RELATO BREVE, "Aires de Romería: El Rocío"
Nos encontramos en Palos de la Frontera (Huelva), en vísperas de la celebración de la romería de El Rocío, que tiene lugar en mayo o junio, al tiempo de Pentecostés. En la casa de José y Mari Pepa todo son preparativos para cuando haya que hacer ‘el Camino’. Pero vamos a empezar correctamente este relato, por lo que en primer lugar daremos unas pinceladas sobre Palos de la Frontera. La ciudad de Palos de la Frontera es un municipio español situado en la provincia de Huelva (Comunidad Autónoma de Andalucía). Está situado a 26 km al S de su capital provincial, la ciudad de Huelva, a 26 m. de altitud. Su término municipal ocupa una extensión de 48,73 km2. En el año 2023 contaba con 12.537 habitantes (según el Instituto Nacional de Estadística). Los pilares básicos de su economía son las actividades agrícolas. Su original actividad portuaria ha perdido importancia con los años, hasta el punto de no existir en estos momentos. En otro sentido, los orígenes de esta localidad son muy remotos, debido a su posición estratégica frente al mar. El vestigio más antiguo es un túmulo de la Edad de Piedra. Pasaron también por este enclave los romanos, tal y como testimonian los restos de la ciudadela que se conservan en la antigua localidad. En el primer cuarto del siglo XIV se separa de lo que había constituido el reino almohade de Niebla, al que seguía perteneciendo aún después de su conquista a mediados del siglo XIII. Palos de la Frontera era por estas fechas, como presumiblemente lo fue en toda su anterior historia, un pequeñísimo núcleo de población que subsistía de la pesca litoral, aprovechando las cualidades que, como puerto interior, al abrigo del viento y los ataques piratas, ofrecía el río Tinto. La época dorada de Palos de la Frontera fue la década de 1470-1479, cuando la discordia sucesoria entre Juana la Beltraneja e Isabel la Católica desembocó en una guerra peninsular entre el reino de Castilla y Portugal. Ello supuso para Palos de la Frontera el respaldo real de sus incursiones a Guinea y, en definitiva, para disputarle a los portugueses, rivales en la expansión oceánica, sus territorios y negocios ultramarinos. Las principales expediciones navales castellanas, contra Portugal y sus dominios, requirieron siempre la presencia de marinos palermos, verdaderos expertos en las navegaciones atlánticas que, gracias a su pericia y hazañas, lograron fama internacional. Palos de la Frontera es mundialmente conocido como la cuna del Descubrimiento de América. En esta ciudad -villa, en aquellos tiempos- se gestó, preparó y organizó la empresa descubridora. De su puerto partieron el 3 de agosto de 1492 las carabelas La Pinta y La Niña y la nao Santa María, con el Almirante Cristóbal Colón, los hermanos Pinzón, los marineros de Palos de la Frontera y la comarca próxima rumbo a lo desconocido y que de hecho sería el descubrimiento del Nuevo Mundo, desconocido por aquel entonces para Europa. ¡Bien! La Romería del Rocío es una celebración que tiene lugar durante la fiesta de Pentecostés con el propósito de "hacer el camino" hasta la ermita del Rocío, también llamada de la Blanca Paloma, situada en las inmediaciones del pueblo onubense de Almonte. En ese santuario se da culto a la Virgen del Rocío, un culto mariano que congrega a un gran número de participantes y devotos de toda España. Fue clasificada en 1965 como Fiesta de Interés Turístico Nacional y en 1980 Fiesta de Interés Turístico Internacional. En 2023 la romería fue declarada bien de interés cultural. Así, pues, la Romería del Rocío es una celebración religiosa que se celebra en la aldea de El Rocío, situada en la provincia de Huelva. Es una de las manifestaciones más destacadas de la cultura y la tradición andaluza y atrae a miles de peregrinos de toda España y del extranjero cada año. La devoción a la Virgen del Rocío se remonta al siglo XIII, cuando se construyó una ermita en su honor en las marismas del Guadalquivir, cerca de lo que hoy es la aldea del Rocío. Desde entonces, la Virgen del Rocío se ha convertido en una de las advocaciones más importantes de la Virgen María en Andalucía y la Romería del Rocío se ha convertido en una de las expresiones más auténticas de la religiosidad popular andaluza. La celebración de la Romería del Rocío se realiza cada año durante el fin de semana del Domingo de Pentecostés, que es el quincuagésimo día después del Domingo de Resurección y se celebra para conmemorar la venida del Espíritu Santo a los apóstoles y la fundación de la Iglesia cristiana. Durante la Romería del Rocío, miles de peregrinos realizan una peregrinación a la aldea del Rocío para rendir homenaje a la Virgen del Rocío. En 2024, es decir, en este año tendrá lugar entre el 17 y el 20 de mayo; la festividad de la Virgen del Rocío se celebra el lunes siguiente al Domingo de Pentecostés. La duración del Camino del Rocío depende del punto de partida. Por lo general, se comienza el camino unos días antes del fin de semana del Domingo de Pentecostés, que es cuando se celebra la Romería del Rocío en la aldea de El Rocío. En promedio, el camino puede durar entre 2 y 10 días, aunque algunos peregrinos pueden tardar más dependiendo de la distancia recorrida y el