OBRA DE TEATRO, "Un 20 de enero: la Tamborrada".
De todos los festivales celebrados cada año en España, la tamborrada de San Sebastián es el más ruidoso. La vista que se trae aquí corresponde a una vista de la ciudad de San Sebastián, incendiada por el egoísmo inglés el año 1813. ¡Bien! El 20 de enero a medianoche, una multitud de gente llena la Plza. de la Constitución, donde el alcalde iza la bandera de la ciudad dando comienzo así a 24 horas al son de los tambores. Sin caer en más pormenores, ésta podría ser la escueta noticia dada en cualquier noticiario. Pero nosotros sí queremos advertir todos los pormenores de esta Fiesta. Para situarnos adecuadamente, a continuación vamos a dedicar unas palabras a Donostia/San Sebastián. San Sebastián es una ciudad turística situada en la montañosa región española del País Vasco. Es conocida por la playa de la Concha y la playa de Ondarreta, que destacan por su pintoresco paseo frente a la bahía y sus restaurantes de prestigio mundial dirigidos por chefs innovadores. En la adoquinada Parte Vieja, las tiendas de lujo coexisten con bares de pinchos maridados con vinos locales y especialidades regionales del tamaño de un bocado. Los orígenes del territorio actualmente ocupado por la ciudad de Donostia-San Sebastián se pierden en el tiempo, si bien existen datos que, a medio camino entre la fantasía y la realidad, invitan a intentar reconstruir cómo fue aquel remoto pasado. Será a principios del siglo XI cuando San Sebastián aparezca citada por primera vez en un texto escrito. Este singular hecho podríamos situarlo más concretamente en el año 1014, cuando mediante una Donación efectuada al Monasterio de Leire por los reyes navarros Sancho el Mayor y su esposa, encontramos que el llamado Monasterio de San Sebastián pasa a estar bajo la tutela del citado monasterio navarro. La citada Donación a Leire de 1014 situaba a la villa de San Sebastián dentro de los límites del Reino Navarro, condición que será determinante para los posteriores acontecimientos. A partir de la concesión del Fuero por el rey navarro Sancho el Sabio en el siglo XII, considerado como el Acta de Fundación de la ciudad, la actividad comercial, principalmente marítima, de San Sebastián comienza a ser una realidad y su hasta entonces desperdigada población inicia una andadura conjunta, que tendrá como eje principal el puerto de Santa Catalina. La principal consecuencia de la concesión del Fuero fue que San Sebastián pasaba a ser una villa legalmente fundada. Ello provocó inmediatamente el refuerzo de San Sebastián como plaza de importancia, y conllevó la necesidad de crear una fortificación capaz de defender el lugar. Javier y Asier Sada nos detallan mucho más el proceso de crecimiento de San Sebastián en su libro titulado “Historia de San Sebastián”. Pero retomando el presente de esta ciudad, diremos que Donostialdea es una comarca del País Vasco, situada en el extremo nororiental de la provincia de Guipúzcoa, cuyo eje vertebrador es la ciudad de Donostia/San Sebastián. Su territorio ocupa una superficie de 305,2 km2, en torno a la ciudad de San Sebastián, y está delimitado por la comarca del Bajo Bidasoa al E, la de Tolosa al S, y la de Urola-Costa al O. Comprende los municipios de Andoaín, Donostia-San Sebastián, Hernani, Lezo, Oyarzun (Oiartzun), Pasajes (Pasaia), Rentería (Errentería), Urnieta, Usurbil y Lasarte-Oria. Presenta un relieve muy accidentado y abrupto que, en general, no supera los 1.000 m. Destacan las cumbres de Biandiz (840 m), Aia (832 m) y Andarra (817 m). La costa, en conjunto muy recta y continua, tan sólo está interrumpida por la ensenada de Zurriola y las bahías de Pasajes y La Concha. La red hidrográfica de la comarca está constituida por los ríos Oyarzun, Urumea y Oria, que cortan transversalmente los principales relieves. Goza de un clima típicamente oceánico, con temperaturas suaves que oscilan entre los 8 y los 19 ºC y precipitaciones comprendidas entre los 1.500 y 2.220 mm anuales.La cubierta vegetal natural formada por robles y hayas tan sólo se conserva en el sur de la comarca. En general ha sido sustituida por campos de cultivos, coníferas de repoblación o landas. Por último, económicamente, el sector terciario es el que alcanza mayor desarrollo en la comarca debido, sobre todo, a los numerosos servicios derivados de la condición de capital de provincia de Donostia-San Sebastián. Además, una buena red de comunicaciones permite su acceso desde cualquier punto de la comarca. En el sector secundario destacan la construcción, la industria manufacturera y la industria de transformados metálicos y mecánica de precisión. El núcleo industrial por excelencia es Donostia-San Sebastián, le siguen en importancia Andoaín y Pasajes, Oyarzun, Usurbil y Rentería. En cuanto al sector primario sobresalen las actividades pesqueras que cuentan con dos puertos de notable importancia, el de Donostia-San Sebastián y, sobre todo, el de Pasajes, donde se concentra la totalidad de la flota vasca de gran altura dedicada al bacalao y buena parte de la de altura y la de bajura. La agricultura se dedica al cultivo de pastos y plantas forrajeras dirigidas hacia la ganadería (bovinos y ovinos), así como de hortalizas destinadas, en parte, al abastecimiento de los mercados de las poblaciones más cercanas. En otro sentido, y volviendo a la fiesta, el maestro don Raimundo Sarriegui Echeverría era uno de los compositores populares que abastecían con su peculiar ingenio a las músicas festivas de la ciudad y así, el año 1861, compone y estrena la “Marcha de San Sebastián” que, junto a otras de sus composiciones serán las tradicionales de la tamborrada donostiarra. Raimundo Sarriegui (Donostia, Guipúzcoa, 1838-1913) arraigó su labor en el pueblo donostiarra, porque fue la encarnación de ese mismo pueblo. Atesoró simpatías generales, porque su obra no fue de codicia sino de expansión, de fraternidad, de caudal donostiarra. Puso su corazón al servicio de su pueblo. Fue cantor en las parroquias de su villa natal, se instruyó con el maestro Rafael García Santisteban en el conocimiento de la armonía . Compositor eminentemente popular supo recoger en el pentagrama las cualidades esenciales del carácter donostiarra. Compenetrando con su espíritu festivo y ligero, fue