RELATO BREVE, La feria de Santo Tomás.
Hoy, 21 de diciembre, tiene lugar la feria de Santo Tomás, que es una de las fiestas importantes del calendario de varias ciudades del País Vasco. Se trata de una jornada en la que reina el ambiente rural, marcando el inicio de la Navidad. Como hemos dicho, se celebra en multitud de municipios de la geografía vasca, aunque los lugares que más gente congregan son San Sebastián, en donde nos encontramos, Bilbao, Azpeitia, Lequeitio, Errenteria, Irun, Hondarribia, Usurbil y Arrasate/Mondragón. Tradicionalmente, la mayoría de los pueblos y ciudades, como San Sebastián, celebran la fiesta de Santo Tomás el 21 de diciembre. No obstante, en Arrasate/Mondragón lo hacen el día 22 y allí, la fiesta es conocida como “Santamasak”. En suma, pues, nos encontramos día festivo que abre las puertas de la Navidad. La vestimenta que se lleva durante este día es la de baserritarra. Entonces, nos encontramos en casa con el siguiente panorama. Mis dos hijos, Aitor (12 años) y Edurne (14 años), que ya se han levantado, vestirán el traje típico regional vasco, comúnmente conocido como el de caseros, aunque recibe muchas otras denominaciones. En términos generales podemos afirmar que la vestimenta se compone de una variedad de prendas que no tienen por qué ser iguales. En cualquier caso, es indudable que para poder integrarse en el conjunto tienen que compartir ciertas similitudes. Por nuestra parte, llamaremos traje a la ropa que se usa para ocasiones especiales (fiestas, celebraciones…), siendo su principal característica la similitud entre todos ellos. Yo, que soy el padre –el aita- de esta tropa, mientras desayunamos les cuento lo siguiente: - Digamos que los trajes que han llegado hasta nuestros días, los que usamos en fiestas, bailes u ocasiones especiales, son tradicionales porque se han consolidado por costumbre o repetición, y porque están hechos con materiales y ropas del país. Por ello, se compone de elementos, colores y medidas concretas. Se abre ante nosotros otra perspectiva que sería el entorno de los trajes utilizados en danzas u otro tipo de rituales. Comparten una serie de rasgos que, si bien en algunos casos pueden tener su origen en modas o formas de vestir de una determinada época, con el paso de los años han llegado a conservar su esencia. Uno de sus mayores valores sería, por tanto, su invariabilidad. Sin embargo, Aitor me preguntará ¿qué es un baserritarra?, a lo que yo, el aita, contesto que: - Decimos “baserritarra” por el habitante de las caserías, y castellanizándolo “baserritaños”; y no nos valemos de los otros dos nombres. Toda esta digresión campestre es para venir a parar en el casero, sujeto que a través de los siglos continúa siendo el mismo de antaño. Y sólo me resta añadir que: - El traje tradicional vasco recibe el nombre de “jaialdi”. Pero Edurne me roba la palabra y salta: - ¿Qué ropa visten las mujeres vascas? Su madre, Amaya, algo más joven que yo, le dirá lo siguiente: - Los trajes tradicionales vascos consisten en una amplia gama de túnicas que son similares en estilo y tienen elementos en común: faldas largas y un zapi (pañuelo) que cubre la cabeza para las mujeres; más concretamente, abarcas o alpargatas como calzado. Enaguas y falda roja debajo. Además, generalmente, una falda de tela negra o azul marino, de algodón, de tipos blancos. Antes se llevaba un elegante chal en la espalda, que ha sido sustituido por un paño blanco y negro, similar al que se lleva en la cabeza. Además, un manto o toquilla de trabajo, y un delantal negro que ha ido reduciendo su tamaño (al principio era de algodón o raso, y luego de raso): En la cabeza, un pañuelo. Aitor, para no ser menos, también preguntará: - Y los hombres, ¿qué ropa visten ellos? Yo, su padre, un tanto brevemente le confesaré que: Txapela, pañuelo a cuadros blancos y azules, pantalones típicos vascos, alkandora, calcetines de lana blancos y albarcas. Dicho de otro modo, abarcas y calcetines de trabajo, en los que se fruncen los bajos de los pantalones; pantalones milrayas (claros u oscuros), que era el que utilizaban los vascos como prenda de vestir tradicional; milrayas, milcuadros o blusa de raso negra y camisa blanca. En suma, pues, el traje tradicional vasco