RELATO BREVE, Qué hay en el más allá.
Ahora, nos vamos a centrar en la persona de José. ¿Por qué? Por lo atrevida que es su postura profesional, social, etc. En realidad, José es uno de tantos pilotos, pero siempre acababa metiéndose en jaleos insospechados que podían haberle dado un buen disgusto. Este piloto apagaba fuegos en los montes y, como tan pronto, manejaba aviones, como helicópteros, etc., siempre andaba huyendo de sí mismo. Aparentemente, era un hombre que nunca perdía el control, por lo que su seguridad se tambaleaba con el más pequeño soplo de aire. Su firmeza era fruto de una falsa ilusión; en sus misiones se jugaba la vida porque, en cierto modo, no sabía qué hacer con ella. Pero su inconsciencia no era fruto de una tontería. José era soltero y no tenía ningún hijo, ni lo ocultaba en algún lugar. Su eterna novia era la suerte de la que tanto presumía. Él si presentía el peligro, pero ¡uf!, ¡uf!, yo le pedía a la casualidad que no fallara nada. José no era creyente –en el sentido cristiano-, por lo que siempre hablaba de la fortuna, del azar…, José no iba a dejar una viuda, ni huérfanos, ni nada de nada. ¿Qué hacía cuando no había nada que hacer? Es decir, ¿cómo empleaba su tiempo libre? En esos ratos arreglaba y limpiaba su avión; nada de juergas y no bebía ni una gota de alcohol, salvo sus cervezas. Su avión era su próximo destino y, como él mismo decía, moriría estrellado contra el cielo. Siempre tenía a la Guardia Civil encima, pues era un maniático haciendo piruetas con su máquina. Tan pronto aterrizaba en un aeropuerto, como lo hacía en una autopista. Aunque su formación era militar, nada más indiferente que José. Él no esperaba a nadie, ni preguntaba por alguien. Si reventaba el motor de su avión, él sería el único afectado. Era muy presuntuoso y muy gallardo. Las malas lenguas decían de él que era un perfecto chulo, un chaval sin educación alguna. José pilotaba en su helicóptero Sikorski y en su avión, un Cessna montado en USA, que dormía todos los días en su base de Tarazona. Pero, para no aburrir a los lectores, permítanme unas palabras sobre Tarazona. Tarazona se emplaza en el extremo occidental de la provincia de Zaragoza, a 86 kilómetros de la capital, a 10 de la provincia de Soria por la N-122 y a tan solo 7 de la Comunidad Foral de Navarra por la N-121-C. Es capital de la Comarca de Tarazona y el Moncayo. Situada en el valle medio del río Queiles, a 14 km de las faldas del Moncayo y a 15 km del Real Monasterio de Santa María de Veruela, Tarazona es una encrucijada de caminos entre Aragón, La Rioja, Navarra y Castilla y León. Con una superficie de 244,01 km2, el municipio comprende la ciudad de Tarazona y los barrios rurales de Tórtoles y Cunchillos, antiguos municipios independientes, y de Torres de Montecierzo, núcleo de población lindante con la Comunidad de La Rioja. Según el último censo, Tarazona tiene 10.864 habitantes. El casco urbano de la ciudad desciende desde un promontorio rocoso en la orilla izquierda del Queiles hasta las terrazas próximas al río en ambas orillas. Del sistema defensivo que la protegió desde la Edad Media se conservan varios lienzos de muro y puertas del recinto amurallado del barrio del Cinto. El extenso término municipal de Tarazona presenta diferentes ecosistemas. Desde las zonas áridas más cercanas al río Ebro hasta las cumbres del Moncayo se encuentran marcados contrastes. Entre ambos extremos se pueden observar las dehesas del Somontano, el Parque natural del Moncayo y la vega del Queiles. Ello proporciona a Tarazona una gran biodiversidad en su flora y fauna. Pues, ¡bien! Aquí vivía y merodeaba, en sus días de calma, el piloto llamado José. Cuando había acción, José pilotaba su Sikorsky o su Cessna. Tenía propensión a usar un adjetivo posesivo para referirse a ambos aparatos, que, en realidad, pertenecían a la Tercera Región Aérea con centro en Zaragoza. Esa forma de hablar parecía que le daba mayor seguridad y confianza en sí mismo. Desde luego, estos dos aparatos siempre estaban lustrosos y listos para la acción. El Sikorsky S-76 Spirit es un helicóptero multipropósito de tamaño medio y origen estadounidense, diseñado por la