un elemento indispensable en todas las manifestaciones del espíritu popular. Compuso muchos himnos, marchas y piezas similares, por las comparsas que por Carnaval o por motivos distintos se organizaban en San Sebastián . La lista de piezas que se tocan durante la Tamborrada de San Sebastián está limitada actualmente a una docena de piezas compuestas en su mayor parte por el compositor donostiarra Raimundo Sarriegui (1838-1913) . Entre las 23:30 horas del 19 de enero y las 24:00h del 20 de enero solo está permitido que las Tamborradas interpreten este repertorio. La Marcha de San Sebastián solo puede tocarse a partir de las 00h00 del 20 de enero; y a partir de las 24h00 ya no se puede tocar más. Después de la arriada, a las 24h00, se interpretan otras composiciones diferentes a las que se han tocado a lo largo del día (Cosacos de Kazan, el himno de la Real Sociedad, etc.). Las piezas obligatorias que todas las Tamborradas deben tocar son las seis que forman el que se considera repertorio tradicional de la Tamborrada del Día de San Sebastián, compuesto por Raimundo Sarriegui. Estas piezas son: Marcha de San Sebastián (1861): es considerado el himno de la ciudad. Aunque en general no es cantada por las Tamborradas cuando la interpretan, cuenta con una letra en euskera de Serafín Baroja. • Marcha de San Sebastián (1861): es considerado el himno de la ciudad. Aunque en general no es cantada por las Tamborradas cuando la interpretan, cuenta con una letra en euskera de Serafín Baroja. • Retreta (Pasodoble 2º de Tambores), más conocida como "Tatiago" (1884). • Iriyarena (1882): existió con anterioridad a la composición de Sarriegui otro "Iriyarena" que se interpretaba para anunciar la celebración de las sokamuturras y que por tanto se tocaba en las Tamborradas originales. Iriyarena quiere decir en el dialecto local del euskera "de la ciudad". La composición de Sarriegui se pensó originalmente para los Carnavales y se añadió al repertorio de la Tamborrada en 1965. • Polka de tambores, conocida simplemente como "Polka" (1885): También fue compuesta originalmente para los Carnavales donostiarras, se incorporó al repertorio de la Tamborrada en 1965. • Diana (1882). • Retreta (Pasodoble 1.º de Tambores), conocido simplemente como "Retreta" (1882): se incorporó al repertorio en 1965. En la década de 1990 se amplió este repertorio oficial añadiendo un par de composiciones populares que ya venían siendo habituales en las Arriadas como ''Gau ibilera'' y ''Hau dek hau", así como recuperando tres antiguas composiciones de Sarriegui, no muy conocidas, que habían sido recuperadas en 1994 por la Comparsa de Caldereros de Gros y la Tamborrada de La Gaviota. Estas tres composiciones de Sarriegui son conocidas desde entonces como ''las nuevas de Sarriegui". Estas composiciones son optativas. Es decir, se pueden tocar durante el Día de San Sebastián, pero las Tamborradas no están obligadas a hacerlo. • Gau ibilera (popular): se trata de una melodía popular vasca sin autor conocido cuyo nombre quiere decir Paseo nocturno. Es conocida popularmente como Txis pun o también como El alcalde le dijo al obispo. • Hau dek hau (de José Azarola) • Caballería de Viejas: Sarriegui compuso esta pieza originalmente para una comparsa de Carnaval (Comparsa sobre viejas) que estaba formada por jinetes montados a las espaldas de viejas. Esta comparsa salió en los Carnavales de 1870. Posteriormente la pieza apareció publicada en 1881 junto con el resto de la música de Carnaval de Sarriegui. Fue recuperada por la Comparsa de Caldereros de Gros en 1994 e incorporada al repertorio del día de San Sebastián a partir de 1998 como pieza opcional. Esta pieza se caracteriza porque en algunos pasajes de la misma los integrantes de la Tamborrada van agachándose a medida que tocan. • Caballería de Gallos: compuesta para una representación del domingo de Carnaval de 1882 por Sarriegui. Se trataba originalmente de una comparsa de soldados romanos montados encima de gallos. Esta comparsa original fue recuperada por la Comparsa de Caldereros de Gros en 1994 e incorporada al repertorio del día de San Sebastián a partir de 1998 como pieza opcional. Esta pieza se caracteriza porque en los pasajes donde se tocan los palillos, las tamborradas suelen realizar un par de "cargas". • Ataque de Errikoshemes: esta composición de Sarriegui se estrenó en 1861, junto a la Marcha de San Sebastián. Errikosheme o Herriko seme (como se escribe en euskera normativo actual) quiere decir hijo del pueblo y se refería en el siglo XIX a los donostiarras castizos En 2013 se añadió una duodécima composición al repertorio, también opcional, se trata de la marcha que precedió a la compuesta por Sarriegui como himno de la ciudad. • Antigua Marcha de San Sebastián / Donostiako Antzinako Himnoa: Al parecer, el origen de la marcha primitiva se remontaría a los siglos XVII y XVIII. Es un zortziko que fue adaptado por José Juan Santesteban. La tamborrada de San Sebastián es la fiesta con la que cada 20 de enero la ciudad de San Sebastián, capital de la provincia de Guipúzcoa, en el País Vasco, celebra el día de San Sebastián, su santo patrón. La fiesta de la tamborrada consiste en una serie de desfiles de tambores y replicantes que van tocando piezas, en su mayoría compuestas ex profeso para el acto por Raimundo Sarriegui en el siglo XIX. Los que portan tambor van ataviados con trajes militares napoleónicos, mientras que los replicantes, que portan barriles de madera, van vestidos de cocineros. La tamborrada es la fiesta más importante de San Sebastián y toda la ciudad se reúne sin importar el frío o la lluvia. Más de 15.000 donostiarras, pertenecientes a más de 100 bandas diferentes, toman parte activa en la tamborrada. Sus orígenes se remontan varios siglos, a la época de la Guerra de la Independencia, cuando las tropas de Napoleón invadieron San Sebastián y gran parte de la ciudad fue completamente destruida en un incendio. Durante la ocupación francesa, las mujeres iban típicamente a recoger agua a una de las dos fuentes de la ciudad. Al mismo tiempo era normal ver a las tropas napoleónicas marchar por la ciudad tocando sus tambores. No se sabe de quién fue la idea, pero pronto las mujeres empezaron a tocar sus cántaros de camino a la fuente, a