CUENTO, Mis Cuentos
Prólogo En esta nueva andanada editorial, quiero obtener –para no variar- un libro de unas 300 páginas, titulado “Mis Cuentos”, que englobe tres –por lo menos- cuentos de mi propia factura, que serían: - Leyendas y sagas de la mitología nórdica. - Los vikingos y su mitología. - Y, por último, La vida desde los inicios, para niños. Pero, antes de desbrozar estos atractivos cuentos, voy a dedicar algunos renglones a hablar de la Literatura infantil. Se entiende por literatura infantil la literatura dirigida hacia el lector infantil, es decir, el conjunto de textos literarios que la sociedad ha considerado aptos para los más pequeños porque estos la pueden entender y disfrutar, al igual que todos los textos adoptados por los lectores más jóvenes como propios, pero que en origen se escribieron pensando en lectores adultos (por ejemplo Los viajes de Gulliver, La isla del tesoro, El libro de la selva, o Platero y yo). Se puede definir, entonces, a la literatura infantil como aquella que también leen niños. Estimula potencialmente el pensamiento, el vocabulario, la discriminación auditiva, la formación de juicio, el crecimiento de los procesos básicos de aprendizaje (atención, memoria, concentración, habituación a la tarea, motivación, etc) Hacer comentarios y preguntas sobre un cuento, observar e interpretar imágenes influyen en el proceso de aprendizaje de la lecto-escritura. Los cuentos infantiles tienen elementos únicos que hacen de ellos una herramienta pedagógica excepcional y divertida. Se representa la literatura infantil como una expresión cultural y del lenguaje. La literatura infantil es principalmente una fuente de placer, pero también es un medio para enriquecer la experiencia de cada niño al utilizarla como herramienta para potenciar su imaginación y creatividad a partir de las lecturas de obras artísticas de ficción. Así también adoptan el hábito de la lectura por medio del acercamiento a los libros estimulando la creación de criterios de preferencia en la elección de las obras literarias, desarrollando un canon personal en cada uno. La literatura infantil es un instrumento didáctico importante para el desarrollo de las habilidades lingüísticas y de los procesos cognitivos superiores. Entonces, ¿qué es la literatura infantil? La literatura infantil es cualquier literatura que sea disfrutada por los niños y jóvenes. Más específicamente, se refiere a los libros escritos y publicados para jóvenes que aún no están interesados en la literatura para adultos o que pueden no tener las habilidades de lectura o la comprensión todavía. ¿Qué temas trata la literatura infantil? Contestaremos que la literatura infantil, tiene un compendio de géneros literarios, que van desde las obras clásicas, a textos ilustrados, con relatos de sencilla comprensión enfocados en los niños. Entre los géneros más frecuentes se encuentran: Los cuentos infantiles, las fábulas, el teatro, los mitos y las leyendas. Y, si nos preguntamos ¿qué objetivo tiene la literatura infantil?, debemos responder que le permite al niño conocer la cultura, la historia y la ciencia que le rodea, de esta manera se crea un fondo muy enriquecedor, aumenta su vocabulario y desarrolla su creatividad e imaginación. La literatura infantil es un género que se define, no tanto por sus rasgos propios, como por sus receptores. El nacimiento de la literatura infantil se relaciona con la pedagogía, la moralidad y el folklore. Son muy discutidos los orígenes de este género pero, como expone J. Cervera en su obra Teoría de la literatura infantil: la literatura infantil como tal, surge a partir del momento en que se empieza a considerar al niño como a un ser con entidad propia y no sólo como un futuro hombre. Situamos este momento en el siglo XVIII, en el que se empieza a pensar en el niño como en un ser autónomo con necesidades educativas propias y, siguiendo de nuevo al mismo autor, se puede afirmar que no pueden ser considerados como literatura infantil los libros didácticos cuyos orígenes se remontan hasta el siglo VI d.C., aunque nos ocuparemos de estas obras como precedentes. Precisamente, si hemos afirrmado que en los orígenes de la literatura infantil está la moralidad, es porque durante mucho tiempo se consideraron como libros infantiles obras completamente alejadas de nuestro concepto actual, y así la literatura infantil era un cajón de sastre en el que cabían: recopilaciones de apólogos de tradición oriental con carácter moral, abecedarios, cartillas pedagógicas, libros de divulgación de historia sagrada (como el Antiguo Testamento para los niños (1549) de Hans Holbein), ejemplarios en la línea del Espejo del niño cristiano (dados fundamentalmente durante el siglo XVII en Inglaterra y Alemania) y tratados de educación de príncipes, de los que encontramos muestras desde la Edad Media hasta bien avanzado el siglo XVIII, en el que aparecen en Suecia las Cartas de un viejo a un joven príncipe (1751) escritas por Carl Gustav Tesin para la educación del príncipe Gustavo III. Antes del nacimiento de la literatura infantil como género autónomo, los niños se deleitaban con las mismas obras que los adultos escuchaban y leían: poemas épicos, romances y literatura de cordel. Esto no resulta extraño, ya que la literatura infantil también está relacionada con el folklore y la oralidad, cuyas manifestaciones exigían del público una ingenuidad casi infantil y una credulidad sin límites para aceptar la mezcla de lo natural y lo sobrenatural como algo cotidiano. Enzo Petrini, en su obra Estudio crítico de la literatura juvenil, ha llegado a la conclusión de que la incorporación del folklore a la literatura infantil reside sobre todo en lo "maravilloso" y en la interpretación ingenua de la realidad, donde lo trascendente toma la apariencia de los extraordinario y lo mágico. El niño se vale de estos procedimientos para salir de sí mismo y de su propia realidad, utilizando la ficción como evasión. Para Cervera, en Teoría de la literatura infantil, el folklore y lo imaginario coinciden en un mismo terreno: el de la ficción, ya sea ficción pasada, en el folklore, ya sea ficción presente o futura, en lo imaginario. Por disparatada que sea la ficción para el espíritu didáctico, ésta responde a la profunda necesidad del niño de no contentarse con su propia vida. Dentro de lo imaginario podemos incluir todas las modalidades distinguidas por Todorov: lo maravilloso, lo fabuloso, lo fantástico y lo mágico. Los precedentes de la Literatura infantil se encuentran en el Didactismo y los Cuentos de Hadas. Antes de ocuparnos de Perrault, distinguiremos un libro que revolucionó el mundo de la educación infantil, el Orbis Pictus o Mundo en imágenes de Comenius, aparecido en Alemania en 1658 y editado en latín, alemán, italiano y francés. Es un libro de imágenes en el que cada palabra lleva su dibujo. Este libro se sale de la monotonía de abecedarios y cartillas al uso y es muy avanzado, ya que en él se defiende la coeducación y se habla de la escuela maternal y del jardín de infancia. Perrault, a finales del siglo XVIII, en sus Cuentos de mi madre la oca o Cuentos de antaño (1697) recopila cuentos tradicionales franceses con influencias célticas, orientales e italianas, en los que predomina el elemento maravilloso bajo diferentes modalidades: encantamientos, hadas buenas y hadas malas, ogros sanguinarios, reminiscencias de épocas bárbaras y recuerdos de antiguos mitos. Aquí encontramos relatos inmortales, que acaban con una moralidad muy al gusto de la época, como: Griseldis, Los deseos ridículos, Piel de Asno, La Bella Durmiente del Bosque, Las hadas, Cenicienta, Caperucita Roja, Barba Azul, El Gato con Botas, Pulgarcito y Riquete el de Copete. Según Carmen Bravo Villasante en su obra Historia de la literatura infantil universal, estos cuentos recogen el mundo de lo maravilloso, la "féerie" y lo mirífico, que estaba de moda en esta corte de Luis XIV, "Rey Sol", donde también todo parecía una maravilla, aunque detrás se escondiesen monstruosidades. Estos cuentos son ejemplos que impresionan la imaginación en los que la fantasía de la invención se une a la moraleja, como en las fábulas poéticas. Los cuentos de hadas "a lo Perrault" tuvieron tanto éxito que fueron muy cultivados, especialmente por las mujeres. Así vemos como Jeane L'héritier y la baronera D'Aulnoy escribieron varios volúmenes de ellos. Sin embargo, podemos considerar estos cuentos más como ejercicios cortesanos que como composiciones con afán literario. Posteriormente, Madame Leprince de Beaumont escribió El almacén de los niños (1751), un libro con diversos contenidos donde se incluye uno de las narraciones más hermosas de la literatura fantástica: La bella y la bestia. Otra de las autoras francesas que escriben, aunque un siglo más tarde es la condesa de Ségur, pero lo hará con una intención mucho más moralista. Durante la época Ilustrada, predominan las obras de carácter moral que unen el deleite con la enseñanza. Este género deriva de las Las Fábulas de Lafontaine (1668), escritas para el Delfín, con lo que se inscriben dentro de la tradición del regimiento de príncipes, "Ad usum delphini". También Fenelón escribe textos pedagógicos para su discípulo, el nieto de Luis XIV. Lafontaine no es innovador en los temas, tomados de Fedro y Esopo, sino en el tratamiento, ya que considera las fábulas como el género más adecuado para que el niño distinga el bien del mal. En el siglo XVIII cambia la concepción del niño gracias a la influencia de la pedagogía suiza, representada por Rousseau y el pedagogo Pestalozzi. En este siglo dos libros influyen definitivamente en la literatura infantil, aunque en realidad no son libros infantiles: Robinson Crusoe (1719) de Daniel Defoe y Los Viajes de Gulliver (1726) de Jonathan Swift, ambos ingleses (no en vano, en Inglaterra, John Newberry había creado en 1726 la primera librería infantil). Estos libros marcan dos de los caminos que tomará posteriormente la literatura infantil, las aventuras y la invención fantástica, y señalan de paso el importante papel que tendrá Inglaterra en la literatura infantil durante los siglos XIX y XX. Robinson Crusoe adquiere su fama, principalmente, gracias al elogio que de ella realiza Rousseau en su Emilio (1762), novela de la educación en la que se establece un modelo de niño totalmente distinto al del siglo XVII. Rousseau no comprende la irracionalidad que hace a los niños aprenderse las fábulas de Lafontaine sin que éstos las entiendan, ya que piensa que no son nada sencillas. Dice odiar los libros y sólo salva el Robinson Crusoe por considerarlo un tratado de educación natural pues quiere que el niño logre aprender todo por su experiencia, al igual que Robinson, el cual va pasando por todos los estadios de la humanidad: logra el fuego, caza, pesca, curte la piel, siembra y recolecta. Los viajes de Gulliver están inspirados en Luciano, El Atalante de Bacon y Utopía de Moro. Ambos son libros de lectura simbólica y, sin embargo, Carmen Bravo Villasante ha visto en la obra anteriormente citada cómo los niños despejan todo este simbolismo para reducirlo a un simple cuento con el dinamismo de la acción y la invención. Robinson Crusoe tuvo gran influencia en la educación infantil y, durante mucho tiempo, los libros infantiles se escribieron conforme a esta nueva visión de la vida. El libro tuvo varias continuaciones del propia Defoe y dio origen a una serie de "robinsonadas": por ejemplo, El joven Robinson (1780), del alemán Campe y El robinsón suizo (1812) de Rudolf Wyss. Ambos libros son pretexto para divulgar conocimientos de botánica, zoología, artesanía, historia, geografía y viajes, y presentan una clara diferencia con su modelo inspirador, como señala Carmen Bravo Villasante en Historia de la literatura universal, ambos son robinsones en familia y ofrecen un modelo social en el cual el padre toma el papel del maestro que imparte las enseñanzas. El siglo XIX y el Romanticismo, con su exaltación del individuo, favorece el auge de la fantasía, y, con el interés por lo nacional, fomenta el folkore autóctono que lleva a los autores a buscar y recopilar antiguas leyendas y cuentos folklóricos. En Alemania destaca la labor de los hermanos Grimm (Wilhelm y Jakob), dos autores similares a Perrault que, en sus Cuentos para la infancia y el hogar (1812-1822), recogen narraciones populares buscando la información tanto en poetas cultos como en gente del pueblo. Entre ellos destacan Blanca Nieves, Hänsel y Gretel, Pulgarcito, Yorinda y Yoringel, y Rapunzel. Hay que señalar que, en su prólogo, todo un manifiesto romántico de exaltación de lo popular y de la fantasía, hacen notar que esos cuentos encierran todo lo que existe en el mundo y que, aunque el libro no está escrito para los niños, si a éstos les gustan, tanto mejor. No debemos olvidar tampoco, dentro de esta época, la labor de Hoffmann que escribió varios tomos de sus Cuadros fantásticos(1813) entre los que se encuentran, El cántaro de oro y El cascanueces. Destaca en Dinamarca la figura de Hans Christian Andersen con Cuentos para niños (1835). Perrault y los Grimm recogieron la tradición oral, sin embargo Andersen, aunque se basa en ella, hace una obra más personal, con mayor conciencia de autor, incluso encontramos algunos rasgos autobiográficos como el hecho de que su madre fuera obligada a mendigar en su infancia y luego sobreviviera a duras penas como lavandera. Sus cuentos son muy tristes, y en ellos se destaca la belleza y el alma de la naturaleza, insistiendo en la animación de los objetos inanimados. Entre ellos se encuentran: No servía de nada, El patito feo, La reina de las nieves, El soldadito de plomo, Los cisnes salvajes, Madre saúco, La niña de los fósforos y La sirenita. En Italia destaca algún tiempo después Carlo Collodi con su Pinocho (1883). Collodi había comenzado escribiendo libros educativos protagonizados por Gianettino, personaje con claras reminiscencias del Gianetto o Juanito, personaje creado por Parravicini años antes y entroncado aún con la literatura didáctica, pues se ofrecía como un modelo de comportamiento para el niño en sus deberes familiares y sociales. Pero Collodi alcanzará la fama con la historia de este muñeco que se convierte en niño de carne y hueso. Esto podemos interpretarlo como símbolo de la evolución hacia la toma de la conciencia del niño, símbolo tan universal que ha sido recreado multitud de veces en la actualidad, como en El nuevo Pinocho (1988) de la excelente autora Christine Nöstlinger o, en España, el Pinocho de Bartolozzi. También en el XIX se desarrolla una corriente de humanitarismo social, algo lacrimoso, representado principalmente por Corazón (1866) de Edmondo De Amicis, género que encontrará también una cierta representación en Mujercitas (1868-69) de Louise May Alcott en Estados Unidos. En Inglaterra se dan cuenta de que la excelente respuesta de los niños a los cuentos de hadas no es sino una muestra de su ilimitada fantasía y de su facilidad para pasar de lo real a lo fantástico. Edward Lear fue el iniciador del nonsense o literatura del absurdo, basándose en las nursery rhymes tradicionales, auténticas creaciones poéticas del absurdo, ripios sin sentido en los que predonima el arte por el arte. Como bien señala R. López Tamés en Introducción a la literatura infantil: el disparate, el nonsense infantil puede estar en el origen del hecho poético. Nada se dice en él, sólo ritmo y sonoridad. Los surrealistas lo sabían bien y quisieron volver a esa infancia de la libertad y del absurdo. Sería Lewis Carroll quien llevaría el nonsense hasta sus útlimas consecuencias en Alicia en el país de las maravillas (1865) y Alicia a través del espejo y lo que Alicia vio allí (1872). Estos libros fueron escritos a petición de una niña, la verdadera Alicia, que le pidió un libro "lleno de nonsense" y esta petición demuestra la asimilación de este concepto en la infancia inglesa. Bajo esa apariencia de sinsentido se esconde una peculiar lógica derivada de la condición de matemático de Carroll. A finales de siglo, Oscar Wilde sigue con la tradición del cuento maravilloso, que siempre encierra un simbolismo profundo moralizador, en cuentos como El príncipe feliz, El gigante egoísta y El ruiseñor y la rosa, de fuerte contenido estetizante. En cuanto a libros de aventuras, podemos destacar por encima de todos a Stevenson con La isla del tesoro (1882), a Rudyard Kipling con El libro de la selva (1894) y a Rider Haggard, todos en Inglaterra. En Alemania a Karl May y, en Italia, a Emilio Salgari. En Francia ocupan un papel fundamental las novelas de Julio Verne, que combinan la aventura y el misterio con la anticipación científica. Mark Twain, en Norteamérica, con Las aventuras de Tom Sawyer (1876), narra las aventuras de un niño corriente con sucesos verosímiles que se aleja del modelo del niño bueno, presentando al niño travieso que triunfa y es feliz. Éste suele ser considerado el precedente de los muchachos despiertos y con mucho sentido del humor que veremos luego en Emilio y los detectives (1929) del alemán Erich Kästner y el Guillermo de Richmal Crompton. Procede de Inglaterra otro personaje que se convierte en un prototipo universal, al igual que Pinocho. Es Peter Pan (1904) de J.M Barrie, que apareció primero como obra de teatro y luego se convirtió en libro. Es la historia de un niño que no quiere crecer, que habla con los animales, escucha a los elfos que viven en el parque y conoce el mundo secreto que se esconde tras la realidad. Estiliza tópicos de libros infantiles, aventuras, indios, e intrigas policiacas, colocando todo ello al servicio del anhelo universal y secreto de los adultos de no crecer y vivir libres de responsabilidades, en lo que precisamente reside su éxito. También en el mundo anglosajón destacan, en el último tercio del XIX y comienzos del XX, obras como: El viento en los sauces (1908) de Kenneth Grahame, El mago de Oz (1900) de L. Frank Baum, la serie de libros autobiográficos The little house (1932-1934) de Laura Ingalls Wilder, las obras de Beatrix Potter, ilustradora y escritora, con sus pequeños libros sobre animales escritos entre 1900 y 1930, El pequeño Lord (1885) y El jardín secreto (1912) de Frances Hodgson Burnett, El mundo de Puff (Winnie the Pooh) de A. Milne, creador del famoso osito de felpa, la serie de la peculiar institutriz inglesa Mary Poppins (1935) de Pamela Travers, la serie de Guillermo el travieso del anteriormente citado Richmal Crompton y las más de cuatrocientas obras de Enyd Blyton (1900-1968), de las que destacan sus famosos relatos de aventura y misterio protagonizados por la pandilla de Los cinco, entre otras. Pero la gran revolución en la literatura infantil y juvenil la marcará Tolkien con El Hobbit (1938) y, ya en la postguerra, con El señor de los anillos (1953-55), en el que recrea todo un mundo mitológico imaginario poblado de seres que han pasado la historia, como los elfos y hobbits. Suecia es un país de gran tradición en literatura infantil y, a comienzos del siglo, destaca Selma Lagerlof con Los maravillosos viajes de Nils Holgerson a través de Suecia (1906- 1907), libro que ha sido calificado como el "quijote" de los niños. Nils es miniaturizado por un duende maligno y transportado a través del país montado en un ganso, allí conoce los secretos de la naturaleza y habla con los animales. La autora realiza un esfuerzo por comprender el mundo de los animales similar al que hizo Rudyard Kipling en El libro de la selva. Hemos de destacar también a Astrid Lindgren con Pippi Calzaslargas (1945), a María Gripe, que ejerce un auténtico magisterio en la literatura infantil desde los años setenta con títulos como ¡Elvis, Elvis! (1973), Los escarabajos vuelan al atardecer (1979) y Agnes Cecilia (1981) y a Elsa Beskow. En Francia destaca la obra del dibujante Jean de Brunhoff, creador del elefante Babar que aparece en 1932 en Historia de Babar. El libro, con sencillos textos de Arturo Celeste, tiene gran éxito y le siguen otros libros de la misma serie. Tras la muerte de Jean de Brunhoff será su hijo Laurent el que tomará el relevo. Otro libro capital de la literatura infantil es El Principito (1943) de Antoine de St. Exupèry, narración profundamente alegórica. Actualmente ejercen una gran influencia autores como Gianni Rodari con Cuentos por teléfono (1962), Michael Ende con Momo (1973) y La historia interminable (1979), J.L. Sempé con la serie iniciada con El pequeño Nicolás (1962) y Ángela Sommer-Bondenburg con la serie de El pequeño vampiro (1985). Además son destacados: Roald Dahl con El gran gigante bonachón (1982) y Las brujas (1983) entre otros títulos, las norteamericanas, Judy Blume con ¿Estás ahí, Dios?, Soy Margaret (1970) y Susan E. Hinton con libros sobre la problemática juvenil como La ley de la calle (1975), Margaret y la inglesa Anne Fine, preocupada por temas de convivencia familiar con obras como Señora Doubfire (1987), aparte de las ya citadas Christine Nöstlinger y María Gripe. Para acabar con este panorama, señalaremos que en Suiza, patria del personaje Heidi de Joahna Spyri y país de gran tradición pedagógica, se crea, en 1954, el International Board on Books for Young People (IBBY) que integra a escritores, ilustradores, libreros, pedagogos, etc. Este organismo concede todos los años la Medalla Andersen, que puede ser considerada como el premio Nobel de la Literatura Infantil, a un escritor y a un ilustrador. Dicho lo cual, metiéndonos en nuestra producción, señalaremos que la obra titulada Leyendas y sagas de la mitología nórdica puede considerarse Literatura juvenil, que viene a ser el conjunto de obras literarias destinadas a los jóvenes y capaces de interesarles por su temática y héroes juveniles. Suelen promover una experiencia vital educativa. En este campo entran relatos de aventuras, novelas rosa, narraciones de ciencia-ficción, etc. Por otra parte, la saga constituye un género de narraciones en prosa, de contenido épico-legendario, de composición y transmisión preferentemente orales, que fueron puestas por escrito en Islandia entre el final del siglo XII y los inicios del XIV. La palabra saga (plural sögur, de segja 'decir') significa 'narración' en antiguo islandés, sin distinción de tema, forma, extensión, etc., aunque connota un tipo de transmisión oral. La acepción literaria especializada se refiere, sin embargo, a relatos en prosa que combinan lo histórico con lo legendario y que intentan la reconstrucción del pasado, especialmente del referido a determinados clanes o familias. En realidad, en la Escandinavia antigua, saga podía referirse a cualquier tipo de relato, pero en la tradición islandesas posterior al siglo XII cobró un sentido genérico más especializado. Las sagas constituyen uno de los tres géneros principales de la literatura antigua islandesa, junto con las llamadas poesía éddica (Eddas) y la poesía escáldica (compuesta por los poetas escaldas). En otro sentido, la obra titulada Los vikingos y su mitología sí pertenece a la Literatura infantil, que es el conjunto de obras literarias destinadas a los niños. También se dedican a la lectura infantil obras de la tradición popular como los cuentos de hadas. Por lo común, en la literatura infantil los personajes son niños que viven aventuras maravillosas, en muchos casos, con seres sobrenaturales (hadas, ogros, brujas, duendes…). Además, podemos preguntarnos ¿qué significa ser un vikingo?, a lo que contestaremos que los vikingos son de los pueblos navegantes escandinavos que entre los siglos VIII y XI realizaron incursiones por las islas del Atlántico y por casi toda la Europa occidental. Y, por último, el tercer libro es el titulado La vida desde los inicios, para niños. Este libro, dentro de la mentalidad de un niño, está dentro de la ciencia-ficción, que es una forma literaria fantástica, variante del relato de aventuras, en la que prima la incorporación de los últimos desarrollos científico-tecnológicos y que suele enmarcarse en el futuro. Se ha popularizado a partir de la Segunda Guerra Mundial y se concreta en novelas, cuentos, historietas, películas, etc. A Julio Verne se le considera el iniciador de la ciencia-ficción. Dicho lo cual, nos ocuparemos personalmente del traslado de estos tres cuentos a las páginas de este libro. Leyendas y sagas de la mitología nórdica En los mitos nórdicos encontramos leyendas apasionantes y fábulas plenas de confabulaciones y heroísmo. Conoce aquí lo más resaltante de estos mitos, así como sus fabulosos personajes. Para establecer qué son los mitos nórdicos, es pertinente precisar que el vocablo “mito” proviene del griego, mythos, que traducido al español significa relato o cuento, acerca de una situación o de alguien. Por lo tanto, cuando hablamos de los mitos nórdicos nos estamos refiriendo específicamente a los relatos originados por los antiguos pueblos de esa zona noroeste de Europa. Los mitos nórdicos nos remiten, en primer lugar, a historias en las que se reflejan las creencias compartidas por las civilizaciones que poblaron desde tiempos remotos las zonas escandinavas, que como sabemos, comprendían a los territorios de Noruega, Suecia, Islandia, Dinamarca y la región septentrional o norte germana. También podemos decir entonces, que la mitología nórdica está asociada a la religión, creencias y mitos creados por estas civilizaciones como una forma de expresión de su cultura, mediante la cual podían expresar costumbres, tradiciones y manifestaciones cotidianas de una manera fantasiosa. Igualmente es de acotar que esa región nórdica está caracterizada por un crudo clima invernal durante casi todo el año, lo que obligaba a los hombres en esos tiempos a mantenerse aislados por largos períodos.Ello por supuesto, despertó en ellos la creatividad, generando tantos mitos con tan diversos personajes por demás interesantísimos, así como encontramos personajes igualmente fantásticos en la Mitología celta. Sin embargo, debemos indicar que dichos mitos por más fantasiosos que fueran, siempre no van a dejar un mensaje para la humanidad o una historia aleccionadora, que nos lleva a reflexionar sobre nuestro proceder e incluso pueden motivarnos a cambiar conductas. La mitología nórdica es la suma de las creencias religiosas y todos los mitos e historias sobre dioses de la cultura escandinava antigua. Era común en tiempos precristianos entre los pueblos de Noruega, Suecia, Dinamarca, Islandia y las Islas Feroe. Las historias nórdicas se desarrollaron durante un largo período de tiempo, y existen grandes diferencias regionales en las narraciones. En parte, la mitología se equipara con la mitología germánica. Hay muchas similitudes, pero los nombres de los dioses son diferentes y los mitos varían en el tiempo y el espacio. La mitología del norte es fundamentalmente diferente de la de otros pueblos más meridionales. Formados por un clima hostil y desafiante, los pueblos nórdicos también han creado a sus dioses duros e intolerantes, su creencia en el destino y su inevitabilidad es tan profunda como fatalista. El concepto de héroe, que siempre triunfa al final, es casi inexistente, también el concepto de culpa, perdón y expiación. Los mitos y leyendas que componen la mitología nórdica, están entre los más variados, ricos, creativos y simbólicos de la historia de la humanidad. Los pueblos germanos y escandinavos no ahorraron en inventiva a la hora de crear toda una cultura mitológica que hasta hoy se mantiene vigente, gracias a su incorporación en el mundo de la literatura y el séptimo arte. Los mitos nórdicos reflejan la esencia de una cultura de dioses guerreros, dispuestos a defender al universo de Asgard de sus enemigos. Personajes y entidades como el dios supremo Odín, su hijo, el dios del trueno Thor, o las famosas Valkirias, son protagonistas de muchos de los mitos nórdicos. Dicho lo cual, vamos a reconstruir un tanto parcialmente el vocabulario sobre mitología nórdica, ya que en este cuento se puede encontrar una descripción minuciosa de la misma. Odín o Votán o Wotán Dios supremo del panteón germánico, jefe de los Ases. Según los Edda es el primero y el más antiguo de los dioses. Odín gobernó todas las cosas y los otros dioses, y a pesar de su poderío le sirvieron siempre como unos hijos sirven a su padre. Los epítetos que le da la Escalda (Diccionario poético de los Islandeses) son un número de ciento veintiséis; y los más notables los siguientes; Padre de los Siglos., el Soberbio, el Águila, el Padre de los versos, el Torbellino, el lncendiario, el que hace llover las flechas, etc. También se le llama el padre universal, porque lo es de todos los dioses, como el Júpiter de los griegos. Se le intitula igualmente padre de los combates, porque adopta por hijos a todos los que mueren con las armas en la mano, lo que hizo que se le tomase por el Marte de los escandinavos. Se le atribuyen una infinidad de nombres, entre los que los más recordados son: Wodan, Valfodhr, Grimnir, Heriafodhr, Hangagud, Farmagudh y otros más. Dios guerrero, feroz, vengativo y sediento de sangre, pero también regulador de la vida de los hombres y de los dioses celestes, dotado de artes mágicas e inventor de las runas (las primeras letras del alfabeto germánico). Fue el soberano del mundo que, según la cosmogonía nórdica, emergió de las brumas producidas por las corrientes gélidas del norte. Para la leyenda, Odín nació de la unión del dios primordial Bor con la giganta Bestla. Tuvo dos hermanos, Vili y Ve, y una mujer, la bella Frigg, con la que engendró a su hijo Thor. Odín, Frigg y Thor formaron la tríada más venerada del Olimpo germánico. Aunque amaba a su mujer, el dios tuvo diversas aventuras extraconyugales: se unió con Rinda, diosa de la Tierra invernal, y engendró a Vali; tuvo relaciones con la giganta Gridr que parió para él al fortísimo Vidhar, y con Scade, que le proporcionó una numerosa serie de pequeños dioses. Odín permanecía en la morada celeste del Asgardhr unida a la tierra por el puente Bifröst (el arco iris) y embellecida por tres maravillosos palacios: el Walhalla, el Gladsheim, y el Walaskialf. En el Walhalla se acogía a los recompensados y a los héroes muertos en batalla, transportados hasta allí por las soberbias Valquirias. A los parientes y amigos de los que mueren en un combate, les gritaban: "¡Ojalá Odín te reciba! ¡Ojalá te juntes con Odín!". Se ve por las inscripciones sepulcrales y por las oraciones fúnebres que subsisten aún que, en ciertos países septentrionales, estaba en uso recomendar a Odín las almas de los muertos en los siguientes términos: "Odín te guarde querido hijo, amigo fiel y buen servidor". Ha llegado a nosotros un cántico fúnebre, compuesto por algún druida o bardo germano, en el cual el rey Lodbrog, famoso por sus hazañas, se felicita de que bien pronto irá al magnífico palacio de Odín a beber cerveza, y que le servirán de vaso los cráneos de sus enemigos. En el Gladsheim, Odín reunía la corte de los dioses. En el Walaskialf estaba el majestuoso trono Hlidskialf, desde el cual el soberano podía observar todo lo que acaecía en el mundo. Odín desdeñaba los alimentos que arrojaba como comida a sus dos lobos Geri y Freki, mientras que se nutría exclusivamente del néctar divino (Odrerir) que le ofrecían las coperas Mista y Rista. Aunque era inmortal, el gran dios germánico morirá el día del Crepúsculo de los Dioses, devorado por el feroz lobo Fenrir que, a su vez, morirá inmediatamente después atravesado por la espada de Vidhar, hijo de Odín. También perecerán los demás dioses Ases, toda la humanidad y los Genios malvados. El mundo se verá destruido por el fuego, pero surgirá un segundo mundo en donde los seres humanos serán más felices. En honor de Odín se levantaron templos, se celebraron sacrificios de animales y en ocasiones de prisioneros de guerra. Su culto fue amplio e intenso, pero con la llegada del cristianismo se debilitó hasta terminar por extinguirse durante el imperio de Carlomagno. Se representa a Odín a caballo con una coraza de oro reluciente, armado con la lanza mágica Gungnir, forjada por los enanos artesanos en las minas subterráneas. En otras iconografías aparece con su caballo con alas y ocho patas que tiene el don de correr o volar sobre el agua. Dos cuervos están siempre parados sobre sus espaldas, y le dicen a la oreja todo lo que han visto y entendido de nuevo. El uno se llama Huginn (el espíritu) y el otro Muninn (la memoria). Odín los aleja todos los días, y después que han recorrido el mundo vuelven por la tarde a la hora de la comida y esto hace que el dios sepa tantas cosas y que se le llame también el Dios de los cuervos. Algunos historiadores germanos pretenden que Odín fue un rey del norte famoso por su valor, quien para inspirar a sus súbditos el desprecio a la muerte, se clavó un flechazo en su presencia y murió de la herida algunos momentos después. Se le hicieron magníficos funerales y se le tributaron honores divinos. Odín tenía en Upsala un templo magnífico cuyo techo estaba rodeado por una cadena de oro, y otros en Islandia, en el cual rociaban a los asistentes con la sangre de las víctimas. Al principio sólo se ofrecían a este dios las primicias de los frutos de la tierra; luego se le inmolaron animales, y por fin se le sacrificaron hombres, hijos de reyes y hasta reyes mismos. El modo más común de hacer estos sacrificios era poner a la víctima entre dos piedras enormes, donde era aplastada, y de la mayor o menor impetuosidad con que salía la sangre, los sacerdotes inferían el resultado que debía tener la empresa que hacía el objeto del sacrificio. Es una divinidad relacionada con la poesía, la elocuencia, la sabiduría, la magia, la escritura, y la inteligencia estratégica. Protector de los héroes. Thor o Tor En la mitología nórdica, una de las principales divinidades del panteón germánico. Primer hijo de Odín y de Friga. Dios del Trueno y de la Guerra. La más poderosa y más grande de las divinidades inferiores, mediadora entre el Ser Supremo y los hombres. Reina en los aires, lanza el rayo, distribuye las estaciones, excita o calma las tempestades. Thor era un enorme coloso, comedor insaciable y buen bebedor, defensor de los hombres contra los monstruos. Su arma infalible era un martillo encantado llamado Miolnir "el Destructor", que podía cambiar de dimensiones y regresar a sus manos tras haber destruido a su adversario. Según la Edda, Thor, también llamado Donar, habitaba en el cielo del Asgardhr, en un palacio llamado Bilskrirnir, junto con su mujer Sif. Sus hijos son Lorides, Magnes y la joven Thrudr. Su segunda mujer llamada Jarnsaxa le dio a Modhes, precoz guerrero que desde su más tierna infancia estuvo al lado de su padre en la lucha contra el monstruo Jotun-Hugnir. Thor es también dios de la Guerra y como tal se le representa como un hombre barbudo y pelirrojo, que esgrime como armas un haz de flechas (que recuerda a Zeus) o bien un martillo, con rasgos comunes con el Heracles griego, dotado de unas condiciones físicas excepcionales, pero carente de viveza y de inteligencia. Thor perecerá sofocado por las exhalaciones venenosas de la serpiente Jörmungand en el día del Crepúsculo de los Dioses, en el que tendrá fin toda la humanidad y todos los seres humanos. Siguiendo la tradición romana, los nórdicos dedicaron los nombres de los dioses a los días de la semana. A Thor fue consagrado el jueves (inglés Thursday), el mismo día que los romanos dedicaron a Júpiter. Alfheim Entre los germanos y escandinavos, paraíso del dios Freyr, en donde habita junto con Elfos-Lios, genios luminosos y buenos. Infierno nórdico En la mitología nórdica, en la Edda de Snorri, se llaman: el Infierno Helheim, reino y morada de la diosa Hel; el Nastrandir, lugar horrendo, lleno de serpientes muertas que emiten por la boca baba venenosa, allí se castiga a los asesinos, a los perjuros y seductores; y el Niflheim, llamado también reino de la niebla, en el que hunde sus raíces el árbol sagrado Yggdrasil. Ragnarök Término islandés que se refiere al Crepúsculo de los Dioses o fin del mundo nórdico, según la mitología escandinava. Se trata de una especie de juicio final del que se habla mucho en las leyendas nórdicas. En el día del Ragnarök, dioses y hombres perecerán en su totalidad, atacados por gigantes, monstruos y demonios, sus enemigos seculares. Ese día fatídico se iniciará con un alba radiante anunciada por el gallo mítico Gullimkambi, que despertará a Odín y a todos los dioses Ases para luchar en un conflicto monstruoso en el que participarán la terrible serpiente Jörmungand, el lobo Fenrir, y el pérfido Loki. Odín será el primero en morir, seguido por todos los demás. Después cuando la raza humana esté aniquilada por la violencia de la naturaleza, renacerá un nuevo mundo, brillará un nuevo sol y la tierra se repoblará. Renacerán Balder, que mandará en el lugar de Odín, los hijos del gran dios Thor y todos los grandes Ases del Midhgardh. Los dos únicos que se librarán, Lif y Lifthrasir, saldrán del tronco del fresno Yggdrasil, en donde se habían refugiado para huir de la inminente catástrofe, y repoblarán el nuevo mundo. Helheim En la mitología nórdica, es el reino del Más Allá. Está dividido en nueve zonas y lo recorren cincuenta ríos que surgen del manantial Hvergelmir. Las almas de los fallecidos llegan allí a través del puente Gjöller vigilado por Modgud, joven giganta, y por el perro Managarm. En el Helheim reina la diosa Hel; le producen linfa vital las raíces del fresno Yggdrasil, arbol sagrado que alarga su copa hasta el cielo de los Ases. A diferencia del infierno de Dante, el Más Allá nórdico no es un lugar de castigo, sino un refugio de los muertos por causas naturales. Está situado cerca del Walhalla, en donde únicamente los valientes caídos en la batalla (los Einherii) pueden refugiarse continuando su vida como si la muerte no hubiese ocurrido. Mimameidr En la mitología nórdica, otro nombre del fresno sagrado Yggdrasil. Ases Familia de treinta y dos dioses de la mitología escandinava. Su jefe era Odín y sus principales caudillos Thor, Njörd, Freya, Tyr, Heimdal y Balder. Como los dioses del Olimpo griego, los Ases representaban las fuerzas de la naturaleza, pero con la diferencia esencial de que los dioses escandinavos habían de ser vencidos el día del Ragnarök y destruida su capital, Asgard, en un cataclismo universal, del cual renacerían para vencer a los monstruos del mal pero ya no ostentarían jamás el gobierno del universo. Los primeros Ases fueron Odín, Vili y Ve; los tres formaron el mundo utilizando como materia prima el gigantesco cuerpo del gigante Ymir. Después, dando vida a dos plantas, crearon al primer hombre Askr, y a la primera mujer, Embla. De los tres hermanos sólo quedó Odín que, acopl ándose con la diosa Frigg, trajo al mundo a los otros Ases. Entre los Ases varones prevalecen Thor (dios de la Fuerza), Freir (dios de las Fuerzas Fecundantes), Niordhr o Njörd (dios de los Vientos), Balder (dios de la Belleza), Vidhar (dios de la Prudencia), Vali y Ullr (maestros en el tiro con arco), Heimdallr (guerrero del Walhalla), Forseti (dedicado a la Paz y a la Concordia), Tyr (dios de la Guerra y de la Victoria), Bragi (dios de los vaticinios), además de otros muchos de importancia no menor. Contrapunto femenino de los Ases son las Asinias. El culto a los Ases que desapareció en Inglaterra, Alemania y Escandinavia con el cristianismo, perduró en Islandia hasta mediados del siglo XI. Asgard o Asgardh En la mitología germana y escandinava, sede de los dioses Ases; es una fortaleza situada en el centro del universo. En ella se encuentra el trono Hlidskialf sobre el que toman asiento Odín y Frigg. Del Asgardhr forma parte el Walhalla, residencia de los Einherios, los héroes caídos en el combate. Según la cosmogonía germánica, el mundo estaba formado del siguiente modo: el Cielo del Asgardhr, con los mundos Nifiheim (al norte) y Jotunheim (al este); Midhgard (Tierra), con los mundos Vanheim y Muspelsheim (sede de los enemigos de los Ases); por ultimo se hallaba el Helheim (Infierno), situado al sur. El puente de Bifrost unía el Asgardhr (Cielo) con Midhgard (Tierra). Audhumla En la mitología nórdica, vaca gigantesca surgida junto con Hrymthusi, gigante del cielo, de los vapores del universo. Con sus cuatro enormes tetas alimentó a Ymir, gigante primigenio, del que nacería todo lo creado. Lamiendo el hielo, la vaca descubrió el recipiente del que hizo salir al gigante Buris, que generó al dios Bor y del que posteriormente nació Odín. Heimdallr o Heimdal En la mitología nórdica, Gran As, también llamado As Blanco, nacido de Odín y de las nueve Ondinas: "Yo soy el fruto de nueve madres" (Edda). Moraba sobre el Monte Celeste cerca del puente Bifrost y poseía un caballo mágico, Gulltoppr; era el vigilante de los dioses y custodiaba el puente para impedir el paso a los gigantes; tenía un oído excepcional que le permitía oír crecer a la hierba; poseía el cuerno Giallarhörn que resonaría por todo el universo el día del Ragnarök (fin del mundo). Entonces él se batiría con el maligno Loki, pero morirían los dioses. En la mitología escandinava se considera que Heimdallr es el progenitor de la estirpe humana. Se le representa como un hombre bellísimo e imponente en su corcel de luminosa crin. Gullintani Significa “dientes de Oro”. En la mitología nórdica, epíteto de Heimdallr, uno de los tantos Ases, hijo de Odín; personificaba el arco iris. Hreighmar En la mitología nórdica, rey enano, padre de Fafnir, de Regin y de Otr. Este último murió de una pedrada lanzada contra él por el dios Loki mientras intentaba pescar en un río disfrazado de nutria. Una vez quitada la piel a la víctima, Loki, acompañado de Odín y de Höenir, pidió hospitalidad a Hreidhmar que vivía en aquellos parajes. El enano, ignorante de todo, acogió benévolamente a los tres dioses, pero cuando reconoció la piel de nutria propiedad de su hijo Otr, ató a los tres huéspedes con una cuerda y los tuvo prisioneros. Como rescate por la muerte de su hijo reclamó tanto oro como podía contener la piel de nutria llena hasta la cabeza. Además también quiso poseer el anillo mágico de Odín. Para conseguir todo ese oro Loki tuvo que recurrir al enano Andvari, rey de los tesoros subterráneos. Obtenida la libertad de este modo, los tres dioses se alejaron maldiciendo a Hreidhmar y prediciendo males para su descendencia. Hrod Uno de los Gigantes de la mitología nórdica. Mitología germana La mitología germana o germánica, es el conjunto de creencias profesadas por los antiguos pueblos germánicos antes de su cristianización, en diferentes regiones del norte de Europa, como la antigua Germania, Escandinavia, Islandia, islas Orcadas y Shetland, la costa más meridional de Escocia o la parte oriental de Inglaterra. La religión, las leyendas y mitos cosmogónicos, y las tradiciones heroicas de los germanos se originan en las tradiciones indoeuropeas, que algunos han llamado arias, y muestran paralelos muy nítidos con las mitologías de la India y de Grecia, que demuestran su origen común. Después del arrasamiento realizado por el clero cristiano sobre los remanentes de las antiguas religiones, las únicas fuentes para conocer la mitología germánica son los relatos de los historiadores romanos y los escritos que en el siglo IX dejó en Islandia, SnorriSturluson. La mitología germánica se subdivide, debido a sus múltiples orígenes, en tres grupos diferentes: La mitología anglosajona, que tiene su origen en las tradiciones paganas que portaron los anglos, jutos y sajones a la isla de Britannia durante la colonización de su parte oriental en el siglo VI. La mitología alemana, compendio de creencias que profesaban los pueblos germanos que vivían en la actual Alemania antes de su cristianización, y la mitología nórdica o escandinava, que radicaba fundamentalmente en Escandinavia y posteriormente en Jutlandia e Islandia y que fue el último sistema de creencias de origen germánico en ser desplazado por el cristianismo entre los siglos IX y XI, no sin antes ser compilados la mayor parte de sus mitos por SnorriSturlusson en sus poemas, las Eddas (divididas en Edda Mayor y Edda menor), en el siglo XII. Para los primitivos germanos, la creación se produjo en el llamado Vacío Mágico (Ginnunga), equivalente al Caos original de los griegos (caos no significa propiamente desorden en su sentido original, sino más bien ámbito en que suceden cosas). De aquel vacío surgió el Creador que para los germanos era, según una de sus versiones, el dios Twisto, (el Doble), que era una divinidad andrógina, a la vez hombre y mujer, quien dio a luz a Mannus, el fundador de la raza humana (Mann = humano). De acuerdo a la versión del romano Tácitus, los germanos ponían a la cabeza de la creación al gigante Ymir, cuyo nombre se relaciona con el sánscrito Yama (el doble, el gemelo), el primer creado, y con el latín Ianus, el Géminis, y con el antiguo dios Jano, al que se representaba con dos caras, mostrando su carácter doble. Como Twisto, Ymir era andrógino, hombre y mujer, y así engendró a Odín (Wotán) y a sus dos hermanos. Del cuerpo de Ymir o Twisto se construyó el mundo, que gira incansablemente mientras va girando la rueca donde se hila el destino. Odín, identificado con el Árbol de la Vida (Yggdrasill), es el Terrible pilar del Universo, y su proyección hacia los astros pasa por la Osa Menor, en torno de la cual, el firmamento entero da vueltas lo mismo que la tierra. Los dioses germánicos eran en general equivalentes a los greco-romanos, aunque cargados de la barbarie de los nórdicos. Así, Odín o Wotán era considerado equivalente a Zeus o Júpiter; Tyr o Tiw, a Hermes o Mercurio; Dunor o Donar, a Hércules, y Frigg o Freya, a Afrodita y Venus; de esa forma las lenguas germánicas han llamado a los días de la semana. Por ejemplo, Wotanday equivale a Miércoles (día de Mercurio), y Frigg-day equivale a Viernes (día de Venus). Lo más característico de la mitología germánica es su creencia en un mundo placentero que esperaba a los guerreros caídos en combate, el Walhalla, donde las almas gozaban de festines y combates eternos. Las Walkirias eran ángeles que en forma de bellas muchachas recorrían los campos de batalla recogiendo a los héroes muertos. Dentro del folclore de los germanos, jugaban un papel muy importante los elfos (Elfen o Elben), cuyo nombre está emparentado con el latín albus (blanco), y que consistían en criaturas blancas, benéficas, que se contraponían a otros seres malignos como los enanos. En el interior de la tierra viven todo tipo de espíritus que se dedican a la minería y la metalurgia. Los enanos son los más conocidos. Se les describe como criaturas de pequeña estatura y aspecto rechoncho, que portan ropas de color gris y marrón, así como capuchas puntiagudas. De hábiles manos, han elaborado múltiples tesoros, que otorgan a los que los encuentren innumerables riquezas y la llave de la soberanía del mundo. Entre los espíritus de las plantas hay que citar a la muy conocida, gracias a los cuentos de los hermanos Grimm, Frau Holle, la Dama del Saúco, mujer bondadosa protectora de estos arbustos, que protege a los caminantes y ayuda a los humildes. También hay que citar a los Krawitte, que habitan en los enebros, y los Haselmänchen, cuyo hogar lo constituyen las ramas de los avellanos. La brujería en Alemania o La cristianización nunca fue completa en Alemania y durante siglos pervivieron multitud de creencias y ritos paganos. Las tradiciones de la sabiduría popular fueron conservadas por mujeres que vivían al margen de la sociedad medieval y que actuaban ejerciendo como sanadoras, adivinas o incluso parteras. Conforme el poder de la Iglesia y el Papado fue aumentando a lo largo de la Baja Edad Media disminuyó la tolerancia respecto a aquellas personas situadas fuera del orden establecido, como los herejes (cátaros, husitas) o las brujas, que sufrieron violentas persecuciones. Uno de los grandes hitos en esta ofensiva contra las prácticas de las brujas lo constituyó la publicación en 1487 por los dominicos Heinrich Kramer y Jacob Sprenger del manual MalleusMaleficarum, que constituía un compendio de los procedimientos a seguir en los juicios de brujas. La Reforma protestante, lejos de acabar con la persecución de las brujas, la hizo aún más cruenta. Se estima que el número de brujas quemadas por las autoridades de la Alemania protestante fue superior al de las víctimas de los Autos de Fe inquisitoriales en toda Europa. Lutero, Calvino y Zuinglio fueron grandes partidarios de la persecución brujeril. Las brujas alemanas celebraban su aquelarre anual la noche de santa Walpurgis (30 de abril) en las laderas del monte Harz, que hoy en día separa los Länder de la Baja Sajona y Sajonia-Anhalt. Sus rituales fueron descritos magistralmente por Goethe en su obra cumbre, Fausto, en uno de cuyos capítulos hace viajar a éste con Mefistófeles al monte Brockensberg, en el Harz. Se trata de una fiesta que hunde sus raíces en el antiguo foklore pagano. Originalmente se trataba de una celebración dedicada a la diosa de la fertilidad Walburga y se celebraba, al igual que el Beltaine céltico, la primera luna nueva posterior al equinocio de la primavera. Con la introducción del calendario gregoriano, la fecha de esta festividad se fijó de una manera definitiva el 30 de abril. Con la intención de privar a esta fecha de toda reminiscencia pagana, la Iglesia la consagró a santa Walpurgis, abadesa del monasterio de Heidenheim (Franconia), que fue canonizada según el 1 de Mayo del año 870. Hoy en día se la considera protectora frente al mal de ojo y otras maldiciones de las brujas. Nidhog o Nidhogur En la mitología nórdica, fabuloso monstruo con forma de serpiente que habita en el Niflheim, tétrico reino del Más Allá nórdico, en donde día y noche irriga las raí ces del fresno divino Yggdrasil y chupa los cuerpos exangües de los muertos. Gils En la mitología nórdica, uno de los corceles que cabalgaban los dioses Ases para atravesar el puente Bifröst. Jotum En la mitología nórdica, los gigantes eran una raza mitológica con fuerza sobrehumana, descritos como la oposición a los dioses, a pesar que frecuentemente se mezclaban o incluso se casaban con ellos. Su fortaleza es conocida como Utgard, y está situada en el Jotunheim, uno de los nueve mundos en la cosmología nórdica, separado de Midgard, el mundo de los hombres, por altas montañas y densos bosques. Cuando viven en otro mundo que no sea el suyo, parecen preferir cuevas y lugares oscuros. El primer ser viviente formado en el caos primitivo conocido como Ginnungagap fue un gigante de monumental tamaño llamado Ymir. Cuando él durmió, un hijo gigante y una hija gigante crecieron de su axila, y sus dos pies procrearon y dieron a luz a un monstruo de seis cabezas. Supuestamente, estos tres seres dieron nacimiento a la raza de hrímþursar (gigantes de la escarcha o gigantes de hielo), quienes poblaban Niflheim, el mundo de la niebla, frío y hielo. En cambio, los dioses claman su origen de Buri. Cuando el gigante Ymir fue posteriormente asesinado por Odín, Vili y Ve, los nietos de Buri, su sangre (agua) inundó Niflheim y mató a todos los gigantes, excepto al que es conocido como Bergelmir y su esposa, que luego repoblaron su raza. Los gigantes representan las fuerzas del caos primitivo y de la indomable, destructiva naturaleza. Su derrota a manos de los dioses representa el triunfo de la cultura sobre la naturaleza, aunque por el costo de la eterna vigilancia. Heimdall mira perpetuamente el puente Bifröst desde Asgard al Jotunheim, y Thor frecuentemente hace una visita al mundo de los gigantes para asesinar a cuantos pueda de su clase. Como una colectividad, los gigantes son atribuidos generalmente con una apareciencia espantosa: garras, colmillos y características deformes, aparte de un tamaño horroroso. Algunos de ellos pueden incluso tener varias cabezas o una forma totalmente no humanoide; como Jörmundgander y Fenrir, dos de los hijos de Loki, vistos como gigantes. Con mal aspecto, tienen poca inteligencia; las Edda más de una vez asemejan su temperamento al de un niño. Aún cuando son nombrados y descritos más detalladamente, a menudo se les da características opuestas. Increíblemente viejos, llevan la sabiduría de otros tiempos. Son los gigantes Mimer y Vafpruonir que Odín busca para obtener el conocimiento pro-cósmico. Muchas de las esposas de los dioses son gigantes. Niörd está casado con Skadi, Geror es consorte de Freyr, Odín gana el amor de Günlodh, e incluso Thor, el gran asesino de su raza, ama a Jarnsaxa, madre de Magnes. Como tales aparecen como dioses menores, que se puede decir del gigante del mar Aegir, mucho más conectado con los dioses que con los del Jotunheim. Ninguno de estos tema a la luz, y en comodidad, sus casas no difieren mucho de aquellas de los dioses. Una clase de los gigantes eran los gigantes de fuego (o muspeli), que residían en Muspelsheim, el mundo del calor y el fuego, gobernados por Surt "el negro" y su reina Sinmore. Fornjót, la encarnación del fuego, era otro de su clase. El rol principal de los gigantes de fuego en la mitología nórdica es causar la destrucción final del mundo incendiando el árbol del mundo Yggdrasil al final del Ragnarök, cuando los gigantes del Jotunheim y las fuerzas del Niflheim lanzarán un ataque a los dioses, y matarán a casi todos exceptuando unos pocos. En tiempos tardíos, los gigantes era comúnmente conocidos como trolls en Escandinavia. No pueden soportar el sonido de las campanas de las iglesias, y por lo tanto deben vivir alejados de la civilización, en las montañas en un bosques más remotos. Cuando a veces viajan a la civilización, su principal objetivo parece ser acallar este clamor arrojando grandes piedras a las iglesias. Los gigantes son sin embargo vistos como una raza del pasado, cuyos restos todavía pueden ser vistos en el paisaje. Saxo Grammaticus atribuyó el eregimiento de dólmenes a los gigantes, y una gran roca que yace al parecer al azar en el campo, de hecho es un vestigio de la Glaciación, era llamada un "lanzamiento de los gigantes". Este concepto sobrevivió en el folklore hasta una fecha tardía, manifestado por un historia del folclore sueco, de acuerdo a la cual un gigante en tiempos pretéritos arrancó dos pedazos de tierra, formando los lagos Vänern y Vättern, y los tiró en el Mar Báltico, donde se volvieron las islas Gotland y Öland, respectivamente. Quaser En la mitología nórdica, hombre sabio y prudente engendrado por los Vanes y los Ases para hacer de pacificador entre los dioses litigantes. Lo mataron los enanos Fialar y Galar, que con su sangre mezclada con miel prepararon el néctar de los poetas (Odrerir), llamado después sangre de Quasar. A continuación los enanos tuvieron que ceder la bebida al hijo del gigante Gillingr, a cambio de la libertad perdida. El néctar pasó después a manos de Gunlödh, hija de Suttungr, que lo custodió en una gruta excavada en el monte Hnits, de donde más tarde Odín lo robó. Odrerir En la mitología nórdica es el hidromiel, bebida divina de los dioses germánicos. Proporcionaba a quien la bebía el equilibrio, la sabiduría y la poesía. Los enanos la obtenían mezclando la sangre del sabio Quaser con miel. Sustraído por el gigante Suttung, el Odrerir se confió a la hija de este último, Gunlodh, para que lo custodiase celosamente en un lugar llamado Hnitbiörg. Odín, que se nutría de hidromiel, se convirtió en el dios de la Poesía. Vanes o Wanes Divinidades nórdicas expertas en magia, muy afines a los Ases. Pero a diferencia de éstos, se distinguían por su carácter calmo y pacífico y porque protegían a la humanidad. Declararon la guerra a los Ases para vengar la muerte de su embajadora Gullveig, a la que los Ases habían ofendido. Después de una serie de sangrientas batallas se pusieron de acuerdo en un armisticio y se intercambiaron rehenes como prenda de paz. El dios Niördhr, junto con su hijo Freir, fue cedido por los Vanes a los Ases. En la reconciliación de los dioses nórdicos se quiere encontrar un indicio de la fusión de dos religiones. Elfos En la mitología germano-escandinava, personajes fabulosos de pequefiaestatura pero de aspecto bellísimo. En la mitología germánica personifican las fuerzas de la naturaleza, el aire, los bosques, los montes y los lugares subterráneos, en donde moraban en unas casas magníficas al servicio del rey Freir. Vivían durante la noche haciendo locuras sin parar y se retiraban al alba porque temían la luz del día. De origen germánico, los elfos fueron adoptados posteriormente por los anglosajones. Según éstos, los elfos eran criaturas etéreas portadoras del bienestar y de la alegría; para los germanos, por el contrario, eran seres malévolos y desconsiderados, portadores de maleficios; cualquiera que se atrevía a penetrar en su reino era obligado a danzar hasta que moría. Walhalla o Valhala o Valhalla Grandiosa sala del Asgardhr, lugar de reunión de los héroes muertos en la batalla. Llegan allí llevados por las Valquirias tras haber atravesado la selva de oro Glasor y ser presentados ante Odín, que los acoge llamándolos Einheries. La sala del Walhalla tiene paredes de oro y el techo está formado por escudos de bronce. Es amplísima y tiene quinientas cuarenta puertas. Los Einheries pasan allí el tiempo celebrando banquetes y bebiendo el hidromiel de los inmortales, suministrado por la cabra Heidrun, o bien ejercitándose en crueles combates y sus heridas sanaban milagrosamente antes de sentarse a la mesa de Odín. Wala Con este nombre los nórdicos se referían a las hadas, fantasmas, duendes y similares. Walkyrias o Valquirias Diosas de categoría inferior en la mitología escandinava. Eran las hijas de Odín, bellísimas y fortísimas guerreras, armadas de yelmo, escudo, coraza y lanza. Urdar o Urdhr En la mitología nórdica, divinidades similares a las Parcas, que dispensan las edades de los hombres. Nornes o nornas En la mitología nórdica, divinidades similares a las Parcas, que dispensan las edades de los hombres. Eran tres y vírgenes, y presidían los destinos de los hombres. Urdhr, la mayor y que tenía más autoridad, gobernaba el destino en general. Verdhandi estaba encargada del presente y Skudd del futuro. Moraban en el Asgardhr (el cielo), a la sombra del fresno universal Yggdrasil al que, según la leyenda, ellas regaban con las aguas de la fuente Urdar, consagrada al gigante Mimir, consejero de Odín. Asinias En la mitología germana y escandinava, nombre genérico de las mujeres y de las compañeras de los Ases, dioses germanos gobernantes del universo. Entre las Asinias destacan Frigg (esposa de Odín), Freya (diosa del Amor), Idhun (diosa de la Inmortalidad y esposa de Bragi), Laga (amiga de Odín), Gefjon (diosa de la Virginidad), Lofn (patrona de la Armonía conyugal), Rinda (madre de Vali), Eira (la Sanadora), Gerdhr (esposa de Freir), Sygin (la Sabia), Wara (custodia de la Confianza y de la Verdad), Sol (cochera del Sol), Gna (mensajera de los dioses), Hlin y Fulla (seguidoras de la reina Frigg). También las Nornas (Parcas germánicas), así como las Valquirias, se consideran Asinias. Hler En la mitología nórdica, dios germánico de la inmensidad marina, a la cual personifica, más conocido con el nombre de Aegir. Desposó a Ran, divinidad de rasgos maléficos que arrastra al fondo del océano todo lo que alcanza su vasta red, tendida con este objeto tuvo nueve hijas, las famosas Ondinas, cuyos nombres son: Himinglafa, Dufa, Hadda, Hefring, Urdr, Hronn, Bylzia, Bara y Kolga. Fenrir En la mitología nórdica, lobo monstruoso, hijo de Loki y de Angerboda. Para los pueblos del norte de Europa simboliza el Mal. Lo vencerá el Bien en el momento del fin del mundo (Crepúsculo de los dioses). Cuenta la leyenda que Fenrir vivía entre los Ases, pero nadie se le podía acercar hasta que el dios Tyr, arriesgando una mano, consiguió encadenarlo a una montaña con la fortísima cuerda Gleipnir, tejida para ese cometido por los Enanos artesanos en el subsuelo. Éstos se sirvieron de barbas de mujer, raíces de montaña, tendones de oso, agallas de peces y saliva de aves. Desde entonces el lobo permaneció preso y aullador allí, con la boca espumeante, y permanecerá preso en su lugar hasta el fin del mundo cuando, rota la cuerda, devorará al sol y al propio Odín el día del Ragnarök (fin de los dioses). Después morirá a su vez atravesado por la espada de Vidhar, hijo de Odín. Ginnungagap Es una de las tres regiones del mundo inferior, según la mitología escandinava. El Ginnungagap era el vasto abismo que existía entre Niflheim y Muspelheim antes de la creación. Era tan profundo que ningún ojo mortal alcanzaba ver el fondo. Al norte de este yacía el intenso frío del Niflheim, al sur, el insufrible calor del Muspelheim. Twisto Para los germánicos y sajones fue el primer dios que existió, él cual nació de la tierra, es decir, Nerthus. Tuisto era visto más como un dios-gigante, el cual concibió a un hijo por sí solo. Este hijo fue Mannus, quien a su vez es padre de tres hijos los cuales son los fundadores de las tres primeras tribus germánicas. Desde este punto se pierde la información sobre Tuisto. Mannus Mannus es el primer humano en existir, era justo y correcto. No se sabe si creó a sus hijos por sí solo o los tuvo con otro ser preexistente. Sus hijos eran los creadores de las tres principales confederaciones germánicas primitivas. Mannus tiene mucha similitud con Bor y sus hijos pueden ser tomados como Odín (Irmin), Vili (Ing) y Ve (Istaev). Aparte de ser relacionado con Bor se le puede relacionar a Mannus con Heimdall debido a que, en el inicio de la saga nórdica Völuspá, se refiere a los hombres con un parentesco directo con Heimdall. Aquí lo vamos a dejar. Nos faltarían, evidentemente, las referencias, a sus dioses, pero por lo dicho, se adivina ya la riqueza de la mitología nórdica. Además, de algunas de las mitologías más conocidas de la historia, los dioses nórdicos probablemente tienen uno de los orígenes más vagos, con sus conocimientos primarios tomados de un mosaico de tradiciones orales y cuentos locales que fueron concebidos tanto en la antigua Germania precristiana como en la temprana Escandinavia medieval. A continuación veremos los diez mitos nórdicos que se deberían conocer. En estos momentos, las introducciones están perfectamente delimitadas y planteadas, por lo que aquí no haría falta decir nada. Empezaremos refiriéndonos a los nueve mundos de la mitología nórdica. 