miércoles, 21 de enero de 2026

NOVELA, Una familia cutre

CAPÍTULO PRIMERO En esta ocasión, vamos a realizar un análisis pormenorizado de la familia García Almendralejo, que surgió del matrimonio de Pedro García con María Almendralejo, y que en la actualidad ya tiene dos hijos, Antonio García, de 23 años, y Paula García, de 15 años. En el título que preside este relato se habla de una familia cutre y hortera, ya que, según nuestras fuentes, hortera se usa exclusivamente en España, y es como decir algo que es llamativo, pasado de moda, y que no encaja bien en las tendencias o moda actual. Ser hortera en España es ser “Vulgar y de mal gusto”. El estilo hortera es el kitsch que es el adjetivo “cutre”, un estilo artístico considerado «cursi», «adocenado», «siútico», «hortera» o «trillado» y, en definitiva, vulgar, aunque pretencioso y por tanto no sencillo ni clásico ni naíf, sino de mal gusto y regresivo o infantiloide. Cursi y hortera ni siquiera son lo mismo en inglés. Cursi es más como cliché y hortera se refiere a mal gusto/mala calidad en apariencia o estilo. En España, he oído usar "cursi" para significar corny. Para una persona hortera significa “que no tiene ni exhibe buen gusto; caracterizado por una ostentación barata y por la falta de estilo. Por otra parte, es más elocuente el término ‘cutre’ que significa “pobre, descuidado o de mala apariencia”. Su etimología no es clara: se cree que podría derivar del francés croûte, que a su vez procede del latín crusta. Croûte significa “costra” o “corteza”, por eso el significado de cutre posiblemente haya empezado a forjarse a partir de los pedazos desechables de los alimentos. Dando una significación extensa al término cutre, éste podría traducirse por “dejado, feo, sucio, desgarbado, destartalado, tronado, sórdido, vulgar, de mala muerte, y sin calidad”. Luego, sinónimos de la palabra ‘cutre’ son mísero, pobretón, guarro, mugriento, cochambroso, e indecente. El término ‘cutre’ se emplea en el territorio español como adjetivo. El concepto puede calificar a aquello de poca calidad, mal cuidado o pobre. Esta noción también puede aplicarse a las personas miserables, mezquinas o tacañas. Puede decirse que cutre es un adjetivo con sentido peyorativo. Su etimología, como hemos visto, no es clara. Así, de este modo damos una explicación al adjetivo cutre que figura en el título de esta obra. EL PARQUE DE MARIA LUISA (SEVILLA) Como se ha dicho también en el título de esta obra, la familia García Almendralejo vive en el centro de Sevilla, la Itálica romana que fundó Escipión y lugar de origen del emperador romano Trajano. El municipio de Sevilla está atravesado en su lado occidental, por el río Guadalquivir, en cuya cuenca hidrográfica se encuentra integrada la totalidad de su provincia, que se enclava en pleno valle del Guadalquivir. Es la única ciudad interior de España con puerto, situado a unos 90 km del océano Atlántico, pues el río Guadalquivir es navegable desde su desembocadura en Sanlúcar de Barrameda hasta la ciudad, aunque el tamaño de los barcos que acceden está limitado por una esclusa. Por otro lado, el Casco Antiguo es uno de los once distritos en que está dividida a efectos administrativos la ciudad de Sevilla, capital de la comunidad autónoma de Andalucía. Está situado en el área central del municipio. Limita al sur con los distritos Sur y Los Remedios; al este, con los distritos Nervión y San Pablo-Santa Justa; al norte con el distrito Macarena; y al oeste con el distrito Triana. Coincide aproximadamente con el terreno intramuros de la antigua muralla almohade de Sevilla. Sevilla es una ciudad que deja huella y que muchos coinciden en definir como especial. Puede que sea por la grandiosidad de sus monumentos. Quizá por el encanto de barrios populares como el de Triana. Es posible que se deba al aroma a jazmín de sus plazas o a la música de guitarra española que se escucha en sus calles. Hay quien argumenta que es la tradición de sus fiestas y muchos están convencidos de que sus tapas son las auténticas responsables. Vamos a construir la toponomia de la Itálica romana. Una antigua teoría del siglo XVI hacía derivar el nombre de la ciudad de una palabra del fenicio o de la lengua indígena tartesia Spal, que significaría «tierra llana». Lo más probable es que proceda del nombre fenicio Hisbaal, documentado como nombre de persona en la Biblia y en otros textos: Baal alude a la divinidad, y His admite diversas interpretaciones en fenicio («vive», «regalo de», «varón de»), por lo que su significado originario bien pudo haber sido «Regalo de Baal», o bien haber tomado el nombre de un personaje de origen fenicio llamado Hisbaal que hubiera dado nombre al puerto o a un castillo en este lugar. Tras la conquista, los romanos latinizaron el topónimo primero como Hispal y luego como Hispalis, y aun hoy es común oír «hispalense» como gentilicio de Sevilla. Durante la época andalusí, el nombre varió a Ishbīliya (en árabe, إِشْبِيلِيَة), debido a la sustitución de /p/ (fonema inexistente en árabe) por /b/, así como de /a/ tónica por /i/, un fenómeno característico del árabe andalusí conocido por imela. De ahí procedería la actual forma «Sevilla». Bajo poder musulmán la ciudad fue también conocida durante un breve periodo como Hims al-Andalus (حمص الأندلس), nombre tomado de la ciudad siria de Hims (antigua Emesa). Entre los gitanos oriundos de Sevilla es común, aunque cada vez menos, denominarla Serva la Barí («Sevilla la Grande») o simplemente Serva, que es su nombre en caló. Por otra parte, lo que sí soporta la familia García Almendralejo, en extenso, son los rigores del clima sevillano. El clima de Sevilla es mediterráneo típico, con precipitaciones variables, veranos secos y muy calurosos e inviernos suaves y a menudo lluviosos que concentran más de la mitad de la lluvia anual. La temperatura media anual es de 19,6 °C, la más alta de Europa continental. Enero es el mes más frío con una temperatura media de 11,2 °C; y agosto es el mes más caluroso, con una temperatura media de 28,6 °C. Se superan los 40 °C varias veces al año. Por sus temperaturas medias estivales es la capital de provincia más calurosa de España. Las precipitaciones con una media de 502 mm al año, se concentran entre octubre y abril; siendo diciembre el mes más lluvioso, con 77 mm. Hay un promedio de 51 días de lluvia al año, 2918 horas de sol y 3 días de heladas. La nieve es un fenómeno raro en la ciudad. El término municipal de Sevilla se encuentra ubicado en la provincia de Sevilla, perteneciente a la comunidad autónoma de Andalucía, en el sur de la península ibérica, en la margen izquierda del río Guadalquivir; sin embargo, sus barrios Triana y Los Remedios ocupan el lado derecho de este río navegable que convierte a esta ciudad en puerto fluvial. En el entorno de Sevilla hay una rica vega, así como áreas de campiña y de tierras marismeñas y dos zonas elevadas que conforman la comarca del Aljarafe, muy vinculada con la ciudad por ser la zona de expansión residencial de Sevilla, al oeste, y los Alcores, al este. CAPÍTULO SEGUNDO Pero si nos referimos a los vicios y virtudes de la familia que formaron Pedro y María tras su matrimonio, tendríamos que remontarnos a la fecha en que estos dos personajes celebraron su matrimonio religioso. La alianza matrimonial, por la que un hombre y una mujer constituyen una íntima comunidad de vida y amor, fue fundada y dotada de sus leyes propias por el Creador. Por su naturaleza está destinado al bien de los cónyuges así como a la generación y educación de los hijos. Entre los bautizados, el matrimonio ha sido elevado por Cristo a la dignidad de sacramento. El sacramento del matrimonio significa la unión de Cristo con la Iglesia. Da a los esposos la gracia de amarse con el amor con que Cristo amó a su Iglesia: la gracia del sacramento perfecciona así el amor humano de los esposos, reafirma su unidad indisoluble y los santifica en el camino de la vida eterna. El matrimonio se fundamenta en el consentimiento de los contrayentes, es decir, en la voluntad de darse mutua y definitivamente con el fin de vivir una alianza de amor fiel y fecundo. Dado que el matrimonio establece a los cónyuges en un estado público de vida en la Iglesia, su celebración se hace ordinariamente de modo público, en el marco de una celebración litúrgica, ante el sacerdote -o miembro cualificado de la Iglesia- los testigos y la asamblea de los fieles. La unidad, la indisolubilidad y la apertura a la fecundidad son esenciales al matrimonio. Nuestros principales protagonistas contrajeron matrimonio en la basílica de la Macarena, denominada oficialmente basílica de María Santísima de la Esperanza Macarena, que es un templo católico situado en el número 1 de la Plaza de la Esperanza Macarena, junto a la Ronda Histórica en el barrio de la Macarena, perteneciente al distrito Casco Antiguo de la ciudad de Sevilla. La basílica de la Macarena estaba destinada a albergar las imágenes titulares de la Hermandad de la Macarena, que hasta entonces se veneraba en su capilla dentro de la parroquia de San Gil, y que había sido incendiada en 1936. La construcción se inició en 1941, después de que el 13 de abril, Pedro Segura y Sáez, arzobispo de Sevilla, bendijo los terrenos en los que se edificó y colocó la piedra del templo; y se finalizó en 1949, siendo bendecida el 18 de marzo por el mismo arzobispo, y consagrada por el cardenal José María Bueno Monreal, arzobispo de la ciudad, el 7 de octubre de 1966. La obra fue llevada a cabo por el arquitecto sevillano Aurelio Gómez Millán, y se trata de un edificio de una sola nave con capillas