medio de transporte utilizado. Partiendo con la Hermandad de Huelva que es de las más importantes en número de peregrinos, El Viaje comienza en Huelva y cubre una distancia total de 61,5 km. El primer día termina en Las Posadillas, donde los viajeros pasarán la noche en La Matilla. Al día siguiente, llegan a Gato. Antes de llegar a El Rocío, se hace un descanso en «La charca” del arroyo de la Cañada, que es un conocido lugar donde se cantan himnos al Simpecado y se bautiza a los peregrinos primerizos vertiendo agua sobre sus cabezas, dándoles así un nombre oficial Rociero. Tardan 2 días en llegar al Rocío. Ha experimentado un gran crecimiento desde mediados del siglo XX. En la festividad se congregan en la aldea de El Rocío de Almonte, provincia de Huelva, cientos de miles de devotos de la región. Es una fiesta que une al carácter religioso el folclórico, el ambiental y el lúdico. Ha sido considerada una de las manifestaciones populares más relevantes de España. Antes de la romería, muchas hermandades organizan pregones y sacan carteles propios. Para el camino, muchos particulares utilizan remolques preparados para este momento llamados carriolas. Otros emplean carretas como las de labor, que son cubiertas y embellecidas. También los hay que hacen el camino en todoterrenos, coches de caballos, a caballo o andando. José y Mari Pepa, en este año, la van a hacer en una carreta como las de labor. Pero hay mil cosas que preparar, como por ejemplo las viandas para el camino, en las que no puede faltar el fino, que es un vino generoso, propio del Marco de Jerez y de Montilla-Moriles, en Andalucía. Su color es oro pálido, sabor es seco y es muy aromático. Su graduación alcohólica es de alrededor de 15 grados. Es ideal como aperitivo y para acompañar jamón, mariscos y otras tapas. No obstante, dejemos ya, que los personajes hablen por sí mismos. Dentro de semejante barullo destaca la voz de José: - Mari Pepa qué tal van esos trajes de faralaes –comúnmente ‘trajes de sevillanas’-. Mari Pepa le contestará: - Tú ya sabes que el traje de flamenca o traje de gitana es la indumentaria femenina compuesta por varios elementos que se viste en contextos festivos en Andalucía y en actuaciones de arte flamenco y que se ha convertido en un icono de la cultura andaluza y de la moda. El modelo más común se compone de un vestido entallado y largo hasta el tobillo que se adorna con varios volantes o faralaes que se pueden colocar tanto en la falda como en las mangas. Se confecciona en colores alegres tanto en diseños lisos como estampados, el más popular es el traje de lunares. Se complementa con algún tipo de mantilla o mantón, siendo el más típico y emblemático el mantón de Manila; también es tradicional llevar el pelo recogido en un moño, flores en el pelo, pendientes grandes y zapato de tacón ancho. Y José, que no se quedará atrás, le replicará: - El traje de flamenca tiene el par masculino en el traje corto andaluz para hombre. Yo te diría Mari Pepa que el “traje corto” o de faena, es un traje de campo pensado para trabajar a caballo con el ganado bravo. Se conserva en los "tentaderos de machos", romerías, ferias y demás eventos. Se complementa con sombrero de "ala ancha" o gorrilla campera, camisa blanca, pantalón de vueltas blancas, chaquetilla corta (normalmente en tonalidades grises o azul marino), botos altos vaqueros, con o sin espuelas vaqueras (las típicas eran hechas a mano en la fragua); y por último, los zahones (que eran utilizados en los días de lluvia, junto con el capote de agua, para poder aguantar el temporal lo mejor posible). Pero centrándonos exclusivamente en la romería diremos que, el jueves y el viernes anteriores al domingo de Pentecostés miles de personas de la Baja Andalucía, así como devotos y turistas llegados de todos los puntos de España e incluso de todo el mundo, se ponen en marcha en dirección a las Marismas para llegar el sábado al santuario de la Blanca Paloma. El salto de la reja en el Rocío es el 20 de mayo, durante la madrugada del Lunes de Pentecostés. Dicho salto marca el inicio de la entrada de las hermandades en el recinto donde se encuentra la ermita de la Virgen del Rocío. Es el momento que más pasiones levanta. El salto de la reja en el Rocío es organizado por los almonteños, los habitantes de la localidad donde se encuentra la ermita de la Virgen del Rocío. Ellos son los encargados de levantar la valla de madera alrededor de la ermita, que se conoce como “la reja”, y de controlar el acceso al recinto durante la romería, son los almonteños quienes deciden cuándo se produce el salto de la reja. La Romería del Rocío es una de las peregrinaciones más importantes de España y atrae a una gran cantidad de personas cada año. Aunque el número de peregrinos varía de una romería a otra, se estima que cada año acuden alrededor de un millón de personas a la aldea del Rocío para participar en la celebración. Este evento religioso atrae a peregrinos de toda España, así como de otros países, y es considerado uno de los mayores ejemplos de religiosidad popular en el país. La Romería del Rocío es una experiencia única para los participantes y una celebración que forma parte de la cultura y la tradición andaluza. Según A. Villegas