RELATO CORTO. El Bosque de Oma.
Hoy, la cuadrilla al completo va a hacer una excursión hasta el Bosque de Oma, que se encuentra en la provincia de Vizcaya Antes que nada, he de deciros que cuando hablo de cuadrilla al completo estoy hablando de José Luis, de profesión comerciante, de Lucas, representante de una cooperativa de la zona, de Andrés, un oftalmólogo con muchos años de profesión, y de Antonio, vendedor de tejidos en esta área. Pero, una vez presentados grosso modo, vamos a ceder la palabra a estos cuatro protagonistas, pues así el relato ganará en elasticidad y vigor. Nos enteramos por Andrés de lo siguiente: Todos somos amigos íntimos y vecinos de San Sebastián. A los cuatro nos apetece conocer el Bosque de Oma, muy próximo a Kortezubi. Llegar hasta el Bosque de Oma no es tarea difícil si disponemos de vehículo propio, en caso contrario, si dependemos del transporte público, debemos hacer algún que otro esfuerzo para llegar a nuestro destino. El transporte privado se impone como el transporte más cómodo y práctico para llegar hasta el Bosque de Oma. Debemos tomar como referencia Gernika-Lumo, el núcleo urbano más importante de Urdaibai. Una vez en las inmediaciones de Gernika (no tenemos que adentrarnos en su interior sino rodearla) debemos tomar dirección a las playas de Laga/Laida y Lekeitio utilizando la carretera BI-2238. En unos 5/10 minutos aproximadamente, llegaremos a Kortezubi, en este punto solo debemos seguir las indicaciones que encontraremos a nuestra derecha para girar dirección a las Cuevas de Santimamiñe y el Bosque de Oma, no tiene perdida. No se puede llegar en vehículo hasta el Bosque, hay que ir andando desde Santimamiñe hasta el Bosque de Oma (2,8km, 50 minutos aproximadamente). - Kortezubi es un municipio que conserva un extenso patrimonio paisajístico, ecológico y cultural. Fue elegido por nuestros antepasados como hogar y morada en tiempos prehistóricos, atraídos sin duda, por la abundancia de recursos y la confortabilidad de sus numerosas cuevas. Prueba de ello es la Cueva de Santimamiñe. Goza de un paisaje abierto hacia la ría y recogido en los valles interiores, con paseos y rutas que te sumergen en un paisaje excepcional. Luego, el Bosque de Oma se encuentra dentro de Urdaibai, que es una reserva de la biosfera (Unesco, 1984) y zona de especial protección para las aves (CEE/79/409). Además, la ría de Gernika/Mundaka es también humedal de importancia internacional (convenio de Ramsar, 1971). Así, pues, Urdaibai se halla situado a una treintena de kilómetros al noreste de Bilbao e incluye 22 municipios de la provincia de Bizkaia. El estuario de Urdaibai es un área natural formada en la desembocadura del río Oca, en la comarca vizcaína Busturialdea. Un lugar, que destaca por su increíble valor natural, y al que le acompañan la cultura e historia del pueblo vasco. Urdaibai es un espacio natural extraordinariamente bello y variado, por eso fue declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1984. Su corazón es el río Oka que nace en el monte Oiz y se transforma en ría al llegar a Mundaka creando unas espectaculares marismas llenas de vida. Por otra parte, según Antonio, - Iremos en mi coche, un Kia, en el que nos desplazaremos cómodamente. Os informo que Kia Corporation, comúnmente conocido como Kia, es un fabricante de automóviles multinacional de Corea del Sur. Es el más antiguo fabricante de automóviles de Corea del sur, después de su empresa matriz, Hyundai Motor Company, con ventas de más de 2,8 millones de vehículo en 2019. En la fase Ford fabricó, como parte del conglomerado ante-crisis de la Ford Motor Company, modelos bajo licencia para Ford y Mazda. Para el 2011, sus ventas globales se situaron en 2,7 millones de vehículos, teniendo su propiedad Hyundai, con el 33,88% de acciones, la mayor parte de control en sus operaciones. Y tal y como dice José Luis: - Hay que llevar ropa térmica y contra el agua. Pensad que todavía estamos en febrero y aquí reina