RELATO, Charlé.
Hoy nos hemos venido para Jaca, municipio perteneciente a la Comunidad Autónoma de Aragón, en la provincia de Huesca, situado a 72 km al NO de la capital, a 818 m de altitud, en la ribera izquierda del río Aragón. Cuenta con una población de 11.000 habitantes (5.000 según el censo de 1900), denominados como jacetanos, iacetanos o jaqueses. Su término municipal ocupa una superficie de 373,70 km2, estando protegido al S por la peña Oroel y al N por las cumbres del Pirineo Central, entre las que destaca La Corallada. Pero no vamos a ir tan deprisa. ¡Alto! Me he acercado a Jaca porqué en el complejo llamado Charlé tengo varios familiares, que, aunque no son etxeburuas, son Arrese-Igor. Me he valido de la hospitalidad que siempre da mi tía Miren a todo aquel que se cruza en su camino. Mi tía Miren, que ella sí es Etxeburúa, y que está casada con mi tío Arrese-Igor, teniendo este matrimonio 12 hijos, que son parte de mis primos. ¡Bien! Pero vamos a ir poco a poco. Charlé es un hotel en Jaca, en el Camino de Santiago, a dos kilómetros de Jaca, ubicado en una antigua posada de peregrinos… que posee toda la comodidad en un edificio singular junto al río Aragón. En primer lugar, me he referido al complejo llamado Charlé, el cual se encuentra en las afueras de Jaca. Simplificando la cosa, se trata de un negocio de hostelería, que comprende un gran Restaurante y, además, un ala de este edificio, que está dedicada a Hostería. Con mayor simpleza, se trata de una casa donde se da comida y alojamiento mediante pago, que, en este caso, esta casa se llama “Charlé”. El Charlé se encuentra en una vaguada que deja la carretera Jaca-Zaragoza, que es paralela al río Aragón, y que atraviesa la canal de Berdún. Concretamente, la canal de Berdún es una depresión geográfica situada en la comarca de la Jacetania, en la Comunidad Autónoma de Aragón. Esta depresión se extiende desde Jaca hasta Yesa (Navarra) y está recorrida por el río Aragón, que está represado en el embalse de Yesa, que inunda 2.400 hectáreas de la depresión. Pero volviendo al punto donde lo dejamos, Charlé en la vaguada, en la línea que marca la parte más profunda de un valle, que constituye el camino por donde discurren las aguas de las corrientes naturales, siendo los interfluvios los espacios entre dos vaguadas sucesivas. Luego, Charlé, aunque contaba con una carretera comarcal en uno de sus frentes, el otro daba al río Aragón, por lo que la humedad era su seña de identidad. Charlé se encontraba, aproximadamente, a 5 km del municipio de Jaca, constituyendo un “alto” en el camino casi imperdonable. En su acepción meteorológica o barométrica, el concepto de vaguada se refiere al ascenso de masas de aire cálido y húmedo a lo largo de una zona alargada de baja presión atmosférica que se ubica entre dos áreas de mayor presión (anticiclones) formadas por masas de aire mucho más frío y pesado que se introducen como una cuña y dan origen a una formación de nubes de gran desarrollo vertical y a las consiguientes lluvias. Por otra parte, el matrimonio de Javier y Miren regentaba esta hostería, que, exteriormente, guardaba muchas similitudes con las bordas pirenaicas. Una borda es un nombre genérico utilizado en el Pirineo para la edificación empleada generalmente para resguardar el ganado o para almacenar productos agrícolas, especialmente comida para los animales. Se trata de una construcción rural aislada de dos plantas y construida en piedra y madera, con tejado de pizarra. Habitualmente era edificada a una cierta altura para aprovechar los pastos. Se las conoce en los Pirineos por este nombre, en Occitania, el País Vasco, Navarra, Aragón, Cataluña y Andorra. Charlé venía a ser una edificación de mucha longitud y paralela al río Aragón. No tenía huertas, ni un pequeño garaje. El edificio, pues, discurría de forma paralela al río Aragón. Charlé tenía una gran terraza, en sentido logitudinal, terraza que ocupaba el suelo de la vaguada, como