NARRACIÓN BREVE, El Chillada Leku y El Peine del Viento.
Hoy, voy a acercarme a la localidad de Hernani, perteneciente a la comarca de San Sebastián, que está situada a una distancia de 5 km de Donostia, ya que quiero desplegarme en mil sensaciones dentro del Chillida Leku. En esta aventura estaré acompañado de mi buen amigo Enrique, un catedrático de Historia del Arte de la U.P.V., quien con sus observaciones enriquecerá nuestro panorama. ¡Bien! El Museo Chillida-Leku es un gran espacio de jardines y bosques y un caserío remodelado, donde el escultor Eduardo Chillida Juantegui distribuyó una gran muestra de su obra. Chillida-Leku es la consecución de un sueño anhelado durante años por Chillida: crear un espacio a la medida de su obra, donde ésta pudiera ser permanentemente expuesta. Este museo es fiel muestra de la evolución y trayectoria escultórica del artista durante 50 años. En Chillida-Leku se puede disfrutar la obra de este artista universal en toda su magnitud. Como pieza central del museo, el caserío Zabalaga, que data del siglo XVI y que fue restaurado por el propio escultor, alberga obras de menor formato realizadas en acero corten, hierro, alabastro, granito, tierra chamota, yeso, madera o papel. Reabierto en 2019 Chillida-Leku es un espacio escultórico en sí mismo, una obra más del autor donde se plasma a la perfección su visión. Ahora me interrumpe Enrique para señalar lo siguiente: - El acero corten se caracteriza por un alto contenido de cobre, cromo y níquel, lo que le da ese color rojizo anaranjado tan característico. Este material puede perforarse con facilidad para crear diseños creativos únicos. El acero resistente a la intemperie ciertamente protege contra la corrosión, pero no es indestructible. Si se lo deja expuesto al agua estancada en ciertas áreas, su vida útil se reduce significativamente. Además, este funcionario añadirá que: - En sentido estricto, si la chamota es arcilla calcinada triturada significa que la chamota es cerámica triturada, de modo que cualquier cerámica que se triture es chamota; ya sea un ladrillo o una pieza de porcelana sanitaria. La chamota se utiliza en la fabricación de alfarería o cerámica y en escultura, para obtener una textura rústica. Evita defectos como el agrietado y la laminación. Añade resistencia a la cerámica. - Por otro lado, el alabastro es una piedra caliza, de tono levemente melado, traslúcida, blanda –se raya con la uña-, de fácil talla y que, tras la pulimentación, presenta un bello aspecto. - Por otra parte, el granito es una roca ígnea intrusiva de color claro, de composición félsica formada esencialmente por cuarzo, feldespato alcalino, plagioclasa y mica. El término granito abarca varias rocas de aspecto granular y de colores claros, pero con proporciones diferentes entre sus minerales. Para referirse a todas ellas los geólogos han definido el término granitoide. Pero yo, por mi parte, le haría la siguiente pregunta a Enrique: - ¿Qué significa Chillida Leku? Este contestaría que: - Siguiendo la filosofía del artista, el visitante puede recorrer este espacio artístico dejándose guiar por su intuición, siguiendo el “aroma” de las obras, retomando aquí el término poético que Chillida empleaba para referirse a su proceso de trabajo: “Guiado por un aroma”. No obstante, afirmaremos categóricamente que Eduardo Chillida inicia estudios de arquitectura que no acabará nunca. En 1948 viaja a París, donde entabla amistad con Pablo Palazuelo. En 1950 vuelve a San Sebastián, contrae matrimonio y, al año siguiente se instala en Villaines-sous-Bois, un pueblo francés. En 1952 se instala definitivamente en España. Se autocalifica como arquitecto del vacío. Su obra se inspira en la naturaleza. El igual que Gargallo y Julio González, emplea el hierro forjado, aunque utiliza también otros materiales como madera, granito, hormigón e incluso alabastro. Fiel admirador de la escultura de Brancusi; se ha señalado que su obra se mueve entre las influencias del arcaísmo griego y de la escultura