MANUAL PARA AUTORES. Presentación del Libro de "Mis Relatos".
A. Presentación del Autor Yo soy IGNACIO RAMÓN ECHEBURÚA ESTÉVEZ. Antes que nada, voy a presentarme, pues conociéndonos un poco nuestra comunicación será más ágil. Cursé estudios de Bachillerato en Ciencias, en los Marianistas de San Sebastián. Una vez abado el COU, vigente entonces, hice PRESCUELA de ARQUITECTURA en la Fundación San Pablo de Madrid, en el curso 1975-76, pasando al año siguiente a la Escuela de Arquitectura, sita en la Universidad POLITÉCNICA de Madrid. Pese al éxito que obtuve en el curso académico 1976-77, pues aprobé todas las asignaturas, al año siguiente me desplacé a la Universidad de Zaragoza, llevándome conmigo una profunda crisis personal, que remonté al cabo del tiempo en la ciudad de Zaragoza. Aquí cambié las Ciencias por las Letras y estudié Filosofía y Letras, especializándome en Historia Moderna. Me licencié con una tesina sobre la dote de las religiosas de clausura, centrándome en las Carmelitas descalzas de San Sebastián (Guipúzcoa). Entre unas cosas y otras saqué de nota media de esta carrera un Sobresaliente cum Laude, siendo publicada una recensión en la revista "Estudios" del Departamento de Historia Moderna. Corriendo el tiempo, empecé a dar clases de Latín a los alumnos suspendidos por los jesuítas de Donostia, siendo ayudado como profesor por un sinfín de personas de la Ciudad. En un intérvalo que duró siete años, trabajé como representante de ventas en una empresa fotográfica, a la par que escribía mi segundo libro de poesía, que presenté al Concurso literario Ciudad de Irún. El primero, titulado "Libertad: ¿utopía?, lo escribí en Zaragoza, siendo estudiante universitario. Pero como todo cambia en la vida, más adelante dejé la poesía y me especialicé en el ensayo, ya trabajando como operario de la empresa Gureak siendo mi primer objeto de estudio la vida y la producción literaria de José Ortega y Gasset, ensayo que muy pronto verá la luz. Otras publicaciones jalonan estos años de trabajo por cuenta agena, empezando por la presentación de otro escritor procedente de Cerezo de Río Tirón (Burgos), presentación que se encuentra en la revista n° 9 (navidad de 2006), de la Asociación Cultural Cerasio. Asimismo, en estos tiempos hice la Presentación de la obra de una escultora vasca, Marta Gómez, que participaba en el Concurso que convocó el Ayuntamiento de Oiartzun, para engalanar el camino que conduce desde esta Localidad hasta las minas de Peñas de Aya, o minas de Arditurri. . Y, ya en un último apretón de tuerca, se sitúan el libro titulado "El griego y su Literatura clásica", que publicó la editorial PC de Palma de Mallorca, en su sede de Barcelona. En estos tiempos, se sucedieron las publicaciones en la revista "Comunicación" de la ONG Why not, así como las realizadas para la Cruz Roja de Guipúzcoa, destacando entre ellas la titulada "Nuestros recuerdos: 100 años de moda y de juegos". Al mismo tiempo, preparaba el libro titulado "Astronomía", cuya edición corrió a cargo de la editorial Autografía de Barcelona, 2022, libro que ha puesto a la venta la Librería Lagun que se encuentra en la C/ Urdaneta, 3 (20006-Donostia) y que regenta Elena Recalde. Se encuentra en 'prensas' otro libro, el titulado "Historia de la física", que verá la luz en junio de este año 2023, y que edita la misma editorial Autografía. De esta Editorial es también el libro titulado “JOSÉ ORTEGA Y GASSET y la razón histórica”, que vio la luz en enero de 2024. Dado el gran número de libros elaborados, no sería sorprendente que alguno de ellos participara en algún Concurso literario, como el convocado por la editorial Anagrama de Barcelona. B. Nuestra formación académica En cuanto a nuestra formación académica diremos que ésta giró en torno a la Escuela de los Annales, que buscaba en todo momento la historia total. La escuela francesa de los Annales ha sido una de las corrientes más influyentes dentro de lo que se denominó, en los años cincuenta y sesenta, la nueva historia. Frente a la historia política tradicional descriptiva y empirista, acumuladora de datos y narradora de hechos únicos, acontecimientos irrepetibles y grandes hombres, la nueva historia quiso afirmarse como ciencia acudiendo a las teorías y métodos de las ciencias sociales, llegando incluso a fundirse con ellas, y buscó en los sujetos colectivos y/o en las grandes estructuras económicas, sociales y mentales, las claves para un análisis histórico de las sociedades entendidas como un todo. Esta vocación de historia total podría considerarse una de las señas de identidad de los primeros Annales. La escuela de los Annales es una corriente historiográfica fundada por Lucien Febvre y Marc Bloch en 1929, que ha dominado prácticamente toda la historiografía francesa del siglo XX y ha tenido una enorme difusión en el mundo occidental. Lleva su nombre por la revista francesa Annales d'histoire économique et sociale (después llamado Annales. Economies, sociétés, civilisations, y nuevamente renombrado en 1994 como Annales. Histoire, Sciences sociales), en donde se publicaron por primera vez sus planteamientos. La «Corriente de los Annales» se caracteriza por haber desarrollado una historia que ya no se interesa por el acontecimiento político y el individuo como protagonistas típicos del trabajo de la Historiografía contemporánea, sino, inicialmente, por los procesos y las estructuras sociales, y después por una amplia gama de temas cuyo acercamiento con las herramientas metodológicas de las Ciencias sociales le permitió estudiar. El historiador en esta corriente se adhiere a un modo de escribir la historia desde el planteamiento de problemas que resolver o preguntas que contestar, postura heredada de las ciencias naturales exactas y, en segundo término, de las sociales. Además, a diferencia de la historiografía clásica, estos autores toman conciencia de que no están escribiendo sobre el pasado reproduciéndolo fielmente sino interpretándolo, partiendo de sus propios conceptos y subjetividad, así como de teorías, para escribir su versión del fenómeno histórico sobre el que trabajan. En cuanto a las fuentes, Annales amplió el abanico de recursos de los que es legítimo disponer. Si bien los documentos escritos siguen siendo un elemento muy importante en su base empírica, se incluyeron todos aquellos elementos que pudieran dar evidencia útil en la investigación. Así, la hoz habla del campesino, el vestido, de la dama o el acordeón, del músico. Se produjo historia geográfica, social, económica, cultural, demográfica, psicológica, etnográfica y política, pero esta última en un sentido distinto al clásico. La Corriente de los Annales es de trascendencia para el análisis de los estudios en ciencias sociales desarrollados en el siglo XX y dejó el camino abierto para que aparecieran una gran variedad de metodologías y enfoques dentro de la disciplina histórica. Para finales de siglo, esta atomización disciplinaria resultaría en un importante conflicto metodológico y epistemológico y en la crisis de la crítica posmoderna. Pero, sin irnos por los cerros de Úbeda, apuntaremos que cuatro historiadores, en concreto, han dejado una huella profunda en nuestro concepto de historiografía. Nos estamos refiriendo a Pierre Chaunu, a Pierre Vilar, a Fernand Braudel y a Marcel Bataillon. Pierre Chaunu fue un historiador francés, uno de los más prestigiosos hispanistas contemporáneos, ha desarrollado su labor docente en la Universidad de París-la Sorbonne. En su obra