martes, 14 de mayo de 2024

RESEÑA (Artículo publicado en la Revista de la Asociación Cultural "CERASIO", Burgos). "Un monaguilllo pillo"

Un sucinto comentario sobre las “MEMORIAS DE UN MONAGUILLO PILLO”, libro de Tomás Gamarra. Por Ignacio R. Echeburúa. Formarse un juicio literario sobre la obra que nos ocupa ha sido muy fácil. Esta narración autobiográfica escrita por lo tanto en primera persona ofrece una lectura muy sencilla, cuya única dificultad estriba en la utilización de numerosos vocablos del habla popular del término de Cerezo (Burgos), aunque posteriormente me referiré a esta cuestión. Estas memorias están basadas, por supuesto, en el recuerdo, aunque hay que destacar su frescura, pues estos recuerdos son claros y transparentes. Pero quiero empezar por el principio. Cuando este libro llegó a mis manos, me llevé una grata sorpresa. La ojeé rápidamente y escudriñé todos sus detalles, llamándome la atención lo sumamente cuidada que había quedado la edición del mismo. El autor, Tomás, había estado atento a todos los pormenores y no había pasado nada por alto. Evidentemente, en un primer momento saltan a la vista las fotografías alguna de las cuales tiene un indudable valor histórico. No viene a cuento destapar el valor documental de los archivos fotográficos, pero las reproducciones que ilustran este libro constituyen, sin duda alguna, documentos de indudable valor histórico. Pero ¡no sólo esto! Tomás cuida las mayúsculas que introducen cada capítulo, los cuales se suceden ordenadamente entre la “A” y la “LL”, lo que les confiere una estructura lógica muy cuidada. Sí quiero destacar la gran unidad que presenta este libro, sí, UNIDAD, con mayúsculas. a) Unidad geográfica, o de lugar, pues todas las “Memorias de un monaguillo pillo” tienen lugar en el término municipal de Cerezo de Río Tirón (Burgos). El autor se refiere a numerosos lugares del pueblo, aunque lo hace por su nombre propio, lo que obliga a hacer cierta aclaración al final de la obra. Esto, que refuerza el valor de este libro como documento histórico, dificulta la lectura y resta universalidad a las vivencias que transmiten estas páginas. De todas maneras, aquí radica parte de la intemporalidad de esta narración autobiográfica. b) Unidad temporal, por así decirlo, ya que estas memorias sólo abarcan un breve periodo de tiempo, entre las primeras letras y el primer catecismo. c) Unidad temática, ya que el autor nos deja bien claro que estas memorias pertenecen a un monaguillo pillo. d) Unidad léxica, ya que el autor, el conocido Tomás, sólo echa mano del habla popular que conoció en la infancia que vivió en Cerezo. Posteriormente, en un segundo libro, el protagonista saldrá a Miranda de Ebro, donde comenzará el Bachillerato, circunstancia que vendrá al caso para romper esta cuádruple unidad conseguida en este primer libro unidad geográfica, temporal, temática y léxica. Por otra parte, me parece que una vez leídas las “Memorias de un monaguillo pillo”, es una obligación referirse al vocabulario y al habla que plasma Tomás. Estas memorias, en su final, tienen un “Anexo de vocabulario”, que parece haber sido recopilado y estudiado por Fernando Pérez Avellaneda. Al respecto voy a señalar varias cosas. Yo soy historiador, concretamente soy licenciado en historia Moderna, por lo que no soy filólogo, mi mucho menos lingüista. De todas maneras, me parece que este documento es único y exquisito. En principio, Tomás deja en estas páginas el habla popular de su Cerezo natal. El término “popular” suele oponerse a “culto”, si bien en dos ámbitos distintos: a) Podemos referirnos a una palabra indicando que ha seguido una evolución fonética completa, a diferencia de la culta; y b) puede entenderse por popular todo uso lingüístico no empleado por las capas cultas, que, sin ser grosero, presenta ciertas particularidades del habla de los sectores modestos o menos cultos. Este tipo de habla revela el origen social del hablante, como