RELATO BREVE. El Museo de la Ciencia, Eureka!
Hoy vamos a pasar el día en el Museo de la Ciencia Eureka, que se encuentra en el parque tecnológico de Miramón, por lo que su entorno es altamente atractivo, naturaleza en estado salvaje. Es uno de los museos más novedosos de la ciudad de San Sebastián. En él podemos encontrar un completo museo de la ciencia muy recomendable para los más pequeños de la casa. Pero, ahora, toca despertar a los dos críos que reinan en esta casa. Me estoy refiriendo a Marcos, que tiene seis años, y a Elena, que tiene ocho. Ambos ‘dragones’ duermen a pierna suelta, por lo que hay que despertarlos procurando no meterles un susto. Ahora son exactamente las 8:00 en punto de la mañana. ¡Buena hora! para emprender una incansable labor de búsqueda, que nos llevará vete a saber dónde. Así, pues, una vez despiertos, ahora toca la incansable labor de que se atusen y se vistan ordenadamente, sin crispar los nervios de nadie. Mi compañera, Elisabeth, ya se ha encargado de preparar las comidas, que van puestas con cierto orden en sendas mochilitas, que dejaremos en el coche. Nuestro coche es un Alfa Romeo Automobili S.p.A., que es una marca italiana de automóviles, popularmente conocidos por su elegante diseño y sus altas prestaciones. Fundada en 1910 en Milán, Italia, actualmente es propiedad de grupo de empresas Stellantis. En concreto, nuestro coche es un Alfa Romeo Tonale, que encarna una síntesis perfecta del icónico diseño italiano y los nuevos estándares estilísticos. Con conectividad de alto nivel y un sistema de infoentretenimiento integrado con Amazon Alexa, el Tonale ofrece una dinámica de conducción excepcional, mostrando la excelencia de Alfa Romeo en deportividad, confort y tecnología. Este coche lo ulizamos indistintamente Elisabeth y mi persona, todo en función de las necesidades. Pues sí, al cabo de una hora nuestros jabatos están listos para subir al coche. El Museo de la Ciencia Eureka tiene a pocos metros de su entrada una serie de maquetas, que captan los principales edificios de la Provincia a una dimensión mini, como son, por ejemplo, el edificio de la Diputación Foral de Gipuzkoa, el santuario de Loyola, otro santuario el de Ntra. Sra. de Aránzazu, etc., cuya visita requiere un tiempo apropiado. Recordaremos, por otro lado, que San Sebastián, debido a la influencia por su cercanía al mar, tiene un clima de tipo templado oceánico, caracterizado por temperaturas suaves, humedad relativa elevada, nubosidad frecuente y lluvias abundantes repartidas de forma regular durante todo el año. Donostia es una ciudad llena de particularidades y bien diferenciada del entorno español que la rodea. Debido a la pequeña distancia que separa su frontera de la de Francia, muchos de sus edificios se han visto influidos por un elegante toque francés aburguesado. También destaca por su cultura, muy influida por el jazz y cine, hasta el punto de ser considerada como un referente europeo y de acoger múltiples festivales. Sus características principales son unas temperaturas suaves, moderadas y agradables a lo largo del año; los inviernos no son muy fríos y los veranos no son muy cálidos. Su proximidad al mar hace que la humedad permanezca en unos índices más elevados, lo que se traduce en unos cielos algo más grisáceos y lluvias con más frecuencia que en el resto de España. Podríamos decir que a rasgos generales el tiempo en el País Vasco podría ser comparado con el clima londinense. Casualmente, hoy reina un cielo azul despejado, aunque las temperaturas son más bien bajas, lo cual es algo excepcional teniendo en cuenta que nos encontramos en el mes de marzo, aún invierno. En suma, pues, cruzamos toda la ciudad de N a S, y nos dirigimos hacia la zona hospitalaria, que se encuentra en un alto, y un kilómetro más arriba se ubica el parque tecnológico de Miramón, que destaca por su vegetación. Destacan los bosques de robles, castaños y hayas. Muchos de estos árboles se han sustituido por pinos, especialmente en Galicia, y por eucaliptos. También se pueden encontrar montes bajos formados por helechos y musgos, y hay prados naturales verdes todo el año. Y una vez que hemos curioseado las