RELATO CORTO, Víspera de Reyes Magos.
Hoy es el día 5 de enero, víspera Reyes. Nos encontramos en Madrid. Durante todas las fiestas de Navidad (finales de noviembre al 6 de enero, día de Reyes), luces de todos los colores inundan la Ciudad. Calles, plazas y edificios están iluminados con millones de lámparas que cumplen con los más estrictos requisitos de respeto al medio ambiente y eficiencia energética, iluminando más pero consumiendo menos. LED es un acrónimo de Light-Emitting Diode que en español significa Diodo Emisor de Luz. Se trata de un cuerpo semiconductor sólido de gran resistencia que, al recibir una corriente eléctrica de muy baja intensidad, emite luz de forma eficiente y con alto rendimiento. Madrid puede presumir de tener muchas fiestas con las que alegrar sus calles y recibir a la gente que va a visitarla, pero pocas son las que contagian tantas zonas de Madrid como la llegada de la Navidad. Durante todas estas fiestas, luces de todos los colores inundan la Ciudad. Desde finales de noviembre (y hasta el día de Reyes), calles, plazas y edificios estarán iluminados con millones de lámparas. El alumbrado, compuesto de casi 12 millones de bombillas 100% led de alta eficiencia energética, podrá disfrutarse hasta el 7 de enero, iluminando más de 230 emplazamientos de los 21 distritos de la ciudad mediante los tradicionales arcos, 6600 cadenetas, 115 cerezos de luz y doce grandes abetos luminosos, entre otros elementos. En 2023, una de las principales novedades pudo observarse en la Gran Vía, convertida en un gran jardín de invierno gracias al diseño de Sergio Sebastián. En la calle Mayor, diseñada por Teresa Sapey, las protagonistas fueron las campanadas navideñas, mientras que la calle del Carmen estrenó unas grandes flores obra de Ben Busche. A ello hay que añadir la corona navideña de 18 metros de diámetro que dio la bienvenida a madrileños y visitantes en la plaza del cardenal Cisneros o la flor de pascua de 9 metros de altura ubicada en la confluencia de Alcalá y Gran Vía, así como las vidrieras luminosas que rodean al abeto de la Puerta del Sol representando diferentes momentos de la Anunciación y el Nacimiento de Jesús, prefabricadas con plásticos reciclados que reducen la contaminación lumínica y ahorran energía. Al igual que en años anteriores, el alumbrado contó con propuestas de diseñadores de reconocido prestigio, fruto del convenio entre el Consistorio y la Asociación de Creadores de Moda de España (ACME). En esta ocasión, se sumaron Roberto Verino, encargado de diseñar el nuevo abeto luminoso de la plaza Mayor; García Madrid, autor del abeto luminoso de la Red de San Luis, y Marta Rota para Tot-Hom, creadora de los nuevos motivos de la calle Goya. Aparte de las novedades, madrileños y visitantes pudieron seguir disfrutando de elementos de la iluminación que se han convertido ya en clásicos, como la gran bola, que en esta ocasión cambió de ubicación para situarse en la plaza de España junto a los jardines de Sabatini, el Belén gigante de la plaza de Colón o la Menina ubicada en el paseo del Prado junto a la fuente de Apolo. Además, se mantuvieron los tradicionales belenes figurativos que ya se incorporaron en Navidades pasadas para la iluminación de puertas históricas de la ciudad como las de Alcalá, Toledo o San Vicente y el viaducto de la calle Segovia, así como las entradas de la plaza Mayor, espacio muy asociado a las celebraciones de estas fechas. Madrid en Navidad es una ciudad de ensueño en la que es posible disfrutar de innumerables planes en familia, desde pasear por el mercadillo de la Plaza Mayor a visitar el tradicional belén o patinar sobre hielo en Matadero Madrid. Entre estas actividades, disfrutar de la iluminación navideña la capital ocupa un lugar destacado. Recorrer las calles de la capital admirando las luces navideñas es una experiencia mágica que grandes y pequeños no pueden perderse. Otro plan excelente es asistir a uno de los shows musicales y gastronómicos más espectaculares del mundo, como lo es WAH Madrid en IFEMA MADRID. Un espectáculo al más puro estilo Las Vegas y Broadway, con los mejores músicos y las voces más prodigiosas del momento. Esto significa adentrarse en una aventura que te deslumbra por la sensacional puesta en escena con