titulada Historia cuantitativa, historia serial (Fondo de Cultura Económica, México, 1987), el autor reúne en este volumen artículos y notas elaborados a lo largo de quince años, que proporcionan una visión congruente de la historia cuantitativa, disciplina que ha contribuido a reformular los datos históricos en el plano de la información estadística bajo una novedosa y estricta estructura metodológica. Su exhaustiva dedicación a la Historia Moderna y de España ha fructificado en obras tan importantes como: Histoire de l’Amérique Latine (1949); Les Philippines et les Pacifiques des Ibériques (XVeme, XVIIeme, XVIIIeme siècles) (1960-66); L’Amérique et les Amériques de la Préhistoire à nos jours (1964); Conquista y explotación de los nuevos mundos: el siglo XVI (1973); La independencia de América Latina (1973); La expansión europea: siglos XIII-XV (1977); Église, culture et société: essais sur Réforme et Contre-réforme, 1516-1620 (1981) o su fundamental La España de Carlos V (1973). Asimismo ha colaborado en obras colectivas como L’Espagne au temps de Philippe II (1965). Pero, sin duda, su obra más importante ha sido su monumental estudio en doce volúmenes Seville et l’Atlantique, 1504-1650, realizado con la colaboración de su esposa. Esta obra ha servido como guía para los estudios contemporáneos sobre el tráfico entre la monarquía hispánica y el Nuevo Continente. Asimismo Chaunu ha estudiado la trascendencia de la religiosidad en la Historia en obras como Baptême de Clovis, baptême de la France: de la religion d’État à la laïcité d’État (1996); Au coeur religieux de l’histoire(1986) o Ce que je crois (1982). Pierre Chaunu pertenece a una de las generaciones de historiadores más renovadores de la historiografía contemporánea: la de la escuela francesa posterior a la II Guerra Mundial, concentrada alrededor de la célebre revista Annales. Su profundo interés por la renovación de los estudios históricos y su conocimiento acerca de sus diversas corrientes tanto en Europa como en América Latina le han llevado a publicar trabajos de Teoría de la Historia e Historiografía, tales como: Las grandes líneas de la producción historiográfica en América Latina (1965); Les dépasséments de l’Histoire Quantitative: retrospective et prospective (1972); De l’Histoire a la prospective: la méditation du futur c’est la connaissance du présent (1975); Historia, ciencia social: la duración, el espacio y el hombre en la época moderna (1986); Historia cuantitativa, historia serial (1987); L’historienne en cet instant (1985); Histoire et décadence (1982) o La memoria de la eternidad (1979). En estos trabajos Chaunu ha plasmado su preocupación por la función social que la Historia debe desempeñar en el conocimiento y mejora de la sociedad humana. Pierre Vilar nació en Frontignan, en 1906, y murió en Saint-Palais, en el año 2003. Este historiador francés, en 1965, fue nombrado catedrático de la Sorbona. Sus investigaciones sobre historia de la economía, bajo la influencia de autores socialistas y basadas en la metodología marxista, fueron definidas por el propio Pierre Vilar como teoría de la historia total. De sus trabajos sobre historia española destacan: Historia de España (1947), Ensayos sobre la Cataluña del siglo XVIII (1975) y Cataluña en la España moderna (3 vols., 1962), su obra principal. En 1996 fue objeto de un homenaje en reconocimiento a su dilatada carrera, organizado por el Institut Joan Lluís Vives. Además, Pierre Vilar elaboró distintas tablas de precios de los siglos XVI y XVII, para dejar constancia así de la deflación que causaba la llegada del oro americano a la Península. Por su parte, Fernand Braudel nació en Lunéville-en-Ornois, en 1902 y falleció en París, en el año 1985. Aunque coincidió con Marc Bloch y Lucien Febvre en los mismos principios historiográficos y entró a formar parte de la dirección de la prestigiosa e influyente revista Annales, Braudel puso de manifiesto las limitaciones de esta escuela al desarrollar su metodología y promover el estudio de los fenómenos de larga duración (sobre todo del medio geográfico y de los aspectos económicos y sociales) con el objetivo de llegar a una "historia total", capaz de integrar todos los elementos de las demás ciencias sociales. La tesis doctoral de este Historiador francés giraba en torno a la historia diplomática y la política mediterránea de Felipe II de España. En 1947, pudo leer su tesis, que dos años más tarde se publicaría con el título de La Méditerranée et le monde mediterranéen a l'époque de Philippe II (El Mediterráneo y el mundo mediterráneo en la época de Felipe II). El trabajo causó una gran impresión en la comunidad de historiadores del momento. Presentado en tres volúmenes, era un detallado análisis de un vasto ámbito geográfico (el Mediterráneo y su área de influencia) durante un largo período (la segunda mitad del siglo XVI) en el que el autor escalonó magistralmente los fenómenos estructurales, coyunturales y episódicos, aportando así un excelente análisis de conjunto. Para Braudel los fenómenos estructurales eran los que afectaban de modo más amplio y duradero la vida de las sociedades, conformando lo que él llamaba L'histoire lourdé (la historia densa o lenta). Braudel hablaba de una especie de estructura terciaria, sometida a distinta aceleración evolucionista, por la que la sociedad debía ser estudiada en relación con el medio geográfico, las relaciones sociales y las diferentes actuaciones políticas del momento. En 1951, junto a su maestro Lucien Febvre, fundó el Centre de Recherches Historiques (Centro de Estudios Históricos), lo que aseguró la publicación de varias colecciones de historia económica y social. Hasta el año 1956, año de la muerte de Lucien Febvre, fue considerado el segundo historiador de Francia. A partir de ese año su preeminencia se manifestó con la dirección de la famosa revista Annales. Economies. Societés. Civilisations (Anales. Economías. Sociedades. Civilizaciones), fundada por Lucien Febvre y Marc Bloch en 1929. En el año 1967 publicó su segunda obra importante: Civilisation matérielle, économie et capitalisme: siècles XV-XVIII (Civilización material, economía y capitalismo: de los siglos XV hasta el XVIII), estructurada en tres volúmenes. Esta obra se concibió bajo un plano completamente distinto a la anterior. Según Braudel, las culturas correspondían a un estado elemental de organización social, mientras que las civilizaciones están situadas en un peldaño más alto. El libro es la resultante de toda una serie de cursos hechos durante varios años en el Colegio de Francia. También fueron numerosas sus contribuciones de carácter metodológico, entre las que se cuentan el revolucionario ensayo La historia y las ciencias sociales (Histoire et sciences sociales: la longue durée, 1958), que abrió vastísimos y fecundos campos para la reflexión historiográfica. Asimismo, se han manejado obras de Marcel Bataillon, historiador francés que nació en Dijon, en 1895, y murió en París, en el año 1977. Los estudios de este Hispanista francés sobre textos españoles de diversos autores de los siglos XV y XVI han contribuido a renovar los estudios hispánicos en Francia. Su tesis doctoral trataba sobre Erasmo en España (1937) y ya es un clásico. En los últimos años de su vida, Marcel Bataillón volvió a los estudios sobre Erasmo y el erasmismo, dedicándole de nuevo páginas de indudable penetración y acierto. Tal fue así que, en el año 1978, se publicó póstumamente Erasmo y el erasmismo. En esta