Sikorsky Aircraft Corporation a mediados de la década de 1970. El S-76 dispone de dos motores, tanto el rotor principal como el rotor de cola son de cuatro palas, y cuenta con tren de aterrizaje retráctil. Además, este helicóptero es capaz de volar prácticamente con cualquier tiempo atmosférico. También es muy maniobrable y capaz en asuntos internacionales, por ejemplo. Por su parte, el Cessna 310 fue el primer avión bimotor de Cessna fabricado tras la Segunda Guerra Mundial. El 310 voló por primera vez el 3 de enero de 1953, iniciándose las entregas en 1954. Con los motores gemelos nacía una línea de aeronaves modernas y elegantes con innovadoras características, como motores con tubo de escape aumentador de empuje o el almacenamiento de todo el combustible en depósitos de punta alar. En 1964, el sistema de escape del motor fue modificado para que fluyera bajo el ala en lugar de emplear los tubos aumentadores, considerados demasiado ruidosos. Pues, así, se equipaba un piloto ya civil como José. Él, con estos dos aparatos, fardaba un montón, pero no invitaba a subirse a nadie. En el caso de que el helicóptero Sikorsky fuera destinado a apagar fuegos en los montes, se le colocaba un arnés con forma de bañera que servía para contener el agua, con la que se apagaban los fuegos que aparecían en los montes, principalmente en época de estío. ¡Bien! Por ahora, diremos también que el clima de las poblaciones de la provincia de Zaragoza es de tipo continental con importantes fríos en invierno y veranos muy calurosos. La pluviometría es irregular y escasa. El viento dominante en la zona es el cierzo, que en algunas poblaciones del Valle del Ebro puede superar los 100 kilómetros por hora. El viento cierzo es un fenómeno meteorológico característico de la ciudad de Zaragoza, que aparece con cierta frecuencia y puede llegar a alcanzar rachas máximas de viento de hasta 100 km/h durante dos o tres días consecutivos. Este viento del Moncayo constituía de hecho la única traba importante con que contaban en la zona los distintos vuelos de sus aviones. Pero no hemos dicho casi nada de José. Se trataba de una persona extrovertida, es decir, se dice extrovertido de quien tiene la tendencia a mostrar o comunicar sus sentimientos, a disfrutar las interacciones sociales y concentrar la atención en los objetos externos más que en sus propios pensamientos o sentimientos. Era una persona tranquila, que nunca buscaba bronca, por lo que, a veces, sufría ciertas tomaduras de pelo. En sus días como piloto militar, había conseguido el grado de comandante, lo cual no le impidió dejar el ejército. Era una persona despreocupada, que no se contagiaba del lujo ajeno. Siempre iba vestido desastrosamente mal, por lo que se comprende que llevar un uniforme no fuera de su gusto. Tenía una cazadora de merino que usaba continuamente, creando tendencia. Cada una no solo define estilos, sino que también amplía las posibilidades de crear nuevos looks fácilmente y sin necesidad de renovar el fondo de armario. Usaba pantalones militares por sus múltiples bolsillos, que conjuntaba con unas botas Panamá Jack de cuero auténtico, que eran muy cómodas y versátiles. Se afeitaba un día, no, otro, sí, por lo que siempre parecía un desarrapado. No obstante, era muy educado y muy amable, por lo que nadie le hacía ascos. En el fondo era un romántico, pues siempre estaba ayudando a alguna mujer. Quiero decir un “romántico vago”. Comía correctamente, al menos de cara a los demás. No era muy detallista y quisquilloso, por lo que no tenía grandes sentimientos. Era muy activo y no le importaba trabajar a día completo. En las largas horas que pasaba en la Base, esperando noticias negras, solía hacer crucigramas y otros juegos que aparecían en el periódico. Si se nos escapa algún detalle, pido perdón de antemano. Sí solía beber cerveza en cantidades astronómicas, por lo que la sed le secaba el gaznate. Aunque está de más decirlo, no escupía en ningún sitio. José, antes de incorporarse a la base de Tarazona, hizo unas prácticas en Las Canarias, en las que aprendió muchísimo. Por otra parte, las Montañas del Fuego son el insólito resultado de las erupciones en el sur