sábado, 14 de diciembre de 2024

PRESENTACIÓN a "Cuatro relatos cortos".

Presentación del Autor y del Libro Antes que nada, voy a presentarme, pues conociéndonos un poco nuestra comunicación será más ágil. Cursé estudios de Bachillerato en Ciencias, en los Marianistas de San Sebastián. Una vez abado el COU, vigente entonces, hice PRESCUELA de ARQUITECTURA en la Fundación San Pablo de Madrid, en el curso 1975-76, pasando al año siguiente a la Escuela de Arquitectura, sita en la Universidad POLITÉCNICA de Madrid. Pese al éxito que obtuve en el curso académico 1976-77, pues aprobé todas las asignaturas, al año siguiente me desplacé a la Universidad de Zaragoza, llevándome conmigo una profunda crisis personal, que remonté al cabo del tiempo en la ciudad de Zaragoza. Aquí cambié las Ciencias por las Letras y estudié Filosofía y Letras, especializándone en Historia Moderna. Me licencié con una tesina sobre la dote de las religiosas de clausura, centrándome en las Carmelitas descalzas de San Sebastián (Guipúzcoa). Entre unas cosas y otras saqué de nota media de esta carrera un Sobresaliente cum Laude, siendo publicada una recensión en la revista "Estudios" del Departamento de Historia Moderna. Corriendo el tiempo, empecé a dar clases de Latín a los alumnos suspendidos por los jesuítas de Donostia, siendo ayudado como profesor por un sinfín de personas de la Ciudad. En un intérvalo que duró siete años, trabajé como representante de ventas en una empresa fotográfica, a la par que escribía mi segundo libro de poesía, que presenté al Concurso literario Ciudad de Irún. El primero, titulado "Libertad: ¿utopía?, lo escribí en Zaragoza, siendo estudiante universitario. Pero como todo cambia en la vida, más adelante dejé la poesía y me especialicé en el ensayo, ya trabajando como operario de la empresa Gureak siendo mi primer objeto de estudio la vida y la producción literaria de José Ortega y Gasset, ensayo que muy pronto verá la luz. Otras publicaciones jalonan estos años de trabajo por cuenta agena, empezando por la presentación de otro escritor procedente de Cerezo de Río Tirón (Burgos), presentación que se encuentra en la revista n° 9 (navidad de 2006), de la Asociación Cultural Cerasio. Asimismo, en estos tiempos hice la Presentación de la obra de una escultora vasca, Marta Gómez, que participaba en el Concurso que convocó el Ayuntamiento de Oiartzun, para engalanar el camino que conduce desde esta Localidad hasta las minas de Peñas de Aya, o minas de Arditurri. . Y, ya en un último apretón de tuerca, se sitúan el libro titulado "El griego y su Literatura clásica", que publicó la editorial PC de Palma de Mallorca, en su sede de Barcelona. En estos tiempos, se sucedieron las publicaciones en la revista "Comunicación" de la ONG Why not, así como las realizadas para la Cruz Roja de Guipúzcoa, destacando entre ellas la titulada "Nuestros recuerdos: 100 años de moda y de juegos". Al mismo tiempo, preparaba el libro titulado "Astronomía", cuya edición corrió a cargo de la editorial Autografía de Barcelona, 2022, libro que ha puesto a la venta la Librería Lagun que se encuentra en la C/ Urdaneta, 3 (20006-Donostia) y que regenta Elena Recalde. Y, por último, se encuentra en 'prensas' otro libro, el titulado "Historia de la física", que verá la luz en junio de este año, y que edita la misma editorial Autografía. Dado el gran número de libros elaborados, no sería sorprendente que alguno de ellos participara en algún Concurso literario, como el convocado por la editorial Anagrama de Barcelona. El libro que hoy presento ante Ustedes, lleva por título “Cuatro relatos cortos”, constando de los relatos siguientes: • Fiestas de San Mateo, en Logroño • La Tragedia del Mediterráneo • La Alhambra de Granada • Y, por último, La Casa de Campo de Madrid. Todos mis relatos cortos son muy castizos y éstos ya han sido desmenuzados en el Prólogo que presenta esta obra. Entendemos que CASTIZO significa “Puro y genuino, típico de un determinado lugar”. Asimismo, el castellano que empleamos es muy castizo, lo que se dice del lenguaje puro, sin voces ni giros extraños. Hemos procurado recoger el calendario festivo de algunas de nuestras localidades, por lo que, sin proponérmelo demasiado, caigo en el costumbrismo español. El costumbrismo del XIX se emparienta, de modo tangencial, con el romanticismo y el realismo literarios. Los estudiosos han señalado varias causas para el nacimiento de este movimiento, que intenta pintar en cuadros o escenas una realidad española (matritense primero, de provincias después) y que participa más del tipo que de la individualidad y especificidad psicológica. Con antecedentes remotos en el realismo de formas novelísticas como la picaresca, el surgimiento del costumbrismo se relaciona con dos hechos cruciales: la existencia de una sociedad en vías de transformación, donde las revueltas políticas, los desengaños y pasiones ciudadanas son abundantes (nos referimos a la época posterior a la invasión napoleónica); y el desarrollo del periódico, que permite transmitir de manera más directa que