maquetas, arriba señaladas, nos situamos en la puerta de entrada del Museo de la Ciencia Eureka! Eureka! Zientzia Museoa (¡Eureka! Museo de la Ciencia) es un recurso cultural y educativo al servicio de nuestra sociedad. Situado, como ya hemos dicho, en el parque tecnológico Miramón de San Sebastián, en un entorno natural privilegiado, Eureka! Zientzia Museoa es un museo interactivo, donde la información se presenta de forma atractiva, con un nuevo estilo de comunicación a través de la manipulación de objetos y la realización de múltiples experimentos. El Museo pretende proporcionar un entorno estimulante para la participación en actividades relacionadas con el mundo de la ciencia y la técnica. El centro cuenta con una exposición permanente, donde podremos recorrer distintos ámbitos de la ciencia. Su PLANETARIUM digital 3D de última generación con 142 plazas es una herramienta muy útil para la enseñanza de la astronomía, así como para ofrecer proyecciones más lúdicas de cine inmersivo. Eureka! Zientzia Museoa también dispone de un observatorio astronómico situado en una torre de 30 m., además de una gran variedad de animaciones y espectáculos, donde destaca el Espectáculo de la Electricidad, único en todo el Estado. La sala de Plastinación, donde se puede ver cómo somos por dentro, y Animalia, con más de 20 especies diferentes de animales vivos, son las últimas novedades de Eureka! que no deja de sorprender al visitante. En los jardines exteriores, como hemos indicado ya, se puede observar un conjunto de maquetas correspondientes a edificios patrimoniales de Gipuzkoa, así como un mini jardín botánico. El parking gratuito, la cafetería-restaurante, la tienda, el parque infantil, las consignas y el área de picnic completan los servicios que el museo pone a disposición de sus visitantes. El Museo de la Ciencia Eureka es un museo de la obra social de Kutxa. Antiguamente se llamaba Kutxaespacio, pero posteriormente quedó con el nombre de Eureka. El Museo de la Ciencia se trata de un museo interactivo donde se trata de que tanto los más pequeños cómo los mayores aprendan aspectos de la ciencia interactuando con multitud de aparatos que hay en sus diferentes salas, interactuando con los diferentes objetos que vamos encontrando dentro del museo. El Museo Eureka es un museo es un centro de divulgación científica que sirve de excelente complemento para que los más pequeños lleven a la práctica y vean de primera mano muchas de las cosas que estudian en los libros. Por un lado, el centro cuenta con una exposición permanente denominada Hipatia. En esta sección encontraremos multitud de módulos con los que podremos interactuar, tocar, probar… Es una forma de que los más pequeños aprendan jugando. La zona Hipatia está dividida en 6 salas con diferentes tipos de juegos: • Sentido y sensibilidad. • Comunicación. • Juegos de luz. • Nave tierra. • Chispas de energía. • Mundo mecánico. Otra de las atracciones más destacada del Museo de la Ciencia es el Planetarium. Es uno de los mejores y más destacados de toda España. Cuenta con 142 plazas y en él se pueden proyectar tanto situaciones astronómicas en tiempo real de cualquier lugar, hasta proyecciones más lúdicas de cine inmersivo. Además de estas atracciones, el museo cuenta con el espectáculo de la electricidad, donde los pequeños de la casa disfrutarán de lo lindo. También podemos encontrar un observatorio astronómico en una torre de 30 metros, así como un simulador de Montaña rusa. En el exterior hay una zona con maquetas de edificios emblemáticos de la ciudad y de Guipúzcoa, además de un jardín botánico. Así, pues, ya hemos escuchado las explicaciones generales. Ahora montaremos el relato de la siguiente manera: Como ya hemos insinuado, al museo de la ciencia subimos cuatro personas en total. Caminando por el jardín exterior, entré en comunicación directa con mis hijos. Por ejemplo, a mi hijo de seis años le planteé lo siguiente: - Sabes ¿qué es la ciencia? El niño sin hacerme mucho caso, me confesó lo siguiente: - No sé qué es la ciencia. Nosotros ya sabemos que la ciencia es un conjunto de conocimientos objetivos de las cosas, obtenidos por medio del razonamiento