de Lanzarote en los siglos XVIII y XIX. Todo un espectáculo de cráteres rojos, coladas de lava y paisajes lunares que reflejan el arder de la tierra y su fuerza incontrolable. Sus 200 kilómetros de extensión forman parte del Parque Nacional de Timanfaya, donde puede contemplarse una de las mayores actividades de vulcanismo del mundo, tanto por la inmensa cantidad de materiales arrojados por el fuego, como por su espectacular duración: seis años entre 1730 y 1736, donde las entrañas de la isla no dejaron de rugir. Alzado sobre la tierra se encuentra el Islote de Hilario, desde el que se observa un mar de lava de 25 cráteres que impacta al viajero al igual que lo fascina, pues a pesar de lo abrupto y sobrecogedor del panorama, pocos lugares del mundo contienen tanta energía latente y dormida. Una experiencia exclusiva para sentir toda la fuerza y la energía volcánica del Parque Nacional de Timanfaya, donde el visitante puede acceder en grupos reducidos a espacios habitualmente restringidos durante la Ruta de los Volcanes. Acompañados de nuestro guía, tendremos la oportunidad de hacer una parada en uno de los lugares más sorprendentes del parque, el volcán de Montaña Rajada. Ascender a pie por el sendero nos conduce hasta el impresionante mirador del Mar de Lava, desde donde el visitante contempla el regalo que ofrece la visión del mar. Tras conocer en detalle aspectos relativos a la geología, botánica y vulcanismo del parque y disfrutar con las demostraciones geotérmicas del calor que aún emana del corazón del volcán, visitaremos el “Refugio de Tinecheide”, en el Islote de Hilario, origen primigenio de lo que hoy es el centro de las Montañas del Fuego, para finalizar con un aperitivo con en el qué degustaremos productos locales maridados con vinos de Lanzarote. En pleno Parque Nacional de Timanfaya, se encuentran las Montañas del Fuego, donde podrás disfrutar del espectacular paisaje, comprobar de primera mano la actividad volcánica, así como degustar platos cocinados al calor del volcán. En definitiva, José está muy bien preparado. Ahora se encuentra en el dentista, por lo que podemos subir la voz. José sólo se pone nervioso cuando se recibe un aviso sobre algún incendio tremendo. Entonces, dado el caso, José chilla desde la cabina: - Vamos chico, quita los frenos de las ruedas. En una hora tengo que estar combatiendo el fuego. José no toma café y ningún estimulante. Con la cantidad de cerveza que ingiere, si le uniera un psicótropo podría darle un ictus cerebral. Sigue chillando desde su cabina: - Vamos Santiago, Mario y Ramón. Si atacamos entre todos ese fuego, que se localiza en el Parque Natural de Mocayo, haremos retroceder al fuego más deprisa. Lo primero es localizar el pantano más próximo al fuego. Los cuatro aviones despegan a la vez. Se dirige a sus compañeros: - Cerca de las faldas del Moncayo, circula el río Queiles, donde podremos llenar de agua nuestros depósitos. Llegan al valle medio del río Queiles, donde deben llenar sus bañeras, según un orden fijado de antemano por el Jefe supremo de la base. Cuando le toca, José llena la bañera y sus depósitos. E inmediatamente los cuatro aparatos en formación militar arriban a las laderas del Moncayo, repitiendo la operación varias veces. Nos encontramos en el Parque Natural de Moncayo, que es uno de los más emblemáticos y valiosos de la Comunidad. Su carácter de montaña aislada entre la frontera del valle del Ebro y la meseta castellana, y unido a su elevada altitud, su especial orientación y su variedad geológica, le confieren unas características especiales únicas en el ámbito geográfico en el que se encuentra, a caballo entre el mundo Eurosiberiano propio de las zonas del Norte de Europa, húmedo y frío, y el cálido y seco Mediterráneo. Además, esta variedad de ambientes propicia la vida de una gran diversidad de especies animales, que encuentran en los bosques del Moncayo refugio y alimento. Un buen número de aves forestales como el arrendajo, los carboneros y herrillos, pinzones vulgares o petirrojos. Entre los bosques se esconde el abundante corzo, el jabalí, el zorro, el tejón, la garduña o la gineta. Igualmente importantes para la