1. Los nueve mundos de la mitología nórdica Este es uno de los mitos nórdicos fundacionales, pues se trata esencialmente del marco del universo desde lo material hasta lo espiritual, atravesado por el Yggdrasil o árbol de la vida. Se cuenta que las ramas y raíces del árbol son las que mantienen unidos a los diferentes mundos. Existen algunas teorías, e incluso poemas nórdicos, que hacen referencia a que son seis los mundos existentes, sin embargo la idea generalizada habla de nueve. El Yggdrasil, como fuente de todo conocimiento, los reúne bajo el nombre de NíuHeimar. El mundo de Asgard es habitado por los dioses Aesir; el mundo Vanaheim, es el hogar de las vanir. Los hombres habitan en el Midgard o Tierra Media. El Jotunheim es habitado por los gigantes. El Álfheim, sirve de hogar a los elfos, y el Helheim, alberga a los náir o cadáveres. También se suman a la lista de los mundos, los de Niflheim, Muspellheim, Svartalfheim. 2. Las Asradi: sirenas de la mitología nórdica Uno de los mitos nórdicos más fascinantes, es el de las hermosas Asradi, criaturas femeninas acuáticas de extraordinaria belleza y fragilidad. Se cree que en alguna época formaron parte de los Vanes, como deidades marítimas. La leyenda cuenta que la piel de estas sirenas mitológicas es de la más pura y brillante blancura, y que su cabello delgado y azul intenso, parece estar hecho de cristal. Se cree que son habitantes de las frías aguas del Mar del Norte, y que pueden subir a la superficie en las noches en las que el cielo está claro y despejado. Las motiva su coquetería innata, pues bañarse con la luz de la luna ayuda a las Asradi a platear sus cabellos. Se dice que estas criaturas evitan cualquier contacto con los seres humanos, en especial con los hombres. Si alguna Asradi se siente invadida por la mirada humana, se transforma inmediatamente en agua. Algunos estudiosos de los mitos nórdicos exponen que estas sirenas pueden ser parientes lejanas de Hel, la reina del infierno de hielo. Se cree que viven muchos siglos, alimentadas por la luz de la luna, y que ser alcanzadas por los rayos del sol, les produciría una muerte inmediata. 3. El Seid: hechicería nórdica Son pocos los datos que se tienen sobre los orígenes del Seid. Algunos estudiosos lo atribuyen a la raza de los Elfos. El hecho es que la concepción que se tiene del Seid entre los mitos nórdicos, es la de un amplio espectro de hechizos, realizados fundamentalmente por mujeres. Su práctica se llegó a asociar con la búsqueda de la manipulación de la conducta de los demás, a través de medios innobles. Sin embargo, estas connotaciones negativas no aminoraron su importancia. Las brujas Vikingas que practicaban el Seid, eran llamadas Seiokonas. También se utilizaba el término Volva para llamar a las brujas que tenían además el don de la videncia. La conocida Diosa Freya fue de las primeras en incorporar la práctica de estos hechizos en el reino de Asgard, habiéndolos aprendido de los Vanir. El dios supremo Odín siempre mostró interés en aprender esta disciplina, aún cuando se avergonzaba, pues era considerada una debilidad masculina. Fue Freya, la diosa del amor, quien lo instruyó en su práctica. 4. Draugr: vampiros nórdicos Entre los más aterradores mitos nórdicos, está el de los vampiros. Si bien en esta mitología predominan los guerreros, hadas, elfos y valquirias, estas temidas criaturas de la noche también reservan su lugar en las leyendas más lúgubres. Los Draugr son una raza de vampiros que merodean las tumbas de los guerreros vikingos. Su interés es por aquellos de mala reputación, que las Valkirias dejaban abandonados en los campos de batalla, y por tanto, no eran incinerados sino enterrados. Estas almas malignas y atormentadas, regresaban muchas veces al cadáver en el que vivieron, saliendo de la tumba y recorriendo sus alrededores. Otras veces, poseían los cadáveres de vikingos muertos. Se tiene a los Draugr como espíritus macabros, que gustan de alimentarse de sangre, cuando pueden conseguirla. También de la carne putrefacta de los cadáveres, e incluso llegan a masticar sus propias extremidades, cuando no logran salir de sus sepulcros. 5. Berseker: hombres lobo nórdicos Los Berserker encuentran el origen de su existencia en los mitos nórdicos. Se trata de una antigua raza de hombres lobo y hombres oso, que vivían como feroces guerreros vikingos, cubiertos de cuerpo entero con la piel de estos animales. La leyenda cuenta que los Berserker tenían la cualidad de ser inmunes al dolor. Lamían el hierro de sus escudos, escupían espuma por la boca y emitían agudos alaridos. Sobre quién podía convertirse en una de estas criaturas, se creía que cuando un niño vikingo presentaba convulsiones, era de inmediato alistado en las filas de estos atemorizantes guerreros, para empezar su formación. 6. Las Runas de Odín Este es otro de los mitos nórdicos que más ha llamado la atención a lo largo de la historia. Las misteriosas runas de Odín son la materialización misma de su existencia. Representan todo el poder y la sabiduría con la que el dios supremo gobierna, encadena y subyuga a la naturaleza física. Odín reina sobre el mundo inanimado, el mar, el fuego, el viento, el alma, el odio y el amor, y es por eso que las runas fueron grabadas sobre todas las cosas. Los estudiosos de la mitología nórdica hablan de que el origen de la palabra runa puede ser la antigua palabra europea ru, que significa secreto, y la antigua palabra germánica runa, que significa susurro. A través de un regalo que el dios Odín quiso hacer a los mortales, las runas llegaron a manos humanas, como un ancestral sistema vikingo de adivinación, talismán y fuente de hechizos. 7. Hel: la reina de los nueve mundos infernales Nueve mundos coinciden en el Nilfheim o tierra nebulosa, el infierno en el que Hel reina. Las sirvientas de Hel, mujeres muertas, se encargan a visitar a los ancianos y enfermos que están próximos a morir, para mostrarles visiones del espantoso futuro que les espera. Al fallecer por fin, el espíritu inicia un tortuoso camino, rodeado por murallas de hierro y atravesado por un río de aguas pestilentes y venenosas. El Garm, un horrible perro devorador, custodia la entrada al Helheim. Al atravesar el portal, el espíritu es encadenado con lazos y ligas indestructibles, y el alma barrida por un viento helado. La figura siniestra de Hel los recibe en el Helheim, que parece una construcción sólida, pero en realidad carece de paredes y muros. Sólo se integra por las ausencias y sombras que Hel mantiene a su voluntad. El peor lugar dentro de este infierno, es la profundidad del abismo, un oscuro antro reservado a quienes en vida fueron hechiceros y practicantes de la magia negra. 8. Voror: el Ángel de la Guarda de los vikingos El Ángel de la Guarda, entendido como un espíritu guardián, está presente en muchos pueblos y culturas, pero entre los Vikingos adquiere un carácter especial. El espíritu protector forma parte de los mitos nórdicos, llevando el nombre de Voror. Tiene como razón de ser, acompañar a la persona desde el momento de su nacimiento hasta su muerte. Lo particular del Voror es que su labor no termina cuando la vida acaba, sino que en el momento de la muerte, procede a adjudicarse otras responsabilidades sobre el alma de su custodiado. 9. El Pueblo del Musgo: Los espíritus del bosque Uno de los más curiosos mitos nórdicos, es el del Pueblo del Musgo. Se trata de criaturas diferentes a los tradicionales elfos, enanos, trolls y hadas. Si bien pueden ser confundidos con los enanos por su pequeño tamaño y su contextura maciza, se diferencian por tener un aspecto más grisáceo, similar al de la corteza de un árbol. También llevan la piel generalmente cubierta por una gruesa capa de musco. Se dice que son criaturas discretas y que mantienen una íntima relación con los árboles y el bosque. Se cree que en algún tiempo se llevaron bien con los humanos, pero sus relaciones se distanciaron y rompieron a partir de la Edad Media, cuando el crecimiento de la población de estos últimos, empezó a invadir los bosques. 10. Nixcobt: el mensajero de los muertos Otro de los más aterradores mitos nórdicos es el de Nixcobt, una terrible criatura que es conocida como el mensajero de los muertos. Su horrible cabeza con cachos da vueltas de 360 grados sobre un cuello delgado. Su piel es escamada y posee unas repulsivas aletas que se insinúan en sus gruesos tobillos. De dientes verdes, este atemorizante ser habita las aguas profundas del Rin. Se encarga de mantener las relaciones diplomáticas entre las criaturas y espíritus mágicos del río, y los habitantes humanos del litoral. También cumple las macabras órdenes de Nicus, el dios principal del Rin, un tenebroso espíritu que encuentra regocijo en contemplar el sufrimiento de las jóvenes enamoradas que se suicidaban lanzándose a sus aguas. Una vez llegados a este punto, no haría falta añadir nada más. De una infinita riqueza, los mitos nórdicos nos demuestran el valor de las historias ancestrales, y cómo han logrado pasar de generación en generación manteniéndose vigentes en el conocimiento popular. Pero como aun nos queda espacio y tiempo, vamos a apuntar algunas palabras sobre las fuentes que presenta esta mitología nórdica. En tal sentido, apuntaremos en primer lugarelEdda Mayor y el Edda Menor de SnorriSturluson. No obstante, ¿qué un Edda?, con lo que nos vamos a referir, en primer lugar, a la mitología germana que aparece en la Literatura medieval. Las historias que conforman una religión se han expresado por escrito de diferentes formas, desde la Iliaday la Odisea (que explican una parte de la mitología griega), hasta la Biblia, pasando por textos sagrados en todo el mundo y de todas las creencias. Para los nórdicos, los principales textos han sido los Eddas. Los Eddas son compilaciones de textos sobre la mitología nórdica que pusieron por escrito una larga tradición oral, y que fueron escritas en el siglo XIII. Más concretamente, el Edda es un conjunto de obras literarias de asuntos mítico, legendario y épico de la literatura islandesa de los siglos IX al XIII. En realidad, no hay ninguna certeza ni consenso sobre el origen del nombre. Su aplicación al conjunto de obras que hoy se conocen como Eddas parece que remonta al siglo XVII, mucho después de que fuesen redactadas. Se comprobó entonces, efectivamente, que en la tradición de viejos cantos épico-legendarios islandeses se había inspirado parcialmente el Edda en verso de SnorriSturluson, y se consideró erróneamente que el nombre de Edda podía aplicarse también a sus supuestas fuentes. Los Eddas son un conjunto de textos muy heterogéneos, de autores, orígenes, contenidos, poética y estilo diversos. Sólo el Edda Menor o Edda en prosa de SnorriSturluson (1179-1241) tiene autor conocido. El resto de la literatura éddica (englobado en el denominado Edda Mayor o Edda en verso) es anónima. Además de los Eddas, la antigua e importantísima literatura islandesa antigua tuvo otros dos géneros principales y bien diferenciados: • La poesía escáldica, que es un tipo de poesía de carácter eminentemente culto, elaborado, rígidamente formalizado y cortesano que se desarrolló en Islandia entre los siglos IX al XIII. Su contenido fundamental era el de alabanza y panegírico de los señores y nobles que patrocinaban al poeta escalda. • Las sagas, que fueron un género de narraciones en prosa, de contenido épico-legendario, de composición y transmisión preferentemente oral, que fueron puestas por escrito en Islandia entre el final del siglo XII y los inicios del XIV. La poesía éddica se diferencia de la poesía escáldica en que se reviste de formas híbridas y variables, es anónima, sencilla, no artificiosa, y está caracterizada por la objetividad de su punto de vista frente a los sucesos que relata. Y se distingue de las sagas en que éstas son narraciones en prosa que se centran particularmente en el relato de hechos protagonizados por dinastías familiares islandesas, mientras que los hechos míticos, legendarios y épicos relatados en los Eddas tienen como referente las épocas más antiguas de las grandes migraciones de los pueblos germanos. Los Eddas son uno de los grandes monumentos de la literatura antigua universal, poseen un extraordinario valor estético, cultural, histórico y antropológico, y son la principal fuente de información existente sobre la mitología y las tradiciones del mundo germánico precristiano. Se da el nombre de Edda Menor o Edda en prosa a un manual de técnica de la poesía escáldica que fue compuesto en torno al año 1220 por el poeta, historiador y político islandés SnorriSturluson con el objeto de que proporcionase a las nuevas generaciones de poetas y bardos un mejor conocimiento de la poesía y de los mitos patrimoniales islandeses. Su nombre se justifica por la afirmación de un manuscrito de que "Este libro es llamado Edda, y SnorriSturluson lo compuso". El manual define, caracteriza e ilustra con amplios ejemplos textuales los distintos tipos estróficos, los recursos retóricos, el vocabulario y la formulística propios y específicos de este género. Es, además, una especie de manual descriptivo de las antiguas creencias, mitos y leyendas cuyo conocimiento era necesarios para poder comprender e interpretar el contenido de las obras escáldicas. Aunque está compuesto doscientos años después de la conversión de Islandia al cristianismo, constituye la única fuente global y sistemática que conocemos sobre la antigua mitología germánica. El Edda Menor consta de cuatro secciones: • Prólogo, que es considerado como apócrifo por algunos especialistas • Gylfaginning o la “Alucinación de Gylfi”, que es una especie de manual de la antigua religión germánico-escandinava, que Snorri describió mucho después de la cristianización de todo el norte de Europa. • Skáldskaparmál o “El lenguaje del arte escáldico”, que se estructura como un diálogo entre Bragi, el dios de la poesía, y Égir, una divinidad marina, en que el primero aclara e ilustra los kennigar y los heiti más usuales. • Háttatal o el “Catálogo de estrofas”, que viene a ser un poema escrito en honor del rey Hakon y del jarlSkuli durante la primera estancia de Snorri en Noruega. Consta de 102 estrofas, la mayoría de ellas del tipo dróttkvaett, típico de la poesía escáldica, con algunas interpolaciones en prosa. Según la mayoría de los especialistas, las tres últimas partes fueron compuestas en orden cronológico inverso. En el Gylfaginning sobre todo, Snorri traza la más completa caracterización y genealogía conocidas de los dioses escandinavos, que hace derivar de la descendencia del rey troyano Príamo. Su importancia religiosa, histórica y antropológica es excepcional. El Edda Menor fue escrita en 1220, en un período de gran esplendor de las letras islandesas antiguas. Es la obra más coherente y sustanciosa que se conserva de la sorprendente poesía cultivada durante siglos por los escaldas escandinavos. Concebida primariamente como una preceptiva dirigida a los jóvenes escaldas dedicados al aprendizaje del arte poético, la obra no es sólo un manual de iniciación a los recursos formales de que se vale la poesía escáldica. Es también, y a ello se debe su mayor atractivo, la mejor introducción al sugestivo mundo de la mitología y las leyendas heroicas del viejo norte escandinavo y con ello de todo el área antiguo-germánica en general. Odín, el sabio y aristocrático dios de la guerra, señor de Valhalla y de las valkirias; el forzudo Tor, triturador de gigantes; las diosas Frig y Freya; Bálder el bueno; el pérfido Loki; el lobo Fénrir que devorará a Odín en la lucha final del Ocaso de los Dioses; la serpiente del Mídgard, que rodea todas las tierras y se muerde la cola, y tantos y tantos otros dioses, monstruos, brujas y enanos que hallaron cabida en el ámbito de las creencias precristianas son presentados en una bien organizada exposición en la que no faltan notas de humor. Entre los relatos de corte épico legendario recogidos por SnorriStúrluson ocupa un lugar destacado la historia que tiene como centro la figura de Sígurd, el héroe que supo matar al dragón Fáfnir y apoderarse así del famoso tesoro de los nibelungos. El Edda Menor es fruto de una tradición literaria que brilló con luz propia en el ámbito cultural europeo de la Edad Media. Por su parte, el Edda Mayor o Edda en verso es una colección de cantos tradicionales y anónimos en antiguo islandés donde se contienen los textos más importantes de la poesía nórdica antigua. Su importancia, en el terreno de las literaturas germánicas antiguas, es sólo comparable a la del Beowulf redactado en la primera mitad del siglo VIII d. C. en las islas Británicas. Veintinueve de los treinta y cinco textos de los que componen el Edda Mayor están anotados en el manuscrito denominado Codex Regius, que fue descubierto en una granja rural de Islandia en 1643, y que entonces recibió el impropio título de Edda SaemundiMultiscii, debido a la creencia de que había sido compilado por SaemundSigfússon. Se trata de un códice de 45 hojas, de pequeño formato, que lamentablemente presenta una laguna de 8 hojas. Los otros seis cantos proceden de otras fuentes menores antiguas que se han incorporado al Edda en las ediciones modernas. El Codex Regius fue escrito a mediados del siglo XIII, aunque no hay duda de que copia uno anterior, posiblemente de hacia el 1200. La fecha de redacción de los distintos cantares es, en cualquier caso, muy variable. En torno al siglo IX debieron ser compuestos "El cantar de Vólund", "El cantar de Atli" y "Los Dichos de Hámdir"; de los siglos X, XI y XII deben ser otros treinta cantos; y añadidos a lo largo del siglo XIII debieron ser "Los Dichos de Alvis" y "Las predicciones de Grípir". La tradicionalidad y la transmisión oral previa de todos ellos hace imposible, en cualquier caso, fijar una fecha concreta de orígenes individuales o colectivos. De hecho, sus antecedentes poético-tradicionales deben remontarse, en lo que respecta al menos a los cantos de contenido épico, a la época de las grandes migraciones de los siglos III al V, y al ámbito germánico en general. Los cantos de contenido mitológico debieron ser compuestos mucho después, en torno a los siglos IX y X posiblemente, y en el ámbito específicamente escandinavo. Pese a la variedad y heterogeneidad de estos materiales, es fácil apreciar, en cualquier caso, que al compilador del Codex le guiaba una evidente intención de poner unidad y orden en ella. Son también frecuentes las interpolaciones, glosas y comentarios en prosa de los copistas. El Edda Mayor se divide claramente en dos secciones: una dominada por el carácter mitológico, y otra de tipo más épico. Es evidente que esta ordenación debió ser conscientemente buscada por el compilador del Codex Regius. La versión definitiva del Edda Mayormitológico se inicia con el canto de "La visión de la adivina", que ofrece una visión de conjunto de las principales creencias míticas y mágicas de la tradición germánica antigua, y una interpretación de la historia del mundo desde la creación hasta la destrucción por los gigantes y los monstruos. La sección épica del Edda Mayor se abre con el importantísimo "Cantar de Vólund", que recrea la leyenda de uno de los más importantes personajes de la mitología germánica antigua. Los demás poemas de asunto propiamente épico del Codex Regius se organizan en torno a tres ciclos: el de Helgi (compuesto por tres cantos, de tradición escandinava, quizás danesa); el de Sígurd y los giukungos (compuesto por quince cantos que presentan evidentes elementos de procedencia franca y burgundia), y el de los hijos de Jónak y la muerte de Jormunrekk (compuesto por dos cantos que muestran apreciables influencias góticas). Junto a la "Edda menor" de Snorri hijo de Sturla, la "Edda mayor" es la principal fuente de información sobre la mitología y las viejas tradiciones épicas del mundo germánico precristiano. Exponentes de la poesía anónima popular y divididos en dos partes, la primera mitológica y la segunda épica, los treinta y siete textos que la integran -35 cantos y un par de apuntes explicativos- giran en torno a temas clásicos de la poesía nórdica medieval, como las creencias básicas de la concepción pagana desde los tiempos de la creación hasta el día de su destrucción final, las proezas de Tor, el dios defensor del mundo, o la muerte de Sígurd, el Sigfrido de "El cantar de los nibelungos". En otro orden de cosas, sobre SnorriSturluson (1179-1241) vamos a entresacar una referencia mínima. Se trató de un jurista escaldo, historiador y escritor islandés, que profesaba la fe cristiana, al igual que la totalidad de los aristócratas islandeses. A los 35 años fue elegido jefe del Althing (o asamblea legislativa) de Islandia. En 1218 viajó a Noruega. En la corte del rey Haakon IV de Noruega recibió el título de lendmann o barón. Sturluson se comprometió con el rey noruego a que los islandeses aceptarían la dependencia de Noruega. Al regresar a Islandia, envió a su hijo Jónmurtur a Noruega en calidad de rehén. Por estas circunstancias fue declarado traidor a Islandia y posteriormente en Noruega se le declaró traidor por no haber cumplido la promesa de anexión. Fue asesinado, una vez pasada la guerra civil en Islandia, concretamente en 1241, por un vasallo del rey noruego.Fue el autor de la Saga de Egil Skallagrímson y la Heimskringla (o Crónica de los reyes de Noruega) y la famosa Edda prosaica, un manual para poetas donde figura el Gylfaginning o Alucinación de Gylfi, una cosmogonía de la mitología nórdica. Es considerado uno de los grandes literatos de la literatura medieval islandesa. Heimskringla(en español, “Círculo del mundo”) es un conjunto de sagas nórdicas redactadas en nórdico antiguo en Islandia alrededor del año 1225 por SnorriSturluson. También es conocida como Crónica de los reyes noruegos. Es una recopilación de dieciséis relatos que abarca unos 400 años de historia sobre las vidas de los reyes de Noruega, desde su comienzo legendario protagonizado por la dinastía de los Ynglingos hasta la coronación de Magnus V, en 1177. Las fuentes exactas de su obra son motivo de discusión, pero incluyen sagas de reyes anteriores, así como tradiciones orales, especialmente muchos poemas escáldicos. SnorriSturluson reconfigura y rescribe los viejos relatos, algunos procedentes de la tradición oral, con un estilo fresco y contemporáneo de personas y hechos históricos en una excelente prosa narrativa medieval; para ello Snorri combina textos procedentes de las Eddas, sagas islandesas, poesía escáldica y diverso material de apoyo.El valioso contenido de Heimskringla ayuda a comprender la evolución social y política de la Europa septentrional, legendaria, vikinga y medieval y ha sido base para estudios al efecto. La Heimskringla, voluminosa obra histórica del erudito islandés SnorriSturluson (1178-1241) y cumbre de las letras islandesas medievales, comienza con un texto de excepcional importancia, la Saga de los Ynglingos. Esta saga presenta a los legendarios reyes de Suecia y Noruega como descendientes de los antiguos dioses Odín, Tor y Frey, y constituye un testimonio fundamental, tanto para el conocimiento de la mitología escandinava como de la antigua literatura nórdica, que ha llamado la atención a los estudiosos de todas las épocas.La Ynglinga saga no sólo se presenta como un vasto campo de investigación para especialistas de muy variadas disciplinas, sino que también nos brinda el talento literario de uno de los grandes autores de la Edad Media europea. Piénsese que la religión, las leyendas y mitos cosmogónicos, y las tradiciones heroicas de los germanos se originan en las tradiciones indoeuropeas, que algunos han llamado arias, y muestran paralelos muy nítidos con las mitologías de la India y de Grecia, que demuestran su origen común. Luego, téngase en cuenta que, aunque he citado cinco espacios geográficos, Grecia, Roma, América, etc., las diferentes mitologías tienen unas raíces que son comunes a todo el saber humano. Así, pues, tocando la grecolatina, en primer lugar, como la curiosidad se transmite y contagia, o bien siguiendo la teoría de los vasos comunicantes, después vinieron las demás. Además, el estudio de la mitología de un pueblo determinado nos pone en contacto con sus orígenes, lo que se constata estudiando también sus tradiciones. No olvidemos tampoco que en la especulación filosófica, el mito se entiende como una forma no perfecta de verdad, y como categoría autónoma y originaria de acceso a la verdad. Pero vamos a dejar de elucubrar, y vamos a remitirnos a las realidades del pensamiento escandinavo. Para los primitivos germanos, la creación se produjo en el llamado Vacío Mágico (Ginnunga), equivalente al Caos original de los griegos (caos no significa propiamente desorden en su sentido original, sino más bien ámbito en que suceden cosas). De aquel vacío surgió el Creador que para los germanos era, según una de sus versiones, el dios Twisto, (el Doble), que era una divinidad andrógina, a la vez hombre y mujer, quien dio a luz a Mannus, el fundador de la raza humana (Mann = humano). Evidentemente, en toda mitología predominan los aspectos cosmológicos, que, en la historia de las religiones agrupa el conjunto de mitos que narran los orígenes del mundo. ¡Seguimos! De acuerdo a la versión del romano Tácitus, los germanos ponían a la cabeza de la creación al gigante Ymir, cuyo nombre se relaciona con el sánscrito Yama (el doble, el gemelo), el primer creado, y con el latín Ianus, el Géminis, y con el antiguo dios Jano, al que se representaba con dos caras, mostrando su carácter doble. Como Twisto, Ymir era andrógino, hombre y mujer, y así engendró a Odín (Wotán) y a sus dos hermanos. Del cuerpo de Ymir o Twisto se construyó el mundo, que gira incansablemente mientras va girando la rueca donde se hila el destino. Odín, identificado con el Árbol de la Vida (Yggdrasill), es el Terrible pilar del Universo, y su proyección hacia los astros pasa por la Osa Menor, en torno de la cual, el firmamento entero da vueltas lo mismo que la tierra. Los dioses germánicos eran en general equivalentes a los greco-romanos, aunque cargados de la barbarie de los nórdicos. Así, Odín o Wotán era considerado equivalente a Zeus o Júpiter; Tyr o Tiw, a Hermes o Mercurio; Dunor o Donar, a Hércules, y Frigg o Freya, a Afrodita y Venus; de esa forma las lenguas germánicas han llamado a los días de la semana. Por ejemplo, Wotanday equivale a Miércoles (día de Mercurio), y Frigg-day equivale a Viernes (día de Venus). Lo más característico de la mitología germánica es su creencia en un mundo placentero que esperaba a los guerreros caídos en combate, el Walhalla, donde las almas gozaban de festines y combates eternos. Las Valquirias eran ángeles que en forma de bellas muchachas recorrían los campos de batalla recogiendo a los héroes muertos. En suma, se llama mitología nórdica, mitología germánica o mitología escandinava al imaginario común a la religión, leyendas y relatos propios de los pueblos germanos escandinavos, conocidos por haber poblado las regiones del norte de Europa. El conjunto mejor preservado de esta tradición cultural data especialmente de la Época vikinga (789-1100 d. C.), posterior a la Edad del Hierro germánica, en la que estos pueblos asolaron la mayor parte de Europa, el suroeste de Asia, África y Norteamérica occidental. Como se ha podido advertir, nosotros también echamos mano de determinados autores latinos, ya que en Roma todo se catalogaba y estudiaba, especialmente los sitios remotos, las costumbres, las creencias, las tradiciones, etc., etc. Como muchas otras tradiciones mitológicas, la escandinava agrupaba un vasto conjunto de relatos e imaginaciones, que daban cuerpo a una religión no revelada (o sea, una en la que los Dioses no entregan una “verdad” específica a los seres humanos), y sin un libro sagrado propio, sino que era transmitida oralmente a través de relatos, canciones y poesía lírica. En realidad, se llama “Literatura oral” al conjunto de discursos tradicionales, como mitos, leyendas, cuentos, canciones, etc., que se han transmitido oralmente. Además, se considera “Literatura popular” la producida intencionalmente para el pueblo tanto en manifestaciones orales como escritas. De hecho, el conocimiento actual que poseemos sobre la mitología nórdica proviene de las Eddas, compilaciones medievales compuestas alrededor de 1270, durante o después de la cristianización del norte de Europa. Aclaramos, por nuestra parte, que Edda es el título de dos recopilaciones poéticas de la literatura nórdica. El Edda mayor o poética es una recopilación de 29 poemas (siglos IX-XIII), anteriormente transmitidos oralmente, cuya materia épica y mitológica fue retomada en Alemania con el ciclo de los nibelungos; El Edda menor o prosaica son manuales de arte poética y de mitología del islandés. Los relatos de la mitología nórdica reflejan una visión fundamentalmente guerrerista y panteísta del mundo, en la que conviven nueve mundos primigenios conectados a través de las ramas del árbol del mundo, Yggdrasil, y en los que habitaban seres distintos y de diferente naturaleza. Esos nueve mundos eran: • Midgard, el mundo de los seres humanos, que ocupaba el centro del universo conocido (de allí su nombre: mid, “medio”, gärd, “campo de cultivo”). También se la conocía como la Tierra Media. • Asgard, el mundo de los dioses, conocidos como Aesir, en cuyo corazón se halla el Valhalla, más o menos equivalente al paraíso cristiano, aunque destinado únicamente a los guerreros muertos en combate glorioso.Jötunheim, el mundo de los gigantes (jötnar) de hielo y de roca, seres primitivos más o menos equivalentes a los titanes de la tradición grecorromana. Se hallaba separado de Asgard por el río Iving. • Niflheim, el mundo de la oscuridad y la niebla perpetua, hogar del dragón Nidhöggr, que roe sin cesar las raíces del árbol del mundo. • Helheim, el mundo de los muertos, que existe en la región más fría y oscura de las profundidades de Niflheim, y es gobernado por Hela, diosa de la muerte. Estaba rodeado infinitamente por el río Gjöll, y quienes entraban en él nunca más salían, como eran los fallecidos por enfermedad, vejez o los criminales que requerían castigo. - - Muspelheim, el mundo del fuego, hogar de los gigantes de fuego, era el más elevado de todos los reinos, ubicado por encima de Asgard y en contraposición a Niflheim. • Alfheim, el mundo de los elfos, seres etéreos que libraban una constante guerra entre sus dos facciones: los elfos luminosos (Ljósálfar) y los elfos oscuros (Svártálfar), ambas emparentadas consanguineamente, pero con objetivos distintos. • Svartálfaheim, el mundo de los elfos oscuros, habitantes de las montañas, y posiblemente de los enanos nórdicos también. • Vanaheim, el mundo de los Vanir, el segundo clan de dioses diferente de los Aesir, con quienes se enfrentaron en una guerra ancestral. A diferencia de los dioses guerreros de * Asgard, estos son deidades vinculadas con la tierra, la fertilidad, la prosperidad y con el mar. Muchos de los seres sobrenaturales y de las divinidades de la tradición nórdica, como se puede apreciar, forman parte del folklore del norte de Europa. Además, junto a la mitología grecorromana, la mitología egipcia y la mitología celta, es una de las grandes tradiciones de relatos míticos de Occidente. Tal y como lo describe el primer y más célebre poema de la Edda poética, el Völuspá (“Profecía de la vidente”), en el inicio existían sólo dos mundos: Muspelheim, el reino del fuego, y Niflheim, el reino del hielo, y entre los dos había un vacío enorme conocido como Ginnungagap (“Hueco profundo”) en el que nada vivía. Advertimos que el Völuspá es el nombre del primer y el más conocido poema de la Edda poética.Cuenta la historia de la creación del mundo y su inminente final, narrada por una völva o vidente y dirigida a Odín.El poema comienza con la vidente rogando en silencio por los "hijos de Heimdal" (los seres humanos), y preguntando a Odín si desea que ella le recite el antiguo saber.El poema de la Völuspá o Profecía de la vidente es uno de los más hermosos entre todos los conservados en los manuscritos de la Edda Mayor islandesa. Por su parte, la vaca derritió el hielo con su lengua, formando así a Buri, el primero de los dioses nórdicos y padre a su vez de Bor, fundador de la estirpe de los Aesir. Entonces los Aesir se alzaron contra los gigantes, asesinando a Ymir y desterrando a los sobrevivientes a Jötunheim. Del cadáver del gigante crearon el mundo: con su carne crearon la tierra y las montañas, con su sangre los ríos y mares y lagos, con sus huesos las rocas, con sus cabellos los árboles y arbustos, y con su cráneo crearon el firmamento, sostenido en cuatro pilares gracias a los enanos que crearon con dicho propósito. Asimismo los dioses crearon el día y la noche, y posteriormente los primeros seres humanos: Ask (fresno), el primer hombre; y Embla (olmo), la primera mujer. Ambos fueron tallados de la madera por Vili y por Ve, los hermanos de Odín, hijos todos de Bor. Para ellos se creó la Tierra Media, conectada con Asgard por el puente Bifrost. Ahora, vamos a ver quiénes son los dioses principales de la mitología nórdica: • Odín: También llamado Wotan, es el dios padre de los Aesir, dios de la sabiduría, la guerra y la poesía, la magia, la profecía, la caza y la victoria. Reside en Asgard en su palacio de Valaskjálf, desde cuyo trono puede contemplar los nueve mundos. En combate aparece montado en su caballo de ocho patas, Sleipnir, y esgrimiendo su lanza, Gungnir. Se le representa como un viejo barbudo y tuerto. • Thor: Dios del trueno y de la fuerza, vinculado con el éxito de las cosechas y, naturalmente, con la justicia y la batalla, empleaba un gran martillo llamado Mjolnir para abrirse paso entre los gigantes. Era hijo de Odín y de la diosa Jotun, que personificaba la tierra. • Heimdal: Dios guardián del Bifrost, puente entre el mundo de los mortales y el de los dioses, era hijo de Odín y de nueve mujeres gigantes que lo criaron tomando sangre de jabalí. De aguda visión y audición, podía estar sin dormir varios días y soplando su cuerno anunciará la venidera guerra entre gigantes y dioses, preludio al fin del mundo. • Balder: Dios de la paz, el perdón y la luz, es el segundo hijo de Odín, también es llamado Baldur o Balder. Murió a manos de su hermano ciego, Hödr, tras ser manipulado por Loki. • Loki: Hijo de los gigantes Farbauti y Laufey, es una figura misteriosa del panteón nórdico, dios del engaño y la manipulación, que los Aesir ataron a tres rocas como castigo. No era una deidad venerada por los nórdicos, sino que era una deidad menor dotada de muchos apodos (kenningar), considerada una especie de embaucador entre los dioses, que a menudo los ponía en aprietos. • Hela: Diosa y reina de Helheim, hija de Loki y de la gigante Angrboda, es representada como una mujer hermosa de un lado y cadavérica y putrefacta por el otro, dado que así es la visión sobre la muerte de los seres humanos. • Frigg: Esposa de Odín, diosa del cielo y reina de los Aesir, está asociada a la fertilidad femenina, el amor, el hogar y el matrimonio, la maternidad y las tareas domésticas, así como con la sabiduría y la previsión. Es la única capaz de sentarse en el trono celestial junto a su esposo. • Tyr: Dios de la guerra nórdico, representado como un hombre de una sola mano, es hijo de Odín y Frigg, en algunas versiones, y de Ymir y la gigante Frilla, en otras. Su mano faltante fue devorada por Fenrir, un mítico lobo gigante, y junto a Odín se le considera una de las figuras de autoridad del panteón nórdico. • Frey:Vanir hermano de Freya, es el señor de la vegetación, la lluvia, el sol saliente y la fertilidad masculina. Es uno de los dioses más importantes del paganismo nórdico, y el dios favorito de los elfos, representado a menudo mediante símbolos fálicos. • Freya: Vanir hermana de Frey, diosa del amor, la seducción y la belleza, así como de la fertilidad femenina, invocada para tener buen resultado en los partos y en las cosechas. Junto a Frigg fue la diosa más venerada de la religión nórdica, aunque también estaba asociada a ciertos aspectos de la guerra, la muerte, la magia y la riqueza. La religión nórdica también contaba con una profecía sobre el futuro del mundo, conocido como el Ragnarök o “destino de los dioses”. Esta visión del futuro era sombría, y consistía en una gran batalla del fin del mundo entre los Aesir y los gigantes, los primeros liderados por Odín y los segundos por Surt, gran gigante del fuego. Todo el universo conocido será destruido en esa última batalla, en la que participarán los guerreros escogidos por Odín entre aquellos que hayan muerto en combate (y hayan sido rescatados por las Valkirias para esperar por el Ragnarök en el Valhalla). Aunque los propios dioses saben gracias a la adivinación lo que ocurrirá, ni siquiera ellos tienen el poder de evitarlo. Hacemos un alto en el camino, con la finalidad de definir algunos términos de la mitología nórdica: Valquiria oWalkyria Diosas de categoría inferior en la mitología escandinava. Eran las hijas de Odín, bellísimas y fortísimas guerreras, armadas de yelmo, escudo, coraza y lanza. Su tarea era la de ayudar a los valientes en las batallas, a las que acudían a través de los montones de cadáveres cabalgando corceles encantados. Cogían a los héroes moribundos, los reanimaban con un beso y los conducían al Walhalla, residencia habitual de Odín. Allí les dejaban reposar, alimentándolos con cerveza e hidromiel y deleitándolos con las bellezas de aquella morada. La residencia habitual de las Valquirias era el Wingolf, su mundo en exclusiva, situado al lado del Walhalla. Eran muy numerosas y las comandaba Freia, a la que debían obedecer siempre, bajo pena de severos castigos, el más humillante de los cuales era la pérdida de la categoría de Valquiria. Belicosas, pero siempre vírgenes, tenían la facultad de transformarse en cisnes. La más célebre de las Valquirias, hecha famosa por Richard Wagner, fue Brunilda. Las más mencionadas son Mista, Rista, Hilda, Thruda, Hlök, Herfjotern, Ragyd, Gud, Skogul, Hrund, y la más bella, Hnos. Walhala o Valhala Grandiosa sala del Asgardhr, lugar de reunión de los héroes muertos en la batalla. Llegan allí llevados por las Valquirias tras haber atravesado la selva de oro Glasor y ser presentados ante Odín, que los acoge llamándolos Einheries. La sala del Walhalla tiene paredes de oro y el techo está formado por escudos de bronce. Es amplísima y tiene quinientas cuarenta puertas. Los Einheries pasan allí el tiempo celebrando banquetes y bebiendo el hidromiel de los inmortales, suministrado por la cabra Heidrun, o bien ejercitándose en crueles combates y sus heridas sanaban milagrosamente antes de sentarse a la mesa de Odín. Hidromiel Bebida que se componía de una parte de miel por cada dos de agua, generalmente de lluvia, u otras proporciones variables. Se consumía fresca o en fermentación. El aprecio de los romanos por este producto se demuestra en que figura en la lista de bebidas que podían dejarse como herencia. Asinias En la mitología germana y escandinava, nombre genérico de las mujeres y de las compañeras de los Ases, dioses germanos gobernantes del universo. Entre las Asinias destacan Frigg (esposa de Odín), Freya (diosa del Amor), Idhun (diosa de la Inmortalidad y esposa de Bragi), Laga (amiga de Odín), Gefjon (diosa de la Virginidad), Lofn (patrona de la Armonía conyugal), Rinda (madre de Vali), Eira (la Sanadora), Gerdhr (esposa de Freir), Sygin (la Sabia), Wara (custodia de la Confianza y de la Verdad), Sol (cochera del Sol), Gna (mensajera de los dioses), Hlin y Fulla (seguidoras de la reina Frigg). También las Nornas (Parcas germánicas), así como las Valquirias, se consideran Asinias. Retomando, de nuevo, el hilo de nuestra narración , finalizaremos diciendo lo siguiente. El inicio del fin estaría, según la tradición, signado por la muerte de Baldur y el castigo de Loki, así como por el nacimiento de dos criaturas malvadas, hijas de este último y Angrboda: • Fenrir: El lobo gigante y monstruoso que devora la mano de Tyr, cuando intentan atarlo mediante una cadena de oro. Su destino es matar a Odín durante la batalla final, y luego ser muerto por uno de los hijos del Aesir, Vidar. • Jörmundgander: La serpiente gigantesca que rodea a Midgar, un monstruo marino que sirve al mismo tiempo de “cinta del mundo”, o sea, que con su cola abraza toda la Tierra. El mito dice que la serpiente, hambrienta e incapaz de saciarse con lo que encontraba en Midgar, procedió a devorarse a sí misma por la cola, dando origen así un símbolo de la eternidad que inspira el ouroboros alquímico. Su rol en el Ragnarök es salir de los mares y envenenar los cielos. Thor le dará muerte, pero caerá envenenado después. El final de la profecía será el universo entero incendiado por Surt, lo cual costará la vida a todos los seres vivientes, apagará el Sol y las estrellas, y la tierra se hundirá en el mar. Solamente unos pocos dioses sobrevivirán, para ver una tierra nueva y más justa emerger de las aguas, que será entregada a los únicos dos humanos sobrevivientes: Líf (“vida”) y Lífbrasir (“quien busca la vida”), quienes repoblarán el mundo humano, y adorarán un nuevo panteón de dioses, gobernado ahora por Balder. Sólo nos falta redondear nuestras definiciones. Diremos, pues, que Lif Este término se traduce por “vida”. Mujer de Lifthrasir. Estos dos seres se alimentarán del rocío y producirán una posteridad, tan numerosa, que la tierra se cubrirá bien presto de nuevos habitantes. Es imposible desconocer en esta fábula la opinión céltica, de que quedaría en la tierra un principio o un germen de vida capaz de reparar la pérdida del género humano. Sköll y Hati En la mitología nórdica, lobos míticos, hijos de una gigante, que seguían al Sol para devorarlo. Vigridh En la mitología nórdica, extensa llanura que se sitúa frente al Wahalla. Según la Edda, el campo Vigridh será teatro de las luchas entre dioses y gigantes. Vanir La lista de los principales dioses Vanir es:Freya, diosa del amor, la fertilidad y la belleza.Frey, deidad principal de la fertilidad y la fecundidad. Y Njord, dios que representa el viento y la fertilidad así como el mar y los mercaderes del mar. Dicho lo cual, nos aseguraremos de que hemos llegado al final, que, como se ve, se ha realizado a pies juntillas. Los vikingos y su mitología Presentación La palabra vikingo, que apareció tanto en las lenguas escandinavas, como en frisón y en inglés antiguo, parece derivar de la raíz vik, “bahía”. El término vino a significar "pirata", y es posible que se relacionara a los hombres que habitaban las bahías con aquéllos que se dedicaban a la piratería. Pero la palabra tenía un matiz despectivo, y no es apropiada para las empresas colonizadoras o estatales. Para el proceso de las expediciones orientales, más continentales o fluviales que marítimas, es más apropiado en término "vareo", que designaba a los comerciantes, y que después extendió su significado a los soldados aventureros. En los reinos cristianos medievales se les conoció también como normandos, esto es, los hombres del norte. Antes de que comenzara la gran emigración, los vikingos eran un pueblo campesino, dominado por un estamento aristocrático rural y militar, sin que existiera la noción de Estado, si bien había una serie de dinastías reales en ciertas regiones. El regionalismo era muy poderoso. Se tenía la idea de que existían tres grandes nacionalidades escandinavas. Dinamarca nació en el siglo VI, de la unión de los jutos de la península y los daneses de las islas y de la región de Escania. En Suecia se produjo la fusión, alrededor del centro económico y religioso del Mälar, de los pueblos de los Svear, al norte, y los Götar, al sur. Finalmente, el llamado “camino del norte” (Nordhrvegr) dio origen a Noruega, donde el poblamiento era muy disperso. La clase aristocrática dirigente estaba compuesta por grandes propietarios rurales, jefes de su linaje y de su cantón, que presidían tanto la asamblea como la guerra. Estos jefes no reconocían a los reyes más que una preeminencia solemne, sin autoridad práctica alguna. Eran además sacerdotes del santuario local. Su residencia, según muestran las tradiciones de las sagas y los vestigios arqueológicos, contaba con una gran sala rectangular de madera con hogar central. El jefe se sentaba en un trono y recibía allí a sus huéspedes en los grandes banquetes. Al mismo tiempo, dirigía la explotación de sus tierras, en las que trabajaba mano de obra servil. En caso de guerra naval, el jefe y sus hombres fieles se reunían para construir y equipar uno o más navíos. En algunas regiones, cuando el jefe moría se le enterraba en uno de estos barcos, en tierra y cubierto por un gran túmulo, a veces rodeado por gran número de esclavos. Las asambleas regionales de los jefes y sus vasallos, que se celebraban al aire libre, eran la única autoridad política y normalmente iban acompañadas de festividades religiosas. De las asambleas emanaba la ley, que conservaban de forma oral algunos notables. La independencia de los grupos locales y de sus jefes era casi total, especialmente en Noruega. El rey vikingo era nombrado, como en la tradición de todos los pueblos germánicos, por una combinación entre elección y herencia dentro del seno de un linaje. Era responsable, de forma más sobrenatural que efectiva, del bien público en general, y para ello desempeñaba diversos ritos. Era árbitro y pacificador, pero nunca legislador; convocaba al ejército y a la flota y recibía a los embajadores de otros soberanos. Por lo demás, se comportaba igual que el resto de los jefes locales y era también enterrado en un túmulo. Entre los svear de Uplandia y los noruegos meridionales hubo dos dinastías homónimas, los Ynglingar, que gozaron de un gran prestigio y estabilidad. En Dinamarca la realeza fue más inestable y estuvo menos ligada a un linaje y a un lugar. No se conocen, fuera de las tradiciones literarias tardías, ni la capital ni el cementerio real daneses, hasta que a principios del siglo X apareció la dinastía de los Jelling, en el interior de Jutlandia. Entre los propietarios rurales y el rey había un nivel intermedio, el de los jefes regionales (jarl), cuyos cargos eran hereditarios, y que contaban con un poder equivalente al de los reyes. Según parece, el movimiento vikingo partió de este estamento de propietarios rurales y de los jefes regionales. En Noruega y Suecia, antes del siglo XI, la realeza no tuvo un interés más que indirecto en el movimento expansivo. La emigración fue un medio eficaz para librarse de los aristócratas y propietarios más levantiscos, y un medio de garantizar la paz desviando hacia el exterior las ambiciones aristocráticas. La tradición literaria islandesa, por ejemplo, enlaza la partida de los principales jefes del oeste de Noruega con el esfuerzo unificador del rey Harold el de los hermosos cabellos. Es posible que los pobladores que viajaron a Islandia pertenecieran a los linajes que se oponían a esta política de unificación. En cambio, la realeza danesa se interesó desde el principio por la expansión marítima y a menudo sus miembros dirigieron personalmente expediciones. Sin embargo, este interés decreció precisamente en el momento de mayor auge de las conquistas, desde mediados del siglo IX a mediados del siglo X. La economía de los pueblos vikingos antes de la emigración era eminentemente agrícola. En Dinamarca el cereal ocupaba el primer lugar de la producción, mientras que en Noruega era la cría de ganado lechero semitrashumante la principal actividad económica. Hasta el siglo IX no hubo ciudades, aunque algunas poblaciones estaban en cierta medida especializadas en el comercio. La aparición de los primeros núcleos urbanos fundados por comerciantes extranjeros, sobre todo frisones, coincide en el tiempo con las primeras incursiones vikingas. La actividad comercial de los pueblos escandinavos en esta época era muy limitada. Se practicaba el trueque y a la producción artesana y no se conocía la moneda. Los primeros centros de comercio en Suecia (Birka) y Noruega (Skiringssal) estaban bajo vigilancia de los reyes. En Dinamarca, el principal centro de trata, Hedeby, situado en la frontera, fue disputado por los soberanos daneses y alemanes, y finalmente fue sometido por un jefe sueco. En estos centros se comerciaba con las primeras riquezas obtenidas en las expediciones ultramarinas, pero el impulso inicial del comercio escandinavo no se conoce. Respecto a la vida cultural de los pueblos escandinavos, se conoce muy poco de ella antes de la era de los vikingos. La tradición rúnica data al menos del siglo III, pero las principales inscripciones son de los siglos X y XI. Los poemas más antiguos son de la segunda mitad del siglo IX, época del padre de la tradición literaria escáldica, Bragi el Viejo. Parece sin embargo que estos pueblos contaban con una tradición literaria prolongada y de gran refinamiento, pero su mayor florecimiento se produjo tras la emigración vikinga, al entrar la cultura escandinava en relación con otras culturas que la enriquecieron. La literatura escáldica, sin embargo, es de una extrema originalidad y complejidad. Los Edda son un conjunto de poemas mitológicos y épicos transcritos en Islandia hacia 1270, conservados en un solo manuscrito, el Codex Regius de Copenhague. Su estudio ha demostrado que muchos de ellos se compusieron en épocas más antiguas y que se transmitieron oralmente desde Noruega hasta Islandia. Fueron influidos por las tradiciones poéticas celtas y por el cristianismo. No constituyen sin embargo una fuente fiable para el conocimiento de la historia escandinava. La religión de los pueblos escandinavos estaba fragmentada en diversos cultos nacionales, que tenían lugar en algunos grandes templos, como el de Uppsala, con ritos en los que participaban los soberanos y en cuyo transcurso parece que se practicaban sacrificios humanos. Existían innumerables cultos regionales y locales, dirigidos por la aristocracia rural, y cultos familiares, probablemente los más extendidos, que se practicaban en banquetes campestres, con sacrificios animales y libaciones en común. El panteón constaba de un pequeño número de grandes divinidades: Odín, el dios de la guerra y la sabiduría; Tor, el dios de la tormenta, que ocupó un lugar preeminente desde el siglo IX; Freyr, dios de la fecundidad, y su compañera Freyja, que eran las figuras más populares y las únicas de las que se han encontrado representaciones figuradas. Otros, como Baldur, dios de la juventud; Loki, una divinidad maléfica, o Heimdall, el vigilante de las puertas del cielo, eran más personajes míticos que dioses a los que se dedicara una auténtica devoción. Había además un gran sustrato de personajes semidivinos: trolls, valquirias, elfos, etc. Los barcos vikingos Los vikingos se convirtieron en los mejores navegantes y exploradores de la Alta Edad Media. Se adentraron por el Mediterráneo hasta el Imperio Bizantino. Pero también se aventuraron a navegar en mar abierto, y colonizaron territorios como Islandia, Groenlandia, llegando hasta la actual Canadá. Las embarcaciones vikingas fueron fundamentales para el desarrollo del comercio y el auge militar de los escandinavos. Sin ellas, la era vikinga nunca