artistas que han participado en grandes producciones de Broadway, mezclándose con tenores y sopranos de las óperas más importantes del mundo y festivales de rock y electrónica. Las luces de Navidad en Madrid hacen que la capital brille literalmente durante estas fechas con sus más de 6700 cadenetas, 115 cerezos y 13 abetos iluminando más de 230 emplazamientos en 21 distritos. El alumbrado de Madrid es una propuesta llena de diseño y creatividad en la que han colaborado artistas de prestigio internacional como Vittorio&Luchino, Devota&Lomba, Juan Vidal, Maya Hansen, Teresa Helbig, Mises Niet, Ana Locking o Helena Rohner. Pero, como llevados por las prisas, ni nos hemos presentado. Yo soy Toño, que me encuentro felizmente casado con María, matrimonio que tiene un niño y una niña, la parejita, Tomás de 6 años y Rut de 4. Evidentemente, hemos hecho planes organizados con la familia En estas fechas nada mejor que organizar con la familia –aunque suene repetitivo- o los amigos un recorrido para ver cómo Madrid se viste de Navidad. La mejor opción es caminar por el centro de la ciudad para gozar de algunos hitos clave del alumbrado navideño de la capital. Nosotros no nos hemos perdido la oportunidad de disfrutar de las luces de Navidad que estarán en su sitio hasta el 6 de enero. Se puede iniciar el recorrido en Plaza de España, lo que permite admirar su espectacular abeto natural iluminado de 19 metros de altura, además de vistas de ensueño de las luces y arquitectura de la Gran Vía o del Palacio Real. También hay allí un belén de luces de gran belleza. El recorrido sigue subiendo por la Gran Vía de Madrid, que en Navidad se convierte en una arteria mágica iluminada por miles de luces, hasta llegar al Edificio Metrópolis, en el cruce con la calle de Alcalá. Allí se encuentra una bola de Navidad gigante con 12 metros de diámetro y 43.000 luces que bailan al son de una suave música de fondo. El recorrido continúa desde Alcalá hasta la Plaza de Cibeles y la Puerta de Alcalá. Ver su conocida fuente, la fachada del ayuntamiento o los árboles iluminados para la navidad es inolvidable. La Puerta de Alcalá se trata de una puerta de estilo neoclásico y aspecto monumental similar a los Arcos de Triunfo romanos, que se erigió mirando su exterior a oriente en el año 1778. Después podemos adentrarnos por las calles del barrio de Salamanca con su rico alumbrado: bellísima la calle Serrano. Desde allí nos dirigimos a la Plaza de Colón con su gran nacimiento 3D de 10 metros de altura con las siluetas de la Sagrada Familia. Bajamos por el Paseo de Recoletos con las luminarias y después por el Paseo del Prado. Entre Cibeles y Neptuno, una de las grandes atracciones es una Menina gigante de 10 metros de alto y 7,5 metros de ancho iluminada por 37.000 luces. La Fuente Cibeles representa a la diosa romana Cibeles, símbolo de la tierra, la agricultura y la fecundidad, sobre un carro tirado por dos leones. En el Paseo del Prado, el Jardín Botánico de Madrid es otro de los puntos clave del alumbrado navideño. Disfrutamos de su espectáculo “Naturaleza Encendida”, que impregna plantas y árboles de magia y color. Desde allí nos dirigimos a la icónica Plaza de la Puerta del Sol con su enorme abeto cónico de 35 metros de altura y 14 de diámetro. Sus luces en tonos dorado y blanco se iluminaron por primera vez el 4 de diciembre Las iluminadas entradas de la Plaza Mayor, la decoración navideña de la calle Mayor o del entorno del Palacio Real y la Plaza de Oriente son otro gran hito para finalizar este paseo por las luces navideñas de Madrid. Ni qué decir tiene, que nosotros cuatro hemos hecho este recorrido navideño dando un riquísimo paseo, aunque bien abrigados pues el tiempo atmosférico así lo pedía. Por otra parte, del tiempo atmosférico de Madrid, en navidades, os obligado señalar que la temperatura media en diciembre es de 2ºC, siendo el segundo mes más frío del año. Las máximas en este mes no superan los 10º C. En enero, las mínimas caen hasta los 0ºC, con heladas recurrentes a primera hora de la mañana; las máximas no ascienden de los 8ºC. Las temperaturas promedio en Madrid para el mes de diciembre son de 12º/4ºC. En el país Ibérico el invierno se inicia aproximadamente el 22 de diciembre y se extiende hasta el 21de marzo, con