ordenado, al aplicar métodos de observación y experimentación. De este estudio se deducen leyes, las cuales tienen validez en condiciones determinadas, y se establecen hipótesis cuyo objeto es explicar y dar coherencia a un conjunto de sucesos experimentados. No obstante, le pregunto lo mismo a la chica: - Y tú sabes ¿qué es la ciencia? Elena me declara que: - No sé qué es la ciencia. Visto el panorama, toma la palabra mi compañera, Elisabeth, quien les dice lo siguiente: - Desde el punto de vista etimológico, ciencia es aquello que es propio de quien sabe o conoce (sciens), por lo cual, en sentido amplio, viene a ser sinónimo de "conocimiento". Sin embargo, desde la Antigüedad, el término se ha aplicado a una forma más elevada de conocimiento, diferente del conocimiento común o vulgar. Es decir: la ciencia no es conocimiento puramente empírico, que se obtiene mediante los sentidos, sino que es un conocimiento más general, más preciso y riguroso, más sistemático y metódico, más racional. Tratando de caracterizar en términos generales el saber científico, podemos entender por ciencia un cuerpo de ideas o sistema de conocimientos, que tienen la peculiaridad de ser el resultado de la aplicación de un conjunto de procedimientos racionales y críticos -o sea, no dogmáticos, ni opinativos, ni arbitrarios- que caen bajo la denominación genérica de método científico. - En época moderna, el término ciencia, especialmente cuando se le usa en plural, ha asumido un significado práctico muy determinado, contraponiéndolo en muchos casos al conocimiento filosófico. Se habla de "ciencias", para referirse a la matemática, la física, la astronomía, la química, la biología y otras semejantes. Mucho se ha discutido sobre esta distinción y oposición. En el fondo, la discusión implica distintas formas de entender el concepto de ciencia y de filosofía, conceptos que han cambiado en el correr de los tiempos, no sólo por los distintos principios en que se han fundado los diversos pensadores, sino también porque ha cambiado la misma realidad objetiva correspondiente a ambos términos. Precisamente, esclarecer el concepto de ciencia es uno de los objetivos de la filosofía de la ciencia. Tomo la palabra de la boca de Elisabeth y, por nuestra parte, les cuento que: - El origen de este enfrentamiento entre ciencia y filosofía, radica en la propia tendencia innata del hombre hacia un conocimiento que tiene una doble raíz: por una parte un interés especulativo, como innato deseo de saber cada vez más sobre el mundo que nos rodea y sobre nosotros mismos, conocimiento que por la propia naturaleza del entendimiento humano se convierte en conocimiento racional; y por otra, de forma no menos natural y poderosa, el interés práctico, el deseo y la necesidad de dominar la naturaleza. Por tanto, el concepto de ciencia ha ido cambiando al ritmo del progreso y del desarrollo de la misma en la historia de la humanidad. Les digo a los niños: - ¿Nos entendéis? Pero la pareja asiente sin más: - Ufffff… Seguimos con nuestro discurso, precisándoles Eli que: - A partir de la segunda mitad del siglo XIX, se comienza a forjar un nuevo concepto de ciencia, en una fase crítica y de elaboración consciente, que lleva a la formación de una verdadera filosofía de la ciencia. A esta nueva concepción de ciencia contribuyeron tanto la evolución de la ciencia misma en el último siglo -principalmente en los campos de la matemática y de la física-, como el desarrollo de la filosofía en la época moderna, fuertemente influenciada por el empirismo inglés (Locke y Hume) que dieron pábulo al neopositivismo lógico en sus varias escuelas, con rechazo de toda noción metafísica y con la consecuente reducción de la ciencia a un "puro análisis de las sensaciones", dirigida por el único criterio de la economía en la lucha por la vida. Yo tomo el relevo y añado lo siguiente: - Características típicas de la ciencia en la época actual son la objetividad, la positividad, la racionalidad, la revisabilidad y la autonomía. Con la objetividad, en el sentido de que la ciencia trata de excluir de sus dominios todo elemento afectivo y subjetivo, la ciencia pretende ser plenamente