hemos indicado en otro momento. Según mi tío Javier: - El hotel se encuentra en la mitad de la ruta jacobea, por lo que en sus suelos aparecen embalsados las referencias de este camino que cuenta la historia de todos aquellos peregrinos que pasaron por este hotel. Pero este no es el único elemento decorativo, los ganchos que sujetan las ventanas representando las cabezas moras o las dependecias de las antiguas cuadras convertidas en salón hacen de este hotel un lugar mágico y acogedor donde huir de los ruidos de la ciudad y envolverte en el mundo de la naturaleza, la historia y las montaña. Hay que destacar que en la otra orilla del río Aragón, a la izquierda, sí se localizaba una escuela hípica o centro ecuestre, cuyo nombre era “Pirineo Ecuestre”, en la que había una instalación especializada en la educación, entrenamiento y cuidado de caballos. Es un espacio donde los amantes de estos majestuosos animales pueden aprender a montar, cuidar y disfrutar de todo lo relacionado con el mundo ecuestre. Montar a caballo es una actividad accesible para todas las edades y niveles; nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde para empezar a aprender. Se ha demostrado que estar rodeado de caballos y ponis beneficia a las personas de muchas maneras: es excelente para la condición física, contribuye al bienestar mental y alivia el estrés. Aquí, organizaban, sobre todo, excursiones a lomos de caballos, que circulaban por casi todo el Pirineo. Yo solo sé que en el Restaurante del Charlé se daban cita todos los que también se dedicaban a los caballos: profesores, jinetes, amazonas, etc. Mi tío Javier incide en el siguiente detalle: - Esta antigua posada de peregrinos se encuentra en un entorno natural de excepción, junto al río Aragón. Es el punto de partida ideal para descubrir el Pirineo y los valles de Canfranc, Ansó y Hecho, de Tena, Ordesa… En esta ocasión sólo recuerdo que mi tía Miren, estando en San Sebastián, me había invitado a merendar los típicos dulces de Jaca, las jaquesas y los condes. Asimismo, los lazos de Jaca son un producto típico de la localidad de Jaca. Estos dulces son una delicia, que se ha convertido en una tradición en la zona, y cada vez son más conocidos y apreciados en otras partes del país. Así, pues, acompañados estos dulces y de sendos cafés con leche, es como si estos nos dieran permiso para iniciar nuestra charla dialogada. En primer lugar, pregunta mi tía Miren: - ¿Por qué es famosa Jaca? Yo, su sobrino, Gabriel de nombre, le contesto: - Jaca fue la primera capital del reino de Aragón, la primera ciudad que aclamó rey a Ramiro II el Monje, la primera ciudad que se sublevó en favor de la República en 1930, momento en el que se hizo universalmente famosa esa Calle Mayor de Jaca que con tanta pasión cantó Miguel Fleta en clave de jota. Mi tía se involucra en otra pregunta: - ¿Qué significa el Jaca? Le respondo que: - Caballo de poca alzada. También designa el caballo castrado y de cola corta. Mi tía no espera a nadie: - ¿Qué pueblos ver cerca de Jaca? Le transmito mi lista: • Ansó: Tesoro en el Valle de Hecho. • Hecho: Naturaleza y tradición en armonía. • Santa Cruz de la Serós: Joya arquitectónica. • Canfranc: Encuentro de Historia y belleza natural. • Biescas: Tradición y modernidad en armonía. • Villanúa: Donde la montaña es tu vecina. • Aísa: Autenticidad en cada rincón. Mi tía, exasperada, pregunta de nuevo: - ¿Cuál es la fruta de los siete sabores? Contesto sin malos modales: - Yaca: la fruta de los siete sabores. Desde 50 cm de altura. Conoce los tiempos y las formas de envío. Devolución gratis. Tienes 30 días desde que lo recibes. Mi tía, muy nerviosa, pregunta: - ¿Es lo mismo la fruta de pan y la yaca? Mi contestación no se hace esperar: - Son tres arboles parecidos pero con diferente fruta, el árbol de yaca es lo que tiene por encima de la semilla lo que se come, el de semilla de pan, son las semillas que se comen cocidas y el masapan, es