contemporánea de Henry Moore. Junto a Jorge Oteiza es el escultor vasco más destacado del siglo XX. Nuestro amigo Enrique nos da, en síntesis, una pequeña biografía de este autor, en los siguientes términos: - Eduardo Chillida Juantegui nace el diez de enero de 1924 en San Sebastián. Tercer hijo de Pedro Chillida y su mujer, la soprano Carmen Juantegui, a los 19 años comienza la carrera de arquitectura en la Universidad de Madrid; antes, en su ciudad natal fue portero titular de fútbol de la Real Sociedad. En pocos años decide abandonar los estudios de Arquitectura para dibujar en el Círculo de Bellas artes de Madrid. Realiza sus primeras piezas en escultura. Su obra empieza a tomar cuerpo cuando se traslada a París y realiza sus primeras esculturas en yeso, impresionado por la escultura griega arcaica del Museo del Louvre. Comienza su amistad con el pintor Pablo Palazuelo. En 1950 se casa con Pilar Belzunce en San Sebastián. Juntos se trasladan a Vellennes-sous-Bois, en la región de Seine-et-Oise (Francia). Un año después nace el primero de sus ocho hijos y pronto la familia regresa definitivamente a San Sebastián. Chillida comienza a trabajar en la fragua de Manuel Illarramendi, en Hernani. Realiza la primera pieza en hierro, Ilarik. La obra del escultor Eduardo Chillida se caracteriza por su introducción en los espacios abiertos, integrándose para formar parte de ellos. Así, sus esculturas salen de su encierro en los museos, «toman la calle» y se acercan a cualquier persona que lo desee. Por ejemplo, El peine de los vientos se abre al mar de San Sebastián; la Plaza de los Fueros de Vitoria hace desear al espectador introducirse en ella para desvelar sus misterios... Y así también Lo profundo es el aire, del Museo de Escultura Española del Siglo XVII, en Valladolid; su Puerta de la Libertad, del barrio gótico de Barcelona; y, la que tal vez sea su obra más emblemática, Gure Aitaren Etxea, en Gernika. A lo largo de su vida, Chillida recogió infinidad de condecoraciones y de premios, además de participar en centenares de exposiciones alrededor del mundo entero. Por ejemplo, la Bienal de Venecia (1958), el premio Carnegie (1965) o el Rembrandt (1975). También le fueron otorgados el Príncipe de Asturias en 1987 y la Orden Imperial de Japón en 1991. Asimismo, recibió la distinción como académico de Bellas Artes en Madrid, Boston y Nueva York, y la de convertirse en Doctor Honoris Causa por la Universidad de Alicante (1996). Ahora, gran parte de su obra, quizá las piezas más queridas por el autor, pueden disfrutarse en el Chillida Leku, un museo a la medida de sus obras: al aire libre, en un paisaje privilegiado donde obra y medio se integran a la perfección, o dentro del recinto, donde las manos quieren tocar esas obras llenas de secretos y sorpresas, a través de las cuales se puede observar la realidad desde una nueva perspectiva. Su familia siempre estuvo de su lado no sólo en lo personal, sino también en lo profesional. Además de heredar el gusto por el arte, su mujer e hijos lo impulsaron para sacar adelante proyectos tan ambiciosos como el Chillida Leku y la montaña mágica de Tindaya. El 19 de agosto de 2002 falleció en su ciudad de San Sebastián, en su casa del Monte Igeldo. El Museo Chillida Leku es el lugar donde se encuentra el corpus de obra más amplio y representativo de Eduardo Chillida. Chillida Leku es un museo fundado en vida por el propio artista, creador del Peine del Viento, tras quince años de trabajos de restauración y acondicionamiento del caserío Zabalaga en las afueras de Hernani. El escultor buscaba un hogar para sus obras –un “lugar” (en euskera, leku)– donde las generaciones futuras pudieran conocer y experimentar su arte en un emplazamiento inigualable. Dentro del edificio pueden visitarse las obras de menor tamaño, dibujos o incluso sus primeras esculturas de torso. Pero su verdadera personalidad radica en el exterior, donde se exhiben esculturas al aire libre. Se trata de un lugar especial en el que se