ocurre en nuestro caso, o la voluntad estilística de parecer espontáneo y campechano. A grandes rasgos, esto es lo que yo puedo decir. El texto de Gamarra admite el adjetivo de popular en toda su amplitud. Usa cantidad de términos populares y el lenguaje es básicamente popular. Además, entre sus páginas he encontrado recetas de arroz con leche, pautas alimenticias… así como cantidad de detalles que conforman la mentalidad de las gentes de un pueblo cerrado castellano a mediados del siglo pasado. El autor, para dar naturalidad a sus recuerdos y al relato, se permite el lujo de introducir más de un taco, demasiados, como es habitual entre las gentes de los pueblos. Si mi opinión se tiene en cuenta, diré que yo hubiera profundizado en este “Anexo de vocabulario”, pues se podían haber dicho muchas más cosas. Se usan cantidad de vocablos propios de los animales y de las cuadras, que merecían un comentario mucho más extenso. Al fin y al cabo, estas memorias recogen el mundo popular de un niño de siete años, haciéndolo de una manera preciosista y rica, muy llena de detalles. Para ir terminando, voy a señalar lo siguiente: Las “Memorias de un monaguillo pillo” han sido publicadas en Cerezo de Río Tirón (Burgos), pueblo castellano de unos 800 habitantes. Y tengo la seguridad de que la mayoría de sus moradores se han leído estas Memorias. Pero aún se podrían decir más cosas. Este libro ha sido editado por la Asociación Cultural “Cerasio”, la cual pertenece al mencionado Cerezo. Estos hechos hacen palpable un fenómeno que se está produciendo por doquier: el despertar del mundo rural. Se asiste a un trasvase cultural, muy rico por cierto, entre los habitantes de los pueblos y los nuevos residentes que los colonizan. Gamarra abandonó el pueblo hace muchos años, pues ya el Bachillerato lo cursó en Miranda de Ebro. No obstante, son frecuentes y periódicas sus visitas a Cerezo, al pueblo, a su pueblo. Pero, sin darme cuenta, he puesto de manifiesto la relevancia de la iniciativa cultural llevada a cabo en Cerezo. En los pueblos, aparte de aburrirse, aparte de las labores del campo y de las faenas domésticas, se llevan a cabo iniciativas culturales que son muy loables. En Cerezo, han matado dos pájaros de un tiro: han realizado una iniciativa cultural y, a la vez, han recuperado parte, una pequeña parte, de su pasado colectivo. Esta empresa merece todo tipo de parabienes. Por último, sólo voy a señalar una consideración a modo de epílogo. Los estudiosos sabemos que se considera como “literatura popular” la producida intencionalmente para el pueblo. Y dicho esto, pueden añadirse algunas coletillas. Tomás ha publicado su libro para la gente de su pueblo, para sus habitantes. Sus lectores no van a ser estudiantes, profesores, clases medias, etc., etc., sus lectores van a ser sus vecinos en el pueblo, gente del pueblo. Tomás no ha pretendido construir un ensayo lógico o una novela imaginaria, Tomás ha usado un lenguaje ampliamente popular, para recrear una obra de literatura popular, echando mano de sus recuerdos de muy niño. El resultado merece conservarse, aunque sólo sea como fuente de conocimiento histórico. No olvidemos que “monaguillo” (del sustantivo en desuso monago, del latín eclesiástico: monachus, monje, con el diminutivo –illo), también monacillo, con el sentido de pequeños clérigos. Es el nombre dado a quienes ayudan en la liturgia católica, especialmente durante el servicio de la misa. Generalmente se aplica a niños, pero puede referirse a adultos o a mujeres. No obstante, desde la mitad del siglo XX, se prefiere referirse a los mismos como acólitos, reservando el uso de monaguillo para los ministros extraordinarios, es decir, quienes no han sido nombrados solemnemente. Sus funciones son: 1. Atender al servicio del altar, llevando al ministro el misal, los cálices o la patena. 2. Prestar su servicio en las diversas procesiones, por ejemplo, portando la cruz, los cirios, el incensario o el evangeliario. 