parecido pero no tiene semillas, y se come todo lo que tiene adentro. Mi tía, llena de ansiedad, pregunta: - ¿Quièn es patrona de Jaca? Yo mismo contesto: - Santa Orosia es la patrona de Jaca y su diócesis. Su festividad se celebra el 25 de junio. Mi tía, que se come las uñas, lanza otra pregunta: - ¿Qué animal es jaca? Y le contesto: - Su nombre se debe a la región geográfica de la cual procede, Navarra, y a su morfología, jaca por tratarse de caballos con alzada a la cruz inferior a 147 cm. Mi tía, aparentando ser una insumisa, pregunta: - ¿Cuánto mide la vara Jaquesa? Respondo lo siguiente: - La vara mide 77 centímetros y su ubicación no es accidental ya que la zona comercial en aquellos años era justamente la plaza contigua a la catedral. Se pueden apreciar de izquierda a derecha varias subdivisiones que representan medidas más pequeñas: octava, cuarta, codo, pie y palma. Mi tía, que no se consuela con nada, dice: - ¿Cuánto ganaba un obrero en 1920? Meticulosamente contesto: - En 1920 el salario medio anual de un trabajador oscilaba entre las 1.680 pesetas de un obrero industrial en Madrid y las 780 pesetas de un asalariado de la Fábrica de Tabacos de Sevilla. Un Gramófono costaba 60 pesetas y los relojes oscilaban entre las 100 y las 350 pesetas. Tras lo cual me despido cálidamente de mi tía, que no me ha cazado un renuncio. Aparecen algunos de mis primos: Asier, Imanol, Leticia… Les saludo correctamente: - Buenas Tardes. Y ellos responden en la misma medida. Así, pues, dejo el Charlé y me centro exclusivamente en Jaca. Como siempre, en un primer momento me dirijo a la Oficina de Turismo, que está ubicada en la Plaza de San Pedro, 11-13. Su teléfono es 974 36 00 98 y su email es oficinaturismo@aytojaca.es. La oficina está abierta todo el año. Aquí, suele haber guías, que pueden ayudarte muchísimo en la visita que se va a realizar. En mi caso, Yolanda, una profesora de unos treinta años, se encontraba en la Oficina de Turismo de Jaca, y gracias a Dios se encontraba de brazos cruzados, por lo que sin quererlo demasiado, surgió la conservación. Yolanda, en primer lugar, echó mano de la historia para aclararnos posibles dudas, por lo que esta joven insistió en que: - Diversos autores latinos la citan como cabecera del poblado prerromano de los iaccetanis, aunque no se conoce ningún vestigio arqueológico de aquella época. Durante la época romana, fue conocida con el nombre de Jacca y comenzó a cobrar importancia como estratégica plaza fortificada que no consiguieron conquistar los moros. De entre las más famosas batallas acaecidas en aquel tiempo sobresale la denominada batalla del río Aragón en el año 760, entre el gobernador árabe de Huesca y las tropas del rey Íñigo y del conde Aznar Galíndez, que concluyó con la victoria de éstos. - En el año 824 se fundó el Condado de Aragón, que llegó a convertirse en el 1038 en reino independiente. Muy pronto, Ramiro I eligió Jaca como capital del nuevo reino y le concedió el título de ciudad. Hacia el 1077 su hijo Sancho Ramírez le otorgó su famoso Fuero y trasladó hasta allí la sede episcopal de Aragón. Fueron momentos de máximo esplendor, durante los cuales adquirió renombre como lugar de paso de los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela siguiendo la Ruta Jacobea. - Respecto a la economía, la actividad agrícola está centrada especialmente en el cultivo de cereales, forrajes y hortalizas; así como cría de ganado lanar. Además, posee algunas industrias alimentarias, de cemento y de la madera. Para dar por concluida su entrada en escena, Yolanda nos asegura que: - Respecto a su patrimonio artístico, hablaremos a) Catedral de San Pedro; b) Real Monasterio de Benedictinas; c) Iglesia de Santo Domingo, y d) Puente de San Miguel. - CATEDRAL DE SAN PEDRO Por su parte, Yolanda, que no se pierde en los preámbulos, toma de nuevo la voz y asegura sobre la Catedral de San Pedro de Jaca que: - Se trata de la primera gran obra peninsular románica