podría haberse producido. En la historia de los barcos vikingos encontramos un punto de inflexión hacia el siglo VII. Es entonces cuando los escandinavos comienzan a implementar la vela en sus embarcaciones. Probablemente por contactos con los frisios, pueblo que habitaba la zona costera del norte de las actuales Alemania y Holanda. Así, las primeras referencias de barcos vikingos con vela las encontramos en estelas funerarias de finales del siglo VI. Hasta entonces los vikingos utilizaban los remos para impulsarse. Este recurso primitivo siguió empleándose cuando no había viento, pero lógicamente la vela permitió realizar trayectos más largos y veloces. Es así cuando las expediciones a través del Atlántico Norte empezaron a ser posibles. Recordemos que la era vikinga arranca en el año 793, cuando se produjo el ataque y saqueo al monasterio de Lindisfarne (en el norte de Inglaterra). Durante siglos, el diseño y la construcción de barcos vikingos fue perfeccionándose. No sólo eso, sino que se fue experimentando con nuevas técnicas de navegación. Los barcos vikingos de guerra más conocidos eran los drakkar y los snekkar, que literalmente significan «dragones» y «serpientes». Estas embarcaciones sembraron el terror en el Atlántico Norte durante siglos. Las embarcaciones mercantes eran los knarr, también llamados knorr o knörr. Lo que hoy los historiadores escriben acerca de los Vikingos trata de asaltos, luchas e invasiones. Ciertamente entre los años 793 y 1066 d.C. entra en la escena europea un pueblo hasta entonces desconocido, los llamados vikingos, formados por gentes de diferentes zonas de Escandinavia, principalmente suecos, daneses y noruegos. Las razones del por qué es en ese momento que el pueblo Vikingo alcanza su esplendor no están claras pero dos razones pueden ayudar a explicarlo. Por una parte, es un pueblo de navegantes en unos mares azotados continuamente por terribles tormentas. Esto hace que desarrollen mejor que otros pueblos el arte de la navegación y lleguen a construir unos barcos superiores a los demás pueblos europeos, lo que les permite abrir rutas comerciales por los principales ríos navegables de Europa y de Rusia occidental y colonizan tierras inexploradas hasta entonces como partes del Noroeste de Rusia, Islandia, Groenlandia -donde fundan ciudades-, e, incluso, como Erik el Rojo que llega a pisar América (en la Península del Labrador) 500 años antes que Cristóbal Colón. Tolkien y El señor de los anillos La novela de J. R. R. Tolkien, El señor de los anillos, está muy influenciada por los mitos europeos septentrionales, según lo admitió el propio autor. A medida que el trabajo se popularizaba, elementos de su mundo de fantasía fueron entrando continuamente en la percepción popular del género fantástico. En casi todas las novelas modernas fantásticas se pueden encontrar criaturas nórdicas tales como elfos, enanos y gigantes de hielo. Además, Tolkien describe a sus elfos de forma similar a los elfos de la mitología nórdica, y no como los de los cuentos populares, ya que se inspiró en múltiples leyendas y libros nórdicos, como las sagas o El anillo del nibelungo. Algunos nombres que aparecen en el libro fueron sacados de la mitología nórdica, como es el caso del Mago Gandalf, prestado de un enano de las Eddas de Snorri, incluso la trama de esta novela transcurre en la denominada Tierra Media, un nombre claramente tomado del Midgard mitológico. Puede decirse que la mitología nórdica tiene origen en Thule, islas sagrada del norte que se ubicaba en lo que hoy es conocido como círculo polar ártico. Fue aquí donde habitaba la raza Hiperbórea. Desde aquellos tiempos inmemoriales la sabiduría oculta de los dioses nórdicos se fue transmitiendo de una generación a otra a través de mitos y leyendas orales. Tule (en griego, Thýle) también identificado como Tile, Thule, Thila o Thyïlea, es un término usado en las fuentes clásicas para referirse a un lugar, generalmente una isla, en el norte lejano. A menudo se cree que pueden haber sido diversos lugares, como Escandinavia. Otros creen que se localiza en Saaremaa, en el mar Báltico. En la geografía romana y medieval, el término última Thule también puede designar cualquier lugar distante situado más allá de las fronteras del mundo conocido. Fue mencionada por primera vez por el geógrafo y explorador griego Piteas de Massalia (actual Marsella) en el siglo IV a. C. Piteas dijo que Tule era el país más septentrional, seis días al norte de la isla de Gran Bretaña, y que el sol de pleno verano nunca se ponía allí. En la mitología griega Tule era la capital de Hiperbórea, reino de los Dioses. Para Procopio de Cesarea, Tule era una isla grande del norte habitada por 25 tribus. Se trata con toda probabilidad de Escandinavia, pues varias tribus son fácilmente identificables, tal como los gautas (Gautoi) y los saami (Scrithiphini). Éste escribió también que al volver los hérulos, pasaron con los varni y los daneses cruzando el mar a Tule, donde se asentaron junto con los gautas. La ubicación más probable de Tule se considera actualmente que pudiera ser la costa de Noruega. Un estudio del año 2007 realizado sobre el mapa de Claudio Ptolomeo por un equipo de investigadores de la TUB (Universidad Técnica de Berlín), identifica Tule con la isla actualmente llamada Smøla, ubicada frente a la ciudad de Trondheim y sede de la realeza tribal escandinava hacia el siglo I; otros historiadores piensan que se trata de las islas Shetland, las Feroe, Islandia o Groenlandia. En la Edad Media, el nombre se utilizó a veces para denotar a Islandia, , por ejemplo en la Gesta Hammaburgensis ecclesiae pontificum, de Adán de Bremen, por los obispos de la Iglesia de Hamburgo, donde se citan probablemente escritos más antiguos acerca de Tule. En otro sentido, junto con Tule, Hiperbórea fue una de las varias terrae incognitae de los griegos y romanos, donde Plinio, Píndaro y Heródoto, así como Virgilio y Cicerón, relataron que la gente vivía hasta los mil años y disfrutaba de vidas de completa felicidad. Hecateo de Abdera recopiló todas las historias sobre los hiperbóreos conservadas en el siglo IV a. C. y publicó un extenso tratado sobre ellos, perdido para nosotros, pero anotado por Diodoro Sículo. Además, se suponía que el sol salía y se ponía solo una vez al año en Hiperbórea, lo que lo situaba por encima o sobre el círculo polar ártico, o, más en general, en las regiones polares árticas. Según esta versión, en los alrededores del siglo X, los monjes provenientes de Irlanda se trasladan a Islandia, en búsqueda de soledad y recogimiento. Aquí entran en contacto con el pueblo vikingo, que ha comenzado a establecerse en Islandia. Son ellos, estos primeros monjes, los que recogen por escrito algunos poemas paganos, que se escuchan entre los vikingos. Los habitantes de Hiperborea son los hiperbóreos. Normalmente, se suele pensar en los vikingos como personas aterradoras, crueles y sanguinarias que vivieron solamente del saqueo y el pillaje, pero esta mirada es errónea. La historia del pueblo vikingo es mucho más rica y compleja. Este nombre es aplicado a los navegantes escandinavos que entre los siglos VIII y XI realizaron correrías y depredaciones por las islas del Atlántico y por casi toda Europa occidental. La marea de las primeras incursiones vikingas comenzó en 856. En el siglo X, Eric el Rojo exploró Groenlandia, donde estableció una colonia. Su hijo, Leif Ericsson, en la primera parte del siglo XI, exploró e intentó colonizar el litoral norteamericano. Como hemos visto, casi todo lo que se conoce de la mitología escandinava procede de Islandia. Este material escrito se divide en dos grupos: a) Eddas y b) poemas skaldicos. Las Eddas, a su vez, están divididas en dos grupos: • El “Codex Regius”, que contiene 29 poemas completos o sólo fragmentos. • Un segundo grupo lo constituyen 7 poemas, uno de los cuales no se incluye en el Codex Regius. Estos hablan de mitos religiosos, narraciones de héroes y consejos para la vida diaria. Es aquí donde se encontrarían el Völuspá, o profecías de la Sibyla, y el Hávamál, o palabras del Altísimo. También se ha encontrado otro grupo de relatos, conocidos como “sagas”, atribuidos a Snorri Sturluson. Este fue un poeta y gobernante de Islandia, en el siglo XIII. Estas sagas han servido para comprender mejor los mitos nórdicos. La magia de Odín, la cólera de Thor, la lucha de Sigurd contra el dragón, los sarcasmos de Loki, los celos de la valkiria Brunilda, la venganza de Gudruna... Acercarse a los Eddas es recorrer las sendas por donde vagó el espíritu de los antiguos pueblos del norte, descubrir la fuente de muchos de los mitos que pueblan la literatura, la música y el arte occidental, entrar en contacto directo con la religión de los vikingos y antiguos germanos que vivían en tierras “salvajes” más allá del limes del mundo latino. Ese conjunto de textos supone el mayor corpus existente para cualquier mitología europea no clásica, y proporciona una información de gran valor para conocer el componente pagano, irracional y vitalista, que se entreveró con el latino en los orígenes de Europa. Las leyendas de creación y destrucción, de amor y de muerte, recopiladas en el siglo XIII por Snorri Sturluson y los anónimos ocultos tras el nombre de Saemund el Sabio, fueron de una edad mítica en la que hombres y dioses compartían la tierra. El “Codex Regius” es un manuscrito islandés, en el cual se preserva la Edda poética (no confundirlo con el otro Codex Regius, que contiene la Edda prosaica). Los eruditos lo identifican como “R” (Regius) o como “K” (Konungsbók, “Libro Real” en islandés) y se cree que fue escrito en la década de 1270, aunque hay indicios de que el autor pudo ser el eskaldo islandés Saemundur fródi Sigfússon (siglo XII). Por otra parte, la “poesía escáldica”, también llamada poesía cortesana, se elaboró en las cortes de Noruega y luego en Islandia desde el siglo IX al XII. El escaldo, guerrero y poeta a la vez, componía poemas de acuerdo a rigurosas formalidades. La poesía escáldica es una larga serie de estrofas (generalmente en métrica dróttkvætt), con un estribillo (stef) a intervalos; se caracteriza por una compleja sintaxis, por utilizar la aliteración y por incluir figuras retóricas, una serie de perífrasis y metáforas que oscurecían su comprensión, como los kenningar y heiti. La mayoría de estos poemas están compuestos por los escaldos a los reyes a quienes prestaban servicio en la corte. Su contenido histórico suele tener relación con batallas y otros hechos notables durante su reinado. La Edda poética o Edda mayor, también llamada Edda de Soedmund, es una colección de poemas escritos en nórdico antiguo preservados inicialmente en el manuscrito medieval islandés conocido como Codex Regius. Junto con la Edda prosaica de Snorri Sturluson, la Edda poética es la fuente existente más importante sobre mitología escandinava y leyendas heroicas germanas. Los poemas éddicos están compuestos en versos aliterativos. El lenguaje de los poemas es generalmente claro y relativamente sin adornos. Mientras que los kenningar son empleados usualmente, no se acercan a la frecuencia o complejidad encontrada en la poesía escáldica. La datación de los poemas ha sido una fuente de largas discusiones entre los eruditos durante mucho tiempo. Es difícil alcanzar conclusiones firmes. Mientras que algunas líneas de los poemas éddicos a veces aparecen en poemas de conocidos poetas, tal evidencia es difícil de evaluar. Hay que recordar que la cristianización de Escandinavia se inició en el siglo VIII. Poemas individuales tienen pistas individuales sobre su edad. El problema de datar los poemas está relacionado con el problema de saber dónd dónde fueron compuestos. Dado que Islandia no fue habitada hasta más o menos el año 870 cualquier cosa compuesta antes de esa fecha debe de haber sido compuesta necesariamente en cualquier otro lugar, muy probablemente en Noruega. Sin embargo todos los poemas más reciente son posiblemente de origen Islandés. Lo cierto es que últimamente los eruditos han tendido a evitar este debate. Por otro lado, Snorri Sturluson (1179-1241) fue un político, historiador y escritor islandés. Está considerado como el más importante autor de la antigua literatura islandesa y germánica en general, y como uno de los más relevantes de toda la Edad Media europea. Sus obras son, además, las fuentes primarias más importantes que conocemos sobre la antigua mitología, religión, historia y cultura de los pueblos germanos. Durante el período comprendido entre 1222 y 1231 publicó: • Heimskringla (Orbe del mundo), una monumental historia de Escandinavia a lo largo de los siglos IX al XII, conformada por dieciséis sagas sobre distintos reyes noruegos. • Ynglingasaga (Saga de los Ynglinglos), que aborda la cuestión de los míticos orígenes, que remontaban hasta Odín y Freya, de los monarcas noruegos, y sobre su historia hasta el siglo IX. • Saga de Égill Skallagrimsson, sobre cuya atribución ha habido grandes polémicas. Egill Skallagrimsson (circa, 910-circa, circa 990) fue un autor de poesía escáldica islandesa, cuya vida y obras inspiraron la saga mencionada, que fue compuesta en torno a los años 1220-1230 y atribuida muchos especialistas al escritor islandés Snorri Sturluson. • En el llamado Edda Menor o Edda en prosa, una especie de manual crítico sobre la poesía escáldica, incluyó importantísimas informaciones sobre la antigua religión escandinava. Por otra parte, la Edda prosaica, conocida también como Edda Menor o Edda de Snorri, es un manual de poética islandés que también contiene muchas historias mitológicas. Su propósito fue permitir a los poetas y lectores islandeses entender la sutileza del verso aliterativo, y comprender el significado detrás de los muchos kenningars que eran usados en la poesía escáldica. Fue escrita por Snorri Sturluson cerca del año 1220. Sobrevivió en siete manuscritos principales, escritos entre el 1300 y el 1600. Mediante la Edda en prosa, Sturluson intentaba que la poesía cortesana escáldica no desapareciera por incompetencia o desconocimiento e ldos poetas contemporáneos. Debido a la rigidez del arte compositivo escáldico, se requería un conocimiento profundo de la mitología pero también de los recursos métricos y de expresión. En resumidas cuentas, concebida originalmente como una preceptiva para los escaldas escandinavos, la "Edda menor" fue escrita por Snorri hijo de Sturla (1179-1241) en 1220, durante el periodo de esplendor de las letras islandesas antiguas. Modernamente, sin embargo, su mayor atractivo se debe a ser la mejor y mas indeleble introduccion al sugestivo mundo de la mitologia y las leyendas heroicas del mundo nordico. En ella se cuentan las andanzas de Odin, señor del Valhalla y de las valkirias; de Tor, de Frig y Freya, de Balder, de Loki, y se traza la cosmogonia de las creencias precristianas. Entre los relatos de corte epico legendario que contiene ocupa un lugar destacado la historia de Sigurd, el heroe que supo matar al dragon Fafnir y apoderarse del tesoro de los nibelungos. Tanto Gylfaginning o alucinación de Gylfi, como Völuspá, poema perteneciente a la Edda mayor, aportan una visión completa sobre el proceso cosmogónico de la Mitología nórdica. Por su parte, Völuspá (La Profecía de la Vidente) es el nombre del primer y el más conocido poema de la Edda poética. Cuenta la historia de la creación del mundo y su inminente final, narrada por una völva o vidente y dirigida a Odín. Es una de las principales fuentes primarias para el estudio de la mitología nórdica. La profecía comienza con una invocación a Odín, tras lo cual la vidente comienza a relatar la historia de la creación del mundo de forma resumida. La vidente explica cómo pudo conseguir su conocimiento, conociendo así la fuente de la omnisciencia de Odín, y otros secretos de los dioses de Asgard. Menciona los acontecimientos presentes y futuros, aludiendo a muchos de los mitos nórdicos, como la muerte de Baldr y el encadenamiento de Loki. Por último, la vidente habla del fin del mundo, el Ragnarök, y su segunda venida. El poema comienza con la vidente pidiendo silencio a los "hijos de Heimdal" (los seres humanos), y preguntando a Odín si desea que ella le recite el antiguo saber. También menciona que recuerda a los gigantes nacidos en tiempos remotos, que fueron quienes la criaron. Comienza entonces a relatar el mito de la creación: en el principio el mundo estaba vacío, hasta que los hijos de Bor levantaron la tierra desde el fondo del mar. Los Æsir establecieron entonces el orden en el cosmos, ubicando en él al Sol, la Luna y las estrellas, comenzando así el ciclo del día y la noche. Siguió así una edad en la que los Æsir crearon y acumularon mucho oro, por lo que fue llamada la Edad Dorada, en la cual construyeron con dicha templos palacios, y crearon herramientas y artefactos. Pero entonces tres poderosos gigantes llegaron desde Jötunheim, finalizando así la edad de oro. Los Æsir crearon entonces a los enanos, de los que Mótsognir y Durin eran los más poderosos. En este punto concluyen las diez primeras estrofas, mientras que las seis siguientes contienen los nombres de los enanos. Esta parte, denominada a veces como Dvergatal (catálogo de enanos), se considera un mero paréntesis en la narración, y suele ser omitida por los redactores y los traductores. Tras el Dvergatal se narra la creación del primer hombre y la primera mujer, Ask y Embla, así como una descripción de Yggdrasil, el árbol-mundo. La vidente narra después como Gullveig originó la primera guerra, y lo que sucedió en la lucha entre Æsir y Vanir. En ese punto la vidente revela a Odín que conoce algunos de sus propios secretos, de cómo sacrificó uno de sus ojos en pos del conocimiento, obteniendo la cabeza profética de Mimer. La vidente suele preguntar constantemente a Odín si desea seguir escuchando su narración, y entonces ella le cuenta cómo los problemas pronto acaecerán: la muerte de Baldr, el mejor y más bello de los dioses; la enemistad de Loki; la destrucción final de los dioses, donde fuego e inundaciones abruman el cielo y la tierra, mientras que los dioses libran la batalla final contra sus enemigos, aludiendo este vaticinio al Ragnarök, el "destino de los dioses". Describe los hechizos de la batalla, las luchas personales de los dioses, y el trágico final de muchos de ellos, entre los que se cuenta el propio Odín. Finalmente, un nuevo mundo renacido se creará desde las cenizas de la muerte y la destrucción, donde Baldr volverá a vivir en un mundo nuevo donde la tierra florecerá en abundancia. En otro sentido, también hemos de referirnos a Gylfaginning (La visión o alucinación de Gylfi), que es la primera sección del libro Edda Menor. El escaldo islandés Snorri Sturluson resumió la mitología nórdica bajo un sistema coherente, algunos afirman que fue por temor a que se perdiera o desvirtuara bajo el dominio espiritual del cristianismo en Europa. Sturluson se basó en cantos escritos unos siglos antes, e incluso en los primeros tiempos del cristianismo. Estos se han conservado principalmente en la Edda Mayor. Los relatos mitológicos que se conservan en el Gylfaginning eran útiles para los poetas (escaldos), ya que obtenían motivos y materias para sus versos. Además, muchos kenningar se explican según las aventuras y hazañas de los dioses. Y, así, damos por finalizado todo lo referente a las fuentes de la mitología escandinava. Seguidamente, pues, nos ocuparemos de las características más relevantes de dicha cultura mitológica. Sin entrar en por menores, diremos que son las siguientes: • Sus creencias no se basaban en verdades transmitidas de dioses a mortales, sino en vivencias de los mortales y su relación con los dioses. • Los mitos y las leyendas se transmitieron exclusivamente de forma oral, es decir, de una generación a otra en forma de poesía. • El destino es un elemento predominante en esta cultura. • En la cultura nórdica, el mundo se representa como un disco plano. • Los dioses nórdicos tenían su lugar de habitación en Asgard, una ciudad sagrada que se rodeaba de murallas. • El mundo habitado por los humanos se encontraba entre Asgard y Niflheim y se le denominaba Midgard o región baja del cielo. • Helheim era una zona profunda, que era gobernada por la hija de Loki, constituyendo el lugar donde residían los muertos. • Yggdrasil es el árbol de la vida, un fresno perenne, cuyas raíces y ramas mantienen unidos los mundos nórdicos. • Eran los dioses los que proporcionaban a los mortales las habilidades y los sentidos. • Los guerreros que morían en batalla eran honrados al pemitírseles ir al Valhalla o salón de los muertos, lugar místico que era un espacio de celebración y combates, encontrándose junto a los dioses. • En la mitología escandinava encontramos tres clanes de deidades, a saber, los aesir, los vanir y los jotun, aunque estas deidades tenían distintas naturalezas y características. Mitos y leyendas nórdicos Los mitos y leyendas pertenecientes a la mitología nórdica, si se toman de forma conjunta, narran una historia cíclica que se inicia con la creación del cosmos, y finaliza con la caída del mismo en el Ragnarok, reanudándose con otra nueva creación. Este ciclo, que incluye el nacimiento, la vida, la muerte y el renacimiento, es semejante al ciclo que se repite en cualquier organismo. Para los nórdicos, estos relatos expresaban lo que no podía verse de los fenómenos visibles. Relacionaban todo lo que podía encontrarse en el transcurso de una vida. La mitología nórdica comprendía una cosmovisión que era expresada en imágenes y por medio de las narraciones. No se usaba el lenguaje conceptual, al que estamos más acostumbrados actualmente para expresar nuestras cosmovisiones, es decir, progreso histórico, progreso de la ciencia, etc. Esta predilección de la historia sobre el concepto, se debía a que la religión germánica precristiana era de naturaleza animista. Para los animistas, el mundo no se compone de materia inerte que sigue leyes fijas y predecibles, sino que todo es voluntario, consciente y espiritual. Historia de la creación del mundo Al principio del todo sólo se hallaban el gran abismo (Ginnungagap) y el árbol de la vida que sería el sostén de los mundos (Yggdrasil). De la raíz de Yggdrasil emana la fuente que llena el pozo del conocimiento, custodiado por Mímir. Las raíces del árbol tenían dos reinos: Muspelheim, el reino de fuego, y Nifelheim, reino de la oscuridad y la tiniebla. En medio de estos dos reinos se encontraba el gran caldero (Hvergelmir), con agua que burbujeaba y alimentaba los doce ríos que flotaban sobre el abismo. Hvergelmir (del nórdico antiguo, La caldera hirviente) es una fuente de aguas heladas en Niflheim. Todos los ríos helados vienen de allí, y es la fuente de los once ríos, Élivágar. Más arriba de la fuente, el dragón Níðhöggr roe una de las raíces del fresno del mundo, el Yggdrasil. Cuando los ríos se precipitaban al abismo, se formaban bloques de hielo gigantes, lo cual hace referencia al caos original de las religiones primitivas. En el inicio de la existencia, caen de Muspelheim llamas de fuego sobre los gigantescos bloques de hielo. De esta manera se forman las nubes de vapor que salen del abismo, originando la creación de los elementos, el espacio, la tierra y el océano. Salen a la luz los mundos sostenidos por el árbol sagrado. Midgard, el mundo físico y tierra de los hombres, y Nilfheim, el mundo de las infradimensiones. Los mundos están sostenidos sobre sus ramas y se comunican por tres de sus raíces. Bor, hermano de Bur, se une con una gigante y de esta unión En el ámbito de la mitología nórdica y germana (en nórdico antiguo, Baldr), es el dios de la paz, la luz y el perdón, y el segundo hijo de Odín. También es citado como Baeldaeg (n. 243) en algunas fuentes protohistóricas, que se refiere a un antiguo rey escandinavo del siglo III. En el siglo XII, los relatos daneses de Sajón Gramático y otros cronistas del lugar registraron una versión evemerista de la historia. La Edda poética, compilada en el siglo XIII en Islandia pero basada en poemas en nórdico antiguo mucho más antiguos, y la Edda prosaica contienen numerosas referencias a la muerte de Baldr, tanto como una gran tragedia para los Æsir como un precursor del Ragnarök. De acuerdo con la Gylfaginning, un libro de la Edda prosaica de Snorri Sturluson, la esposa de Baldr es Nanna y su hijo es Forseti. Snorri también relata que Baldr poseía la mejor nave jamás construida, llamada Hringhorni, y que no había lugar más hermoso que su salón, Breidablik. Las fuentes de la mitología nórdica son (principalmente) las Eddas, la Edda Mayor y la Edda menor. • La Edda Mayor, que es también la más antigua, es una colección de poemas anónimos. El idioma es islandés y data del año 1000 o incluso antes. Se pueden dividir los poemas en dos grupos: poemas míticos que hablan sobre la creación y el fin del mundo, y los poemas heroicos que hablan principalmente sobre Odin y Thor. • La Edda Menor es también llamada la Edda de Snorre Sturluson quien lo escribió alrededor de 1220. Es un manual de poesía para los escaldos. Consta de tres partes: • Gylfaginning es una descripción de la mitología, es decir el mito de la creación del mundo, de los dioses y de sus vidas. El propósito de contar los mitos era dar a los escaldos la base de su poesía. • Skáldskaparmál es una presentación sistemática del lenguaje de los escaldos, y contiene asimismo muchas citas de poemas de escaldos denominados y anónimos. • Hattal significa registro de metros. Consta de un poema de 102 estrofas, cada una con su propia peculiaridad métrica o lingüística, mostrando así las reglas del lenguaje poético. El mito de la creación del mundo El principio, érase el Frío y el Calor. El frío era Nilfheim, un mundo de oscuridad, frío y niebla. El calor era Muspell, el mundo del eterno calor. Entre estos dos mundos existía un gran vacío con el nombre de Ginnungagup. En Ginnungagup surgió la vida al encontrarse el hielo de Niflheim y el fuego de Muspell. De este encuentro entre el frío y el calor nacieron primero el ogro Ymer y después la gigante vaca llamada Audumbla. Ymer vivió de la leche de Audumbla, y de su sudor nació una pareja de gigantes, y de sus pies un hijo. Ese fue el origen de los "gigantes de escarcha", también llamados yotes. Audumbla vivió lamiendo la escarcha en las rocas salobres, de donde surgió poco a poco el primer hombre, Bure, y de él descienden los dioses llamados asas. El hijo de Bure, de nombre Bor, se casó con la hija de un yote, Bestla, y juntos tuvieron tres hijos dioses: Odin, Vile y Ve. Odin y sus hermanos mataron a Ymer, y de su cuerpo crearon la tierra, de su sangre el mar, de su cráneo el cielo, de sus huesos las montañas, de su pelo los bosques, de su cerebro las nubes y de sus cejas un muro alrededor del inhabitable exterior. En este nuevo mundo crearon el mundo de los hombres, llamado Midgård. Luego, y para que los hombres no se sintieran solos, crearon en el centro de Midgård el mundo de los asas, Asgård, en cuyo centro crecía un gran fresno llamado Yggdrasil. Yggdrasil fue el árbol de la vida, y si muriera, significaría la destrucción total del mundo. Yggdrasil sostenía el cielo y en su copa vivía un águila, y entre los ojos del águila un gavilán llamado Vederfølner. Por el tronco corría la ardilla Ratatosk pasando noticias e insultos entre el águila el dragón Nidhug que vivía al lado de una de las raíces de Yggdrasil. Cuatro ciervos corrían por sus ramas y el rocío que caía de su cornamenta formaba los ríos del mundo. Yggdrasil tenía tres raíces. Una yacía en Asgård, donde también se encontraba el pozo de Urd vigilado por tres nornas, encargadas de sacar agua del pozo para regar Yggdrasil. Estas tres nornas (diosas del hado) reinaban sobre el destino de los hombres y decidían si vivirían felices o no. La otra raíz yacía en Jotunheim, el mundo de los yotes (gigantes de escarcha), y aquí también se encontraba el pozo de Mimer. Era el pozo de la sabiduría y el que bebía del pozo sabría todo lo pasado y todo lo venidero. En el fondo del pozo se hallaba uno de los ojos de Odin, quien lo dio en prenda a cambio de sabiduría. La tercera raíz yacía en Niflheim, donde se encontraba también el dragón Nidhug. En Asgård tenía Odin su casa llamada Valhal, donde vivían los guerreros vikingos muertos (Einherjerne) y las valquirias. Las valquirias eran las vírgenes guerreras o espíritus de guerra de Odin, y las que llevaban a los guerreros muertos a Valhal. Valhal tenía 540 puertas y todas tan grandes que podían entrar 800 hombres a la vez. Su techo estaba cubierto de escudos dorados, encima de los cuales caminaba la cabra Heidrun. Heidrun comía las hojas de Yggdrasil y de su ubre caía la hidromiel que bebían los guerreros. Todos los días los guerreros de Valhal salían al campo de batalla, aunque ahora sin que les ocurriera nada. Si se les caía un brazo o una pierna, las valquirias lo arreglaban por la noche. Después de la batalla venía el gran festín con mucha comida y bebida. Valhal era una especie de paraíso para los guerreros, algo que les quitaba el miedo a morir. Así se preparaban para la última batalla el día de Ragnerok, "el crepúsculo de los dioses", el día del fin del mundo. Los dioses Odin era el dios supremo, padre de todos los hombres y de muchos de los dioses. Era el dios tanto de la sabiduría como de la guerra. Dio un ojo en prenda a cambio de la sabiduría del pozo de Mimer. Cuando se sentaba en su trono Lidskjavl, veía todo lo que pasaba en el mundo. También tenían dos cuervos llamados Hugin y Munin que salían todas las mañanas y regresaban antes del desayuno para dar cuenta a Odin de todo lo que habían visto y oído. Gere y Frece son sus dos lobos, que comen toda la comida de Odin, porque él se mantenía únicamente de vino. Su caballo Sleipner tenía ocho piernas y corría más que cualquier otro animal u hombre tanto por aire, como por tierra y agua. También era el dios de la muerte de los guerreros, a los que llevan a Valhal al morir. Odin tuvo tres esposas: la primera era Jord o Fjordgyn con quien tuvo a Thor; la segunda se llamaba Frigg y era su favorita y con ella tuvo el hijo Balder; la tercera era Rinda, con quien tuvo a su hijo Vali que sobrevivirá al Ragnerok. Thor era el dios de la guerra y la lucha salvaje. Era el hijo de Odin, y el más fuerte de todos los dioses . Siempre llevaba su martillo Mjølner que tenía la maravillosa capacidad de siempre dar en el blanco para después regresar a su dueño. Cuando lo tiraba se veían relámpagos en el cielo y sonaban truenos cuando viajaba en su carro llevado por dos machos cabríos de nombre Tandgnojst y Tandgrisner. Los machos cabríos podría ser sacrificados al atardecer y luego resucitar la mañana siguiente, si se tenía cuidado de no romper ningún hueso y si se recogían todos los huevos y se metían en la piel del animal. También poseía un cinturón de fuerza que doblaba su ya de por si considerable fuerza y unos guantes de hierro. Thor estuvo casado con Sif y tuvo tres hijos; Magni, Modi y Trud. Freya era la diosa del amor y de la fertilidad, la más bella de todas las diosas. También era la que enseñaba a los dioses el arte de la magia. Tenía una manta mágica de plumas con la que se transformaba en un halcón, y un collar llamado Brisingegamen. Montaba en un carro llevado por dos gatos. Lloraba con lágrimas de oro. Freya y Odin se repartían entre ellos los guerreros muertos. Frey era el hermano de Freya, y como ella dios del amor y de la fertilidad. Tenía el maravilloso barco llamado Skidbladnir, que se desplegaba después de utilizarlo y siempre tenía un viento favorable al izar la vela. Tenía también una espada que blandía sólo, y un jabalí mágico, Gullinbursti, que corría muy deprisa por tierra y por mar. Heimdal hijo de Odin, tenía ocho hermanas como madre. Es el guardián del puente Bifrost que va de Midgard a Asgard, por lo que los dioses le han dotado de una visión y un oído extraordinarios. Ve a una distancia de más de 100 millas y oye crecer la lana en los lomos de los corderos. Es el que anunciará el comienzo de Ragnerok haciendo sonar su cuerno Gjallarhorn que se oirá en todo el mundo. Balder era el dios de la luz y de la verdad. Era hijo de Odin y Frigg. Vivía en el palacio Breidablik, cuyo techo era de oro y cuyas columnas de plata maciza. Nada falso podía entrar por sus puertas. Por medio de un sueño, se conoce que Balder va a morir joven. Odin pide a su esposa Frigg (diosa del matrimonio y de la naturaleza salvaje), la madre de Balder, que haga jurar a todos los vivientes, a todas las fuerzas y a todas las cosas del universo que no le harán daño a Balder. Para celebrar que Balder ya era invencible, los otros dioses se divertían con un juego, en que todos podían lanzar lo que quisieran contra él. Pero Frigg había dejado sin juramento a un pequeño brote de muérdago, y Loke, disfrazado de anciana, se enteró y fue en busca del brote. Se lo dio al hermano ciego de Balder, Hodur, quien, con su ayuda, lo lanzó contra su hermano matándole. Por petición de Odin, la reina del infierno, Hel, accedió a devolver a Balder al mundo de los vivos a condición de que absolutamente todo el universo llorara por él. Lo hace todo el universo menos una vieja bruja llamada Thokk, que, en realidad, era Loke disfrazado de nuevo. Loke era en realidad un yote, un gigante de las escarchas. Llegó a Asgard porque se hizo hermano de sangre con Odin. Era el dios del engaño, de la mentira y del caos, un espíritu malvado, provocador de tumultos y ladrón. Tenía la capacidad de transformarse en cualquier animal. Era el principal responsable de la muerte de Balder, pero también ayudaba muchas veces a los dioses a salir de situaciones difíciles. Los dioses le dieron un castigo por la muerte de Balder. Le ataron a unas rocas grandes con las tripas de uno de sus hijos, y encima de su cabeza le colgaron una serpiente venenosa. Su mujer Sigyn recogía en una copa las gotas de veneno que continuamente caían sobre su cara. Pero cada vez que vaciaba la copa, le llegaban a caer algunas gotas, lo que le producía unos dolores tremendos. Cuando se retorcía de dolor, la tierra temblaba. Una vez iban a construir un muro alrededor de Asgard. Se ofreció un gigante para construirlo a cambio de la diosa Freya, junto con el sol y la luna. Los dioses aceptaron con tal de que acabara el muro en 6 meses, tal como les había aconsejado Loke. El gigante aceptó a condición de que le dejasen utilizar su caballo Svadilfare. El proyecto comenzó y avanzó muy deprisa. Al estar a punto de cumplirse los 6 meses, los dioses empezaron a preocuparse. No querían perder a Freya, ni al sol y a la luna, y le exigieron a Loke que buscara una solución. Loke se convirtió en una yegua que distrajo al caballo Svadilfare, sin el cual el gigante fue incapaz de cumplir el plazo. Luego Loke dio a luz a un caballo con ocho piernas y se lo regaló a Odin, quien lo llamó Sleipner. Con la giganta Angerbode tuvo tres monstruos, los más terribles del universo: Fenrisulven (el lobo Fenrir), Midgardsormen (la serpiente Midgard) y Hel, la reina del infierno. Fenrisulven llegó a Asgard siendo un cachorro para que los dioses lo vigilaran, pero enseguida se hizo muy grande y sólo el dios Thor, Tyr, se atrevía a darle de comer. Se había predicho que él y su familia serían los responsables de la destrucción del mundo, por lo que al final los dioses querían atarle. Lo intentaron con dos cadenas distintas, pero Fenrisulven rompió las dos. Al final los dioses acudieron a los enanos herreros, quienes hicieron una cadena con 6 cosas: las pisadas de un gato, la barba de una virgen, las raíces de una montaña, los sueños de un oso, el aliento de un pez y el escupitajo de un pájaro. Fenrisulven ya no se fiaba de los dioses aunque Gleipner más bien parecía un hilo de seda, y dijo que sólo se dejaba poner la cadena si alguno de los dioses se atrevía a meter el brazo en su boca. El único que se atrevió fue Tyr. Fenrisulven quedó atrapado por Gleipner y Tyr perdió el brazo. Permanecerá atado hasta el día de Ragnerok. Midgardsormen era una serpiente que vive en el mar que rodea la tierra. Igual que su hermano Fenrisulven, Midgardsormen se crió en Asgard. Cuando se hizo demasiado grande, Thor la tiró al mar para ahogarla. No podía matarla en la tierra, porque se derramaría su veneno envenenando todo a su alrededor. Se había predicho que lucharía con Thor cuando llegara Ragnerok y que se matarían mutuamente. Hel era hermana de Fenrisulven y Midgardsormen. Es la reina del infierno Nielfheim y allí fue arrojada por los dioses. Vive en el palacio Eljudner (palacio de la miseria), cuya puerta principal se llamaba Falanda Forad (el principio) y cuyo vestíbulo se llamaba Bilkanda (maldición). Tenía dos servidores llamados Ganglad og Gangled (retraso y pereza). Su cama tenía el nombre de Keur (enfermedad e insomnio), su mesa Hungur (hambre), y su cuchillo Sultur (la sed). El Ragnarök (la perdición de los dioses) es el fin del mundo nórdico, claramente reflejado en el Armagedón cristiano. En la mitología nórdica, el Ragnarök culmina en una batalla final entre dios demonios y gigantes, que termina con la muerte de los dioses. El mundo es consumido por el fuego y el hielo. En la mitología nórdica, el Ragnarök es la batalla del fin del mundo, el destino del cual no pueden escapar ni los hombres y ni los dioses. Esto traerá la destrucción de Asgard (es la ciudad donde habitan los dioses nórdicos, los Aesir) y la renovación del mundo. Yggdrasil es un fresno perenne también llamado: el árbol de la vida, o fresno del universo, en la mitología nórdica. Sus raíces y ramas mantienen unidos los 9 mundos. Un puente unía el Yggdrasil con Asgard, el Bifröst (un puente con forma de arco iris). Todos los dioses cruzaban por él para entrar en el Midgard (el lugar donde vivian los humanos). Yggdrasil gotea miel y cobija a un águila sin nombre que entre sus ojos posee un halcón que se llama Vethrfolnir, a una ardilla llamada Ratatösk, a un dragón llamado Nidhogg. Este último, vive en el Niflheim donde crece una de las raíces de Yggdrasil, la cual roe sin parar hasta que llegue el Ragnarök. Mientras vive en las raíces de Yggdrasil, Ratatösk corre de arriba para abajo llevando los cotilleos entre el águila sin nombre y el halcón Vethrfolnir, hacia Nidhogg, esperando causar trifulcas entre ellos. El Ragnarök enfrentará a los Aesir, dirigidos por Odin, y apoyados por los guerreros muertos en combate, a los gigantes de hielo y a Loki (el dios del fuego), y a diferentes monstruos como el lobo Fenrir y el monstruo marino Jörmungand. Se producirán violentas batallas que enfrentarán a Odin contra Fenrir, Thor contra Jörmungand y a Loki contra Heimdall. El resto de los dioses y de los gigantes también morirán en combate. El Ragnarök estará precedido por el Fimbulvetr, el Invierno de Inviernos: tres inviernos continuos se seguirán uno a otro sin verano. Como resultado, habrá los conflictos y las peleas, y todos los mortales desaparecerán. Después de una persecución perpetua, el lobo Sköll y su hermano Hati finalmente devorarán a la diosa Sól (diosa del sol) y a su hermano Máni (dios de la luna), respectivamente. Las estrellas desaparecerán de los cielos, sumiendo la tierra en la oscuridad. La tierra se estremecerá tan violentamente que los árboles serán arrancados de raíz y las montañas se derrumbarán; se liberarán Loki y su hijo, el lobo Fenrir. El gallo rojo Fjalar cantará a los gigantes y el gallo de oro Gullinkambi cantará a los dioses. Un tercer gallo, de color rojo óxido, despertara a los muertos en Hel. Jörmundgander, la serpiente de Midgard, saldra del océano para dirigirse hacia la Tierra. De las tierras del este, el ejército de Jotun, conducido por Hrym, navegará en la aterradora nave Naglfar (fabricada con las uñas de hombres muertos), hacia los campos de batalla de Vigrid. Desde el norte, una segunda nave se dirigirá hacia Vigrid, con Loki y los habitantes de Hel. En medio de esta agitación, los gigantes de fuego de Muspelheim, conducidos por Surt (su líder), avanzarán hacia el sur y partirán en dos el mismísimo cielo. Mientras cabalgan hacia Bifrost, éste se romperá tras ellos. De esta manera, todos los Jotuns y todos los habitantes de Hel, Fenrir, Jormundgander, Garm, Surt y los gigantes de Muspelheim, se reunirán en Vigrid. Todos ellos llenarán Vigrid que se extiende a ciento veinte leguas en cada dirección. A todo esto, Heimdal, siendo el primero de los dioses que verá a los enemigos acercarse, hará sonar su cuerno Gjallarhorn, con tal ímpetu, que será oído en los nueve mundos. Todos los dioses despertarán e inmediatamente se reunirán en consejo. Después, Odín montará Sleipnir (su fiel caballo de 8 patas) y galopará a la morada de Mimer (el guardián de Yggdrasil) para preguntarle sobre el destino de su pueblo y de él mismo. Yggdrasil, se agitará desde la raíz a la copa. Todo en la tierra, el cielo y Hel temblará. Todos los Aesir y Einherjer(los mejores guerreros que murieron en batalla) se dirigirán a la batalla. Este ejército marchará hacia Vigrid y Odín cabalgará al frente, usando un casco de oro y una faja brillante, blandiendo su lanza Gungnir. Odín se dirigirá hacia Fenrir; y Thor a su derecha, no podrá ayudarle porque Jörmungandr, lo atacará. Freyr se desafiará al gigante de fuego Surt, pero se convertirá en el primero de todos los dioses en morir. Todavía quedará una larga batalla antes de que sucumba Freyr. Tyr logrará matar a Garm, pero será herido tan gravemente que sobrevivirá, pero sólo hasta poco después de que el mundo sea destruido por el fuego. Heimdall se encontrará con Loki, y los dos caerán en combate. Thor matará a Jörmungandr con su martillo Mjölnir, pero morirá al instante, envenenado por la saliva que Jörmungandr escupió sobre él. Odín peleará con su poderosa lanza Gungnir contra Fenrir, pero será devorado por el lobo después de una larga batalla. Para vengar a su padre, Vidar llegará inmediatamente y pondrá un pie en la mandíbula del lobo. Con una mano agarrará la su mandíbula y quebrará su garganta, matándole por fin. Entonces, Surt quemará al mundo entero con fuego. La muerte llegará a todos los seres en la Tierra. El sol se apagará y las estrellas desaparecerán de los cielos. Surgirán vapores tóxicos y las llamas estallarán, abrasando el cielo con el fuego. Finalmente, la tierra se hundirá en el mar. Entre los dioses que sobrevivirán estarán los hijos de Odin (Vidar, Valdi y Hœnir) y a los hijos de Thor (Modi y Magni), que heredarán de su martillo. Después del Ragnarök, una nueva tierra saldrá del mar, verde y justa. Dos seres humanos también escaparán a la destrucción del mundo ocultándose dentro del Yggdrasil que repoblarán el mundo humano. Todavía existirán muchos lugares en los que estaran las almas de los muertos. Y en el peor lugar de todos, Hvergelmir, donde el Nidhogg , torturará a los cuerpos de los muertos, absorbiendo la sangre de sus cuerpos. Después de todo, en este mundo nuevo, la maldad y la miseria no existirán más, los dioses y los hombres vivirán juntos en paz y armonía. Los descendientes de Lif y de Lifthrasir habitarán Midgard. La vida, desde los inicios 1. El mundo ante los Dinosaurios 1.1. La formación de la Tierra METEORITO. Partícula o fragmento de materia cósmica que cruza los espacios siderales y que, al penetrar en la atmósfera terrestre, se convierte en aerolito o bólido. Son miríadas las partículas sólidas procedentes de los espacios siderales que penetran de continuo en la atmósfera terrestre, donde se calientan por el roce con ella, de tal modo que dejan en su trayectoria una estela de gases inflamados conocidos desde antiguo por “estrellas fugaces”. En una noche clara y normal, un observador, aun contemplando solamente 1/100.000 de la atmósfera de la Tierra, suele presenciar el paso de unos 10 meteoritos por hora, de donde se deduce que en un período de 24 horas penetran en nuestra atmósfera alrededor de 24 millones de meteoritos, a una velocidad que oscila entre los 10 y los 24km/s. A veces se concentran millares de ellos para producir una lluvia meteórica o lluvia de estrellas. 1.2. La escala del tiempo geológico ERA. Cada uno de los grandes períodos de la evolución geológica o cósmica. La edad de la Tierra ha sido motivo de especulación desde los más remotos tiempos históricos. Los científicos solo concuerdan en que la Tierra es muy antigua. La mayoría le confiere una edad entre 3000 y 10000 millones de años. La división del tiempo geológico se basa en los cambios geográficos, topográficos, climatológicos, etc., originados por los movimientos terrestres. La clasificación en eras o divisiones mayores se basa en los movimientos de mayor magnitud. Una era se inicia con extensos movimientos orogénicos y grandes cambios climáticos. En ella desaparecen muchas especies de plantas y animales y dejan paso a nuevas formas de vida. Mientras se desarrollan estos grandes ciclos ocurren otros menores, llamados períodos, similares pero de menor entidad, que producen variaciones menos profundas. Los períodos, de nomenclatura universal, se dividen en épocas, ya no tan uniformes en todas las partes de la Tierra, y estas en edades. La historia geológica se divide en las eras arcaica o arqueozoica , primaria o paleozoica, secundaria o mesozoica, terciaria o cenozoica y cuaternaria, por orden de antigüedad. PALEOZOICA o PRIMARIA. Dícese del segundo de los períodos de la historia de la Tierra, o sea el más antiguo de los sedimentarios. Su denominación hace referencia al hecho de que sus formas de vida difieren notablemente de las actuales. La nomenclatura moderna considera al paleozoico una era dividida en seis períodos: cámbrico , ordovícico , silúrico , devónico , carbonífero y pérmico . En el paleozoico superior hubo una intensísima y amplia glaciación, la más notable de la historia de la Tierra. Durante casi toda la era imperaron condiciones favorables a un intenso progreso evolutivo. Predominaron los climas templados en grandes regiones y los mares epicontinentales alcanzaron gran extensión. En este período se desarrollaron la mayoría de los invertebrados y aparecieron los primeros anfibios y reptiles. Entre los vertebrados figuraron los peces. MESOZOICO o SECUNDARIO. Aplícase a la era geológica comprendida entre la paleozoica y la cenozoica. Se divide en tres períodos: triásico , jurásico y cretácico . Durante el triásico y jurásico emergió la parte oriental de Norteamérica, pero el océano siguió invadiendo Europa. En el cretácico los mares invadieron Norteamérica, Europa occidental y Gondwana. El Mesozoico es la segunda era o eratema del Fanerozoico, situada entre el Paleozoico y el Cenozoico, que comprende los períodos Triásico, Jurásico y Cretácico o Cretáceo, y abarca desde hace 248 millones de años hasta hace 65 millones de años. Esta era se caracteriza por una intensa actividad tectónica, que se traduce en la escisión de Pangea 2 y la elevación del orógeno alpino, así como por la proliferación de la fauna marina y terrestre. En la vegetación se produjeron muy importantes y numerosos cambios evolutivos. Durante casi todo el Mesozoico las aguas oceánicas fueron cálidas, mientras que en los continentes el clima dominante con diferencias latitudinales fue de tipo tropical y subtropical. Prueba de ello es la amplia distribución que alcanzó en el registro fósil la fauna y flora durante esta época, que incluso en las cercanías de las zonas polares llegaron a desarrollar formas típicas de un clima templado. Bajo estas condiciones de bonanza y la multiplicidad de los hábitats creada por la escisión de Pangea 2 , el Mesozoico presentó una gran diversificación de la fauna marina y terrestre, que quedó reducida drásticamente en el Cretácico terminal, hace aproximadamente 65 millones de años. CENOZOICO o TERCIARIO. Aplícase asimismo a la cuarta era geológica, llamada también terciaria. Comprende dos períodos: el paleógeno (con las épocas del eoceno y el oligoceno) y el neógeno (con las épocas del mioceno y el plioceno), por orden de antigüedad. Se inició hace 60 000 000 de años y concluyó con la época glacial y la aparición del hombre sobre la Tierra hace 1 000 000 de años. Es la tercera y última era del eón Fanerozoico situada entre el Mesozoico y la actualidad, que comprende los períodos Terciario y Cuaternario y abarca aproximadamente 65 millones de años. Las rocas formadas durante este espacio de tiempo, principalmente de tipo sedimentario, componen la Eratema Cenozoica. Conocida también por los términos neozoica, neolítica o cenolítica, constituye la más moderna de las eras en que se divide el registro geológico. Esta división fue introducida en 1840 por el geólogo John Phillips con el término kainozoico, del griego Kainos (nuevo) y Zôon (animal), en clara alusión a las diferencias que presentaban la fauna y flora fósil con respecto a las mesozoicas. Al igual que el Mesozoico se conoce como la Era de los Reptiles, el Cenozoico es la Era de los Mamíferos. El Cenozoico está marcado por la desaparición de ciertos grupos fósiles, como los dinosaurios y ammonites. Tras la extinción de este último grupo, las subdivisiones estratigráficas correspondientes a esta última era se han realizado en su mayoría según las biozonas de Moluscos y microfósiles planctónicos. En el período Terciario se produce la culminación del orógeno alpino, que, acompañado de intensos procesos tectónicos, determinó la formación y consolidacion de las cadenas alpídicas. PALEÓGENO: Aplícase a una subdivisión del período terciario que comprende sus estratos más antiguos, ricos en fósiles, entre los que destacan los numulites . EOCENO: Dícese del terreno que forma la base o comienzo del terreno terciario. Aplícase a la época o período de la era terciaria o cenozoica que sigue al neocretaceo y precede al oligoceno. Comenzó hace unos 60 millones de años y tuvo una duración de 20 a 30 millones de años. Las formaciones de Bretaña, Francia y Bélgica corresponden a depósitos marinos poco profundos, compuestos por gravas, arcillas, arenas y margas. Los movimientos orogénicos continuaron durante toda la época, con la elevación de los Alpes y restantes cordilleras de Europa meridional y Asia central. La vida eocénica floreció bajo condiciones favorables, ya que prevaleció el clima cálido en la mayor parte de la Tierra. En la flora adquieren notable auge las angiospermas . Desaparecen los grandes réptiles y predominan los mamíferos placentarios. OLIGOCENO: Dícese del terreno que en la base del terciario sigue inmediatamente al eoceno, y con el finaliza el terciario antiguo o paleógeno. Aplícase al período paleógeno de la era cenozoica, situada entre el eoceno y el mioceno. En él abundaron los herbívoros de llanuras, como el Mesohippus , caballo tridigitado, y los paquidermos gigantes, y aparecieron los primeros simios verdaderos. En Alemania septentrional, el oligoceno inferior suministra la mayor parte del ámbar mundial, resina fósil gracias a la cual han llegado hasta nosotros más de 2.000 especies de insectos. NEÓGENO: Subperíodo del Cenozoico que abarca desde hace 24,6 millones de años hasta hace 1,64 millones de años; se sitúa entre el Mioceno y el Cuaternario, y es equivalente al Terciario superior. Las rocas formadas durante este espacio de tiempo, principalmente de tipo sedimentario, constituyen el llamado subsistema Neógeno. El término de esta unidad cronoestratigráfica, procedente de las expresiones griegas neos (nuevo) y genos (nacimiento), fue propuesto por Moritz Hörnes en 1853 para poner de manifiesto la similitud existente entre los restos fósiles de su registro estratigráfico con los actuales. Esta división equivalente al Terciario superior englobaba las unidades descritas anteriormente por Lyell con los términos Miocénico y Pliocénico. Durante este período tienen lugar diversos acontecimientos de importancia: Sudamérica y la Antártida se separan definitivamente, y se establece la corriente circumantártica; se extrema la zonación climática; se forman los casquetes glaciares de la Antártida y del Hemisferio Norte; aparecen las primeras corrientes de fondo en el Atlántico Norte; se produce un enfriamiento generalizado del clima y tiene lugar el episodio conocido como Crisis Salina Messiniense durante la edad del mismo nombre. Los movimientos orogénicos más importantes son los plegamientos y cabalgamientos alpinos, procesos tras los cuales se suceden una serie de hundimientos localizados en la región mediterránea. Estos acontecimientos estuvieron acompañados de importantes fenómenos volcánicos, de los que existen multitud de manifestaciones, como las presentes en España y Francia. Al final de este período aparece el primer homínido, el Homo habilis. MIOCENO: Aplícase al tercer período de los cuatro de la era terciaria o cenozoica, precedido del oligoceno y seguido del plioceno. Junto con este, forma el sistema neógeno. En sus comienzos, Europa, invadida por los mares, empezó a experimentar los cambios orogénicos que le dieron su configuración actual. Intensos movimientos orogénicos levantaron las más altas montañas de nuestros días, como las cordilleras del Mediterráneo, Asia y América. La fauna se caracteriza por el desarrollo de los grandes rumiantes. PLIOCENO: Dícese del terreno que forma la parte superior del terciario y que es inmediatamente más moderno que el mioceno. Aplícase al período de la era cenozoica en que se formó dicho terreno. Se halla situado entre el mioceno y el pleistoceno. CUATERNARIO: Relativo al último período geológico de la era cenozoica, posterior al terciario, que se caracteriza por las grandes glaciaciones y la aparición del hombre. Así, pues, se aplica a las épocas más recientes de la era cenozoica que siguen al período terciario: pleistoceno, o época glacial, y holoceno, o época actual. PLEISTOCENO: Se dice del primer período, el más largo, de la era cuaternaria, correspondiente a la edad de la piedra tallada, o paleolítico. Geológicamente sigue al plioceno, última época de la era cenozoica, y precede al holoceno o período más reciente de la era cuaternaria. Se caracteriza por grandes oscilaciones climáticas. Hace 1.500.000 años la extensión de los terrenos con clima polar aumentó considerablemente en las zonas más frías, que acumulaban más nieve en invierno de la que podían fundir los calores estivales, comenzó a crecer un manto de nieves perpetuas que llegó a cubrir vastas extensiones de Norteamérica, Europa nordoccidental, Siberia y Antártida. Actualmente vivimos el último período interglacial después de que los hielos retrocedieran y avanzaran hasta tres veces en un ciclo que culminó hace 35.000 años. Cada aumento de la masa de hielo supuso una disminución en volumen de las aguas oceánicas y el consiguiente aumento de las tierras emergidas. Se estima que en la época de máxima expansión glacial el nivel del mar descendió de 75 a 100 m.; las islas Británicas se unieron a Europa, Borneo y Sumatra a Asia, Alaska a Siberia. HOLOCENO: Aplícase al período más reciente de la era cuaternaria. Comprende entre el pleistoceno y el período geológico actual. 