NOVELA CORTA, Una escapada a Peñas de Aia.
CAPÍTULO PRIMERO Este enclave de singular belleza está situado en las estribaciones de los Pirineos, en el extremo oriental de Gipuzkoa. Las tres cimas principales son Irumugarrieta, Txurrumurru y Erroilbide. Desde Aiako Harria admirarás la Bahía de Txingudi, con las poblaciones de Hondarribia, Irun y Hendaya; el Monte Jaizkibel y el valle de Oiartzun. El barranco de Aitzondo, con una cascada de 100 metros de desnivel, ofrece un paisaje singular. Dentro de la masa rocosa de Aiako Harria existen decenas de pozos y galerías mineras. La mina de Arditurri (Oiartzun), ofrece una interesantísima visita desde la Casa del Parque Natural, el que fuera antaño laboratorio de las minas. Desde aquí podrás acceder a la explotación minera que tuvo lugar desde la romanización hasta 1984. La proximidad a la frontera francesa hizo que la ingeniería militar se fijara en las elevaciones montañosas de la zona para instalar en el territorio del actual Parque algunas fortificaciones fácilmente visitables. Dicho lo cual, para el viandante perdido, simplemente vamos a recordar que Peñas de Aya es uno de los macizos montañosos más antiguos de Guipúzcoa, dentro del Parque Natural de las Peñas de Aya. Se encuentra entre las poblaciones de Oyarzun, Irún y Lesaca (Navarra). Son unas montañas de características muy especiales, porque no se crearon por orogenia sino por intrusión de granito. Desde este macizo puede gozarse de magníficas vistas, por lo cual se calificó la zona como parque natural, junto con el monte Urdaburu. Asimismo, esto permite disfrutar de su fauna característica. De Peñas suele escaparse más de un jabalí, que literalmente destroza los cultivos de los alrededores. Este macizo montañoso está formado por tres cumbres, a lo largo de sus 4 kilómetros de recorrido total, con el punto más elevado a 837 metros: la más septentrional Hirumugarrieta (o Peña de Aya), tiene 806 m; la del centro Txurrumurru, 821 m; y la del sur, Erroilbide, llega a 837 m. CAPÍTULO SEGUNDO No obstante, no voy a visitar solo este maravilloso parque. Me va a acompañar una de mis sobrinas, la conocida con el nombre de Patricia, que ya tiene 29 años, pues este entorno natural es muy proclive a las visitas. Hay que respirar aire puro, hacer ejercicios de gimnasia, para desentumecer los músculos, etc., etc. Por otro lado, recordaremos Patricia que las Peñas de Aya esconden en su basamento granítico las minas de Arditurri, ya explotadas por los romanos. Aunque también podríamos decir que en una de las entradas del parque natural de las Peñas de Aya están las minas de Arditurri. Ofrecen un aspecto característico minero, con las canteras a cielo abierto todavía visibles, los vertederos de los materiales agotados, edificios de la época de la explotación, y el antiguo ferrocarril que servía para llevar el mineral al puerto de Pasajes (hoy en día convertido en bidegorri). El centro de interpretación, querida Patricia, está en el edificio que fue el laboratorio de la mina, y permite visitas guiadas por el interior de las galerías. Como este coto minero nos parece una curiosidad, más que interesante, le vamos a dedicar un buen párrafo, redactado con elegancia y maestría. Las de Arditurri son unas de las pocas galerías mineras que han sido explotadas desde hace 2.000 años de manera casi ininterrumpida. Se organizan visitas guidas que permiten realizar un recorrido a través de la historia. No obstante, yo conozco bastante bien su interior, por lo que puedo darte una explicación acertada a todas tus dudas. Bien, ¡atiende! Lo que se denomina coto minero de Arditurri es un antiguo complejo minero situado en las Peñas de Aya, en la localidad guipuzcoana de Oyarzun. Este complejo minero se comenzó a explotar antes de la llegada del Imperio Romano y se mantuvo activo, prácticamente de forma ininterrumpida, hasta el año 1984, cuando la última empresa concesionaria, la Real Compañía Asturiana de Minas, cesó la actividad. Se han obtenido del mismo plata (galena argentífera), hierro, plomo, zinc, fluorita y blenda. El año 2004 pasó a formar parte del Parque natural de las Peñas de Aia y, tras la habilitación de 800 metros de galería, está abierto al público para su visita y comprensión. CAPÍTULO TERCERO Así, pues, la visita al corazón de las minas de Arditurri se concibe como un viaje a través del tiempo en el que intervendrán la mente, los sentidos y las emociones. La iluminación y el sonido juegan un papel muy importante, ya que permiten crear en el interior de la galería un ambiente mágico, que traslada al visitante a las diferentes épocas de la historia de estas minas. Antes de entrar a las minas el visitante tendrá un primer contacto gracias a una plática, en la que la voz de un narrador (que simula a la del ingeniero alemán Thalacker) realiza un repaso por la historia de las minas. Después de esta entrada, se da comienzo a la visita en la galería de arriba. En un recorrido de 180 metros el visitante conocerá la morfología y la dimensión de las minas. Además, Patricia, las luces nos descubrirán algunos secretos de las galerías: lugares para cargar el material, pozos, betas de minerales o el impresionante paisaje formado por los lagos entre otros. El recorrido se realiza a lo largo de las minas de la época ya moderna, pero en algunos puntos del recorrido se pueden ver las entradas a las galerías romanas. Las nuevas tecnologías permiten recrear sonidos y ambientes vividos en el interior de la galería a lo largo de sus más de 2.000 años de explotación. Desde el ruido que hacen las rocas al desprenderse, pasando por el silencio más absoluto acompañado exclusivamente de oscilantes reflejos sobre las aguas de los lagos. La visita a la galería, como has podido comprobar, es sin duda una experiencia inolvidable. Es especialmente relevante la explotación realizada en tiempos del Imperio romano, la cual alcanzó un grado alto de técnica minera en la que destaca el cuniculus, acueducto subterráneo para el sistema de drenaje de las galerías. Las minas formaban parte del distrito minero de Oiasso. La ciudad de Oiasso tenía uno de los puertos más importantes del denominado Mare Externum y estaba atravesada por la XXXIV calzada, que unía Asturica Augusta con Burdigala. En las galerías romanas se han encontrado sistemas complejos de drenaje, lo que avala la importancia en ese tiempo de la explotación. El coto minero de Arditurri está asociado al complejo granítico de las Peñas de Aya, rico en minerales, en el cual se han encontrado muchas explotaciones mineras romanas con hallazgo de multitud de tipos de técnicas de trabajo como galerías de prospección, de tránsito y de explotación, chimeneas, pozos, planos inclinados y soluciones de drenaje. Solo en el coto de Arditurri hay 44 unidades mineras de la época romana catalogadas. Tras el abandono portuario de Irún, Patricia, la población que sustituyó a la Oiasso romana, la salida del mineral se realizó por el, también cercano, puerto de Pasajes, para lo que se llegó a construir una línea férrea. En la dilatada historia del coto minero de Arditurri se han realizado todo tipo de técnicas de explotación; las más visibles son las minas a cielo abierto que han influido fuertemente en el entorno paisajístico creando un entramado de escombreras de estériles, planos