el ensayo, la novela epistolar o el discurso como modelos de exposición de ideas triunfantes en la centuria anterior, impresiones o ideas. Su carácter de género independiente y autónomo queda subrayado por el hecho de que sus cultivadores tuvieron conciencia de escribir algo diferenciado de la novela. Mesonero Romanos, en su Panorama (a modo de manifiesto del género), lo definió por su rapidez, agilidad y cuidado estilístico. Los críticos han definido con posterioridad otros elementos formales y discursivos. En especial, la mediación que se produce entre el mensaje y el receptor a través de la figura de un narrador omnisciente (que se presenta por lo general escondido tras un seudónimo) a quien liga con el lector una complicidad, a modo de guiño, basada en la pertenencia a un mismo sistema de coordenadas culturales, espacio-temporales y morales. La crítica también ha discutido, en el terreno del contenido, el grado de conformismo político e ideológico del género, que fluctúa desde la queja de Larra, al sosiego de Mesonero Romanos y el lirismo romántico de Estébanez Calderón. También se han señalado las diferencias entre el llamado género costumbrista y la novela de costumbres, que procura el análisis de conflictos sociales y humanos individualizados en los personajes, frente a la ausencia de caracteres del costumbrismo, en aras de la esquematización de la realidad y su abstracción en tipos. Entre los autores y obras más representativos podemos citar a Larra (El Duende Satírico del Día, 1928); Mesonero Romanos (Panorama, Mis ratos perdidos, Escenas matritenses); Estébanez Calderón (Cartas españolas, Escenas andaluzas), Sebastián Miñano y Bedoya (Lamentos políticos de un pobrecito holgazán), Antonio María Segovia, Santos López Pelegrín, Los españoles pintados por sí mismos (publicada por Boix en 1843,1844), Antonio de Trueba, Vicente Barrantes, Luis Taboada, Luis Mariano de Larra e Isidoro Fernández Flórez. A finales de la centuria, el género acabaría por desaparecer, aunque sus mejores exponentes ya se habían producido más de un tercio antes de su defunción definitiva. No podemos negar que pecamos de cierto costumbrismo y, acudimos al folclore para retratar a nuestros personajes más representativos. En síntesis, puede decirse que la recolección de materiales folclóricos se ha realizado de manera muy intensa y fructífera en España en los siglos XIX y XX, y que sus frutos conforman uno de los repertorios más ricos e importantes dentro del panorama de todas las culturas folclóricas occidentales. En cuanto a la labor crítica, los estudios sobre el folclore español acusan un considerable retraso con respecto a las corrientes y escuelas que se desarrollan en el resto de Europa y en los Estados Unidos, fundamentalmente. Incluso puede decirse que los estudios sobre esta disciplina han experimentado un cierto retroceso con respecto a hace un siglo, ya que no existen en la actualidad Sociedades o grupos de investigación operativos en este campo como los que fundó e impulsó Antonio Machado y Álvarez a finales del siglo XIX. La labor individual de diversos estudiosos, y publicaciones como la Revista de Dialectología y Tradiciones Populares de Madrid, la Revista de Folklore de Valladolid, los Cuadernos de Sección (Folklore) del ámbito vasco, o Demófilo de Sevilla, sirven sin embargo como órgano de difusión de los trabajos que al respecto se realizan en España. Se presentan los tipos más típicos del Solar hispano: Andaluces, vascos, gallegos, murcianos, etc. Nos hemos inspirado en El pueblo Español, de Julio Caro Baroja. Nuestra formación académica En cuanto a nuestra formación académica diremos que ésta giró en torno a la Escuela de los Annales, que buscaba en todo momento la historia total. La escuela francesa de los Annales ha sido una de las corrientes más influyentes dentro de lo que se denominó, en los años cincuenta y sesenta, la nueva historia. Frente a la historia política tradicional descriptiva y empirista, acumuladora de datos y narradora de hechos únicos, acontecimientos irrepetibles y grandes hombres, la nueva historia quiso afirmarse como ciencia acudiendo a las teorías y métodos de las ciencias sociales, llegando incluso a fundirse con ellas, y buscó en los sujetos colectivos y/o en las grandes estructuras económicas, sociales y mentales, las claves para un análisis histórico de las sociedades entendidas como un todo. Esta vocación de historia total podría considerarse una de las señas de identidad de los primeros Annales. La escuela de los Annales es una corriente historiográfica fundada por Lucien Febvre y Marc Bloch en 1929, que ha dominado prácticamente toda la historiografía francesa del siglo XX y ha tenido una enorme difusión en el mundo occidental. Lleva su nombre por la revista francesa Annales d'histoire économique et sociale (después llamado Annales. Economies, sociétés, civilisations, y nuevamente renombrado en 1994 como Annales. Histoire, Sciences sociales), en donde se publicaron por primera vez sus planteamientos. La «Corriente de los Annales» se caracteriza por