1.3. La deriva continental, el clima y la vegetación del Mesozoico GONDWANA. Es el nombre que se le da a un antiguo bloque continental meridional que resultó de la partición en dos de Pangea , cuando se extendió el mar de Tethys hacia el oeste, lo que lo separó de Laurasia, durante el Jurásico y el Cretácico. Gondwana fue extinguiéndose y esto , dio lugar a las masas continentales de las actuales Sudamérica, África, Australia, Zelanda, el Indostán, la isla de Madagascar y la Antártida, un proceso de partición y alejamiento que continuó durante el Cenozoico y permanece activo en la actualidad. En resumidas cuentas, se trata de un paleocontinente formado durante la era paleozoica y que incluía lo que actualmente es Suramérica, África, Arabia, la India, la Antártida y Australia. MAR DE TETIS: Cuenca oceánica mesozoica situada en el margen del Pantalasa, entre las unidades continentales de Laurasia y Gondwana, de extensión y posición similar a la que ocupó el océano Paleotetis durante el Paleozoico superior y parte del Triásico. A medida que el antiguo mar de Tetis iba destruyéndose, como resultado de la subducción de su corteza oceánica y la rotación de Cimeria, al Sur de dicho continente se abría el Neotetis (o Tetis). La apertura de este océano se inició a principios del Mesozoico y se prolongó hasta finales de esta era. La escisión de Pangea en dos grandes fragmentos continentales (Laurasia y Gondwana), y el crecimiento de los océanos Atlántico e Índico contribuyeron a la destrucción gradual del mar de Tetis, que finalizó prácticamente con el desplazamiento hacia el Norte de África, Arabia, India y Australia, y la elevación del orógeno alpino. El cierre del mar de Tetis destruyó la mayor parte de las evidencias sobre la existencia del Paleotetis, razón por la cual no fue reconocido hasta la década de 1980. Actualmente, los únicos restos de su corteza oceánica se encuentra en el Mediterráneo Oriental, en las cordilleras del Norte de Turquía, el Cáucaso y Pamir, en el Norte de Irán y Afganistán, en los montes Kuenlun y en afloramientos aislados de China e Indochina. OCÉANO URALIENSE. Océano paleozoico que separaba a los continentes Báltica y Siberia . La subducción de su corteza oceánica bajo el margen continental de Báltica generó la aproximación paulatina de las placas continentales y el cierre del océano Uraliense. Durante el proceso de subducción se produjo la acreción de arcos-islas y pequeños fragmentos continentales al margen de Báltica, que al colisionar con Siberia formaron parte del cinturón orogénico conocido por el mismo nombre. OCÉANO PALEOTETIS. Océano paleozoico situado entre el microcontinente Armórica y Gondwana. Tras la consolidación de la estructura básica de Pangea, el océano Paleotetis quedó constituido como un extenso golfo situado en un margen de Pantalasa, entre las extensiones continentales de Laurasia y Gondwana. Su corteza oceánica, o al menos gran parte de ella, fue subducida por su flanco norte en el proceso de choque entre Cimeria con el flanco sur de Asia. Según el geólogo Celâl Sengör (1979), a medida que avanzaba la destrucción del Paleotetis se abría un nuevo mar de Tetis, o Neotetis, al Sur del continente cimérico. La relación entre el Tetis y el Paleotetis aún presenta ciertas discrepancias; actualmente, los únicos restos de su corteza oceánica se encuentra en el Mar Negro . OCÉANO REICO. Océano paleozoico que separaba los continentes Báltica y Armórica. La subducción de su corteza oceánica generó la aproximación paulatina de ambas placas continentales a lo largo del periodo Carbonífero, hasta alcanzar el cierre total del océano que, junto con el cierre del océano Paleotetis, conformó la estructura básica de Pangea 2, y la elevación del orógeno Hercínico . OCÉANO DE JAPETO. Océano que a finales del Precámbrico y durante el Paleozoico inferior separó los paleocontinentes Laurentia, Gondwana y Báltica. Algunos autores se han referido a él como Protoatlántico, ya que su posición guardó cierta similitud con la del océano Atlántico actual. La subducción de su corteza oceánica generó la aproximación paulatina de las placas continentales y el cierre del océano Iapetus. Los sedimentos sufrieron una continentalización progresiva hasta el momento de colisión entre las masas continentales, proceso responsable de la elevación del cinturón orogénico caledoniano . Esta colisión, producida aproximadamente hace 400 millones de años, dejó como huella una sutura dispuesta en dirección SSW-ENE, cuya cronología presenta edades más recientes hacia el este. En la actualidad esta sutura se encuentra materializada por la falla Reach y su prolongación a través de la isla de Terranova; dicha fractura delimita los terrenos con braquiópodos norteamericanos de los que presentan una fauna céltica. OCÉANO DE PANTALASA. Océano de la era paleozoica que rodeaba Pangea2, cuando este supercontinente se encontraba completamente estructurado. No recibe ninguna inicial en los mapas paleogeográficos, dado que es el único océano existente en esta época, a excepción de un brazo profundo de mar que se introducía en Pangea con dirección este, a modo de amplia y profunda bahía, en una posición similar a la adoptada por el mar Mediterráneo en la actualidad. A favor de este mar antiguo, el mar de Tetis, se inició a finales del Triásico la escisión de Pangea en dos unidades continentales: Gondwana situada al Sur y Pantalasa situada al Norte. Se sospecha que la formación de este gran océano influyó de manera importante en las grandes extinciones masivas del Pérmico. Al chocar todos los continentes entre sí, se debieron de formar grandes depósitos salinos en el interior de los mismos, reduciendo de esta manera la cantidad de sal disuelta en el agua del mar. Esta reducción en la salinidad del océano de Pantalasa podría haber llegado hasta límites biológicamente insoportables, produciéndose así la extinción de un gran número de especies marinas. ARMÓRICA. Paleocontinente de la era paleozoica que incluía fragmentos de lo que hoy en día es Centroeuropa, Francia, Norte de Marruecos y la Península Ibérica. Del nombre de este continente aparece derivado el término cuarcita armoricana, que da nombre a la cuarcita que se formó tras el arrasamiento de este continente y que hoy es visible en España, Francia y Marruecos. PANGEA. Nombre que recibe el hipotético supercontinente formado por la unión de todos los continentes presentes en momentos determinados de la historia de la Tierra. Término propuesto en 1912 por el meteorólogo alemán Alfred Wegener en su teoría sobre la deriva continental, referido a supuesta unión de todas las masas continentales en una sola. Fue el gran supercontinente que existió al final de la era Paleozoica y comienzos de la era Mesozoica que agrupaba la mayor parte de las tierras emergidas del planeta. LAURASIA. Es el nombre dado a una antigua masa de tierra del hemisferio norte surgida hacia el final de la primera mitad del paleozoico de la desintegración del supercontinente Pangea, separándose de Gondwana por la apertura del mar de Tetis hace entre 200 y 180 millones de años. Se trata, pues, de un paleocontinente de la era paleozoica formado por fragmentos de Laurentia y Báltica, a los que en determinados momentos se les unieron Siberia y Armórica. LAURENTIA. Paleocontinente de la era paleozoica que incluía lo que hoy en día es Irlanda, Escocia, Groenlandia, y Norteamérica, excepto Florida. DERIVA CONTINENTAL. Teoría relativa al origen de los continentes, según la cual las distintas masas continentales, actualmente separadas por corteza oceánica, son consecuencia de la fragmentación en diversas porciones de un supercontinente inicial (denominado Pangea por Wegener), los cuales, tras deslizarse sobre el manto subyacente, se han desplazado hasta la posición que ocupan en la actualidad. En realidad, la deriva continental no es una idea muy actual. A principios del siglo XVII Giordano Bruno fue sometido a juicio por el Santo Oficio, condenado por hereje y ajusticiado en la hoguera; acusado de defender que las tierras emergidas y los océanos habían sufrido cambios a lo largo de la Historia. A mediados del siglo XIX Antonio Shinder-Perllegrini propuso que los continentes, según se conoce en la actualidad, procedían de la fragmentación de una sola masa continental y, finalmente, a comienzos del siglo XX, dos norteamericanos, Frank B. Taylor y Howard B. Baker, de forma independiente y casi simultánea, expusieron sus ideas sobre un primer esbozo de esta deriva continental. No obstante, la mayoría de los especialistas han reconocido como precursor de dicha teoría al meteorólogoWegener tras la publicación en 1915 de su libro Die Entstehung der Kontinente und Ozeane (traducido como El origen de los continentes y océanos), donde aportó multitud de pruebas (geológicas, geofísicas, geodésicas, paleoclimáticas y paleontológicas) que defendían la confluencia en el pasado de todas la masas continentales en un único supercontinente, al cual bautizó con el nombre de Pangea. TECTÓNICA DE PLACAS. Teoría hoy ya confirmada que explica los mecanismos por los que los continentes se desplazan sobre los océanos y cambian de forma a lo largo de la historia de la Tierra. Hasta comienzos del siglo XX se había pensado que los continentes existentes sobre la Tierra eran algo fijo e inamovible; eran las llamadas teorías fijistas. Pero con el cambio de siglo, Alfred Wegener, meteorólogo alemán, publicó su obra El origen de los continentes y océanos, en la que proponía una deriva de los continentes. Esto se le ocurrió al observar la perfecta coincidencia entre los contornos de Sudamérica y África, y con él comenzó el desarrollo de las llamadas teorías movilistas. Según Wegener, los océanos eran geosinclinales formados en la capa superior de la corteza terrestre, el sial, y las cadenas montañosas se formaban por pliegues dentro de esa misma capa. Poco a poco, se fueron desechando las ideas de Wegener, al aparecer nuevos datos acerca de la estructura de la Tierra. La tectónica de placas no pudo ser confirmada hasta los años 60, en los que su confirmación supuso una verdadera revolución. El principal respaldo hacia esta teoría vino al realizarse dataciones de la antigüedad del fondo de los mares. Entonces, se descubrió que éstos eran mucho más modernos que los continentes, es decir, que la corteza continental. Los fondos marinos más antiguos alcanzan los 180 millones de años, mientras que las rocas más antiguas de los continentes alcanzan y superan los 4.000. Otro dato añadido que se descubrió fue que en los océanos la edad de las rocas se distribuye de forma inversa a como lo hace en los continentes. En los continentes, los terrenos más antiguos se sitúan en el interior de ellos, mientras que en los océanos es a la inversa, ya que los más antiguos se disponen junto a los continentes y los más modernos en su interior, junto a las dorsales que son las áreas o dominios por donde nace nueva corteza oceánica. CICADÁCEAS. Familia de plantas gimnospermas propias de los países tropicales, semejantes a las palmeras y helechos arborescentes. Las cicadáceas constituyen una familia de la cica. Son plantas gimnospermas que constituyen por sí solas la clase de las cicadales y comprende unas 65 especies vivientes. Incluye plantas leñosas con aspecto de palmeras, dioicas, con tronco sin ramificar, al menos cuando son jóvenes. Hojas en el extremo del tallo, pinnadas, con el nervio central prominente. Esporofilos femeninos con aspecto de hojas pinnadas, pectinadas o dentadas, conteniendo 2 o más óvulos en sus márgenes. Esporofilos femeninos formando conos. Comprende 1 género y alrededor de 40 especies distribuidas desde Madagascar a Japón y Australia. Algunas especies producen sago, utilizado como alimento localmente. Otras se cultivan con fines ornamentales. En España podemos ver en cultivo varias especies del género Cycas. Nombre científico: Cycadaceae. ALGA: Nombre común de los vegetales no vasculares con un cuerpo unicelular, colonial, filamentoso o taloide, que viven en medios acuáticos o húmedos y constituyen un grupo sin categoría taxonómica específica formado por tres divisiones: clorofitas (algas verdes), feofitas (algas pardas) y rodofitas (algas rojas). Su cuerpo (talo) puede ser unicelular o pluricelular. El talo alberga siempre cloroplastos ricos en clorofila y otros pigmentos, y la reproducción puede ser vegetativa o por gametos . PORÍFEROS: Relativo al filum poríferos. Este filum de invertebrados parazoos está integrado por los animales comúnmente llamados esponjas, metazoos acuáticos predominantemente marinos. Tienen cuerpo en forma de saco con paredes formadas por ectodermo y endodermo, entre los que se encuentra un tejido conectivo especial (ectomesodermo) que produce un esqueleto formado por filamentos córneos y por espículas silíceas o calcáreas. En los poríferos de organización más simple (tipo ascon) las paredes del cuerpo presentan numerosas aberturas (poros inhalantes) por los que penetra el agua a la cavidad gastral y es empujada por células ciliadas (en la pared de la cavidad) hacia la abertura (ósculo). CRINOIDEO: Relativo a la clase crinoideos. Clase de equinodermos integrada por animales cuyo cuerpo, formado por un cáliz rodeado por largos trazos, está fijado al fondo del mar mediante un tallo. ANTOZOO: Se dice de ciertos celentéreos que en estado adulto viven fijos en el fondo del mar, formando colonias o aislados; tienen un tubo estomacal, la boca redondeada de tentáculos y células urticantes. Los Antozoos son esta clase de animales: la actinia y el coral son antozoos . HELECHO: Nombre común de las plantas comprendidas en la división pteridofitas, es decir, las plantas vasculares sin semilla, que viven en los bosques y en los lugares húmedos. Término vulgar que equivale a pteridofito y, más concretamente, con la clase filicópsida. Existen los helechos hembras, cuyas frondes se encuentran divididas en muchos lóbulos que se subdividen en otros menores (Athyrium filix-femina), y los helechos machos, que se caracterizan por presentar el raquis de las frondes revestido de escamas de color pardo (Dryopteris filix-mas). El helecho es una de las plantas más antiguas que se conocen. LICOPODIO (SIGILLARIA): Planta licopodiácea, propia de sitios húmedos y sombríos, cuyas esporas constituyen el azufre vegetal o polvo de licopodio, que se utiliza como desecante y absorbente. Nombre común de las plantas pertenecientes a la clase licópsidas. LEPIDOPTERIS. Es un género de forma de hojas de Pteridospermatophyta , o helechos de semillas, del Pérmico tardío al Triásico tardío, que vivieron hace alrededor de 260 a 200 millones de años en lo que ahora es Australia, Antártida, India, América del Sur, Sudáfrica, Rusia y China. EQUISETÁCEAS. Son una familia monotípica, siendo su género viviente, Equisetum, que es el único sobreviviente hasta la actualidad de todas las equisetópsidas, las cuales tienen un extenso registro fósil entre el Devónico y el Carbonífero. Se trata de una familia de plantas clasificada en el orden de las Equisetales, clase Equisetopsida, División de las Pteridofitas o Pteridophyta. El nombre de la familia de los equisetos deriva del latín equisetum, el cual proviene de una doble raíz latina: equus que significa 'caballo' y setu 'cerda', 'crin'. Las Equisetáceas son plantas herbáceas, vivaces o perennes. Poseen un rizoma subterráneo, capaz de generar nuevos brotes. El tallo es erguido, rollizo, dividido en tramos articulados en nudos; los segmentos en los que se divide el tallo son estriados o acanalados. El corte transversal muestra una distribución radial de estrías exteriores y canales fibrosos en una segunda capa construida en torno a un tubo central hueco. Los micrófilos se distribuyen en forma de corona en torno a los nudos articulares; son pequeños, verticilados, y tienen forma dentada. Las esporas se alojan en unos receptáculos variables con forma de escudete llamados esporófilos o esporangióforos los cuales, a su vez, están insertados en un estróbilo que aparece en las terminaciones de los tallos fértiles. Las esporas son diploides, esto es, están diferenciadas en macho y hembra y tienen forma más o menos esférica. Las esporas poseen unos tiras que según caigan en tierra seca o húmeda se abren o cierran para favorecer el enraizamiento. El equiseto tiene un ciclo reproductivo similar al de los helechos: de la espora no brota directamente un equiseto sino un corpúsculo verde llamado prótalo, el cual es, al igual que la espora, diploide. Del prótalo femenino fecundado brota la planta del equiseto. BENNETTITALES (o cicadeoideales). Es un orden extinto de plantas con semillas que apareció por primera vez durante el período Triásico y que se extinguió hacia el final del Cretácico. Es un orden extinto de plantas con semillas que apareció por primera vez durante el período Triásico y que se extinguió hacia el final del Cretácico. Algunas especies se caracterizaban por gruesos troncos y hojas pinnadas compuestas con una semejanza superficial a las de las cícadas , distinguiéndose principalmente por la distribución de los estomas sindetocelicos. Además son muy características sus células de la epidermis con bordes ondulados. Bennettitales ha sido incluido en Anthophyta desde hace algún tiempo y se consideran parientes cercanos de las angiospermas por sus estructuras similares a flores. Sin embargo, otros estudios morfológicos afirman que Anthophyta podría ser polifilético, con Bennetitales más estrechamente relacionado con Cycadophyta (cícadas), Ginkgophyta (ginkgos) y Pinophyta (coníferas) que con las plantas con flores. 1.4. Las huellas y su poder testimonial ESTRATO ARQUEOLÓGICO. Es un estrato formado por la aparición, en disposición horizontal, de una serie de materiales tales que permiten afirmar un momento de la vida de los antiguos ocupantes del lugar distinto del anterior y del posterior. La sucesión de estratos mediante la cual puede atestiguarse la existencia de una secuencia cultural completa se llama facies arqueológica. Se llama estrato a cada una de las capas superpuestas en yacimientos de fósiles o restos arqueológicos. El estrato es una unidad litológica de origen sedimentario depositada en condiciones constantes, que puede ser homogénea o presentar estructuras internas, y es distinguible de forma visual, o mediante características físicas de otras unidades litológicas, de las que se encuentra separado por superficies de estratificación. El estrato se considera como la unidad litoestratigráfica más simple y se emplea para establecer la división de una secuencia estratigráfica. Caracterizado por presentar un espesor notable y una importante continuidad lateral, está limitado por superficies o planos de estratificación producidos mediante fenómenos erosivos, por la ausencia de depósitos, o bien como consecuencia de importantes cambios en el ritmo de sedimentación. Según los ambientes de sedimentación donde se generan, los estratos pueden tener un aspecto masivo, o bien presentar una estructuración interna (laminaciones paralelas, laminaciones cruzadas, gradaciones en el tamaño de grano, etc.), que caracteriza el medio de sedimentación. YACIMIENTO: Según la Geología, un yacimiento es la ubicación natural de una roca, un mineral o un fósil. También es el lugar en donde se encuentran restos arqueológicos. EXCAVACIÓN. Trabajo sistemático propio del arqueólogo, que consiste fundamentalmente en el desenterramiento metódico de objetos elaborados por el hombre en cualquier época. Los sistemas arqueológicos y de excavación han llegado a ser muy complejos y tecnificados. El desconocimiento de los usos y procedimientos exactos de actuación en excavaciones comporta siempre la destrucción irreparable de los testimonios, su disposición, estratigrafía , cronología, etc. En España, la ley persigue con dureza a los excavadores clandestinos. FÓSIL. 1. Aplícase a la sustancia de origen orgánico petrificada, que se encuentra en las capas terrestres. 2. Por extensión, dícese de la impresión, vestigio o molde que denota la existencia de organismos que no son de la época geológica actual. Pueden consistir en huesos, conchas o madera; son también fósiles los vaciados de organismos, así como huevos y excrementos de animales desaparecidos. El estudio de los fósiles se denomina paleontología. Cuando un vertebrado queda sepultado, las partes blandas se descomponen y desaparecen, quedando únicamente las duras. Durante los millones de años que puede durar el enterramiento, los minerales disueltos en el agua cristalizan en los huesos y llenan sus diminutos poros. Generalmente la mayor parte del hueso se disuelve y, mediante un complejo proceso, es reemplazado por materias minerales. Muchos organismos pequeños, especialmente insectos, han permanecido íntegros cubiertos por resinas exudadas por los pinos. Esta resina fosilizada, llamada ámbar, permite ver los fósiles de su interior. La mayor parte de las plantas fósiles se han conservado por un proceso de carbonización, en el que, al perder el hidrógeno, el oxígeno y las sustancias volátiles, queda un residuo compuesto principalmente de carbono. ICNITAS DE DINOSAURIOS. Se denomina icnita a una huella o señal de actividad dejada en los sedimentos o las rocas por un organismo. Se utilizan como equivalentes los términos traza, pista, huella, marca y rastro. Es decir, una icnita es una huella fósil de actividad orgánica. Se utilizan como equivalentes los términos traza, pista, huella, marca y rastro. Inicialmente se vinculó el término icnita a aquellas marcas que fueran el producto de la pisada de un vertebrado aunque tal restricción no está justificada. Para algunos autores «icnita» es equivalente a «icnofósil», mientras que para otros un icnofósil es una icnita fosilizada. Se clasifican en icnotaxones. La disciplina que estudia las icnitas se denomina icnología (Paleoicnología para el caso particular de las fosilizadas). DINOSAURIO. Dícese de ciertos reptiles fósiles que son los animales terretres más grandes que han existido, con cabeza pequeña, cuello largo y cola robusta y larga, como el diplodoco. Junto con los cocodrilos actuales y los reptiles voladores, pertenecen a la gran división de los arqueosaurios. Se clasifican en dos órdenes: ornitisquios (pelvis de ave) y saurisquios (pelvis de lagarto). Los saurisquios más antiguos corresponden a la última parte del triásico. Eran de pequeño tamaño, en su mayoría bípedos y de alimentación carnívora o herbívora. Los dinosaurios dominaron la Tierra durante 150 millones de años, pero al final del cretácico, por causas que se desconocen, todos habían desaparecido. En definitiva, se dice “dinosaurio” de ciertos reptiles fósiles que vivieron durante los períodos jurásico y cretáceo, cuyas especies tenían formas muy variadas y, en general, cabeza pequeña, cuello largo y cola robusta y larga. Algunas llegan a alcanzar los cuarenta metros de largo y ocho de altura, como el diplodoco. El término dinosaurio carece de significado taxonómico, pero agrupa dos órdenes diferentes dentro de los reptiles Arcosaurios. Estos dos órdenes son: Saurisquios y Ornitisquios, los cuales se encuentran tan poco relacionados entre sí como lo están los otros dos grupos de Arcosaurios: Pterosaurios y Cocodrilos. Los arcosaurios proceden del desarrollo de un grupo de reptiles tecodontos que vivieron en el periodo Triásico. Los tecodontos se caracterizaban por tener un alveolo para cada diente, lo que los diferenciaba de otros reptiles cuyos dientes salían directamente del hueso de la mandíbula. De los tecodontos se diferenciaría el grupo de los cocodrilos, con representación en la actualidad, y el de los pterosaurios, también llamados reptiles voladores. 1.5. Cuando los animales invadieron la Tierra PRECÁMBRICO. Aplícase el término “precámbrico” a la parte de la historia geológica que precede al Cámbrico y abarca desde la formación de la corteza hasta hace aproximadametne 570 millones de años. Los primeros intentos en la realización de un calendario de la historia geológica terrestre no superan los 600 m.a., ya que a partir de esta fecha los fósiles presentes en el registro estratigráfico dejaban de ser abundantes. Gracias a este hecho, el espacio de la historia con mayor representación fósil recibió el término de Fanerozóico, palabra proveniente del griego, mientras que el resto de la historia geológica (alrededor de 4.000 m.a.) se bautizó con el nombre de Precámbrico (o 'previo al Cámbrico'), cuya enorme extensión no llegó a conocerse hasta la aparición de los métodos de datación radiométrica. Por tanto, resulta obvio que en la construcción del calendario geológico, las rocas sin fauna fósil de mayor antigüedad se agruparan en una única era previa al Cámbrico. TEORÍA DE DARWIN SOBRE EL ORIGEN Y EVOLUCIÓN DE LAS ESPECIES. La teoría de Charles Darwin sobre el origen y evolución de las especies , también conocida como Darwinismo, está basada fundamentalmente en la selección natural y en la lucha por la existencia, aunque en realidad abarca otros muchos aspectos. Darwin estudió profundamente la interacción entre los organismos y su ambiente , y observó que los factores ambientales tienden a eliminar ciertas características de una población y a favorecer otras; éstas últimas permiten a los individuos seleccionados adaptarse mejor a las nuevas condiciones ambientales y esa selección produce evolución. Las grandes aportaciones al conocimiento de la biología evolutiva de este naturalista se deben, en gran parte, a la realización de un viaje por el continente Sudamericano, uno de los más significativos de toda la historia de la biología: el viaje del Beagle , pues así se llamaba el buque de exploraciones en el que partió. El viaje duró cinco años y los datos y muestras que Darwin observó y tomó durante su transcurso sirvieron para dar una nueva visión de la vida y de nuestro lugar en el mundo. La teoría de la selección natural fue formulada originalmente por Charles Darwin para explicar la evolución ; el fundamento de la teoría de Darwin es el concepto de la lucha por la vida, la "supervivencia del más apto", y la herencia de los caracteres ventajosos por la descendencia de los individuos que sobrevivieron. Ese proceso de supervivencia de los más aptos fue llamado por él selección natural y la evolución, según Darwin, se produce cuando la selección natural actúa sobre los caracteres que pueden ser heredados. La observación de las diferencias leves e individuales en las especies domésticas y en las que viven en estado silvestre, así como la lucha por la supervivencia, la divergencia y la herencia correlativa, el uso y desuso de los distintos órganos y partes del cuerpo de los animales y sobre todo la selección sexual (a la que dedica tres cuartas partes de su obra El origen de hombre), le sirvieron a Darwin para exponer su teoría sobre la selección natural y el origen y evolución de las especies , y también para explicar la descendencia del hombre y de los monos antropomorfos, a partir de un antecesor común. DIPNOOS. También conocidos como peces pulmonados, son una subclase de peces sarcopterigios, es decir, que presentan aletas lobuladas. Son los peces más cercanos a los tetrápodos entre los taxones existentes, según los análisis moleculares y morfológicos. Luego, los dipnoos son un orden de peces pulmonados perteneciente a la subclase Sarcopterigios, clase Osteictios, que se extienden desde el Paleozoico hasta la actualidad. Los fósiles más antiguos proceden de rocas del Devónico inferior, y en la actualidad se encuentra representado por tres géneros diferentes: el Neoceratodus, propio de Australia, donde recibe el nombre común de barramunda; el Protopterus, presente en África; y el Lepidosiren, conocido como lepidosirena, que habita en Sudamérica. Las especies constitutivas de este orden son formas trituradoras de moluscos con mandíbulas unidas al cráneo, desprovista de dientes y normalmente con grandes placas dentales, que en las formas más antiguas llegaron a ser muy potentes. Tuvieron su mayor apogeo durante el Devónico, disminuyeron durante el Carbonífero y durante el Triásico alcanzaron una distribución generalizada en todo el mundo. Los Dipnoos presentan una tendencia a disminuir el número de huesos, las aletas pares, y a adoptar la forma adaptativa de las anguilas como consecuencia de la progresiva pérdida de la cola heterocerca. ECOSISTEMA. Conjunto del ambiente (biotopo ) y de los seres vivos animales y vegetales (biocenosis) que viven en él con una influencia recíproca. En el ecosistema se distinguen las sustancias minerales u orgánicas no vivas, los organismos autótrofos o plantas verdes, los organismos heterótrofos diferenciados en herbívoros y carnívoros, y los saprófitos que descomponen sustancias orgánicas o inorgánicas. Los ecosistemas permanecerían en equilibrio de no intervenir el hombre para romperlos con graves consecuencias para la propia sociedad humana (contaminación, deforestación, destrucción de especies). Un ecosistema es la comunidad que forman un medio natural determinado, definido por una serie de características ambientales comunes, y los seres vivos cuyos procesos vitales se relacionan e interaccionan con este medio. Además, un ecosistema está constituido por el conjunto de relaciones entre organismos y ambiente, circunscritas a zonas más o menos limitadas y con características propias. El ecosistema conduce a una estructura trófica claramente definida, con diversidad biótica, y al intercambio cíclico de materiales entre los seres vivos y el medio que los rodea, entendiendo este medio como un conjunto de factores de naturaleza fisicoquímica y otros de naturaleza biológica, que dependen de la propia actividad de los seres vivos. En un ecosistema podemos distinguir dos partes: la estructura y la función. La estructura se refiere a la forma en que aparecen dispuestos sus componentes y las condiciones que lo caracterizan en un momento dado, como por ejemplo, el número de especies, su distribución espacial, etc. La función del ecosistema hace referencia a los vínculos y afinidades que existen entre sus componentes, por lo que se basa en el intercambio de materia y energía con el exterior y entre sus propios componentes. Todo esto tiene una finalidad y en el organismo vivo esta finalidad es el mantenimiento y perpetuación de la vida (supervivencia y fecundidad). ECOSISTEMA ACUÁTICO. La mayor proporción de la biosfera consiste en los ambientes acuáticos y en sus habitantes. Los ecosistemas acuáticos están constituidos por el conjunto de relaciones entre los organismos que viven en este medio y su ambiente, circunscritas a zonas más o menos limitadas y con características propias. También reciben el nombre de biomas acuáticos. La mayor proporción de agua libre en la Tierra se encuentra en el océano y constituye el 97%. El 2% se encuentra en forma de hielo y sólo el 1% forma parte de los biomas o ecosistemas de agua dulce. La gran diversidad de organización y composición que presentan los ecosistemas acuáticos ha dado origen a la formación de dos ciencias diferentes para su estudio: la limnología, para las aguas dulces, y la oceanografía, para las aguas saladas. ECOSISTEMA MARINO. La vida se originó en el mar y la datación de los primeros organismos corresponde al Precámbrico, era geológica en la que aparecieron las primeras células fotosintéticas , cianobacterias, capaces de utilizar el dióxido de carbono como fuente de carbono y la luz solar como fuente de energía. Esto se ha puesto de manifiesto mediante las investigaciones realizadas en sedimentos marinos del Precámbrico, encontrados en Australia y denominados estromatolitos, de hace unos 3.000 millones de años. Es en esta era y, concretamente en el período Proterozoico, donde tiene lugar también la aparición de otras bacterias, algas, protozoos y los metazoos más primitivos, que evolucionaron y dieron lugar a una temprana explosión de vida, con el medio marino como hábitat, hasta llegar a la gran riqueza biológica de nuestros días. A este hecho contribuyó profundamente un incremento en la concentración de oxígeno en el agua del mar, gracias al proceso fotosintético, y la formación de una capa de ozono que reduce la penetración de radiaciones ultravioletas peligrosas para la vida. ECOSISTEMA LÉNTICO (lagos y charcas). Los lénticos son ecosistemas de aguas estancadas y están representados principalmente por lagos, estanques y charcas; varían mucho en tamaño, ya que se pueden encontrar desde pequeños estanques hasta enormes lagos que cubren miles de kilómetros cuadrados. La principal diferencia entre los ecosistemas lénticos y lóticos reside en la tasa de renovación del agua, que en los sistemas lacustres es mucho menor y puede llegar a varios años, pero que es necesaria para el aporte de oxígeno y nutrientes. Según este aspecto, un lago es monomíctico (si una vez al año muestra libre circulación de sus aguas), dimíctico (caso que sean dos veces al año), oligomíctico (con escasos períodos de circulación), amíctico (siempre cubiertos por una capa de hielo) y polimíctico (con circulación continua a lo largo de todo el año). ECOSISTEMA DE ESTUARIO o ESTUARIL. Los estuarios son áreas donde el agua dulce de arroyos y ríos desemboca en el mar. Se caracterizan por presentar una sedimentación muy simple y por la mezcla de agua marina con agua dulce. Por tanto, se trata de áreas que presentan constantes variaciones de salinidad y de distribución de las masas de agua, que proporcionan una dinámica de las fluctuaciones de las poblaciones que los habitan. Muchos autores consideran que el ecosistema estuaril no solo se da en los estuarios propiamente dichos, sino también en las zonas costeras con gran influencia continental y separadas del mar por alguna barrera, englobando así las albuferas, las rías gallegas y los fiordos Noruegos. ECOSISTEMA DE CERRADO o SABANA BRASILEÑA. Tipo de sabana constituida por una asociación vegetal con hierbas altas y árboles de pequeña talla (no superior a los 7 m. de altura), que forman una masa espesa y enmarañada. Suelen desarrollarse en un tipo de altiplanicies, que reciben el nombre de chapada, y representa un raro tipo de vegetación amazónica, concretamente una formación boscosa-arbustiva, que domina la región central de Brasil. ECOSISTEMA LÓTICO o FLUVIAL (ríos y arroyos). Los lóticos son ecosistemas de aguas fluyentes y están principalmente representados por ríos y arroyos. El movimiento del agua puede deberse a descargas de los lagos y estanques, al escurrimiento de las aguas de deshielo, o a partir de manantiales, en los que de modo natural, fluye un caudal apreciable de agua a partir de aguas subterráneas (acuífero ). El carácter de la vida en un curso de agua está determinado por la velocidad de la corriente, que desciende gradualmente al perder altitud, y el volumen de agua aumenta al perder turbulencia, hasta que el río finalmente se remansa. Durante esta transición, la temperatura del agua tiende a aumentar, la concentración de oxígeno disminuye y el fondo fluvial cambia de rocoso a limoso. El carácter de la vida en un curso de agua está determinado por la velocidad de la corriente, que desciende gradualmente al perder altitud, y el volumen de agua aumenta al perder turbulencia, hasta que el río finalmente se remansa. Durante esta transición, la temperatura del agua tiende a aumentar, la concentración de oxígeno disminuye y el fondo fluvial cambia de rocoso a limoso. Los organismos de éstos dos tipos de ecosistemas (remansos y rápidos) suelen ser diferentes, a excepción de los peces, que pueden desplazarse libremente entre ambos. No obstante, la profundidad y las preferencias por distintas zonas a lo largo del curso de los ríos son determinantes en la distribución de los peces. HABITAT. En biología, conjunto de condiciones físicas y químicas que caracterizan un medio ambiente y lo hacen apto para albergar seres vivos. El hábitat es un espacio geográfico con unas condiciones físicas determinadas, en el que vive una especie animal o vegetal. FÓSIL. Dícese del resto orgánico o huella de un organismo que haya vivido en épocas remotas y se haya conservado en las capas de la corteza terrestre. En la paleontología tienen mucha importancia los fósiles guía, puesto que vivieron en épocas relativamente cortas y se extendieron por vastas zonas; sirven para fechar las rocas que los contienen. Se llama “fosilización ” el fenómeno por el que los organismos animales o vegetales y sus huellas pueden conservarse en los sedimentos geológicos. 2. El origen de los Dinosaurios IGUANADONTE. Reptil saurio, hallado fósil en terrenos secundarios inferiores al cretáceo, de hasta 12 metros de largo. Su nombre significa Diente de Iguana. Vivió a principios del Cretácico. Media diez metros de longitud y pesaba aproximadamente cinco toneladas. Era herbívoro y su dieta probablemente consistía de cicadas y otras plantas prehistóricas. Los restos fósiles encontrados en Bélgica indican que el Iguanodonte probablemente vivía en manadas. En la mano tenía cuatro dedos largos y un pulgar en forma de púa, que tal vez usaba como arma. Se han encontrado restos fósiles en Alemania, Bélgica, Estados Unidos, Inglaterra y el Norte de África. Estamos ante un reptil dinosaurio de unos 18 metros de longitud, con las patas anteriores muy cortas, las posteriores fuertes y muy desarrolladas y la cola larga y robusta. Era herbívoro y sus restos fósiles se hallan en el Jurásico. DIPLODOCO. Reptil fósil, dinosaurio, herbívoro y acuático, que habitaba en los pantanos, en los mares y en las tierras bajas jurásicas (Diplodocus). Hay un ejemplar conservado, con una longitud de 18 metros y una altura de 3’5 metros y un peso en vivo que se ha calculado en 20 toneladas. En suma, por lo tanto, se trata de un reptil fósil, dinosaurio, de gran tamaño, con la cabeza pequeña, el cuello y la cola muy largos, y las vértebras de ésta con dos estiletes longitudinales. ARQUEOPTERIX. El ave fósil más antigua que se conoce, perteneciente al género Archaeopteryx. Se distingue de los réptiles únicamente por sus plumas, ya que su esqueleto es análogo. Tenía un pico provisto de dientes y una larga cola ósea, así como tres garras en el borde delantero de las alas, que le ayudaban a sujetarse a los troncos de los árboles cuando, con las alas extendidas, trepaba por ellos. Arqueoptérix es el nombre del ave fósil más antigua que se conoce, perteneciente al género Archaeopteryx, que posee un esqueleto análogo al de los reptiles, de los que se distingue únicamente por sus plumas: los restos fósiles del aequeoptérix que se han hallado hasta ahora pertenecen al Jurásico superior. AVES FÓSILES: Las aves son uno de los grupos animales más admirados por el hombre durante todos los tiempos. Desde un punto de vista evolutivo, las aves son reptiles Arcosaurios algo modificados. El fósil más antiguo reconocible como ave es el Archaeopteryx, que vivió hace unos 150 millones de años, durante el Jurásico. Esta ave tenía dientes y dedos con uñas en la parte anterior de las alas; también tenía una larga cola cubierta de plumas, y probablemente, sus vuelos fueran muy cortos y torpes. Los siguientes fósiles encontrados pertenecen al período Cretácico. Recientes descubrimientos demuestran que fue en este periodo cuando se produjo la diversificación de las aves, pero los primeros representantes de las familias de aves modernas no aparecieron hasta el Eoceno, hace 60 o 40 millones de años y las especies que viven hoy día aparecieron durante el Plioceno, hace entre 13 y 2 millones de años. En este período se estima que debían más de 11.500 especies diferentes. Actualmente, la cifra oscila entre 8.600 y 8.800 especies, distribuidas en 28 órdenes, 163 familias y 1.975 géneros. AVES PREHISTÓRICAS FÓSILES. Son taxones de aves que se extinguieron antes de ser registradas por la Historia, o más precisamente, antes de ser analizadas vivas por ornitólogos o naturalistas. Ellas son conocidas por material subfósil, y algunas por la memoria tradicional contada por pueblos que convivieron con estas especies, como en el caso del pueblo Maorí con el Águila de Haast de Nueva Zelanda. Generalmente se cree que las Aves evolucionaron de dinosaurios emplumados. No existe una línea divisoria real entre Aves y dinosaurios excepto que las primeras sobrevivieron la extinción masiva del Cretácico-Terciario y los dinosaurios no. Para los propósitos de este artículo, un "ave" es considerada cualquier miembro del clado Neornithes, que es el linaje de aves que existe actualmente. Los otros linajes de aves también se extinguieron al final del Cretáceo. Las extinciones de taxones ocurridas antes del Cuaternario Tardío sucedieron en ausencia de interferencia humana significativa. En algunos periodos ocurrieron eventos de extinción masiva que fueron causados por sucesos aleatorios abióticos como el impacto de asteroides, cambios climáticos, erupciones volcánicas masivas, etc. De otra forma, las especies podían extinguirse debido al desplazamiento evolutivo por taxones sucesores o competidores – es notable por ejemplo que en el Neógeno Temprano la diversidad de aves marinas fue mucho mayor que actualmente; esto se debe probablemente a la competición de los mamíferos marinos luego de su radiación evolutiva en ese periodo. Las relaciones de estas aves antiguas extintas son a menudo difíciles de determinar, dado que muchas son conocidas solo por restos muy fragmentarios, en los que incluso el análisis de información por secuenciación de ADN, ARN o proteínas es imposible si la fosilización es muy avanzada. AMONITES. Molusco fósil de la clase de los cefalópodos, con concha externa en espiral. Hay muchas especies, la mayoría características de la era mesozoica o secundaria, entre el jurásico y el cretácico (Ammonites). Ammonites es el nombre común de un grupo de cefalópodos extinguidos que solían tener un caparazón en espiral enrollado sobre sí mismo. Estos animales, parecidos a los calamares, aparecieron durante el devónico, hace unos 380 millones de años, y desaparecieron junto a los dinosaurios al final del cretácico, hace 65 millones de años. El caparazón de los ammonites tenía cámaras, igual que la de su pariente vivo el nautilo. Los ammonites abundaron en medios marinos de aguas poco profundas en los márgenes de los continentes, aunque fueron unos nadadores bastante lentos y evitaban las aguas de las orillas, dominadas por las olas. También se desarrollaron en los mares continentales, como los que cubrían el interior de Norteamérica durante el periodo cretácico superior, y el antiguo mar Tetis, que una vez ocupó el sur de Europa, el norte de África y partes de Asia. Los ammonites experimentaron distintos cambios reconocibles fácilmente a lo largo del tiempo, y por tanto, son muy útiles como indicadores de la edad de los hábitats marinos. La comparación de los tipos fósiles de ammonites en las distintas capas de rocas indica la edad relativa de éstas. Luego, ammonites es el nombre común de una subclase de cefalópodos ammonoideos que se distinguen por poseer una concha externa, tabicada, de forma similar a la de los nautiloideos. Son exclusivamente fósiles, de ambiente marino (plataforma continental abierta), relativamente abundantes durante el mesozoico era en la cual desarrollaron multitud de especies y géneros. Aparecieron en el devónico inferior y hasta finales del mesozoico constituyó uno de los grupos dominantes de la fauna marina. Los amonites sufrieron un importante declive en el cretácico superior, época en la que llegaron a extinguirse junto con otros grupos marinos y terrestres (dinosaurios). BELEMNITA. Fósil de figura cónica o de maza. Es la extremidad de la concha interna que tenían ciertos cefalópodos que vivieron en el jurásico y cretáceo (Belemnites). Grupo extinguido de moluscos cefalópodos emparentados con la sepia. Aunque en el carbonífero (hace unos 345 millones de años) surgieron animales parecidos, los verdaderos belemnites no empezaron a ser abundantes hasta el principio del jurásico (hace 195 millones de años). Todos los belemnites se extinguieron al final del cretácico (hace 65 millones de años). Se trata, pues, de una concha interna fosilizada, en forma cónica o de maza, de ciertos moluscos cefalópodos semejantes a las jibias y calamares, que vivieron en los períodos jurásico y cretáceo: los cefalópodos cuyas belemnitas han llegado, fosilizadas, hasta nuestros días, se extinguieron definitivamente en el eoceno. HERRERASAURUS. Animal fósil perteneciente al fílum Vertebrata, clase Reptilia, subclase Archosauria, orden Saurischia, suborden Sauropodomorpha, superfamilia Prosaurópoda, familia Herrerasauridae. El nombre de este dinosaurio significa reptil de Herrera, se caracteriza por unos dientes puntiagudos en forma de hoz y una mandíbula inferior grande. La longitud era de 3 m y el peso de 100 Kg. Vivió en Argentina en el Triásico superior. ALLOSAURUS. Animal fósil perteneciente al fílum Vertebrata, clase Reptilia, subclase Archosauria, orden Saurischia, suborden Theropoda, superfamilia Carnosauroidea, familia Allosauridae. El nombre de este dinosaurio significa otro reptil. Sus características son parecidas al Megallosaurus pero con un tamaño muy superior. Los dientes eran más numerosos en la mandíbula superior frontal y presentaba dos aberturas más en los lados del cráneo. Tenía dos bultos óseos delante de los ojos, otros dos más pequeños por detrás y una cresta ósea baja y estrecha desde los ojos hasta el morro. El tamaño era de 12,8 m de largo y 4,9 de alto. Podría haber pesado entre 1 y 2 toneladas. Sus restos se han encontrado en Norteamérica, Africa, Australia y Asia. La distribución estratigráfica abarca el Jurásico superior. COELOPHYSIS. Animal fósil perteneciente al fílum Vertebrata, clase Reptilia, subclase Archosauria, orden Saurischia, suborden Theropoda, superfamilia Coelurosauroidea y familia Coelophysidae. El nombre de este dinosaurio significa "forma ahuecada". Su longitud puede alcanzar 3 m aproximadamente y se le calcula un peso de 30 Kg. El cráneo presenta forma alargada, baja y estrecha. Posee numerosos dientes de tamaño pequeño, afilados y con borde de sierra. El cuello y la cola son muy largos. La articulación que une la pelvis con la columna vertebral está reforzada. Se han encontrado restos en Norteamérica de edad Triásico terminal. ORNITHOMIMUS. Animal fósil perteneciente al fílum Vertebrata, clase Reptilia, subclase Archosauria, orden Saurischia, suborden Theropoda, superfamilia Ornithomimosauroidea, familia Ornithomimidae. Tenía una longitud aproximada de 3,5 m, de los que más de la mitad correspondía a la cola. Las patas anteriores eran delgadas. Vivía en pantanos y bosques sombríos. Sus restos fósiles corresponden al Cretácico superior del Tíbet y Norteamérica. Género de dinosaurios terópodos que vivieron durante el Cretácico superior en la zona oeste de Norteamérica y Mongolia. Son un grupo de dinosaurios de 3-4 m de longitud que se parecen mucho a las actuales aves terrestres como el avestruz y el emú ; son por tanto bípedos, con las extremidades posteriores bien desarrolladas y adaptadas para la carrera, con una larga cola que le permitía mantener el equilibrio. Carecen de dientes, por lo que las mandíbulas están adaptadas para cazar insectos, ramonear en las copas de los árboles, o romper huevos, razón por la cual son también conocidos como Ovirraptosaurios. Su dieta no se ha constatado con seguridad, aunque sus atributos pueden resultar los de un omnívoro. Su esqueleto craneal es muy liviano, probablemente de gran flexibilidad, al igual que su largo cuello. El lomo por el contrario debió ser más rígido; parten de él una serie de costilla bien formadas que conectadas a una serie de costillas ventrales consituyen su cavidad abdominal. Las extremidades anteriores llaman la atención por su longitud, terminadas en tres dedos largos y delgados provistos de garras. TRICERATOPS. Animal fósil perteneciente al fílum Vertebrata, clase Reptilia, subclase Archosauria, orden Ornithischia, suborden Ceratopsida, familia Ceratopsidae. El nombre de este dinosaurio significa "rostro de tres cuernos". Se caracteriza por poseer un cuerno, situado sobre los orificios nasales y dos más sobre los ojos. Casi una tercera parte del cuerpo la formaba la cabeza. Los huesos craneales están muy desarrollados y forman el escudo nucal. El hocico lo tiene osificado, en forma de pico el extremo, y los dientes del maxilar superior y la mandíbula, con dos raíces que forman "baterías", situadas una sobre otra. Pesaba 5,4 toneladas y medía hasta 9 m. Vivió en el Cretácico superior desde Alberta a Colorado y desde Saskatchewan a Dakota del Sur. STYRACOSAURUS. Animal fósil perteneciente al fílum Vertebrata, clase Reptilia, subclase Archosauria, orden Ornithischia, suborden Ceratopsia, familia Ceratopsidae. El nombre de este dinosaurio significa "reptil espinado". Tenía un cuerno nasal largo y recto, pequeños cuernos en las cejas. De la guarnición hacia atrás salían seis espinas largas. Medía 5,5 m. Vivió en Alberta y Montana en el Cretácico superior. EUOPLOCEPHALUS. Animal fósil perteneciente al fílum Vertebrata, clase Reptilia, subclase Archosauria, orden Ornithischia, suborden Ankilosaurida y familia Ankilosauridae. El nombre de este dinosaurio significa "cabeza bien armada". Tenía bandas armadas que le bajaban por el lomo, con filas de pequeños escudos, placas con crestas y espinas sin punta. Medía 7 m de largo y pesaba entre 1,8 y 2,7 toneladas. Vivió en el Cretácico superior en Alberta y Canadá. STEGOSAURUS. Animal fósil perteneciente al fílum Vertebrata, clase Reptilia, subclase Archosauria, orden Ornithischia, suborden Stegosauria, familia Stegosauridae. El nombre de este dinosaurio significa "reptil techo". Tiene las placas más grandes y es el de mayor tamaño de los estegosauridos. La pelvis medía unos 3 m. de altura, las patas posteriores eran el doble de largas que las anteriores. El cuello y el lomo estaban provistos de dos filas de placas. La placa más grande tenía 76 cm. de altura y 78,5 cm. de longitud. Cuatro espinas grandes se situaban en la cola. Tenía una longitud de 9 m. y un peso de 1,8 toneladas. Vivió en Estados Unidos en el Jurásico superior. TYRANNOSAURUS REX. Grupo de dinosaurios perteneciente al fílum Vertebrata, clase Reptilia, subclase Archosauria, orden Saurischia, suborden Theropoda, superfamilia Carnosauroidea, familia Tyrannosauridae. Debido a la similitud que presentan con los Daspleosaurus y Tarbosaurus, algunos autores los consideran formas distintas de un mismo grupo. El término Tyrannosaurus significa "reptil tirano". Posee un cráneo de hasta 1,40 m. Entre los orificios nasales y las órbitas hay dos ventanas preorbitales. Las ventanas temporales posteriores están estrechadas por el hueso escamoso y el yugal cuadrado. Los dientes tienen distintas longitudes, pero pueden alcanzar los 20 cm y están serrados lateralmente. La pelvis es trirradiada y la cintura escapular está fuertemente reducida. Tiene la cola robusta, las extremidades posteriores muy desarrolladas, y los pies con tres dedos. Las extremidades anteriores son pequeñas pero fuertes, con tres dedos también, todos con garras. Medía unos 12 m de largo, tenía una altura de 5,6 m, y podía llegar a pesar unas 6,4 toneladas. El cráneo medía 1,2 m y cada diente de sierra tenía 18,4 cm de largo. Se han encontrado ejemplares en Norteamérica occidental y China del período Cretácico superior. DIMETRODÓN. Como animal predador, el Dimetrodón tiene que ser muy ágil y flexible. Su inmensa cresta dorsal regulaba la temperatura corporal: si la orientaba al sol, la temperatura del cuerpo aumentaba en muy poco tiempo. El Dimetrodón era un antepasado de los reptiles semejantes a mamíferos y poseía filamentos sensoriales en el hocico. Más extensamente diremos que el dimetrodón es un reptil sinápsido perteneciente al grupo Pelicosaurios que vivieron en la zona de Norteamérica durante el Pérmico. Se trata de un reptil carnívoro de morfología alargada, con una gran cabeza, enorme cola y una característica vela dorsal. Su cráneo presenta una abertura postorbital de pequeñas dimensiones que comparte con el resto de los organismos sinápsidos y reptiles pseudomamíferos. Su cráneo puede llegar a medir 50 cm de longitud, con unas poderosas mandíbulas armadas de grandes dientes afilados y diferenciados en caninos e incisivos, que le permitían trocear sus alimentos. El resto de su esqueleto es similar al de los varanos , con esqueleto alagado y una gran cola, a excepción de unas apófisis espinosas que desde las vértebras dorsales se elevan a modo de abanico para sustentar la vela dispuesta en su lomo. Esta vela se relaciona con la regulación de su temperatura corporal; se cree que dichas espinas se encontraban recubiertas de una piel muy fina, de manera que al controlar el riego sanguíneo de una mayor superficie corporal, permitía aumentar su temperatura con mayor rapidez. Debido a las características fisiológicas, el Dimetrodon debió ser un organismo predador, que resultó eficaz hasta finales del Pérmico, época en la que disminuyó su número rápidamente hasta llegar a su extinción. Es posible que el Pelicosaurios fuesen un antecesor de los reptiles pseudomamíferos cuya evolución dio lugar a los mamíferos; de hecho el nicho ecológico dejado por este reptil tras su extinción, fue ocupado por los terápsidos, otro grupo de reptiles pseudomamíferos. PELICOSAURIOS. Orden extinto de reptiles sinápsidos que existieron durante el Carbonífero y el Pérmico inferior, caracterizados por ser los reptiles pseudomamíferos más primitivos. Su esqueleto es similar al de los varanos, a excepción de unas apófisis espinosas que desde las vértebras dorsales se elevan a modo de abanico para sustentar la vela dispuesta en su lomo. Esta vela se relaciona con la regulación de su temperatura corporal; se cree que dichas espinas se encontraban recubiertas de una piel muy fina, de manera que al controlar el riego sanguíneo de una mayor superficie corporal, permitía aumentar su temperatura con mayor rapidez. Su cráneo presenta una abertura postorbital de pequeñas dimensiones que comparte con el resto de los organismos sinápsidos y reptiles pseudomamíferos. Las adaptaciones que presentan los Pelicosaurios corresponden tanto a formas herbívoras (Edaphosaurus), como carnívoras (Dimetrodon). Es posible que los Pelicosaurios fuesen un antecesor de los reptiles pseudomamíferos cuya evolución dio lugar a los mamíferos; de hecho el nicho ecológico dejado por estos reptiles tras su extinción, fue ocupado por los terápsidos, otro grupo de reptiles pseudomamíferos. TEINUROSAURUS. Animal fósil perteneciente al fílum Vertebrata, clase Reptilia, subclase Archosauria, orden Saurischia, suborden Theropoda, superfamilia Coelurosauroidea, familia Coeluridae. El nombre de este dinosaurio significa "reptil extendido". Se ha encontrado restos fósiles de un hueso de la cola en Boulogne, Francia, del Jurásico Superior. TRICERATOPS. Animal fósil perteneciente al fílum Vertebrata, clase Reptilia, subclase Archosauria, orden Ornithischia, suborden Ceratopsida, familia Ceratopsidae. El nombre de este dinosaurio significa "rostro de tres cuernos". Se caracteriza por poseer un cuerno, situado sobre los orificios nasales y dos más sobre los ojos. Casi una tercera parte del cuerpo la formaba la cabeza. Los huesos craneales están muy desarrollados y forman el escudo nucal. El hocico lo tiene osificado, en forma de pico el extremo, y los dientes del maxilar superior y la mandíbula, con dos raíces que forman "baterías", situadas una sobre otra. Pesaba 5,4 toneladas y medía hasta 9 m. Vivió en el Cretácico superior desde Alberta a Colorado y desde Saskatchewan a Dakota del Sur. MASTODONTE. Mamífero fósil, parecido al elefante, con un par de incisivos en cada mandíbula. Se encuentran sus restos en los terrenos terciarios. Los primeros mastodontes vivieron en Egipto a principios de la era cenozoica. A mediados y finales de la misma se extendieron por los continentes septentrionales, aumentando en tamaño y variedad. Muchos de ellos poseían maxilares sumamente largos, en especial el inferior, que a veces medía 2 metros y les servía para desenterrar las raíces. En su evolución se fue acortando el maxilar inferior y se alargaron los incisivos superiores. Algunos restos aparecen asociados a instrumentos de sílex. Resumiendo, se trata de un mamífero fósil similar al elefante, con grandes colmillos poco encorvados y molares de puntas redondeadas cuya forma recuerda a la de las mamas, que habitó en el mioceno. MAMUT. Especie de elefante fósil que vivió en las regiones de clima frío durante la época cuaternaria; tenía la piel cubierta de pelo áspero y largo y medía de 3 a 4 metros de altura; los dientes incisivos de la mandíbula superior curvos y tan desarrollados, que se hallan algunos de 3 metros; se alimentaba de los brotes de las coníferas (Elephas primigenius). Más extensamente, afirmaremos que el mamut es un mamífero fósil proboscídeo, llamado científicamente Elephas primigenius, de cuerpo cubierto de pelos largos de color pardo oscuro, cabeza de una longitud aproximada a un tercio del cuerpo, parte posterior de éste mucho más baja que la anterior, orejas relativamente pequeñas, colmillos muy desarrollados y muy encorvados hacia arriba, con una longitud de hasta más de cuatro metros y peso de 80 kilogramos y cola corta. Vivió en Europa, norte de Asia y parte de América durante la época cuaternaria. Se han encontrado ejemplares completos, incluso con la piel y el pelaje, en diversas regiones de Siberia, cubiertos de hielo. Perteneciente a la clase Mammalia, orden Proboscídea, superfamilia Elephantoidea, familia Mammutidae. Mastodonte cigodonto (dentición cortante). Dentición: Incisivos superiores rectilíneos y sin banda de esmalte; mandíbula con el borde rectilíneo, sínfisis corta e incisivos inferiores cortos; molares anchos con colinas comprimidas mesiodistalmente. Vivió desde el Mioceno hasta la base del Holoceno. En el 2006, los científicos consiguieron recuperar, por primera vez, un gen nuclear entero de un fragmento de fémur de un mamut datado en 43.000 años, lo que permitió determinar el color del pelaje de estos mamíferos extinguidos, que era oscuro o claro y rojizo. El mamut fue encontrado en la República de Sakha (Yakutia) en Siberia. 