exponen no sólo sus esculturas más queridas, sino la esencia de su obra. Este edificio histórico que data del siglo XVI está rodeado por 11 hectáreas de terreno a lo largo de las cuales pueden admirarse cerca de 40 esculturas originales del artista entre las que destacan Buscando la luz I (1997) o Lotura XXXII (1998) realizadas con acero corten, un material con fuertes resonancias del pasado industrial de la región. Dicho lo cual, le preguntaría a mi amigo: - ¿Dónde está enterrado Chillida? Enrique me respondería que: - Las cenizas del escultor donostiarra, Eduardo Chillida, cuyos restos mortales han sido incinerados en San Sebastián, han sido enterradas bajo un magnolio de la zona privada del museo Chillida-Leku, como era deseo del artista fallecido, según ha informado el hijo del creador guipuzcoano. En otro sentido, entre los años 2011 y 2019 ha permanecido cerrado al público general y solo se podía acceder con cita previa. En abril de 2019 reabre sus puertas tras un proceso de actualización dirigido por el arquitecto argentino Luis Laplace, conocido por sus trabajos de interiorismo y restauración respetuosa y sostenible, desarrollados en intenso vínculo con el arte. El arquitecto Jon Essery Chillida, nieto de Eduardo Chillida, y el paisajista holandés Piet Oudof han participado en el proceso de reacondicionamiento junto a Laplace. La Colección Chillida-leku está compuesta por 391esculturas y más de 300 obras en papel, entre gravitaciones, grabados y dibujos.Las Exposiciones permanentes están integradas por esculturas y otras obras de Eduardo Chillida en acero-hierro, alabastro, acero inoxidable, piedra, hormigón, madera, papel, tierra, yeso y fieltro. Según Enrique: - El hormigón es una mezcla de piedras, arena, agua y cal o cemento empleado en la construcción. - Además, el hierro es un metal dúctil, maleable y muy tenaz, que tiene color gris azulado. En definitiva, el museo Chillida-Leku fue inaugurado el 16 de septiembre de 2000, tras 10 años de actividad, el 31 de diciembre de 2010 cerró sus puertas debido a la crisis económica. El 30 de noviembre de 2017 se dio a conocer que Chillida-Leku reabriría en 2018, siendo la galería suiza Hauser & Wirth la representante exclusiva de la obra de Eduardo Chillida. Sin embargo, la reapertura se pospuso para el 17 de abril de 2019. El 23 de agosto de 2019, el museo fue seleccionado por la revista estadounidense Time en su lista World’s Greatest Places 2019 como uno de los mejores lugares del mundo para visitar, tratándose de la única representación española. El museo se distribuye a lo largo de una parcela de 13 hectáreas. En el exterior se muestran 40 esculturas de muy diferentes tamaños. Las más grandes son Buscando la luz de 27 toneladas y 9 metros de alto y Lotura XXXII de 60 toneladas, y otras como Estela V no miden más de un metro. Los materiales de las esculturas del exterior son el acero y la piedra, predominantemente granito rosa. Las esculturas de los jardines se pueden tocar, por lo que el visitante siente la fuerza de los materiales. En el interior del caserío se muestran las obras más delicadas del artista. Muchas de ellas están fabricadas en materiales que no podrían soportar las inclemencias meteorológicas, como son la madera, el alabastro o la lana. Además, hay un exposición de estudios del cuerpo humano en pintura y escultura. El caserío data del siglo XVI y tiene el nombre de Zabalaga. Chillida buscaba un edificio en el que mostrar su obra, y cuando lo descubrió se encontró con este caserío de 1543 en estado de ruinas. Con la ayuda del arquitecto Joaquín Montero desarrolló un proyecto de restauración y creó un gran espacio interior, dividido en dos plantas. La planta baja abarca toda la superficie, mientras que la alta cubre solo una parte de ésta. Agotado y frustrado, decidió abandonar la capital francesa para volver a su tierra natal. Tiempo después, rememorando aquellos años, diría: «Me di cuenta de que París, así como mis frecuentes visitas al Louvre, me llevaban hacia la