RELATO BREVE, "Construcción vacía" de Oteiza.
Estos apuntes sobre Jorge de Oteiza han sido trabajados por Eduardo Elhuyar, catedrático de Arte de la U.P.V. (Universidad del País Vasco), quien los inserta en uno de mis relatos, para que sean leídos por todos los interesados. No obstante, dichos apuntes han sido sometidos a la crítica de Carlos Irigoyen, uno de sus alumnos predilectos, que es experto en la escultura contemporánea de Euskal-Herria, es decir, en las vanguardias artísticas que ha conocido el País Vasco. Sin mediar palabra alguna, damos paso a dichas voces. Según Eduardo Elhuyar: - Jorge Oteiza (1908-2003), poeta, escultor, cineasta, ensayista, agitador de ideas, imaginador de futuros... Las palabras y las fechas no valen para definir a Oteiza. Puede decirse que nació en Orio en 1908, que fue un niño asustadizo y un joven que tuvo que hacerse cargo de su familia, que se interesó por la arquitectura pero se matriculó en medicina, que aproximándose a la treintena se orientó hacia el arte, que vivió en Madrid y en 1935 se marchó a Sudamérica, donde se casó con Itziar Carreño –su guía en la tierra– y regresó al País Vasco en 1948. Y se puede recordar que ya para entonces estaba volcado en la escultura, pero decidió abandonarla en 1960, tras dictaminar el final del arte contemporáneo. Pero rompió su promesa y volvió, siguió imaginando y proponiendo mil caminos nuevos para el arte y para la vida. Se enfadó con algunos, fue querido por muchos y admirado por casi todos. Se le fue Itziar, se hizo viejo, se hizo leyenda, nos legó su obra y su pensamiento, su mirada única, original como pocas, y se murió en primavera. Pero para entonces ya era inmortal. Carlos Irigoyen destacará entre estas palabras lo siguiente: - Se llama escultura al arte de modelar, de tallar y esculpir en barro, piedra, madera, metal u otra materia conveniente, representando de bulto un objeto, real o imaginario, una figura, etc. Por su parte, Eduardo Elhuyar nos cuenta que: - Aunque la Construcción Vacía de Jorge Oteiza se instaló en el Paseo Nuevo de San Sebastián en octubre del 2002, la obra es una reproducción a escala monumental de una pieza perteneciente a la serie de once esculturas realizadas por el artista en 1957, que fue premiada aquel año en la IV Bienal de Sao Paulo (Brasil). La obra consta de dos piezas de acero que pesan 12,5 y 10,5 toneladas, respectivamente, y está instalada sobre una plataforma de hormigón recubierta de madera. Desde que a principios de los años noventa Oteiza retomó su relación con San Sebastián, bastante deteriorada en años anteriores por diversas circunstancias, se habían barajado varias alternativas para paliar su inexplicable ausencia del paisaje donostiarra. Finalmente, fue el propio artista quien eligió esta ubicación, convirtiendo su Construcción Vacía en la puerta que Donostia abre al mar. Su alumno, Carlos Irigoyen, analiza la palabra vacío escribiendo que: - Vacío, -a es el espacio que no contiene nada, salvo aire. Continuando con su discurso, el profesor Eduardo Eluyar pone el dedo en la llaga cuando nos dice que: - Jorge Oteiza y Eduardo Chillida permanecieron alejados durante muchos años, hasta que, en 1977, sellaron su reconciliación con un abrazo. Tras aquel abrazo simbólico pero efímero, es la bahía de La Concha la que les ha hermanado para siempre. Una bahía que tiene el privilegio de peinar el viento en un extremo con Eduardo Chillida y de abrir una ventana al mar en el otro de la mano de Jorge Oteiza. Carlos Irigoyen nos aclara que: - José Ramón Anda Goikoetxea es un reconocido escultor vasco, que ha sido profesor en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad del País Vasco. El profesor Elhuyar continúa con sus análisis: - Asimismo, de la mano de Jorge Oteiza y José Ramón Anda, puede contemplarse La Piedad, que se encuentra a la entrada de la iglesia de San Vizente. A la Piedad concebida por Jorge Oteiza le cuesta asumir con resignación la muerte de su hijo. La Piedad oteiziana es una madre rota que se rebela y protesta y clama su dolor. «¡Qué madre no haría lo mismo!», exclamó Oteiza cuando, en septiembre de 