Santaella, el día de partida, después de la misa de romeros, se forma una comitiva constituida por un número variable de carretas de dos ruedas tiradas por yuntadas de bueyes y pintadas de blanco. Cubiertas con un toldo de tela blanca y adornadas con flores de papel, encajes, etc., sirven de día para el transporte de los romeros y sus vituallas y por la noche de dormitorio. Una de ellas tendrá una estructura singular: un lujoso templete de orfebrería con cuatro o seis columnas entre las que está el estandarte con la imagen de la Virgen; es la carreta del Simpecado, adornada con candelabros y ramos de flores, símbolo de la devoción rociera de la hermandad. Delante van los hermanos, de corto y con las varas sobre el estribo, y las hermanas, vestidas de flamenco. Al salir del pueblo el orden desaparece, se dejan las varas, se cubre el Simpecado y la comitiva se dirige a lugares de reunión como los Palacios, las Marismillas, el Coto del Rey, etc., entre sones de sevillanas. La distancia y la precariedad de los medios obligan a los peregrinos a hacer noche en el campo a la ida y a la vuelta. Tradicionalmente, las hermandades sevillanas han establecido que la primera noche se pase en las haciendas del Aljarafe y la segunda en las proximidades del llamado Palacio. Por la noche se montan campamentos a la luz de hogueras ante las que los romeros bailan y cantan y recuperan fuerzas. En la noche del viernes al sábado, las distintas hermandades colocan las carretas en corro alrededor del Simpecado, dándose la espalda unas a otras. A la luz de las hogueras redoblan los tambores, y luego, de madrugada, las hermandades mandan a sus simpecados para alcanzar antes el puente del Ajolí, en un recorrido secreto, a la luz de las velas por el bosque. Mientras, la Hermandad de Almonte prepara un programa oficial, y celebra actos ya durante las dos semanas anteriores a Pentecostés. En la parroquia se inicia una novena con rosario, misa y predicación, que concluirá el día de la Visitación de la Virgen, en que se reafirma la fe en los dogmas de la Concepción Inmaculada y la Asunción a los cielos. El miércoles hay misa de romeros en el Chaparral y procesión de la hermandad hacia el santuario, el viernes misa cantada y por la noche Hora Santa Mariana. La “bajada del Hermano Mayor” de Almonte, el miércoles o jueves antes de la romería, es un paseo de unos quince kilómetros que se hace en una corta jornada, entre paradas, música, comida y alegría; pero el camino del Rocío es el núcleo fundamental del ritual de las Hermandades Filiales, que ya en la aldea saludan a la Hermandad de Almonte y rezan individualmente ante la Virgen (luego serán saludadas por ella en la procesión-despedida-devolución de saludo del lunes de Pentecostés). El sábado se producen los actos conjuntos con las Hermandades Filiales. Desde el día anterior han ido llegando a sus casas del Rocío, cercanas a la ermita. La carreta del Simpecado se deja fuera y los que tienen casa propia o alquilada se instalan durante la romería. Los bueyes se desuncen y en el corralón de la casa-hermandad quedan las carretas. Por la tarde, la Hermandad Matriz de Almonte da la bienvenida a sus filiales ante el santuario; éstas “desfilan” por orden de antigüedad, igual que lo habían hecho a la salida; después del recibimiento, a la noche, los almonteños celebran el Santo Rosario “de Almonte”. La Virgen del Rocío, también conocida como la Blanca Paloma, sale en procesión desde la ermita de la aldea del Rocío durante la madrugada del Lunes de Pentecostés, 20 de mayo, que es el día siguiente al Domingo de Pentecostés y cuando se celebra la Romería del Rocío en la aldea de El Rocío. Es uno de los momentos más emocionantes de la romería, ya que los peregrinos esperan ansiosos la llegada de la Virgen del Rocío, que es llevada en una carroza adornada con flores y tirada por bueyes. La procesión recorre las calles de la aldea mientras los peregrinos cantan y rezan, y se detiene en varias ermitas y capillas para que los fieles puedan rendir homenaje a la Virgen. La salida de la Virgen del Rocío es un momento de gran devoción y emoción. El domingo hay una gran afluencia de público: llegan numerosos turistas y visitantes ocasionales y la gente se instala bajo los toldos, en tiendas de campaña, remolques, etc. Desde temprano se suceden las ceremonias religiosas hasta que todas las hermandades se reúnen con los simpecados para escuchar la concurrida misa en el Real, que suele oficiar alguna jerarquía eclesiástica. Se hacen ofrendas y peticiones, algunos rezan y se arrastran de rodillas hasta la Virgen, al tiempo que en el exterior de la iglesia los caballistas galopan y muchas personas bailan en improvisados “tablaos” o corros, animados por el vino. Por la noche, todas las hermandades asisten al Santo Rosario con sus simpecados y estandartes, y el Rosario recorre las calles de la aldea deteniéndose ante la casa de cada hermandad, donde se canta una salve. Al alba del lunes, los mozos almonteños asaltan el camarín y “sacan a la Virgen”. Este acto es el más característico de la fiesta. Se trata del salto de la verja, que realizan sólo los almonteños, algunos con fajas, zahones y espuelas, pasando sobre las lanzas de hierro e introduciéndose bajo las