blanca luz de Grecia, del Mediterráneo. Comprendí que aquél no era mi lugar y le dije a Pili: “Volvamos a casa, estoy acabado”. Al llegar comprendí por qué me sentía acabado: mi país tiene una luz negra, el Atlántico es oscuro». Momento que aprovecho para realizar otra pregunta al especialista: - ¿Quién es Mikel Chillida? Este, en efecto, prodigará que: - Mikel Chillida (San Sebastián, 1982), nieto de Eduardo Chillida, es actualmente Director de Desarrollo de Chillida Leku, miembro de la Sucesión de Eduardo Chillida y del Comité de Dirección de Eduardo Chillida 100 años. Dicho lo cual, nosotros haremos constar que en el año 1951 Chillida se instaló en el País Vasco con su esposa, Pilar Belzunce, con la que había contraído matrimonio un año antes. En la localidad guipuzcoana de Hernani comenzó a trabajar en la fragua de Manuel Illarramendi, quien le enseñó los seculares secretos del arte de la forja. Aquel mismo año, Chillida alumbró su primera escultura abstracta, Ilarik: una austera y «primitiva» estela en la que el hierro y la madera (materiales con fuertes connotaciones míticas dentro de la tradición y la cultura vascas) se integraban desmintiendo la vieja jerarquía entre «estatua» y «peana». Esta obra supuso un antes y un después en su trayectoria artística, no sólo por la elección de los materiales mencionados, sino, sobre todo, porque en ella se asentaban, aunque de modo todavía incipiente, conceptos constitutivos de su obra posterior como el espacio, la materia, el vacío o la escala. El profesor Enrique no matiza que: - Llámase abstracto al arte no figurativo, es decir, al que sostiene que un conjunto de líneas, colores y formas, sin ninguna relación con formas identificables, puede expresar adecuadamente emociones íntimas, sugestiones, etc. - A parte, la fragua es el fogón en que se caldean los metales para forjarlos, avivando el fuego mediante una corriente horizontal de aire producida por un fuelle o por otro aparato análogo. Pero siguiendo con mi discurso, ahora señalaré que las exploraciones creativas iniciadas con Ilarik se irían redefiniendo y concretando en los años siguientes con piezas como Elogio del aire, Música callada o Rumor de límites. El reconocimiento internacional le vino también en los años cincuenta al exponer en galerías y museos de ciudades como París, Londres, Milán, Madrid, Nueva York o Chicago, entre otras, y participar en certámenes tan importantes como la Bienal de Venecia de 1958, en la que ganó el Gran Premio Internacional de Escultura, o la Documenta de Kassel de 1959. A fines de la década empezó a experimentar con nuevos materiales y soportes. En 1959 realizó Abesti Gogora, su primera escultura en madera. Ese mismo año, ejecutó también su primera obra en acero, Rumor de límites IV, y sus primeros aguafuertes. En 1963, nuevamente entraba en contacto con el mundo y la cultura egea, pero en esta ocasión (sin la mediación, quizá, de las ampulosas salas del Louvre) la luz cegadora y, para él, distante del Mediterráneo, se le reveló con nuevos esplendores. Por su parte, Enrique nos confiesa que: - Se llama aguafuerte a una técnica de grabado con plancha metálica. La plancha se cubre con una fina capa de barniz, a continuación se dibuja encima con un instrumento punzante que raya la capa de barniz. Luego se baña la superficie con ácido nítrico (aguafuerte). El ácido corroe el metal en aquellos lugares donde se ha desprendido el barniz. La plancha se entinta, quedando la tinta depositada en los surcos creados por el objeto punzante. Se coloca un papel encima de la plancha y con la ayuda de una plancha se obtiene la estampa. De aquel periplo por tierras griegas nacerían, dos años después, sus primeros alabastros, como los de la serie Elogio de la luz. Utilizando la técnica del vaciado, la misma que ya emplearon los grandes escultores de la Grecia clásica y el Renacimiento, Chillida horadó y modeló el bloque para que el espacio y la luz entraran en sus pétreas entrañas. Esta concepción prometeica del hecho