obra, además de dar una visión de conjunto admirable sobre la definición del erasmismo y su influencia en la represiva España, precisa más aún si cabe la gran deuda de Vives para con Juan Valdés, y de El Lazarillo de Tormes, o el propio Cervantes para con Erasmo de Rotterdam. El autor acaba la obra resaltando las nuevas desdichas del pensamiento erasmista en una España que se debatía entre dos reinados y dos actitudes diferentes: abierta (Carlos V), y cerrada (Felipe II). La producción bibliográfica de Marcel Bataillón es ingente además de descansar en una erudición segurísima, pero distinguiéndose, sobre todo, por la elegancia de la hechura, su composición nítida, la expresión precisa y pintoresca, de un gran valor literario por sí misma. Su posición siempre fue original, manteniéndose apartado de las influencias y de las modas que reinaban en la ciencia histórica. De toda su obra destacan los siguientes títulos más significativos, todos traducidos al castellano: Estudios sobre Bartolomé de las Casas (Barcelona, 1976), El hispanismo y los problemas de la historia de la espiritualidad (Madrid, 1977), La vida del Lazarillo de Tormes (París, 1968), El padre de las Casas y la defensa de los indios (Barcelona, 1985), Pícaros y picaresca (Madrid, 1969). Así, pues, quedaban bien claras sus enseñanzas. No obstante, en 1988, la propia revista se hizo eco en un editorial de la necesidad de una reflexión, dada la existencia de una crisis general en las ciencias sociales que se atribuía al abandono de lo que habían sido paradigmas dominantes en su época de mayor esplendor -el estructuralismo y el marxismo-, y la consiguiente incertidumbre que esa crisis sembraba en la historia. ¡Bien! De todas estas enseñanzas deriva un concepto propio, más o menos, que dice que el método, enfoque o punto de vista histórico se caracteriza por la idea de que sólo la historia permite entender adecuadamente la realidad. Sus tesis básicas son: • Sólo la comprensión del pasado permite entender el modo de ser y el comportamiento de las cosas presentes; • La realidad presente está compuesta de capas o niveles, y las más antiguas determinan a las más recientes o superficiales. Este enfoque se ha aplicado de forma diversa en varias disciplinas científicas: en geología con W.Smith; en biología permitió la aparición del evolucionismo y en psicología también permitió el psicoanálisis. En definitiva, pues, la escuela de los Annales ha sido el movimiento historiográfico más importante del siglo XX. Ciertamente ha compartido con el materialismo histórico, y con sectores neopositivistas significativos como la New Economic History, lo que se ha dado en llamar la "revolución historiográfica del siglo XX, que hoy algunos quisieran borrar de la historia de la historiografía, pero justo es reconocer la preeminencia de Annales en cuanto a organización y radicalidad en el combate contra la vieja historia historizante, positivista, acontecimental, que le ha supuesto una enorme irradiación internacional en el pasado siglo, debida también a su capacidad para generar amplios consensos asumiendo como propios enfoques como la historia social de origen marxista o el cuantitativismo neopositivista. Precisamente, la pérdida de influencia pública en los últimos años de la historia en Francia en favor de la sociología o la filosofía, tiene que ver con una desconexión con la sociedad, que ilustra lo que decíamos antes: la escuela de Annales se ha acabado junto con el siglo XX, pero, como el Cid Campeador, puede ganar todavía batallas después de muerta. Por lo tanto, no debería extrañar a nadie que nuestros relatos filosóficos contemplaran datos procedentes de otras materias, como la sociología, la economía, la psicología, etc. Pues, al fin y a la postre, todo filósofo es producto de una época y de una mentalidad colectiva. Y, sobre el concepto de mentalidad vamos a anotar unas palabras: Acuñado para oponerse a la clásica historia intelectual, el término mentalidad, como muchas otras propuestas de los Annales, careció de una acepción unívoca; se dejó impregnar de la influencia sucesiva de la psicología social, la etnología, la geografía y la “larga duración” braudeliana, y acabó convertido en un cajón de sastre que tan pronto remitía a una historia social -total- de las mentalidades como a un análisis estático que fragmentaba al máximo los objetos de estudio. Si durante un tiempo el núcleo de los debates en torno al concepto de mentalidad estuvo en su confrontación, por un lado con la historia intelectual o la historia de las ideas, y, por otro, con la de las ideologías en su sentido marxista, a partir de los años setenta el concepto de mentalidad ha sido confrontado y desplazado por el de cultura. La historia social de la cultura se convertía en una historia cultural de lo social muy deudora de la concepción de cultura del antropólogo C. Geertz: una norma de significados transmitidos históricamente, personificados en símbolos; un sistema de concepciones heredadas expresadas en formas simbólicas por medio de las cuales los hombres se comunican, perpetúan y desarrollan su conocimiento de la vida y sus actitudes con respecto a ésta. En definitiva, pues, esta es la teoría de la Historia que se desprende de los ensayos que hemos elaborado. Con más claridad y precisión, ¡imposible! C. La narrativa breve Vamos a dejar claro ¿a qué llamamos relato?, teoría que va a seguir inmediatamente a continuación. La narrativa breve hace referencia a un tipo de texto que narra historias realistas o ficticias al mismo tiempo que aborda un tema único a lo largo de la obra. En un relato breve se suelen presentar a los personajes al inicio, para luego darles un desarrollo dentro de un espacio y tiempo específicos. A lo largo de estas páginas profundizaremos sobre qué es la narrativa breve, así como en la forma en que se estructuran estas obras. También ahondaremos acerca de los distintos tipos de narrativa breve, dando sus características. La narrativa breve hace referencia a un tipo de texto que narra historias realistas o ficticias, al mismo tiempo que aborda un tema único a lo largo de la obra. En un relato breve se suelen presentar a los personajes al inicio, para luego darles un desarrollo dentro de un espacio y tiempo específicos. Por lo general, son narraciones que utilizan la imaginación y la creatividad como principal medio para contar las historias. Dentro de la narrativa breve influyen diferentes personajes, escenarios y contextos temporales que cambian según los acontecimientos que toman lugar en la historia. La forma en que se presentan estos elementos al receptor dependerá meramente de la estructuración que establezca el autor. Por esta razón, es común identificar a diferentes escritores de relatos cortos a través de su forma de narrar los sucesos. Una narración breve cuenta con diversos rasgos distintivos que nos ayudan a identificar cada uno de los puntos clave dentro de este tipo de obras. Son los siguientes: 1. La cantidad de palabras reducidas en el texto exigen que cada frase sea escrita de forma concisa, pero con mucha creatividad. Abordar las situaciones con oraciones cortas es indispensable para que una narrativa breve se pueda desarrollar rápidamente. 2. Un relato breve no suele tener una extensión más allá de las cinco páginas, ya que al superar esta cantidad, estaríamos leyendo un cuento o novela. 3. La narrativa breve se caracteriza por presentar un conflicto o desequilibrio que afecta a más de un personaje dentro de la historia. Su objetivo es el de generar conexiones entre cada individuo involucrado a través de la resolución de este obstáculo. 