1999, asistió a la inauguración de la escultura. Don Carlos prosigue con lo siguiente: - Una piedad es la representación de María con Jesús muerto en sus brazos. Le toma el relevo Eduardo Elhuyar, quien nos matiza que: - La salud de Jorge Oteiza comenzaba ya a deteriorarse cuando, en 1999, se instaló su Piedad en la fachada de la entonces recién remozada Iglesia de San Vicente, una de las más bellas de San Sebastián. Fue, por cierto, la primera obra de Oteiza con la que contó la capital guipuzcoana. No obstante, el propio artista eligió el emplazamiento –en la fachada principal, pero junto a la puerta lateral que da a la calle del mismo nombre– y puro en mano dirigió la instalación de la obra con su habitual vigor. Para realizar la escultura, de poco más de metro y medio de altura, se tomó como base uno de los 27 bocetos que Oteiza había realizado para el friso del Santuario de Arantzazu entre los años 1953 y 1969. El escultor José Ramón Anda, amigo de Oteiza, fue el encargado de dar forma en aluminio a la maqueta inicial del artista, contando siempre con el apoyo y la colaboración del gran creador de Orio. Interviniendo de inmediato, Carlos Irigoyen apunta lo siguiente: - Se llama friso a la faja decorativa de desarrollo horizontal o a la parte del entablamento situado sobre el arquitrabe. - Además, un boceto es la fase previa de realización o diseño de una obra artística. El caso es que: - A partir de la década de los sesenta, Oteiza abandonó la práctica escultórica convencional para desarrollar nuevas inquietudes creativas como la poesía, la arquitectura o la filosofía. «Noté que de mis esculturas salían palabras», señalaría el artista vasco. Con todo, no fue la suya una actitud de mutismo o retiro; al contrario, a partir de entonces desarrolló una actividad pública frenética: no sólo escribió ensayos tan decisivos como Quosque tandem...! Ensayo de interpretación estética del alma vasca (1963), sino que impulsó el movimiento de vanguardia con la creación de grupos como Gaur, Emen, Danok y Orain. Carlos Irigoyen, muy brevemente, nos recuerda que: - En 1988 la Fundación La Caixa y el Museo de Bellas Artes de Bilbao organizaron una gran exposición antológica sobre su obra. Como viniendo a desmentir que aquellos años de silencio hubiesen puesto fin a sus investigaciones plásticas, se exhibió en aquella muestra una multitud de maquetas y obras de pequeño formato que el artista había elaborado en papel, cartón, aluminio y tiza. El catedrático don Eduardo puntualizó que: - A lo largo de los años noventa, siguió en su papel de activista y agitador cultural, desatando sonadas polémicas, como la que protagonizó con el Museo Guggenheim Bilbao. «Nunca expondré en este museo», dijo en 1996 cuando se encontraba visitando las obras de dicho centro. Su relación con las instituciones vascas tampoco fue buena: «Harto del país y sus gobernantes», en 1992 decidió donar todos sus fondos artísticos y documentales al gobierno de Navarra, herencia ésta que quedó supeditada a la creación de una fundación que contribuyera al estudio y la divulgación de su obra y del arte contemporáneo en general. - Este deseo se hizo realidad en el mes de abril de 2003 al inaugurarse en Alzuza, un pequeño pueblo próximo a Pamplona, el Museo Oteiza, diseñado por su viejo amigo y colaborador Sáenz de Oiza. Con todo, ni uno ni otro pudieron ver el proyecto culminado: Sáenz de Oiza había muerto dos años antes, en 2001, y Jorge Oteiza falleció el 9 de abril de 2003, pocos días antes de que el centro abriera sus puertas, a los noventa y cuatro años de edad, a causa de una prolongada enfermedad respiratoria. Carlos Irigoyen nos explica que: - Saénz de Oiza se convirtió en el arquitecto español más importante del siglo XX con el diseño de edificios tan icónicos como Torres Blancas, influenciado por Le Cobusier o Frank Lloyd Wrigth. - El Museo Oteiza es obra del arquitecto Francisco Javier Saénz de Oiza, que ha proyectado un gran cubo de hormigón rojizo, que acoge la colección del escultor e integra la vivienda ocupada por Jorge Oteiza durante dos décadas. Por su parte, Eduardo Elhuyar añadirá