haber desarrollado una historia que ya no se interesa por el acontecimiento político y el individuo como protagonistas típicos del trabajo de la Historiografía contemporánea, sino, inicialmente, por los procesos y las estructuras sociales, y después por una amplia gama de temas cuyo acercamiento con las herramientas metodológicas de las Ciencias sociales le permitió estudiar. El historiador en esta corriente se adhiere a un modo de escribir la historia desde el planteamiento de problemas que resolver o preguntas que contestar, postura heredada de las ciencias naturales exactas y, en segundo término, de las sociales. Además, a diferencia de la historiografía clásica, estos autores toman conciencia de que no están escribiendo sobre el pasado reproduciéndolo fielmente sino interpretándolo, partiendo de sus propios conceptos y subjetividad, así como de teorías, para escribir su versión del fenómeno histórico sobre el que trabajan. En cuanto a las fuentes, Annales amplió el abanico de recursos de los que es legítimo disponer. Si bien los documentos escritos siguen siendo un elemento muy importante en su base empírica, se incluyeron todos aquellos elementos que pudieran dar evidencia útil en la investigación. Así, la hoz habla del campesino, el vestido, de la dama o el acordeón, del músico. Se produjo historia geográfica, social, económica, cultural, demográfica, psicológica, etnográfica y política, pero esta última en un sentido distinto al clásico. La Corriente de los Annales es de trascendencia para el análisis de los estudios en ciencias sociales desarrollados en el siglo XX y dejó el camino abierto para que aparecieran una gran variedad de metodologías y enfoques dentro de la disciplina histórica. Para finales de siglo, esta atomización disciplinaria resultaría en un importante conflicto metodológico y epistemológico y en la crisis de la crítica posmoderna. Pero, sin irnos por los cerros de Úbeda, apuntaremos que cuatro historiadores, en concreto, han dejado una huella profunda en nuestro concepto de historiografía. Nos estamos refiriendo a Pierre Chaunu, a Pierre Vilar, a Fernand Braudel y a Marcel Bataillon. Pierre Chaunu fue un historiador francés, uno de los más prestigiosos hispanistas contemporáneos, ha desarrollado su labor docente en la Universidad de París-la Sorbonne. En su obra titulada Historia cuantitativa, historia serial (Fondo de Cultura Económica, México, 1987), el autor reúne en este volumen artículos y notas elaborados a lo largo de quince años, que proporcionan una visión congruente de la historia cuantitativa, disciplina que ha contribuido a reformular los datos históricos en el plano de la información estadística bajo una novedosa y estricta estructura metodológica. Su exhaustiva dedicación a la Historia Moderna y de España ha fructificado en obras tan importantes como: Histoire de l’Amérique Latine (1949); Les Philippines et les Pacifiques des Ibériques (XVeme, XVIIeme, XVIIIeme siècles) (1960-66); L’Amérique et les Amériques de la Préhistoire à nos jours (1964); Conquista y explotación de los nuevos mundos: el siglo XVI (1973); La independencia de América Latina (1973); La expansión europea: siglos XIII-XV (1977); Église, culture et société: essais sur Réforme et Contre-réforme, 1516-1620 (1981) o su fundamental La España de Carlos V (1973). Asimismo ha colaborado en obras colectivas como L’Espagne au temps de Philippe II (1965). Pero, sin duda, su obra más importante ha sido su monumental estudio en doce volúmenes Seville et l’Atlantique, 1504-1650, realizado con la colaboración de su esposa. Esta obra ha servido como guía para los estudios contemporáneos sobre el tráfico entre la monarquía hispánica y el Nuevo Continente. Asimismo Chaunu ha estudiado la trascendencia de la religiosidad en la Historia en obras como Baptême de Clovis, baptême de la France: de la religion d’État à la laïcité d’État (1996); Au coeur religieux de l’histoire(1986) o Ce que je crois (1982). Pierre Chaunu pertenece a una de las generaciones de historiadores más renovadores de la historiografía contemporánea: la de la escuela francesa posterior a la II Guerra Mundial, concentrada alrededor de la célebre revista Annales. Su profundo interés por la renovación de los estudios históricos y su conocimiento acerca de sus diversas corrientes tanto en Europa como en América Latina le han llevado a publicar trabajos de Teoría de la Historia e Historiografía, tales como: Las grandes líneas de la producción historiográfica en América Latina (1965); Les dépasséments de l’Histoire Quantitative: retrospective et prospective (1972); De l’Histoire a la prospective: la méditation du futur c’est la connaissance du présent (1975); Historia, ciencia social: la duración, el espacio y el hombre en la época moderna (1986); Historia cuantitativa, historia serial (1987); L’historienne en cet instant (1985); Histoire et décadence (1982) o La memoria de la eternidad (1979). En estos trabajos Chaunu ha plasmado su preocupación por la función social que la Historia debe desempeñar en el conocimiento y mejora de la