levantada hacia el año 1076 bajo el reinado de Ramiro I, que marcó un estilo propio que se extendería por el Camino de Santiago. Fue reformada en la época gótica y, más tarde, se introdujeron elementos platerescos. Tiene planta basilical de tres naves con crucero y cabecera de tres ábsides de tambor precedidos de presbiterios rectangulares. De la fábrica original se conserva su maciza torre-campanario de planta cuadrada; el ábside meridional, en tanto que el central fue reformado en el siglo XVIII y del septentrional se modificó su exterior; los pórticos principal y meridional y las columnas que separan la nave central. Yo, como es costumbre mía, rompo el silencio y evidencio que soy catedrático de historia del Arte: - En principio las naves se cubrieron con bóveda de cañón, convertida en bóveda de crucería en el siglo XVI. El pórtico principal consta de seis arquivoltas que descansan sobre dos parejas de columnas con capiteles historiados y jambas rectangulares, así como de un singular tímpano en el que se efigia el Crismón jaqués, entre dos leones y sendas leyendas explicativas, uno de los elementos de gran valor artístico e interés iconográfico con el que marcó estilo. En su interior, merecen especial atención los frescos realizados por Manuel Bayeu que decoran las bóvedas y muros del ábside principal y del coro, así como los capiteles de las columnas, decorados con escenas del Antiguo Testamento, como el Sacrificio de Isaac o la invocación del profeta Balaám. De entre sus principales capillas sobresalen la Capilla de San Miguel, con retablo ejecutado por Gabriel Yoli y Juan de Salas en el año 1523, figuras de alabastro y pórtico plateresco; la Capilla de la Trinidad, con hermoso retablo de alabastro de finales del siglo XVI, sobre el que se alza una cúpula; y la Capilla del Pilar, con notables capiteles que sostienen la mesa del altar, además del que sostiene la imagen de la Virgen del Pilar. En el ala oriental se encuentra la sala capitular, románica, desde la que se accede al claustro, que data del siglo XII y que fue sustituido por el actual de menor altura, en el siglo XVIII. En el claustro y sus capillas anejas se ha instalado el Museo Diocesano, que guarda un valiosísimo conjunto de pinturas murales medievales procedentes de diversas iglesias románicas de la diócesis. Luego, volviendo sobre mis pasos, aclaro alguna cosilla como que: - La bóveda de cañón es la que resulta del desarrollo longitudinal de un arco de medio punto. Además, la bóveda de arista es la que resulta del cruce perpendicular de dos bóvedas de cañón. En general, definimos la bóveda como un techo curvo de mampostería basado en el principio del arco. - Por otro lado, el plateresco es un estilo propio del renacimiento español, surgido bajo el reinado de los Reyes Católicos hasta Carlos V (primer tercio s. XVI). Toma su nombre por el recuerdo del trabajo de los orfebres sobre la plata que tenían en apariencia estos edificios debido a su abundante decoración en las fachadas tratada con gran detalle y finura, y formada por medallones y orlas entre otros. Se caracteriza por la fusión de elementos góticos, musulmanes y del quattrocento italiano, y por identificarse y ser propaganda de la monarquía española, de ahí que reciba otros nombres como estilo Reyes Católicos, Isabelino o Cisneros. Una de los edificios más representativos de este estilo es la fachada de la universidad de Salamanca (s.XVI). REAL MONASTERIO DE BENEDICTINAS Nuevamente retoma el discurso Yolanda, quien nos asegura sobre el Real Monasterio de Benedictinas que: - Conocido como Las Benitas, su construcción data del siglo XII, pero de aquella época sólo se conservan el pórtico, varias esculturas y muchos de los capiteles de sus columnas. Desde sus orígenes existieron dos iglesias superpuestas: la inferior, conocida como Sancta María baxo tierra, que es una cripta de finales del siglo XII constituida por una nave alargada cubierta con bóveda de