modo de burla. Durante la ocupación francesa, las mujeres iban típicamente a recoger agua a una de las dos fuentes de la ciudad. Al mismo tiempo era normal ver a las tropas napoleónicas marchar por la ciudad tocando sus tambores. No se sabe de quién fue la idea, pero pronto las mujeres empezaron a tocar sus cántaros de camino a la fuente, a modo de burla. Con el tiempo, este gesto desafiante continuó creciendo y también lo hizo su significado para los donostiarras. Las sociedades culinarias son en parte responsables del éxito de este evento. Dichas sociedades formaron gran parte de las bandas y, por esta razón, mucha de la gente que participa en la tamborrada va vestida de cocinero. Otros atuendos típicos son el uniforme de soldado y la ropa vasca tradicional para las mujeres. La tamborrada se ha convertido en la mayor fiesta de San Sebastián, sin embargo, es mucho más que eso. Se trata de una celebración de lo que significa ser donostiarra y es una manera para los ciudadanos de conectar con su identidad. La celebración representa también la superación de una tragedia, la unión de los ciudadanos en búsqueda de felicidad. Todo ello queda demostrado en la "Marcha de San Sebastián", canción que suena a menudo durante las 24 horas de la tamborrada. Por otra parte, se cuenta que en 1881 aparecen en el cuartel de San Telmo unos uniformes pertenecientes a las guerras habidas durante el siglo en la ciudad. Uniformes inservibles para el uso militar que son regalados al Ayuntamiento paraqué éste, a su vez, los regale a la Unión Artesana con el fin de vestir a los integrantes de su tamborrada. A partir de este año la tamborrada aparece uniformada y comienza a adquirir personalidad propia. La Tamborrada, en estos años, comienza a ser una muestra de ese carácter peculiar que caracteriza a los donostiarras: el civil y el militar. Los tambores van ataviados con uniformes militares de época y tocan el tambor; los barriles visten de panaderos –hoy cocineros- y tocan el barril. Son los dos “sansebastianes” que a raíz del derribo de las murallas han pasado a ser uno solo pero que, en su fiesta más popular, quedan recogidos como documento de lo que fueron siglos de asedios, guerras y destrucciones. El auge de la tamborrada será tal y su personalidad tan arraigada que, cuando el siglo XIX llega a su fin, supera el número de sesenta las que recorren las calles de la ciudad, mientras que los niños son más de cinco mil. En primer lugar, entre las distintas tamborradas que los 20 de enero recorren la localidad, hay que distinguir entre una tamborrada de adultos y otra, infantil. La tamborrada de adultos estalla a las 12 de la noche del día 20 en la plaza de la Constitución de la Parte Vieja. La Plaza nueva fue reedificada sobre las huellas de las anteriores en 1815 por Ugartemendia, siendo el primer hito de la reconstrucción de la ciudad tras el incendio en 1813. Sigue el esquema de plaza mayor con una composición uniforme de las fachadas y muestra la austeridad propia del neoclasicismo. Consta de unos soportales y tres plantas con balcones corridos. En uno de los lados de la plaza, y de un modo integrado a ésta, destaca el edificio del antiguo Ayuntamiento. Proyectado por Silvestre Pérez y terminada por Pedro Manuel de Ugartemendia, es un sobrio edificio neoclásico construido en 1832, en el solar de la antigua casa consistorial barroca destruida en el incendio. Tratando de los antecedentes históricos de la celebración del Día de San Sebastián señalaremos que, los antecedentes de la celebración del día de San Sebastián en la ciudad del mismo nombre se remontan al año 1597. Aquel año se produjo una epidemia de peste en Pasajes de San Pedro, que por aquel entonces era todavía un barrio donostiarra. Muchos donostiarras acudieron en peregrinación a la Iglesia de San Sebastián El Antiguo rogando por la protección del santo Sebastián. Aquella iglesia se encontraba extramuros en el actual barrio de El Antiguo, donde había existido el primitivo núcleo de población de la villa, antes de su fundación y había dado el nombre a la ciudad. La epidemia remitió y en agradecimiento los vecinos hicieron el voto perpetuo de tomar a San Sebastián como patrón de la ciudad y celebrar anualmente, el 20 de enero, su festividad. La celebración consistía originalmente en una procesión cívico-religiosa, con música de tambores, flautas y dantzaris, que desde la Iglesia de Santa María en la ciudad amurallada trasladaba hasta El Antiguo la reliquia del santo a través del arenal que era el actual paseo de la Concha. La fiesta se enfrentaba, sin embargo, al problema de que según el santoral católico, la festividad de San Sebastián caía en el 20 de enero, coincidiendo con el mes más frío y uno de los más lluviosos del año, en las fechas menos apropiadas para realizar una procesión de este tipo. El ayuntamiento trató repetidas veces sin éxito que la Iglesia autorizara un traslado de la festividad a fechas más veraniegas. El 31 de agosto de 1813 se perdieron las reliquias del santo durante la toma y quema de la ciudad por los ingleses. Este hecho, que dejó a la procesión sin parte de su sentido, unido a las históricas quejas por el mal tiempo hicieron que el ayuntamiento se plantara finalmente ante la Iglesia y en 1831 decidiera unilateralmente no tomar parte en la procesión. Ante este hecho, la Iglesia concedió un permiso para que la fiesta se celebrara dentro de las murallas de la ciudad (en la actual Parte Vieja) y más concretamente en la Basílica de Santa María del Coro. La desaparición de la procesión tradicional y el cambio de lugar de celebración de la fiesta dieron lugar a profundos cambios en la forma de la misma durante los siguientes años. En paralelo a los festejos religiosos fue tomando cada vez más fuerza la consideración del Día de San Sebastián como un preludio de los Carnavales, siendo de alguna forma el pistoletazo de salida para varias semanas de eventos carnavalescos, que se cerraban con el Entierro de la Sardina. El carácter religioso originario de la fiesta no se ha perdido totalmente, ya que aún hoy en día se celebra una solemne misa en la Basílica de Santa María del Coro el 20 de enero, pero se trata ya de un elemento marginal de la fiesta. En la Izada el alcalde iza, en esa plaza de la