escultórico, llevada, eso sí, a una escala titánica, sería la que iluminaría su inconcluso proyecto para la montaña de Tindaya, en Fuerteventura. Tal y como señala Enrique: - El vaciado es un procedimiento para la reproducción de esculturas o relieves. Se consigue aplicando al modelo yeso líquido, gelatina, etc., y esperando a que endurezca. Cuando lo ha hecho, se separa de él y sobre este molde obtenido se trabaja para conseguir tantas copias como se desee vertiendo una colada en su interior. Se llama vaciado tanto a este sistema de reproducción mecánica como a la copia obtenida por él. En 1971 realizó su primer trabajo en hormigón. En los años subsiguientes, coincidiendo con los grandes encargos de escultura pública, este material sería empleado en un gran número de obras, como Lugar de encuentros III (Madrid, 1971), La casa de Goethe (Frankfurt, 1986), Elogio del agua (Barcelona, 1987), Elogio del horizonte (Gijón, 1990) o Monumento a la tolerancia (Sevilla, 1992). En el año 1999, el Museo Guggenheim Bilbao celebró el 75º aniversario del escultor con una interesante retrospectiva en la que se presentaron más de doscientas obras. Esta exposición ha sido, hasta el momento, la más importante que se le haya dedicado al artista. Según señala Enrique: - El acero autopatinable también conocido comercialmente en España como Corten o Cor-ten, COR-TEN o ENSACOR, es un tipo de acero realizado con una composición química que hace que su oxidación tenga unas características particulares que protegen la pieza realizada con este material frente a la corrosión atmosférica sin perder prácticamente sus características mecánicas. En otro sentido, en septiembre de 2000, Chillida vio realizado uno de sus grandes sueños. Aquel día, en Hernani, abrió sus puertas el centro que él mismo había bautizado como Chillida-Leku (Casa de Chillida). Este proyecto empezó a gestarse en 1984, cuando él y su esposa adquirieron un viejo caserío del siglo XVI, rodeado de prados y bosques, con la idea de crear un espacio que contribuyese a la divulgación de su obra y albergase de forma permanente una muestra representativa de la misma. El Museo Chillida-Leku no sólo fue el último legado de este artista universal que sin olvidar sus raíces supo reinventar la escultura para llenarla de nuevos significados, sino que en poco tiempo se ha convertido en uno de los nuevos referentes culturales del País Vasco. En resumen, se halla igualmente interesado por el problema del espacio. Maneja el hierro y el hormigón, bajo formas de una geometría sencilla y dinámica, que habla el lenguaje de los volúmenes eternos, de las formas empotradas. Su arte es una clara reflexión acerca de la composición arquitectónica de la naturaleza. Es una de las figuras de la escultura universal. Constituye un ejemplo de cómo la tradición (las forjas guipuzcoanas) pueden ofrecer una continuidad en el tiempo. Superficies pulimentadas o rugosas (el hormigón), líneas quebradas, volúmenes rotundos, definen una plástica totalmente no figurativa, pero dotada de una tremenda fuerza conceptual. En un principio Chillida se inspiró en el arte arcaico griego, pero pronto abandonó lo figurativo. Inquiere con afán en la técnica ancestral: la talla directa en la madera y la forja en el hierro. Extrae toda la belleza a los anillos que forman las capas del árbol. Y asimismo sus esculturas saben a yunque; no es el modelado, sino el golpe certero sobre el hierro al rojo. Es escultor de lo pequeño y lo grande. En lo diminuto roza la orfebrería. De la vieja ebanistería logra el encanto de los ensamblajes (Abesti Gogora II). Se halla en busca de sus raíces. Dice que sus esculturas hablan eusquera. Pero para ello penetra en el bosque, lanza la vista al paisaje. Está a la búsqueda del monumento conmemorativo. Guren Aitaren Etxea es un monunento en Guernica. Traza una capilla o ábside de hormigón (con la textura bien perceptible) y muestra los arcos abiertos al exterior. En el centro dispone la estela en hierro. Y cuando en 1990 realiza