4. Un texto breve de este estilo no suele incluir más de tres o cuatro personajes dentro de la estructura de su historia. ¿Por qué? Simple, la inclusión de muchas figuras puede dividir la atención del lector cuando en realidad se busca la atención en un aspecto específico dentro la obra. 5. El principio de un relato breve se plantea de manera intensa, puesto que se necesita generar un interés en el receptor desde el primer momento. De igual forma, el desenlace se caracteriza por tener resoluciones inesperadas o con un impacto significativo en el lector. 6. Dependiendo del autor, una narrativa breve utiliza un vocabulario rico en diferentes aspectos. Al incluir palabras poco conocidas, el lector se siente intrigado al conocer términos nuevos. Ahora que conocemos cuáles son los rasgos distintivos de la narrativa breve, podemos profundizar en cómo se estructuran estos tipos de relatos. Al elaborarlos, hemos de tener en cuenta cuatro elementos fundamentales: el tema, el argumento, el conflicto y los personajes. Cada punto deberá ser expuesto adecuadamente a lo largo del texto para que pueda tener un sentido narrativo coherente: 1. Tema. Es la base fundamental del relato, que funcionará como la idea central de la obra. Al tener un tema especificado, la narración, los diálogos, las acciones de los personajes y sus objetivos se alinearán bajo el mismo propósito. Es crucial que se aborde este aspecto de manera creativa e imaginativa, ya que esto le dará un toque único y distintivo a la obra. 2. Argumento. A veces se tiende a confundir el tema con el argumento, pero son conceptos completamente diferentes. Por ejemplo, en un relato breve de terror, el suspenso es el tema, mientras que el argumento es el deseo de un asesino por matar a una pareja en el bosque. El argumento determina todos los sucesos que ocurren alrededor del tema escogido. 3. Conflicto. Se trata del elemento que genera el mayor interés en el lector a lo largo de toda la historia. El conflicto se presenta en la narrativa breve como un problema que los personajes deben resolver para cumplir sus objetivos. Existen casos en los que la resolución de este contratiempo no llega a producirse, lo cual es algo común en relatos breves de suspenso. Es común que el conflicto esté siempre relacionado con el personaje principal y que esto genere más problemas para los personajes secundarios. 4. Personajes. Pueden ser descritos como personas, animales o cosas, y son quienes deberán hacer frente al conflicto para solucionarlo. Son ellos quienes tomarán las acciones y darán lugar a los sucesos a lo largo de la historia. Para entender de mejor manera la narrativa breve y su definición, es fundamental que conozcamos los distintos tipos de relatos que existen. Cada uno conserva las características que acabamos de mencionar, aunque, en algunas obras, cada parte puede ocurrir más temprano o más tarde. Entre algunos de los tipos de narrativas breves que se enseñan en una maestría en creación literaria, podemos mencionar las siguientes: Narrativa breve fantástica: Dentro de la narrativa breve se encuentran los cuentos fantásticos, los cuales toman lugar en un escenario totalmente ficticio. Se trata de un estilo de obra que se nutre sustancialmente de la imaginación para dar forma a un espacio y tiempo fuera de los límites de la realidad conocida. Su meta principal es el de entretener al lector. Tanto los personajes como los escenarios se describen con detalle para crear una imagen mental específica en el receptor y, de este modo, alimentar su interés constantemente. También existen los denominados relatos cortos de metaficción. Esta clase de narrativa se basa en acontecimientos históricos reales, con la particularidad de que tienen una trama parcial o totalmente ficticia. Estos textos guardan bastante relación con géneros literarios como la leyenda y los mitos debido al tipo de historia que relatan. Narrativa breve realista: Son narraciones que han sido inspiradas en eventos verosímiles, por ende, el argumento gira en torno a una investigación real. Sin embargo, no es necesario que exista un trabajo de documentación previo. Podríamos tomar los relatos policíacos como un buen ejemplo de narrativa realista. En esta modalidad de escritura se presenta un hecho al lector, el cual está ligado a un crimen. Este tipo de obras contiene todos los elementos característicos de un relato breve de manera natural, es decir, no es necesario inventar nuevos personajes o argumentos. D. Presentación del Libro Vamos a estudiar ahora a qué se llama narratología. Después nos detendremos en las voces Oyente y Público. Así, pues, Narratología viene de narrativo y de –logía. Es la disciplina que se ocupa del estudio del discurso narrativo y de la narratividad en sus aspectos formales, técnicos y estructurales. En la Literatura, se trata de la disciplina que se ocupa del estudio del discurso narrativo y de la narratividad, en sus aspectos formales, técnicos y estructurales. No se interesa, entonces, por la evolución que sufren los géneros narrativos en una escala diacrónica; al contrario, promueve una investigación de carácter sincrónico. El origen del concepto de narratología hay que buscarlo en Todorov, entre 1965 y 1969, en sus obras Teoría de la Literatura (1965) y Gramática del Decameron (1969). La narratología es la teoría de los textos narrativos. Mieke Bal, en su Teoría de la Narrativa. Una introducción a la narratología (Cátedra, 1985), pretende la definición de un texto narrativo. Si este trabajo fuera fácil, es decir, acotar qué es un texto narrativo, la tarea de la narratología sería más sencilla. Después de esta acotación, la siguiente etapa debería servir para establecer una descripción de la forma en que se constituye cada texto narrativo. Una vez conseguido tendríamos un sistema narrativo. Sobre esta base podrían examinarse entonces las variaciones posibles cuando el sistema narrativo se concreta en textos narrativos. Esto supondría que un número infinito de textos narrativos puede describirse con el número finito de conceptos que maneja el sistema narrativo. Mieke Bal presenta, en consecuencia, una serie de conceptos utilizables por el analista a través de los que obtendrá una descripción textual del texto narrativo. El hecho de obtener esta descripción textual no significa que el texto no pueda someterse a otras descripciones distintas; pero la idea de que se haga la descripción bajo un mismo sistema significa que se facilita la discusión sobre la descripción propuesta. El uso del término texto es laxo, no debemos entenderlo exclusivamente como algo lingüístico; así podemos hablar de textos videolúdicos sin problemas, son aquellos que usan un sistema de signos diferente al sistema lingüístico. Por tanto, 1) Un texto es un todo finito y estructurado que se compone de un sistema de signos (palabra, imagen, movimientos, sonidos, etc.). Nótese que yo aún no he hablado de cuál “puede ser” el sistema de signos del videojuego. 2) Un texto narrativo será aquel en que un agente relate una narración. 3) Una historia es una fábula presentada de cierta manera. 4) Una fábula es una serie de acontecimientos lógica y cronológicamente relacionados que unos actores causan o experimentan. 