Constitución, la bandera de San Sebastián: Bandera blanca con rectángulo superior de color azul francia, rectángulo que ocupa 2/5 partes del lado de la vaina y 2/5 del largo de la bandera. Parece que lleva con nosotros toda la vida, pero sorprendentemente no se aprobó hasta finales de 1998. La orden correspondiente de la Diputación Foral de Gipuzkoa también especifica que el tamaño es de 2,50 x 1,60. A parte, sobre un entarimado colocado en el centro de la plaza iniciarán la Marcha de San Sebastián los soldados, cocineros y neskas de la Sociedad Gastronómica de Gaztelupe, mientras en la plaza los distintos corros de jóvenes la saltan o bailan. No parece que la Tamborrada tenga un origen directo en las Guerras Napoleónicas. Hasta el derribo de las murallas de la ciudad en 1863, San Sebastián fue una plaza militar y todas las mañanas un pequeño desfile militar atravesaba la Parte Vieja, desde el Cuartel de San Telmo (actual Museo de San Telmo) hasta la Puerta de Tierra en las Murallas (ya desaparecida, donde se ubica actualmente el Boulevard), para proceder al relevo de la guardia. En una ciudad sometida a un régimen castrense, pero que era muy carnavalera, no es de extrañar que surgiera tarde o temprano una imitación paródica de esos desfiles militares que la cruzaban a diario. En algún momento de la década de 1830, probablemente entre 1834 y 1836, nació una comparsa de Carnaval que salía hacia las 5 de la mañana el día de San Sebastián a modo de diana para anunciar la sokamuturra (toros ensogados) que se celebraba ese día, como en todos los días de gran fiesta, en la plaza de la Constitución. “Sokamuturra” es una expresión en vasco que designaba a un espectáculo popular taurino, equivalente del toro enamorado o toro ensogado, que se celebraba tradicionalmente en diversas localidades del País Vasco. Diferentes crónicas atestiguan su celebración, normalmente unido a alguna festividad local, desde antiguo. Concretamente, en el siglo XVII es descrito en San Sebastián, donde se mantuvo hasta su prohibición por la corporación municipal entre 1902 y 1904, recuperándose en 1905. Se trataba de una comparsa de carnaval en la que cada cual se disfrazaba de forma distinta y divertida, sin uniformidad. Tras finalizar su recorrido, la comparsa se unía al tamboril y entraba de forma conjunta en la Plaza de la Constitución. Durante treinta años se tocarían músicas como Urra papito, Pastelero e Iriyarena (el primitivo) y la Marcha de San Sebastián original del maestro Santesteban, además de distintos pasacalles populares. La Tamborrada de la Unión Artesana, que es la que cierra actualmente la fiesta, está considerada como la heredera directa de esta Tamborrada original. Aunque Unión Artesana surgió en 1870 y sacó una Tamborrada por primera vez en 1871, es heredera de una sociedad más antigua "La Fraternal", a la que absorbió en 1879 y que se cree estaba entre las organizadoras de las primeras comparsas de tamborrada. El compositor Raimundo Sarriegui compuso en la segunda mitad del siglo XIX para esta comparsa el grueso de las piezas que actualmente se tocan en el Día de San Sebastián. En 1861 compuso la actual Marcha de San Sebastián, que vino a sustituir a la anterior que era obra de José Juan Santesteban. Sarriegui no solo compuso música para la Tamborrada, sino un amplio repertorio que abarcaba diferentes comparsas y todo el ciclo de los Carnavales donostiarras (Tamborrada de San Sebastián, Caldereros, Iñudes, Recepción del Rey Momo, Entierro de la sardina, etc.). La letra de la Marcha de San Sebastián, escrita por Serafín Baroja, padre del famoso escritor Pío Baroja, hace al final referencia a la llegada de los Carnavales, dando a entender que la fiesta se concebía en aquella época como el primer hito de los Carnavales. En 1881 el Ayuntamiento entregó a las sociedades organizadoras de la Tamborrada antiguos tambores que se guardaban en el Cuartel de San Telmo y al año siguiente hizo lo mismo con trajes que, procedentes de las tropas napoleónicas, se conservaban en dicho cuartel, motivo por el que este año de 1882, por vez primera, la tamborrada salió uniformada con trajes de época napoleónica y con tambores. En 1886 se añadieron a la comparsa los barriles, que vienen a simbolizar a los habitantes locales de la ciudad que tocaban el barril o los cubos de agua mientras esperaban en su turno en las fuentes y replicaban con esos instrumentos los tambores de los militares. Sobre su evolución durante el siglo XX añadiremos que, a principios del siglo XX, la Tamborrada no estaba todavía desligada de los Carnavales, y aunque los integrantes de la misma estaban uniformados con trajes de época, incorporaban elementos carnavalescos que hoy en día resultarían chocantes. En 1902 la fiesta pasó por un periodo de crisis, después de que el alcalde Sebastián Machimbarrena prohibiera la celebración de la tradicional sokamuturra. Las sociedades que organizaban la Tamborrada decidieron suspenderla en señal de protesta. Esta suspensión se prolongó durante tres años, hasta que se recuperó la fiesta en 1905. En 1920 eran cuatro las comparsas que salían desfilando el Día de San Sebastián, organizadas por las sociedades Unión Artesana, Euskal Billera, Donosti-Zarra y Umore Ona. Las dos primeras desfilaban por la Parte Vieja, Donosti-Zarra lo hacía por el barrio de El Antiguo y Umore Ona por el barrio de Gros a partir de 1908. En 1924 se comenzó a celebrar la "Izada" de la bandera de la ciudad en el mástil del que entonces era el ayuntamiento de la ciudad (actual Biblioteca Municipal) en la Plaza de la Constitución. Desde 1934 es la sociedad "Gaztelubide" la que toca durante dicho acto, que marca el inicio de la fiesta, como ya hemos dicho. Paulatinamente, la Tamborrada pasó a diferenciarse cada vez más de los Carnavales hasta desligarse casi totalmente de esta fiesta. La larga prohibición oficial de los Carnavales en España entre 1937 y 1976 por parte de la dictadura franquista contribuyó a este hecho, ya que mientras los Carnavales propiamente dichos dejaron de celebrarse en ese periodo, la Tamborrada y los Caldereros (otra fiesta popular vinculada a los Carnavales que se celebraba antes de los mismos) pudieron proseguir sin problemas. A partir de 1976, el Carnaval se recuperó en la ciudad, pero