laterales. El templo obtuvo la dignidad de basílica menor por una bula de 12 de noviembre de 1966 concedida por el papa Pablo VI, siendo de este modo el primer templo sevillano en ostentar esta dignidad. Pues ¡bien! Los dos contrayentes, Pedro y María, vestían de calle, destacando únicamente sus dos chupas de cuero. Desde luego, la novia no lució el ramo de flores en ningún momento, ni se celebró convite alguno. Del viaje de novios, ni se habla. Como tal sólo podía considerarse el paseo que les dieron en una calesa por todo el Casco Antiguo de la ciudad. Aclaramos que una calesa es un carruaje de cuatro y, más comúnmente, de dos ruedas, con la caja abierta por delante, dos o cuatro asientos y capota de vaqueta. Desde un primer momento, que se ha prolongado hasta nuestros días, el nuevo matrimonio se afincó en el inicio de la calle Acetres nº 2, en el barrio de la Alfalfa. Se trataba de una calle vieja, con las fachadas desconchadas, lo cual suele ser debido a la mala conservación del barrio, bien por falta de cuidados, bien porque no fue fijada convenientemente, y con las ventanas del piso inferior portando rejas empolvadas y oxidadas, resistentes a la intemperie. Concretamente, ocupaban el ático de la casa indicada, es decir, el último piso del edificio, generalmente de menor altura que los demás. Este ático tenía un WC, una cocina, pintada en blanco, y dos habitaciones, una de ellas de matrimonio, ésta también pintada, pero en rosa. El vértice del tejado estaba reforzado con algún umbral, que es el madero que se atraviesa en lo alto de un vano, para sostener el muro que hay encima. El caso es que si hoy uno se da una vuelta por este sitio, el mismo prácticamente no ha cambiado. En realidad, el casco antiguo de Sevilla se llama del Real Alcázar de Sevilla, ya que el conjunto tiene su origen en la evolución que la antigua Hispalis romana experimentó durante la Alta Edad Media, cuando la ciudad pasó a llamarse Ixbilia. Con casi 4 km2, el casco antiguo de Sevilla es el más grande de España y uno de los mayores de Europa. En él se concentran siglos de historia: desde los restos de la muralla almohade hasta la Catedral con la Giralda, el Real Alcázar, iglesias barrocas, palacios y calles empedradas llenas de vida. El casco antiguo de Sevilla está situado en la orilla oriental del río Guadalquivir. El barrio del centro de Sevilla conecta la ciudad con uno de sus barrios más populares, Triana. El Puente de Isabel II, que así es como verdaderamente se llama, une el centro de Sevilla con el popular barrio de Triana. El barrio chungo de Sevilla es el las Tres Mil Viviendas, que no anda muy lejos del ático que habitan nuestros protagonistas. CAPÍTULO TERCERO Se comprende, pues, que el nivel cultural de Pedro y María sea más bien bajo, si acaso poseían alguno de los primeros cursos de la E.S.O. En sus bocas eran frecuentes los tacos y palabrotas. Santa Cruz de Tenerife, Granada y La Coruña-Oleiros-Aretixo son los territorios españoles que más tacos utilizan diariamente, con una media de 16, 13 y 12 palabrotas diarias. Por su parte, Las Palmas, Alicante-Elche y Valencia son las zonas que menos tacos emplean, con 5 y 7 tacos cada día. El caso es que el término ‘palabrota’ es una palabra ofensiva, grosera, vulgar o malsonante, usada para expresar enojo, frustración o sorpresa, funcionando a menudo como una liberación emocional, aunque su significado y uso varían mucho entre países hispanohablantes y contextos sociales. Son sinónimos de vulgaridades, improperios o tacos. Un ‘improperio’ es la injuria grave de palabra, y especialmente la que se emplea para echar a alguien en cara algo. Los improperios más comunes, y mis manías particulares, vienen en la forma de “ it is/was/will be ” y “there is/are/was/were/will be”, especialmente al principio de las oraciones. El “joder María” o “me cago en Dios” estaban a la orden del día. Luego, su lenguaje era injurioso y soez, queriendo decir que era grosero o vulgar. De hecho, la palabra ‘soez’ significa “bajo, grosero, indigno y vil”. En su vocabulario existían los términos siguientes: Tu puta madre, Hijo de puta, Hijo de perra, Puta, Zorra, Vete al diablo, Que te jodan y Lameculos. Vamos a detenernos un rato en la persona de Pedro, de temperamento agresivo y violento. Un temperamento agresivo se caracteriza por una tendencia a la hostilidad, la violencia y la falta de control emocional, manifestándose en comportamientos como irritabilidad, impulsividad, intolerancia, dificultad para ceder y la necesidad de dominar, buscando a menudo herir a otros física o verbalmente, y suele originarse en inseguridades, falta de empatía y problemas en la gestión de emociones como la ira o la frustración. Su carácter violento le hacía buscar el herir a otros de forma intencional. Según la American Psychological Association, estos individuos suelen recurrir a distintas formas de violencia para causar daño y mantener su lugar de poder y autoridad. En determinados momentos, incluso era una persona peligrosa, pues no en vano llevaba siempre encima una navaja. Vivir con Pedro era un acto de voluntad, que resultaba muy duro en numerosas ocasiones. Pedro, por su parte, no tenía coche, ni carnet de conducir. A lo sumo, utilizaba a diario una Vespa de las más antiguas. Las Vespa más antiguas (los modelos tradicionales) tienen cambios de marchas manuales. Se controlan girando el manubrio del manillar izquierdo mientras se acciona la manilla del mismo que acciona el embrague en lugar de un freno y eligiendo entre las 3 o 4 marchas. Estas Vespa tradicionales siempre tuvieron motores de dos tiempos, requiriendo una mezcla de aceite y gasolina para lubricar el pistón y el cilindro. En los primeros tiempos de su producción y hasta el desarrollo de mejores materiales y lubricantes más eficaces, la mezcla de aceite en el combustible producía grandes cantidades de humo. Por otra parte, Pedro traficaba con chatarra. La chatarra es un conjunto de trozos de metal viejo o de desecho, especialmente de hierro. La chatarra consiste en materiales reciclables, generalmente metales, sobrantes de la fabricación y el consumo de productos, como piezas de vehículos, materiales de construcción y materiales sobrantes. A diferencia de los residuos, la chatarra puede tener valor monetario, especialmente los metales recuperados, y los materiales no metálicos también se recuperan para su reciclaje. La chatarra se define como material de hierro reciclado que puede provenir de diversos orígenes, incluidos automóviles, materiales de construcción y artículos obsoletos, y normalmente se funde y se transforma en nuevos productos. La palabra chatarra procede del euskera, txatarra, que significa “lo viejo”. Los tipos de chatarra se clasifican, normalmente, en dos grandes grupos: la chatarra de metales ferrosos y la chatarra de metales no ferrosos, que también influye en el precio de la chatarra. Así, pues, como los gitanos, Pedro recogía chatarra, aunque éste no poseyera una chatarrería como tal, es decir un almacén de compra y venta de chatarra. El precio de la chatarra por kilo varía mucho según el tipo de metal, su pureza y la ubicación, pero como referencia, el hierro suele valer entre 0,15-0,30 €/kg, el aluminio limpio entre 1-1,50 €/kg, y el cobre (el más cotizado) entre 4-9 €/kg (o más para cobre de alta calidad), mientras que el latón ronda los 2,50-3,50 €/kg, con precios más bajos para materiales sucios o mezclados. La basura es algo que se deja o se tira porque no se quiere. Luego, nuestro amigo Pedro era sin ton ni son un quinqui, así llamada la persona perteneciente a cierto grupo social marginado, que generalmente se gana la vida como quincallero ambulante. El término quinqui proviene de la palabra quinquillero o quincallero, que era aquel que trataba con la quincalla (metal barato). Los quinquis pertenecen al grupo étnico "merchero", con costumbres parecidas a las del pueblo gitano, ya que también son nómadas. Sinónimos de ‘quinqui’ son “ratero, caco, randa, chorizo…”. Se llama quincalla al conjunto de objetos de escaso valor y generalmente metálicos, como tijeras, dedales o imitaciones de joyas. Dicho lo cual, ahora le toca su turno a María, auténtica piltrafa o persona de ínfima consistencia física o moral. No es sencilla la etimología de esta palabra y el DRAE la da como de origen incierto. Lo que sí que es cierto es que su primera forma atestiguada en castellano, en el Cancionero de Baena, es peltraça, constatándose después la variante piltraca, y por último, a fines del s. XVI, la forma piltrafa. María era una histérica consumada y una perfecta usurera. Una "mujer histérica" se refiere históricamente a un diagnóstico médico antiguo, ligado al útero (histeria en griego), que implicaba síntomas como nerviosismo, espasmos y desmayos, reflejando la patologización de la mujer y su sexualidad; hoy en día, en psicología, se relaciona con el Trastorno de Personalidad Histriónica, caracterizado por ser exageradamente dramática, emocional, buscar atención y tener una autoestima dependiente de la aprobación externa, usando su apariencia para ser el centro de atención, aunque el término coloquial puede ser peyorativo y despectivo, usado para descalificar la emoción femenina. Las personas con trastorno de personalidad histriónica usan su apariencia física y actúan de forma inapropiada, seductora o provocativa para llamar la atención de los demás. A menudo se comportan de manera sumisa para retener la atención de los demás. No obstante, Pedro la llevaba muy regularmente, pues aceptaba tres recomendaciones básicas: 1) Había aceptado que se trataba de una persona con