5) Un acontecimiento es la transición de un estado a otro. 6) Los actores son los agentes que llevan a cabo las acciones. No son necesariamente humanos (actuar se define aquí como causar o experimentar un acontecimientos). Dicho lo cual, nos vamos a ocupar ya de la voz Oyente. Significa, entre otras cosas, “Persona asistente a un aula, no matriculado como alumno”. Además, aunque, de manera general, quien posee el turno de habla se denomina 'hablante', y quien no lo posee se denomina 'oyente'; ambos interlocutores no deben ser definidos como entidades fijas sino cambiantes. El oyente o auditor equivale al lector en tanto receptor del mensaje, pero se diferencian en que uno debe descodificar un significante oral y el otro un significante escrito. Y, por último, vamos a ocuparnos del Público. El Público es el conjunto de las personas reunidas en determinado lugar para asistir a un espectáculo o con otro fin semejante. Dicho de otra manera. El público es un conjunto de personas con las mismas preferencias o que asiste al mismo espectáculo. Con la aparición de la imprenta, se pasó auditorio reducido que escuchaba la obra y veía su representación, al público, cada vez más mayoritario, de lectura individual. Durante el siglo XVIII, gracias al impulso de la Ilustración, crece el número de lectores, el cual sigue aumentando a lo largo de los siglos XIX y XX, lo cual permite el auge de, por ejemplo, la novela de folletín y por entregas. Esta ampliación de la lectura privada no hace disminuir inicialmente la asistencia a teatros, cafés-concierto, óperas o cines , pero en la actualidad la competencia de otros medios, como la televisión o el vídeo, genera un tipo de público que prefiere, en muchos casos, la función en casa, por lo que la asistencia a ciertos espectáculos culturales se ha reducido. E. Desarrollar un razonamiento de porqué leer mi Obra No podemos ocultar la tentación que ejerce sobre nosotros la palabra “Narratología”, por lo que volvemos a tomarla intentando seguir desarrollando los contenidos de esta Ciencia. Como dirían algunos jóvenes de nuestros días: el término “Narratología” tiene mucho ‘morbo’. La afirmación de que un texto narrativo es aquel en el que se relata una historia, implica que el texto no es la historia. ¿Esto ha sido siempre así? Destacamos dos momentos de este aspecto (aquí hacemos una pausa en el libre de Bal y saltamos al artículo de Ryan para contestar a esta pregunta). 1) En los años 60, bajo la sombra de la lingüística de Saussure, fuimos testigos del llamado giro lingüístico que inspiró el estructuralismo, la semiótica y el New Criticism. Estos enfoques ubicaron la noción de texto o de textualidad en el centro de atención. Es decir, se puso énfasis en el significante por encima del significado, concluyendo que el texto es una puerta a un único significado, asumiéndose que un cambio de una sola palabra en el texto permutaba por completo lo que el texto decía, es decir, su significado. Se hablaba de la herejía de la paráfrasis (explicación o interpretación amplificativa de un texto para ilustrarlo o hacerlo más claro o inteligible). De esta posición el texto era un modo único de acceso a un mundo (world) y por tanto la fórmula que explica esta situación es la siguiente: 1 texto – 1 mundo – 1 historia. 2) En los años 80, el giro lingüístico devino en giro narrativo y los conceptos de narrativa e historia centraron la atención de los estudiosos. Un efecto de esto giro fue que se puso el foco no en el significante (como había ocurrido antes) sino en el significado. Así, mientras las historias se transmitían por un texto (aquí conectamos con lo que estábamos diciendo sobre la diferencia entre texto e historia), éstas permanecen mucho tiempo en nuestra memoria después de que los significantes hayan desaparecido (es decir, el texto vehículo). Si esto es así, es posible que la historia sea un constructo cognitivo antes que un constructo lingüístico, textual, podríamos decir mejor. El hecho de que las historias puedan ser sumarizadas, adaptadas y trasladadas, y que puedan ser contadas por diversos medios, las emancipa de cualquier lenguaje y las independiza de un sistema particular de signos a través del cual es transmitida. La idea de que La Cenicienta y un cuento chino sean dos versiones diferentes de la misma historia es una hipótesis factible para los narratólogos pero no para los textualistas, lo cual sería una herejía. Con ese nuevo giro, cabe una nueva fórmula: Muchos textos – 1 mundo – 1 historia. Volviendo de nuevo a Mieke Bal, podemos distinguir entre los términos de elementos y aspectos (el primero se relaciona con la fábula y el segundo con la historia). Los elementos son el material de la fábula: acontecimientos, actores, tiempo y lugar. Los aspectos de una historia son los rasgos específicos que han tomado esos elementos al constituirse como historia. Así, en la historia: - Los acontecimientos se ordenan en una secuencia que puede diferir de la cronológica. - La cantidad de tiempo que se asigna a los diversos elementos se determina sobre la base de la cantidad de tiempo que estos elementos ocupan en la fábula. Esto quiere decir que podemos hablar de una reducción del tiempo, una extensión del mismo, etc., y siempre lo hacemos respecto al tiempo que se suponen ocuparon en la fábula. - Se dota a los actores de rasgos distintivos, individualizándolos y transformándolos en personajes. - Los espacios en los que suceden los acontecimientos se vuelven espacios distintivos y específicos. - Finalmente, se lleva a cabo una elección sobre el punto de vista desde los que cabría presentar a los diferentes elementos. Este último aspecto se relaciona con la naturaleza textual de la historia. Así, una fábula que se ordena en una historia aún no es un texto. Un texto narrativo es una historia que se cuenta con un determinado lenguaje; esto es, que se convierte en signos lingüísticos o de cualquier otra naturaleza según la del propio texto. Estos signos debe emitirlos un agente que relata. Será por tanto importante determinar quién realiza la narración. En primer lugar, es importante saber que el acto de narración instaura un concepto derivado, el de mundo (storyworld, en inglés, a partir de ahora). Es conveniente distinguir entre storyworld y reference world. Un texto no ficcional instaura un storyworld que puede ser comparado con el mundo real –por eso podemos decir que ese texto miente-, mientras que en un texto ficcional el storyworld no puede compararse con mundos externos porque una historia narrada crea su propio mundo (V.g.: Dart Maul: Apprentice Vs Operación Luna). En cualquier caso, seguir una historia significa simular mentalmente los cambios que han tenido lugar en el storyworld usando las señales proporcionadas por el texto. Y muchas de esas señales las proporciona el agente que narra la historia, ayudándonos a distinguir lo que pertenece al storyworld y lo que queda fuera de éste, pero juega un papel importante en su presentación. Esta dualidad fuera-dentro posee dos perspectivas: 1) El storyworld es más amplio que el aquí y ahora presentado durante el acto de enunciación del texto narrativo. Por ejemplo, imaginemos una historia que transcurre en un solo día y en un solo lugar; esta historia se ve afectada por el pasado y el futuro, donde otras series de acontecimientos y lugares pueden ser convocados, quizás sólo en sus pensamientos, por los personajes o el propio narrador. Por tanto, no podemos confundir lo que está fuera de las acciones y actos de habla de los personajes con algo ajeno al storyworld. 