ya sin la pujanza de antaño y sin tener la importancia de la Tamborrada. Fruto de esta diferenciación está el hecho de que actualmente los donostiarras nunca utilizan el verbo "disfrazarse", sino "vestirse" cuando se refieren a sus trajes de Tamborrada. Poco a poco el número de compañías de la Tamborrada fue aumentando a lo largo del siglo XX. En 1976 eran 16 y en 2023 su número se eleva ya a 158. Pero vamos a definir otras características de esta Fiesta popular. Se ha puesto de moda consumir angulas durante el día de San Sebastián, sobre todo angulas de Aguinaga. En la actualidad, su precio está por las nubes, por lo que se recurre a “La Gula del Norte”. Yendo más despacio, señalaremos que la historia de la empresa ANGULAS AGUINAGA arranca en el año 1974 cuando varias empresas familiares con larga tradición en la pesca y comercialización de la angula decidieron unir sus esfuerzos y crear la mayor empresa del sector, ANGULAS AGUINAGA, S. A. La captura de la angula empezó a caer drásticamente a principios de los años 80, de forma que Angulas Aguinaga sólo consiguió comercializar un 10% del volumen habitual. Ante un problema de tal magnitud, la empresa tuvo que buscar alternativas de negocio, decidiéndose por la creación de un sustituto natural de la angula. En Navidades de 1991 se produjo el lanzamiento de ´La Gula del Norte´ y Angulas Aguinaga abandonó la pesca y comercialización de la angula. Se trata de un sucedáneo de angula a base de surimi que ha tenido un gran éxito gracias a la gran calidad obtenida y a su facilidad de preparación. El producto está protegido por dos patentes propiedad de Angulas Aguinaga S.A. en las que se reconoce el carácter inventivo del producto así como del proceso de fabricación. Otro rasgo interesante que muestra es el consumo de Cava o Champán. El cava es una Denominación de Origen Protegida supraautonómica de España. Se trata de un vino espumoso de calidad, obtenido mediante la realización de una segunda fermentación alcohólica, en botella, del vino base, y cumpliendo el método tradicional. El vino debe permanecer, al menos, nueve meses en contacto con las lías y en la misma botella en la que tuvo lugar la segunda fermentación. Puede ser blanco o rosado. En pocas palabras, “Se tira la casa por la ventana”. Sin desmerecer la verdad, debido a su habilidad para limpiar y refrescar el paladar con cada bocado, a su fina burbuja y a su sabor seco y rico en matices, el cava casa a la perfección con todo tipo de platos: refuerza la riqueza de sabores, equilibra la intensidad de los platos de marisco, simplifica la complejidad de las sopas y salsas cremosas... Los cavas más jóvenes y frescos maridan extraordinariamente bien con todo tipo de entrantes o alimentos crudos como el sushi, tartares u ostras mientras que las categorías de crianzas más largas, como el reserva, acompañan de manera extraordinaria los platos de arroces y carnes rojas. En otro sentido, también ha sido progresiva la incorporación de las mujeres a la fiesta. Originalmente solo podían participar como cantineras. En 1980 salió la primera tamborrada mixta en la que las mujeres tomaban parte tocando un instrumento. La precursora fue la sociedad "Kresala" que creó la figura de las aguadoras tocando la herrada como medio de incorporar las mujeres a la fiesta. En la mayor parte de las tamborradas, la mujer se incorporó activamente en la fiesta en la década de 1990 desfilando como tamborreras, barrileras y/o "aguadoras". Hoy en día todavía existen sociedades que solo permiten a las mujeres participar como cantineras. La tamborrada más numerosa actualmente -5000 participantes- es la tamborrada infantil. Desfiló por vez primera en 1927. En los primeros años estuvo formada únicamente por la compañía de la sociedad Euskal Billera. En 1961 hubo un intento de toma de control de la tamborrada por parte de la sección juvenil del Movimiento, que fue contrarrestada mediante la incorporación al desfile de varias compañías organizadas por diversos colegios de la ciudad, cuyo número se vio considerablemente incrementado a lo largo de los años. Este día de San Sebastián será muy especial para 4.732 niñas y niños donostiarras que protagonizan la Tamborrada Infantil. Como cada año, la cita es en los jardines de Alderdi-Eder, delante del ayuntamiento, para esperar juntos a que el reloj marque las 12 del mediodía e interpretar todos juntos la Marcha de San Sebastián con sus tambores y barriles. La ilusión presidirá el día para estas 2.594 niñas y 2.138 niños en un día de San Sebastián que se prevé con tiempo frío pero sin lluvia. El Tambor Mayor de la Tamborrada dará inicio al desfile infantil al son de las marchas de Raimundo Sarriegi. El general y su ayudante, al igual que el resto de personajes de la sociedad civil de principios del siglo XIX que irán en la carroza, desde el alcalde a bateleras, pescadores, hilanderas y un comerciante. Los niños tienen durante la mañana de ese día su tamborrada infantil con 49 compañías (7.697 participantes en 2017), la cual comienza en los jardines de Alderdi Eder y recorre las principales calles de la ciudad. De entre ellos se escoge el general y sus ayudantes y a La Bella Easo infantil y sus damas de honor. Así, pues, los datos que más resaltan son los siguientes: Cada 20 de enero, coincidiendo con el día de su patrón, San Sebastián, en Donostia se celebra la tradicional Tamborrada. Durante 24 horas, más de 20.000 participantes y más de 158 tamborradas, adultas e infantiles, salen por las calles de la ciudad vestidos de soldados napoleónicos, cocineros o aguadoras y, por supuesto, tocando el tambor. La Tamborrada es la principal fiesta de la ciudad de Donostia y en el 2018 fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Comienza con el izado de la bandera a las 00:00 horas en la plaza de la Constitución, cuando Gaztelubide, una de las tamborradas más veteranas, toca la popular “Marcha de San Sebastián” al grito de “Ba gera! Gu ere bai!”