conservación son las colonias de murciélagos forestales y asociadas a cavidades. Se comprende, por tanto, que un incendio en semejante paraje constituye una auténtica pérdida, entre otras cosas, económica. Por tierra varios retenes se dirigen al mismo sitio. Estos bomberos utilizan el extintor de incendios, que es un equipo para apagar fuegos. Consiste en un recipiente metálico (bombona o cilindro de acero) que contiene un agente extintor de incendios a presión, de modo que al abrir una válvula el agente sale por una boquilla (a veces situada en el extremo de una manguera) que se debe dirigir a la base del fuego. Generalmente tienen un dispositivo para prevención de activado accidental, el cual debe ser deshabilitado antes de emplear el artefacto. De forma más concreta se podría definir un extintor como un aparato autónomo, diseñado como un cilindro, que puede ser desplazado por una sola persona y que usando un mecanismo de impulsión bajo presión de un gas o presión mecánica, lanza un agente extintor hacia la base del fuego, para lograr extinguirlo. Hay de muchos tamaños y tipos, desde los muy pequeños, que suelen llevarse en los automóviles, hasta los grandes que van en un carrito con ruedas. El contenido varía desde 1 a 250 kilogramos de agente extintor. Mientras, los aviones evolucionan sobre ellos. Han salido gentes de todas las casas de los alrededores. Emprendiendo el retorno a la base, José rompe la formación, como hace en todas las ocasiones que puede. Entonces, aprieta el acelerador del Cessna y dibuja en el cielo un torbellino, ejecuta varios dibujos más en el cielo, entre ellos un bucle, y aprieta el paso. Llegando a la base, hace el pino en el aire, lo cual resulta ser una gran desgracia, pues su avión se estrellará contra el suelo. De la base sale un camión que ayudará todo lo que pueda. Una vez llegado el camión de auxilio, los bomberos, en primer lugar, tienen que sacar al piloto de la cabina. Pero cuando éstos llegan al avión sólo pueden certificar su muerte, la muerte de José. Según parece, el piloto no se ha enterado de nada. Desde luego, en su avión no hay iconología cristiana. Yo era un buen amigo de José. Cuando me dieron la noticia, se me encogió el alma. Yo, aunque soy agnóstico, sentí que un funeral cristiano debía recibir su amigo,lo cual constituyó una verdadera obligación. Su ateísmo consiste, en su sentido más amplio, en la ausencia de la creencia en la existencia de las deidades. En sentido estricto, es el rechazo de la creencia de que cualquier deidad exista. En una definición aún más restringida, el ateísmo es específicamente la postura que defiende que no existen las deidades. El estado de la cuestión sobre el ateísmo no es hoy el preconizado y previsto por Lalande, ya que el término ateísmo goza en el lenguaje filosófico y no filosófico de hoy de un prestigio creciente, lo cual permite suponer que posee todavía un significado, o, mejor, un conjunto complejo de significados. La definición del término 'ateísmo', por tanto, con toda su resonancia doctrinal, vital y afectiva, trasciende ampliamente el convencionalismo y abarca actitudes de fondo referentes a las relaciones entre hombres y entre doctrinas. Y, abriendo un paréntesis, señalaremos lo siguiente sobre el agnosticismo. En un sentido muy amplio puede decirse que agnóstico significa 'el que no sabe', y agnosticismo 'la posición de acuerdo con la cual no se sabe, se renuncia o no se pretende tener conocimiento acerca de las cosas que no pueden alcanzarse por hallarse más allá de las posibilidades del conocimiento científico'. Los agnósticos no tienen intención de ir más allá de los límites impuestos en una fase determinada de la evolución de la ciencia; como los dogmas expresados en las religiones positivas o en muchas doctrinas metafísicas van más allá de dichos límites, se hallan fuera de, y más allá de, toda posibilidad de conocimiento. Por otro lado, se ha practicado la autopsia al cadaver de su amigo. Una autopsia es un procedimiento médico que emplea la disección, con el fin de obtener información privada anatómica sobre la causa, naturaleza, extensión y complicaciones de la enfermedad que sufrió en vida el