inclinados y explanaciones. No obstante, Patricia me hace la siguiente pregunta: - ¿Cuántos kilómetros de galerías se abrieron en total? Yo le contesto: - El caso es que hay unos 15 km de galerías abiertas en diferentes épocas y varias minas a cielo abierto. Conviene recordar, asimismo, pues el caminante avispado nos lo agradecerá, que el bidegorri de Peñas de Aia parte de la localidad de Oiartzun. Este bidegorri, gracias a compras y a algún concurso de escultura convocado por el Ayuntamiento de Oiartzun, se encuentra jalonado de distintas piezas escultóricas, las cuales constituyen un auténtico museo al aire libre. Dichas esculturas, sitas ya desde hace varios años, encuentran su inspiración en las mencionadas minas de Arditurri. Por otra parte, los ferrocarriles mineros, desprovistos del glamour que tienen los ferrocarriles de viajeros, suelen tener una existencia más que discreta. No generan noticia, ni apenas fotos ni testimonios, más allá de sus recoletos trazados en las montañas. Este es el caso, Patricia, del ferrocarril minero que transportó toneladas de hierro desde las bocaminas de Arditurri hasta el puerto de Pasajes. Tuvo un ancho menor que los ferrocarriles convencionales: 75 cm. Con estos angostos raíles, los trazados podían encajarse mejor entre las quebradas de las montañas, reduciendo los costes de implantación a costa de reducir la velocidad, lo cual, evidentemente, no era una cosa que demandaran los hierros en su camino de la mina al barco. De todas maneras, este ancho es ciertamente peculiar, ya que la anchura más corriente en las vías mineras era de 60 cm. CAPÍTULO CUARTO Pero, como ya hemos insinuado, todo este entorno se encuentra en el Parque natural de las Peñas de Aya. Y, ahora, no nos vamos a amordazar la boca y las manos. El parque natural de Peñas de Aya (Aiako Harria) se encuentra en el extremo oriental de nuestra provincia de Guipúzcoa. Fue declarado espacio natural protegido en abril de 1995. Tiene una extensión de 6105 ha (61,1 km²), con un perímetro de 105,5 km. La máxima distancia entre dos puntos es de 19,1 km, que corresponde a la separación entre el extremo noreste (río Bidasoa ) y el sudeste (embalse de Añarbe ). La altitud máxima corresponde a Aiako Harria, con 837 metros, y la mínima a la parte baja del Bidasoa (6 m), si bien la mayor parte del parque (71%) se sitúa entre los 200 y los 500 metros de altitud. Está formado por terrenos pertenecientes a los municipios de Rentería (aporta el 25,1%), Oiarzun (44,7%), Irún (18,2%), Hernani (9%) y San Sebastián (3%). El parque natural, Patricia, constituye el extremo occidental de los Pirineos, ubicándose entre el río Bidasoa y el río Urumea , con el límite meridional en la Comunidad Foral de Navarra. Este espacio tiene una especial importancia por estar constituido por un macizo paleozoico, en el que afloran los materiales más antiguos de la región. Patricia pregunta de nuevo: - ¿Qué se entiende por paleozoico? Pregunta a la que contesto que: - El relieve actual de la Península es el resultado de una historia geológica de millones de años. En ella, se han alternado las fases orogénicas (era primaria y terciaria) y las de calma (secundaria y cuaternaria), en las que han predominado la erosión y la sedimentación. Además, en el Paleozoico tiene lugar la fase orogénica herciniana, por lo que estos relieves en la actualidad adoptan la forma de zócalos . Peña de Aya está constituido por una sucesión de valles en laderas de fuertes pendientes. Pese a que parte del parque está cubierto por plantaciones de coníferas (Pinus sp.), perviven representaciones del bosque natural, como el robledal-hayedo de Añarbe, el robledal/marojal de Endara y el hayedo de Oianleku. Además de estos bosques, entre las unidades de vegetación que mayor valor poseen por su riqueza biológica y por su singularidad, destacan pequeños esfagnales, roquedos silíceos y comunidades ligadas a pequeños arroyos en zonas abrigadas. Por otro lado, la fauna tiene un carácter básicamente eurosiberiano, encontrándose más de 147 especies de vertebrados, entre los que destacan las especies forestales, como el corzo y el jabalí, rupícolas, como el buitre leonado, y acuáticas, como el salmón. El parque natural de Peña de Aya, querida Patricia, está situado en las estribaciones de los Pirineos. Contra sus montañas chocan las masas de aire procedentes del Golfo de Vizcaya, al que dedicaremos unas letras después de dejar bien descubiertas las Peñas de Aya, siendo las primeras pantallas condensadoras de humedad, por lo que se producen abundantes precipitaciones en los valles situados a barlovento. De esta forma, se puede decir que esta zona registra las lluvias más altas del País Vasco: la precipitación anual supera los 2000 mm en los valles, mientras que en Aiako Harria se superan los 2800 mm, registrándose el máximo pluviométrico en los meses de invierno. Sin embargo, las temperaturas tanto en invierno como en verano son suaves, dulcificadas por la influencia marina. La temperatura media anual ronda los 12 °C, siendo 17 °C la media de las máximas y 8 °C la media de las mínimas. Destaca dentro del parque, como hemos visto extensamente, el complejo minero de Arditurri, que es explotado desde época romana y que está asociado al puerto de Oiasso, aunque se estima que antes de la llegada de estos ya se explotaba el yacimiento. La explotación minera fue muy importante, como así lo atestiguan los restos de las obras de ingeniería existentes. Las minas estuvieron activas hasta el año 1984, por un periodo prácticamente ininterrumpido de 2500 años. CAPÍTULO QUINTO Por último, nosotros nos quedaremos en Oiartzun, pueblo enclavado en un paisaje natural de excepción. Su casco histórico alberga numerosos edificios de interés, como por ejemplo la Casa Consistorial, con arcada que sirve de juego de pelota. La fachada ostenta dos grandes y bien labrados escudos de piedra. En realidad, el bidegorri de Oiartzun es un camino exclusivo para peatones y ciclistas. El mejor plan que hay, es caminar tranquilamente o andar en bicicleta, a los pies de las Peñas de Aia. Los parajes son naturales y el aire puro. ¡Lo vas a gozar!, Patricia. La ciencia que lucha por descubrir los enigmas que esconde la Tierra es la geología.. Las rocas, seres inertes, son, sin embargo, capaces de responder a miles de respuestas. En Oiartzun son conscientes de ello y tienen en el museo Luberri uno de sus espacios más interesantes. Flanqueado por un espectacular entorno natural, recorre el último milenio de la historia del País Vasco a través de las piedras. Estas, suponen una excelente fuente de información acerca de la enorme riqueza, geológica y paleontológica, que posee Guipúzcoa. La muestra se compone de dos salas con temática diversa. La primera repasa la historia geológica de Euskadi a través de importantes fósiles y da a conocer el modo de vida de animales y plantas desde los últimos 600 millones de años hasta nuestros días. La adyacente, por su parte y merced a varios paneles, permite analizar la geología presente en el valle y en el parque Aiako Harria. Asimismo, alberga una biblioteca en la que es posible apreciar varias investigaciones, publicaciones varias, material didáctico, audio-visuales y un laboratorio en el que uno puede llevar a cabo distintos experimentos. Y, el