dificultades para gestionar sus emociones y con una percepción distorsionada de la realidad, lo que haría que María fuera una sufriente; 2) Pedro le ponía límites a María y 3) éste evitaba entrar en sus manipulaciones. Todo esto no fue suficiente para que nuestra pareja no accediera a la demanda de la separación matrimonial, como veremos más adelante. Sin embargo, no todo son disgustos. En una de nuestras revistas he leído lo siguiente: “Si eres pobre y llevas chándal, estás de moda: la vulgaridad y la estética cutre son el nuevo ‘cool’”. Ahora, la nueva clase alta global imita los modos de las estrellas pop desdeñadas por su vulgaridad y el estilo de los jóvenes pandilleros de las películas malas. Los códigos de vestir de las pandilleras parecen retar a la sociedad… Las gorras, las pantalonetas anchas, calcetas a media altura de la pantorrilla y camisas de varón, son los elementos que conforman la vestimenta que utilizan las pandilleras que permanecen recluidas en los centros penales de nuestro país. En otro sentido, los números también generan un poco de temor y sólo hace falta recorrer las calles para entender de qué se trata esta historia. Apenas alcanza con un par de días de estada aquí para saber que no debe asombrar a nadie que en determinadas zonas, donde se concentra la mayoría de los jóvenes y los extranjeros, las situaciones violentas son casi diarias. Todo se resuelve de la misma manera: a los golpes, con cuchillos o botellas. Es que la ciudad cambia radicalmente de la noche a la mañana. Durante el día, el tránsito es muy intenso y las calles muestran un frenético movimiento. Sin embargo, por la noche, todo está bastante desolado. Allí es donde se respira algo de tensión. Es que una charla en la que se trata de decidir dónde se puede ir a cenar puede enmudecer a los disertantes inmediatamente al advertir que un agente de seguridad privada saca su arma, apunta para frenar el paso de un joven que, supuestamente, no había acatado sus órdenes. De acuerdo con un informe, el 70% de los pandilleros asisten a colegios privados, públicos, religiosos y técnicos. No hay distinción de razas ni colores. "Lo que quiere decir que es un fenómeno cultural y político que refleja una manera de vivir de la ciudad”. Pues, lo cierto es que con sus peculiaridades, con esquemas diferentes, con sus pensamientos propios… esta pareja ya está unida en esta vida, hasta que la muerte los separe. Sí, sí, sí, y han constituido una familia de derecho, tal como proclama el Derecho Civil. Porque, antes hemos dicho que contrajeron matrimonio religioso, sin olvidar que este viene precedido del matrimonio civil, que, generalmente, tiene lugar en los ayuntamientos y juzgados. La celebración del matrimonio civil consiste en la unión de dos personas, previo consentimiento, en una ceremonia en la que participan las personas contrayentes, una o dos personas en calidad de testigos y un Juez o Jueza, Alcalde o Alcaldesa o una persona que forma parte del personal funcionario autorizado para la celebración del acto. El matrimonio, según el Derecho, es la unión legal de un hombre y una mujer para la plena comunidad de existencia, de vida y afecto (tradicionalmente se celebraba para la plena y perpetua comunidad entre los cónyuges, pero la referencia a la perpetuidad no se puede mantener en la actualidad). Es, además, el medio constitutivo de la sociedad conyugal, ya que la llamada unión de hecho o libre no constituye, al menos hoy por hoy, una verdadera sociedad conyugal. Es, por último, un auténtico estado civil que determina el estatuto personal, aunque ya no modifica la capacidad de obrar de las personas. El matrimonio debe ser considerado no como un contrato propiamente dicho, a pesar de que se basa en el acuerdo libre y voluntario de las partes (de hecho no le son aplicables muchas de las normas del mismo, entre ellas la de extinción por mutuo disenso), sino más bien como un negocio jurídico bilateral en el que interviene el Estado. Existe un matrimonio único, que tiene diversas formas de celebración, una de ellas la religiosa, en los supuestos expresamente permitidos (Iglesia católica, evangelista, hebrea e islámica). Esto no debe suponer, no obstante, una aceptación, recepción ni reenvío del Código Civil a las normas del Derecho respectivo, pues no se trata de una clase de matrimonio, sino de una forma en el sentido de mera formalidad; en efecto, el Código organiza un sistema de control de la legalidad de ese matrimonio celebrado en forma religiosa, tanto de manera previa (conforme disponen los artículos 60 y 63/CC, para el pleno reconocimiento de los efectos civiles de este tipo de matrimonios se requiere inscripción de los mismos, la cual se denegará cuando de los documentos presentados, o de los asientos del Registro, conste que el matrimonio no reúne los requisitos que para su validez se exigen en el Código), como a posteriori, cuando se trata de dotar de eficacia civil a las resoluciones de los tribunales eclesiásticos sobre nulidad del matrimonio canónico y a las decisiones pontificias sobre matrimonio rato y no consumado (tal como establece el artículo 80, se exige el exequátur para tal eficacia civil, por lo que, aparte de su autenticidad, se requiere que la sentencia no se haya dictado en rebeldía y que sea lícita en España). El mayor problema lo plantean las decisiones pontificias sobre matrimonio rato y no consumado, dado que no pueden estar ajustadas al Derecho del Estado, pues éste desconoce esta causa de disolución del matrimonio, hasta el punto de que algunos autores han llegado a calificarla como divorcio privilegiado. Ni siquiera se recoge íntegramente la forma religiosa, sino sólo la “formalidad”, y de esta manera, una forma canónica perfectamente válida, como la extraordinaria ante dos testigos, no se admitiría civilmente, porque en ella no interviene ministro religioso o funcionario alguno, y, al contrario, un matrimonio canónicamente nulo por defecto de forma podría ser civilmente eficaz si al menos uno de los cónyuges lo contrajo de buena fe. En definitiva, no tiene ya demasiado interés determinar si el sistema español vigente es el facultativo de tipo anglosajón, o el de un matrimonio civil obligatorio con forma religiosa facultativa, aunque es preferible, por ser más expresiva, esta última definición. CAPÍTULO CUARTO Luego, ¡insistimos!, nuestra feliz pareja ha dado lugar a una familia cutre y hortera. La familia, y en primer lugar la familia nuclear -que encontramos en todas las sociedades, que consta como mínimo de dos personas mayores, de diverso sexo, y de sus descendientes, todos los cuales viven bajo un mismo techo- es el grupo primario más importante para el hombre. En este grupo se realiza su socialización, su humanización y su propia enculturación. Aunque la poligamia está extendida en muchos pueblos, prescindiendo de la extensión de las formas polígamas, la monogamia -un hombre y una mujer- es la forma más corriente. La familia extensa o patriarcal era común en las sociedades rurales de la época preindustrial. Esta familia extensa reúne bajo la misma cabeza como mínimo a tres generaciones; y todos viven en el mismo hogar. La familia extensa se da sobre todo entre los pueblos de pastoreo con formas patriarcales de mando. El principal interés para la sociología de la familia, actualmente, radica sobre todo en los roles sociales y en el sistema social de la familia nuclear. La familia en la que se ha nacido se llama familia de orientación; la familia que un individuo forma por su propia cuenta es la familia de procreación. La gerontología social investiga actualmente las relaciones de la generación de la familia de procreación con la generación anterior. Un importante significado tiene en la sociología de la familia la posición que el niño y el joven, y, últimamente el anciano, ocupan dentro de su familia. La familia moderna es la familia occidental contemporánea, en la que se ha producido, ciertamente, una evolución con respecto a la familia tradicional. En líneas generales, se da una decadencia de los lazos familiares, reducción del número de componentes, paso de la familia extensa a la nuclear; todo ello debido, indiscutiblemente, a la revolución industrial y a la urbanización. Pero tenemos la obligación de definir las características de la familia. • En cuanto a las relaciones conyugales, se espera que la familia actual se fundamente en el matrimonio, y éste, a su vez, no tiene otra motivación que el amor. Por su parte, el noviazgo tiende a ser corto e informal; así como la edad del matrimonio se da por igual temprana o tardía. Aunque se tienda a la unión disoluble, se espera que la base del matrimonio sea el afecto. • Las relaciones padres-hijos también han sufrido alteración. Los hijos en la familia moderna son la expresión de la pareja, no ayuda económica, como en la familia tradicional. Se desea un número reducido de hijos. La función socializadora de la familia ha decaído en favor de otras instituciones sociales, como la escuela, el ocio. Se acentúa la debilidad de la figura del padre, decreciendo el tradicional autoritarismo de los progenitores, tal vez sustituido por una combinación del sobreproteccionismo y permisividad. Se da menos conflictividad en las relaciones padres-hijos, debido tal vez, al silencio y una resignada tolerancia. • También el entorno social de la familia moderna presenta una nueva cara. Los jóvenes hoy son más conservadores que en los años sesenta; en los jóvenes europeos, en frase de algunos sociólogos, se dan más los valores postmaterialistas. • Según una macroencuesta sociodemográfica del INE, la estructura