miércoles, 26 de noviembre de 2025

ENSAYO, Breve Diccionario de Cristianismo.

Nuestro punto de vista 1.Nuestro propósito: escribir un ensayo El ensayo es un género que nace en el seno de las profundas reflexiones que hacían los filósofos sobre todo aquello que “aquejaba” a la humanidad. Es considerado de corte literario por el uso del lenguaje: se embellece con las múltiples figuras retóricas utilizadas. Uno de los ensayos que más se realiza es el argumentativo, porque esencialmente es un tipo de texto en el que predomina este orden discursivo; es una tarea muy común en la vida académica. Este tipo de texto es muy útil y práctico, no solo te permite decir qué piensas sobre un tema, sino que reflexivamente hilas tus ideas para generar empatía con el lector. El ensayo argumentativo es un tipo de texto, generalmente académico, en el cual el autor presenta sus ideas con respecto a un tema específico a la vez que explica las razones por las cuales ha asumido una determinada postura ante el mismo. En el ensayo argumentativo siempre se busca dar a conocer un tema, las ideas que de él se tienen y defenderlas en función a una determinada postura sobre otra contraria que pueda existir. Así el lector tiene la oportunidad de conocer tanto la temática como las razones por las cuales el autor esgrime sus planteamientos y construir su propia opinión al respecto. Por ser un texto cuya finalidad es dar a conocer el planteamiento del autor el ensayo argumentativo es un tipo de texto libre que transita los géneros discursivos de la descripción, la exposición y la argumentación. La temática elegida para tratar en el ensayo depende de los intereses del autor, sus conocimientos y experiencia en la materia así como su pasión por el mismo. Por ello el tema es siempre de libre elección para el autor. Claro que en casos de ensayos asignados previamente por un docente, quizás no habrá mucha libertad a la hora de elegir el tema, pero si en el modo de abordarlo. Siempre al momento de redactar un texto académico y en especial un ensayo con argumento, el lenguaje debe ser formal, respetando las formas estructurales de la gramática y sin hacer uso de coloquialismos que dificulten la lectura. La argumentación es la clave del ensayo argumentativo. Consiste en la sustentación de las ideas expresadas con el apoyo de planteamientos sólidos que permitan convencer al lector. Los argumentos pueden valerse de citas textuales de otros autores, siempre respetando las normas de citado y los derechos de autor. Incluso siempre es recomendable que existan citas que permitan apoyar las ideas del autor. También se pueden usar citas que se contraponen, esto con el fin de rebatir tales ideas aumentando así la credibilidad sobre el planteamiento central del ensayo. La coherencia es parte fundamental de todo texto escrito. Se trata de mantener una ilación acorde entre las ideas que faciliten la lectura y comprensión por parte del lector. Para que un texto sea coherente hay que mantener orden a la hora de esgrimir los argumentos y a su vez construir correctamente las oraciones, respetando la gramática y la ortografía. La extensión de todo ensayo suele ser igual o superior a las 5 cuartillas. De ser más corto no se trata propiamente de un ensayo si no de un análisis, un artículo de opinión, un papel de trabajo o de cualquier otro tipo de ejercicio del pensamiento. Si bien la extensión del ensayo argumentativo es variable y depende de los planteamientos del autor, la temática abordada y las referencias citadas, suelen ser superiores a las cinco cuartillas, pues se requiere de un espacio amplio de texto para poder desarrollar las ideas. Un ensayo argumentativo se realiza seleccionando un tema a abordar y que permita esgrimir sobre él tanto la posición del autor principal como de autores de apoyo a fin de dar validez al mismo. Tienes que conocer la estructura básica de un texto argumentativo, que puede ser ligeramente modificada en función de las intenciones comunicativas. Idea que se enuncia para mostrar con claridad cuál es tu postura con relación al tema a desarrollar. Razones expuestas sesudamente que sustenten o avalen la idea inicialmente planteada, con el fin de que orientes al lector a un convencimiento certero sobre tu postulado inicial. Mecanismo opcional que se usa para exponer opiniones contrarias a los argumentos que fundamentan la tesis y así lograr su aceptación. Insertamos un contraargumento que nos ayude a validar las razones expuestas para defender la opinión propia. Retomas tu tesis y la enlazas con sintéticas deducciones producto de toda la reflexión que has generado en el transcurso de tus planteamientos; así refuerzas tu postulado y simplificas las razones que validan tus ideas: reafirmas la tesis. Es importante que sepas que ningún ensayo posee una estructura rígida, por lo contrario, la organización expuesta solo es una guía para que aprendas a organizar tus opiniones y argumentos. Es importante que sepas que ningún ensayo posee una estructura rígida, por lo contrario, la organización expuesta solo es una guía para que aprendas a organizar tus opiniones y argumentos. Más allá de reflexionar concienzudamente sobre un tema, debes convencer y persuadir a tus potenciales lectores de que tus planteamientos son los más acertados. Cuando convencemos, hacemos que la otra persona crea que es verdad lo que decimos. Más allá de reflexionar concienzudamente sobre un tema, debes convencer y persuadir a tus potenciales lectores de que tus planteamientos son los más acertados. No podemos olvidar que las notas a pie de página pretenden aclarar el complejo lenguaje que utiliza el ensayo. Se pretende, así, que el posible lector de este ensayo lo repiense acertadamente, sin tener que acudir a una abundante bibliografía, que le distraería de su propósito. Estas notas pretenden aclarar el giro que hay que dar a determinadas expresiones lingüísticas, para acertar, así, en su posible interpretación. No obstante, hemos pretendido hacer una exposición sencilla y clara, sin complicar todas las oportunidades de transmisión de conocimientos e ideas. Aunque nuestro propósito ha estado claro desde el principio, por tratarse de un ensayo no hemos podido evitar los flujos y reflujos, es decir, la machacona repetición de ideas , términos, etc., pues el ensayo se termina hoy y se comienza mañana, por lo que llevar un plan directivo desde el principio de su redacción es una empresa ardua y difícil. El escritor se detiene hoy en un punto, que no significa un punto seguido. Al día siguiente, el ánimo puede conducirte a la ampliación de otros temas controvertidos. Pero se aconseja hacer una lectura ordenada y lineal, pues esta forma