lo siguiente: - Escultor, poeta, filósofo y arquitecto vocacional, Jorge Oteiza fue uno de los artistas más importantes del siglo XX. En su obra supo conjugar la magia y la espiritualidad de los monumentos megalíticos, especialmente los del País Vasco, con las innovaciones formales de los movimientos de vanguardia. Igualmente, su labor pedagógica, así como sus aportaciones en el campo de la estética y la teoría del arte, contribuyeron a forjar varias generaciones de escultores, algunos de ellos tan señalados como Andreu Alfaro o Txomin Badiola. Aunque siempre rehuyó los agasajos y los honores, a lo largo de su vida recibió premios tan importantes como el Príncipe de Asturias de las Artes, en 1988, o la Medalla del Círculo de Bellas Artes, en 1998. Tomando el relevo, Irigoyen afirmará que: - La Construcción Vacía de Jorge Oteiza Embil fue adquirida por el Ayuntamiento en 2001, se colocó en el Paseo Nuevo en octubre de 2002. Se trata de una de las obras de la serie presentada para la Bienal de Sao Paulo de 1957, en la que el autor recibió el Premio Internacional de Escultura. Título original: Construcción vacía con cuatro unidades planas negativo-positivo. Obra formada por planos verticales y horizontales que se articulan entre sí formando un espacio. Aclaramos algo sobre Txomin Badiola. - Desde que comenzó su carrera artística a finales de los años setenta, con una serie de trabajos que se situaban en la estela del minimalismo y el arte conceptual, a Txomin Badiola siempre le ha interesado hacer énfasis en el problema de la forma. Marcado por la obra y el pensamiento de Jorge Oteiza, una figura casi demiúrgica tanto para él como para el resto de los artistas vinculados a lo que la crítica de la época denominó "Nueva Escultura Vasca", Badiola parte de la premisa de que la forma en arte necesariamente debe llevar incorporada su propia transgresión y que, por ello, es siempre una "mala forma”. Diremos, por lo tanto, unas palabras sobre Andreu Alfaro: - De formación autodidacta, Andreu Alfaro es considerado uno de los escultores valencianos más destacados de la segunda mitad del siglo XX. Tal y como él mismo explica: «Las cosas que hago se me salen del cuadro, del plano. Necesito más sitio y no tengo más alternativa: me salgo, me voy al espacio» Pero vamos a indagar un poco más en la biografía de este personaje: Seguidamente nos ocuparemos de otras cuestiones, como puede ser de JORGE DE OTEIZA, quien abandonó la carrera de Medicina para desarrollar su vocación como escultor. Tras tener que pasar por distintos trabajos para ganarse la vida, en 1935 emigra a América y recorre diversos países. En estos años impartió clases de cerámica, al tiempo que publicó varios escritos sobre arte. Antes de volver a España en 1949, fundó el grupo Espacio para animar a otros artistas a realizar ideas conjuntas. En su país natal participa de las nuevas vanguardias que inundan el panorama artístico. En un principio se iba a encargar de las estatuas que adornarían la Basílica de Aranzazu, pero luego le retiraron de este proyecto. Es autor de un estudio sobre arte contemporáneo, titulado "Quo usque tandem...!" En San Sebastián creó el Grupo Fundacional Guipuzcoano, además de encabezar otros proyectos para promocionar el arte. A lo largo de estos años, su labor artística ha sido recompensada con varias menciones, como el Príncipe de Asturias de las Artes en 1988. Una de sus principales preocupaciones es el espacio. Nunca ha dejado de experimentar en sus obras. En la década de los sesenta deja a un lado la escultura y muestra un enorme interés por el cine y la literatura. - En 1927 se trasladó a Madrid con el propósito de estudiar arquitectura, aunque, por razones burocráticas, finalmente tuvo que matricularse en medicina. Pese a que nunca terminaría la carrera (la abandonó en el tercer curso para apuntarse en la Escuela de Artes y Oficios), la asignatura de bioquímica despertó su interés por la escultura, por la experimentación de lo que él definió como «biología del espacio». Fue también en la capital de España donde se acentuó, desde posiciones sociales y de izquierdas, su