3. Atender en el ofertorio a la recogida de los dones. En otro orden de cosas, Cerezo de Río Tirón es un municipio y localidad de la provincia de Burgos, en la comunidad autónoma de Castilla y León, comarca Oca-Tirón, partido judicial de Briviesca. Cuenta con una población de 500 habitantes. Está situada en el este de la provincia de Burgos en el límite con La Rioja a 57 km de Burgos sobre el curso medio del río Tirón. Limita con los siguientes pueblos: Valluércanes, San Millán de Yécora, Tormantos, Redecilla del Campo, Sotillo de Rioja, Quintanilla del Monte, Fresno de Río Tirón, Quintanaloranco y Quintanilla San García. Los primeros pobladores de los que se tiene noticia son los autrigones y berones sirviendo el río Tirón de frontera entre ambos. Los autrigones crearon la ciudad de Segisamunculum, situada en el término de Valdemoros. La ciudad berona más próxima, Libia, estaba situada en el actual Herramélluri, a unos 12 km de Cerezo. Los romanos llegan en el siglo I a C. y posteriormente fundan la ciudad de Cesarea en honor a Augusto. Situada en el término de Los Palacios, a la entrada del pueblo viniendo de La Rioja o Burgos. El paso de la calzada romana que iba de Tarragona a Astorga, Vía Italia in Hispanias, cruzaba buena parte de su actual jurisdicción dejando como testigo dos puentes romanos y un buen tramo, bastante bien conservado, de la antigua calzada, en el término de El Perrillo. Actualmente, tanto los puentes, como la calzada romana, están señalizados en el tramo Cerezo-Briviesca. También se han colocado miliarios, paneles, áreas de descanso, etc. La época visigótica nos deja de recuerdo una serie de cuevas repartidas por la cuesta a orillas del Tirón, que pudieron servir de eremitorios. Tras el efímero paso de los árabes (200 años conde Casio), la zona es repoblada por alaveses al mando del conde Abelmondar Téllez. Destaca por su importancia histórica el conde castellano, conde de Lantarón y Cerezo Gonzalo Téllez que pone a Cerezo como cabeza de su condado. Sancho Garcés III el Mayor de Pamplona le hace cabecera de un extenso alfoz, en el cual estaban incluidos pueblos de las actuales provincias de Burgos, La Rioja y Álava. Con Fernando I de León Cerezo pierde la categoría de condado. Durante estos años Cerezo cambia varias veces de mano entre los Reyes de Castilla, Navarra e incluso fue controlado por Alfonso I el Batallador, rey de Aragón Y Navarra y esposo de la reina de Castilla Doña Urraca. La antigua calzada fue aprovechada por los peregrinos que iban a Santiago en el trayecto que une Nájera con Briviesca. Se fundó el Hospital de San Jorge para atender a los peregrinos inaugurado por Ramiro I rey de León. En 1151 Alfonso VII, tras alcanzar la mayoría de edad, le concede un fuero a Cerezo de gran relevancia y pasa definitivamente a manos de Castilla. Este Fuero sería confirmado por su hijo Sancho III, y por su nieto Alfonso VIII en 1165. En el siglo XV, en el reinado de Juan II de Castilla se convierte en ciudad de señorío bajo el dominio de los Condestables de Castilla, y así continuó hasta la desaparición de los señoríos en el siglo XIX. Durante la Guerra de Independencia, nuestros paisanos tuvieron también un papel activo. El 22 de abril de 1813, Jerónimo Guía Rodríguez, natural de Cerezo y soldado del 4º Batallón de Iberia, muere en la cercana villa riojana de Valgañón, lugar de la retaguardia donde este batallón hostigaba a las fuerzas napoleónicas en su retirada de Burgos a Vitoria. Gracias a los libros parroquiales de Valgañón sabemos que está enterrado en la iglesia parroquial de Tresfuentes, en la sepultura n.