andas de la Blanca Paloma. Los almonteños impiden al resto que toque las andas: es privilegio suyo este acontecimiento. Luego la comitiva recorre las casas de las hermandades y ante cada una de ellas reza una salve; después, por la tarde, la imagen se recoge. Dicho lo cual, volvemos con el matrimonio protagonista, pareja que tiene un par de críos. Pero ahora lleva la voz cantante Mari Pepa, quien grita: - ‘Quillo’ te has preocupado por los caballos. Piensa que éstos llevan muchísimo trabajo. La cantidad de caballos que van al Rocío cada año puede variar, pero se estima que alrededor de 25.000 a 30.000 caballos participan en la romería. Los caballos son una parte fundamental de la celebración y forman parte del paisaje típico de la Romería del Rocío. Muchos peregrinos realizan el camino a pie, pero también hay muchos que lo hacen a caballo, por lo que se pueden ver multitud de jinetes y amazonas con sus caballos a lo largo del camino y en la aldea del Rocío. A la que responderá José, que le explica lo siguiente: - El caballo (normalmente será un caballo cruzado, que es el que se utiliza para bregar con el ganado) va con cabezal vaquera con o sin ahogadera, con serreta con o sin piralillos, según la doma del corcel. Si va con piralillos ha de ir con falsas riendas, y el bocado que se utiliza ha de ser un "hierro vaquero". La montura ha de ser en este caso lisa, ya que vamos con zahones, con o sin pecho petral, con su correspondiente baticola y cincha (de librillo normalmente). Los estribos han de ser vaqueros. La crin del caballo ha de ir entresacada con unos "cuatro dedos" de longitud del pelo; el flequillo, pelado si está capado o largo si está entero el equino; y la cola, cortada o amarrada o recogida con el nudo vaquero. Responderá Mari Pepa, de una forma muy sencilla y simple: - ¡Casi na!, mi alma. No obstante, José, con su mirada inquisitorial sigue de cerca todos los pasos que se dan en su casa. - Mari Pepa, las flores ¡¡qué!! Mari Pepa, toda risueña, resaltará: - En Andalucía aparece el jazmín andaluz, también conocido como jazmín Español o jazmín real, que destaca por el fuerte aroma que desprenden sus flores durante todo el verano. No suele florecer intensamente, pero si tiene una gran duración en el tiempo. Muy parecido, casi igual, al Jazmín de China. Además, esta tierra se caracteriza por adornar las calles y las plazas con algunas especies que inundan el ambiente de vida y colorido. Las flores típicas de Andalucía forman una paleta de colores llena de alegría, entre las que destacan los geranios y gitanillas, los claveles, las hortensias, los rosales y los narcisos. A lo que José añadirá: - ¡Ah!, Pepa. Los instrumentos musicales. Solamente hay cuatro para ser onubense de pro: La guitarra española clásica ya está afinada. Además, ésta cita las castañuelas, la pandereta y el tambor. No nos olvidemos de que al recurso natural de la voz humana, el más accesible y universal de los instrumentos musicales, se han ido añadiendo los más dispares artilugios, desde la simple piedra o el tronco de madera, hasta los más sofisticados y complejos, pasando por un inmenso número de instrumentos musicales, muchos de los cuales han desaparecido a lo largo del tiempo o bien han evolucionado hacia otros más modernos. La música (y su práctica) han experimentado en los últimos tiempos, con la invención de los modernos medios de comunicación y de reproducción de sonido e imagen, una enorme transformación. En otro sentido, no podemos olvidar que Palos de la Frontera se encuentra en la Costa de la Luz, por lo que vamos a dedicarle unas líneas. La Costa de la Luz, está situada al suroeste de Andalucía en las provincias de Huelva y Cádiz y está bañada por el Océano Atlántico. El nombre le viene dado por la vivísima luz del sol, que aquí brilla en todas las estaciones y que se refleja de manera muy especial en sus claros e inmensos arenales y en sus rojos atardeceres. Quizás por haberse conservado libre de las masas de turistas durante muchos años, y por gozar de numerosos espacios naturales protegidos, (entre ellos Doñana, la más importante Reserva Biológica de España) llegamos hoy día a una costa que es un verdadero paraíso: Amplias playas, con aguas limpias y poderosas e interminables dunas con la arena más fina y clara de la península. Muchas de ellas están situadas en entornos vírgenes y tranquilos. Otras más animadas, están equipadas con complejos hoteleros de primera, puertos deportivos, campos de golf y gozan de una buena oferta de ocio. Amplias playas, con aguas limpias y poderosas e interminables dunas con la arena más fina y clara de la península. Muchas de ellas están situadas en entornos vírgenes y tranquilos. Otras más animadas, están equipadas con complejos hoteleros de primera, puertos deportivos, campos de golf y gozan de una buena oferta de ocio. Comenzando en la frontera portuguesa y dirigiéndonos al este, nos encontramos con las playas de la provincia de Huelva: Isla Canela, Isla Cristina, Islantilla, La Antilla, las playas de Cartaya; El Rompido y Nuevo Portil, Punta Umbría, y ya muy cerca de La Rábida en Palos de la Frontera, se encuentra Mazagón y a continuación Matalascañas o "Torre de la Higuera", situada al lado de la franja costera