permite calar en todas las ideas vertidas a continuación. Un ensayo suele tener cierto enfoque didáctico, crítico y personal, por lo que se ha utilizado, a pesar de que se ha tenido en cuenta el vocabulario científico, un léxico muy sencillo y asequible a todo el mundo. Si se advierte la estructuración del mismo que hemos hecho, se caerá en la cuenta de que las aclaraciones o notas a pie de página están escritas en Times New Roman nº 9, mientras que el ensayo propiamente dicho lo está en Times New Roman nº 11. Así, hemos pretendido articular dos niveles de lectura, pero -insistimos- el ensayo genuino y original está redactado en Times New Roman nº 11. Además, hacemos esta aclaración porque en muchas notas a pie de página se ha utilizado directamente la bibliografía que consta al final del mismo, lo cual no ocurre con el ensayo propiamente tal que es original y personal. El número de notas a pie de página es asombroso, ya que esconden las claves originales del ensayo que hemos escrito, constituyendo -digamoslo así- las auténticas fuentes científicas (puede tratarse de vocabulario literario, etc.) utilizadas para la elaboración de este texto. Dichas notas a pie de página, en la mayoría de los casos, resultan ser notas aclaratorias sobre el significado de la terminología usada, aunque no faltan entre ellas las citas bibliográficas, o el comentario de una obra cuya lectura, por venir al caso, se recomienda. En suma, lo que hemos pretendido es que la obra pueda leerse de una tirada, sin forzar a cualquier consulta bibliográfica por parte del lector/a de la misma. Así, estamos seguros de que, sin despistes de ningún tipo, el lector obtendrá una visión más global y unitaria del presente escrito. No queremos obligar al lector a que comparta nuestros puntos de vista un tanto a la fuerza. Luego, la carga de subjetividad de estos textos es muy grande, por lo que no nos ha importado en absoluto mostrar nuestras fuentes desde un principio. No se ha utilizado ningún tipo de documentación archivística, por lo que la base para la actualización de la información procede de la bibliografía , que sí hemos pretendido que sea abundante. Aunque está indicado con minuciosidad, se han utilizado fuentes provenientes de Internet . No cualquier página web, sino las recomendadas principalmente en la obra de Igor Galo, titulada Los mejores sitios web culturales (Col. Flashmás nº 5). Por lo demás, dentro de la bibliografía en papel se han utilizado diversas enciclopedias , así como el Diccionario de la RAE, las consabidas monografías y más de un artículo , sin olvidar alguna biografía. Luego, el tema tratado ha sido perfectamente actualizado, pues se ha consultado sobre el mismo la última bibliografía que se ha editado. Un ensayo es una obra literaria relativamente breve, de reflexión subjetiva pero bien informada, en la que el autor trata un tema por lo general humanístico de una manera personal y sin agotarlo, y donde muestra cierta voluntad de estilo, de forma más o menos explícita, encaminada a persuadir al lector de su punto de vista sobre el asunto tratado. El autor se propone crear una obra literaria y no simplemente informativa, y versa sobre todo de temas humanísticos (literatura, filosofía, arte, ciencias sociales y políticas...), aunque también, más raramente, de asuntos científicos. En otro orden de cosas, como la presente obra se trata de un ensayo, hemos cuidado escrupulosamente el estilo y el vocabulario, el léxico , que se ha utilizado en su redacción. Para ello, nos hemos apoyado esencialmente en cinco obras, que serían: • VV.AA., Diccionario de la lengua española, cuya redacción está a cargo de la Real Academia Española, Vigésima Segunda Edición, 2001, 2 vols. • VV.AA., Diccionario de Sinónimos y Antónimos, 3ª edición, Espasa Calpe, S.A., Madrid, septiembre 1995. El ámbito del Diccionario de Sinónimos y Antónimos es muy amplio. Ninguna de las áreas (geográficas, dialectales, científicas, técnicas) ha dejado de ser tratada. Además del caudal léxico de la lengua, cuya fuente básica es el Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española, se ha realizado un esfuerzo sistemático para completarlo con americanismos, regionalismos, localismos, extranjerismos, tecnicismos , voces de argot , locuciones, etc. El Diccionario de Sinónimos y Antónimos de Espasa tiene como objetivo ofrecer al estudiante, al escritor, a la persona interesada en las cuestiones del idioma , un repertorio de palabras abundantes, casi exhaustivo con un tratamiento que permite identificar siempre el valor preciso y exacto de cada idea. La riqueza del vocabulario de la lengua española y su inmensa variedad de matices quedan con esta obra al alcance de todos los interesados en conocer y mejorar el uso del idioma. • Dirigido por Ignacio Bosque, REDES Diccionario combinatorio del español contemporáneo, Las palabras en su contexto, Ediciones SM, Madrid, 2010. REDES es un nuevo diccionario, único en el mundo, que se caracteriza y distingue del resto de diccionarios porque no define las palabras, sino que muestra las combinaciones de unas palabras con otras en función de su significado. REDES es el resultado de la colaboración entre la Universidad Complutense y Ediciones SM. El diccionario es fruto del trabajo durante cuatro años de un equipo de 16 redactores dirigido por Ignacio Bosque, miembro de la Real Academia Española y catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, y de la colaboración de 8 becarios de la UCM. El diccionario se ha elaborado a partir de un gran corpus de 250 millones de palabras, constituido por textos periodísticos de 68 publicaciones de prensa española y americana de los últimos 20 años. • Emilio ALARCOS LLORACH, Gramática de la Lengua Española, 10ª reimpresión, Espasa Calpe, Madrid, noviembre de 2003. Ha sido redactada buscando el equilibrio entre la claridad y el rigor de la exposición, y concebida con una intención normativa y didáctica, por lo que constituye algo más que un mero tratado teórico de la materia. En ella se exponen los rasgos de la gramática del español en los actos orales y escritos de los usuarios de la lengua en este siglo XX, descritos según un hilo conductor consecuente y con una orientación metodológica funcionalista. El autor ha tenido presente que la actitud normativa no debe ocultar la rigurosa descripción de los hechos, y que ésta no ha de imponerse sobre la claridad de la norma y el propósito didáctico. • Real Academia Española, ORTOGRAFÍA de la lengua española, Edición Revisada por las Academias de la Lengua Española, Espasa, Madrid, 1999. La ortografía es una rama de la gramática que enseña las reglas de uso de las letras y signos auxiliares