temperaturas que oscilan entre 0ºC y 16ºC. Así, mientras los inviernos suelen ser moderadamente fríos, los veranos se caracterizan por ser bastante calurosos. Aunque es un clima seco, llueve durante todo el año. Los meses más lluviosos serían abril y mayo y también los dos últimos meses del año: noviembre y diciembre. El clima es bastante frío, por lo que hay que asegurarse de llevar mucha ropa abrigada, incluido gorro y bufanda. ¿Qué se viste en Madrid en invierno? Si bien el clima invernal de Madrid es templado en comparación con muchos otros destinos europeos, la mayoría de los locales todavía se visten para la temporada. Eso significa abrigos de invierno, bufandas gruesas, gorros y guantes, y zapatos o botas abrigados y cómodos. La Navidad en Madrid es una época mágica. Todo el centro de la ciudad está adornado con luces, los mercados rebosan de comidas especiales y las calles bullen de compradores navideños. En la comida del 5 de enero –nosotros, al menos- se empieza a celebrar la festividad de los Reyes Magos. En la comida de ese día, yo, Toño, y María, mi esposa desentrañamos a los niños la tradición de la última festividad de las Navidades. En este caso, rompe el silencio Tomás, preguntándonos que: - ¿Cómo se llamaban los Reyes Magos de Oriente? Encabezo yo mismo la lista para dar respuesta al primer misterio lanzado al aire: - Encima de sus cabezas se pueden leer tres nombres en un mosaico de San Apolinar Nuovo: Gaspar, Melchior y Balthassar. Melchor es el Rey Mago mayor de barba blanca; Gaspar, el más joven y de pelo oscuro y Baltasar, que es el rey negro. Dicho lo cual, toma la voz Rut, quien pregunta: - ¿Cuál es el verdadero origen de los Reyes Magos? Y, como una exhalación, le responderá María: - Las representaciones que se han hecho del momento muestran que Melchor entregó el oro, Gaspar el incienso y Baltasar la mirra. La llegada de los Reyes Magos el 6 de enero es una de las más importantes tradiciones de la Navidad en muchos países; es la fecha más esperada tanto por los niños como por los adultos. La mirra llevada por Melchor, es una sustancia aromática de color rojo que era utilizada en gran medida para la fabricación de perfumes, es muy común en las tierras de Oriente medio. Pero también se utilizaba para otra cosa: la santa unción, una tradición realizada en las santas sepulturas de las personas fallecidas. El incienso que era ofrecido por el Rey Mago Gaspar, era muy valioso en las tierras del antiguo Oriente por su característica de aromatizar un hogar. Pero también era muy apreciado en el ámbito religioso, ya que se solía quemar incienso en el 'Tabernáculo de Moisés' y en el 'Templo de Salomón'. Esto, debido a que el incienso se conocía como el símbolo de Dios. Se dice que Baltasar llevó el oro como una forma de representar a Jesús como rey, ya que es el metal más precioso relacionado con la realeza. Por lo que es un símbolo de poder, influencia y dominio, de esta manera reconocían al niño como su gran Rey. Tomás toma aire y un tanto cabizbajo, lanza al aire otra cuestión: - ¿De dónde vienen cada uno de los Reyes Magos? A lo que aventuro yo mismo la respuesta. - Aunque muchos hemos pensado (tanto adultos como niños) que los tres Reyes Magos estaban juntos desde antes de iniciar su viaje, lo cierto es que cada uno de ellos provenía de partes distintas del mundo. Todos ellos, que eran grandes sabios y astrólogos, vieron en el cielo una estrella muy brillante. Tras estudiarla, decidieron seguirla, pues estaban seguros de que les llevaría hasta el Rey de Reyes, el Niño Jesús que iba a nacer en un pesebre en Belén. De esta forma, partiendo cada uno de un lugar diferente del mundo, cada uno con su séquito y pajes, se encontraron en medio de su trayecto para ir a visitar al Niño Jesús que estaba por nacer y que se convertiría en una imagen importante para el mundo. Pero María no está muy de acuerdo con esta versión, por lo que matiza lo que yo he dicho: - Como ya mencionamos, los Reyes Magos provenían de diferentes partes del mundo, antes de reunirse para ir juntos a adorar al 'rey de los judíos' que estaba por nacer. Según el sacerdote José Luis Díaz Lorenzo, el hecho de que sus Majestades vinieran desde diferentes países es un símbolo de que el Niño Jesús vino al mundo