UN DÍA SEXUAL Y ERÓTICO, Relato corto
Suena el portero automático de la casa de Marta. Se deja escuchar su voz: - ¡Sí! ¿Quién llama? Y, desde el portal, alguien responde: - Soy tu prurito, tu castidad perdida. Marta, que ha distinguido perfectamente la voz de Moncho, le responde como quien no quiere la cosa: - A mi faldero preferido. Sube, ¿a qué no me encuentras? Marta abre la puerta de entrada al piso, y se esconde sigilosamente entre la cortina de la ducha. Mientras, Moncho, perdiendo las chanclas por el camino, pega un portazo descomunal y cierra la puerta. Ya en la planta, Marta permanece en un silencio enmudecedor, mientras Moncho golpea las puertas y arrastra tras de sí toda la ropa que cubre la cama, gritando a la vez: - Golfa sal, de alguna parte sal, que quiero darte un mordisquito. Marta, silenciosa a la vez por el apuro, encontrándose aún en braguitas y sujetador, sabe que ella es la reina victoriosa que tiene que aplacar la lujuria impertinente de su amigo Moncho. En el ambiente, todo es sensualidad. Propensión excesiva a los placeres de los sentidos: voluptuosidad, sensualismo, erotismo y carnalidad. Antes de la que la fiera reviente aparece delante de él, como ninfa tímida y sobrecogida, que despierta un grito sobrecogedor: - ¡Asqueroso! ¿A quién pretendes intimidar? Su hiriente sensibilidad, deja ver el contorno de su silueta, que despierta al animal sobrecogido de su amigo Moncho, que un tanto descaradamente exabrupta lo siguiente: - Quién se meciera así entre sus brazos. Sin nada, aún estás más impresionante. El goce erótico tiene un gran impacto en la salud física, mental y emocional de las personas, por esta razón se considera un elemento esencial que conforma el bienestar integral. Habitualmente se liga al erotismo con la sexualidad, no obstante, existen otros elementos que lo conforman como: La sensualidad. La ... El erotismo es la capacidad que tenemos los seres humanos de sentir y provocar deseo y placer sexual. Hace referencia a la expresión de lo que es sexual: fantasías, deseos, sentimientos y conductas. En la forma de expresión erótica entran en juego muchos factores; algunos de ellos son inherentes a la propia persona (personalidad, autoestima, conocimientos, valores y creencias, imaginario erótico y preferencias sexuales...) y otros al contexto social y cultural. El erotismo es una cuestión individual, influenciada por el entorno en el que vive la persona. En este sentido, algunas culturas han hecho del erotismo una religión mientras otras lo han convertido en algo vergonzoso o pecaminoso. En esta fina morada, todo es vaporoso, dejándose arrastrar por el viento. La manera con la que una persona se expresa eróticamente forma parte de su estilo de vida, en un momento dado y en un determinado contexto. Se comprende, pues, que Marta se muestre pletórica y espontánea ante los ojos de su amigo. Pero Marta mantiene el silencio de sus labios. El erotismo es también una forma de comunicación especial, la comunicación relacionada con todo lo que es sexual: la identidad y expresión de género y la forma de expresar los afectos sexuales (el deseo, la atracción, el enamoramiento y el amor). Es conveniente diferenciar entre erotismo y pornografía. El erotismo sugiere, con más o menos picardía, mientras que la pornografía muestra actos sexuales. En la pornografía las zonas erógenas suelen reducirse a los genitales y las prácticas sexuales al coito. En vez de acariciar, los actores y las actrices escenifican diferentes formas de manipulación del cuerpo. La forma de expresar la erótica tiene una influencia muy importante, casi esencial, en la manera que cada persona vive su sexualidad. Algunas personas saben disfrutar de esta capacidad, mientras otras pueden llegar a reprimirla de forma importante. Ello es así porque es difícil desligar el erotismo que desprende una persona de su capacidad para darse el permiso de disfrutar de la vida (y de la sexualidad) con alegría, mediante el juego, la provocación, la insinuación o el coqueteo. Marta no puede dejarse caer en semejante juego, aunque se las sabe todas, por lo que atina a decir con su fina voz: - Me frotaría contra tu cuerpo, dándote todo mi calor. Moncho, totalmente deshinibido, grita lo más inconfesable que guarda su deseo: - Te adoro, gacela mía. Te mordería hasta romperte. Erotizar significa crear las condiciones para que una determinada persona o situación adquiera la condición de erótica. Las personas tenemos la capacidad de erotizarnos, de erotizar