º 71. A la caída del Antiguo Régimen queda constituida como ayuntamiento constitucional denominado entonces Cerezo de Río Tirón y Quintanilla de las Dueñas en el partido Belorado, región de Castilla la Vieja, contaba entonces con 1040 habitantes. En 1822 es aprobada por las Cortes la creación de la provincia de Logroño en la que se incluyó a Cerezo. Pero no llegó a tener vigencia al ser anulada la orden por Fernando VII. En la resolución definitiva, en 1833, Cerezo quedó integrado en la provincia de Burgos. A mediados del siglo XIX comenzaron a funcionar las primeras minas de extracción de sulfato. En 1955 con la creación de CRIMIDESA la mina se convirtió en una de las más importantes de España en este sector. Fue en esta empresa donde los obreros realizaron la huelga más larga de la Democracia, desde el 12 de abril de 1980 hasta el 28 de enero de 1981, realizando una marcha desde Cerezo hasta Madrid entre el 6 y el 18 de noviembre de 1980. Destaca la agricultura, los servicios y la minería ya que en su término hay una mina de glauberita, de la que se extrae sulfato de sosa. Los principales monumentos de esta localidad son los siguientes: • En el Museo de Burgos se conservan restos de un cinturón y unas arracadas de oro, recuerdos de las tribus prerromanas, de estilo posthallstático. • De la época romana quedan dos puentes: uno sobre el Arroyo Rudera, llamado puente de San Ciprián y otro sobre el Río San García en la Calle San Isidro y un tramo de la Calzada. • De Castillo de Cerezo actualmente solo quedan algunos restos de la muralla norte. En el siglo X fue el centro del Condado de Cerezo. Formaba parte de una línea defensiva junto con las fortificaciones de Ibrillos, Grañón, Cellorigo, Lantarón, Pancorbo... • La Iglesia de San Nicolás de Bari es neoclásica del siglo XVIII. Iglesia con tres naves. Es de grandes dimensiones y contiene diversos retablos traídos de las antiguas ermitas que hubo en el pueblo. • Restos de la Iglesia de Nuestra Señora de Villalba, que se sitúan al principio del conjunto del Castillo. Es del siglo XVI, y conserva la torre con el reloj de la villa. Destacaba el retablo con tablas de la Escuela Flamenca, encontrándose en paradero desconocido. • Ruinas de la Iglesia de Nuestra Señora de la Llana, fechada entre los siglos XI-XIII. La parroquia fue cerrada a finales del siglo XVIII, y el edificio abandonado. De ella procede la portada románica, en el Paseo de la Isla de Burgos desde 1931, actualmente en el monasterio de San Juan, y que fue recuperada en el año 1928 tras una denuncia cuando se encontraba a punto de ser embarcada rumbo a Estados Unidos, marcadas sus piedras como máquinas de coser. Peor suerte corrío un bajorrelieve, especie de tímpano que representa la Adoración de los Reyes Magos, y que se encuentra en el Museo de los Claustros de Nueva York. • Figuran varios conjuntos de cuevas a lo largo de la cuesta que bordea el río Tirón. Destacan por su valor histórico las de Sietefenestras, ya que aparecen documentadas desde muy antiguo y son protagonistas de uno de los milagros de San Vitores. • Las Cuevas de Los Moros, Cuevas de Valdemoros, Cuevas del Castillo: son las más numerosas, sobre todo las de la falda norte del cerro. Una de ellas pudo haber sido una ermita rupestre. Posteriormente se han utilizado para usos agrícolas, principalmente de bodegas. • Hay una nevera medieval que está muy bien conservada. Se halla en la muralla norte del Castillo. Entre las principales fiestas de este pueblo castellano figuran las siguientes: • 5 de enero: Víspera de los Reyes. Cabalgata de Reyes y Festival ofrecido por los chavales de La Escuela y organizados por el AMPA. • 6 de enero. Reyes Magos. Todos los niños, y los no tan niños, vamos a casa de tíos, abuelas a recoger los juguetes y pedir los aguinaldos. • Jueves de Todos: Día de la Tortilla. Hasta hace unos pocos años los niños de la Escuela tenían fiesta y se celebraba una merendola en la casa del niño que le tocaba la hueva. Allí se preparaban las tortillas con las colaciones que habían conseguido. Actualmente las familias y alguna cuadrilla de amigos siguen con la tradición de cenar tortilla de escabeche y de chorizo. • La tradición carnavalera cerezana viene de muy antiguo, solamente aparcada durante unas cuantas