. El fin de fiesta llega con la arriada de la bandera a las 24:00 horas. La Tamborrada de la Unión Artesana, la más antigua, es la encargada de poner el broche de oro. Además, el 20 de enero el Ayuntamiento de San Sebastián concede a una personalidad insigne el tambor de oro, así como las medallas al mérito ciudadano. Abordando la composición de las Tamborradas resaltaremos que, cada Tamborrada debe estar patrocinada por una sociedad benéfica, cultural, deportiva, gastronómica o recreativa de la ciudad. Actualmente se exige que esa sociedad vinculada con la Tamborrada esté legalmente establecida. Cada Tamborrada debe uniformarse tanto en el vestuario como en el número de componentes. Sus componentes suelen dividirse en diferentes compañías, debiendo haber al menos una compañía de tambores y otra de barriles. También es obligatorio que la Tamborrada desfile acompañada de una banda de música. Los componentes de la Tamborrada suelen dividirse en los siguientes papeles: • Gastadores: no es obligatorio que una Tamborrada cuente con escuadra de gastadores, pero de haberla debe tener un mínimo de 3 componentes. Suele ser generalmente un grupo reducido de personas dirigidos por un cabo de gastadores. Los gastadores no tocan ningún instrumento y desfilan encabezando la Tamborrada. Suelen portar cuchillos, tenedores o cucharas de enormes dimensiones como "armas". En algunas Tamborradas visten de soldado y en otras de cocinero. Los gastadores suelen realizar coreografías, desfilan, bailan y acompañan a los tamborreros y barriles. Abanderados: desfilan al frente de las compañías portando el estandarte o bandera de la sociedad a la que representa la Tamborrada y la bandera de la ciudad de San Sebastián, que es obligatoria. Es opcional que lleven la ikurriña. • Cantineras: desfilan detrás de los abanderados. Suelen ser casi exclusivamente mujeres, llevan un uniforme propio y generalmente un pequeño cesto. Representan a las mujeres que solían acompañar a los ejércitos llevando comida y bebida a los soldados. Suelen encargarse de llevar los palillos de reserva para los tambores y barriles. No hay reglamentado un número mínimo de cantineras por compañía ni es obligatorio que las haya, aunque suelen ser habituales. Años atrás, todas las Tamborradas eran exclusivamente masculinas y las mujeres solo podían participar como cantineras. Este es el único papel que siguen teniendo reservado en algunas tamborradas exclusivamente masculinas que siguen existiendo todavía. • Tambor mayor: es la máxima autoridad de la Tamborrada. Viste el uniforme de los tambores aunque lleva algún elemento diferenciador. Su elemento más característico es el bastón de mando provisto de cortas cintas en su parte superior. Mediante este bastón dirige la Tamborrada. Dirige los golpes que tamborreros y barrileros/aguadoras han de dar a los tambores (bastón vertical), a los barriles/herradas (bastón horizontal cuando el golpe no es unísono con los tambores) o los palillos entre sí (bastón horizontal); le sirve también para indicar la finalización de cada pieza (bastón invertido). • Tambores: tocan el tambor y debe haber un número mínimo de 20 para formar una compañía. Suelen utilizar generalmente como vestuario un traje militar de la época napoleónica. Los trajes empleados por las tamborradas suelen estar basados en uniformes reales de la época y cada Tamborrada suele tener su propio diseño, que es aderezado con los escudos o simbología propios de cada sociedad. En algunas tamborradas, los tambores suelen vestir los trajes tradicionales de cocineros y aguadoras propios de los barriles en vez de los trajes militares, lo que también está permitido por la normativa de la Tamborrada. El tambor mayor puede estar auxiliado por cabos de tambores, especialmente en caso de que la Tamborrada tenga más de una compañía de tambores. • Banda: debe tener un mínimo de 14 componentes. El reglamento de la Tamborrada no permite que estas desfilen con música pregrabada (salvo la Tamborrada Infantil), por lo que siempre van acompañadas por una banda de música, que toca en directo. Las bandas no suelen ser propiamente miembros de las Tamborradas, sino que son contratadas por estas para que las acompañen durante el desfile. Por la gran demanda de bandas de música durante ese día, estas no suelen ser bandas locales, sino que vienen de otras poblaciones, incluso de provincias vecinas; y a veces acompañan a más de una Tamborrada a lo largo de la jornada. • Barriles: cierran la Tamborrada, siendo el grupo más numeroso. Suelen tocar el barril o la herrada, que son instrumentos con un sonido similar. El número mínimo de barriles para formar una compañía es de 40. Generalmente el número de barriles duplica aproximadamente al de tambores, ya que el sonido de estos instrumentos es más apagado que el de los tambores. Son dirigidos por un cabo de barriles. Este grupo se suele dividir a su vez en dos subgrupos: 1. Los que propiamente son barriles, que tocan este instrumento y suelen vestir el traje tradicional de cocinero, de blanco, con delantal y el típico gorro de cocinero. Suelen ser los más habituales, y todas las tamborradas cuentan entre sus componentes con compañías de barriles uniformados de esta guisa. 2. Las aguadoras suelen ser exclusivamente mujeres. No todas las Tamborradas cuentan con aguadoras. Se distinguen del resto de barriles porque tocan la herrada y visten con el traje tradicional vasco de aguadora. Pueden formar compañías propias de aguadoras o estar integradas en compañías de barriles. La fiesta empieza a la media noche del día 19 de enero en la plaza de la Constitución con la izada de la bandera de la ciudad. La sociedad Gaztelubide y representantes de otras tamborradas comienzan a tocar la Marcha de San Sebastián, del maestro Raimundo Sarriegui y el resto de composiciones: Diana, Retreta, Tatiago, Iriyarena, Caballería de viejas, etc. Un centenar de compañías formadas por 20 a 50 tambores y entre 50 y 100 barriles desfilan por todos los barrios de la ciudad durante el día 20. Sobre las Compañías de la Tamborrada, en lo que toca a las Tamborradas adultas destacaremos que, para ser considerada tamborrada "oficial" y, por lo tanto, poder optar a una subvención municipal, es obligatorio que esté organizada por una sociedad benéfica, cultural, recreativa o deportiva asentada en San Sebastián. Las tamborradas de nueva creación deben desfilar por la zona o barrio en que la sociedad tenga su sede y deben amoldarse a los recorridos y horarios de las tamborradas más antiguas, teniendo estas derecho de preferencia a la hora de