conciencia identitaria vasca. En 1928 su padre y su hermano, después de la quiebra del negocio familiar, emigraron a Argentina, teniendo él que responsabilizarse de su madre y sus cinco hermanos pequeños. Para poder costearse los estudios, trabajó de camarero, de contable en una frutería e incluso de linotipista. Aun así, pasó grandes dificultades económicas y durante una larga temporada estuvo alimentándose con la sopa para indigentes que repartían en un convento. - Sus primeras esculturas, figurativas y con un cierto aire arcaizante, nacieron bajo la influencia de artistas como Jacob Epstein, Alberto Sánchez y, sobre todo, Pablo Picasso. Ya en los años treinta, junto a sus amigos los pintores Narkis de Balenciaga y Nicolás de Lekuona, se introdujo en la vida artística de San Sebastián a través de diversas exposiciones y concursos. Así, en 1931 fue galardonado con el primer premio en el IX Concurso de Artistas Noveles Guipuzcoanos, con una escultura singularmente titulada: Adán y Eva, TgS=A/B (tangente S igual a A partido por B). - En 1935, junto con Balenciaga, viajó a Sudamérica, iniciando un periplo que lo llevaría a Argentina primero y a Chile, Colombia y Perú en los años sucesivos. En los casi quince años que estuvo en tierras americanas el joven Oteiza no dejó terreno por explorar: fue profesor en la Escuela Nacional de Cerámica de Buenos Aires, participó en Santiago de Chile en la creación del teatro político experimental, se imbuyó de movimientos de vanguardia como el cubismo y el constructivismo, estudió con devoción la estatuaria megalítica de las culturas amerindias... Y además, conoció a quien fue el gran amor de su vida, Itziar Carreño, con la que se casó en 1938. Carlos Irigoyen, por su parte, añade que: - A principios de la década de los cuarenta empezó a introducir oquedades en sus esculturas. Aquellas incipientes exploraciones sobre el hueco y el volumen (en la línea del gran escultor británico Henry Moore) habrían de devenir el cauce creativo por el que discurrirían sus producciones posteriores. En 1948 regresó al País Vasco, instalándose en Bilbao. El panorama que se encontró era a todas luces desolador; nada quedaba de aquel ímpetu cultural que había florecido durante la República. - Ideológicamente, Oteiza luchó por cohesionar y revitalizar el decaído mundo artístico vasco, pero se topó con la desidia de las instituciones, tanto las del régimen franquista como las del nacionalismo vasco en la clandestinidad. En lo artístico, continuó sus especulaciones en torno a la desocupación del espacio escultórico, creando piezas cada vez más esenciales y místicas. Eduardo Elhuyar nos recuerda lo siguiente: - En 1950 se le adjudicó la estatuaria para la nueva basílica de Aránzazu (Guipúzcoa), proyectada por el arquitecto Francisco Javier Sáenz de Oiza. Su intervención fue polémica desde el principio: la heterodoxa iconografía del friso de los Apóstoles (representó catorce) así como su estética, demasiado vanguardista para el gusto de las instituciones eclesiásticas, provocaron que la Comisión Pontificia paralizara la ejecución de las piezas por considerarlas sacrílegas. A instancias del papa Pablo VI, el proyecto se reanudó en 1968. Las puertas del templo, realizadas por un joven Eduardo Chillida en hierro y en un estilo geométrico espacialista, causaron una honda impresión en Oteiza. - Aunque durante años ambos escultores serían enemigos acérrimos (más por parte de Oteiza que de Chillida), lo cierto es que la poética desplegada en aquellas puertas, aun sin que él lo reconociera nunca, determinó en gran manera la evolución de su obra. Tanto fue así que en los años cincuenta (su período artístico más fructífero) abandonó definitivamente la figuración y se adentró por un camino de depuración formal y de diálogo entre la materia y el vacío. Carlos Irigoyen se mete con el significado de las palabras materia y vacío: - El guipuzcoano Jorge de Oteiza está especialmente interesado por los problemas del espacio, valorando los vacíos conforme a las experiencias cubistas. En 1957 obtenía el Gran Premio de la Exposición Bienal de Sao Paulo (Brasil). - El cubismo es un movimiento artístico (s. XX) que valora la expresión primaria del volumen y la forma reducida a conos, cubos, cilindros o esferas. El cubismo se bifurca en dos ramas principales; la primera, la analítica, en la que los cuerpos se desintegran mostrando sus volúmenes base; y la segunda, la sintética, que busca mostrar de modo simultaneo un objeto desde perspectivas diferentes. Su origen se encuentra en las últimas obras de Cezanne, aunque sus primeros cultivadores serán Picasso y Braque, seguidos posteriormente por otros artistas como Juan Gris. - El éxito y el reconocimiento internacional no se hicieron esperar, y en 1957 ganó el primer premio de escultura de la Bienal de São Paulo, en Brasil, con la serie Propósito experimental. Su particular forcejeo con el volumen y el espacio llegaría a su cenit en series como Desocupación de la esfera (1957-1958) y Cajas vacías o Cajas Metafísicas (1958), en las que el objeto quedaba desmaterializado casi por completo en favor de un espacio que él entendía metafísico y espiritual. Eduardo Elhuyar escribe lo siguiente: - Resumiendo mucho, mucho, mucho… Jorge Oteiza Embil abandonó la carrera de Medicina para desarrollar su vocación con escultor. Tras tener que pasar por distintos trabajos para ganarse la vida, en 1935 emigra a America y recorre diversos países. En estos años impartió clases de cerámica, al tiempo que publicó varios escritos sobre arte. Antes de volver a España en 1949, fundó el grupo Espacio para animar a otros artistas a realizar ideas conjuntas. En su país natal participa las nuevas vanguardias que inundan el panorama artístico. En un principio se iba a encargar de las estatuas que adornarían la Basílica de Aranzazu, pero luego le retiraron de este proyecto. Es autor de un estudio sobre arte contemporáneo, titulado "Quo usque tandem...!" En San Sebastián creó el Grupo Fundacional Guipuzcoano, además de encabezar otros proyectos para promocionar el arte. A lo largo de estos años, su labor artística ha sido recompensada con varias menciones, como el Príncipe de Asturias de las Artes en 1988. Una de sus principales preocupaciones es el espacio. Nunca ha dejado de experimentar en sus obras. En la década de los sesenta deja a un lado la escultura y muestra un enorme interés por cine y la literatura. En otro sentido, aunque soy el narrador, completaré esta visión añadiendo mi punto de vista: - Desde otro punto de vista, en 1950 le encargaron el friso del Apostolado en la fachada de la iglesia de Nuestra Señora del Monasterio de Aránzazu (Guipúzcoa), donde los franciscanos han apostado valientemente por lo más nuevo de las vanguardias en todos los estilos. - Se preocupa por el espacio interior. Para ello desarma el objeto y logra en una obra el efecto unitario del dentro y el fuera. Así se manifiesta en Descomposición del cilindro (1954), donde las hojas del cilindro (un tubo) se disponen cóncavas y convexas. Y lo mismo hace en la Descomposición de la esfera (1958). Dentro de un aro de hierro (símbolo de la esfera) introduce volutas y otros cuerpos, que sugieren el dentro. En 1957 emprende el Homenaje a Malevich, ofreciendo el positivo y el negativo, buscando afanosamente el vacío interior. - Pero el primitivismo de Oteiza, esa inspiración en lo vernáculo de su tierra, le conduce al menhir. Y por eso cuando acomete el Monumento al prisionero político desconocido (1965) enfrenta dos monumentales monolitos hincados en tierra, sin peana, como corresponde a la tendencia del monumento moderno. Diríanse dos cuchillos paleolíticos, con enormes concavidades y agudo corte. Teníamos guardadas algunas palabras sobre el MUSEO DE Jorge OTEIZA, en Alzuza (Navarra), que vamos a liberar seguidamente. Este museo se encuentra en una pequeña localidad muy cercana a Pamplona llamada Alzuza. El entorno que lo rodea es maravilloso, naturaleza en estado puro, y el museo se sabe aprovechar de ello abriendo ventanales de forma que parecen cuadros en las paredes. Este museo hay que verlo desde dos puntos de vista, por un lado las piezas que están expuestas, que son verdaderas obras de arte, y por otro lado el museo en sí, se trata de un edificio que es una obra de arte que no tiene nada que envidiar a las que contiene. El edificio fue realizado por Oiza, el famoso arquitecto, y durante veinte años fue la residencia habitual de Oteiza, el autor de las esculturas expuestas. E n el interior, así como en el exterior, los juegos de luces, ventanales, pasarelas, dobles alturas, miradores, focos y perspectivas es alucinante. Incluso hace juegos visuales de perspectivas falsas para confundirnos. Todo está completamente enmarcado y cada escultura tiene su lugar exacto, colocadas por el maestro que las creó. En este museo podemos ver tanto obras terminadas como las miniaturas de prueba que hacía para sus estudios de llenos y vacíos antes de llevarlas a materiales más nobles. Sin duda a mi me encantó este museo por mi profesión, pero estoy seguro de que a cualquiera que se anime a visitarlo lo va a dejar con la boca abierta. Sobre el Museo de Oteiza vamos a expresar algo muy personal: - El Museo Oteiza Museoa alberga la colección personal del reconocido escultor y artista integral (Orio, 1908 – San Sebastián, 2003), compuesta por 1.650 esculturas, 2.000 piezas de su laboratorio experimental, además de una extensa presencia de dibujos y collages. El Museo está centrado en la difusión del legado de Jorge Oteiza, uno de los escultores fundamentales en la evolución del arte del siglo XX, autor de una trayectoria escultórica fundada en la experimentación estética basada en la desocupación de la formas y el vaciamiento de la escultura, además de polifacético creador interdisciplinar y responsable de numerosas aportaciones en el ámbito de la ensayística, poesía, antropología, arquitectura, lingüística y propuestas de socialización de la cultura y el arte. - El Museo se sitúa en el entorno rural de la localidad Navarra de Alzuza, a 9 kilómetros de Pamplona, y acoge una de las colecciones monográficas más extensas del arte contemporáneo. El Museo Oteiza es obra del arquitecto Francisco Javier Sáenz de Oiza, que ha proyectado un gran cubo de hormigón rojizo, que acoge la colección del escultor e integra la vivienda ocupada por Jorge Oteiza durante dos décadas. Hasta su domicilio en esta localidad navarra trasladó durante ese periodo su biblioteca personal, sus manuscritos, las esculturas y maquetas creadas a lo largo de su extensa trayectoria creativa así como el Laboratorio de Tizas, una de las aportaciones fundamentales que acoge el Museo. Este edificio singular ha sido específicamente creado para acoger las investigaciones experimentales de Oteiza y la significación espiritual y metafísica de su creación. Su ejecución representa el reencuentro definitivo del legado de Jorge Oteiza con el testimonio último de Sáenz de Oiza, dos autores fundamentales en la evolución de la escultura y la arquitectura contemporáneas, amigos y colaboradores en diversos proyectos desde mediados del siglo XX. Dicho lo cual, cedo la palabra a Eduardo Elhuyar, quien se expresa en los siguientes términos: Su obra se centró en torno al problema del espacio, del que destaca dos características básicas: ser un espacio real y concreto y ser un espacio expresivo, capaz de elucidar significaciones. A partir de la herencia que dejaron los constructivistas soviéticos, partía del espacio en que se encuentra la estatua, convirtiéndolo en uno de sus elementos integrantes más activos. En un principio, en las piezas de Aránzazu, estaba ligado a un expresionismo clásico, que rompía y abría las esculturas, destacando la expresividad de sus rasgos. Posteriormente llegó a una detenida meditación sobre la escultura dinámica y, concretamente, sobre el hueco. A lo largo de muchos años, la aventura escultórica de Oteiza se convirtió en un proceso ininterrumpido de la experimentación. Su gama formal era completamente inédita y, en algún aspecto, totalmente opuesta a lo habitual: las formas protagonistas de la escultura eran los elementos espaciales y no los elementos materiales. --------------------------------------------------------------------------------

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