a otra persona, ambientes o cosas. Besar es una de las caricias más frecuentes en el juego erótico y puede ser una de las que proporciona mayor sensación de comunicación y de compenetración. Besar y que nos besen puede producirnos un gran placer. También es verdad que, según cómo se besen dos personas, pueden transmitirse todo lo contrario. A la hora de besar, una buena actitud es esencial. Cuando dos personas se besan con sensibilidad, compenetración y pasión, es muy probable que se exciten y estimulen el deseo sexual. Besar bien es un arte y, como en todas las artes, la técnica es fundamental: empezar con la boca cerrada, poco a poco, sin prisas y con la presión adecuada, observando la reacción de la pareja. También es importante la higiene bucal y un buen aliento. - Entonces, dame simplemente un beso –le responde Mónica-. Ponerse en clave erótica es esencial para disfrutar del placer sexual. La clave erótica es un estado de predisposición a una experiencia sexual que se caracteriza por: • Bienestar físico y emocional. • Relajación y disposición al juego. Se trata sencillamente de meter la erótica en nuestra cabeza y dejar de lado pensamientos que no tienen nada que ver con el hecho de disfrutar del placer sexual. Activar la clave erótica aumenta el deseo y genera vínculos afectivos con la pareja sexual. Prepara para el juego, para disfrutar de la sexualidad y favorece una respuesta sexual adecuada. Puede conseguirse mediante: * Un ambiente erótico. * Los pensamientos y fantasías de contenido erótico, sensual o afectivo. * La estimulación de las zonas erógenas. Para entrar en clave erótica es imprescindible tener la disposición de hacerlo y nunca puede considerarse una obligación. Nadie tiene la obligación de esforzarse por mantener una relación sexual no deseada. La clave erótica es un recurso, pero nunca puede considerarse como una receta mágica que garantiza una respuesta automática de deseo sexual Si lo que se quiere es sacar el máximo partido del propio potencial erógeno hay que saber lo que nos gusta y lo que no y dejarse llevar por las sensaciones de placer, sin prisas. Cuando la relación sexual es compartida, también es preciso saber lo que gusta y lo que no a nuestra pareja sexual. Se trata de escuchar a nuestro cuerpo y observar la respuesta del cuerpo de nuestra pareja, de querer dar y recibir placer. Monchu le transfiere toda la agresividad de sus provocaciones, que él alimenta continuamente: - Estás más buena que un croissant. Más rica que un helado. Y la manosea por doquier, como un insensato pillado in fraganti. Ella, aunque aparta las manos de Moncho de sus zonas erógenas, le repite constantemente: - Sigue, sigue mi amor –sus pechos están turgentes y sus carnes prietas-. Más allá de lo genital, como zonas erógenas contamos con la parte interna del muslo, el bajo vientre, los pies (acá se dividen bastante entre fanáticos y quienes sienten rechazo a la hora de tocarlos o dejárselos tocar), las manos, la espalda, los pezones y las mamas, la nuca, la boca, el cuello, las orejas y el cuero ... Marta no se cansa de exclamar: - Tócame, hazme tuya. Aunque parezca obvio, cuando se trata de conseguir la mejor respuesta a un estímulo erótico, es evidente que el momento y el ambiente son muy importantes: la luz, la temperatura, los colores, las imágenes, la intimidad..., todo es importante. Un ambiente puede ser erótico para una persona y no serlo para otra Cada persona tiene su propio imaginario erótico respecto al ambiente en el que le gusta mantener relaciones sexuales. Por ello, a la hora de elegir el lugar para mantener una relación sexual, es preciso conocer las preferencias de cada persona respecto a espacios (pueden ser muy variados) y otros aspectos (colores, olores, música, decoración...) que propician el deseo y la excitación. Conocer lo que más erotiza es importante. Todas las personas tenemos nuestras peculiaridades eróticas; la mayoría son convencionales, pero también existen menos convencionales, las que, de forma coloquial, se llaman fetiches. Las peculiaridades eróticas, tanto las más convencionales como las menos habituales, nos enriquecen y ayudan a elaborar pensamientos y fantasías que estimulan el deseo, a decorar de forma erótica y utilizar objetos que tienen un significado erótico especial. En general, propiciar un entorno que resulte agradable y dedicar un tiempo a relajar cuerpo y mente para comunicarse, pueden considerarse recursos esenciales para crear este estado mental. No obstante