para todos los hombres y mujeres del mundo. Tanto María como Toño pusieron a prueba el conocimiento de su niño o niña preguntándoles por el orden de los Reyes Magos. Evidentemente, Tomás respondió: - Melchor provenía de alguna parte de Europa. - Baltasar representaba a sus tierras africanas; muchos teóricos aseguran que venía de Etiopía. - Gaspar, un chico joven y entusiasta, representaba a Oriente. Pero María no pudo callarse: - Cabe destacar que en realidad no se tienen registros verídicos sobre que la procedencia y el orden de los Reyes Magos sea esta. En cambio, se plantea que fue una representación de unión de las tierras conocidas hasta el momento. Tomás, que no puede tener la boca cerrada, inquiere lo siguiente: - ¿Qué nos decís de los Reyes Magos en la tradición española? A lo que Toño contesta lo siguiente: - En España a partir del siglo XIX se inició la tradición de convertir la noche de Reyes (noche anterior a la Epifanía) en una fiesta infantil con regalos para los niños, a imitación de lo que se hacía en otros países el día de Navidad, en homenaje al santo oriental San Nicolás. Fue en 1866 cuando se celebró la primera cabalgata de Reyes Magos en Alcoy, tradición que se extendió al resto del país y posteriormente a otros países, especialmente a países de cultura hispana. Pero Toño les asegura a los dos niños que: - Espero que hayáis escrito vuestras cartas a los tres Reyes Magos. Podíais depositarlas en El Corte Inglés. Además, ya sabéis que esta noche mágica tenéis que dejar agua y pan duro para los camellos y un elixir para los Reyes Magos, así como poner vuestras zapatillas o zapatos alrededor de la ventana. Hoy, por supuesto, os iréis temprano a la cama. Si a lo largo del año pasado habéis sido malos, los Reyes Magos sólo os dejarán carbón negro. Todos conformes con lo que ha apuntado el padre, terminan la comida y los niños se sientan ante el televisor, la cámara tonta. Ahora son las 2:30 horas de la tarde, por lo que sus padres los dejarán tranquilos hasta las 5:00 horas de la tarde, momento en que se prepararán para ver la Cabalgata de los reyes magos. No obstante, María, haciéndose eco de lo que ya les apuntó Toño, se dirige a los niños y les dice: - Recordarlo bien. En España, la tradición dice que los regalos de Navidad a los niños los traen los Reyes Magos la noche del 5 al 6 de enero. Días antes, los niños deben entregar una carta a los pajes reales; estos pajes hacen de mensajeros y se las entregan a los Reyes Magos. En esta carta, los niños enumeran los regalos que desean y aducen los méritos que han hecho a lo largo del año para ser merecedores de tales obsequios. También es tradición que la noche del 5 de enero los niños dejen sus zapatos en algún lugar de la casa, junto a la puerta o en una ventana; incluso se dejan dulces o frutas para agasajar a los Reyes Magos y agua o comida para los camellos. A la mañana siguiente, en caso de haberse portado bien durante el pasado año, se encontrarán allí los regalos anhelados; por el contrario, en caso de haberse portado regular, hallarán carbón dulce en su lugar (un dulce de feo aspecto pero golosina, al fin y al cabo) y, por último, en caso de haberse portado mal, pueden encontrar directamente carbón. La historia narrada en el Evangelio de Mateo cuenta que los magos vinieron de Oriente guiándose por una estrella, la cual los condujo hasta Belén (de ahí el nombre de estrella de Belén). Antes de llegar, visitaron al rey Herodes el Grande en la ciudad de Jerusalén, a quien interrogaron por el nacimiento del «Rey de los judíos». El monarca, después de consultar a los escribas, les aseguró que el niño debía nacer en la pequeña ciudad de Belén, como establecía la profecìa de Miqueas. Agregó, astutamente que, de regreso, hablaran con él para darle noticia del sitio exacto donde se encontraba dicho niño y, así, poder ir él también a adorarle. En realidad, según el relato bíblico, su intención era darle muerte. En Belén, los magos volvieron a ver la estrella, hallaron a Jesús recién nacido y lo adoraron, ofreciéndole oro (representando su naturaleza real, como presente conferido a los reyes), incienso (que representa su naturaleza divina, empleado en el culto) y mirra (un compuesto embalsamador para los muertos, representando el