sujeto y que permite formular un diiagnóstico médico final o definitivo para dar una explicación de las observaciones clínicas dudosas y evaluar un tratamiiento dado.Usualmente es llevada a cabo por un médico, especialista denominado anatomopatólogo. Luego, su amigo murió el 20 de enero de 2024. Ramón sacaba unpañuelousado del bolsilloy se secaba una y otra vez el sudor, como si no pudiera tomarse una tregua. Pero vamos a hacer un alto en el camino. En la misma base, hay una capilla pequeña, que yo llené de flores blancas que camuflaran su ateismo práctico. La celebración tuvo lugar a los tres días de su muerte. Allí nadie comentó nada. Nos reunimos en esa pequeña capilla: el jefe de la base y los tres amigos más cercanos. Yo en este acto, me increpaba: - “Polvo eres y en polvo te convertirás”. En la Homilía, el gran jefe leyó la lista de misiones que había cumplido su amigo José. Avanzando este acto, yo no comulgué, por no ofender a Dios.Fue enterrado en un pequeñito cementerio que tiene la base, en uno de sus lados. ¡Lo necesitaba, pero ya no estaba entre nosotros! Investigando en sus últimos deseos, apareció en una pequeña maleta, que estaba debajo de su cama, una serie de cartas, sin dirección alguna, Entre aquel montónde papeles, que bien podían formar un Diario, se encontraban también unos cuantos libros, que en mi retiro yo no leí, sino que tragué de prisa y corriendo. Los sobres no llevaban membrete alguno y no estaban dirigidas a nadie en particular.Yo, como un pillo que roba un balón, me hice con esas cartas y varios libros, pero no pedí permiso a nadie, llevándomelas a mi casa. Además, parece que le cojí miedo a volar, pues no volví a ofrecerme para algna misión. Mataba mis ratos haciendo de mecánico de la base. La muerte de José fue para mí un auténtico aldabonazo, difícilmente superable. Me refugiaba en mi casa, donde cogía las cartas con la intención de seguir leyéndolas recostado en una cómoda. Concretamente, sobre estos libros diré algo. Marie Johanne Croteau-Meurois es autora del libro titulado CRÓNICAS DE LO INVISIBLE. Encuentros con el más allá y sus manifestaciones. Despues de Almas atrapadas, Marie-Johanne Croteau-Meurois nos ofrece de nuevo el relato de sus sorprendentes contactos con los universos de lo invisible, los de la vida despues de la muerte. La autora nos hace partícipes de otros encuentros inquietantes, de esta forma, aprendemos a descodificar mejor el porque de los múltiples niveles de conciencia a los que accedemos cuando dejamos este mundo. ¿El Infierno, el Purgatorio y el Cielo son solo mitos? Este nuevo libro, acompañado de comentarios de la autora, servirá de guía a traves del laberinto que en ocasiones deben recorrer las almas de los difuntos para dejar la Tierra y acceder a su propia luz. Narradas de una manera autentica y sencilla, las experiencias como barquera de almas de Marie-Johanne Croteau-Meurois nos enseñan con amor a comprender mejor el sentido de nuestra vida y a pacificar su final con un impulso de esperanza. Por otra parte, Juan Antonio Herrero Brasas es autor del libro titulado Dios y el más allá en el pensamiento contemporáneo. A lo largo de los siglos, pero principalmente en los últimos tiempos, se ha mantenido el debate sobre la pregunta de si existe Dios. Este libro busca contribuir, con reflexiones lúcidas y sugerentes, a ese repetitivo diálogo entre ciencia y fe. El autor aborda primero los argumentos centrales sobre la existencia de Dios y del más allá, poniendo de manifiesto su total actualidad. Hace, despues, un análisis intelectual, con un cierto alejamiento de las doctrinas al uso, de la creencia en el Dios cristiano y un sucinto estudio de la relación entre la teología y las corrientes culturales de la postmodernidad. Despues se centra en la etica y la religión, examinando conceptos como la belleza, la bondad, la virtud, la verdad y la mentira, muchas veces asumidos de modo acrítico. Por último, reflexiona sobre la religión y la cultura tomando como ejemplo tres destacadas figuras femeninas de la Francia moderna que han tenido un extraordinario impacto a nivel mundial: Bernadette Soubirous, Teresa de Lisieux y Simone Weil. Por otro