establecer sus horarios y recorridos. Existe una coordinadora de tamborradas que dispone de delegados que representan las tamborradas de cada zona de la ciudad, que es la encargada de tomar las decisiones necesarias para la buena marcha de la fiesta y de realizar los enlaces pertinentes con el Centro de Atracción y Turismo y con el Ayuntamiento. Las tamborradas de mayor antigüedad son las organizadas por las sociedades gastronómicas. Los socios de muchas de ellas son exclusivamente hombres, razón por la que en algunas tamborradas eran las cantineras las únicas representantes femeninas. En el año 2007, tras presiones municipales, Gaztelubide, una de las sociedades que se había opuesto con mayor ahínco a la participación de la mujer en su tamborrada, pasó a ser mixta tras incorporar aguadoras. La conversión se realizó tras amenazar el ayuntamiento a Gaztelubide con quitarle el derecho adquirido a ser la Tamborrada que actuara en la Izada, si no incorporaba mujeres a sus filas. Desde 2009 las tamborradas exclusivamente masculinas no tienen derecho a recibir subvenciones municipales. Y, por último, la Tamborrada infantil desfila por el Centro de la ciudad con 49 compañías procedentes de la mayor parte de los centros escolares de la ciudad. Además de la principal tamborrada infantil, una tamborrada infantil de una sola compañía desfila por el barrio de El Antiguo. Queda dicho todo sobre la tamborrada de San Sebastián. También hemos dicho anteriormente que en Donostia no llovía, aunque el día era fresco. En San Sebastián, el tipo de clima que impera es el oceánico, que es un tipo de clima templado húmedo propio de latitudes templadas común en las regiones próximas al océano e islas donde el viento sopla constantemente hacia el continente, caracterizado por pequeñas o moderadas oscilaciones térmicas diurnas y anuales que lo diferencian del clima continental, además de poseer humedad relativa elevada. Hay abundantes precipitaciones a causa de la proximidad al océano, en las costas occidentales u orientales de los continentes. Los inviernos son fríos pero no gélidos y los veranos frescos o cálidos con una oscilación térmica anual mediana de unos 10 °C aproximadamente. Las precipitaciones son abundantes y están bien distribuidas aunque con un máximo invernal. Por otro lado, en el escenario aparece un amplio salón-comedor, que tiene una amplia terraza. En el centro de este comedor puede verse una gran mesa oval, con sillas a su alrededor. La mesa tiene todavía los restos de la cena del día anterior, la vajilla, etc. Por otra parte, la terraza, adornada con muchas macetas de claveles, rosales y geranios, aparece abrigada con una espesa marquesina de madera, que está horadada por varios casetones cubiertos con cristales translúcidos. Las ventanas de este salón-comedor no son dobles, por lo que los gritos de la calle se oyen perfectamente en su interior, cooperando al nerviosismo reinante. La familia Ledesma, que habita este piso, está formada por los padres, Miguel y María, y por tres hijos, cuyas edades son 16 años, la de la chica menor que se llama Claudia, 18 años, un varón ya mayor de edad que se llama Ramiro, y 21 años, edad de otro varón cuyo nombre es Pedro. Son las 11:00 horas de la mañana y las carreras y sobresaltos saltan con muchísima frecuencia. En la mente de todos están las diferentes tamborradas que recorren la ciudad. Claudia, ayudada por su madre, se viste de casera, preparándose para la Tamborrada infantil. Hay diferentes modelos de trajes vascos para mujer, como son los de neska o de arrantzale. No obstante, la joven se viste un traje de baserritarra, compuesto por blusa de hilandera, falda de casera y delantal a juego del traje de aldeana. El conjunto clásico es de motas negro. Los trajes de arrantzale para mujer se utilizan sobre todo como traje de fiestas para verano y se componen por una falda de Mahon y una camisa de arrantzale, aunque hay faldas de arrantzale con diseños más modernos, ideales para conjuntar con una camiseta de Lauburu de cuadros, ideal para el traje de aste Nagusia. La madre le dice a su hija: - Vestida así vas a notar mucho frío. Ponte, por lo menos, un pañuelo que te cubra la espalda o el Corpiño azul. El corpiño es una prenda de vestir femenina sin mangas que cubre de forma ajustada desde los hombros hasta la cintura, suele ser abierta por delante y se cierra mediante cordones o botones. Fue una prenda exterior, usada sobre la blusa o camisa, en Europa entre los siglos XVI y XVIII y que actualmente forma parte de numerosos trajes regionales europeos. Claudia replica a su madre: - No creo que necesite llevar una toquilla sobre los hombros. La madre añade: - No te olvides del pañuelo de cabeza. Claudia le comenta a su madre lo siguiente: - Ponerse el pañuelo parece complicado pero solamente hay que practicar un poco. María, que no pierde detalle, le sorprenderá a su hija con el siguiente comentario: - Pañuelos o redecillas son algunos de los adornos que se pueden utilizar a la hora de peinarse cuando te vistes de baserritarra, pero en tu caso te haces una trenza que cubres con el pañuelo. Claudia, de súbito, recordará los pololos: - El pololo o calzón fue una prenda femenina interior heredera de las calzas tradicionales y precedente de las bragas, con aspecto similar a tradicionales bombachas o pantalones bombachos cortos. Y, para rematar la jugada, María le dirá a Claudia: - Átate bien las albarcas. Aclararemos que la albarca o abarca es un tipo de calzado rústico elaborado principalmente en cuero crudo, que cubre solamente la planta de los pies, y se asegura con cuerdas o correas sobre el empeine y el tobillo. Se denominan así otros calzados tradicionales, siempre ligados al mundo rural, confeccionados con otros materiales como madera, o más recientemente con caucho procedente de neumáticos usados, plásticos y otros materiales. Se caracterizan por ser calzados prácticos, adaptados al medio, fabricados de forma autosuficiente mediante optimización de recursos y pensados para el trabajo diario. Añadiendo María: - Ves, ya estás lista para lo que sea. Tú sola puedes acercarte hasta Alderdi-Eder. Cuando menos lo esperes, tu padre te sacará una fotografía. No obstante, no corras, pues aún tienes tiempo. La muchacha, más contenta que de