está compuesto por pantalón de mil rayas, gerriko rojo, camiseta de algodón, blusón negro, pañuelo de cuadros para el cuello y txapela. Dicho lo cual, Amaya matiza que: - Los trajes de baserritarra para chica –o neska- se utilizan como trajes de fiestas, trajes para bodas vascas, o para ir a cantar al Olentzero. Ahora, el narrador nos aclara lo siguiente: La txapela o boina (del euskera boina) es una prenda de abrigo para la cabeza en el conjunto de las gorras sin visera, ni alas u orejeras. De tamaño reducido, cubre el cuero cabelludo, creando una pequeña cámara de unos dos centímetros entre su superficie interior y el cuero cabelludo. Se ciñe al cráneo por su borde ribeteado, o bien gracias a una “banda derecha semirígida”. Por otro lado, el alkandora es una camisa o camiseta interior, que es una prenda que cubre el torso y normalmente el cuello. Suele estar elaborado en tela, como seda o algodón. También tiene mangas y botones en la parte delantera. Comenzaron a utilizarse en el siglo XIX y no han cambiado mucho desde entonces. En un principio se consideraba ropa interior, por lo que había que llevarla cubierta con una chaqueta . La camisa blanca era considerada un símbolo de la aristocracia , ya que sólo ellos podían mantenerla limpia. Por otra parte, gerriko se traduce por el fajín vasco. En otro sentido, la albarca o abarca es un tipo de calzado rústico elaborado principalmente en cuero crudo, que cubre solamente la planta de los pies, y se asegura con cuerdas o correas sobre el empeine y el tobillo. Habíamos dejado a nuestra familia desayunando y entretenida por la conversación que se traían entre manos. Lo cierto es que, una vez preparados los cuatro, decidimos no coger el coche, pues las calles de Donostia en tal día están muy revueltas, por lo que aparcar el coche resulta imposible. Decidimos, pues, ir caminando hasta la plaza de Gipuzkoa, en el Centro, o hasta la plaza de la Constitución, en plena Parte Vieja, en la que tienen lugar la mayoría de los acontecimientos festivos de la ciudad. Esta es, sin lugar a dudas, una fiesta en toda regla que atrae cada año a miles de personas. Mientras caminamos, Amaya nos pasa la información siguiente: - El origen de esta fiesta se ubica probablemente en la celebración de un mercado popular que coincidía con el día de pago de rentas y no tenía, pese a su nombre, carácter religioso. La fiesta data de mediados del siglo XIX, cuando la mayor parte de los terrenos eran cultivados por arrendatarios que transmitían de generación en generación su situación jurídica. El pago de las rentas del terreno solía hacerse en San Martín, aunque solía retrasarse hasta Santo Tomás. A lo que el aita añade que: - Con el tiempo, la costumbre evolucionó hasta transformarse en tradición. Y hoy es ya una feria del campo en la que hay tanto de exhibición, como venta y concurso de productos. El 21 de diciembre proliferan en la Parte Vieja, en su plaza de la Constitución, de San Sebastián los puestos callejeros en los que se venden bocadillos. Suelen estar atendidos por organizaciones o grupos de escolares. Los asistentes también podrán adquirir queso, txakoli, rosquillas, miel, dulces, frutas, verduras y productos de artesanía. La feria acoge además numerosas exposiciones de animales de granja, que muestran entre otros, ejemplares de cerdos y gallinas. Es tradicional también, la rifa de un gran cerdo vivo, que se exhibe durante todo el día en el recinto de la Plaza de la Constitución. Por su parte, Edurne se adelanta un poco y nos pregunta: ¿Qué tipo de vino es el Txakolí? Le contestará, casi de forma automática, su aita: El Txakolí es el vino tradicional del País Vasco, elaborado con unas locales, casi el 98% de ellas blancas. El estilo clásico de este vino es un blanco con acidez alta, de color amarillo pálido, alcohol medio-bajo y aromas de fruta cítrica, hierba fresca y flores blancas. Ahora, tomará la palabra Asier, quien preguntará: ¿Qué diferencia hay entre el txakolí y el vino blanco o el vino semidulce? Le responderá de nuevo su aita, quien lo hará diciendo que: - La principal diferencia del txakoli del vino semidulce es que el primero es un tipo más seco con una graduación de alcohol por encima de los 12 grados, lo que lo caracteriza