segundo Museo, al que nos referimos, es el Centro de la Música Popular-Soinuenea Herri Musikaren Txokoa, que se trata de un centro dedicado a la documentación y estudio de la música popular vasca. Posee un pequeño museo con instrumentos expuestos. Por otra parte, Patricia, la Vía Verde de Arditurri es una puerta abierta al encuentro con la naturaleza y la historia; un suave paisaje de evasión hacia territorios que cautivan con su riqueza y variedad paisajística. Esta histórica vía de comunicación unía la bahía de Pasaia con las minas del Parque Natural de Aiako Harria. El tren fue construido en 1901 y se mantuvo en funcionamiento hasta 1966, año en el que fue sustituido por camiones. En el insólito recorrido encontraremos numerosos vestigios del patrimonio de la zona: molinos, casas-torre, galerías, bocas de mina, pozos de ventilación, hornos calero. Patricia, más atrevida que antes, hace la siguiente pregunta: - ¿Qué se entiende por horno calero? Inmediatamente le contesto: - Un horno de cal, también llamado calera o calero, es un horno que permite crear óxido de calcio, es decir cal, mediante la calcinación de la piedra caliza. Por su parte, la Vía Verde del Bidasoa tiene 36’70 km. Discurre a lo largo del río Bidasoa, siguiendo el antiguo trazado del tren de origen minero, que unía Elizondo con Irun. Actualmente llega hasta Bertiz por un bello entorno natural, pasando por túneles y poblaciones varias. La Vía Verde del Bidasoa posibilita un largo y agradable paseo con un desnivel prácticamente imperceptible para la persona que transita por ella. A lo largo del camino nos toparemos con diques de pequeño tamaño, bunkers de la Guerra Civil y curiosas plantaciones de kiwis. También debemos estar atentos a las escalas fluviales que son aprovechadas por los salmones para remontar el río Bidasoa, un espectáculo que merece la pena observar si acudimos a este tramo de vieja línea férrea. Actualmente esta Vía Verde está adscrita al proyecto Eurovelo, un ambicioso proyecto de más de 8.000 kilómetros. Por último, Patricia preguntará: - ¿Qué me puedes decir sobre la Vía Verde de Arditurri? Pregunta un tanto complicada de contestar, pero voy a decirte que: - La Vía Verde de Arditurri es una puerta abierta al encuentro con la naturaleza y la historia; un suave paisaje de evasión hacia territorios que cautivan con su riqueza y varidad paisajística. Situado en el término municipal de Oiartzun, este camino exclusivo para peatones y ciclistas permite recorrer en unas pocas horas una distancia que abarca más de 2.000 años de historia. La Vía Verde cruza todo el municipio y finaliza a los pies de la imponente Aiako Harria y transcurre paralelo al río Oiartzun, sobre el antiguo trazado ferroviario que unía las minas de Arditurri – explotadas desde el siglo I por los romanos – con el puerto de Pasaia. Este camino verde plenamente integrado en la naturaleza del Valle de Oiartzun , está hoy en día enlazado con el bidegorri (carril-bici) de Errenteria y Lezo, así como con el de Pasaia, pudiendo llegar hasta Donostia-San Sebastián. Por último, la Vía Verde del Ferrocarril Vasco-Navarro tiene un total de 123’5 km, que la convierte en una de las vías Verdes más largas y atractivas. El 31 de diciembre de 1967 el “trenico”, Patricia, como se conocía a este ferrocarril, hacía su último viaje. Hoy es posible recorrer este antiguo trazado, reconvertido a vía verde, tanto a pie como en bicicleta, gracias al esfuerzo de recuperación de las diferentes administraciones que han participado en el proyecto. El visitante, podrá disfrutar de un variado paisaje que incluye zonas urbanas e industrializadas hasta zonas más rurales y naturales de gran belleza, con la oportunidad única de sumergirse en la intrahistoria de este peculiar tren, visitando y admirando los vestigios que aún perduran en el trazado del antiguo ferrocarril Anglo Vasco. Patricia, no dejes de disfrutar de esta experiencia única. Tú eliges el punto de partida. Estella-Lizarra, Bergara, Oñati, o Vitoria-Gasteiz son puntos de inicio para descubrir esta vía verde. Diferentes opciones y diferentes tramos que puedes descubrir como mejor se ajuste a tus posibilidades. CAPÍTULO SEXTO En otro orden de cosas, yo tenía confeccionado un tema titulado “Grupo escultórico: El valle y la mina”, que trata sobre el concurso de escultura que convocó en su día el Ayuntamiento de Oiartzun, esculturas que dan presencia al bidegorri que une Oiartzun con las minas de Arditurri. Al respecto, en su día escribí lo siguiente: Los conceptos que propongo pueden resultar difíciles de comprender y de aplicar en las actuales sociedades complejas, donde existe una compartimentalización de la cultura y donde al hacer un análisis del arte establecemos la diferencia entre arte puro y arte aplicado. Donde a lo que se llama tradicional se la separa de la realidad industrial, de forma, que es difícil en muchos casos establecer la conexión entre ambos. Y donde la distinción entre el artista que produce el arte puro y el artesano —que aún en los casos en los que se acepta que produce arte— está en un nivel inferior al del artista. Se puede afirmar que todas estas distinciones tienen su origen en la disociación del arte de la corriente principal de la realidad sociocultural. En las sociedades complejas la creación artística es función del especialista y la apreciación de lo que producen estos especialistas, es privilegio de los que disponen de tiempo para dedicarse a ello. Los cuadros pintados se cuelgan en los muros, que con frecuencia son los de un museo, la escultura descansa en un pedestal aislado. Se llega a afirmar que la expresión más elevada de la experiencia artística está en los objetos que no son profanados por uso y que están ahí, aislados de todo lo que los ha dado vida para ser contemplados. Las consideraciones de utilidad, o de asociaciones con la vida diaria devalúan el objeto como obra de arte. Al mismo tiempo esas sociedades aparecen con mucha frecuencia dominadas por una cultura importada o masificada que no permiten penetrar en las entrañas de la cultura autóctona y en sus elementos generativos. Los productos artísticos que se contemplan aislados físicamente también lo están del contexto sociocultural. Todo esto queda fuera de lo que puede considerarse arte autóctono. En las sociedades ágrafas , por el contrario, el arte es una parte de la vida relacionado con los aspectos de la experiencia sociocultural de la comunidad, de forma que esta conexión es identificable, bien directamente o a través de la interpretación que da el artista de su obra. Según esto cabe afirmar que el arte en el sentido más amplio es “todo embellecimiento de la vida ordinaria logrado con destreza y que tiene una forma que se puede describir”. (Herskovits 1952:416). La destreza del artista, la forma, la función y el diseño son elementos necesarios en la ejecución de cualquier forma de arte. Dentro de estos límites toda manifestación de impulso de producir goce inspirado por cualquier aspecto de la vida y que es reconocido como tal por los miembros de la comunidad, debe de ser aceptado en el sentido antropológico como estéticamente válido y se le da la designación de arte. Siguiendo este criterio amplio del arte, dejo de lado la diferenciación entre arte puro y aplicado para hablar de una