que pertenece al Parque Nacional de Doñana. Ciñéndonos, ya, al Rocío, geográficamente, el Rocío está situado en la Marisma, territorio en forma triangular que corresponde al estuario-delta del Guadalquivir y a los cursos de agua que en él desembocan. Este territorio, casi llano y con amplias zonas húmedas, está dividido administrativamente entre las provincias de Huelva y Sevilla y durante el Antiguo Régimen se constituyó en una tierra de nadie situada entre el Condado de Niebla, el Campo de Sanlúcar y el Aljarafe. El único asentamiento importante hasta la Guerra Civil era la aldea del Rocío, en una península alrededor de la ermita del mismo nombre. La explotación casi total de la Marisma corresponde a un desarrollo espectacular de la influencia de la romería, que desborda los límites comarcales. Por las nuevas actividades que produce el Rocío la Marisma ha generado un gran negocio de turismo, centros de vacaciones, construcción, etc. Según J. S. Comelles, los caminos clásicos del Rocío son tres: el camino de Sanlúcar a Almonte y Niebla; el camino de Sevilla al Rocío por Villamanrique y el Palacio del Coto, y el camino de Moguer que atraviesa el extremo occidental de la Marisma. Estos caminos reproducen las bisectrices del triángulo marismeño, que se unen en el centro. Los tres caminos pueden dividirse en tres partes: una primera, que discurre por zonas agrícolas; una segunda, que corresponde a la Marisma; y una tercera, la central, que es el espacio de la aldea. Entre estas zonas existen obstáculos físicos y el paso está ritualizado y se considera “secreto”. Es en el vado del Quema y en el puente del Ajolí donde esto es más visible. El paso por el Quema conlleva un ritual de purificación: bautizo de neófitos, salve cantada con el agua hasta las rodillas, mientras que por el Ajolí tiene un componente importante de ceremonia de acción de gracias. El camino al Rocío no tiene un punto de partida exacto y único. Existen diferentes rutas y puntos de partida para llegar a la aldea desde diferentes lugares de España y Europa. Sin embargo, lo más común es que los peregrinos comiencen su camino en diferentes puntos de Andalucía, especialmente en localidades de Sevilla, Huelva o Cádiz. Por ejemplo, uno de los puntos de partida más conocidos es la localidad sevillana de Triana, donde la Hermandad del Rocío de Sevilla realiza su salida en procesión hasta llegar a la aldea de El Rocío. Otras hermandades también inician su camino desde localidades cercanas como Almonte, Bollullos Par del Condado, Villamanrique de la Condesa, Moguer, y Sanlúcar de Barrameda. Cabe destacar que el camino al Rocío es una tradición religiosa y cultural muy arraigada en Andalucía, y cada hermandad tiene sus propias costumbres y formas de hacer el recorrido, aunque todas convergen en la aldea del Rocío para celebrar la romería. A pesar de la multitud de rutas y variaciones existentes, hay ciertos caminos o ciertos tramos que son los más frecuentados o son de paso obligado en los que se reúnen peregrinos y romeros de diversos pueblos. Al mismo tiempo, el camino de Almonte al Rocío se puede dividir en campo, bosque y marisma; y los principales puntos de parada están al entrar en el bosque y salir de él. Almonte, al margen de ser la sede de la romería, no tiene gran relevancia como población. Es un pueblo orgulloso de su Virgen: para que una imagen reciba culto en un pueblo ha tenido que manifestar su deseo de protegerlo y distinguirlo. El acontecimiento fundamental que se produce en este pueblo en el siglo XX es la apropiación de la romería y de la ermita del Rocío por la Real y Pontificia Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte, que sustituyó la función de tutelaje que había ejercido el Ayuntamiento de esta villa durante tres siglos. Hoy, mientras que la Hermandad organiza los festejos, el Ayuntamiento se ocupa de regular y organizar la infraestructura de Almonte. En resumidas cuentas, los caminos al Rocío son un conjunto de senderos que generalmente transcurren por las provincias de Sevilla, Huelva y Cádiz a través del Parque Natural de Doñana hasta llegar a la aldea de El Rocío. Estos caminos no siempre han sido los mismos y han ido cambiando a lo largo del tiempo, apareciendo así nuevas rutas y zonas de paso comunes para peregrinos de diferentes zonas. Hoy día, existen muchos caminos, subcaminos y rutas, y la elección de estos dependerá del punto de partida y de las tradiciones de los lugareños y hermandades. Tal como está estructurado el sistema, las oposiciones locales por mitades que se dan en muchos pueblos de Andalucía en cada una de sus fiestas (como en las cruces de mayo), se convierten aquí en una dualidad fundamental entre la Hermandad Matriz y las Filiales; éstas no tienen ni Virgen ni ermita, pero están obligadas a acudir anualmente a la romería y su papel es desfilar ante la Matriz y ser saludadas por la Virgen si el comportamiento es bueno. Las Hermandades Filiales no pueden apropiarse de la Virgen porque es el patrimonio de Almonte, y son los almonteños únicamente quienes realizan el famoso salto a la verja que ya hemos mencionado. Los almonteños, por otro lado, tienden a intensificar su control sobre los beneficios marginales de la fiesta a través