para Gijón el Elogio del Horizonte, lo primero fue localizar el emplazamiento para el anillo de hormigón que marca el hito para contemplar el mar. Teniendo en cuenta otros parámetros, puede afirmarse que el Museo Chillida Leku es el lugar donde se encuentra el corpus de obra más amplio y representativo de Eduardo Chillida. Dentro del edificio Zabalaga pueden visitarse las obras de menor tamaño, dibujos o incluso sus primeras esculturas de torso. Pero su verdadera personalidad radica en el exterior, donde se exhiben esculturas al aire libre. Se trata de un lugar especial en el que se exponen no sólo sus esculturas más queridas, sino la esencia de su obra. La Colección Chillida-Leku está compuesta por 391 esculturas y más de 300 obras en papel, entre gravitaciones, grabados y dibujos. Ahora, el profesor Enrique nos matiza que: - Dícese figurativo del arte que representa algo identificable, en oposición al abstracto. - La forja es un modo de trabajar el metal y sobre todo el hierro, exponiéndolo al fuego en la fragua y maleándolo con un martillo sobre el yunque. - Un arco es el elemento estructural y de soporte que descarga los empujes lateralmente y presenta forma curva. - El ábside es la cabecera, generalmente redondeada o poligonal, de la nave principal de un templo. - Una estela es originariamente, un pequeño monumento, erigido en conmemoración o recuerdo de algo. Resumiendo, Chillida Leku es un museo único, confeccionado en sí mismo como una gran obra de arte. En él la fusión entre arte y naturaleza se produce de una manera natural. Las esculturas se integran en el paisaje como si siempre hubieran formado parte de él. En el jardín, las hayas, los robles y los magnolios conviven con las monumentales esculturas de acero y granito ubicadas en perfecto diálogo con el entorno. Si bien las obras presentan un aspecto de monumentalidad, el lugar está hecho a escala humana que es la escala con la que el artista trabajó siempre, poniendo a la persona como medida de su trabajo. El museo está concebido como un gran espacio abierto que se puede recorrer de maneras diferentes. No existe por lo tanto un recorrido único. No obstante, aún le puedo hacer alguna pregunta más a mi amigo Enrique, como por ejemplo ¿cuánto vale una escultura de Eduardo Chillida?, a lo que él contesta: - Una escultura de Eduardo Chillida de 3,7 millones de euros fue la obra más cara de ARCO 2023. Estrujando la cabeza, se me ocurre ¿quién fue Chillida?, a lo que Enrique responde que: - El escultor y pintor Eduardo Chillida nace el 10 de enero de 1924 en San Sebastián. Es considerado uno de los mejores escultores españoles de la segunda mitad del siglo XX. También se puede preguntar a Enrique ¿qué estilo tenía Chillida?, a lo que este nos dirá: - Arte abstracto. En definitiva, Chillida Leku es un museo único, confeccionado en sí mismo como una gran obra de arte. En él la fusión entre arte y naturaleza se produce de una manera natural. La tienda del museo ubicada en el pabellón de visitantes ha sido completamente renovada. En ella, el público puede acceder a una colección cuidadosamente seleccionada de libros de arte con un gran enfoque en el trabajo de Eduardo Chillida, así como a nuevas publicaciones especializadas que continuarán actualizándose periódicamente. Más allá del aspecto editorial, la tienda alberga muchas piezas de diseño creadas con materiales de alta calidad. Los productos se ofrecen a una amplia gama de precios y están inspirados en el trabajo del artista nacido en San Sebastián. Chillida Leku tiene como principal misión universalizar la obra y el pensamiento de Eduardo Chillida. Por ende, entre sus objetivos se encuentran los de recopilar, catalogar y conservar toda lo documentación y las actividades relacionadas con el artista, así como contribuir a la investigación y al estudio de la obra de Chillida facilitando el acceso a dicha información. Por ello, el museo alberga tanto el archivo que recoge el legado documental de Eduardo Chillida como una biblioteca