cañón decorada, antaño, con frescos que se trasladaron a lienzos; y la superior, dedicada a San Ginés, de estilo románico y totalmente reformada en el año 1730. En su interior sobresale el sepulcro de Doña Sancha, hija del monarca Ramiro I, el primer rey de Aragón, que fue traslado aquí en el año 1662 procedente de Santa Cruz de la Serós. Se trata de una joya de la escultura románica hispana ejecutada por el autor conocido como el Maestro de Doña Sancha que se caracteriza por las redondas caras de los personajes y la exquisitez en el tratamiento de los ropajes para resaltar la anatomía. También merece especial atención la escultura policromada de El Salvador, con el Evangelio en la mano izquierda, románica del siglo XII. Por mi parte, apelando al buen entendimiento del Arte, expreso que: - El románico es el estilo predominante en Europa en los siglos XI, XII y parte del XIII caracterizado por el uso del arco de medio punto y la bóveda de cañón. Sus formas son cerradas y equilibradas, realizando una síntesis del substrato clásico romano, de las aportaciones bárbarogermanas y de la espiritualidad cristiana. Su estética es rudimentaria pero esencial, tosca y expresiva a la vez. Añado, además, que: - El fresco es una técnica de pintar sobre la pared. Su nombre deriva de la capa de estuco húmedo (fresco) que se aplica como elemento preparatorio sobre el muro. A continuación se pinta directamente antes de que se seque, mezclándose el color con el estuco. El resultado es una superficie dura en la que la pintura pasa a formar parte de la pared. IGLESIA DE SANTO DOMINGO Sobre la Iglesia de Santo Domingo, Yolanda nos cuenta brevemente que: - Su construcción original debe remontarse a principios del siglo XI, aunque fue reedificada en el año 1088 y reformada en el XVIII, cambiando su orientación. De la fábrica original se conservan algunos elementos de sus tres naves, así como los ábsides. En su interior guarda una valiosa pila de agua bendita, con capitel románico y taza de estilo califal. OTROS MONUMENTOS Por mi parte, sobre los Otros Monumentos Yolanda nos cuenta que: - La Ermita de Villar de Sarsa, erigida en el siglo XII y reconstruida en el año 1970, momento en el que se trasladó a su actual emplazamiento. Consta de una nave rectangular con cubierta de madera, ábside de tambor y presbiterio. - La Iglesia del Carmen, data del siglo XVII y posee una magnífica portada plateresca e interesantes retablos barrocos. - La Torre del Reloj, resto del antiguo alcázar real en la que destacan diversas ventanas góticas del siglo XV. - El Ayuntamiento es un edificio levantado a mediados del siglo XVI de estilo plateresco, en el que sobresalen las hermosas rejas de sus ventanas. - La Ciudadela, emplazada en el norte de la ciudad y construida bajo el reinado de Felipe II en estilo renacentista. La iglesia del castillo data del siglo XVII y es de estilo barroco. PUENTE DE SAN MIGUEL Por último, sobre el Puente de San Miguel yo mismo comento que: - Está situado a las afueras del municipio, sobre el río Aragón; su importancia le viene dada por su condición de paso obligado para los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela. Jaca es la capital de la comarca de La Jacetania y dista 72 km de Huesca y 143 km de Zaragoza. El término municipal está atravesado por la autovía A-23 y por las carreteras nacionales N-240, que discurre por el Canal de Berdún hacia Pamplona, y N-330, que conecta con Canfranc y Huesca, además de por las carreteras autonómicas A-1205, que conecta con Riglos, y A-1603, que se dirige hacia Santa Cruz de la Serós. La ciudad de Jaca se halla en la depresión media altoaragonesa, entre las sierras interiores del Pirineo. La ciudad se alza en una meseta situada a 820 m de altitud, junto al río Aragón, que se dirige hacia el oeste por la canal de Berdún. El municipio tiene una extensión muy amplia, de 392 km². La altitud de la zona oscila entre los 2197 m de la Punta de La Espata, al noreste, en el límite con Villanúa, y los 670 m junto al río Aragón a su entrada en Santa Cilia de Jaca. Tal diferencia ha facilitado la existencia de gran variedad de formas de relieve, que van de los fuertes escarpes y abruptas laderas dominantes en la mitad norte, a las suaves lomas y extensos sistemas de glacis-terrazas de la zona sur, donde configuran un relieve más horizontal.