categoría más general que es la de arte autóctono, entendiendo por éste aquel que está inserto en la realidad sociocultural del grupo donde el artista buscó y encontró la inspiración. Según esto se puede dar que un vasco se inspire en el sentido de la celebración de los ritos cósmicos de la noche de San Juan y produzca una obra de arte autóctona, pero también puede ocurrir que ese mismo artista, con un conocimiento profundo de la cultura de un grupo africano se inspire en el simbolismo de un determinado ritual y produzca algo que puede tener las características de arte africano autóctono. Los dos casos pueden darse, de modo que desde mi planteamiento el arte autóctono no se define porque lo produzca uno del grupo étnico, sino porque refleje más fielmente esa realidad de modo que pueda ser transmitida y entendida por los miembros de su mismo grupo. Por definición, arte vasco no es el que se produce en Euskal Herria, ni el que crean los vascos, sino aquél que estando enraizado en la realidad sociocultural, refleja, interpreta algunos aspectos de ésta. Propongo que las categorías que se han utilizado para hablar de arte en las sociedades ágrafas, pueden aplicarse a su vez a un análisis del arte autóctono en las sociedades complejas y a generar vías de investigación para un mayor desarrollo de éste. Dentro de estas sociedades habrá que recalcar aquéllas donde exista una conciencia fuerte del hecho diferencial o por decirlo de otra forma, aquéllas con una fuerte identidad étnica. También se presupone en este estudio que en la enseñanza del arte no se puede dar aisladamente reduciéndolo a la clase. Que hay que establecer las interrelaciones que éste tiene con otras ciencias. Que hay que utilizar recursos que van más allá de lo que ofrece la escuela tradicional entre sus cuatro paredes. Con esto hago hincapié en la importancia de los museos didácticos y a una pedagogía que desde la escuela toma en cuenta, los museos, la familiarización con las bibliotecas, los trabajos de investigación, la utilización de audiovisuales. En las sociedades ágrafas, por el contrario, el arte es una parte de la vida relacionada con los aspectos de la experiencia sociocultural de la comunidad, de forma que esta conexión es identificable, bien directamente o a través de la interpretación que da el artista de su obra. Según esto cabe afirmar que el arte en el sentido más amplio es “todo embellecimiento de la vida ordinaria logrado con destreza y que tiene una forma que se puede describir” (Herskovits 1952:416). La destreza del artista, la forma, la función y el diseño son elementos necesarios en la ejecución de cualquier forma de arte. Dentro de estos límites toda manifestación de impulso de producir goce inspirado por cualquier aspecto de la vida y que es reconocido como tal por los miembros de la comunidad, debe de ser aceptado en el sentido antropológico como estéticamente válido y se le da la designación de arte. Siguiendo este criterio amplio del arte, dejo de lado la diferenciación entre arte puro y aplicado para hablar de una categoría más general que es la de arte autóctono, entendiendo por éste aquel que está inserto en la realidad sociocultural del grupo donde el artista buscó y encontró la inspiración. Según esto se puede dar que un vasco se inspire en el sentido de la celebración de los ritos cósmicos de la noche de San Juan y produzca una obra de arte autóctona, pero también puede ocurrir que ese mismo artista, con un conocimiento profundo de la cultura de un grupo africano se inspire en el simbolismo de un determinado ritual y produzca algo que puede tener las características de arte africano autóctono. Los dos casos pueden darse, de modo que desde mi planteamiento el arte autóctono no se define porque lo produzca uno del grupo étnico, sino porque refleje más fielmente esa realidad de modo que pueda ser transmitida y entendida por los miembros de su mismo grupo. Por definición, arte vasco no es el que se produce en Euskal Herria, ni el que crean los vascos, sino aquél que estando enraizado en la realidad sociocultural, refleja, interpreta algunos aspectos de ésta. Propongo que las categorías que se han utilizado para hablar de arte en las sociedades ágrafas, pueden aplicarse a su vez a un análisis del arte autóctono en las sociedades complejas y a generar vías de investigación para un mayor desarrollo de éste. Dentro de estas sociedades habrá que recalcar aquéllas donde exista una conciencia fuerte del hecho diferencial o por decirlo de otra forma, aquéllas con una fuerte identidad étnica. También se presupone en este estudio que en la enseñanza del arte no se puede dar aisladamente reduciéndolo a la clase. Que hay que establecer las interrelaciones que éste tiene con otras ciencias. Que hay que utilizar recursos que van más allá de lo que ofrece la escuela tradicional entre sus cuatro paredes. Con esto hago hincapié en la importancia de los museos didácticos y a una pedagogía que desde la escuela toma en cuenta, los museos, la familiarización con las bibliotecas, los trabajos de investigación, la utilización de audiovisuales. De parte del profesorado exige una preparación e iniciación en temas de antropología, un conocimiento de los recursos del lugar donde se imparte la enseñanza, una familiarización a niveles sencillos. Es frecuente que se presenten como modelos las creaciones artísticas foráneas en una edad en la que todavía el potencial creativo de la persona está por desarrollar, sin intentar motivar a ésta a partir de su experiencia. O que se pretenda meter al individuo en unos moldes concretos al recalcar técnicas de imitación o copia de obras que otros han producido. Esto en sí puede llevar a algunos a ser grandes copistas pero en sí, aporta poco al desarrollo de la creatividad y de la libertad de expresión. Aunque pueda haber personas que independientemente de la pedagogía que se siga con ellas puedan llegar a desarrollar su talento artístico, también creo que para otras —las más— necesitan de la ayuda para que vayan reconociendo la capacidad de expresión que tienen. Para otras muchas el arte será esa vía de expresión personal, de su propia creatividad aunque nunca llegue a despuntar como tal. Pero para la mayoría de las personas es necesaria la motivación. Volviendo a la tesis propuesta al principio de que si el arte está enraizado en la realidad sociocultural, éste podrá contribuir efectivamente al desarrollo de la capacidad creativa del individuo y a través de éste de la colectividad, se deduce que debemos empezar por definir los aspectos que consideramos importantes sobre la realidad sociocultural. Nos fijaremos en ciertos aspectos socioculturales que por su importancia pueden generar formas artísticas. Cuando hablo de la importancia del conocimiento del marco sociocultural me refiero tanto a la dimensión más visible del comportamiento, de la interacción didáctica y de grupo, como de las abstracciones del comportamiento y de los conceptos y categorías que lo generan o influyen. Todo ello como ámbito general de donde surge el arte y como lugar de producción artística. Pero cuando hablo de conocimiento no me refiero a ese saber escolástico, por ejemplo de la importancia que puede tener algo, sino de la posición vivencial. Por ejemplo, por estudios llevados a cargo por