especializada. El archivo es un recurso fundamental para la investigación sobre el artista. Alberga el legado documental de Chillida que cuenta con una extensa colección de documentos como fotografías, correspondencia, manuscritos, material de exposiciones, material audiovisual, así como su biblioteca personal. La biblioteca especializada, por su parte, acoge una extensa colección de documentos sobre el artista entre los que se encuentran: catálogos de exposiciones individuales y colectivas, monografías, ensayos, tesis, revistas, dossier de prensa, etc. Así como una hemeroteca que colecciona todos los artículos de prensa relacionados con el artista y con el propio museo. Siguiendo la filosofía del artista de que el “arte no se puede enseñar”, el área educativa de Chillida Leku ofrece visitas y actividades que permiten una aproximación directa a las obras expuestas mediante metodologías que fomentan la reflexión, la experimentación y la acción. Palabras del artista son la siguientes: “Tampoco creo en la enseñanza del arte. El arte se puede aprender, pero no enseñar. El deseo de saber lo que uno no sabe tiene un poder inmenso. Ese deseo puede con todo. Eso explica un poco que yo respeto la enseñanza, pero creo que en la enseñanza puede haber cosas de simplificación y yo las rechazo. Creo que lo que en arte se puede enseñar no es fundamental, lo fundamental no te lo puede enseñar nadie, lo tienes que aprender tú”. El museo es un lugar de encuentro, un espacio abierto y acogedor que posibilita el intercambio de experiencias y conocimientos. Se conforma como un lugar activo y generador de procesos de conocimiento significativo. Por ello, desde el área educativa se adaptan los contenidos expositivos a los requerimientos de los visitantes. El área de Educación busca también crear alianzas con los agentes locales y los centros educativos. El museo se muestra a la escucha de las necesidades de la comunidad educativa y está abierto a la posibilidad de generar proyectos colaborativos que permitan una mayor difusión de la obra y el pensamiento de Eduardo Chillida y faciliten su comprensión. Otras palabras pronunciadas por Eduardo Chillida fueron las siguientes: “Un día soñé una utopía: encontrar un espacio donde pudieran descansar mis esculturas y la gente caminara entre ellas como por un bosque.” El museo abre todos los días de 10:00 a 17:00, excepto los martes y miércoles. El museo dispone de un parking gratuito para los visitantes. Precios: Tarifa normal: 14 € Tarifa reducida: 10 € Menores de 8 años: 0 Y dicho todo esto del Chillida Leku, me gustaría que mi amigo Enrique nos hablara un poco del Peine del Viento, una escultura especial por su forma, por el entorno en que se encuentra pero también por la historia que esconde. Porque, aunque las que podemos contemplar en Donostia son 3 esculturas, en realidad, Chillida realizó una serie de 23. De hecho, su nombre original es El Peine del Viento XV, es decir, ocupan el decimoquinto puesto de esa serie de 23 esculturas. Tal y como nos explica Enrique: - A final de los sesenta, y teniendo en cuenta que Eduardo Chillida ya se estaba convirtiendo en una figura relevante, varios donostiarras se unieron para conseguir que se le hiciera un homenaje. Tuvieron que pasar más de 10 años hasta que el Ayuntamiento de Donostia /San Sebastián decidió honrar la obra del artista en un lugar especial para él. Y es que cuando Chillida era pequeño se escapaba a este lugar para disfrutar del enviste del mar y las olas. Y Enrique continúa explicándonos lo siguiente: - El artista comenzó con la serie de escultura titulada El Peine del Viento allá por 1952. pero no fue hasta 1977 cuando, por fin, Chillida creó la obra definitiva y se la regaló a la ciudad. Aun así, siguió trabajando en su diseño hasta 1999, realizando un total de 23 obras diferentes. Algunas de ellas, pueden verse en el Museo Reina Sofía de Madrid, en el Palacio de la Unesco en París o en el Chillida Leku de Hernani. - Pero sin duda, El Peine del Viento