de una lengua con el fin de escribirla correctamente. Junto con la Nueva gramática de la lengua española, resultado de once años de intenso trabajo de las veintidós Academias de la Lengua Española, la Ortografía de la Lengua española es la herramienta indispensable para escribir correctamente en lengua española. La Real Academia Española, en colaboración con todas las Academias americanas, ha preparado esta edición de la Ortografía de la lengua española. Una nueva sistematización de las normas, la resolución de numerosas dudas prácticas y la abundancia de ejemplos la convierten en una obra eminentemente pedagógica. Pensada para todos los públicos, resulta una obra imprescindible para profesores y alumnos. Y además una nueva imagen: nuevo diseño basado en el nuevo DRAE XXII edición y nueva encuadernación en tapa dura 2. El tema de nuestro ensayo Suele dividirse esta materia en diversos campos de investigación. La teología trata de la cuestión de Dios y de sus relaciones con el mundo, y puede estudiarse separada de cualquier religión determinada o bien referida a una de ellas en particular. La religión comparada se ocupa del estudio comparativo de ideas , prácticas y demás elementos de las religiones. La apologética se interesa en la defensa de una religión particular contra posibles ataques o críticas. La filosofía de la religión aborda el estudio de esta desde la postura del filósofo, indagando el porqué y el cómo de todo fenómeno religioso. Cabe también el estudio histórico de la religión: el historiador de una religión concreta trata de descubrir la base cultural de sus ideas y prácticas. Historiadores son también los estudiosos de los libros sagrados de las religiones: unos ejercen la llamada alta crítica, estudiando los manuscritos para comprobar la validez de sus reivindicaciones; otros se ocupan de la llamada crítica fundamental o textual, dedicándose a la búsqueda y examen de textos auténticos. Podrían citarse otros muchos campos de especialización: estudios de las empresas misioneras, evolución de las instituciones religiosas (historia de la Iglesia), manifestaciones de arte (música sacra, arquitectura religiosa, etc.), religiones primitivas, sociología de la religión y orígenes sociales. Así que podemos definir una religión como el conjunto de creencias, sentimientos de veneración o temor, normas morales y ritos de culto que ligan al hombre con la divinidad. Todos sabemos que la teología se ocupa únicamente de las religiones. Conviene, pues, que situemos en nuestro entorno esta ciencia, de la que vamos a precisar algunas cuestiones. En principio, la Teología es la ciencia que trata de Dios y de sus atributos y perfecciones. Desde el punto de vista filosófico la teología se identifica, hasta Aristóteles, con la metafísica y dicha identificación permanece operante hasta el siglo XVII. Actualmente se puede distinguir una teología de tipo filosófico (ontología ) que tiende al conocimiento de Dios a través del estudio de la naturaleza de las criaturas y de la Creación , y una teología de tipo religioso que tiende al conocimiento de Dios sobre la base de la revelación. Desde el punto de vista de las religiones, la teología es la ciencia por excelencia y ocupa un puesto preferente en el pensamiento de todas las religiones, en las cuales se ha desarrollado partiendo del tronco de los textos sagrados y tomando cuerpo a través de discusiones y profundizaciones. La teología cristiana que se funda en las verdades reveladas contenidas en el Antiguo y en el Nuevo Testamento, después de un primer período de ajuste y de lucha contra las concepciones heréticas y paganas, se subdividió (sobre todo por parte de santo Tomás de Aquino) en varias ramas (teología dogmática, moral, mística, sacramental) y asumió una sistematización orgánica. Por razón del método se divide en positiva y especulativa. La primera trata de recoger todas las verdades que han sido reveladas, examinando sus fuentes de revelación. La teología especulativa trata de adquirir un conocimiento lógico de las verdades reveladas por la teología positiva. También suele dividirse la teología en dogmática y moral. La primera aspira al conocimiento puro de las verdades reveladas; la segunda trata de la línea de conducta que debe seguir el hombre, según los principios revelados, para conseguir su salvación. La teología no llegó a su mayoría de edad hasta que Tomás de Aquino le confirió el título de verdadera ciencia. En los últimos tiempos, gracias al estímulo de los Concilios Vaticanos I y II, han cobrado nuevo vigor los estudios teológicos, especialmente en los trabajos bíblicos. Habiendo dado estas indicaciones preliminares, ahora sostenemos que el credo central de la religión cristiana sostiene que Jesús es el Cristo, el mesías o enviado de Dios. Aunque Jesús de Nazaret fue un profeta atípico entre los reformadores de su época, sus discípulos se comportaron inicialmente como una secta del judaísmo. El nombre de cristianos fue introducido por la comunidad helenista de Antioquía, expresando así su ruptura con la ley judía y su identidad diferenciada: la pertenencia cristiana, basada exclusivamente en la fe y el bautismo , no podía quedar encerrada en ninguna frontera étnica ni ser ratificada mediante la circuncisión. De esta forma, quedaba fundada una religión con pretensiones universalistas. Desde sus mismos inicios y en toda su historia el cristianismo ha sido, pues, un fenómeno sumamente complejo (que integra matrices culturales distintas como el judaísmo, el helenismo o el derecho romano), ramificado (con interpretaciones canónicas y disidentes, ortodoxias y herejías, sectas, ritos, monacatos , órdenes, confesiones e iglesias), conflictivo (excomuniones e inquisiciones, guerras de religión), misionero pero también sometido a poderosos procesos de inculturación (nacional o estratificacional; desde el galicanismo a la religiosidad popular). Existen, por tanto, múltiples cristianismos. Sin embargo, ciertos rasgos comunes caracterizan el conjunto: (1) Es una religión del Libro y dogmática. La Biblia es la suma de textos que se consideran revelados por Dios y portadores de una verdad absoluta. (2) Los contenidos básicos de esa doctrina son: el monoteísmo trinitario, la trascendencia de la Divinidad y la autonomía del mundo, la Encarnación de Dios en Jesús, la entrega de Jesús hasta la muerte y su Resurrección, la ética del amor (Bienaventuranzas), la salvación como resurrección de la carne y liberación del mal. (3) Incluso las confesiones más anti-ritualistas practican al menos los sacramentos del Bautismo y la Cena. (4) Otros rasgos que lo vinculan de forma específica con la modernidad son: una visión lineal del