independiente de los gustos y de las tendencias personales del sujeto que la elabora, y, por lo tanto, válida para todos; en este contexto algunos prefieren hablar más bien de intersubjetividad. La positividad supone la plena adherencia a los hechos y la absoluta sumisión al control de la experiencia. En cuanto a la racionalidad, a pesar de la oposición de la corriente empirista, la ciencia moderna es esencialmente racional, es decir, no se construye únicamente a base de elementos empíricos, sino esencialmente a base de elaboraciones intelectuales y abstractas, las cuales, en lo posible, son expresadas en fórmulas matemáticas. La revisabilidad es una característica típica del siglo XX, impensable en el eufórico cientifismo del siglo XIX, e implica que los conocimientos científicos son susceptibles de revisión, por lo que en la ciencia, incluso en la matemática, no se dan posiciones definitivas e irreformables. Así, toda verdad científica aparece siempre, en algún sentido, como provisional, susceptible de perfeccionamiento e incluso, de cuestionamiento. Por último, el conocimiento científico es independiente con respecto a la filosofía y a la fe, pues tiene en la naturaleza, su propio campo de estudio, su método propio y su propia fuente de información, lo que justifica su independencia. Yo, por mi parte, les aclaro que: La Ciencia a lo largo de la historia ha contribuido a satisfacer las necesidades de la Humanidad y a mejorar sus condiciones de vida. A su vez, se ha visto condicionada por la sociedad de cada época y las creencias religiosas. La mayoría de los descubrimientos científicos que se han venido sucediendo en el tiempo y las diversas teorías científicas son consecuencia de los hechos y especulaciones del pasado que, aún siendo en muchos casos erróneos, han contribuido a progresos científicos posteriores. Pero la parejita ni se inmuta, ni exclama nada. - Pufff… Yo le sugiero a Eli la posibilidad de acudir a la Historia de la Ciencia, pues esta pareja de tortolitos no se da por enterada de nada, y les vuelvo a repetir que: - La ciencia es el conjunto de conocimientos sistemáticos que, en forma de teoría o teorías, establecen leyes o relaciones nómicas entre hechos o sucesos. Dichas leyes se formulan por medio del método científico, cuya determinación y explicación ha ocupado gran parte de la discusión filosófica occidental desde sus orígenes. En general, se entiende que las leyes científicas se refieren a fenómenos observables de cuyo análisis parten y que intentan explicar. ¡Bien! En el Museo, se ve detrás de una mampara, la formación de un tifón, que es un ciclón tropical maduro que se desarrolla entre las longitudes 180° y 100°E en el Hemisferio norte. A esta región se le llama Cuenca del Pacífico noroccidental, y es la cuenca de ciclones tropicales más activa en la Tierra, cuenta con casi un tercio de los ciclones tropicales anuales del mundo. Les animo a jugar con dicho tifón, pero nada de nada. Los críos ni se inmutan; sólo saben decir: - Ahhh!!! Elisabeth y yo pensamos que: - Tal vez la diferencia de edades entre los niños/as de 14 años y los de 6-8 años supone un salto tremendo. Yo, como quien no quiere escuchar, prosigo mis razonamientos: - Las relaciones entre ciencia y filosofía han sido siempre determinantes de lo que esta última sea: muchas ciencias particulares surgieron como reflexión filosófica (las ciencias naturales y las ciencias sociales, de la cultura o del espíritu) y su desarrollo ha producido consiguientes re-definiciones del papel y el lugar de la filosofía. Podemos señalar dos grandes momentos de ese proceso histórico: el nacimiento de la ciencia moderna (desde Galileo a Newton), que ahormó gran parte de la discusión filosófica racionalista, empirista y kantiana, y los desarrollos científicos de los siglos XIX y XX, que han dado paso a la filosofía de la ciencia contemporánea. Mi compañera, por su parte, les suelta un rollazo impresionante sobre las principales concepciones de la Ciencia, inclinando más su indiferencia: - La Ciencia es el conjunto de conocimientos objetivos de las cosas, obtenidos por medio del razonamiento ordenado, al aplicar métodos de