un imperativo se apodera de los pensamientos de Marta, quien deja de gemir para ponerse en su sitio: - Basta Mario, no sigas, aquí no, por favor. Marta se protege con una colcha de cama y echa a correr pasillo delante. Ante la dureza que toman sus palabras, Mario desiste de sus intentos y recobra la cordura. - Perdona Marta, pero te quiero más de lo que imaginas. En cualquier relación sexual es muy importante desarrollar la confianza, la seguridad y la complicidad. El erotismo se compone de sensaciones y estímulos cálidos que estremecen la epidermis, interviniendo, también, sentimientos como el amor y el deseo. En el juego erótico, algunos aspectos son especialmente importantes: • Utilizar la clave erótica. • Un ambiente adecuado. • Pensamientos y fantasías. • Las zonas erógenas. • El beso. Ahora el diálogo toma otro cariz. Moncho, más templado, le dirá a Marta: - Venga, ponte ese bikini que te queda tan guay. Así, ¡estás guapísima! Marta le responderá que: - Y tú colócate en su sitio esas bermudas, sino pareces Cantinflas. Toman una barra de pan, todo lo que ha sobrado del día anterior, los bronceadores, las toallas… etc., etc., preparando una gran bolsa, y se bajan con el petate al garaje. Allí, toman el coche, mientras el uno le dice al otro: - Mario, conduces tú. Derecho a la playa nudista de Hendaya. Hendaye, situada en Nouvelle-Aquitaine, Francia, sirve como puerta de entrada a una selección de playas nudistas únicas. Las playas nudistas, en general, ofrecen una experiencia distintiva, promoviendo la positividad corporal y una sensación de libertad en un entorno natural. - Plage Les Deux-Jumeaux, ubicada en Hendaye, es conocida por sus características naturales distintivas y se extiende por 3 kilómetros, ofreciendo un amplio espacio para los visitantes. Lo que hace única a esta playa es que permite tanto a los naturistas como a aquellos que prefieren permanecer vestidos, creando un ambiente inclusivo. Plage Naturiste Hendaye se caracteriza por su ambiente tranquilo y no turístico, lo que la convierte en un destino popular para aquellos que buscan tranquilidad. El entorno natural de la playa se complementa con el mar poco profundo, ideal para nadar. El naturismo es una forma de vida, el nudismo solamente una forma de estar. El nudista se quita la ropa, el naturista se la tiene que poner por una razón u otra. Un naturista se presenta desnudo en cuerpo y mente, el nudista solamente el cuerpo. El nudismo es la práctica de mostrarse completamente desnudo en público, especialmente por considerar que la desnudez completa es conveniente para un perfecto equilibrio físico y moral. El naturismo es una forma de vida cuyas características principales son la práctica de la desnudez en común y la voluntad de vivir en comunión con una naturaleza conservada. El respeto es un valor muy importante del naturismo: respeto hacia los demás, a sí mismo y, finalmente, el respeto por el medio ambiente. El naturismo está en plena expansión y atrae un público cada vez más diverso. De hecho, es un estilo de vida sociable, relajante y reconfortante. El cuerpo queda liberado, la mente también. Desnudos dejamos de percibir la mirada de los demás. Aprendemos a amar nuestro cuerpo tal y como es y a respetar los de los demás. Desnudos ignoramos las diferencias sociales y vivimos en armonía, de forma serena y libre. Para entrar en clave erótica es imprescindible tener la disposición de hacerlo y nunca puede considerarse una obligación. Nadie tiene la obligación de esforzarse por mantener una relación sexual no deseada. La clave erótica es un recurso, pero nunca puede considerarse como una receta mágica que garantiza una respuesta automática de deseo sexual Si lo que se quiere es sacar el máximo partido del propio potencial erógeno hay que saber lo que nos gusta y lo que no y dejarse llevar por las sensaciones de placer, sin prisas. Cuando la relación sexual es compartida, también es preciso saber lo que gusta y lo que no a nuestra pareja sexual. Se trata de escuchar a nuestro cuerpo y observar la respuesta del cuerpo de nuestra pareja, de querer dar y recibir placer. En el juego erótico, para obtener y dar el máximo placer, se precisa una actitud personal asertiva, abierta, relajada, dispuesta al juego. Se trata de jugar y disfrutar y de de considerar que es tan importante dar placer como recibirlo, respetar como respetarse. En el contexto del juego erótico, la habilidad para estimular es muy importante y puede aprenderse. Generalmente lo que