tiempo, la inmanencia de todo poder mundano o la concepción individual de la salvación . Su estrecha ligazón con el destino de la civilización occidental le han convertido, sin duda, en la religión mundial más difundida. Lo más brevemente posible, los hebreos, nómadas en sus orígenes, estuvieron asentados en Ur y Harán. Hacia el año 2140 a.C., Abraham, a quien se considera el patriarca del pueblo hebreo, marchó a Hebrón, en el país de Canaán. Su nieto Jacob marchó con su tribu a Egipto, donde se estableció por consejo de su hijo José. Guiados por Moisés, regresaron a Canaán. Josué, su sucesor, conquistó el país, formando una confederación de doce tribus. Con David, los hebreos alcanzaron el máximo de su poderío, que empezó a declinar con él mismo y con Salomón. A su muerte la nación hebrea se dividió en los reinos de Israel, al N, integrado por diez tribus, y de Judá, al S, con capital en Jerusalén, constituido por dos tribus. Israel perduró hasta el 721 a.C., en que cayó bajo el poder de los asirios. Judá mantuvo una relativa independencia hasta el 587 a.C., en que Nabucodonosor destruyó Jerusalén, y el pueblo fue llevado cautivo a Babilonia. ¡Aquí nos quedamos! Esta entrada se centra en la génesis y nacimiento del antiguo reino de Israel. La interpretación histórica de este hecho no es fácil pues las únicas fuentes judías a las que poder acudir están compuestas por los libros del Antiguo Testamento y la propia tradición judía. El problema de dichas fuentes está en que no son necesariamente históricas pues son de naturaleza religiosa y en lo tardío de su redacción, que no es coetánea a los hechos. Sin embargo, sí es cierto que muchos pasajes históricos mencionados en la Biblia han sido confirmados por fuentes externas (egipcias, mesopotámicas,...) y por los hallazgos arqueológicos . Esto concede cierta verosimilitud a dichos pasajes aunque deban ser vistos con cierto distanciamiento debido a la naturaleza de los textos. 3. Bibliografía comentada sobre el ensayo • Kurt L. LEVY, Ellis kEITH: El ensayo y la crítica literaria en Iberoamérica, Toronto, University, Canadá, 1970. Se trata de la memoria del XIV Congreso Internacional de Literatura Iberoamericana. • AA. VV.: Ensayo. Reunión de Málaga de 1977, Málaga, Diputación, 1980. El ensayo utiliza determinadas figuras estilísticas que colaboran een el embellecimiento de lo que se dice. Las figuras retóricas que se emplean para este fin, son la paradoja, la ironía y la metáfora. La paradoja es una figura que consiste en relacionar y conciliar dos ideas supuestamente contradictorias. Es común en el lenguaje coloquial yv en el literario, pues refuerza la carga expresiva del mensaje. Entre nuestros autores del siglo XX suele considerarse rasgo característico del estilo de Unamuno. La ironía es un procedimiento utilizado para ridiculizara alguien o algo, que consiste en decir lo contrario de lo que se piensa, pero dejando claro el verdadero significado. Si la ironía es muy dura e hiriente puede llegar al sarcasmo. Por último, la metáfora es un tropo mediante el cual se muestra como equivalentes o iguales dos términos diferentes. Así, en la formulación simple , de A se predica que es B, y en la compleja, llamada también metáfora pura, se suplanta A por B, siendo en cualquier caso A el término que se metaforiza y B el que se usa metafóricamente. • José PALLARÉS MORENO: El ensayo español de Jovellanos a Larra (1781-1837), ed. de J. Pallarés Moreno, Málaga, Editorial Ágora, 1995. El libro que el lector tiene en sus manos no es sino una selección de escritos ensayísticos nacidos entre 1781 y 1837. ¿Por qué estas fechas para enmarcar ese medio siglo atípico? • ABELLÁN, J. L.: Historia crítica del pensamiento español, Madrid, Espasa Calpe, 1981-1995, 4 vols. Un profundo conocedor de nuestra cultura como el profesor José Luis Abellán, en su monumental obra sobre el pensamiento español, dice: “Loss ilustrados españoles ni rompen ni quieren romper totalmente con el pasado nacional”. • ADORNO, Theodor W.: “El ensayo como forma”, en Notas de literatura, Barcelona, Ariel, 1962, pp. 11-36. Todos los abortos del rencor no son sólo la “no verdad”. Pues si el ensayo no se digna empezar por derivar las formaciones culturales de un algo subyacente, por otra parte se enreda demasiado celosamente en la organización cultural de la prominencia, el éxito y el prestigio de los productos del mercado. Las biografías de novelas y toda la demás literatura de premisas o presupuestos emparentada con ellas y que las acompañam no son mera degeneración, sino tentación constante de una forma cuya sospecha contra la falsa profundidad no queda en absoluto satisfechapor la inversión en consciente superficialidad. • ÁLVAREZ DE MIRANDA, Pedro: Palabras e ideas: El léxico de la Ilustración temprana en España (1680-1760),Madrid, Real Academia Española, 1992. Volumen 51 de Anejos del Boletín de la Real Academia Española, Real Academia Española, Madrid. Este libro obtuvo el Premio Rivadeneira en 1992. Es autor de un centenar y medio de estudios sobre temas lingüísticos, literarioa y de historia cultural. Muchos de ellos versan sobre la historia del léxico y de los repertorios lexicográficos. • ÁLVAREZ DE MIRANDA, Pedro: "Ensayo", en AA. VV., Historia literaria de España en el siglo XVIII, ed. de Francisco Aguilar Piñal, Madrid, Trotta-CSIC, 1996, pp. 285-325. Pedro Álvarez de Miranda (Roma, 1953) es catedrático de Lengua Española de la Universidad Autónoma de Madrfid y miembro de número de la Real Academia Española, en la que dirigió la 23ª edición del Diccionario y es actualmente Bibliotecario y director de la Escuela de Lexicografía Hispánica. Perteneció durante trece años al Seminario de Lexicografía que en dicha Academia elaboraba , bajo la dirección de don Manuel Seco, el Diccionario histórico de la lengua española. • ÁLVAREZ DE MIRANDA, Pedro: “Para la historia de la palabra ensayo: Algunos datos del siglo XVIII”, Compás de Letras, 5 (1985), pp. 179-187. Pedro Álvarez de Miranda ha sido presidente de la Sociedad Española de Estudios del Siglo XVIII y en la actualidad es vicepresidente de la Asociación Internacional de Hispanistas. Pertenece al patronato de la Fundación Menéndez Pidal. Ha dado cursos y conferencias en numerosas universidades de España, Francia, Italia, Reino Unido, Estados Unidos y Canadá. • ARENAS CRUZ, María Elena: Hacia una teoría general del ensayo. Construcción del texto ensayístico, Cuenca, Universidad de Castilla-La Mancha, 1997. Se licenció en Filología Hispánica en la Universidad de Castilla-La Mancha, (donde también dio clases), con una Memoria de Licenciatura titulada Poética de la ficción en Jorge Luis Borges. Obtuvo el grado de