observación y experimentación. De este estudio se deducen leyes, las cuales tienen validez en condiciones determinadas, y se establecen hipótesis cuyo objeto es explicar y dar coherencia a un conjunto de sucesos experimentados. El valor de estas hipótesis se verifica por medio de la experimentación. En la actualidad, la Ciencia se concibe como un sistema coherente de conocimientos objetivos, que corresponden a la realidad o a parte de ella, elaborado mediante un método racional adecuado (experimental e hipotético-deductivo). Se establece una distinción en la Ciencia en función de las siguientes características: el objeto o parte de la realidad que estudia, lo que estudia de ese objeto y con qué método lo estudia. El Criterio Práctico o de utilidad realiza la siguiente clasificación de las ciencias: • -Ciencias Puras. Se centran en el conocimiento teórico de la cosas. Entre ellas cabe citar, las Matemáticas, la Física, la Química, la Biología, etc. • -Ciencias Aplicadas. Buscan un aprovechamiento práctico de los conocimientos de la ciencias puras. Se pueden citar la Agricultura, la Ingeniería, la Medicina, etc. En cuanto al criterio metodológico, se distinguen: • Ciencias descriptivas (Anatomía, Geografía, Astronomía), y • Ciencias deductivas (Matemáticas, Física, etc.). Pero no cabe ninguna duda de que toda ciencia utiliza alguna forma de experimentación y descripción de los hechos observados y la deducción de las leyes que controlan o sistematizan estos hechos. Por tanto, toda clasificación es provisional, dado que además actualmente existe un proceso integrador de las ciencias, fruto, por un lado, de las investigaciones epistemológicas que han detectado una estructura común del conocimiento respecto a los varios ámbitos de la realidad y, por otro, de los vínculos cada vez más estrechos que se descubren en estos ámbitos de la realidad. De hecho, cada día parece más evidente el entroncamiento de las realidades estudiadas por la Psicología, la Biología, las Matemáticas, la Física y la Química. Yo, de forma inmediata, siento también mi discurso sobre La Ciencia: proceso en continua construcción, señalando que: - La Ciencia es un proceso en continua construcción, es decir, son los estudios, observaciones e investigaciones de muchos científicos a lo largo de años los que hacen que se vayan elaborando las teorías científicas y los que contribuyen con sus descubrimientos a la posibilidad de otros nuevos. Como consecuencia de la revolución industrial, se produce una transformación de la ciencia que pasa de ser académica a estar cada vez más vinculada a la producción y a los intereses de la sociedad. Este fenómeno trajo consigo el desarrollo de la Electricidad, la Biología, las Matemáticas y la Química. Ya en el siglo XIX, se desarrollan especialmente las ciencias sociales y las ciencias del hombre, en general, tales como la Etnología, la Sociología, la Psicología, la Economía, la Historia y la Lingüística, en un claro intento de apartarse de la mera especulación filosófica y adoptar los métodos de las ciencias físicas y biológicas. A lo largo del siglo XX, ha continuado el desarrollo de las ciencias, destacando el de la Radiactividad, la Teoría Cuántica, la Relatividad, la Teoría Atómica y la Cibernética. El progreso en estas ciencias y no en otras se ha debido fundamentalmente a su entrada en gran escala en la industria y a la creación de centros de investigación, todo ello potenciado por las dos guerras mundiales y sus consecuencias. Un nuevo aspecto de la ciencia del siglo XX es su carácter totalizador en su afán de integrar las ciencias que hasta ahora constituían ramas separadas. Tanto el desarrollo formal de las ciencias como las relaciones halladas en sus respectivos campos ha llevado al convencimiento de que no se puede fragmentar la realidad. Por otra parte, al figurar la ciencia dentro del proceso productivo, los científicos se han planteado los problemas de su aplicación práctica, de su relación con los otros tipos de conocimientos y con los otros aspectos de la actividad humana. Eli sólo abre la boca para decir algo concreto, como por ejemplo, lo que sigue: - La primera revolución científica es