lado, Sebastián D’Arbo y Diego Peñalver son autores del libro titulado MÁS ALLÁ DE LA MUERTE. El final de la trilogía parapsicológica. La película Más allá de la muerte (1986) certificaba la manera única, personal y magistral de hacer cine del director catalán Sebastià D’Arbó. Como divulgador de los fenómenos paranormales del mundo de la parapsicología y de las llamadas Ciencias Ocultas, D’Arbó llevó a la gran pantalla un tema sobre el que todas las personas, alguna vez en su vida, nos hemos preguntado: ¿Qué hay más allá de la muerte? Culminó con esta cinta la trilogía de cine parapsicológico que inició con Viaje al Más Allá (1981) y El Ser (cuando lo imposible se hace realidad) (1982). Basada en los testimonios de miles de personas que, a lo largo de decenas de años, han sido sometidas a estudios científicos y psicológicos, Sebastià D’Arbó expuso en la película esa descripción del viaje que experimentaron aquellos que traspasaron el umbral de la muerte… y regresaron para explicarlo. Todo ello en el guion más arriesgado de la filmografía del director, en el que el misterio sobre el más allá se cruza con la historia de una de las sectas nazis más perversas de todos los tiempos: la Sociedad de la Thule. En Más allá de la muerte. El final de la trilogía parapsicológica se recoge toda la información posible acerca de la producción y rodaje, así como los testimonios de parte del equipo técnico y artístico que trabajaron en aquella fantástica película, todo ello recogido, documentado y explicado por Diego Peñalver y el propio Sebastià D’Arbó. En otro sentido, Nicole Dron es autora del libro titulado GUÍA SOBRE LA MUERTE Y EL MÁS ALLÁ. Este libro contiene las respuestas a numerosas preguntas sobre “Tafti, la sacerdotisa”, que ya se ha convertido en un libro de culto. Las técnicas de Tafti son tan poderosas que literalmente abruman a los lectores. Esta colección de respuestas, servirá para llegar a una comprensión más profunda y práctica que facilitará el camino para la consecución de los objetivos. La intensidad de las vivencias de los lectores, quedan de manifiesto en los diferentes testimonios incluidos. Sin duda, estamos ante una inestimable ayuda para la puesta en funcionamiento de las diferentes técnicas de forma más efectiva. Las técnicas de la carismática y arrogante sacerdotisa Tafti ya han ayudado a miles de personas en todo el mundo a confiar en sus capacidades para configurar la realidad. Por último, Jorge Blaschke es autor del libro titulado MÁS ALLÁ DE LO QUE TÚ SABES. Descubre tus otras realidades y el nexo entre la física cuántica y la percepción espiritual. Nos encontramos ante una obra exhaustivamente documentada que profundiza sobre el ser humano y la realidad que lo rodea desde los campos de la física, la psicología, la psiquiatría y la química, para responder a nuestras preguntas fundamentales: ¿qué es la realidad?, ¿de dónde venimos? y ¿hacia dónde vamos? Adentrándose en estas áreas del conocimiento, el libro plantea respuestas, abre nuevas incógnitas y dibuja caminos a seguir para resolver esos interrogantes. También figuraba una interesante obra titulada El fatalismo trágico de Miguel de Unamuno, que se debe a VV.AA. Doctrina filosófica según la cual todo en el mundo y en la vida del hombre está determinado de antemano por lo que se conoce como el hado, azar o destino. En general, el fatalismo es una creencia filosófica o religiosa según la cual existe un destino que debe cumplirse inexorablemente, siendo inútiles los esfuerzos por evitarlo. En la antigüedad el fatalismo fue defendido por los filósofos estoicos, quienes consideraban que todo ocurría según un entramado de causas y efectos que no eran sino la expresión del orden de la razón universal. De tal modo, era imposible sustraerse a dicho orden, aunque sí era posible reaccionar a las circunstancias determinantes y entendenderlas aplicando la razón. El término fatalismo (formado a partir de la raíz latina fatum, que significa 'destino') y su derivado «fatalista» es la creencia en una necesidad que, negando la libertad, se impondría irremediablemente al ser humano. En sentido corriente, el fatalismo se refiere a la creencia en el