décadas en el pasado siglo, época en la que fueron prohibidos. • Actualmente se celebran tres días: - Viernes: Los alumnos/as de la Escuela hacen su propia fiesta de Carnaval con disfraces, pasacalles y chocolatada. - Sábado: De manera espontánea, cuadrillas, familias y asociaciones, después de cenar se disfrazan y preparan un excelente ambiente en los bares del pueblo, fiesta que se alarga hasta las tantas de la madrugada. En los últimos años los bares motivan algo dando unos premios a los tres mejores disfraces. - Domingo: Por la tarde la Asociación de Padres y Madres de la Escuela organizan una fiesta carnavalera en Los Juegos para todos los niños del pueblo y para los que quieran juntarse. La fiesta termina con una buena chocolatada. La Semana Santa comprende: • Domingo de Ramos: "Domingo de Ramos el que no estrena no saca mano". Procesión por el pueblo con los ramos bendecidos, destacan los de los chiquillos que están adornados con golosinas y rosquillas. Antiguamente los miembros del Ayuntamiento llevaban unos ramos de palma grandes. Los ramos bendecidos se colocan en alguna ventana de la casa para que esté protegida durante el resto del año. • Jueves Santo. Además del acto religioso. El Ayuntamiento hace limonada para todo el pueblo. También hacen limonada en los bares y en las casas. • Viernes Santo: Por la mañana, procesión de El Calvario por el recorrido habitual. Por la noche destaca La Procesión. Actualmente salen los siguientes pasos: La Soledad, El Cristo, El Ciomo, El Cristo Yacente, El Paso de la Flagelación del Señor y La Dolorosa.Y todos llevados por bravos costaleros y costaleras entre las empinadas calles del pueblo. Les acompaña el Coro Parroquial entonando las canciones propias del día. Hace un par de años se ha creado el Grupo de Tambores que acompaña el acto. La Procesión termina en la iglesia con el sermón y el acto más vibrante del año: El canto de la Salve Popular por parte de todo el pueblo que llena la iglesia. Ese día se come bacalao en todas las casas del pueblo. • Sábado Santo: Rosario de la Aurora. Un nutrido grupo de mujeres y algunos hombres sacan en procesión a la Dolorosa. • Domingo de Resurrección: Antiguamente se hacía la Procesión del Encuentro con dos imágenes que salía de las dos iglesias en funcionamiento. Actualmente, y dependiendo del sacerdote que presida los actos religiosos, hay años que se hace dicha procesión. Las mujeres con La Dolorosa salen de la iglesia por una calle hasta la Plaza, y los hombres se van por otra calle con el paso del Cristo en la Cruz hasta la Plaza donde se produce el encuentro, después vuelven las dos imágenes juntas a la iglesia y se celebra la misa. Además, tienen lugar otras fiestas, como por ejemplo, • 15 de mayo: San Isidro, patrón de los labradores. Procesión con el santo, misa de campaña y comida de los días grandes. En los últimos años la misa de campaña se decidió hacerla en la iglesia y en vez de procesión con el santo se saca la imagen hasta el muro próximo a la iglesia y desde allí se bendicen los campos. • San Vitores el de Mayo en la que se realiza una romería al Exconvento de San Vitores. Misa, procesión alrededor del Convento, exhibición de truquiados por parte de los danzadores, visita al Convento Viejo donde se halla el Pozo de Las Legañas, comida campestre, vuelta al pueblo para seguir la fiesta, cena y verbena. • 24 de junio: Noche de San Juan. Día del Cho. Antes, las cuadrillas de chavales buscábamos una chopera y allí pasábamos el día. En la actualidad, la Asociación de Mujeres Virgen de la Antigua, en colaboración con el Ayuntamiento, organiza los actos para ellas mismas y para el resto del pueblo: charanga, chocolatada, bailables y quema de la hoguera. • Fiestas Patronales: 26 de agosto San Vitores, 27 San Vitoritos, 28 San Agustín y Gracias en honor de La Virgen de la Antigua, que se celebra antes o después dependiendo de cómo caigan los días de la semana. Destacan las actividades