de la privatización de la Hermandad y por la economía subterránea a base de contratos temporales. Los actos fundamentales de los almonteños se producen cuando "baja" el Hermano Mayor de Almonte y "toma posesión" del pueblo, en la recepción de las Hermandades Filiales el sábado, y en la procesión de la madrugada del lunes. El estandarte de la Hermandad de Almonte no tiene carreta; para los almonteños no hace falta carreta porque “tienen la Virgen”. Cuando la Marisma dejó de ser controlada, tras el período republicano, por los grandes propietarios locales, que fueron sustituidos por agentes foráneos, el Ayuntamiento de Almonte pasó a un segundo plano y la Hermandad recuperó el poder que le permite contrarrestar la intervención de la Iglesia y el Estado. Así, la romería se convirtió en un acontecimiento de masas. Ahora, vamos a retomar el diálogo que mantenía nuestra pareja de protagonistas, tocándole el turno de la palabra a José, quien comenta lo siguiente: - ¡Bueno! Pues, ahora ya, me voy a ocupar en el adorno y atavío de nuestra carreta, en el que vamos a ir nada menos que cuatro personas. Tú, yo y los dos chiquillos. No obstante, ¡esperemos que no nos llueva! La provincia de Huelva, por su situación geográfica, cuenta con un clima mediterráneo continental con influencias atlánticas. El clima húmedo y suave de la sierra mitiga las altas temperaturas en verano y las bajas del invierno. Por lo general cuenta con un invierno poco frío, suave, donde apenas se baja de los 5º; y un verano caluroso, cuyos meses más cálidos son julio y agosto, cuando se puede superar ocasionalmente los 40º. Estas características definen un clima mediterráneo oceánico o con influencias atlánticas. Le sigue, en el turno de la palabra, su esposa Mari Pepa, quien, como no es la primera vez que hace el Camino, recuerda una serie de cosas sobre la Ermita de El Rocío. - El Santuario de Nuestra Señora del Rocío, conocido popularmente como la ermita del Rocío, es un templo situado en la aldea de El Rocío, Almonte (prov. de Huelva). En la ermita se encuentra la Virgen del Rocío. El santuario actual fue diseñado por Antonio Delgado y Roig y Alberto Balbotín de Orta y se terminó en 1969. Comentario al que José añade unas palabras: - La Romería de El Rocío, celebrada todos los años para la festividad de esta advocación en Pentecostés. Congrega a cientos de miles de personas. Une al carácter religioso el folclórico, el ambiental y el lúdico. Ha sido considerada una de las manifestaciones populares más relevantes de España. En 2006 la aldea y su ermita fueron declaradas bien de interés cultural. Mari Pepa, en un tono muy crítico, asegura que: - Durante la romería se concentra la entrada de miles de personas en el parque nacional de Doñana, lo que supone un gran impacto ambiental en unos ecosistemas únicos y protegidos. La principal amenaza es el aumento descontrolado de vehículos de motor, fundamentalmente todoterrenos que provocan ruido, humos y daños en el suelo al circular fuera de los caminos. José sentencia, para terminar este micro relato, que: - Esperemos que, como en años anteriores, todo vaya “Viento en popa y a toda vela…” El matrimonio, entre ellos se da mutuamente un beso, sellando así de nuevo los protocolos que se dieron en la celebración de su matrimonio. Finalmente, por nuestra parte, sólo nos restaría el referirnos a la antropología de semejante acontecimiento. ¡Bueno! Comentaremos que El Rocío es uno de los fenómenos de masas más característicos de la Andalucía y de la España contemporáneas. Alrededor de esta celebración operan la Corona, la Iglesia y el Ayuntamiento, y durante su historia unos y otros se disputan el poder. Ir al Rocío, según J. M. Comelles, no supone ser almonteño ni ser rociero. La romería se ha ampliado a lo largo de los últimos años, especialmente a partir de la construcción de la carretera en 1958 y del desarrollo de infraestructuras viarias en todo el país. También ha influido la constitución de nuevas Hermandades Filiales que crecen año tras año y llegan hasta Portugal, Alemania, o Barcelona, Madrid, Córdoba y Granada. Andalucía, en general, ha hecho suya esta romería, por lo que el Rocío es la gran manifestación romera andaluza, a la que asiste casi un millón de personas y sesenta hermandades. Las casas nuevas del Rocío suelen constar de una parte noble que da a la calle principal y de una cuadra que da a un callejón. Las mujeres duermen en los cuartos y los hombres en las carretas. Pero los propietarios construyen a veces una chabola de mampostería donde se alojan durante el Rocío cuando alquilan la parte noble. El pueblo se convierte durante la romería rociera en un espacio de libertad e informalidad, de confusión carnavalesca en la que es palpable una liberación erótica que no puede garantizarse en otro lugar. En el camino, las pautas y normas sociales quedan en suspenso y en esta liberación influye el alejamiento del núcleo urbano. El crecimiento de la dimensión lúdico-festiva ha acentuado los contrastes en la romería. Ésta ha adquirido una dimensión menos local, en la que hay una nivelación simbólica (todos los romeros son hermanos ante la Virgen, vengan de donde vengan), aunque hay violentos contrastes entre las clases sociales. Bajo