doctor con una Tesis sobre la estructura y género del ensayo, fruto de la cual nació la monografía titulada Hacia una teoría general del ensayo. Construcción del texto ensayístico (1997). Dedicada a la investigación en el Área de Teoría de la Literatura, ha publicado trabajos sobre la poética de Jorge Luis Borges, Gerardo Diego o Víctor Botas, así como reflexiones sobre el teatro barroco. Dentro del Proyecto para la nueva edición de las Obras completas del dramaturgo Francisco de Rojas Zorrilla (Universidad de Castilla-La Mancha), ha preparado el texto de Santa Teresa, reina de Portugal (2011). En los últimos años ha orientado sus estudios hacia la Ilustración española, ámbito en el que ha publicado diversos artículos y dos libros: Pedro Estala, vida y obra. Una aportación a la teoría literaria del siglo XVIII español (2003) y una edición anotada de los Prefacios y artículos de crítica literaria, del mismo autor (2006). También publica artículos en la prensa general sobre feminismo, educación y activismo social. Actualmente imparte clases de Lengua y Literatura Española en el Instituto Berenguela de Castilla de Bolaños de Calatrava. • ASENSI PÉREZ, Manuel: Literatura y Filosofía, Madrid, Síntesis, 1995. Este libro reivindica la filosofía y la literatura, entendidas no como identidades puras, sino como procesos en continuo trance de transformación y desfiguración, teniendo en cuenta las ramificaciones que han tenido lugar en dicho recorrido: éticas, metafísicas, sexuales, formales, retóricas, etc. • Aulllón de Haro, Pedro: Los géneros ensayísticos en el siglo XVIII, Taurus, Madrid, 1987. Creó y dirige desde 1994, en la Universidad de Alicante, el "Grupo de Investigación Humanismo-Europa" que ideó el "Premio Juan Andrés de Ensayo e Investigación en Ciencias Humanas" Es director del "Instituto Juan Andrés de Comparatística y Globalización", entidad que actualmente mantiene el referido Premio, sustenta Ediciones Instituto Juan Andrés y la Biblioteca digital HUMANISMOEUROPA.org. Es codirector junto a Araceli García Martín del Postdoctorado Internacional 'Ciencias Humanas - Comparatística - Globalización' y del Seminario Instituto-Biblioteca, en colaboración con la AECID. Dirige la serie "Metodologías Humanísticas en la Era Digital", así como las colecciones "Mayor y "Menor" de Editorial Verbum, donde ha llevado a cabo una reconstrucción del humanismo en clave hispánica así como de la Estética española en ese marco. • AULLÓN DE HARO, Pedro: Los géneros ensayísticos del siglo XIX, Madrid, Taurus, 1988. Doctor en Filosofía y Letras, catedrático de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada. Es ideador de una Estética general, así como teórico del Ensayo, de la poesía moderna y la Historia de las ideas; impulsor de los estudios de Asia en España y de la epistemología de las Ciencias humanas y la Ciencia de la literatura. Ha desarrollado intelectual y académicamente las ideas y conceptos mayores de 'a priori cultural', 'convergencia ética y ética arraigada', 'continuidad estética', 'discurso reflexivo', 'escatología y final de la Crítica', 'estética de la lectura', 'filipinismo', 'géneros ensayísticos', 'humanismo universal', 'ideación', 'malversación intelectual', 'metodologías comparatistas', 'Metodologías Humanísticas en la Era Digital', 'universalidad barroca', 'universalidad-sublimidad-globalización'. Todo ello es parte de una Estética de Conciencia-Realidad y de la interpretación fenomenográfica que esta incorpora. • AULLÓN DE HARO, Pedro: Los géneros ensayísticos en el siglo XX, Madrid, Taurus, 1987. Pedro Aullón de Haro (1954) es profesor humanista, epistemólogo y pensador estético. Es catedrático de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, y director del Instituto Juan Andrés de Comparatística y Globalización. • AULLÓN DE HARO, Pedro: Teoría del ensayo, Madrid, Verbum, 1992. El volumen es una propuesta de la teoría completa del Ensayo. La Primera Parte incluye un apretado resumen de las tres poéticas fundamentales del género producidas en el siglo XX (Lukács, Bense y Adorno). La Segunda Parte desarrolla una teoria del Ensayo en el marco de un Sistema global de Generos. • BUENO MARTÍNEZ, Gustavo: “Sobre el concepto de ensayo”, en AA. VV., El P. Feijoo y su siglo, Oviedo. El Simposyo se celebró en la Universidad de Oviedo, del 28 de septiembre al 5 de octubre de 1964. Se conmemoraba el II centenario de la muerte del P. Fray Benito Feijoo. Feijoo, 1764-1964. Gustavo Bueno Martínez estudió en Zaragoza y se doctoró en Filosofías por la Universidad de Madrid en 1948. Al año siguiente obtuvo una cátedra de instituto en Salamanca, donde ejerció hasta 1960 en que fue nombrado catedrático de Fundamentos de Filosofía e Historia de los Sistemas Filosóficos en la Universidad de Oviedo. Es fundador y director de la revista de filosofía El Basilisco donde ha publicado un buen número de sus escritos. Ateo y de tendencia marxista, es el fundador de la corriente Materialismo Filosófico. • CARBALLO PICAZO, Alfredo: “El ensayo como género literario. Notas para su estudio en España”, Revista de Literatura, V (1954), pp. 93-156. Alfredo Carballo Picazo acomete la tarea de editar una serie de conferencias referidas al ensayo dictadas en la Universidad de Madrid. El título responde a algunas certezas, tales como la de considerar al ensayo como un géenero y, además, literario. Sobre esta problemática gira el debate más denso y rico del artículoque reúne diversidad de perspectivas sobre el ensayo, problemática que ha sido considerada por muchos estudiosos del ensayo hispanoamericano en publicaciones recientes, como Pedro Aullón de Haro. • CLEMENTE, J. E.: El ensayo, Buenos Aires, Ediciones Culturales Argentinas, 1961. Recuérdese en este sentido algunos ensayos de J. Bergamín, como los reunidos en El clavo ardiendo o El pozo de la… Hay otro grupo en los que aparecen categorías más globalizadoras, como el de J. E. Clemente. • CONCEJO ALVAREZ, Pilar: Antonio de Guevara, un ensayista del siglo XVI, Madrid, ICI, 1985. Consciente de que escribe para un lector nuevo, Guevara trata lo divino a lo humano y lo humano a lo divino, de ahí que interrumpa los temas más serios con dichos o expresiones populares. • CHICHARRO CHAMORRO, Antonio: Teoría, crítica e historia literarias españolas. Bibliografía sobre aspectos generales (1939-1992), Sevilla, Alfar, 1993. Catedrático de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada de la Universidad de Granada. Premio de Excelencia Docente de la Universidad de Granada en 2009 (Arte y Humanidades). Diploma de Excelencia Investigadora de la Universidad de Granada (2017). Medalla de Oro al Mérito por la Ciudad de Granada. • DURÁN