sociedad humana. Pierre Vilar nació en Frontignan, en 1906, y murió en Saint-Palais, en el año 2003. Este historiador francés, en 1965, fue nombrado catedrático de la Sorbona. Sus investigaciones sobre historia de la economía, bajo la influencia de autores socialistas y basadas en la metodología marxista, fueron definidas por el propio Pierre Vilar como teoría de la historia total. De sus trabajos sobre historia española destacan: Historia de España (1947), Ensayos sobre la Cataluña del siglo XVIII (1975) y Cataluña en la España moderna (3 vols., 1962), su obra principal. En 1996 fue objeto de un homenaje en reconocimiento a su dilatada carrera, organizado por el Institut Joan Lluís Vives. Además, Pierre Vilar elaboró distintas tablas de precios de los siglos XVI y XVII, para dejar constancia así de la deflación que causaba la llegada del oro americano a la Península. Por su parte, Fernand Braudel nació en Lunéville-en-Ornois, en 1902 y falleció en París, en el año 1985. Aunque coincidió con Marc Bloch y Lucien Febvre en los mismos principios historiográficos y entró a formar parte de la dirección de la prestigiosa e influyente revista Annales, Braudel puso de manifiesto las limitaciones de esta escuela al desarrollar su metodología y promover el estudio de los fenómenos de larga duración (sobre todo del medio geográfico y de los aspectos económicos y sociales) con el objetivo de llegar a una "historia total", capaz de integrar todos los elementos de las demás ciencias sociales. La tesis doctoral de este Historiador francés giraba en torno a la historia diplomática y la política mediterránea de Felipe II de España. En 1947, pudo leer su tesis, que dos años más tarde se publicaría con el título de La Méditerranée et le monde mediterranéen a l'époque de Philippe II (El Mediterráneo y el mundo mediterráneo en la época de Felipe II). El trabajo causó una gran impresión en la comunidad de historiadores del momento. Presentado en tres volúmenes, era un detallado análisis de un vasto ámbito geográfico (el Mediterráneo y su área de influencia) durante un largo período (la segunda mitad del siglo XVI) en el que el autor escalonó magistralmente los fenómenos estructurales, coyunturales y episódicos, aportando así un excelente análisis de conjunto. Para Braudel los fenómenos estructurales eran los que afectaban de modo más amplio y duradero la vida de las sociedades, conformando lo que él llamaba L'histoire lourdé (la historia densa o lenta). Braudel hablaba de una especie de estructura terciaria, sometida a distinta aceleración evolucionista, por la que la sociedad debía ser estudiada en relación con el medio geográfico, las relaciones sociales y las diferentes actuaciones políticas del momento. En 1951, junto a su maestro Lucien Febvre, fundó el Centre de Recherches Historiques (Centro de Estudios Históricos), lo que aseguró la publicación de varias colecciones de historia económica y social. Hasta el año 1956, año de la muerte de Lucien Febvre, fue considerado el segundo historiador de Francia. A partir de ese año su preeminencia se manifestó con la dirección de la famosa revista Annales. Economies. Societés. Civilisations (Anales. Economías. Sociedades. Civilizaciones), fundada por Lucien Febvre y Marc Bloch en 1929. En el año 1967 publicó su segunda obra importante: Civilisation matérielle, économie et capitalisme: siècles XV-XVIII (Civilización material, economía y capitalismo: de los siglos XV hasta el XVIII), estructurada en tres volúmenes. Esta obra se concibió bajo un plano completamente distinto a la anterior. Según Braudel, las culturas correspondían a un estado elemental de organización social, mientras que las civilizaciones están situadas en un peldaño más alto. El libro es la resultante de toda una serie de cursos hechos durante varios años en el Colegio de Francia. También fueron numerosas sus contribuciones de carácter metodológico, entre las que se cuentan el revolucionario ensayo La historia y las ciencias sociales (Histoire et sciences sociales: la longue durée, 1958), que abrió vastísimos y fecundos campos para la reflexión historiográfica. Asimismo, se han manejado obras de Marcel Bataillon, historiador francés que nació en Dijon, en 1895, y murió en París, en el año 1977. Los estudios de este Hispanista francés sobre textos españoles de diversos autores de los siglos XV y XVI han contribuido a renovar los estudios hispánicos en Francia. Su tesis doctoral trataba sobre Erasmo en España (1937) y ya es un clásico. En los últimos años de su vida, Marcel Bataillón volvió a los estudios sobre Erasmo y el erasmismo, dedicándole de nuevo páginas de indudable penetración y acierto. Tal fue así que, en el año 1978, se publicó póstumamente Erasmo y el erasmismo. En esta obra, además de dar una visión de conjunto admirable sobre la definición del erasmismo y su influencia en la represiva España, precisa más aún si cabe la gran deuda de Vives para con Juan Valdés, y de El Lazarillo de Tormes, o el propio Cervantes para con Erasmo de Rotterdam. El autor acaba la obra resaltando las