la aparente unidad, existen procesos de división. Años atrás algunos caciques pagaron a sus peones para que al pasar la Virgen ante sus casas les saludase. El Rocío, al ser una pequeña aldea donde viven pocas personas, su población no llega a 2500 habitantes. Por ende, hay pocas casas, en concreto esta aldea cuenta con en torno a 2200 viviendas de uso particular, aunque también existen en torno a 80 viviendas más para las hermandades de las casas rocieras. Pese a su pequeño tamaño, la aldea cuenta con todo tipo de negocios como restaurantes, bancos, hoteles… Además, El Rocío no está asfaltado debido a la decisión de las autoridades y los residentes de mantener la estética tradicional del pueblo y su entorno natural, así como para preservar la experiencia de la romería y la conexión con la naturaleza. Además, el terreno arenoso hace que el asfaltado sea difícil y costoso de mantener. Cuando el Ayuntamiento, a lo largo de su historia, se ha encontrado en manos de grandes propietarios, la Hermandad ha perdido influencia; pero en el momento en que ha dominado la izquierda local se ha erigido como poder controlado por una política conservadora. En el proceso de privatización de la Hermandad no hay discontinuidad; sin embargo, casi todos los almonteños están afiliados desde su infancia, aunque el control de la organización pueda ejercerse por caciques y sirva para la promoción social. El prestigio de cada hermandad se mide por el número de sus carretas, su presentación, los caballos, los vestidos y la organización casi militar. Esto dependerá de la aportación económica de los miembros de la hermandad y de otras ayudas voluntarias. Las Hermandades Filiales se pueden dividir en tres grupos: uno primero, las periféricas o conectadas directamente con la Marisma (Rociana, Aznalcázar, Pilas, Villamanrique, y las que corresponden a los pueblitos del Aljarafe y el Condado), con un grado mínimo de ostentación; un segundo grupo lo constituyen las que proceden de los grandes núcleos urbanos de la Bética (Triana, Huelva, Jerez, Sanlúcar, Moguer, el Puerto, etc.), en las que el desfile es más espectacular y que contrastan con las carretas que les siguen, pertenecientes a la clase baja; y un tercer grupo, con las Hermandades nacidas tras la Guerra Civil. En general, el Rocío es un acto público ritualizado en el que se opone la teatralidad rebuscada y barroca de Triana (las grandes ciudades son las que llevan las presentaciones más lujosas) al dramatismo sencillo de la Hermandad de Gines. Y la entrada de Almonte es otro ejemplo de ritual estrictamente estipulado con la congregación de los romeros alrededor de los recién llegados, a los que anuncia el cohetero que precede la tropa de jinetes y carretas, y el sonido de la gaita y el tambor. Las hermandades, por otro lado, son las encargadas de organizar la romería en cada localidad. Están vinculadas a las clases medias y altas a través de su Junta de Gobierno y costean los gastos originados por el traslado y estancia en la marisma y los del ritual. Cada una posee una casa en la aldea a la que engalanan de acuerdo con sus posibilidades y encalan antes de la romería, y hacia la que parten con unos días de antelación, calculados de modo que el sábado por la tarde estén reunidas para la recepción, según Villegas Santaella. En cuanto al “robo” de la Virgen del Lunes de Procesión, el acto es una afirmación de posesión, una acreditación de la propiedad colectiva. Pero no es un acto desaforado, sino regulado en una perfecta organización en cuadrillas, con capataces espontáneos que meten a los relevos y sacan a los agotados por los esfuerzos. Para “meterse debajo de la Virgen” es necesario ser almonteño; pero para ser rociero basta con “hacer el camino”, recorrer a pie, a caballo, o carreta, los kilómetros que separan los distintos pueblos de la Ermita. A pesar de que se puede ir en coche, “hacer el camino sigue siendo definitorio para distinguir quién ha ido a una romería y quién la ha visitado simplemente”, según afirma S. Rodríguez Becerra en Las fiestas de Andalucía. No se consideran verdaderos romeros los que acuden de visita en coches o autobuses movidos por la curiosidad, el tipismo o las playas cercanas. La exaltación dramática del camino está muy unida a las hermandades periféricas y a las de los grupos urbanos, pues sus carretas suelen ser llevadas por animales, mientras que el componente lúdico predomina en las clases bajas y en las reuniones de famosos. Ser rociero está sobre todo en el camino, al reconstruir una trama de solidaridades, apoyo mutuo, esfuerzo y decisión colectivas, ligados a los casi cuatro días de marcha, dos de ida y dos de vuelta. Durante estas jornadas tienen importancia tanto las paradas tradicionales en pueblos en los que se repiten los saludos como la contemplación del vadeo del Guadiamar o los corros nocturnos en el vivac del Palacio del Coto. El camino se mueve siempre gracias a la solidaridad entre los miembros de la hermandad, en una red de reciprocidad que no admite diferencias. Es necesario atravesar trayectos difíciles, arrear bueyes y sacar carros de los pozos de arena, actos comunes que se combinan con la distancia social entre una y otra hermandad, entre las que a veces hay