[8] Por el norte del Canal de Berdún se encuentra la sierra de Novés (918 m), que se extiende entre el valle de Aísa (río Estarrún) y la sierra de los Ángeles (pico Grosín, 1423 m), que a su vez hace de límite occidental del valle de Canfranc (río Aragón). Por el noreste, la sierra de Baraguás (pico Alvarín, 1551 m) separa el Valle de la Garcipollera (río Ijuez) de la Val Ancha y el río Gas, afluente del Aragón. Al sur del Canal de Berdún, destaca la sierra de San Juan de la Peña (1546 m) y la Peña Oroel (1770 m). El clima de Jaca se denomina como oceánico de interior con matices de clima continental. La temperatura media anual es de 12,2 °C por lo que las temperaturas no son muy elevadas, excepto en verano: pudiendo bajar de los –10 °C en invierno y subir a más de 35 °C en verano. Las precipitaciones, que alcanzan los 768 mm anuales, son más importantes en invierno, primavera y otoño, pudiendo ser de nieve en estas estaciones, con espesores importantes. El verano es la estación menos lluviosa acompañada de algunas tormentas que varían según la temporada. El viento puede llegar a soplar con rachas muy fuertes durante el invierno. En las estaciones de esquí del entorno hay que destacar las importantes nevadas que pueden empezar en octubre-noviembre y acabar en abril-mayo. Pero tras esto, lo más notable de Jaca es su condición de pionera. Primera capital del reino de Aragón, primera que aclamó a Ramiro II el Monje, primera que se sublevó a favor de la república, cuando se hizo famosa su calle Mayor, la misma ruta que cantó Miguel Fleta en ritmo de jota. Grandes personajes y escritores hablaron de Jaca; en el siglo XIII, Alfonso X el Sabio, hablaba de la jacetana fiesta de la victoria (primer viernes de mayo); en el Renacimiento, Nebrija explicaba sus orígenes legendarios; Cervantes la cita en El Quijote hablando de sus grandes montañas; Unamuno alaba la Peña de Oroel; y Ramón y Cajal describe su largo periodo de vida en la ciudad. El Libro de la Cadena, el más interesante y conocido manuscrito del archivo municipal de Jaca, contiene los privilegios, estatutos y documentos más importantes otorgados a la ciudad. Incluye, entre otros, el Fuero de Jaca, en copia del siglo XIII, y los Establimentz y Ordenanzas municipales. Abarca el periodo comprendido entre 931 y 1324, con un total de 101 hojas de pergamino con la guarda final, en folio mayor. MONASTERIO DE SAN JUAN DE LA PEÑA - El monasterio de San Juan de la Peña «viejo» -según nos comenta Yolanda- está ubicado bajo una gran peña, de donde toma su nombre, y aglutina diversos estilos artísticos, con varias estancias superpuestas construidas en diferentes épocas. Destacan la iglesia mozárabe o iglesia baja, la iglesia alta con su claustro románico, el panteón real y varias capillas barrocas. En el panteón están enterrados varios reyes de Aragón Más arriba del monasterio viejo, se alza el monasterio nuevo de San Juan de la Peña o simplemente el «nuevo», finalizado en 1714; sigue las pautas arquitectónicas del estilo barroco, y posee diversas dependencias dispuestas en torno a una gran plaza y dos claustros. Los anteriores edificios están situados en el paisaje protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel, uno de los ecosistemas de media montaña más importantes de todo el Pirineo aragonés. Sus elementos más representativos son los densos bosques y los escarpes de conglomerados, en los que habitan importantes poblaciones de rapaces. IGLESIAS ROMÁNICAS A continuación, y debido a mi ser minucioso, les recalco que: - Otro conjunto de interés lo constituyen las