suele gustar es el acercamiento progresivo que despierta el deseo, provoca la excitación y prepara para un juego más intenso. La estimulación de cualquier parte del cuerpo con intención de erotizar, si se hace de forma brusca, puede provocar respuestas de sobreexcitación o rechazo Zonas como el glande, la vagina, el clítoris, los pezones y el ano, si son estimulados sin ningún preámbulo o de manera brusca, difícilmente producirán placer. No somos máquinas y nuestras zonas erógenas tampoco son interruptores Descubrir nuestras zonas erógenas y las de nuestra pareja y aprender la mejor manera de estimularlas nos reportará mucha satisfacción. Hay que observar la respuesta del cuerpo; nos lo dirá todo: con los gestos, los sonidos, la relajación, la excitación, la satisfacción... Le dirá Marta a Mario: - Mario explota todos tus sentidos, que hoy estás más colocado que de costumbre. Mario, que no pierde ni una vista, le dirá a Marta en secreto: - Marta, hoy ha venido aquí lo mejor de las Landas y la Costa francesa. Aunque las formas perfectas las esconde su amiga del alma: - Hoy no te has peinado tu pelvis, con lo bonita que tú sueles tenerla. Los seres humanos somos seres sexuados y expresamos la sexualidad de diferentes formas en cada etapa de la vida. El desarrollo sexual es un proceso y en él, además de la evolución psicofísica, propia de cada edad, influyen: • El estado físico y la capacidad intelectual. * La satisfacción de necesidades humanas básicas como el deseo de contacto, la intimidad, la comunicación, la expresión emocional, el placer, la ternura y el amor. • El aprendizaje de creencias y roles de género. • La educación afectiva y sexual. Mario insiste: - Tú, hoy, estás preciosa. Tienes los pechos como a mí me gustan, pequeñitos y tirando los pezones hacia arriba. Ya sabes que a mí las mujeres tetonas no me gustan nada. A lo que Marta responde: - Pues tú tienes la verga estupenda. Ganas de echarte una canita al aire no me faltan. A cada etapa de la vida y, más concretamente a cada edad, corresponden unas formas específicas de manifestación de la sexualidad. Pueden diferenciarse claramente cuatro etapas en el desarrollo psicosexual: 1. Infancia. 2. Pubertad y adolescencia 3. Juventud y madurez 4. Vejez El inicio y duración de cada una de estas etapas son orientativos puesto que dependen de varios factores: • Personales: el estado físico y emocional, la capacidad intelectual, la personalidad y la autoestima. • Sociales y económicos: la clase social, los valores y creencias, el acceso a la educación, la satisfacción de las necesidades económicas y el rol de la familia (apoyo, tutela, control...) en cada sociedad. • Medioambientales: el clima local, la zona donde se vive (rural, ciudad, barrio...), las facilidades para moverse y acceder a nuevas experiencias e interacciones sociales, conocer diferentes estilos de vida y acceder a recursos. • Estilo de vida: alimentación, actividad física e intelectual, intimidad en el hogar y autonomía personal, entre otros. Las zonas erógenas suelen ser aquellas cuya piel presenta una mayor cantidad de terminaciones nerviosas. Además de los genitales, también son erógenos los labios, la piel del cuello, las axilas, la cintura, la cara interna de los muslos y el pecho. En el erotismo juega un papel importante la estimulación de ciertas zonas corporales preparadas para responder con facilidad a la estimulación sexual. Estas zonas se denominan zonas erógenas. Podemos diferenciar dos tipos de zonas erógenas, respecto a los estímulos que provienen de la piel y las mucosas: • las primarias (genitales y perineo) • las generales (resto del cuerpo) Hendaye, situada en Nouvelle-Aquitaine, Francia, sirve como puerta de entrada a una selección de playas nudistas únicas. Las playas nudistas, en general, ofrecen una experiencia distintiva, promoviendo la positividad corporal y una sensación de libertad en un entorno natural. Plage Les Deux-Jumeaux, ubicada en Hendaye, es conocida por sus características naturales distintivas y se extiende por 3 kilómetros, ofreciendo un amplio espacio para los visitantes. Lo que hace única a esta playa es que permite tanto a los naturistas como a aquellos que prefieren permanecer vestidos, creando un ambiente inclusivo. Plage Naturiste Hendaye se caracteriza por su ambiente tranquilo y no turístico, lo que la convierte en un destino popular para aquellos que buscan tranquilidad. El entorno natural de la playa se complementa con el mar poco profundo, ideal para nadar. Todo nuestro cuerpo es una gran zona erógena, tan grande como nosotros queramos dejarla ser. Hablar de estimulación sensorial y reducirla a la piel y a los genitales supone una visión limitada de nuestra capacidad de disfrutar del placer sexual. El cerebro es un órgano esencial si de lo que se trata es de erotizar Los estímulos, a través de todos los sentidos, con toda su gama de posibilidades —imágenes, olores, sabores, sonidos, tacto (movimientos, caricias, calor, frío...)