la que se produce en los siglos XVII y XVIII. Esta revolución científica dio origen a una nueva concepción del mundo, heliocéntrica y dinámica, frente a la antigua concepción inmovilista y geocéntrica, gracias a hombres como Copérnico, Galileo, Brahe y Newton, así como a una nueva metodología científica basada en la observación, la experimentación, la inducción y matematización. La introducción del método hipotético-inductivo (Galileo, Descartes, Bacon, Newton) convirtió la ciencia en un medio para alcanzar nuevos conocimientos, ya que el nuevo método pretende demostrar fenómenos no observados. Pero yo no puedo dejar de pensar en los chiquillos. Hemos fracasado totalmente en el planteamiento de esta excursión. Lo más probable es que esta experiencia les viniera grande a los dos, a Marcos y Elena. Aunque para no echar todo por tierra, ya que Elisabeth y yo estamos saboreando mucho el Museo de la Ciencia, que, como poco, está localizado en un sitio muy agradable. Y ya sobre la segunda revolución científica, apunto que: - Existe una segunda revolución a lo largo del siglo XIX, donde destacan Gay-Lussac, Maxwell, etc. Es la confirmación de la Química como ciencia, pues es el momento en el que se enuncian numerosas leyes vigentes en la actualidad. Y, sobre la 3ª y 4ª revoluciones científicas, Eli precisará que: - La tercera revolución es la que se produce en la primera mitad del siglo XX. Merecen mención Einstein, Planck, Michelson, Bohr, etc. La teoría de la relatividad enunciada por Einstein supuso la gran revolución de la ciencia y la ruptura con la mecánica clásica de Newton. Todas las ideas nuevas surgen ante las contradicciones que se presentan al tratar de aplicar las leyes conocidas a ciertos hechos experimentales. Hay una fidelidad al hecho, al experimento y a la observación. Se somete a una dura crítica a todos los conocimientos antes adquiridos y se prescinde de los modelos ya elaborados en función de la apreciación de los fenómenos. Hay una cuarta revolución científica que comprende desde la década de los años cuarenta hasta nuestros días. Sin lugar a dudas, el desarrollo de la física atómica supuso una auténtica revolución científica con la que se inicia la era atómica, que trae como consecuencia la utilización, primero bélica (bombas atómicas) y después pacífica (centrales nucleares) de la energía nuclear. Así, con la arenga de Eli, concluye una visita más al Museo de la Ciencia. Esperábamos que Marcos y Elena nos pagaran de otra forma más agradecida nuestro empeño, pero no dejan de ser niños de corta edad. Ahí, en no valorar de forma realista su edad, puede estar la causa de nuestro medio fracaso. Lo cierto es que Elisabeth y yo, personalmente, sí hemos valorado esta excursión convenientemente. Subir a Miramón, siempre es agradable. Pero como alguien tiene que pronunciar la última palabra, yo asiento que: - La filosofía de la ciencia contemporánea abarca corrientes, posiciones e intereses muy diversos entre los que han sido predominantes los planteamientos de la filosofía analítica. En el estudio de la epistemología o metodología científica se analizan las estructuras lógicas de las teorías científicas y se estudian las formas en las que los enunciados de dichas teorías se consideran verdaderos o, como propone Popper, son científicos en la medida en que las teorías en las que ocurren son falsables. Punto y final. Dicho lo cual, montamos los cuatro en el coche y ponemos dirección a Aiete. Ayete (Aiete, en euskera) es uno de los 17 barrios o distritos en que se divide a efectos administrativos la ciudad de San Sebastián desde 2003. Los barrios de Aiete y Miramón lindan con la playa de arena de La Concha, el paseo marítimo de San Sebastián y el señorial centro de convenciones Palacio Miramar. Allí se encuentra también el Estadio Reale Arena. En el parque de Aiete destacan el palacio de estilo neoclásico y el centro cultural homónimos. Las familias frecuentan el museo de ciencias Eureka! y el cercano acuario de la ciudad. Vivimos en este barrio, bastante tranquilo –por supuesto-. --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

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