determinismo de los acontecimientos, dirigidos por causas independientes de la voluntad humana, sea este determinismo procedente de fuerzas sobrenaturales como los dioses, de las leyes naturales, del ambiente o de las experiencias adquiridas en el pasado. Esta noción de fatalismo conlleva una connotación negativa, tanto en el lenguaje corriente como en el filosófico. En cambio, ha prevalecido la postura del determinismo que postula la concatenación de eventos según el principio lógico de la causalidad. En el siglo XIX la noción de fatalismo adquirió una connotación peyorativa en la cultura filosófica, y se opondrá al determinismo, que verá en el fatalismo una creencia supersticiosa ajena a la ciencia El determinismo se refiere a la determinación condicional de los acontecimientos en virtud del principio de causalidad que hace que una consecuencia se derive necesariamente en cuanto el antecedente es efectivo: si A (la causa) se realiza, entonces B (el efecto) tendrá lugar. El determinismo permite la subsistencia de la razón (en tanto que el devenir está gobernado por un principio inteligible) y de la acción (pues la consecuencia solamente es necesaria en la medida en que lo sea el antecedente). El fatalismo, en cambio, establece la determinación incondicional del suceso, sea cual sea la determinación del antecedente, tesis que excluye la razón (en la medida en que la relación causal no es comprensible) y la acción (¿para qué molestarse en forzar lo inevitable?). Si bien esta noción tiene hoy connotaciones negativas, no siempre fue así, como muestra el fatalismo antiguo de los estoicos o el materialismo de los filósofos franceses de la Ilustración. - Y yo que había sido su mejor amigo, jamás le escuché musitar el más mínimo rum-rum. El miedo, que es una emoción desagradable provocada por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro e incluso pasado, no alimentaba mínimamente su ansiedad. El miedo es una emoción primaria derivada de la aversión natural al riesgo o la amenaza, manifestada en todos los animales, lo que incluye al ser humano. La máxima expresión del miedo es el terror. Está claro que para escribir esos papeles, José tuvo que llenarse de valor. Prestaba atención al clima de soledad que vivía, Él no había filosofado en torno del big bang, De acuerdo con el modelo cosmológico estándar, el Big Bang tuvo lugar hace unos 13.797 millones de años. El modelo estándar no trata de explicar la causa de este hecho en sí, sino la evolución del universo temprano en un rango temporal que abarca desde un tiempo de Planck (aprox. 10−43 segundos) después del Big Bang hasta entre 300.000 y 400.000 años más tarde, cuando se empezaron a formar átomos estables y el universo se hizo transparente. Una amplia gama de evidencia empírica favorece fuertemente al Big Bang, que ahora es esencial y universalmente aceptado. Por otra parte, hizo colección defrases cristianas, pero irreverentes.AL ser un hombre, nadie custodiaba sus pertenencias. Le había interesado la figura de Satán, al que nombra de todas las formas posibles. Satanás, llamado también el adversario o el diablo, es el enemigo de toda rectitud y de todos los que desean seguir a Dios. Es un hijo espiritual de Dios que una vez fue un Angel “que tenía autoridad delante de Dios”. Sin embargo, en el concilio de los cielos celebrado en la vida preterrenal, Lucifer, como se conocía a Satanás entonces, se rebeló contra Dios. Desde aquel momento, ha intetado destruir a los hijos de Dios en la tierra y procurar su miseria. Una cuestión primordial en el conlicto de Dios y Satanás es el albedrío. El albedrío es un valioso don de Dios, es esencial en Su plan para Sus hijos. En la rebelión de Satanás contra Dios, Satanás “pretendió destruir el albedrío del Hombre”. Él dijo: “Redimiré a todo el género humano, de modo que no se perderá ni una sola alma, y de seguro lo haré; dame, pues, tu honra. Satanás persuadió a “la tecera parte de las huestes del cielo” a volverse contra el Padre. El resultado de esta rebelión fue que Satanás y sus seguidores fueron desterrados de la presencia de Dios y se les negó la bendición de recibir un cuerpo físico. El Padre celestial