nuevas desdichas del pensamiento erasmista en una España que se debatía entre dos reinados y dos actitudes diferentes: abierta (Carlos V), y cerrada (Felipe II). La producción bibliográfica de Marcel Bataillón es ingente además de descansar en una erudición segurísima, pero distinguiéndose, sobre todo, por la elegancia de la hechura, su composición nítida, la expresión precisa y pintoresca, de un gran valor literario por sí misma. Su posición siempre fue original, manteniéndose apartado de las influencias y de las modas que reinaban en la ciencia histórica. De toda su obra destacan los siguientes títulos más significativos, todos traducidos al castellano: Estudios sobre Bartolomé de las Casas (Barcelona, 1976), El hispanismo y los problemas de la historia de la espiritualidad (Madrid, 1977), La vida del Lazarillo de Tormes (París, 1968), El padre de las Casas y la defensa de los indios (Barcelona, 1985), Pícaros y picaresca (Madrid, 1969). Así, pues, quedaban bien claras sus enseñanzas. No obstante, en 1988, la propia revista se hizo eco en un editorial de la necesidad de una reflexión, dada la existencia de una crisis general en las ciencias sociales que se atribuía al abandono de lo que habían sido paradigmas dominantes en su época de mayor esplendor -el estructuralismo y el marxismo-, y la consiguiente incertidumbre que esa crisis sembraba en la historia. ¡Bien! De todas estas enseñanzas deriva un concepto propio, más o menos, que dice que el método, enfoque o punto de vista histórico se caracteriza por la idea de que sólo la historia permite entender adecuadamente la realidad. Sus tesis básicas son: • Sólo la comprensión del pasado permite entender el modo de ser y el comportamiento de las cosas presentes; • La realidad presente está compuesta de capas o niveles, y las más antiguas determinan a las más recientes o superficiales. Este enfoque se ha aplicado de forma diversa en varias disciplinas científicas: en geología con W.Smith; en biología permitió la aparición del evolucionismo y en psicología también permitió el psicoanálisis. En definitiva, pues, la escuela de los Annales ha sido el movimiento historiográfico más importante del siglo XX. Ciertamente ha compartido con el materialismo histórico, y con sectores neopositivistas significativos como la New Economic History, lo que se ha dado en llamar la "revolución historiográfica del siglo XX, que hoy algunos quisieran borrar de la historia de la historiografía, pero justo es reconocer la preeminencia de Annales en cuanto a organización y radicalidad en el combate contra la vieja historia historizante, positivista, acontecimental, que le ha supuesto una enorme irradiación internacional en el pasado siglo, debida también a su capacidad para generar amplios consensos asumiendo como propios enfoques como la historia social de origen marxista o el cuantitativismo neopositivista. Precisamente, la pérdida de influencia pública en los últimos años de la historia en Francia en favor de la sociología o la filosofía, tiene que ver con una desconexión con la sociedad, que ilustra lo que decíamos antes: la escuela de Annales se ha acabado junto con el siglo XX, pero, como el Cid Campeador, puede ganar todavía batallas después de muerta. Por lo tanto, no debería extrañar a nadie que nuestros relatos filosóficos contemplaran datos procedentes de otras materias, como la sociología, la economía, la psicología, etc. Pues, al fin y a la postre, todo filósofo es producto de una época y de una mentalidad colectiva. Y, sobre el concepto de mentalidad vamos a anotar unas palabras: Acuñado para oponerse a la clásica historia intelectual, el término mentalidad, como muchas otras propuestas de los Annales, careció de una acepción unívoca; se dejó impregnar de la influencia sucesiva de la psicología social, la etnología, la geografía y la “larga duración” braudeliana, y acabó convertido en un cajón de sastre que tan pronto remitía a una historia social -total- de las mentalidades como a un análisis estático que fragmentaba al máximo los objetos de estudio. Si durante un tiempo el núcleo de los debates en torno al concepto de mentalidad estuvo en su confrontación, por un lado con la historia intelectual o la historia de las ideas, y, por otro, con la de las ideologías en su sentido marxista, a partir de los años setenta el concepto de mentalidad ha sido confrontado y desplazado por el de cultura. La historia social de la cultura se convertía en una historia cultural de lo social muy deudora de la concepción de cultura del antropólogo C. Geertz: una norma de significados transmitidos históricamente, personificados en símbolos; un sistema de concepciones heredadas expresadas en formas simbólicas por medio de las cuales los hombres se comunican, perpetúan y desarrollan su conocimiento de la vida y sus actitudes con respecto a ésta. En definitiva, pues, esta es la teoría de la Historia que se desprende de los ensayos que hemos elaborado. Con más claridad y precisión, ¡imposible! Desarrollar un razonamiento sobre el porqué leer su obra El patriotismo en