LÓPEZ, Fernando: Catálogo comentado de la autobiografía española (siglos XVIII y XIX), Madrid, Ollero y Ramos, 1997. Doctor en Filología Hispánica, catedrático de Literatura Española y miembro del Grupo de Estudios del Siglo XVIII de la Universidad de Cádiz, editor de la revista Cuadernos de Ilustración y Romanticismo. Vicepresidente de la Sociedad Española de Estudios del Siglo XVIII. • El Ensayo, Revista de Occidente, 116, enero, 1991. Las explicaciones de los diccionarios modernos remiten a los ejercicios que hallamos en los dos tomos de los Essais de Montaigne. Éste aventuró una precisa definición de este género literario en un fragmento metaensayístico, en el que se describen sus rasgos fundamentales: “Es el juicio un instrumento necesario en el examen de toda clase de asuntos, por eso yo lo ejercito en toda ocasión en estos ensayos. Si se trata de una materia que no entiendo, con mayor razón me sirvo de él, sondeando el vado desde lejos; y luego, si lo encuentro demasiado profundo para mi estatura, me detengo en la orilla. El convencimiento de no poder ir más allá es un signo de valor de juicio, y de los de mayor consideración. A veces imagino dar cuerpo a un asunto baladí e insignificante, buscando en qué apoyarlo y consolidarlo; otras, mis reflexiones pasan a un asunto noble y discutido en el que nada nuevo puede hallarse, puesto que el camino está tan trillado que no hay más recurso que seguir la pista que otros recorrieron. En los primeros el juicio se encuentra como a sus anchas, escoge el camino que mejor se le antoja, y entre mil senderos decide que éste o aquél son los más convenientes. Elijo al azar el primer argumento. Todos para mí son igualmente buenos y nunca me propongo agotarlos, porque a ninguno contemplo por entero: no declaran otro tanto quienes nos prometen tratar todos los aspectos de las cosas. De cien miembros y rostros que tiene cada cosa, escojo uno, ya para acariciarlo, ya para desflorarlo y a veces para penetrar hasta el hueso. Reflexiono sobre las cosas, no con amplitud sino con toda la profundidad de que soy capaz, y las más de las veces me gusta examinarlas por su aspecto más inusitado. Me atrevería a tratar a fondo alguna materia si me conociera menos y me engañara sobre mi impotencia. Soltando aquí una frase, allá otra, como partes separadas del conjunto, desviadas, sin designio ni plan, no se espera de mí que lo haga bien ni que me concentre en mí mismo. Varío cuando me place y me entrego a la duda y a la incertidumbre, y a mi manera habitual que es la ignorancia”. • El Ensayo, Compás de Letras, 5 (dic. 1994). Un ensayo es un tipo de texto escrito en prosa en el cual un autor expone, analiza y examina, con variados argumentos, un tema determinado, con el propósito de fijar posición al respecto, siguiendo un estilo argumentativo propio. En este sentido, el ensayo se caracteriza por ser una propuesta de reflexión, análisis y valoración que se estructura de manera clásica con una introducción, un desarrollo y una conclusión. • José Miguel OVIEDO, Breve historia del ensayo hispanoamericano, Ed. Alianza, Madrid, 1991. José Miguel Oviedo, nacido en Lima (Perú), es crítico literario, ensayista, narrador y profesor universitario. Durante varios años fue profesor en la Universidad Católica de Perú y ha sido profesor visitante en varias universidades de Inglaterra y Estados Unidos. En 1988 fue nombrado Trustee Profesor en la Universidad de Pensilvania. Ha sido colaborador o miembro del consejo editorial de distintas revistas de Europa y América. En Alianza Editorial ha publicado también “”Antología crítica del cuento hispanoamericano, 1830-1920”, ”Antología crítica del cuento hispanoamericano del siglo XX”” en dos volúmenes y “”Antología poética de Sor Juana Inés de la Cruz””. • El ensayo español. 1. Los orígenes: siglos XV a XVII. 2. El siglo XVIII. 3. Los contemporáneos, Barcelona, Crítica, 1996-98, 3 vols. El ensayo es un texto de extensión media o breve escrito en prosa. Es ampliamente utilizado en el área académica, humanista, social y científica a fin de dar a conocer opiniones, análisis y argumentos de especialistas, estudiantes, investigadores, entre otros. En este sentido, el ensayo es un texto cargado de subjetividad en el cual se pueden abordar diversos temas de política, filosofía, historia, economía, ciencias, periodismo, cultura, entre otros. • FERNÁNDEZ, Teodosio: Los géneros ensayísticos hispanoamericanos, Madrid, Taurus, 1990. Al calor de la lucha por la independencia, los intelectuales hispanoamericanos asumieron en las primeras décadas del siglo XIX la responsabilidad de fomentar el sentimiento patriótico y de llevar a las nuevas repúblicas por el camino de la civilización. Consecuentes con las esperanzas depositadas en la literatura como primer paso para la educación de los pueblos, entendían que los poetas habían de preparar el camino a los filósofos y los políticos. El tiempo permitiría comprobar que ese compromiso podía prorrogarse indefinidamente, que la literatura estaba destinada a ser el instrumento más adecuado para denunciar los problemas y tratar de resolverlos, para suplir las deficiencias de un medio en que los avatares políticos y sociales ahogarían otras posibilidades de desarrollo artístico y cultural. En la segunda mitad del siglo XX, cuando un mercado creciente facilitó la difusión de las obras y los medios de comunicación hicieron del escritor una figura pública, no pocos autores trataban de responder a la convicción de que los ensayos desempeñaban en las sociedades modernas el papel que los mitos habían ocupado en las primitivas, dando cohesión y sentido a los pueblos a la vez que se acercaban a la realidad profunda del hombre. La literatura compensaba todavía las carencias de la filosofía y de la ciencia a la hora de analizar la difícil realidad de Latinoamérica, al hacer su crítica y proponer su transformación. Mantenía así una función similar a la desempeñada en los años de la emancipación, aunque las propuestas de ahora nada tuvieran que ver con la voluntad de progreso característica de aquellos tiempos. De este modo, desde entonces hasta el presente, la literatura se había mostrado atenta a las inquietudes sociales, políticas y culturales de cada hora, habiendo constituido el pensamiento, la conciencia y la identidad de cada país y de sus lectores. • GARCÍA BERRIO, Antonio y Javier HUERTA CALVO: Los géneros literarios: Sistema e Historia, Madrid, Cátedra, 2006. Los géneros literarios constituyen las formas básicas de la creación literaria. Los géneros tradicionales son: el épico, el dramático y el lírico, e incluyen sus correspondientes subgéneros. A estos tres géneros clásicos se suele agregar