3. Clasificación de los Dinosaurios SAURISQUIOS: Son un orden perteneciente al superorden Dinosauria. Aparecieron en el Triásico Superior y se diversificaron enormemente durante el Jurásico y el Cretácico, aunque muchos se extinguieron. TERÓPODOS: Aparecieron por primera vez durante la época del Carniense a finales del período Triásico, hace 231,4 millones de años e incluyeron a los únicos grandes carnívoros terrestres desde el Jurásico Inferior hasta el final del Cretácico, hace unos 66 millones de años. LOS MAMÍFEROS: En principio, habría que distinguir los mamíferos carnívoros de los herbívoros . Son una clase de vertebrados amniotas homeoternos (de sangre caliente) que poseen glándulas mamarias, productoras de leche con las que alimentan a las crías. La mayoría son vivíparos (con la excepción de los monotremas ornitorrinco y equidnas). Se llama mamífero a lo relativo a una clase de animales vertebrados caracterizados por la presencia de glándulas mamarias en las hembras y por poseer dos pulmones, corazón de cuatro cavidades, encéfalo relativamente desarrollado, piel generalmente cubierta de pelo y reproducción generalmente vivípara. Mamíferos es un concepto relativo a animales vertebrados de sangre caliente, que se diferencian de todos los demás vertebrados en que tienen el cuerpo cubierto de pelo (a excepción de los acuáticos) y en que disponen de glándulas mamarias que suministran leche para alimentar a sus crías. Esta última característica es la que ha proporcionado el nombre Mammalia a la clase de vertebrados que constituyen los mamíferos. Son los animales más desarrollados y evolucionados del planeta, y el ser humano constituye la máxima expresión de ese desarrollo. De gran importancia para el hombre son los mamíferos domésticos, ya que proporcionan alimento, vestidos y transporte. Los mamíferos tienen la cabeza separada del tronco por medio de un cuello, generalmente muy marcado, y la cola, cuando existe, es una prolongación de la columna vertebral en la región posterior del cuerpo, con un diámetro mucho menor que el del tronco. Todos los miembros de la clase mamíferos son animales tetrápodos, es decir, provistos de cuatro miembros o extremidades, que en la mayoría de los casos están transformados en patas para la locomoción y, que por tanto, tienen la capacidad de levantar al cuerpo del suelo; las extremidades anteriores se caracterizan por presentar una articulación, el codo, que se dirige hacia atrás, mientras que las posteriores tienen la rodilla, que se dirige hacia adelante, en los movimientos de flexión; pero en cualquier caso, los dedos de las cuatro extremidades siempre quedan dirigidos hacia adelante. CYNOGNATHUS; Es un género de terápsido, representado por una única especie, que vivió entre mediados y finales del Triásico. Tenía una longitud de un metro aproximadamente. Los cinognatos están muy próximos evolutivamente a los mamíferos, se clasifican junto a ellos en el clado Eucynodonte. LOS REPTILES: Son una clase de animales vertebrados amniotas provistos de escamas epidérmicas de queratina. Fueron muy abundantes en el Mesozoico, época en la que surgieron los dinosaurios, pteerosaurios, ictiosaurios, plesiosaurios y monosaurios. Los reptiles se definen como uno de los seis grupos fundamentales de animales. Junto con los mamíferos, las aves, los peces y los anfibios, los reptiles forman parte, como se ha dicho, del grupo de los animales vertebrados. Existen 8.240 especies diferentes de reptiles aproximadamente, entre las que se incluyen las serpientes, las tortugas y los lagartos. Se aplica el nombre de “reptil” a los animales vertebrados, ovíparos u ovovivíparos de sangre fría; respiración pulmonar; piel cubierta de escamas; dientes para sujetar las presas, pero no para mascar, y que, en los actualmente existentes, por carecer de pies o tenerlos muy cortos, caminan, en general, rozando la tierra con el vientre. Fueron los primeros vertebrados que se independizaron verdaderamente del medio acuático. Surgieron hace unos 270 millones de años. En el origen de los reptiles, y por tanto de todos los amniotas, se encuentra el orden de los cotilosaurios, que vivieron durante el carbonífero y el pérmico, y son caracterizados principalmente por tener una bóveda craneana cerrada. A partir de los ciclosauros se observan tres líneas evolutivas principales y algunas laterales, lo que manifiesta una gran diversidad de formas que convirtieron a estos animales en el grupo dominante durante el mesozoico. 5. La extinción de los dinosaurios EXTINCIÓN: En biología y ecología, la extinción es la desaparición de todos los miembros de una especie o un grupo de taxones. Desaparición de una especie o de otro grupo sistemático de seres vivos, Puede ser debida a cambios climáticos que imposibilitan la vida de algunas especies o han hecho descender animales y plantas de los cuales las mismas se alimentan o a la aparición de organismos más evolucionados en concurrencia por la alimentación. La HIPÓTESIS DEL GRAN IMPACTO explica la extinción de numerosas especies vivas a finales del período Cretácico como consecuencia del impacto de un objeto celeste de gran tamaño. Es la más aceptada actualmente. Según ésta, el impacto de un asteroide o un núcleo cometario de aproximadamente 10 kilómetros de diámetro, que posiblemente viajaría a una velocidad de unos 20 kilómetros por segundo, produjo como primer efecto una elevación térmica instantánea de varios grados que afectó a la troposfera y a la superficie de los continentes y de los océanos. Este shock térmico provocaría incendios a escala planetaria, que han dejado su marca en las cenizas del límite K/T. Si el impacto hubiera sido sobre el océano, se generaría un supertsunami, con olas de varios kilómetros de altura. A continuación, la atmósfera quedó cargada de partículas: el asteroide se vaporizaría en el impacto, pero habría también polvo proveniente de la litosfera y una niebla de vapor de agua y de volátiles aportados por el cuerpo impactante; éstos serían más importantes en el caso de un cometa, para el que se ha calculado la producción de una gran cantidad de monóxido nitroso. Se supone que la atmósfera pudo tardar entre 3 y 6 meses en quedar relativamente limpia de polvo y vapores. Durante este período de oscuridad relativa, las temperaturas caerían bruscamente y los vegetales cesarían, o disminuirían mucho, su actividad fotosintética. La destrucción de biomasa afectaría tanto a los vegetales terrestres como al fitoplancton , y traería consigo el colapso de las cadenas alimenticias basadas en los vegetales, ya que las reservas de los ecosistemas marinos no van más allá de 10 a 100 días. Entre otras, las especies más afectadas serían los foraminíferos, los ammonites, los belemnites, los briozoos , los corales, los braquiópodos , los ostreidos y muchos de los reptiles terrestres y marinos. Sin embargo, los animales que saldrían mucho mejor librados serían los que se alimentasen de plantas muertas o de carroña, o bien los que se alimentasen de estos últimos animales, como los insectos, los insectívoros, los mamíferos o los propios reptiles pequeños. Si se formó en la atmósfera gran cantidad de monóxido nitroso, las lluvias que acabasen con la niebla química estarían formadas por ácido nítrico muy poco diluido, por lo que su pH podría ser cercano a 1, y esta lluvia tan ácida asfixiaría a los animales, envenenaría las plantas y, por su gran capacidad de disolver metales tóxicos, las aguas continentales, y rebajaría el pH del nivel superior de los océanos, disolviendo el plancton calcáreo, pero sin afectar al silíceo. Esto explicaría el descenso del carbonato cálcico y de los indicadores de actividad orgánica. Este carbonato cálcico disuelto liberaría gran cantidad de dióxido de carbono a la atmósfera, generando durante unos 50.000 años un efecto invernadero con elevación de temperaturas oceánicas y continentales. Esto sería nefasto para los reptiles, que no pueden soportar temperaturas superiores los 40 grados centígrados, al contrario que los mamíferos que sí son capaces de soportar estas temperaturas. Probablemente la mayor objeción que se le venía haciendo a esta hipótesis era la ausencia de un cráter de impacto de esta edad y con el tamaño suficiente para haber podido provocar semejante catástrofe. Hasta ahora se venía especulando con la posibilidad de que el cráter estuviera situado sobre corteza oceánica y hubiera ya sido subducido. Pero las últimas investigaciones llevadas a cabo por Álvarez pusieron de manifiesto un gran cráter de esta edad junto a la península del Yucatán, en México, que había permanecido oculto bajo una cobertera sedimentaria que impedía que fuese reconocido. Tan sólo después de recuperar algunos antiguos testigos de sondeos, pertenecientes a una prospección petrolífera que se había llevado a cabo hace tiempo fue posible encontrar y delimitar este cráter. Después de la extinción Pérmico-Triásica, ésta ha sido la más devastadora de todas. Sin embargo, las extinciones fueron muy selectivas. Desaparecieron un 60% de las especies marinas, un 20% de los animales terrestres y un 14% de los de agua dulce. Casi un 50% del plancton desapareció, pero más del 90% de las especies extinguidas eran de esqueleto calcáreo, mientras que las que poseían una concha silícea permanecieron casi intactas. 4. Los dinosaurios de cuello largo El dinosaurio de cuello largo más conocido y documentado es el Diplodocus, pero hay otras especies de cuello largo de las que quizás se hable menos y de las que en más de una ocasión sean confundidas con el Diplodocus por su gran parecido, como sucede con el Amphicoelias. El DIPLODOCUS vivió en América del Norte en el período del Jurásico, hace 150 millones de años, aproximadamente. Medía de 26 a 30 metros y pesaba unas 15 toneladas. Animal fósil perteneciente al fílum Vertebrata, clase Reptilia, subclase Archosauria, orden Saurischia, suborden Sauropodomorpha, superfamilia Saurópoda y familia Diplodocidae. El nombre de este dinosaurio significa "doble haz". Se ha llamado así por los huesos del área central de la cola, con proyecciones anteriores y posteriores que protegían los vasos sanguíneos al arrastrar la cola por el suelo. Era uno de los dinosaurios más largos, aunque tenía los miembros delgados y era bastante ligero. Medía hasta 27 metros, tenía el cuello tortuoso y cola de fusta. Pesaba 10,6 toneladas y vivió en Estados Unidos en el Jurásico superior. El MAMENQUISAURIO vivió en el Centro-Sur de China a finales del período del Jurásico hace 156 millones de años, aproximadamente. Este dinosaurio gigante podía llegar a medir hasta 25 metros de largo y podía tener un peso de 27 toneladas. Se le considera como una especie de “tamaño medio”, aunque dentro de las especies de dinosaurios de cuello largo es de los que más largo lo tiene. Es cierto también que el primer esqueleto de Mamenquisaurio que se encontró medía unos 18’5 metros, pero la cola no estaba completa, de ahí que los cálculos de los paleontólogos den esos 25 metros. El APATOSAURUS vivió en Norteamérica a finales del período del Jurásico hace algo más de 150 millones de años. Este dinosaurio tampoco se quedaba muy atrás en cuanto a altura se refiere, llegando a alcanzar los 23 metros y unas 22 toneladas de peso. Pero este dinosaurio destaca sobre el Diplodocus, por ejemplo, en que sus huesos eran más robustos y fuertes, y eso que tenía unas patas más largas. El Brontosaurio vivió a finales del período Jurásico, hace unos 152 ó 155 millones de años, y se le ubica en Wyoming y Utah (USA) y medía unos 22 metros y pesaba unas 15 toneladas. Se pueden citar, además, el Brachiosaurus, el Barosaurus, el Supersaurus y el Amphicoelias. Deriva continental Teoría relativa al origen de los continentes, según la cual las distintas masas continentales, actualmente separadas por corteza oceánica, son consecuencia de la fragmentación en diversas porciones de un supercontinente inicial (denominado Pangea por Wegener), los cuales, tras deslizarse sobre el manto subyacente, se han desplazado hasta la posición que ocupan en la actualidad. Ante las evidencias paleoclimáticas, Wegener propuso que la fragmentación del supercontinente había tenido lugar durante el Mesozoico (aproximadamente hace 200 m.a.), las unidades resultantes se desplazaron sobre la corteza oceánica por efecto de las fuerzas de inercia, hasta llegar a adoptar la posición que conocemos en la actualidad. La naturaleza de estas fuerzas no quedó totalmente esclarecida, de manera que propuso las denominadas fuerzas de marea y fuga desde los polos como otras posibilidades. Las pruebas que Wegener aportó sobre la existencia de Pangea resultaron abrumadoras pero las explicaciones que presentaba como causantes de dicha deriva continental resultaban totalmente incorrectas. No fue hasta 1929 cuando el geólogo británico A. Holmes sugirió un mecanismo responsable de la deriva continental basado en las corrientes de convección formadas en el interior del manto terrestre. Inicialmente, las ideas de Wegener se enfrentaron con las teorías fijistas , concretamente con la teoría del geosinclinal, respetada por la mayor parte de la comunidad científica hasta mediados del siglo XX. La teoría de la deriva continental puede considerarse como la primera de las teorías movilistas que, junto con las evidencias paleomagnéticas y la comprobación de la expansión del fondo oceánico a finales de la década de 1950 y comienzos de la de los años 60, establecieron las bases de la teoría de la Tectónica de Placas actualmente aceptada. Tectónica de placas Teoría hoy ya confirmada que explica los mecanismos por los que los continentes se desplazan sobre los océanos y cambian de forma a lo largo de la historia de la Tierra. Hasta comienzos del siglo XX se había pensado que los continentes existentes sobre la Tierra eran algo fijo e inamovible; eran las llamadas teorías fijistas. Pero con el cambio de siglo, Alfred Wegener, meteorólogo alemán, publicó su obra El origen de los continentes y océanos, en la que proponía una deriva de los continentes. Esto se le ocurrió al observar la perfecta coincidencia entre los contornos de Sudamérica y África, y con él comenzó el desarrollo de las llamadas teorías movilistas. Según Wegener, los océanos eran geosinclinales formados en la capa superior de la corteza terrestre, el sial, y las cadenas montañosas se formaban por pliegues dentro de esa misma capa. Poco a poco, se fueron desechando las ideas de Wegener, al aparecer nuevos datos acerca de la estructura de la Tierra. La tectónica de placas no pudo ser confirmada hasta los años 60, en los que su confirmación supuso una verdadera revolución. Según la Tectónica de Placas, existen unas extensiones de corteza de mayor o menor tamaño, que flotan sobre el manto. Estas extensiones o placas pueden chocar unas con otras, dando lugar a diversos fenómenos, entre ellos, los orógenos. Las placas son creadas en las dorsales oceánicas, en las que existe un flujo continuado de magmas basálticos que dan lugar a nueva corteza oceánica, tras su anterior enfriamiento y consolidación. Las placas se destruyen en las llamadas zonas de subducción, en las que la corteza oceánica de una placa se introduce en el manto bajo la corteza de otra placa. La corteza continental, como consecuencia de su elevada densidad, se cree que no puede subducir en ningún momento, aunque esto no ha podido ser demostrado. Paleontología estratigráfica Rama de la Paleontología que se encarga de la determinación de la edad geológica de las series estratigráficas en las que se encuentran los fósiles y del establecimiento de la sucesión de fenómenos paleontológicos (p.ej. extinciones) a lo largo del tiempo geológico. La utilidad de los fósiles en un contexto estratigráfico radica en dos aspectos fundamentales: • El valor cronológico de los fósiles, ya que, debido a la evolución de los seres vivos a los largo del tiempo geológico, los distintos estratos sedimentarios en los que los fósiles se encuentran incluidos, están caracterizados por diferentes asociaciones de fósiles. La edad de los fósiles permite conocer la posición estratigráfica de los materiales que los incluyen, haciendo posible la correlación entre distintas series estratigráficas. No todos los fósiles tienen valor cronoestratigráfico ni son útiles para correlaciones estratigráficas; únicamente son válidos los que reúnen una serie de características, los denominados fósiles característicos o fósiles guía. • El valor paleoecológico y paleogeográfico de los fósiles. Las características de los medios de sedimentación controlan tanto la distribución y tipo de los sedimentos, como la de los organismos, de manera que los medios pueden caracterizarse por asociaciones de organismos fósiles. Al igual que con los aspectos cronológicos, no todos los fósiles pueden emplearse como indicadores. PALEONTOLOGÍA: Ciencia que estudia los restos de organismos vivos de épocas remotas. Es también conocida como paleobiología y se divide en dos ramas, paleobotánica (vegetales) y paleozoología (animales). Sus descubrimientos son importantes para algunas ramas de la geología (estratigrafía entre otras), y aportan datos fundamentales para la comprensión de la evolución de las especies y la tectónica de placas. Las técnicas empleadas en la exploración y datación de yacimientos se han perfeccionado notablemente en los últimos años gracias al empleo de tecnología moderna. La etimología griega de la palabra se compone de tres raíces: antiguo, ser y tratado. Así pues, es la ciencia que estudia, bajo todos sus aspectos, los organismos que vivieron en el pasado en la Tierra, busca sus posibles relaciones mutuas y con el medio en el que se desarrollaron y su distribución en el tiempo. Este estudio se basa en el análisis de los restos de aquellos organismos, que se han conservado a través del tiempo geológico y llegan hasta nosotros formando parte de rocas sedimentarias, a dichos restos se les llama fósiles La Paleontología por tanto, se ocupa del estudio de los fósiles analizando detalladamente sus estructuras y buscando una interpretación lógica a las características que nos muestran, y comparándolas con las de los organismos actuales. No obstante, ésta no es una ciencia meramente descriptiva sino que, además, aspira a llegar al conocimiento completo de los organismos que vivieron en el pasado. Es decir, al conocimiento de su comportamiento, modo de vida, condiciones ambientales y bióticas en las que se desarrollaron, causas de su muerte o extinción y relaciones genéticas entre ellos (genealogía). Existe en la Paleontología un aspecto descriptivo y otro teórico interpretativo, este último ha tomado mayor importancia con el tiempo, a medida que han ido aumentando los conocimientos referidos a los diversos grupos biológicos y los que afectan temas generales como el desarrollo ontogénico, las asociaciones biológicas, los ritmos evolutivos, etc. Por ello la Paleontología se divide en dos grandes áreas: la Paleontología general y la Paleontología descriptiva o Paleontografía. La Paleontología general se ha subdividido en diversas ramas como la Taxonomía, la Paleobiología, la Paleobiogeografía, la Paleontología evolutiva y la Paleontología estratigráfica. La Paleontología descriptiva o Sistemática comprende diversas especialidades, entre ellas la Paleozoología y la Paleobotánica. La Paleontología precisa del concurso de todas las otras Ciencias Naturales y, aunque algunos piensan que no es más una rama situada entre la Biología y la Geología, se trata en realidad de una ciencia bien establecida que emplea métodos de investigación propios, sin prescindir de otras como las Matemáticas, la Química, la Física nuclear o la Físico-Qímica, que pueden parecer menos afines. Posee también un carácter histórico, ya que investiga la sucesión en el tiempo de los procesos y acontecimientos relacionados con las entidades biológicas, buscando sus causas y efectos. Gracias a ello permite disponer de una cronología estratigráfica y reconstruir la Historia de la Tierra. Luego, la paleontología es la ciencia que estudia los seres que han vivido en la superficie del globo terrestre antes de los tiempos actuales. A estos seres se les conoce gracias a los fósiles, que representan sus restos y sus huellas, conservados en las formaciones geológicas anteriores a nuestra época. De acuerdo con la naturaleza de los restos estudiados cabe distinguir fundamentalmente: la paleontología animal o paleozología, que se interesa por los animales. Se habla de paleontología humana cuando se trata del hombre, y la paleontología vegetal o paleobotánica, que concierne a los vegetales. PALEOCLIMATOLOGÍA: consiste en el estudio de los climas que hubo durante las épocas geológicas pasadas. Así pues, es la ciencia que estudia los climas acaecidos en tiempos geológicos pasados, y cuyas características pueden deducirse mediante el análisis de diversos datos geológicos o paleontológicos presentes en el registro estratigráfico. PALEOGEOGRAFÍA. Rama de la geología que tiene como objetivo reconstruir la geografía del globo en las diferentes épocas geológicas. Se trata de una parte de la geología que intenta deducir la disposición de las masas terrestres y océanos durante períodos concretos del tiempo geológico, mediante la observación de datos actuales. PALEOZOOLOGÍA: Rama de la Paleontología descriptiva o Sistemática que se encarga de la clasificación, nomenclatura y taxonomía del Reino Animal fósil. PALEOBOTÁNICA: Rama de la Paleontología que estudia las plantas fósiles. El interés de los estudios paleobotánicos estriba en dos grandes aspectos: por un lado, el conocimiento de una serie de grupos de vegetales, algunos extinguidos, y de sus implicaciones paleoecológicas; y por otro lado, el importante valor bioestratigráfico de los fósiles vegetales. PALEOBIOLOGÍA: Rama de la Paleontología que estudia desde un punto de vista biológico los organismos que conocemos únicamente por sus fósiles. Su finalidad primordial es reconstruir los organismos fósiles, tanto sus partes esqueléticas como sus partes orgánicas no preservadas, para plantear su estudio desde la misma problemática etológica, ecológica, bionómica que se estudia en los seres vivos actuales. PALEONTOLOGÍA EVOLUTIVA: El registro fósil siempre ha sido un medio de corroboración para la Teoría Evolutiva. Los conocimientos paleontológicos nos informan sobre tasas y tendencias evolutivas, especiación geográfica, relaciones entre embriología y evolución (ontogenia y filogenia), tipos de evolución, extinciones, etc. PALEONTOLOGÍA ESTRATIGRÁFICA: Rama de la Paleontología que se encarga de la determinación de la edad geológica de las series estratigráficas en las que se encuentran los fósiles y del establecimiento de la sucesión de fenómenos paleontológicos (p.ej. extinciones) a lo largo del tiempo geológico. PALEONTOLOGÍA CUANTITATIVA: La aplicación de métodos estadísticos a los estudios paleontológicos ha producido un cambio radical en esta rama de la ciencia, dotándola de más dinamismo. Los fósiles, como los organismos actuales, poseen una cierta variabilidad individual intraespecífica (tamaño, número de elementos ornamentales, etc.). Los estudios morfométricos suelen comparar generalmente diferentes organismos para evaluar sus semejanzas y diferencias; tras un análisis estadístico, las variables suelen mostrar dos tipos de factores de diferenciación, los ligados al tamaño (factores de tamaño) y los no ligados al tamaño (factores de forma). GEOLOGÍA HISTÓRICA: Ciencia que estudia el desarrollo en el tiempo de los materiales y formas geológicas, así como de las formas de vida. La geología histórica proporciona así una visión conceptual de la evolución de nuestro planeta, mediante el empleo de principios desarrollados por otras ramas de la geología como: la estratigrafía y la paleontología. El desarrollo postrero de la geología planetaria , permite comprender la evolución de la Tierra dentro del contexto de nuestro sistema solar. Pterosaurios Los pterosaurios, que significa reptiles alados, fueron un orden de voladores fósiles, parientes de los dinosaurios, que presentaban diversas formas y tamaños, reptiles diápsidos. Algunos eran pequeños como gorriones, y otros, tan grandes que cada ala medía tanto como un autobús. Como las aves actuales, volaban, ponían huevos y tenían una vista muy aguda, con grandes ojos para divisar mejor la comida desde el aire a distancia. Aparecieron a finales del Triásico, y durante 166 millones de años, un poco más que los dinosaurios, surcaron los cielos con éxito, sobre todo en el Jurásico superior y Cretácico inferior. Mucho antes de que existieran las primeras aves, los pterosaurios eran los únicos vertebrados voladores. A los expertos les costó un poco aclarar esta particularidad. Cuando se encontraron los restos del primer pterosaurio , los científicos no acababan de entender a qué tipo de criatura pertenecían aquellos huesos. Algunos expertos creyeron que eran los esqueletos de una criatura marina, mientras que otros los atribuían a un animal volador. Tras observar algunos de los huesos con atención, los científicos se pusieron de acuerdo en que estos animales tenían que haber sido voladores. En efecto, se dieron cuenta de que los huesos principales eran delgados y huecos y estaban llenos de aire, lo que aligeraba considerablemente a los pterosaurios y les ayudaba a levantarse del suelo. Los pterosaurios no son dinosaurios, aunque sí convivieron con ellos durante decenas de millones de años. Tampoco son aves; aparecieron unos 75 millones de años antes y los antepasados de ambos son muy distintos. Por lo tanto, se trata de un orden de reptiles voladores pertenecientes a la subclase Arcosaurios conocidos popularmente con el nombre de Petrodáctilos, que vivieron en la era Mesozoica, destacando en los períodos Jurásico y Cretácico. Este orden evolucionó en el Triásico superior a partir de los reptiles Arcosaurios, de forma paralela a los dinosaurios; no obstante, mientras estos últimos dominaron la vida terrestre, los Pterosaurios se adaptaron al vuelo convirtiéndose en los primeros vertebrados capaces de volar. Son reptiles con un esqueleto liviano extremadamente neumático. Su esqueleto típico presenta un cuello relativamente corto y flexible, con un tronco corto y macizo que facilita la sujeción de sus largas alas, con la mayor parte de sus huesos soldados. Las extremidades anteriores presentan los huesos del brazo y antebrazo cortos y robustos que se insertan en una cintura escapular. La modificación de los dedos de la mano constituyen la estructura de sus alas, los tres primeros son cortos y terminados en agudas garras curvadas, mientras que el cuarto desarrolla enormemente sus cuatro falanges articuladas que se alargan de forma desmesurada para sostener la membrana alar; de modo similar a las alas de los actuales murciélagos. Al igual que las aves modernas sus grandes alas constituidas por una membrana epidérmica muy fina necesitaron de potentes músculos voladores, para lo cual desarrollaron un esternón con quilla. Sus muñecas incluyen un hueso peculiar, denominado pteroide, destinado a sostener una membrana. Las extremidades posteriores, unidas a las caderas bien desarrolladas, se asemejan a las de las actuales aves y dinosaurios Pterópodos de pequeña talla en proporciones y estructura. Su cráneo es muy variado, con una estructura robusta aunque ligera y de morfologías muy variadas, normalmente alargadas y estrechas con un pico bien desarrollado, provisto en algunos casos de numerosos dientes. Todos ellos se caracterizan por tener unas fosas nasales muy atrasadas en el cráneo, situadas cerca de los huecos orbitales. Ictiosaurios Los Ictiosaurios tenían cierto parecido con los actuales delfines. Algunas de las especies llegaban a tener siete metros de largo, mientras que otras alcanzaban los dieciocho metros. Sus grandes mandíbulas estaban armadas por dos filas de un centenar de dientes cónicos y agudos. Ojos muy grandes, protegidos dentro de un anillo óseo, el cuello tieso y corto, enorme estómago, cola larga y poderosa, esta última formada por cuatro aletas que constituían sus principales órganos de locomoción parecidas a las de las focas. Los ictiosaurios eran también al parecer buenos buceadores de profundidad, como algunas ballenas modernas y se estima que podían alcanzar velocidades de hasta 40 km/h. Se alimentaban principalmente de un antiguo tipo de moluscos cefalópodos llamados belemnites y ammonites, estos se han descubiertos por los paleontólogos entre las costillas petrificadas de algunos Ictiosaurios. Aunque seguramente se alimentaban también de peces y especies más grandes pudieron alimentare de pequeños reptiles. Estos fueron tan variados en tamaño, y vivieron tanto tiempo, que probablemente tuvieron una amplia gama de presas. Diremos, entonces, que los Ictiosaurios son un orden extinto de reptiles pisciformes con adaptaciones muy desarrolladas al medio marino, pertenecientes a la subclase Ictiocterigios, que existieron en los mares del Mesozoico, especialmente durante el periodo Jurásico en el cual disfrutaron de una gran diversidad y distribución geográfica. Las formas más primitivas del registro fósil corresponden a los depósitos de la época superior en periodo Triásico, y se extienden hasta finales del Cretácico, periodo en el que se extinguen junto con los dinosaurios. Los Ictiosaurios son los reptiles mejor adaptados a la vida acuática; de hecho, evolutivamente llegaron a desarrollar un mecanismo mediante el cual poder reproducirse en el agua. Existen muchos especímenes desarrollados en los que aparecen réplicas exactas en miniatura dentro de su cuerpo, que se han interpretado como Ictiosaurios en distintos estados de gestación. Uno de los géneros más representativos, del cual toma su nombre este grupo, son los Ictiosaurus, con un cuerpo alargado, pisciforme y aerodinámico, similar al de los actuales delfines. Su cráneo está muy desarrollado, con un gran hueco orbital en el que se situaban sus ojos protegidos por un anillo de placas óseas, y mandíbulas dispuestas en forma de hocico angosto y alargado, armado por hileras de dientes. En su esqueleto llama la atención la ausencia de cuello debido a la compresión que presentan las vértebras cervicales, la curvatura de su columna vertebral al prolongarse hacia el lóbulo inferior de su aleta caudal y las extremidades sumamente especializadas a modo de palas en las cuales pueden observarse las hileras de dedos subdivididos. Los miembros adultos llegaron a alcanzar los 3 m de longitud y por su anatomía debieron de ser ágiles nadadores capaces de bucear hasta grandes profundidades. Se supone que fueron organismos predadores de dieta piscívora, al igual que el resto de Ictiosaurios. Otros géneros pertenecientes a este grupo son Mixosaurus , Temnodontosaurus y Ophtahalmosaurus. Plesiosaurios Son un orden extinto de saurópsidos (reptiles) sauropterigios que aparecieron a principios del período Jurásico (y posiblemente en el Rhaetiense, a finales del período Triásico) y perduraron hasta la extinción K-T al final del Cretácico, habitando en todos los mares. Con frecuencia se los identifica erróneamente como "dinosaurios marinos". Después de su descubrimiento, se decía humorísticamente que se parecían a "una tortuga con una serpiente ensartada a través de su cuerpo", aunque carecían de caparazón. Se argumenta de vez en cuando que los plesiosaurios no están extintos, aunque no hay ninguna evidencia científica para esta creencia; normalmente se explican los avistamientos modernos que se informan de vez en cuando como cadáveres descompuestos de tiburón peregrino o engaños. Se trata, en definitiva, de un grupo de reptiles pertenecientes al orden Sauropterigios, subclase Euriápsidos; que junto con los Ictiosaurios constituyeron un grupo importantísimo de reptiles marinos en el Mesozoico. Sus restos fósiles aparecen desde el Triásico superior hasta finales del Cretácico. Los especímenes adultos alcanzaban los 4,5 m de longitud y en algunos casos llegaron a sobrepasar los 12 m de largo. Son reptiles con morfologías pisciformes no tan acusadas como en el caso de los Ictiosaurios, con los cuales presentan una importante diferencia morfológica al disponer de una cola relativamente corta y el cuello más largo y flexible. Evolutivamente pueden diferenciarse dos grandes grupos: los Plesiosaurios con cuellos cortos, robustos y cráneos alargados, que en algunos casos constituían casi la cuarta parte del total de su longitud, por ejemplo el Kromosaurus, cuyo cráneo mide 2,4 m de longitud, y los Plesiosaurios, con cuellos proporcionalmente muy largos y cráneos más cortos, también conocidos como Plesiosauroides, por ejemplo: Elasmosaurus, Plesiosaurus. El primer grupo se ha interpretado como organismos predadores de la mayoría de la fauna acuática, mientras que los Plesiosauroides debieron ser ictiófagos. Este último grupo presenta un cráneo con una estructura más robusta que en el caso de los Ictiosaurios y las mandíbulas a modo de hocico ancho y chato, provisto de largos dientes puntiagudos, que denotan una dienta piscívora. El cuerpo es más ancho con fuertes costillas poco espaciadas, también presentes en la región abdominal. Sus extremidades mucho más robustas se encuentran igualmente especializadas a modo de paletas, que en el caso de los Plesiosaurios se supone utilizaban para impulsarse de modo similar a como lo hacen las actuales tortugas. La extinción masiva del Cretácico-Paleógeno o Cretácico-Terciario Fue un periodo de extinciones masivas de especies hace aproximadamente 66 millones de años. Corresponde al final del período Cretácico y al inicio del período Paleógeno (primer periodo del Cenozoico). El término Térciario está en desuso, por lo que la literatura científica moderna se refiere a la extinción del Cretácico-Paleógeno para este evento. No se conoce la duración exacta de este evento. Cerca del 75 % de los géneros biológicos desaparecieron, entre ellos la mayoría de los dinosaurios, los reptiles voladores (pterosaurios), la mayor parte de reptiles acuáticos (plesiosaurios, pliosaurios e ictiosaurios) y los ammonites. Se han propuesto muchas explicaciones a este fenómeno, y una de las más conocida es que fue resultado del Impacto K/T por un objeto extraterrestre. Con el paso de los años se ha intentado explicar este fenómeno con varias hipótesis. Debido a que el fenómeno ocurrió hace millones de años, es complejo saber con exactitud qué fue lo que sucedió, depende de poder acceder e interpretar los indicios conservados en el registro geológico, por lo cual todas las hipótesis presentan una serie de problemas, sin embargo, la teoría más aceptada por la comunidad científica a nivel mundial es la hipótesis del Impacto K/T. El impacto K/T (del alemán: Kreide/Tertiär) es la hipótesis de un evento ligado a la extinción acaecido por el choque de una roca extraterrestre contra la Tierra hace aproximadamente 65 millones de años. La colisión se produjo cuando un meteorito, asteroide o cometa de unos diez kilómetros de largo, atravesó la atmósfera e impactó a 75 000 km/h, frente a las actuales costas del estado de Yucatán en México. Se cree que el impacto causó seis efectos directos sobre la vida en la Tierra: un cráter de unos 200 km de diámetro (el cráter de Chicxulub), cambios en la corteza terrestre y también en el clima, con un calentamiento inicial y un enfriamiento posterior. Todo ello provocó o contribuyó a provocar el evento denominado extinción masiva del Cretácico-Paleógeno, con la desaparición del 75 % de las especies existentes, incluyendo el fin de los dinosaurios como el escalón más alto de la cadena alimenticia y la posterior ocupación de dicho lugar por los mamíferos, quedando un único grupo de dinosaurios supervivientes, que son las aves. Todos estos cambios quedaron documentados en el registro geológico, a partir del denominado límite K/T, y supusieron un cambio de era geológica: el fin del Mesozoico y el inicio del Cenozoico. La formulación de la teoría se debe al equipo de Luis Walter Álvarez y colaboradores; pero, ya con anterioridad y posteriormente, numerosos científicos aportaron pruebas y pistas para poder demostrar tanto la existencia del impacto como la localización del mismo, además de descartar más de sesenta teorías que no fueron la causa de la extinción masiva, pese a poder coexistir y contribuir a ella. Los científicos suponen que aún quedarían miles de dinosaurios y otros especímenes vivos al finalizar el primer día tras el impacto. Es posible que varias especies de la fauna se hubiesen extinguido casi de forma instantánea, especialmente los endemismos costeros, pero muchas otras, terrestres y acuáticas, seguirían existiendo gracias a los pocos ejemplares vivos y a las nidadas que pudieron aguantar cubiertas o rodeadas de tierra. Un efecto parecido pudo vivir la flora. Numerosas especies pudieron seguir existiendo durante algún tiempo en forma de semillas y esporas enterradas o esparcidas por los vientos. Pero la mayoría de los animales y vegetales terminaron desapareciendo debido a las privaciones, es decir, a tener que crecer en un ecosistema tan acotado a causa de la destrucción que no les ofreciese suficientes recursos para mantenerse a sí mismos y a sus descendientes. Además las plantas sufrieron la sobrepresión de los herbívoros, desesperados por conseguir comida. Estos, sin embargo, cada vez encontrarían más problemas para localizar las cantidades de alimentos que necesitaban, y su debilidad los hacía víctimas fáciles de patologías y depredadores. Por su parte los carnívoros que pudiesen quedar al principio cazarían presas fácilmente, pero cada vez serían más escasas y famélicas. Otro problema que probablemente contribuyó a la extinción masiva sería la endogamia. Los pocos ejemplares supervivientes podrían aparearse con muy pocas parejas, lo que no garantizaría la diversidad genética suficiente para enfrentarse con éxito a enfermedades, deformaciones y otras adversidades naturales. Era cuestión de décadas o siglos que dichos problemas terminaran con un 76 % de las especies existentes. Según Urrutia-Fucugauchi et al. (2010) todo animal con un peso superior a seis kilogramos desapareció. Aun siendo las consecuencias del choque muy graves, paleontólogos como Brusatte et al. (2014) publicaron que los efectos del Impacto K/T no bastarían para exterminar a los dinosaurios y otros arcosaurios. Según estos autores, de no estar los ecosistemas debilitados a causa de diversos fenómenos naturales, especialmente la gran actividad volcánica de los traps del Decán en la India, la extinción masiva no se habría producido. También pudo deberse a múltiples impactos, pues hay indicios que sugieren que la extinción pudo producirse 300 000 años después del impacto K/T. Sin embargo no todo fue muerte. Tomando los datos de José A. de Azcárraga (1997, p. 65), la del Cretácico/Terciario resultó una extinción relativamente benigna en comparación con las otras grandes extinciones masivas. Ortiz Alemán et al. (2002, p. 11 y siguientes) indican que la formación de cráteres de impacto libera mucha energía, pero en un espacio y período de tiempo limitados. Debido a esto, gran número de animales pudieron sobrevivir, en especial los que no necesitaban grandes cantidades de alimento, los que vivían en cuevas y madrigueras y los que poseían buenas defensas contra el frío, como plumas o pelo. Por esta razón en Sudamérica las aves del terror ocuparon el lugar dejado por los grandes saurios en la pirámide alimenticia, como hicieron los mamíferos en el resto de continentes. Un cráter de impacto o astroblema es la depresión que deja el impacto de un meteorito en la superficie de un cuerpo planetario (planeta, planeta enano, asteroide o satélite) de superficie sólida. Los meteoritos que caen sobre los astros pueden tener dimensiones muy diferentes comprendidas entre la de ínfimos granos de polvo y la de asteroides de decenas de kilómetros. La energía cinética de un meteorito es tan grande que su disipación brusca en el suelo provoca su fragmentación violenta. Ha habido casos, cuando la masa del meteorito ha sido muy grande, en los que la lava procedente del interior irrumpe en la excavación y forma un lago que, al solidificarse, confiere al cráter un fondo llano. En razón de su forma, los cráteres de ese tipo se denominan circos. La extraordinaria potencia de esos proyectiles caídos del cielo queda fácilmente explicada por su velocidad (de 50 000 a 100 000km/h) y por su masa. La combinación de estos dos parámetros se traduce en una energía cinética colosal: un meteorito de 250 m de diámetro llegado a 75 000 km/h libera tanta energía como el mayor terremoto terrestre o erupción volcánica que la historia de nuestro planeta conozca. Se ha demostrado experimentalmente que la forma de los cráteres es idéntica a la que resulta de la explosión en el suelo de un proyectil o de una bomba, o sea la de un tazón (la voz cráter viene del griego "vasija"). El cráter de impacto genera una serie de modificaciones sobre el paisaje producido por el violento suceso de colisión provocado, dando lugar a rocas modificadas llamadas brechas, y además arroja gran cantidad de material fundido en las inmediaciones del área. Citamos dos PTEROSAURIOS: el Dimorphodon y el Scaphognathus. DIMORPHODON: Fue un pterosaurio de pequeño tamaño que vivió en el período jurásico. Poseía un cráneo muy grande en comparación con su cuerpo y su pico, fornido y flexible a la vez, que tenía dientes. Se cree que vivió en zonas costeras y que se alimentaba de peces y pequeños animales terrestres. Además, el pico presentaba dos tipos de dientes y se cree que tenía una bolsa membranosa en el maxilar inferior. Su larga cola le ayudaba a dirigir el vuelo. Asimismo, tenía 1,4 m de envergadura y 1 m de longitud (contando la cola). SCAPHONAGTHUS (del griego “mandíbula redonda”): Es un género de pterosaurios ranforrincoideos de la familia Ramphorhynchidae, que vivió en la actual Alemania en el Jurásico Superior. Scaphonagthus tenía una envergadura de 0,9 m (3 pies). Las comparaciones entre los anillos escleróticos de Scaphonagthus, las aves y reptiles modernos sugieren que pudo haber sido diurno. Esto también puede indicar una división en el nicho ecológico con pterosaurios contemporáneos que se cree eran nocturnos. Físicamente era muy similar a Rhamphorhynchus, aunque con notables diferencias en el cráneo. Por ejemplo, Scaphonagthus tenía un cráneo proporcionalmente más corto (cerca de 11 centímetros) con una punta roma y una fenestra anteorbital mayor. Sus dientes se orientaban más verticalmente que en sentido horizontal. El número de dientes tradicional de estos es de dieciocho en la mandíbula superior y diez en la inferior. Dentro de las AVES FÓSILES vamos a ver: el Anquiornis, el Aurornis y el Confuciusornis ANCHIORNIS: Es un género de dinosaurio terópodo maniraptor con plumas, que vivió a finales del Jurásico, hace unos 155 millones de años durante el Oxfordiano, en lo que es hoy Asia. Archiornis era un pequeño dinosaurio bípedo y emplumado que vivió hace unos 150 millones de años, debió haber pesado unos 110 gramos y tendría 34 centímetros, haciéndolo el dinosaurio aviano más pequeño conocido, al parecer tuvo un cuerpo gris oscuro o negro y alas con algunas plumas blancas que parecían franjas, además de una cresta marrón rojiza y pecas en la cara. Es notable por sus extremidades anteriores proporcionalmente largas, que median 80% de la longitud total de las extremidades traseras. Los autores especularon inicialmente que podría haber sido posible que volara o por lo menos planeara. Sin embargo, se consideró además que las alas, aunque bien desarrolladas, tenían plumas primarias relativamente cortas y con puntas redondeadas. Tenía piernas largas, aunque las piernas, los pies y dedos de los pies de Anchiornis estaban cubiertos de plumas, por lo que es poco probable fuera un buen corredor. Como el pavo real, este ejemplar usaba su colorido pelaje para atraer al sexo opuesto. AURORNIS: Es un extinto género de anchiornithid terópodos dinosaurios del Jurásico, periodo de China. El género aurornis contiene una sola especie conocida, aurornis Xui. Aurornis xui puede ser el dinosaurio aviar más basal (“primitivo”) hasta la fecha, y es uno de los primeros aviarios encontrados hasta la fecha. La evidencia fósil del animal es anterior a la de Archeopteryx lithographica, a menudo considerada la especie de ave más antigua, en unos 10 millones de años. Aurornis era aproximadamente del tamaño de un faisán moderno, con una longitud de 50 cm (20 pulgadas). Tenía alas con garras y una cola larga y huesuda. Los huesos de sus piernas eran similares a los de Archaeopteryx , pero en general su anatomía era más primitiva. Aurornis vivió hace aproximadamente 160 millones de años, aproximadamente 10 millones de años antes del Archaeopteryx , que a menudo se ha descrito como el primer pájaro. CONFUCIUSORNIS: Es un género de ave prehistórica del tamaño de un cuervo, que vivió a finales del Cretácico Inferior (hace aproximadamente 120 millones de años) en lo que hoy es China. La apariencia de Confuciusornis presenta algunas semejanzas con la de Archaeopteryx; es una forma de transición destacable con algunas características plesiomórficas (ancestrales), algunas de las cuales ya se esbozaban en los antepasados de las aves (los dinosaurios terópodos), y características apomórficas (derivadas) que aparecieron durante la evolución de las aves. Confuciusornis tenía el tamaño de un cuervo o una paloma modernos, con una envergadura de hasta 70 cm y un peso estimado de hasta 1,5 kg o menos de 0,2 kg, según diferentes autores. El pico del Confuciusornis, al igual que el pico de las aves actuales, no poseía dientes. La zona posterior de la cabeza estaba conformada en forma similar que en los réptiles diápsidos. Varios grupos de paleo-ornitólogos en distintos trabajos han estudiado el tema de la habilidad de vuelo del Confuciusornis. Dado que el aparato de vuelo del Confuciusornis no era el más apropiado para despegar desde el nivel del suelo, pero como el Confuciusornis tenía grandes garras en manos y patas, es que se formuló la teoría de que sus garras probablemente le permitían trepar a árboles, desde donde se lanzaba para comenzar su vuelo. PECES FÓSILES Los peces fósiles aparecen en el registro en el Cámbrico superior u Ordovícico inferior, y muestran un mal estado de conservación. Sin embargo, debido a que los peces predominantes en el paleozoico y mesozoico son de esqueleto cartilaginoso, su fosilización es complicada. Los restos fósiles de peces pueden corresponder a ejemplares completos o a restos aislados como escamas, dientes, otolitos , etc. Comparando con los demás vertebrados los peces no son la mejor representación de los fósiles, ya que la parte del cuerpo que se fosiliza corresponde con el esqueleto interno, y aunque la mayoría (peces vivientes y terciarios) forman parte de los Teleósteos que presentan el esqueleto osificado, una gran cantidad de los que se dieron en las eras paleozoica y mesozoica, lo tenían cartilagíneo, lo que supuso una fosilización complicada, por lo que las producciones duras de la piel (escudetes y escamas) son los elementos conservados, sobre todo cuando forman un verdadero esqueleto externo. Hay peces de gran esqueleto externo, como los Acorazados y los Ganoideos, de los que se conservan más producciones dérmicas, y otros extinguidos de los que sólo quedan pequeñas producciones duras cutáneas o los dientes, como ocurre con los Selacios. Los primeros restos fósiles de peces aparecen en sedimentos del Cámbrico superior o del Ordovícico inferior. Hasta el Silúrico predominaban los agnatos , pero a partir del período Silúrico aumentó la diversidad de gnatostomados. En este terreno y más aún en el carbonífero y en el pérmico, los Ganoideos son abundantes, pero muestran esqueleto cartilaginoso. Al comienzo del secundario se produce una renovación de la fauna ictiológica. Se siguen desarrollando los Ganoideos y Selacios, pero surgen peces con esqueleto interno óseo, los primeros Teleósteos, que durante el secundario van sustituyendo más a los Ganoideos. Este reemplazo es considerable en el cretácico superior y en los primeros periodos del terciario (eoceno). Esta fauna es parecida a la actual. A nivel evolutivo, vemos la persistencia de numerosas formas desde que aparecieron hasta la actualidad. Entre los grupos de peces fósiles, hay que distinguir: los Placodermos, los Elasmobranquios y los Teleostomas. PLACODERMOS: Son una clase extinta de peces. Los Placodermos formaron un grupo diversificado de peces actualmente extinguidos fueron los primeros vertebrados con mandíbulas primitivas armadas de placas cortantes. Aparecieron a finales del Silúrico y desaparecieron a finales del Devónico. Los placodermos eran peces acorazados. Tenían un escudo cefálico fuertemente armado conectado a un escudo corporal que cubría la parte anterior del cuerpo. El resto del cuerpo y la cola estaban cubiertos de pequeñas escamas. Los ojos estaban protegidos por un anillo de placas óseas. Vivieron en aguas marinas y dulces, desde el Silúrico Superior hasta el Carbonífero Inferior. Eran de tamaño moderado, pero algunos crecieron hasta 6m de largo. En definitiva, pues, en el Devónico hacen su aparición los primeros peces con mandíbulas articuladas, los placodermos (Del griego “Piel con placas”). Las mandíbulas evolucionaron a partir de los arcos branquiales. El desarrollo de mandíbulas permitió a los peces nutrirse de una gran variedad alimentos, pudiendo incluso pasar de simples presas a cazadores. Si bien aún conservaban la coraza cefálica de los ostracodermos, fueron también los primeros peces en presentar aletas pareadas. Los placodermos prosperaron entre el Devónico y el Carbonífero. OSTRACODERMOS: Los primeros vertebrados aparecieron durante la explosión cámbrica, a principios del Paleozoico. Estos animales no poseían una mandíbula articulada, por lo que se les conoce como agnatos. Dentro de estos peces sin mandíbula, destacaban los ostracodermos ( Del griego “Piel con caparazón”), que se caracterizaban por presentar una coraza ósea que protegía la cabeza y parte anterior del cuerpo. Estos primitivos peces no poseían aletas articuladas a su esqueleto, sino simples apéndices carnosos que les permitían estabilidad en el agua, y con una función análoga a las modernas aletas. La alimentación de los ostracodermos se realizaba mediante la filtración del agua y barro con sus branquias. Los ostracodermos prosperaron entre el Cámbrico y el Devónico, siendo más abundantes durante el periodo Silúrico. CHONDRICHTHYES: Vertebrados acuáticos, conocidos vulgarmente como peces cartilaginosos, ya que esta denominación hace referencia a su esqueleto que es de cartílago, a diferencia del de los peces óseos (osteíctios), que lo tienen de hueso. Los condrictios presentan un mosaico de caracteres evolucionados y primitivos. Entre los rasgos primitivos destaca su anatomía básica. Entre los rasgos evolucionados destacan dos: la suspensión y estructura de las aletas y la estructura y composición de las mandíbulas y dentición. Esto último en diferentes especies aparece con formas más evolucionadas o más primitivas. Otro rasgo muy avanzado es su sistema inmunitario. Desde el mesozoico las especializaciones de los tiburones van quedando claras, colocándolos en la cúspide de las redes tróficas marinas. Hay en este grupo una característica tendencia al gigantismo, como medida para evitar la depredación. El tiburón típico tiene una longitud de dos metros, y una raya típica de un metro. Estas proporciones resultan muy grandes para el estándar de los vertebrados. Los dientes no están fusionados a la mandíbula y los van reemplazando por otros nuevos de forma continua, rápida y en serie gracias a una cavidad que tienen a lo largo del borde de la mandíbula. Esto les permite tener siempre dientes nuevos frente a aquellos que se van rompiendo, desgastando y desprendiendo. Existen dientes aserrados, con función cortadora; dientes afilados, con función agarradora y dientes planos (en muchas rayas) para moler el alimento. Nadan ayudados por aletas y respiran a través de branquias durante toda su vida. Éstas están expuestas al exterior directamente a través de 5 ó 7 hendiduras branquiales en el caso de rayas y tiburones, y 1 exclusivamente en las quimeras. Difieren de otros peces en poseer esqueleto formado por cartílago y no por hueso. Carecen de opérculo y vejiga natatoria, por lo que están obligados a nadar continuamente toda su vida para realizar el intercambio gaseoso y no hundirse. Esta clase incluye a las subclases elasmobranquios y holocéfalos. TELEOSTOMI (TELEOSTOMAS): Es un clado superior de vertebrados gnatóstomos que incluye los osteíctios (estos últimos incluyendo los tetrápodos) y los extintos peces acantodios, es decir, todos los vertebrados con mandíbulas excepto los peces cartilaginosos y los placodermos. Es nombre es similar al de los teleósteos (Teleostei), o peces óseos, con los que no deben confundirse. Poseen un solo par de aberturas branquiales cubiertas por un opérculo, características que se pierden en los grupos más derivados (tetrápodos). Los orígenes de los teleostomos es incierto. Tradicionalmente se supone que son descendientes de los acantodios ("tiburones espinosos") del período Silúrico Inferior; sin embargo, descubrimientos más recientes muestran que los "tiburones espinosos" son en realidad un conjunto parafilético que conduce a Chondrichthyes y que los placodermos como Entelognathus están más estrechamente relacionados con los peces óseos verdaderos. Incluso después de que los acantodios aparecieron al final del Pérmico, sus parientes ostioctios florecieron de tal manera que hoy comprenden el 99% de las especies de vertebrados vivos. ACANTODIOS: Al igual que los placodermos, los acantodios (Del griego “con aspecto de espinas”) desarrollaron mandíbulas articuladas. Otra de sus características correspondía a su piel cubierta por escamas óseas y aletas que poseían grandes espinas. Estas particularidades los hacen más afines a los osteictios. Los Acantodios prosperaron entre el Silúrico y el Pérmico. Evolución de los peces Los peces son los primeros vertebrados que aparecieron en el planeta, durante el período Cámbrico. Actualmente se habla que xenacelomorfos, equinodermos , hemicordados y cordados tienen un origen evolutivo común, por lo tanto se agrupa a estos cuatro filos en el superfilo Deuterostomia. Esto se basa en las similitudes entre la larvas de estrellas de mar (bipinnaria ) y las larvas de hemicordados (tornaria), además de la semejanza en la formación del mesodermo y celoma en estos cuatro filos. Los deuteróstomos se caracterizan por el desarrollo de la abertura bucal, que no deriva del blastoporo, sino que se forma por neoformación. Los ancestros más primitivos de los peces aparecieron a principios de Cámbrico, tenían un cuerpo cilíndrico, con un sencillo sistema digestivo y con un cordón nervioso en posición dorsal sustentado por la notocorda. Todos los animales que evolucionaron a partir de estos, reciben el nombre de cordados. Más tarde se desarrollan nuevas características, como la aparición de la cola y la agrupación de nervios en la parte frontal del cuerpo y la vesícula cerebral. Estas características identificaban a cefalocordados y vertebrados. Uno de los primeros géneros de cefalocordado de los que se tiene constancia es Pikaia, que vivió en Norteamérica hace 570 millones de años. Entre finales del Cámbrico y el Ordovícico se han identificado los fósiles más primitivos con verdaderas características de peces: la aparición de vértebras y la separación del cráneo (las características más primitivas de los vertebrados). El vertebrado más antiguo que se conoce es Myllokunmingia, con una antigüedad de 525 millones de años. Muy similar a los mixinos actuales. CONDRICTIOS: Los condrictios (del griego “peces cartilaginosos”) hicieron su aparición durante el periodo Devónico tardío. Como su nombre lo indica, estos peces se caracterizan por poseer un esqueleto cartilaginoso, que por ningún motivo debe considerarse una característica arcaica, pues los placodermos (antepasados evolutivos de los condrictios) sí poseían esqueletos óseos. Por lo tanto corresponde a una adaptación secundaria. En la mayoría de los embriones de vertebrados, durante la formación del esqueleto, este posee una naturaleza cartilaginosa que se va osificando antes del nacimiento. Los peces cartilaginosos fueron capaces de detener este proceso de osificación durante su gestación. Los condrictios, por lo demás, si son capaces de generar tejido óseo, como queda de manifiesto en los dentículos dérmicos que cubren la piel de estos peces. Estas estructuras corresponden probablemente a vestigios de la coraza de los antiguos placodermos. Los fósiles más primitivos que se conocen corresponden al género Cladoselache. A lo largo la historia los condrictios han contado con dos grandes periodos de radiación evolutiva, la primera tuvo lugar hasta principios del Pérmico, para luego pasar por una fase de declive que duró 100 millones de años, la segunda gran radiación se dio hacia el cretáceo. Durante casi 400 millones de años, los tiburones han ido evolucionando sin cesar, adquiriendo múltiples formas y tamaños, desarrollando nuevos sentidos y órganos; o bien, evolucionaron en especies muy especializadas como los tiburones martillo (Sphyrna lewini). Su apogeo llegó al tiempo que los dinosaurios se convertían en los dueños de la tierra firme. Pero los tiburones, siempre estuvieron más adaptados que los dinosaurios, y si ya habían soportado la mayor extinción de todos los tiempos en el Paleozoico (hace 240 millones de años), fueron capaces de soportar el impacto ambiental que causó la desaparición de los dinosaurios. Los condrictios de dividen evolutivamente en dos ramas: elasmobranquios y holocefalos. OCTEÍCTIOS: Los restos fósiles más antiguos encontrados de osteictios se ubican en el Devónico. La evidencia fósil parece indicar que los osteictios originalmente fueron peces de agua dulce, que posteriormente se adaptaron al agua salada durante el Mesozoico. Se piensa que debido a su forma de vida, los osteictios primitivos tuvieron pulmones, a modo de reservas de aire durante los periodos de bajas precipitaciones. Luego de pasar a vivir en el mar, estos pulmones perdieron utilidad, trasformándose en la vejiga natatoria, órgano exclusivo de los osteictios. Los osteictios se dividen evolutivamente en dos ramas: actinopterigios y sarcopterigios. • Los Agnatos son peces sin mandíbula. • Los Condrictios son peces cartilaginosos. • Los Sarcopterigios son peces de aletas lobuladas. • Los Actinopterigios son peces con aletas radiadas. Neodarwinismo A pesar de quitar la divinidad en la creación y de explicar un mecanismo básico por el cual las especies van cambiando y diversificándose con el paso del tiempo, Darwin desconocía el término que hoy conocemos como variabilidad genética, y tampoco conocía la existencia de los genes . Es decir, que no sabía cómo aparecía la variabilidad de características sobre las que actúa la presión de la selección natural. Por ello, nunca rechazó del todo la idea de la herencia de los caracteres adquiridos propuesta por Lamarck. A diferencia de Darwin, Wallace no aceptó nunca esta idea, y a partir de esta disputa apareció una nueva teoría evolutiva llamada Neodarwinismo, impulsada por el naturalista George John Romanes, que además de rechazar en su totalidad las ideas lamarckianas, creía como único mecanismo evolutivo que era la selección natural, cosa que Darwin nunca sostuvo. No fue hasta principios del siglo XX cuando se aceptaron las leyes de Mendel, mostrando que las mutaciones en el ADN son pre-adaptativas, es decir, primero se sufre una mutación luego se pone a prueba si el individuo en el que se ha dado está mejor adaptado para el medio o no, rompiendo la idea de la herencia de los caracteres adquiridos. Con esta premisa, los genetistas Fisher, Haldane y Wright dieron una nueva vuelta de tuerca al Darwinismo. Integraron la teoría de la evolución de las especies mediante la selección natural y la herencia genética propuesta por Gregor Mendel, todo ello con una base matemática. Y este es el nacimiento de la teoría más aceptada actualmente por la comunidad científica, conocida como la teoría sintética. Esta propone que la evolución es un cambio más o menos gradual y continuo explicado a través de la variabilidad genética y la selección natural. En suma, por lo tanto, el neodarwinismo es una teoría evolutiva renovadora que integra los principios de la selección natural del darwinismo con los conocimientos genéticos más modernos. La teoría neodarwinista fue elaborada en los años treinta y cuarenta por Dobzhansky, Simpson, Mayr, Huxley, etc..., basándose en la variabilidad genética y en la selección natural, aspectos proporcionados por la teoría darwinista, pero con algunas modificaciones debido principalmente a los novedosos conocimientos sobre genética y ecología. El neo-darwinismo o la teoría sintética de la evolución se refieren al darwinismo, sobre todo la selección natural, a los descubrimientos sobre la herencia impulsada por la genética. Una vez en la época de Darwin no se conocían los conceptos de la genética, que no podía explicar cómo se da la diversidad de características dentro de una población. Por lo tanto, era necesario que una nueva teoría evolutiva, reinterpretando el darwinismo, fueron capaces de responder a estas preguntas. La teoría sintética de la evolución se basa en tres aspectos de la evolución: la mutación, la recombinación y la selección natural. Variabilidad genética Según esta teoría el proceso evolutivo está basado en la variabilidad genética de las poblaciones, causada por la aparición de: Mutaciones. La mutación es la causa principal de la variabilidad heredable. Aunque la mayoría de estas son perjudiciales, algunas son neutras para el individuo en el ambiente en que vive. Estas mutaciones permanecerán en su ADN y se transmitirán a sus descendientes dando lugar a las diferencias entre individuos. Es probable que ante nuevas condiciones (por ejemplo, cambios medioambientales) una mutación ya existente resulte ahora beneficiosa para los individuos que estarán más desarrollados con respecto al resto de la población. La recombinación de los genes en la reproducción sexual. No origina nuevas alternativas para un gen, pero a partir de las alternativas generadas en la mutación si que pueden dar lugar a nuevas combinaciones. Selección natural La selección natural actuaría como base evolutiva, de tal manera que los genotipos más favorables para la especie perdurarían dejando de esta forma una mayor descendencia y, por tanto, aumentaría su frecuencia estadística. Por el contrario, los genes que se presentan sin ventajas para el desarrollo evolutivo son eliminados de la población. Por lo que hablaremos de un mejor desarrollo adaptativo al medio, de unos individuos frente a otros. Las formas de selección son variadas, según el proceso al que dan lugar: • Selección normalizadora. Tiende a favorecer los fenotipos más frecuentes y excluye los valores extremos. • Selección direccional. Se ven favorecidos los fenotipos en una dirección particular. Este tipo de selección es frecuente cuando una especie coloniza nuevos territorios en los que las condiciones ambientales son diferentes de las del ambiente original y comienza a ser seleccionada con criterios diferentes. La selección direccional sólo es posible si existe variación genética disponible respecto al fenotipo que se selecciona. • Selección diversificadora. Un ambiente puede favorecer dos o más fenotipos a la vez debido a que los ambientes no suelen ser homogéneos. No sabemos cómo ciertos agentes naturales pueden, o han podido en el pasado, actuar sobre los ácidos nucleicos para provocar mutaciones, pero los detalles que aún son discutibles no tienen fuerza contra lo que está bien averiguado y establecido acerca de esos mecanismos de la vida. Otras teorías evolucionistas En la actualidad han surgido otras teorías evolucionistas que contradicen la teoría sintética: 1.