— tienen una gran capacidad de erotizar. Cada persona tiene preferencia por unas determinadas zonas erógenas Cada persona sabe lo que más le gusta, las zonas que para ella son más erógenas, la secuencia de las caricias y el ritmo en la estimulación que le hacen sentir más a gusto, más relajada y más receptiva a la estimulación. Para disfrutar de cualquier tipo de estimulación necesitamos darnos permiso para sentir placer y disfrutar del juego sexual. Es preciso dejarnos llevar. La estimulación de una zona considerada erógena tiene diferentes resultados; ello depende de: • las ganas y gustos de la persona que es estimulada • la actitud y habilidad de la persona que estimula LAS ZONAS ERÓGENAS PRIMARIAS FEMENINAS SON LA VULVA, LA VAGINA, EL CLÍTORIS Y LOS PECHOS. La vulva está constituida por las partes del aparato genital femenino que son visibles. En ella se concentran muchas terminaciones nerviosas y, por eso, al ser adecuadamente acariciadas, producen una sensación muy placentera. En la vulva se diferencian una serie de estructuras anatómicas, todas ellas implicadas en el placer sexual. La vagina es un conducto elástico que se extiende desde el vestíbulo vaginal hasta el cuello del útero. La medida es de 8 a 11 centímetros y, cuando se dilata, puede aumentar su longitud entre 3 y 4 centímetros. Está rodeada por los bulbos del vestíbulo vaginal y por las raíces del clítoris. En la vagina se localiza el punto G. Este punto fue descubierto por el ginecólogo alemán Ernst Gräfenberg. Es una pequeña zona eréctil, situada en la pared anterior de la vagina, a unos 3-5 centímetros del orificio vaginal. En esta zona se localiza la zona denominada próstata femenina, formada por la esponja uretral y las glándulas de Skene. Esta zona aumenta su medida con la excitación y es en ese momento cuando, al presionarla, puede producir placer. El clítoris es el órgano eréctil de la mujer (se dilata durante la excitación sexual). Es el único órgano del cuerpo femenino que no tiene otro propósito que dar placer. Tiene más terminaciones nerviosas que cualquier zona del cuerpo (incluida la vagina). Es una zona muy sensible, de gran importancia en la excitación y el orgasmo. Contrariamente a lo que suele pensarse, la medida total del clítoris no se limita únicamente a la parte visible (glande del clítoris) cuya medida es de 1 a 3 cm. El clítoris abarca todo el perineo femenino y su medida total es de 10-11 cm. Este órgano forma parte de un sistema integrado por la uretra, la pared vaginal, los bulbos del vestíbulo vaginal, las glándulas de Skene y de Bartolini y la red de nervios y músculos involucrados en el orgasmo. Este sistema trabaja, de forma coordinada, desde la excitación hasta el orgasmo. Por eso la respuesta orgásmica se produce siempre de la misma forma, aunque se puedan tener sensaciones diferentes en tipo e intensidad, indistintamente de cuáles sean las zonas erógenas estimuladas (clítoris, vagina...). El perineo es la zona situada entre el final de los labios mayores y el ano. En esta zona se localiza el nervio pudendo (que inerva el clítoris, los labios y el ano). Este nervio transmite las sensaciones de placer responsables del orgasmo. LAS ZONAS ERÓGENAS PRIMARIAS MASCULINAS SON EL PENE, EL ESCROTO Y EL PERINEO. El pene está situado por debajo del pubis y en él se concentran gran cantidad de terminaciones nerviosas, sobre todo en la zona superior. Está formado por tres columnas de tejido eréctil: dos cuerpos cavernosos (en la parte superior y un cuerpo esponjoso en la parte inferior). En el interior del pene está la uretra que es la vía de salida común de la orina y el semen. Acariciar el pene suele provocar una gran excitación. El final del pene se denomina glande o capullo y es una zona muy sensible. El prepucio es la piel fina que recubre el glande. No es muy considerado a la hora de mantener una relación sexual, pero estimularlo con delicadeza puede producir placer. El escroto es una bolsa de piel rugosa y delgada que cubre y aloja los testículos. Es