el género histórico: crónicas, anales, biografías, memorias, etc.; el oratorio: sermón, discurso, arenga, conferencia; el periodístico: noticia, reportaje, entrevista, artículo, editorial, etc., o estos últimos se incluyen en el didáctico-ensayístico. • GARCÍA GUAL, Carlos: “Ensayando el ensayo: Plutarco como precursor”, Revista de Occidente, 116 (1991), pp. 25-42. Carlos García Gual es escritor, helenista, crítico y traductor. Catedrático emérito de Filología Griega de la Universidad Complutense de Madrid. Anteriormente fue catedrático de las universidades de Granada, de Barcelona y de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Desde 1977, es fundador y asesor de la serie griega de la Biblioteca Clásica de Gredos, donde ha estado al cuidado de unos doscientos cincuenta volúmenes. Fue presidente de la Sociedad Española de Literatura General y Comparada (1990-1996). Es miembro correspondiente de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona. • GÓMEZ, Jesús: El diálogo en el Renacimiento español, Madrid, Cátedra, 1988. El Renacimiento es un movimiento europeo que cuestiona los valores del mundo medieval y provoca un profundo cambio ideológico, artístico y literario. Suele caracterizarse por los siguientes rasgos: vuelta a la antigüedad grecolatina, descubrimiento y valoración del ser humano y del universo (antropocentrismo), individualismo, secularización, exaltación de la naturaleza y cuestionamiento de la fe y la moral medieval. Las primeras manifestaciones de esta importante transformación social y cultural comienzan en el siglo XIV, sobre todo en Florencia, pero es en los siglos XV y XVI cuando los humanistasque promueven estas ideas y valores se imponen (Erasmo, Tomás Moro, E. A. de Nebrija, José Luis Vives…). • GÓMEZ MARTÍNEZ, José Luis: Teoría del ensayo, Salamanca, Universidad, 1981. Dada su diversidad, las clases de ensayo pueden ubicarse en un plano de dos coordenadas, adaptado del sugerido por José Luis Gómez Martínez en su Teoría del ensayo. • LAPESA MELGAR, Rafael: Introducción a los estudios literarios, Salamanca, Anaya, 1972, pp. 183-190. He aquí, expuestos con claridad y exactitud, los conocimientos básicos para cuantos de manera consciente acometen el estudio de las obras literarias. Toda obra de arte, y en particular las creaciones literarias, plantean problemas estéticos y formales que hay que tener en cuenta a la hora de examinarlas en profundidad. La caracterización de los géneros literarios, tradición de indudables ventajas prácticas, se realiza en este volumen considerando tanto los rasgos permanentes como sus variedades históricas, que se sitúan en los correspondientes momentos culturales. He aquí, expuestos con claridad y exactitud, los conocimientos básicos para cuantos de manera consciente acometen el estudio de las obras literarias. Toda obra de arte, y en particular las creaciones literarias, plantean problemas estéticos y formales que hay que tener en cuenta a la hora de examinarlas en profundidad. La caracterización de los géneros literarios, tradición de indudables ventajas prácticas, se realiza en este volumen considerando tanto los rasgos permanentes como sus variedades históricas, que se sitúan en los correspondientes momentos culturales. • MARICHAL, Juan: Teoría e historia del ensayismo hispánico, Barcelona, Seix Barral, 1957; Madrid, Alianza Univ., 1984. Juan Marichal nació en Santa Cruz de Tenerife, el 2 de febrero de 1922, y murió en Cuernavaca (México), el 8 de agosto de 2010. Fue un ensayista, crítico literario e historiador de las ideas español. • MARTÍN DUQUE, I. y M. Fernández Cuesta: Géneros literarios. Iniciación a los estudios de Literatura, Madrid, Playor, 1973, pp. 59-82. La literatura está constituida por el conjunto de obras orales y escritas cuya finalidad es la plasmación estética, es decir, que trascienden el criterio de finalidad comunicativa práctica.Para algunos autores, el determinar si un texto pertenece o no al campo literario depende de su carácter de ficcionalidad o creación artística de una nueva realidad. Otro rasgo sería la plurisignificación o connotación del discurso literario; sin embargo, para otros autores lo que da entidad literaria a una obra sería el hecho de que la comunidad la acepte como tal. • MENÉNDEZ PELAYO, M.: Historia de las ideas estéticas, Santander, CSIC, 1946-47. Escritor, filólogo, político y crítico literario español, Marcelino Menéndez Pelayo nació en la ciudad cántabra de Santander el 3 de noviembre del año 1856. Es conocido dado sus conocimientos y escritos relacionados con la historiografía de la estética y por sus conocimientos en literatura española e hispanoamericana. Fue nominado al Premio Nobel de Literatura. Tras finalizar su estudio de bachiller en el Instituto Cantábrico, completó su formación académica en la Universidad de Barcelona. Más tarde y tras investigar en diferentes países, ejerció como catedrático en la Universidad de Madrid. Además de su labor como docente, Marcelino Menéndez Pelayo fue diputado de las Cortes y miembro de la Real Academia Española. Entre las obras fundamentales del autor destacan Historia de las ideas estéticas en España e Historia de los heterodoxos españoles, claves para comprender aspectos clave de la sociedad española a finales del siglo XIX. • PRIETO, Antonio: La prosa española del siglo XVI, Madrid, Cátedra, 1986. La época de crisis del pensamiento europeo en el siglo XVI afecta a los órdenes político, religioso, científico, social y filosófico. La prosa de este momento, sujeta a estos cambios, ofrece un corpus excelente (conceptos como «alma», «estado», «ciencia», «experiencia», «contemplación», «libertad», «amor», «vida», «verdad», «prudencia», «fortuna» o «historia») que requiere un nuevo y riguroso estudio que explique lo más ampliamente posible su complejidad teniendo en cuenta, junto a las categorías tradicionales, la dimensión textual y comparatista. • RALLO, A.: Antonio de Guevara en su contexto renacentista, Zaragoza, 1979. Fray Antonio de Guevara (Treceño?