el clima oceánico templado de San Sebastián: polainas, botas, camisas de franela. Manteneos secos y cómodos en la montaña y fuera de ella con los abrigos impermeables, anoraks y chubasqueros de la nueva temporada de The North Face. Concretamete, al norte, en la costa cantábrica Galicia y la parte occidental de los Pirineos tenemos un clima atlántico u oceánico. Las temperaturas son suaves con veranos frescos e inviernos suaves, ya que el mar suaviza las temperaturas. Las precipitaciones son abundantes a lo largo de todo el año, con un ligero descenso de las lluvias en verano. La presencia de montañas ayuda a hacer que las nubes que proceden del Atlántico descarguen confrecuencia. Lucas, se pregunta en primer lugar, como será el Bosque de Oma, contestando lo siguiente: - El bosque de Oma, también conocido como el bosque pintado de Oma, “Baso Margotua” en euskera, es uno de esos lugares en los que la cultura y la naturaleza se fusionan gracias a las obras de arte que encontramos en su interior. Tomando los arboles como lienzo y el paisaje como elemento invitado, las pinturas de Oma han traspasado fronteras hasta el punto de convertirse en uno de los grandes atractivos de Bizkaia. Un espacio, que complementa a la perfección otras experiencias Ya puedes visitar El Bosque de Oma. Puedes ampliar la información sobre su creador Agustín Ibarrola, su historia, el proceso de migración liderado por la Diputación Foral de Bizkaia de los 34 conjuntos artísticos que alberga el Bosque y sobre cómo visitarlo José Luis le preguntará Lucas, ¿cuánto se tarda en ver el Bosque de Oma?, y Lucas le contestará que: - El recorrido desde Santimamiñe hasta el Bosque de Oma es de 2,8 kilómetros y medio de recorrido artístico donde las personas visitantes descubrirán los 34 conjuntos que albergan la obra. José Luis sigue arremetiendo contra Lucas, ¿qué pasó con el bosque de Oma?, contestando éste que: - El bosque de Oma se está muriendo. El emblemático conjunto de 500 árboles pintados por el artista Agustín Ibarrola sufre la conocida como banda marrón o peste del pino, una enfermedad que ha afectado al 80% de ellos. Son mayoritariamente Pinos Atlánticos o Pinus pinaster. Pero José Luis le pregunta al mismo, ¿por qué se llama Bosque de Oma?, a lo que velozmente replica Lucas: - También conocido como el Bosque Pintado es el resultado del trabajo que Ibarrola realizó entre 1982 y 1985. Su denominación más popular, Bosque de Oma, hace referencia al barrio en el que se encuentra, el cual pertenece al término municipal de Kortezubi. Dicho lo cual, José Luis enmudece y Andrés nos cuenta: - El Bosque de Oma se ha encontrado cerrado. La enfermedad conocida como “banda marrón” se ha cebado con este bosque llevándolo a su cierre. Actualmente los expertos están buscando una nueva localización para volver a recrear este escenario en otro espacio de la propia Reserva de Urdaibai. El hongo responsable de esta enfermedad, conocida comúnmente como «Banda marrón«, se llama Mycrosphaerella Dearnessii y, está afectando a un alto porcentaje de los pinos de la región de Euskadi y alrededores. La enfermedad que padecen estos pinos por el momento no tiene cura y debe su nombre al color que deja en los árboles que se ven afectados por este hongo. El principal problema de la enfermedad de la Banda Marrón es su rápido y virulento desarrollo, que está provocando numerosos daños en los pinos de Euskadi y en el ecosistema en general. Los daños que causa producen principalmente la caída prematura de las hojas del pino (acículas) de todas las edades. Además, si la especie es afectada de forma reiterada suele producir una disminución severa de la copa y afectar de forma grave al crecimiento de los árboles.Tanto la enfermedad que causa este hongo como el de la «Banda roja del pino» (producida por el hongo Mycosphaerella Pini), con sintomatología muy similar y que también afecta a los pinos de la zona, se puede apreciar con mayor intensidad justo por la parte baja