sufrimiento y muerte futura de Jesús). Parece ser que por el hecho de traer tres dones se dio por sentado que eran tres los personajes que los traían, aunque también en algún momento las distintas tradiciones han señalado que eran cuatro, siete y hasta doce magos. Como antecedente, Seleuco I Nicátor ofrendó oro, incienso y mirra a Apolo en su santuario de Dídima, en el 288 a. C. Al regreso, advertidos los magos por un sueño de las intenciones del rey, no volvieron a Jerusalén. Herodes, entonces, ordenó dar muerte a todos los niños menores de dos años residentes en Belén, episodio conocido como la matanza de los inocentes. Un nuevo mensaje celestial advirtió a José de la amenaza y este, llevando a María y a Jesús, huyó a Egipto. La primera vez que surge el nombre con que hoy se conoce a los Reyes Magos es en la iglesia de San Apolinar Nuovo, en Rávena (Italia), como ya se ha dicho. Un friso de dicha iglesia está decorado con mosaicos de mediados del siglo VI que representan la procesión de las Vírgenes. Esta procesión está conducida por tres personajes vestidos a la moda persa, tocados con un gorro frigio y su actitud es la de ir a ofrecer lo que llevan en las manos a la Virgen que está sentada en un trono y tiene al Niño en la rodilla izquierda. Poco a poco la tradición fue añadiendo otros detalles a modo de simbología: se les ha hecho representantes de las tres razas conocidas en la antigüedad, representantes de las tres edades del hombre y representantes de los tres continentes (Asia, África y Europa). La llegada de los Reyes Magos es un tema tratado también en los evangelios apócrifos. Según la tradición esotérica aplicada al cristianismo, estos personajes procedían del lugar donde se encontraba el Preste Juan. Otra leyenda medieval cuenta que, después de la resurrección de Jesús, el apóstol Tomás los halló en el reino de Saba, donde fueron por él bautizados y consagrados obispos. Después fueron martirizados en el año 70 y depositados en el mismo sarcófago. Allá fue Santa Elena a buscarlos, y halló tres cuerpos coronados, dando por sentado que se trataría de los Reyes Magos, por lo que los trasladó a Constantinopla. Posteriormente, Federico I Barbarroja, en el siglo XII, los trasladó a Colonia, Alemania, donde hoy reposan con las coronas que supuestamente llevaron durante su existencia (según la tradición, los relicarios con sus presentes se hallan en el monasterio de San Pablo del Monte Athos). Miles de peregrinos empezaron a llegar a Colonia, lo que propició que en 1248 se iniciara la construcción de la catedral de Colonia, que llevaría más de 600 años terminarla. Hoy día es uno de los monumentos góticos más impresionantes de Europa. Colonia se ha convertido junto con Roma y Santiago de Compostela en uno de los grandes centros de peregrinación. Igualmente, existen leyendas que hablan de un cuarto rey mago. Con el tiempo, en países de tradición católica, se adoptó la costumbre de celebrar al mismo tiempo el día de la Epifanía (el 6 de enero) y la festividad de los Reyes Magos, conjugándose así la manifestación de Jesús al mundo no judío con la fiesta de estos personajes que representaban justamente ese mundo de gentiles. Poco a poco, se fue olvidando el significado verdadero de la palabra epifanía y se convirtió en un sinónimo de adoración de los Magos. En otro sentido, la ciudad de Madrid acogió el 5 de enero de 2024 entre las 18 y las 21 horas, una nueva edición de la tradicional Cabalgata de los Reyes Magos que este año rindió homenaje a los abuelos, que con su sabiduría y generosidad siempre están para los demás. En vista de lo cual, Toño hacia las 5:00 horas de la tarde pone en pie a su gente, se preparan todos y se van a ver la Cabalgata de los Reyes Magos. Evidentemente, el coche se queda en el garaje. El evento, cuyo itinerario discurrió por los distritos de Chamartín, Chamberí, Salamanca, Centro, Retiro y en menor medida Tetuán, contará además con la previsión de una importante afluencia de personas (superior a 300.000 personas), lo que conllevó en determinados momentos saturaciones del espacio público que inevitables repercusiones en la movilidad peatonal y motorizada sobre todo en los viales y en el entorno en los que se celebró la actividad. Si bien en la Plaza de Cibeles comenzaron