con más acidez que el vino dulce o semidulce. Para no quedarse atrás, Amaya asimismo preguntará: - ¿Qué bebida es el txakolí? Su marido le señalará lo que sigue: - El txacolí es un vino muy fresco y de alta acidez, con un bajo contenido alcohólico y, en algunos casos, algo aromático. Se elabora principalmente con la uva Hondarribi Zuri, aunque también se utilizan otras variedades autóctonas como Hondarribi Beltza. Además, ella misma cierra este apartado de preguntas con la siguiente: - ¿Cómo se bebe el txakolí? Nuevamente su marido, con una claridad contumaz, le advertirá que: - Los txakolis con denominación de origen de Getaria presentan una ligera carbonización, por lo que es recomendable servirlos escanciados en vaso de chato o en vaso de sidra, a una altura de unos 20 centímetros o más. Dicho lo cual, el narrador nos va a aclarar algo en los siguientes términos: Antes de proseguir, para no perdernos entre semejante gentío, recordaremos que la plaza de la Constitución se encuentra en el centro de la Parte Vieja, que es, sin duda, el lugar más visitado de Donostia. La Parte Vieja está situada al pie del monte Urgull, encajada entre el puerto y la desembocadura del río Urumea, y fue construida tras el incendio de 1813. Sus calles, llenas de tiendas, restaurantes, bares de pintxos y sociedades gastronómicas, suelen estar totalmente animadas en cualquier época del año. Las coloridas fachadas de la Plaza de la Constitución, con números pintados en cada balcón, nos recuerdan que antiguamente fue una plaza de toros. Además, la plaza de la Constitución fue durante siglos el punto más importante de la ciudad. Albergaba el antiguo Ayuntamiento (actualmente la biblioteca central) y era el lugar en el que se daban cita las gentes de Donostia para disfrutar de las fiestas. La plaza se llena de multitudes durante la feria de Santo Tomás. Y, el segundo foco en donde tiene lugar esta fiesta, es la plaza de Gipuzkoa, que está situada en el centro de San Sebastián, constituyendo uno de los lugares más emblemáticos de la Bella Easo. Los jardines y caminos situados en el centro de la plaza son lugar de encuentro y descanso para los donostiarras, muchos de los cuales han crecido dando de comer a los patos que viven en su estanque. Como dice aita: - Los miles de personas que pasan por allí están dispuestas a degustar todo tipo de productos, entre los que destacan los talos de chistorra y la sidra. Acerca de la elaboración del talo, Amaya nos confesará lo siguiente: - Para elaborar el talo se necesita una cierta cantidad de harina de maíz, que se remoja en agua templada con una pequeña cantidad de sal. Se mezcla la harina, la sal y mantequilla, y se añade poco a poco el agua en el centro mientras se va amasando, hasta formar una masa con la textura adecuada. Al resultado se lo deja reposar un cierto tiempo y se forman bolitas que se van extendiendo desde el centro hacia fuera hasta formar una especie de oblea delgadita que se pone a tostar ligeramente en una plancha por los dos lados. Además, Amaya nos da una receta sobre la txistorra, aclarándonos que: - Esta receta me la ha dado mi buen amigo y excelente chef Joseba Jiménez de Jiménez a quien le doy las gracias. La chistorra (o txistorra, como le gustaría decir a él) es una de las más típicas recetas de la gastronomía vasca. Originaria del Norte de Navarra y del oeste de Guipúzcoa, pronto su fama y elaboración se extienden al resto del País Vasco, partes de La Rioja, norte de Castilla e incluso parte de la Francia pirenaica. Los ingredientes son los mismos que los del chorizo aunque su contenido en grasa es muy superior. La chistorra puede llegar a tener un 70% de grasa, aunque lo normal es que contenga entre un 50% y un 55%. La chistorra se diferencia del chorizo además por su reducido calibre (se usan tripas de cordero finas para elaborarla). Además, la chistorra es un producto que debe consumirse fresco y el tiempo de maceración y curado no suele exceder los 5 días. Después se conserva en frío y se consume lo antes posible. Pero para hablar sobre la sidra, son suficientes las intuiciones de nuestro aita: La sidra es una bebida alcohólica fabricada con el jugo fermentado de la manzana o de la pera de baja graduación que varía entre