también una importante zona erógena. El perineo es la zona que va desde el final del escroto hasta el ano. En él tienen origen los cuerpos eréctiles del pene. Como en el caso de la mujer, esta zona es importante porque se encuentra el nervio pudendo, que también inerva el pene, el escroto y el ano, y es lo que transmite las sensaciones de placer responsables del orgasmo. El punto P, o punto prostático, está localizado en la próstata (figura 4) y contribuye, de manera clave, al orgasmo masculino. La próstata puede ser estimulada manualmente tanto, de forma interna (a través del ano) como externa (presionando la zona del perineo). El caso es que Marta y Mauro, hoy, con solo verse desnudos, se están poniendo hasta las botas. Mario tira una andanada, para despertar por completo el deseo de su compañera. - Anda, si puedo jugar con tu clítoris. Se pone durito y tieso. Marta, que no está perdida en el ocaso, meterá una manita bajo la arena y jugará con el glande de Mario: - Pues yo repesco tu pene. Como mudos por las confianzas que se toman, ritualizan el orgasmo y deciden tenerlo en el agua, cuando ésta les cubra hasta la cintura. Los dos corren como jovenzuelos hasta la orilla y desde allí hasta la cintura. Cuando ya les cubre el mar, la una se abre de piernas y el otro le penetra con su aparato. El mar les pone a salvo de cualquier sospecha, aunque las limitaciones son muchas. Una vez en la arena el cariño se apodera de los dos y la conversación toma otra dirección. - Tú, Mauro, ¿me quires? A lo que Mauro responde: - Algo así te iba a preguntar yo. El amor es un sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear. Aunque hoy no nos ha dado la impresión, Mauro es mucho más enamoradizo que Marta. No obstante, Marta continúa con el despiece del amor, y se muestra rotunda en su definición con las siguientes palabras: - Sin ánimo de etiquetar algo tan complejo y subjetivo, podemos hablar del amor como un sentimiento profundo hacia algo o hacia alguien -ojo, que aquí también entramos nosotras mismas-, que promueve que nos acerquemos hacia aquello que nos causa esas sensaciones de bienestar asociadas. Mauro, por su parte, nos da la siguiente definición: - El amor es el vínculo de afecto que nace de la valoración del otro e inspira el deseo de su bien. Puede verse como un valor o como una propiedad de las relaciones humanas. El concepto del amor es amplio y complejo. Marta, en esta ocasión, es mucho más precisa y, con una soltura muy elegante, le dice a Mauro lo siguiente: - A lo largo de la historia se han tratado de dar miles de definiciones sobre el amor. Entender algo tan abstracto, que no puede verse y que siempre nos acompaña ha sido siempre vivido con cierto misterio, con cierta magia, y con bastantes dudas. Realmente, no ha sido encontrada una única definición, una verdad absoluta o un manual del amor. A veces, nos es más que suficiente con sentirlo. Podemos tener muchas ideas contaminadas de lo que es el amor, hay muchos mitos a su alrededor que tiranizan o ensucian su esencia, como por ejemplo, que todo lo puede, o que con él basta para que dos o más personas estén juntas. Hay autores/as que definen el amor como una emoción; otros/as autores o autoras lo definen como un sentimiento; en otras definiciones se habla especialmente del componente químico del amor; mientras que otras se centran en un lado más espiritual. Sin ánimo de etiquetar algo tan complejo y subjetivo, podemos hablar del amor como un sentimiento profundo hacia algo o hacia alguien -ojo, que aquí también entramos nosotras mismas-, que promueve que nos acerquemos hacia aquello que nos causa esas sensaciones de bienestar asociadas. También promueve, por ejemplo, que cuidemos de ese algo o alguien -aquí volvemos a entrar nosotras mismas- por quien sentimos ese gran afecto. Si tenemos esto en cuenta, nos daremos cuenta de que el amor logra que se cumplan necesidades muy importantes para las personas, como son la necesidad de seguridad, de protección, de conexión social, de pertenencia, etc. En relación con esto, el amor es un sentimiento muy relacionado con el apego, que genera en las personas una serie de reacciones, conductas y emociones que permiten que encontremos esa calma y seguridad necesarias en nuestros vínculos. Así que el amor no solo da sentido a nuestra vida, sino que la hace posible. De hecho, es algo que siempre ha estado presente a lo largo de la humanidad (aunque haya podido modificarse su significado)… será por algo, ¿no? Pero