miércoles, 26 de noviembre de 2025

ENSAYO, Arquitectura europea (siglos IX-XIX).

Conocer la historia de la arquitectura, desde los inicios de la civilización hasta la actualidad, te ayudará a entender una de las formas de expresión más visibles y duraderas de la historia del ser humano. Además, podrás tener una mejor perspectiva sobre las edificaciones más representativas del mundo. Por otro lado, ¿sabías que la arquitectura es considerada una de las siete artes universales? El diccionario de la Real Academia Española define esta técnica como “el arte de proyectar, diseñar y construir edificios”. La historia de la arquitectura comienza con la necesidad del hombre de hacerse sedentario y se transforma en las expresiones de las diferentes culturas que más perduran en el tiempo. Y, así como ha mutado el estilo arquitectónico, también ha cambiado nuestra percepción sobre la arquitectura en sí. En este post, te contaremos todo sobre la evolución de la historia de la arquitectura occidental y las características de las diferentes etapas. También, te mostraremos algunas de las obras más representativas de cada periodo. A partir del año 1000 se produjo en Europa (y especialmente en Alemania, Francia y España) la eclosión del ARTEROMÁNICO. En las formas arquitectónicas se desarrollaron innovaciones centradas en torno a la vida monástica y el culto a las reliquias, lo que dio lugar a la construcción de numerosos monasterios y catedrales. La ordenación del monasterio, establecida en época carolingia por la Regula Sancti Benedicti de San Benito de Nursia (480-553), no experimentó grandes modificaciones en el románico. En las iglesias de los monasterios románicos, regidos por la regla de la abadía de Cluny, las innovaciones de mayor alcance fueron la construcción de naves colaterales y la ampliación del deambulatorio, para facilitar el paso de las continuas procesiones que los monjes debían realizar cantando los salmos por el recinto eclesial. El monasterio románico incorporaba también la sala capitular, dedicada a la lectura diaria de los capítulos de la regla, y el locutorio, único lugar donde se podía romper la imposición de silencio. Junto con el monasterio, la otra construcción que experimentó notable auge en la arquitectura románica fue la iglesia de peregrinación. Eran iglesias de grandes dimensiones con tres o cinco naves y girola con capillas y con amplias tribunas para acoger a los peregrinos. En las iglesias románicas predominaba el macizo sobre el vano, los muros eran gruesos, la iluminación escasa, las bóvedas de cañón o de arista y los arcos eran semicirculares, llamados de medio punto, a veces decorados con molduras. Dicho lo cual, vamos a ver seguidamente el ARTE CISTERCIENSE. En su afán por devolver la profundidad espiritual al monacato, Roberto de Molesmes renunció al contacto con el mundo y dictó unas normas muy concretas de austeridad, que debían regir la vida de los monjes y que se inspiraban en la más absoluta pobreza. Impuso la obligación del trabajo manual, fundamentalmente agrícola. Tras la fundación, en 1098, de la abadía de Cîteaux, la orden cisterciense conoció su primera expansión entre los años 1113 y 1115, cuando se fundaron otros cuatro monasterios en Francia: Claraval, La Ferté, Pontigny y Morimond. Si Roberto de Molesmes fue el artífice de la reforma religiosa, Bernardo de Claraval (1090-1153) fue el reformador estético y a quien se debe principalmente el florecimiento del arte cisterciense. Durante los veinte años en que dirigió la orden se fundaron setenta y dos monasterios, todos ellos en lugares inhóspitos, en los valles menos fértiles, pero siempre en hermosos parajes y bajo la dependencia directa de la casa madre de Citeaux, con la que mantenían contacto. San Bernardo impuso una vida sencilla dentro del monasterio. Todo en su interior era austeridad, desde los hábitos blancos y los crucifijos de madera pintada a los cálices sin labrar y los candelabros de hierro, pasando, por supuesto, por la sencillez de la liturgia. La arquitectura reflejaba también en sí misma esas normas de austera vida monacal. San Bernardo convirtió la iglesia en un simple oratorio, sin cripta, sin tribunas, sin torres. Prescindió incluso de las fachadas. Las paredes eran de piedra vista, o enlucidas en blanco, sin pinturas, sin vidrieras.Todo ello contrastaba sin duda con la riqueza ornamental de las iglesias cluniacenses. Especial énfasis puso San Bernardo en lo innecesario de los relieves escultóricos. Las únicas imágenes permitidas en las iglesias eran las de la Virgen, aparte de los modestos crucifijos pintados.Y, sin embargo, aun condenando el lujo y el exceso ornamental, no dejó de impulsar el arte, sobre la base de tres principios básicos: claridad, limpieza y durabilidad. Destacan así en las construcciones, de piedra de buena calidad, la armonía de las proporciones, las bóvedas en las estancias y, más tarde, la crucería gótica. El claustro sigue siendo el centro de la vida monacal, aun con dos variaciones: el refectorio, en dos alturas, con columnas y muy luminoso, se sitúa transversalmente a un lado del claustro, rompiendo a veces la simetría arquitectónica externa; y la zona reservada a los conversos se integra en el claustro, no queda apartada como en los monasterios cluniacenses. La situación perpendicular de los refectorios rompía a menudo la simetría externa de la construcción, imponiendo volúmenes que sobresalían en distinta medida; pero ello no importunaba a los monjes blancos, para quienes la armonía se valoraba desde el claustro. Junto a la iglesia, amplia y de arquitectura sencilla pero poderosa, se abrían los dormitorios, en la planta alta, alrededor del claustro.Y, en las inmediaciones de la iglesia, la hospedería, la enfermería y todas las edificaciones necesarias para la vida de la comunidad. Por otro lado, el período o el ARTE GÓTICO se extiende desde mediados del siglo XII en Francia, y desde el siglo XIII en el resto de Europa, hasta finales del siglo XV. El término gótico fue acuñado