2) Sin embargo, si existen elementos que están fuera, auténtica y no sólo aparentemente, del storyworld. Los llamamos extradiegéticos, frente a los que conforman parte del storyworld que los denominamos diegéticos o intradiegéticos. El ejemplo clásico es la distinción entre música diegética, aquella que perciben los personajes y forma, por tanto, parte del storyworld, y aquella música extradiegética que controla las emociones y expectativas del espectador, pero no existe en el interior del storyworld. Estas diferencias terminológicas y disquisiciones han sido necesarias para comprender, y retomar, el argumento de partida. Recordémoslo: si el texto narrativo es aquel convertido en signos, de cualquier tipo, por la intervención de un agente que narra es, por tanto, importante determinar quién realiza la narración. El estatus del discurso del narrador es problemático porque se ubica dentro o fuera del storyworld, indistintamente. Para mí, esta compleja cuestión puede verse del siguiente modo –quizás haya otras posibilidades o interpretaciones-: dentro del juego ficcional -fuera quedan el autor y el lector reales- existe un sujeto de la enunciación, es decir, un sujeto que habla y, en consecuencia, produce mundos. Este sujeto de la enunciación es el narrador, cuyo acto de habla va dirigido al narratario, eligiendo, en su proceso, el modo en que construye su universo ficticio. Por tanto, siempre dentro del juego ficcional, el narrador se ubica en la extradiégesis para construir lo que denominamos diégesis o storyworld. A veces, el sujeto de la enunciación delega parte del proceso de construcción de la diégesis o storyworld en un personaje, resultando entonces un narrador intradiegético. Asumiendo estas apreciaciones, podemos hablar, por tanto, de las siguientes figuras: 1) Narrador extradiegético en tercera persona. Es un narrador impersonal que narra desde una perspectiva omnisciente. El narrador de Madame Bovary (Gustave Flaubert) comienza siendo un personaje, un compañero de Charles Bovary, pero poco se desintegra y termina siendo omnisciente, sabiéndolo todo de los personajes, algo imposible para un narrador intradiegético. 2) Narrador extradiegético en primera persona. Esto parece una imposibilidad, pero hay casos de narradores en primera persona cuyo acto de narración se ubica fuera del storyworld. Es el caso de la novela epónima Robinson Crusoe (Daniel Defoe). El personaje existe en el mundo de la historia, pero somos incapaces de reconocer las características o peculiaridades de su acto narrativo, fundamental para construir el mundo: ¿habla desde algún sitio, está pensando lo que cuenta, lo está escribiendo? Podría equipararse a la cámara en una película. 3) Narrador intradiegético: el narrador es un personaje de la historia, cuenta su vida o eventos de los que ha sido testigo. Ya que su acto de contar es presenciado por otros personajes y puede influir en eventos futuros, es claramente parte del storyworld. El caso de estos narradores intradiegéticos puede verse como una extensión de un acto de habla de un personaje. Otro narrador intradiegético es el caso del escritor de cartas epistolares: sus cartas pueden ser interceptadas por otros personajes del mundo e influir en eventos futuros, por tanto, es parte del storyworld. 4) Narrador metadiegético. Es cuando un personaje dentro de la diégesis construye una nueva diégesis, resultando un nueva diégesis contenida en el relato primero. La gran pregunta es. ¿todo narrador intradiegético es metadiegético desde la perspectiva que hemos explicado? Podemos reservar este concepto sólo para relatos segundos dentro de los relatos primeros que no mantienen una relación directa con los sucesos narrados en el relato primero. F. ¿De dónde vino la inspiración para escribir este Libro? Nos vamos a fijar en la figura de lector y en la del narrador, por tener un gran peso en la redacción de cualquier relato. Así, pues, sobre la lectura apuntaremos lo siguiente: La Lectura es el proceso por el que se da sentido a un escrito. La lectura de una obra de ficción requiere suspender la “descreencia”, es decir, que el lector no cuestione la verdad de lo que el texto dice. Por otro lado, supone su interés y atención ante la trama, los personajes, el estilo, los motivos, etc., lo cual implica cierta destreza en el manejo de los códigos literarios. Mientras la “lectura de contenidos” se basaría en la intención de informarse o aprender algo sobre ciertos temas, la “creativa o estética” pretendería, además de la comprensión del mensaje, detectar y disfrutar las formas, el estilo y los logros estéticos en la expresión de los mismos. En otro sentido, un Lector es la persona que ontológicamente está en el mismo plano que el autor, pues ambos existen fuera del mundo del texto. El lector interactúa, de alguna manera, con el autor en cuanto receptor o destinatario del mensaje literario. G. Prince supone tres clases de lectores: a) lector real (o empírico), b) lector virtual (o supuesto por el escritor) y c) lector ideal o aquel capaz de comprender y valorar la complejidad del texto. En este sentido, la incompetencia literaria del lector sería comparable al ruido en Teoría de la información. El lector adquiere gran importancia a partir de la moderna Estética de la recepción, pues se convierte en creador de sentido al realizar su propia interpretación de la obra; ello se produce en mayor medida aún en las llamadas obras abiertas, en las que el lector aparece como coproductor del texto. Una obra puede ser leída de manera distinta y complementaria en diferentes épocas y por diversas comunidades o personas. Por otra parte, el narrador es un sujeto imprescindible, a partir del cual se configura la narración, por eso es quien caracteriza el género narrativo frente al dramático o lírico. El narrador cuenta los hechos de la historia, presenta a los personajes, los ubica en el tiempo y en el espacio, observa sus acciones y reacciones, conoce su mundo interior…, todo desde una perspectiva especial que determina ciertos rasgos de esa historia. En los discursos narrativos ficticios, el narrador es, a su vez, una ficción creada por el autor o emisor real del discurso; tanto el emisor como el receptor (lector) son seres extratextuales que pertenecen al mundo de la realidad y no de la literatura. Dentro de esta ficción, el narrador cumple varis funciones: la de narrar la historia, la de organizar la narración de esa historia, la de testimoniar las fuentes de información de esos hechos, la de encarnar la ideología mediante la que explica, justifica y valora ciertos actos o situaciones. Con respecto a los acontecimientos, el narrador puede quedar fuera de los mismos o intervenir en ellos como protagonista o personaje secundario. En relación con el conocimiento que él tiene de la historia, se habla de: narrador omnisciente en tercera persona, cuando conoce no sólo los hechos sino el mundo interior de los personajes; narrador-personaje, cuando sólo conoce lo que sabe ese personaje como tal; narrador testigo, que es el que tiene poca información sobre los hechos y los personajes, pues cuenta desde fuera. Cuando el narrador es el protagonista, el texto asume forma autobiográfica. G. Cómo fue el proceso creativo El proceso creativo fue tortuoso, enrevesado y complicado. Piénsese que yo soy una persona de Letras, por lo que he tenido que contar con todo tipo de ayuda. Un estudiante de físicas, sí es una persona de Ciencias. Por otro lado, téngase en cuenta que yo ya estaba acostumbrado a la utilización del vocabulario propio de la Geografía, por lo que se pueden