religiosas alrededor del santo, especialmente la Procesión con la actuación de los danzadores. El día 28 se va a una chopera próxima al pueblo donde cuadrillas y familias comen al aire libre. • 4 de diciembre: Santa Bárbara: Los mineros celebraban antes la fiesta de su patrona. Durante unos años la pasaron al sábado anterior a la Navidad. Actualmente lo celebran en fechas próximas al día oficial. • 6 de diciembre: San Nicolás de Bari: Patrón de la Cooperativa Agrícola. Los socios celebran su fiesta con misa en la iglesia de San Nicolás y olla en La Italiana. Ahora, hablaremos de las plantas que cobija el hábitat de Cerezo de Río Tirón; en particular, hablaremos de los HONGOS. Esta vez y por estar en pleno otoño en lugar de hacer referencia a una planta voy a tratar de otros seres vivos que forman un reino aparte, son los hongos, también llamados setas, aunque éstas en realidad son el fruto del hongo. Se diferencian de los vegetales por carecer de clorofila y por ser incapaces de alimentarse de materia inorgánica, por lo que necesitan digerir organismos vivos o muertos para desarrollarse. La importancia de los hongos no se debe a su tamaño, ya que los hay microscópicos, como la levadura de cerveza, que produce la fermentación del vino; otros dañinos para los alimentos, como el Penicillium, del que se extrae la Penicilina, etc. La ingestión de hongos puede ser arriesgada, muchos provocan trastornos digestivos o de otro tipo; los hay que contienen altas proporciones de sustancias cancerígenas y no resultan mortales a corto plazo, o almacenan metales pesados en gran cantidad (como es el caso de algunos champiñones silvestres); otros resultan mortales en un plazo más o menos breve de tiempo. Solamente el verdadero conocimiento del hongo puede librarnos de un error fatal. Su estudio es muy dificultoso, ya que los hongos son muy caprichosos en su aparición y cuando aparecen lo hacen durante cortos espacios de tiempo y con aspectos muy cambiantes. Existen numerosos libros y guías que aportan valiosa información, pero el conocimiento transmitido de generación en generación o entre amigos es insustituible. La visita guiada por un experto o por alguien que conozca algún hongo es la mejor forma de aprender. El manejo de los libros requiere cierta experiencia y hay que tener en cuenta que los hongos representados en las guías son una pequeñísima parte de los que pueblan las tierras. Llegados aquí, ahora podemos preguntarnos: ¿cómo se reproducen los hongos? Los hongos, como otros seres vivos, necesitan reproducirse para perpetuarse. La seta, lo que vemos y comemos, es el órgano reproductor del hongo porque produce esporas. Cada seta produce millones de esporas que son muy pequeñas y al ser liberadas son arrastradas por el aire y los animales, y al caer en suelo fértil generan unos filamentos llamados hifas que se desarrollan y multiplican formando una malla llamada micelio primario. Cuando los micelios primarios proceden de esporas de distinto sexo, se unen y se origina el micelio secundario, que en condiciones ambientales de humedad y temperatura adecuada se reproduce produciendo setas. Las setas tienen una vida muy corta y se descomponen cuando maduran las esporas. Sin embargo el micelio, que siempre está oculto, enterrado en el suelo, bajo la corteza de un árbol, etc…, puede sobrevivir muchos años creciendo lentamente. Esto explica porque las setas aparecen sistemáticamente en los mismos lugares constituyendo los llamados “setales”. El micelio puede crecer de distintas formas, una muy característica es la forma radial: va envejeciendo en la parte central, aumentando cada año de radio y es en la periferia dónde se forman las setas, que aparecen formando círculos más o menos completos, llamados “corros de brujas”. Se les llama así porque si observamos uno de ellos se ve que la hierba crece menos en la zona central y esto se pensaba que era porque las brujas en sus danzas en honor al diablo