ya en el siglo XVI por el renacentista italiano Giorgio Vasari con tono peyorativo -"arte de godos"- para definir el estilo originado en Francia y que se extendió después por otros países. El gótico fue resultado de la evolución de las técnicas de construcción, como la aparición del arco apuntado, y del desarrollo de una cultura urbana, cuya principal representación era la catedral, construcción de carácter religioso pero también símbolo de la prosperidad de la urbe. Las construcciones góticas tienen como referente el ideal político de la monarquía francesa: la grandeza del rey, su derecho divino y su vinculación al principio de que Dios es la luz, formulado por un filósofo del siglo I, llamado Dionisio el Pseudo-Areopagita, que, influido por las ideas de Plotino, desarrolló dicha teoría. Su nombre coincide con el del patrono de Francia, san Dionisio, a quien se consagró la abadía de Saint-Denis, considerada como la primera edificación gótica. Entre los rasgos principales de la arquitectura gótica cabe citar: la desmaterialización del muro, que permitía la penetración de la luz a la mayor parte del interior de la edificación.Tal percepción se obtenía a través del uso del arco apuntado y la bóveda de crucería. La distribución de los empujes a través de arcos y nervios, y su transmisión a contrafuertes y arbotantes en el exterior de la edificación, hacían innecesario el levantamiento de gruesos muros. La catedral gótica se distingue también por: • La amplitud de espacio en la cabecera. • La proliferación de capillas laterales. • La organización de los muros en tres niveles, quedando el tercero reservado a las numerosas vidrieras que permitían la entrada de luz. • Rosetones de vidrieras, generalmente en los extremos norte y sur. Sobre EL GÓTICO DE TRANSICIÓN apuntaremos lo siguiente: El reinado de los Reyes Católicos (1474- 1516) coincidió con la evolución de un estilo de transición en el que a las premisas góticas se incorporaban elementos procedentes del Renacimiento italiano. Se levantaron en esta etapa iglesias con formas profusamente decoradas, con influencias de diversa índole, como las del gótico flamígero francés o el estilo mudéjar. Entre las obras más significativas de esta corriente cabe destacar la iglesia de San Juan de los Reyes, de Toledo, el Palacio del Infantado, de Guadalajara, o la iglesia de San Pablo, de Valladolid. Acerca del ARTE DEL RENACIMIENTO destacaremos, sobre todo, que el principio fundamental del Renacimiento era la recuperación de los ideales de la Antigüedad clásica, con una recreación original que tenía como pilares la consideración del arte como actividad autónoma y superior, desvinculada ya de la religión, y la ubicación del ser humano como centro del universo, según las concepciones filosóficas del humanismo. Desde un punto de vista cronológico, se extendió, esencialmente en Italia, desde la segunda mitad del siglo XIV hasta el siglo XVI, con la culminante obra de Leonardo da Vinci (1452-1519), Rafael (1483-1520) y Miguel Ángel (1475-1564). Las primeras fuentes accesibles para desarrollar el principio renacentista de la recuperación de los valores de la Antigüedad clásica fueron las ruinas romanas. Junto con ellas tuvo extraordinaria importancia el tratado De architectura del romano Marco Vitruvio (n. h. 1 a. C.), que fue recuperado, interpretado e ilustrado a lo largo del siglo XV y que dio lugar, a su vez, a la compilación de varios tratados vitruvianos de arquitectos como JacopoBarozzi, llamado el Vignola (1507-1573), quien concluyó la cúpula de San Pedro diseñada por Miguel Ángel, y Andrea Palladio (1508-1580). Los dos grandes arquitectos de la primera etapa del Renacimiento son: • Filippo Brunelleschi (1377-1446): alcanzó fama legendaria por resolver el problema de la gran cúpula de la iglesia de Santa María del Fiore de Florencia, con dos estructuras superpuestas que sustentaban en todo momento la cúpula exterior a medida que se levantaba. Otras de sus grandes obras fueron la basílica de San Lorenzo, la capilla Pazzi y el hospital de los Inocentes, todas ellas en la capital toscana. • Leone Battista Alberti (1404- 1472): entre sus obras destaca la iglesia de San Andrés de Mantua, con una nave central rectangular, concluida con un presbiterio cubierto por una cúpula y seis capillas laterales. Otros de sus modelos arquitectónicos son la fachada de Santa María Novella y el palacio Rucellai, ambos en Florencia. Tras el nacimiento y desarrollo del Renacimiento en Florencia a lo largo del siglo XV, la arquitectura alcanzó su etapa de madurez principalmente en Roma, donde produjeron lo mejor de su obra Donato Bramante (1444-1514) y, por supuesto, Miguel Ángel Buonarrotti (1475-1564). • La Roma de las primeras décadas del siglo XVI alcanza el esplendor con el llamado Renacimiento clásico. A esta etapa pertenece el pequeño templete de San Pietro in Montorio. Costeada por los Reyes Católicos de España y levantada en el lugar en el que se creía que fue martirizado San Pedro, esta obra de Bramante es un templo de planta circular, rodeado de columnas de órdenes clásicos, coronados por un tambor y una cúpula semiesférica. Esta edificación se constituyó en el modelo del equilibrio y refinamiento renacentistas. • La culminación del Renacimiento clásico fue la construcción de la nueva basílica de San Pedro, iniciada en 1506 sobre un proyecto de Bramante y continuada después por Miguel Ángel, que aún dejaría inconcluso a su muerte el levantamiento de la grandiosa cúpula, terminada por Vignola. Tras el auge del Renacimiento clásico se desarrollaron dos tendencias: el MANIERISMO, caracterizado por una interpretación libre y subjetiva de los principios estilísticos, y el ARTE DE LA CONTRARREFORMA, más uniforme e inspirado en los ideales pastorales de la iglesia de la época. Las ideas de la Ilustración y los descubrimientos arqueológicos, que hicieron renacer el interés por la Antigüedad grecorromana, fueron la base de la estética del NEOCLASICISMO, que tenía como objetivo la recuperación