España se asocia, desde determinados sectores, a una corriente ideológica de la derecha política, así pues, según estos, la derecha en España se habría apropiado del sentimiento español. Esto se debería a prejuicios asociados al periodo de la dictadura franquista, produciendo un fenómeno particular y distinto al de otras naciones occidentales, cuyos pueblos no vinculan el patriotismo con la derecha ideológica. Así pues, surge lo que se conoce como las dos Españas, tema de debate entre la izquierda y derecha españolas. A esto se sumarían las controversias propiciadas por las corrientes políticas conocidas como nacionalismos periféricos. Según una encuesta realizada en España por la fundación Bertelsmann, los extremeños, los madrileños y los castellanoleonenses superaban el 90% de índice de patriotismo; entre el 80% y el 89% estaban Castilla-La Mancha, Islas Baleares, Andalucía, la Comunidad Valenciana, La Rioja, Aragón y la Región de Murcia; entre el 75% y el 79% se encontraban Cantabria, Navarra y Galicia; y finalmente Asturias y Canarias alcanzarían el 74,80%, Cataluña el 72,80% y Euskadi, el 62,60%. El sentimiento español en España, salvo en el caso de Navarra, Cataluña o País Vasco donde el sentimiento de una nacionalidad distinta a la Española es del 52,9%, 39,8% y 44,1% respectivamente, suele ser muy alto, rondando o incluso superando el 90 % en Castilla-La Mancha, las ciudades autónomas, Asturias, Extremadura, Castilla y León, Murcia y Comunidad Valenciana y rondando o incluso superando el 80 en el resto. La diversidades regionales y el peso de la tradición local son un importante y valioso patrimonio cultural para el pueblo español. En otro sentido, el pueblo español habla varias lenguas vernáculas. El español o castellano, idioma oficial en toda la nación, es la lengua materna predominante en casi todas las comunidades autónomas de España. Seis de las diecisiete comunidades autónomas de España tienen además, junto con el español, otras lenguas cooficiales. El bilingüismo, en distintos grados, entre el español y otras lenguas oficiales es una práctica habitual de los españoles que residen en alguna las regiones con lenguas cooficiales. Todas las lenguas autóctonas de España son lenguas romances, con la excepción de la lengua vasca, que es una lengua aislada prelatina y según algunas teorías, hoy en desuso, emparentada con la lengua ibera. Según otras teorías, no hay otra relación con el íbero que la de cercanía geográfica, siendo el euskera una lengua del tronco aquitano con evolución local. Según The World Factbook, el idioma español es hablado por el 74 % de la población española; el catalán/valenciano por el 17 %; el gallego por el 7 %; y el vasco por el 2 %. El pueblo español constituye un grupo étnico europeo de la península ibérica y una nación originaria de España, que engloba a otros pueblos peninsulares. La mayoría de españoles son de tradición católica y culturalmente pertenecen a la Europa latina. El principal idioma hablado por los españoles es el español o castellano, lengua romance evolucionada desde el dialecto latino medieval de los castellanos. A su vez, este idioma coexiste con otras lenguas vernáculas, como el catalán/valenciano, el gallego, el vasco, o el aranés —que están reconocidas y son cooficiales en sus comunidades autónomas respectivas—, junto con otras varias como el asturleonés o el aragonés. En España existen varias identidades nacionales y regionales que reflejan la pluralidad de su sociedad. Además, residen 5 053 887 extranjeros (a 31 de diciembre de 2016); que proceden principalmente de Rumanía, Marruecos, Reino Unido, Italia y China. En conjunto, estas cinco nacionalidades representan un 50 % de la población inmigrante en España. Teniendo en cuenta estos datos, mis narraciones cortas aproximan las distancias que separan a los diversos pueblos que habitan el Solar hispánico. A través de ellas se cala más en la realidad de lo español. El Poble Espanyol de Barcelona El Pueblo Español es un museo arquitectónico al aire libre ubicado en la montaña de Montjuic en la ciudad de Barcelona (Cataluña, España), a pocos metros de las Fuentes Mágicas de Montjuic. Es un museo que ofrece arte contemporáneo, arquitectura, artesanía y gastronomía. El recinto está integrado por 117 edificios a escala real, que componen un pueblo típicamente español con sus calles, casas, plazas, teatro, escuela, iglesia, restaurantes y talleres artesanos. Fue construido en el año 1929 con motivo de la Exposición Internacional que se celebró ese año en la ciudad. La idea fue impulsada por el arquitecto catalán Josep Puig i Cadafalch y se concibió como un pueblo en el que se pretendían reunir las principales características de los pueblos de España. El proyecto fue realizado por los arquitectos Francesc Folguera y Ramon Reventós, y los artistas Xavier Nogués y Miquel Utrillo. Realizaron diversos viajes por el país y recogieron el material que necesitaban -fotografías, anotaciones y dibujos- y así los cuatro profesionales pudieron realizar su proyecto. Aunque en un principio el