedo, solo hay cabida para el aprendizaje. Piénsalo, si sois vosotros quienes lleváis la voz cantante, escogeréis la historia junto con una moraleja, y si son ellos mismos, al ser un juego de dos o más personas, no tendrán otra opción que compartir la experiencia. --------------------------------------------------------------------------------------------------------------

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