del orden y la razón a través de la adopción de las formas clásicas, como reacción a la exuberancia del Barroco tardío y el rococó. Desde el punto de vista arquitectónico, el neoclasicismo constituyó una fase de transición hacia la arquitectura del siglo XIX, en la que se desarrollarían los principios de la Revolución Industrial, con el consiguiente auge de la ingeniería. Los arquitectos más notables del estilo neoclásico fueron: • William Kent (1685-1748), inglés, autor de la Chiswick House de Londres. • Lord Burlington (1649-1753), hacendado mecenas. • Robert Adam (1728-1792), escocés quien, también en Londres proyectó el edificio de la Real Sociedad de las Artes. Creador de un estilo propio, el «estilo Adam». • K. G. Langhans (1732-1808), alemán, cuya más célebre creación es la puerta de Brandenburgo de Berlín. • Jacques-Germain Soufflot (1713-1780), francés, autor de la iglesia de Santa Genoveva, secularizada durante la Revolución Francesa y convertida en el Panteón. • La arquitectura neoclásica en España está representada por: • Francesco Sabatini (1722-1797), de cuya producción sobresalen la puerta de Alcalá y los jardines del Palacio Real, de Madrid. • Juan de Villanueva (1739-1811), autor de proyectos como el Museo del Prado o el Oratorio de Caballero de Gracia, ambos en Madrid. • Ventura Rodríguez (1717-1785), entre cuyas obras destacan la fachada de la catedral de Pamplona y el palacio de Liria, en Madrid. A lo largo de la ARQUITECTURA DEL SIGLO XIXse desarrollaron las técnicas de construcción en hierro y cristal, que sentaron las bases de la arquitectura moderna y que compartieron protagonismo con las diferentes corrientes de la denominada arquitectura historicista. El siglo XIX fue testigo del desarrollo del curioso fenómeno del HISTORICISMO ARQUITECTÓNICO, consistente básicamente en la recuperación de principios arquitectónicos de otras épocas. Entre las corrientes neoárabes, neobarrocas o neobizantinas, destacó muy especialmente el neogótico británico, basado en el revival o resurrección de los principios estéticos del gótico. Entre las edificaciones más destacables de este estilo cabe citar el conjunto del Parlamento británico, obra de Charles Barry (1795-1860) y A.W. Pugin (1812-1852). Notables fueron también las variantes exóticas, como el llamado neogótico indio, del que el Pabellón Real de Brighton, obra de John Nash (1752-1835), constituye un ejemplo característico. La Revolución industrial de las últimas décadas del siglo XVIII planteó una serie de desafíos arquitectónicos derivados de la necesidad de construir estaciones de ferrocarril, fábricas, almacenes y miles de nuevas viviendas, como consecuencia de la rápida expansión de las ciudades. La creación de una nueva tecnología industrial y el uso generalizado del hierro y el cristal como materiales de construcción constituyeron la base del DESARROLLO Yde la EXPANSIÓN DE LA INGENIERÍA. • Escuela de Chicago: la culminación del asentamiento de la nueva tecnología constructiva la protagonizaron los miembros de esta escuela.Tras el incendio que destruyó buena parte de la ciudad en 1871, un grupo de arquitectos, entre los que cabe citar a Henry H. Richardson (1838-1886) y Louis Henry Sullivan (1856-1924), diseñaron gran número de construcciones de hierro, hormigón y cristal, entre los que se encuentran los primeros rascacielos, símbolo de las megalópolis industriales y manifestación de una nueva estética arquitectónica. Como reacción de rechazo hacia las corrientes historicistas se desarrolló en distintos países europeos un movimiento orientado a la valoración de lo «moderno», lo «libre» y lo «creativo». Con rasgos identificativos, como la sofisticación, la valoración de las artes decorativas y el diseño, y cierta preferencia por las líneas curvas y las formas irregulares, el movimiento adoptó la denominación genérica de MODERNISMO ARQUITECTÓNICO, pero presentó denominaciones nacionales específicas como Art Noveau, en Francia, Jugendstil, en los países germánicos, o estilo Liberty en Italia. Tres fueron las grandes figuras de la arquitectura modernista: • El escocés Charles Rennie Mackintosh (1868-1928), autor de edificios como la Escuela de Arte de Glasgow, que aunó la decoración modernista con estructuras funcionales más próximas a las de la escuela de Chicago. • El belga Henri van de Velde (1863-1957), en cuya producción sobresale el Teatro de la Exposición de la Werkbund de Colonia, extendió su obra a la pintura, la ilustración y las artes decorativas. • El español Antonio Gaudí (1852-1926), que desarrolló una obra de personalísimos planteamientos, de carácter libre e intuitivo, que tendría gran influencia en la arquitectura y en todo el arte de vanguardia del siglo XX. Entre sus creaciones, casi todas ellas en la ciudad de Barcelona y su entorno, sobresale el templo de la Sagrada Familia, proyecto inacabado que ocuparía gran parte de su la vida creativa. Son destacables, asimismo, la Casa Batlló, la Casa Milá, conocida como La Pedrera, y el palacio y el parque Güell. El rápido crecimiento de la población urbana en la segunda mitad del siglo XIX obligó a las autoridades a plantear la reforma de la estructura global de las ciudades, dando así nacimiento y DESARROLLO AL URBANISMOcomo rama complementaria de la arquitectura. Este replanteamiento debía tener en cuenta, como principales condicionantes, los aspectos siguientes: • Nuevos modelos de producción económica. • Desarrollo del transporte autopropulsado. • Facilitación de las comunicaciones. • Control sanitario a través de redes de alcantarillado. • Control de las calles por parte de las fuerzas del orden. • Espacio para cementerios, parques y jardines. • En este contexto cabe citar como primeras grandes figuras del urbanismo a: • Georges Haussman (1809-1891), prefecto de París, creador del monumental proyecto de reestructuración del París del segundo Imperio. • Ildefonso Cerdá (1816-1876), ingeniero español, autor del Plan de Ensanche y Reforma de Barcelona, emprendido en 1859. GustaveEiffel,Torre