pedagogos y psicólogos sabemos que la pandilla ejerce una gran influencia en la adolescencia, como punto de referencia y de apoyo. Ahora bien, lo que yo recalcaría es la importancia de la pandilla para el adolescente situándolo en un lugar concreto que puede ser un barrio, un pueblo, con las características concretas de los lugares de reunión, las manifestaciones de liderazgo, los juegos, lo que para esos adolescentes es significativo. Y esto como marco concreto de donde esos adolescentes pueden producir su arte. O como fuente de inspiración para el artista que quiere plasmar esas situaciones y valoraciones. En un sentido más amplio, todo lo relacionado con la organización familiar y con el proceso de socialización dentro y fuera de esta, son relevantes por la influencia que ejercen en la vida temprana de una persona y en su desarrollo posterior. El conocimiento sobre cómo puede estar organizada la vida familiar, los lugares de residencia, contactos que los individuos tienen y criterios que siguen de edad, posición socioeconómica, sexo, y la importancia relativa de cada uno de ellos, puede jugar un papel importante en la motivación para el arte. Preguntas como estas ¿cuáles son sus experiencias visuales inmediatas de cada día?: ¿cemento, calles estrechas, casas altas que apenas dejan pasar la luz del sol, cielo lleno de humo o campo, montañas, verde?; ¿qué colores, texturas predominan en su experiencia diaria?, ¿se suele romper esta monotonía?; ¿cuáles son sus experiencias de sonidos?: ¿ruido del camión de la basura, de la moto que arranca con el tubo de escape a tope, bocinas de conductores impacientes?; ¿qué experiencia tienen de cambios de lugar, de sitios nuevos, de lugares de descanso? CAPíTULO SÉPTIMO En la Figura.1-PDF, el archivo se subirá a la nube de PDF. Igualmente se hace con la Figura.2-PDF, archivo que se sube a la nube de PDF. Se maneja el siguiente correo: ignacioecheburua@gmail.com/ Las dos Figuras nos trasladan a la visualización de la escultura, que nosotros presentamos para que ocupara un lugar en el bidegorri de Oiartzun, en el camino de las minas romanas, que se encuentra a los pies del macizo de Peñas de Aia. -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Este apartado se titula Memoria del grupo escultórico. Así, pues, seguidamente voy a hacer un estudio o disertación sobre el mismo. Este grupo está compuesto por un conjunto de seis planchas metálicas, chapa de seis u ocho milímetros de grosor y concretamente de hierro, que pueden inscribirse en sendos rectángulos. La altura del grupo es de cuatro metros, y cada una de estas seis planchas tiene estos cuatro metros. Por consiguiente, las dimensiones restantes de las mismas, que hacen referencia al ancho, serían las siguientes: la plancha 1 tiene un metro de ancho; la plancha 2 tiene también otro metro; la plancha tres tiene doscientos setenta centímetros; la plancha 4 tiene dos metros; la plancha 5, doscientos veinte centímetros; y, por fin, la plancha 6, trescientos veinte centímetros. Por último, sólo hay que destacar que el rectángulo 4 aparece quebrado en uno de sus vértices, pues en el extremo inferior e izquierdo del papel se abre otro rectángulo menor de sesenta y ocho centímetros de ancho por dos metros de alto, rotura que facilita el paso de cualquier persona a través de la obra. Con esta entrada, a la vez que he horadado la escultura, he querido simbolizar la boca de la mina, la cual trepana la montaña por medio de sus galerías. Por otra parte, así sueltas, estas planchas de dimensiones colosales no dicen nada. En mi obra, las dispongo de tal manera que parecen conformar vagamente un trapecio. ¡Me explicaré! Cuatro lados cierran casi totalmente un espacio interior y dibujan un trapecio irregular, inscribiéndose un lado a modo de generatriz (una plancha que va de un vértice al punto medio del lado opuesto). No obstante, y aunque este trapecio quiere encerrar un espacio, la estructura general puede considerarse abierta, pues una de las placas se proyecta hacia el exterior como si fuera uno de los vértices de una hipérbola. Finalmente, en este sentido hay que anotar también que los cuatro lados que cierran el cuadrilátero irregular, no son herméticos, pues el hipotético trapecio está abierto. Una persona puede, entonces, pasar a través de los dos lados opuestos del polígono, atravesando la ya aludida y comentada “boca de la mina” –rectángulo de sesenta y ocho centímetros por dos metros- y esta abertura que deja el falso cierre de la obra. De todas maneras, no quiero llenar este escrito de datos numéricos, por lo que aquí doy los justos y solicito que se visualicen los planos, las fotos y la maqueta de este proyecto. En otro sentido, tengo que señalar que para unir estas placas metálicas se ha usado la técnica de soldadura, procedimiento de unión de piezas metálicas efectuado mediante la acción del calor sin la adición de metal de aportación. En suma, se ha empleado soldadura autógena por fusión sin la aportación de metal. A parte, hay que destacar un hecho sobresaliente. Como puede entenderse inmediatamente, este grupo, por el material empleado y por sus dimensiones, tiene un peso considerable, por lo que necesita un sistema particular para asegurar la fijación del mismo. Por ello, aunque se va a disponer sobre el suelo, sería necesario excavar una zapata o una base de pie derecho, la cual tendría como mínimo una profundidad de ciento veinte centímetros. Se aclara que, aunque este anclaje no es un elemento de la pieza, sí es su apoyo y se pone a ras de suelo. Desde luego, tiene que estar fabricado de hormigón armado, ya que tiene que envolver algunas armaduras metálicas destinadas a resistir los enormes esfuerzos de tracción. Sin embargo, y como queda dicho, esta especie de pie se sitúa a nivel del suelo, de modo que no se resalta ningún escalón. Para terminar esta Memoria, restaría hablar de la posible localización de este grupo. Se podrían decir más cosas, pero serían ganas de alargar innecesariamente este discurso. Que la obra es exenta, lo capta cualquiera. Que su superficie es tersa y lisa, también lo aprehende todo el mundo, pues se puede tocar. Etc., etc., etc. Por ello, prefiero que el resto lo añada la sensibilidad de quienes disfruten en el futuro de la presencia de El valle y la mina. CAPÍTULO OCTAVO Ahora, ya, voy a abordar el punto ocho de este desarrollo, el cual, por cierto, se refiere a la “Ubicación del conjunto escultórico”. En principio, se podría decir grosso modo que mi obra está pensada para disponerse en un espacio muy especial y privilegiado, un rincón tocado por la mano de Dios. Esta estructura, como ya se sabe, se titula El valle y la mina porque, entre otras cosas, va a situarse en un valle, en el fondo del valle de Elizalde. Pero el título completo, y vuelvo a repetirlo, es El valle y la mina, porque además esa mina se encuentra en la cabecera del río Oiartzun, también llamado como el municipio, curso vivo y nervioso que recorre toda esta depresión. Y, aunque seguidamente voy a dar una posible ubicación, emplazamiento bien pensado y meditado por otra parte, quiero señalar que éste no invalida otras posibles alternativas, pues ya he dicho en algún momento que el bidegorri discurre por un entorno paradisíaco. Pero, ¡bien! Un punto que encierra múltiples visuales, se encuentra junto al puente de Altzibar, pues se da la particularidad de que aquí a su vera o colindante con este puente y entre el bidegorri y el ya conocido río Oiartzun hay un terreno totalmente abierto. Se trata de un espacio limpio y despejado, que permitiría que este conjunto fuera contemplado por los transeúntes al transitar por el bidegorri, y por los automovilistas al rodar por la carretera. Así, pues, el grupo podría ser contemplado desde diferentes puntos de vista, lo cual, evidentemente, podría enriquecer la percepción del mismo. Y, pecando de machaconería, señalaré que la parte trasera de este solar da al conocido curso de agua; que el mismo, por lo tanto, es paralelo al bidegorri y, por último, que todo lo que se ha dicho es mirando este solar desde el bidegorri. De todas maneras, buscando un grado de exactitud mayor, advertiré que este emplazamiento se acompaña de varias fotos tomadas in situ y de un montaje orientativo, en el que por medio de una foto manipulada, se aprecia como quedaría la pieza en este lugar. No obstante, he de advertir que desconozco el tipo de propiedad que pesa sobre este terreno. Puede tratarse de una parcela particular, o puede tratarse de una finca municipal. Se saldría de dudas consultando el Catastro municipal, pero dicha operación puede llevarla a cabo certeramente el funcionario municipal encargado, si se le da la adecuada consigna. Por otra parte, y como no quiero dejar pasar esta ocasión, voy a decir que El valle y la mina es, muy conscientemente, una estructura de hierro. La misma va sin pintura alguna, por lo que el hierro no va revestido de minio. Así, pues, más tarde o más temprano el hierro se oxidará, corrompiéndose el material, y a la par se logrará un efecto buscado. En un futuro no muy lejano, el grupo se fundirá definitivamente con el paisaje, como en suma se persigue, pues no se olvide que el filón de este desfiladero es de hierro y que sus trazos se distinguen por los tonos ocres que salpican los rocas, matices propios del óxido de hierro. Dicho lo cual, se recuerda que en los puntos nueve y diez quiero dejar constancia de una breve “Nota explicativa” y del “Presupuesto de la obra”, y sin más daré por concluida la presente exposición. Antes de terminar el presente desarrollo o proyecto, quiero subrayar que el mismo se acompaña de una maqueta sobre la obra en cuestión. Su escala está bien determinada y puede darse con exactitud, siendo ésta la siguiente: “Todo metro de la realidad está a 20 centímetros en la maqueta”. Evidentemente, la visualización de esta maqueta facilitará sumamente la comprensión de las explicaciones que se dan en este comentario. CAPÍTULO NOVENO En otro orden de cosas, Oiartzun es un pueblo incomparablemente bello. El Bidegorri de Oiartzun fue concebido para caminar tranquilamente o andar en bicicleta disfrutando de un entorno natural sin igual. El aire puro de las peñas de Aia y los parajes naturales de un valle tan bonito como Oiartzun, ofrecen a las personas que lo transitan una experiencia única sin igual. El final del Bidegorri te lleva a las Minas de Arditurri, lugar en el que habitan los intxixuak. Quizás no los veas citados en las listas de personajes más ilustres de Oiartzun, pero su existencia está fuera de toda duda según los lugareños. La Vía Verde de Arditurri no pasa ni por Elizalde ni por el Ayuntamiento. Su recorrido además de ofrecer un marco incomparable, se adapta a todo tipo de personas. Puedes recorrerlo entero o recorrer sólo una parte del mismo. Suele ser transitado por personas que lo recorren en bicicleta, patines o caminando. Es un paseo perfecto para familias que les gusta ir charlando y viendo el paisaje, así como para personas que quieren aligerar el paso y aprovechar el paseo para hacer algo de sano ejercicio. Si quieres recargar energías y descansar al mismo tiempo, tu mejor opción es darte una vuelta por el Bidegorri de Oiartzun. Los mejores restaurantes de Oiartzun están junto al Bidegorri. Una de las señas de identidad de Oiartzun son sin lugar a dudas sus restaurantes. Cada vez más gente de localidades cercanas como Rentería, Irún o Donosti, aprovechan el fin de semana para acercarse a degustar platos combinados elaborados con productos de la tierra a unos precios excepcionales. Algunos de ellos son: el Tolare, el Olaizola o el Matteo. • La distancia total es de 14,2 km. • El desnivel es de 163 metros. • A ritmo lento andando se tardan unas 3,5-4 horas en recorrerlo. • A ritmo lento en bicicleta se tarda 1,5 horas en recorrerlo. En el Bidegorri de Oiartzun vas a encontrar más de cien especies de plantas diversas, que van desde las Magnolias a los Laureles y Acebos Azules. A lo largo del trayecto disfrutarás con la vista de varios molinos incomparables. El más destacado es el Molino de Ugarte, junto al Bidegorri en la parte que pasa por el barrio de Altzibar . El río Oiartzun tiene aguas puras y transparentes que provienen de Aiako Harria y de Bianditz. Se recomienda un bañito en las pozas que hay a lo largo del mismo. Al final del todo, unos 3 km después del barrio de Ergoien, llegarás a las Minas de Arditurri. Se trata de un complejo minero fundado por los romanos hace ya más de veinte siglos. Estuvo en funcionamiento hasta el año 1986. A día de hoy hay un museo que te recomendamos visitar. Disfruta de las visitas guiadas al interior de la mina. La vía verde Arditurri situado en el término municipal de Oiartzun, este camino exclusivo para peatones y ciclistas permite recorrer en unas pocas horas una distancia que abarca más de 2.000 años de historia. Cruza todo el municipio y finaliza a los pies de la imponente montaña Aiako Harria y transcurre paralelo al río Oiartzun, sobre el antiguo trazado ferroviario que unía las minas de Arditurri –explotadas desde el siglo I por los romanos– con el puerto de Pasaia. En la actualidad, es un camino verde plenamente integrado en la naturaleza del valle de Oiartzun. Paseando por la Vía Verde, nos encontraremos con diferentes bares y restaurantes de cocina tradicional, donde poder disfrutar del buen hacer de sus fogones. En otro sentido, Oiartzun es un municipio y localidad de la provincia de Gipuzkoa, en la Comunidad Autónoma del País Vasco. Situado en la parte oriental de la comarca de San Sebastián, limita con los municipios guipuzcoanos de Irún, Lezo y Rentería y con los municipios navarros de Goizueta y Lesaca. Cuenta con una población de 10.500 habitantes. Se cree que el nombre de Oyarzun deriva del de Oiasso (también Oiasona, Oeaso u Oiarso según las fuentes); un núcleo de población que se remonta a la época romana y que se ubicaba en el moderno Irún. Aunque el núcleo urbano de Oiasso no se encontrara en el territorio del moderno Oyarzun, sí que existieron en su solar minas romanas, las minas de Arditurri. Se ubican en la zona de Peñas de Aya y el valle de Oyarzun formaba parte del área de influencia de dicha ciudad. Posteriormente ese nombre iría evolucionando, en la Edad Media era conocido como Oiarso y ya posteriormente aparecería escrito como Oyarzun. Esta evolución se debió quizás al parecido existente entre el nombre del valle y la palabra vasca oihartzun que significa eco y que derivaría finalmente en homofonía entre ambas palabras. A la llegada de los romanos el valle de Oyarzun estaba ubicado