iglesias románicas de las pedanías dependientes de Jaca, así como las iglesias de Santa María en Santa Cruz de la Serós, de Santa María de Iguácel en Larrosa y de San Adrián de Sásave en Borau. FUERO DE JACA El Fuero de Jaca está estrechamente relacionado con el origen del Derecho territorial navarro-aragonés y no constituye un único texto, sino un conjunto de ellos, de diferente naturaleza. Molho considera que hay que hablar de dos series derivadas de su examen lingüístico, que proceden respectivamente de Jaca-Huesca y de Pamplona. Asimismo, hay que diferenciar el fuero de alcance puramente local de las compilaciones posteriores que alcanzan una mayor vigencia y que se relacionan respectivamente con los textos territoriales de Navarra y Aragón. El primer fuero breve es otorgado por Sancho Ramírez en una fecha que los distintos autores han fijado entre 1063 y 1080, siendo la más probable la de 1063 (Ramos Loscertales) ó 1076/1077 (Lacarra). Este texto fue sucesivamente confirmado y adicionado en 1134 por Ramiro II el monje, que les concedió ciertas exenciones tal como figuraban en el Fuero de Montpellier (de nuevo confirmado por el mismo rey entre 1134 y 1137) y en 1187 por Alfonso II de Aragón. A partir de este momento tuvo una amplia difusión. Lacarra diferencia un momento inicial de otro posterior, en el que se realizan verdaderas recopilaciones de fueros, que recogen íntegramente otras compilaciones oficiales o privadas y que, a diferencia de los fueros breves iniciales que recogen casi exclusivamente derecho público, incluyen también preceptos de derecho privado. Estos fueros extensos van aumentando su radio de vigencia, concediéndose a gran número de villas y es en este contexto donde se incluye el Fuero General de Navarra, que también se concede a algunas poblaciones como fuero municipal. El Fuero de Jaca, especialmente en su confirmación de 1187, se difundió por toda la zona en dos direcciones: por una parte, a través de Estella (1090), concediéndose a Puente de la Reina (1147) y Olite (1149). El Fuero de Estella se funde con derecho marítimo contenido en el Fuero de San Sebastián, de su misma familia y éste se difunde a su vez por la zona costera guipuzcoana. Por otra parte, mediante la concesión directa del Fuero de Jaca a los francos del barrio de San Cernín, en Pamplona (1129), al de Iruña o de la Navarrería (1189) y en 1187 era el Fuero de Pamplona, constituyendo el Derecho propio de francos en Navarra (Lacarra, 1933). Asimismo se difunde por otros lugares de la zona navarra y de los Pirineos. Desde el siglo XII/XIII se realizan compilaciones de un Derecho que, teniendo su foco en Jaca, excede de lo que se puede considerar un fuero municipal para ser compilaciones de Derecho territorial, que se difunden por el territorio de los reinos de Aragón y Navarra, que, por lo tanto, presentan un germen común en su Derecho que parte, asimismo, de las referencias a los Fueros de los infanzones de Sobrarbe, que presentará una de las mayores zonas oscuras de la formación del Derecho territorial navarro-aragonés. El origen más remoto de este Derecho se ha situado por los mismos textos en unos "legendarios" Fueros de Sobrarbe (citados en el Fuero de Tudela -1117- y después en el Fuero General de Navarra), que regirían hacia el siglo X en dicho territorio. Sobre lo que existe disparidad en cuanto a la consideración de los Fueros de Sobrarbe como una recopilación inicial de Derecho territorial de la zona mandada realizar por Sancho Ramírez (Haebler, 1936-1941) o la postura más cautelosa de que posiblemente existiera un Derecho en Sobrarbe, como existió un Derecho propio en cada uno de los territorios que luego formarían el reino de Aragón, como existió en Ribagorza, sumado a él o Pamplona, territorios diferenciados, aunque su Derecho caminara hacia la unificación. No obstante las escasas referencias que se tienen no puede reconstruirse el origen del Derecho de los infanzones de Sobrarbe, su