Eiffel, 1881-1889, (París). Y, aquí vamos a poner el final de este recorrido por la arquitectura europea, de los siglos IX-XIX. Conocer la historia de la arquitectura, desde los inicios de la civilización hasta la actualidad, te ayudará a entender una de las formas de expresión más visibles y duraderas de la historia del ser humano. Además, podrás tener una mejor perspectiva sobre las edificaciones más representativas del mundo. Por otro lado, ¿sabías que la arquitectura es considerada como una de las siete artes universales? El diccionario de la Real Academia Española define esta técnica como “el arte de proyectar, diseñar y construir edificios”. La historia de la arquitectura comienza con la necesidad del hombre de hacerse sedentario y se transforma en las expresiones de las diferentes culturas que más perduran en el tiempo. Y, así como ha mutado el estilo arquitectónico, también ha cambiado nuestra percepción sobre la arquitectura en sí. En este ensayo, te contaremos todo sobre la evolución de la historia de la arquitectura occidental y las características de las diferentes etapas. También, te mostraremos algunas de las obras más representativas de cada periodo. Si quieres saber más… ¡continúa leyendo! La arquitectura romana dio paso a la ARQUITECTURA ROMÁNICA, desarrollada entre el siglo X y XII d. C.; es decir, en los primeros siglos de la Edad Media. Está inspirada en la arquitectura romana, pero incluye elementos del Medio Oriente, además de estar basada en el cristianismo, impulsado por las reformas de Cluny. La mayoría de construcciones en la historia de la arquitectura románica eran religiosas, por lo que podemos ver muchas iglesias, templos, castillos y monasterios en este estilo arquitectónico. Lo que caracteriza a la arquitectura románica es que tiene un estilo más sobrio que la romana, por ejemplo. Vemos el uso de contrafuertes, columnas exteriores muy gruesas (para soportar techos muy elevados), arcos en las puertas tallados y capiteles muy decorados, así como también los templos abovedados. Algunos rasgos característicos del estilo arquitectónico románico son: • Las edificaciones altas. • Las cúpulas. • Las construcciones hechas con piedra. • Las cornisas con canecillos. • Las columnas adosadas. • Las bóvedas de cañón y de cuarto de esfera. Por ejemplo, entre los famosos edificios románicos tenemos la Abadía de Saint-Germain-des-Prés, en París, y la basílica de San Clemente de Letrán, en roma. La historia de la ARQUITECTURA GÓTICA comienza hacia finales del siglo XII y se entendió hasta los inicios del siglo XVI. El estilo gótico estaba muy orientado a la religiosidad, pero fue usado tanto en catedrales e iglesias como en construcciones civiles, como ayuntamientos y castillos. La arquitectura gótica, en contraparte con la románica, buscó ser lo más luminosa posible. Se caracterizó por tener grandes ventanales, decorados con vidrios de colores llamados vitrales. Estos contenían ilustraciones de la Biblia o de Santos. Se trabajó más en la estructura externa, con un extenso trabajo de contrafuertes y arcos que sostenían estructuras mucho más altas. Otro rasgo representativo del estilo gótico es la reducción del grosor de los muros y la verticalidad. La arquitectura gótica intentaba llegar lo más alto posible, ya que era una forma simbólica que transmitía que las iglesias buscaban alcanzar el cielo. Por ende, se incorpora el recurso característico de la aguja con este fin. Otro elemento muy gótico es el rosetón, que son vitrales inspirados en la forma de las rosas, colocados en el techo de las iglesias o detrás de las esculturas religiosas. ¿Quieres oír algo curioso? A pesar de que reconocemos a las gárgolas como parte de la historia de la arquitectura gótica, no son exactamente propias de este período. Los griegos también incorporaron este elemento previamente. La Catedral de Notre Dame en París es una construcción muy famosa en la historia de la arquitectura y, por lo tanto, muy característica del periodo gótico. Otro ejemplo claro de la arquitectura gótica es la Catedral de Milán. La historia de la ARQUITECTURA RENACENTISTA sigue con el renacentismo en los siglos XV y XVI. La Edad Moderna surge con el descubrimiento de América y finaliza con la Revolución francesa. Esta rechaza la cultura de la Edad Media y le da un concepto nuevo al rol del hombre en el mundo. Comparado con la perspectiva del teocentrismo, ahora el ser humano es el centro de todas las cosas. En el periodo de la arquitectura renacentista se empezó a reconocer al arquitecto como profesional, pues las obras tenían en su documentación registro de quién era el autor. Algunos de los más famosos son Miguel Ángel, Donato Bramante, Leon Battista Alberti, Jacopo Vignola y Leonardo Davinci. En la arquitectura del renacentismo, puedes apreciar los esquemas de la arquitectura gótica con inspiración en el arte clásico. El concepto de la perfección en la arquitectura renacentista está ligado al concepto de la tabla de ajedrez. Esto se ve en edificios ordenados y colocados en intervalos de espacios regulares. Asimismo, se ve el empleo de la perspectiva y la simetría. La Plaza del Capitolio de Miguel Ángel es un ejemplo del uso de la perspectiva como pionero en la historia del planeamiento urbanístico. La arquitectura del renacimiento comienza con la construcción del domo de Santa María del Fiore (1420 - 1436). No existía una planificación precisa de la obra, pero había un plano general con la distribución. Sin embargo, se puede ver una mezcla de diferentes estilos, ya que su construcción duró un periodo de aproximadamente 200 años. La historia de la arquitectura del renacentismo se divide en dos etapas: el quattrocento y el cinquecentto. El período del QUATTROCENTO de la arquitectura renacentista se desarrolló en el siglo XV. También se le conoce como la primera fase del Renacimiento. Aquí vemos el dominio del lenguaje clásico de la sencillez y la simetría. Ejemplos de obras arquitectónicas de esta etapa son: • La Capilla de San