el 2%, en el caso de la sidra doux francesa, hasta un máximo del 8% en volumen. Existen varios procesos de elaboración dependiendo de las diferentes tradiciones regionales. En todo caso el primer paso siempre consiste en el recogido y elección de los diferentes tipos de manzana en otoño llamado mayar. Las manzanas pueden ser de muchas variedades pero clasificadas en tres tipos bien diferenciados por su sabor: dulces imprescindibles para transformar el azúcar en alcohol, ácidas para mantener el color natural del mosto y la limpieza de la misma y amargas o salvajes que aportan el tanino. Después pasa a un proceso de maceración por el cual la pulpa generada se deja reposar dependiendo del elaborador más o menos tiempo. La música es otra de las protagonistas de este señalado día, ya que los bertsolaris, trikitilaris, txalapartaris y diversos grupos musicales se encargan de amenizar la jornada. Susana metiendo las narices en el tema musical nos preguntará: - ¿Qué es un bertsolari? Amaya, muy amante del bertsolarismo, le responderá lo siguiente: - Una de las peculiaridades más destacables de la cultura y la literatura oral vascas es, sin duda alguna, el bertsolarismo. El bertsolari improvisa versos cantados, debiendo respetar siempre tanto la melodía como la rima, así como el tema prefijado. Por su parte, Aitor también lanzará otra pregunta: - ¿Qué significa en euskera bertsolari? Amaya, su ama, le responderá: - El bertsolarismo es el arte de inventar bertsos y es, a su vez, el movimiento social creado en torno al mismo. Un bertso no es un verso, el bertso es toda la estrofa. Aitor, entre otras cosas, interpelará sobre: ¿Qué significa trikitixa? Le contestará su aita: - La trikitixa (“acordeón pequeño”) es un acordeón diatónico de botones, de origen italiano. Es un instrumento de viento que se usa desde el siglo XIX en el País Vasco. Edurne lanzará otra pregunta, presa de la curiosidad: - ¿Qué diferencia hay entre el acordeón y la trikitixa? De nuevo su aita dará con el martillo en el clavo: - La trikitixa se podría describir como un instrumento de viento y de un tamaño más pequeño que el acordeón. Generalmente, tiene dos filas de botones, una en su lado izquierdo y otra en el derecho. Su nombre deriva del sonido onomatopéyico que produce al tocar con ritmos rápidos. Y, por último, Aitor preguntará: ¿Qué es un txalapartari? Dándole coba su aita: - Un txalapartari es la persona que toca la txalaparta, que es un instrumento de percusión vasco. La txalaparta tradicional está compuesta por dos soportes (cestos o canastos colocados boca abajo, sillas o bancos) y sobre ellos se coloca una tabla. Dicho lo cual, el narrador nos guía en las últimas pesquisas: Se puede afirmar que la festividad de Santo Tomás es una de las más arraigadas y esperadas en todo Euskadi y en algunas localidades como Bilbao o Donostia se celebran a lo grande. Cada 21 de diciembre, algunos pueblos y ciudades de todo Euskadi se llenan de ambiente baserritarra en unas fiestas que se remontan al siglo XIX. En este relato te contamos todo sobre las tradiciones y costumbres de las fiestas de Santo Tomás. El origen de la festividad de Santo Tomás se remonta al siglo XIX. En aquella época, los baserritarras (campesinos) acudían a las ciudades el 21 de diciembre para pagar las rentas a los terratenientes y aprovechar para vender sus productos antes de las fiestas navideñas. Este día de trueque derivó en una feria anual y una fiesta que mantiene la conexión entre la vida rural y urbana hasta nuestros días. Las fiestas llenan Donostia de ambiente baserritarra pero en la Parte Vieja, y en concreto en la Plaza de la Constitución, es donde encontrarás una de las mayores muestras de puestos con productos típicos de la zona. No te pierdas la exhibición del cerdo que se hace en la plaza. Cada año se elige un cerdo ejemplar que suele ser el protagonista durante las fiestas. Lo cierto es que el día de Santo Tomás marca el inicio de la Navidad en Euskadi. ¡¡¡La Navidad llega a Euskadi!!! Vive la magia de la navidad sumergiéndote en nuestras tradiciones: Conoce a Olentzero y Mari Domingi, personajes legendarios de nuestra tierra, mientras disfrutas de un delicioso talo con sidra en auténticos mercados rurales. Pasea por