competencia. Un ceremonial de convivencia durante el camino obliga en las romerías a viajar juntas a la hermandad que apadrina a otra y a la que realiza su primer viaje bajo este padrinazgo, así como a recibir y despedir en la iglesia con las puertas abiertas a las hermandades que atraviesan el lugar, respetando la antigüedad. Las romerías son unas de las pocas fiestas que se celebran en el campo, y el santuario es el punto de referencia o término al que los romeros dirigen sus aspiraciones físicas, según S. Rodríguez Becerra. La salida hacia el santuario es una ceremonia pública en que se disponen ordenadamente los elementos de procesión: banderas, estandarte de caballistas, carrozas, carretas, la del Simpecado o imagen precedida de la Junta de gobierno, las mujeres y hombres que cumplen promesas, las carretas sin exorno, tractores, camiones y otros vehículos. El tamboril y la flauta acompañan los cortejos, como es costumbre en la Baja Andalucía, en una romería que admite pocos adelantos tecnológicos. Poco a poco, la “explosión rociera” ha devenido en espectáculo, en el que participan famosos de la televisión y la aristocracia, cantantes folclóricas y toreros. Sin duda, las comunicaciones han favorecido el fenómeno. Económicamente, la Hermandad ha sufragado los gastos de los festejos y de la construcción de la nueva ermita a través del control, la propiedad de la Virgen y la ermita y el monopolio de la venta de recuerdos. Por otro lado, este éxito rociero se puede considerar un hecho social propio del mundo contemporáneo, según R. M. Martínez Moreno, dentro de la efervescencia con que las sociedades actuales reincorporan festejos que hasta hace poco se encuadraban dentro de la tradición y la religiosidad popular. La teatralidad de este fenómeno permite contemplar la actual romería como una fiesta típica de la Posmodernidad. Podemos preguntarnos, entre otras cosas, ¿cuántos kilómetros tiene el camino del Rocío? A lo que se puede contestar que, como se ha comentado anteriormente, existen muchos caminos para llegar a la aldea de El Rocío, muchas variantes de dichos caminos y muchos puntos desde donde incorporarse a una misma ruta. Por tanto, la longitud dependerá del punto de partida y del camino que se escoja. Si bien es cierto que el camino desde Almonte a la aldea ronda los 15 km, algunos caminos que parten desde Huelva pueden llegar a alcanzar distancias desde 38 km (partiendo desde Moguer) hasta 61.5 km (desde la Hermandad de Huelva). Pero ¿cuánto se tarda en hacer el Camino del Rocío? La respuesta a esta pregunta es similar a la anterior, el tiempo que se tarda en hacer el Camino del Rocío depende de muchos factores como el punto de partida, la ruta que se tome, las paradas que se hacen, el clima, la cantidad de personas que participan o la forma en la que se lleva a cabo. Por tanto, el camino puede durar unas horas, medio día o incluso varios días. Tengamos en cuenta que estos senderos se suelen realizar en caballo, carretas, a pie e incluso en vehículos capacitados. Por tanto, el tiempo que se tarda dependerá en gran medida del método de transporte. En otro sentido, las Hermandades del Rocío son una manifestación religiosa y cultural de gran importancia en Andalucía. Estas hermandades, compuestas por fieles y devotos de la Virgen, organizan y participan en la romería del Rocío, en la que miles de personas peregrinan a la aldea para venerar a la Virgen. El rocío dispone de un total de 127 hermandades, estas empiezan a surgir entre los siglos XVII y XVIII, siendo 5 hermandades las que se fundan por estas fechas. Posteriormente en el siglo XIX se funda 4 más y a lo largo del siglo XX se fundan el resto. Durante el día anterior al Lunes de Pentecostés multitud de hermandades llegan a la aldea para conmemorar a la Virgen del Rocío. Cada hermandad sale en un determinado momento dependiendo de la lejanía a la que estén, habiendo hermandades que salen incluso una semana antes del fin de semana de pentecostés, como es el caso de la hermandad de Córdoba, otras como la de Almonte salen el miércoles anterior al lunes de pentecostés. Este año la primera en empezar el camino es la Hermandad del Rocío Emigrante, el día 15 de abril. Por otro lado, la Hermandad de Huelva dará su primer paso en la arena el jueves 16 de abril. Debemos de destacar el enorme esfuerzo que los peregrinos de la hermandad de Córdoba hacen durante la peregrinación. Estos realizan el camino Córdoba-El Rocío andando, tardando 9 días en completar el trayecto. La Hermandad con más peregrinos es la de Huelva, con más de 20.000 peregrinos en el año 2023. Por su parte, el pueblo de Villamanrique de la Condesa presume de formar la primera hermandad del Rocío, haciendo la primera romería durante el siglo XVI. La historia que une a Villamanrique y al Rocío es curiosa, esta dice que durante el siglo XV, Gregorio Medina (manriqueño), se topó con una imagen de la virgen del Rocío escondida en un árbol, esta imagen habría sido oculta ahí siglos antes para preservarla de los ataques nazarís. Como consecuencia de esto, en ese mismo lugar se levantó la aldea y la ermita que conocemos a día de hoy. ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

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