Lorenzo. • El Palazzio Pitti. • La basílica de Santa María Novella. El período del CINQUECENTO de la arquitectura del Renacimiento se desarrolló en el siglo XVI. Esta etapa se caracteriza por la búsqueda de la innovación de lo clásico y la tendencia a la monumentalidad. Asimismo, se mudó a Roma gracias a la influencia de la Iglesia católica y de los papas. Algunos ejemplos son: • La basílica de San Pedro (una mezcla entre el Renacimiento y el Barroco). • El Templete de San Pietro in Montorio. La ARQUITECTURA MANIERISTA se desarrolló entre 1530 y 1610. El término manierista es sinónimo de ligereza y sofisticación, aunque también se podría decir que representa la forma en que cada artista trabaja, ya que no tiene una tipología establecida. En esta corriente de la historia de la arquitectura, vemos elementos clásicos utilizados con libertad y bajo el criterio de cada artista. Además, se ven soluciones más coherentes con la sociedad. Muchos autores dicen que la arquitectura manierista es una etapa de transición entre el Renacimiento y el Barroco. Sin embargo, ahora lo clasifican como una reacción ante el ideal de belleza. Ejemplos de este estilo son: • La Villa Farnesina (Roma). • El Palacio del Té (Roma). • El castillo de Chambord (Francia). La ARQUITECTURA BARROCA aparece en el siglo XVI, siendo el primer estilo de arquitectura occidental que llegó a América. El estilo barroco se caracterizó por su dramatismo, dinamismo y por sus ángulos cóncavos y convexos. Este estilo buscaba romper con la rigidez y la verticalidad del gótico y la simpleza del renacentismo. Como varios de los estilos anteriores, la arquitectura del Barroco estaba muy influida por la religión, por lo que sería aplicada tanto al diseño de las iglesias y construcciones civiles. A partir de este estilo, las ciudades empiezan a organizarse de forma más ordenada, en comparación a las ciudades de la Edad Media. La arquitectura barroca se distingue por la ornamentación excesiva, la pérdida de la funcionalidad, la abundancia de ventanas, las ilusiones ópticas y la integración de la pintura en la construcción. Los materiales eran, principalmente: • Mármol. • Piedra. • Ladrillo. • Bronce. También se usaba mucho la técnica del trampantojo. Se define este método como una ilusión "que, de primera intención, parece una obra altamente decorativa y superflua, (pero) esconde detrás de sí un mensaje mucho más profundo". Existieron muchas vertientes del estilo arquitectónico barroco como el Barroco español, o churriguerismo, el Barroco colonial en América y el Rococó, las cuales mencionaremos más adelante. Por otro lado, en países americanos se fusiona la arquitectura barroca con elementos indígenas. El ejemplo por excelencia de la arquitectura barroca europea es el Palacio de Versalles (en Francia). Versalles es una ciudad de Francia (con 91.000 Habitantes), en la Íle-de-France, capital del departamento de Yvelines. Versalles no era más que una pequeña aldea cuando en 1628 Luis XIII hizo construir en ella un pabellón de caza que fue incorporado al grandioso castillo, adonde Luis XIV trasladó la corte en 1628 y que iría engrandeciéndose cada vez más hasta 1690, que comprende fuentes, estanques, estatuas y pabellones. Si hablamos sobre la historia de la arquitectura, no podemos dejar de hablar del ROCOCÓ. Este es un estilo decorativo, originado en Francia en el año de 1720, aproximadamente. Surge con la intención de ser un contraste de lo que sería la estética barroca, siendo una especie de contraposición a este estilo arquitectónico. ¿Qué elementos caracterizan a este estilo? Principalmente, que era mucho más radical que el barroco, distanciándose de la ostentación e inflexibilidad de esta estética, al tiempo que apostó por el uso de los siguientes elementos: • Colores más suaves. • Formas curvas y asimétricas. • Diseños elaborados y complejos. Esencialmente, este estilo arquitectónico se vio reflejado en la creación de fachadas sencillas, aunque contaban con amplios jardines e interiores caracterizados por la extravagancia. En el tema de la ornamentación, podrás apreciar que era recargada, con diseños de columnas que tenían forma de espiral. Por otro lado, usaba colores pasteles y elementos de oro. Si hablamos de ejemplos tangibles del rococó dentro de la historia de la arquitectura, lo encontramos en los siguientes casos: • El edificio Amalienburg (Munich, Alemania): una de las obras más representativas de Francois de Cuvilliés, siendo culminada en 1739. • La basílica de Vierzehnheiligen (Baviera, Alemania): esta creación fue hecha por Johann Balthasar Neumann, en homenaje a los 14 santos intercesores, según una tradición del catolicismo. Culminó en 1772. • El salón de Monsieur le Prince (Chantilly, Francia): esta estructura arquitectónica, desarrollada en el palacio de Chantilly, fue decorada después. • El palacio de Catalina (Pushkin, Rusia): uno de los ejemplos más característicos lo vemos en esta edificación rusa, la residencia de verano de los zares de esta nación. Desde el siglo XVIII hasta principios del siglo XX, surge la ARQUITECTURA NEOCLÁSICA como un regreso a la simplicidad. Se podría decir que es una reinterpretación de la arquitectura griega y romana, aunque sin el uso de colores, pues se tenía una percepción distinta a las edificaciones griegas. La diferencia principal entre la arquitectura clásica y neoclásica es que se emplearon grandes ventanales en las nuevas construcciones. Además, en la misma sintonía de añoranza del pasado, resurgió el estilo gótico y barroco, con la ARQUITECTURA NEOGÓTICA Y NEOBARROCA. Algunos ejemplos de obras de arquitectura neoclásica son: • La iglesia de Santa Genoveva, también conocida como el Panteón de París (en Francia). • El Royal Pavilion de Brighton (Reino Unido). • El Banco de Inglaterra. Este estilo académico, la ARQUITECTURA DE BEAUX ARTS (BELLAS ARTES), hace su aparición en la Escuela de Bellas Artes, en París. Durante la década de 1830, y hasta finales de lo que sería el siglo XIX, esta estética estuvo basada