Mauro, sustancialmente más estudiado, le habla a Marta de los componentes del amor en los siguientes términos: - El amor es muy importante tanto en nuestra supervivencia como en nuestro bienestar. Algo a tener en cuenta es que solemos asociar este concepto con las relaciones, es decir, sentir amor por alguien, ¡pero el amor va más allá que eso! Ya que, también se siente hacia, por ejemplo, la naturaleza, la vida, la profesión que se tenga, los animales, los hobbies, entre infinitos ejemplos más.Aunque es cierto que, como seres sociales que somos, el amor cumple una función esencial en nuestros vínculos, y es aquí donde a veces la cosa se complica. ¿Por qué? Porque con ello no basta. Las relaciones son mucho más que amor: son respeto, intercambio de conductas positivas, cuidado, responsabilidad, valoración, interacción, afecto, comunicación, confianza… Además, la cosa se complica por partida doble cuando tenemos en cuenta que, cuando dos o más personas se unen, también se están uniendo sus mochilas vitales particulares, y esto a veces conlleva momentos de crisis .En un intento de desglosar este concepto, el autor Robert Sternberg propuso la “Teoría triangular del Amor”, representando sus componentes en los vértices de un triángulo. Por su parte, y según Marta, - La intimidad se refiere al grado de unión que sentimos con la otra persona. Especialmente tiene que ver con el hecho de poder abrirnos a la otra persona, de mostrarnos, de poder mostrar, así, nuestra vulnerabilidad, emociones, dudas, miedos y sentimientos más profundos, etc. Por fin, Mauro comentará que, - La pasión tiene más que ver con todas esas sensaciones que aparecen en nuestro cuerpo cuando sentimos amor. Esto está muy relacionado con la fase de enamoramiento. Y, por último, Marta dirá que, - Por último, el vértice del compromiso está relacionado con el grado de implicación que exista con ese algo o alguien que amamos. Es decir, el tiempo, energía y cuidados que estamos dispuestas a dar para regar y cultivar esa relación. En conclusión, ambos autores sostienen que - Este triángulo estará más o menos equilibrado dependiendo de cómo estén estos tres componentes de alimentados. Y, en función de cuáles sean los ingredientes de esta receta del amor, tendremos unas u otras relaciones (más o menos sólidas, más o menos íntimas, más o menos maduras; más relacionadas con un vínculo afectivo-sexual o más de amistad, etc.). No obstante, Marta muestra su contacto con este punto de vista. - Decíamos que el amor es un sentimiento muy profundo, dirigido tanto hacia algo como hacia alguien, que nos lleva a aproximarnos y cuidar de aquello a lo que amamos. Existen muchas formas de expresar y recibir amor, que pueden ir mucho más allá de decir un “te quiero”. Evidentemente, nuestros protagonistas se van a dar el segundo baño del día. Y, en consecuencia con todo lo confesado, quieren sentirse en uno dentro del otro, por lo que intentarán el segundo orgasmo del día. Ella, desde luego, está preciosa, muy sensual y erótica. ¿Qué es un orgasmo? Un orgasmo es lo que pasa normalmente cuando llegas a la parte más intensa de la excitación sexual. Normalmente se siente muy bien. Cuando tienes un orgasmo (llegas o te vienes), la tensión sexual sube hasta que llega a su punto más alto y ahí es cuando se libera la presión de tu cuerpo y genitales. O, dicho de otra manera, el orgasmo o clímax sexual es la descarga repentina de la tensión sexual acumulada durante el ciclo de la respuesta sexual, resultando en contracciones musculares rítmicas en la región pélvica caracterizadas por el placer sexual.El caso es que nuestra pareja se da un beso de cine tras esta última experiencia. Por nuestra parte, vamos a decir que el autor Gary Chapman propuso lo que llamó “Los cinco lenguajes del amor”, una clasificación de diferentes formas en las que trasladar este sentimiento.Estos cinco lenguajes que propone son: • Contacto físico: Como seres sociales, necesitamos cercanía y calorcito humano. Las caricias, los abrazos, los besos, pasear de la mano, el piel con piel… son vías para expresar amor. • Palabras de afecto: Acostumbramos a pensar solo en “te quiero”, pero lo cierto es que dentro de esta categoría incluimos palabras de apoyo, de consuelo, de ánimo, de orgullo, de aprecio… Todas aquellas palabras que, de alguna forma, acaricien el corazón de la otra persona. Aquí también podemos incluir palabras que expresen interés, como un simple “¿qué tal el día?”