de la copa, donde la infección suele ser más severa. Toma la palabra Antonio, quien afirma: - El bosque de Oma (en euskera: Omako basoa) es una obra artística creada por el escultor y pintor Agustín Ibarrola entre los años 1982 y 1985 y que se puede encuadrar dentro del movimiento artístico Arte y Naturaleza. Dicho bosque está situado en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai y consiste en un grupo de árboles en los que se han realizado pintadas y que -en el conjunto de varios troncos y mirando desde determinadas posiciones- componen diferentes figuras geométricas, humanas y animales. Le sucede Andrés, quien se tira hacia delante: - Seguro que en más de una ocasión habéis visto una foto en las redes sociales o en cualquier otra plataforma de internet en la que se apreciaban unos árboles pintados que recreaban diferentes formas al verlos en conjunto, pues bien, ya es hora de que lo conozcáis en primera persona, ¿estáis preparados para recorrer el Bosque de Oma? La reserva de la Biosfera de Urdaibai os espera con los brazos abiertos. ¡Ongi etorriak izan! ¡Bienvenido! Y, ahora la pregunta general es: ¿Dónde comer cerca del Bosque de Oma?, a lo contesta el mismo Lucas lo siguiente: Tras la ruta, siempre viene bien coger fuerzas, bien sea comiendo comida casera en algunas de las mesas que encontramos junto a la cueva de Santimamiñe (cerca del parking del Bosque de Oma), o bien en el restaurante Lezika, el restaurante que encontramos a escasos metros. En nuestro caso nos decantamos por un pintxo-pote en el restaurante Lezika, una kalimotxo y un pintxo de tortilla, no podemos destacar su calidad pero después de una pequeña ruta siempre entran bien. Por desgracia no podemos hablaros sobre su menú del día, no lo hemos probado y por tanto tampoco podemos opinar.Pintxo-pote es el equivalente en el País Vasco a una Happy Hour. Pero es mejor, porque en lugar de conseguir sólo una bebida más barata, ¡también consigues un poco de comida! El principio sigue siendo el mismo. Durante un par de horas, normalmente a primera hora de la tarde, los bares que participan en el pintxo-pote ofrecerán bebida y pintxo por un precio reducido del coste habitual. En la mayoría de los casos, será un día laborable (normalmente un jueves), entre las 19.00 y las 22.00 horas, pero depende del lugar y no hay un día u hora «oficiales». La idea es que los bares se beneficien de un aumento de la afluencia durante una noche que, de otro modo, sería más tranquila, y que los clientes se beneficien de una bebida social y una deliciosa comida a un precio decente. En cuanto a la bebida, suele haber donde elegir, pero lo típico es una caña, medio vaso de cerveza (zurito), un vasito de vino o un vaso de sidra (sidra vasca, por supuesto). En cuanto a la comida, dependerá de la ciudad, la zona y el bar, pero generalmente consiste en un pequeño pintxo como: • Pintxo de tortilla (tortilla española) • Croqueta • Picante de carne (bola de carne empanada picante) • Bola de queso • Bocadillo De nuevo, no hay una comida o bebida establecida para el pintxo-pote, pero eso es lo bonito, que puedes elegir lo que quieras. Como las raciones (tanto de comida como de bebida) suelen ser bastante pequeñas, la mayoría de la gente que sale de pintxo-pote suele tomar dos o tres pintxos y bebidas. No es raro que la gente también se desplace y pruebe algunos de los diferentes pintxos que se ofrecen en los distintos bares. El pintxo-pote es prácticamente exclusivo del País Vasco. Suele encontrarse en las capitales vascas, como Bilbao, San Sebastián y Vitoria-Gasteiz, aunque también se puede encontrar en algunas de las localidades más pequeñas. Una vez resuelta y hecha la comida, toma la palabra Antonio para decir lo siguiente: - Debemos mencionar, que estas obras de arte están formadas por la visual que nos ofrece ver varios árboles pintados desde un punto de vista en concreto. Son conjuntos artísticos que se reflejan mediante el colectivo, no el individuo.Agustín