recinto tenía una vida programada de seis meses (los mismos que duraba la exposición), el éxito de público permitió que se conservara y que llegara hasta nuestros días. El nombre asignado en un principio era el de Iberona pero la dictadura de Primo de Rivera lo rebautizó como Pueblo español. El museo ocupa un área total de 49 000 m² y en él se reproducen a escala diversas edificaciones, plazas y calles representativas de diversas ciudades españolas En la actualidad el Pueblo Español, que tiene edificios representativos de quince de las comunidades autónomas españolas - Andalucía, Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, Islas Baleares, Madrid, Murcia, Navarra y País Vasco-, tiene la función de museo arquitectónico al aire libre así como de muestra de artesanía popular. Destaca también una de las colecciones privadas de arte contemporáneo de Barcelona, con cuadros de Miró, Dalí, y una interesante colección de Picasso (museo Fran Daurel), además de contar con locales de ocio tales como discotecas, teatro, o uno de los tablaos flamencos más famosos de Barcelona. Hay una réplica en Palma de Mallorca. Dentro del Pueblo Español, existe un teatro que organiza regularmente actividades para niños: teatro, danza, música, payasos o títeres. La Escuela de Teatro de Barcelona también actúa en este teatro. Algún detalle inspirador que sea importante para ti Al respecto, ha sido una experiencia muy rica entre Clara y yo, su participación en la obra con sus dibujos, los cuales decoran la portada del Libro. Para este Libro Clara ideó una “isla perdida en el océano con palmeras”, que concretamente es Clara María González Elósegui, con DNI nº 15979352 X y cuyo nº de móvil es el 679890166. En realidad, se trata de dibujos que usan el carboncillo, el lápiz y el difumino. El carboncillo es un palillo carbonizado que se usa para dibujar sirviendo de lápiz blando. Se emplea especialmente en los esbozos. Además, el difumino es un cilindro de piel, papel u otra materia apta para difuminar, es decir: extender el trazo del lápiz dando empaste a las sombras, rebajando los contornos, logrando efectos de suavidad, vaguedad de perfiles, etc. Nos falta decir que Clara es una artista donostiarra, como el autor de este Libro. El proceso hasta la publicación La publicación de un libro en una editorial universitaria supone diferentes acciones, indispensables para garantizar su calidad y promover su circulación entre los lectores. Estas acciones constituyen el proceso editorial. Se pueden agrupar en cuatro grandes etapas: selección, producción, impresión y posproducción. Para saber cuántas ediciones tiene un libro solo tenemos que abrir el libro por la página de los datos de impresión. En esta página además de los derechos del libro, encontramos el nombre de la editorial, la fecha de impresión y el número de edición e impresión del libro. La edición de libros o publicación de libros es la industria relativa a la producción y difusión de todo tipo de libros (literarios, técnicos, enciclopédicos, de entretenimiento, cómics, informativos, etc.). El colofón va generalmente en la última página impar, en la cual se imprime el lugar de impresión, fecha y el nombre de la imprenta. También incluye el número de tirada (copias impresas)y el logotipo o escudo del impresor. Muchas veces se agrega el tipo de letra usado y la clase de papel. Una publicación puede constar de contenido escrito, fotos, vídeos o una combinación de los tres elementos. Por lo general, estas piezas tienen una longitud de varios cientos o varios miles de palabras. La publicación tradicional de libros es cuando un editor ofrece al autor un contrato y, a cambio, imprime, publica y vende su libro a través de librerías y otros minoristas. El editor básicamente compra el derecho a publicar su libro y le paga regalías por las ventas. En términos generales, editar se refiere al proceso de revisar y modificar un documento o contenido, mientras que publicar se refiere al proceso de dar a conocer ese mismo contenido a un público. En España, ese porcentaje —conocido como royalties o regalías— suele oscilar entre el 7% y el 12% del PVP (IVA excluido). De este modo, por cada ejemplar vendido al autor le corresponde el 7-12%, siendo el resto repartido entre la editorial, la distribuidora y el punto de venta. Elegir un fragmento de la obra que te haya gustado especialmente “Leyendas de la Alhambra” fue una obra escrita por Washington IIrving publicada en 1832 en Londres. El libro está compuesto por una serie de capítulos que se abren con la descripción del viaje desde Sevilla, llegada a Granada e instalación en la Alhambra, salpicados de observaciones sobre las costumbres, indumentaria y comidas e impresiones personales, y en las que, ocasionalmente y a cuento de cualquier observación, una cruz en el camino o una puerta tapiada, surge la leyenda. El cuerpo del libro lo constituyen las leyendas propiamente dichas, todas las cuales giran en torno a la Alhambra. Irving elige a sus informantes entre los miembros de las familias que, durante generaciones, han habitado