martes, 28 de octubre de 2025

COSTUMBRISMO, Algunas fiestas de España ll.

b) Los vikingos y su mitología, y c) La vida desde los inicios, para los niños. Su correo electrónico es: editor3@grupoeditorialeuropa.es/ Sin embargo, tengo redactada mi primera novela, de la que no falta ni un detalle, que se titula “Una comunidad de Carmelitas descalzas”, incorporando a este título sendas fotografías. Son sus dos personajes centrales Jorge y Luis Enrique, quienes con diálogos llenos de frescura y sinceridad nos abren las puertas del convento de Santa Teresa de San Sebastián. Dicha novela, que se trata de ser una novela histórica, se encuentra en la bandeja de entrada, pero aún no tiene un destinatario concreto. Y, últimamente, se ha redactado otra novela, titulada Un catamarán nuevo, con una extensión parecida a la anterior, aunque el nº de capítulos se queda en seis. Texto de la contraportada (máximo 500 caracteres con espacios). Sinopsis: Esta obra, que se titula Algunas fiestas de España, está pensada principalmente en los muchos costumbristas que pueblan el solar Ibérico. Como puede apreciarse en su Índice, se habla únicamente de: 1) la Feria de Abril de Sevilla, 2) las Fiestas de San Mateo de Logroño, 3) las Fiestas de Moros y Cristianos, 4) la Tomatina de Buñol, 5) la Semana Santa de Valladolid, 6) los Carnavales de Tolosa y de Euskadi y, por último, 7) los Sanfermines de Pamplona. Como hemos dicha, este Libro hará las delicias de los amantes al costumbrismo español, por lo que vamos a hablar de éste en el siglo XIX. Así pues, el costumbrismo del XIX se emparienta, de modo tangencial, con el romanticismo y el realismo literarios. Los estudiosos han señalado varias causas para el nacimiento de este movimiento, que intenta pintar en cuadros o escenas una realidad española (matritense primero, de provincias después) y que participa más del tipo que de la individualidad y especificidad psicológica. Además, con antecedentes remotos en el realismo de formas novelísticas como la picaresca, el surgimiento del costumbrismo se relaciona con dos hechos cruciales: la existencia de una sociedad en vías de transformación, donde las revueltas políticas, los desengaños y pasiones ciudadanas son abundantes (nos referimos a la época posterior a la invasión napoleónica); y el desarrollo del periódico, que permite transmitir de manera más directa que el ensayo, la novela epistolar o el discurso como modelos de exposición de ideas triunfantes en la centuria anterior, impresiones o ideas. Su carácter de género independiente y autónomo queda subrayado por el hecho de que sus cultivadores tuvieron conciencia de escribir algo diferenciado de la novela. Mesonero Romanos, en su Panorama (a modo de manifiesto del género), lo definió por su rapidez, agilidad y cuidado estilístico. Los críticos han definido con posterioridad otros elementos formales y discursivos. En especial, la mediación que se produce entre el mensaje y el receptor a través de la figura de un narrador omnisciente (que se presenta por lo general escondido tras un seudónimo) a quien liga con el lector una complicidad, a modo de guiño, basada en la pertenencia a un mismo sistema de coordenadas culturales, espacio-temporales y morales. Texto solapa contraportada (máximo 300 caracteres con espacios): Para completar nuestra visión del costumbrismo del siglo XIX español, apuntaremos ahora que: La crítica también ha discutido, en el terreno del contenido, el grado de conformismo político e ideológico del género, que fluctúa desde la queja de Larra, al sosiego de Mesonero Romanos y el lirismo romántico de Estébanez Calderón. También se han señalado las diferencias entre el llamado género costumbrista y la novela de costumbres, que procura el análisis de conflictos sociales y humanos individualizados en los personajes, frente a la ausencia de caracteres del costumbrismo, en aras de la esquematización de la realidad y su abstracción en tipos. Entre los autores y obras más representativos podemos citar a Larra (El Duende Satírico del Día, 1928); Mesonero Romanos (Panorama, Mis ratos perdidos, Escenas matritenses); Estébanez Calderón (Cartas españolas, Escenas andaluzas), Sebastián Miñano y Bedoya (Lamentos políticos de un pobrecito holgazán), Antonio María Segovia, Santos López Pelegrín, Los españoles pintados por sí mismos (publicada por Boix en 1843,1844), Antonio de Trueba, Vicente Barrantes, Luis Taboada, Luis Mariano de Larra e Isidoro Fernández Flórez. A finales de la centuria, el género acabaría por desaparecer, aunque sus mejores exponentes ya se habían producido más de un tercio antes de su defunción definitiva. ¿Qué concepto –o conceptos- pretendes transmitir en tu Libro? El costumbrismo es una tendencia o género literario que se caracteriza por el retrato e interpretación de las costumbres y tipos del País. La descripción que resulta es conocida como "cuadro de costumbres" si retrata una escena típica, o "artículo de costumbres" si describe con tono humorístico y satírico algún aspecto de la vida. Costumbrismo denota la tendencia artística caracterizada por el retrato de las costumbres típicas de un pueblo o región. El costumbrismo El costumbrismo nació como idea en el siglo XVIII, a través de creadores como el dramaturgo español Ramón de la Cruz (1731-1794) y su comedia costumbrista, o el pintor Francisco de Goya (1746-1828) con sus famosos Cartones pintados entre 1775 y 1792, que representaban escenas de feria o diversiones aldeanas. Además, el costumbrismo fue un género ampliamente cultivado en España durante la primera mitad del siglo XIX y trató de documentar las costumbres y la vida cotidiana de la sociedad coetánea al autor que las describe. En el costumbrismo se enfatiza a la poesía satírica, la letrilla y la comedia. ----------------------------------------------------------------------------------

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