las actuaciones a las 18 horas del 5 de enero, finalizando el acto a las 21 horas, el desfile de la Cabalgata partió a las 18:30 horas del Paseo de la Castellana a la altura de Nuevos Ministerios y finalizó a las 20:30 horas en la Plaza de la Castellana. La Cabalgata es espectacular (y accesible) estando formada por más de 1500 personas. La caravana de Melchor, Gaspar y Baltasar recorre el Paseo de la Castellana en las tres carrozas reales, impresionantes en diseño y colorido, con sus pajes, a las que acompañan otras espectaculares carrozas repartiendo caramelos e ilusión a todos los niños de Madrid. El recorrido coge la plaza de San Juan de la Cruz a Plaza de Cibeles, pasando por Paseo de la Castellana y Paseo de Recoletos. Además del desfile, que se pone en marcha en el paseo de la Castellana a las 18:30 horas, en el escenario del Palacio de Cibeles la música y otras artes suelen ser protagonistas hasta que llegan las carrozas y se produce el discurso de Sus Majestades, poco antes de las 21:00 horas. Como colofón a la cabalgata, un espectáculo pirotécnico, con cientos de fuegos artificiales. Cada año, los Reyes Magos nos visitan para repartir regalos que son esperados por todos los niños, una tradición que recrea el momento en que la estrella de Belén les guió hasta el Niño Dios y al mismo tiempo simboliza el círculo virtuoso que alimenta nuestra cultura, el de la unión y el respeto entre generaciones. El símbolo del regalo va más allá de un simple juguete: los mayores transmiten experiencia, valores y atención; los niños devuelven agradecimiento, ternura y sonrisas. La caravana de Melchor, Gaspar y Baltasar recorre el Paseo de la Castellana comandada por una danzante aérea bajo una luna móvil, marionetas gigantes que bailan ante el público, la estrella de Belén con su propio cortejo de astros y ángeles, unos caballos fantásticos y luminosos, un gran camello articulado, siete enormes jirafas, las tres carrozas reales, impresionantes en diseño y colorido, y, claro, los pajes y el resto de la comitiva habitual repartiendo caramelos e ilusión a todos los niños de Madrid. Toño, como buenamente se puede, le dice a la parejita lo siguiente: - La Cabalgata de Reyes Magos es un desfile de carrozas típico en las ciudades de España y Andorra, en Gibraltar y, con menos eco, en poblaciones checas, polacas, mexicanas y en la localidad portuguesa de Monçao. El primer rastro documentado sobre el origen de la cabalgata del día de Reyes, se remonta a 1866 en Alcoy (Alicante). María, más liviana y humana, les asegura que: - Entre las cajas que se transportan aquí, están vuestros regalos. Los niños se quedan absortos, intrigados, curiosos, etc., como si vieran algo fantástico. Apelando al narrador, éste nos confiesa lo siguiente: Al menos desde el siglo XIX han tenido lugar representaciones con los Reyes Magos como protagonistas en varios lugares de España. La primera documentada es la cabalgata de Reyes Magos de Alcoy en 1866, tal como se recoge en el Diario de Alcoy. Por circunstancias de la época, no fue hasta 1885 cuando se representa de forma continuada hasta nuestra fecha. A finales del siglo XIX se celebraban representaciones teatrales sobre la llegada y adoración de los Reyes Magos en Granada. En 1912, por iniciativa del Centro Artístico de Granada y de un grupo de intelectuales, se recuperó la tradición representaciones teatrales que se hacían en Granada sobre la llegada de los Reyes Magos, pero, además, se organizó una cabalgata con el objetivo de recaudar juguetes y entregárselos a los niños más desfavorecidos. En Sevilla tuvo lugar a partir de 1918. En Madrid, la organización de la cabalgata se mezcló con la antigua "fiesta de la escalera", de principios del XIX, cuando el populacho llevaba escaleras para subirse a las murallas para avisar que llegaban los reyes, recorriendo luego las calles de la ciudad pidiendo vino la noche del 5 de enero. Hoy en día es una tradición multitudinaria y muy arraigada en España, celebrándose desfiles en prácticamente todos los municipios españoles. En ciudades como Logroño los Reyes llegan en helicóptero, en Gijón en barco por el mar Cantábrico, en la zona de los Pirineos en esquíes, en Pamplona vía Puente de la Magdalena. En otras localidades como Higuera de