-España, 1480-Mondoñedo-id-1545) fue un escritor español. Perteneciente a la orden franciscana desde 1504, en 1521 Carlos V lo nombró capellán e historiador de la corte, con la tarea de escribir la crónica del monarca. Dos años después fue designado inquisidor, en 1528 obispo de Guadix y en 1537, de Mondoñedo. Cabe considerar a Antonio de Guevara un autor todavía muy medieval y reacio a los cambios y las innovaciones introducidos por el humanismo renacentista. • SÁINZ RODRÍGUEZ, P.: Historia de la crítica literaria en España, Madrid, Taurus, 1989. Pedro Sáinz Rodríguez ( Madrid, 14 de enero de 1897-id., 14 de diciembre de 1986) fue un erudito, bibliógrafo, editor, académico y político español, diputado monárquico en las Cortes de la II República, ministro de Educación Nacional en el primer gobierno de Franco, conspirador monárquico, exiliado a Portugal y consejero político de Juan de Borbón. • SÁNCHEZ BLANCO, Francisco: La prosa del siglo XVIII, Madrid, Júcar, 1992. El presente estudio analiza la producción intelectual en España durante el siglo XVIII, presentándola como un caminar progresivo en dirección a las libertades cívicas y a la autonomía del pensamiento. La Constitución de 1812 aparece como lógica consecuencia de una reflexión de la sociedad española y de la evolución de su cultura, y no como acto mimético de influencias procedentes de la Revolución Francesa. • SAN JUAN, P. A.: El ensayo hispánico. Estudio y antología, Madrid, Gredos, 1954. Una antología es una colección de textos o fragmentos literarios del mismo o distintos autores, vinculados por alguna característica. Término procedente del griego anthos, 'flor', y lego, 'escoger'; tiene, por lo tanto, su sinónimo directo en florilegio. En literatura, la selección de materiales es un proceso natural tanto por parte de los creadores (al dar a la luz las mejores piezas de un poemario, los mejores relatos o los mejores artículos periodísticos, entre otros materiales) como por parte de su público, que al seleccionar asume también una función creadora. • SUÁREZ GRANDA, J. L.: El ensayo español del siglo XX (1900-1990), Madrid, Akal, 1996. Juan Luis Suárez Granda, doctor en filología y catedrático de literatura, ha enseñado en París, Casablanca, Bruselas y en la Universidad Menéndez Pelayo. Ha publicado varios libros sobre literatura contemporánea y nueve sobre historia de la Gastronomía. Ha colaborado en el libro colectivo “Gastronomía y Nutrición” de la Cátedra Ferrán Adriá de la Universidad Camilo José Cela. • TRUEBA LAWAND, Jamile: El arte epistolar en el Renacimiento español, Madrid, Tamesis, 1996. Una epístola es una composición literaria en forma de carta mediante la que el autor sse dirige directamente a uno o más destinatarios reales o ficticios. De la época clásica, son célebres las de Ovidio, Cicerón y Horacio; dentro de la tradición cristiana, las más famosas son las Epístolas de San Pablo que poseen intención didáctico-religiosa. En España es reconocida la importancia de las Cartas de Teresa de Jesús. A su vez, el género epistolar se desarrolla a partir del Renacimiento. Para la redacción de las epístolas se ha utilizado tanto el verso como la prosa. • VARELA, José Luis: La transfiguración literaria, Madrid, Prensa Española, 1970. José Luis Varela Iglesias nació en Orense, el 10 de junio de 1924. Es doctor honoris causa por la Universidad Nacional del Sur (Argentina). Fue catedrático de Literatura Española en la Universidad de La Laguna, Valladolid, complutense de Madrid y Texas en Austin. Fue profesor invitado en las universidades de Colonia, Innsbruck, Salzburg, California, Virginia y Texas. • VILLANUEVA, Darío: Historia y crítica de la Literatura Española, tomo 9, Los nuevos nombres, 1975-1990, Barcelona, Editorial Crítica, 1988. El presente volúmen quiere ofrecer un panorama de la literatura española de los últimos tiempos apuntando al mañana antes que vuelto sobre el ayer, rico en datos y noticias de detalle, pero a la vez centrado en un núcleo de escritores y títulos fundamentales, que se estudian aquí a través de las mejores páginas que hasta el momento se les han dedicado. La urgencia de romper con los esquemas que prolongan la «literatura de la posguerra» hasta las mismas puertas del nuevo milenio ha llevado a completar «Historia y Crítica de la Literatura Española» no sólo con un suplento al tomo VII (Época contemporánea: 1939-1980), sino además con esta novena entrega consagrada por entero a los autores que hacia 1975 estaban inéditos, tenían escasas publicaciones o, comoquiera que fuese, se han dado a conocer y han logrado amplia estimación a partir de entonces. Junto a una imagen fiel y sugestiva de la creación literaria en la España de la libertad, este nuevo volumen presenta también una muestra excepcionalmente amplia de la recepción crítica que ha acompañado a los nuevos nombres, tanto en las publicaciones de mayor difusión cuanto en muchas de difícil acceso. • WELLEK, Rene.: Historia de la crítica moderna (1750-1950), Madrid, Gredos, 1989, 3 vols. La crítica literaria comporta el análisis y valoración o enjuiciamiento de obras literarias actuales a través de recensiones o ensayos. En estos estudios se puede dar prioridad a la forma o al contenido de la obra, al autor, a la situación social en la que ha surgido, etc. En cualquier caso, cumple una función orientativa y selectiva ante los posibles lectores. • YNDURÁIN, Domingo: Humanismo y Renacimiento en España, Madrid, Cátedra, 1994. “Renacimiento español” es la expresión empleada para designar a la influencia y al desarrollo que se dio en España, del movimiento artístico y científico originado en Italia en el siglo XV, y que se fue expandiendo por el resto de Europa Occidental en el s. XVI, conocido como Renacimiento. Comúnmente se menciona la fecha de 1492 como el inicio de este periodo con influencia del Renacimiento italiano en España. También se considera el regreso de Antonio de Nebrija de Italia (Bolonia) a Castilla en 1470 como el inicio de la introducción del humanismo renacentista en la península ibérica. Juan Boscán influido por los artistas italianos e instado por Navaggiero, introduce las nuevas formas, escribiendo muchos poemas de gran calidad. Su amigo Garcilaso de la Vega es el definitivo adaptador de las formas italianas, utilizando el verso endecasílabo y los recursos típicos de la poesía italiana: soneto, terceto, canción, lira, la rima interna y los versos sueltos. • ZULETA, Emilia de: Historia de la crítica española contemporánea, Madrid, Gredos, 1966. Se llama Literatura española al conjunto de obras literarias surgidas en territorio español o en lengua española. Para Díaz-Plaja, la peculiaridad de la literatura española se basa en: 1) la reacción, desde el siglo XVII, ante la influencia italiana; 2) el posterior seguimiento y resistencia a la influencia francesa; 3) el romanticismo como rasgo general; 4) la coincidencia de la importancia de la literatura española como fuente de otras literaturas; 5) la existencia de la dualidad realismo-antirrealismo; 6) el catolicismo como sustrato cultural; 7) la tendencia a la improvisación; 8) el quijotismo y el senequismo como corrientes morales; 9) la consideración de lo épico como elemento supremo. --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------  

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