costumbre, se despedirá: - Agur, amatxo eta aita. Por su parte, los dos hermanos la han emprendido con una botella de Patxarán, que estaba sobre la mesa del comedor. El pacharán es un licor, cuyo contenido alcohólico está comprendido entre 25 y 30% del volumen, obtenido por la maceración de endrinas, fruto de color negro-azulado del endrino (Prunus spinosa), en aguardiente anisado. Aunque es característico principalmente de Navarra, también aparece en otras regiones próximas, como Euskal-Herria, desde que comenzase su comercialización a principios del siglo XX. El pacharán ya era bien conocido y bebido en Navarra desde la Edad Media. El destilado de licores a partir de bayas de enebro ha sido común en toda Europa desde la Edad Media, con el nombre de Ginebra (el nombre proviene de la denominación en latín del enebro Juniperus communis), aunque la ginebra normalmente está aromatizada con plantas distintas al anís. ¡Bueno! En este caso, su padre salta: - ¿Cómo van esas indumentarias? La fiesta de la tamborrada consiste en una serie de desfiles de tambores y replicantes que van tocando piezas, en su mayoría compuestas en el siglo XIX. Los que portan tambor van ataviados con trajes militares napoleónicos, mientras que los replicantes, que portan barriles de madera, van vestidos de cocineros. En este caso, Ramiro viste de cocinero y Pedro, de soldado napoleónico. El padre le preguntará a Ramiro: - ¿Suena bien ese barril? A lo que replica Ramiro, en tono chulesco: - Un barril es un recipiente cilíndrico fabricado en madera que sirve como medio de almacenamiento de elementos líquidos o sólidos. No tiene ningún misterio. El mismo Ramiro dejará caer lo siguiente: - Más que el barril, me preocupa el gorro, pues éste no deja de ser papel; -preguntando a continuación- ¿voy bien conjuntado con esta chaqueta, delantal y gorro? Y, cogiendo de la mesa una botella de cava, a la que le echa el último chupito, se despide así de gracioso: - Hasta luego. El gorro de cocinero, supongo que amedrantará el dolor de cabeza que me va a levantar el maldito barril. Se quedan solos, por lo tanto, Miguel y su hijo Pedro, el cual no deja de arañar el mantel de la mesa del comedor. Pedro, muy bruscamente, saltará: - Me apetece tomarme un whisky, aunque sea sin hielo. El padre le dirá: - En la vitrina tienes una botella de DYC. El whisky es una bebida alcohólica y espirituosa obtenida por la destilación de la malta fermentada de cereales como cebada, trigo, centeno y maíz, y su posterior añejamiento en barriles de madera, tradicionalmente de roble blanco. Esta bebida alcohólica se comercializa con un contenido alcohólico de entre 40 % y 62 % de volumen. Seguro que es lo que más te conviene ahora. Destilerías y Crianza del Whisky S. A. o Whisky DYC es un fabricante español de whisky. La empresa fue fundada en 1959 por Nicomedes García en Palazuelos de Eresma (Segovia). En marzo de 1963 se empezó a comercializar el Whisky DYC. La producción pasó de un millón de litros anual a veinte millones en los años 80. La destilería DYC se queda en manos de Beam Global. En 2009, Beam Global realiza medidas de reestructuración como el cierre y consolidación de plantas en España, así como la eliminación de turnos de producción y la reducción de empleos de carácter administrativo. Popularmente en España, debido a su precio menor que el de los whiskies escoceses e irlandeses importados, el whisky DYC ha atraído un público de modestas posibilidades económicas. Una campaña publicitaria de la empresa promovía este producto durante los años 90 como el "whisky para la gente sin complejos". Pedro gritará: - Joder, si está vacía la botella. Su padre Miguel dirigirá la conversación por otros derroteros: - ¿Qué tal te queda el colbac? ¡Es así como se llama! Pedro soltará una estupidez, aunque suficientemente clara: - El colbac es un gorro o morrión de pelo de animal con forma cilíndrica a menudo más ancho en su parte superior. Habitualmente salía de la misma una manga de tela que caía en un lado e iba rematada con una borla. También se adornaba con un penacho o una pluma. El colbac tuvo su gran momento durante las Guerras Napoleónicas y era propio de la caballería. Miguel, quedándose con su indumentaria, le apostillará: - ¿Tienes bien ceñida la guerrera? Pedro, grotescamente, atenderá así los requerimientos de su padre: - La guerrera es una prenda de vestir que cubre el torso estrechamente a manera de chaqueta, con bolsillos que cierran con tapa, abotonada por el frente hasta el cuello. Por supuesto, está bien abotonada. Miguel añadirá que: - El cinturón ¿lo llevas en su sitio o vas perdiendo el pantalón? Señalará Pedro que: - Sí, sí va en su sitio esta tira de cuero que, ceñida a la cintura, sirve para sujetar el pantalón o para colgar utensilios o armas. Miguel retará a su hijo: - Mira, que repique me atrevo a dar con tu tambor. Advertimos que un tambor es un instrumento de percusión de sonido indeterminado, perteneciente a la familia de los membranófonos. Consta de una caja de resonancia, que suele ser de forma cilíndrica, y una membrana llamada parche, que cubre la abertura de la caja. Algunos tipos de tambores tienen parches en ambos lados. El sonido se obtiene al golpear el instrumento en el parche con la mano o con baquetas. También se suele percutir la caja. Saltará súbitamente Pedro: - Trae. Me voy ahora mismo. Son las 12:00 horas del mediodía. Miguel se despedirá, a su vez, y se vestirá elegantemente de calle. En la esquina de la Farmacia le espera su mujer, pues quieren sentir el cariño de Claudia, su hija menor. A Pedro y a Ramiro ya no los verán hasta mañana, pues ambos suelen quedarse a ver la arriada de la bandera de Donostia. La Tamborrada infantil ha empezado hace un rato, pero ambos se colocan en un buen sitio. Sin embargo, conviene que resaltemos que hoy, por ser 20 de enero, el matrimonio se irá a comer a una sociedad gastronómica. Diremos, por último, que una de las características de las sociedades donostiarras es que son el principal motor de la principal fiesta de la ciudad, el Día de San Sebastián, cuando cada sociedad forma una compañía de tambores y barriles y desfila por la ciudad. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

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