en los principios del neoclasicismo de Francia, aunque añadió componentes góticos y renacentistas a sus obras. En este tipo de arquitectura, podrás apreciar la utilización de materiales modernos, como es el caso del hierro o del vidrio. Básicamente, la historia de la arquitectura de BeauxArts inicia siendo una evolución de lo que sería el clasicismo francés (estilo Luis XIV) y del neoclasicismo francés (iniciado por Luis XV y Luis XVI). Fue impulsado por 4 profesores de la Academia: • Joseph-Louis Duc. • Félix Duban. • Henri Labrouste. • León Vaudoyer. Este grupo buscó crear un estilo francés, alejado del neoclasicismo que databa del antiguo régimen, por lo que apostaron por insertar otros elementos y darle una uniformidad propia. Y así surge esta estética arquitectónica. Básicamente, los edificios que representan este movimiento cuentan con una ornamentación escultórica, combinada con líneas modernas. La arquitectura de BeauxArts utilizó fórmulas francesas e italianas de los estilos barroco y rococó, mezcladas con un acabado y realismo impresionistas. Como características, vemos que los detalles sobrecargados, cornisas profundas, guirnaldas o enriquecimientos escultóricos forman parte de este tipo de obras arquitectónicas. Grandes ejemplos de este estilo los encontramos en obras europeas como el Grand Palais de París (Francia) o la Estación Central de Nueva York (Estados Unidos). ¿Por qué mencionamos la nación norteamericana? Porque este movimiento, aunque fue muy importante en Francia durante el siglo XIX, también se convirtió en una gran influencia de la arquitectura de Estados Unidos, dado que muchos arquitectos estadounidenses realizaron sus estudios en la Escuela de Bellas Artes, siendo los más destacados: • Louis Sullivan. • Henry Hobson Richardson. • John Galen Howard. • Daniel Burnham. De igual forma, la arquitectura de BeauxArts también se extendió a naciones como Canadá, Argentina o Australia. En otro sentido, en este ensayo hemos estudiado el arte románico, el cisterciense, gótico, el gótico de transición, o plateresco, o Reyes Católicos, el arte renacentista, el manierismo, el arte de la contrarreforma, el barroco, el churrigueresco, el rococó, , la arquitectura neoclásica, arquitecturas neogóticas y neobarroca y, finalmente, la arquitectura de Beaux Arts. Entonces, seguidamente vamos dar una definición académica de cada estilo, lo cual nos permitirá contemplar un conjunto de la Historia del Arte. Estilo románico Aunque se haya manifestado con diferentes modalidades en los diversos países, presenta en todas partes notables analogías en sus caracteres generales. El estilo románico debe su existencia a la confluencia de tres factores preponderantes: la supervivencia de la cultura del antiguo mundo romano, la espiritualidad del cristianismo y el vigor de los pueblos bárbaros, que se habían instalado en las regiones de Europa occidental. El término románico, subraya precisamente la estrecha correspondencia de esta cultura con la civilización romana. Todo el arte románico está marcado por un profundo sentido de lo dramático, caracterizado por la exaltación de la materia, entendida como un medio para expresar un severo arquetipo ideal, trascendente y místico. En arquitectura, los caracteres distintivos son el arco de medio punto y la bóveda de cañón, así como las columnas aisladas, bajas y rollizas, los capiteles corintios, las masas murales con poca luz y las cubiertas de bóveda y de cúpula. En el siglo XIII el románico evolucionó hacia el gótico. El Císter y el cirteciense El cister fue una orden religiosa, de la regla de san Benito, fundada por san Roberto de Molesmes en Citeaux el año 1098, y que debió su mayor florecimiento a la difusión que de ella hizo san Bernardo de Claraval, miembro de dicha orden, desde 1112. Cisterciense es lo relativo a la orden del Cister. Estilo gótico Estilo que sucedió al Románico, característico del siglo XII y siguientes en Occidente. Comenzó significando, despectivamente, “bárbaro, propio de godos”, por contraste con la serenidad armónica del arte italiano. El Flamígero o florido es el Gótico tardío, complejo y recargado, enormemente dinámico y móvil. Estilo plateresco Dícese del estilo arquitectónico, eminentemente decorativista, desarrollado en España durante el primer tercio del siglo XVI, y que representa la introducción de las formas ornamentales renacentistas (provenientes en su mayoría de Lombardía) en la arquitectura hispana. Arte Renacentista o del Renacimiento Período histórico comprendido entre finales del siglo XIV y mediados del XVI, caracterizado .por la constitución de un nuevo ideal de vida y por el reflorecimiento de los estudios y del arte. Desde el punto de vista artístico, prevalece una concepción clasicista, fundada sobre el ideal de la armonía. Surgen así las principales obras arquitectónicas de Brunelleschi, Alberti, Bramante, Miguel Ángel y Sansivino. En España destacaron arquitectos como Diego de Siloé y Juan de Herrera. El manierismo Estilo artístico de transición entre el Renacimiento y el Barroco. Se inició a partir de la segunda mitad del siglo XVI en Roma y en Florencia. Considerando la maniera (estilo) de los grandes maestros del Renacimiento como modelos clásicos a imitar y reelaborar (especialmente la obra de Rafael, Miguel Ángel y Leonardo de Vinci), los manieristas llegaron en todos los campos del arte, especialmente en pintura, a formas en las que los cuerpos se alargan elegantemente, se retuercen en giros complicados o se estiran con ímpetu místico. El manierismo, fruto de una formal e intelectual aplicación de los modelos clásicos, prepara de esta manera el estilo barroco. En Europa, el manierismo encontró aspectos originales en España, con la figura de Juan de Herrera, autor de El Escorial. El Barroco Estilo artístico que se desarrolló entre el Renacimiento y principios del Neoclasicismo; nació al amparo de la Contrarreforma y se impuso en Europa e Hispanoamérica desde fines del siglo XVI hasta mediados del XVIII. Tendencia