Ibarrola pintó exclusivamente los pinos del valle de Oma. Andrés, por su parte, nos hablará de Agustín de Ibarrola Goicoetxea señalando que: - Se trata de un pintor vasco (Bilbao, 1930-Usánsolo, 2023). Comenzó a pintar de forma autodidacta, pero al final de los años cuarenta se trasladó a Madrid, con una beca, y estudió en el taller de Daniel Vázquez Díaz, con quien dio sus primeros pasos en el cubismo. En 1950 conoció al escultor vasco Jorge Oteiza, quien influyó notablemente en su producción y su mentalidad artística; con él aprendió la división y análisis del espacio propia del constructivismo y, sobre todo, la mentalidad de creación artística conjunta, con participación de numerosos artistas y diferentes artes. En 1956 viajó a París, donde conoció a los artistas españoles residentes en esta ciudad y, poco después, fundó en el café Rond Point el Equipo 57, junto a José Duarte, Ángel Duarte y José Serrano. A través de José Ortega, descubrió el grabado y se integró en el movimiento de "Estampa Popular" del País Vasco. Los convulsos años 60 le llevaron a la participación política y social. En 1962 fue detenido y encarcelado en el penal de Burgos por manifestar ideas próximas a la ideología comunista, hecho que no impidió su participación en huelgas obreras que le llevaron de nuevo a la cárcel en 1967. En ambas ocasiones siguió pintando. Su obra pictórica desarrolla plásticamente su ideología política y puede ser inscrita dentro de la pintura social, de denuncia del mundo proletario y rural. El estudio sobre los espacios curvos y la relación del negativo y el positivo, desarrollados en el seno del Equipo 57, influyeron en su planteamiento estético posterior. En los últimos años vivió recluido en su caserío, realizando obras de gran formato, tanto escultóricas como pictóricas, y trabajando en sus intervenciones en la naturaleza en sus Bosques, decoraciones pictóricas realizadas en árboles. En 1993, algunas de sus obras ubicadas en el País Vasco, junto a otras de Jorge Oteiza y Jon Iturrarte, sufrieron sucesivos atentados por motivos políticos. En 2000, tras una primera agresión de los propietarios del bosque de Ibarrola, fueron destruidas las cortezas de cien de los árboles, al tiempo que dos fueron talados. Estas y otras circunstancias hicieron que el artista vasco decidiera abandonar su Euskadi natal y autoexiliarse a Ávila, a la finca Garoza de Bracamonte, cedida en 2005 por su amigo y experto en arte Alfredo Melgar, donde siguió trabajando la piedra y otros materiales con el mismo entusiasmo a la espera de la creación de una fundación con edificios-museo que, en el futuro, albergara el conjunto de su obra. Lucas, pródigo en comentarios ilustrativos, señalará que: - La perspectiva con la que visualizamos cada una de las obras de arte del Bosque de Oma es muy importante, tanto, que en su día se marcaron los puntos exactos desde donde se deben apreciar cada una de ellas. Hoy en día, debido al continuo movimiento de los árboles y el terreno, estos puntos pueden no ser exactos, es más, recomendamos poner en duda cada uno de los puntos que nos señalan. La obra se encuentra ubicada en una de las laderas del valle de Oma, en la localidad de Kortezubi, cerca de la cueva de Santimamiñe, no muy lejos del antiguo domicilio del artista. El pintor y escultor Agustín Ibarrola concibió el bosque animado o bosque de Oma como una muestra de la relación entre la naturaleza y la presencia humana. En otro sentido, entre los cuatro elaboran una RUTA POR EL BOSQUE DE OMA: - El recorrido que hoy os mostramos parte del parking que encontramos junto al restaurante Lezika, junto a las Cuevas de Santimamiñe, para llevarnos hasta el propio Bosque de Oma. Ahora bien, la ruta puede ser circular o lineal, todo depende de los gustos de cada uno. En nuestra humilde opinión, si os quedan fuerzas, tiempo y ganas, merece la pena realizar la ruta circular, la llamada PR-BI-180, pero tranquilos esta decisión no tenéis por que tomarla