dentro del territorio de la tribu de los vascones . Los romanos explotaron en el valle las minas de Arditurri en Peñas de Aya, en las que quedan numerosas evidencias de la presencia romana. Esta explotación minera pertenecía al distrito minero de Oiasso cuyo puerto, uno de los más importantes del llamado Mare Externum, era utilizado para el transporte de su producción. El relieve del municipio es fundamentalmente montañoso, sobre todo al suroeste, donde se superan los 800 metros de altitud. El territorio está regado por el río Oyarzun y varios arroyos, además de por el río Añarbe al sur, afluente del Urumea, que hace de límite con Navarra. Parte del territorio está incluido en el parque natural de las Peñas de Aya. La altitud oscila entre los 832 metros al suroeste (Aiako Arria) y los 20 metros cerca de la desembocadura del río Oyarzun en Rentería. El pueblo se alza a 82 metros sobre el nivel del mar. El municipio presenta un poblamiento bastante disperso, formado por diferentes barrios que se desparraman por el valle de Oyarzun. El núcleo urbano principal y donde se ubica la capital del municipio es Elizalde (Barrio de la Iglesia). Los 8 barrios tradicionales de Oyarzun son: Alzibar, Arragua, Elizalde (Iglesia), Ergoien, Gurutze (La Cruz), Iturrioz, Karrika y Ugaldetxo. El complejo minero de Arditurri explotado desde época romana y asociado al puerto de Oiasso, aunque se estima que antes de la llegada de estos ya se explotaba el yacimiento. La explotación minera fue muy importante, como así lo atestiguan los restos de las obras de ingeniería existentes. Las minas estuvieron activas hasta el año 1984, por un periodo prácticamente ininterrumpido de 2500 años, en ellas se han obtenido plata, hierro, plomo, zinc, fluorita y blenda. Oyarzun posee una amplia oferta gastronómica, posee aproximadamente una treintena de establecimientos de restauración, entre restaurantes, asadores, merenderos, sidrerías y bares-restaurantes. Las instalaciones deportivas municipales incluyen el polideportivo Elorsoro, el frontón Madalensoro y unas piscinas descubiertas. El Polideportivo Elorsoro, de titularidad municipal, tiene unas instalaciones bastante completas que incluyen dos piscinas convencionales; piscina de hidromasaje, un complejo termolúdico con baños, sauna, hidroterapia, etc; solárium; salas con tatamis para la práctica de artes marciales; sala de gimnasio; sala de spinning ; salas de fisioterapia; pabellón multiusos para cancha de balonmano, baloncesto, voleibol o fútbol sala; rocódromo ; gimnasio de musculación; pista de squash ; sala de aerobic y campo de tenis. OIASSO El Museo Romano Oiasso de Irun se trata de un centro arqueológico que reúne los restos romanos hallados por la sociedad Arkeolan en torno a la primitiva ciudad de Oiasso que se extiende en una superficie de unas 12-15 heectáreas. Es, además, un espacio de desarrollo de actividades culturales que guardan relación con la historia antigua y la arqueología. El Museo ofrece la oportunidad de conocer de forma amena los hallazgos arqueológicos de las termas públicas de Oiasso, su puerto y la vida en la ciudad durante los siglos I y II de nuestra era. Todo ello a través de distintos espacios que se centran en el impacto del mundo romano sobre la sociedad local. Por otra parte, paseando por Oiartzun uno se entera de que en determinado restaurante aquel día se sirven caracoles, por lo que, convenciendo a mi sobrina Patricia, nos vamos a comer a la Vía Verde y a un restaurante muy asequible económicamente, el Tolare. Ni qué decir tiene que, pedimos caracoles para dos. Pero a base de hablar con uno y de charlar con otro, hemos conseguido la receta de semejante plato. Ésta reza así: Los caracoles deben estar limpios, para lo cual han tenido que pasar unos días purgando dentro de una red o en un recipiente adecuado, con el fin de facilitar su lavado posterior. Como se habrán quedado secos, los metemos en agua y los mantenemos tapados durante un día. A continuación, los lavamos 5 ó 6 veces hasta que queden totalmente limpios. Una vez lavados, los cocemos en una olla con agua junto con los puerros, las cebolletas, la guindilla, un vaso de vino, perejil y sal, durante unos noventa minutos. Aparte hacemos una salsa pasando por un pasapuré el resultado de sofreir la cebolla picada, el tocino, el pan y la carne de los pimientos choriceros. Vertemos esta salsa en una cazuela de barro y se le agrega el jamón cortado en taquitos y los caracoles y se terminan de hacer en ella durante media hora. A fin de cuentas, sólo me han cobrado 30 € y los 5 € que hemos dejado de propina en el platillo. Y, una vez comidos opulentamente, continuamos nuestra visita por el Museo Romano Oiasso. Oiasso es mucho más que un museo: es un espacio para la cultura y una puerta para viajar en el tiempo hasta el pasado clásico. Las actividades programadas por el museo están diseñadas para todos los públicos y para todos los perfiles. Algunas, como los conciertos o las tertulias, ocurren de puertas adentro; otras toman la plaza, salen a otros espacios o incluso se van de viaje a tierras lejanas. Para seguir de cerca nuestras propuestas basta con consultar la agenda online o suscribirse a nuestra newsletter. CASCO ANTIGUO DE VITORIA-GASTEIZ La identificación y email facilitados se recogen bajo consentimiento del titular de los datos para difusión de la actividad del Museo Oiasso y podrán ser cedidos a terceros únicamente en los supuestos previstos en la legislación en materia de protección de datos personales. Las personas interesadas podrán ejercer sus derechos de acceso, rectificación, supresión, limitación y oposición a través del SAC o la Sede Electrónica www.irun.org/sac. También podrán presentar una reclamación ante el Delegado de Protección de Datos del Ayuntamiento de Irun en el email dpd@irun.org o ante la Agencia Vasca de Protección de Datos www.avpd.euskadi.eus. El museo Oiasso, inaugurado en 2006, reúne los restos arqueológicos de época romana más significativos que se han ido recuperando en la zona a través de las excavaciones realizadas en las últimas décadas. La investigación arqueológica ha permitido identificar el puerto y sus almacenes, las termas, la necrópolis y las explotaciones mineras del entorno. ¨Las colecciones arqueológicas, en las que destacan los materiales orgánicos con objetos trabajados en cuero y madera, nos hablan de un asentamiento urbano desarrollado durante los primeros siglos de nuestra era gracias a la actividad de su puerto, situado en la ruta atlántica, y a las minas de las proximidades. Las colecciones se organizan en tres salas: Impacto, Puerto y Oiasso. La Sala Impacto presenta el mundo indígena vascón y los primeros contactos entre éste y los colonizadores romanos. En la sala Puerto las vitrinas acogen los materiales arqueológicos que nos hablan del comercio y la pesca, las dos actividades económicas principales asociadas al puerto. Finalmente, la sala Oiasso habla de los aspectos cotidianos de una ciudad romana de época altoimperial: la dieta, la vestimenta, la escritura, el ocio o la religión. El Museo es la puerta romana a la ciudad de Oiasso. Los visitantes podrán acercarse a la necrópolis de Santa Elena y a las minas de Urugurutzeta. Bajo el suelo de la actual Irun se esconde el asentamiento romano de Oiasso. Situado