. • Tiempo de calidad: Es importante invertir en la “cuenta bancaria emocional”. Esto requiere de crear planes, espacios, o momentos, en los que el tiempo que se comparta sea valorado como algo que une o que aporta vitamina. • Regalos: Que no tienen por qué ser materiales, sino que pueden ser gestos como dejar una notita o hacer una cena rica. Todo aquello que transmita que cuidamos de ese algo o alguien. • Actos de servicio: Los actos de servicio se refieren a ayudas o apoyo instrumental, es decir, a favores que podemos hacer para compartir la posible carga de la otra persona. Además de estas, hay muchas otras formas en las que el amor puede expresarse y recibirse, que quizá incluso son únicas de cada persona o relación. Al final, la práctica siempre va por delante de la teoría, y nunca podremos reducir a unas líneas algo tan amplio. Por ello, de nuevo propongo que pienses unos minutos en diferentes formas que encuentras de expresarlo hacia alguien o hacia algo. Ya que has conocido los lenguajes del amor… ¿Cómo hablas estos lenguajes contigo misma? Usualmente pensamos en el amor como algo dirigido hacia otra persona o ser, pero, ¡el amor propio es también amor! E igual de importante es nutrirlo. Por ello, es interesante que recorras cada uno de los lenguajes y explores si te lo transmites a ti misma a través de ellos. Lo realmente importante es que Marta y Mauro abordarán consecuentemente la madurez de su amor, que trasciende lo meramente físico. Antes de coger su coche, Marta le guiñará el ojo a Mauro mientras le comenta. - ¿Lo has pasado bien? Él asentirá con la cabeza: - Tres Bien, Tres bien En Hendaya, los veranos son cómodos; los inviernos son largos, fríos, mojados y ventosos y está parcialmente nublado durante todo el año. Durante el transcurso del año, la temperatura generalmente varía de 6 °C a 25 °C y rara vez baja a menos de 0 °C o sube a más de 29 °C. En base a la puntuación de turismo, la mejor época del año para visitar Hendaya para actividades de tiempo caluroso es desde mediados de junio hasta mediados de septiembre La temporada templada dura 3,1 meses, del 21 de junio al 24 de septiembre, y la temperatura máxima promedio diaria es más de 22 °C. El mes más cálido del año en Hendaya es agosto, con una temperatura máxima promedio de 25 °C y mínima de 18 °C. La temporada fresca dura 3,8 meses, del 21 de noviembre al 15 de marzo, y la temperatura máxima promedio diaria es menos de 15 °C. El mes más frío del año en Hendaya es enero, con una temperatura mínima promedio de 6 °C y máxima de 13 °C. En Hendaya, el promedio del porcentaje del cielo cubierto con nubes varía considerablemente en el transcurso del año. La parte más despejada del año en Hendaya comienza aproximadamente el 11 de junio; dura 3,3 meses y se termina aproximadamente el 20 de septiembre. El mes más despejado del año en Hendaya es julio, durante el cual en promedio el cielo está despejado, mayormente despejado o parcialmente nublado el 75 % del tiempo. La parte más nublada del año comienza aproximadamente el 20 de septiembre; dura 8,7 meses y se termina aproximadamente el 11 de junio. El mes más nublado del año en Hendaya es enero, durante el cual en promedio el cielo está nublado o mayormente nublado el 62 % del tiempo. Un día mojado es un día con por lo menos 1 milímetro de líquido o precipitación equivalente a líquido. La probabilidad de días mojados en Hendaya varía durante el año. La temporada más mojada dura 8,2 meses, de 18 de septiembre a 26 de mayo, con una probabilidad de más del 27 % de que cierto día será un día mojado. El mes con más días mojados en Hendaya es noviembre, con un promedio de 10,8 días con por lo menos 1 milímetro de precipitación. La temporada más seca dura 3,8 meses, del 26 de mayo al 18 de septiembre. El mes con menos días mojados en Hendaya es julio, con un promedio de 5,3 días con por lo menos 1 milímetro de precipitación. Entre los días mojados, distinguimos entre los que tienen solamente lluvia, solamente nieve o una combinación de las dos. El mes con más días con solo lluvia en Hendaya es noviembre, con un promedio de 10,8 días. En base a esta categorización, el tipo más común de precipitación durante el año es solo lluvia, con una probabilidad máxima del 38 % el 17 de noviembre. Llueve durante el año en Hendaya. El mes con más lluvia en Hendaya es noviembre, con un promedio de 101 milímetros de lluvia. El mes con menos lluvia en Hendaya es julio, con un promedio de 30 milímetros de lluvia. --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio