NOVELA, El contencioso palestino-israelí.
El palestino y el israelí Nos encontramos en Gaza, tierra de la que vamos a dar las noticias más sobresalientes. Se trata de un territorio del sudoeste de Palestina, cuyos 375 km2 forman una franja costera en la que viven cerca de medio millón de habitantes. Cedido a Egipto en 1949, en 1967 fue conquistado por Israel durante la guerra de los Seis Días, convirtiéndose desde entonces en una de las zonas ocupadas más conflictivas y en la que la intifada adquirió mayor virulencia. En 1995 palestinos e israelíes alcanzaron un acuerdo de paz que contempló la retirada de las tropas israelíes y una administración autónoma de la OLP (Organización para la Liberación de Palestina). Pero los conflictos continuaron, pues al haberse establecido en Gaza la sede de algunos de los movimientos antiisraelíes más radicales, las autoridades israelíes mantuvieron un férreo control sobre la zona, que quedó aislada del resto de los territorios de la Autoridad Palestina, lo que ha impedido su desarrollo y la ha convertido en una zona muy deprimida. Esta situación se agravó desde que el presidente Sharon ordenó la construcción de una valla de seguridad en 2001 para evitar el tránsito de palestinos a Israel. En octubre de 2004, por primera vez en su historia, el Parlamento de Israel (la Knesset) apoyó la retirada de Gaza, propuesta por Sharon, y en febrero de 2005 el gobierno puso en marcha el proceso para traspasar el territorio a la Autoridad Nacional Palestina tras 38 años de ocupación. Pero sin aceleraciones inútiles, antes de seguir hacia delante vamos a aclarar algunos términos usados anteriormente. • Guerra de los Seis Días: o Tercera guerra árabe-israelí, estalló en junio de 1967 y los israelíes obtuvieron una espectacular victoria, pues consiguieron arrebatar a Egipto los territorios del Sinaí y Gaza, a Siria los Altos del Golán y a Jordania Cisjordania. Esta guerra aceleró el declive del nasserismo, transformó el statu quo territorial de Israel al ampliar su zona y animó la formación de organizaciones palestinas para luchar contra Israel, como la OLP, fundada en 1969 por Arafat y que defendió la creación de una Palestina árabe soberana. • Valla de seguridad o muro de la vergüenza: Valla de seguridad, según la denominación oficial israelí, y muro de la vergüenza para los palestinos. Con estos nombres se conoce la muralla que en 2003 comenzaron a construir las autoridades de Israel, con paredes de cemento de ocho metros, alambradas electrificadas y trincheras vigiladas por cámaras y controladas por soldados para separar su Estado de Cisjordania e impedir la entrada de terroristas. La ONU calcula que afecta a unos 680.000 palestinos (30%), que quedan separados por ella de sus tierras, trabajo y colegios. Con su trazado Israel se apropió de un 14,5% de Cisjordania. • Intifada: Levantamiento o rebelión popular de desobediencia civil de jóvenes palestinos contra la ocupación militar de Israel y la creación de nuevos asentamientos judíos en Cisjordania y Gaza. La primera fase comenzó el 9 de diciembre de 1987 y paulatinamente aumentó su violencia. Aunque surgió como un movimiento espontáneo, ha estado mejor organizada que otros levantamientos anteriores, al estar dirigida por una autoridad nacional en conexión con la OLP, pero nunca ha dejado de ser un enfrentamiento desigual entre el ejército israelí y la población civil palestina. En 1991, tras años de violentas revueltas, duramente reprimidas, se celebró en Madrid una Conferencia de Paz sobre Oriente Medio, que supuso el punto de partida de las negociaciones entre Israel y la OLP. Desde entonces el movimiento decayó y prácticamente desapareció tras la firma de los Acuerdos de Oslo en 1993, en lkos que se reconoció la Autoridad Palestina y una autonomía limitada en Gaza y Cisjordania. Pero en 2000 se reanudaron los enfrentamientos y las escenas de revueltas de jóvenes y niños, lanzando piedras contra los soldados y policías, dando comienzo una segunda fase, conocida como intifada de al-Aqsa. La guerra entre Israel y Hamás ahonda la división entre los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU. China y Rusia vetan una resolución de EE.UU., mientras una propuesta de alto el fuego de Rusia logra solo tres votos a favor. No obstante, como apunta Javier Solana, ministro de Exteriores de U.E., “La respuesta de Israel en Gaza es muy desproporcionada”. En sus recientes memorias, el que fuera secretario general de la OTAN, alto mandatario de la UE y ministro en varios gobiernos socialistas revisa su vasta experiencia internacional como testigo y artífice de la historia. Javier Solana piensa que “En el mundo de hoy necesitamos cooperación, pero obtenemos confrontación”. • Hamas: Siglas de Harakat al-Mukawama al-Islamiya (Movimiento de Resistencia Islámica). Organización político-religiosa fundamentalista fundada en Palestina en 1987 para liberar los territorios ocupados de Gaza y Cisjordania, ligada a los Hermanos Musulmanes. Defiende el desmantelamiento del Estado de Israel y la creación de un Estado árabe en Palestina. Sus militantes, partidarios de la inmolación y los atentados suicidas contra los israelíes, han sido los principales protagonistas de la intifada. También ha atentado contra palestinos moderados, en especial contra miembros de la OLP. Se opuso al proceso de paz que permitió la creación de la Autoridad Nacional Palestina y amenazó con provocar una guerra civil si se aceptaba un acuerdo, por lo que sus miembros fueron perseguidos por el gobierno de Arafat. Entre 1991 y 1997 su líder espiritual, el jeque Ahmed Yassin, permaneció encarcelado. A comienzos del 2000 Hamás se opuso al proceso de negociación de “paz por territorios”, acordado entre Arafat y el primer ministro israelí Barak, e intensificó la intifada y la lucha contra Israel, que se agudizó tras el nombramiento del conservador Ariel Sharon. Dispone de financiación propia. Entre las fechas que hay que recordar, figuran las siguientes: En 1988 se redactó la Declaración de independencia de Palestina, que se refería a la región de Palestina como la definía el Mandato Británico de Palestina, es decir, que incluía a la totalidad de Israel, Cisjordania y la Franja de Gaza. En 1993 se firmaron los Acuerdos de Oslo con el reconocimiento mutuo entre el gobierno de Israel y la Organización para la Liberación de Palestina, como representante del pueblo palestino. En 2002, el Consejo de Seguridad de la ONU declaró su idea de dos Estados: Israel y Palestina. En 2006, Hamás llegó al poder luego de ganar las elecciones y enfrentarse con las armas para expulsar de Gaza a Al Fatah. Desde entonces, las organizaciones palestinas han realizado lanzamientos de cohetes Qassam contra las poblaciones del sur de Israel, lo que ha originado la continua respuesta israelí, con bloqueos del espacio aéreo y marítimo y cortes en el suministro de gas, agua y electricidad (suministrados principalmente por el propio Israel). Debido a su escasa superficie y a su carácter eminentemente urbano, la Franja de Gaza es uno de los lugares más densamente poblados del planeta, lo que, unido a la carencia de servicios básicos debido a la corrupción de los gobiernos locales y de las represalias del ejército israelí, explica las paupérrimas condiciones en las que viven sus habitantes. El aumento en el lanzamiento de cohetes y los ataques aéreos a finales de 2008, desembocó en una operación terrestre, en enero de 2009, la denominada «Operación Plomo Fundido» contra Hamás. Las consecuencias de dicha operación fueron más de un millar de fallecidos y la destrucción de gran parte de las infraestructuras de la ciudad. En otro sentido, el Gobierno de Israel asegura que se lanzaron más de 4.400 cohetes contra el país desde Gaza durante la ofensiva de las milicias palestinas de Hamás ocurrida el pasado 7 de octubre. Estos cohetes – que no misiles- son los Qassam 3 y, según expertos, consiguen burlar la ‘Cúpula de Hierro’ de Israel ante el lanzamiento en oleada. - Si nos preguntamos ¿cuántos cohetes tiene Hamás?, tendríamos que contestar lo siguiente: Desde la Operación Pilar Defensivo de 2012, la organización terrorista ha aumentado el tamaño y la fuerza de su arsenal de cohetes. Las organizaciones terroristas en la Franja de Gaza poseen actualmente alrededor de 10.000 cohetes, incluyendo misiles de largo alcance como el M-302. Hamás controla 6.000 de estos cohetes. • Por otra parte, Hamás ha producido los cohetes M-75 en talleres locales utilizando los planos y la documentación proporcionados por Irán. Se desconoce la ubicación de los talleres, aunque Hamás ha mostrado su producción en canales de televisión de Gaza. • El arsenal palestino de cohetes utilizado en el conflicto árabe-israelí incluye una amplia gama de cohetes y misiles, con diseños, tamaños y capacidades de carga variables. Los cohetes palestinos incluyen los fabricados en Gaza y Cisjordania, así como armas contrabandeadas desde Irán y Siria. Los cohetes se utilizan en ataques contra Israel, principalmente contra centros civiles israelíes, además de puestos militares israelíes. Diversos grupos palestinos han utilizado cohetes contra Israel, entre ellos Fatah, Hamás, la Yihad islámica y grupos de izquierda. Los cohetes son una de las principales armas fabricadas por grupos militantes y terroristas palestinos. • Los cohetes que está utilizando Hamás son los Qassam 3, un armamento que también utilizan otros grupos, como la yihad islámica. “Llevan 20 años utilizándolos y lo que han hecho es ir aumentando su capacidad de carga y de alcance”. Entre el 14 y el 21 de noviembre de 2012, las FDI lanzaron la Operación Pilar Defensivo contra líderes del más alto nivel del grupo islamista Hamás, en la Franja de Gaza, con el objetivo de reducir el número de ataques con cohetes contra civiles israelíes, mientras que la organización disparó cohetes de largo alcance contra las ciudades de Tel Aviv y Jerusalén por primera vez. Más de 150 personas murieron y 1200 resultaron heridas en Gaza. Hamás bombardeó Israel con más de 1500 cohetes. Más de cien cohetes disparados por Hamás cayeron en la propia Franja de Gaza. En julio de 2014, como respuesta al secuestro y asesinato de tres jóvenes israelíes que volvían a casa tras asistir a clase, Israel inició la Operación Margen Protector. Hamás instaba a los civiles a hacer caso omiso de los avisos de evacuación de las fuerzas armadas israelíes, quienes acusaron a la organización de utilizar intencionadamente civiles palestinos como escudos humanos para protegerse de los ataques israelíes, ya que miles de palestinos tuvieron que huir de sus viviendas del norte de Gaza. Varias organizaciones de defensa de los Derechos Humanos han condenado la operación israelí por el asesinato de cientos de civiles y por el desplazamiento forzado de la población civil para evitar los bombardeos. La ONU dijo que uno de cada cinco fallecidos eran niños. Uno de los movimientos antiisraelís más radical y establecido en los territorios de Gaza lo constituye Hamas, siglas de Harakat al-Mukawama al-Islamiya, o Movimiento de Resistencia Islámica, la cual dispone de financiación propia. Esta organización político-religiosa es fundamentalista y fue fundada en Palestina en 1987 para liberar los territorios ocupados de Gaza y Cisjordania. Defiende el desmantelamiento del Estado de Israel y la creación de un Estado árabe en Palestina. Sus militantes, partidarios de los atentados suicidas contra los israelíes, han sido los principales protagonistas en la zona de Gaza. Sus miembros, incluso, fueron perseguidos por el gobierno palestino de Arafat. Y, para que se comprenda su radicalidad, señalaremos por último que entre 1991 y 1997 su líder espiritual, el jeque Ahmed Yassin, permaneció encarcelado. Es lógico, pues, que la actual guerra que se libra en la zona sea conocida como guerra entre Hamas e Israel. Otro de los protagonistas de la Guerra de 2023, aunque actúa en distinta zona que Hamas, principalmente lo hace en los territorios que lindan con el Líbano, es la Yihad Islámica, organización integrista palestina que es apoyada por los sectores más populares de la población, aunque a finales de la década de 1990 su identidad se diluyó dentro de un amplio movimiento fundamentalista y se vinculó a AlQaeda. Pues ¡bien!, como hemos dicho al principio, nos encontramos en la ciudad de Gaza, que ha soportado un terrible bombardeo israelí y que, en la actualidad, es conquistada casa por casa por los israelíes. En sus entrañas se encuentra el vericueto laberíntico de túneles que ha tejido Hamás. En realidad, hablamos de casas, pero éstas no dejan de ser montones espeluznantes de escombros, que se apilan por doquier. El estruendo de las bombas que estallan aquí y allá y el ensordecedor sonido que emiten las pocas ambulancias que deambulan por la zona, generan un ruido insoportable de aguantar. Las desdibujadas calles, sumidas –digámoslo así- en un eterno silencio, no se ven recorridas por ningún transeúnte. Fundamentalistas palestinos y soldados israelíes se emboscan por todas partes, creando una maraña de gran confusión. Es tal el caos que reina en la ciudad de Gaza, que ya no se respeta por los israelíes ni las zonas neutras de todo conflicto, como los hospitales y escuelas. Y, si nos desplazamos a algún hospital de la zona, los lamentos y los quejidos invaden el dolor de las ausencias. En uno de estos hospitales, el doctor palestino Muhamad atiende al soldado israelí Akerman, entablándose entre ambos una tenue conversación, salpicada de pausas, que discurre en los siguientes términos: [Antes que nada, ha de decirse que este cruce de palabras tiene lugar en un inglés, muy estropeado, pues Muhamad utiliza el árabe y Akerman se expresa en israelí.] En un primer contacto, Muhamad un tanto chocado, le pregunta a Akerman: - ¿Qué? ¿Israelí? Y, la conversación que es escuchada por todos los palestinos que ocupan aquella sala de hospital, se desenvuelve en los términos siguientes: - Yes, replica Akerman, muy secamente. Mientras Muhamad le contesta: - Te has equivocado de bando. Akerman, un tanto molesto, le puntualiza: - ¿Esto no es ciudad de Gaza?, cuya forma escrita en árabe data del año 674 d.C., aunque el nombre “Gaza” se menciona en tradiciones preislámicas. Muhamad asentará: - Esto ya no es una ciudad; es el montón de destrucción que tú y los tuyos sembráis por doquier. Akerman le escucha un tanto despistado, pues el dolor de la bala que tiene alojada en su muslo no le permite zarandajas, aunque muy insolentemente le grita a Muhamad: - ¡Cosecha vuestra! Es necesario aclarar que las Fuerzas de Defensa de Israel, nombradas con su acrónimo “Tzáhal”, que constituye el nombre genérico para estas fuerzas armadas, cuentan con tres armas de los principales ejércitos del mundo. En concreto, la aplastante Fuerza de Tierra está compuesta por Infantería, a la que pertenece Akerman, que cumple su servicio militar, por Blindados, Ingenieros de Combate, Logística e Inteligencia, en el que sirven conjuntamente soldados profesionales con reservistas y reclutas cumpliendo con su servicio militar, además de la Guardia de Fronteras (conocida como “Magav”). Funcionan bajo un mando unificado, encabezado por el Jefe de Estado Mayor, cargo ocupado actualmente por el Teniente General Aviv Kochavi, como responsable ante el Ministro de Defensa. Con un pequeño ejército permanente y activo de 187.000 soldados profesionales y personal de carrera, las Fuerzas de Defensa de Israel se basan sobre todo en sus reservas de 565.000 soldados, llamadas de forma regular para entrenamiento y servicio. Cuando se movilizan las reservas en tiempos de guerra, el ejército puede sumar hasta 752.000 soldados combatientes, número considerable tratándose de un país con solo ocho millones de personas y cuya movilización puede tomar entre 24 y 72 horas. Lo cierto es que el Ejército israelí constituye algo así, como una tormenta del desierto, lo cual se comprende añadiendo que el “Tzahal” hizo frente a cinco guerras importantes con sus vecinos árabes en menos de 50 años: la Guerra de los Seis Días (1967), la Guerra de Desgaste (1969-70), la Guerra de Yom Kipur (1973), la Primera Guerra del Líbano (1982-85) y la Segunda Guerra del Líbano (2006). Un germano le llamaría el “martillo de Tor”. De hecho, la ciudad de Gaza ha queda reducida a montón de escombros. ¡Bien! Siguiendo con el diálogo que nos traíamos entre manos, Muhamad, entre dientes, musita: - Alabado sea Alá. Pero, Akerman no cierra la boca, y un tanto claramente chilla: - En vuestras tierras –dirigiendo un dedo de la mano derecha hacia abajo-, comen y duermen los guerrilleros de Hamás. Por su parte, Muhamad, en un inglés bastante tieso, le replica muy doctamente: - La guerra se puede entender como un conflicto violento entre entidades distintas mediante el uso de una fuerza armada, pero la noción de guerra en la actualidad no sólo se entiende en términos militares, sino que también define otros tipos de guerras: económicas, psicológicas, etc. Así pues, los límites entre el estado de guerra y el estado de paz son difusos, teoría que perfectamente puede ser aplicada a la ciudad de Gaza. ¿Cuándo los territorios de la Autoridad Palestina han alcanzado la verdadera paz? Akerman, roto por el dolor, chapurrea lo siguiente: - ¡Terroristas! Maldita O.L.P. La Organización para la Liberación de Palestina (OLP) es una coalición de movimientos políticos y paramilitares creada por el Consejo Nacional Palestino en Jerusalén Este en mayo de 1964 bajo los auspicios de la Liga Árabe, y considerada por esta desde octubre de 1974 como la «única representante legítima del pueblo palestino».Aquel mismo año, la Asamblea General de la ONU reconoció a la OLP como representante del pueblo palestino, otorgándole la condición de observadora. Arafat fue el máximo dirigente del Comité Ejecutivo de la OLP desde 1969 hasta su muerte en el 2004, siendo sucedido por Mahmud Abás en la conducción de la organización. Muhamad, muy pacientemente, le da a Akerman una explicación del conflicto, en los siguientes términos: Por cierto, Muhamad está pasando un mal trago para extraer la bala de Akerman. Primeramente, falta la sangre para hacer trasfusiones; en segundo lugar, debido al bloqueo israelí falta la gasolina, hay problemas con la luz y faltan muchos recursos médicos, por lo que Muhamad acaba haciendo un verdadero milagro. Además, a la vez que opera a Akerman, Muhamad, con mucha calma, acabará diciendo: - En noviembre de 1988 el Consejo Nacional de la OLP proclamó en Argel la creación del Estado Palestino y anunció su renuncia al terrorismo. Por su parte, Israel en 1993 reconoció a la OLP y prometió gestionar la autonomía de Gaza, Cisjordania y Jericó. Akerman, aguantado mecha, saltará: - Qué pasa con los rehenes israelíes que hace Hamás. A mí me remendáis hoy, pero pasado mañana engrosaré el grupo de rehenes que tiene Hamás en su poder. Conviene tener unas ideas muy claras. En 2007 las organizaciones armadas leales a Hamás en la Franja de Gaza terminaron por expulsar del territorio a los partidarios de Fatah y se hicieron con el control total de la Franja. Desde entonces hasta 2017, Hamás asumió el gobierno de la Franja de Gaza, mientras su rival político Fatah mantenía el control de Cisjordania. En septiembre de 2017 se inició un acercamiento entre Hamás y Fatah. El 2 de octubre la Autoridad Nacional Palestina regresó a Gaza y el 12 de octubre se firmó en El Cairo el Pacto de reconciliación palestina entre Hamás y Fatah, por el que se acordó la creación de un gobierno palestino de unidad, la convocatoria de elecciones generales y el traspaso del control fronterizo de Rafah entre Gaza y Egipto a la Autoridad Nacional Palestina, tan importante en la actualidad, pues por ahí entra la ayuda humanitaria a Gaza. El Gobierno de Hamás en Gaza ha estado sometido desde 2007 a un bloqueo por parte de Israel y de Egipto que impide la entrada de alimentos, medicinas, material de construcción, armas y otros productos en territorio gazatí. La ANP de Hamás en Gaza fue uno de los objetivos principales de la invasión de Gaza llevada a cabo por el ejército israelí a finales de 2008; tras declarar haber alcanzado sus objetivos, el ejército israelí terminó por retirarse del territorio costero, retornando el statu quo anterior al conflicto y retomando Hamás el poder de la Franja. Muhamad profundizando en la cuestión, tiende a no callarse y dice: - Israel está cometiendo infracciones graves del Derecho Internacional Humanitario, cometidas en este sangrante conflicto armado, y por las violaciones del Derecho Internacional. Concretamente, Israel está cometiendo crímenes de guerra, que son una violación de las protecciones establecidas por las leyes y costumbres de la guerra. A lo que Akerman, muy puesto en la materia, mientras este soldado va sintiendo cierta mejoría gracias a Mohamad, tildará lo siguiente: - El Qassam es un cohete de metal relleno de explosivos producido por Hamás o por la Yihad Islámica, en territorio palestino, del que se han desarrollado cuatro versiones. Los Qassam son lanzados regularmente desde la Franja de Gaza desde antes de la retirada de los asentamientos israelíes. Se aclara que se ha hablado del Qassam como de un misil, pero no usa ningún sistema de guía. Se debe distinguir de los cohetes Grad, que también posee Hamás. Y para no quedarse atrás, añadirá también que: - El BM-21 “Grad” es un sistema múltiple de lanzamiento de cohetes soviético, que también posee Hamás. El BM-21 es uno de los representantes más numerosos y efectivos de este tipo de sistema de armas, como ha sido ampliamente comprobado en la Franja de Gaza. Ante respuesta tan apabullante, Muhamad recuerda a Akerman que: - El derecho de guerra se considera un aspecto del Derecho Internacional Público (las leyes de las naciones), y se distingue de otros cuerpos de leyes, tales como el derecho interno de un país beligerante, en particular en un conflicto, que también puede proporcionar límites legales a la conducta o a la justificación de la guerra. Fatah, a veces llamado Al-Fatah, es una organización político-militar palestina, fundada en 1958 en Kuwait, por Yasser Arafat. Constituye un componente principal de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que se creó en 1964, y es miembro consultor de la Internacional Socialista, creada en 1951. A mediados de 2020, su presidente era Mahmoud Abbas y su secretario general, Jibril Rajoub. El nombre es el acrónimo en árabe de “Movimiento Nacional de Liberación de Palestina”. Muhamad hace un descanso, para estar atento a lo que hace, y termina diciendo: - Entre otras cuestiones, las modernas leyes de la guerra contemplan las declaraciones de guerra, la aceptación de la rendición militar y el tratamiento de los prisioneros de guerra, la necesidad militar, junto con la distinción y proporcionalidad, y la prohibición de ciertas armas, que pueden causar un sufrimiento innecesario. -Y, a la par que habla, manipula unas pinzas-. Adviértase un hecho muy importante. La denominada “Guerrilla” acepta un tipo de combate en el que se enfrentan formaciones irregulares de guerrilleros y un ejército regular. En la Guerra entre Hamás e Israel de 2023, se está poniendo en práctica la llamada guerrilla urbana, que es la actividad armada llevada a cabo por grupos terroristas en las ciudades con el fin de lograr objetivos políticos. Ha sido practicada, entre otros grupos, por Hamás. En la Franja de Gaza se está combatiendo, como ya hemos dicho, casa por casa. ¡Bueno! Muhamad que practicó un torniquete a la altura de la ingle en la pierna de Akerman, procede a quitarlo y a poner grapas en la herida resultante, es decir, a darle unos puntos de sutura. Akerman impasivo en la camilla, protesta lo siguiente: - Israel sólo quiere destruir los túneles que Hamás ha horadado en la Franja de Gaza. Una red de túneles construida por el grupo militante Hamás presenta un desafío sin parangón que está haciendo más compleja la ya difícil guerra urbana después de producirse la incursión terrestre israelí de Gaza. Muhamad, un tanto enfadado y cabreado, saltará que: - Israel no sólo está arremetiendo contra Hamás. Con el aislamiento de la Franja de Gaza, y su consecuente bombardeo, Israel no está respetando a la población civil palestina, que no tiene nada que ver con Hamás. La ausencia de agua potable, de alimentos, de gasolina, de material quirúrgico, etc., está afectando principalmente a la población civil, que es ajena al conflicto. Es probable que los túneles construidos por el grupo militante Hamás sean uno de los mayores retos para el ejército israelí si decide lanzar una incursión terrestre en la Franja de Gaza. Hamás, clasificada como organización terrorista por Estados Unidos, la Unión Europea y otros países, posee probablemente la mayor red de túneles del mundo. La escala del desafío en Gaza, donde cientos de kilómetros de túneles se entrecruzan bajo tierra en el enclave, es totalmente única. Este extenso complejo subterráneo es el problema perverso, para el que no existe una solución perfecta, que se han impuesto las fuerzas terrestres israelís. Se calcula que la red de unos 1.300 túneles tiene una longitud total de unos 500 kilómetros y que algunos alcanzan los 70 metros de profundidad. Los informes sugieren que la mayoría de los túneles tienen solo dos metros de alto y dos metros de ancho. Según los expertos, es probable que allí se encuentren los cerca de 200 rehenes que Hamás tomó tras los ataques terroristas del 7 de octubre en Israel. En los túneles también hay presuntamente depósitos de armas, alimentos, agua, generadores, combustible y otros equipos. Los investigadores que han estudiado los túneles creen que lo más probable es que los dirigentes de Hamás también estén en estos pasajes subterráneos. No es fácil localizar los túneles, que pueden estar bajo edificios de todo tipo. Aun así, hay varias formas de hacerlo, como el uso de radares y otras técnicas de detección que miden patrones térmicos, magnéticos y acústicos. Sin embargo, la mayoría de las veces, los pasadizos subterráneos tienden a ser encontrados por soldados de patrulla, o cuando, por ejemplo, la señal telefónica de un operativo de Hamás rastreado desaparece repentinamente al entrar en un lugar bajo tierra. Akerman, agarrándose a la calma y a la tranquilidad que da ver extraída su bala, continúa con sus comentarios hirientes: - Hamás, ¿ya vela por los derechos humanos?, porque esos rehenes han sido forzosamente violentados. No se sabe todavía si serán utilizados como escudos armados, para ocultar las posibles acciones de los guerrilleros de Hamás. El Centro Palestino para los Derechos Humanos es una organización sin ánimo de lucro palestina, con sede en la ciudad de Gaza, dedicada a la promoción y defensa de los derechos humanos, el Estado de derecho y los principios democráticos en los territorios ocupados del estado homónimo, referidos comúnmente por sus siglas TPO. Fue fundado en el año 1995 por el abogado de derechos humanos y preso de conciencia Raji Sourani, su actual presidente. En la guerra entre Israel y Palestina, existen pruebas claras de que pueden estar cometiéndose crímenes de guerra. La comisión investigadora para los territorios palestinos ocupados encuentra evidencias de violaciones graves del derecho internacional por todas las partes desde el 7 de octubre pasado. También pide que los responsables rindan cuentas y afirma que poner fin a la violencia requiere acabar con la ocupación y reconocer el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación. Sin mayores explicaciones, Muhamad, que ya ha grapado la herida de Akerman y que procede a su vendaje, replica secamente lo siguiente: - Aunque la idea de derechos referidos a todo individuo en cuanto ser humano tiene una larga historia anterior, todos sabemos que la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 es el punto de referencia para establecer una lista de derechos atribuible a todo individuo de la especie humana, en base a su dignidad moral. Los derechos humanos marcan una pauta de derechos, protecciones y garantías mínimas que son aceptados por toda la sociedad palestina, en general, aunque no principalmente por el Ejército israelí. Mientras tanto en el exterior la guerra se recrudece y, de vez en cuando, debido al polvo que sueltan los muros de esta estancia, se tiene la impresión de que van a derrumbarse los muros de un momento a otro. Sobre el combate subterráneo añadiremos que en el pasado se han utilizado gases lacrimógenos o agentes químicos para despejar túneles, pero éstas probablemente se considerarían ilegales hoy en día. También es posible bombardear túneles, e Israel dispone de lo que se conoce como bombas "bunker buster" que pueden penetrar a gran profundidad bajo tierra. Sin embargo, con apenas unos 40 kilómetros de largo por entre 6 y 14 kilómetros de ancho, y con una población de 2,2 millones de personas bloqueada allí por Israel desde 2007, la Franja de Gaza es una de las zonas más densamente pobladas del mundo. Por lo tanto, aunque el ejército israelí supiera dónde están los túneles, la situación sobre el terreno haría que ese tipo de bombardeo fuera extremadamente difícil, si no imposible. Además, no es nada fácil luchar en los túneles. Bajo tierra es más oscuro y hace mucho más frío, los sonidos, como los de los disparos de armas, se amplifican, y el uso de armas también levanta polvo. Además, los túneles pueden ser fácilmente trampas explosivas. De hecho, en el pasado, a los soldados israelíes no se les permitía entrar en los túneles hasta que habían sido asegurados por equipos de especialistas. Nunca se había visto a ninguna otra fuerza militar realizar tanto trabajo preparatorio sobre la guerra de túneles como el ejército israelí. Israel necesitará emprender una prolongada y extensa operación aérea y terrestre para degradar esta infraestructura subterránea. El ejército israelí podría derrumbar, inundar o destruir de otro modo los túneles y sellarlos, pero esto sería muy difícil, especialmente mientras se está bajo fuego en el entorno urbano, y podría llevar meses. Incluso en un escenario así, que tendría un coste humano impensable, es improbable que se destruyera la totalidad de la red de túneles de Gaza. Así, pues, llegamos al final de la operación de Akerman, pues éste ya se encuentra vendado sobre una camilla muy endeble. Entonces, olvidándose completamente de la guerra, Akerman exclamará con gran alivio que: - Parece que soy otro hombre, pues, sinceramente, esto ya duele mucho menos. Momento en que Muhamad rechaza los agradecimientos del soldado israelí, y afirma con una total confianza en sí mismo que, - Esto se hace con todos los heridos, sin exclusión, que entran en este Hospital. Akerman, custodiado ya por dos fadayín, intenta levantarse, aunque al poner el pie en la tierra, exhala un grito de dolor exclamando: - ¡Ay! El muslo me tira un montón. Sobre la palabra “fadayín” se aclara que esta palabra es un término de origen árabe, a veces utilizado como singular en español, y cuyo plural sería fedayines. Es un participio activo del verbo árabe ‘fadà’, que significa “sacrificarse (por un ideal, por la patria…)”. El su uso habitual designa al que combate por razones políticas y se suele traducir por ‘miliciano’, ‘combatiente’ o ‘comando’ y por otros conceptos afines, según el contexto. Es la versión no religiosa de “mujahidín”; este tiene unas connotaciones religiosas que no tiene el primero. Su uso en español procede de Oriente Próximo, siendo el nombre con el que se designan a sí mismos los combatientes de las distintas organizaciones palestinas, excepto las islamitas, que utilizan “mujahidín”. Muhammad aprovechará este momento para tranquilizar a Akerman, dirigiéndole las palabras siguientes: - Todavía es pronto para caminar, Hemos hecho todo lo que hemos pedidos, aunque ahora carecemos de muchos medios necesarios en la Clínica. E, inesperadamente, Akerman barrunta el siguiente pensamiento, que expresa en alto: - Y, ahora, olvidándonos totalmente de la guerra, porqué no procedemos a conocernos mejor. Muhamad asiente con la cabeza y comienza su presentación. Un tanto ruborizado Muhamad se definirá de la siguiente manera: - Soy árabe, mi dios es Alá y mi religión, la islamita. Estudié medicina en la Universidad Hebrea de Jerusalén, que es una universidad pública de Israel y que está ubicada en la ciudad de Jerusalén. La Universidad Hebrea cuenta con cuatro campus, tres en Jerusalén y uno en Rejovot, además de tener, como ya sabrás, afiliados a cinco hospitales, uno de los cuales frecuenté yo, incluido el Centro Médico Hadassah. Al terminar mis estudios aquí, conseguí mi especialización en la Universidad de Oxford, lugar en el que aprendí el inglés que ahora chapurreo. Aquí, como podrás comprender, se es médico generalista, por lo que no ejerzo mi especialización en cardiología. Muchos años he ejercido la medicina en la población de Ramala, sede del gobierno y la capital de facto del Estado de Palestina, situada en Cisjordania, a 15 km al noroeste de Jerusalén. Ramala -te aclaro un poco- es famosa por la Muqataa, sede provisional del Gobierno de la ANP. La ANP pretende que la futura capital de la Palestina independiente sea Jerusalén Este, actualmente anexionada y proclamada parte de la capital israelí. Ahora, como has podido comprobar, me encuentro trabajando en este Hospital de la ciudad de Gaza, en el que todas nuestras intervenciones parecen milagrosas por la evidente escasez de material quirúrgico. ¡Bien! Ahora haber que me cuentas tú. Akerman, por su parte, destaca los siguientes aspectos: - Pues, yo soy judío y procedo originariamente de Tel Aviv, que es la ciudad más joven de Israel, conocida por su modernidad y su vida nocturna. Sin embargo, el origen de Tel Aviv reside en un milenario puerto de pescadores judíos, llamado Jaffa. En 1948, siguiendo el plan establecido por Naciones Unidas, se declaró, como ya sabes, la independencia del Estado de Israel. Tel Aviv se convirtió en la capital provisional del país hasta que, en 1980, la capitalidad se trasladó a Jerusalén. Además, Tel Aviv no solo acoge habitantes y turistas de todas partes del mundo, sino de cualquier religión y orientación sexual. Tel Aviv es una ciudad abierta al mundo, y un oasis de libertad y tolerancia en pleno Oriente. Aquí he trabajado en varios sitios, pues yo no tengo estudios universitarios, y he aprendido el inglés por mi cuenta, yendo a una academia especializada. Ahora, pertenezco a las Fuerzas Terrestres de Israel, que son el brazo terrestre de las Fuerzas de Defensa de Israel. Como rama de las Fuerzas de Defensa de Israel, el Ejército de Tierra tiene capacidad para preparar y organizar a los componentes terrestres, combinarlos y coordinarlos entre los distintos cuerpos. Esto también incluye la instrucción de los soldados y las unidades, la redacción y publicación de la doctrina, la organización de las misiones de tierra, la investigación y el desarrollo y la adquisición de material. Concretamente, estoy haciendo el servicio militar de Israel, que es obligatorio para mujeres y hombres y con formaciones de un mes al año para reservistas. Los hombres israelíes deben servir durante un mínimo de dos años y medio, mientras que las mujeres tienen que hacerlo durante dos. Los reservistas pueden ser llamados hasta los 51 años. Muhamad le corta bruscamente y dice en voz bien alta: - Voy a recoger mi kufiya o pañuelo palestino, o simplemente palestino, que es –como le explica a Akerman- un pañuelo tradicional de Oriente Medio y Arabia, usado principalmente en Jordania, Palestina, Irak, Siria, Líbano y en el sureste de Turquía y la península arábiga. Está hecho normalmente de algodón o lino, aunque también puede llevar lana. Se suele llevar envolviendo la cabeza de diversos modos, tanto para proteger dicha parte del cuerpo del frío como del sol. En ambientes desérticos también puede tener utilidad para proteger la boca y los ojos de la ventisca y la arena. Tiene un dibujo geométrico, como puedes ver, que varía de unas zonas a otras y que es, también en función de la región, de color negro o rojo, siempre sobre fondo blanco. La kufiya está a menudo sujetada a la cabeza por un cordón llamado agal. Pero, al minuto, se reúnen nuevamente, destacando Akerman que, - En definitiva, somos dos hombres, bien parecidos, que, pese a sus costumbres y creencias diferentes, tienen la misma dignidad moral. Somos dos personas humanas, poseedoras de los mismos derechos y obligaciones. Muhamad, mucho mayor en edad, no se sorprende al oír de boca de su contrario estas palabras, y puntualiza lo siguiente: - Es más, no entiendo por qué nos matamos y cómo hemos engendrado el odio que anida en nuestros interiores. Israel y Palestina solo comparten el odio y el miedo, tristemente. Ambos se despiden pletóricos, como cuando se descubre algo, y cada uno toma su camino. - Adiós amigo –dirá Akerman-. A lo que responderá Muhamad: - Que tu Dios sea benevolente contigo. Muhamad visitará una mezquita y Akerman quedará bajo la custodia de dos fedayines. El pensamiento nos vuela por un momento, dejándonos este último rastro, el cual traducido en palabras diría que el coste humano y económico del conflicto es muy elevado. Su foco se ha trasladado ahora a Israel. No es una casualidad. Hamás actúa impulsada por los enemigos de las democracias. Joe Biden ha acertado viajando a Israel para apoyarle en su lucha contra el terrorismo islamita, aunque niega haber presionado a Israel. Sin embargo, es realmente llamativo el poder de la fuerza usado por ambas partes, pues la desproporción de medios empleados desequilibra la balanza hacia el platillo israelí, siendo verdaderamente llamativa y ostentosa. En la Guerra entre Israel y Hamás en Gaza, la ONU atiende a contrarreloj a los palestinos en Gaza en “horas críticas” por falta de combustible. La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) advirtió de forma urgente de que en 24 horas tendría que cerrar sus operaciones de ayuda en Gaza, ante la falta de combustible para sus hospitales, escuelas y centros de ayuda, un recurso vital que no ha llegado al enclave palestino en varias jornadas. El problema, por otra parte, es que los aliados de Hamás se sienten muy cómodos desatando la furia islamista contra Occidente. Los disturbios y los conflictos se extienden. Lo que quieren es la destrucción del pueblo judío a la vez que humillar a Estados Unidos y Europa. Son sus enemigos, lo cual no justifica la masacre que se está llevando a cabo en Gaza, sacrificio que lo está pagando la población civil palestina. Dicho lo cual, hablaremos seguidamente del Estado de Israel, de los Primeros ministros de Israel y del Estado de Palestina. El Estado de Israel La historia de Israel como Estado se inicia con su proclamación de la independencia en 1948. Este hecho histórico se logró después de más de sesenta años de esfuerzos políticos y diplomáticos por parte del sionismo para establecer una nación soberana en la que consideraban que era su patria, la antigua Tierra de Israel , también conocida como Palestina desde los tiempos del Imperio romano. Las primeras manifestaciones del deseo de regresar a su patria se expresaron durante el cautiverio del pueblo judío en Babilonia en el año 597 a. C. y después en el año 70 tras la destrucción de Jerusalén por los romanos y el exilio de los judíos a diferentes lugares del mundo en lo que es conocido como la diáspora . El regreso a la Tierra Prometida tomó carácter religioso cuando los judíos consideraron que éste coincidiría con la llegada del Mesías. En efecto, los judíos ortodoxos del siglo XIX y principios del siglo XX, consideraban la idea del regreso a Israel antes de la llegada del Mesías como algo sacrílego. Otros inclusive consideraban que el judaísmo era un concepto religioso, no algo étnico o secular. A mediados del siglo XIX, Israel formaba parte del Imperio otomano y estaba poblado principalmente por árabes musulmanes (algunos de ellos, beduinos ), árabes cristianos, así como judíos y otros grupos minoritarios. En 1844, los judíos constituían el grupo de población más grande (y en 1890 una absoluta mayoría) en varias ciudades, siendo Jerusalén la más notable. Este incremento de la población judía se debió a la inmigración producida por numerosos pogromos acaecidos en diferentes puntos de Europa del Este y el norte de África. Adicionalmente a las comunidades judías religiosas tradicionales, en la segunda mitad del siglo XIX se comenzó a observar un nuevo tipo de inmigrante judío, el cual era secular y socialista y que intentaba reclamar la tierra trabajándola. Al finalizar el siglo, León Pinsker y Theodor Herzl tomaron la iniciativa de buscar el apoyo internacional para lograr una patria judía en Palestina, si bien ninguno de los dos consideraba a Palestina como la única región para el estado judío. En 1897 se llevó a cabo el Primer Congreso sionista en donde se proclamó la decisión de establecer una patria para el pueblo judío en Eretz Israel. La Declaración de Balfour , de 1917, afirmaba que el gobierno británico veía favorablemente el establecimiento de la patria judía en Palestina, entendiendo que esto no perjudicaría los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías en Palestina. Esta declaración contó con el respaldo de varios países, incluyendo los Estados Unidos, y se convirtió en un documento importante después de la Primera Guerra Mundial cuando la Sociedad de Naciones le asignó al Reino Unido el mandato sobre Palestina. La inmigración judía creció moderadamente durante los años 1920, aumentando sustancialmente en la década de los 30, debido a la difícil situación política y económica en Europa en general y a la persecución de los nazis en Alemania en particular. Concretamente en 1922, los mandatarios habían autorizado la creación de la Agencia Nacional Judía, que desde ese momento pasó a ser el embrión de un verdadero Estado, en tales condiciones, el flujo inmigratorio fue en ascenso hasta 1939 cuando el Reino Unido impuso una restricción casi total a dichas inmigraciones. Todo ello se vio trastocado una vez terminada la Segunda Guerra Mundial en 1945, al amparo de las organizaciones pro-Estado de Israel se produjo una migración masiva organizada; además, aparecieron varios grupos armados (como el Leji y el Irgún ), formados con el objetivo de acabar recurriendo a actos terroristas con las dubitaciones del mandato de los británicos. De esta forma, ante la imposibilidad de resolver un problema cada vez más enrevesado, el Reino Unido recurrió a las Naciones Unidas, que, en la reunión de 29 de noviembre de 1947, decidieron la partición de Palestina en dos Estados, uno árabe y otro judío quedando Jerusalén bajo la administración de las Naciones Unidas. La mayoría de los judíos en Palestina aceptaron esta decisión, pero no así los árabes quienes la rechazaron por completo. Paralelamente a estos acontecimientos, los británicos anunciaron su intención de retirarse de Palestina. La violencia entre las comunidades judías y árabes estalló inmediatamente en forma de guerra civil. Al anunciarse el final del mandato británico en Palestina, los judíos planearon declarar un Estado independiente, lo cual los árabes estaban determinados a impedir. El 14 de mayo de 1948, el último de los soldados británicos abandonó Palestina y los judíos, liderados por David Ben-Gurión, declararon en Tel Aviv la creación del Estado de Israel, de acuerdo al plan previsto por las Naciones Unidas. Su capital es Jerusalén y la superficie del Estado es de 26.367 km2, contando con una población total de unos 6 millones de habitantes. Tras la muerte de más de seis millones de judíos en los campos de concentración nazis, Naciones Unidas adoptó un plan para repartir el territorio palestino entre árabes e israelíes, en el que se adjudicó un 45% a los primeros y un 55% a los segundos. Aunque el reparto no fue aceptado por los árabes, las autoridades israelíes aprovecharon la situación para proclamar el Estado de Israel el 14 de mayo de 1948 con un gobierno provisional encabezado por Ben Gurión, del partido Mapai , que fue reconocido por Estados Unidos y la URSS, pero no por los países árabes vecinos, Transjordania, Líbano, Siria y Egipto. Ben Gurión fue uno de los principales mentores del Estado judío y quien proclamó oficialmente la independencia del Estado de Israel. En tal sentido, desde 1933 dirigió la Agencia Judía, que actuó como gobierno informal en Palestina y organizó la inmigración clandestina. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, la propuesta de la Agencia de dividir Palestina en dos zonas, una árabe y otra judía, fue aceptada por la ONU, pero no por los árabes, lo que dio lugar a la primera guerra árabe-israelí. Ben Gurión, nombrado primer ministro y ministro de Defensa, dirigió y ganó la guerra. Lo cierto es que el nuevo Estado se convirtió en la patria de miles de refugiados judíos. Los miembros de la Liga árabe, que habían rechazado el Estado de Israel, declararon la primera guerra árabe-israelí, que duró un año y resultó muy favorable para Israel. Pero, señalaremos que en 1956, aprovechando el conflicto entre Egipto y Francia por el canal de Suez, Israel invadió a Egipto, lo que originó la II Guerra árabe-israelí o Guerra del Sinaí, pero la intervención de las Naciones Unidas puso fin a los enfrentamientos y el ejército israelí se retiró gradualmente. En 1964, algunos exiliados palestinos fundaron la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), con el propósito de recuperar el territorio palestino y acabar con el Estado de Israel. Los conflictos fronterizos hicieron estallar nuevamente la guerra en 1967 (Guerra de los Seis Días), tras la cual pasaron a dominio judío toda Jerusalén, Judea y Samaria en Jordania, la franja de Gaza y la península del Sinaí en Egipto, así como los Altos del Golán en Siria. Jerusalén Este fue inmediatamente incorporado al Estado de Israel, y el resto fue calificado como Territorios Ocupados. Debido a la oposición creciente de la Unión Soviética y algunos países occidentales, contrarios a la posición intransigente tomada por el estado judío hacia el componente árabe, Israel acabó por encontrarse en una posición de extremo aislamiento, en la que, rodeado de países claramente hostiles, sólo se mantenía gracias al apoyo militar y financiero de los Estados Unidos de América. El siguiente conflicto fue la guerra del Yom Kippur (1973), provocada por Egipto y Siria al intentar reconquistar los territorios anteriormente ocupados por Israel. Los países árabes fracasaron de nuevo en el intento, tras lo cual se iniciaron conversaciones de paz que culminaron con la firma de los Acuerdos de Camp David (1978), en los que Egipto consiguió recuperar la península del Sinaí a cambio de la promesa de no intervención y el reconocimiento diplomático del Estado de Israel. Desde los acuerdos de Camp David se han producido nuevos enfrentamientos armados, como la invasión israelí del sur del Líbano en 1982. En diciembre de 1987 comienzan los brotes de violencia espontánea en Gaza y Cisjordania (intifada), que se van transformando en una situación de desobediencia civil permanente, con continuos enfrentamientos entre la población palestina y el Ejército israelí. La OLP, haciendo gala de su independentismo , que apoyaba la revuelta en los territorios ocupados, aprovechó la repulsa internacional por la represión israelí sobre la población civil palestina para conseguir la legitimación internacional que hasta entonces le había sido negada. En 1988 se sucedieron las llamadas al diálogo en distintos foros internacionales, realizadas por el líder de la OLP, Yasir Arafat, que realizó importantes concesiones, como el reconocimiento de manera implícita del Estado de Israel y la renuncia por parte de su organización a utilizar el terrorismo como método de lucha. Paralelamente, el Consejo Nacional Palestino declaraba en Argel la creación del Estado palestino. En 1989 hubo distintas iniciativas para la solución del problema árabe-israelí: Jordania abandonó sus reivindicaciones sobre los territorios ocupados con el fin de forzar una negociación bilateral entre palestinos y judíos. También el presidente egipcio, Hosni Mubarak, diseñó un plan de paz como paso previo a la celebración de elecciones en dichos territorios, para lo que se contemplaba, además, la concesión de un alto grado de autonomía. Este proyecto fue rechazado por el gabinete israelí. En 1989, se creó por parte de Estados Unidos un plan de 5 puntos (plan Baker ) de compromiso entre ambas partes, inspirado en la propuesta egipcia. El punto de desacuerdo que impedía el diálogo era la negativa de Israel a aceptar como interlocutores a personas relacionadas con la OLP. Las diferentes actitudes frente a este plan entre los miembros del gobierno israelí pusieron fin al gabinete de coalición; los laboristas, que habían condicionado su permanencia a la aprobación de dicho proyecto de pacificación, salieron del gobierno en marzo de 1990 y provocaron la caída del gabinete mediante una moción de censura planteada en el Parlamento. Se constituyó un gabinete extremadamente conservador y nacionalista, presidido por Isaac Shamir, que cerró las posibilidades de una negociación bilateral entre judíos y palestinos y agravó las tensiones en los territorios ocupados. Al mismo tiempo, continuó la política de asentamientos judíos, a los que llegaron los numerosos judíos procedentes de la extinta Unión Soviética. En este conflictivo panorama se produjo la ocupación militar de Kuwait por Irak en agosto de 1990. El jefe de Estado iraquí, Saddam Hussein, ligó la resolución del conflicto al problema de Israel, al hacer un llamamiento a la Guerra Santa a todas las naciones árabes con el fin de liberar los territorios sagrados del Islam ocupados por el Estado judío. Hussein amenazó con atacar Israel si el bloqueo comenzaba a dañar la economía iraquí. Los palestinos de los territorios ocupados apoyaron desde el principio la acción de Irak, en un momento en el que su lucha parecía haber quedado relegada debido al fracaso de las conversaciones de paz. Esta situación puso en estado de máxima alerta al Gobierno israelí y acrecentó las tensiones entre las poblaciones judía y palestina. En ese contexto se produjeron los violentos sucesos del 8 de octubre de 1990 en Jerusalén, ante las mezquitas Al Aqsa y Omar y sobre las ruinas del templo de Salomón, en donde se produjo un enfrentamiento entre palestinos y judíos que rezaban frente al Muro de las Lamentaciones . La intervención del Ejército para reprimir la violencia causó la muerte de 21 palestinos a lo largo del día. Se produjo una reacción internacional de condena, incluida la del Consejo de Seguridad de la ONU, y se multiplicaron las acciones de protesta en los campos de refugiados de Jordania y Líbano y en los territorios ocupados. El gabinete de Shamir respondió con el establecimiento del toque de queda en los territorios ocupados de Gaza, Cisjordania y los Altos del Golán. El final de la Guerra del Golfo supuso el relanzamiento internacional de la causa palestina y la iniciativa de la ONU de encontrar una solución negociada al conflicto. En las conferencias de paz sobre Oriente Próximo celebradas en Madrid y Washington, no se consiguió que las condiciones del gobierno de Israel fueran aceptadas por los palestinos. Con la victoria de los laboristas en las elecciones generales de 1992 se produjo un cambio en la tradicional política israelí, que flexibilizó su postura frente al problema palestino. El nuevo primer ministro, Isaac Rabin, propuso a Siria la celebración de una cumbre para reanudar las conversaciones de paz, bloqueadas por el problema de los Altos del Golán. Por primera vez el gobierno israelí planteó la posibilidad de crear una confederación israelo-palestina, como culminación a un proceso previo de autonomía de los territorios palestinos ocupados. En noviembre de ese mismo año, Jordania e Israel hicieron público el acuerdo por el cual Israel se comprometía a una solución del problema palestino basado en las resoluciones 242 y 338 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que obligaba a este país a devolver los Altos del Golán, Gaza y Cisjordania, a cambio de una paz justa y duradera. En septiembre de 1993 se firmaron en Washington los acuerdos que dieron paso a la formación de una primera autonomía palestina en la franja de Gaza y en la ciudad cisjordana de Jericó, convirtiéndose así en el inicio de lo que podría llegar a ser una solución global al contencioso árabe-israelí. Las estructuras generales del país se orientan en sentido norte-sur, y pueden distinguirse tres franjas principales: la llanura litoral, al oeste; la región montañosa central, y la depresión del Jordán al este. La llanura litoral se extiende en una estrecha franja de unos 15 km de anchura máxima desde la frontera con el Líbano hasta Gaza, y está interrumpida en Haifa por el monte Carmelo (546 m). En ella aparecen algunas dunas costeras tras las cuales se concentran depósitos fluviales que convierten a esta región en la más apta para la actividad agrícola. A esto también contribuye el clima, de temperaturas suaves y lluvias abundantes, que oscilan entre los 700 mm anuales del interior y los 400 de la costa. Es en esta zona donde se localizan, debido a estas buenas condiciones, la mayor parte de la población israelí y las principales ciudades. El eje montañoso central se continúa por la orilla derecha del Jordán, en territorio jordano, hasta entrar de nuevo en Israel a orillas del mar Muerto. La depresión del Jordán constituye una fosa de hundimiento de más de 300 km de longitud, desde la frontera con el Líbano hasta el golfo de Aqaba en el mar Rojo. De clima subtropical, la mayor parte de esta zona es desértica. El río Jordán recorre toda la depresión, que es la más profunda del mundo. Hay que distinguir una cuarta unidad, el desierto del Neguev, un apéndice triangular situado al sur de la meseta de Judea. Es un desierto formado por rocas cristalinas recubiertas por lavas terciarias, las cuales constituyen mesetas que limitan al este con el monte Ramón; desciende suavemente hacia las mesetas de la península del Sinaí, y cae hacia el este sobre la depresión del mar Muerto y su prolongación hacia el golfo de Aqaba. En cuanto al clima, Israel presenta una gran variedad. Cuando los vientos soplan desde el Mediterráneo son templados y húmedos, mientras que cuando lo hacen desde el interior son cálidos en verano y fríos en invierno, aunque siempre secos. En cuanto a las temperaturas, de oeste a este se pasa progresivamente de un clima típicamente mediterráneo a uno continental; en el extremo meridional, junto al golfo de Aqaba, adquiere caracteres tropicales. En general, pueden distinguirse dos estaciones: la seca, que comprende desde abril a octubre, y la lluviosa, que se prolonga desde noviembre hasta abril. Las mayores precipitaciones se registran entre enero y marzo. La población de Israel es de aproximadamente de cinco millones de habitantes, lo que supone una densidad muy elevada (232 h/km²). La mayor parte de la población habita en la llanura costera, donde se localizan las ciudades más importantes, como Tel Aviv o Haifa, mientras que, por el contrario, el desierto del Neguev es el área menos poblada. El crecimiento poblacional en el Estado de Israel ha estado marcado por la inmigración, fomentada a través de la Ley del Retorno (1950), que confiere a todos los judíos el derecho a inmigrar a Israel con la intención de instalarse. Hubo cuatro grandes oleadas de inmigración, que comenzaron en 1948 con la entrada de 754.000 judíos, procedentes en su mayoría de los campos de concentración nazis. Así, la población judía pasó de un millón de habitantes en 1949 a 3.135.000 en 1978. La enorme diversidad de orígenes de los inmigrantes confiere a Israel una gran diversidad cultural, como lo demuestran los casi sesenta idiomas que se hablan en el país, pero ha ocasionado a la vez importantes problemas de integración, de los cuales se encarga, desde 1950, un ministerio creado al efecto. La población inmigrante, compuesta en su mayoría por jóvenes, ha producido un crecimiento vegetativo medio del 2,4%; la tasa de natalidad es relativamente elevada (22 por mil), mientras que la de mortalidad se mantiene reducida (siete por mil). Las lenguas oficiales son el hebreo y el árabe. El hebreo es la lengua usual de gran parte de los israelíes, sobre todo entre los sabras (judíos nacidos ya en Israel). El árabe es cooficial, al menos nominalmente, en atención a la minoría palestina que permaneció dentro de las fronteras del Estado de Israel después de 1948. La religión judía es abrumadoramente dominante en el Estado de Israel, e impregna todos los aspectos de la vida cotidiana. Casi el 83% de la población es de religión judía, aunque el resto goza de plena libertad de creencias. Casi un 13% son musulmanes, el 2% cristianos y alrededor de un 1% drusos . Para conocer el actual Estado de Israel, es necesario apuntar que la economía israelí es una de las más fructíferas de Oriente Medio, y su crecimiento ha estado basado en una agricultura capitalizada y tecnificada, una especialización industrial en productos de alto valor añadido y la recepción de fuertes inversiones exteriores. El mayor crecimiento de la economía se produjo en 1960-73, con un crecimiento medio del PIB próximo al diez por ciento. El Estado de Palestina Territorios Palestinos es una de las denominaciones que recibe el territorio formado por las regiones de Cisjordania (5.655 km2 de superficie terrestre y 220 km2 del mar Muerto) y la Franja de Gaza (365 km2). Este término es particularmente usado en mayor medida en Israel y en cierta medida en Estados Unidos, mientras que en otros países en general se suelen usar los términos de Estado de Palestina o sencillamente Palestina. Las tierras que conforman los Territorios Palestinos formaban parte del Mandato británico de Palestina, formado en 1920 como parte de la partición del Imperio otomano. Fueron destinadas por el Plan de las Naciones Unidas para la partición de Palestina de 1947 a constituir un Estado árabe al lado del Estado judío. Tras la guerra árabe-israelí de 1948, conquistadas, ocupadas militarmente y administradas en consecuencia por Jordania y Egipto respectivamente, y por Israel desde 1967 como resultado de su victoria en la guerra de los Seis Días. Como consecuencia de los Acuerdos de Camp Davis, el gobierno israelí creó en 1981 la Administración Civil para ocuparse de todas las funciones burocráticas dentro de los territorios conquistados en 1967. En 1994, conforme a los acuerdos de Oslo entre la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y el gobierno de Israel, se creó la Autoridad Nacional Palestina , la cual fue designada para controlar tanto la seguridad como la administración civil en las áreas urbanas de los territorios y la administración civil en las áreas rurales. En 2005 se retiró de la Franja de Gaza y, como consecuencia, la administración de dicho territorio pasó de facto a Hamas . Esta denominación puede referirse a los territorios gobernados por la Autoridad Nacional Palestina (ANP), pero también puede incluir todo el territorio de la Franja de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este. La denominación no incluye los Altos del Golán (ocupados hoy por Israel, pero que pertenecen a Siria), ni las Granjas de Shebaa (reclamadas por Líbano y Siria), ni la península del Sinaí, conquistadas por Israel en 1967 y devuelta a Egipto en 1979 por el Tratado de paz israelo-egipcio. Estos territorios podrían constituirse en un futuro Estado independiente de Palestina. La ANP reivindica Jerusalén Oriental como su capital, por estar situada en los territorios ocupados por Israel desde 1967. Al ser excluida de los acuerdos de Oslo, llevó a la ANP a situar los ministerios y órganos de gobierno en Ramala, próxima a Jerusalén, y en Gaza. Desde el 29 de noviembre de 2012, Palestina es un Estado observador no miembro de la ONU. No obstante, los territorios definidos como zona C por los Acuerdos de Oslo (actualmente, y como consecuencia del Memorandum de Wye River, el 60% de Cisjordania, aproximadamente; aunque originariamente, en los Acuerdos de Oslo era el 72-74%) siguen bajo completa ocupación de Israel y gobernados por la Administración Civil israelí mientras que la Autoridad Nacional Palestina tiene pleno control sobre la zona A (no más del 18% de Cisjordania, aproximadamente). En noviembre de 1988 el Consejo Nacional de la OLP proclamó en Argel la creación del Estado palestino y anunció su renuncia al terrorismo. En abril de 1989 eligió a Arafat presidente. La Asamblea General de la ONU lo reconoció y aprobó la denominación de Palestina en los textos de la ONU. A partir de 1991, tras su peregrinación en la Conferencia de Paz sobre Oriente Próximo, celebrada en Madrid , inició conversaciones con el jefe del gobierno israelí Isaac Rabín para alcanzar la paz. En 1993 firmaron su acuerdo, por el que Arafat reconoció al Estado de Israel y se comprometió a poner fin a la intifada; a cambio Israel reconoció a la OLP y prometió gestionar la Autonomía de Gaza, Cisjordania y Jericó . En mayo de 1994 el Ejército israelí comenzó su retirada de Gaza y Jericó, pero quedó pendiente la de Cisjordania por las protestas de los colonos y las presiones del Likud. El asesinato de Rabin en 1995 a manos de un extremista judío y el nombramiento de Netanyahu, líder del Likud, como jefe del Gobierno israelí. En mayo de 1996 se paralizaron las negociaciones. Arafat fue sustituido como primer ministro de la Autoridad Nacional Palestina por Mahmud Abbas , a quien en octubre de 2003, tras presentar su dimisión, fue sustituido por Ahmed Qur, conocido por Abu Alá. En noviembre de 2004 muere Arafat y unos meses después Mahmud Abbas es elegido presidente de la Autoridad Nacional Palestina. El compromiso de su programa era reanudar el proceso de paz con Israel y poner fin a la Intifada. Con el nombre de Palestina, derivado del árabe Falastin, se conoce a los territorios situados en el SO de Asia, ligados desde tiempos ancestrales al mundo mediterráneo y a la historia del continente europeo. Palestina, la tierra de Canaán, ha sido la Tierra Prometida para los hebreos y la Tierra Santa para los cristianos, puesto que una de sus principales ciudades, Jerusalén, tiene el honor de ser Ciudad Santa para las tres religiones del Libro (islamismo, judaísmo y cristianismo). Con todo, el primero en utilizar la denominación de Palestina fue Herodoto de Halicarnaso, el Padre de la Historia, para designar la franja costera comprendida entre Jaffa y Gaza; curiosamente, se trata de la misma zona donde, en la actualidad, y bajo el nombre de Autoridad Nacional Palestina, se centra la construcción de un espacio autónomo árabe dentro del estado hebreo de Israel. La región fue nombrada así en el año 135 d.C. por el emperador romano Adriano tras sofocar la revuelta de Bar Kojba, para lo cual aunó la provincia de Judea con la Galilea y la renombró como Siria Palestina. Desde entonces, y hasta la creación del Estado de Israel y el establecimiento de la Autoridad Nacional Palestina en el siglo XX, la región fue casi siempre parte de algún reino o imperio mayor, y solo excepcionalmente constituyó por sí misma una unidad política independiente, como el Reino de Jerusalén durante las Cruzadas. Palestina, cuna de civilizaciones y de religiones, encrucijada de caminos, es la Tierra Santa de cristianos, judíos y musulmanes. Históricamente ha sido una región de conflictos religiosos y territoriales que aún perduran de forma muy aguda en el llamado conflicto árabe-israelí. En 1916, durante la Primera Guerra Mundial, Gran Bretaña conquistó la región. Al finalizar la guerra (1918), Francia e Inglaterra dirigieron la partición del Imperio otomano. La Conferencia de San Remo y el Mandato de la Sociedad de Naciones crearon el Mandato Británico de Palestina. Durante la guerra los británicos buscaron el apoyo del sionismo con la Declaración Balfour y en consecuencia favorecieron la creación en Palestina del "hogar nacional judío". De él quedó excluida la parte situada al este del río Jordán donde colocaron a uno de sus aliados hachemíes, Abdullah ibn Husayn , como emir de Transjordania. Aun así, la creciente inmigración judía provocó levantamientos de la población árabe, respondidos por los judíos, creciendo la violencia entre ambas comunidades. Al fin en 1948 los británicos decidieron retirarse dejando el problema en manos de la ONU (pues era un territorio bajo mandato internacional) y la ONU acordó el reparto del Mandato Británico en dos Estados, uno judío y otro árabe, aproximadamente iguales en extensión, según resolución 181 (II) de la Asamblea General de 1947. Tras la retirada británica, los judíos proclamaron la independencia del Estado de Israel en mayo de 1948, mientras que los árabes no aceptaron el reparto y declararon la guerra dos días después de la proclamación de la independencia del Estado judío. La guerra árabe-israelí de 1948, la primera de una serie de contiendas, culminó en un armisticio en 1949, que tuvo como consecuencia la ampliación del territorio de Israel y de Transjordania (que se anexionó Cisjordania). Por su parte, Egipto pasó a administrar la Franja de Gaza. La reivindicación explícita de una nación palestina independiente data de principios del siglo XX, con la creación de periódicos y sociedades nacionalistas. Cabe destacar que, hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX, la reivindicación nacional palestina convivió en conflicto con la tendencia política baathista que reivindicaba a Palestina como la parte sur de la Gran Siria. Esta corriente fue perdiendo su influencia, hasta desaparecer por completo con la fundación de la OLP, en 1964. En 1967, Israel respondió a los preparativos para la guerra total por parte de todos los países limítrofes, y lanzó un ataque preventivo contra Egipto, Siria y Jordania; lo que dio lugar a la Guerra de los Seis Días. El resultado de dicha guerra fue que Israel tomó el control de Cisjordania y Gaza, conquistó los Altos del Golán, la península del Sinaí y se anexionó Jerusalén Este (incluida la Ciudad Vieja). Israel devolvió el Sinaí a Egipto tras los acuerdos de Camp David y se retiró unilateralmente de la Franja de Gaza en el verano de 2005. A raíz de los Acuerdos de Oslo , en los Territorios Palestinos de la Franja de Gaza y Cisjordania se estableció la Autoridad Nacional Palestina, una administración autónoma palestina reconocida internacionalmente y que tiene el mandato de sentar las bases del futuro Estado palestino. El Gobierno de Israel está construyendo una barrera física en pos de la seguridad de sus ciudadanos, cuyo trazado ha sufrido varias denuncias ante el Tribunal Internacional de La Haya; asimismo, el Tribunal Supremo de Israel ha anulado diversas ampliaciones e introducido cambios en su trazado. Un informe de Naciones Unidas estima que dicha barrera redibujaría la línea de armisticio de 1948, la llamada Línea Verde, pudiendo llegar a aislar un 14,5 % del territorio Cijordania y alterando así la vida de cientos de miles de palestinos. El acuerdo al que la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) y el Estado de Israel llegaron en septiembre de 1993 (Declaración de Principios sobre Arreglos Interinos de Autonomía) diseñó a grandes rasgos el sistema de acceso a la autonomía de los territorios ocupados. En posteriores rondas negociadoras se concretaron las diferentes modalidades de la puesta en práctica de aquélla, se abordó su ampliación geográfica a las zonas no incluidas en la primera fase del proceso, y se culminó el diseño de las instituciones llamadas a regir los destinos de la nueva entidad política. Así, el acuerdo de 28 de mayo de 1995, denominado de Taba u Oslo II, definió los órganos integrantes de la Autonomía Palestina y fijó sus competencias. El órgano supremo de la misma es un Consejo de Autonomía integrado por 88 miembros, que son elegidos mediante sufragio universal directo por la población palestina de los territorios autónomos y Jerusalén Este (aunque esta última queda fuera de la aplicación de los acuerdos, en espera de una futura negociación sobre su estatuto) y forman parte asimismo del Consejo Nacional Palestino. Las funciones de gobierno recaen en la Autoridad Ejecutiva, encabezada por un presidente elegido también por sufragio universal directo. Está compuesta por 24 miembros, que son nombrados por el presidente y ratificados posteriormente por el Consejo, del cual deben ser miembros 19 de los 24. El volumen competencial de las instituciones antes descritas no es uniforme para todo el territorio y población de