ahora, podéis hacerlo una vez estéis en el Bosque de Oma. Partimos desde el barrio de Basondo, en el encontramos multitud de indicaciones que nos muestran el camino, como ya sabéis, los senderos PR (Pequeño Recorrido), están señalados con dos rayas paralelas de color blanco y amarillo, os recomendamos seguirlas en todo momento. La ruta empieza con una pequeña subida por una pista asfaltada, pero enseguida se convierte en una camino de piedra de menor desnivel que transcurre por un bosque de pinos, lo que hace que el camino se convierta en una ruta más amena y agradable. El recorrido que separa el Parking de Basondo (donde comienza la ruta) y el Bosque de Oma es de unos 45 minutos, un paseo tranquilo y ameno que nos lleva a jugar con las perspectivas que nos ofrecen las pinturas que encontramos en el bosque. Una vez llegamos a la señal que nos indica que estamos a 250 metros del Bosque de Oma, el camino cambia, en vez de una pista, empezamos a encontrarnos una especie de escaleras improvisadas de gran desnivel, toca bajar. Antes de terminar de bajar todas las escaleras, empezamos a encontrarnos con las primeras obras de Ibarrola, es momento de adentrarse en el bosque y disfrutar. ¿Sabíais que el Bosque de Oma responde a la corriente de Land art, Earth art o earthwork? Al respecto Andrés no dirá lo siguiente: - Agustín Ibarrola forma parte de una gran lista de artistas que empleo la corriente conocida como Land art. Esta corriente de arte contemporáneo originada en los desiertos del oeste de Estados Unidos en los años 60, emplea el paisaje, la naturaleza, como material sobre el que se trabaja. El land art o earth art es una corriente del arte contemporáneo en la que se crean obras en plena naturaleza (o paisajes urbanos) utilizando en muchas ocasiones los materiales que encontramos en ella, como rocas, gravillas, tierra, ramas, arena… Incluso algunos fenómenos naturales como es el viento o las mareas pueden formar parte de estas obras. Una vez que hemos disfrutado del Bosque Pintado, toca decidir el camino a seguir, volver sobre nuestros propios pasos realizando una ruta lineal, o cerrar el círculo volviendo por el interior del Valle de Oma y completar así la PR-BI-180. Nos enteramos por Andrés, el experto en travesías, de lo siguiente: - Si decidís volver sobre vuestros propios pasos, el camino de vuelta no tiene misterio alguno, ya que es por donde habéis venido. En nuestro caso quisimos volver por el increíble valle de Oma. Un espacio tranquilo, donde la naturaleza nos guía entre caseríos, campas y ríos de quitar el hipo. Por cierto, cuidado por donde bajáis, aunque todos los caminos nos llevan a Oma, el camino “oficial” no es el que encontráis al final del bosque, en su parte baja, debéis seguir las marcas blancas y amarrillas. Una vez abajo, en el interior del valle de Oma, su belleza y silencio os impresionara. Podéis disfrutar de sus molinos, baserris (caseríos en euskera) y ríos, y es que, todos juntos nos ofrecen un paisaje para enmarcar, de película. Esta ruta circular, PR-BI-180, tiene una longitud aproximada de 7 kilómetros. Y aunque nosotros la completamos en unas 2 horas y 40 minutos no somos el mejor ejemplo para tomar como referencia, ya que paramos para hacer muchas fotos y videos. Os recomendaría calcular un tiempo total de 2 horas más el tiempo que destinéis para disfrutar del bosque y demás atractivos que esconde el Bosque de Oma. Terminamos este apartado con una conclusión, aunque durante el recorrido encontramos pendientes de desnivel, podemos decir que estamos ante un paso agradable, sin grandes dificultades que puede considerarse un plan familiar. Ahora, José Luis se hará la siguiente pregunta: Qué ver cerca del Bosque de Oma, a la que contestará lo siguiente: - A pocos minutos –señala Antonio- en coche de este insólito lugar, encontramos planes para todos los gustos. Las playas de Laida y Laga, las cuevas de Santimamiñe, Ogoño, Basondo o San Juan de Gaztelugatxe, son algunos