encontrar textos sobre las bases conceptuales de la Geografía como ciencia espacial. Yo aprovecho mucho el espacio de escritura, por lo que mis relatos tienen entre seis y doce hojas, usando la tipografía "Times New Román", a tamaño 9, pues yo siempre me sirvo para escribir y redactar del Word. Evidentemente, en cuanto al formato en el que se ha escrito diré que, lo normal, ya que he utilizado el Word, es que por defecto es el tamaño folio (A4). En cuanto a los dibujos, reproducciones y fotografías no suelo emplear ninguna en la edición de mis relatos. Suelo escribir libros de unas 300 hojas, en los que los libros referentes a Relatos, suelen agrupar tres o cuatro relatos. Y, sobre la ilustración de la portada, siempre utilizo dibujos realizados por mi amiga Clara María González Elósegui, dibujos que utilizan el blanco y el negro, o uno o dos colores. Ya, en el interior del libro, me gusta que se conserven los títulos particulares de cada pieza, estando predecidas por un a modo de Prólogo, que suele tener seis o siete páginas. En otro sentido, dispongo de un rato libre y nada me parece mejor que acercarme a tí, querido lector, para limar las posibles asperezas que encontremos a nuestro paso. En principio, quiero que en la cubierta figure como título de la obra "Mis Relatos", de IGNACIO R. ECHEBURÚA. No obstante, en el interior de la obra cada relato debe conservar su título original, que recapitulando serían: - El Guernica de Pablo Ruíz Picasso. - El suicidio de un filósofo. - En una casa que no quiero recordar. - Y, por último, la excursión a San Juan de Gaztelugatxe. Y, para terminar, por el principio de la obra se colocaría un Índice, en el que figuraría la paginación de las cinco partes creadas en el Escrito; es decir, 1. Prólogo. 2. El Guernica de Pablo Ruíz Picasso. 3. El suicidio de un filósofo. 4. En una casa que no quiero recordar. 5. Excursión a San Juan de Gaztelugatxe, consignándose la página de Inicio de cada una de estas partes. Así quedaría organizada y estructurada la obra. H. ¿Por qué escogiste este título para tu Libro? Deseo, ante todo, publicar una obra titula “Mis Relatos”, que dé lugar a un libro de unas 300 páginas, y que recoja tres o cuatro relatos escritos por mí. En el presente Libro se encuentran los relatos siguientes: 1. El “Guernica” de Pablo Ruíz Picasso. 2. El suicidio de un filósofo. 3. En una casa, que no quiero recordar. 4. Y, por último, la Excursión a San Juan de Gaztelugatxe. Antes de desbrozarlos en lo esencial, vamos a referirnos a los RELATOS. En un sentido muy general, la palabra Relato se traduciría por una 1. “Comunicación con palabras o narración oral que se hace de algún hecho o suceso”. También se entiende por Relato, en lo que respecta a la Literatura, a toda “Breve narración literaria”. Y, por último, según la Narratología, se trata de una “Disposición orgánica y formal de los elementos narrativos, ordenados y relacionados entre sí con el fin de reflejar una estructura de pensamiento partirla”. En marzo del 2020 nos confinaron en nuestras casas. Nosotros, que somos amantes de la escritura, especialmente de la escritura a mano, pensamos que deberíamos de poner nuestro pequeño granito de arena para ayudar a la gente a pasar de la mejor manera posible, o al menos la más entretenida posible, dicho confinamiento. Nos gusta escribir, pero llevar a cabo una novela larga, es una tarea que está al alcance de muy pocos. Sin embargo un relato corto puede escribirlo cualquiera y es muy entretenido. Para ello hay que utilizar la imaginación, enfrentarse a una hoja en blanco, pensar en una estructura, empezar a escribir, corregir, mejorar… Es una actividad placentera en la que el tiempo, como sucede al leer, siempre que te guste obviamente, se pasa de forma agradable. La creación de relatos no es tediosa. Al contrario: a quien escribe le surgen un sinfín de sentimientos. Una historia alegre produce alegría, nostalgia e incluso tristeza mientras que una historia de miedo ambienta la cabeza y te sumerge en las tinieblas. Las historias tristes producen tristeza, quizá tanta como sufrirlas, en algunos casos. Los relatos históricos te llevan a tiempos pasados y las eróticos, excitan. Quien escribe un cuento infantil revive su infancia, aunque sólo sea una parte de ella. La autoría es la primera en experimentar todas esas sensaciones. Escribir un relato corto es ameno, divertido, entretenido. Aprenderás muchas cosas sobre tu propio ser y sobre tus sentimientos y te hará mejor persona. Podemos describir el relato como una narración de acciones que suceden a unos personajes en el espacio y en el tiempo. En ellos, el narrador posee el papel más importante. Un relato corto debe resolverse, generalmente, en 1200-1700 palabras, siendo así más extensos que un cuento pero menos que una novela. Cuando una persona le cuenta algo a otra, está relatando una situación, es decir, construyendo un relato. “Salí de mi casa y, cuando iba a subirme al tren, escucho un grito. Apenas me doy vuelta para mirar qué había ocurrido, veo que un hombre viene corriendo con una cartera y una mujer que le grita desde atrás.” Un relato corto suele tener entre 1000 y 10.000 palabras. Labov (1972) considera como relatos simples a aquellos que contienen solamente cláusulas narrativas, es decir aquellas que están ordenadas siguiendo la secuencia temporal. En cambio, los relatos desarrollados tienen varias secciones que, si se dan en su totalidad, son: resumen, orientación, evaluación y coda. Un relato consta de una anécdota (el evento que se cuenta), personajes (a quienes ocurre la anécdota), escenarios (lugares donde ocurre la anécdota) y un narrador (la voz que cuenta la anécdota). Este último es su rasgo distintivo frente a otras formas literarias. La estructura narrativa es la que muestra hechos de cierta manera cronológica. Generalmente, inicia presentando a los protagonistas (introducción), después el desarrollo y por último el desenlace. I. ¿Cómo seleccionaste lo que estaría o no en el Libro? • En “El ‘Guernica’ de Pablo Ruiz Picasso” interactúan John (12 años), Leticia (14 años) y Ana-Cristina (16 años) son los tres hipotéticos sobrinos del narrador. La conversación entre ellos permite conocer nuestra Historia del Arte, manejándose, por tanto, un diccionario técnico de Arte, como el de Gonzalo M. Borrás. Pero en este relato convergen diferentes puntos de vista. Unos, se quedarían con el bombardeo de Guernica, que tuvo lugar en 1937 y corrió a cargo de la Legión Condor. En este escenario bélico, la Luftwaffe utilizó por primera vez los Stukas y los Junkers. No obstante, pese al pesimismo que comportan estas noticias, en este relato se habla del municipio contemporáneo de Gernika-Lumo, refiriéndose, en particular, a su mercado semanal. Pero no perdamos el punto de vista, ya que este relato pertenece a la órbita de la Historia del Arte. • En “El suicidio de un filósofo” se verbaliza el pensamiento de este filósofo, que se plantea el existencialismo y el marxismo. Se puede decir que Alexander nos brinda su última clase de Filosofía, abordándose el suicidio y su significación. Como el momento lo requiere, el tiempo pasa despacio, hasta que Alexander se dispara un tiro con una pistola Luger de la Segunda Guerra Mundial. • “En una casa que no quiero recordar” la acción se desarrolla en Zaragoza. La esposa de José Antonio Arniches, Clara Topete, se dedica a las labores del hogar, resultando que dicho matrimonio tiene dos hijos, un varón de 24 años conocido como Enrique