artística opuesta al clasicismo. Características peculiares de la visión artística barroca son: el movimiento, la grandiosidad, la búsqueda de efectos escenográficos y de luz y, sobre todo, el gusto por la ornamentación, obtenida a través de la completa integración de la pintura y la escultura en las estructuras arquitectónicas. Los primeros arquitectos (Maderno, Bernini, Borromini) que expresaron este estilo trabajaron en Roma, y de allí el barroco se extendió por Italia y más tarde por todo el orbe católico. En España destacaron los arquitectos F. Herrera el Joven y J. Churriguerra. El Rococó Dicese del estilo artístico desarrollado en Europa durante buena parte del siglo XVIII, que coexistió con el barroco tardío y con los inicios del neoclasicismo. Iniciado en Francia hacia 1730 como estilo arquitectónico y decorativo, se difundió a toda Europa, hasta 1760 aproximadamente. La característica del rococó es su tendencia a negar la forma arquitectónica revistiéndola con un juego caprichoso y ligero de estucados, molduras doradas, festones, volutas caprichosamente enlazadas, etc., junto a la búsqueda de ritmos dinámicos, refinados y de una delicadeza afectada. Churrigueresco Estilo arquitectónico derivado del barroco, desarrollado en España desde fines del siglo XVII hasta principios del XVIII, caracterizado por sus excesos ornamentales. Churriguerismo Forma del barroco tardío que emplea elementos propios del barrroco, del plateresco y del gótico que se distingue por su exceso ornamental y que debe su nombre al arquitecto José Benito Churriguera (Nuevo Baztán). Se desarrolló principalmente entre los años finales del siglo XVII y la primera mitad del XVIII, teniendo como principales figuras, aparte de los Churriguera, a A. García Quiñones (ayuntamiento de Salamanca), P. de Ribera (hospicio de Madrid), etc., en España y, entre otros, a F. Guerrero y Torres (capilla del Pocito, México), y L. Rodríguez, en Hispanoamérica. Neoclasicismo Movimiento artístico desarrollado en Europa en la segunda mitad del siglo XVIII por el pensamiento iluminista, que aspiraba a restaurar el gusto y normas del clasicismo. El neoclasicismo se caracteriza por el retorno a formas clásicas griegas y romanass estudiadas crítica e históricamente, y asumidas como norma de perfección estética y moral, y por la búsqueda teórica de un fundamento racional y universal de la belleza. Los principales exponentes del neoclasicismo fueron, en arquitectura y urbanismo, Canova, Piermarini, Pollack, Cagnola, Valadier, Quarenghi, Percier, Mash, Soane. Neogótico Estilo inspirado en el Gótico, cuyo florecimiento debe mucho a las corrientes del romanticismo nacionalista. Apareció en Inglaterra a mediados del siglo XVIII. Durante el XIX, la Europa continental conoció una fiebre neogótica que restauró y completó catedrales (como la de Barcelona). En 1836 se construía en este estilo el Parlamento de Londres. Dícese de una corriente artística surgida en Europa en el siglo XIX cuya finalidad era renovar las formas de la arquitectura gótica. Se desarrolló sobre todo en Inglaterra (Walpole, Pugin, Ruskin, Morris), y también en Alemania y en Francia. Neobarroco Estilo imitación del Barroco que floreció en la segunda mitad del siglo XIX como reacción a la frialdad académica imperante. París posee un aspecto neobarroco, así como muchas otras grandes ciudades europeas. El neobarroco tiene puntos de contacto con la vena romántica. Arquitectura neomudéjar Es un movimiento que surge a finales del siglo XIX en Madrid y se prolonga hasta principios del siglo XX. Su desarrollo está unido al nacimiento de la filosofía y del movimiento historicista, enmarcándose dentro de las corrientes imperantes en Europa.En España el estilo neomudéjar fue reivindicado como estilo nacional, por estar basado en un estilo propiamente hispánico. Arquitectos como Emilio Rodríguez Ayuso vieron en el arte mudéjar algo únicamente español y empezaron a diseñar edificios utilizando rasgos del antiguo estilo, entre ellos las formas abstractas de ladrillo y los arcos de herradura. El nuevo estilo historicista se asoció especialmente en construcciones de carácter festivo, de ocio y placer, como en salones de fumar, casinos, estaciones de tren, plazas de toros o saunas.En efecto, frente a los otros revivals que se podrían catalogar como internacionales (entre ellos el neorománico, el neogótico, el neobarroco, etc), el neomudéjar representa una producción exclusiva de España. Esta particularidad hizo que en 1873, para el pabellón que iba a representar a España en la Exposición Universal de Viena, fuera éste el modelo elegido, según proyecto realizado por Lorenzo Álvarez Capra, autor asimismo de la iglesia de la Paloma de Madrid.El neomudéjar es el único de los historicismos europeos ligado a la utilización de un material concreto, el ladrillo, material muy utilizado en el siglo XIX, pero con inspiración mudéjar, y con una peculiar disposición del aparejo, a tizón, que con el tiempo se denominó aparejo a la española. Este tipo de aparejo apareció por primera vez en el siglo XIX en la Plaza de Toros de Madrid, y a partir de aquí su uso se extendió a toda la arquitectura de ladrillo. Neorrenacimiento Estilo finisecular del XIX que imita las formas renacentistas, contemporáneo del neobarroco. Sus países predilectos fueron los germánicos y, sobre todo, Alemania y Dinamarca. Arquitectura Historicista La arquitectura historicista es un movimiento que busca la imitación de estilos arquitectónicos históricos, yendo más allá del exclusivo enfoque en la Antigüedad clásica que caracteriza al Clasicismo. Este pluralismo estilístico permite apreciar diferentes modelos históricos y, a menudo, combinarlos en una misma construcción, dando lugar al eclecticismo.En el siglo XIX, la adopción de formas estilísticas históricas marcó el fin del canon formal obligatorio en arquitectura. La primera mitad de dicho siglo estuvo marcada por el redescubrimiento de la cultura arquitectónica tardomedieval y el movimiento neogótico. En