de los lugares más demandados por los que nos visitan, pero no son los únicos, existen cientos de planes para las personas que quieren disfrutar de este paraíso terrenal llamado Urdaibai. La visita al Bosque de Oma no tiene coste alguno, la visita es gratuita. Siempre es de agradecer que la visita a uno de los museos al aire libre de mayor valor no tenga coste alguno para el viajero, ¿verdad? La hermosa playa dunar de Laga, enclavada en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai y junto al cabo de Ogoño (279 m), pertenece al municipio de Ibarrangelu. Es uno de los arenales más bonitos de la costa vizcaína. Con sus 574 metros de arena fina y dorada, la playa se encuentra abierta al mar. Núcleo surfero de los surfistas de Gernika y alrededores, las olas de Laga son cortas e intensas, picos de izquierda y de derechas. La zona este de la playa es la más concurrida. Necesita un swell medio de dirección oeste para empezar a funcionar. Puede aguantar hasta los dos metros. Cuenta con un club de surf y una escuela. También se practican otros deportes acuáticos, como la vela o el piragüismo. Los más intrépidos incluso se atreven a saltar desde el peñón de Ogoño con sus parapentes La playa de Laida pertenece al municipio vizcaíno de Ibarrangelu y está ubicada en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai. Con casi un kilómetro de arena fina y dorada, es la playa más grande de la ría de Mundaka, y ofrece la posibilidad de realizar multitud de actividades deportivas: windsurf, piragüismo, vela... Pero, sin duda, la práctica del surf merece especial mención. Alberga olas de calidad, largas y blandas, ideales para el longboard. También destacan sus corrientes. En esta zona operan las escuelas de surf de Mundaka. Otra de las características que distingue a esta playa vizcaína es la poca profundidad de sus aguas, ideal para el baño infantil. Además, en la mitad del arenal, se forma una hermosa duna, desde donde divisaremos una excelente vista de la desembocadura de la ría, con la isla de Izaro al fondo. Las cuevas de Santimamiñe están situadas en un paraje incomparable: la orilla derecha de la cuenca de Urdaibai, en las faldas del monte Ereñozar. Fue la curiosidad de unos muchachos lo que llevó al descubrimiento de las figuras rupestres de Santimamiñe, en 1916. En ellas se pueden ver diversos animales, tales como bisontes, caballos, cabras, ciervos u osos pardos. Santimamiñe muestra una gran belleza geológica, con un gran número de formaciones de estalagmitas y estalactitas, que en ocasiones se unen. EN SUMa, El Bosque pintado de Oma, también conocido como el Bosque animado, es un enclave singular en el pequeño barrio de Oma, en Kortezubi, cerca de las Cuevas de Santimamiñe. Creado en 1984 por el escultor y pintor bilbaíno Agustín Ibarrola, este bosque encantado es un espacio mágico que apunta una nueva relación entre naturaleza y arte. En él, el artista dejó huellas en árboles y piedras, con el propósito de unir el trabajo de los ancestrales artistas del Paleolítico con la tendencia moderna del land art, una corriente artística que trabaja directamente sobre el entorno natural, siendo el propio paisaje el lienzo del pintor. De esta forma, Ibarrola se limitó a pintar la superficie de los pinos, consciente de que el soporte que utilizaba no es inerte como el lienzo. La mayoría de las figuras se reparten entre diferentes arboles, situados en distintos planos de profundidad. Así, Ibarrola, al cubrir de colores y de vida cientos de pinos, compuso un inmenso lienzo que cada visitante puede recomponer jugando con las perspectivas mientras camina. - En ambos casos, visita libre o visitada guiada, es imprescindible reservar la entrada que habrá que validar en el punto de atención de Santimamiñe-Oma una hora antes de la visita reservada. Según ha investigado José Luis, el Bosque de Oma estrena ubicación: - Ubicado en Kortezubi, dentro de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, en el miso área del valle de Oma. Se trata de un Bosque de Oma más sostenible, más accesible y más completo pero manteniendo las misma condiciones morfológicas y la edad de los pinos del original. Doce hectáreas que mantienen la misma esencia de la obra de Agustín Ibarrola. Son otros árboles pero el lenguaje utilizado y la conexión ente la obra y el entorno sigue siendo el mismo. Nos encontramos ante la posibilidad de construir una obra personalizada por medio de las decisiones que tomamos en el interior del bosque, caminar por uno u otro sendero, mirar en diferentes direcciones... Existe, por lo tanto, un bosque diferente para cada uno de los que lo visitan. SEGÚN AGUSTÍN IBARROLA, cuando pinto árboles no me atrevo a decir que estoy haciendo pintura o escultura u otra cosa; digo que es un tratamiento espacial en un espacio físico tridimensional con relaciones rítmicas bidimensionales. Yo admito que hay un pluralismo inmenso de significados dentro de ciertos principios válidos; unos principios podrán ser muy importantes y otros menos, según para quién. La pintura ha de ser algo que se independice totalmente del orden establecido por la naturaleza, con sus coloraciones y climas dominantes. Incorporada la pintura, la naturaleza adquiere otras atmósferas y el paisaje se transforma, pero para ello hace falta que se vea el instrumento mental del hombre. Si se trazan unas líneas gruesas deben aparecer en su condición de líneas, con capacidad de estructurar una forma o lo que sea. De lo contrario, se confunden con la naturaleza. Las pinceladas de color deben ser muy precisas y contrastadas con los fondos y con los colores que entre los pinos transluce la vegetación. Si no es así pierde identidad la presencia La primera pintura que realicé en el bosque fue una raya blanca. –¿Por qué una raya blanca? Porque al encontrarme con un espacio que no es un plano, ni una sucesión de planos más o menos articulados, fui viendo la necesidad de que lo primero que tenía que dominar eran las relaciones entre los conceptos espaciales tridimensionales y bidimensionales. Entonces hice una raya, haciendo una inversión de la perspectiva renacentista. Esta perspectiva nos indica que según se van alejando las cosas van disminuyendo de tamaño e incluso se van fundiendo con la luz en los lugares más alejados de tu punto de mira. Yo invierto esa ley colocando los términos más grandes detrás y los más pequeños delante, para verlos todos en un mismo plano y con una sensación de continuidad-. El rigor en la aplicación de las leyes físicas y geométricas no tiene por qué suponer una limitación de la expresión. Al contrario, pienso que es un enriquecimiento. La definición de una forma se hace muchas veces con el color. No hay que tener temor a que con los colores planos se empobrezca la imagen, como ocurre en esta reproducción. Eso ocurre en un lienzo, donde lo ves todo en un plano y no interviene la atmósfera real creada por la presencia tridimensional del aire. En el aire hay lluvias o nieblas e incluso puede estar circulando el sol. Las coloraciones que produce el sol en la naturaleza varían la luz y producen un fuerte impacto sobre las personas que están mirando un paisaje. Si a la llegada al bosque se ve un tema, y al regreso se vuelve a ver el mismo tema, las impresiones son distintas. La luz ha cambiado y se ha introducido como un elemento de la naturaleza dentro de la pintura. No es la pintura la que tiene que entrar dentro de la naturaleza, sino la naturaleza la que amalgama y llena de matices la pintura. Los colores más indicados en la naturaleza son los planos, es decir, aquellos colores primarios que más se parecen a los de los botes o los tubos sin mezclar. En la naturaleza hay que entrar desde lo artificial para construir imágenes que se identifiquen en su condición de color y no en función de la reproducción de la propia naturaleza. En cada conjunto de árboles tengo que ajustar todo lo que hago desde el punto de vista formal. Si se pone un tono dominante en azules por un lado, y en violetas y amarillos por el otro, eso hay que ajustarlo a la estructura formal de lo que hay en cada una de las ramas de los árboles, para que el conjunto quede bien entrelazado y no exista ninguna dificultad de lectura. Si desde un punto de vista quieres poner un cuadrado y desde otro un pajarito, deben ser percibidos con absoluta claridad, aunque luego desaparezcan esas imágenes con el movimiento y en vez de ellas se tengan solamente colores o abstracciones. Es estimulante y lúdico cargarse de energía sensual; visual y estética al contemplar las pinturas del bosque y poder construir un espacio plástico propio solamente con los desplazamientos. En un paisaje intervienen desde la historia hasta las creencias culturales o mitológicas. No tengo fórmulas de relaciones de carácter espacial porque a veces los espacios están cargados de conceptos que no son estrictamente geométricos. Cuando se trabaja la naturaleza, los conceptos que llegan a mezclarse entre sí son de una enorme complejidad. En el recorrido hacia el bosque, se pueden divisar las referencias geográficas que han condicionado al artista en la realización de estas pinturas: los valles de Basondo y Oma; las numerosas grutas que esconde el encinar entre la que se encuentra la cueva de Santimamiñe que alberga las pinturas paleolíticas más importantes de Bizkaia; los castros prerromanos de Nabarniz y la ciudad y el árbol de Gernika. El Bosque Pintado de Oma es una original experiencia artística que reflexiona sobre el espacio y las reglas del Arte, dentro de la magia que siempre esconde el bosque. Hay muchas maneras de mirar, tantas como personas, pero para no perderse entre los colores y las formas, a la hora de seguir el recorrido señalado en el mapa hay que tener en cuenta que los temas se pueden agrupar en tres grandes apartado: • 1. Las referencias al lenguaje artístico y a los movimientos dentro del Arte que han planteado cambios en la plasmación del espacio plástico. Así la primera pintura realizada en el bosque, La raya blanca, es una inversión de la perspectiva renacentista ya que para ver la línea en un solo plano lo más lejano tiene que ser más grande que los más cercanos. Otros temas como el Puntillismo (referencia al Impresionismo tardío), Cuadrados rojo y amarillo (homenaje a Malevich y al constructivismo ruso), Diagonales de colores (recreación del movimiento Minimal partir de la repetición insistente de las diagonales), el Círculo, La forma curvilínea amarilla, El homenaje al Greco y en general las composiciones abstractas, estarían dentro de este apartado. • 2. Las referencias a la Naturaleza (El Arco Iris de Naiel, El Rayo), al elemento totémico (Figuras de pájaros y animales) y al mundo de las leyendas unidas al bosque (La mirada de Basajaun, Los ojos…) están plasmadas en elementos figurativos, a partir de los principios estéticos que aparecen en las formas abstractas del apartado anterior. De hecho El rayo, no deja de ser una raya blanca quebrada. • 3. La representación de las figuras humanas (La marcha de la humanidad), reflejo de la iconografía de Agustín Ibarrola, aparecen diseminadas por distintas partes del bosque, formando conjuntos compactos o intercaladas entre distintos temas. Antes de adentrarnos en el bosque, debemos recordar que somos nosotros los que tenemos que jugar a construir y destruir las formas, según el punto de observación que elijamos ante cada composición artística. Las formas y los colores pintados sobre el soporte cilíndrico de los pinos crean un «muralismo tridimensional» que juega a recrear composiciones planas en tres dimensiones. Para ello el artista ha partido de la relación volumen-plano, cóncavo-convexo, negativo-positivo, es decir de la relación de los distintos elementos que componen el espacio que son la base de su obra escultórica y pictórica. -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

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