-Teoría neutral: Mooto Kimura promovió esta teoría en 1968, que se basa en los siguientes principios: La mayoría de los cambios que ocurren en el ADN no tienen importancia para la selección natural ya que no tienen ningún efecto sobre la función de las moléculas. Más que la selección natural, el azar es quien determina las variaciones y por lo tanto el hecho de que se mantenga generación tras generación. 2.- Teoría Puntual: Darwin creía que las especies evolucionaban de forma gradual mediante cambios progresivos apenas apreciables. El propio autor, sin embargo, admitió que este enunciado provocaba grandes conflictos en su teoría ya que el registro fósil no aportaba pruebas de un cambio gradual. Es decir, apenas existen ejemplos de criaturas en transición, cuando, según el gradualismo, deben constituir la mayor parte de los fósiles. En 1972, Gould y Eldredge se enfrentaron con el problema y propusieron una nueva teoría: La del equilibrio puntuado. Según ellos, las especies evolucionan rápidamente en muy poco tiempo, pero, una vez evolucionadas se estancan durante periodos larguísimos, permaneciendo relativamente invariables hasta que explosiones repentinas de cambios rompen otra vez es equilibrio estático, produciéndose así un nuevo salto evolutivo. Por eso no existen fósiles de especies en transición . Hoy en día parece aceptarse que la evolución actúa simultáneamente mediante dos procesos, aunque se discute aún sobre cual es el más importante. La teoría clásica de la evolución biológica Con el término “evolucionismo” nos referimos fundamentalmente a la teoría biológica según la cual las especies de seres vivos han cambiado a lo largo de la historia y las especies actuales descienden de otras más primitivas de las que tenemos noticia por los restos fósiles. Esta teoría defiende la existencia de parentescos entre las distintas especies. Aunque el evolucionismo tiene un lejano antecedente en la filosofía de Anaximandro (s. V a. C.), es sólo a partir de la segunda mitad del siglo XIX cuando se introduce y desarrolla en la ciencia, sustituyendo a las explicaciones fixistas. Los representantes más destacados del evolucionismo en el siglo XIX fueron Lamark y Darwin. Actualmente la teoría evolutiva dominante recibe el nombre de "teoría sintética de la evolución". Hoy, en la actualidad, el término “evolución” hace referencia a las transformaciones, progresivas o regresivas, sufridas por los seres vivos desde la aparición de la vida en la Tierra y que han desembocado en las especies actuales. El problema que cualquier concepción de la evolución exige es el de una gran amplitud deductiva articulada en torno a los reconocimientos inductivos proporcionados por el estudio de las formas animales actualmente accesibles. Es una exigencia que define al mismo tiempo las dimensiones espacial y temporal de la evolución. Selección natural En el evolucionismo de Darwin, el mecanismo evolutivo más importante es la selección natural. En la selección natural intervienen los siguientes principios: • modificaciones constantes del medio en el que se desenvuelven los seres vivos; • recursos de subsistencia limitados; • tendencia de los seres vivos a la multiplicación sin límite; • lucha por la subsistencia; • existencia de diferencias anatómicas y funcionales entre los miembros de una misma especie; • mayor probabilidad de adaptación, procreación y supervivencia de aquellos individuos con rasgos adaptativos. De este modo, los diferentes cambios en el medio provocarán el cambio en las especies, su adaptación o su desaparición. El mecanismo de la selección natural no es suficiente para explicar la evolución, precisa también de otros mecanismos como el aislamiento geográfico (que permite acentuar las diferencias entre los descendientes de una misma especie y por tanto la aparición de especies distintas) y fundamentalmente las mutaciones genéticas (que permiten la aparición de rasgos nuevos y una mayor diferenciación entre los descendientes de una misma especie). Herencia biológica Transmisión de características biológicas de los progenitores a los hijos. Existe todo un conjunto de procesos y leyes que gobiernan esa transmisión, y la herencia es, por tanto, la suma total de la dotación genética transmitida de padres a hijos. La genética, y en particular un área de esta ciencia denominada genética mendeliana, es la encargada de estudiar la forma en que los genes (las unidades fundamentales de la herencia biológica) actúan y se transmiten de ascendientes a descendientes, o lo que es lo mismo, de padres a hijos. Clases de dinosaurios En principio, los dinosaurios se dividen en ORNISTIQUIOS y SAURISQUIOS. • Los ornistiquios se dividen en ORNITÓPODOS (con el iguanodon y el hachosaurio), CERATÓPSIDOS (con el triceratops), ANQUILOSAURIOS (con el anquilosaurio) y ESTEGOSAURIOS (con el estegosaurio). • Los saurisquios, por su parte, se dividen en SAURÓPODOS (con el diplodoco, el plateosaurio y el brontosaurio) y TERÓPODOS, distinguiéndose los CARNOSAURIOS (con el tiranosaurio y el megalosaurio) y los CELUROSAURIOS (con el coeluro y el ornitosuco). DINOSAURIO: Se dice de ciertos reptiles fósiles que vivieron durante los períodos jurásico y cretáceo, cuyas especies tenían formas muy variadas y, en general, cabeza pequeña, cuello largo y cola robusta y larga. Algunas llegan a alcanzar los cuarenta metros de largo y ocho de altura, como el diplodoco. Los ORNISTIQUIOS y los SAURISQUIOS: Los dinosaurios se dividen en dos grupos distintos: Saurischia (con cadera de reptil) y Ornithischia (con cadera de ave). El árbol genealógico de los dinosaurios indica la posibilidad de subdividirlos en otras categorías, además de la división en saurisquios y ornitisquios. Los saurisquios se dividen de forma natural en terópodos, casi todos carnívoros y saurópodos, herbívoros. Casi todos los terópodos son bípedos, desde los tiranosáuridos gigantescos hasta los esbeltos onitomimidos. Los diferentes subórdenes de terópodos son: coelurosauria, ornithominosauria, deinocheirosauria, deinonychosauria, carnosauria y segnosauria. Los saurópodos pueden dividirse también en varios grupos, como los prosaurópodos y los saurópodos. Los ornitisquios, a pesar de su nombre, no parecen parientes cercanos de las aves, ya que son más afines a los terópodos. Se pueden subdividir en ornitópodos, estegosaurios, ankilosaurios y ceratópsidos. Los primeros son bípedos y los tres últimos son cuadrúpedos. EXTINCIÓN: Para explicar este hecho se han sugerido muchas razones diferentes. Las teorías desaprobadas actualmente, no tenían en cuenta que la constitución de los dinosaurios era igual de buena que la de los demás animales para enfrentarse a la vida, ni que además de los dinosaurios también se extinguieron otros muchos animales. Entre estas estaban: - que los carnívoros se comieron a todos los herbívoros y murieron de hambre - que los dinosaurios evolucionaron hasta tener cuerpos tan torpes que ya no podían criar y quizás ni moverse - gérmenes nocivos acabaron con los dinosaurios - los mamíferos pequeños se comieron todos los huevos - las nuevas plantas con flores eran venenosas para ellos. Como estas teorías no explicaban satisfactoriamente el hecho de la extinción, los científicos dedujeron que todas las especies debieron alterarse de alguna forma mortal. Algunos explican que quizá los rayos cósmicos de la explosión de alguna estrella deformaran a los animales que aún no habían nacido, o que una radiación mortal cayó brevemente sobre el campo magnético de la tierra. Otros piensan que los cambios de tamaño, nivel y posición congelaron los continentes, matando a los dinosaurios de sangre fría. Si eran de sangre caliente, no tenían piel ni plumas para mantener el calor corporal. Si eran de sangre fría, la mayoría de ellos era demasiado grande para hibernar en agujeros carentes de hielo. Los geólogos en 1980 propusieron nuevas teorías sugiriendo que hace unos 65 millones de años un trozo de roca de unos 10 km de diámetro cruzó el espacio y golpeó la Tierra. El impacto pudo lanzar el polvo y la humedad hacia la atmósfera, oscureciendo el cielo en todas partes durante meses. Entonces morirían muchas plantas y los herbívoros que se alimentaban de ellas. Tal vez la Tierra se congelara por un tiempo breve y después se produjera un calor extremo cuando el polvo se asentó, aunque la humedad seguiría en la atmósfera y se produciría un efecto invernadero. El estrés que produce el calor causa la muerte de muchos animales que no pueden controlar bien la temperatura del cuerpo. Este calor excesivo pudo matar a los dinosaurios que aún no hubieran muerto por el frío o el hambre. Independientemente de cuál fuera la razón, las muertes masivas son un hecho y sirvieron para sustituir la era mesozoica por la era cenozoica: la edad de los dinosaurios dio paso a la edad de los mamíferos. Esta ultima teoría es la hoy aceptada y parece ser que demostrada, ya que los niveles de Iridio, posiblemente procedentes de un meteorito, que se encuentran en los estratos correspondientes al tiempo de extinción de los dinosaurios es extremadamente alto en todos los lugares de la Tierra. Los sondeos realizados por la compañía petrolera Shell en el litoral marino de la península del Yucatán, detectaron la existencia de un enorme cráter sumergido que se corresponde, en tiempo y en tamaño, con el adecuado para producir los fenómenos que hubiesen provocado la extinción de los dinosaurios. IGUANODONTE: Nombre de diversos reptiles saurios fósiles de la familia iguanodóntidos, género Iguanodón, que aparecieron en el cretácico y medían hasta 12 m. En extenso, podríamos decir que se trata de un animal fósil perteneciente al fílum Vertebrata, clase Reptilia, subclase Archosauria, orden Ornithischia, suborden Ornithopoda, familia Iguanodontidae. El nombre de este dinosaurio significa diente de iguana. Poseía unos dientes parecidos a los de las iguanas actuales, aunque de tamaño mucho mayor. Esta dentición es característica de corona espatulada con esmalte brillante, facetas de desgaste y márgenes aserrados, también una cresta longitudinal con una o más crestas accesorias. Las piezas dentarias presentan una raíz corta y arqueada que puede estrecharse en su final. Los dientes superiores se distinguen de los inferiores porque tienen una menor curvatura de la raíz y una cresta primaria menos desarrollada. Las vertebras cervicales son opistocélicas. Las neuroapófisis dorsales y caudales están unidas mediante tendones osificados. El fémur tiene un prominente cuarto trocánter situado hacia la zona media de la diáfisis. El dedo primero es espinoso y le servía como arma defensiva. Medía 9 metros de largo y 5 de alto en posición erguida y pesaba hasta 4,5 toneladas. Fue el más grande, abundante y extendido de todos los iguanodóntidos. Vivió desde el Jurásico superior hasta el Cretácico inferior. Se han encontrado abundantes restos fósiles en Norteamérica, Asia y gran parte de Europa (Inglaterra, Bélgica, Alemania y la península Ibérica). ANCHISAURUS: Animal fósil perteneciente al fílum Vertebrata, clase Reptilia, subclase Archosauria, orden Saurischia, suborden Sauropodomorpha, superfamilia Prosaurópoda y familia Anchisauridae. El nombre de este dinosaurio significa casi reptil. Se caracteriza por unos pies cortos, miembros robustos y numerosos dientes poco afilados que denotan alimentación omnívora. Su longitud era de 2,1 m y su peso de 27 Kg. Vivió en Estados Unidos y Sudáfrica, entre el Triásico superior y el Jurásico inferior. ANKILOSAURUS: Animal fósil perteneciente al fílum Vertebrata, clase Reptilia, subclase Archosauria, orden Ornithischia, suborden Ankilosauria y familia Ankilosauridae. El nombre de este dinosaurio significa reptil fusionado. Es el más grande de los anquilosáuridos. Su cabeza contaba con armadura y tenía aberturas nasales redondeadas, además de un pico córneo sin dientes. El lomo y los costados estaban protegidos por filas de placas elevadas. Llegó a medir 10,7 m y vivió a finales del Cretácico en Alberta, Canadá y Estados Unidos. PLATEOSAURUS: Género de dinosaurios perteneciente al fílum Vertebrados, clase Reptiles, subclase Archosauria, orden Saurischia, suborden Sauropodomorfos, infraorden Prosaurópodos, familia Anquisauridos. Vivió a finales de Triásico y se caracteriza por ser el primer gran dinosaurio del registro fósil, con una longitud que oscila entre los 6-8 m. Los Plateosaurus son herbívoros , su cráneo es alargado con una estructura robusta y mandíbulas en forma de un amplio y ancho hocico dotado de dientes largos, puntiagudos y de bordes aserrados, similares a los de algunos lagartos herbívoros actuales. Presenta unas fosas nasales y orbitales muy desarrolladas con un característico anillo óseo donde se sustentaba el globo ocular. Tienen un cuello largo, delgado y flexible que sostiene un cráneo de pequeñas proporciones en comparación con su volumen corporal. El lomo y la cola son también alargados, con extremidades posteriores más desarrolladas que las anteriores, aunque igualmente fornidas, que permitirían su desplazamiento tanto bípedo como sobre sus cuatro patas. Se supone que fue el primer organismo ramoneador de arboles elevados. Sus manos eran robustas y muy desarrolladas con cinco dedos prensiles, el primero de los cuales presentaba una garra muy desarrollada, empleadas como apoyo auxiliar del cuerpo y con función defensiva. Por otro lado, sus pies eran grandes y anchos, con los metatarsianos muy desarrollados, lo que hace suponer un desplazamiento apoyado en los dedos, de modo parecido a como hacen perros y gatos. Se han encontrado numerosos restos fósiles en terrenos del Triásico superior con gran distribución mundial (Sudáfrica, China), aunque sus afloramientos son especialmente comunes en Europa occidental (Alemania, Francia, Suiza e Inglaterra). BRACHIOSAURUS: Género extinto de dinosaurios Saurisquios herbívoros perteneciente a la familia Brachiosauridos, infraorden Saurópodos, suborden Sauropodomorfos; que se desarrollaron en el Jurásico superior y Cretácico inferior. Es uno de los dinosaurios más grandes que ha existido a lo largo de la historia de la Tierra, con una longitud entre 23-27 m, una altura de 12 m y un peso que pudo alcanzar las 77 toneladas. Su característica más significativa es la extrema longitud de su cuello y las extremidades anteriores, a diferencia del resto de los dinosaurios mucho más largas que las posteriores; así como por la situación de sus fosas nasales en la coronilla. Al carácter peculiar de sus extremidades delanteras se debe el nombre de Brachiosaurus, que significa "reptil-brazo". La osamenta de este enorme saurópodo presenta cierta similitud con el de la jirafa, con los hombros elevados por encima de las caderas y un cuello muy largo, que se han interpretado como una especialización a su dieta vegetariana, obtenida al ramonear las elevadas copas de los árboles. Su cráneo es robusto, con una enorme abertura frontal donde alberga las fosas nasales y potentes mandíbulas armadas de dientes en forma de cincel, que indican el predominio e su dieta de plantas muy abrasivas. Las numerosas vértebras cervicales presentan abundantes apófisis espinosas y cicatrices de inserción de los músculos que mantenían la cabeza erguida a una altura de 12 m. La caja torácica es estrecha y amplia, similar a la de los actuales elefantes y una cola relativamente corta en relación con el resto de Saurópodos. Y las extremidades delanteras acaban en unas manos muy especializadas, con los huesos metatarsianos macizos y alargados de forma similar a los de los elefantes. Se han encontrado restos fósiles en los terrenos del Jurásico superior en Colorado (Estados Unidos), Argelia y Tanzania; y del Cretácico inferior en Europa y África. MEGALOSAURUS: Animal fósil perteneciente al fílum Vertebrata, clase Reptilia, subclase Archosauria, orden Saurischia, suborden Theropoda, superfamilia Carnosauroidea, familia Megalosauridae. El nombre de este dinosaurio significa "reptil grande" y se caracteriza por su pesado cuerpo. Presenta unas piezas dentarias arqueadas en forma de sierra y comprimidas lateralmente. Se diferencian por tener en la arista mesial y la distal una crenulación más o menos desarrollada. Poseía unas garras fuertes y curvas en los dedos de las cuatro patas. Debió medir unos 9 metros de largo y pesar 900 kg. Su distribución estratigráfica abarca desde el Jurásico medio hasta el Cretácico y sus restos han aparecido en Europa, Sudamérica, África y Asia. COELURUS: Animal fósil perteneciente al fílum Vertebrata, clase Reptilia, subclase Archosauria, orden Saurischia, suborden Theropoda, superfamilia Coelurosauroidea y familia Coeluridae. El nombre de este dinosaurio significa "cola ahuecada". Su longitud alcanza los 2 m aproximadamente. La cabeza es muy pequeña con dientes pequeños, las manos son largas y débiles. Se ha encontrado restos en Wyoming (Estados Unidos) correspondientes al Jurásico superior. ORNITHOLESTES: Animal fósil perteneciente al fílum Vertebrata, clase Reptilia, subclase Archosauria, orden Saurischia, suborden Theropoda, superfamilia Coelurosauroidea, familia Coeluridae. El nombre de este dinosaurio significa "ladrón de aves". Su longitud es de 2 m aproximadamente. Los expertos creen que tenía el hábito de cazar aves y que podría ser el mismo animal que el Coelurus. Se ha encontrado restos de un esqueleto casi completo en Wyoming, Norteamérica, pertenecientes al Jurásico Superior. Evolución de los peces Los peces son los primeros vertebrados que aparecieron en el planeta, durante el período Cámbrico. 1. Origen de los peces Actualmente se habla que xenacelomorfos , equinodermos, hemicordados y cordados tienen un origen evolutivo común, por lo tanto se agrupa a estos cuatro filos en el superfilo Deuterostomia . Esto se basa en las similitudes entre la larvas de estrellas de mar (bipinnaria) y las larvas de hemicordados (tornaria), además de la semejanza en la formación del mesodermo y celoma en estos cuatro filos. Los deuteróstomos se caracterizan por el desarrollo de la abertura bucal, que no deriva del blastoporo, sino que se forma por neoformación. Los ancestros más primitivos de los peces aparecieron a principios de Cámbrico, tenían un cuerpo cilíndrico, con un sencillo sistema digestivo y con un cordón nervioso en posición dorsal sustentado por la notocorda. Todos los animales que evolucionaron a partir de estos, reciben el nombre de cordados. Más tarde se desarrollan nuevas características, como la aparición de la cola y la agrupación de nervios en la parte frontal del cuerpo y la vesícula cerebral. Estas características identificaban a cefalocordados y vertebrados. Uno de los primeros géneros de cefalocordado de los que se tiene constancia es Pikaia , que vivió en Norteamérica hace 570 millones de años. Entre finales del Cámbrico y el Ordovícico se han identificado los fósiles más primitivos con verdaderas características de peces: la aparición de vértebras y la separación del cráneo (las características más primitivas de los vertebrados). El vertebrado más antiguo que se conoce es Myllokunmingia , con una antigüedad de 525 millones de años. Muy similar a los mixinos actuales. 2. Diversificación de los peces 2.1. Ostracodermos Los primeros vertebrados aparecieron durante la explosión cámbrica, a principios del Paleozoico. Estos animales no poseían una mandíbula articulada, por lo que se les conoce como agnatos . Dentro de estos peces sin mandíbula, destacaban los ostracodermos ( Del griego “Piel con caparazón”), que se caracterizaban por presentar una coraza ósea que protegía la cabeza y parte anterior del cuerpo. Estos primitivos peces no poseían aletas articuladas a su esqueleto, sino simples apéndices carnosos que les permitían estabilidad en el agua, y con una función análoga a las modernas aletas. La alimentación de los ostracodermos se realizaba mediante la filtración del agua y barro con sus branquias. Los ostracodermos prosperaron entre el Cámbrico y el Devónico, siendo más abundantes durante el periodo Silúrico. 2.2.Placodermos En el Devónico hacen su aparición los primeros peces con mandíbulas articuladas, los placodermos (Del griego “Piel con placas”). Las mandíbulas evolucionaron a partir de los arcos branquiales. El desarrollo de mandíbulas permitió a los peces nutrirse de una gran variedad alimentos, pudiendo incluso pasar de simples presas a cazadores. Si bien aún conservaban la coraza cefálica de los ostracodermos, fueron también los primeros peces en presentar aletas pareadas. Los placodermos prosperaron entre el Devónico y el Carbonífero. Los placodermos, como el coccosteus, fueron los primeros peces en desarrollar mandíbulas. 2.3.Acantodios Al igual que los placodermos, los acantodios (Del griego “con aspecto de espinas”) desarrollaron mandíbulas articuladas. Otra de sus características correspondía a su piel cubierta por escamas óseas y aletas que poseían grandes espinas. Estas particularidades los hacen más afines a los osteictios. Los Acantodios prosperaron entre el Silúrico y el Pérmico. Los acantodianos desarrollaron sus aletas a partir de espinas. 2.4. Osteíctios Los restos fósiles más antiguos encontrados de osteictios se ubican en el Devónico. La evidencia fósil parece indicar que los osteictios originalmente fueron peces de agua dulce, que posteriormente se adaptaron al agua salada durante el Mesozoico. Se piensa que debido a su forma de vida, los osteictios primitivos tuvieron pulmones, a modo de reservas de aire durante los periodos de bajas precipitaciones. Luego de pasar a vivir en el mar, estos pulmones perdieron utilidad, trasformándose en la vejiga natatoria, órgano exclusivo de los osteictios. Los osteictios se dividen evolutivamente en dos ramas: actinopterigios y sarcopterigios. El cheirolepis fue un género extinto de osteíctios durante el Devónico. 2.4.1. Actinopterigios Los actinopterigios (del griego “aletas radiadas”) se caracterizan por poseer aletas cubiertas de piel y sostenida por radios córneos. Evolutivamente se dividen en: Condrósteos, holósteos, teleósteos. • Condrósteos: Aparecieron hacia finales del Paleozoico y disminuyendo en importancia hacia finales del Mesozoico. Hoy en día, sobreviven en forma muy reducida, como es el caso de los esturiones y los bichires . Los condrósteos se caracterizan por poseer un cuerpo cubierto de placas óseas y un esqueleto principalmente cartilaginoso. • Holósteos: Hicieron su aparición hacia mediados del Mesozoico, alcanzado su máxima importancia durante el Jurásico. Para luego ir declinando progresivamente. Dentro de este grupo de peces, hoy en día sobreviven los pejelagartos. • Teleósteos: Evolucionaron a partir de los holósteos durante el Mesozoico, sustituyendo a los grupos más antiguos de peces durante el Cretáceo, constituyendo la enorme mayoría de los peces de hoy. Este éxito evolutivo parece estar relacionado con un proceso de tetraploidización que sufrió el teleósteo ancestral. 2.4.2. Sarcopterigios Los sarcopterigios (del griego “aletas lobuladas”) son el grupo más importante en lo que evolución de los vertebrados terrestres refiere. Se caracterizan por presentar unas aletas lobuladas y carnosas. Este grupo se divide en crosopterigios y dipnoos. • Crosopterigios: sus primeros registros fósiles corresponden al Devónico y fueron siendo sustituidos hacia finales del Paleozoico por los actinopterigios. Estos son los peces más próximos a los vertebrados terrestres. • Dipnoos: Son peces adaptados a vivir en charcos y ríos poco profundos. Además de branquias , poseen pulmones. 2.5. Condrictios Los condrictios (del griego “peces cartilaginosos”) hicieron su aparición durante el periodo Devónico tardío. Como su nombre lo indica, estos peces se caracterizan por poseer un esqueleto cartilaginoso, que por ningún motivo debe considerarse una característica arcaica, pues los placodermos (antepasados evolutivos de los condrictios) sí poseían esqueletos óseos. Por lo tanto corresponde a una adaptación secundaria. En la mayoría de los embriones de vertebrados, durante la formación del esqueleto, este posee una naturaleza cartilaginosa que se va osificando antes del nacimiento. Los peces cartilaginosos fueron capaces de detener este proceso de osificación durante su gestación. El Cladoselache es un condrictio del Devónico. Los condrictios, por lo demás, si son capaces de generar tejido óseo, como queda de manifiesto en los dentículos dérmicos que cubren la piel de estos peces. Estas estructuras corresponden probablemente a vestigios de la coraza de los antiguos placodermos. Los fósiles más primitivos que se conocen corresponden al género Cladoselache. A lo largo la historia los condrictios han contado con dos grandes periodos de radiación evolutiva, la primera tuvo lugar hasta principios del Pérmico, para luego pasar por una fase de declive que duró 100 millones de años, la segunda gran radiación se dio hacia el cretáceo. Durante casi 400 millones de años, los tiburones han ido evolucionando sin cesar, adquiriendo múltiples formas y tamaños, desarrollando nuevos sentidos y órganos; o bien, evolucionaron en especies muy especializadas como los tiburones martillo (Sphyrna lewini). Su apogeo llegó al tiempo que los dinosaurios se convertían en los dueños de la tierra firme. Pero los tiburones, siempre estuvieron más adaptados que los dinosaurios, y si ya habían soportado la mayor extinción de todos los tiempos en el Paleozoico (hace 240 millones de años), fueron capaces de soportar el impacto ambiental que causó la desaparición de los dinosaurios. Los condrictios de dividen evolutivamente en dos ramas: elasmobranquios y holocefalos. 2.5.1. Elasmobranquios Hacen su aparición durante el Silúrico. A este grupo pertenecen los tiburones y las rayas. Poseen hendiduras branquiales expuestas, espiráculos detrás de cada ojo. 2.5.2. Holocéfalos Hacen su aparición hacia finales del Silúrico. Se caracterizan por poseer una membrana opercular que recubre sus cuatro hendiduras branquiales, y por la manera en que la mandíbula superior y el hioides se articulan con el cráneo. Téngase en cuenta esta clasificación • Agnatos (peces sin mandíbula) • Condrictios (peces cartilaginosos) • Sarcopterigios (peces de aletas lobuladas) • Actinopterigios (peces con aletas radiadas) • Ictiología Peces: Características y clasificación Superclase de vertebrados acuáticos gnatostomados. Se caracterizan por presentar una forma hidrodinámica, idónea para la natación, y que en cada caso está muy influida por el modo de vida. Tienen respiración branquial y el corazón está recorrido exclusivamente por sangre venosa. El cuerpo del pez se divide en cabeza, tronco y cola. La epidermis no es córnea, son poiquilotermos y presentan cuatro aletas pares. Esta superclase se divide en cuatro clases, dos de ellas fósiles, Acantoideos y Placodermos, y dos clases actuales: Condrictios (peces cartilaginosos) y Osteictios (peces óseos). Los condrictios están representados principalmente por los tiburones, las rayas y las quimeras. Son los vertebrados vivientes más inferiores, que presentan vértebras separadas y completas, mandíbulas móviles y apéndices pares. Son todos depredadores y habitan en los océanos. Los osteictios son más abundantes. Poseen un esqueleto óseo, están cubiertos de escamas dérmicas, presentan un cuerpo fusiforme y se sirven de los movimientos corporales y de las aletas para nadar. Es de gran importancia la presencia de un órgano pulmón-vejiga natatoria, con función respiratoria e hidrostática. Otra característica importante es que varias especies habitan en toda clase de aguas: dulces, saladas, calientes o frías. La ictiología es la ciencia que se ocupa del estudio de los peces. Las investigaciones paleontológicas nos han permitido conocer la vida y la evolución de los peces prehistóricos. Los primeros restos fósiles de vertebrados con forma de pez datan del periodo silúrico, hace 430 millones de años. Sin embargo, los científicos creen que debieron existir formas aún más simples en el cámbrico, hace 600 millones de años. Las formas más primitivas que se han podido estudiar reciben el nombre de ostracodermos. Se caracterizan por la presencia de un escudo cefalotorácico, óseo, que les protegía la parte anterior del cuerpo, notocordio persistente, arcos branquiales indiferenciados y esqueleto cartilaginoso. Presentaban una sola abertura nasal y tres ojos, uno de ellos en la nuca. Al igual que los Agnatos actuales, carecían de mandíbula inferior y de aletas pares. Son todos paleozoicos y se encuentran fósiles desde el ordovícico hasta final del devónico. La gran difusión de los peces comienza en el devónico, hace 408 millones de años. En esta época aparecen, junto con los peces sin mandíbula, los vertebrados mandibulados, seláceos, actinopterigios, crosopterigios y dipnoos. Los seláceos se caracterizan por ser los primeros animales que presentan aletas pares, y los crospterigios, por ser los antepasados de los primitivos anfibios. Por otra parte, los peces actinopterigios adquieren gran importancia, pues a partir de ellos se han desarrollado los condrósteos y teleósteos, cuyos fósiles se remontan al triásico (hace unos 250 millones de años). Los teleósteos constituyen un grupo de osteictios muy importante, que sigue evolucionando considerablemente. Los condrictios están representados aproximadamente por unas 550 especies, pero el número de especies de octeictios actuales es aproximadamente de 21.000, cifra muy importante ya que constituye el 50% de todas las especies de vertebrados. Además, continuamente se siguen descubriendo nuevas especies, a diferencia de lo que ocurre con otros vertebrados. Anfibios Dícese del animal vertebrado de piel desnuda y sangre fría, capaz de absorber agua y de respirar, que necesita un medio acuático o muy húmedo para nacer y vivir. Clase de vertebrados Tetrápodos. Se caracterizan principalmente por pasar la primera época de su vida en el agua, por lo que las larvas tienen órganos completamente diferentes a los de los adultos, y por ser animales de sangre fría (poiquilotermos); su temperatura corporal no es regulada a un alto nivel internamente, sino que fluctúa con la del ambiente, de forma que un anfibio no quema nada de su alimento para conservar la temperatura, lo que le permite vivir con menos alimento que los animales de sangre caliente (aves y mamíferos) de su mismo tamaño. Son los primeros vertebrados que se han adaptado a la vida terrestre, constituyen por tanto un punto clave en el desarrollo evolutivo de los vertebrados, representando así la transición de vertebrados acuáticos (peces) a vertebrados terrestres (reptiles). Aunque no se han independizado totalmente del agua, son básicamente acuáticos, su piel delgada y húmeda está desprotegida contra el peligro de desecación en el aire. También su forma de reproducción les mantiene ligados al agua (o en ambientes húmedos), donde expulsan sus huevos y las larvas pasan por un estadio de renacuajos. Esta clase comprende tres subclases: Laberintodontos, Lepospóndilos y Lisanfibios, de las cuales solo la tercera sobrevive actualmente. El primer fósil que prueba la existencia de un vertebrado terrestre es un anfibio, Ichthyostega, que aparece en el Devónico, hace por lo menos 350 millones de años. En esta época se produjeron importantes cambios en la superficie de la Tierra y sobre todo en el nivel de los mares, lo que favoreció la evolución de estos animales. En este período los mares fueron someros, pero luego se produjo un gran descenso en el nivel de las aguas, por lo que el mar dejó al descubierto materia orgánica que permitió el desarrollo de regiones con una gran vegetación cerca de las costas y en regiones pantanosas. Es posible que estos acontecimientos condicionaran el proceso evolutivo hacia formas de vida que pudieran obtener el oxígeno tanto del aire como del agua, apareciendo así los primeros anfibios. El paso evolutivo que motivó a los vertebrados a salir del agua y adaptarse a la vida terrestre, se repite simbólicamente en cada generación de anfibios cuando van a hacerse adultos. En la prehistoria existieron, al menos, seis órdenes de anfibios. Se dice batracio del anfibio vertebrado de temperatura variable, que, en su estado embrionario, carece de amnios y alantoides; durante su edad primera, es acuático y respira por branquias; y, en su época de adulto, se hace aéreo y respira por pulmones. Los monstruos anfibios son semejantes a las ranas y sapos, son cuadrúpedos y tienen potentes patas traseras para saltar. Pueden encontrarse en numerosos hábitats, pero requieren de una fuente de agua para poder vivir y reproducirse, por lo que las cuevas o zonas costeras son idóneas. El ciclo vital de estos monstruos es como el de las ranas, empezando su vida como renacuajos, un ejemplo de esto son los Zamite. Los anfibios son un grupo de vertebrados anamniotas (sin amnios, como los peces), tetrápodos, ectotérmicos, con respiración branquial durante la fase larvaria y pulmonar al alcanzar el estado adulto. A diferencia del resto de los vertebrados, se distinguen por sufrir una transformación durante su desarrollo. Este cambio puede ser drástico y se denomina metamorfosis. Los anfibios fueron los primeros vertebrados en adaptarse a una vida semiterrestre, presentando en la actualidad una distribución cosmopolita al encontrarse ejemplares en prácticamente todo el mundo, estando ausentes solo en las regiones árticas y antárticas, en los desiertos más áridos y en la mayoría de las islas oceánicas. Se estima que hoy en día viven más de 6000 especies de anfibios. Cumplen un rol ecológico vital respecto al transporte de energía desde el medio acuático al terrestre, así como a nivel trófico al alimentarse en estado adulto, en gran medida, de artrópodos y otros invertebrados. Algunas especies de anfibios secretan a través de la piel sustancias altamente tóxicas. Estas sustancias constituyen un sistema de defensa frente a los depredadores. Desde hace miles de años los anfibios han sido asociados con mitos y magia, enfocándose mucho de este folclore desde una perspectiva negativa. Por otra parte, existen culturas que han relacionado a los anfibios con fertilidad, fortuna, protección, entre otros aspectos beneficiosos. Los Los primeros tetrápodos se originaron a partir de un antepasado común entre estos y los peces de aletas lobuladas (sarcopterigios) , conservando aún agallas y escamas , pero que en lugar de aletas presentaban patas anchas y aplanadas con un gran número de dedos, como es el caso de los ocho y siete en las especies de los géneros Acanthostega e Ichthyostega respectivamente. Los cambios y las adaptaciones a la vida terrestre se siguieron suscitando, entre los cuales se pueden nombrar la evolución de una lengua viscosa y protácil (empleada primordialmente en la captura de las presas), el desarrollo de glándulas cutáneas secretoras de veneno (como método de defensa), párpados móviles y glándulas para la limpieza, protección y lubricación de los ojos; entre otras. Las relaciones filogenéticas entre los tres grupos de lisanfibios han sido materia de debates y controversias por décadas. Los primeros estudios de secuencias de DNA mitocondrial y DNA ribosomal nuclear sustentaban una relación cercana entre las salamandras y las cecilias (grupo denominado Procera). Esta hipótesis ayudaba a explicar los patrones de distribución y el registro fósil de los lisanfibios, dado el hecho de que las ranas están distribuidas en casi todos los continentes mientras que las salamandras y las cecilias presentan una muy marcada distribución en regiones que alguna vez formaron parte de Laurasia y Gondwana respectivamente. Los registros fósiles más antiguos de ranas (y de lisanfibios) datan del Triásico Inferior (~250 Ma) de Madagascar (correspondiendo al género Triadobatrus), mientras que los de las salamandras y las cecilias corresponden al período Jurásico (~190 Ma). Sin embargo, los análisis posteriores y recientes en los que se han ocupado grandes bases de datos tanto de genes nucleares como mitocondriales, o una combinación de ambos, establecen a las ranas y las salamandras como grupos hermanos, cuyo clado es denominado Batrachia. Este grupo es reafirmado por estudios de datos morfológicos (incluyendo el de especímenes fósiles). El origen del grupo aún es incierto, pudiendo dividirse las hipótesis actuales en tres principales categorías. En la primera Lissamphibia es considerado como un grupo monofilético derivado de los temnospóndilos en cuyo caso el grupo hermano puede ser el género Doleserpeton, y Amphibamus, Branchiosauridae o un subgrupo de este último grupo. La segunda hipótesis también establece a Lissamphibia como un grupo monofilético, pero derivado de los lepospóndilos. La tercera hipótesis sugiere un carácter polifilético (difilético y en algunos estudios trifilético) de los lisanfibios, con un origen de las ranas y las salamandras a partir de los temnospóndilos, mientras que las cecilias (y a veces las salamandras) derivarían de los lepospóndilos Paleoecología Los Arqueociatos son organismos filtradores marinos, bentónicos, de aguas poco profundas, principalmente sésiles. Pueden ser solitarios o coloniales. Se encuentran preferentemente sobre sedimentos carbonatados, formando parte de calizas organógenas y en conjuntos arrecifales junto con Algas. En solitario, pueden encontrarse en arcillas junto con trilobites y braquiópodos . Son poco tolerantes a los terrígenos por lo que son rarísimos en areniscas. La profundidad más favorable para la vida de los arqueociatos abarca un intervalo de profundidades desde los 20-30 m hasta los 50 m. Entre 10 y 20 m se encuentran pocos individuos y de tamaño pequeño, entre 20 y 30 m forman arrecifes, entre 30 y 50 m son ejemplares grandes y discoidales, vuelven a ser pequeños y escasos entre 50 y 60 m, desde 60 a 100 m sólo aparecen de forma ocasional (toda zonación batimétrica está sujeta a error). Los arqueociatos son típicos de temperaturas cálidas como las de los mares tropicales y subtropicales. Estos organismos se encuentran preferentemente en rocas con proporciones de 46 a 50% de CaO y de 78 a 91% de CaCO3. Es frecuente encontrarlos bien desarrollados en rocas con menos del 0,5% en MgO, pero de 1,5 a 2,5% ya no alcanzan tanto desarrollo y de 5 a 8% sólo se encuentra alguna especie. Estas composiciones de la roca nos acercan a las de las aguas en las que vivieron. Las esponjas son organismos bentócos de vida sésil que se alimentan por filtración. Se registran fósiles desde el Cámbrico inferior pero se supone que su origen es anterior. Son frecuentes en los fondos oceánicos asociados a facies de cuenca y abundan cerca de las costas. Se han descrito unas 10.000 especies aunque es posible que la mitad sean sinónimos. Éstas se han agrupado en 1.400 géneros repartidos en ambientes intermareales, submareales poco profundos. El 80% son marinos y el 20% de agua dulce. Los individuos alcanzan mayor tamaño en aguas cálidas que en aguas frías. Distribución estratigráfica e historia evolutiva: La mayoría de las esponjas fósiles son Hexactinéllidas y Lithisteida. En Europa son más frecuentes en el Mesozoico, en América lo son en el Paleozoico. Los Celentéreos o cnidarios son Metazoos marinos con simetría generalmente radiada. Hay dos tipos fundamentales de formas: las fijas o pólipos y las libres o medusas. El ciclo reproductivo de los celentéreos, generalmente, implica una fase medusoide y otra polipoide. Los primeros celentéreos debieron tener un estado polipoide de corta duración; a partir de ellos se produjeron tres líneas evolutivas en función de su ciclo reproductivo. En función de sus tres líneas evolutivas el fílum Coelenterata se divide en tres superclases: • Scyphozoa: medusas con simetría radiada tetrámera, formas globosas a cónicas y numerosos tentáculos. Raramente fosilizan, aunque algunos de estos organismos fueron los primeros celentéreos en segregar un exoesqueleto (fosfático). • Hydrozoa: celentéreos polimórficos de simetría tetrámera o polímera radial; no suelen presentar exoesqueleto, pero si lo tiene es quitinoso (raramente calcáreo). Se divide en siete clases o subclases (según autores). De todas estas subclases los Estromatopóridos son los más importantes en el registro geológico, siendo abundantes en el Paleozoico y en algunos niveles mesozoicos. • Los estromatopóridos tienen esqueleto calcáreo compuesto por elementos horizontales (lamelas) y verticales (pilares). Presentan prominencias redondeadas (mamelones) y sistemas de canales en forma de estrella (astrorrizas). Son asiduos constructores de arrecifes. • Anthozoa: celentéreos polipoides con tabiques radiales que alternan con los tentáculos. Presentan dos clases en función de su simetría: Octocorales, con ocho tentáculos pinnados en su base y ocho tabiques, poco abundantes en el registro fósil; y Zoantarios, con 6 tentáculos no pinnados en estados ontogénicos primarios. Los Antozoos se dividen en cinco subclases en función de la presencia o no de exoesqueleto y de la distribución de septos y tentáculos: Ceriantarios, Antipatarios, Zoantiniarios, Actinarios y Madreporarios. Los Madreporarios, de exoesqueleto calcáreo, son los más importantes en el registro fósil. Se dividen en cuatro órdenes: Tetracoralarios o Rugosos, Heterocoralarios, Tabulados y Scleractinios o Hexacoralarios. Los corales Madreporarios presentan abundantes morfologías en el registro fósil: discoidales, cilíndricos faceloide, dendroide, ceroide, trocoide, turbinado, flabelado, etc. Los corales pueden dividirse en dos zonas: la periferia o disepimentario, donde está la muralla y los disepimentos (pequeñas láminas curvas) que si atraviesan los septos se denominan transeptales; y la zona interna (tabulario), donde están las tábulas (láminas calcáreas transversales) y la estructura axial. Paleoecología: Las formas fijas o pólipos de los celentéreos, en conjunto, suelen ser bentónicas sedentarias y están fijas al sustrato, sin embargo los hay libres. Las formas libres o medusas son planctónicas. Los corales Scleractinios pueden dividirse en dos grupos ecológicos: • hermatípicos o corales recifales; viven en simbiosis con las zooxanthela; exigen condiciones ambientales (temperatura, luz, salinidad, etc.) muy restringidas. ahermatípicos, que soportan una amplia variedad de condiciones ambientales. Los rugosos se dan en aguas poco profundas; son importantes constructores de arrecife. Los solitarios, se apoyan en fondos cenagosos poco agitados. En el Carbonífero y el Pérmico se han reconocido tres grupos ecológicos: rugosos pequeños sin disepimentario, asociados a arcillas y calizas arenosas en mares relativamente fríos y profundos; rugosos asociados a calizas recifales en mares someros y cálidos; y rugosos solitarios grandes, en condiciones ambientales intermedias entre los dos anteriores grupos. Los tabulados se distribuyen en arrecifes en aguas medianamente frías y profundas. Moluscos . Fílum definido en 1758 por Linneo, de gran importancia numérica en el registro fósil. Son animales de simetría bilateral, con cuerpo dividido en cabeza, pie y masa visceral contenida en un pliegue del manto, a su vez segrega una concha interna, calcárea y univalva. La concha consta de tres capas: periostraco, ostraco y capa nacarada. Los moluscos se han extendido por casi todos los ambientes, los hay acuáticos nectónicos, planctónicos y bentónicos; y terrestes. Los Poliplacóforos tienen una concha con simetría bilateral, formada por ocho placas imbricadas. Se conocen desde el Cámbrico superior hasta la actualidad. Son frecuentes durante el Paleozoico inferior, menos en el resto del Paleozoico, raros en el Mesozoico y relativamente abundantes a partir del Terciario Los Monoplacóforos presentan una concha en forma de gorro o arqueada que a veces puede no presentar simetría bilateral. Se conocen desde el Cámbrico inferior hasta la actualidad; hasta el Devónico ocupaban ambientes poco profundos, a partir de entonces emigraron a ambientes más profundos. Son detritívoros. Los Hyolites es un grupo fósil del Cámbrico inferior - Pérmico; tienen una tenue concha aplanada por un lados, sección subelíptica a subtriangular. Eran de hábito bentónico. Los Escafópodos presentan una concha cónica alargada y ligeramente arqueada y abierta por los dos extremos, en el inferior se sitúa el pie y en el superior un doble sifón. Se conocen ejemplares desde el Ordovícico hasta la actualidad, siendo poco frecuentes en el Paleozoico y Mesozoico, y muy desarrollados en el Terciario y Cuaternario. Son marinos de hábitat bentónico. Gasterópodos. De todas las clases de moluscos , los más diversificados y los que presentan mayor número de especies vivientes son los gasterópodos. Si se comparan con un molusco hipotético primitivo, presentarían bastante similitud de no ser por que al producirse la torsión de la masa visceral se pierde la simetría bilateral. Esta pérdida de simetría puede observarse en la disposición de los órganos pares, pues uno de ellos está frecuentemente atrofiado. La cabeza se encuentra diferenciada del cuerpo y presenta ojos simples, boca con rádula córnea, tentáculos y un pie adaptado para el desplazamiento por reptación. Generalmente están constituidos por una concha externa univalva, enrollada en forma de espiral y sin tabiques, que queda cerrada en la zona del ápice (parte inicial), abriéndose por el extremo opuesto o zona de abertura. En dicha zona de abertura, en ocasiones, puede encontrarse un opérculo que realiza el cierre de forma hermética. En el interior de la concha, en la mayoría de los casos puede protegerse el cuerpo del animal retrayéndose por completo. La concha de los gasterópodos en general consiste en un tubo conoidal, cerrado en el extremo al que se denomina ápice, que se encuentra enrollado formando una espiral. El ápice corresponde a la concha embrionaria, el extremo opuesto es la zona de la abertura. La concha se enrolla en su crecimiento espiral respecto a un eje llamado eje de la concha. Si el enrollamiento se produce en un plano se llaman conchas planoespirales, si se realiza alrededor de un eje coniespirales. Dependiendo del sentido de enrollamiento tendremos conchas destrógiras cuando se realice en el sentido de las agujas del reloj y levógiras en el contrario. Para ver la orientación se debe situar la concha con el ápice hacia arriba y la abertura hacia el observador. Una vuelta es una revolución completa de la concha alrededor de un eje. La última vuelta es la de habitación y las demás vueltas en conjunto se llaman espira. En la vuelta de habitación es donde se concentra la mayor parte del cuerpo del animal. Se forma una columnilla al unirse las paredes en un pilar. Cuando éste es sólido debido a que las paredes se sueldan completamente alrededor del eje sin dejar hueco la concha se denomina imperforada, pero cuando no llegan a tocarse dejando hueco u ombligo se llama concha perforada. El peristoma está formado por el borde de la abertura y su parte externa desde la sutura hasta la base de la columilla recibe el nombre de labro. El peristoma puede ser continuo o presentar interrupciones en la zona de salida de los sifones, por tanto la concha será holostomada o sifonostomada respectivamente. En el caso de conchas sifonostomadas, sobre ella queda marcada una escotadura o seno sifonal que puede prolongarse formando un canal sifonal. La forma de los gasterópodos es tan variable que existen numerosos términos para describirla. Éstos pueden ser: turriculada, levógira, discoidal, irregular, involuta, pupiforme, isostrófica, pateliforme, troquiforme, etc. La ornamentación presenta elementos transversales y longitudinales. Los primeros pueden ser: varices, costillas, estrías de crecimiento, arrugas de crecimiento, etc. Los segundos: quillas, cordones, bandas, etc. En el cruce entre elementos longitudinales y transversales se pueden originar tubérculos, espinas, gránulos, etc. En ocasiones fosiliza la huella de la coloración, así podemos encontrar bandas espirales, líneas en zig-zag, manchas, etc. En los gasterópodos la división en subclases y órdenes está basada en las caracrerísticas de las partes blandas que no se suelen conservar en los fósiles, por ello los paleontólogos utilizan caracteres anatómicos que quedan reflejados en la estructura de la concha, ya que ésta sí fosiliza. Los gasterópodos tienen típicamente un hábitat marino aunque posteriormente se han adaptado a la vida en aguas dulces y en tierra firme. Sus hábitos alimenticios son hervívoros aunque también pueden ser carnívoros u omnívoros. Los de vida terrestre tienen que soportar temperaturas y grados de humedad muy variados. Existen también gasterópodos de vida troglodita y otros subterránea. Los individuos acuáticos son bentónicos, algunos se desplazan arrastrándose por el fondo, sobre animales fijos o plantas, otros viven enterrados en el sedimento (incluso por debajo de los 5000 m de profundidad). Las formas pelágicas han adaptado el pie a la natación y han perdido los ojos y las branquias. Se conocen gasterópodos desde el Ordovícico inferior hasta la actualidad. Bivalvos . Son un grupo de moluscos que poseen una concha externa formada por dos valvas que se articulan dorsalmente mediante una serie de dientes y fosas que originan la charnela. Los modos de vida de los bivalvos son muy variados: infaunales, semiinfaunales y epifaunales. Son básicamente filtradores, suspensívoros o detritívoros. Habitan aguas dulces y marinas hasta altas salinidades. Son preferentemente litorales y neríticos, existiendo formas adaptadas a sustratos muy variados desde fangos a gravas y fondos rocosos. La concha de los bivalvos está formada por dos valvas simétricas entre sí, una es la imagen especular de la otra, sin embargo cada una de las valvas no posee simetría en sí misma. Podemos