contenido ni su extensión (Ramos Loscertales, 1981); o bien que se trataría de un breve conjunto de normas que se habrían ido fraguando en el territorio aragonés y que de fijarse por escrito recogerían las prerrogativas de la los infanzones de superior categoría, para ser absorvidos por los fueros generales de Aragón de 1127 (Lacarra, 1933). No obstante, el inicio del Derecho territorial navarro-aragonés se fija en la redacción de varias compilaciones privadas, situables en la primera mitad del siglo XIII y que tienen como base fundamental el Derecho que se fraguó en la zona de Jaca, al que se le fueron adicionando privilegios, iuditiae, usos, etc. y de las que se conservan tres compilaciones de similares características. Asimismo, a partir de mediados del siglo XII, por obra de juristas privados, se hacen diversas compilaciones del Derecho aragonés vigente en la zona comprendida entre los Pirineos y el Ebro, a las cuales se llamaron Fuero de Jaca, y que tienen sus centros de redacción en Jaca, Huesca y Pamplona. Son textos extensos, que difieren entre sí, conservándose cuatro recopilaciones de las cuales hay varias redacciones, que presentan relación con el Fuero General de Navarra, como también el Fuero extenso de Tudela, conocido como Fuero de Sobrarbe, pero que es diferente a la alusión que se hace en el Fuero de Tudela de 1117 arriba apuntada. Por lo tanto, hay que diferenciar el fuero breve y sus confirmaciones de la labor que se realiza por obra de juristas se fueron realizando recopilaciones y sistematizaciones que dieron lugar a lo que se conoce como el fuero extenso, que ya no puede considerarse un mero fuero municipal, sino una redacción de Derecho territorial, de las cuales Molho diferencia dos focos de formación independientes en Jaca y en Pamplona, sobre la base del fuero latino de Sancho Ramírez, pero con redacciones diferentes no solo en el espacio, sino en el tiempo, moviéndose cada una de ellas sobre la elaboración de la tradición aragonesa y navarra, respectivamente, del Fuero de Jaca, por obra de juristas locales. Finalmente, con el nombre de Fuero General de Navarra se conoce a un conjunto de textos que recogen el Derecho vigente de origen navarro-aragonés. Se desconoce su carácter y época en que fueron recopilados, pero es posible que se trate de obra anónima, labor de juristas privados del siglo XIII (posterior a 1240, García Granero; a 1266, Gibert), pudiéndose fijar su forma definitiva en los primeros años del siglo XIV, lo que hace que ya esté influida por principios romano-canónicos. Su redacción más primitiva es asistemática, escrito en romance arcaico, sin que se tengan noticias de su redacción primera en latín; más tarde se realizó la versión sistemática, dividida en seis libros (el último de los cuales es una colección de iuditiae, a su vez divididos en títulos. Sobre el material que recopila se han dado diversas interpretaciones. El libro I está precedido de un prólogo que Lalinde situó su origen hacia el siglo XIV, hoy se ha fijado en 1238, cuando el rey Teobaldo I formó en Estella una comisión para poner por escrito los fueros que se consideraran (Utrilla, 1987). Para Lacarra, de esta comisión saldría un cuerpo de normas diferenciado, compuesto de 12 capítulos y el prologo del Fuero General de Navarra, llamadas Fuero antiguo, que integraría una compilación de Derecho procedente del siglo XII, momento en el que se une Cataluña y Aragón y que sería el núcleo tanto del Fuero General de Navarra como de la compilación extensa del Fuero de Tudela. El Fuero General de Navarra presenta mucha relación con las compilaciones de Derecho aragonés arriba citadas y con las versiones extensas del Fuero de Jaca y el Fuero de Tudela, así como con el Código de Huesca o Fueros de Aragón, obra sistemática con influencia romanizante realizada por Vidal de Cañellas. -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

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