calles iluminadas con luces navideñas y descubre un entorno festivo lleno de sorpresas. A continuación estructuramos nueve planes para que el turista se acerque más a nuestras tradiciones. • Se puede disfrutar de la gastronomía y de las fiestas en la feria de Santo Tomás. ¡Vive la tradición de las fiestas y prueba el talo de Santo Tomás! Los talos son una torta de masa de maíz que se hace a la plancha y se rellena de txistorra, morcilla…Parece sencillo pero la combinación es perfecta y con el frío del invierno, un talo recién salido de la plancha sienta genial. Las personas que prefieran el dulce tienen la opción de rellenarlo con chocolate. • Móntate en la noria navideña con vistas a la bahía de la Concha. La noria es la gran atracción de las navidades de San Sebastián y se ha convertido en todo un icono durante estas fechas. Transforma totalmente el paisaje de Alderdi Eder llenándolo de luces. Disfruta de las vistas a la bahía de las Concha desde lo alto de la noria. La noria de navidad en San Sebastián se monta cada año en el parque de Alderdi Eder frente al Ayuntamiento (antiguo casino) y ya se ha convertido en uno de los grandes atractivos de las fiestas navideñas. Con su imponente altura de más de 50 metros, es una de las mejores formas de ver la bahía de La Concha. Es una oportunidad de conseguir una vista privilegiada que no está disponible durante todo el año. Durante la noche, la noria enciende sus luces que inundan el paseo de la Concha y ayudan a crear un ambiente único. Durante esta época San Sebastián se convierte en el destino perfecto para disfrutar de las fiestas navideñas. • Compra y prueba productos típicos en mercados tradicionales. Los mercados tradicionales de Euskadi son el lugar ideal para saborear nuestra cultura gastronómica. Pasea entre los puestos llenos de productos frescos y locales: quesos artesanales, alubias de Tolosa, chistorra, dulces típicos y mucho más. Los mercados tradicionales vascos han sido y son un punto de encuentro donde poder socializar. Antaño, era todo un acontecimiento para la gente que vivía en el monte o en el campo ya que aprovechaban el día de mercado para relacionarse y ver a gente que hacía tiempo que no veían. Hoy en día, son mucho más que eso, son una ventana al patrimonio gastronómico y cultural de la región. Siguen manteniendo la esencia de siempre, pero con un aire más vanguardista, ya que algunos mercados tienen hasta aulas donde impartir cursos de cocina o realizar catas gastronómicas. ¡Degusta nuestros sabores más tradicionales! • Se puede conocer a Olentzero y Mari Domingi. Este es el plan que más les gustará a los pequeños de la familia. Visita la Ferrería de Mirandaola para poder conocer a Mari Domingi y Olentzero, su oficio como carbonero, su historia y todo ello a través de un cuentacuentos. La Navidad en Euskadi no se puede entender sin la presencia de dos personajes muy mágicos: Olentzero y Mari Domingi, los protagonistas que se encargan de que niños y niñas reciban sus regalos en el solsticio de invierno. Según la leyenda, Olentzero fue abandonado en un bosque cuando solo era un niño, pero Amalur (la madre tierra) lo encontró y se lo llevó a unos conocidos que vivían cerca, una pareja de campesinos que lo cuidaron como si fuese su familia. Cuando creció empezó a trabajar como carbonero y en sus ratos libres le encantaba bajar al pueblo a saludar a la gente y, sobre todo, visitar orfanatos. Siempre bajaba cargado de regalos para los y las huérfanas, ya que se sentía muy identificado. Un día uno de los orfanatos del pueblo ardió y Olentzero rescató a toda la gente que estaba dentro, pero en cuanto sacó a la última persona se desplomó delante de la puerta. Amalur lo vio, y decidió reanimarlo y convertirlo en inmortal por lo que había hecho. Desde entonces, Olentzero se encarga del bienestar y de la felicidad de los y las más txikis y de llevarles los regalos a casa en Navidad. Pero no lo hace el solo, un día conoció a Mari Domingi, una pastora que vivía muy cerca de su caserío, un ser mitológico conocedor de la tierra y todos sus secretos: el recorrido del sol, las fases lunares y el uso de las plantas medicinales. Reparte los regalos de casa en casa junto a Olentzero. • Se puede practicar patinaje sobre