quemaban la tierra; la verdadera razón es que el micelio al envejecer y descomponerse libera sustancias amoniacales que son las que originan estos. La “senderuela” o “capuchina” (Marasmius oreadis) y los champiñones (Agaricus), entre otros, crecen de esta forma. Entre los tipos de hongos, vamos a distinguir: • Los Simbióticos, en los que el micelio envuelve y a veces penetra en las raíces de las plantas o árboles aportando agua y sales minerales impidiendo que se sequen las raíces y sirven de barrera frente a metales pesados y parásitos, a cambio el hongo absorbe los azúcares necesarios, forman las llamadas micorrizas. Ambos, hongo y planta salen beneficiados de la unión y sin ella muchos árboles y plantas no sobrevivirían, como es el caso de las orquídeas silvestres. Más o menos la cuarta parte de los hongos superiores (setas) viven en simbiosis con árboles de hoja ancha (robles, hayas, abedules, alisos, chopos, sauces) o coníferas (abetos, pinos y acebos). Hay hongos capaces de asociarse con distintas plantas y otros tienen afinidad por alguna en concreto, por ejemplo, el “níscalo”, que se micorriza con coníferas sobre todo pinos y el Boletus edulis, que se micorriza con pino, roble y haya. • Los Parásitos, crecen sobre organismos vivos y pueden llegar a producir la muerte del huésped al que parasitan; pueden crecer sobre árboles, otras setas, larvas de insectos, etc… El Cordiceps militaris, parasita las larvas de la “procesionaria” del pino, y en la actualidad se están realizando estudios para el posible uso de este hongo como veneno de esta plaga, que ha destruido ya muchos pinos. • Los Saprófitos son muy abundantes, crecen sobre materia orgánica muerta (ramas caídas, cortezas, hojas, etc…). Son muy importantes ya que descomponen más del 90% de toda la materia orgánica que se deposita en el suelo del bosque. Sin la presencia de estos hongos el bosque moriría ahogado por sus propios desechos, por lo que podemos decir que la presencia de hongos es un buen indicador de la buena salud del bosque. Por otra parte los hongos alojan y alimentan a muchos animalillos, babosas, lombrices, insectos y sus larvas, etc. Y, sobre todo, las setas son el pan de cada día de los mamíferos del bosque: ratones, ardillas, conejos…, pues son muy ricas en proteínas, por lo cual tenemos que respetarlas y cuando vayamos al monte, aunque no las conozcamos ¡no las demos una patada! Y, por último, vamos a referirnos al Río Tirón. El nombre de Fresneda de la Sierra Tirón está directa y estrechamente unido a tres elementos toponímicos que configuran la base principal de su entorno natural: un lugar de fresnos (Fresneda); la sierra montañosa (la Demanda) y el río (Tirón), del cual ofrecemos unas pinceladas generales para conocer mejor cada uno de sus recovecos y características en lo que se refiere a recorrido total, flora, fauna… Destacamos la gran importancia que ha tenido (consumo, hierba, pastos, chopos, pesca…), para el desarrollo general del pueblo y sus habitantes, así como para otros municipios, como es el caso de Cerezo de Río Tirón, donde ofrece un recorrido singular y bien especial en su camino hacia el Ebro. El río Tirón desde su nacimiento hasta la población de Fresneda de la Sierra Tirón es un ejemplo representativo de los ríos de montaña mediterránea silícea. El cauce principal se conoce como el barranco de Reoyo. El régimen hidrológico es pluvio-nival, permanente, sin alteración. El curso del rio, atraviesa el fondo de un valle confinado modelado sobre pizarras y areniscas paleozoicas. El trazado alterna tramos rectos con otros sinuosos. El cauce presenta una sección típica de los ríos y arroyos de cabecera, estrecha, muy encajada y prácticamente desconectada de las laderas vertientes. El lecho rocoso se encuentra cubierto por sedimentos gruesos en forma de grandes coluviones que dotan al río de una morfología fluvial singular que es el hábitat potencial de numerosas especies indicadoras del