distinguir entre: formas inequivalvas cuando tienen las valvas muy diferentes y equivalvas cuando son iguales. El umbo corresponde a la concha embrionaria de las valvas y está formado por un recurvamiento, generalmente hacia delante, en la parte superior. A cada lado del umbo se encuentran unas depresiones llamadas lúnula en la zona anterior, y escudo en la posterior. La quilla marginal es un saliente que atraviesa la concha en diagonal desde el umbo hasta la comisura. Este saliente divide la concha en una zona anterior llamada flanco y otra zona posterior llamada corselete, que generalmente presentan distinta ornamentación. La parte dorsal de la valva es la situada más cerca del umbo y la más alejada es la ventral. La apertura de las valvas se realiza por medio del ligamento, que es de carácter elástico y puede estar situado en el exterior (ligamento compresor) o en el interior (ligamento extensor) de la concha. El cierre de la concha lo realizan los músculos abductores los cuales dejan la impresión de su huella sobre la parte interna de cada valva. Si falta la impresión del músculo anterior se llama al bivalvo monomiario, si no falta dimiario. Cuando las impresiones de los dos músculos son iguales son bivalvos isomiarios, cuando son diferentes aniso o heteromiarios. En ocasiones el manto deja su huella en el interior de la concha a la que se le llama línea paleal. Cuando ésta presenta la huella de la posición de los sifones la concha se denomina sinupaleada, cuando el surco de los sifones está ausente integripaleada. La concha de un bivalvo se puede medir en longitud y altura, para ello se ha convenido que la longitud se mida en sentido antero posterior y la altura dorso ventral. Ésto es útil a la hora de hacer observaciones y tipificar la concha ya que puede describirse su contorno con términos sencillos como: circular, inflado, ovalado, cónico, comprimido, etc. La superficie externa de la concha suele estar ornamentada de diversas formas, las estrías de crecimiento son la única ornamentación que está siempre presente. Las líneas de crecimiento son concéntricas a la concha embrionaria y aumentan de radio hacia los bordes de la valva. Otro tipo de ornamentación frecuente son las estrías o costillas radiales, transversales a las líneas de crecimiento, irradian desde el umbo hacia los bordes. pueden ser rectas o curvas y en su cruce con las líneas de crecimiento forman, en ocasiones, tubérculos, escamas, espinas, etc. La charnela es la zona por donde se articulan las valvas, se encuentra en posición dorsal y posee en la placa charnelar o cardinal una serie de dientes y fosetas que encajan en las fosetas y dientes de la valva contraria. La posición de los mismos varía, así como el número y la forma. Cuando los dientes y fosetas se sitúan debajo y cerca del umbo se denominan cardinales y si se encuentran a ambos lados de los anteriores y en las proximidades del umbo se denominan laterales. Las clasificaciones de bivalvos son muy complejas y arbitrarias; la Escuela Francesa usa la forma de la charnela como criterio principal, la Escuela Anglosajona emplea la charnela, la microestructura, las partes blandas, etc. En la siguiente clasificación nos basaremos en las características de la concha pues son las únicas utilizadas en formas sin representantes actuales, pero debemos tener en cuenta y valorar cuidadosamente el mayor número de características posibles, pues en los bivalvos es muy frecuente que existan convergencias morfológicas, debidas a adaptaciones ecológicas. En otro sentido, llamamos biodiversidad a la diversidad biológica, a la variedad específica de los seres vivos. Desde el punto de vista paleontológico los Hippurítidos son los que tienen mayor importancia, ya que poseen un extensión temporal geológica corta (Jurásico superior - Cretácico), una amplia distribución geogra'fica y características morfológicas muy peculiares que facilitan su estudio. En sentido amplio estos organismos se conocen como Rudistas. Según autores anglosajones se distinguen dos superfamilias a partir del orden Hippuritoida: Hippuritiacea y Megalodontácea (no considerados rudistas por algunos autores). Se supone que todo el grupo evolución a partir del género Megalodon (Devónico - Triásico superior), pero se pierde la pista hasta el Jurásico superior. Cefalópodos. Son moluscos de simetría bilateral, cuyo pie está transformado constituyendo tentáculos cefálicos y el embudo. Han habitado diversos medios marinos desde el Cámbrico superior; en el Ordovícico experimentaron una gran diversificación como los demás invertebrados con concha, apareciendo Cefalópodos con concha cónica de hasta 10 metros de longitud. En el Mesozoico sufrieron varios momentos de crisis, y estuvieron a punto de extinguirse. El registro paleontológico de este grupo es muy amplio, sobre todo en el Paleozoico y Mesozoico. La concha externa de los Cefalópodos es aragonítica y está constituida por tres capas: hipostracum (laminar nacarado), ostracum (aporcelanado con estructura prismática y periostracum (muy fino, rara vez fosiliza). Tiene forma de cono expandido, más o menos modificado, ya sea recto (como los Belemnites) o enrollado (como los Ammonites). El enrollamiento de la espira puede ser lento (cada vuelta se yuxtapone a la precedente), dando formas evolutas con el ombligo ancho; o rápido (las vueltas cubren parcialmente a las precedentes) dando formas involutas, con ombligo estrecho. La sección de la vuelta tiene puede tener formas variadas (ovaladas, cuadrangulares, triangulares, etc.), siendo la abertura, generalmente, parecida a la sección de la vuelta. La parte apical de la concha (fragmocono) se divide en compartimentos mediante una serie de tabiques transversales que pueden ser convexos o cóncavos hacia la cámara de habitación (que es el ultimo compartimento, donde se aloja el animal) denominándose opistocélicos o procélicos, respectivamente. La inserción de los tabiques sobre la pared de la concha origina una línea de sutura muy importante sistemáticamente. Existen tres tipos de suturas: Goniatítica (sillas y lóbulos simples); Ceratítica (sillas simples y lóbulos dentados) y Ammonítica (sillas y lóbulos dentados). Cuando la concha es interna, como en el caso de los Belemnites, el sifón está casi siempre atrofiado y aparece una estructura especial, denominada rostro, de naturaleza calcárea que protege al fragmoncono, y que suele ser lo único que fosiliza. En función de las características de la concha. Se desarrolla más la sistemática de los Ammonoideos al ser los más importantes bioestratigráficamente. Las seis últimas subclases corresponden a cefalópodos con concha externa y son agrupados en un grupo taxonómico (según algunos autores, clase) denominado Ectocochlia. Los Coleoideos no tienen conchas externas, se les denomina también Endocochlia. Los Ortoceratoideos presentan ortoconos o cirtoconos, con el sifón central o subcentral, sin depósitos. Los Actinoceratoideos presentan ortoconos, con el sifón arrosariado y depósitos intrasifolanes en forma de anillo. Los Endoceratoideos presentan ortoconos con sifón voluminosos y endosifón. Los Nautiloideos presentan conchas rectas, curvadas o en espiral, retrosifonadas, con tabique procélicos y línea de sutura sencilla. Los Baxtrioideos presentan conchas rectas y pequeñas, con línea de sutura simple y sifón ventral sin depósitos. Los Ammonoideos presentan conchas en espiral, prosifonadas, con tabiques opistocélicos. Se desconoce su cuerpo blando. El sifón es pequeño y marginal, generalmente ventral. La mayoría de ellos presenta una concha enrollada planoespiral con vueltas en contacto. El tipo de enrollamiento es variable, siendo lo más general un enrollamiento planoesopiral cerrado. La concha puede ser lisa o estar ornamentada. La ornamentación más común está formada por costillas radiales (simples, bifurcadas, trifurcadas, ramificadas, etc); las costillas longitudinales son menos frecuentes. Pueden aparecer tubérculos, tanto en la región umbilical como a ambos lados de la región ventral. Pueden aparecer también surcos longitudinales y quillas sifonales. Las formas atribuibles con seguridad a la Clase Cefalópodos son Ortoceratoideos que aparecen en el Cámbrico superior. En el Ordovícico inferior se diversifican estos y aparecen los Endoceratoideos y los primeros cefalópodos de concha enrollada (Nautiloideos). El Ordovícico medio y superior es el momento de mayor diversificación de los Cefalópodos. La mayoría de los grupos originados en el Ordovícico desaparecen o se reducen durante el Silúrico y Devónico; sin embargo, los Ortoceráticos no se extinguen hasta el Triásico. Los Nutiloideos alcanzan su máxima expansión en el Pérmico. Los Ammonoideos sufren una gran radiación evolutiva en el Triásico y se extinguen al final del Cretácico. Los Ceratitidos son el conjunto principal de Ammonoideos triásicos, extinguiéndose al final de este periodo. Los Fillocerátidos se originan en el Triásico inferior y se desarrollan hasta el Cretácico superior siendo el tronco de todos los Ammonoideos post-triásicos. Los Litoceratoideos aparecen también en el Triásico. Los Ammonoítidos aparecen en el Jurásico inferior y se diversifican rápidamente. Briozoos Los briozoos son animales coloniales acuáticos, de pequeño tamaño como individuos (zooides) y de gran tamaño como colonias (zoarios ) formadas por zooides. Son invertebrados celomados compuestos cada uno por una corona de tentáculos que sale a través de un orificio y una masa visceral dentro del exoesqueleto o zoecia. La zoecia es de naturaleza calcárea y quitinosa y los fósiles se encuentran en calizas, ya sean autóctonos o alóctonos. Estas zoecias no alcanza tamaños superiores a los 0,5 mm normalmente y los zoarios oscilan desde unos pocos mm hasta 1 m. Los briozoos se encuentran en sedimentos marinos de cualquier profundidad, especialmente sobre sustratos carbonatados. Las acumulaciones de briozoos son más frecuentes en aguas poco profundas. Debido a que poseen una estructura delicada y un tamaño reducido se conocen menos que los demás grupos de invertebrados fósiles aunque son muy frecuentes en todas las épocas. Los briozoos de agua dulce, al no estar mineralizados, fosilizan mal. Se fijan al sustrato y se alimenta de plancton. La tipología de sus colonias es muy amplia: membraniforme, eschariforme, reteporiforme, lellariforme, vunulitiforme, lunulitiforme, etc. Trilobites Son artrópodos marinos extinguidos al final del Paleozoico. Son muy utilizados en Bioestratigrafía y Paleontología Estratigráfica. Tienen un caparazón dividido longitudinalmente en tres lóbulos, de ahí su nombre, un lóbulo axial y dos lóbulos pleurales. Transversalmente se divide en: cefalón, tórax articulado en segmentos y pigidio. El cefalón está constituido como una placa única de contorno generalmente semicircular; en él se distinguen una glabela en posición central y una áreas laterales o mejillas separadas del la glabela por surcos dorsales. Sobre la glabela también se encuentran surcos y lóbulos dispuestos transversalmente llamados glabelares, cuando los surcos atraviesan completamente la glabela se denominan transglavelares, cuando sólo aparecen en los bordes son laterales. El surco occipital es el que se sitúa más cerca del cefalón y deja aislado un lóbulo llamado anillo occipital. La sutura facial (por donde se abría para realizar las mudas) divide las mejillas en dos porciones, una interna (fixígena) y otra externa (librígena). Los distintos tipos de suturas faciales son: proparia, gonatoparia y opistoparia. El conjunto de glabela y fixígena recibe el nombre de cranidio. Los ojos de los trilobites, si los hubiera, se sitúan encima de las mejillas. La zona que bordea la zona frontal de la glabela es el área periglabelar. El cefalón puede presentar unas puntas genales que son espinas situadas en la parte lateral posterior. Los segmentos del tórax muestran una trilobulación longitudinal. Su desarrollo da lugar a la diferenciación entre trilobites miómeros (pocos segmentos) y polímeros (muchos segmentos). El tórax, pues, tiene una zona central o raquis, formada por la sucesión de anillos axiales o raquidiales y dos áreas laterales o lóbulos pleurales, separadas por surcos dorsales del raquis. Dentro de cada segmento se observa el anillo central (unido al segmento anterior por un cojinete) y las pleuras. Éstas presentan en ocasiones unas espinas pleurales. El pigidio está formado por una placa única, consta de un raquis central y un par de flancos costales, más o menos ornamentados. Con frecuencia presenta segmentos pero éstos no están articulados sino que forman una unidad rígida. En el pigidio pueden encontrarse espinas pleurales cuando se sitúan en los costados o caudales en la zona posterior. Dependiendo del tamaño en relación con el cefalón se denomina micropigidio cuando es menor, macropigidio cuando es mayor y en el caso de ser de tamaño semejante isopigidio. La ornamentación en los trilobites está formada por tubérculos o domos, los cuales, cuando aparecen, se encuentran distribuidos por todo el exoesqueleto en algunos casos y en otros únicamente en la glabela. El esqueleto de los trilobites poseía unos apéndices quitinosos en la parte inferior, los cuales fosilizaban difícilmente dada su naturaleza quitinosa, sin depósitos de carbonato cálcico. El cefalón, raquis y pigidio presentan el forro o pliegue de la parte ventral, estructura que en la zona de la boca origina una placa llamada hipostoma. Un aspecto importante del esqueleto de los trilobites es la capacidad de mudarlo en el momento en que es demasiado pequeño para albergar las partes blandas. La diferentes partes de que consta se desarticulan a favor de las líneas de contacto entre el tórax y el cefalón y de las suturas faciales. Así pues es frecuente encontrar fosilizadas las partes dispersas de las mudas. Ésto, en ocasiones, facilita la clasificación sólo si se trata del cefalón o el pigidio, debido a que en ellos quedan detalles morfológicos. Las características utilizadas para la clasificación sistemática de los trilobites son: - Forma y tamaño del cefalón - Forma y tamaño de la glabela y tamaño y número de surcos - Tipo de sutura genal - Posición tamaño y forma de los ojos - Caracteres de las puntas genales - Caracteres de las pleuras y del raquis - Forma y tamaño del pigidio - Caracteres de los bordes del pigidio Los trilobites son fósiles de gran valor estratigráfico en el Paleozoico inferior, posteriormente pierden importancia, y se extinguen en el Pérmico. La zonación de Cámbrico se ha establecido en función de los Trilobites, que son excelentes fósiles guía. Entre los trilobites se encuentra formas bentónica, epifaunales, nectónicas, y planctónicas. Los que poseían ojos parecen haber tenido hábitos bentónicos en zonas bien iluminadas de aguas someras y los que presentan poca ornamentación podrían haber vivido sumergidos parcialmente en el sedimento. La alimentación pudo ser filtradora, detritívora o incluso predadores. El crecimiento se realizaba por mudas. No se conoce su mecanismo de reproducción. Cordados: vertebrados Los fósiles de Vertebrados , aún siendo escasos en el registro geológico, presentan un gran interés en Paleontología ya que el género humano es parte de este grupo para una descripción más detallada. Los Vertebrados fósiles raramente se encueran aislados, y nunca en posición de vida. Existen diversos tipos de fósiles de vertebrados: Individuos completos, con todos sus huesos en conexión (muy escasos en registro fósil); huesos desconectados y sueltos, a menudo fragmentados; dientes (unidos o no a fragmentos cefálicos); y faneras del tegumento (escamas, pelos, plumas, etc.). La sistemática de los Vertebrados es amplia y compleja. El propio grupo de Vertebrados es considerado un fílum o un subfílum del fílum Cordados, según autores. Los grupos mayores de vertebrados se definen atendiendo a distintos caracteres, de este modo se diferencia entre Pisciformes y Tetrápodos, según el tipo de extremidades, entre Gnatostomados y Agnatos, según tengan o no mandíbula, etc. La división en las nueva clases de Vertebrados se hace en función de la combinación de varios caracteres: extremidades, arcos viscerales, reproducción, etc. Las cinco primeras clases son Pisciformes, y las cuatro últimas (Anfibios, Reptiles, Aves y Mamíferos) son tetrápodas. De éstos, los Reptiles, Aves y Mamíferos son Amniotas, el resto de las demás clases de vertebrados son Anamniotas. Agnatos Los primeros restos fósiles de vertebrados son Agnatos. Etimológicamente los agnatos se definen como vertebrados carentes de mandíbula. En general se caracterizan por no tener mandíbula, por presentar los arcos branquiales bien diferenciados y un endoesqueleto cartilaginoso, aunque en algunos representantes del Paleozoico, el cráneo puede estar parcialmente osificado. No tiene aletas pares bien diferenciadas aunque en algunos existen ciertos esbozos de ellas que servirían solo para mantener la estabilidad durante la natación mediante contorsiones del cuerpo y de la cola. Poseen un órgano del equilibrio formado por uno o dos canales semicirculares a diferencia de los demás vertebrados que poseen tres. Los Agnatos del Paleozoico (Ostracodermos) tenían generalmente el cuerpo alargado, pisciforme, con la parte anterior ensanchada y cubierta de placas dérmicas óseas. Aparecen en el Silúrico, se expanden en el Devónico y prácticamente desaparecen en el Carbonífero. Existen diferentes clasificaciónes para agrupar a los agnatos ya que éste no es un grupo natural, los caracteres que comparten son plesiomórficos. Se agrupa en ostracodermos a los agnatos paleozoicos y en ciclóstomos a los actuales. Dentro del grupo de los Ostracodermos encontramos a los Cefalaspidomorfos, Pteraspidomofos y Thelodóntidos. - Los Cefalaspidomorfos presentan una sola fosa nasal en posición dorsal y un par de ojos también dorsales. Los Cefalaspidomorfos se dividen a su vez en Osteostráceos y Anáspidos. Osteostraceos: Presentan un escudo dorsal ancho aplanado, formado por una pieza única. El resto del cuerpo está cubierto por escamas y termina en una cola heterocerca. Poseen un esqueleto externo dérmico y un esqueleto interno probablemente de naturaleza cartilaginosa. Tenían un aparato branquial para la filtración. Su modo de vida era epibentónico. Anáspidos: Presentan el cuerpo comprimido lateralmente y en lugar de un escudo poseen placas unidas entre sí. La aleta caudal es de tipo heterocerca invertida. Los ojos se encuentran en posición súpera con visión lateral. Ebozo de aleta anal y espinas con función de aletas. - Los Pteraspidomorfos están representados por el grupo de los Heterostráceos. Son vertebrados acorazados condos escudos cefalotorácicos y la parte posterior del cuerpo retraida y cubierta de escamas. No poseen aletas pero sí espinas. La aleta caudal es heterocerca invertida. La boca se sitúa en posición ventral, los ojos son laterales. Son diplorinos. Se consideran los Agnatos más antiguos. - Los Telodóntidos están representados por los Coeloléopidos. Tienen el esqueleto aligerado, dividido en múltiples placas, está comprimido dorsoventralmente y presenta escamas en el resto del cuerpo. Presentan primitivismo en la forma de las aletas pares pues éstas son rudimentarias. Los Placodermos o peces acorazados aparecen en el Silúrico superior, siendo muy abundantes en el Devónico y extinguiéndose en el Carbonífero inferior. Se caracterizan por tener la parte anterior del cuerpo cubierta por dos escudos de placas dérmicas óseas unidas por una articulación vertical. Los Condrictios son peces con esqueleto cartilaginoso. Los primeros fósiles son del Devónico medio y pertenecen al orden Cladodontos; a partir de este grupo surgen los Xenacantos y los Hibodontos. Estos últimos aparecen en el Carbonífero y se diversifican durante el Mesozoico, dando lugar a los Elasmobranquios modernos, a partir del Jurásico. Los Osteictios son peces con esqueleto osificado. Se dividen en diferentes subclases Sarcopterigios, formado a su vez por los Crosopterigios (Devónico - actualidad) y los Dipnoos (Devónico inferior- actualidad) y los Actinopterigios, cuyos subdivisiones más importantes son el orden Holósteos (Pérmico superior - actualidad) y el orden Teleósteos (Jurásico - actualidad). Son interesantes los Thelodus , Pteraspis , Birkenia , Hemicyclaspis , etc. Anfibios Los Anfibios se dividen en tres subclases en función del tipo de vértebras: Laberidontos, Lepospóndilos y Lisanfibios. - Los Laberidontos son anfibios primitivos con vértebras raquítomas, dientes laberidontos (con repliegues radiales de esmalte) y con el hueso columelar dirigido dorsolateralmente. - Los Lepospóndilos son anfibios paleozoicos con dientes sencillos, cónicos, sin repliegues; presentan pequeña talla y aspecto salamandroide. Se dividen en tres órdenes: Microsauria (Carbonífero - Pérmico inferior); Nectridea (Namuriense - Autuniense) y Aistopoda. - Los Lisanfibios (Triásico inferior - actualidad) comprenden la totalidad de las órdenes actuales: Caudata (Salamandras y Tritones); Anura (Ranas y Sapos) y Gimnofiones (Apodos). Se trata de anfibios sin escamas, con vértebras formadas por una sola pieza, dientes sencillos y pedicelados y gran reducción de los huesos que forman la bóveda craneal. Mencionaremos el Seymouria , Edops , etc. Reptiles Los Reptiles se dividen en cuatro subclases en función de la estructuración de la región temporal del cráneo: Anápsidos (región temporal cerrada, sin ventanas), entre los que se encuentran, Testudo, Bradysaurus, Clemmydopsis, Trionyx; Euriápsidos (con un ventana temporal de posición superior); Sinápsidos (ventana única de posición inferior) como el Cynognathus, Mesosaurus, Paraplacodus, Macroplacus, Lariosaurus, Nothosaurus, Pachypleurosaurus; y Diapsidos (dos ventanas). Los primeros reptiles son Anapsidos y aparecen en el Carbonífero; estos constituyen la base de una radiación inicial que dio lugar a los Diápsidos primitivos (de los que derivan los Arcosaurios, Lepidosaurios y Sauropterigios) y a los Sinápsidos (Pelicosaurios y sus descendientes: Terápsidos y Mamíferos). A partir del grupo basal de los Arcosaurios se produce otra radiación en el Triásico dando lugar a los Dinosaurios (ordenes Saurisquios y Ornitisquios). Los Saurisquios (Triásico medio - Cretácico superior) comprenden todos los Dinosaurios carnívoros y todas las grandes formas cuadrúpedas semejante a los Diplodocus. Los Ornitiquios incluyen a los siguientes grupos Ornitópodos; bípedos de dentición muy especializada, algunos acuáticos Estegosaurios y Anquilosaurios; dinosaurios acorazados, cuadrúpedos y dotados de un exoesqueleto desarrollado. Ceratópsios; dinosaurios con cuernos. Los Lepidosaurios son reptiles diapsidos, escamosos, que incluyen la mayoría de los actuales (lagartos, serpientes, tuatera). Son muy comunes en el Mioceno. Aves Las aves surgieron de los reptiles Arcosaurios, muy posiblemente a partir de los Dinosaurios Terópodos. Durante el Terciario se produce una radiación que hace aparecer la mayoría de los grupos de aves, incluyendo las acuáticas y las corredoras. Las Aves alcanzan su mayor diversificación durante el Plioceno. Se dividen en dos subclases: Arqueornitas (o Aves del Jurásico, p.ej, el famoso Archaeopteryx), y Neornitas (Cretácico - actualidad). Estas últimas se dividen, según la estructura del paladar en Odontognatas (generalmente acuáticas), Paleognatas (generalmente corredoras) y Neognatas (voladora) Se citan, como curiosas, el Aepyornis , la Diatryma , etc. Mamíferos Los mamíferos presentan una alta complejidad sistemática, no obstante, todos muestran una serie de rasgos comunes reconocibles en el registro fósil: - los huesos tienen epífisis trocleares desarrolladas, médula hueca y tejido esponjoso - las vértebras son platicélicas, - los dientes son hererodontos, con raíces (o de crecimiento continuo sin raíces) implantadas en alveolos, - la fórmula dentaria es 3-1-4-3 Los mamíferos aparecen en el Triásico superior, se trata de mamíferos pequeños correspondientes a grupos ya extinguidos. En el Terciario reemplazan a los reptiles, en todos los ambientes, diversificándose rápidamente; en el Paleoceno ya estaban todos los órdenes actuales. Dentro de los mamíferos existe un extensísimo número de órdenes, incluido el de los Primates que engloba al género Homo. Sistemática de los mamíferos (grupos mayores con registro fósil, especial hincapié en la situación del género humano) Primates Las primeras evidencias de primates datan del Cretácico, se trataba de primates primitivos parecidos a los insectívoros. Los Lemuriformes y Tarsiformes, también denominados genéricamente Prosimios, se desarrollan durante el Paleoceno-Eoceno. Los primates superiores (Platirrinos y Catarrinos) datan del Oligoceno, situándose en el Mioceno la radiación de la superfamilia Hominoidea. Al final del Mioceno, existe una restricción de los ecosistemas (hacia más áridos); sólo la familia de los Homínidos se adapta al nuevo medio, los Póngidos, por ejemplo, se aferran a terrenos tropicales. A principios del Plioceno aparecen los primeros homínidos como tales, los Australopithecus; específicamente, el Australopithecus afanensis, que sirvió de predecesor para otras especies; A. africanos, A. robustus y A. boisei. Existe polémica sobre el predecesor del primer Homo, el Homo habilis, algunos autores señalan al Australopithecus africanus y otros al Australopithecus afarensis. A partir del Homo habilis se desarrolla el Homo erectus, que sale de África y se extiende por Asia (Pleistoceno inferior) y por Europa (Pleistoceno medio). En Europa se da un tipo humano muy característico, el Neandertal (Homo sapiens) (120.000 - 40.000 años) que desaparece bruscamente y es reemplazado por el hombre moderno (Homo sapiens sapiens). Los fósiles Los fósiles son los restos o despojos de plantas o animales muertos hace tiempo, que no sufrieron el proceso de putrefacción y que, al cabo de muchos años, pasaron a formar parte de una corteza de la tierra. Un fósil puede estar formado por el mismo despojo del organismo muerto, por su impresión en el sedimento, o por las marcas que dejó en vida, en tal caso son restos fósiles. Para que la fosilización tenga efecto, es necesario un entierro rápido generalmente por sedimento hídrico. A este proceso le sigue una alteración química, en la que puede añadirse o suprimirse sustancias minerales. La fosicalización en el mejor de los casos, es un proceso aventurado, que depende de una concatenación de circunstancias favorables. La gran mayoría de plantas y animales que alguna vez vivieron desaparecieron por completo, sin dejar rastro alguno, sin dejar registro fósil. Excepto en raras ocasiones, sólo quedan fosilizados el esqueleto y las partes duras del organismo. Este, al descomponerse en el interior del sedimento, altera las condiciones locales y promueve la incorporación de sales minerales en su estructura misma, un proceso que recibe el nombre de mineralización. Este cambio químico permite al fósil volverse más resistente que el sedimento circundante. Después de la muerte, un organismo puede desintegrarse lentamente o quedarse enterrado en sedimento blando. En este último caso también puede ser digerido o alterado por organismos sdtmentfuoros, o bien re-expuesto por la actividad de las corrientes o las olas. A medida que se compacta el sedimento y que tienen lugar las complejas reacciones de diagénesis, el fósil puede disolverse. Pero si el sedimento está suficientemente consolidado, puede formarse un molde. La percolación de disoluciones minerales puede rellenar el molde, creándose así un molde interno permanente. Algunos entran en el sedimento poco alterados por la mineralización. Con la acción de la profundidad, temperatura, tiempo y presión, las rocas sedimentarias son destruidas. Cuando las rocas se pliegan y erosionan, los fósiles pueden aflorar a la superficie. Se llama paleontología la ciencia que estudia los fósiles, entendiéndose por tales los restos mineralizados de animales y vegetales antiguos, o bien las impresiones o huellas que dejaron entre los sedimentos en que vivieron o fueron enterrados. En ocasiones la fosilización por petrificación es tan perfecta que se efectúa molécula a molécula, pudiendo conservarse la estructura íntima en el fósil y ser estudiados los tejidos al microscopio. Otro procedimiento de fosilización es la incrustación de los seres orgánicos antiguos por las aguas meteóricas cargadas de bicarbonato cálcico o las termales que llevan consigo sílex, ópalo, etc. No deben considerarse, sin embargo, fósiles ciertas incrustaciones de seres orgánicos actuales, principalmente vegetales, que se producen rápidamente. La materia orgánica desaparece pronto, quedando sólo la sustancia mineral. Así ocurre con los travertinos y tobas del lago bañólas y las aguas calizas del río Piedras que precipitan sobre los seres orgánicos tal cantidad de caliza que los incluye con rapidez. Les falta el carácter de antiguedad que hay que tener en cuenta en el concepto de fósil. En cambio se llaman también fósiles, dándole mayor amplitud al concepto de esta palabra, los animales y vegetales antiguos que se han conservado en su totalidad, como los insectos y arañas englobados en el ámbar o resina de antiguas Coníferas; el rinoceronte encontrado en los depósitos de petróleo de Austria; los mamuts o elefantes lanudos conservados con su piel y su carne después de miles de años entre los hielos de Siberia; y los insectos, salamandras, ranas, que se hallan en las pizarras petrolíferas del yacimiento de azufre de Libros (Teruel), que si no nos han legado sus partes blandas, nos presentan vestigios de su constitución Salvo los casos de animales que se conservan en su totalidad, lo frecuente es que fosilicen las partes duras, como las conchas de moluscos, caparazones de equinodermos, poliperos, huesos y dientes de vertebrados, etc., así como la madera o leño de los vegetales. Son fósiles igualmente las huellas de paso de animales antiguos, impresiones de lluvia, rizaduras del viento y del oleaje, etc., sobre terrenos blandos, actualmente bien consolidados, que proporcionan al geólogo interesantes datos sobre los animales y vegetales de entonces, la geografía y el clima de pasadas épocas, etc. Un procedimiento sencillo de fosilización es la formación de moldes. Si un animal, por ejemplo un molusco, queda enterrado, los sedimentos se adaptan completamente a su forma exterior reproduciendo todos sus detalles. Cuando la roca sedimentaria se endurece, conserva el molde externo del citado animal. El barro o sedimento ha podido penetrar en la zona interna de la concha, después que las partes blandas desaparecieron por putrefacción, o bien el depósito se ha producido mediante una precipitación química. El relleno, consolidado posteriormente, constituye su molde interno Es frecuente encontrar fósiles de vegetales en forma de moldes entre las capas carboníferas, así como también de hojas que cayeron sobre el barro, endurecido después, pero lo general es que los vegetales al fosilizarse y enriquecerse en carbono, lo hagan en masas de considerable volumen. Los invertebrados Ammonites Los Ammonites son una forma de ammonoides que se distinguen por sus líneas de sutura complejas. Eran abundantes y diversos en los mares de la Era Mesozoica. Y evolucionaron muy rápidamente produciendo numerosas especies y géneros Después de un declive en su diversidad durante el Cretácico Superior, los ammonites se extinguieron al mismo tiempo que otros grupos marinos, tales como los belemnites, y algunos grupos terrestres, como los dinosaurios. Los amonites son un grupo de animales protegidos por una concha única de aragonito en forma de espiral que a menudo presenta ornamentación a modo de costillas, tubérculos o espinas. Son fósiles comunes; sobre todo en rocas del Jurásico, cuando fueron el grupo más abundante en los mares. Están emparentados con los cefalópodos actuales, que incluyen los pulpos , las sepias , los calamares y los nautilos y son depredadores. De hecho, del interior de la concha saldría un animal muy parecido a los pulpos actuales. Durante la natación estos animales eran capaces de regular la cantidad de gas en las cámaras, a través del sifón, permitiéndoles así controlar su flotabilidad. Es un mecanismo similar al que utilizan los buceadores hoy en día. De esta manera el amonites podía regular su posición en los mares donde vivía nadando a mayor o menor profundidad. Durante la natación estos animales eran capaces de regular la cantidad de gas en las cámaras, a través del sifón, permitiéndoles así controlar su flotabilidad. Es un mecanismo similar al que utilizan los buceadores hoy en día. De esta manera el amonites podía regular su posición en los mares donde vivía nadando a mayor o menor profundidad. Al igual que hoy sabemos que existen calamares gigantes, se sabe que en el Mesozoico también hubo amonites que alcanzaron tamaños enormes. Prueba de ello son los fósiles que han quedado en las rocas de este periodo. Los tamaños que podían alcanzar los amonites son muy variados. De hecho, son uno de los grupos fósiles en los que se ha reconocido dimorfismo sexual. En los amonites, el tamaño de la macroconcha de una especie determinada (dimorfo supuestamente femenino) podía llegar a ser hasta 10 veces más grande que su correspondiente microconcha (dimorfo supuestamente masculino). Los amonites se encuentran entre los fósiles más populares para el gran público. Su nombre deriva de «Ammon», sobrenombre del dios Júpiter representado con cuernos de camero. Constituyen excelentes fósiles guía que han permitido dividir el Paleozoico a partir del Devónico, y todo el Mesozoico. Se han descrito varios millares de especies, que se distribuyen de forma variable en unos 1.800 géneros. En síntesis muy apretada, se trata de un molusco fósil de la clase de los cefalópodos, con concha externa en espiral. Hay muchas especies, la mayoría características de la era mesozoica o secundaria, entre el jurásico y el cretácico. Ammonoides Los Ammonoides evolucionarón a partir de los nautiloides a principios del periodo Devónico, hace unos 400 millones de años; fueron abundantes en los mares del mundo durante los siguientes 370 millones de años, después de los cuales se extinguieron súbitamente, al final del periodo Cretácico. La rápida evolución de los ammonoides y su amplísima distribución les confieren gran valor en la subdivisión entre Paleozoico Superior y Mesozoico. Como grupo, se caracterizan por la posición del sifúnculo (el tubo que conecta las cámaras de la concha), cerca de la parte exterior de la concha (ventral). Las suturas de los ammonoides pueden ser simples -Paleozoico- o complejas, Mesozoico. Como están todos extinguidos, se conoce muy poco sobre las partes blandas y los hábitos vitales de los ammonoides. Rara vez se encuentran las mandíbulas mordedoras, la rádula raspadora en forma de lengua o los sacos de tinta. ‘Asteroideo’ es todo lo relativo a la clase asteroideos. Se trata de una clase de equinodermos integrada por animales en forma de estrella o pentagonales , con un número de brazos variable de 5 a 45. Poseen un esqueleto formado por placas articuladas de forma que permiten un cierto grado de movilidad. Asteroideos - Estrellas de mar La mayoría tienen cinco brazos, aunque algunas especies tienen más. La boca está situada en la parte inferior en posición central, y cinco surcos, provistos de osículos ambulacrales y adambulacrales, recorren la línea media de cada brazo. Los surcos albergan los pies tubulares musculares y blandos, que se usan para andar, excavar y manipular presas. Rara vez se conservan completos. Se conocen unas 2.000 especies vivientes. A diferencia de otros animales, las estrellas de mar digieren las presas por fuera ya que su estómago es reversible. Con sus miles de pies ambulacrales que terminan en ventosas, sostienen la comida aferrada a la parte ventral de cualquiera de sus brazos mientras segrega una especie de jugo gástrico, posibilitando la digestión externa. Predadoras y carnívoras, se alimentan de moluscos, crustáceos y otros animales marinos. Puede comer cualquier cosa del tamaño de su brazo o menor. Belemnites y Calamares Pertenecen a un grupo muy diversificado de cefalópodos que incluye a los calamares, sepias y pulpos actuales. El grupo se caracteriza por una concha interna multicameral, rodeada de tejidos musculares blandos. Muchas formas tienen una estructura dura de soporte interno, hecha de carbonato calcico o proteína (rostro o "hueso"). Poseían fuertes rostros de calcita, generalmente cilindricos, que se conservan bien y se encuentran con abundancia en las rocas marinas del Mesozoico. Los calamares poseen un soporte interno llamado hueso, hecho de quitina proteínica. En unos pocos casos, no obstante, el tejido blando se ha conservado y es posible reconocer un calamar entero, incluidos los tentáculos. Este animal marino era probablemente un nadador activo. Observación La superficie del rostro está a menudo desgastada por la erosión, mostrando las capas concéntricas de calcita, que la conforman. Del género Belemnites son frecuentes en las formaciones marinas del Jurásico inferior. Los rostros son más o menos cilíndricos y acuminados; alvéolo hueco en las 2/5 partes de la longitud total del rostro; presencia de surcos laterales cerca del ápice. Hábitat, Aguas marinas, donde eran activos nadadores. Se trata de un molusco cefalópodo fósil de la era secundaria, del género Belemnites, semejante al calamar, del que generalmente sólo se conserva la parte posterior de su concha. Blastoideos Los Blastoideos son un grupo de equinodermos, pequeño y mal definido, que en vida estaban sujetos al sustrato por un callo fino, en el cual las tecas compactas adoptan la forma de un capullo de rosa. La teca está hecha de tres círculos de cinco placas, las básales, las radiales y las deltoides. Las cinco columnas de placas ambulacrales tienen forma de V y llevan coreas braquiolas que el animal utilizaba para filtrar alimento del agua. Estos fósiles abundan localmente desde el Silúrico hasta el Pérmico, en esquisto y calizas marinas. Los arqueociatos Andalusicyathus: Animal fósil perteneciente al fílum Archaeocyatha, clase Irregular, orden Archaeocyathida. Este arqueociato de cáliz solitario o colonial presenta forma cilíndrica o ligeramente cónica con expansión basal para la fijación. El cáliz varía en diámetro entre 5 y 35 mm, y en altura puede alcanzar los 170 mm. Las murallas poseen tres filas longitudinales de poros por intersepto, la externa puede presentar ligeras ondulaciones longitudinales y la interna pequeñas espinas entre los pseudoseptos. Posee un intervalo con pseudoseptos porosos, unidos por sinaptículos que se concentran junto a la muralla externa. A veces existe tejido vesicular localizado en zonas muy restringidas y que determina una modificación de la fosilización de los elementos esqueléticos. Su distribución estratigráfica se localiza en el Cámbrico inferior: tillitas de Dwyka en Africa del Sur y Ovetiense-Marianiense en España. Anthomorpha: Animal fósil perteneciente al fílum Archaeocyatha, clase Irregular y orden Archaeocyathida. Este arqueociato presenta un cáliz cónico, en ocasiones cilíndrico, que se abre en forma de gran copa sinuosa, con un diámetro que oscila entre 4 - 56 mm y en ocasiones alcanza los 350 mm en las formas extendidas. La altura es de 20 mm para un cáliz de 30 mm de diámetro. Las murallas están formadas por los bordes internos y externos de los septos, generalmente con una sola abertura por intersepto. El intervalo estrecho y constante en las formas extendidas está ocupado por septos masivos imperforados. Tiene tábulas delgadas y porosas, repartidas irregularmente, y tejido vesicular que atraviesa horizontalmente el intervalo. Aparecen con frecuencia excrecencias exotecales. Se distribuyen estratigráficamente en el Cámbrico inferior: Ovetiense-Bilbiliense en España y Atdabaniense-Elankiense en Italia, Francia, Norte de África, antigua URSS y Mongolia. Protopharetra: Animal fósil perteneciente al fílum Archaeocyatha, clase Irregular, orden Archaeocyathida. Este arqueociato de cáliz colonial o solitario con un diámetro que oscila entre 3 y 20 mm y una altura entre 13 y 30 mm, presenta una muralla externa frecuentemente imperforada,la cual, está constituida por una red intervalar recubierta por una fina membrana sin poros visibles en las formas de gran tamaño. La muralla interna es una simple abertura del espacio intertenial. El intervalo está lleno de tenias unidas entre sí por sus ramificaciones o por varillas en posición de sinaptículos; a veces se pueden orientar formando pseudoseptos hacia la muralla interna. Se distribuye estratigráficamente durante el Cámbrico inferior: Tommotiense-Elankiense de forma cosmopolita y Ovetiense-Bilbiliense en España. Los antozoos Chaetetes: Animal fósil perteneciente al fílum Coelenterata, superclase Anthozoa, subclase Madreporarios y orden Chaetetida. Este celentéreo, de vida colonial y aspecto masivo, presenta poliperitos pequeños y con ramificación bipartita, en ocasiones aspecto meandriforme. Las murallas están exentas de poros y septos. Los individuos son subcirculares o poligonales, apreciándose tábulas finas de distribución irregular. Se han datado desde el Ordovícico al Eoceno y geográficamente aparecen en España en la Cordillera Ibérica, la Cordillera Cantábrica, Pirineos, Sierra Morena, Cordilleras Béticas, Cataluña y Levante Heliolites: Animal fósil perteneciente al fílum Coelenterata, superclase Anthozoa, subclase Madreporarios, orden Heliolitida. Este celentéreo colonial, de aspecto masivo, presenta poliperitos rodeados por tejido vesicular en forma de tubos con murallas finas completas. Los septos son espinas septales y cada individuo las presenta en número de doce; también están rodeados por doce tubos poligonales o redondos. Se distribuye estratigráficamente desde el Silúrico inferior hasta el Devónico superior y en España se ha encontrado en Sierra Morena y en la Cordillera Cantábrica. Cystiphylloides: Animal fósil perteneciente al fílum Coelenterata, superclase Anthozoa, subclase Madreporarios y orden Rugosa. Este celentéreo colonial y faceloide presenta poliperitos cilíndricos cuyo tamaño oscila entre 10 y 60 mm de diámetro. Posee un disepimentario estrecho con disepimentos mal diferenciados respecto a las numerosas y pequeñas tábulas. Los septos se encuentran escasamente desarrollados y se observan únicamente como crestas sobre la superficie de las tábulas y los disepimentos. Su distribución estratigráfica abarca el Devónico medio en España (Cordillera Ibérica). Los gasterópodos Bulla: Animal fósil perteneciente al fílum Mollusca, clase Gastropoda, subclase Opistobranchia y orden Cephalaspidea. Este gasterópodo, de concha pequeña o grande, frágil, globosa e involuta, presenta la última vuelta recubriendo a la espira y la abertura de igual tamaño que la altura de la concha. El peristoma es discontinuo y con el labro simple. La columnilla es corta y sin ornamentación. Su distribución estratigráfica abarca desde el Jurásico hasta la actualidad y es prácticamente cosmopolita. Odostomia: Animal fósil perteneciente al fílum Mollusca, clase Gastrópoda, subclase Opistobranchia; orden Entomotaeniata. Este gasterópodo de concha muy pequeña y frágil presenta forma subulada o turbinada y muestra numerosas vueltas de crecimiento lento. La protoconcha es heterostrófica, la última vuelta pequeña, anónfala. El peristoma holóstomo con labro fino, borde columelar con un diente y sin ornamentación. Se distribuye estratigráficamente desde el Cretácico superior hasta la actualidad y aparece en Europa, Este de África, América, Caribe, Irak, Indonesia, Formosa, Japón y Nueva Zelanda. Vaginella: Animal fósil perteneciente al fílum Mollusca, clase Gastropoda, subclase Opistobranchia, orden Thecostomata. Este gasterópodo de concha pequeña, frágil, de forma cónica aplanada, presenta simetría bilateral. No tiene enrollamiento espiral. Posee espina posterior, quillas laterales redondeadas y abertura amplia. Su distribución estratigráfica abarca desde el Paleoceno hasta el Mioceno. Se ha encontrado en Europa, Norte de América, Centroamérica, Siria, Nueva Zelanda y Australia. Patella: Animal fósil perteneciente al fílum Mollusca, clase Gastrópoda, subclase Prosobranchia; orden Arcaheogastrópoda. Este gasterópodo de forma cónica posee una concha de contorno ovalado y simetría bilateral, imperforada. La superficie es lisa o cruzada por bandas de crecimiento concéntrico y costillas radiales. Se distribuye temporalmente desde el Eoceno hasta la actualidad y es cosmopolita. Los bivalvos Glycymeris: Animal fósil perteneciente al fílum Mollusca, clase Bivalvia, orden Arcoida. Este bivalvo de concha cerrada, equivalva, casi equilateral posee umbos opistógiros, quilla umbonal prominente, charnela taxodonta y superficie externa lisa u ornamentada por costillas radiales y de crecimiento muy finas. Se distribuye estratigráficamente desde el Cretácico inferior hasta la actualidad y posee carácter cosmopolita. Arca: Animal fósil perteneciente al fílum Mollusca, clase Bivalvia y orden Arcoida. Este bivalvo, de concha cerrada, equivalva e inequilátera, presenta la hendidura ventral marcada en superficie por una amplia depresión. Los umbos con posición anterior o central son opistogiros, mientras que la quilla umbonal es prominente, la charnela taxodonta y la superficie externa está ornamentada por costillas radiales. Se distribuye estratigráficamente desde el Jurásico medio hasta la actualidad y posee carácter cosmopolita. Hippurites: Animal fósil perteneciente al fílum Mollusca, clase Bivalvia, orden Hippuritoida. Este bivalvo de concha muy inequivalva presenta la valva derecha fija, cilíndrica y la valva derecha libre casi plana. Se distribuye estratigráficamente en el Cretácico superior. Se ha encontrado en Europa, África, Asia, Norteamérica y Antillas. Los cefalópodos Epipeltoceras: Animal fósil perteneciente al fílum Mollusca, clase Cephalopoda, subclase Ammonoidea y orden Ammonitina. Este cefalópodo posee una concha discoidal comprimida de crecimiento rápido, con sección de vuelta rectangular y ombligo de tamaño medio. La ornamentación está formada por gruesas costillas radiales, salientes y espaciadas que terminan en grandes tubérculos ventrales, originándose un seno sifonal neto. Linea de sutura ammonítica. Se distribuye estratigráficamente durante el Jurásico superior. Se ha localizado en Europa, oeste de Asia y norte de Africa. En España se encuentra en las Catalánides, Béticas y Cordillera Ibérica. Hildoceras: Animal fósil perteneciente al fílum Mollusca, clase Cephalopoda, subclase Ammonoidea, orden Ammonitina. Este cefalópodo, de concha evoluta platicona o discoidal comprimida, posee una sección de vuelta rectangular, y ombligo amplio. La región ventral presenta una quilla bordeada por dos surcos que se marcan en el molde interno. La ornamentación consiste en costillas simples falciformes. Linea de sutura ammonítica. Se distribuye estratigráficamente durante el Jurásico inferior. Se ha localizado en Europa, Asia y norte de África; en España se encuentra ampliamente distribuido. Aretites: Animal fósil perteneciente al fílum Mollusca, clase Cephalopoda, subclase Ammonoidea y orden Ammonitina. Este cefalópodo, de concha serpenticónica con ombligo amplio y poco profundo, muestra una sección de vuelta cuadrada. La región ventral presenta una quilla bordeada por dos surcos profundos. La ornamentación está compuesta por costillas simples, algo cóncavas y más anchas en los bordes. La sutura es de tipo ammonítica. Se distribuye estratigráficamente durante el Jurásico inferior. Se localiza en Europa, Asia y América. En España se han localizado ejemplares en la Cordillera Cantábrica. Los trilobites Serrodiscus: Animal fósil perteneciente al fílum Arthropoda, clase Trilobita, órden Agnostida. Trilobites de cefalón semielíptico, con tres segmentos torácicos, glabela fusiforme con un anillo occipital simple y borde estrecho y tuberculado. No presenta ojos ni sutura facial. El raquis pigicial está compuesto por numerosos anillos. Las áreas pleurales son lisas. Se distribuye temporalmente en el Cámbrico inferior. Distribución espacial: España, Inglaterra. Ectillaenus: Animal fósil perteneciente al fílum Arthropoda, clase Trilobita y orden Illaenida. Trilobites de cefalón semicircular liso y ojos pequeños. Librígenas también pequeñas. Presenta opistoparco y tórax liso. Isopigidio semicircular. Se distribuye temporalmente en el Ordovícico medio. Placoparia: Animal fósil perteneciente al fílum Arthropoda, clase Trilobita, órden Odontopleurida. Trilobites de cefalón semicircular con sutura facial proparia. Glabela sin área preglabelar y con tres pares de surcos laterales. No posee ojos. La librígenas son pequeñas y falciformes. El tórax está compuesto por once o doce segmentos, siendo las pleuras lisas. El raquis pigidial está formado por tres o cuatro anillos y una pieza terminal triangular. Se distribuye temporalmente en el Ordovícico medio. Distribución espacial: España, Portugal, Francia y Gran Bretaña. Las plantas (reino vegetal) fósiles Algas Las algas tienen un registro fósil que se extiende desde el precámbrico hasta hoy. Presentan gran variedad de formas desde unicelulares simples a multicelulares complejas. Las algas liberan oxígeno a la atmósfera. “Algas calcáreas” es un término informal que agrupa a varios grupos de protoctistas pluricelulares fotosintéticas, bentónicas y que tienen facilidad para calcificarse, parcial o totalmente, La calcificación hace que se encuentren fósiles con relativa facilidad. Tienen un interés doble, como bioconstructores de arrecifes y por ser uno de los componentes bioclásticos más importantes en las calizas. Son marinas y se encuentra desde medios intermareales hasta unos 230 metros de profundidad. Algunas especies de algas rojas tienen una gran utilidad para reconocer características del medio en el que se encuentran como fósiles. En este sentido son muy buenos indicadores de la temperatura de las aguas, de la latitud en la que se encontraban los sedimentos en las que están o como indicador de la profundidad marina en la que se formaron dichos depósitos. Y al mismo tiempo, en la actualidad, gran número de especies tienen un importante papel en la formación y desarrollo de los arrecifes de coral. Las algas rojas inarticuladas pueden crecer formando costras sobre las rocas o bien pueden formar estructuras más o menos nodulares denominadas rodolitos. Dichas estructuras se generan por la superposición e intercrecimiento de talos de diferentes algas rojas calcáreas junto con otros organismos alrededor de un núcleo sólido al que se fijan, que puede ser un fragmento de roca, de concha o cualquier parte esquelética de otro organismo. Gimnospermas Las primeras plantas con semilla aparecieron en el Devónico tardío, y eso llevó la típica flora del Mesozoico dominada por gimnospermas. Los fósiles más antiguos de angiospermas encontrados hasta la fecha datan aproximadamente de hace 140 millones de años principios del Cretácico. En el registro fósil aparecen a principios del Cretácico (hace aproximadamente 140 millones de años) las angiospermas son las responsables de la mayor parte de la diversidad en espermatocitas, y por haber ocupado prácticamente todos los nichos ecológicos posibles, llegando a dominar todos los biomas del globo salvo las regiones polares hace unos 65-75 millones de años. Para esa época ya existía la mayor parte de las familias de angiospermas que conocemos hoy en día, e incluso algunos de los géneros actuales. Se especula que las primeras angiospermas eran pequeñas plantas adaptadas a vivir en la sombra, en lugares perturbados y probablemente también húmedos. Bennetitales (Cicadeoideales) Son unas plantas con semillas que aparecen en la era Mesozoica, durante el Triásico y el Jurásico, en la era florística Mesofítica. Se extinguieron al final del Cretácico. Las bennetitales formaban uno de los órdenes de cicadofitas y eran muy similares en su aspecto a las palmeras ornamentales Cycas. Se distinguían por sus flores en forma de estrella. La forma de las plantas variaba desde el tocón globular hasta el árbol ramificado, con un follaje tipo palmera. Los Bennetitales estaban provistos de hojas pinnadas y un tronco cilíndrico (dependiendo su grosor del grupo clasificatorio al que pertenecían), contando con un prototipo de flor bisexual al igual que las posteriores angiospermas. Las estructuras reproductivas de algunos Bennetitales son parecidas a flores y probablemente fueron polinizadas por insectos. Varios grupos de insectos del Jurásico y Cretácico Inferior poseen una probóscide larga, y se ha sugerido que estos grupos se alimentaban del néctar producido por las estructuras reproductivas bennetitaleas. Cicadáceas (Cycadaceae) Familia de la cica. Son plantas gimnospermas que constitituyen por sí solas la clase de las cicadales y comprende unas 65 especies vivientes. Incluye plantas leñosas con aspecto de palmeras, dioicas, con tronco sin ramificar, al menos cuando son jóvenes. Hojas en el extremo del tallo, pinnadas, con el nervio central prominente. Esporofilos femeninos con aspecto de hojas pinnadas, pectinadas o dentadas, conteniendo 2 o más óvulos en sus márgenes. Esporofilos femeninos formando conos. Comprende 1 género y alrededor de 40 especies distribuidas desde Madagascar a Japón y Australia. Algunas especies producen sago, utilizado como alimento localmente. Otras se cultivan con fines ornamentales. En España podemos ver en cultivo varias especies del género Cycas. Coníferas Se sabe por el registro fósil que las coníferas aparecieron sobre nuestro planeta hace unos 290 millones de años. En la actualidad existen en el mundo más de 570 especies pertenecientes a este grupo botánico. Las coníferas se caracterizan por ser árboles o arbustos con madera secundaria constituida por traqueidas, hojas simples con una sola vena o venación paralela, tienen producción de resina y sus estructuras reproductivas están separadas en conos masculinos y femeninos. Ese órgano, en el cual se producen las semillas de la especie, es exclusivo de las coníferas, uno de los más primeros grupos en el globo terráqueo. Cordaitales Cordaites es un género de gimnosperma, se extinguieron durante la época de la extinción masiva del Triásico. Que crece en los suelos húmedos. Plantas vasculares que se reproducen con semillas. Fueron los ancestros de las coníferas con hojas grandes, largas y acanaladas con muchas venas paralelas. En general su estructura reproductora eran conos agregados que producían las semillas tenían forma de corazón. Los cordaitales aparecieron durante el periodo carbonífero. Hicieron grandes árboles que eran comunes en terrenos más secos en los ambientes tropicales. Muchos cordiatales tenían hojas alargadas en forma de correa, que se asemejaban a algunas coníferas modernas de las Araucariceae y las Podocarpaceae. Esfenópsidos La historia fósil de los esfenópsidos puede seguirse hasta el Devónico Superior. Conocidas como colas de caballo, estas plantas tienen tallos y hojas unidos que se originan en verticilos alrededor del tallo. Las esporas se producen en cápsulas de esporas, agrupadas en conos. Ginkgos El género Ginkgo es uno de los principales grupos del filo Ginkgofitos, orden de los Ginkgoales. Familia de las Ginkgoáceas. En la actualidad el único representante vivo del orden Ginkgoales es el Ginkgo bíloba. Los restos fósiles más hallados son las hojas. Los más antiguos que se han recuperado datan de 270 millones de años (en el Pérmico). En Alcaine (Teruel) se han encontrado restos muy importantes del Cretácico Inferior en el yacimiento de La Rueda datados en más de 100 millones de años. Helechos Los helechos pertenecen a un grupo muy antiguo, las Pteridofitas. Se han encontrado restos de ejemplares fósiles de entre 350 y 390 millones de años de antigüedad. Durante el período Carbonífero constituyeron la parte dominante de la vegetación de la época. En la actualidad el número de especies diferentes supera las 12.000 repartidas por todo el mundo. En el yacimiento del Cretácico Inferior de Alcaine (Teruel) los helechos se encuentran en gran número y ampliamente representados con especies pertenecientes a las Schizaceaceas, dicksoniaceas, matoniaceas, Gleicheniaceas y osmundaceas, que son familias de pteridofitas que han llegado hasta nuestros días. Hay magníficos ejemplares de la matoniacea Weichselia retiulata que era un helecho arborescente que llegaba a alcanzar hasta los 3 metros de altura. Perfectamente adaptado a desarrollarse en ambientes fangosos y de substrato blando, aprovechándose de su tallo robusto y rizóforos que le permitían anclarse en el terreno. Sus hojas eran muy gruesas y con estructuras