en la desembocadura del río Bidasoa, en la frontera entre Hispania y Aquitania, Oiasso fue durante la antigüedad la ciudad portuaria de los vascones. Durante el Imperio romano se convirtió en un importante centro de comunicaciones y de comercio del norte de Hispania, perteneciendo a la provincia Tarraconense. Dicho lo cual damos por terminada nuestra visita al Museo Romano de Oiasso. Diseño de portada Nombre del autor: Ignacio Ramón Echeburúa Estévez Nombre del autor en portada: Ignacio R. Echeburúa Título de la obra: Una escapada a Peñas de Aia. Texto solapa portada (máximo 400 caracteres con espacios). Biografía del autor: Sólo voy a citar mis últimas publicaciones. En esta última órbita, se sitúa el libro titulado “El Griego y su Literatura Clásica”, que sacó a la calle la Editorial pc de Palma de Mallorca, en su sede de Barcelona. Le siguió un libro sobre “ASTRONOMÍA”, que editó en junio de 2022, la Editorial Autografía de Barcelona. Asimismo, los tres libros siguientes han sido publicados por la Editorial Autografía. En junio de 2023 vio la luz el libro titulado “Historia de la física”. Este libro tiene 282 páginas y forma parte de la colección Fondo de la editorial. Se puede adquirir en librerías online como Librería Oxford, Buscalibre y Agapea. En enero de 2024 salió a la calle el libro titulado “JOSÉ ORTEGA Y GASSET y la razón histórica”. Ortega nos dice que necesitamos una razón que sea capaz de describir los sentidos del mundo humano, que nos permita entender la realidad humana. A la razón pura le es imposible captar al hombre en su singularidad, en sus realizaciones históricas, la razón pura no nos sirve; la razón matematizante... Por otro lado, “Mis Relatos” es mi única obra de narrativa, la cual contiene tres relatos cortos, como son “¡Una boda que se las trae!”, “Aires de romería: El Rocío” y, para terminar, “Con faldas y ¡a lo loco!”. Fue puesta en la calle en marzo de 2025 por la mencionada Editorial Autografía, en la categoría de Ficción. Ya está en la editorial el libro titulado “Nuevos Relatos”, que saldrá a la calle en septiembre de este año y contendrá cinco narraciones, cuyos títulos son: a) El Gernika; b) EL suicidio de un filósofo; c) En una casa que no quiero recordar; d) San Juan de Gaztelugatxe, y e) Deporte Rural Vasco. Por último, quiero indicar que Ediciones Europa acaba de enviarme una propuesta editorial por la que se compromete a publicarme el título “Mis Cuentos”, que se integra por las narraciones siguientes: a) Leyendas y sagas de la mitología nórdica, b) Los vikingos y su mitología, y c) La vida desde los inicios, para los niños. Su correo electrónico es: editor3@grupoeditorialeuropa.es/ Sin embargo, tengo redactada mi primera novela, de la que no falta ni un detalle, que se titula “Una comunidad de Carmelitas descalzas”, incorporando a este título sendas fotografías. Son sus dos personajes centrales Jorge y Luis Enrique, quienes con diálogos llenos de frescura y sinceridad nos abren las puertas del convento de Santa Teresa de San Sebastián. Dicha novela, que se trata de ser una novela histórica, se encuentra en la bandeja de entrada, pero aún no tiene un destinatario concreto. Y, últimamente, se ha redactado otra novela, titulada Un catamarán nuevo, con una extensión parecida a la anterior, aunque el nº de capítulos se queda en seis. Asimismo, tengo otras dos novelas en su correspondiente borrador: El advenimiento de la ultraderecha, obra bien documentada, que acontece en el aula magna de la Universidad de Buenos Aires, donde dialogan un grupo de alumnos y su catedrático en ciencia política; y Una cuadrilla de amigos, en la que se hace un estudio de la verdadera amistad, colándonos en una cuadrilla de txikiteo, contándose con seis protagonistas: Juan, Fernando, Moncho, Emilio, Ricardo e Iñaki, que soy yo mismo (el narrador). Texto de la contraportada (máximo 500 caracteres con espacios). Sinopsis: Se trata de un paseo por Peñas de Aia, en el que estoy acompañado por mi sobrina Patricia, que tiene 29 años. Se visita el complejo minero de Arditurri, a través del que se detectan obras de ingeniería romana. El drenaje de las galerías es impecable. No podemos olvidar que hemos utilizado notas a pie de página, pues la simple lectura es escabrosa. Se sigue la Ruta Verde, que marcó el antiguo trayecto que seguía el tren hasta Pasaia. Asimismo, merece una especial atención el núcleo de Oiartzun, especialmente el bidegorri que hay entre Oiartzun y el coto minero de Arditurri. Este bidegorri ha sido asemejado a un Museo de Escultura al aire libre. Presento aquí mi obra, la cual se encuentra esquematizada en dos PDF, explicándola detenidamente. Se parte del arte autóctono, pero no se trata del arte puro. Lo que se pretende es dar una definición correcta del ‘arte vasco’. Se come en la zona, concretamente unos caracoles. A la tarde se visita el Museo de Arte Romano de Oiasso y se dan sus principales características, acontecimiento que marca el final del tour que hemos seguido hoy. Texto de la contraportada (máximo 300 caracteres con espacios): Peñas de Aya es un macizo montañoso localizado entre las provincias de Guipúzcoa y Navarra. Da nombre al parque natural de Peñas de Aya. Se encuentra entre las poblaciones de Irún, Oiartzun y Lesaca (Navarra). Son unas montañas de características muy especiales, porque no se crearon por una orogenia sino por intrusión de granito. Este macizo montañoso está formado por tres cumbres, a lo largo de sus 4 kilómetros de recorrido. El parque natural de las Peñas de Aia tiene una extensión de 6913 hectáreas. Incluye parte de las comarcas del Bajo Bidasoa, Oiartzualdea y Donostialdea, abarcando los municipios de Irún, Rentería, 0iartzun, Donostia y Hernani. ¿Qué concepto –o conceptos- pretende transmitir en su Libro? En la naturaleza todo cambia ordenadamente, por lo que hoy tiene un pretexto y mañana tiene una justificación. Entre la orogenia cámbrica y la orogenia alpina alternan períodos de erosión y sedimentación. Además, la sucesión de civilizaciones comporta el aprovechamiento de la anterior por la posterior. En realidad se cumple la ley de la Naturaleza que dice que nada se destruye, todo se aprovecha y transforma. ¿Qué significa el título del Libro? Este libro lleva por título Una escapada a Peñas de Aia. El programa festivo no llega a las 16 horas; además, en el título se hace constar el macizo de Peñas de Aia. El único municipio que se ha visitado es el de Oiartzun, más que nada pensando en el bidegorri que une esta localidad con las minas de Arditurri. Pues esta obra responde a un doble significado: por un lado, visitar las minas de Arditurri, y por otro, presentar la obra que presenté en su día al Concurso de Escultura de Oiartzun. ¿Cuál es el público principal al que va dirigido el Libro? Este Libro está inspirado en la Naturaleza; se respira sano el aire de Peñas de Aia. Caminar por un bidegorri es la tranquilidad de muchos. Las esculturas que se colocan a la entrada de Arditurri nos recuerdan el Chillida Leku del escultor vasco, por lo menos, los principios son similares. Luego, en este caso se ha pensado en todo el mundo, pues todos podemos pasear por un bidegorri. Describa el Libro en tres palabras: Nada se destruye, todo se transforma.

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