buen estado de la masa de agua como el desmán Ibérico (Galemys pyrenaicus). La vegetación de ribera, representada por la fresneda excelsa hidrófila y por un abedular pirenaico, presenta una alta naturalidad y no se han detectado especies invasoras en ella. El sistema fluvial experimenta alguna alteración puntual que no modifica sus características naturales que se mantienen prácticamente inalteradas. Pero vamos a volver sobre nuestros pasos. En principio, el río Tirón es un río de España, afluente del Ebro. En su tramo final se le conoce como río Oja-Tirón al unir sus aguas a las del río Oja, en el municipio de Anguciana. El río Tirón nace en Fresneda de la Sierra Tirón en un lugar llamado Pozo Negro, dentro de la sierra de la Demanda (provincia de Burgos, Castilla la Vieja y León), a 1825 metros sobre el nivel del mar de altitud. Discurre por tierras burgalesas a lo largo de 30 kilómetros, atravesando Fresneda de la Sierra Tirón, San Vicente del Valle, Espinosa del Monte, Villlagalijo, Belorado, Fresno de Río Tirón, Cerezo de Río Tirón; después entra en La Rioja, pasando por los municipios de Tormantos, Leiva, Herramélluri, Ochánduri, Cuzcurrita de Río Tirón, Tirgo, Cihuri, Anguciana (en este término municipal el río recibe las aguas del río Oja). El Tirón desemboca en el Ebro en la Boca del Ebro, cerca del Cerro de la Mota en Haro (La Rioja). La cabecera del río Tirón pertenece al conjunto montañoso de la Sierra de la Demanda burgalesa, cuya cumbre principal es el Pico de San Millán (2.131 metros). Los materiales que componen la geología de esta cabecera son antiguos, principalmente areniscas muy compactadas de la Era Primaria y ya en las inmediaciones de Garganchón aparecen algunos afloramientos de calizas jurásicas ricas en fósiles. Cabe destacar que los materiales de las principales cimas de la Demanda tienen origen glaciar, quedando restos de esta actividad cuaternaria en el Pozo Negro (Fresneda de la Sierra Tirón) o en otras cimas como la sierra de Mencilla. Todas las aguas que se le incorporan por su margen derecho le provienen de todos los ríos que nacen en los montes de Ayago: el río Reláchigo, el río San Julián o Encenero, el río Redecilla o Valorio; todos vierten en río Tirón por su margen derecho, ya en llano. El río Tirón, a los pocos kilómetros de su nacimiento, se ve “obligado” por los Montes de Ayago, a interrumpir su inicial trayectoria sur-norte para, pasar por el puente de Fresneda de la Sierra en Fresneda de la Sierra, girar 90º y dirigirse al oeste, dejando a su margen derecho todo el macizo de esos montes hasta que llega a Belorado. Transcurre por un tremendo desnivel hasta llegar a Ezquerra, donde pierde velocidad en su caudal, adentrándose en materiales conglomerados más recientes del Oligoceno (Era Terciaria). A su paso por San Miguel de Pedroso se encuentra un puente muy costoso de construir ya que cada vez que se acababan las obras las crecidas del río lo desmoronaban, por lo que los obreros acabaron llamándolo Puente del Diablo. La corriente del río Tirón pierde pendiente y velocidad en sus aguas en las inmediaciones de la localidad de Ezquerra, donde el río Urbión desemboca en el Tirón, alcanzando una anchura considerable a su paso por San Miguel de Pedroso y sobre todo en Belorado. Cabe destacar el elemento de la Mesa (terraza fluvial del cuaternario) que ha quedado separada por la corriente del río Tirón y el río Retorto. Los principales afluentes del río Tirón son los siguientes ríos: • por la margen derecha: - río Glera o río Oja, de 48 km de longitud; - río Valorio;o río Redecilla; - río Encemero o San Julian o río Robrillos, de 12 km; - río Reláchigo, de 22 km; • por la margen izquierda: - río Urbión, de 15 km; - río Oropesa; - río Retorto, de 19 km; - río Bañuelos o Pecezorios o San García; - río Rugarto;o río Arto; - río Ea, de 18 km. --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

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