Arniches, que es P.N.N. del mismo Seminario que su padre, y una hembra de 14 años que se apellida Concha Arniches, estudiante del último curso de la E.S.O. en el Instituto de Estudios Secundarios Francisco de Goya de la capital maña. Se toca de nuevo el tema del suicio, pero esta vez el personaje se ve arrojado a él por la incomunicación que reina en el trasfondo de esta familia. Cada uno de sus miembros va a lo suyo. • “Excursión a San Juan de Gaztelugatxe” se trata de seis amigos, verdaderamente cinco, que emprenden esta excursión, presentándonos todos sus aspectos, su historia, etc. Se podría decir que se trata de unas escenas extraídas de un Libro de viajes. Y, no vamos a decir más nada de estos relatos, pues yo, su autor, lo que deseo es que se cultive la lectura. Este relato y el titulado “El suicidio de un filósofo” tienen mucho de la literatura de viajes, subgénero literario en el que el viaje y sus peripecias adquiere importancia capital y constituye el hilo conductor de la obra. Así, pues, no olvidemos que el relato breve es un escrito corto que captura un evento o momento temporal. Tiene un lenguaje descriptivo, con detalles e imágenes vívidos. Los relatos breves pueden ser escritos autónomos, pues no se tratan tanto de hacer avanzar una trama, sino de centrarse en los detalles más finos. Un cuento (del latín compŭtus; cuenta) es una narración breve creada por uno o varios autores, puede ser basada ya sea en hechos reales como ficticios, cuya trama es protagonizada por un grupo reducido de personajes y con un argumento relativamente sencillo. Consejos para escribir relatos cortos 1. Piensa en un tema que te guste o motive y simplifícalo. 2. Piensa qué quieres transmitirle al lector. 3. Piensa en cómo vas a transmitir el mensaje. 4. Decide el gancho de tu historia. 5. Ten cuidado con los adjetivos. 6. No pienses en el resultado, practica. 7. Revísalo y corrige las faltas. J. ¿Qué mensaje esperas difundir con tu Libro? El relato es una narración estructurada en el que se representan sucesos mediante el lenguaje. Dicho de otra forma, un relato es el recuento, generalmente breve, de una serie de eventos ficticios o fruto de la imaginación. Un relato puede hacerse con diferentes fines, como entretener a quien lo escucha o lo lee, ponerlo al tanto de lo ocurrido en alguna situación, o reinterpretar eventos ya conocidos y narrarlos desde otro punto de vista. De cualquier manera, el relato se logra a través del encadenamiento cohesionado y coherente de los eventos que componen la anécdota a contar, atribuyéndole un sentido global y embelleciéndolo con recursos poéticos y estilísticos como la metáfora, la hipérbole, la personificación, entre otros. El relato literario es un tipo de relato que se encuentra en todas las manifestaciones literarias como puede ser la leyenda, fábula, cuento, novela, epopeya, etcétera. Y por lo general se representa mediante la escritura. El relato construye a los personajes, a los acontecimientos, los tiempos y los espacios, y se desarrolla a partir de una, o varias, voces narrativas. Se llama relato testimonial al consistente en ayudar a la conservación de la memoria, o incluso crearla si no se tenía conocimiento alguno. Y cabe mencionar, el relato que se obtenga al final estará permeado por el contexto de quien habla. En política y en humanidades se utiliza el término relato o narrativa para describir el modo en que la narración de historias puede dar forma a los hechos y repercutir en la comprensión de la realidad. Sin embargo, el relato político no es sólo un concepto teórico, sino también una herramienta empleada por las figuras políticas para construir las perspectivas de las personas en su entorno y alterar las relaciones entre grupos sociales e individuos. Como resultado, la ficción tiene el potencial de convertirse en realidad y los mitos se entremezclan en el discurso público. El relato político es impactante por su capacidad de suscitar pathos, lo que permite que la narrativa sea influyente por el valor que aporta más que por la verdad que se cuenta. Las metanarrativas son un componente importante de las narrativas políticas, ya que engloban la artificialidad de la narración dentro de un contexto político. Son fundamentales para conformar la comprensión de la realidad a través de la creación de la historia bajo la apariencia de grandeza y de relatos de desarrollo o expansión. La palabra narración viene del latín, de narratio, -onis. Como sustantivo es el “Relato que se hace de un hecho real o ficticio o de algo que ha sucedido”. En narratología, se trata del proceso de creación del texto narrativo que consiste en la selección por parte del autor de las formas lingüísticas adecuadas. En Literatura, es un “Género literario en el que se hace una exposición de una secuencia de hechos”. Relato también viene del latín, de relatus. Como sustantivo, es una “Comunicación con palabras o narración oral que se hace de algún hecho o suceso”. En Narratología, se trata de la disposición orgánica y formal de los elementos narrativos, ordenados y relacionados entre sí con el fin de reflejar una estructura de pensamiento particular. En Literatura, es una “Breve narración literaria”. Por tanto, según lo que hemos visto hasta este momento, podríamos definir un texto narrativo como aquel en el que pueden encontrarse tres características: 1.- En todo texto narrativo es posible distinguir y describir tres estratos: el texto, la historia y la fábula. 2.- En el nivel de construcción del texto distinguimos la figura del narrador que produce diferentes niveles narrativos según su pertenencia o no al mundo del storyworld. Aquí es donde se decide el sistema de signos utilizado que hace de la historia un determinado caso de texto narrativo. 3.- Lo que incumbe al texto narrativo siempre es una serie de acontecimientos conectados que causan o experimentan los actores. K. ¿Es tu primer libro? ¿Cuál es la sensación de publicarlo? Exactamente, no se trata de mi primer libro. Es la quinta publicación que hago yo mismo. La sensación es similar al aire fresco que te da sobre la cara, permitiéndote respirar más hondo. Los resultados que ha conseguido la Editorial Autografía han sido espléndidos, sorprendiéndome mucho el resultado final. L. Valoración literaria de esta Obra Esta obra es una combinación de relatos que nos lleva por diferentes escenarios y momentos clave de la vida cotidiana, con un fuerte enfoque en el costumbrismo español, las tradiciones populares y las relaciones humanas. La narrativa mezcla comedia, drama y crítica social a través de episodios que se desarrollan en contextos variados, desde las tradiciones populares de Andalucía hasta los enredos de una boda en Madrid. Uno de los puntos fuertes de esta obra es su capacidad para plasmar la cultura española de manera auténtica, presentando tanto sus tradiciones como sus conflictos cotidianos. La obra está escrita con un estilo directo y claro. Los diálogos son ágiles y reflejan de manera realista las dinámicas de los personajes. En su conjunto, la obra explora temas como las relaciones familiares, las tradiciones culturales, y el amor en sus diferentes formas, desde la devoción religiosa hasta los secretos no resueltos del pasado. La habilidad del autor para combinar lo cotidiano con lo extraordinario, utilizando el humor y la reflexión, hace que la lectura sea entretenida y profunda a la vez. -----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

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