la Sierra se realiza desde 1918 una recreación bíblica y en Santillana del Mar un auto sacramental. RTVE, la cadena de televisión pública, emite todos los años la tarde del 5 de enero, en abierto para toda la nación a través de La Primera, el desfile desde Madrid (salvo en Cataluña, donde se emite la cabalgata desde Barcelona en su lugar). Ciudades como Barcelona y Madrid organizan grandes desfiles con el patrocinio de servicios municipales y empresas de entretenimiento, mientras que en las ciudades más pequeñas y pueblos suelen hacer uso de un atrezzo más tradicional, realizando desfiles con pastores, romanos, camellos, bandas de música o peculiaridades regionales. Suelen acompañar a los Reyes los pajes, cartero real e incluso Herodes. Después de pegarse una gran pechada, abriéndose paso locamente entre la gente, a codazos y a empujones, comiendo algún que otro caramelo que han pescado por el camino, a las 21:30 horas de la noche ya, por fin, se encuentran en el portal de su casa. Después de tantas penalidades, los dos niños se encuentran enmudecidos tras pasar semejante calvario. Ya en su casa, colocan los zapatos junto a una ventana, ponen el pan duro y el agua para los camellos y tres copitas de Marie Brizard para los reyes, cenando o devorando acto seguido y, olvidándose de dar las buenas noches, se meten en sus respectivas camas, cogiendo inmediatamente el sueño. Toño y María, por su parte, descansan en el comedor del numeroso público que han tenido que esquivar durante la Cabalgata. Al rato, María se mete en la cocina, con la intención de preparar un sabroso rosco de Reyes. Para evitar los pasos intermedios, el narrador nos cuenta que: El roscón de Reyes (en algunos países de Hispanoamérica rosca de Reyes o pastel de rey) es un bollo elaborado con una masa dulce con forma de toroide adornado con rodajas de fruta confitada, escarchada o cristalizada de colores variados. Puede rellenarse de nata montada o crema, en la actualidad también de moca, trufa o chocolate, y se introducen en su interior sorpresas. Normalmente contiene una figurita de cerámica o de plástico escondida en la masa, que los comensales se encuentran en alguna rebanada. También se introduce un haba seca y es tradición que aquel que encuentre el haba pague el roscón. El roscón de Reyes se sirve la noche de Reyes, 5 de enero, y el 6 de enero día de Reyes. El roscón de Reyes es un dulce navideño característico de la cultura española, pero por influencia posterior este bollo navideño se sirve igualmente en otros países hispanohablantes (principalmente en México), así como Francia, Bélgica y Portugal. La masa con la que suele estar elaborado se aromatiza con agua de azahar, que le proporciona un aroma característico. En España es tradición que el roscón contenga un haba, que al ser encontrada determina quién es el rey de la reunión- Pero hay lugares de España en los que hasta se ha llegado a insertar dentro del roscón dinero en efectivo, haciendo que la sorpresa de la persona que lo recibe sea aún mayor. En cambio en otros lugares la tradición es que cuando encuentras el haba has de pagar el roscón o si no pagar el próximo, mientras que se inserta una figurilla que es la que da el derecho a ser coronado. Evidentemente, pues, la víspera de Reyes es una noche mágica. Es una noche de encantamientos y hechizos, de petición de deseos y conjuros para que se realicen; es una noche de ceremonias mágicas, de rituales y sortilegios. La noche del 5 de enero, víspera de Reyes, día de magia, nervios, ilusión y, si nos hemos portado bien, de regalos y deseos cumplidos, la que muchos consideran la noche más mágica del año está por llegar y con ella la ilusión de los principales protagonistas de la misma. El 21 de diciembre es el solsticio de invierno, el día más corto y la noche más larga del año en el hemisferio norte de la Tierra; una fecha que marca la entrada del invierno. El simbolismo de la noche se correlaciona con la oscuridad, la ignorancia, el pecado, el peligro y lo desconocido. Por el contrario, también denota un tiempo de intervención divina, revelación y crecimiento espiritual que representa un significado espiritual. --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

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