hielo. Además de las pistas de hielo que encontrarás durante todo el año como el Txuri Urdin de San Sebastián, muchas ciudades y localidades de Euskadi instalan pistas al aire libre para disfrutar durante la temporada de invierno. Una de las actividades más típicas de la Navidad en Euskadi es ir a una pista de hielo en familia o con la cuadrilla. Anualmente los Ayuntamientos de algunas ciudades y pueblos montan pistas de patinaje sobre hielo temporales para poder ofrecer esta actividad lúdica y deportiva a la gente que quiera divertirse en estas fechas tan especiales. • Se puede visitar los Parques Infantiles de Navidad. Estas ferias se conocen como PIN y en Euskadi son sinónimo de entretenimiento y diversión. En estos parques infantiles encontrarás actividades dirigidas a niñas y niños de todas las edades; pinturas, castillos hinchables, camas elásticas y otras más atrevidas como tirolina o escalada. El Parque Infantil de Navidad (PIN) es sinónimo de diversión y entretenimiento. La iniciativa llega a multitud de lugares de nuestra geografía. El extenso programa abarca una amplia gama de actividades, dirigidas a niñas y niños de todas las edades. Los y las más txikis pueden divertirse con pinturas, castillos hinchables, camas elásticas, juegos de mesa y tiovivos. Además de los habituales talleres, a partir de cierta edad pueden practicar actividades como la tirolina, la escalada, montar en karts, jugar a juegos de rol y videojuegos. En San Sebastián, entre el 22 de diciembre y el 4 de enero, funciona el Parque Infantil de Navidad en el cubo pequeño del Kursaal. • Se puede tener un día de compras navideñas por Donostia-San Sebastián. ¿Te falta algún regalo por comprar? Aprovecha tu visita para hacer las compras y regalar recuerdos increíbles a tu familia y amigos... o a ti mismo. San Sebastián ha sabido mantener la esencia del comercio tradicional, con una gran oferta de establecimientos . Además, cuenta con ese toque distinguido y elegante que se expresa también en su oferta comercial, con locales alternativos, boutiques de grandes marcas... La ciudad cuenta con tres zonas comerciales principales: La Parte Vieja con su comercio tradicional, pero también con sus delecatessen y sus tiendas de autor. El Centro, con su pequeño comercio de gran calidad y las mejores firmas internacionales. La zona de Gros, una variopinta oferta de galerías de arte, antigüedades, deportes, montaña y surf. • Se puede empezar el año en la cima del monte. Diferentes asociaciones de montañismo organizan cada año rutas de monte hasta icónicas cimas de montes de Euskadi para despedir el año y dar la bienvenida a un nuevo año de forma original, rodeadas de naturaleza. El Adarra o Gorbea son algunas de las cimas más populares entre los montañistas, busca información y únete a ellos para vivir una experiencia increíble. Una de las tradiciones más arraigadas y a las que se suman cada año nuevas personas adeptas es la de despedir el año o saludar al entrante desde una de las cimas de referencia. De forma individual o siguiendo las convocatorias realizadas por las asociaciones de montañismo, miles de personas suben el día 31 de diciembre y el 1 de enero a Gorbea, Zaldiaran, Adarra, Urkiolagirre, Loatzo… El objetivo no es otro que dar un nuevo aliciente a este día ya de por sí especial, disfrutando de las inigualables vistas de nuestros valles si la climatología lo permite y brindar mientras se comparte un buen hamaiketako (almuerzo). • ¡Anímate a descubrir la Navidad de Euskadi y prueba los dulces típicos navideños! En Euskadi siempre ha habido una tradición confitera muy activa; de hecho, las primeras confiterías vascas datan desde la época en la que el azúcar y la miel fueron descubiertas, allá por el siglo XVIII. Y es que la gastronomía vasca no solo tiene magníficos platos, sino que también alberga dulces y postres deliciosos. La carolina, el Pastel Vasco, las tejas y cigarrillos o las delicias de Tolosa son más que conocidos en nuestra repostería. Además, algunos dulces se elaboran única y exclusivamente en Navidad, son típicos alimentos navideños que no pueden faltar en ninguna mesa. --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

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