donostiarra es la más reconocida de toda la serie. Las tres piezas que componen la escultura son de acero cor-ten. Un material con unas características singulares que muestra con honestidad el paso del tiempo y la transformación de la naturaleza. - Aunque al principio la idea era colocar una sola escultura, al final el escultor donostiarra decidió colocar tres, porque creaban un todo más geométrico y equilibrado. Las dos primeras, una colocada frente a la otra, simbolizan lo que un día estuvo unido, y el pasado. Mientras que la más lejana, representa el horizonte y el futuro. El caso es que mientras Eduardo Chillida colocaba sus esculturas incrustadas en las rocas, el arquitecto vasco Luis Peña Ganchegui construía el anfiteatro de granito rosa. Una plaza con diferentes alturas, anclado a la ladera del Monte Igeldo y desde donde disfrutarás del espectáculo de los tres peines desafiando a la naturaleza. De esta forma, lo que comenzó como una exposición temporal, se ha convertido en uno de los puntos más emblemáticos de San Sebastián. Le podemos preguntar a Fernando: - ¿Qué es el Peine de los Vientos? A lo que Fernando no tendría problema en decirnos que: - El Peine del Viento es una escultura especial por su forma, por el entorno en el que se encuentra pero también por la historia que esconde. Porque, aunque las que podemos contemplar en Donostia son 3 esculturas, en realidad, Chillida realizó una serie de 23. Nos giramos de nuevo hacia Fernando y le inquirimos: - ¿Cuánto costó El Peine del Viento? A lo que Fernando nos contesta inmediatamente: - El coste según los fidedignos datos de Elósegui fueron unos 8 millones de pesetas, sin incluir el coste de las propias esculturas, pagado por Patricio Echeverria. El proceso constructivo está muy bien sintetizado en la obra de María Elosegui, pero también los datos de costes. Pero aún se quedan más cosas en el tintero: - Por ejemplo, ¿cómo se instaló El Peine del Viento. Y nuestro profesor y colaborador don Enrique tira al centro de la diana: - Primero se construyó la plaza. Después se reforzaron y anclaron las rocas donde iban a ir las esculturas enganchadas realizándoles agujeros para introducir las esculturas de 10 toneladas. Al final una pasarela de madera sobre el mar sirvió para llevar las esculturas a su ubicación actual. Pero aún no hemos terminado nuestra tanda de preguntas: - Así, ¿cuánto pesa El Peine del Viento? Nuestro experto nos señala que: - Unos 30.000 kg en total (10.000 Kg cada escultura). Y, por último: - ¿Cuántos hijos tuvo Eduardo Chillida? Enrique, que es una fiera, contesta lo siguiente: - Los hijos de Eduardo Chillida y Pilar Belzunce son Susana, Ignacio Góngora, Luis, María, Carmen, Eduardo, Guiomar y Pedro. Todos ellos crecieron alrededor del taller de su padre, viendo cómo entregaba su cuerpo y alma a la fundición del hierro. En resumidas cuentas, el Peine del Viento XV, llamado en euskera Haizearen orrazia, es un conjunto de esculturas de Eduardo Chillida sobre una obra arquitectónica del arquitecto vasco Luis Peña Ganchegui. Se encuentra al final de la playa de Ondarreta, en el municipio de San Sebastián. Está compuesto por tres esculturas de acero, de 10 toneladas de peso cada una, incrustadas en unas rocas que dan al mar Cantábrico, cuyas olas las azotan. Chillida siguió trabajando en la serie Peine del Viento, que coincide en el aspecto formal con su colección de estelas, y particularmente, con las dedicadas a Pablo Picasso, Salvador Allende y Pablo Neruda. La obra fue finalizada en 1976. Además de las esculturas, se acondicionó una zona en los alrededores de las mismas con unas salidas de aire y agua que se abastecen de las olas que rompen contra las rocas y las esculturas. Desde luego, agrademos infinitamente toda la colaboración que nos ha prestado nuestro amigo Enrique, pues sin sus dimes y diretes, esta redacción hubiera quedado totalmente deshilvanada. -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

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