Cisjordania y la franja de Gaza, sino que responde a un diseño ciertamente complejo, recogido en el Acuerdo de Taba u Oslo II. En él se definen tres zonas diferentes para el territorio de Cisjordania: la 'A' comprende las siete principales poblaciones palestinas de Cisjordania: Jenín, Qalqilya, Tulkarm, Nablús , Ramallá, Hebrón y Belén (4% de la superficie cisjordana y 20% de su población), quedando excluidas Jerusalén Este y parte de Hebrón. Estas ciudades están bajo un estatuto similar al de la franja de Gaza y la ciudad cisjordana de Jericó, lugares pioneros en la aplicación de los acuerdos (mayo de 1994), y en ellas la Autoridad Palestina goza de la totalidad de los poderes civiles y de policía, aunque el ejército israelí conserva ciertas facultades de intervención. La zona 'B' comprende la casi totalidad de las 450 pequeñas poblaciones cisjordanas (23% de su superficie), cuya autonomía es menor, ya que la Autoridad Palestina sólo tiene en ellas los poderes civiles y parte de los de policía, conservando el ejército israelí las competencias de seguridad y un derecho unilateral y permanente de intervención. Por último, la zona 'C' incluye los asentamientos judíos, los lugares considerados estratégicos y los no poblados (73% de la superficie cisjordana), sobre los cuales Israel sigue ejerciendo competencias exclusivas, aunque está prevista la retirada progresiva de su ejército en etapas sucesivas y lugares concretos de esta zona. Las competencias de los órganos de gobierno palestino en las zonas citadas no se extienden a los colonos o los ciudadanos israelíes en tránsito, que continúan sometidos únicamente a las disposiciones emanadas de los órganos ejecutivos y legislativos radicados en Tel-Aviv. A pesar del alto grado de desarrollo alcanzado por la economía israelí, la situación en los territorios que integran la Autonomía Palestina está muy lejos de ser satisfactoria, a consecuencia de la violencia y conflictividad que han asolado la región en los últimos años. El despegue económico de ambos territorios se ha visto imposibilitado por los disturbios entre las fuerzas militares israelíes de ocupación y los grupos de resistencia palestinos, que alcanzaron su mayor virulencia en 1988, durante el levantamiento popular conocido como intifada . La agricultura se ve condicionada por las dificultades que ofrece el medio físico y la falta de infraestructuras, que sí existen en otras regiones de Israel (se cultivan principalmente cítricos, olivos y hortalizas). También se practica la ganadería, aunque la producción cárnica y láctea es muy modesta, y no existe apenas infraestructura de tipo industrial. A este respecto, debe hacerse mención de los graves problemas que condicionan el desarrollo de las actividades secundarias, tales como la falta de capitales y la imposición de políticas restrictivas por parte del gobierno israelí, que han impedido el desarrollo de industrias competitivas. Con todo ello, el sector de los servicios se configura como el más dinámico de la economía palestina, ya que aporta el 60% del producto interior bruto, frente al 7% de la agricultura y el 33% de la industria (la cifra per capita en 1995 era de apenas 2.500 $). El sector de la construcción emplea a un 28,2% de la población activa, mientras que el 21,8% de la misma se dedica a la agricultura y sólo el 14% está ocupado en la industria. No obstante, el desempleo alcanza cotas alarmantes en ambos territorios, con más de un 50% en Cisjordania y en torno al 70% en Gaza (1996). Ante este desolador panorama económico, los ingresos proporcionados por los trabajadores palestinos en Israel y otros países de la zona cobran una singular importancia para el mantenimiento de un aceptable nivel de vida en los territorios. Esta corriente migratoria se vio bruscamente interrumpida por la Guerra del Golfo, que llevó aparejada la restricción de la libre circulación de trabajadores en la región y obligó a muchos palestinos a volver a sus lugares de origen. También ha supuesto un gran quebranto económico el establecimiento por parte del gobierno israelí de controles rígidos para el tránsito entre los territorios autónomos y el resto de Israel, lo cual revela la estrecha vinculación de la economía palestina a la de su vecino e histórico enemigo hebreo, dependencia que, empero, es mutua, ya que la mano de obra palestina constituye una fuente de trabajo de gran importancia para el desarrollo israelí. Las monedas de curso legal en ambos territorios autónomos son el nuevo siclo y el dinar, propias respectivamente de Israel y Hay algunas organizaciones y partidos políticos palestinos que practican o han practicado la lucha armada o el terrorismo contra Israel y sus ciudadanos (tanto dentro como fuera de Israel y de los territorios palestinos), como medio para conseguir sus objetivos, los cuales han variado a lo largo del tiempo. No todas las organizaciones apoyan de la misma forma los ataques violentos contra la población israelí, ni estos se han mantenido iguales a lo largo del tiempo, pues ha variado su intensidad y su forma, habiéndose declarado numerosas treguas en función de la situación geopolítica del momento. La violencia política por parte de grupos árabes palestinos es anterior a la creación del Estado de Israel (1948) y, por tanto, de la ocupación de los territorios palestinos con la guerra de los Seis Días (1967). Durante el Mandato Británico tuvo lugar la matanza de Hebrón y la Masacre de Safed (1929). También la Gran Revuelta Árabe (1936) supuso numerosos actos de sabotaje contra infraestructuras británicas y ataques terroristas contra la población judía, alentados por líderes palestinos como Amin Al-Husseini, en una época de violencia mutua entre la población árabe y judía. Hay que decir también, que la contundente represión británica de esta rebelión desorganizó y debilitó en gran medida a los palestinos lo que los dejó sin defensa alguna frente a los ataques de los grupos armados judíos como la Hagana o el Irgun. La no aceptación del acuerdo del plan de partición de la ONU de 1947 fue la justificación que sirvió al incipiente estado judío, ya avalado por la comunidad internacional, para no respetarlo tampoco e ir más allá de las fronteras impuestas en la mesa de negociaciones. Los palestinos renegaban de él porque para ellos significaba entregar el control de más de la mitad del territorio a menos de un tercio de la población cuando lo cierto es que ellos eran los dueños legales de la mayor parte de las tierras palestinas antes de los acuerdos de partición. Por otra parte los líderes judíos aceptaron el acuerdo como un buen punto de partida para la creación de un estado judío. Estado que debía tener una amplia mayoría judía lo cual no era la realidad demográfica de la región. Estos hechos llevaron a un recrudecimiento de la violencia. El inevitable enfrentamiento dado el evidente conflicto de intereses se resolvió a favor de los judíos, mucho mejor armados y organizados, lo que conllevó la expulsión de gran cantidad de palestinos de los territorios que habitaban creándose, desde entonces, la problemática aún actual y de difícil solución de los refugiados palestinos. La destrucción completa de numerosas aldeas palestinas y el arrebatamiento por la fuerza de sus tierras llevados a cabo con una precisa planificación previa llevan a muchos historiadores actuales a considerar este episodio como una limpieza étnica organizada. A pesar de los repetidos acuerdos de armisticio la situación de los palestinos es vista por ellos mismos como de gran injusticia histórica y de humillación permanente lo que ha llevado a la proliferación de numerosos grupos armados que por una parte resisten a la ocupación atacando las colonias, los puestos de control o cualquier unidad militar y por otra han tratado de infundir temor en la sociedad israelí ya sea mediante atentados en el interior de sus fronteras o mediante el lanzamiento de cohetes en zonas limítrofes. Si bien las actividades de resistencia a la ocupación tienen pleno consenso entre la sociedad palestina no ocurre lo mismo con las actividades de terrorismo contra civiles dentro de las fronteras de Israel que algunos grupos rechazan o tratan de minimizar para no dar pretextos a Israel a atacar a su población civil y para no ser vistos por el exterior como terroristas sino como resistentes a la ocupación. La ocupación israelí de Gaza y Cisjordania es, de hecho, el principal foco de tensión que desde sus inicios motivó numerosos atentados de fedayines contra civiles israelíes, tanto dentro como fuera de Israel (secuestros de aviones y ataques como la Masacre de Múnich). En la década de los 1980, con la OLP exiliada en Túnez, se constató un descenso en los atentados. Pero, tras los acuerdos de Oslo, la violencia ha continuado: desde la firma de esos acuerdos (1993) y hasta julio de 2005, 821 civiles israelíes han sido asesinados en actos de violencia política, principalmente mediante atentados suicidas. La mayoría de ellos (553) lo fueron dentro de las líneas del armisticio de 1949. Las organizaciones que practican la violencia política contra Israel y sus ciudadanos han sido consideradas organizaciones terroristas por los Estados Unidos, la Unión Europea y otros países: • Hamás • Yihad Islámica Palestina • Frente Democrático para la Liberación de Palestina • Frente por la Liberación de Palestina • Frente Popular para la Liberación de Palestina • Septiembre Negro • Comités de Resistencia Popular • Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa • Como resultado de los Acuerdos de Oslo firmados entre el Estado de Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), se estableció en el año 1994 la Autoridad Nacional Palestina (ANP). Esta entidad jurídico-política fue diseñada como una autonomía transitoria, cuyo estatus final debía haberse concretado en el transcurso de los siguientes cinco años, como resultado de las negociaciones de paz entre las dos partes. • Según los Acuerdos de Oslo, la Autoridad Nacional Palestina tenía por misión ejercer el control sobre la seguridad interior y los asuntos civiles de las zonas urbanas de los Territorios Palestinos Ocupados (denominadas zona A, al principio el 3% de Cisjordania), y el control civil sobre las zonas rurales de estos mismos territorios (definidos como zona B). El resto de territorios, denominados zona C (que incluyen las colonias judías de Gaza y Cisjordania, la zona del Valle del Jordán y las conexiones terrestres entre las ciudades palestinas y que suponían al principio el 72-74% de Cisjordania), debían estar según estos acuerdos bajo responsabilidad exclusiva del Estado de Israel. • Más tarde, y como consecuencia del Memorandum de Wye River, firmado en 1998, se acordó una retirada israelí adicional de aproximadamente el 13% de Cisjordania, con lo que la zona C pasaría a ser del 72-74% al 60% aproximadamente del territorio y la zona A el 18%. Estas retiradas se llevaron a cabo solo parciamente, a la vez que el número de colonos israelíes se más que doblaba entre 1993 y la actualidad (de 270.000 a aproximadamente 560.000). • Como consecuencia de los Acuerdos de Camp David, y en virtud de la Orden Militar Núm. 947, el gobierno israelí creó en 1981 la Administración Civil para ocuparse de las todas las funciones burocráticas dentro de Cisjordania y Gaza. A la Administración Civil se le encomendaban "los asuntos civiles en la región, de acuerdo con las directivas de esta orden, para el bienestar y el bien de la población y con el fin de suministrar y poner en práctica los servicios públicos, y teniendo en cuenta la necesidad de mantener una administración ordenada y el orden público en la región" 49 Actualmente, la Administración Civil tiene plena autoridad sobre la población de los territorios definidos como zona C por los Acuerdos de Oslo (actualmente el 60% de Cisjordania, aproximadamente) en asuntos relacionados con la seguridad, planificación urbanística, construcción e infraestructura. También tiene funciones de coordinación y enlace, civil y de seguridad, con la Autoridad Nacional Palestina en las zonas A y B. La Administración Civil es una parte integral del ejército israelí y mando central de las operaciones tanto rutinarias como de emergencia. Desde 2010 está dirigida por el brigadier general Moti Elmoz. Para Gaza hay una Administración de Coordinación y Enlace.52 • La Administración Civil es una parte de una entidad más grande conocida como Unidad del Coordinador de las Actividades Gubernamentales en los Territorios (COGAT, por sus siglas en inglés), que está subordinada al Ministro de Defensa de Israel y forma parte del Estado Mayor General. La COGAT es responsable de la aplicación de la política del gobierno israelí en Cisjordania y Gaza y es la autoridad civil para la planificación urbanística y la infraestructura residencial en Cisjordania, donde atiende las necesidades de los asentamientos israelíes. Desde 2009 está dirigida por el comandante general Eitan Dangot. • La Administración Civil prohíbe la construcción palestina en el 70% de la zona C, debido a diversas razones como la definición de estas áreas como tierras estatales o reservas naturales, o por la incorporación de estas tierras a la jurisdicción de los asentamientos y los consejos regionales. En el 30% restante de la zona C edificar no está a priori prohibido, pero cualquier tipo de construcción debe ser previamente aprobado por la Administración Civil, ya sea para viviendas particulares, estructuras agrícolas o infraestructuras. La Administración Civil, sin embargo, impone severas restricciones a la edificación. Hasta la fecha, la Administración Civil ha evitado aprobar cualquier plan urbanístico general para más del 90% de las aldeas situadas totalmente dentro de la zona C y ha aprobado los planes generales de solo 16 aldeas. Estos planes, elaborados sin la participación de los residentes locales, no cumplen con las necesidades de estos, dado que los límites establecidos en estos planes fueron determinados de acuerdo a las zonas edificadas de cada pueblo en el momento de la planificación, lo que impide la expansión para satisfacer el crecimiento de la población. En consecuencia, los palestinos no se molestan en solicitar un permiso de construcción, por lo que las órdenes de demolición son habituales. Según cifras de la Administración Civil, entre 2000 y 2012 la Administración Civil emitió 9.682 órdenes de demolición de estructuras palestinas construidas sin permiso y ha demolido 2.829 de ellas. -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Diseño de portada Nombre del autor: Ignacio Ramón Echeburúa Estévez Nombre del autor en la portada: Ignacio R. Echeburúa Título del Libro: El contencioso palestino-israelí Texto solapa portada (400 caracteres con espacios). Biografía del autor: Sólo voy a citar mis últimas publicaciones. En esta última órbita, se sitúa el libro titulado “El Griego y su Literatura Clásica”, que sacó a la calle la Editorial pc de Palma de Mallorca, en su sede de Barcelona. Le siguió un libro sobre “ASTRONOMÍA”, que editó en junio de 2022, la Editorial Autografía de Barcelona. Asimismo, los tres libros siguientes han sido publicados por la Editorial Autografía. En junio de 2023 vio la luz el libro titulado “Historia de la física”. Este libro tiene 282 páginas y forma parte de la colección Fondo de la editorial. Se puede adquirir en librerías online como Librería Oxford, Buscalibre y Agapea. En enero de 2024 salió a la calle el libro titulado “JOSÉ ORTEGA Y GASSET y la razón histórica”. Ortega nos dice que necesitamos una razón que sea capaz de describir los sentidos del mundo humano, que nos permita entender la realidad humana. A la razón pura le es imposible captar al hombre en su singularidad, en sus realizaciones históricas, la razón pura no nos sirve; la razón matematizante... Por otro lado, “Mis Relatos” es mi única obra de narrativa, la cual contiene tres relatos cortos, como son “¡Una boda que se las trae!”, “Aires de romería: El Rocío” y, para terminar, “Con faldas y ¡a lo loco!”. Fue puesta en la calle en marzo de 2025 por la mencionada Editorial Autografía, en la categoría de Ficción. Ya está en la editorial el libro titulado “Nuevos Relatos”, que saldrá a la calle en septiembre de este año y contendrá cinco narraciones, cuyos títulos son: a) El Gernika; b) EL suicidio de un filósofo; c) En una casa que no quiero recordar; d) San Juan de Gaztelugatxe, y e) Deporte Rural Vasco. Por último, quiero indicar que Ediciones Europa acaba de enviarme una propuesta editorial por la que se compromete a publicarme el título “Mis Cuentos”, que se integra por las narraciones siguientes: a) Leyendas y sagas de la mitología nórdica, b) Los vikingos y su mitología, y c) La vida desde los inicios, para los niños. Su correo electrónico es: editor3@grupoeditorialeuropa.es/ Sin embargo, tengo redactada mi primera novela, de la que no falta ni un detalle, que se titula “Una comunidad de Carmelitas descalzas”, incorporando a este título sendas fotografías. Son sus dos personajes centrales Jorge y Luis Enrique, quienes con diálogos llenos de frescura y sinceridad nos abren las puertas del convento de Santa Teresa de San Sebastián. Dicha novela, que se trata de ser una novela histórica, se encuentra en la bandeja de entrada, pero aún no tiene un destinatario concreto. Y, últimamente, se ha redactado otra novela, titulada Un catamarán nuevo, con una extensión parecida a la anterior, aunque el nº de capítulos se queda en seis. Asimismo, tengo otras dos novelas en su correspondiente borrador: El advenimiento de la ultraderecha, obra bien documentada, que acontece en el aula magna de la Universidad de Buenos Aires, donde dialogan un grupo de alumnos y su catedrático en ciencia política; y Una cuadrilla de amigos, en la que se hace un estudio de la verdadera amistad, colándonos en una cuadrilla de txikiteo, contándose con seis protagonistas: Juan, Fernando, Moncho, Emilio, Ricardo e Iñaki, que soy yo mismo (el narrador). Texto de la contraportada (500 caracteres con espacios). Sinopsis: He cambiado el título actual, Un encuentro casual y fortuito, por el de El contencioso palestino-israelí. Este Libro se estructura en cuatro capítulos, que serían: El palestino y el israelí, El Estado de Israel, Primeros ministros de Israel (siendo los dos primeros David Ben-Gurión, Levi Eshkol…) y, por último, El Estado de Palestina. La obra articula tres protagonistas, que son Muhamad –árabe- y Akerman –israelí-, que se encargan de dar vida al primer capítulo, y, además, Yo, que soy un narrador anónimo. Se habla, entre otras cosas, de la Franja de Gaza, de Hamás, de la Tercera guerra árabe-israelí, de la intifada, etc., etc. El Estado palestino se creó en 1988, cuando el Consejo Nacional de Palestina reunido en Argel proclamó el establecimiento del Estado de Palestina. El Consejo de Seguridad exigió que Israel retirara sus fuerzas del Líbano “inmediata e incondicionalmente” hasta las fronteras reconocidas internacionalmente. El Estado de Israel se creó en 1948, el mismo año en el que el Reino Unido dejó la región y dio por terminado su Mandato, pero no hubo creación de un Estado palestino sino una guerra iniciada por Egipto, Jordania, Siria, Líbano e Iraq. Diremos, por otra parte, que en el escenario palestino-israelí las fuerzas militares ofrecen una gran desproporción a favor de Israel, que se abastece del armamento que necesita en el mercado de EE.UU. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, confirma que el Consejo de Ministros ha aprobado el reconocimiento del Estado de Palestina, tal y como anunció el 22 de mayo en el Congreso de los Diputados. En tiempos antiguos, Palestina estuvo habitada por pueblos semitas, siendo los primeros los cananeos. Según la tradición, Abraham, ancestro común de judíos y árabes, llegó de Ur a Canaán. Texto solapa contraportada (300 caracteres como máximo con espacios): Los anuncios sobre el reconocimiento de un Estado palestino por parte de Australia, el Reino Unido, Canadá y Portugal reflejan la frustración ante la conducta de Israel en Gaza y Cisjordania, según los expertos. El Reino Unido, Australia, Canadá y Portugal dijeron hace unos días que reconocían un Estado palestino, medidas ampliamente esperadas que imitan planes similares de otros aliados de Estados Unidos. La noticia se produce en medio de la indignación mundial por la guerra en Gaza, que ha matado a decenas de miles de palestinos y ha dejado en ruinas gran parte del enclave. La semana pasada, una comisión de Naciones Unidas que investigaba la guerra dijo que Israel estaba cometiendo genocidio contra los palestinos, afirmación que Israel ha rechazado. ¿Qué concepto –o conceptos- pretende transmitir en su Libro? La guerra palestino-israelí es un auténtico genocidio. Un genocidio es un crimen de derecho internacional que consiste en actos cometidos con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso. La definición legal, establecida por la ONU tras el Holocausto, incluye: matar miembros del grupo, causarles daño físico o mental grave, someterlos a condiciones de vida para su destrucción, impedir sus nacimientos o trasladar forzosamente a sus niños a otro grupo. La principal diferencia entre genocidio y masacre es la intención: el genocidio busca destruir a un grupo humano entero, mientras que una masacre es una matanza masiva sin ese objetivo específico de exterminio. El genocidio es un tipo de masacre que implica un plan de destrucción deliberada de un grupo nacional, étnico, racial o religioso. La Corte Penal Internacional (CPI) juzga individuos por genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra. Los tipos de genocidio se basan en los actos cometidos con la intención de destruir un grupo nacional, étnico, racial o religioso. Según la Convención de la ONU, estos actos incluyen matar a miembros del grupo, causarles daños corporales o mentales graves, someterlos a condiciones de vida destinadas a su destrucción física, impedir nacimientos o trasladar forzosamente a sus niños a otro grupo. ¿Qué significa el título de este Libro? Esta obra se titula El contencioso palestino-israelí, entendiéndose por contencioso que es objeto de litigio con oposición entre partes. La guerra se puede entender como un conflicto violento entre entidades distintas mediante el uso de una fuerza armada, pero la noción de guerra en la actualidad no solo se entiende en términos militares, sino que también define otros tipos de guerras: económicas, psicológicas, etc. Así pues, los límites entre el estado de guerra y el estado de paz son difusos. ¿Cuál es el público principal al que va dirigido el Libro? Este Libro quiere ser una apelación al alma humana. Las guerras, que son desastrosas por sus consecuencias, resultan ser completamente absurdas. -------------------------------------------------------------------------------

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