de la familia española, presenta estas características: el 86% de hogares está formado por dos o más miembros, resultando el tamaño medio de 3,28 personas por hogar. El 40% de varones y el 35% de mujeres mayores de 10 años viven con los padres. El 69% de los mayores de 70 años vive rotativamente con los hijos o en residencias. El 68% mayores de 15 años han establecido una o más uniones en su vida; y hoy el 59% de las mujeres se han dedicado a las tareas domésticas como tarea principal en algún momento de la vida. Ahora vamos a analizar los cambios en la familia actual: • Dentro de los procesos de la industrialización y urbanización, la familia ha dejado de ser un centro de producción, por lo que sus miembros no pueden permanecer juntos colaborando en la producción doméstica. Por lo tanto, la familia extensa y numerosa resulta menos funcional que en la época preindustrial o preurbana. La misma estructura ha sufrido cambios, y así se explica la disminución o pérdida de autoridad del cabeza de familia al no ser ya el gerente de la actividad económica. • La familia contemporánea es predominantemente terciaria o cuaternaria, debido al cambio de actividad laboral, por lo que se da una movilidad social acentuada, y predominan las actividades mentales sobre las manuales, que exigen a los ciudadanos un mayor nivel cultural. Así, la familia moderna presiente que el status social de sus miembros ya no lo reciben de ella, sino que depende de la preparación profesional; esto va a suponer un considerable aumento del coste de la educación de sus miembros; lo cual con lleva la reducción de su número. • También se está dando un cambio de estructuras y funciones. Así, es patente que las funciones institucionales de la familia han desaparecido, dando paso a las funciones personales, y de éstas participan ya no como miembros de la familia, sino como miembros de la sociedad. Además, la familia como institución, en la que el comportamiento de sus miembros estaba sometido al control riguroso de las costumbres, de la opinión, de la ley, está dando paso a la familia cuyas relaciones se fundamentan exclusivamente en el compañerismo y en el mutuo afecto. • Añadimos que el trabajo profesional de la mujer en las zonas industriales y urbanas constituye el factor estructural de la promoción de la mujer moderna. No se trata del trabajo sin más, sino de la ocupación profesional de la mujer fuera del hogar y del ámbito doméstico. • Todo lo cual nos lleva a la conclusión de que la familia moderna se define por su inestabilidad estructural. En efecto, la familia actual, prácticamente, se ha quedado sólo con la función conyugal; entonces, al basarse sólo en estas funciones personales, sin el apoyo de las instituciones, la familia moderna está expuesta a una mayor inestabilidad, incluso, a la aceptación de la posible ruptura de todo lazo por parte de la pareja. Y, una vez hemos llegado aquí, vamos a ocuparnos de Antonio y Paula, los dos hijos de esta familia. CAPÍTULO QUINTO Antonio, de 23 años, ocupa una de las dos habitaciones que presenta el ático de sus padres. Cuatro paredes con un simple catre, una cama ligera para una sola persona. Antonio tiene una moto muy truncada, dedicándose al arreglo de Suzukis, Yamahas, etc. El look motero es algo que se está poniendo muy de moda últimamente, gracias al gran estilo que tienen las prendas típicas de los moteros, como las chaquetas de cuero negras o las botas de motos. Se conoce como look motero al conjunto de prendas y accesorios usados por los moteros que mantienen una línea o estilo que evoca a la rebeldía. La vestimenta motera viene representada por lo que se llamó la cultura biker. El look motero contempla el uso de prendas de vestir de cuero, como botas, chaquetas con cremalleras, pantalones ajustados, camisetas con estampados de motos y accesorios como guantes y gafas de sol estilo aviador. El arreglo de motos, Antonio lo lleva a cabo en un garaje, convenientemente registrado. No obstante, Antonio tiene un temperamento melancólico. El temperamento especialmente melancólico es propio de esos chicos sensibles que son menos sociables. Su timidez también se manifiesta en el hecho de que no les gusta que los cojan en brazos otras personas. Los chicos de temperamento melancólico procesan sus vivencias a fondo y por eso suelen seguir afectándoles durante largo tiempo y les provoca reacciones intensas más adelante, por ejemplo, en forma de largas llantinas. Por este motivo, para sentirse aceptados necesitan un entorno sensible, comprensivo y al mismo tiempo lleno de humor. Pero Antonio esconde inmediatamente su lado oscuro, porque ha sido un pandillero empedernido. Este hecho los lleva a realizar actividades en grupo, positivas o negativas, que pueden ir desde salir de fiesta en grupo o participar en actividades recreativas conjuntas, en el caso de pandillas juveniles benignas, hasta, como consecuencia de una anomia social, cometer actos violentos o delictivos, tratándose en estos casos de una forma de agrupación criminal (banda o gang) muy cercana en ciertos aspectos a las cuadrillas del histórico bandolerismo, por lo que podría denominarse bandolerismo urbano. La pertenencia a pandillas juveniles está asociada con la delincuencia, los delitos violentos y el tráfico ilícito. Incluso, los pandilleros mismos son a menudo víctimas de estos delitos. No obstante, las pandillas juveniles también pueden proveer capital social, sentido de pertenencia y un propósito para los jóvenes marginados. Por ello, se ha planteado identificar los factores asociados con la afiliación de jóvenes a pandillas, y las diferencias entre los jóvenes afiliados y los no afiliados. Comprender estas relaciones es esencial para reducir los niveles de pertenencia a pandillas y la incidencia de la violencia que se relaciona con ellas. Por último, recordaremos que los pandilleros típicamente son jóvenes de entre 10 y 21 años de edad. A la mayoría no le ha ido bien en la escuela y muchos hasta han abandonado sus estudios antes de terminarlos. A menudo tienen familiares que han estado en las pandillas. Usualmente los jóvenes más involucrados en la pandilla tienen historial de estar sin supervisión adulta diariamente por largos periodos de tiempo desde una temprana edad. Estos jóvenes se unen a las pandillas en busca de aceptación, compañía, reconocimiento y sentimiento de pertenencia, para sentirse identificados socialmente. La carencia afectiva y las necesidades de recursos básicos terminan agrupando a los miembros. Por lo general, las pandillas han ganado el máximo control en las comunidades urbanas y pobres, en respuesta al desempleo y la falta de otros servicios. Para completar la imagen de Antonio, no podemos sustraernos a la imagen de éste como ser acostrumbrado a vivir del timo. Esta palabra en castellano significa “engaño, fraude y estafa”. La palabra ‘timo’ viene del griego, de thymus, significando energía vital. "Traducido al español" significa expresar en español el significado de algo que estaba en otro idioma (texto, palabra, idea) o interpretar/convertir algo a una forma equivalente en castellano, siendo la traducción la acción de pasar de un idioma a otro manteniendo el sentido original. El proceso implica encontrar el equivalente natural y preciso en el idioma de destino, considerando cultura y contexto, ya sea de forma oral (interpretación) o escrita (traducción). Pedro era un farsante nato, es decir, que fingía lo que no es o no siente. Era, en esencia, un “hipócrita, un mentiroso, un embustero, impostor, traidor, desleal, falsario, y un fariseo”. Era una persona peligrosa o de cuidado, que estaba fichado por la policía, por lo que era vigilado o mirado con recelo, ya que la policía sospechaba de él. Era muy fácil dar el pego con los motores de las motos. Éste robaba la electricidad a su vecino, lo cual constituye un delito flagrante, pero Antonio había tenido más suerte que su hermana. Antonio es un quinqui del montón. "El Quinqui" se refiere comúnmente al popular pódcast español "La Pija y la Quinqui", presentado por Carlos Peguer y María Pombo, que se centra en conversaciones informales sobre temas de actualidad, cultura popular y experiencias personales, con un tono juvenil y desenfadado, mientras que la palabra "quinqui" originalmente describe a alguien que comete pequeños delitos, aunque su uso actual está más asociado a la cultura del pódcast. Los quinquis o mercheros son un grupo social marginalizado, de esencia nómada, que se dedica a la quincallería. De esa actividad tradicional ambulante, la venta o tratamiento de quincalla (cosas de metal barato), el vocablo «quinqui» ha pasado en el correr del tiempo a la lengua común con otra acepción, esta despectiva, sinónima de delincuente —robos menores normalmente— o de persona de mal aspecto. No tienen jefes ni autoridades en sus comunidades y poseen costumbres en muchos aspectos similares a las tradicionales gitanas, pese a no compartir con estos su origen étnico. Los mercheros han tenido un elevado índice de endogamia, constituyéndose como un grupo propio. CAPÍTULO SEXTO Su hermana Paula, de 15 años, duerme en la habitación que tienen los padres en su ático. Ésta posee un scooter robusto y eléctrico, que se caracteriza por tener más autonomía y potencia, con gran batería y apto para terrenos más complicados. Adaptación gráfica propuesta para la voz inglesa scooter, 'ciclomotor de ruedas pequeñas, con una plataforma para apoyar los pies y una plancha protectora en su parte delantera'. De momento, dedicaba su tiempo a perpetrar pequeños robos y hurtos en el supermercado o en pequeñas tiendas de su barrio. Su temperamento es sanguíneo. Las chicas de temperamento sanguíneo suelen estar libres de preocupaciones y nos contagian su alegría y su sociabilidad. Avanzan por la vida llevadas por la curiosidad, tienen multitud de intereses y les encantan las actividades nuevas. Pero como contrapeso necesitan también mucha tranquilidad y bastantes horas de sueño. Porque estas chicas no suelen notar que se sobreeexcitan demasiado. Por eso les sienta bien estar en un entorno tranquilo, sobre todo por las noches, para poder procesar las muchas impresiones vividas durante la apasionante jornada. Dicho lo cual, apuntaremos que Paula es esencialmente cutre, un concepto que agrupa buena parte de la cultura popular más resistente y que conecta nuestro tiempo con un tiempo anterior, donde solo se sobrevivía. Pero lo cutre puede ser también una filosofía, un modo de estar en el mundo sin servidumbres ni competiciones, ajeno a las modas tecnológicas y al consumismo. El gusto por el objeto con historia, de segunda mano, frente al frenesí de lo nuevo; el ingenio de los pequeños fabricantes frente a la frialdad productiva de las grandes empresas; el arte hecho sin medios, únicamente con talento. Todo eso es cutre, es decir, valioso. Se descubre lo cutre como la tradición más esencialmente española, una tradición que, como todas las tradiciones, consiste en hacer juntos el pasado. «Si alguien compra barato pudiendo comprar mucho más caro, es cutre. Si alguien compra barato porque no le da la nómina para más, es pobre. En cierto sentido, la filosofía cutre consiste en vivir como si fueras pobre». Lo cutre se encuentra cada vez más presente en nuestras vidas, está casi de moda y sus adeptos no paran de crecer, muy orgullosos, además. Lo cutre asoma en las películas, en las canciones y en los anuncios; se hace política cutre y gusta, se hace comida cutre y también gusta. La tele cutre es la única que se ve. Hay cada vez más gente que encuentra en lo cutre una tabla de salvación para no ser simplemente pobre, o simplemente rico. Ser cutre está por encima del capitalismo y sus extremos. Es una opción de vida y, como tal, parece una buena idea. Volviendo sobre los padres, el adjetivo que más les va es el de horteras. Vamos a formular “Qué es hoy ser hortera. De hecho, lo sois vosotros?”. Qué nos lleva hoy a considerar hortera la forma de vestir de una persona. Isabel Preysler, Georgina Rodríguez o Carmen Lomana han sido acusadas alguna vez de serlo, pese a tener poco en común entre ellas. Mi tío Luis me preguntó qué quería decir yo al referirme a cierta persona con la palabra 'hortera'. Resulta que mi tío llevaba entonces 35 años viviendo en Inglaterra, y no estaba al tanto de las palabras 'de moda' en España. Hoy, casi 40 años después, la palabra 'hortera' casi ha desaparecido de nuestras vidas, ¿tal vez porque ha perdido su razón de ser? ¿Porque nos parece excesivamente ofensiva? ¿O porque la percibimos como tan subjetiva que utilizarla en una conversación no nos llevaría a ninguna parte? Con este abanico tan amplio de personajes y estilos, resulta difícil centrar el tiro. En 1984 sí que sabíamos lo que era definitivamente hortera. Por ejemplo, los pantalones de campana. Eso era indiscutible. O las camisas con chorreras. Todo lo que recordase a la década anterior, lo desfasado, especialmente si era excesivo, servía a la horterada, sin paliativos. El problema es que hoy la moda ha dejado de tener las normas rígidas de antaño, y un pantalón de campana convive con un pitillo igual que el talle alto y el bajo pueden estar en tu armario al mismo tiempo. De manera que lo hortera se ha desplazado hacia otro lugar. Antes de descubrir a cuál hablemos muy brevemente de su origen. De etimología incierta (aunque parezca emparentado con 'huerta', este vínculo ha sido descartado por los lingüistas) la RAE define lo hortera como "vulgar y de mal gusto", aunque no fue así hasta los años 60 (antes vino a significar tendero de farmacia, pero sólo en Madrid). Lo que nos enfrenta a la complicada definición de qué es el mal gusto hoy. En busca de una de una descripción más ajustada de qué es ser hortera hoy, nos ponemos en mano de Michelle T. Sterling, personal shopper, estilista y consultora de moda. Para ella, una hortera es "alguien que se esfuerza demasiado en ser percibida y admirada. Es posible que use muchos colores brillantes o estampados llamativos, o demasiado maquillaje. A menudo se la puede ver vistiendo ropa con logotipos de marcas de lujo en exceso o mal coordinados". Y más adelante añade: "las horteras tienden a crear looks que parecen intentar mostrar lo que tienen en lugar de vestirse con buen gusto". "El dinero habla, la riqueza susurra", que diría el dicho anglosajón. En España se han usado más los términos cursi, hortera o cutre, asociados como regla general a unos modales o modo de ser de ñoñez engolada, o a la decoración o a la ropa que se vendía en las tiendas de gangas o quincalla. Pero Paula, aunque era relativamente joven, tenía antecedentes penales por robo y sustracción con fuerza. Los antecedentes penales son el registro oficial que acredita que una persona ha sido condenada por un delito mediante una sentencia judicial firme, guardándose en un registro central y pudiendo afectar trámites como empleo público, residencia o nacionalidad. Se diferencian de los antecedentes policiales, que registran detenciones o investigaciones sin condena, y un antecedente penal es una constancia de una pena impuesta por un juez por haber sido penalmente responsable. Los tres tipos de antecedentes se refieren comúnmente a los certificados de antecedentes penales, fiscales y disciplinarios/judiciales, que son registros oficiales de actividades o condenas de una persona, usados para trámites laborales o legales, o también puede referirse a los tres tipos de antecedentes en una investigación: penales, fiscales y judiciales/disciplinarios, o a los antecedentes de investigación previos a un trabajo académico. Los antecedentes son información clave para entender el historial de una persona o un tema. Tener antecedentes penales no solo implica haber sido condenado por un tribunal, sino que también tiene repercusiones en distintos ámbitos de la vida: Acceso a empleos públicos y privados; participación en oposiciones; obtención de permisos de residencia o nacionalidad. Si una persona comete un delito y es declarada culpable, se registra en sus antecedentes penales. Dependiendo de la jurisdicción, se puede registrar información sobre delitos menores, como infracciones de tráfico, o delitos más graves, como robos, agresiones u homicidios. Es decir, en pocas palabras Paula había cometido varios delitos, entendiendo que el delito es una acción u omisión que está prohibida por la ley y que puede ser castigada por las autoridades. Se considera robo cuando alguien se apodera de un bien ajeno con intención de lucro, utilizando fuerza en las cosas (romper una cerradura, forzar una ventana) o violencia o intimidación en las personas (amenazas, agresión) para sustraerlo o asegurar la huida, diferenciándose del hurto en que este último no implica fuerza ni violencia. El robo se agrava si se comete en una casa habitada o se usan armas. Paula, en concreto, había robado relojes y joyas en zonas con alta afluencia. Además, había usado el tirón de bolsos o mochilas en paraderos o al caminar. CAPÍTULO SÉPTIMO Dicho lo cual, nuestra familia era una familia de desentendidos, con escasa comunicación verbal, lo que determinaba las aptitudes tan agresivas que defienden los dos hijos. Así, pues, entre los cuatro miembros de esta familia apenas existía comunicación oral. Las cosas llegaron a tal extremo que corrompían hasta lo más íntimo. La intimidad ya no existía, entendiendo por intimidad la parte personalísima, comúnmente reservada, de los asuntos o afecciones de una persona o familia. Y, en tal panorama, Pedro y María habían empezado a tramitar la nulidad del matrimonio, al que seguiría la separación matrimonial, todo esto para demandar un futuro divorcio. Si entendemos que la familia es un grupo de personas unidas por lazos de parentesco (sangre, adopción, matrimonio) o afecto, que comparten un hogar y funciones esenciales como el cuidado, la educación y la transmisión de valores, siendo considerada la célula básica de la sociedad y existiendo en diversas estructuras (nuclear, extensa, monoparental, ensamblada, etc.). Más allá de lo biológico, es un sistema de apoyo fundamental para el desarrollo emocional y social de sus miembros. La palabra familia proviene del latín famulus, que era la agrupación de los amos con sus siervos y todos los que se encontraban con ellos bajo el mismo techo. Aún podemos considerarla así, afirmando de manera emocional que todos los miembros de un grupo pueden llamarse familia. Y si consideramos que la familia está formada por las personas que te apoyan y te aman, y las personas en las que puedes confiar, veremos qué lejos se encuentras la familia García Almendralejo de dicha definición. En psicología, la familia es una unidad de parentesco que consiste en un grupo de individuos unidos por sangre o por vínculos matrimoniales, adoptivos u otros vínculos íntimos. Nuestra familia carecía de intereses comunes, por lo que no compartían ni el mantel ni los cubiertos, a la hora de comer. Una sola vez se les vio realmente unidos, lo que fue debido a los interrogatorios que la policía usaba para tratar con Paula, la cual había padecido pena de cárcel durante un tiempo. Entonces, todos ellos se unieron, como una piña, en torno a Paula. La policía era un enemigo común de los cuatro, a la que había que combatir sin tregua. La pena por robo con fuerza en cosas en España es de 1 a 3 años de prisión (tipo básico), pero se agrava a 2 a 5 años si se comete en casa habitada o establecimiento público, y puede aumentar a 2 a 6 años o más si concurren agravantes como el uso de armas u objetos peligrosos, o si el delito es de especial gravedad (Art. 240 y 241 Código Penal). En realidad, sobre Paula pesaban dos condenas, una por robar en el supermercado y otra, por robo con fuerza, pero tenemos que tener en cuenta que Paula solo contaba con 15 años de edad, por lo que la suma de las dos condenas se había quedado en dos años de privación de libertad, que cumpliría en un correccional de menores. El empleo de la fuerza para apropiarse de cosas ajenas es el principal requisito que diferencia un delito de hurto de un delito de robo, correspondiendo al segundo una pena considerablemente superior. En España, no existen "cárceles de menores" como tal; en su lugar, los menores infractores (de 14 a 18 años) cumplen medidas en Centros de Internamiento de Menores (CIM), establecimientos especializados con un enfoque en la reeducación y reinserción, no punitivo como las cárceles de adultos, gestionados por las Comunidades Autónomas bajo la Ley Orgánica 5/2000, priorizando la formación, el trabajo y la gestión emocional para su reintegración social. El resto de su familia la visitó todo cuanto pudo, introdujo paquetes,… creando una unidad de sentimientos, aunque dicha unidad eras más ficticia que real. La Nulidad Matrimonial es la invalidez del matrimonio por el incumplimiento de las condiciones y los requisitos necesarios para su válida constitución, lo cual implica que se trata de un vicio de origen, presente desde el momento de la celebración y determinante de la inexistencia de un vínculo del cual, sin embargo, sí existe una apariencia externa que debe ser destruida mediante una resolución judicial. El matrimonio, como cualquier otro negocio jurídico formal y solemne, puede incurrir en vicios que determinen su invalidez. Ahora bien, la singularidad de la institución motiva la existencia de un régimen específico de nulidad. En términos generales se puede afirmar que la nulidad se produce por causas coetáneas a la celebración del matrimonio, que invalidan el vínculo desde el momento de su celebración por faltarle algún requisito. Es decir, no se ha podido concluir válidamente el matrimonio por falta de algún presupuesto o elemento necesario. No obstante, se ha creado una apariencia externa que es necesario destruir, por lo cual hace falta una declaración judicial de que nunca hubo matrimonio. En consecuencia, la declaración de nulidad motiva la carencia de efectos desde el origen del matrimonio. Se dice, en términos jurídicos, que la declaración de nulidad tiene eficacia retroactiva, salvo en los supuestos del matrimonio putativo. La teoría de la nulidad matrimonial tiene su origen en el Derecho canónico, aunque por influjo pasó al Derecho civil. Actualmente la nulidad civil, decretada por los tribunales civiles, se aplica tanto a los matrimonios con ese origen como a los matrimonios celebrados en forma canónica o en cualquier otra forma religiosa reconocida por el Estado, sin perjuicio de la excepción que rige para los matrimonios celebrados en forma canónica (artículo 80 del Código Civil -CC-). Ni qué decir que la invalidez de su matrimonio es prácticamente imposible de conseguir en España, donde está instalado el Tribunal de la Santa Rota. El Tribunal de la Rota es el más alto de los tribunales eclesiásticos. En España, se trata de un órgano colegiado con sede en Madrid cuya composición es de siete jueces presididos por un decano, un fiscal y un defensor del vínculo matrimonial. Sus dificultades y requiebros en determinados casos parecían insuperables. Además, alentando la complicación de los trámites, Pedro y María pusieron en marcha la separación matrimonial. La separación matrimonial implica la cesación de la vida conyugal sin que se produzca ruptura del vínculo matrimonial, a la cual el ordenamiento liga una serie de consecuencias jurídicas. Puede producirse de hecho, en virtud del mutuo acuerdo de las partes o la decisión unilateral de uno de ellos, o tratarse de una situación legal constituida por resolución judicial, la cual puede ser instada por ambos cónyuges de manera consensuada o por uno de ellos cuando concurra causa prevista en la normativa aplicable. CAPÍTULO OCTAVO Pero lo cierto es que la familia vivió estos acontecimientos sumida en una terrible depresión. Llegaron hasta tal punto que el médico de familia les recomendaría recibir terapia matrimonial y familiar. Se trata de un tipo de terapia psicológica que se centra en el contexto familiar y desde él conceptualiza, comprende y resuelve las preocupaciones de sus clientes. Utilizando como base las teorías de sistemas familiares y técnicas de intervención, los psicólogos del matrimonio y la familia prestan especial atención al modo en que los miembros de una familia se relacionan entre sí para ayudarles a identificar y resolver sus problemas. Durante los años cincuenta, la psicología volvió su atención en Estados Unidos a la familia para ver el papel que ésta tenía en la creación y mantenimiento de ciertos trastornos psicológicos en uno o más miembros de la misma. Desde una perspectiva relacional, los psicólogos familiares adoptan una visión más amplia y de conjunto que interpreta el comportamiento individual dentro de un sistema social familiar, en el convencimiento de que el individuo se puede entender mejor dentro de este contexto. Así, una familia se ve como un sistema social natural que existe independientemente, tiene una serie de reglas establecidas, unos papeles asignados a sus miembros, una estructura organizada de poder y sus miembros están ligados unos a otros mediante lealtades y relaciones complejas y emocionalmente muy poderosas. También abordan preocupaciones maritales y de la pareja, violencia doméstica, divorcio, separación y segundas nupcias, así como problemas de familias adoptivas y familias cuyos miembros proceden de otros núcleos familiares anteriores. Tratan igualmente toda la escala de problemas de salud mental, incluyendo problemas de tipo agudo. La terapia tiende a centrarse en el presente más que en el pasado, y hay una tendencia a la brevedad y hacia los enfoques que tratan de conseguir una solución efectiva dentro de la familia. Sólo nos resta aclarar que hemos eliminado todo tipo de conservación entre los cuatro, o entre dos de los miembros de la familia, pues muchos diálogos eran simples órdenes y muchas conversaciones se reducían a la enunciación de unos signos guturales. Los ruidos guturales son aquellos que fuerzan la garganta para emitir sonidos como algunas palabras del abecedario como la letra 'K'. Los gritos guturales generalmente son asociados a gritos aterradores pero con el aprendizaje de técnicas adecuadas puede convertirse en un canto. Como Símbolo, el Gesto Gutural apunta al órgano fonador, la Laringe, o a la Garganta, o sea la zona donde se produce el Sonido. Entre otras ideas, nos recuerda que nuestras palabras deben ser prudentes y rectas, o sea perfectamente encuadradas. No es sólo una invitación al Silencio, porque también recuerda una especie de Sello sobre el órgano emisor de la voz con la finalidad de hacer buen y moderado uso de la palabra, tanto en la esfera profana como en la Mas.•. Hay cierta prevención a través de él como de no revelar la antiguas costumbres propias de la orden a los extraños previendo la mala interpretación y hasta la ridiculización de estos conocimientos, de ahí la Promesa hecha en la Ceremonia inicial de no revelar nuestras actividades y asuntos del Taller por obras, escritos o palabras, ni aun, revelar el nombre de los hermanos. Aunque cada cual puede revelar su pertenencia a la orden, no debe hacerlo en relación a otros miembros de la Logia. Todo ello encuadrado en el Secreto Masónico. Está claro que nuestros personajes utilizaban argots. Esta palabra francesa originariamente designaba el habla de los ladrones profesionales y amplió su significado para designar las formas de hablar típicas de los sectores marginados, formas de hablar que a menudo se trasladan al lenguaje popular y castizo. Con este significado la palabra ha pasado a muchas otras lenguas. En la actualidad la palabra ha perdido buena parte de su carga peyorativa y puede designar cualquier clase de habla, y especialmente de vocabulario, propio de un grupo y distinto de las formas comunes a todos los hablantes de la lengua. Y aunque en realidad no hay formas de hablar totalmente comunes, pues cualquier característica de los hablantes (el sexo, la clase social, la procedencia geográfica) se refleja en su forma de hablar, la palabra argot se reserva para designar los códigos especializados propios de ciertos grupos profesionales y así se habla de un argot administrativo, informático, teatral, etc. Dicho lo cual, vamos a incidir en la cultura popular. A lo largo de la historia se constata la existencia de una cultura de élites o “cultura culta” y de una cultura del pueblo o popular. Esta segunda, la cultura popular ha sido creada de forma autónoma –al menos en parte- por el pueblo no ilustrado, fuera de la corte o de los monasterios y universidades, en los procesos sociales de conocimiento que han dado lugar a los refraneros, a los mitos y leyendas, a la literatura anónima y a tantas cuestiones del conocimiento colectivo que pueden ser adjetivadas de populares. Hoy en día, la cultura popular clásica se opone a veces a la cultura de masas (a la que algunos consideran la cultura popular moderna), pues esta última sería una cultura ajena inducida por los medios sobre las audiencias pasivas, mientras que la cultura popular vendría a ser, frente a la de masas, una cultura creativa y autónoma. Quizá la cultura popular nunca fue sólo popular y la cultura de masas no es sólo una cultura inducida. Es un tema de debate de gran interés sociológico. La cultura pop o popular española es un vibrante tapiz de música (desde la Movida Madrileña hasta Rosalía), cine (comedias como Ocho apellidos vascos y dramas como Lo imposible), televisión (series icónicas como Paquita Salas), gastronomía (tapas, paella, tortilla) y tradiciones populares (flamenco, siesta, tauromaquia), reflejando la modernización y el imaginario colectivo del país a través de la comedia, la música y narrativas que fusionan lo tradicional con lo contemporáneo. La cultura española tiene sus raíces en las influencias que los diferentes pueblos han dejado tras su paso por la península a lo largo de los siglos. Además, la historia, el relieve montañoso y los mares que la circundan han contribuido significativamente en la formación de la cultura actual. Aunque hay un patrimonio cultural común a todos los españoles, la marcada singularidad de sus regiones ha dado lugar a diversas manifestaciones culturales a lo largo de su geografía. Esas manifestaciones han tenido reflejo en todos los campos: el arte, las tradiciones, la literatura, las lenguas y dialectos, la música, la gastronomía, etc. CAPÍTULO NOVENO La familia que hemos dibujado en estas páginas, es una familia desestructurada. Las familias se entienden como el primer entorno y espacio de socialización de nuestra vida. Son sistemas sociales complejos, en los que damos nuestros primeros pasos hacia la vida en sociedad. En función de nuestra familia y la generación de estos primeros vínculos de apego, desarrollamos diferentes habilidades de todo tipo; sociales, instrumentales, situacionales, de afrontamiento y resolución de problemas… Los niños que crecen en familias desestructuradas rara vez hablan de las dinámicas adversas que viven en casa. A menudo, las normalizan o las reprimen hasta llegar a la edad adulta. Crecer en una familia desestructurada es como habitar un territorio minado. Todo es incertidumbre, miedo y desencuentros. No hay sostén emocional ni refugio para el niño que debe desarrollarse en un escenario donde los cuidadores alteran por completo su estabilidad psicológica. Lo que acontece en estos hogares acaba dejando marcas profundas en el cerebro. Y muchas personas llegan a la adultez sin saber que fueron –o son todavía- parte de esta clase de dinámicas familiares. Abuso psicológico, autoritarismo, abandono o incluso la falta de límites trazan este tipo de realidades tan diversas pero dañinas, al fin y al cabo. Ahora bien, una familia desestructurada es aquella en la que los progenitores son la principal amenaza para la estabilidad del hogar, y lo que se experimenta en todo momento es inseguridad. Veamos más particularidades. • Negligencia emocional. • Comunicación no saludable ni efectiva. • Alteraciones en los roles. • Normas rígidas o falta de límites. • Y, ciclos de violencia y sensación de caos. Buena parte de los miembros que viven en estos espacios no son escuchados ni validados en materia emocional. No solo los niños sufren esa desatención, a veces, el padre o la madre también es víctima de una figura que actúa de forma dañina y disfuncional. Este tipo de negligencia aparece cuando no se atienden las necesidades, cuando se te critica, descuida y anula psicológicamente. Esa falta de respeto y de atención actúa como un lento atentado contra la autoestima. Además, el tener que reprimir las emociones y no contar con un espacio seguro para expresarlas, suele asentar, a menudo, los cimientos de posteriores problemas de salud mental. Para saber qué es una familia desestructurada imagina una pequeña isla fracturada. Cada habitante de ese pequeño trozo de tierra vive aislado y con miedo. En ese escenario inhóspito, la comunicación suele estar marcada por las discusiones y las amenazas. Asimismo, el diálogo incluye gritos, silencios prolongados o incluso sarcasmos muy despectivos que erosionan la confianza y el respeto mutuo. Piensa que la comunicación tiene un impacto inmenso en el desarrollo del niño. Tanto es así que puede contribuir a la construcción de una autoimagen corporal satisfactoria en el adolescente, o bien a una más problemática. Los mensajes que recibimos de nuestros padres a esta edad configuran buena parte del equilibrio psicológico. En muchas familias desestructuradas los límites entre los roles de cada miembro están borrosos o se invierten. Ejemplo de ello es ver a muchos niños parentalizados, es decir, pequeños que asumen responsabilidades propias de los adultos, como cuidar de sus hermanos o mediar en conflictos entre los padres. Estas realidades aparecen cuando uno o ambos cuidadores no pueden cumplir de forma adecuada con su rol, ya sea por problemas psicológicos, adicciones o inmadurez emocional. Aunque te llame la atención, son vivencias que aparecen con mucha frecuencia. Puede que creáis que la desestructuración se nutre, sobre todo, de la falta de reglas claras o de la inconsistencia en su aplicación. Sin embargo, en estas familias encontramos también padres autoritarios que imponen normas severas e inflexibles. Crear un hogar con base en la sumisión y la obediencia puede ser algo muy traumático. Por contra, cuando hay una falta absoluta de límites y las normas son inestables, contradictorias o incluso inexistentes, genera incertidumbre y hasta rebeldía como respuesta. Este es otro prisma muy propio de la desestructuración familiar. Los principales ejes que hacen funcionar a un entorno familiar desestructurado son la hostilidad y el ambiente impredecible. Sus miembros están anclados en unas dinámicas dominadas por diversos tipos de violencia, las cuales pueden ir desde el maltrato físico, la desatención o los conflictos entre los propios cuidadores. Todo ello hace que los hijos vivan en un entorno bastante caótico. Lo más problemático de todo esto es que muchos niños interiorizan y normalizan esas dinámicas disfuncionales en las que se ven inmersos. Algo así puede hacer —en algunos casos— que terminen replicándolos en sus futuras relaciones familiares o sociales. Otros, por su parte, llegan a la edad adulta tomando conciencia de que hay una impronta traumática en ellos que deben sanar. Si pudiéramos situar un microscopio en el tejido que edifica a las familias desestructuradas, veríamos un gran número de elementos disfuncionales. No hay, por tanto, un solo factor causal que las origine o las determine. En realidad, estas unidades familiares tóxicas y caóticas son el resultado de diferentes desencadenantes. Los analizamos. El consumo de alcohol, drogas o la presencia de trastornos mentales no tratados son variables que condicionan el funcionamiento familiar. Los padres y las madres que caen en este tipo de realidades tan complejas, y que no buscan ayuda, desestabilizan el clima familiar. Son hogares en los que suelen aparecer la negligencia y hasta la violencia. La imagen más clásica de la desestructuración en la familia se vincula la mayoría de las veces al maltrato entre la pareja. Es cierto que, a veces, esa violencia se limita solo a los propios cuidadores, pero en otros casos se traslada hacia los hijos. Los gritos, el desprecio, el abuso, la manipulación… Todos estos actos terribles pueden extenderse a lo largo de los años y vivirse en silencio. De hecho, una investigación divulgada en la revista Population Health explica que tanto la exposición a la violencia en el hogar como sufrirlo en piel propia deja serias secuelas en los niños. El día de mañana, es posible que sufran problemas económicos, sociales y, por supuesto, de salud mental. La ausencia de uno o ambos progenitores, ya sea por divorcio, abandono o fallecimiento, deja un profundo vacío emocional y también práctico en la familia. Esta situación deriva, en ciertos casos, en la inversión de roles y en la parentificación antes nombrada. El desempleo, así como la falta de recursos, son factores que llegan a desestabilizar los cimientos de una estructura familiar. Son experiencias que, de cronificarse en el tiempo, generan estrés, discusiones, sentimientos de frustración, trastornos del estado de ánimo, etc. La precariedad dinamita oportunidades, afecta a la salud e inicia una progresiva desestructuración. Lo que sucede en el seno de las familias desestructuradas puede trascender a varias generaciones. Las narrativas de sufrimiento y los traumas pasan de padres a hijos, y lo hacen en la forma de educar, en los pasados que no sanados y en dinámicas dañinas que, a menudo, se heredan de forma inconsciente. Como sociedad, debemos comprender, atender y prevenir este tipo de realidades. El apoyo social y emocional, la educación y la intervención profesional son esos pilares capaces de restaurar los vínculos familiares y ofrecer nuevas oportunidades de desarrollo. Es cierto que tal desafío es casi una utopía, pero solo si somos más sensibles a estos hechos y atendemos sobre todo a esos niños, podremos reconstruir lo roto para dar al mundo personas más seguras y resilientes. Diseño de portada Nombre del autor: Ignacio Ramón Echeburúa Estévez Nombre del autor en la portada: Ignacio R. Echeburúa Título del Libro: Una familia cutre Texto solapa portada (máximo 400 caracteres con espacios). Biografía del autor: Sólo voy a citar mis últimas publicaciones. En esta última órbita, se sitúa el libro titulado “El Griego y su Literatura Clásica”, que sacó a la calle la Editorial pc de Palma de Mallorca, en su sede de Barcelona. Le siguió un libro sobre “ASTRONOMÍA”, que editó en junio de 2022, la Editorial Autografía de Barcelona. Asimismo, los tres libros siguientes han sido publicados por la Editorial Autografía. En junio de 2023 vio la luz el libro titulado “Historia de la física”. Este libro tiene 282 páginas y forma parte de la colección Fondo de la editorial. Se puede adquirir en librerías online como Librería Oxford, Buscalibre y Agapea. En enero de 2024 salió a la calle el libro titulado “JOSÉ ORTEGA Y GASSET y la razón histórica”. Ortega nos dice que necesitamos una razón que sea capaz de describir los sentidos del mundo humano, que nos permita entender la realidad humana. A la razón pura le es imposible captar al hombre en su singularidad, en sus realizaciones históricas, la razón pura no nos sirve; la razón matematizante... Por otro lado, “Mis Relatos” es mi única obra de narrativa, la cual contiene tres relatos cortos, como son “¡Una boda que se las trae!”, “Aires de romería: El Rocío” y, para terminar, “Con faldas y ¡a lo loco!”