Alemania, el neogótico influyó en las primeras obras de Karl Friedrich Schinkel. En Francia, Viollet-le-Duc abogó por un renacimiento de la arquitectura tardomedieval y sus técnicas de construcción, desafiando el canon formal clásico de las academias.El movimiento neogótico se vio impulsado por la restauración de iglesias medievales tardías. En Estados Unidos, Frank Furness abrazó la arquitectura románica. En Alemania, el neorrenacentismo surgió en la primera mitad del siglo XIX, destacándose la obra de Gottfried Semper. En Inglaterra, Charles Barry incorporó el palacio urbano italiano en la arquitectura con su diseño del club Traveller de Londres. Henri Labrouste adoptó influencias del Renacimiento italiano en la Biblioteca de Santa Genoveva en París. La Ópera de París, de Charles Garnier, incluyó desarrollos neobarrocos.Viena es hogar de la Ringstrasse, uno de los conjuntos urbanos continuos más importantes en términos de arquitectura historicista. Esta emblemática calle incluye edificios de diferentes tendencias, como el Parlamento de Teófilo Hansen, la Universidad neorrenacentista de Heinrich vonFerstel y el Ayuntamiento neogótico de Friedrich von Schmidt.Sin embargo, el crecimiento de la producción industrializada y el deterioro de las formas estilísticas y decorativas dieron lugar a la crítica del historicismo. A finales del siglo XIX, la ausencia de un estilo contemporáneo se consideró un déficit, surgiendo la demanda de una arquitectura acorde a la época. El movimiento Arts and Crafts y el modernismo lideraron la crítica del historicismo, buscando superar el eclecticismo y cultivar la unidad entre arte y función. A pesar de ello, el historicismo perduró con diferentes enfoques y adaptaciones en la arquitectura hasta bien entrados los años veinte del siglo pasado.En resumen, la arquitectura historicista, caracterizada por el pluralismo estilístico y la adopción de modelos históricos, fue un movimiento influyente en el siglo XIX. Desde el Romanticismo de Viollet-le-Duc hasta el neogótico de Karl Friedrich Schinkel, el historicismo dejó su huella en la arquitectura y enriqueció el patrimonio arquitectónico mundial. Arquitectura ecléctica El eclecticismo, en arquitectura, es una tendencia que mezcla elementos de diferentes estilos y épocas de la historia del arte y la arquitectura. Nacido en Francia y rápidamente exportado por toda Europa y Rusia, y luego a Estados Unidos, el estilo se manifestó en Occidente entre 1860 y finales de los años 1920.La Ópera Garnier (París, 1861-1874), uno de los máximos exponentes de la arquitectura ecléctica, aún con grandes influencias historicistas.El término ecléctico del adjetivo griego que significa 'escogido', que a su vez deriva del verbo griego 'escoger', puesto que lo que harán los arquitectos y artistas en general de esa época será escoger de toda la Historia del Arte lo que más les interese. También se utiliza para definir este período la palabra Historicismo, que se refiere a una nueva visión de la Historia, en la que se indaga filosóficamente. 1) Sus referencias serán el arte gótico (neogótico), románico (neorrománico) y oriental (orientalismo y exotismo).Eclecticismo o historicismo no se refieren a lo mismo, siendo el historicismo el uso de un lenguaje anterior y el eclecticismo el uso de varios lenguajes anteriores en una misma arquitectura.2) Será un período complicado de la historia de la arquitectura en el que coexistirán muchas tendencias entrecruzadas, con algunas versiones de carácter nacional, ya que cada país intentó revivir sus tradiciones más autóctonas, coincidiendo con los movimientos nacionalistas o regionalistas. El Eclecticismo podría no crear un arte nuevo, pero ser al menos un elemento de transición sobre el historicismo y la arquitectura del futuro.Para los detractores y críticos del eclecticismo en arquitectura, este estilo no era sino una extravagancia fruto de "la lujuria de lo nuevo" y de la charlatanería de algunos arquitectos. Sin embargo, para sus defensores, como L. Avray, era el resultado de una educación del gusto, de una mayor cultura, que permitía una tolerante aceptación de toda manifestación artística. • En Argentina el eclecticismo estuvo vinculado casi en su totalidad a dos estilos artísticos: El estilo Beaux-Arts, con el que se diseñaron edificios públicos de gran tamaño como el Palacio de Justicia de la Nación (1905), Colegio Nacional de Buenos Aires (1910) y el Correo Central (1889). Así mismo apareció en edificios de carácter privado como viviendas de toda clase, hoteles y edificios de oficinas como la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (1916).El estilo italianizante, traído por inmigrantes italianos, tuvo dos oleadas, una de menor intensidad sobre 1840 y las más relevante a partir de 1880. En esta segunda oleada destacan arquitectos como Tamburini (Teatro Rivera lndarte,1891; Teatro Colón, 1888) y Buschiazzo (Cementerio de la Recoleta). En otros estilos están los vinculados a la inmigración alemana y a la inversión inglesa (RailwayBuilding, 1914). • En España la arquitectura eclética estuvo ligada a las transformaciones urbanas que experimentaron las ciudades mediante los ensanches de población, que precisaron nuevos y ostentosos edificios residenciales para la burguesía y otros edificios públicos como estaciones de ferrocarril y diputaciones provinciales. Las dos escuelas de Arquitectura del momento (Madrid y, desde 1871, Barcelona) serán los dos principales focos de emisión de este estilo en España.6 Destacan arquitectos como: Antonio Palacios (Palacio de Cibeles, 1907; Edificio de las Cariátides,1911), Joaquín Rucoba (Teatro Arriaga, 1890), Eduardo de Adaro (Banco de España, 1884), Luis AladrénMendivil (Palacio de la Diputación de Vizcaya, 1901; Casino de San Sebastián, 1882), Jerónimo Cuervo (Teatro Cervantes, 1870) y Ricardo Velázquez Bosco (Palacio de Fomento, 1897; Palacio de Velázquez, 1881). -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

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