especiales que ayudaban a evitar la evaporación del agua presente en ellas. Los helechos tienen hojas, llamadas frondes, que por lo general constan de foliolos. La reproducción se realiza por medio de esporas, producidas en una amplia gama de cápsulas, generalmente dispuestas en la parte inferior de los frondes. Viven desde regiones tropicales hasta las templadas o frías. Hepatófitos Los hepatofitos se cree que la planta era de tamaño pequeño, con cuerpos planos o en forma de hoja. Producen estructuras reproductivas cerradas (gametangios y esporangios), pero no producen flores ni semillas, se reproducen a través de esporas. Presentan un crecimiento inclinado, o un crecimiento vertical limitado. Tienen un registro fósil reducido. Hoy en día estas plantas prefieren hábitats húmedos, aunque pueden sobrevivir en ambientes más secos. Hexagonocaulon es un género extinto de bryophyte que vivió durante el Triásico Medio. Sus fósiles se han encontrado en todo el hemisferio sur, incluida la Península Antártica. Hexagonocaulon está más estrechamente relacionado con las hepáticas. Licopodios Los Lycopodium o licopodios son plantas vasculares pertenecientes a las Pteridofitas. Los licopodios o Licopsides tienen una larga historia fósil, que se extiende hasta el Silúrico superior. Alcanzaron su punto álgido en el Carbonífero superior. Todas las especies tienen hojas dispuestas en espiral con cápsulas de esporas en el eje de la hoja, agregadas en conos terminales definidos en el Carbonífero, muchos Licopodios tenían el tamaño de un árbol con ramas arropadas en un largo del follaje a modo de césped y conos que contenían esporas. Hoy los Licopodios son pequeñas plantas herbáceas que parecen musgos . Plantas terrestres Las plantas terrestres o embriofitas (Embryophyta o embrionero) son el clado (grupo monofilético) formado por los descendientes de ciertas algas verdes, que se caracterizan por poseer una serie de adaptaciones para la vida fuera del agua, y que son por lo tanto los responsables de la colonización de la Tierra por parte de las plantas. El clado comprende a todas las plantas terrestres: los briofitos (hepáticas, antoceros y musgos), los licopodios, los helechos, y las plantas con semilla, entre las que están las gimnospermas y las angiospermas. Tradicionalmente, las embriofitas fueron divididas en dos grandes grupos, las briofitas en sentido amplio (antoceros, musgos y hepáticas), y las plantas vasculares (helechos y afines, gimnospermas y angiospermas). A medida que se sumaron los análisis filogenéticos, fue cada vez más claro que los “briofitos en sentido amplio” son en realidad un grupo parafilético con respecto a las plantas vasculares, si bien sus exactas relaciones filogenéticas aún están en discusión. Progimnospermas Son plantas de porte leñoso, con crecimiento secundario en grosor (producen xilema y floema secundarios),por lo que su crecimiento requiere mucha materia y energía, y su ciclo vital es lento (tardan mucho tiempo en formar semillas y producir descendencia). Pteridospermales El término “helechos con semillas” o pteridospermas, ha sido aplicado a una amplia variedad de espermatofitas (plantas con semilla) ancestrales, hoy conservadas en el registro fósil, que se caracterizan por tener hojas grandes, parecidas a las frondes de los helechos, pero portadoras de semillas verdaderas. Hoy está claro que todos estos fósiles no necesariamente están relacionados entre sí, y que una serie de helechos con semilla del Paleozoico forman un grupo parafilético en la base del árbol filogenético de las plantas con semilla. Son plantas que se desarrollan en el Carbonífero y Pérmico, pudiendo remontarse al Devónico Tardío y sus últimos representantes relictos se extinguieron en el Eoceno, de acuerdo a los fósiles encontrados en Tasmania. Este grupo fue inicialmente denominado Cycadofilices (cícada-helecho), que era un grupo intermedio entre las cícadas y los helechos. Destaca la presencia de semillas y de frondas similares a la de los helechos, por lo que se les denomina “helechos con semillas”. Pteridospermae, división Pteridospermatophita o clase Pteridospermopsida. Así pues, este grupo está más cerca de las actuales espermatofitas que de los helechos. Invertebrados Blastoideos Son un grupo de equinodermos, pequeño y mal definido, que en vida estaban sujetos al sustrato por un callo fino, en el cual las tecas compactas adoptan la forma de un capullo de rosa. La teca está hecha de tres círculos de cinco placas, las básales, las radiales y las deltoides. Las cinco columnas de placas ambulacrales tienen forma de V y llevan coreas braquiolas que el animal utilizaba para filtrar alimento del agua. Estos fósiles abundan localmente desde el Silúrico hasta el Pérmico, en esquistos y calizas marinas. Los blastoideos (Blastoidea) son una clase de `pequeños equinodermos conocidos sólo en forma fósil. Vivían fijados al fondo marino mediante un tallo y se alimentaban filtrando agua. Los actuales pertenecen al fílum de deuterostomados integrado por animales marinos invertebrados y que comprende erizos, estrellas de mar, holoturias , ofiuroideos y crinoideos. Los primeros equinodermos se remontan al cámbrico. El cuerpo, de forma diversa, está generalmente constituido por cinco antímeros situados en torno a un eje central y cubierto por un dermatoesqueleto formado por placas y espinas calcáreas. Es característico el aparato acuífero formado por canales internos que terminan en prolongaciones de fondo ciego (pies ambulacrales ) que sobresalen al exterior. Braquiópodos Aunque las especies actualmente vivientes son bastante raras, los braquiópodos son comunes en las rocas fosilíferas marinas. Se han descrito más de 3.000 géneros, desde el Cámbrico hasta los tiempos recientes, que forman la fauna más abundante en las rocas Paleozoicas. La concha comprende dos valvas: la valva peduncular en el lado ventral, y la valva braquial, más pequeña, en el lado dorsal. Suele emerger un “tallo” (pedúnculo) de la parte posterior de la valva peduncular, que ancla el braquiópodo al fondo marino. Los dos grupos principales –los Articúlala que están provistos de charnela y los Inarticulata, sin ella- se subdividen a su vez en doce órdenes distintos. Para que la fosilización tenga efecto, es necesario un entierro rápido generalmente por sedimento hídrico. A este proceso le sigue una alteración química, en la que puede añadirse o suprimirse sustancias minerales. El modo de vida de estos animalitos debió de ser nadador, suspendidos la mayor parte del tiempo en la columna de agua. Los Braquópodos son invertebrados marinos distintos de los Bivalvos, ya que su concha está formada por dos valvas de distinto tamaño, forma y ornamentación. En los braquiópodos se combinan digestión extracelular e intracelular, dependiendo del tipo de alimentos ingeridos, y la actividad enzimática se concentra en las células de la glándula digestiva. Las checes son eliminadas, en los inarticulados, por movimientos peristálticos a través del hano, y en los articulados, por movimientos antiperistálticosa a través de la boca. En resumen, los braquiópodos pertenecen al fílum de invertebrados marinos integrado por animales cuya forma recuerda a la de los bivalvos, de los cuales se distinguen por el hecho de poseer dos valvas, una en posición dorsal y la otra en posición ventral, y en la zona que corresponde a la articulación sobresale un pedúnculo con el que el animal se fija a un sustrato sumergido. Poseen dos brazos bucales helicoidales, sobre los cuales se insertan los tentáculos; el aparato circulatorio consta de corazón y vasos; el sistema nervioso está poco desarrollado. Generalmente son de sexos separados; su desarrollo es indirecto, con una larva trocófora, que se transforma en el individuo adulto sexuado. Briozoos Los briozoos, El nombre del grupo (“animales musgo”) se debe a que muchas veces su aspecto recuerda una cubierta subacuática de musgo. Los briozoos filtran el agua y se alimentan de minúsculos organismos. Prefieren aguas no contaminadas, quietas y sin corriente, como las de los lagos pequeños. Son un filo de pequeños animales coloniales, que presentan un lolóforo, corona de tentáculos ciliados que sirven para captar alimento, en los que el ano se abre fuera de dicha corona tentacular. Forman grandes colonias que parecen corales en miniatura, aunque están más relacionados con los braquiópodos , de miembros microscópicos o casi. Quedan en las orillas cuando hay vientos fuertes o actividad en el lago. Se han descrito unas 4.500 especies mayoritariamente marinas; sólo unos 50 viven en agua dulce. Su rango se extiende desde el ordovícico hasta el período actual. Las colonias tienen formas variables algunas son incrustaciones en forma de lámina sobre conchas o piedras, mientras que otras se desarrollan como pequeños árboles o fondas en forma de red. Cada colonia cuenta con miles de individuos interconectados (zooides), cada zooide tiene un esqueleto tubular o en forma de caja. Briozoos y similares reticulados vivían a base de filtrar alimentos a partir de la corriente de agua que ellos mismos producían y que fluían en una dirección única a través de los agujeros de la colonia. Recapacitando un momento indicaremos que, fílum de invertebrados cuáticos integrados por animales que viven en colonias arborescentes o laminares, fijadas en el fondo, raramente móviles. Cada individuo (zooide), encerrado en un revestimiento córneo o calcáreo, consta de una pared externa (cistidio) y de una parte que sobresale de ésta (pólipo) y lleva una corona de tentáculos que está dispuesta alrededor de la boca y puede ser retráctil y extensible. En el pólipo se hallan comprendidos varios aparatos: el aparato digestivo, un tubo en forma de U con el ano cerca de la boca; el sistema nervioso formado por un ganglio sopraesofágico y nervios periféricos; y las gónadas . Los briozoos carecen aparato circulatorio; los tentáculos cerca de la boca hacen también las veces de órganos respiratorios y sensitivos. Son predominantemente hermafroditas y presentan germinación, además de reproducción sexuada. Del huevo se desarrolla una larva libre tipo trocófora. Es característica la variedad de formas presentadas por los diferentes individuos según la función que desempeñen en la colonia. Carpoideos Los Carpoideos forman un grupo animal, pequeño pero diverso, que vivió del Cámbrico al Devónico. Tenían un esqueleto con la estructura de fina calcita como los equinodermos, pero sin la simetría pentarradial. Es probable que sean los ancestros de los equinodermos y los cordados. Los carpoideos son organismos de vida libre, son capaces de desplazarse por el fondo del mar y tienen la cabeza grande y la cola corta y flexible. Las hendeduras branquiales son conspicuas en algún individuo; Formas carpoides. A diferencia de la mayoría de equinodermos, los Carpoideos carecen de simetría pentarradial y son asimétricos o bilaterales. El cuerpo, recubierto de placas de calcita y probablemente flexible, tenía dos regiones: la teca, ancha y deprimida, y el aulacóforo, una especie de brazo terminal. La teca a menudo estaba formada por un reborde marginal de placas largas y alargadas que rodeaba un área central compuesta por numerosas placas más pequeñas. El apéndice terminal, denominado aulacóforo, también estaba recubierto de placas; los ctenocistoideos carecían de dicho apéndice. Se desconoce para qué era utilizado; se ha especulado que podría ser un tallo que fijaba al animal al substrato (como en los crinoideos), que podría haber sido usado en la obtención de alimento o incluso que sería una cola usada para nadar (como en los primitivos cordados). Se conocen 12 familias y 60 géneros. Cistoideos Los Cistoideos se parecían a los crinoideos en el hecho que iban sujetos por un tallo al sustrato y que poseían una teca abultada formada por el número de placas. Los cistoideos, sin embargo, no tenían verdaderos brazos; filtraban el alimento del agua por medio de extremidades cortas y no ramificadas llamadas braquiolas. Tenían unas estructuras porosas especiales en las placas, que usaban para la respiración. Los cistoideos sólo se encuentran muy ocasionalmente en las rocas del Ordovícico al Devónico. Fósiles de corales Los corales son animales marinos con el cuerpo en forma de saco (pólipo), boca, tentáculos y esqueleto. El pólipo ocupa una cavidad circular, poligonal o alargada (cáliz), generalmente rodeada por una pared. Los cálices suelen estar divididos por un conjunto de placas en forma de estrella (septos), que constan a veces de una abertura central. Si existe, la pared del cáliz forma figuras en forma de cuerno o de tubo (coralitas o poliperos) que suelen estar divididas por simples particiones transversas (tábulas), por serie de placas (disepimentos), o por ambos tipos de estructuras. Los pólipos pueden dividirse para formar colonias, y los poliperos se unen a veces unos con otros mediante estructuras intercoralíticas (coenosteum). Hay tres grupos de corales: Rugosa, Tabulata y Scleractinia. ‘Coral’ es el nombre común de los celentéreos antozoos y más propiamente del coral rojo (Corallium rubrum). Los corales viven en los mares templados y cálidos a profundidades comprendidas entre los 80 y los 200 metros; forman colonias de pólipos de forma arborescente, coloreadas en varios matices del rojo y en ocasiones en negro y en blanco. Crinoideos Popularmente reciben el nombre de lirios de mar y estrellas plumosas, poseen un esqueleto de calcita macizo; eran tan abundantes en los mares Paleozoicos que sus restos formaban grandes espesores de caliza. La mayoría de los crinoideos están anclados al fondo del mar por un tallo o pedúnculo flexible, de sección pentagonal o circular, y hecho de numerosas placas discoidales llamadas columnales. En la parte superior del tallo hay una copa o cáliz abultado, al cual van sujetos los brazos, que se utilizaban para filtrar comida del agua. Normalmente, poco después de la muerte, todo el esqueleto se descomponía en pequeñas placas separadas llamadas osículos. Por el contrario, los crinoideos bien conservados son fósiles raros y bellos. El pedúnculo de fijación de los crinoideos está formado por la superposición de numerosos artejos o entronques, de forma circular, cilíndrica, estrellada, o cuadrada y perforados en el centro. Los artejos de estos animales están recubiertos por un fino tejido y presentan discos intercalados que confieren elasticidad al pedúnculo. Al morir los pedúnculos se desarticulan y los artejos quedan libres. En ocasiones, los entronques son iguales, pero en otros casos se distinguen unos mayores (nodales) de otros más estrechos (intermodales). Atribuir un determinado tipo de artejo a un género concreto de crinoideo es difícil, lo que unido a la importancia estratigráfica de los crinoideos, ha llevado a la creación de una especial nomenclatura parataxómica. Se encuentran en los sedimentos de los fondos marinos no muy profundos. En lenguaje actual, clase de equinodermos integrada por animales cuyo cuerpo, formado por un cáliz rodeado por largos brazos, está fijado al fondo del mar mediante un tallo. Crustáceos Los crustáceos son artrópodos carnívoros, básicamente acuáticos, cuyas patas y cuerpo están envueltos en un caparazón de soporte quitinoso. El cuerpo se divide encabeza, tórax y abdomen, pero la cabeza y el tórax pueden fusionarse en un cefalotórax. La cabeza tiene dos pares de antenas táctiles y tres pares de extremidades. Las patas locomotoras están divididas en dos y pueden ir provistas de branquias respiratorias. El último apéndice abdominal puede ser aplanado y formar un abanico caudal con la espina final. En un lenguaje coloquial diremos que la clase de los crustáceos es una clase de artrópodos integrada por animales, en su mayoría acuáticos, cubiertos generalmente por una espesa envoltura externa (caparazón). Tienen un cuerpo dividido en cefalotórax y abdomen. Su cabeza lleva dos pares de antemas. El aparato bucal, en la mayoría de ellos, está constituido por las mandíbulas y por dos pares de maxilares; los ojos son frecuentemente compuestos. El cefalotórax, revestido por el escudo o caparazón, lleva las articulaciones; el abdomen habitualmente no lleva articulaciones y termina en dos apéndices que forman la furca. Tienen un aparato digestivo con una gran glándula aneja, aparato circulatorio abierto, sistema nervioso ganglionar y respiración braquial o cutánea. Los sexos están separados, el desarrollo indirecto se realiza a través de diversos estados larvarios. Generalmente, son animales marinos o de agua dulce, y en conjunto presentan unas 30.000 especies. Equinoideos (Erizos) Los Equinoideos, comúnmente conocidos como erizos de mar, son una clase del filo Equinodermos, entre los que actualmente se encuentran las estrellas y los erizos de mar. Son de forma globosa o discoidal (dólares de arena), carecen de brazos y tienen un esqueleto interno, cubierto sólo por la epidermis, poseen un esqueleto globular (caparazón) hecho de columnas de finas placas de calcita, unidas entre sí rígidamente formando un caparazón. Actualmente existen cinco tipos (erizos, lirios de mar, dos tipos de estrellas marinas y cohombros o pepinos marinos), pero en el pasado, y sobre todo durante el Paleozoico, existieron muchos más. Las placas ambulacrales tienen pequeños poros por donde salen los pies tabulares. Todas las placas tienen tubérculos abultados para la articulación tipo rótula de las espinas que los erizos usan para la defensa y a veces para andar. Los equinoideos regulares, buscan el alimento en el fondo del mar; los irregulares que horadan los lechos blandos del fondo del mar, muestran simetría bilateral. Tipos de equinodermos: a) Erizos de mar (equinoideos). Son uno de los grupos que más familiar nos resulta. Su cuerpo está formado por un caparazón rodeado de muchas espinas; b) Lirios de mar (crinoideos). Presentan forma de flor y su cuerpo se compone de tres partes: tallo, cáliz y brazos. A veces finaliza en una raíz o ancla que el animal utiliza para fijarse al fondo del mar. Algunos crinoideos del Paleozoico vivieron flotando en el agua; para ello modificaron sus órganos de anclaje y los transformaron en boyas que llenaban de gas, permitiéndoles flotar a diferentes profundidades e incluso cambiar de lugar de vida; c) Estrellas marinas (ofiuroideas y asteroideas). Este grupo lo componen dos tipos distintos de animales. Las ofiuras o estrellas blandas son muy delicadas y su cuerpo lo compone una parte central de forma circular. Las estrellas de mar o asteroideos presentan una forma estrellada muy característica y brazos más robustos que las ofiuras; d) Cistoideos. Es un grupo exclusivamente fósil. Son en general de pequeño tamaño y viven de manera similar a los crinoideos. Una de las características más notables es la presencia de poros especializados para la respiración; e) Edrioasteroideos. Sólo se conocen a partir de fósiles. Presentan cinco brazos o ambulacros sobre un cuerpo que es normalmente discoidal. Vivían fijados, al igual que las lapas actuales, a rocas o conchas de otros animales. Sería muy interesante ir dando algunas puntilladas sobre los Dinosaurios, concretamente sobre el Allosaurus . Escafópodos (Scaphopoda) y Chitones La concha de los Escafópodos es un tubo fusiforme, abierto en ambas extremidades, y provisto de un ornamento concéntrico o de costillas longitudinales. El extremo más ancho contiene la cabeza y el pie del animal, y está enterrado en el sedimento; el extremo más pequeño tiene a menudo una muesca y suele desecharse cuando el animal se desarrolla. Por su parte, los poliplacóforos o chitones tienen un pie poderoso para agarrarse, cubiertos de una concha de ocho valvas que se solapan. Tiene órganos secretorios y sensoriales. En resumidas cuentas, el escafópodo es una clase de moluscos merinos integrada por animales con manto y concha cónicos o tubulares. El género más conocido es el Dentalium, que por su forma recuerda el colmillo de un elefante. Esponjas (Porifera) Las esponjas (Porifera) son un filo de animales invertebrados, primitivos, acuáticos y sedentarios que se encuentran enclavados dentro del subreino Parazoa. Son mayoritariamente marinos, sénsiles y carecen de auténticos tejidos. Son filtradores gracias a un desarrollado sistema acuífero de poros, canales y cámaras. El agua entra por los múltiples poros de su superficie, va hasta la cavidad central del cuerpo en forma de saco y sale por agujeros más grandes. El esqueleto, caso de existir, está hecho de espículas en forma de aguja, y es calcáreo, silíceo o córneo. Así, pues, ‘esponja’ es el nombre común de los organismos parazoos del fílum poríferos y, en particular, de las especies Spongia officinnalis y Spongia equina, utilizadas por las características de su esqueleto, córneo, bastante elástico y blando. Apenas pescadas, son trasladadas a la superficie y comprimidas para eliminar la sustancia orgánica, puestas a secar y a continuación purificadas con sustancias lavantes. Viven en los mares cálidos en aguas no muy profundas. Foraminíferos Los Foraminíferos son pequeños organismos unicelulares que pertenecen al reino de los protistas rizópodos. Algunas especies producen una concha, llamada test hecha de carbonato cálcico o quitina, otros construyen un test pegando unas con otras pequeñas partículas de arena y escombros. La mayoría viven en el mar. El alimento de los foraminíferos incluye algas y otros protistas, especialmente diatomeas , flagelados , ciliados, radiolarios y otros foraminíferos, como también bacterias, pequeños crustáceos y nematodos. Por sus mecanismos de alimentación los hay «pastadores», suspensívoros, depositívoros, carnívoros y parásitos; también se alimentan por la absorción de carbono orgánico disuelto y por simbiosis. En suma, por lo tanto, los foraminíferos pertenecen al orden del filum sarcodinos integrado por protozoarios acuáticos, casi todos marinos, con seudópodos que se ramifican y juntan unos con otros para formar extensas redes y con caparazón de forma y composición química diversas. Gasterópodos Los Gasterópodos constituyen la clase de mayor extensión y más próspera de entre los moluscos, y han sido capaces de explotar una amplia variedad de hábitats marinos, terrestres y de agua dulce. Tienen una cabeza con ojos y boca, un pie aplanado para arrastrarse y suelen llevar las vísceras enrrolladas es espiral en una concha de la misma forma. Unos pocos grupos pierden la forma espiral en algún estadio, y algunos abandonan del todo la concha. Las conchas se componen de carbonato cálcico, usualmente en forma de aragonito, pero algunas veces en capas de calcita. La capa nacarada interna es característica de algunas formas primitivas, pero la capa exterior orgánica de muchos gasterópodos vivientes suele perderse en los fósiles. Retengamos las siguientes ideas: Se trata de una clase de moluscos integrada por animales que tienen el cuerpo protegido por una concha que, como el cuerpo, sufre una torsión; cabeza diferenciada, pie largo muy desarrollado, reptante, que funciona como órgano locomotor. El tubo digestivo se inicia con la boca, consta de esófago, estómago e intestino con hepatopáncreas y termina en el año. El corazón está constituido por un ventrículo y una o dos aurículas. El sistema nervioso consta de varios ganglios. Los órganos sensoriales están a menudo dispuestos sobre los tentáculos de los que está provista la cabeza. Pueden ser de sexos diferenciados, aunque más frecuentemente son hermafroditas. Las formas marinas tienen un desarrollo indirecto, y las terrestres y de agua dulce, directo. Se dividen en prosobranquios, opistobranquios y pulmonados. Graptolitos (Graptolithina) Los graptolitos son un grupo ya extinguido de organismos que vivieron desde el Cámbrico hasta el Carbonífero. Una glaciación en todo el mundo al final del Ordovícico eliminó la mayoría de las especies de graptolites que vivían entonces; las especies presentes durante el período Silúrico fueron el resultado de la diversificación de sólo una o dos especies que sobrevivieron a la glaciación del Ordovícico. Los plantónicos (el placton ) flotan en las aguas superficiales de los océanos, mientras que los bentónicos viven en o sobre el fondo del mar, donde realizan su ciclo vital en los sedimentos. Los graptolites también se utilizan para estimar la profundidad del agua y la temperatura en la que vivían estos organismos. Eran coloniales. Sus restos pueden ser confundidos por plantas fósiles ya que a veces recuerdan ramitas fosilizadas. Cada colonia de graptolites (conocida como rabdosoma) tiene un número variable de ramas (llamadas estipes) originados desde un individuo inicial (llamado sícula). Los individuos subsiguientes (zooides) se alojan en una estructura tubular o con forma de copa. Muy útiles en la datación de rocas. Los graptolitos fósiles a menudo se encuentran en pizarras y arcillas donde los fósiles marinos son raros. Este tipo de roca se suele formar a partir de sedimentos depositados en aguas relativamente profundas con poca circulación, deficiente en oxígeno y carente de organismos excavadores. Los graptolites planctónicos muertos, después de hundirse al fondo marino, se enterrarían en los sedimento y, por tanto, fueron bien conservados. Los graptolites también se encuentran en calizas y sílex, pero en general estas rocas fueron depositadas en condiciones que son más favorables para la preservación de los organismos del fondo marino, incluyendo excavadores, y, sin duda, la mayoría de graptolites depositados aquí fueron, en general, devorados por otros animales. Graptolite es lo relativo a un grupo de organismos fósiles marinos graptolites, de principios de la era primaria de ubicación sistemática muy discutida, que vivían en colonias. En la actualidad el grupo de los graptolites se relaciona con los procordados. Gusanos Gusano es un término general que se aplica a los representantes de varios grupos de invertebrados de cuerpo blando. Incluye a los platelmintos, nemátodos, nemertinos, acantocéfalos, anélidos y algunos hemicordados. En la mayoría son desconocidos o muy raros en el registro fósil. Sin embargo, algunos miembros del grupo de los poliquetos o gusanos segmentados segregan un tubo habitáculo hecho de calcita duradera, que suele encontrarse adherida a conchas fósiles o guijarros. Son fósiles comunes en ciertas rocas del Mesozoico y del Cenozoico. En definitiva, pues, ‘gusano’ es el nombre dado a los animales de cuerpo blando, alargado y sin patas, pertenecientes a diferentes fílum protostomados. Insectos Los insectos son artrópodos terrestres y de agua dulce, comprenden la mayor diversidad de especies que cualquier otro grupo animal. Su cuerpo se divide en cabeza, tórax y abdomen, y tienen tres pares de patas andadoras sujetas al tórax. Los insectos más antiguos se encuentran en el Devónico Inferior y no tienen alas; hacia el Carbonífero Superior, sin embargo, se erigieron en el primer grupo que había desarrollado el vuelo activo. Sufren una metamorfosis, que comprende una pupa como estadio de reposo. Los insectos comprenden el grupo de animales más diverso de la Tierra, con unas 950.000 especies descritas, más que todos los otros grupos de animales juntos. Pueden encontrarse en casi todos los ambientes del planeta, aunque sólo un pequeño número de especies se ha adaptado a la vida en los océanos. ‘Insectívoros’ es todo lo relativo al orden insectívoros. Se trata de un orden de mamíferos euterios terrestres integrado por los erizos, topos y musarañas. Son animales de tamaño pequeño y numerosos dientes, pequeños y puntiagudos, que se nutren especialmente de insectos. Un insecto pertenece a la clase del fílum artrópodos, que comprende hasta un millón de especies. Moluscos Fílum de eumetazoos protostomados que comprende unas 90.000 especies. Poseen un cuerpo blando dividido en cabeza (con la boca y los órganos sensoriales), bolsa de las vísceras y pie. En el dorso, un pliegue de piel constituye el manto que segrega una concha. Viven generalmente en el mar, pero también en tierra firme y en agua dulce. Comprenden las clases monoplacóforos, poliplacóforos, gasterópodos, escafópodos, lamelibranquios o bivalvos y cefalópodos. Y, ahora, como hemos hecho anteriormente propuesto, vamos a realizar la presentación del “Anchiosaurios ” y “Ankilosaurus ”. Nautiloides (Nautiloidea) Los Nautiloides son cefalópodos marinos primitivos que poseen una concha. Eran abundantes en la Era Paleozoica; hoy sólo sobrevive un género: el nacarado nautilus del SO del Océano Pacífico. La concha se divide en una cámara corporal (cámara de habitación) y otras cámaras más pequeñas. La parte cameral de la concha recibe el nombre de fragmacono. Los nautiloides tienen una cabeza con ojos muy bien desarrollados y tentáculos agarradores. Nadan expulsando agua de la cavidad corporal. La concha en espiral de este nautiloide está holgadamente arrollada y la vuelta final se separa de la parte de la concha que la precede. Tiene un ombligo ancho y poco profundo. Hay líneas de crecimiento en los costados de la concha. Caso inusual entre los nautiloides, el sifúnculo se sitúa cerca del exterior de la vuelta (vientre). Recordaremos entretanto que ‘nautilo’ es el nombre común de los moluscos del género Nautilus, orden cefalópodos, de concha espiral con el interior dividido por tabiques, propio de mares cálidos, que existe desde la era primaria. Equinodermos-Ofiuroideos Los Ofiuroideos reciben el nombre común de ofiuras. Muy relacionados con los equinoideos, poseen cinco brazos largos que irradian de un disco plano y casi circular. Dichos brazos son muy flexibles y su estructura es muy distinta de la de los asteroideos. Consisten en una columna central de vértebras, cubierta por cuatro hileras de placas. En los ofiuroideo, el surco ambulacral queda cubierto. Actualmente hay muchos ofiuriodeos en el fondo del mar; cantidades similares se encuentran en estado fósil. ‘Ofiuroideo’ es todo lo relativo a la clase ofiuroideos. Se trata de una clase de equinodermos integrado por animales comúnmente llamados “estrellas quebradizas”, caracterizados por su cuerpo discoidal del que parten cinco brazos serpentiformes. Viven en el fondo de todos los mares. Quelicerados (Chelicerata) Los Quelicerados son artrópodos que poseen 8 patas y poseen, al igual que los crustáceos, la cabeza fusionada con el tórax. En su lugar tienen unos apéndices denominados pedipalpos. En las arañas tienen función sensorial, en los escorpiones, los pedipalpos se han transformado en pinzas. Entre los quelicerados se incluyen los cangrejos de herradura, las arañas y los escorpiones. Tienen el cuerpo dividido en un escudo cefalotorácico y un abdomen. Se diferencian de los demás artrópodos, entre otras características, por carecer de antenas. De los seis pares de apéndices, el primero son pinzas para la alimentación, el segundo tiene diversas funciones y las otras sirven para caminar. Quelícero es el nombre que recibe un apéndice situado en la cabeza de los arácnidos. Los quelíceros forman un apéndice par; los de la araña son venenosos. Trilobites Actualmente extinguidos, estos artrópodos que vivieron en los mares durante casi 300 millones de años, desde el período Cámbrico hasta el Pérmico. Su longitud oscilaba desde un milímetro hasta un metro. Se conoce la cifra de 17.000 especies descritas en todo el mundo pero todavía quedan muchas por descubrir. Clase de artrópodos integrada por animales marinos, fósiles que vivieron en el Paleolítico. A menudo de notables dimensiones, tenían un cuerpo casi comprimido y dividido en cabeza, tórax y abdomen. Se conocen cerca de 400 especies. VERTEBRADOS Agnatos (Agnatha, literalmente, “sin mandíbulas”) Estos peces primitivos y sin mandíbulas tienen un antiguo linaje representado hoy por las lampreas y los mixínidos. Las formas vivientes tienen forma de embudo y bocas suctoras con dientes córneos y raspadores. Las branquias agnatas están orientadas hacia delante a partir de los arcos branquiales. No tienen aletas pares. La mayoría de las formas extinguidas tenían forma de renacuajo, nadaban ondulando la cola y tenían una armadura hecha de gruesas escamas y placas. Aparecieron en las aguas marinas y luego en aguas dulces y salobres; dominaron durante los períodos Silúrico y Devónico. Los agnatos actuales se alimentan de una forma muy particular debido a la ausencia de mandíbulas, que no se da en el resto de los vertebrados; son hematófagos en el caso de las lampreas, y necrófagos en el caso de los mixínes. Habitan en las aguas templadas de ambos hemisferios, y en las tropicales más frías. ‘Lamprea’ es el nombre común de varias especies de peces de la clase agnatos o ciclóstomos, carentes de mandíbulas, muy primitivos, de forma cilíndrica y alargada. Hoy, como contribución aneja, haremos un comentario de las fieras Avipes y Betasuchus Acantodios Estos peces, también conocidos como tiburones espinosos, están entre los gnatóstomos más antiguos que se conocen. Florecieron en el Devónico. Su tamaño oscilaba entre 10 cm y más de 2 m. Eran nadadores activos, con el cuerpo largo y fusiforme protegido por escamas. La cola, heterocerca , les daba un empuje al nadar, y todas las aletas pares y medianas (excepto la cola) tenían espinas fuertes e inamovibles en sus bordes de ataque. Las agallas estaban cubiertas por una gran escama (el opérculo), y los dientes se desarrollaban a menudo en vueltas de espira. Las particularidades más características de estos animales son las espinas que soportan sus aletas, como ocurre en los teleósteos , pero a diferencia de éstos, y como ocurre en los tiburones, no están dotadas de capacidad motriz. Anfibios Desde el Carbonífero Superior en adelante, la evolución de los anfibios fósiles siguió dos caminos evolutivos principales. Uno de ellos condujo a los grupos modernos, Ranas, Salamandras y Cecilias. El otro dio lugar a los reptiles, animales que desarrollaron un huevo impenetrable, lo que les permitía reproducirse en tierra y convertirse en completamente terrestres. Por otra parte, la clase de los anfibios se considera intermedia entre las de los peces y los reptiles. Carecen de escamas visibles, en contraste con los peces y lagartos. Su cuerpo, si exceptuamos a los sapos, suele ser liso y resbaladizo. Sus extremidades presentan 4 ó 5 dedos. Suelen respirar por pulmones de paredes delgadas, aunque pueden perderlos secundariamente. En los adultos, el corazón presenta tres cavidades: un ventrículo y dos auriculas. La piel, delgada en la mayoría de los anfibios, actúa como órgano de la respiración durante el período de hibernación. Todos están abundantemente provistos de glándulas cutáneas, muchas de las cuales son venenosas. La piel de muchas ranas contiene además abundantes células pigmentarias, los cromatóforos, que les permiten cambiar de color con bastante rapidez en relación con el ambiente. Aves Las aves se dividen en cuatro subclases Arqueornites, Odontornites, Enantiornites y Neornites. Nos vamos a ocupar de una de ellas, concretamente del Archaeopterix. Los primeros restos se encontraron en las rocas del Jurásico Superior, tardaron bastante en convertirse en grupo importante que terminó siendo al final del Cretácico, época en que muchos grupos de reptiles se extinguieron perdiendo esta última clase su dominio en la tierra. Sobre el Archaeopterix apuntaremos que: “Género fósil perteneciente al fílum Vertebrata, clase Reptilia, subclase Archosauria, orden Saurischia, suborden Theropoda, superfamilia Coelurosauroidea y familia Archaeopterygidae. El nombre de este dinosaurio significa plúmido antiguo. Tenía un tamaño pequeño (1m de longitud) y el aspecto de un Compsognathus con plumas. Los restos fósiles encontrados son del Jurásico superior, hallándose documentado principalmente en la provincia alemana de Baviera.” Además, vamos a proceder a la presentación del Aepiornitiformes, ave muy interesante. Bien, pues vamos allá. Aepiornitiformes es un orden extinguido de aves corredoras de la subclase Neornitas. Son las llamadas aves elefante. Es el ave más antigua que se conoce, se tienen datos de huevos fósiles desde el Oligoceno en África y del Pleistoceno en Madagascar, y comprende una única familia ya extinguida, Aepyornithidae. Se estima que su peso pudo alcanzar los 438 kg, (excesivo si se compara con los 100 kg aproximadamente de una avestruz). Las patas eran macizas, en concordancia con su gran peso corporal, y las alas muy poco desarrolladas. Ahora, dedicaremos un minuto a decir algo del Camasaurus Condrictios Las criaturas de esta clase se caracterizan por su esqueleto cartilaginoso hecho de minúsculos prismas calcificados. Entre los ejemplos vivientes se incluyen los tiburones, las rayas, y las quimeras. El cartílago no suele conservarse, de ahí que los fósiles comunes tiendan a ser dientes, escamas y espinas de la aleta dorsal. Sus potentes mandíbulas están provistas de una interminable provisión de dientes trituradores. La mayoría son predadores, pero las especies más grandes se alimentan del zooplancton que atrapan y posteriormente filtran mientras nadan con la boca abierta. ‘Condrictios’ es todo lo relativo a la clase condrictios. Esta clase de peces comprende los comúnmente llamados peces cartilaginosos, por estar provistos de un esqueleto cartilaginoso. Carecen de vejiga natatoria. En nuestro caso, dedicaremos unas palabras al tiburón. Tiburón es el nombre común de varios peces condroictios del orden escualiforme, de cuerpo fusiforme, de grandes o medianas dimensiones, con músculos que les permiten habitualmente notables velocidades; tienen aleta caudal, la cabeza acabada en morro puntiagudo, hendiduras branquiales situadas a ambos lados , y dientes puntiagudos dispuestos en varias filas sobre las mandíbulas. Y, haciendo otro breve inciso, aprovecharemos el momento para presentar a otros dos descientes de los dinosaurios, concretamente de Aristosuchus y de Avimimus . Dinosaurios El término dinosaurio carece de significado taxonómico, pero agrupa dos órdenes diferentes dentro de los reptiles Arcosaurios. Estos dos órdenes son: Saurisquios y Ornitisquios, los cuales se encuentran tan poco relacionados entre sí como lo están los otros dos grupos de Arcosaurios: Pterosaurios y Cocodrilos. Los arcosaurios proceden del desarrollo de un grupo de reptiles tecodontos que vivieron en el periodo Triásico. Los tecodontos se caracterizaban por tener un alveolo para cada diente, lo que los diferenciaba de otros reptiles cuyos dientes salían directamente del hueso de la mandíbula. De los tecodontos se diferenciaría el grupo de los cocodrilos, con representación en la actualidad, y el de los pterosaurios, también llamados reptiles voladores. DINOSAURIO: Se dice de ciertos reptiles fósiles que vivieron durante los períodos jurásico y cretáceo, cuyas especies tenían formas muy variadas y, en general, cabeza pequeña, cuello largo y cola robusta y larga. Algunas llegan a alcanzar los cuarenta metros de largo y ocho de altura, como el diplodoco. Orden extinguido de reptiles fósiles de la era mesozoica, integrado por animales de dimensiones notables que tenían la piel desnuda o cubierta de escamas y espinas. Vivieron en todo el mundo, por lo común en tierra firme, pero también en el agua. Mamíferos Desde sus orígenes terrestres han colonizado la mayoría de las áreas habitables de la tierra, océanos, y aéreos. Los rasgos principales de los mamíferos son posesión de pelo, glándulas mamarias reproductoras de leche, la articulación de la mandíbula entre el hueso maxilar inferior y el hueso temporal del cráneo. Osteictios o peces óseos Clase de peces óseos de agua dulce o marina. Esta clase se divide en dos subclases: Actinopterigios (que incluye las infraclases Condrósteos, Holósteos y Teleosteos) y Sarcopterigios (que incluye las infraclases Crosopterigios y Dipnoos). La segunda se diferencia de la primera en que presenta aletas pares con un lóbulo carnoso en la base; por el contrario, las aletas de los de los actinopterigios no son carnosas sino espinosas. La denominación Osteictios se debe a la presencia de tejidos óseos que constituyen su esqueleto interno. Son los peces que han aparecido más recientemente y los más importantes desde el punto de vista económico. Actualmente se considera que los Osteictios fueron anteriores a los Condrictios; así, los más primitivos son los peces óseos, ya que la adquisición de cartílago es secundaria. Esto está en contra de lo que inicialmente se pensaba, pues se creía que el cartílago era filogenéticamente más antiguo que el hueso. Esta hipótesis se había sostenido en virtud de la presencia de cartílago en peces muy primitivos, como, por ejemplo, los esturiones y peces pulmonados; sin embargo, los peces más primitivos son óseos, por lo que se considera al cartílago como una adquisición secundaria. Su esqueleto es, en la mayoría óseo, pero en algunos, como en los Acipenseriformes, es cartilaginoso, y su cuerpo presenta placas óseas. Éste, en casi todos ellos, está cubierto de escamas, que pueden ser mesodérmicas ganoideas, ctenoideas o cicloideas, aunque a veces la piel pueda aparecer sin ellas. Las branquias están situadas en una cavidad, una a cada lado del cuerpo y protegidas por un opérculo. En los Dipnoos la respiración se realiza, de forma parcial, a través de los pulmones. Presentan vejiga natatoria. La fecundación es externa. La reproducción es ovípara, aunque también hay casos de ovoviviparismo y de viviparismo. Placodermos Los Placodermos formaron un grupo diversificado de peces actualmente extinguidos, que fueron los primeros vertebrados con mandíbulas primitivas, armadas de placas cortantes. Aparecieron a finales del Silúrico y desaparecieron a finales del Devónico. Los placodermos eran peces acorazados. Tenían un escudo cefálico fuertemente armado, conectado a un escudo corporal, que cubría la parte anterior del cuerpo. El resto del cuerpo y la cola estaban cubiertos de pequeñas escamas. Los ojos estaban protegidos por un anillo de placas óseas. Vivieron en aguas dulces y marinas, desde el Silúrico Superior hasta el Carbonífero Inferior. Eran de tamaño moderado, pero algunos crecieron hasta 6 m de largo. Vivían sobre el fondo del mar. Reptiles anápsidos Se aplica a los animales vertebrados, ovíparos u ovovivíparos de sangre fría; respiración pulmonar; piel cubierta de escamas; dientes para sujetar las presas, pero no para mascar, y que, en los actualmente existentes, por carecer de pies o tenerlos muy cortos, caminan, en general, rozando la tierra con el vientre. Fueron los primeros vertebrados que se independizaron verdaderamente del medio acuático. Surgieron hace unos 270 millones de años. En el origen de los reptiles, y por tanto de todos los amniotas, se encuentra el orden de los cotilosaurios, que vivieron durante el carbonífero y el pérmico, y son caracterizados principalmente por tener una bóveda craneana cerrada. A partir de los ciclosauros se observan tres líneas evolutivas principales y algunas laterales, lo que manifiesta una gran diversidad de formas que convirtieron a estos animales en el grupo dominante durante el mesozoico. Actualmente, solo quedan cuatro órdenes de reptiles: Quelonios (tortugas), Escamosos (lagartos y serpientes), Cocodrilos (cocodrilos y caimanes) y Rincocéfalos (tuátara de Nueva Zelanda). Se conocen aproximadamente unas 6.000 especies, de las que más de 5.700 corresponden al orden Escamosos y sólo una al orden Rincocéfalos. La clase Reptilia se divide en tres subclases (Anápsidos, Diápsidos y Sinápsidos), según el número de aberturas en la bóveda craneal y la configuración de los huesos craneales, asociados, situados detrás de las órbitas oculares. En los anápsidos no existen tales aberturas, lo cual indica que estaban entre los primeros reptiles. Las formas primitivas, unos 300 millones de años, solían ser pequeñas criaturas en forma de lagartos. Sin embargo, son significativos porque a partir de ellos se desarrollaron los reptiles que luego produjeron aves y mamíferos y, asimismo, los dinosaurios que dominaron el mundo en el Mesozoico. Las tortugas se sitúan en la subclase de los anápsidos, a pesar de que aparecieron 30 millones de años después de la extinción de los anteriores anápsidos. Reptiles diápsidos Subclase de reptiles, que iniciaron su desarrollo en el pérmico y constituyen uno de los grupos más diversificados. Se caracterizan por la presencia de dos fosas temporales en la parte posterior del cráneo, aunque en las especies actuales resultan difíciles de identificar. Comprenden dos superórdenes: los Arcosaurios, que se extinguieron a fines del cretácico, y los Lepidosaurios, que incluyen la totalidad de las especies actuales. Todos los grupos principales de arcosaurios, desde los Tecodóntidos hasta los Pterosaurios voladores y los dinosaurios, datan del Pérmico superior. Se cree que las aves proceden de la evolución de los Terópodos. Según otros sistemas de clasificación, los Arcosaurios y Lepidosaurios son considerados como dos subclases y no como dos superórdenes, por lo que los diópsidos, que incluye a ambos grupos, no aparecen en la clasificación. En otro sentido, diápsidos son una subclase de amniotas, que evolucionaron durante el Carbonífero, poco después de la evolución de los reptiles anápsidos a partir de los anfibios. Junto con los sinápsidos y los anápsidos son uno de los tres grandes linajes de amniotas, que divergieron durante el período Carbonífero. Los reptiles diápsidos se caracterizan por la posesión de dos aberturas craneales detrás de las órbitas oculares, pero esta propiedad es a menudo eclipsada por modificaciones que aparecieron al adaptarse las diferentes especies a distintos modos de vida. Entre los diápsidos se incluyen las formas modernas, exceptuando a las tortugas, y la mayoría de las especies extintas. El grupo alcanzó su máxima diversidad durante la Era Mesozoica cuando sus miembros dominaron la tierra, el aire y el mar. Reptiles sinápsidos Los Sinápsidos son uno de los tres grandes grupos de reptiles que han existido, siendo los vertebrados terrestres dominantes durante el Pérmico medio y superior. Su número y diversidad se redujo drásticamente hace 252 millones de años, junto con la de la mayoría de las formas de vida, durante la extinción masiva del Pérmino-Triásico. Los Sinápsidos se distinguen de los demás réptiles porque sólo poseían una fosa temporal, que hacía el cráneo más ligero, sin empobrecer la fuerza de su mordida. Esta particularidad les permitió mover las mandíbulas hacia los lados, formando un movimiento similar a la masticación. Originariamente poseían una única abertura en el cráneo detrás de cada ojo (fosa temporal), en la parte inferior del hueso temporal (sien), a diferencia de los Diápsidos (lagartos, cocodrilos, dinosaurios, aves), que presentan dos, y de los Anápsidos y tortugas que carecen de fosas temporales. Los primeros sinápsidos se diversificaban en dos grupos llamados varanópidos y ofiacodóntidos (familias Varanopidae y Ophiacodontidae), mientras que los primeros eran bastante pequeños y ágiles, asemejándose a nuestros actuales reptiles, pero presentaban un cráneo mucho mayor en relación al cuerpo. Y por ser los primeros vertebrados en adoptar una posición erguida y tener la sangre caliente. Estos animales dieron origen a los mamíferos. Los segundos desarrollaron formas más grandes con cabezas enormes. Los primeros sinápsidos presentaban patas que les salían de los costados, cuerpos bajos que arrastraban por el suelo. Período Jurásico El Jurásico fue un período caracterizado por un clima cálido y húmedo, en el que la Tierra estaba cubierta por junglas y bosques. El Periodo Jurásico, tuvo lugar en la era Mesozoica, se trata del segundo período de la era mesozoica, después del periodo Triásico, y antes del Cretácico; comenzó hace aproximadamente 200 millones de años y se extendió hasta hace 145 millones de años. En este sentido, se calcula que tuvo una duración aproximada de 55 millones de años. Durante este periodo jurasico las formas de vida marina más evolucionadas fueron los peces y los réptiles. Los ictiosaurios sobrevivieron al cambio de periodo y compartieron los mares con los primeros cocodrilos acuánticos, los cuales tenían aletas en vez de patas, y con otros grandes reptiles depredadores, los plesiosaurios. Aparecieron las primeras aves, que tenían un aspecto entre ave y reptil, con plumas y alas pero sin pico y con dientes. En tierra los dinosaurios evolucionaron rápidamente. En el paisaje ya se podían ver las primeras plantas con flores y las coníferas alcanzaron gran desarrollo, con formas similares a las actuales secuoyas, cipreses y pinos. Son comunes gimnospermas (especialmente coníferas, Bennettitales, cicadas y lelechos). Se diversifican. Bibalvos, ammonites y belemnites abundan. Los erizos de mar son muy comunes, junto con crinoides, estrellas se mar, esponjas, y braquiópodos terebratúlidos y rinconélidos. Muchos tipos de dinosaurios, como saurópodos, carnosaurios, y estegosaurios. Los mamíferos son comunes pero pequeños. Primeras aves y lagartos. Ictiosaurios y plesiousarios. Periodo Precambrico Se produce el gran fenómeno de radiación evolutiva que tuvo lugar a sus inicios –“la explosión cámbrica de la vida”, en virtud de la cual apareció la gran mayoría de los grupos biológicos actuales junto con algunos otros que no han llegado hasta nuestros días en unos pocos millones de años, poblando los mares del planeta con una inusitada rapidez. A los primeros hallazgos de fósiles cámbricos en la costa de Gales siguieron otros en Suecia, más tarde en Bohemia, después en España y más adelante en la francesa Montaña Negra. El cámbrico también es importante por la gran cantidad de recursos naturales que en sus rocas aparecen. En el Cámbrico del mundo existen algunos yacimientos, como el de Murero (en Aragón, España), que conservan fósiles de grupos de cuerpo blando –con restos delicadamente conservados- junto a los más habituales grupos con esqueleto. Gracias a estos yacimientos conocemos con gran precisión cómo eran los ecosistemas cámbricos. El más famoso es el situado en la formación de pizarras de Burgess, en las montañas Rocosas de Canadá. El Periodo Cámbrico es el primero de la era Paleozoica o Primaria, la “era de la fauna antigua”. Discurre entre hace 542 y 488 millones de años. Su nombre (que procede del término “Cambria”, como los romanos llamaban a Gales) se debe al Profesor Adam Sedgwick (de la Universidad de Cambridge), quien lo propuso en 1835. Diseño de portada Nombre del autor: Ignacio Ramón Echeburúa Estévez Nombre del autor en la portada: Ignacio R. Echeburúa Título del Libro: Mis Cuentos. Texto solapa portada (máximo 400 caracteres con espacios). Biografía del Autor: Sólo voy a citar mis últimas publicaciones. En esta última órbita, se sitúa el libro titulado “El Griego y su Literatura Clásica”, que sacó a la calle la Editorial pc de Palma de Mallorca, en su sede de Barcelona. Le siguió un libro sobre “ASTRONOMÍA”, que editó en junio de 2022, la Editorial Autografía de Barcelona. Asimismo, los tres libros siguientes han sido publicados por la Editorial Autografía. En junio de 2023 vio la luz el libro titulado “Historia de la física”. Este libro tiene 282 páginas y forma parte de la colección Fondo de la editorial. Se puede adquirir en librerías online como Librería Oxford, Buscalibre y Agapea. En enero de 2024 salió a la calle el libro titulado “JOSÉ ORTEGA Y GASSET y la razón histórica”. Ortega nos dice que necesitamos una razón que sea capaz de describir los sentidos del mundo humano, que nos permita entender la realidad humana. A la razón pura le es imposible captar al hombre en su singularidad, en sus realizaciones históricas, la razón pura no nos sirve; la razón matematizante... Por otro lado, “Mis Relatos” es mi única obra de narrativa, la cual contiene tres relatos cortos, como son “¡Una boda que se las trae!”, “Aires de romería: El Rocío” y, para terminar, “Con faldas y ¡a lo loco!”. Fue puesta en la calle en marzo de 2025 por la mencionada Editorial Autografía, en la categoría de Ficción. Ya está en la editorial el libro titulado “Nuevos Relatos”, que saldrá a la calle en septiembre de este año y contendrá cinco narraciones, cuyos títulos son: a) El Gernika; b) EL suicidio de un filósofo; c) En una casa que no quiero recordar; d) San Juan de Gaztelugatxe, y e) Deporte Rural Vasco. Por último, quiero indicar que Ediciones Europa acaba de enviarme una propuesta editorial por la que se compromete a publicarme el título “Mis Cuentos”, que se integra por las narraciones siguientes: a) Leyendas y sagas de la mitología nórdica, b) Los vikingos y su mitología, y c) La vida desde los inicios, para los niños. Su correo electrónico es: editor3@grupoeditorialeuropa.es/ Sin embargo, tengo redactada mi primera novela, de la que no falta ni un detalle, que se titula “Una comunidad de Carmelitas descalzas”, incorporando a este título sendas fotografías. Son sus dos personajes centrales Jorge y Luis Enrique, quienes con diálogos llenos de frescura y sinceridad nos abren las puertas del convento de Santa Teresa de San Sebastián. Dicha novela, que se trata de ser una novela histórica, se encuentra en la bandeja de entrada, pero aún no tiene un destinatario concreto. Y, últimamente, se ha redactado otra novela, titulada Un catamarán nuevo, con una extensión parecida a la anterior, aunque el nº de capítulos se queda en seis. Asimismo, tengo otras dos novelas en su correspondiente borrador: El advenimiento de la ultraderecha, obra bien documentada, que acontece en el aula magna de la Universidad de Buenos Aires, donde dialogan un grupo de alumnos y su catedrático en ciencia política; y Una cuadrilla de amigos, en la que se hace un estudio de la verdadera amistad, colándonos en una cuadrilla de txikiteo, contándose con seis protagonistas: Juan, Fernando, Moncho, Emilio, Ricardo e Iñaki, que soy yo mismo (el narrador). Texto de la contraportada (máximo 500 caracteres con espacios). Sinopsis: Este Libro, titulado Mis Cuentos, engloba tres cuentos que son de factura propia, a saber: • Leyendas y sagas de la mitología nórdica; • Los vikingos y su mitología; • y, por último, La vida, desde los inicios. Antes que nada, aclararemos que el cuento se suele caracterizar comparándolo con otros textos narrativos, comúnmente se relaciona con la novela, por lo que se define como relato de poca extensión. Su brevedad condiciona también el reducido elenco de personajes que tienden a manifestarse como tipos, el marco temporal y la acción, que suelen ser simples, y el enfoque, único de tono y técnica. Tiene origen popular y se desarrolla partiendo de situaciones narrativas simples. Así, pues, un cuento es una narración breve en prosa, ya sea oral o escrito, que relata una historia con pocos personajes y una trama sencilla, pudiendo ser de hechos reales o ficticios. Se caracteriza por su corta extensión en comparación con la novela y suele tener una estructura lineal con un inicio, un desarrollo con conflicto y un desenlace. Texto solapa contraportada (máximo 300 caracteres con espacios): Las características principales de un cuento son: 1) Brevedad: Es un relato de menor extensión que la novela, con una única trama principal. 2) Pocos personajes: Se centra en un grupo reducido de personajes para desarrollar la historia. 3) Trama sencilla: La acción y el argumento son relativamente simples y están enfocados en un protagonista. 4) Tiene la estructura siguiente: Comúnmente sigue una estructura de inicio (contexto), desarrollo (conflicto) y desenlace (resolución). 5) Su finalidad: Puede ser didáctico, entretener o transmitir valores culturales y emociones. Algunos ejemplos de cuentos son: • Cuentos clásicos: “El Patito Feo”, “La Cenicienta”, “Caperucita Roja”, “Peter Pan”, entre otros. • Cuentos literarios: Obras como “La continuidad de los parques” de Julio Cortázar o “El corazón delator” de Edgar Allan Poe. ¿Qué concepto –o conceptos- pretendes transmitir en tu Libro? Básicamente, los tres cuentos que presento en este libro transmiten valores culturales, fomentando el amor por la lectura. Estos Cuentos exponen a los niños al lenguaje escrito y la narración, despertando el interés por la lectura. Además, facilitan la comprensión de la estructura de las historias, los personajes y el entorno. Incluso, ayudan a los niños a entender aspectos de la vida, sus emociones y a desarrollar habilidades de resolución de problemas, por lo que ayudan a la comprensión del mundo. Los cuentos presentados exponen a los niños a nuevas palabras y conceptos. Resumiendo, por tanto, un cuento es una naración breve creada por uno o varios autores, que puede estar basada ya sea en hechos reales como ficticios, cuya trama es protagonizada por un grupo reducido de personajes y con un argumento relativamente sencillo.

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