. Fue puesta en la calle en marzo de 2025 por la mencionada Editorial Autografía, en la categoría de Ficción. Ya está en la editorial el libro titulado “Nuevos Relatos”, que saldrá a la calle en septiembre de este año y contendrá cinco narraciones, cuyos títulos son: a) El Gernika; b) EL suicidio de un filósofo; c) En una casa que no quiero recordar; d) San Juan de Gaztelugatxe, y e) Deporte Rural Vasco. Por último, quiero indicar que Ediciones Europa acaba de enviarme una propuesta editorial por la que se compromete a publicarme el título “Mis Cuentos”, que se integra por las narraciones siguientes: a) Leyendas y sagas de la mitología nórdica, b) Los vikingos y su mitología, y c) La vida desde los inicios, para los niños. Su correo electrónico es: editor3@grupoeditorialeuropa.es/ Sin embargo, tengo redactada mi primera novela, de la que no falta ni un detalle, que se titula “Una comunidad de Carmelitas descalzas”, incorporando a este título sendas fotografías. Son sus dos personajes centrales Jorge y Luis Enrique, quienes con diálogos llenos de frescura y sinceridad nos abren las puertas del convento de Santa Teresa de San Sebastián. Dicha novela, que se trata de ser una novela histórica, se encuentra en la bandeja de entrada, pero aún no tiene un destinatario concreto. Y, últimamente, se ha redactado otra novela, titulada Un catamarán nuevo, con una extensión parecida a la anterior, aunque el nº de capítulos se queda en seis. Asimismo, tengo otras dos novelas en su correspondiente borrador: El advenimiento de la ultraderecha, obra bien documentada, que acontece en el aula magna de la Universidad de Buenos Aires, donde dialogan un grupo de alumnos y su catedrático en ciencia política; y Una cuadrilla de amigos, en la que se hace un estudio de la verdadera amistad, colándonos en una cuadrilla de txikiteo, contándose con seis protagonistas: Juan, Fernando, Moncho, Emilio, Ricardo e Iñaki, que soy yo mismo (el narrador). Texto de la contraportada (máximo 500 caracteres con espacios). Sinopsis: En esta novela corta hemos presentado a la familia García Almendralejo, que se formó por el matrimonio de Pedro García y María Almendralejo, unión de la que nacieron dos hijos: Antonio, de 25 años, y María de 15. Se trata, básicamente, de una familia cutre de Sevilla, que se remonta al día del matrimonio eclesiástico de ambos conyugues, en la basílica de la Macarena. Se trata de una familia desorganizada, vergonzante y mal estructurada. Una familia desestructurada es un núcleo familiar que carece de normas claras, límites definidos y una comunicación saludable, generando conflictos constantes y un ambiente negativo, donde los roles pueden estar invertidos y los miembros sufren emocionalmente, afectando su desarrollo psicológico y bienestar, y a menudo se asocia con familias disfuncionales o tóxicas. Una familia disfuncional es una familia en la que los conflictos, la mala conducta, y a veces el abuso por parte de los miembros individuales se producen continua y regularmente, lo que lleva a otros miembros a acomodarse a tales acciones. Una familia desestructurada se define por el deterioro de estructuras básicas, como la cohesión, la comunicación efectiva y el respeto. En este tipo de familias la comunicación verbal es prácticamente nula, careciendo de cualquier tipo de intimidad. Sinónimos de ‘intimidad’ son “confianza, amistad, familiaridad, fraternidad, estrechez, estrechura e intrinsiqueza”. Tener intimidad es crear una conexión profunda y de confianza con alguien, abarcando la cercanía emocional (compartir sentimientos y pensamientos), física (no solo sexual, sino abrazos, caricias), intelectual (compartir ideas), y a veces espiritual o experiencial, permitiendo ser uno mismo sin miedo y siendo aceptado y amado recíprocamente, basada siempre en el respeto, la comunicación y el consentimiento. Texto solapa contraportada (máximo 300 caracteres con espacios): ¿Qué es la desestructuración familiar? La falta de normas, límites y de buenos comportamientos produce que el ambiente familiar sea muy negativo para todos los componentes de la familia. Una familia desestructurada es aquella que presenta una constante conflictividad y una permanente perturbación en el grupo familiar, (padre, madre, hijos) podemos encontrar tres tipos de desestructuración: - Desestructuración Originada por los Padres y /o Tutores del Niño. - Desestructuración Originada por Causas de Fuerza Mayor. - Desestructuración Originada por los Hijos. Crecer en una familia desestructurada puede dejar heridas con consecuencias serias en la vida adulta, como por ejemplo: Manipulación emocional Comportamientos humillantes Falta de empatía y sensibilidad Problemas de comunicación y dependencia. ¿Qué concepto –o conceptos- pretende transmitir en su Libro? Para sustituir la palabra ‘familia’ se pueden usar los siguientes términos: “casa, gente, clan, hogar, linaje, estirpe, parentela, casta, saga y cuna”. La familia es el grupo de personas que viven juntas bajo la autoridad de una de ellas. Conjunto de ascendientes, descendientes, colaterales y afines de un linaje. La familia simboliza amor, protección, seguridad y pertenencia, siendo el primer núcleo social donde se aprenden valores, se forja la identidad y se ofrece un refugio incondicional de apoyo y afecto, representando la base para el desarrollo personal y social. Es el cimiento de la solidaridad, un espacio para celebrar y afrontar desafíos, y la transmisión de tradiciones, afectos y conductas entre generaciones. Los tres tipos de familias son: Compuesta: Una persona o pareja, con o sin hijos(as), con o sin otros parientes, y otros no parientes. Ensamblada: Persona con hijos(as), que vive con otra persona con o sin hijos(as). Homoparental: Progenitoras(es) del mismo sexo con hijas(os). Una familia nuclear es la unidad familiar básica compuesta tradicionalmente por padre, madre e hijos (biológicos o adoptados) que conviven bajo el mismo techo, separada de otros parientes como abuelos o tíos, siendo un modelo muy extendido en Occidente aunque cada vez más diverso en sus formas (incluyendo monoparentales, homoparentales, etc.). ¿Qué significa el título del Libro? Esta novela corta pretende hablarnos de la importancia de la familia. La familia nuclear es la familia conviviente formada por los miembros de un solo núcleo familiar, el grupo formado por los padres y un hijo o más. Estamos programados para comunicar, por lo que incluso un silencio en un momento dado puede expresar muchas cosas. Por tanto, como es imposible no comunicar, ¿cómo podemos hacerlo de forma efectiva? ¿Cuál es el público principal al que va dirigido el Libro? Esta novela está dirigida, principalmente, a las parejas de novios o a los cónyugues que pretenden formar una futura familia. Esta novela puede ser leída por todo el público, pero sobre todo va dirigida a los que pretenden evitar las consecuencias tóxicas de una mala familia. "La mala familia" se refiere principalmente a una aclamada película documental española de 2023, dirigida por Nacho Villar y Luis Rojo, que narra la historia de un grupo de amigos unidos por un error judicial juvenil y que se reencuentran años después, mostrando la amistad incondicional y las dificultades de su barrio, disponibles en plataformas como Netflix y premiada en los Goya. También puede referirse a un concepto más general de relaciones familiares conflictivas o desestructuradas, a menudo asociadas a problemas de autoestima o dependencia emocional. Describa el libro en tres palabras: La familia es, socialmente hablando, la unidad básica y fundamental de toda sociedad. Hay 4 tipos de familia que son los más reconocidos: la Nuclear (padres e hijos), Extensa (incluye parientes como abuelos, tíos), Monoparental (un solo progenitor y sus hijos) y la Reconstituida/Ensamblada (una pareja donde uno o ambos tienen hijos de relaciones anteriores), aunque existen muchas más variaciones como las homoparentales o las familias sin hijos, reflejando la diversidad actual. La familia es un grupo de personas unidas por lazos de parentesco (sangre, matrimonio, adopción) o afectivos, que conviven y se apoyan mutuánte, formando la base de la sociedad donde se transmiten valores y se desarrolla la identidad de sus miembros, existiendo diversos tipos como nuclear, extensa, monoparental, homoparental o ensamblada, según su estructura y composición.

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