en ella. Por tanto, tendrá a su alcance, de primera mano, una rica tradición oral, la del cuento, del más puro estilo oriental, que le permitirá adentrarse por los caminos de la leyenda, la auténtica leyenda morisca. Este dejar vivir la historia que practica Washington Irving es, quizá, lo que da al libro un valor permanente, lo que permite leerlo hoy con gusto. No interesan tanto las leyendas, plagadas de tesoros escondidos o espectros de abencerrajes, ni las reflexiones que suscitan el entorno ni los relatos más históricos que imaginativos, como, sobre todo, las observaciones que el autor hace de cuanto le rodea, sus descripciones del aspecto, habla y hechos de las personas con las que entabla contacto y del medio en que se mueven. ¿De dónde vino la inspiración para escribir este Libro? Estaba leyendo, en general, la obra de José Luis Borges (1899-1986), escritor argentino, que fue uno de los precursores del ultraísmo. Considerado uno de los más importantes escritores de lengua española, Borges cultivó el cuento, la poesía, el ensayo, la crítica literaria y la novela, sin olvidar el relato corto. Leí, pues, todos sus relatos, ejerciendo una poderosa influencia sobre mi producción. Desde entonces, mis lances con la narrativa se han plasmado en muchísimos relatos. ¿Cómo fue el proceso creativo? Cualquier campaña o proyecto debe pasar por diferentes fases del proceso creativo antes de su puesta en marcha y ejecución. El proceso creativo es un conjunto de fases desarrolladas para utilizar la creatividad como herramienta para resolver un problema o realizar un proyecto. A través de este proceso se generan ideas y se fomenta la creatividad, fomentando el pensamiento divergente. Según Graham Wallas (profesor y fundaddor de la London School of Economics en Londres), el significado es el siguiente: “Los procesos creativos no son más que el conjunto de etapas o fases desarrolladas por una o varias personas, con el objetivo de iniciar un proyecto o dar solución a un problema a partir de la práctica de la creatividad”. Las características o particularidades que mencionamos a continuación ayudan a crear ideas innovadoras solucionando problemas de una forma diferente a la convencional y posible aplicarlo a nivel personal y profesional, son las siguientes: • Imaginnación y creatividad. • Curiosidad • Habilidad en la toma de decisiones. • Pensamiento divergente. • Independencia • Perspicacia. Asimismo, el proceso creativo puede servir para la resolución de problemas, innovaciones, desarrollo personal y profesional. Son varias las fases que se llevan a cabo en el proceso creativo para la consecución de proyectos o resolución de problemas de una forma innovadora. A continuación, indicamos las etapas. • Preparación: primera fase del proceso creativo donde se realiza un estudio del contexto y se define el problema para empezar con el brainstorming. • Incubación: en esta fase se establecen los diferentes parámetros para la creación de ideas orientadas a la resolución de problemas. • Iluminación: la idea se materializa. • Verificación: en esta parte se valida si la idea es funcional y puede resultar eficaz para resolver el problema. • Adaptar y difusión: una vez materializada la idea se adapta y modifica a la estrategia comercial en relación con las necesidades del mercado. ¿Por qué escogiste este título para tu libro? Política de He usado el género narrativo, pero mis narraciones tienen como máximo 30 folios. Más propiamente he escrito relatos cortos, enamorándome de este género. El Libro que se publicará a finales de febrero del año que viene, se titulará “Mis relatos”, pues todos estos Libros recopilan una serie de relatos breves. ¿Qué mensaje esperas difundir con tu libro? Se pueden sacar muchas conclusiones sobre la riqueza Peninsular. España es plural, variopinta y diferente, ya que he jugado hábilmente con los sitios donde se desarrollaban las distintas tramas, aunque básicamente hay dos Españas: una oceánica o atlántica y otra, mediterránea. A la luz del costumbrismo y del folclore regional, las dintintas regiones se diferencian entre sí. ¿Es tu primer Libro? ¿Cuál es la sensación de publicarlo? El Libro que aparecerá a finales de febrero, hará mi quinta publicación, y siempre que pueda me gustaría seguir dándole más libros a la Editorial Autografía. Un Libro supone el fin de una empresa, es la culminación de un largo proceso. Cada Libro supone un alivio y aire fresco. Yo he publicado los siguientes títulos: • “El Griego y su Literatura Clásica” • “Astronomía” • “Historia de la física” • “José Ortega y Gasset y la razón histórica” • El quinto se titulará “Mis relatos”. ¿Sigues escribiendo? Evidentemente, sigo escribiendo. Durante un tiempo largo, me he dedicado al ensayo, siguiendo los pasos de Ortega y Gasset, pero desde hace un tiempo me estoy dedicando al relato corto. Toda mi obra se encuentra colgada en mi blog, cuya dirección electrónica es: http://ignacioecheburua.blogspot.com/ ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

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