le permite a Satanás dirigir su oposición. Dado que Satanás “busca que todos los hombres sean miserables como él, él y sus seguidores intentan apatarnos de la rectitud. Satanás dirige su oposicion más intensa contra los aspectos del plan de felicidad del padre Celestial. Nadie tiene que ceder a las tentaciones de Satanás. Toda persona tiene el poder de elegir lo bueno en vez de lo malo, y el Señor ha prometido que ayudará a todos los que le busquen mediante la oración sincera y la felicidad. Ahora comprendo algunas de sus creencias, el fatalismo que sentía, sus retos a la muerte, su poderosa incredulidad, etc.,etc. El fatalismo se convirtió en su doctrina filosófica, según la cual todo en el mundo y en la vida del hombre está determinado de antemano por lo que se conoce como el hado, azar o destino. El hombre no es dueño de su destino. El único recurso que le queda es contentarse con la suerte que le ha tocado. El fatalismo hace depender todos los acontecimientos únicamente de una causa absoluta más o menos voluntariosa. Esta doctrina se relaciona con la del determinismo, pero hay una diferencia conceptual entre ambas: el determinismo explica un hecho haciéndolo depender necesariamente de otro hecho singular antecedente, mientras que el fatalismo condiciona la totalidad de los hechos a una única causa necesaria, que incluso puede ser una voluntad libre. Entendido así, el fatalismo es una consecuencia necesaria de toda metafísica monística. Pues no hay más nada que decir. José, ahora estará privado de Dios. No olvidemos que en estos años, en Europa impera el existencialismo. El verdadero sentido de su angustia puede leerse así: Noción del pensamiento existencialista que refiere, en kierkegaard a un sentimiento nacido de la conciencia de la absoluta distancia entre el individuo y Dios y que requiere un salto de fe. Heidegger la entiende como la inquietud radical de la propia existencia ante la que hemos de responder con autenticidad. El existencialismo es la corriente filosófica que se desarrolla en Europa en la primera mitad del siglo XX y que alcanza su apogeo en Francia tras la segunda guerra mundial, que considera que la existencia es el modo de ser propio y característico del ser humano, que es entendido como pura libertad de elección, en tanto pura subjetividad, rechazando, pues, toda posibilidad de que sea asimilado a un mero objeto o "cosa". Antes de plantarme en otro sitio, aunque fuera llevándome este mar de dudas e inquietudes definiré, aunque sea brevemente el término ‘metafísica’, para dar por bien concluido este relato. La Metafísica es una parte de la filosofía que se ocupa de lo que Aristóteles denominó Filosofía Primera, es decir: la ciencia que se ocupa del estudio del "ser en cuanto ser" y del estudio de los entes eternos e inmateriales (Motor Inmóvil). Aristóteles consideró dichos estudios como el objeto de la ciencia o saber supremo. En la medida en que para Aristóteles el ser es fundamentalmente sustancia, ésta se convertirá en el objeto principal de la metafísica. A partir del siglo XVII se prefiere el uso del término "ontología" para referirse al estudio del "ser en cuanto ser", quedando el estudio de los entes eternos e inmateriales bajo el campo de la denominada " teología racional". El término metafísica tuvo su origen en la denominación -" meta ta physiká"- con la que Andrónico de Rodas catalogó los libros de Aristóteles que trataban de dicha Filosofía Primera. Al tratar de ordenar el conjunto de las obras aristotélicas se encontró con que dichos libros no podían ser incluidos bajo ninguna de las categorías establecidas, por lo que decidió catalogarlos después de los libros correspondientes a la Física, refiriéndose a ellos como "los de después de la Física" ("ta meta ta physiká). Y, por último, el término ‘monismo’, que procede del griego “monos”, significa etimológicamente uno. El monismo es la doctrina filosófica que defiende que todas las cosas son uno, como la filosofía de Parménides, la de Spinoza o la de Hegel. Dicho lo cual, echamos el lazo a este relato. ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

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